Fanfic Crónicas Oscuras – El Comienzo de nueva Era - Cap 3

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Notas del Autor:

Antes que nada me siento en la obligación de informar a los lectores del carácter de este fanfiction y no desearía que perdieran su tiempo leyendo algo que posiblemente no les vaya a gustar. Y es que quizás este fanfiction no es para todo público y no se debe a contenido violento o sexual. Si no mas bien al hecho de acá no encontraran las típicas situaciones de peleas contra villanos deseando conquistar o destruir el digimundo o el mundo real, niños elegidos con problemas hormonales y drama Queens. Acá no abra grandes peleas con bolas de fuego, de energía, genkidamas, etc.​

Tampoco encontraras Digimons Superestrellas, llámese Royal Knights, Olimpos, o algún otro compitiendo por ver quien tiene la espada mas larga. Creo que hay muchos fanfiction que tratan esas historias y posiblemente disfrutes más que la historia que escribí.​

Pero en cambio si estas mas que cansado de las típicas historias de siempre y buscas algo nuevo o simplemente te pica la curiosidad, entonces te invito a que sigas leyendo.​

También creo que debo aclarar que no soy un experto en todo lo relacionado con digimon y me tome ciertas libertades en pequeñas cosas que espero sean de su agrado o no.​

Y para los que conocen mis historias podrán darse cuenta que esta es una nueva versión de un fanfiction que había publicado años atrás, y que tiene varios elementos que están relacionados con mi Fanfiction principal “Digimon Revelations”.​

Y sin deseos de hacerles perder mas de su tiempo… les presento:

Crónicas Oscuras – El Comienzo de nueva Era.

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Capitulo 1 – Incertidumbre.

Quien olvida su pasado está destinado a repetirlo, es una de las verdades absolutas en las que mis compañeros de trabajo creemos en plenitud, si bien somos un grupo reducido nuestro arduo trabajo es reconocido por todo el digimundo y raramente alguien no colaborar con nosotros.


¿Y quiénes somos?


La repuesta es muy simple. Somos un grupo formado en su mayoría por digimon del tipo Maquina con una labor muy importante. Es importante mantener el pasado y es una labor algo tedioso para la mayoría de los digimons. Informar, catalogar, investigar, archivar y muchas más cosas terminadas en “…gar” es un trabajo más que perfecto para nosotros que no nos molesta hacer ciertas tareas repetitivas y sin duda aburridas para la mayoría.


El digimundo vive una etapa increíble y maravillosa en varios aspectos más no por eso fuera de conflictos. Un incremento sin precedentes en el digimundo provoca que escasee comida o discusiones territoriales. Muchas veces estas disputan terminan por destruir algo del legado del digimundo y es nuestro trabajo en protegerlo. Y claro, algunas aldeas recurren a nosotros para pedir ayuda sobre qué hacer con sus situaciones más complejas, para eso fuimos diseñados.


Mi labor dentro del grupo seria uno de los más importantes, simplemente tomar y leer los informes que nuestros recolectores de datos nos envían de todo el digimundo, algo perfecto para un Datamon, llamado Atminti puede realizar.


Dia a dia leia y examiaba los reportes que llegaban a mis manos, raramente sucedia algo que llamase mi atencion, disturbios, peleas territoriales, algun desastre innexplicable. Un trabajo a todas luces poco interesante, salvo si tienes una memoria como la mia capaz de recordar ciertos detalles que quizas alguien pasaria por alto.


Revisaba pergaminos recien llegados, en estos solo contenian informacion sobre las diversas guarderías de digimons disperzas a lo largo de los grandes continentes. Por lo general solo servian para hacer una estimacion de cuanto creceria la poblacion de ciertos digimons.


Si bien esta clase de informacion poco podria ser interes, empezo a llamarme la atencion a medida que mi memoria recordaba viejos reportes de hace unos cuantos meses. Raramente recurro a revisar viejos documentos para corrborar mis suposiciones, pero ese pequeño detalle que me aquejaba sentia que no podia dejar pasar por alto.


Se trataba de informacion del numero de Huevos y Digimons en etapa Bebe de los guarderías, normalmente estos mantenian un numero relativamente bajo, ya que cuidar a los pequeños y alimentarlo eran mucha carga para sus cuidadores. Y era normalmente ver que habia temporadas en que el numero baja y subia. Mas en cambio durante los ultimos 5 meses podia notar una constante. Todo el asunto parecia empezar con los Digieggs. Su numero en los guarderías iba en aumento, quizas no parecia mucho un aumento del 3% al 7%. Pero que en todos los guarderías del digimundo este sucediendo lo mismo y en aumento me parecio algo relativamente sospechoso.


Informe a compañeros del extraño suceso esperando un poco de interes de su parte. Mas quizas yo era algo joven y demaciado optimista con la actitud de mis compañeros ya que, lejos de recibir preguntas o minimo miradas de curiosidad. Unas risas roboticas o a lo que para oidos comunes seria mas bien una torpe emulacion de esa emocion. Fue lo que recibi de ellos.


Las razones eran hasta cierto punto entendibles, el digimundo vive su mejor etapa y era natural un incremento en el numero de digieggs. No obstante entendian que los criadores necesitarian ayuda. Al final la desicion del grupo fue simplemente mandarles recomendaciones a los guarderías para asegurar un buen aprovechamiento de sus recursos.


Agumons, Gabumons y Tentomons voluntarios eran parte de nuestro hasta ese entonces la mejor red de comunicacion que podriamos contar y se encargaron de llevar dicha informacion. Siendo que ninguno de mis compañeros parecia tener el intereses necesario, asi pues, pedi a unos cuantos voluntarios de confianza que consiguieran cualquier informacion de los guarderías.


Una parte de mi me decia que simplemente estaba exagerando y preocupandome mas de la cuenta y lo mejor seria dejar que las cosas simplemente sucedieran. Por otra parte la idea de no hacer nada me provocaba una sensacion extraña como si tuviera un ligero choque electrico muy dentro de mi, un fallo en mi sistema o una clase de alarma interna. Al momento de de escribir esto pienso que era mas bien la segunda posibilidad.


Mis informantes cumplieron sin muchas complicaciones lo que les solicite y si bien no me entregaban datos de manera extraoficial como seria lo usual, llegaban a mi toda clase de rumores relacionado con los guarderías.


Estos rumores a lo largo de Folder y WWW, los continentes más grandes del digimundo. No me dejaban tranquilo y cada 15 días los informes oficiales recolectados llegaban sin retardo y casi se manera obsesiva ignoraba más de cuatro quintas partes de estos informes para dirigir mi atención hacia la información de las guarderías de Digimons.


Y mis sospechas al igual que mis temores aumentaban conforme nuevos informes llegaban a mis manos, confirmando de un significativo incremento en la cantidad de Digimons en etapa Bebe que habitaban en las guarderías.


Un aumento del 4% del número de digimons Bebe fue lo que en su momento llamo mi atención meses atrás, pero en los recientes informes y sin lugar a dudas podía observarse un notable incremento de estos pequeños Digimons de un 30% a un alarmante 44%.


“Debe tratarse de un error”


Ese fue mi primer pensamiento mientras uno a uno estos informes terminan en mi manos e imaginaba las posibles causas que pudiese causar tales números. Quizás un punto decimal o un mal conteo, fueron mis primeras opciones. De ser así, quizás muchos otros datos recibidos estuvieran mal y seria una labor titánica para mis compañeros revisar y corroborar nuevamente los informes.


Pero esa explicación a tales cifras era más bien inducidas por el miedo y la necesidad de buscar una explicación sencilla a este problema.


Necesitaba mas información basarme solo en rumores o esperar los informes era suficiente. Más aun me preguntaba que podría estar ocasionando aquel incremento en las guarderías. Si supiera la causa quizás podría convencer a mis compañeros de hacer algo. No pude sentirme más feliz en ese momento al ver quien era uno de los que ayudo en el conteo de los pequeños Digimons. Mi buen amigo Rodnost.


Rodnost, un Elecmon con una dedicación casi absoluta al cuidado de los Pequeños Digimons pero sobre todo un buen amigo de confianza, que conocí en mis días de trabajo de campo recolectando datos para mis superiores.


El seria más que el indicado para darme la información necesaria. Pero dada la urgencia de esta información no podía valerme de nuestro equipo de digimons voluntarios. Tendría que romper ciertas reglas.


Busque entre mis viejas cosas de mis días de trabajo de campo hasta encontrar una pequeña piedra de forma circular, ligeramente plana y llena de marcas en forma de líneas rectas que en formaban cierta clase circuito. Se trataba de un intercomunicador que me permitiría mantener un contacto directo con Rodnost sin necesidad de recurrir a informes, cartas o cualquier otro medio mucho mas lento de lo que yo necesitaba.


Procedí a escribirle a Rodnost y explicarle un poco de mis preocupaciones y decirle como usar el intercomunicador.


Pasarían 2 días antes de que Rodnost recibiera mi mensaje. Tiempo en el cual llegarían otros rumores, como el hecho de ciertas aldeas han reportado que no han recibido nuevos mas pequeños digimons desde hace un tiempo. Al comienzo les pareció bastante positiva esa situación. Pero a medida que los digimons de estas aldeas pasaban a su siguiente etapa abandonaban sus pequeñas aldeas en busca de otras mas adecuadas a su naturaleza o se volvían completamente salvajes. Provocando que poco a poco fuera más notorio que estas aldeas parecían más despobladas.


Al saber de esto un nuevo temor se apodero de mi pequeño cuerpo, una posibilidad que no había pasado por mi mente y que podría ser mucho peor que simplemente una natalidad exagerada de digimons.


Fue entonces que un sonido estático me saco del trance en que me había sumergido por unos largos segundos. Ese sonido provenía de mi intercomunicador y pronto una voz conocida salió de este.


“¿Hola? Eh… ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Funciona esta cosa?”

Era sin duda la voz de Rodnost, no pude evitar sentirme algo alegre escucharle luego de tanto tiempo.


“Si, te escucho” Respondí rápidamente temeroso de que intentara golpear el aparato. “Soy Atminti, me alegra escucharte y ver que todo llego a tus manos sin mucho contratiempos”.


Hubo un poco mas de interferencia y unos ruidos parecían sugerir que Rodnost golpeaba el aparato contra una superficie ahuecada.


“Atminti, no sabes lo feliz que me hizo recibir tu carta. Primero que nada, felicidades por finalmente haber conseguido aquel puesto soñado. No cabe duda que lo mereces y mas ahora que llegue a sentir que nadie parecía percatarse de lo que sucede en nuestras guarderías, ojala y tus compañeros puedan ayudarnos con toda la información que manejen.”

No me atreví a decirle qué salvo yo, nadie más de mi grupo parece tener interés en ayudar a las guarderías, pero debido a cierta naturaleza de su voz en la cual pude notar cierta sensación de alivio mezclada con desesperación. Muy diferente a aquel digimon vivaz, lleno de una energía contagiosa y llena de esperanza sobre el futuro que le esperaba a aquellos digimons que terminaban a su cuidado. Sin duda algo ocurría.


Hubiera deseado ser algo más considerado en ese momento, porque quien sabe que situaciones estaba atravesando por que sentía que necesitaba de alguien que le escuchara y aconsejara como un amigo, más que como alguien que solo busca recolectar algo de información.


Me maldigo a mi mismo cada vez que recuerdo lo insensible que fui en ese momento y también en situaciones posteriores. Lamento en verdad no haber sido aquel amigo que merecías.


“Lamenta que te interrumpa Rodnost” Empecé a decirle de manera algo apresurada y cortante. “Pero como sabrás me encuentro algo ocupado y dada la situación de la cual sospecho, no hay tiempo que perder, así que por favor. Vayamos al grano.”

Hubo unos segundos de silencio, me pregunto que pensamientos pasaron por la mente de Rodnost en ese momento, sospecho que tenía tantas cosas que contarme y que debido a mi actitud ahora debía callarlas y centrarse en lo importante.

“Tienes razón Atminti” Dijo con un voz tan carente de vida que contrastaba con el digimon que recordaba. “No me cabe la menor duda de que eres alguien dedicado a su trabajo y yo también estoy ocupado cuidando de estos pequeños digimons, así que como lo solicitas amigo mío no perdamos mas tiempo.”

Rápidamente empecé a contarle la información que disponía de otras guarderías y el solo asentí o negaba ciertas cosas y mientras mas lo hacia menos duda me tenia de que solo estaba rosando la superficie de algo mucho mas complicado.

“Desconocía la magnitud del problema, tu grupo ha hecho un buen trabajo recolectando esa información de todas las guarderías.” Elogio Rodnost con voz temblorosa que sin duda se debía a que acaba de escuchar algo entre todo lo que le conté que lo destrozaba por dentro.

“Lamentablemente desconozco la situación exacta por la que pasen otras guarderías, pero puedo contarte lo que sucede en la cual me encuentro. Muy posiblemente las demás guarderías hayan pasado por algo similar o al menos eso quisiera creer.”

“Sígueme contando Rodnost” Le apresure al notar una leve pausa en su habla.

Escuche un suspiro, uno muy largo como si hubiera guardándose algo en su interior hacia varias semanas.

“Todo empezó Atminti, con un DigiEgg…”

Continuara…
 

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Me parece una propuesta diferente y buenisima, es ideal para descontracturarse(?)

No en serio está interesante.
 

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Capitulo 2 – La larga espera.

Rodnost un Elecmon que desde tiene memoria había dedicado la mayor parte de su vida al cuidado de pequeños digimons en las guarderías. Un nombre amigable para llamar a aquellas zonas donde los digimons nacen o resucitan. Estos lugares son por lo general llenos de color y a primera vista son bastante peculiares en el sentido de que el suelo y ciertas estructuras eran cojines gigantes. Pero sobre todo podía verse varias decenas de Digieggs a lo largo de estas zonas y también cunas con pequeños digimons esperando a que sus cuidadores se hagan cargo de ellos, Rodnost era uno de estos cuidadores.


Lo más peculiar de Rodnost era que siempre llevaba consigo una clase de mochila hecha con los cojines ya mencionados anteriormente. ¿Cómo lo hizo o a que digimon le pidió ayuda para confeccionarla? No tengo la menor idea. Pero lo importante es que Rodnost la usaba para llevar tanto comida, juguetes o algún articulo que le ayudase a cuidar a los pequeños y debes en cuando usaba esta misma mochila para transportar huevos o a los pequeños digimons.


De todos los Elecmon que habitaban en la guardería, era Rodnost el más dedicado y diligente cuidador que haya conocido. Era tal su pasión por ayudar a estos pequeños que sin importar que tan cansado se encontrara, siempre tenia una sonrisa en su rostro y al hablar despedía esa energía a quien lo escuchara.


Hace unos 4 años cuando lo conocí en mis primeros trabajos de campo y si bien el estar rodeado de bebes digimons no era algo que disfrutaba, era difícil el negarle ayuda a un digimon digno de admirar incluso entre los suyos. Y mientras mas tiempo pasaba a su lado parte de su alegría fue afectándome y no tardamos en hacernos amigos, después de todo un par de manos extras nunca están demás cuando de cuidar pequeños se tratase.


Cuando terminaron mis servicios de campo y fui ascendido hasta llegar al puesto que tanto deseaba en una habitación llena de pergaminos, papeleo, con suelo de frio metal y una gran pantalla en la cual introducía los datos que me llegaran de nuestros informantes.


Era muy diferente este lugar a cualquier guardería y un silencio casi total poco a poco me hacían olvidar los diversos sonidos de risas y juegos con los que había convivido hacia ya un largo tiempo.


Creo que al final tanto tiempo encerrado en ese sitio había enfriado algo en mi interior.


Algo en mi había cambiado, eso no lo tenia en duda, quizás ya no soy el mismo Atminti que Rodnost recuerda.


“Todo empezó Atminti, con un DigiEgg…” Empezó a decir Rodnost con un tono de voz tan diferente al que recordaba y si no hubiera sido por aquel cambio que sufrí en este ambiente le hubiera interrumpido con preguntas sobre su situación y del como se sentía, pero sabia que ese no era el momento para hablarlo.



Rodnost empezó a contarme que en su guardería todo había comenzado con un DigiEgg, uno como cualquier otro, excepto por la peculiaridad de que llevaba mas de 3 meses sin eclosionar lo cual era un poco mas del doble de tiempo que cualquier otro DigiEgg.


“Era en su momento algo bastante raro, nunca había visto un DigiEgg que a pesar de estar en perfectas condiciones no eclosionara en el rango de tiempo habitual” Prosiguió Rodnost soltando una forzada risita como estuviera diciéndome que siempre hay cosas nuevas por aprender.



“Otros Elecmon se dieron cuenta de este hecho y no tardaron en llamarme la atención. Revisamos el DigiEgg, no estaba dañado y mantenía la temperatura adecuada pero sobre todo, podíamos sentir que efectivamente tarde o temprano nacería un Pequeño digimon de ese DigiEgg”.


“Pasaron 2 meses desde entonces y el DigiEgg seguía igual. Dos generaciones y media de digimons lo habían visto, a veces jugaban alrededor del huevo por lo cual requería trabajo extra. Otros Elecmons se enteraron del Digiegg y fue justo cuando empezaron a llegarnos cierta clase de rumores de los cuales seguramente ya estarás enterado.”


Mis temores fueron incrementando pues tenia información relacionada de que el numero de DigiEggs en prácticamente todos los criaderos había incrementado, mas en cambio imaginaba que se trataba de que había una aparición masiva de estos mas que de que simplemente no estuvieran Eclosionando.


“El rumor de los Digimons que no nacen empezaba a extenderse por todas las guarderías, algo en verdad nunca visto hasta ese entonces y como tal no sabíamos que hacer”.


Note un tono de desesperación en la voz.


“Estoy consiente de lo relacionado al incrementó de los DigiEggs” Le explique para darle un tiempo antes de seguir hablando. “Y de igual forma se que luego ocurrió lo contrario, había muchos Digimons Babe”


“Si” Exclamo para dar paso a una leve pausa. “Ya llegare a esa parte pero creo que es importante que escuches lo que sucedió a continuación”.



“Prosigue” Le pedí.


“Los rumores de los Digimons que no nacen era algo tan extraño que algunas guarderías empezaron a temer que lo que sea tuvieran esos DigiEggs podría afectar a otros e incluso a los Digimons bebes que estuvieran cerca, asi pues ciertas guarderías empezaron a separar los DigiEggs del resto tanto de otros DigiEggs como de los pequeños digimons. Y si bien en mi guardería solo teníamos uno de esos DigiEggs, se me pidió que lo separara del resto e incluso lo abandonara”.


Ante aquellas palabras mi reacción fue simplemente quedarme callado mas que nada por la sola idea de que un cuidador sugiriera tal trato hacia un digimon aun no nacido. Si no hubiera sido por el tiempo que pase en una de esas guarderías y en especial junto a Rodnost hubiese pensando que era algo lógico, pero no, aquello no tenia lógica en ese instante.


Estoy seguro que Rodnost pudo interpretar mi silencio ya que prosiguió hablando.


“Claramente me negué a tal cosa, solo me dedique a llevarme a aquel DigiEgg y apartarlo del resto como se me pidió, quizás esta demás decir que lo había llevado a mi guarida donde incluso podría asegurarme que ninguno de mis compañeros intentase algo contra el DigiEgg por los rumores que iban y venían de diferentes lados.”


“Afortunadamente cuando empezaba a perder algo de esperanza, ese Digimon finalmente nació aunque de la manera mas inoportuna que pudieses imaginar, nació justo cuando lo llevaba cargando en la mochila, tuve suerte de que haberlo sacado a tiempo antes de que la cuna se materializara. Y dentro de esta cuna vi para mi sorpresa un pequeño YukimiBotamon, al cual luego de presentárselo al resto de mis compañeros los cuales reaccionaron con alegría ante tal noticia y me hizo recuperar la esperanza. Decidí llamarlo Viltis”.


“No tardaron en llegar noticias de otras guarderías sobre los DigiEggs que tenían la misma situación empezaran a nacer. Y aunque fue muy extraño el tiempo en que tardaron en nacer, todos parecían estar perfectamente saludables, comían y jugaban con otros pequeños sin mayor problema, pensábamos en ese entonces que lo peor había pasado”

Continuara…​
 

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Capitulo 3 – Nefasta noticia.

Mientras Rodnost seguía contándome los extraños sucesos ocurridos con el extraño retraso en el nacimiento de aquel Digiegg no dejaba de pasarme por la cabeza que quizás podría tratarse de alguna clase de virus, de ser así… ¿Qué podría estar afectando a tantos Digieggs alrededor del digimundo? La imagen de una sombra siniestra que de manera imperceptible había hecho algún daño a tantos pequeños que un no miraban por primera vez la luz del día hizo que perdiera por un momento de las palabras de Rodnost.


“El ahora esta durmiendo”. Dijo con voz tranquilizadora quizás mas para si mismo que para mí. “A primera vista Viltis, el YukimiBotamon que nació del Digiegg que estuvo bajo mi cuidado, es un pequeño muy sano y enérgico.”



“Aun así, no deja de ser parte de lo que ocurre en las demás guarderías”. Interrumpí haciendo mención sobre otro suceso.


Si bien todos los Digieggs que había tardo un poco más de 5 meses finalmente comenzaban a nacer, los digimons nacidos de estos compartían nuevamente ese poco normal retraso en pasar a su siguiente etapa. La etapa de Bebe se divide normalmente en dos etapas y pasar de la primera a la segunda no debería tomar mas de 1 semana, estos digimons por el contrario ya rondaban la tercera semana.


“Debo admitir que Viltis me ha sido de mucha ayuda, jugando con otros pequeños o ayudándome a llevarles comida, cosas por el estilo.”


“Me temo amigo mío que estas pasando demasiado tiempo con aquel YukimiBotamon podría causarte problemas.” Le dije recordándole que una de las reglas de los criadores era no encariñarse demasiado con los pequeños porque tarde o temprano tendría que irse.


“Me alegra mucho ver que recuerdas ciertas cosas que te enseñe y si, muy posiblemente ya le tenga algo de afecto al pequeño pero mas que cariño es una preocupación real por su futuro, ya que como mencione anteriormente, otras guarderías están pensando o posiblemente ya lo estén haciendo, de separar a los pequeños digimons en grupos, pensando que posiblemente tengan algo mal”.


Estuve a punto de decirle a Rodnost que esa seria la acción más conveniente si no se averigua que realmente esta sucediendo con los pequeños, mas en cambio no deseaba decir algo que pudiera dañar nuestra amista.


“Seria una estupidez muy grande, es nuestro deber cuidarlos” Termino diciendo Rodnost aumentando el tono de su voz.



“Efectivamente” Le respondí de inmediato y luego pause mientras pensaba ciertas cosas, pero necesitaba mas información.


“Rodnost, en verdad quiero ayudarte pero no se pueda decirte en este momento, admito que me hacen datos para trabajar y saber si hay algo detrás de estos sucesos, algo mucho mas grande”


Hice una pausa y Rodnost igualmente se quedo callado aunque podría escuchar un leve suspiro de cansancio, cuidar a tantos pequeños era sin duda algo muy agotador y algo que en verdad yo no lo haría y mucho menos con la pasión que tiene Rodnost, pero podía sentir que sus fuerzas estaban llegando a un límite.


“Te propongo algo Rodnost.” Dije finalmente recordando cierto artilugio, “Ahora dispongo de un nuevo tipo de scanner normalmente lo usamos para recolectar información básica de ciertos digimons desconocidos que desean cooperar con nuestra base de datos, podría usarlo para estudiar a Viltis y comparar su información con otros como el de nuestra base de datos”


Hubo un largo silencio, al menos de la voz de Rodnost pero podía escuchar alguna clase de murmullo.


“¿Que dices amigo mío?” Insistí en saber su respuesta y pronto la obtuve.


“No creo que Viltis o cualquier otro digimon nacido de aquellos Digiegg tengan en verdad algo malo” Empezó a decir con voz llena de seguridad y que aumentaba su tono a medida que hablaba. “Pero si esto logra convencer a mis compañeros de que ellos no representan ningún peligro o incluso ayudarles a digievolucionar, cuentas con mi apoyo”.



Y esa fue la decisión que tomamos y organice a uno de mis informantes para que el día del próximo informe realizara un escaneo al pequeño Viltis. Desde ese entonces no había tenido comunicación con Rodnost.


Los datos que me llegaron junto con el resto de informes efectivamente no mostraban ningún signo visible de anormalidad, era ante todo un YukimiBotamon muy normal y según Rodnost bastante sano.


Aun así, en los informes seguía mostrando una extraña tendencia a que los números de estos digimons con su anormal lentitud al nacer y pasar a su siguiente etapa iba en aumento. Las guarderías seguro ya empezarían a tener problemas para alimentarles. Era necesario hacer algo pronto.


No me quedo mas remedio que pedir ayuda al resto de mis compañeros y explicar lo que había hecho a sus espaldas.


Para mi suerte luego de que ellos vieran los datos que había recolectado y dicho la información dada por Rodnost no parecieron indiferentes, si no por el contrario pareció agradarles que haya tomado tal iniciativa.


Y luego de plantear posibles causas sobre estos digieggs y digimons no llegamos a ninguna conclusión de lo que podría estar ocasionando dicho problema, mas en cambio era prioridad ayudarles en que pasen a su siguiente etapa y así puedan estos digimon salir de las guarderías e irse a sus respectivas aldeas.


Gracias a nuestra red de contactos logramos pedir ayuda a los Digimons Celestiales que intervinieran en este asunto, ya que es bien salido que ellos tienen la capacidad de ayudar a ciertos digimons a digievolucionar con su luz divina.


Me sentí bastante mas tranquilo, aun no averiguaba la causa, pero al menos podríamos solucionar el problema, seguramente Rodnost se ponga feliz al escuchar esto, aunque dado el enorme cantidad de trabajo que se me acumulo atendiendo el asunto de los digieggs y digimons bebe, tendría que esperar en contactar con Rodnost o incluso él seria el primero en contactarme.


Así pasaron otros 3 días hasta que un sonido de estática me sacara de mi trance laboral y una voz familiar pero con un tono de voz apresurado y alarmante resono en la habitación.


“Atminti, Atminti, ¿estas ahí? Ocurrió algo terrible, Atminti, ¡responde!”


Era sin duda Rodnost, pero era la primera vez que lo escuchaba hablar de esa forma, rápidamente le conteste sin tener muy claro lo vendría.


“Estoy aquí Rodnost. ¿Qué sucede?” Pregunte intentando no demostrar mi preocupación en ese momento.


“Un digimon celestial llego a nuestra guardería y luego de intentar a ayudarnos ordeno que todos los Digieggs que tarden en nacer y los digimons que nazcan de estos deben ser expulsados de las guarderías de inmediato”.

Continuara...
 
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