No estamos muy claro que edificio es… puede que sea un antiguo colegio, un complejo o algo parecido… aunque parecía más bien una mazmorra, con mucha piedra negra… estaba lleno de duchas empotradas… pequeños recovecos en las paredes con duchas… con puertas de madera. A pesar de parecer estar abandonado… el agua y la calefacción seguía funcionando; era la 3 de la madrugada… solo había un alma que estaba en esas duchas. Un niño de entre unos 8 y 9 años, duchándose… con la puerta cerrada, metido en ese pequeño pero estrecho recoveco. Su pequeño pene estaba erecto… donde en su base, había un especie de lazo rosa atado… estaba esperando a alguien mientras se enjabona su cuerpo… con una esponja lleno de jabón liquido, el niño retira el prepucio de su pirula, para tener el glande a la vista… para poder lavarla, con el resto de su pene y sus pequeños testículos. Se daba cuenta que su supuesta pareja tardaba un poco… aunque él estaba acostumbrado cuando en ocasión llegaba un poco tarde a sus citas amorosas… el niño abre un poco la puerta de la ducha en caso de que venga mientras seguía enjabonando su cuerpo… poco a poco, empezaba a pajear después su pirula… gimiendo un poco, estando de espaldas ante la puerta… cuando este empezaba a abrir poco a poco…

  • Por fin llegaste… me has pillado mientras la estoy pajeando – decía atrevido y gimiendo mientras se la masturba, cuando se da la vuelta… ve una terrorífica cara blanca de una niña morena de pelo largo… frente a frente… el niño grita de horror

Debido a lo estrecho que es ese cubículo no podía escapar de la niña fantasma… portando unas afiladas tijeras… le corta el glande haciendo que chille el niño; después… el pene y después los testículos… despedazándolo en tres cortes… cayendo la polla desmembrada del niño en el plato de la ducha entre sus pies descalzo, mientras empieza a brotar muchas sangre de la herida y recorriendo sus piernas. Poco después, la ducha seguía corriendo, limpiando toda la sangre por el desagüe… la polla despedazada del niño seguía en el plato de la ducha, mientras que el niño… yacía muerto, con su espalda pegado a una esquina de la ducha… con los ojos completamente vacíos.