Oneshot "Conociendo la perfección"

FanDeFic-Kun

Aria es una ternurita muy moe <3<3<3<3
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4 Oct 2015
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“Conociendo la perfección”

(Universo alterno, y mucho)
Ahí estaba yo; Rojo, subiendo esas escaleras plateadas que parecían interminables. Pero por fin subí, y llegue. Estaba a punto de enfrentar al entrenador que tanta polémica había causado en el mundo. Sin duda estaba nervioso, me corazón se aceleró, estaba muy emocionado, o… ¿asustado? No sabía cómo describirlo. Cuando llegué, abrí la gigantesca puerta, dando a mi vista a un campo de batalla y su tribuna alrededor completamente vacía.

Y ahí estaba él, sentado en su trono del otro lado del campo, con una túnica de color negro oscuro, al estilo Kirito, pero a diferencia de ésta tenía una capucha que cubría su rostro completamente hasta debajo de sus fosas nasales, junto con un Lucario a su lado y un Pikachu en su regazo.

— ¡Vine a retarte a una batalla! —exclamé de mi lugar en el campo de batalla, donde estaba la puerta gigante por la cual entré.

—Y, ¿crees qué… me ganarás? —me preguntó indiferente.

— ¡Claro, vine preparado! —volví a exclamar.

—Uno… un pokémon usaré —habló sin mostrar su rostro e impasible, excepto una sonrisa de confianza.

— ¡¿Qué?! —él nunca vacilo en sus palabras.

—Empieza.

Me posicioné en el campo de batalla, miré a mi oponente, saqué una pokébola y dije—: ¡Yo te elijo: Moltres! —llamé a mi pokémon legendario tipo fuego.

—Dime, ¿qué te hace pensar que podrás ganarme? Pero sinceramente dímelo —preguntó nuevamente con una sonrisa.

—Estoy preparado, ya te lo dije —hablé. Bueno, tenía que ganarle, él sólo usaría a un pokémon.

—Vaya, vaya… tienes agallas. Pero la verdad es que, tuve tantas batallas que ya perdí la cuenta, y lo único que sé es que estoy invicto —habló él haciendo énfasis en la palabra invicto, esto me sorprendió, o sea, perdió la cuenta de sus batallas y nadie lo había derrotado. ¿Qué tan bueno podía ser? —. Lucario, al campo de batalla —ordenó.

El pokémon aura obedeció, y con una velocidad impresionante apareció en medio del campo, enfrente de Moltres.

—Comienza.

— ¿No hay réferi? —pregunté intrigado.

—No… ya sé los resultados —me dijo… yo estaba sorprendido…

¡¿Tanta fe se tiene?! Egocéntrico —me pregunté arqueando una ceja—. ¡Lanzallamas! —ordené.

—Aura esfera —ordenó tranquilamente. Un poderoso lanzallamas salió del pico del pokémon fuego; y pokémon aura creó una esfera azul en sus manos y lo arrojó al lanzallamas, interceptándolo haciendo colisión, creando una leve explosión en medio del campo.

— ¡Ataque rápido! —conminé, y mi pokémon obedeció, volando hacia el pokémon acero, despidiendo de sus alas un brillo blanco.

—Espéralo, e intercéptalo con una patada —mandó… su pokémon esperó, y cuando su adversario estaba a unos metros delante de él saltó para atrás para poder llevar acabo la patada, y así lo hizo; le dio con su derecha en la mejilla del pokémon fuego, frenando el ataque rápido y mandándolo a volar contra una de las paredes de la tribuna… esa patada fue contundente.

Estaba atónito—. ¿Se puede interceptar algo de asa manera? —pregunté sorprendido, viendo a mi pokémon enterrado entre los escombros con espirales en los ojos.

—Lo acabas de ver.

No obstante guardé a mi pokémon caído, le agradecí por su trabajo y saqué otra ball.

— ¡Raikou, yo te elijo! —Llamé a mi segunda elección, arrojando la pokéball al campo… cuando se materializó, ordené—: ¡Trueno!

—Dale un golpe al suelo y bloquea ese ataque —ordenó sin inmutarse.

¡¿Un golpe al suelo?! —me pregunté sorprendido.

Cuando la electricidad se aproximaba, el Lucario dio un golpe al suelo, con su pierna derecha, haciendo que a uno centímetros de él la tierra se levantara y creara como un pilar. Posteriormente el ataque del perro legendario hizo descarga en el pilar de tierra, sin hacer daño alguno.

¡Bloquea todos mis ataques, ni siquiera lo esquiva ¿qué clase de sujeto es? —pensé un poco nervioso de ver como estaban las cosas, y era obvio que no me favorecían—. ¡Ataque rápido para aumentar tu velocidad y golpear con cola férrea! —ordené.

—Je, suena algo como a lo que yo ordenaría. Pero frena esa cola de hierro y fuerza de palma haciéndolo volar arriba, luego alcánzalo y dale el golpe final con una patada para bajarlo —ordenó.

Mi legendario empezó a correr cubriéndose de un manto blanco para moverse con más velocidad y cuando estuvo cerca trató de golpear al pokémon azul, pero éste bloqueó el ataque con su pata izquierda, frenándolo… estaba anonadado, mis ojos se abrieron como plato… posteriormente usó su mano derecha para proporcionar fuerza de palma en la garganta del perro, cosa que cuando estuvo cerca, de la mano salió una onda expansiva que impulsó a su oponente a una gran velocidad en diagonal para el aire… posteriormente con una velocidad demencial el pokémon del aura apareció detrás del perro… dando una patada certera en el lomo; haciendo caer al pokémon amarillo como un meteorito al suelo enfrente de mí. Yo estaba impactado… un pokémon entrenado para pelear de esa manera, era un estilo único…

No obstante yo que era el visitante vi que mi pokémon no podía continuar y lo guardé para luego agradecerle.

—No puede ser… ¿qué clase se sujeto es? ¿Por qué su pokémon es tan fuerte? Igual tengo mis dos ases bajo la manga, algo tengo que hacerle —lo que está en cursiva lo pensé.

—Adelante…

—Bien… ¡Yo te elijo, Articuno! —llamé a mi pokémon, lanzando a mi pokéball al campo, haciendo que se materialice un pájaro azul.

—Otro pájaro… tendrá el mismo destino —comentó, y yo estaba empezando a enojarme… al parecer él lo notó y me respondió—. Te diré que mantengas la calma… En una batalla, hay que ser muy cauto… y elegir los movimientos con eficacia… claro que puedes hacerlo por impulso también y no pensar mucho, pero estas incitando a que tu contrincante pueda predecir tus movimientos. No digo que actuar apresuradamente sea malo, ya que a veces, puede sacarte de apuros, pero éste no es el caso —habló con sabiduría. Tenía razón, tenía que mantener la compostura… respiré hondo y me calmé.

—Ventisca —ordené a mi pokémon azulado. Él empezó a agitar sus alas, formando una tormenta de nieve. Pero Lucario no se inmutó, su entrenador sostuvo su capucha para que su rostro no quedara al descubierto.

—Acaba con ese ataque de una vez usando tu aura —le ordenó. Posteriormente su pokémon que estaba parado en medio del fuerte viento agitó su brazo derecho con fuerza para adelante, hacia donde estaba mi pokémon. Con el movimiento de brazo que hizo, expulsó su aura con tremenda fuerza… que hizo que la ventisca de mi pokémon sea diminuta y la deshizo, además de golpear a mi pokémon debilitándolo un poco.

—Terminemos con esto que me está dando hambre y sueño —me dijo mientras bostezó… ¿acaso estaba tomando mi pelea como un juego? Bueno, supongo que era evidente… me estaba dando una paliza que jamás olvidaré, y eso que aún no acababa.

— ¡Ave brava! —le ordené a mi pokémon, él obedeció y subió a los aires para luego bajar con fuerza y dirigirse a su oponente mientras se cubría con un manto azul. Sabía que era un ataque de doble filo, pero, pero lo intenté.

—Espéralo, cuando llegue el momento usa fuerza de palma al suelo y golpea con aura esfera —pidió a Lucario.

Faltaban solamente unos metros para que mi pokémon tenga enfrente a Lucario, pero cuando estuvo a una medida considerable, el pokémon aura se agachó en el suelo rápidamente, para luego dar su fuerza de palma al suelo y elevase, y no obstante creó una aura esfera, que era mucho más grande que una normal a simple vista. Yo ya no podía deshacer mi orden, mi pokémon estaba muy cerca, de cualquier modo le atinaría el atauque de Lucario. Mi pokémon se sorprendió a las acciones de su oponente, pero pasó por debajo de éste, y el contrincante lo golpeó con su aura esfera en su lomo.

El ataque del pokémon de mi oponente empujó a mi pokémon hacia abajo, para luego hacerlo chocar con el suelo, asimismo una explosión relativamente grande se hizo presente. El entrenador oponente se volvió a sujetar la capucha. La onda expansiva empujó a Lucario más arriba de lo que ya estaba, para luego descender.

No podía ver nada, todo el lugar estaba cubierto por polvo—. Articuno… —pronuncié. Posteriormente, la polvareda se disipó. Dando a mí vista a mi pokémon derrotado.

—Maldición… —susurré, para luego volver a guardar a mi pokémon y agradecerle.

— ¿Y bien? —dijo esperando a mi decisión.

— ¡Suicune, yo te elijo! —hice salir a mi otro legendario, no obstante se materializó en el campo haciendo su rugido característico—. ¡Hidro pulso! —ordené determinado… Mi pokémon creó una esfera de agua en mi boca, para posteriormente lanzársela al Lucario que tanto problema me daba. Pero mi oponente no ordenó nada. El ataque de mi pokémon se acercaba considerablemente rápido… llegó un punto en el que estaba a un par de centímetros, y el Lucario con un movimiento hábil de su mano derecha, debió el ataque haciendo lo chocar contra una de las paredes.

— ¿Debería sorprenderme? —me pregunté.

—Bien, como dije; acabaré rápido con esto —sentenció mi oponente y luego ordenó—. Ataque rápido y combate cercano.

— ¡Esquíva-! —grité a mi pokémon, pero era tarde, para cuando estaba por decir que lo esquivara, el pokémon de mi contrincante, con una velocidad caótica, se dirigió a mi pokémon, para luego proporcionarle una serie de golpes por todos lados, éstos fueron tan rápido que duras penas podías verlos… estaba anonadado por tal velocidad, poder y fuerza en un solo pokémon, luego de unos segundos, dio el último golpe, cargado con más fuerza de lo habitual con su mano derecha, golpeándolo en estomago a mi Suicune, mandándolo a volar con fuerza, haciéndolo pasar por mi costado y enterrándolo contra la pared que había al lado de la puerta—. Eso fue devastador y muy rápido… —pensé, pero él me interrumpió diciendo que saque a mi pokémon siguiente. Luego guardé a mi pokémon para agradecerle y saqué a mi anteúltimo as bajo mi manga.

— ¡Mewtwo, yo te elijo! —llamé a mi pokémon creado por la ciencia… luego de que el pokémon se materializara en el campo, el entrenador misterioso dijo.

—Sé que también tienes un Charizard que puede mega evolucionar… sácalo y tú usarás a esos dos. Será dos contra uno —me dijo, yo abrí mis ojos sorprendido, ¿acaso estaba loco? Estaba por pelear con Mewtwo, uno de los pokémon más fuertes del mundo y aun así quiere que saqué a mi inicial cuyo poder puede incrementar debido a que puede mega evolucionar… no lo entendía… Acaso era un genio de las batallas pokémon, o un completo idiota. Pero no dije nada, sólo saqué a mi Charizard, y cuando se materializó en el campo dio su rugido característico.

—Hazlo mega evolucionar… —me dijo con confianza.

—Ésta vez no te será tan fácil si quieres eso, ¿igual? —le pregunté para estar seguro.

—Claro… te dije que quiero terminar cuanto antes con esto.

Posteriormente, me toqué la piedra que tenía en mi brazo y de mi pokémon y de mí, más bien de las piedras, empezaron a salir tentáculos blancos de energía, chocando entre sí. Cuando la evolución terminó, mi Charizard había cambiado por completo, a un color negro con azul y flamas azules de su hocico, para luego dar su rugido característico nuevamente.

—Bien, esto se pondrá interesante… —me dijo… estaba abromado, eso era debido a que vi que no tenía intención de mega evolucionar a su Lucario… desde un principio vi sus piedras, la de él al igual que yo, la tenía en su muñeca, y su pokémon que tanto problema me había causado, tenía un cinturón con ella en medio.

— ¡¿Qué, me estás tomando el pelo?! —le grité un poco confuso pero enojado a la vez.

— ¿Qué pasa? —me respondió… no sé si se hacía el desentendido o qué, pero conté hasta diez y le respondí.

— ¿No harás mega evolucionar a tu pokémon? —le pregunté más calmado.

—Nah, si hiciera eso, no tendría sentido haberte dicho que sacaras a dos pokémon y que hagas mega evolucionar a uno —pude sentir que lo dijo muy tranquilo, yo estaba muy esperanzado cuando dijo que sacara a mi otro pokémon; vi una oportunidad de ganarle… pero esas esperanzas se me vinieron abajo… No, por ahí, sólo estaba jugando conmigo y quería que perdiera la calma… no, eso tampoco podía ser… si él me dijo que mantuviera la compostura. No sé.

— ¡No juegues conmigo, has mega evolucionar a tu pokémon! —lo desafié…

—Estás en mi mundo… yo soy el mejor en lo que hago… Y a pesar de que viste lo que pasó con tus pokémon anteriores; ¿quieres que haga mega evolucionar al mío? —no podía creerlo, con lo que me dijo, estaba estático… pero enserio me estaba tomando a juego—. Pero está bien, tú quieres que haga evolucionar a Lucario… te complaceré… después no me digas que no te avisé —me dijo con una sonrisa.

¿Qué demonios le pasa a éste sujeto? Se cree tan bueno… —pensé detenidamente, pero luego escuché la frase; “mega evoluciona”… y repitiendo lo mismo que mi pokémon, unos tentáculos se hicieron presentes uniendo ambos, cuando terminó, una onda expansiva muy se hizo presente, su entrenador se agarró la capucha, vino con tal fuerza que me hizo retroceder unos pasos atrás, me tuve que tapar los ojos por la tierra que levantó al igual que mis pokémon, y cuando el polvo se dispersó; un pokémon totalmente diferente; era más grande, ahora no era sólo azul con negro, sino con detalles rojos. Despedía un aura azul fuerte, ojos rojos brillosos. No podía creerlo, se veía tan impotente que hasta yo me sentía asustado… mis pokémon lo miraron, gruñendo de rabia…

—Ve hacia ellos tranquilamente… —le ordenó como si nada. No obstante el pokémon empezó a caminar a donde los míos.

—¡Charizard, llamarada! ¡Mewtwo, híper rayo! —les ordené. No obstante, el pokémon artificial cargó un potente rayo de energía; y mi inicial disparó con un fuerte lanzallamas. Ambos ataques iban directo a Lucario, que caminaba hacia mis pokémon—. Con esto lo derrotaré —hablé, luego de eso los ataques hicieron contacto con él para crear una gran explosión junto con una onda expansiva caótica, cosa que cubrió todo el campo de batalla, y yo no podía ver nada… debido a esto mi contrincante se vio obligado a sujetar su capucha. Luego de un rato, cuando la polvareda se disipó… no podía creer lo que ver lo que veía, estaba anonadado, petrificado, estático…

—Haré que te arrepientas de haberme pedido que mega evolucionara a mi Lucario… —me dijo fríamente, y un escalofrío recorrió mi cuerpo, podía decir que mis pokémon estaban igual por su semblante. Lucario estaba como si nada, no tenía ni un rasguño, estaba parado con su aura azul y ojos rojos… ¿cómo podía ser? No entendía, o, ¿no quería entender? No sé… pero tanto como su entrenador como su pokémon eran unos monstruos… parecían de una dimensión diferente.

—¡Mewtwo, usa tu fuerza psíquica para mantenerlo inmóvil! —le ordené… mi respiración se tornaba muy rápida, mi corazón e aceleró, mi cuerpo temblaba—. ¡Charizard, cola de dragón! —volví a ordenar.

Mis pokémon obedecieron… el pokémon creado por el equipo Rocket había estirado sus brazos mientras sus ojos se iluminaban de color celestes, y luego éste mismo color rodeaba a oponente, era indicio de que fuerza psíquica había funcionado. Pero me parecía raro, su entrenador no decía nada y su pokémon no se movía… Pera cuando me di cuenta, mi pokémon estaba a dos metros del contrincante, con su cola envuelta de energía verde en forma de escamas—. Ahora —escuché de mi oponente… me pokémon se dio media vuelta para golpearlo… el Lucario frenó su ataque con su pata izquierda… Lo al igual que mis dos pokémon nos sorprendimos, pensamos que estaba siendo controlado por la fuerza psíquica y estaba inmóvil, pero yo supuse que algo así pasaría… Luego de bloquear la cola de dragón, con su extremidad posterior derecha propinó un golpe en el estómago de mi pokémon de fuego, mandándolo a volar y enterrándolo en uno de los laterales del campo…

Pero mi pokémon no se dio por vencido, trató de levantarse a pesar de que ese ataque fue devastador, fue distinto a cualquier otro… —. Acabalo con aura esfera —escuché, yo que en ese momento estaba mirando a donde mi pokémon atacado, desvié mi mirada para observar a Lucario…. él creó dicho ataque, pero era mucho más grande de lo habitual… hasta yo podía sentir ese poder que emanaba ese ataque, al igual que el de su emitente, Lucario. Podía decir que dentro de ese ataque era cinco veces más grande de lo normal. Y a pesar de que era muy grande, cuando lo lanzó, me sorprendí por su velocidad… estaba rompiendo todas las leyes de la física—. ¡Esquívalo! —le grité con desesperación; pero era tarde, esa esfera de energía aural pura colisionó contra mi pokémon… creando nuevamente una explosión con su respectiva onda expansiva demencial… su entrenador se volvió agarrar la capucha… ésta vez levanto una polvareda que cubrió todo el lugar en el cual estábamos, no se podía ver nada.

—Saca ese polvo… —le ordenó a su pokémon aura. Este no sé qué hizo poro sentí una ráfaga de viento que posiblemente era su aura, que hizo disipar rápidamente el polvo. Cuando vi a mi pokémon, estaba tirado en el piso entre los escombros de las paredes del lugar, estaba sangrando debido a las heridas, ya no podía continuar. Me acerqué corriendo lo más que pude a mi amigo e inicial… me rugió nostálgicamente cuando me arrodillé a su lado, creo que quería pedirme disculpas… mis ojos se tornaron lagrimosos, sentía tanta importancia.

—¡¡Me rindo!! —grité… sí, esa era mi mejor opción… viendo como quedó mi inicial, y sabiendo que él y Mewtwo tenían casi las mismas fuerzas, sabía que éste último quedaría de igual manera.

—Fue una sabía decisión… toma —me dijo y me arrojó algo cosa que yo capturé con mi mano izquierda.

—Es lo que ves, dásela a tu pokémon… lo curará —me dijo. Tenía forma de semilla… pero no dudé si lo iba a curar… se la di a mi Charizard y repentinamente se curó completamente… ¿qué carajos era eso…? No me importaba, lo importante era que mi amigo estaba bien…

—Gracias… —le agradecí por lo que me dio, luego le agradecí a Charizard y por último a mi inicial, y luego lo guardé… no obstante, le agradecí a Mewtwo y me disculpé, por haberme rendido—. Perdí… —hablé.

—Es mejor haber peleado y haber perdido, que nunca haber peleado y haber perdido. Un verdadero entrenador sabe cuándo rendirse —yo escuchaba con atención—. Tú sabías que Mwetwo correría el mismo destino de Charizard si seguías peleando… tú pusiste como prioridad el bien estar de tu pokémon, por eso te rendiste —me dijo mientras sonreía con sabiduría y levantaba un poco la mirada… en ese momento, llegué a ver que en sus mejillas él tenía unas setas en sus mejillas, pero no pudo ver más que eso.

—Sí… tienes razón… Gracias —le volví agradecer mientras su Lucario volvía a la normalidad… no obstante yo, me retiré del lugar.

...

Mientras bajaba esas escaleras pensé en muchas cosas: ¿Quién era ese entrenador, cuyos pokémon eran incomparables? ¿Por qué era tan fuerte, tan sabio?

—Yo… a pesar de que soy campeón de Kanto, me dieron una paliza que jamás olvidaré… Pero ese entrenador, no sé quién sea, pero en ese último momento, vi que tenía unas marcas en sus mejillas, podría ser unas marcas de nacimiento, no sé. Y ese Lucario, no tengo palabras para describirlo… ese Pikachu que jamás se inmutó a la pelea, ¿acaso era del mismo nivel? No sé, muchas cosas quedaron en incógnita… Pero de lo único que estoy seguro es que el día 16/12/15, yo, Rojo; conocí la perfección; al supuesto dios de las batallas pokémon, y no de buena manera —pensé, para luego seguir bajando esas escaleras.

FIN.

Nota de autor: —Éste es el fic más crack que hice… ¿alguno tiene alguna idea de quien sea ese misterioso entrenador? Si la tienen, comenten y díganme que les pareció. Otra cosa, éste fic hace algo de referencia a mi long fic: Nuevo Ash… Nuevos sentimientos (Ash X Aria) y The New Adventure Ash.
 
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Esa pregunta e facil de responder era Ash me sorprende que Mewtwo no le alla advertido y ese lucario es invencible ya me imagino si hubiera sido su pikachu claro si es que no es ya un raichu
 

Nalwer

volvio con mas fuerza
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lol :0_0: ese lucario era ¿invensible que era la rencarnacion de arceus ?
la pregunta mas facil que me an echo oviamente era ash lo sabia desde el principio
¿como abra echo ash para ser tan poderoso ?
chau
 
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