Quest C "Corredores" - [Ash M. Ryce & Patamon]

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Asta.

Kill. Me. Slowly~♡.
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"Corredores”

- NPC involucrado: -​
- Sinopsis: Desde hace un par de meses ha comenzado una nueva carrera que requiere de un tamer y un digimon para poder participar. Por eso mismo, un digimon ha solicitado la ayuda de un tamer puesto que no cuenta con un compañero y tiene muchos deseos de participar en el evento.​
- Escenario: Modificable​
- Objetivos:​
Encontrarse con el cliente un día antes de la carrera​
Practicar intensivamente​
Participar en la carrera​
- Notas:​
Al cliente no le interesa ganar, sólo quiere competir y divertirse, pero si logran salir victoriosos será un extra.​


Quest C

Participantes:
- Ash M. Ryce & Patamon.
Digivice:
- Adventure.
Plazo: 14 días (19/10).
Cantidad de post: 5 post.
Acompañantes: -
Extra: -

Yaomomo Yaomomo Aquí tiene, que se divierta~
 

Legends never die.
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Eran poco más de las siete de la mañana cuando los primeros rayos del sol comenzaron a filtrarse a través de las persianas de su habitación. El cuerpo de Ash estaba medio envuelto entre las sábanas blancas, bañado por el espectáculo de luz y sobras que proyectaba el ventanal a un costado de la cama. Había pasado la noche leyendo en un intento por ahuyentar su insomnio habitual, así que las hojas gastadas de un libro de habilidades de supervivencia descansaban aún acariciando la punta de sus dedos. Su respiración era lenta, y acompasada, depositando su suave aliento sobre su almohada, mientras la blusa suelta sin mangas dejaba al descubierto parte del costado de su cintura y asomaba de forma casi traviesa el contorno marcado de sus senos. El ambiente se percibía quieto y apacible, arrullado por el ligero murmullo de un nuevo día a la distancia.

Fue en ese entonces cuando un par de golpes en la puerta de madera, fueron despertándola de a poco entre la bruma matutina. Bostezó una vez, hundiéndose en la calidez de su cama, antes de apartar las hebras color borgoña del colchón, incorporándose con lentitud.

—Patamon… abre tú —se quejó luego de un segundo bostezo, tentando con las manos al rededor intentando encontrar el cuerpo del child, sin mucho éxito.

Dos golpes más. Tendría que abrir ella.

Bajó de la cama descalza, sintiendo el frío debajo de la planta de sus pies mientras atravesaba la habitación desperezándose en el camino. Ojalá hubiera podido dormir solo un poco más. Su mano sujetaba el picaporte cuando la voz aguda del otro lado llamándola por su nombre le hizo caer en cuenta que se trataba de Patamon; abriendo enseguida. ¿A dónde diablos había ido tan temprano?

–Ah… hola, buenos días… –la persona detrás de esa voz ronca, le parecía ligeramente familiar, pero su mente desmañada no parecía hilar correctamente sus ideas. Se trataba de un chico de facciones marcadas, cabello rubio llevando los costados más cortos, con un pequeño mechón de cabello rojo en un costado. Estando de pie frente al marco de la puerta parecía al menos una cabeza más alto que Max, tenía la piel bronceada y un par de ojos color ámbar. Ryce sea quedó de pie, manteniendo el contacto visual mientras su cabeza parecía reiniciarse con todos los comandos de voz preestablecidos. ¿Quién era él? ¿Qué hacía ahí? ¿En qué momento…? La mirada rojiza de la chica fue a parar en su compañero de aventuras, exigiendo explicaciones. Pero la sonrisa nerviosa del child fue suficiente para traerla de nuevo en vida. No estaba segura de la posición en la que estaban, pero tendría que afrontarlo de alguna forma.
–Disculpa, creo que sigo un poco dormida –su voz elocuente apareció, con una sonrisa avergonzada, peinando algunas hebras de su cabellos con las manos– Hola, soy Ash… y ya veo que conocen a Patamon. ¿Puedo ayudarlos en algo?
–Hola… mi nombre es Shawn y ellos son Gaomon y Labramon –
respondió el tamer con un notable rastro de nerviosismo en su voz. Evitando realizar contacto directo con el atuendo desgarbado y revelador de la chica–. Nos dirigíamos a Central cuando encontramos a Patamon por el camino. Fue cuestión de suerte, porque creo que podrías ayudarnos… ¡Si quieres claro! –se apresuró a aclarar moviendo los brazos, inquieto.
–¿Ayudarlos?
–Necesitar explicarle mejor ¡Shawn y yo te vimos a ti y a Patamon corriendo en la pista de atletismo hace unos días! –
se adelantó el pequeño boxeador, dedicándole una mirada llena de respeto. Como un cumplido de un deportista a otro–. Y creemos que eres la pareja perfecta para Labramon en la carrera de mañana.

La norteamericana parpadeó sin comprender a fondo de donde había salido la idea, cruzando los brazos frente a su cuerpo mientras recargaba su peso en el marco de la puerta.

–¿Acaso me estás siguiendo? –la pregunta repentina de la chica iba dirigida al varón. Notando como el rostro del joven se encendía en colores, llevándose la mano detrás de la nuca.
–Por supuesto que no. Debes haberme visto en la recepción antes, Gaomon y yo estamos en el piso de abajo– reafirmó– Además siempre vamos a entrenar por esa zona.

Fue entonces cuando recordó. En efecto, se había cruzado con él un par de veces, incluso recordaba haber escuchado a Patamon preguntarle acerca de él, cuando volvían de un trabajo por la tarde.

—Shawn me ha estado ayudando a entrenar para la carrera, pero no podrá correr conmigo —explicó el perro, desanimado.
—El despistado se torció el tobillo en la segunda vuelta —se mofó por lo bajo Gaomon , a pesar de la morada fulminante de su tamer.
—¡Fue un accidente!
—No hay de que preocuparse, Ash es bastante rápida—
la voz alegre de Patamon interrumpió la pequeña afrenta. Mirando a su tamer con una sonrisa– Por eso los traje aquí. Ayudaremos a Labramon ¿cierto?

Los orbes de Max repararon en el susodicho, descubriendo su rostro esperanzado. En realidad no se trataba de un trabajo complicado, considerando su propia condición física. Y si bien no conocía los motivos reales de todos, tampoco era necesario para llevar a cabo el fin. Viéndolo desde su perspectiva se trataba de dinero fácil. Por lo que luego de pensárselo un poco, aceptó con un suspiro.

–Iremos a central para aceptar formalmente y luego a la pista de atletismo para entrenar ¿Te parece bien?
–¡Hecho!


Asta. Asta. porfi :)
 
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