Crónica La Búsqueda [Ethan Walker & Matthew Collins]

Tema en 'Digital World' iniciado por Kira, 10 Ago 2018.

  1. Autor
    Kira

    Kira Speed Star

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    Amateur's Camp — IV
    "La Búsqueda"


    Tras una extensa jornada de entrenamiento, acelerada por la peculiar noción del tiempo de la ADR, la noche finalmente cae sobre el campamento. Los preparativos se enfocan en preparar la cena para todos los presentes, sin embargo Tamer y Digimon son interceptados por el propio Charles, quién está buscando voluntarios para montar guardia esta noche en el campamento. Están en territorio hostil después de todo, no pueden relajarse tan fácilmente.

    Charles pronto aclara que no es una orden y que pueden negarse a montar guardia, enfocando así su energía en el programa de mañana. La decisión es de ustedes... Oferta Rechazada.


    a) NPC involucrado: Charles R. Collins
    b) Lugar donde debe ser tomada: File City
    c) Sinopsis: Tras una noche sin eventualidades un nuevo amanecer llega al campamento. Uno a uno los participantes y ayudantes se ponen en fila para pasar lista y así dar inicio a la rutina del segundo día, sin embargo no tarda mucho en aparecer una situación irregular: Un par de Tamers y sus compañeros no aparecen. No están en sus tiendas y nadie los ha visto esa mañana. Finalmente, en medio de los interrogatorios una voz tímida confiesa: Anoche vio al grupo escabullirse para aventurarse por sus cuentas, sin reglas ni instructores que los limitaran. La Antigua Región Dino es muy peligrosa para un par de Amateurs, en especial si estuvieron fuera toda la noche. ¡Hay que encontrarlos!
    d) Escenario: ADR
    e) Objetivos:

    • Encontrar a los "excursionistas" perdidos

    f) Notas:

    • Esta Quest es parte de la Commu: Amateur's Camp
    • Mínimo de Post/Palabras: 3 / 700 . En caso de Party, 2 por persona
    • Plazo: 7 Días
    • Requisitos: Haber completado una de las Quests "Entrenamiento" (Fase II) o "Guardia"
    • Los participantes en la Quests serán lo únicos en formar parte de la búsqueda
    • No se sabe como pudieron eludir a los que estaban montando guardia la noche anterior, pero se cree que no pudieron haber ido muy lejos. Deben seguir en alguna parte de la ADR
    • La Quest termina cuando los participantes escuchan gritos de ayuda, incitándoles a apresurarse al origen de estos
    g) Recompensa:
    Completación: 150 Bits. Acceso a "Amateur's Camp V"




    Tamers:
    - Ethan Walker & Ryudamon (D-Arc)
    - Matthew Collins & Zubamon (iC)


    everydayeveryday dele, jovenazo~
     
  2. everyday

    everyday Moderador

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    Ethan abrió la boca y profirió un profundo bostezo sin importarle tener enfrente al montón de Amateurs, Matthew a su lado simplemente esbozó una sonrisa nerviosa ante el gesto del americano, el cual bien podría catalogarse como una falta de educación; aún más porque en aquel momento Charles se encontraba pasando lista de asistencia. Todo el personal de apoyo, así como los participantes del campamento, fueron despertados por el instructor apenas el sol se asomó por el horizonte. Algunos que estaban acostumbrados a dormir hasta tarde, como Walker, exhibían caras ligeramente malhumoradas debido a esto.

    —Maximilian —Soltó el instructor que caminaba de forma erguida e imponente delante de la fila que obligó a hacer a los Amateur. El hombre que hasta ese momento se había acostumbrado a gritar un nombre y recibir un “presente” como respuesta se detuvo de golpe—. ¿Maximilian? —Repitió, con un tono de voz más alto y serio. Los participantes comenzaron a moverse inquietos, temiendo que por la culpa de un gracioso les fueran a castigar—. ¿Alguien ha visto a Maximilian? —Al no recibir una respuesta por parte de los alumnos, se giró hacía los asistentes que se encontraban a sus espaldas—. Que alguien vaya a buscarle —Un sujeto al lado de Collins aceptó la encomienda, corriendo directo hacía las tiendas de campaña.

    Para ese momento susurros comenzaron a escucharse entre los participantes del campamento, mismos que fueron cesados cuando Charles volvió a reanudar la lista. No obstante, pronto se repitió el mismo proceso con otros dos chicos: otro varón y una fémina. Para esas alturas sobra decir que el artífice de aquel campamento lucía una mueca de preocupación que se exhibía en la superficie como una de seriedad y ligera indignación. Tanto Ethan como Matt también sintieron una punzada de nervios: eran tres parejas Amateur que técnicamente estaban desaparecidas; todos albergaban la esperanza de que por pereza no hubieran atendido al llamado para despertarse, sin embargo, pronto esa teoría se vendría abajo:

    —N-no hay nadie en las tiendas —Soltó el chico que había ido a revisar, podían verse gotas de sudor bajando por su rostro—. N-no hay nadie ahí.

    La mirada del Elite se volvió severa. Entonces hizo lo único que podía hacer en aquella situación: preguntar si alguien sabía del paradero de esos chicos, recibiendo como respuesta un sepulcral silencio por parte de los alumnos. El instructor volvió a repetir lo peligroso que era aquella zona y que, aunque esos seis estuvieran juntos, dudaba que pudieran sobrevivir a las inclemencias de la Región Dino. Entonces, como si aquella información hubiera cambiado la perspectiva de uno de los presentes, una voz se alzó con timidez clamando tener información. Una niña de cabello rubio y esponjado, Ethan y Matt la reconocieron al instante: era Annie.

    —Y-yo los vi, anoche —Soltó la pequeña—. Max y los otros salieron fuera del campamento. No creí que se atrevieran a irse sin compañía…

    [. . .]

    —Nosotros nos encargaremos de la búsqueda —Soltó Ethan de forma seca cuando Charles reunió a los miembros de apoyo en una junta de emergencia. No se necesitaba ser demasiado inteligente para saber el motivo por el cual les convocó una vez que escucharon el testimonio de Annie y confirmaron que era más que obvio que los desaparecidos decidieron ir a dar un paseo ignorando toda advertencia.


    —El maestro y yo daremos con ellos —Asintió Ryudamon emocionado porque su compañero hubiera decidido tomar la iniciativa de buenas a primeras; por lo regular el americano solo aceptaba una encomienda cuando le insistían demasiado o cuando sabía que algo era realmente en serio: dado que la primera condición no se cumplía en este caso, entonces su Shogun estaba preocupado por el bienestar de esos Amateur.

    —¡Nosotros también iremos! —Anunció Excalibur quien no se había molestado en pedir la opinión de Matthew; aunque el chico sonrió nervioso ante el anuncio de la Legend Arm no rechistó, confirmando que no se oponía a la decisión.

    —Yo también iré —Se apuró a decir uno de los otros voluntarios, seguido de un cuarto. Sin embargo Charles levantó la mano en ese momento, interrumpiendo que al final todos se unieran a la búsqueda.

    —Sé que todos aquí estarían dispuestos a ir a buscar a esos chicos, lo cual agradezco —Asintió con pesadez—. Pero no podemos olvidar al resto de alumnos —Todos se sobresaltaron al recordarles ese hecho: era verdad, no podían irse sin más y dejar a otras trece parejas solas y sin supervisión alguna en mitad de la Región Dino. Si bien el campamento estaba en un lugar estratégico para no llamar la atención de salvajes e incluso protegerles de estos, un Digimon lo suficientemente terco podría hacer estragos sin muchos problemas—. Es por eso por lo que he decidido que Ethan y Matthew vayan —Soltó sin más el hombre, lanzándoles una mirada seria al cuarteto—. Ya demostraron arreglárselas bastante bien en el combate —Se giró hacía el resto de los voluntarios—. Los demás nos quedaremos aquí a resguardar al resto del grupo y continuar con las lecciones mientras vuelven.

    Todos asintieron sin tener oportunidad alguna de oponerse. Charles no solo era el instructor y director de aquel campamento, sino también la voz de la experiencia. Si el Elite confiaba en aquellos dos chicos y sus dragones es porque en verdad consideraba que tenían las capacidades y las aptitudes para encontrar a esos seis desaparecidos. Después de todo, ambos ya habían superado su prueba de ascenso…


    KiraKira pase please o-o/
     
  3. Autor
    Kira

    Kira Speed Star

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  4. everyday

    everyday Moderador

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    Charles les entregó una mochila con agua y comida, más de la que necesitaría el cuarteto; obviamente no era todo para ellos, sino para los pobres Amateur que habían desobedecido la orden de no abandonar el campamento. Ethan tenía que admitir que el Elite era en el fondo demasiado blando: él en su lugar ni se hubiera molestado en llevarles comida o agua, eso les enseñaría otra lección más cuando les encontrasen. Claro que también llevaban un botiquín de primeros auxilios, con la finalidad de atender cualquier herida que hubiesen sufrido. Solo esperaban que no hubiera necesidad de ello, pues ninguno de los presentes tenía grandes conocimientos sobre el tratamiento de heridas más allá de lo que les enseñaron en la escuela o lo visto en películas. Partieron de inmediato apenas les entregaron las provisiones. El tiempo apremiaba, si esos chicos habían salido por la noche y no estuvieron presentes a la hora del pase de lista solo significaba que tenían alrededor de siete u ocho horas ahí afuera. Múltiples cosas pudieron suceder en ese lapso, de modo que cada minuto desperdiciado podría ser perjudicial si es que deseaban encontrarlos con vida.

    —¿Crees que estén bien? —Soltó Matt tras un largo e incómodo silencio que se prolongó por varios minutos desde que salieron del campamento—. Es decir, solo eran un par de niños, ninguno superaba los diez años —Remarcó aquél hecho tras recordar la información que Charles les entregó con tal de que pudieran ubicarlos.

    —No deberías pensar en eso, Matt —La sugerencia del americano provocó un sobresalto en el canadiense—. Nuestra misión es buscarlos y encontrarlos y eso es lo que haremos, el estado en el que se encuentren cuando eso pase… —Frunció el ceño—. No es algo que debería preocuparnos —Soltó de forma seca—. Pensar si están heridos, si tienen hambre o sed, si alguno se separó del grupo… Nada de eso nos sirve en este momento.

    Collins sintió una punzada en su pecho, pero al final terminó asintiendo pesadamente aceptando el comentario del Expert. Por mucho que le doliera tenía que admitir que el castaño estaba en lo correcto: preocuparse por los desaparecidos o inclusive imaginarse escenarios poco agradables no era más que una pérdida de tiempo y energía, sin mencionar que mermaba su concentración. El Medium no pudo evitar sonrojarse, sintiéndose avergonzado por haber lanzado ese comentario: seguro ahora Walker pensaba que no sería más que un estorbo en la encomienda.

    —No se preocupe Matthew-Kun —Le dijo Ryudamon al chico en un susurro al notar su reacción—. El maestro también está muy preocupado por esos niños y sus Digimon aunque no lo aparente —El canadiense parpadeó—. Pero un líder debe mantener la compostura, aunque la situación no sea favorable —Asintió con la cabeza—. Para mantener la moral del equipo en alto.

    Collins se quedó callado y miró al castaño con otros ojos. ¿Entonces Walker se sentía igual que él, pero solo mantenía esa postura desinteresada para no contagiar la sensación de preocupación a sus compañeros? El chico asintió y le agradeció al portador del anticuerpo X por haberle comentado aquello; ahora se sentía más relajado.

    Encontraron su primer rastro a seguir: envolturas de golosinas atoradas en las ramas de un matorral; claro, aquello pudo ser arrastrado por el viento durante varios metros, pero a pesar de ello era la mejor pista que tenían ya que buscar huellas en el suelo era inútil: la superficie del suelo era muy árida y la capa de polvo era fina. Cualquier marca dejada en aquella arena habría sido borrada ya con la más ligera brisa. Siguieron avanzando por el camino que los Amateur probablemente pudieron seguir; aunque hacer esto era más complejo de lo que sonaba: prácticamente pudieron tomar cualquier ruta.

    —Aquí hubo una batalla —Soltó de pronto Ryudamon, provocando que el cuarteto detuviera su marcha.

    Los humanos se sintieron un poco torpes al tener que escuchar el comentario para abrir los ojos y notar lo evidente a su alrededor: marcas de garras en el suelo, matorrales aplastados o quemados, secciones de suelo sumidos o agrietados indicando que un peso inmenso se posó sobre esa sección de tierra.

    —Fue reciente —Zubamon se acercó a una marca de carbón dejada por la vegetación que ardió hasta las cenizas. Acercó su garra—. Esto aún se siente caliente.

    Un rugido atronador les hizo sobresaltarse. Era el sonido de una criatura de gran tamaño, las vibraciones en el suelo, que la entidad provocaba al andar, solo lo confirmaban. Un par de cuernos se asomaron por encima de unas grandes rocas que de encontraban a un par de metros delante suyo. La criatura, un Black Greymon, se había mantenido oculto por un simple motivo: había estado terminando de asesinar a su anterior victima y devorar sus datos. Las pupilas de la criatura se afilaron como las de un felino al detectar que nuevos aperitivos se encontraban a su alcance. El Greymon no dudó en emprender su marcha e iniciar el asalto; aquel era un buen día para cazar.


    KiraKira uno más please o-o/
     
  5. Takerudark

    Takerudark Esposo Canon de Hoppie Moderador

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  6. everyday

    everyday Moderador

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    Zubamon no dudó en dar un paso hacia adelante listo para comenzar la batalla, Matthew también ya había descolgado su Digivice de su cinturón y envuelto su mano en Digisoul; no obstante, la dupla de detuvo en seco cuando Ethan les llamó la atención con un grito.

    —¡Paren! —Les soltó, mientras veía al tiranosaurio seguir avanzando. Deslizó una carta por la ranura de su Digivice—. Dejen que se acerque, el enano se encargará de él con un solo golpe.

    Tanto Excalibur como el canadiense se quedaron anonadado ante aquellas palabras: no dudaban que sus compañeros fueran fuertes, después de todo poseían el rango Expert, pero aun así asegurar que un simple Child podría despacharse a un Adult con un solo movimiento era demasiado. Aun así, el samurái avanzó hasta quedar al frente del grupo consiguiendo que toda la atención del atacante se centrara en su figura. El Greymon rompió distancias y abrió la boca tanto como pudo para mostrar unas filosas mandíbulas. Ryu esperó pacientemente, precipitarse y ejecutar su técnica podría poner no solo su vida en riesgo sino también la de sus amigos. Cuando solo quedaban dos metros para el encuentro el pequeño dragón abrió la boca y disparó un rayo de luz cálida: Heartner Beam, era la técnica otorgada por el naipe del mismo nombre que Ethan usó. El rayo de energía golpeó en el rostro al Adult y le ocasionó un leve dolor; después de eso la criatura se mostró confundida como alguien que no reconoce dónde se encuentra.

    —Es una técnica especial que elimina los ánimos de pelea de todo Digimon que la recibe —Explicó Ryudamon contento—. Es una de las técnicas favoritas del maestro.

    —Les daré un consejo que a nosotros nos tocó aprender por las malas —Soltó Ethan mientras seguía avanzando, guardando la carta usada en su bolsillo—. Pelear no siempre es la mejor opción, enfrentarte a cualquier enemigo que se te ponga enfrente durante una aventura solo hará que te maten —Suspiró pesadamente, llegando por fin a las rocas de dónde había salido ese Greymon—. Aquí no hay nada —Soltó tras fruncir el ceño: se esperaba lo peor, encontrarse un cadáver o restos de ropa de algún humano.

    Zubamon quedó encantado con aquel desplante de habilidad; nunca hubiera imaginado que una técnica tan simple poseyera un efecto tan poderoso, prácticamente podías poner fin a una batalla en cuestión de un parpadeo siempre y cuando acertarás al enemigo. Al mismo tiempo Collins no pudo más que observar al americano con cierta admiración: por el temperamento del chico se imaginaba que este era el típico Tamer que no rechazaba ninguna batalla que se le pusiera enfrente; se había equivocado al pensar aquello.

    —Lo mejor será movernos —Sugirió Ryu, lanzándole una vista al Greymon que se había alejado olfateando algo en el suelo—. No sabemos cuándo desaparezca el efecto de la carta y decida atacarnos de nuevo.

    Todos asintieron y comenzaron a retirarse, buscando algún punto donde la vegetación fuese más frondosa para intentar ocultar su presencia; aunque claro, en ese terreno desértico aquello era muy complicado. Pero pronto descubrirían que esa desventaja para ocultarse era al mismo tiempo una ventana llena de oportunidades; pues si estuvieran en un frondoso bosque en ese momento no hubieran podido ver aquella leve columna de humo negruzco a la lejanía: un minúsculo hilo que se elevaba hacía las alturas…


    [. . .]


    —Podría ser un incendio provocado por los nativos —Soltó Walker mientras avanzaban a toda prisa hacía la ubicación de dónde salía el humo—. Un Greymon como el que nos quería devorar bien pudo hacerlo.

    —Es verdad —Asintió el canadiense—. Sin embargo, este humo es un poco distinto —Ante las miradas extrañas del resto de sus compañeros se aventuró a explicar—. Dependiendo de los componentes que se queman el color del humo cambia ligeramente. Cuando es un incendio de pastizales el humo es más grisáceo, pero cuando arden componentes derivados del plástico o petróleo este se vuelve más obscuro —Levantó la mirada, frunciendo ligeramente el ceño—. Estoy casi seguro que este humo es del segundo tipo, alguien está quemando algo sintético.

    —Tiene buen ojo para los detalles, Matt-kun —Sonrió Ryudamon, que sin querer había provocado un intenso sonrojo en el chico de cabellos oscuros.

    —Sí, Matt siempre es así de listo —Asintió la Legend Arm con orgullo, empeorando el estado de vergüenza de su compañero. Ethan no pudo más que sonreír, divertido por el espectáculo.

    Llegaron a una zona infestada por grandes rocas, era probable que hubieran llegado ahí por algún deslave o simplemente ese fue su lugar de nacimiento. Gracias a estas rocas pudieron ocultarse de la vista de tres grandes Adult que reclamaban la zona como suya: eran Tyranomon. La señal de humo estaba justo enfrente de donde los dinosaurios estaban tomando un descanso; para ser más precisos salía de una enorme grieta situado debajo de un montículo de rocas.

    —Veo algo moviéndose ahí… —Susurró Walker, quien llevaba puestos sus Multi Intherpase Goggles, los cuales siempre llevaba en su práctico Keychain. La opción de zoom le permitió inspeccionar más de cerca la entrada a esa curiosa grieta desde la distancia. Miró como una figura salía de la oscuridad de la pequeña cavidad rocosa, era el rostro de un niño; cuando uno de los Tyranomon hizo un movimiento brusco el pequeño regresó a la seguridad de su escondite—. Creo que son ellos —Se retiró los goggles—. O al menos uno de ellos —Se apresuró a agregar, pues no fue capaz de ver más figuras.

    —¡¡AYUDA!! —Varias voces exclamando aquella petición se escucharon, esparciéndose en el aire. Definitivamente habían dado con ellos. El cuarteto intercambió una mirada fugaz entre ellos.

    —Hay que acercarnos —Soltó Excalibur, decidido.

    La misión de rescate estaba a punto de comenzar.

    KiraKira y terminado o-o/
     

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