Misión C El Sonido de las Rendijas | RiNa

Tema en 'Naruto World' iniciado por Autumn., 19 Jun 2017.

Estado del tema:
Cerrado para nuevas respuestas
  1. Autor
    Autumn.

    Autumn. No sé, me sabe a mierda

    Registrado:
    8 Dic 2015
    Mensajes:
    2,557
    Temas:
    162
    Calificaciones:
    +936
    Las acciones de Rinha la habían desconcertado muchísimo. ¿Cómo pudo atreverse a mentirle sobre algo tan importante como lo era la información que debía recolectar Kiseki Michibiki? Por culpa de ese imbécil ahora se encontraba metida en un problema del cual no podría salir fácilmente. Sin embargo, pese a los inconvenientes que tuviera que superar junto a Shiba y Pawa, no le daría el gusto al del Sonido de hundirla gracias a uno de sus tantos jueguitos. Ella era la Sombra del Rayo; burlarse de su persona fue el peor error que cometió.

    El característico destello de luz que anunciaba la llegada de Pawa se hizo presente detrás de la mandataria del Rayo, quien observaba detenidamente las pantallas enlazadas con los ojos del Día y la Noche, los dragones que giraban en torno a su villa. Giró sobre su propio eje, encontrándose con la mirada de una Rinha un tanto inquieta, ¿quizá molesta? Quien la saludó en un tono un tanto bajo y procedió a sentarse en una de las sillas colocadas frente al escritorio de Sona por la propia mandataria. Había tensión entre ambas, aunque no del tipo que a Grimmjow le gustaba; ninguna decía ninguna palabra, hasta que Musa decidió cortar el silencio con su música:

    Michibiki no ha logrado ingresar en ninguno de los establecimientos del Rayo, al menos por ahora, no sabemos nada de él —comenzó Sona, sentándose en su respectiva silla—. No sé si es que tenga miedo de poder toparse conmigo, pero el Rayo no lo ha vuelto a pisar. De cualquier forma, ya la mayoría de las villas del País están al tanto de lo que ha ocurrido y se imaginan qué tipo de habilidades tiene él.

    Avanzaste mucho con la protección del Rayo…
    Es mi deber hacerlo —entonces, Rinha observó cómo Sona abría una de las gavetas de su escritorio y extraía de allí una carpeta amarillenta.
    ¿Qué es eso?
    Por lo que te pedí que vinieras —Noten abrió la carpeta y tomó los papeles que allí se encontraban, acomodándolos sobre la mesa de tal forma que su igual en rango pudiera leerlos—. Después de la reunión de la Alianza, me puse a revisar muchas cosas: documentos, informes, misiones “resueltas” por nuestros shinobi o los de otras aldeas que nos mantienen al tanto porque es menester compartir datos entre nosotros —Rinha asintió, prestando atención tanto a los papeles como a la voz de quien fuera su persona favorita—. Estos reportes indican que hay miembros del Sonido infiltrados dentro del País, ¿dónde? No lo sé —buscó, entonces, entre todos los documentos y encontró una hoja con una fecha cercana; señaló el lugar de donde provenía el informe—. La última vez que se les vio fue en Sangakugakure no Sato, una aldea no muy lejana a Hoshigakure; está escondida en las montañas.
    ¿Quieres mi ayuda para capturarlos? —Preguntó un tanto interesada en el asunto.
    Para capturar a uno, o dos cuando mucho —contestó—. Quiero desmantelar la organización, acabar con ella; no permitiré que ninguno de los del Sonido ande rondando por aquí.


    Rinha estaba anonadada por la actitud de Sona, sin embargo, comprendía por completo su molestia y su necesidad de acabar con todo rastro de los miembros del Sonido. Ella deseaba su ayuda porque no quería ser quien se manchase las manos de sangre, sus principios como médica no se lo permitían y no estaba acostumbrada a darle fin a vidas humanas. Por su lado, Pawa no sentía ningún remordimiento al acabar con sus enemigos ni mucho menos algún pesar.

    Mi radar nos servirá de mucho —comentó mirando a Sona, sonriendo de lado—. Te ayudaré. De igual forma, no puedo negarme —se encogió de hombros—. ¿Cuándo nos vamos?

    Ahora mismo.

    […]
    El viaje estelar nunca había sido una de las cosas favoritas de Rinha, pero era la única forma de descender al terreno del Rayo porque no tenía ningún sello del Tsute Hiraishin puesto en dicho país. Aquel túnel la mareaba un poco siempre que pasaba por el mismo; el miembro Otsutsuki de turno tuvo que ayudarla porque se tropezó nada más al pisar el suelo, evitándole caerse. Sona, por otro lado, descendió con maestría y con un poco de elegancia; al tener tanto tiempo viviendo en Hoshigakure ya se había acostumbrado a los viajes del autoconocimiento, aunque a veces ella misma tenía sus tropiezos.

    ¿Por dónde es? —Preguntó Rinha, recibiendo un señalamiento inmediato.

    Hacia allá es el Norte —contestó—. Pero Sangakugakure no Sato se encuentra hacia allá —señaló hacia la derecha, sin dejar de apuntar hacia el Norte—. En el Noreste.


    Las féminas intercambiaron miradas antes de emprender la marcha. Sona no confiaba demasiado en Rinha después de lo sucedido, no tanto como para siquiera intercambiar un abrazo o un beso; estaba bastante adolorida y furiosa con ella como para corresponderle cualquier gesto de cariño en aquel momento. Su prioridad máxima era desmantelar aquella organización y el que Pawa la ayudase era necesario, ¿por qué? Más que nada, por una necesidad propia y completamente suya: necesitaba volver a verla actuar en beneficio de ambas; quería volver a depositar un voto de confianza sumamente grande y profundo en ella, pero para eso primero debía verla actuar. ¿Cómo sabía que Rinha en realidad no quería, también, al Señor Feudal del Agua muerto? Estaba pensando demasiado en el engaño.

    Debía detenerse. Tenía una misión que cumplir.



    XayahXayah Post listo
    Ellas se están dirigiendo a Sangakugakure no Sato en este post; en el tuyo pueden llegar, o bien puedes afianzarte del enunciado que no dice si están ubicados e. Sona se mostrará un poco desconfiada con Rinha, como puedes leer aquí. o3o


    “El sonido en las rendijas” (C/B)
    Descripción: Tenemos información de una organización criminal que opera en el territorio de nuestro país. No es novedad, pero no estaba en nuestra lista de prioridades… hasta la reunión de la Alianza. Los reportes indican que se ha constatado la presencia de miembros delictivos que poseen técnicas de sonido (no identificados plenamente), idénticas a la descripción que estamos buscando. Su misión es identificar a estos ninja especiales, y si es posible, capturarlos para que se rinda el debido interrogatorio en la aldea. También se tiene certeza de que estos ninja con técnicas de sonido se incorporaron a estas organizaciones hace poco. Preguntas salen a flote. ¿Quiénes son y qué quieren?
    Objetivos:
    -Identificar y capturar a los ninja con técnicas de sonido.
    Notas:
    -Recuerda que el rango de los enemigos de Oto es proporcional a los conocimientos que puede poseer. El Staff de Oto regulará (al final de la misión, si es necesario) todo exceso en la información obtenida por el usuario.
    -El rango de la misión será C o B dependiendo de si colocas una de las siguientes dos notas:
    -Nota C: La organización criminal cuenta con unos quince integrantes de varios rangos entre "estudiantes de academia" (en comparación), genin y chuunin (este último rango es opcional, pero no variará el rango de la misión), sin contar mercenarios afiliados o leales.
    -La organización criminal tiene muy buenos contactos y no será sencillo tomarla por sorpresa.
    -Se conoce que estos delincuentes tienen poder en una zona que alberga varios poblados.
     
    Última edición: 6 Jul 2017
  2. Xayah

    Xayah Sweet Lovin'

    Registrado:
    11 Jul 2012
    Mensajes:
    2,235
    Temas:
    135
    Calificaciones:
    +1,181
    El camino a Sangaku permaneció callado mientras eran transportadas por una mariposa de nivel tres, invocada por Sona. Rinha solo se limitó a acostarse y dormitar en pleno vuelo, disfrutando de la brisa mañanera. Por su parte, la Raikage mantenía concentrada su vista en el camino y solo de vez en cuando volteando su vista hacia su retaguardia para ver el porte somnoliento de su acompañante.

    Rinha no podía sentir su mirada, mas sí podía notar como su energía se encontraba en contradicciones, balanceando entre agresiva y tranquila, subiendo y bajando; no necesitaba decir nada para notar que ahora mismo le tenía poca estima, por no decir cero. Molesta con Noten no estaba, consigo misma sí al aceptar entrometer en un asunto como ese a la Raikage pero Rinha, además de tranquila, también era jodidamente orgullosa y no le iba dar el gusto de verla afectada o inquieta por la tensión entre ambas, al contrario, haría lo mejor que sabía hacer: ser indiferente y serena. No le había caído como gran sorpresa su llamado para ir a Hoshi pero tampoco era un aviso que esperaba tener en esos días, y aunque tenía muchísimas ocupaciones que atender en Arashi, era mejor dejarlas de un lado y acudir a donde estaba Koe si no quería que la relación empeorara más.

    Cuando Grimmjow sintió una presión en su cuerpo, producto de la gravedad, fue que abrió los ojos para percatarse de los sucesos: la mariposa descendía vuelo con destreza para detenerse a dos metros del suelo, justo a las entradas nortes de Sangakugakure. Sona se giró para darle el aviso a la mayor pero se encontró con esta ya bajando de la invocación, no dijo nada y se concentró en hacer lo mismo.

    Comenzaron a caminar hacia la entrada donde los guardias hicieron una pequeña reverencia al identificar a la Sombra del Rayo. Algunas personas que entraban y salían por las grandes puertas quedaban anonadas con tener a tal figura a pocos metros de distancia y aunque la mayoría podía reaccionar con la intención de acercarse, descartaban la idea al ver la otra figura que acompañaba a la Raikage, una que por muy bien que iba con porte relajado, regala una mirada abrumadora y que dejaba claro como el agua un mensaje: no te acerques. A veces la expresión no funcionaba con infantes, quienes no llegaban a sentir la tensión que soltaba Rinha por el aire, y por más que Sona diera una mezcla de mirada seria y gentil mientras recorría la aldea, no podía mostrarse ruda con los más pequeños del país, aceptando sus abrazos y peticiones de autógrafos con velocidad; alguno que otro le pidió su firma también a la colíder de la Tormenta, quien sacada un poco de onda por la inusual petición procuro hacerlo como mejor le saliera una firma artística y no la propia que usaba para documentos importantes.

    Después de satisfacer los sueños de varios pequeños, siguieron por la aldea muy bien analizada bajo las observadoras kunoichi. Sangaku era la aldea más cercana en comercio a Hoshi, también poseía la mayor cantidad de transportes mercantes después de la primera y era buen punto para muchos comerciantes extranjeros. Sus calles llenas de abundantes y variopintas personas, estructuras firmes y limpias, parecían tenerlo siempre impecable para los ojos turistas.

    Para Pawa incluso ya resultaba una villa de primera clase para cuando llegaron a la enorme zona central de la aldea, misma donde se encontraban los mayores locales y puestos comerciantes. La ojimiel parpadeó varias veces como reacción a la cantidad de gente que había en todo el lugar, era imposible incluso caminar con libertad pues todos los pasillos entre los puestos de comercio estaban abarrotados de compradores, haciendo ley del día golpear hombros o tropezar de cualquier forma con otra persona.

    Rinha no encontró una razón lógica para tener que meterse en todo ese lugar, al cual llamaban “Zona cero” por su fama en toda la villa, característica de Sangaku.

    Las personas parecían tan sumergidas en sus compras y objetivos que ni se percataban de que a veces con quien rozaban extremidades era con la propia mandataria del Rayo o Rinha Pawa. Ambas iban caminando amontonadas por las demás personas en lateral a la otra. La mayor no pudo evitar sujetar de la cadera a la ojiazul cuando sentía la terrible sensación de celos acomodarse en su cuerpo si notaba la mirada de algún pervertido sobre la menor, pero ni ese agarre sencillo Sona le dejó mantener con ella.

    No tienes permiso de agarrarme así. ―aclaró con seriedad la médico. Rinha sintió rabia por ser apartada de esa forma, con todas las ganas de acorralar a Noten contra una pared y mostrarle quien mandaba, pero solo apretó la mandíbula con fuerza y recordó por su orgullo que tenía que mostrarse indiferente.
    ¿Qué mierda hacemos aquí? ―preguntó tras respirar y calmarse.
    Cuando te dije que la última vez que se les vio fue en esta aldea, también recopilé información de un comerciante que les ayudaba con contrabando de armas y toda cosa que necesitara la organización.
    Ah, ¿y reconoces al menos cuál es?
    Sí, su nombre es Yadui. Es de piel bronceada, ojiambar y barbudo. Su puesto de comercio es de telas para todo tipo: vestimenta, decoración, etc.

    Grimmjow entonces aprovechó su altura para buscar entre los puestos y comerciantes el descrito por su acompañante. No cuestionó el por qué no usaban apariencias diferentes a las que llevaban para el evento debido a que en el camino a la aldea se hizo varias hipótesis: Sona buscaba ver reacciones a su figura, si alguien la veía con miedo o temor, algo pasaba. Otra hipótesis que tenía era que tal vez ella quería hacer aparentar que nada sucedía, por lo tanto, ¿qué había de malo en que la Raikage paseará por aldeas vecinas?

    Cuando la manipuladora del meiton localizó al comerciante y su puesto, le dio un sutil apretón en el brazo a la menor para captar su atención y disimuladamente señalar al objetivo. El hombre estaba ubicado a los extremos surestes de la Zona Cero, y gracias a la vida según Rinha, estaban cerca de él pues de estar al otro extremo de su posición tendrían que pasar por un mar de personas para llegar hasta allá.

    El vendedor miró sorprendido (con tintes positivos) a la Raikage y Rinha, de inmediato con emoción saludo a ambas sin dejar de lado al educación y respeto a las figuras, contestando las preguntas de cada una relacionadas con sus telas. Sona miró de reojo como Rinha mostraba simpatía y carisma para ganarse la confianza del varón e entusiasmarlo por sus intereses hacia sus artículos en venta. Quería sonreír por ver a la mayor participando activamente en la misión pero al mismo tiempo su orgullo y pesar le obligaba a no hacerse altas ideas, tenía que mostrarle mucho antes.

    ¿Dónde se encuentran esas telas provenientes de Kaze no Kuni?
    Oh, en el almacén, Pawa-san, no está tan lejos de aquí, solo a esta vuelta de la esquina; si es paciente podría ir a buscarlas para que las inspeccione.
    Por supuesto, si me permite lo acompañaré, señor…
    Yadui, llámeme Yadui. No me gustaría dejar el puesto de comercio solo, señorita.
    En ese caso se puede quedar la Raikage.

    El hombre pareció dudarlo un momento pero al final aceptó solo por no querer perder el interés en venta de figuras tan imponentes, emocionado en tal vez incluso tener el gustito de cobrarles por precios más altos que a cualquier otro civil, pues para nadie en Modan era un secreto la gran cantidad de dinero que se movilizaba por las manos de Rinha Pawa o la cuenta de ryos que poseían los kages.

    Yang asintió mientras caminaba para seguir al hombre, no sin antes darle una rápida mirada a Sona con media sonrisa. La ojiazul frunció levemente el ceño, mas no dijo nada por esa “miradita traviesa” porque tampoco captó que es lo que quería transmitirle con esta la manipuladora de chakra.

    Mientras todo ese evento sucedía, en uno de los tejados de las estructuras que rodeaban la Zona Cero, un hombre de cabello grisáceo, ojos azules, ropas ninjas de conjunto negro y mirada afilada, veía las interacciones sentado y sumamente serio, incluso descifrando cual era el desenlace. Chasqueó la lengua para sí mismo antes de levantarse y ver como se perdía la figura de Rinha Pawa junto a Yadui por la esquina de la calle del fondo. Tenía que informarle a su jefe de la situación.

    [ . . . ]

    Yadui abrió la puerta del almacén con llave y se adelantó a prender las luces con confianza de que la mujer cerraría la puerta, un montón de estantes llenos de tela en una habitación de no más de setenta metros con un pequeño escritorio en la pared lateral a la puerta, fueron iluminados.

    En el estante del fondo están las telas de Kaze un Kuni ―señaló la zona mientras escuchaba el cerrar de la puerta por acción de la castaña. ―, es difícil conseguirlas per…

    En un pestañeo, Yadui se vio aplastado de frente con una de las paredes del lugar. El golpe frontal por la brutalidad y fuerza empleada para empujarlo quedaron en ridículo frente a la presión y el dolor que comenzó a sentir en uno de sus brazos tras hacerle Rinha una llave desde la retaguardia.

    Escúcheme bien: yo sé que está trabajando con una organización criminal y déjeme aclararle que se ahorraría torturas si me comienza a soltar de una bendita vez toda la información que posee, ¿comprende? ―solo escuchó un sonido gutural por parte de Yadui―, no lo escuché, ¿me ha entendido o no?

    Ejerció más fuerza en la llave, quería romperle el brazo desde esa posición.

    ¡¡¡S-ssí!!!

    [ . . . ]

    Su visión penetrante estaba quieta en el rostro de su subordinado, quien permanecía serio ante la suya propia. Kazake parecía estár totalmente seguro de lo que había visto, porque de otra forma sabría que lo que le pasaría sería malo al traer información errónea y como pérdida de tiempo a su superior.

    El de cabellos grises miró como su jefe se reacomodaba en su puesto, viendo de reojo pensativo como algunos genin movían unas cajas hacia otra zona del lugar. Sabía que estaría pensando en cuales serían los planes o movimientos continuación pero de todas formas no perdió tiempo en aclarar unas cuantas cosas:

    No me entrometí en salvar al comerciante porque su rango es de mero civil, yo solo no podría contra ese… monstruo maldito. Además, tenemos más informantes y contactos por toda la aldea.
    Fue una decisión inteligente.
    Gracias, Heddo.
    En este caso… ya que tenemos encima a la Raikage, sería tonto hacernos la vista gorda… Acabar con la figura del Rayo o por lo menos analizarla más a fondo nos permitiría tener en un futuro la oportunidad de acabar con ella y montar en el puesto a un aliado o propio integrante de Oto. Es tiempo de preparar un ataque.
    ―¿A… qué se refiere señor?

    El titulado Heddo de la organización, sonrió con malicia.

    Es obvio que podrán sacarle la información que conoce a ese hombre. Vamos a emboscarlas.

    [ . . . ]

    Sona comenzaba a impacientarse con lo mucho que tardaba la castaña por lo que importándole muy poco ya en esos momentos dejar el puesto solo, comenzó a caminar hacia la dirección en la cual se habían perdido ambos cuando observó a lo lejos la figura de su amante dirigiéndose a ella con su típica serenidad. Una vez de cerca Musa pudo notar que sus sandalias poseían manchas de sangre, además de que venía limpiándose las manos y rostro de algo que ya era imposible identificar por estar limpiar.

    Ya suponía lo peor para ese momento.

    Ya tengo mayor información de la organización, al menos la de la zona que albergan en esta aldea y la siguiente más cercana en otra villa.
    Excelente… ¿Y qué hiciste con el contrabandista?
    Lo maté.


    Neji.Neji. sigue​
     
    Última edición: 9 Jul 2017
  3. F. Underwood

    F. Underwood One nation... Moderador

    Registrado:
    15 Dic 2006
    Mensajes:
    5,451
    Temas:
    307
    Calificaciones:
    +2,349
    Misión cancelada! A petición de los usuarios.
     
Estado del tema:
Cerrado para nuevas respuestas

Compartir esta página

Cargando...