La semana pasada hice una crítica de Sword Art Online, tan negativa como positiva. Hoy criticaré Gate y es todo malo.

La premisa prometía. Una reinvención del abusado género isekai. Tenía ganas de ver a un ejército moderno luchando contra magos y criaturas fantásticas. Pero resulta que en el mundo de Gate los magos son pocos y poco poderosos. Así que solo vemos a soldados con armaduras medievales siendo acribillados por soldados con fusiles modernos. Si aparece un mago o guerrero mágico, como Rory y Lelei, se une a los buenos, como no. Aparece algún monstruo, como un dragón, que da problemas, pero tampoco tardan en encontrar como matarlo. Yanai convierte no solo al protagonista, Itami, sino a todo el ejército japonés, por no decir toda la nación, en el mayor Gary Stu que vi.

Me gustaría ver a todos los ejércitos del mundo intentando invadir un mundo mágico de verdad, como Azeroth. Con toda nuestra tecnología todavía podríamos perder contra esos ejércitos de guerreros armados con espadas mágicas y magos capaces de hacer llover fuego del cielo. Me imagino a un soldado traumatizado, porque vio a su amigo ser convertido en oveja por un mago para luego ser quemado vivo por una bola de fuego. “Ya no puedo comer cordero sin echarme a llorar.”. Suena cómico, pero podría pasar y sería muy serio.

Pero los japoneses no solo derrotan con demasiada facilidad a los guerreros medievales del otro mundo. También son un Gary Stu con los ejércitos de otros países del mundo real. En la batalla del balneario unos soldados japoneses se enfrentan a chinos, rusos y yanquis. Matan a todos sin recibir una herida. Vale que contaron con Rory, pero se unió luego. Ya estaban ganando de antes. Ya os digo que en esta situación los japoneses morirían patéticamente. Dudo que el vago de Yanai se haya molestado en investigar cómo de fuertes son estas unidades y en escribir algo coherente. Si me decís que es una historia de fantasía yo os recuerdo que esta parte no ocurre en el mundo fantástico, sino en el nuestro y consigue ser mayor fantasía que todo lo que vemos ahí. El autor debería saber que está bien fantasear, pero cuidado con poner a EE.UU. como los malos, porque en el mundo real son el mayor aliado de su país y si no fuera por ellos Rusia y China podrían arrasar Japón sin oposición, porque su ejército no es ni de lejos tan poderoso como a él le gusta pintarlo en su novelita.

Pero no basta con que Japón sea un Gary Stu que gane las peleas físicas, también gana las morales. Como en el ejemplo anterior. Nos muestran a los otros países como los malos por querer robarles la Gate y sus recursos, pero son los japoneses quienes lo monopolizan. Limitan las visitas al otro mundo, tanto cuando los del otro mundo tienen esa corta visita al nuestro, como cuando mandatarios extranjeros y periodistas japoneses visitan el otro mundo (colectivos a los que Yanai solo muestra de forma negativa). Claro que están derrocando al malvado Imperio, pero no lo hacen por razones humanitarias, sino porque estos atacaron primero y además aprovechan para sacar algo de todo esto. Me recuerda a EE.UU en Oriente Medio. Además, tiene que haber civiles inocentes que estén siendo víctimas del fuego cruzado, como en cualquier guerra, que no se muestran. Nos muestran una visión idealizada que favorece al ejército japonés.

Yanai solo es un otaku que sirvió en el ejército, pero no en ninguna guerra. Escribió esta historia imaginándose a sí mismo viviendo aventuras en otros mundos y coleccionando waifus. Metió también sus ideas políticas, por llamarlas de algún modo. Por si no os habéis dado cuenta, es un nacionalista de extrema derecha. Subió su historia a una página web. Una editorial quiso publicarla, porque vieron que algo así podían vendérselo a otros otakus. Mierdas mayores se han visto. Eso sí, le obligaron a reescribirlo reduciendo el tono político. Publicado como light novel, ganó más popularidad y un estudio quiso hacerla anime. Eso sí, redujeron el tono todavía más. Con todo esto, Gate se hizo aun más famoso, pero espero que con eso el tipo no haya cometido el error de creerse un escritor de verdad. Escribió una fantasía personal y tuvo serte de que gustara a otros. Como mucho, se le ocurrió una buena premisa y algunas cosas cool, pero no sabe escribir. En un momento de la novela, sufren una invasión de aliens de otra dimensión. Creí que estaba leyendo una broma, pero es real. Este tipo no supo qué hacer para hacer su historia más larga e interesante y puso lo que se le ocurrió pensando que quedaría bien. Es aburrido ver a los héroes ganando todo tan fácil y si pierden algo tampoco puedes empatizar con ellos por cómo te los escribe este autor.


Pero ya he dicho que fue muy popular en su día y si te gustó, no te quiero ofender. Momentos buenos puede tener. Pero el guion es malo. Los del estudio ya vieron que no merece la pena seguir adaptando las novelas, porque la historia solo empeora.