Fanfic Batallas en la Tierra FF (Terminado)

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Técnicamente no ha pasado gran cosa
Lo sé, este capítulo era para terminar los entrenamientos, dar a entender que los tamers serían uno más y las estrategias que tendrán para la batalla. Si me ponía a escribir también el comienzo de las peleas, sería demasiado extenso.

La parte de Juanliang y Ruki no me molestó nada de nada
No me refería a eso cuando dije que te enojarías XD Sino a lo de Impmon. Como cuando murió te alegraste.

Lo de Impmon me impresionó bastante en verdad
Pero me alegro que te impresionara. Y el nuevo poder de Sakuyamon se desarrollará en una de las peleas, por lo que esperad ver de nuevo a un "Beelzemon" para defensa.

En serio, pero que viejo desastroso
Jajaja, sabía que os caería mal. Pero ahora que me doy cuenta, aquí le pongo como alguien insoportable y en mi otro fic es narco... Debo tener algún trauma con ese anciano xD

pero Omegamon podría con Bagramon y Barbamon cagado de risa (y con Demon también).
No pueden usar a Omnimon a la ligera y Gennai lo sabe, por eso cada elegido se encargará de los dos primeros. Omnimon sí se enfrentará a Demon, pero este último enemigo tiene un secreto muy bien guardado... esto hará que no lo maten con facilidad, aunque de por sí no iba a ser sencillo
 

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Bien, finalmente he terminado de leer. Lamento la tardanza en contestar.
Bueno, pues yendo al fic. No me esperaba que Impmon estuviera vivió (aunque tenía mis sospechas), y el modo en que apareció y su actitud, incluso a la hora de hacer el plan…… típico de él. Muy bien manejado, aunque me llamo la atención que dijeras que Impmon no se negaría a aparecer si Renamon se lo pedía (suena a que… ahí algo más ahí XD). Lo que no me espere fue lo de Henry. Creo que quiero ver como manejas a eso.
De Mimi… solo puedo decir que realmente el entrenamiento le ha servido, pero la preocupación por Izzy sigue muy presente.
De Izzy….. Solo puedo decir…. Esto se va a poner mal… muy mal. Espero ver como lo manejaras, y sobre todo, que hará Mimi cuando se reencuentren.
Sobre el entrenamiento de Tai y Matt, pues es bueno que vayan mejorando, aunque aún Tai sigue demasiado rencoroso. No lo culpo, pero al menos se ve que intento dejar eso de lado y a MAtt se le ve que hace su esfuerzo por mejorar, y se muestra dispuesto a cambiar cuando todo termine. De Davis… es un idiota y siempre lo ha sido. Realmente lo detesto, no se merece tener a un digimon como Veemon y sus evoluciones. Es más, es más molesto leer a Davis actuando como un idiota que Ver a Vegeta bailando en “Dragon Ball la Batalla de los Dioses”. Tal y como dice MAtt, no tiene personalidad.
De la estrategia… de Gennai… no suena muy confiable, pero me llama la atención que es lo que planea con Mimi.
Por cierto, me gusto lo resumido que mencionaste de los entrenamientos. Pero ¿Cuál habrá sido el de Sora que no quiso hablar de eso)
Y ¿Qué Planea con Rika?
Demasiadas cosas que me dan ganas de ver el siguiente cap, pero seré paciente y esperare que sorpresas nos traerás. ¿solo dos o tres caps mas? Vaya, sí que avanzo rápido (o al menos yo lo sentí asi), pero lo hizo muy bien y nunca se sintió forzado. Debo felicitarte por ese gran trabajo, y muy seguramente el final será “épico” (sea un final feliz, agridulce, malo, o simplemente la destrucción del mundo XD)

Debo ser honesto, realmente fic (junto con los de Hikari Motomiya y BlackGatomon) son de los pocos que me interesan que traten de humanos. Realmente para mí los fic con los elegidos ya no aportan nada interesante y fastidian. Tu fic es un ejemplo de un fic con elegidos perfectamente manejado y que engancha. Espero que no lo tomes a mal.
Hasta el próximo cap, suerte y que estés muy bien.
 

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Gabriel_TheWolfKing Jaja, sí, tengo la costumbre de poner indirectas de parejas pero no relacionarlas hasta mucho más adelante. En otro capítulo ya mencioné también que Impmon se sonrojaba y se molestaba porque Renamon se daba cuenta XD Pero no voy a poner parejas de digimon en esta historia, así que, como decimos aquí, solo lo dejo caer. Bueno, Rika y Henry no saldrá nada romántico -puesto que yo no soy de escribir ese género en concreto- pero sí se les verá más unidos.

Lo cierto es que ya tengo en mente que pasará cuando se vuelvan a ver, pero no puedo decir nada.

Que nadie diga que odio a Davis, es solo que como desde el principio ya era el más inmaduro y algo estúpido del grupo he querido mantenerlo así hasta el final. Si alguna vez se me ocurre hacer una segunda parte de este fic con años después tal vez le cambie un poco XD

Esas dudas que tienes de la misión de Mimi y Rika y el problema de Sora lo verás en el próximo capítulo.

El final ya lo tengo planeado, pero a lo mejor resulta que no os gustará y me diréis que birria de capítulo último XD Ya se verá

Lo último no me molestó para nada. Cada quién le agradan tipos de fics, por eso me alegra que me digas que te gusta el mío que contiene a los elegidos.
 
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Jaja, sí, tengo la costumbre de poner indirectas de parejas pero no relacionarlas hasta mucho más adelante.
Jajaja, si, es una costumbre tuya (como lo es la mia usar criaturas machos en mis historias, pero como hembras) pero es un buen detalle, y siempre es interesante.

Lo cierto es que ya tengo en mente que pasará cuando se vuelvan haber, pero no puedo decir nada.
no hay prisa, prefiero ver lo que haras (sera interesante, lo presiento)

Que nadie diga que odio a Davis, es solo que como desde el principio ya era el más inmaduro y algo estúpido del grupo he querido mantenerlo así hasta el final.
nadie dijo que lo odiaras, aunque yo si lo odio, o al menos nunca me agrado en casi todo 02, y como lo usan en la mayoria de fics.

Esas dudas que tienes de la misión de Mimi y Rika y el problema de Sora lo verás en el próximo capítulo.
Espero verlo.

El final ya lo tengo planeado, pero a lo mejor resulta que no os gustará y me diréis que birria de capítulo último Ya se verá
Yo si creo que me gustara. Siempre has hecho un buen trabajo, y seguro el final sera genial, sea lo que sea.

Lo último no me molestó para nada. Cada quién le agradan tipos de fics, por eso me alegra que me digas que te gusta el mío que contiene a los elegidos.
pues es bueno que no te moleste. Como dije, los fics de elegidos ya no me llaman la atencion, y me gustan mas los fics con digimons (que incluso vivan casi como humanos). Aun asi tu fic esta muy bueno y lo seguire hasta el final.
Nos vemos despues.
 

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Bueno, ya me estaba tardando de nuevo jejeje

Bueno pasemos a la sorpresa del capitulo. Así que Impmon aun estaba vivo.XD Sinceramente eso no me lo esperaba. Aunque claro no entiendo realmente de que servía esconderlo al resto del equipo para que se enteren casi de inmediato.XD Pero si o si necesitaban que les enseñaran a controlar esas digievoluciones oscuras, sin mencionar que no evitaran que Ryo se ponga más celoso aun por no tener una carta de esas.XD

Ahora sobre el resto de los entrenamientos. ¿que tan importante de verdad es el papel de Mimi y Palmon que incluso en el ataque final aun no se revela completamente, aunque eso va más allá de ellas, es decir, Guenai les da los lugares de cada uno en la batalla sin explicarles nada de nada, no puedo culpar a los elegidos por desconfiar, si ya es el final debería decirles todo de un vez por todas, todos tenemos curiosidad.XD

Incluso los tamers no estan tan de acuerdo con en plan de Guenai, no sé porque este viejo se va con tantos rodeos. Pero bueno, si las cosas salen mal al menos ya tendrán a quien culpar.XD

Estaré esperando los capítulos finales. Veamos que sorpresas nos das con respecto a tus personajes predilectos jeje.
 

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Os llamo a todos para que veáis el mensaje XD [MENTION=400169]Gabriel_TheWolfKing[/MENTION] [MENTION=1027752]greatdragon[/MENTION] [MENTION=1039371]Master_Blaze[/MENTION] [MENTION=1030097]Lizzie Yagami..![/MENTION] [MENTION=497372]Acero_la12[/MENTION] [MENTION=485095]ElohimEditor[/MENTION] [MENTION=464316]J.M.[/MENTION]

Bueno, estos meses no me he conectado casi y hace poco me tocó formatear el ordenador, los archivos escritos se me han borrado y los que tenía guardado pues de BELT era a partir del capítulo treinta y ocho, así que lo poco que había conseguido hacer del capítulo cuarenta ya no lo tengo. Lo siento

Otra cosa que os quiero pedir es que me aviséis si alguno ha actualizado su fic, porque ando algo perdida en el foro al no haber entrado.

Un saludo a todos

__________________________​
[MENTION=464316]J.M.[/MENTION] Contesto a tu comentario de paso.

Como ya están en la batalla final, Impmon ha tenido salir. Él quería esperar para recuperarse y tener las fuerzas de antes, pero no ha podido ser. Sabes que Ryo me cae mal XD No es un misterio

Me encanta dejar enigmas hasta el final, sino el fic no tendría tanta intriga que es lo que quiero provocar.

Si mueren irán a tormentar a Gennai, eso seguro.

Trato fatal a mis personajes favoritos, así que no te esperes lo mejor XD
 

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primero que todo, quiero decir que lamento no estar leyendo en estos momentos los ultimos capitulos de BELT que has subido porque he tenido que atender sobre todo la universidad y no he encontrado el tiempo suficiente para leer, si no ves algun comentario mio porfavor no pienses que he olvidado tu fic, pero como te digo no he tenido tiempo SORRY U.U
 

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Ya respondí a todos los comentarios y no sé que decir para disculparme por el retraso, así que cuanto antes ponga el capítulo mejor XD

Capítulo cuarenta:
(Henry)

No íbamos a dormir esa noche. Impmon llegó minutos después, Renamon se ocupó de traerlo, puesto que el digimon no tenía muchas fuerzas. Aterrizó en la habitación y se dejó caer en la cama, donde nos saludó a todos como si nunca hubiera pasado nada. Ryo estaba deseando hacerle preguntas, pero Rika le había obligado a callar. Suspiré. No quería otra discusión con él, así que de verdad esperaba que no hiciera las cosas más difíciles.

—¿Estamos todos? —pregunté.
—¿Va a venir ella también? —evadió mi pregunta Rika, señalando a Zoe.

La había apuntado con el dedo pulgar sin educación ni respeto. No le importaba lo que pensase esa chica de nosotros. En parte la entendía, pero la muchacha no había tratado de hacer nada el tiempo que llevaba aquí. Incluso teníamos su digivice lejos de ella y no nos lo pedía. Además, daba lo mismo que tuviera su dispositivo, éramos más numerosos y ahora mismo no estaría en condiciones de pelear contra todos. Además, si decía la verdad, se sentiría muy avergonzaba con ella misma. Por eso no hablaba ni opinaba nada. Me daba lástima verla en un rincón, callaba, pensando y sin atreverse a levantar la mirada, porque cada vez que alzaba la cabeza, ahí estaba Rika para asesinarla con los ojos.

De todas formas, no era el mejor momento para que quisiera solucionar ese problema. No era el más importante, y, sobretodo, no quería pelear con Rika ni con nadie de mi equipo. Teníamos pocas horas para tranquilizarnos, y ni siquiera queríamos hacerlo. Todos sabíamos que teníamos poco tiempo, que pronto empezaría la batalla final y queríamos estar preparados para ese momento.

Gennai solía decirnos sus ideas de manera rápida y enseguida se marchaba de nuevo. No hacía falta ser muy inteligente para darse cuenta que sus favoritos eran los otros elegidos. Pero todos sabíamos que ese mundo, este mundo y su respectivo digimundo, no era el nuestro, éramos unos visitantes que alguien —Demon— no nos había dejado opción para llegar. Ahora teníamos que hacer todo esto para regresar a nuestro tiempo, con nuestras familias y compañeros. Queríamos ayudar a salvar esta Tierra para salvar la nuestra, no había más razones.

Al llegar aquí, nos habían dado el permiso para entrar al digimundo de estos chicos en cualquier momento. Nos habían dado un sitio, una casa, para que cuando quisiéramos estar allí, lo hiciéramos. Nunca lo habíamos hecho, porque preferíamos estar en nuestro digimundo, un lugar conocido, que adentrarnos a uno nuevo donde podíamos no ser bien recibidos. Pero sabíamos que el tiempo no pasaba de la misma manera en la Tierra que en el Mundo Digital, e íbamos aprovechar esa ventaja para aprender a controlar este nuevo poder y entrenarnos para derrotar a todos los enemigos que llegaran. Con ese fin, había hablado con el resto de mis amigos y, tras traer a Impmon, pondríamos rumbo.

—Sí, estamos todos —respondió Takato, colocando la mano en la cabeza de Guilmon cariñosamente.
—Está bien. Apuntemos.

Habíamos puesto los muebles en un rincón para tener una pared completamente vacía. Sacamos nuestros digivices y apuntamos hacia ella. Al instante apareció una luz y después un pequeño portal de distintos colores. Sonreímos al comprobar que de verdad funcionaba.

—Adelante, yo ahora iré a nuestro digimundo. No sé que tendrá preparado Gennai para mí —dijo Rika, a modo de despedida.
—Mañana vendremos nosotros tres aquí para proteger la Tierra, es nuestra misión —comentó Ryo, antes de entrar al portal, siendo el primero en hacerlo.
—Vamos Zoe —animó Takato, ayudándola a levantarse del suelo y yendo detrás de ella, pasando por el portal.

Guilmon y Terriermon entraron segundos después también, llevándose consigo a Impmon. Finalmente en la habitación sólo quedábamos Rika y yo, porque como era habitual, su compañera había salido afuera para vigilar los alrededores.

—Deberías irte ya —murmuró, mirándome con el ceño fruncido.
—Ten mucho cuidado mañana, Rika.
—Ya lo sé, no hace falta que…

Pero no la dejé terminar. Ya había sido valiente a la hora de confesarle con una indirecta que me molestaba Ryo, eran celos y lo sabía. Lo admitía, no podía hacer nada con estos sentimientos. Por eso ahora la había atraído hasta mí para abrazarla. Me asustaba la idea de que todo esto terminara mal y no consiguiéramos vivir. Eran los últimos momentos y no quería irme pensando que podría haber hecho y qué no.

—Henry… —noté temblor en su voz y también una pizca de enojo. Así era Rika.
—Lamento que haya pasado todo esto —dije. Había llegado a pensar que intentaría apartarme, pero, en vez de eso, me abrazó también y comprobé que estaba asustada. Que todo esto, como a nosotros, nos superaba.
—Quiero volver a casa —susurró.
—Haré que eso sea posible. Te lo prometo.
—Y yo te prometo, que cuando regresemos, si intentas abrazarme, te cortaré los brazos.
—Estás abrazándome también… —Rika me confundía.
—Cállate —masculló, separándose—. Ten cuidado también, Henry. No me perdonaría que os pasara algo.

Le sonreí y ella, sin ni siquiera mirarme, me empujó dentro del portal. Finalmente desaparecí de la habitación.

(Mimi)

Desperté sobresaltada, escuchando los latidos de mi corazón en la sien. Poco a poco me fui relajando, pero me puse nerviosa de nuevo a comprobar que no me encontraba en mi habitación de siempre. Recordé lo que había pasado, y aunque no era lo mejor —el secuestro de Izzy, mi enfrentamiento con el pasado, la estrategia para la batalla final—, me hizo estar segura de que no pasaba nada en estos momentos.

Volví acomodar la cabeza en la almohada, pero ya no me veía capaz de dormir. Tenía los ojos abiertos, mirando el techo sin hacer ningún ruido. Palmon estaba a mi lado, totalmente dormida y sonriendo en sueños mientras hablaba de dulces. Sonreí yo también. La había echado de menos, muchísimo, y cada vez que volvíamos a estar juntas, nos tocaba pelear. Nunca me habían gustado las batallas, pero no iba a quedarme quieta, nunca me lo perdonaría. Quería rescatar a Izzy y ayudar a los demás.

Tenía la garganta seca. Me levanté de la cama y tapé mejor a Palmon antes de abandonar la habitación. No se escuchaba ningún sonido fuera, no había nadie cerca. Todos estarían descansando, y yo debía hacer lo mismo, pero una vez que me despierto, no puedo dejar de pensar. Y, en estos momentos, tengo demasiadas preocupaciones como para conciliar el suelo. ¿Estaría Gennai vigilándonos? Nos conocía muy bien y por eso había sabido que hacer en cada entrenamiento, por eso tenía la sensación de que nos había espiado en nuestra intimidad.

Salí de la cocina con el vaso de agua y me volví a dirigir hacia mi habitación, pero entonces escuché unas voces. Tuve curiosidad y me fui acercando poco a poco hasta que reconocí a las dos personas que hablaban: Sora y Matt. Me quedé sorprendida ante eso, hacía mucho tiempo que no los veía —porque estaban en la terraza, conversando sin gritar, y tranquilos, muy tranquilos— juntos de esa manera. ¿Habría tenido Tai algo que ver en la decisión de Matt para que se acercara a hablar con Sora? Seguramente.

Ambos se giraron cuando respiré. Levanté la mano y fui a la terraza. Ya me habían visto, no iba a salir corriendo.

—Lo siento, no quería molestaros.
—No pasa nada —contestó Matt—. Yo ya me iba. Iré a dormir. Buenas noches.

Volví a levantar la mano para despedirme de él y dejé el vaso de agua en el suelo mientras me sujetaba a la barandilla. Vi en la lejanía algunos digimon rondando por las cercanías, pero el sitio estaba calmado. Se respiraba paz… y, sin embargo, todos nos estábamos preparando para las batallas.

—¿Cómo estás? —preguntó Sora, mirándome.
—Desvelada, incapaz de cerrar los ojos —me reí—. Pero con muchas fuerzas para enfrentarme a mañana.
—Es la primera vez que te veo así —comentó—. ¿Es por Izzy? No creo que le haya pasado nada, Mimi. Si hubiera querido matarle, ¿por qué no hacerlo con todos? Consiguió paralizarnos, nos tenía a su merced para hacer lo que quisiera.
—Tienes razón, pero eso no evita que esté preocupada.
—Él estaría igual de ser al contrario. O puede más. Me alegro que al fin los dos os conozcáis tan bien, que incluso…
—Espera, ¿lo sabes? —interrumpí.
—¿Qué crees que sé? —sonrió.

Nos conocíamos lo suficiente para saber cuando la otra lanzaba una indirecta tan clara. ¿Pero cómo lo sabía? No recordaba haber dicho nada. No es que me molestara, pero Sora podía ser muy molesta.

—Prefiero que me lo digas tú, amiga…
—No te enfades —se río—. Pero era fácil darse cuenta. La mirada de Izzy, su preocupación, lo nervioso que se ponía. No hace falta ser un genio como él para averiguarlo. Y a ti te empezó a gustar su compañía, lo sé. ¿Entonces paso algo la noche en que te dejamos en su casa?
—¡No digas tonterías! —sabía por dónde iba—. No hicimos nada. Además, enseguida os llamamos.
—Pasaron algunas horas hasta eso, y aunque estabas inconsciente, seguramente te despertaste —se sentó en el suelo—. Cuéntame qué pasó.

Suspiré. Recogí el vaso y me senté también, frente a ella. Estaba claro que ninguna de las dos quería dormir. Aunque también tenía la sensación de que habíamos dormido. Ahora que lo recordaba, el digimundo, el tiempo no corre de la misma manera que la Tierra. Por eso me sentía bien.

—Izzy se puso hablar solo, pero le escuché. Y cuando hablé, se dio cuenta que había oído toda su confesión —resumí.
—¿Confesión? —repitió—. ¿Se puso a decir que te quería al aire?
—Bueno, fue una confesión a medias. Me mostró que al principio era una niña mimada y tonta…
—Eso lo sabemos todos.
—… pero que luego empezó a sentir cosas. Jamás pensé que Izzy nunca había tenido pareja —ella también se sorprendió—. Por eso le había costado tanto decidir como decírmelo. Supongo que en parte fue suerte que me despertara justo en ese momento para poder escuchar todo lo que pensaba. Pero sí, fue bonito y me llegó. De todas maneras, es él quién siente más cosas, por lo que vamos a ir despacio. No quiero hacerle daño ni que me lo hagan a mí.
—Me alegro tanto de que pasara eso —susurró—. Izzy es el chico que estabas buscando, ¿no es así?
—Basta ya de hablar de mí —la miré por unos segundos—. ¿Qué hablaste con Matt? ¿Y qué tipo de entrenamiento tuviste? Estabas muy seria y no hablaste en la cena.

Dejó las risas a parte, el rostro se le ensombreció. Tal vez había metido la pata a hacerle esas preguntas o al haber sido tan brusca a la hora de hacerlo, pero quería saber que le pasaba a mi amiga. Sora y yo siempre conversábamos de las cosas que nos preocupaban. Por eso antes no había querido preguntarle nada, había esperado hasta que estuviéramos solas.

—El entrenamiento fue mi familia —se limitó a responder.

No añadió ni una palabra más. Lo poco que sabía de Sora, es que no tenía mucha relación con su padre, porque éste trabajaba mucho y casi nunca paraba en casa. Había crecido con una madre que la quería pero le costaba aceptar que su hija le gustaran más los deportes. A veces me sentía algo mal, porque todos tenían algunos problemas familiares, yo de esos no había tenido, pero tampoco lo había tenido fácil.

—Entiendo que no quieras hablar, no es necesario.
—Gracias, Mimi.
—¿Y lo de Matt? ¿Fue él quien vino aquí para hablar contigo? —asintió—. Me contaste lo que pasó entre vosotros. Lo cierto es que a mí también me hubiera costado perdonarle, Sora. Fue un idiota, pero ha pasado tiempo y creo que ha cambiado. Lo he visto con mis propios ojos.
—Lo sé, por eso no quise que ese problema entre nosotros dividiera el grupo. Hoy es el día en que de verdad me ha pedido disculpas de corazón, lo he sabido al mirarle a los ojos y sé que no es el mismo Matt de antes. Todos merecemos una segunda oportunidad.
—Como Izzy me la dio a mí.
—Y por eso mismo no deberías volver a culparte por lo que sucedió hace unos años. Hay que dejar el pasado de malos momentos atrás y ver el presente, querer mejorar día a día como persona. Eso me ha enseñado Matt —dijo Sora, cogiéndome las manos—. Cuando he visto a Tai y Matt salir de la sala de entrenamientos con una sonrisa y ayudándose mutuamente por las heridas, ha sido la mejor imagen que tanto había echado en falta. Solo en equipo podremos rescatar a Izzy y salvar la Tierra.
—Es cierto, debemos actuar como amigos —dejé el vaso de agua a un lado y me levanté del suelo—. Está duro —se río, incorporándose también—. ¿Y qué me dices de Tai? Él siempre ha estado enamorado de ti.
—Lo sé, me lo dijo, me lo demostró, pero yo no siento lo mismo por él. Y sé lo que es amar a alguien que no te corresponde. No voy a intentar nada con Tai porque sólo le haría daño. Sólo veo en él un gran amigo —miró al cielo del Digimundo—. Sé que Tai algún día será feliz con otra chica que de verdad le quiera.

Vi pasar por detrás a Cody restregándose los ojos. Nos saludó antes de entrar a una habitación. Los restantes que se habían quedado en la Tierra habían venido hacia unas horas, Gennai los había traído y tras explicarle todo lo sucedido y el plan a seguir, se había ido a descansar también. Sora y yo decidimos también irnos, aunque sabía que no podría dormir, estaría en mi cama hasta que llegara la hora.

(Narrador externo)

Tras la charla con Demon, llevaron a Izzy hacia una habitación pequeña, sin ventanas y con muy pocos muebles. El chico había tenido suficiente con todo lo que le había mostrado aquel digimon —vídeos de su infancia, vídeos de sus amigos, vídeos de él mismo solo, los cuales había bastantes, e incluso vídeos de sus padres biológicos cuando estaban vivos. De su madre cuando estaba embarazada. La felicidad en sus ojos. De los ojos y luego la aparición repentina de sus padres adoptivos, que le amaban como si fuera un hijo de su propia sangre, pero esa no era la realidad. Izzy maldecía aquellos vídeos y maldecía todavía más pensar igual que lo que le mostraban— y el final, cuando él mismo había entendido el significado todos ellos.

Demon le había demostrado que le conocía perfectamente y que hubiera podido controlarle desde el principio si hubiese querido, pero no lo hizo. Le había mostrado su poder mediante las pesadillas de los sueños cuando lo tenían en la sala de experimentos, pero no había tratado de herirle físicamente. Sin embargo, aquellos sueños repetidos en su mente le habían dejado secuela, el propio Demon se lo había explicado una vez terminaron:

—Lo siento, muchacho, pero a partir de ahora tendrás ataques. Tu mente se verá rodeada de miedo sin ninguna razón aparente. Son las secuelas de pasar por la terrible realidad de las pesadillas.

Izzy había notado la voz lastimera del digimon pero también la sonrisa maliciosa que escondía. No dijo nada al respecto y sólo asintió, pues había notado varias veces aquellos ataques mientras que veía las imágenes de sí mismo rodead de soledad, aquella amiga que no le lastimaba ni le hablaba.

Le echaron a la habitación como si fuera un muñeco. Se trataba de dos digimon oscuros guardianes, que a pesar de no aparentar mucho poder, Izzy era un humano y no podía derrotarlos. Y se encontraba muy cansado y débil incluso para pensar. Se dejó caer en el suelo, sin ganas de levantarse. Pero reunió fuerzas cuando sintió otro cuerpo encima de él y escuchó la voz de Tentomon, quejándose.

Los digimon se pusieron en medio de la puerta, tapándola por completo. Los dos se miraron y entonces hablaron al mismo tiempo:

—Te quedarás aquí encerrado. No tienes permitido abandonar la habitación y si intentas cualquier indicio de escape, recibirás una descarga eléctrica.
—Los humanos sois débiles de pensamiento, tal vez cambies de opinión.
—Está bien —asintió Izzy, incapaz de replicar.

Cerraron la puerta con llave. Ni Tentomon ni Izzy trataron de abrirla, porque tenían la sensación que recibirían aquell descarga y no les apetecía comprobar aquel dolor. Entre los dos se ayudaron para tumbarse en la cama y estar más cómodos que en el suelo.

—Tentomon, me alegro mucho de verte —dijo el elegido.
—Yo también, Izzy —el digimon lo miró a los ojos—. Lo he escuchado todo. Demon me permitió estar cerca de vuestra charla. ¿De verdad vas a cooperar, Izzy? ¿Es cierto que vas a ayudarles?

Izzy no respondió. Se hizo el silencio durante unos minutos.

—¡Izzy, te han controlado! —explotó el digimon, volando hacia atrás—. ¡Tú jamás aceptarías!
—Sigo siendo yo, Tentomon.
—Entonces, ¿por qué lo haces? —preguntó, sorprendido.
—Es la única manera… Yo… No puedo dejar que las cosas sigan así.
—No te entiendo, Izzy.
—Por ahora, es mejor que no sepas nada, Tentomon —se incorporó un poco para agarrar al digimon insecto—. Sólo te pido, que confíes en mí.
—¿Qué piensas hacer, Izzy?
—¿Confías en mí? —evadió el joven, serio.
—Sabes que sí, Izzy. Siempre lo he hecho y esta vez no será la excepción.
—Gracias, Tentomon.

________________________________
Gennai les explicó de nuevo la estrategia cuando todos estuvieron levantados. Desayunaron y se prepararon. Entre ellos hubo charlas de despedida y suerte, para los que se iban a ir directamente a la Tierra y los otros que irían a un digimundo diferente. Fue una sorpresa que se reunieran los tamers también con ellos, pero estos, junto a Cody, Yolei y Kari, se marcharon enseguida por si acaso Demon decidía atacar la Tierra. Nadie sabía si el digimon maligno ya se había percatado de su ataque, por lo que debían ser cuidadosos.

Mimi también se tuvo que ir, pero, a diferencia de los demás, y junto con Riza, que se molestó un poco, fueron al digimundo Tamers. Las dos desaparecieron de la casa de Gennai, que prometió que enseguida iría con ellas para explicarles su propia misión —de la cual, aún no tenían ni idea de que trataba—, pero que antes llevaría al resto al digimundo frontiers. Antes de que el digimundo tamers desapareciera, nadie se dio cuenta que un digimon pequeño y oscuro acompañó a las chicas.

Para Joe, volver a ver a SaberLeomon, más poderoso y con más energías, fue una gran sorpresa y las lágrimas del médico cayeron como cascada de sus ojos. Los demás se rieron, pero también estaban felices de volver a ver con ellos al león. Era todo un apoyo para aquella pelea. Además de que muchos digimon, tal y como había dicho Gennai, llegaron para luchar con ellos. Eran bastantes y se les veía bien entrenados, todo gracias a SaberLeomon, que hablaba con ellos como todo un líder respetado.

Se abrió el portal que los llevaría todos al Digimundo oscuro, el de los frontier, donde residía Demon. Fueron entrando todos los digimon junto a SaberLeomon, pero Gennai detuvo a los elegidos para hablar primero con ellos.

—Chicos, entiendo que estéis preocupados por Izzy, pero lo primordial al llegar allí es derrotar a Barbamon. Una vez eliminado, los frontier serán capaces de pensar con claridad. Le tendréis que explicar la situación rápidamente para que nos aporten su ayuda, y entonces buscaréis a Izzy para rescatarle.
—Si está vivo… —murmuró Davis.
—Idiota —masculló Matt.
—No os desconcentréis en la pelea de las copias. Serán las primeras en atacar, pero debéis pasar por encima de ellas para llegar hasta la base. Allí dentro empezará vuestra verdadera batalla. ¿Todo claro?
—Deje de hablar tanto y déjenos esto a nosotros, viejo —contestó Davis, levantando los brazos—. Ganar, es todo lo que necesitamos saber.
—Recuerda, Davis, debes estar junto a Ken en todo momento para la DNA diegievolución. No te adelantes ni pelees contra otro que no sea Barbamon. Vuestro enemigo es él, ningún otro. No gastéis energías peleando contra copias.
—Ken, espero que no mueras, no quiero que Yolei me corte la cabeza.
—Sí, Davis… —suspiró el antiguo emperador—. Entremos.

Fueron los dos primeros en pasar por el portal junto a sus dos compañeros. Gennai asintió y se dirigió hacia los que quedaban todavía.

—TK, en el momento en que llegues a la base, haz digievolucionar a tu compañero. Bagramon detectará enseguida ese poder luminoso y hará presencia delante de ti. Debes usar tu digivice para abrir el portal y correr para que no te agarre. Es una misión complicada, pero sé que lo conseguirás.
—Lo hemos hablado, anciano, si el portal no aparece o se cierra antes de tiempo, defenderé a mi hermano —dijo Matt—. Tai y yo haremos a Omegamon para derrotar a Bagramon.
—No será necesario —repitió por décima vez Gennai—. Podéis pasar.

Poco a poco todos entraban por el portal para ir hacia la batalla. El último de ellos fue Tai, pero Gennai lo detuvo poniendo una de sus manos en el hombro del muchacho. Lo observó, sin comprender aquella cara seria del hombre mayor.

—Ten mucho cuidado, Tai —pidió.
—Todos lo tendremos. No podemos morir todavía —sonrió el castaño, agradeciendo las palabras del anciano.
—Bien. Iré con las chicas —y al instante pasó el otro portal, el de los tamers.

Abandonaron aquella casa dedicada a ellos para enfrentarse al enemigo. No podían decir que estaban preparados para aquella batalla, nadie lo estaba para pelear y poner sus vidas en juego, pero sí deseaban terminar con aquello. Lucharían con todas sus fuerzas, tratanto de salvar al digimundo —que era como su segundo hogar— y la Tierra.

El paisaje del digimundo oscuro —frontier— hacía que todos tuvieran escalofríos. No había cielo, no había suelo, no había nada. Era como encontrarse en una caja cerrada y aquello les ponía nerviosos y no dejaba que se concentraran. ¿Cómo lo habían hecho Izzy y Mimi para soportar ese terror? Lo único que los mantenía despiertos era todos los digimon, junto a SaberLeomon, que estaban delante de ellos esperando a las tropas enemigas.

Y fue el momento justo en que Tai llegó con el resto y el portal de atrás se cerró, cuando, desde la base de Demon, que pudieron observar estaba en frente y era gigantesca, empezaron a salir digimon bastante conocido por ellos. Los primeros en llegar para atacar fueron los voladores, que no tardaron en lanzarse en picado. Siendo copias, no tenían miedo a morir y lucharían de todas las formas posibles.

—¡Son nuestros compañeros! —exclamó Davis.

En efecto, todas las copias eran sus propios digimon pero en el otro bando. Más de diez por cada digi aéreo de ellos, tales como Birdramon, junto a Lilymon, Angemon, Angewomon, Stingmon, Halsemon, Aquilamon, Ex—Veemon, Garudamon, MetalGreymon, Pegasusmon, Nefertimon y MagnaAngemon. Eran muchos y por tierra también los acompañaban, pero iban un poco más lentos: Greymon, Garurumon, WereGarurumon, Raidramon, Flamedramon, Digmon, Shurimon y todas las demás líneas evolutivas.

—Recordadlo —dijo SaberLeomon—. Nosotros nos encargamos de estos, vosotros debéis llegar a la base sin pelear contra ninguno.

No iba a ser fácil, porque pronto se dieron cuenta que las copias iban primero a por los niños elegidos que contra la multitud de digimon que los estaban eliminando. Aquello les daba una pequeña ventaja para derrotarlos, pero las copias no dejaban de salir de la base, tanto por el cielo como por la tierra. SaberLeomon protegía a los chicos, demostrando su fuerza y cómo había mejorado en esos años.

—¡Adelante, os cubriremos! —rugió—. ¡Matad primero a los champion, que los de nivel mega se encarguen de los ultímate y yo destruiré a MetalGarurumon y WarGreymon! ¡Vamos, compañeros, podremos con esto!

Todos gritaron, animados ante las palabras de su líder. Las copias de las megas de los compañeros de Tai y Matt todavía no habían aparecido, sin embargo, SaberLeomon sabía que lo harían tarde o temprano. El enemigo era inteligente y estaría esperando para que estuvieran cansados, pero se habían preparado para ese momento, no los cogerían con las guardias bajas.

Ahora, lo más importante era llevar a los elegidos a la base. Y lo conseguirían.

—Sería más rápido ir por tierra —comentó Sora.
—No estéis tan seguros, nos están atacando por ambas zonas —respondió SaberLeomon, que, junto a otros digimon, se encargaba de eliminar las copias que se acercaban demasiado. ¡Flechas infinitas!


Su ataque se clavaron en las tres copias de Greymon que corrían hacia ellos, pero ni siquiera tuvieron tiempo de lanzar sus llamaradas, pues tras recibir aquello, cayeron al suelo y otros aliados de SaberLeomon acabaron con ellos. Los niños elegidos estaban sorprendidos, porque el pequeño equipo de su gran amigo eran varios Leomon, bien entrenados y blandiendo su espada ante cualquier enemigo, además de dos GrapLeomon que eran expertos en las peleas cuerpo a cuerpo.



Lo hacían todo como compañeros. Los GrapLeomon aturdían a las copias con sus patadas y de repente llegaban los Leomon para atravesarlos con sus espadas. El poder unido los hacía más poderosos, y aunque eran de distintos nivel, al hacerlo todo juntos, parecían más numerosos y difíciles de derrotar. Sin embargo, las copias nunca acababan y aunque derrotaban a diez, aparecían veinte.

—Muy bien, chicos, seguid así —animó SaberLeomon—. ¡Arkadimon, Mystimon, Cerberusmon, venid aquí!


Los tres nombrados dejaron la unión que seguía lanzando ataques para retrasar el avance de las copias y llegaron hasta donde se encontraba su líder. Los tres todavía no tenían ni un rasguño y mostraban una fuerza algo superior al resto.

—¿Qué sucede? —preguntó el de la espada de fuego.
—Quiero que llevéis a los niños elegidos hasta la base, sin que reciban daños. Tenéis que protegerlos de cualquier copia. ¿Entendido? Yo os estaré defendiendo desde atrás para derribar a las copias que vea más fuertes. Por lo que estoy comprobando, el enemigo sólo nos está evaluando, no está usando mucho poder oscuro en estas copias y por eso las estamos derrotando fácilmente.
—También nos hemos dado cuenta de eso —asintió Arkadimon.
—No fallaremos —prometió Cerberusmon.
—Muchachos —SaberLeomon se dirigió a los humanos—. Haced digievolucionar a vuestros compañeros para ir más rápido, estos tres os seguirán de cerca. ¡Adelante, no perdáis tiempo!

Decidieron que lo más sencillo era ir en Garudamon, por lo que Sora hizo digievolucionar a Biyomon y todos subieron. Arkadimon andaba volando por alrededor del gran pájaro naranja para atacar a las copias aéreas, que apenas veían que los niños elegidos ya se habían puesto en acción, iban en picado a por ellos para no dejarlos continuar, pero desde abajo, Mystimon y Cerberusmon los mataban sin contemplaciones.

—¡Dardo nuclear! —exclamó Mystimon.
—¡¡Llamarada Esmeralda!! —gritó el perro guardían.

Davis observaba la batalla con fuego en los ojos. Estaba deseando pelear contra alguien, mostrar que podía ayudar. Debía seguir el plan de Gennai, pero no le gustaba ser un mero expectante de aquella lucha tan emocionante. Por eso, Tai y Matt le habían quitado el digivice y Veemon se mantenía lejos. Todos tenían ganas de aportar su grano de arena en las luchas, pero sabían que su misión era más importante y por eso tenían que reunir energías.

—¡Alas de meteroro!
—¡Cañón de flores!
—¡Cuidado! —bramó Arkadimon.

Dos copias habían tenido suerte esquivando las llamaradas de Cerberusmon junto los ataques combinados de Mystimon, y tras lograr acercarse a Garudamon, habían atacado con todas sus fuerzas. Arkadimon, sin embargo, sí estuvo atento y se puso delante de Garudamon, recibiendo ambos ataques. Todos contuvieron la respiración, sorprendidos, y Garudamon ya estaba a punto de golpear son su cuerpo a las copias que estarían esperando el resultado. Pero pasó algo que los dejó alucinados. Una especie de tentáculos se movieron por el aire y cortaron a las contrincantes en diversas partes, que cayeron hacia abajo y desaparecieron al instante.

—¿Qué… qué ha sido eso…? —murmuró TK, temblando.
—¡Muy bien, Arkadimon! —Gritaron desde el suelo los compañeros de este tercer digimon—. No esperábamos menos de ti.

Cuando por fin puedo ver a su protector delante, rodeado de tentáculos por todo su cuerpo, comprendieron que era un digimon formidable, capaz de protegerse y atacar con esas partes de su cuerpo. Arkadimon asintió sin decir ni una palabra y movió el brazo para que Garudamon continuara su trayecto.

—Estos digimon son increíbles —comentó Ken.
—Gennai estaba en lo cierto, el plan va como él había dicho. No necesitamos atacar a las copias, ellos son capaces de hacerlo —dijo Tai.
—Puede que tengas razón —contestó Arkadimon, acercándose—. Pero esas copias aún no mostraron su verdadero poder. La lucha, apenas acaba de empezar. Creo que el enemigo quiere que entréis a su base, es una trampa. Pero tampoco podéis quedaros aquí. Os deseo suerte.
—Gracias —respondieron todos los chicos.

Habían llegado ya hasta la base, descendieron al suelo y fueron rodeados al instante por diez copias, que prepararon sus ataques. Cerberusmon y Mystimon llegaron a tiempo y Arkadimon bajó para ayudarles. No debían perder tiempo; los elegidos y Garudamon entraron, no sin antes echar una rápida mirada hacia la batalla. Ésta continuaba, sus aliados y el enemigo, sin detenerse. Morirían muchos, pero lo peor es que las copias no tenían sentimientos y sus amigos, si lo hacían, volverían a ser digihuevos.

—¡No perdáis tiempo! ¡Entrad! —ordenó SaberLeomon desde la lejanía.

Tiraron la puerta de la base y entraron. Se taparon los ojos por la iluminación, acostumbrados al mundo oscuro que estaba afuera. Sin embargo, lo que más le llamó la atención es que no había ni un digimon, nadie que defendiera la base desde dentro. Era inmensa, con las paredes coloreadas de plata y largos pasillos, eso sí, con muchas puertas. ¿Qué significaba aquello? ¿Qué solo la batalla estaba en las copias?

—No nos confiemos —dijo Matt, observándolo todo.
—Es muy extraño —comentó Ken.
—¡Oye! —El grito de Davis se escuchó como eco—. ¡Salid, cobardes!
—¡Idiota!

Fue rápido, impactante, el techo de la primera planta se destrozó al instante. Los elegidos fulminaron a Davis por hacer semejante tontería. Los digimon se pusieron delante para proteger a los humanos. Las piedras chocaron en los brazos desnudos de los jóvenes, hacíendoles rasguños, pero nada grave. Y ante ellos, riendo y mirándolos con total indiferencia, se encontraba Bagramon.

—Vaya, ¿qué tenemos aquí? —hizo un rodeo con la vista a los elegidos y sus digimon—. Un gusanito, un pájaro, una patata voladora, un perrito faldero, un dinosaurio panzón y un pitufo hecho de datos —comenzó a reírse—. ¡Es muy divertido!
—¡Veemon, digi…!
—¡Cállate, Davis! TK, él es tuyo —dijo Tai.
—¿Yo? ¿De alguien? —interrumpió Bagramon—. Qué lástima que vaya a mataros a todos. Me encantaría encerraros y que me contarais chistes tan buenos todos los días. Pero una misión es una misión. ¿Quién quiere morir primero? ¿La patata? ¿O algún humano?
—Está bien, espero que Gennai sepa lo que hace —TK sacó su digivice.

Bagramon era inteligente y le gustaba la diversión. Sabía que esos digimon les quedaba digievolucionar para combatir contra él, no le gustaba matar a sus adversarios cuando eran débiles, le encantaba pelear para sentirse más fuerte. Por eso esperó cuando Patamon comenzó a brillar, y una parte del digimon maligno amenazaba por despertar.

—Que interesante… —pensó Bagramon, sin comprender todavía lo que le pasaba por dentro.

Patamon... Digievoluciona en... ¡¡Seraphimon!!
El nuevo cuerpo de Patamon era magnífico, iluminaba todavía más esos pasillos. Y con el entrenamiento que le había proporcionado Gennai, todavía era más poderoso que la última vez. Sabía cómo utilizar sus ataques al máximo y como controlarlos a la perfección. Tenía mayor defensa gracias a la armadura, y lo único que le sobraba era la confianza de pensar que podía derrotar a cualquier digimon maligno por ser oscuridad y él luz.

Lo que no esperaba ninguno fue lo que sucedió a continuación. Bagramon ya no se reía y todo su cuerpo temblaba, de tal manera, que incluso el suelo y todo el lugar comenzó a sufrir un terremoto. El suelo debajo del digimon empezó a romperse poco a poco, y una oscuridad mayor rodeaba el cuerpo de aquel digimon. Su poder aumentaba considerablemente y estaba cambiando de forma. Ninguno se atrevió hablar o a correr, sus piernas estaban paralizadas e incluso Seraphimon, el ángel, no era capaz de articular palabra o si quiera lanzar uno de sus ataques.

—¡Tú…! —vociferó Bagramon, a punto de explotar—. ¡Tú…!
—Ser maligno, yo te derrotaré.
—¡Vas a pagar por todos! —siseó el digimon—. ¡Te voy a destrozar, te mataré, sufrirás! ¡Me pedirás clemencia, pero yo no me detendré! ¡Te haré desear estar muerto!

Su poder no se detenía, seguía aumentando. Seraphimon abrió los brazos, dispuesto a proteger a todos los jóvenes si hacía falta. Bagramon gritó y de repente un torbellino oscuro lo rodeó, cuando este desapareció, tenían en frente una nueva forma de Bagramon, más terrorífica y con una fuerza que nadie veía capaz de derrotar.


—Quiero pelear sólo contra ti —dijo el nuevo Bagramon, batiendo sus alas con fuerza—. Si alguien más se entromete, lo mataré al instante. Pero dejaré que los demás se vayan y así me divertiré más tiempo contigo, angel.
—TK, ten cuidado y se rápido —pidió Matt.
—Aquí empezamos a separarnos —dijo Davis—. ¡Mucha suerte!
—No dejes que haga daño a Kari, TK —murmuró Tai.

Poco a poco, los demás avanzaron por los pasillos sin mirar atrás. TK tenía el digivice en la mano, preparado para hacerlo funcionar en cualquier momento, pero Bagramon no iba a esperar y antes de que Seraphimon se diera cuenta, ya fue mandado hacia arriba con un golpe de su brazo deforme. Bagramon usó sus alas y voló a por el ángel de nuevo, sin detenerse, ansioso de hacerle sufrir, lo cogió con ambos brazos y los dos cayeron hacia abajo.

—Entonces… ¡Ábrete portal! —exclamó TK.

Era la mejor opción, y funcionó. Un círculo se formó en el suelo y Bagramon y Seraphimon pasaron por él, siendo tragados. El humano suspiró y saltó, detrás de ellos. TK solo esperaba que Bagramon no siguiera teniendo esa forma tan escalofriante a la par que poderosa.

(Mimi)

Cuando llegué al Digimundo de los Tamers, me dediqué a observar aquel escudo desde lejos. Era muy alto, no se podía ver el final. Rika no era muy habladora conmigo, pero me explicó que era imposible romperlo y que todos sus ataques, incluso combinados, nunca le hacían efecto. Además de que era imposible entrar, tenía como una barrera que les impedía hacerlo. Me entró un poco de curiosidad y me dispuse a intentar hacerlo, pero en ese momento apareció Gennai, con una chica que hizo que Rika se levantara del suelo y fuera hacia ellos. Casi imaginé que iba a golpearle, pero, en vez de eso, gritó al anciano.

—¡Está usted loco! ¿Cómo se le ocurre traerla aquí?
—Tranquilízate, Rika —pidió Gennai, poniéndose en medio—. Ella ya no es una amenaza, ni un espía. Hemos estado dentro de su mente para sanarla. Ya sabe todo lo que sucede y quiere ayudar. Por eso la he traído.
—Ya me cuesta querer pelear junto a los patéticos estos —me señaló; yo rodé los ojos—. Mucho menos pienso aliarme con una traidora.
—Rika, debes comprender. Los elegidos frontier no se pusieron al lado del enemigo por gusto, les lavaron el cerebro y les pusieron unos nuevos donde todos vosotros erais el enemigo. Si quieres volver a tu tiempo, deberás respetarla.
—Maldita sea… —masculló. Volvió hablar enseguida—. ¿Y no podrías haberla llevado a la Tierra o a la base de Demon?
—No, porque ella estará mejor aquí —le tocó el hombro—. Adelante.

Impmon se rió de lo que pasaba. Había llegado aquí segundos después de nosotras, diciendo que iba a pelear quisiéramos o no. Gennai le había recargado las energías y ahora estaba completamente curado, aunque yo le había visto desde el principio bien. Era orgulloso y muy sarcástico, hasta el punto que a veces me molestaban sus bromas. Pero no podía negarme que era fuerte, le había visto en batalla y sabía que nos haría bien tenerlo cerca.

Pero lo más sorprendente —yo por las palabras que me había dicho Rika y ella porque lo había intentado y no lo había conseguido— fue que Zoe pasó el escudo sin ser dañada ni nada. Caminó alrededor de él y pulsó una especie de botón, entonces el escudo desapareció y pudimos ver lo que había detrás de él. Era un templo, gigantesco y rodeado de árboles.

—No es el Digimundo que yo recordaba —comentó Rika, tratando de aparentar indiferente a lo que acababa de suceder.
—Demon creó esto para ser inmortal, para que nadie pudiera destruirle. Dentro del templo hay un cofre con su corazón digital, él mismo pensó en ello y por eso lo escondió. Pero gracias a esta chica y más información que buscamos en cuanto él se adentró en los datos de los otros dos Digimundo, supimos sus planes —explicó Gennai—. Fue capaz de bloquearnos la entrada a todos pero fuimos rápido e hicimos algo para que una elegida que no había sido controlada pudiera hacerlo. Y esa eres tú, Mimi.
—Explícalo todo —masculló la pelirroja.
—Demon hizo sus movimientos lentamente. Seguramente llevaba planeando esto desde hace mucho tiempo y cuando estuvo seguro de actuar, empezó a hacerlo paso a paso. Tenía dos buenos aliados, que se unirían con la misma idea: controlar todo. Supo como cambiar el tiempo, así consiguió ganar primero a los Frontier y luego fue donde los Tamers, pero como ya tenía a los otros, no los quiso controlar, los destruyó. Para que nadie sospechara, puso la mitad de su poder en un corazón digital que encerró en un templo en un digimundo distinto, pero lo que no sabía es que las Bestias Sagradas de este tiempo actuarían y por eso revivieron las almas de los tamers, con sus recuerdos y todo. Pero siguen estando muertos y según pasaba el periodo de tiempo, que tenía los días contados, su alma iba desapareciendo y por eso cada vez son más débiles. Con unos niños elegidos de su parte, dos aliados y el digimundo frontier envuelto en oscuridad, ya era capaz de usar su poder para sus planes. Y actúo con nosotros, bloqueando el cuerpo de estos elegidos y el de sus compañeros y fue en el mismo momento que Izzy había conseguido traer a vuestros digimon, así que pusimos en plan en acción y bloqueamos a Palmon para que ella fuera la llave. Ella, junto a ti Mimi, porque estáis unidas, seríais capaces de entrar por el escudo y abrir el cofre.
—Zoe pudo entrar en el escudo, ella también puede coger el cofre.
—No, solo tú puedes. Debes entrar y llevar el cofre hasta la base de Demon.
—¿Qué? ¡Sería mejor que lo destruyera directamente! —exclamó Rika.
—Si fuera posible sí, pero Demon es inteligente. Solo se puede destruir el corazón digital cuando está unido a Demon. Todo dependerá de la unión de Tai, Matt, Davis y Ken junto a la habilidad de coger el cofre a tiempo. Tienes que darte prisa, porque los demás muchachos no serán capaces de aguantar mucho tiempo.
—Gennai, esto es muy difícil, no sé si…
—Confía en ti, Mimi —miró al templo—. Zoe y Rika te acompañarán hasta afuera, estoy seguro de que habrá mandado a alguien para defenderlo y…

Fue interrumpido por un extraño sonido. De repente, del cielo, apareció un portal y dos digimon se estrellaron contra el suelo. Impmon pegó un bote de la impresión y ya iba a decir algo, pero entonces se dio cuenta de quién era uno de los digimon y su rostro se tornó completamente serio. Porque ahí se encontraba Bagramon, aplastando a Seraphimon. Antes de cerrarse el portal, también apareció TK, que fue cogido por Renamon antes de que se diera un golpe.

—Oh… no… —musitó Gennai—. No puede ser…

Entendí porque Gennai dijo aquello. Él había ideado una estrategia y ésta iba mal, porque Bagramon estaba delante de nosotros y no en la Tierra, donde estaba planeado.

—Estamos… acabados…


______________________________________

Saludos a todos.


Invoco a: [MENTION=400169]Gabriel_TheWolfKing[/MENTION] [MENTION=1027752]greatdragon[/MENTION] [MENTION=1039371]Master_Blaze[/MENTION] [MENTION=1030097]Lizzie Yagami..![/MENTION] [MENTION=497372]Acero_la12[/MENTION] [MENTION=485095]ElohimEditor[/MENTION] [MENTION=464316]J.M.[/MENTION]

No tengo ninguna pregunta que hacer. Explico que la primera parte quería mostrar una charla de Mimi y Sora porque llevan viviendo juntas mucho tiempo y por eso son buenas amigas y comparten sus secretos.

Han empezado las batallas, faltan dos capítulos para terminar este fic.

Hasta la próxima :D
 
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Hi Sonc…
¿Cómo has estado?
Es bueno ver un nuevo cap de este gran fic, y parece que las cosas se complican.
A ver, por donde empiezo.
Pues para empezar, me sorprendió un poco ver a Sora y Matt hablando. No vimos su conversación, pero al menos ya han arreglado un poco las cosas. Tampoco supimos como fue el entrenamiento, pero con solo decir que fue respecto a su familia, creo que nos podemos hacer una idea. Es bueno además ver a Mimi algo más dispuesta a luchar, aunque a final de cuenta no están preparados para nada.
De Izzy… pues está claro que lo que le hizo Demon le afecto pero… aun no entiendo muy bien porque le va a ayudar.
De Rika y Henry… Rika y su actitud y sus comentarios… como que eso no tiene arreglo, pero al menos acepto el abrazo de Henry, y que está asustada. Aun así me desagrada su actitud, incluso si están justificadas.
Y para no alargarme, la gran batalla da inicio. Jajaja, al final si usaste a Bagramon Darkness después de lo mucho que pregunte si lo usarías, aunque me llamo la atención como se puso al ver a Seraphimon. Al fin entendemos más el plan de Gennai y todo lo que se quiere hacer, aunque ahora el plan se complica con la aparición de Bagramon.
¿Qué pasara ahora?

Para terminar y no alargarme, fue un gran capitulo e hiciste un buen trabajo. Tuviste como solo dos palabras mal escritas, pero nada importante.
¿Dos caps nada más?
Espero ver como terminara esta gran historia.

Hasta luego y que estés bien.
 

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Bueno por fin después de tanto puedo comentar.

Finalmente el ataque comenzó, aunque no todo esta saliendo como esperaban. Es increible que Davis la regara más de una vez en un solo capítulo.XD
Izzy obviamente planea algo, no sé que pero lo hace.XD Seguramente ayudará a sus enemigos hasta el último momento y nos sorprenderá con algo inesperado.
Lo de Mimi queda cada vez más claro, pero me gustaría saber si su intervención tendrá un efecto tan definitivo al final, será interesante verlo.
La verdad por un momento pensé que ibas a poner a Sora enamorandose de Tai, que bueno que no lo hiciste porque hubiera sido muy telenovelistico.XD Mejor dejarlo así.

Creo que Seraphimon no era rival para Bagramon y ahora se puso peor con su transformación.
Lo que en verdad me agrada es que el plan de Guenai no está saliendo bien desde el principio, se lo tiene merecido por hacerse al misterioso.XD

Ojalá que todos los equipos se lleven mejor o les va ir muy mal. Se nota que Rika aun no soporta a Zoe.XD Bueno, al menos aceptó un abrazo de Henry, es un inicio.XD
Estuvo muy bueno el inicio del combate final.

Esperaré los capítulos que quedan. Aun tengo muchos fics en que ponerme al día.XD
 

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O Gabriel_TheWolfKing No quería dar más relleno. Supuse que, tras las veces que ha insistido Tai con esa conversación, sobraba hacerla. Pero sería a Matt pidiendo perdón, diciendo lo idiota que es y más blablablá xD Igual con el entrenamiento, lo vi innecesario, pero si creen que necesitan leerlo, haré algún que otro Spoiler. Lo de Izzy… me guardo eso para el final xD Bueno, Rika es un poco insoportable, pero en el próximo capítulo mostraré un spoiler del entrenamiento que tuvieron con Impmon que tal vez haga que la veáis mejor. El plan de Gennai no irá como él pensaba para nada, pero eso era bastante obvio.

J J.M. Davis es… especial (eso dicen de los tontos) Todo puede pasar con lo que planea Izzy, y recordad que Demon es muy inteligente. Puedo adelantar que Mimi morirá… de sorpresa cuando vea al pelirrojo atacando a sus compañeros, ahí lo dejo. Desde el principio iba a dejar sola a Sora XD Sí, la verdad es que el plan hace aguas y Seraphimon lo va a pasar bastante mal. Con suerte, Zoe irá con Mimi y no se quedará con Rika.
 
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Traigo el aviso de que tardaré más de lo previsto en escribir el próximo capítulo. Pero dejaré un poco de adelanto para disculparme. Es seguro que sólo quedan dos capítulos más para que finalice, pero el último tendrá mucha extensión porque quiero hacer algo especial. Además que se dará un avance de... Batallas en la Tierra (Últimos días) Sí, señores, haré una segunda parte, porque es necesario. El título tiene su explicación pero no la daré hasta más adelante. Lo sé, pensar ya en esos capítulos del futuro teniendo que acabar este es un poco tontería, pero tras escribir la historia y con los personajes, me di cuenta que no podía acabar así, tan pronto. Además, me he encariñado bastante con estas personalidad que he creado a los elegidos. No me quiero enrollar mucho con esta noticia, ya daré mas información cuando terminé éste. (Por supuesto, antes de empezar la segunda parte, seguiré escribiendo Locura con los Programas)

Adelantos para lo que viene en el capítulo 41

Charla de Demon e Izzy sobre lo que debe hacer (Indirectas)
Se empezará y terminará la batalla de Bagraamon. ¿Seraphimon morirá?
En la Tierra todo está muy tranquilo, esperan enemigos, ninguno llega hasta que un portal se abre en el cielo y aparece... una copia con un poder que ninguno puede igualar.
—Los elegidos se encuentran con Barbamon... pero se llevan una gran sorpresa cuando empiezan a atacarle.
—Los pocos elegidos que siguen buscando a Demon se encuentran con Izzy.
—Mimi deberá afrontar las trampas parra conseguir el cofre donde están escondidos los datos. Si falla, todos estarán perdidos.

Aunque pongo que la batalla de Bagramon termina, será algo confuso cuando lo lean. Intentaré escribirlo de la forma más idónea para no dejar cabos sueltos de lo que va a pasar. En el capítulo final se decidirá todo, pero adelanto que tengo pensado matar a alguien... En mi cabeza está todo planeado, así que solo me falta que el teclado me vaya bien —que me suele fallar mucho u.u— y dentro de poco tendrán el capítulo.

Si tienen alguna duda aún sin resolver ahora es el momento de que me pregunten directamente para contestarla. Por aquí o pueden mandarme un mensaje al perfil :D

¡Saludos a todos!

PD: Una breve parte del primer adelanto:

—Imaginaba que no te habías unido a las batallas todavía —murmuró el elegido, queriendo dejar clara su posición.

—Obvio —afirmó el digimon, cerrando la puerta con un movimiento de mano—. Pero no he venido aquí para hablar de mi estrategia. Sabes a qué y tenemos que dejarlo todo claro.

—¿Es mi turno? —Izzy frunció el ceño.

—No, no lo es, pero observarás las tácticas de tus compañeros. Has tenido junto a ellos más peleas que yo, de alguna manera podrás decirme como actuarán. Ahora eres un aliado, yo te pienso ayudar y tú me ayudarás a mí.

—Lo sé. Lo haré.

—Muy bien, muy bien. Acompáñame.

Ah, debido al cambio ahora los diálogos y casi todo está así cambiado. No me gusta mucho porque quería que la historia completa estuviese igual, pero a partir de ahora tendrá que ser así.


 

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Traigo el aviso de que tardaré más de lo previsto en escribir el próximo capítulo. Pero dejaré un poco de adelanto para disculparme. Es seguro que sólo quedan dos capítulos más para que finalice, pero el último tendrá mucha extensión porque quiero hacer algo especial. Además que se dará un avance de... Batallas en la Tierra (Últimos días) Sí, señores, haré una segunda parte, porque es necesario. El título tiene su explicación pero no la daré hasta más adelante. Lo sé, pensar ya en esos capítulos del futuro teniendo que acabar este es un poco tontería, pero tras escribir la historia y con los personajes, me di cuenta que no podía acabar así, tan pronto. Además, me he encariñado bastante con estas personalidad que he creado a los elegidos. No me quiero enrollar mucho con esta noticia, ya daré mas información cuando terminé éste. (Por supuesto, antes de empezar la segunda parte, seguiré escribiendo Locura con los Programas)

Adelantos para lo que viene en el capítulo 41

Charla de Demon e Izzy sobre lo que debe hacer (Indirectas)
Se empezará y terminará la batalla de Bagraamon. ¿Seraphimon morirá?
En la Tierra todo está muy tranquilo, esperan enemigos, ninguno llega hasta que un portal se abre en el cielo y aparece... una copia con un poder que ninguno puede igualar.
—Los elegidos se encuentran con Barbamon... pero se llevan una gran sorpresa cuando empiezan a atacarle.
—Los pocos elegidos que siguen buscando a Demon se encuentran con Izzy.
—Mimi deberá afrontar las trampas parra conseguir el cofre donde están escondidos los datos. Si falla, todos estarán perdidos.

Aunque pongo que la batalla de Bagramon termina, será algo confuso cuando lo lean. Intentaré escribirlo de la forma más idónea para no dejar cabos sueltos de lo que va a pasar. En el capítulo final se decidirá todo, pero adelanto que tengo pensado matar a alguien... En mi cabeza está todo planeado, así que solo me falta que el teclado me vaya bien —que me suele fallar mucho u.u— y dentro de poco tendrán el capítulo.

Si tienen alguna duda aún sin resolver ahora es el momento de que me pregunten directamente para contestarla. Por aquí o pueden mandarme un mensaje al perfil :D

¡Saludos a todos!

PD: Una breve parte del primer adelanto:

—Imaginaba que no te habías unido a las batallas todavía —murmuró el elegido, queriendo dejar clara su posición.

—Obvio —afirmó el digimon, cerrando la puerta con un movimiento de mano—. Pero no he venido aquí para hablar de mi estrategia. Sabes a qué y tenemos que dejarlo todo claro.

—¿Es mi turno? —Izzy frunció el ceño.

—No, no lo es, pero observarás las tácticas de tus compañeros. Has tenido junto a ellos más peleas que yo, de alguna manera podrás decirme como actuarán. Ahora eres un aliado, yo te pienso ayudar y tú me ayudarás a mí.

—Lo sé. Lo haré.

—Muy bien, muy bien. Acompáñame.

Ah, debido al cambio ahora los diálogos y casi todo está así cambiado. No me gusta mucho porque quería que la historia completa estuviese igual, pero a partir de ahora tendrá que ser así.

:eek::eek: no que decir, esto es impresionante. Espero ver que mas harás, y sobre todo, te deseo mucha suerte en los capítulos que vas a escribir.
Que estés bien?
 

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Hooola. ¿Qué tal todos? Decir que el capítulo 41 estará dividido en dos partes. Aquí traigo la primera terminada hace 10 minutos. Me ha costado más que nada por el teclado que tengo, porque ganas de escribir me están entrando muchas. Creo que por eso me funciona mal, es un trolleo a mi persona XD

Bueno, llamo a los lectores del fic, aunque algunos están desaparecidos: O Gabriel_TheWolfKing J J.M. ElohimEditor Acero_la12 G greatdragon Master_Blaze Lizzie Yagami..! Animefan

Capítulo cuarenta y uno (1/2)


(Narrador externo)


Izzy cayó al suelo, temblando y apoyándose con las manos para hacer fuerza. Se golpéo varias veces contra la pared para evitar el dolor de las pesadillas. Sentía todo su cuerpo estremecerse ante los recuerdos y la herida física que le quedaría para toda la vida. Los siguientes segundos fueron un infierno para el muchacho, pero poco a poco se fue calmando. Ya notaba todo volviendo a la realidad, la mente despejada, aunque la respiración seguía entrecortado y seguía teniendo un miedo irracional a que le diera otro ataque. Trató de que el pánico no se apoderara de él y abrió los ojos lentamente.


Vio a Tentomon delante, preocupado. Le dedicó una sonrisa cansada y asintió a su muda pregunta. Apoyándose en el colchón que tenía a su derecha, se levantó y se sentó en la cama, agotado tras aquel momento.


Pero no podía quedarse quieto. Había escuchado ruidos de pelea afuera, sabía que las batallas ya habían comenzado. Y él debía actuar rápido. Demon lo tenía ahí dentro por dos razones, para protegerlo —de los frontier, que a veces se volvían locos y atacaban a cualquier cosa— y por si cambiaba de opinión. Pero lo segundo ya era imposible. Izzy tenía claro lo que tenía que hacer, a pesar que le había costado mucho tomar esa decisión, era la correcta, la más adecuada para que todo fuera mejor. Sabía que sus amigos no lo comprenderían, que le odiarían y pensarían cosas que no son. Que lo tomarían como un traidor, y lo era; porque no se había dejado controlar. Él actuaba, nadie le manipulaba, y era algo que jamás le podrían perdonar… y que él nunca sería capaz de olvidar. No había otra opción, se repitió Izzy por última vez.


Había tenido unos momentos maravillosos para pensarlo, y acababa de terminar al oír el chirrido de la puerta, que segundos después se abrió. Allí, pasando hacia la habitación, se encontraba Demon. Con su forma calmada, pero igual de poderosa y que radiaba oscuridad por todas partes. Izzy levantó el rostro y observó al digimon sin pestañear, éste le devolvió una mirada maliciosa.


—Imaginaba que no te habías unido a las batallas todavía —murmuró el elegido, queriendo dejar clara su posición.

—Obvio —afirmó el digimon, cerrando la puerta con un movimiento de mano—. Pero no he venido aquí para hablar de mi estrategia. Sabes a qué y tenemos que dejarlo todo claro.

—¿Es mi turno? —Izzy frunció el ceño.

—No, no lo es, pero observarás las tácticas de tus compañeros. Has tenido junto a ellos más peleas que yo, de alguna manera podrás decirme como actuarán. Ahora eres un aliado, yo te pienso ayudar y tú me ayudarás a mí.

—Lo sé. Lo haré.

—Muy bien, muy bien. Acompáñame.


Salieron de la diminuta habitación y comenzaron a caminar por los amplios pasillos. Desde allí se escuchaba el sonido de la guerra que se estaba librando fuera. Izzy no podía evitar pensar que cualquiera de sus amigos aparecería de repente, observándolos desde lejos y atacando a Demon imaginando que lo estaban controlando, pero de nuevo sonrió con angustia; iba hacer lo contrario, y aunque le costaba aceptar que lo tenía claro, sabía que lo haría, no había nada que le hiciera cambiar de opinión.


No había ningún digimon vigilante por las zonas. Izzy miró a todas partes, tratando de adivinar el plan de Demon. No le había explicado todo, seguramente se estaba guardando sus mayores ideas para el último momento. Recordaba vagamente haber escuchado una conversación entre Barbamon y Demon sobre una estrategia clave para derrotar a los niños elegidos, pero eso sucedió tras las pesadillas; se encontraba demasiado mareado y cansado en ese preciso momento como para escuchar con atención una de las muchas charlas que mantenían esos dos.


Finalmente llegaron a otra sala. Demon se hizo a un lado e invitó con la mano a que el humano entrara primero. Izzy odiaba esa educación, eso molestia por Demon para demostrar que podía burlarse y tratar bien a alguien mucho más débil porque sí, porque quería hacerlo y se aburría. Para él todo era un juego… y lo peor es que sabía que iba a ganar, tenía la victoria en sus manos, cerca de él tenía al elegido que le ayudaría a obtener la derrota de los otros muchachos.


—¿Sucede algo, mocoso? —indagó Demon.


Izzy no se había dado cuenta que todavía no había entrado, estaba mirando fijamente al digimon, sin temor; tan centrado en sus pensamientos que ni siquiera le tenía miedo. O tal vez era el pensar que daba lo mismo lo que hiciera, porque no le iba a matar, y si se le ocurría traicionar a Demon… Suspiró y negó con la cabeza a la pregunta.


Esta nueva habitación no era muy grande tampoco, se parecía más a un despacho para investigar. Y exactamente de eso se trataba. Había diversas televisiones pegadas a la pared, todas mostraban imágenes de los sitios de la base o fuera, en el digimundo, cerca de ésta. Izzy observó con interés la batalla de afuera, donde muchos digimon, liderados por alguien conocido, destruían y se defendían de multitud de copias de Demon. Era una guerra que no tenía tranquilidad ni un segundo. Las otras cámaras estaban divisando en todo momento a los elegidos, que caminaban por los pasillos, nerviosos y enfadados porque no encontraban a nadie.


—¿Quiere marearlos? ¿Qué planea para ellos? —preguntó Izzy.


Demon sonrió y señaló a uno de los elegidos.


—Ese me interesa —contestó simplemente.

—Tai —susurró el pelirrojo con un rostro sombrío.

—El nombre es lo de menos; es su fuerza. Esconde un poder superior al resto. Si lo usara correctamente sería capaz de darle a su digimon un potencial increíble. Pero, por supuesto, solo podría liberarlo si le enseñaran como hacerlo. Y ese viejo que tienen como apoyo ni siquiera lo ha visto y tampoco podría saber cómo sacarlo a florecer. Es algo que solo conocemos dos digimon.

—¿Por qué me cuenta eso? ¿Tienes miedo de qué ese poder salga de repente en la batalla?

—Para nada, no temo a un poder que el mismo propietario desconoce. Y aunque tú le digas algo en un arrebato de locura, no servirá de nada —se acercó a Izzy para mostrarle otra sonrisa—. Esta batalla, chico, es solo el comienzo. Está todo previsto, sé lo que va suceder. Todo planeado desde que empezaron a entrenarme.

—¿A… entrenarle? —Izzy tragó saliva.

—Exacto. Tengo maestros que mueven las piezas. Mi papel en todo esto no es el más importante pero crucial para empezar nuestra venganza. Pero todo esto lo puedes evitar, ya lo sabes, te lo conté todo. Te he dado la alternativa para salvar a tus amigos. No te miento.

—Lo sé.

—Creo que será el momento de que Barbamon entré en acción. Tú mira bien lo que hacen tus compañeros y dime que tácticas creen que pondrán en marcha. Debo mandar algo a la Tierra, volveré en un rato. Pero no lo olvides, te estaré vigilando. No hagas ninguna tontería o todos los humanos morirán.


________________________________​


(Henry)


No entendía que estaba pasando. Había demasiado silencio, mucha tranquilidad en la Tierra. Habíamos digievolucionado casi al instante por si nos encontrábamos con en el enemigo en cuanto llegáramos aquí, pero no había nada. Ningún peligro. Estábamos justo debajo donde se había abierto el portal la última vez. Los portales siempre se abrían en el mismo lugar, ya lo había previsto Gennai que aparecerían por ahí… si alguno hubiera llegado, claro. Todo esto era muy extraño. No sabía si alegrarme o pensar mal.


¿Y si el enemigo lo había hecho a propósito? ¿Y si su estrategia se dedicaba a dejarnos a unos elegidos aquí para no molestar? Porque ya era muy difícil regresar a cualquier digimundo, teníamos que esperar una hora exacta para llamar a otro portal con nuestro digivice, y, en este caso, el único al que se le había otorgado ese poder era TK, porque llegaría aquí en cualquier momento. ¿Habría pasado algo para que se retrasara tanto? Quizás el ataque solo era en el digimundo y la base de Demon. Eso era posible… Pero algo en mí sospechaba que estaba ocurriendo algo en nuestro digimundo.


—Henry, tranquilízate.

—Lo sé, MegaGargomon —me froté la frente—. No debo ponerme nervioso.

—El resto también está preocupado por lo que estarán pasando los demás. No eres el único que tiene seres queridos luchando.

—Tienes razón.


Era cierto. Si observaba a los demás podía percibir que ellos también estaban recordando a sus amigos. Todos y cada uno de ellos mostraba un rostro nervioso, preocupada, serio. No sé si hubiera sido mejor que todos nosotros, Rika, Ryo, Takato, Impmon y yo estuviéramos aquí y los elegidos de este presente se encargaran del digimundo, pero Gennai lo había decidido así por algún motivo. Pero ahora no veíamos a ningún enemigo y eso me ponía peor de lo que ya estaba.


A los otros elegidos todavía les costaba aceptar que nosotros éramos capaces de fusionarnos con nuestro digimon y luchar junto a ellos de esta forma, por lo que muchas veces no nos hablaban pensado que el humano no estaba. Era confuso para ellos, pero lo mismo nos había pasado a nosotros al saber que los frontier, los elegidos que habían dejado controlarse, todas sus digievoluciones eran así. Al igual que estos que estaban de nuestro lado, que eran meros espectadores.


—¡Maldita sea!


La chica de lentes, Yolei, era la que demostraba más sus sentimientos. En voz alta, golpeando algo y mascullando palabras. Justimon, que hasta entonces había estado en lo alto de un edificio vigilando, bajó hasta el suelo, haciendo un pequeño agujero y se situó a mi lado, cruzándose de brazos.


—Ponernos de nervios no ayudará a nada —dijo.

—¡No quiero quedarme aquí esperando! —Habló de nueva la de gafas—. ¡Nuestros compañeros estarán peleando! Y mientras nosotros aquí, haciendo el idiota.

—Al parecer la Tierra no necesita ser protegida. El enemigo no tenía planeado atacarla —añadió Cody—. Podríamos contactar con Gennai y explicarle la situación.

—Gennai estará ocupado —respondió Gallantmon—. Todos lo estarán.

—¿No vas a decir nada, Henry? —Comentó Ryo—. En estos momentos es cuando tratas de darnos ánimos y demás.


No quería tener otra discusión con Ryo. No nos llevábamos realmente bien, pero no era el lugar para ponernos a gritar o tener una pelea de verdad. Por eso no entré a su juego, no quería demostrar que también estaba preguntándome si todo esto era un plan para dejarnos atrás mientras que luchaba contra el resto. Decidí no decir nada, y Takato lo notó, porque Gallanmon se acercó a Justimon y le puso la mano en el hombro.


—Cálmate.


Pero aquellas palabras fueron lo que necesitaba el cielo para hacer aparecer un portal. Lo cierto es que, de algún modo, ese sonido de que iban a llegar enemigos pronto me relajó. Quería decir que no habíamos venido hasta aquí en vano, y que el enemigo principal no estaría luchando solamente contra los demás. No sabía si era una ventaja o de verdad pensaba que iba a destruir la Tierra con facilidad. No obstante, aquí estábamos nosotros, preparados para un ataque de las copias que trajera, fuera cual fuese de todas, no íbamos a perder.


Y contábamos con las cartas oscuras por si las cosas se ponían mal. El entrenamiento con Impmon no había durado mucho tiempo, pero el suficiente para comprender lo que teníamos que hacer en el preciso momento de digievolucionar. Nos había servido sí, y a mí me había hecho hacer una promesa que quería cumplir.


Gennai nos llevó hasta una sala apartada para poder entrenar con libertad. Impmon, estaba cansado y no tenía las mismas fuerzas que antes. No digievolucionó, sino que procedió a explicarlos los detalles de la carta oscura, lo que significaba tenerla y cómo debíamos usarla correctamente para no perder el control como había sucedido en la pelea contra Bagramon.


Ryo no había querido venir con nosotros. Estaba enfadado con nosotros, con Impmon, con Gennai, con todo el mundo. Quería estar a solas y se fue a su habitación dando un portazo. Y ya dentro le escuchamos gritar. Gennai no entendía muy bien su comportamiento, pero no conocía ese temperamento de Ryo. Aquello me preocupaba. El grupo ya no estaba tan unido como siempre, pero no me veía capaz de hablar con Ryo; no, no podía. Algo en mí me obligaba a seguir caminando. Y Takato tampoco hizo intención de hacerlo.


—¿Qué le pasa? —preguntó el anciano.

—Bah, nada del otro mundo —respondió nuestro pequeño amigo—. Se creía el mejor del mundo y gracias a mí ya no lo es —se río.


Gennai me miró, luego a Takato y Rika, pidiendo una explicación que pudiera entender, pero ninguno abrió la boca. Me encogí de hombros y negué con la cabeza indicando que no tenía importancia.


Y aquí estábamos, delante de Impmon, escuchando sus clases para poder controlar esta digievoluciona que nos otorgaba un nivel más avanzado. No íbamos a usar las cartas en este momento, sino que Impmon usando las pocas energías que tenía, nos haría recordar el momento exacto en que teníamos la digievolución, para que recordáramos como perdíamos la consciencia y cómo teníamos que superarlo.


—Rika, ¿tú qué hiciste? —interrogó.


Ella se quedó pensativa durante unos segundos, mirando a Renamon por si la zorra podía ayudarla.


—No lo sé. Mi único pensamiento era matar a ese estúpido digimon y que dejara de burlarse de nosotros —declaró.

—Ya veo. Está claro. Lo que tenéis que hacer es pensar en una sola cosa, en todo momento, cuando paséis la carta. No tendréis la mente completa para controlarlo, pero indirectamente conseguiréis que esa rabia sólo afecte a una persona, digimon en este caso. Cuando llegue la situación de usar la carta, pensad en luchar, en acabar contra el adversario.

—Parece sencillo, pero dudo que lo sea —dijo Takato.

—No entiendo. Yo también quería acabar con Bagramon.

—Henry, pude ver el combate desde lejos y comprobé que vosotros dos estabais más interesados en descubrir que era la carta exactamente. Rika también, pero la conocéis y su sentimiento de ser más fuerte y derrotar a todo el que se ponga por delante, hizo que ese pensamiento estuviera por delante de cualquier cosa. En vuestro caso fue la curiosidad, la investigación, la sorpresa. Y eso no era suficiente para diferenciar entre compañero y enemigo. Aquello hizo que vuestro poder descontrolado atacara a todo lo que se movía. Al desaparecer Bagramon, sólo estaba Rika —explicó.


No estaba muy convencido de aquellas palabras. Y tampoco creía que eso fuera suficiente para controlar tal poder oscuro. ¿Qué pasaría si en mitad de batalla atacaba a los demás? Aquello sí sería un descontrol, afectaría completamente la estrategia.


—Lo pondremos en práctica —dijo Impmon—. No hay de qué preocuparse. Le he pedido a Gennai una sala para crear ilusiones débiles, pero que nos servirán para recrear el campo de batalla.


Nos quedamos parados hasta que delante de nosotros aparecieron tres Bagramon. Todos iguales. No sabía si fue por la sorpresa o porque parecían tan reales, que instintivamente me llevé la mano al digivice y con la otra busqué la carta, pues sabía que con la digievolucion normal no bastaría para derrotarle, y encima no era uno solo. Rápidamente noté un calor abrasador en la mano y el artefacto cayó al suelo. Impmon me había lanzado una bola de fuego.


—Detente. No malgastéis las cartas. No podéis usarlas siempre.

—Lo sé. Ha sido… un acto involuntario. Disculpa.


Tenía razón, aquello no era una batalla, no hacía falta pelear. Bagramon se mantenía quieto, lejos, pero con esa sonrisa burlesca que me hacía recordar a la perfección lo que había pasado antes. Y fue peor cuando la sala dónde estábamos se convirtió en la calle, con los coches destrozados, los edificios con agujeros, las farolas tiradas. Rayos, esto era tan real…


—Iré poco a poco rodeándoos con un círculo oscuro que será parte de mi poder, igual que las cartas pero en menor intensidad. Si no sois capaces de controlar esto, ya podéis suicidaros porque no podréis hacer nada.

—Ya estamos muertos —bufó Rika.

—Es una forma de hablar, idiotas. ¡Vamos allá!


Odiar al enemigo, querer destruirle, matarle, sentimientos de rabia, enojo, todo eso fue sencillo. Querer proteger a tus compañeros por encima de todo, querer ser útil en las situaciones complicadas. El poder oscuro que trató de controlar mi mente, de querer el perder control, fue imposible. Pero tal y como había dicho Impmon, aquello no era nada semejante a lo que sentiríamos al digievolucionar de verdad.


Estuvimos varias horas recreando la situacón, una y otra vez, sin descanso. Llegó un momento en que nuestra mente estaba tan acostumbrada al responder a los sentimientos de rabia, de violencia, que una de las veces nosotros mismos nos adelantamos para enfrentarnos a Bagramon, así, siendo humanos. Impmon se río de nosotros, pero comprendió lo que había pasado y nos dejó descansar unos minutos.


—Con vosotros ya he finalizado —comentó Impmon—. Pero tu digievolucion es un poco distinta, Takato. Ven conmigo, haremos un entrenamiento más complicado. Además, controlarte va a ser muy importante, necesitamos esa fuerza oscura que dormía dentro de Guilmon.


No me quejé, había experimentado demasiado el sentimiento de rabia en mis venas y necesitaba relajarme. No sabía que podía pasar el día siguiente, pero ya lo descubriría. Quiero pensar que voy a ser capaz de controlarme, y mi único pensamiento será luchar cuando llegue el momento dado.


Hasta ahora no me había dado cuenta de la presencia de Rika.


—Deberíamos ir a dormir —murmuré.

—¿Dormir? ¿De verdad crees qué vamos a poder conciliar el sueño con lo que se avecina? —se inclinó hacia delante—. Estoy cansada, pero no seré capaz de calmarme.

—Necesitamos energías —repuse.

—Tú tampoco tienes intención de irte a la habitación. Yo sólo quiero que esto pase.


La miré. Abrazada a las rodillas, mirando hacia delante pero sin observar nada en concreto. Nunca había visto a Rika tan seria, tan débil. Nunca había visto a Rika asustada.


—¿Tienes miedo?

—¿Qué tonterías estás diciendo? —levantó el rostro, altanera; pero solo era una fachada más. Notaba sus nervios.

—No tiene nada de malo estar asustada, Rika —contesté, lentamente—. Y es comprensible en una situación así —rodó los ojos—. No hagas eso. Escúchame. Yo tengo miedo —esperé unos segundos para ver si reaccionaba a mis palabras, pero ni se inmutó—. Estoy seguro que todos tememos lo que pueda pasar.

—No hace falta que me digas esto para tranquilizarme. No hará falta.

—¿Por qué? —inquirí—. ¿Qué tiene de malo que quiera…?

—Porque no es necesario. Nada de lo que hagas o digas hará que tengamos de repente más posibilidades de ganar. Es así y punto.

—Volveremos a nuestro mundo, Rika. Te lo prometo.


Sus ojos mostraron sarcasmo. Imaginé que recibiría insultos por parte de ella, era lo que podría esperarme de Rika, pero en vez de eso sonrió débilmente.


—No puedes prometer eso.

—Pues lo hago —me levanté del suelo—. Voy a dormir.


Estábamos todos atentos, esperando a que aparecieran digimon de ese portal. Los elegidos se escondieron detrás de un coche, observando a sus compañeros. Nos encontrábamos juntos, dispuestos a atacar al mismo tiempo a la abertura para comenzar el ataque rápidamente. Sabíamos que aquello sólo destruiría a unos pocos, que seguramente esto no será sencillo. Porque no lo iba a ser. Demon había demostrado ser inteligente. ¿Qué nos esperaría?


Justimon, Gallantmon, Magnadramon —el dragón rosa de Kari, que nos había sorprendido por sus extrañas digievoluciones—, Vikemon —al parecer la mega de Armadillomon. Gennai había conseguido extraer todo el potencial de estos digimon para la guerra en esos entrenamientos—, Valkyrimon —el pájaro de la chica de lentes había llegado a este increíble nivel, y su compañera no había dejado de gritar al verle—, y por último estaba yo. También debería estar aquí el chico rubio, junto con Bagramon, pero seguía sin llegar…


—¡Ahora! —gritó Gallantmon.


Era cierto, ya estaban saltando hacia la tierra algunos digimon. Y los recordaba, ya habían venido aquí hace tiempo y habíamos tenido que pelear contra ellos. Esos Ghoulmon no aprendían la lección. Seguían siendo los mismos bichos apestosos, con alas pequeñas rojas y un único ojo, aunque con otros diminutos en esas extrañas manos.


—¡¡Jabalina Láser!! —exclamó Valkyrimon, haciendo aparecer una lanza y tirándole hacia el portal, con mucha fuerza.

—¡Hachas Vikingas! —continuó Vikemon, lanzado sus armas con una velocidad impresionante.

—¡¡Llama Sagrada!! —el dragón disparó desde su boca una gran llamarada de color rosa… Eh, me quedé sin palabras, pero no dejaba de ser un ataque.


Ellos tenían una buena conexión y todos sus ataques explotaron al entrar en contacto, justo dentro del portal, haciendo que los que estaban cayendo hacia aquí quedaran libres, pero entonces era nuestro turno. Justimon se encargó de los dos primeros, puesto que sus ataques eran más físicos y tenía que acercarse:


—¡Brazo Crítico!


Gallantmon puso su escudo y comenzó a reunir energías. Algunos Ghoulmon ya estaban volviéndose locos y empezaron a atacarnos también.


—Ejecución final —bastó un susurro para que el escudo reaccionara y se llevara por medio a varios enemigos.

—Malditos… ¡Estallido Múltiple!


Mientras que los otros no dejaban de atacar hacia el portal, nosotros nos encargábamos de los que llegaban antes al suelo —o los tejados—, por lo que el trabajo en equipo estaba funcionando bien. Pero sospechaba que esto era solo para cansarnos. Ya habían traído a estas copias y no habían conseguido nada, no sería tan estúpido de hacer la misma jugada sin añadir algo más a la diversión.


—¿Qué es… eso? —escuché decir a Cody.


Hubo una explosión cerca del portal, luego humo y niebla rodeando a algo que bajaba lentamente. Ya no había rastro de esos Ghoulmon, los pocos que quedaban ya habían muerto gracias a Justimon. Pero aunque ahora sólo teníamos arriba a un digimon, este daba malas vibraciones a todos. Seguía descendiendo y daba la sensación de que todos los ataques de nuestros compañeros no habían surtido ningún efecto.


—No importa lo que sea. ¡Atacad! ¡No dejad de lanzar ataques!

—Henry, no sé si sea la mejor idea… —murmuró Gallantmon, que estaba a mi lado.


Pero había alguien que no había oído nada y que le daba lo mismo que el resto nos hubiéramos quedado quietos esperando a la acción de ese nuevo contrincante. Justimon saltó de edificio a edificio para llegar a ese extraño digimon, que todavía no podíamos saber de qué copia o digimon original se trataba.


—¡Justimon, detente! —gritó Gallantmon.


Pero ya fue demasiado tarde. Justimon confiaba mucho en su propia fuerza. Pegó el último saltó y trató de golpear al digimon. Se escuchó el sonido de su brazo tocando al enemigo, e incluso imaginé que todo había salido bien, pero no fue así. Los humanos, los digimon, nosotros… nos quedamos totalmente mudos al ver aparecer una espada del salvaje y atacar a Justimon sin piedad. Lo último que vimos fue a Ryo y Monodramon caer al suelo, inconscientes los dos.


En estos momentos era cuando más deseaba dejar que la rabia me manipulara y abalanzarme contra ese enemigo sin dudar, pero debía ser prudente. A Justimon le había costado ese enojo caer derrotado en menos de dos segundos. No me podía permitir que pasara lo mismo otra vez. Observé a los digimon de los otros elegidos, quietos también. De acuerdo, los demás habíamos comprobado que no era sensato atacar a lo loco. Ese digimon que había aparecido, muy probablemente se trataba de una copia, y muy poderosa. Distinta a todas las demás.


—No es posible… —murmuró Kari.

—¿Qué pasa? —pregunté.

—Ese digimon… No puede ser… No puede ser él…


La niebla se disipó. Aquel digimon que tanto temor provocaba a esos elegidos hizo su aparecieron, se mostró por completo. Ahora podía ver la espada, sus brazos eran como dos rostros, cada uno con arma distinta: la que había derrotado a Justimon y una especie de cañón. De cuerpo negro, un escudo en un hombro, en el otro pinchos gruesos y una capa del mismo color ondulando. Me pareció ver una sonrisa. Guardó la espada y nos apuntó con el otro bazo.




—¡Alejaos! —exclamó Cody.

—¿Qué sucede? ¿Conocéis a ese digimon? ¡Contestad! —rogó Gallantmon, sin comprender lo que pasaba.


Si bien, esta copia había acabado con Justimon, ¿pero por qué tanto temor? Si atacábamos al mismo tiempo podríamos contrarrestar lo que él lanzara. Ya no había Ghoulmon, éramos más numerosos.


—Acabar con los humanos. Acabar con los digimon. Esa es mi misión —fueron las palabras que dijo el digimon—. Matarlos. A todos. ¡Cañón oscuro!


Fue imposible esquivar o protegernos. Diversos rayos oscuros nos dieron a todos, uno a uno fue cayendo sin poder evitarlo. Apenas hacía unos segundos me preguntaba el motivo de su miedo, ahora lo sabía. Ese adversario era único, demasiado poderoso. Pero me había dado cuenta demasiado tarde. Las energías nos abandonaron a todos. Nos había derrotado con un solo ataque…


Tanto Gallantmon y yo nos separamos de nuestros compañeros. Los otros digimon volvieron a su etapa normal. Los humanos yacían en el suelo. Se habrían desmayado por la explosión o tal vez habían recibido el ataque también. No me podía mover, solo pensar. No era capaz de abrir los ojos y mucho menos articular palabra.


Pero sí escuchaba. Ese enemigo siguió lanzando disparos. El ruido de los edificios cayendo… Estaba destruyendo la Tierra lentamente y no éramos capaces de hacer nada. Elegidos. Sí, esa palabra era lo que nos definía, porque en teoría teníamos que encargarnos de la protección del digimundo y de la Tierra. Porque teníamos el poder para hacerlo. Y ahora no servía para nada. Haber entrenado tanto, haber luchado contra todo tipo de digimon para acabar de esta manera. Siempre había alguien más fuerte que tú.


¿Este era el fin?


Ni siquiera había podido comprobar si el poder de Impmon sería suficiente para derrotar a esta nueva copia. ¿Ese digimon había sido más inteligente al acabar con nosotros antes de poder digievolucionar a un nivel superior? ¿O tal vez simplemente atacó antes de qué nosotros pudiéramos hacer nada, sin saber qué teníamos una carta secreta?


¿Era nuestra derrota? ¿Para esto nos habían confiado la protección de la Tierra? No habíamos podido hacer nada contra este digimon… No nos merecíamos ser elegidos.


<<Te lo prometo>> <<Volveremos a nuestro mundo, Rika>>


Había fallado a mi palabra. Rika tenía razón, no debería haber prometido eso sin saber a qué nos íbamos a enfrentar primero. Siempre decía algo para animar a los demás, y siempre encontraba la solución para conseguir la victoria. Pero ésta vez no había funcionado nada. Demon había creado una copia capaz de derrotarnos a todos.


<<Por mí está bien. Quiero acabar ya con esto. Mataré a todo el que aparezca aquí y confiaré en esos elegidos. Pero si fallan, Gennai, me encargaré yo mismo de destrozar sus sueños.>>


Eso había dicho Takato cuando Gennai nos habló de la estrategia. ¿Quién iba a decir que al final íbamos a ser nosotros los que fallaríamos? Bagramon seguía sin aparecer junto al otro elegido, tal vez también habían muerto. Quizás… Demon sabía todo sobre nuestros planes y habíamos hecho exactamente lo que él quería, y por eso nos habían derrotado con tanta facilidad.


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(Mimi)


Palmon me empujó a tiempo para que no fuéramos aplastadas por el cuerpo de Seraphimon. Gennai estaba quieto, callado, bloqueada. Como si no fuera capaz de aceptar lo que estaba sucediendo. Renamon se puso delante de su compañera para protegerla y mientras Bagramon, con una forma distinta a la que nos mostró el anciano la otra vez, no paraba de lanzar al ángel, el amigo de TK, por los aires para golpearlo continuamente y tirarlo hacia el suelo. Lo que me extrañó es que este enemigo le daba igual los demás. Sólo atacaba al mismo, rabioso e incluso enojado profundamente. Mascullaba palabras sin sentido y maldecía a todos los digimon ángeles por alguna razón que desconocía.


Me levanté de suelo, protegiéndome la cara con los brazos por las pequeñas piedras que rebotaban cada vez que Seraphimon era lanzado por los diferentes rincones de ese digimundo. Palmon me instaba en digievolucionar, pero una parte de mí tenía miedo de que le hiciera lo mismo. Era egoísta, lo sabía. TK apenas podía gritar para darle ánimos a Seraphimon.


—¡Gennai! —grité. Porque el sonido de las armaduras de esos dos chocando hacía demasiado ruido—. ¡Tenemos que hacer algo!


Pero el anciano no contestó. Su mirada estaba atenta a Bagramon, como si no existiera nadie más. Rika, que observó lo que pasaba, no se lo pensó dos veces. Se acercó y abofeteó a Gennai dos veces.


—Diga algo ya, viejo —masculló—. Tú creaste una mierda de estrategia y está fallando. ¿Nos ponemos todos a patear el trasero de ese digimon o vamos a por ese cofre de blablabá? ¡Responde! —Volvió a darle en la mejilla—. Maldito inútil. Y se quejaba todo el día de los elegidos.


Gennai pareció reaccionar al fin y se echó hacia atrás para esquivar otro golpe de la pelirroja. Respiró hondo y asintió repetidas veces.


—Jamás pensé que… esto ocurriría —admitió.

—Pues ha pasado, esa es la realidad —dijo Rika, sacando su digivice—. La verdad, no me importa contra quién tenga que pelear, pero algo debemos hacer. Adelante, diga. Ese cofre es vital para ganar, ¿no? Pues que la única persona que pueda cogerlo vaya, el resto, nos quedamos aquí —miró a Zoe con un poco de enfado—. Sigo sin confiar en esa chica, pero tengo que reconocer que este enemigo es difícil. Lucharemos juntas, pero no me molestes.


Zoe sonrió y sacó su digivice. Ambas estaban a punto de comenzar la fusión digimon, pero Gennai negó rápidamente y las detuvo cogiéndolas de los brazos. Mientras, Seraphimon trataba de soportar los golpes de su contrincante y se defendía como podía. TK rechinaba los dientes y yo estaba deseando que le ayudáramos de una vez por todas.


—No, no podemos quedarnos todos aquí y que Mimi vaya sola. Estoy seguro de que algunos frontier estarán protegiendo la entrada del templo. Zoe, comprendo que esto será difícil para ti, pero necesitaremos que pelees contra tus antiguos compañeros. Además que sabrás como hacerlo y conocerás sus movimientos, eso te hará más fácil derrotarlos sin provocarles mucho dolor. El suficiente para que no se puedan mover y luego les devolvamos sus verdaderos recuerdos.


Gennai tenía razón. No podíamos arriesgarnos a que Palmon se encargara de los peligros que pudiera haber más adelante. Si de verdad era tan importante ese cofre, lo estarían protegiendo para que nadie pudiera obtenerlo. De todas formas, era mucho pedir que Zoe luchara contra sus propios amigos. Si me pusiera bajo su piel, no lo haría.


—¿No sería mejor que viniera Rika conmigo?

—Mimi, entiendo porque preguntas eso, pero no —negó el anciano—. Rika tiene una digievolución que han estado entrenando toda la noche y la debemos usar aquí y ahora. Tengo un plan para acabar con Bagramon, pero hasta que funcione, hay que mantenerlo a raya. Rika ya luchó contra él, y por eso es la adecuada para estar aquí.

—Comprendo —murmuró Zoe.

—Bien —sonrió Gennai—. Vosotras dos idos ya. ¡Vamos! No tenemos mucho tiempo. No puedo saber cómo les va a los que están en la base de Demon, por eso debemos darnos prisa. Mucha suerte, chicas.


Nos adentramos dentro del escudo sin mirar atrás. No quería pensar en otra cosa que en la misión. No confiaba mucho en las palabras de Gennai, ya había fallado muchas veces en sus cálculos del enemigo, pero no podía permitir quedarme en medio de una batalla donde no podría hacer nada. Conseguir el cofre. Debía hacerlo. Lo haría.


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(Rika)


—¿Qué plan se supone que tienes? —gruñí—. Todos te salen mal.


Gennai carraspeó, algo molesto por mis comentarios. Antes no lo había mostrado tan directamente, e incluso me había alagado diciendo que era la mejor para luchar contra este enemigo, pero sabía que todo lo que decía le provocaba. De todas formas, si le enojaba tanto era precisamente porque tenía toda la razón.


—¡Rayos, lleváis un buen rato hablando sin ayudar! —exclamó TK, corriendo hacia nuestro lado—. ¡Seraphimon está en peligro!

—No te preocupes, si muere, aquí vuelven a nacer, ¿no?

—¡Esa no es la cuestión! Bueno, sí… ¡Pero igualmente no quiero volver a revivir el momento cuando murió!

—Ah, ¿qué ya murió? Entonces deberías estar acostumbrado.

—Rika… —murmuró Gennai.

—¡Oye, cómo te atreves…!

—¿Y qué pasó? Lo mataron y ¿regresó? Así, ¿sin más?

—¡Se convirtió en un huevo! ¡Lo mataron delante de mis ojos!

—En un huevo… —fruncí el ceño—. Pues tampoco es para tanto.

—¡Era muy pequeño! Tenía…

—¡No importa! —Gritó Gennai—. ¿No eras tú el qué estaba preocupado por tu compañero? ¡Pues dejad de discutir!

—¿Y el plan?

—¡Pelead! ¡Ya os daréis cuenta del plan cuando esté preparado!


Me encogí de hombros y me acerqué al campo de batalla. No tenía otra elección que usar la carta oscura. Si en la Tierra, cuando luchamos, tenía otra apariencia más débil y tranquila y pudo contra todos al mismo tiempo, éste Bagramon, más robusto y enfadado, sería mucho más poderoso. Hubiera pedido no utilizarla tan pronto y esperar para hacerlo más delante. Pero teníamos que derrotar a los secuaces del malvado, y si había que empezar por éste, entonces no me importaba.


Renamon asintió a mis mudas palabras y empezó la digievolución.


Matrix Evolutión… ¡Kuzuhamon!


Fue extraño. Hasta ahora Bagramon no había dejado de golpear a Seraphimon, de ir solo contra él y no ver que había más gente alrededor, pero cuando Renamon y yo nos unimos con esta digievolución, el digimon dejó al ángel. Seraphimon cayó al suelo y pudo tranquilizarse durante unos segundos. Al menos así se recuperaría un poco de la tremenda paliza que le habían dado hasta ahora.


Y se río. Alzó el rostro, me miró y esbozó una gran sonrisa. Extendió sus alas y se puso delante de mí.


—Te recuerdo —comentó. Su voz siempre sonaba sarcástica.

—Qué casualidad. Yo también.

—Enseguida estaré contigo para matarte. Deja que termine primero con este ángel apestoso —lo dijo tan en serio, que me costó creer que de verdad pensaba que iba a dejar las cosas así como así.

—No me importaría que le mataras. La verdad, me da igual lo que le pasa. Pero eres un enemigo y has creado muchos problemas —le apunté con mi arma—. Soy tu rival y pienso acabar contigo.

—Mal…maldito —Seraphimon se levantó del suelo—. De…debes morir, demonio. Pagarás por tus daños.

—¡Basta de palabras! —exclamé.


Los tres al mismo tiempo chocamos. Noté en este primer movimiento la velocidad de todos. Seraphimon no tenía muchas fuerzas, y era muy torpe a la hora de contraatacar. La batalla —más bien paliza que le habían dado solo a él— no había sido en vano. Ya no estaba con todas sus energías y no haría mucho aquí. Ahora entendía porque Gennai me había pedido que me quedara. Me iba a tocar pelear a mí sola si el ángel insistía en usar más poder del que no tenía. Aunque no se rendía, eso me gustaba. Bagramon tenía mucha fuerza en sus ataques, y era rápido pero no más que yo. Aquello me podría dar un poco de ventaja.


Nos echamos hacia atrás. Seraphimon tenía un ojo cerrado, totalmente herido y presentaba muy mal aspecto. Bagramon sonrió con sarcasmo. Su enfado se había esfumado. Ya había demostrado que era más fuerte que el ángel y esa era su diversión, provocarnos, y luchar. Esta digievolución me hacía más vulnerable a los sentimientos negativos, no podía dejarme controlar. La primera vez no tenía ni idea que debía pensar con claridad pero ahora debía concentrarme en las dos cosas. Era un poco molesto


Y tampoco tenía idea de qué estaba tramando Gennai. No podía perder de vista a Bagramon para echarle un vistazo y descubrirlo. El anciano era inteligente, al menos.


Hice desaparecer mi arma y me moví con velocidad. Seraphimon abrió los dos ojos y se sorprendió un poco. Por un momento imaginé que Bagramon estaría atento a mi repentino ataque, pero no. Cuando le golpeé ni lo notó, y lo que fue peor, se abalanzó de nuevo contra el ángel, cogiendo su rostro con una sola mano y apretando, mientras que no dejaba de reírse. Mis patadas no le hacían ningún daño, a pesar que lo hacía repetidas veces. No se defendió ni me golpeó. Esto me hacía enfurecer.


—¡Un ángel! Que orgullosos estáis de vuestra fuerza pura. ¡Sois unos engreídos! Crees que por tener luz ya sois los mejores. ¡Pero no! ¡Yo destruiré todo ser como tú!


Así que se trataba de eso. A Bagramon le daba lo mismo el resto. Le había llamado la atención yo en un principio, pero no me tomaba en serio, o mejor dicho, su mente sólo quería matar a Seraphimon. Cuando lo hiciera, ya se encargaría de mí. ¿Debería dejar que jugara con el ángel y después pararle los pies? Era su odio contra Seraphimon lo que aumentaba sus fuerzas y le mantenía en esa nueva forma. Si eliminaba a su rabia… quizás tendría alguna oportunidad para ganar.


—Yo… no moriré —aluciné que el ángel todavía hablara—. ¡Siete Cielos!


La sonrisa de Bagramon se esfumó. Pero estaba demasiado cerca para poder esquivar las bolas doradas cargadas de la poca energía que le quedaba a Seraphimon. Soltó al ángel y se protegió con ambas brazos, pero igualmente el ataque fue efectivo. Bagramon gruñó y descendió hasta el suelo, palpándose la pequeña herida que habían logrado las increíbles bolas de luz.


Seraphimon hincó la rodilla en el suelo y respiró agitadamente. No sería capaz de lanzar de nuevo un ataque así debido al estado en que se encontraba. Pero ahora me daba cuenta que el poder de la luz era muy importante para acabar con enemigos como Bagramon. Pero aún así el diferente nivel de fuerza era demasiado y por eso Bagramon ganaría, además del odio, la rabia y el entrenamiento que había tenido eran muy superiores.


—No está mal —dijo Bagramon—. Nada mal —admitió.


Antes había pensado en la alternativa de dejar que Bagramon terminara con Seraphimon. Pero ahora me daba cuenta que me podía ser de ayuda. Me puse delante del ángel, protegiéndole.


—Descansa un rato —le aconsejé—. Yo me ocupo.

—¡Ja! —Se río Bagramon—. Tus golpes no me hacen ni cosquillas. ¿De verdad crees que podrás derrotarme tú sola?

—No pienso mirar el combate, yo seguiré luchando.

—Seraphimon, puedes hacerte el valiente o tal vez quieras pelear porque ese tipo te ha insultado, pero mírate. Estás hecho polvo, no tienes energías y con mucho esfuerzo es que te mantienes en pie. En cambio yo estoy perfectamente y…

—Y no está sola —añadió otra voz.


Abrí los ojos sorprendida al descubrir que Beelzemon estaba a mi lado. Poco a poco fue cambiando de forma. Le aparecieron las alas y su mano se tornó la pistola que todos conocíamos, la cual apuntaba a Bagramon. Mi amigo Demonio esbozó una sonrisa.


—¿Por qué crees que quise venir aquí contigo? Podría recuperar las energías más rápido al ser nuestro digimundo —miró a Bagramon—. Dijiste que en la Tierra eres más débil, debes saber que no eres el único con ese punto débil. Yo también soy más poderoso cuando me encuentro rodeado de datos porque no tengo a un compañero humano a mi lado en estos momentos.

—Nunca nos comentaste eso… —murmuré.

—Yo tampoco lo sabía. Lo descubrí ayer cuando vinimos al digimundo de esos elegidos. Me recuperaba poco a poco, pero se lo dije a Gennai y dedujo esto. Todo ha salido como planeamos. Lo que no sabíamos es que este digimon iba aparecer aquí, yo iba a ir con todas vosotras al templo, pero me interesa más pelear contra Bagramon. Será más interesante y emocionante.

—¡Da lo mismo cuántos seáis! Mi fuerza se ha multiplicado. No conseguiréis nada aunque vengan más.

—Que divertido va a ser esto —río Beelzemon.

—No te lo tomes como un juego.


Pero la cosa no salió como yo esperaba. Bagramon seguía queriendo matar a Seraphimon. Beelzemon y yo lo esquivamos pensando que iba a por nosotros, pero cogió de nuevo al ángel. Estaba ya cansada que no nos prestara atención y ni siquiera se protegiera de nuestros ataques. Beelzemon debió estar igual que yo, porque le apuntó y disparó un potente rayo.


Bagramon soltó a Seraphimon, no sé si por la sorpresa de recibir algo en la espalda o porque de verdad habíamos logrado hacerle algo. Antes de que Bagramon reaccionara o quisiera de nuevo golpear al ángel, fui rápida y me puse delante del enemigo. Quizás era demasiado peligroso hacer este movimiento, pero me hartaba su comportamiento. Mientras, Beelzemon, para darme una oportunidad mayor, no dejaba de disparar por detrás.


—¡Ura Izuna!


El zorro que llevaba por cintura cobró vida y se lanzó a por Bagramon. Era un ataque doble, porque mientras mi ayudante aumentaba su poder e intentaba atravesar al adversario, yo podía moverme libremente y usar otro ataque o golpearle, puesto que estaría más atento a la energía que desprendía el zorro morado.


Pero Bagramon no era un enemigo común. Se concentro en los dos, a pesar que seguramente estaba recibiendo daño continuo por los disparos de Beelzemon y eso le sacaba de quicio. Logro detener mi patada con una sola mano y agitando sus alas hizo desaparecer toda la energía del zorro y de nuevo volvió a ser un cinturón cualquiera.


—No me tomes por un idiota —masculló.


Beelzemon se detuvo y empezó a golpearle para que me soltara, pero con la mano que tenía libre lanzó al otro demonio lejos de nosotros. Noté como el brazo que tenía libre estaba aumentando de energía oscura. Intenté escapar de su agarre, pero era prácticamente imposible.


—Maldita sea —gruñí.

—Morirás aquí y ahora —alargó su mano—. ¡Dios Ladrón de la Muerte!

—¡¡Kuzuhamon!!


________________________________​


(Izzy)


La puerta se abrió.


Era la orden de que debía empezar hacer mi trabajo.


Había esperado este momento desde que Demon me contó el plan a seguir. Esto significaba que todo estaba saliendo como él esperaba. Por lo que era mi momento para terminar con todo. Mis compañeros que habían venido a esta base acababan de acercarse a mi punto de destino.


Miré las cámaras. Sonreí.


Todo iba como había previsto. Pronto acabarían las muertes innecesarias.


________________________________​


(Mimi)


¿Estará bien Seraphimon? ¿Y esa chica? Los habíamos dejado a merced de un digimon muy poderoso. Aquí no había ningún peligro. Habíamos caminado ya un buen rato y no sucedía nada extraño. Zoe y yo no hablábamos mucho, ninguna sabía muy bien que decir. Tampoco era necesario charlar en un momento como este.


Detrás del escudo no había gran cosa. Esto se parecía más a un bosque a otra cosa. No había rastro del templo ni enemigos. Palmon caminaba a mi lado, observando el lugar. Era el sitio de ella, si alguien se le ocurría atacarnos sería una ventaja para mi compañera. De todas formas, esperaba que no tuviéramos que pelear contra otros elegidos. Nunca me habían gustado las batallas, no quería que nadie sufriera.


De repente Zoe se detuvo. Ambas escuchamos el pitido de algo. Cuando sacó su digivice, me di cuenta que se trataba de eso.


—¿Pasa algo?

—Gennai tenía razón. Han venido a proteger el cofre —contestó.

—No veo a nadie.

—Mi digivice detecta a mis otros compañeros —suspiró—. Gennai lo arregló para que esto funcionara mejor. Llevo todo el camino deseando que no hiciera ningún sonido…

—No tienes porque luchar si no quieres, Zoe —lo dije totalmente en serio.

—La única manera para que recuperen la cordura y vuelvan a ser los de antes es pelear contra ellos —dio un paso—. Continuemos.


Se trataba de la otra mitad del digimundo de los otros elegidos. Era extraño y molesto ver como Demon había tratado de conquistarlos todos para que no pudiéramos hacer nada. Los Frontier no tuvieron oportunidad para protegerse, y los tamers habían muerto y ahora eran datos que tenían los días contados para no poder regresar a su mundo. Ellos habían sufrido mucho más que nosotros. Ambos se jugaban la vida en esta guerra.


Hacía viento. El bosque daba un poco de miedo. Los árboles parecían crecer según caminábamos y el cielo encapotado no ayudaba. Era muy distinto al lugar donde nos habíamos encontrado todos. Era un digimundo medio controlado por el enemigo y por eso tenía este aspecto tan lúgubre. No habitaba ningún digimon, todos habían desaparecido. Era tan triste…


Finalmente vimos a lo lejos un templo. Pero no era como lo había imaginado. No era muy grande. Tenía una puerta abierta y era muy pequeño. No había nadie alrededor. Zoe también se sorprendió de esto último, porque el digivice seguía pitando. Y entonces dos chicos salieron del templo, uno de ellos con un cofre.


Los cuatro nos dimos cuenta de la presencia del otro grupo al mismo tiempo. El más corpulento dejó caer el cofre en el suelo y sacó su digivice rápidamente.


—J.P… —susurró Zoe.

—¡Traidora!

—Tommy —bajó el rostro, mirando su objeto que, insistente, seguía con el pitido.

—¡Los traidores deben morir!


La chica no replicó a sus falsas acusaciones. No tenían razón, les habían lavado el cerebro. Tal vez por eso no decía nada. Porque no habría ninguna palabra para entrar a razón a esos muchachos. Palmon y yo nos miramos en silencio, entiendo que teníamos que pelear y ayudar a Zoe a enfrentarse a sus antiguos compañeros manipulados por un cobarde demonio.


Sin embargo, cuando ya le iba a decir a Palmon que digievolucionara, Zoe adelantó un brazo, haciendo que me detuviera. Los otros dos no se habían fusionado todavía, esperando a nuestros movimientos.


—No —pidió Zoe—. Yo me encargaré de ellos. Por favor.

—¡Tú sola no podrás! —Alcé la voz—. A Palmon y a mí no nos gusta pelear. Pero tampoco podemos dejarnos golpear.

—Mimi cogerá el cofre y nosotras dos nos encargaremos de entretenerlos —añadió Palmon—. Después simplemente será llegar donde está Gennai y que nos envíen con los demás. Esos dos nos seguirán y finalmente podremos llevarles a esa sala donde volverán sus recuerdos.

—No es un mal plan —admití.

—Es una alegría que esos dos elegidos nos hayan facilitado el trabajo de buscar los datos de Demon —completó mi compañera—. Así todo será más sencillo.

—De acuerdo. Tenéis razón —asintió.


No obstante, en cuanto ya nos íbamos a preparar para ir a por ellos, algo extraño sucedió. Los dos elegidos se llevaron las manos a la cabeza y se pusieron de rodillas, gritando. Zoe tuvo el impulso de correr hacia ellos, pero Palmon la retuvo a tiempo. No podíamos arriesgarnos, ya que tal vez se trataba de una trampa para acabar con nosotras.


—¡J.P! ¡Tommy! —gritó—. ¡¿Qué os pasa?!

—Quédate quieta —rogó Palmon.

—Tengo que ir ayudarlos —nos miró a las dos—. Son mi familia.

—Pero ellos…

—¡Están sufriendo de verdad! —se calmó un poco—. Fue lo mismo que me pasó a mí.

—¿Eso quiere decir que Barbamon ha sido destruido? —hablé más para mí misma, pero Palmon y Zoe me escucharon.


_________________________________

Ya avisé que ahora la historia estaba un poco más separada por el nuevo foro. Lo digo por los diálogos y narrativa. Aunque no creo que eso sea ningún problema, igual aviso.

!Ja! Tampoco iba hacer que todo saliera mal para los elegidos xD Van a tener algunas ventajas, por pocas que sean. Aunque lo están teniendo difícil, jeje cofcofesoesculpamíacofcof

Me guardo las preguntas para el final de la historia, pero una sola -igual comenten que les pareció el capítulo- que me da curiosidad saber de ustedes.

¿Cómo creen que terminará?

¡Nos vemos!
 

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Hi Son ¿como has estado?

una vez mas estoy aquí para leer un nuevo cap (y con nueva firma y avatar).

Usualmente haría un comentario medio largo de que me pareció el cap, pero no lo haré porque prácticamente me has dejado sin palabras. No creo poder expresar algo que no haya dicho y simplemente no se que mas decir.
Así que para empezar solo diré... maravillo, increíble.
Este capitulo fue genial en todo sentido. Peleas, el sentimiento de los personajes al enfrentar el fin, los misterios, la sensación de que todo puede acabar mal, la frustración que parece que no podrán ganar. El misterio de Izzy y su plan... todo fue genial, y lamento el no dejar un comentario algo mas detallado (que lo que me gusta porque siempre quiero expresarle al autor todo lo que el cap me hizo sentir) pero realmente no se que mas decir.

Fue un gran cap, y una clara apertura para el final. Aun odio a Rika, y aun me cuesta entender el plan de Izzy, y si realmente funcionara. Pero igual fue un gran cap... lo siento, no se que mas decir. Excepto que eres muy buena por hacer un fic completo, algo complejo, y de los pocos que sigo actualmente. Mis respetos.

en cuento a ¿como terminara?

pues aun faltan tantas cosas para saber como para decirlo. Pero se me ocurren las siguientes (y puede que me equivoque):

-Tras mucho esfuerzo, Bagramon es destruido, pero puede que Renamon muera, y Rika entienda lo que significa perder a un compañero (y se de cuente que fue una estúpida al darle poca importancia lo que dijo TK)
-Tal vez venzan al omegamon negro (se me olvido el nombre) pero quedaran incapaces de seguir luchando.
-Saldrá Barbamon y creara un desastre total.
-Izzy y Mimi se reencuentran y... o Mimi lo odiara y querra matarlo por traicionarlos, o entenderá que Izzy tiene un plan, aunque le duele un poco la traición, entenderá que el no tiene malas intenciones. Y en el mejor (o peor de los casos) puede que sientan que es el fin del mundo, y se declaren y se den un beso (justo antes de que mueran)
-O aparecerá omegamon y peleara contra el omegamon negro y lo decapitara y despedazara (al mas puro estilo de optimus prime de las películas de transformers de Michael bay.
-Pero la cosa que mas se me ocurre de como terminara se resume en una frase clásica:

GAME OVER
a ver a cuantas cosas le atine XD

Ahora si, nada mas que decir. Fue un gran cap, y espero con ansias el siguiente.

Nos vemos, que estés bien
 

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Me has dejado sin palabras. Te agradezco mucho lo que has dicho. Sé que soy muy lenta al actualizar pero si gracias a eso consigo comentarios tan gratificantes como estos, vale la pena. No hace falta que te expandas, a veces unas pocas palabras llegan más a dentro de uno largo que no tiene sentido.

Quería aclarar todos los misterios y por eso me tomé mi tiempo. Aún queda el suspense de esta segunda parte y el capítulo final, donde todo se sabrá. El Plan de Izzy todavía no se mostró nada, por lo que te adelantaste a eso xD

Vale, de cada cosa que pusiste:

-No te puedo decir, pero recuerda que Gennai aún está planeando algo.
-Omegamon Zwart, y sí, éste será un rival difícil.
-No exactamente xD
-Vale, de lo del reencuentro no dirá nada, pero eso del beso xD Como que es muy típico y no pienso hacerlo. ¿Y declararse? Bueno, Izzy ya lo hizo a su manera, Mimi aún no, pero como que no es momento para hacerlo.
-¿Tan sádica parezco, jaja? Aún falta por aparecer Demon xD Así que Omegamon tendrá trabajo de sobra.
-Y decías bromeando que iba a destruirlo todo...

Le atinaste a... Ya te diré en el próximo capítulo xD

Muchas gracias por lo que dijiste, de verdad me llegó y me motiva para escribir y seguir.

 

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Me has dejado sin palabras. Te agradezco mucho lo que has dicho. Sé que soy muy lenta al actualizar pero si gracias a eso consigo comentarios tan gratificantes como estos, vale la pena. No hace falta que te expandas, a veces unas pocas palabras llegan más a dentro de uno largo que no tiene sentido.

Quería aclarar todos los misterios y por eso me tomé mi tiempo. Aún queda el suspense de esta segunda parte y el capítulo final, donde todo se sabrá. El Plan de Izzy todavía no se mostró nada, por lo que te adelantaste a eso xD

Vale, de cada cosa que pusiste:

-No te puedo decir, pero recuerda que Gennai aún está planeando algo.
-Omegamon Zwart, y sí, éste será un rival difícil.
-No exactamente xD
-Vale, de lo del reencuentro no dirá nada, pero eso del beso xD Como que es muy típico y no pienso hacerlo. ¿Y declararse? Bueno, Izzy ya lo hizo a su manera, Mimi aún no, pero como que no es momento para hacerlo.
-¿Tan sádica parezco, jaja? Aún falta por aparecer Demon xD Así que Omegamon tendrá trabajo de sobra.
-Y decías bromeando que iba a destruirlo todo...

Le atinaste a... Ya te diré en el próximo capítulo xD

Muchas gracias por lo que dijiste, de verdad me llegó y me motiva para escribir y seguir.

¿le atine a algo? ya quiero ver que sera.

Lo de omegamon, no es que parezcas sádica, pero es que considerando que omegamon zwart es malo y a causado destrucción, y a eso se le añade que es similar a omegamon, el original tiene muchas razones no solo para matarlo, sino para destrozarlo (digo, se enoja por que lastima a sus amigos y le insulta que ese digimon se parezca a él) y comente lo de Optimus lo comente porque... bueno, ese Optimus es muy sadico (demasiado para mi gusto)

Lo de mimi.... si, imagino que no es momento para eso.

Espero ver todo lo que pasara en el siguiente cap. y que bueno que te gustara el comentario
 

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Hola hola, tu fic me encanto cuando lo empece a leer en otro lado jejeje, así que cuando vi que no había continuación, tu me habías mencionado que en este foro publicabas tu fic, así que te seguí hasta aquí (y no soy una acosadora ajajaja) en fin me encanta toda la historia, hay momentos en los que haces que los sentimientos de los elegidos sean, como decirlo, que te lleguen. Cada batalla, a mi parecer, la describes detalladamente. No pasas por alto cada detalle de las actitudes de los elegidos y digimons.

Es genial ver un capitulo nuevo. En verdad no se las pones fácil a nuestros queridos niños elegido ( a la vez me gusta xD).
Este capítulo me dejó al borde de los nervios, osea me encanto. Desde hace dos capítulos ya han pues tu vida en juego con tal de salvar la Tierra y el Digimundo, es hora de que actúen como se debe, ese ambiente de batalla y desesperación que rodea cada elegido, digimon, me encanta como lo has escrito es estos últimos capítulos :D. más cuando le agregas misterio a lo que planea Izzy o Demon (aun que hago pequeñas especulaciones... o eso creo jejeje). Ver de nuevo a Beelzemon me gusto xD. Espero que Zoe logre ayudar a sus amigos.
Lo ultimo donde Bagramon esta a punto de matar a Kuzuhamon, pienso que se va a sacrificar Seraphimon (o es porque siempre muere? no lo sé xD) en fin seguiré sacando mis especulaciones con lo que les sucederá a los elegidos jejejeje Veo que he escrito mucho jajajaja

Sólo una cosa y es en esta escena:

-Nos echamos hacia atrás. Seraphimon tenía un ojo cerrado, totalmente herido y presentaba muy mal aspecto. Bagramon sonrió con sarcasmo. Su enfado se había esfumado. Ya había demostrado que era más fuerte que el ángel y esa era su diversión, provocarnos, y luchar.-

... Seraphimon tiene casco, no?. En que momento se lo quita Bagramon y le deja
horrible la cara? xD perdona pero no pude dejar pasar por alto esa parte jejejeje (aun que me dio riza x3)

Buenop, hasta la proxima ;3
:D:p
 
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