Existen ocasiones en que puedes salir, respirar y volver a tu hogar con la esperanza de que mañana todo estará bien, sin embargo, hay veces en que sólo sales esperando que al cruzar el semáforo, el tiempo se detenga, dándote la oportunidad de inhalar con fuerza y exhalar con lentitud, repitiéndote una y otra vez que todo seguirá su curso natural, entonces el semáforo parpadea en verde dejándote avanzar hasta el final. El auto que baja la curva deprisa, pasa de largo, y tú te encuentras a salvo en el paradero esperando, sólo eso, esperando. Ves los vehículos pasar, a la gente caminar y los perros ladrar escandalosamente, todo avanza a tu alrededor, excepto tú, ya que tienes miedo del qué ocurrirá si doy un paso a la derecha ¿ qué pasará ? ni siquiera el aleteo de una polilla fue tan errático al momento de seguir la luz