Raid Broken Beast - I [Elizabeth, Shin, Serah & Matthew]

Estado
Cerrado para nuevas respuestas

Reflejo
Moderador
Offline
"Broken Beast - I”
- Sinopsis: La Central ha publicado una misión que requiere de atención urgente y confidencialidad: A las afueras de la ciudad se ha reportado la presencia de un Digimon bestia, perteneciente a una especie recientemente descubierta, que exhibe un comportamiento completamente feroz y agresivo. Su actitud salvaje, combinada con algunos detalles que la organización ha decidido no divulgar lo han convertido en una amenaza que debe ser erradicada. Su misión es simple: Encuentren a la criatura, elimínenla y recuperen su Digitama.
- Escenario: Ciudad - Afueras
- Objetivos:
  • Encontrar y enfrentar al Digimon enloquecido (Meicoomon)
  • Eliminarlo y recuperar su Digitama
- Notas:
  • El objetivo es un Meicoomon, cuya apariencia ha mutado hasta adquirir una forma más salvaje. Sus pensamientos, reflejos y movimientos son los de una bestia, que se vuelve más feroz y peligrosa a medida que se siente amenazada.
  • La Central advierte que deben tener cuidado. Aún se tiene poca información sobre los Meicoomon y su disposición violenta lo hace extremadamente impredecible. Los Tamers pueden estar en riesgo
- Requisitos: Al menos dos Tamers (los Tamers Amateur pueden tomar esta Quest si van en compañía de un Medium o mayor)
- Recompensa:
  • Paga Máxima: 300 Bits
  • 85+ Puntos: DigiMemory: Ophanimon Falldown Mode [Flame HellScythe]
Tamer: [Elizabeth] [Shin] [Serah] [Matthew]
Digivice: Elizabeth (IC), Shin (D-3), Serah (D-Scanner), Matthew (Xross Loader)

everyday everyday Claire. Claire. Light. Light. Luigi Luigi Hmm, ¿esto es una raid o una cita doble?
 

Claire.

Lightning
Offline
Eran cerca de las cinco de la tarde ese día en File Island y todo estaba aparentemente tranquilo cerca del centro de la ciudad. Una pareja de Tamer iba saliendo de la INN donde habían estado las últimas dos horas y se podía notar el buen humor que tenían, pues la jovencita iba colgada del brazo del albino mientras que este la sujetaba con todo su brazo por la cintura, ambos intercambiaban pequeños besos y sonrisas coquetas mientras avanzaban. Justo frente a la INN estaban sus dos camaradas esperándolos, el conejo y el diablillo comían un helado y un par de sándwiches. Fue Terriermon quien divisó a la pareja y se levantó sobre la silla mirándolos emocionado, Dracumon solo miró de soslayo y terminó de un bocado su comida.

― ¡Al fin regresaron! ―dijo el orejón con entusiasmo antes de bajar de la silla y correr al pie de su Tamer para trepar hasta su hombro. Serah se separó de Shin por un momento y se acercó al Undead para decirle algo. Terriermon no perdió tiempo para indagar en los asuntos del par de humanos―. Por tu cara puedo ver lo que hiciste, picarón~ ―dijo jalándole la mejilla al chico, quien solo soltó aire rodando los ojos.

―No empieces enano… ―advirtió tomándolo del hombro entre sus brazos. Fue en ese momento cuando Shin vio que un par de personas corrían en dirección a un edificio conocido por todos ellos: la Central de Tamers, la cual estaba a unos cincuenta metros a su derecha―. Uh, ¿qué estará pasando? ―se preguntó. La chica que estaba con él volteó notando que dos más salían del edificio y un par con uniformes de DS más entraban apresurados, lo cual se le hizo sospechoso.

―Deberíamos ir a ver―dijo intentando no dar sospecha de sus intenciones y el muchacho asintió sin mirarla con la vista fija al lugar. Ninguno de los dos era un justiciero, aunque tampoco sabían del camino infame que llevaban ambos por separado, para vándalos como ellos el saber en qué andaba DS era algo a lo que dar importancia.

El dúo se apresuró a caminar hasta allá y al entrar al recinto notaron que este no estaba tan concurrido como otras veces: los presentes eran agentes de DS y alguno que otro Tamer por un costado o por una esquina, murmurando entre ellos.

―Parece que un Grand Dracumon espantó a todos, kesh, kesh ―rió el Child infame y el par de chicos se miraron. Justo entonces un hombre de edad dio un fuerte manotazo a uno de los escritorios de lado izquierdo, estaba rodeado de personal de DS y por eso no lo habían notado antes.

―Necesitamos un equipo que vaya a contenerlo ya mismo ―gritó molesto y sumamente ansioso, se notaba en su rostro―. ¡Rápido! ¡Tamers Medium o de mayor rango! ―miró al frente fijando sus orbes sobre los pocos humanos presentes. Algunos retrocedieron y se fueron, pasando por el lado de Shin y Serah, quienes vieron expectantes qué sucedería.

Fue entonces cuando una chica salió desde un costado, era de piel blanca y larga cabellera negra, sus bonitos ojos zafiro mostraban cierta determinación aunque su rostro evidenciaba algo de nerviosismo. Detrás de ella un muchacho sujetaba su chaqueta y le murmuraba algo, el jovencito de cabello oscuro parecía querer detenerla. Junto con ella a la delantera iba un Digimon de armadura dorada y capa blanquecina, igual de decidido, y un poco más atrás un felpudo de color púrpura con cara de pocos amigos.

―E-Espera Elizabeth ―musitó el chico, pero ya era tarde pues la fémina había llegado frente al hombre que demandaba Tamers.

―Dorumon y yo podemos ir ―dijo en un hilo de voz bajo, logrando que los policías y el otro la miraran, sus ojos brillaron suavemente pero frunció el ceño intentando mostrarse decidida.

― ¡Cualquier problema que haya, nosotros también iremos! ―secundó el Zubamon y detrás Dorumon se palmeó la cara –o al menos eso trató-.

No había modo de que Collins pudiera detener a la estadounidense e incluso en contra de la voluntad de su compañero, a quien con una dura mirada fulminó, Hale consiguió ser reclutada para encargarse del problema. En cuanto a Shin y Serah, justo cuando pensaban marcharse, la voz en cuello del mismo hombre que había demandado ayuda los detuvo y pidió sus datos; al corroborar que eran Tamers de rango Medium, inmediatamente los reclutó también, dejándolos sin opción a aceptar o no, diciéndoles que era su deber actuar en favor del mundo Digital. Las presentaciones fueron apresuradas y sin mucho que señalar, más allá del pequeño deja vu que sufrió Matt al encontrarse con esa chica de nombre Serah, quien era muy parecida a alguien que conoció cuando llegó al mundo Digital: aquella joven agente de Digital Security y miembro de Ávalon, con quien trabajó en una misión, Light.

No pasó demasiado para que pronto el improvisado cuarteto que se formó en la Central recibieran toda la información de lo que sucedía de manera rápida, pues no había tiempo que perder: un Digimon del que se tenía poca información aparte de su nombre, Meicoomon, había sido avistado a las afueras de File City y era necesario detenerlo debido a su extremo comportamiento salvaje. Un par de Tamers ya habían salido heridos al ser atacados sin aviso y algunos Digimon salvajes sufrieron el mismo destino, como File City estaba mayormente habitada por Digimon Child, el enfrentarse a un enloquecido Adult como ese solo había dejado más de un Digitama regado en la zona del Digipuente que unía a File con la Selva Tropical. Una foto del salvaje que debían buscar les fue mostrada y la orden fue clara.

―Elimínenlo ―un golpe seco de la mano abierta del hombre contra la mesa hizo que los humanos se alertaran―y recuperen su Digitama ―ordenó mirándolos fijamente y la chica de cabellera oscura fue la que asintió, seguido de Zubamon. Matt la miró de reojo y Dorumon puso blancos sus iris bufando. Serah y Shin se miraron de soslayo y Terriermon parpadeó; Dracumon, por su lado, sonrió, meditando por un instante si aquello podría traerle algún beneficio.

Unos minutos después el grupo de jóvenes iba en camino hacia donde había sido avistado el Digimon: el Digipuente que conectaba dos zonas de la Isla File era conocido por todos, por lo que no tomó demasiado arreglo llegar allá. Mientras andaban Shin sacó su Digiwindow para introducir en la búsqueda el nombre del Digimon al que enfrentarían.

―Supongo que saber algo de información de él nos vendrá bien ―musitó tecleando, entonces esperó un par de segundos a que la búsqueda diera un resultado―. ¿Uh? ―se detuvo de repente y todos con él para mirarlo.

― ¿Q-Qué pasa? ―preguntó el otro chico, Matt. Serah se acercó el albino para ver la pantalla del dispositivo y Terriermon saltó de la cabeza del humano a los brazos de la chica.

―No hay información disponible ―respondió la pelirrosa y ambos se miraron de nuevo.

―Pues, ¿qué gran descubrimiento es ese? El tipo gordo nos había dicho eso ya… ―contestó Dorumon desde un lado, mirándolos con desdén―, humanos estúpidos…

―Dorumon ―Hale lo fulminó con una mirada y el felpudo tembló de ira, pero se quedó en silencio, sabía que no podía llevarle la contraria por ahora… “pero ya me las pagarás…” pensó.

―Hay algo extraño en todo esto ―dijo Shin finalmente cerrando el dispositivo―. Me parece que sabían más de lo que dijeron ―indicó, refiriéndose a los de la Central.

―No sería nada raro ―respondió la de falso cabello rubio sonriendo y fijando sus orbes sobre Matt, quien dio un respingo―… la Central tiene muchos secretos… ―sentenció alzando una ceja.

―Hmm ―al sentirse observado el canadiense no tuvo más opción que hablar―, supongo que quieren detenerlo, es un Digimon fuera de control que esta haciendo mucho mal … ―dijo llevando una mano a su mentón y mirando arriba algo preocupado. Zubamon aún no era demasiado fuerte y no quería verse envuelto en otro combate donde saliera lastimado; además… los ojos del castaño se deslizaron suavemente hasta Elizabeth, viendo que ella lo contemplaba con cuidado mientras él hablaba. Aquello hizo que el jovencito se ruborizara enseguida y bajara la cabeza luego de hacer muchos ademanes con la mano. Hale tapó sus labios con su mano y soltó una risita tierna. Shin y Serah se volvieron a mirar y fue la chica la que sonrió, dándose cuenta de lo que sucedía.

―En fin… será mejor que nos pongamos atentos ―declaró el albino llevando su mirada a su camarada―. Ya estamos cerca del Digipuente ―el orejón asintió con la cabeza y de un saltito bajó al suelo, poniendo el rostro serio y mirando adelante. El humano, por su lado, sacó su D-3 de entre su ropa y lo examinó por un instante, esperaba que las cosas no se complicaran, pero llegado el caso había un par de trucos que podría usar.

Zubamon fue el siguiente en dar un saltito en su lugar y correr a donde estaba Terriermon, su capa blanquecina ondeó cuando el doradito se puso al lado del orejón, quien lo miró y ambos asintieron. Collins levantó su mano un momento con la intención de detenerlo, pero pasados unos segundos dejó salir aire un poco resignado, sabía que no lo convencería de lo contrario. La neoyorquina de menor edad se acercó a él y le puso una mano sobre el hombro para confortarlo con una sonrisa sincera. El chico sonrió algo atontado y buscó entre sus cosas, la chiquilla lo imitó y empuñó su Digivice iC mientras se volteaba para ver a su camarada. Dorumon la miró de reojo pero no se tomó la molestia de responderle el gesto y mirarla de vuelta, si por él fuera no estaría ahí.

―Entonces sigamos ―dijo Serah y dirigió su mirada abajo, Dracumon solo alzó los hombros desinteresado y comenzó a andar. Terriermon y Zubamon hicieron lo mismo y Dorumon soltó un gruñido por lo bajo antes de hacerlo también, pasando por el lado de su Tamer sin mirarla. Los humanos los siguieron hasta que tuvieron el Digipuente justo en frente.

El reloj rayaba cerca de las seis de la tarde y aun el día conservaba claridad, aun así, lo que más les extrañó al par de duetos es que la zona estaba misteriosamente en silencio. Un solitario Digitama descansaba en la entrada del puente y Shin notó de inmediato que la estructura tenía un par de tablones partidos por un costado.

―Ha estado por aquí ―indicó señalando disimuladamente con su dedo y los demás notaron lo mismo.

―Probablemente esté escondido ―musitó Collins y miró a los alrededores. Su mente, tan activa como siempre, comenzó a imaginar toda clase de escenarios: a los alrededores habían muchos árboles, debajo del Digipuente tenían un caudaloso río y al frente se alzaba una jungla―. Ese Meicoomon podría estar en cualquier lugar, estén atentos ―dijo mirando de nuevo adelante, donde las criaturas digitales se habían reunido y formado una línea, esperando algún movimiento.

Una brisa fría sopló provocando que los árboles cercanos se movieran y los humanos se sintieran algo inquietos. Un silbido se escuchó y fue Dorumon quien encerró sus grandes ojos mirando al frente, su pelaje se le erizó en la espalda y gruñó, no podía verlo pero algo le decía que el enemigo estaba cerca.

― ¡Será mejor que salgas! ―gritó poniendo en alerta a todos, pero no hubo tiempo de que nadie preguntara nada porque, como si fuera un rayo, una silueta se asomó por debajo de la estructura del Digipuente y salió disparada hacia el grupo.

― ¡Cuidado! ―gritó Matt pero fue imposible, con aquella velocidad, que el golpe fuera esquivado. Un potente zarpazo fue a dar al rostro del de pelaje púrpura mientras era empujado con violencia y arrastrado por el suelo. Shin no tardó en tomar a Serah por la cintura para alejarla, intentando protegerla, y Matt no dudó ni un segundo en lanzarse sobre Elizabeth para apartarla, terminando ambos en el suelo, él sobre ella.

Una estela de polvo fue levantada y, cuando los humanos alzaron las miradas, la figura del salvaje se elevó en un salto lanzando un aterrador chillido que resonó por todas partes. El descontrolado Adult había aparecido y su primera víctima fue Dorumon





everyday everyday Luigi Luigi Light. Light. ready~
 

everyday

Moderador
Offline
Matthew se quitó tan rápido como pudo de encima de Elizabeth, sobra decir que ambos jóvenes estaban más rojos que un tomate; esto solo sumaba otro momento muy incomodo para la pareja, mismo que seguramente les atormentaría en más de una ocasión en el futuro. Pero no era momento para pasar vergüenza, necesitaban centrarse en el combate.

Un sonido seco se escuchó. Fue el de una bola de metal impactando de lleno al rostro de Meicoomon. Dorumon había sido derribado al suelo tras recibir el primer golpe de la bestia, pero ni de broma el morado iba a permitir que le atacase mientras yacía en el suelo: solo tuvo que levantar la cabeza para observar al felino, predecir la trayectoria de su salto fue sencillo una vez que supo que él sería el aperitivo.
Ese primer movimiento por parte de la criatura salvaje fue como una bofetada para los Tamers y sus Digimon. Su enemigo no era un ser racional, el cual meditaría sobre sus acciones o elaboraría elaborados planes de ataques, pues era solo eso, un ser que estaba dispuesto a atacar y matar a todo lo que se interponía en su paso.

Miecoomon había aterrizado duramente contra el suelo tras recibir el proyectil directo en su cabeza. Movió sus garras para limpiar su pelaje, o tal vez su objetivo era para mitigar el dolor en dicha zona. En otras circunstancias los cuatro humanos podrían deleitarse con la escena, e inclusive catalogar ese gesto como algo tierno; pero desgraciadamente el peligro que representaba ese Adult no era algo que pudiese ser ignorado.
De inmediato, no queriendo desaprovechar el tiempo ganado, la pareja de Medium compuesta por el albino y la infame se dispusieron a realizar Card Slash, o al menos Shin así lo quiso pero tarde se percató que, por las prisas, no trajo consigo su lector de cartas ni su D-Arc.

―Déjame hacerlo por ti, lindo ―Sonrió divertida la chica al ver a su compañero en aprietos, dándole una nalgada sin vergüenza alguna. Primero deslizó la carta Nakama no Kizuna y seleccionó a Terriermon como su objetivo, entonces le arrebató el naipe de las manos al albino, que seguía en shock tras recibir el golpe en sus cuartos traseros, y la utilizó como si fuera suya, dejando a Shin confundido por lo que acababa de hacer su compañera.


El de grandes orejas obtuvo la bufanda rojiza de Gaogamon, mientras que Dracumon recibió una replica exacta de la Fenrir Sword.

―¿Una espada? ―Se sorprendió el child demoníaco―. ¿Por qué no simplemente uso una de mis técnicas para dejarlo vulnerable? ―Obviamente no le apetecía para nada ir a pelear contra el rival.

―¿Crees que esa cosa tenga la suficiente inteligencia como para preocuparse por ilusiones? ―Fue la respuesta de la chica de cabellos rosados―. Además, dudo que puedas hacer contacto visual con lo rápido que se mueve.

El dialogo entre Dracumon y su Tamer tendría que esperar, pues el Adult presente ya se había recompuesto y volvía al ataque directo. Pasó a correr en cuatro patas, ganando una mayor agilidad y tomando por sorpresa a los presentes. Terriermon abrió su boca para liberar un rugido, mismo que se transformó en una corriente de aire que intentó atrapar al anaranjado a mitad de su carrerilla, pero este fue lo suficiente rápido como para esquivarlo, solo le bastó cambiar abruptamente su dirección de avance. Terriemon volvió a lanzar un torbellino de aire desde su boca: y este volvió a fallar.
Los ojos verduscos del pequeño tigre brillaron al enfocarse en el Child conejo, parecía la mirada de un cazador que esta listo para saborear a su presa…

―¡¡Seven Heavens!!

Siete orbes luminosos tomaron desprevenidos a Meicoomon, aunque logró esquivar los primeros tres al rodar por el suelo, los otros cuatro dieron de lleno contra su costado: frenándole a escasos metros de llegar al Child de grandes orejas. El felino podía concentrarse en uno o dos adversarios al mismo tiempo, pero en ese combate tenía a cuatro rivales. Fue por esa razón que, al centrar su atención en esquivar los Spiral Bow de Terriermon, no se percató que Zubamon ya preparaba su propia técnica, esperando el momento preciso para atacar.

―¡¡Ahora, atrapalo enano!! ―Pidió Shin a su compañero.

La bufanda del conejo no solo le permitía a este poder emplear la técnica de Gaogamon, también le daba la opción de manipular la prenda para usarla como brazos: los extremos de la prenda abrieron las extremidades que imitaban garras, solo para acto seguido lanzarse y capturar a Meicoomon. Un Child no podría competir contra un Adult en términos de fuerza, pero no había necesidad de que ese agarre se prolongase demasiado, solo necesitaba durar lo suficiente para que Dracumon arribase y asestase el golpe de gracia con su espada. Y así lo hizo.
Las iris en forma de equis quedaron al descubierto por completo cuando un sonriente vampiro llegó corriendo hasta Meicoomon, clavando la espada que sostenía en sus manos en el vientre de la criatura.
No debieron hacer aquello. Pero ya era tarde para retractarse.

El dolor que sintió Meicoomon se esparció por todo su cuerpo y le hizo arder en rabia, sumergirse en una profunda ira. Lanzó un atronador rugido que provocó que Dracumon decidiese lanzarse hacía atrás de inmediato, abrazando el dicho “mejor prevenir que lamentar”.
Con sus grandes garras, el felino destruyó la tela rojiza que le aprisionaba, convirtiéndola en una lluvia de retazos que danzaban en el aire a su alrededor. Sin miramientos, atrapó la Fenrir Sword aún clavada en su cuerpo y tiró de ella, como si la acción no le causase dolor alguno, lanzándola tan lejos como pudo.

―¡¡Excalibur!! ―Pidió el canadiense, sintiendo como gotas de sudor frío bajaban por su rostro. Estaba petrificado por la resistencia que el salvaje estaba demostrando, ¿y si poseía una capacidad de regeneración?

El dorado volvió a cargar sus orbes y dispararlos, pero en esta ocasión la criatura ni siquiera se molestó en cambiar su dirección, simplemente movió sus garras a una alta velocidad delante suyo, para bloquear los proyectiles de energía y desviarlos a cualquier otra parte: pequeñas explosiones acontecieron en todo el campo de batalla, ahí donde las balas de luz fueron enviadas tras rebotar en las garras del adversario.

―¡¡Zubamon!! ―Los ojos de Matthew se abrieron de par en par cuando vio al felino saltando, elevándose un par de metros en el airey abriendo sus garras de par en par al igual que su hocico, revelando filosos colmillos. Iba a caer sobre el vigésimo y lo volvería simples datos.

Excalibur solo sintió como una gran brisa le golpeó la espalda, obra de un objeto de gran tamaño moviéndose rápidamente: dicho objeto era una cola, la cola de un tiranosaurio que tomó impulso, trazó un arco ascendente e impactó sin misericordia contra Meicoomon. El gato escupió saliva y un gemido seco emanó desde sus adentros: entonces la fuerza cinética hizo su trabajo, cambiando su vector de movimiento, lanzándole violentamente hacía atrás; directo al suelo.
Collins se quedó confundido al admirar a Greymon X en el campo de batalla, al girarse hacia Liz notó su mano sobre su Digivice, la Digisoul de tonalidad purpura rodeando su piel comenzaba a desvanecerse. La francesa desencadenó la Digievolución apenas observó la reacción de la criatura.

―Ustedes dos son mi responsabilidad durante esta misión ―Dijo la chica haciendo obvia referencia al canadiense y su compañero. El tono de su voz dejaba claro que no aceptaría queja alguna―. Dorumon y yo no nos contendremos, pero tengan más cuidado, Matt.

Collins apretó de forma inconsciente su mano hasta formar un puño, se esforzó para no bajar la mirada. Se limitó a asentir mientras un leve sonrojo aparecía en sus mejillas. No era la primera vez que miraba a Elizabeth con ese temple, pero no se sentía del todo cómodo consigo mismo, ¿acaso se sentía inferior por no ser capaz de seguir el paso de Hale?

―Dracu, digievolución ―Demandó Serah a su compañera, alzando su D-Scanner.

―Ya era hora ―Fue la respuesta del virus, con una sonrisa de diversión en su rostro.

―Creo que no nos queda de otra ―Shin afiló la mirada, observando al felino ponerse de píe, ¿qué acaso era una especie de Berserk, incapaz de sentir?

El pelaje de Meicoomon se erizó.
Sus instintos más primitivos le advertían que el peligro se acercaba.
Era momento. Debía matar o morir.


Cartas:
Red Sacarf (Shin)
Fenrir Sword (Serah)
Seven Heavens (Matt)

Claire. Claire. Light. Light. Luigi Luigi y eso es lo que pasa cuando molestas a un gato rabioso(?)
 
Última edición:

Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi
Offline



El felino cubrió levemente sus ojos cuando un par de resplandores iluminaron el campo de batalla, dejándole ver luego a un feroz cuadrúpedo morado con cuerpo de lobo y a una especie de dragón humanoide enfundado en una armadura color dorado: Sangloupmon y Magnamon habían aparecido en el campo de batalla finalmente junto a Greymon X. Matt por su lado, sintió de nuevo aquella sensación de impotencia al ver que Zubamon y él no tenían cabida en esa lucha.

-“Es igual que cuando encaramos a Chrysalimon” -recordó con impotencia el quinceañero al adult modificado que Greymon X había erradicado durante el incidente de los hackeos de D-Terminals: al igual que en esa ocasión, era Hale quién los había salvado de morir en ese incendio y a manos de la crisálida.

-No te preocupes, Matt -alentó el doradito a su tamer al intuir los pensamientos del chico. -¡Los vamos a alcanzar pronto!

Meicoomon por su lado, erizó su pelaje y saltó a la derecha para evitar una embestida del dinosaurio con anticuerpo X, el cual terminó recibiendo luego un cabezazo en su costado derecho y un rugido de dolor por el golpe. Magnamon vio aquello y lanzó su Miracle Glitter al gato para obligarlo a separarse del dinosaurio, cosa que tuvo efecto cuando el rayo de energía celeste lo envió a volar contra con un árbol.

-G…gracias -comentó de forma nerviosa Elizabeth al albino, el cual simplemente hizo un leve gesto con la mano. A diferencia de ella y de Matt, ese par parecía mas acostumbrado a estar en ese tipo de situaciones.

-No hay de que -restó importancia Shin a aquello y sin retirar su vista de la lucha. -Solo mantente atenta al combate.

-Este gato está resultando ser demasiado problemático -comentó Serah, viendo como Sangloupmon fue obligado a usar su habilidad, la cual era telentrasportar su cuerpo en paquetes de datos para evitar un golpe fulminante del felino.

Meicoomon soltó un rugido y se dispuso a atacar al lobo, lo que no esperó fue que Magnamon apareciera al frente de ella y que le soltara un potente Magnum Punch en la cara. Sin embargo, a pesar de que el felino retrocedió, Meicoomon devolvió el favor con sus garras, Magnamon se vio obligado a poner sus brazos como defensa.

Greymon por su lado, sintió sus brazos convertirse en un par de armas de fuego, cortesía de la carta Gatling Arm de Elizabeth. El saurio abrió fuego en contra del felino, el cual se cubrió lo mejor que pudo de los proyectiles, enojando más al portador del X al ver que el gato en un momento dado, ignoró el dolor en su piel y logró escabullirse de la acometida de balas.

-¡Quédate quieto, maldito saco de pulgas! -bramó el dinosaurio, deteniendo el fuego y buscando un punto en donde tomar desprevenido al felino.

Sangloupmon aprovechó una de sus técnicas durante el descuido de Meicoomon, emergiendo de la sombra de este y soltando un zarpazo con sus peligrosas garras, logrando hacerle daño al felino anaranjado. Zubamon vio aquello y salió corriendo, usando su propia técnica especial para ocasionar daño adicional al gato. La cuchilla de Zubamon logró realizar un corte en el gato, pero este reaccionó de forma violenta al dolor y un fuerte manotazo, envió volar al child por los aire.

-¡Excalibur! -exclamó preocupado Collins, viendo como el cromado cayó al suelo de forma pesada y no volvió a levantarse. Su primer impulso fue el de ir a socorrer a su compañero, pero sintió la mano de Serah hacer presión en su hombro para que se quedara quieto en el lugar.

-Este no es el momento para dejarse llevar por las emociones -fue la respuesta de la chica de la coleta rosada, dando a notar que Meicoomon hubiera saltado sobre el menor de haber visto que ese se separaba de grupo.

-Matt…lo lamento -respondió Hale, llevándose una mano al su boca y sintiendo la presión ganar terreno en su psiquis. Sentía que en cualquier momento iba a estallar en llanto de seguir en esa situación de riesgo. -Yo…no debí arrastrarte a esto.

-No te preocupes -Shin trató de tranquilizar a la menor: lo último que necesitaban era que Elizabeth cediera ante el pavor y quedara incapaz de seguir apoyándolos en la contienda. -¡Orejón! ¡Ya sabes que hacer!

-Entendido -respondió el caballero sagrado, buscando el momento idóneo para usar su Shining Gold Solar Storm. -¡Necesito que lo distraigan! -exclamó el digimon sagrado a sus compañeros de lucha.

-¡No me das ordenes, hojalata! -bramó Greymon X, acumulando las llamas en su boca y disparándolas luego con su Mega Burst, fallando el ataque y desatando una explosión en el lugar donde impactó el ataque. -¡Maldito Gato!

Serah vio aquello y tomó una de sus digiemories, específicamente la de Palmon, y la invocó al campo de batalla con su lector. La orden fue sencilla: retener a Meicoomon todo el tiempo posible con su Poison Ivy. La fantasma digital extendió sus apéndices y sujetaron a Meicoomon por unos segundos, segundos que aprovechó Magnamon para liberar su devastador ataque especial. Para su mala suerte, Meicoomon se liberó y fue capaz de evadir el ataque erradicador, que termino perdiéndose como un rayo dorado por el bosque.

Meicoomon soltó un rugido atronador y corrió velozmente, usando su Shut Claw en Magnamon y conectando una serie de zarpazos que dejaban una estela de luz azul al movimiento. Fue una envestida de Greymon X quien obligó a separar al gato del golpeado caballero.

-Yo…no sé que hacer- fue la sincera declaración de Elizabeth, quien sentía sus piernas temblar: entre el enorme daño a sus digimon y el que Zubamon estuviera fuera de combate y dentro del xross loader de Matt, la pobre norteamericana estaba a nada estallar en llanto.

-Liz, tranquila -Collins trató de calmar a la chica de ojos zafiros, sujetándole la mano con fuerza y a pesar de que el también estaba temblando de los nervios ante dicha situación. Aquello no podía compararse a nada de lo que se hubiera enfrentado en lo que llevaba en ese mundo.

Mientras eso ocurría, los tres Adult tenían rodeado a Meicoomon, que a pesar del visible daño, parecía no querer ceder en lo absoluto. Sus adversarios por otro, tenían las señales visibles en sus cuerpos de los golpes que habían llegado a recibir en aquella pelea.

-Entiendo porque quieren su digitama…la Central probablemente quiera saber que hacer contra esa cosa si llega a evolucionar -habló Magnamon, sin perder de vista a su enemigo.

-Gracias por eso, capitán obvio -respondió sarcásticamente Greymon X y mostrando sus colmillos. El saurio estaba a nada de saltar encima del gato y tratar de desmembrarlo.

-Valdrá la pena cuando me alimente de su digicore -el lobo digital no temió en dejar salir su instinto de depredador, imaginándose lo delicioso del sabor de ese gato.



everyday everyday Claire. Claire. Light. Light. Finish(?)​
 
Registrado
16 Mar 2008
Mensajes
1,715
Ubicación
Por ahí
Offline
Los tres Adult rodeaban al felino. Sangloupmon se encontraba ligeramente más cerca que el otro par, su pelo estaba erizado y su lengua saboreaba a la presa frente a él; podías sentir muy bien su “sed de sangre”. Greymon, por su lado, solo esperaba, le iba mejor cuando dejaba que alguien más actuara y recibiera el golpe para que él se aprovechara de eso y pudiera atacar relativamente a salvo. Magnamon era otra historia, era de las primeras veces que evolucionaba, sin mencionar la primera vez que entraba en combate directo contra alguien tan escurridizo, la armadura dorada le había defendido bien y estaba en mejores condiciones que los otros dos gracias a eso, pero el tiempo…

Esto se está prolongando—musitó Shin mientras miraba su Digivice. Un pequeño reloj se desplegó.
¿Qué? ¿No puedes esperar por llevarme a la cama de nuevo? —comentó la pelirrosa, sonriendo de forma coqueta. La situación, aunque peligrosa, la tenía… agitada.
O-oigan ¿Qué están diciendo de repente? —la cara de Matt se enrojeció ligeramente, después de todo, la chica no lo había dicho de una manera discreta. Elizabeth miró de reojo, regresando al problema que tenían entre manos.
No hemos practicado mucho con las Digievoluciones. Terrier no la podrá mantener por mucho tiempo—explicó el albino. Su pareja bufó con ligera molestia por su comentario ignorado.

Debían terminar. Ya.

Magnamon fue el primero, tenía mas oportunidad de resistir los golpes y someterlo. Dio un salto hacia adelante con la intención de sujetar al felino, pero este fue más rápido, girando hacia un lado e intentando impactar con un zarpazo, movimiento que fue a duras penas bloqueado por el dorado. El vampiro jadeo en deseo y corrió hacia el frente, intentando morder al salvaje, el solo pensar en el sabor de su Digicore le hacía emocionarse de más e intentar acabar de una vez por todas. El gato, nuevamente, esquivo al Adult, cerrándole la boca con sus pequeñas piernas en una patada uppercut. Greymon tomó la oportunidad corriendo hacia delante para embestir al felino, movimiento que, como los anteriores, falló.

Si pudiera hacer más…—susurró Matt. La impotencia le molestaba muchísimo.
Habrá que someterlo de nuevo—musitó Shin mientras insertaba una Memoria en su Lector.

El dinosaurio dio otro paso contra el felino, justo mientras el se encontraba en el aire debido a su maniobra para esquivarlo momentos antes. El filo los cuernos de Greymon impactó de lleno contra la espalda del gato, causándole una cortada grave.

El salvaje giró rápidamente, llenó de ira y en busca de desmembrar a quien le hubiera hecho daño y para cuando giró para tener a Greymon enfrente, se pre paró para usar sus garras y partirlo a la mitad, sin embargo, el dorado del grupo le detuvo usándose como escudo. El Adult X ocupó el tiempo que le dio Magnamon para retroceder a salvo.

Serah—llamó Shin. La fémina sonrió ligeramente mientras llamaba a su lobo.

Sangloupmon supo lo que tenía que hacer. Mientras Magnamon detenía los golpes del felino enfurecido, podía escabullirse casi sin ser notado hacia su espalda y, cuando menos se lo esperaba, saborearlo. Los colmillos del lobo no tuvieron problema para penetrar la carne del gato, que chilló con dolor y furia en respuesta al ataque. Magnamon tuvo tiempo de retroceder mientras el vampiro presionaba a su victima contra el suelo sin soltarlo, disfrutando del dolor que le causaba y del ligero sabor que tenían sus datos.

Baromon, usa tu Meteor Dance—ordenó el ojiazul. El Adult invocado obedeció y, al cabo de un par de segundos, un meteoro se precipitó hacia el felino y el lobo.
Doru…—llamó la joven, pero fue callada por su propio compañero.
¡Ya lo sé, cállate! —habló Greymon X.

El fuego se acumuló en la boca del dinosaurio, siendo disparada sin ningún tipo de duda contra el salvaje y el vampiro, quien sabe, quizá hasta pudiera pegarle a su “compañero”, no es que le importara.

Nos vemos en un rato, delicioso—musitó Sangloupmon, separando sus datos poco a poco.

El Teleport del obscuro se realizó justo a tiempo, logrando que evitara el meteoro y el Mega Burst del dinosaurio. Los ataques combinados crearon una enorme explosión justo sobre el gato, incinerándolo.

Por poco—susurró Greymon para si mismo, ligeramente irritado.
Buen trabajo—llamó Magnamon. Sangloupmon sonrió ligeramente.
Ahora, por mi recompensa—musitó, lamiéndose los labios.
Recuerda que debemos llevar el Digiegg a central—comentó Magnamon.

Los Tamer respiraron aliviados. La fémina mayor del grupo se lanzó al cuello del albino, atrayéndola a ella y besándole la mejilla mientras intentaba buscarle los labios, cosa que el varón se reusaba ligeramente, pues aun llevaba su máscara. El dúo menor solo les miraba, ligeramente incomodos y sonrojados… tal vez hasta con un poco de envidia, por no poder hacer lo mismo.

Anda, debes esperar un poco—susurraba Shin, entre sus manos aun sostenía el Digivice y el Lector de Memorias, por lo que no podía hacer mucho para defenderse.
Solo uno y ya, uno largo y… —Serah susurraba también, de manera coqueta, buscando quitarle la mascara al chico para besarlo.
¿N-no creen que deberían esperar a que recuperemos el Digiegg? —comentó Matt, sonriendo con un poco de vergüenza. Elizabeth le miró, imaginándose por un segundo en aquella posición con el canadiense; de inmediato retiró la mirada.
¿Por qué no van todos y nosotros los alcanzamos en un minuto? —propuso Serah, aun jalando al albino hacia ella, es más, lo jalaba alejándolo un poco del grupo.

No tenían remedio, Magnamon dio el primer paso, debía apurarse antes de que se acabara el tiempo de su evolución, además de que si no se apresuraba Sangloupmon podría adelantarse y hacer algo que no debía. El dorado llegó hasta el cráter que se había formado, el humo que aun expedía la escena no le dejaba ver con claridad, pero no estaba muy preocupado, después de todo, quien podría sobrevivir a eso ¿no?

Equivocado.

Lo había notado en la batalla, pero no le había dado mucha importancia, a decir verdad, no es que pudiera “pensar” en eso, pero simplemente no los había visto como una amenaza; ellos, los humanos, los Tamer, no lo dañaban per se, así que no le preocupaban, pero aun así ellos actuaban, ellos generaban e invocaban armas y otros Digimon, ellos daban ordenes y los otros obedecían, ellos, los Tamer… Sin ellos… Sin ellos… Los demás no tenía oportunidad…

¡Shin! —gritó Magnamon.

El felino se impulsó hacia adelante, golpeando el rostro de Magnamon y haciéndolo caer, después saltó hacia delante a toda velocidad. Greymon se había reunido con sus Tamer, incluso, al creer que el peligro había pasado, Zubamon salió del Digivice y eran un blanco difícil, pero los otros dos… Sangloupmon se puso en su camino, utilizando las cuchillas en sus pies para intentar cortarle a la mitad, pero falló miserablemente, era claro que no estaba interesado en él.

Carajo—musitó el humano mientras se impulsaba hacia delante, dejándose caer sobre la fémina.

El acto apenas se realizó a tiempo, las garras de Meicoomon destrozaron la mochila del albino. Tratando de huir, el ojiazul se levantó rápidamente, jalando a la joven que había tirado. Sangloupmon podría llegar a ellos con un Teleport, pero la energía usada le dejaría agotado y no serviría de nada, Magnamon estaba muy lejos al igual que el resto. Una memoria no se generaría a tiempo y el gato ya estaba impulsándose hacia ellos de nuevo, no había tiempo…

Shin movió a Serah hacia atrás, protegiéndola lo mejor que podía, moviéndola de manera abrupta y ruda para alejarla de la trayectoria del gato, que, si bien era rápido, no hacia más que arrojarse hacia delante de un salto, incapaz de corregir el movimiento cuando ya estaba en el aire. Pero solo ganaba tiempo, dentro de él lo sabía

Moriré—pensó Shin. Justo a tiempo, apenas y pudo empujar a la fémina para sacarla del camino, estaba justo frente al gato y su embestida mortal.

Casi podía ver toda su vida frente a sus ojos, casi pudo sentir el golpe de Meicoomon partirle el cuerpo a la mitad, casi… pero no lo sintió, solo miró una luz radiante frente a él, una dorada.

¡Y una mierda! —el gritó de Magnamon le saco de trance. El dorado estaba frente a él, como si estuviera ardiendo en luz, deteniendo al felino—como si fuera a permitirlo—La vida de su mejor amigo peligraba, Magnamon se había lanzado hacia adelante sin siquiera pensar y aquel acto desencadenó un milagro

Power of Miracles. El dorado no tuvo problemas para alcanzar al gato en ese estado, tampoco tuvo reparo alguno en retenerlo mientras los dos humanos se alejaban y el resto de digitales los resguardaban. Debía acabar con eso, sin importar que, ya no porque fuera su deber, si no por venganza…

Terminemos ya—habló el albino de nuevo, mostrando el objeto entre sus manos.
Vamos, Excalibur—el pequeño dorado asintió
Fang—el dinosaurio bufó molesto de que nadie hubiera muerto aún.
Nightmare—el lobo aulló un poco. Ahora era algo personal.

Con un golpe, el dorado lanzó al felino hacia atrás, mandándolo directo a Zubamon quien lo esperaba con su cuerno. La espada que tenía en la nariz atravesó la piel de Meicoomon, haciéndolo chillar y frenando el impulso por el golpe de Magnamon. De inmediato, los cuernos de Greymon se hicieron presentes, alzándolo nuevamente del suelo, cuando el felino se había colocado en una posición defensiva el dinosaurio lo incineraba nuevamente con un Mega Burst, el ataque fue tan intenso que el Adult regresó a su etapa Child, Dorumon. El gato asado cayó esta vez junto al lobo vampírico, quien aún deseaba su Digicore, pero, sobre todo, hacerle sufrir. Cientos de pequeñas dagas se enterraron en todo el cuerpo, causándole pequeñas pero punzantes cantidades de dolor, luego de eso sintió, nuevamente, la mordida del lobo, esta vez más fuerte, asegurándose de que enterrar y recordar muy bien el sabor y el olor de su presa, así, cuando naciera nuevamente podría encontrarlo.

El felino se movió con fuerza, sintiendo parte de su piel rasgarse mientras se deshacía de la mordida del lobo y le golpeaba para alejarse de él. Estaba herido y cansado, pero su ira lo guiaba y aun no estaba muerto, el cuarteto de humano fue protegido nuevamente por el lobo y los dos Child, pero antes de que pudiera siquiera llegar a ellos fue retenido, nuevamente por el dorado.

Alzándolo con rapidez, Magnamon emprendió vuelo unos metros sobre el campo de batalla, sentía el poder desvanecerse rápidamente.

Esto es una emergencia ¿no? —pensó el albino con la X-Gem en su mano. Light le había dicho eso: “úsalo en caso de emergencia” justo cuando se la regalo—según mi juicio, lo es.

El cuerpo de Magnamon cambio, la armadura se hizo más robusta, aun así, se mantenía ligera. Sentía una extraña sensación recorrerle mientras los efectos de la X-evolution hacían efecto y hasta las garras de Meicoomon resultaban inútiles ante la nueva armadura del caballero.

Ojalá lo recuerdes cuando mueras—musitó Magnamon—que yo fui quien te mató.

El destello del Extreme Jihad se hizo presente y la explosión, incluso estando desde el aire, hizo temblar levemente la tierra. Cuando el destello desapareció, solo un pequeño conejo quedaba, cayendo sin impedimento contra el suelo y siendo detenido por el albino y el canadiense antes de que se estrellara.

Descansa, Terrier—susurró el Tamer mientras acunaba a su compañero.
Eso estuvo cerca—comentó Matt, cayendo al suelo—ya acabo ¿no?
No creo que pudiera aguantar tanto… espero que no—habló Zubamon.
Miren

Un pequeño Digiegg se posaba sobre la tierra, de forma tranquila y pacífica, ignorante de lo que había pasado a su alrededor. El huevo se mantuvo estático unos segundos y fueron Matt y Zubamon los que dieron la iniciativa de tomarlo, comprobando que, efectivamente, era inofensivo. Serah se acercó nuevamente al albino, esta vez sin hacer tan forzosa en su “emoción”, pues tenía a Terriermon en los brazos. Por su lado, el pelinegro se colocó junto a la menor, pensando ligeramente en sí, algún día, ellos dos también…

Llevemos eso antes de que decida nacer de nuevo—comentó Dorumon. El canadiense se sonrojó por sus propios pensamientos. Esos dos chicos eran peligrosos, su lujuria se contagiaba.
S-si, vámonos ya—afirmó el compañero de Zubamon.
¿Pasa algo? —preguntó Elizabeth. La sola presencia de ella le hacía pensar de más, al menos por ahora.
Ustedes… adelántense—comentó Shin. Las cejas de ambos jóvenes se alzaron y Serah decidió no decir nada, sabía que deberían regresar a la Central, hablar con DS… No podían arriesgarse—esa cosa destruyó mi mochila, todo esta regado…
Podemos ayudarlos—comentó Zubamon, era lo menos que podían hacer, después de todo, prácticamente los arrastraron a eso.
No, no, esta bien. El Digiegg tiene prioridad, yo me quedare a ayudarle, además… —Serah dio un pequeño a su albino, sonriendo—necesitamos tiempo a solas—canturreó. Los menores no quisieron saber más, terminando por aceptar el retirarse con el Digiegg.
Kesh, kesh

Sin más, se separaron… sin saber si se encontrarían de nuevo.


Claire. Claire. everyday everyday Luigi Luigi Siento la tardanza.
Tizza V.G.Tizza Ya esta, señor de las naranjas.
 

Reflejo
Moderador
Offline
Buenas muchachos. Después de desperdiciar mi tiempo como Dios manda, decidí que era buen momento de cumplir con mis responsabilidades (?). No, ya en serio, gracias por la espera como siempre. Antes de comenzar quiero decirles que si están en la fecha límite, pidan prórroga para terminar, se pasaron por casi un día de la fecha establecida... básicamente no sean como yo.

Narrativa
En general un inciso bastante estable, en el que todos demostraron buen nivel. ¡Empecemos!

Claire, si bien me gusta mucho la forma en la que introduces las historias, creo que te quedaste un poco corta por la forma en la que te explayaste. Me explico, empezaste siendo muy detallista, pero al final del post y al ver que te estabas extendiendo demasiado en cantidad de palabras, comenzaste a resumir las escenas. Apenas tuviste un error de comas y te comiste una palabra, pero poder explayar todo lo que uno quiere en el mensaje también pone a prueba tu habilidad de escritora. La próxima vez recomiendo que te extiendas tanto como gustes (aún si superas las 3000 palabras) o equilibres el contenido del post. Every, la fluidez y el balance siguen siendo tus puntos fuertes. Narras la historia de una forma muy grata y se aprecia mucho el cuidado que tienes para que el lector pueda disfrutar de esto sin pausas. Quizás mi único consejo sería que mantengas un ojo en las oraciones contradictorias. Ejemplo y único caso:
solo le bastó cambiar abruptamente su dirección de avance
El "abruptamente" marca cierta contradicción con el "solo" debido a la realización de un esfuerzo mucho mayor para completar tal hazaña. Nada grave, ni siquiera vale la pena penalizarlo.

Light, no suelo leerte muy seguido, pero también estoy muy complacido con tu desplazante en este apartado. Mucha fluidez y buenas ideas plasmadas de la forma correcta (gramaticalmente hablando). Tuviste un par de errores de acentuación (tipeo), pero al igual que Every, nada que merezca ser castigado. Por último, Luigi, voy a felicitar tu buena ortografía, vas mejorando mucho en ese aspecto. No obstante, has tenido problemas con la gramática que entorpecieron la lectura un poco. Más que nada redundancia causada por adjetivos innecesarios. Ejemplo:
feroz / cuadrúpedo / morado / con cuerpo de lobo
alentó el doradito a su tamer al intuir los pensamientos del chico
Intenta reestructurar tus oraciones cuando notes contenido innecesario. Si observas que luego tu texto se vuelve más pequeño, aprovecha para narrar otras cuestiones más allá de las reacciones, como el ambiente o la batalla de una forma más fluida.

Everyday & Light [25/25] Claire [23/25] Luigi [21/25]

Interpretación
Luigi y Light. A ustedes dos les tocó la fase más avanzada de la pelea, y como era un desfile de Adults haciendo acrobacias y lanzando ataques a diestra y siniestra, no me extraña que descuidaran el manejo del ambiente. Durante la pelea múltiples técnicas impactaron contra el terreno, siendo lo suficientemente fuertes como para modificarlo y cambiarlo, pero no hubo ninguna mención relevante a esto ni tampoco afectó las estrategias de juego. Presten mucha atención, que esto también define el dinamismo del combate. Como segunda corrección Light, no criticaré el comentario de cama de Serah que me pareció un poco fuera de lugar, tanto por el momento inadecuado como las reacciones que causó (esto es muy subjetivo), pero si me pareció un error que Sangloupmon soltará a su presa por el bien de la estrategia. Cuando está en su forma de lobo, lo único que le interesa es satisfacer su paladar, es esclavo de sus impulsos, así que el can debió convertirse en un obstáculo para vuestro objetivo secundario, que era recuperar el Digitama, y en cierta medida lo han desperdiciado.

Una recomendación personal para todos que no irá en la evaluación. Eviten hacer hincapié en la impotencia de Matt. El chico si bien no es tan seguro como su compañero, debió prepararse mentalmente para ofrecer un menor aporte que los demás, ya es un elogio que no haya estorbado. No solo el crecimiento de Zubamon es exageradamente rápido considerando su tiempo in-rol, sino que él también está ganando una gran cantidad de experiencia.

Claire & Everyday [25/25] Luigi [22/25] Light [20/25]

Realismo
Empezando por lo menos importante. Claire, me pareció muy extraña la forma en la que Serah y Shin se involucraron en la misión. ¿A fuerzas reclutados por Security? Estoy muy seguro que la organización no opera de ese modo. Si de todas formas tenían el poder de no dar elección, haber reclutado a uno de sus subordinados.

Light. Me gustó la idea de volver a Magnamon el tanque del equipo y su función en la Raid estuvo muy bien ejecutada... si no tenemos en cuentas sus estadísticas, claro. Por mucho que su armadura mitigue el daño, él sigue teniendo las estadísticas de un Child. Cada golpe que recibía de alguien tan demoledor como Meicoomon debió dejarlo aturdido, reduciendo así su desempeño. El impacto físico no solo tiene que generar heridas externas, puede causar daños internos y cuando la diferencia de fuerza es notable, el oponente puede ser capaz de usar la armadura de su objetivo a su favor.

Como comentario general para todos, fue demasiado conveniente la sincronización que mostró cada pareja de Digimon con sus nuevos e improvisados compañeros. Atacaban de tal modo que al Raid Boss le llovían los golpes, pero entre ellos no se estorbaban de ninguna manera. Incluso la escena en la que Greymon ataca a Meicoomon y Sangloupmon fue cuestionable, ya que si bien al primero no le importaba herirle, el otro no se quejó por ser apartado de su cena ni por el intento de fuego amigo. Esto va más allá de la interpretación, porque fue más que nada conveniencia.

Claire, Every & Luigi [23/25] Light [17/25]


Desarrollo
Aquí cada quién tuvo contribuciones muy distintas, así que me detendré para hacerles comentarios individuales.

Claire: sabes cuál es el riesgo de ser la iniciadora. Lo he dicho siempre, a mi me encanta el relleno, pero solo cuando va acompañado en partes iguales por el contenido principal. Se echó de menos un poco de tu influencia en el combate, estoy seguro de que habrías podido aportar estrategias muy interesantes de haber intervenido. Para la próxima recomiendo hacer un post más o empezar directo con el combate y ahorrarse la introducción (que de todas formas fue apresurada y hasta te jugó en contra).
Every: Te quiero felicitar por entablar el primer Round de manera creativa y en torno a los Childs. Esto sugería que incluso la depredadora Meicoomon no iba del todo en serio hasta que le "pisaron la cola", lo cual le dio un toque muy bueno por convertir el combate en uno progresivo. Sigue así.
Luigi: Estuvo un poco monótono este apartado, porque bien lo expuesto puede resumirse en el viejo y clásico "golpea y esquiva". Faltaron estrategias realmente innovadoras. Podrías haber planeado algo en torno al terreno que estaba siendo modificado, podrías usar la personalidad de los combatientes a tu favor (ejemplo, Greymon usando a Sangloupmon como escudo) o podrías haberle dado una ventaja abrumadora al Raid Boss y preparar así un mejor climax. Siempre hay recursos para utilizar y salirse del estandar esperado.
Light: Creo que las críticas en los demás apartados no le resta merito a lo que hiciste aquí. Fuiste el que más aportó al combate y la conclusión final, ideando diversas estrategias y planteando múltiples obstáculos que se encargaron de mantenerme atento hasta el final. Me gustó que los Tamers bajaran la guardia después de ese supuesto golpe de gracia, eso denotó la falta de experiencia del grupo (en el caso de Serah, falta de aptitud). Puliendo los detalles anteriormente mencionados y manteniendo un nivel similar, estoy seguro de que efectuarás un papel muy importante en futuras entregas. Bien hecho.

Light & Every [25/25], Luigi [21/25], Claire [20/25]

Nota y paga:
Every [98/100] 295 bits
Luigi [89/100] 270 bits
Claire [91/100] 275 bits
Light [87/100] 260 bits

EVO +1 Greymon X, Magnamon y Sangloupmon.
Fama: +4 Matt & Serah. +2 Fama Shin & Elizabeth
Stats: +2 STR Zubamon. +1 ATK Greymon. +2 DEF Magnamon
Blast Gauge: N/A
Extras: DigiMemory: Ophanimon Falldown Mode [Flame HellScythe] [Todos]

everyday everyday Luigi Luigi Claire. Claire. Light. Light. Es todo. Cualquier duda me la comunican por los medios que crean convenientes. De momento, hasta la próxima. Pagas asignadas~

Mame Toke Asignado (Liz)​
 
Última edición:
Estado
Cerrado para nuevas respuestas
Arriba Pie