Misión B Autoridad en Peligro|Taiga, Amaya & Amane

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Fly me to the moon
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Aquella tarde, Amane había estado caminando tranquilamente con rumbo a su casa mientras tarareaba una canción y disfrutaba de unos deliciosos dumplings calentitos recién comprados, planeando que al llegar a su destino iba a mimar y jugar un rato con Choko antes de ir a tomarse una merecida siesta. Pero ¡noooo! Claro que no, justo ese día tenía que ir y cruzarse con Kizashi-sensei, quien al verla la interceptó y tomándola del brazo la arrastró vilmente hasta la torre del consejo. Siendo sincera, no entendía un plomo de lo que sucedía porque el peliblanco no le había dicho demasiado, pero cuando cruzó el umbral de la conocida central y vio a su senpai junto a otra persona que no reconocía supo que se le venía una misión encima... Si Taiga había mandado a llamarla es porque era serio; porque ella había mandado a llamarla ¿verdad?

Ah, bien... ahí estas ─ dijo Shiba al verla llegar con el Hatake y sin darle tiempo a la genin de preguntar nada prosiguió a explicarle vagamente la situación ─ Nos ha llegado un informe de la alianza: aparentemente Otogakure tiene planeado secuestrar o en el peor de los casos atentar contra la vida del líder de Minatomachi, un poblado portuario al sur de Amegakure, no sabemos por qué exactamente, pero sabemos que ocurrirá muy pronto ─ se detuvo un momento para carraspear y continuó ─ Tenemos que, por ironías de la vida, ir hasta el pueblo mercante y silenciosamente protegerlo sin que se de cuenta ─ Al ver que Amane todavía tenía cara de cachorro perdido le explicó ─ Respeto tu poder de decidir si quieres venir o no, pero te llevaré de todos modos; además, si tenemos en cuenta de que podemos toparnos con ninjas de Oto, será una buena oportunidad para que practiques tu taijutsu... Esta es Amaya, por cierto; Reiki, ella es la chica de la que te hablaba ─ dirigió su último dialogo a la bonita joven albina.

Shinseinaki estaba, a falta de palabras más elocuentes, sorprendida. Era casi alienigeno para ella ver a Taiga diciendo tantas palabras seguidas. Dirigió su mirada a la ninja peliblanca, y la observó de arriba a abajo como escaneandola; en respuesta la otra genin se tensó, nerviosa por ser escudriñada de esa forma. Kiwi asintió conforme para ella misma luego de unos segundos y levantó su pulgar feliz de la vida aprobando el gusto en ropa de Amaya, la cual se relajó visiblemente. La castaña se dirigió nuevamente a su superior.

No iba a decir que no a ir de misión, senpai...pero habría preferido que me avisara con más antelación ─ Taiga se rascó la mejilla y se encogió de hombros, restandole importancia al asunto ─ ¿Cuando nos vamos? ─ preguntó Amane.

Ahora mismo, el viaje hasta Minatomachi es de una hora y media aproximadamente, no tenemos tiempo que perder ─ Ante la declaración de su senpai, la joven de los ojos celeste intenso hizo puchero, le hubiese gustado poder ir primero a su casa a despedirse de Choko y de paso llevar algunos snacks rápidos para el camino... ¡Bueno! Tendría que conformarse con los dumplings, pensó mientras le daba una mordida al que tenía en su mano sin terminar y que ya estaba comenzando a enfriarse.

Las tres kunoichi enfilaron hacia la puerta, pero cuando estaban por salir de la torre, una duda salvaje asaltó la mente de Amane.

Esperen un momento, pero si la persona a la que vamos a proteger es tan importante ¿no se supone que ya tiene guardaespaldas? ─ cuestionó llevándose la mano a la barbilla.

Tenemos información de que gente en su circulo cercano lo ha traicionado, por lo que no podemos confiarnos ni siquiera de sus guardaespaldas personales ─ intervino esta vez la otra genin, apaciguando la inquietud de su compañera de misión.

Resuelta la duda de la peli-castaña se pusieron en marcha al puerto, saltando rápidamente por los tejados; el cielo estaba nublado y la humedad en el aire era tanta que se podía respirar partículas de agua, casi pareciendo una llovizna. Una vez allí, Taiga se encargó de conseguirles pasaje al pueblo mercante; se subieron al barco y se sentaron a esperar pacientemente llegar a su destino, pero Amane no iba a quedarse callada, no señor.

¿Quieres? ─ Le extendió uno de sus últimos dumplings a Amaya con una gran sonrisa.



[...]
Autoridad en peligro (C/B)

Descripción: Gracias a la información recabada por la Alianza, descubrimos que la autoridad de un poblado ubicado en el país está en peligro, pues los ninja de Otogakure planean un atentado contra su vida o un secuestro (no está claro), con motivos desconocidos. Sabemos cuándo ocurrirá, pero nadie, ni siquiera la autoridad, debe saber esta información (se sospecha que su círculo íntimo le ha traicionado), por lo que nuestro trabajo se complica. Tu deber es proteger a esta autoridad por los medios proporcionales que sean necesarios, pero tienes prohibido informarle sobre la existencia de la misión.

Objetivos:

-Proteger a la autoridad del poblado.
-Si los ninja de Oto aparecen, capturarlos con vida para realizar los interrogatorios de rigor (si es posible).
-Mantener la misión en estricto secreto.

Notas:

-Recuerda que el rango de los enemigos de Oto es proporcional a los conocimientos que puede poseer. El Staff de Oto regulará (al final de la misión, si es necesario) todo exceso en la información obtenida por el usuario.
-El intento de asesinato o secuestro ocurrirá en tres días.
-No confíes en nadie.
-El rango de la misión deberá ser escogido al principio, junto a la petición; este rango determinará su peligrosidad:
-Rango C: El riesgo de enfrentamiento contra ninja de Oto de rango genin es probable.
-Rango B: El riesgo de enfrentamiento contra ninja de Oto de rango chuunin es probable.

Ficha(s):
Taiga Shiba
Amaya Narukami
Amane Shinseinaki

Blair Sphinx Kiyoe
Bueh, me salió más corto de lo esperado, pero intenté ¡Demandenme!
 
Última edición:

スパークル
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Tan pronto subieron al barco, aquella faceta que tanto Amaya como Amane conocían de la de mayor rango se abrió paso; la jounin volvió a tomar esa faceta seria y que no involucraba demasiadas palabras, ella se alejó del par apenas éstas subieron al barco y observó el vehículo irse, era algo que ya habían hablado unos minutos antes de que la hora de partir arribara. El radio de las tres estaba en la misma frecuencia, permitiéndoles informar de cualquier cosa que ocurriera a la de cabellos verdes, quien con cinco minutos de diferencia partió por los cielos sobre un ave de nivel tres; su presencia en el poblado llamaría demasiado la atención, por lo que pondría en peligro la misión secreta. El plan era que Shiba arribara después del dúo y utilizando un henge para evitar ser reconocida, además de que no se viera ninguna conexión entre ambas genin y su persona, quienes evidentemente pasaban mucho más desapercibidas que ella.

En el barco, ambas genin intercambiaron varias palabras, empezando en una conversación de tanteo de terreno hasta avanzar a una mucha más fluida y animada por parte de las dos; el dúo evidentemente era del tipo de personas que socializaban con mucha facilidad, cosa que demostraban en ese momento platicando entre ellas y con otros viajeros que iban en el mismo vehículo marítimo. No solo se llevaron de buena manera con la tripulación (uno en específico, un chico de más o menos la edad que llevaba viajando prácticamente toda su vida y en esos momentos les contaba sus historias en el mar), sino que también conversaron con algunos mercantes que se dirigían al mismo poblado que ellas.

La mayoría de las personas hablaban bastante bien del dirigente de dicho lugar, se referían a él como alguien muy firme y nada corrupto. Un hombre que respetaba las leyes mercantes del país, además de buscar el alza económica de Ame no Kuni en el continente a través de muy buenos tratos mercantiles tanto con aldeas del país como con las de todo Modán. En resumen, era un hombre importante para el país, aunque no llegaba a la cantidad de ingresos proporcionados por los tratos mercantiles de Arashigakure, era posiblemente el cuarto o quinto lugar en fuente de ingreso de ese tipo. En los primeros veinte minutos del viaje se las habían arreglado para conocer más a fondo los motivos por los cuales, se creía, Otogakure atacaría a ese hombre; también por qué alguien podría haberlo traicionado. No eran la fuente de ingresos más alta del país, alguien dentro del “equipo cercano” del aludido podría intentar serlo y consideraba que hacer tratos con criminales sería la vía más fácil para llegar a ese objetivo.

Al menos esas eran las conjeturas más obvias, mismas que aparecieron en la mente de la de mayor rango cuando Narukami se alejó del grupo para informarle por radio sobre lo que escucharon de parte de varios viajeros que esperaban en el mismo barco. Shiba agradeció con un simple monosílabo antes de que la de menor rango regresara a su puesto a un lado de la otra genin, quien seguía platicando casualmente con el joven marinero.

[…]

Cuando el barco llegó, ambas chicas procedieron a ir a un restaurante cercano (bajo instrucciones de Shiba) mientras que ésta última, con diez minutos de diferencia para arribar al puerto, se dirigió directamente a buscar un lugar donde alojarse. El henge ya se encontraba activo, dándole una apariencia de cabello negro y piel un poco más tostada, no portaba ropajes ninjas, parecía más una civil que otra cosa; sus pasos eran lentos y aburridos, dando la sensación de que no le gustaba andar por esos lares (aunque todo esto era para no generar un perfil muy llamativo y poder pasar como una aldeana y nada más).

Investiguemos lo más posible, hay que averiguar dónde se queda el líder… No sabemos cuándo puede ocurrir, si es que pasa, pero tengan los ojos abiertos y estén listas para actuar en cualquier momento. ─ El susurro de Shiba se transmitió por el radio, ambas chicas asintieron entre sí al escuchar lo dicho por su superior directamente en sus oídos gracias a aquel aparato; acto seguido, pidieron lo que iban a comer. No mucho tiempo después se les unió el joven marinero que había hablado con ellas durante el viaje, aún tenía muchas historias que contarles y el par no parecía incomodarse con ello. A fin de cuentas, tenían que actuar con completa normalidad para velar por el anonimato de la misión.

[…]

Taiga caminaba por los alrededores del sitio donde se quedarían, pasando por calles y callejones, prestando especial atención a las distintas rutas y los sitios a donde iban a llegar. Había una calle que les dirigía sin mucho pierde al área comercial, en la dirección opuesta es que podían arribar al puerto; los orbes (momentáneamente grises) de la jounin pasearon de un lado a otro, no veía nada fuera de lugar.

Se llevó la mano al mentón, debería haberle pedido a ambas chicas que investigaran con más atención el puerto, quizá aún estaban a tiempo, no lo sabía. Si la información era cierta, el cargamento retenido debería estar en algún lado y el lugar (por lógica) idóneo para buscar sería el puerto y sus alrededores inmediatos.




Ruxxandra Ruxxandra Kiyoe
 

Fly me to the moon
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De no ser porque tenía la voz de Taiga hablándole al oído, se habría olvidado momentáneamente del porqué estaban allí. Las historias de peligros en alta-mar y las leyendas que circulaban en los navíos le parecían fascinantes, aunque bueno...ella se impresionaba casi con todo. Tanto Amaya como ella habían pedido algo ligero en aquel restaurante, un té y unos dangos; en realidad sabían que Taiga había elegido ese lugar probablemente porque las personas usualmente se ponían de chismosas al comer; la aparición del chico que habían conocido de camino a Minatomachi era solamente una coincidencia muy oportuna. Dándole un sorbo al té, Amane le dio una mirada cómplice a la peli-blanca.

Y dinos ¿Hay algún rumor local interesante que nos puedas contar? ─ preguntó haciéndose la inocente luego de dejar la taza en la mesa. Esta bien que no era la persona más sutil del mundo, pero ¡hey! El chico -que si mal no recordaba se llamaba Mamoru- parecía habérselo tragado.

Ahora que lo mencionas... ─ Se inclinó hacia ellas mirando a los lados, sabiendo que era un tema delicado ─ Se dice que alguien quiere intentar asesinar al señor Fudo, y que este ha estado algo obsesionado con su propia seguridad debido a esto; no se sabe bien de donde salió la información pero tiene a todo el mundo con los pelos de punta ─ comentó bajando la voz, pero sin llegar a ser un susurro.

¿Quien es el señor Fudo? ─ interrogó esta vez Amaya, levantando una ceja y postrando toda su atención la información.

Es quien dirige Minatomachi, se puede decir que es el líder del pueblo, él administra todo aquí, si hay productos que tienen que salir del pueblo ya sea por tierra o mar, primero pasan por el escritorio del señor Fudo y han de tener su sello para que se apruebe su exportación; no me extraña que alguien quiera deshacerse de él para hacerse con su puesto.

Ambas Genin se volvieron a mirar con las cejas alzadas, aparentemente no era del todo secreto el hecho de que la persona importante que debían proteger iba a sufrir un atentado pronto, aunque solo eran rumores. Las cosas se habían complicado más, era necesario saber donde estaba el líder del pueblo mercante y vigilarlo de cerca. Tal vez Mamoru sabía donde se encontraba el objetivo, pero ¿Cómo preguntarle sin que sospeche?

Pues, yo pienso que cualquiera estaría paranoico en una situación así, más una persona importante que sabe que existen quienes trataran de sacarlo del puesto a como de lugar… pero me preocupa, no creo que a nadie le guste la idea de que alguien corrupto suba al poder ¿Sabes si ha tomado las medidas correspondientes? ─ dijo la castaña tratando de no sonar extremadamente interesada “suave, Amane, suave” pensó dándole un mordisco pequeño a su dango, después de haberse atiborrado con los dumplings en el barco ya no tenía tanta hambre.

Claro que lo hizo, esta en una posada en el puerto básicamente rodeado de guardaespal- ─ Inmediatamente el chico se tapo la boca ─ No debí decir eso ─ se lamentó Mamoru con la voz ahogada por su mano. Por su parte las chicas estaban cantando victoria internamente, ya sabían a donde tendrían que ir próximamente. ¡Vale! No tenían la ubicación exacta, pero no debía haber demasiadas posadas en el puerto. Amane decidió sacarle el peso de encima al pobre marinero que tenía la cara compungida de alguien que sabía que había hecho algo que no debía.

No te preocupes, no se lo diremos a nadie, has sido muy amable con nosotras y no nos gustaría meterte en problemas ─ dijo para enviarle una mirada de ‘apoyame’ a su compañera, que asintió solemne de forma rápida. Por el bien de la misión, desviaron el tema a otras cosas más triviales para no llamar la atención. Y luego de un tiempo fueron llamadas por la radio a reunirse con su superiora; Amaya busco en su campera por el monedero y al abrirlo una gota le bajo por la cabeza.

Esto, Amane ¿no te importaría pagar tú? Es que tengo puros billetes grandes, te juro que te lo cambio cuando regresemos a...casa ─ cambió las palabras al final sabiendo que no podía decir que eran de Arashigakure. La castaña asintió y abrió su propio monedero, del que salió una mosca. Había gastado casi todo en los dumplings y no había alcanzado a recoger más de sus ahorros por que ni siquiera había podido pasar por casa antes de marcharse. Se rascó la cabeza mirando a Amaya como disculpándose con los ojos, apretando los labios en una fina linea en el proceso.

No se preocupen, yo les invito ─ intervino Mamoru, ambas lo miraron sorprendidas y trataron de convencerlo de que ellas pagarían, pero él insistió diciendo que tampoco era mucho y que había pasado un buen rato, así que al final se despidieron de él dándole las gracias como treinta veces y se dirigieron al puerto, el cual estaba a tan solo una cuadra.

[…]

En los muelles se encontraron con Taiga, y le informaron con más detalle lo que le habían dicho por radio en el camino. La jinchuuriki les ordenó que buscaran la posada y localizaran al diligente de Minatomachi, y no perderlo de vista una vez que lo tuviesen cerca. También debían mantenerse atentas y recopilar más información para asegurarse de que los guardaespaldas del señor Fudo no fuesen corruptos e intentasen algo raro.

¿Qué es lo que hará usted, senpai? ─ le preguntó Amane al saber que la mayor no iría con ellas.

Voy a investigar el cargamento retenido, a ver si logro encontrar algo sobre los ninjas de Otogakure por allí. La información sobre el ataque fue recopilada ayer, nosotros la recibimos hoy y supuestamente se efectuara mañana, pero uno nunca sabe si los del sonido cambiarán de opinión, así que estén preparadas para un combate ─ Al terminar su explicación, hizo una seña con la mano para indicar que ya podían marcharse, y en un parpadeo desapareció de la vista de ambas Genin; la castaña dejó caer los hombros en un suspiro, metiendo sus manos enguantadas en los bolsillos de su chamarra roja. Amaya le dio una pequeña sonrisa y dio un cabeceo señalando la dirección a la que podían ir primero, guardando también sus manos en los bolsillos de su propia chamarra.

Kiwi tan solo esperaba que no les fuese a tomar mucho localizar al líder de Minatomachi, y con ese ultimo pensamiento, echaron a caminar.


[...]​
Ya, tu turno Leo-senpai Blair Sphinx
 

All we hear is "radio ga ga, radio blah blah"
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Esta misión será objeto de intervención en las siguientes 24 horas, por Otogakure no Sato. Esto en virtud de las reglas de intervención contenidas en el tema de aldea, sección "Modalidades de Juego". Por favor, esperen un post en el curso de 24 horas con más instrucciones.


Blair Sphinx Kiyoe Ruxxandra Ruxxandra
 

where's the fun in playing fair?
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¿Quién sería tan tonto como para dejar pasar cualquier cargamento sin investigarlo? En una situación tan tensa como la de ese pequeño poblado era normal que retuviesen los cargos que llegaban, especialmente si pretendían buscar información sobre los malvados criminales que deseaban hacerle daño a su líder. Lamentablemente para todos los involucrados en esa tediosa tarea de investigar, Kiseki había organizado un pequeño regalo como preámbulo de sus acciones contra la villa.

- ¿¡Sellos explosivos!? - Gritó Seiko, una chuunin del sonido que acompañaba al albino en esa ocasión. - ¡Eso delatará que tenemos intenciones!

- ¿Y? Es obvio que esa pobre gente ya vive con miedo por nosotros, ¿no lo notaste en tu paseo por el pueblo? - El jounin respondió
- Sí... la gente está tensa, hay rumores sospechosamente acertados sobre el secuestro del líder - la de menor rango replicó.
- Nada es casualidad, obviamente alguien sabe, de lo contrario esos rumores no existirían - asintió Monban. - ¿Qué mejor manera de generar más confusión que con una hermosa explosión? Es por el bien mayor. Cuando abran nuestro cargamento... boom.
- Kiseki-sama, ¿está seguro de que nos beneficiará? - Preguntó la chica. - Me preocupa que el desastre ponga en alerta al objetivo.
- Oh, querida, pero si eso es precisamente lo que buscamos - le sonrió, dándole a entender que su plan era agitar todo el poblado para que tanto civiles como cuerpos de seguridad comenzasen a moverse. - Si cambian de ubicación, lo sabremos. Si no lo hacen, también. Es ganar de cualquier forma.

La chica asintió, de verdad le sorprendía que ese hombre hiciese cosas tan retorcidas sólo para cumplir su misión, pero no podía negar que estaba a cargo por algo. Muy amablemente, él la había recomendado para esa asignación, así que Seiko, de cierta forma, estaba muy agradecida con el modista, por lo que intentaría no decepcionarlo de ninguna manera. Su trabajo era sencillo, debía investigar diariamente todo el poblado para sonsacarle información a los citadinos sobre los ánimos, rumores, recién llegados, etc. Su línea sucesoria le permitía hacer eso bastante bien ya que, sorprendentemente, podía transformar su cuerpo en animales o personas, como si poseyese un Henge mucho más avanzado y absoluto.

Ah, y obviamente la operación no contemplaba sólo a ellos dos, en lo absoluto. Había otros dos ninjas del Sonido involucrados, uno chuunin y uno genin. El menos experimentado poseía la curiosa capacidad de mimetizarse con cualquier entorno, aunque sus poderes eran muy reducidos debido a la poca experiencia que tenía. El del mismo rango que la chica sonora era un shinobi sensor, especializado en detectar fuentes de vida específicas. Obviamente era empleado para intentar localizar al escurridizo y cobarde magnate que yacía escondido, aunque de vez en cuando empleaban sus poderes para verificar que ningún ninja se acercase demasiado a su paradero.

Ah, ¿dónde estaban?

Pues en una posada común y corriente, claro. ¿Acaso creían que iban a construir una de sus bases subterráneas para algo como eso? Queda claro que Michibiki no podía salir a caminar, por lo que una muy conveniente maceta se encontraba posicionada en la habitación donde los cuatro otogakurenses desarrollaban sus planes diariamente. Ese mismo día, el peliblanco había enviado al genin a que diese unas rondas por los puertos, de esa forma se enteró de que su regalo explosivo ya estaba por ahí. El mismo chiquillo recibió información vía radio de quedarse cerca para informarle de los destrozos que causaría el estallido, por lo que éste obedeció y se camufló en una azotea cercana. Cualquier eventualidad sería informada por radio.

- Iré a dar más rondas - comentó Seiko.
- Excelso, mientras tanto, Shigeru puede hacer un sondeo del pueblo - indicó el jounin.
- Sí, señor - el aludido se encontraba sentado en medio de la habitación, formando un único sello de manos como señal de concentración para afilar sus poderes, lo que haría a continuación sería afilar sus sentidos para detectar nuevas formas de vida en la aldea... y si alguien se encontraba moldeando chakra en ese momento podría ser descubierto por su radar.
- Líneas de radio abiertas en todo momento... hoy podría ser un día movido - advirtió el líder.

Y vaya que lo sería, sólo que ningún bando involucrado lo sabía todavía.


Blair Sphinx Ruxxandra Ruxxandra Kiyoe oh, parece que tienen problemas <3
 

スパークル
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Shiba se acercaba a la zona donde los cargamentos retenidos se encontraban, una cantidad considerable de seguridad se apostaba en la zona y obviamente, todo aquello que faltaba pasar por la revisión seguía allí en espera y sin acceso para el público en general o sus recipientes originales. Taiga arrugó el entrecejo, de no ser porque Amane y Amaya habían viajado en el barco no se habrían enterado siquiera de que las medidas de seguridad para/con cualquier cosa entrante a la aldea era mucho más alto del común, incluso las genin y ella misma habían tenido que pasar por un filtro de seguridad antes de salir del puerto e ingresar al poblado. Era obvio, sin embargo, que toda esa movilización ocurriera con los rumores del ataque hacia el mandatario del lugar; querían evitar lo mejor posible que cualquier cosa pasara y eso involucraba hacer todo más lento para poder investigar a fondo lo que dejaban entrar a la aldea.

¿En serio serviría todo eso? Ella había arribado sin problemas, usando una de las técnicas más básicas de un ninja, por lo que para cualquier otro con los conocimientos suficientes podría hacer lo mismo, aunque no serían capaces de un contrabando sencillo, al menos no por ese puerto. Respiró hondo y siguió caminando, por allí no podría meterse, la seguridad seriamente estaba muy atenta y lo que menos deseaba era llamar la atención.

Su mente trabajaba tanto como era posible, de entre todo lo que le habían informado el par de genin, había un alto estima por el mandatario del poblado. Sumándose a ello el hecho de que era una persona muy correcta y que ahora revisaba todo, pero que antes nunca había mostrado ser una persona corrupta y negaba rotundamente hacer tratos que se vieran, aunque fuera mínimamente manchados por algún criminal o asociación que fuera negativa para el mundo ninja, ¿sería entonces que buscaban quitarlo del poder para poner a alguien más accesible? Sus suposiciones iniciales apuntaban a que todo era por dinero, pero quizá no se trataba solo de eso, ¿qué si alguno de los involucrados en los rumores de su secuestro o asesinato tenía un trato con “el demonio”? Algo que lo beneficiara de algún modo pero que también fuera necesario que diera algo a cambio, como era obvio. Entrecerró los párpados, tenía mucho qué investigar, empezando por saber si era real que Otogakure estaba involucrada o si sólo se trataba de una revuelca interna que era directamente relacionada con poder económico.

[…]

Hay un ninja en la aldea, uno que no es nuestro, obviamente ─ el chuunin no abrió los ojos ni por un segundo, Kiseki se posó a su lado, esperando a que el resto de la información saliera de boca del de menor rango ─. Casi no lo noto, está moldeando una cantidad bastante mínima de chakra.
Ubícalo. ─ Ordenó el modista, si usaba la habilidad sensorial específica de Shigeru, podrían saber información más acertada sobre el visitante, uno que obviamente tramaba algo si estaba moldeando chakra constantemente.
Qué dem…
¿Shigeru?
Tiene una cantidad absurda de chakra, no es un ninja cualquiera ─ se concentró un poco más, su frente se arrugó ligeramente al obviar que estaba apretando más sus párpados juntos ─, está en el extremo norte del puerto, donde están los cargamentos retenidos.
Hmmm… Interesante, parece que tenemos compañía. ─ Kiseki sonrió de manera torcida, como si todo se estuviera volviendo mucho más divertido para él.

[…]

Ambas genin de la Tormenta fueron notando cómo, paulatinamente, la cantidad de gente rondando por el área era menos, aunque podría atribuirse a que estaban en la zona más lejana del puerto, una que no tenía mucho tráfico a comparación de la principal, sin contar que la seguridad allí era mayor y no había mucho qué ver en el lugar además de un par de posadas que parecían costar una cantidad no pagable por alguien con ingresos mínimos. ¿En serio el líder de la zona estaba atrincherado ahí? ¿No era un lugar jodidamente obvio? Era como esperar a que no lo asesinaran mientras viajaba en un vehículo lujoso, luego de haber otorgado el mapa de su trayectoria a todos los criminales del lugar.

Esto es demasiado obvio… ─ Susurró la graduada más reciente de la Academia, con un tic en uno de sus ojos mientras pensaba en lo descarado que era eso.
Demasiado… Ni siquiera parece que lo intenten proteger en serio. ─ Agregó Narukami, aquel comentario pareció disparar las paranoias internas de Shinseinaki, quien realmente quería pensar lo mejor de la gente y no hacerse malas ideas, pero… Aquello le disparaba mil y un alarmas, ¿qué tal si no solo unos pocos habían traicionado al dirigente y todos estaban tratando de conseguir que lo secuestraran o asesinaran al tenerlo en un lugar tan obvio? O quizá… Su lado un poco más confiado le quería hacer creer que, tal vez, se trataba de una carnada para atraer a la gente hacia esa zona mientras que el aludido estaba oculto en otra parte.

¿De qué se trataba todo eso? ¿Por qué había tanto secretismo? Más específicamente, ¿por qué había tanto énfasis en ese hombre en específico? Seguramente había mucha más historia detrás, la cual desconocían enteramente. Pensó y pensó, tanto que su cerebro atentaba con empezar a expulsar humo, lo mismo pasaba con la manipuladora de sangre, quien hubo dejado de caminar hacía unos minutos y de paso había detenido a su homóloga en rango para no ser tan obvias al entrar directamente a la zona de las posadas.

¿No se te hace raro que un chico de su edad sepa tanto y nos cuente, a nosotras, unas completas extrañas, al respecto? ─ La pregunta quedó flotando en el aire, aunque la respuesta no pudo llegar, pues un repentino caos se desató apenas las chicas comenzaban a maquinar sus suposiciones respecto a la inquietud recién formada.

[…]

La gente corría en todas direcciones, intentando alejarse lo más posible de la zona donde la explosión se hubo llevado a cabo; Shiba se encontraba en el suelo tosiendo, unos metros detrás de al menos una decena de cuerpos ensangrentados. Algunos no habían sobrevivido a la explosión, otros tenían partes del cuerpo desmembradas, otros estaban en el suelo con quemaduras de distintos grados adornando sus cuerpos.

Los orbes grisáceos de quien ocultaba su identidad escanearon el lugar tan rápido como le era posible, no sabía si ayudar primero a los heridos o ir a ver qué demonios hubo causado la explosión, ¿alguien había entrado a la aldea? Proteger al dirigente del lugar era su prioridad, aunque no tenía la más mínima idea de dónde estaba. Chistó con fuerza, ahora tenía cien por ciento seguro que los rumores eran ciertos.

"Está adelante, unos dos metros..." La información fue transmitida a través de un radio, ¿el orígen? El sensor de Otogakure, se encontraba dirigiendo a uno de sus compañeros hacia la dirigente de la Tormenta.



Ruxxandra Ruxxandra Angelo. Angelo.
 

Fly me to the moon
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La explosión en los muelles las puso alerta, en la distancia se podía ver el humo negro y un tenue aroma a pólvora era llevado por el viento. Inmediatamente la castaña trató de comunicarse con Taiga por el radio pero no recibía contestación pese a sus desesperados susurros, lo cual la preocupó bastante teniendo en cuenta que la Jounin había estado investigando en la dirección del alboroto. Amane sentía que si las cosas escalaban todavía más le iba a dar una fea migraña; aparte de que tenía unas ganas salvajes de ir a ver que pasó en el puerto pero tampoco es como si pudiesen abandonar su posición: si la persona que vinieron a proteger estaba en esa posada, pavoneándose casi como una señal de neón, no podían distraerse. Anda a saber si lograban matarlo mientras estaban asegurándose que su superiora se encontraba bien, Taiga las iba a matar a las dos si hacían eso… figurativamente hablando, la joven taijutsuka no creía que su senpai fuese a ser capaz de matarlas por algo así. Estresada miró a Amaya pidiéndole ayuda con la mirada, pero la albina tampoco parecía tener mucha idea de que debían hacer.

¿Qué tal si nos dividimos? Una investiga aquí y la otra… ─ comenzó a sugerir algo nerviosa la de la chamarra roja, pero fue abruptamente interrumpida por su compañera.

¡No! Quien sabe que pasó allá ¿Y si te atacan? No, definitivamente debemos permanecer juntas ─ afirmó con convicción la peli-blanca ─ Taiga-san seguro esta bien, tiene que estarlo. Nuestra prioridad número uno es encontrar al tal señor Fudo y cuidar que no lo maten, y tengo un presentimiento de que no está aquí ─ miró la posada con algo de desconfianza. Amane también estaba muy dudosa, la pregunta que había quedado flotando en el aire antes de la explosión le hacía eco en la cabeza ¿Podían confiar en la palabra de Mamoru? Su parte optimista le decía que el chico había sido muy amable y no tenía razones para desconfiar, pero por otro lado, su paranoia e instinto le estaban gritando que no tenía que confiar en nadie, menos en un desconocido. Lo discutieron unos momentos más y prosiguieron a la opción segura: infiltrarse en la posada y asegurarse que sus sospechas de que era tan solo una carnada, estaban acertadas.

Podríamos hacernos pasar por empleadas y entrar por la puerta de atrás, estos establecimientos lujosos siempre tienen servicio ─ propuso Amaya, pero la otra chica no se vio muy convencida.

¿No crees que por la seguridad que hay nos van a pedir una identificación? Por la apariencia y el uniforme no hay problema, no es algo que un henge no pueda solucionar, pero la identificación…

Ay tienes razón ─ dijo mordiéndose el labio, a Amane tampoco se le ocurría nada que no incluyera entrar a lo bestia rompiendo alguna ventana y eso que ella casi nunca se quedaba corta de ideas con respecto a improvisar; no podían entrar por la fuerza y ni de chiste tenían dinero suficiente como para pasar de forma “legal” ¿Dónde estaba Taiga cuando la necesitaban? Ah, cierto, en algún lugar cerca de la explosión, anda a saber porque no contestaba. Sabía que ese día iba a ser difícil en el momento en que Kizashi la interceptó en Arashigakure, pero no se había imaginado que tanto. Mientras pensaba miraba distintos puntos del edificio al que querían entrar, captó por el rabillo del ojo a dos hombres saliendo por la entrada principal, tenían pinta de ser de seguridad. La Genin de cabello claro también los notó, estaban parados en la entrada y parecían hablar de algo, curiosas se acercaron lo más que pudieron como para escuchar a escondidas. Los tipos hablaban de lo lindas que eran las chicas del servicio -incluidos comentarios que ningún menor de edad debería oír-, causando que las dos chicas rodaran los ojos y pusieran cara de circunstancia; iban a volver a pensar en su estrategia -quedando ya totalmente descartada la idea del disfraz- cuando la conversación de los guardias se tornó en algo más interesante.

¿Te puedes creer que nos hayan puesto a vigilar la carnada? ─ comentó con molestia el que parecía ser menor, su colega torció la boca también haciendo una mueca.

Como si alguien se fuese a creer que el jefe está aquí, es muy evidente, cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta ─ Las chicas no necesitaron oír más, la sospecha había sido confirmada, pero para desgracia de ellas estaban otra vez en cero, no tenían ni idea de donde buscar. Tenía que ser en un lugar que no llamase la atención, un lugar donde nadie sospecharía…

¡BOOM!

Ambas se tensaron al sonido de una segunda explosión, y al parecer también llamó la atención de los guardias, que miraban comenzaron a maldecir en voz alta, dejando sus puestos y corriendo fueron en dirección a la nueva señal de humo negro. Las Genin se miraron antes de seguirles el paso, porque aquello solo podía significar una cosa:

Los ninjas del sonido se les habían adelantado.

Tienes que estarme jodiendo ─ masculló Shinseinaki sin dejar de saltar por los tejados. La oji-celeste no se había dado cuenta de que aquel pensamiento lo había dicho en voz alta, pero Narukami no podía estar más de acuerdo con sus palabras, aunque nunca lo diría en voz alta.

[…]

Al llegar a la escena del crimen, una horrible imagen las recibió: el edificio medio destrozado y cadáveres chamuscados o hechos pedazos por doquier. Solo unos cinco guardias quedaban con vida y sin heridas graves, y por supuesto, a juzgar por las ropas de aspecto caro, el mandatario del poblado también estaba con vida, por suerte. Era un hombre robusto, con un par de kilitos de más, de ojos negros, calvo y una barba muy fina y larga. Todos estaban fuera del edificio, al haber evitado la bomba; el señor Fudo miraba los cuerpos mutilados con cara de que en cualquier momento vomitaría, cubriéndose la boca con un pañuelo blanco. Sin embargo no había ninjas de Oto a la vista, lo cual era mal augurio, si ellos habían causado la explosión era porque querían: a- sacar a su objetivo del edificio, o b- esperaban que la bomba lo aniquilara. Dado que la segunda opción no había funcionado, no debían estar tardos en llegar.


Blair Sphinx Angelo. Angelo.
 

where's the fun in playing fair?
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El señor Fudo no tuvo mucho tiempo para contemplar el horror de sus estupideces, pues en cuestión de segundos se vio embestido por una fuerza invisible, la cual lentamente comenzó a vislumbrarse como una silueta encapuchada y procedía a golpear fuertemente la cabeza de su objetivo, dejando inconsciente al líder del poblado en cuestión de segundos. A continuación, sin molestarse en ver a nadie a su alrededor, tomó de los pies al individuo noqueado y comenzó a arrastrarlo en dirección contraria a las chicas de Arashi, quienes no planeaban quedarse sin hacer nada mientras el hombre que debían proteger era secuestrado justo delante de sus ojos.

- ¡Lo tengo! - Gritó el genin de Oto, dirigiéndose a sus escuchas radiales.
- ¿Dejaste la sorpresa para la chica del muelle? - Preguntó la voz de Kiseki.
- ¡Sí! Vine tan rápido como pude, pero hay testigos. - Comentó mientras veía como un par guardias se acercaban a él.

La veloz figura de Seiko llegó justo a tiempo para patear en la cara a uno de los que planeaban interponerse, cosa que inspiró miedo en el otro, paralizándolo lo suficiente como para que la chica lanzara un kunai hacia su pierna derecha, hiriéndolo lo suficiente como para que no presentase ningún problema en el futuro próximo. Los dos del sonido comenzaron a trabajar juntos para acelerar el proceso de llevar al hombre, pero ninguno esperó que una bola de fuego se dirigiese hacia ellos a toda máquina. Para su suerte, una serpiente herbácea se colocó en medio de la trayectoria del jutsu katon y recibió de lleno el impacto, decimándose en cuestión de segundos y dejando en su lugar un montón de cenizas.

- Ellas dos - indicó via radio el sensor del equipo criminal. - Son kunoichi.
- Vaya observación, Totoro - replicó la mujer del grupo, ya habiendo notado que las atacaban unas ninjas. - Kiseki nos tiene cubiertos.

Las tormentosas se hubiesen acercado a defender al VIP de la misión si no hubiese sido porque dos enormes perros hechos de musgo y corteza aparecieron en medio del campo de batalla, gruñendo de manera húmeda debido a su constitución física. Ambas criaturas miraban detenidamente a las acompañantes de Taiga y no dudarían en lanzarse hacia ellas si acaso alguna de las dos movía un dedo, sus apariencias intimidantes confirmaban cualquier sospecha que alguien pudiese tener sobre la agresividad y voracidad de las creaciones.

- Lo quiero vivo - indicó la voz de Michibiki. - Si no pueden llegar al punto de encuentro espero que me lo indiquen con suficiente tiempo como para tomar acciones adecuadas.
- ¿Más sellos explosivos? - La chica se preocupó.
- No, los papeles bomba extra ya fueron ocultados por nuestro querido experto en invisibilidad - rió Monban al otro lado de la línea. - Si la mujer se levanta y da un paso en falso... ¡adios! - carcajeó desde su ubicación. - Que buena habilidad es la de volver invisible las cosas, ¿no creen?
- Deberíamos apresurarnos - el de menor rango comentó para su compañera, urgiéndole que halasen con más fuerza. No era imposible derrotar a los monstruos vegetales del líder, por lo que el tiempo era esencial y todos los presentes debían colaborar para salir de ese asunto lo antes posible. La presencia de civiles al rededor de la zona también ponía tensos a todos, aunque más a los buenos que a los malos ya que estos últimos no iban a sentirse mal si tenían que degollar a un civil para salirse con la suya.
- Mantengan la calma, tengo un ojo encima de ustedes - el modista habló nuevamente.
- ¿Nos estás siguiendo con el sensor? - Preguntó la chica.
- Oh, no... los veo desde un lugar muy cómodo.
- ¡No dispares sin avisar! - Exclamó Seiko, entendiendo que su superior había activado el poder de su arma parasitaria y ahora se encontraba en su clásico modo de francotirador. Un movimiento en falso de cualquier individuo podía significar una bala de chakra en la cara, incluso si se trataba de los mismo subordinados del albino. Ya era bien sabido que la araña blanca no toleraba idioteces en sus planes, por lo que no dudaría en matar a alguien que se presentase como una amenaza para el objetivo final.

Oh, que jugoso sería descubrir que la persona involucrada en intentar arruinar sus planes era nada más y nada menos que Taiga Shiba, quien anteriormente había jugado de su lado en una estratagema digna de militares legendarios. ¿Acaso podrían verse por un instante antes de que todo ese asunto terminara? De cualquier manera, ojos que no ven, corazón que no siente, así que si no se encontraban no iba a significar mucho sufrimiento para el floreado, quien ya se encontraba bastante aburrido en medio de todo ese juego de niños. ¿Shinobi de bajo rango? Ese no era su estilo, por lo que sospechaba que la mujer en el muelle fuese la líder del grupo y, por ende, mucho más fuerte. El sensor de Yojimbo estaba activo y buscando cualquier rastro de chakra digno de llevarlo a dispararle a ella.

Y eso que todavía no le había visto la cara.

La sonrisa se expandió en la cara de Kiseki mientras veía como sus criaturas ladraban un par de veces antes de iniciar un trote veloz hacia las de Arashi, ya el combate iba a iniciar y todos tendrían que decidir que harían. ¿Huír y vivir? ¿Luchar y arriesgarse a ser asesinados? ¿Encontrar una vía diplomática entre los sonoros y los tormentosos en pos de que cada parte saliese ganando y nadie tuviera que perder la vida?

Vaya juego había comenzado. ¡Y aún faltaba el gran final!


Blair Sphinx Ruxxandra Ruxxandra aquí les dejo amor <3
 

スパークル
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Taiga bufó audiblemente tras escuchar una segunda explosión, supuso que sus subordinadas ya iban en esa dirección y ella no podía tardarse demasiado en darles alcance; miró a su alrededor con detenimiento y decidió que ya no era momento de andarse con cuidado si los enemigos estaban atacando tan abiertamente. No deshizo su apariencia de engaño, sin embargo, ahora sabía que tendría que pelear aunque quisiera poder evitarlo; dio un salto en el aire, seguido de un segundo con ayuda de una técnica elemental y acto seguido usó de nuevo fuuton para combinar su cuerpo con una corriente de aire. Shiba reapareció a diez metros de la zona donde hubo estado hacía unos momentos, buscando con la mirada a quien fuese que hubiese intentado tenderle una trampa tan descarada, seriamente ¿quién se paseaba a su alrededor poniendo sellos explosivos y juraba que no sería visto? Especialmente en medio de humo y polvo. Se sentía subestimada y eso le hubiera incomodado un poco de no ser porque, primeramente, era beneficioso para el trío que el enemigo que una trampa de ese tipo podía dejarla fuera de combate; segundo, desde que había llegado ahí no se había dejado ver la cara realmente.

Ya les daría un buen espectáculo a los desgraciados que estaban orquestando todo eso.

Un trío de kage bunshin fue invocado y todos se movieron en dirección distinta de la Taiga original. A la distancia podía escuchar el alboroto, además de que la gente corría despavorida en varias direcciones, gritando y haciendo un escándalo que era imposible no saber dónde estaba el epicentro de todo ese circo.

[…]

Amaya y Amane intercambiaron miradas rápidamente mientras seguían siendo intimidadas por aquellas criaturas plantae, justo detrás de ellas estaba el dúo de Otogakure tratando de arrastrar al tipo que secuestraban. Era quizá la abducción más lenta y ridícula que se había hecho jamás, obviando la limitada fuerza física con la que contaban y en contraste, el peso pesado que significaba el líder de aquella villa.

La recientemente graduada hizo un clon de sí misma, el cual se movilizó rápidamente gracias a instrucciones mentales, chocando de lleno contra una de las criaturas y explotando en el momento siguiente; por su parte, la manipuladora de sangre colocó las manos en el suelo y frente a ella surgió una gran cantidad de agua que, sin letargos, se lanzó contra ambos seres hechos de musgo.

Un disparo repentino rozó el brazo de Shinseinaki, que por pura suerte se había movido hacia un lado para reubicarse mientras trataba de no perder de vista a quienes querían secuestrar a Fudo. La queja vino de inmediato y la especialista en medicina no tardó en girar el rostro para ver a la herida, mordiéndose el labio y preguntándose si debía ir a curarla o en sí, si podría enfrentar por su cuenta a ambas criaturas que ahora parecían ya casi deshechas, con marcas y agujeros en sus cuerpos por las técnicas elementales.

¡Estoy bien! ─ Gruñó la taijutsuka, recordando que su acompañante era una ninja médico y que, posiblemente, buscaría ir a curarla. Amaya asintió en silencio y lanzó varios kunai rápidamente, dos de ellos fueron desviados, mientras que otro si logró causar una herida en una extremidad enemiga.

A la distancia, Kiseki sonrió al ver que, efectivamente, había alguien más y de mucho mayor rango con el dúo de la Tormenta – dicha persona tenía una cantidad exorbitante de chakra.

La jounin hizo acto de presencia finalmente, cortando el camino de aquellos que intentaban huir con el líder del lugar; casi en el mismo instante en el que se atravesó, una bala de chakra le pegó de lleno. Ambas genin reaccionaron con sorpresa, pero el susto pasó de inmediato cuando una pequeña nube de humo obvió que se trataba de un kage bunshin; acto seguido, un escudo lumínico se extendió alrededor de todos, provocando que los bajos rangos del Sonido tuvieran que cerrar los ojos al incomodarles aquella luz tan intensa que se mostraba frente a sus ojos. Monban, desde su sitio, chasqueó la lengua y se alejó del visor de su arma.

Maldito cobarde. ─ Musitó la recién llegada dirigente de aldea, quien observaba fijamente al par de atrapados dentro de aquella cúpula junto con ella y el par de genin. ─ ¿Están bien?
¡Senpai!
Sí… Bueno, Amane…
Estoy bien. ─ Tasmania arrugó el entrecejo. Suponiendo que la médica intentaba decirle que la taijutsuka que ahora estaba bajo su tutela estaba herida, era algo obvio en realidad, pues la de la chaqueta se cubría la zona afectada con una mano. Lo podría revisar más tarde, por ahora tenía algo sumamente importante; sus ojos se clavaron de lleno sobre aquellos que ahora estaban a la defensiva, solo conocían una persona que pudiera crear técnicas lumínicas de tal nivel y aunque el físico no lo demostrara, estaban casi seguros de quién se trataba.

Dejen a ese hombre y quizá saldrán con vida. ─ Su voz fue seria y amenazante. Era obvio que a esas alturas sabía que Kiseki estaba involucrado en todo eso, a juzgar por las plantas y el tiro que había recibido su clon al cerrarles el paso a los del Sonido; encima de todo, conocía que aquellos eran miembros de Otogakure y por ende, tenían control sobre un elemento único que podía ser problemático. Al menos por ahora se había encargado de mantener al estúpido de Michibiki al margen, era una trampa bastante obvia, ¿mordería el anzuelo o abandonaría la misión y dejaría morir a ese par de bajo rango que ahora estaban atrapados dentro del domo con el trío de la Tormenta? El ilusionista no era un idiota y eso Taiga también lo sabía, muy seguramente tenía otros planes bajo la manga, pero ¿alguno involucraría enfrentarla a ella frente a frente dentro de una capa tangible de luz que quemaba al tacto? Básicamente lo estaba obligando a entrar o a retirarse.

Shiba invocó su propia arma parasitaria, activando el modo despertado y demostrando que no se andaría con rodeos, si tocaba matar a ese par de menor rango, lo haría. Los del Sonido hablaban rápidamente, buscando que el de mayor rango diera instrucciones o al menos les respondiera. Hacer sellos de mano, comenzar una melodía, todo parecía ser demasiado lento y así era; Tasmania se lanzó directo hacia ellos para evitar que se defendieran, ambos soltaron al mismo tiempo las piernas del secuestrado y extrajeron armas para defenderse. Taiga frenó en seco y giró hacia un lado, un chorro de agua a presión chocó contra los del Sonido y acto seguido, el agua que ahora estaba alrededor debido a ambas técnicas de la genin de la Tormenta se transformó en una serpiente.

La de cabello rojo no se quedaría atrás, de hecho, ella buscó un enfrentamiento más directo. Llegó de lleno contra quien estaba más cerca de ella, golpeándolo con el puño y liberando el chakra Tormentoso que viajó al interior del cuerpo del enemigo; en el entre tanto, una melodía comenzó a escucharse proveniente de alguna parte. Aquel que podía volverse invisible hubo cambiado su cuerpo con un material cualquiera, alejándose un poco de la taijutsuka de mayor rango y ocultándose entre el poco espacio que tenía debido a la capa lumínica que lo rodeaba. Su invisibilidad le estaba consiguiendo tiempo valioso, mismo que pensaba utilizar a la perfección para al menos salir con vida de allí; su compañera estaba afectada por la técnica originalmente creada en Arashigakure y él, honestamente, no podría llevarse por su cuenta al señor Fudo.



Angelo. Angelo. Ruxxandra Ruxxandra
 

Fly me to the moon
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La naturaleza amable de Amane era lo único que le impedía sucumbir a la ira, primero le habían negado su tarde de descanso -lo cual no le importaba mucho la verdad, pero contaba-; segundo, la gente del Sonido habían causado dos explosiones en un poblado pacífico y se habían cargado a una barbaridad de inocentes anda a saber por qué; y tercero: el brazo le ardía como el demonio, tenía la impresión de que aquella no había sido una bala cualquiera, un pequeño corte como ese no debería causar tanto dolor... quien quiera que fuese la persona que le había disparado mejor que se fuera preparando porque tenía unas ganas salvajes de meterle un buen puñetazo envuelto en llamas en plena cara por arruinar su chamarra favorita. Eso resumía lo que pasaba por la cabeza de la castaña mientras que -aprovechando que su contrincante había quedado lenta, al punto de estar casi paralizada por segundos luego de su primer puñetazo- daba una patada alta dirigida al lado izquierdo de la cabeza para aturdirla todavía más. La Chunnin del sonido apenas si tuvo tiempo de levantar los brazos queriendo frenar otro ataque cuando el fuerte golpe la hizo trastabillar a un costado, la cabeza le latía y cuando una nueva oleada de ataques a puro taijutsu fueron dirigidos a ella, aun afectada, trató de frenarlos como pudo, buscando el momento perfecto para iniciar su propia ofensiva. Dicho momento se presentó cuando la Genin intentó golpearla con su brazo herido, dejando un hueco en su defensa y permitiendo a Seiko asestarle en la boca del estómago, dejándola sin aire unos momentos. La Chunnin, queriendo cobrarse los golpes anteriores, también la pateó en la cabeza.

Amaya mientras tanto, corrió junto al inconsciente Señor Fudo a la vez que miraba a todos lados, buscando con la mirada al Genin enemigo que de un momento a otro se había esfumado en el aire, la melodía que flotaba en el aire la ponía intranquila… ¿Sería alguna especie de Genjutsu? Se preguntó mientras cautelosamente se agachaba junto al mandatario de Minatomachi y le tomaba el pulso para asegurarse que estaba bien. Pese a haber estado alerta no pudo prever la patada en su quijada, que la mando de bruces al suelo, pensó que iban a matarla sin que ella pudiese ver donde estaba su oponente pero en ese momento Taiga apareció a su lado imponiendo con su presencia; el ninja de Otogakure no se atrevió a hacer otro movimiento estando la Jounin de la tormenta tan cerca, podría develar su ubicación y eso sería malas noticias. Estaba atrapado, y ahora no podía acercarse al objetivo ¡simplemente genial!

¡Taiga-san! ─ Le llamó la atención Amaya a su superiora cuando Amane cayó al suelo fulminada por Seiko y estaba a punto de recibir el golpe de gracia con un kunai. Shiba estuvo a punto de moverse de allí para ir a rescatar a la joven de la chamarra roja cuando la misma, con el poco tiempo que tuvo, sacó su Tanto -el cual siempre llevaba amarrado en la parte baja de su cintura- y detuvo el kunai a tan solo un par de centímetros de su cara, forcejando con la Chunnin que frunció el ceño al verse su victoria frustrada. Tasmania sonrió de medio lado casi de forma imperceptible, siendo todavía bastante inexperta, Shinseinaki tenía lo suyo.

Esta bien, tenle un poco más de fe. Tu concentrate en curar y despertar al VIP, es más difícil de proteger si está inconsciente, yo me encargo del niño invisible ─ Ordenó, sacando dos bombas de humo, siendo así como lo había detectado la última vez. Siguiendo un poco el sonido, lanzó las pequeñas esferas que estallaron formando una pantalla negra que se expandió cual niebla oscura por dentro del domo de luz. El Genin apenas tuvo tiempo para reaccionar porque ni bien la jinchuriki lo detectó, se le apareció a su lado y lo golpeó con el dorso de la mano, mandándolo a volar contra el escudo, quemándole la espalda al impactar contra esta y cayendo desmallado, sin invisibilidad. Se volteó para darle una mano a Amane con la otra chica, pero para cuando se dio cuenta la Chunnin estaba boca-abajo con Shinseinaki montada en su espalda y el Tanto en la garganta. No le estaba haciendo una llave ni nada parecido, pero un movimiento mal hecho y tendría el cuello rebanado.

No quiero matarte así que no te muevas ─ Le dijo con un irónico tono dulce, que podría ser malinterpretado como una burla, pero la verdad es que Kiwi realmente no quería mancharse las manos con sangre. La chica bufó ¡Derrotada por una mocosa! Eso pasaba por no tener su taijutsu mejor refinado. Taiga se acercó y haciéndole una seña con la cabeza a la otra taijutsuka, el arma fue retirada del cuello de la otra pero fue reemplazada por un golpe por parte de la de mayor rango, que la dejó inmediatamente fuera de combate.

[…]

Ambos ninja del sonido estaban atados con hilos y “durmiendo”. Por otro lado, el señor Fudo ya había despertado y se sobaba la cabeza con una clara mueca estresada en el rostro; evidentemente todo el secretismo de la misión se había ido al carajo, pero al menos habían evitado el secuestro/asesinato.

Creo que ya puede dejar caer el escudo ¿No, senpai? ─ preguntó Amane volviendo a su habitual humor de siempre.

No, todavía queda un cabo suelto allá afuera y es especialmente peligroso, hasta que me encargue de él, ustedes permanecerán aquí haciendo guardia...y antes de que me olvide, cuando esos dos despierten, habrá que interrogarlos.

¿Hay todavía más? ─ Preguntó preocupado el hombre regordete, todos sus hombres habían sido diezmados y si seguía ahí con vida era por mera suerte de que los Tormentosos habían aparecido en escena para salvarle el pellejo. La respuesta a su pregunta fue un simple asentimiento con la cabeza por parte de la superiora de ambas chicas, quien luego volvió su atención a la de cabellos castaños.

Mientras, creo que deberías dejar que Amaya te mire ese brazo, ahora que las cosas se calmaron un poco ─ Ante la mención de su herida, Amane hizo un mini-puchero y se cruzó de brazos, cubriendo la herida y murmurando “pero estoy bien...”. Más aun fue suficiente una mirada acentuada por parte de Taiga para que dejase caer los hombros resignada y se sacara la chamarra, dejando ver un corte poco profundo, pero con la dermis corroída al rededor de esta, como una quemadura muy fea. Al ver el estado de la herida, la joven Genin suspiró, ya sabiendo porque era que le ardía tanto. Preocupada por su compañera, Amaya se acercó, revisando la herida brevemente para luego comenzar a usar su jutsu médico para curarla; al sentir el chakra verde contra su maltratada piel, Shinseinaki sintió alivio inmediato.

Entre tanto la albina trabajaba, volteó la chamarra en sus manos y miró la rasgadura que la bala había hecho ─
Tsk… era un regalo de mi mamá… ─ Murmuró molesta, tendría que cocerla inmediatamente al volver a la aldea, pero la marca se iba a notar independientemente si la cerraba o no.

Solo quedaba esperar a que Shiba se encargara de despachar al peligro en los tejados.


[...]
Blair Sphinx Angelo. Angelo.
 
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スパークル
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Uno de los clones de Shiba estaba oculto dentro de la habitación donde habían conseguido sitio para pasar la noche, estaba en una pose de meditación y el motivo de ello era simple: preparaba la acumulación de energía natural para la líder de la Tormenta, evitando así que la aludida tuviese que quedarse quieta en medio de todo lo que sucedía para meditar. El jutsu se activó tan repentinamente que ambas genin voltearon a ver a su superior con algo de sorpresa, ésta seguía estática en su sitio, solo sintiendo toda la energía a su alrededor e intentando ubicar al jounin enemigo a través de ello.
¿Senpai?
Kiseki no se retirará silenciosamente, ese hijo de puta siempre tiene que llamar la atención. ─ Comentó en voz baja, suponiendo que el varón seguiría por allí en alguna parte, intentando encontrar el modo de asesinar a los capturados o de matarlas a ellas y al objetivo. Por ello es que no había deshecho la técnica hasta ahora, quería asegurarse de que Monban se fuera o le enfrentara cara a cara.
¿Qué haremos con ellos? ─ Cuestionó la manipuladora de sangre, sabía que los interrogarían, pero dudaba que fuera allí mismo y si bien no conocía muy profundamente a la jounin que les acompañaba ese día, suponía que Taiga pensaba igual que ella.
Los llevaremos de vuelta a la aldea. Amárrenlos bien, quítenles instrumentos, amordácenlos de paso, con las malditas habilidades sonoras lo último que queremos es que las usen en el camino a casa. ─ Las instrucciones fueron claras y tanto Amane como Amaya se pusieron a ello prontamente, la especialista en medicina de vez en vez viraba su atención hacia el líder del lugar, el cual parecía ir mejorando poco a poco del golpe que le habían ensartado.

¿Cómo regresaremos con ese Kiseki acá?
Espero que se largue.
¿Ah? ─ Shiba apuntó hacia arriba con el índice, luego giró el dedo, obviamente refiriéndose hacia la capa de luz que les rodaba. ─ ¿La capa de luz? Por cierto, ¿por qué no nos afecta? Parece que a ellos les molestó mucho.
Supongo ─ Narukami habló ligeramente ─, que ese hombre no querrá enfrentarse directamente a Taiga-san. Y con el domo, tendría que hacerlo para sacar al Señor Fudo o a estos ninjas. ─ Tasmania asintió.
¿Entonces no solo fue para evitar sus disparos?
Ajá. El domo hacía dos cosas, evitar que siguiera de cobarde usando esa arma desde lejos y forzarlo a venir si quería llevarse al VIP o a sus subordinados. Pero Kiseki no es imbécil y no me enfrentaría a corta distancia, es un ilusionista, a fin de cuentas.
Y con esa técnica lo estás localizando, ¿cierto senpai? ─ Confirmó Shinseinaki, quien ya había entendido todo el plan para ese momento y ahora solo ataba los últimos cabos sueltos.
Exacto. El modo sabio me permite detectar el chakra, como si fuera un radar, solo que sin un rango tan amplio como los especialistas en ese campo. ─ Para ese momento, los radios de los capturados ya habían sido destruidos, claro, antes de que toda esa conversación se llevara a cabo. Los instrumentos estaban ya resguardados por las de Arashi, puesto que entre las genin habían conversado sobre posibles estudios de los mismos en la aldea, pues podría significar información valiosa; sumándose a ello, los ninjas del Sonido estaban completamente desarmados, evitando cualquier intento de contraataque de parte de ellos.

¿Sigue ahí? ─ Esta vez fue el turno del Señor Fudo de hablar, su voz era débil, no llevaba demasiado de haber despertado de su inconsciencia. Aunque había conectado las partes de información escuchada con lo que veía a su alrededor y lo que recordaba de antes de desmayarse.
Sí.

[…]

Kiseki chistó a la par que desactivaba su arma parasitaria, era obvio que no había modo de asesinar o recuperar a los dos que estaban dentro del domo lumínico sin enfrentarse directamente con la de mayor rango de la Tormenta. Una cosa que evidentemente no planeaba hacer. Se llevó una mano al hombro contrario en una especie de estiramiento antes de desaparecer con ayuda de una planta; salió de otra dentro de la habitación donde el sensor se encontraba y lo miró fijamente, éste parecía estar muy concentrado.
Nos vamos.
Hay una fuente de chakra inmensa, más que la de antes.
¿Qué dices?
Un modo sabio o algo así, asumo. ─ Se mordió el pulgar ligeramente, sin intenciones de hacerlo sangrar, solo mostrando de modo obvio su preocupación.
Nos vamos ─ repitió Kiseki, los ojos del sensor cayeron sobre él pesadamente ─, ahora mismo.
¿Y los…?
Fueron capturados. ─ Zanjó, era obvio que no haría nada por ellos y el de menor rango no preguntaría más al respecto, sabía que Monban se había decidido ya a abandonarlos y no podía hacer mucho al respecto. Si habían sido capturados, eran idiotas y no habían tenido el suficiente cuidado. Su error. Se levantó de su sitio y se acercó a su superior, el cual le dio una simple orden que éste acató, encendiendo una pequeña lama en la esquina de la habitación antes de que ambos se fueran del lugar.

[…]

Una explosión se escuchó momentos después de que la presencia de Michibiki desapareció del rango de acción de la técnica legendaria. Shiba envió esferas lumínicas fuera del domo para ver lo que ocurría y chistó tan pronto conectó los cabos sueltos.
Maldito cobarde hijo de…
¿Senpai? ¿Qué sucede afuera? ─ Ambas genin sabían que no era nada bueno, el suelo temblaba, se escuchaban gritos, más explosiones.
Tenemos que ayudar a la gente, rápido. Dejaré a un kage bunshin aquí dentro del domo, usted no salga por nada que escuche ─ la joven miró seriamente al líder del poblado ─, si vuelvo a percibir la presencia de Kiseki quiero que ambas entren de inmediato. ─ El kage bunshin apareció tras un sello de mano y el trío de la Tormenta salió de la protección lumínica prontamente, encontrándose con el caos desatado por el “regalo de despedida” del Jounin de Otogakure. Una explosión en cadena, quizá había más “sorpresas” ocultas, no lo sabían, un hotel estaba completamente en llamas. Las tres chicas se miraron entre sí y se dividieron rápidamente, acordando usar técnicas acuáticas para intentar apagar los incendios a la par que salvaban a la gente, Amane se enfocaría ciento por ciento en rescatar heridos.

[…]

Yang-sama. ─ Narukami hizo una ligera reverencia al encontrarse de frente con la ilusionista.
¿Mmm? ─ Pawa tenía comida en la boca, limitándose a hacer un sonido en respuesta al llamado de la genin.
Taiga-san la busca.
Dile que estoy ocupada ─ dijo tras tragar sus alimentos pesadamente ─, bastante.
Es importante. ─ Rinha alzó una de sus cejas y se puso de pie tras un chasquido, caminando detrás de la manipuladora de sangre hasta llegar a… ¿oh? Sonrió de manera ladina.
¿Para qué me traes acá?
Capturamos a unos ninjas de Otogakure. ─ Pawa hizo un gesto.
¿Quiere que ayude con el interrogatorio? ¿Acaso es tan inútil?
Rinha-sama…

[…]

Taiga agitó la mano en el aire, dejando que el dolor luego del golpe que recientemente había conectado se pasara por completo. Alzó la mirada y se encontró con el cuerpo colgado de la chuunin del Sonido, sus brazos estaban alzados, sostenidos por cadenas al techo entre una habitación pobremente iluminada.

Si la fuerza no te hace escupir lo que quiero saber, encontraremos otro modo. ─ La aludida le escupió, Shiba simplemente le miró intensamente. La carcajada de una nueva persona en la habitación llamó la atención de quien estaba ahí forzadamente, su mirada pareció llenarse de terror al instante. Tardaste mucho.
Estaba ocupada.
Comiendo, seguramente. ─ Se limpió la saliva del rostro y se hizo para atrás, permitiendo que Grimmjow fuera el centro de atención.
¿Qué tenemos aquí? ─ La del país del Arroz hizo otro gesto.

[…]

Entonces querían usar Minatomachi como una base…
Y como puerto para sus negocios. ─ Agregó Kizashi, quien ahora se encontraba con ambas líderes de aldea; las genin que habían acompañado a Taiga a la misión estaban presentes, habían dejado los instrumentos sobre la mesa que estaba al centro de la habitación, se encontraban en una especie de sala de juntas.
¿Querían transportar sus armas por una zona tan alejada?
Quizá consiguieron un material distinto. ─ Shiba se llevó la mano al mentón, viendo de reojo lo que sus subordinadas habían dejado sobre la mesa.
¿Un material distinto? ─ Narukami miró al trío de alto rango, Kizashi intercambió miradas con las jounin, últimamente fue Shiba quien asintió con la cabeza, dándole permiso para soltar la información.
Según informes recibidos por la Alianza ─ el varón ignoró completamente el hecho de que Taiga sabía también esa información por sus propios medios, específicamente refiriéndose al antiguo líder del Sonido, no era información requerida en ese momento ─, Otogakure conseguía una especie de bambú en el País del Té… Pero ahora la sede de la Alianza está ahí, tuvieron que cambiar su recolección de materiales a algo distinto.
Éstos instrumentos no están hechos con bambú, aunque tiene cierta similitud. ─ Observó Shinseinaki.
¿De dónde podría haber venido ese cargamento trampa? Querían quitar del puesto al Señor Fudo para poder usar el puerto a completa libertad… Si lo querían aquí, es muy probable que tengan una fuente segura de ese material ─ apuntó a los instrumentos ─ y que por ello hayan elegido Minatomachi.
Quiero un análisis completo de esos instrumentos, buscaremos en el país hasta dar con el dichoso material. Si podemos cortar nuevamente su suministro, frustraríamos la creación de más de estas cosas que usan para sus técnicas sonoras.


Ruxxandra Ruxxandra al fin ;w;
 

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From Heaven
Bueno, lamento la tardanza. Es mi primera evaluación y vengo raspando el tiempo límite, ¡Qué vergüenza! La corrección se hará conjunta, por grupos.


Equipo de Arashi:

Trama: Al inicio parecía muy sencilla, sin embargo, se puede decir que se prestaba para mucho más, de alcances importantes al enfrentarse a un jounin de Oto. Agrada la aportación que Blair dio al final porque terminó por darle cierto peso a lo que parecía ser una misión fácil, el hecho de que capturaran a los de menor rango y se ligara a lo ocurrido en el país del Té da pie a algo mucho más grande. Además, claro, de que fue evidente la molestia “personal” de Taiga hacia Kiseki, dando por hecho que su colaboración en incidentes anteriores quedaba en el olvido ahora que cabía la posibilidad de un enfrentamiento frontal. Resultó agradable saborear la tensión. No me cabe duda que Blair fue quien guio la misión, no solamente por ser quien a nivel in rol estaba cargo, sino por su forma rápida de solucionar/balancear las cuestiones que Angelo colocó en su post. De momento me pareció un tremendo control de daños, PERO Ruxxandra se encargó de suavizar este acto. En ningún instante se desmerita la intervención de Ruxxandra en la trama, por el contrario, tener la habilidad de seguirla, adaptarse y continuar en la misma línea es una labor apreciable, sobre todo tomando en cuenta que es nueva en el negocio (?). Posee una capacidad de adaptación muy buena y que, a pesar de ser quien menos poder poseía, no se vio en ningún momento como un objeto más al cual arrastrar de aquí para allá, como en ocasiones sucede cuando los genins se encuentran ante peligros reales. Hay que tomar en cuenta que en ningún momento dejó fuera al personaje de Kiyoe y creo que es sabido que no siempre es cómodo “cargar” con el pj de quien no participó. En conjunto hicieron un trabajo agradable, me atrevo a decir que se complementan bien. Por un lado se percibe la agresividad y certeza de Blair y en seguida, la parte acojinada y fluida aportación de Rux.

Con todo, hubo detalles que afectan un poco su puntación:

1) Obtuvieran la información muy fácilmente por parte de Mamoru. Que si bien después agregaron que era una trampa, da la impresión de que iban a seguir por esa línea de no haber sido por la sardónica intervención de Angelo. Fue evidente por la forma en la que Blair continuó su post y trató de centrar la trama nuevamente.

2) Al inicio entrar fue muy fácil. Solamente Taiga ocultó su identidad por obvias razones, pero en el caso de Amaya y Amane avanzaron con tranquilidad. ¿Acaso no sería raro que dos chicas de Arashi merodearan el puerto? Sobre todo cuando la gente ya sabía los rumores. Si bien no poseen una alta reputación la simple presencia de ninjas “ajenos” hubiese despertado sospechas en una situación tan especial como esa.

3) Los animales de hierba no hicieron casi nada. Fungieron más como escudos aun cuando en el post de Angelo se dijo que “manifestaban la fiereza de su creador”.


Que si bien no es una misión de alto rango que deba considerar los detalles complicados, se les fue un poco la pinza al empezar de una forma tan fácil. Haberse encontrado a Mamoru y hablar con él fue el equivalente a “vayamos a un bar para conseguir información”, y eso le restó puntos a su trabajo. Como dije, lleva a pensar que si no hubiese sido una intervención el asunto se hubiera desarrollado más bien de forma aburrida. Un poco más de cuidado para la próxima.

Por lo tanto, la puntuación: 8.5/10.


Verosimilitud: Asunto muy importante para esta misión en específico. Se hace hincapié de que la intervención provocó una revolución, porque en un inicio a pesar de su sencillez llevaba muy buen ritmo. Una vez que se colocó el primer post de Oto, saltó a la vista la necesidad de cubrir las observaciones hechas por Angelo y el hecho de que él anunciara que todo el puerto estaba en alerta y que parecía inverosímil que dejasen circular a las personas con tanta libertad encontrándose en una situación de peligro y aun que no se revisaran los cargamentos. Inmediatamente Blair se encargó de cubrir esos agujeros y Rux remachó los detalles. Fue evidente ese primer golpe, pues incluso Blair guio la historia de las genins para ensamblar adecuadamente (y Rux no intervino jamás en lo de Taiga), que si bien fue efectiva su reacción al post de Angelo, no dejó de sentirse forzado.

Siguiendo la historia, queda claro el efecto que Angelo provoca con sus post, pues una vez más, Blair vuelve a acomodar dejando en evidencia que fue un acto mal calculado el hecho de que el genin pasara casi a su lado y ella no lo notara. También existe el hecho de que, después de la explosión (y aunque Taiga no salió herida pero quizás sí violentamente propulsada por la detonación, ya que se menciona que está en el piso, tosiendo) no se perdiera el henge. Así también, se nota cierta turbulencia en sus actos cuando crea los clones para proteger a las genin e intenta volver a poner todo en orden. Rux atenúa con un post más suave para asentar y permitir que el lector digiera todo lo que ha sucedido. Por eso insisto en que hacen muy buen equipo porque se complementan en ritmo.

En pocas palabras, se nota que ha momentos había desestabilización y que lucharon por devolver la línea. Es válido. Pero hacerlo de forma abrupta provoca que el lector perciba los cambios, los picos que se crean después de los post de Angelo. Y si bien “nadie quiere perder”, creo que vale la pena llevar un ritmo más pausado cuando se tiene tan magnífica historia a fin explotarla. No significa que debían matarse entre ustedes, pero sí fomentar una atmósfera de más tensión, misterio y expectación. Detalles que pueden transformar una historia buena, en excelente. Como consejo, les recomiendo disfrutar más y tensarse menos como narradores.

Puntuación: 8/10


Interpretación: Me hubiese gustado más ver a Rux interpretando más a Taiga (o a Kiseki incluso). Quizás en otra ocasión, pero es evidente que es una chica observadora que sabe captar la esencia de los personajes, se nota porque Amaya me pareció muy acorde. También deseaba ver más de Kiseki por parte de Blair, pero el enfrentamiento/encuentro no se dio. En este aspecto no hay mayores observaciones, pues, aunque Amame y Taiga estuvieron separadas la mayor parte del tiempo, hicieron un buen trabajo en conjugarse.

Cabe destacar que así como Blair se llevó la trama por pesar más en ella, fue Rux quien mostró una mayor habilidad en este parámetro. La descripción psicológica y del entorno hace más amena la lectura, logrando vincular al lector de una forma más profunda, de tal forma que lo obliga a detenerse luego de una vertiginosa narración de acción.

Puntuación: 9/10


Equipo de Oto.

Trama: El primero post pareció muy bueno, sencillo, crítico y ácido. Narras rápidamente los movimientos que Oto ya ha realizado hasta ese momento, así también el hecho de poner al puerto en alerta. En este detalle tengo sentimientos encontrados, por un lado resulta realista pensar que la gente esté asustada y alerta; pero por otro, siguiendo la línea del equipo contrario y amén de la coherencia, quizás no debiste cambiar los aires. Recuerda que la misión, en su contexto original, debía mantenerse en secreto y tu diste por sentado que mucha gente lo sabía ya y por lo tanto, tomado medidas necesarias. Se considera que si es algo que ya todos saben (porque el pueblo entero estaba asustado), no sería raro esperar alguna intervención de algún bando. En otro punto, es agradable cómo elegiste a tu equipo de esbirros, fueron pocos pero muy útiles y destinados a una función. Lástima que, como a la mayoría de los npc que aparecen en las misiones, no se les haya dado más peso, pues siempre parecen que están hechos de papel. El segundo post fue el detonante, por la forma en la que estaba planteado se esperaba algo grande y una respuesta magnífica de los oponentes, pero bueno, ellos tenían otros planes y aunque siguieron tus ideas no te dieron el gusto de darte por tu lado. De cualquier forma, era un hecho de que si Kiseki y Taiga no tenían un encuentro frontal la cosa no iba a subir de nivel.

Posiblemente el mayor de tus errores fue pedir a Fudo vivo. Si hubieran actuado enseguida de la explosión el sujeto estaría muerto de una vez y aunque el equipo fuera capturado no todos los objetivos estarían perdidos. Al final del día no tenías ni Fudo, ni ninjas. Si bien, “traer vivo a Fudo” sería la actuación normal de tu personaje, como usuario no calculaste que eso complicaría la operación de los npc y que estabas en peligro de fallar en “tus objetivos”. Aparentemente una derrota para los de Oto.

Puntuación: 8.5/10

Verosimilitud: Puff, cuando los shinobis quisieron arrastrar al tipo de los pies para llevárselo, dejó mucho qué desear. Es decir, son ninjas. Entiendo que posiblemente sea una forma de manifestar el menosprecio a las vidas ajenas, pero te jugó en contra cuando tus enemigos lo tomaron literal. Además de que, a pesar de estar dotados de habilidades puntuales, los hiciste claramente dependientes de Kiseki. También te dio por subestimar a Taiga haciendo que el sujeto pusiera explosivos como si nada. Esa acción parece un tanto desesperada, un intento por mantener a Taiga a raya, quizás con un poco más de desarrollo sería más creíble.

Puntuación: 8.5/10

Interpretación: No interactuaste mucho con el equipo de Arashi, quedó claro que hasta el final se mantuvieron en planos diferentes. Temo que aquí fue tu punto flaco, faltó más entorno y más brillo a tus esbirros, fueron demasiado planos al grado de demostrar una sumisión absoluta con Kiseki y casi incapacidad para pensar por sí mismos. De hecho, debiste aprovechar el post para hacer más daño a tus oponentes y así inclinar la balanza a tu favor y complicárselo a Blair. Es digno de mención decir que tus post poseen algo que no todos tienen y eso sabor. No es la personalidad de Kiseki, sino la del narrador lo que produce la existencia de cierto brillo. Lo que sí es necesario es que te explayes en tus intervenciones para darles más peso y completar tus acciones, puesto que dejarlas a medias son una puerta abierta para tus contrincantes. Me hubiese gustado ver más post.

Puntuación: 7.5/10


Veredicto:
Haciendo el balance de las acciones daré el veredicto. Por parte de Oto se necesitó algo más enérgico y si bien las intervenciones causaron una notable turbulencia en el ritmo de las acciones, era necesaria al menos una aportación más para no dejar flancos abiertos. Fuera de eso, el contenido fue puntual y muy útil, como se explicó arriba, pero esa buena planificación necesitó más desarrollo para darle peso.

Por el lado de Arashi, ese desarrollo sí se llevó a cabo rumbo al final. Si bien se notaron acciones precipitadas (y cambios importantes que se explicaron más arriba) para cubrir los ataques de Kiseki, es esa habilidad de adaptación lo que hace resaltar al equipo de la tormenta. Para cerrar con broche de oro, ligan a los genin de Oto con eventos pasados y se crea la apertura para un enfrentamiento futuro, dejando clara la posición de la aldea.

Es por eso que le doy la victoria al equipo de Arashi.

Así también, como comentario, considero la etiqueta de trama por la importancia que puede tomar la información obtenida acerca de las bases militares y económicas. No solamente para esta aldea, sino para la Alianza.

Pagas:
Blair Sphinx 320 ryos & 3 pr + bono ganador 100 Ryo's y 1 PR extra
Ruxxandra Ruxxandra 300 ryos & 3 pr + bono ganador 100 Ryo's y 1 PR extra
Angelo. Angelo. 100 ryos & 2 pr

Arashi se lleva 350 ryos + bono ganador de 200 ryos
Oto recibe 175 ryos.

Cualquier cosa, me mandan mp, es mi primera vez ;O; (?)
 

All we hear is "radio ga ga, radio blah blah"
Moderador
Después de discutirlo con Milo-sama e intercambiar opiniones al respecto, se decidió otorgar la etiqueta trama por el contenido mostrado y relacionado a los intereses de Otogakure en vista del enunciado. Solo Blair Sphinx (Taiga) y Ruxxandra Ruxxandra (Amane) recibirán la insignia para participar del evento final.
 
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