Trama Metástasis

Tema en 'Naruto World' iniciado por Blair, 20 Jun 2018.

  1. Autor
    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    La torre principal de la aldea últimamente se tambaleaba entre querer mantener el orden y volverse un caos total, la desaparición de Rinha y Luka tenía a Taiga de un humor “sensible”, sumándose a ello que la carga laboral se había incrementado exponencialmente de un día para otro. Incluso con la creciente ayuda de Kizashi, Shiba se veía más y más hundido en quehaceres y misiones que, o pedían su atención personal, o él mismo decidía tomar por distintos motivos. Eso lo había llevado a descansar menos y recurrir más constantemente al uso de Kage Bunshin, tratando de cumplir con las labores administrativas con ayuda de ellos mientras él buscaba resolver las que requerían su presencia físicamente.

    Taiga. – El hermano del aludido entró a la oficina, donde al menos seis peliverdes se encontraban repartidos entre distintas labores, solo uno se dio la tarea de separar los ojos de los papeles frente a sí para encontrarse con los de su familiar.
    ¿Qué ocurre?
    Otra misión.
    ¿Algo importante?
    Es para un chuunin, al menos eso dijo Kizashi, Sayuri la llevará a cabo. Solo necesitamos el sello para ya dársela oficialmente. – Replicó su homólogo en rango, tras lo que le pasó el papel al clon que le había prestado atención; Shiba leyó el contenido e hizo una mueca, tras lo que se llevó una mano al mentón.

    ¿Sucede algo?
    ¿Podrías llamar a Haramura? – El castaño alzó una de sus cejas, confuso, ¿qué pasaba por la cabeza de su hermano? Ciertamente no tenía idea, pero esa reacción de parte del peliverde llamaba su atención. ¿Había algo que Genio y él pasaron por alto? No externó sus pensamientos, al menos no en ese momento, y simplemente se apartó para ir a hacer lo pedido; sabía que el dirigente no se encontraba con el mejor humor y prefería no entrar en conflictos con él.

    No pasaron ni cinco minutos para cuando el del clan Anuar regresó con la genjutsuka, volviendo a encontrarse con una escena similar a la que hubiera visto el manipulador de luz la primera vez que entró a la oficina aquel día – sin embargo, había una única diferencia. Taiga, el original, se encontraba listo para salir, armamento encima y un gesto medianamente extraño.

    ¿Vas a ir de misión? – Yu ahora estaba más confundido que antes.
    Hay algo que no me gusta mucho de esto.
    ¿Uh? – Akisora leyó el papel que yacía en manos del clon de Shiba, mismo que había sido observado por el ANBU cuando dijo aquello; el encargo descolocó a la Sannin, quien rápidamente llevó su mirada hacia los rojizos del dirigente. – ¿Te estás poniendo más sentimental o algo? Este tipo de misiones no son de los que llaman tu atención de ese modo. – Alzó una de sus cejas, confrontando al menor con su imponente mirada. – Además, ¿para qué me llamaste?

    Las últimas veces que ha habido desconexión total con alguna villa del país, algo muy malo ha pasado casi inmediatamente después. No estoy en una posición en la que quiera más ataques repentinos sobre Arashigakure, mucho menos intentos de – tenemos suficiente con la situación política, sin mencionar que no sabemos nada del paradero de la organización Pan, que ya demostró querer atacar la aldea. O Ganeshka. ¿Qué haremos si ya se llegó a pasar la voz de que Rinha no está? Evidentemente es una gran invitación a que busquen llegar con todo, ya que saben que su ausencia disminuye considerablemente nuestro poder militar.

    ¿No estás siendo muy paranoico? – Esta vez fue su hermano el que intervino. – No sabemos si se perdió contacto con la aldea entera.
    Prefiero no arriesgarme. – Mientras decía aquello, Kizashi entraba al lugar acompañado de Sayuri, quien había sido llamada anteriormente para llevar a cabo la misión que ahora, por decisión propia, Taiga había tomado para sí mismo. – Kizashi, estás a cargo de la aldea mientras yo no estoy, desaparece a alguno de mis clones si algo sucede, así me enteraré rápido.

    ¿A dónde vas?
    Investigaré yo mismo la aldea de la misión que acaba de llegar, Haramura irá conmigo. Lo siento Sayuri, abajo seguro tendrán otro encargo para ti. – Se disculpó con la de menor rango, su gesto aunado a su voz no daba espacio a que ninguno de los otros dos varones presentes tratase de hacerlo cambiar de opinión, así que simplemente asintieron y se apartaron para que el dirigente saliera de la oficina en compañía de la genjutsuka.

    Sayuri se quedó pasmada por un corto instante, ocasionado por lo abrupto que hubo sido todo en el momento, además de ser la primera vez que veía a Taiga tan de cerca desde su cambio de género, el varón llevaba tiempo manteniendo su distancia de la gente. Sin embargo, apenas entendió lo que estaba ocurriendo, salió corriendo de la oficina dispuesta a darle alcance al varón antes de que abandonara el complejo administrativo.

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  2. Angelo.

    Angelo. where's the fun in playing fair? Moderador

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    Oh no, definitivamente no, ese hombre no iba a llevarse el gusto de dejarla ahí sin decir más. Después de todo lo que había ocurrido con Rinha, tenerlo de cerca sonaba como una muy buena idea, además, ella tenía muchas preguntas que hacer, más allá de las tontas que normalmente debía tener la gente en la cabeza cuando veían que ahora parecía un él en vez de un ella. ¡Trivialidades! Lo que en verdad importaba era el hecho de que su compañera de gobierno no estaba, al contrario, había desaparecido, tal como le dijo que haría esa última noche tras su encuentro final.

    Bah, esa Rinrin era todo un desastre cuando se trataba de dar despedidas. ¿Acaso Sayuri sería mejor? Sin perder más tiempo, la sonriente rubia se acercó al acelerado y determinado líder, quien por poco ignoró su presencia si no fuese porque ella le tomó de la mano y le dio unos ligeros apretones cariñosos, como si ella fuese la típica novia emocionada de ver al hombre perdido de sus sueños.

    -
    ¿Rinha me deja y ahora lo harás tú? - Rió por lo bajo. - Vamos, ahora que eres un pedazo de carne candente no puedes pretender que me quede de brazos cruzados mientras vas a resolver algo misterioso y peligroso en algún lugar abandonado del país. ¿No quieres compañía?
    -
    No... - intentó responder el aludido.
    -
    Perfecto, entonces iremos juntos. ¡No te preocupes! Yo no muerdo... mucho - sonrió mientras se apretaba su brazo. - Dios, que biceps tienes, ¿entrenas mucho? Me pregunto que tan grande será el resto de tus músculos. ¿Elegiste su tamaño cuando transicionaste? Debe ser fascinante poder vivir dos universos en una misma vida, ¡ah! Lo que daría yo por tener pene... o por tener el de alguien como tú.

    Oh sí, ella iba a ser ESA chica durante la misión.

    No importa a quien trajese el hombre, cómo lo dijera o si incluso amenazara, la rubia sencillamente NO se iba de su lado, como si en verdad tuviese un motivo contundente para acompañarlo. Sus juegos, insinuaciones y provocaciones no parecían para tampoco, claramente haciendo difícil el sacar alguna respuesta seria de su parte. Eventualmente, no quedaba otra opción más que rendirse, aunque la ilusionista acompañante sí tuvo cosas que decir una vez los comentarios sobre penes, vaginas, transformaciones, orgasmos y traiciones de amigos de antaño se hicieron muy pesados.

    -
    ¿Acaso no tienes cosas más importantes en tu vida que molestarnos? - Hanamura habló
    -
    No todo es sobre ustedes, serpientes - sonrió la origamista, aunque sus ojos mostraban otra emoción. - ¿Acaso no saben a donde vamos? Están locos si piensan que me perderé la oportunidad de visitar.
    - ¿Ah? - Ambos oyentes levantaron una ceja, sin entender lo que decía la mujer.
    -
    Bah, se sienten muy líderes y muy poderosos pero ni siquiera saben que tiene de especial Kyotei. ¡Uno de los maestros del origami más importantes de todo Modan vive ahí! ¡Ah! - chilló emocionada - Mameha Idara, una leyenda en mi clan. Dicen que puede esculpir puentes de papel en tan solo segundos, capaces de llevar toneladas de peso sin siquiera temblar. ¡Meteoros de papel! ¡BOOM! Gracias a él y a los maestros doton del poblado, todo Kyotei se ha erguido sobre edificios artísticos, completamente novedosos para cualquier arquitecto en la nación. "Art Maché" le dicen, ¿no es fascinante? Pensar que alguien de mi clan ha logrado cosas como esas no me extraña, pero verlo debe ser espectacular, especialmente bajo la lluvia. Dicen que sus papeles no se queman, al contrario, supuestamente están recubiertos de chakra protector que repele cualquier proyección de energía.
    - ¿Motivos educativos, entonces? - Shiba no pudo sentirse descolocado ante inusual motivación de Idara.
    -
    ¡Claro! - Mintió. - Así que no perdamos el tiempo, vamos, vamos, vamos. Prometo darte algo lindo para celebrar después de terminar con esto.


    BlairBlair HathawayHathaway ¿drama?



     
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  3. Autor
    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    Taiga ignoró el último comentario sugestivo de Sayuri y sin decir otra cosa, invocó a tres aves de diez metros, las mismas tenían plumas de un café bastante oscuro y parecían bastante serenas, de hecho, ni siquiera hablaron tras haber sido invocadas. Ambos ANBU subieron a una sin mediar palabra, mientras que Sayuri observó la tercera alada, donde ella debería subir, antes de caminar hacia la invocación en la cual Shiba se hubo montado.

    Taiguin, ¿te vas a comportar de esta manera antipática cuando ya hemos compartido hasta la misma agua? – Los dos de mayor rango hicieron un gesto intenso, Akisora porque su humor así era y le fastidiaba que la de menor rango se estuviera con bromas cuando iban rumbo a una misión; por su parte, Tasmania se sentía incómodo y hasta tenía deseos de que la origamista no fuera con ellos, pero ya era muy tarde y sabía que no podría convencer a Idara de quedarse. Hizo un ligero sonido, mismo que alertó a su ave de que debía aliarse con él para alzar vuelo antes de que Tenka intentara siquiera subir a la invocación junto con él y el alado lo hizo sin dudarlo ni un instante. El ave donde se encontraba la otra kunoichi también se despegó del suelo, mientras que la última esperaba a que la chuunin subiera a su cuerpo para repetir la acción hecha por sus aliados.

    Una lluvia muy leve caía sobre ellos, mientras que las tres invocaciones se elevaban alto en el cielo para ocultarse con las nubes. El viaje no sería tan tardado, pero no sabían qué era lo que iban a encontrar, por lo que mantener un perfil bajo hasta llegar allá era la mejor alternativa. De vez en cuando una de las invocaciones bajaba un poco más que las otras, abandonando la protección brindada por la altura para poder vislumbrar el terreno que estaba metros por debajo de ellos; acto seguido, volvían a la formación e informaban al trío de ninjas sobre lo que habían visto: una gran cantidad de nada. Hasta ahora, pura naturaleza y el entorno natural del país.

    Realmente creo que quizá solo estás muy paranoico. – La Sannin miraba al dirigente de aldea, el cual se encogió de hombros a la par que daba un vistazo rápido hacia una pequeña libreta que sacó de algún lado.
    Prefiero ir a investigar y que no sea nada, a ignorarlo por completo y que nos tomen por sorpresa si llega a ser algo. – Ni siquiera la volteó a ver, su atención estaba puesta en las hojas del cuadernillo; Sayuri parecía ser la más aburrida del trío, siendo ignorada completamente cuando soltaba comentarios provocativos, que en su mayoría parecían pasar poe cnima de la cabeza del shinobi.

    Mameha Idara es más interesante que un par de personas desaparecidas, ¡deberían mostrar más interés porque estarán ante su presencia! – Ese comentario repentino finalmente atrajo la atención de ambos ANBU.
    No vamos de paseo cultural, espero que tú no fracases horriblemente en caso de que seas necesaria. – Hanamura no se guardó sus pensamientos como el peliverde e inmediatamente una guerra de miradas se desató entre ambas mujeres, mientras que Bakeneko se esforzaba por no entrar en conflicto con ninguna de las dos en ese momento; en definitiva, se encontraba con dos mujeres con carácter bastante fuerte y él, a decir verdad, no quería ponerse en medio. Esta vez le tocó a él descender unos cuantos metros, el ave que montaba bajó grácilmente desde las alturas y a la distancia logró vislumbrar Kyotei – apenas podían distinguir las construcciones, ya estaban bastante cerca.

    La lluvia arreció en un santiamén y Shiba dio la orden de apresurar el paso, cosa que las aves hicieron al instante y en diez minutos ya se encontraban arribando a su destino. Los de la Tormenta descendieron de las invocaciones, mientras que éstas se adelantaban a hacer un recorrido a los alrededores y desde las alturas.

    Bien, interroguemos a los residentes para saber qué sucede con las familias desaparecidas, de preferencia también busquen información sobre una pareja que desapareció hace unos meses. – Taiga se encontraba dando el plan a seguir, para cuando la voz intensa de la ANBU lo sacó de sus cavilaciones.
    Eso no será posible, Taiga.
    ¿Uh? – Él alzó la vista para buscar los ojos de Akisora, luego de encontrarlos, procedió a seguir la línea imaginaria que éstos marcaban; entre la tormenta, un poco más allá de la entrada de la aldea, podía ver una línea de cuerpos ensangrentados en el suelo, como si las personas hubiesen sido asesinadas mientras estaban en algún tipo de formación. Eso no era todo: la mayoría de los cuerpos se encontraban desmembrados. – Joder…
    Parece que tu paranoia no era incorrecta, después de todo…
    Desearía que lo estuviera… – Sayuri se adelantó al dúo de mayor rango muy a pesar de que éstos no habían dado ninguna orden aun de entrar a la aldea, ¿Mameha estaría bien? Arrugó el entrecejo, su mirada era intensa, parecía que milagrosamente se encontraba tomándose la situación más seriamente.



    Angelo.Angelo. HathawayHathaway
     
  4. Hathaway

    Hathaway The one that got away

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    Trama Oficial




    Kyotei. Ocho días antes.


    Solo era una misión de reconocimiento.

    Últimamente se habían reportado cuerpos flotando en el río o en zonas por las que la gente pasaba regularmente. Al llevarlos para analizar su causa de muerte a la morgue, los shinobis forenses veían que los signos cadavéricos estaban presentes menos la lividece calavérica y la hipostasia (la cual era una cuestión importante). ¿Qué pasaba con la sangre? Aún si había una lesión cutánea, se quedaba en los órganos internos produciendo los signos, pero en estos casos no.

    Los ninjas médicos de Arashi que supervisaban esa villa siguieron clasificando sus lesiones. Primero en su aspecto médico legal. Las cuales daban señas de dolosas y culposas. De ahí la terminación de su morfología: muchos o todos los cuerpos tenían lesiones, contusiones, golpes y choques en diferentes niveles, de igual manera mencionaron que los cuerpos tenían signos de falta de sangre, ya que presentaban apergaminamiento en la piel; esta parecía solo un saco de huesos que alrededor tenía hematomas -lo que puede traducirse como equimosis-, haciendo un scalp a los tejidos, separando o arrancando una porción de la piel.

    Dado a la investigación en curso a los cadáveres que estaban fuera del cauce de los ríos, podía verse a simple vista la perdida de líquido por los fenómenos físicos de evaporación e irradiación que sufre el cuerpo por estar a la intemperie; podía verse la pérdida de peso y las modificaciones cutáneas y oculares. En cambio los cadáveres que permanecían dentro de los ríos estaban en estado de descomposición, muchas de las pruebas se habían perdido.

    Aún cuando las primeras impresiones eran que murieron desde hace mucho tiempo, sea por los elementos del medio ambiente o los depredadores.

    Lo más desconcertante era que cuando se mandaba el ADN a ninjas como Narukami para analizar y tratar de identificar a los cadáveres, veían un patrón en los desaparecidos: no tenían ni medio año clasificados en esa rama. Claro que muchos intentaron colocar explicaciones sobre la porosidad del suelo o el clima en que habían estado los cuerpos. Los animales carroñeros. No querían pensar en la explicación más lógica pero fantástica y posiblemente la única que muchos podían suponer.

    Uno de los ninjas médicos dictaminó que en la zona del cuello, y entre otras zonas del cuerpo de muchas de las víctimas, podía verse marcas con apariencia de mordedura; había advertido a sus colegas que esa áreas no debían lavarse hasta que se cumplieran los pasos de conservación. Este tipo de huellas podían revelar las características de uno o más dientes e incluso la dentadura completa si la había. Al momento de ser mordidos se podía obtener la huella en forma de herradura para identificar al animal carroñero.

    Eso era parte del reporte forense. Gracias a ellos se pudo obtener los suficientes elementos para la investigación en el campo abierto antes de querer enviarla a la Tormenta para que trajeran refuerzos novatos. Era tiempo de que los más jóvenes aprendieran el oficio ninja de investigar fuera de su área de control además de solo realizar trabajo regional.

    El propio grupo de ninjas arashigakurenses en la área empleó parte de sus cadetes más jóvenes para inspeccionar las zonas afectadas y señaladas mediáticamente por los investigadores médicos. Al observar en el mapa los puntos en los cuales se encontraron los restos, podían verse patrones que llevaban a rodear una zona boscosa. En los mapas nuevos de la villa mencionaban que no había nada en ese espacio. Fue por eso que la capitana jounin del escuadrón mandó a que investigaran los registros más antiguos, algunos fueron a pedir a la biblioteca de la aldea los mapas de construcción más viejos que tuvieran.

    Como bien sabían, Kyotei fue construida sobre la anterior arquitectura de la villa, lo que dejaba que muchos cimientos se hubieran derrumbado o se actualizaran a lo largo del tiempo, eso dentro de una villa estructuralmente progresista; pero alrededor de ella, habían lugares que no habían sido tocados, ni modificados de su entorno.

    El hallazgo sucedió al observar con más esmero los mapas alejados de la zona centro, los genin tenían ojo para encontrar puntos que a sus colegas de más tiempo les costaba o no tenían la paciencia para observar. Por eso la kunoichi al mando de la investigación necesitaba figuras novatas, nuevos enfoques para llevar a un mejor resultado.

    En el transcurso de los movimientos por parte de la unidad, llegaron a un sendero en el que podía verse una construcción antigua a las afueras de Kyotei. Una construcción de un templo de muchos siglos atrás, tan antiguo que no pensaban que estuviera habitado por el peligro que presentaba que se pudiera derrumbar (o eso es lo que se veía alrededor de el al inspeccionarse). Por la zona y el clima la fachada se había vuelto oscura por fuera, los jardines se veían secos, mal cuidados, silvestres. Tanto los arbustos como el pasto y los arboles tenían tiempo que nadie iba a cuidarlos.

    Para los genin y chuunin era una inspección normal; ver la zona, recoger muestras, todos los datos básicos científicos, para eso tenían un permiso de llevar a cabo la investigación del área. La primera fase tenía que realizarse por afuera del edificio sagrado, buscando senderos o brechas que podían conducir a las zonas en las que se encontraron los cuerpos.

    La jounin del escuadrón sabia que tenían que aprender a analizar lo que pudo haber sucedido antes de la muerte sospechada de las víctimas, debían anticiparse de como eran las vidas de ellas, y en el contorno de los sujetos en cuestión ver que situación podían haber vivido o amenazaba su existencia.

    Parte de su equipo jounin se había quedado en la base para buscar la diversidad de medios de comunicación que tenían, con cuanta frecuencia usaban el sistema de cartas y quienes las mandaban, dentro de lo que se encontraran en sus residencias: qué tipo de vida llevaban y ante todo que fotos tenían. ¿Cuales eran sus hobbies? ¿Qué tipo de lectura y qué autores leían? ¿Había música, cantantes o actores favoritos? Las reuniones a las que iban. ¿Qué tipo de gente eran y qué amigos frecuentaban? ¿Cuáles eran los lazos cercanos y cuáles esporádicos?

    En la esfera laboral, ¿cuáles realmente eran
    las relaciones que tenían con sus jefes u compañeros de trabajo? ¿Tendrían preocupaciones alrededor de ellos? ¿Eran civiles o ninjas?

    Todo este trabajo les llevaría a sus reclutas mucho tiempo, pero era una excelente educación para el programa que estaba realizando con ellos, para adecuarlos al nuevo estándar que usarían en la milicia de Arashi.

    " Un escuadrón de exploración. "

    Ante todo, era el propósito principal de esta división nueva en el campo de milicia ninja, técnicos y especialistas investigadores, completos en su formación para las tareas diarias que tendrían que enfrentar en el futuro. Aun cuando tenían la presión de sus superiores para resultados rápidos, la realización de la investigación siempre tenía su tiempo. Esta era la primera misión de ellos en campo abierto.

    La jounin se había hecho presente mientras su grupo de genin y chuunin estaba en el campo, ver cuales partes les andaba costando trabajo e instruirlos de la mejor forma. Realmente se sentía contenta con los resultados que la división exhibía en su investigación, las muestras, los informes detallados. Todo eso mostraba el gran interés que tenían ellos para esta labor, había escogido correctamente a su equipo. Y aunque realmente ella no era de muchas palabras, lo evidenciaba con hechos y reconocimientos dentro de la investigación en curso.

    La milicia de la Tormenta había agarrado personalmente el asunto cuando uno de sus genin había desaparecido y fallecido de forma no natural. El informe de los civiles locales que fungían como seguridad de Kyotei solo mencionaba que habían realizado una investigación de muertes equívocas por hechos inconclusos. Lo que realmente movió todas las alarmas del escuadron ninja era que no eran casos únicos, si no que tenían múltiples víctimas y la seguridad regional no estaba dándole prioridad al asunto, por eso ellos terminaron con darle el caso a la jounin de la Tormenta, que representaba la autoridad máxima antes ellos por ser ninja en el país, para su investigación y resultados de encontrar al culpable.

    Cuando su división terminó de recolectar evidencia en los sitios encontrados, un chuunin llevó el informe al cuartel en Kyotei para que los ninjas médicos empezaran su trabajo de análisis, así podían comparar hallazgos médicos legales con la información médica histórica del entorno. De esta forma podían reconstruir y evaluar los hechos conforme a las evidencias presentadas y recolectadas.

    Los demás en cambio se quedaron a inspeccionar la propiedad. El grupo emprendió la tarea de prepararse, ya que no pensaban que hubiera luz, y ante todo ver si era apto para entrar porque parecía que tenía estructuras en las paredes que estaban cuarteadas.

    Como eran nuevos en el arte ninja de la investigación, la líder jounin iría con ellos, algunos otros chuunin estarían en las proximidades del templo, protegiendo de cualquier interferencia alterna. Solo esperaban la señal para entrar.

    Yagato-sama —Se aproximó una joven hacia ella. —Nos han dado luz verde para entrar, el lugar es seguro para la próxima etapa.

    Muy bien. —Su mirada se dirigió a los genin. —Procedan a entrar —Los veía agarrar su instrumental forense y ninja. —, háganlo con precaución, no se confíen de los cimientos, si ven algún movimiento o derrumbe reportenlo y salgan inmediatamente. En unos momentos estaré inspeccionando sus avances.

    Todos entraron y dividieron el espacio para su análisis.

    Los genin Matsumoto, Kamha, Yoishi, Aya, Tadeo, Iwari y Ozuma se dividieron el templo, empezando su labor, colocando algunas lámparas de fuego que eran producto del katon. Cada uno con sus trajes completos, con las botas ninjas estándar del sistema, los guantes con el tapabocas correspondiente, todo en regla para no contaminar las pruebas. Se colgaron de igual forma al cuello unas cámaras para documentar toda la investigación. Todos estaban concentrados en su labor.

    Kamha se movió de su espacio, deseaba un cigarro por lo cual se alejó del grupo, fue a una de los pasillos alejado de todos, vio una ventana la cual haría una ventilación perfecta para que no se quedara el humo en el área. Él sabía que no era permitido salirse de sus espacios sin avisar, pero la ansiedad era mucha, posiblemente debía dejarlo. Desde que iniciaron la investigación junto a ninjas médicos podía ver varios cuerpos con los problemas que generaba el cigarro, pero aun así ya era un adicto a la nicotina.

    Él podía ver el atardecer desde la vista de la ventana, cómo dejaba de ser el cielo azul entrando el dorado para terminar siendo rojo. Sonreía con ese acontecimiento. A ese momento se le llamaba la última hora porque la noche hacía su entrada triunfal, bajando la temperatura por la falta del sol. Podía escucharse los animales nocturnos que salían a cazar su presa.

    Terminó su cigarro, apagándolo con la misma cajetilla, de su ropa saco unos chicles para intentar ocultar el sabor del cigarro. Se dio la media vuelta para regresar a su puesto cuando vio que una puerta del pasillo estaba abierta, parecía la entrada del ático que muchas películas de terror antiguas ponían a los lugares. Como ninja sabía que no podía asustarle nada, su entrenamiento le ayudaba a enfrentar toda clase de sucesos. Su ego superaba su prudencia. Con una linterna diminuta que traía en su cinturón de herramientas, avanzó adentrándose al sótano. Se le hacía curioso que no hubiera lámpara katon en esta zona cuando el anterior equipo tenía que haber colocado en todos los pasillos y cuartos. Siguió bajando escalón por escalón podía sentir el cambio de temperatura en su piel aún con su traje puesto.

    Al llegar hasta el piso, comenzó a alumbrar los espacios donde llegaba la linterna, pero parecía todo normal. Dio varios pasos fuera de la cercanía de la escalera, mirando una de las paredes; primero pensó que veía mal, por lo cual fue acercándose, hasta que la luz dio en el entorno: había un agujero de gran tamaño en lo que antes era una pared. El piso se percibió pegajoso, a cada pisada que daba podía sentir una textura rara bajo sus pies. Posiblemente tenía una filtración el templo y la tierra hacía que se volviera fangoso. O es la versión forense-científica que deseaba él dar a lo que había en el sótano.

    Dio otros pasos y bajó la luz para observar lo que estaba en el piso, ya que al caminar notó en su zapato que se topaba con algo.

    Podía ver un cuerpo humano en toda la extensión a un lado de los restos, esto lo desconcertó, los demás ninjas estaban en el piso superior y solo él había salido de su área. Empezó a sentirse sumamente nervioso, la temperatura del lugar elevaba fácilmente con velocidad la suya propia (lo que era lógicamente imposible). Miró nuevamente la zona para ver que hacía que aumentara la temperatura pero no se veía a simple vista, solo se veía la oscuridad, y aunque por más lejos que llegara la linterna todo se notaba más oscuro, su mente decía que estaba exagerando, la oscuridad por definición propia no podía hacerse más densa.

    Volvió al cuerpo girándolo hacia él. Kahma quedó pálido al instante que vio el rostro, podía estar equivocándose, pero aun así, la cara mostraba desgarramiento de la piel de forma severa, se había desfigurado por unas cortadas, pero podía reconocerlo… era Yasashiro, el ninja que hace unas horas se llevó las muestras al cuartel en Kyotei. El pánico se apodero de él al ver que parte de su cuerpo había sido desmembrado. Por inercia de su cuerpo, quiso correr, pero el piso resbaloso le hizo caer, una de sus manos amortiguo su caída, vio su guante ayudándose con la linterna; vio que era sangre lo que estaba en el piso. Quiso levantarse y alumbrar a su alrededor, pero por alguna maldita razón la oscuridad no dejaba pasar la luz. Se levantó si aun así estaba la oscuridad encima de él, para este momento su ritmo cardíaco ya estaba desbocado, su temperatura aumentaba haciéndolo sudar. Solo en su pensamiento lógico se veía destrozado por instinto de preservación. Hasta que escuchó una aspiración supo que no estaba solo, alumbró y solo se veía oscuridad, tenía que estar entrando en una alucinación del pánico, pero juraba que esta se empezó a mover hacia sus lados, parecía que se dividía.

    Saco cuatro shuriken para cada espacio entre los dedos de su mano dominante, intentando señalar el peligro que parecía estar por todos lados. Comenzó a escuchar crujidos desde el techo, giró rápido con la linterna, dejándolo petrificado. Ni en sus peores pesadillas podía pensar que algo así existiera.

    Lanzó las armas en varias ocasiones hasta acabarse su munición de proyectil, tenía que empezar a recurrir a los jutsus que conocía, pero era demasiado tarde. La oscuridad termino engulléndolo, escuchando como sus huesos se rompían y perforaban su piel. Gritando por el fuerte dolor hasta que un zarpazo terminó con su vida.

    Desde afuera del templo escucharon los gritos, varios de los ninjas se reunieron en la puerta principal.

    Conmigo, búsqueda y rescate. —mencionó Yagato con autoridad. —Vamos por nuestros muchachos.




    BlairBlair Angelo.Angelo.
     
    Última edición: 26 Jun 2018
  5. Angelo.

    Angelo. where's the fun in playing fair? Moderador

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    La escena rozaba lo ridículo en muchos sentidos, principalmente porque el nivel de destrucción visible no era algo que se viese normalmente en cualquier parte de la Tormenta, ni siquiera en las zonas salvajes de Modan o en los campos de batalla de eventos pasados. Sayuri fue la primera en llegar a la pila de cuerpos más cercana, viendo su extraña alineación y, sin asco alguno, analizando las heridas mortales que mostraba cada resto de cuerpo humano que ahora sólo servía para alimentar a las moscas y gusanos próximos. Era obvio que habían pasado un par de días desde su muerte, tal vez una semana o un poco menos. El olor era nauseabundo, las calles se pintaban de rojo, no había misericordia para nadie, pues hombres, mujeres, niños y niñas por igual yacían mutilados de diversas formas en el suelo, con expresiones de agonía y terror absoluto en aquellos que AÚN tenían caras. Muchas personas dirían que el asunto era sacado de una pesadilla.

    -
    ¿Qué haces? - Finalmente preguntó Taiga, alcanzando a la chica y viendo como tocaba las heridas expuestas, olía sus alrededores y utilizaba algunas técnicas médicas para realizar su diagnóstico inicial, por lo que la chuunin ni se molestó en responderle a su líder en los primeros instantes tras su pregunta. Con una sonrisa lo miró y luego regresó a abrir heridas y a ver los restos destozados de cuerpos. - Por Dios... - ni siquiera Shiba pudo mantenerse inerte ante la imagen de los más pequeños transformados en pulpa y jugos.
    -
    Claramente no estamos lidiando con una simple banda de criminales o con un conflicto entre clanes - anunció Akisora, sondeando el terreno con sus ojos, asegurándose de que no hubiese nada presente en las cercanías con ayuda de su kekkei genkai. Por un instante, sí, juró que alguien la estaba viendo desde la distancia, pero su potente sensor no fue lo suficientemente rápido como para captar algo.
    -
    Son laceraciones profundas, llegan al hueso en muchos casos - comenzó la origamista con su explicación. - Parecen hechas por una bestia, pues la rudeza de los cortes no goza de la simetría que traería un sable o algo similar. Lo preocupante es que cada corte salvaje está imbuido por algún tipo de sustancia corrosiva, como pueden ver en las heridas más avanzadas, pues la carne se ha estado consumiendo a sí misma como si hubiese alguna bacteria o toxina latente en estos cuerpos. Algo tan monstruoso no pudo haber tenido la capacidad de alinear cuerpos en formación... a menos que haya una criatura muy inteligente a nuestro alrededor.
    - ¿Criatura? - Ambas mujeres preguntaron.
    -
    Duh - la rubia regresó a su modo infantil. - Los trazos en las pieles se asemejan mucho a lo que sucede cuando un oso te ataca, aunque las mordidas de algunos cuerpos son tan brutales que las compararía más con un tiburón o una piraña, pues miren, dejaron tajos enormes, como si sólo hubiesen querido arrancar carne y más nada. Lo peor de todo es que estoy segura de que no murieron al instante, ninguno de los presentes.
    - Sufrieron hasta el final... - la genjutsuka entendió. - Fuerza bruta y toxicidad, vaya combinación. Asumo que lo que sea que haya pasado aquí no ha terminado, a menos de que nosotros nos encarguemos de ponerle fin.
    - Bah, un animal salvaje, una invocación monstruosa, algo así, ¿no? Premetidado o pasional, lo que sucedió se salió de control y nadie en la aldea pudo detenerlo, todos murieron, terrible. Encontrar al agresor o agresores no será tan sencillo, a menos de que ellos nos encuentren a nosotros, y si eso pasa puedo asegurar que vamos a estar en problemas, pues no parece que el osito que descuartizó a los bebes de la villa tenga muchas ganas de practicar la diplomacia - suspiró Tenka, formando sellos y creando un trío de clones rubios que rápidamente se dispersaron a través de la villa. - Además... Mameha no está aquí.
    - Manejaremos la situación y llegaremos al fondo del asunto, por más visceral que sea - anunció Taiga. - Sayuri, tenemos cosas más importantes que hacer, no es tiempo de ubicar al cadaver de alguien de tu clan.
    -
    ¿Cadaver? Por favor, Mameha no está aquí porque no está muerto, eso es obvio. Cualquier Idara sensible sería capaz de volverse un simple pedazo de papel y ocultarse en medio de todo este caos. Creo que es obvio que lo que sucedió aquí no fue una bomba de chakra condensado o una bijuudama que aniquiló al pueblo, fue u ataque físico, directo, contundente y brutal, algo que mi familia sabe evitar muy bien... ¿o no me han visto volverme una nube? De cualquier manera, no las culpo por ser igno... - la chica abrió los ojos de la nada, sorprendida.

    Uno de sus clones había sido destruido, de la nada, sin aviso alguno. Su mente recibió simple información de cómo la copia caminaba por las calles y súbitamente se desintegró. ¿Cómo eso era posible? Ni siquiera hubo tiempo de que su clon de papel usara alguna de sus dos habilidades especiales, por lo que su destrucción debió ser mucho más veloz que cualquier reacción por parte de la chuunin. Algo que, si le hubiese pasado a ella sola, sería mortal.

    -
    ¡Sayuri! - La voz de la ilusionista la regresó a la realidad. - ¿Qué sucede?
    - Yo... bueno... uno de mis clones... ya no está - la rubia estaba más confundida que otra cosa.
    -
    ¿Cómo? - Preguntó el tormentoso - ¿Lo desmantelaste?
    -
    Algo me asesinó en menos de un segundo.

    Y como si fuese poco, en la distancia, varias cuadras más abajo de la escena sangrienta, se pudo escuchar claramente un chillido humano. Paralelo a ello, una explosión, justo al otro lado de la aldea, en puntos opuestos. Las cabezas del trío presente dieron vueltas, intentando encontrar algo a su alrededor que explicara lo que estaba sucediendo, pero sólo hubo silencio tras ambas ocurrencias.

    Idara sólo miraba al suelo intentando procesar lo que había visto su segundo clon antes de morir.

    -
    ¿Qué tanta luz puedes hacer a nuestro alrededor? - La de menor rango preguntó mirando a Taiga, sin su sonrisa habitual.
    -
    Mucha.
    - Perfecto, porque una sombra acaba de aplastar mi cráneo a 300 metros de aquí.


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    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    Tasmania hizo sellos de mano para crear unos cuantos Kage Bunshin, apenas éstos hicieron acto de aparición, tanto el original como las copias hicieron las características esferas lumínicas de la línea sanguínea del dirigente. Las mismas se elevaron y esparcieron en cuestión de segundos, antes de que el brillo aumentara para iluminar todo lo que había debajo; con mejor visibilidad, el horror era todavía más claro.
    ¿En qué dirección fue destruido tu clon? – Yokai alzó la voz, sus clones aún seguían alrededor del grupo.
    Noreste. – El peliverde asintió y se cubrió el ojo izquierdo con su mano, varios de los Kage Bunshin repitieron el acto y gracias a ello utilizaron las esferas que levitaban a las alturas para ver a través de ellas. Uno de los clones alertó al trío de la Tormenta, seguido de otro, una sombra se movía a gran velocidad desde la dirección mencionada por Sayuri y en cuestión de segundos era detectado por otra de las esferas que era utilizada para ver por Anuar.
    ¡Agáchense! – Uno de los Kage Bunshin saltó frente al grupo y fue destruido en un abrir y cerrar de ojos, frente a ellos se irguió una figura humanoide; era más alta que los tres presentes, cuatro cuernos sobresalían de los lados de su cráneo, dos de cada lado, además de otros seis que salían de los hombros y brazos (tres de cada lado). Su piel parecía ser de color negro, con detalles rojizos en varias zonas, el carmín brillaba, como si se tratara de magma.

    Taiga sintió un escalofrío recorrerle la espina dorsal, esa cosa se parecía mucho a lo que había enfrentado meses atrás en la academia. La bestia que había resultado de una mutación hecha a uno de los ninjas de la Tormenta, solo que éste se veía algo diferente, menos humano. Los Kage Bunshin fueron despachados en otro instante y la bestia se abalanzó contra Sayuri al ser la más cercana, sin embargo, la chuunin esparció su cuerpo en papeles para evitar el ataque directo.

    Akisora expulsó una bola de fuego, la cual fue evadida con extrema facilidad a pesar de estar ridículamente cerca, acto seguido, las extremidades de Taiga recibieron una especie de contorno azulado instantes antes de que el taijutsuka pateara y golpeara al aire. Las ondas de choque liberadas por dichos movimientos viajaron a una velocidad vertiginosa en dirección hacia la bestia, la cual saltó, se torció y se tumbó, evitando la ofensiva del dirigente y provocando que ésta, al errar, dañara los edificios cercanos. Las estructuras se destruyeron y peñascos comenzaron a caer en distintas direcciones, aplastando cuerpos de aldeanos asesinados.

    Joder. – El varón chistó con fastidio, el enemigo era bastante más rápido de lo que le gustaría.

    Mientras tanto, Sayuri se había desplazado en forma de papeles hacia una de las edificaciones que no fueron dañadas; desde su posición podía ver claramente la pelea entre ambos ANBU y la figura humanoide, notando que la bestia mantenía nivelado el encuentro a pesar de ir en contra de dos ninjas de alto rango. ¿Qué era esa cosa en realidad? Miró a varias direcciones tratando de pensar en una estrategia, su rostro estaba bastante serio, sin la típica sonrisa que la caracterizaba, la situación en sí era una que le tensaba de cierto modo.

    […]

    Una explosión a la distancia la hizo reaccionar, sentía dolor en todo su cuerpo, estaba completamente segura de que tenía varios huesos rotos. Tosió y notó la sangre que cayó al suelo desde su boca, ¿cuánto había pasado desde que quedase inconsciente? Estaba tendida bajo arbustos, escombros y tierra, oculta. Bastante herida.

    Tengo… – Volvió a toser, su vista se nubló. Tenía que enviar un reporte a la aldea de lo que estaba ocurriendo, esas cosas eran muy peligrosas, habían asesinado a su grupo entero en cuestión de minutos y por poco a ella también. Aunque realmente no sabía si sobreviviría, las heridas que tenía eran graves y no tenía atención médica, tampoco alguien que le ayudara a salir de donde estaba. Se mordió el labio y se esforzó por liberar uno de sus brazos, conteniendo el impulso de gritar a causa del dolor en caso de que esas cosas siguieran cerca; se las arregló para liberar su extremidad, utilizándola como apoyo para tratar de liberar la otra, aunque sabía que su brazo contrario estaba roto, si lograba hacer algún sello de mano quizá sería capaz de enviar un reporte, o al menos una invocación, de vuelta a Arashigakure.


    […]

    Shiba retrocedió apenas lo suficiente, su vestimenta a la altura del pecho fue rasgada casi por completo, pero al haber tomado distancia en el último momento, solo la ropa había salido mal parada de aquel encontronazo. Akisora combinó Hiraishin con Chidori, alcanzando a herir a la bestia en un costado y provocando un sonido agudo de claro dolor debido a ello. El humanoide retrocedió, solo para ser rodeado por las esferas de luz creadas anteriormente por el dirigente. Las mismas comenzaron a iluminarse con más intensidad antes de que el enemigo se perdiera de vista; Tasmania alzó una de sus cejas y esparció las esferas nuevamente.

    ¡Sigue ahí, es una ilusión! – Le alertó la de mayor edad, el ANBU trató de colocarlas de nuevo en sitio, pero no fue tan rápido como la bestia que se abalanzó hacia él y lo tumbó con una especie de tacle brutal, antes de correr hacia los edificios destruidos. Manchas negras marcaban el camino de su huida, parecía sangre, pero más espesa y de un color antinatural.

    El jinchuuriki seguía desplomado en el suelo, cosa que llamó la atención de la Sannin, quien se acercó hacia el menor para revisarlo; el solo chocar de cuerpos provocado por la bestia aparentemente le había roto algunas costillas al peliverde, el cual trataba de respirar de forma que no sintiera tanto dolor, aunque era algo difícil.

    Joder… ¿Qué demonios era eso? – Tasmania buscó los ojos de su homóloga en rango, la cual tenía su gesto bastante endurecido, no podía ubicar a esa cosa con su radar y mucho menos podía seguirla sin antes hacer algo con el peliverde, dejarlo ahí herido y tumbado, lo convertiría automáticamente en un blanco fácil. Sumándose a ello, detectaba el chakra de Sayuri un tanto alejado de donde se encontraban ellos dos, ¿a dónde se había ido a meter la mocosa? Chistó audiblemente, toda esa misión se había transformado en algo completamente distinto a lo que se suponía irían a hacer en primer lugar y eso no le gustaba para nada. – Y sabe usar maldito genjutsu.

    No parecía genjutsu como tal... – Aquello llamó la atención de Taiga, quien clavó sus ojos más intensamente en los de Akisora.
    ¿Entonces sólo desapareció de mi vista sin más?
    Fue una especie de camuflaje, como ilusión, pero sin ser un genjutsu directamente. Es complicado.


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  7. Angelo.

    Angelo. where's the fun in playing fair? Moderador

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    Vaya situación tan terrible terminó desenvolviéndose en una aldea tan hermosa, que ahora no era nada más que un enorme cementerio con un insufrible olor y un desagradable panorama. Cada metro del poblado estaba cubierto por sangre, carne, huesos, una que otra cabeza, restos indescriptibles de cuerpos y demás sustancias humanas que ya no eran parte de sus dueños originales. En resumen, todo era sacado de la pesadilla más dantesca que alguien pudiese imaginar. Ahora Sayuri no tenía muchas cosas de las que reírse, mucho menos con su vida en riesgo y con Taiga y la otra algo alejadas de ella.

    Ah, vale mencionar que la rubia ni siquiera se había molestado en ver el combate hasta el final, pues aprovechó la distracción de la bestia para correr a toda velocidad, saltando entre tejados, para llegar al grito alejado que habían escuchado anteriormente. La origamista no dudaba de su procedencia, por ello actuó con tanta velocidad, casi alzando vuelo de vez en cuando debido a la aceleración de sus movimientos. En cuestión de minutos llegó al exacto lugar de donde había escuchado el chillido, aunque temía adentrarse a una exploración sin nadie que le cubriese las espaldas, cosa que la motivó a invocar otros dos clones de papel que vigilasen sus pasos mientras ella se adentraba al único edificio en toda la zona que no parecía ser un cementerio comunitario.

    - Dios, no me mates, todavía tengo cosas que hacer - musitó Sayuri para sí misma mientras empezaba a dar pequeños pasos dentro de la edificación, viendo como sus copias se quedabas en la puerta, ocultas entre las esquinas de pilares y paredes decorativas. El lugar en sí no era más que una unidad de habitaciones compartidas, probablemente fungiendo como vivienda para varias familias al mismo tiempo, de manera que se ahorrase espacio en el resto de Kyotei. Al menos se podía decir que el lugar era, estructuralmente hablando, muy hermoso, pues todas las líneas en la arquitecturas se mezclaban con otras, dando la impresión de que todo el edificio no era más que una simple estructura que se sostenía por sí misma. - Mameha... ¡Mameha! - susurró entre dientes, intentando ser lo suficientemente sigilosa como para no llamar la atención de la bestia y lo suficientemente ruidosa como para llamar la atención del hombre que no quería ver muerto.

    Unos metros más arriba, se escuchó otro quejido.

    . . .

    -
    ¿Qué crees que sea esa cosa que nos está persiguiendo? - Preguntó una de las Tenka vigilantes.
    -
    Bah, probablemente lidiemos con un fuinjustu mal ejecutado o con algún experimento de Otogakure - respondió la otra Tenka, más aburrida con la situación.
    -
    Con tal de que no muera Taiga, supongo que estaremos bien.
    - Y si muere, estoy segura de que podemos escapar, sólo nos descomponemos y volamos hacia el horizonte
    - ¿Hacia Tensai?
    - Dije el horizonte, no el Horizonte, tonta.
    - Era una broma, idiota.
    - Ya cállate, retardada.
    - ¿A mí me dices retardada, pendeja?
    - Podría decírmelo a mí misma, pero es lo mismo.

    Ambas rieron antes de que un escándalo cercano las sacara del buen momento que estaban viviendo. Las Idara vieron hacia un callejón cercano, del cual un par de botes llenos de basura parecieron salir disparados del camino, en direcciones opuestas, aunque nada los había golpeado como para que hicieran eso, ¿qué estaba sucediendo? Una de las rubias, por pura casualidad, notó como en el suelo, sobre la sangre derramada de los aldeanos, comenzaban a aparecer huellas, erráticas y tambaleantes, como si lo que las estuviese creando se encontrara en un mal estado de balance. Las chicas se quedaron estáticas, esperando que no las viese desde su ubicación, pero no podían comunicarle a la Sayuri original lo que estaba sucediendo, cosa que las mantenía en una tensión bastante alta.

    -
    ¿Corres tú a decirle o corro yo? - Preguntó la que estaba oculta tras un pilar.
    -
    Mejor corre tú, no creo que este me cubra lo suficiente - dijo la que estaba tras la pared.
    -
    Vale, yo iré a... - el sonido de una pared colapsando en sus proximidades la interrumpió. Ambas copias ahora sabían que su creadora estaba enterada de los riesgos, debido al escándalo que se ocasionó, pero ninguna estaba segura de lo que lo estaba ocasionando... hasta que vieron como otro par de huellas se acercó a la criatura invisible que apareció primero. - Ay, dulce Virgen... ay más de una.

    Lamentablemente para los clones de papel, la otra criatura aguzó sus oídos justo al momento que la origamista parlanchina abrió la boca, percatándose de su ubicación y lanzando un mosntruoso alarido de guerra justo antes de lanzarse hacia ambas mujeres, sabiendo perfectamente su ubicación con tan sólo escuchar unas simples palabras.

    . . .

    El caos de una batalla desarrollándose le dio a la Yuri original las señales necesarias para que comenzara a tomarse en serio la situación, acelerando aún más el paso. subiendo escaleras, pateando puertas y, finalmente, topándose con una figura encorvada en la esquina de una habitación alejada de cualquier entrada al edificio. Sin duda, había encontrado al único sobreviviente de la masacre de Kyotei: Mameha Idara, un legendario maestro del origamismo en el clan que lamentablemente estaba reducido a un manojo de nervios, bañado en sangre e intentando mantenerse callado del terror que sentía, independientemente de que la persona que acababa de entrar al espacio donde se estaba refugiando tenía como intención salvarlo.

    Un temblor agitó el conjunto residencial, al mismo tiempo que las vivencias de uno de sus clones regresaban a la original. Una menos, sobraba un clon. Una bestia estaba adentro, la otra estaba afuera y la copia rubia restante se encontraba distrayendo a ambas, aunque no funcionó mucho, pues claramente una de sus creaciones se vio embestida y aniquilada en cuestión de segundos. La chuunin no era rival para una monstruosidad como esa, mucho menos con un VIP herido a su lado que no paraba de lloriquear por el simple pronóstico de morir a manos de esa COSA.

    -
    ¡Otro más será! - Se quejó Tenka, formando sellos y creando un último clon de papel, el cual tendría como labor dirigirse lo más rápido posible hacia Taiga y la otra, buscando que se encontrasen con ella en ese edificio que lentamente era invadido por una de las bestias. - ¡Mameha-chii! ¡Soy yo, Yuri! - Llamó, ya sin importarle el volumen de su voz, consiguiendo que el hombre levantara la mirada y se sorprendiera al ver a una mujer tan hermosa en lugar de la bebe que tenía en sus memorias.
    -
    ¡Mi hermosa Sayuri! - El hombre, de avanzada edad y blancas canas, comenzó a llorar, conmovido por la súbita visita.

    Una explosión dentro del edificio hizo temblar todo nuevamente, pero la origamista sólo tembló al saber que su último clon había sido asesinado también. Lo peor de todo era que la bestia estaba atenta a los sonidos y, como era de esperarse, había escuchado a la chica llamar el nombre del maestro. Ahora iba a por ellos, los podía sentir en ese lugar.

    -
    No hay tiempo para llorar... ¡somos garzas! - Indicó, cosa que el viejo pudo comprender al instante.

    Una bestia como esa tendría dificultades para determinar con dos inocentes garzas de papel eran los humanos que buscaba para asesinar... y si se daba cuenta... bueno, aún quedaba la esperanza de que Taiga los encontrase antes. La rubia sólo rezaba para que su clon no muriese antes de llegar con el tormentoso líder.


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  8. Autor
    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    Shiba permanecía en el suelo, tratando de moverse lo menos posible para no resentir el dolor de las costillas heridas más de la cuenta; su mente trabajaba tan rápido como le era posible en medio de lo que parecía una crisis en proceso de salirse de control, para afectar a gran escala y no únicamente esa pequeña aldea del país. Estaba seguro de que esa bestia se parecía a algo que hubo enfrentado antes, pero se veía más desarrollada, ¿aquella criatura tendría relación con lo que pasó meses atrás en la Academia? Se mordió el labio y cerró los ojos, buscando visualizar a la bestia en su mente, tratando de memorizar los detalles lo mejor posible, todo esto para poder ser capaz de describirlo más adelante a aquellos que se hubieron encargado de estudiar a la criatura que atacó dentro de la aldea previamente.

    ¡Taiga! ¿Qué haces ahí tirado? ¡Hay dos de esas cosas! – La repentina llegada de Sayuri descolocó a Tasmania, tensándolo al escuchar la última frase dicha por la de menor rango, una sola les había dado problemas, ¿dos? Arrugó el entrecejo y cuando abrió los ojos, se encontró con la joven tratando de curarle las heridas que lo mantenían en esa posición.
    ¿Dónde estabas?
    Estoy aquí, pero también estoy en un edificio por allá – movió su cabeza para referirse a la dirección, mientras sus manos seguían ocupadas atendiendo al ANBU –. La yo real está allá, las dos bestias están buscándome en el edificio. – Aquello alteró de inmediato al dirigente, el cual ahora sentía la urgencia de ir en busca de Sayuri; si él había terminado en ese estado con un simple tacle, le preocupaba qué pudiera pasar con la kunoichi, sin mencionar que ella tenía a dos bestias tras ella.

    Se puso de pie apenas sintió que el dolor disminuía y eventualmente dejaba de ser constante, obviando que sus costillas habían sido parcialmente curadas con ayuda de una técnica médica; él mismo conocía ese jutsu, sabía que para que sus huesos fuesen curados totalmente requería de más tiempo, pero ese era un lujo con el que no contaban en ese momento, así que bastaba con que el dolor ya no fuera tan intenso. Podía moverse, obviamente aún sentía dolor al hacerlo, pero no al nivel anteriormente experimentado que no lo dejaba ni respirar normalmente.

    Taiga, aún no....
    Yo lo sé, pero no tenemos todo el tiempo del universo para que me cures. ¿Dónde…? – No terminó de formular la pregunta cuando escucharon un estruendo, a la distancia lograron ver cómo una estructura se desplomaba, no era demasiado grande, pero sobresalía un tanto entre el resto de las edificaciones de la aldea. Ambos ANBU intercambiaron una mirada rápida antes de comenzar a desplazarse rápidamente en dirección a aquello, notando más y más cuerpos en el camino; si creían que ya habían visto lo peor, evidentemente se habían equivocado.

    Todo el camino parecía ser un pasillo de la muerte, como si se hubiesen transportado al infierno. Cuerpos cercenados, órganos desparramados, sangre, no habían visto hasta ahora ningún aldeano con su anatomía entera. Yin se sintió asqueado, el olor no ayudaba en nada a poder tolerar esa escena de una mejor manera.

    Démonos prisa. – Akisora levantó un muro de Doton repentinamente frente al shinobi que recién había hablado, provocando que se detuviera su trayecto intempestivamente; acto seguido, ella misma desapareció en un destello y apareció nuevamente a un lado del peliverde, al mismo tiempo, algo chocó contra la pared de piedra y una segunda sombra aterrizó donde ella había estado un instante atrás.
    Su olfato es muy bueno, o pudieron percibir nuestra presencia. – Informó, el clon de Sayuri fue destruido en el proceso, Hanamura no se había preocupado por defenderla a ella al saber que se trataba de una copia y no la original. Shiba ya había hecho sellos de mano y tocó el hombro de la Sannin, transfiriendo algo de su chakra lumínico para que la próxima técnica no le afectara a ella. Una luz intensa apareció alrededor de ambos, era como una cúpula, la cual obligó a la bestia más cercana a alejarse por la sensación de quemadura, además de que sus ojos sufrieron las consecuencias de ver la luz casi al instante; el escudo de lumínico comenzó a expandirse para obligarlos a retroceder más, ganando algo más de distancia entre ellos y los enemigos.

    ¿Tienes algún plan?
    Derrotarlos es el único modo, no podremos investigar mientras sigan sueltos y siendo un peligro. – La fémina expresó lo mismo que el jinchuuriki había pensado previamente, ahora que él sabía que ambos concordaban en eso, tendrían que encontrar el modo de derrotar a esas cosas.
    Mételos en una de tus ilusiones. – El escudo recibió un impacto durísimo, cosa que llamó la atención del dirigente, ¿no les preocupaba quemarse? Otro golpe fuerte. La redujo de tamaño cuando recibió una aprobación de parte de Akisora y luego la desapareció, su homóloga en rango ya había hecho sellos de mano y acto seguido activó una técnica ilusoria de alto rango. Ambas figuras humanoides se quedaron estáticas por un par de segundos, sin embargo y para sorpresa de los dos ANBU, volvieron a movilizarse sin problema.

    ¿Eran completamente inmunes a genjutsu?

    Los tormentosos se agacharon para esquivar a las bestias, Taiga hizo sellos rápidamente y acto seguido procedió a tocar la espalda de los enemigos como pudo, no sin recibir una patada de paso; Sora lo tomó de la ropa por la espalda y los transportó varios metros hacia atrás, separándolos nuevamente de los enemigos. Shiba activó su técnica en ese momento, provocando que el cuerpo de una de las bestias, la cual ya se había lanzado en un intento de atrapar a sus presas, fuese atraído violentamente de vuelta hacia donde se encontraba la otra. Sus cuerpos chocaron intensamente y ambos gruñeron, esforzándose por alejarse uno del otro.

    ¿Son inmunes? – El varón se revisó el brazo, lo sentía dislocado, la patada lo había movido bruscamente y de mala manera.
    Yo debería poder meterlos en una ilusión de todos modos – chasqueó ella la lengua con molestia, ¿por qué no había funcionado? La técnica eléctrica de Taiga les estaba ganando algo de tiempo, pero si ella no había podido meterlos en una ilusión, comenzaba a creer que la mejor opción en ese momento era irse de ahí. Debían encontrar a Sayuri e irse del lugar, planear una mejor estrategia para enfrentar a esas cosas, y de ser posible, mínimo saber qué demonios eran.


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  9. Angelo.

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    Feroces, pero estúpidos.

    Así eran las bestias que ahora entraban al recinto donde Sayuri y Mameha se ocultaban, aunque poco sabían los monstruos que sus presas no necesitaban de complejas ilusiones para ocultarse a simple vista. Los animales sólo necesitaban aroma o la imágen de su objetivo para lanzarse al ataque, pero lamentablemente para ellos, el papel no resalta y no huele mucho en medio de unas ruinas abandonadas en medio de la masacre que era Kyotei. Los origami estaban ahí, inertes, mientras que una a una, las monstruosidades entraban y salían de habitaciones cercanas, rompiendo todo a su paso y gruñendo de manera amenazante, como si de verdad pudiesen sentir la presencia de humanos a su alrededor, sólo que eran incapaces de ubicarlos con precisión.

    Al cabo de unos tensos minutos, los escándalos terminaron y todo pareció regresar a la normalidad, dejando a ambos ninjas en silencio mientras que lentamente desactivaban su línea sucesoria y regresaban a su forma normal. Las miradas de ambos eran serias, determinadas a salir de ahí lo antes posible, pero sólo la rubia parecía mantenerse en un estado relativamente calmado, mientras que el ilustre origamista a su lado temblaba y apretaba los dientes de vez en cuando. ¿Acaso así se debía compart un legendario maestro del kamiton? Idara mujer no podía decir que estaba muy sorprendida, pues algo le había sucedido en todo su tiempo a solas, trastornándolo de varias maneras.

    Inmediatamente, la chuunin asomó su cabecita por la puerta de la habitación donde estaba y se aseguró de no ver huellas misteriosas en su camino, ni ningún objeto moviéndose por sí sólo. Cuando confirmó que su cuerpo aún tenía testa, la hermosa chica cerró la única entrada a ese lugar y lentamente empezó a laminarla con sus papeles endurecidos, buscando sellar el acceso no por comprar tiempo, sino para generar un poco más de silencio en un espacio tan hueco y peligroso como ese.

    - ¿Qué coño pasó aquí, Mameha-chii? - Finalmente pregunto, siendo vulgar y cortés a la vez.
    - Ahhh... pequeña. - el hombre ya parecía más calmado, aunque seguía tembloroso mientras acariciaba su blanca barba. - Empezó hace unos días, aunque ya no sé... ya no sé cuanto tiempo llevo en esta locura. ¡Esas cosas no vinieron solas, te lo aseguro! - Susurró con violencia.
    - Pues para ser dos, destruyeron a toda la villa...
    - ¿Dos? No, no, no, no... ¡falta uno!
    - ¿Cómo? Taitai y la ilusionista lucharon con uno y yo vi a otro... ¿nos perdemos de algo?
    - Sí, de dos cosas: hay una de esas... cosas... que es mucho más poderosa, es como la madre, si quieres decirlo así. Por otro lado... hay alguien que las controla, estoy seguro... no puedo decir con certeza cómo lo sé, pero este desastre empezó hace poco, con la llegada de varios individuos a la aldea, algunos shinobi de la Tormenta y otros... bueno... otros no sabría identificarlos porque jamás los he visto en mi vida.
    - ¿Ninjas también?
    - No, pequeña... eran otra cosa...
    - Entonces puedo descartar a Otogakure de la ecuación si ese es el caso... ¿acaso crees que sean...?

    CRACK
    Una enorme garra destrozó gran parte de la pared solidificada que Tenka había creado para su protección, aunque quedó claro que sus esfuerzos fueron casi inútiles, pues la bestia, ahora visible, que estaba al otro lado del caos, podía destruir ese escudo en cuestión de segundos. Ambos maestros del papel se vieron con preocupación, pero sabían que su vida estaba en riesgo, por ello tenían que actuar de manera rápida y contundente, sin perder el tiempo. ¿Qué podría salir mal aparte de morir? Esas situaciones podían poner de malas a cualquiera, pero la impaciente Yuri se sentía más cómoda en momento así, pues sabía que no debía tener cuidado con sus acciones.

    Con un movimiento, ella lanzó un sello explosivo a la pared opuesta a la que estaban destruyendo.

    Con otro movimiento, él lanzó otro sello explosivo a la pared que estaban a punto de restruir.

    BOOM

    Un enorme agujero se abrió de un lado del edificio, permitiendo que ambos ninjas escapasen... aunque uno de ellos tomó del brazo al otro para evitar que saltara sin antes escuchar algo muy importnate. Sayuri abrió los ojos de par en par ante el detenimiento de su superior, pero vio como tras él, la pared se había cubierto de una lámina imponente de papiro híper calcificado, con la dureza de miles de huesos bañados en hierro. ¡Ese era el potencial máximo de la laminación Idara! ¡La capacidad de hacer papel tan sólido como el diamante! Esas bestias tardarían tiempo en abrirse paso, aunque no tanto como a uno le gustaría, pues ya se empezaban a ver grietas en el sólido material.

    - No puedo ir contigo, pequeña. - sonrió amargamente el anciano. - Mira - dijo, levantándose su camisa manchada por sangre y agua, revelando un enorme gajo en su abdomen de color púrpura que lentamente parecía esparcir su enfermizo aspecto por las venas bajo la piel del hombre. - Estas cosas son peligrosas... y mi tiempo ya estaba contando antes de que llegases.
    - ¡Mameha-chii, soy médico, puedo ayudarte!
    - No, pequeña... yo puedo ayudarte a ti - asintió, empujándola fuera del edificio con suficiente fuerza como para que la origamista no pudiese hacer nada para contrarrestar la fuerza que terminó moviéndola. Su caída fue inminente y ella estaba en shock por el simple abandono de uno de los miembros más importantes de la rama artística de su familia. ¡Estaba a punto de morir frente a sus ojos y ella yacía inmovil en plena caída libre!

    Bueno, eso pensó hasta que los fuertes brazos de Taiga sostuvieron su cuerpo antes de que éste impactase con el suelo.

    - ¡Te tengo! - Pareció aliviado el hombre, aunque sus palabras emitían dolor y cansancio.
    - ¿Y ese quién es? - La ilusionista también estaba ahí. - ¡Espera! ¡Las bestias están en el edificio! - Se percató del asunto casi al instante.

    El anciano saludó desde unos pisos más arriba y formuló sellos... una cadena que la rubia reconoció por la historias de su clan.

    -
    Ninpo: Senbazuru.

    El cuerpo del maestro se disolvió al instante en miles de millones de pequeñas garzas, cada una coloreada de una forma diferente. Un torbellino increíble comenzó a rodear todo el edificio, mientras que los monstruos finalmente conseguían romper la pared de increíble dureza, haciéndole frente a la legión de origami que ahora tenían a su alrededor. Con fugaces ataques, intentaron matar a lo que anteriormente era Mameha, pero no pudieron prever que, de la nada, cada una de las hermosas creaciones reaccionase de manera violenta, estallando con una potencia inigualable y generando una serie de fuegos artificiales multicolores con la intensidad de cien sellos explosivos por pieza.

    La destrucción fue, sin duda alguna, hermosa.

    A varios metros de ahí, el trío de la Tormenta miraba incrédulo el nivel de obliteración. Sayuri contaba palabra por palabra lo que dijo Mameha, mientras atendía las heridas del grupo con diligencia. Taiga estaba atónito por la posibilidad de que hubiese un enemigo más fuerte. La genjutsuka, por su lado, sólo pensaba en que ALGUIEN debía estar cerca... vigilandolos a ellos, o peor... a esas cosas.


    BlairBlair
     
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    Blair

    Blair スパークル Moderador

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    La inmensa explosión, llena de colores, se pudo ver desde distintas direcciones y distancias, el trío tormentoso no tardó en sentir la onda expansiva que nacía luego de una detonación de ese nivel; Sayuri se sostuvo el pelo, Shiba se cubrió los ojos, pues él se encontraba de frente y la tierra que volaba aleatoriamente atentaba con entrar en ellos, la otra ANBU simplemente permaneció estática en su sitio, incómoda con la idea de ese “alguien” extra. Chasqueó la lengua y miró de medio lado al taijutsuka conforme la de menor rango seguía tratando las heridas de éste, buscando dejar al peliverde en un estado más óptimo en caso de que debieran seguir luchando.

    – Ya descubrimos porqué los familiares de la pareja no contestaron más. – Ironizó la ilusionista, cruzándose de brazos.

    – Tenemos que investigar más…

    – Si acaso había “evidencia” o algo que investigar realmente – le interrumpió la mayor, el jinchuuriki alzó la mirada para ver a la que estaba hablando, aun cubriéndose con las manos para evitar la tierra –, dudo que siga ahí, o sea útil, a causa del pequeño show de fuegos artificiales proporcionado por el familiar de Sayuri. – Taiga apretó los labios, la aludida ni siquiera volteó a ver a la mayor, ambos sabían que esas palabras contenían mucha verdad; cualquier cosa que les pudiera haber servido para saber qué era lo que estaba pasando en esa aldea, incluso los restos de las personas, seguramente ya no estarían en un estado óptimo o reconocible para ser investigados después de la explosión.

    – ¿Propones que nos vayamos entonces?

    – Sí, no tenemos nada más que hacer aquí y es evidente que la información que tenemos ahora, por más poca que sea, es importante que llegue a la Tormenta. – Su voz fue bastante firme, Yokai se sentó muy a pesar de que la médica le pidió que no lo hiciera y se movió para darle la espalda al viento, el cual poco a poco iba disminuyendo; ya solo quedaba una torre de humo en donde previamente hubo ocurrido la explosión.

    Un rugido repentino hizo reaccionar instantáneamente a los tres, Sayuri se esparció en papeles, Hanamura en un destello y Shiba en una corriente de viento; una figura tétrica aterrizó con fuerza descomunal en la zona donde habían estado hacía apenas un segundo, garras larguísimas encajadas en el suelo, largos cuernos curveados saliendo de los costados de su cabeza, cuerpo mucho más muscular que las cosas que habían enfrentado previamente. Sus ojos no se veían, parecía no tener, su boca era tétricamente grande, alargada, evidentemente tenía muchos más dientes que los de una persona normal.

    Su cuerpo se irguió lentamente, con movimientos tétricos y calculados, se escuchó una respiración, como un bufido, proveniente de esa extraña figura. Eso no parecía una madre, bajo ningún concepto, Sayuri creía que eso era más como una figura masculina, ¿su familiar le había explicado mal? ¿Era una criatura distinta a la que hubo visto previamente? Sentía su sangre helada, y por la mirada de los ANBU presentes, suponía que ellos estaban teniendo la misma sensación en ese momento. Lo que acababa de llegar era mucho más peligroso y poderoso que lo que enfrentaron antes.

    – Corran. – El dirigente de aldea alzó la voz, esa cosa no tenía ojos, pero sentía como si estuviera siendo observado directamente, ¿era atraído por algo? ¿Quizá la cantidad de chakra que albergaba en su cuerpo? Tocó el anillo en su dedo y bramó el nombre del demonio que vivía allí, la espada apareció al instante y la marca de maldición se dejó ver en su rostro, la criatura para ese momento ya se había abalanzado en contra del jinchuuriki y éste, en respuesta, blandió la espada varias veces para lanzar fuego verde-azulado, el cual hirió al enemigo, mas no lo hizo detenerse.

    Los cuernos fueron evadidos apenas a tiempo por el ANBU, acto seguido atravesó la espada para detener los dientes, sin embargo, la fuerza de su contrincante era mucho mayor a la propia y prontamente su espalda chocó contra el suelo, mientras trataba de detener al otro. Sayuri golpeó el suelo y estacas de piedra emergieron alrededor de ambos que peleaban, sin embargo, éstas se concentraron en “retener” a la bestia, dejando a Taiga un poco de espacio para apartarse y reubicarse. El ANBU, sin embargo, vio con horror cómo aquella cosa se liberaba sin mayores complicaciones, lanzándose en dirección a ambas kunoichi en un abrir y cerrar de ojos.

    Akisora ya se encontraba alcanzando el brazo de la origamista, en un esfuerzo casi inmediato por sacarlas a ambas de la trayectoria del enemigo con ayuda de la técnica legendaria que podía transportarlas, sin embargo, antes de poder lograrlo, un destello rojizo embistió a la bestia, empujándola contra los árboles y rompiendo varios de éstos hasta que su cuerpo finalmente se detuvo. Actuó rápido y elevó un muro de viento frente a ellas, luego lanzó una bola de fuego hacia éste, provocando que literalmente hubiera una pared ígnea separándolas de lo que recién había derribado a la bestia.

    – Maldita sea, Taiga. – Gruñó la de mayor edad, a la par que jalaba a la chuunin hacia atrás, buscando tomar distancia entre ellas y el par que luchaba.

    – ¿Ese era?

    – Sí, el muy idiota perdió el control. Como si las cosas no estuvieran mal ya. – Apretó la mandíbula y miró a su alrededor, tenían que lidiar con ambos, no podía simplemente noquear a Taiga y huir, cargar con el peso del varón haría lento su desplazamiento y la otra criatura seguramente les daría alcance; por otro lado, sentía la presencia de alguien relativamente cerca y no estaba segura si era un aliado o un enemigo, cosa que la tensaba, no estaban en una buena posición como para que algo más se sumara a la ecuación del desastre.

    Tanteó varias opciones en su mente, el tiempo estaba en su contra, por más que el jinchuuriki y el enemigo estuvieran enfocados uno en el otro en ese momento, nada aseguraba que ninguno (o ambos) cambiaran su objetivo repentinamente.



    hora de huir Angelo.Angelo. (?)
     
  11. Angelo.

    Angelo. where's the fun in playing fair? Moderador

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    ¡Malditos sean todos los hombres con problemas de manejo de la ira! Era ridículo pensar que alguien como Taiga iba a perder el control en un momento como ese, pero vaya sorpresa le dio a Sayuri cuando liberó a la bestia que tenía por dentro, atacando y destruyendo todo lo que tuviese a su paso sólo para llegar hacia el monstruo que había causado la masacre en Kyotei. Obviamente, la chuunin y la ANBU ya habían recorrido una importante distancia para poder escapar de la inminente destrucción del lugar, la cual ya se hacía sentir por los temblores en el suelo a causa de Dios sabe que locura.

    - ¿Ya podemos irnos? – Preguntó irritada Sayuri, viendo como una nube de humo se elevaba a casi un kilómetro de su ubicación. – Taiga enloqueció y no creo que esa criatura tenga mucha oportunidad contra él en ese estado.

    - No subestimes a esas cosas, creo que podrían… ¡espera! – La azabache alzó su voz, haciendo que la de menor rango detuviese sus movimientos y la mirara extrañada. – Ya puedo sentirlo…

    - ¿Qué cosa?

    - Hay un superviviente.

    Las mujeres se quedaron en silencio durante un par de segundos antes de que la mayor comenzase a correr en dirección a un derrumbe cercano, algo que en días anteriores seguramente había sido otro complejo residencial de los que ya habían visto cuando Mameha utilizó su técnica especial. Ahora sólo se podía ver los restos de habitaciones apiladas sobre ruinas sucias, llenas de sangre y ceniza de varios materiales deteriorados por razones poco importantes.

    La genjutsuka intentaba determinar la ubicación de aquella persona viva, pero algo estaba interfiriendo con su sensor, poniéndole enorme dificultad a algo que en días normales le hubiese tomado segundos. La rubia, por su lado, apenas entendía qué estaba haciendo su superior, pues poco sabía de ella y en verdad sólo parecía que estaba sufriendo de algún ataque nervioso al mover la cabeza de un lado a otro.

    Una explosión en la distancia puso tensas a ambas kunoichi, obligándolas a acelerar su trabajo.

    - Está por aquí… sólo que no sé dónde. – Explicó algo irritada la de alto rango. – Hay estática en el ambiente.

    - ¿Será posible que la presencia de esos dos sea el culpable?

    - No, sentiría su chakra interfiriendo… esto es algo distinto.

    - Es mi línea sucesoria… - una débil voz hizo que ambas féminas bajaran la mirada hacia las ruinas y vieran como, reposando entre las rocas, comenzaba a delimitarse la figura de otra mujer, una muy malherida y demacrada mujer. – Lamento… no poder… ayudarles.

    Sayuri fue la primera en analizar a la chica, notando varias laceraciones en su cuerpo, una pierna evidentemente rota y muchos moretones que claramente habían sido causado por el derrumbe. Si ella había estado ahí al momento del colapso o sencillamente se vio mezclada en otras cosas, no importaba, lo que necesitaba era atención inmediata y Tenka no dudó en proporcionársela, lanzando un par de gazas desde su cuerpo al de su paciente y aplicando sus técnicas de kamiton médico. La sonrisa de Idara fue muy amplia desde el primer contacto, tranquilizando a la víctima del desastre y permitiendo que recuperase su aliento mientras ella trabajaba.

    - Mi nombre es Mei… llevo oculta más tiempo del que pude contar… mi kekkei genkai me permite mimetizarme con el entorno, aunque al principio no pensé que iba a funcionar, pues esas cosas se guían a través del chakra residual que queda en el ambiente – explicó ligeramente. – Vine… vine por un encargo de la aldea… no pensé que esto escalaría a tal punto que Taiga se viese involucrado.

    - Hija, ni tú ni yo. – se burló Yuri.

    - Déjala hablar… - intervino la azabache, aunque al decir eso, la sobreviviente comenzó a toser con fuerza, escupiendo sangre después de un par de espasmos. La mirada burlona de la médico se posó sobre su superior, dándole a entender que sus palabras fueron para callar a su paciente y evitarle daños, no sólo para hacerla sentir tonta. – Entiendo.

    Un par de sellos más tarde, la presencia de un cuervo imponente permitió que la herida fuese cargada sobre el animal, junto con la chuunin que cuidaba de ella. Con la mirada fija sobre Mei, Sayuri sintió algo extraño en el ambiente… pues desde hacía un buen rato no escuchaban el caos que Taiga causó minutos atrás.

    - Eres suficientemente capaz de calmar a la bestia, ¿no? – sonrió la origamista. – Prometo cuidarla, no te preocupes… cuando lleguemos a la aldea haré un reporte sobre lo que haya vivido.

    - Asegúrate de que llegue sana y salva, Idara.

    - Asegúrate de llegar sana y salva – replicó sonriente, sintiendo como el aletear del animal elevaba sus cuerpos y los ponía en marcha a un lugar mucho más seguro. No había que decirlo en voz alta, pero hasta la misma Tenka sabía que no pintaba nada en ese campo de guerra tan violento, su talento podía ser mucho más útil en la villa, cuidando del único ser humano capaz de develar un poco de luz sobre toda la confusión que estaba cayendo en Kyotei y, subsecuentemente, en toda Arashi


    HathawayHathaway haz lo tuyo mami (?) BlairBlair
     
    Última edición: 25 Ago 2018

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