Color
Color de fondo
Imagen de fondo
Color del borde
Tipo de letra
Tamaño de letra
  1. Capítulo I…. La Centinela Sandys
    En uno de los bosques, cerca de lo que antes era la gloriosa Silvermoon, se encontraban un grupo de Murloc cazadores, atacando a una Centinela Elfa, perteneciente a los Elfos Nocturnos, su apariencia consistía en una cabellera azul marino, un tono de piel celeste claro, unos ojos de tonalidad azul, su vestimenta, consistía en la habitual armadura, de una común Elfa Cazadora, se hallaba en un estado destrozado, por los ataques de los Cazadores Murloc, que no paraban de atacarle, su estado físico se encontraba muy desgastado, por la largar jornada de batalla que libro, desde hace horas atrás, su única arma a su disposición era un espada, la cual usaba para atacar a los salvajes Murloc, que veía interminables, sus capacidades físicas estaban llegando a un punto de muy bajo, el cual no pudo ocultar.
    Luego de unos minutos de continuidad de batalla, unos de los Murloc Cazadores, lanzó mortíferamente una lanza, que atravesó el muslo derecho la Elfa, perjudicándola gravemente, en su movilidad, cayó al suelo, en la rodilla de su pierna buena, afincando su espada en el suelo, para no caer por completo, observaba agotadamente la herida en su pierna, veía que salía mucha sangre, que si bien, si no moría al instante por la perdida, terminaría falleciendo por los Murloc, que intuitivamente, se abalanzaron con arma en mano, contra ella en ese momento, sin notar una estrella fugaz roja, que bajaba a gran velocidad encima de la Elfa, que ocasionó una gran destrucción cuando llego a impactar contra el suelo.
    Comenzaba un nuevo día, en las zonas boscajes cercana a Silvermoon, en ellas se encontraba una taberna, la cual se contrataban Mercenarios y se lograba alojarse. En una de sus habitaciones, del tercer piso, se encontraba una Elfa, que se estaba despertando de un profundo sueño.
    Sandys: Mmmm, ¿Dónde… estoy? –Sintiendo dolor al sentarse, veía desconcertada, como parte de su cuerpo se encontraba vendado– Uh.
    Joshept: Te encuentras en una Caverna, donde se contratan Mercenarios.
    Sandys: Ah… tú, eres un humano… ¿Cómo es que llegue hasta acá? –Viendo sorprendida al muchacho humano, que si bien era muy joven, vestía una camiseta negra, con un pantalón del mismo tono, calzando unas botas color crema– Mi cabeza.
    Joshept: Es normal que te sienta así, perdiste mucha sangre y tu cuerpo se encuentra muy lastimado –En tono indiferente– Lo mejor será, que descanses.
    Sandys: Espera… ¡Uhm! –Ocultando el dolor que aún persistía en todo su cuerpo, intento ver nuevamente al chico, ésta vez lo detallo más, aun cuando éste se encontraba de espalda a ella, notó que su apariencia era, de cabellera castaña y piel blanca, portaba consigo una espada en su cinturón y otra espada en su espalda– Aún no me has dicho… ¿Cómo es que llegue a éste sitio? Uh.
    Joshept: Eso no interesa ahora, necesitas recuperarte –Saliendo de la habitación diciendo algunas palabras– Tratare de ver si hay algo decente abajo para que comas.
    La Elfa, quedo más que sorprendida, por la actitud del chico hacia ella, sin saber nada de él, decidió aguardar en la cama hasta la llegada del castaño humano, se percató que su cuerpo se encontraba desnudo completamente y que lo único que lo cubría era la cobija, que se encontraba ahora solo cubriéndole sus piernas, enseguida se cubrió sus senos al descubierto, pensando si el chico se dio cuenta o no. Media hora transcurrió tranquilamente en la habitación, la Elfa, estaba empezando dudar si el humano cumpliría su palabra de volver, así que soportando el dolor, se levando cubriéndose con la sabanas de la cama, tomando como apoyo una tabla, para poder movilizarse, por su herida en la pierna izquierda. Luego de grandes esfuerzos, la elfa logró bajar al segundo piso, el cual se encontraba deshabitado, se hallaba cansada, sin mencionar la gran hambre que tenía, sentía que no podía moverse un solo paso más, considerando, el haberse quedado en la habitación, tal como se lo había pedido el humano.
    Grunt: He… Una Elfa Nocturna, ¡No deberías de estar aquí! –Dijo con enfado el soldado– ¡Te matare! Ah.
    Sandys: Un… Orco… justo como estoy… no podré hacer nada –Fueron las palabras de la Elfa, al cerrar los ojos, escuchando un fuerte sonido, de algo cayendo al suelo– Uh… ¡Tú! Ah… acabaste con él Orco.
    Joshept: Maroma encárgate del Orco antes que alguien suba.
    Fue todo lo que oyó la Elfa, al sentir que su cuerpo se hacía pesado y perdía al mismo tiempo que al cerrar los ojos el conocimiento, cayó entre los brazos del chico Castaño, quien alcanzó atraparla. Unas horas más tarde, en una de las habitaciones del tercer piso, de la taberna, se hallaban un castaño humano, acompañado de un Troll de Hielo, ambos observan a una Elfa Nocturna, que yacía en la cama durmiendo.
    Maroma: Estás seguro.
    Joshept: No, del todo.
    Maroma: ¿Por qué entonces? Si sabes que… Mmmm.
    Joshept: Has despertado –Observando, como la Elfa se levantaba con dificultad– Tienes comida en la mesa.
    Sandys: Mmmm… –Desviando la Mirada del Chico, para ver aquel bufe que tenía a su lado– Eso… se ve delicioso.
    Maroma: Debes de tener hambre, luego de todo lo que has pasado –Acercándose a la Elfa– Me llamó Maroma, soy un Troll de Hielo… puedo decir con certeza, que eres una Elfa Nocturna… muy atractiva.
    Sandys: ¡Aléjate de mí! ¡¡No teme acerques!! –Respirando agitadamente por el dolor, reaccionando rápido, tomó con agilidad un cuchillo que se encontraba entre la comida, e intuitivamente se lanzó contra el Troll de Hielo– Uh.
    Joshept: Tranquila, no debes preocuparte… no te hará daño –Tomando delicadamente a la Elfa por la cintura, ya que se encontraba herida, aparte casi desnuda, intentó ver a otro lado con dificultad– Debes saber también que, te encuentras malherida y que no sería conveniente iniciar un combate, menos si perderás, tomando en cuenta el estado en el que te encuentras.
    Sandys: Up.
    La herida Elfa estaba asombrada, su velocidad cuando fue atacar al Troll fue rápida, pero la del Humano, al interponerse entre ella y su objetivo fue aún mayor, sintió repentinamente, un dolor fuerte por todo su cuerpo, que hizo que se tumbara hacia el chico, quien la ayudó a mantener en pie, sosteniéndola entre sus brazos.
    Maroma: Es rápida, a pesar de cómo se encuentra –Viendo como su compañero, se sentía incómodo en ese momento– Va… veo que te sientes embarazosos, así que déjame ayudarte tío.
    Sandys: Dile… que, por favor, no se acerque… –Tapándose lo más que pudo, con él chico, con un enorme sonrojo que oculto por completo, gracias a que su rostro se hallaba en el pecho del Castaño– Uhm.
    Joshept: Aj… ya la oíste, tendrás que esperarme afuera.
    Maroma: ¿¡Qué!? Uhm… bien llámeme si necesitas ayuda.
    Sandys: Gracias… –Viendo Como el Troll salía pacíficamente por la puerta, luego de lo que le dijo Humano– Puedes soltarme ya.
    Joshept: Bien, siéntate en la cama… come té hará bien –Tomando la bandeja de comida y colocándola en las piernas de la Elfa sin mirarla– Trata de no salir nuevamente, si necesitas algo llamé, estaré afuera.
    La noche caía lentamente sobre aquella taberna, en medio del bosque, que si bien, parecía una verdadera arena de pelea, había bulla fuerte en la primera planta, del edificio, como si estuvieran en una gran discusión. Una Elfa Nocturna, que se encontraba en el tercer piso, alcanzaba escuchar gritos, botellas partiéndose, mesas siendo destrozadas, paredes impactadas por cuerpos grandes, el sonar entre espadas y hachas hasta plegarias de criaturas estando muriendo.
    Botal: Hay mucho forcejeo haya abajo, lo mejor será proteger acá arriba.
    Sandys: ¿Qué está sucediendo haya abajo? –Observando con intriga al Nigromante, al verlo al lado del Humano, al entrar– Uh.
    Botal: Tal parece que los Muertos Vivientes estarán acá mañana, por lo que oímos nos estarán asediando, al salir el sol.
    Sandys: ¿Cómo es eso posible? Por eso se debe tal escándalo –Preocupándole que lo oído, fuera acontecer– Humano ¿Tienes pensado huir de éste lugar cuanto antes? Es lo más razonable en estas circunstancias.
    Joshept: Lo he reconsiderado, pero contamos con muchos impedimentos –Viendo afuera de la habitación, con la puerta entre cerrada– Lo mejor será pasar la noche aquí, más por tu bien.
    Sandys: Claro que no… no hay obstáculo que valga, para impedirnos huir, debes considerarlo nuevamente –Tratando de hacerle entender al Humano, que es lo mejor– Up.
    Joshept: Oye… claramente huir para Maroma, el nigromante y para mí, no es problema –Percatándose de que subían muchos Orcos– Sin embargo… para ti no puede decir lo mismo tal como te encuentras.
    Sandys: Entiendo… lo correcto serian que se marcharan.
    Joshept: Claro que no, no pienso dejarte así como estas –Percatándose, que se aproximaban más los Orcos– Además tu recuperación es lo primordial ahora.
    Botal: Ahí vienen.
    Sandys: ¿Quiénes? Uh.
    Joshept: Que no se den cuenta, que ella está aquí –Saliendo del lugar, dejando a la Elfa con él Nigromante– Uh.
    La Centinela Elfa, se sentía asombrada por la respuesta del chico, al parecer no la quería dejar a su serte, eso causó en ella una seria de sensaciones inexplicables. Mientras tanto afuera de la habitación se encontraba el Castaño Humano discutiendo con el Jefe de los Orcos.
    Jefe Orco: Bien, ¿Cuantos son en total? –Enojado– Díganme.
    Joshept: Somos él Troll de Hielo, el Nigromante que se haya adentro de la habitación junto con otro de nosotros y yo.
    Jefe Orco: En total cuatro son, pero… no me han dicho como es el otro que andan con ustedes.
    Maroma: Eso no importa Orco. Además se encuentra herido, no creo que sirva de algo para la pelea.
    Jefe Orco: Te equivocas Troll de Hilo, servirá como distracción, se lo daremos a los Muertos Vivientes, mientras les atacamos.
    Maroma: No lo consideras inapropiado Orco, hacerlo sería como acto estúpido.
    Soldado Orco: Ayudará a la causa, no morirá sin ayudar, su muerte no será en vano.
    Joshept: Bien, que todos tus hombres sirvan como distracción junto al mío, para que podamos atacar. Después de todo, sus muertes no serán en vano.
    Jefe Orco: ¡No intentes pasarte de listo conmigo, Humano! –Actuando seriamente, ante el comentario del Castaño– Veré quien es el otro por cuenta propia.
    Joshept: Te aconsejó que no la abras –Mirando indiferente al Jefe Orco, quien no le prestó atención, apenas tocó la manilla de la puerta, ésta exploto violentamente, enseguida el pasillo se inundó de un intenso humo– Botal, ya sabes que hacer.
    Maroma: Entremos ya.
    Botal: Enseguida lo hago – En eso, hizo emerger una pared del suelo, la cual llego hasta el techo– Listo.
    Sandys: ¿Qué sucedió? Up –Dijo la Elfa sin comprender nada, viendo al chico junto al Troll de Hielo entrar rápidamente, siendo levantada por el Humano, que con delicadeza la cargaba entre sus brazos, para no lastímale las heridas– Uh.
    Joshept: Habrá un cambio de planes, tendremos que huir de aquí –Haciendo que sus ojos, por completo tomaran un color negro– Maroma tu turno.
    Maroma: Bien AH… –En eso, hizo aparecer un enorme carámbano, lanzándolo contra la pared, logrando hacer un enorme hueco en ella – Vamos, esa criaturas pataticas no tardaran en subir.
    Luego de lo escuchado, todos los presentes en la habitación, salieron por el gran hoyo que hizo el Troll de Hielo, las distintas criaturas que percibieron la explosión, subieron violentos al lugar del estallido, encontrándose un montón de cuerpos Orcos mutilados. Al cabo de unas cuantas horas más tarde, un equipo conformado por un Troll de Hielo, un Nigromante y una Elfa herida, que se encontraba siendo cargada por un humano, en su espalda, se aproximaban a un rio cerca de donde se encontraban; la Elfa se sentía apenada, con un gran sonrojo en su rosto, puesto que no cargaba nada de vestimenta, lo único que la cubría era la manta que tenía encima, que solo le cubría toda su parte de atrás, mientras que su parte del frente es decir, sus senos y zona intima, se encontraban expuestos y apoyados en la espalda del Castaño humano, quien la cargaba en su espalda.
    Maromo: Puedo decir con certeza, que estamos cerca un río.
    Botal: Cierto, puedo oír el fluido del agua.
    Joshept: Yo también –Sintiendo como la Elfa le aferraba a él– Botal ve alistando una cabaña, con los recursos que tangas al alcance, vamos a pasar la noche en ese sitio.
    Botal: Veré lo que pueda hacer lo más rápido posible.
    Maromo: Hemos llegado –Soltando un agudo bostezo– No la necesitaré hombre, me dormiré en un rama.
    Sandys: Debes estar agotado –Diciendo en un susurró– No hace falta que continúes cargándome… puedes dejarme haya, entre aquellas palmeras cercanas a la cueva.
    Joshept: He… Up... bien –Levando a la Centinela Elfa hasta donde le había indicado– Ten cuidado, no sabemos que pueda haber adentro.
    Sandys: No hay problema me defenderé de ello… –Mirando al suelo, con timidez– Puedo… ¿Pedirte una casa antes de que te vayas? Uh.
    Joshept: ¿Qué? –Mirando con antelación a la luna– Uhm.
    Sandys: Me dejarías una de tus espadas –Hablando ligeramente, apretando los dientes al terminar– No es que no confié en ustedes… Uh.
    Joshept: Tómala, si piensas que puedas ya usar una adelante hágasela.
    Sandys: Uhm –Tomando con dificultad, el arma que el Humano le presentaba– Me vendrá de ayuda.
    La Elfa, se limitó, ver como se alejaba el Castaño chico, después con ayuda de la espada se adentró en la caverna, la cual era iluminada por unos hongos brillantes que iluminaban el camino. Lejos del río, una caravana, conformada por Humanos paladines, caballeros, saldados de Razo, tanto de enanos tiradores, se encaminaban en dirección, hacia donde se encontraba el río.
    Comenzaba un nuevo día, en los bosque cercanos a la antigua gloriosa Silvermoon, en un río se encontraban un Troll de Hielo Contemplando la edificación que tenía frente suyo.
    Maromo: Wau…tío, eso sí es una increíble construcción –Maravillándose aún más, al ver que habían un montón de sectarios trabajando, en distintas labores– Me sorprendes Nigromante, no puedo creerlo, que te haya llevado una noche en hacer tal estructura… eh… he invocar a unos cuantos peoncitos.
    Botal: En realidad, me tomo un par de minutos la edificación – Actuando con tranquilidad– Los peones fueron solo segundos, lo que me llevó traerlos.
    Maroma: Eres extraordinariamente increíble y a la vez misterioso… tío.
    Joshept: Bueno, ahora que ya hemos presentamos vuestras habilidades –Indiferente– Es momento de proseguir con lo planeado.
    Maromo: Se aproxima una gran legión de caballeros, hacia éste sitio.
    En eso, una gran multitud de soldados de todo tipo, salieron entre los árboles, apareciendo con maquinarias pesadas, haciendo grandes ruidos con ellas, enseguida los soldados rodearon al Troll de Hielo, al Humano y al nigromante junto con sus sectarios, entre el medio de lo sucedido, una Centinela Elfa se limitó a ver lo que acontecía, adentro de una cueva que aún no era revisada, presentía que todo iba acabar mal por alguna razón.
    Elfo Presentador: Todos quedan prisioneros por órdenes del Lord Coimas, pasaran a ser juzgados en una corte.
    Maromo: He… ¿Bajos que cargo? Uh.
    Lord Coimas: Bajo las que se les diga, ahora díganme si son tan corteses… ¿Dónde está la mina de oro? –Actuando amablemente, con doble sentido– Hablen o les corto las cabezas y los tiro al río.
    Maroma: ¿Qué mina? Uh.
    Botal: De seguro debe haber una mina por estos lados, pero no saben en donde se encuentra… al igual que nosotros.
    Lord Coimas: Así que no saben he… Bueno, mátenlos y lleven sus cadáveres al ríos… las corrientes los arrastrara río abajo.
    Sandys: ¡¡¡Esperen!!! ¡¡La mina que andan buscando, se encuentra adentro de la cueva!! ¡Así que déjenlos en paz! Uh.
    Elfo Presentador: Una Elfa Nocturna… se encontraba escondida dentro de la cueva de seguro es una de ellos.
    Lord Coimas: ¡De ser así!, captúrenla a ella también.
    Soldado Razo: Ven acá Elfa ahora eres prisionera.
    Sandys: Tú solo inténtalo –En reacción rápida, dio a ver la espada, que guardaba entre la sabanas, con ella cortó a la mitad al soldado que le había hablado, dejando sorprendidos a todos los presentes espectadores– Algún otro que quiera intentar serme prisionera.
    Ante lo que presenciaron los soldados, todos ellos se abalanzaron contra la Elfa, la cual quedó paralizada por lo visto, inexplicablemente hubo una fuerte explosión que al disiparse el humo, dejo ver a un montón de soldados tendidos en el suelos fallecidos, mostrando aparte a un Humano al frente de la Elfa, el cual ella Conocía a la perfección y que le sorprendió muchísimo.
    Joshept: Si no quieren todos ustedes morir, será mejor que andémonos más con calma.
    Maromo: Es la segunda vez… que presencio que sus velocidades se diferencian enormemente –Sorprendido– cuando uno de ellos da, el primer movimiento.
    Elfo Presentador: ¿La segunda vez? Pero… ella está herida, veo claramente que tiene vendado su brazo izquierdo –Sorprendiéndole que pudiese mover con rapidez el arma con su brazo lastimado, dejando a segundo plano la acción del Castaño Humano– Llévenla ante los curadores, que la revisen y sanen sus heridas al resto llévenlos a las celdas.
    Sandys: No dejes que me aparten de ti.
    Lord Coimas: ¡¡¡Esperen!!! Ya vi mucho, levanten un campamento inmediatamente… trabajaran en conjunto con los nigromantes –Pensativo– Después de todo son ahora nuestros aliados.
    Elfo Presentador: Pero… uh.
    Lord Coimas: ¡Ya dije! Ustedes abastézcanse y vengan a verme en una hora. Eso sí… no dejen el lugar o continuaremos con esta disputa.
    Acabó de una
    Una hora más tarde, el lugar fue poblado por completo por la llegada de las fuerzas de los humanos, inclusive se encontraba varias edificaciones, las cuales se encontraban laborando al máximo en el sitio. En uno de los edificios, se encontraban, un Troll de Hielo, un Nigromante y un Humano Castaño, en una conversación importante, a tal punto de no prestarle atención a la llegada, de una Centinela Elfa Nocturna, quien se extrañó que en ese momento sus compañeros, no la tomaran en cuenta.
    Sandys: Uh… veo que están discutiendo algo de suma importancia para ustedes –Viendo que sus compañeros continuaban con la conversación y no le prestaban atención alguna, sintiéndose rechazada y no de confianza, aún más notando que el Humano era quien menos se dirigía a ella, siendo éste la única persona, que tenía acercamiento– Pero la hora que nos dio el Comandante de reunirnos con él ya acabo.
    La Elfa Nocturna, al ver que no sirvió de nada lo que dijo, se limitó a sentar en una de las sillas vacías en la habitación, apoyando su mentón en su mano derecha, el cual el brazo se hallaba afincado en una mesa. Inesperadamente, la puerta de la habitación se abrió con brusquedad, entrando un Comandante muy enfadado, siguiéndole un montón de soldados rasos y un Elfo Presentador.
    Lord Coimas: Me alegró de encontrarlos aquí –Enfadado– Pero por otro lado, me enoja el ver que no siguieron mis órdenes.
    Elfo Presentador: Veo que son algo rebelde, ¿Quiénes de ustedes es el líder? –Posando su mirada sobre la Elfa, quien vestía un pantalón ajustado oscuro, sus vultuosos senos eran cubiertos, por una serie de vendas entre sí, tenía su brazo izquierdo vendado, desde su hombro hasta su muñeca, calzaba unas botas negras– Puedo notar, que no fuiste a los curanderos tal como se te pidió.
    Sandys: No era necesario, además son lesiones y magullones leves –Mostrando una mirada seria ante él Elfo, quien se acercaba a ella con expresión cálida– Si quieres seguir en una pieza será mejor que te alejes.
    Elfo Presentador: No debes temer, tu caso es diferente al de ellos –Percatándose ésta vez, que la Elfa Nocturna tenia atrás suyo una espada, la cual dio a mostrar ante todos y uso para señalar a la mano derecha del Comandante– Ya estás advertido.
    Lord Coima: Déjala, ya sé que ella no es el líder… puedo decir con certeza que eres tú –Señalando al Castaño Humano, con la mano– Realmente eres severo, al ver que tienes bajo tus órdenes a un Troll de Hielo, un Nigromante y hasta una Centinela Elfa Nocturna.
    Joshept: Ve al punto.
    Lord Coima: De acuerdo, quiero que te nos una, serás mi mano derecha y el precursor de mi cólera –Colocando sus manos en los hombros del castaño Humano– Además tendrás bajo tus órdenes al ejército completo.
    Maroma: Acepta, nos ira muy bien combatiendo tío.
    Botal: Uh, claro… bajo tu comandancia no habrá nada que no hagamos ni resolvamos.
    Lord Coima: Tu gente te apoya, bueno… dos de ellos –Mirando a la Elfa con indiferencia– Así que dices, al aceptar salvaras sus vidas y la tuya.
    Sandys: Yo lo apoyó… simplemente no estoy de acuerdo con lo que expones –Dándole a mostrar su enojo, al Líder de las filas de los Humanos–Uhm.

    Adjuntos:

    descarga (3).jpg
Cargando...