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Sistema Mundo Digital: Ambientación e Historia [Actualmente: Capitulo IV γ]

Tema en 'Digital World' iniciado por Masaru, 15 Dic 2013.

  1. Sphinx

    Sphinx スパークル

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    Side Story. Encargo.
    NPC. Marco Forte



    Los ojos del inglés se separaron de las herramientas que tenía frente a él para clavarse en la persona que recién había entrado al establecimiento, llevaba meses sin saber de ella y de algún modo su presencia le inquietaba un poco. No era alguien que se dejara ver con facilidad. Movió el rostro de un modo un tanto brusco para quitarse los audífonos sin tocarlos debido a los rastros de grasa que traía en sus manos y luego ladeó la cabeza a medida que la joven se acercaba hacia él con esa mirada apacible de siempre.

    ¿Pasa algo? No es común verte por acá. — Preguntó, con una sonrisa tranquila como acostumbraba. La mujer no respondió. Él se incomodó. — ¿Tsuki? — Insistió, definitivamente algo no estaba bien.
    Mac, necesito pedirte un favor… Lo siento si es muy repentino, pero es algo urgente y creo que tú eres el indicado para hacerlo. — El azabache se puso de pie y le dio la vuelta a la mesa de trabajo, encontrándose frente a frente con la de cabellos plateados; se cruzó de brazos y esbozó una nueva sonrisa, como si aquello fuera una buena noticia y no algo serio que era lo que indicaba el comportamiento de la menor.
    ¿Qué necesitas? — Tsuki miró de reojo hacia la puerta, donde Guilmon la esperaba sentado a un lado del compañero del mecánico. Forte recargó su espalda en el mostrador del lugar, subiendo ambos codos al metal y tomando una postura bastante relajada. — ¿Volvió a pasar? — La mirada y el silencio que recibió como respuesta bastaron para confirmar sus sospechas. — Supongo que puedo intentar algo, pero no estoy muy seguro de si va a funcionar… Nunca he hecho algo así porque técnicamente experimentaría con los digimon y no soy muy fanático de usarlos de conejillos de indias.

    Lo sé… Pero está empeorando y no quisiera que se saliera de control… De hecho, él fue el de la idea, porque la última vez… — Silenció de pronto, recordando el momento en el que el de cabellera roja la había rescatado de una muerte segura tras un arranque de enojo de su compañero, Guilmon aún se sentía muy mal por aquello y por eso es que había recurrido a pedirle eso a la chica.
    Veré qué puedo hacer. — Replicó el varón con una sonrisa, acomodándose de vuelta en su mesa de trabajo y quitando las herramientas del sitio al mismo tiempo que buscaba a ciegas algo. Palpó por debajo de la mesa un rato hasta que por fin sonrió ampliamente y regresó su mano a la parte superior con una libreta entre sus dedos, la soltó sobre el escritorio y agarró un lápiz de por ahí. — Dame unos veinte minutos, tendré alguna idea. — Dijo con una sonrisa, tras lo que se colocó de vuelta los audífonos esta vez sin importarle que pudieran mancharse por el aceite y comenzó a garabatear sobre el papel. Repentinamente hizo uno que otro comentario o expresión en voz alta, más la chica no se sobresaltó, ya conocía al inglés y estaba acostumbrada a las reacciones que el joven tenía cuando estaba ideando algo.

    En silencio se paseó por el lugar mientras Mac seguía inmerso en su “mundo” creativo, paseando su vista por las herramientas y los gadgets que decoraban el lugar entero, además de una que otra persona que pasaba por frente al taller viendo la vitrina que mostraba los nuevos inventos del azabache. Los ambarinos se fijaron en el par de digimon que conversaban afuera, más específicamente en el dinosaurio rojizo y finalmente en la cicatriz que éste poseía.

    Oe, Tsuki, te estoy hablando. — La peli plata se giró y observó al inventor el cual, aparentemente, llevaba un par de minutos llamándola por su nombre. — ¿Te parece bien? Será reacción por sonido…
    ¿No sería peligroso? Que pueda afectar a más de uno…
    No, tendrá una selección. Dependiendo de quiénes estén en la zona.
    Hazlo — concluyó ella, dejando una buena cantidad de Bits sobre el escritorio —. Y Mac — el joven dirigió su atención hacia ella, alzando una de sus cejas —, que nadie más se entere. — Tras esas últimas palabras la peliplata se dio la media vuelta y salió del local, afuera le dirigió una cálida sonrisa a su compañero digital al tiempo que éste se ponía de pie y la seguía.
     
  2. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Reporte 08

    Shutdown

    Ocurrido a mediados de Diciembre del año pasado, "Shutdown" hace referencia a un incidente ocurrido en el Pueblo Industrial, destacado sobre otros debido a la gran cantidad de sucesos con poca (o nula) explicación de como o por qué ocurrieron. Es un evento que ha generado mucha preocupación en la Central y en los cuerpos de seguridad, que han trabajado incansablemente desde que ocurrió para desentrañar sus irregularidades y, sobretodo, tener una contramedida en caso que se vuelva a repetir.

    Antecedentes y el suceso

    El Pueblo Industrial, ubicado en la Sabana Engrane al oeste de File Island es un poblado caracterizado por su gran cantidad de fábricas y Digimon del tipo máquina, y considerado una de las "Tres Ciudades" de la isla (junto a File City y Toy Town). Durante estos casi dos años de intervención humana en el Mundo Digital, el Pueblo Industrial se ha caracterizado por ser una zona que trabaja en conjunto con los Tamers, pero que no se abre frente a ellos debido a un ligero recelo por las acciones pasadas, reforzadas por la desconfianza que el famoso alcalde de la ciudad, Giromon, tiene con los humanos. Desde que Jijimon aceptó a los humanos en su ciudad, las relaciones con el Pueblo Industrial se han convertido en algo de cuidado y monitoreo constante, ya que si Giromon decidiera expulsar a los humanos de su pueblo, la Central perdería una considerable cantidad de trabajo y clientes, aparte de convertir en un posible riesgo (personal y diplómatico) para los Tamers el viajar por el oeste de la isla.

    Lo más preocupante del suceso es que no se conocen los motivos, ni los responsables, del evento suscitado en el Pueblo Industrial durante Diciembre. Lo poco que se sabe es lo que los testigos presenciaron al vivir el evento, ya fuera como afectados o como parte del equipo de la Central: Debido a la aparición repentina de un obelisco negro que estaba causando distintos efectos en el pueblo, Giromon ordenó cerrar completamente las vías de acceso, así como atrapar a todos los Tamers que estuvieran en el lugar en ese momento. Creando lo que se podría describir como una "situación de rehenes" en la que ninguno de los bandos sabía realmente qué estaba ocurriendo.

    El evento

    El plan de acción tomado por la Central para lidiar con la situación fue ideado, principalmente, por dos personas. Gale Hardis de Digital Security, que se encargó de coordinar grupos de patrullaje por toda File City (en caso que se tratara del preludio de otra "Noche del Ogro") y de hacer la convocatoria para que los Tamers dispuestos viajaran al Pueblo Industrial a rescatar a los atrapados. La otra Tamer fue la capitán del Zeit Krokodile, Mizuno Ikari, que viajó hasta el lugar por su cuenta para tener mejor idea de la situación, y fue una pieza clave en la resolución del conflicto.

    El primer impedimento con el que se encontraron los Tamers, tanto dentro como fuera del pueblo, fue el de la inhabilidad de poder evolucionar. Sin importar el método o nivel de evolución, ningún Digimon parecía tener la capacidad de hacerlo, lo cual los ponía en una gran desventaja contra los Guardromo, aparte de impedirles poder entrar (o salir) del Pueblo mediante el vuelo o derribando la puerta. Mizuno fue la primera que teorizó (y comprobó) que el obelisco negro tenía una relación con este evento, haciendo un plan junto a CaptainHookmon que, si bien no logró destruir la torre, logró dañarla lo suficiente para que algunas evolucione pudieran usarse (investigaciones posteriores revelarían que las evoluciones que funcionaban eran todas aquellas "ajenas" a la común, es decir, aquellas que hacían usos de medios externos como las cartas o la Digisoul) Sin embargo no funcionó del todo, por lo que las evoluciones recuperadas solo funcionaban la mitad del tiempo que resistían normalmente (la única excepción fue la Armor Evolution, que no mostró señales de ser afectada por las torres)

    Una vez que la puerta principal del pueblo fue derribada, el caos empezó a reinar en la ciudad, con no-combatientes tratando de huir, Guardromon atrapando Tamers y defendiéndose de los recién llegados y Tamers intentando proteger y rescatar a sus compañeros. Durante este momento la gente se dividió en grupos pequeños, con tres posibles objetivos en mente: 1) Ayudar en el rescate y evacuación, 2) Destruir el obelisco negro para devolver las evoluciones a la normalidad y 3) Encontrar a Giromon, obtener explicaciones y hacerlo detener a sus tropas. Ninguna de las tres resultó fácil, ya que los Guardromon mantenían la ventaja táctica y númerica, aparte de superar en poder a varios de los presentes. Sin embargo, gracias a las arduas labores de todos los involucrados, cada uno de los puntos se logró cumplir, se evitaron gran parte de las posibles bajas, el obelisco fue derribado y Giromon fue convencido de ordena el cese del ataque, dando fin al evento.

    O, al menos, eso se creyó. Por razones desconocidas, la destrucción del obelisco provocó que los Digimon máquina del pueblo (Guardromon y Giromon incluidos) perdieran el control, atacando todo a su paso con clara intención de matar. Minutos de tensión se vivieron entre los Tamers que rápidamente se veían abrumados por el cambio de actitud de sus oponentes, sin embargo (y por fortuna) aquel estado no duró mucho tiempo, y trás lo que parecieron ser unos eternos minuto, los Digimon del pueblo volvieron a la normalidad sin saber que pasó. El incidente quedó resuelto, más no cerrado, puesto que existen varios aspectos que se siguen investigando hasta el momento

    El Obelisco Negro - "Dark Tower"

    El catalizador y responsable de la gran mayoría de los sucesos ocurridos ese día fue esta extraña construcción, aparecida de la noche a la mañana en el puerto del Pueblo Industrial. Se trata de una edificación que nunca había sido registrada en la historia del Mundo Digital y cuya cualidad más atemorizante no era su aparición, sino las cualidades que posee. Investigaciones a los restos destruidos del obelisco descubrieron que estaba hecho de una extraña clase de roca negra, nunca antes vista, similar al material del Engrane Negro que se descubrió en el Mt Infinito meses atrás, pero con propiedades distintas:

    1) Al igual que el engrane, este obelisco parece liberar una extraña clase de energía o "miasma" invisible sobre la zona, provocando una sensación de "incomodidad o fatiga" en los Digimon.
    2) La torre tiene la capacidad de incapacitar la función evolutiva de los Digivice por completo, así como cancelar las evoluciones de los Digimon de Tamers. Después de ser dañada, las evoluciones con características especiales pudieron realizarse a la mitad de su capacidad, mientras que la Armor Evolution quedó completamente excenta.

    Una teoría que se maneja es que el Obelisco funciona como una especie de antena, enviando una señal que inutiliza las capacidades evolutivas (similar a la descubierta en los D-3 de algunos renegados) sin embargo se desconoce el funcionamiento y rango exacto de este objeto, más porque parece presentar discrepancias (el obelisco estaba ubicado al oeste de la ciudad, cerca del puerto, sin embargo su señal cubría más área térrestre -todo el pueblo- que marítima -permitiéndole a Mizuno acercarse lo suficiente para atacarlo-).

    Pasando a su aparición, esta tiene tan poco sentido como su funcionamiento. Sin importar como se mire, el obelisco es una estructura con una composición ajena a la data de cualquier lugar o Digimon conocido, descartando la idea de que "se creó a partir de uno". Tampoco parece tener consciencia o vida propia, tratándose de un simple objeto; en cuanto a su material, aunque está hecho de una piedra desconocida, sigue siendo un mineral, incluso menos notable que las aleaciones de Chrome Digizoid, lo cual crea una pregunta más: ¿Qué lo hace especial? ¿De donde provino? No hay manera de saberlo, puesto que es un incidente sin precedentes ni culpables y la roca no nos hablará, sin embargo las teorías de que pudo ser creada por un Digimon, por un humano, o simplemente ser tecnología de "otro Mundo Digital" (Como el engrane) son igualmente válidas. Creíamos que el engrane había caído del portal de Witchelny ¿La torre también proviene del mundo de la magia? o ¿nuestra primera sospecha fue errada y el engrane no tenía nada que ver con el portal?

    Otra teoría es que el material del que estén hechas las torres provenga de la Dark Area, sin embargo no existen pasajes a esta conocidos actualmente, lo cual impide una investigación más a fondo. La única alternativa que queda es estar preparados, en caso que el fenómeno se repita, y rezar que el funcionamiento de Obeliscos futuros no varíe de lo conocido actualmente.

    El estado Berserk

    El siguiente aspecto sin explicación ocurrido ese día fue minutos después de que la Torre fue derribada. Una especie de onda de fuente desconocida recorrió la ciudad, haciendo que todos los Digimon máquina del pueblo que no tuvieran un compañero humano entraran en un estado de furia descontrolada, ignorando la diferencia entre amigo y enemigo. Este fenómenos duró cerca de quince minutos, y terminó tan repentinamente como comenzó. De acuerdo a la declaración de Hiroto Tenkawa, aquel patrón de comportamiento tiene una similitud con la de un incidente presenciado tiempo atrás, sin embargo no pueden afirmar que fue lo mismo hasta tener más información

    Otras declaraciones afirman haber visto a un Digimon blanco huyendo del lugar segundos antes que ocurriera el fenómeno. No hay más información al respecto por el momento

    Consecuencias


    A diferencia de la Noche del Ogro, este suceso presentó consecuencias más a corto plazo que a largo (posiblemente a causa de no conocer a los responsables o motivos del evento). El hecho que los Tamers arriesgaron (y en algunos casos perdieron) sus vidas para proteger a los no combatientes, y después para detener a los Guardromon que habían enloquecido cambió en gran medida el modo en que los Digimon del pueblo veían a los humanos, mejorando mucho su animosidad hacia ellos. Lo mismo ocurrió con Giromon, que desde ese entonces se mostró más abierto a las palabras de la Central, lo cual ha hecho de las charlas diplomáticas una tarea mucho más sencilla, una "recompensa" para aquellos sobrevivientes a uno de los eventos más tensos que ha vivido File en los últimos meses.

    Actualmente los cambios se encuentras más que palpables, con Tamers y Digimon trabajando en las labores de reconstrucción diariamente. Mizuno Ikari, como la Tamer que jugó un papel más que vital para la resolución del conflicto, recibió el permiso directo de Giromon para lograr anclar el Zeit Krokodile en su puerto (una de las cosas que habían estado en discusión durante casi un año, pero que no se había logrado por la terquedad del Alcalde). Además, cada vez más INN están abriéndose con los Tamers en mente, algunos de estos mudándose a esa ciudad sin problemas. La mejora de las relaciones entre ambos bandos ha provocado que la Central ponga en la mesa la construcción y apertura de una sucursal dentro del Pueblo, sin embargo este es un tema que se tratará a futuro. Si todo sale bien, el Pueblo Industrial podría convertirse en un segundo hogar para aquellos que residen en File Island. Sólo el tiempo dirá que desenlace tiene esta nueva página en la historia
     
  3. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Ghost

    Durante estos casi dos años de contacto entre humanos y Digimon, ambos bandos han tenido la oportunidad de presenciar eventos o apariciones nunca antes vistas. Desde el descubrimiento de los usos de la Digisoul hasta nuevas especies de Digimon nunca antes vistas, ha sido el deber de la Central el mantenerse actualizado con cualquier novedad que presente el Mundo Digital, con el fin de mantener preparada a la población en caso de una emergencia.

    Una de las características más marcadas que ha traído la llegada de los Tamers al Mundo Digital, así como el uso de la "Evolución Artificial" sobre sus compañeros es que, también ha dado paso a la reaparición de especies de Digimon previamente extintas (los "Ancient"), muy poco comunes de ver mediante evolución natural (Digimon pertenecientes a grupos como Royal Knights, Seven Great Demon Lords y Olympos XII) o incluso Digimon nunca antes visto en la historia de nuestro mundo (Por ejemplo Mastemon, un Digimon creado por la Jogress Evolution entre Angewomon y LadyDevimon). Esto también ha encendido las alarmas de ambas poblaciones, ya que hace posible que la evolución artificial cree entidades asociadas con los períodos de catástrofe del Mundo Digital (Arkadimon, Milenniummon, Titamon) o incluso abominaciones de las cuales no se conocían precedentes o información (Khaosmon "Final Mode", creado por Hazard Ephes en los últimos momentos del Incidente de los CodeBreaker), por lo que es nuestro deber mantener vigilados que clase de Digimon nacen por las acciones de los Tamers, y actuar acorde a su nivel de peligrosidad (en casos extremos, es necesario eliminar al Digimon en cuestión al momento que aparezca, en especial si está en manos de un Tamer renegado)

    Recientemente nos hemos topado con uno de esos casos, un Digimon del cual no tenemos siquiera un nombre que darle, ni información útil que obtener de los DigiWindows, la base de datos o las bibliotecas. Esta criatura, apodada "Ghost" por el momento, es un Digimon mutante del atributo Virus, cuyo nivel se cree que es Ultimate (o superior, posiblemente) y con una estructura vagamente similar a la vista en la especie de Diablomon. Su color predominante es el blanco, con algunos patrones púrpura y un rostro compuesto de un único ojo naranja, cuernos y ninguna señal aparente de una boca. En sus breves apariciones hasta el momento, este Digimon ha demostrado la habilidad de moverse a un nivel extraespacial, lo cual sirve como base para la teoría de que proviene de otro Mundo Digital paralelo, o nació en la brecha entre mundos (También podría sugerirse que esta criatura puede viajar a través del tiempo y las dimensiones, pero no se ha comprobado)

    La primera aparición reportada de esta criatura ocurrió hace un par de meses, cuando un grupo de Tamers se topó con ella por accidente, iniciando un combate casi de inmediato. Juzgando por sus acciones, este Digimon demostró tener una inteligencia mayor al promedio, y tenía la tendencia de tomar como objetivo principal a lo Tamers, lo cual sugiere que, sea cual sea su origen, ha tenido experiencias con humanos. Al no hablar, no ha ocurrido oportunidad de comunicarse para saber sobre él, siendo la única información recabada el hecho que los Tamers que lo consiguieron (Experts y Medium) no pudieron contra él, y que la criatura absorbió a varios dentro de sí antes de escapar por una brecha (lo que, creemos, podría ser su técnica especial). Después de este evento la criatura ha sido vista un par de veces en lugares distintos, ocurriendo eventos similares antes de que volviera a desaparecer. Afortunadamente, la última ocasión se pudo tomar una imagen de él, la cual se anexa a continuación:

    [​IMG]

    Esta imagen ha sido transmitida a todas las Centrales del Mundo Digital, así como a los Líderes de las Guilds más influyentes, Tamers de renombre y al equipo encargado del Proyecto Exodus en Directory Continent. Por ordenes de los altos mandos, es imperativo que, si un Tamer se encuentra con este Digimon y está en condiciones de enfrentarlo, se asegure de recaudar la mayor cantidad de información que se obtenga y, de ser posible, capturarlo con vida para poder estudiarlo. Esta orden solo está dirigida a los Tamers de rango Elite y superiores, cualquiera de rango inferior se le aconseja evitar un encuentro con esta criatura hasta que se confirme, por lo menos, su nivel.

    - Extraído de informes de la Central de Tamers
     
  4. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Side Story
    "Para las futuras generaciones"



    Aquella mañana, el frío viento matutino característico de los primeros días del año se colaba suavemente por la ventana de la oficina de la alcaldía de File City, incitando a cualquiera a rodearse de una manta y dormir hasta el mediodía. Jijimon era la excepción al sentimiento, encontrándose detrás de su escritorio leyendo los diferentes reportes e informes de su ciudad, con su bastón recostado de su sillón y una humeante taza de chocolate caliente a un lado, del cual tomó un sorbo dejando una mancha en su bigote que secó con una servilleta, sin quitar su atención de su trabajo. Como esperaba por la época, el papeleo se había acumulado por motivo de las fiestas navideñas y de fin de año, a lo cuál se le sumaban los resultados de los distintos eventos navideños y reportes de la Central de Tamers y Digital Security sobre criminales atrapados. Suspiró levemente y sonrió por debajo de su cabello mientras dejaba de lado el balance de asistencia al último desfile navideño, podía decir que Diciembre había sido un mes prospero para su ciudad.

    El sonido de un golpeteo llamó su atención, haciéndole alzar su voz para indicarle al responsable que pasara. Su asistente, Tailmon, hizo aparición en el umbral con un porte solemne, refiriéndose al alcalde con una reverencia.

    - Tiene una visita señor - Informó - Angewomon, de Holy Angel Citadel.

    Jijimon alzó una ceja, extrañado de tener un visitante de otro continente, sin embargo no le hizo esperar, indicándole a Tailmon que la dejara pasar. La asistente obedeció, despidiéndose antes de cerrar la puerta, que quedó inmóvil durante unos segundos hasta volver a abrirse. Esta vez la visitante era una Digimon de apariencia humana, con ocho alas blancas, un casco en su cabeza y larga cabellera rubia. El ángel le dedicó una cálida sonrisa al Alcalde que fue devuelta, antes de tomar asiento con su permiso en la silla contraria a él.

    - Tiempo sin verlo señor, creo que desde hace dos años.

    El alcalde se mostró un tanto extrañado ante eso, tratando de hacer memoria al respecto. Había visitado la afamada Ciudadela un par de años atrás, durante la época del Torneo del Rey, finalmente la imagen de la Perfect llegó a su cabeza, haciéndolo volver a la realidad casi al instante.

    - ¡Por supuesto, la clínica! - Dijo, recibiendo un asentimiento de parte de Angewomon - ¿Cómo has estado? Hace tiempo que he querido hacer una visita a las instalaciones y a Lord HolyAngemon, sin embargo todos hemos estado atareados con la nueva vida.

    Angewomon soltó una sutil risilla y asintió nuevamente, acomodándose en su sillón. El alcalde procedió a preguntarle sobre el estado de la Ciudadela y su gobernante, recibiendo buenas noticias de parte de la Digimon angelical. La Capital de Folder, como siempre, podía enorgullecerse de ser el lugar más seguro del Mundo Digital.

    - Me alegro - Contestó el anciano - Y bien, ¿Qué te trae por aquí, algún mensaje de Lord HolyAngemon?

    Esta vez la Perfect negó con la cabeza, tomando una carpeta que tenía bajo su brazo y pasándosela a Jijimon. El anciano la tomó con curiosidad, abriéndola para ver su contenido.

    - Una solicitud para aprobar un proyecto de construcción en mi ciudad... - Comentó, empezando a ojear cada una de las hojas del documento - ¿Esto es...?

    - Verá... - Dijo Angewomon, colocando un semblante más firme - Desde que los humanos llegaron a este Mundo, se vieron envueltos en muchas dificultades, alguna de las cuales no han sido notadas por la población Digimon - Explicó - Lo mismo pasa hoy en día, cada nuevo chico o chica que llega a su ciudad se enfrenta a un mundo totalmente desconocido, y no siempre sabe como acoplarse a nuestro estilo de vida, incluso después de dejar esta isla - Jijimon asintió, indicándole que prosiguiera mientras él continuaba leyendo el documento - Entiendo que el propósito del examen del Señor Collins es prepararlos para otros continentes, y ha hecho un excelente trabajo hasta ahora, no obstante creo que hay un límite en lo que su examen y esta isla puede enseñarles, sin ofender.

    - Entiendo - Contestó el Alcalde - Entonces lo que buscas es prepararlos.

    - Correcto - Afirmó - Quiero crear un lugar donde aquellos chicos puedan integrarse, saber sobre nuestro mundo y sus labores y tengan una especie de "preparación" antes de embarcarse en las misiones más peligrosas. Hay mucho talento entre los veteranos, pero la mayoría no puede compartir sus experiencias porque no sabe como hacerlo. También hay mucho potencial entre los más nuevos, algunos de los cuales se pierden por descarriarse al lado de los renegados, o mueren injustamente por esa falta de preparación. También quiero que los Digimon conozcan a los humanos mejor, que se abran más a ellos así como yo lo hice a su tiempo.

    - File sería el lugar perfecto para esa meta - Admitió el anciano - Después de todo, aquí es donde vienen todos los recién llegados.

    - Si, por eso vine a usted en lugar de intentar crear esto en la Ciudadela - Admitió el ángel - Creo que este es el mejor lugar para que la gente se beneficie.

    Jijimon quedó en silencio, leyendo más detenidamente los detalles de la propuesta y lo que pedía para poder llevarse a cabo. Finalmente cerró la carpeta, dejándola tranquilamente en el escritorio.

    - Según esto tú serías la directora y responsable de esto, en caso que se lleve a cabo - Dijo - El problema sería tú personal, conseguir gente calificada para el empleo.

    - Tengo un par de candidatos - Informó Angewomon, abriendo la carpeta y apuntando a un par de expedientes. Jijimon los observó, detallando las fotos de ambos humanos, así como la de sus compañeros Digimon - Ambos tienen un buen historial dentro de la Ciudadela, y están dispuestos a trabajar tiempo completo en el lugar. También planeo conseguir personal extra una vez se apruebe el proyecto, en los meses que tome construirlo.

    - La Central también puede proporcionar la mano de obra extra necesaria, sería una buena fuente de trabajo extra - Comentó Jijimon - Sobre el lugar... - Empezó a ojear nuevamente la carpeta, deteniéndose en una propuesta para los planos del edificio - Podrías usar el Green Gym como terreno, quedó abandonado cuando se abrió el Banchou Dojo.

    La expresión de Angewomon se iluminó, juntando sus manos en una señal de felicidad.

    - ¿Eso quiere decir que...?

    Jijimon simplemente asintió, esbozando una cálida sonrisa.

    - Por supuesto - Contestó - Esto es algo que podría cambiar para mejor la vida de los humanos y Digimon a la vez, incluso salvar a algunos de una muerte por estar desinformados. Estaré complacido de aprobar este proyecto, para los Tamers actuales, y para las futuras generaciones por venir.

    Angewomon se levantó y estrechó con alegría la mano del alcalde, para después volver a sentarse y tomar la carpeta del proyecto. La abrió en a la primera página y la extendió sobre el escritorio, empezando a exponer con calma y soltura cada uno de los puntos de la propuesta, ideas, peticiones y metas que tenía sobre ella. Los minutos empezaron a pasar rápidamente a medida que el ángel iba por cada uno de los aspectos importantes para el Alcalde, finalmente deteniéndose para tomar un respiro.

    - ... En pocas palabras es una Academia - Concluyó - Por y para Tamers.


     
  5. Autor
    Masaru

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    La Academia de Tamers

    Inaugurada a finales de Abril, la Academia de Tamers es un establecimiento ubicado en las afueras de File City, con el propósito de servir como un lugar de preparación y educación de los Tamers recién llegados al Mundo Digital, así como para aquellos que no consideran tener la experiencia o conocimientos suficientes para cumplir con la tarea.

    La iniciativa

    La creadora de la iniciativa, y actual directora de la Academia es Angewomon, una antigua doctora de la Clínica de Holy Angel Citadel. La idea tras ella es, en sus propias palabras, "crear un lugar donde aquellos chicos (los nuevos Tamers) puedan integrarse, saber sobre nuestro mundo y sus labores y tengan una especie de "preparación" antes de embarcarse en las misiones más peligrosas." El proyecto tiene muchos parecidos con un colegio o instituto del Mundo Real, pero adaptados al estilo de vida del Mundo Digital y mucho más liberal, de forma que los estudiantes solo asistan cuando lo necesitan. El Staff docente actual de la Academia está compuesto por Angewomon y dos profesores (Evan Braun y Emelie Lundberg), además de aquellos que decidan apoyar ocasionalmente por solicitud de la Central de Tamers

    El funcionamiento

    Al igual que los institutos del Mundo Real, las clases de la Academia de Tamers se llevan a cabo mediante cursos a los que se inscriben los estudiantes. Sin embargo no existen calificaciones, examenes o años académicos, y las clases son normalmente individuales, de una sola oportunidad y sin necesidad de ir periódicamente a la misma lección. Para la creación de las lecciones la Central elige una serie de Tamers con buen historial y conocimientos, los cuales hablarán de un tema en específico en una fecha pautada. Con la clase "lista", la invitación queda puesta tanto en la Academia como en la Central, de forma que los interesados se inscriban y asistan a la hora acordada para escuchar la lección del docente. Las clases pueden tratar de varios temas, y la Central puede proveer tanto material o ayudantes como sea requerido para la lección. De esta forma, los docentes tienen una fuente de trabajo para Bits extra sin comprometerse a atender una clase semestral o anual, mientras que los alumnos pueden adaptar sus clases a un horario que no cree problema con sus labores como Tamers o su "tiempo privado". Los estudiantes también pueden inscribirse a la misma clase cuantas veces quiera, ya sea con el mismo u otros profesores, asegurándose un mayor entendimiento de la materia en cuestión.

    Las instalaciones

    El campus de la Academia fue construido a la salida oeste de File City. Más específicamente, en un amplio terreno que antiguamente fue usado como lugar de entrenamiento al aire libre, el "Green Gym". La Academia está compuesta por un amplio patio/jardin decorado con distinto tipos de vegetación y estatuas de Digimon famosos (entre los que destacan estatuas de los Royal Knights, Holy Beasts, Olympos XII y Three Great Angels). El edificio cuenta con una planta y dos pisos, vestíbulo, terraza, cerca de 30 salones, biblioteca, comedor, auditorio, enfermería y gimnasio. Además, el establecimiento cuenta con dos arenas de combate (una interior, la del gimnasio, y otra externa, al aire libre) y varias canchas de deportes "humanos" (beisbol, fútbol, basket, voleibol, tenis) y una piscina con vestidores. De acuerdo a la información, la Academia está diseñada tomando en cuenta las características de institutos humanos de forma que ayude a los recién llegados a sentirse cómodos con el ambiente, y a los Digimon a sentir un poco del intercambio cultural con las costumbres de los humanos.
     
  6. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "God's Messenger"

    En la costa de una pequeña isla borrada del mapa una pequeña embarcación se mantenía a flote siendo ondeada por las olas, con su proa apuntando en la dirección de la tierra firme más cercana. A bordo, un grupo de unos treinta Tamers junto a sus Digimon se mantenían en la expectativa, esperando instrucciones para iniciar la labor que los traía a ese recóndito lugar ese día. Cada uno de los humanos portaba un uniforme con un chaleco, el cual tenía bordado el símbolo de "Digital Security" la Guild policiaca más reconocida del Mundo Digital.

    - Así que ese es el lugar...

    Al frente del grupo, un hombre de unos treinta años y con bigote estaba observando fijamente a un Digimon de color negro y con un televisor a modo de cabeza, que mostraba en su pantalla imágenes de la isla que tenían cercana. Al lado del oficial, un Commandramon se mantenía atento a la misma imagen, en ocasiones solicitándole al proveedor que cambiara de una "estación" a otra, modificando así el ángulo de lo que estaban investigando.

    - Byte Island - Dijo el Digimon militarizado - Una isla casi desierta que fue tomada por una Rogue Guild y usada como su base de operaciones, no pensé que fuera verdad...

    - Hi-Vision Monitamon, ¿Puedes indicarle a tus compañeros que se acerquen un poco más a la ciudad central? - Preguntó el oficial - Necesitamos un poco más de información antes de entrar o estaremos en desventaja de terreno.

    El "televisor" asintió y activó la antena de su cabeza, enviando una señal invisible que al cabo de unos minutos provocó que las imágenes (o mejor dicho, los que las estaban transmitiendo) se acercaran al centro de la isla, donde varios edificios en ruinas se erguían, destacando un rascacielos sobre los demás. Los observantes se mantuvieron en silencio, hasta que algo hizo que el Monitamon negro reaccionara, interrumpiendo sus labores de reconocimiento por un momento y enfocándose en una de las transmisiones específicamente.

    - Los renegados se están moviendo - Informó, mostrando como un grupo grande de humanos y Digimon salían apresurados de uno de los edificios y corrían en la misma dirección.

    - ¿Descubrieron a un Monitamon? - Preguntó el hombre.

    - No lo creo, espere... - El "Ninja" se quedó estático por un momento, posiblemente esperando a que el resto de sus compañeros le indicaran que estaba ocurriendo. Finalmente volvió en sí, sobresaltándose al tiempo que mostraba una imagen nueva, la causa del alboroto - ¡Hay una intrusa ahí, la descubrieron a ella!

    Decir que la "habían descubierto" era solo una expresión, puesto que la chica en cuestión estaba de pie frente a la entrada de la "ciudad" sin hacer ningún intento de ocultarse realmente. El Monitamon que la estaba grabando enfocó su vista en ella para que pudieran verla mejor, se trataba de una chica joven, de unos quince años y largo cabello negro que estaba acompañada de un Hackmon. Ninguno de los dos estaba hablando o se movía en realidad, manteniéndose estáticos mientras esperaban que los renegados llegaran a ellos.

    - ¿Cómo llegó esa niña allá? ¡Señores, a sus posiciones! Vamos a entrar ahora que están distraídos.

    Sin embargo, antes que el resto del grupo pudiera reaccionar, una señal llegó a los oídos de uno de los presentes, que portaba unos gigantescos audífonos en su cabeza. El joven activó el dispositivo y se quedó en silencio mientras escuchaba el mensaje, para después retransmitirlos a los otros tripulantes del barco.

    - Mensaje desde el HQ - Informó - Dicen que nos mantengamos en posición y esperemos más órdenes. Otro equipo va a hacerse cargo de los renegados.

    - ¿Otro equipo? - Repitió el hombre - ¿Quiénes?

    - "Solo observen" - Dijo el informante - Eso dijo el Señor Kahler.

    --------------------------------------------------------------------​

    La pregunta del oficial era compartida por cada uno de los renegados que habían reparado en la presencia de la chica, alcanzándola en cuestión de minutos y encarándola con Digivices en mano. Las expresiones en los criminales eran variadas, algunos se mostraban serios, otros nerviosos porque su "escondite" tenía un intruso y otros, por el contrario, divertidos al ver que se trataba de apenas una niña. Aún si detrás de esa sonrisa apacible y postura sobrenaturalmente calmada se llegara a ocultar una Tamer de increíble poder, ¿Qué podría hacer ella sola contra toda una isla de Tamers Renegados? Nada, por supuesto, se había metido en la boca del lobo, y varios de los presentes estaban más que ansiosos de demostrárselo.

    - ¿Te perdiste muñeca? - Preguntó el hombre que lideraba la marcha, un joven de unos veinte años, de predisposición claramente arrogante y acompañado de un Impmon que compartía su misma expresión - No sé como llegaste aquí, pero me temo que no podemos dejarte ir, ¿verdad muchachos?

    Las risas no se hicieron esperar de parte del grupo, que examinaba a la recién llegada con miradas más que enfermas y que hacían poco para disimular sus intenciones con la "futura prisionera". Frey se mantuvo sin hacer comentario, sus ojos recorrían los rostros de cada uno de los presentes como si estuviera buscando a algo (o alguien) en específico, acto que era compartido por Hackmon, el cual los acompañaba con gruñidos sutiles dirigidos a cada uno de los presentes. Uno de ellos no tardó en reparar en la presencia del dinosaurio, sacándolo a colación ante sus compañeros.

    - Ese es un Digimon que no se ve todos los días - Comentó en voz alta, provocando que las miradas de Frey y Hackmon se centraran sobre él - El jefe nos recompensaría bien por él.

    - De hecho, ese es un... ¿Hackmon? - Corroboró otro - Nunca había visto a un Tamer con él.

    - Entonces lo atrapamos, ¿Qué hacemos con la chica?

    - Podríamos convertirla en Bio-Hybrid o hacerla realizar otros "trabajos", usa tu imaginación - Contestó otro, disimulando pobremente su risa.

    Frey simplemente suspiró ante ese último comentario y bajó la mirada, centrándose esta vez en su propio "acompañante". Hackmon se la devolvió, con un tono expectante y rasgando por inercia la tierra en sus pies.

    - Milady, no creo que tengan salvación - Comentó - Lo mejor será limpiar la isla de una vez.

    - Supongo...

    - ¡Oye! - Interrumpió uno de los renegados, el primero que había hablado - No hagas esto más difícil de lo necesario primor. Levanta las manos y no intentes nada extra-

    Sus palabras se vieron ahogadas por un resplandor que cubrió a Hackmon, el cual alertó a todos los presentes. El Tamer alzó su Digivice y se preparó para darle una orden a Impmon, sin embargo ninguno de los dos fue lo suficientemente veloz. En cuestión de un parpadeo, el sonido de metal atravesando carne cortó la tensión en el ambiente, revelando al renegado tosiendo fuertemente, empalado a una cuchilla de brillante color rojo. Aquella arma se extendía de la punta de la cola de un Digimon blanco, con la apariencia de un dragón de facciones filosas y brillante capa roja, que estaba fulminando con la mirada a su presa mientras la sangre escurría por la cuchilla de su extremidad. Impmon se encontraba en estado de shock al ver el estado de su Tamer, lo cual le impidió reaccionar a tiempo cuando BaoHackmon abrió sus fauces y descargó una potente llamarada sobre su cuerpo, desintegrándolo en datos en un instante.

    - ¡Jefe!

    El resto de los renegados no tardó en movilizarse, haciendo evolucionar a sus Digimon a la par que BaoHackmon desencajaba la cuchilla del pecho de su primera victima y la dejaba desplomarse en el suelo, brotando del brillante líquido y sin mostrar señales de vida. En un santiamén, el escenario se llenó de luces de evolución, a la par que el sonido de veloces y temibles cortes delataba que el dinosaurio no perdería el tiempo, abriéndose paso entre aquellos que se le oponían con una precisión y velocidad aterradoras. Una expresión de tristeza cruzó las facciones de Frey, que se mantuvo en su lugar mientras la masacre se desenvolvía frente a sus ojos.

    - ¿Cómo es tan rápido? - Soltó incrédulo uno de los Digimon recién evolucionados, un centauro que se mantenía junto a su compañero al lado contrario de donde BaoHackmon se había entablado en combate contra tres Adults. El Tamer del ser mitológico maldijo por lo bajo, dejando de lado al Digimon blanco para enfocarse en la que lo acompañaba.

    - Mátala, Saggitarimon - Ordenó - Su compañero entrará en pánico y será más fácil dominarlo.

    El centauro obedeció, levantando su arco y preparando una brillante flecha metálica para ser lanzada. Cerró uno de sus ojos y apuntó a la cabeza de la chica, soltando la cuerda para liberar el proyectil que se dirigió a toda velocidad hacia la joven chica. Al notar la flecha, la expresión de Frey pasó de tristeza a decisión, con las comisuras de su boca flexionadas en lo que parecía ser una sutil sonrisa.

    - Bienvenida.

    Antes que la flecha pudiera alcanzarla, un trueno ensordeció el ambiente, seguido por un bólido cayó del cielo interponiéndose en el camino y destruyendo el proyectil en un instante. En cuestión de segundos la polvadera se disipó, revelando a un Digimon bestia con expresión claramente molesta, y hachas en lugar de manos. Se trataba de un conejo de color marrón y vestido con armadura, portando un brillante símbolo dorado en su pecho que era parcialmente cubierto por una bufanda de colores lila. Tanto los renegados como los policías observando los eventos se sorprendieron por la aparición tan repentina de la criatura, que en ese momento se dedicaba a fulminar con la mirada al par que había atentado contra la vida de la humana. Tanto el Tamer como el centauro trastabillaron, retrocediendo levemente ante la presencia del animal, pero sin notar a tiempo que no estaba solo.

    Del cielo nublado, varias flechas de luz descendieron con prontitud, atravesando tanto al humano como a su Digimon y acabando con sus vidas en un instante. Los que vieron lo ocurrido subieron la mirada a las nubes para descubrir al culpable, un dragón de color esmeralda que descendía serpenteando hacia la tierra mientras hacía llover más agujas luminosas sobre los presentes. Para colmo, aquel reptil no estaba solo, un tigre estaba descendiendo a su lado, moviéndose en zigzag como un rayo y como si pisara plataformas invisibles en su recorrido. Al estar lo suficientemente cerca del suelo, su sonrisa se ensanchó y su cola mutó en un arma, la cual usó para meterse en un grupo pequeño y empezar a golpear a Digimon y humanos por igual.

    --------------------------------------------------​

    - ¡¿Pero qué-?!

    El centro de operaciones de ambos bandos se encontraba en completo caos por lo ocurrido, ya que pocos podían entender de donde habían salido esos tres Perfect, y como es que solo cuatro Digimon (uno de ellos un Adult) podían estar causando tantos estragos con facilidad en un grupo nada modesto de Tamers entrenados. En encargado de la Rogue Guild es el que se encontraba más estupefacto sobretodo el asunto, a medida que escuchaba reportes desde el interior del rascacielos.

    - ¿No hay señales de Digivice? - Preguntó a uno de los informantes - Imposible, la niña hizo evolucionar a ese Hackmon, ¿Cómo lo hizo sin uno?

    - No lo sé, señor- Contestó su subordinado claramente nervioso - Las únicas señales de Digivice en la zona son la de los nuestros, no hay ninguno que corresponda a ninguno de esos cuatro Digimon.

    - ¡Señor! No están solos, hay más Digimon apareciendo uno tras otro, nueve en total y... ¡Cuatro señales!

    - ¡¿Nueve?! ¡Qué salgan todos los combatientes en este instante, despierten a los Bio! No me interesan si los atrapan o los matan, saquen a todos los intrusos de esta isla.

    - ¡Entendido!

    ----------------------------------------------
    Apenas se dio la orden, una multitud de renegados apareció utilizando sus Digivice para hacer evolucionar a sus respectivos compañeros. Uno de ellos, un Cyberdramon de tonalidades azules y apariencia alienígena se adelantó sobre el resto en dirección al bosque que rodeaban los edificios, cargando a toda velocidad contra el intruso más cercano. El Digimon, con la apariencia de un centauro y cabeza de toro, resopló, desenvainando sus espadas y estrellándolas contra la lanza del dragón atacante. Ambos Perfect forcejearon por unos instantes, en los cuales una pequeña criatura con cara de rata saltó del lomo del buey, clonándose en el aire y rodeando al Digimon azul en una formación hexagonal. El centauro rompió el contacto y se alejó, al tiempo que una barrera hexagonal aprisionó a Cyberdramon, cerrándose hasta finalmente aplastarlo y dispersar sus datos. El roedor sonrió maliciosamente a su "cómplice" el cual mantuvo la misma expresión seria antes de volver a cargar contra el resto de los renegados. No eran los únicos en esa zona, puesto que un gigantesco jabalí estaba tan solo unos metros más adelante, embistiendo con sus colmillos a los dos Adults que intentaban desesperadamente aplacarlo sin éxito. Un gruñido gutural salió de la boca del mamífero, que abrió sus fauces disparando una esfera de luz rojiza que demolió todo a su paso, Digimon y Tamers incluidos. Los tres Digimon se juntaron, continuando su avance mientras una neblina empezaba a cubrir el lugar

    ---------------------------------------------------
    - Son solo Perfects, ¿como pueden ser tan fuertes?

    Apenas el siguiente grupo había salido de su escondite, esta vez por la sección este, fueron recibidos por más Digimon hostiles. Otro Digimon centauro con facciones de carnero los estaba esperando, disparando flechas de energía desde la ballesta en su mano e impactando con esta a los Tamers más cercanos, acabándolos en cuestión de segundos. Sus compañeros enfurecidos no tardaron en tomar represalias, disparando sus respectivos ataques al unísono en contra del culpable. Un relincho se escuchó con fuerza, a medida que una figura con la cara de un caballo aparecía y se interponía entre el centauro y los proyectiles, absorbiéndolos dentro de un caparazón dorado gigantesco que traía entre sus manos. El artefacto consumió los ataques y empezó a brillar, lanzando una ráfaga de energía que terminó de consumir a los que estaban en su zona de impacto. Los que quedaron a salvo solo pudieron entrar en pánico y shock al notar lo despiadados que habían sido ambos desconocidos, no permitiéndoles siquiera el evolucionar a sus Digimon. Lamentablemente para el grupo, la pesadilla estaba lejos de acabar; Un fuerte temblor se sintió bajo sus pies, que empezó a resquebrajar la tierra en cuestión de segundos. Gritos de terror no tardaron en escucharse cuando una serpiente de brillante piel blanca se abrió paso por debajo de la tierra, engullendo con sus fauces a los que pudo atrapar, para luego disparar una especie de rugido venenoso contra el resto. El caballo simplemente sonrió ante los resultados y movió de un lado a otro su crin, mientras que el carnero suspiró, girando su cabeza para ver en dirección de las nubes, donde una gigantesca figura se iluminaba a través de las nubes con un extraño color carmín.

    ---------------------------------------------------------
    En la última zona de combate, un Digimon con la apariencia de un mono se abría paso a toda velocidad por entre los renegados, propinando golpes y patadas que derribaban a los humanos más cercanos en un solo impacto. Un Musyamon salió al encuentro con el primate, que se limitó a escupir una esfera de cristal que aprisionó al Digimon, para después colapsar en una nube de brillante polvo. Al igual que los anteriores campos de batallas, aquel guerrero no se encontraba solo. Dos Digimon más, un gallo recubierto de armadura y un perro azul, se mantenían en un combate contra un gigantesco Valvemon, combinando sus esfuerzos para abrumar a la máquina con rayos y terremotos, que terminaron por derribarlo. Otros Digimon no tardaron en oponerse al trío, que se dispersaron para enfrentarlos sin perder ni un segundo más. Cada uno de los truenos del gallo, así como los impactos por el martillo en el que se transformaba el perro, crearon ruidos cada vez más ensordecedores, como si un tigre estuviera rugiendo con cada uno de los ataques.

    -----------------------------------------​

    En cuestión de minutos el combate (si es que se podía haber llamado así) había amenguado, convirtiéndose en una victoria aplastante para los "intrusos" que habían osado pisar la isla. Los únicos que quedaban en pie del lado de los renegados a esas alturas eran cinco Tamers sin compañeros, que encararon a la joven de cabello negro y a BaoHackmon, así como a un pequeño grupo de humanos que se acababan de acercar al lugar del evento. Sin mediar más palabra después de lo presenciado, los criminales se cubrieron de Digisoul, activando un Digivice que se encontraba en sus respectivas muñecas

    - Hyper Bio Extra Evolution

    En cuestión de segundos, aquellos Tamers habían empezado a mutar, convirtiéndose en Digimon de nivel Ultimate que tenían en común el tener la parte posterior de sus cabezas pintadas de color verde. Ninguno de los presentes, humanos o Digimon, mostraron señales de temor o sorpresa. Simplemente esperando a que terminaran su ansiada evolución para continuar con la batalla. Una mujer de cabello blanco tomó la iniciativa, alzando su voz para asegurarse que las cuatro abominaciones la escucharan claramente.

    - Adueñarse de una isla, esclavizar a sus habitantes y usarlos para experimentos, creación de Bio-Hybrids y poner en riesgo la seguridad del Mundo Digital con sus acciones entre otros crímenes - Enumeró - Se les declara culpables.

    - ¿Así que este es nuestro castigo? - Preguntó uno de los Digimon, "Bio"Mugendramon - ¿Así es como trabaja la Central?

    - La Central no tiene que ver en esto - Contestó otro de los presentes, un joven de cabello rubio y expresión seria, que portaba la vaina de una espada en su cinto.

    - No entiendo como lo lograron... - Comentó la chica que estaba a un lado de él, una joven de cabello corto azul con un rostro que mostraba determinación - Pero lamentablemente los actos de su Guild no pueden ser juzgados por Tamers, o castigados con encarcelamiento o expulsión del Mundo Digital.

    - Es por eso que su castigo tampoco pueden ser realizados por Tamers - Concluyó el mayor del grupo, un anciano con larga barba blanca y un parche en uno de sus ojos - Solo por Dios.

    Con la aparición de los Bio-Hybrids, cuatro figuras más habían empezado a descender a la zona de batalla, todos desprendiendo una presencia tan abrumadora que parecía que la tierra se rompería en dos. Del cielo, las nubes se abrieron para dar paso a un gigantesco dragón azul, acompañado por un fénix de brillante color rojo. De la tierra, un tigre blanco se abría paso por las praderas convirtiendo en metal oxidado lo que tocaba, al tiempo que una gigantesca tortuga de dos cabezas caminaba lentamente por el bosque, liberando una neblina que ocultaba gran parte de su cuerpo bajo. De cada uno de estos Digimon flotaban doce esferas brillantes, que los rodeaban y daban un aspecto aún más sobrenatural. Los Bio Hybrids, así como los pocos sobrevivientes que quedaban entendieron al fin que había ocurrido. Había sido un error creer que los que habían salvado a aquella joven eran Tamers y Digimon comunes, y había sido también una equivocación el subestimarlos al momento que aparecieron. Poco a poco, las Cuatro Bestias acorralaron a los mutantes acompañados de los doce Perfects que los habían antecedido, mientras BaoHackmon volvía al lado de su compañera y regresaba a su forma Child.

    - Ellos son... - Soltó sorprendido, maravillándose ante la imponente imagen de sus salvadores. Frey simplemente sonrió, encarando a la joven de cabello azul que estaba cerca de ella.

    - Gracias por venir a ayudarnos, Ryuko.

    ------------------------------------------------------------

    - Increíble...

    El interior del barco había quedado en un sepulcral silencio al haber presenciado lo ocurrido. Hi-Vision Monitamon le indicó a sus compañeros que se retiraran, al tiempo que interrumpía la transmisión que estaba compartiendo. Había escuchado de esos Dieciséis seres en escritos, libros y leyendas, pero nunca creyó que los vería personalmente, así como a la abrumadora fuerza que los había vuelto famosos en primer lugar. Aún si la mayoría de los renegados eran Medium con algunos Expert como excepciones (y sin contar a los Bio Hybrids) lo presenciado había sido una locura. Una muestra que, incluso con la presencia de los humanos y el poder de los Digivice, aún les faltaba mucho para alcanzar el poder de los verdaderos Dioses del Mundo Digital.

    - Órdenes del Señor Kahler - Anunció el informante - Cuando los Shijin den la señal, debemos entrar a ayudar con la toma de la isla y la "limpieza" de lo que quede.

    - Entonces lo que dicen es verdad... - Concluyó el dirigente de la operación, tumbándose en una silla al lado de Commandramon - Hay Digimon que superan con creces todo lo que hemos visto... y humanos que se han aliado a ellos, los "Cuatro Dioses"


     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Shijin [四神]
    Legendarios entre los habitantes del Mundo Digital, y para algunos considerados un mito. Los Shijin son el equipo de Tamer-Digimon más poderoso que existe en la actualidad, en teoría incluso superior a los Heimdallr. Creado originalmente por orden de Yggdrasil, los humanos de este grupo se encuentran por fuera del sistema de Rangos y Tamers por el que se rigen todos los demás, colocándose como una fuerza independiente cuya labor es observar y proteger al Mundo Digital de las mayores amenazas posibles.

    Las Cuatro Bestias Sagradas (四聖獣 Shiseijuu)

    Con 8.000 años de antiguedad, las Cuatro Bestias Sagradas son uno de los famosos "Grupos" del Mundo Digital, conjuntos de Digimon que han saltado a la historia por su gran cantidad de hazañas. Las Bestias solían ser las gobernantes de todo el Mundo en los tiempos de antaño bajo la supervisión de Huanglongmon, sin embargo su reinado terminó hace 5.000 años cuando Lucemon inició su rebelión, desterrando al líder a la Dark Area. Despojadas de su poder, las Bestias Sagradas se recluirían en una zona específica del Mundo Digital la cual protegerían, solo visitando otras zonas en tiempos de crisis. Adoptando a doce poderosos guerreros de Nivel Perfect, los "Devas", los regentes de la época pasarían los siguientes milenios con un bajo perfil, solo volviendo al escenario hace dos años, con la aparición de UltimateKhaosmon.

    El Origen y la Fundación del grupo.

    Después de la resolución del Incidente del CodeBreaker, y con la llegada masiva de humanos al Mundo Digital pronta, Yggdrasil se vio en un dilema que necesitaría resolver a la brevedad: ¿Cómo disminuir el notable recelo que los Digimon tenían hacia los humanos? y ¿Cómo asegurarles que podían ser de confiar realmente? Sin poder contar con su orden de caballeros para resolver el problema, Yggdrasil acudió a las Bestias Sagradas, las cuales mantenían un status de devoción y respeto aún después de haber perdido su influencia máxima. El plan del Dios del Mundo Digital era sencillo: Hacer que las Bestias eligieran a cuatro humanos para que fueran sus compañeros, creando una imagen de cooperación entre las dos razas para los tiempos por venir. No solo eso, la unión le permitiría a los Digimon creer que los Dioses estaban dispuestos a tener a los humanos cerca, a las Holy Beasts el poder investigar y juzgar de cerca a los humano y a los cuatro elegidos el poder ver el Mundo desde el punto de vista de sus antiguos gobernantes, convirtiéndose en un puente entre ellos y los demás humanos. Finalmente las bestias accedieron, aprovechando el Primer Llamado Masivo de humanos hecho por Yggdrasil para elegir entre los recién llegados a los que se convertirían en sus heraldos, elegidos y "Shijin".

    Miembros

    Como su nombre lo indica. Los Shijin están conformados por cuatro humanos, estos son:

    - Hinanawi Ryuko (Elegida por Qinglongmon) [Seiryu]
    - Huanghou Feng (Elegida por Zhuqiaomon) [Suzaku]
    - Nicholas Batlin (Elegido por Baihumon) [Byakko]
    - Hokkyu Genma (Elegido por Xuanwumon) [Genbu]

    Labores

    Uno de los aspectos más notables es que los privilegios y labores de un Shijin difieren completamente de los de un Tamer, teniendo un nivel de autoridad solo comparable por un Heimdallr (sirviente directo de Yggdrasil), que le permite desobedecer las ordenes directas de cualquier ente creado por los humanos existente en el Mundo Digital (incluyendo Digital Security).

    Como Shijin, el Tamer debe vivir en compañía de su Bestia Sagrada en su hábitat, lo que impide que pueda residir en las ciudades como los demás Tamers. Tampoco tienen necesidad de hacer Quests o reportarse a la Central, respondiendo únicamente a la Bestia Sagrada con el que tienen la conexión. A su vez, tienen normalmente prohibido utilizar el poder de las Bestias para conflictos "menores", limitándose a ser testigos del desarrollo de los humanos y Digimon, y solo interviniendo cuando el motivo supera con crecer lo que la Central puede controlar. Las decisiones de las Holy Beasts son absolutas y el Shijin debe obedecerlas, es por esto que, si la Bestia decide exterminar humanos o Digimon que se han convertido en una amenaza, es el deber del Tamer el acompañarlos y apoyarles en todo momento. También, por ordenes de la Bestia, los Devas se encuentran a total disposición del Shijin, siendo sus sirvientes y escoltas y acompañándolos cuando no es necesaria la presencia del Dios, así como apoyándole como sus "sub-compañeros" en caso que el Shijin considere que hay un conflicto que debe ser resuelto, pero que no amerita la aparición de la Holy Beast para ello.

    Podría decirse que los Shijin llevan encima una de las mayores cargas que cualquier humano podría llevar al Mundo Digital, una carga que los convierte en una existencia solitaria y misteriosa, que solo aquellos que han visto los verdaderos peligros del Mundo puede conocer. Aunque algunos pueden comparar su existencia con aquella de aves enjauladas, que han perdido sus libertades por "pertenecer" a un Dios, los Shijin van más allá de eso, siendo los héroes actuales que se encargan de preservar la paz del Mundo Digital con su sacrificio, manchando sus manos si es necesario y sin escatimar si el criminal es humano o Digimon, con el fin de asegurarse que la tranquilidad que tanto anhelan ambos pueblos sea obtenida y mantenida por el bien de todos.
     
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  8. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Side Story
    "Four Gods"



    En la cima del Monte Infinito, completamente apartada de la vista de todos, una figura observaba la ciudad bajo sus pies con un rostro apacible. Se trataba de una chica, de apariencia joven y largo cabello que era ondeado por el viento que azotaba la punta de la montaña. Aquella persona se encontraba completamente estática, sin hacer sonido o comentario alguno, como si estuviera sumida hasta en sus más profundos pensamientos.

    En el momento en que el viento dejó de soplar la chica espabiló, separando su mirada de File City y dirigiéndose hacia el centro de la cima. Cada uno de sus pasos por el lugar empezaron a hacer un extraño eco a la vez que las nubes empezaban a cubrir el lugar, creando un efecto parecido a la neblina. Cuando la figura se detuvo en su destino, la zona había sido cubierta casi totalmente por la bruma, convirtiendo a la fémina en la única presencia discernible. Separó sus labios y empezó a murmurar en un idioma inidentificable, para después chocar juntas sus manos en una palmada.

    - ...Ordeno

    El sonido de las palmas resonó como si fuera un Gong, dispersando completamente las nubes creadas en un instante. Ocho trigramas se iluminaron en la tierra bajo sus pies, al tiempo que cuatro luces aparecieron a su alrededor, una en cada punto cardinal. Las esferas lumínicas danzaron en su lugar, tomando poco a poco una tonalidad característica: Azul, rojo, blanco y verde. Una segunda palmada estridente resonó en la montaña, esta vez volviendo a formar nubes sobre su cabeza que se tornaron negruzcas en un instante, amenazando con liberar una tormenta sobre la isla. El tercer Gong se escuchó apenas un segundo después, aumentando la intensidad del brillo de las luces y los trigramas hasta niveles cegadores, al tiempo que el sonido de un trueno hizo vibrar el ambiente. Por un momento, los sentidos de la vista y el sonido fueron totalmente abrumados por los eventos, de forma que no había manera de saber donde estaba la chica, o qué estaba haciendo exactamente.

    Para cuando la luz se dispersó, las nubes negras habían aclarado nuevamente y la chica de la montaña no se encontraba sola. Las cuatro luces habían sido reemplazadas por cuatro criaturas, cada una tan gigantesca e imponente que su sola presencia podría intimidar hasta al más aguerrido guerrero. La única forma de describirlas era como seres fantásticos, mitológicos o, incluso, deidades; Que compartían entre sí la característica de poseer cuatro ojos y doce esferas rodeando distintas partes de sus cuerpos. El primero de estos era un largo dragón azul como el cielo, que superaba fácilmente en tamaño a cualquiera de las otras criaturas, y que se movía entre las nubes como si fuera parte de estas. Su cuerpo era traslúcido, dándole una apariencia espectral como la de un rayo, y estaba rodeado casi en su totalidad por cadenas. La única parte opaca de su cuerpo era su cabeza, cubierta por un casco azul eléctrico que dejaba al descubierto sus cuatro ojos, con un cuerno en la parte superior y una larga barba y bigote canosos, que le daban un aspecto anciano. El dragón observó a su invocadora, para luego pasar su mirada por cada uno de sus acompañantes, sin hacer comentario o gesto alguno.

    La siguiente criatura tenía la apariencia clara de un ave, un majestuoso fénix que despedía una tenue luz rojiza con su sola presencia. Su plumaje era de una tonalidad carmesí, con algunos detalles y destellos amarillos y naranjas que simulaban el fuego. No obstante su cualidad más extraña era su cuerpo, con un torso serpentino y un tota de ocho alas, un par de estas con garras en sus puntas, que también fungían como sus patas. Su alargado pico mantenía la misma tonalidad que el resto de su cabeza, asemejando ligeramente a una máscara, y sus cuatro ojos liberaban un brillo intenso con solo mirarlos, como si se trataran de rubíes. A su lado se encontraba otra criatura, un mamífero, que inexplicablemente flotaba en el aire sin poseer alas o medios para volar a simple vista. Aquel ser tenía la apariencia de un tigre de pelaje blanco como la nieve con rayas lavanda. Sus garras exhibían un brillo metálico y cada una de sus patas poseía un protector o grillete, al igual que su cola. El aspecto más intimidante de ese animal era, sin duda, su rostro, con una boca abierta que exhibía sus múltiples y filosos colmillos, y una máscara lavanda que cubría su cabeza y mandíbula, terminada en dos "cuchillas" que se extendía por detrás de sus orejas. Los ojos rojizos del tigre brillaron lentamente, enfocando su atención en la chica a diferencia del resto del grupo. La última de las deidades presentes era un reptil, una tortuga con un gigantesco y frondoso árbol en su caparazón y dos cabezas que salían de éste, cada una con dos ojos y facciones que recordaban a un dinosaurio, aunque una más serpentina que la otra. Aquel ser se mostraba más tranquilo que el resto y, al igual que el tigre, flotaba en el aire como si estuviera en una plataforma invisible, observando a la persona que los había llamado. La invocadora sonrió, abriendo sus brazos hacia ellos como si los estuviera saludando.

    - Tiempo sin verlos, Bestias Sagradas - Dijo la chica cordialmente - Me alegra ver que se encuentran en excelentes condiciones.

    La voz de la mujer, dulce pero firme, causó una reacción casi inmediata en las Bestias, que pudieron deducir de inmediato quién estaba frente a ellos, a pesar de usar una apariencia un tanto... "peculiar".

    - ¿Esa es una apariencia humana? - Preguntó el dragón con curiosidad, descendiendo su rostro para examinar más de cerca a la chica - Había oído al respecto de mis guerreros, más no había visto una en persona.

    - ¿Puedo preguntar a qué se deben? - Inquirió la tortuga - Usted no es alguien que desciende a la tierra con frecuencia y con esa apariencia resaltaría.

    - Esos tiempos quedaron atrás, Xuanwumon - Explicó la "humana" - Los sucesos más recientes me han obligado a adquirir un rol más activo en este mundo, es por eso que elegí esta apariencia, para observar de cerca a los humanos y entenderlos.

    - Tengo entendido que los humanos se han retirado después de haber resuelto la última crisis - Comentó el tigre - Los rumores sobre el combate contra un Khaosmon "irregular" llegaron hasta mis tierras, ¿no fue así?

    - Hablando de "tus tierras" - Intervino el fénix - ¿Está no es la Isla File de la zona del Oeste? ¿Por qué nos invocó aquí de entre todos los lugares?

    La chica de cabello largo inspiró profundo y miró a cada una de sus invocaciones para, acto seguido, empezar a hablar. Sus palabras salieron de su boca con un tono tranquilo y claro, como si leyera un escrito, y se encargaba de relatar, una vez más, los eventos transcurridos en el Continente Drive. La aparición de los Jormungandr, el posterior combate contra los héroes de otro mundo, la creación de Khaosmon, la existencia de aquel ser que se hizo llamar "Hazard Ephes" y la posterior desaparición del continente. Era la enésima vez que relataba los hechos en las últimas semanas, habiéndose dedicado a informar a los gobernantes de las respectivas ciudades lo ocurrido así como sus planes. Sin embargo, había una diferencia clara entre los Digimon de esas ocasiones y las Cuatro Bestias a su alrededor: Los gobernantes no tenían más opción que aceptar su petición, al ser una orden divina. ¿Las bestias? Posiblemente tendrían una opinión más profunda y reacia al asunto, provocada por su jerarquía y milenios de experiencia.

    - Humanos - Repitió el fénix con disgusto - De todos los elementos que has traído como parte de tus experimentos con este mundo este es el más repulsivo. ¿Planeas provocar otra destrucción?

    - Busco salvarlo, Zhuqiaomon - Respondió duramente la chica - Durante más de doce mil años de historia el Mundo Digital ha atravesado ciclos de caos y paz, momentos y enemigos que casi lo destruyeron y tortuosas épocas de reconstrucción posteriores. Solo es cuestión de tiempo para que llegue una que no se pueda remediar, lo sabes, y para eso he traído a los humanos. En ellos existe el potencial de romper el ciclo y perpetuar la existencia de este Mundo que pudo haber llegado a su fin hace un año.

    - Su intervención no será bienvenida - Acotó el dragón - Serán vistos como intrusos que buscan moldear el mundo a su antojo. Un continente entero desapareció por sus actos, los Digimon no olvidarán eso.

    - Es por eso que recurro a ustedes, Qinglongmon - Anunció la de cabello largo - Deseo que tomen bajo su tutela a cuatro humanos de su elección. Cuatro que heredarán su jerarquía y se convertirán en un símbolo de respeto para los demás humanos, así como una forma para ustedes de conocerlos y juzgarlos como individuos y como especies.

    - ¿Convertirlos en sirvientes? - Preguntó el tigre.

    - No, Baihumon, en compañeros - Corrigió la desconocida - Que los Digimon vean que los Dioses están dispuestos a cooperar y aceptar a los humanos, y que esos cuatro elegidos vean el Mundo desde el punto de vista de aquellos que alguna vez los gobernaron. Ustedes se convertirán en el máximo ejemplo de que la convivencia es posible, y con el tiempo ayudarán a apaciguar los rencores pasados que cualquiera de los bandos podría llegar a tener.

    - ¿De verdad cree que los Digimon actuarán como lo predice solo por esto? - Preguntó Qinglongmon.

    - Lo harán, lo aseguro.

    - Es ridículo - Comentó Zhuqiaomon - Tus caballeros ya no están, los Olímpicos se han retirado y no hay un gobernante verdadero en este momento. El Mundo Digital está en anarquía, libera a Huanglongmon y volveremos a dirigir antes que se cree un nuevo desastre.

    - No - Contestó la joven tajante - A estas alturas colocar otros Digimon a cargo no resolverán el problema, solo estaríamos repitiendo lo mismo hasta que no podamos seguir prolongando el ciclo.

    - Bah, olvídalo entonces - Replicó el Digimon carmesí de mala gana - Si no quieres liberar a nuestro antiguo líder gobernaremos sin él, no tenemos tiempo para andar de niñeras de amenazas que traes en tu terquedad.

    Por un momento Zhuqiaomon hizo un ademán de querer batir sus alas, sin embargo la chica fue mucho más rápida. En un instante sus ojos tomaron una brillante tonalidad dorada sobrenatural y una especie de pilar de luz descendió del cielo, apresando por completo al ave carmesí. Una especie de gruñido escapó del pico de la Bestia, mientras las otras tres se limitaban simplemente a observar.

    - Aún sin mis caballeros y con este cuerpo, no olvides con quien estás tratando, Zhuqiaomon - Dijo la mujer, con una firmeza poco característica de la apariencia que portaba - Debes ser muy imprudente para desobedecer una orden directa y además insinuar querer iniciar otro periodo de guerra por el trono del Mundo Digital frente a mí. Mientras estés en mi mundo, todo el poder que tengas te lo puedo arrebatar en un segundo, tenlo en mente.

    Aunque muy leve para ser notado del todo, por cada vez que Zhuqiaomon forcejeaba para liberarse el pilar intensificaba su luz y se cerraba lentamente. Finalmente dejó de resistirse, momento en el que su prisión se desvaneció como si nunca hubiese estado ahí en primer lugar.

    - ...Si continuamos repitiendo la misma historia los errores del pasado seguirán ocurriendo - Prosiguió la chica, cuyos ojos ya habían vuelto a la normalidad - Los humanos son una nueva alternativa, una que puede ser más beneficiosa que crear o poner a algún grupo a que gobierne como he estado permitiendo en los últimos milenios. Y ustedes, como antiguos gobernantes, son los más aptos para juzgar si esa alternativa tiene el potencial de funcionar.

    Con aquellas palabras y pequeña "demostración" de poder, las Cuatro Bestias se mantuvieron en silencio, meditando sobre la propuesta y lo que ello implicaría para ellos y el resto de la población ahora y en el futuro inmediato. Finalmente accedieron, dando luz verde para que la figura continuara con sus explicaciones.

    - El llamado comienza ahora - Dijo - Empezaré con cien y les mostraré a cada uno de ellos antes de traerlo. Solo tendrán que avisarme cual creen que vale lo suficiente para que sea su protegido y yo me encargaré del resto.

    Con esas palabras, la chica se separó del centro de la cima y caminó hacia el precipicio donde había estado al principio, observando nuevamente File City, el lugar que había sido elegido como la cuna de la nueva página de la historia. Respiró profundo y sonrió, extendiendo sus brazos sobre la ciudad como si la envolviera en un abrazo

    ["Bienvenidos al Mundo Digital"]

     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "El banquete"



    En el momento que el Spirit se introdujo en el D-Scanner, una brillante luz envolvió a la nueva portadora, cubriéndola por completo y enviándola de vuelta a la salida del templo, el cual desapareció frente a sus ojos y los de su Digimon. Un nuevo capítulo estaba a punto de empezar en su historia ahora que había obtenido el apoyo de un nuevo compañero, uno con cinco mil años de experiencia y sabiduría. Con su misión terminada, ambas regresaron prontamente a la ciudad, a tomarse un muy merecido descanso por su aventura.

    Sin embargo, lo que el portador y el Juttoushi no sabían es que su alianza no había pasado desapercibida. De hecho, ninguna de las diez alianzas lo había hecho. En el interior de un castillo, ubicado en las profundidades de la Dark Area, el "infierno" del Mundo Digital, un presentimiento casi sobrenatural llegó a la mente de un grupo que ocupaba un gigantesco salón, como si dicha sensación se tratara de una campana invisible.

    - El décimo... - Musitó un anciano, moviendo ligeramente el bastón que cargaba entre manos. Se trataba de una criatura con una apariencia parecida a la de un hechicero siniestro, con larga cabellera y barba canosa, nariz afilada como la de un duende y ropa adornada con distintas joyas lujosas. En una de sus manos, gris y sin vida y con largas y afiladas uñas, portaba una esfera de color carmín que se iluminó brevemente, mostrando imágenes aleatorias de distintos Tamers, todos con un espíritu etéreo acompañándolos, invisible para la gente más no para el hechicero - Al fin todos descendieron.

    - ¿Si? - Preguntó una voz más juvenil taciturna, perteneciente a un niño rubio acurrucado en un sillón, con sus brazos abrazando sus piernas flexionadas - fue más rápido de lo que esperaba.

    - ¿No te interesa? - Preguntó con curiosidad una voz femenina, perteneciente a una mujer que estaba tirada sobre otro de los sillones, mordiendo distraídamente uno de los dedos de una manopla metálica en su mano derecha, brillante y con largos dedos que terminaban en punta - Después de todo son tus amigos, deberías hacerles una visita.

    - No somos amigos, solo nos matamos mutuamente hace un par de milenios - Contestó el rubio con un tono aburrido.

    - Claro, claro - Contestó la mujer, antes de dirigir su atención al anciano - Oye, déjame verlos.

    Sin esperar a la contestación del aludido, la criatura soltó un pequeño silbido, que por alguna razón causó que la esfera escapara de las manos del mago y flotara hasta ella, permitiéndole tomarla para ver en su interior. Se relamió sus labios con deseo a medida que pasaba por cada una de las imágenes, deteniéndose en la de uno que se encontraba en medio de una multitud en ese momento. Los ojos azules de la dama se separaron de su objetivo y se centraron en cada uno de los peatones que podía observar. Cada uno de ellos, tanto humanos como Digimon, se veía apetitoso hasta el último detalle.

    - Cada día vienen más - Comentó disimulando pobremente su júbilo - No puedo esperar a poder alimentarme de cada uno de ellos, en cuerpo y alma.

    - Ve en este momento si quieres - Gruñó una criatura que había estado apartada hasta el momento, un Digimon de clara apariencia demoníaca y un brazo izquierdo deforme, notablemente más largo y delgado que el otro - No durarás un día.

    La mujer chistó y soltó la esfera, la cual cayó al suelo de piedra con un breve eco.

    - Ya lo sé, no tienes que recordármelo - Contestó de mala gana - Pero no soy la única que preferiría que subiéramos ahora mismo - Apartó su mirada del demonio y la fijó en otro que también se mantenía lejos de la situación. Un Digimon con la apariencia de un hombre, vestido de cuero y con una máscara cubriendo la mitad su rostro - ¿Verdad que no?

    - Hmph.

    - Elocuente como siempre.

    - Yggdrasill es más inteligente de lo que parece - Comentó el anciano a medida que se reclinaba en su asiento - Sabía que íbamos a aprovechar el momento en que su idea de traer a los humanos se salió de control, así que nos ató de manos al traer a tantos humanos a la vez.

    Aquellas palabras parecieron traer la atención del rubio, que levantó la cabeza para mirar al hablante. Las alas blancas de su espalda se movieron levemente, a medida que con sus curiosos ojos escudriñaba el rostro del anciano.

    - Interesante, ¿A qué te refieres con eso?

    - ¿Con qué cosa? - Preguntó el hechicero, ligeramente extrañado por esa pregunta.

    - ¿A qué te refieres con tenernos "atados de manos"? - Insistió el ángel.

    - Yggdrasill puede otorgar o limitar los niveles de evolución artificial de los humanos - Explicó el anciano, con un tono que hacía notar que pensaba que solo remarcaba lo obvio - Es decir que si atacamos sin planearlo, lo único que Yggdrasil tendría que hacer es otorgarle la evolución máxima a los humanos y ellos nos eliminarían sin dudarlo. Con tantos humanos en el Mundo Digital, Yggdrasill tiene un ejército a su disposición contra nosotros o cualquiera de la Dark Area.

    El niño soltó una humilde risilla, que poco a poco fue creciendo hasta convertirse en una carcajada. Los presentes lo miraron sin hacer comentario o expresión alguna, esperando que el chico terminara su ataque de histeria para que diera su contestación.

    - Suenas como un cobarde - Dijo sinceramente, una vez que logró calmarse - Ni siquiera Yggdrasill podría coordinar a todos los humanos que ha traído, ya has visto que hay humanos capaces de crear sus propios incidentes por cuenta propia. Aún si solo eligiera un grupo selecto y leal, no conseguiría suficiente gente que sea inmune a cualquiera de nosotros siete.

    - ¿Crees que deberíamos aparecer? - Preguntó el demonio de los tres ojos, a lo que el ángel negó con la cabeza.

    - No, por el momento no deberíamos.

    - ¿Entonces? - Inquirió la mujer con impaciencia.

    - ¿Por qué desaprovechar la cosecha antes de que dé frutos? - Preguntó el niño, levantándose de su sillón y estirando sus extremidades - Mientras más tiempo dejemos que pase, más humanos llegarán, y no serán los únicos... más sucesos ocurrirán a nuestro favor, varios que serán interesantes de ver.

    - ¿Cómo cuáles? - Preguntó el hechicero.

    - ¿Para que arruinar la sorpresa? - Preguntó amablemente el ángel - Solo digamos que Yggdrasill cometió un error fatal durante la última gran batalla. Uno que sabía que no debía ocurrir pero aún así realizó, ya sea porque el sentimiento "humano" de compasión superó a su juicio o porque creyó que no tenía otra alternativa si quería salvar su preciado mundo... - Empezó a caminar lentamente por la sala, observando a cada uno de los presentes, incluyendo a dos que hasta el momento no habían dicho palabra alguna: El primero, una especie de cocodrilo que rodeaba toda la sala con su enorme tamaño, cuyos ojos seguían lentamente al ángel y el segundo; Un oso que flotaba sobre el grupo, rodeado completamente de cadenas y soltando ocasionales ronquidos - Ese error y el poco "tiempo" que le queda empezaron a desencadenar todo tipo de sucesos a partir de ese momento, y lo seguirá haciendo en el futuro, acumulándose cada vez más hasta que lo único que quede es caos. Suficiente para satisfacernos por milenios, si este mundo dura tanto.

    El interés no tardó en hacerse presente en las expresiones de cada uno de los demonios que escuchaban aquellas palabras, el ángel ensanchó su sonrisa, colocándose en un lugar que le permitiría ver el rostro de los demás presentes.

    - En comparación con eso, ir por un par de humanos y la mitad de los fragmentos de unos guerreros que no pudieron vencerme sería una tontería - Confesó - A futuro habrá más humanos, Digimon y caos del que podremos imaginar. Si me cruzo con alguno de mis antiguos "colegas" más adelante, los saludaré, pero si no ocurre entonces no importa, lo demás será suficiente para que todos nos alimentemos. Solo esperen, llegará un momento en el que incluso Yggdrasil no podrá con todos los problemas, y su "garantía" de evolucionar a los humanos para volverlos su ejército no servirá. Ese será el momento en el que valga la pena aparecer.

    Una luz envolvió al ángel con sus últimas palabras, convirtiéndolo en una versión más adulta, con la mitad de sus alas angelicales reemplazadas por versiones demoníacas, y distintas marcas parecidas a tatuajes en su rostro. Volvió a sonreírle a los presentes, antes de dirigirse a la salida de la habitación.

    - Paciencia, eventualmente será el turno de nuestro banquete - Afirmó - Y la comida será mucho más que este Mundo Digital - Agregó, antes de cerrar la puerta tras él.

     
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    Última edición: 17 Jun 2015
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    Gritos, cánticos y expresiones de apoyo; La algarabía que transmitía el público del Coliseo de Holy Angel era tan fuerte que amenazaba con dejar sin tímpanos a varios de los presentes. El motivo, la final de uno de los tantos torneos de combates que se celebraban en la sagrada capital del Continente Folder, que mantenía a los espectadores al borde de la silla mientras esperaban la explosiva conclusión del evento. Cientos de miradas se centraban en los dos Digimon combatientes: un demonio vestido como un gangster y portador de una ametralladora, y un ser similar al mitológico Qilin con largos bigotes electrificados. Ambos contendientes danzaban velozmente por el estadio intercambiando técnicas y ataques, siendo apoyados por sus Tamers desde sus respectivas posiciones. A simple vista era notable que ninguno de los luchadores estaba dispuesto a ceder terreno a su oponente, observación que solo era reforzada por los apasionados comentarios del dúo que narraba el combate desde lo alto, dentro de una cabina especializada.

    - ¡Otra salvada maestra! - Exclamó uno de los comentaristas, un hombre de unos veinte años y cabello erizado, al momento que la pantalla gigante del estadio mostró a Tylinmon esquivando una escotada de Astamon gracias al apoyo de una carta de su Tamer - Cuando decían que esta sería una batalla de Titanes no nos estaban engañando. ¡Han pasado casi quince minutos de combate y ninguno ha mostrado debilidades!

    - Es parte de lo que se decía al principio del torneo - Comentó su compañero, un chico de aspecto más relajado y analítico, con un par de anteojos que acomodó con una de sus manos a medida que hablaba - La División de Tamers Expert de esta temporada trajo consigo mucho talento nuevo, que es lo que hemos podido comprobar a lo largo de las batallas que hemos presenciado toda esta semana. Dudo que alguien haya salido decepcionado con alguno de los combates de esta ocasión.

    - ¡Y si lo hicieron definitivamente no fue con éste! Incluso sin que se cumplieran los rumores en torno al concursante Isaac, el combate ha sido uno para rememorar por años.

    - De hecho, los rumores en cuanto a Isaac y Astamon han sido uno de los puntos de interés más notables en este evento - Recordó el de lentes - No solo su Guild, Amaterasu, ha ascendido a la categoría de Guild Masiva, convirtiéndose oficialmente en la séptima, también sus miembros estuvieron hablando de haber descubierto un nuevo tipo de evolución gracias a un rudo entrenamiento. Sin embargo Isaac ni ninguno de los otros participantes la demostró en ningún momento.

    - ¡Puede ser que estén creando expectativa! - Opinó el de cabello erizado - Hace apenas un poco más de un mes que la afamada Battle Queen sorprendió al mundo al demostrar la Matrix Evolution frente a una multitud anonadada. ¿Podría ser que nuestro contendiente planea crear una nueva leyenda aquí y ahora?

    - En ese caso debería hacerlo rápido - Contestó el segundo comentarista, al tiempo que Astamon bloqueaba con su Hellfire una horda de flechas de luz provenientes de una carta usada en Tylinmon, creando una serie de explosiones que retumbaron en el estadio - Porque el contrincante Yanglong tampoco planea dejarlo ganar.

    Una alarma señaló el cumplimiento de los quince minutos, provocando que ambos Perfects detuvieran sus ataques y se relajaran un poco. El referee procedió a anunciar un descanso de un minuto, tiempo que aprovecharon los Tamers para acercarse a sus respectivos compañeros a intercambiar palabras rápidas.

    - Justo a tiempo para el descanso - Anunció el comentarista, observando como la pantalla del escenario dejaba de enfocar a los competidores y pasaba al azar por lugares del público - A decir verdad no creo que el combate dure mucho tiempo después de reanudarse, el cansancio en ambos Perfects empieza a notarse.

    - ¡Eso significa que el combate se pondrá aún más emocionante! - Exclamó el de cabello erizado, ganando una ovación del público. El joven sonrió y miró a la misma dirección de su compañero, justo a tiempo para el momento en que las cámaras enfocaron a una muchacha de largo cabello verde y capucha grisácea, acompañada de un Keramon y rodeada de otros Tamers - ¡Y hablando de Amaterasu ahí está su Guild Leader en primera fila, Asuka Magami!

    Al oír su nombre en los altavoces, la chica alzó su mirada a la pantalla, para acto seguido volver a bajarla cubriendo más su rostro con la capucha. Algunas risas se propagaron entre los que estaban más cerca de ella, en especial el Digimon que colgaba de su hombro.

    - Jefa, salude - Animó uno de los acompañantes, un chico acompañado de un Kotemon. Asuka negó con la cabeza, enfocándose en el estadio bajo sus pies mientras la cámara dejaba de enfocarla.

    - Ya van a comenzar otra vez.

    - Jefa, ¿Isaac de verdad logró hacerla? - Preguntó otra Tamer presente, con cabello rojizo y un Bearmon a su lado - Ya empiezan a dudar de él y de nosotros.

    - Yo lo vi - Aseveró un tercero, un chico con lentes que cargaba a un Koemon entre sus piernas - No fue de los primeros, pero logró activarla.

    - Denle una oportunidad - Solicitó la GL, suspirando de alivio al saber que ya no era el centro de atención sino los contendientes que estaban a punto de reanudar su encuentro - Tylinmon es fuerte, seguramente aún están "cosechando" energía.

    La Tamer de Bearmon fue a hacer un comentario, sin embargo su voz fue ahogada por la alarma de combate y la ovación resucitada del público. Ambos Perfects se habían lanzado al combate cercano, esta vez con Tylinmon tomando ventaja mediante el uso de su Jinsoku no Kokoroe para crear una serie de clones que confundieron al gangster. Astamon chistó y cargó energía oscura en su pierna, propinando contundentes patadas contra los múltiples equinos en busca del real. Una a una, las copias fueron desapareciendo hasta dejar al demonio solo en la superficie de la arena, buscando frenéticamente con la mirada a su oponente que se había esfumado de la vista. Finalmente lo halló por encima de él, al tiempo que se abalanzaba velozmente con su cuerno cargado de energía

    - ¡Shippuu Tenshouken!

    Un certero zarpazo acompañado por una nueva ovación del público se hizo presente en el lugar, dejando una brillante marca en Astamon que sacó expresiones de susto de aquellos espectadores que lo apoyaban, así como del más animado de los comentaristas del encuentro.

    - ¡Un golpe directo! ¡¿ESTE ES EL FINAL DEL COMPETIDOR ASTAMON?!

    Al corte con el cuerno le siguió una patada con los cascos delanteros del cuadrúpedo, que enviaron atrás al demonio obligándose a pisar fuertemente el suelo para no caer, arrastrando sus pies y levantando polvo en el proceso. Al frenar el Digimon se quedó completamente congelado, aún sujetando su herida en su torso. Segundos de tensión recorrieron el estadio que esperaban la confirmación del final de la pelea o, en su defecto, la continuación de esta; Sin embargo, Astamon siguió sin moverse más allá de su respiración.

    - Parece que algo le está ocurriendo a Astamon - Comentó el más calmado del dúo de comentaristas - ¿El corte le provocó más daño del necesario?

    En las gradas, los miembros de Amaterasu solo sonrieron, enfocando su atención en no perder ni un segundo de lo que pasaría a continuación.

    Tan repentino como su congelamiento, Astamon volvió en sí con un rugido digno de una bestia, al tiempo que ligeras chispas y rayos recorrían su cuerpo. Mismo proceso empezaba a ocurrir en el Digivice en la mano de Isaac, que disparó un rayo de luz que impactó a su compañero. Bajo la mirada atónita de todos, Astamon empezó a crecer descomunalmente, adquiriendo una apariencia bestial en un proceso que solo podía ser descrito como una evolución. Sus ropas se rasgaron, su cuerpo se llenó de pelaje y sus alas se multiplicaron, al tiempo que sus cuernos crecían y se retorcían como los de un carnero y unas cadenas negras rodeaban sus brazos. El recién evolucionado Digimon volvió a rugir, dejando petrificados a todos los que veían lo ocurrido sin entender que había pasado.

    - N-No lo puedo creer... - Soltó el comentarista de cabello erizado - El compañero Digimon de un Tamer de Rango Expert acaba de evolucionar, aquí y enfrente de todos nosotros, a un Ultimate... ¡Belphemon! ¿Cómo es eso posible, damas y caballeros?

    - Tal parece que este era el "as bajo la manga" del que hablaba Amaterasu, una evolución que supera el rango del Tamer.

    - ¿Es legal?

    - Pues... sí. Ambos Digivice fueron revisados antes del combate y nadie encontró ninguna modificación ilegal o sospechosa. Sea lo que sea que estemos viendo no puede tratarse de algo que hayan hecho "hackeando sus Digivice". De verdad se está repitiendo lo ocurrido hace un mes

    Mientras los comentaristas y el público deliberaban y se recuperaba de la sorpresa, Belphemon encendió las garras de energía de sus palmas, lanzándose contra el Qilin con clara intención de continuar el combate. En cuestión de segundos, los gritos de emoción volvieron a llenar el lugar al ver a ambos contendientes usando lo mejor de sus habilidades para obtener la victoria, siendo los miembros de Amaterasu los más orgullosos de espectáculo que su camarada estaba realizando.

    - Jefa, ¿cuando informemos de esto a la Central como lo llamaremos? - Preguntó el Tamer de Kotemon. Asuka se llevó una mano al mentón, pensando su respuesta mientras Tylinmon era envuelto por el Lampranthus del Demon Lord, dando fin al encuentro.

    - Mmm... ¿Blast?

    -------------------------------------------------------​

    En la cima de la última grada, apartado levemente de la multitud, una figura de cabello corto observaba el encuentro llevándose a cabo en el lugar. Su rostro se mostraba inexpresivo, mientras sus ojos detallaban la imponente figura del Demon Lord que había arrebatado la atención de todos.

    - Así que Yggdrasil también trajo cosas de mundos como "ese"... - Musitó.

    Un nuevo griterío de parte del comentarista provocó un suspiro de resignación de la persona, que se dispuso a retirarse antes que sus oídos terminaran de quedar comprometidos por todo el bullicio.


     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Pajra"



    A medida que el sol se retiraba al horizonte oeste de la isla, una escena solo clasificable como masacre se llevaba a cabo en el Gran Cañón. Uno a uno, Digimon pertenecientes al infame grupo de bandidos caían en fila, siendo cazados como animales por las brillantes flechas de una ballesta. El culpable, un Digimon con la apariencia de un centauro y el rostro de un carnero, sujetaba el arma con una precisión atemorizante, pasando sus resplandecientes ojos como rubíes de un objetivo a otro sin mediar palabra o segundo pensamiento. Poco a poco, los bandidos se alejaban del caos, dejando atrás cualquier pertenencia, compañero o Digitama que estuviera en el lugar sin pensar en nada más allá que sus vidas y huir de la bestia enloquecida que los ejecutaba sin piedad. Uno de estos bandidos, un Goblimon, no tuvo tanta suerte en aquella ocasión, cayendo estrepitosamente al suelo con un alarido de dolor al ver a una de sus piernas ser arrancada por el inclemente filo del proyectil que siguió de largo hasta una roca cercana. Pajramon se acercó a él lentamente, obligándole a voltearse para verla a los ojos con rencor, intentando reprimir los visibles temblores a causa del dolor y el odio que el pequeño duende sentía en ese momento.

    - ¿U-Ustedes también? - Llegó a soltar, sin quitar su vista de los rubíes del atacante - Primero nuestros iguales, ¡¿Y ahora nuestros defensores se alían con los humanos?! ¡Traidores! ¡Los Devas no son más que traidores que olvidaron que debían protegernos a nosotros de invasores como ELLOS!

    - Silencio - Ordenó el carnero, alzando la ballesta para apuntarle a su rostro - Los Devas solo escuchan órdenes de Dios, no de mortales. Dios dicta que ustedes, ratas callejeras, son una amenaza para la sociedad que se busca armar, por tanto yo me encargo de eliminarlos.

    - Irónicamente, la orden que te dieron en otro Mundo te llevó a atacar al mundo de los humanos junto a Vajramon. Como cambian las cosas, ¿no?

    Aquella voz tan repentina, y ajena al aterrorizado Child que yacía a sus pies alertó al Deva, que se giró velozmente para ver quién había llegado a su espalda. Lo primero que notó fue como un par de misiles volaban en su dirección, haciéndole accionar su Bao Gong para interceptarlos y explotarlos en el aire. La explosión resultante causó aún más miedo en el herido bandido, más no en el guerrero milenario, que empezó a buscar al responsable de aquel ataque.

    - Oh cierto, no fue Rapid Fire, fue Golden Triangle lo que te eliminó esa vez.

    La voz volvió a escucharse, proveniente de unas rocas que se colocaron inmediatamente en la mira del arquero. Sin embargo, antes que pudiera atacar, otra figura llamó su atención, tratándose de un veloz Digimon de color verde que ascendió por encima de su ubicación, juntando sus pies a la par que separaba sus brazos y disparando un rayo de energía con la forma de un triángulo invertido. Pajramon se cubrió con sus brazos, recibiendo el impacto de lleno que la hizo retroceder un par de centímetros rasgando la tierra con sus pezuñas en el proceso. El Digimon aterrizó cerca del Deva, revelándose así mismo como un Rapidmon. Y no era el único recién llegado, ya que el origen de la voz de las rocas, un joven de cabello corto y rostro inexpresivo, salió de su escondite para reunirse con el Digimon.

    - No funcionó... - Comentó - Los Devas de este mundo son más fuertes, tal vez podrían batirse con un Ultimate... - Suspiró levemente - No está mal, Yggdrasil.

    - Insolente - Escupió el carnero, alzando nuevamente su arma contra el chico - ¿Un humano osa mostrar sus colmillos ante un Deva?

    El desconocido simplemente negó con la cabeza.

    - Solo estaba probando la fuerza de tu existencia en este Mundo - Contestó - El Rapidmon es por ironía.

    Pajramon pasó su mirada a Rapidmon, notando que se había quedado extrañamente inmóvil en su lugar, como si de un muñeco se tratase. Por alguna razón, aquel Perfect no parecía tener ninguna reacción a que el Deva le apuntara con su arma al Tamer.

    - En fin - Continuó - Tú me ayudarás.

    - Un Deva no escucha órdenes de un humano - Espetó el carnero, colocando su dedo en el gatillo de la ballesta - Aprende tu lugar.

    Sin embargo el desconocido no contestó ante esto, simplemente cerrando sus ojos por un segundo. Al momento de abrirlos de vuelta, un extraña tonalidad dorada se había apoderado de estos, emitiendo un brillo que duró apenas un par de segundos. El Deva bajó su arma, eliminando todo tipo de instinto de combate que poseía y solo observando al joven a medida que se acercaba a este. El de cabello corto no tardó en sobrepasar al Perfect, llegando hasta el lugar donde se encontraba el Goblimon malherido y los Digitamas de sus camaradas dispersos.

    - ¿Qué esperas, humano? - Soltó el Child apenas lo tuvo cerca - ¿Qué te agradezca? No sé que hiciste, pero si crees que te voy a agradecer por salvarme te puede ir a-

    Extendiendo su mano sobre el duende, el desconocido volvió a obtener la tonalidad en sus ojos, esta vez provocando que el Child se desintegrara al instante en un Digitama. El pequeño huevo empezó a palpitar y brillar, acto al que se le sumaron los otros que estaban desperdigados en el área. En cuestión de segundos, aquellos Digitamas empezaron a eclosionar uno a uno, permitiendo ver a los bebés en su interior. Los recién nacidos se arrastraron fuera de su cascarón, manteniendo el brillo que les permitió avanzar al instante al Baby II, para después continuar creciendo y aumentando su tamaño para pasar de la etapa Child a la Adult, y culminar con la Perfect. Los nuevos Digimon se quedaron estáticos y sin mostrar reacción, como si esperaban algo del que les hizo pasar por aquel sobrenatural proceso.

    - No está mal para empezar - Comentó para sí mismo - El resto lo puedo conseguir en el camino... Oh, cierto falta una cosa.

    Con un breve chasquido de dedos, el Rapidmon que había atacado a Pajramon volvió a recuperar movilidad, sacudiéndose mientras mirada confundido en todas direcciones. No recordaba como había llegado hasta ahí, tampoco haber evolucionado a esa forma -o que pudiera hacerlo en primer lugar- Sin embargo, lo que más le sorprendía no era eso, sino la presencia de los Digimon perfeccionados frente a él.

    - ¡¿Pajramon?! - Alcanzó a soltar, antes que el carnero accionara el arma contra su rostro, acabando con él en un instante.

    [...]​

    En ese momento, cuando el sol casi desaparecía para dar paso a aquella noche, el estridente e iracundo grito de un ave se pudo escuchar en el interior del Volcán Boot, aumentando la intensidad del magma de la zona. Al mismo tiempo, en File, una mujer de cabello blanco y vestimenta oriental giró su rostro al Este, mostrando un semblante serio en su rostro.


     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Unmei no Deai"



    Recorriendo los senderos del Bosque Inquebrantable, dos figuras iban a un paso tranquilo, disfrutando la caminata como si se tratara de un Tour por el paisaje natural. Freyja lideraba la marcha sonriente, tarareando sutilmente una melodía a medida que observaba cada uno de los árboles y plantas de la zona despreocupadamente. Su acompañante, Hackmon, la seguía de cerca, mostrando un porte sereno digno de un caballero, y atento a cualquier eventualidad que pudiera surgir en cualquier momento. Sin embargo, y afortunadamente, el terreno se encontraba en una acogedora paz, perfecta para organizar un picnic o campamento en su césped.

    - Milady - Habló el Digimon - ¿No deberíamos ir partiendo? Hemos estado en esta isla bastante tiempo, un poco inusual para usted.

    - ¿Hmm? - Ante el llamado, la chica detuvo su canción, girando su cabeza sin detener su andar o expresión - Lo sé, solo tenía tiempo sin venir acá. Desde que les contamos esa historia a los bebés de la guardería de Sarah hace un año. A propósito, ¿crees que deberíamos repetirlo? Podría buscar el libro en la biblioteca de la Academia.

    - Los bebés se alegrarían - Admitió Hackmon - Pero, ¿no deberíamos concentrarnos en lo que ocurrió aquella noche con Pajramon?

    Ante ese recordatorio, la sonrisa de la joven mermó sutilmente, así como la velocidad de sus pasos.

    - Tal vez... - Soltó - Pajramon volvió en sí y, según Ryuko, no recuerda nada... Podríamos ir a visitar a Feng y averiguar un poco más sobre eso.

    - ¿Tiene alguna idea de qué o quién pudo provocarlo?

    - Tengo una... - Confesó la azabache - Pero espero estar equivocada, no se trata de algo que debería pasar.

    - ¿A qué se refiere?

    Sin embargo, antes que la chica pudiera contestar algo llamó su atención. Tendido en el suelo, y apenas un par de metros delante del dúo, un Digimon con la apariencia de un pequeño murciélago se encontraba inerte, exhibiendo notables heridas. Hackmon quiso advertir algo, sin embargo Freyja ya había corrido al encuentro con el pequeño Digimon, que no tardó en identificar como un PicoDevimon.

    - ¿Peleaste contra un Digimon salvaje? - Preguntó la chica al mamífero volador - ¿Un Tamer?

    - Milady, tenga cuidado - Advirtió Hackmon, sin quitar su ojo de encima del otro Child - Un PicoDevimon no es un Digimon confiable.

    - Su especie no importa ahorita - Contestó la azabache - Está herido, deberíamos-

    Las palabras de la joven fueron cortadas repentinamente por un movimiento del Digimon oscuro, a la par de otra advertencia del dragón blanco. En cuestión de un instante, el murciélago se había incorporado, disparando una jeringa que pasó por un lado del rostro de la chica, cobrando un par de hebras de su cabello antes de clavarse en el tronco de un árbol, el cual empezó a pudrirse. Hackmon soltó un bramido molesto y se abalanzó contra el Digimon atacante, sin embargo este ya había alzado el vuelo para alejarse del dúo, pegándose a un par de árboles cercanos.

    - ¡Milady! ¿Se encuentra bien?

    - Lo estoy - Aseguró, sin mostrarse alterada más allá de la breve sorpresa - Tranquilo.

    - ¿No bajaste demasiado la guardia? - Preguntó una voz masculina, ajena a los tres presentes - Te has estado confiando mucho últimamente.

    Hackmon arqueó la espalda y gruñó, buscando con sus ojos al dueño de aquella voz. El responsable no tardó en aparecer, tratándose de un chico de cabello blanco, ojos rojizos y vestimenta casual. El recién llegado intercambió miradas con Freyja, que le regresó el gesto con una expresión completamente neutral, como si no se tratara de un completo desconocido para ella.

    - ¿Tú...?

    - Nizheg Jötnar - Se presentó el joven - Tiempo sin verte, Freyja Vanadis.

    - Nizheg... ¡¿Te estás mofando?! - Preguntó Hackmon, notablemente molesto ante la presencia del chico. Niz pasó los ojos de la chica a él por un momento, sin modificar su propia expresión.

    - El "Duodécimo"... - Soltó - Así que todavía tiene esa forma.

    - ¿Qué haces aquí? - Preguntó Freyja - Tu llegada no es hasta...

    - Hasta dentro de cinco meses exactos - Completó Niz - Esa parte no ha cambiado. Si vine aquí antes es por... "curiosidad".

    - ¿Curiosidad?

    - Por este Mundo - Explicó el albino - La gente, los Digimon, los eventos. La misma curiosidad que hace que viajes.

    Ver a ambos jóvenes intercambiando palabras como si se tratara de viejos conocidos encendió la curiosidad de Hackmon, que empezó a concentrarse en calmar su mente para escuchar la conversación. Se mantenía alerta, sin embargo podía asegurar que el chico no intentaría atacar a la chica, al menos no por el momento. Buscó con su mirada a PicoDevimon, que se mantenía oculto en la copa de un árbol sobre la cabeza del albino, pero sin mostrar señales de ser su compañero. Aquello extrañó al dragón, ¿Acaso ese murciélago no estaba relacionado? Si ese era el caso, ¿Donde estaba el Digimon de ese Tamer? O acaso...

    - ¿Tú has hecho algo? - Preguntó la chica, manteniendo aún el mismo semblante serio. Nizheg simplemente se encogió de hombros, soltando un suspiro y mirando hacia el cielo a través de las hojas de los árboles.

    - Solo conocer el lugar - Contestó - ¿Te preocupa que haya hecho "trampa"? - Preguntó, confundiendo aún más a Hackmon - No he hecho nada que se compare a tu trampa de hace dos años.

    Aunque sutil, Freyja se estremeció al escuchar eso, sin embargo su postura o voz no cambió, siendo tan firme como siempre.

    - La primera la hiciste tú - Contestó - O no creas que no me di cuenta de lo que tú hiciste en esa misma época.

    Nizheg soltó lo que pareció ser una leve risa y asintió, asumiendo la culpabilidad de aquella acusación.

    - Estamos a mano entonces - Dijo - Pero preferiría que ninguno de nosotros hiciera alguna otra, en especial cuando empiece nuestro juego - Suspiró, intentando esbozar una pequeña sonrisa amable - El de esta ocasión se ve muy interesante como para arruinarlo.

    Freyja se mantuvo en silencio, observando al chico ante ella.

    - ¿No crees lo mismo? - Continuó el albino - ¿Cuantos hemos sido llamados hasta acá, diez mil? Me pregunto si llegaremos a los doce antes que pasen estos cinco meses. Sería simbólico.

    Nuevamente, no hubo respuesta.

    - Eso me recuerda, ¿"él" está aquí?

    - No lo he visto - Contestó Freyja - Podría estarlo.

    - Envíale mis saludos si lo ves. O no sé, tal vez él venga a visitarme directamente, conociéndolo.

    - Lo haré.

    Nizheg asintió y dio paso a un nuevo silencio incómodo, tras el cual simplemente volvió a suspirar. Se giró para retirarse, sin embargo la voz de la fémina lo hizo detenerse en su lugar.

    - ¿Quién te acompaña? No estarás viajando solo.

    - ¿Te preocupo? - Preguntó el chico, volviendo a encararla. Freyja no contestó, por lo que él solo se limitó a apuntar detrás de él - Ahí está.

    En ese momento, de la sombra del chico, un Digimon alto y delgado emergió, exhibiendo una apariencia que podría haberle helado la sangre a cualquier inexperto. El PicoDevimon del árbol fue sorprendido por la aparición súbita del Digimon, que velozmente se elevó y lo tomó en una de sus manos grisáceas. Sus labios se retrajeron para mostrar una hilera de dientes planos, con los cuales aprisionó al pequeño mamífero para luego acabar con él de un crujido estremecedor, haciendo brotar datos por doquier. Hackmon volvió a gruñir ante la presencia del Digimon, sin embargo no se movió al no recibir una orden.

    - Nos veremos pronto, Freyja - Anunció el chico, al tiempo que el Digimon demoniaco volvía a esconderse en su sombra - Cuando todo haya empezado y pueda saber que tanto estás dispuesta a sacrificar esta vez con tal de no darte por vencida.

    - No esperes que lo mismo se seguirá repitiendo, Nizheg. Mucho ha cambiado en esta ocasión

    - Eso lo veremos cuando pase.

    Sin agregar más, el chico partió para perderse entre los árboles, dejando al dúo solo en aquel bosque solitario. Con la amenaza fuera de vista, Hackmon solo pudo dedicar una mirada a su "dama" con decenas de preguntas en su cabeza al respecto de lo que acababa de presenciar.

    - Hackmon, nos vamos - Anunció - Tenemos que informales a ellos de esto y prepararnos.


     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Chimera"



    Ocultas entre los frondosos árboles del North Forest dos figuras se movían por las ramas con cautela, cuidando no caer o ser descubierto. Una de las siluetas pertenecía a una chica de cabello corto negro, con una cámara en su cuello y mirada perspicaz que se ayudaba de su compañero, un Falcomon, para no caer. A medida que avanzaban la línea de los árboles parecía hacerse más delgada, indicándoles que estaban a punto de llegar a un claro del bosque. El dúo halló un árbol de ramas excepcionalmente gruesas y decidió detenerse ahí, utilizando el follaje para camuflarse de las criaturas que merodeaban el terreno amplio en frente de ellos.

    - Entonces los rumores son verdad... - comentó la Tamer - tres de ellos, además.

    Caminando como depredadores, tres monstruos de aspecto grotesco se habían reunido en aquel claro sin un motivo aparente. Se trataban de criaturas bípedas con cuatro brazos, cuya característica resaltante era el hecho que cada una de sus extremidades contrastaba tanto de la anterior como si alguien las hubiera juntado una con otra con suturas. Dinosaurio, bestia, esqueleto, insecto, ángel, demonio; la experimentada joven no tuvo mucho problema en identificar las piezas que conformaban a aquellos Digimon, así como la especie a la que pertenecían.

    - Tipo "Composite", Chimairamon - leyó la joven gracias a la información proporcionada por su D-arc - ¿De donde salieron tantos?

    - Es posible que hayan escapado de algún lugar donde los crearon - teorizó Falcomon - Una de las entradas de Connector Tunnel está cerca de aquí.

    La chica asintió para mostrarse de acuerdo y subió la cámara a su rostro, tomando varias fotografías de la criatura asegurándose de tener el Flash apagado. Falcomon observó a su Tamer un tanto contrariado, alerta ante cualquier movimiento brusco que los Chimairamon pudieran hacer de un momento a otro.

    - Ms Shouko, estas bestias son peligrosas - advirtió - deberíamos retirarnos e informar a la Central para que forme un equipo de Raid. Me temo que ni juntos podríamos hacerles frente a los tres simultáneamente.

    - Tres Chimairamon a la vez... necesitarías armar un equipo de al menos doce Elites para vencerlos si no logras separarlos - comentó la Tengu.

    - ¿Elite? Pero los Chimairamon son Perfect, señorita...

    - Estos no.

    Falcomon bajó la mirada del rostro concentrado de su Tamer hasta el Digivice en su mano, que aún mantenía el holograma de la bestia desplegado junto a su información. Entornando los ojos, el ave se enfocó en el área del nivel y leyó la información: "Ultimate".

    - Están potenciados... Entonces si los crearon artificialmente.

    - Nee, Falcomon - dijo la chica, continuando con su labor de tomar fotografías - ¿A donde crees que se dirigen?

    El Child meditó en silencio aquella pregunta. Tomando en cuenta la posición en la que el dúo se encontraba, existían tres posibles destinos que las quimeras podían tomar su alzaban el vuelo: El infrabosque, provocando una guerra con los insectos; Assembler Tower, haciendo que los Devas -y tal vez Qinglongmon- se involucraran, o Dynamo City, donde la situación crecería rápidamente hasta convertirse en una crisis. El ave contuvo una expresión de frustración, si esas criaturas no se separaban sería muy complicado enfrentarlas.

    - Deberíamos enviar un mensaje a Dynamo y que envíen gente cuanto antes - sugirió el shinobi - Si me lo permite, haré lo que sea posible para provocar que se separen uno de otro.

    - Eso no será necesario.

    La voz repentina sobresaltó a los dos periodistas, que no habían notado ninguna otra presencia cercana a ellos hasta ese momento. Alzaron la mirada en busca del dueño de aquellas palabras, encontrándose con una chica sentada sobre una de las ramas superiores, acariciando un Digitama que reposaba en su regazo y con un Digimon blanco a su lado con porte solemne, como si se tratara de un guardaespaldas.

    - ¡Freyja! ¿Desde cuando estás ahí?

    - Tiempo sin verte, Shouko - saludó la menor con un ademán de su cabeza, acompañado por Hackmon a un lado - Disculpa que espiara en su conversación, me sorprendió verte aquí.

    - ¿Por qué dices que no es necesario? - preguntó la japonesa mirando de reojo a Hackmon, como si esperara que evolucionara de un momento a otro - ¿y ese Digitama?

    Ante la mención, la chica miró hacia el huevo que continuó mimando con delicadeza. Falcomon notó el peculiar diseño del Digitama, que estaba "manchado" con partes de distintos colores, como si se tratara de un proyecto de arte abstracto. Aquel inusual patrón se le hizo familiar al Child, como si le recordara a algo más.

    - Ah, lo encontré de camino hacia acá - explicó Vanadis - No es necesario esperar refuerzos, mira, ya llegaron.

    Casi al momento en que las palabras de la misteriosa joven habían terminado un rugido proveniente del claro alertó a la periodista. Una figura de brillante color dorado había aparecido repentinamente, revoloteando por entre las bestias con una velocidad envidiable y desesperándolas al ver que no lograban aplastarlo. Los tres Chimairamon se movían erráticamente en el claro con el fin de dar caza a la molestia, que no tardó en enfocar su atención en uno de ellos. Provocándolo con sus movimientos y gestos, la criatura rugió y alzó el vuelo, dando persecución al Digimon recién llegado. Los otros se quedaron en su lugar, petrificados como estatuas por unos segundos hasta que se empezaron a mover muy lentamente, exhibiendo los efectos de una carta específica en sus cuerpos.

    - ¿Lag? ¿Una de las nuevas? - preguntó la periodista, al tiempo que miraba en todas direcciones para dar con los Tamers responsables de la táctica - ¿Pero quién?

    La respuesta provino desde los cielos, donde un caballero blanco montado sobre una especie de planeador carmesí descendió velozmente, estrellándose contra el pecho de una de las quimeras y arrastrándola estrepitosamente lejos de su homónimo. La líder del Tengu miró el desarrollo del combate desde su escondite, impresionada por la manera en la que dos Ultimate habían logrado distraer y separar a las inteligentes bestias en cuestión de segundos. Procedió a tomar fotografías en un frenesí, asegurándose de cumplir su labor a la par que se aseguraba de no perderse ninguno de los eventos.

    Ajeno a lo que pasaba con sus dos "compañeros", el único Chimairamon en no ser afectado por la carta continuó su persecución sobre la criatura dorada, finalmente apresándola al estrellar sus palmas contra su pequeño cuerpo. La bestia pareció saborear la victoria, sin embargo no tardó en notar que sus dos manos habían sido detenidas por una barrera de luz formada alrededor de su oponente.

    - Light Aura Barrier - dijo Falcomon, identificando la técnica gracias a su experiencia - Eso significa que eso es un Magnamon.

    - Y ese vehículo es Grani, el corcel de Dukemon - acotó la japonesa mientras el caballero blanco lanzaba estocadas con Gram hacia los hombros de Chimairamon, deshabilitándolos - Dos Tamers con Royal Knights... - Al momento de caer en cuenta de que estaba presenciando, miró instintivamente en todas direcciones - ¿Donde está...?

    Su respuesta vino en forma de un bólido blanco que se estrelló frente al tercer Chimairamon, mostrando a un caballero dracónico ondeando una capa verde sobre su espalda. El monstruo artificial se liberó del efecto ralentizador de la carta y estiró sus cuatro brazos, buscando activar su técnica principal, sin embargo su oponente fue más veloz. Extendiendo una espada dorada como un látigo, el recién llegado Digimon apresó al monstruo. Casi al unísono, los tres caballeros liberaron sus propios ataques contra sus respectivos enemigos.

    - Extreme Jihad

    - Yuggoth, ¡Final Elysion!

    - ¡Kouryuzanba!

    El aire no tardó en llenarse del ruido de disparos y explosiones, al tiempo que las técnicas fueron liberadas. Emitiendo un cegador brillo dorado, una explosión de energía lumínica emanó de Magnamon, desintegrando por completo a su quimera elegida. A metros de distancia, Dukemon trabajó en conjunto con su montura, liberando cada uno una ráfaga de energía a corta distancia que atravesaron a su objetivo. Por último, Slayerdramon retrajo su espada velozmente, profiriendo una serie de cortes como sierras sobre la bestia atrapada. Chimairamon profirió un grito de furia y dolor y se desplomó, emanando datos de sus múltiples heridas hasta desintegrarse en particular que colisionaron en un nuevo Digitama.

    - Impresionante... - Aquella única palabra escapó de los labios de Minamoto desde su escondite, a medida que se aprovechaba del Zoom de la cámara para ver (e inmortalizar) mejor la escena. Los tres Digimon se habían reunido luego de terminar con sus oponentes, reencontrándose con tres figuras que la joven identificó como sus Tamers. Gracias al aparato, Shouko pudo distinguir el rostro de la única mujer del grupo, de cabello plateado y expresión serena, que en ese momento tomaba uno de los Digitamas entre brazos: Se trataba de la misma mujer que había ordenado la reunión del año pasado para plantear el proyecto Exodus, la Heimdallr conocida como "Valkyrie".

    - Una primicia con los tres, el mejor día de mi vida - murmuró la de cabello azabache para gracia de Freyja, que se mantuvo en su mismo puesto luego de ver de reojo a Hackmon. Sumergida en su labor, la periodista continuó con la fotografías mientras empezaba a armar en su mente el artículo que escribiría al regresar a Dynamo. Una última foto fue dedicada al Digitama en manos de Valkyrie: El huevo estaba marcado por patrones similares a manchas de distintos colores, idéntico a...

    Sin hacer más comentario la menor de ojos grisáceos se mantuvo en la rama del árbol, observando a Shouko trabajar con una sonrisa mientras continuaba acariciando el huevo que tenía entre sus manos.


     
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    Masaru

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    "Clock"




    A medida que el sol se escondía en el horizonte, fragmentos de lo que se podía considerar una guerra se desarrollaban en el paisaje que iluminaban los últimos rayos de luz del día. Un tropa de criaturas de traje negro se movían mecánicamente por el bosque que recorrían, accionando rifles militares contra cada uno de los Digimon oriundos de la zona con los que se topaban. Los habitantes de la zona hacían lo posible por huir o mantener a sus seres queridos a salvo de la invasión, siendo muy pocos los que contaban con el poder (o el valor) de hacerle frente a la amenaza que estaba incinerando su hogar. Una de estas excepciones se movía ágilmente por la maleza, exhibiendo un porte heroico, mirada llena de determinación y una espada de hoja negruzca cuyo nombre hacía honor a su portador: El "Rey de las Bestias", Leomon, hacía su mejor esfuerzo para eliminar a sus oponentes realizando precisos tajos con su Shishiou-maru que eran complementados por el aura en forma de león que liberaba de su mano opuesta. Uno a uno, los invasores entraban en un estado de confusión al verse abrumados con la ferocidad de la bestia, que perdía poco tiempo en eliminar o dejar fuera de combate a un adversario antes de movilizarse hacia el siguiente, cuidando su propio cuerpo de las mortíferas balas a medida que avanzaba, liberando un rugido que hizo eco en cada uno de los árboles de la zona.

    - ¡Díganle a su "Emperador" que a esta tierra nadie quiere su mandato! - bramó Leomon con fiereza, desarmando hábilmente a uno de los soldados para luego plantarle un Juouken en el rostro, reduciéndolo a datos - ¡Somos libres hasta el día que nuestro Dios diga lo contrario!

    Ninguno de los invasores contestó a esta declaración ni mostró sensación de furia o tristeza alguna al ver a sus camaradas caídos. Su reacción fue un frío profesionalismo, cambiando su táctica y avance de inmediato sin la necesidad de que alguien les diera una orden, como si se trataran de una sola mente o no tuvieran una en primer lugar. Aunque Leomon continuó resistiéndose y luchando valientemente, eliminando soldados con cada uno de sus ataques, eventualmente se vio rodeado por la abrumadora diferencia de números, encontrándose a sí mismo sin salida o esperanza. Aún así, a pesar que el león comprendía que era lo que le pasaría a continuación, no mostró señal de miedo, temor o impulso de pedir clemencia. Solo exhaló y sonrió, satisfecho de haber luchado de pie hasta el último momento, sin doblegarse ante la decena de rifles que ahora apuntaban en su dirección.

    - Хорошо

    Una lluvia de balas marcó el final de la resistencia y ejecución de aquel Digimon, que siguió el ejemplo de sus oponentes vencidos dispersándose en brillantes datos amarillos que se dispersaron como ascuas en aquel incendiado bosque. Alejado del lugar del suceso y observando todo en silencio, una figura humana escondía su presencia detrás de la cortina de la ventana de la cabaña en la cual se hospedaba, suspirando al ver como ese guerrero había caído.

    - ¿Nunca te has preguntado porque los Leomon tienen una tasa de mortalidad tan alta? - preguntó aquella persona, un hombre de avanzada edad, largo cabello blanco y porte elegante, que se alejó de la ventana para sentarse en una modesta mesa con su interlocutor, un Digimon que le estaba ofreciendo una taza de té - Casi parece un chiste recurrente.

    Su acompañante no contestó, limitándose a soltar una pequeña risa para mostrar su gracia al comentario del anciano. Juntos, aquella peculiar pareja se mantuvo tranquila mientras el hombre disfrutaba de su té, ajeno totalmente al pandemónium que se desarrollaba en el exterior.

    - Digo... - continuó el hombre luego de bajar su bebida - La primera vez fue trágico, ya luego de la quinta es una broma cruel. En especial tomando en cuenta los niños que se han traumatizado por ello.

    - ¿Tal vez esa podría ser un buen tema para una tesis? - inquirió el Digimon con cortesía. El hombre simplemente rió.

    - Podría ser, me mantendría ocupado.

    - ¿Eso quiere decir que ya no llevaremos a cabo su experimento?

    Una sonora explosión se escuchó fuera de la cabaña. El hombro suspiró y esperó a que el ruido bajara para poder contestar sin forzar su garganta.

    - Las condiciones no están listas aún - admitió con un poco de decepción - Es una lástima, pensé que sería un escenario muy entretenido de ver y estudiar - comentó, dando otro sorbo a la taza antes de continuar - Bueno, yo no tengo prisa así que puedo esperar a que esté listo ¿y tú?

    - Tengo todo el tiempo del mundo - contestó el Digimon - ¿Qué hará entonces?

    De nuevo el hombre tuvo que hacer una pausa, esta vez para meditar sus opciones.

    - ¿Qué fecha es hoy? - preguntó finalmente.

    - 09.11999.342 - contestó su acompañante. Aunque su respuesta era una que parecía carecer de sentido, el hombre pareció entenderla, ya que no mostró señal de confusión ante esa extraña respuesta - Tomando en cuenta la base que me pidió.

    - Ya, Diciembre entonces... Aún quedan un par de semanas, pero supongo que podemos adelantar el viaje.

    - ¿Algún motivo en particular?

    El hombre sencillamente sonrió.

    - Quiero visitarlos y saber como están - contestó - Hace mucho que no veo a esos dos.

    El Digimon hizo un ademán de contestar, no obstante, antes de poder hacerlo el sonido de una puerta siendo derrumbada lo interrumpió. Un par de los soldados que estaban causando el alboroto habían dado con la cabaña donde ambas figuras descansaban, recorriendo los pasillos hasta localizarlos y apuntarles con sus respectivas armas. El hombre, que tenía su taza a medio camino hasta su boca, repitió el suspiro y levantó sus manos, en señal de que no demostraría ninguna hostilidad.

    - Identifíquense.

    - Que descortés - comentó - ¿No ve que somos un pobre viejo y un reloj?

    Soltando la taza en el aire, el hombre se levantó y acomodó su traje, pasando por un lado de los soldados que continuaron apuntando en la misma dirección, como si no se hubiesen percatado del movimiento del anciano o la silla fuera más importante para él. El Digimon que lo acompañaba imitó la acción, emitiendo una brillante luz de su "cuerpo" que delataba que había empleado su técnica. La taza, así como todo en la sala a excepción del dúo, se quedó paralizada, congelado en el tiempo gracias al Chrono Breaker que el pequeño Clockmon había generado.

    - ¿Nos vamos? - inquirió el anciano.

    Clockmon asintió y canceló su técnica, regresando el tiempo a la normalidad y emprendiendo la retirada junto a su acompañante. En la sala, el sonido de la porcelana rompiéndose fue acompañado por un sonoro crujido, seguido de la imagen de los soldados desmoronándose en polvo como si de estatuas se tratasen.


     
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    Masaru

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    "Union's Fairy"



    Sepultados tras una torre de papeles, un par de figuras fijaban su atención a la pantalla de una computadora, en la que una de ellas tecleaba velozmente las instrucciones que la segunda le daba. Se trataba de una joven de hermoso cabello blanco y ojos azules, acompañada de un Digimon con la apariencia de un hurón, que reposaba cómodamente en los hombros de su Tamer desde donde leía los papeles que estaban siendo transcritos. Ambos se encontraban en un despacho pequeño o acogedor, acompañados únicamente por el tenue sonido de la calefacción y dos tazas de chocolate caliente colocadas cuidadosamente en el escritorio, lo suficientemente lejos de lo documentos y la laptop para evitar un accidente.

    - "... para cualquier inquietud, pónganse en contacto con Johnson, Tyler o con su compañero, Armadimon, seleccionados como encargados de supervisar el evento"... y fin - dijo el hurón, sacando un suspiro de cansancio de su compañera que terminó de escribir y aprovechó de guardar el documento - ¿Pasa algo? Ya falta cada vez menos.

    - Las navidades siempre son atareadas - contestó la joven, dejando atrás el papel que su Digimon había leído para pasar al otro - Más con una Guild tan grande.

    - "La Guild Masiva con la mayor cantidad de miembros del Mundo Digital, Union" - recitó Kudamon - Ser su líder es un honor.

    - No lo niego, pero... - La chica se detuvo en plena frase, resignándose mientras abría un nuevo documento - Cuando me quejaba en casa de organizar fiestas para la familia por ser numerosa no sabía nada comparado con lo de ahorita.

    Kudamon rió ante el comentario, incorporándose levemente para rozar con su pelaje la suave mejilla de su Tamer a modo de ánimo.

    - El Mundo Digital nunca deja de sorprendernos - contestó el Child - Ánimo, Elise.

    - Sí, Sí...

    Deteniéndose un poco para beber de su taza, y acercándole luego la de su compañero para que bebiera un poco, la albina empezó a escribir sobre la siguiente actividad de la que le hablaba su compañero, un picnic navideño entre los reclutas más nuevos de la Guild. Empezó a teclear con la mayor velocidad que le permitían sus dedos, deteniéndose únicamente unos minutos después con el sonido de la puerta siendo golpeada. Kudamon interrumpió su dictado y oteó el ambiente, tratando de discernir por el olfato si podía distinguir a la persona antes de contestar.

    - Pase - dijo finalmente.

    Sin esperar más, la puerta del despacho se abrió dejando pasar a una chica de brillante cabello rosa y amplia sonrisa, que venía acompañada de dos Digimon. Elise apartó la mirada de su trabajo y sonrió por inercia, recibiendo a la joven que había venido a visitarla.

    - ¡Eli! ¡Kuda-chan! - saludó la recién llegada, vestida con una sencilla camisa blanca, falda y corbata rosa que hacía juego con su cabello - ¿Cómo está todo?

    - ¡Buen día princesa, corcel! - secundó uno de los acompañantes de la joven, un Agumon que se veía tan enérgico como ella. El otro Digimon, en cambio, se veía más reservado, tratándose de un Gabumon con un toque más introvertido.

    - Disculpen la molestia, Elise, Kudamon - dijo - Esperamos no interrumpir.

    - Para nada - aseguró la Guild Leader, dejando de lado la laptop para recibir a sus visitantes. La pelirrosa no tardó en acortar la distancia con ella, rodeando el escritorio para abrazarle, obligando a Kudamon a quitarse justo a tiempo para evitar ser aplastado. Elise se apartó un poco del escritorio, tratando así que su compañera no tumbara nada de este por accidente en su repentina "demostración de afecto" - Estoy bien, Yumi - dijo - ¿Pasó algo?

    - ¡Solo quería venir a saludar! - aseguró Yumi con una sonrisa, rompiendo el agarre que tenía con el cuello de la albina para luego enfocarse en su Digimon. Por un momento Kudamon hizo el ademán de correr o ocultarse en su cartucho, sin embargo su toma de decisiones no fue lo suficientemente rápida para superar a los reflejos de la japonesa, que con un movimiento veloz logró apresar al mamífero entre sus brazos y apretujarle con cariño - ¿Cómo está Kuda-chan?

    - Estoy... bien... por favor... suelta...me - alcanzó a mascullar el Digimon sagrado, luchando por respirar de aquella "trampa mortal" en la que se había visto envuelto. Tanto Elise como Yumi rieron, siendo la segunda la encargada de aflojar el agarre lo suficiente para llevar a la bufanda hacia su cuello, donde el Digimon se desplomó para recuperar el aliento - Evoluciono a un Royal Knight, no debería tener este trato...

    - Pero ahorita no eres un Royal Knight, eres una bufanda calentita~ - canturreó Yumi, cuya atención había sido captada por los papeles sobre la mesa - ¿Hmm? ¿Qué hacen? - preguntó con dulce inocencia - ¿Planes para navidad?

    - Sí, como la Guild tiene tantos miembros, pensé que podríamos hacer varias actividades para reunir a la mayor cantidad posible - explicó la albina - Sabes que con las misiones y Exodus muy pocos tienen la oportunidad de relajarse y conocer a sus compañeros fuera del trabajo.

    - Siempre tan considerada, Eli - comentó Yumi con una sonrisa - Suena divertido.

    - De seguro a los miembros les gustarán los planes - comentó Gabumon, que también se había acercado a curiosear los documentos en la mesa. Agumon no tardó en unírsele, buscando saber que estaban viendo los demás presentes.

    - ¡Oh, batallas de bolas de nieve! - comentó al ver una de las hojas no transcritas - ¡Ojalá pudiéramos participar!

    - ¿Por qué no podrían? - preguntó Elise - Tanto Tamers como Digimon pueden hacerlo, solo eviten usar técnicas.

    - Ah, vinimos por eso Eli - dijo Yumi repentinamente, bajando a Kudamon para devolverlo a su Tamer y apartándose para que ambos volvieran al escritorio - ¿Recuerdas a Emelie? ¿La de Moonlight? Nos invitó a dar unas clases en la Academia. Dice que quiere a alguien que le enseñe a los estudiantes sobre los lazos entre Tamers y sus compañeros - miró de reojo a su espalda, donde ambos Child reptiles sonrieron y levantaron sus manos casi al unísono - ¡Así que estaremos viajando allá de vez en cuando!

    - Vendremos a pasar las navidades acá y, si nos necesitan para Exodus o una misión, ¡Volveremos de inmediato! - aseguró Agumon - ¡No dejaríamos a la Guild o a nuestros compañeros por su cuenta!

    - La señorita Emelie considera que es importante que los Tamers nuevos aprendan a llevarse mejor con sus Digimon desde sus inicios - acotó Gabumon - Es por eso que queremos ayudarles con ello.

    - Y estoy de acuerdo - sonrió Elise - No se me ocurre nadie más apto para esa tarea que ustedes.

    Yumi rió ante el cumplido, llevándose una mano hacia la parte de atrás de su cabeza y rascándosela como si el comentario de su GL la apenara. La acción hizo que la manga de su camisa se bajara levemente, mostrando así el Digivice 01 que estaba atado a su muñeca. Ambos Child intercambiaron miradas y celebraron en su lugar, alegres de haber recibido la "autorización" para haber hecho ese viaje.

    - Dejen en alto el nombre de Union en File - dijo Kudamon con un tono orgulloso pero que mostraba también que estaba "bromeando" con el trío. Yumi le siguió el juego e hizo una especie de saludo militar, despidiéndose así de Eli y partiendo de vuelta con ambos Digimon. Al cerrar la puerta tras ella, el despacho volvió a quedar en calma, la cual fue rota por un nuevo suspiro, esta vez del Digimon - A veces me pregunto como alguien como ella se ganó el apodo de "demonio" - comentó, para luego sacudirse en un intento de acomodar el pelaje desordenado por el abrazo de unos minutos atrás - Luego recuerdo porqué.

    Elise rió en silencio, volviendo a su silla para continuar con la labor de ambos. En cuestión de unos instantes el ambiente en la sala volvió a la rutina, siendo el sonido de las teclas de la computadora, junto a la voz del Child sagrado, lo que se escuchaba en el lugar.


     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Spiritual World"



    Mientras la noche transcurría como de costumbre en aquella región de Folder, la típica calma de la Bahía de los Salvadores se vio quebrantado por un suceso extraño en el lugar. Portador de tres cabezas y una mirada llena de odio, un Cerberumon galopaba velozmente por las praderas como un perro de caza, buscando alguna presa que capturar. Por su disposición violenta y ocasionales llamaradas, el Perfect no tardó en ahuyentar de su cercanía a la mayoría de los Digimon pacíficos del área, sin embargo no todos lograron reaccionar a tiempo. Uno de estos, un Prairiemon, se había percatado tarde de la presencia del sabueso infernal, que ahora lo tenía acorralado contra uno de los acantilados de los islotes, obligándole a defenderse o sufrir una muerte dolorosa. El mamífero se decidió a combatir, corriendo velozmente con sus guantes en alto para propinar contundentes zarpazos con sus garras, los cuales quedaron claramente marcados en la armadura de Cerberumon. No obstante, el sabueso no se mostró particularmente afectado por esto, al contrario, su sonrisa se ensanchó. Fue ahí cuando Prairiemon notó, para su horror, como las heridas inflingidas en el Perfect empezaban a regenerarse, producto de la "coraza viviente" que recubría el cuerpo del Digimon. Cerberumon preparó entonces su contraataque, girándose para encarar de frente al indefenso Armor mientras el fuego surgía de las comisuras de su boca, abriéndolas a la par que el torrente se concentraba en su garganta.

    Aunque el conejo se preparó para su muerte, esta no llegó, siendo reemplazada en su lugar por el sonido de un arma siendo detonada. Varios proyectiles ígneos llovieron sobre el lomo de Cerberumon, que soltó un gruñido lastimero mientras alzaba la mirada en busca de su atacante. Un bólido con brillantes alas se estrelló contra el suelo que separaba a los dos Digimon presentes, mostrándose a sí mismo como una criatura de facciones dracónicas y cubierto de armadura carmesí. Sus alas, que emitían luz en medio de la noche, estaban hechas completamente de fuego, dándole al Digimon un aspecto aún más peculiar. Vritramon miró con severidad a Cerberumon, al tiempo que las armas en sus brazos se cerraban y volvían a su posición de descanso.

    - Un Perfect contra un Adult - comentó con disgusto ante la injusta diferencia de nivel. Cerberumon no se defendió, dando a entender que no poseía la capacidad del habla. A continuación, el dragón miró de reojo a la criatura que acababa de salva, el cual le devolvió la mirada con unos ojos que expresaban temor - Tú, ¿no te lastimó?

    - N-No... - El Armor tropezó un poco con la contestación por la sorpresa, sin embargo su tono fue lo suficientemente claro. Vritramon asintió y devolvió su atención a Cerberumon.

    - Bien, mi Tamer está cerca, ve con ella - instruyó el Perfect haciendo girar su Rudriya Darpana - Esto es entre él y yo.

    Las últimas palabras fueron tomadas como una declaración de guerra, puesto que el perro infernal volvió a abrir sus fauces para liberar su Hellfire contra el entrometido que había interrumpido su cacería. Mientras Vritramon se encargaba de bloquear el ataque gracias a las propiedades especiales de su propia piel de dragón, Prairiemon se apresuró para alejarse del campo de batalla, encontrándose no muy lejos a una joven de tez morena, vestimentas asiáticas y porte elegante, que sostenía entre sus manos un D-Scanner. Anisha miró al conejo y le dio una reconfortante sonrisa, para acto seguido acercarse más al campo de batalla para apoyar a su compañero.

    - ¿No es posible hablarle? - preguntó la joven una vez que su voz estuvo al alcance de su compañero, el cual se había liberado de las llamas justo a tiempo para bloquear un zarpazo de la bestia enloquecida.

    - Parece que no - masculló Vritramon, golpeando con su cola el costado del animal, que trastabilló y detuvo su ofensiva para recuperar el equilibrio. Anisha suspiró en señal de derrota, para luego alzar el Digivice en dirección a su compañero.

    - Terminemos rápido entonces, por favor - solicitó la Holder. Su compañero asintió, abalanzándose sobre su adversario y clavando con fuerza la punta de su arma contra su hombro, para luego repetir lo mismo en la mandíbula del animal. Cerberumon soltó un gruñido adolorido, empezando a dar tumbos para liberarse del extraño y mortal agarre en el que estaba.

    - ¡Corona Blaster!

    Rápido y efectivo, las múltiples detonaciones llameantes sobrepasaron la armadura para dar con el interior del Digimon, propinándole un daño severo a su Digicore. Herido de muerte, Cerberumon quedó completamente tieso en su posición, instando a Vritramon a alejarse. No obstante, tanto el Hybrid como la Holder no tardaron en notar algo extraño. El Digimon no se estaba desvaneciendo en datos a pesar de que estaba, a todos los efectos, muerto. ¿Qué estaba ocurriendo? Repentinamente, la figura del Perfect se ensombreció a la par que un anillo de luz rodeó su cuerpo, creando una especie de aro de datos de patrón y color similar a un código de barras, un fenómeno nunca antes visto por el par.

    - ¿Esto es?...

    Para sorpresa de la Holder, su D-Scanner reaccionó ante el fenómeno, activándose y absorbiendo el anillo que se convirtió en una tira frente a sus ojos. Su expresión pasó a ser de sorpresa al notar como Cerberumon desaparecía a la par que era "escaneado" dejando finalmente un Digitama que se posó en el suelo como cualquier otro. El Digivice, por su parte, también volvió a la normalidad, pero no sin antes mostrar una imagen de Cerberumon en su pantalla, como si parte del Digimon estuviera en él ahora. En silencio Anisha meditó sobre lo ocurrido y las implicaciones de ello, mostrando una expresión enigmática en su rostro. El D-Scanner había "desbloqueado" una nueva habilidad, algo que el D-Arc había hecho también, de manos de Mii nada menos, meses atrás. ¿Qué usos tendría y a que se debía esa función? Eso era algo que quedaba en el deber de la Holder investigar, en especial para descubrir las consecuencias que eso podría tener en los usuarios de su Digivice y en el Mundo Digital a futuro.

     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Irregular & Merchant"



    - ¿Te estás divirtiendo?

    Mientras el desinteresado chico de cabello plateado miraba hacia abajo como la situación se desenvolvía en las calles, una voz llamó su atención. Tanto él como el demonio se giraron, encontrándose de frente con una figura que se les había unido en aquella noche de año nuevo. Se trataba de una mujer de mediana estatura, con cabello azabache tan oscuro como la noche misma y un kimono tradicional que hacía juegocon su cabellera. Sus ojos eran rojizos, tan brillantes como Urd, y sobre su cabeza podía vislumbrarse una máscara de Kitsune, blanca e inexpresiva. Nizheg reconoció la presencia de aquella mujer con un simple asentimiento, mientras que su acompañante no hizo gesto alguno. Su mirada estaba fija e inexpresiva estaba atenta la figura a un lado de la mujer: Un zorro plateado, alto y esbelto, tan silencioso como él mismo.

    - Entonces pudiste venir - comentó Niz - Bienvenida.

    - Gracias - contestó la mujer - He de decir que no me esperaba encontrarme con un lugar tan... "animado" - Sus ojos pasaron por un momento a la baranda del edificio al escuchar un grito lejano - Tienen una fiesta interesante allá abajo. - comentó, escudriñando con la mirada el estóico semblante del chico - ¿Tú lo hiciste? O... - Lo siguiente que observó fue a la criatura cornuda - ¿Fuiste tú?

    - Quién sabe - contestó vagamente el albino, mientras su "escolta" solo esbozaba una sonrisa tétrica - Kuzunoha Seimei, ¿No?

    - Eso es correcto - asintió la morena, moviendo una de sus manos para apuntar a su propio compañero - Él es Izuna, un placer. Habías dicho que te llamara...

    - Nizheg Jötnar - El hombre soltó las palabras con el mismo tono y semblante inexpresivo, recostando su peso en la baranda mientras hablaba - Kuzunoha, ¿qué opinas de este lugar?

    - Ara, tan rápido con el interrogatorio - rebatió la mujer con una fina sonrisa en sus labios. Se detuvo un momento para pensar, aún sin apartar la vista del carnero - No he visto mucho todavía - comentó - ¿Lo comparo con mi hogar?

    - Adelante.

    - Hay muchos guerreros poderosos - comentó - Aunque no lo parezcan a simple vista se nota que pueden llegar a exhibir mucho potencial, mayor al de muchas "leyendas" que conozco. Pero... - Una sonrisa juguetona apareció en sus labios, que cubrió con dos de los dedos de su mano antes de seguir hablando - Son blandos - comentó - Este lugar es muy pacífico y debido a eso todos ellos son ingenuos. Solo mira el alboroto que causan por una pequeña ilusión en sus mentes. Ninguno está acostumbrado a vivir un verdadero infierno - agregó - Y no lo estarán mientras sigan jugando a los aventureros.

    - Ya veo - respondió Niz, cerrando sus ojos e inspirando profundo mientras procesaba la directa respuesta de la mujer - Entonces, ¿qué crees que le falta a este Mundo Digital?

    - Caos - La respuesta vino rápida y sin tapujos, acompañada por la misma sonrisa que no había mermado ni un momento - Un poco para darle emoción a las cosas. Pueden seguir jugando como niños a que son el héroe o el villano pero al final de cuentas no están haciendo más que perder su tiempo y energía en tonterías. Necesitan un verdadero reto, salir de la rutina, enfrentarse a una verdadera amenaza así sea su antiguo camarada. Ese tipo de "desorden" es lo que separaría a los infantes de los verdaderos guerreros.

    - "Separar infantes de guerreros con Caos", huh... - Poco a poco la situación en las calles empezaba a normalizarse, con los diversos gritos disminuyendo en su intensidad - ¿Y como provocarías dicho caos?

    Kuzunoha rió ante aquella interrogante, escondiendo una de sus manos en la manga de su kimono. Segundos después volvió a sacarla, llevando en ella un frasco con un líquido púrpura.

    - Solo un pequeño soplo basta - comentó, alzando el misterioso líquido - "Riegas la semilla un día y por si misma crecerá hasta darte un fruto". Por ejemplo, que pasaría si en un grupo de aventureros uno de los Digimon repentinamente enloqueciera y atacara a sus amigos, que se ven en la obligación de acabar con su compañero o perecer. Ahí está la diferencia entre el "infante que muere" y el "guerrero que sobrevive" y lo que creó esa diferencia fue un desafortunado incidente... - Su sonrisa desapareció por un momento, a medida que su voz tomaba un tono fingido y casi teatral mientras continuaba con su "narración" - ¿Quién diría que ese amable y gallardo Digimon podía tomar tan despiadada y repugnante forma? ¿Una que no debería poder alcanzar en primer lugar? ¿Y quién sospecharía que la causa fue una simple bebida que ingirió días, semanas o hasta meses atrás? - Su voz regresó a la normalidad al tiempo que aventaba la botella al escolta de Niz, el cual la atrapó entre sus fauces y aplastó, bebiendo su contenido de un solo trago - ¿Ves? Algo tan insignificante puede crear el caos suficiente para quitarle la inocencia a los niños. Incluso el espectáculo de hoy lo está logrando. Los cobardes no podrán seguir jugando al aventurero, los guerreros no podrán volver a los tiempos de jugar. Efectivo, ¿no lo crees?

    - "Gjallarhorn", la "advertencia" de la batalla venidera que existe para arrancar la moral de los que lo ven y demostrarles que lo único que hay es desespero - contestó el Irregular - Y me dices que esta forjará en su lugar a los guerreros que irán en contra de dicha desesperación... Es irónico si lo piensas, ¿no?

    - La ironía lo hace interesante - comentó Kuzunoha - Sin resistencia no habría reto, al final de cuentas. Te agradezco por invitarme, parece que llegué en un muy buen momento. Tantos cambios tanto en frente como detrás del escenario, será interesante como "evoluciona" este Mundo a partir de lo que suceda.

    - ¿Influirás en los cambios? - preguntó el joven.

    - Oh, ya lo hice - respondió la enmascarada - Mi pequeña "receta" ya está en manos de otros y solo es cuestión de que se esparza por entre los niños. Será divertido - comentó - Ver como empiezan a cobrar efecto en unos meses. Mientras tanto... ¿Te importa si me quedo un tiempo y conozco mejor el lugar? Todo esto es tierra nueva para mí.

    - Como quieras... Pero si vas a quedarte debes...

    - Oh, ya lo sé, hice mi tarea - interrumpió la mujer, mostrando un D-3 negro en su mano opuesta que reflejó la luz de la luna en su pantalla - Con uno de estos e Izuna no habrá problema, ¿no?

    - ¿Donde lo conseguiste? - preguntó el albino, notando que uno de los lados del dispositivo parecía estar manchado con un líquido carmesí. Kuzunoha sonrió, guardando el dispositivo y limpiándose los residuos frotando sus dedos.

    - Lo encontré por ahí - dijo - Se le debe haber caído a un infante.

    - Claro... - Sin nada más que agregar, Nizheg se despegó de la baranda, llevando sus manos a sus bolsillos y emprendiendo la caminata hasta la puerta de la terraza. El demonio que lo acompañaba no tardó en seguirle, batiendo sus alas lentamente para moverse como un extraño muñeco, aún sin cambiar su expresión - Disfruta tu estadía, nos volveremos a ver más adelante.

    - Oyia, ¿ya te vas? - preguntó la comerciante - ¿Que harás?

    - Lo que dijiste, "sembrar un poco de caos" - respondió el chico - Tengo alguien a quién darle mis saludos y mensaje de Año Nuevo, aunque tal vez llegue un poco atrasado.

    - Oh, diviértete. ¿Donde será eso?

    - Guangwu.

    [...]​

    En otro lado del Mundo Digital, un dragón blanco apenas se recuperaba de la cruel visión que había tenido. Sus ojos expresaban preocupación, a medida que emprendía una carrera apresurada para hallar a la persona más importante para él para comprobar su estado y contarle sobre lo que había visto en esos segundos de incertidumbre.

    - ¡Milady!

    No estaba seguro de lo que había pasado, pero no podía ignorar esa sensación en su pecho. Su hogar, el recuerdo restante de su Maestro estaba en riesgo​

     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Irregulars"




    - ¡No lo dejen acercarse! ¡Que no de ni un paso más dentro del pueblo!

    - ¿Y las hermanas? ¡Alguien que verifique si las hermanas están bien!

    - ¡Todo el que no esté ayudando a la evacuación que tome sus armas! ¡Protejan el legado de Lord Gankoomon a toda costa!

    Escenas de caos, terror y confusión se desarrollaban en una pequeña villa al sur del Mundo Digital, que estaba siendo víctima del ataque de un solo Digimon enloquecido. La imponente figura de un gigantesco dinosaurio mecanizado se alzaba por encima de las llamas y escombros que él mismo había provocado, exhibiendo en su cuerpo todo tipo de marcas de óxido, desgaste y daños producto de años de incesantes batallas. Los habitantes del pueblo huían despavoridos de la vista del Behemot, dejando atrás sus hogares y pertenencias con el simple propósito de resguardar sus propias vidas. Solo unos pocos se quedaban en el camino de la bestia, valientes guerreros que lanzaban sus armas y técnicas con la esperanza de eliminar a la criatura que estaba destruyendo su pueblo. El éxito era nulo, no obstante, puesto que la mayoría de ellos solo lograba crear apenas un rasguño más en la coraza del titán, antes de ser brutalmente eliminados con un solo soplo de su Rust Breath.

    - ¿Por qué está ocurriendo esto?

    A varias calles de distancia, sobre una colina lo suficientemente alta para poder vislumbrar desde allí la escena que se suscitaba en el pueblo, dos Digimon sagradas miraban la masacre con un tumulto de emociones en sus mentes. La menor de ellas, vestida de blanco y con un sombrero rosa que emulaba un conejo, sostenía sus manos entrelazadas frente a su pecho mientras trataba de controlar el sutil temblor que recorría su cuerpo. Su hermana, de vestimentas negras y notablemente más alta, apretaba sus puños y dientes con fuerza, visiblemente frustrada por la situación en la que se había metido su hogar. En esa zona no abundaban los Ultimates, en especial no los Máquina, ¿de donde había salido ese monstruo?

    - Ese maldito... - Las palabras de la mayor fueron respondidas por una mirada de su hermana, no ante la profanidad, sino al imaginar muy bien que estaba pasando por su mente en ese momento. Tensó sus labios y tragó saliva, tratando de dejar salir las palabras sin que estas quedaran atascadas en su garganta por la presión.

    - Ni lo pienses - dijo - No hay nada que podamos hacer contra él.

    - ¡Lo sé pero-! - La protesta de Noir fue inmediatamente cortada por la expresión severa de Blanc - ¡Tsk! Si el Maestro estuviera aquí ya lo habría mandado a volar de un put-

    - Pero no lo está. Desde hace tres años - sentenció Blanc - Tenemos que irnos de aquí, antes que venga en esta dirección.

    Noir no se movió de su sitio. La idea de abandonar Guangwu, su hogar y el legado de Gankoomon, solo por culpa de un Digimon era molesto, frustrante e insoportable.

    - ¡Noir!

    - ¡Tsk, está bien! - dijo - ¡Vámonos!

    En una coincidencia cruel del destino, como si hubiese escuchado esas últimas palabras, RustTyrannomon decidió percatarse de la colina en su visión justo en ese momento, cuando acababa de pisotear a un Buraimon que había intentado hacerle frente. Liberando un gruñido gutural, el Ultimate agachó su cuerpo, extendiendo por sobre su hombro el colosal cañón que cargaba. El arma empezó a llenarse de energía, liberando finalmente una potente ráfaga de energía electromagnética. El Terror's Cluster recorrió velozmente la distancia incinerando las casas en su camino, apenas dándole tiempo a la mayor de las hermanas de reaccionar. Sin pensar en lo inútil que sería, la monja cubrió con su cuerpo a la menor, dispuesta a protegerla aún a costa de su vida. Al cerrar los ojos y prepararse para el impacto, ambas Digimon sagradas sintieron como la tierra tembló cuando algo aterrizó frente a ellas, seguido de un estruendo cuando la ráfaga de energía colisionó directamente con la "aparición". El dúo abrió sus ojos al encontrarse aún vivas, mirando con sorpresa a su "salvador. Se trataba de una criatura cubierta completamente de un manto rojo, que segundos después de terminado el ataque apartó la capa con la que se había cubierto, revelando bajo esta un filoso cuerpo de brillante color blanco, una silueta más que familiar para las habitantes de aquella colina.

    - ¡Hacky!

    - ¿Hackmon?

    - ¿Están bien? - preguntó el recién llegado, apenas girando su cabeza para mirar sobre su hombro y así no dar la espalda a su enemigo - Me alegro. Esperen aquí.

    Ondeando la capa, y poniendo toda su atención en el mecánico ser, SaviourHackmon partió de inmediato, demostrando una velocidad abrumadora mientras extendía las cuchillas rojizas de sus brazos. RustTyrannomon recibió a su nuevo adversario con un rugido, alzando las garras para propinar un zarpazo que el Perfect se encargó de bloquear con sus propias armas. El choque de los metales hizo eco en el ambiente, a lo cual se le sumó un nuevo sablazo de parte de dragón usando su cola para crear un tajo visible en la coraza del Ultimate. El Cyborg volvió a rugir, liberando una vez más su aliento que Saviour se vio obligado a evitar, tomando distancia de la criatura.

    - Saviour... ¿Ya alcanzó esa forma?

    - Parece que llegamos a tiempo, menos mal.

    La nueva voz vino por detrás de ambas Digimon que se voltearon para encontrarse con una chica de largo cabello negro. Freyja se encontraba a un lado del hogar de las monjas, observando como su "escolta" luchaba contra RustTyrannomon a la distancia. El dragón blanco se movía con gracia y velocidad por entre las llamas, propinando cortes contra el oponente de mayor tamaño cada vez que podía, acompañado con el bombardeo de la "Meteor Flame" de su boca. Aquel intercambio siguió por unos instantes hasta que finalmente el pseudo-Royal Knight dio el golpe final, cercenando la cabeza del Cyborg que se desintegró junto a su cuerpo, dando fin a aquel breve y desigual encuentro. SaviourHackmon observó el Digitama resultante y suspiró, ascendiendo para regresar de inmediato a la colina donde sus antiguas chaperonas le esperaban.

    - ¿No hay otros enemigos? - preguntó, arrodillándose para acercarse lo más posible (en altura) a las tres mujeres que lo esperaban - ¿Qué pasó?

    - Creo que es el único - dijo Blanc - Pero no sabemos que ocurrió.

    - ¡Si! ¡Si! Ese tipo solo apareció de la nada y empezó a atacar el pueblo. De hecho, su especie no es de esta área.

    SaviourHackmon miró a ambas monjas pensativo, para luego pasar su atención a la morena. Vanadis solo suspiró, mirando en todas direcciones como si estuviera en busca de algo. La búsqueda dio éxito unos segundos después, cuando una serie de pasos le delató al grupo que había alguien más junto a ellos. Para la sorpresa del Perfect, la figura correspondía a un chico de cabello blanco más que familiar, acompañado de un silencioso y perturbador demonio. Ambas monjas se estremecieron visiblemente ante la presencia del acompañante del joven, mientras que Saviour solo apretó sus dientes y re-extendió sus cuchillas, listo para atacar al más mínimo movimiento.

    - ¿Tú hiciste eso? - bramó casi de inmediato. Nizheg se detuvo y lo observó, exhalando y llevándose una mano hacia su cabello, despeinándose con un rostro indiferente.

    - ¿Esos son los modales de un caballero? - rebatió - Tiempo sin verlos. Feliz Año.

    - No esperaba verte aquí - comentó Freyja cruzándose de brazos. Aunque su expresión y voz se mostraban tranquilas, un tono de firmeza era notable en ambos, un tanto atípico para una joven de su edad - ¿Que pretendes, Nizheg?

    - Como dije, los modales...

    Mientras el albino hablaba, su "escolta" batió las alas y se elevó ligeramente, alertando aún más a SaviourHackmon. La sonrisa de la criatura se empezó a ensanchar, al tiempo que sus ojos se fijaban directamente en las dos Sistermon que temblaban ante su presencia. En cuestión de segundos el Perfect ya se había atravesado en el camino de la bestia, totalmente dispuesto a proteger a sus chaperonas ante el primer indicio de un ataque. Ninguno de los "irregulares" prestó atención a esto, encontrándose más ocupados en escudriñar fijamente al otro con sus miradas.

    - ¿Tu acompañante es? - inquirió la chica. Nizheg lo miró de reojo, antes de devolver su atención a Frey.

    - Alguien que conocí en mis viajes - contestó - Parecido a él - agregó, haciendo un gesto con la cabeza al dragón.

    - ¿Qué hacen aquí? - preguntó la azabache - Esto es muy alejado de donde viven los Tamers.

    - Ah, pero ninguno de los dos somos "Tamers", ¿no?

    - Milady - soltó Saviour repentinamente - Estoy seguro, él causó esto. Lo vi en mi visión.

    - ¿Visión? - inquirió el albino - ¿Hablas del "Gjallarhorn"?

    Los labios de Freyja se tensaron levemente al escuchar al nombre, retornando a la normalidad luego de unos segundos.

    - ¿Sabes algo al respecto de eso?

    - Quién sabe - contestó Niz vagamente - Solo sé que se trata de un "mensaje".

    Aunque ninguno de los chicos mostraba señales de cambiar su apacibilidad y calma entre los intercambios cortos y tajante, el ambiente que los rodeaba se hacía más tenso a cada minuto, en parte a causa de ambos Perfect que parecían estar a punto de lanzarse uno contra otro. El demonio aún no apartaba la mirada de las hermanas, observándolas como un cazador que intentaba (muy pobremente) contener sus impulsos.

    - ¿"Mensaje"'? - repitió el dragón, moviendo su brazo para apuntar a la destrucción del pueblo a sus espaldas - ¿Llamas a la muerte un mensaje?

    Como si la pregunta del aprendiz de Royal Knight contuviera una "palabra clave", el demonio reaccionó al escuchar su pregunta, extendiendo sus manos y abriendo su boca con el fin de apresar a la primera victima desafortunada que pudiera en su avance. Saviour reaccionó de inmediato, dejando su puesto para lanzarse al encuentro con el cornudo con las tres espadas listas para cortarle. Ambos Irregulares se giraron para ver el choque entre sus respectivos "escoltas" el cual nunca llegó. De un momento a otro, el cielo se tiñó de gris y todo, desde el sonido hasta las llamas, quedó congelado en su lugar, a excepción de los cuatro espectadores del encuentro.

    - Bien, bien - dijo una nueva voz, esta vez masculina, que hizo eco en el "Mundo silenciado" - Creo que ya es suficiente, ¿no creen?

    Dos nuevos set de pasos se escucharon en el lugar, esta vez provenientes de dos figuras que hicieron aparición en la colina caminando casualmente por ella. Uno de estos pertenecía a un hombre anciano, de largo cabello y barba blancos y con vestimenta formal, que sonreía cordialmente a los que observaron su llegada. El otro, un Digimon máquina con la forma de un reloj, avanzaba mientras emitía una luz de sus manecillas, delatando la activación de su técnica característica. El Chrono Breaker había paralizado a los combatientes en su lugar para evitar que se tocaran, un hecho que hizo que ambos dejaran de forcejear al entender lo inútil que serían sus esfuerzos.

    - ¿Tú también? - preguntó el albino, mirando fijamente al anciano. Este sencillamente asintió, sin modificar su propia disposición.

    - Freyja, Nizheg - dijo - Las reglas dicen que no deben pelear entre ustedes, ¿no es así? Yo diría que estar presente cuando sus guardianes muestran hostilidad cuenta como complicidad...

    - G...

    - ¿"Jii"? - repitió la menor de las hermanas. El anciano la miró y le dedicó un gesto afirmativo, para luego realizar una reverencia a modo de saludo.

    - Las aprendices del Royal Knight Gankoomon, teorizo - dijo, recibiendo la afirmación de ambas monjas - Un placer. Pueden llamarme "G", él es Clockmon. Como pueden observar, soy un humilde relojero.

    - Milady - susurró SaviourHackmon - ¿Este hombre es?

    - Es quien nos trajo a Nizheg y a mí a este Mundo.

    - Eso es correcto - confirmó G - También es un gusto conocerle, "Futuro Royal Knight" Hackmon. Ahora bien, ¿le importaría dejar de lado este combate? - Antes de recibir la respuesta, el anciano se giró para observar al carnero, que había vuelto a su expresión muerta mientras lo observaba - Usted también.

    Aunque la animosidad de ambos Perfect era notable, ninguno de los dos mostró objeciones, por lo que Clockmon canceló su técnica para devolver todo a la normalidad. Ambos Digimon frenaron bruscamente para evitar la colisión, regresando a sus respectivos "protegidos" luego de intercambiar miradas. SaviourHackmon fulminó al demonio con la vista, mientras que este solo le regresó una macabra y vacía sonrisa.

    - ¡Mucho mejor! - aplaudió el anciano enérgicamente, para luego darle una palmada al reloj que lo acompañaba - Ya que llevamos mucho tiempo sin reunirnos, ¿qué les parece si nos ponemos al día con una taza de té? - sugirió - Por supuesto, las señoritas también están invitadas.

    La proposición, más que inadecuada, estaba totalmente fuera de lugar para la situación en la que estaban. No solo Guangwu seguía en ruinas, sino que la tensión entre los Digimon de la colina no había cedido incluso después de ser interrumpidos. Nizheg fue el primero en contestar a la invitación, llevándose las manos a los bolsillos y acercándose a su acompañante.

    - Paso - contestó - Hasta que nos volvamos a ver. Freyja, G.

    Sin más el demonio se encargó de alzar al muchacho, batiendo sus alas y emprendiendo la retirada de aquel pueblo devastado. Saviour observó a su enemigo alejarse y, tras sentir la presión disminuir, volvió a su etapa Child, aún sin cambiar su semblante serio. G solo suspiró, mostrándose efímeramente decepcionado por el rechazo para acto seguido regresar su atención a Freyja.

    - Bueno, igual es una buena oportunidad - dijo - ¿Estás ocupada, Freyja? Me gustaría tu asistencia con un experimento. La de Hackmon también, si está de acuerdo.

    - ¿Experimentos? - Tanto Frey como Hackmon intercambiaron miradas de curiosidad. G simplemente sonrió, cerrando uno de sus ojos y acomodando sus lentes, antes de dar su respuesta.

    - ¿Les gustan los parques?


     
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    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    "Fuerte Terremoto azota File Island"
    Testigos afirman que un agujero dimensional se abrió en el Mt. Infinito

    File City. Marzo 20XX. Habitantes de File City se vieron despertados bruscamente en la madrugada de este Sábado por un fuerte sismo que sacudió toda la Isla. El hecho, ocurrido aproximadamente a las 4:00 A.M., provocó tensión entre los vecinos poco acostumbrados a este fenómeno natural, así como daños materiales leves en casas y edificios y un corte de energía general que duró apenas unos minutos. No obstante, aunque el número de heridos durante el breve evento fue bajo y, hasta el momento, no hay reporte de fallecidos o desaparecidos, varios testigos aseguran haber presenciado un "agujero negro" en una de las paredes del Mt. Infinito luego de que el flujo de la cascada se cortara temporalmente por el sismo. Actualmente Digital Security está patrullando las calles para recuperar la calma en el lugar y la Central está alerta para recibir encargos de emergencia que tengan que ver con la ayuda de los habitantes y la reconstrucción de los daños. La existencia del "agujero dimensional" no ha sido corroborada por medios oficiales, sin embargo se habla de organizar un equipo de investigación que viaje al monte a confirmar su aparición. Seguiremos informando.
     
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    Última edición: 26 Mar 2016
  20. Autor
    Masaru

    Masaru "さあ、往こうか" Supermoderador

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    ¡HeraclesKabuterimon renuncia!
    Aumenta la seguridad en Ciudad Dynamo.

    Dynamo. Marzo de 20xx. En una conferencia de prensa llevada a cabo sorpresivamente en la alcaldía de Ciudad Dynamo el gobernante de la ciudad, HeraclesKabuterimon (X) ha presentado su renuncia inmediata al cargo. El anuncio se llevó a cabo en horas de la mañana, en compañía del representante de la policía de la ciudad y el encargado de la sede de la Central. Durante el comunicado HeraclesKabuterimon se remitió a mencionar su "jubilación y retiro" como causa principal de su renuncia, sin realizar nominación al respecto de un posible sucesor. En respuesta a su declaración, tanto la patrulla de la ciudad como la sucursal de Digital Security han reforzado los patrullajes en las calles, así como incitado a los habitantes de informar de cualquier persona o acto sospechoso que pudiese pretender crear pánico en la ciudad mientras se elige un nuevo gobernante. También se ha aumentado la seguridad en las salidas de la ciudad en caso de alguna iniciativa de ataque proveniente del Infrabosque, territorio de TyrantKabuterimon, que durante años ha dejado la ciudad fuera de su área de influencia por respeto a su antiguo líder. "Solo espero que el nuevo gobernante pueda tener al Infrabosque controlado", declaró Grant, Kenneth; un Tamer de la ciudad al ser entrevistado en torno a su opinión de los hechos. "Viajar por el bosque ya es un peligro. Imagina si Tyrant decide invadir la ciudad".

    De acuerdo con la información extraoficial, el nuevo gobernante está en discusión actualmente y su revelación podría ser hecha en el transcurso de la próxima semana. Hasta entonces, las autoridades recomiendan mantener la calma y evitar pasar por el Infrabosque.

     
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