En un baño... había un niño de entre unos 10 u 11 años metido en una bañera, lleno de agua cristalina, echado boca arriba... su pequeño pero peludito pene se podía ver con total tal tranqulidad tras la transparente agua. Estaba completamente tranquilo, y mirando su pirula... haciendo que se excite un poco, notando como su pene se ponía dura y se erectaba poco a poco. El glande empezaba asomarse sobre la superficie del agua. El niño se puso cachondo... con una de sus manos, empezó a tocarla y pajearla... a la vez que apreta sus huevos... gemía ricamente... hasta que logró soltar una pequeña corrida... que empezó a soltar en pequeñas sacudidas... escucha el crujir de la puerta, alguien entraba en su baño. Piensa que es su novio... estaba excitado; pensaba que por fin llegó

- Por fin... llegastes... metete conmigo... quiero ver tu adorable pirula asomándose entre las cortinas - decía atrevido mientras vuelve a masturbarla - Mi polla está ansiosa... - decía entre gemidos...

Veía una sombra tras las cortinas de la bañera... pensando que es su novio... pensó que tenía que ver el espectáculo como se la masturba... apretando más su erecta pirula y sus huevos... para notar que iba a correrse con más abundancia. Hasta terminar eyaculando con más abundancia que la primera... gemía ricamente al notar eso... al terminar de eyacular... estaba ansioso

- Tocámela... mete la mano aquí - decía atrevido... donde su pene seguía erecta, empezando a orinar...

Entonces, se abre un poco la cortina... pero en vez de una mano, era unas tijeras afiladas abiertas... el niño se sorprende, y sin poder reaccionar... mete las tijeras en el agua y le corta la polla del niño... incluyendo los testículos... haciendo que grite de dolor. La bañera se llena de sangre mientras que su polla desmembrada terminaba en el fondo del agua. El niño moriría sin remedio; en la bañera... donde el agua se tornó rojo por la hemorragia que salía entre sus piernas.