Raid Deep One [Takanabe Ringo & Light]

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"さあ、往こうか"
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"Deep One”​
a) Descripción de la misión: En las costas del Bosque cercanas al Lago Viviane ha aparecido una extraña niebla que ha cubierto el lugar, impidiendo la visibilidad a los Digimon que transitan la zona y poniéndolos en riesgo de ser atacado por algo. Ese "algo" es Dagomon, un despiadado Digimon de las profundidades que ha subido a la superficie para alimentarse de los Digimon terrestres que se le atraviesen, algo que no podemos permitir. Enfrenten a Dagomon y devuélvanlo al hueco de donde vino
b) Descripción del campo de juego: Center Forest
c) Objetivos a cumplir:
  • Recorrer las costas de Center Forest
  • Encontrar a Dagomon
  • Derrotarlo
d) Notas:
  • La neblina está impidiendo enormemente la visibilidad, tengan cuidado
  • Dagomon es un Digimon marino, por tanto hará lo posible para hundirlos si tiene la oportunidad
e) Requisitos: Mínimo 3 Tamers Expert
f) Recompensa:
  • Paga Máxima: 500 Bits
  • 90+ Puntos: Carta: Forbidden Trident
  • 95+ Puntos: DigiMemory: Dagomon [Forbidden Trident]

Fichas: Takanabe & Light
Digivice: Burst (Ringo), iC (Light)
Plazo: 10 Días

Tizza V.G.Tizza Claire. Claire. Pueden comenzar o3o/
 

Claire.

Lightning
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Habían pasado un par de días desde que Light, Monodramon y Lunamon arribaron al WWW Continent y se residenciaron en una de las INN de la famosa capital del enorme continente: la Aldea Viviane. Aunque un tiempo atrás visitaron Oasis City junto con Nieves, era la primera vez que estaban en aquella pequeña aldea, la cual no había resultado en lo absoluto desagradable para la D-Linker y sus camaradas puesto que se trataba de un lugar tranquilo, impregnado de naturaleza y relajante para hasta incluso quedarse unos días. Aun así, la estadounidense no había venido para vacacionar, ella y sus compañeros seguían trabajando duro con Digital Security y con Ávalon, cumpliendo toda clase de encargos y aquella incansable dedicación los había llevado a una breve investigación en ese lugar.

Ese día el trío salió muy temprano para revisar algunos asuntos en la sede de Digital Security ahí y ahora se dirigían al pequeño inmueble que fungía como Central de Tamers en la aldea. Este no era en lo absoluto como las grandes construcciones que se hallaban en lugares como File Island, Star City o Metal Empire, pues solo consistía en un edificio de dos pisos con algunos pocos empleados que se encargaban de dar seguimiento a cualquier problema que se presentara, los cuales no eran frecuentes además. Se notaba que la jefa de la aldea, Mermaimon, sabía llevar las cosas en orden.

Luego de cruzar la entrada del lugar Light fue la primera en escanear con su mirada el interior y de inmediato divisó frente a ella a la recepcionista que probablemente se encargaba de asignar misiones o llamar a alguien cuando se presentaban problemas; debía hablar con ella y pedirle algunos documentos que tenía que llevar a Metal Empire. Se trataba de informes de actividad sospechosa que llevaban a cabo peligrosas guild de infames, por lo que no tomó más de unos minutos luego de que hubiera aclarado a qué venía para que recibiera lo que buscaba. Mientras conversaba con la chica la puerta del lugar sonó indicando que alguien había entrado y la coneja a los pies de la Tamer fue la única que volteó para echar un vistazo, encontrándose con la figura de una humana de facciones japonesas y cabello castaño que venía acompañada con un Digimon anfibio de prominente cresta roja en la cabeza. La coneja se quedó por un instante observando el aspecto rudo del rostro del Digimon y dando un pequeño pasito atrás, pues este se veía intimidante, Monodramon entonces volteó también y él reconoció a la dupla, dando un grito que interrumpió la charla de Light y la encargada.

¡Es Betamon! ―su exclamación hizo que Lunamon diera un saltito y que Light mirara atrás al ver al moradito salir corriendo para saludar a Ringo y a Betamon.

Takanabe ―susurró Claire al ver a la líder de Nastrand´s Maze, entonces se acercó igualmente siendo seguida por su segunda compañera.

¡Amigo, tiempo sin verte! ―el más emocionado era Monodramon―. ¡Dame esos cinco! ―alzó las garras bajo la mirada curiosa de Ringo y los ojos abiertos como platos del anfibio, quien sintió una pequeña gota de sudor bajar por su cuello y movió sus aletas sobre el suelo algo irritado. ¿Cómo rayos iba a “darle los cinco”? Un segundo después Betamon cerró los ojos y soltó aire por la nariz haciendo que su Tamer sonriera por lo bajo por la broma inintencionada hecha a su camarada.

Hola Monodramon~ ―respondió la humana con su típico acento y entonces alzó la vista―. Hola Light~ ―sonrió levemente y alzó la mano en señal de saludo.

Hacía bastante tiempo que no te veía Takanabe ―respondió la pelirrosa y miró abajo a Betamon, este lucía algo diferente a la última vez que lo había visto, pero seguía siendo el mismo y ahora intercambiaba algunas palabras con Monodramon―. Me alegra ver que están tan bien como siempre ―la japonesa asintió y sonrió risueña.

¿Y esta quién es? ―a los pies de las humanas Betamon observó detrás del dragón a la pequeña Lunamon escondida y no tardó en preguntar por ella. Tan pronto la afilada mirada del verdecito se clavó sobre ella, la conejita dio un respingo e infló las mejillas corriendo luego a esconderse detrás de las piernas de su Tamer. Monodramon se echó a reír.

Es una nueva compañera mía y de Light ―respondió el moradito haciendo que el otro alzara una ceja―. Él es un buen amigo Luna, ven para que lo conozcas.

¿Nueva compañera? ―cuestionó el aguamarina, pero justo en ese momento la puerta del lugar volvió a abrirse, esta vez con un movimiento brusco y apresurado.

¡Ayuda! ―la voz entrecortada y agitada que llamó la atención de todos los presentes era la de un Yaksamon. El Demon Man se acercó rápido a donde estaba la recepcionista del lugar mientras tomaba aire de forma intermitente―. Neblina… ―declaró como pudo―… en las costas del bosque cercano al lago ―afirmó, haciendo que la mujer se levantara deprisa de su silla con el rostro pálido y mutado a una expresión de horror. Eso solo significaba problemas, graves problemas.



~000~​

La brisa que producía el movimiento de MegaSeadramon X mientras levitaba por encima de la aguas del Lago Viviane ahora golpeaba con suavidad el rostro del par de chicas que iban sobre él. Lunamon había decidido ir dentro del iC de su Tamer mientras que Monodramon prefirió ir sobre el lomo de su amigo. La serpiente marina iba en dirección hacia la porción de selva a un costado del Lago Viviane que era parte del Central Forest y mientras tanto Light había sacado el Digiwindow de su Keychain para chequear en este la información del Digimon del que les habían hablado.

Nombre: Dagomon.
Nivel: Perfect.
Tipo: Acuatic Beast Man.
Atributo: Virus.
Técnicas: Forbidden Trident / Musū no Shokushu / Thousand Whip.
Se ve muy malo ― dijo Draak con el hocico pegado al dispositivo y sus grandes ojos dorados mirando atentamente la imagen del Digimon. La Americana había recitado en voz alta parte de la información que brindaba el aparato acerca del monstruo para que todos escucharan, la japonesa la había oído pero su concentración estaba dividida entre lo que decía la pelirrosa y la fresca brisa que se sentía en aquel lugar.

Me gusta este lago~ ―afirmó sonriendo y fue su camarada quien bufó.

Deberías concentrarte Master, vamos contra un Digimon acuático y es bien sabido lo poderosos que son ―su orgullo como Digimon marino y los de su clase sobresalía―. No me sorprendería que nos dé una paliza, aun así no creo que pueda vencer a alguien de la raza de los Seadra, la más poderosa de los mares ―la serpiente de colores sicodélicos soltó un bramido exhibiendo su vanidad a lo que su Tamer asentía sin preocuparse demasiado.

Hay que ser cuidadosos ―interrumpió su monologo la Expert D-Linker―, según dijo la encargada de la Central, cada vez que este monstruo sale de las profundidades devora a cualquier Digimon terrestre cercano que se le atraviese, así que probablemente intente hacer lo mismo cuando nos vea ― Monodramon frunció el ceño al escuchar eso mientras miraba al frente pensando en el combate que les esperaba. Para ese momento la zona del lago ya había sido recorrida y ahora sobrevolaban el Central Forest, a lo lejos y por la altura que había tomado MegaSeadramon podía divisarse la tenue línea que dividía el cielo y el extenso Océano Net. Fue repentinamente cuando, observando con cuidado, el moradito notó algo que lo hizo dar un respingo y alzar las garras señalando adelante.

¡Miren! ― todos alzaron la visión para notar como a lo lejos una porción del cielo parecía algo oscurecida por una espesa bruma que, a pesar de que era de mañana, no dejaba ver bien ni siquiera la separación entre el cielo y el mar.

La niebla ―musitó Light. Todos recordaron lo que había dicho Yaksamon y la explicación de la mujer de la Central.



“― No es la primera vez que sucede y la niebla es solo un presagio de lo que se acerca. Cada vez que esa niebla aparece todos los Digimon de la zona saben que deben huir tan pronto como sea posible… pues él está ahí, acechandodijo la fémina.

Pero a veces no da tiempo de correr o de esconderseconfesó Yaksamon apretando las manos y bajando la cabeza, tal vez rememorando un mal episodio―, probablemente lo único que veas sean sus aterrorizantes ojos rojizos destellar antes de que sus tentáculos te atrapen y seas devorado entre sus dientes.


Alguien nos está esperando~ ―dijo Ringo mirando a su compañero―. Mejor baja un poco~ ―indicó y la serpiente lo pensó un instante antes de comprender.

Tienes razón, será mejor que no nos vea por ahora ―respondió y fue bajando su cuerpo lentamente para ir a la altura de la copa de los árboles, serpenteando en zigzag cuando alguno era más alto y no lo dejaba seguir en línea recta, pues iban pasando por una zona boscosa.

Light extrajo su Keychain del bolsillo y devolvió el Digiwindow para luego sacar los Multi-Interphase Goggles y colocárselos, con aquel dispositivo podría contar con las funciones de aparatos que se habían vuelto básicos para sus misiones como lo eran el Sound Linker y el Visualizador. La estadounidense miró abajo para observar el Central Forest que iban sobrevolando: el bosque ahora pasaba a ser una pradera, por lo que MegaSeadramon descendió más para ir levitando a uno o dos metros del suelo. Farron, por su lado, intentaba visualizar la actividad de Digimon por el lugar pues la zona se sentía extrañamente sola.

Parece que todos ya se enteraron del visitante ―indicó viendo a través de sus M.I.G las diferentes lecturas de presencia que este mostraba gracias a su rastreador, las cuales eran muy pocas o desaparecían rápido, bien fuera porque el avance de la serpiente de escamas rojizas los dejaba atrás o porque estos se movían para alejarse del lugar.

No me da buena espina esto ―la voz fue la de Lunamon, quien se asomó por la pantalla del iC. A sabiendas de que iban hacia el mar comenzaba a sentirse algo inquieta.

Oh~ ya vamos a llegar~ ―el particular acento de Takanabe alertó a los demás, quienes miraron con interés como a su alrededor la leve neblina comenzaba a oscurecerles la visión.

A partir de ahora hay que tener mucho cuidado ―dijo Light―, supongo que debemos estar cerca del mar ―trató de rastrear la presencia del enemigo, pero la neblina comenzaba a hacerse mayor y el dispositivo que usaba no mostraba señales. Un leve frío recorrió el cuerpo de todos, haciendo que los Digimon especialmente se sintieran intranquilos.

La costa está a unos doscientos metros de aquí ―indicó la serpiente marina, su olfato podía detectar con facilidad el familiar olor de agua salada del mar―. Continuaré en silencio y tendrán que bajarse de mi lomo un poco más adelante ―dijo rodando uno de sus ojos levemente atrás, como intentado mirar a los pasajeros que llevaba. Ambas humanas asintieron.

Monodramon ―llamó Claire.

―el moradito se puso de pie sobre el lomo de MegaSeadramon al momento de responder. Light chasqueó los dedos y el Digisoul azulino se manifestó en su mano para luego extenderse a su cuerpo; la joven tomó el Digivice desde su cinturón y realizó el Full Digisoul Charge para ayudar a su camarada. El pequeño dragón brilló intensamente antes de dar un brinco a un lado, en el proceso de mutación su cuerpo dio una vuelta en el aire hasta que el brillo cedió y reveló a Cyberdramon, quien extendió las alas para acoplarse a la misma altura y velocidad que llevaba el otro Perfect.

Lunamon, saldrás solo si es necesario ―dijo la americana viendo el iC luego de haber culminado la hazaña, la coneja asintió desde el interior del aparato.

Tsk, esta neblina será un problema ―musitó el cyborg al notar la que la extensa neblina ya no le permitía ver más allá de unos cinco metros delante de él.

 
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Reflejo
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Om mani padme hum... Om~ —Bajo las profundidades, un ser colosal oraba. A través de algunas palabras de poder buscaba limpiar su mente de cualquier deseo terrenal. No obstante, tales intentos eran infructíferos, pues ahora mismo se encontraba preso de su dualidad. Por un lado deseaba paz y claridad, pero por el otro tenía un poderoso impulso por absorberlos a todos. No entendía muy bien a que se debía esto, ¿acaso quería evolucionar? Que un instinto grabado en su Digicore envenenase su mente a tal punto le traía vergüenza y sufrimiento. Y para empeorar las cosas, la superficie estaba siendo azotada por una espesa neblina otra vez. Era en esos momentos, cuando nadie le veía, que más se dejaba llevar por sus impulsos primitivos y atacaba a los transeúntes de la zona. Para él, consumir Digimon era tan adictivo como la peor de las drogas humanas. Ser capaz de soportar semanas de abstinencia entre cada día de bruma ya era un milagro... Pero él quería cambiar, no porque hoy fuese su "día permitido" significaba que se fallaría de nuevo. Solo debía quedarse orando en el fondo del abismo, completamente aislado. Los habitantes de la zona habían sido expulsados hace un mes por su repentina aparición, así que no debería ser un problema. «No me voy a mover de aquí por nada del mundo. ¡Tampoco voy a pensar en nada!» Pensó Dagomon, ignorante de que ese soliloquio ya iba en contra de su intención. Su mantra no era más que palabras vacías, pues como ejercicio de concentración poco y nada le ayudaba. No obstante, él creía ser capaz de lograrlo por hoy, o al menos así fue hasta que cierta presencia llamó su atención.

Al fin te atrapé pequeña basura~.

¿¡...!? —Dagomon dejó de cantar y miró hacia arriba. Allí flotaba una serpiente de colores psicodélicos, un MegaSeadramon X. — ¡¡Awawawa...!! —Si no fuese por el cuerpo de agua, el monstruo habría comenzado a babear. Un espécimen como ese debía ser tan raro como delicioso, seguramente no tendría otra oportunidad de absorberlo más que esta. — ¡¿Por qué pones a prueba mi voluntad!? ¡Oh Yggdrasil, perdóname!

¿Qué tanto estás balbuceando? ¿Te falta un tornillo? —escupió la anguila de forma despectiva. — Pero sí que eres un chico grande, ¿mm? ¿Unos 50 metros de altura? No... quizás más. Me avergüenza decirlo, pero es mejor que no pelee con él bajo el agua Master —Debido a que la búsqueda por la costa llegó a un punto muerto, el portador del antivirus salió a explorar por su cuenta en mar abierto. El carmesí tardó lo suyo en localizarlo, si bien debajo del agua no existía ningún tipo de niebla que obstaculizase la visión, sí habían muchas extensiones del continente en forma de pilares. No llegaban a la superficie, pero bastaban para crear un bosque de piedra en el que incluso un monstruo como Dagomon podía ocultarse. — ¿Master? ¿Hola? —Al parecer, la distancia entre él y su grupo había superado por un gran margen los 500 metros, el comunicador y el visualizador dejaron de funcionar hace tiempo. Mientras pensaba en lo inconveniente que era estar incomunicado, el Raid Boss hizo repentinamente su primer movimiento. Dejó su postura de loto y materializó al lado suyo un tridente de proporciones épicas. Con la ayuda de sus numerosos tentáculos, los sostuvo con firmeza y lo arrojó cual jabalina. Con la velocidad de un torpedo no tardó ni cinco segundos en cerrar distancias. Sin embargo, su objetivo lo esquivó con facilidad, permitiendo que el arma blanca siguiese de largo hasta unos 50 metros por encima de la superficie y luego cayese en picada por la fuerza de la gravedad. — No está mal viejo, pero deberías saber que el mar desacelera cualquier proyectil físico, no me darás ni en cien años con eso —por supuesto, MegaSeadramon no dijo que eso también se aplicaba a sus ataques elementales. Tanto el hielo como la electricidad se disipaban con facilidad en el agua y considerando el tamaño de su enemigo, el combate cuerpo a cuerpo era inviable. Necesitaba sacarlo del agua y pelear en la superficie. — Solo espera ahí bastardo... Tu tortura pronto comenzará... —Y con esas sádicas palabras, la anguila empleó una retirada estratégica por la superficie.

¡Espera, no te vayas! ¡¡VUELVEEE!! —su plato principal se fue.

[...]
Una hora transcurrió desde entonces. Un debate surgió después de que MegaSeadramon volviese y explicase la situación: ¿Llevar o no a los Tamers consigo? Quedaba claro que a semejante distancia de la costa, los Digimon no serían capaces de recibir soporte sin poner a los humanos en riesgo. La serpiente por supuesto, estaba en contra y afirmaba que no necesitaba de nadie más excepto él mismo para acabar con ese monstruo. Igualmente no fue capaz de responder a los planteamientos de Light: ¿Cómo sería capaz de pelear con su forma Perfect y bajo el agua? Como Ultimate tenía grandes oportunidades, pero en un combate prolongado tenía las de perder. Además, no era improbable que la fuerza de Dagomon estuviese por encima de su nivel. DeathMeramon, Ogremon, Parrotmon, Devimon y Cyclomon, todos fueron ejemplos que lo respaldaban. Por eso, y con el consentimiento de los demás, el grupo partió hacia el muelle más conocido de WWW Continent. Fue difícil de ubicar debido a la espesa bruma, pero gracias a que el terreno estaba desolado de cualquier tipo de vida salvaje, no tuvieron contratiempos en el camino. Era extraño, quizás los Digimon de la zona interpretaban la niebla como "inseguridad".

El muelle también era un astillero, uno moderno. Aparentemente allí trabajaban Digimon del tipo maquina, los cuales se encargaban de crear distintos tipos de barcos capaces de compararse con lo último en tecnología del mundo humano. Al llegar, los Tamers vieron al tipo que les trajo al continente. Rhode Galan, de unos 60 años, con una pipa en la boca, uniformado y de barba blanca, el tipo cumplía con todos los clichés que podía tener un almirante. Éste y su Andromon amarraban los barcos al muelle y los cubrían con una lona para evitar que se estropeasen. Por el ritmo de su trabajo parecían apresurados. Cuando notó la presencia de las chicas, no dudó en aclarar sus intenciones. — Lo siento pero ya cerramos por hoy. Vayan a la aldea, aquí es peligroso.

Necesitamos alquilar un barco —expuso Cyberdramon, no predispuesto para aceptar una negativa.

¡Absolutamente no! —Exclamó un viejo marinero. Su prudencia claro, no era la excepción en este caso. — No puedo dejarlos zarpar con esa niebla allá fuera.

Hay un monstruo ahí afuera, uno terrible. —pese al que el robot no parecía manifestar sus emociones, estaba implícito en sus palabras que tenía miedo.


Síp~ es cierto~ —respondió la japonesa, consciente de lo que eso significaba aunque no lo aparentase.

¿Entonces por qué quieren ir? —cuestionó el viejo lobo de mar.

A pesar de que viajamos juntos todavía no nos hemos presentado, ¿no? Soy Light y ella es Takanabe Ringo. Respondiendo tu pregunta, tenemos un encargo de Mermaidmon. Vamos a cortar este problema de raíz —zanjó la sargento, con un aura intimidante a su alrededor. El viejo no era muy bueno con las mujeres asertivas, tendía a evadirlas y rara vez podía contrariarlas. Intentó decir "pero", cosa que no pudo porque la americana siguió hablando. — Tienes dos opciones, o nos alquilas un bote y ganas algo de dinero, o usamos la autoridad de la jefa para pedirlo "prestado".

¿La aliada de Security...? está bien, ustedes ganan.

Recibieron un yate blanco, moderno y pequeño. Tenía suficiente espacio para Ringo, Light y Crescemon (quién previamente evolucionó gracias a otra carga de Digisoul). Sus materiales eran un poco más resistentes que los del mundo humano, pero definitivamente no estaban hechos para soportar el combate entre Perfect. El plan de los humanos no era estar en el centro de la batalla, sino mantener una distancia de al menos 300 metros entre ellos y sus Digimon. Mientras MegaSeadramon mantenía la ofensiva junto a Cyberdramon, era trabajo de Crescemon proteger a los Tamers. Tomaron medidas extras de seguridad considerando a Dagomon como su oponente, y curiosamente todavía seguían expuestos a un grave peligro.

[...]
Después de 30 minutos de exploración, un punto rojo apareció en el radar, aunque segundos después, volvió a desaparecer. Especulaban por la información de la serpiente que se trataba de su objetivo, en ese caso, debía estar en una postura casi inerte para no ser detectado por las ondas del aparato. El motor del bote se encontraba en piloto y avanzaban con lentitud. Era lo más prudente considerando que la niebla se había convertido en una pared blanca que apenas les permitía ver el rojo de MegaSeadramon delante de ellos. Éste último al recibir la señal se sumergió y detectó casi al instante a su objetivo.

Está a unos 500 metros Master. Lo voy a atraer, quédense aquí.

Te sigo Seadramon —expresó Cyberdramon con un semblante serio. Crescemon también notaba la tensión en el aire, pero esa presión le ayudaba a mentalizarse como guardaespaldas. Ringo por su parte, era la única que parecía ajena a la situación. Su falta de preparación indicaba muy bien que ahora, incluso después de tanto tiempo, seguía sin ser apta para ayudar en los combates.

Al final, Dagomon los había estado buscando. Aunque de culpa estuviese cargado, todavía deseaba hincar sus dientes en el portador del anticuerpo. Cuando le vio de nuevo, sus ojos se iluminaron y sus entrañas se retorcieron por el hambre. — ¡Oh Yggdrasil! ¡Prometo que después de esto seré más estricto conmigo mismo! ¡Y si mato, lo haré pensando en ti! —El sacerdote era un falso espiritualista. Usaba conceptos religiosos para limpiar su consciencia llena de lamentos, pero no tenía intenciones realmente puras de cambiar. Su personalidad era la encarnación de la inercia, lo obtuso y la aniquilación: Tamas. Rápidamente nadó a través de las aguas y llegó donde la serpiente.

Eso es, te espero arriba bastardo —susurró la serpiente con una sonrisa maliciosa y puntiaguda. Sin embargo, las cosas no resultaron tan bien como lo esperaba. Dagomon notó otra sombra en la superficie, por eso primero decidió aparecer en las cercanías de ella, quizás se trataba de otro apetecible y raro Digimon. A 60 metros del bote, la cabeza del enorme coloso emergió y por consiguiente, el resto de su cuerpo le acompañó. Solo esa acción provocó la creación de enormes olas que no tardaron en chocar contra el bote. El impacto lo sacudió repentinamente y los tres individuos que estaban en la proa perdieron el equilibrio. Ringo tuvo la mala suerte de estrellarse contra Light, recibiendo un codazo en la cara que la desorientó por unos segundos.

¿¡Estás bien Takanabe?! —La americana supo cuan fuerte le pegó. Incluso le había dejado una marca en su rostro y le rompió el labio.

No te preocupes, fue un accidente~ —Sonrió la chica evitando preocuparla. — ¿Qué fue lo que pasó~? —La niebla había jugado un papel fundamental en el factor sorpresa. Incluso con el tamaño del monstruo, todavía no eran capaces de verle. De igual forma, no pasó mucho para que recibiesen su respuesta. Una enorme sombra se aproximó hasta su posición, casi deslizándose entre la bruma.

¿Humanos? No, hay un Digimon que nunca he visto —dijo Dagomon refiriéndose a Crescemon. La guardiana Lunar se paró en frente de ambas chicas y exclamó:

¡No vas a tocarlas!

Los invitados de Dios no tienen mucho sabor, pero no se preocupen, daré una oración por ustedes antes de comerlos —llevó una mano a su pecho y con la otra sujetó su rosario. Dagomon estaba literalmente sentado en posición de loto sobre la superficie del agua, al ser un Digimon marino, tenía la habilidad de moverse como le plazca por ese medio. Eso permitió que Takanabe y Farron apreciasen su gigantesca figura.

Es peor de lo que imaginé... —Light había visto Digimon enormes como MegaSeadramon, pero esto superaba cualquier referencia previa. Aturdidos por la conmoción, ninguno de los dos Tamers hizo algo mientras este monstruo acercaba su tentacular mano hacia el yate. Por supuesto, no iba a ser fácil para el Raid Boss tampoco. El guerrero alado apareció de repente y le propinó una potente patada voladora en su cabeza, desestabilizándolo en el proceso. Cyberdramon había llegado a tiempo. MegaSeadramon le siguió poco después de eso, embistiendo con su cuerno de piedra una de las extremidades de su objetivo.

¡Estás muerto bestia! ¡Ahora Master! —La distraída asintió. Cargó una ráfaga de Digisoul, lista para provocar la siguiente evolución. No obstante, cuando intentó tomar el Digivice, notó que éste no estaba.

¿...? Ay... —Lo comprendió de inmediato, fue en el momento que chocó con Light. — Creo que se me cayó al mar Seadramon... —le dijo a través del Sound Linker. Esto le pasaba por no usar un cinturón adecuado para guardarlo.

¡¡MASTER!! —gritó con frustración la serpiente por el descuido de su compañera. Necesitaban recuperar el Digivice o no iban a ser capaces de usar la fuerza de MetalSeadramon.

Claire. Claire. incluso con corrección, just in time (?)
 
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Claire.

Lightning
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La reacción fue inmediata para Crescemon quien, al distinguir las sombras del coloso moviéndose en la bruma adelante, flexionó sus piernas sobre la parte delantera de la lancha que llevaba a las humanas y usó toda la potencia de estas para saltar tan alto como pudo, haciendo que la embarcación volviera a tambalearse sobre el agua.

¡Light, aléjense! ―gritó con fuerza y la Tamer atendió al llamado de inmediato, asintiendo y volteándose para tomar el pequeño volante con el que conducía la lancha.

¡Sujétate Ringo! ― indicó la pelirrosa deprisa. Al mover la palanca que las mantenía estáticas hacia adelante, la embarcación de inmediato dio un jalón al frente y se movió rápido, buscando alejarse de Dagomon y no quedar en medio del fuego cruzado. La japonesa apenas atinó a agarrarse del borde del bote y se inclinó instintivamente para no caer, permaneciendo así los al menos cien metros que Light siguió para alejarse del lugar. El ruido de la pelea que se daba sobre el mar aun llegaba a sus oídos pero, debido a la niebla, las humanas no podían ver nada, por lo que debían estar muy atentas. Farron volvió a usar los M.I.G y se volteó hacia donde habían quedado los digitales, intentando saber qué sucedía―. ¡Cres, Draak! ¿Me escuchan? ―trató de comunicarse. Ringo se levantó y miró hacia la blanca bruma soltando levemente aire por la boca.

~~~​

Más allá, la densa bruma dificultaba la tarea para los digitales que peleaban con el diabólico sacerdote marino. Tan pronto la coneja Perfect tomó altura luego de saltar, velozmente movió las Nova Luna que llevaba y las unió en una sola, haciendo que se convirtieran un elegante y alargado arco el cuál acomodó entre sus manos para disparar desde él flechas de energía oscura. La técnica de la fémina digital rozó al monstruo justo cuando este emitía un bramido gutural, dado que la filosa cuchilla de la cabeza de MegaSeadramon X había sido incrustada con fuerza por uno de sus costados usando el King Javelin. Aun así, Dagomon no se quedó con esa, de inmediato docenas de tentáculos emergieron desde el agua y comenzaron a golpear el cuerpo de la serpiente, logrando que este tuviera que desencajar su cuerno y retrocediera. El momento fue aprovechado por el feroz pulpo quien, en su desespero por poder devorar los datos de aquel extraño Digimon, logró sujetarlo por la cola y apresarlo, jalándolo posteriormente bajo el agua. Fue ahí cuando un segundo bramido fue arrancado desde sus adentros, pues un rayo de potentes ondas súper oscilatorias lo golpeó por en el pecho, cerca del hombro: era el Erase Claw de Cyberdramon quien, apenas pudiendo notar al espectro entre el humo blanquecino debido a sus movimientos y su gran tamaño, se había acercado lo suficiente sin ser notado para usar su ataque.

Lo cierto es que la neblina jugaba de forma ventajosa en ocasiones, pero de forma perjudicial en otras; puesto que, así como había servido para que el trío atacara a Dagomon, igualmente servía para que el monstruo usara sus tentáculos, que pasaban totalmente desapercibidos y ahora lanzaban al cyborg a un costado luego de una violenta y sorpresiva sacudida desde el frente. Fue ese el instante en que Dagomon aprovechó para hundirse en el agua de nuevo, llevando consigo su manjar: MegaSeadramon X.

Crescemon, por su lado, luego de disparar sus flechas, casi que al aire y apenas pudiendo apuntar a un blanco específico debido a la escasa visión, ahora era presa de la gravedad y comenzaba a descender; la embarcación donde estaban Farron y Takanabe se había alejado, por lo que no le quedaba de otra que caer al agua del Océano. Tan pronto el cuerpo de la Deep Saver se sumergió en el agua, la digital abrió los ojos apenas y extendió sus brazos antes de nadar hacia arriba, una fuerte corriente de agua la movió a un costado y cuando volvió a abrir los ojos se dio cuenta que algo había pasado por un lado de ella. Se detuvo conteniendo la respiración y miró alrededor, consiguiendo que justo a su espalda Dagomon y MegaSeadramon X combatían: la serpiente era apretada con fuerza con la veintena de tentáculos del falso espiritualista, mientras que este recibía cortes por los movimientos defensivos que el del anticuerpo X realizaba con la hoja filosa de su cabeza buscando liberarse. Crescemon se alarmó y volvió a nadar rápido hacia arriba, logrando salir a la superficie para tomar aire, pero se encontró con el mismo panorama: todo cubierto de blanco. Chistó y volvió a sumergirse con la idea de localizar el barco desde abajo, después de todo, su tarea era hacer de protectora de las humanas; aun así, no podía dejar al X a su suerte.

~ooo~​

¡Crescemon, Cyberdramon, alguno responda! ¿Qué está pasando con Dagomon? ―aquella era la voz de Light hablando a través del Sound Linker a sus compañeros, pero seguía sin recibir respuesta. Ringo la imitó y se acomodó el objeto que tenía desde antes en su oreja para entonces llamar a su camarada, obteniendo ninguna respuesta igualmente.

Debe estar muy lejos ―susurró la castaña mirando abajo.

Ya no se escucha nada, probablemente estén combatiendo en el agua ―indicó Light cuando repentinamente una voz llegó a su oído a través del dispositivo.

¡Light! ―la voz grave era inconfundible para ella, quien por instinto miró arriba y llevó una mano a su oído.

Draak, ¿dónde estás? ¿Y Dagomon? ―quiso saber.

No lo sé, esta neblina no me deja ver nada, no puedo atacar a ese maldito así, sin ver dónde está y lanzando ataques al azar ―se quejó el cyborg. Desde hacía unos pocos minutos -cuando Dagomon se sumergió- solo andaba volando de aquí para allá en la neblina sin saber bien a dónde ir o qué hacer; intentaba estar atento a su audición pues, por ahora, ese era su mayor aliado―. ¿Están a salvo? ¿Está Crescemon con ustedes? ― cuestionó.

Se lanzó al ataque contra Dagomon, pero perdí comunicación con ella, creo que cayó al agua ―dijo la pelirrosa, totalmente consciente de que la coneja no podía volar. La D-Linker miró a un costado, notando apenas el agua que las rodeaba y viendo a Takanabe también―. Hay que hacer algo con esta neblina ―dijo la estadounidense tanto para Ringo como para Cyberdramon―. No podrán combatir así, representa una ventaja para Dagomon ―el dragón respondió con un “lo sé” y frente a ella Ringo asintió llevando un dedo al mentón mientras alzaba la mirada.

Puede que nos sirva la luz~ ―afirmó con su típico acento y atrayendo la atención de Farron―. Cuando hay mucha niebla en el mar, lo marineros usan la luz de los faros para guiarse~ ―indicó y la D-Linker abrió los labios levemente pensando en aquello. Su cabeza trabajó rápido en una idea y sus manos se movieron a prisa hacia su cinturón para buscar entre la baraja de cartas que tenía, consiguiéndose con una en específico, la cual miró atentamente. Iba a hablar, pero justo en ese momento un sonido desde el flanco derecho de la embarcación la alertó, además del subsecuente movimiento de bote a un lado. Se trataba de Crescemon quien, luego de estar un par de minutos buscando el barco, finalmente había podido ver su sombra desde abajo y ahora se reunía con las humanas. Light fue la primera en acercársele luego de que esta se impulsara hacia dentro del bote con sus manos.

¿Estás bien? ―preguntó la Tamer.

― respondió recuperando el aire―. Me-Mega Seadramon está combatiendo en el agua con Dagomon ―informó―, necesita ayuda― miró directamente a la castaña al decir eso mientras se erguía y tomaba sus armas. Ringo poco captó el tono de severidad en las palabras de la coneja, pero dio un respingo luego y entonces volvió a buscar entre sus bolsillos: no tenía el Digivice para ayudar a su camarada a pasar al siguiente nivel pero podía ayudarlo con algo similar. Cuando el lector de cartas y el naipe elegido estuvieron en sus manos, el Card Slash se produjo de inmediato.

En las profundidades MegaSeadramon había pasado por varios minutos de problemas con Dagomon pero, luego de haberle producido una fuerte descarga directa con su Thunder Javelin, pudo liberarse y ahora usaba los mismos pilares del bosque marino para mantener al monstruo ocupado. Fue entonces cuando sintió una extraña sensación en su cuerpo y, a continuación, vio materializarse sobre él una brillante armadura dorada que conocía muy bien: era el Chrondigizoit Metal Body.

Agh, Master, no creas que esto me hará olvidar que perdiste el Digivice ―pensó y miró adelante. Dagomon ahora empuñaba su gran tridente.

¡Deja de huir! ―vociferó el espiritualista―. ¡Yggdrasil desea que seas parte de mí! ―de nuevo se excusaba a sí mismo a lo que lanzaba el Forbidden Trident con todas sus fuerzas.

¡Predecible, basura! ―La serpiente esta vez no hizo ningún movimiento y, justo cuando el tridente llegaba con él, se movió a un lado aprisa. Aun así, su movimiento no resultó como lo esperaba, pues el tridente terminó rozándole la cola con algo tal fuerza que, de no haber sido por la armadura que llevaba, podía haber resultado en algo grave. Aquello encendió la furia del del anticuerpo―. ¡Ya es hora de que salgas! ―abrió las fauces y volvió a cerrarlas, conteniendo el poderoso ataque que iba a usar mientras nadaba a toda velocidad hacia el enemigo a pesar de que este ya extendía sus múltiples tentáculos en dirección a él―. ¡Ultimate Stream!

Dagomon no esperaba que aquel intenso rayo de energía fuera capaz de carcomerle y arderle del modo en que lo estaba haciendo, pero el intenso dolor producido por el ataque directo solo hizo que el enorme pulpo se retorciera y retrocediera nadando hacia la superficie. Mega Seadramon lo siguió aprisa, esperaba que Cyberdramon estuviera bien preparado para darle un buen golpe al maldito.

Fuera, el agua se revolvió y un segundo después el enorme cuerpo emergió causando que las aguas se movieran de modo violento y un estruendo se escuchara: aquello fue el aviso para Ringo, Light, Crescemon y Cyberdramon.

¡Ascendió! ―avisó la estadounidense.

¡Lo escucho! ―respondió su compañero dracónico moviéndose a un lado, a donde oía el sonido, pues no podía ver nada―. Tsk, maldita neblina ―masculló. La expresión llegó a los oídos de su Tamer, quien guardó silencio por un instante y miró abajo, a la carta que tenía en su mano; unos segundos después entonces habló.

Draak... hay un modo de llamar su atención y que puedas atacarlo ―explicó llanamente haciendo que el aludido se detuviera de golpe pensando en lo que decía ella y gruñendo levemente.

No ―dijo de inmediato intuyendo a qué se refería.

No hay otro modo ―le respondió sacando su lector de cartas―. Solo durará 30 segundos, aprovecha el momento en que lo tengas cerca―ordenó mientras deslizaba la tarjeta Anchor Howl. Justo cuando el cyborg sintió que su cuerpo era recorrido por una extraña energía y posteriormente brillaba con intensidad, entonces emitió un rugido, más para tranquilizar su molestia por el hecho de usar una carta y poder centrarse en la pelea.

La intensa luz con la que ahora era cubierto tenía un propósito doble: darle la oportunidad de ver un poco más y hacer que Dagomon virara su atención hacía el; con eso en mente, Cyberdramon volvió a lanzarse hacia donde se escuchaba el ruido creado por Dagomon en el agua. No pasaron unos segundos antes de que la luz se filtrara por entre la bruma, siendo captada por el sacerdote marino quien, al instante, se sintió fuertemente atraído por aquello y lanzó su cuerpo hacia allá, caminando con destreza por sobre las aguas.

Cuando finalmente estuvieron cerca y se vieron cara a cara, Dagomon profirió un aterrador grito antes de lanzar adelante sus tentáculos. Cyberdramon cruzó ambas manos sobre su pecho y el brillo en su cuerpo desapareció.

Al fin te tengo de frente… Garra ―musitó al tiempo en que sus garfios adoptaron un intenso brillo verdoso― ¡exterminadora! ―. El rayo de ondas súper-oscilatorias salió disparado pero, no todo salió como esperaba Cyberdramon. Justo cuando su ataque fue liberado, uno de los tentáculos de Dagomon lo aprisionó por detrás, tomándolo por sorpresa y repitiendo la acción de jalarlo al mar que había realizado con MegaSeadramon.


Tizza V.G.Tizza :B
 

Reflejo
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No fue necesario meditarlo, su ansia de sangre se combinó perfectamente con esa enceguecedora luz y en el momento que fue consciente de sí mismo, se encontró arrastrando a una nueva víctima a las profundidades del abismo. De casualidad esquivó el Erase Claw, no, sería mejor decir que él otro falló. ¡Era su oportunidad! Aprovechó para enroscarle con sus múltiples prolongaciones y apretó. «Yggdrasil, es fuerte...» pensó elogiando la tenacidad con la que se resistía Cyberdramon. Esas garras se incrustaban en sus tentáculos y amenazaban con despedazarlos. Para evitarlo decidió desorientarlo con movimientos frenéticos. Cual látigo movió sus extremidades en direcciones aleatorias, provocando que la fuerte turbulencia afectase los sentidos del alado. Arriba, abajo, izquierda, derecha, el Dramon era incapaz de distinguir entre cualquiera de éstas. El agua que entraba por sus fauces no le dejaba respirar, ahogando hasta el más mínimo de sus pensamientos. ¿Cuanto sería capaz de resistir? ¿Cuando dejaría de oponer resistencia?

[...]​

Un silencio perturbador invadió la superficie. Al no recibir señal alguna de su compañero, Light mostró una mueca de preocupación. Necesitaban acercarse un poco más para monitorear la batalla. Tomó el timón y puso en marcha el bote una vez más, la meta era un rango mínimo de 300 metros. A los medio minuto de entrar en movimiento, el motor produjo un estridente sonido, expulsando al mismo tiempo una gran cantidad de humo negro que no tardó en fundirse con la niebla. — ¿¡Explotó?! ¡¿Por qué?! —La respuesta fue obvia, las dos Tamers desviaron la mirada hacia Crescemon y ella se sintió un poco incómoda. Antes, cuando saltó para defenderlas, el retroceso provocó graves daños en la maquinaria. Después de sobreexigir el yate éste terminó alcanzando su límite. Claire suspiró, tampoco podía culparla siendo que su compañera se había lanzado con la intención de defenderlas. — Cres, temo que no podrás saltar así de nuevo, podrías hundir el barco.

¡Pero...! —La guerrera lunar acalló su propia réplica. Sabía que la norteamericana tenía razón, no obstante, necesitaba poner todas sus energías para protegerlas, de otro modo no sería capaz de reaccionar a tiempo. Por suerte parecía que Dagomon no tenía mucho interés en los invitados de Yggdrasil. Eso era un alivio en cierta medida, pero tampoco significaba que los Tamers estuviesen libres de estrés. De hecho, se sentían inútiles por estar al margen de la pelea. Peor aún, al intercalar el combate entre la superficie y las profundidades, el sacerdote creaba violentas olas que agitaban la embarcación. Incluso un simple Card Slash era complicado en esas condiciones.

Cuando parecía que la tensión superaría el límite de lo tolerable, Takanabe recibió un mensaje de voz de su compañero que tranquilizó el corazón de las muchachas. — ¡Master! ¿Qué fue esa luz de hace un momento! ¡Avísenme antes de hacer nada! —Se habría unido al combate en ese momento pero sus heridas le detuvieron. Examinó con su vista su propio cuerpo, la constricción de antes quebró sus escamas de tal modo que con cada movimiento se incrustaban más y más en su carne. Habría sido preferible ser despellejado antes que esto. Apretó los dientes y volvió a gritar. — ¿¡Qué hago ahora?! Ya no tengo los efectos del Chrome Digizoid MetalBody. —Su ataque más eficaz había sido el Ultimate Stream pero ya no podía usarlo.

Busca a Cyberdramon bajo el agua, temo que no responde —le pidió la japonesa mientras buscaba alguna otra carta que fuese útil. A pesar del frío el sudor recorría su frente, incluso para ella la situación era estresante.

¡Enterado! —Ni bien se sumergió fue capaz de dar con ellos. Se enfureció al ver cómo su compañero y rival era tratado cual muñeco de trapo. El alado apenas era capaz de poner resistencia, solo por instinto lograba mantenerse consciente. La serpiente aceleró con una velocidad superior a la de un torpedo, quería forzar el combate cuerpo a cuerpo para maximizar la efectividad de sus técnicas elementales. Su ira era alimentada por el dolor y la frustración, ¿cómo se permitió perder tanto tiempo en la superficie? ¿Cuando se convirtió en un inútil que necesitaba detenerse a lamer sus heridas? Con su determinación reafirmada, salvaría a Cyberdramon y pondría fin a la vida del Raid Boss... bueno, al menos ese era el plan. El tiempo pareció congelarse de repente, de reojo, creyó ver su querido Santo Grial. Detuvo sus movimientos de inmediato y examinó frenéticamente los alrededores. «¡¿Dónde está?! ¡¿DÓNDE?! ¡¡¡JODER JODER!!!» Estaba seguro, lo que vio y perdió de vista en un momento fue el Digivice Burst. La duda fue determinante para todos. Dagomon por fin había logrado noquear a su adversario, estaba listo para comérselo. MegaSeadramon entendía que debía actuar rápido, pero ahora se encontraba en una encrucijada: ¿Buscaba el Digivice o le salvaba? La respuesta fue obvia. — ¡¡Maldición!! —Masculló palabras de desprecio y volvió a cargar en dirección al sacerdote.

El coloso materializó su tridente y con dos movimientos tremendamente eficientes, lo arrojó en dirección al portador del anticuerpo. Éste no tuvo tiempo para evitarlo por completo, solo pudo apartarse un par de metros, permitiendo que el arma blanca rozase su piel y siguiese de largo, arrancando en el proceso todas las escamas afectadas. Era una herida gravísima, sus datos vibraron de forma extraña pero no permitió que eso le detuviese. La cuchilla en su cabeza se calentó hasta llegar al rojo vivo, usó la misma cual espada para cortar las extremidades que aprisionaban al Cyborg. Inmediatamente después, disparó la energía acumulada en su casco y paralizó momentáneamente los movimientos de Dagomon. Recogió al Perfect inconsciente con sus fauces y de inmediato zarpó hacia el bote, quería ganar un poco de tiempo y reagruparse con el equipo.

Lagrimas fueron derramadas por el sacerdote. ¿Por qué cuando estaba a punto de comerse a su adversario éste se le "escurría entre las manos"? A un paso de lanzar toda su filosofía por la ventana, se detuvo para rezar y calmar su mente. Al mismo tiempo examinó su estado: Su pecho fue quemado por el Ultimate Stream, los tentáculos de su brazo izquierdo destrozados casi en su totalidad por intervención de Cyberdramon y MegaSeadramon. Tenía una contusión en su cabeza y cortes menores en todo su cuerpo. Eran heridas que incapacitarían a cualquiera, pero al igual que su rival acuático, él no se encontraba en sus cabales. Había alcanzado un estado de euforia en el que el dolor pasaba a un segundo plano. — Infieles... la sangre purificará sus almas corruptas.

[...]​

A unos cuantos metros de barco la serpiente emergió como un volcán. Las aguas y el yate no fueron los únicos agitados. La compostura de Light y Crescemon se quebró un poco al ver a su inerte camarada en la mandíbula de MegaSeadramon. Con mucha delicadeza, la anguila le dejó en la proa. Pocos segundos después el cyborg comenzó a toser y recuperó la consciencia. Parecía desorientado.

¿Cuanto tiempo... estuve noqueado?

¿Estás bien? ¿Qué sucedió con Dagomon? —La sargento quería indagar más en el estado de Cyberdramon, pero no tenía la certeza de que fuese el momento oportuno para hacerlo.

Lo aturdí con mi electricidad. No tardará en venir por nosotros.

Estás herido Seadramon... —apreció Takanabe. El costado izquierdo del marino fue despellejado casi en su totalidad.

¡¿Y de quién crees que es la culpa?! —Escupió con ira, dejando que Ringo sintiese su aliento de primera mano. Ella se tapó los oídos para resistir el estridente sonido.

¡Tranquilízate! —Farron también gritó para igualar la voz del acuático, le recordó un poco a sus días en la milicia. — Esto no es culpa de nadie, si quieres desquitarte con alguien, hazlo con Dagomon.

Él lo sabía, pero el calor del momento, el caos y la frustración no le dejaban pensar con claridad. Sí, en ese estado mostraba un mejor desempeño como luchador, pero perdía algo más importante; el control de sus emociones. De pronto, una aura verdosa brotó del cuerpo de la distraída. Al principio fue una chispa pero segundos después se expandió por todo su cuerpo. Flamante y brillante, fue capaz de iluminar todo el yate. Dio un par de pasos y abrazó con dulzura el casco de piedra de la serpiente. — Ya ya~, al menos puedo hacer esto por ti~. —Sin el Digivice Burst dudaba de que fuese capaz de canalizar su aura hasta él, pero al menos podía probar con un poco de contacto corporal. Fue efectivo, la energía comenzó a circular dentro del cuerpo de su compañero. Poco a poco sus emociones negativas se iban apaciguando. Por sus previas experiencias, el Digisoul para él era un símbolo de bienestar.

« Master... » Pensó un poco más agradecido por ser traído de vuelta. Sin embargo, esta sensación era distinta a las otras cargas de Digisoul. Fue como si su cuerpo estuviese a punto de fusionarse con su compañera, las preocupaciones se desvanecieron y un anhelo de disfrute hacia la vida invadió su cuerpo... pero dicha conexión fue interrumpida a la fuerza en el momento que el Raids Boss apareció cerca de su posición. Crescemon sujetó a Takanabe y Cyberdramon a Claire, evitando que ambas trastabillasen. — Tch, cuando por fin me empezaba a sentir mejor... —Se quejó con justa razón. Ninguno de los dos lo sabía, pero estuvieron a punto de efectuar una Matrix Evolution. — Es hora del relevo coneja, sube a mi lomo. Cyberdramon necesita descansar un poco y cuidar de nuestras Tamers.

¡Eso es absurdo! ¡Aún puedo-! —El demi-humano se interrumpió a sí mismo para protestar, pues tuvo que inmovilizar su cuerpo para apaciguar el dolor.

Quedate quieto por un momento. —Ordenó Crescemon, con una mirada asesina tan fría como el hielo. Ella asimilaba las emociones negativas de una forma muy diferente a la anguila. Si MegaSeadramon era una bomba de tiempo a punto de estallar, ella era el veneno que lo arruinaba todo. Saltó en la nuca del marino y sujetó sus cabellos azulados cual riendas. Ahora, montura y paladín estaban listos para enfrentar el mal.

¿Por qué se resisten al destino? La elección es una ilusión, para ustedes vivir no es una opción —Dagomon perdió muchas partes de su cuerpo, no era conveniente para él dejarlos ir después de llegar tan lejos. — ¿Por qué no pueden mostrar una actitud de entrega? ¿Es por culpa de los invitados de Dios? Entonces quizás deba encargarme de ellos primero...

¡Solo inténtalo! ¡Te lo dije antes, tu tortura continuará! ¡Vamos Crescemon!

¡Sí!

El escarlata arremetió con todas sus fuerzas e invocó una gran ola sobre Dagomon, ésta al ir en una dirección contraria a los movimientos del gigante, evitó que se sumergiese de nuevo. Fue entonces cuando la guerrera lunar aprovechó para atacar. Con una mano, disparó y recargó hábilmente su ballesta tres veces. Uno de los virotes se incrustó a centímetros de su ojo, el sacerdote casi se queda ciego.

Por culpa de la niebla los del bote no tardaron mucho tiempo en perderlos de vista. Pero Light todavía podía visualizar que sucedía gracias al M.I.G, los ojos de la liebre se prestaban para ello. Mientras monitoreaba el combate entre los Digimon, le hizo un par de preguntas al resentido dragón, recibiendo de ellas un pequeño resumen sobre la actitud del Raid Boss. — El perfil concuerda, intentaba comerte. Por fin lo veo, una forma de acabar con esto.

¿Estás segura?

Sí, y lo harás con tus propias manos Draak. ¿Qué me dices? —Una oferta que no podría rechazar. Quién dijo que la venganza era un plato que se sirve bien frío sin dudas tenía paciencia, pero él no... ¡hoy iba a cenar caliente!


Claire. Claire. Masaru Masaru extiendo el plazo hasta el Domingo. En el transcurso de mañana edito para evitar doble post. Haremos uno más.​
 
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Claire.

Lightning
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En lo que Crescemon y MegaSeadramon X peleaban juntos contra Dagomon, los dientes del guerrero de armadura negra y alas carmesí crujían mientras escuchaba la idea de su compañera, sus manos también se cerraban fuertemente en puños y, cuando la estadounidense terminó de hablar, el cyborg bajó levemente la cabeza para meditar aquello. Era necesario, lo sabía, lo mejor era acabar con Dagomon de una vez por todas; por lo que, por ahora, tenía que dejar su manía de lado.

Justo cuando el dragón Perfect iba a aceptar la idea de Light, un estruendo se escuchó y las olas del mar se revolvieron violentamente, haciendo que el bote donde las Tamers permanecían se moviera bruscamente a los lados, logrando que no pudieran permanecer en pie. Light había quitado la atención brevemente de los M.I.G para charlar con Cyberdramon y buscar una Digicarta que ahora mantenía en su mano, por lo que no se dio cuenta de lo que sucedía con la pelea del dúo contra el sacerdote diabólico. Usando su increíble habilidad para caminar sobre las aguas y aguantando el dolor de todas las heridas que tenía, probablemente llevado por la ira enceguecedora que le causaba el hecho de no poder devorar uno de esos Digimon, el espiritualista había entrado en un impulsivo frenesí en el que estaba dispuesto a todo para poder comer. Ahora lo tenía claro: esos tres Digimon junto con esos humanos eran el problema, no podía comer mientras estuvieran todos juntos, tenía que deshacerse de ellos uno por uno.

En ese momento era rodeado por la serpiente con el anticuerpo X que, además de lanzar rayos desde su filosa hojilla, también lo asediaba con la fémina digital que llevaba en su lomo, la cual no dejaba de disparar flechas de hielo y de energía oscura que lo lastimaban por todas partes y lo hacían estremecerse.

¡Está debilitándose! ―rugió el de escamas rojizas―. Hay que darle el golpe de gracia ―indicó sin dejar de disparar sus ataques eléctricos. No solo lo decía por terminar con Dagomon, él mismo también estaba agotado; aunque Ringo lo había ayudado un poco con su Digisoul, sabía que eso no lo haría durar demasiado tiempo.

¡Hagámoslo! ―Crescemon accedió y se sujetó de los cabellos de su ”corcel” para intentar ponerse de pie. Cuando finalmente la serpiente decidió arremeter abriendo la boca y convocando su Maelstrom fue que la fémina dio un gran salto adelante, realizando en el aire su Lunatic Dance para a continuación dejar si un par de tentáculos al coloso de un tajazo; además de llegar hasta su hombro y hacerle una enorme abertura que hizo rugir a Dagomon. Pero más allá de detenerlo, el maligno ser aprovechó la cercanía para, con otros de sus muchos tentáculos, apresarla mientras aún estaba tan en el aire, tomándola tan desprevenida que Crescemon dejó caer sus Nova Luna al agua.

¡Desaparece de mi camino! ―vociferó el Beast Demon. Su objetivo era Mega Seadramon X desde el principio, por lo que la enrolló tan fuerte como pudo y entonces extendió su tentáculo con fuerza, lanzando a Crescemon lejos de allí y haciendo que se perdiera del escaso rango de visión de todos.

¡Cres! ¡Crescemon! ―inclusive su Tamer perdió la comunicación que era posible dentro del rango de 500 metros del Sound Linker; era eso o tal vez la coneja había perdido momentáneamente la consciencia y por eso no respondía. Sea como fuese, con aquella neblina era imposible saber a dónde había ido a parar.

Pero eso no era todo, aun con sus datos vibrando de dolor Dagomon sabía lo que debía hacer: hundir a los humanos; de modo que aprovechó la breve distracción que el ataque a la coneja creo en Mega Seadramon para esta vez lanzarse hacia donde estaba el bote de las humanas. No le tomó mucho finalmente visualizar el pequeño bote siendo él el causante de que la embarcación se meciera fuertemente de un lado al otro y amenazara con voltearse. Al notar las intenciones del sacerdote oscuro, la serpiente lo siguió y detuvo el golpe que este estaba a punto de dar sobre el yate para romperlo a la mitad con una embestida por la espalda. Cyberdramon no perdió tiempo y extendió sus alas, sabía lo que tenía que hacer para acabar con aquello.

¡Atenta Light! ―indicó con voz fuerte y la Tamer asintió aun cuando permanecía en el suelo del bote agarrada y apoyándose junto con Ringo para no terminar cayendo al agua. La tarjeta que iba a usar permanecía en su mano, por lo que rápidamente extrajo su Lector de Cartas del cinturón multi-usos y esperó el momento exacto en que Cyberdramon le diera la orden de activarla. El bienestar de Crescemon la preocupaba, pero tenía que estar concentrada en ese momento.

Mientras tanto con Dagomon, el golpe que iba hacia el bote en el momento en que el espectro con forma de pulpo recibió la embestida trasera, cambió de dirección logrando alcanzar el costado de Mega Seadramon, arrancándole un bramido de dolor a la serpiente que poco pudo hacer para moverse y retroceder, por lo que pronto se vio rodeado por los muchos tentáculos de Dagomon. Ya era demasiado esta vez, sus fuerzas estaban cada vez más escasas y no podía luchar para zafarse, sabía que esta vez el sacerdote lograría devorarlo.

¡Cyber Nail! ―la voz fue su salvación. Un intenso ardor rasgó la espalda del espiritualista haciéndole arquearse hacia adelante y cerrar los ojos fuertemente a la vez que el dolor del corte provocado por el ataque del cyborg lo torturaba―. ¡Suéltalo y ven por mí! ―gritó Draak y volvió a lanzarse al frente, cerca del rostro del colosal marino, quien apretó las fauces y soltó al moribundo Seadra. Al tocar el agua el cuerpo del X brilló suavemente y perdió tamaño, volviendo a su forma de renacuajo como Betamon.

Ahora Cyberdramon había captado la atención de Dagomon y no estaba en sus planes usar tácticas evasivas, solo provocarlo; de modo que se quedó quieto con las garras extendidas al ver cómo este se daba la vuelta y se acercaba. Debía esperar el momento justo, el momento preciso en el que Dagomon lanzara sus tentáculos contra él, lo aprisionara con fuerza y…

¡Gracias Yggdrasil! ―exclamó el sacerdote mirando hacia arriba. La serpiente ya no estaba, la coneja tampoco, los humanos no lo molestarían; aun con su cuerpo lastimado por todas partes, con cortes en el hombro y en la espalda, muchos de sus tentáculos cercenados y gran parte de su consciencia al borde del colapso, su instinto por buscar datos que devorar seguía intacto y ahora por fin lo haría. Bajó la mirada y deslizó uno de sus tentáculos restantes por sobre su pecho, hasta el rosario que colgaba de su cuello, el cual emitió un leve brillo rosa. Él cerró los ojos y comenzó a murmurar una oración―. Brahmaarpanam brahma havir ―mientras rezaba abrió uno de sus ojos levemente para observar su bocadillo. Cyberdramon permanecía inmóvil viendo como el pulpo comenzaba a babear y provocándole asco―. Brahmaagnau brahmanaahutam ―. La oración de gracias era muy larga, el falso espiritualista comenzaba a desesperarse, estaba tan ansioso de comer que ni siquiera podía bendecir sus alimentos correctamente―. ¡Es suficiente! ―exclamó a todo pulmón y movió velozmente su tentáculo a la boca.

¡Ahora! ― gritó Cyberdramon dando aviso y viendo como las fauces abiertas del gigantesco maligno se cernían sobre él. Tan pronto la voz llegó a los oídos de la estadounidense en el bote, la carta fue deslizada por la ranura del Lector de Cartas y ambas humanas aguardaron expectantes; habían escuchado el grito de Dagomon y esperaban que todo saliera bien.


~~~​

La saliva caliente de la boca de Dagomon cubrió al cibernético, quien intentó mantenerse calmado y extender sus garras; en ese momento sintió su cuerpo vibrar de modo extraño, era hora de crecer. King Device surtía efecto.

Dagomon sonrió cuando logró su cometido y sus tentáculos bailaron en señal de satisfacción. Aun sentía su bocadillo pasar a través de la garganta cuando una arcada lo detuvo; abrió los ojos de par en par con una mueca de incredulidad en la cara y su enorme mano viajó hasta su garganta.

¿Qué es estqasghahgsahsga… ―no pudo terminar de hablar. Su garganta se abrió mientras una de las enormes garras emergía desde adentro; al mismo tiempo, la diestra de Cyberdramon irrumpió por su enorme cabeza, abriéndosela por la mitad. Aquello fue más que suficiente para poder liberarse a la vez que su cuerpo seguía creciendo hasta alcanzar tres veces su tamaño: medía unos diez metros, no era mucho comparado con el enorme tamaño de Dagomon que lo superaba cuatro veces, pero al menos sería suficiente para acabarlo ahora que tenía importantes heridas en su garganta y cráneo, desde las cuales una gran cantidad de datos era desparramada.

¡En tu fin! ―sentenció el de armadura cobrando vuelo hacia arriba mientras que Dagomon comenzaba a hundirse al ya no tener fuerzas para mantenerse. Draak entonces descendió en picada mientras que sus garras adoptaban el tono verdoso. El Erase Claw fue el golpe de gracia y Dagomon dio un último bramido a la vez que su cuerpo desaparecía, finalmente habían logrado acabarlo.

¡Bien hecho! ―Farron extendió sus manos, había seguido casi todo desde el visor que cubría sus ojos. Takanabe, por su lado, ignoró momentáneamente la situación para comunicarse con su compañero acuático a través del Sound Linker. Este afirmó que estaba vivo aunque bastante golpeado.

Puedes estar tranquilo Betamon~ ―le comunicó la japonesa cuando vio a la pelirrosa celebrar―. Ese maloso ya ha desaparecido~.





~~~

En otro lugar, un poco alejado de allí, se hallaba Crescemon. Se mantenía a flote en el agua pero su cabeza era un caos. ¿Qué habría pasado con MegaSeadramon? ¿Y Light? Era su tarea proteger a su Tamer y a Ringo, pero con esa neblina le era imposible ver algo y el silencio que había a su alrededor le decía que estaba lejos.


Maldito monstruo ―masculló con molestia e intentando no desesperarse. Nadó, nadó y nadó a donde creía escuchar algo, las ideas se amontonaban en su cabeza y la principal era si su Tamer estaba bien. Había jurado que nada jamás le pasaría mientras ella estuviera cerca, no podía rendirse así estuviera cansada, no podía, tenía que encontrarla; cada segundo que pasaba el estrés la consumía más y más, hasta que...

¡Cres! ―la voz de la americana llegó a su cabeza y la Perfect se detuvo de golpe, asimilándolo―. ¡Cres, responde! ―era ella y la fémina casi sintió su alma volver al cuerpo―. ¡Cres! ¡Si me escuchas, responde!

Te escucho ― al fin respondía su compañera, por lo que Light soltó aire aliviada. Habían pasado un par de minutos y Monodramon ya estaba con ellas en el bote, al igual que Betamon, ambos reponiéndose de la pelea; por lo que su principal preocupación en ese momento era la coneja―. Light, ¿estás bien? ―fue lo primero que preguntó Crescemon y, al enterarse que Dagomon había sido eliminado, se sintió muchísimo más tranquila. Solo fue cuestión de usar un par de DMs para guiar a la Perfect hacia ellas y que pudiera dar con el bote; un rato después finalmente estaba reunida con el equipo. Aunque estaba agotada, tenía menos heridas que sus compañeros de pelea.

Ahora todos estaban juntos y, con Dagomon fuera, podían volver a Viviane tranquilos; pero, l
os motores de la embarcación habían quedado inservible luego de todo lo que pasó y también estaba el asunto de Digivice perdido de Ringo, al que Betamon juraba haber visto bajo el agua. Aun así, no podían buscarlo en ese momento, no en sus condiciones, cuando incluso en esa etapa conservaba una herida de tamaño considerable en un costado, tendrían que volver por él luego. Al final tuvieron que esperar un poco más de una hora a que el aguamarina se recuperara un poco para que pudiera arrastrar el bote a tierra firme en su forma Adult. Durante ese tiempo todos intercambiaron comentarios acerca de la pelea, a excepción de Monodramon quien, muy diferente a su usual y característico humor animado, permanecía extrañamente callado.

La americana se acercó a él y le puso la mano en la cabeza, cuando el moradito subió la mirada para verla ella le dedicó una sonrisa de orgullo; lo conocía mejor que nadie, sabía bien lo que pasaba por su mente, aquella mirada de decepción se lo decía todo.

Hiciste un buen trabajo Draak, debes estar orgulloso ―fue lo único que le dijo en tono bajo.


_____






Finally the end xD Tizza V.G.Tizza estuvo divertida la raid, sorry por los retrasos :P
Masaru Masaru listoooo~
 

スパークル
Supermoderador
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Holi, disculpen la tardanza (?) ayer me fui por los caminos de la vida… Pero ya vine, tarde y Grinch, pero estoy (? Y sin más preámbulo, vamos a lo que importa xd

Realismo: En su mayoría no encontré problemas muy grandes con este rubro, supieron nivelar la información que se les dio con las acciones tomadas por sus personajes; demostraron el peligro del enemigo y que varias veces éste estaba en ventaja porque, obviamente, estaban en su “territorio” y tenía mejor movilidad y conocimiento del entorno, además de aprovechar la neblina que los rodeaba.

Mi única observación “importante” viene casi al final de la Raid, donde Dagomon tenía ya apresado a quien era su “objetivo más deseado” sin que éste pudiera defenderse, listo para comer y que tan fácilmente cambiara de objetivo. Sin mencionar que no hizo siquiera el intento de volver a llevárselo bajo el agua cuando era el momento más “práctico” para hacerlo si no estaba recibiendo resistencia y el otro digimon presente (Cyberdramon) no podía pelear libremente dentro de ella (permitiendo además el ataque que distrajo a Dagomon de Seadra); vaya, creo que el “futuro” de Mega Seadramon pudo haber sido mucho más oscuro bajo esas circunstancias.

21/25


Desarrollo: Debo decir que me gustó que le dieran su tiempo y espacio a todo, desde la “previa” y el transporte, hasta un buen desarrollo en el combate; no se siente apresurado ni tampoco como que ignoraron detalles importantes durante la pelea. Le dieron participación a los tres digimon e incluso algo más de “trasfondo” al Raid Boss para que se sintiera menos vacío mientras hacía sus participaciones. No se aprovecharon de la diferencia numérica para acortar el combate y supieron mantenerlo interesante y fluido. Felicidades.
25/25


Interpretación: Usaron bien a sus personajes, tanto tamer como digimon, mi única “queja” viene de la manera en la que utilizaron a Dagomon al final; durante toda la Raid se plantea al digimon con una obsesión malsana por MegaSeadramon X y al final, cuando tuvo la oportunidad de por fin cumplir lo que quiso durante todo el rato, lo deja. Eso se siente como una “contradicción” con la manera como lo desarrollaron/describieron, cosa que no solo rompe un poquito el carácter del digimon, sino que también salva la vida del digimon de Ringo al final (motivos que también, fuera de carácter, sino como circunstancias, expliqué en realismo).
22/25


Narrativa: En su mayoría no tienen problemas con este rubro, una cantidad mínima de errores (palabras repetidas, comas faltantes) pero nada que destroce por completo la fluidez de la lectura. Es mayormente agradable y fácil de digerir, solo sugiero la doble lectura para evitar esos detalles.
24/25


92/100
+2 DEF y +1 VIT Betamon X, +3 ATK a Monodramon y Lunamon
+ 50% blast a Monodramon (el único que tiene Blast)
+4 Fama a ambas
460 Bits


Premio de 90+ puntos. Carta: Forbidden Trident



Tizza V.G.Tizza Claire. Claire. cualquier cosa a mi perfil/mp/discord :]
Masaru Masaru listop~


P.D. Mi paga para Theo pls (?
 
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