Jaladoween Raid Battle La pesadilla de Treveneant [Quinteto]

Tema en 'Pokémon New Adventure' iniciado por everyday, 11 Oct 2017.

  1. Autor
    everyday

    everyday Moderador

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    Cuenta la leyenda de un Bosque Tenebroso donde muchos aventureros no vuelven una vez se adentran. Esta historia se ha pasado de entrenador a entrenador, de padres a hijos, hasta que llegó a tus oídos… Y, por supuesto, no crees en nada de eso, porque las leyendas suelen ser mitos, exageraciones de la gente, pero con un toque de realidad: seguramente exista un pokémon que provoque ese terror y es tu deber hacerte cargo, para evitar que más inocentes queden aterrorizados en sus casas.
    En la leyenda, se puede llegar a adivinar de qué criatura hablan, un pokémon parecido a un árbol: Trevenant


    Objetivos:
    - Ve hasta el bosque
    - Busca a Trevenant
    - Lucha contra él


    Datos extras:
    - En el bosque no habrá otros humanos, solamente tú o el equipo que vayáis. Tened mucho cuidado, pues Trevenant controla a todos sus habitantes y a veces da la sensación de que se comunica con vosotros mediante el susurro de las hojas.
    - Su estrategia principal es asustaros nada más os atreváis a entrar en el bosque. Es posible que veáis fantasmas o monstruos que os ataquen.
    - No se puede derrotar a Trevenant, el resultado final es la muerte de vosotros.
    - Post sorpresa en la evaluación.

    Recompensas:
    De 2 a 5 niveles para los pokémon participantes
    Hasta 1000 Pks
    +2 contadores para huevos (los que estén en el equipo)
    +1 Shard Esmeralda
    80/100 = Ticket Movimiento Huevo x2 (Phantump / Trevenant)
    95/100 = Habilidad Oculta (Phantump / Trevenant)

    Requisitos:
    - 4 posts en solo - 2 c/u en party - 1 c/u (si van 4)
    - En caso de ir en solo, elegir un líder de gimnasio


    Entrenadores: Carter, Irene, James, Rina y Storm.

    Autumn.Autumn. RuxxandraRuxxandra SoncarmelaSoncarmela LuigiLuigi KrauseKrause
    Adelante, pueden comenzar. Que se diviertan o-o/
     
  2. Soncarmela

    Soncarmela Moderador

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    Carter llegó a la base de la Organización con un rostro diferente al que solía portar. Solamente había salido para comprar el pan recién hecho del horno más cercano, pero a pesar de eso, venía preocupado, como si hubiera recibido una mala noticia. Rina no se percató de ella, estaba jugando con Torchic y este no paraba de intentar escapar de sus brazos, sin mucho éxito, quizá porque realmente no le ponía gran esfuerzo para ello. Pero Storm frunció el ceño y se levantó del sofá para ayudar a Carter con las bolsas.

    ¿Ha pasado algo? —preguntó, dejando las barras de pan en la mesa de la cocina.

    Carter hizo lo mismo y esbozó una sonrisa para que tampoco pensara que era el fin del mundo.

    En el horno estaban hablando de una extraña leyenda —explicó, alzando la voz para que llegara a oídos de la pelirroja. Las orejas de Rina se pusieron en punta, pues todo lo relacionado con algo de fantasía le emocionaba.

    Rina, sin dejar de abrazar a Torchic, se levantó del sofá y corrió hasta donde se encontraban los dos chicos, con ojos brillantes y mejillas sonrojadas.

    ¿Qué era? ¿Qué era?

    ¡Torchic! —protestó el pokémon, dando picotazos en el aire.

    Algo serio. O eso me ha parecido —contestó Carter, tratando de sonar lo más serio posible—. Comentaban sobre un bosque, llamado Bosque Tenebroso, donde los aventureros que cruzan sus árboles ya no regresan. No confirman si mueren o no, simplemente desaparecen —hizo una mueca—. No sé si creerme los rumores, pero todos presentaban rostros horrorizados. Y como quería asegurarme, pregunté al resto de vecinos.

    ¿Y?

    Las mismas palabras que los otros habitantes, Storm. Eso es lo que se me hizo tan extraño. ¿Cómo es que cuentan la misma historia sin ningún detalle diferente? Cuando se trata de un rumor, puedes darte cuenta que alguno ha agregado algo diferente, pero no fue el caso. Sin excepciones, todos exageraron. Y… —añadió—, yo no creo en leyendas, mucho menos en personas que desaparecen de la nada. Esto es obra de un pokémon que debe proteger ese bosque en concreto.

    ¡Increíble! —exclamó la pelirroja, abriendo la boca. Fue todo lo que logró expresar tras escuchar la historia.

    Storm cogió un trozo de pan y mordisqueó una parte antes de formular la pregunta que, probablemente, Carter había estado esperando de sus compañeros:

    ¿Cuándo partimos?

    —Eso os iba a decir —sonrió con ganas—. Los habitantes están tan asustados que nunca pasan por ese bosque, lo que significa que para ir a otros pueblos o ciudades deben hacer un recorrido más largo. Y eso cuesta dinero y tiempo. Mi intención es hacerles ver que no es para tanto, encontrar al pokémon o entrenador con su compañero que están dando tantos problemas y, por supuesto, hallar a esos supuestos entrenadores desaparecidos.

    Carter alargó una mano hasta el medio.

    ¿Venís conmigo? —preguntó, mirando primero a Rina y luego a Storm.

    ¡Por supuesto! —Rina fue la primera en poner su mano encima, esbozando una radiante sonrisa de inocencia y alegría. Con el brazo suelto, siguió agarrando a Torchic, que ya se había rendido en su intento de estar tranquilo.

    No hace falta preguntarlo —agregó el otro muchacho.

    Primero se hicieron unos bocadillos como almuerzo para prepararse rápidamente. Cuando ya tenían una meta, no se preocupaban por otras cosas. Rina corrió por toda la casa para contarle a sus pokémon sobre la leyenda, emocionada y pensando en que, quizá, existía una película o libro sobre ello. Realmente no se lo tomaba en serio, pero si se trataba de ir a una aventura con sus amigos, la chica no se lo pensaba dos veces.

    ¡Saldré un momento a comprar pociones! —anunció la pelirroja al pensar que irían a un “Bosque Tenebroso”, y el nombre le indicaba que podía ser peligroso.

    Ten cuidado —dijo Carter, despidiéndose de ella con la mano.

    Finalmente, Torchic iba en el suelo, cerca de su entrenadora, cierto, pero pudiendo caminar con sus dos patas diminutas para no perderla de vista. La chica, sonriendo, como era habitual en ella, caminaba mientras que silbaba una animada canción. Saludó a varios vecinos que no conocía, pero como se le quedaban mirando al hacer ruido, ella creía que era de buena educación contestarles con ese movimiento; ni siquiera se percató de que había despertado a dos ancianos que vivían en una casa por donde pasó.

    En un momento dado, se paró, confundida, y se llevó una mano a la mejilla, preguntándose para qué había salido de casa. ¿Acaso no irían pronto a un bosque para encontrar respuestas a esos rumores? Rina era así, solía olvidarse de cosas así, sobre todo cuando en su mente pensaba en qué canción silbar para no aburrirse.

    ¿Chic? —preguntó su pokémon abajo, sin entender nada.

    ¿Rina? —La chica se dio la vuelta al oír su nombre. Un joven que ya había conocido en otras misiones se acercó con una sonrisa— Buenos días —saludó.

    ¡Oh! —soltó la pelirroja, sonriendo y dándole un abrazo para corresponder al saludo. Se echó hacia atrás y comprobó que James tosía— ¡Hola, James!

    ¿Dón-Dónde ibas? —preguntó él, mirando hacia otro lado.

    Pues… —Rina abrió los ojos y sacó la lengua— No tengo ni idea.

    James parpadeó, aunque no por sorpresa, ya que, en el poco tiempo que había estado con la pelirroja, ya había comprobado que era olvidadiza, inocente y muy alegre.

    ¡Pero podrías venir conmigo! —exclamó, con una idea en mente— Dos amigos más y yo iremos hasta el Bosque Tenebroso para luchar con un temible pokémon que está aterrorizando a los vecinos miedosos de este lugar —Un par de carraspeos le hizo saber a James que los chillidos de la pelirroja eran escuchados por los aludidos. Pero ella los ignoró totalmente, sin dejar de mostrar una sonrisa amigable—. Cuantos más seamos, más divertido y mejor —añadió.

    Si no molesto, claro…

    ¡No molestas! —cortó ella, cogiéndolo del brazo y tirando en dirección contraria, de vuelta a la base.

    Se había olvidado completamente de comprar pociones.

    Ni Carter ni Storm pusieron pegas a que el nuevo muchacho se uniera al grupo, pues no parecía mal tipo y era fácilmente manipulado por la pelirroja. Cuando ella regresó, todos estaban ya preparados y Rina tampoco tardó mucho en coger su macuto, con muy pocas cosas, para ponerse al lado de ellos.

    No se sorprendieron al ver que, excepto ellos, no había nadie más en la entrada del Bosque Tenebroso. Incluso había varios letreros advirtiendo que, si iban un poco más adelante, nunca volverían a ver a sus familiares. Uno de ellos, en grande, tenía dibujado una calavera en rojo: todo indicaba que era peligroso. Pero Rina sonrió, asombrada al pensar que era un trabajo para una película o un teatro, y ante su emoción, fue la primera en adentrarse, ante el suspiro de Carter, que no deseaba que la pequeña del grupo se pusiera en apuros.

    Por eso, todos se pararon al ver una fémina sentada en un tronco cortado, comiendo setas que llevaba en un envase. La joven alzó la cabeza cuando se dio cuenta que ya no estaba sola, pero no se presentó ni saludó, pensó que eran aventureros y regresó la mirada a su comida.

    El grupo intercambió una mirada. Carter fue quien se dispuso a hablar:

    Hola —saludó con voz amable— ¿Sabes dónde estás?

    Ella masticó su seta, tragó y se encogió de hombros.

    ¿Un bosque? —murmuró, sin comprender.

    ¡El Bosque Tenebroso! —respondió Rina, alzando los brazos para señalar el lugar.

    Me parece un sitio tranquilo.

    ¿No has escuchado los rumores? —interrogó Storm, sintiéndose extraño por el movimiento de las hojas—. La gente no viene por aquí ya que nunca regresan. ¿Viste los letreros?

    No les di importancia. De hecho, me dio curiosidad y por eso, después de comer, investigaré un poco —confesó.

    De acuerdo —Carter no tenía mucha idea de qué hacer en esa situación, pero, por supuesto, no iba a permitir que una persona desapareciera simplemente por no estar al corriente de lo que sucedía— ¿Te gustaría venir con nosotros? También hemos venido para recorrer el bosque.

    ¡Nos lo pasaremos bien! —agregó la pelirroja, sentándose a su lado sin ninguna vergüenza.

    La extraña chica no estaba acostumbrada a la compañía y se movió un poco a la derecha para apartarse de Rina. Pero la curiosidad podía con ella, así que se dirigió a Carter y asintió lentamente.

    Está bien.

    Carter sonrió.

    Mi nombre es Carter.

    James Pendragon. Encantado.

    Puedes llamarme Storm.

    ¡Rina! ¡Rina Hayamawe! —alzó la voz ella, contenta— ¿Y el tuyo?

    Ah… Irene. Me llamo Irene.





    RuxxandraRuxxandra LuigiLuigi KrauseKrause Autumn.Autumn. No es fácil juntar a cinco personas (?)​
     
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    Última edición: 12 Oct 2017 a las 12:56

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