Original Fic Death World - Armagedon (Capitulo XIII – Lamentos en la tormenta/ Primera parte)

Soul Wanderer
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AVISO: El capitulo 1 entrará en revisión por ciertos detalles.


Capítulo I – Encuentro entre la muerte

A todos aquellos que estén viendo esto deben saber que el viejo mundo terminó, ahora sólo queda sobrevivir y rogar que los muertos vuelvan a sus tumbas mientras los vivos eviten la extinción. Son dos largos años que han transcurrido desde que aquel proyecto se salió de las manos o mejor dicho presento un fallo crítico desatando una masacre.

En aquel entonces asistía a un magister en el extranjero de Neuro-Rehabilitación, cuya meta consistía en probar células-madre en la recuperación de los pacientes que sufrieran daño en el sistema nervioso central, sin embargo corrían rumores que algunas cosas no resultaban de forma esperada dejando en duda la legalidad de esto.

He conocido a muchos del personal durante mi estadía antes que todo comenzara, entre estos los del laboratorio de genética y biotecnología quienes me comentaron algunos casos de personas que desarrollaban conductas anómalas, más agresivas e incluso patrones comunes de movimiento, pero lo preocupante, eran las aparentes mutaciones en las cepas de las células madres.

Según la información relatada, en un principio las celulares madres eran modificadas de manera que actuaran solo a nivel del sistema nervioso central reparando las zonas que abarca el núcleo y penumbra, encontrándose por sobre los 6 meses desde el daño, sin embargo se han reportado casos de retrocesos con compromiso cognitivo, conductual llegando a atacar a familiares y personal. Según los del laboratorio de genética, unas cuantas muestras habrían mutado tiempo después en los pacientes tomando como agente extraño al mismo receptor atacando los tejidos adyacentes, dañando de forma irreversible el Neocortex limitando las funciones más complejas.

Delante de todos, 3 sujetos de prueba atacaron a quienes se encontraban cerca, con mordidas las cuales desgarraban lo que alcanzaran, destripaban sin moderación dejando atónitos a quienes presenciaron todo. Durante el suceso causo más terror el ver como las 3 víctimas al cabo de uno minutos comenzaban a actuar de forma similar, fue ese momento donde entro la interrogante… ¿Las células madres puedan causar tal atrocidad? ¿Es realmente posible que puedan replicarse con excesiva velocidad?

Actualmente muchos de aquellos temores supuestamente infundados se volvieron realidad, su propagación era tan rápida como las películas, no se trataba de un virus o bacteria de lo que hablamos. Fui testigo de cómo todo se vino abajo, muchos formaron grupos para intentar sobrevivir y no fui la excepción, aun me cuesta creer que todos murieron por descuidos, ataques de otros supervivientes, traiciones con tal de salvar la vida propia. Aun así no todo era tan malo como parecía debido a que varias escuelas contaban con las condiciones de refugio para situaciones de emergencia, aun así estas por si solas tenían severos problemas en cuanto al abastecimiento de medicamentos o ropa por la situación extrema que se vivía. Forme parte de grupos que prestaron ayuda a muchos refugios con el traslado de alimento, ropa, personas contaminadas las cuales irónicamente tuve que colaborar en su eliminación. Es por ello que después de mucho tiempo decidí valerme por mi cuenta recolectando armas cuerpo a cuerpo idealmente corto punzante, formas de movilización, algún lugar donde refugiarme para pasar la noche.

Descansar tranquilamente era un lujo, por lo que una regla importante era el entrenar el cuerpo cada vez que fuese posible; fuerza, resistencia, capacidad Cardio-Respiratoria, además del control de situaciones de alta liberación de adrenalina, estrés y ansiedad.

Cada día, semana, mes eran interminables… el paso del tiempo perdía importancia ya que cada día era igual al anterior, estar solo pasaba la cuenta en la cordura de vez en cuando, debía tomar acciones para sobrevivir. Opte por grabarme como una especie de autobiografía por si algún día no podía más con la presión, el verlos me sirva al menos como un cable a tierra.



“Aquí vamos… Mi nombre es Alexis Müller, 26 años y profesional en una de las áreas de salud. Me encontraba asistiendo a un magíster de neuro rehabilitación en las tierras del sol naciente… desde que todo comenzó han transcurrido un estimado de 2 años. Esta grabación no es para dejar un registro al mundo, sino para el yo que en algún momento futuro pierda la cordura o el interés por vivir… nunca olvides lo que has hecho por ti, tus camaradas caídos, los refugiados a los cuales llevaste provisiones junto a aquellos que no están… como diste consuelo a varios que no podían más. Cuando creas que no podrás más, alguien te brindara su apoyo, eres fuerte, mas no invencible.”

A pesar de todo lo sucedido, los sistemas de luz y agua seguían funcionando lo que fue sorpresa para los extranjeros al inicio, luego se supo que estaba todo preparado para un funcionamiento autónomo de al menos 10 a 12 años en caso de no existir personal para llevar a cabo el funcionamiento y mantención.

La aparición de aplicaciones de radio transmisores para mantener comunicación eficiente, a causa de problemas ocasionales en entradas o salidas de llamadas, fue altamente usada entre refugios, grupos superviviente y lamentablemente para ataques planificados. Sin embargo, dado que muchos lugares han caído con la creciente desconfianza se dejaron de utilizar, o eso creía… al prepararme para salir, un aviso se mostraba a través de mi móvil. Recepción paupérrima con alta estática se percibía, una débil voz aparentemente de una niña la cual daba una sensación de sostenerse desesperadamente a una pequeña luz de esperanza.



“Alguien… quien sea… ayuda…” decía entre sollozos
“¿Dónde te encuentras?, ¿En alguno de los refugios o estas escondida en algún otro sitio?”
“Me encuentro en… es el re… 2…1…”

La comunicación se cortó en el peor momento, por suerte lo poco que se logró rescatar del mensaje fue la ubicación donde se esconde. El refugio 21 se encontraba cerca, alrededor de unas 10 calles las cuales no han estado plagadas últimamente. Según rumores entre algunos supervivientes, el refugio 21 era el último en pie, pero se perdió contacto con este hace uno días.

Antes de salir debía prepararme para cualquier cosa, incluso una potencial emboscada para lo cual contaba con un par de Katanas forjadas a mano de un viejo herrero que nos proporcionaba armas en uno de los grupos de los que conforme, un par de cuchillos Bowie, un juego de Karambit y manoplas de aceros en combinación con guantes de cuero. No cargo de armas de fuego por la limitada munición y los riesgos de atraer a más “Devoradores” de manera innecesaria, sumado a la escasa practica que tengo con estas… es más un suicidio usarlas que tener que enfrentar a 100 de estas cosas. Para desplazarme de forma ágil, entre lo que se disponía, contaba con una motocicleta eléctrica hecha por un par de universitarios quienes dieron rienda suelta a sus fetiches post apocalipsis Zombie, cabe resaltar lo amigable que es con el medio ambiente y su muy bajo nivel de ruido para no atraer la atención de nada, sigo preguntándome hasta la fecha como lo lograron.



“Está todo muy tranquilo hoy, los devoradores visibles deben de ser los Errantes”
“¿Errantes? ¿Que son esas cosas?”
“¿Eres tu pequeña? Creí que se había cortado la conexión de hace un rato. Por cierto, ¿Cómo te llamas?”
“Chloe… Minami Chloe”
“Tranquila Chloe, voy para allá. Casi lo olvido, llámeme Alexis”


Subí a mi vehículo, acelere evitando los obstáculos como escombros, automóviles, Devoradores y barricadas tomando un tiempo aproximado de 10 minutos hasta ver a través de las rejas de entrada como un mar de muerte deambulaba sin rumbo pasada la entrada principal hasta la edificación.

“Maldición, no puedo ver bien cuantos pueden haber de forma aproximada. Si estuviese en altura tendría una mejor referencia”


La situación era bastante crítica ya que desconocía de qué forma estaban afectados los sentidos de aquellos ex refugiados, sin embargo una cosa estaba a mi favor, estaba anocheciendo lo cual me facilitaría cobertura para no ser avistado en caso de que no todos sean errantes. Me asegure de revisar todo el estado de mi equipamiento antes de entrar, que todo estuviera lo suficientemente ajustado como para no deslizarse o caer en caso de pelear, el filo de las Katanas en estos momentos se encontraba aceptable por si debía rebanar a un máximo de 20 o 30 devoradores, el resto estaban casi sin uso.

Al caer la noche con apenas iluminación en los alrededores generó un ambiente ideal para poder entrar de manera sigilosa, sin embargo el frió del ambiente era mayor a lo esperado lo cual limitaba mí tiempo de acción obligándome a actuar rápido. Trepe una de las murallas adentrándome a paso silencioso entre medio del mar de muertos que caminaban sin rumbo alguno, sentía como la musculatura de mis extremidades inferiores sufrían por el sobre esfuerzo al avanzar sin emitir ruido alguno, cada paso y segundo se hacían eternos… en un inicio eran 60 metros que me separaban de la entrada, 50 metros, 40 metros, cada vez más cerca hasta ese momento… a solo 5 metros de distancia tuve que detenerme por un devorador que paso frente a mí, mirando hacia donde me encontraba. Aquel cadáver comenzó a acercarse, no podía perder la cabeza sino una horda vendría encima de mí… cada vez más cerca, intente moverme muy lentamente para salir de su trayecto hasta que un ruido por otro lado atrajo su atención, aparentemente era un simple errante.

Finalmente logre entrar a la edificación respirando con más calma, aun sudaba un poco por la situación de hace poco, pero ya me encontraba en un lugar posiblemente más seguro. Note que el primer nivel no había nada que fuera peligroso, procedí a realizar el contacto vía móvil.


“Chloe, acabo de entrar al edificio del refugio, me encuentro en el primer nivel, donde te encuentras”
“En el… tercer… nivel… dentro de… un casillero” respondía entre cortado
“¿Te sientes muy mal?”
“Tengo… mucho frió… pero aun… puedo aguantar”

Avance con ambas Katanas desenfundadas por el primer nivel hasta las escaleras donde no se apreciaba nada. Al subir al segundo nivel las cosas se complicaron por lo que aproveche la oscuridad para atacar en puntos ciegos realizando cortes horizontales en las cervicales a los devoradores que encontraba. Una vez finalizado la limpieza procedí a avanzar al siguiente nivel entre las zonas que pudiesen cubrirme en la oscuridad evitando el peligro innecesario, los pocos devoradores que circulaban fueron rebanados por la espalda dejando condiciones favorables para localizar a quien busco.

“¿En cuál salón te encuentras?”
“…”
“¡CHLOE!”


No había respuesta alguna… el silencio hacía pensar lo peor, debía apresurarme, el frio estaba pasándome la cuenta físicamente y a ella más aún debe de estar afectándole al grado de estar perdiendo la conciencia. Ir al norte o al sur… donde debía ir, la corriente de aire venía desde el norte por lo que era más probable que se encuentre hacia esa dirección ya que al sur la corriente se separa con el pasillo y las escalas en subida y bajada. Avance de forma cautelosa con las armas empuñadas, se podía escuchar que detrás de las puertas de algunas aulas había devoradores.

Repitiendo el proceso de limpiar el lugar para luego revisar donde se encuentra al menos unas 3 a 7 veces hasta dar con un casillero rectangular donde suelen guardar objetos de aseo en la última locación, por las dudas di pequeños golpes, los cuales fueron respondidos con un débil golpe de vuelta… abrí lentamente la puerta ubicándome a un costado por seguridad.

Una pequeña niña ya hacia escondida a penas consiente, una mirada perdida en el espacio con evidentes rasgos de hipotermia. Sus labios se encontraban azulados, su piel fría y con escalofríos. Al cargarla note que era bastante ligera, se aferró a mí lo más fuerte que podía con sus frías manos como quien rogara no por no ser abandonado. Tuve sentimientos encontrado en ese encuentro, cuando debes apoyarte en los demás para ser más fuerte y nada… estas por tu cuenta contra un mundo en su más cruda esencia, no puedo aceptarlo, simplemente no puedo.



“Resiste pequeña, saldrás de esta y muchas más”
“Gracias…”
“Descansa por ahora”

Aquel simple susurro, aun si fue un mero reflejo se sentía con mucha sinceridad y gratitud las que solo un niño puede decir.

Fui los más rápido posible hasta el salón de enfermería, luego de dejar a la niña en una de las camillas busque entre todo lo que había utensilios para el manejo de la hipotermia. No podía titubear, a pesar de nunca haber colocado suero fisiológico no quedaba de otra, por ende tuve que recurrir a todo lo visto de parte de las enfermeras, ajustar el goteo del suero, luego acobijar a la paciente para revertir la ausencia de calor corporal. A falta de compresas caliente, no tuve más opción que taparla con mi chaqueta y sobre esta colocarlas frazadas.


“Ahora viene la parte crucial, realizar el seguimiento”

Me coloque una frazada encima envolviéndome como una capa de viajero, de lo contrario el frío me afectaría a mí también. Me asegure de cerrar las ventanas y bloquear la puerta, acto seguido encendí un termo para calentar agua con lo cual tendría bebestibles con mayor temperatura.

Cada 30 minutos hacia cambio entre mi chaqueta y las frazadas evitando perdida de calor, al estar en constante movimiento generaba temperatura suficiente con lo que el ciclo entre los recambios se mantenía constante, para facilitar el trabajo comía de vez en cuando y el consumo de té o café para acompañar. Sin duda el recambio del suero era tedioso… cerrar la vía, desconectar, hacer el cambio, reconectar y así sucesivamente, todo porque las bolsas de suero eran relativamente pequeñas. Otro punto que no podía descuidar era el mantenerla lo más seca posible, por el aumento de calor el cuerpo elimina agua por las glándulas sudoríparas para regular el calor corporal adicional de evitar que estos causaran potenciales compromisos respiratorios. Las horas transcurrían y me pesaba el cuerpo, eran las 2 A.M, en un momento cuando vi que no era ya apreciable la cianosis me recosté en la camilla del lado para descansar un rato, antes de darme cuenta caí dormido por la falta de descanso de hace varios días.

Los rayos del sol hicieron presencia a través de la ventana despertándome sin evitar saltar de golpe al darme cuenta que me había dormido, Chloe estaba dormida aun con una expresión de tranquilidad. Al controlar su temperatura con un termómetro digital, marco 36,5° cosa que me alivio bastante para lo que se encontraba en un inicio, aun así no debía relajarme por lo cual seguí haciendo cambios de las bolsas de suero y prepare algo para desayunar, algo para que ella comiera al despertar sin descuidar un posible caso que su estómago no esté en condiciones de ingerir alimentos de forma normal.



"Susurra dormida cosas inentendibles y duerme de manera desordenada, lo tomare como una señal que está mejor de lo esperado” dije mientras me aseguraba de que no se fuera a caer mientras dormía.


Afile cada una de las armas que cargaba junto con revisar la presencia de posibles fisuras, grietas, dobleces, delaminacion o abolladura. Los protectores de mis antebrazos, piernas, muslos y torso estaban aún en buen estado, pero el desgaste de las correas requería un cambio urgente. Ajuste las correas a tope rogando que aguantaran lo suficiente, las Katanas se encontraban por separado quedando una en la cintura por mi derecha y la otra por mi espalda dando por el mismo lado derecho. Los Bowie ubicados igual por separado quedando uno vertical por mi muslo izquierdo hacia lateral mientras que el otro a la altura del cinturón por posterior casi siempre escondido por la chaqueta. Los Karambit eran otra historia debido a que estaban escondidos en mis botines, más precisamente 1 por calzado, otro par bajo mis mangas en un estuche individual y el último par en sus estuches en mi cinturón. Los guantes de cuero contaban con revestimiento metálico en los nudillos.

Al salir de la enfermería deje bloqueada la entrada por seguridad revisando el pasillo que estaba vacío, me asome por la ventana del tercer piso para ver a alrededor de unos 100-120 devoradores a lo máximo… con la temperatura agradable siendo las 11 A.M no tendría ningún problema en encargarme así que baje con las Katanas ya desenfundadas. Continúe mi camino pasando del tercer nivel al segundo llegando finalmente al primero hasta ubicarme en la entrada principal del edificio, era claro que no me detectaban aun, sin embargo algo dentro de mi comenzó a reaccionar. Peligro era lo que mi cuerpo detectaba dando paso al instinto de supervivencia el cual llevaba mucho tiempo sin presentarse, comenzaba a temblar un poco por la liberación rápida de epinefrina sin olvidar que estaba en una situación de alto peligro.

Inspire de manera profunda, luego exhale y comencé correr hacia el tumulto cortando todo a mi paso desde simplemente cabezas hasta dividir cada cuerpo entre 2 a 4 partes llamando la atención de los devoradores errantes que aun siendo muchos más pudiendo superarme en número, eran bastante lentos para alcanzar a sujetarme. Cada corte, movimiento incluyendo pasos se encontraban en completa sincronía sin desperdiciar la inercia en la que me encontraba aun si entre los errantes aparecían algunos perseguidores los cuales representaban un peligro simplemente por existir. Los números variaban segundo a segundo, al inicio eran aproximadamente 100, las bajas eran rápidas hasta que toparme con un “Perseguidor” que aparte de su mayor resistencia y fuerza, aun eran capaces de evadir y coordinarse para atacar.



“¡Vamos! ¡¿Si quiera lo están intentando?! ¡hoy me siento especialmente vivo!, ¡intenten divertirme un poco al menos!… ¡aún recuerdan cuando todo comenzó! Todos escapaban por sus vidas, ¡ahora muestren lo que tienen bolsas de carne llenas de podredumbre! ¡SIGAN RESISTIÉNDOSE! ¡SIGAN DIVIRTIÉNDOME QUE AUN TENGO MUCHO QUE CORTAR!” decía mientras una sonrisa se desfiguraba levemente en mi rostro

No sentía cansancio, apenas notaba mi entorno hasta ese momento donde en mis 2 años como superviviente todo se torció de un momento a otro, al llegar alrededor de 15-20 en poco tiempo, estos comenzaron a huir como si de un depredador se tratara. Intente correr tras ellos pero el simple hecho de detenerme por un segundo me costó continuar peleando… por suerte ellos se alejaron tan rápido como podían pasando por el poco espacio abierto del portón principal, era algo en verdad inaudito…

“Basuras…” dije mientras envainaba mis armas.
Autor: Ronin
Corrector: Byleth
 
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Soul Wanderer
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Los capítulos pueden tardar alrededor de 2 semanas en salir de manera estimada. Cada capitulo debe pasar procesos de revisión del contenido, corrección del uso del lenguaje, asegurar que cualquier argumento sea coherente dentro de sus posibilidades (sea tanto realidad como ficción).

La presente historia contara ademas con ciertos "capítulos" los cuales se centraran en tratar parte de la información de manera de explicar lo que no se indaga en la historia principal.

Cualquier duda no escatimen en preguntar, toda respuesta sera dada en este mismo espacio.
 

Soul Wanderer
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Capitulo II – Pacto


Verlos huir es algo impensado, cualquiera pondría en duda lo que veo; intentaban pasar a través del portón entreabierto, avanzando hasta donde sus cuerpos lo permitían, amontonándose hasta obstruir la salida, despedazándose entre ellos mismos con tal de no estar en el lugar.

Camine con tranquilidad hacia donde estaban una vez asimilada la situación, con cada paso percibía como se agitaban intentando salir, se aplastaban unos a otros mutilándose, una escena sin duda sorprendente. Al acercarme lo suficiente realice un corte al más cercano, justo a nivel cervical dañando la médula, lo mismo a otros dos, el resto por desesperación propia lograron salir perdiéndose entre escombros y vehículos.



“Esto sin duda, debe ser un presagio de algo que se avecina. Mejor dejo de dar tantas vueltas al asunto… tengo una paciente en espera”.


Asegurándome de revisar bien la entrada, de manera que no fuese abierta desde afuera, cerrada con cadenas y candado para minimizar posibles riesgos y ante posibles dudas decidí colocar un cartel mencionando “zona libre de peligro”. Una vez terminado todo lo anterior, ahora toca lo importante, saber la condición de la superviviente, además de qué es lo que ella decidirá hacer a partir de este punto.

Ahora bien, caminando con dirección a la sala de enfermería, no sin antes revisar completamente los primeros 3 pisos, ya que el nivel 4 se encuentra bloqueado en todas sus posibles entradas, decidí continuar con mi plan de acción. A lo largo de casi 2 horas de exhaustiva revisión elimine a 15 “Perseguidores” asegurando por ahora total seguridad, sin embargo, los niveles superiores aún no me dejaban tranquilo del todo.

Finalmente, una vez estando frente a las puertas que me separaban de la superviviente, removí el bloqueo externo y procedí a abrir la puerta. El silencio en el ambiente era incomodo, note que habían cerrado la ventana a lo que aludí de quien pudo ser. Me asome a donde había dejado a Chloe luego de asegurar la entrada, lo próximo que supe era que estaba tirado y una niña llorando asustada de rodillas a un lado mío.



“Yo… Yo…”

“Aún estoy vivo sabes


No puede ser que luego de matar 100 de esas cosas una niña de primaria me deje inconsciente. En un mundo retorcido como este ya nada me impresiona.


Ahhh…

“¡LO SIENTO! ¡EN VERDAD NO QUERÍA! ¡TENIA MIEDO! ¡LO SIENTO!”


Se abalanzo sobre mi buscando refugio, aferrada llorando sin parar por varios minutos a lo que solo podía intentar consolarla hasta que se tranquilizara. No era de extrañarse su reacción con todo lo que había sucedido hasta ahora y menos si estuvo en medio de todo a diferencia mía.

Una vez que se calmó, acordamos comer algo primero, por cosa de tiempo calenté un poco de agua para preparar unas raciones militares con las que contaba. Se evidenciaba el hambre porque ninguno cruzo palabras dedicándonos solo a comer, incluso nos repetimos un segundo plato. Terminado todo lo anterior, las cosas siguieron su curso natural.



“Soy Chloe, Minami Chloe, tengo 9 años. Soy la menor de 3 hermanos a quienes aún espero poder encontrar”

“Alexis Müller, extranjero de 26 años… colaborador con refugios y atención en rehabilitación de pacientes”

“Te recuerdo… tú fuiste quien me sano hace casi 1 año cuando tuve un accidente, incluso he mantenido mi promesa desde aquel día”

“¡Eras tú!, ¡aquella pequeña!, sin duda debo trabajar mi memoria”


A lo largo del día mantuvimos conversación constante, mientras me ayudaba a mover cajas con provisiones fui conociendo su historia. Su padre trabajaba en las fuerzas de auto defensa, su hermano mayor estudiaba en una escuela mientras que su hermana mayor había ingresado a la universidad. Ella pasaba mucho tiempo sola, debido a que estaban todos ocupados, sin embargo, el poco tiempo libre que contaba su padre lo dedicaba a ella, por otro lado, su madre había fallecido al poco tiempo que ella naciera. Lo más cercano a una madre era su hermana, cómplices en cada cosa que hacían. Su hermano era más distante, aun no superaba la perdida, pasaba largas horas fuera de casa, aun así solía de vez en cuando consentir a la pequeña a escondidas.

Han pasado por mucho y esa pérdida no era menor, ahora con un escenario apocalíptico separándolos quien sabe por cuanta distancia… mostraba un carácter alegre, no perdía la esperanza de encontrarlos. Desde que todo comenzó, el último con quien tuvo contacto fue su hermana, aquellas palabras resuenan en sus recuerdos hasta hoy.


“¿Qué fue lo último que te dijo?”

“No importa si nos ocurre algo, sigue avanzando sin importar lo difícil que sea. Esas fueron sus últimas palabras antes de perder todo contacto hace 2 años”


Sus ojos reflejaban convicción sobre aquellas palabras, junto a su personalidad alegre y enérgica, sin duda alguna ella si podrá encontrarlos si le tiendo una mano para que sea capaz de sobrevivir incluso si algo me ocurriera a mí… o mejor dicho, fue ella quien me tendió la mano a mí, ahora ella es la razón principal por la cual no debo morir.

Todo tiene su razón de ser, si este encuentro fue casualidad o estaba escrito fue por algo. Si bien en el pasado nos conocimos manteniendo poco contacto, es ahora que comienzo a entender por qué congeniamos… en un inicio no la reconocí hasta que cruzamos palabras con calma.

Continuamos ordenando unas cuantas cosas más, asegure el vehículo dentro de una de las aulas del primer piso, llevamos comida además de frazadas hasta la sala de enfermería. Entre los objetos que debíamos asegurar estaban algunos vasos de precipitado, rejillas de asbesto, mechero bunsen con cocinilla a gas y lo que fuera necesario. Chloe se veía especialmente entusiasmada a pesar de no saber para que sirvieran muchos objetos que llevamos, sin duda era divertido ver como la curiosidad podía más.

Mientras preparaba algo para cenar, la curiosidad de la pequeña no se hizo esperar tomándome de sorpresa.



“Alexis, ¿Que son esas cosas que mencionas de errantes? ¿Te refieres de esa forma a los muertos?”

“Por así decirlo, solo que los he estado clasificando en base a ciertas características que estos presentan, como los 100 que elimine hoy en la mañana”

“¿¡Eliminaste a 100 tu solo!? ¿¡Sin ayuda de nadie!?¿¡Tuviste miedo!? ¿¡Eres acaso un súper héroe!?¿¡Puedes levantar un auto con toda esa fuerza!?”


No pude evitar reírme un poco por tanta sorpresa de su parte, aun en momentos como estos ella es capaz de mantener su inocencia. Lo malo fue tener que romper sus ilusiones como el levantar un auto.


“Bien señorita, ahora vamos a cenar mientras te cuento un par de cosas, luego a lavarse los dientes y a dormir”

“¡Entendido!”


Respondió de manera positiva mientras cenábamos pescado con papas. Dentro de todo, debí continuar relatando sobre los muertos. Los “Devoradores” son el término usado en general para referirse a los que vez por ahí comiéndose a los demás, los “Errantes” son una subdivisión, lo suficientemente débiles como para que alguien con entrenamiento pueda pelear contra un gran número de estos, por otro lado, los “Perseguidores” ya son por así decirlo el Zombi habitual de las películas con la leve diferencia que puede ser un poco más fuerte o débil y para finalizar están los “Histeria”, nunca he visto uno de estos más allá de simples rumores sobre que son un peligro el simple hecho de estar cerca de uno.

Finalmente el día llega a su fin, aliste la camilla clínica para que ella durmiera más cómoda quedándome cerca de ella en caso que necesitara algo. Bloquee la puerta por evidente seguridad y apague la luz.



“Cualquier cosa estoy en la camilla de al lado, buenas noches”

“Buenas noches, Alexis”


No podía conciliar el sueño, seguro los ciclos circadianos estaban alterados por el estrés constante. Envuelto en el silencio y la oscuridad mis pensamientos se encontraban fluyendo de manera banal cuando en ello simplemente me dormí por cosa de unos 30 minutos despertando por dificultades respiratorias. Sentía peso sobre mi tórax, al abrir los ojos despacio vi una sombra encima de mí, al moverse levemente vi que era Chloe.

Era evidente que estar sola la afectaba tanto psicológica y emocionalmente, estuvo en todo cerca mío a donde quiera que fuera, incluso al entrar al baño se mantenía pegada a la puerta o pared adyacente.



“¿No puedes dormir verdad?”

“No…”

“¿Quieres dormir acompañada?”

“Si…”

“Escucha, las cosas ahora son difíciles por lo que vamos a hacer un pacto… te entrenare para que puedas sobrevivir y estaré a tu lado hasta que encuentres a tu familia, pero… ¿qué piensas ofrecer a cambio?”

“Nunca más volverás a estar solo”


Esas palabras estaban cargadas de sinceridad, al final seguí despierto hasta asegurarme que cayera dormida. Quizás solo deba asegurarme que aprenda y apoyarla, realmente no me interesa tener algo a cambio.

Paso el tiempo, ambos dormimos hasta el día siguiente, despertando por tenues rayos de sol que pasaban a través de las cortinas entre abiertas. Desayunamos, nos arreglamos, revisamos unas cuantas cajas de las que estaban en algunos salones encontrando para nuestra sorpresa armas de fuego. No soy de manejar o conocedor respecto a esto en lo más mínimo, por contrario Chloe parecía aficionada al tema con bastante conocimiento… dijo que su padre trabajada en las fuerzas de autodefensa, quizás la semilla no cayo lejos del árbol.


“¡Alexis mira!, ¡Esta es la favorita de papá! Recuerdo cuando las desarmaba completas para limpiarlas, en verdad tenía conocimiento al detalle”

“Escucha Chloe, entiendo que compartas los gustos de tu padre, pero por ahora vamos a dejar esto guardado por seguridad. Que se escape un tiro no es un juego”


Discutimos un poco al inicio por el tema, no quiso hablarme durante un buen rato hasta que llegamos a un acuerdo para que tuviera el objeto, sin embargo bajo ninguna situación seria cargada, toda posible munición estaría en mi posesión con la finalidad de ser solo una especie de recuerdo o adorno. Por lo visto la cuidaba bastante, cosa que me dejaba con una interrogante no menor.

Pasado ya el medio día estaba todo listo, prepare cada una de mis armas para adentrarme al piso 4 a ver que podría toparme. Los obstáculos que bloqueaban el acceso eran varias sillas y mesas amarradas entre sí, un espacio se divisaba por encima lo suficientemente grande para que un adulto pudiese abrirse paso. Por seguridad le dije a Chloe que se quedara en la sala de enfermería y bloqueara la puerta, nuevamente una pequeña discusión donde el tema era que quería ir conmigo… algo raro pasaba con ella, intuitivamente tenia sospechas sin confirmar, pero solo ella era quien sabia la respuesta.

Finalmente me adentre al siguiente nivel mientras que mi compañera accedió a obedecer. Silencio sepulcral era todo lo que me envolvía, avanzaba lentamente con la respiración lo más baja posible, centraba la mayor atención posible en mi audición seguida de mi vista. La presión en el ambiente era desesperante, más aun el hecho de que exista algo que saliera de la nada…



“Algo no está bien… el piso y paredes están limpias, las puertas están cerradas, sin duda aquí hay… ¡MALDICIÓN!, ¡QUÍTATE DE ENCIMA!”


Logre zafarme de lo que me saltó encima, arrojándolo contra una de las paredes haciendo que rebotara. Era algo pequeño, rápido, no tardó en reincorporarse para nuevamente moverse e intentar atacar. Era un niño, usaba el mismo uniforme de la pequeña. Antes de darme cuenta habían aparecido otros aparentemente de la misma edad, se movían en posición cuadrúpeda lo que dificultaba pelear con ellos.


“Rayos, estos serían nuevos devoradores… desconozco sus capacidades, pero por ahora solo debo encargarme de estos “Child” de lo contrario seré el festín de hoy”


Eran bastante molestos en todo sentido, no podía golpearlos fácilmente por la altura que presentaban, sus saltos eran suficiente para pasar por sobre mi cabeza. No podía quitármelos de encima, sin mencionar que no podía escapar ya que eran más rápidos que yo, la situación era bastante mala al nivel que apareció un cuarto complicando bastante esto.

Uno de ellos logro golpear mis brazos desarmándome, otro alejo mis katanas, sin duda sus capacidades no habían sido mermadas lo suficiente por el daño cerebral.

Antes de si quiera desenvainar los cuchillos Bowie uno de abalanzó hacia mi garganta, por suerte mis brazos reaccionaron a tiempo golpeándolo en el cuello. Un crujido en aquel instante corroboro toda duda, algunas vertebras habían sido fracturadas.



“Gracias madre mía por esos años de defensa personal, sino ahora estaría devorando lo que sea que se mueva o respire”


Plan B, hora de pelear a mano limpia… si lograba encontrar algún patrón o momento en el cual estos no logren reaccionar de forma precisa terminaría pronto. Lamentablemente no era el caso, no dejaban de moverse y saltar, como si no fuese suficiente sus saltos eran irregulares siendo desde los 30 cm hasta los 185 cm por ahora.

Un patrón se visualizó en momentos determinados, evadía evitando contra atacar de manera que se repitiera el patrón en el cual fueran uno tras otro por sobre el metro y medio de altura.

Cada movimiento, segundo y sucesión de acción marcaba el paso entre el éxito o el fracaso. Una vez todo alineado pensé que terminaría; fue un grave error confiar en las posibilidades… dos saltaron lo suficientemente seguido para romper lo que había planificado, no podría evadir a tiempo por lo que los agarre del cuello para restringirlos, perdiendo el equilibrio y cayendo hacia atrás. De mal en peor estaba mi suerte, el tercero se lanzó a lo que solo pude contenerlo usando ambas piernas intentando mantenerlo a raya también. Defendiéndome como gato de espalda, con uñas y dientes o cuanto fuera necesario. Mis brazos poco a poco comenzaban a cansarse en el juego de fuerzas, el brazo de palanca me desfavorecía con cada grado de flexión de codo, sentía la fatiga muscular en mis tríceps y pectorales mayores por intentar mantener la contracción isométrica. Por otro lado, mis extremidades inferiores podían aguantar más tiempo, sin embargo, era más difícil intentar contener al tercer Childque a los otros dos.



“¡Prometiste que me llevarías con mi familia!, ¡Tienes prohibido morir, no importar que ocurra!”


Siete disparos se escucharon retumbar en el ambiente, segundos después los tres devoradores cayeron sin mayor resistencia. Lancé lo más que pude los inmóviles cuerpos para luego levantarme, al darme vuelta vi a Chloe bajando el arma mientras jadeaba, sus manos temblaban mucho. Me acerque a ella con tranquilidad, me arrodille para abrazarla a modo de contención.

“Gracias hermanita, vamos a salir de cada predicamento”

Autor: Ronin
Corrector: Byleth

Nota del autor: Sobre los Child tenia la idea desde el inicio, pero durante una conversación con Byleth me dio a conocer que la idea existía en Dead Space. Cual parecido es solo coincidencia :V
 
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Capítulo 3 – Un paso al frente


Tras realizar una retirada volviendo al tercer piso, priorice el bienestar de Chloe.

Aun se encontraba afectada luego de realizar los disparos; incluso los francotiradores deben lidiar con el estrés que genera el momento de jalar el gatillo y percutar cada disparo.


“¿Te sientes más tranquila?, el momento de disparar suele generar niveles de estrés en las personas. Es algo normal”

“Si, me encuentro un poco mejor, muchas gracias. Pero no fue eso lo que me afecto, sino el ver una situación en la cual no puedo hacer nada por proteger a quien me importa”


Pase por alto algo tan evidente, ella vio como casi fui asesinado sin que ninguno pudiera hacer algo.

Además del hecho de que se vio en la obligación de romper su promesa, y que de no ser por ella quizás no estaríamos aquí nuevamente.

No podíamos seguir así, era hora de que esta chica demostrara lo que podía hacer realmente… esos 7 disparos, no estaba dentro de las posibilidades que fuera suerte o coincidencia.

Sin duda alguna su talento era heredado, desconozco que tan trabajado se encontraba o si fue esta la primera vez, pero ya me hacia una idea al respecto.

Antes de plantearle lo que vendría a partir de ahora debía calmar su estrés, ansiedad e inseguridades, por intentar hacer las cosas bien solo resulto lo contrario. Seque sus lágrimas mientras hacia un par de muecas, ella sonrió imitando el gesto. Decidimos junto bajar al patio donde había lidiado con los “Devoradores” en vista a la ausencia de estos, hacia un clima agradable con un sol a medio día. Verla correr de un lado a otro, dibujar en el suelo, ir curioseando o revoloteando como si nada pasara era necesario; ocio y esparcimiento nos hacía falta a ambos. No estamos hechos para estar encerrados, sino para ser libres.

Jugamos todo el día, como si fuéramos hermanos de toda la vida. Competimos en carrera, saltar, contar chistes… ella los disfruto bastante, más aun que me deje ganar sin que se percatara.

“¡Ha sido un día divertido Hermano!”

“Verte ir de un lado a otro sin parar era agotador, aunque viene siendo hora de irse, está anocheciendo y aun no cenamos”


Suspiraba luego de ver toda esa energía, sin embargo ella apenas podía caminar luego de todo el día jugando a lo cual la lleve en brazos. Antes de darme cuenta se había quedado dormida.


“Esta pequeña traviesa aun dormida sigue riendo, denme un respiro… ahh…”

“…”

“Incluso habla dormida, sin duda es una caja de sorpresa”


Tanto tiempo intentando sobrevivir, este día parecía ser un sueño.

A medida que subía las escaleras y miraba hasta donde se extendía la ciudad; compartiendo, divirtiéndonos, con naturalidad… quizás esto era algo que ambos necesitábamos. Simplemente olvidarse de todo, relajarnos y darnos tiempo de esparcimiento.

En el momento que llegamos Chloe despertó preguntando por la cena, una señal que podía ser el indicio de una mejora de su estado psicológico. No tarde mucho en terminar, por lo que cenamos con calma y luego de ello simplemente se fue a dormir sin que alcanzara a decir algo. El sueño se presentó poco tiempo después dado las malas noches, sin más que hacer procedí a dormir, no sin antes sentir un cabezazo en las costillas.


“Ouch… de haber estado alerta no molestaría tanto el impacto”


La noche continúo su recorrido con una enorme luna nueva, el frio implacable que azolaba a su paso sin distinción. Contra toda adversidad nos apoyaríamos hasta que logremos dos cosas, volvernos más fuertes para sobrevivir pero por sobre todo, sanarnos mental y espiritualmente.

Comenzó a amanecer, al despertar Chloe no estaba en la sala de enfermería. Prepare todo mi equipo para salir a buscarla, cuando un ruido se percibía afuera a lo que en pleno patio estaba ella practicando con un arma de fuego.

Posterior a bajar y acercarme, era apreciable la práctica que ella estaba realizando. El arma estaba con silenciador para evitar atraer peligro innecesario, 4 cartuchos completos había sido descargados y varios casquillos estaban a su alrededor. Los blancos artesanales estaban aproximadamente a unos 25 metros con varios tiros acertados cerca de lo que sería aparentemente el centro.


“¡Oh! ¡Alexis al fin despertaste! Como no sabía qué hacer, quise buscar alguna forma de ayudarte cuando estemos frente a los “Devoradores”, no quiero seguir siendo una carga para ti”

“Por lo que veo tienes bastante talento, considerando que tu padre era experto en el uso de armas de fuego existe la posibilidad que alguno heredara las capacidades”

"Siempre quise ser como mi padre, por eso pasaba mucho tiempo imitando con las de juguete, es más, ¡incluso una vez me enseñó a como apuntar!”

“Bien, dejando todo de lado, vamos a desayunar y luego a entrenar, tenemos mucho que mejorar”


La pequeña se notaba bastante feliz, no es de extrañarse luego de ver su resultado hace cosa de minutos. Sentirse útil era algo que, en instancias como estas importaba, más aun si el estado psicológico se veía comprometido.

Preparando algo de comer no pude evitar observar Chloe dibujar mientras tanto, estaba tan ensimismada que al llegar con el desayuno se asustó por llegar de sorpresa.



“¡Waaa! ¡Me asustaste!”

“Te vi muy enfocada, no pude evitar jugarte una broma”


Al principio infló ambas mejillas y haciendo la mirada a un lado a modo de protesta, poco le duró cuando comencé a reír levemente al verla. Su cara de impresión lo único que logro fue alentar más la risa que tenía, a pesar de todo, no pudo evitar reírse también.



“Creía que eras como un señor gruñón, nunca te vi siquiera sonreír”

“Debo suponer que estas intentando tomarme el pelo”

“Tal vez…”


Se hacía la desentendida de manera evidente, aun así lograba de a poco ir conociéndola mejor. Pero una cosa de la que podía dar fe poniendo mis manos al fuego, era que, a su corta edad, mostraba un gran compromiso con quienes la rodean.

Finalmente nos dispusimos a mejorar nuestro estado físico además de habilidades para pelear, lo principal era entrenar a Chloe en combate cuerpo a cuerpo ya que mostraba gran talento con armas a distancia. Usamos algunos trozos de madera los cuales tallamos para asimilar el tamaño y dimensiones de los cuchillos Bowie. Iniciando con posturas, formas de agarre y movimientos mediante la activación de las neuronas espejo, al imitar cada acción que realizaba era más fácil lograr que fuera integrando los movimientos realizados.

Durante un buen par de horas de práctica incesante ya podía realizar la mayoría de acciones de manera independiente sin necesidad de imitar, sin desaprovechar la oportunidad realizamos una simulación de combate para medir sus habilidades.

A pesar de estar aun en aprendizaje, sus destrezas eran de cuidado. Sacaba provecho de la diferencia de estatura cosa que me obligaba a adoptar una postura de caballero cambiando movilidad por capacidad de respuesta. Aun con toda posible adaptación, seguirle el ritmo era difícil.


“Es todo por hoy, con lo que he visto será suficiente para que me acompañes al piso 4. Una vez arriba, mi vida estará en tus manos”

“¡Espera! ¿¡No estas yendo muy lejos!? ¡Aun no soy lo suficientemente buena para protegerte!”

“Salvaste mi vida ya dos veces, además, tienes un talento que puede ser la diferencia entre salir de situaciones imposibles o caer sin oportunidad”


Tener dudas era normal, más aun que ella desconocía sus propias capacidades.

Un mundo envuelto en caos puede sacar lo peor de nosotros con tal de sobrevivir… pero con una pequeña guía, sacar lo mejor permitiría llegar a niveles que no son posibles de ver naturalmente.


“¿Crees realmente que te he salvado ya dos veces antes?”

“Que razón tendría para mentirte, además que solo puedo decir la verdad.

"Toque fondo en un momento de mi vida, intente abandonarme a pesar de terminar viviendo. Cuando me salvaste después al romper esa promesa, tuve que aceptar el hecho de vivir y no limitarme a auto destruirme”

“Nunca creí realmente que podría hacer algo como ello, no lo entiendo”

“No lo entiendas, solo ten más confianza en ti misma y que le diste una pequeña esperanza a alguien que vivía envuelto en oscuridad”


Al subir nuevamente a la sala de enfermería para finalizar el día, ella antes de dormir se aferró como aquel momento donde nos encontramos al rescatarla. No importa si se es niño o adulto, si tienes una mentalidad fuerte o siempre piensas positivo, en algún momento necesitaremos de otro… nunca olvidare esas palabras, eres fuerte… más no invencible.

El amanecer llego eventualmente y con ello debíamos terminar de recorrer el piso 4, de ser posible acceder al 5. Las armas se encontraban afiladas, las pistolas cargadas además de encontrarse con silenciador, varios cartuchos con munición entre los cuales debía cargar con la mayoría.

Ya era definitivo que el acceso seria permanente, con la ayuda de Chloe comenzamos a mover cada cosa de la barricada para así habilitar el paso. Unos 30 minutos de manera estimada tomo el despejar de manera accesible cosa de ir y venir con libertad, aun conociendo los riesgos. La amenaza conocida que nos esperaba podrían ser los “Child” que nos topamos aquella vez, no podíamos asegurar que estos siguieran moviéndose hasta ver el lugar donde quedaron, sin embargo aún desconocíamos que más podría existir ahí mismo.

Cada paso que damos nos adentraba a lo desconocido, no podíamos evitar sentir un poco de temor luego de lo vivido justo de donde huimos. Podíamos escuchar algo ahí arriba, nos acercamos poco a poco hasta avistar la fuente del ruido… eran ellos, aun podían moverse.

Solo aquellos que recibieron los disparos estaban ahí, sin embargo uno se encontraba tirado sin moverse igual cuyo cuello fue fracturado por mis propias manos, las mismas manos que varias vidas arreglaron. Estábamos en espera, analizando la situación a ver que uno de ellos se alejara lo suficiente. Eran especímenes que podríamos considerar desconocidos si los comparábamos con los “Errantes” y “Perseguidores”.


“Ahora creo es buen momento”

“Has aprendido a buscar el mejor momento posible en poco tiempo, a este paso creo que me quedare atrás”

“Es debido a que un buen maestro me ha enseñado con el ejemplo en lugar de palabras, jijiji”


El devorador se abalanzo hacia nosotros a penas nos detectó, a pesar de estar ralentizado por el daño del impacto de bala no era suficiente para confiarse.

A medida que se acercaba, mostró a mi compañera como su objetivo lo cual sirvió como facilitador de manera que al estar lo suficientemente cerca lo atrapamos en mitad de su salto, rematándolo con un estrangulamiento a nivel cervical hasta el fallo causando la inminente fractura, dejándolo en descanso eterno.

Sentimos venir al otro “Child” de manera apresurada, no tardó en llegar para saltar hacia nosotros, lo único que atine en ese momento fue lanzar al recién eliminado hacia nuestro agresor que salto hacia nosotros. Al encontrarse en el aire le era imposible evadir, lo que aseguro un impacto seguro desestabilizándose lo suficiente para caer dañándose de manera generalizada.

Basto una señal solamente para que la pequeña aprovechara la instancia, con cuchillo en mano se posiciono. Unas lágrimas hicieron acto de presencia en su inocente rostro mientras asestaba el golpe de gracia en las vértebras cervicales altas.

Aun siendo doloroso para ella, realizo una inspiración y espiración profunda secando sus lágrimas y alzando la mirada hacia mí, dando a entender que sin importar lo difícil que fuera, estaríamos juntos hasta el final.

Ya librados de los mini devoradores, proseguimos a recorrer el cuarto nivel. Considerando que la escuela contaba con una forma estilo corchete, optamos por recorrer el ala norte primero a ver que podíamos encontrar. A paso lento y seguro mantuvimos el ritmo observando nuestros alrededores de pies a cabeza, cada salón era inspeccionado para prevenir cualquier riesgo potencial.

Los primeros se encontraban vacíos, revisamos con cuidado cualquier posible lugar para esconderse como casilleros, mesas de profesor, uno que otro mueble y nada. Aun así, una duda volvía a mi cabeza en ese momento.


“Chloe, hace mucho me estaba preguntando como era que mantenías cargado el teléfono móvil cuando estabas dentro del casillero de limpieza”

“¿No lo sabias? Detrás de los casilleros existe una pequeña entrada que al deslizar permite el acceso a una entrada de corriente. Según nos contaba nuestra profesora, los diseños de esa forma por si llegase a ser necesario conectar algún aparato de limpieza o iluminar por dentro por si buscas algo”


Sin duda podía estar ahora con la cabeza más tranquila al salir de toda duda. A simple vista parece algo trivial, pero detalles como esos e información en el mundo actual marcan la diferencia cada segundo que transcurre.

Continuamos revisando sala por sala, en algunas había “Perseguidores” los cuales carecían la capacidad de caminar por daños severos en sus extremidades inferiores facilitando su eliminación. Llegando al final del pasillo no se apreciaba para nada presencia de peligro, pasamos a revisar el ala sur con el cuidado respectivo.

Nuevamente repetimos el proceso con cautela, nada en los alrededor de que preocuparse hasta el final del pasillo, antes de la vuelta. Otra barrera impidiendo el paso, en esta ocasión eran pilares de mesas apiladas enganchadas unas con otras con eslabones metálicos aparentemente hechos de los mismos metales de mesas y sillas. Era un trabajo bastante elaborado, tedioso por su aparente cantidad de repeticiones de proceso… por si fuera poco la parte inferior se encontraba asegurada evitando posibles infiltraciones.

Algo se encontraba al otro lado y debíamos acceder. Comenzamos a desarmar los eslabones uno por uno, al menos los suficientes en la parte inferior con el objetivo de abrirnos paso para ambos. Remover cada parte junto a la mesa que compensaba el espacio fue una tarea bastante aburrida, solo por la necesidad de descubrir información que pueda ser útil o asegurar la zona de posible peligro era suficiente.

Solo una puerta se encontraba en el pequeño pasillo con forma diferente, su tamaño era más grande que el resto lo que da a entender posiblemente ser la oficina del director. Intentamos abrirla forzando la cerradura, patear en el mismo punto ya mencionado, insertar una cédula de identidad en el espacio entre pared y puerta… nada funcionaba… hasta que la pequeña realizo un disparo en la cerradura dañando todo el sistema. En ese momento fue posible acceder a aquel espacio, desprendiendo olor a descomposición desde adentro, tan fuerte que debimos volver la puerta a su lugar y retirarnos. Las arcadas eran desesperantes e incesantes, vomitamos un par de veces en el proceso hasta pasar las náuseas.



“No tengo idea que ocurre ahí dentro, sea lo que sea no quiero volver”

“Los devoradores no emiten esa pestilencia por alguna razón, tú debes tener alguna idea hermano”

“Es verdad hermanita, una vez nos recuperemos te contare la sospecha del porque siendo aparentemente cadáveres, no se estarían descomponiendo según se ve”

“¿Dices que no son zombis como las películas?”

“Más que eso, diría que ese tipo que acabas de mencionar sería lo mejor que nos ocurriera”


Esta situación era bastante problemática, no podíamos acceder debido al riesgo sanitario presente, sumado a las náuseas que sufriríamos si no estábamos preparados. El otro dilema era que no contábamos con algo que nos protegiera, lo que solo dejaba una opción… dejar todo hasta acá y continuar hacia el siguiente nivel.



Autor: Ronin

Editor: Byleth


¡¡¡AVISO IMPORTANTE!!!: debido a que Byleth se le terminaron las vacaciones en la universidad, a partir del capitulo 4 se publicaran los días sábados en lugar de los jueves manteniendo el horario habitual, el cual es: Medio día (hora Chile - 12:00).
 

Soul Wanderer
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Capitulo IV – ¡Caos en el refugio 21! ¡Contra toda adversidad!

Primera parte.



El efecto generado por el hedor putrefacto seguía presente a pesar de habernos alejado y además descansar por una hora. Intentamos comer algo dentro de ese tiempo con resultados desastrosos, simplemente era imposible, aun con cierto grado de reposo.

Decidimos continuar hacia el piso 5 a ver si encontrábamos algo interesante y tratar de olvidar lo vivido anteriormente, sin embargo sigo preocupado por Chloe dado que fue más afectada.



“Si quieres descansar o quedarte a resguardo en la sala de enfermería, puedes ir con toda calma. Creo estar en condiciones”

“Descuida, te prometí que no sería una carga y no olvides que seré quien te cuide la espalda”

“No dejas de impresionarme, en verdad eres una niña confiable”

“¿Seguro te sientes bien hermano?, verte sonreír sigue siendo raro”

“¿Que se supone que significa eso?”


No me percate hasta que ella lo mencionó, aunque no paso mucho tiempo para volver a la misma seriedad de siempre.

Subimos las escaleras con tranquilidad pasando entre las barreras que bloqueaban a medias nada más el camino sin dificultar el paso.

En el pasillo se encontraban cinco “Errantes” a la vista, no fueron la gran cosa de manejar por lo que mi compañera se encargó tres de estos mientras yo me ocupaba del resto. Estaba todo bastante tranquilo a lo que comenzamos a recorrer el ala norte primero.

Los salones se encontraban vacíos en sí, sin embargo notaba a Chloe algo rara. En reiteradas ocasiones aprisionaba su pecho a la altura del esternón como si algo le doliera o preocupara, me senté a su lado a ver ocurría.


“¡D-Descuida! ¡Estoy bien!”

“¿Segura?, pareciera que algo te tiene preocupada. ¿Aun te sientes mal por el hedor del nivel anterior?”

“¡No pasa nada, debe ser eso!”


Era evidente que no quería causar preocupaciones, así que le seguí el juego sin presionarla a ver que sucedía posteriormente.

Retomamos camino hacia el ala sur, a medida que avanzábamos nos encargábamos de revisar salón por salón hasta dar con “Perseguidores”. Basto un segundo que la pequeña no reaccionara por estar con una conducta fuera de sí para tener que intervenir eliminando al devorador y llevándome casi un paro cardiaco del susto.

Una vez asegurado el espacio donde nos encontramos, una mirada basto para hacerla hablar. Sin poder evitar sentirme un poco mal por obligarla, pero dado el susto que me lleve al verla casi ser mordida no fue menor.


“Tengo una sensación rara, después de lo ocurrido en el piso de abajo siento que hay algo malo”

“Inhala profundo y no sueltes el aire por 10 segundos, luego de eso déjalo salir lentamente. Eso te ayudara a relajarte”


Siguió las indicaciones al pie de la letra, mostrando a las pocas repeticiones mejoría suficiente con la cual retomar la explicación.


“¿Sientes que la presión disminuyo?”
“Estoy un poco más aliviada, incluso creo poder explicar mejor lo que siento”
“¿Crees que algo peligroso estaba ahí dentro? ¿Eso querías decir? “


Asintió con la cabeza a modo de respuesta, me abrazo buscando refugiarse por el miedo que sentía. En esta ocasión se aferró con bastante fuerza, sentía el temor por parte de ella.

Nos quedamos en el lugar sin movernos, conteniéndola de la mejor forma posible… era normal que tenga miedo por la situación en la que estamos a su corta edad. Por mi parte, debía hacer de rol de hermano mayor, de estar ahí si algo sucedía; entendía el ambiente ya que también tengo amistades y hermanos con los cuales he vivo momentos en los que ha sido necesario dejarlo todo para acompañar en las buenas y en las malas.

Luego de tranquilizarse nuevamente me soltó, seco sus lágrimas dando las gracias por no haberla dejado sola. Esbozo una sonrisa con naturalidad causando que replicara el gesto.



“Déjame adivinar… ¿lo hice de nuevo?”
“Si, aunque esta vez no fue tan extraño. Parecía que era natural”


No pudimos evitar reírnos un poco. Cosas así de simples en momentos como estos ayudan a evitar el decaimiento de los ánimos.

Un fuerte ruido retumbo por todo el lugar poniéndonos en alerta, algo ocurría… se repitió dos veces más con intensidades variables. Oímos caer bastantes objetos aparentemente en los niveles inferiores, no solo fue una vez, sino con repeticiones sin intervalos de tiempo definidos.

Bloqueamos el acceso al salón colocando muebles, mesas y cuanta cosa encontramos. Algo sin duda estaba merodeando… una cosa suponíamos, un devorador no podría ser. Por el contrario, la entrada se veía intacta desde que comenzamos a subir por lo que un superviviente o un grupo no pudieron haber sido capaces de acceder.

Esto se estaba colocando problemático muy repentinamente. Nos encontrábamos encerrados sin provisiones, un lugar para dormir e incluso sin algo con que cubrirnos para pasar la noche. Sé que podría estar bien con lo que tenía, pero la niña era mi mayor preocupación… al mirarla, sus ojos eran claros; debía aceptar que ella no era tan dependiente o incapaz de aguantar por su cuenta, después de todo, fue la única superviviente del lugar y no era simple coincidencia.

Comenzó a oscurecer con el correr de las horas, el cansancio estaba comenzando a hacerse presente. Nos quedamos dormidos al cabo de un rato, pero no logre conciliar el sueño durante mucho tiempo dado el incesante alboroto.

Los ruidos de golpes, objetos rompiéndose y demás seguían percibiéndose de forma reiterada. Provenían aparentemente de diversos lugares en los niveles inferiores según se escuchaba.

Dado que dormir no era una de las posibilidades, me asome en lo posible por la ventana del salón hasta donde fuese visible.

Nada en los alrededores, intenté mover un par de objetos para salir y ver de mejor manera, sin percatarme de mis alrededor, sentí una palmada en la espalda haciéndome saltar del susto.



“AAAAAHHHHH!”
“Lo siento, no creí que te fueras a asustar”
“Creí por un segundo que me daría un paro cardiaco…”
“Prometo tener más cuidado la próxima vez”


Suspire luego de recuperar el aliento y sentir que me volvía el alma al cuerpo. Proseguimos esta vez entre ambos a remover parte del bloqueo a ver que se avistaba… la escena con la que nos encontraríamos parecía ser una cruel broma.

Desde el nivel que nos encontrábamos no dábamos crédito alguno, la entrada principal estaba repleta de muertos intentando entrar aparentemente.

Nuestra única ruta de escape estaba bloqueada; junto a saber qué demonios era lo que estaba merodeando dentro de las instalaciones.

Una pesadilla… broma de mal gusto… ¿nuestro último momento había llegado?, no, por desgracia aun teníamos una promesa que cumplir, por lo que morir no era una opción.



“¡Hermano! ¡Cuidado!”


Solo reaccione a girar la cabeza hacia Chloe, una mirada fría y una de las armas de fuego apuntaban en mi dirección. Dos disparos pasaron a quemarropa por mi rostro desconcertándome, miraba como gesticulaba palabras sin poder oírla.

Al voltearme, un devorador en pie se encontraba retrocediendo por el impacto de las balas. Físicamente podrían confundirse como cualquier otro devorador a simple vista, pero los movimientos que realizaban o sus posturas eran diferentes del resto, mostrando mayor agresividad en estos momentos. Sostenía en cada mano barras de metal las cuales parecían ser de los pupitres los cuales agitaba frenéticamente.

Una sensación recorrió por mi médula, miedo… peligro… desconocía que era realmente, lo que si entendía era que lograba captar que las cosas iban de mal a peor.



“Hermano, tenemos que salir de aquí… otra vez tengo esa sensación en mi pecho. Es mayor que las veces anteriores”
“Chloe… tu avanza primero, intentare distraerlo por un instante a ver si así consigo aturdirlo por lo menos. No olvides lo que te he enseñado”
En ese momento me abalance desenfundando ambas Katanas. Cuando creí que asestaría el primer golpe, esa criatura se reincorporo rápidamente respondiendo con ambas barrar hacia mi arma rompiéndola en tres partes sin esfuerzo. Antes de percatarme, este asesto un golpe a nivel de trapecio superior izquierdo; un intenso dolor abarco toda la zona además de sentir la contractura muscular.

Otro disparo sorpresa por parte de la pequeña desestabilizo al devorador, convertimos la situación en oportunidad. Soltando mis armas para agarrar de la ropa que la criatura llevaba, usando el peso de mi cuerpo comencé a generar la fuerza restante lanzando al agresor por la ventana a nuestro lado. El dolor agudo en mi trapecio se enfatizó lo suficiente limitando mi brazo izquierdo en cuanto a su funcionalidad.

Aquel dolor era tortuoso e insoportable, por si fuera poco, se presentó además una sensación de parestesia la cual recorría todo mi brazo izquierdo. Debíamos continuar a pesar de todo, el precio a pagar, ínfimo si se compara con lo que obtendríamos si salíamos vivos de esta.



“Estoy bien hermanita, debemos continuar hasta el tercer piso a recuperar lo que alcancemos. Perdimos una de las armas… no debemos arriesgarnos ya que desconocemos a los que nos acabamos de enfrentar”
“Confío que saldremos de esta hermano. Mientras estemos juntos cubriéndonos las espaldas, sé que cumpliremos nuestro pacto”


Las cosas se estaban complicando bastante, no esperas simplemente pasar de tanta tranquilidad a quedar encerrado en uno de los refugios con la entrada saturada en muertos y por si fuera poco… con una posible variante de los devoradores desconocida.

En vista de las dificultades presentándose una tras otra y contar solo con un brazo funcional, mientras que el otro se encontraba a mitad de su capacidad aproximadamente y dadas las condiciones, las habilidades de mi compañera serán indispensables al abrirnos paso ante lo desconocido.

Continuamos hasta bajar por la escalera al cuarto nivel, una vez allí nos movilizamos lentamente evitando exponernos de manera innecesaria ante la duda de si existe otro devorador como el visto hace poco.

Llegando al tercer nivel debimos asomarnos lentamente hacia el pasillo a ver si algo merodeaba por ahí… para suerte nuestra se encontraba despejado a lo cual procedimos.

Entrando en la enfermería comenzamos a cargar mochilas con lo de mayor importancia insumos para botiquín de emergencias, comida a más no poder, botellas con agua y frazadas ante las apariciones de las frías noches. Rescatar todo lo posible ante pérdidas las cuales quedaran en este lugar, a espera de quien venga por ellas…



“¿Algo que se nos esté olvidando pequeña?”

“No que sepa, pero me preocupa más tu brazo”
“Tranquila, está un poco mejor. A pesar de la limitación y el dolor, puedo usarlo de ser necesario.


Su inocente sonrisa ante mi respuesta ayudo a olvidar un tanto la situación que vivíamos, la preocupación de su parte apuntaba hacia como me encontraba después del encuentro en el quinto piso.

No pude evitar acariciar su cabeza, sus buenas intenciones hacían ver que aún existía esperanza en este mundo. Comencé a sentir algo de tranquilidad después de bastante tiempo, pensaba con claridad e incluso podía ver una posibilidad para salir de esta.



“Gracias por todo hermanita. Quizás estaremos a la deriva por las calles de Tokio indefinidamente bajo el peligro constante, pero encontraremos a tu familia, no te olvides de ello”
“Hermano…”


El tiempo se estaba acabando dado el sonido proveniente del portón que había comenzado a ceder.

Todo lo que se llevaría sería trasladado y cargado en las alforjas del vehículo, sin embargo, aún estaba la interrogante de como atravesar la horda que busca entrar si estos se encontraban aun juntos en la entrada. Las opciones disponibles escaseaban minuto a minuto, el tiempo restante era un misterio de que quien ganaría la apuesta… los devoradores o los supervivientes.

Fuertes ruidos se percibían cerca la sala de enfermería, sabíamos que era el nuevo tipo de devorador u otro similar quien estuviera por hacer su aparición.

Dentro de todos los golpes que se sentían, uno era diferente y constante en el tiempo el cual, aparentemente podría ser aquel que provenía del exhalar del aire a través de sus vías aéreas, cuya frecuencia y tonalidad eran únicas si se comparaban con las otros 3 tipos de devoradores conocidos.

Aquella figura bípeda se asomaba al otro lado de la puerta, lanzándose de manera frenética una y otra vez con tal de hacernos su presa. Sin dudas al respecto de que un enfrentamiento inminente estaba por comenzar, de ser posible, evitarlo sería lo ideal.

Nos preparamos para el peor de los casos, dejamos todo un lado de la puerta cosa de escapar si todo salía bien. Removimos las cortinas que separaban lo que vendrían siendo los Box de atención, movimos las camas para obstaculizar el paso a modo de trampa y rogamos que todo saliera acorde al plan.



“Ahí viene… tendremos al menos 3 intentos, pero debemos actuar como si fuera uno solo bajo el todo o nada Hermanita”
“¡Entendido!”


¡La puerta finalmente cayo!, un ensordecedor alarido retumbo dentro del salón, la hora de la verdad se había presentado. Un devorador salvaje y enardecido nos tenía como su presa en ese momento, su incontrolable furia era idéntica a aquel que arrojamos por la ventana.

¡Sin titubear o esperar se abalanzó!, lanzando la primera camilla hacia un lado mientras se aproximaba a nosotros.

El segundo obstáculo entre vivir o morir se encontraba en frente, bajo un todo o nada era el hilo del que nuestras vidas pendían. No existía espacio para los errores, el refugio 21 finalmente enfrentaba su declive, pero Chloe y yo no seriamos parte de ello… de eso estábamos seguros.



Autor: Ronin

Editor: Byleth



Nota del autor:
Seré sincero con todos quienes siguen esta historia. Desde la publicación del capitulo 3 hasta la fecha, han sido las dos semanas más largas de mi vida... quería ver llegar el día sábado para dejar el capitulo.

Muchas gracias nuevamente de parte de Byleth y mía, los esperamos para el sábado 5 de octubre con el siguiente capitulo.
 

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Capítulo V – ¡Caos en el refugio 21! ¡Contra toda adversidad!

Segunda parte.


--// ¡Un declive inminente se está viviendo con los únicos supervivientes en el lugar, los devorador más peligrosos hasta ahora conocidos como Berserker entran en el peor momento posible! //--



La puerta finalmente cayo, un ensordecedor alarido retumbo dentro del salón, la hora de la verdad se había presentado.

Un devorador salvaje y enardecido nos tenía como su presa en ese momento, su incontrolable furia era idéntica a aquel que arrojamos por la ventana.

Sin titubear o esperar se abalanzó, lanzando la primera camilla hacia un lado mientras se aproximaba a nosotros.

El comportamiento difería de aquel que enfrentamos arriba, este era increíblemente agresivo, sin embargo poseía el mismo hedor y sus movimientos seguían el mismo patrón como si fueran de una misma categoría o clasificación.

Paso a paso se acercaba, su nivel de agresividad lograba intimidar hasta cierto grado. Con cada segundo, la tensión del ambiente aumentaba lo que sofocaría hasta a los más tenaces.

La segunda camilla fue lanzada poco después en dirección opuesta a la primera, dejando una separación cada vez menor. El momento decisivo se aproximaba y el tiempo general con el que se disponía tampoco era favorable.

El cuerpo de Chloe temblaba de manera evidente, sin embargo intentaba mantenerse calmada para no cometer errores. Realizaba respiraciones lentas y profundas, su mirada reflejaba el miedo que sentía aun si no quería admitirlo.



Mantente alerta, cuando te de la señal, lo rodeas por la izquierda. No nos arriesgaremos a una pelea innecesaria, recuerda que queremos solo limitarlo”

“¡E-entendido!”



El momento vital había llegado, la tercera camilla al igual que las dos anteriores cumplió su propósito al ser lanzada; actuar de cebo. Esos instantes en los que sus brazos se encontraban en una dirección, junto a la mitad superior de su cuerpo dejaron la apertura esperada, ahí es donde el resultado marco el antes y el después.

Con mi brazo izquierdo lance una de las cortinas encima del agresor en el momento que había esperado. Aun con mis limitaciones actuales, debía exigirme con tal de lograr salir del problema.




“¡Ahora Chloe!, ¡es nuestra oportunidad!”



Ambos rodeamos al devorador el cual realizo un alarido bajando sus brazos, pasamos con la otra cortina enrollada a su alrededor imitando un amarre de con cuerdas.

Dado el dolor inoportuno por el lanzamiento, me limite a mantener mi extremo de la cortina confiando en que mi compañera diera las vueltas necesarias.




“¡Alexis!, ¡Vamos!”

“¡Me leíste el pensamiento hermanita!”



Forcejeamos con la criatura durante varios minutos hasta aproximarnos hacia la ventana, intentaba ir en sentido contrario al nuestro en reiterados intentos lo que aprovechamos para que este mismo se terminara enviando ventana a bajo.

Una vez se escuchó el golpe respecto de la caída por la ventana, nos apoyamos contra la pared para terminar sentados dada la estresante situación.

Nos miramos fijamente por unos segundos, nos reímos levemente ya tranquilos por salir vivos. Nuestras manos temblaban bastante cosa que era esperable, el dolor de mi hombro disminuyo levemente luego de descansar un rato al igual que la pequeña.

Dispuestos a continuar, nos encaminamos a tomar las mochilas con todo lo que cargaríamos. Todo lo que quedaba lo dejaríamos en el lugar, escondiéndolo envuelto en sabanas, debajo de escombros u objetos carentes de utilidad.

Bajamos a al nivel dos a toda prisa… algo en el ambiente estaba raro, no eran aquellos tratando de ingresar, tampoco ambos Berserker en el patio principal o algún otro posible de su tipo que desconozcamos su paradero…

La pequeña bajaba con toda normalidad, sin embargo, algo se podía oír en el ambiente… sonidos escasamente perceptibles, algo bajo nuestros pies estaba sucediendo, se sentía como si de vibraciones se tratase. Ella no había notado lo mismo que notaria una persona acostumbrada a lo que podría estar por suceder.




“Chloe, escúchame… sin importar que ocurra ahora, debes ser fuerte”

“Si te refieres a salir del refugio o atravesar la entrada, no tengo que temer mientras este contigo”

“Ese sería el menor de los males que podríamos vivir”



Su expresión era de confusión, no entendía bien aquellas palabras. Solo proseguimos a pesar de sus reiteradas preguntas.

Finalmente llegamos al primer piso, acercándonos al pasillo central dando la vuelta al primer salón a la izquierda. Entrando en este se encontraba lo que nos permitiría huir.

Removiendo una cobertura llena de polvo, aquel vehículo revelo su forma, causando impresión en aquella niña. Sus relucientes colores, forma aerodinámica y anchas ruedas se mantenían hasta la fecha como el día que la crearon. Una vez removido el conector de la corriente alterna, una pantalla LCD se encendió al detectar un control el cual además contaba con una llave por dentro en caso de emergencia.




“Todos los sistemas en luz verde. Batería al 100%, modo ahorro activado”

“¡Ooooohhh! ¡Viste eso! ¡En verdad esa motocicleta hablo!”

“Créeme, aún hay muchas cosas que te sorprenderán. Por ahora debemos ir a la entrada principal”



Preparamos las alforjas a ambos lados del transporte, cada una a su máxima capacidad. Aquello se volvió un gran problema por el hecho de contar aún con objetos a llevar. No quedo de otra, habría que llenar mochilas del salón y amarrarlas encima con tal de no perder nada.

En ello, se apreciaba a través de la ventana al Berserker arrojado desde el piso cinco el cual se veía inquieto, ignorándonos incluso si observaba hacia donde estábamos. Su inquietud era notoria, como un animal el cual intenta buscar donde refugiarse o escapar.

Solo había un casco para la motocicleta… por claras razones y prioridades sería la niña quien lo usará.

Una vez estando todo en su lugar, llevamos el transporte hacia la entrada del edificio cosa de solo ir en línea recta. Mi compañera se encontraba situada y asegurada ya que iría por delante por temas de espacio, a pesar de todo… ella estaba más concentrada en la pantalla que en el entorno, era inevitable reírse de vez en cuando por su curiosidad.




“Error, comando de voz no identificado. Por favor intentar nuevamente”

“¡A-Alexis! ¡¿Porque no funciona de la misma forma?!

“Error, comando de voz no identificado. Por favor intentar nuevamente”

“¡AAAHHH! ¡Ahí está de nuevo!



Por suerte tengo paciencia con los niños… ver esta situación trae algo de nostalgia aún bajo presión.



“Tranquila Chloe, saliendo de esto puedo enseñarte”

“¡Lo dices enserio!”

“¿Crees que te mentiría después de todo lo que estamos pasando? Además, hay algunas cosas que aún tengo que descubrir en la configuración”



Sus ilusionados ojos eran apreciables incluso a través de la cobertura del casco. Era claro que aun contra todo pronóstico, su joven inocencia superaba la imaginación de cualquiera.

En vista a los sucesos, estábamos en plena entrada, salimos por el frontis de la entrada principal del edificio. Ignorados por las dos potenciales amenazas esperábamos el momento para largarnos de una vez por todas.

Pero las cosas se tornaron inesperadas a partir de los próximos segundos cuando el crujir del entorno toco la puerta en el peor momento posible.

Todo comenzó a sacudirse de la nada, las aves emprendían vuelo y los perros a ladrar… la intensidad incrementaba conforme el tiempo pasaba… un terremoto en este preciso instante. Lograba mantener el vehículo evitando su caída por la seguridad de la enana, quien por si fuera poco se aferró a mi cuello con bastante fuerza.




“¡Que está pasando! ¡Porque todo se mueve con tanta fuerza! ¡Tengo miedo!”



Era la primera vez que vivía una situación como esta, cualquiera que no esté acostumbrado o no este familiarizado con el cinturón de fuego del pacifico estaría seguramente con temor. De manera estimativa la magnitud podría ser inicialmente grado 6,3



“Alerta, magnitud de movimiento telúrico estimado grado 6,7 y en aumento”

“¡¿6,7 y en aumento?! ¡Debe ser una broma!”

“Peligro, recalculando intensidad… 7,4 grados escala Richter”

“¡¡Hermano!! ¡¡Tengo Miedo!!”



A penas era posible estar de pie, sin olvidar el llanto de ella, además que cada vez se me dificultaba más el poder respirar.

El portón principal igualmente había caído junto con los devoradores a piso que por suerte no se levantaban y los Berserker estaban intentando correr en todas las direcciones sin lograr sostenerse.

El tiempo avanzaba… 30 segundos… 1 minuto… 2 minutos… cuando terminaría esto.

La escuela detrás de nosotros, el refugio 21 se resquebrajaba con brutalidad al punto de colapsar sobre sí mismo.

Cuando la naturaleza decide intervenir, es realmente imparable…

Solo una pequeña parte se logró mantener, pero ello no importaba, debíamos emprender nuestra retirada. Era todo lo que podíamos hacer.

Cuatro eternos minutos fueron los que cualquier superviviente en Tokio debió afrontar; una experiencia aterradora debido a tal magnitud en los daños ocurridos.

A lo lejos se percibían estruendos de estructuras mientras estas se venían abajo. Dado que ningún devorador se recomponía luego de un catastro, tomamos posición en la motocicleta acelerando con tal de salir.

Con un brazo a medias y la pequeña aun afectada, el llevar a cabo cada maniobra no solo era riesgosa, sino que además bastante difícil y demandante respecto a mis capacidades en las condiciones actuales que presentaba.

Manteniendo en línea recta hacia la salida, el portón actuó a modo de rampla facilitando pasar por sobre el tumulto de cuerpos que intentaban moverse.

Había muchos devoradores en los alrededores, varios de los cuales eran “Perseguidores” reincorporándose al no estar adheridos a múltiples cadáveres caídos.

El escondite temporal ubicado a 10 calles era mala opción actualmente.




“Desplegando mapa del área. Se recomienda ser precavido por posibles alteraciones del medio a causa del terremoto”

“No esperaba que el sistema fuera tan eficiente, en verdad aquellos chicos poseían un talento que requiero en estos momentos”



Donde debía ir… que lugar sería útil para ocultarnos por un tiempo… volver a organizarnos… además de tratar el daño sufrido durante aquel ataque sorpresa, había mucho que hacer.

Buscar otro refugio podría ser una opción, el problema vendría si los supervivientes accedían de buena manera. Escondernos en algún edificio abandonado… después del terremoto reciente seria apuntar con una pistola a uno mismo. Sectores residenciales, hospitales, centros comerciales… ¡espera!, aquel lugar podría ser útil.

Aquel sitio era una apuesta arriesgada, sin embargo fue un buen escondite incluso estando plagado. Tanto entrar o salir, sus recursos para sortear el clima, incluso lo que allí escondía desde hace tiempo.

Era una larga travesía la que nos esperaba, dada la velocidad mantenida de 50Km/H más las dificultades presentes, era de estimar entre cuarenta y cinco minutos a una hora.

Por otro lado, sentí el cuello levemente aliviado y me costaba menos respirar. Al fijarme de forma detenida pese a que aún se sujetaba firmemente de mí, por el movimiento que realizaba mi brazo izquierdo alrededor de su caja torácica, era altamente probable que Chloe se encontrara inconsciente a causa del shock por lo ocurrido hace unos minutos.




“Este será un largo día por lo que veo. Ojala las posibles replicas no causen destrozos donde iremos”



Transcurría el tiempo mientras el sol se alzaba hacia el punto más alto. Al rato finalmente llegamos al lugar.

No había devoradores por los alrededores, facilitando el acceso.

Adentrándonos por el vacío lugar, la temperatura disminuía bastante en ciertos sitios a diferencia de otros. Posterior a unas cuantas vueltas logramos dar con el sitio temporal para asentarnos.

Su tamaño era con suerte la mitad del salón de enfermería, aun así aquella habitación de descanso para personal, era más que suficiente para solo dos personas.

Entre lo que se apreciaba a simple vista tenían casilleros, una mesa, sillas, un sofá amplio, TV, baños… solo preocupaba el hecho de tener el transporte aquí dentro dado su tamaño, era notorio el espacio que requería.

Dando paso a las prioridades en estos momentos. Recosté a Chloe en el sofá, retire el casco luego de ello para ver que efectivamente no se encontraba conectada con el entorno. Sin embargo, sentí como una de sus manos me sujeto levemente de una manga de la chaqueta…



“No te vayas… Alexis…”

“Puedes estar tranquila, no dejare que nada nos separe”



Sentado a un lado de ella, entre el suelo y el sofá, tome su temblorosa mano. No me aparte en ningún momento a pesar del cambio de posición por las molestias, el tiempo transcurría en la tranquilidad que envolvía el entorno lo cual comenzó a repercutir notoriamente, primero simples cabeceos… luego pesados parpados… finalmente otro caído ante el desgaste.

Un segundero se percibía desde algún lugar, la suave brisa que recorría el entorno, también una sensación calidez envolvente. Aquella paz interior de dónde provenía… ¿Estaba vivo?... ¿Estaba muerto?...

Aquellos parpados comenzaron a abrirse lentamente, todo era borroso en un inicio. La vista comenzaba a focalizarse nuevamente y todo se volvía más claro, una frazada me envolvía hasta el cuello, sin embargo la enana no se veía por ninguna parte.

Intentaba levantarme, algo pesado se encontraba bajo el cobertor impidiendo continuar. Sorpresa de quien podría tratarse, pues de ella.

El dolor persistía a lo largo del brazo, sin embargo, se había atenuado en parte gracias a dormir un poco.

En lo general la parte física parece ser que descansó lo suficiente dado la ausencia de malestares generales, solo restaba el brazo izquierdo y sobre todo el hombro de donde se originaba el dolor.

De paso, algo raro estaba en el entorno… mejor dicho, la luminosidad que entraba era la misma que cuando llegamos. Desbloqueando un teléfono móvil revise la hora, la cual era exactamente la misma que cuando llegamos. Pensaba estar alucinando o seguir dormido, otra opción era estar congelado, algún error de programación aunque a estas alturas nada era de sorprenderse, hasta aquel pequeño detalle desapercibido… la fecha… nos encontrábamos en 5 de octubre del 2091, habían transcurrido veinticuatro horas desde nuestra llegada hasta caer dormidos.




“Chloe, despierta”

“Mmm… solo unos minutos más”



Una constante lucha por lograr comenzar el día tomo varios minutos. Posterior a comer algo y arreglarnos nos preparamos para salir de expedición en el centro comercial.

Este lugar por alguna razón no albergaba una importante cantidad de devoradores, entre las posibles hipótesis que se consideran, la que toma fuerza es la temperatura ambiental presente siendo inferior a la del exterior. Carecíamos actualmente de vestimentas necesarias para sortear los grados Celsius durante la tarde noche y el amanecer.

Primera misión en estos momentos; buscar prendas de ropa requeridas, seguido de reconocimiento general en caso de peligros para finalmente planificar donde dirigirse en la búsqueda prometida.




“Son las 13 horas, tenemos hasta las 17 horas para recorrer, luego de eso volveremos a refugiarnos hermanita”

“¡Entendido hermano!”



Dentro de los planes mientras sigamos aquí, era el conseguir algunas cuantas cosas con la finalidad de practicar un poco de matemáticas, inglés, español y algo más que se considere necesario. Todo ello con la finalidad de contar con herramientas simple cuando todo el caos termine.

Comenzamos a adentrarnos en las profundidades de aquel lugar, la curiosidad de ella junto a la nostalgia de él. Ahora es donde el camino continuará a campo abierto ante nuevos riesgos desconocidos…

¿Desesperación o esperanza? ¿Qué será lo que nos sonreirá?


--Arco del Refugio--
--Finalizado--


Autor: Ronin

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Capítulo VI – Exploración del centro comercial


El frío del ambiente se hacía notar, mostraba hostilidad a quien se encontrara en el lugar. Sea humano, animal o devorador… todos eran afectados por igual.

Contábamos con tiempo límite, lo cual no facilitaba espacio a divertirse o errores. A excepción de lograr el cometido principal, por ende los planes debían ser armados de forma previa.



“¿Haz estado en este lugar alguna vez con tu familia Chloe?”

“No conozco este centro comercial, pero si querían venir un día que papá estuviera en casa”

“Antes era un lugar bastante llamativo, una vez todo termine y el mundo vuelva a como era antes, te traeré a conocerlo”


Instantes después de aquellas últimas palabras, de mi espalda se colgaba la enana sujetándose del cuello otra vez. Sin importar la situación que sea, sigue siendo una niña que no esconde sus emociones.


“¡Entonces es una promesa!”

“Tienes una severa obsesión por colgarte de mí cuello verdad”


Mostró su sonrisa de evidente alegría y desentendimiento. Que más se puede pedir en estos momentos…


“Hablando en serio… ¿Cuánto tiempo piensas estar colgada?”

“Ni papá, ni mis hermanos caminaban cuando hacia esto. ¿Cómo lo haces?”

“Simplemente lo hago, aunque no soy tan impresionante como piensas”


Avanzamos varios metros sin perder el ritmo de la conversación. El entorno en si era tranquilo al nivel que no se percibía ningún alma que se asomara, brisas de aire frío cruzaban a ratos.

Se percibían leves cambios de temperatura, debíamos evitar perder el tiempo. Faltaban referencias para saber dónde podríamos encontrar ropa acorde al momento, las pantallas LED no funcionaban o se encontraban estropeadas.



“¿Qué es eso que se ve por allá hermanita?”

“No pude verlo bien, paso bastante rápido. Creo era color naranjo”


Desenfundamos armas ante posibles amenazas. La pequeña mantenía de diez a quince pasos de distancia por detrás, cosa de reaccionar si algo saltaba de frente.

Un Cuchillo Bowie sostenido por mi mano derecha, una Glock 17 sostenida en ambas manos de la enana era lo que disponíamos por condiciones actuales hasta re ordenarnos.

Sorpresa inesperada del momento cuando aquella silueta color naranja comenzó a moverse por el lugar. Quien pensaría sobre un zorro merodeando el lugar, nos observaba con curiosidad. Sin embargo, mantuvo distancia y al cabo de uno segundos miro hacia otra dirección en la que salió corriendo de manera rauda.



“¿Un zorro en zona urbana?, Eso sin duda es extraño… bueno, desde que no hay intervención humana, podrían verse con mayor frecuencia”


Por otro lado, se veía la impresión en los ojos de Chloe al toparse con un animal como ese frente a frente en vez de solo libros o imágenes.


“Es hermoso… Hermano, gracias por darme esta oportunidad”

“¿Te sientes bien?, tienes los ojos húmedos.”


Antes de aquella respuesta, el lugar comenzó a estremecerse al igual que antes de salir del refugio 21, pero con menor intensidad… mientras ello ocurría, ambos tomamos la mano del otro.

Ella se encontraba tranquila a pesar de la repentina replica. Una vez termino de agitarse el lugar, retomamos el rumbo.

Las manos de ambos siguieron juntas en todo momento. Cualquiera pensaría seriamos un par de hermanos o padre e hija.



“Creo encontramos el lugar que buscamos”

“¡¿Tan rápido llegamos Alexis?!”

“Que esperabas, quizás sabré leer bien los Kanjis, pero la memoria y orientación han sido de bastante ayuda”

“Te reirías si conocieras a mi hermano, tiende a perderse con facilidad”


Reírse era algo inevitable a estas alturas, momentos gratos como estos, eran un tesoro que debía apreciarse cada segundo.

Continuamos hacia el interior de la tienda, ya más relajados. Hurgando entre las prendas de diversas tallas hasta dar con algunas que fueran adecuadas. Recogimos prendas tales como primeras capa(1), pantalones, camisas, abrigos, etc…

En favor del tiempo, nos colocamos la primera capa junto con un abrigo. Por parte de Chloe el abrigo era de talla un poco menor a la mía, de color rosa y pantalón color negro. Por contrario, el abrigo que encontré era color blanco, para la parte inferior era color azul.



“Veo que tienes buen gusto pequeña, creo que te pediré consejos de moda la próxima vez”

“Espera… tu acabas de hacer una broma… ¿Quién eres y que has hecho con mi hermano?”


Ver aquel rostro nuevamente generó un efecto hilarante en ambos. Sentía durante esos breves periodos de tiempo el volver al pasado donde solo era capaz de observar hacia el futuro.


“Nunca creí volver a sentirme de esta forma, en verdad gracias Chloe”

“Soy yo quien debería darte las gracias… me diste una oportunidad y razón para seguir viviendo, buscar a mi familia e incluso… ayudar a quienes están sufriendo por todo esto”


Sus palabras reflejaban sinceridad, era inevitable ir recuperando esperanzas perdidas en el decadente mundo actual.

Entre el presente silencio resonaban ágiles pisadas, por cómo se escuchaba el sonido, parecía provenir de algún animal. Algunos gruñidos eran audibles a ratos, ¿Sería una jauría la que estaría merodeando cerca?

Comenzamos a movernos evitando el encuentro a toda costa, minuto a minuto que avanzáramos era eterno… vueltas por ahí y por allá… izquierda, derecha, subida, bajada e incluso retroceder.

Antes de darnos cuenta, aparecieron frente a nosotros un grupo de cinco lobos. Mostraban sus dientes sin titubear buscando el momento para abalanzarse sobre su merienda. Uno de ellos, sin embargo era diferente, bastaba prestar atención al estado del pelaje maltratado, ausencia en parte de la dentadura, sus ojos e incluso su forma de desplazarse pareciera de manera aparente encontrarse más pulida.



“¡Estamos rodeados! ¡No tenemos donde escapar!”

“Corrección, nuestro medio de escape debería estar en camino. Sostén esto y por nada te apartes de mí”


De la misma manera que los pingüinos escondían a sus crías, nos encontrábamos con la pequeña.

Sus pequeñas manos sostenían el llavero de la motocicleta, una luz verde intermitente cuya frecuencia variaba con el correr del tiempo indicaba la proximidad respecto al medio de escape.



“Escucha… en esta ocasión deberemos ganar tiempo. Protege mi espalda, por nada del mundo te levantes, dispara si es necesario y avísame cuando aquella luz se torne azul”

“¡Comprendo!, pero como piensas enfrentarte sin tus armas… además estas herido”


Basto una sonrisa para tranquilizarla, aunque en esta situación era diferente a las anteriores. Su mirada pareciera ser de asombro y confianza aun en este predicamento.

Si bien, la situación era bastante rara respecto a la aparición de animales salvajes en plena zona urbana, incluso siendo uno de ellos un devorador.

Por primera vez… no era reacción, necesidad o incluso frustración… era el anhelo de sobrepasar por un instante aquella coraza de hielo… pensar que una enana desconocida lograría tal hazaña.



“Chloe, cubre tus oídos por unos segundos”


Inspire de manera profunda hasta más no poder, adopte una postura de combate ampliando la base de sustentación lo cual llevo a disminuir mi altura. En el momento que la pequeña se encontraba en medio de la distancia formada por ambas pierna, libere de golpe todo ese aire causando una especie de estruendo por el lugar.

Aquel eco retumbaba por todas, causando cierto grado de retroceso en la manada por el primer impacto generado.

Segundos posteriores comenzaron a atacar. La mayoría intentaba ir por la niña, por lo que entre patadas rápidas y pisotones era fácil disuadirlos. Por contrario, a espaldas mías resonaban disparos, que rebotaban manteniendo la distancia entre los caninos y nosotros.



“¿Todo bien por ahí arriba?”

“Creo que la pregunta sería mejor al revés ¿no crees?”


Por más que se lanzaran intentando atacar por arriba, estos eran desviados en el aire por simple juegos de manos los cuales aprovechaban la propia fuerza de ellos. Si eran lanzados hacia mis espaldas, la enana lograba asestar un disparo eventualmente.


“Dime que ya está cambiando a azul”

“Sigue en verde, pero que se supone que estamos esperando”

“Pues nuestra motocicleta, nunca intente llamarla a distancia… ya se está tardando”


Las risas no faltaron aun si la situación era difícil. Entre tanto intento una bala logro eliminar a uno de los Lobos. Ante el hecho, retrocedieron y se re agruparon.

Ambos bandos notaban la fatiga del otro, al mismo tiempo que ninguno estaba dispuesto a ceder, al menos hasta que presenciamos esas luces desde el fondo…



“¡Hermano, ahora se volvió azul!”


Finalmente, nuestra oportunidad había llegado. Durante el instante en el cual Chloe se puso de pie, la tome entre los brazos.

Aquella manada se separó al notar que algo se aproximaba a gran velocidad, como si una gran bestia se tratara.

Cuando se acercó lo suficiente, subimos en pleno movimiento acomodándonos en plena marcha. Aceleramos intentando escapar… pero no sería fácil, ellos no dejarían ir a su presa así sin más.



“¡Asegúrate de no fallar los disparos, será imposible apoyarte!”

“¡Cuenta con ello!”


Ella se encontraba sentada por delante de mí pero de manera inversa respecto donde miraba. Siendo usado como resguardo y pilar de soporte, facilitándole pivotes entre derecha e izquierda a la hora de disparar.

Juegos entre aceleración en conjunto a frenos permitían maniobrar a través del irregular entorno de amplios pasillos.



“¡Como esperas que apunte si no dejas de girar tanto!”

“¡Ojala fuera tan fácil!, ¡Espera, tengo una idea!”

“¡¿En qué estás pensando ahora?!

“¡Lo de siempre señorita, lograr lo que pareciera ser imposible para muchos!”


Buscar, probar e intentar… hasta la mínima posibilidad era suficiente con tal de no desistir.

Tras varias rutas, logramos dar al estacionamiento en el cual aguardaba una no tan sorpresa. Aparte de los lobos, se encontraban “Perseguidores” que mantenían una velocidad de caminata mayor a los del refugio.

Amenazas se juntaban en contra nuestra, la manada podía seguir el ritmo hasta cierto punto ahora que el entorno jugaba a favor de la motocicleta. Por otro lado, encargarse de los animales era prioridad por su capacidad de rastreo… las circunstancias seguían presentándose con dificultad.

En ello, se percutaron dos disparo sin previo aviso. Chloe confirmaba la caída de otro más y un Devorador, por desgracia, también que el cartucho se encontraba sin munición.



“¡AAAH! ¡Porque ahora se tenían que terminar!”

“Si fuera como las películas, seria aburrido. ¡Aunque mejor olvídate de ello y afírmate que llego el momento de salir!”

“¿¡Pero por donde estás pensando salir!?

“¡Agárrate con fuerza que saldremos nuevamente de aventura!”


Igual a aquel día, acelerar hasta el límite sin detenerse. Una pequeña rampla aguardaba un par de metros por delante esperando por aquel raudo escape.


“¡A-Alexis!, ¡Espera, que est- WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH!”


Fue una apuesta arriesgada, estábamos en pleno vuelo pasando por sobre una calle que se encontraba bloqueada. Retornar quedo fuera de los planes, todo era progresar por esa vía desconocida…


“¡Tonto!, ¡Idiota!... ¡Creí que moriríamos por la caída!”

“Sabía que saldríamos vivos, hacía esa locura más veces de lo que imaginas”

“Conociendo al viejo Alexis, esto es solo un juego para el”


Una voz femenina se pronunció detrás de ambos, sin embargo eran solo dos los estaban en el vehículo. Buscando de dónde provenía, solo notaron que un zorro se había colado en una de las alforjas. Poseía un collar de animal doméstico en alrededor de su cuello con un extraño adorno…


“Espera… esa voz… ¡Acaso eres…!”

“¡Ding! ¡Ding! ¡Ding!, ¡Tenemos un ganador!

“¡ESE ZORRO HABLÓ!


Autor: Ronin

Editor: Byleth

(1) Primera capa: Es la capa que se encuentra en contacto con la piel. Su principal función es alejar nuestro sudor de la piel, evitando la sensación de humedad y que nuestro cuerpo se enfríe. Se recomiendan prendas lo más ajustadas posibles al cuerpo pero sin apretarnos, para evitar que penetre el viento entre ellas y nuestro cuerpo, y permitirnos realizar movimientos sin dificultad. También se le conoce como Capa Interior o Segunda Piel.
 

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Capítulo VII – Encuentro inesperado



La sorpresa hizo presencia en ese momento, fue la señal de un inminente reencuentro inesperado. Aquella forma de hablar… ese inconfundible tono de voz… de entre todas las personas tenía ser ella.


“¿Esa fue la voz de una niña?, Eres un bribón Alexis, porque no dijiste que tenías una hija”

“No es mi hija, la rescate hace un par de días. De paso… suenas como una anciana con esas palabras.”

“Tan serio como siempre, deberías relajarte un poco. Bueno, ya hablaremos con calma, tengo un favor urgente… me encuentro en la residencia del personal”

“Creo saber cómo terminara todo esto…”


Según el vehículo, el tiempo seria de al menos unos treinta minutos sin bajar la velocidad. Pocos Devoradores se encontraban en el camino, aunque la mayoría que lograba divisar nuestra presencia lo hacía a duras penas.

Era bastante tranquilo el trayecto a causa de los escasos escombros en la pista, aunque algunas de las edificaciones aledañas se encontraban tumbadas apoyándose sobre otras; aquel daño podría deberse al terremoto de hace unos días y sus posteriores replicas.

La enana por lo visto estaba interactuando con la persona detrás del animal, parecía divertirse obviando el entorno y la pelea de hace un momento… bueno, si esto ayuda a relajarnos, bienvenido sea…



“Hermano, el zorrito dice que donde vamos hay de esas criaturas cerca de la entrada”

“Un comité de bienvenida eh, parece que quisieran nuestras cabezas en bandeja”

“Valla humor el tuyo campeón… no pienses en exponer a la pequeña pollito innecesariamente, después de todo, ya estoy esperando con la entrada”


Una figura femenina se divisaba en el sitio golpeando a cualquiera que se aproximara… solo ella era capaz de usar una tabla de planchar a modo de espadón…

Cruzamos la entrada luego de largo viaje, las rejas fueron cerradas y electrificadas; repeliendo con fuertes descargas capaces de freír a quien osara intentar entrar.

Ella indico por donde proceder… avanzo en silencio delante de ambos. La pequeña caminaba por detrás mío, sosteniendo al pequeño animal entre sus brazos. Se percibía cierto grado de temor de su parte.

Subimos hasta el segundo piso, continuamos hasta el final del pasillo pasando frente a varios apartamentos vacíos… el ultimo, ubicado al extremo era al cual debíamos entrar.

Cuando la puerta se abrió, el pequeño zorro salto de los brazos de Chloe entrando sin perder tiempo alguno. Ella por claras razones entro sin pensarlo dos veces intentando atraparlo.

Por otro lado, la anfitriona invito a pasar educadamente con una sonrisa evidenciando sus pensamientos…



“Conozco mejor que nadie esa sonrisa… no me haré responsable si algo sale mal Profesora Amanda…”

“Vamos cariño, sabes tan bien como yo que no terminan tan mal… eso creo”


Exhale un suspiro adentrándome en un espacio del terror; ropa desperdigada por todas partes, cama sin ordenarse desde quien sabe cuándo, platos de comida instantánea apilados al por mayor entre varias más.

Mientras la niña jugaba con el zorrito y Amanda comentaba ciertos sucesos a alta velocidad al punto de no seguir el ritmo de posibles subtítulos, dentro de mi algo se rompió drásticamente…

Sin dudas en la cabeza, como un huracán que arrasa con todo a su paso bolsas de basura volaban pasando la puerta abierta, cortinas de polvo salían por las ventanas, sin mencionar la luz entrando a la habitación mostrando toda la transformación ocurrida en un periodo estimado de 26 minutos.



“¡Nunca vi a Alexis de esa forma! ¡Es la segunda vez que no se ve serio!”

“Sera mejor te acostumbres niña… aunque no lo creas, él tiene varias cualidades únicas”

“¡Las puedo escuchar a ambas aun en medio de todo el desastre!”


Todo el espacio sufrió un giro de ciento ochenta grados, pasando de ser un antro abandonado a un miniapartamento decente.

Tanto la Profesora Amanda y Chloe se acomodaron con total tranquilidad, una seguía jugando con el pequeño animal mientras la otra sacaba carpetas llenas de papeles. Alrededor de dos carpetas completas con datos obtenidos seis meses luego del desastre según indicaban.

Revisando hoja por hoja dentro de mi rango de competencias, continúe parte de la mañana misma, abarcando incluso la tarde completa… lo poco que entendía era desalentador.

Con tal de asegurar una conversación segura y fluida, enviamos a la pequeña a tomarse un baño sin apuros.

Una vez solos, comenzó el intercambio de información… según relataba ella, reunieron a cuantos fuera posible del personal con la misión de estudiar lo sucedido e intentar contrarrestar la situación al pensar que era causa del clásico virus visto en películas, potencial bacteria, ataque terrorista… incluso consideraron casos de Kuru de parte de autoridades.

Atraparon unos cuantos de los llamados por ella “renacidos” o “resurgidos”, entre varios conflictos por conseguir equipos, financiamiento, etc… lograron comenzar a recabar datos tanto en base a observación, muestras de células, muestras de sangre, liquido céfalo raquídeo, orina y excretas.

En un principio se debatían sobre que estaban muertos por diversos factores, pero a su vez otros afirmaban que no lo estaban a causa de actividad en los diversos sistemas junto a un funcionamiento disminuido.

La presencia de actividad cerebral y funciones viscero-motora en las distintas áreas y paradójicamente el grave daño que presentaban. Pulsaciones arteriales detectables, procesos anabólicos y catabólicos… incluso eliminación de desechos del cuerpo mismo.

Los resultados por contrario, causaron que mi cuerpo se estremeciera al descubrir ante todo. Efectivamente estaban muertos de verdad… pero a su vez no sufrían procesos de descomposición, incluso se aceptaba que se encontraban vivos por contar con signos y funciones vitales.



“¡Dígame que es una broma de mal gusto! ¡¿Acaso tendremos que pelear hasta el último aliento mientras estemos aislados del resto del mundo?!”

“Me gustaría estar bromeando todo el día como siempre, pero esta vez no es el caso”


En lugar de solo limitarme a aceptar esta cruel broma del destino, tome la decisión de continuar. Considerar posibilidades, que habría hecho el antiguo yo… pero por ahora debía compartir la información recabada tras dos años viviendo a campo abierto.

La diferencia entre ambas informaciones radicaba en que la suya fue durante un periodo de 6 a 7 meses con un vacío inicial de medio año y otro posterior de casi 1 año, comparado a la que poseía, que si bien era netamente observación y limitada por razonamiento, pero contaba con los casi 2 años continuos.

“Devoradores” era la base del término usado por quienes sobrevivían día a día peleando contra aquellas criaturas. Al continuar con la explicación, al subdividir entre “Errante” y “Perseguidor” esto llamó la atención de Amanda.

Los primeros en ser mencionados, carecían de la capacidad visual y auditiva como tal, además de ser más débiles que una persona común y corriente. Sin embargo, bajo sospechas se plantea que estos detectarían el movimiento como aparentes sombras en caso de ser un vivo. Otro medio seria la percepción de la vibración en general, con lo cual sin necesidad de emitir sonido alguno, estos podrían detectarte por el simple hecho de agitar el pie sin despegarlo del piso. Una última opción era el mantener el olfato.

Por la segunda clase, mantenía varias capacidad comparada con la anterior siendo un estilo de zombi clásico, pero que su fuerza oscilaba entre poco menos o poco más que una persona adulta normal.

Todo bien hasta mencionar a los “Child” junto sus comportamientos y características vista en los pocos ejemplares. Su rostro daba a entender que muchas cosas no cuadraban con la proyección que realizaron hace bastante tiempo. Ver este tipo según debatíamos era frecuente en ciertas áreas, los visto en el refugio fueron un caso aparte sin precedentes. ¿Sera posible que…?



“Quien pensaría que un bien para la vida sería la causante de tal desastre, por si fuera poco… no existe medicamento o cura para combatir el problema”

“Tengo que discrepar con usted Profesora, uno de los trabajadores del área Biotecnología podría ayudar a resolver el problema con los vivos”


Antes de poder continuar, se generó interrupción debido a la aparición de la enana junto con el zorro. Debido a la falta de ropa para dormir, ella había extraído una polera de mi equipaje a espaldas mías.

Por otro lado, el pequeño animal salto a la mesa donde se realizaba la conversación con la sola intención de agitarse salpicando el agua que le quedaba encima. Después de ello, todo perdió seriedad causando risas al vernos unos a otros.

La noche cayo nuevamente cambiando las prioridades por cenar algo, además de un buen baño. Entre Amanda y yo tomamos turnos para cocinar, mientras uno se ocupaba de ello, el otro aprovechaba de ducharse.

En esta ocasión era un plato de carne acompañado de verduras. Aquel sabor del agregado sin duda tenía una calidad de lujo para lo que se vive en estos momentos. Durante la conversación, supimos que venían de un pequeño cultivo de la profesora ubicado detrás del edificio, cuidado meticulosamente y con total dedicación.

Hacia bastante tiempo ninguno disfrutaba de un ambiente alegre, relajado e incluso grato, donde puedes relatar tus experiencias del día, olvidar los problemas, reír sin preocupaciones.



“Sin duda ustedes dos parecen en verdad padre e hija, ojala encontrara a alguien que me comprenda de la misma forma”

“Padre… e hija…”

“No la escuches Hermanita, a su edad suelen delirar bastante… no olvides que se le ocurrió usar una tabla de planchar como arma de video juego”

“Siempre con ese humor burlesco jovencito, solo tengo 35 años, estoy en mi floreciente juventud como bella doncella esperando a su príncipe encantador”


Poco después de terminar de comer, sin habernos percatado, la pequeña se quedó dormida a mi lado. Después del día de locos por el cual corrimos sin parar, el mantenerse despierta era imposible.

Acomodamos unos cuantos muebles dentro del poco espacio disponible para usar un sofá-cama, por su parte, la anfitriona se retiró hacia su habitación la cual solo nos separaba un muro de tabiquería.

Como pollito arrumado a un costado mío se encontraba la niña inalterable a cualquier ruido o luz del entorno. Aunque… por el marco de la puerta era evidente quien observaba, centrándose en uno de los dos.



“Ni lo pienses… déjala dormir tranquila”

“¡P-pero mírala! ¡Esa ternura sin par!”

“Ah no, consíguete la tuya”


Ella sonrió con naturalidad, guiño un ojo mientras apagaba la luz. Gesticulo una frase muda retirándose a dormir.

Desconocía el momento en el cual fui presa del cansancio, durante el pasar del tiempo creí serian horas cuando en realidad fueron minutos… una réplica de mediana intensidad fue la causante de ello.

A mi izquierda se encontraba una infiltrada, ella pedía el quedarse debido a su trauma sin superar. Una discusión que duro menos de 5 minutos bastaron para ceder a su petición, con la condición de no hacer bromas ni jugarretas.

Los relojes marcaban la 1:00 A.M, apenas lograba conciliar el sueño por la banda sinfónica de ronquidos a mí alrededor. Peor aún, si consideramos que la niña al girarse termina asestando patadas en las costillas, una señora sujetándome de la cintura más una pierna como un dakimakura y la guinda del pastel… el zorro arrumado en mi cuello.

Aquella fue la peor noche de todas en estos dos años, estar a campo abierto peleando contra cualquier cosa que se mueva o quiera intentar matar a los que se cruce no parecía tan mala idea.

Finalmente paso el periodo nocturno, con un despertar drástico. Abrir los ojos viendo el suelo a primeras horas del día y la profesora exigiendo explicaciones como pollo sin cabeza era una combinación caótica. Incorporándome con dificultad tratando de procesar sus palabras.



“¡Que eran esas cosas a las que llamas “Berserker”! Y-y un animal en las mismas condiciones

“Debo suponer que la pequeña menciono algo… vamos de a poco que he dormido bastante mal. En fin, eso restaba de la información, toma asiento sin perder la cabeza quieres”


En pleno desayuno continuaron las explicaciones, a pesar de tener una cara que causaba risa a ambas por igual.

Aquellos “Berserker” primero que nada, solo hay registro de dos ejemplares. Sus capacidades en si son de limites desconocidos debido a que la interacción fue realmente escasa. Dentro de todo, poseen mayor fuerza que todo lo visto anteriormente, incluso uno estaba usando barras de metal de alrededor de un metro de largo en cada mano. Aun si podrían ser clasificados de la misma forma o categoría, sus conductas eran totalmente diferentes… uno era silencioso y tranquilo, mientras el otro era totalmente desenfrenado en agresividad; dando a pensar la posibilidad que posean conductas individuales particularmente en esta categoría. No olvidar que pueden tolerar sin mucha dificultad caídas desde un quinto piso.

En el caso de aquella manada, solo uno de cinco se encontraba comprometido. Dentro de lo observado; sus capacidades no se veían comprometidas negativamente, incluso pareciera que fueron potenciadas. Sin embargo, a diferencia de los humanos que atacan a los que se encuentran sanos, estos parecieran reconocerse de manera mutua con total normalidad. Carecíamos de información complementaria, ya que para ello era mejor contar con un veterinario.



“Ya veo, entonces no solo podríamos estar frente a un proceso evolutivo, sino que además afecta de diferente manera a cada especie”

“Pensaba eso mismo Profesora, aunque la interrogante seria en relación a cuánto tiempo ha transcurrido desde los primeros casos que hablamos”


El intercambio de información seguía con toda normalidad por ambos, la niña junto al zorrito jugaban por su cuenta sin molestar o prestar atención.

Al final de cuentas, cualquier sobreviviente en estos momentos se encontraba aislado del mundo. Se desconocía la situación a nivel global, las demás sedes de H.L, por si fuera poco… cual era el estado del resto de las ciudades.

Durante unos minutos guardamos silencio, reflexionamos sobre todo conversado hasta aquella pregunta inesperada. Corrían rumores de una tal Alexis Müller que sanaba mágicamente a gente enferma, incluso que contaba con una cura para las victimas mordidas.

Ambos estábamos en claro la farsa que se llevaba a cabo, debido a que el problema se encontraba lejos de ser un Virus, Bacteria, Prion, etc… De no ser por la Profesora, estaría encaminado a buscar al culpable de tales actos; cegado a causa del malestar y rabia del momento.



“Piensa cuantas personas debiste ayudar, seguro alguno de todos ellos busco sacar provecho”

“Cuando el mundo se cae a pedazos, existirán aquellos mal intencionados.

“Nunca lo pongas en duda Alexis. Aun siendo nativa de Japón, he recorrido diversos países del mundo, aun a mis 30 años no imaginas las sorpresas que puedes encontrarte”

“35 años y mucha honra, a pesar de ello sigues aparentando mucho menos”


En lugar de responder intentando emitir un sermón, guardo silencio por unos instantes procesando cada una de las palabras. Una evidente expresión de sorpresa sin par, de esas que solo quisieras tomar una fotografía para gastarle bromas reiteradamente.

Reímos, reímos con muchas ganas hasta el dolor abdominal encontrándonos torcidos en el piso. Ni si quiera las hienas serían capaces de competir a este nivel. Sinceramente… creímos en un momento que sería nuestro fin…



“Hace bastante tiempo no me sentía de esta forma”

“Creo que dentro de toda esta catástrofe, algo mejoro mi joven aprendiz. A cierto, me olvidaba que esto te pertenece”


Una pequeña maleta negra, cuyo tamaño se asemejaba a la mitad de una hoja tamaño carta. Esto en verdad no podría llegar en el mejor momento para ayudar a tratar mi hombro, un T.E.N.S.


Autor: Ronin

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Capítulo VIII – Un Vínculo único



Tras varios días de tratar la contractura sobre mi hombro izquierdo mediante el uso de T.E.N.S (1) y Termoterapia (2) la presencia de dolor disminuía y respectivamente lo hacia la contractura muscular.

Parecía irreal el transcurso del tiempo desde que llegamos, esta tranquilidad se percibía como un efímero sueño del cual no quieres despertar. Aun si fuera solo ocio, es un mal necesario de vez en cuando.

Despertarse cerca de media mañana, preocuparse de los deberes del departamento, preparar cosas que comer y mantener cierta rutina física al menos durante la semana.

La pequeña seguía pegada al animal en todo momento, verla tan alegre era en verdad reconfortante luego de lo que debimos pasar todos estos días.

Amanda por su parte dividía su tiempo con la niña y analizar la información compartida. Por ironías de la vida a causa de su baja estatura, requería ayuda a la hora de cambiar archivadores pesados ubicados en una repisa. Verla trabajar arduamente buscando pistas o resultados para llegar a conclusiones motivaba al resto en continuar. Sin embargo, su auto exigencia reiterada pasaba la cuenta en su desempeño.

Por otro lado, solía darle vueltas al rumor de quien se encontrara usurpando mi identidad. Bueno… mientras sean solo palabras puedo mantener algún grado de tranquilidad, considerando la situación que estamos viviendo. ¿Quién sabe lo que esperará ahí fuera?

Con el paso de las horas el aburrimiento me consumía por falta de estímulos diferentes. Fue en aquel momento donde la Profesora pidió asistencia cerca de la entrada, según sus reacciones, algo andaba mal.

Los problemas se debían por lo que veíamos a las bajas de voltaje, causando que se quemaran alguna de las conexiones limitando los barrotes electrificados en las paredes. No contábamos con el conocimiento para llevar a cabo arreglos o cambios de piezas, si esto seguía así, la entrada perdería su gracia de freír muertos.

Solo retornábamos a ver qué hacer, cuando oíamos algo golpeando latas cerca. Practicando con dos réplicas de pistolas de balines en ambas manos se encontraba Chloe, su precisión no solo nos sorprendía, sino además su concentración a cada tiro. Los disparos ejecutados por la derecha asestaban casi al 100%, contrario al usar la izquierda que variaba con fallos estimado del 85%.



“Valla, eres una pequeña impresionante. Tan joven y hábil”

“¡Hermana! ¡Hermano!, no los había visto”

“¡¿H-Hermana?!”


Fue ese momento donde la joven mentora revelo su lado nunca antes visto por varios, abrazando a la niña muy acaramelada. Cada vez que escuchaba cuando la llamaban “Hermana”, dejaba en duda si realmente se excitaba o solo realizaba bromas como de costumbre…

Zafándose de aquel forcejeo, la enana se escondió detrás de mí eludiendo el contacto directo al acercarse su acosadora. A pesar del actuar de ambas, fueron capaces de darle vida al aburrimiento en un instante. Incluso el abrazarlas a ambas de la nada, las freno por cosa de segundos.



“¿A-Alexis… que estás haciendo? ¿Te sientes bien?”

“¡Hermano, esa perra está loca!”

“Oh My…”

“Hermanita, no vuelvas a decir eso. De lo contrario te volverás como ella”

“U-Ustedes dos… saben en verdad como sacar lo peor de mi”


Luego que se calmaran las cosas, además de un buen sermón a las dos tanto por conductas como palabras, continuamos con las prácticas de tiro. Las horas transcurrieron sin percatarnos dando paso al anochecer con una blanca luna llena rodeada de estrellas.

Mientras preparábamos la cena y algunos tomaban una ducha, las bajas de voltaje no hicieron acto de presencia para suerte de todos. Continuaba la normalidad de los días anteriores, aunque esta vez después de saciar el hambre tuvimos una víctima de Morfeo más temprano de lo usual. Aun con sobremesa anticipada, las sorpresas continuaron.

Aquella joven mentora colocaba una pequeña caja sobre la mesa frente a mí, al abrirla, notaba poco a poco que era un trabajo hecho a mano por detalles en cortes de materiales. Desconocía las destrezas manuales de Amanda, ella no deja de sorprenderme.



“Vi aquellos guantes desgastados por sobre uso y quería hacer algo por ti, eras el único que aun sin entender mis ideas, me apoyo en las buenas y en las malas. Sin olvidar cuando se desato toda esta catástrofe antes de ser separados”

“Saber que sigues siendo tu misma, además de estar viva me deja a gusto. Por cierto, porque me miras de esa forma”

“Quien diría que te gustaban las mayores, pequeño torero. Incluso tienes una pequeña que te ve como un hermano o ejemplo a seguir”


Ignore de manera olímpica sus bromas mientras me probaba aquel par de guantes hechos con varias capas de cuerina a cuestas, eran algo toscos a la hora de empuñar la mano, incluso pesados por parte del dorso. Por las palabras de ella, había una placa metálica que rodeaba la zona incluyendo los nudillos por protección. Aun así, no podía esconder mi agrado ante el obsequio.

Continuamos conversando tranquilamente hasta preguntar por el zorro, algo en él no me terminaba de cuadrar o al menos llamaba fuertemente mi atención… ella intenta desviar el tema de conversación de diversos métodos. Tras insistencias reiteradas accedió a revelar información; fue traído de vuelta a la vida con las mismas células madre.



“Imposible… Amanda, eres consiente que si nos muerde seremos carne muerta”

“Sobre eso, no tienes de que preocuparte hombre. Al principio nos preocupamos también, pero luego descubrimos su incapacidad de contaminación, es más, quedo la sospecha de ser aparentemente resistente.

“Creo sentir mi alma volviendo a mi cuerpo, ah… por un momento imagine lo peor”


Verla reír me calmo un poco, esos simples gestos ayudaban a combatir el estrés y a su vez facilitaban la liberación de endorfinas. Costaba creer sus palabras tras tanto desastre, pero si algo la caracterizaba sobre todo, era su capacidad de ser transparente y honesta tanto en lo que piensa como lo que siente.

Sin siquiera alcanzar a preguntar, ella decidió relatar la historia del animal. Dentro de lo que entendía al respecto ya que los parpados se volvían pesados, el zorrito pertenecía al zoológico en un inicio, pero dado a diversas causas fue llevado a las instalaciones donde nos encontrábamos con el fin de sanarlo. Incluso en pleno apocalipsis el personal aseguro la preservación del espécimen a toda costa, fue durante el periodo donde se recobró cierto grado de los laboratorios cuando arriesgaron al moribundo animal usando una cepa diferente a la que detono todo.

Ese es el instante que todo se fue a negro, no me percate de la hora. Al abrir los ojos ya había amanecido, ninguna de mis compañeras estaba en el apartamento. La puerta se encontraba entre abierta… es más, no había señales de actividad reciente. Tras vestirme, comencé a recorrer los diversos niveles de la residencial y mirar hacia los alrededores desde las alturas para divisar su ubicación.



“Al fin llegas mi rompe corazones”

“¡Hermano, es una trampa!”

“¡A callar niña!”

“¡Detente Amanda! ¡¿Qué diablos estás haciendo?!”


El peor error que cualquiera podría cometer ahora es subestimarla. Nunca da una puntada sin hilo en cada una de sus acciones, pero no existe posible razón para justificar su actuar. Todas las armas que portaba habían desaparecido, excepto las que ella me entrego la noche anterior.


“Quieres protegerla, si fueras el mismo que hace dos años no fallarías ante nada… has perdido mucho de tu verdadero yo, debilitándote al nivel de recibir severos daños. Cada noche que cerraba mis ojos tenia aquella horrenda imagen, quería volver a tener a aquel amigo y confidente cerca de mí, con el cual decirnos que todo estará bien…


Me apuntaba con un bastón cuyo tamaño la sobrepasaba con notoriedad su altura… ella medía un metro y medio comparado al arma que empuñaba de casi dos metros.

Intente abalanzarme para detenerla, en una respuesta rápida evadió hacia un lado mientras balanceaba su arma golpeando hacia mi cabeza aprovechando el movimiento. Sentía aquel impacto retumbar, alterando la orientación espacial… todo daba vueltas.

Ella no se detendría aunque se lo pidiéramos. Aun siendo pequeña a mi lado, era rápida… arremetía con estocadas a lo largo y ancho de tórax y abdomen. Retrocedía sin oportunidad de defenderme, consternado sin ser capaz de entender su actuar.

Chloe estaba atada de tobillos y muñecas, no podía hacer nada más que observar y llorar, rogando que no nos hiciéramos daño. Sus ojos enrojecidos expresaban muchas emociones atrapas en su interior. Sufría de verdad ante su impotencia.



“Alexis… reacciona, acaso quieres morir en verdad”


¿Susurros?... fue en el instante que caí arrodillado, pude por un instante observar a través de sus ojos un enorme vacío abundante en frustración. Puedo vislumbrar un poco sus verdaderas intenciones.

Aquella mentora y amiga, al fallar su objetivo opta por retroceder realizando un Back Flip (3) ganando distancia; jamás ha dado un paso atrás en cada cosa que hace, subió su guardia por instinto a penas se detuvo.

El amable soplido del viento jugueteaba entre los presentes, hojas caían mientras otras danzaban al son de las corrientes. Las nubes se apartaban dando paso al astro rey como primer testigo, acto seguido el rugir de la tierra tomo el segundo puesto imponiendo su autoría, zarandeando con gran fuerza. Deseos provenientes de una pequeña mujer mortal abrieron las puertas selladas del alma de su joven amigo y aprendiz.

Exhalando e Inhalando aire con toda tranquilidad, levantando la mirada hacia ambas mientras terminaba de pararme articule un par de palabras mudas… la pequeña estaba un tanto tranquila tras ello, por contrario, quien desato todo el revuelo estaba preparada a lo que vendría.

Acercándome lentamente hacia ella, quien empuñaba con guardia en alto esperando ser atacada, tomo la iniciativa realizando un golpe lateral en abanico de derecha a izquierda. En respuesta, tome ventaja sobre la diferencia de altura pasando por encima de la vara en movimiento.

Un segundo de impresión fue clave, sin dudas ni temores dirigí un golpe con todo hacia su abdomen. Aquel impacto no solo la hizo retroceder, sino además de volar cerca de un metro hacia atrás… sujetándose en su arma de manera sugerente se aprecia una sonrisa mientras tocia.

Nuevamente dio el primer paso, esta vez era diferente. Realizo una finta haciendo creer que atacaría a las piernas, en lugar ensarta el arma contra el piso imitando un salto con garrocha asestando una de sus rodillas contra mi mentón. Acto seguido de recibir daño de su caída sobre mí, intercambiamos golpes uno tras otro, forcejeos, mordidas, azotes contra estructuras…

Existen personas tercas, persistentes y luego estábamos nosotros, alrededor de unos treinta minutos sin cesar. Corrían los hilos de sangre a través de la frente, ropa rasgada con cortes en la piel, rasguños en rostro y torso, hematomas a lo largo de brazos y piernas de manera mutua. A duras penas nos sosteníamos, pero sin rabia ni rencor del uno al otro.

Todo o nada, un último suspiro antes de caer por querer ser quien atine el golpe final. Frente a frente alzando un puño con la misma sonrisa de complicidad como aquellos años, segundos antes si quiera de mover los brazos, éramos empujados a piso por la pequeña quien se soltara de sus ataduras.

Nos sujetó a los dos abrazándonos del cuello entre lágrimas, era la primera vez que la vimos llorar de esa forma.



“¡Ya basta! ¡Porque tienen que hacerse tanto daño! ¡Me prometiste que no serían tan duros hermana! ¡Primero perdí a mi Mamá, que nunca pude conocer! ¡Luego este desastre que me separo de Papá! ¡Finalmente a mis hermanos! ¡¿Ahora también los perderé a ustedes dos?!”


Sus sinceras palabras cargadas de inocencia de niña fueron una balacera al alma. Nos miramos mutuamente hechos un desastre en todo sentido, en lugar de pensar sobre que quería cada uno, aceptamos nuestros errores como adultos. Dejamos todo de lado para calmar a Chloe.


“En verdad lo siento hermanita, me deje llevar, rompí mi promesa y con ello solo te termine lastimando”

“Te prometí que nunca volverías a estar sola, pero tendré más cuidado la próxima vez que ocurra alguna pelea”

“Más les vale cumplir… de lo contrario…”

“¿De lo contrario?”

“¡Me asegurare que mi zorrito les muerda las orejas!”


Ante su respuesta, nuevamente no fue posible contener la risa. A pesar del daño que nos causamos es real, las situaciones divertidas siempre ganaban.

Ponerse de pie nunca había sido tan difícil en verdad, ahora descubrimos que basta un par de supervivientes lo bastante enojados para causar más daños que una horda de Devoradores.

Dado el grado de fatiga, tuve que cargar a caballito a mi mentora quien apenas podía caminar. Era bastante ligera, a pesar de estar en condición similar. Jamás pensé que ella sería tan fuerte, es una caja de sorpresas y que por si fuera poco, se quedó dormida.

La pequeña se veía alegre tras finalizado el altercado. Al fijarme en sus ojos, se notaba una mayor pureza en ella, como si se liberara de cadenas dolorosas pasando a solo transmitir amor.



“¿Segura estas mejor enana?”

“¡Sí! ¡Incluso más animada que nunca!”

“Tú en verdad nunca te cansas por lo visto…”

“Quien sabe”


Su respuesta vino acompañada del clásico desviar la mirada a modo de burla, a pesar de su carácter alegre, suele ser bromista y burlesca. No me extraña viniendo de una niña en todo caso.

Continuamos hasta el apartamento, dejamos a Amanda en la habitación sola para que descansara. Sentía poco a poco el dolor a lo largo del cuerpo debido a la posible baja de epinefrina, antes de continuar opte por darme un baño caliente por un estimado de 15 minutos. Ayudará inicialmente a palear el dolor por un corto periodo de tiempo, con el correr de los días deberá ir en retroceso mientras no descuide la recuperación.

Luego de salir, en el ambiente se percibía un aroma bastante tentador. Eran ambas chicas cocinando, o mejor dicho una cocinaba mientras la pequeña asistía dentro de lo permitido. Hablaban como si nada aun después de lo sucedido hace una hora, quien pensaría que se llevarían tan bien.



“Ahora debes tener cuidado cuando viertas el aceite, no sea que agregas más de lo necesario”

“Comprendo. Mucho cuidado, mucho cuidado


Una vida cotidiana, jamás pensé que sería posible algo así en pleno apocalipsis. En verdad el correr del tiempo hace su magia… no solo en resolver algunos problemas, sino también en el crecimiento personal. Tanto Amanda como Chloe han crecido a pesar del poco tiempo que nos unimos en esto… no puedo quedarme exento, sin ellas, quizás habría continuado estancado o muerto.

Optamos por hacer relevo, continué con las preparaciones mientras ellas usaban el baño. Aun así, debía apresurarme dejando toda broma de lado… en verdad estoy hambriento y no creo ser el único, la loca que es capaz de golpear con una tabla de planchar suele ponerse de muy mal humor cuando tiene hambre o cansancio por largos periodos de tiempo.



“Ahora puedo decirlo apropiadamente, no volveré a estar solo… no… mejor dicho, no volveremos a estar solos”





Autor: Ronin

Editor: Byleth



T.E.N.S (1): Transcutaneous electrical nerve stimulation o Electroestimulación percutánea. Se utiliza como una técnica terapéutica por su capacidad antiálgica. Es un tipo de corriente eléctrica que sirve para disminuir el dolor.

Termoterapia (2): Es la aplicación de calor en sus diferentes grados sobre el organismo con fines terapéuticos.

Back Flip (3): Salto mortal hacia atrás en el aire con los brazos y las piernas extendidos.
 

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Death World – Armagedon

Capítulo IX – El valor de quienes te rodean


Conforme los días seguían su curso, los dolores que nos aquejaban luego de desahogar el estrés tras aquella pelea fueron tolerables. Esto último debido al aplicar parte de los recursos en terapias para controlar aquellos malestares.

En lugar de encontrarnos limitados en independencia y funcionalidad, podíamos desempeñarnos en el día a día con ciertas limitantes. Procuramos mantener el ritmo de manera que, ante cualquier problema, no fuéramos carne muerta instantáneamente.

Algunos “Devoradores” se podían apreciar de vez en cuando merodeando la entrada, no había muchos por el área dejando claro el por qué la tranquilidad. Las comunicaciones seguían funcionando a intervalos de tiempo irregulares; hasta la fecha nada a reportar.


“Otro día nublado, a este paso siento moriré de aburrimiento. Alexis, podrías avisarle a Chloe que tenga cuidado, parece que va a llover hoy”

“Mejor acompáñame traer lo que dejamos tendido, será más rápido entre ambos y de paso le avisamos”

“¡E-Espera! ¡Qué crees que haces grandulón!”

“Pues secuestrarte para que me ayudes, puedo ir solo, pero prefiero ir en compañía a ver con que sales esta vez”


Conociendo lo suficiente a Amanda, era claro que no quería moverse de su escritorio por mero capricho. Opte por llevarla en Carga de bombero (1), siendo ella de baja estatura y peso, disminuía la dificultad en cuanto a trasladarla. Sin embargo… su amor por gastar broma a quienes tiene especial afecto no se hizo esperar. Entre comentarios un tanto picarones y algo elevados de tono intentaba sacarme en cara algunos recuerdos...

Aun si las cosas estaban a su favor, no tardo en intentar evadir algunas de mis preguntas entre sus tartamudeos y rostro enrojecido. Tenía la ventaja a favor, proseguí hasta que la pequeña se acercó lo suficiente obligándome a ceder.

Con la inocencia que la caracterizaba, preguntaba que ocurría al ver a Amanda evadiendo todo contacto visual, mejillas rojas como tomates y tartamuda.


“¡Co-Co-Cosas de adultos! ¡A-a-ahora ayúdanos guardar!”

“¿Hermana, segura te sientes bien?”

“¡Po-Por supuesto que s-si!”


Era mejor no entrar en detalles y solo apresurarnos, comenzaban a caer algunas gotas poco a poco. Llegamos con toda la ropa de vuelta sin que esta se mojara. Hoy me tocaba hacerme cargo de planchar y ordenarla.

Me daba vueltas la cabeza a ratos, sentía calor… a duras penas lograba mantenerme en pie, tumbándome contra las paredes.

Ambas chicas acudieron de forma inmediata al percatarse que algo andaba mal. Preocupadas, optaron por recostarme en primeras instancias para tomar la temperatura a través de un termómetro de mercurio. Tras cinco minutos de espera, la joven profesora retiro el instrumento ubicado a nivel axilar.


“Lo que temía, fiebre de 39°”

“Amanda, ¿Mi hermano va a estar bien?”

“Descuida, solo necesita descansar un tiempo. Este tonto se ha sobre esforzados por nosotras, es ahora cuando tenemos que obligarlo a descansar”

“Sigo consiente… sabes…”


Dada las instancias actuales, debía cooperar en silencio facilitando la atención.

Ambas estaban coordinando el actuar respectivo, realizando las acciones con el fin de lograr un rápido control evitando riesgos a mi vida. Por una parte, la profesora le enseño el proceso de aplicación de paños húmedos con intervalos de tiempo y ubicación a la pequeña.

Tras todo ello, se percataron que no contábamos con medicamentos anti-piréticos. Una opción era revisar el almacén ubicado en el tercer nivel, rogando la existencia de muestras sin caducar.

Ella se mostraba tranquila, fuerte e incluso bromeaba frente a nosotros, pero la verdad era otra. Su preocupación la carcomía internamente por el hecho inoportuno junto al riesgo presente. Objetos resbalaban entre sus manos de manera eventual intentando aparentar torpeza intencional.

Sin duda cualquiera creería que es una madre calmando los nervios de su hija. Objetivo que lograba en cierta medida, no podía culparla después de verla tan asustada.


“Escucha Chloe, este idiota saldrá adelante. Sin importar el tiempo que tome, no lo dejes solo”

“¡Entendido! ¡Me asegurare de cuidar a mi hermano tal como me enseñaste!”

“Así se habla mi pequeña traviesa, no tardare en volver”


Fueron las últimas palabras que escuche de las dos, más ya no podía hacer… a partir de aquí ya no podría llevar las riendas, cayendo en estado de sueño…


“Te estaremos esperando, ve con cuidado”

“Cuenta con ello, estaremos los tres nuevamente listos antes que termine esta lluvia”


Cruce el umbral de la puerta sintiendo la drástica baja de calor a frió, tras cerrar, avance por ese largo pasillo hasta dar con las escaleras. Continúe con mi camino sin detenerme a pensar.

Agua escurría desde los niveles superiores por aquella ruta que debía seguir, subí peldaño por peldaño lentamente a través del resbaladizo piso. El calzado cuya suela desgastada, facilito el sufrir caídas a medida que subía, con dolores a cuestas aun tras la pelea de hace unos días hacían una combinación desagradable.

Aquellos dolores de espalda me estaban matando, eran tortuosos la verdad, pero debía continuar. Era nuestro turno de devolverle la mano por el pasado…

Finalmente llegue al tercer nivel, encaminándome hacia la bodega número cuatro tras aquel calvario resbaladizo, note que algo andaba mal. No era de forma precisa el que estuviera cerrada, sino que se encontraba con seguro.

Para colocar más sal a la herida, escurría agua por debajo quien sabe desde cuándo. Era seguro que se encontraría trabada en el peor de los casos, eso solo dificultaba la situación para mí.


“Solo queda usar esas ganzúas… ojala la suerte me sonría ahora que la necesito”


Introduje esas herramientas en el cerrojo, comencé a intentar abrir el mecanismo varios minutos sin resultados. Fue frustrante, comenzaba a perder la compostura conforme avanzaba el tiempo y no lograba entrar. Se me iban las ideas entre el cumulo de presión, frió, mojada a causa de la lluvia, etc…

En pleno arranque de ira, desplegué aquel bastón retráctil usando durante la pelea para golpear la puerta y su cerradura. Minutos pasaban, la ofuscación iba en aumento hasta notar como la madera de la puerta poco a poco cedía.

Lograba ignorar la fatiga que sentía al observar la apertura del camino, detenerme justo ahora no era una opción. Mi pequeña se encontraba librando una pelea superior a sus capacidades, por otro lado, Alexis estaba afrontando posiblemente a la muerte de seguir su temperatura en aumento. Es justo mantener los brazos, aun con todo ese malestar debía avanzar.

Golpe, tras golpe, tras golpe, tras golpe… continúe hasta lograr dañar lo suficiente para que la cerradura cediera antes que la puerta en sí. Al abrirse un poco, se trabo por hincharse a causa del agua que escurría. Existía una forma que podría abrirla sin dificultad, en la parte más cercana al punto donde se insertan las llaves, debía aplicar Torsión mecánica (2) para desplazarla, de lo contrario las energías restantes serian mal malgastadas en vano.


“¡Uno y dos! ¡Uno y dos! ¡Uno y dos!”


La puerta fue desplazada lo suficiente, ahora podía entrar a plena libertad. Sin darle vueltas al asunto, continúe abriéndome paso en aquella bodega… muchas cajas se encontraban apiladas en el suelo y en los estantes. Revisando los etiquetados de cada caja, encontraba de todo, excepto medicamentos… volvía aquella frustración al no dar con lo que buscaba tras continuar revisando.

El ambiente estaba oscuro, carente de iluminación, sofocante. Estaba transpirando y con la mayoría de la ropa mojada a este punto. Solo ver la distancia que me separaba de algunas cajas respecto a la altura causaba impotencia… no soy alta, ni fuerte. Quería llorar, no podía más en verdad, perdía las esperanzas al no ver progresos.

Tras alzar la cabeza, en lo alto de un estante se apreciaba una pequeña caja. Al acercarme, comencé a trepar poco a poco hasta dar con esta. Logre abrirla con dificultad para revisar el contenido, sin poder bajar. Fue difícil dilucidar lo que había entre la oscuridad… ¡pero era justo lo que buscaba!, incluso anti piréticos, aunque inyectables para mala suerte de alguien.


“¡Al fin los encontré! Ahora tengo que ver como bajarlos”


Lágrimas de felicidad corrieron a través de mi rostro. Al fin habría un buen rato luego que tardé en dar con el objetivo, aun con todo el mal rato a cuestas, aquí estaba; Medicamentos y más.

Buscando como bajar las cosas, me percate de algo peor. El estante en el cual me había encaramado comenzó a irse en caída hacia el mismo lado que me encontraba. Solo por instinto, me aferre a aquella caja evitando que se dañara el contenido.


“¡¡¡AAAAAAAAHHHHHHH!!! ¡¡¡MALDICIOOOOOOON!!! ¡¡¡PORQUE A MIIII!!!”


Sonó un fuerte estruendo dentro de la bodega, note que otras cajas con ropa amortiguaron la caída por suerte. Aun así, después de ello perdí la conciencia en el peor momento posible.

Algo en mi rostro no paraba de molestar, abría lentamente mis ojos mientras observaba una silueta borrosa la cual se volvía clara pocos segundos después. Era Kyuki quien me despertó, aquel pequeño zorro por lo visto había escapado a espaldas de Chloe. Sin duda, la presencia del juguetón animal en este momento fue oportuna siendo sincera.

Logre incorporarme luego de un rato por el dolor, desconocía cuanto tiempo había transcurrido lo cual trajo otra vez preocupaciones. Opte por olvidar lo ocurrido, cada segundo valía oro, por ello fue por lo que abandone aquella bodega desplazándome a todo lo que podía.

Baje las escaleras con sumo cuidado, volver a aterrizar ahora sería lo peor. Peldaño a peldaño, de la manera que tuviera todo el tiempo del mundo con tal de no agrandar el problema. Por otra parte, el animalito iba y venía por el pasillo, por lo visto nada grave sucedía.

Cruzando aquel umbral hacia donde vivía, esperaban lo que cargaba, no olvidare esa primera imagen luego del presente día. Ambos dormían juntos con tranquilidad, aunque esta vez era diferente al punto de conmoverme.


“Entonces… su encuentro no fue coincidencia, ni caprichos del destino. Quizás, el habernos reunido tampoco debió serlo”


Antes de continuar, volví a tomar la temperatura de mi joven amigo. Luego de cinco minutos, el termómetro revelo una leve mejoría bajando a 38,4 grados.

Retire lo necesario entre los insumos, prepare la inyección previa a limpiar el área de punción. Bajo situaciones comunes y corrientes, sería imposible realizar esta hazaña sin requerir fuerza bruta para contenerlo. Sin embargo, verlo entregándose carente de resistencia reflejaba lo serio de su estado.

Su rostro evidencio la molestia al insertar la aguja con su contenido, que tras retirarla volvió a relajarse. Balbuceaba un susurro muy leve, no podía captar que decía, aunque suponía la palabra o frase respectiva.

Fui a tomar una ducha rápida de lo contrario también caería de la misma forma. El agua caliente relajaba cada musculo de mi cuerpo, amainaba el dolor causado por todo lo vivido. Una sensación de pesadez me corría desde los pies hasta la cabeza. Antes de desvanecerme corte el agua, pase una toalla a través de mí, retirando todo hasta secarme completamente.

Tome una de las poleras de Alexis para vestirme, al salir del baño los vi aun durmiendo. La tentación era muy fuerte para resistir e intentar mantenerse en pie. Camine hasta ubicarme a su derecha que estaba desocupada, imite el arrumar de la niña ubicándome bajo su brazo. Por primera vez después de muchos años volvía a percibir esta calidez a su vez mis ojos iban cerrándose lentamente.


“Gracias mis queridos amigos… mis pequeños Alexis y Chloe… los quiero mucho”


Comenzaba a despertar poco a poco, parecía haber dormido una eternidad. Tras abrir mis ojos, solo la vi a ella acurrucada conmigo. Estaba algo desorientada desde ayer sin recordar mucho de que paso después de bañarme.

Sentándome al borde de la cama, intentaba incorporarme dando algunos tumbos evitando lograr pararme. Mientras tanto, él se apareció enérgico y sereno con esa sonrisa. Coloco su mano sobre mi cabeza realizando movimientos oscilatorios lentos sin separar la mirada, poco a poco comenzaba a cerrar los ojos hasta caer dormida, perdiendo la conciencia poco después de ello.


“Puedes seguir descansando Profesora, te esforzaste mucho, aún bajo presión”


No había forma de agradecer por lo que hicieron. Esas dos hacen un equipo bastante complementario con todas sus diferencias a cuestas.

Miles de veces intentaron matarme por la espalda aquellos supervivientes pertenecientes a grupos de rescate, venderme como carnada, abandono tras lograr algún objetivo… cuando piensas que no vale la pena confiar, es el momento donde te equivocas.

Luego de reflexionar camine a preparar el desayuno con normalidad, pero con la intención de consentirlas esta vez por sus méritos. Todo seguía su curso natural igual que los días anteriores, calentar agua, leche, sacar comestibles, etc…

Durante la espera mientras calentaba el agua y demás, me asome por una terraza. Cielo completamente despejado con un sol radiante, aves cantando al por mayor además de la suave brisa del viento danzando alrededor de quien se encontrara.


“Tanta tranquilidad, ojala esto se mantengan por el correr de los años y solo morir de viejo”


Era tan perfecto que algo andaba mal, lo presentía… miraba desde mi posición hasta donde fuese posible. Un segundo basto para desmoronar todo.


“No puede ser… cómo… cómo es posible que esté frente a la entrada después de ese día”


Basto avistarlo solamente para entrar en alerta. Sentía el corazón congelado en el tiempo, sin lograr respirar y paralizado hasta la médula… era increíble notar como su sola presencia rinde honor al nivel de desastre por el cual es tan temido.

Tú, quien con tu mera existencia atormentas a los que están cerca. Destruyes todo sin esfuerzo alguno con extrema imparcialidad, encarnando el instinto salvaje que cualquiera posee arremetiendo contra la vida misma. Por sobre todos los muertos y vivos, levantándote contra todo pronóstico, sin permitir escapar a tu presa siendo amanecer o anochecer… terror de terrores con mayor fuerza que los humanos.


“Ni te atrevas a entrar, esta esta vez juro seré quien acierte el golpe… Berserker”



Autor: Ronin
Editor: Byleth

Carga de bombero (1): El método del bombero para trasladar víctimas solía ser una forma común que usaban los bomberos en los incendios para sacar a la gente del peligro, pero ya no se usa en esos casos porque las vías respiratorias de la víctima se exponen al humo. Sin embargo, este método todavía lo usan los soldados y salvavidas, ya que permite que el rescatador traslade a la víctima a cierta distancia de forma relativamente rápida y con menor incomodidad y riesgo de sufrir más lesiones, que con cualquier otra posición de traslado. Los métodos inadecuados pueden causarle lesiones tanto a la víctima como a la persona que la lleva, así que ¡asegúrate de saber lo que estás haciendo antes de intentar realizar este método!

Torsión mecánica (2): Se define como la capacidad torsión de objetos en rotación alrededor de un eje fijo. (un ejemplo simple, abrir la puerta de tu habitación)
 

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Capítulo X – Un encuentro en mitad de la noche


Lo que menos esperarías es verlo de pie en plena entrada, su inmóvil y silenciosa presencia era inquietante. Mantenerse aun como si nada luego de caer desde un quinto piso ya era increíble, pero lograr encontrar nuestra ubicación deja en duda sus verdaderas capacidad o si existe algo más que se desconozca.

Que él se encontrara ahí ya era bastante malo, solo restaba ser precavido de no salir mientras estuviera presente y ser detectados.

Continuamos el día con normalidad hasta donde fuese posible, evitando ruidos fuertes con tal de no atraer su atención. El único espacio circulable abarcaba desde el patio trasero hasta el edifico, ya que desde la entrada era visible lo que sería el ante jardín.



“¿Hermano, ese muerto nos siguió hasta acá?”

“Probablemente, aunque dudo que sea solo haber seguidos nuestros pasos”

“¿Ese de ahí es del que me hablaste la vez pasada? No parece la gran cosa”

“Créeme que sí, es más de lo que crees y descuida hermanita, esta vez no volverá a ocurrir lo de aquella ocasión”


Entre Amanda y yo tomábamos turnos vigilando desde el apartamento, sin importar el tiempo, el seguía ahí de pie sin hacer nada. A ratos se escuchaban fuertes alaridos a lo lejos, empeorando un poco la presión actual.

Aun intentando llevar a cabo las actividades de un simple día común y corriente, era notorio como afectaba de manera individual. Sin embargo, cuando el sol se anunciaba en su punto más alto, aquel “Berserker” dio media vuelta encaminándose quién sabe dónde.

Conforme se alejaba, los alaridos de fondo comenzaban a perderse entre las calles. El mayor de los peligros se encontraba cerca, fueron tres largas horas de vigilancia ininterrumpidas hasta marcharse… desconocíamos si fue coincidencia que ambos llegaran a estas alturas a menos que…



“Bien, seré sincera con ambos… ese espécimen la verdad que sigue rompiendo todo lo planteado, al igual que los resultados tras examinar muestras durante seis meses”

“¡Hermana, aunque no nos creas, con mi hermano fuimos capaces de hacerles frente y salir vivos!”

“Eres una niña valiente, pero nunca debes descuidarte, de lo contrario nunca sabes cuándo…”

“¿Cuándo…?”


En aquel momento, ella sonrió de forma malévola atacando con cosquillas a Chloe. Sus ataques de risa conllevaron una clara respuesta intentando hacer lo mismo de vuelta sin resultados.

La cercanía entre ambas se notaba, la confianza de la una a la otra pareciera haber mejorado cuando estuve inconsciente. Incluso Kyuki no se despegaba de esas dos.

Tras aliviar las tensiones tomamos la decisión de preparar provisiones y demás pensando de ante mano el peor de los escenarios, incluyendo el cómo estaríamos distribuidos en la motocicleta.

Todo prosiguió su curso natural al igual que los días anteriores con entrenamiento físico, mantener el orden en las habitaciones, comer, realizar alguna que otra locura, etc… con tal de evitar ceder ante las constantes amenazas.

Decidimos retomar el análisis respecto a los “Berserker” cuando el reloj marco las tres de la tarde dada la contingencia presente. Con Amanda debatíamos respecto a diversos puntos; su fuerza, capacidad de entendimiento, daños a nivel cerebral e incluso sobre si las células madre estaban actuando a espaldas de todo.

De base, su “fuerza” podría deberse a movimientos espasmódicos en lugar de lo primeramente mencionado. En caso de serlo, los impulsos eléctricos llegan en intervalos irregulares de tiempo, con pésima regulación en cuanto a que fibras musculares deben contraerse para realizar el movimiento sin dejar de lado las que deberían relajarse de forma coordinada facilitando cada acción.

Por parte de su “capacidad de entendimiento” las dudas abundaban bastante, considerando que aparecieran tras un estimado de dos semanas luego del primer encuentro. Sus comportamientos contrastantes siendo uno de extrema ira y el otro tranquilo, incluso proyectaban una sensación de psicosis o paranoia. Es como si reconocieran parte de su entorno y quienes pasan cerca… sin olvidar al silencioso usando armas.



“Espera un segundo, pero esto se parece en algunos aspectos a la Enfermedad de Huntington. ¿Algunos resultados que obtuviste revelaron además deterioro cerebral verdad?”

“Correcto, es verdad los signos y síntomas además del deterioro mencionado. Aunque por su posible edad es imposible, excepto…”


El tercer punto comenzaba a tomar fuerza frente a las interrogantes, era la única explicación en estos momentos capaz de fundamentar el comportamiento de retirada tanto en “Errantes” como “Perseguidores”, los “Child” de la escuela con sus grandes saltos y ahora “Berserker” con su aparente cacería. El caso de “Manada” del centro comercial se encontraba fuera de nuestro alcance, para ello requeríamos de un veterinario.

Si bien, intentando hilar ideas, notamos la posibilidad que ante los daños físicos, el cuerpo pudo intentar reparaciones de tejido dañado exacerbando más de lo necesario. Seguro los pequeños se vieron influenciados respecto a su hiperactividad por correr todo el día y en los dos peligrosos a nivel de ADN.

Cada hora transcurrida implicaba mayores posibilidades u opciones sobre que ocurría entre las variantes conocidas, por contrario, al ser solo teorías independiente de su coherencia era imposible tomarlas con veracidad hasta tener algún resultado que permitiera dar con la verdad, pero a su vez tampoco se pueden descartar sin haber una prueba concluyente que refute las mismas, por lo que estábamos estancados.

Por temas de tiempo, debimos realizar una pausa para almorzar de lo contrario estaríamos besando el suelo por el salvaje hambre ignorado. Esta vez tuvo que ser algo rápido e improvisado, fue curioso ver a los tres tomando parte del trabajo en la cocina.

Los ánimos mejoraron luego de comer, también bajaron los niveles de estrés relajando tanto el cuerpo como el ambiente. Cálidos rayos de sol entraban a través de la ventana en compañía de suaves brisas de viento.



“No importa que tan fuerte sea la tormenta, siempre vendrá de forma eventual la calma. Se fuerte y veras los resultados en algún momento”

“¡Eso fue genial hermano!”

“Un día eres pequeño y débil frente al mundo, pero si te lo propones de corazón llegaras a la cima. Levántate sin temor a volver a caer, eso es lo que refleja quien eres”

“¡Tú también hermana! ¡Cuando grande, quiero ser como ustedes dos!”


Risas abundaron viendo sus expresiones de impresión, nuevas partes de nosotros conocíamos a medida que convivíamos. Estábamos centrados en lo que hacíamos hasta que un inesperado ocurrió.

Un radio transmisor antiguo de Amanda estaba captando una señal, a lo cual metimos mano intentando dar con la frecuencia usada. Alrededor de unos diez minutos probando notábamos que estábamos poco a poco más cerca, entre estática iba aproximándose una voz masculina buscando contacto alguno.



“Al… me esc…. ha… M… Ra…”


Varios intentos fallidos, varios minutos perdidos sin lograr contacto. El corte se realizó desde el otro lado, pero sabíamos que volveríamos a lograr dar con aquel hombre.

Optamos por realizar planificaciones, asegurando nuestro vehículo con la carga óptima tanto en comida y equipamiento. Con ayuda de la pequeña, conseguimos un mapa en la bodega del tercer nivel ubicado en la parte superior de los estantes. Por si las dudas, intentamos determinar rangos en base a las cercanías vistas previamente.

Un superviviente quería realizar contacto, debíamos dudar si sería amigo o enemigo por sentido común. Descocíamos su paradero real, la desconfianza hacia él era un hecho.

Continuamos en espera durante el resto de la tarde a ver si ocurría algo, avanzaba el tiempo con normalidad y sin noticias nuevas posterior al contacto. Alzándose la noche con la luna anunciando el fin de la jornada, además de alaridos conocidos de fondo, preferimos dormir después de corroborar que nuestro acosador personal no estaba afuera esperando ser recibido.

Ninguno de los tres podía conciliar el sueño, encontrar a alguien en estos tiempos era todo un reto. Debido al reducido espacio del país junto a su gran cantidad de habitantes, la transmisión junto a la propagación contaba con condiciones favorables donde una muy importarte era la falta de personas para controlar a los “Devoradores” o también llamados “Reanimados”. La charla que sosteníamos durante ese momento fue interrumpida por estática, una vez más intentaríamos contactar a quien se encontrara al otro lado de la línea.

Ajustábamos diversas frecuencias de radio dentro de los parámetros previstos, cada vez resultaba oírse mejor. No podíamos estar más emocionados de ver qué ocurriría, inclusive los nervios nos carcomían por la incertidumbre. Con perseverancia, insistimos logrando dar con el objetivo. Esa sensación de alegría debimos contenerla en primeras instancias.

Descubrimos que efectivamente era un hombre quien estaba hablando, por su tonalidad de voz debería rondar entre los 40 o 50 años. Reflejaba seguridad en cada palabra emitida, lo cual hasta cierto punto otorgaba el favor de ser confiable sin que sea una potencial trampa. Todo iba bien hasta presentarse… era veterano perteneciente a las Fuerzas de Autodefensa llamado Minami Raiko quien se suponía estaba desaparecido en acción.

Chloe salto de golpe sin esperar un segundo emocionado entre lágrimas, hablaba muy rápido y hasta se le trababa la lengua en el proceso. Al otro lado se escucha de la misma forma un sollozo hombre quien no podía creer estar viviendo un milagro. Ver esa escena fue emotivo, más aun estando en pleno apocalipsis y sin olvidar que llevan dos años sin saber el uno del otro.

Dejamos que charlaran el tiempo necesario estando al margen de todo, ellos necesitaban su tiempo a solas. Con Amanda salimos del apartamento para no interrumpir, así compartirían juntos en lo posible como padre e hija. Aquí se daba el primer paso desde un infernal viaje hacia uno esperanzador.



“Quien pensaría que la pequeña pronto se ira con su padre, en verdad la extrañare mucho. Bueno, si te sientes solo mi pequeño estudiante, ¡Siempre puedes contar Mami Amanda para dormir acompañado!”

“Ella no se ira profesora, al contrario, traeremos a su padre para apoyarnos entre todos y así abandonar el país. Hicimos un pacto entre ambos… ella juro que no estaría solo nuevamente”


Sus ojos se abrieron de impresión al escuchar esa determinación acerca de nuestros planes, aun si estos estaban construidos en el aire con varias falencias y peligros alocados, era mejor que aceptar una muerte segura. Estrecho mis manos junto a las suyas con una mirada entre abierta dejando en claro que me desafiaba a lograrlo, pero que no estaría solo en esto.

Aquella noche un milagro ocurrió, esa misma noche una esperanza se forjo. El encuentro inminente se aproximaba y un nuevo aliado se aproximaba para abrirnos paso ante lo desconocido.

Volvimos al cabo de treinta minutos a ver qué tal estaban siendo recibidos con un fuerte abrazo, la pequeña se encontraba alegre. Comenzó a relatar varias de las cosas que hablaron, entre todo ello, su paradero actual ubicado en Nagoya.

Ambos hablamos directamente con la enana acerca de los planes que vendrían a futuro, partiendo con el encuentro en la próxima ciudad dentro de los siguientes días debido a desconocer el estado de las carreteras, salidas de Tokio junto a entradas del siguiente destino. Si todo jugaba a favor, partiríamos en aproximadamente treinta y seis horas rumbo a la ciudad vecina.

Si bien el tiempo normal de viaje es de unas tres horas, contemplamos ante dudas tardar entre uno a dos días en llegar. No fue suficiente para aplacar la impaciencia de ya saben quién, pero supo aceptar de buena manera la propuesta. A su corta edad ha pasado por muchas cosas, dentro de todo lo malo, algo bueno a llegado de vuelta.

Tras todas fuertes emociones recientes, Chloe cayó dormida sin esfuerzo alguno lo que aprovechamos para intentar comunicarnos de vuelta. Al realizar el intento, nos tomó de sorpresa que nos estuviera esperando para hablar con nosotros.

Sus primeras palabras fueron de agradecimiento por cuidar de su hija, a quien le perdió el rastro cuando eran trasladados entre refugios. Escuchar su voz con evidente nudo en la garganta también nos afectaba, considerando que tanto sufrimiento vivido para llegar de la nada a encontrar a un ser querido era algo no menor.



“No se preocupe, junto con mi compañero estamos haciendo los preparativos para salir dentro de un día y medio”

“Ojala tuviera una forma de recompensarles por su ayuda, creí que moriría antes de encontrar a alguno de mis pequeños”

“Entendemos lo que debe sentir, pero sea paciente por favor, probablemente llegaríamos alrededor de uno a dos días considerando el estado actual. Soy Tsukuyomi Amanda, quien ira en compañía de su hija será un estudiante y amigo de confianza llamado Alexis Müller”

“Tengan mucho cuidado al venir, Nagoya se volvió territorio de guerra hace unos 3 o 4 meses… incluso las entradas están llenas de barricadas”


Terminamos de hablar con el padre de la pequeña, contábamos con mayor información sobre la situación actual del porque era incapaz de venir en su búsqueda. Entradas cercadas, peligro en plena calle aparte de los “Devoradores” que estarían armados casi seguro.

Durante el transcurso de la noche revisamos mapas minuciosamente a ver ubicaciones tanto de entradas como potenciales pasos no habilitados. Consideran cada potencial riesgo, puntos de encuentro, emboscada, asaltos, etc… viendo la peor cara en todo momento con tal de buscar respuestas a favor de esta misión.



“Se sincera conmigo ¿Crees que consigamos traerlo de vuelta?”

“Conociéndote, está de sobra esa pregunta. Aun si van solo ustedes dos, olvidas que tienes a esta bella dama en plena juventud apoyándote”


No pude evitar reírme al escucharla, más si posaba haciendo alguna referencia bastante conocida. El dolor abdominal era horrible y continuaba riéndome como hiena por su culpa… sus ridiculeces no conocían limites en verdad, incluso continuaba torturándome a sabiendas que ya era doloroso.


“¡N-NO MÁS P-POR FAVOR!”

“Si me lo pides como tu jefa, lo pensare”

“¡¡JU-JUSTO DONDE TE Q-QUERIA!!”

“¡E-ESPERAAAA!”


Tras tumbarla, si no podía lograr que se detuviera… Pues la llevaría conmigo… era bastante cosquillosa por lo que tuve que aprovecharme de su punto vulnerable, aunque ninguno quería ceder, basto recibir un almohadazo cada uno en pleno rostro.

Solo una persona podría realizar esos disparos por descarte, una enana enojada por haber sido despertada.



“Váyanse a dormir pronto de una maldita vez, no quiero pasar la noche sola”


Fue ahí que comprendimos cuando su padre nos dijo sobre el carácter heredado de su madre…

Terminamos de ordenar algunas cosas, ajustar detalles que seguirán mañana y nos largamos a dormir. Antes de caer, nos tomó de sorpresa el balbuceo de ella, quien estaba soñando al parecer con su familia… con nosotros en conjunto.



Autor: Ronin
Editor: Byleth

Comentario del autor: Acorde como se den las cosas, en estos momentos faltaría alrededor del 25% para finalizar el Vol. 1!

Próximo capitulo: 28/12/2019
 

Soul Wanderer
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¡Antes de comenzar, quería desearles a todos una feliz navidad (atrasada x x) y un prospero año nuevo!

Capítulo XI – ¡Vamos a Nagoya!


Los preparativos estaban listos para el viaje; luego de 36 horas ya cumplidas observamos la entrada completamente despejada. Nuestras armas estaban en buenas condiciones, el vehículo contaba con autonomía para ir y volver, además de munición suficiente para ser equivalente a un chaleco antibalas.

Había memorizado la ruta por la que avanzaríamos, junto a las posibles rutas alternas. Algunos sectores en mitad de la ruta que pudieran servir de escondites nocturnos como estaciones de servicio, pueblos fuera de carretera, etc…



“Prometan volver sanos y salvos, los estaré esperando mis pequeñines”

“Sabes bien que volveremos profesora. Asegúrate de evitar armar un desastre en nuestra ausencia”


Ambas se despidieron con un abrazo con mucha cercanía, aun si fue poco tiempo, congeniaron mejor de lo pensado. Tras eso, se acercó a mí retirando sus lentes con una sonrisa y ojos entre abiertos.

No pude evitar ponerme un poco nervioso al verla por primera vez con esa expresión, baje la guarda levemente mientras giraba la cabeza evadiendo todo contacto visual para recibir en aquel instante una enorme palmada en la espalda mientras ella se reía.

Otra de sus bromas en momentos de tensión, al menos fue de utilidad ante la presión que sentía antes del operativo. Solo pude agradecerle mientras ajustaba el casco a la enana luego de subirla a la motocicleta.

Nos acercamos a la salida para ayudar a abrir el espacio suficiente, cosa de salir y cerrar evitando que puedan colarse invitados no deseados.



“Cuídense mucho, por favor”


Esas fueron las últimas palabras con las que nos despidieron hacia un viaje con pasaje de ida al infierno. Adentrarse hacia lo desconocido en una ciudad la cual no se sabe cuántos supervivientes alojara, sumado al hecho de “Devoradores” que podrían ser los más comunes o alguna variante nueva y desconocida.


“¿Estas nerviosa por el encuentro?”

“Un poco, sigo sin poder creerlo la verdad”

“Tómalo con calma, aunque… si te soy sincero, estaría igual que tu si fuese de vuelta a casa con todo este desastre de por medio”


Dimos un par de vueltas evadiendo obstáculos hasta dar con la ruta principal, en general las amenazas en esta zona han sido escasas comparadas a las que se encontraban en la ubicación del refugio 21.

A medida que avanzábamos la zona urbana iba en disminución para abrir paso a sectores de viviendas alejadas del centro de Tokio. En ello notamos algunas viviendas cuyas entradas habían sido reforzadas e incluso contaban con materiales aparentemente cortantes, luces encendidas desde el interior o ropa recientemente tendida.

Procedimos solo a mantener el ritmo evitando contacto con quienes se escondieran. Conforme evadíamos lo que se encontrara en el camino, fuimos a dar de manera eventual con la carretera entre ambas ciudades.

Muchos automóviles y camiones abandonados dificultaban el paso, debimos bajarnos del vehículo para observar los alrededores. No se percibían peligros hasta donde la vista lo permitía, adicionalmente evitamos subirnos a algunos obstáculos por temor a que sonara alguna alarma de seguridad.

Tras una media hora de revisar los alrededores, retomamos el rumbo por una pista que contaba con espacio suficiente para avanzar a costa de menor velocidad. Hasta ahora la ruta seguía sin muchas novedades, exceptuando luego de unos kilómetros.

La única vía por la que podíamos continuar era un desvío hacia un pueblo ubicado a una hora de viaje, sin más opciones, debimos continuar. Esta ruta era una de las pocas descartadas al no contar con conexión hacia nuestro destino.

A medida que avanzamos el hambre se hacía presente y el cansancio de viajar también. De ser posible, teníamos que evitar el contacto de cualquier tipo… aunque como era de esperarse, había comité de bienvenida.

Su postura con leve encorvadura hacia adelante al desplazarse evidenciaba que eran “Perseguidores”, quienes no tardaron en ir tras nosotros.

Pasamos sin dificultad a través de estos, sin embargo las sorpresas no se hicieron esperar; estos en lugar de caminar, su movilidad era equivalente al de una persona trotando… a partir de aquí las cosas podrían complicarse si bajamos la guardia.

Procedimos a dar vueltas entre calles logrando despistar a cuantos se nos cruzaran, en medio del revuelo, nos adentramos en una pequeña casa vacía evitando ser detectados.



“Hasta que logramos perderlos. Por cierto, ¿tienes hambre Chloe?”

“¡Siii! ¿Qué fue lo que prepararon hasta tarde ayer?”


Su respuesta enérgica me tomo de sorpresa, aun así tuvo la precaución de no ser llamativa para exponer nuestra ubicación.

Dentro de lo comestible que traíamos para las primeras instancias eran unas hamburguesas de unos doce centímetros de alto. Preferíamos llevar algo ya listo de antemano, que además fuese contundente en caso carecer de un espacio para cocinar.

Dado las expresiones de la pequeña, se notaba que le gustaban en verdad. En el momento que pensé en sacar una segunda porción para mí aun dudando si podría ingerirla, ella también pidió otra. Al final, terminé a duras penas con esa, mientras ya saben quién se encontraba como si nada.

Tras todo lo anterior, debíamos esperar que el tiempo avanzara ya que afuera se escuchaban a algunos posibles invitados no deseados caminando cerca, sin olvidar que acabamos de comer y el efecto negativo que conlleva.

Conforme corrían las horas esperando a salir, había más ruido en los alrededores extrañamente. Al asomarnos de forma cautelosa entre las cortinas cerca de una ventana vimos un mayor número de aquellas criaturas yendo y viniendo a ritmo constante con sangre en sus bocas, colgajos de piel con carne e inclusive partes de animales.

Habían desarrollado habilidades de caza nocturna… con mayor razón debíamos mantenernos acuartelados hasta el amanecer. Primero lo sucedido en Tokio y ahora esto, no debería ser sorpresa ver algo nuevo en Nagoya a estas alturas.



“¿Vamos a estar bien hermano?”

“Tranquila, saldremos de esta y muchas más. Por ahora lo mejor será dormir hasta que baje el flujo de ellos”


Se notaba que ella tenía algo de miedo debido a que suele adoptar un estilo de posición fetal al acurrucarse escondiendo la cabeza contra mí. Podía entenderla bastante bien, ya que en este preciso instante tenía esa sensación de temor aun si no lo demostraba.

Ambas manos me temblaban de forma leve, casi imperceptible mientras intento mantener la calma. Suspiraba lento y profundo con una leve sonrisa dado que hacía mucho había olvidado que se sentía el estar acorralado, teniendo quienes me confiaron sus vidas.

Por otro lado, nos encontrábamos sentados de la misma forma que la primera noche del centro comercial con la enana ya durmiendo. Aun se mantenía aferrada, lo único que pude hacer antes de dormir también fue dejar uno de mis brazos sobre ella dándole la sensación de compañía.

Envuelto en la oscuridad de la noche pensaba en el cómo llegue hasta donde estoy, el por qué seguía vivo hasta ahora, la razón sobre que nuestros caminos se cruzaran… pero a final de cuentas, solo podía estar agradecido de nuestro encuentro. Volvía a sentirme poco a poco más humano y menos como los aparentes muertos de afuera.

Los primeros rayos del sol penetraron entre las cortinas despertándome, desconocía el momento en el cual caí rendido. Sin darle vueltas al asunto comencé a fastidiar a Chloe un poco para apresurarnos en salir debido a que se observaba poca actividad en el exterior.

Abrimos la puerta sin mucho cuidado causando un mínimo de alboroto el cual no basto para llamar la atención, aceleramos saliendo raudos hacia la carretera por la vía contraria a la que nos trajo. En ningún momento fuimos perseguidos o nos topamos con ellos, a pesar de los rastros vistos en las calles, cosa que en verdad era increíble de ver.

Continuamos avanzando durante una hora de regreso hasta dar con la entrada que buscábamos, todo seguía libre a pesar de los vehículos abandonados. De este lado contábamos con una pista despejada, procedí a subir el límite de velocidad hasta los 100 km/h con tal de recuperar el tiempo perdido.

El viento era bastante agradable con cielos despejados, mi compañera no dejaba de observar el paisaje natural y las aves que pasaban sobre nuestro trayecto. Preguntaba constantemente por una que otra especie de curiosa, apenas podía darle respuestas la verdad, debía estar pendiente de lo que tenía en frente para evitar accidentes.



“¡Mira! ¡Parece que ya estamos llegando Alexis!”

“Efectivamente hermanita, lo que miras allá es nuestro destino. Ahora debemos ver por donde entraremos”


A lo lejos se apreciaban barricadas y áreas bloqueadas, sin embargo, existían espacios abiertos con el tamaño suficiente para el paso de un camión. Nos detuvimos cerca de aquel punto a observar los alrededores junto a la abertura, que por lo visto, da la sensación de haber sido hecha a la fuerza en lugar de manual.

Aun así solo había un “Errante” cerca del lugar. Tenía rastros de sangre como si agujeros de bala se tratasen, pero no había espacio abierto donde debería estar la munición. Continuaba avanzando con su característico paso lento, postura erguida y su cabeza dando vueltas carentes de control en la dirección a la que su cuerpo se moviera.

Desenvaine la Katana que quedaba para darlo de baja como lo había hecho siempre. En el instante que entró en rango, ejecute un corte vertical esperando rebanarlo sin esfuerzo… efectivamente hubo daño parcial de apenas un 25% total de lo esperado, como si de alguna clase de esponja de daño se tratase.

Unos cuantos disparos sorpresa acertaron a un costado de su torso haciendo que retrocediera, aprovechando de retirar mi arma y atravesar su cuello hasta salir por detrás cortando la médula. De haber estado solo, quien sabe en que terminaría.



“Gracias hermanita… en verdad fuiste de gran ayuda”

“Hermano, creí que no alcanzaría a llegar. ¿En verdad no te mordió?”

“Tranquila, no pasó nada. Eres una pequeña bastante atenta”


Ella sonreía con menor preocupación por ahora. A pesar de eso, que significaba lo que había ocurrido recién… el filo debía ser suficiente para partirlo en dos.

Al notar que más “Devoradores” aparecían no quedo otra que lanzarnos hacia el interior de la ciudad para perderlos de vista. Todo bien hasta escuchar disparos al por mayor, su origen era desconocido a causa del eco generado por su propia potencia.

Tratamos de evitar involucrarnos aun con los muertos que aparecían de todos lados junto al estruendo que cada vez parecía estar más cerca. Ese encuentro era inevitable, estábamos preparados para lo que se avecinara.

Un enorme grupo de muertos estaba encerrando a un pequeño grupo de no superior a 10 personas. Debíamos interferir a como dé lugar, sino seriamos los próximos en el menú.

Por una parte, la niña disparaba a lo que estuviera enfrente abriendo el paso de manera que los supervivientes nos dieran su apoyo.

Una seña desde su lado basto para avanzar sin preocupación que recibiéramos un disparo accidental. Seguimos en línea recta dando con estos, cuyas expresiones de miedo y desesperación parecían sacadas de película de ultratumba. Intentaban explicar su situación, pero fue imposible… entre todo eso, resulto que chico un poseía una Katana sin desenvainar.



“Tomare esto prestado si no te molesta”

“¡E-espera, eso es mío!”

“Hermanita, cúbreme la espalda que se pondrá intenso”

“¡Cuenta conmigo!”

“El resto, mantenga a esa horda controlada y no me disparen de casualidad si realmente quieren vivir”


Realice inspiraciones y espiraciones completas una y otra vez, mantuve pasos constantes a medida iba aproximándome. En el momento que decapite al primero fue solo el inicio… bajo ningún motivo debía detenerme ni dejar de respirar. Corría libremente cortando cabezas sin cesar, cada giro que realizaba permitía mantener la inercia e incluso a aumentar la fuerza angular a ciertos momentos, tanto al desmembrar como al apoyarme con patadas y puños.

El juego de manos era imprescindible cambiando el empuñar de las armas tanto de forma habitual como inversa. Todo daño era exclusivamente orientado hacia la médula, dando un espectáculo de cabezas volar y rodar por el campo sin desperdiciar ni un solo movimiento como si de una danza se tratase. Poco a poco recobrábamos territorio perdido al cooperar en repeler por el flanco derecho e izquierdo sin contar el centro, siendo el principal eje de limpieza.

Por la retaguardia se apreciaban con mayor confianza debido al giro de tuercas que sufría la situación. Lagrimas corrían a través de sus ojos ante tal escenario esperanzador, perdían el miedo mientras el número de agresores mermaba hasta verlos en retirada de la misma forma que aquel día.



“¡D-Debe ser mentira! ¡Tengo que estar soñando!”

“¡Fuimos testigos de un milagro!”

“¡Hemos perdido a muchos de los nuestros! ¡Pero su sacrificio no será en vano!”


Ellos se abrazaron de forma grupal llorando como niños pequeños ante tal hecho, salir vivos de tal situación considerada virtualmente imposible. Algunos se abalanzaron sobre nosotros abrazándonos intentando dar unas simples gracias, pero cuyo nudo en la garganta les impedía dejarlo salir.

Tras relajarse los ánimos, retorne el arma prestada a su dueño. Por otro lado, una señora que lideraba al grupo solicito si era posible que los escoltáramos en parte del trayecto hasta donde se escondían a cambio de ayudarnos con la dirección que requeríamos encontrar.

Parte de su propuesta fue el ubicarnos detrás de ellos dejándose expuestos por temas de confianza, aceptamos tal cual lo plantearon con tal de obtener información y aspirar a tener futuros aliados de ser posible.

Uno de los jóvenes se aproximó hasta cierta distancia manteniendo su propuesta para entablar conversación. Por lo que contaba, habían ocurrido diversos problemas en la ciudad con grupos de supervivientes que saqueaban y sometían a otros justificando su accionar en base a los recursos, cosa que podría llegar a ser posible si comían más de la cuenta en lugar de mantener una rutina normal.



“Disculpa mi falta de educación, soy Sendo Shinku. Gracias por el habernos ayudado anteriormente”

“No hay de qué. La enana a mi lado es Minami Chloe y yo Alexis Müller… estamos de paso por Nagoya buscando a una persona y nos topamos con algunos de esos muertos, aunque diría que no son como los mismos que he visto”

“¡¡Ah quien le dices enana Alexis!!”

“Veo se llevan muy bien ustedes dos la verdad, por lo otro que mencionaste…”


Efectivamente, comenzaban a coincidir algunas piezas del rompecabezas ahora con la hablamos. Al inicio eran iguales que en Tokio, siendo en extremo frágiles aunque con el paso del tiempo y siendo sometidos en reiteradas ocasiones a disparos al por mayor, poco a poco comenzaron a desarrollar adaptación para evitar ser eliminados dando como resultado las esponjas de daño que son ahora.

Los ojos del joven Shinku no daban crédito a las variantes que mencionaba, incluso las teorías planteadas con una persona de confianza que estuvo presente en el primer momento. A pesar de ello, el seguía esperanzado sobre salir adelante por difícil que fuese el escenario.

Según sus palabras, ellos fueron expulsados de un grupo mayor tras descubrir las malas prácticas que cometían. Había una tipa manipuladora bastante tirana, quien decía contar con curas a la enfermedad que traía a la vida a los muertos siendo la verdad que cualquier contagiado era eliminado en secreto.



“Shinku… por casualidad… esa persona no se hace llamar…”


Autor: Ronin

Editor: Byleth
 
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Soul Wanderer
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Capítulo XII – Conflictos y Sorpresas

En efecto… era real ese rumor, es más; según palabras de aquel joven, esas personas habían usurpado nombres de otros supervivientes pertenecientes a los equipos de rescate y supervivencia a los cuales alguna vez pertenecí.

Intentaba mantener la calma a como dé lugar, no podía sacrificar esta oportunidad de cumplir parte de mi promesa por un arranque de ira. Por ahora estábamos a favor de obtener información de cómo llegar a nuestro destino.

Aquel escondite se encontraba cerca del sitio del conflicto, en forma de agradecimiento nos invitaron a descansar ante de continuar nuestro rumbo. En ello, un integrante se aproxima dando las gracias por todo nuevamente, era una mujer bastante mayor quien dijo estar a cargo.

Shinku la presento con formalidad, Yamagi Rika de 56 años… era una señora bastante amable a primera vista, muy cariñosa con los niños como la pequeña. A pesar de todo, algo en el ambiente inquietaba la verdad. Note que aquel joven me observaba de reojo manteniendo una sonrisa haciendo gestos con los dedos de una mano.

Rechazamos inicialmente la oferta con amabilidad, aunque con insistencia siendo rodeados no tuvimos de otra. Tras avanzar el umbral de la puerta, la niña se apegó a un lado mío con cierto grado de preocupación al ver que no podíamos negarnos.

Las cosas dieron un giro inesperado… desventaja respecto a armamento, numero, conocimiento del terreno, etc. Tenía algo de miedo siendo sincero, si algo me pasaba a mi seria lo de menos, Chloe era por quien estaba así. Lo mejor que podía hacer, seguir conteniendo esa preocupación y aparentar una postura fuerte.

¿Qué intenciones tenían? ¿Fue toda una farsa?, muchas preguntas venían sin parar dificultando alguna ruta de escape o acción a realizar.

Una vez dentro del escondite, fuimos lanzados dentro de una habitación vacía sin nuestras armas. Habíamos perdido nuestra única arma de fuego y la Katana, además de ambos Bowie.



“Esperamos que vuestra primera noche de hospitalidad sea de su agrado, cuando quieran algo, no duden en solicitarlo mis pequeños bebes”


Jamás me perdonare por este error… me siento como el mayor estúpido de la existencia…

En plena oscuridad, sin oportunidad de ver nada a nuestro alrededor nos acogimos mutuamente al igual que cuando dormimos escondidos en ese pueblo. Por dentro, era innegable que me sentía de la misma forma que una bestia intentando proteger a los suyos.

Desconocía la hora actual e incluso cuanto tiempo llevamos encerrados. Aun que se podía escuchar una posible celebración de su parte, palabras algo difusas o inentendibles, ruidos de vidrios romperse y risas. Entre todo su festejo, alguien tocó la puerta donde estábamos.



“Perdónenme por favor, no quería involucrarlos en esto. Tenía miedo, esa tipa es aterradora… yo…”

“No le des más vueltas al asunto Shinku, está bien tener miedo. Lo importante en estos momentos es buscar la forma de escapar, después hablaremos sobre esto”

“Quisiera tener esa misma fortaleza que ustedes dos tienen”

“Hermano, él no es mala persona; Papá siempre decía que quienes eran buenos, buscaban la forma de ayudar a quien lo necesitaba. Tu hiciste lo mismo por mi ese día ¿lo recuerdas?”


Al otro lado de aquella puerta, podía percibirse al joven sollozar de impotencia hasta varios minutos después, tomando su decisión de actuar.

Según sus palabras, los otros nueve estaban cerca de la entrada en de primer nivel de la casa a diferencia de nosotros que estábamos ubicados al otro extremo.

La planificación inicial seria simple; intentar embriagar a los captores en lo posible. Seguido a ello, recuperar las armas y al final, huir tan lejos sea posible. Tres simples pasos que no podían fallar.
Nuestro aliado temporal afirmo su respuesta sin titubear, tenia de objetivo liberarse de aquellos matones como fuera. De lograr concretar cada paso, tendríamos oportunidad.

Se percibía desde nuestra ubicación el escándalo, la forma de incentivar el consumo de alcohol desmedido. Al parecer todo marchaba sobre ruedas, estaban tomando sin medirse.

Comenzó un altercado inesperado, hablaban de que algo había entrado… pareciera que mencionaran una rata gigante. Algunos gritaban ser mordidos sintiendo colmillos en sus tobillos, brazos o muñecas.

En ello, la puerta frente a nosotros se abrió. Aun si se rompió lo preparado, cumplió con sacarnos. Recuperamos las armas, equipamiento, etc.… pero el joven habría sufrido un golpe en la cabeza con una botella la cual le rompieron encima cuando mencionaron ver a un animal.



“¡S-Shinku!, ¡estas herido!, hermano!”

“Descuiden, realmente estoy bien”

"Primero debemos tratar el corte en tu frente, estas sangrando mucho. Estas tambaleándote bastante, debemos salir pronto. Chloe, tendrás que cubrirme hasta salir, Shinku, que sucedió allá adelante”

“Un pequeño animal se metió de la nada, tiene a todos alterados. Es pequeño, escurridizo y color naranja”


Tras esa descripción, solo podía pensar en una cosa… no podía ser otro más que el… por improbable que parezca.

Al avanzar por ese largo pasillo, vimos una pequeña silueta cuadrúpeda escapando de nuestros captores. Estos últimos fueron capaces de divisarnos intentando entrar en conflicto directo.

Sucesos inesperados causados por un polisón inesperado, no quedaba de otra, cambio de planes en plena marcha.

Fuimos los cuatro a dar con el jardín de la casa, la única ruta a continuar era saltando el muro hacia la casa de al lado.

Por seguridad, opte por subir primero a revisar por si había algún rastro de peligro que por suerte no existía. El zorro simplemente se encaramó pasando sin más, la niña fue asistida entre ambos hombres.

Solo restaba una persona, pero él se negaba a continuar… qué diablos está pensando, después de tomar su decisión con tal convicción ¿Sale con esto en el peor momento posible?



“Sigue sin mi… no creo tener mucho tiempo”


Sangre, era mucha sangre… se estaba sujetando cerca del abdomen. ¡¿Aparte del golpe en la cabeza también fue apuñalado?!

Contra su voluntad, volví a su lado para hacerlo pasar. Él se encontraba en el piso sin fuerzas a causa de la hemorragia, debimos arrastrarlo al interior si queríamos salvarlo a su vez que al lado no racionalizaban lo suficiente por el alcohol en la sangre.

La vivienda estaba en total abandono, luz y agua seguían en funcionamiento. En base a la contingencia no quedaba otra opción más que improvisar; calentar agua, buscar aguja e hilo, alcohol a como diese lugar y usar sabanas o manteles en remplazo de gazas.

Referente al espacio, la sala de estar sería ideal por su amplitud sin contar que había una bandeja con diversos licores y tragos del cual dispondremos.



“¿Hermano, él se va a morir?”
“Eso ya no dependerá de mí, sin embargo, voy a requerir de tu ayuda como nunca”


Lo primero fue recostar al herido sobre el enorme sofá, luego el calentar agua con el fin de esterilizar sabanas, tijeras, aguja e hilo. Segundo paso por realizar, instruir a Chloe sobre cómo manejar un hervidor eléctrico y que cosas realizar para evitar un accidente. Tercer paso… presentar los materiales a utilizar.

Tras un rápido análisis en base al sangrado, la mayor parte pareciera provenir del corte en la cabeza en lugar del abdomen. Será doloroso el llevar a cavo esto sin anestesia, dado su estado de conciencia actual, seria de 8 puntos en Escala Glasgow…



“¡Ya está lista el agua!”

“¡Perfecto! mientras vierto el contenido en aquel recipiente, necesito cortes estas sabanas en tiras lo más largas posible”

“¡Cuenta conmigo!”


Deje primero el material de sutura sumergirse en el recipiente de esterilización, en otro vertí algo de agua para hacer un lavado de manos clínico en extremo raudo intentando tolerar el dolor. Aquellas blancas manos al ser extraídas adoptaban un color rojo por breves periodos de tiempo.


“Este dolor en verdad es horrible, pero es el peso que cargar por salvar una vida”

“¡¿T-Te encuentras bien?! ¡Tus manos!”

“Relájate… no es nada para todo lo que he vivido”


Su mirada de miedo e inseguridad paso eventualmente a tranquilidad y confianza. Ante de continuar, ya había terminado con las vendas improvisadas las que dejamos hundirse en uno de los recipientes. En eso, la pequeña fue por otra carga de agua que luego dejaría calentando.

Por otra parte, al revisar el área de la frente junto al cuero cabelludo, note la presencia de tres cortes en total. Uno era pequeño, en plena frente del que no cesaría la perdida de sangre, los otros dos se ubican en el centro de la cabeza siendo cortes similares en tamaño, pero con menor perdida.

Con la ayuda de la pequeña comenzamos de una vez. Mientras ella apoyaba limpiando el área a suturar hasta indicar que podía intervenir, yo me dedicaba a ir cerrando aquella herida. De vez en cuando, Shinku murmuraba o gesticulaba en su rostro reflejando el dolor.

Repetimos el proceso con las otras dos aperturas logrando un cierre en cosa de segundos.



“¡Alexis! ¡¿Cómo puedes hacer que parezca tan fácil lo que estás haciendo?!”

“No es que sea fácil, la verdad… estoy sufriendo por dentro con el estrés que implica, no me hagas mucho caso, solo imito lo que hacía cuando debía arreglar una prenda de ropa, pero ahora bajo presión”


Envolvimos la cabeza del joven con las vendas estériles evitando todo contacto de la zona trabajada con el exterior. Continuamos con la zona abdominal, al estar fuera de mi área de trabajo debía proceder con cautela además de ir a ciegas en gran parte.

No parecía ser una herida profunda, por lo que el cierre fue rápido a diferencia del vendaje que tardo algo de tiempo. Dentro de la escasa conciencia que el afectado presentaba, pedía dejarlo atrás… a cambio de pelear por sobrevivir.

Estábamos cansados, pero debíamos decidir que hacer. Reiterados debates internos carcomían mi conciencia, hacer caso a sus palabras implicaba dejarlo morir… pero llevarlo era riesgo para su vida, quedarnos era suicidio. No había de otra, debíamos continuar y rogar que todo saliera bien.

Aseguramos dejarlo oculto dentro de un cuarto por si venían de al lado a buscarlo luego de una buena resaca. Tras eso, equipamos las armas que habíamos recuperado para continuar hasta ver un papel en el piso.

Era un pequeño mapa con la ubicación donde estábamos y la de nuestro destino final, contenía un mensaje aparte.



“Gracias por habernos ayudado esa mañana, ver su valentía fue en verdad esperanzador en este mundo camino a su muerte, descanso, fallecimiento, devastación o final. Soy consciente de que todo termino como una emboscada y no quiero justificarme, odio ser débil al punto de no poder enfrentarme aun si estoy en completa desventaja. Esa es la razón del porque por primera vez si llega mi hora, la afrontare con una sonrisa… espero encuentren al padre de la pequeña sano y salvo. Como ultima petición, sigan llevando esa misma esperanza a quienes no tengan a que aferrarse”


Lagrimas escurrieron a través de mi rostro al leer esa carta, sentir tristeza nuevamente eran tan desagradable como siempre. No era momento para llorar, debíamos continuar.

Tras hablar con Chloe, ella acepto una idea bastante arriesgada de mi parte. Dejaríamos la Glock 17 con su gran cantidad de munición aquí por si el joven Sendo despertaba, llevando con nosotros a cambio dos Five-seveN según mencionaba mi compañera, con cuatro cargadores aparte de los que estaban puestos en ambas armas.



“¿Y tú porque estas llorando?”

“Mi Glock 17… ¡y no estoy llorando! ¡Se que la recuperare en algún momento!”

“Perdón por pedirte algo difícil, toda esa munición le será de…. ¡Kyuki! ¡Deja de lamerle las heridas!”


Retire al pequeño zorro de encima, estaba sospechosamente inquieto. Al observar el collar se apreciaba que el transmisor estaba suelto, carecíamos de herramientas por ahora. Sin embargo, algo más había ahí, introduje mis dedos por detrás del aparato cosa que causo mayor inquietud en el animal.

Una tarjeta de identificación ya hacia en mis manos, concernía a Amanda. ¿Cuál sería su razón de ocultarla justo ahí existiendo mejores opciones?

El pequeñín se calmo luego de removerla, lo que de manera aparente le estaba molestando. Por ahora solo debí guardarla en un bolsillo porque en este lugar no será de utilidad.



“Vámonos hermanita, el camino aun es algo tedioso y lo único que podemos hacer por ahora es confiar en que vivirá”

“¡SI!”

“¡Kyuki! ¡Ven aquí y deja de lamerle las heridas quieres!”


Al caminar, Chloe sujeto una de mis manos para no separarse. Se notaba alegre a pesar de lo recién vivido, era de suponerse por el hecho de tener a su padre cada vez más cerca. Podía entender lo que sentía, estaría igual si me enterara que volvería a ver a mi familia después de todo este caos…
Continuamos hasta la entrada para darnos cuenta de que nuestro vehículo se encontraba frente a nuestras narices de forma sospechosa. No lo habíamos llamado en ningún momento haciendo dudar que todo seguía bien…

Entramos en guardia ante la peor de las situaciones posibles, avanzamos lentamente hacia el umbral de la entrada intentando observar sin ser descubiertos… una voz se pronuncio de manera sorpresiva dejándonos casi con el corazón en mano.



“Según el protocolo establecido durante mi desarrollo en conjunto de aprendizaje como IA, si terceros intervienen con mi sistema y el piloto no se encuentra cerca, debo realizar seguimiento a donde el control de inicio emita señal, dirigirme a su paradero trazando la ruta eficiente según el mapa en mi base de datos. Objetivo actual: Cumplido”


Por lo visto no pareciera ser una trampa, no quita el susto vivido en todo caso. Subimos al salvador del momento para huir cuanto antes, no sin antes oír disparos desde la primera casa. Unas cuantas balas impactaron cerca, sentía como otras rozaron por mis brazos o piernas y al menos dos impactaron contra mí.

El dolor era insoportable a comparación del agua caliente… a este ritmo existía el riesgo de perder el control. Las cosas se estaban tornando difíciles, que podía hacer… espera, aun existía un recurso.


“Escucha, en estos momentos estoy herido con dificultad para conducir. ¿Es posible que tengas alguna configuración de asistencia?”

“Verificando protocolos, por favor espere…”

“Debe ser una broma, ahora que estoy contra la espada y la pared”

“Hermano, te falta ser más amable. Ryoken, puedes ayudarnos por favor”

“Tercera usuaria detectada, Minami Chloe. Solicitud de asistencia aprobada, ajustando centro de gravedad y asistencia al piloto principal”


Ver para creer… tendré una larga tarea de indagar en el sistema de esta IA dentro de lo que pueda entender. Primero eran los “Devoradores”, después conflictos internos de ética y moral, luego supervivientes que quieren eliminarte siendo normal… ahora una IA caprichosa dándose a conocer en el peor momento posible.

En fin, próximo destino, extremo norte de Nagoya. Sigue resistiendo viejo, tu hija ha seguido peleando contra viento y marea por volverte a ver…


“¡No es momento para lamer mis heridas Kyuki!”

“¡Creo que en verdad le agradas mucho hermano!”


Autor: Ronin

Editor: Byleth

Comentario del autor: Antes que nada, quería dar las gracias por seguirnos en todo el trayecto que inicio el día 8 de agosto. También enviar saludos a personas que están al pendiente con las fechas de salia, entre esos a: Cristina de México, TeTeTe (feliz cumple ademas) y al Sabrozongo de Chile, a los chicos de los diversos grupos en Facebook que han apoyado este avance (Carta blanca, Union, entre varios más) y cuantos sean los que sigan.

Próximos capítulos:
Cap 13 --> 25 de Enero
Cap 14 --> 8 de Febrero
Cap 15 --> 22 de Febrero
 
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TeTeTe presente! (y un año más ancians XD)

Ya te dije por interno mis opiniones,pero acá dejo otra que se que leerás cuando veas comentarios.

Kyuki lamiendo heridas,por el amor de Giratina!! Es un zorro muy malulo.

(Eh! No quiero spoilers accidentales!!!!)

Te quiero,maldita sea♡
 

Soul Wanderer
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Capitulo XIII – Lamentos en la tormenta
Primera parte



Aquel dolor insoportable a lo largo de la pantorrilla derecha me estaba volviendo loco conforme pasaban los minutos, había muchos “Devoradores” por doquier… “Errantes”, “Perseguidores”, “Child” normales e incluso algunos “Caninos” recientemente vistos estaban tras nosotros.

Variantes dentro de los humanos, animales también contaminados… podría decirse que han ocurrido procesos evolutivos con el pasar del tiempo, adaptaciones e inclusive mutaciones. ¿Hasta dónde irá a llegar todo esto?

Escaseaba el tiempo para descansar, considerando todo lo que acababa de ocurrir a lo largo de un solo día. Tanto la parte física como la mental se aproximaban al límite, veía borroso a mi alrededor.



“Advertencia, carga actual al 50%. Debido al ajuste y soporte al operador, el aumento del gasto eléctrico se ha visto comprometido”


Solo podíamos esperar que la batería lograra aguantar hasta dar con el paradero.

Continuamos evadiendo sin descanso, de manera ocasional la enana realizaba un disparo cuando uno de esos aparentes zombis se ubicará donde fuera imposible eludir o ataquen a mis puntos ciegos.

A lo lejos, el sol terminaba de perderse en las lejanías dando paso a estrellas en el firmamento, mientras éramos devorados por la oscuridad. Con escaza visualización se notaba algo interesante, somos invisibles para aquellos cazadores infernales, con cierta excepción respecto a los “Caninos”.

Intentaban rastrearnos a través del olfato, aun así, eran incapaces de seguir el ritmo de la motocicleta por claras razones.

Guiados a través de la noche por una pequeña luz de esperanza, cortesía de la benevolente luna, conseguimos aquel escape tan anhelado.

Continuamos en la medida de lo posible, aun con condiciones a favor y estando a solo medio camino para llegar al punto de encuentro. Si bien, entramos a través de la ruta E-19, luego tuvimos aquel enfrentamiento con escape posterior a la altura E-1 y según la marca que nos dejaron… nuestra meta esta específicamente en Kakagamihara.

Dado el cansancio de todo lo acontecido, debimos entrar en alguna casa abandonada a pasar la noche. Sin si quiera comer algo, mi compañera se tendió sobre unos cojines siendo presa del sueño inmediato.



“A penas puedo mantenerme, no es de extrañar que ella cayera rendida así de rápido”

“Ahí vamos Papá… estamos cerca de encontrarnos…”

“Se ve tierna cuando habla dormida de esa forma. Espera… ¿En qué momento me ablandé?”


Tras sentarme a su lado, use mi chaqueta a modo de cobertor para ella antes de continuar con la atención requerida en mi pantorrilla derecha. Aquella ampolleta iluminaba escasamente y no podía acomodarme bien para trabajar, según observaba, apenas sangraba; dando a entender ausencia de daño arterio-venoso.

Limpie la zona herida con abundante agua, tras eso, use un poco de esas vendas improvisadas que sobraron durante el altercado. Estaba tan exhausto que hasta el dolor lo ignoraba conforme pasaban los minutos.



“Buenas noches pequeña, mañana nos espera un largo día”


Recostado a un lado suyo, miraba su expresión de paz al dormir a medida que mis ojos se cerraban por su propio peso. Sentí como su pequeña y cálida mano sujetaba la mía, aferrándose de la misma manera que cuando nos conocimos.

Imágenes venían a través de sueños, quienes fueron compañeros de vida al inicio… los que murieron sin poder hacer algo por salvarlos… cuando creí solo ver oscuridad, tu grito desesperado atrajo esa pequeña esperanza. Antes de despertar, su sonrisa e inocencia eran lo último que vi.



“¡Alexis! ¡Ya es de día! ¿Cuánto más seguirás así dormilón?”

“¿Chloe?... ¿Hace cuánto que despertaste?”

“Mmm… creo que unas dos horas ¡Se escuchaban disparos y unas cuantas explosiones cerca!”


Por lo que se puede deducir, el peligro está cerca. Existía la probabilidad que fueran ellos otra vez quienes estén causando alboroto, la mejor opción era alejarnos para retomar nuestro camino.

Ordenamos unas cuantas cosas usadas anoche, salimos a prisa del lugar notando mayor presencia de “Devoradores” que seguro fueron atraídos por el escándalo que menciono la enana. Sin importar cuantos sean, solo debíamos aguantar 5 kilómetros.

Conforme avanzábamos al punto de encuentro, notaba la ausencia de dolor por ahora en donde impactaron las balas el día de ayer. Sabía de antemano que sería cuestión de minutos u horas para comenzar con esa tortura, hasta entonces, tendré que ser cauteloso.



“Vamos llegando al río Kiso, seguro tu padre debe estar en algún lugar cerca del otro extremo del puente”

“Hermano, hay alguien en el puente. Tiene un arma muy grande viene hacia donde estamos”

“Maldición… de no tener un fusil como ese, aceleraría sin preocupación. Bueno, hora de estar en alerta pequeña”


Íbamos en gran desventaja con nuestro equipamiento actual, sin embargo teníamos a favor el factor sorpresa ya que se enfocaría casi totalmente en mí, en lugar de la niña por tema de armas y nivel de peligro. Si puedo estar seguro de algo, es que saldremos vivos aun con esta pelea a cuestas.

Al aproximarnos, aquel individuo nos hacía señas sin apuntarnos. Debimos orillarnos lentamente evitando percepciones de hostilidad, se mostraba seguro al caminar en nuestra dirección.

Su rostro estaba cubierto con un pasamontañas y lentes de seguridad oscuros, evitando así mostrarse ante el resto. Al hablar, su tono de voz reflejaba autoridad sobre ambos… en ningún instante reflejaba querer hacer daño, sin embargo, emitió algo clave cambiando aquella tensión mínima del ambiente.



“Estoy buscando a una niña pequeña, se supone vendría acompañada… si saben algo o los ven, díganles que el punto de encuentro no es seguro”

“Disculpe mi pregunta, ¿Cuál es el nombre de aquella niña?... No es por ser desconfiado, pero ayer fuimos víctimas de un altercado, usted entenderá nuestra posición”


Justo después de responder, el comenzó a toser bastante… presentando dificultad para respirar, incluso percibía en base a la audición que existía esputo en su vía respiratoria. Alzó un brazo indicando mantener nuestra posición, sin detenerse en lo que quería decir, articulo con dificultad aquello que jamás esperamos oír…



“Busco… a mi hija… Chloe…”

“P-papá… ¡PAPÁ! ¡SOY YO! ¡CHLOE! ¡AL FIN ESTOY AQUÍ!”

“¡E-espera!, esa voz… ¡D-debo estar soñando!”


Ignorando aquella orden, se quitó el casco. Corrió hacia el con su pequeño rostro lleno de lágrimas abalanzándose… fuimos a dar con aquel anhelado encuentro donde menos esperamos. El por su parte, respondió abrazando a su hija de la misma forma, llorando como si de un niño se tratase. A duras penas lograban cruzar palabras, dada la emoción tras lo que podría ser llamado un milagro.


“Lo siento Kyuki, pero nos quedaremos lo que sea necesario, deja que tengan su espacio. No me mires así, aparte, seguiremos viajando con ellos”


Aun si le molestaba que lo retuviera, supo entender mis palabras. Habremos estado cerca de media hora esperando hasta relajaran sus emociones, luego de eso… el padre descubrió su rostro. Ojos enrojecidos tanto llorar, una barba tan larga que cubría su cuello hasta entrar por su polera y su cabello maltratado por la falta de cuidado hacían comprender de cierta forma que durante mucho tiempo fue un muerto en vida.


“A-Alexis… yo… yo…”

“No hay necesidad de decirlo, también estuve muerto en vida durante dos años. De no ser por ella, quien sabe dónde estaría”

“H-Hermano, g-gracias por t-todo… t-te quiero mucho”


Baje la guardia, ambos me tomaron de sorpresa al abrazarme en llantos… intente mantener la compostura hasta donde fuera posible. Era inevitable ceder a final de cuentas, no soy diferente de ellos… de ser mi familia, seguro tendría la misma reacción.


“Odio ser tan sentimental… s-saben que también me emociono fácilmente. Y si, tu ganaste Kyuki, ven aquí también”


Me rompía por dentro, sentía como tantas cosas emociones reprimidas salían… la oscuridad que me atormentaba día a día desaparecía, odio y rencor se purificaban ante la compasión de ellos dos. Eso es la inocencia de una niña junto al amor de su padre… tendré mucho que hacer si vuelvo a casa algún día…


“Creí que nunca volvería a ver a algunos de mis bebes. Si ella está viva, tengo la esperanza que los otros dos estén peleando en algún lugar”

“La enana es fuerte, digna hija de su padre… estoy seguro, deben pensar lo mismo que nosotros”

“N-no me digas enana… pero… por esta vez lo dejare pasar”


Jamás espere ser testigo de esto, me había rendido a una muerte inminente, pero aquí estamos. Una vez más me vuelvo a aferrar a la vida, aun con toda la miseria del mundo a cuestas, bastará que exista una promesa que lo valga.

Los engranajes del destino comenzaron a moverse una vez más, esa luz de esperanza jamás podrá extinguirse por gigante sea la desesperación presente. Había trabajo que hacer, por ello retornamos al camino tras nosotros para buscar donde organizarnos nuevamente y tomar decisiones futuras.

Primera parada, cualquier parte de Inuyama… está literalmente justo a nuestras espaldas. Varias viviendas estaban deshabitadas como la gran mayoría, por lo que nos asentamos sin dificultades a ver cuál sería el plan de acción considerando las dificultades en la intersección de la ruta E-19 con la E-1, además de la plaga en Kakagamihara relatada por Raiko.

Un suceso inesperado ocurrió poco después de estar asegurados en el lugar, un gruñido provenía de una dirección desconocida…



“¡Hermano, tengo hambre!”

“Con toda la conmoción olvide el desayuno… incluso hasta siento que me faltan las fuerzas”

“Cuanta energía tienen pequeñines, dejen hacerme cargo, es lo mínimo que puedo hacer. Papá Raiko y su maestría en la cocina los sorprenderá”


Al oír las palabras maestría y cocina en la misma frase, se me helaba la sangre irremediablemente… por culpa de cierta persona que conozco, la cual una vez hizo explotar una olla a presión.

Por otra parte, alguien estaba recuperada de ánimos siendo que hace pocos instantes apenas podía estar en pie…



“¿Sabías que Papá practicaba mucho para aprender a cocinar?, según me contaba mi hermana, a él se le solía quemar seguido la comida”

“Por lo que me dices, veo que se esforzaba bastante”

“Aunque no lo creas joven, antes me tenían prohibido entrar a la cocina… pero cuando enviude, me di cuenta de que no podía quedarme de brazos cruzados, pasaba noches enteras intentando mejorar para mis polluelos”


Un agradable olor estaba en el ambiente, hacía que mi apetito aumentara al punto de no poder esperar a hincar el diente.

Antes de darme cuenta, la mesa estaba servida. Parecía a simple vista un Ramen común y corriente, pero el aroma tentaba bastante… al ver que comían a gusto, di una probada; lo próximo que supe, era que el tazón estaba vacío y uno satisfecho.

El ambiente había cambiado, era cálido y alegre a comparación de antes. ¿Sera por cumplir una meta? ¿Por los ánimos de una persona?, no… todo se debía a nosotros mismos. Todo lo vivido hasta ahora ha sido la base de esto, inclusive quien espera nuestro retorno en Tokio.



“Te veo tan pensativo, me recuerdas un poco a mi hijo cuando no tiene nada que hacer”

“Ah… lo siento, aun me cuesta asumir que lográramos dar con usted”

“No son tiempos de formalidades, considerando que mi tiempo restante es indefinido”

“Estoy al tanto, ¿Es posible observar y evaluar ahora que la pequeña se quedó dormida?”

“Si ello otorga posibilidades de preservar el futuro para las próximas generaciones, arriesgaría todo”


Procedió a descubrir su torso cuando indique, sin embargo, quede perplejo ante un escenario inesperado. Desde su muñeca izquierda, en donde se apreciaba una mordida, hasta gran parte del tórax, el sistema venoso presentaba similitudes con el síndrome de la vena cava superior.

Su tonalidad de piel era pálida en zonas comprometidas, venas cuyo tamaño permitían ser visibles ante el ojo desnudo y no entrenado. Antes de emprender el viaje hasta acá, la noche anterior nos expuso haber sido mordido alrededor de una semana.



“A pesar de todo, no creí que llegaría a la semana de vida. Los primeros días recuerdo eran transformaciones fugaces”

“No me lo recuerdes… sigo sin procesar esa velocidad. Casi me olvido, ¿Alguna sensación de cansancio, perdidas de memoria o arranques súbitos de ira?”

“La verdad, ninguno, con excepción de dolores en el pecho… se que sucumbiré pronto, hasta entonces, quiero dejar algún legado”


Cesamos la evaluación ante la duda que Chloe despertara e hiciera preguntas difíciles de responder. Por recomendación de nuestro padre amoroso, una buena forma para el retorno seria tomar la autopista por Muranaka, específicamente la ruta 11 directo al sur, conectar con la ruta 3 y seguir en la E1A hasta volver a nuestro refugio.

Era buena opción, evitábamos el conflicto de los usurpadores. Sin embargo, estaba la duda que podría estar aguardando en plena carretera, haciendo trazar rutas alternas.

Durante algunos momentos, el pequeño zorro se aproximaba buscando atención de ambos, siendo una conducta rara.

Raiko al notar el collarín, intervino ajustando unas cuantas piezas las cuales no estaban dañadas… solo se había soltado…



“¡Listo! Ahora quedo como nuevo”

“A… Me es… dime… si… vi…”

“¿Una mujer? Denme un segundo, puedo disminuir un poco la estática”


Retiro el dispositivo del animal e intervino con notoria destreza. Hasta cierto punto logro mejorar, dando a entender como el origen del problema el equipo usado al otro lado de la comunicación.


“Amanda, te escucho. ¿Ocurre algo?”

“Suerte que… sig… vivo mi travieso estudiante. En resumen, el Bers… termino atrayendo a mas muertos, pero u… me prot… e incluso, un joven está aquí ayudando. Esos ami… tuyos no s… t… malos l… v…”

“¡Amanda! ¡No te puedo escuchar!”

“…”

“Se perdió la señal Alexis, pero según escuche, ella está bien”


Me reusaba a creerlo, aun si estaba ilesa, debía ir a ayudarle… estaba perdiendo poco a poco la compostura, no escuchaba palabras a mi alrededor siendo casi un pollo sin cabeza. Al final recibí un golpe en pleno rostro haciendo ver girar el mundo a mi alrededor.


“He… lo lamento, creo que excedí un poco respecto a la fuerza… ¿Te encuentras bien?

“Gracias por ello Raiko… y si, dolió bastante. Aun así, el shock generado por la sorpresa sirvió para controlar el estado de hiperventilación que estaba sufriendo, de no ser por ti, habría cometido una imprudencia”

“¿Porque tanto ruido papá? ¿Sucedió algo?”


Tuvimos que inventar alguna historia en plena marcha del porque tanto alboroto, el golpe del padre y el porque estaba tumbado sobre un montón de escombros. Si bien, la pequeña no era fácil de engañar a pesar de su edad, pero su inocencia fue nuestro salvataje para no alarmarla sobre lo sucedido en Tokio.

En eso, el padre de la niña comenzó a toser de forma violenta. A causa de eso, el plan debió postergarse para asegurar el bienestar de este, sin olvidar las preocupaciones de mi compañera al ver a su ser querido en esas condiciones.

Primero he de asegurar que mantenga reposo, luego el controlar el proceso evolutivo durante las horas venideras y dependiendo de ello, tomar las decisiones pertinentes.



“Hermano, ¿Crees que papá se recupere?”

“Tranquila, tu padre es fuerte… estoy seguro de que saldrá adelante”


Nuevamente se percibían disparos en los alrededores, algunos cerca y otros lejos… por lo visto, en Nagoya hay mas personas vivas de las esperadas. Ahí es cuando debes plantear la principal pregunta en un apocalipsis. ¿Serán amigos o enemigos?


Autor: Ronin

Editor: Byleth

Capitulo 14 --> 8 de Febrero
Capitulo 15 --> 22 de febrero

Nota de Ronin: Disculpen la demora, el calor ha sido horrible y pasado malas noches con dificultad para conciliar el sueño.

Nota de byleth: El capitulo de hoy se atraso debido a que me perdí en la tormenta de arena de los jugadores de smash que aun sigue xD
 
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