Fic Colectivo Azur Lane: Apocalyptic World (Finalizado)

Reencarna

Looney Tunes

Registrado
22 Sep 2015
Mensajes
1,939
Offline
- ¿Preparamos algo de comer? – Preguntó ella. Así fue que Hajime entró al bosque para cazar un animal para cenar mientras ella comenzó a encender el fuego. – (Esto deberá ser suficiente…) – Ya había terminado, fue entonces que recordó las palabras de Pola de que está a solas con él. – (No sé que decía con eso… simplemente somos compañeros de entrenamiento, que seamos un hombre y mujer no cambia en nada…)
:51: no hay mucho que entender, es la naturaleza
- Comandante. – Renown salió en ese momento, Hajime tuvo que cuidar su decencia a lo que se sumergió en el agua. – Pensé que tendría problemas si no puede lavar su espalda, yo le ayudaré.
los papeles estan invertidos :11:

- Déjemelo todo a mí. – Ella se acercó y tomando el jabón y una esponja para comenzar a lavar su espalda. – No haré nada que sea innecesario, por lo que puede relajarse.
hajime ya se estaba preocupando :08: que bien que se lo dijo


- ¡¿Cómo que ocupados!? No pueden hacerme esto, soy una reina.
es el momento de que la reina demuestre el fruto de su entrenamiento
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
Esta versión de secreto en la montaña me gusto xD

A Pola no le molesto nada que se fuera con su comandante y la verdad que no recuerdo bien si era un personaje celoso.

Buen capitulo.
 
Buenas, andamos otro lunes con un nuevo cap, primero vamos a responder.

:51: no hay mucho que entender, es la naturaleza

los papeles estan invertidos :11:


hajime ya se estaba preocupando :08: que bien que se lo dijo



es el momento de que la reina demuestre el fruto de su entrenamiento
Bueno, con Elizabeth no hay que estar seguros de lo que venga a pasar jaja.

Esta versión de secreto en la montaña me gusto xD

A Pola no le molesto nada que se fuera con su comandante y la verdad que no recuerdo bien si era un personaje celoso.

Buen capitulo.
Pues Pola también siente interés pero le va el chisme igual jaja, ya esa experiencia ambos la tendrán guardada.

Bueno, vamos con este cap con el siguiente grupo a ver, ya sabrán qué pasará.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 107



Existen varios refugios para gente que se quedó sin hogar en distintas regiones y al ser personas muy vulnerables, cualquier tipo de ayuda les sería muy suficiente para sentirse agradecidos, como así otro tipo de personas podría aprovecharse de estos para que hagan lo que sea.


- Este sitio no es de mi agrado. – Señaló Elizabeth al ver que solo había casas de campaña y gente en pobreza. - ¿Podría repetirme por qué lo hacemos?


- Es importante. – Señaló Shiranui. – Si no soportas algo de suciedad, es que realmente eres bien mimada.


- ¡Cuida tus palabras!


- Basta, ustedes dos. – Sascha las calmó. – Existe la posibilidad según logró encontrar Jeff en el satélite, se encuentran camino a este sitio y que podrían hacer algo.


- Cualquier enemigo que venga, acabaremos con este. – Señaló Akatsuki. Ya por el momento tenían que encontrarse en espera hasta que llegue alguna señal de que están cerca.


- Realmente no soporto esto… - Comentó Elizabeth por debajo. – Estaba bien en mi asiento, en la comodidad de un jardín bebiendo té pero no, se les ocurren enviarnos a este chiquero, eso es inaudito para una reina como yo.


- No deberías decir esas cosas. – Expresó Langley. – Esta gente no vive de esta forma porque quiere, ya debes conocer el ambiente en el cual está el mundo, que existan sitios de refugio es sumamente normal cuando no tienen hogar alguno… también parece que el gobierno no hace nada por ayudarlos.


- Es increíble, como reina nunca haría algo así, al menos yo cuido de mis súbditos.


- No es nada como ese reino que tanto proclamas mandar. – Expresó Shiranui, la rubia empezó a enojarse.


- No sigas peleando. – Comentó Furutaka. – Somos todas compañeras aquí ¿entendido? Los rencores del pasado ya no existen nunca más.


- … Esto es estúpido. – Elizabeth decidió irse por su lado, Suffolk la siguió.


- Este ambiente no es bueno… - Comentó Fusou por debajo. – Shikikan-sama ¿Qué podemos hacer?


- Yo tampoco tengo idea… quizás deba hablar con ella, podría calmarse luego de hacerlo.


- Eso me gustaría, no quisiera que estuviéramos divididas. – El pelirrojo fue hacia donde estaba Elizabeth, ella estaba en un rincón de rodillas.


- Su majestad… - Suffolk no sabía qué decirle, ya entonces vio llegar a Sascha. – Amo…


- Liz, vine a ver que pasa. – Comentó este, ella desvió la mirada. – No podemos platicar si no me diriges la mirada.


- … No quiero… - Hizo un puchero. – No me gusta este sitio, yo no soy de estar en lugares sucios, quiero estar en la comodidad de mi hogar, que me sirvan y consientan siempre.


- Liz… este mundo no es tan amable, no sé como vivías antes y que tengas a tantas sirvientas pero esto es la realidad, cuando hace tiempo me pediste que te ayudara a entrenar, eso me animó un poco de que quisieras cambiar pero te rendiste… supongo que no es fácil cambiar.


- No necesito cambiar… solo quiero estar a salvo… es todo… - Elizabeth no parecía que iba a responder a razones por lo que entonces decidió dejarla ahí. Regresó con el resto, ya viendo como Fusou y otras ayudaban a los refugiados ahí.


- Muchas gracias jovencita. – Respondió una anciana, Tai Yuan sonrió en ese momento.


- ¿Cómo va todo aquí? – Preguntó Sascha.


- Estamos haciendo todo lo posible por ayudar a las personas. – Comentó Furutaka con una sonrisa, el pelirrojo asintió.


- Al menos tenemos tiempo antes de que pase algo, podemos seguir de esta forma. – El resto asintió, continuando el trabajo. Elizabeth seguía ahí sola, con Suffolk a su lado, la pelirrosa estaba preocupada.


- Su majestad… quizás deberíamos volver con el resto.


- No quiero. – Respondió esta. – No me gusta estar ahí.


- … Entiendo… yo… iré sola… - Se dio la vuelta, ahí la rubia la observó.


- Espera, no vayas, te lo ordeno, que te quedes a mi lado.


- … Lo siento… - No pudo decir nada más cuando se fue, ahí ella empezó a gruñir.


- ¡Que diablos les pasa, soy la reina, se supone que deben de obedecerme! – Empezó a tener su rabieta, pateando a todos lados. – Siempre lo tuve todo, sirvientas, comida, la gente me sigue… pero ahora… estoy sola… en este lugar sucio, polvoriento, destruido… no sé qué hacer…


Ella decidió alejarse un poco más, viendo todo el panorama desierto, eso la hizo soltar un suspiro, ya en esos momentos es que extrañaba totalmente la base, aunque no fuera el mejor sitio, al menos era mucho mejor que ese sitio.


Ya en ese momento escuchó algo, y entonces se acercó un poco más para ver lo que estaba sucediendo, fue entonces que lo llegó a ver, era un gran ejército, el TSLF estaba muy cerca y además eran bastantes, eso la alarmó.


- ¿Q-Que hago? Quizás deba regresar a avisarles y… - En ese momento recordó el berrinche que hizo, quizás estaban molestos por rechazar ayudar. – Maldición… en estos momentos detesto ser tan terca… - Miró al frente, ya no es que tuviera muchas opciones en ese momento, hizo aparecer sus cañones. – Yo… sola los enfrentaré.


El ejército del grupo radical estaba en camino, marchando todos para poder reclutar a más gente a sus filas, sus operaciones hasta el momento ha sido el acechar los refugios con gente pobre y, al ofrecerles comida y vivienda, trabajarían para ellos, así fue que avanzaron.


- Hay algo al frente. – Señaló un soldado, ahí fue que vieron a la rubia con los cañones en su espalda. – Lo reconozco, es una de esas chicas.


- Es nuestro día de suerte, si podemos hacernos con ella, eso aumentará nuestras fuerzas.


Estaban dispuestos a capturarla, así que se movieron con toda la velocidad posible para atraparla, en ese momento ella empezó a lanzar proyectiles.


- ¡Cuidado! – Los soldados hacían lo posible para llegar hacia ella pero los proyectiles que disparaba hacían imposible el acercamiento hacia ella.


- ¡No podemos retroceder, nuestros avances dependen de avanzar!


Elizabeth siguió disparando más cañones para evitar que se acerquen los soldados, solo escuchaba los gritos agónicos de aquellos impactados por las explosiones contra el suelo, intentaba concentrarse lo mejor posible mientras ignoraba todo eso.


- … Tsk… es más difícil de lo que creí. – Siendo un buque anteriormente era más fácil disparar a otros barcos enemigos, ignoraba los gritos de las personas a bordo, solo veía desde lejos como se hundían. – Todo esto… realmente sucedía cuando peleábamos en el mar.


En aquel momento ella se descuidó y dejó de disparar, ya varios soldados se habían acercado, lo cual la alertó en aquel momento.


- ¡Disparen! – Varios comenzaron sus disparos con sus armas, ella hizo lo posible por alejarse mientras se cubría, quizás las balas no le hacían daño pero no podía bajar la guardia por nada del mundo. Desactivó sus cañones mientras corría, necesitaba encontrar otro lugar seguro para seguir el ataque.


- ¡Toma!


- Kyah. – Un soldado le atacó usando su arma para derribarla y entonces se subió encima de ella, sujetando sus brazos.


- Te tengo.


- ¡Apártate cerdo, soy una reina, no puedes tocarme sin un decreto real! – Tomaron un pañuelo para cubrirle la boca y no hiciera más ruido.


- Bien hecho soldado, solo debemos sujetarla para que no se mueva. – Elizabeth intentaba resistirse pero no podía, en ese momento empezó a tener.


- (¡No quiero! Por favor, que alguien me salve… no puedo hacer esto sola… yo solo quería vivir en paz… ¡Por favor, auxilio, comandante!)


- Entonces soldado, solo mantenla así y… ¡Uorgh! – De repente aquel soldado salió volando, sorprendiendo al otro, quien estaba ahí tenía una mirada de enojo puro, Elizabeth observó su figura.


- … Tú… ¿Qué le haces a Liz?


- Maldito. – Tomó su pistola pero entonces él pateó su brazo con fuerza para apartarle el arma e igual se lo fracturó. - ¡Mierda!


Sascha tomó a aquel soldado del cuello para levantarlo, empezando a asfixiarlo mientras este buscaba resistirse.


- Ella es una amiga muy valiosa para mí… si la tocas de nuevo con tus sucias manos, haré que vivas un infierno.


- ¡P-Por favor, suéltame! – Sascha le golpeó fuertemente en el estómago mientras caía noqueado.


- Comandante. – Elizabeth abrazó al pelirrojo por detrás, comenzando a sollozar. – Yo, lo siento, no quise comportarme como una niña.


- Liz… todo está bien… - Acarició su cabello. – Tenemos cosas más importantes por ahora.


- Shikikan-dono. – Akatsuki apareció de repente en ese momento. – Las fuerzas enemigas siguen avanzando a pesar de que buscamos detenerlos.


- Son muy tercos, o simplemente son marionetas siguiendo ordenes desde arriba, eso no importa, debemos evitar que hagan de las suyas con ese refugio, hay que continuar hasta que decidan retroceder.


- Entendido. – Ella empezó a correr para ir a la batalla, Sascha sujetó la mano de Elizabeth.


- Vamos… esto no ha terminado, pero no importa que pase, te protegeré. – Eso hizo que ella se sonrojara, bajando la mirada.


- E-Eso es obvio. – Se cruzó de brazos. – Soy una reina, necesito que me protejan, no sé que pensaba al pelear yo sola. – Sascha sonrió, sabía que esa era una forma la cual ella escondía su vergüenza.


- Volvamos con el resto.


Las demás chicas peleaban de cerca contra los soldados, Akatsuki saltaba frecuentemente arrojando kunais que se clavaban en los soldados, de ahí Furutaka disparaba para acabar con ellos.


- Jeje, que divertido. – Imuya disfrutaba saltando teniendo su cuchillo en mano mientras cortaba los cuellos de soldados. – Esta diversión no es algo que pueda tener bajo el agua.


- ¿Desde cuando se volvió sanguinaria? – Preguntó Tai Yuan, Suffolk solo pudo hundirse de hombros.


- Shikikan-sama, bienvenido. – Fusou lo recibió.


- Hemos venido a apoyar ¿Qué tal todo por aquí?


- Furutaka-san y Akatsuki-san han logrado detener a varios soldados, Imuya-san también lo ha hecho por su cuenta.


- Entiendo.


- Shikikan idiota ¿Cuánto tiempo más seguirás agarrando de la mano a esa reina? – Shiranui apareció por detrás, al notarlo él la soltó, la rubia seguía sonrojada. – No hay tiempo para sus cursilerías, hay que pelear.


- Claro, hagamos que sigan retrocediendo.


Siguieron luchando para que el TSLF decidiera rendirse, viendo que empezarían a perder muchos soldados, finalmente se ordenó la retirada, todo el grupo estaba sucio y también con manchas de sangre, al ver que estos comenzaron a dar la vuelta, empezaron a sentir alivio.


- Lo hicimos… - Sascha sonrió.


- Menos mal, me estaba cansando… - Furutaka cayó de sentón al suelo.


- ¿Ya se van? Quería jugar un poco más. – Imuya era la más sucia y su traje de baño tenía muchas manchas de sangre, Suffolk y Tai Yuan sintieron escalofríos al ver su cuchillo goteando sangre.


- No hay necesidad de perseguirlos, esta batalla la hemos ganado. – Señaló el pelirrojo, eso trajo satisfacción al resto que finalmente podían descansar y volver.


(…)


Pasó un rato, regresaron al refugio para ayudar por última vez a los refugiados, esta vez Elizabeth decidió ir y, tragándose su orgullo, empezó a ayudar y ensuciarse, eso trajo sonrisas al resto, más que nada a Sascha de que la reina quiera cambiar. Una vez terminaron, estaban por irse, entonces unos niños se acercaron.


- Tomen esto. – Uno de ellos le entregó una flor a Elizabeth. – No es mucho, pero estamos agradecidos.


- … No fue nada, fue nuestro deber. – Ella acarició el cabello del niño. – Si tienen problemas, pueden contar con nosotros.


- ¡Sí! – Estos se fueron.


- La reina es bastante amable. – Señaló Furutaka con una sonrisa burlona, eso hizo que la rubia se sonrojara.


- E-Es solo que como reina debo ser amable y mostrar gracia ante otras personas, es todo. – Respondió para defenderse.


- Volvamos a la base. – Expresó Sascha. Así todo el grupo empezó a ir de regreso y todas ellas necesitarían un buen baño al final de todo. Luego de que el pelirrojo avisó sobre lo ocurrido a Dalton, este fue de regreso a su habitación, pero en la puerta estaba alguien.


- Liz.


- Esto… hola comandante. – Ella llevaba puesta una pijama.


- ¿Ya te bañaste?


- Sí, pero ese no es el asunto que vine a tratar, solo quiero que… - Ella apretó sus labios, le era difícil expresarse de forma sincera en aquel momento. – Yo… quiero agradecerle por haberme rescatado.


- No es nada, es lo que normalmente haría por las personas que me importan… aunque sigo temiendo usar mi fuerza para lastimar a otros sin que yo quiera… sé que debo de usarlo, no es algo que se deba usar para herir a otras personas, sino para protegerlas, así como te protegí a ti y a las demás, quiero seguir haciéndolo.


- … Realmente eres noble, estuve en lo correcto al pensar que eres el mejor comandante para mí. – Ella se cruzó de brazos. – Deseo seguir trabajando con usted.


- Claro, pero eso es obvio, si no tienes nada más que decir, entonces…


- No es todo. – Expresó ella. – Esto… acércate.


- ¿Sí? – Sascha se acercó hacia ella.


- Ahora, agáchate. – Hizo lo que ella le pidió, se agachó hasta ponerse de rodillas, en ese momento sintió labios unirse a los suyos, Elizabeth le dio un beso que duró unos segundos, él quedó sorprendido, al separarse, el rostro de la reina estaba como un tomate. – E-Eso… es una forma de agradecerte por haberme rescatado, pero no pienses que es nada más ¿entendido? Ahora me voy. – Ella se dio la vuelta para irse, dejando a un asombrado Sascha ahí, lo que no sabían es que alguien estaba escondido en una esquina. Shiranui estaba ahí y vio todo, ella no tenía una expresión en su rostro pero su puño lo apretó con fuerza.


- Shikikan… eres realmente un idiota…

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a otra edición más del rincón histórico, nuestra invitada de hoy es alguien más del Royal Navy, denle un aplauso a Aurora-san. – La rubia entró en ese momento, al sentarse cruzó las piernas. – Un gusto tenerte-nya.


- Igualmente, ya me habían hablado mis otras compañeras sobre este segmento, así que esperaba venir.


- Me alegra que tengas energías, ahora pasemos a empezar revisando tu historia-nya. – Vio las hojas. – las batallas que libraste fueron mayormente contra el imperio Sardegna pero no detecto que tuvieras combates demasiado importantes, más allá de solo uno donde fuiste participaste en una invasión, tus batallas fueron mayormente atacando a ciudades para liberarlas-nya.


- Realmente creo que no existe batalla pequeña, siempre hicimos lo que se considerara correcto y eso al menos me trae felicidad, de que pude ayudar a personas al salvar a esas ciudades.


- Y luego pasaste a formar parte del imperio Dragon durante un periodo que batallaste de menor manera e incluso buscaron cambiarte pero todo eso terminó cuando fuiste destazada, pero eres recordada ahí-nya.


- He intercambiado algunas palabras con Yat Sen y sus hermanas, me han agradecido por ayudarlas en el pasado, al menos me alegra saber que tengo amigas.


- Quizás no fuiste la que tuvo mayores logros pero nada de eso quita que peleaste valientemente-nya, ahora que acabó el pasado y volviste a esta vida ¿Qué opinas-nya?


- Admito que fue raro, todos estos recuerdos de buque llegaron a mi mente y entonces me identifiqué como Aurora, pero sé que tengo un alma humana, este cuerpo me ha acercado a muchas cosas que nunca antes podía imaginar que lograría hacer… me siento feliz de esta oportunidad.


- Lo entiendo-nya… ahora podemos hablar sobre tu Shikikan ¿Qué opinas de él?


- El Lord comandante parecía algo solitario al principio, me alegra que muchas de nosotras le apoyen y se ve que tiene más cercanía con unas que con otras, deseo llegar a conocerlo más para que pueda abrirme paso, claro que no busco algo como una relación romántica, me gustaría más si somos amigos que puedan hablar de sus problemas.


- Ya para terminar ¿Qué harás en el futuro-nya?


- Pienso que no existen los límites para lo que desee realizar en un futuro, estas batallas por el momento nos mantendrán ocupadas, no tengo idea de si me voy a hundir o viviré hasta el final, solo deseo seguir haciendo lo posible para ayudar y si me espera un futuro brillante, lo recibiré con gusto.


- Eso sería todo, gracias por venir-nya.


- Fue mi placer.


- Y nos vemos en la próxima edición, la siguiente invitada será Atlanta-san, hasta la próxima-nya.


------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

La reina está empezando a salir de su caparazón poco a poco y Sascha ha ayudado en el proceso, eso igual que empiece a desarrollar sentimientos pero Shiranui no está feliz con lo que ha visto, ya eso será para más adelante, nos vemos en el próximo cap, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 

Reencarna

Looney Tunes

Registrado
22 Sep 2015
Mensajes
1,939
Offline
- Es importante. – Señaló Shiranui. – Si no soportas algo de suciedad, es que realmente eres bien mimada.


- ¡Cuida tus palabras!
Pero si es verdad :58:
- No quiero. – Respondió esta. – No me gusta estar ahí.
- ¡Que diablos les pasa, soy la reina, se supone que deben de obedecerme! – Empezó a tener su rabieta, pateando a todos lados. – Siempre lo tuve todo, sirvientas, comida, la gente me sigue… pero ahora… estoy sola… en este lugar sucio, polvoriento, destruido… no sé qué hacer…
por que es tan berrinchuda :67:

- ¿Q-Que hago? Quizás deba regresar a avisarles y… - En ese momento recordó el berrinche que hizo, quizás estaban molestos por rechazar ayudar. – Maldición… en estos momentos detesto ser tan terca… - Miró al frente, ya no es que tuviera muchas opciones en ese momento, hizo aparecer sus cañones. – Yo… sola los enfrentaré.
:48: ohhhhhh a ver si le sale
- ¡Apártate cerdo, soy una reina, no puedes tocarme sin un decreto real! – Tomaron un pañuelo para cubrirle la boca y no hiciera más ruido.
:08::08::08: no salio bien
- Tomen esto. – Uno de ellos le entregó una flor a Elizabeth. – No es mucho, pero estamos agradecidos.


- … No fue nada, fue nuestro deber. – Ella acarició el cabello del niño. – Si tienen problemas, pueden contar con nosotros
una verdadera muestra de aprecio
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
Casi me había olvidado que al principio Sascha no tenia seguridad xD que cambio. Al final Elizabeth se dio cuenta que es mas gratificante cuando te valoran de corazón.
 
Buenas, aquí tenemos un nuevo cap, primero vamos a responder.

Pero si es verdad :58:



por que es tan berrinchuda :67:


:48: ohhhhhh a ver si le sale

:08::08::08: no salio bien

una verdadera muestra de aprecio
Elizabeth si que algo logró fue que aprendiera de toda esa experiencia.

Casi me había olvidado que al principio Sascha no tenia seguridad xD que cambio. Al final Elizabeth se dio cuenta que es mas gratificante cuando te valoran de corazón.
Sí, quizás se venga el cambio para ella de poco a poco y también por lo que siente.

Bueno, no hay nada más que decir, vamos con el cap de esta semana.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 108



- Espero le guste al comandante. – Otro día tranquilo en la base. Vampire había preparado té y galletas para llevar a su comandante mientras trabajaba, ella disfrutaba cada rato que pasaba a su lado, desde que confirmó que los sentimientos de ella eran recíprocos, hacía lo posible para ayudarlo y estar junto a él. – El día de hoy quizás podríamos.


- ¿Ara? ¿Y eso? – Esa voz la sacó de su letargo y en vez de eso le trajo una sensación de molestia, volteó a ver encontrando a cierta castaña. – Parece que llevas un aperitivo también ¿no?


- Tú… - Se molestó al ver a Atago. - ¿Por qué llevas una bandeja igual?


- ¿Qué no es obvio? Llevaré este té y pastelillos a Shikikan, después de todo como su Onee-san, debo de cuidarlo~


- No es necesario, soy la pareja del comandante, así que es mi deber llevarle su comida.


- Pero soy su Onee-san, debo de llevarle también algo de comer.


Las dos no dijeron nada por unos segundos antes de empezar a correr llevando las bandejas, las dos teniendo rostros serios mientras iban a toda velocidad, claro que evitando derramar algo.


- (Yo llevaré esto al comandante, pase lo que pase) – Pensaron al mismo tiempo. Siguieron corriendo por los pasillos, pasando a varias chicas más hasta finalmente llegar a la puerta de su oficina.


- Yo abriré la puerta.


- No, yo lo haré.


- No, yo.


- Yo. – Las dos se miraron furtivamente cuando entonces la puerta se abrió, quien salió era Helena.


- ¿Eh? Ustedes dos.


- ¿Qué hacías en la oficina del comandante? – Preguntaron al mismo tiempo, asustando a la peliazul, esta se puso nerviosa.


- Eh, esto… pensé que el comandante tendría hambre… preparé sándwiches y se los traje… - Respondió temblando, las dos se sintieron muy decepcionadas. - ¿Hice algo malo?


- Nada… - Y las dos se retiraron con auras de depresión alrededor de ella, la peliazul no entendía que fue lo que pasó. Un rato más tarde las dos estaban en una habitación, ninguna decía nada y así estuvieron durante un rato.


- … Escucha, no me agradas. – Vampire empezó a hablar. – Sé muy bien que quieres ir tras el comandante.


- Soy su Onee-san, yo igual quiero cosas. – Respondió Atago con seriedad. – Poco me importa que seas su pareja.


- Eso es lo que me molesta… pero parece que no eres la única… las demás en nuestra flota también podrían acercarse a él y no quiero que no me preste tanta atención.


- Ya veo, no quieres que te quiten los mimos ¿cierto? Si eres una mocosa malcriada.


- Tú… - La peligris apretó el puño pero luego se calmó. – No me gusta decir esto, pero… necesitamos trabajar juntas.


- ¿Qué quieres decir?


- Yo no quiero que el comandante se enamore de alguien más cuando ya me tiene a mí, supongo que tu tampoco deseas lo mismo. – Atago no expresó nada. – Por eso debemos de colaborar, para que nadie más se acerque a él con motivos románticos, las dos estaremos a su lado todo el tiempo posible y alejaremos a las posibles perras que se acerquen a ella, sin ofender claro.


- Sí… - Atago no dijo nada al saber que se referían a ella. – Entonces… solo tenemos que estar con él ¿no?


- Exacto, seremos como guardaespaldas para el comandante, ya que ambas somos quienes más lo quieren, no podría pensar en otra aliada.


- Me parece bien, si eso solo consigue que pueda protegerse.


- Pero tenemos que poner condiciones ahora. – Vampire no iba a dejar que ella haga lo que quiera. – Puede que haya momentos donde las dos no estemos presentes, si solo una llega a estar con él, no haremos nada que implique seducirlo, si haces esa promesa, te involucraré en esto.


- … Bien, lo prometo. – Levantó la mano, Vampire la vio dándose la vuelta para procurar que no cruzara los dedos detrás de su espalda, ya entonces al ver que era sincera, asintió.


- Entonces hagamos eso, seremos sus protectoras ¿Qué dices? – Extendió su mano, Atago aceptó el apretón.


- Será una tregua temporal ¿entendido?


- Claro, no tengo intención de ser tu amiga.


- Me alegra que pensemos lo mismo.


- Hagámoslo. – Las dos asintieron, desde ese momento fue que empezar a poner en marcha su plan y era el inicio de muchos problemas para varias chicas.


(…)


Edric estaba avanzando por los pasillos, tenía que entregar algunos papeles en ese momento, fue justo cuando por el otro lado estaba avanzando Noshiro.


- Shikikan, puede que si le pido ayuda quizás… - Cuando estaba por ir hacia él, en ese momento llegó Atago la cual empujaba un carrito.


- ¡Noshiro-san, cuidado!


- ¿Eh? – Antes de darse cuenta, subió a la pelinegra al carrito y se fue con ella empujándola. - ¡¿Eeeeeeh!? – Se alejaron lo suficiente para que el peligris no se diera cuenta.


En otro momento, Edric salió de la oficina, ahí King George estaba por ir al comedor en aquel momento.


- Espero probar algo bueno el día de hoy… oh comandante, quizás si le pido que me acompañe a comer…


- Oh George. – Vampire apareció en ese momento. – Necesito que me ayudes con algo.


- ¿Sí?


- Quiero probar un platillo nuevo en cocina y esperaba a saber tu opinión.


- Interesante, aunque estaba por pedirle al caballero comandante sí…


- Solo tú. – La peligris la interrumpió. – Quiero la opinión de una experta y solo puedo contar contigo.


- Bien… si eso te ayuda, con gusto lo haré. – Y las dos se fueron, alejándose de Edric.


El peligris estaba trabajando, en ese momento Dido llegó con un trapeador y cubeta, estaba por ir a limpiar en la oficina.


- Esta vez haré bien mi trabajo, y si así es, puede que el amo me felicite. – Expresó con una sonrisa, ya cuando estaba por tocar la puerta, en ese momento se escuchó un látigo. - ¿Eh?


- Oye Dido-san, estoy intentando probar este látigo ¿quieres sentirlo?


- Esto, pero yo… - En ese momento la golpeó, ella debía sentir dolor pero puso una expresión de placer. – E-Espera, no sigas.


- Seguro te gustará, después de todo te agradan estas cosas ¿no?


- P-Puede que sea cierto, pero… - Nuevamente la golpeó y Dido sintió éxtasis. – Más…


- Jeje, vamos entonces~ - Y se la llevó, Vampire estaba a un lado, levantando el pulgar en aprobación.


Pasaron muchos más intentos donde varias de ellas querían hablar con Edric pero las dos siempre las alejaban de una forma u otra, así pasaron horas y las dos estaban agotadas.


- Creo que nadie más molestará al comandante el día de hoy… - Vampire se recostó contra una silla. – para ser una perra… lo has hecho bien…


- Y tú, para ser una mocosa, has cumplido tu palabra… - Atago sonrió en ese momento, las dos estaban complacidas, chocando palmas.


- Mientras sigamos de este modo, nadie se acercará al comandante, yo seré su única pareja. – Expresó Vampire, Atago se molestó. – Eh, esto… puedo permitir que te acerques a él, pero solo un poco.


- Como su Onee-san, haré todo para que sea feliz, pero tampoco puedo manipular sus sentimientos… yo igual quisiera algo de él de vez en cuando.


- … Escucha. – Vampire empezó a hablar. – Realmente no me ha gustado la cercanía que tienes con el comandante y ese acto de hermana que haces con él… pero has sido bastante comprensiva hasta ahora, al menos no eres como otras que buscan actuar de forma impulsiva.


- Yo sigo teniendo decencia al fin y al cabo, no soy como Akagi o Taihou que hasta matarían por estar con sus shikikans.


- Eso al menos te doy crédito… por eso… este ha sido el mejor trabajo que he hecho… y podría considerarlo realmente… que podamos compartirlo.


- ¿En serio? – Eso sorprendió a Atago. – Yo pensé que…


- Sí, realmente me molesta, pero creo que ya te conozco mejor y que no harías nada tan extremo para quitármelo o acaso ¿te molesta esto?


- Para nada… has sido bastante madura de tu parte. – Atago sonrió, en ese momento abrazó a Vampire, dejando que recostar su cabeza en el pecho de la castaña. – Me alegra que pienses así.


- … Hagamos esto. – En ese momento le susurró algo al oído a lo que Atago escuchó.


(…)


Edric terminó otro día de trabajo, aunque se preguntaba por qué no llegó a ver a sus chicas en algún momento, lo único que deseaba era ir a descansar en aquel momento, ya era de noche, primero iría a cenar algo.


- Shikikan. – Atago estaba ahí. – Le esperaba.


- Atago, supongo que tienes algo para comer ¿no?


- Sí, venga al comedor. – Los dos fueron a este, ahí se encontraba Vampire.


- Comandante, puede sentarse. – Señaló al peligris que tomara asiento. Ya así se sentó mientras las dos preparaban todo, llevando los platos, no se imaginaba que ambas pudieran trabajar juntas cuando constantemente peleaban, al menos le alegraba que puedan ser amigas. Al poco tiempo ya trajeron la comida, era una combinación de los estilos inglés y japonés en comida.


- Preparamos un omelette de huevo con sopa de miso y arroz. – Señaló Atago. – Onee-san estará feliz si le gusta Shikikan.


- Entendido, lo probaré. – Edric empezó a comer y al probar el primer bocado, sintió el sabor, estaba bueno el omelette, se notaba que Vampire mezcló bien los huevos, ahora tomó el arroz y comió, bien hecho y la sopa igual estaba buena.


- ¿Le gusta? – Preguntó Vampire, Edric sonrió.


- Está bueno. – Ambas sonrieron en ese momento. – Me había preguntado como es que no vi a nadie más el día de hoy, eso puso nerviosas a ambas.


- Seguro estuvieron ocupadas. – Respondió la castaña. Edric siguió comiendo hasta terminar, estaba totalmente satisfecho.


- Gracias por la comida.


- Onee-san está feliz de que disfrutaras.


- Ahora, si podré descansar.


- Seguro está agotado comandante, por eso ambas queremos hacer más. – Respondió Vampire. Ya entonces llegaron ahora a la habitación de Edric donde los tres entraron.


- Recueste Shikikan. – Señaló Atago. Edric se acostó de espaldas, ya en ese momento le retiraron la chaqueta y abrieron su camisa. – Debe tener bien tensos esos músculos, pero descuide, Onee-san sabe dar buenos masajes.


Empezó a masajear por la espalda de Edric, este se sentía bastante bien en ese momento, Atago estaba satisfecha, en ese momento Vampire empezó a quitarle el pantalón.


- También lo haremos a sus piernas y su pantalón estorba. – La peligris se lo retiró y entonces tomó aceite la cual envolvió en sus manos para empezar a pasarla por las piernas. – Huele bien ¿no?


Edric no se sentía muy cómodo estando semidesnudo en ese momento frente a las dos pero las dejaría seguir su trabajo, ambas manos pasaban por todas partes de su cuerpo y le daban un buen estado de relajación, ya entonces le pidieron que se diera la vuelta.


- Ahora pasemos a su torso. – Atago empezó a trabajar la zona mientras Vampire iba por las piernas, que lo vieran así le daba cierta excitación y no se pudo evitar ver el bulto en su entrepierna, algo que ambas notaron. – Oh vaya~


- Parece que esta parte igual necesita un masaje. – Señaló Vampire, aunque Edric quería negarse, la peligris le retiró el boxer, dejando ver su miembro erecto. – Es grande. – Lo tocó en ese momento. – Y duro.


La peligris empezó a masturbarle lentamente, la sensación de la pequeña mano húmeda con el aceite le daba una fricción que complacía bastante a Edric, empezó a gruñir del placer por debajo, Vampire sonrió al verle poner esas expresiones.


- Yo igual quiero. – Atago también empezó a tocar y frotar su mano contra el miembro, sentir las dos manos que frotaban hacía que en cualquier momento se corriera, ya en ese momento no pudo aguantar más, el semen manchó las manos de ambas.


- Está pegajoso.


- Es cierto. – Las dos vieron el semen en sus manos y que Edric seguía erecto. – Ara~ parece que no se ha calmado.


- Aún tenemos más qué hacer ¿no lo crees Atago?


- Es verdad. – las dos se acercaron al miembro, en ese momento Vampire empezó a lamerlo, Edric arqueó su espalda debido al tacto húmedo de su lengua.


- Hay que limpiarlo totalmente, ayúdame.


- Claro~ - Las dos empezaron a lamer para limpiar los rastros de semen pero eso solo lo excitaba más y podría volver a correrse en cualquier momento, más intentaba aguantar para prolongarlo más, las dos pasaban sus lenguas por cada rincón del miembro, totalmente empeñadas en complacer a su comandante, ya en ese momento Vampire metió el miembro entero en su boca mientras que Atago empezó a lamer sus testículos, la sensación que ambas le estaban proporcionando era demasiado para él, ya en ese momento él no aguantó.


- ¡Hmph! – Vampire sintió el líquido blanquecino recorrer su garganta, al retirar el miembro de su boca, se siguió prolongando, los rostros de ambas quedaron manchados, Edric empezó a respirar agitadamente, las dos lamieron los restos de semen.


- Chicas… ¿por qué hicieron esto? – Preguntó Edric buscando recuperarse.


- Nosotras… realmente quisimos hacer esto. – Vampire le pasó una toalla a Atago para limpiarse el semen del rostro. – Lo he pensado… y he llegado a un acuerdo con esta perrita del imperio Sakura.


- No me llames así. – Respondió la castaña con molestia. – Las dos decidimos ponernos de acuerdo en compartir.


- Así es. – Asintió la peligris. – Yo… te amo, pero igual comprendí que Atago no es tan mala y que te cuidará del mismo modo que yo, por eso es que la acepto.


- Así es, Onee-san ahora te cuidará mucho más de ahora en adelante.


- … No entiendo realmente pero me alegra que las dos se lleven mucho mejor. – Edric se vistió en ese momento. – Estoy aliviado… en más de una forma. – las dos sonrieron.


- Shikikan, la próxima ocasión puede que las dos le demos un servicio completo. – Atago soltó un guiño.


- Descanse. – Las dos se fueron en ese momento. Edric no esperaba que ambas pasaran a la acción de ese modo pero si pudieran volverse más amigas, es algo a lo cual colaboraría. Las dos iban avanzando por los pasillos.


- Aún siento el sabor del comandante en mi boca. – Expresó Vampire. – Fue mi primera vez haciendo eso… espero le haya gustado.


- Yo creo que lo disfrutó bastante. – Expresó Atago. – La próxima vez… iremos más lejos, ya quiero demostrar mi máximo amor.


- Pero claro que yo seré la primera. – Expresó Vampire. – Soy oficialmente su novia, puedes ir después.


- No… yo seré la primera, la Onee-san tiene prioridad.


- No, seré yo.


- Que yo.


- Yo.


Algunas cosas no cambian, las dos al menos llegaron al acuerdo y no pelearían tanto, siempre protegiendo al comandante que ambos aman, más cosas les esperarían en el futuro.

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a otra edición más del rincón histórico, nuestra invitada ya se encuentra aquí, sin decir más, que pase Atlanta-san. – La pelirrosa entró en ese momento entre aplausos. – Un gusto tenerte-nya.


- Sí… ¿podemos empezar de una vez? No quiero perder mucho tiempo.


- Claro-nya. – Revisó las hojas. – Tuviste dos grandes batallas, siendo Midway donde protegiste a Enterprise-san y Hornet-san pero luego protegiste otros buques menores y en Guadalcanal donde tuviste una mayor participación, siendo una escolta para Washington-san donde enfrentaron a Akatsuki-san y la hundiste, fuiste condecorada por ese acto-nya.


- Sí, al menos tengo logros.


- Esto… ¿por qué no estás alegre-nya? – Preguntó Akashi.


- Es solo que… se supone que soy la hermana mayor pero solo mírame en comparación a ella. – Tenía una foto de Sandy. - ¿Ves la diferencia entre ambas? Ella es una idiota y a pesar de ello tiene más logros que yo, esa cabeza de chorlito.


- Jeje… bueno, no se puede evitar-nya. – Soltó un gotón de su frente. – A veces es normal que las hermanas menores sean superiores.


- Pero no lo entiendo… ella es una estúpida que solo dice esas tonterías de idol y ser la número uno… a veces no entiendo que pasa con mis hermanas.


- Pasemos mejor a otro tema-nya… ya pasando a cuando te destazaron, volviste a la vida en cuerpo humano ¿Qué piensas de eso-nya?


- No me molesta, solo tengo la queja de que sea más pequeña, Sandy es más alta y tiene más pecho, yo debería tener ese cuerpo. – Siguió sus quejas.


- Ok… ¿Qué opinas de tu Shikikan-nya?


- No he interactuado mucho con este, quisiera tener mayores oportunidades mientras sea posible.


- Para terminar ¿Qué harás a futuro-nya?


- Aun quedan unas cuantas hermanas más por ahí sin encontrar, nos reuniremos y entonces seguiré cumpliendo mi deber, es todo lo que puedo hacer.


- Eso sería todo, gracias por venir-nya.


- No fue nada.


- Y nos vemos en la próxima edición, la siguiente invitada será Duke of York-san, hasta pronto-nya.


-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Vampire ya empezará a compartir con Atago, como dicen que el enemigo de hoy es el amigo de mañana, eso pasó con ambas y le dieron un servicio a Edric al final jaja, ya eso sería todo por este cap, nos enfocaremos en otros personajes para la próxima semana, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 

Reencarna

Looney Tunes

Registrado
22 Sep 2015
Mensajes
1,939
Offline
- Pero soy su Onee-san, debo de llevarle también algo de comer.
entonces atago quiere una relacion incestuosa :40:
- Tú… - La peligris apretó el puño pero luego se calmó. – No me gusta decir esto, pero… necesitamos trabajar juntas.
esto fue muy inesperado

- Quiero probar un platillo nuevo en cocina y esperaba a saber tu opinión.
crei que le pondria algo extra :08:

- Oye Dido-san, estoy intentando probar este látigo ¿quieres sentirlo?
:08: ¿de verdad lo pregunta?

- Recueste Shikikan. – Señaló Atago. Edric se acostó de espaldas, ya en ese momento le retiraron la chaqueta y abrieron su camisa. – Debe tener bien tensos esos músculos, pero descuide, Onee-san sabe dar buenos masajes.


Empezó a masajear por la espalda de Edric, este se sentía bastante bien en ese momento, Atago estaba satisfecha, en ese momento Vampire empezó a quitarle el pantalón.


- También lo haremos a sus piernas y su pantalón estorba. – La peligris se lo retiró y entonces tomó aceite la cual envolvió en sus manos para empezar a pasarla por las piernas. – Huele bien ¿no?


Edric no se sentía muy cómodo estando semidesnudo en ese momento frente a las dos pero las dejaría seguir su trabajo, ambas manos pasaban por todas partes de su cuerpo y le daban un buen estado de relajación, ya entonces le pidieron que se diera la vuelta.
pero que suculento el servicio :24:

- … No entiendo realmente pero me alegra que las dos se lleven mucho mejor. – Edric se vistió en ese momento. – Estoy aliviado… en más de una forma. – las dos sonrieron.
:08: el momento de la broma
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
No me imaginaba a estas dos compartiendo en especial Vampire que era mas posesiva ''al estilo de un vampiro'' pero al final hasta terminaron siendo amigas y a pesar que previamente remarcaron que eso no pasaría xD

Buen capitulo.
 
Buenas, aquí estamos otro lunes con un nuevo cap, primero vamos a responder como siempre.

entonces atago quiere una relacion incestuosa :40:

esto fue muy inesperado


crei que le pondria algo extra :08:


:08: ¿de verdad lo pregunta?


pero que suculento el servicio :24:


:08: el momento de la broma
Ya más adelante pondré una escena completa jaja, sí que ambas al menos en eso trabajarán juntas.

No me imaginaba a estas dos compartiendo en especial Vampire que era mas posesiva ''al estilo de un vampiro'' pero al final hasta terminaron siendo amigas y a pesar que previamente remarcaron que eso no pasaría xD

Buen capitulo.
Cuando surgen más rivales, pues tienen que dejar de lado el orgullo para eso jaja.

Bueno, aquí un nuevo cap con otros personajes, espero lo disfruten.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 109



- Esto… ¿puedes decirnos una vez más por qué hacemos esto?


- Eso es fácil Wars-chi, todas han estado trabajando sin descansar, de vez en cuando merecemos algo de diversión.


Kumano sugirió que Ernesto y el resto de sus chicas salieran para divertirse, todo por el hecho de que han estado entrenando demasiado y que no siempre podría ser así, no es algo que el castaño tuviera en mente, más que nada las demás chicas.


- Esto es una perdida de tiempo. – Expresó Maya por debajo. – Tengo que volverme más fuerte.


- Maya-chi, necesitamos relajarnos en nuestras vidas, no siempre podrá ser que entrenamos y demás, esta es de las pocas oportunidades que tenemos para hacer algo juntos por lo menos.


- Entonces ¿Cuál es tu gran plan? – Preguntó Warspite.


- Gracias a Jeff-san pude tener acceso a internet, del poco que aún hay hasta el momento y estuve investigando unas cuantas cosas y parece que ha habido una reconstrucción de un parque de diversiones, aunque no es como antes, quizás podamos divertirnos de algo.


Ernesto condujo hacia donde señalaba la rubia, en una ciudad cercana que ha recibido algo de apoyo monetario, aún estaba reconstruyéndose y solo tenía algunos cuantos establecimientos abiertos, ya así se vio como un parque de diversiones sencillo pero con juegos funcionales y algunos puestos.


- Es este lugar entonces. – Señaló Ernesto, ciertamente aún muchas cosas seguían sin funcionar pero otras cosas sencillas si lo hacían y traía cierto alivio para la gente.


- No perdamos el tiempo, vamos. – Kumano se adentró, Yat Sen sonrió.


- No veo el por qué no hacerlo, puede ser una experiencia divertida para todos.


- Espero vendan cosas de super héroes. – Reno también se adentró.


- No estoy para estas cosas… - Comentó Maya.


- Maya-san, hay que divertirse, yo la gran Yukikaze-sama podría instruirte en el arte de la diversión. – se señaló la neko peliblanca.


- Como sea…


Ya entonces entraron todos para empezar a ver, en sí realmente solo funcionaban algunos juegos básicos, otros como la montaña rusa o la rueda de la fortuna estaban simplemente inoperables.


- Aunque hayan pocas atracciones, aún podemos divertirnos de algún modo. – Comentó Kumano, en eso tomó la mano de Warspite. – Vamos Wars-chi, seguro la casa emburjada te gustará.


- ¡E-Espera un momento! – Y se llevó a la rubia inglesa en aquel momento, Yat Sen y Yukikaze se fueron por otro lado y Reno observó un estante de super héroes por lo que fue por ese rumbo, solo quedaron Ernesto y Maya.


- ¿No quieres ir a ningún lado? – Preguntó el castaño.


- Solo deseo irme de aquí. – Respondió ella.


- Maya. – La vio de frente. – Vamos por aquí.


- Espera. – Había sujetado la mano de la peligris y los dos se movieron, llegaron hacia un carrusel, de las pocas atracciones que seguían funcionando en aquel momento.


- Subamos. – Señaló a este, ella no estaba feliz al respecto.


- Ya lo dije, esto es una perdida de tiempo… - Ya que no había forma de que cambiara de opinión, pagó el precio y entonces se subieron, más bien hizo que Maya se subiera a uno de los caballos y él se quedara a un lado. – Esto está hecho de madera.


- ¿Nunca subiste a un carrusel?


- Nunca, y no es que me importe.


- Necesitas conocer más el mundo, esta experiencia podría ayudarte en el futuro.


- No sé que tan necesario sea subirme a un juego para ayudarme en futuras batallas.


- No hablo de batallar. – Señaló Ernesto. – No siempre estarás peleando o entrenando, tarde o temprano llegará un periodo de paz y necesitas aprender sobre los distintos placeres que puede ofrecer este mundo.


- Nada de eso es necesario. - Respondió ella, el castaño soltó un suspiro.


- Solo disfruta del paseo. – El juego empezó a funcionar, como tal avanzaba lento y los caballos se movían de forma vertical, Maya no entendía para nada el funcionamiento de aquel juego, Ernesto solo se quedó a su lado.


- Se ven bien, sonrían para la foto. – Kumano llegó para tomarles una foto pero Maya seguía con el ceño fruncido. Al poco tiempo terminó el juego y bajaron.


- ¿Disfrutaron ustedes? – Preguntó Ernesto a Kumano y Warspite.


- Esa casa de terror estuvo de OMG la verdad, aunque poco me asusté.


- Solo eran personas disfrazadas. – Señaló Warspite.


- Pero cuando te sujetaron del hombro por la espalda si gritaste. – Respondió la japonesa a lo que Warspite se sonrojó.


- ¿Vamos a otro lugar? – Preguntó Ernesto. Siguieron moviéndose y ahora veían diversos puestos de juegos clásicos como sea disparar a los blancos y demás.


- ¡Shikikan! – Yukikaze llegó en ese momento. – Ese peluche se ve lindo, exijo que me lo consiga. – Señaló justamente a un oso de peluche grande, era de esos juegos donde tienes que lanzar pelotas y derribar un blanco con el premio que desea obtener.


- Haré lo posible. – Asintió. Fue a pagar por unos intentos y entonces miró al frente, las demás chicas, menos Maya, empezaron a apoyarlo.


- Usted puede comandante. – Expresó Yat Sen.


- Use la fuerza interna que tiene, eso le servirá. – Comentó Reno.


El castaño se concentró, observando justamente el agujero donde tenía que derribar para obtener el peluche, lanzó la primera pelota pero se desvió un poco a la derecha y no pudo darle.


- Estuvo cerca… - Comentó Yukikaze. – No se rinda Shikikan, ese peluche debe ser mío.


Ernesto preparó su segundo lanzamiento, esta vez pensaba que lo tenía y pudo darle, pero el blanco no se movió para nada.


- No es justo, le dio. – Señaló Kumano.


- Estos juegos siempre tienen un truco para evitar que ganes fácil. – Respondió el castaño. – No dudo que mi siguiente lanzamiento tampoco pueda derribarlo. – En ese momento Maya tomó la pelota de Ernesto sin decir nada, entonces miró al frente y fijó su mirada. Al momento de lanzar lo hizo con una fuerza que no solo derribó el blanco, incluso atravesó la madera detrás del stand, sorprendiendo al dueño.


- E-Esto… tenemos un ganador. – Le pasó el peluche a Maya, entonces miró a Yukikaze.


- Es tuyo.


- ¿En serio? ¡Gracias Maya-san! – La peliblanca se veía alegre.


- Al final guardas algo de cariño. – Comentó Ernesto, la peligris se cruzó de brazos.


- Solo lo hice porque me estaba hartando de estar aquí y Yukikaze no se quedaría callada hasta obtener lo que ella quiere, solo apresuré las cosas.


- ¡Vamos, aún hay mucha diversión por delante! – Señaló Kumano.


(…)


Pasaron las horas, el hecho de que hubiera pocas atracciones para jugar no evitó que llegaran a disfrutar, así pasó hasta que finalmente tenían que irse.


- Conseguí todo lo que quería. – Reno estaba feliz con los productos que había comprado.


- Eso fue divertido, volvamos otro día. – Señaló Kumano, fue una experiencia para todos. Al volver a la base, ya decidieron descansar, Maya por su lado simplemente fue a entrenar, sacó su espada en ese momento.


- Oh Maya-chan. – Escuchó esa voz, era de su hermana Atago.


- Atago-neesama… - Ella sonrió por lo bajo por primera vez.


- Escuché lo sucedido de Kumano-chan, fuiste a divertirte ¿no?


- No fue divertido. – Respondió la peligris. – Solo perdimos el tiempo jugando, era algo que podría haber invertido en entrenar.


- Maya-chan. – La chica inu castaña abrazó de la cabeza a su hermana menor. – No digas esas cosas… disfrutar y divertirse es bueno de vez en cuando.


- Pero nee-sama… yo no lo necesito, debo ser más fuerte, para poder salvar a Takao-neesama y a Choukai.


- Maya-chan, siempre has sido una persona demasiado seria, pero eso igual me preocupa bastante. – Respondió Atago. – Esta vida nueva que tenemos ya no es como la anterior, donde solo éramos metal y seguíamos ordenes de los capitanes a bordo de nosotras, ahora tenemos libre albedrío, sentimientos, emociones, la libertad es parte de nosotras ahora y ver que lo desperdicias en seguir siendo como tu yo del pasado… eso trae tristeza a Onee-san.


- Atago-neesama… - Maya bajó la mirada, es que ella no sabía actuar de otra forma, no sabe otra cosa más que desear la seguridad de sus hermanas y el pelear. – Yo… ¿Qué puedo hacer?


- Es fácil, disfruta, diviértete y relájate, aunque pueda ser algo complicado para ti, puedes demostrar que ahora eres humana ahora.


- … Es complicado, la verdad es que… no sé qué hacer.


- Tomará su tiempo, pero recuerda que no estás sola, tienes apoyo de muchas otras personas, tu Shikikan.


- … Lo intentaré, pero tampoco puedo prometer nada. – Atago sonrió en ese momento.


- Eso es lo que Onee-san esperaba escuchar. – La abrazó, aprisionándola entre sus pechos. – Estoy muy feliz.


- B-Basta Atago-neesama, no puedo respirar. – Ella buscó zafarse en aquel momento. Pasado un tiempo, Ernesto estaba por ir a descansar, cuando fue que llegó a ver a Maya.


- … Shikikan. – Este volteó a verla.


- ¿Necesitas algo?


- … La verdad es que… yo estuve pensando las cosas… el día de hoy… no pude darme cuenta, pero… fue divertido. – El castaño enarcó una ceja.


- Entiendo… ¿a qué vino el cambio?


- … Supongo que es el momento de que haga las cosas de una forma distinta. – Respondió esta, mirando hacia el suelo. – N-No digo que sea de un momento para otro, solo que me esforzaré por intentarlo.


- Al menos es un inicio. – Se cruzó de brazos. - ¿Deseas comer algo para iniciar?


- … Sí.


Se movieron los dos para comer algo, ya desde hace tiempo pasó la cena y solo quedó la olla con comida, ahí el castaño sirvió los dos platos para ambos y sentarse.


- Esperemos que sea un buen inicio para ti, porque veo que has estado privándote de varias cosas.


- Tampoco vayas muy lejos. – Respondió ella con rostro serio. – Hago esto mayormente porque Atago-neesama dijo que estaba triste de que me perdiera todo eso.


- Ya veo… tienes un complejo de hermana.


- ¡No es cierto! – gritó la peligris. – Estás equivocado, totalmente.


- Entonces respóndeme esta pregunta, si yo o alguna de tus hermanas estuviera por morir en un incendio, a quien salvarías primero.


- Eso es obvio… a mi nee-sama.


- Eso lo comprueba, eres una siscona. – En ese momento, Maya se sonrojó, mirando por debajo.


- Eres despreciable.


- Solo afirmo los hechos y justamente me lo dijiste, no pensé que tuvieras en tal alta estima a tus hermanas.


- Eso es obvio… yo quisiera salvarlas, debido al pasado… ellas acabaron hundidas porque no estuve cerca… yo quiero evitar perderlas nuevamente, eso es todo.


- Es normal cuidar de la familia, pero igual tienes que saber que no están solas, así como tú tampoco lo estás.


- … Eso intentaré cambiar de mi persona. – Siguieron comiendo en silencio hasta terminar, ya entonces Maya iba a irse a su habitación. – Esto… gracias Shikikan, por comer conmigo…


- Yo fui quien hizo la invitación, para que puedas acostumbrarte, necesitamos avanzar paso a paso.


- Entiendo… buenas noches Shikikan… - Ella se fue en ese momento. Maya regresó a su habitación, tenía mucho por lo cual pensar, pero si necesitaba realizar un cambio, ella se esforzaría. - … (Por mis hermanas…)


(…)


En ese momento de la noche, en su habitación Belfast estaba arreglándose, finalmente se recuperó de las heridas que obtuvo en Alemania y estaba por regresar a la acción a partir del día siguiente.


- (La señorita Taihou fue bastante activa durante el tiempo que me encontraba incapacitada, también Sheffield y la señorita Bremerton han estado realizando movimientos que no han escapado de mis sentidos… parece que el amo ha estado algo solo sin mi persona, pero eso se terminará…) – Se ajustó sus guantes. – (Porque finalmente estoy recuperada y es el momento de reclamar nuevamente lo que me pertenece…) El lugar al lado del amo.


Belfast volvería a servir en aquel momento a Takumi, un día del cual ella aprovecharía bastante, y se observaría más al respecto.

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a una edición más del rincón histórico, nuestra invitada de hoy…


- Ya estoy aquí. – La peliverde no pudo evitar saltar del susto al ver a la figura de cabellos rojizos como el vino atrás de ella.


- Duke of York-san…


- Jeje ¿te asusté gatita?


- P-Para nada-nya… esto, gracias por venir, puedes tomar asiento-nya.


- Entendido. – Ella se sentó, cruzando sus piernas y sirviéndose una copa de vino.


- Esto… empecemos viendo su historia-nya… en sí, parece que desembarcó demasiado tarde y la batalla más fue contra Scharnhorst-san, la cual dio caza, e incluso llegó a combatir contra ella, pero al final no realizó nada más-nya.


- Hubo algunos problemas, realmente creo que no fue de las mejores épocas para mí. – Bebió un poco.


- Al final fue destazada, pero ahora tiene una nueva vida ¿Qué opina de ella-nya?


- Es totalmente de mi agrado. – Ella sonrió. – Nunca antes se me hubiera pasado el tener un cuerpo humano, debo decir que me siento agradecida por este proyecto que me trajo de nuevo a la vida.


- Además de eso, también estás bajo el mando de un Shikikan ¿Qué opinas de él-nya?


- En un inicio me pareció algo soso, no tenía iniciativa y creía que no llegaría a más, no soy como las otras que no salen a destacar sus puntos malos… pero ahora considero que puede cambiar para bien, quizás podría compartir algo de esa sangre suya…


- E-Esto… ¿bebes sangre-nya? – Akashi se veía asustada, DOY soltó una pequeña risa.


- Solo estoy bromeando, hablando del comandante, espero que ahora ya haga mejor las cosas y confíe más en nosotras, al menos algunas de nuestra flota lo han apoyado desde el inicio, pero ganarse la confianza es un camino largo, así que le daré el beneficio de la duda.


- Ya para terminar ¿Qué planes tienes a futuro-nya?


- Seguir relajándome, esta batalla será larga pero igual deseo disfrutar un poco de mis momentos de tranquilidad.


- Eso sería todo, gracias por venir el día de hoy-nya. – La pelivino sonrió. – Y nos vemos en la próxima edición, la siguiente invitada será Cassin-san, hasta la próxima-nya.


-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Maya ya intentará cambiar, claro que nada es seguro pero si buscará ser un poco más cercana al resto y a Ernesto, pues es algo que veremos desarrollándose más adelante, y al final Belfast ya regresa a su trabajo, de eso tratará el siguiente cap, nos vemos entonces, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 

Reencarna

Looney Tunes

Registrado
22 Sep 2015
Mensajes
1,939
Offline
- ¡Shikikan! – Yukikaze llegó en ese momento. – Ese peluche se ve lindo, exijo que me lo consiga. – Señaló justamente a un oso de peluche grande, era de esos juegos donde tienes que lanzar pelotas y derribar un blanco con el premio que desea obtener.
llego el momento de demostrar lo que uno vale

- Estos juegos siempre tienen un truco para evitar que ganes fácil. – Respondió el castaño. – No dudo que mi siguiente lanzamiento tampoco pueda derribarlo. – En ese momento Maya tomó la pelota de Ernesto sin decir nada, entonces miró al frente y fijó su mirada. Al momento de lanzar lo hizo con una fuerza que no solo derribó el blanco, incluso atravesó la madera detrás del stand, sorprendiendo al dueño.



- Atago-neesama… - Maya bajó la mirada, es que ella no sabía actuar de otra forma, no sabe otra cosa más que desear la seguridad de sus hermanas y el pelear. – Yo… ¿Qué puedo hacer?
supongo que ella es asi pero puede cambiar un poco

- Entonces respóndeme esta pregunta, si yo o alguna de tus hermanas estuviera por morir en un incendio, a quien salvarías primero.


- Eso es obvio… a mi nee-sama.
auch eso duele :08: pero se entiende
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
Cuando dijo a su comandante que se divirtió no se por que lo se sentí con una condescendencia. Supongo que no se le puede echar toda la culpa ya que no esta muy familiarizada.

Por cierto el termino ''siscona'' no lo conocia xD algo nuevo se aprende.

Buen capitulo.
 
Buenas, aquí estamos otro lunes con un nuevo cap, primero vamos a responder.

llego el momento de demostrar lo que uno vale







supongo que ella es asi pero puede cambiar un poco


auch eso duele :08: pero se entiende
Maya tiene mucho por lo cual cambiar pero ya se esforzará poco a poco y se verá.

Cuando dijo a su comandante que se divirtió no se por que lo se sentí con una condescendencia. Supongo que no se le puede echar toda la culpa ya que no esta muy familiarizada.

Por cierto el termino ''siscona'' no lo conocia xD algo nuevo se aprende.

Buen capitulo.
Para Maya son cosas nuevas que necesita lidiar, ya que hasta el momento solo conocía lo que era su familia y pues se mantuvo a la defensiva en muchos momentos, ya veremos como se dará esos cambios.

Bueno, vamos con el cap de esta semana.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 110



Dentro de la base, las que siempre se levantan antes que el resto son las del escuadrón de maids, como se encargan de la limpieza y demás tareas del hogar dentro de esta, se ocupan desde tempranas horas, siendo de ahí la jefa actual del escuadrón Belfast. Ella había resultado bastante lastimada cuando protegió a Takumi en Japón, resultando con quemaduras graves en su espalda y parte de su torso, al regresar a la base se le realizó la operación para regenerar la piel quemada que resultó afectada, para ello y que estuviera totalmente bien tuvo que descansar unas cuantas semanas, ya para ese momento estaba totalmente bien.


- Belfast, ya estás totalmente recuperada.


- Señorita Newcastle. – La peligris hizo una pequeña reverencia. – Estoy de regreso para efectuar mis tareas diarias.


- Que no se vuelva a repetir, yo te estuve cubriendo durante este tiempo.


- Y realmente lo aprecio, siendo que fuiste mi antecesora podía estar bastante segura de que nada iría mal coordinando al resto de maids.


- Puede que así fuera pero yo ya no soy más la jefa de maids, ahora lo eres tú y tienes que estar en buena salud para no preocupar al resto.


- Aprecio el consejo, ahora si me permite, tengo que volver a hacer mis trabajos. – La maid peligris se retiró en ese momento. Ella tenía bastante trabajo desde el inicio, dirigiéndose primero a la cocina para comenzar con preparar el desayuno, Belfast comenzó a tomar los ingredientes para la comida que iba por hacer. - … Antes tengo algo más qué hacer.


Fue a una habitación en particular, en ese momento ella se paró frente a la puerta para tocarla.


- Ya es de mañana, tiene que levantarse. – Avisó pero no recibió respuesta alguna, la maid soltó un suspiro. – Voy a entrar.


Ella entró a la habitación, no estaba particularmente sucia o desarreglada, solo vio a la figura que estaba acostada en la cama, entonces removió la sabana suavemente.


- Señorita Enterprise, es hora de levantarse.


- Un poco más… - La portaaviones peligris empezó a retorcerse y abrir los ojos, encontrando el rostro de Belfast cerca. – Belfast…


- Vine a buscarla para que no tenga que comer barras nuevamente. – Avisó esta.


- Es todo lo que necesito y me otorga nutrientes necesarios.


- Nada de eso, tienes que comer adecuadamente, ahora levántese totalmente y vamos al comedor.


A rastras, se llevó a Enterprise para vigilarla mientras también preparaba el desayuno, ya poco a poco el resto de chicas y también comandantes despertaba en ese momento.


- Belfast, estás mejor. – Takumi la vio, la peligris sonrió en ese momento.


- Lamento haberlo preocupado anteriormente amo, pero ya me encuentro totalmente bien para volver a asistirlo como siempre.


- Descuida, solo has lo de siempre. – Exclamó el peliazul, Belfast asintió.


- Tsk, volviste. – Taihou vio a la maid.


- Señorita Taihou, buen día.


- No creas que permitiré que tengas más tiempo con Shikikan-sama.


- Solo hago lo de siempre que es asistirlo como su maid. – Respondió ella. Takumi sabía que volverían a tener esas peleas. Por el momento luego de haber acabado con el desayuno, ella se puso primero con limpiar los pasillos, para ello coordinó a las demás maids para encargarse de varios rincones de la base.


- ¿Entendieron? Ese será el trabajo de hoy. – Expresó, el resto de maids asintió. – Si la reina necesita algo, pueden asistirla, pero su prioridad actual es la limpieza, eso es todo, ahora pueden dispersarse.


- ¡Entendido! – Todas tomaron caminos distintos, por su lado Belfast tenía que limpiar varias habitaciones, para ello fue por el sector norte, justo ahí estaba la habitación de Takumi y fue la que primero debería limpiar.


Ella entró a la habitación en ese momento, estaba algo desordenada, fue así que tomó la escoba para comenzar.


- El amo no pasa demasiado tiempo aquí más que para dormir. – Ella comenzó a barrer la suciedad, entonces vio la cama que estaba desordenada, empezó a oler. – Este olor… ese perfume pertenece a la señorita Taihou… así que ella ha dormido con el amo unas veces más… en serio, ella no se detiene.


Empezó a arreglar la cama, fue así que ella vio algo de su ropa ahí tirada, una playera, ella la tomó para lavarla luego, pero entonces algo pasó por su mente.


- (Es el olor del amo…) – Ella se aseguró que nadie estuviera cerca en aquel momento, fue así que tomó la playera para empezar a olerla. – (Es un buen olor… no importa que esté sudada o sucia, es el olor del amo…)


- Señorita Belfast, necesito decirle… - En ese momento Gloucester entró a la habitación y vio a la peligris en esa posición, con la camiseta sobre su rostro, eso la dejó totalmente paralizada. - … ¿Qué hace?


- No viste nada. – Respondió ella, volviendo a su temple normal. – Nada de esto sucedió ¿entendido?


- No pensé que fuera una pervertida, es algo que podría decir al resto.


- No lo haga. – Belfast se acercó peligrosamente a la pelimorada. – Una mención de esto al resto, sobre todo al amo, y no sabré reprimirme ¿entendido?


- … Está bien, solo porque le tengo respeto, pero no deje que alguien más le encuentre.


- Claro. – Así Gloucester se fue, fue entonces que pudo relajarse. – Estuvo cerca… yo… realmente quiero acercarme más al amo… que no me superen en ese aspecto… soy la primera que estuvo a su mando, así que usaré eso a mí favor…


(…)


- ¡No baje la guardia Shikikan!


- ¡Claro!


Takumi estaba entrenando con Kaga, la peliblanca sabía muy bien como pelear cuerpo a cuerpo y eso lo aprovechaba él, por un lado estaba Nagato observando todo. Takumi esquivaba cada golpe de la kitsune mientras él respondía, así siguieron durante unos cuantos segundos más.


- … Paremos por hoy. – Respondió Takumi, Kaga asintió.


- Sigue mejorando cada vez más Shikikan. Su habilidad de combate va creciendo.


- Eso es lo que esperaba escuchar. – Expresó el peliazul.


- No dudo de que eso será una ayuda bastante útil para el futuro. – Comentó Nagato. – Con tantas compañeras nuestras ahí afuera, necesitamos de toda la fuerza posible para llegar a reunirlas a todas para volver a estar juntas.


- Nos aseguraremos de que así sea. – Exclamó Takumi, en ese momento llegó Belfast.


- Amo, traigo una toalla.


- Gracias Belfast. – Empezó a limpiarse.


- Es momento de que vaya a descansar. – Nagato se levantó de su asiento. – Tengamos otra oportunidad para platicar con calma, vamos Kaga.


- Entendido Nagato-sama, hasta mañana Shikikan. – Así las dos se fueron en aquel momento.


- Realmente entrené bastante… necesito un baño.


- Puedo prepararlo para usted amo. – Comentó la maid. Así se movieron hacia el baño, por dentro Belfast preparó todo para Takumi mientras él esperaba afuera, a los pocos minutos Salió. – Está listo, puede entrar.


- Gracias Belfast, puedes irte.


- Claro. – Ella hizo una reverencia mientras el peliazul entraba al baño. En ese momento él se quitó su ropa para entrar al baño, sentándose mientras se echaba agua.


- Está muy relajante… lo necesitaba. – Se relajó en aquel momento cuando entonces la puerta se abrió. - ¿Eh?


- Amo. – Belfast entró, llevando solo una toalla, eso lo sorprendió.


- Belfast ¿Qué haces?


- Pensé que podría ayudarlo… y esta vez no habrá nadie más que moleste, eso puedo asegurarlo.


- No es necesario, puedo encargarme solo de bañarme.


- Insisto, ahora comandante, tomaré la esponja. – Belfast fue a tomarla para enjabonarla y entonces comenzar a lavar su espalda, Takumi no podía voltearse y solo dejó que ella hiciera su trabajo, pasaba suavemente la esponja por su espalda para luego enjuagar. – Es bastante ancha su espalda.


- Bueno, eso es por músculo que he construido entrenando, ahora si terminaste, ahora… - En ese momento sintió dos manos que agarraron su entrepierna, Belfast las había pasado, comenzando a frotar su miembro. - ¿Belfast?


- No dije que haya terminado todo, ahora permítame también encargarme aquí. – En ese momento ella se quitó la toalla y poniéndose al frente de Takumi, pudo ver perfectamente los dos pechos de la peligris, esta los tomó y aprisionó su miembro entre estos. – Espero haberle puesto demasiado jabón para que no sea mucha fricción.


Belfast seguía frotando sus pechos contra el miembro de Takumi mientras este buscaba resistir, lo sentía demasiado bien, la maid estaba feliz al ver como su amo estaba respondiendo bastante bien, la espuma ayudaba bastante para no lastimarlo.


- Belfast, estoy…


- No se resista amo, puede hacerlo.


Las palabras de la peligris fueron suficientes para mermar totalmente la resistencia del japonés, fue entonces que acabó por correrse, todo el semen manchó los pechos y rostro de la maid en aquel momento, Takumi se veía muy agotado en aquel momento.


- Belfast…


- Veo que llegó a sacar bastante. – Comentó esta, en ese momento se enjuagó con agua para limpiarse. – Esto es igual parte de mi trabajo como su maid, debo de ayudarle en todas las necesidades y también si es de índole sexual, no tengo problemas en llegar a asistirle al respecto.


- Belfast ¿esto lo dices por tu trabajo?


- En parte… es porque igual lo hago por decisión propia, si no fuera usted, nunca hubiera hecho esto. – Respondió ella. - ¿Entramos a la bañera?


- ¿Estás segura de esto? Es algo pequeña.


- Puedo sentarme delante de usted. – Respondió ella. Takumi seguía algo nervioso, entró primero a la bañera y después Belfast lo hizo, levantando su trasero, se sentó delante de él y podía sentir totalmente el miembro erecto del peliazul frotándose contra su trasero, ella sonrió.


- ¿No estás incomoda? Digo, por esto…


- Para nada, siendo usted, no hay nada incomodo. – Respondió ella. – Amo… yo, realmente lamento lo sucedido en Alemania… debí saberlo y así no lo hubiera puesto en peligro.


- No es algo que pudiera saberse de antemano, el enemigo también puede tomarnos por sorpresa.


- Eso lo sé… pero yo debí estar más atenta, eso fue un fallo de mi parte como su maid.


- No hay necesidad de que estés preocupada. – Respondió Takumi con una sonrisa, Belfast se veía sorprendida. – Eres mucho más que una sirvienta, eres como una gran amiga y compañera para mí, me has ayudado bastante, así que deseo hacer lo mismo por ti.


- Amo… me alegra escuchar esas palabras, realmente.


- Es lo menos que puedo hacer por ti, igual me gustaría si pudieras descansar un poco y… - En ese momento fue callado el peliazul debido al par de labios que se unieron a él, Belfast lo besó de improvisto. - ¿Eh?


- ¿Verdad que lo sorprendí? – Preguntó ella, teniendo las mejillas rojas. – Esto es lo que siento desde hace tiempo por usted… la verdad es que igual siento arrepentimiento por el hecho de no haber sido la primera mujer en compartir cama con usted, pero no permitiré que eso me haga retroceder de lo que realmente deseo, y eso es estar a su lado.


- Belfast… parece que finalmente hablas como una chica normal.


- Jeje~ - Ella se arrimó un poco más al torso de Takumi. – Solamente seré de esa forma con usted y cuando estemos solos, aún tengo una imagen profesional que cuidar frente al resto de maids.


- Entiendo, no tengo problemas con ello, pero Taihou no se quedará de brazos cruzados ¿lo sabes?


- Lo sé, solo que ahora yo igual pasaré a la acción. – rodeó sus brazos alrededor del cuello de Takumi. – Claro que deseo guardarlo para una ocasión especial entre ambos, mientras tanto solo podré hacer pequeñas cosas como estas.


- Realmente quieres dejarme con las ganas… - Soltó un suspiro.


- Yo busco que sea algo mágico mi primera vez, así que solo puedo decirle que aguante un poco.


- Entendido.


- Gracias. – Ella lo besó nuevamente. Belfast tenía bastante por delante, siendo una maid pero a la vez una mujer con deseos, ella avanzaría para conseguir el momento que tanto desea.


(…)


“Kentucky”


Una camioneta estaba avanzando por aquel camino vacío y solitario, el único motor que se escuchaba a kilómetros hasta que se detuvo cerca de una gasolinera abandonada.


- Eso hace otros cincuenta kilómetros recorridos por hoy. – Sebastián salió del vehículo.


- Mis piernas están entumecidas… comandante, lléveme en su espalda. – Laffey estiró los brazos.


- ¡Oye Laffey, no te aproveches del comandante! – Exclamó Cleveland, el resto de chicas también salió a estirar las piernas.


- Llevamos varios días de viaje. – Expresó Illustrious. - Hasta donde será nuestro objetivo?


- Aún queda lejos, lamento si ha sido aburrido el viaje hasta el momento.


- Para nada, la emoción de la aventura no conoce fronteras. – Sonrió Washington, o lo intentó.


- Sigues teniendo una sonrisa aterradora. – Señaló Baltimore.


- ¡Al menos lo intento! – Reclamó la peligris.


- Descansemos aquí por hoy, hay que armar las casas de campaña.


- ¡Sí! – Exclamaron todas. El viaje de Sebastián y sus chicas ha sido bastante tranquilo hasta el momento pero no sabía que pronto esa tranquilidad terminaría, conforme más avanzaban, un peligro les acecharía muy de pronto…

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a otra edición más del rincón histórico, denle un gran aplauso a nuestra invitada de hoy, Cassin-san. – La pelinegra entró en ese momento. – Bienvenida ¿Cómo te sientes-nya?


- Normal la verdad, si podemos empezar, estaría excelente.


- Claro, ahora veamos-nya… resultaste con bastante acción, siendo que en Pearl Harbor acabaste con varios ataques y daños, ya en el golfo de Leyte actuaste bastante pero un poco tarde y el aporte que realizaste a Iwo-Jima, aunque pudiste luchar, también acabaste muy herida y entonces en días posteriores te hundieron-nya.


- Downes y yo pasamos por muchas batallas y la verdad, fue algo duro, me sorprende haber resistido bastante.


- Las batallas no terminan claro, incluso en nuestra situación actual ¿Qué opinas de eso-nya?


- Es un poco complicado de entender la razón por la que nos dieron estos cuerpos humanos, supongo que quisieron darnos más utilidad en batalla como soldados, pero ya no existen esos altos mandos que nos hicieron, así que vivimos sin saberlo, pero considero que es mejor de esa forma.


- Claro que no están solas, tienen a Shikikans ¿Qué opinas del tuyo-nya?


- Es alguien recto y que entrena bastante, puedo decir que lo respeto, pero igual quiero verlo ser alguien más normal, quizás deba conocerlo mejor.


- Para terminar ¿Qué harás a futuro-nya?


- Ya estoy con Downes, solo podemos esperar a que llegue un periodo de paz, alejados de las peleas, eso sería lo mejor.


- Eso sería todo, gracias por venir-nya.


- Igualmente.


- Y nos vemos en la próxima edición, la siguiente invitada será Bache-san, hasta la próxima-nya.


-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Belfast ya decidió ir con fuerza y de momento le hará trabajitos a Takumi jaja, ya iremos con Sebastián y veremos como es su viaje junto a sus chicas, esto tomará unos cuantos caps y ya verán como se dará, nos vemos hasta el próximo, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
Entre todo los tipos las maid muchas veces dedican su tiempo al servicio y pocas veces se expresan mas alla de su trabajo o eso eh notado. A pesar de ser la primera dejo que Taihou ganara terreno y ahora lo quiere recuperar.

Buen capitulo y felices fiestas.
 
Buenas, aquí estamos con un nuevo cap, espero hayan pasado felices fiestas, vamos a responder.

Entre todo los tipos las maid muchas veces dedican su tiempo al servicio y pocas veces se expresan mas alla de su trabajo o eso eh notado. A pesar de ser la primera dejo que Taihou ganara terreno y ahora lo quiere recuperar.

Buen capitulo y felices fiestas.
Ya Belfast si no dejará que eso vuelva a suceder, entonces será alguien más directa con lo que siente ahora.

Bueno, vamos con el cap entonces, disfrútenlo.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 111



Sebastián había empezado un viaje junto a las chicas de su flota para buscar más información sobre sus padres, eso fue lo que hizo que decidiera partir y no fue solo, todas ellas decidieron seguirlo, así que ahora estaban en camino para el sitio que alguna vez fue su hogar, por ahora estaban en la carretera hacia Wisconsin, solo necesitaban cruzar ese estado para finalmente llegar.


- Todo este tiempo viajando de esta forma y sigo sin acostumbrarme que vaya alguien en mis piernas. – Comentó Haruna.


- No nos podemos hacer de un vehículo más grande Haruna-san, hay que apreciar lo que tenemos. – Respondió Ryuuhou.


- Eso lo sé, pero… quisiera saber en qué momento llegaremos a un mejor sitio para descansar.


- Baltimore, revisa el mapa. – Ordenó el italiano, la castaña asintió.


- Parece que tenemos un poblado a unos cinco kilómetros más adelante, podríamos tomar un descanso ahí, aunque no sabemos si hay gente viviendo o no.


- Es mejor que nada. – Señaló Cleveland. – Aunque no haya gente, podríamos obtener algo de lo cual abastecernos.


- Jeje, Laffey ha estado dormida este tiempo. – Illustrious acariciaba el cabello de la destructora peligris en ese momento, estaba totalmente dormida.


- Ella puede dormir sobre una cama de clavos incluso si quisiera. – Expresó Inazuma por debajo.


El viaje continuó hasta que vieron el letrero del siguiente poblado, al entrar vieron que estaba vacío, era un pueblo fantasma en aquel momento. Muchos poblados pequeños quedaron abandonados a raíz del desastre, todo por mudarse a refugios o ciudades más grandes en crecimiento.


- Realmente no hay nadie… - Comentó Cygnet por debajo.


- Cygnet ¿no tendrás miedo? – Preguntó Aurora, la peligris se puso tensa.


- N-No es verdad…


- Puede que aparezcan fantasmas. – Washington apareció por detrás, asustando a la peligris inglesa.


- No es el momento de jugar, inspeccionemos los alrededores. – Señaló Sebastián. Se dividieron para ver distintos lugares de ese poblado y encontrar algo que pudieran utilizar para el viaje.


- Comandante ¿Cuánto más seguiremos este viaje? – Preguntó Cleveland.


- Falta un poco más. – Respondió este. – Puede que todas estén agotadas luego del tiempo que hemos viajado, pero solo puedo pedirles que resistan un poco más.


- Nosotras tomamos esta decisión, así que lo seguiremos hasta el final. – Respondió ella con una sonrisa.


- Comandante, por aquí. – Laffey llegó para arrastrar al italiano en ese momento. Los tres llegaron hasta una tienda que tenía productos en buen estado, el peliazul los revisó en ese momento.


- Son productos enlatados, lo bueno es que resisten mucho más tiempo que los empaquetados, podremos usarlos para comer durante un tiempo. – Respondió este.


- Recojamos todo lo posible entonces. – Agarraron las latas para llevarlas. Por el otro lado estaban Inazuma, South Dakota y Baltimore.


- Wow, hay ropa algo candente aquí. – Señaló la castaña, viendo los conjuntos de lencería que estaban ahí.


- Hmm… - La morena empezó a verlos. – Interesante…


- ¿No me digas que vas a tomar un conjunto? – Preguntó Baltimore.


- Podré usarlo para dormir.


- Es demasiado atrevido, si no es para seducir a alguien, no valdría la pena. – Expresó Inazuma. – Es para mostrárselo a la persona que quieres.


- … ¿Qué diría el comandante si se lo muestro? – Eso sorprendió a Baltimore.


- ¡E-Espera Dakota! No digas eso, no deberías hacerlo si no sientes nada por…


- Entonces ¿agarrarás uno para mostrárselo? – Preguntó Inazuma, eso puso roja a la castaña.


- N-No era lo que quería decir y… ¡Aah! No me fastidien.


- No fue mi intención. – Respondió la peliazul con rostro neutro. En otro lugar estaban Washington y Ryuuhou.


- Que fastidio, no encontramos nada. – Respondió la peligris. – Este pueblo abandonado no tiene nada.


- Lo importante ahora es recolectar consumos. – Expresó la pelinegra. – Si Shikikan es lo que está buscando, entonces es nuestra prioridad.


- Eso es cierto, pero quisiera que hubiera algo de diversión aquí… - Soltó un suspiro. En eso llegó Aurora. – Oye Aurora ¿encontraste algo?


- Una bonita tienda con artículos de porcelana, pero nada que pueda sernos útil.


- En serio… - ya entonces que las tres salieron, algo pasó y que Washington sintió. – El aire… ¿no lo sienten pesado? – Preguntó ella con seriedad, en eso Ryuuhou bajó la mirada.


- Este pueblo no parece estar tan abandonado como pensamos. – Expresó ella, llevando la mano a su katana. - ¿Avisamos a Shikikan?


- Es mejor hacerlo… Aurora ¿podrías ir tras él?


- Claro, ya voy. – La rubia se adelantó en ese momento. Ya entonces ellas dos se quedaron ahí, esperando a que aquello saliera.


- Entonces… ¿crees que es una sirena? – Preguntó Washington.


- No parece ser así… tienen una forma de actuar algo errática, pero mantendrían algo más de sigilo, estas personas no esconden sus intenciones ¿cierto? – En eso vieron salir varios hombres armados. – Aquí están.


- … Jeje… - Washington hizo crujir sus nudillos. – Entonces… ¿nos seguían desde hace kilómetros?


- Parece ser el caso, pongámonos atentas.


- Eso haré… van a pagar por todo.


(…)


Sebastián seguía con Cleveland y Laffey, llevaron todo lo necesario en cuanto a comida para el viaje restante.


- Gracias por la ayuda. – Comentó Sebastián, las dos chicas asintieron.


- Es lo menos que podemos hacer. – Expresó Cleveland. – El viaje seguirá siendo algo largo.


- Mientras pueda estar más tiempo con usted comandante. – Laffey lo abrazó, eso molestó un poco a la rubia.


- Oye Laffey, no deberías-


- Comandante. – Aurora llegó en ese momento y se veía agitada.


- Aurora ¿pasa algo? – Preguntó el peliazul.


- … Enemigos. – Eso alertó a los tres. – Washington y Ryuuhou los están enfrentando ahora, estábamos en la parte oeste.


- Entendido, vamos. – las otras dos asintieron y se prepararon. Ya entonces corrieron, con el peliazul sacando su arma, se acercaron hacia donde estaban las dos, al llegar vieron varios cuerpos derribados de soldados, Washington sonrió al verlos.


- Ey, hasta que finalmente llegas comandante.


- ¿Qué pasó aquí?


- Parece que nos venían siguiendo un rato. – Informó la japonesa. – Debió ser en algún punto del trayecto hacia este pueblo o quizás antes.


- Esos uniformes… creo recordarlos de algún lado. – Sebastián se puso a pensar y es que realmente se le hacían familiar, entonces fue que algo aterrizó de cerca, era un robot. – Eso…


- Comandante… es el mismo que enfrentamos en Las Vegas. – Señaló Cleveland, era como otra versión de aquel robot.


- Él… parece que no se ha rendido. – Ese mismo viejo que quiso subastar a Nimi y tiene interés en las Kansen, entonces no se había olvidado de Sebastián y los planes que le frustró. – Esto será duro, pero hay que acabarlo.


- No hay problema, vamos a hacer que pruebe mis cañones. – Washington materializó sus cañones y disparó dos proyectiles, impactando al robot pero este solo tenía pocas abolladuras. - ¿Qué mierda?


- Debe estar blindado como un tanque. – Respondió Sebastián. – No hay que atacar de forma indiscriminada, es mejor si nos reunimos con las demás.


- Bien, haré una distracción. – Ryuuhou corrió para atacar a la máquina con su espada, mientras estaba distraída con ella, el resto comenzó a correr.


- ¿Saben donde están las demás? – Preguntó Sebastián.


- Según recuerdo, Baltimore fue con Dakota e Inazuma a una tienda de ropa, Haruna, Illustrious y Cygnet fueron a ver a un mercado pequeño al sur. – Respondió Cleveland.


- Entonces separémonos, Washington, ve por Baltimore, Laffey, acude por Illustrious y el resto.


- Entendido comandante. – Respondieron las dos para tomar caminos distintos. Quedando solo Cleveland y Sebastián, llegaron hasta esconderse detrás de una casa.


- Puede que nos encuentren pronto, este parece tener un rastreador de calor. – Informó Cleveland.


- Entonces hay que prepararse, si Ryuuhou logró distraerlo, debe estar en camino. – Se quedaron en silencio durante unos segundos, buscando escuchar cualquier paso que estuviera cerca. - … Pensé que sería un viaje tranquilo.


- Parece que la tranquilidad no existe aquí. – Respondió Cleveland con ironía. – Comandante… no, Seb, cuando salgamos de aquí y lleguemos a nuestro destino, quiero decirte algo.


- … Supongo que puede esperar… - En ese momento escucharon pasos. – Se acerca.


- Así es… - Entonces justo por detrás apareció un soldado, buscando disparar al peliazul. - ¡Seb!


- ¿Eh? – En ese momento disparó, con unas balas rozando su hombro, el italiano se quejó pero no perdió el tiempo y le disparó en la cabeza para matarlo, empezó a sentir el dolor.


- ¡Seb! – Cleveland se acercó con preocupación. – Estás sangrando…


- No es nada… - Buscó calmarla. – Aún tenemos que seguir peleando.


- … Solo no te presiones ¿entendido?


- Claro. – Entonces por detrás y de un salto llegó el robot. – Aquí está el invitado indeseado.


- ¿Y Ryuuhou? – Ya entonces vieron llegar a la pelinegra, estaba sangrando de la frente.


- Lo siento… es más fuerte de lo que pensé…


- Descuida… me haré cargo de esto. – Expresó Cleveland con seriedad, haciendo aparecer sus cañones. – Ven con todo lo que tengas, chatarra.


El robot sacó un compartimento con misiles para disparar uno, Cleveland se movió a un lado para esquivarlo y disparar, logrando tumbar un poco al robot, eso aprovechó ella para saltar y golpearlo al costado, disparando a quemarropa sobre este, una explosión se generó.


- ¿Es todo? – Preguntó Ryuuhou.


- No realmente… - Sebastián observó fijamente, el robot seguía en pie, la rubia saltó hacia atrás.


- Eres realmente duro, más que la primera versión que llegamos a derrotar y eso que hizo falta cinco de nosotras para conseguirlo… lo menos que puedo hacer es ganar más tiempo.


- No estás sola. – la japonesa se paró a su lado. – Puedo apoyar con aviones.


- … Aprecio la ayuda, pero no sé si estos puedan causar suficiente daño a su coraza, es más dura que el acero.


- Un guerrero no retrocede ante un reto complicado, quiero demostrar mi espíritu de pelea.


- Ustedes del imperio Sakura hablando de espíritus y demás, realmente no lo entiendo.


- No es necesario… solo tenemos que pelear.


- Eso es cierto. – El robot comenzó su ataque, disparando múltiples balas de una ametralladora, las dos saltaron, en ese momento Ryuuhou lanzó dos cazas que empezaron a disparar en el aire, el robot se cubría de sus balas, eso sirvió como una distracción para que Cleveland aprovechara y con una patada, impactara al robot para hacerlo caer de espaldas, momentos que ella aprovechó para subirse y dispararle justo en la cabeza, esperando que ese fuera su punto débil, el humo de la explosión se levantó.


- ¿Habrá funcionado? – Preguntó Sebastián, observando todo desde atrás, cuando la rubia bajó, fue así que vio al robot apenas levantarse, pero ya estaba sumamente dañado.


- Al menos hice algo… - Respondió por debajo, este se preparaba para atacar.


- ¡Fuego! – Varios cañones fueron disparados por detrás, Clevelando sonrió al saber lo que eso significa. – He vuelto y traje al resto.


Washington disparó junto a Inazuma las cuales llegaron a causar daño al costado izquierdo del robot, Laffey corrió velozmente mientras iba muy cerca de la máquina y sacando un cañón, disparó de cerca.


- A Laffey no le gustan estos robots, son malos.


- Parece que tenemos un tipo malo, aquí viene mi ataque. – Baltimore disparó con fuerza en aquel momento, ya el robot apenas y hacía lo que podía para mantenerse de pie, ya South Dakota llegó y usando ambas manos levantó a la máquina usando su fuerza.


- Toma esto. – La arrojó para impactarla de forma pesada al suelo y un solo disparo de su cañón potente fue suficiente para que finalmente explotara.


- Lo hicimos. – Sonrió Cleveland, al menos pasó el peligro pero no podían relajarse demasiado.


- Tenemos que irnos. – Señaló Sebastián, el resto vio su estado.


- Primero deberíamos curarlo comandante. – Comentó Illustrious, el peliazul negó con la cabeza.


- Mientras más tiempo estemos aquí, más aprovechará el enemigo para acercarse, hay que irse. – Sin decir más, fueron al vehículo para subirse y arrancar lo más rápido que pudieran. El viaje se había vuelto más arriesgado que antes y teniendo un enemigo que les perseguía, necesitaban llegar pronto al igual que acabar con este.

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a una nueva edición del rincón histórico, nuestra invitada Bache-san, ya está…


- Aquí. – La pequeña rubia ya estaba sentada. – Hola~


- Que rápida, bueno… bienvenida Bache-san al programa de hoy ¿Qué tal-nya?


- Todo perfecto, es un bonito lugar.


- Ok, ya sabes la dinámica, respondemos algunas preguntas respecto a ti-nya, ahora empecemos con tu historia… como todo destructor fuiste escolta de otros buques pero realmente recibiste muchos ataques, incluso de kamikazes-nya.


- Eso me dolió ¿sabías? Aunque prefiero otro tipo de dolor, si sabes a lo que me refiero. – Empezó a levantar sus cejas.


- O-Ok-nya… recibiste ocho estrellas por tu servicio antes de ser desmantelada y ahora estás aquí ¿Qué opinas de tu cuerpo-nya?


- Me parece excelente, puedo hacer muchas cosas que nunca antes podía, pero lo que más desearía es acostarme con alguien.


- Esto… ¿por qué eres así-nya?


- Es parte del placer de ser humano, creo que la excitación es algo de lo cual nadie debería avergonzarse, yo no tengo miedo en expresar mis verdaderos deseos, aunque realmente nunca lo he hecho con alguien, quiero que alguien me sujete y me desvirgue de forma salvaje.


- Demasiado información-nya… pasando a la siguiente pregunta ¿Qué opinas de tu Shikikan?


- Un hombre rudo, debo decir que me trae mucho interés. – Soltó un guiño. – He podido observar que tiene experiencia y por como Brooklyn ya se acostó con él y, a pesar de sus quejas constantes hacia él, lo sigue cuidando, debe ser alguien sumamente adecuado en la cama, ya deseo poder probarlo por mi cuenta.


- Dejando de lado la charla pervertida, parece que tienes una buena opinión de él-nya, para terminar ¿Qué harás a futuro?


- ¿Además de querer una vida sexual activa con mi comandante? La clase Fletcher tenemos miles de hermanas y hay bastantes que siguen sin ser encontradas, eso será parte de nuestro trabajo, pero por ahora avanzaré a mi propio ritmo.


- Eso sería todo, gracias por venir-nya.


- Al contrario, gracias por invitarme, ahora debo irme, quiero seguir practicando con un pepino. – Esa información no era necesaria para Akashi el conocerlo.


- Y nos vemos en la siguiente edición, la próxima invitada será Akatsuki-san, hasta la próxima-nya.



-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Estaremos en estos caps con Sebastián y su viaje que se volvió algo movido con los enemigos que ahora les acecharán entonces, ya entonces veremos lo que sucederá en ese tramo por mientras, nos vemos en el próximo cap entonces, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 

Reencarna

Looney Tunes

Registrado
22 Sep 2015
Mensajes
1,939
Offline
- Son productos enlatados, lo bueno es que resisten mucho más tiempo que los empaquetados, podremos usarlos para comer durante un tiempo. – Respondió este.
siempre imagine un apocalipsis donde todo es gratis pero es verdad que todo tiene una fecha de expiracion :51:

- Mientras pueda estar más tiempo con usted comandante. – Laffey lo abrazó, eso molestó un poco a la rubia.


- Oye Laffey, no deberías-
pero es solo un abrazo :05: si fuera algo mas que diria

- Debe estar blindado como un tanque. – Respondió Sebastián. – No hay que atacar de forma indiscriminada, es mejor si nos reunimos con las demás.
atacar en un solo punto para debilitarlo es una buena estrategia

- Es parte del placer de ser humano, creo que la excitación es algo de lo cual nadie debería avergonzarse, yo no tengo miedo en expresar mis verdaderos deseos, aunque realmente nunca lo he hecho con alguien, quiero que alguien me sujete y me desvirgue de forma salvaje.
por favor sigue :244:
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
Veo que no sera un viaje tranquilo ya con todo lo ocurrido el grupo formo una reputación y el enemigo tiene que aprovechar cuando estén divididos. Por cierto fue hace tanto pero no me acuerdo ¿que paso con Nimi? la verdad que no recuerdo.

Bache seria difícil que no reciba lo que quiere ya que ruega por la experiencia xD y conociendo a Dorian no sera nada gentil.
 
Buenas, aquí estamos un nuevo día, espero hayan pasado buen inicio de año, primero respondamos.

siempre imagine un apocalipsis donde todo es gratis pero es verdad que todo tiene una fecha de expiracion :51:


pero es solo un abrazo :05: si fuera algo mas que diria



atacar en un solo punto para debilitarlo es una buena estrategia



por favor sigue :244:
Ya veremos como es que entonces seguirá su viaje que si se ha complicado ahora.

Veo que no sera un viaje tranquilo ya con todo lo ocurrido el grupo formo una reputación y el enemigo tiene que aprovechar cuando estén divididos. Por cierto fue hace tanto pero no me acuerdo ¿que paso con Nimi? la verdad que no recuerdo.

Bache seria difícil que no reciba lo que quiere ya que ruega por la experiencia xD y conociendo a Dorian no sera nada gentil.
Ya con Nimi, si ha estado tranquila estando con Takumi y todo, ya si veremos cosas más complicadas.

Vamos con este cap entonces.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 112



Habían escapado de los enemigos pero eso sumó igual el agotamiento de todas, ya pudo asegurar al ver en el espejo que ya la mayoría estaba durmiendo y es que era bastante de noche, Sebastián igual necesitaba un descanso luego de conducir bastante, ya entonces decidió estacionar el vehículo a un costado, tampoco es que siga existiendo trafico o que los enemigos los alcancen tan pronto, una vez lo hizo, miró por última vez a las chicas atrás, todas durmiendo tranquilamente, sonrió de forma suave antes de abrir la puerta y bajarse.


Saca una cajetilla de cigarros de su chaqueta para fumar pero entonces vio algo más dentro, una fotografía la cual mostraba a un niño de cabello oscuro y ojos verdes, recordando la razón del viaje por el cual decidió empezar, lo que podría encontrar al final le daba también ciertas ansias, ya que la información que tiene sobre ellos y su vida laboral ha sido poca, y las pistas que le había dejado Owen eran solo una pequeña parte de lo que estaba por descubrir.


Cleveland dejó de sentir el movimiento del vehículo, en ese momento abrió los ojos y observó al resto de chicas descansando, entonces vio afuera con la puerta abierta de la camioneta, decidió moverse para no molestar a las demás y salir de ahí, observando al peliazul sentado a un costado de la carretera.


- … ¿Seb? – La llamada de la castaña alertó a Sebastián el cual escondió la foto, ella se acercó. - ¿Estás descansando?


- Sí… todas están agotadas luego de tanto conducir y la batalla, es obvio que quedarían dormidas.


- Eso es verdad. – Ella notó algo en su comandante, había algo con él en ese momento. – Seb ¿realmente no te pasa nada?


- … Podrías llamarlo de esa manera. – ya sacó la foto. – Solo estaba recordando algunas cosas.


- … Y esa foto… ¿Quién es? – De cierta forma eso le trajo algo de temor a la castaña, si era algún hijo del cual ella no sabía.


- Soy solo yo de pequeño.


- Ya veo… - Se sintió aliviada por dentro. – Pero eres muy distinto, el cabello negro y ojos.


- Sobre eso. – En eso el italiano se retiró algo de un ojo. – Son lentillas.


- Oh…


- Ya sabes sobre como algunos sufrieron mutaciones debido a la radiación de las bombas que cayeron, yo fui afectado… el color de mis ojos cambió de verde a carmesí y por alguna razón, cuando expreso emociones fuertes, estos brillan.


- ¿Y el cabello?


- Es solo tinte. – Ahí Cleveland entendió todo.


- Ya ahora lo sé pero ¿por qué esconderlo?


- Ya sabes sobre como algunos sufrieron discriminación por estos cambios, después de todo el ser humano no cambia y le temen a todo lo que es diferente, por eso fue que decidí esconder mi condición de esta forma, incluso le dieron una denominación a ese tipo de personas, son hijos de la nueva era. Para evitar caer en tal discriminación fue que cambié totalmente, eliminando todo rastro de lo que fui antes, la identidad y apariencia, para pasar desapercibido.


- En cierta forma es una lástima, te veías tierno de pequeño. – Ella sonrió. – C-Claro eso no quiere decir que tu yo actual tampoco esté mal… solo digo.


- Lo entiendo. – Estiró los brazos. – Deberías volver a dormir, mañana nos espera otro día largo.


- Lo mismo le digo a usted, tiene que descansar el hombro para que se recupere más rápido.


- Eso haré… buenas noches. – Ella igual se despidió y volvió para descansar. La pequeña conversación la dejó pensando y, de cierto modo, al ver la foto ella sentía que le traía ciertos recuerdos pero estaban difusos, a decir verdad, muchas de las chicas no recuerdan nada de antes de ser activadas en ese momento que conocieron a sus comandantes actuales, si tienen conocimientos en sus bases de datos de personal que conocieron en el pasado cuando estaban siendo construidas pero más allá es totalmente confuso, Sebastián le daba un aire familiar pero por esa noche necesitaba olvidarlo y descansar. Regresó al vehículo y se acomodó sin molestar a las demás que seguían durmiendo, cerró los ojos para volver a caer en el sueño.


- Hmmm…


- Cleve, despierta.


- Ah… ¿Qué? – La castaña abrió los ojos en ese momento, ella creyó estar en la camioneta pero no, estaba en una cama. - ¿Dónde estoy? ¿Seb?


- Ya estás despierta. – El italiano sonrió. – Supongo que ahora podremos preparar el desayuno.


- ¿De que hablas? Pensé que estábamos en la camioneta con las demás y…


- No tengo idea de lo que hablas, esta es nuestra luna de miel ¿no te acuerdas? Luego de que nos casamos, te prometí que iríamos de viaje al caribe.


- ¡¿C-Casarnos!? – Eso la hizo sonrojarse en exceso, no tenía idea de lo que estaba sucediendo, entonces miró su mano izquierda, en su dedo tenía un anillo puesto. – (¿Esto es un sueño? Es demasiado real…)


- ¿Cleve? – El italiano la llamó.


- N-No es nada… entonces ¿preparamos el desayuno? – Ella decidió levantarse, ya así bajaron a una sala, la castaña observó por la gran ventana panorámica una gran vista de una playa blanca, el mar azul, era un lugar paradisiaco. – (Que hermoso…)


- Vamos Cleve. – El italiano la abrazó por la espalda, eso la hizo soltar un chillido. - ¿Te sorprendí?


- S-Sí… no hagas eso de nuevo… vamos.


Los dos fueron a la cocina a preparar un desayuno ligero de huevos con fruta y jugo de naranja para luego sentarse, los dos tuvieron una plática amena mientras degustaban de su comida. Para Cleveland eso era una vida ideal, el poder estar junto a su comandante, casados y relajarse sin necesidad de batallar, sin sufrimiento, era demasiado bueno para ser verdad. Una vez terminaron, el peliazul se levantó.


- ¿Vamos a la playa ahora?


- Sí. – Ella fue a cambiarse, regresó a su habitación y vio todos los trajes de baño que estaban ahí, eran bikinis muy bonitos. – (Son demasiado hermosos, para que alguien tan plana como yo tenga que llevarlos…) – Vio su propio cuerpo a lo que soltó un suspiro. - ¿Por qué tuvieron que hacerme así?


Luego de escoger un traje de baño, ella bajó hasta salir a la fachada de la casa y caminó mientras se acercaba a la playa, sentía la suave arena bajo sus pies, estaba fría pero refrescante, el sol brillaba en todo su esplendor, ella sonrió viendo el paisaje.


- Cleve. – Sebastián se acercó, el peliazul llevaba su bañador que era un short playero con sandalias, al no llevar una playera, la castaña pudo ver sus abdominales marcados, eso la hizo sonrojarse. – Terminé de acomodar todo.


- E-Esto… gracias.


- Por cierto, te ves hermosa en tu traje de baño. – Le soltó ese cumplido, ella llevaba un traje de baño color blanco, con el sujetador y la parte inferior siendo un pantaloncillo.


- Gracias, creo que es lo que mejor me va.


- Aunque pienso que un bikini podía haber estado mejor. – Soltó un guiño, eso la dejó totalmente roja. – Vamos al agua. – La sujetó de su brazo para ir corriendo a la orilla, el agua se sentía fría, entonces Sebastián le arrojó un poco a la cara.


- ¡O-Oye!


- Inténtalo si puedes.


- Ya verás.


Los dos se divirtieron un buen rato en la playa, jugando en el agua y también como trajo una pelota para que ambos se las pasaran, así pasó el rato cuando el sol comenzó a ocultarse, los dos estaban sentados debajo de la sombrilla, mirando el atardecer.


- Eso fue divertido. – Comentó Cleveland. – Esto realmente parece un sueño.


- ¿Quién dijo que es uno? – Preguntó Sebastián, abrazándola del abdomen. – Este es apenas el inicio de nuestra nueva vida, la cual dijiste que querías ¿no?


- Sí… esto es realmente lo que siempre he deseado, una vida tranquila, sin peleas, sin batallas, sin ver a nadie morir, solo estar con la gente que más me importa.


- Yo me aseguraré de que nada de eso pase, te protegeré por siempre.


- Seb… - Eso la hizo sonrojarse levemente, se había acercado para besarlo pero el italiano puso la mano de frente.


- Tendrás que aguantarte a esta noche, hagamos que sea especial.


- … Sí… - Estiró los brazos. – Estoy agotada y tengo hambre…


- Vamos a cenar. – Los dos recogieron todo para regresarse a su chalet y entonces empezar a preparar la cena, como tal debían cambiarse, al volver Cleveland vio que en la cama se encontraba un hermoso vestido rojo, eso la sorprendió y es que era algo demasiado femenino, lo tomó para probárselo por encima.


- No sé si se me vea bien… pero ya que me lo trajo. – Ella se cambió y entonces vio en un espejo, ese vestido resaltaba bien su figura. – Realmente estoy hermosa… veo que igual hay algo de maquillaje… nunca antes me había puesto… - Recordó algunas conversaciones de Kumano y otras chicas sobre el maquillaje, con base en eso se empezó a poner.


Ya en ese momento bajó las escaleras, vio la mesa llena de varios platillos y también botellas de vino, Sebastián tenía puesto un traje.


- Sabía que el vestido te quedaría bien. – Comentó este al ver a Cleveland.


- Espero no haberlo arruinado con el maquillaje… ya sabes, nunca antes me he puesto.


- Descuida, no te ves nada mal. – El italiano arrimó la silla para que ella pudiera sentarse, en ese momento abrió una botella de vino y sirvió sobre la copa que estaba a un lado de ella, ya después sirvió en la suya para luego sentarse. – Este ha sido un día muy divertido para ambos y espero que el resto de nuestras vidas sea igual.


- Sí… - Los dos chocaron copas mientras empezaron a beber y comer, era un ambiente sumamente confortable entre ambos en ese momento, luego de un rato que siguieron bebiendo y comiendo, los dos terminaron. – Creo que estoy algo afectada por el alcohol… - Sebastián la ayudó a mantenerse recta.


- Deberíamos ir a dormir o quizás a algo más…


- E-Esto… antes quisiera darme un baño, si no es molestia.


- Claro. – La dejó ir al cuarto del baño, al entrar se despejó del vestido y estando desnuda entró a la bañera, esperaba que eso pudiera hacer que pareciera menos ebria.


- (Esto es real ¿no? Digo… el día de hoy ha sido tan maravilloso, estar junto a Seb de esta forma, creer que estoy casada con él… ¿Qué habrá sido de las demás? ¿Por qué no están aquí?)


Una vez terminó, se puso su ropa de siempre y salió del baño, ahí estaba el italiano esperando a que saliera.


- Entonces ¿vamos de una vez?


- ¿Eh? – En ese momento el peliazul sujetó a la castaña y la empezó a cargar de forma matrimonial. - ¿A dónde vamos?


- A la cama… esta será la noche donde finalmente dormiremos juntos.


- ¡¿Dormir juntos!? – Eso puso su rostro como un tomate, subió las escaleras hasta entrar a la habitación, ahí la dejó sobre la cama. – E-Espera un momento, no estoy lista para esto.


- Ahora estamos casados y esto es algo que tenemos que hacer… yo quiero hacerlo, para que finalmente consumemos nuestro amor. – En ese momento el italiano aprisionó a Cleveland, sujetando sus manos sobre la cama, ella desvió la mirada, teniendo sus mejillas rojas.


- Yo… no estoy lista aún… además, no entiendo por qué fue que te casaste conmigo, no tengo un cuerpo tan esbelto o bien formado como el de las demás chicas, incluso me comporto más como un chico, no tengo nada femenino de mi lado.


- Eso no importa… si me enamoré de ti es por quien eres, y eso es lo único que importa. – En ese momento el italiano empezó a besar el cuello de Cleveland, eso la hizo soltar pequeños gemidos, entonces sintió una de las manos de este intentando desabrochar su blusa.


“Comandante…”


- ¿Eh? – Ella pareció escuchar esa voz que reconoció. – (¿Laffey?)


- ¿Pasa algo? – El italiano detuvo su acto, mirando fijamente a Cleveland, esta bajó la mirada.


- … Lo siento Seb… pero no puedo hacer esto. – Ella lo apartó a un lado.


- ¿Qué quieres decir? Estamos casados después de todo.


- No es eso… la verdad… estoy soñando ¿no? – Ella sonrió de forma triste. – Sabía que era demasiado bueno para ser verdad… imaginar una vida tan feliz, pero no puedo acapararla para mí sola… después de todo hay otras chicas que también te quieren… y me sentiría culpable si yo solo puedo ser feliz… todas merecen lo mismo, así que… luego de terminar esta batalla, espero que no solo sea yo… a todas nos hagas felices… - Ella sintió lagrimas bajar por sus mejillas. – Aunque esto fuera un sueño… me alegra haber vivido esta experiencia… realmente, gracias… - En ese momento todo se volvió blanco frente a ella.


- ¿Cleveland? – Ella empezó a abrir los ojos, vio a Illustrious que tenía al frente. - ¿Estás bien? Parecías estar llorando mientras dormías.


- ¿Eh? – Ella se llevó un dedo a un ojo, estaba lloroso, ella sonrió por debajo. – No es nada… solo fue un sueño.


- Si tu lo dices… ya es mejor que salgas para que desayunemos.


- Claro. – Ella estiró los brazos mientras salía del vehículo, Sebastián y el resto de chicas ya estaban sentados en un círculo mientras comían de las latas.


- Hasta que despiertas, eres la última. – Señaló Haruna, Cleveland soltó una pequeña risa.


- No es nada, lamento haberlas hecho esperar.


- Aquí tienes. – Sebastián le pasó una lata abierta de frutas en almíbar.


- Gracias~ - Respondió ella, ya se sentó a un lado de Laffey. – Oye Laffey.


- ¿Sí? – Preguntó la chica con orejas de conejo.


- Que las dos seamos felices. – Respondió, la peligris no entendía de lo que Cleveland quería decir.


- Ok… - Ya por el momento siguieron comiendo y es que el viaje iba a continuar, sin saber lo que estaba por venir.


(…)


En otro lugar, estaba un hombre anciano, este se encontraba dentro de esa sala cuando se abrió la puerta.


- Señor Thomas, ya tenemos la localización de Sebastián Leone.


- Excelente, esta vez no lo dejaremos ir, no con estas adiciones que tenemos ahora. – En la oscuridad de esa habitación aparecieron tres figuras, eran chicas, dos tenían el cabello gris corto y otra de cabello castaño claro, teniendo miradas vacías. – Ya no habrá sitio para el fracaso, esta vez me las pagarás por lo que hiciste en Las Vegas…

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a una nueva edición del rincón histórico, nuestra invitada de hoy…


- Estoy aquí. – En el techo estaba alguien de cabeza, en ese momento bajó justo frente a Akashi como si nada. – He llegado Akashi-dono.


- Q-Que entrada más sorpresiva… pero bueno, aquí está Akatsuki-san, bienvenida-nya.


- Aprecio la invitación. – Se sentó en ese momento.


- Entonces podemos empezar-nya… lo que sabemos de las operaciones que tuviste, llegaste a batallar en Java, Solomon, Guadalcanal donde llegaste a hundir varios enemigos, pero la batalla más tarde contra Atlanta-san te dejó mal-nya.


- Sé de lo consciente sobre las misiones que he hecho, me he esforzado dentro de lo posible para cubrir las expectativas.


- Llegaste a batallar bien-nya pero nada quitó que fueras hundida luego, ahora que recuperaron tus restos y transfirieron el alma a un cuerpo humano ¿Qué piensas de ello-nya?


- Aprecio mucho la segunda oportunidad que me dieron y que esta vez no fallaré, después de todo he entrenado bastante mis habilidades ninja.


- Ya veo que compartes mucho en común con Kirishima-san.


- Es mi compañera de prácticas, las dos tenemos el mismo camino recorrido.


- Y tampoco estás sola, tienes a tu Shikikan ¿Qué opinas de él-nya?


- Alguien que tiene fuerza, ha demostrado ser un señor que puedo servir con dignidad, estos últimos días ha llegado a demostrar una fuerza y determinación dignos de admirar y realmente deseo darlo de todo para complacerlo.


- Si le tienes mucho aprecio-nya, para terminar ¿Qué planes tienes a futuro-nya?


- Ikazuchi e Inazuma ya están con nosotros pero falta Hibiki, deseo reunir a todas mis hermanas y entonces seguir sirviendo a mi señor como una buena ninja que soy.


- Eso sería todo, gracias por venir-nya.


- No fue nada, ahora seguiré protegiendo a mi señor en las sombras. – Lanzó una bomba de humo que explotó, al esfumarse, se había ido.


- Y nos vemos en la próxima edición, la siguiente invitada será Helena-san, hasta la próxima-nya.


------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Este cap salió gracias a una idea que me pasaron y decidí alargarlo, ya entonces Cleveland no solo vela por su propia felicidad sino igual por la del resto de su flota y que Sebastián sepa valorarlas a todas, ya al final se ve que vendrá un problema grande, eso ya lo veremos, hasta el próximo cap, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 

Reencarna

Looney Tunes

Registrado
22 Sep 2015
Mensajes
1,939
Offline
- … Y esa foto… ¿Quién es? – De cierta forma eso le trajo algo de temor a la castaña, si era algún hijo del cual ella no sabía.
era dificil imaginarse que era el :51:

- Ya sabes sobre como algunos sufrieron discriminación por estos cambios, después de todo el ser humano no cambia y le temen a todo lo que es diferente, por eso fue que decidí esconder mi condición de esta forma, incluso le dieron una denominación a ese tipo de personas, son hijos de la nueva era. Para evitar caer en tal discriminación fue que cambié totalmente, eliminando todo rastro de lo que fui antes, la identidad y apariencia, para pasar desapercibido.
todo este tema me recuerda tanto a la actualidad :61: solo que la gente tergiversa las cosas

- Yo… no estoy lista aún… además, no entiendo por qué fue que te casaste conmigo, no tengo un cuerpo tan esbelto o bien formado como el de las demás chicas, incluso me comporto más como un chico, no tengo nada femenino de mi lado.


- … Lo siento Seb… pero no puedo hacer esto. – Ella lo apartó a un lado.
tan cerca :08: le gano el remordimiento

- Que las dos seamos felices. – Respondió, la peligris no entendía de lo que Cleveland quería decir.
que buena hermana mayor :05:
 

Laharl

Giga Drill Breaker

Registrado
2 Jul 2009
Mensajes
1,039
Offline
No esperaba que se alargara y fue una sorpresa agradable. Me gusto bastante como la personalidad de Cleveland influyo al final ya que si la conocemos bien ella es una persona que piensa en sus amigos.

Buen capitulo.
 
Buenas, aquí estamos en un nuevo día con cap, primero vamos a responder.

era dificil imaginarse que era el :51:


todo este tema me recuerda tanto a la actualidad :61: solo que la gente tergiversa las cosas





tan cerca :08: le gano el remordimiento


que buena hermana mayor :05:
Ya se ve como es que igual eso sucede, sin importar que ocurriera un incidente como aquel, ciertas cosas se mantienen.

No esperaba que se alargara y fue una sorpresa agradable. Me gusto bastante como la personalidad de Cleveland influyo al final ya que si la conocemos bien ella es una persona que piensa en sus amigos.

Buen capitulo.
Sí es algo que Cleveland haría, al menos no es que se lo quede solo para ella, aunque si va a querer un poco más de tiempo que el resto.

Bueno, ya vamos con este cap, continuando la situación de este equipo, esperan unas sorpresas.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo 113



El grupo estaba bastante cerca del sitio al que querían llegar y Sebastián se había asegurado de ello, ya de tal modo las chicas se veían más relajadas de que pronto terminaría.


- Por suerte no hemos tenido más ataques enemigos. – Comentó Baltimore. – Como si de repente les hubiera dado miedo cuando los enfrentamos.


- ¿Ya estás mejor? – Preguntó Cleveland al italiano. – De la herida que te hicieron.


- Mejor que antes. – Respondió este. – Que no hayamos tenido ataques, ha ayudado bastante a mi recuperación.


- Tienes ese traje que te hicieron, es increíble que lo olvidaras. – Expresó Haruna.


- Hemos estado muy ocupados viajando y recogiendo comida, lo bueno es que este viaje pronto va a terminarse. – Así siguió conduciendo hasta llegar a la ciudad, ahí estaba, justamente tuvo que cruzar varios estados para poder llegar a su destino pero todo había terminado, Fresno era el lugar al cual Sebastián deseaba llegar, como tal ese pequeño pueblo estaba abandonado, si las ciudades sufrieron daños, se puede decir lo mismo de los pueblos, aunque estaban totalmente desarrollados a un punto, sufrieron mucho más daño del que se creía, decidiendo que los pobladores decidieran mudarse a los refugios en grandes ciudades.


Sebastián detuvo el vehículo a la entrada del pueblo y con ellos todos se bajaron, solo necesitaba encontrar el cual era su hogar en ese lugar.


- ¿Sabes donde se encuentra tu hogar aquí? – Preguntó Washington.


- Según obtuve la información, se encuentra en el oeste, vamos ahí. – Avisó al resto. Comenzaron a moverse, algunas chicas hablando, otras simplemente en silencio, Laffey gustaba ir al lado del italiano, mientras observaban de todo lo que había.


- Ciertamente ahora se ha vuelto un pueblo fantasma. – Expresó Ryuuhou.


- ¿Habrá algo de comida aquí? Tengo hambre.


- Parece que hay algo por ahí.


Todas veían ciertas cosas que les interesaba, Sebastián solo pudo sonreír por debajo, ya entonces se fueron acercando cada vez más en ese momento hasta que pudo ver, una pequeña casa y los recuerdos del peliazul empezaron a llegar.


- … Recuerdo algo por aquí.


- ¿Esta fue tu casa? – Preguntó Illustrious.


- Ese parece ser el caso… entremos. – En ese momento buscó abrir la puerta y no le resultó nada complicado, estaba abierto, de ese modo fue que primero él entró ya seguido de las demás, estas comenzaron a ver por todos lados.


- Era de esperarse de una casa vieja, llena de polvo. – Comentó Inazuma.


- Han sido años, es obvio que estaría polvorienta. – Respondió Cleveland. Sebastián siguió viendo los alrededores, entonces vio sobre una repisa un marco de una foto, la tomó limpiando el polvo, entonces logró verlo ahí, a una pareja.


- ¿Esos son tus padres? – Preguntó Laffey, el italiano asintió.


- Lo sé, porque la foto al lado soy yo. – Señaló al niño ahí, Cleveland ya entonces revisó esa foto y entonces algo se activó en mente.


- (¿Eh? ¿Qué fue eso? Es como si… de alguna forma reconociera a esos dos…)


- Por aquí debe haber más, subiré a su habitación. – Comentó Sebastián.


- Yo te acompaño. – Cleveland se ofreció, ya el resto se quedó para seguir observando los alrededores, de ese modo los dos comenzaron a subir las escaleras en ese momento, no hablaron de nada debido que Cleveland seguía en sus pensamientos, ya entonces finalmente llegaron a una puerta. - ¿Esta es la habitación de tus padres?


- … Entremos. – Abrió la puerta en ese momento, al entrar a la habitación se veía muy sucia y con papeles tirados por todos lados.


- Realmente aquí no han limpiado durante bastante tiempo.


- Necesito buscar algo. – En ese momento el peliazul empezó a buscar entre todos los lugares que estaban ahí, Cleveland solo se quedó observando, en sí veía las fotos que estaban alrededor, ya entonces es que vio más de estas y vio a esa pareja llevando batas de laboratorio.


- Esas fotos… realmente las reconozco de un lado…


- Aquí está… - En ese momento es que Sebastián sacó un folder y lo abrió, revisando las hojas que estaban dentro. - … Es tal y como decía…


- ¿Qué ves Seb?


- Revisa esto Cleveland. – Le pasó las hojas, la castaña empezó a leerlas en ese momento y entonces se dio cuenta de algo. – Esto… son planos del exoesqueleto de una Kansen.


- Lo que me dijeron era verdad, mis padres también trabajaron en el proyecto al parecer.


- … Con razón se me hacía muy familiar y Seb… ya recuerdo todo. – En ese momento ella sonrió por debajo. – con razón la foto de cuando eras pequeño también me hizo reaccionar… eras ese niño.


- ¿Cleveland?


- ¿No lo recuerdas realmente? – Sujetó sus manos. – Aunque creo que por haber sido mucho tiempo, no lo recuerdas.


- Esto… - Ya entonces el peliazul empezó a recordar y es que era un recuerdo demasiado escondido, ciertamente sabía sobre el trabajo de sus padres y un día lo llevaron…


“Flashback”


- Por aquí. – La madre llevaba a Sebastián en brazos, este solo veía a los alrededores con curiosidad como cualquier otro niño.


- Oh, trajeron a su pequeño ¿no? – Preguntó un trabajador.


- Bueno, es que no había nadie que pudiera cuidarlo, no sé si resulte en algún problema. – Expresó el padre, el trabajador soltó una risa.


- Para nada, hoy están al cuidado del número 134, espero un trabajo eficiente como siempre. – ya entonces siguieron hasta llegar a una sala, al entrar se encontraba una chica castaña recostada en una cama.


- 134, estamos aquí.


- Los esperaba, me estaba aburriendo. – Ella estiró sus brazos en ese momento. - ¿Y ese niño?


- Es nuestro hijo, espero no moleste que lo trajéramos.


- Para nada. – Ella se acercó hacia este, aquel escondió la mirada. – Hola, no te haré daño… me llamo Cleveland ¿Cómo te llamas?


- - Este no dijo nada, solo escondiéndose detrás de su madre, eso trajo un aire depresivo a Cleveland, la madre empezó a reír.


- No te deprimas, seguro se llevarán mejor, por ahora empezaremos a trabajar en el manteniendo de los números 100 a 150. – Empezaron su trabajo y ella se quedó con el pequeño Sebastián, este solo estaba ahí sentado, sin saber qué hacer.


- Esto es malo… al estar a solas con él, no sé qué hacer para entretenerlo… - Miró al pequeño castaño. – Esto… ¿quieres jugar a algo? – Eso solo causó que se escondiera más, entristeciendo a la castaña. – No sé qué hacer… nunca he tratado con niños…


En ese momento Sebastián se acercó a ella al verla en problemas, es entonces que puso su mano sobre la de esta, ella la sentía tan pequeña y frágil, siendo una Kansen, fácilmente podría destrozarla por lo que procuró no poner demasiada fuerza.


- …C-Cleve… - En ese momento ella se sonrojó.


- (D-Dijo mi nombre…) – Ella no pudo evitar sonreír. – Sí… soy Cleve…


- … Sebastián… - Dijo su nombre.


- … Ya veo… entonces… ¿no te molesta si te llamo Seb? – En ese momento él sonrió, eso puso feliz a la castaña. – Entonces será Seb, un gusto conocerte.


Ese fue el primer encuentro que tuvo con Sebastián, ella no sabía por qué mantuvo esos recuerdos sellados, ya entonces conforme fue pasando los días que jugaba con él, llegó un cierto momento.


- ¿Nos pondrán a dormir? – Preguntó Cleveland.


- Sí. – Respondió uno de los científicos. – Su mantenimiento ha terminado pero por el momento el proyecto no ha sido totalmente aceptado por todas las naciones, así que las desactivaremos y estarán en modo de hibernación, enviaremos a varias alrededor del mundo a sus respectivos países, hasta que finalmente se confirme y entonces estarán con sus respectivos comandantes.


- Entiendo… - Eso puso triste a Cleveland, ya que significaba que no podría ver más a Sebastián. – Antes de eso ¿podría despedirme de alguien?


- Esto… claro, pero es que igual vamos a desactivar sus centrales cerebrales, perderás los recuerdos de todo lo que ha pasado aquí, para proteger nuestros secretos si alguien osa robarlas.


- Entendido, no tardaré. – Ella se movió, fue hasta donde estaba su habitación y era el espacio de trabajo de la pareja, en ese momento entró, ahí vio a ambos.


- ¿134? ¿Pasa algo?


- ¿Trajeron a Seb?


- Bueno… esta vez si encontramos una niñera, lo lamento. – En eso ella se puso de rodillas.


- Entiendo… jaja, aunque ¿podrían darle un último mensaje? Me divertí bastante con él, aunque haya sido solo unos días, creo que fue el primer amigo que hice, que se cuide y que tenga un buen futuro.


- Claro. – Respondió el padre, sin decir nada más, así es que ella se regresó a su lugar y vio una cúpula.


- Esto…


- Ese será tu sitio de hibernación. – Comentó el científico, una vez entres, escribiré para que entres en estado, cuando despiertes, seguro verás a quién será tu comandante y deberás seguirlo, así está escrito en tu código.


- Ok, gracias por todo lo que han hecho. – Ella se metió a la cúpula y entonces empezó a sentir sueño. – (Seb… no quiero olvidarte…) – Todo se puso oscura para ella.


“Fin del flashback”


- Lo sabía… ese niño eras tú. – Ella no pudo evitar abrazarlo en ese momento. – Yo… quería verte nuevamente, lamento haberlo olvidado y no haberme despedido.


- … No, yo igual lamento haber olvidado todo esto, debido a lo sucedido, decidí olvidar muchas cosas y pensar que alguna vez fuimos amigos. – Sebastián sonrió por debajo. – Parece que mi historia con ustedes va más allá de lo que creía, incluso parece cosa del destino.


- No creo en ese tipo de cosas, pero podría ser el caso. – Ella sonrió. – has crecido mucho Seb, más de lo que creía.


- Solo porque han pasado años, tu no has cambiado desde que era niño.


- Jeje, las Kansen no crecemos realmente, así que puedes decir que seré joven toda mi vida… la verdad, me alegra volver a verte Seb.


- … Esto… ¿podemos entrar? – Escucharon una voz afuera, Cleveland quedó asombrada al ver que ahí estaba el resto.


- ¿Desde cuando están aquí? – Preguntó el italiano, Illustrious sonrió de forma nerviosa.


- Bueno… desde que Cleveland empezó a contar su historia. – Eso puso totalmente roja a la castaña y es que las demás la vieron ser así de cariñosa.


- No es justo. – Laffey entró en ese momento. – Laffey también quiere cariño del comandante.


- Jeje, parece que sí tiene su historia con las Kansen, no hay mejor comandante que ese. – Exclamó Washington.


- Cleveland pervirtiendo al Shikikan desde pequeño, realmente es una pervertida. – Comentó Inazuma.


- ¡Eso no es verdad! – Reclamó de regreso, entonces escucharon una risa, esta venía del italiano, estaba riendo con fuerza y les sorprendió porque nunca antes lo había hecho.


- Creo que al final este viaje valió la pena, porque pude encontrar las respuestas que buscaba y recuperar recuerdos valiosos. – En eso miró a las demás. – Si así lo quieren, también puedo abrazarlas.


- ¿Estás loco? Quien dice que quiero abrazar…


- Sí Haruna-san, sabemos que quieres, vamos. – Ryuuhou jaló a la castaña y el resto también se unió al abrazo, así se quedaron un buen rato hasta separarse.


- ¿Qué hacemos ahora? – preguntó Cleveland.


- Ya podríamos volver, esta información que tengo es algo que Owen necesita.


- ¿Por cual razón? – Preguntó Haruna.


- No lo sé, lo que hace sigue siendo un misterio. – En ese momento un disparo se escuchó, agujereando la habitación donde estaban, Cleveland saltó a tiempo para apartar al italiano, todo el lugar quedó destruido.


- ¡Comandante! – Baltimore y Washington llegaron en ese momento, se vio a Cleveland apartar escombros de madera, teniendo a Sebastián debajo.


- Estoy bien… ¿más enemigos?


- Eso parece. – Señaló Baltimore. – Debemos actuar.


- Ya iremos. – Ellas se adelantaron. – Cleve, Haruna ¿están sanas?


- Eso me dio un susto… - la japonesa se levantó en aquel momento. – Que gran momento para un ataque.


- Comandante, hay que bajar pronto, no sabemos que fuerza habrá hecho esto.


- Vamos. – Se recuperaron para bajar, entonces otro proyectil impactó contra la casa, ahí estaban Laffey, Cygnet y Aurora cubiertas. - ¿Alguna visión del enemigo?


- No logramos verlo bien. – Respondió la rubia. – Siguen atacando sin mostrarse.


- Veré si puedo acercarme. – Cleveland salió de la casa, viendo por todos lados. - ¡Salgan de donde se escondan! – Llamó pero no recibió respuesta alguna, eso la hizo chasquear la lengua. – Donde estarán.


En ese momento otro proyectil la impactó en aquel momento, ella salió volando mientras atravesó paredes de casas abandonadas, resintió el dolor.


- Mierda… ¿estoy sangrando? – Ella se tocó la frente y tenía sangre. – Muy pocas cosas pueden hacerme daño… las sirenas y… otras Kansen…


En ese momento ante ella apareció una figura, al verla sus pupilas se dilataron, ella reconocía ese cabello castaño claro igual que ella y el ropaje parecido al suyo.


- No… no puede ser… Columbia…


La chica de la misma clase de Cleveland, mejor dicho una de sus hermanas menores, ella no tenía claridad en sus ojos, solo sacó un cañón para apuntar a esta, Cleveland apretó los dientes con fuerza y saltó, atacándola de un golpe para apartarla, buscaría huir para ganar tiempo.


- (¿Qué carajo? ¿Por qué Columbia me ataca? ¿Acaso estará siendo controlada?) – Otro ataque llegó hacia ella, era otra chica Kansen. - ¡Denver!


Aquella chica de cabello grisáceo siguió disparando contra Cleveland mientras esta solo podía huir, no pensó que acabaría enfrentando a sus propias hermanas, ya entonces alguien la golpeó, impactando una pared sólida.


- … Montpelier… - Sujetó a Cleveland del cuello para levantarla. – Por qué… no quiero lastimarte… despierta… - Esta no dijo nada, solamente preparó un cañón, a esa distancia le haría un agujero, la castaña solo pudo cerrar los ojos.


- ¡Cleve! – Sebastián apareció portando su armadura, disparó contra la peligris la cual salió volando, Cleveland se precipitó al suelo.


- Seb… ellas… son mis hermanas, no sé por qué nos están atacando…


- Debe ser el enemigo. – Respondió este. – Tienes que levantarte y pelear, si las deshabilitamos, podríamos calmarlas luego.


- … Espero funcione. – Ella se levantó. – Seb… ayúdame a salvar a mis hermanas.


- Lo haremos.


Una nueva batalla iba a llegar luego de la tranquilidad, ahora los dos y las demás tendrían que enfrentar nuevamente, todo con tal de salvar a sus compañeras.

- Hola a todos-nya, soy Akashi y les doy la bienvenida a una nueva edición del rincón histórico, nuestra invitada de hoy es Helena-san. – La peliazul entró en ese momento. – Bienvenida-nya.


- Esto… gracias, estoy un poco nerviosa ya que no hago esto sola y con frecuencia.


- No haremos nada malo-nya, soy unas preguntas y ver tu historia en batalla, eso haremos ahora-nya. – Revisó las hojas. – Quizás lo más destacado que tienes es tu participación en batallas como defensa de Pearl Harbor aunque fuiste herida y Guadalcanal, hundir a Furutaka-san y Fubuki-san es un gran logro, la verdad es que cuentas con un buen radar que logra detectar buques a la lejanía-nya.


- Bueno, es lo que mejor hago, soy la informante para el resto.


- Aunque tu última batalla fue desafortunada cuando te alcanzó un torpedo y te hundiste. – Helena bajó la mirada. – Hubo suerte que encontraran tus restos y salvaran tu núcleo para darte esta nueva vida-nya ¿Qué opinas de ella?


- Me siento agradecida, la verdad es que deseo dar todo de mí para no cometer los errores del pasado y esta vez cumplir con mi deber.


- Ahora, a diferencia del pasado, ahora estamos bajo el mando de un Shikikan ¿Qué opinas de él-nya?


- Me ha parecido alguien amable y caballeroso, la verdad que me agrada ver la atención que nos pone a todas y ha dicho que soy alguien valiosa… eso me hace muy feliz.


- ¿Esa admiración podría convertirse en algo más-nya?


- N-No lo sé, pero por ahora quiero demostrar que soy útil.


- Para terminar ¿algo que quieras hacer a futuro-nya?


- Quiero probar cosas nuevas, las batallas han sido muy peligrosas y no es una vida que quisiera llevar siempre, así sea con Cleveland o el resto de mis amigas, seguro me espera un gran futuro por delante.


- Eso sería todo, gracias por venir.


- Claro. – Ella sonrió de forma suave.


- Y nos vemos en la próxima edición, la siguiente invitada será Mutsuki-chan, nos vemos-nya.


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Bueno, entre Sebastián y Cleveland hubo mucho más y eso se vio, ya igual tremenda sorpresa al final, más hermanas de ella han aparecido y están atacando, ya entonces lucharán para liberarlas del control que tienen, se dará una batalla sumamente dura, hasta el próximo cap entonces para saberlo, bye bye.

Lockhart Lockhart
꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂ ꧁༒☬ZeℝØ-ᎦᎬᏁᎮᎪᎥ☬༒꧂
Popyland. Popyland.
Laharl Laharl
Yuukuru Yuukuru
Reencarna Reencarna
ragnok22 ragnok22
Keizer Lorde Slayer
Ahkilendra Ahkilendra
 
Arriba Pie