1. Arreglado el problema de la barra lateral en Chrome
    Ya se puede dar click en los enlaces :D
    Descartar aviso
  1. Autor
    Devian Lilith

    Devian Lilith Hariningen

    Registrado:
    19 Jun 2006
    Mensajes:
    798
    Temas:
    8
    Calificaciones:
    +692
    [​IMG]




    • Líder: Devian Lilith
      Géneros: Aventura, búsqueda del tesoro.
      Subgéneros: Comedia, drama, misterio, romance y todo lo que quieran.
      Cupos disponibles: 0*
      Personajes por participante: Máximo 2. (Varón y hembra)


      Advertencias: El rol puede contener violencia explícita, insinuaciones y escenarios sexuales, diversidad sexual y de género, infidelidad, temas de naturaleza sensible, mucho angust, humor negro y más.





      Participantes
      1. JudasJudas [99|V & Kotemon] [66|J & Impmon]
      2. ArisuDokuroArisuDokuro [31|L & Liollmon] [34|C & Lopmon]
      3. DigimasterDigimaster [42|B & Agumon] [138|A & Hawkmon]
      4. KirariKirari [58|Z & Strabimon] [100|H & Pascomon]
      5. RyokuRyoku [112|X & Bakumon] [111|E & FunBeemon]
      6. Xx_davex_xXXx_davex_xX [124|K & Labramon]
      7. Nick WhitefangNick Whitefang [84|N & Veemon] [122|S & Salamon]
      8. Devian LilithDevian Lilith [69|D & PicoDevimon] [71|R & Kudamon]


      *Posibilidad de ser modificados



    • Temática


      El rápido avance de las nuevas tecnologías ha planteado retos, oportunidades y cambios de paradigma dentro de toda la diversidad de disciplinas científicas, así como en el arte y la cultura, transformando la realidad como la conocemos. Después de los grandes éxitos de compañías independientes para desarrollar la realidad virtual y la realidad aumentada un grupo de científicos pioneros se dispusieron a dar con el siguiente hito de la revolución tecnológica y hacer historia. Se propusieron diseñar la realidad digitalizada, un complejo proceso mediante el cual elementos de la realidad física pudiesen ser transportados directamente dentro de un ecosistema informático sustentado por nubes o procesadores computacionales que permitirían mantenerlos en condiciones estables, semejantes a las creadas por la naturaleza, y con el mínimo desgaste posible.

      Tal posibilidad abriría una nueva gama de posibilidades como almacenar la memoria humana en forma de archivos, preservar especies en peligros de extinción en ambientes virtuales de condiciones climáticas más apropiadas y mejor controladas que los zoológicos, experimentar la adrenalina de un videojuego en carne propia sin la necesidad de depender de un casco o sensores de movimiento; y múltiples escenarios más. Sin embargo, ninguno de los eruditos se esperó que en medio de su avivada travesía descubrieran la existencia de una especie de universo paralelo, uno dónde existían seres de aspecto fantástico, dotados con intelecto y capacidades cognitivas semejantes a las de los Homo sapiens sapiens y formados a partir de datos informáticos.

      Tras el súbito descubrimiento el proyecto se amplió enormemente involucrando profesionales y expertos en diversas áreas del conocimiento provenientes de todas partes del mundo; a su vez también se convirtió en una operación más reservada de conocimiento exclusivo para sus participantes. Todo avance se volvió un secreto…




      Años después de aquella revelación un grupo de jóvenes seres humanos se encuentra viviendo pacíficamente dentro de aquella dimensión paralela –el Digimon World– sin tener la más mínima noción de cómo llegaron ahí y así como tampoco poseen recuerdo alguno sobre sus vidas en el mundo real, sus familias, amistades, experiencias, ni si quiera sus nombres.

      Pero un día un evento trascendental acabará con la monótona tranquilidad de su día a día, dando paso al inicio de su cruzada por recuperar todo aquello que les fue arrebatado: sus memorias, sus familias y hasta sus identidades.


      Aquí comienza la historia de «Digimon World: Digitized Heroes».





    • REGLAS

      • No flood ni spam.
      • Para ingresar al colectivo deben enviar las fichas por MP a mi persona para una rápida revisión, posteriormente podrán postearla en el tema. Me reservo el derecho de admisión.
      • Evitar peleas entre usuarios. Respetémonos y mantengamos un ambiente de harmonía y sana convivencia.
      • Imágenes exclusivamente de anime, manga y videojuegos.
      • Emplear spoilers en caso de adjuntar elementos demasiado grandes para evitar deformar el foro o cuando sus narraciones incluyan sexo explícito.
      • Notifiquen sus ausencias por mp, por favor. Personaje que esté perdido por más de dos misiones sin justificación será eliminado.
      • Los apartados de post duran 12 horas. Pasado ese tiempo cualquiera puede postear.
      • Los post deben contener mínimo 500 palabras y una puntuación ortográfica decente. Favor de apoyarse en Word para ello.
      • Al inscribirse se comprometen a participar en las distintas actividades grupales que habrá a lo largo de la historia.
      • Dudas, quejas y sugerencias por privado.





    • Fichas


      Nombre: (Número entre el 30 y el 150. No repetir).
      Apodo: (Una letra del abecedario que será la inicial de su nombre de pila real. No repetir)
      Edad: (8-18 años)
      Físico: (Incluir altura y complexión muscular, así como tatuajes o señas particulares)
      Personalidad: (Mínimo 2 párrafos de cinco líneas. Como dato curioso, la personalidad de sus personajes pudo ser drásticamente modificada tras perder la memoria en el digimundo, es decir, puede ser actualmente una persona diferente a la que normalmente era)
      Gustos y disgustos: (Pueden incluir cosas que les gustaban desde el mundo real aunque no recuerden con profundidad ya estando en el digimundo)
      Fortalezas: (Aquellos campos dónde se destacan y son buenos. Pueden ser atléticas, sociables, artísticas, intelectuales, etc. Mínimo 3, máximo 7)
      Debilidades: (Fobias, distracciones, padecimientos y kriptonitas. Mínimo 3, máximo 7)
      Extras: (Todo lo que no vaya en algún otro apartado. Si consideran importante restringir sus interacciones amorosas favor de agregar su orientación sexual, o bien déjenlo en blanco y descubrámosla todos juntos)
      *Historia: (Es opcional y no deberá ser pública hasta las últimas fases del colectivo, pero pueden pensarla desde ya. Tengan en cuenta mientras la desarrollan que alguno de sus padres o tutores tuvo que forzosamente estar involucrado con el proyecto referido en la temática)

      Digimon: (Nivel rookie. No repetir)
      Apodo o nombre del digimon: (opcional)
      Personalidad del digimon: (mínimo un párrafo de 5 líneas)
      Extras: (cualquier cosa que consideren relevante).





    • Información importante

      Este colectivo incorpora elementos de la serie de juegos Digimon Wold tales como ramificaciones evolutivas, requerimientos de crianza, entre otros. Sin embargo no es necesario ser un experto en el tema para poder participar.

      Los eventos de este rol, tanto en el digimundo como en el mundo real, corresponden un universo independiente alejado de cualquier saga o videojuego de la franquicia.

      Ningún elegido portará digivice. Tampoco habrá emblemas, cartas, digispirits ni digi-eggs.

      Los únicos digimon PROHIBIDOS como compañeros son Lucemon, Arcadymon y Milleniumon, así como sus respectivas líneas evolutivas.

      Los digimon armor serán tratados como campeones y los hybrid como perfect.

      En este universo las asociaciones de digimon como Demon Lords, Royal Knights, Dark Masters, Tres Ángeles, Olympicos y demás no estarán estructuradas ni serán referidas dentro de la historia. No obstante, los diferentes miembros de dichas agrupaciones pueden ser digimon compañeros –a la larga– o antagonistas.

      El dios de este digimundo será Homoestasis. Yggdrasill ya valió (?).

      Todos los humanos han perdido sus recuerdos historiográficos. No obstante, retienen la mayoría de sus conocimientos técnicos-científicos, gustos musicales, películas favoritas, talentos cinestésicos y más pero no logran asociarlos con personas concretas o nombres.

      Debido a la amnesia puede que sus personalidades actuales sean muy distintas a las originales. Eso queda a decisión de cada autor.

      El rol se desarrollará por misiones. Cada misión implicará una zona específica del digimundo y un objetivo principal, el cual a veces puede implicar varias quest complementarias. Una vez concluida la misión, los elegidos serán trasladados a la siguiente área. Por tal motivo todos los npcs importantes, cambios de escenario, dinámicas y recompensas quedan estrictamente bajo mi control.

      Con el paso del tiempo sus digimon podrán ganar side-evolutions, es decir, ramificaciones en su línea evolutiva así como anexar nuevos compañeros a su gremio, pero yo seré el encargado de anunciar en que momento cada cosa es posible.





    • ~ Aventureros ~



      [​IMG]
      Lucemon


      Personalidad
      Un niño de corazón puro, bondadoso, amigable, tierno y sincero. Precioso cinnamon roll hecho y derecho, demasiado puro para este mundo lleno de sucios pecadores como ustedes que están leyendo esto. Lucemon confía tan ciegamente en las personas que podrías timarlo tres veces y a la cuarta seguiría creyendo en ti tan fielmente como en la primera ocasión. Cualquiera pensaría que lo que tiene de shota lo tiene de estúpido pero es sencillamente que para su corta vida la idea del mal absoluto parece una fantasía lejana, un monstruo imaginario del inconsciente colectivo y no una realidad deprimente y cruel, evidentemente posee la mentalidad de un mocoso cursando el último año de primaria al que la vida aun no lo destroza lo suficiente para hacerlo madurar. El niño dios se levanta todos los días creyendo en la bondad en los corazones de las personas, en los principios de la paz, el amor y la justicia; ya saben, como si fuese la protagonista de manga shoujo.

      Aunque es inmaduro y fantasioso tiene el perfil de un estudiante modelo por lo que aprende rápido tanto conocimientos, en cantidad y calidad, como los procesos para ejecutar actividades complejas, ya sean artísticas, mecánicas, kinestésicas, etc. Su curiosidad y ganas de aprender son inmensas, no teme plantearle dudas sobre el tema de su interés a cualquier posible experto, también es lo suficientemente proactivo para estudiar por su cuenta dentro de una biblioteca. Es un pupilo ejemplar que pone atención a los detalles cuando se le enseña pero además es autodidacta, no se conforma con lo visto en clase t sale a investigar lo más que puede para complementar su aprendizaje. Gracias a esto puede realizar casi cualquier tarea sin necesidad de ayuda. En caso de requerirla pedirá el apoyo necesario pues también es humilde y reconoce sus limitaciones, a fin de cuentas nadie es bueno en algo de la noche a la mañana.

      Se siente particularmente atraído por la cultura humana, le despierta demasiada inquietud y ansias de conocimiento por lo que siempre que puede escuchar con suma atención a sus amigos humanos hablar sobre aquellos vagos recuerdos que logran tener. Sus tradiciones, costumbres, inventos, contrastes regionales, todo le parece fascinante y digno de admiración. Las historias de sus amigos le despiertan tantas ideas en la cabeza que sueña con poder ir a ese lugar y experimentar sus maravillas, ello porque debido a su aspecto físico humanoide tiene a simpatizar más con los humanos que con los digimon. De hecho se ve a sí mismo como un humano más, o un semi-humano. El hecho de que los seres no digitales no lo excluyan y, por el contrario, lo integren a sus actividades diarias o lo traten como un niño más del grupo le reconforta enormemente el corazón y alegra el alma. Si él pudiera, desearía ser un chico humano más sin importar perder sus habilidades de digimon.

      Pese a andar semi-desnudo por la vida no entiende dobles sentidos ni insinuaciones, incluso el sarcasmo le es difícil de procesar. Cuando está en presencia de esa clase de conversaciones suele tener los ojos bien abiertos con una clara mueca de no comprender absolutamente nada, como si se le hablara en un idioma extranjero. En cambio, si se le trata directamente con acosos y provocaciones suele transformarse en un semáforo rojo al instante, uno que tartamudea, suda mares y echa humo por la nariz aunque también puede dar rienda suelta a toda clase de expresiones demasiado moes que provocan seguir molestándolo con lo mismo por ser una ternura irremediable.

      En una faceta más profunda es un jovencito con serios complejos internos. Se siente incómodo estando sólo, no es una sensación a la que pueda acostumbrarse por lo que busca compañía desesperadamente, inclusive estudiando se asegura de estar en un lugar con suficiente gente a su alrededor o bien dejando la puerta de la alcoba abierta para que pueda escuchar todo el mar de voces desde su asiento. Otro de sus miedos es el de lastimar a sus seres queridos, sin proponérselo por supuesto, pero es una fuente de ansiedad constante el tener dentro de su interior tanto poder como para causar una gigantesca explosión que pueda herir de gravedad a la gente a su alrededor, y todo por no ser lo suficiente cuidadoso o precavido con sus habilidades. Este pesar interno es tan grande que hasta por minúsculos accidentes es capaz de echarse toneladas de culpa sobre los hombros. Si por descuido se le rompió una taza o un vidrio y los fragmentos lastimaron a alguien un mar de «lo siento» infinito se desencadenara para la víctima y el ángel guardián buscará mil y un formas de compensarlo hasta poniendo en riesgo su salud pues nada es más importante que la seguridad de los otros. Su vida no es tan importante como la de los demás.


      Extras
      – Debido a su escasa autoeficacia evita a toda costa usar sus poderes digimon hasta para pelear con un enemigo claramente superior. Siempre buscará mil y un formas para superar el obstáculo pero sin recurrir a sus técnicas especiales.
      – Sus alas pueden expandirse hasta hacerse lo suficientemente gigantes para recubrirlo y crear un capullo de plumas blancas.
      – Más que caminar está acostumbrado a levitar de aquí para allá.
      –Puede volar grandes distancias solo pero siempre prefiere mantenerse al mismo nivel que la multitud y desplazarse a su ritmo.
      – A pesar de lo voluminosos que son, sus 4 anillos sagrados no representan ninguna carga para él y tienen la capacidad de purificar energías negativas a su alrededor.


      NOTA: Este Lucemon NO es un Demon Lord y no tengo intenciones de que lo sea, así que trátenlo bonito y sean su amigo. No es otra cosa que el toyboy del colectivo (?)






      [​IMG]
      Justimon


      Personalidad
      Un veterano justiciero experto en combatir el crimen con su poderoso brazo de metal. No hay malhechor demasiado fuerte ni grande para él, así se tarde días logrará derrotarlos y traerlos frente a la justicia para que paguen por sus crímenes. Su sentido del deber de ayudar a otros es muy grande, rara vez ignora actos de corrupción o da la media vuelta cuando algo malo pasa frente a su nariz. Le pondrá un alto inmediato al hecho y de ser necesario arrestará por su propia cuenta al infractor para posteriormente entregarlo a la comisaría local. No le interesan los aplausos ni el reconocimiento, sencillamente vive para hacer lo correcto.

      Un vigilante solitario que no tiene problemas con el trabajo en equipo. Todo lo contrario, no hay nada más excitante para él que trabajar con otros bienaventurados justicieros, igualmente disfruta entrenar a las nuevas generaciones, los rangers del mañana. No hay nada más importante para él que generar conciencia sobre hacer el bien y nunca desviarse por el camino del crimen, fomenta a más no poder que los demás digimon actúen correctamente, que sean morales y éticos en sus vidas diarias. Si en algún momento te encuentras en una encrucijada sobre que es o no es correcto puedes contar con su apoyo y orientación para que decidas hacer lo mejor tanto para ti como para la comunidad, el cómo reparar una amistad rota o buscar hacer las paces con alguien. También es la persona más indicada en caso de querer hacerte más fuerte, conoce mil y un formas de entrenamientos, técnicas de combate y artes marciales pero a cambio de que se convierta tu tutor deberás prometerle usar siempre tus habilidades para el bien y jamás de forma egoísta; de lo contrario puedes tener la garantía de que él será tu obstáculo más difícil dentro del mundo sendero del mal y mejor créele cuando te asegura que si como maestro es estricto como enemigo es mucho peor.

      Disfruta de las cosas simples de la vida como una pequeña brisa en un desierto, un vaso de agua cuando se lo ofrecen o dormir bajo un techo por las noches, cosa que no siempre se puede. Es un nómada, que viaja recorriendo el mundo para hacer el bien, muchas veces desearía establecerse un solo sitio pero a su forma de ver ello sólo permitiría que el mal se expandiera en aquellos rincones fuera de su alcance. Por eso viaja, y cada lugar que va enseña a sus pobladores a no dejarse mancillar por ninguna clase de dictador, a no tolerar los abusos, a luchar por lo que es correcto. De esa forma, aunque no pueda quedarse para siempre para notar los progresos de los pobladores confía que tras sembrar en ellos la semilla del bien esta germinará de tan hermosa forma que ya no necesitaran a alguien que los motive a pelear por lo que es justo, lo harán ellos mismos por voluntad propia de aquí en adelante.

      Uno de sus defectos más notorios es su absorbente moralidad. Se ve como figura de autoridad dentro del grupo y eso, de alguna forma, siente que le da derecho para opinar y juzgar asuntos que no necesariamente le conciernen al grado de verse como un entrometido. También es muy estricto. Aunque puede dejar pasar faltas pequeñas, las medianas y las grandes implican ciertos correctivos; hasta hacer trampa en un juego de cartas es igual a múltiples sentadillas, lagartijas y abdominales que deberán ejecutarse al estilo militar y con el cómo supervisor. Por otro lado, su empatía y racionalidad le permiten reconocer cuando ha tomado las cosas más allá de su jurisdicción; se disculpará entonces con los involucrados y les dejara continuar con sus vidas sin mayor intervención.

      Por otro lado, está consiente que a veces para hacer lo correcto uno debe tomar decisiones difíciles y realizar acciones con las que no necesariamente está de acuerdo pero sabe que son necesarias. No por eso significa que su lema sea «El fin justifica los medios». Todo lo contrario, siempre buscará por mejores y más conciliadoras alternativas antes de correr riesgos innecesarios, incluso negociar con terroristas y ceder a alguna de sus demandas a cambio de la seguridad de los inocentes. La vida no siempre es blanca y negra pero él siempre luchará por estar en el lado más brillante del tablero.

      El hecho de que dedique toda su vida a su misión de extinguir el mal no significa que no sepa divertirse. ¡Todo lo contrario! Posee un sentido del humor energético, es un bromista por naturaleza y si por un error de la naturaleza terminas arrojando leche por la nariz él será el primero en reírse hasta que el estómago le duela. Disfruta mucho las obras cómicas, lo ayudan a liberar el estrés diario. También gusta de los chistes y es capaz de reírse hasta de los muy malos; los suyos tampoco son mejores. Eso sí, cero humor negro o te dará un coscorrón por cada broma inapropiada. Defiende la libertad de expresión pero considera que hay temas de los que no se deben hacer broma jamás.


      Extras
      –Se ríe hasta de los chistes malos… muy, muy malos.
      –Es un guerrero de la justicia, no un Social Justice Warrior.
      –Tiene en su brazo derecho suficiente fuerza para cargar a un MasterTyrannomon
      –Ronca al dormir y se le forma una burbuja en su nariz mientras lo hace.






      [​IMG]
      Witchmon


      Personalidad
      Astuta, traviesa y maliciosa como cualquier otra bruja. Está dispuesta a ayudarte siempre que tengas lo necesario para pagar el precio. Nada es gratis en esta vida, la magia mucho menos. Es una ruda comerciante que nunca hace rebajas pero siempre regatea en los mercados cuando se dispone a adquirir toda clase de ingredientes curiosos, magníficos y repugnantes que posteriormente verterá en su caldero mágico con el fin de crear una novedosa poción nunca antes vista. Se la vive experimentando y creando combinaciones extravagantes que dan origen a fracasos explosivos la mayoría de veces, mientras que en otras resultan novedosas y originales creaciones realmente útiles para diferentes situaciones. Carece de ética y límites morales, la ciencia mágica no puede ser frenada por tales trivialidades, una vez que ha dado rienda a su imaginación y se propone crear alguna clase de extrañeza que desafíe las reglas de la madre naturaleza, ten por seguro que lo conseguirá.

      Es una digimon avariciosa que gusta de los lujos, joyas preciosas y objetos costosos los cuáles en su mayoría obtiene a cambio de actividades mundanas como leer la suerte de alguien, predecir el futuro u otorgar los números ganadores de algún sorteo. Guarda toda su colección de objetos importantes dentro de una mini-dimensión de bolsillo a la cual tiene acceso por medio de su sombrero. De esa forma nunca se siente desamparada, en caso de requerir algo se tomará unos minutos para buscarlo hasta dar con ello. Lo malo es que siempre acumula más y más cosas haciéndole imposible dar con ciertos objetos a la primera, es ahí donde su familiar digital debe interceder por ella para adentrarse al mundo del sombrero. Lo que menos escasea en ese misterioso lugar es el efectivo pues es capaz de abandonar todo lo que está haciendo por ver el brillo de una moneda tirada en la acera pública, ni hablar cuando se trata de gemas hermosas, oro, plata y cualquier otro mineral comercialmente caro.

      Solamente porque es bonita no debes tomarla a la ligera, puede ser despiadadamente cruel cuando se lo propone. Si rechazas una petición que ella solicito con modesta educación no te extrañes si el resto de tu día se convierte en un completo fiasco. Ella utiliza su magia a caprichosa disposición para todo lo que se le antoje, sea tener un momento de diversión o cobrar represalias, soltará un conjuro mágico discreto pero efectivo que pondrá la vida del desgraciado de cabeza hasta que éste se disculpe con ella o la distinguida madame lo encuentre aburrido, cosa que rara vez sucede. Su sentido del humor es nefasto, adora cuando el mundo a su alrededor se llena de miseria mientras ella se deleita bebiendo una copa de licor, perfecta e inalcanzable a las demandas de la vida cruel. Es demasiado inteligente para ser timada y mucho menos cometer errores garrafales, aunque de vez en cuando se le puede ir algunos detalles.

      Una mujer digna que exige ser tratada con el respeto que se le puede dar a alguien de la realeza, como si ella fuese una condesa. No se le debe ignorar ni menos preciar sino quieres terminar completamente empapado o atrapado dentro de un torbellino que te sacuda por los aires, especialmente en momentos dónde se pone seria y fría. Ella se toma toda clase de visiones y malos presagios muy en serlo, de no haberlo hecho en el pasado ya habría sido reducida a un digitama. Así es como ha sobrevivido sin ayuda de nadie más que sus fieles cartas del tarot digimon o su bola de cristal, tanteando las cuerdas del destino de vez en cuando para prevenir cualquier clase de crisis o catástrofe. Sin embargo, otro de sus defectos es lanzar suertes falsas a modo de horóscopo, como «no uses ese color sino quieres provocar una inundación» en un día perfectamente soleado y sin una sola nube en el cielo. Es como una niña que grita por el lobo muchas veces pero cuando este se manifiesta nadie le cree. Así de paradójica la mujer.


      Extras
      –Su color favorito es el escarlata, sus joyas favoritas son los rubies y su comida favorita las manzanas rojas.
      –El gato fantasmagórico que la acompaña a todos lados se llama Kuro y tiene múltiples habilidades mágicas como fusionarse con la sombra de los objetos, cambiar de forma, atravesar paredes, provocar mala suerte a otros y fungir como espía de Witchmon transmitiéndole telepáticamente todo lo que ve y escucha.
      –El ojo que carga en el cuello está hechizado y le permite revelar lo oculto. Eso significa que activándolo puede ver a través de disfraces, barreras de invisibilidad y hasta intuir si alguien le está mintiendo.








      ~ Never Ever Land ~



      [​IMG]
      Petermon

      Personalidad
      Peculiar aventurero con alma sedentaria que disfruta enfrentar grandes obstáculos pero cuyo mayor sueño es expandir su utópica villa de infantes felices. No le teme a las peleas pues se considera un luchador sumamente habilidoso, capaz de derrotar a sus enemigos o burlarlos antes de que acaben con él, por si fuese poco cuenta con el apoyo incondicional de su traviesa amiga en caso de que las cosas se salgan fuera de control. Adora los retos y las competencias, los considera grandes métodos para desarrollar destrezas y jamás se echará atrás durante alguna; sin embargo, eso no significa que jugará íntegramente limpio pues adora el satisfactorio sabor del triunfo en su paladar.

      Se ve a sí mismo como un líder excepcional, más inteligente y fuerte de lo que realmente es, digno de ser admirado con grandes aplausos y caravanas. Es normal que se encierre en ensoñaciones dentro de las que todos sus amigos y conocidos se postran a sus pies para rendirle tributo, levantan monumentos en sus nombres, exclaman grande hurras, felicitan su grandeza y realizan mucho otros disparates que le inflan el ego hasta el espacio. Y ahí, feliz de la vida y con los ojos cerrados podría pasarse todo el día de no ser porque Tinkermon rápidamente rompe su burbuja y lo trae de vuelta a la realidad, a atender asuntos verdaderamente importantes. Le tomará dos que tres segundos recuperar el hilo de la conversación pero después pondrá manos a la obra como tiene que ser.

      Se le conoce como un perezoso ocasional quién por mucho que desea que Never Ever Land abarque todo el Digimon World al final reconoce que no puede con todas las responsabilidades para mantener la tierra y se las asigna a otros alumnos más capaces como los digimon rookie y los chicos humanos que hace tiempo rescato. Del resto él se encargará… o bien le delega las obligaciones a Tinkermon para continuar durmiendo la siesta. No será hasta que la diminuta hada se canse y lo saque por las malas de la cama que él entenderá es tiempo de ponerse a trabajar. Aunque no lo parezca es un sujeto dedicado y cumplido, si se le olvida algo es por distraído.

      Un detallista generoso que, cuando puede, llega al lugar repleto de obsequios para todos. Dulces, juguetes u curiosidades que se encontró por ahí y que tal vez a alguien le resulten interesantes. Exhorta a sus pequeñines a ser compartidos, ni envidias ni codicias en su guardia, todos son iguales y todos tienen derecho a divertirse con los juguetes así tengan que tomar turnos con intervalos de media hora. Eso sí, no hay nada que deteste más que las peleas internas entre su pandilla de niños perdidos a las que pondrá en seco al instante y, de ser necesario, castigará a ambas partes participes del altercado. Detesta jugar el papel del villano pero a veces un hermano mayor tiene que hacer lo que tiene que hacer, así se gane el resentimiento de unos cuantos.

      No debe confundirse su amabilidad con permisividad pues aunque pocos le crean es un joven muy disciplinado con las reglas de convivencia de la comarca. Si representas un peligro para la tierra de Never Ever Land serás desterrado sin derecho a retornar jamás y deberás recorrer el mundo en deshonrosa soledad sin nadie que te apoye. Esto puede ser no tan atemorizante como él se propone que se oiga pero le funciona para mantener a la mayoría de los niños bajo control y aunque rara vez se lleva a cabo la expulsión de alguien cada tanto él y Tinkermon regresan a la villa acompañados de uno o varios nuevos digimon rookie y bebés que se les unieron tras ir por las provisiones.


      Extras
      – Astuto y tramposo. Es sumamente difícil de derrotar jugando a las cartas y a las escondidillas.
      – Su regla de oro es «No adultos». Cualquier digimon que alcance o sobrepase ese nivel es expulsado inmediatamente de su villa.
      – Paradójicamente él es un nivel adulto.
      – Se gana la vida y suministros extras realizando pequeñas expediciones o ayudando a comerciantes de los pueblos aledaños.
      – Es tan habilidoso que puede inmovilizar a un adulto humano en tres movimientos o menos.
      – De vez en cuando gusta de embriagarse en las noches.
      – Rescato a los chicos humanos hace más de dos meses. Desde entonces todos pasaron a formar parte de su numerosa y feliz familia.






      [​IMG]
      Tinkermon


      Personalidad
      Debajo de esa dulce apariencia de muñequita de cajita musical se esconde un señor del caos que disfruta beber la sangre de sus enemigos usando sus cráneos como copa (?). Ella es la mano derecha de Petermon, pero es más conocida en el bajo mundo de los chismes como su puño de hierro, la dictadora alada o Campanasesina. Nada más de saber que Petermon la puso de mal humor es suficiente para que la mayoría de los rebeldes traguen saliva y esperen una tortura semejante a mil latigazos en la espalda, la otra opción es que te envenene con tu lanza y olvides hasta lo que comiste en el desayuno. No es que sea una completa sádica desconsiderada cuyo único placer de la vida es abusar del más débil, en realidad ella solía ser todo azúcar hasta que la nación de la indisciplina atacó, los babys le faltaban al respeto y, en uno de esos errores milenarios cuyas consecuencias se extienden hasta miles de generaciones después, a un grupo de tarados se le ocurrió buena idea arrojarla a un charco de lodo y burlarse de su desgracia. Claramente tras esa experiencia las cosas tenían que cambiar por lo que suprimió toda la bondad en su corazón para transformarse en una máquina asesina de asestar lanzazos y patadas kung-fu. Desde entonces no es más que una vengadora que despide brillitos de oro a dónde quiera que vaya.

      Adoptó un sentido del humor cruel que la obliga a retorcerse de la risa en presencia de una desgracia ajena. No las provoca ni las incita –a menos que sea por venganza– pero es claro que antes de si quiera acercarse a ayudar te soltará una enorme carcajada en la cara. Al único que disfruta maltratar con verdadera saña es a su alma gemela de medias verdes. Puede jugarle bromas pesadas desde ponerle piedras en sus botas hasta picante en la comida y no lo hace nada más porque sí, sino como retribución a todas esas veces que se larga de parranda dejándola a ella sola con todo el montón de pendientes, griteríos y demandas de los mocosos que en primer lugar ella ni quería traer. De esa manera llevan su disfuncionalmente hermosa relación: por cada abuso o desconsideración de Petermon hay un accidente a la vuelta de la esquina esperando por él. Lo bueno es que ella nunca lo desampara pues siempre que su idiota amigo se mete en problemas ahí estará la campana para salvarlo del embrollo, y él se lo agradecerá con su más sincera gratitud, un abrazo, un beso de pies, la promesa de reglarle un día en el spa –que nunca llegará– y uno que otro obsequio detallista como flores o chocolates. Así, a lo bruto y salvaje, se quieren los dos.

      Por otro lado de verdad disfruta cuando todo es paz, tranquilidad y risas felices. Adora cuando todos se llevan bien mientras juegan, cuando cantan canciones a coro y hasta cuando se amontonan frente a ella para que les cuenta una historia para dormir. Esa clase de momentos hacen que todos sus problemas para fundar la villa valgan la pena, le recuerdan que pese a ser una boba ilusión de Petermon es posible crear una tierra feliz para todos esos digimon pequeños. Durante tales ocasiones entrañables su viejo ser maternal y bondadoso sale a flote liberando un brillo aún más dorado de sus alas como reflejo de su radiante buen humor. Sin embargo, no por ello deben cantar victoria porque hasta el más travieso de los digimon a su cuidado sabe por experiencia que de un segundo a otro su temperamento violento vuelve a activarse, listo para repartir piquetes venenosos sobre aquellos que se lo han ganado.

      Un rasgo que generalmente pasa desapercibido por la gran mayoría de la población es lo mucho que se esmera por lucir linda. De vez en cuando puede tomar una flor pequeña y usarla como accesorio en el cabello, utilizar brillo labial, probar un nuevo peinado, etc. Es una digimon muy femenina y gusta compartir consejos e ideas con otros que agraden del tema, independientemente si son féminas o no. Aprecia toda clase de consejos y sugerencias por más que el tarado de su amigo nunca de los nunca sepa que contestar cuando se le cuestiona si nota algo nuevo en ella. Es un imbécil, pero un imbécil muy importante para ella, se pone celosa cuando la ignora y mejor concentra su atención en otros, ello implica depositarle una enorme patada en el trasero para antes de ir a dormir.


      Extras
      – Comparte cuarto con Petermon
      – Es la matriarca de la familia. Lo que ella dice, se hace y para ayer.
      – Es la única que puede retar o ponerse al tú por tú con Petermon.
      – Casi nunca se separa de él pero a veces ocurre.
      – Siempre ayuda a Petermon a hacer trampas.
      – Su comida favorita son las cerezas de Cherrymon.






    • Digievolución

      La (digi)evolución es el proceso mediante el cual un digimon alcanza un nuevo nivel en su etapa de vida que modifica drásticamente sus características iniciales: cambia de morfología, incrementa su tamaño junto con su capacidad de información, desarrolla nuevas habilidades especiales y, por supuesto, su adaptabilidad al medio mejora considerablemente.

      En las series de la franquicia estamos acostumbrados a que los digimon desarrollen líneas evolutivas rectas, siendo los únicos casos exentos de esta regla aquellos digimon que durante algún lapso de su vida consiguen una digievolución corrupta, pero que tras superar ese evento traumático retornan a su línea de crecimiento natural.

      En los videojuegos, sin embargo, se nos plantea una situación completamente diferente. La digievolución no depende únicamente de la relación entre humano y digimon, ésta puede estar determinada por la obtención de nuevos logros (aumento de nivel, número de victorias), entrenar determinados rasgos (poder, defensa, velocidad, inteligencia, espíritu), adquirir resistencia a ciertos elementos (fuego, agua, trueno, metal, viento, oscuridad) y hasta la predominancia de alguna emoción en particular (valor, tensión, rabia, egoísmo, simpatía). Todos esos factores en diferentes combinaciones permiten crear nuevas y novedosas ramificaciones evolutivas.

      Ese mismo tipo de sistema será parcialmente implementado en este colectivo, al menos en lo que respecta a los digimon obtenidos al finalizar misiones. Ustedes tendrán la libertad de criar al digimon inicial como se les dé la gana y sin que eso afecte la evolución que les gustaría conseguir.



      Niveles esenciales.

      Al menos uno de sus digimon –el inicial- deberá cruzar las 4 etapas esenciales de crecimiento evolutivo: rookie, champion, perfect y ultimate. Cada una de las tres últimas se desbloqueará durante un determinado momento del fic. NO PUEDEN evolucionar a sus digimon hasta que yo se los autorice.

      Para tener una noción sobre qué evoluciones son posibles utilicen las siguientes páginas web:
      Wikimon - The #1 Digimon Wiki
      DMA + Digi-Dex
      estandar.jpg



      Armor Evolution.

      Los digimon armor serán considerados como champions y podrán ser obtenidos mediante la crianza del digimon de adventure 02 prescindiendo del digimental/digi-egg requerido.

      Otra forma es consultar las guías evolutivas (wikimon y dma) para averiguar si un determinado tiene la libertad de evolucionar a un digimon armor.

      El tercer método es mediante la slide-evolution explicada más abajo.

      armor.jpg



      Hybrid Evolution

      Los digimon híbridos en la franquicia son el resultado de una evolución mediante el digi-spirit. Estos objetos también serán igualmente omitidos y el único requisito para desbloquear esas evoluciones es que el digimon interesado tenga una asociación elemental como el Híbrido en que desea evolucionar. Asimismo, es importante aclarar que los híbridos humanos serán considerados como Champions y los híbridos bestia como Perfect.

      hybrids.jpg



      Slide Evolution

      En digimon frontier se entendía por Slide Evolution la capacidad de los hybrid digimon de transitar libremente de la evolución humana a la bestia y a la inversa. En este colectivo se le llamará Slide Evolution a los siguientes casos:
      — Un cambio de modo.
      — Una evolución en función de subtipo o de la misma especie dentro del mismo nivel.
      — Una evolución inventada por decisión del autor cuyos requisitos son que pertenezcan al mismo nivel y que estén ligados por cierta lógica (compartir el mismo elemento, atributo, campo, etc.).

      Slide1.jpg Slide2.jpg Slide3.jpg



      Permanencia evolucionaría

      En ocasiones suceden casos en que los digimon evolucionan y ya no regresan a su etapa posterior, tal es el caso del Gatomon de adventure y el digimon criado dentro de los juegos Digimon World 1 y 2. En el colectivo la permanencia evolucionaría será opcional y dictada por cada autor; no obstante, tengan en consideración que las slide evolution de los champion podrían ser bloqueadas si eligen permanencia evolucionaría con un perfect.



      Entrenamiento

      Como ya se explicó más arriba, todos los digimon adoptados posteriormente del inicio del colectivo deberán seguir un determinado tipo de crianza para desbloquear una evolución deseada que será impuesta por el creador (o sea yo). Esa crianza muchas veces implicará ciertos entrenamientos que deberán cumplirse; ejemplos de los entrenamientos son mejorar un determinado atributo o resaltar una emoción constantemente en el digimon. Entre más alejada esté la evolución deseada de la línea evolutiva tradicional, más importantes serán los requisitos de crianza.

      Training1.jpg Training2.jpg Training3.jpg



      Reset

      «Oye, Devian, ¿y qué sucede si no me agradan los digimon opcionales para reclutar y quiero criar propiamente el mío?»

      Muy sencillo, la alternativa más fácil sino desean (o pueden) emplear la Slide Evolution es aplicar un reset. El reset consiste en que la data de su digimon se vuelve inestable por lo que se ve obligado a tomar la forma de un digitama que ustedes deberán criar desde el principio, con etapas Baby y Baby II incluida. Este reset está limitado a un solo digimon que no puede exceder el nivel Champion.

      El digimon recién nacido podrá seguir la línea evolutiva que se les dé la gana pero permanecerá sometido a las condiciones de entrenamiento y crianza.

      Reset.jpg



      Límite evolutivo

      Si bien pueden crear sus árboles evolutivos con las ramificaciones que quieran deben de considerar que no pueden tener más de dos evoluciones por etapa. Y ambas líneas no necesariamente tienen que ser rectas.

      Evolucion_1.jpg
      Evolucion_2.jpg
      Evolucion_3.jpg




    • Las Digital Keys son diamantes místicos dentro de los cuáles se encuentra comprimida una porción de información que compone la base del Digimon World. Cada llave tiene una habilidad "especial". Se dice que al reunir todas las llaves se puede reformar el dgimundo a capricho de quién las posea.


      [​IMG] Mistery Key - Esta digital key tiene el poder revelar misterios o generarlos. Puede servir para modificar el ambiente cubriéndolo de una espesa niebla.

      [​IMG] Submarine Key - Digital Key elemental que permite manipular el elemento agua. Crea olas gigantes, maremotos y otros fenómenos acuáticos.

      [​IMG] Snow Key - Digital Key elemental que permite manipular el elemento del hielo y la nieve. Crea ventiscas, granizo, avalanchas y otros fenómenos afines.

      [​IMG] Magma Key - Digital Key elemental que permite manipular el elemento fuego. A su vez también puede crear corrientes de lava volcánica.

      [​IMG] Lightning Key - Digital Key elemental que permite controlar relámpagos y truenos. Crea tormentas y descargas eléctricas a conveniencia del usuario.

      [​IMG] Error Key - Digital Key de programación. Almacena y produce diferentes tipos de bugs del Digimon World.





     
    • Me gusta Me gusta x 7
    Última edición: 9 Jul 2017
  2. ArisuDokuro

    ArisuDokuro In the forces of stupidity

    Registrado:
    4 Feb 2013
    Mensajes:
    490
    Temas:
    24
    Calificaciones:
    +880


    • And I can't stop 'til the whole world knows my name
      'Cause I was only born inside my dreams


      [​IMG]

      ~ We're the poisoned youth ~

      [​IMG]

      You're a cherry blossom
      You're about to bloom
      You look so pretty, but you're gone so soon

    • [​IMG]
      31
      { L-Nigga | Masculino | 18 años }

      |
      Físico |

      Macho pecho aceitado de metro ochenta y siete. Posee una afilada mirada naranja, tan intensa que quema con la intensidad de mil malditos soles bañados en aceite de cocina y la mayoría del tiempo ostenta una sonrisa arrogante. Una cascada de pelo blanco degradándose a verde en las puntas cae más allá de donde termina su espalda, confiriéndole un aspecto desalineado. La estructura de su cuerpo es musculosa y resalta por su mal hábito de andar por ahí sin camisa, exponiendo no sólo su piel morena sino también los tatuajes blancos de sus brazos y torso. Anda por la vida sin vergüenza solamente con un collar de cuentas, un par de pantalones ligeramente acampanados semi-ajustados y unas botas. Puedes intentar cubrirlo con algo más, pero podrías conseguir que ande por allí en taparrabos solamente para llevarte la contraria.

      [​IMG]
      [​IMG]
      [​IMG]
      [​IMG]
      [​IMG]

      | Personalidad |

      La primera palabra que viene a la mente cuando piensas en él es «ruidoso». Un tipo expresivo que no se cohíbe para demostrar sus emociones; sea sorpresa, ira, alegría o cualquier otra. Por orgullo no suele llorar en público y es el primero en desviar la mirada para dar privacidad a quien quiera dar rienda suelta a su tristeza, en su lugar aparentando una solemnidad que parece impropia de alguien que puede aparecer al azar y meterse en la conversación de tu grupo de amigos sin ser invitado. ¿Lo peor? El tonto es dueño de algún carisma extraño, que hace que termine agradándote, aunque pueda ser bastante molesto.

      A pesar de su apariencia de matón, su don para conjurar las groserías más coloridas que hayas escuchado jamás y temperamento explosivo, L es un tipo agradable en el fondo. Un poco crudo y violento para expresarse —creyente de la filosofía de que los hombres se entienden con los puños y que literalmente puedes golpear sentido común en la cabeza de alguien—, pero no es malo a propósito. A veces parlanchín, al punto de echar cuentos exagerados de sus locas aventuras a la luz de una hoguera. A veces callado y distante, yéndose por ahí sin cruzar palabra con nadie. Eso depende del estado de ánimo y con quién hable.

      Su lado fraternal se muestra sobre todo a los niños pequeños y enfermos; no le agradan los debiluchos, pero no es como si algunos tuviesen la culpa de todo. Es como un hermano mayor que parece poco fiable, pero al que terminas acudiendo de todas formas por consejo. Si estás siendo acosado por matones espantará a los bullies por ti. Si estás deprimido hará algo estúpido para subirte el ánimo, aún a costa de su propia dignidad.

      No le gustan para nada las relaciones superficiales y tiene sentido del deber. No tiene problemas con los grupos, pero como sienta que lo estás encadenando seguramente huirá por la izquierda. Volverá, pero puede tomar un poco de tiempo. Está acostumbrado a ser un tipo independiente y se muestra muy a la defensiva ante cualquier indicio de quitársele su libertad.

      Sus repentinos estallidos de temperamento no suelen ser en su mayoría agresivos, sino más bien cómicos. Le gusta tomar el pelo a los demás, pero no aprecia ser la víctima; lo pasa sólo cuando él es el que se está burlando de sí mismo. Un poco egocéntrico, adora jactarse de su altura y su fuerza, además de no ser un buen perdedor. Amante del ejercicio, no le hace el feo a competencias o trabajos pesados. Es curioso, inquieto y siempre sale por allí a explorar, así que tiene amor por la adrenalina, además de que ya está acostumbrado a salir ileso y volver herido o con cicatrices nuevas.

      Gustos & Disgustos:

      + Comida picante. Escalar montañas. Deportes extremos. Bebidas energéticas. Ejercitarse. Cazar. Dormir a la intemperie. Comer. Las peleas. Contar historias donde a menudo es el protagonista y hace grandes hazañas (sólo para que Gabumon corrija los detalles de la historia porque, no L, esa historia es demasiado exagerada para explicar por qué nos atacó un Monzaemon).

      - Gente con un carácter parecido al suyo, pues sus personalidades chocan. La gente remilgada y odiosa. Cosas demasiado complicadas. Los que tiran la toalla fácil. No es de extrañar que no le guste el clima frío por cómo anda vestido.

      Fortalezas:

      Posee grandes habilidades de liderazgo, aunque no se da cuenta pese a que casi siempre salta a tomar las riendas del desmadre (muchas veces porque dicho desmadre es culpa suya y debe limpiar su mierda). Positiva o negativamente es capaz de influir en los demás y alterar fácilmente el estado de ánimo del grupo. Admirado por sus otras habilidades, envidiado por sus capacidades o inspirados por su confianza en sí mismo.

      Instintos afilados y suficiente experiencia adaptándose a entornos hostiles, principalmente por esas metidas de pata que más de una vez casi le han costado su propio trasero y sus viajes de caza.

      Es un tipo atlético que, aparentemente, cuenta con experiencia en combate; si es que la forma en que su cuerpo parece moverse por sí mismo algunas veces y el hecho de que posee cierta técnica, en vez de dar puñetazos a lo salvaje, son indicativos suficientes. Se puede confiar en él en una pelea.


      Para alguien tan poco delicado, es sorprendentemente habilidoso con sus manos. Hace las flechas y lanzas con las que caza y pesca.

      Debilidades:


      A la hora de hacer sociales es un desastre, por lo que es la última persona que debes enviar en una misión de paz. Las palabras no son su fuerte.

      Carece de tacto física y psicológicamente. Consiente o no de que hay otros más débiles, eso no evita que a veces parezca un bruto insensible; ya sea porque se le olvidó por un instante que no todos son tan fuertes como él, te lesionó el hombro sin querer con un puño de felicitaciones o dijo algo sin pensar que se malinterpretó porque sonó sencillamente terrible.

      Su corto temperamento lo hace alguien impredecible. A veces, si las emociones lo inundan, se pierde por completo y es peor cuando se enoja.

      Extras:

      No se asusta fácilmente, al contrario, a éste estúpido lo que le sobra son coraje y agallas. Es el primero en sugerir que hagan pruebas de valor a media noche en un cementerio.

      Siempre lleva un cuchillo que luce un poco desgastado con él.

      Al atarse el cabello no suele ser en una cola de caballo.

      Tiene varias cicatrices en todo su cuerpo.


      [​IMG]
      Ash
      { Liollmon }

      |
      Personalidad |

      Éste pobre ejemplar de Liollmon sufre constantemente, no por tener el mismo nombre que el infame Inmortal que jamás ha ganado una Liga Pokémon, sino por ser la única mente cuerda y perturbada al tratar diariamente con un jackass.

      A menudo la voz de la razón que se escucha como tu mamá, aquel que ignoras porque parece querer matar toda la diversión, aunque lo único que espera es que no hagas nada estúpido como picar un panal de abejas o correr directamente hacia hiedra venenosa. Ash a veces sólo quiere irse a una isla desierta, tomar el sol todo el día tendido en una silla de playa mientras bebe cocktails y disfruta de unas vacaciones permanentes because he fucking deserves.

      Ocho de cada diez veces trata de evitar que L se meta en problemas y termina fracasando. Ya no se molesta en sermonearlo porque sabe que sus reclamos caerán en oídos sordos, por lo que se dedica a ir con la corriente y rezar por el día en que a Yggdrasil le dé por meterle algo de sentido común en la cabeza al chico.

      A pesar del estrés que le genera el hecho de que su humano sea un maldito imán de problemas, Liollmon es una criatura relajada que aprecia las cosas sencillas. Ello no significa que sea un ser completamente tranquilo. Una de las razones por las que conectó con L en primer lugar fue porque a ambos les gusta la adrenalina, salir a correr por allí y pasar un rato salvaje. Que haya terminado siendo la Mom Friend, no es más que la combinación de ser alguien que se preocupa mucho por la gente que le importa y diferentes hechos desafortunados.


    • [​IMG]

      34
      { Without Vitamin C | Femenino | 16 }

      |
      Físico |

      Una jovencita menuda de metro cincuenta. Si de lejos ya parece pequeña, de cerca te das cuenta que es aún más delgada de lo que parece, siendo la poca grasa retenida en los lugares correctos lo único que evita que la gente se preocupe al instante cuando la mira. Contrastando con su cabello marrón rojizo y sus ojos color miel está la piel lechosa de C, suave pero quebradiza si no se hidrata constantemente; fácil de quemar, por eso siempre debe andar cubierta de la cabeza a los pies si no quiere chamuscarse entera. ¿Duerme mucho? Se le marcan ojeras de mapache. ¿Duerme poco? Misma historia. ¿Duerme lo suficiente? La mayoría del tiempo el resultado es el mismo de las veces anteriores.

      Es una adolescente que, aunque sin exageradas arrugas, sus manos y pies recuerdan a los de una ancianita. Ocurrencia común suele ser que consiga cortes y se llene de hematomas que a veces ni sabe cómo diantres se hizo. Su salud es tan mala que muchas de las heridas que son insignificantes para otras personas no le cicatrizan bien, dejando una serie de pequeñas manchas un poco más oscuras que su tono de piel esparcidas al azar, por aquí y por allá, notablemente en las piernas y pies.

      Agarra frío fácilmente por lo que casi siempre lleva un suéter de punto encima. Debajo suele usar vestidos, faldas largas, pantalones cómodos, camisas holgadas o de cuello de tortuga. Parece tener zapatillas de cada color existente en el bendito arcoíris, pues en contadas se le ve con otro tipo de calzado.


      [​IMG]
      [​IMG]
      [​IMG]
      [​IMG]
      [​IMG]

      | Personalidad |

      Si necesitas una damisela en desastres urgentemente, C es la primera cosa que te vendrá a la cabeza de seguro: Miss Anemia le da dolor de cabeza el calor, se marea hasta volteando la cabeza rápidamente, le dan nauseas la pasta dental antes o después de comer. De voz suave y carácter tranquilo, está demasiado ocupada lidiando con su inexplicable agotamiento y tratando de no caer dormida innecesariamente como para ser mala persona.

      Reservada, si tienes suerte la escucharás murmurar acerca de cómo no soporta la gastritis que le da cuando se enoja o se pone nerviosa, como si sus nauseas al azar no fueran suficiente problema. Por eso no es de extrañar que posea un carácter dócil, sumiso y cooperativo. No suele decir lo que piensa con frecuencia y por eso es insegura a la hora de dar su opinión; puede aparentar firmeza si es importante lo que tiene que decir, pero debajo de la falda seguro están temblándole las piernas. Le da miedo retar a la gente, se encoge cuando le gritan, es bastante asustadiza cuando se trata de las personas y a menudo duda qué hacer cuando se trata de los demás.

      Quizá pasa la mayoría del tiempo a solas si no está Lopmon y se pierde mucho en sus pensamientos, pero no es una marginal. Se puede tener una conversación con ella. Eso sí, hazlo bajo tu propio riesgo porque esta chica es tan socialmente torpe que no sabe cómo romper el hielo, no puede contar un chiste sin arruinarlo, la mayoría del tiempo no pilla el sarcasmo, pues es un poco inocente y despistada para una adolescente. Aunque no es muy abiertamente emocional o afectiva hacia el resto, es amable, alentadora y de vez en cuando puede sacar coraje para proteger a los demás. Apoya al resto de lejitos como la cheerleader invisible.

      Uno de sus hábitos infantiles es que inconscientemente recoge los hábitos de las personas que admira o le gustan a su alrededor, no es un rasgo evidente a menos que tengas un hábito destacable como maldecir al revés cuando te golpeas el dedo pequeño del pie. Además de esto, posee una imaginación hiperactiva y la tendencia a malinterpretar cosas de manera cómica.

      Gustos & Disgustos:

      + Tejer. Las coronas de flores. El origami (aunque se corte nada más agarrando el papel). Dormir porque eso significa no tener que lidiar con su organismo quisquilloso, aunque trata de no hacerlo en demasía porque entonces sufrirá molestias peores. Ambientes controlados. Las cosas suaves. Los dulces.

      - El calor en exceso. El frío en exceso. Las náuseas. Sus exagerados padecimientos y dolencias en general. Los pequeños accidentes que a veces le ocurren por ser cabeza de aire.

      Fortalezas:

      Primeros auxilios. Ya que vive llena de dolencias y es más frágil que el cartón, al menos sabe cómo tratar correctamente sus heridas y las de los demás. Tú dile qué padeces y te dirá como quitártelo como tu abuelita y sus remedios chocarreros. Posee muchos conocimientos en el área de salud.

      Confeccionar es el único deporte extremo que Luna le deja practicar (con supervisión), porque darle una aguja ya es rogar por un desastre. Tejer, coser y bordar se le da fácil, especialmente cuando se trata de un regalo para otros; para alguien tan simplona se esmera en los detalles y se las arregla para hacer cosas confortables. Incluso si piensas que sus sweaters/bufandas/whatsoever son feos, no vas a poder negar que son calentitos y confortables.

      Empatía. Es bastante fácil para ella simpatizar con las emociones ajenas, no sólo el dolor; por eso, aunque sea socialmente torpe, C al menos puede hacer algo por los demás al leer el estado de ánimo de alguien. A menudo suele ayudar con pequeños gestos indirectos que parecen insignificantes.

      Debilidades:

      Como bien se sabe, su cuerpo es muy débil y su salud muchas veces la convierte en un peso muerto. Es la peor compañía en un grupo de supervivientes de escasos recursos: la primera en pescar una infección ante cualquier descuido, la primera en quedarse atrás en una huida porque pierde el aliento, la Daphne Blake que necesita un bolso lleno de notas de rescate, y un largo etcétera de inconvenientes que se crean por su mera existencia.

      Se le puede manipular con facilidad y aún así, por más obvias que sean tus intenciones de usarla o tenerla como lacaya, C lo verá como que está haciendo un favor a un amigo. Aunque para ti ella valga menos que la mugre en tu zapato, te va a defender a capa y espada si alguien te critica. ¿Por qué? Para C es normal ser vista como alguien débil, alguien de la que nadie espera nada, así que la idea de ayudar a alguien… ser útil… la hace muy feliz.

      Demasiado despreocupada sobre sí misma. Se vive poniendo por debajo de los otros porque, ¿qué importa ella? A estas alturas es un caso perdido, así que mientras menos tiempo y recursos se gasten en ella, mejor. Si le preguntas si no se tiene aunque sea un gramito de amor propio, C te dirá que no sin vacilar.

      Extras:

      — Cuando piensa demasiado acerca de alguna cosa da rienda suelta a un frenético tartamudeo, que suena más bien como un zumbido por la velocidad vertiginosa a la que habla.

      — Come más lento que una persona normal y a veces ni siquiera termina sus comidas, además de hacerlo entre una o dos veces al día alegando que se siente llena.

      — No suele quejarse para nadie más que no sea sí misma, ya que de por sí se siente una carga. Si el mal no es tan grave para notársele en la cara, entonces hará como que está en un día bueno y no dirá ni pío. Si Luna se entera se asegura de soplarlo a los cuatro vientos, porque para no molestar más de lo necesario, a veces C llega a grados extremos.


      [​IMG]

      Luna

      { Lopmon }

      |
      Personalidad |

      En contraste con C, Luna es realmente extrovertida, alegre y siempre piensa positivamente, resultando su optimismo contagioso. Se excita fácilmente por cosas simples, teniendo reacciones exageradas y a veces haciendo caras a lo look into the camera like The Office.

      Terriblemente franca. Es de esas que otorga una sonrisa resplandeciente al mismo tiempo que dice «Fuck off, please». Una pequeña bola de lindura que hace al mundo arder sin intención, aunque a veces intencionadamente arroja la piedra y esconde la mano si está segura de que es por un bien mayor. Parlanchina y bocazas accidental, por lo que, si quieres que un secreto sigua siendo secreto, mejor no se lo cuentes. Es la amiga que te avergüenza hasta el punto de hacer contemplar el suicidio, pero sin ninguna mala intención de por medio.

      A pesar de su comportamiento infantil, en el interior es madura y sabe cuándo es el momento de parar de hablar y empezar a escuchar. Seria cuando la situación lo requiere. No puede ver a nadie sufriendo, así que siempre estará para ti si te sientes mal.

     
    • Me gusta Me gusta x 6
    Última edición: 7 Nov 2016
  3. Autor
    Devian Lilith

    Devian Lilith Hariningen

    Registrado:
    19 Jun 2006
    Mensajes:
    798
    Temas:
    8
    Calificaciones:
    +692




    • [​IMG]
      69 | D



      [​IMG]
      Hex | PicoDevimon



      [​IMG]
      71 | R

      [​IMG]
      Simon | Kudamon




    • [​IMG]
      69-D
      17 años


      Físico
      Adonis de metro ochenta con figura escultural, de proporciones son atléticamente atractivas, con espalda ancha y cintura esbelta. Cabellos largos hasta el cuello y completamente despeinados aunque dotados de una estética caótica que se percibe agradable a la vista, tan oscuros como sus azabaches ojos. Sus rasgos son firmes y masculinos, cejas rectas, amplias como su boca y nariz respingada; labios delgados pero apetitosos más toda una colección de argollas y perforaciones incrustadas en ambas orejas sin el más mínimo pudor, mismas que combinan con sus múltiples collares rebeldes alrededor del cuello. No menos atrevido es el monumental tatuaje sobre su espalda: unas enormes alas negras que terminan a la altura de sus caderas, sin embargo no es otra cosa que su redondo y apretado trasero aquello de lo que se jacta con prominente orgullo, después de todo no cualquiera hereda esas posaderas ni mucho menos tiene las piernas para presumirlas.

      Estilo de un rebelde sin causa, con falsos aires de madurez y un gusto excesivo por el negro sin llegar al maquillaje de gótico o si quiera al delineado de un emo. Tiene la pinta de una estrella de rock urbano contemporáneo, pero son sólo apariencias. Playeras casuales oscuras, pantalones ajustados y calzado cómodo es todo lo que necesita para su día a día.

      [​IMG]


      Personalidad
      Relajado tanto en aspecto como en espíritu, viviendo la vida sin complicaciones ni preocupaciones. Disfruta cada segundo de vida con pleno gozo, desde las brisas del aire en climas templados hasta la frescura de los ríos en días soleados. Se desvela y madruga a capricho pero considerando las necesidades del grupo, de haber escasas provisiones se levantará temprano en busca de alimentos suficientes para que todos desayunen a gusto, y si el ambiente se ha convertido en una celebración pasado el atardecer no cerrará los ojos hasta ser el último en desfallecer. Experimenta cada día con máxima libertad e impulsa al resto a hacer lo mismo, sin ansiedad ni frustraciones, sólo una forma de ser: Hakuna matata, nada que temer.

      Considerando su perspectiva tan simplista de la vida puede llegar a sorprender lo influenciable que puede ser sobre otros. Contrario a lo esperado de alguien con vibras de adolescente irresponsable, D se toma muy en serio las decisiones importantes y no se detiene en alzar la voz para dar a conocer su particular punto de vista al respecto. Al mismo tiempo tiene cualidades de líder en tres niveles: el primero por ser un semental macho alfa, popular, carismático y atractivo que puede hacer suspirar a todo un equipo de porrista y por ende se gana el respeto y admiración del resto de machos beta, gamma y así sucesivamente hasta los introvertidos y asociales omega. Lo segundo es su talento para implantar y convencer de ideas a los demás, no es que logre provocarte una lobotomía con sus palabras más bien es lo suficientemente persuasivo para que varios accedan a sus maquinaciones tras cortas charlas sobre el asunto. El tercer nivel es su habilidad para coordinar y organizar, tiene la suficiente labia para motivar la cooperación en equipo sin dejar a nadie de lado. A su juicio, entre más numeroso sea el grupo, más sencillo resolver la tarea.

      Su lengua madre es la seducción, la habla por cada poro de su piel desde el alba hasta el anochecer. No por ello hay que asumir estúpidamente que se la pasa recitando cumplidos, piropos y fantasías incumplibles a los cuatro vientos. No, no, no, su encanto no radica en lo que dice sino en cómo lo hace. La ternura que impregna al despeinar los cabellos de los más pequeños cuando les habla, las radiantes sonrisas que dedica acompañadas de unos «buenos días», su espontánea manera de acicalarse los cabellos una vez que el aire los ha alborotado de más, su constante disposición para ayudar en todo lo que puede o su discreta forma de aproximarse a preguntar cómo te encuentras tras percibir un bajo estado de ánimo de tu parte. Son esas pequeñas cosas casuales pero importantes las que, de alguna manera tonta, hechizan a sus cercanos. Entre más cercano sea con alguien, más afectuoso puede parecer y es que con él uno nunca puede estar seguro de que clase de señales está mandando, pues al mismo tiempo que 69 demuestra sus atenciones para todos, su lenguaje corporal expresa otra cosa, desde la manera en que casuales palmadas en el hombro se vuelven semi-abrazos hasta la intensidad de sus apretones de mano o la frecuencia de sus sonrientes guiños de ojos. Vive mandando un doble mensaje de disponibilidad pero falta de compromiso. Según él no lo hace conscientemente ni con mala intención.

      Por otro lado, también se divierte como crío en kindergarten. Es poco perezoso por naturaleza, manteniéndose activo a lo largo del día con diferentes tipos de actividades, desde juegos grupales hasta obligaciones hogareñas como limpiar las heces de los bebés; cuando no hay ni una ni otra se ejercita en privado insistiendo a su inseparable Hex que se le una mientras el susodicho lo observa con desinterés desde su rincón. 69 también tiene un característico sentido del humor que se manifiesta a través de acostumbradas jugarretas, moderadamente inofensivas, que aplica a los demás, como empujar dentro de una piscina a alguien que no esté listo o bombardearle por la espalda con bolas de nieve. Eso sí, sin abusar de los más delicados y casi siempre en contra de sus iguales, para todo hay límites y él los conoce muy bien. De hecho cuando un suceso alarmante acontece tira por la boda toda su fachada de desinterés y asume una posición paternal disciplinada pero también conciliadora. Lo primero será evaluar que los involucrados en el altercado estén sanos y salvos para posteriormente discutir los motivos del incidente, discusión o pelea así como mediar y proponer soluciones a estos. Por más benevolente que sea sabe convertirse en la voz de la razón y aplicar correctivos adecuados a la situación.

      Tiene un aire fraternal para todos los pequeños, ya sea en edad o estatura, a quién procura con entrañable cariño. Se vuelve la clase de hermano mayor que te protege, te cuida, te auxilia frente a una dificultad que debas afrontar pero también te motiva a salir adelante por ti mismo siempre que puedas. Es de mimar demasiado a los bebés, a quienes busca hacerlos reír y divertirlos, incluso a aquellos traviesos que únicamente buscan morderle los dedos de las manos. D puede emular sin ningún problema el rol del padre del grupo, no solamente como alguien que toma en sus propias manos la búsqueda de provisiones sino también alguien que se preocupa por un íntegro desarrollo y crianza de los digimon infantiles. Incluso considerando que su digimon es demasiado egoísta, logra convencerle para que lo asista con pequeñas tareas prometiéndole una modesta recompensa una vez que hayan terminado.

      Es pertinente subrayar que es un individuo independiente, principalmente extrovertido que se mueve con las olas del grupo que el mismo genera pero también es capaz de aislarse sin dificultades para meditar y reflexionar por su cuenta. No sabe expresar de buenas a primeras cuando se siente mal, da por sentado que la buena salud es suficiente para estar bien, la falta de techo y comida no lo desamparan pues se sabe capaz de conseguir e improvisar ambas cosas. Por lo mismo no es un individuo que fácilmente asimile sus propios sentimientos negativos o incomodidades. Al tener sus necesidades básicas satisfechas cree estúpidamente que con eso basta para ser feliz. Si le preguntas si se siente triste o preocupado, minimizará el conflicto interno para sacar a relucir confianza ciega pues es de subestimar gravemente sus propias quejas e insatisfacciones.

      [​IMG]
      Con todo y su físico de supermodelo está lejos de ser perfecto. Para dar cuenta de ello, se pueden señalar sus principales defectos. Vanidoso por más que lo minimice, si bien no es alguien que esté preocupado de su aspecto físico a un nivel crítico es obvio que disfruta observar su reflejo para por lo menos cerciorarse que luce guapo o por lo menos no es un desastre andante, además aprecia toda clase de cumplidos hacia su persona, tanto los visualmente superficiales hasta aquellos en relación con su carácter. Gusta de llevar el control de la situación y ser respetado dentro de su círculo social, en caso contrario tomará una posición negativista-desafiante contra la autoridad, llevando la contraria ya sea por responsabilidad moral hacia sus principios o por el placer de no sucumbir frente a otros. También tiene una cierta dosis de egoísmo que influye en sus decisiones, por ejemplo, si cierta dinámica tóxica comienza a ocurrir a su alrededor pero le beneficia de la alguna forma, se hará de la vista gorda y pretenderá jamás tener conocimiento de ella en caso de que se indague en el asunto, para él no será otra cosa que una conveniente casualidad. Cuando las cosas no salen de la forma que espera se irrita fácilmente.

      Es un personaje delicadamente susceptible a la crítica y al señalamiento de sus errores. No sabe admitir cuando algo es su culpa o tomar responsabilidad por las decisiones estúpidas que haya realizado por más obvio que resulté que él es el culpable de todo. Así le presenten los hechos con pruebas que respalden la perspectiva ajena y apoyo de numerosos testigos, se hará el ofendido, explotará fúricamente contra todos los involucrados y luego se marchará dignamente del lugar aislándose completamente del grupo jurando no regresar hasta recibir una disculpa –situación que claramente no es adecuada para nadie–. Eventualmente cederá y retornará con el rabo entre las piernas mas no será pronto. Nunca le es fácil aceptar la derrota y la decepción, propia y social... siempre tarda en asimilar que lo ha estropeado todo. Es un testarudo que se aferra a si visión de las cosas.


      Gustos y disgustos
      ▲ Los días soleados y el clima templado.
      ▲ Vivir en paz y sin inconvenientes.
      ▲ Juegos grupales como la roña, quemados, las escondidillas, etc.
      ▲ Tomar siestas bajo las copas de los árboles.
      ▲ Arrullar, cantar y divertir digimon bebés.
      ▲ Nadar en ríos o lagunas.
      ▲ Resolver sudokus.
      ▲ Realizar travesuras junto con Hex.
      ▲ La comida picante o con muchas especias.
      ▲ Chocolate.
      ▲ El color negro, la obscuridad y ambientes lúgubres.
      ▲ Terror, acción y comedia.
      ▲ El rock y sus derivados.
      ▲ Perforaciones, tatuajes, moda urbana, etc.
      ▲ Fumar, aunque sea pétalos secos de Palmon (?).
      ▲ El contacto físico. Siente que es una forma de profundizar confianza con sus compañeros.
      ▲ Estimulación erógena.
      ▲ Chistes sucios, especialmente los asociados a su nombre.

      ▼ Recibir órdenes o mandados sin un «por favor» de por medio.
      ▼ Realizar una petición formal y no recibir agradecimiento de ningún tipo.
      ▼ El llanto de los digimon bebés se le hace insufrible y busca rápidamente mil formas de callarlos, ya sea limpiando sus cunas, alimentándolos, arrullándolos o hasta poniéndoles un chupón en la boca.
      ▼ Las acusaciones contra su persona o digimon, ya sea justificadas o no.
      ▼ Cometer errores y reflexionar sobre sus malas decisiones.
      ▼ Preocupaciones, estrés, reglas demasiado estrictas, ambientes hostiles.
      ▼ Ser cuestionado o que se le obligue a dar explicaciones de sus actos.
      ▼ Hacer el ridículo. A veces lo toma de forma positiva y otras veces reacciona demasiado sensible frente a pequeñeces.
      ▼ Interrupciones.
      ▼ Escándalos y situaciones caóticas.
      ▼ El drama y los dramáticos.
      ▼ Ensuciarse a niveles extremos como estar cubierto de lodo de pies a cabeza.
      ▼ Dietas vegetarianas. Al menos cada tercer día requiere carne en sus alimentos.
      ▼ Ser prejuzgado como una mala persona por su vestimenta, perforaciones y tatuaje.
      ▼ Trabajar.
      ▼ Cuando los demás no entienden el retorcido sentido del humor de Hex, que él también comparte.


      Fortalezas
      Labia. Tiene el envidiable talento de poder hechizar a las personas mediante el don de la palabra. Esta habilidad va más allá de simplemente convencer a los demás de que su postura o perspectiva de las situaciones es la más adecuada, también requiere astucia para saber cuándo callarse detalles a su favor y perspicacia para leer el lenguaje corporal de los otros para así determinar que sus negociaciones van por el buen camino. El tamaño de su talento es tan grande que puede inventar la excusa más ridícula y alucinante sobre el por qué llegó tarde a clases un día de examen y aun así convencer a la profesora de que le dé la oportunidad de realizarlo –aunque en realidad todo haya sido culpa de una noche de desvelos frente a su laptop–.

      ► Resistencia física. No es ningún atleta olímpico, si acaso llegaba a sobresalir en la carrera de obstáculos de su colegio; sin embargo puede afrontar con sencillez el resto de mantenerse activo físicamente durante periodos de tiempo prolongados así como permanecer en un estado de alerta constante en situaciones críticas.

      ► Crianza infantil. Tiene un talento innato para hacerse cargo de bebés y niños pequeños, cuidarlos, comprenderlos y educarlos.

      ► Inteligencia lógico-matemática. Los problemas que involucran números, ecuaciones, fórmulas, algoritmos y planteamientos abstractos son la cosa más simple del mundo para él.

      ► Proyectos grupales. Ya sea para planearlos, sugerirlos u orquestarlos, él es el indicado para promover toda clase de actividades con gran número de participantes que proporcionen entretenimiento para todos o ayuden a solucionar una dificultad en el menor tiempo posible.


      Debilidades
      ◄ Inteligencia intrapersonal. Analizar sus emociones, sentimientos y afectaciones posteriores a eventos estresantes es de lo más difícil. Por ello mismo evita a toda costa pensar en ello, prefiriendo concentrarse en actividades externas que en la forma en como su cerebro está lidiando con toda su carga emocional. Sobre decir que esto le hace difícil abrirse con los demás y también dificulta su proceso de empatía.

      ◄ Miedo al compromiso. No solamente en el área romántica-afectiva, toda clase de obligación, deber o acuerdo a largo plazo lo estresa; hasta en cierto punto las nuevas amistades también las procesa como compromisos personales con otros y ello le exaspera. No quiere iniciar nuevos vínculos para evitar en un futuro perderlos o ser abandonado. La única excepción a esta regla ha sido el travieso Hex.

      ◄ Pánico al fracaso. Cualquier clase de error monumental, equivocación irreparable, infortunio provocado por su estupidez, etc., le produce completo terror. Por esta razón prefiere evitar los temas a futuro y concentrarse solamente en el presente. Muy en lo profundo de su ser lo que más teme es hacer algo tan tremendamente imborrable que termine por alejar a todos sus seres queridos.

      ◄ Irresponsabilidad. Naturalmente como alguien que no pone su empeño al 100% en ninguna tarea compleja, tarde que temprano sale a relucir su falta de disposición y escasa ejecución para con sus deberes. Dependiendo de las demás personas este rasgo puede llegar a ser suficiente para desconfiar de él.

      ◄ Marginación. Como alguien que de alguna u otra forma se las ha arreglado para siempre estar presente en las dinámicas sociales de sus conocidos, ser aislado o rechazado socialmente puede provocar en él sentimientos de desesperanza y ansiedad.


      Extras
      – Considera normales y necesarias las mentiras blancas así como la omisión de la verdad cuando es conveniente.
      – Tiene medianos conocimientos de cocina, necesarios para no morirse de hambre.
      – Acostumbra a guiñar el ojo al terminar de conversar con otros.
      – Se considera afortunado al no enfermarse con regularidad.
      – Constantemente experimenta un sentimiento de nostalgia sobre volver a ser un niño aunque no sepa por qué.





    • [​IMG]
      Hex
      PicoDevimon


      Personalidad
      Hex es un particular diablillo de carácter malicioso. Se ufana de hacer travesuras para nada inofensivas y hasta de ser una mente maestra detrás de importantes discusiones, cosa que no es totalmente falta en ocasiones. A veces simplemente esparce un rumor o chismecillo por ahí para entretenerse y tener algo que observar mientras devora frituras o dulces, considera que la vida es más divertida cuando los demás discuten y pelean por tonterías. Siguiendo esta misma línea es alguien que rechaza tajantemente tener cualquier indicio de buen corazón o sentimientos positivos, prueba de ello es su infame frase «te vendería a los Demon Lords por un filete con sangre» –o derivados– que emplea siempre que un tarado se le ocurre asumir que Hex ha desarrollado cierto grado de afecto a su persona. Reniega tanto de tales sentimentalismos que ante escenas románticas, melosas, amistosas y de compañerismo excesivo ejecuta un ademán exagerado sobre la necesidad de vomitar. Lo más cariñoso que recibirás de su parte será un coscorrón bien dado en la cabeza seguido de un firme «Stop being a pussy!», es más probable que obtengas una sonora carcajada viniendo de él tan pronto presencie que te ocurre una desgracia. Recibir un obsequio de su parte es razón de sobra para ponerse en guardia pues no hay duda de que debe ser una broma de mal gusto, regularmente habiendo de dos, es venenoso o explota, a veces ambas, por lo que al estar familiarizado con sus malos hábitos lo mejor será huir despavoridamente de aquello que te tendió. No obstante, no siempre es fácil pues al ser el compañero del alma de D ha aprendido a usar su aspecto amigable en su favor para obligar a los otros a experimentar un momento desagradable.

      Lo peor es que el humano adora tanto al pequeñín que se deja influenciar por éste y ya al rato son dos idiotas bromeando y molestando al resto de sus compañeros con bombas caseras, sustos sorpresivos o arte urbano sobre el lienzo de sus caras. Juntos son un dúo problemático sin remedio, se solapan sus errores, encubren sus maldades mutuamente, respaldan las mentiras del otro y hasta buscan por más participes que se vean seducidos por la idea de dar rienda suelta a sus impulsos desatando el caos a su paso. Las habilidades comunicativas de 69 más la mente perversa de Hex son un arma de destrucción masiva que no mide consecuencias, aun cuando sus compañeros tengan que cargar también con el peso de las acciones de ese par los dos seres obscuros risueñamente disfrutaran el momento post-apocalíptico sin un mínimo remordimiento que aqueje a sus corazones. Es la malevolencia de sus corazones y la negación a vivir bajo el yugo de normas estrictas lo que los ha convertido en amigos tan cercanos… por más que Hex afirmé que sólo lo usa para su conveniencia.

      Es de muchas palabras y pocas acciones, tanto en confrontaciones como su día a día. Constantemente repite que hará sus deberes después, cuando este más relajado, haya mejor clima u alguna otra excusa, sólo para que al final alguien más termine haciendo el trabajo duro por él. Cuando se le obliga por la fuerza a cooperar se le puede oír quejándose, argumentando una enfermedad, un súbito padecimiento, una falsa ruptura de ligamento en sus alas, lo que sea con tal de evitar la fatiga. Vive bajo la ley del mínimo esfuerzo, no esperes mucho viniendo de él, ni si quiera una buena porra para motivarte. Encima es un fanfarrón durante las peleas, afirmará ser un guerrero feroz y poderoso para terminar arrojando al pobre imbécil a su derecha como escudo humano o carne de cañón. Indudablemente goza de un buen instinto de supervivencia que no cualquiera desarrolla tan abusivamente.

      No debe tomársele a la ligera pues es un digimon demasiado astuto para su corta etapa de desarrollo. Frente a desconocidos que no saben leer a través de sus mentiras, es un hábil manipulador. Sabe cuándo hacerse la víctima y cuándo jugar al súper-poderoso aunque las cosas al final no salgan como él quiera. También se aprovecha de los descuido ajenos, si descuidaste un objeto preciado en un rincón o se te cayó al caminar por la calle ten por seguro que él le encontrará un uso provechoso. Amante de lo ajeno que deliberadamente olvida pedir permiso para tomar cosas que no le pertenecen, saltándose formalidades y yendo a tomar directamente lo que requiere, afirmando públicamente que lo devolverá una vez haya terminado de darle uso, pero en verdad se lo quedará para sí mismo. Dada esa maña suya es el primer sospechoso cuando algo desaparece en el grupo o no se encuentra dónde lo habían dejado. Respeta tan nulamente la privacidad ajena que en sus ratos libres puede ponerse a leer diarios de otros, no más para pasar el rato.

      Extras
      – Tiene un oído muy agudo que le permite escuchar conversaciones desde una moderada distancia segura, detectar ruidos sospechosos en las noches, saber en qué momento se desarrolla un buen escándalo digno de ser apreciado al lado de una botana y enterarse de los chismes del día con suma atención.
      – Sus poderes hipnóticos funcionan únicamente contra rookies y bebés, en escasas ocasiones también con humanos. Entre más tiempo exponga sus ondas hipnóticas más aumenta la probabilidad de éxito.
      – Es un digimon nocturno por lo que su horario de sueño ideal implica dormir desde el alba hasta pasado el mediodía.
      – Su visión no presenta problemas en la obscuridad.
      – No hay cosa que odie más que los abrazos grupales.





      [​IMG]
      Spice
      Mushmon


      Personalidad
      Spice es la clase de amigo buena onda que te dejará ser de la manera que quieras ser así decidas hacer una estupidez. Te aconsejará que no lo hagas pero no te detendrá si te atreves a desobedecerlo, simplemente se quedará ahí, observando y esperando a que vuelvas con todos los huesos del cuerpo rotos. Sin embargo, ni así te juzgará y simplemente te consolará lo mejor que pueda, con un abrazo y ya; tampoco es un ser demasiado emocional.

      Su vida como cocinero lo ha llevado a enamorarse de todas las combinaciones de sabores habidas y por haber. Es normal que en sus tiempos libres experimente mezclando ingredientes peculiares, como huesos, rocas, frutas de carne sin hervir, etc. Estas pruebas son exclusivamente privadas y jamás las dará a probar a alguien más que no sea él, de hecho esa es su política en la cocina: si al cocinero no le agrada, ni si quiera la acerques al comensal. Así pues, si algún día llega a tu lado presumiendo una nueva creación culinaria, no tienes nada que temer; de haberle generado diarrea, cólicos, infartos, envenenamiento o hasta la muerte no te lo estaría dando. Ocasionalmente sus pruebas se salen un poquito de su control gastrointestinal y puede acabar revolcándose en el suelo o encerrado en el baño.

      Ha vivido con modesta compañía de quienes ha aprendido a ser prudente. No le gusta el ruido escandaloso, es prudente y dedicado a su trabajo o sus obligaciones. También un soñador irremediable aunque con los pies en la tierra. Por otro lado, de vez en cuando sabe que es admisible salir de la rutina y hacer un poco de desorden, no demasiado. Es alguien que le gusta ser feliz y divertirse, sin excesos, pero que muy de vez en cuando se le puede ir la mano y terminar rompiendo la ventana del vecino.

      También es un sujeto curioso e ingenuo sobre algunos temas. En caso de que le compartas o enseñes algo te pondrá la mejor atención posible, especialmente si desconoce del asunto. Tiene un aura de inocencia moderada lo cual le hace presa fácil de sus dos nuevos compañeros, D y Hex. Estas dos malas influencias pueden impulsarlo a cometer bromas moderadas y maldades inocentes, principalmente porque Mushromon quizá no le encuentre el lado malo y menos si esos dos no se explican. En todo caso, nunca será completamente absorbido por la malicia de ellos.



      Extras
      — Cuando no tiene nada que hacer se queda sentado en su lugar esperando hasta que alguien le llame.
      — Si tampoco sabe cómo responder con respecto a un problema termina haciendo lo mismo.
      — No suele pelear con Hex pero tampoco se deja mangonear por él. Para evitar discusiones simplemente le da por su lado.
      — Suele preocuparse más por D que por él mismo. Aun así lo deja cometer sus errores.
      — Tiene talento para la jardinería.





    • [​IMG]
      71-R
      15 años

      Físico
      Una angelical doncella de 170 cm, figura curvilínea delgada que acentúa sus modestos atributos de señorita, busto modesto pero notable y caderas amplias en comparación de su cintura compacta. Cuenta con resplandecientes cabellos dorados que se alargan más allá del cuello y un par de ojos celestes, brillantes bajo los rayos del sol. Tiene tez clara de porcelana, bien cuidada y con escasas imperfecciones. Resaltan sobre el marco fino de su rostro sus largas pestañas curvas, la finura de sus femeninos labios y nariz delicada. Cuenta con manos de princesa, suaves al tacto y bien cuidadas. Aunque alta su falta de consistencia muscular la hace lucir inofensiva, tierna para aquellos que no buscan hacerle mal alguno.

      Es femenina hasta cuando viste ropa de hombre –lo cual se ha convertido en una constante desde que terminó en el mundo digital–, tal afirmación debería bastar para resumir a simple vista lo dulce y cándida que luce con cualquier prenda que vista. Es de usar faldas, vestidos y blusas cuando puede, aunque la mayor parte del tiempo utiliza prendas para la intemperie que no expongan innecesariamente su piel a las condiciones adversas que la rodean y se adecuen al clima. Pantalones, botas todo terreno, chamarras, por mencionar algunas; el bikini queda reservado para las playas y los momentos de ocio. No le quita el sueño la manera como está vestida o el qué dirán de los demás, así sea despeinada, en pijamas o hasta con moronas sobre su regazo ella hará lo que se tenga que hacer.


      Personalidad
      Una joven amable, de buenos modales en la mesa, con gusto por las formalidades y educada desde que se levanta hasta que se duerme. No le escasea la disposición para ayudar y siempre tiene algo en que mantenerse ocupada. Es una trabajadora dedicada que no desprecia los momentos de ocio mas siempre los reserva hasta que haya terminado completamente sus deberes hogareños, educativos y productivos. Tiene un estricto sentido del deber moral, la responsabilidad y ética laboral, con tan sólo quince años ya parece una toda una adulta proactiva capaz de hacerse del control de la situación, generando soluciones y proponiendo estrategias efectivas. Es normal que se gane la admiración de otras personas que en sus pies se abrumarían fácilmente por manejar un horario tan saturado. «Es sólo organización», responderá la rubia cuando se le cuestione sobre cuál es su secreto.

      De mentalidad pragmática que da más peso a las acciones que a las palabras. Es objetiva y le gustan las cosas claras y sin rodeos, se desespera con personas que le dan muchas vueltas al asunto o buscan amenizar descripciones con palabras dulces, provocan en ella ligeros dolores de cabeza por los cuáles debe masajearse la sien antes de respirar hondo y buscar continuar por otra vía hasta poder entender el asunto. Es demasiado asertiva para el gusto de algunos. Sabe decir no a los favores y peticiones absurdas o que provienen de personas que no le agradan, además de mantenerlo sin importar las súplicas o los ojitos de perritos que le pongan. Reconoce que las negaciones precipitadas implican que si en un futuro ella se encuentra en una posición de vulnerabilidad no podrá recurrir a ese ser indeseable por apoyo pues ella ya ha negado cualquier clase de vínculo desde un inicio, está consciente de las implicaciones y asume los costos por más preocupantes que puedan volverse a la larga. Por otro lado, está abierta a las negociaciones y tal vez reconsideré apoyar a sus personas no gratas si estás a cambio acceden deberle un favor el cuál ella pueda cobrar de la manera que quiera cuando se le dé la gana, a corto o largo plazo.

      Tiene una visión monocromática de la vida, de lo correcto y lo incorrecto. Para ella las acciones se dividen categóricamente en blancas y negras, buenas y malas, el término medio no existe y los matices grises que defienden algunos no son más que ilusiones de auto-convencimiento para diluir la culpabilidad de sus actos. Considera que las disculpas no son un incentivo suficiente para modificar los malos comportamientos de las personas así como tampoco borran o compensan de alguna manera el daño hecho a terceros. En este sentido, el castigo es necesario para reformar a los criminales, demostrar que sus malas acciones tienen consecuencias y compensar de alguna manera a la comunidad. Toda acción debe tener una reacción de la misma magnitud así sea algo tan simple como robar por falta de alimento. Tal vez las buenas intenciones sirvan para comprender las circunstancias que orillan a alguien a comportarse de cierta forma, no por ello significa que justifican los malos actos desde su particular punto de vista. Las reglas no se hicieron para romperse, están hechas para salvaguardar la integridad de las personas y regular la sana convivencia de una sociedad, pensar de otra manera sería hacer apología del crimen.

      Su carácter es tan fuerte como sus convicciones y sentido de la justicia. Si presencia un comportamiento amoral, inapropiado o injusto no dudará en expresar su opinión sobre ello en voz alta y hasta preguntar por la opinión de los demás al respecto en busca de respaldo. De hallarlo tomará cartas en el asunto para modificar la situación pues pudor le hace falta para confrontarse directamente con otros usando el diálogo, por supuesto, pues hablando se entiende la gente; pero de su parte no será otra cosa que un discurso o sermón que busque reivindicar al profanador de la moral frente a ella. Defiende con capa y espada a las víctimas de otros aun si no se lo piden… o incluso si ni si quiera saben que son víctimas de algo. No sabe dejar pasar una falta personal por mínima que sea y aunque eso no signifique que haga un escándalo por cada minúscula equivocación o maltrato hacia su persona que se pueda dar en el día a día, sí se tomará el tiempo de repasar los hechos en privado con el otro para dar cuenta de que inconsciente la ha perturbado y por ello espera que en el futuro sea más cuidadoso con lo que hace. De ser un asunto ligeramente más grave lo mínimo que pedirá será una disculpa formal como compensación; en caso de que ya sea algo más subido de tono definitivamente no podrá posponer ni un minuto más la discusión al respecto y traerá el tema al instante presentando argumentos sensatos y coherentes que la respalden. Es ahí cuando sale a flote su tremenda capacidad de escrutinio, recolectando pruebas y testigos que le sirvan de sustento a su versión de la historia, cuando menos se lo espere su interlocutor estará en medio de una escena procesal dónde los otros serán el jurado y ella el procurador que buscará demostrar su culpabilidad para, posteriormente, discutir la penitencia apropiada. Y créanlo, una vez llegado a ese punto, se convertirá en la verdugo más despiadada de todas.

      Sin embargo, el hecho de que sea rígida como una regla de metal no la convierte en la Santa Inquisición encarnada –aunque lo parezca (?)–. Es una chica sumamente empática, especialmente con las personas que han experimentado graves crisis en su vida como sufrir abusos, perder seres queridos, sufrir trastornos mentales, entre otras. No le presenta ninguna dificultad otorgar abrazos, brindar consuelo, convertirse en fuerte de apoyo moral ni prestar su hombro para llorar. Si hay una razón por la cual en su forma de ser es tan apegada a las reglas es porque en el fondo lo que más anhela es que todas las personas vivan en armonía, felices y sin tener que defenderse de nadie. Reconociendo el llanto como una forma de liberal el estrés emocional pero que por sí mismo no genera un cambio productivo, ofrecerá posteriormente realizar actividades conjuntas para hacer más llevadero el trago amargo y la recuperación. No tienen que ser grandes elaboraciones, pero algo tan sencillo como colorear quizá sirva.

      Guerrera que no se intimida frente al miedo, la vergüenza o el ridículo. No hay obstáculo lo suficientemente grande para ella ni meta demasiado pequeña. Decidida, propositiva, que planea cuidadosamente como hacer sus tareas aunque tenga que hacerlo paso a paso y con todo el esfuerzo posible, no se conforma con algo menor a la excelencia. Le gusta destacarse en sus labores por lo que si su misión es montar un espectáculo de payasos infantiles ten por seguro que conseguirá los globos, el maquillaje, la escenografía y hasta ella misma se colará como participante para interpretar a la más inocente, despistada e hilarante “Tinkerbell” que jamás hayas visto en toda tu maldita vida. El que no arriesga no gana y para ella el triunfo es lo mismo que superar sus expectativas. Nada como la satisfacción de saber que hizo un gran trabajo sin importar la apreciación ajena.

      [​IMG]
      Padece la insalubre necesidad de que las cosas salgan bien hechas al grado de que se asigna mayor cantidad de responsabilidades durante las tareas grupales, de esa forma al menos contará con la certeza de que el 70% de la labor estará perfecta, lo mínimo que espera a cambio de sus demás compañeros es que hagan un 30% restante decente, es decir, ¿qué más quieren? Si ella pudiese hacerlo todo por su cuenta para empezar ni se hubiese tomado la molestia de pedir ayuda. No suele hacerse grandes expectativas de las personas porque está acostumbrada a las decepciones, en cambio se sorprende gratamente cuando recibe apoyo sobresaliente. Le alegra el alma y le hace reconsiderar su fe en la humanidad.

      Se las arregla para salir adelante aunque tenga que hacerlo sola, pero ese es un sentimiento lejano para ella que se sabe apoyada por sus cercanos más incondicionales, como es el caso de Simon, su confidente y amigo. El primer individuo con el que discute sus planes, de quién toma sugerencias y a quién pide orientación, a veces tratándolo como su igual y otra como su superior. Siempre está dispuesta a ser iluminada por su persona y admite que es el único que puede suavizar sus visiones estrictas y convencerla de reconsiderar posibilidades ya desechadas. Con él a su lado puede darse un respiro para relajarse sabiendo que si todo sale mal él evitará que caiga, que no necesita ser completamente independiente todo el tiempo, que siempre hay otros caminos para abordar una situación incluso si no parecen los más beneficiosos a primer vistazo. Es obvio que ella puede ser inicialmente una mujer muy prejuiciosa que sintetice a un individuo a la primera impresión que éste le dé, y si ésta ha sido terrible entonces no hay muchas esperanzas que en el futuro pueda forjar una relación con aquel; no obstante, el juicio de Simon es importante para ella. Si él Kudamon dice que hay que darle una segunda oportunidad, entonces ella lo hará.


      Gustos y disgustos
      ▲ Madrugar.
      ▲ Cumplir todos sus propósitos del día.
      ▲ Estudiar y aprender nuevas cosas.
      ▲ Descansar tras un gran día de trabajo productivo y no antes.
      ▲ Reglas y normas de convivencia justas, propuestas en conjunto y que se respeten por igual.
      ▲ Las buenas acciones.
      ▲ Planear antes de actuar.
      ▲ Alimentación balanceada.
      ▲ Música pop.
      ▲ Novelas románticas.
      ▲ Hacer vueltas de carro.
      ▲ Las personas trabajadoras y disciplinadas.
      ▲ Líderes honestos y confiables.
      ▲ Individuos que reivindican sus malos comportamientos.
      ▲ Que sus logros sean apreciados por otros.
      ▲ Que Simon apruebe sus planes antes de llevarlos a cabo.
      ▲ Cuando los trabajos en equipo no se sienten como una carga y hay diversión de por medio.
      ▲ Castigar malvados.

      ▼ Desvelarse sin razón.
      ▼ Procrastinar en exceso lo considera libertinaje.
      ▼ Dejar para mañana lo que puedes hacer hoy.
      ▼ Injustos, aprovechados, crueles, desconsiderados, confianzudos y parasitarios.
      ▼ Holgazanes, irresponsables, rebeldes, mediocres, ignorantes, maleducados y torpes.
      ▼ Apodos, sobrenombres y otras faltas al respeto.
      ▼ Las excusas y justificaciones burdas.
      ▼ Romper las reglas.
      ▼ Improvisar.
      ▼ Situaciones descontroladas.
      ▼ No tener la razón –pero jamás admitirá que eso le molesta–.
      ▼ Catástrofes y padecimientos en los otros.
      ▼ Desigualdad e inequidad.
      ▼ Corrupción, abuso de poder, discriminación.
      ▼ Toda clase de discriminación por su condición de mujer.
      ▼ Fumar y beber.
      ▼ Dietas basadas en azúcar.
      ▼ Los ambientes sucios y malolientes.
      ▼ Ser arrastrada por Simon a hacer algo que ella no desear.
      ▼ Sentirse indefensa o vulnerable.


      Fortalezas
      ► Independencia. Estaba acostumbrada a hacer sola el 80% de sus actividades. Desde que Simon se hizo cercano a ella, el porcentaje ha disminuido al 50%.

      ► Multitarea. Puede prestar atención a múltiples actividades simultáneas como cortar verduras, hervir agua y vigilar que los chiquitines no se metan en problema durante su guardía.

      ► Excelente organización. Tiene la habilidad de distribuir sus tiempos apropiadamente para cada responsabilidad. Es la clase de chica que comienza con los trabajos finales el mismo día que se los han asignado; quién maneja un estricto horario que incluye sus horas de sueño, las reuniones de la junta escolar, tiempo para estudiar cada una de sus materias, un par de horas libres para disfrutar sus series favoritas y hasta deja libre pequeños intervalos para tirarse sobre el colchón sin hacer nada.

      ► Manejo de vacíos legales. Una de las ventaja que plantea ver la vida en blanco y negro es que aprendes a distinguir fácilmente el gris, así como la diferencia de profundidad de los grises, y entre más ambiguo es el asunto más sencillo es hacer pasar una mala acción por una perfectamente entendible y justificable. Claro que lo que más detesta ella es cuando otras personas también utilizan la zona gris de la ley en su favor. Si quieres portarte mal pero sin meterte en problemas, ella es la indicada para saber cómo hacerlo.

      ► Simpatía. Su aspecto físico, su amabilidad, su comprensión, dedicación y buen corazón la convierten en una persona fácil de agradar a los demás y en quién confiar.

      ► Inteligencia interpersonal. Es sensible a los cambios de ánimo, sentimientos, temperamentos y motivaciones de otros, lo cual le facilita la tarea de empatizar con ellos o leer sus intenciones ocultas. Este aspecto engloba todas sus múltiples estrategias y habilidades sociales que emplea para llevar una sana convivencia con los demás y hasta el cómo producir un ambiente de harmonía en ambientes desconocidos.


      Debilidades
      ◄ Influencia grupal. Si por más argumentos, pruebas y sustentos teóricos y empíricos que ella haya presentado para demostrar que algo, como la flojera, es nocivo para la salud pero el resto del grupo discrepa o no lo consideran tan grave, ella tendrá que tragarse su orgullo y aprender a vivir con esa situación en su día a día por más fastidiosa que le sea.

      ◄ Estimulantes energéticos. Su organismo es muy sensible a los cambios en su alimentación, si por error bebe café o leche con mucha azúcar antes de dormir se quedará despierta por quién sabe cuánto tiempo y eso repercutirá en su agenda programada del día siguiente, razón por la que los evita a toda costa.

      ◄ Obsesión por los derechos. Es una manía suya el no poder dejar pasar que cualquiera abuse de otra persona. Por más pequeño o imperceptible que sea un abuso sigue siendo un abuso y ella buscará corregirlo. Este rasgo aplica como debilidad porque desvía completamente su atención, además puede conducirla a un viaje sin retorno a la sección de debates sobre lo políticamente correcto, la libertad individual de regarla, el peligro de que el estado regule demasiados comportamientos de las personas, etc. Son esa clase de discusiones dónde todo mundo sale sufriendo, especialmente el supuesto abusado.

      ◄ Mundo injusto. La idea de vivir en un mundo controlado por un orden injusto que oprime al débil y beneficia al privilegiado la aterra completamente. Día a día se aferra a la idea de que con cambios pequeños puede cambiar ese sistema, que poco a poco puede transformar todo lo que está mal.

      ◄ Oscuridad. Los ambientes sombríos y completamente negros la ponen incómoda. Entre más pase el tiempo en esos lugares mayor ansiedad experimenta, si está sola peor.

      ◄ Condenar al inocente. El mayor fracaso que podría llegar a cometer en la vida sería culpar a un inocente por algo grave en lo que jamás participo, de ahí que se esmere en la recolección de pruebas para sustentar hechos.


      Extras
      – Secretamente guarda un diario una bitácora en la que apunta los eventos más trascendentales de su día, tales como las relaciones del grupo, conflictos, sospechas, intrigas, la comidilla del día, datos curiosos de los digimon y, sobre todo, cualquier posible recuerdo que se le venga a la mente.





    • [​IMG]
      Simon
      Kudamon


      Personalidad

      Educado, buen mozo, considerado, amistoso, fiel, comprensivo, creativo, firme, autocrítico, determinado, asertivo, reflexivo y trabajador. Si fuera un humano, Simon sería el hombre perfecto para 71…

      De no ser porque terminaría friendzoneado y reducido a una versión más patética y menos adorable de lo que desempeña actualmente: su asistente.

      Al ser más mujer independiente que la mayoría de las adolescentes promedio y las veinteañeras que se aferran a su juventud, es normal que los hombres queden en segundo o hasta tercer término para ella, dejando un espacioso hueco para aquel que acepté tomar la modesta posición de ser un compañero no-romántico y soporte emocional cuando sus sobrecargas limiten sus ánimos. Simon tomó ese puesto y desde entonces es la expresión andante de la amistad sin dobles intenciones sexuales que cualquier chica con pinta de princesa podría tener. Él la quiere, la ama y la protege pero sin haber desarrollado ni una sola pisca de afecto romántico-sexual hacia ella… Corrección, es el vivo retrato del mejor amigo gay hecho digimon.

      Acostumbra andar de un lado a otro con su compañera en caso de que solicite asistencia, algo que él tiene que ofrecer con una frecuencia de mil veces por día para que si quiera le permita realizar dos que tres tareas. Es agobiante intentar ser servicial cuando no se lo permiten pero lentamente se ha ido acostumbrando. Sin duda admira que R sea tan capaz de desenvolverse sin apoyo a tan corta edad, eso lo convierte en su porrista número uno y en el primero en usarla como ejemplo de la moralidad y conducta para con otros. La apoya en sus mil y un proyectos pero también sabe cuándo frenarla y hacer que se tome las cosas más despacio. También es experto en orientarla cuando ella tiene dudas sobre cómo proceder ante ciertas situaciones y en que debe dejar de ser tan rígida con respecto a la manera en que actúan todos los demás. Lo que menos quiere es que se vuelva una obsesiva del control y acabe convirtiéndose en lo que ella más detesta: una abusadora sin tregua.

      Es a su vez una cosita muy inteligente, muy desenvuelta a su propia forma y que se ha visto contagiado por la capacidad individual de su amiga por lo que no es de extrañar que él mismo haya desarrollado su propio gusto por hacer actividades a solas. El apego entre ambos es tan grande que así no se hayan visto en todo el día por estar cada uno ocupado en lo suyo saben que pueden llegar tranquilamente a la cama y expresarse el más sincero de los cariños mientras comparten lo más sobresaliente de sus días con el otro. Por otro lado también disfrutan de pasar tiempo juntos realizando toda clase de actividades recreativas, desde juegos hasta charlas profundas, incluso debates en los que Simon se ha hecho realmente bueno poniendo a prueba su capacidad de razonamiento y refutando alguno que otro argumento de 71. Unidos son más fuertes que separados, el poder de su amistad les permite enfrentar confiados cualquier clase de reto.

      Muy generoso, tanto con otros digimon como con los demás humanos. Se siente grato rodeado de tantas personas de buenos corazones, ello lo motiva a siempre luchar por conservar el ambiente de paz. Sabe que su compañera tiene un carácter muy difícil en ocasiones y precisamente por ello el actúa como mediador en esas ocasiones, tratando de menguar la fiebre justiciera de la oji celeste al mismo tiempo que motiva a los demás a acercarse a dialogar. Le dolería mucho ver amistades tan hermosas ser destruidas por malos entendidos. Él considera que para tener éxito en sus propósitos el valor, la amistad y el amor son necesarios en su grupo.


      Extras
      – Últimamente ha tomado un interés por el arte y realiza sus primeras manifestaciones creativas en los distintos materiales que encuentre, desde garabatos en papel hasta peculiares figuras de arcilla irregulares.
      – Le fascinan los juegos con pelotas.



     
    • Me gusta Me gusta x 4
    Última edición: 6 Ene 2017
  4. Judas

    Judas The busy and stressed guy. Moderador

    Registrado:
    25 Abr 2013
    Mensajes:
    1,404
    Temas:
    94
    Calificaciones:
    +1,742


    • 66 "J"
      [​IMG]

      &

      Impmon "Sweety"
      [​IMG]



      99 "V"
      [​IMG]

      &

      Kotemon "Hero"
      [​IMG]



    • [​IMG]
      66
      [ “J” | Femenino | 17 Años ]


      Físico:
      Muchachita de figura esbelta y curvilínea, bien desarrollada para su edad. Mide aproximadamente unos 1.66 de estatura y su tez es bastante clara más no llega a la palidez. Sus cabellos son de un tono rosado y largos, hasta cubrir la mitad superior de su espalda, los mismos se forman en ondas muy definidas y suele recoger parte de ellos en un alto rodete con un broche de mariposa pues es bastante abundante para usarlo simplemente suelto. Sus ojos son del mismo rosado intenso, grandes y de aspecto inocente.

      La mayoría de su vestimenta es negra con detalles rosados o violetas incluyendo moños, detalles de mariposa o corazones en algunas ocasiones. Ha sabido cuidar muy bien de los pocos accesorios que posee y los guarda como sus pequeños tesoros. Le gusta usar mangas largas de modo que puedan cubrir gran parte de sus manos y su afición son las faldas.

      Personalidad:
      Sesenta y seis es una muchacha alegre, risueña y divertida por sobre todas las cosas. Su forma alocada de ser la lleva a tener disparatadas ideas y en ocasiones, arrastrar a los demás a sus ideas de diversión o a los desafíos más descabellados solo porque a ella le entretiene. Cuando se emociona con algo es difícil que se calme, de aquellas que puede chillar si está muy contenta por algo, se mantendrá inquieta, moviéndose en su sitió o realizando cualquier tipo de movimiento con el cuerpo con tal de sosegar sus ánimos aunque sea un poco.

      Muy centrada en si misma pero no por eso egocéntrica, simplemente es de esas personas a las que les cuesta sentir empatía con el resto porque se distrae con mucha facilidad, vive en su mundo, pensando en sus propios problemas y en otras situaciones como para notar por lo que pasa la persona de al lado y no es que se sienta bien por esto pues uno de sus grandes defectos es lo dispersa de su naturaleza.

      Coqueta y juguetona, se preocupa mucho por su aspecto y debido a esto resulta un poco delicada y quisquillosa pues le gusta estar arreglada, limpia y presentable en todo momento. Puede ser caprichosa cuando se trata de obtener lo que ella quiere, de hacer las cosas como cree según su juicio es más conveniente y sobre todo, cuando hay algo que no quiere hacer es muy difícil que acepte llevarlo a cabo, de no tener otra opción lo hará de mala gana. Aun es bastante infantil y un poco impaciente, le gusta tener las cosas de forma inmediata, las cosas prácticas, que las cosas se digan a la cara y de forma corta y directa.

      Aunque no lo aparente es competitiva, si va a trabajar duro por conseguir algo entonces deberá ser la mejor en ello para evitar un golpe en su orgullo, uno que jamás querrá demostrar que han golpeado o quebrado pues el mismo es del tamaño del Everest. No le dará a nadie el gusto de verla caer herida ni derrotada, sin importar cuantas veces necesite levantarse, cosa que hará con la cabeza en alto y con estilo, aunque deba tragarse su frustración y tristeza.

      No es de enojarse a menudo, sino que, al recibir un disgusto se dedicará a sacar la lengua, hacer señas obscenas con las manos o soltar insultos infantiles como “Cabeza de rábano” “Cerebro de cucaracha” y cosas similares que, aunque no suenan muy fuertes, pueden llegar a irritar a alguien que no sea bueno manejándose con niños pues eso es lo que parece en estos momentos: Una niña berrinchuda.

      Con sus amigos es leal, cariñosa hasta llegar a ser efusiva y muy comunicativa. Tal vez no pueda notar que algo anda mal a la primera cuando estos tienen problemas, pero de depositar su confianza en ella, J moverá cielo y tierra por hacerlos felices, enfrentará a cualquier enemigo y es posible que hasta pisotee a quien sea si eso trae felicidad a su amistad. Es alguien que califica a las personas de modo muy personal, sus allegados y seres queridos están en la punta de una pirámide cuya parte inferior le importa poco y nada. En este sentido es egoísta no solo por pensar en su felicidad primero muchas veces sino en la de sus amigos, aunque eso haga infeliz a un graaan número de personas, mientras sus seres amados estén bien ella no sentirá ninguna culpa o temor.

      Es un poco tímida con los hombres y esto será notable por su risa nerviosa, por la costumbre de hablar hasta por los codos y en ocasiones, quedar en ridículo por alguna torpeza de su parte. Con las chicas es el tipo de amiga que buscará la felicidad de quien ha ganado su confianza, quien renunciará a su crush de compartirlo con su hermana del alma, y quien es capaz de opacarse a sí misma con tal de que su compañera destaque si la situación lo amerita.

      [​IMG]
      Gustos y disgustos:
      Bailar. Salir a comprar lo que sea. La música y el canto. Los pasteles. Le fascinan los digimon bebé. Accesorios. Peluches. Colores claros o pasteles. El género del terror y todo lo que lo implique. Aromas dulces y perfumes.

      Perder una discusión. Prejuiciosos. Estar mucho tiempo sin ocupaciones. Quienes abusan de los más débiles.. Personas con exceso de seriedad. Dietas, tener que comer poco y mucho más si le prohíben sus pasteles. Usar pantalones, prefiere las faldas.

      Fortalezas:
      Contrario a lo que aparenta, se trata de una persona inteligente, estratégica y creativa que puede pensar en más de una forma de salir de un aprieto o situación difícil. Los problemas con ella se solucionan tarde o temprano, muy temprano si así lo desea.

      Tiene el carisma y el encanto para ganarse la simpatía los demás. Con un guiño del ojo o una sonrisa inocente puede salvarse de grandes aprietos, si disculparse por alguna clase de error o ganar favores se trata, aunque no abusa demasiado de esto.

      Posee una bonita voz para el canto y es buena bailarina. Capaz de componer canciones y melodías, hacer ambas cosas se ha convertido en su hobbie para pasar el tiempo.

      Trabajadora incansable que florece bajo presión. Ante las situaciones de riesgo puede asustarse y ponerse nerviosa, por supuesto, pero eso no significa que en su cabecita no esté maquinando alguna forma para salirse con la suya. Si debe luchar por conseguir algo lo hará, no se rendirá a la primera sino hasta que esté completamente derrotada y lo haya intentado todo.

      Debilidades:
      Su “Sweety” es la cosa más hermosa e importante de todo el mundo para ella. Hará lo que sea con tal de salvarlo y evitar que sea lastimado. Los mayores sustos se los lleva cuando es herido y está en problemas de forma que en estos casos si le es muy difícil concentrarse al menos por unos instantes. Lo mismo sucede si están separados, 66 pierde una gran parte de su confianza y seguridad, se vuelve un poco más temerosa y puede caer en pensamientos negativos.

      No es para nada fuerte físicamente, su cuerpo puede resultar hasta delicado contra la fuerza bruta en cualquiera de sus formas. No es algo que le guste mucho pues se siente impotente en estos casos y por ello ha aprendido a no valerse de la violencia para resolver sus problemas.

      Aunque quiera fingirse una experta en el amor o relaciones interpersonales, no tiene una mínima idea de ello. Su nervio con los chicos y su talento natural para hacer el ridículo la llevan a no tener demasiado contacto con ellos y puede resultar un problema que se ponga a tontear en situaciones que requieren su seriedad.

      Su orgullo es tan grande que a veces puede llegar a rechazar la ayuda de los demás aunque realmente lo necesite. Convencerla puede ser difícil pues sentirá que en realidad están intentando burlarse de ella o que le cobrarán el favor más adelante, no le gusta deber cosas.

      Extras:
      Jamás la verás desarreglada ni impresentable de ser posible, detesta que la vean sin estar peinada, con cara de sueño o sucia. En estos casos es capaz de esconderse en el primer sitio que encuentra y soltar un chillido por lo bajo.
      Siempre está junto a su Sweety y juntos hacen toda clase de travesuras, se chismean sobre los demás o simplemente pasan el tiempo conversando. Impmon él es único del que el acepta recibir ayuda e incluso se deja rescatar como una doncella en peligro. A veces hasta exagera las distintas situaciones para que Sweety vaya en su valiente rescate, ambos entienden esa clase de juegos entre ellos.
      Le gusta hacer karaoke donde sea y cuando sea y a veces arrastra a Sweety a ello, cosa que a su compañero no le gusta nada.
      Tiene muy mala vista para ver de lejos, las cosas se ven bastante borrosas para ella a menos que las tenga a una distancia de a un metro o menos de cercanía. No le gusta usar anteojos y por eso debe colocárselos cuando está en extrema necesidad, sino, por ser floja, preguntará a Sweety que es lo que hay más adelante.


    • [​IMG]
      Impmon Sweety
      Personalidad del digimon:
      De personalidad callada, un poco retraído e inesperadamente maduro. Sweety tiene un temple fuerte y sabe tomar buenas decisiones hasta en los peores panoramas, dueño de una naturaleza tranquila e perspicaz, es difícil que algo se le escape pues se la pasa analizando sus alrededores con una desconfianza que no se molesta en ocultar. Para él, todos a su alrededor pueden ser potenciales enemigos hasta que demuestren lo contrario por lo que es esa clase de digimon que no dudan mucho en iniciar un conflicto si le dieron razones para ello. Aunque no se enfade con facilidad no le gusta que le pasen por encima, falten el respeto o pisoteen sin razón alguna y jamás olvida. Es extremadamente rencoroso y una vez que se le ofende puede resultar un poco complicado que acepte disculpas a menos que sean completamente sinceras.

      Puede sonar como alguien sumamente negativo pero en realidad, Sweety no hará daño a menos que se lo hagan. Simplemente pasa de las personas, enfocándose en sus propios intereses y en su vida, sin irrumpir donde no lo llaman o meter sus narices donde no le incumbe. En cambio, si se le pide su ayuda o consejo lo dará desde el mejor punto de vista que le sea posible, aunque él tampoco sea de la persona más experimentada si hay algo que no le gusta demasiado es que le vean la cara de tonto a alguien que es cercano a él, por lo que, si está obligado a pasar un buen tiempo contigo dentro de un grupo tendrá que darte una mano de vez en cuando para que no le hagas pasar vergüenza.

      No es completamente serio pero tampoco es un amor de persona, es de tratar con neutralidad a los otros, una que puede volverse más fría si la persona no es de su agrado o todo lo contrario, puede enseñar una pequeña sonrisa a aquellos que se ganen su confianza.

      Simpatiza con las personas fuertes, decididas, aquellas que saben lo que quieren y lo que deben hacer para conseguirlo. No le gusta cargar pesos extra, aquellos inútiles que espera que todo se lo den en bandeja de plata y para que al menos te considere digno de su tiempo deberás ser capaz de usar un poco de tu sentido común o de lo contrario, puede ser bastante cortante en cuanto a conversaciones se refiere aunque no del todo maleducado.

      De verse obligado a socializar con otros digimon es cortés pero un poco parco, no sabe realmente cómo comportarse en ambientes que requieran sus buenos modales así que puede vérselo un poco perdido en estas ocasiones, esperando el dejarse llevar por la situación.

      Es muy protector con las personas que aprecia y brinda su apoyo incondicional, incluso volviéndose una especie de regañón que te recuerda las cosas que debes hacer. Es el trato especial que tiene con J a la que constantemente está diciendo cosas como “Tooonta, perdiste tus lentes de nuevo ¿Cierto? Te dije que los guardes bien” y similares. En lugar de parecer un amigo consentidor o que cuida demasiado, es de los que te repiten tus errores, dichos o enseñanzas como si fuese un profesor disciplinando.

      Extras:
      Siempre le sigue la corriente a 66 aunque le pese, simplemente la quiere demasiado para no cumplir sus caprichos y el trato de “hago lo que sea por ti” es reciprocó entre ellos. Tenga que cantar, rescatarla de cosas tan poco peligrosas como bichos o aceptar su ridículo apodo, lo hará.
      Cada que J no sabe algo, él es el encargado de explicárselo con toda la paciencia del mundo, aunque la llame “tonta” más de una vez.
      Cuando alguien logra ver a través de él, recibe demasiado afecto o simplemente queda ligeramente en ridículo es de sonrojarse fácilmente. Procura no meterse en esa clase de situaciones muy seguido, cosa que es imposible con 66 abrazándolo y llevándolo de aquí a allá en brazos.
      Es bastante celoso de 66 además de sobreprotector. No hará nada extremo ni violento si la situación no lo demanda pero no tardará nada en decirle al desubicado si su amiga necesita espacio, se siente incómoda o no gusta de la compañía de otra persona. Con los amigos de esta se relaja por completo.


    • [​IMG]
      99
      [ “V” | Masculino | 18 ]


      Físico:
      Joven de contextura delgada pero ligeramente trabajada, de vérselo sin ropa podrían apreciarse los músculos ligeramente tonificados aunque sin llegar a la exageración, manteniendo su figura esbelta. Mide aproximadamente unos respetables 1.78 de alto y la tez de su piel es clara, manchada en sectores como brazos y espalda por viejas cicatrices donde esta se vuelve notablemente más oscura. Sus ojos son dos grandes orbes tonalidad caramelo y rasgados como los de un gato, aun así, lo más llamativo de su persona son sus disparatados cabellos que aparentan hasta ser esponjosos, siempre ondulado y casi formando risos que se mueven con facilidad con su andar y los soplidos del viento.

      Acostumbra a usar ropa como camisas blancas, pantalones, calzado y corbata negra, a veces incluso tirantes que pasan por encima de la camisa. Su prenda favorita es una gran y abrigada chaqueta con capucha cuyo largo se dibuja un poco por encima de sus rodillas. De sentirlo necesario puede vestirla aunque la mayoría de las veces solo la lleve sobre los hombros.

      Personalidad:
      El típico jovencito con porte de estudiante modelo, a menudo encontrándoselo en calma y leyendo algún libro en silencio, al que le acercarse formará una sonrisa cálida y saludará con buenos modales, probablemente haciendo las preguntas de cortesía antes de volver a sumirse en el mutismo para volver su atención al texto que tanto parece interesarle. Da la impresión de no ser incapaz de matar una mosca, y sus ademanes educados no ayudan a borrar esa creencia. Su forma de hablar pausada y tranquila, su tono de voz suave sumado a la forma en que busca siempre entrar en confianza con su interlocutor, sea con cumplidos o con contacto físico casual lo hacen ver aun mayor de lo que es.

      De naturaleza protectora y atenta, su amabilidad sale siempre a relucir en cuanto alguien tiene problemas pues se siente responsable de ellos siempre que sea testigo de los mismos. Servicial al punto de que tan pronto vea a alguien lastimarse será el primero en buscar el pañuelo de su bolsillo para tratar la herida aunque solo sea un rasguño. Seguido está recordando a los demás sus responsabilidades y como deben de cuidarse a sí mismos por lo que es normal en él empezar las conversaciones con preguntas tan casuales como “¿Has comido bien?” “¿Dormiste lo suficiente?” y tal parece estar al tanto del estado de cada persona de la que conoce.

      Su mala costumbre consta en cargar demasiado sobre sus hombros, se preocupa de forma innecesaria por el dolor de otros hasta el punto de sufrir, debido a ello siempre busca que todo esté perfecto y en harmonía, arreglar los malentendidos entre amigos, intervenir en conflictos para encontrar una solución que pueda hacer feliz a la mayoría, alejar la tristeza de quien la esté padeciendo. Esto puede llegar al punto de estresarlo en sobremanera aunque el mismo no se dé cuenta por lo que, por dentro, es una persona bastante nerviosa y temerosa de que las cosas pudiesen resultar de mala manera. En sus peores momentos puede rozar el perfeccionismo, de aquellos que pasan media hora intentando acomodar un cuadro en su lugar para, a finales, dejarlo donde se encontraba desde un principio.

      Con facilidad los errores e imperfecciones lo vuelven ansioso aunque muchas veces intenta ocultarlo, esto solo siendo notorio en el temblor de sus manos en cuanto mantiene su vista fija en lo que está frustrándolo. Si te observa en silencio por largo rato es probablemente porque hay algo en tu vestimenta desarreglado o está buscando la forma menos brusca de decirte que estás pisando aquellas flores debajo de tus zapatos, pero puedes estar seguro de que en cualquier momento se moverá en tu dirección y te hará consciente de tu falta.

      Todo puede ser mínimamente bueno hasta este punto de quitársele el enfermizo sentido del deber y la justicia que lleva dentro. Está obsesionado con que las cosas deben realizarse de modo más justo, limpio y heroico posible, por supuesto. Tiene una afición con los superhéroes, todo lo que concierne a poses de power ranger con explosiones de colores de fondo, largos discursos sobre la paz y el amor así como el prospero trabajo en equipo y la esperanza ¿Tonto, no? Pero lamentablemente así es. V no es un simple hablador, posee todas las herramientas necesarias para doblegar a alguien que le parece un criminal tanto diplomática como físicamente, es difícil intimidarlo pues es un corajudo de lo peor si se trata de enfrentar el peligro. Su compromiso con la justicia es tal que parece un policía o un detective aunque su ideal sea en realidad ser como un héroe de los comics. Cualquier tipo de fechoría es capaz de activar su espíritu heroico.

      En el fondo, busca ser reconocido por sus buenas acciones, la cosa que más lo hace feliz y le refresca, llena ese vacío que tiene dentro. Lo malo es que se enfoca tanto en esta forma superficial de felicidad, de reconocimiento por y amor por el servicio y el deber que desatiende sus lazos afectivos y personales de forma autentica. Parece que el mismo no se da cuenta de que en realidad busca un beneficio, desesperadamente espera una buena opinión de sí mismo y un agradecimiento en lugar de entablar una amistad real.


      [​IMG]
      Gustos y disgustos:
      Los power ranger, no, no es broma. Los superhéroes de todo tipo, actos heroicos. Las historias de acción y de suspenso. Leer. Las estrellas, el cielo nocturno. Lo que implique temática espacial, siente gran curiosidad por las máquinas y la tecnología así como en su funcionamiento. Spagettis y rosquillas. Los días lluviosos. Entrenarse a sí mismo, el ejercicio. Dibujar, pero es pésimo haciéndolo.

      Las injusticias. Los criminales y abusones. Perder las cosas y los objetos fuera de lugar, incluso el tiene sus pertenencias en un orden perfecto. Que le interrumpan al hablar le puede la paciencia, tiene que hacer un gran esfuerzo por controlarse. Las burlas hacia sus aficiones, que lo consideren infantil. Ver a los demás sufrir o estar en peligro. Que le pidan que se quede quieto ¡En serio! Déjenlo ayudar. Que le toquen su cabello. Climas demasiado cálidos. Cosas amargas.

      Fortalezas:
      Su valentía y testarudez pueden resultar algo bueno. Cuando muchas personas ya debieron de haber renunciado, heridos y rendidos, 99 permanecerá de pie, firme a sus convicciones y poniendo el pecho a las balas sin importar que tan fuerte sea el enemigo. Es un luchador incansable y esto lo saca a relucir en todo momento.

      Conoce de defensa personal, si hasta parece no tener problema para realizar limpios movimientos de distintas artes marciales. Es capaz de desarmar a una persona sin demasiado esfuerzo, inmovilizarla y bloquear ataques directos, Debido a que entrena día tras día tiene una resistencia sobresaliente se apara aguantar los golpes o para sostener una carrera de varios metros durante tiempo prolongado.

      Posee un buen sentido de la deducción, es atento a los detalles, posee una buena memoria y le gusta andar haciendo del detective por ahí. Al ser atento a los gestos, tono de voz, prendas de vestir, gestos y otros detalles minuciosos que es capaz de captar, desenmascarar a una persona deshonesta puede no significar demasiado esfuerzo para él.

      Es un buen mediador, escuchará todo lo que los demás tengan que decir antes de tomar una decisión ante una situación de conflicto. Acostumbrado a detener peleas, a intervenir en lugar de quienes no pueden defenderse y haciendo saber sus intenciones a otros. Es bastante bueno en interpretar a las personas por lo que hablar por ellas no es un problema, así como defenderlas según sea lo más adecuado y preferible para estas.

      Debilidades:
      No es bueno midiendo el riesgo del momento, que se lance al peligro no significa que calcule cada posibilidad circunstancial por lo que no es raro que salga con bastantes heridas de sus “actos heroicos”. A veces, como todo buen idiota, incluso se provoca dolores el mismo pues, si debe saltar de un lugar alto para ser su entrada triunfal lo hará aunque luego le duelan los tobillos o se esguince algo, por ejemplo.

      Su sentido de la justicia por el que está tan orgulloso a veces puede nublar su juicio. Puede ser poco considerado con los sentimientos ajenos si estos entorpecen un caso y también, puede ser comprado fácilmente por estos. Por esto debe tener extremo cuidado con las personas en quienes confía y que no le tomen el pelo.

      De no recibir la aprobación de otros se siente abandonado, es la razón principal por la que puede sentir desde una ligera a una profunda depresión. Necesita sentirse acompañado y en mayoría para tener fuerzas, como todo héroe. Un grupo de amigos, compañeros, una causa por la cual luchar o alguien a quien proteger, que evite el que la soledad lo abrume. Muchas veces Kotemon es el remedio a esto.

      Su perfeccionismo es irritante al punto de que puede distraerse. Si no logró ejecutar una técnica con perfecto equilibrio su cabeza ya estará dándole vueltas al asunto pensando en su falla, en cómo pudo cometer semejante falta y que debería hacer para compensarla. Si esto lo invade durante un enfrentamiento puede llegar a bajar la guardia.

      Extras:
      Pasa de un estado a otro, su personalidad calmada se pierde cuando llegan sus momentos “heroicos” en los que parece completamente confiado en sí mismo, listo para salir a escena y verse un poco fanfarrón, con brillitos y todo.
      No es de alejarse de Kotemon y ambos son como uña y mugre. Se comprenden incluso sin necesidad de palabras, con solo una mirada coordinan movimientos y hasta pueden terminar la frase del otro. Esto se les hace muy conveniente al momento de hacer poses o decir diálogos ingeniosos.
      Aunque no le gusta quedar en ridículo frente a “villanos” intenta no mostrarse afectado. Esto no sucede con sus amigos a los que, si hace reír, simplemente se reirá con ellos y exagerará aun más sus tonterías si eso les divierte.
      Es de hacer gran alarde de su querido “Hero” a quien adora. El es su héroe, su estrella y su todo, se podría decir que le tiene una profunda admiración.



    • [​IMG]
      Kotemon Hero
      Personalidad del digimon:
      De encanto natural y buena disposición, Hero es todo un caballerito simpático que a veces parece incluso más humano que su compañero el cual a veces se olvida de ciertos detalles sentimentales. Al contrario de V, Kotemon tiene muy presente las emociones de los demás y resulta tanto un buen consejero como un escucha con los que uno rara vez se encuentra, es contenedor y de lealtad de oro, noble y modesto. En simples palabras, un niño muy bueno y de comportamiento casi impecable pues, en ocasiones también le gusta divertirse y romper algunas reglas, muy para pesar de 99 que a veces preferiría que fuese tan incorruptible y diera una imagen tan impecable como la suya, sin embargo no es así. Pon un dulce frente a Hero y probablemente ya habrá perdido toda la compostura, dando saltitos en camino al camino más cercano que lo lleve a de donde ese olor dulce proviene.

      Aun es bastante infantil y risueño para entender el enorme sentido del deber que 99 posee, para él, mientras los demás estén feliz y por sobre todo, que V lo sea, es suficiente para dejarlo con la consciencia limpia saltándose más de un detalle. En cualquier momento parece que se fuese a convertir en una hada del bosque, ahí sentado con sus flores y jugando con las mariposas que pasan por ahí. Nada sobrepasa la paz interior de Hero, puedes decirle cada cosa y el solo se dará cuenta de que no te entiende y se sentará a darte la espalda, aunque lo estés insultando. Vive feliz en su plano de la ignorancia y la inocencia.

      Sigue el juego de 99 sobre ser héroes pues le parece divertido y además, comparte su deseo por proteger a los demás siempre que le sea posible. En estos momentos muestra toda su fuerza física y de voluntad solo que hay un pequeño detalle. A veces, Hero si es capaz de tener miedo y ocultarse detrás de 99 si el enemigo es muy intimidante, muy grande y muy malo, como si de un niño jugando a creerse Superman se tratara pero en cuanto se da cuenta de que no puede ganarle a los niños grandes, empieza a temblar como gelatina. La única forma de sacarle todo el coraje interior es poner en una situación muy comprometida y sumamente peligrosa a 99 y entonces no importa con quien esté tratando, el irá espada en mano a defender a su querido amigo.

      Es bueno notando las virtudes de los demás, dando cumplidos y diciendo cosas lindas de las personas que conoce al poco tiempo, es una lástima que no sepa reconocer las suyas propias pues en el fondo es bastante inseguro de su capacidad, solo dejando que V le endulce el oído con respecto a su valía pues, si su mejor amigo insiste tanto en ello debe ser verdad ¿No? Porque claro, muy seguido es de dar la razón a V sin importar lo que este diga, lo sigue casi ciegamente y solo se detiene a corregirlo cuando lo ve demasiado nervioso o en mal estado, entonces es cuando se vuelve cariñoso y cura con su espíritu maternal, los males de su persona favorita.

      Extras:
      En varias ocasiones imita a 99, si él dice algo o decide algo Hero hará lo propio mostrando la típica conducta del niño que hace todo lo que sus hermanos mayores. No es necesario que V lo condiciones pues este jamás le obliga a nada, simplemente Hero decidió hacerlo así.
      Tiene un gusto casi estreno con los dulces, es un glotón de lo peor con estos y no sabe cuando parar una vez que empieza a comerlos. Hasta para 99 es difícil lograr que Hero se mueva y enfoque su atención en otra cosa cuando se sentó a comerlos.
      Le gusta quedarse dormido debajo de la chaqueta de V, algo que este normalmente le presta para que duerma calentito y seguro, como todo niño mimado.
      No tiene problemas en otros acercándose a 99 o a él, es muy dado a iniciar nuevas amistades y aunque parezca un crédulo, sabe de quienes confiar y en quienes no, a veces solo se hace el tonto.

     
    • Me gusta Me gusta x 4
    Última edición: 5 Nov 2016
  5. Digimaster

    Digimaster A Simple Florist. Moderador

    Registrado:
    3 Jul 2013
    Mensajes:
    3,570
    Temas:
    97
    Calificaciones:
    +1,690


    • 42 "B"

      [​IMG]

      &

      138 "A"

      [​IMG]


    • [​IMG]
      42 "B"♣
      18 años.


      Físico: Un joven alto, de 1.82 mts. De estatura, un peso de 70 kg. Tal como se puede apreciar, cuenta con una complexión, quizás no tan musculosa pero lo suficientemente trabajada, un cabello de profundo color negro, ojos morados y en general se le puede observar cierto porte elegante, con un deje de relajación en su andar natural.


      Su vestimenta no pasa más allá de una chamarra negra, debajo una playera y los vaqueros, de ahí no tiene ningún cambio relevante más allá de lo que sería su calzado, ya que en una ocasión pueden ser simples zapatillas y en otra botas, todo depende de la ocasión y el trabajo que se requiera a realizar, además del tramo a recorrer.


      Personalidad: A simple vista y guiándose por la apariencia, podría observarse que es un joven seguro de sí mismo, como algún tipo de Casanova que nomás se propone a salir con varias chicas y divertirse con los placeres mundanos mientras hace gala de su guapura…


      En realidad es algo muy distinto, lo que podría decirse es que es de todo menos una persona segura de sí misma, es alguien que se puede considerar tranquilo, amable y de personalidad realmente cálida, lo menos que podría verse en su persona es alguien malagradecido, peleonero o demás, no le gusta ese tipo de cosas sino que prefiere estar en paz con los demás, sin ningún tipo de problemas, si el ambiente es favorable, prácticamente puede mostrarse completamente tranquilo y quién sabe, hablar con aquella persona que se acerque a él. Por supuesto, en el caso de sus más allegados.


      Por el otro lado, es una persona que llega a tener inseguridades, por su parte se ha creado en sí mismo el pensamiento de que nunca podría llegar a tener lo que se dice “un amor verdadero”. En realidad es alguien bastante inexperto en temas amorosos, un completo novato que hasta el momento no ha podido conocer lo que es tener o llevar una relación del tipo romántica, por supuesto, si alguien con un físico como él sería fácil tener chicas a su alrededor pero eso es algo que él no puede manejar bastante bien, por lo que si alguien trata de acercarse con algún fin de querer enamorarlo no tendrá ni idea de cómo reaccionar y lo más seguro es que invente algún tipo de excusa para evadir el tema con tal de librarse y huir. En resumidas cuentas, su vida amorosa nunca existirá, ni aunque el cielo se caiga.


      Gustos y disgustos:

      + Le gustan los días soleados, los ríos y lagos donde puede respirarse paz, ya sea recostarse en el tronco de un árbol para descansar, tiene una cierta preferencia hacia las frutas, sobre todo a las manzanas que le gustan mucho, de alguna forma, observar a los digimon jugar le tranquiliza, dar caminatas igualmente, que todos se lleven bien, escuchar música rock, resolver puzles sencillos, cantar.


      - Le disgustan las peleas, los actos demasiado salvajes o difíciles de controlar, tomar sitio en situaciones demasiado arriesgadas o que puedan poner su vida en peligro, que ensucien su lugar de trabajo, que lo molesten cuando está completamente enfocado en algo.

      Fortalezas:

      - Tiene un sentido para poder mantener las cosas en orden, dicho de otra manera, es de aquellos que pueden tener enlistados objetos o cosas de forma realmente ordenada, dígase que es el que se encarga de todo tipo de provisiones y que estén en el orden.


      - Su naturaleza amable tiende a que haya armonía entre la gente, igual es de aquellos que se lanzan primero a detener algún tipo de trifulca que haya, algo así como una voz de la razón o angel de la guardia que vela por el resto y que los mantiene completamente tranquilos.


      - Es alguien con quien es fácil platicar tus problemas, no es como si fuera un psicólogo o algo por el estilo pero puede dar consejos o lo que mejor tenga a la mano para ayudar a alguien que se sienta triste o decaído.
      [​IMG]
      Debilidades:

      - Como ya se ha dicho anteriormente, no es bueno lidiando con gente que tiene intenciones amorosas hacia él, siendo el tema que más quiere evadir. Al igual que tiene a decirse a sí mismo que nunca llegará a tener algo serio con alguien.


      - Igual, no se considera como alguien realmente fuerte, si es alguien que pueda realizar tareas manuales pero no llega a tener tanta resistencia como muchos otros.


      - Le tiene un miedo tremendo a los insectos, por esa razón que si se aparece un digimon de este tipo, simplemente terminará huyendo.


      Extras:

      - Le molesta que 138 se meta con él, aunque no le cae mal, tiene un tipo de relación muy extraña con ella.

      - Tiene una buena voz para el canto, pero por pena no lo hace en público, solamente de noche y cuando está solo.

      - Es un poco quisquilloso con el orden de las cosas, por lo cual si alguien trata de desordenar, aunque sea un poco, podría llegar a molestarse, poco común en él.


      [​IMG]
      Digimon: Agumon.

      Apodo o nombre del digimon: Ken.

      Personalidad del digimon: Lo que podría ser de B, es que sería como la versión digimon de él, solo que con un poco más de carácter. De personalidad un poco más dura, pero igual responsable, siempre trata de querer guiar al pelinegro a que se muestre un poco más agresivo, que llegue a dejar sus miedos y enfrentarlo todo, al igual que constantemente tratar con la forma de que se pueda conseguir una pareja, como un tipo de casamentero ayudando a una pobre alma, cabe decir que su tasa de éxito es del 0%.


      Llega a entenderlo pero igual quiere cambiarlo, ya que su ideal de compañero es alguien seguro de sí mismo, que pueda realizar las cosas como se deben y lanzarse a la aventura cuando se requiere, y en cambio lo que obtiene es a B.


      Hay ocasiones en las que le hubiera gustado conocer a otro compañero pero tampoco es como que le disgustara, ya tiene cierto rato tratando con él, aunque no de la forma que quisiera, pero igual tiene en cuenta sus avances y el cómo se desenvuelve en su entorno, así que se considera como un gran apoyo para él para poder superar sus debilidades.


    • [​IMG]
      138 "A"☾
      17 años.


      Físico: Esta chica de cabello castaño, ojos cafés claros, facciones delicadas como se puede observar en la chica. Cuenta con una altura de 1.67 mts. Con una complexión completamente promedio, aunque con un poco de resalte en la parte del busto, tampoco es algo que ella tenga muy en cuenta, no son exactamente medidas muy extraordinarias las que llega a tener.


      La vestimenta que tiene usualmente es blusa blanca junto a falda del mismo color para hacer juego, encima lleva un blazer de color rojo y un sombrero, sus zapatillas son igualmente blancas para que hagan juego con toda su vestimenta la cual es la de su mayor agrado, a veces igual puede ser de llevar pantaloncillos pero eso solo en unas cuantas ocasiones.


      Personalidad: Lo que realmente puede resaltar de esta chica es la actitud que tiene, no es nada tranquila o algo por el estilo, en cambio es de aquellas engreídas, que se cree completamente como si fuera alguien importante, un tipo de despreocupada que solo piensa en sí misma y cree que todo lo hace correcto cuando en realidad no se trata así. Egoísta como solo ella puede ser, pensando en que puede hacer para que ella salga completamente beneficiada, despreciando todo lo que tenga como objetivo el que ella termine perdiendo o afecte algún beneficio que tenga, a menudo se le puede observar chasqueando la lengua si las cosas no salen como ella quiera.


      Su trato hacia otros resulta en que a ella le gusta bastante el expresar su propia opinión y que los demás estén de acuerdo con ella, como si buscara que fueras a admirarla o algo por el estilo y que todo lo que hace es digno de reconocimiento, además de que habla como si ella conociera acerca de todo, alguien que se hace la inteligente y que a base de ello busca aprovecharse de los más ingenuos para encandilarlos a base de sus mentiras y demás excusas solo por algo de atención.


      Por si algo termina saliéndole mal, no es de extrañarse que llegue a hacer berrinches, simplemente detesta que los planes se le arruinen y por si llega a suceder, se le hace fácil echarle la culpa a alguien a tener que afrontarlo por ella misma. No es alguien que sea de pelear sus propias batallas sino de enviar a alguien más a hacerlo porque se le resulta más fácil, y por ello se queda atrás observando todo.


      Sin embargo, algo bueno que se le puede sacar es que tiene un gran optimismo sobre las cosas, claro, puede sacar a la gente de sus casillas o molestarlos pero ella siempre tendrá la frente en alto, terca pero bastante feliz en ese aspecto.

      [​IMG]
      Gustos y disgustos:

      + Tener éxito en todo, que le hagan halagos o feliciten, que la gente le crea todo lo que dice, salirse con la suya en general, tener gente que le respalde, ser la primera en todo, los animales marinos, molestar a B, comer dulces.


      - Trabajos pesados o que requieran fuerza física, que las cosas le salgan mal, que la juzguen, se metan con ella o la traten de menos, que le jueguen bromas, el excesivo olor de la suciedad, que le hagan daño a Kate.


      Fortalezas:

      - Es bastante perseverante y no tiende a rendirse fácilmente, por lo cual si tiene un trabajo en manos, lo hará y hará hasta que pueda completarlo, que le digan que no puede hacerlo es de mucha ayuda como un incentivo.


      - Debido a como es, tiene habilidad de poder convencer a la gente, al igual que usar todo lo que esté a su alcance para poder conseguir su meta, es buena actora cuando se trata de llorar o hacer una cara triste, con tal de el otro caiga en sus redes, es buena engañando por ello.


      - Es buena tejiendo ropa, por lo que cuando tiene los materiales, puede realizar prendas bastante fáciles y sencillas, para que no haga falta nada.

      Debilidades:


      - Su personalidad puede hacerla como alguien muy conflictiva, no tiene miedo en expresar su sincera opinión pero eso igual conlleva a que la gente se moleste con ella o llegue a crear una pelea entre dos.


      - Debido a gran parte del tiempo puede que se la pase holgazaneando, a menos que alguien se lo diga, ella no moverá ni un solo dedo.


      - Es alguien mandona, prácticamente puede usar a otros para que hagan cosas por ella, tiende a meterse con gente que ella considera débil.

      Extras:


      - Siempre tiene a B en la mira, le gusta meterse con él, aunque no tiene una razón exacta para hacerlo.

      - Es multifacética, pudiendo realizar una cantidad de rostros dependiendo de cómo se sienta, en ese aspecto es bastante expresiva.

      - Lleva una caja de dulces con ella y cuando necesita pensar, agarra uno.


      [​IMG]
      Digimon: Hawkmon.

      Apodo o nombre del digimon: Kate.

      Personalidad del digimon: Ella, a diferencia de la castaña, no está muy de acuerdo en cómo se comporta, no le es mucho de su agrado el que recurra a tácticas de engaño o que sea bastante engreída, siempre buscando la forma de corregirla o regañándola siempre que puede. La mejor forma en que puede detenerla es dándole picotazos en la cabeza, aunque eso no le guste para nada a A, es la única manera en que se puede decir que la mantiene completamente a raya.


      Siempre teniendo un ojo avizor sobre ella, procura completamente que no se meta en problemas y la mayor parte es ella la que termina disculpándose por las cosas que hace, es como la madre regañona que nunca quiso tener, buscando llevarla por el camino correcto y que abandone la idea de que es el centro del universo, que todo lo que hace está bien y un largo etcétera. Claro, igual tiende a molestarse mucho con ella, pero por el hecho de que se preocupa bastante, aunque la castaña no lo sepa y se lo tome como que tiene algo en contra suya, Kate siempre la vigila y sabe realmente lo que siente la chica, así que se ha tomado tal tarea con tal de que pueda ser completamente unida con otras personas.


      La idea que se da es que no es A la dominante sino Kate, dándole consejos, diciéndole que hacer y gritándole en caso de que esté realizando otra cosa que no sea su trabajo, cosa que hace bastante bien para mala suerte de la castaña.



     
    • Me gusta Me gusta x 4
  6. Kirari

    Kirari El Destino del Milagro ♡

    Registrado:
    11 Jul 2009
    Mensajes:
    1,678
    Temas:
    31
    Calificaciones:
    +341


    • [ Cincuenta y ocho ]

      [​IMG]

      [ Cien ]
      [​IMG]




    • [​IMG]
      [ Cincuenta y ocho ]
      [ 18 años | "Z"]

      Físico: Mide 1.89 y pesa 78 kg. De complexión fornida pero no tosca, con un cuerpo marcado por el deporte donde destaca, a pesar de su apariencia grande no es alguien brusco sino más bien cuidadoso. Siempre se muestra una sonrisa seductora y goza de una cara triangular. De cabellos rubios lacios que caen torno a su cabeza hasta la altura de su cuello. Ojos pequeños de color celeste, decididos y penetrantes. Acostumbra vestir ropa deportiva o casual, aunque claro, no se le va el buen gusto por un traje, eso sí, rara vez lo verás sin tenis en sus pies. Tiene perforada la oreja izquierda con dos arillos en él.

      [​IMG] [​IMG] [​IMG]

      Personalidad: Su visión del mundo es un poco maniquea. En efecto, para él la vida es simple, están los buenos y los malos, y no hay tiempo que perder con los primeros. Es rápido para la ejecución, a menudo un poco duro, brutal, intolerante e impaciente. Estima, con sensatez, que si él puede hacer algo, los demás también.

      Es un hombre apurado, que detesta perder el tiempo en tonterías, y no para hasta no alcanzar sus objetivos, cueste lo que cueste; sin embargo eso no quiere decir que no mantenga una latente preocupación con los otros, debajo de sus constantes demandas está más bien un padre sobreprotector con sus allegados que busca y desea que estos lleguen lejos. Los fracasos o los obstáculos no reducen su coraje e incluso redoblan su obstinación pero la constancia fracasando puede doblegarlo en ocasiones.

      La primera impresión es importante y ese es uno de sus principales ideales. Por momentos introvertido, o extravertido, sociable, es un hombre encantador, que necesita agradar y ser querido, aunque con constancia centrado sobre sí mismo. A menudo cortés y caballeroso, tiene tacto con las personas y goza del don de la palabra, pero a veces comete errores, no sabe medir 1sus opiniones, sean o no positivas; su sinceridad es innegable.

      Es elegante, refinado y puede ser esteta, a menos que se contente con apreciar los placeres de este mundo. La glotonería es una de sus debilidades, es capaz de devorar grandes platos de comida sin subir de peso lo que puede hacer referencia a su buena condición física o perfecto metabolismo.

      Los sentimientos ocupan un espacio importante en su vida y a menudo está marcado, para bien o para mal, por sus seres cercanos, tomando decisiones que los favorezcan o en las que salgan menos perjudicados. Tiene una gran voluntad, aunque a veces duda de sus propias capacidades y requiere de un segundo que le infunda esa confianza faltante.

      Cuando está animado por una motivación, es capaz de llegar hasta el final del camino que se trazó y continuar andando para superarse una y otra vez. Exigente, autoritario y despótico, también es susceptible de tener, bajo esa apariencia calma, accesos de cólera, si se oponen a sus derechos o si hay alguna inequidad con alguna entidad con menores capacidades para defenderse, esto bien puede terminar en violentas peleas o acciones que pueden ser innecesarias.

      Orgulloso, da la impresión de estar seguro de sí mismo, detesta la mediocridad y las bajezas; y por sobre todo las mentiras. Por eso, sensible a su imagen de marca, no acepta para nada el fracaso y hace todo para superarse. Activo, independiente y tiene un sentido de la libertad exacerbado, intentar dominarlo no es una alternativa, se revelará las veces necesarias. Es vengativo, pagará con la misma moneda duplicada si alguien llega a traicionarlo. Las estrategias se le dan perfectamente y es increíblemente rápido ideando formas de salir de los problemas.

      Aprecia tanto la compañía de sus allegados como su propia soledad y no es extraño observarlo por momentos disperso de los demás apreciando quizá, los detalles que lo rodean. No es una mentira que es sumamente detallista por no decir perfeccionista, si bien no es un maniaco si tiene extremo cuidado con ciertos detalles que observa, escucha o percibe, acudiendo a ellos cuando puede necesitarlos.

      Evoluciona con una soltura natural, se adapta rápidamente, puede mostrar habilidad, e incluso un cierto oportunismo. Sin embargo, es más bien estricto, detesta los halagos, la mentira, las hipocresías y sobre todo, la injusticia, razón por la que puede ser una mano muy dura por donde se le vea. Con frecuencia da la impresión de ser un narcisista, altanero y materialista y, aunque tiene sentido para los negocios y es un hombre de terreno, sus verdaderas ambiciones están muy lejos de su primera impresión.

      Gustos y disgustos:

      Los dinosaurios.

      La tranquilidad excesiva. Él no cree en el refrán que dice: 'Después de la tormenta viene la calma' y es la razón por la que puede estar muy ansioso si esta se presenta.

      Leer. No importa el contenido del libro él los traga en cuestión de horas o escasas semanas.

      Las películas de terror.

      Aprender, tiene un fuerte arraigo a conocer más de todo lo que lo rodea.

      La comida bien hecha, gozante de un fino paladar no soporta las cosas mal condimentadas o derechamente de un mal sabor.


      × Que le den órdenes e intenten limitar su libertad personal.

      × El romanticismo en cualquiera de sus presentaciones.

      × El picante. Es el único condimento que por ninguna circunstancia comería a causa de que no tolera el ardor que le deja en su lengua.

      × Que lo toquen en exceso, si bien el contacto lo tolera no soporta que lo toquen sin haber premeditado antes la acción, se siente indefenso y aunque no actuara violento si gozará de escalofríos que recorrerán su espalda en un par de segundos.

      × Si bien no les tiene miedo, si siente particular asco por los insectos de cualquier tipo, muchas veces ocultando su actitud y aplastándolos con el primer artefacto que se encuentre o personas.

      × Las frutas que no tienen dulzura, sobre todo aquellas de origen amargo.

      × La gente que se cree superior a otras sin nada de superior más que la altura de su estupidez.

      [​IMG]
      Fortalezas:


      • Memoria Fotográfica: Es capaz de almacenar en su mente una gran cantidad de sucesos y recordarlos a la perfección, sean lo que sean.

      • Resistencia Física: Cuenta con una gran resistencia para realizar trabajos o actividades bajo el ardiente sol o bien de origen pesado y burlesco.

      • Manual: Armar y desarmar, artefactos electrónicos, rompecabezas, circuitos, no importa lo que sea él lo hará o arreglará sin problemas, es bastante bueno con los dedos. Es ambidiestro.

      • Cocina: Sorprendentemente, incluso para sí mismo, sus habilidades culinarias con amplias, consiguiendo cocinar algo delicioso con unos cuantos ingredientes sin arruinarla en el proceso, esto es quizá por el buen olfato que posee.

      Debilidades:

      • Audición: No es del todo capaz de escuchar sonidos que sean murmullos o cuchilleos. Encapucha este defecto con su disgusto ante los chismes innecesarios.

      • Urticaria Acuagénica: Aunque no la tiene de una forma exagerada, el contacto por lapsos excesivos con el agua ocasiona que le surjan ronchas en la zona donde esta se encontraba provocando una feroz picazón.

      • Relaciones: No es del todo bueno manteniendo a las personas cerca de sí, aunque las apoya o aprecia constantemente acaba marcando un límite entre ellos cuando siente que están demasiado cerca.

      • Insomnio: Z tiene un gran problema para conciliar el sueño durante la noche, como si algo dentro de sí le hiciera levantarse y realizar actividades, ocasionalmente por esa causa termina durmiendo siestas durante la tarde.

      Extras:

      • Acostumbrado a sobresalir Z es un chico con gran facilidad para cautivar a personas.

      • Para él una de las cosas más importantes es el conocimiento.

      • No confía en las personas hasta luego de un lapso que el considere apropiado y sí llega a hacerlo jamás lo hará plenamente.

      • Tiene constantes nauseas que suprime y las cuales sueles surgir cuando se alimenta de manera incorrecta.

      • Acostumbra usar mucha ropa en época de frío aunque le agrade este.

      • Admira a toda persona que busca superarse, aunque jamás lo admita.




    • [​IMG]
      [ Strabimon ]
      [ Kei ]

      Personalidad del digimon: Es amistoso y simpático, cálido, comunicativo y sociable. Seductor, se interesa por su apariencia, bastante preocupado por el efecto que produce sobre los demás. Flexible y hábil, adaptable, posee una verdadera facilidad verbal y se expresa con un vocabulario rebuscado tanto por el placer de jugar con las palabras como para no pasar desapercibido. Si a veces se muestra autoritario, arrogante y colérico, es para ocultar su falta de seguridad o su enorme timidez. Además, su híper emotividad le juega malas pasadas, y su humor es irregular, lo que repercute sobre su actividad y su eficacia.

      Las teorías solo le interesan cuando están aplicadas. Impaciente, es muy eficaz, rápido para ejecutar y necesita ejercicio físico, sin lo cual enseguida se vuelve agresivo o peleador. Tiene un verdadero sentido de la amistad y es persuasivo cuando quiere. Ante todo, aprecia su libertad, el juego, como así también los placeres de este mundo.

      Calmo, sereno y equilibrado, desea agradar y complacer. Además, para ello, no duda en utilizar poderosas armas: sonrisa, conciliación, tacto, diplomacia e incluso refinamiento. Esteta y perfeccionista de alma, posee un temperamento escrupuloso y a menudo siente obligaciones familiares con las personas a su alrededor. Estas lo determinan significativamente, ya que no quiere causarles penas a sus allegados. Combina sensibilidad, emotividad e intuición, y generalmente es valiente y determinado. Sin embargo, a veces, frente a la hostilidad o cuando se siente incomprendido, se repliega sobre sí mismo. Entonces se refugia en fantasías y quimeras.

      Extras:

      • Aunque le tiene respeto a su humano, goza de recalcar sus errores o molestarlo de vez en cuanto con comentarios inteligentes.

      • Strabimon mantiene sentimientos de categoría amorosa hacia una humana; sin embargo, sabedor de los límites que debe mantener no da ni dará un paso significativo.

      • Dado a que siempre busca palabras nuevas para agregar a su amplio vocabulario, aprecia la lectura de la misma forma que Z.



    • [​IMG]
      [C
      ien ]

      [ 18 años | "H"]

      Físico: Mide 1.74 y pesa 58kg. Tiene una apariencia sumamente dulce y calmada. De contextura delgada, pequeña y tierna lo que le da una figura frágil, cosa bastante contraria a eso, es alguien fuerte de pies a cabeza, labios pequeños y nariz bajo la misma regla, sus brazos son largos e igualmente sus piernas. Piel blanca, pero no cae a ser pálida fácilmente de teñir con un golpe o un sonrojo. De cabellos tan pálidos e incandescentes como la luz más clara y brillante del cielo; largos y lacios. Iris celestes expresivos. Suele vestir de forma variada, es alguien coqueta y gusta de usar conjuntos variados a lo largo de su semana, aunque estos terminen sucios o rasgados al concluir en ocaso.

      [​IMG] [​IMG] [​IMG]

      Personalidad: Es una chica segura de sí misma, que no se detiene a meditar dos veces lo que quiere y la manera como lo quiere moviendo mares y montañas para conseguirlo. Gozante de cierto sex-appeal, una apariencia cautivante y a veces sofisticada, Cien es pura sonrisa, una persona decidida, desbordante de vitalidad y con una marcada originalidad. Segura de sus capacidades y habilidades vive con soltura y habilidad, sin ser siempre consciente de los peligros, no tiembla un solo instante antes de hacer una acción, aun si no piensa en sus consecuencias sale con facilidad de los contras con los que se topa. Enemiga de las costumbres, una vida aburrida y sin complicaciones no está ni estará en su lista de deseos de año nuevo, para ella llevar la adrenalina en cada poro es su principal placer.

      Sumamente despierta, quiere ir más rápido que su sombra y sacarle los zapatos a quien va adelante. Tiene los nervios a flor de piel y vive su vida como si fuera un juego de póker, apostando todo y a todos, no conoce lo qué es ni lo qué vale una vida por lo que arriesga constantemente la suya, para ella quien no se atreve a tomar riesgos no debió tomarse la molestia de existir. Rápida como un rayo, curiosa, llena de vitalidad, efervescente, ardiente, entusiasta, dinámica y valiente, una apasionada dentro de la caracterología. Jovial y de buen humor.

      Divertida y juguetona será la primera en imaginar un mundo con piratas y arcoíris peleando contra un ogro de tres cabezas. La labor más pequeña a insignificante la transformará en lo más divertido que pase por su cabeza. Eso, sin embargo, no quiere decir que no cuente con su lado racional, es excesivamente madura, aun cuando lo oculte bajo una apariencia alegre y chispeante, será ella la primera en hundirse en la preocupación en silencio, como también será la primera en meter las manos al fuego para solucionar dicho problema. No tiene el más remoto entendimiento del sentido de la amistad, puede saber la definición y conocer a gente con dichos 'síntomas' pero no lo entiende y tampoco es algo que le importe con demasía pues igual apoya a las personas si solicitan su ayuda actuando con un verdadero sentido maternal, escucha atentamente y sabe dar consejos que juzga razonables. Si bien la impaciencia es una de sus características, sabrá mostrarse indulgente.

      Tentada por la aventura, es bastante despreocupada, reivindica su independencia, rechaza las obligaciones y sus ganas de vivir son contagiosas. Íntegra, franca y directa, que sabe ser leal, Cien no mantendrá la boca cerrada ante cualquier molestia u opinión, prefiere decir lo que la gente necesita oír a lo que desean escuchar. Susceptible, no soporta la maldad, puede reaccionar fácilmente apenas siente que hay una injusticia, a menudo reaccionará con agresividad o cólera, o mostrándose tajante o agresiva.

      Hará valer sus derechos y sus ideas con suavidad y a veces maquiavelismo y, si es necesario, con firmeza e incluso fuerza, no es ni será una princesa encerrada en lo alto de la torre, ―aunque suele dar esa primera impresión para quien juzgue de buenas a primeras―. Posee un dinamismo y necesidad de acción eso hace que no soporte estar sin hacer nada, o permanecer ociosa. Cuenta con demasiada energía que, si no se canaliza, rápidamente puede transformarse en agresividad y brutalidad; actuar le permite canalizar su gran nerviosidad. Cuenta con un poder de seducción nato que le da un cierto ascendente sobre los demás y que usa si le conviene, de lo contrario ni le va ni le viene.

      Es cierto que es fina, astuta, perspicaz y persuasiva. Sabe aprovechar rápidamente las oportunidades que se le presentan. Lejos de ser indiferente a la vida material nunca perderá de vista sus intereses. Más bien impaciente, apurada e impulsiva. Su itinerario entonces no siempre es lineal, sino amenizado con numerosas curvas. No es siempre disciplinada ni verdaderamente organizada, no soporta la jerarquía, las órdenes ni las críticas. Su fuerza reside en su facultad de adaptación siendo que evoluciona con una soltura natural, puede mostrar habilidad, e incluso un cierto oportunismo.

      Sumamente inteligente, sin embargo constantemente por su forma de ser deja todo eso a un lado, ante sus ojos algo que domina con tal facilidad es aburrido y sin importancia, razón principal por la que abandona las cosas una vez que ganó su control y perdió el interés. Curiosa, tiende a dispersarse demasiado cuando algo llama su atención, ya que le gustan particularmente las aventuras y los cambios.

      Tiene horror de las medias tintas: para ella, las cosas son blancas o negras, el gris no forma parte de su colorido arco iris que mantiene y orgullece, cosa irónicamente contraria a su lema de vida monocromático. Posee una gran intuición que muestra junto con su oculto espíritu lógico que de alguna manera son certeros.

      Ocasionalmente uno debería preguntarse qué pasa por su mente. Bajo aquella apariencia alegre, vivaz, afable y simpática, se encuentra otra lejos de ser tan flexible como parece. Decidida, enérgica, busca, de una forma u otra, el poder, con una personalidad más bien macabra, arisca y seca que difícilmente externa pero que siempre se encuentra presente preparada para aflorar en cualquier segundo. No hace falta recalcar que bajo sus actos divertidos y mundos coloridos siempre se encuentra a la defensiva bajo aquella afable sonrisa preparada para apuñalar si la hirieron primero. Es bien dicho que todos pueden quererla de amiga, pero pocos de enemiga.

      Esto puede traducirse por un lado combativo, temerario, por cierto espíritu de contradicción, o, incluso, más hábilmente, por el hecho de mostrarse experta en el arte de la manipulación empleando sus encantos y ternura en el proceso. Sabe cómo ser encantadora como por igual temeraria convirtiéndose en una maldita bruja sin alma que hará ver su suerte a cualquier persona causante de despertar a su demonio interior.

      Cien tiene un amor incondicional por Phascomon siendo, la mayoría del tiempo, demasiado incondicional. A pesar de huir de las órdenes u obligaciones ella seguirá ciegamente aquellas dadas por el ser digital teniéndolo en un extraño pedestal del cual nadie consigue bajar. Para ella no hay sentimiento más real que aquel que siente por Azar. A pesar de que claramente Phascomon repele cualquier tipo de amor o cariño excesivo igualmente Cien lo tratará de una forma muy empalagosa que con constancia sobrepasa la delgada línea de paciencia de la criatura y por la cual él responde de una mala manera.

      Gustos y disgustos:

      Phascomon.

      El helado, la nieve y el frío en general.

      Es amante del buen dormir, cuando este llega a darle suele quedarse dormida sobre la primera persona que encuentra.

      Adora todo tipo de arte, desde la pintura hasta la escritura siendo buena en la última.

      El arte de la espada, ama tanto practicarlo como mirarlo.

      Los días grises y con poco sol. Preferentemente la noche y oscuridad.

      Comer cosas dulzonas y que le dejen un buen sabor de boca. Los sabores amargos y salados le desagradan.

      Tiene un serio problema con todo tipo de caramelos, iniciando principalmente con los chocolates y las paletas de todos sabores, aunque muy sobre las demás las de sabores ácidos. No es extraño mirarla ofreciendo dulces o comiéndolos ella misma.

      Le encanta observar los copos de nieve cayendo del cielo.

      La lluvia, como el olor a tierra húmeda que esta provoca, de igual forma los amaneceres y atardeceres, como las noches estrelladas, tiene un amor exasperado con todo aquello que le cause un cosquilleo en el interior.

      La música en general. Aprecia el canto y las melodías, sean suaves o más bien pesadas, el ritmo en sí es lo que la apasiona.

      Criaturas voladoras, porque volar es algo lo cual no es capaz de hacer.

      Los lugares tranquilos, suele estar en ellos para pensar acerca de algo importante e incluso de los más irrelevante.


      × Que deseen herir a su preciado digimon, dicha acción puede ser retenida por un manotazo o una fulminante mirada, variando de la magnitud del acto.

      × Los espacios cerrados llegan a sofocarla, sintiéndose encerrada, aunque no sufre de claustrofobia. Cuando ocurre suele tener ataques de pánico.

      × Que le den órdenes, odia que los demás intenten dominarla. A clara excepción de Phascomon.

      × Las peleas en ocasiones van contra lo que ella cree correcto pero eso no quiere decir que no de un buen puñetazo de ser necesario.

      × Que juzguen a alguien sin conocerlo realmente, para ellas las apariencias no son más que fintas generadas por las personas para ocultar lo que son en realidad.

      × El calor o más bien la sensación de bochorno y sofocación que este genera. Le desespera sentir que sus pulmones no reciben la suficiente cantidad de aire.

      × Los silencios incómodos de las personas ajenas a ella, siendo alguien platicadora por naturaleza el silencio la cala hasta lo más profundo de su ser y, constantemente, hace de todo para quebrantarlo, aun si significa molestar a su receptor.

      × Que no tomen las cosas en serio cuando deben tomarlas. Odia las decisiones aceleradas sin pensar en las consecuencias, más aún si Phascomon va de por medio.

      × Deportes terrestres y el sudor que estos provocan, no tanto por el aroma sino más bien por la sensación pegajosa en su piel, extrañamente no tiene ningún problema en ensuciarse con cualquier otra sustancia.

      × Que alguien se crea superior a los demás, ya sea por su estatus o por la fuerza que este tenga, aun mas si por lo mismo lastiman a quien más quiere, suele ser ella quien pone en su lugar a ese alguien.

      × Odia las arañas, las odia, odia, odia. A pesar de ser ridículamente pequeñas comparadas con ella le dan cierto temor que no mide y acaba gritando y huyendo.

      × Le amargan las mentiras y suele darse cuenta de ellas enseguida, no los desmiente cuando solo ella está involucrada, pero sí lo hace cuando terceros están dentro.

      [​IMG]
      Fortalezas:


      • Habilidad Física: Es bastante buena con las acrobacias y los brincos, girar, escalar, equilibrarse, no importa de que se trate parece mono en lianas. Posee unos reflejos superdotados con un excelente control manos-ojo-cuerpo. Es Ambidiestra.

      • Nadar: Habilidosa por excelencia, nadar es un deporte que practica desde que llegó al Digimundo y que se le da con facilidad, consiguiendo nadar largas distancias en poco tiempo y con el menor agotamiento.

      • Herbolaría: A lo largo del tiempo, y a causa de sus constantes heridas por sus misiones de búsqueda de Phascomon, se ha hecho bastante hábil identificando las diferentes plantas que se encuentran en el Digimundo, creando con ellas pomadas efectivas, antídotos varios, insecticidas naturales e incluso perfumes o lociones.

      • Localización: Es buena localizando su ubicación ya sea durante la noche con ayuda de las estrellas o durante el día apoyándose del sol, a su vez tiene una excelente memoria para recordar los caminos recorridos.

      Debilidades:

      • Correr: Aunque sí es capaz de hacerlo, cuenta con poca resistencia y a los pocos metros se cansara sin contar que corre mucho más lento que el promedio convirtiéndola en una presa fácil ante un gran depredador.

      • Brontofobia: Miedo a los truenos. Literalmente se enreda y oculta tras escuchar o ver alguno, no los tolera ni un poco e incluso, un burlón Phascomon puede hacerla llorar al abandonarla en una habitación con esos terrores en el exterior.

      • Independencia: Aun cuando esto es catalogado más como una fortaleza en el caso de H no es del todo verdad. Su independencia constantemente la hace cometer actos riesgosos de manera individual aunque tenga a personas que la apoyen a su alrededor y esto conlleva a que arriesgue su vida.

      • Soledad: Aunque lo niegue la mayoría del tiempo y se muestre única y liberal, tiene un marcado temor a estar sola por largos lapsos de tiempo, si bien no es del todo una fobia excesivamente marcada o notoria eso no significa que no esté marcada en ella.

      Extras:

      • Phascomon “salvó” su vida la primera vez que se conocieron y es por ello que siente un profundo cariño por él.

      • Es sumamente silenciosa y no es sorprendente que aparezca de la nada sobresaltando al pobre desdichado que se encuentre, muchas veces acabando al filo de un paro cardiaco.

      • Aparte del apodo otorgado al digimon también suele llamarlo “amo” de manera ocasional.

      • Tiene diferentes artefactos que denomina “curiosos”, todos ellos encontrados durante sus búsquedas u ordenanzas.

      • Mueve su pie cuando está ansiosa por algo o si bien nerviosa, simplemente lo sube y baja chocándolo contra el suelo.







    • [​IMG]
      [ Phascomon ]

      [ Emperor ]

      Personalidad del digimon: Él actúa tal como su epíteto dice; como un emperador y exige ser tratado de esa manera. Tiene un claro exceso de confianza y un ego que se nota a metros de distancia mayormente por su peculiar manera de hablar o expresarse, cuando nota alguien altanero él siempre se mostrará superior. Posee un gran control de sí mismo, pero sin embargo no se encuentra al abrigo de saltos de humor o de arrebatos. Odia que le den órdenes o que cualquiera tenga el menor indicio de querer mandarlo a hacer algo, él es su único líder.

      Es íntegro, audaz, enérgico y viril, que pretende ser severo. Muy estricto, no hay que mentirle ni engañarlo. Difícilmente perdonará una palabra no cumplida y siempre preferirá una verdad desagradable a una mentira inoportuna.

      Amante innato del sarcasmo, si alguien dice algo estúpido él lo responderá con una respuesta sarcástica y sumamente directa, poco lo que importa la reacción que tendrá en la otra persona, es amante del humor negro y siempre carga una sonrisa caníbal en sus labios. A lo largo de toda su vida jamás ha tenido a alguien que le sea verdaderamente importante o que marque su vida pero eso no quiere decir que no tenga un compañerismo y sentido de la amistad muy oculto en su interior; es un amigo notable que mandará al infierno a quién sea que se meta con alguien que respete o admire siendo aún peor si se trata de alguien preciado; sin embargo ese trato especial es muy difícil de conseguir. No soporta las mentiras y si alguien comete traición en su contra se vuelve sádico y bestial teniendo la venganza como principal idea; pagará con la misma moneda duplicada si alguien llega a traicionarlo. Celoso, posesivo, obstinado, difícilmente reconoce sus errores y generalmente tiene un espíritu contradictorio. Sin embargo, tiene su propia disciplina y es audaz.

      Despreocupado con gran parte de lo que pasa es alguien que se aburre rápidamente y que repudia lo saquen de su zona de confort, peor aún con cosas irrelevantes o que él las catalogue de esa forma. Holgazán en varios ámbitos se mal acostumbró a que Cien cumpla todos y cada uno de sus caprichos sin quejas ni reproches. Es un burlón de primera, su carcajada será la primera en sonar ante el mínimo error realizado por la persona a su alrededor y claramente aquella burla siempre la acompañará con un comentario ofensivo o una grosería. Tiene un mal genio y no se detiene a investigar al causante de su molestia cobrándose con todos aquellos que estén en su presencia.

      A diferencia de la relación que mantienen los otros digimon con los humanos Emperor no siente esa necesidad de apoyar y acompañar a Cien, sino más bien de explotarla y hacerla su fiel sirviente y seguidora, cosa que ha conseguido a lo largo del tiempo. Acostumbrado a mandarla y ella a obedecer, no es extraño observar a la humana buscando lo solicitado por el aprovechado digimon pasando separados en largos intervalos de tiempo, cada uno ejecutando sus propios intereses que habitualmente son los del digimon.

      No es para nada protector con la humana y es más bien sabedor de que ella puede cuidarse por sí misma lo que ocasiona que, con constancia, H se enfrenté a peligrosas situaciones regresando con cortes, moretones o una o dos heridas de mayor o menor profundidad esto sin causar el menor remordimiento en el digimon y quizá, las constantes quejas de los demás.

      Extras:

      • Para él la vida de H es irrelevante y la única función que tiene para él es equivalente a la servidumbre en su reinado sin seguidores consiguiendo que ocasionalmente la denomine de esa manera.

      • Suele convencérselo de hacer las cosas siempre y cuando estas tengan un orden y sentido lógico; caso contrario, unos cuantos dulces harán el trabajo.

      • No respeta mucho el espacio personal y las decisiones impulsivas.

      • Habla de forma golpeada como si diera órdenes a todo el mundo y acostumbra pasarla gruñendo todo el rato.

      • No respeta a nadie más que así mismo.

      • Su voz es bastante gruesa y ronca, por no decir áspera.

     
    • Me gusta Me gusta x 3
    Última edición: 7 Nov 2016
  7. Autor
    Devian Lilith

    Devian Lilith Hariningen

    Registrado:
    19 Jun 2006
    Mensajes:
    798
    Temas:
    8
    Calificaciones:
    +692

    Paralelo al planeta tierra, existe un mundo que los seres humanos jamás han visto o percibido. Una región hecha de datos informáticos que se oculta en el ciberespacio y en la que habitan creaturas de singular inteligencia con costumbres muy semejantes a las de los seres humanos. Monstruos, llamados digimon, que también han edificado grandes ciudades, templos hermosos y castillos gloriosos. Un lugar dividido en múltiples e independientes regiones, con ecosistemas tan contrastantes como sus gobiernos.

    Pero de entre todas ellas una se destaca por estar habitada especialmente por niños pequeños, monstruos infantiles apenas salidos del cascaron. Un sitio ideal para aquellos de eterna alma infantil, alejado de los grandes tumultos y ciudades importantes, apenas rodeado de unos cuántos poblados de los cuáles es fácil abastecerse. Y es aquí dónde comienza esta historia.


    Misión 0: Never Ever Land
    Objetivo: Encontrar a los humanos



    Entre los frondosos árboles de un bosque templado se erigen una multitud de casas que se mimetizan entre sus troncos, ramas y raíces, chozas de madera construidas en distintos niveles de altura que se unen por medio de puentes, escaleras y toboganes. Con ventanas y puertas, con juegos y poleas. Cubiertas por amenas y abundantes copas de hojas verdes que filtran los poderosos rayos de luz, de aquello que se puede asumir es el sol de este mundo aunque no se pueda comprobar del todo. Con un amplio jardín dónde jugar y hasta una granja de carne de la cual alimentarse. Ubicadas en una zona libre de disturbios, alejadas de toda fuente de ciudades, reinos, tribus y cualquier otra fuente de problema. Una villa tranquila, perfecta para vivir en paz.

    Aquí residen pequeñines del mundo digital que han renunciado a la voluntad de crecer y volverse más fuertes. Dónde la evolución es un tabú que nadie debe cruzar más allá del nivel infantil, y en el que su único adulto habitante no es otra cosa que el arquitecto de tan magnifica fantasía, un hermano mayor para todos, el siempre alegre Petermon que es asistido por su incomparable compañera Tinkermon. Juntos son los amos a cargo de esta utopía, la cándida Never Ever Land.

    [​IMG]
    ¡Otra hermosa mañana para no crecer! ¿No lo crees, Tinkermon? — exclamó el aventurero de ojos rojos tras dar su primer respiro matutino, desde la entrada de su dormitorio siendo bañado por la ardiente luz del mañana. Tras de él, una niña rubia de hermosos ojos azules se le acercaba con una mueca de pocos amigos.

    Siempre repites la misma frase como si no conocieras la respuesta — bufó la chica con los labios torcidos, cosa que no perturbo en lo más mínimo al risueño paladín quién no tendría excusa para reclamar, después de todo no hace pocos segundos el seguía sumido en un profundo ronquido hasta que su compañera lo despertó tirándolo de la cama. Por más rutinario que fuese el asunto, el mal humor de Tinkermon nunca disminuía, al contrario, se agudizaba.

    Lo sé, pero de todas formas es divertido hacerlo — respondió con una sonrisa de oreja a oreja provocando todavía más indignación en la joven que ahora le dedicaba una mirada asesina con los brazos cruzados. El hizo como si no fuese la gran cosa y prosiguió —. ¿Nos vamos? — Tinkermon decidió no continuar su riña y lo siguió.

    Ambos se elevaron en el aire, abandonando así la base de su choza, ubicaba en el punto más alto de su árbol, por encima de todas las demás casas. Descendieron al pie de la aldea dónde las cosas ya estaban más que agitadas. Digimon bebés por aquí y por allá, algunos jugando, otros merendando y unos más explorando los alrededores, aprendiendo nuevas cosas. Sin embargo, no todos los presentes eran esféricos y saltarines, con colas u orejas largas.

    También existían unos con formas muy semejantes a las de Petermon y Tinkermon, pero sin alas gigantes o capacidad de volar. Se trataba de seres humanos adolescentes con poca experiencia de la vida que recientemente fue borrada de sus cabezas, poco antes de ser rescatados por las dos hadas digitales a cargo del lugar. Cada uno de estos extranjeros fue recibido con los brazos abiertos siempre y cuando se comprometieran con las labores de ayudar a cuidar a los más pequeños, condición a la que accedieron gustosos, adaptándose rápidamente al estilo de vida de la aldea que involucraba jugar con los pequeñines así como alimentarlos y limpiar sus necesidades. Por si fuera poco, algunos digimon corrieron con el atrevimiento y la suerte de forjar lazos de amistad poderosos con sus nuevos cuidadores, llegando a recibir nuevos nombres de parte de ellos aunque para la multitud siguiesen siendo los mismos de siempre.

    Sí, traer a esos chicos abandonados fue una gran idea de la que Petermon se sentía orgulloso.

    Y tú que creías que sería problemático traerlos aquí — le restregó en la cara por enésima vez esa semana su vieja sentencia a la rubia temperamental. Justamente porque ahora mismo esos jóvenes se encontraban dispersados haciéndose cargo de los más pequeños, dándoles de comer, entreteniéndolos, enseñándoles a contar y sumar o simplemente asegurándose de que ninguno se metiera en problemas.

    ¡Ya dije que estaba equivocada! ¡¿No es suficiente?! — le respondió con poca gracia Tinkermon.

    Cierto era que en un primer momento ella se mostró indecisa sobre si esos jóvenes, con formas tan curiosas pero, al mismo tiempo tan maduros, serían buena adición a las filas de su aldea. Afortunadamente para su Petermon así fue y desde ahora él podía recordárselo cada ver que quisiera para hacerla sentir mal por dudar de él.

    Como sea, más vale que hagas lo que tengas que hacer. ¿Escuchaste? — le advirtió la digimon picando sigilosamente con su lanza escarlata el trasero desprotegido de su compañero. Por su puesto que no le hizo ningún daño, por ahora, mas Petermon quedó consciente de que sobre advertencia no habría engaño. Ella se marchó por su cuenta reuniéndose con otras féminas del lugar. Tinkermon posiblemente no lo admitiría en voz alta, pero desde que las mujeres humanas llegaron a Never Ever Land incluso ella misma había cambiado para bien.

    Dejando de lado sus cavilaciones internas Petermon volvió a poner atención al panorama frente a él, una tierra llena de infantes hiperactivos que necesitaba ser supervisada. Su primera parada fue la granja que instalaron en el costado posterior de las casas, un modesto huerto dónde crecían sus principales fuentes de alimento: hongos, moras, zanahorias, tomates y carne cruda de tres diferentes tamaños: pequeña, mediana y grande. Con el tiempo Petermon esperaba poder plantar manzanos y bananos no muy lejos de esa tierra fértil. Hasta entonces habría que viajar a los pueblos cercanos para comprar provisiones suplementarias, afortunadamente no muy lejos de ahí se encontraba un lago dónde se podía pescar y obtener agua dulce.

    ¿Cómo va la cosecha? — preguntó a quienes encontró haciéndose cargo, una pareja de digimon y humando, regando la tierra para mantenerla en perfectas condiciones.

    ¡Excelente! — respondieron al unísono.

    Justamente nos llevamos la sorpresa de que esta mañana obtuvimos más frutos que en los últimos dos días — anunció el humano.

    Y la carne de mañana ya empezó a crecer — complementó su digimon.

    Me alegra escuchar tan buenas noticias y saber que tienen todo bajo control — felicitó Petermon observando con grata satisfacción el trabajo del dúo. Teniendo una cesta con moras al alcance no contuvo la tentación de tomar unas cuántas llevándose las primeras a la boca y el resto en el bolsillo para el camino —. Como todo luce bien por aquí iré a revisar a los demás. Los veo más tarde en la comida.

    Dicho esto se esfumó levitando.

    Cruzó alrededor del patio principal dónde varios de los bebés perseguían una pelota con esmero. Idea de los humanos que recomendaron tan entretenido juego. Entró entonces a la casona más próxima donde construyeron el comedor y la cocida. Gracias a su buena suerte no había ni una sola alma vigilante que le detuviera en su tarea de asaltar la alacena. Se habría evitado de aquello de haberse despertado dos horas antes, pero como siempre la pereza era su talón de Aquiles y por ello debía almorzar solo.

    Con el estómago satisfecho ya nada le impidió hacer un rápido recuento de sus víveres actuales. Contaban con suficientes frutas para la tarde de mañana, evitando así tener que viajar el día de hoy con Tinkermon a la aldea de los Gottsumon en búsqueda de más raciones. Reviso entonces su bolsa con bits que cargaba para todos lados.

    Es suficiente, que alivio — exhalo con tranquilidad una vez comprobado su efectivo. No le molestaba trabajar en breves expediciones para traer dinero a la casa pero reconocía que en ocasiones los clientes podían ser muy demandantes para lo poco que pagaban, como por ejemplo los Goblimon y Gazimon, ellos tendían a ser los más mezquinos de todos.

    Estaba tan sumergido en sus pensamientos que ni si quiera escuchó cuando la puerta del comedor se abrió discretamente y dejó cruzar a un personaje familiar. Uno que recurrentemente suele ser muy vivaz pero que justo ahora se desplazó por la espalda con el mayor de los silencios.

    ¡Petermon!

    ¡AH! — el susto fue tan grande como el salto que dio y obligó a golpearse con el techo de la cocina. Tras masajearse un poco buscando aliviar el dolor finalmente confrontó a su interlocutor —. Lucemon, ¿qué estabas pensando?

    Oh, lo lamento mucho, Petermon — se excusó el rubio con los zafiros más sinceros que jamás se hubiesen visto en el mundo —. Es solamente que estaba muy emocionado. Hoy finalmente pude aprenderme todas las tablas de multiplicar y deseaba compartirlo con alguien… ¿Estás molesto?

    Quizás era por la enorme sonrisa que portaba con orgullo hasta hace un momento o por esos ojitos de perrito faldero, pero Petermon no podía mantener enojo alguno contra el ángel por muy infantil que le pareciera celebrar por cualquier logro pequeño o por lo muy poco que le importaban esas susodichas tablas de multiplicar que algunos de los humanos se habían molestado en enseñar a los child.

    No, no lo estoy — respondió más calmado —. Sólo procura no asustar a las personas siendo tan callado. La próxima vez anúnciate tocando la puerta en lugar de gritarme por la espalda, ¿de acuerdo? — el niño se lo tomó bien que no tardó en asentir con la misma sonrisa con la que había llegado —. Ahora ve con los demás. Seguro estarán muy felices de saber cuánto has progresado con tus estudios.

    Eso haré. ¡Muchas gracias, Petermon!

    Y se marchó, dejando al otro continuar con el inventario.

    Los pescados ya casi se han terminado, habrá que enviar a los muchachos a pescar al lago. Las chicas podrán hacerse cargo de los niños mientras yo reparo las goteras antes de que comience a llover. Al parecer será un día ocupado pero no pesado.

    Con su mente puesta en sus deberes finalmente se dejó de distracciones y puso manos a la obra. Ya más tarde pediría ayuda para recolectar pescado, verificar fallas en las chozas y acostar a los bebes para la siesta de la tarde. Rodeado de tantos individuos fuertes e independientes pocas veces tenía que intervenir más allá de dar indicaciones simples a no ser que se desatara una pelea y él tuviese que tomar cartas en el asunto castigando a todos los involucrados, justo como hace cuatro días.

    La vida de un hermano mayor es difícil — concluyó.



    [​IMG]


    A unos varios kilómetros de distancia de la aldea guardería, un digimon de porte imponente cuya principal característica era un brazo de metal mutable, llamado Justimon. Él se encontraba solicitando información a cada transeúnte que encontraba en la vía pública del pueblo que actualmente visitaba.

    Disculpe, señor, ¿ha visto a algún humano? — preguntó a un Woodmon que le ignoró olímpicamente siguiendo de lado —. Disculpen, amigos, ¿han sabido de humanos por aquí? — cuestionó esta vez a un par de Muchmon que no tardaron en negar con la cabeza. Y de esa forma continuó saltando de aquí por allá irrumpiendo en la monótona vida de esos digimon.

    Durante hace más de un mes fuerzas superiores le encomendaron dar con los individuos ajenos a ese mundo y regresarlos a su tierra de origen. Semejante tarea fue difícil desde el inicio, no teniendo pista alguna por dónde comenzar, ni si quiera una imagen o seña que ayudará a identificarlos más allá de su carencia de rasgos bestiales y falta de alas. Con el tiempo obtuvo un vago indicio de algunos digimon que vieron cruzar un grupo de esas creaturas cruzar por ahí sin tener un rumbo claro, a partir de entonces Justimon procuró seguir el rastro de sus pasos de la manera más diligente posible.

    Hace dos días le habían asegurado que marchaba por el camino correcto, sin embargo ahora parecía haber llegado a un punto muerto. Ningún poblador reconocía haber visto a esos susodichos humanos.

    No puedo darme por vencido. No estando tan cerca de hallarlos — se dijo previo a regresar a la tarea de pedir informes eligiendo esta vez una tienda a cargo de un cordial Tentomon —. Disculpe, señor Tentomon, ¿ha sabido usted de la existencia de algunos humanos por esta región?

    ¿Humanos, dice? — preguntó curioso y pensativo, como si en algún lugar de su memoria algo hubiese echo clic.

    Sí, humanos. Seres que no son digimon, no están hechos de datos. No tienen cola ni orejas grandes, alas, pico o algo así. De aspecto similar al mío pero sin armadura y más pequeños.

    El Tentomon se quedó meditando por un minuto entero hasta que por fin tuvo una revelación.

    ¡Humanos! ¡Sí! Ahora lo recuerdo — el día gris de Justimon por fin comenzó a iluminarse —. Hace tiempo un par de ellos vino a mi tienda acompañados por Petermon. Recuerdo perfectamente como uno en particular me soltó un grito en la cara tan pronto me presenté antes de salir huyendo. Ha sido lo más irrespetuoso que me han hecho en la vida — explicó con el semblante decepcionado rememorando la humillación.

    Me apena oír eso, señor Tentomon. Pero, verá, me llamo Justimon y he estado buscando a esos humanos durante algún tiempo. ¿Podría informarme como dar con su paradero? — sin perder tiempo Justimon retomó la conversación rumbo a sus intereses, entre más pronto supiera dónde están los muchachos más pronto podría arreglarse todo el caos que dejó tras de sí.

    Eso es muy fácil, solamente tienes que dar con Petermon y Tinkermon, ellos viven en su never never land o algo así. Es una villa que se encuentra no muy lejos de aquí dentro del bosque. Si preguntas por ella seguro otros digimon podrán orientarte mejor que yo, aunque debes ser precavido. Según Petermon, no se permiten digimon adultos o de nivel superior como el tuyo, lo más probable es que haya trampas alrededor.

    No se preocupe, señor, ya me ocuparé de ellas cuando llegue el momento. Ahora es mi momento de partir. ¡Yo, el gran Justimon, guerrero de la justicia, tengo una misión por cumplir! — y tras ese anunció heroico salió corriendo por la salida —. ¡Hasta pronto y buenas suerte con las ventas! — se despidió dejando a un solitario Tentomon abanicando su brazo.

    Con un luminoso porvenir frente a él, el kamen rider continuó su trayecto en búsqueda de la tierra prometida a dónde van todos los niños perdidos.



    ¡COMENZAMOS!
    JudasJudas
    ArisuDokuroArisuDokuro
    DigimasterDigimaster
    KirariKirari


    1. A partir de ahora daremos inicio a las introducciones las cuales consistirán en que detallen una escena sobre sus personajes realizando al menos una actividad de apoyo en Never Ever Land. Algunas sugerencias son:
    -Levantarse temprano para ir preparando el desayuno.
    -Recolectar la cosecha de la granja y llevarla al interior de la alacena.
    -Jugar con los pequeñines.
    -Enseñarles conocimientos básicos como enseñarle a contar a los Baby II o sumar, restar y multiplicar a los child.
    -Aruñar a los Baby y Baby II para la siesta del mediodía.
    -Preparar la comida de la tarde.
    -Ir a pescar al lado (no hay digimon pero sí peces digitales como los que lanzan los Gomamon).
    Pueden elegir cualquiera de las anteriores o desarrollar las propias.

    2. Tengan en cuenta los siguientes puntos a la hora de hacer sus intros:

    • Llevan casi dos meses viviendo en ese lugar. Todos están familiarizados con todos, conocen sus nombres/números y personalidades. Las presentaciones sobran entre ustedes y con los npcs.
    • Sus compañeros digimon son babys que se encariñaron tanto con sus personajes durante los dos meses que terminaron evolucionando, de ahí que también les pusieran apodos. No les recomiendo que los hagan evolucionar en sus intros, si acaso pueden referir que el suceso ocurrió el día anterior.
    • Pueden ir recordando trivialidades de sus vidas pasadas poco a poco, como sus programas de televisión favoritos o hasta los libros que marcaron su niñez y sus autores pero ningún familiar o persona transcendental.
    • No es necesario que incluyan muchos personajes en esta fase, pueden limitarse a los propios o interactuar con uno solo. Nos queda mucho fic por interactuar, esta parte sirve más que nada para que los demás users aprendan a interpretar y manejar sus personajes.
    • Antes de llegar a ese lugar, todos los humanos estaban juntos y vagaron durante unos dos días previamente a su encuentro con Tinkermon y Petermon.
    • Dado el tamaño de la aldea, todos acabaron compartiendo habitaciones. Las parejas fueron asignadas de manera aleatoria cortesía de random.org:
    Habitaciones 1.png Habitaciones 2.png


    3. Finalmente los cupos libres quedarán libres en caso de que alguien más quiera unirse más adelante. Procuraré que las actualizaciones sea posteadas cada 9 días, a lo mejor antes dependiendo del ritmo de sus posts.

    Si necesitan ayuda integrando a mis personajes a sus post o tienen una duda ya saben dónde encontrarme ;)

    See ya.

    edit:

    ¡ANUNCIO!

    Se nos une un nuevo compañero al colectivo: RyokuRyoku que ingresará con dos personajes haciendo los cupos masculinos y femeninos números pares. Por tanto las habitaciones quedarán así:

    Habitación 1 - Sexys y forever alone: L y B
    Habitación 2 - Toy Story: V y D
    Habitación 3 - El príncipe y el mendigo: X y Z -es el destino, dudes (?)-
    Habitación 4 - Peróxido en rebajas: H y R
    Habitación 5 - Ama y esclava: A y C
    Habitación 6 - Desastres ambulantes: J y E
    Habitación 7 - Sensible hearts: K y Lucemon
     
    • Me gusta Me gusta x 5
    Última edición: 10 Nov 2016
  8. Ryoku

    Ryoku Amar a tu gata, ser alérgico a morir

    Registrado:
    15 Dic 2009
    Mensajes:
    330
    Temas:
    15
    Calificaciones:
    +14




    • {> 112 "X" <}

      [​IMG]

      {> 111 "E" <}

      [​IMG]

      {> 111 & 112 <}

      [​IMG]
      [​IMG]


    • [​IMG]
      {> 112 "X" <}
      <18 años>



      Físico:
      “Detrás de una amable sonrisa, siempre se esconden malas intenciones”

      Y así lo dictan los hechos, 112 a primeras vistas es un joven alto y escuálido, 178 centímetros para apenas 50 kilos parecen algo poco saludable, sin embargo no es que tenga algún problema en particular, está en su genética, aquella que lo caracteriza tan bien, una amistosa sonrisa dibujada de par en par en su rostro que normalmente mantiene sus ojos cerrados con una amable expresión, una pequeña nariz que junto a su tez algo bronceada le dan la apariencia de alguien amable y dispuesto a ayudar a todos, de aquél que escucha incondicionalmente sin pedir nada a cambio, pero su personalidad está dictada por el secreto de aquellos ojos grisáceos que siempre intenta esconder, memorizando los caminos y abriéndolos lo menos posible, para que sus cejas y pestañas terminen de caracterizarlo, y es que en efecto, si los ojos son la ventana del alma, el posee unos orbes plateados que le confieren abiertos, una mirada gris y charlatana, una que inspira desconfianza y hasta un poco de repelús al mirarlos directamente.

      [​IMG][​IMG] [​IMG]

      Personalidad:
      Un pícaro en todo sentido de la palabra, majadero, charlatán, escurridizo, le gusta tener información sobre todos y todas, así como dejarse conocer lo menos posible, un poco de dinero podría traerte datos que quisieras conocer, o incluso conocerlos de buena mano si lo encuentras de buen humor, es su manera de vivir, bastante culto, conocedor de muchas áreas, le gusta tener el control de las situaciones, poder reírse de la desesperación de la gente, se podría decir que es algo sádico, pero en el buen sentido, si bien te chantajeará con información sonsacada, jamás dirá algo que no deba, tendrá cuidado con sus amigos y cercanos e incluso usará sus conocimientos para ayudarles, en especial cuando una situación amerite una risa para él. Es bastante cariñoso, le gusta estar rodeado de gente y poder compartir tiempo con ellos ya que valora la sonrisa más que nada, aunque como siempre, nunca hablará de sí mismo, por eso la gente suele decir que es bueno escuchando.

      Por otro lado, cuando las situaciones se le escapan de las manos se desespera totalmente, deja de pensar claramente y no puede componerse para actuar de manera lógica, los impulsos lo dominan y comienza a soltar mil y una cosas sin parar, intentando que poco a poco la situación se vaya calmando, si alguien comienza a torcerle la mano y chantajearlo, aunque sea con la más mínima cosa, lo tendrá trabajando para el fácilmente, es muy débil ante la presión, y lo abruma que alguien tenga poder sobre él.

      Gustos y disgustos:
      + Gusta de cocinar y comer, aventurar su paladar es una de sus grandes aficiones
      + Lector maníaco, lo que tenga a la mano y lo ayude a tener mas conocimiento lo reconforta
      + El silencio, en general un ambiente silencioso lo ayuda a percibir mejor las conversaciones ajenas
      + Un poco contrariándose, la música pesada, suele escuchar de todo un poco, pero cuando necesita distraerse de verdad, escucha lo mas fuerte que tenga al alcance

      - Las interrupciones
      - Preocupaciones y rompe-esquemas
      - La comida demasiado condimentada, es muy reservado con el uso de sal
      - El ruido, los movimientos, las vibraciones y cualquier cosa que lo desconcentre en general

      Fortalezas:
      >Estudioso y diligente, le gusta saber de todo y el no conocer sobre algo causará que investigue hasta que quede a lo menos satisfecho
      >Ágil y escurridizo, le es fácil ocultarse y pretender, sus habilidades para treparse, y sortear obstáculos rápidamente son bastante buenas.
      >Bastante hábil pretendiendo, tiene bastante práctica fingiendo desde enojos hasta lágrimas de cocodrilo
      >Tiene una gran determinación, y pondrá en juego todo por aquellos que considera de los suyos.

      Debilidades:
      >El no tener control de las cosas
      >Su poca capacidad de hablar de hablar de sí mismo
      >No tiene una fuerza realmente excepcional, más allá de levantar su propio peso de pluma, es bastante mediocre en todo lo físico que no sea agilidad, velocidad o flexibilidad
      >A pesar que le gusta aprovecharse de la gente, no es 100% frío, no encuentra diversión en alguien que cae sin rechistar en sus juegos, y generalmente pierde el interés por molestarles.

      Extras:

      - Cuando tiene problemas soportando a la gente, no suele alejarla de golpe, si no usar algún secretillo que conozca para que ellos mismos se alejen.
      - Rara vez se enferma, pero al hacerlo es muy desafortunado, suele hacerlo bajo las circunstancias mas extrañas y peculiares, así como acabar repudiando aquello que le causó el malestar
      - Le gusta cargar Picante ahumado que el mismo prepara para sazonar lo que cocina
      - Sus áreas favoritas de estudio son la literatura, filosofía, biología y matemática

      Historia: ---


      [​IMG]
      {> Bakumon "Colm" <}


      Personalidad:
      Muchos han tenido abuelos exagerados, a los que les gusta quejarse por todo y hacer problema por lo mas mínimo, si tuviéramos que buscar un símil de ello en el mundo, Colm sería el perfecto ejemplo, es un viejo cascarrabias, que vive en la vieja edad de oro, no se sabe su autentica edad, ni siquiera el mismo lo sabe, algunos dicen que su palabrería sobre como todo antes era mejor, es un rasgo de su personalidad que no le corresponde ya que no es tan viejo, pero el solo responde con bufidos y malas caras, mientras vuelve a aquellos tiempos donde las pasas solían ser uvas.
      Gusta de relajarse y descansar, es un Digimon muy pacifico y que poco le gusta tener que ver con peleas, aunque el sentido del deber siempre lo arroja a aquello donde se le necesite, le gusta quedarse cerca de su compañero en las noches ya que sus dulces sueños suelen alimentar su instinto de Yokai por el degusto onírico.
      Al final son un clan, su compañero el y las otras "dos moscas" a quienes quiere con su vida por detrás, haría lo que fuera para mantenerlos a salvo, a pesar que suele demostrar lo contrario con su constante apatía ante sus acciones, molestia ante sus ruidos y en fin, tener que ser la voz de la razón entre tres locos.

      Extras:
      - Gusta de la comida tanto como su compañero, y se le puede ver esperando su cocina, al ser su corazón el de un viejo, la cantidad de sazón que utiliza es perfecta para hacerlo comer a gusto siempre
      - Se asemeja mucho a la forma de actuar de un Baku, comiendo sueños de la gente, suele tener buena voluntad, así que de sufrir pesadillas, llamar a Colm normalmente te ayudará a que las aleje de ti



    • [​IMG]
      {> 111 "E" <}
      <15 años>



      Físico:
      “Una enana de pelo ponzoñoso, ojos absorbentes y una tez que la hace parecer más inocente de lo que debería”
      Es la frase que comúnmente recibirás de aquellos que han tenido la desdicha de cruzarse con 111, lamentablemente es así, no es ningún secreto que trae la desdicha donde quiera que va, aunque como Pandora, no lo hace apropósito, sus 157 centímetros fácilmente distraen a cualquiera, es una chica de una tez blanca que goza de una calidez muy inocente ante los ojos de cualquiera, apenas 40 kilos denotan su delgadez y poca habilidad física, con brazos y piernas flacuchas y proporciones no muy marcadas, indicando un desarrollo apenas temprano de su cuerpo, esta chica aparenta menos edad de la que realmente tiene. Si te pierdes una vez en su mirada puede que estés enfermo, cuida tu alma ya que esos ojos poseen la profundidad de una noche sin estrellas, y un color similar al del vacío del fondo marino.

      Esa mirada genera sentimientos encontrados, por una parte está el hecho de que su profundo color y el hecho de que rara vez abra los ojos por completo, debido a la pereza que poseen sus parpados superiores, le dan un aire de seriedad frío, que se dilucida mientras más rasgos observas de su rostro, las redondeadas mejillas, la siempre alentadora risa, sus característicos cabellos purpura que recorren hasta acabar sus escapulas, y la inocente expresión que suelta cuando nota que se fijan en ella, que le prestan atención, causan un contraste que definitivamente te causa sentimientos encontrados, de aquellos que te hacen desear abrasarla, o alejarte lo antes posible para evitar que su mala suerte se te contagie.

      [​IMG] [​IMG] [​IMG]

      Personalidad:
      No es demasiado alta, pero esto no la exonera de causar problemas allá donde pisen sus pies, 111 puede ser un gran problema cuando le das la mano y de repente la tienes en la espalda haciendo lo que le da la gana. Extrovertida, entrometida, escandalosa, “Una pequeña mosca diva molesta” en palabras de varios, y no le faltan razón, le encanta ser el centro de atención, aunque no siempre lo logre, según ella porque las más grandes y sus exuberantes cuerpos le hacen sombra. En su boca siempre hay tres palabras: “Yo – Crecer – Puedo” y es que tiene contagiada la perseverancia de 112, a pesar que siempre acaba rompiendo todo y quemando el agua fría, siempre se las arregla para sacar fuerzas de flaqueza y volver a intentarlo (generalmente con similares y estrepitosos resultados)

      No es ninguna floja, le gusta ayudar con lo que pueda y ser lo más útil que sus calamidades se lo permitan, no hay que desperdiciar un segundo si quieres llamar la atención de todo el mundo y ser reconocida y querida después de todo. Ama la compañía de varones, en especial los que son más altos que ella, no es especialmente enamoradiza, pero le encanta hacer el papel de hermana menor con todos, las lágrimas falsas afloran y busca manipular a quien caiga para que la tenga en buena estima, aquellos orbes grandes ayudan bien a ese trabajo.
      Repudia a aquellos que son foco de atención más que ella, y los considera enemigos a los que debe derrotar, en su mente todos ellos deben ser derrotados del más débil al más fuerte como si de un videojuego se tratase.

      Gustos y disgustos:
      + La atención de los demás
      + Caramelos de todo tipo
      + Que sus proyectos resulten (a pesar que no siempre ocurre)
      + La tierra y la sensación del pasto en sus pies descalzos

      - Las mujeres mayores
      - Los bebes y Digimon que le quiten atención de los demás
      - Que le mientan, traten como una niña o le oculten información
      - Que su opinión no sea tomada en cuenta

      Fortalezas:
      >Su gran determinación acaba de una u otra manera llevándola a grandes cosas
      >Es capaz de levantarse sin cesar, de no dejar acertijo sin resolver, solo por estar ensimismada en su necesidad de completar aquello que inicia
      >Una mentirosa bastante hábil, le es bastante fácil dar lástima a chicos mayores
      >En el fondo, tiene una gran bondad, y si lastima a alguien, le da vueltas a las cosas hasta que siente tener alguna manera de compensar a aquellos que perjudicó

      Debilidades:
      >Su poca paciencia tratando a la gente
      >Su capacidad de absorberse haciendo algo es acaba siendo perjudicial, ya que cual toro al ver el rojo, se ensimisma en realizar aquella tarea hasta que la consigue, o acaba como una espina clavada
      >No es realmente demasiado atlética en ningún sentido, y el intentar hacer cosas que van mas allá de sus capacidades no es algo raro, lo que siempre acaba en desastre
      >Su suerte estrepitosa, siempre acabará objeto de las malas riendas del destino o el malhumor de Dios, si bien no se puede decir que sea caricaturesco, ella misma admite que las calamidades la persiguen, y suelen afectarla tanto a ella como a quienes quiere
      Extras:
      - Le encanta que la lleven de caballito o acaricien su cabeza, la hace sentir bien consigo misma y que sus esfuerzos son recompensados
      - Odia el picante en exceso, pero dejarla cerca de la cocina causará que haga las mayores calamidades

      Historia: ---


      [​IMG]
      {> FunBeemon "Emerl" <}


      Personalidad:
      No tiene mucho de haber nacido así que puede ser bastante infantil, en cierto modo tiene una personalidad parecida a la de su compañera, le gusta la atención y suele ser muy perseverante, a pesar que no es estrictamente necesario, como cualquier niño, aprende de su alrededor, le gusta ponerse a la par con Colm, haciendo de voz de la razón con él, o jugar a las triquiñuelas con 112, lo que hace al Yokai crispar la nube de su cola con esta “Mosca” que no para de revolotear entre aquellos que debe controlar. No le gusta estar solo, se siente desprotegido e indefenso, y no deja de pensar en los demás, también tiene un poco de culpa lo malacostumbrado que lo tiene 111 por querer llamar la atención igual que ella, pero al ser ella su modelo a seguir, no es algo que el digimon insecto controle.
      Si hay algo que adora son las cosas dulces, lo vuelven loco, despiertan su lado mas hiperactivo y ciertamente lo hacen feliz, se le puede ver con su compañera degustando golosinas y disfrutando de charlas banales.

      Extras:
      -Adora los arboles, la naturaleza y los digimon bebe, siempre se le puede ver una sonrisa si hay alguno de estos elementos.
      -Gusta llamar la atención como su compañera, sin embargo es más sutil, se podría decir que su personalidad es un mejunje resultado de las personalidades de ambos humanos y Tapirmon
      -Anhela alcanzar mas etapas evolutivas, demostrar que es lo suficientemente grande.






    ______________________________________________________________________________


    Dejaré las intros de mis personajes también


    Los rayos de luz comenzaron con cuidado a entrar por los ventanales rústicos de las chozas del bosque, Never Ever land comenzaba a bañarse cálidamente con la promesa de la nueva mañana a medida que la noche digital se desvanecía con el pasar de los minutos, granjas, construcciones y flora por igual comenzaban a recuperar el color que los matices oscuros les quitaban.

    La habitación era acogedora, una pequeña choza completamente hecha de madera contenía una mesa, y un par de camas del mismo material, acolchadas con plumas y hojas, siguiendo la misma temática, las sábanas eran hechas de parches vegetales, cosidos artesanalmente para brindar firmeza y poder cobijar en las noches frías. Se levantaba de esas camas con una sonrisa entre labios, su compañero no parecía tener que trabajar aún, aunque sinceramente desconocía el trabajo que realizaría 58 hoy, ciertamente tenía un par de minutos más que el para dormir.

    Terminó de vestirse y dio un último vistazo a la habitación, ya casi estaba iluminada completamente, y podía arreglarse frente a un trozo de cristal, toscamente cortado que se encontraba en la pared, al principio Petermon se había negado a colocar algo tan peligroso en la aldea estando los pequeños, pero con el tiempo él y los demás humanos lograron convencerlo, no creía que fuera cosa de vanidad, pero sentía la necesidad de mirar si estaba correctamente arreglado cada mañana, a pesar de que cada vez que lo hacía, se preguntaba el significado lógico de querer hacerlo.

    -Bajó tomando la escalera, no le fascinaban precisamente los toboganes que Petermon había instalado por toda la aldea, varios de los demás parecían hacerlo, en especial 111, pero al acercarse a uno de ellos una vocecita en su cabeza le replicaba que no era correcto, quizá solo tenía vértigo, pero las escaleras son empinadas y jamás le han supuesto un problema, entre sus cavilaciones no notó hasta que llegó a un edificio cilíndrico, el comedor.

    -Abrió la puerta para encontrarse un lugar vacío, al parecer había sido el primero en llegar, y tendría que decidir que cocinar para los demás. -Petermon se levantará más tarde, y es temprano por lo que los pequeños deben comer algo liviano… -Se perdió en cavilaciones mientras miraba los ingredientes, el pescado parecía buena idea, pero no quedaba mucho, tomó unas piezas frescas de la alacena y las llevó a la cocina, una buena preparación debería de hacer un buen desayuno para todos, pero debía tener cuidado con la espina del pescado. Puso a calentar una plancha metálica para comenzar a cocinar cuando la puerta se abrió. 2 pies descalzos y una nube se desplazaron por el comedor hacia la cocina, Lucemon y Bakumon conversaban animadamente y apenas se percataron de la presencia del humano ya trabajando, 112 se giró y los miró con una sonrisa. –Hola Colm, Lucemon.

    -El apodado devolvió el saludo mientras se acercaba mientras el ángel devolvía la sonrisa y se disponía a trabajar, cada uno en un sector diferente, Lucemon acompañaría a 112 en la cocina mientras Bakumon llevaría los platos a los niños y humanos apenas fueran llegando. –Eh, 112, espero que hoy te comportes y no molestes a los niños con tus chismes, debes dar el ejemplo a los pequeños, como yo –El Yokai llevó una pata a su “pecho” con un dejo de orgullo en sus palabras.

    -Claro Colm, yo siempre me comporto, como esa vez que derramaste jugo de zanahoria en el comedor y querías culpar a Emerl para no meterte en problemas con Tinkermon, pero acabó dándote una paliza por la mentira y por el jugo –Lucemon no pudo evitar soltar una carcajada y se llevó las manos a la boca para evitar sonar maleducado mientras la cara de Bakumon caía ante las palabras de su amigo.

    -¡N… niño insolente, no me hables así, deberías respetarme más! –La sonrisa de 112 se hizo más grande ante la vergüenza de Colm. –A… además… ¿Por qué siempre te desquitas conmigo? ¡Tienes a Lucemon aquí mismo!

    -El peli azul giró su vista hacia el niño ángel –Lucemon, te está creciendo un cuerno en medio de la frente

    -¿¡A…Ah?! –El ángel rápidamente subió sus palmas a su frente y comenzó a toquetearla desesperadamente buscando el nuevo apéndice

    -Es demasiado fácil, me apena –Calmó al ángel con la verdad mientras los pequeños comenzaron a entrar al comedor, después de unos minutos Bakumon encontraba sirviendo filetes de pescado con ensalada para el desayuno mientras Lucemon y 112 conversaban animadamente.

    Una vez todos menos el fundador hubieran desayunado, los tres se sentaron en una mesa con una ración cada uno, orgullosos de una ocupada mañana de trabajo, 112 se llevó un poco de pescado a la boca, la piel se encontraba crujiente y salada debido a la cocción, pero la textura se suavizaba tanto como el sabor al acercarse al centro, sacó de sus pertenencias un pequeño frasco con picante molido, que compró a un tal Tentomon en un viaje con Petermon hace tiempo, ahumándolo un par de días y moliéndolo para hacer un condimento que adoraba, lo espolvoreó mezquinamente sobre la ensalada y volvió a comer, pasando el sabor salado y picante del alimento, con el fresco, dulce y ácido de jugo de moras. Bakumon por su parte no comía mucho, uno de sus trabajos era comer las pesadillas de los pequeños durante la noche gracias a su habilidad, y eso lo mantenía con energía, así que había optado por comer zanahorias, Lucemon en cambio lucía un plato similar al de 112, pero comido con mucha más elegancia y porte que el humano, reflejando la etiqueta del ángel.

    -Entonces ¿qué haremos el resto del día 112? –Interrogó Bakumon

    -Quería ayudar en la cocina, pero hay poco pescado en la alacena, supongo que Petermon pedirá que vayamos a pescar, si es así ayudaré, si no, me tomaré el resto del día, todos comieron salvo él, que sigue durmiendo –Acabó de comer y se levantó para lavar su plato a la par que los demás.

    -Entonces yo iré a estudiar, seguro acabo de aprender las tablas de multiplicar hoy –Los ojos de Lucemon se iluminaron y partió al ejercicio, dejando su plato lavado y su lado de la mesa impecable.

    -Es un buen chico –exclamó el Yokai mientras secaba el plato que había ocupado –Si sigue estudiando llegará a ser tan sabio como yo algún día –Infló el pecho con su característico dejo de orgullo ante la risa de su compañero, que dejó la cocina en dirección a cualquier lado, seguro sacaba un par de secretos a alguien hoy y podía divertirse.



    -¡Tarde, tarde, voy tarde! –La ponzoña enmarañada en su cabeza se ondeaba de un lado a otro mientras su cuerpo se desplazaba sin descanso por la habitación, entre espejo, baño y la ropa repartía su tiempo para salir lo más pronto posible de la habitación y alcanzar a desayunar.

    -¡Tarde, tarde, voy tarde! –Imitaba sus ademanes un digimon en etapa infante, su amigo cariñosamente apodado Emerl, que cansado de vivir con los demás, dormía en la misma habitación de la fémina, y cual niño en edad preescolar, imitaba todo lo que aquel cuestionable ejemplo de mujer tenía que ofrecerle, entre ademanes con sus patas fingiendo peinar los inexistentes cabellos lacios de su cabeza, otros fingiendo usar el agua para lavar un rostro sin sueño –Porque el si había madrugado, no como su compañera- y con las sobrantes vistiéndose con imaginaria ropa de seda, eran un desastre ambulante en la choza, seguro 66 tendría problemas con ello cuando encontrara el desastre que habían hecho, pero a fuerza de costumbre lo daban como algo inevitable, después de todo ya tenían tiempo viviendo en ese lugar, con las mismas personas, mismas actitudes y mismas tareas. No quiere decir que lo sintieran monótono, cada día es un mundo nuevo, y con Petermon a cargo siempre había algo que hacer para ayudar.

    -Tomó sus cosas y salió como un rayo purpura seguida de la sonrisa inocente y el batir de las alas de su compañero -¿Puede sonreír con esa boca?- bajaron usando el tobogán, últimamente 112 había estado nervioso al verla usándolo, la última vez se dio un golpe en el suelo que hizo llorar hasta a Bakumon de la preocupación, pero las carcajadas de Tinkermon debido a la desgracia de la humano acabaron por acallar el ambiente, pensaba en cómo habían transcurrido las cosas estos días, como X y ella habían hecho buenas migas y se apoyaban el uno al otro, ella tenía la atención que quería de un chico mayor, y él podía sonsacarle información de la gente a cambio, eran una dupla extraña, y lo mismo podía decirse de sus compañeros, Bakumon fue de los primeros en evolucionar con los humanos, lo que lo llevaba a ser algo más engreído y hablar como si hace siglos rondara por estas tierras, caso contrario al del joven Funbeemon. 111 lo conoció siendo un bebe, al principio no lo toleraba mucho, después de todo, los bebes son llorones, mimados y le roban la poca atención que logra conseguir con sus planes, pero el caso de este digimon era distinto, hablaba poco y la seguía con curiosidad donde iba, a diferencia de los demás, ella nunca gustó del trabajo de cuidar a los bebes, pero con el tiempo el pequeño insecto comenzó a caerle mejor, en especial una de las particulares veces donde Bakumon derramó jugo e intentó culparlo, normalmente ella se habría alejado, pero sintió curiosidad por la actitud del digimon, que en lugar de ponerse a llorar como los demás bebes habría hecho, miró con serenidad a la furica Tinkermon y se defendió de la manera más inocente y sincera que pudo, causando que el Yokai recibiera un doble castigo, y ganándose el respeto de la pelimorada.

    ~o~​

    -Ten, como siempre, soy quien te saca las castañas del fuego –X sonreía ante los pucheros de una recién llegada X, los demás ya habían comenzado a dejar el comedor cuando la chica llegó con Funbeemon.

    -Por eso soy tu favorita –Le replicó con un dejo victorioso en su voz mientras llevaba algo de comida a la boca, acto inmediatamente seguido por su compañero insecto, los demás volvieron al trabajo, limpiando los trastes y mesas, y en cosa de minutos, el dúo dinámico ya estaba listo para partir, tomaron sus cosas y salieron, dejando a los demás acabar su trabajo.

    ~o~​

    -¿Por qué no vamos a jugar con los demás E? –La peli morada y Emerl se encontraban descansando cerca del campo, donde tenían una buena vista de Kotemon y su heroísmo frente a los pequeños, Funbeemon sonreía imaginándose a el mismo blandiendo espadas contra los villanos y rescatando a los niños –Parece divertido

    -La negativa de la humana no se hizo esperar –Me desesperan los niños Emerl, acaparan toda la atención, son ruidosos y estorban –Lo abrazó por el cuello –Tú fuiste la excepción, aunque si quieres ir a jugar puedes hacerlo, debe ser aburrido desde que evolucionaste el quedarte solo conmigo.

    -Claro que no –Se acurrucó en su amiga –Te quiero mucho y es divertido jugar contigo, me aburriría solo con los niños abajo.

    -Has cambiado mucho, esto de la evolución es algo bastante extraño, te has hecho más grande, tu nombre cambió, pero no dejas de ser el mismo. –Lo observó con detenimiento, no había notado de tan cerca el pelo que le había crecido desde que Emerl era un Funbeemon

    -Mi cuerpo se siente diferente, pero sigo siendo yo –Respondió sin mirarla

    -Supongo que eso pasa cuando creces, no debe ser diferente, aunque no es tan repentino para nosotros… -Se llevó la vista al cuerpo, definitivamente le faltaba tiempo para poder resaltar por esa área.

    –Ambos se quedaron en silencio, observando el panorama, sin notar como lentamente la brisa comenzó a relajarlos, el aroma de la tarde era relajante y el clima tibio propiciaba ese sentimiento, los parpados pesados no se hicieron esperar y sin darse cuenta comenzaron a caer, victimas del sueño que arrullaba a los niños a la misma hora.

    ~o~​

    -Despertaron apenas un rato después, los trabajos de campo ya habían terminado prácticamente, así que debía ser una hora cercana a la de comer, su hora de brillar, ambos se dirigieron al comedor, vista al frente, espalda recta.

    -De un golpe la niña abrió las puertas causando sobresaltos en aquellos que se encontraban en el comedor. – ¡Todos asómbrense, porque la gran y maravillosa E y su compañero, el espléndido Emerl van a cocinar el mejor banquete que Never Ever Land haya visto!

    -El silencio no se hizo esperar, y mucho menos el golpe en la cabeza que recibió de 112 quién se encontraba cerca de la puerta.

    -Ahora me ayudarás a servir los platos, llegas tarde. –Bakumon se encontraba tras de el con cara de desaprobación.

    -Tuvimos que suplirlos en sus turnos porque no los encontrábamos por ningún lado ¿Dónde estaban? ¿Tienen idea de que existen las responsabilidades y deben atenderlas? Deben ser más responsab… -La voz de Bakumon comenzó a alejarse a medida que Funbeemon lo arrastraba a la cocina.

    -Bakumon y yo los cubrimos esta vez, pero necesitamos que sean meseros, no rompas nada, y me debes información por esto. –Sin perder su sonrisa y expresión serena, se dirigió a la cocina con los demás.

    -¡Descuida X, si no puedo ser la mejor cocinera, seré la mejor mesera de todas! –Extendió sus brazos y corrió a través de la cocina a recibir platos, si bien no se le daba bien atender a los pequeños, sus ojos estaban centrados en destacar lo más posible.

    -Corría con los platos, haciendo gala de su autoproclamada agilidad y elegancia para servir a todos, pero en el tercer viaje sus pies flaquearon, el primer par de platos rotos causó que Tinkermon le dirigiera una mirada asesina, y así fue sucediendo con el total de 7 platos que rompió esa noche, de no ser por la intervención de Bakumon y Funbeemon para calmar al hada, el castigo hubiera sido mucho peor, aunque los 3 acabaron con un lindo dolor en el trasero luego de la jornada.

    ~o~​

    -Los regañó fuerte, suerte que no me metí a ayudar con los platos –X, E y sus Digimon se encontraban sentados en una banca fuera de la cocina, la cantidad de luz había bajado considerablemente desde el inicio de la jornada, y el aire se encontraba mucho más fresco.

    -Es un desastre, un desastre digo, no puede estarse quieta, no sé porque sigue tomando los trabajos de cocina si no puede llevar un simple plato sin romperlo, vas a conseguir darme un ataque, voy a morir, mi cuerpo no puede seguir soportándolos, trágame tierra, estoy muy viejo para esto. –El balbuceo de Colm se hacía más intenso a cada palabra.

    -¡No estás viejo, tienes mi edad! Me harás sentir mal, ahora me estoy sintiendo como tú, no puede ser, no quiero morir, tampoco quiero ser castigado, que voy a hacer… -Funbeemon seguía el mismo ritmo.

    -¡Colm, deja de enseñarle a mi Emerl a ser un viejo cascarrabias!

    -¡Obligame! –La risa de 112 los cortó y dirigieron su mirada hacia él.

    -Descuiden, no es nada, simplemente pensaba que me recordaba a un sketch que una vez… -Cortó la frase intentando encontrar el recuerdo, pero se había ido.

    -¿Una vez? –Interrogó la humana

    -¿No has sentido recordar algo que no es de este mundo 111? No entiendo que acaba de pasarme… pero tuve esa sensación al escucharlos hablar. –Le devolvió la mirada extrañada.

    -Creo que no lo he sentido, tampoco me gusta mucho pensar en esas cosas, ahora estamos aquí, y aquí es estupendo. -112 la miró con una sonrisa en los labios.

    -Tienes razón, discúlpame, aquí conocí al viejo enojón este, así que no podría ser más feliz. –Bakumon comenzó a reclamar como siempre, y Funbeemon reía, pero 111 no podía dejar de pensar en la pregunta de X.

    –Miró sus pies, E comenzó a divagar ¿Era verdad lo que le acababa de decir a su compañero? No, por supuesto que no lo era, tenía dudas, estaba asustada ¿Qué hacían ahí, quien era ella? Son preguntas que comenzaron a surgir en su mente y había tratado de apagar, hace poco había tenido recuerdos y cavilaciones respecto a otra vida, cosas que no podía enfocar, como si viera figuras pero no las reconociera, se asustó, y prefirió bloquear todo recuerdo, después de todo, la vida aquí era buena, sin ninguna preocupación más que disfrutar el día a día y trabajar duro, eso debía hacer, dejarse llevar por el trabajo y relajarse, no podía dejar que la dominara el miedo, menos un miedo a algo que ni siquiera recordaba. Se alivió un poco con su pensamiento y se unió a la conversación, después de todo sentía haber tomado la decisión correcta, X, Emerl y Colm la hacían muy feliz, y eso es todo lo que importaba para ella.


    Sería eso, cualquier problema estaré atento!

    Editado con intro de 111
     
    • Me gusta Me gusta x 4
    Última edición: 11 Nov 2016
  9. Judas

    Judas The busy and stressed guy. Moderador

    Registrado:
    25 Abr 2013
    Mensajes:
    1,404
    Temas:
    94
    Calificaciones:
    +1,742
    99 "V" POV:

    Aunque su vida se había vuelto bastante rutinaria, podía decir con mucha calma que esperaba cada día de la misma, el inicio de sus mañanas y ver las caritas de aquellos adorables digimon bebé con los que solía disfrutar de sus tardes no tenía precio, era una adorable compañía de la que se veía bendecido y que de hecho, una de ellas en particular se convirtió en su alma gemela. Así decía V a su querido y amado Kotemon que incluso había evolucionado hace un tiempo atrás, cuya cercanía era tal que incluso dormían juntos en la misma cama, a veces despatarrados con el calor, otras envueltos en sabanas como capullos de insecto cuando los climas se ponían más crudos. Juntos contra viento y marea se podía decir…

    Incluso contra el ambiente tan denso que era la propia habitación de ambos.


    ~ Cambios extraños ~

    De tener su propia y pequeña cabaña para ellos dos solos, no sería un problema, pero desde hace casi dos meses en que les asignaron compartir la misma con otro dúo de humanos y digimon, la cosa se volvió sumamente incómoda.
    Al principio eran solo los dos humanos compartiendo espacio, sus digimon aun no eran tan cercanos a ellos para bendecirles con sus presencias y eso fue mucho peor. V aun recordaba esa sonrisa amable y brillante que él consideraba sumamente pedante, cuando su compañero de cuarto le dijo con mucha calma “puedes quedarte con la cama” y él se adueñaba de la hamaca del cuarto. No es que en un principio haya querido dormir allí, para nada, pero a veces no importaba lo que 69 dijera, a pesar de que 99 pusiera su mejor sonrisa en el exterior, por dentro ya estaba haciendo una mueca de desagrado colosal.

    ¿Cómo explicar la incomodidad y frustración que sentía hacia ese chico en simples palabras? Porque no pensaba decirle hombre teniendo este sus diecisiete años apenas, nooo, V se sentía mucho mayor con solo tener un año más y no iba a considerarlo como un igual en madurez aunque este quisiera aparentarla.

    Para empezar, hubiese preferido otro compañero de habitación pero por más que tiró indirectas a Petermon para que se realizara un cambio este no funcionó en lo absoluto trayéndole más y más frustración pues las anécdotas con a quien él llamaba secretamente “Buzz Lightyear” para sus adentros, incrementaban horrorosamente con el pasar de los días y las semanas.


    Cada anécdota era peor que la anterior y una de las que más había marcado al peliverde era una de ellas, ocurrida cuando se levantó simplemente para ir al baño durante la madrugada. El sol aun estaba oculto y no había nadie de pie, eso podía apostarlo pues con todo el trabajo que Tinkermon y Petermon tenían encima, apreciaban cada hora de sueño igual que los traviesos bebés que luego de tanto jugar, se rendían exhaustos a Morfeo.

    No se había ni bajado de la cama, solo se sentó en la misma y se talló un ojo con la mano mientras todo a su alrededor empezaba a cobrar sentido a pesar de la oscuridad, las primeras figuras aparecían y 99 puso los pies sobre el suelo frío con mucho cuidado de no despertar a su compañero, al menos en eso tenía consideración pero pronto sabría que sus esfuerzos fueron en vanos pues, este estaba haciendo ruidos que indicaban que estaba despierto, allá en dirección a la hamaca donde dormía.
    Levantó ambas cejas hacia arriba con los ojos entrecerrados, la típica cara de sueño y que ahora se transformaba en extrañeza con esos jadeos que le llegaban a los oídos que finalmente lo empujaron a encender la luz del cuarto.

    Vaya que se arrepentiría de eso.

    ¡Aaaaaaaaaah! ¡¿Qué haces?! –preguntó casi en un grito que se escuchó en las cercanías de las otras cabañas. La respuesta de todos los demás fue predecible.

    ¡Deja dormir!

    Sus compañeros obviamente no iban a tolerar que les arruinaran el sueño, aunque este fue interrumpido ya para algunos. Por ello tuvo que bajar la voz, la misma que usó D para explicarse.

    Ey, es algo natural –le decía con voz algo agitada.

    ¡No me importa, lo estás haciendo en mi presencia! –exclamaba en una graciosa voz baja V pues igual esta se estaba poniendo algo aguda y su rostro entero podía ser comparado con un tomate bien maduro.

    Oye, tranquilo…

    ¡No te me acerques! ¡Y por favor súbete ese pantalón!



    Y aunque eso podía ser lo peor, había otro tipo de cosas, como que 69 era un desordenado de lo peor. Su ropa era un bulto montañoso en la habitación que a ojos de 99 no disminuía jamás, solo se acumulaba al punto de que el cesto para ropa que le habían dado a cada uno, en su caso particular, muchas veces solo estaba regado en el suelo junto con el resto de las prendas, y el suelo no siempre estaba limpio cabe decir. No podía hablar por otra clase de pertenencias que encontraba por la habitación.

    Ya lo había intentado todo, pedirle con amabilidad que fuese más ordenado y levantara su ropa, levantarla el mismo y luego dársela directamente para que hiciera algo al respecto hasta el punto de que terminó por rendirse y hacer las cosas el mismo. Sep, V estaba a cargo de la limpieza del cuarto y al menos eso le daba la oportunidad de echar a D de vez en cuando para que lo dejara trabajar.
    Compartir el baño era otra de sus desgracias pero al menos se había acostumbrado a tenerlo cerca en esos espacios tan cerrados cuando ambos se despertaban a la misma hora, porque no pensaba ponerse a esperar a que 69 terminara de usarlo primero, a veces se tomaba demasiado tiempo y tras aquel incidente que jamás olvidaría no quería saber que estaba haciendo en el baño. Tampoco quería entrar primero pues en cuanto se tardaba un poco más de la cuenta, el de cabellos oscuros le devolvía la jugada preguntándole del otro lado de la puerta “¿Necesitas ayuda con eso?” y su respuesta era siempre la misma “¡Ocúpate de tus propios asuntos!”. Así que ahí estaban ellos la mayoría de las veces lado a lado, frente al mismo espejo sea cepillando sus dientes, lavándose la cara, pienandose o haciendo lo que debían hasta que finalmente alguno de ellos salía primero.

    Si…convivir nunca fue sencillo…y mucho menos con la persona que es objeto de tu envidia.



    [...]

    Esa mañana, se despertó como muchas otras, viendo a Hero a su lado y dándole n beso en la frente antes de preparar cuerpo y alma para sentarse sobre la cama. En cuanto lo hizo levantó la mano justo a tiempo para sostener una sarten que estaba por caer sobre su cabeza. Quitó la funda de su almohada la cual usó para colocar en el suelo, justo donde pensaba posar los pies y tal y como pensaba, había algo pegajoso en el mismo por lo que hizo bien en asegurar sus primeros pasos con ello. Solo entonces pudo caminar hasta la puerta del baño y descubrir con amargura que, al tocar la perilla del mismo algo recorrió todo su cuerpo haciéndole sentir un intenso cosquilleo que subió por todas partes. La risa de Hex rompió el silencio.

    ¡Aajajajaja! ¡Mira tu cabello! –el PicoDevimon que estaba sobre la mesita de noche se reía a sus anchas de haber dejado el pomo con estática y haber esperado hasta ese momento. Los cabellos de V parecían algodón de azúcar con vida propia que se balanceaba lentamente de un lado al otro.

    Por supuesto que no iba a dejar pasar eso. Ya había aprendido a convivir con Hex también, muy para su pesar. Todo el tiempo revisaba sus cosas, comía las botanas que guardaba para Kotemon, se reía de alguna de sus pertenencias y por supuesto, le hacía bromas y le causaba sustos durante las noches.

    Al menos, veces como aquella, se le ocurría ya como fastidiar a la pequeña criatura a la cual tomó con sus pripias manos a pesar de los movimientos bruscos de este, las quejas y los intentos de mordida para acercarlo donde 69 que aun dormía e hizo chocar su cara contra la mejilla de él.

    Dale un beso, dale un beso –repetía con voz dormida pero ligeramente molesta.

    ¡¿Qué haces?! ¡Suéltame! ¡Qué asco!

    V…-habló entre ensoñaciones aun el de cabellos oscuros- ¿No es temprano para ponerse cariñoso?

    ¡No soy yo! –respondió con un breve enojo el peliverde a la vez que PicoDevimon ya se cansó de la misma repetición y mordió un poco la mejilla de D.

    ¡Ouch!


    Luego de haberse preparado lo suficiente, como todas las mañanas y ya luciendo presentable, salió fuera de la cabaña, a aquellos balcones abiertos que la rodeaban para tomar las prendas de ropa que pendían sobre las largas cuerdas. Estaban allí para secar así que solo quedaba doblarlas y regresarlas a su sitio, eso hacía incluso con la ropa de D que ya sabía que a los pocos días volvería a ver en el suelo.

    Buenos días ~ -escuchó la voz de Buzz a sus espaldas teniendo que apresurarse en doblar cada prenda y empezando a formar una buena pila de estas- ¿Cómo amancesi…?

    Ten, estas son todas las tuyas –le dijo casi chocando el montón de ropa con él, poniéndola justo a tiempo entre ambos antes de que a D se le ocurriera tocarlo de algún modo mientras estaba de espaldas- ordénala, iré a ayudar en lo demás.

    Había logrado librarse por poco y apenas vio a Kotemon salir de la cabaña, lo subió a caballito sobre su espalda y bajó las escaleras intentando ocultar sus prisas. Era bastante temprano y una interacción indeseada con 69 no iba a arruinarle el día.


    […]


    ¡Cuidado! ¡El monstruo!

    Los bebés saltaban en dirección contraria a un arbusto que se movía con insistencia y de forma errática en dirección a ellos, algunos incluso se “tropezaban” quedando un momento en el suelo hasta que otros volvían por ellos y la persecución seguía su curso pero el monstruo no esperaba a nadie, con solo unas veces más que ocurriera ya había alcanzado a ese pobre Botamon que había regresado para salvar a un Kuramon atrapado bajo una raíz de árbol.

    ¡Cuidado! –gritaron el resto de los los pequeñines que saltaban nerviosos.

    ¡Auxilio! –pidió el Kuramon que empezaba a temblar como una gelatina y el Botamon hacía lo mismo.

    ¡Alto ahí, malvado!

    Justo a tiempo, Kotemon cayó desde la copa de uno de los árboles y preparó su confiable espada de madera con la cual apuntó al arbusto y finalmente le dio una estocada.

    ¡No lograrás lastimar a mis amigos! Hero está aquí para salvar el día –exclamaba el digimon del casco que levanto su espada en alto orgulloso de su proeza.

    ¡Hurra! ¡Viva! –seguían diciendo los pequeñitos dando saltitos de emoción.

    ¡Raaawr! –el monstruo de arbusto se lanzó sobre Kotemon y este intentó blandir su espada, dando la impresión de que la había clavado en el monstruo aunque muy a su pesar, este cayó sobre él con todo su peso casi aplastándolo por completo.

    ¡Argh! ¡Me atrapó, necesito ayuda! ¡Usen sus superpoderes combinados!

    ¡Vamos, ayudemos a Hero!

    Un montón de burbujitas disparadas de cada bebé se dirigieron en dirección al monstruo y empezaron a estallar sobre este, obligándolo a retroceder y a poco a poco, librar a Kotemon que estuvo nuevamente de un salto de pie, gracias a la ventaja que le dieron los bebés digimon pudo regresar a la pelea y dar un par de espadazos ligeros sobre la superficie del arbusto y finalmente soltar un “¡Ataque final!” con el cual logró derribar a la criatura que cayó dramáticamente al suelo, como intentando imitar un efecto de cámara lenta.

    ¡Ganamos, ganamos! –se pusieron a festejar todos juntos, saltando alrededor de Hero.

    ¡V! –se escuchó una voz femenina llamando a lo lejos, la chica cargaba una cesta de paja bastante grande pero vacía en sus brazos.

    ¡Buenos días, 71!

    El monstruo se puso repentinamente de pie mientras varias de las hojas que lo rodeaban se le caían por dicha acción y 99 se mostraba con una sonrisa radiante y fresca para saludar a su compañera. Los bebés soltaron una queja leve pero colectiva porque parecía que el juego se iba a terminar.

    Buenos días –le respondió la rubia igualmente sonriendo amable- pronto estará listo el desayuno, que no se vayan a esconder –le dijo como algunas otras veces y siguió su propio rumbo a terminar con una de las tareas.

    Yo quería seguir jugando –soltó un Poyomon haciendo berrinche.

    Tomar el desayuno es muy importante, no pueden escapar de eso –y 99 se llevó las manos a la cintura mientras los veía aun contento- si no lo hacen no podrán ser valientes y fuertes como Hero –y puso una mano sobre la cabeza de su compañero que se llevaba una larga manga de aquellas que cubrían sus manos a la nuca, con algo de vergüenza.

    ¡Si, vamos a comer mucho para ser como Hero!

    Eso tampoco podría ser del todo bueno…-pensaba V ahora como corregirse para no causar problemas- luego seguiremos jugando así que tomemos un descanso ¿Está bien?

    Ante la promesa de más juegos los bebés marcharon saltando a sus posiciones para el desayuno, ese pequeño grupito con el que ya estaban acostumbrados a jugar a los superhéroes era siempre muy animado además de ser la alegría de esos dos.

    Pasar malas mañanas por esto no es tan malo –se decía siempre lo mismo para darse ánimos y energías- ¿Vamos a ayudar a los demás?...Hero –le insistió poniendo una mano sobre su hombro al ver como se distrajo con una mariposa que pasaba.

    ¡Claro! Voy detrás de ti, V –le dijo este tirando su espada a uno de los hombros y caminando como soldadito, siguiendo al humano.


    [...]

    Siguió aquel camino que ya conocía muy bien rumbo a las cosechas, 71 se había perdido en esa dirección así que podía suponer que estaba ayudando en recolectar los víveres. El aroma a frutas frescas les tentó tan pronto entraron y esperaron que, como otras veces, pudieran hacer algo de mermelada con las moras para acompañar los desayunos y las meriendas.

    ¿Te ayudo cargando las cestas, R…? –La voz animada de 99 se apagó cuando no vio a la rubia allí sino a una muchacha de cabellos rosados que había recogido en un rodete por estar trabajando, apenas había empezado a recoger algunos hongos cuando notó la presencia del peliverde- 66…

    99 –pronunció está llevando una mano a la cintura y dándole una mirada poco amable, la misma que el de ojos naranja le dirigía, aunque no era tan hostil como la de ella, más bien una que trasmitía a todas luces un “Me tienes cansado”- lo siento pero R no está.

    Ya lo noté, no soy tan ciego como tu –soltó el peliverde que intentó distraerse mirando los cultivos, luego buscando otro cesto donde empezar a recogerlos.

    En cuanto supe que vendrías con tus babas hasta aquí la distraje con algo más, lamento no ser ella ~ -casi canturreó la muchacha dándole la espalda.

    Y yo lamento no ser 69…no ¿Sabes qué? No lo lamento, me alegro de no serlo –se retractó de sus primeras palabras y al solo imaginarlo un escalofrío le subió por la espalda mientras intentaba sacar algunos tomates maduros y guardarlos en la cesta.

    ¿De verdad? ~ Es muy obvio que le tienes envidia por ser notablemente más atractivo y carismático que tú, y…

    No lo digas –se apresuró a detenerla el de pupilas afiladas, pero era inútil.

    Más alto –Oh ¡Snap!, lo dijo.

    Por dos centímetros -sonreía el peliverde ya con una vena hinchada en su frente- es por estas cosas que prefiero a R que a ti.

    Por baboso le voy a decir a 69 tu pequeño secretito –J frunció el ceño e infló las mejillas al escuchar como la menospreciaba, pero sabía cómo darle pelea.

    Hazlo, quiero ver como intentas decirle dos palabras sin terminar tirándolo al lago, al lodo, o aunque sea conectas silabas con esa lengua tan torpe.

    ¡Retira lo dicho!

    Ey ¿Por qué te metes de nuevo con…? –Sweety, el Impmon que seguía a todas partes a J bajó del árbol donde se había mantenido hasta el momento y ya iba camino a encarar al molesto humano que se metía con su protegida de no ser porque fue interceptado por un abrazo de Kotemon.

    ¡Hola, Sweety! Buenos días –le dijo alegre pegándose a él.

    ¡Eugh! ¡Suéltame! –y pronto los digimon estuvieron en lo suyo como para volver a meterse en el conflicto de sus compañeros humanos.

    ¿Chicos?

    Tan pronto 71 se presentó nuevamente en la granja, el par que ya tenía la frente de uno contra el otro y se lanzaba chispas desde los ojos había recuperado su distancia y sonreían de oreja a oreja como si nada pasara, dedicándose a sus tareas se forma tan falsa…pero aun así una que funcionó para ocultar el pleito. Esas peleas infantiles nunca terminaban en nada más que generar un ligero pesar en ambos. Aun así, J no perdió la oportunidad de dejar lo que estaba haciendo e ir con saltitos alegres a abrazar a su amiga, creyendo que eso molestaría a V.

    Se equivocaba por supuesto, a ella le gustaba exagerar las cosas de todos modos, lo que fastidiaba a 99 no era su cercanía con 71 sino su simple inmadura y caprichosa forma de ser. Por eso en cuanto 71 no estaba viendo, sacó la lengua a la pelirrosa que le devolvió el gesto.

    Ambos eran infantiles de todos modos.

    Bueno, veo que tienen todo controlado aquí –V cerró los ojos con calma y pasó el contenido de su cesta al de J- así que iré a ver si alguien más necesita ayuda. Ante cualquier cosa pueden decirme, R, Simon –mencionó también al pequeño digimon blanco al que le sonrió con amabilidad.

    Está bien, gracias de todos modos, V –y tras escuchar las últimas palabras de la rubia hizo una ligera reverencia con la cabeza y se retiró del sitio acompañado de Kotemon. Al menos Sweety ya no tenía quien lo molestara pero ya que había bajado del árbol le tocaría ayudar con la recolección de alimentos.


    […]


    Regresaron al punto de partida, donde anteriormente habían estado los digimon baby jugando con ellos. Algunos aun estaban desayunando mientras que otros ya habían terminado y habían formado una ronda sea para hablar o seguir en un intento vano por seguir jugando pero ya no se les veía tan motivados como antes. V rió con suavidad al darse cuenta que se acercaba el mediodía y ya debían de tener sueño.

    Mis valientes ¿Cansados ya? –les preguntó una vez se acercó y se sentó en el suelo para ser rodeado por los pequeñines.

    No tenemos sueño –un Pagumon se quiso pasar de listo al responder aquello pero se le escapó un bostezo, razón por la que se sonrojó rápidamente y se cubrió el rostro con sus orejitas. Para su mayor vergüenza, 99 lo levantó con mucho cuidado y empezó a arrullarlo en brazos.




    Los demás lo escucharon de igual forma, ya empezando a tomar sus lugares cómodos para dormir su siesta, incluso se acurrucaban entre ellos, no tenía caso ir en contra de su sueño, así podían escuchar cómo les cantaban dulcemente, dejarse consentir un poco.

    Hasta Hero se permitió relajarse y se sentó a un costado de V, recostando su espalda contra él mientras cerraba los ojos, solo esperaba no dormirse de verdad pues en algún momento 99 iba a terminar con su tarea y posiblemente preferiría ir a por otra, rara vez se quedaba quieto y quería acompañarlo a donde sea que vaya.




    Las intro siempre son difíciles y no estoy seguro de que se haya entendido a mi personaje bien DDDx una lástima...Cualquier error me dicen, no hice una revisión a lo que acabo de escribir así que puede estar un poquito feo.

    Incluido poco y casi nadie, sigue la intro de 66 /o/

    Devian LilithDevian Lilith Yaa ~
     
    • Me gusta Me gusta x 5
    Última edición: 10 Nov 2016
  10. Xx_davex_xX

    Xx_davex_xX Amor?? solo dame una maldita arma y ya.

    Registrado:
    4 Feb 2009
    Mensajes:
    829
    Temas:
    9
    Calificaciones:
    +101
    Nombre: 124
    Apodo: K

    Edad: 17 años
    Físico:

    [​IMG]

    Altura: 1.73

    Complexión muscular: tonificada.

    tatuajes o señas particulares: un reloj de arena que le cubre la mitad superior de la cara.

    Personalidad: es algo problemático pero a la vez es muy maduro, a pesar de solo tener 17 años se siente más mayor de lo que debería, le gusta entrenar con una espada de doble filo que le hace sentir seguro y que porta por todas partes, tiene tendencia a pensar mucho las cosas antes de hacerlas pero en ocasiones, muy rara vez, se deja llevar por sus instintos, cuando se enoja tiende a gritar y golpear lo que sea. Cuando ve que alguien esta molestando a otro ser viviente no duda en entrar a pelear para proteger, aun que le superen en numero no usara su espada a menos que sea algo que amenace la vida de otro ser viviente, se podría decir que tiene una gran fuerza de voluntad y una ética muy marcada. Posee un corazón muy amable pero solitario. Es algo cohibido pero se debe a que no tiene con quien abrirse, aun que le cuesta.

    Le gusta soñar despierto, cuando menos lo esperes estará en la novena luna pensando en como Tinkermon le dará sus patadas a Petermon y de como un Agumon vence a un Milleniummon (?), respecto a su vida amorosa prefiere omitir detalles. Cuando se trata de hacer misiones o juegos en equipo se aísla involuntariamente pero cuando es apoyado por alguien no dudara en ayudarle y ganar, quizás parezca desinteresado y aburrido en un principio pero cuando le dan la oportunidad es alguien muy amable, divertido y leal, aun que, si se le quedan mirando mucho o esperando a que haga algo que no le han dicho se vuelve nervioso y hasta torpe.

    En cuanto al estudio... es alguien que puede estudiar pero se distraerá mucho como antes se ha dicho, si es una materia aburrida o algo que no le llame la atención no habrá caso de que le ponga empeño, a menos que se lo hagan divertido. Tiene un pequeño problema con los trabajos en grupo en donde se vuelve mas callado de lo normal pero aun asi trata de salir a flote con sus ideas.

    Gustos y disgustos: +la tecnología, +la mitología, +Cantar (aun que lo haga en secreto), +Dibujar, +crear cosas nuevas, +observar, +entrenar/ -mentir, -el abuso, -perder los estribos, -quedarse quieto, -las parejas en general.

    Fortalezas:

    · Canto

    · Dibujo

    · la Tecnología

    · inteligencia Espacial/Visual

    · Paciencia.


    Debilidades:


    · trabajar bajo mucha presión.

    · las arañas

    · las serpientes

    · actuar

    · poca tolerancia a la frustración

    · la soledad.

    · Crecer.

    Extras: Suele entrenar mucho y tener poca comunicación con las personas o Digimon en general, solo ayuda a las personas por su sentido de justicia, tiende a tener sueños extraños y muy lucidos, también recuerda a un ser de cabello azul trenzado y risa estridente, se sonroja mucho, cada vez que puede se escapa para cantar, le gusta leer sobre Mitología y Deidades, incluso ha creado teorías y conspiraciones que se reserva para no parecer mas raro de lo que es, cuando se enoja sus ojos cambian a rojo sangre, tiende a dar la apariencia de un gamberro (maleante o chico malo) sin desearlo.

    *Historia:

    Digimons acompañantes:

    [​IMG]

    Digimon: Labramon.
    Tipo: Vacuna.
    Apodo o nombre del digimon: Anubis.
    Personalidad del digimon:
    Es bastante juguetón y amable en el estado Rockie, tiende a ser curioso y optimista, le gusta hacer travesuras con sus habilidades, claramente se contiene para no dañar a nadie, tiene mucha admiración hacia Tinkermon por sus bromas pesadas y su contagiosa sonrisa, aun que tiene cierta indiferencia ante Petermon por hacer rabiar tanto a su Ídola y hacerla trabajar tanto, le gusta el agua y la tierra, odia lo picante y ama el dulce.
    Extras: dice odiar el canto de su tamer pero en verdad le gusta y relaja bastante, tiende a morder todo lo que le llama la atención, cada vez que ve a su tamer triste empieza a aullar como si fuese una nana para calmarle.

    [​IMG]

    Digimon: Dokunemon.

    Tipo: Virus

    Nombre/Alias: Malak

    Personalidad: Es un Dokunemon bastante tímido, por lo general siempre necesita ser cuidado por alguien para no sentirse solo, le tiene fobia a los Kunemon ya que ellos provocaron que sus padres lo abandonaran aun que si K le pide que sea amable hará lo posible por complacerle, le gusta dormir en el lomo de Anubis o en la cabeza de K, es muy curioso y siempre observa todo, le cuesta mucho el entrenamiento por lo cual es propenso a estresarse y enojarse, por lo general es alguien tierno, amable y, hasta cierto punto; dependiente de K. Sueña con crecer y evolucionar para ayudar a sus amigos, aun que tiene miedo de que se vuelva malo en el proceso y termine lastimando a los que quiere. Le gusta mucho escuchar historias y escuchar canciones, le relaja bastante, a pesar de que eso les recuerde a sus padres y le haga llorar, cuando llora lo hace en silencio para no molestar a nadie pero si alguien le abraza llorara a moco tendido.

    Mira a K como un modelo a seguir por su amabilidad aun que se le hace extraño el hecho de que sea tan aislado, al principio le dio miedo su apariencia pero descubrió que no todo es como lo pintan, justo como el padre Devimon. Le gusta jugar mucho con Anubis aunque a veces se pasa un poco y puede meterse en problemas. En palabras sencillas es como un gatito abandonado falto de cariño y K se encargara de dárselo.

    Historia: La batalla campal entre los Kunemon y los Dokunemon le afecto en demasía, sus padres estaban a cargo de la vigilancia y una noche, en una emboscada, el pequeño Malak fue testigo de cómo los Kunemon convertían en datos a sus padres, por el miedo huyo al bosque y, al ser de noche, logro escaparse, llego a la aldea cercana y pidió ayuda pero nadie le hacía caso, solo era un digimon más para ellos. Camino por un tiempo hasta que llego, desfallecido por el hambre y el cansancio, a la capilla de Devimon, este, al mirar a la pobre criatura, decidió tomarlo y llevarlo dentro, donde lo cuido hasta que pudiese pararse. Paso unas semanas en el internado, pero aún le costaba adaptarse, aun mas por que unos digimons lo molestaban constantemente, llegando a golpes y a dejarlo inconsciente, cuando llego K la paliza fue peor, por ende, Devimon decidió que el pequeño debía marcharse y, recordando al chico del mohicano, decide que era el mejor para cuidarlo.

    Extras: Fobia a los Kunemon, le gusta hacer voces (y es bastante bueno imitando a algunos de los chicos o chicas del grupo), cuando tiene miedo no ataca por que se paraliza, cuando esta junto a sus amigos intenta protegerlos pero se queda pensando mucho y termina por meter la pata sin querer.

    Explosiones…

    Gritos…

    Miseria…


    Estaba en un campo bañado de rojo, todos gritaban y huían despavoridos o eso creía, no veía a nadie, todos esos ruidos provenían de todas partes y a la vez de ninguno en concreto. Empecé a correr desesperado buscando a alguien quien me sacara de aquí, no podía estar completamente solo… o eso esperaba.

    Corrí hacia el norte buscando alguna señal de vida, aparte de los ruidos y gritos desgarradores, estaba desesperado por ver algo con vida pero no ocurría nada, de pronto una columna de un edificio se derrumbó sobre mí, no sé cómo sobreviví pero logre quitarme a tiempo, solo escucho dolor, ¿Qué es este lugar?, ¿Por qué me cuesta tanto respirar?, ¡AUXILIO!


    -…- ¿Quién dijo eso? -…a- quien sea, ¡ayúdame!

    -¡jajajajajajajaja!- esa risa histérica, esa risa que siempre escucho.

    -¡K!-


    Desperté agitado, bañado en sudor y frente a mí estaba Lucemon quien me miraba intranquilo, analizándome, buscando algo que no estuviera en su lugar, por supuesto no encontró nada irregular.


    -K… ¿estás bien?, tenias una pesadilla- me hablo el digimon Ángel, la verdad es que esta pesadilla la tengo casi a diario, no sé por qué la tengo, pero realmente es espeluznante.

    -estoy bien Lucemon, lamento si te asuste- dije mientras miraba el pequeño reloj a mi izquierda -¡mierda!, ¿ya son las 9?, debía estar pescando desde las 8:30, ¡ahora me quitaran el mejor lugar!- vocifere a todo pulmón a la par que me levantaba y corría al baño para darme una ducha con agua helada.


    Ya han pasado 2 meses desde que llegamos aquí, los demás chicos y yo vagamos por mucho tiempo antes de que Petermon y Tinkermon nos ayudaran, a pesar de esos dos meses me ha costado un poco adaptarme, suelo asilarme sin razón aparente, además de mi apariencia de malandro no ayuda mucho, en verdad es exasperante no poder dar una imagen de confianza.

    Salí de la ducha con una toalla en mi cintura y rápidamente fui a la habitación a cambiarme, Lucemon estaba en la cocina haciendo el desayuno, es raro que no me haya despertado ante, no soy de dormir muy pesado pero cuando tengo esas pesadillas duermo más de lo que desearía.

    Me puse mi ropa de siempre, unos Harem Pants café oscuro con una zurcida en ambas piernas por la parte interior, una musculosa amarilla desgastada, una especie de armadura que tapaba mi pecho y entrepierna de cuero duro, mi bufanda roja, mis googles y mi espada de doble filo con su funda, luego mis espinilleras de cráneo y mis zapatos negros, antes de irme me mire al espejo y pude ver mi tatuaje, un reloj de arena entre mi frente, el puente de la nariz y sobre la punta de la nariz, haciendo dos triángulos simétricos que se unen en el puente de la misma, no sé cuándo me lo hice o quien me lo hizo pero debió haber sido importante, en fin, ya con todo listo bajé al segundo piso donde esta Lucemon terminando de hacerme el Desayuno.


    La comida fue muy amena, aunque algo rápida ya que iba atrasado. Luego de casi tragarme todo lo que tuviera adelante fui corriendo al lago con mi caña de pescar y una cesta para guardar lo capturado esa mañana. Ya eran las 10 de la mañana cuando logre llegar al lago y como me lo suponía habían muchos digimon pescando, busque con la mirada mi lugar especial para pescar y vi como un par de Pagumons salían de allí, mendigos renacuajos que intentaron usurpar mi lugar, ya se las verán conmigo.

    Fui corriendo hasta ese lugar especial para mí y grande fue mi sorpresa al encontrarme a Anubis esperándome. Anubis es mi mejor amigo, un Labramon de un hermoso pelaje color crema, garras doradas, orejas y cola rojizas y lindos ojos dorados y brillantes, realmente era muy adorable mi amigo.

    A Labramon lo conocí cuando llegue aquí, los otros digimon lo molestaban por ser muy indefenso, claro, cuando lo conocí era un paomon, una motita blanca de orejas y colita roja. Luego de ayudarlo se me apego mucho y al mes después digievoluciono a Xiaomon, luego, unas semanas después, digievoluciono a Labramon, realmente se ve que es fuerte, aunque es algo vanidoso.


    -¡Hey! ¡Anubis!- le llame ya cuando estaba más cerca del lugar.

    -¡Hola K!- me saluda moviendo la cola rojiza animadamente.


    Cuando estaba por acariciarle la cabeza el condenado chucho me mordió la mano, intente zamarrearlo para que me la soltara, confieso que costo un poco, el mendigo perro tenia buen agarre, pero cuando me soltó me dijo que era por haberlo hecho esperar. Luego de que le contara mi pesadilla y me preparaba para pescar, él se acercó a mi mano herida y la lamio un poco, era su forma de pedir disculpas cuando cometía un error.

    Pasaron las horas y por fin pude volver a casa con una docena de pescados, no es la mejor pesca que he tenido pero al menos nos servirá para este día y el de mañana. Lucemon no se encontraba en casa, de seguro fue a la biblioteca, ese chico es una monada, a pesar de que muchos lo consideren débil yo puedo dar prueba de que no lo es, aún recuerdo cuando le hice enojar con algunas bromas y por poco me deja sin cabeza, agradezco que me haya resbalado o estaría aun en el hospital, pero luego de eso el pobre ha estado pidiéndome disculpas casi a diario y me prepara el desayuno como compensación, es bastante adorable y ha mejorado bastante en casi 4 semanas.


    Luego de haber guardado los pescados y los objetos que use me dispuse a ir a la guardería, lugar en el que ayudo a que los infantes se durmieran, es algo agotador pero ya le estoy cogiendo el tranquillo a esto de arrullarlos.


    -¡QUÉDENSE QUIETOS PEQUEÑOS RENACUAJOS!- aunque hay días en los cuales me dan ganas de darle una zurra…

    -¡¿Quién quiere una canción de cuna!?- Exclamo Labramon a la par que los pequeños demonios se quedaban quietos en sus cunas y me miraban expectantes –Vamos K, tu puedes- me animaba mi amigo digital a la par que yo sudaba frió, le dije mil veces que nunca lo dijera y ahora se le escapa, odio mi vida.

    -eres un…- me calme y mordí la lengua para no decir nada, al lado escuchaba que otro chico estaba haciendo lo mismo para dormir a los de ese salón, como hay muchos bebes aquí se necesitan muchos cuartos para poder cuidarlos –está bien pero cierren la puerta, las ventanas y pongan las cortinas- dije avergonzado, ruego a los cielos y a Homoestasis, Yggdrasil, Zeus, Osiris, Odín o cualquier otra deidad que nadie me escuche –bien, aquí vamos- me animé a la par que respiraba.




    Luego haber cantado mi canción de cuna pude admirar que todos los infantes dormían plácidamente, no soy mucho de cantar canciones de cuna, menos esa porque está en ruso y por qué me duele la garganta luego de cantar como mujer, en verdad ese perro me las pagara en grande cuando menos se lo espere, luego de abrir la puerta con el digimon perro en mi hombro, ya que se quedó dormido, me arrojo a correr rogando que nadie me haya visto o escuchado, en verdad odio que me escuchen cantar, me da mucha vergüenza.

    Mientras iba corriendo no pude evitar mirar de reojo a L, en verdad se ve bien… ¡EN QUE DIABLOS ESTOY PENSANDO!, sacudí mi cabeza mientras corría lejos del lugar y, por hacer el tonto, cai en una zanja que usaban para el riego, menos mal nadie me vio o podría ser muy vergonzoso, como sea, simplemente me sacudí el lodo que tenía, aunque manche mi ropa claro, así que fui al lago, a un lugar apartado para lavarme la suciedad.

    El agua fría destenso mis músculos, aun que prefiero el agua tibia esto tampoco está mal, me restregaba el cuerpo quitando toda la suciedad mirando de reojo mi ropa junto a Labramon, quien dormía panza arriba en la orilla, se veía tan tranquilo y no soy tan desalmado como para tirarle agua estando inconsciente, aun no.

    Luego de darme ese baño y lavar mi ropa decido esperar a que se seque, al menos el sol fue generoso y la secó en un santiamén. Llegue corriendo a mi casa junto a mi amigo a comer el pescado que habíamos capturado ese día, fue una comida muy amena entre ambos riéndonos, claro, Lucemon estaba haciendo sus deberes y estudiando así que nos pidió que mantuviéramos el silencio.

    Ya luego de comer mire a Anubis y salimos caminando, ya que recién habíamos terminado de comer, a una sección de entrenamiento básico, mientras Labramon practicaba sus zarpadas yo practicaba con mi espada de doble filo, realmente debo mantenerme en forma pero… ¿para qué?, casi nunca pasa nada y todo está en paz, pero mi cuerpo me pide entrenamiento, me pide practicar con la espada y yo, simplemente, le doy en el gusto, aunque siempre escucho esa estridente risa psicótica en mi mente cuando estoy dando estocadas, es algo molesto pero ya es mas tolerable, en fin, luego de entrenar iré por algún libro de mitología, de seguro poder hacer una teoría sobre los doce olímpicos y la creación de los árboles de carne, estoy seguro.

    __________________________________________________________________________________________________________________________________________

    y eso es todo, cualquier cosa me avisan y lamento si existe algun error, en fin, nos vemos mas tarde, buenas ^^U
     
    • Me gusta Me gusta x 2
    Última edición: 11 May 2017
  11. Digimaster

    Digimaster A Simple Florist. Moderador

    Registrado:
    3 Jul 2013
    Mensajes:
    3,570
    Temas:
    97
    Calificaciones:
    +1,690
    42 "B" Intro.



    El despertar y observar el techo mientras estaba cubriéndose como una sabana ya se le hacía bastante cotidiano. Un tiempo había pasado desde que encontraron un lugar donde estar y ayudar a la contribución de esta, y a pesar de no tener muchos recuerdos de si mismo tampoco es que le hicieran mucha falta, seguía siendo él mismo y no es algo que pudiera cambiarlo de la noche a la mañana.


    Antes de levantarse miró a ver a su lado para asegurarse de si su compañero de cuarto estaba, confirmando que no era así, ya sabía de la actitud meramente aventurera de L y como estaba siempre al frente, incluso levantándose, en su caso le llevaba más tiempo y siempre se levantaba a horas más tardías. Una vez se preparó y vistió, salió de la habitación donde le estaba esperando alguien frente a la puerta.


    - Llegas tarde.


    - Lo siento Ken. – Se rascó la nuca diciendo aquello con menor importancia. Ese era su compañero, un Agumon el cual, antes cuando estaba en etapa Baby se había encariñado con él y pasaron a ser compañeros, ya cuando digievolucionó tuvo ciertos cambios los cuales llevaron a convertirlo en una especie de maestro o tutor por el cual llevaría al pelinegro al camino correcto de la vida que debería de disfrutar. – Deberíamos de revisar las alacenas, puede que ya hayan desordenado por el desayuno.


    - Está bien, pero igual deberías realizar otros trabajos que saquen a relucir tu fuerza, ya sabes que las chicas adoran a los hombres trabajadores.


    - Por favor, no hables de eso. – Se llevó la mano a la frente, con un gesto de evasión de tema. – Creo ya habértelo dicho millones de veces, simplemente no me va, no soy apto para relaciones, punto final, no más discusión.


    Dicho eso se dirigió a la cocina sin darle oportunidad de hablar al Agumon, este no pudo hacer más que suspirar y seguir a su ingenuo compañero de la vida, lo que más quisiera por enseñarle los placeres por los cuales valen la pena vivir.


    Una vez entró al lugar antes dicho, fue hacia donde se guardaba toda la mercancía que recogían o compraban en cierto caso, notando como ya habían llevado más verduras recién recogidas pero que no estaban en orden.


    - Lo sabía. – No podía culparlos, no había mucha gente que pudiera entender la importancia de mantener un orden en los alimentos, hasta antes de su llegaba Petermon simplemente los tenía ahí arrojados al azar como si de a granel se tratara, fue justo cuando decidió el hecho de acomodarlos en alacenas y de modo que fuera fácil escoger cada ingrediente para su fácil preparación en la cocina. En ese punto se puso a recoger las verduras para comenzar su labor. – Vamos Ken, mientras más seamos, más rápido acabaremos.


    - Está bien, no presiones. – El digimon se puso en marcha recogiendo los repollos con ambas garras para írselos pasándolo a B. – En serio no lo entiendo, a primera vista no tienes mala pinta, eres bien parecido y se te ve fuerte, y sin embargo no tienes estamina, eres inseguro y rechazas la oportunidad de conquistar a una chica cuando tienes los recursos, eres raro.


    - No eres quien para decirlo siendo una lagartija naranja… créeme que quisiera saberlo pero desde que no recuerdo nada, solo me mantengo con esta sensación de que nunca debo aceptar a nadie que tenga intenciones amorosas conmigo, como si se hubiera grabado en mi mente, estoy bien siendo amigo y compañero de todos pero hasta ahí es que tengo puesta la raya.


    - ¿Y qué hay de A? Ella siempre habla contigo. – Un gotón apareció en al frente de 42.


    - Específicamente ella, no es una personalidad que pueda manejar, antes acabaría en un manicomio a soportarla.


    Una vez acabó con el acomodo salió para ir a donde estaban los Babys, era uno de los que se encargaba de enseñarles los conocimientos básicos, además de que Ken fungía como asistente siendo que fue el primero al que le enseñó y podía dividir en dos grupos para que no estuvieran amontonados.


    - Mira, hablando del diablo. - Como por pura casualidad, una chica que llevaba blusa roja y sombrero estaba sentada mientras tenía un pequeño grupo de digimon alrededor.


    - Y entonces la reina es la que debe de mandar, a cambio de siempre tener protegidos a sus súbditos, así que mientras ustedes me sigan a mí y me vean como su única ama absoluta juro que les enseñaré cosas que nadie más sabe, tengo mucha experiencia en la vida ¡Jajajajaja! – Esta empezó a reír orgullosamente aunque en realidad no sabía nada, B solo pudo suspirar.


    - Mejor vámonos antes de que me vea… - Sigilosamente y de puntitas se alejaron del campo de observación de la castaña para enseñar a los Babys. Lo bueno de estos era que siempre ponían atención y se veían con muchas ganas de aprender por lo que hacía la labor relativamente fácil.


    Una vez terminó y viendo que estaban cansados, ya los dejó mientras 99 se acercaba para hacer su turno, se saludaron antes de que el pelinegro ya se regresara para realizar alguna otra actividad.


    Minutos después se situó en el lago, apoyándose en un árbol frente a la orilla y dejando que el aire fresco golpeara su rostro, Ken se sentó a su lado.


    - El almacén de peces ya está abundante así que no creo que necesitemos más, y seguro es lo que comeremos más al rato. – Ese era uno de los pocos momentos en los que podía darse el lujo de descansar, como mayoritariamente las tareas relacionadas al alimento se realizaban en la mañana, era lo primero que se terminaba por hacer, una vez listo podían descansar o ir a jugar con los pequeños. – Nunca me cansaré de decirlo: Este es un buen lugar.


    - Sería más bueno si pudiéramos ir a algún sitio para explorar o algo, pero con esta paz no es hay nada que se pueda hacer. – Como siempre, su compañero era lo opuesto, disfrutaba de salir y ver cosas nuevas, ese no era el caso de B.


    - Me gusta más este tipo de ambiente… extrañamente se me viene a la mente un paisaje que nunca había visto antes, eran montañas bastante grandes con árboles que recubrían todo… raro, puesto que nunca lo he visto y aún así puedo describirlo perfectamente.


    - Han de ser cosas que imaginas…


    - Jeje atrapé a alguien holgazaneando aquí. – Aquella era una voz que no quería, al voltear la cabeza encontró el rostro de aquella castaña, 138. – Hola B.


    - ¿Qué haces aquí? Acaso tu pequeño grupo de digimon súbditos no pudo complacerte.


    - Ellos ya se encontraban muy cansados así que como buena ama dejé que pudieran dormir, dime que soy bastante buena.


    - Si, si, como digas. – No podía hacer más que afirmar a cada cosa que dijera, el nivel de cinismo de A era muy grande y equivalente a su ego pero solo de esa forma podía mantenerla a raya. - ¿No deberías estar realizando alguna otra tarea? Sé que por ahí alguien necesita ayuda.


    - Realmente me gustaría, pero en mi caso, ser bastante buena y colaboradora es muy agotador y hasta yo necesito darme un descanso de vez en cuando, aunque tal vez los Babys se quedaron con ganas de conocer toda mi sabiduría.


    - ¿Cuál sabiduría? Solamente dices puras cosas inútiles. – Le echó en cara el Agumon a la castaña la cual puso una expresión de sorpresa.


    - N-No es algo de tu incumbencia, B, deberías controlar a tu compañero de que no me insulte.


    - Si fuera así, no estaría diciéndome mil y un cosas sobre enderezar mis ramas de la vida. – A chasqueó la lengua, dándose la vuelta.


    - Aaah mira que ya me aburrí, mejor me voy antes de que Kate vea que no estoy haciendo nada y me sermonee, ahí te ves.


    La castaña ya se había ido dejando una vez a B y Ken solos, era un tiempo que podían disponer para sí mismos.


    La hora de la comida había llegado y a pesar de los torpes errores de 111, no hubo ningún otro contratiempo, una vez acabó fue a donde los Babys que ya habían terminado su siesta para jugar un poco, mantenerlos completamente entretenidos era una de las tareas más divertidas y sin embargo más pesadas igual pero él lo disfrutaba, así como todos se tiraban sobre Ken aplastándolo, así era la rutina de ellos dos todos los días, una que no quería que se rompiera por nada del mundo.


    Hast aquí la primera intro, la de A será ya después cuando vea algo más de otros posts para desarrollar, mientras, que la personalidad de mi pj se haya captado bien ;D bye bye.
     
    • Me gusta Me gusta x 4
  12. ArisuDokuro

    ArisuDokuro In the forces of stupidity

    Registrado:
    4 Feb 2013
    Mensajes:
    490
    Temas:
    24
    Calificaciones:
    +880

    34C
    "No puede haber arcoíris sin nubes y tormentas."

    Con un dolor de cabeza, otro día empieza.

    Por más que C estuviera cansada al grado de poder caer muerta tocando la almohada, el sueño difícilmente le llegaba sino hasta altas horas de la madrugada. No importaba si su almohada era mullida o un saco lleno de rocas, siempre se levantaría con el aspecto de un zombi y caminaría como uno de levantarse con torticolis; las ojeras de mapache y su incapacidad para pensar coherentemente en la mañana ya eran cosas por las que todo el mundo la conocía. Bueno, por eso y porque hasta existir podía hacerle daño.

    Buenos días ―una vocecita dijo al tiempo que un sonoro ‘yaawwn’ forzaba una salida de su garganta―. ¿Cómo dormiste, C?

    Muy bien, gracias Luna.

    Era una mentira que se notaba hasta el espacio por lo demacrada que lucía su cara, pero aquella era una de las pocas cosas en las que Lopmon no podía meter mano. Si no fuera porque sabía que haría más mal que bien, el Tamagochi viviente noquearía a la humana todas las noches para asegurarse de que tuviera las horas largas y tendidas que su roomie se tomaba cada día para descansar.

    Mientras A se duchaba ―C podría haber tomado el baño ya que se despertó antes, pero sabía que a su compañera le gustaba ser la primera en todo―, 34 ya se estaba haciendo cargo las camas de ambas. Como cada mañana, Hawkmon y Lopmon le dijeron que no tenía que ordenar el lado de 138, pero la chica era feliz de limpiar ese desorden así que los entes digitales o bien la ayudaban, o la dejaban estar a sabiendas de que sus palabras eran en vano.

    Ya vestida, bañada y cambiada, se encontró bajando por uno de los toboganes porque a Luna no le gustaba que C usara las escaleras. Ni quien culpara a la coneja cuando la chica casi se había medio matado tres veces ahí.

    Era muy tarde para ayudar con el desayuno, X se había hecho cargo de ello con ayuda de Bakumon y Lucemon. Algunos como V ya estaban en la mesa. C ofreció sus débiles, pero amanerados buenos días y se sentó junto a los que estaban ahí, Luna iba justo detrás de ella.

    L, por quincuagésima vez, baja los pies de la tabla ―se escuchó decir a Ash exasperado; sobra decir que sus palabras cayeron en oídos sordos, pues ni aunque gritaras a los cielos (R ya lo había intentado) o le rezaras a los santos (Lucemon) conseguirías que 31 mostrara modales decentes en la mesa.

    Además, el bastardo achocolatado sabía cómo tratar con su gato súper desarrollado/mamá:

    Cuando te bajes tú de mi regazo, little fucker.

    Y con eso se habían jodido todos, toditos. Pues no había forma de que Liollmon renunciara a su cómodo asiento para hacerle las vidas fáciles al resto. Ese era uno de los pocos putos placeres de la vida que venían con su vínculo con el jackass del grupo de humanos y no estaba renunciando a ese lujo en un futuro cercano.

    Lo siento muchachos, lo intenté ―no sonaba como si lo sintiera en lo absoluto. Pero en serio, no era nada personal.

    En mis tiempos los jóvenes tenían modales ―dijo Colm, como si fuera el propio Manuel Antonio Carreño y no una mutación darkz entre mamut y oso hormiguero―. ¿Qué pasó con el respeto? ¿Con el “por favor” y “gracias”?

    Dude, chillax. Además, tú también eres un rookie.

    Si de veras lo sientes entonces intenta traer algo pescado para el almuerzo, muchacho ―resopló Bakumon, haciendo caso omiso de su comentario―. Nos estamos quedando cortos.

    Got it. Ya escuchaste nigga, nos vamos de cacería.

    FUCK YESSSSSS!

    C permaneció callada mientras los demás hablaban, pero eso a nadie le extrañaba. Difícilmente la muchacha iniciaba conversa con alguien si dicho alguien no la buscaba a ella. Prefería quedarse callada que hablar y pasar vergüenza.

    Estás jugando con la comida otra vez, 34 ―señaló V de repente, internamente haciéndola saltar fuera de su piel. ¿Por fuera? C se había congelado con los ojos abiertos y una sonrisa perfecta a lo C: que podía interpretarse como: «carajo, me están hablando, ¡¿y ahora qué digo?!»

    No se atrevió a mirar directamente a 99, pero eso no evitó que le respondiera:

    Lo siento ―la mueca en su rostro evidenciaba que comer le estaba haciendo más mal que bien. La muchacha tuvo la decencia de taparse la boca con una de sus manos, evitando así dar una imagen desagradable para quienes aún disfrutaban de sus alimentos―. Tengo nauseas.

    Luna frunció el ceño, pero se comió las sobras antes de que alguno pudiera decir nada.

    ¡Más para mí, entonces!


    Con sus nulas resistencia y capacidad física, ayudar en la cosecha era un enorme: «Haha, ni lo sueñes». No es que C no se ofreciera para la labor, sino que honestamente nadie podía confiarle sus alimentos sin temer que terminase cayéndose en una zanja por agotamiento u algo parecido. Otra vez. Ese era un día que nadie prefería repetir.

    (Curiosamente, también fue el mismo día en que Luna había evolucionado).

    Así que 34 se ocupaba de las tareas livianas, como arrullar a los bebés para la siesta del mediodía o enseñarles algunas cosas humanas, porque estos así se lo pedían. Aunque parecía más como si los infantes cuidaran de C. Bueno, por lo menos Lucemon lo hacía; al niño angelical le daba algo cada que Miss Anemia tenía alguno de sus soponcios en frente suyo y ella no podía evitar sentirse mal por preocuparlo a sabiendas de que era una causa perdida.

    Enseñarles las tablas del 0 al 5 fue bastante fácil, una vez les explicó los trucos de cada una la mayoría sólo necesitó practicar suficiente hasta retener la nueva información en sus cabecitas.

    Seis por cero, cero. Seis por uno, seis. Seis por dos, doce. Seis por tres, dieciocho ―murmuraba un Pagumon―. Seis por cuatro… ehh, sí me acuerdo C, ¡no me digas! Era… em… era… ¡No recuerdo! ¡¿Cuánto era?

    Veinticuatro.

    ¡Aah, verdad!

    … Los números pares en la tabla del seis tienen un truco, ¿sabes? ―no pudo evitar ayudarlo―. El resultado siempre es el mismo por el cual estás multiplicando y el otro es la mitad de dicho número; si es seis por cuatro, entonces la respuesta es dos y cuatro.

    Por eso seis por seis es treinta y seis ―dijo inintencionadamente el niño güero de ojos azules.

    Tal como dice Lucemon ―confirmó la joven humana.

    What a nerd ―sonrió Luna con humor.



    There is, la intro de la lisiada. No es la gran cosa xD me pondré con choco-yasha mañana y cuando alguien más postee, obvio(?)

    C es toda buenita, tranquila y aburrida. Luna es una loquilla aunque no pude reflejarlo en est post. Es algo así como la cuidadora no-oficial de 34. Pero junto a L, Luna es de las primeras en incitar el cause, because why not?
     
    • Me gusta Me gusta x 4
    Última edición: 12 Nov 2016
  13. Autor
    Devian Lilith

    Devian Lilith Hariningen

    Registrado:
    19 Jun 2006
    Mensajes:
    798
    Temas:
    8
    Calificaciones:
    +692
    Miss Law and Order


    Madrugó como todas las mañanas, con los primeros rayos azules que se filtraban por las cortinas de la habitación. Una costumbre muy suya, despertar antes que la mayoría, programada para ello pero sin un propósito concreto. Varias veces como esa se cuestionaba que la motivaba a hacer tal cosa incluso en ese mundo con escasas obligaciones. No lo entendía ni se molestaba demasiado en profundizar aquello.

    Lo primero que hizo una vez estando bien despierta fue admirar la fuente de peso extra en su cama. Arrullado a un lado suyo descansa su siempre confiable Simon, amigo inseparable y hasta guardaespaldas ocasional, un digimon con aspecto de hurón blanco y poderes sagrados según él mismo le explicó al señalar ese anillo tan peculiar que se le formó alrededor del cuello cuando evolucionó. Un proceso sencillo de hablar pero complejo en la práctica. A sabiendas que Simon le haría pucheros más tarde si no se atrevía a despertarlo, comenzó a acariciar su cabeza delicadamente.

    Simon, voy a levantarme — tal como ella esperaba su amiguito no hizo el intento por despertar todavía, sonrío al tacto sin reaccionar a la voz.

    Con una mueca alegre ella interpretó esa somnoliencia como permiso suficiente para proseguir por su cuenta. Se deslizó del otro lado de la cama y toco el suelo de madera con sus pies. Arregló desde ese lado las cobijas un poco y después se trasladó al baño. No había necesidad de ser demasiado silenciosa pues de todos los presentes, luego de ella, Simon era el de sueño más ligero; su compañera cien dormitaba profundamente y el emperador roncaba como rey, de todas formas no deseaba ser inapropiada por lo que reducía el ruido al mínimo.

    Ya en el baño hizo sus necesidades. Se lavó las manos con jabón y después remojó su cara con agua. Tomo una liga para el cabello de las que 66 y Tinkermon le facilitaron días atrás y se hizo una cola de caballo antes de retornar a su cuarto sin encontrar cambio alguno en él. Con mucho cuidado de ser silenciosa jaló la silla pegada a la mesa que semanas atrás había instalado en el cuarto con petición previa a los encargados del lugar. Sentada, puso manos a la obra recolectando sus materiales para la clase de la tarde.

    Desde hace tiempo se había dado a la tarea de estudiar el peculiar alfabeto de ese mundo una vez que descubrió los caracteres incrustados en el anillo sagrado de Simon. Y a medida que lo aprendía poco a poco se le ocurrió la brillante idea de que también los bebés deberían familiarizarse con él. Según Petermon no hacía falta pues conforme los digimon maduraban también lo hacía su comprensión del lenguaje, pero la rubia no quedó satisfecha con ello. Se encargó de hacer réplicas de las letras con telas y otros materiales caseros, ya que en este sitio carecían de foami. También creo réplicas de los números para enseñarles a los niños matemáticas elementales, aprender a contar para los bebés que podían hablar y operaciones básicas para los child. Sentía que era su deber moral llevar el conocimiento a todos ellos.

    Esa mañana revisó sus notas personales que había colocado sobre el escritorio el día anterior. En ellas comparaba el distinto progreso que cada digimon hacía, desde los más aplicados a los que necesitaban constante repaso. De sólo recordar lo alegres que se ponían al aprender nuevas cosas se le iluminaba el rostro, era doblemente gratificante ser de utilidad y preparar a las futuras mentes del mañana.

    ¿Habré sido una maestra en la tierra? — pensó por un momento antes de volver a lo suyo. Crear un plan de trabajo no le era difícil pero igual le gustaba pulir detalles hasta perfeccionarlo. Con una vida sin muchas exigencias en aquel sitio podía encapricharse con ese tipo de detalles insignificantes. Llegó hasta la parte que refería las habilidades de Lucemon y su sonrisa se ensanchó aún más. Ese niño era tan dulce e inteligente que fácilmente podía vislumbrarlo en el cuadro de honor de una primaria.

    Tan ensimismada estaba en sus pensamientos que ni notó cuando Simon flotó hacia ella colocándose sobre su cabeza, debido a la costumbre poco la perturbo.

    ¿Qué haces? — le preguntó Simon asomándose por arriba de su frente.

    Preparo la clase de hoy. Espero que hayas estado estudiando.

    ¡Por supuesto que sí! — la emoción del saber le hizo subir la voz de más. 71 rápidamente buscó cubrir su boca y con el índice sobre sus labios le recordó que no debían hacer ruido o cierto personaje afelpado y negro despertaría de mal humor. Intercambiaron palabras sin hacer otro sonido, acordando mentalmente lo que debían hacer. R tomó sus letras, números y otros materiales mientras Simon le ayudaba sujetando sus notas para salir discretamente por la puerta.

    Entraron directamente al comedor en la planta baja para dejar los materiales en una esquina alta dónde nadie los desordenada, de ahí se movieron hasta la granja para verificar el crecimiento de esta. Aquella fue una buena cosecha, mejor que días pasados. Para facilitar la tarea de esa mañana comenzaron a recolectar una parte de los frutos y carnes. Fue en ese lapso de tiempo que se les unieron J y Sweety.

    ¡Buenos días! — saludó la de cabellos rosados con los ánimos hasta por las nubes, ofreciéndose a ayudar inmediatamente con la recolección. Su Impmon no tenía tantas ganas de trabajar desde temprano aunque al no serle justo quedarse ahí sin hacer nada acabó por auxiliar.

    ¿Dormiste bien? — preguntó la quinceañera iniciando una charla amena.

    Lo mejor que se puede dormir con «ya sabes quién» de por medio — se quejó dolosamente J, recibiendo compasión por parte de su amiga. Luego de dos meses seguía sin acostumbrarse a las desastrosas acciones de E.

    Para colmo de la doncella bien arreglada, en el momento en que R se desapareció por un instante un indeseado invitado hizo acto de presencia: V. Ese chico peli verde con al que no podía trotar ni en pintura. Naturalmente cuando la otra chica regresó ambos tuvieron que cortar su pequeña riña por lo sano.

    A 71 realmente le agradaba 99. Era atento, diligente, amable, servicial y de temperamento tranquilo, completamente diferente al resto de los muchachos que eran demasiado indisciplinados (L y D) o se aislaban repentinamente sin dar explicaciones (B, K, X y hasta Z a veces). Solamente con V se entendía casi tan bien como con Simon.

    V es un chico muy lindo y trabajador, ¿no lo crees, J? — 66 se sintió tomada por la guardia baja.

    S-supongo… — fue lo único que atinó a contestar.

    Estando la mayoría ya despiertos y los infantes conglomerados en el comedor el desayuno se sirvió sin preámbulos. Todo parecía ser una armoniosa mañana hasta que la torpe 111 se ofreció de mesera.

    Uno, dos, tres, cuatro… para el séptimo toda la paciencia de Tinkermon quedó absolutamente vacía.

    ¡ES QUE NO PUEDES HACER NADA BIEN! — gruño la furia de ojos azules preparando su lanza carmesí para estamparla contra los traseros del pésimo equipo servicial.

    Si no puede con ello ni debería intentarlo — comentó una molesta cien antes de dar su siguiente bocado.

    Detesto admitirlo pero es verdad. No sirve ni para llevar un plato a la mesa — secundó una desesperanzada setenta y uno.

    Además de ser rubias y de ojos azules, H y R tenían otras cosas en común que descubrieron compartiendo habitación durante esos dos meses. Por ejemplo, ambas veían el mundo radicalmente monocromático. A ojos de ambas, no importaba que tan buenas intenciones tuviera la energética E, a final de cuenta su torpeza implicaba muchos costos no sólo durante el desayuno sino también días posteriores. Los platos rotos no eran fáciles de reponer, mucho menos la comida desperdiciada en el suelo por semejante inmadurez. Ambas estaban de acuerdo en que la niña merecía una paliza por parte de Tinkermon inclusive más severa de la ya recibida.

    A este pasó habrá que tomar cartas en el asunto.

    Prohibirle el acceso a la alacena, para empezar.

    Ambas asintieron tres veces como si de esa forma quedara sellado un acuerdo tácito entre las dos. Infortunadamente, E no era la única chica “problema” en su comunidad.

    ¡Ay, mira lo que hiciste! ¡Estos no son modos de tratar la comida de una reina! — A, la versión morena de la típica abeja reina de secundaria no dejo pasar la oportunidad de quejarse en voz alta y hacer una escena para llamar la atención, lo cual paradójicamente repercutía en la tendencia acaparadora de 111 y multiplicaba los desastres alrededor. ¿Por qué las attention girls tenían que ser tan insoportables?

    Respira profundo — le sugirió Simon quién perceptivamente detecto como su amiga comenzaba a sudar a causa de la frustración interna. Ella asintió y se dedicó a comer manteniendo esa paralela comunicación con su compañera de habitación sentada a un lado suyo.

    Verdaderamente R disfrutaba tanto de la compañía de 100 como la manera tan rápida en que podían llegar a acuerdos incluso estando en desacuerdo. Y apreciaría más la convivencia con la otra chica de no ser por un insignificante detalle.

    Humana, aliméntame — y por insignificante hablamos de un gordo oso megalómano de color negro con pereza hasta para tomar unos cubiertos al que cien obedecía como si su existencia estuviese empeñada con el digimon.

    Habrá bien, Emperor — le indicó la rubia acercando una cuchara llena al hocico del virus.

    El misterio más grande para la quinceañera era sin duda el por qué una chica tan fuerte, independiente y activa como H se dejaba mangonear por su compañero digital. Entre más lo razonaba más la confundía, por lo que dejó de intentar analizarlo.

    Mientras los niños reposaban la comida, los adultos limpiaban la mesa y lavaban sus platos. Terminada esas responsabilidades 71 se dirigió a los pequeños.

    ¿Quién está listo para aprender? — varios comenzaron a saltar y gritar de emoción, otros se negaron teniendo como prioridad salir a jugar. Por mucho que deseara tener una clase llena tampoco podía retenerlos a todos, además los bebés recién salidos del cascarón no podían comunicarse del todo. Sería una exigencia injusta obligarlos a contar a tan temprana edad, ellos libremente podían salir al jardín a divertirse, el resto tomó posición en el comedor.

    Se demoró menos de un minuto en ir por sus materiales y volver, pero para cuando regresó ahí estaba A sintiéndose dueña de la clase explicándole a todos los pupilos porque debían cumplir hasta el más ridículo de sus caprichos.

    Las primeras veces se armó de valor para confrontar verbalmente a la chica y pedirle de la manera más atenta que se limitara a instruir conocimientos prácticos si lo que quería era participar en la clase pero la castaña la ignoró olímpicamente haciendo lo que se le dio la gana porque al ser una reina estaba por encima de R y cualquier otro humano en el lugar. Por ello en vez de lidiar con su brusca necedad 71 fue directamente a buscar la criptonita de la engreída muchachita.

    Hawkmon, ¿podrías ayudarme con esto, por favor? — no hubo que decir más, el ave rápidamente tomó el asunto en sus manos y en un dos por tres despachó a una roñosa A hasta dejar el camino libre a R y todo aquel que quisiera cooperar, como la inocente C que con todos sus pesares se las arreglaba para auxiliar a los que se tardaban más en aprender. Todo lo contrario a D y L, ellos dos sólo sabían meter desorden en la clase —. Bien, antes de comenzar, ¿quién me quiere decir que fue lo que vimos ayer?

    Con esa sencilla frase se encendió la participación de los digimon, empezando por Lucemon, el más devoto al aprendizaje en Never Ever Land. Perspicaz como ningún otro, aprendía rápido y realizaba sus ejercicios en disciplinado silencio. Como siempre, R debía dedicarle una hora especialmente a él pues sus conocimientos estaban más avanzados en comparación que el resto, ni si quiera Simon era capaz de seguirle el paso. Esa tarde el ángel terminó la clase sintiéndose orgullosamente satisfecho de conocer las tablas de multiplicar del uno al diez. Tan eufórico estaba que fue a presumir su logro a todos sus demás amigos.

    Ese niño tiene un aura tan linda — pensó en voz alta aprovechando para rascarse la cabeza. El acto la hizo caer en cuenta de que había tenido el cabello sujeto toda la mañana, jamás se había detenido a peinarse. Al tener agenda libre se dispuso a hacerlo no sin antes acudir en búsqueda de 66 y Tinkermon para que la acompañaran a su habitación, de esa manera podía acicalarse mientras platicaba con las chicas.

    Las tres eran femeninas, gustaban del maquillaje, los accesorios y el glamur; 71 en menor medida que las otras dos pero igual lo hacía. Entre las 3 habían acordado realizar ese pequeño ritual de arreglarse, intercambiar ideas, consejos y ofrecerse cumplidos mutuos sobre sus vestuarios. Cien también había sido contemplada en un primer punto pero con el tiempo declinó a la oferta de continuar participando debido a lo tediosamente cotidiano que se le hacía, excusándose desde entonces. 111 tenía prohibido entrar ahí, ya bastante daño hacía en su habitación y del lado de 66, A quedó vetada desde un inicio porque haría que la reunión se concentrara exclusivamente en ella y ni Tinkermon pensaba tolerar tal barbaridad; por último a 34 ni si quiera se lo comentaron. Probablemente sería alérgica hasta al lápiz labial, mejor no tentar al destino ni a su salud exponiéndola al maquillaje orgánico que Tinkermon conseguía.

    Así que por descarte, eran ellas tres y dos digimon que fungían como guardias de la puerta la mayor parte del tiempo.

    ¡Les digo que es difícil! — se quejó 66 con sus dos confidentes —. Tan pronto terminamos de desayunar regresé y estaba todo hecho un desastre. ¡A este paso voy a morir — obviamente estaba exagerando pero las otras dos encontraban su berrinche entendible frente a los descuidos de E.

    Deberías intentar llegar a un acuerdo con ella, como que limpie aquello que ensució. Algo de ese estilo.

    Ojalá fuera tan fácil — gimió y gimió mientras peinaba a Tinkermon quién cuidadosamente retocaba sus mejillas con rubor.

    Por cierto, ¿qué hora es? — 71 y 66 no tenían relojes pero entendieron el contexto de la pregunta.

    Tarde — respondieron sabiendo lo que seguía.

    ¡¿QUÉ ESE TONTO NO PIENSA DESPERTAR?! — el hada entró en cólera. Tomó su lanza que había dejado descansando contra la pared y salió volando rumbo a la habitación de Petermon. Lo levantaría y no sería por las buenas.

    Pobre mujer — murmuraron ambas humanas antes de seguir arreglándose.

    Tal vez algún día las estrellas se alinearían y por una vez en su vida el hermano mayor de todos no sería un completo dormilón irresponsable.
     
    • Me gusta Me gusta x 6
  14. Xx_davex_xX

    Xx_davex_xX Amor?? solo dame una maldita arma y ya.

    Registrado:
    4 Feb 2009
    Mensajes:
    829
    Temas:
    9
    Calificaciones:
    +101
    Cuando juegas con los Baby’s asegúrate de que no te muerdan.



    -Derecha, izquierda, abajo, estocada, salto, voltereta, bloqueo y corte circular- pensaba a la par que realizaba las combinaciones con mi espada, poco a poco mis habilidades se van puliendo, eso me agrada pero lo que no me gusta es… -¿Por qué están mirándome?

    -la hora de la siesta termino, creo que quieren jugar contigo- comento Anubis a la par que yo suspiraba.

    -chicos, no conozco ningún juego ni nada por el estilo, solo sirvo para entrenar- les dije a los bebes digimon, a quienes, les brillaron los ojos al escuchar la palabra entrenamiento.

    -quizás algo de entrenamiento básico les sirva- le oí decir a mi amigo digital, quizás eso sea de ayuda para mantenerlos ocupados.

    -bien chicos, si quieren entrenar síganme- dije mientras empezaba a trotar, solo trotare 5 minutos para que los babys no se cansen de tanto seguirme.


    Así comenzó la rutina de ejercicios de la tarde para los babys, todos me seguían y acataban mis órdenes, claro, a algunos les costaba más que otros el seguirme el paso y Anubis o yo le ayudábamos un poco, cuando dejamos de trotar haciendo algunos ejercicios entre medio empezamos con saltar la cuerda, fue divertido ver como todos daban su mejor esfuerzo para no liarla, claro, era inevitable que varios fallaran pero no se rendían, realmente se veían adorable.


    -Bien chicos es hora de usar su ataque de burbujas- dije con alegría, los pequeños empezaron a saltar muy emocionados, gracias a eso tuve una idea –bien chicos juguemos, usen sus burbujas para crear un remolino, venga que será divertido- les anime a la par que ellos me miraban como interrogándome de cómo se hacía eso –Bien, primero necesito que hayan grupos, veamos… son 20 babys, así que 4 grupos de cinco integrantes- dije mientras e juntaban todos pero al parecer me equivoque ya que eran 21, pero esto me dio otra idea- bien pequeño, tu serás el que nos de la partida - le informe mientras lo ponía en el centro y a su alrededor cinco digimon mas- bien, ahora en esta línea alejada que acabo de marcarse posicionaran los otros cinco, luego aquí los otros y finalmente aquí los restantes, cuando la base este puesta ustedes deberán usar sus burbujas para hacer un remolino, verán que será hermoso- dije mientras los babys me miraban raro.

    -solo son unos bebes, ¿acaso crees que harán todo eso a la primera?- me confronto Labramon a la par que yo le miraba, era cierto que solo son bebes, pero no espero que lo hagan a la primera, si no que se diviertan trabajando en equipo… no como yo que casi siempre me aíslo sin querer.

    -ya verás que lo lograran con práctica, además es para que se diviertan- le respondí mientras le daba la señal a los pequeños para que lanzaran sus burbujas al cielo.


    Primero se vio una pequeña columna salir de los cinco digimon y el digimon del centro, esta era de más o menos dos metros, esos renacuajos eran muy fuertes, luego vinieron los otros que lanzaban sus burbujas al centro haciéndolo más grande y así sucesivamente pero lastimosamente se cansaron rápido y el pilar se deshizo cayendo como una lluvia de burbujas, era muy lindo.


    -para ser el primer intento fue bastante bueno chicos, los felicito, ya verán que con un poco más de esfuerzo lograran hacer un remolino sin problemas- les anime de forma amena a la par que los chibis asentían con una sonrisa o entusiasmo –ahora ya vi su potencial, ahora les explicare como hacer el remolino- comunique a la par que todos se acercaban para ver los garabatos que formaba en la tierra.


    Paso un largo rato, y un par de correcciones y prácticas, para que los bebes pudiesen más menos entender la idea básica, todo era trabajo en equipo y, aun que habían sus diferencias, ellos decidieron seguir adelante por su propia cuenta, en verdad estos chicos serán fuertes en un futuro.

    Los bebes digimon se posicionaron tal como antes, claro, con algunos cambios ya que algunos tenían el rango más corto o largo que otros, así fue como empezamos nuevamente, primero los del centro creando la base, luego los de la segunda fila, ellos lanzaron sus burbujas pero no directo, si no que de lado, cuando se vio que las burbujas empezaban a salir por ese lado el digimon que estaba en esa sección hizo lo mismo pero en dirección contraria, haciendo chocar sus burbujas con las de su compañero para que tomaran la misma dirección y así sucesivamente, cuando llego a la tercera fila ya empezaba a parecer un remolino, en la tercera fila hicieron lo mismo que la segunda fila, pero la cuarta tenía otra función, en vez de lanzar sus burbujas a la parte media o superior del remolino lo lanzaron a la base, para hacer descansar a los del medio quienes miraban todo desde adentro, y así se iban turnando, el remolino se había logrado formar y cuando di la orden de detenerse el remolino siguió solo unos segundos antes de esparcir las burbujas, dando un hermoso espectáculo al lugar, ya que todo el lugar estaba con burbujas bailando de aquí para allá, los digimon bebes miraron el paisaje asombrados y satisfechos, ya que ellos lograron crear todo eso, Labramon me miraba alegre, ya que, al no ser una persona muy fácil de tratar por mi apariencia, no soy capaz de hacer muchas cosas en conjunto, pero ver el esfuerzo de los chicos al hacer este hermoso paisaje me da esperanza de que, algún día, podría estar así con los otros chicos.


    -em… k…- me llamo Anubis a la par que le miraba –algo les pasa a los bebes- me dijo mientras los miraba y claro, como habían entrenado era obvio que el avance se iba a ver.

    -están digi-evolucionando- dije con una sonrisa, realmente me gusta ver ese proceso de metamorfosis, cuando labramon lo experimento por primera vez se asustó mucho pero ahora que yo estoy con ellos los calmare.

    -¿Qué le paso a mi cuerpo?- pregunto un pequeño Koromon asustado -¿y por qué ahora puedo hablar? –casi gritó atemorizado.


    Los demás digimon estaban igual o más espantados que el pobre de Koromon, muchos habían cambiado drásticamente su aspectos y otros no tanto pero aun así estaban preocupados, de pronto todo se voltearon a verme y con enojo se lanzaron sobre mi diciendo que yo era el culpable, tardaron un poco en quitarse de encima ya que me mordían en forma de venganza por lo que les hice, yo decidí aguantar eso, los pobre niños debían estar muy asustado y debían liberar presiones. Para cuando el ataque termino me vi lleno de marcas de mordeduras, espero que desaparezcan pronto.


    -bien chicos, si todos están más tranquilos déjenme explicarles- dije como si de un padre se tratara, me sentía nervioso porque pareciese que les daría “La Charla”, menos mal que no es el caso –lo que paso fue que, al entrenar un poco y hacer uso de sus habilidades lograron generar experiencia, además de que, por error, a veces se golpeaban entre ustedes, pero el caso que es ya llegaron a fase de Baby’s 2, ahora son un poco más fuertes, quizás ahora puedan ir a las clases de R, ella les enseñara cosas muy geniales- les comente con mucho ánimo, claro que fue demasiado obvia mi mala actuación pero para los niños eso pasó desapercibido, no digo que sus clases sean aburridas solo que a mí, en lo particular, no me llaman las matemáticas, claro que aprendí a leer los jeroglifos para casos de emergencia, no tan bien como esperaba pero si lo suficiente para no quedar como ignorante –bueno chicos, el entrenamiento de hoy ya acabo, hicieron muchos avances, ahora volvamos al comedor, de seguro deben tener mucha hambre- les dije mientras los pequeños sentían sus estómagos gruñir por el hambre.


    Todos empezamos a caminar, rebotar en el caso de algunos, hasta el comedor, eso hasta que vi a un pequeño Tokomon, el pobre se había doblado su patita y le costaba caminar, así que lo tome en mis brazos y lo lleve con los demás, claro, cuando lo vieron en esa posición tan beneficiaria para el los demás empezaron a quejarse y, en menos de lo que creen ya estaban todos encima mío, incluso Labramon se colocó en mi hombro y los otros se acomodaron y pegaron a mi cuerpo, debía tener, fácilmente, 30 kilos más en mi cuerpo, agradezco tener buena resistencia física, de lo contrario ya estaría en el suelo.

    El viaje al comedor fue corto pero extenuante, no recordaba que caminar con 30 kilos encima fuera tan agotador. Cuando al fin llegamos al comedor me encontré con que no había ningún alma humana pero si muchos digimon, decidí quedarme a comer con los chicos, el entrenamiento me dejo hambriento, fuimos a buscar algo para comer y nos sentamos a degustar nuestros alimentos, los arboles de carne no dieron mucha cosecha este año pero, al ser menos cantidad, tienen más nutrientes, cosa que ayudara en el crecimiento de los chicos.

    Crecer… tengo miedo de eso, solo un año más y deberé irme, no quiero marcharme, este lugar se hizo mi hogar pero las reglas de Petermon son absolutas, en verdad tengo miedo de estar solo, a pesar de que siempre lo estoy me he acostumbrado a mirar a los otros, una vida sin ellos me volvería loco, no quiero crecer pero es el paso natural de las cosas, no se puede detener ni se puede retrasar, solo ruego que, cuando tenga que irme, los pequeños tengan un buen futuro y sean de ayuda en la aldea, solo deseo… que sean felices.

    ________________________________________________________________________

    Bueno, mi personaje está en el comedor entristecido de su mala fortuna, si alguien quiere ir con él y conocerlo esta es la mejor oportunidad, cualquier cosa estamos al habla y espero no llevemos bien ;), cuídense y paz ^^.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  15. Autor
    Devian Lilith

    Devian Lilith Hariningen

    Registrado:
    19 Jun 2006
    Mensajes:
    798
    Temas:
    8
    Calificaciones:
    +692
    Mister carefree


    Otra hermosa mañana en el digimundo, sin grandes obligaciones ni responsabilidades. Ideal para despertarse tarde de no ser porque su compañero de ocasión amaneció peculiarmente meloso ese día.

    …O al menos eso creyó.


    ¡Ouch! — gritó adolorido cuando un par de afilados colmillos se clavaron en sus vulnerables mejillas obligándolo a reincorporarse de un salto al mismo tiempo que se deshacía de la fuente de sus males. Hex salió volando contra la pared a causa del empujón recibido, dándose un coscorrón que lo dejó aturdido mientras un escurridizo V se encaminaba a encerrarse cual comadreja en el baño.

    Luego de sobarse la herida por un par de segundos y aun con los ojos entrecerrados un somnoliento D buscó con la mirada el sitio dónde su PicoDevimon había terminado.

    ¿Por qué… hiciste eso? — preguntó entre bostezos matutinos. Hex por su parte, hacía lo posible porque sus alas revisaran el chichón recién hecho en su nuca.

    No fui yo. ¡Fue el inadaptado ese! — farfulló molesto señalando con su pata derecha en dirección a la puerta del baño, barrera impenetrable respaldada por el escudo de la casi nula privacidad.

    Eso te pasa por molestarlo. Ahora verás — ignorando su sufrimiento o cualquier clase de lógica mezquina abandonó su hamaca y se lanzó contra el diablillo apresándolo entre sus brazos impidiéndole cualquier clase de escape para posteriormente tallar con su barbilla aquel vulnerable y redondo cuerpo —. ¿Quién es un buen chico, uhm? ¿Quién es un buen chico?

    ¡Suéltame! — forcejeó el digimon sin dar sus alas a torcer —. Y-yo no soy ningún buen chico. ¡Púdrete!

    Aww, pero sabes que me amas — canturreó victorioso, torturando más y más a su prisionero.

    ¡Te serviría en bandeja de plata a Tinkermon por mi propia habitación! — en un inesperado ataque de fuerza Hex logró liberarse. Pero su pequeña riña con el humano estaba lejos de acabar. Sin perder un segundo 69 tomó la almohada de su hamaca y comenzó a perseguir al PicoDevimon por toda la habitación golpeándolo con ésta. Hero, ya bien despierto, admiró el espectáculo desde su cama con mucho entusiasmo, aplaudiendo de lo lindo por lo divertido que se le hacía. V por su parte cargaba con una mueca de cansancio viendo todo mediante el reflejo del espejo. A pesar de estar tan energéticos no estaban desordenando demasiado las cosas así que al menos no todo era tan malo.

    El peli verde se ocupó de lo suyo: su cama, su digimon y su vestimenta de ese día. Después se asomó por el balcón de la habitación para vaciar el tendedero que le correspondía. Tan pronto como su sexto sentido le advirtió de la cercanía del azabache, interceptó rápidamente cualquier intento de contacto corporal usando la ropa limpia ajena como escudo. Hecho esto, desapareció al instante.

    ¿La mucama ya se fue? — preguntó con voz ponzoñosa el virus que descendió sobre el hombro de sus compañeros. Mucama, sirvienta y chacha eran los sobrenombres que utilizaba con 99 cada que éste hacía actividades relacionadas con el hogar.

    Ya te he dicho que no le digas así, aprende a respetar — su digimon hizo oídos sordos e infló el pecho. Tanta arrogancia merecía un castigo y por ello D no se tentó a intentar ahogarlo con sus prendas limpias. Al momento siguiente otra vez se andaban correteando por todo el cuarto, D lanzando las prendas recién recibidas como artillería y Hex esquivando las municiones. En pocos segundos todo el cuarto se volvió un desastre, otra vez.

    De pronto una tropa de pequeños Baby II se hicieron presentes llamando a 69 con pueril entusiasmo desde la puerta dando por finalizada la pelea. Todos ellos buscaban al mayor para que los llevara hasta el comedor no sin antes pasear por los toboganes.

    Give me a minute! — tan rápido como pudo recogió toda la ropa limpia desperdiciada en el cuarto y la amontonó sobre su hamaca, ya más tarde se ocuparía de doblarla —. ¡Listo!

    ¡Yay! — gritaron los pequeñines eufóricos de la emoción.

    D se las arregló para recolectarlos a todos entre sus brazos antes de arrojarse por el tobogán, abrazado a los niños emocionados y llevando incluso a Hex aferrado a sus cabellos. Era tan divertido para todos arrojarse en grupo que repitieron el proceso cinco veces más antes de partir al comedor.

    Good morning, everyone! — brindó un saludo general a todos los presentes, desde los que preparaban el desayuno a aquellos que estaban sentados pacientemente. La mayoría respondió recíprocamente pero hubo uno que se saltó tan aburridas formalidades.

    Buenas, ¿cómo amaneció Manuela? — L, individuo de greñas blancas, piel achocolatada y modales de una cabra no perdió la oportunidad de provocar a su compañero a lo que 69 meramente le respondió dándole un coscorrón en la cabeza.

    Shut up — pero al albino le valió poco el enojo pasajero del peli negro riéndose de lo lindo en su lugar.

    Esa era la rutina característica de ese par de rebeldes desde aquella fatídica noche en que V interrumpió a 69 durante el íntimo acto de hacerse el amor a sí mismo, para colmo haciendo un escándalo que hizo a la mayoría enterarse del asunto al día siguiente. Desde entonces no había día, tarde y noche en que el cazador de cabellos necios no se lo recordara amigablemente.

    Al otro lado de la mesa notó caras familiares con quiénes también compartía anécdotas curiosas.

    Hi, girls — saludó agitando un par de veces su mano derecha en el aire sin buscar mayor acercamiento.

    Buenos días — contestaron las señoritas.

    D recordaba con frescura aquella fatídica mañana en que erróneamente pensó que estaba bien intentar saludar de beso a sus compañeras.

    Fue durante su primera semana en Never Ever Land. Justo como hoy, llegó al comedor con su aire tan despreocupado de siempre aproximándose a sus compañeros humanos que ya estaban reunidos.

    Hola, chicos, ¿cómo les va? — no esperó respuesta alguna y directamente clavó sus labios sobre la mejilla derecha de 71 quién le contestó el detalle con una inesperada bofetada — ¡AUCH! — 69 dio dos pasos hacia atrás masajeando la zona dañada. La atmósfera repentinamente se tornó tensa y lo peor de todo es que R lucía tan confundida como el resto de los espectadores.

    ¡L-lo lamento mucho! ¡No sé qué me pasó! — se excusó la muchacha temblorosa, sorprendida tanto de lo que había hecho como de la forma en que su cuerpo estaba reaccionando. 69 no se lo tomó completamente personal pero sí manifestaba el enojo en su cara.

    Únicamente buscaba ser amable, ¿sabes? — refunfuñó el joven.

    Tal vez invadiste su espacio personal y ella se defendió — saltó a la escena cien con aquella impulsividad suya característica —. A toda acción hay una reacción. Si no la hubieses besado, ella no te habría golpeado — ¿por qué era algo tan difícil de entender para los demás?

    ¡Eso es ridículo, solamente intentaba ser amable! — volverse el malo del cuento realmente le desesperó. No aceptando aquello se propuso demostrar su inocencia al resto de sus compañeros —. Vean, se los demostraré. Sesenta y seis, buenos dí…

    ¡AAAHH! — de todas, tuvo que elegir a la joven con ansiedad por los muchachos quién lo mandó a volar de un empujón antes de que se aproximara a menos de un metro de distancia de ella. 69 no sólo acabó en el suelo, su espalda sacudió una de las mesas sobre la cual pendía un tazón de harina que acabó por bañarlo completamente de blanco.

    Sin orgullo, limpieza o dignidad, recuperó la compostura lo más que pudo.

    ¡Se acabó! No más “señor buena persona” — y desde entonces se limitó a las amables palabras y falta de acciones.

    Excepto por 111, pero a ella prefería simplemente revolverle los cabellos o palmearle la frente. Hablando de la susodicha, ella no aparecía por ningún lado por lo que dedujo seguía dormida. Dado que el desayuno de los mayores aún faltaba un poco por ser preparado se levantó de su lugar y avanzó hasta dónde los bebés ya estaban sentados.

    Muy bien, niños, hora de comer.

    Su facilidad de trato con los infantes era tan envidiable que de puro milagro los digimon ya evolucionados y apegados a un humano habían dejado de arremolinarse alrededor de él como llegaron a hacerlo en un principio. Una combinación de sonrisa carismática, trato amable, manos de tacto suave y confianza contagiosa arrullaba a los bebés en su presencia volviendo dóciles hasta a los más rebeldes, siendo el peor su actual compañero de travesuras y aquel que descansaba sobre su cabeza todavía. Hex pasó de ser un Pagumon celoso y posesivo de las atenciones del peli negro a su amigo inseparable y compañero de cuarto, aunque claro, una vez que tuvo su posición asegurada su relación evolucionó en esa peculiar simbiosis llena de peleas infantiles con modestos apodos.

    Habrán grande, sí eso es. ¡Más grande! Como si fuera a cruzar un tren. Digan “¡A!” — armado con una cuchara en cada mano y dos enormes tazones repletos de comida a su disposición, el humano ponía a prueba su destreza alimentando a tantos digimon bebés como podía, todos con la boca abierta cerrándola inmediatamente después de recibir su ración, masticándola apropiadamente para después volver a pedir más. Una vez que alguno quedaba completamente lleno, un nuevo bebé tomaba su lugar. Ese era el eficiente método de alimentación de 69 que hasta lograba darle de comer Hex en el proceso. Para nada le molestaba posponer su desayuno si con ello todos los pequeñines comían felices.

    Quedando ya todos satisfechos, uno de los Tsunomon comenzó a temblar.

    S-señor 69.

    Call me “D”, es más fácil de recordar. ¿Qué sucede, amiguito?

    T-tengo ganas de ir al baño.

    ¡Oh, tenemos una emergencia! ¡Código rojo, código rojo! — anunció juguetonamente antes de tomar al digimon en brazos —. No te preocupes, ya te llevo — sin embargo, una ola de bebés interrumpió su paso.

    ¡Yo también, yo también! — pedían varios de ellos ser llevados al baño de manera simultánea aunque el peli negro reconocía que no podía con todos.

    Ya va, ya va, pero necesito ayuda. ¡Hey, V! — llamó a su compañero de cuarto a sabiendas que él también se llevaba de maravilla con los niños — ¿Ayúdame a llevarlos al baño, sí? — le preguntó con una sonrisa de oreja a oreja.

    Nunca entendía porque el peli verde se amargaba tan de pronto, porque siempre se le formaba con facilidad esa mueca de amargura en su rostro en momentos así, pero con todo y ello aceptó la petición de 69, solamente por los bebés claro.

    Ya voy… — y así, juntos pero no revueltos, llevaron a esa pila de niños con incontinencia a los diferentes sanitarios disponibles y próximos al comedor.



    [​IMG]


    A diferencia de con V o cualquiera de los otros varones en el equipo, D genuinamente había formado un lazo de amistad con L durante esos dos meses de estancia paradisiaca. No se necesitaba analizar demasiado la forma en que el salvajismo irracional del moreno resultaba altamente compatible con los matices relajados y rebeldes en la personalidad del chico con perforaciones. Juntos formaban un dúo dinámico experto en generar guerras sin cuartel, juegos extremos, bromas pesadas y más. Pero también tenían momentos de amena tranquilidad como el de esa tarde.

    Mientras los bebés dormían su siesta los dos líderes para buscar problemas partieron al lago, su sitio favorito de entretenimiento diurno dónde uno podía nadar a gusto y el otro encontraba nuevas formas de atrapar a esos escurridizos peces digitales, ya fuese con redes o sus lanzas afiladas. En los alrededores inmediatos también reposaban sus digimon. A Liollmon solamente le hacía falta una cama de sol para poder asolearse con el estilo de Beverly Hills, en cambio Hex descansaba resguardado dentro de la copa de un árbol porque su alergia al sol era peor que la de Madame Mim al final de la Espada en la Piedra.

    Momentos así servían para divagar mirando las nubes, relajarse con el sonido del lago, perderse en charlas tontas y chistes bobos.

    ¡Te digo que es justo y necesario!

    O para tener conversaciones profundas sobre temas altamente importantes como parecía ser la ocasión. El de los collares reposando sobre una roca a orillas del lago expresando sus más genuinas preocupaciones en tanto la versión albina de Tarzan se movía inquieto en las aguas sin perder el hilo de la conversación. Nuevamente, D enunció el punto central de su debate.

    La vida aquí sería más sencilla si tan sólo tuviéramos revistas porno — L respondió con una risa burlona.

    ¿Qué? ¿No tienes suficiente imaginación?

    Considerando que tengo cero recuerdos sobre exnovias, supermodelos, conocidas, maestras de la secundaria y crushes de la infancia… sí — respingó sacudiéndose las greñas húmedas con una de sus manos.

    ¿Qué hay de las chicas? — si bien para L la mayoría de ellas estaban locas de pies a cabeza con excepción de la bolita enfermiza de C no podía dar por sentado que alguna se le hiciera fea a su amigazo —. ¿O los chicos? — mismo caso con los hombres.

    Nah. Lo creas o no mi escasa moral me hace sentir vergüenza luego de sobre-sexualizar mentalmente a cualquiera de nuestros compañeros, especialmente al día siguiente cuando tengo que verlos a la cara durante el desayuno. Plus, desde lo de V ese asunto se complicó, ahora todas las chicas me miran como si fuese un degenerado.

    ¿Entonces porque no le pides a V una mano amiga? Je, je — como bien lo esperaba, el peli negro no tardó en tomar represalias hundiéndole la cara en agua un par de segundos —. Vale, vale, era una broma, ja, ja, ja — pero D bien sabía que a partir de ese instante 31 lo jodería con lo mismo por el resto de sus vidas.

    Aunque siendo sinceros una mano extra no me caería nada mal — canturreó travieso —. Tener a alguien para hacer esa clase de cosas sería perfecto.

    ¿Qué clase de cosas? — una voz de lo más inesperada se inmiscuyó en la charla. Tan fuera de lugar que D acabó resbalándose de su sitio yendo directo al agua. Al salir, vio al dueño del aura más pura de todo ese lugar: Lucemon —. Lamento interrumpir, no era mi interior asustarlos.

    ¿Asustarnos?, que va. Casi le provocas un paro cardíaco al degenerado éste pero para mí todo normal — aclaró un despreocupado 31 de vuelta a lo suyo, sumergiéndose en el agua persiguiendo peces.

    No le hagas caso, todo bien — como siempre, D disipó cualquier preocupación en el rubio a quién poco le faltaba azotarse a sí mismo como penitencia por su interrupción. Emergió del lago y volvió a su posición inicial sólo que esta vez abrazó a Lucemon con una mano y con la otra alborotó sus cabellos para después darle un beso en la frente. Realmente adoraba a ese niño —. Ves, no pasa nada. ¿Más tranquilo?

    ¡Sí! — exclamó el risueño niño. Luego sus ojos parpadearon con curiosidad —. Por cierto, de qué estaban hablando.

    Las reacciones no pudieron ser más contrastantes. Por un lado, 69 estaba hecho un semáforo en rojo y por el otro 31 retornaba a la superficie celebrando el botín de pesca en sus manos los cuáles no tardó en acomodar en el pasto para evitar que escaparan.

    P-pues estábamos hablando de… c-cosas de humanos — respuesta equivocada. Las pupilas de Lucemon no hicieron otra cosa que dilatarse de la emoción.

    ¿Cosas de humanos? ¿Cómo cuáles? — el niño se volvió todo oídos frente a un avergonzado adolescente.

    Son… ¿cosas de adultos?

    Pero ustedes me dijeron cuando llegué aquí que no eran adultos sino jóvenes touché.

    No importaba que tan ridícula o astuta fuese la excusa que le diera, la inteligencia prodigiosa del ángel lograba dar con el vacío legal apropiado o refutarlo directamente. Aquello prácticamente se convirtió en un niño pidiéndole a alguien mayor que le dejase hurgar en sus pantalones, más literalmente de lo que debería.

    ¡Por favor, por favor! — imploraba una y otra vez el infante celestial —. ¿Podrías enseñarme por lo menos una vez? ¡Juro que no le diré a nadie, lo prometo!

    No pues de que podría, podría pero… — D tragó saliva. Si bien el discurso con el que soñaba cualquier pedófilo resultaba de lo más tentador su cuestionable moral aun servía como freno de emergencia. Lastimosamente el bufón sonriente detrás suyo y bulto en su ropa interior mojada cubierto por ambas manos no ayudaba.

    Vamos, dude, ya dile que sí — lo “animó” L quién ya había detenido su incursión en el agua para poder deleitarse con semejante escena tan inapropiada. Más tarde podría escandalizar a los demás compartiendo el chisme a la hora de la comida — Querías una mano amiga y el señor escuchó tu plegaria. Envío a uno de sus ángeles para concederte tu deseo.

    SHAT UP! — el de alas negras se negaba a reconocer aquello como obra de algún santo; sin embargo, si buscó el apoyo del moreno para salir de esa apartándose unos cuántos metros para hablarle en voz baja — C’mon, pal. Ayúdame con esto. Ya le dije que no mil maneras y sigue de ofrecido. ¿Cómo me lo quitó de encima?

    Dímelo tú, eres el experto en repeler chicas y chicos — le soltó en la cara con justas razones. No todos sus conocidos apreciaban los ligeros roces de manos y semi-abrazos que el peli negro repartía a diestra y siniestra, más de uno respondía con arrebatos agresivos a ellos —. Sólo cálmate un segundo y piensa. ¿Qué te detiene? Ese niño es tan inocente que podría terminar en una página para adultos y creer que se trata de un curso de anatomía — por ese lado, el achocolatado tenía razón. En todo caso, 69 continuaba nervioso.

    Veamos por principio de cuentas sería corrupción de menores — dijo.

    ¿Bajo las leyes de que pueblo? — refutó el otro no más porque sí.

    Las leyes de… oie zi — aquello salió como si acabase de ver un meme de lo más zukulemtho en su muro de Facebook aunque al instante cambió su estado de ánimo por uno más indeterminado — ¡Maldición! Me odio a mí mismo por si quiera estarlo considerando.

    L sabía que a este pasó el pobre dude se volvería loco sino hacía algo para sacarlo del embrollo.

    Ok, ya me divertí.

    ¿Me vas a ayudar? — con una sonrisa confiada D podía asegurar que así sería.

    Just watch me, bruh — acto seguido avanzó sin prisas hasta el alma libre de pecado encarándolo con aire de instructor de educación física —. Está bien, Lucemon. Te diremos — no más de escuchar esa frase los ojos azules brillaron como diamantes, como si estuviesen a punto de bajarle la luna y las estrellas… lo cuál era gracioso porque D bien podría haberle hecho ver estrellas (?) —. Pero en el momento que lo hagamos, te convertirás en un hombre. ¿Eres un HOMBRE o un niño, Lucemon?

    ¡Yo soy…! — pausó por un momento procesando la instrucción — Espera, yo… — y enmudeció.

    El choco encontró su código de autodestrucción.

    ¿Soy un hombre o un niño? — cual si hubiese caído en una espiral de crisis existencial sin retorno el digimon comenzó a mecerse sobre su sitio analizando una y otra vez su duda existencial, tanto internamente como en voz baja, repitiendo la pregunta entre susurros. Finalmente llegó un punto en el que se levantó y marchó por dónde vino, atorado todavía en aquella fuerte disyuntiva.

    Que mal, ya estaba esperando que dijera que era un hombre para pintarle un bigote con algas — compartió su desdicha el rey de la selva/pradera.

    Ja, eso habría sido divertido.

    La integridad de D y Lucemon estaba a salvo... por ahora.
     
    • Me gusta Me gusta x 6
  16. Nick Whitefang

    Nick Whitefang Stolz

    Registrado:
    16 Dic 2007
    Mensajes:
    1,140
    Temas:
    12
    Calificaciones:
    +273

    • 122 | S
      [​IMG]



      84 | N
      [​IMG]

    • [​IMG]
      S - 122

      [ Femenino / 18 Años ]



      Físico: Mujer de 1.86 metros de estatura, de contextura delgada y dueña de una esbelta y curvilínea figura. Disfruta de un busto moderado, caderas amplias y, lo más llamativo, largas piernas bien torneadas, típicas para una mujer de su porte. Cuenta con una larga cabellera lacia color azabache y que se extiende hasta su cintura y cuyos mechones a los costados de su cabeza tiene teñidos de rojo, ojos rasgados de profundo color rubí con mirada penetrante, filosa y seductora, tez blanquecina sin imperfecciones, labios finos pero boca grande, y nariz pequeña.

      Su forma de vestir es provocativa, prefiriendo ropas ajustadas que hagan resaltar sus atributos o que los expongan, y casi siempre tiene su estómago y abdomen al descubierto. Normalmente se la puede ver vistiendo camisetas sin mangas, tops y calzas, aunque no le hace asco a los jeans. También gusta de usar guantes y botas.

      Personalidad: Esta mujer es una verdadera femme fatale. De carácter duro, abrasivo, fogoso y arrollador, marca su propio camino en la vida, donde los demás deben acomodarse a lo que ella hace. Conflictiva y de temperamento corto, no es extraño encontrarla discutiendo hasta por estupideces con tal de quedarse con la última palabra, y debido a esto no es difícil hacerla enojar. Una persona que no le importa lo que el resto piense de ella, simplemente hace de las suyas. De más está decir, es una persona bastante independiente y orgullosa, por lo que es raro verla pedir ayuda. Posee confianza en demasía, y no teme encarar a la gente, imponerse a los demás y tomar la iniciativa. "Si hay algo que quiero, lo obtengo".

      Su humor es errático. De estar en malos ánimos llega a ser especialmente fría, dura e insensible. Son los días donde su temperamento corto se vuelve aún más corto y con egocentrismo notorio, creyéndose el centro del universo, y en su testarudez de querer ser la luz más brillante es capaz de discutirte hasta el color del cielo. Si llega a admitir que estaba equivocada, siéntete con suerte. Puede llegar a ser una verdadera serpiente, con tendencias a causar dramas, caos y discordia, mientras se hace a un costado y espera ver el mundo arder. Sin embargo, cabe destacar que no es caprichosa, simplemente es muy testaruda.

      A pesar de todo esto, también tiene sus días donde se la puede encontrar de buenos humores. Baja las animosidades y las maldades al mínimo, y si bien todavía se la puede ver haciendo travesuras, ya no tiene la intención de lastimar. Actuará como buena samaritana y se encargará hasta de cosas que no se le habían encargado por mero gusto, para mantenerse activa. Si bien hace las cosas a su manera, es diligente y se encargará de verlas hasta su final. Por estos motivos, no es una persona irrazonable, solamente es difícil de lidiar con ella.

      [​IMG]
      Tiene dominado el arte de la seducción, y no dudará en usarlo. No tiene miedo en explotar el cuerpo dotado que posee. Le encanta endulzar a la gente por medio de ello, y hasta manipula a la gente si puede haya algo de lo que pueda sacar provecho. Con ella suele abundar el contacto físico, y el género de la persona que lo recibe le importa poco. Por eso, si se acerca a alguien de forma muy cariñosa, o quiere algo, o busca reírse a expensas de otro.

      Extrañamente, los únicos exentos de esta irregular personalidad de ella son los digimons bebés. Serán de las pocas veces donde la verás derretirse de ternura y ser una buena persona genuina. También aplica para su digimon compañero, Skye. Si buscas cualquier chance de caer en su lado bueno, éste sería un momento oportuno. Son de los pocos momentos donde demuestra que no es completamente desalmada.

      En pocas palabras, es como una serpiente. Hay que saber hacerla bailar, o te morderá.

      ✔ Gustos:
      -El cuidado de su apariencia.
      -Mostrarse y que la miren.
      -Caminar y dar paseos.
      -Nadar.
      -Música.
      -Los digimon bebés.
      -Los desafíos.
      -Los chismes, tanto escucharlos como contarlos.

      ✘ Disgustos:
      -Que le lleven la contra.
      -Admitir que se equivocó.
      -Que no le presten atención.
      -La gente aburrida.
      -Las noches aburridas.
      -Que molesten a los digimon bebés.

      [​IMG]
      Fortalezas:
      -Agilidad. Si bien no es una persona extremadamente atlética, su buena condición física y largas piernas le permiten cubrir grandes distancias.
      -Instinto. Es muy perceptiva con lo que sucede a su alrededor, por lo que confía bastante en su intuición. Si siente peligro, no dudará en tomar acciones al respecto. Hasta es capaz de sentir si hay alguien cerca, cosa que ha acertado varias veces.
      -Perseverancia. Para bien o para mal, se quedará a llevar las cosas hasta su desenlace. Por eso es muy aplicada para las cosas que hace.

      Debilidades:
      -Testarudez. Puede llegar a ser muy obtusa en los peores de los ánimos, por lo que llegar a razonar con ella puede convertirse en una tarea ardua.
      -Temperamento. No hace falta demasiado para sacarla de sus casillas y tenerla escupiendo fuego.
      -Exceso de Confianza. La desbordante cantidad de confianza que posee la ha hecho ponerse en más de una situación riesgosa.

      Extras:
      -Es común verla jugar con su pelo.
      -Extrañamente, la gente con la que mejor se lleva son aquellos que son tan problemáticos como lo es ella. Como consecuencia, también es la gente con la que discute más seguido.
      -Sabe cocinar decentemente bien. El problema es que las veces que cocina por gusto son muy raras.
      -Es de abusar del vocabulario vulgar. Cuando todo falla, insultar sirve para liberar tensiones (?).










      [​IMG]
      Skye


      [ Salamon ]
      Personalidad: Para bien o para mal, este ejemplar de Salamon heredó el mismo carácter confianzudo y desafiante que la humana que acompaña.

      Ella es el mayor confidente de S -porque su humana confía más en un digimon que en resto de los humanos-. Si 122 tiene algo entre manos, algún plan o travesura que quiera llevar a cabo, Skye será cómplice, o por lo menos sabrá qué es lo que la azabache estará tramando. Lo bueno es que ella es notoriamente mas agradable que la humana, por lo que entablar una conversación con ella es mucho mas fácil.

      Debido a lo común que es ver a la humana hacer llover cariños, abrazos y todo tipo de amor sobre ella, y que es muy raro verlas separadas, uno pensaría que S no puede andar sin Skye. En realidad, es todo lo contrario. Skye le tiene mucho aprecio y respeto a S, y la sigue fielmente a donde sea que vaya. Mucha de la osadía y confianza que tiene se ven cuando andan juntas, y cuando no lo están se vuelve mas mansa y serena. Estar demasiado tiempo sin ella la hace preocupar y se la nota más asustadiza.

      Extras:
      -Como si fuera poco, tiene buen oído, lo cual la hace muy perceptiva de sus alrededores. Si S tenía ojos en la espalda figurativamente, ahora los tiene literalmente.
      -Incluso con todo el aprecio mutuo, no pueden evitar chocar cabezas de vez en cuando. Aunque esto sucede con muchísima menos frecuencia que con el resto.
      -La razón por la cual Skye le tiene tanto afecto a 122 es porque la humana protegió a un grupo de bebés digimon -del cual ella era parte- de ser atacados por un Yanmamon, sin temor a interponerse entre el grupo de bebés y el agresor. La osadía y agallas de S fueron lo que la inspiraron, y busca ser como ella.


    • [​IMG]
      N - 84


      [ Masculino / 18 Años ]


      Físico: Hombre de 1.83 de estatura, de contextura ancha pero levemente trabajada, y tez clara. Porta una muy desordenada cabellera color café, como si fueran rastas, que le llega a los hombros. Posee ojos de color marrón claro, casi amarillentos, facciones firmes, cejas grandes, y un poco de barba que le crece por toda la línea del mentón y la mandíbula.

      Su forma de vestir es muy simple, al no preferir alguna vestimenta en especial, pero gusta de utilizar ropa holgada, generalmente camisas y pantalones simples. Lo que acostumbra a usar son sandalias y una chaqueta negra que no siempre la lleva puesta, sino que cuelga de sus hombros.


      Personalidad:
      Una simple vista a su apariencia y pensarías que es un hombre completamente dejado y desalineado. Un hippie, si se quiere. No estarías completamente equivocado. N es una persona muy relajada y serena, de las que van donde el viento los lleva. Un hombre simple, con su sonrisa radiante, eterno optimismo, y una filosofía de "vive y deja morir" y que las cosas sigan su curso natural. Abierto a todo tipo de relaciones sociales, es una persona amena para tratar y charlar, siendo buen oyente así como buen expositor, teniendo una forma muy locuaz de expresarse. Prácticamente es amigo de toda cosa viviente, o por lo menos trata de quedar en buenos términos.

      Sin embargo, si hay una cosa que su apariencia y actitud parecieran desmentir, es la existencia de un hombre pensante. Y es aquí donde todos se equivocan. 84 posee una mente brillante y un intelecto fugaz, que deja anonadado a casi cualquiera con sus rápidas y bien fundadas deducciones. Esta misma rapidez le permite armar planes y esquemas en poco tiempo. Esto, combinado con su relajada actitud, le permiten mantener la calma y la cordura en situaciones donde la mayoría la pierde, siendo un perfecto estratega. También se le puede destacar la capacidad de retener información que posee. Cualidades extrañas para alguien con habilidad social promedio y capacidad de liderazgo casi nula.

      Lo que es más sorprendente aún, es la forma en que ese cerebro funciona. 84 no es un intelectual por leer muchos libros o saber sobre distintos temas. No, esta gran mente funciona sobre dos principios: el primero es el don de la curiosidad y el cuestionamiento, siempre buscando el "porqué" las cosas son como son. Eso, en cambio, lo lleva a experimentar, y a base de los resultados adquiere información. Esto también lo aplica con las personas que lo rodean, siendo capaz de leer actitudes y emociones con relativa eficacia.
      El segundo principio va de la mano con la formulación de preguntas, es la capacidad de "pensar fuera de la caja". Si una respuesta directa no es evidente, buscará la solución por otra vía. Si "¿quién lo hizo?" no es suficiente, cuestionará "¿qué necesidad hubo de hacerlo?". Las cosas rara vez son lo que aparentan, no todo es blanco y negro, existen grises que él está dispuesto a resolver y por eso es que la sorprendente habilidad de raciocinio de este hombre es un arma poderosa.

      A pesar de todo esto, su carácter no es tan perfecto como quisiera. Teniendo tanta inteligencia a su disposición, que se le encuentre una falla a su lógica, que falte o no se considere una variable, o que quede algún tipo de incertidumbre suelen alterarlo. Además, puede ser gruñón, pero solo ocurre cuando está enojado, cosa que no es fácil de lograr.

      [​IMG]
      ✔ Gustos:

      -Planear esquemas y estrategias.
      -Leer.
      -Pensar y reflexionar.
      -Cualquier cosa que requiera el uso de inteligencia y memoria.
      -Contemplar el mundo y la existencia.
      -Comer.
      -Dormir.
      -Deambular sin rumbo preciso.

      ✘ Disgustos:
      -El frío.
      -La incertidumbre.
      -Que no le dejen terminar sus explicaciones.
      -Madrugar.
      -Que "descarrilen su tren de pensamiento".

      Fortalezas:
      -Inteligencia. Su rápido razonamiento le viene bien para la resolución de problemas, normalmente actuando como mediador o voz de la razón en conflictos.
      -Estrategia. También gracias a su rapidez de pensamiento, es capaz de armar todo tipo de planes y estrategias, tanto para organizar un esquema de trabajo como idear un plan de batalla.
      -Zona de Calma. Teniendo una carácter relajado, puede mantener la cabeza en frío y no dejarse llevar en situaciones donde la mayoría no mantendría la calma y reaccionaría por impulso.

      Debilidades:
      -Lógica perfecta. Como sus deducciones son correctas la gran mayoría del tiempo, encontrar un agujero en ellos es suficiente para dejarlo estupefacto.
      -Rendimiento Físico. Su resistencia no es la mejor, a pesar que salga a ejercitarse de vez en cuando para no terminar siendo una papa de sillón.
      -Comida Agridulce. Es una de las pocas comidas que no puede manejar.

      Extras:
      -Desgraciadamente, su gran talento para la organización no se traduce en el orden de sus cosas.
      -Habla fuerte y ríe mucho.
      -Tiende a chasquear sus dedos cuando descubre algo por medio de sus razonamientos o llega a una conclusión.
      -No tiene miedo a tomar riesgos si es por el bien de experimentar, aprender algo nuevo, o saciar su curiosidad.
      -Ya de por sí detesta madrugar. Si lo despiertan antes de lo necesario, lanzará miradas de infinito desprecio y amenazas de asesinato a todo aquél que intente hacerlo/lo haya hecho. En pocas palabras, no lo hagan, se pone gruñón.



      [​IMG]

      Volt


      [ Veemon ]
      Personalidad: En lo que sería una fantástica ironía, este ejemplar de Veemon es todo lo opuesto que el humano al que acompaña. Impulsivo, irracional, temperamental y hasta arrogante. Para la calma de N, está la agresiva tormenta de Volt. Se rige por la filosofía de "actúa primero, pregunta después", si las decisiones recayeran en él, por lo que puede enojarse con el humano a cada rato. Sin embargo, siempre que él se pase de la raya, allí estará 84 para hacerlo entrar en razón. A pesar su revoltoso carácter, ambos se llevan bastante bien.

      La razón por la cual un ser tan vehemente terminó con un acompañante tan sereno es porque N le enseñó que no todo se resuelve ejerciendo violencia, y que los impulsos nublan el pensamiento. Este Veemon solía ser mas problemático que el resto de los digimon en su etapas iniciales, pero con la ayuda del humano, pudo ver sus errores y reformarse.

      Extras:
      -Es tan comilón como el humano.
      -No se confíen por su tamaño, posee bastante fuerza para un digimon de su nivel, gracias al cual puede dar golpes con fuerza y cargar cosas que otros no podrían.

     
    • Me gusta Me gusta x 6
    Última edición: 20 Nov 2016
  17. Kirari

    Kirari El Destino del Milagro ♡

    Registrado:
    11 Jul 2009
    Mensajes:
    1,678
    Temas:
    31
    Calificaciones:
    +341
    Decir que Cien era una persona normal estaba fuera de todo criterio humano y su sueño era quizá el rasgo más grande; a su izquierda y acaparando un buen espacio de la cama, estaba un escandaloso digimon roncando como si su vida dependiera de ello, razón principal por lo que agradecía gozar de un muy denso sueño o dormir le sería totalmente imposible. Al despertar verificó que su compañera ya no estaba y no tardó en deducir que a) era muy temprano o b) era muy tarde. Hizo lo que mejor sabía hacer en esas situaciones y era levantarse y correr al otro extremo de la habitación donde corrió el trozo de madera que fungía como cortina, suspiró cuando verificó que aún era temprano y paseó su mano por sus cabellos bostezando en el proceso y avanzando de nuevo a la cama.

    Es tarde. ― Recriminó Phascomon en un bostezo.

    En realidad es bastante temprano. ― Sonrió la humana oteando a su alrededor. La cama de R estaba en perfectas condiciones, en realidad la mitad de su habitación siempre lo estaba a esa hora de la mañana.

    Creo que no me entendiste. ― Señaló el trozo de papel que tenía marcados en tinta roja algunos detalles enlistados, algunos más ridículos que otros. Cien demoró en comprender que, efectivamente, era tarde para ella―. Date prisa, humana. ― Completó su sentencia.

    Se puso de pie en un hábil brinco y Phascomon levitó permitiendo que H arreglara la mitad de la habitación que le correspondía. Tan pronto culminó huyó de la habitación despidiéndose del perezoso ser digital con una pequeña mochila a su espalda, si tenía suerte podría llegar antes de que 112 terminara de preparar el desayuno que, si no se equivocaba, era su turno de elaborarlo.

    Si había algo que Cien admirara más que el monstruillo era la visión que le otorgaba Never Land en la mañana. Inhaló el aire rellenando cada rincón de sus pulmones y sonrió complacida. Si bien Petermon tenía límites para andar vagando por ahí, Cien sabía mejor que nadie que las reglas estaban hechas para romperse con actos ingeniosos y levantarse antes que él buen digimon había sido su maniobra aquella mañana.

    Por no hacer mención de la inofensiva plantita del sueño que colocó una noche antes a hurtadillas en la bebida chocolatada de Petermon, pero el fin justificaba sus pacíficos medios.

    Los árboles que estaban un poco más lejos de sus alrededores eran igual de grandes que aquellos donde sus habitaciones estaban hechas, cualquiera se perdería con facilidad pero al menos H tenía la habilidad de recordar los caminos. Observó con admiración el árbol frutal y enfocó en lo alto que las frutas estaban en su punto para ser cortadas; sin embargo la distancia entre las frutas y el suelo era suficiente para tomarle varias horas. Podría optar por irse y esperar a que cayeran por obra de la gravedad, pero sabía lo complicado que era obtener los frutos favoritos de Phascomon considerado que estaba fuera de sus límites, oportunidades como esa no las tendría dos veces en la vida.

    Afirmó la mochila a su espalda y prosiguió a escalar el gran árbol esperando no resbalarse en el transcurso, se apremió cuando finalmente alcanzó las frutas mezcolanza de una manzana y alguna granada radioactiva, pero cantar victoria antes de tiempo quizá había sido su principal error.

    Su pie derecho falseó y no tardó en caer directo a un gran arbusto. El dolor que le siguió torturó su delgado cuerpo y se quejó en voz alta, si bien no maldiciendo si regañándose por su extrema torpeza. Permaneció unos minutos ahí sin moverse y solo esperando a que el dolor disminuyera que fue ciertamente rápido pues su felicidad de tener la frutas en sus manos era mayor al dolor que recorría su cuerpo. Tras incorporarse guardó los frutos en su mochila y verificó en un rápido chequeó que aún tuviera unidas todas sus extremidades omitiendo claro, los rasguños.

    Ahora el problema era en regresar sin ser descubierta en el proceso.

    [ . . . ]

    El cuello le dolía y, por una razón que conocía mejor que nada, sentía que su espalda se quebraría en el primer segundo. Se sentó con algo de complicación y observó que su compañero se había marchado. Tanto él como Ciento doce se encargaban de elaborar los alimentos a lo largo del día y agradeció mentalmente que justo ese día le correspondiera a él la particular labor siendo que el insomnio al que se atuvo una noche anterior había sido más largo que antes.

    Strabimon no había parado de susurrar cosas durante toda la noche y, cuando por fin el digimon se había dormido su cerebro estaba lo suficientemente activo como para dejarlo descansar. Se alistó, arregló lo que le correspondía en la habitación y salió del lugar acariciando su cuello, observó a su alrededor buscando al culpable de su dolor pero tuvo la desdicha de no lograr verlo por ningún lado; sin embargo tenía una corazonada.

    Al girar la esquina que correspondía a la entrada de la cocina descubrió que efectivamente tenía razón. Strabimon observó al humano y le sonrió.

    Buena alba, Z. ¿Gozaste tu sueño? ― Cuestionó el digimon. Z pareció desconcertarse por un momento y le bastó deslizar la mirada a la espalda del digimon donde una rubia en cuclillas ocultaba bastante mal su presencia.

    ¿Cien? ― Preguntó el rubio. La chica mostró el rostro de mala gana con algunas ramas y plantas atoradas a lo largo de su cabello.

    ¡Buen día, Cincuenta y ocho! ― Saludó velozmente―. ¿Ciento doce ya está en la cocina?

    Se despertó antes así que supongo que ya está ahí. ― Respondió observando en la dirección mencionada. La rubia sacudió sus cabellos con agilidad y le agradeció para desaparecer de su presencia. Volteó a ver al digimon quien despidió con amabilidad a la chica―. Debes dejar de cubrir sus cosas, Strabimon. ― Admitió el humano―. O terminará arrastrándote en su remolino.

    Parecía tener inconvenientes, solo me apetecía ayudarla en arribar a la cocina sin ser descubierta.

    Cincuenta y ocho paseó su mano por su cabeza y suspiró. Quizá Strabimon ya había sido arrastrado por el remolino.


    [ . . . ]

    En la cocina el duelo de miradas que había comenzado entre Ciento doce y Cien era visto en silencio por Bakumon, según el digimon había entendido la rubia llegó a solicitar la ayuda de su particular humano para preparar un postre especial en petición de Phascomon, uno que por cierto era preparado con unos frutos difíciles de conseguir. Ciento doce suspiró y tomó el utensilio de cocina con el que estaba preparando los filetes en ese momento.

    Me niego. ― Respondió a la petición con una sonrisa volviendo de inmediato a su labor.

    ¿Por qué? ¡No te tomará muchos minutos! ― Exclamó, sin embargo Ciento doce estaba muy lejos de dar su brazo a su torcer―. Está bien, no te necesito, le pediré ayuda a Cincuenta y ocho.

    No deberías molestarle, trabaja más tarde y ha dormido poco estos días, además, es mi turno en la cocina.

    Cien frunció los labios y se acercó a los utensilios con una aparente sonrisa victoriosa.

    En ese caso lo haré por mi propia cuenta.

    No hay espacio. Lucemon, Bakumon y yo estamos ocupados, tendrás que decirle a la bestia esa que espere como los demás al desayuno. ― Respondió tomando a la chica por los hombros y movilizándola hasta la salida de su preciada cocina.

    ¡Emperor no es ninguna bestia! ― Rebatió mostrando resistencia. Nula considerando que Ciento doce era más alto que ella.

    ¿Por qué le llamas así? No dejes que te manipule, no te valora, acepta el consejo de un amigo. ― Comentó con tranquilidad. Sabía lo colérica que podía ser Cien cuando el manipulador digimon estaba de por medio.

    Algo dentro suyo se revolvió, ¿por qué no eran capaces de notar que no todo era lo que parecía? Cien avanzó un par de pasos lejos de Ciento doce y apuntó el cielo.

    Escucha claramente mis palabras, Ciento doce. Haré caer sobre ti un torbellino de desdichas en el nombre del Gran Emperor. ― Sonrió y descendió su dedo hasta el chico, formando un arma con sus dedos―. ¡Bang!

    Ciento doce observó la escena en silencio por unos segundos hasta que una risa escapó de sus labios. Retiró la atención de la chica y volvió a poner atención en su labor de cocinero.

    ¿Si sabes que paso tiempo con Ciento once no? ¿Qué desgracia más que esa podría caerme?

    Oh, te sorprendería. ― Canturreó huyendo por el pasillo.

    ¿Entonces no querrás nada para el animal ese? ― Gritó escuchando los pasos de la rubia en la madera del comedor.

    Cien se detuvo por un segundo. Acceder sería la solución a su problemática actual, pero su orgullo le negaba por cualquier medio el volver.

    ¡Desdichas, dije! ― Exclamó sin regresar.

    Cincuenta y ocho, quien fue la pobre alma que se cruzó con el demonio recién despertado en su primera fase de aparición, escuchó a Cien murmurar cosas inexplicables en el momento en el que cruzó a su lado, el rubio por su parte optó, por su propio bien, el ignorarlo y avanzó hasta la cocina saludando a su compañero de habitación quien parecía muy adentrado en su labor.

    ¿Pasó algo entre tú y Cien?

    El chico negó.

    Anastasia simplemente estaba demasiado centrada en complacer al monstruo ese.

    Cincuenta y ocho no evitó soltar una carcajada, por la razón que estaba detrás de ese sobrenombre en particular y del cual quizá solo sabían aquel par de compañeros de cuarto.

    Cuando sepa que la nombras así posiblemente te devore vivo. ― Comentó con una sonrisa.

    ¡Al fin luego de siglos! Intro colgada~ ♡
     
    • Me gusta Me gusta x 5
    Última edición: 20 Nov 2016
  18. Judas

    Judas The busy and stressed guy. Moderador

    Registrado:
    25 Abr 2013
    Mensajes:
    1,404
    Temas:
    94
    Calificaciones:
    +1,742
    66 "J" POV:


    ~ Theme ~
    Sesenta y seis, oye

    Una voz en un susurro insistía en llamar a la muchacha, la de cabellos rosados que yacía acostada en la cama abrazando a su almohada. Antes había sido su digimon el que tomara ese lugar pero en cuanto este se escapó de algún modo tuvo que conformarse con la almohada. Empezó a abrir poco a poco los ojos hasta que su imagen se topó con la figura pequeña de Sweety el cual señaló con el pulgar detrás de él, aun estando un poco adormilaba recordaba a lo que se refería.

    Ah, es cierto –dejó salir de sus labios y se sentó sobre la cama, siendo cuidadosa incluso de no bostezar y en completo silencio se levantó y fue al cuarto de baño, siempre con Sweety esperando fuera d la cabaña a que estuviese lista, cosa que solía tomar algo de tiempo.

    ¿De qué se trataba todo eso? Fácil, de no despertar a 111 para no tener que lidiar con sus desastres y extrañas actitudes desde temprano, a menudo tenían que madrugar pero valía la pena si querían empezar bien el día, y sobre todo porque 66 con su rutina de peinado y maquillaje, aunque fuese ligero, se tomaba su tiempo.

    Cuando salió, se alegró de que Impmon no se diera cuenta, cosa que aprovechó para levantarlo en brazos y abrazarlo.

    ¡Buenos días, Sweety! –le decía en tono cariñoso logrando que el digimon intentara escaparse de la muestra de afecto pero ya no tenía caso, tuvo que dejarse mientras que su cara blanca progresivamente se teñía un poco de rosado.

    Buenos días…-se tuvo que limitar a decir el digimon algo frustrado al no haber podido evitar semejantes tratos desde un principio, se sentía avergonzado pero ¿Qué podía hacer? A estas alturas intentar quitar la costumbre de la fémina era imposible.

    Se dejó cargar hasta que se deslizaron por el tobogán y solo una vez abajo aprovechó a saltar en cuanto J abrió los brazos, ahora si podía caminar por su cuenta.

    ¡A trabajar! ~ -se dijo la muchacha empezando a trotar en dirección a la cosecha, seguramente ya había crecido lo suficiente para darle buenos resultados para esa mañana, era fascinante como crecía todo tan rápido allí.


    "Para vivir en un sitio algo peculiar como es Never Ever Land no estás tan mal, Petermon es hasta gracioso y Tinkermon es una gran amiga con la que cada tanto tengo el gusto de pasar el tiempo ¡Ah! Y eso sin mencionar a 71, ella tiene el pack completo, linda e inteligente, siempre junto a Simon que es tan bonito como Sweety."

    Le gustaba pensar para sus adentros, era como tener una especie de bitácora o un diario que llenaba con notas mentales pues claro, no iba a arriesgarse a tener uno físico, no con tanto extraño suelto por ahí y menos con 111 como compañera de habitación pero no podía decir que no lo consideró, así que se animaba con repasos mentales de ese tipo.

    Tal como pensó 71 ya se le había adelantado a la tarea y era todo un gusto ayudarla mientras sostenían alguna que otra charla casual pero como de costumbre, siempre había algo que pinchaba su globo de alegría así que tuvo que distraer a R en un intento un poco vano de que no se cruzara demasiado con…

    99 –dijo con amargura a la vez que el chico llegó donde ellas.


    "Ese 99, no se cree muy guay con sus intenciones de ser un superhéroe y haciéndose el macho ayudando a 71 siempre que necesita ayuda, pero para eso estamos Simon y yo ¡Por supuesto! En todo caso 71 no necesita a 99, pero siempre está metiendo sus narices por ahí, ugh, como lo detesto…sobre todo porque…"

    Y yo lamento no ser 69…no ¿Sabes qué? No lo lamento, me alegro de no serlo


    "¡Ahí está de nuevo despreciando a 69! ¡¿Cómo se atreve?! Se cree mejor solo porque puede dormir con él en el mismo cuarto ¿Por qué tenía que tocarle esa suerte a alguien tan aburrido y amargado como 99?"

    Hazlo, quiero ver como intentas decirle dos palabras sin terminar tirándolo al lago, al lodo, o aunque sea conectas silabas con esa lengua tan torpe.


    "¡Para tu información si le hablé una vez! ¡Lo saludé!...Si…eso salió bien…creo ¡¿Qué rayos?! ¡No puedo decir eso!"

    Para finales 71 regresó y los encontró a ambos, fingiendo que nada ocurría como de costumbre, al menos hasta que V se retiró. Tuvo que resignarse cuando R dijo que era un chico “lindo y trabajador” pues no iba a cuestionarla, sabía que le caía bien el chico, es solo que simplemente no podía dejar salir al cabello de medusa viva tan fácilmente con la suya. Tendría que pasar por sus doce tareas al mejor estilo griego antes de que le permitiera siquiera estar en buenos e íntimos términos con 71.


    Cuando terminó con su tarea en la cosecha ayudó a 71 a llevar todos los víveres a la cocina, donde lavó sus manos y deshizo su rodete en parte para dejar caer aquella cascada de cabellos rosados nuevamente sobre su espalda. Ya pronto estarían todos reunidos para el desayuno.

    Para comer se sentó con las chicas como era su costumbre, ya de mejor humor estando rodeada de todas ellas a excepción de…

    A, disculpa ¿Ibas a sentarte aquí?

    Ya había caminado con su bandeja vacía hacia la mesa y estaba a punto de tomar su lugar en una de las sillas cuando aquella mujer de largos cabellos negros repentinamente tomó su puesto ¿En verdad no se había dado cuenta? No, lo dudaba, hacer maldades sin notarlo no era el estilo de 122.


    "¡Víbora!"


    No ~ –a pesar de lo que había pensado, 66 solo se limitó a sonreír y tener que sentarse junto a ella, separada de 71 y 100.

    Mientras que ella se resignó a hacerse a un lado, Sweety no ocultó su mirada poco amable a la fémina de ojos escarlata, aunque esos dos ya debían de estar acostumbrados de alguna forma. Skye también pareció notarlo pero ambos digimon no se dijeron una sola palabra, Sweety se limitó a sentarse junto a su compañera humana que ya intentaba subirse el ánimo desgustando algo de lo que había escogido.

    Hi, girls

    Sweety nuevamente tuvo que acostumbrarse a ver como los ojos de 66 mostraban ese brillo de niñita emocionada tan pronto 69 entró al comedor, y como inmediatamente se desilusionaba y realizaba un headesk al solo poder responder un simple “Buenos días” sin poder conectar ningún tipo de conversación entre ellos. Muy a diferencia de 122 a la cual ya podía imaginar moviendo su cabello con una de sus manos y hasta quizás guiñando el ojo.


    "¿Por qué tengo tanta mala suerte? ¿Qué fue lo que hice para ser tan cobarde? Alguien dígamelo"

    La comida está lista –anunció 112 de buen humor, llevando algo de la comida a cada quien, colocando los platos con el desayuno acostumbrado de cada uno delante de ellos, el de cabellos azulados ya hasta se sabía el menú de la gran mayoría incluyendo a 66.


    "No tengo nada personal contra 112, la verdad es que puede ser simpático aunque Sweety me aconsejó que no me fiara demasiado de él, tal vez ambos tuvieron algún tipo de interacción antes y desde entonces mi Sweety no confía en él"

    Le dedicó una sonrisa al varón en cuanto le dejó su plato y agradeció en voz baja antes de empezar a comer pues no quería ser descortés. Mientras llevaba algo de comida a su boca se dedicó a ver a los demás, haciendo un ligero repaso de quienes se encontraban allí.


    "Cien es una chica simpática pero no puedo decir lo mismo de su digimon, escucharlo hablar y pedirle cosas a la pobre me hace doler la cabeza, es lo que impide mucho de mi acercamiento con ella, es una pena"

    Fue lo que pensó en cuanto giró la cabeza y se encontró con la imagen de la rubia que ponía por fin su desayuno a disposición de Pascomon.

    Intentó estirar el brazo para tomar la tetera con leche que, calculaba, debía de estar en frente suyo, pero se distrajo en sus pensamientos de modo que no se dio cuenta de que estaba moviendo su mano en la nada sin sujetar nada. Cuando escuchó un chasquido de lengua ya era demasiado tarde, ya habían tomado la tetera y empezado a servirle en su tasa.

    ¿En qué mundo estás? –le preguntó el rubio que ya estaba haciéndole el favor simplemente porque había estado de pie ayudando a servir la comida y le quedaba fácil de hacer. A J se le tensó el cuerpo inmediatamente y en su totalidad.


    "58 es todo un caso, no es que nos llevemos mal es simplemente que me intimida, tiene ese algo con el que no se lidiar y es justamente la razón por la que no tengo mucha confianza con los hombres. Podrá verse bien pero es demasiado frío, siento como si hablara con una especie de iceberg y eso no se siente bien. Poco a poco empezó a hacérseme costumbre el tener escalofríos estando al lado suyo"
    Y con una mueca de nerviosismo, J soltó un leve “Gracias” por lo bajo antes de darle un sorbo a su tasa. Afortunadamente Z ya se había ido para sentarse en su sitio. Al menos tenía a alguien más agradable sentado en frente, y podía decir agradable por una cosa muy notoria que 66 había apreciado tan pronto todo el grupo se conoció.

    ¡42! ¡Buenos días! –saludó alegre en cuanto vio al joven llegar junto con Ken y tomar su lugar frente a J.

    Buenos días, 66 –respondió este con una sonrisa para luego saludar al resto y limitarse a hacer sus cosas.


    "¡Ahí está la magia! ¡Ahí! A pesar de tener básicamente también a 122 en frente, 42 se limita a comer su desayuno y fijar su vista en ningún punto fijo, no importa si la mujer serpiente es sumamente atractiva y seductora, B como de costumbre parece mantener sus distancias. Y por ser un chico así de relajado y no de los que caen fácil es que me agrada"

    Por cierto, hace poco se me ocurrió otra letra para una canción –le dijo a lo que el azabache volvió a sonreír aunque esta vez se lo notaba un poco más nervioso- creo que podría irte bien.

    Ya te dije que yo no hago esas cosas…-sí, aun seguía en su negación, pretendiendo que J no se había enterado de su habilidad para cantar pero era inútil, desde aquella vez que lo escuchó por accidente la fémina se emocionaba mucho de que hubiese alguien más con ese hobbie entre ellos e insistía en que ensayaran juntos.

    Pero B no era el único varón con el que 66 podía sostener una charla más o menos coherente.

    En cuanto sintió el pequeño temblor en la mesa su límite de su paciencia fue traspasado y la muchacha elegre que había sido hasta hace unos segundos se esfumó. La pelirrosa se puso de pie y rodeó toda la mesa para llegar hasta su objetivo.

    ¡Que bajes los pies de la mesa!

    Y ahí estaba de nuevo, el show de peleas infantiles entre L y J. La cosa era siempre, así, 31 se comporta tal cual es pero termina haciendo algo irrespetuoso, bruto y poco cuidadoso que tarde o temprano encenderá la mecha de 66 por ser toda una señorita pero una que fácilmente se molesta con ese tipo de cosas. Por eso ahora estaba tirando de los cabellos blancos del nigga para reprenderlo.

    ¡Ey! ¡Deja mi cabello, pulguita! –le burlaba el grandulón que terminó por tirar de ambas mejillas a la chica a la que ya no parecía importarle demasiado el contacto de L a diferencia de los demás chicos, y eso era porque L ya había roto su espacio personal muchas veces siendo naturalmente molesto, no tenía tiempo para avergonzarse.

    ¡Cuando dejes de ser un mono sin modales!


    "Y este bruto sin consideración es L, el que tenía que ser el mejor amigo de 69 ¿En serio? Parece que el destino de verdad intenta burlarse de mí. Cada tanto tengo que estar soportando sus tonterías y él las mías ¡Pero es su culpa que me ponga de estos humores! Se cree genial solo por sus musculotes y porque tiene cierto atractivo ¡Pero eso no quita que sea un cabezota!"

    Ya, ya, tranquilos –D sintió que debía intervenir de algún modo, levantando ambas manos en un gesto como para que aminoraran sus arranques pero manteniendo la sonrisa calmada- L, siéntate bien antes de que…

    69 era casi la única persona que podía lograr que pararan además de 71 cuando se ponía de malas pero esta vez no fue él quien logró que el conflicto se detuviera sino que fue el travieso Hex. Aprovechando que la silla de L-Nigga estaba ligeramente inclinada, se encargó de quitarle un pequeño pedazo de madera a una de sus patas y así, esta perdiera el equilibrio y se fuera abajo.

    D se mantuvo con una sonrisa congelada, como a punto de echar a reír pero esperando la reacción de su amigo, Sweety desde su lugar fue el primero en explotar en risas y le siguió 66 que ya dejando cualquier intento de ser una dama refinada y siempre calmada, se llevó las manos a la panza y dejó escapar su voz.

    Traté de decírtelo, pero no estabas poniendo atención –le regañó como siempre Liollmon que de hecho, había saltado y aterrizado bien en el suelo, sin problema alguno.

    ¡Ugh! ¡Oye! ¡Esto es alta traición! –dijo el de piel morena refiriéndose al digimon de su amigo para recobrar nuevamente el equilibrio y ponerse de pie e inmediatamente soltó un ligero golpe con la mano, lo que sería “un zape” sobre la cabeza de J- ¿Y tú de qué te ríes?

    ¡Bruto! –se quejó de inmediato ella ante el trato, llevándose las manos a la cabeza.


    "Estas son algunas de las personas que convivo a menudo, no son malas ni buenas, son simplemente…personas. Todas ellas y sus compañeros digimon, incluyendo a Tinkermon y Petermon, es un lindo hogar y admito que, aunque a veces tenga roces con algunos de ellos, es donde me gusta estar"
    […]

    Extra V


    V caminaba en busca de algo que hacer, llevando a Kotemon de la manga de su ropa para que no se le desviara siguiendo mariposas por ahí, como solía sucederle y luego tenía que buscarlo por todo Never Ever Land. No pensaba encontrarse con Lucemon y menos en esa especie de transe pensativo en el que parecía estar. Tuvo que llamar su atención poniendo una mano sobre su cabeza pues ya había empezado a notar que fruncía el ceño, de verdad estaba discutiéndose internamente algo muy difícil, lo conocía.

    Lucemon ¿Qué sucede? ¿Te duele la cabeza? –le preguntó con todo el amor del mundo e incluso se inclinó un poco al pequeño ángel mientras le revolvía los cabellos.

    Oh, hola, V, Hero –saludó el de ojos claros volviendo a sonreír como acostumbraba, recibió también Kotemon quien se adelantó a tomar una de las manos del ángel y moverla de un lado a otro como si quisiera jugar- no me duele nada, gracias por preguntar.

    ¿Entonces porque parecías tan serio? –le cuestionó poniendo un dedo en su entrecejo a lo que el digimon cerró uno de sus ojos por inercia.

    Lucemon se veía tan serio ~ -canturreo Kotemon y soltó la mano del ángel.

    Ah, lamento eso –se adelantó a decir llevándose una mano a la nuca- es que me estaba preguntando algo…99 –entonces llamó al humano que abrió un poco más los ojos, poniendo toda la atención del mundo- ¿Soy un hombre o un niño?

    Un niño, por supuesto –pero el angelito no parecía muy conforme con aquella respuesta- ¿Por qué lo preguntas?

    Es que D y L estaban hablando de algo y…

    Oh no.

    ...

    69 y 31 aun seguían en el río cuando escucharon aquella voz elevarse y llamar a uno de ellos en concreto.

    "¡69!"


    Uy, ya viene la cana –soltó inmediatamente L que buscaba un lugar por el cual escaparse aun si la cosa no fuera con él, no quería ser involucrado en las peleas de esos dos por millonésima vez que por cierto, eran bastante difíciles de procesar para él por no decir todo un fastidio. D era su amigo, si, pero V parecía llevarse bien con L también, nunca le había hecho ningún mal por lo que no podía simplemente ponerse de un lado o del otro. Era más fácil hacerse el desentendido.

    En cuanto D reconoció la voz de V ya bastante pesar cayó sobre sus espaldas, era inútil intentar escapar o poner una excusa, sabía que el de cabellos verdes lo seguiría por todo Never Ever Land como si de verdad se tratara de un juego de policías y ladrones. Una vez había puesto a todos los digimon baby en su búsqueda, proponiendo un juego a la vez para encontrarlo y decirle las verdades y por supuesto, los niños aceptaban con gusto siendo que amaban a D.

    En cuanto el de ojos dorados llegó apenas dio una mirada al de piel morena.

    Hola de nuevo L, gracias por ayudar con el almuerzo –hubiese lucido más feliz pero no podía simplemente bajo esas circunstancias así que mostró su rostro neutral al albino al cual le realizó una reverencia corta.

    No fue nada, ahora mismo iré a dejar los peces en el comedor –y con esa excusa logró escaparse de lo que sea que esos dos fueran a empezar, porque si mostraba que estaba trabajando V no iba a detenerlo ni meterlo en el regaño.

    ¿Puedes explicarme que fue lo que pasó con Lucemon? –demonios, esa forma que tenía V de plantársele delante, de brazos cruzados y mirada penetrante era peor que la de una esposa que te pregunta “¿Por qué llegas tan tarde?” a mitad de la madrugada cuando ya conoce la respuesta, solo quiere que se la confirmen para explotar con sus acusaciones.

    Eran solo bromas, nada de qué preocuparse –se adelantó a decir manteniendo su sonrisa relajada e intentando calmar los aires, incluso mantenía las manos en los bolsillos.

    Todo es una broma para ti, 69 pero te tengo vigilado –entonces señaló con un dedo al de cabellos oscuros- el día que le toques un solo cabello a Lucemon…

    Me haces la misma lectura todo el tiempo, deberías relajarte, te van a salir arrugas…

    ¡Es por ti que me saldrán arrugas!

    Parecía que alguien se estaba acercando al río y se había encontrado con L en el camino porque pudieron escuchar su voz a lo lejos advertir algo antes de que la persona o las personas en cuestión avanzaran más.

    ¡No se acerquen por este lado que el matrimonio se está peleando todavía!

    Poco sabía el nigga que con solo esas palabras ya había bajado bastante los humos de la pelea por parte de ambos, 69 mirando a la izquierda y 99 a la derecha con cierto repelús.

    ¿Un besito en la mejilla y se perdonan? –preguntó Hero intentando ayudar a que los humanos hicieran las paces.

    NO –respondieron inmediatamente Hex y V a coro.




    ¡Post hecho! xwx ¡Si pude!

    Lamento la tardanza Dx yo sabía que esta intro iba a ser difícil por esta modalidad que decidí tomar de que 66 tenga sus propios pensamientos en primera persona metidos en la narración, pero me gustó la idea así que intentaré mantenerla a lo largo del la historia.

    No agregué a todos ni puse lo que 66 piensa de todos porque son muchos y tenía prisa, además que no sé porque me cuestan tanto las intro...espero poder hacer referencia a todos tarde o temprano, tal vez para la próxima actu.


    ArisuDokuroArisuDokuro L-Nigga
    DigimasterDigimaster 42 C,:
    KirariKirari 58 y 100 ~
    RyokuRyoku Blon-Blon-Blondon boooy ~ -sonido de latigazo-
    Nick WhitefangNick Whitefang Aun ni escribiste tu intro pero hice referencia a 122 x,D
    Devian LilithDevian Lilith Listo! /o/ ~ y una pequeña parte atormentando a 69 de nuevo :,D 71 mencionada por ahí también.

    Y no pude agregar a Tinkermon y Petermon... :,C
     
    • Me gusta Me gusta x 7
    Última edición: 20 Nov 2016
  19. Autor
    Devian Lilith

    Devian Lilith Hariningen

    Registrado:
    19 Jun 2006
    Mensajes:
    798
    Temas:
    8
    Calificaciones:
    +692

    [​IMG]


    Caminó por horas y horas hasta quedar agotado, con los pies adoloridos por tanto esfuerzo y aun así todavía no llegaba. El sol se había ocultado ya hace mucho tiempo y las estrellas desfilaban hermosas en la bóveda celeste. Un espectáculo digno de admirar de no ser porque misión justiciera bloqueaba cualquier distracción.

    El Tentomon de esa tarde había tenido razón al afirmar que sería fácil identificar la aldea mencionando a su fundador con otros digimon, lo que si nunca esperó es que la colonia se ubicase tan intrincadamente profunda en ese bosque de árboles frondosos. La escases de digimon circundantes era notable y sorprendente al mismo tiempo, no cabía duda que la elección del lugar para el asentamiento no se realizó al azahar, premeditadamente eligieron esa zona para evitar tener contacto con otros digimon invasores justo como Justimon en ese momento.

    Creo que debería tomar un descanso — se dijo. Tomó un momento para observar a su alrededor y en lugar de tirarse al suelo buscó apoyarse en un tronco caído y hueco cubierto de musgo no muy lejos de su posición. Dejo caer sus posaderas con delicadeza sobre éste, apoyó sus manos a un lado y como pudo estiró la espalda para relajar los músculos. Había quedado agotado.

    Intentó entonces cambiar de posición para continuar estirando el resto de su cuerpo encontrándose con la desagradable sorpresa de sus manos incapaces de abandonar la superficie del troco. Habían quedado pegadas y no sólo las manos, toda parte de su cuerpo en contacto con la superficie experimentaba esa molesta sensación de adherencia. Aparentemente se sentó sobre una capa de pegamento sin darse cuenta, culpa del cansancio y la falta de iluminación en el ambiente.

    ¡Demonios! — maldijo nada contento con semejante predicamento. Ejerció un mínimo de esfuerzo para intentar librarse de esa prisión viscosa sin resultados positivos. No le quedaba otra que actuar en serio. Con un alarido de guerra aplicó fuerza en todo su cuerpo al mismo tiempo que se erguía consiguiendo librarse con éxito del incómodo asiento el cual quedó reducido a un montón de fragmentos de madera desperdiciados por todo el suelo.

    Con intensa curiosidad Justimon tomó uno de los fragmentos y lo examinó a contra luz de la luna que apenas producía brillo plateado esa noche.

    Ahora que recuerdo mencionaron algo de unas trampas. ¿Será posible que ésta sea una de ellas? — cualquiera pensaría que era una suposición aventurada, pero no lo fue. Tres pasos más adentro de la maleza oscura bastaron para romper una liana tensada al ras del suelo que desató inmediatamente un mecanismo pendular rápido y ruidoso que pretendía atacar al intruso con un gran tronco balanceándose en su dirección.

    Sin embargo los reflejos del Ultimate eran naturalmente superiores y tan pronto detectó el movimiento actuó para neutralizar el daño.

    Critical Arm! — con maestra precisión rebanó la madera por la mitad mandando sus dos partes a estrellarse a cada lado. Eso ya no podía ser una coincidencia, claramente había penetrado en el perímetro de seguridad de Never Ever Land. Cada segundo estaba más cerca de lograr su cometido —. No deben estar muy cerca de aquí. Ni hablar, el descanso tendrá que esperar. ¡Aquí voy!

    Con ánimos renovados y su brazo de ataque en posición se arrojó temerario entre la fauna silvestre. Los gritos de sus técnicas tarde que temprano alcanzarían a los habitantes de ese sitio.



    [​IMG]


    A metros de distancia el escándalo no tardó en ser escuchado.

    ¿Oyeron eso? — preguntó uno de los comensales al resto de la tropa. Digimon y humanos se encontraban sentados alrededor de la mesa disfrutando de su deliciosa cena hasta que los disturbios de afuera llamaron la atención. Al principio distantes y más tarde próximos.

    ¡Petermon, las trampas! — alertó Tinkermon. Los sonidos eran provocados que alguien que se estaba destruyendo su sistema de seguridad. Rápidamente ambos se levantaron de sus asientos rumbo a la salida, seguidos por los humanos y sus digimon child, dejando a Lucemon como última línea de defensa para los más pequeños.

    Formaron una barrera al frente de las chozas con Petermon y Tinkermon al frente con sus armas listas para atacar, el resto de los rookies mantuvieron una firme posición de combate mientras los adolescentes recolectaron rocas y ramas como armas improvisadas en caso de que la situación lo ameritaba. Al frente, dentro de la espesura oscura se podían escuchar grandes explosiones y ruidos haciéndose cada vez más cercanos. Lo que sea que las estuviese provocando no tardaría en hacerse presente.

    Antes de que alguien pudiera gritar «¡Satanás manifiéstate!», el misterioso personaje emergió de los arbustos como si fuese la cosa más natural del mundo. Todos los presentes, incluyendo a Lucemon que vigilaba desde la puerta y algunos babys asomados por las ventanas, pudieron observar a un digimon paladín de altura superior a dos metros con un brazo con forma de cuchilla gigante, vistiendo una armadura de colores azul, blanca y plateada con un casco que bloqueaba completamente su rostro mientras dos lazos de tela unidos a su cuello eran agitados por el viento.

    Parece que finalmente he llegado, ¡buenas noches a todos! — su intentó de parecer simpático no rindió frutos, por más que su tono de voz fue casual la tensión del ambiente no disminuyó.

    ¿Quién eres? — Petermon tomó la delantera, como siempre —. ¿A qué has venido aquí? En esta tierra los digimon de tu nivel están prohibidos — al ultimate poco le importó el reclamo.

    Me llamó Justimon — comunicó, tomando un segundo para admirar a esos seres de carne y hueso que se encontraban frente a él. Sumamente singulares desde su punto de vista, no podía creer el enorme trabajo que le había causado dar con ellos —. He estado viajando durante mucho tiempo para cumplir una misión que se me ha encomendado, rescatar a los humanos perdidos en el mundo digital.

    ¿Nosotros? — pronunció uno de los aludidos.

    ¿Rescatarnos?... ¿Por qué? — comentó otro.

    Ustedes deben regresar a su mundo — explicó —. Mientras ustedes estén aquí, ambos mundos correrán peligro… — su voz se apagó hacia el final, claramente omitiendo información vital. Para evitar ser malinterpretado retomó rápidamente procurando sonar lo más racional posible —. Escuchen, mientras ustedes continúen aquí es probable que ciertos desastres ocurran. Ustedes no pertenecen a este mundo, vienen de otro. ¿Acaso no les interesa regresar? — el cuestionamiento les cayó como un balde de agua fría a todos ellos, dejándolos paralizados.

    Petermon, hasta ese momento templado, rápidamente se colocó en posición ofensiva contra el extraño, avanzando hacia él con clara intención de enfrentarlo si se atrevía a acercarse un milímetro más.

    Si ellos deciden regresar a su mundo o no es algo a lo que a ti no te concierne — espetó bravo —. Ninguno de ellos tiene recuerdos de su mundo o de cómo solían ser sus vidas, ¿cómo estás seguro de que ellos son los humanos que buscas?

    La confesión del hermano mayor dejó igualmente frío a Justimon. No sabía que esa clase de efectos secundarios podrían suceder.

    Perder la memoria a causa de la exposición prolongada al Digimon World. ¿De verdad era posible?

    Impidiendo que su compañero se arrojara a una pelea innecesaria, que tristemente perdería, Tinkermon tomó por el hombro al hada de ropas verdes justo antes de que aprovechara la confusión ajena para asestar el primer golpe. Girando sobre su hombro observó a la rubia negando con la cabeza. Pelear no resolvería nada y solamente atraería problemas, tanto para él como a la aldea.

    Mientras tanto, una de las tantas almas en la línea del final se atrevió a hacerse escuchar.

    ¿Cómo sabes que somos nosotros quienes tú buscas? — la frase no contenía el mismo tono agresivo del digimon con sombrero. Por el contrario, esta expresaba confusión y un brillo de esperanza.

    Se me encomendó una misión de justicia. Encontrar a los humanos que están aquí en el digimundo y regresarlos a su mundo sea como sea. No se me dio indicio sobre cómo serían, lucirían o él número de ellos, tan sólo se me dijo que los devolviera como una forma de regresar el equilibrio a ambos mundos — con atenta calma todos escucharon sus palabras —. Hay… digimon en su mundo, que llegaron ahí por error pero se niegan a regresar aquí porque en primer lugar ustedes llegaron de este lado. Logré hacer un acuerdo con ellos, aceptarían volver al mundo digital si los humanos que quedaban en él regresaban primero a la tierra y prometían no volver a cruzar entre mundos. Es por eso que los he estado buscando desde hace más de un mes. Para que su mundo y este vuelvan a la normalidad.

    No hubo titubeos ni nerviosismo, su claridad era reflejo de su verdad. No obstante, el tonó de voz bajo en ciertas partes y el cómo omitía los detalles eran señales suficientes para mantener una sospecha hacia sus intenciones. Lo cierto era que no mentía, ellos eran humanos ajenos al mundo de los digimon por principios naturales. Volver a casa era la respuesta más lógica.

    ¿Qué pasa si ellos no desean regresar? — le enfrentó Tinkermon en esta ocasión.

    En ese caso me temo que no podré marcharme. No tengo opción más que quedarme aquí hasta que acepten venir conmigo — como prueba de su palabra tomó asiento justo en el lugar dónde había permanecido de pie, con las piernas cruzadas y mirando a los ojos a sus interlocutores —. Sé que es descabellado pero lo que estoy diciendo es la verdad. Si bien ustedes parecen tener una vida pacífica aquí les garantizo que aquellos digimon en su mundo no son tan amigables y la última vez que los vi estaban dispuestos a usar la fuerza para permanecer allá — con esa frase la situación se tornó alarmante —. También sé que no puedo obligarlos a hacer algo que no quieren, secuestrarlos o forzarlos a seguirme estaría mal, iría contra todo en lo que creo. Sin embargo, estoy dispuesto a quedarme aquí el tiempo que sea necesario para convencerlos de volver a su mundo. Sin amenazas ni coerción, sólo quiero charlar con ustedes.

    El sujeto resultó ser de lo más cortes, por si fuera poco era amable y considerado con ellos. Ninguno pudo verlo con malos ojos, eso sí, tampoco estaban derrochando emoción por seguirle.

    ¿De verdad puedes hacernos regresar al mundo de que vinimos? — la falta de entusiasmo en Justimon presagiaba una dolorosa respuesta.

    Eso es otro de los puntos de los que quería hablar. A pesar de que yo originalmente pude viajar a su mundo, el método que utilicé para regresar fue de efecto temporal para una sola ocasión. No hay garantía de que funcione de nuevo, para empezar, recibí ayuda de alguien más y ese alguien se quedó en la tierra, el planeta de ustedes.

    Las caras largas no se hicieron esperar. La incertidumbre y confusión eran peor que al inicio.

    ¿Qué me dices del método que usaste para ir ahí en primer lugar? — preguntó un ágil pensador del bando armado.

    Para ser honestos yo no tuve mucho conocimiento al respecto. Cuando lo use simplemente seguí a una multitud de digimon, por lo que tenía entendido los humanos fueron los primeros en crear este puente para venir aquí, así es como asumo ustedes llegaron. Esperaba que al encontrarme pudieran asesorarme al respecto, pero si ya no poseen memorias entonces…

    Estamos varados de todas formas — concluyó una voz pesimista del gentío.

    ¡Ja! — bufó un repentinamente alegre Peter Pan —. No tienes idea de qué humanos debes regresar, no conoces el método para hacerlo y, supongo, tampoco tienes pruebas de que dices la verdad más allá de tu palabra…

    ¡Mi palabra es todo lo que necesito! — exclamó con orgullo el guerrero —. Es todo lo que tengo, el reflejo de mi honor que es tan preciado para mí. Si mi palabra no vale nada entonces yo no valgo nada, ¡ese es el camino del justiciero! — si bien el monólogo del bienhechor sonaba convincente algunos todavía mantenían ciertas dudas al respecto —. ¿De verdad creen que habría pasado por tantos problemas solo para venir a mentirles en la cara? ¡Les digo que estoy diciendo la verdad!

    Él tiene un buen punto — le respaldó un humano —. Vean su aspecto deplorable y moribundo. Claramente no se ha bañado en día, está cubierto de polvo, tierra lodo con el cuerpo totalmente dañado y aun así se las arregló para burlas las trampas de Petermon… Yo digo que dice la verdad.

    Con uno de su lado, fue más sencillo que todos consideraran sus alegatos legítimos. Aquello alertó.

    ¡Pero chicos!, ¿de verdad quieren volver a un lugar que ni si quiera recuerdan, acompañados de un tipo que nunca en su vida han visto? — comenzó a sembrar la semilla de la duda en sus corazones —. ¿Qué pasaría si todo resulta en una mentira? O mejor aún, ¿qué pasaría si en realidad ese mundo del que ustedes vienen no es tan genial como creen?

    ¿Y nuestras familias? — murmuró alguien en tono bajó.

    ¡Los digimon seremos su nueva familia! — exclamó triunfante el protector de infantes recibiendo alegres coros por parte de los bebés. Inclusive Tinkermon se acercó hasta él para abrazarlo por un lado mientras que ambos usaban sus manos libres para invitar a los adolescentes a que hiciesen lo mismo, confirmando así que no los dejarían.

    Una de las jovencitas de cabello rubio comenzó a caminar, pasando del largo de las dos hadas y llegando hasta el desconocido sentado.

    Si no volvemos a nuestro mundo, inocentes sufrirán, ¿no es así? — Justimon descendió su semblante.

    Lamentablemente sí. No hay nada más que yo pueda hacer al respecto.

    Ya veo… — la joven se dio media vuelta y confrontó al resto de sus compañeros —. Yo iré con él — declaró 71 —. No puedo quedarme aquí sabiendo que otras personas serán lastimadas como consecuencia de una caprichosa conformidad. Admito también que quiero recordar aquello que olvide, esa parte de mí que siento tan lejana. Mi nombre, mi familia, mis amigos… deseo recordar quién solía ser antes de venir aquí — dicho esto, cambió su postura hacia sus dos custodios —. Petermon, Tinkermon, vivir con ustedes ha sido una experiencia maravillosa. Estoy profundamente agradecida por todo lo que hicieron por mí desde el día que nos rescataron, aun así… — se detuvo por un segundo, asimilando ella misma lo que deseaba decir. Pensando como expresar sus ideas en lugar de soltarlas estúpidamente —. Siempre tendrán un lugar en mi corazón y haré lo posible por regresar a la tierra con sus recuerdos. Son lo mejor que nos ha pasado en este mundo y siempre estaré en deuda con ustedes. Por mucho que me gustaría quedarme, no puedo. Sé en mi corazón que debo regresar por dónde vine.

    El discurso de la quinceañera les llegó en el alma a todos, inclinando la balanza hacia Justimon.

    ¡Esperen! — rogó Petermon —. No pueden irse así como así — intentó detenerlos una vez más.

    No sabiendo exactamente qué postura tomar, Tinkermon procuró ser más conciliadora esta vez.

    Al menos pasen una última noche aquí y piensen el asunto antes de tomar una decisión — pidió genuinamente preocupada aquella chica que en días pasados bien les podría haber dado golpes en la cabeza por desobedecerla —. Si para mañana no han cambiado de opinión, entonces aceptaremos su partida.

    ¿Aceptaremos? — la interrupción del de ojos rojos le costó un codazo en el pecho como protesta de la chica.

    ¡Sí! ¡Lo aceptaremos! ¿Te quedó claro? — no queriendo complicar más las cosas, él rubio se tragó su orgullo y accedió, no sin antes acercarse a dar una última advertencia al intruso.

    Bien, si ellos eligen seguirte los dejaremos partir. Pero tú permanecerás aquí, no quiero que influyas de más en sus cabezas.

    Por mi está bien. No me apena dormir en la intemperie — como todo un caballero, Justimon aceptó las condiciones.

    A partir de entonces poco a poco todos volvieron adentró a terminar de cenar. Hubo quienes se atrevieron a llevarle un poco de alimento a Justimon para que no desfalleciera, junto con una sábana para abrigarlo un poco del frío. El resto de la noche de esos chicos se fue en meditación individual y reflexión grupal, tanto con los demás humanos como con sus amigos digimon. ¿Serían capaces de decirles adiós?



    [​IMG]


    Los pensamientos de la mayoría los mantuvieron despiertos durante gran parte de la madrugada, se levantaron más tarde de lo habitual con ojeras tras pocas horas de sueño, especialmente los más madrugadores. Petermon se negó a recibir respuesta a primera hora del día para evitar alterar a los bebés. Todos desayunarían juntos como siempre y al medio día escucharía los veredictos de cada uno, hasta entonces los niños perdidos realizaron sus actividades de siempre: cosechar la granja, educar a los pequeños y jugar con ellos, con la tensión esperada y muchos ríos lagrimales de por medio. Hubo hasta quienes decidieron ir a pescar temprano con tal de reunir la mayor cantidad de pescado para los futuros días de la aldea, de esa forma les sería más fácil arreglarse a los dos digimon a cargo junto con Lucemon una vez que todos los demás se marchasen.

    Justimon, quién también tuvo derecho a una porción de carne pero sin adentrarse al comedor, también apoyó en todo lo necesario probándose una vez más como un individuo honrado y de buen corazón.

    Para cuando el mediodía llegó las palabras sobraban para anunciar lo inevitable. No por ello fue mejor recibido.

    Por lo que veo nada de lo que diga o haga los hará cambiar de opinión, ¿cierto? — los jóvenes asintieron —. Ni hablar… Son libres de irse — concluyó derrotado.

    Para su sorpresa, todos los digimon child que evolucionaron al lado de un humano se acomodaron rápidamente junto a sus compañeros. Sus caras lo decían todo, ellos también se iban.

    ¡Ah, no! ¡Ustedes no! — como cualquier otra persona a quién le sorprenden con planes de último minuto, el digimon espadachín explotó en frustración. Comprendía la posición de los humanos por ser ajenos a ese mundo, pero de los digimon pequeños que Tinkermon y él habían rescatado con bastante anterioridad se sentía como una traición.

    Tinkermon también hizo lo posible por involucrarse pero entre un adulto agresivo y unos niños necios hasta ella comenzaba a perder los estribos.

    No es necesario que nos sigan — corroboró Justimon —. Es parte de mi misión cuidar a estos chicos. Ustedes pueden quedarse aquí y vivir sus vidas tranquilas — pero los digimon ya se habían encariñado más de la cuenta con sus compañeros, o bien desarrollaron peculiares relaciones simbióticas en las que la otra mitad era indispensable.

    Con pucheros, berrinches, regaños y desesperación, los dos encargados de Never Ever Land tuvieron que ceder a los caprichos de los emigrantes no sin antes soltar una advertencia crucial.

    Sólo tengo una cosa que decir a todos ustedes — declaró en voz alta el hermano mayor, tosiendo un poco para aclararse la garganta —. Este hombre ha dicho que los humanos deben regresar a su mundo, nada sobre digimon acompañándolos, aun así todos ustedes están dispuestos a recorrer un largo camino sólo para poder despedirse de ellos al final del camino. Sólo tengo una sola advertencia — y alzó su dedo índice, mostrándolo a todos para corroborar que hablaba en serio —. Si alguno de ustedes, por error o de manera consciente, evoluciona durante ese viaje, considérense desterrados para siempre.

    La crudeza de sus palabras hirieron los corazones más sensibles.

    Fundé Never Ever Land como una tierra prometida para todos esos digimon que no tienen deseos de evolucionar, por ello no permito adultos más allá de mí. En ese sentido si alcanzan un nivel evolutivo más ni se molesten en regresar. Eso es todo y buena suerte — sin ceder a mayores sentimentalismos se elevó por el aire para encerrarse en su habitación. A su manera, estaba lidiando con el súbito abandono de muchos de sus seres queridos.

    Los digimon bebés se entristecieron por lo dicho y continuaron despedirse de ellos.

    Por último Lucemon y Tinkermon les dedicaron unas últimas palabras.

    Lamento mucho que se vayan de esta forma. Espero puedan volver a su mundo sanos y salvos; sin que nadie tenga que evolucionar para que vuelvan pronto — dicho esto el ángel de doce alas les dedicó una humilde reverencia.

    Les deseo buena suerte, pero no mentiré diciendo que me alegro por ustedes. Para mí esto es una pérdida de tiempo y no deberían pensar en irse en primer lugar — confesó una rubia dolida —. Aun así los ayudaré una última vez. ¡Dios, me odio por esto! — con las manos en puño y mordiéndose los labios tuvo que resistir tragarse su coraje —. Sé de alguien que posiblemente sepa cómo llevarlos a su mundo… o a otros mundos, por lo menos.

    Se hizo el silencio y hasta Justimon se aproximó para escuchar mucho mejor lo que estaban a punto de relatarles.

    Si siguen por esa dirección — comentó apuntando hacia el oeste — tarde o temprano llegaran a una pradera, y después de ella comenzará otro bosque. En ese bosque habita una bruja con grandes poderes mágicos.

    ¿Una bruja, dices?

    ¡SÍ, UNA BRUJA! ¡DEJA DE INTERRUMPIRME — demandó exaltada a su interlocutor —. Como sea, esa bruja se dice que cuenta con una enorme variedad de poderes y conocimientos, desconozco hasta qué grado, pero se rumorea que tiene el poder de cruzar a otras dimensiones. Si alguien conoce un método para llegar al mundo humano debe ser ella. Es todo lo que sé.

    Aunque no contenía ninguna garantía todos confiaron en que no perdían nada indagando con la susodicha bruja y, por el contrario, podían ganar mucho.

    Agradecieron una vez más a Tinkermon y se marcharon a paso lento con sus compañeros digimon. Antes de perderse de vista por los bebés de Never Ever Land giraron para dedicarles una última despedida con las manos en el aire. Muy probablemente jamás volverían a ver a ese jardín de niños tan entusiasta.

    No hubo pasado quince minutos de aquel momento tan triste y melancólico cuando un llamado resonó a sus espaldas.

    ¡Esperen! — todos la reconocieron inmediatamente. Al girarse ahí estaba el dueño de la voz: Lucemon — ¡Aguarden por mí! — exclamó una vez más antes de que sus alas le permitieran llegar con el grupo lo más pronto posible. Traía una pequeña bolsa consigo — Yo… Yo convencí a Petermon de que me dejara viajar con ustedes — las exclamaciones de incredulidad no tardaron en brotar por todos lados —. Prometí que no digievolucionaría, así que mientras no lo haga todo estará bien — explicó recuperando el breve aire que le faltaba por la agitación de su escapada —. Yo también… Yo también quiero ver el mundo humano.

    Y fue así como todo un guerrero de la justicia, un ángel, diez humanos y sus compañeros digimon se embarcaron en una aventura que terminaría por cambiar sus vidas.



    ¡Los invoco!
    JudasJudas
    ArisuDokuroArisuDokuro
    DigimasterDigimaster
    KirariKirari
    RyokuRyoku
    Xx_davex_xXXx_davex_xX
    Nick WhitefangNick Whitefang

    Primero que nada una disculpa por la demora. Dilemas familiares.
    Dicho esto pasamos a lo importante:


    1. Como se darán cuenta tan pronto como empezamos ya nos vamos (?). Esta fase de los post abarca todo el resto del día, la llegada de Justimon, la noche en vela con todos sus profundos pensamientos sobre volver a la tierra y finalmente hasta el mediodía después del desayuno que es cuando todos se van con todo y Lucemon.

    2. Se agregó la ficha de Justimon al primer post en la sección npcs

    3. Lo que sus post deben de contener:

    - Todo lo que se les ocurra y quieran compartir, dudas existenciales, dramas, conversaciones profundas, etc.
    - Sus compañeros digimon también querrán aferrarse a ustedes por x o y motivo.
    - Pueden interactuar con los demás npcs en busca de sus propias respuestas
    - Al final llegarán a la conclusión de que deben marcharse por un bien superior
    - La escena final debe ser cuando parten al lado de Justimon y Lucemon los alcanza, procuren no añadir mucho después de ahí.

    4. En caso de incluir a los npc's aquí pistas sobre sus reacciones.

    1. Petermon se estará embriagando en su habitación, el alcohol lo ayuda a lidiar con las penas (?). Tendrá todo un abanico de cambios de humor que iran desde lo enojado, triste e indiferente en cuestión de segundos. Obviamente a la mañana siguiente amanecerá crudo. Y sí, pueden emborracharse con él.
    2. Tinkermon es pasiva-agresiva. Primero hará como que no le importa nada, después los amenazará con golpes si deciden marcharse y al final se podrá a llorar porque la dejaran sola. No, ella no se puede emborrachar con Tinkermon.
    3. Los digimon bebés estarán inquietos pero no hay mucho que hacer al respecto. Los apoyaran en lo que decidan.
    4. Justimon se quedará a la intemperie y ahí dormirá sin importar si se suelta una tormenta imprevista u ocurre un terremoto (?). Él está fervientemente convencido de hacer lo correcto y hará lo posible por convencerlos pero siempre con un diálogo amable y responsable, recalcando que lo adecuado es que ustedes vuelvan a su mundo. No dará más detalle sobre la situación de la tierra. Pueden preguntarle por otros humanos o sobre sus familias pero él les hará énfasis en que solamente los ha encontrado a ustedes.
    5. Lucemon estará confundido y hará saber. El no quiere separarse de los humanos porque lo hacen sentir especial y como uno de ellos. En determinado momento pedirá a más de uno que no se vayan y después se arrepentirá por ser tan egoista, hasta les pedirá disculpas antes de irse a pensar por su cuenta

    Cualquier cosa que se me haya olvidado lo pongo en el chat grupal.
    See you~
     
    • Me gusta Me gusta x 7
  20. Xx_davex_xX

    Xx_davex_xX Amor?? solo dame una maldita arma y ya.

    Registrado:
    4 Feb 2009
    Mensajes:
    829
    Temas:
    9
    Calificaciones:
    +101


    Temer es Humano, al igual que llorar; Liberate.


    La tarde con los pequeños Digimon había pasado muy rápido, realmente me había gustado pasar ese rato con los chicos pero ya empezaba a oscurecer y debíamos ir a cenar, esta vez, por alguna razón, decidí ir al comedor a comer, cosa que casi nunca hago, de solo pensar en ver a los chicos ya me quitan las ganas de ir por los nervios, pero debo ser fuerte, quizás no sea tan malo.

    Cuando llegue al asentamiento ya habían algunos adentro, simplemente respire y, entrando lentamente, me dirijo a buscar mis alimentos, una vez obtenidos me voy a sentar en la mesa de los chicos, pero los nervios me hicieron actuar de otro modo, así que, en síntesis, quede en la misma mesa aunque algo alejado, sentí como algunos me miraron unos segundos, quizás pensando en por que alguien tan raro como yo se aparecía en ese lugar, o bueno, quizás eso pensaba yo, esto de tener tan baja autoestima me estaba pasando la cuenta, noté como llegaban Petermon y Tinkermon a la mesa, sería una comida grupal tal parecía. Mientras comía no pude evitar mirar de reojo a L, por alguna razón, gran parte de la tarde estuve pensando en él, solo lo miraba de reojo y rápidamente volvía a mis alimentos, no quería que se diese cuenta de que un extraño como yo le miraba, quizás podría enojarse y hasta hacerme bronca frente a todos, cosa que yo quiero evitar.

    Pasaron unos minutos hasta que escuchamos algunos ruidos algo alejados de la aldea que se iban acercando rápidamente, eso me preocupo, ya que las únicas cosas que pueden provocar esos ruidos eran las trampas de Petermon, por error, más de una vez las active en el primer mes al no conocer muy bien cuáles eran los límites de la aldea, esos recuerdos quedaron en el olvido una vez que el sonido ya estaba casi en la entrada de esta.

    Petermon rápidamente salió del asentamiento dando órdenes a todos y, una vez afuera, se vio que en la primera línea de fuego estaban él y Tinkermon, luego estábamos nosotros armados con unos palos o piedras, no saque mi espada de doble filo por el hecho de no saber a qué nos enfrentábamos, quizás sea un pequeño asustado que escapaba de algunos digimons de etapa champeon o Ultimate, pero aun así estaba preparado para todo… o eso creí hasta que vi aparecer a un digimon de casi dos metros, casco que le cubría toda la cabeza, una bufanda roja extremadamente larga, una armadura color plata y algunas partes que parecían ser ropa ajustada de color azul, era la primera vez que había visto a otros digimon de etapa adulta a parte de Petermon y Tinkermon, esto se estaba poniendo muy tenso.

    El dialogo que se creó, justamente después de su llegada, fue aún más tenso y lleno de baldasos de agua fría, ese digimon nos estaba dando la oportunidad de irnos a nuestro mundo, tal parece que hubo una especie de intercambio, aun habían muchas cosas que ese digimon estaba omitiendo pero lo que más curiosidad me causo fue eso de que necesitaba que fuese de nuestra parte el deseo de volver, quizás sea por esa actitud de justiciero y buen hechor que se traía, además de su nombre claro está, pero el punto es que aún me faltan muchos datos y confiar en él en estos momentos me estaba costando un poco.

    Las cosas se estaban poniendo algo amargas ya llegados casi al final de la conversación pero fue R quien dio el primer paso, diciendo que ella iría para no causar más daño en la tierra, ella realmente era una chica muy amable y dulce, quizás… deba irme también.

    Pasaron algunos segundos, hasta minutos, luego de eso y ahora todos estábamos terminando de cenar, con una rápida ojeada mire que todos estaban centrados en sus propios pensamientos, por mi parte, la conversación me había quitado el apetito, así que, tomando mi plato casi lleno, salgo del lugar, nadie me dijo nada, quizás porque no se dieron cuenta o porque no les importo, pero no le di muchas vueltas a eso. Me dirigí hacia donde estaba ese tal Justismon, quien estaba meditando con sus piernas cruzadas en el suelo, se veía bastante cansado y desaseado, de seguro se esforzó mucho para venir aquí.


    -¿Deseas regresar? –preguntó aun con sus ojos cerrados, su percepción del espacio era muy buena si se dio cuenta de mí, ya que había aprendido a caminar casi sin ruido al pisar hacia muy poco para ayudar en la pesca y no asustar a los peces con ruidos externos muy alborotadores.

    -no lo sé- le respondí una vez asimilada la impresión, pero creo que era de esperar, él ya era un adulto –tengo muchas cosas que pensar aun- continúe mientras escuchaba el ligero ruido proveniente del estómago de Justimon –debes estar hambriento, ten, es de la cosecha y pesca de hoy- dije con una sonrisa tímida a la par que Justimon habría sus ojos y miraba el plato de comida –no te preocupes, no tiene nada raro y es mejor que estés con el estómago lleno o de lo contrario mañana podrías desmayarte a causa de la fatiga…- dije casi con duda, es cierto que ese digimon es más fuerte que nosotros, por ende, debe tener mucha más resistencia, me siento estúpido –lo-lo siento, debo haber dichos cosas muy estúpidas, si no deseas comer lo entenderé- dije con nervios, en verdad odio que me queden mirando, estos nervios tan sensibles que tengo me mataran algún día.

    -de hecho… si poseo algo de hambre, muchas gracias...- le vi que intento decirme algo, capte rápidamente lo que quería decir.

    -numero 124, aunque Anubis me llama K- dije mirando hacia otro lado con cierta vergüenza y tristeza.

    -¿no te llevas bien con los chicos?- me preguntó una vez que paso un pedazo de carne por su garganta, en verdad no deseaba hablar de eso.

    -tiene sus motivos, no es algo que debas saber- dijo Labramon bastante molesto, era comprensible, el digimon frente a nosotros quería llevarse lejos a su camarada, eso molestaría a cualquiera.

    -lo siento, no era mi intención molestar- respondió el digimon mayor a la par que bajaba la mirada como sintiendo algo de culpa por haber dicho aquello, me recordó ligeramente a Lucemon.

    -no te preocupes, es normal ser curioso… ya se está haciendo tarde, debo hacer algunas cosas antes de ir a dormir... ¿deseas que te traiga alguna manta o algo? –le pregunto a la par que el digimon mayor negaba con la cabeza.

    -no es necesario, con la comida es más que suficiente, gracias… ¿K, cierto?- respondió de forma amable, yo simplemente asentí una vez que dijo eso para sentarme frente a él, cosa que le dejo curioso.

    -debo esperar a que termines de comer y luego dejar la vajilla en el comedor, es difícil encontrar platos y tazas, por eso debemos usarlos y guardarlos apenas terminemos- respondí ante la curiosidad del digimon frente a mi mientras recargaba mi espada en mi regazo.

    -¿Por qué tienes una espada?- preguntó una vez terminado de comer, solo bastaron unos segundos para que se acabara el plato, o tenía mucha hambre o come mucho más que solo esa pequeña porción.

    -me mantiene seguro, eso no significa que esta aldea sea peligrosa, al contrario; es la aldea más segura que conozco, pero… desde que llegue aquí me vi en necesidad de tener algo para defenderme, mi cuerpo me pedía a gritos sostener algo para protegerme, proteger al resto y entrenar, por ende, con algunos digimon del lugar y algunos libros logre forjar esta espada, quizás no sea como la de un herrero profesional o pese mucho, pero es algo que logre crear con mis propias manos y me ha ayudado a mantenerme ágil, para proteger a los que quiero- dije casi en un susurro esto último, Justicemon y Labramon alcanzaron a escucharlo aunque Labramon no estaba muy seguro de que o de quien hablaba con respecto a lo de querer, ya que el mismo se cuidaba solo.

    -ya veo… debes exigirte mucho entonces, eso es bueno- dijo con una sonrisa mientras me entregaba la bandeja con el plato vacío.

    -solo lo hago porque mi cuerpo me lo pide, de seguro debe ser una conducta que tenía en el mundo humano…- decía mientras recordaba un par de ojos amarillos –debo marcharme ahora, lamento mucho quitarle el tiempo y espero haya disfrutado la comida, hasta mañana- respondí mientras tomaba mi espada y la ponía en su lugar, tras esto me dirigí al comedor con la bandeja.

    -gracias- dijo mientras yo le miraba de reojo y asentía educadamente, tras este gesto me dispuse a ir al comedor.


    Una vez llegue a este vi que algunos de los chicos ya se habían ido, de seguro a realizar algunas cosas o a pensar. Deje los cubiertos y me dirigí a la casa de Petermon, esa charla que tuve con Justicemon me ayudo a despejarme un poco y pensar con claridad, espero no esté muy ebrio para escucharme, con todo este embrollo es más que seguro de que este tomando para olvidar un poco el asunto.

    Una vez llegado a su casa, simplemente toque la puerta y el abrió, ya se veía algo ebrio pero no lo suficiente, en cuanto abrió su puerta pedí entrar, el me dio el acceso y, una vez adentro, empecé a dialogar con él, estaba algo nervioso, no sé cómo se comporte Petermon con alcohol encima, solo ruego no me pase nada.


    -he estado pensando acerca de lo que dijo Justismon… creo que será mejor que me vaya- solté con tristeza y desviando la mirada, me sentía muy triste.

    -¡Tienen de todo en esta aldea y aun así ¿quieren irse?!- rugió mientras me miraba de forma enojada- ¡Les he dado todo lo que necesitan y más, en verdad son unos desagradecidos!- vociferaba muy enojadamente, en cierto modo es verdad pero creo que hago lo correcto –por favor chicos… no se vayan, esta aldea los necesita, los bebes los extrañarían mucho, no se vayan- continuaba de forma muy triste, en verdad le afecta nuestra partida, eso y el alcohol que había tomado le hizo más sensible de lo habitual.

    -Lo siento Petermon, pero es necesario… tal como dijo 71, debemos irnos para que nadie más salga herido- le dije mientras el aguantaba las ganas de llorar, ¿cuánto licor habrá tomado para estar así de golpe?

    -Tsk, ya que, hagan lo que quieran, no me importa, si se van y se mueren allá afuera es cosa suya- dijo indiferentemente y, tras esto, tomo un largo trago de su licor.

    -sabes… de igual forma ya había pensado en dejar la aldea desde hace un tiempo… tengo 17 años, pronto cumpliré la mayoría de edad, ¿crees que me es agradable saber que recibiré un exilio como regalo de cumpleaños?, ¿crees que no me duele dejar a los bebes solos?, tú mismo lo dijiste, no se permiten adultos en esta aldea y pronto yo seré uno, esto es lo mejor para todos- le contesté en un ataque de valentía y rabia, esa última oración que dijo no me gustó nada –solo te venía a decir que mañana me marchare con justismon y no quería que pensases que fue solo por seguir a los demás, sé que soy una persona solitaria y poco o nada me he conectado con los chicos, pero sé que en este momento todos piensan que hacer, solo te pido que no seas tan rudos con ellos, todos te quieren a su manera y verte así simplemente les dejara un mal sabor de boca- continúe mientras me paraba y me dirigía a la salida, ya que Petermon me había dado la espalda mientras le decía todo lo que necesitaba decirle –solo te pido que cuides a los niños y los entrenes, sé que la digievolucion está prohibida, pero si alguno de los pequeños digievoluciona antes de tiempo sin querer, entrénalo una semana por lo menos para que se vaya preparado al mundo exterior, es lo único que te pido- dije abriendo la puerta y mirando a Labramon quien me dio privacidad para hablar con el digimon del recinto- y por ultimo… gracias, nunca pude agradecerte el que nos hayas salvado, quizás nunca te vi como un hermano mayor y nunca pasamos mucho tiempo juntos, pero te agradezco que me hayas dejado tener esta oportunidad de crecer como persona, realmente eres un buen tipo Petermon, nunca lo olvides- finalice a la par que cerraba la puerta, no sé qué efectos hayan tenido mis palabras en Petermon pero debía decírselo, no me gusta dejar cosas inconclusas.

    Caminaba lentamente hacia mi hogar, pero antes de llegar decidí ir al lago, por alguna razón quería ver ese paisaje nocturno una última vez. Me encamine hasta el lugar seguido de Labramon, quien me miraba atento a cualquier reacción, en verdad se veía preocupado. Una vez llegamos a este nos dispusimos a sentarnos en nuestro lugar preferido para pescar y ver todo el entorno, las lunas brillaban en lo alto y las estrellas parecían luceros a la distancia, en verdad extrañaría este lugar.

    -no te iras… ¿cierto?- pregunto mi angustiado amigo a la par que sobaba su cabeza en mi costado izquierdo, con tranquilidad lo tome y lo deje en regazo mientras lo acariciaba –por favor… no te vayas- me pedía mientras ocultaba su rostro en mi vientre, realmente se veía afectado.

    -ya tome la decisión… no puedo retractarme- dije tratando de no llorar, esto me partía el alma –eres el digimon más hermoso y lindo que he conocido, eres alguien fuerte y muy tenas, serás un gran líder cuando crezcas- le intentaba animar acariciando su coronilla mientras el lloraba desconsolado, lo que menos quiero es que llore por mi culpa.

    -te quiero K, eres mi único amigo, no me abandones- pedía el pequeño, eso me dejo pensando mucho, pero no podía llevármelo sin más, este chico merece una vida pacifica, merecía ser feliz.

    -yo también amigo y no te abandono, pero debes tener una vida pacifica, si vinieras conmigo de seguro todo sería caótico, estarías en muchos peligros, no quiero que nada malo te pase- dije abrazándolo más fuerte, este chico en verdad me está convenciendo de que me quede pero es por su bien –sé que algún día lo entenderás- comenté quedito mientras sentía que se removía un poco.

    -no quiero… ¡no quiero que te vayas!- exclamaba mientras lloraba aún más, este pequeño me lo está poniendo difícil, en eso veo una hoja cayendo frente a mí, si no mal recuerdo esa hoja era de un árbol de silbato, quizás pueda usarla.

    -no quisiera irme, pero sabes las reglas, si cumplo la mayoría de edad deberé irme de todas formas y tu seguirías aquí sin poder acompañarme, sería lo mismo, solo quiero que esto acabe de una vez, ya no quiero seguir lastimándote amigo- dije mientras recogía la hoja silbato y la llevaba a mi boca.

    -pero…- sus palabras fueron detenidas al escuchar como sacaba una melodía de la hoja, esto lo descubrí hace un mes, usando una de estas hojas puedo hacer sonar una melodía que vi en una película que me gustaba mucho, no recuerdo su nombre ni parte de la trama pero si recuerdo esta melodía que ayudaba a calmar las emociones, ojala ayude.



    Tocaba la melodía con tanto sentimiento que una sola lagrima logro escapar de mis ojos, estaba muy afectado, mientras tocaba la melodía sentía como Labramon se relajaba, se destensaba y cerraba sus ojos disfrutando del sonido. El lugar empezó a tener un matiz más calmado mientras sonaban las notas, no sé hasta donde se logre escuchar pero espero que si alguien la escucha, logre calmarle, en lo que a mí respecta me está ayudando mucho. Repetí la melodía dos veces más antes de quedar satisfecho y dejar la hoja de silbato volar con la suave brisa que se sentía en ese momento. Mire que Labramon ya estaba más calmado y algo adormilado, es mejor que nos vayamos a dormir.


    -cuando dijiste… que era para proteger a los que querías… ¿en quién pensabas?- me pregunto mientras lo acunaba en mis brazos y me levantaba, instintivamente mi mente recordó al albino, luego a los demás, pero en quien más pensé fue en mi pequeño amigo peludo que estaba en mis brazos.

    -en ti y los chicos, a pesar de casi no tener comunicación yo los considero parte de mi familia, y la familia nunca te abandona ni te olvida y espero nunca me olvides amigo- le pedí mientras caminaba rumbo a mi casa.

    -jamás te olvidare K… jamás- respondió bostezando mientras se dormía poco a poco, fueron muchas emociones para él.


    Llegue a casa y vi que Lucemon ya estaba dormido, debió haberse sentido agotado psicológicamente con todo esto, bueno, quien no, yo estaba muy cansado, así que, abriendo las cobijas y dejando a Labramon en un lado de la cama decido sacarme la ropa, quede en bóxer y me acosté al lado de mi amigo, abrazándolo, lo último que pensé antes de caer en el sueño de Morfeo fue el hecho de que si volvía al mundo humano, nunca más volvería a ver a mis compañeros y, en síntesis, nunca más le volvería a ver… eso realmente me dolería mucho.



    ~°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°~​


    ¿Qué es esto que estoy sintiendo?, mi cuerpo parece flotar en una nube y a la vez estoy muy excitado, siento que alguien toca mi cuerpo y me da placer, se siente estupendo. Siento su boca recorrer mi cuello y morder mi hombro, quizás quiera dejar marca para que todos sepan que le pertenezco, ¿Quién eres?, eso es lo que más quiero saber ahora, quiero conocerte, a quien le entrego mi cuerpo, quien es el que me hace sentir de esta manera, quien me hace sentir tan pleno.

    -sweet…- esa voz… se me hace conocida pero aún no sé quién me habla –really sweet- siento que mi corazón estallara de alegría.

    -Habibi…- mi voz suena rasposa y ronca, ahora me doy cuenta que estoy gimiendo, realmente se siente bien.

    -¡Hay, Por favor!, ¿realmente crees que eso pasara?- de nuevo esa voz femenina… es molesta –sabes que no estamos hechos para el amor, así que deja de soñar tonto- porque esa frase se me hace tan conocida, es como si ya la hubiese escuchado antes –Despierta ya-


    Mis ojos se abrieron de par en par dejándome ver mi cuarto, Lucemon aun dormía, significa que aún es temprano, iba a levantarme y me doy cuenta que Labramon está durmiendo a mi lado, es raro que el pase la noche aquí, por lo general se queda a dormir a la intemperie ya que le gusta el frio, no como a mí que lo odio, luego recordé que yo le había traído luego de tocar esa melodía en el lago, poco a poco las cosas se iban aclarando en mi mente.

    Me levante con cuidado para ir al baño y asearme, pero menuda sorpresa me di al encontrarme una carpa en mi ropa interior, que vergüenza, agradezco que Lucemon y Anubis estén dormidos, no quisiera que me viera en este estado. Rápidamente me dirigí al baño cerrando con cuidado la puerta para no despertarles, ese sueño había sido muy realista debía admitir. Doy el agua para meterme bajo el chorro de agua helada, aun no sé qué hora sea pero no quiero seguir durmiendo, solo quiero hacer desaparecer este “pequeño” problema hormonal por ahora pero veo que el agua fría no me hace nada, es raro, casi siempre funciona. Miro de reojo la puerta y doy un largo suspiro, si no queda de otra pues manos a la obra.

    Es increíble como una mano puede ayudar a bajar la temperatura del cuerpo, estaba muy ocupado atendiéndome como para siquiera notar mis leves gemidos que, ahora que soy consciente de ellos, son unos muy suaves como si fuesen unos suspiros, realmente estoy ardiendo por dentro. Aumento la velocidad para acabar rápido con esto, necesito ir a pescar pronto. Mi mano subía y bajaba de forma frenética y mi respiración estaba muy ajetreada, lo peor era que mis piernas temblaban mucho, estoy muy excitado y aún más por el hecho de que los otros pudiesen escucharme, los nervios y el miedo de ser descubierto me daban un morbo plus a lo que hacía. Seguía tan rápido como mis brazos podían y cuando por fin logre liberarme una palabra salió de mi boca sin mi consentimiento, en medio de mi éxtasis salió algo que no quería que fuese verdad.


    -L…- Maldita sea, esto no puede estar pasándome, es inaudito, es incorrecto, es… es… -una jodida broma del destino- me dije mientras mi cuerpo era limpiado por el agua que se llevaba todo rastro de evidencia –odio tener corazón- susurre al espacio una vez que limpie mi cuerpo.


    Me sentía fatal, justo ahora me tenía que pasar esto, si, lo admito, el hijo de puta era muy atractivo y esa actitud de bastardo le favorecía pero ¿Por qué el?, porque no N o incluso D, o porque no alguna de las chicas como S o C, en verdad estoy mal. Salí del baño con una toalla en mi cintura y la otra en mi cabeza, secando mi mohicano, ¿desde hace cuánto tiempo me lo he dejado así?, quizás sea hora de cambiar y dejar que crezca normal, no lo sé. Me dispuse a buscar una muda de ropa, la cual consistía en la ropa que use ayer, como la había lavado en el lago no era necesario que la volviese a lavar. Fui nuevamente al baño y me cambie con rapidez para poder empezar mi día, este es mi último día aquí y quiero dejar todo listo antes de marcharme.

    Cuando salí nuevamente, ya vestido, me fijo que aún no salía el sol, pero que pronto lo haría, decidí empezar mi rutina un poco más temprano para aprovechar mejor el día. Sin decirle a Labramos ni a Lucemon, baje las escaleras y tome unas frutas para el camino, tome mi caña de pescar, la cesta para los peces y mi espada de doble filo, ahora más que nunca la necesitaba conmigo.

    Camine tranquilamente por las calles de esta Utópica villa, en verdad la extrañaré cuando me marche, solo pensar en eso hace que me dé un escalofrió y mucha tristeza. Llegue al lago donde no había nadie todavía, el alba está muy cerca de aparecer así que debía apurarme para pescar las mejores presas. Todo ha estado muy normal hasta ahora, he podido pescar sin problema y los demás estaban empezando a llegar de a poco, la verdad, me gustó esto de venir a pescar temprano, creo que hubiese sido bueno haberlo hecho desde antes, lástima que no volverá a repetirse.

    Iba por mi tercera fruta cuando veo a Labramon correr hacia mi lado, empezó a reclamarle el por qué no lo desperté y le dije la verdad, se veía demasiado adorable y tranquilo durmiendo que no me dio corazón para despertarlo. Luego de una riña cómica entre ambos decidimos seguir pescando con la compañía del otro, esta vez me sentía más relajado a comparación de anoche, pero en mi mente aun rondaba lo que paso esa noche y lo que hice esta mañana pensando en cierto bastardo que no quería salir de mi cabeza, en verdad me hace sentir mal todo esto, ¿porque debíamos irnos ahora?, ¿por qué de todo el mundo disponible aquí debía enamorarme de él?, ¿por qué yo?, además de que es más que seguro que me golpee o se burle de mi antes de, si quiera, considerarme, odio esto, odio mi inseguridad, porque no pude ser normal como los demás, porque siempre tengo que sentir que no encajo, por que debo tener tan mal aspecto y, por sobre todo, por que debo poseer un corazón tan frágil, a veces… creo que hubiese sido mejor estar muerto.


    -¡K!, ¡SE TE ESTA ESCAPANDO!- me grita Anubis a la par que volvía a mis sentidos y, tenía razón, el pez se me estaba escapando del anzuelo.


    Rápidamente me repuse he hice todo lo posible para que no escapara pero falle, estoy demasiado distraído ahora pero pude conseguir unos doce peces, cosa que le vendrá de maravilla a los del comedor, así que me disponía a ir a dejarlos pero Labramon me volvió a llamar la atención.


    -K, estas llorando- dijo preocupado a la par que me llevaba una mano a mi ojo derecho y, en efecto, estaba llorando -¿te sientes mal?– me preguntó inquieto a la par que yo intentaba reponerme.

    -lo-lo siento Anubis… po-podrias ir a dejarlos tú, necesito estar solo- Le pedí mientras yo me echaba a correr ante la vista de los otros digimon quienes no me dieron mucha bola realmente debía estar solo.


    Pov’s Labramon.


    -K…- ¿Qué le pasará?, él nunca es así, sé que anoche tuvo mucho en que pensar pero no puedo ayudarlo yo solo… debo pedir ayuda.


    Salí corriendo con la cesta en mi hocico al gran comedor, necesitaba entregarlos rápido antes de que se echaran a perder, solo tarde unos minutos antes de llegar a la puerta, una vez que entre mire que ya habían algunos humanos desayunando, algunos hablando de sus cosas y algunos bebés hablando con las chicas, realmente me entristece todo esto. Pase hasta la cocina donde entregue los peces y me dispuse a ir a buscar a Lucemon, quizás él pueda hablar con K… aunque creo que no sería buena idea, ya que Luce puede ser muy inocente y se echaría la culpa de verlo tan mal, necesito hablar con alguien para que me ayude, necesita ser alguien confiable, alguien amable y, por sobre todo, debe ser capaz de guardar un secreto.

    Mire nuevamente a los humanos y la única que me pareció que juntaba todos esos requisitos fue 71, esa chica rubia de ojos azules, quizás si se lo pido me pueda ayudar.


    -disculpa…- llamé a la rubia estando frente a ella, este me miro un poco confundida, debe ser porque no me reconoce o debe pensar que soy uno de sus alumnos – ¿podría pedirte un favor?- le pregunté a la par que ella asentía, así que decidí salir del lugar y ella entendió que quería que me siguiera, una vez afuera la explique el problema con mi Amigo.


    Fin pov’s Labramon.


    Pov’s K:


    Maldita sea, ¿por qué ahora?, ¿Por qué mierda estoy más sensible de lo normal?, no entiendo nada, todo me da vueltas y siento que en cualquier momento me hiperventilare, necesito calmarme, respira K, respira.

    Luego de unos minutos logre respirar normal, aun me sentía mal y debía sacarlo de alguna forma, pronto me iré de aquí con mis compañeros, pronto llegaremos al mundo humano, pronto los dejare de ver… y dejare de verle… para siempre. Con esos pensamientos en mente empiezo a tararear buscando alguna melodía, tratando de sacar todo lo que me hace daño.


    -Cuando estoy contigo crece mi esperanza, Vas alimentando el amor de mi alma- canté tímidamente a la par que cerraba mis ojos y lo visualizaba -Y sin pensarlo el tiempo me robó el aliento, ¿Qué será de mí si no te tengo? –decía mientras me lo imaginaba alejarse de mi mientras intentaba correr hacia el -Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío; Estando en tus brazos sólo a tu lado siento que respiro- sigo cantando mientras aprieto mis manos con nerviosismo, siento que me le estoy confesando sin querer -No hay nada que cambiar, no hay nada que decir, Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío- expresaba mis sentimientos sin importarme nada de lo que pasara a mi alrededor, este es mi momento, debía sacarlo de una buena vez -¡Ay! cuanto te amo, si no es a tu lado pierdo los sentidos, Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir- canté con un fuerte sonrojo en mis mejillas, la siguiente parte la dije casi en un suspiro directo de mi corazón -Me enamoré de ti… Me enamoré de ti- mi cara estaba roja y tenía mis ojos fuertemente cerrados, no deseaba mirar nada, solo quería expresar lo que mi corazón me dictaba que dijera, solo quiero… liberarme -Eres lo que yo más quiero, lo que yo he soñado amar, eres mi rayo de luz a cada mañana y sin pensarlo el tiempo me robó el aliento, ¿Qué será de mí si no te tengo? –seguía en mi tonada triste, rogando dejar de sentir, deseando dejar volar este amor lejos de mi corazón- Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío; estando en tus brazos sólo a tu lado siento que respiro- canté recordando el día que llegamos aquí, como nos presentamos y como empezamos a buscar un lugar para pasar esa noche- No hay nada que cambiar, no hay nada que decir, Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío- entoné imaginando sus brazos rodeándome, transmitiéndome el calor que nunca había experimentado y que siempre desee -¡Ay! cuanto te amo, si no es a tu lado pierdo los sentidos
    Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir- mis pensamientos aun rondaban en ese chico, aun deseaba sentirlo cerca y que me hablara con cariño, que se preocupara por mí, porque yo… -me enamoré de ti- vocalicé a la par que unas lágrimas volvían a salir de mis ojos, realmente quería dejar de pensar en él, Por Homoestasis que lo intento pero mi corazón, simplemente, se niega a dejarlo ir, a pesar de tener todas las de perder, a pesar de tener la guerra ya perdida, aun mi corazón sigue amándolo, sigue lastimándome y sigue doliéndome- Si no estás conmigo se me escapa el aire, corazón vacío; Estando en tus brazos sólo a tu lado siento que respiro- Canté a la par que me imaginaba besándole y amándole sin miedo ni rechazo, soñando con algo que mi corazón anhela sin medida -No hay nada que cambiar, no hay nada que decir- seguía en mi propia desesperación por un poco de amor, por algo que jamás llegara, ya solo quiero que acabe esto pronto -Si no estás conmigo quedo entre la nada, me muero de frío; Ay! cuanto te amo, "corazón salvaje" pierdo los sentidos- Expresaba mientras me abrazaba a mí mismo, sintiendo que mis lágrimas salían aún más, afectando un poco mi canto por el llanto que brotaban de mis ojos- Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir, ¡Si no estás conmigo me quedo vacío! –exclame muy afectado, queriendo parar pero mis labios se movían solos, dejando escapar todo aquello que me he guardado por casi dos meses, desahogándome como nunca lo había hecho -No hay nada que cambiar, No hay nada que fingir me enamoré de ti- dije un poco más quedito a la par que suspiraba, dejando ir ya casi la nula frustración que sentía, ya calmándome un poco más- Me enamoré de ti- susurré al aire mientras suspiraba y miraba el tronco de árbol frente a mí- Realmente… me enamore de ti L… me enamoré de ti- dije mientras sentía que mi corazón latía dolorosamente al poder verbalizar mis sentimientos, al poder soltarme y mostrar lo que soy en realidad… un simple chico con problemas amorosos y muy llorón.


    Estaba exhausto, solo quería cerrar mis ojos y nunca más despertar, pero este sentimiento me frustra, me altera, sin si quiera darme cuenta levante mi puño muy decidido y, con toda la rabia del mundo lanzo un fuerte golpe al árbol sin importarme el lastimarme la mano, solo quiero deshacerme de mi frustración, solo quiero dejar de lado todo lo que siento… solo quiero dejar de sentir.


    -lo siento…- oigo a mi espalda, eso me asustó de sobremanera y al girarme vi a R junto a Labramon y Kudamon, Labramon me miraba preocupado al igual que R, a quien le saltaron un par de lágrimas y Kudamon algo incómodo por la situación, yo solo quería estar solo y poder sacar lo que llevaba en mi pecho pero… ¿acaso ella…?


    -¿de-desde donde… escuchaste?- pregunté cohibido y con más ganas de llorar, lo que menos quería es que alguien más que no fuese Labramon me viera débil y ahora esta R frente a mi junto a Kudamon.

    -desde que empezaste a cantar… esos son sentimientos realmente bellos- dijo secándose el par de lágrimas que habían brotado de sus hermosos ojos azules –nunca había escuchado algo tan bello y con tanto sentimiento, fue hermoso- me alagó a la par que yo bajaba la cabeza con una sonrisa amarga y un par de lágrimas cayendo.

    -¿hermoso?... yo dirá patético, un chico enamorado de otro, alejándose de todo mundo para que no le crean un fenómeno o una aberración, escapando de las críticas y deseando en secreto que alguien me ayude a salir, queriendo escapar de esta realidad que me ha estado atormentando desde anoche… soy una mierda- comenté muy afectado, no entiendo por qué, pero siento que puedo confiar en ella plenamente, eso me incomoda un poco pero, a su vez, me calma.

    -¿por eso siempre te escapabas y te aislabas?- me preguntó a la par que asentía -¿Qué es lo que más te aterra?, ¿de qué huyes en concreto?- me vuelve a cuestionar acercándose un poco, queriendo mirar mi rostro quizás.

    -le temo a muchas cosas y huyo de muchas otras, no quiero crecer, no quiero separarme de ustedes, no quiero serles una molestia, no quiero sentirme débil, no quiero decepcionarlos, no quiero dejar a mi amigo solo… y no… no quiero sentir esto cada vez que le veo con alguien más, solo deseo dejar de sentir- le confesé con sinceridad, por fin lo había dicho, si, una de las razones por las cuales no me acercaba ellos era porque estaba celoso de todos los que se le acercaban, realmente soy patético.

    -¿realmente lo amas?- me consulta a la par que yo asiento con mi cabeza –deberías decírselo, ya no puedes seguir envenenándote, debes ser valiente- me aconsejó a la par que una de sus manos levantaba mi rostro, mis ojos rojos estaban hinchados y húmedos, me sentía fatal –nunca lo sabrás si nunca lo intentas- me animó con una sonrisa secando el rastro de lágrimas.

    -¿Por qué… eres tan amable conmigo?- pregunté casi en un hilo de voz.

    -no soporto ver a la gente triste, realmente eres una muy buena persona, no deberías hacerte esto- dijo con una sonrisa triste –eres más fuerte de lo que crees, anímate ¿sí?, vamos a desayunar, según me dijo Labramon no has comido nada, ven, vamos- manifestó tomando mi mano lastimada, provocándome una mueca de dolor –disculpa, había olvidado que te habías lastimado la mano- se disculpó soltándome y, tomándome la otra mano, me hace seguirle, simplemente me deje hacer dócilmente ante la preocupada mirada de Labramon.


    Pasamos por el lago donde pedí lavar mi cara, tarde unos segundo refrescándome y luego volvimos a caminar. El Camino hasta el comedor fue en silencio, no había notado el hambre que tenía hasta que llegamos allá, todos parecían sumergidos en su propio mundo y parecían no notar mi presencia, eso me tranquilizó un poco.

    Fuimos por la comida y nos sentamos juntos, R es una persona muy amable, de seguro seria la chica perfecta para cualquiera… incluso para él.


    -¿aún te sigue doliendo la mano?- me preguntó a la par que me miraba mis rojos nudillos, estaban raspados y pareciese que fuesen a sangrar en cualquier momento.

    -no tanto, pero aún sigue doliendo- respondí en susurro mientras llevaba un bocado a mi boca, estaba muy nervioso, no quería que nadie me viera, estaba en un estado paranoico muy elevado –lamento que me hayas visto en ese estado, no me gusta que me vean débil, ni mucho menos me oigan cantar, lo hago fatal- le comenté tras tragar lo que tenía en la boca, mi semblante se veía decaído a leguas- solo te pediré que no le digas a nadie lo que viste, soy muy inseguro y demasiado tímido, no soportaría que se burlaran de mi- susurre mirando mi plato con la vista vacía, me sentía muy cansado.

    -prometo que no diré nada, pero deberás hacerlo algún día, cuando estés preparado puedes acudir a mí en caso de cualquier cosa, ¿prometido?- me extiende su meñique, esa era una forma de sellar un pacto en el mundo humano.


    Yo simplemente asentí y le di mi meñique, cerrando el trato y sonriendo con algo de felicidad y esperanza, en verdad R es una chica muy amable y sociable, me da algo de envidia pero también me provoca alegría, es una buena chica.

    Poco a poco empezaron a llegar los rezagados y desayunamos todos juntos, escuchaba como hablaban los chicos sus cosas y las chicas igual, tratando quizás de distraerse un poco, por mi parte, ahora me sentía más tranquilo, R me ayudo a calmarme cuando más lo necesitaba, ahora debo ser fuerte, no quiero ser una carga, quiero protegerles.


    -chicos… ¿es preciso que deban marcharse?- pregunto el digimon ángel una vez frente a todos, se veía triste y muy nervioso –R… si te vas no podré seguir con mis estudios apropiadamente, no podré ayudar a las chicas a cocinar, no podré hablar con los chicos ni podré volver a verles, ¿acaso hice algo malo para que nos dejen solos?, ¿fui un digimon malo acaso? –preguntó bastante sensible, eso nos conmovió a todos, ese pequeño era alguien tan alegre y servicial, mira que echarse la culpa por esto.

    -…- no lo resistí más, me levante ante la mirada de todos y, de un rápido movimiento, abrace a lucemon, no dije nada, simplemente le trataba de confortar.

    -no se vayan…- pedía quedito, en verdad me dolía dejarlo solo.

    -lo siento luce, te quiero mucho como un hermanito, pero es algo que debemos hacer- le susurre para que nadie me escuchara, pero creo que más de uno lo hizo, me puse algo nervioso pero intente mantener la compostura –sabes que no podemos quedarnos, hay millones de personas que nos necesitan, no podemos darles la espalda, tu no haría eso, ¿verdad luce? –le comenté con una sonrisa tierna, como pocas que había dado antes- lamento que esto haya tenido que ser así, pero recuerda que siempre estaremos contigo, cada vez que nos necesites, estaremos en tu corazón- dije revolviéndole los cabellos y besando su coronilla- realmente eres alguien muy especial, no lo olvides- finalice soltándolo, ahora que lo pienso, el viaje puede ser algo largo, iré a buscar un par de cosas antes de irnos.


    Luego de aquello decidí ir a mi hogar por última vez y tome un bolso mediano, me llevaría algo de comida y una manta junto a unos contenedores medianos de agua, aún no sabemos qué tan lejos debamos ir o que peligros podamos tener, debemos estar preparados.

    Paso un rato en lo que terminaba de ordenar mis cosas, al final termine llevando una mochila a mi espalda con algunas cosas como hierbas medicinales, vendajes, comida, agua y algunas mantas entre otras cosas. Mi espada pasó a estar en mi cintura, necesitaba tenerla cerca para casos de emergencia, se sentía raro caminar con ella allí pero luego me acostumbraría. Salí hacia el lugar donde estaría Justismon, allí me encontré con R y algunos más, poco a poco todos nos reuníamos, eso hasta que llego Petermon, por su cara deduzco que esta con una cruda bastante importante, pero no dejo que se viese, luego de darnos la autorización para irnos, de sorpresa, aparecieron nuestros digimon acompañantes, ellos se pusieron al lado de nosotros y se negaron a retirarse, ellos venían con nosotros. Petermon y Tinkermon intentaron persuadirlos pero no hubo caso, luego de que Petermon perdiera los estribos un poco y les dijera algo un tanto desagradable, que hasta a mí me dolió, se marchó a su habitación, Anubis estaba un tanto afectado al igual que el resto, yo simplemente lo recogí y le abrace, este pequeño merece ser feliz y si quiere ir conmigo no puedo negarme, solo espero ser lo suficientemente fuerte como para protegerlo.

    En cuanto a Tinkermon, ella estaba bastante contrariada consigo misma, luego de unos segundos, donde se veía algo bipolar, nos revelo información acerca de una bruja que vivía en los Bosques del Oeste, alejado de Never Ever Land, la rubia se sentía bastante intranquila y con cierto brillo de tristeza, pero lo hecho, hecho estaba. Caminamos un poco hasta que vimos a los bebés llorando un poco viendo nuestra partida, fue en ese momento que vi a Tokomon corriendo hacia nosotros, yo me detuve al igual que los otros, ese pequeño era el que había evolucionado ayer por culpa de mi entrenamiento, se veía cansado y muy agitado, en verdad pareciese que no quería que nos fuésemos, yo por acto reflejo me quite mi bufanda y le corte un cuarto de esta, me acerque al Tokomon y le amarre lo que había roto de mi bufanda, este me miro con los ojos llorosos y simplemente le dije una cosa antes de girarme y volver con Justismon.


    -Nunca nos olvides, crece fuerte y protégelos, siempre los recordaremos- le dije con una sonrisa mientras nos marchábamos.


    El viaje al Bosque del Oeste empezaba al fin, pero menuda sorpresa nos llevamos al ver como Lucemon corría a toda velocidad para alcanzarnos, por lo general el levitaba pero esta vez corría usando sus piernas, esa escena se me hizo muy tierna.


    -¡Esperen!, ¡Aguarden por mí!- pedía el digimon ángel a la par que se nos acercaba -Yo… Yo convencí a Petermon de que me dejara viajar con ustedes —hablo ante la sorpresa de todos, Lucemon había pedido permiso pero eso significaba que podría digievolucionar sin querer en cualquier momento -Prometí que no digievolucionaría, así que mientras no lo haga todo estará bien— dijo un poco más repuesto de su carrera, en verdad se veía tierno y bastante decidido— Yo también… Yo también quiero ver el mundo humano.- con esto último se puso frente a nosotros, yo simplemente le sonreí y volvimos a avanzar con Justicemon.


    Este día ha estado lleno de sorpresas, muchas emociones para mi mente, sé que habrán cosas peores, pero mientras tenga a mis compañeros cerca hare lo posible para protegerles, quizás sea más pequeño que algunos, pero por algo me he entrenado estos meses, no quiero ser una carga y me asegurare de no serlo, en cuanto al tema de L… solo ruego no ponerme muy nervioso o muy celoso, odio estar tan sensible, pero saldré adelante de alguna forma, después de todo… ellos son mi familia.


    -nuestra familia…- susurre mientras labramon me daba un lametazo en la cara.

    -siempre unidos, nunca te abandonan ni te olvidan- dijo con una sonrisa.

    -así es Anubis… Así es- le respondí mientras miraba al frente, esto apenas comenzaba.


    El viaje apenas estaba empezando, quizás con esto logre descifrar el porqué de mis pesadillas y descubrir quién es esa chica de ojos amarillos que siempre aparecen en ellas, espero que la respuesta que me den no sea muy fuerte, algo me dice que esas pesadillas… son más que solo sueños y eso… me aterra.


    _______________________________________________________________________________________

    Y eso fue todo, me costo un poco ya que tenia que modificar un poco algunas cosas ya que tenia medio post escrito con mucha anterioridad, cualquier cosa pido disculpas si cometi un error o algo no cuadra, intente ser lo mas logico posible, escepto en algunas partes que me salieron o muy emocionales o de cuajo muy absurdas, lo lamento, que tengan buena noche o dia, nos vemos pronto ^^

    y antes de que alguien me pregunte, yo pedi permiso de usar a R, gracias jefe, nos vemos xau ;)
     
    • Me gusta Me gusta x 3

Compartir esta página

Cargando...