Colección [D] αвe¢edαrισ (α-e)

Registrado
17 Jul 2008
Mensajes
78
En total serán 27 escritos, de los cuales 3 son contados como especiales. Estarán conectados (a especie de LF), contando una historia cronológicamente, pero son totalmente independientes; es decir, podrán ser leídos y entendidos sin necesidad de leer todos. Trataré de hacerlo de 300-500 palabras.
No olviden comentar, ya que de eso se alimentan estas historias.
Cualquier duda, sugerencia, error, etc., háganmelo saber.
Saludos.






Aniversario​

May Balance podía esperar cualquier cosa por parte de su novio; él siempre había sido impulsivo y temerario, rayando en la imprudencia. Por eso rogaba a las Deidades tener un día tranquilo a su lado. Después de la animada celebración navideña sólo quería estar a gusto con el moreno.
No imaginó que el dueño de la Batalla de la Frontera cambiara sus planes.

Ash Ketchum llegó minutos antes de la hora acordada. Acomodaba su abrigo, movía inquietamente el pie derecho mientras esperaba sentado; incluso trataba de acomodar sus rebeldes cabellos negros. Repiqueteó los dedos en la mesa en muestra de nerviosismo, el cuál iba en aumento al imaginar la molestia de su novia por no pasar por ella. Su corazón latió violentamente ante la visión de unos mechones castaños.

Paseó la mirada por el elegante y cálido lugar, buscando al dueño de sus anhelos. Cuando reconoció al azabache, el azul de sus pupilas brilló cándidamente. Pudo notar el evidente nerviosismo en el entrenador, quien parecía al punto del colapso.

Cenaron tranquilamente, y aunque el entrenador se deshizo en disculpas por no poder estar con ella, eso no desvaneció la melancolía que May sintió al no celebrar ése día juntos.

― ¿Cómo estuvo tu reunión con el Sr. Scott?― preguntó suavemente, una vez iniciado el postre.
―Bien― respondió con dificultad el chico.

La castaña sabía que Ash podría ser un poco patoso en ocasiones, por lo que podía atragantarse con facilidad, pero al ver que esquivaba su mirada sintió que algo no estaba bien. Una alerta sonó en su interior.
Todo la velada estuvo ausente y nervioso, como teniendo miedo de May. No entendía por qué, si ella no le había gritado; incluso le pasó que la dejara botada justamente hoy.

―Tenemos que hablar― la voz del chico tensó el ambiente.

Soltó esas palabras con firmeza, sintió su rostro deformarse en una extraña mueca. El pánico la embargó. Por primera vez en la velada los ojos de Ash la miraron fijamente. Reconoció miedo e incertidumbre. Su achocolatada mirada brilló con decisión y May ahogó cualquier sonido que quisiera emitir.

Sabía que podía esperar cualquier cosa por parte de su novio, pero jamás imaginó que ese día, 28 de Diciembre, en la celebración de su sexto año de noviazgo, Ash le dijera algo así.

No pudo evitar llorar en el acto.




Bonita​

Ash Ketchum abrió los ojos lentamente, un bostezo escapó de sus labios mientras pasaba una mano por su rostro. Los rayos del sol que deseaban filtrarse por la venta eran detenidos por las cortinas azules que su novia había elegido. Sonrió bobamente al pensar en ella.

Tres semanas, tres benditas semanas de vivir bajo el mismo techo, de dormir y despertar a su lado. Aún no terminaba de creerse su nueva vida, era demasiado perfecta. Giró al costado izquierdo, sosteniendo su peso con el codo. El corazón se le oprimió ante la imagen que encontró.
La miró embelesado, con el estómago brincándole en un mar de sensaciones. Se sintió lleno de dicha, renovado. Era el hombre más afortunado, feliz de poder observarla a sus anchas mientras dormía.
El cabello le caía sensualmente, algunos mechones cubrían parcialmente su rostro; y sus labios ligeramente entreabiertos eran una invitación a perderse en ellos. Su pecho subía y bajaba al ritmo de su respiración acompasada. Él la encontró tan sublime. Las sábanas enredaban a su cuerpo de forma gustosa. Suspiró con anhelo.
Acarició con suavidad los castaños cabellos, descendiendo con tranquilidad, dibujando formas inexistentes en los brazos de la chica, y aventurándose colocó la mano en su cadera. En un arrebato la acercó a su cuerpo, besándole con ternura la frente.

May Balance era preciosa en cada faceta de su vida. Al besarlo tiernamente, cuando entrenaba y cuidaba de sus Pokémon, mientras cocinaba una cena deliciosa, incluso al reñirlo por hacer algo mal.
Ella era su principio y su final. Y nada disfrutaba más que abrazarla por las noches, o tomarla de la mano en sus paseos por la tarde.

La sintió removerse entre sus brazos. Soltando pequeños gemidos que él podría tildar de provocativos; revolviendo las sábanas que los cubría. Ash no pudo evitar perderse en la hermosa mirada de la chica.
Pero, por sobre todas las cosas, May era increíblemente bonita al despertar. Porque sus ojos zafiro brillaban a la expectativa de un nuevo día, y porque era a él a quien le regalaba la primer sonrisa.




C
ampanas​

Febrero se caracterizaba por sus bajas temperaturas, y ese año no sería la excepción. La última semana de Enero vaticinó un principio de mes frío. El clima era nostálgico, casi triste, pero May Balance lo encontraba romántico.
Suspiró por enésima vez en el día, sentía la ansiedad recorrerle con fuerza. Fue consciente de la mirada violeta de su madre, quien la observaba a través del espejo.
― Te ves preciosa, hija… ―murmuró con lágrimas en los ojos.
― Con permiso ―Norman ingresó a la habitación después de golpear a la puerta.
El castaño cabello de May se ondeó al ritmo de sus pasos.
― ¡Papá! ¡Estás guapísimo! ― el líder de gimnasio no pudo evitar sonrojarse.
Hacía tiempo que su pequeña había crecido, sin embargo, en ese instante, en ese día, le pareció la niña más encantadora del mundo, y sin querer detenerse la atrajo a sus brazos, estrujándola con ternura.
― Estás hermosa, cariño.
― ¡Papá! ― alegó con una risa la castaña.
Caroline y Norman observaron con amor a su hija. Aunque la muchacha se decantó por los concursos, el líder llegó a pensar que ella sería su sucesora en el gimnasio (incluso por un tiempo consideró nombrarlo a él), imposible dados los acontecimientos actuales. Eso no impidió que el corazón de Norman y Caroline se hincharan de alegría ante la felicidad que desbordaba su niña.

Delia Ketchum no podía evitar las lágrimas en sus ojos marrones. Su hijo se veía tan guapo y lleno de gallardía, pero lo que la mujer agradecía era verlo rebosante de felicidad.
Ash la rodeó entre sus brazos, depositando un beso en su frente, tratando de calmar las emociones que exteriorizaba su madre. Bajó la mirada. Café contra café en un mudo susurró de entendimiento.
― ¡Oh, Ash! ―susurró con nostalgia―. Mira cuánto has crecido.
Una risita brotó del azabache, quien le sonrió con gratitud. Delia, al toparse con ese gesto, supo que todo estaría bien.

May entró acompañada de su padre. El corazón le latió con fuerza ante la escena que la recibió. Su familia, sus mejores amigos, sus compañeros de viaje, incluso algunos de sus rivales, todos la recibían de pie; manteniendo la costumbre colorida, claro, pero con ropa abrigadora. Ella les otorgaba pequeñas sonrisas.
La coordinadora ni siquiera fue consciente del recorrido hacia su nueva vida.
― May…
El susurro de su novio captó su atención. Un mar de sensaciones la abordó; sus mejillas se tiñeron. Ash se encontraba tan apuesto, el blanco le sentaba muy bien.
Fue gracias a su padre que las piernas le respondieron. Sintió toda la emoción apoderarse de ella al minuto que el hombre que le dio la vida entregó su pequeña mano. La calidez del contacto con los dedos del moreno la llenó de seguridad.
Los ojos marrones del novio la miraban con todo el amor y sinceridad del mundo. Y mientras compartían miradas cómplices, que, sabían, los demás no entenderían, el equilibrio permanecía en la ceremonia. Escuchó con diversión los suspiros y sollozos que lanzaban las invitadas.
Al compartir sus votos el ambiente se llenó de calidez. Mirándose profundamente, y con las sonrisas bailando en sus rostros, se consideraron dichosos. Cuando el joven se acercó a sus labios para sellar la promesa, lo supo; él, siempre fu él.
Ella comenzó su viaje con el entrenador de pueblo Paleta, a su lado vivió muchas aventuras. No podía ser otro el que estuviera a su lado en ese momento.
Esa tarde fría de Febrero, poco común para un evento así, May inició una nueva y maravillosa aventura de la mano de Ash Ketchum.



Aniversario.
Es, de momento, mi favorito, ya que al principio solo pensaba en una sencilla compilación de escritos breves, luego en hacer alfabética, pero al pensar en esta palabra toda la colección cobró sentido y forma. Se podría decir que gracias a 'Aniversario' surgió esta historia cronológica de la vida de Ash y May. (03-Junio-2014)
Bonita.
Me parece flojo, y no entrará en mi top 10 (quizá 5), pero así serán algunos: medianamente flojos. No es tan sobresaliente, sin embargo cumple su función, que es el darnos un vistazo al día a día de la pareja. (06-Junio-2014)
Campanas.
Creo que es lo más difícil y complicado que he escrito hasta el momento (los trabajos escolares no cuentan), y probablemente sea el más largo de la colección. Siendo sincera jamás he sido buena imaginando circunstancias así, espero que no sea muy forzado o fantasioso. En verdad que no fue fácil. (08-Junio-2014)


Por favor, no olviden comentar. Eso es lo que motiva a quienes escriben aquí. No lo duden, sus opiniones y comentarios son importantes.
 
Última edición:

¡Despierta de tu Sueño!
Registrado
13 Sep 2013
Mensajes
52
Ubicación
La Paz - Bolivia
Y son estos hermosos y pulcros escritos que te hacen decir: “¡Wow…Me gustó realmente! ¡Quiero más!”

La narración en estos 3 escritos tuyos fue bastante fluida y calmada; me entretuve por un largo tiempo. Cómo yo lo diría, palabras exactas para acciones exactas, las emociones plasmadas en los personajes fueron bastante detalladas.

Me alegra saber que el Advance no ha muerto en su totalidad; pero dejando de lado mi fascinación por esa pareja, empecé leyendo ceʟoѕ luego Llυνια y finalmente tu reciente colección de Drabbles [D] Abecedario

Me sacaste una pequeña sonrisa en Celos, por alguna razón me imaginé esa pequeña escena en mi frágil cabeza…Quizás sea cierto que con las correctas palabras mágicas se puede arreglar cualquier situación. Por ahí, algo me dejó perplejo; y esa fue la probable conexión de tus dos últimos trabajos. No obstante dejando de lado aquello, hubo algo que me llamó la atención, tal vez no lo haya leído con bastante cuidado o no lo haya interpretado bien, de todas formas; lo remarcaré.


Ash Ketchum llegó minutos antes de la hora acordada.
En todo caso, Ash llegó antes de la hora acordada, entiendo esa parte; mas adelante se narra la angustia de May de no haber pasado la velada a lado del entrenador. Por lo tanto, él llegó tarde. Ok, quizás lo haya interpretado mal, pero esa es mi única observación y duda.

Pero bueno, perdón por mi corta creatividad en comentar; aun así lo vuelvo a recalcar, es amena tu redacción y espero tener tiempo para leer este nuevo proyecto tuyo.

Nos vemos.
 

Registrado
27 Abr 2008
Mensajes
0
Serán 27 drabbles relacionados entre sí o cada uno independiente del otro? espero que sea la primera opción porque el primer escrito no puede terminar así tiene que haber una conclusión no puedes jugar con los lectores de esta forma jaja

Es bueno verte con un nuevo proyecto Ozanai, seré un fiel seguidor de tu trabajo, saludos.
 

Uuuuh el invierno se aproxima
Registrado
24 Ago 2009
Mensajes
600
Dos nuevos Drabbles publicados en el primer tema, adelante no se amontone que hay espacio para todos :D
 

Registrado
22 Ago 2009
Mensajes
249
Vaya... me ha sorprendido la manera tan pulcra con la que escribes los Drabbles.
A la hora de leerlos puedo ver que tratabas de transmitir los que sentía Ash y May, y así fue :)

Voy a esperar con ansias el cuarto Drabble, y espero que sigas con esa manera tan extraordinaria de narración.
Hace tiempo no leía unos Drabbles tan buenos :)
 

Registrado
27 Abr 2008
Mensajes
0
Veo que todos los escritos estarán conectados, es con un estilo de fanfic, me gusta como va la idea... sobre los escritos nada que corregir ya que logras siempre transmitir los sentimientos de la pareja.

Solo un consejo, trata de avisar que actualizaste la historia porque de casualidad fue que me entere que las actualización, podrías modificar el titulo cada vez que agregues un nuevo drabble así los que entran al foro y siguen tu historia sepamos de la actualización.

No tengo mucho mas que decir, espero verte pronto subiendo nuevas historias, saludos.
 

Registrado
17 Jul 2008
Mensajes
78
Desayuno​

El aroma a Hot Cakes recién horneados y café comenzó a inundar la cocina. May Ketchum colocó un par de huevos revueltos, y depositó los platos de porcelana junto a la estufa, esperando por el pan tostado. Sirvió un poco de café en la taza (que hacía juego con la vajilla, regalo de sus padres) y la situó en el portavasos que descansaba sobre la mesa.
―Buenos días, dormilón ―saludó alegremente a su esposo, quien ingresaba perezosamente a la cocina.
―Buenos días, bonita ―Ash le dio un tierno beso en la mejilla y ocupó su lugar habitual en la mesa circular.
May, escuchando la alarma de la tostadora, depositó su taza en el portavasos correspondiente, caminó hacia la estufa y sirvió el pan en ambos platos. Puso el alimento frente a Ash, quien agradeció la atención, y esperó a que May sirviera su plato también para desayunar juntos. Después de colocar la bandeja con la torre de Hot Cakes, tomó asiento a lado de su esposo.
A May no le molestaba cocinar, comenzaba a tomarle cariño a la actividad, le ayudaba a combatir el estrés. Quizá aún no tenía una sazón como el de su madre o su suegra, pero Ash no se había quejado hasta el momento, y siempre se terminaba todo. Ella quería atribuirlo a que le gustaba su comida, y no solo que era un glotón (aunque ella también contribuía al comer).
―¿Te gustaría entrenar conmigo? ―preguntó casualmente Ash mientras tomaba unos cuantos Hot Cakes.
May le miró asombrada, con el bocado suspendido a pocos milímetros de su boca. Hacía tiempo que no entrenaban juntos; desde que Ash asumió el puesto de cerebro de la frontera, específicamente.
―¡Claro que sí! ―contestó al salir de su estupor.
Ash rio disimuladamente, lo que provocó un sonrojo en su esposa. Dio un último sorbo a su café, colocó los trastes en el fregadero y depositó un beso en los cabellos castaños de May.
―Te espero en el bosque.
Salió a paso tranquilo de la cocina, tarareando una extraña canción. May sonrió bobamente al escuchar la puerta principal cerrarse; volverían a entrenar juntos, como antaño, pero ya no eran unos niños aprendiendo a ser mejores, o una pareja de novios luchando por sus sueños. Lo harían como el matrimonio solido que comenzaban a ser.




Enamorados​

May sintió el cuerpo de su esposo removerse entre las sábanas. Sus brazos la rodearon tiernamente y la calidez de sus labios le rozó la nuca.
―Buenos días, bonita ―susurró Ash en su oído.
Ya estaba despierta, pero evitó abrir los ojos, le encantaba cuando Ash la consentía; y el día vaticinaba que sería favorable para ella, después de todo, era esa fecha.
Escuchó los pasos de su esposo, los cajones ser removidos, y los bufidos al colocarse los pantalones.
Cuando se encontró sola en la habitación se permitió estirarse en la suavidad de sus cobijas. Cubrió enteramente su cuerpo, asomando la cabeza únicamente. Permaneció así durante un largo rato, hasta que el aroma a chocolate caliente llegó a sus fosas nasales. De un brinco abandonó la calidez de su cama, dispuesta a disfrutar de los mimos de su esposo.

Ash calentó el delicioso pan que May había horneado la noche anterior, lo rebanó cuidadosamente y preparó la bebida del desayuno.
Depositó los platos en la mesa cuando su esposa se hubo sentado. Listos para el desayuno.
―Buenos días ―May sonrió coquetamente cuando recibió la taza de manos de su esposo.


Leyó detenidamente las instrucciones para evitar cualquier tipo de fallo. Sería la primera vez que lo prepararía sin ayuda de su madre, y deseaba que fuera perfecto. Vertió las medidas exactas, midió el tiempo con rigurosidad. Puso especial cuidado para lograr ocultar el pequeño molde relleno del caramelo.
Asegurándose de que había estado refrigerado el tiempo necesario, vació con esmero y cuidado el contenido del molde. Una sonrisa amplia y sincera surcó su rostro al ver los resultados de su esfuerzo. Tomó la pequeña caja y metió el dulce que había preparado. A May le pareció que el papel brillante verde y el listón rojo eran una combinación muy elegante, por lo que optó por envolver así su obsequio.


Entró tranquilamente a la arena, sentándose en la banca donde se encontraban las cosas de su esposo. Revolvió estratégicamente su regalo entre las prendas, mochila y pokeballs, así sería una pequeña sorpresa para Ash.
Pikachu la saludó después de unos segundos, afortunadamente fue su cómplice y no la delató antes. Su esposo giró para verla, regalándole una sonrisa. Pasó el antebrazo por su frente mientras caminaba tranquilamente hacia ella.
―La cena ya está lista ―y con un beso suave en los labios, May se alejó a paso lento del lugar.
Ash soltó una risita alegre mientras la veía marcharse.
―Muy bien, amigos, ya la escucharon.
Los pokémon asintieron, y uno a uno volvieron a sus pokeballs. Pikachu, su inseparable amigo, subió a su hombro, sonriendo con felicidad y expectación a su entrenador.
―Mira, Pikachu ―Ash señaló la pequeña cajita que reposaba entre sus ropas ―. May lo hizo de nuevo.
Abrió con cuidado su obsequio (su esposa lo reprendería si rompía las envolturas), su mirada brilló con ternura y amor al ver el contenido.
―Chocolate de May.
No fue tan delicioso como en años anteriores, pero sabía que su esposa se había esmerado en hacerlo para él. Solo esperaba que el próximo año May usara azúcar en lugar de sal.



Oi!
Lamento mucho la demora, pero trataré de avanzar más rápido con esto.
Ya saben, orden alfabético, D y E.
En cuanto tengo los otros dos, editaré el post principal, para ir anexando los drabbles.
Cualquier duda, comentario, sugerencia, y error que encuentren son bienvenidos.
Saludos~
 

Registrado
22 Ago 2009
Mensajes
249
Lo único malo que encontré es que tengo que esperar mucho para leer estos increíbles Drabbles.
Me encanta el ambiente que pones entre estos dos, aunque por supuesto no todo siempre tiene que ser color rosa ¿O sí?

Bueno, espero que no tardes mucho en el "F". Nos estamos leyendo ! (:
 
Arriba Pie