Quest C Desfile de Navidad [Nóvikova & Nakai]

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Leo

¿No ves que te voy a matar (con feels)?
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-Y bueno, la Central agradece su disposición a colaborar con nosotros-dijo la encargada que atendió al par de tamers, luego de que éste se decidiera por el trabajo de guardias para el desfile. La mujer con cara de pocos amigos se tomó quince minutos para explicar los detalles de la misión, incluyendo habladurías y rumores varios-Esos grupos de niñitos-dijo refiriéndose a las guilds participantes-podrían darles problemas, pero aparte de eso no deberían tener muchas complicaciones... siempre que los Grinch no aparezcan.
-¿Grinch?-preguntó la rusa, alzando una ceja.
-Si, ya sabes, esos amargados que no pueden soportar un día de fiesta porque la luz lastima sus ojos o alguna excusa barata. Yo digo que son todos unos comunistas que no hacen más que vivir de la madre tierra y...

La mujer continuó con su conversación un par de minutos más, para desgracia de los presentes. Un rápido movimiento del de cabello verde, indicando que se les hacía tarde, los salvó de la oleada de críticas y rumores totalmente fuera de lugar.



"Desfile de Navidad” (C)
a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: Con motivo de los festejos navideños, ¡El alcalde de la ciudad ha organizado un desfile! Los preparativos están listos y la fecha está pautada, sin embargo falta gente que se asegure que todo salga bien y velar por la seguridad de los participantes y espectadores
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Ayudar con los preparativos finales del desfile
  • Una vez que empiece, servir de guardia de seguridad durante su duración
e) Notas
  • Quest Navideña: Solo disponible por tiempo limitado
  • Quest disponible en modalidad individual o party
  • Como siempre ocurre en esta clase de eventos, nunca se sabe cuando algo puede suceder o fallar. Deben estar listos para atender cualquier emergencia que ocurra
  • Hay dos Guild rivales que están participando en el desfile, tengan cuidado, puesto que podrían intentar sabotearse el uno al otro para hacerse quedar mal
  • El desfile empieza a las 7 PM, sin embargo deben estar presentes desde las 9 AM para ayudar en los últimos preparativos

  • Mínimo de post en Party: 3 por persona
  • Paga máxima: 400 Bits
  • Tiempo Límite para Completarla: 14 Dias
  • En caso de activo: Máximo 2 puntos de fama/infamia.

Kira Kira [Ficha] (Digivice iC)
Masaru Masaru [Ficha] (Digivice iC)

Buena suerte.
 

"さあ、往こうか"
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Huyendo finalmente de la eterna divagación de la recepcionista, el cuarteto de Gungnir salió de la Central, apresurando un poco el paso para recuperar el tiempo perdido. Afortunadamente el lugar donde debían reunirse era cercano, apenas a unas cuadras de ahí. Sin embargo, la larga afluencia de gente para realizar sus compras navideñas tenía abarrotadas las calles, y si dejaban que la multitud los devorara, no iban a llegar nunca. Raisa se encargaba de dirigir la marcha seguida de cerca por Gabumon, mientras que Masaki mantenía el paso suficiente para no perderla pero se mantenía detrás de ella, su mirada estaba perdida observando la cola de cabello rubio que se movía con el andar de la rusa. Si lo pensaba bien, eran muy pocos los momentos en los que el japonés estuviera a solas con su compañera de gremio. No es que no se llevaran bien, al contrario, él la consideraba su amiga y le gustaba creer que el sentimiento era mutuo. Era solo que no había notado hasta el momento que no sabía de que hablar exactamente con ella.

- ¿Pasa algo? - Preguntó Gabumon al notar la expresión del chico. Masaki soltó un respingo volviendo a la realidad y negó rápidamente con la cabeza.

- No, sólo me había distraído - Contestó, antes de cambiar de tema - ¿Es cerca de aquí, no? A un par de calles.

- Sí, los carros alegóricos los estaban armando en una de las plazas - Recordó Agumon - Ahí es donde teníamos que ir.

No tardaron mucho en encontrar el lugar indicado, el cual se presentaba ante ellos tal y como se los habían descrito. La plaza principal de la ciudad se encontraba cerrada al público, mientras que un grupo bastante numeroso de Tamers y Digimon trabajaban dentro de ella para terminar los últimos detalles. Los carros alegóricos portaban diversos diseños navideños, los cuales iban desde el clásico Santa Claus hasta esculturas de Digimon de distintos tipos. La mayoría de los vehículos estaban completados, sin embargo había una buena parte que aún le faltaban detalles por acabar y ese sería, posiblemente, la primera tarea que les tocaría. Llegaron a la valla que señalaba el cierre del paso, donde no tardaron en ser atendidos por uno de los chicos que estaba más cerca de ellos

- ¿Puedo ayudarlos? - Preguntó el joven al verlos. Parecía tener alrededor de 20 años, con cabello corto rojizo y portando una chaqueta de semicuero. Sostenía entre sus mano una tabla con unos papeles, lo cual lo delataba como uno de los coordinadores del evento.

- Vinimos porque solicitaron ayuda para los últimos preparativos y el trabajo de guardia de seguridad -Explicó Raisa - Raisa Nóvikova y Masaki Nakai.

- Nóvikova y Nakai... - Repitió el joven revisando entre sus papeles. Se detuvo un momento mientras sus ojos se movían de un lado a otro con rapidez por sus apuntes, finalmente deteniéndose al encontrar sus nombres - Sí, nos habían dicho hace rato que vendrían. Pasen por acá - Señaló, apuntando hacia uno de los lados de la valla - Les presentaré a unos miembros del Staff e inmediatamente les diremos que hacer primero.

Ambos Tamers obedecieron y se adentraron en la plaza con sus compañeros, siguiendo al chico que les fue presentando, uno a uno, a los distintos organizadores del evento y a los jefes de las Guilds participantes. Las presentaciones tardaron más o menos unos diez minutos, tiempo tras el cual el mismo pelirrojo procedió a darles sus primeras indicaciones.

- Veamos... ustedes dos podrían empezar ayudando al grupo de allá para hacer las últimas decoraciones de su carro - Indicó a los Tamers, apuntando a un grupo de chicos que estaba sentado en el suelo recortando figuras y armándolas a modo de guirnaldas de navidad - Los Digimon podrían ayudarnos a armar uno de los carros que falta - Apuntó hacia una zona apartada de la plaza, donde un vehículo en específico estaba siendo trabajado. Parecía que los encargados buscaban construir un castillo sobre éste, sin embargo la mitad de la estructura seguía sin montarse - ¿Ambos pueden evolucionar? Sería más fácil para trasladar las cosas pesadas.




Kira Kira sorry por lo fail, pero ya está la intro u3u/
 

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Ambos Expert activaron sus respectivos Digisoul y los juntaron frente a la ranura de sus iC, permitiendo que el aura anaranjada y plateada rodeara a sus compañeros, quienes pronto cambiaron de tamaño a uno mucho más grande. GeoGreymon y Garurumon miraron a sus Tamers antes de recibir instrucciones directas del encargado de qué era lo que tenían que cargar o transportar para ayudar con la preparación del último vehículo. El joven les señaló unos materiales que había arrinconados en una esquina de la plaza, tratándose de cajas bastante grandes y pedazos de madera y aluminio, con los cuales posiblemente forrarían el carro y les servirían de base a aquellos que fueran encima del vehículo. El dinosaurio cargó todo lo que le fue posible sostener entre sus brazos hasta el lugar donde los chicos seguían trabajando, depositando con cuidado los trozos de madera y tiras de aluminio a un costado de ellos.

Buenos días, chicos —saludó con una sonrisa a los aludidos, quienes tuvieron que alzar bastante sus miradas hacia el Adult que se les había acercado, quedando fascinados por su tamaño — nos comentaron que falta este carro, ¿en qué les podemos ayudar? —en ese momento el lobo llegó a su lado, empujando con su hocico las cajas faltantes, sobre las cuales yacía más material igual al que GeoGreymon había transportado.

Si que son grandes —comentó uno de ellos, intercambiando miradas con otro chico.

Nos puedes ayudar apilando cajas encima de esta base a modo que se vea la forma de un castillo —indicó otro chico, apuntando hacia donde suponía debía ir la estructura principal de dicho castillo, el cual aún estaba incompleto, pues hacía falta lo más importante para que dicho carro alegórico se viera realmente como un majestuoso castillo. El dragón observó las cajas rectangulares y cuadradas que Garuru había arrastrado y tomó una entre sus garras, la contempló por un momento y después comenzó a estrujarla, buscando darle distintas formas a las tradicionales. El chico que le había pedido la encomienda se sobresaltó. — ¿Pero qué haces? ¡Las necesitamos para...

Lo sé —asintió — pero al menos yo no he visto un castillo cuadrado, les daré forma a estas cajas para que se asemejen más. Ya verán que quedará muy bien —le aseguró al muchacho y continuó lo suyo, dándoles diversas formas y diseños a las cajas amontonadas bajo sus pies.

Garurumon, ¿nos echas una mano? O bueno... ¿una pata? —pidió otro chico que se encargaba de colocar las pesadas tablas de madera sobre el carro, las cuales rodeaban la estructura del castillo y sobre las cuales iría algún personaje saludando a las personas, así como también llevaría algo de decoración encima. El lobo asintió moviendo la cola y se acercó, recogiendo varios pedazos de madera con su hocico y depositándolos sobre el vehículo, posteriormente el chico se encargaba de afianzarlas con clavos para que no fueran a moverse durante el desfile y que alguien resultara lastimado.

Oye, ¿y ustedes participarán en el desfile? —preguntó a medida que ambos trabajaban, mientras otros chicos recortaban las piezas de aluminio que usarían para forrar el castillo alrededor de ellos. El muchacho que acompañaba al lupino negó, sin dejar de hacer su labor.

Nuestro grupo no, pero sí habrá otros chicos que desfilarán vestidos de renos y cosas así.

Garurumon no pudo evitar sonreír al escuchar aquello, recordando claramente que hace unos días él también había tenido que disfrazarse de reno, un tal 'Rodolfo' le llamaban, en una juguetería para tomarse fotos con los niños. Pero por más que le animaba la idea de volver a repetir la experiencia, en ese momento había una misión que seguir y de su guild dependía la seguridad del evento, así que disfrutaría del desfile desde lejos. Continuaron armando el carro y poco a poco el castillo que GeoGreymon diseñaba iba tomando forma, ante lo cual los chicos que se encargaban de recortar las piezas de aluminio no perdieron tiempo y comenzaron a cubrir la estructura con aquel papel brilloso y plateado. Otros se aseguraron de colocar pegatinas con formas de copos de nieve a lo largo y ancho del castillo, enseguida Garurumon se unió a la tarea y cuidadosamente fue pegando varios copos usando su hocico, solo debía tener cuidado de no romper alguno con sus colmillos, aunque más de una vez algún copo se le quedaba pegado en la nariz, causándole cosquilleos y ligeros estornudos. El trabajo estaba por concluir con la ayuda de todos y el carro con el castillo se veía sublime y bastante llamativo.

En otra parte, Masaki y Raisa se las arreglaban para inventar guirnaldas de diversas formas con los materiales que tenían a la mano, pues se les había dicho que debían poseer variedad y no ser todas iguales. Las manualidades no era algo a lo que estuvieran muy acostumbrados ambos Expert, pero por ahora al parecer estaban haciendo un buen trabajo, uno decente que no le pedía mucho a las coronas navideñas hechas por profesionales. De hecho, la rusa le ponía bastante empeño a que sus guirnaldas quedaran perfectas, que no hubiera ningún defecto en ellas debido al grado de perfeccionismo que poseía, no iba a permitirse que sus arreglos quedaran mal. Tanto empeño era el que le estaba poniendo que ni siquiera intercambiaba palabra alguna con el japonés, estaba más que centrada en su minuciosa labor que no se daba cuenta de las veces que el menor volteaba a verla, o más bien a su trabajo, probablemente para seguir su mismo patrón u optar por uno distinto.

¿Crees que sean suficientes? —preguntó el peliverde, sacando a Raisa de su concentración y haciendo que volteara a verlo. Aprovechó el intercambio de miradas para echar un vistazo al conjunto de guirnaldas que Masaki había creado, ya llevaba bastantes hechas y todas poseían diseños que contrastaban entre los demás.

Tal vez —asintió, viendo sus propias creaciones frente a ella — igual haré unas cuantas más por si las dudas.

Raisa, ¿para que son esos objetos? —el espíritu se manifestó a sus espaldas y miró por encima de ella las largas tiras verdes con flores rojas que había esparcidas frente a ella. La fémina volteó a verlo, intrigada por la repentina curiosidad que siempre solía aparecer en Wolfmon cada que veía algún artículo navideño, se preguntaba si así eran también los demás Juttoushi, después de todo ese mundo era nuevo para ellos tras haber estado “dormidos” por tantos años, y si ese nuevo Mundo Digital les era desconocido, mucho más lo era todo lo relacionado a su mundo de origen.

Pues... la verdad no sé muy bien su significado, pero en estas festividades son utilizados como decoraciones en hogares, calles y demás —la rubia levantó una de las coronas frente a ella para enseñársela mejor al guerrero, quien admiró cada detalle de la misma, desde las flores de noche buena que adornaban los tallos verdes, hasta las figuras de papel de diversos objetos navideños que estaban colgadas sobre ella. Wolfmon asintió, sin mucho más que decir.

Comenzaré a colgar unas cuantas en el carro, ¿me acompañas? —Nakai se puso de pie, quitándose algo de polvo que había quedado en sus ropajes al estar sentado y tomó varias guirnaldas con él. Sin embargo, para el momento en que le hizo la pregunta a la rubia, los ojos dorados de la fémina se encontraban viendo hacia otra dirección, hacia un punto un poco más apartado de ellos.

A una distancia prudente de su propio carro alegórico se encontraba otro grupo de chicos haciendo sus propias decoraciones en su vehículo, aunque éstas eran todo lo contrario al espíritu navideño que debían evocar. Había dibujos de Santa bastante mal formados y con expresiones malévolas, esferas rotas las cuales las habían adherido a la superficie del carro y un sin fin de objetos que para nada llamaban la atención. Masaki también se percató de esto y mantuvo su mirada sobre ellos, quienes se empujaban agresivamente a modo de juego, tal vez así se llevaban en su grupo, aunque sería mejor no estar muy cerca de ellos.

¿Raisa?

Perdón, ya voy —dijo sin más, juntando sus propias guirnaldas y poniéndose de pie. Algo en esos chicos le daba mala espina, pero lo mejor sería no hacerles mucho caso, pues seguramente se trataba de los Grinch de los que la encargada de la Central había comentado antes.

Comenzaron a colgar las cintas alrededor del carro en compañía de los demás ayudantes, dando comor resultado varios diseños de guirnaldas bastante vistozos y llamativos, que decoraban y combinaban a la perfección con el resto de adornos que ese carro poseía. Una vez finalizaron, el encargado de antes se acercó a ellos con la misma lista en mano que parecía llevar consigo a todas partes y los llamó.

Ya que han terminado aquí, ¿podrían ayudarme con los bailarines? Algunos tienen problemas con sus disfraces y necesitamos asegurarnos de que todo esté en orden —explicó, apuntando hacia una dirección en la plaza en la que se encontraban varias personas conglomeradas, portando uniformes iguales mas de colores distintos.


Masaru Masaru ahora disculpame a mí lo fail u_u
 

"さあ、往こうか"
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- Antes de eso... - Soltó el japonés llamando la atención del encargado - ¿Está bien presentar un carro de ese estilo? - Preguntó, haciendo un ademán disimulado al grupo que Raisa había captado minutos atrás. El pelirrojo se giró y observó a quién se referían por un momento, antes de soltar un suspiro de resignación.

- Si te soy franco, preferiría no tenerlos - Admitió en voz baja - Pero cada Guild participante tiene derecho a hacer su carro como mejor le parezca, esa es la orden que nos dieron. Y mientras no causen problemas a los demás y dejen su "arte" para sí mismo, es mejor no prestarles atención.

Ambos Expert simplemente asintieron retirándose hacia la zona de los bailarines, no sin antes ver de reojo como continuaba el trabajo de sus compañeros. El grupo de bailarines estaba conformado por doce personas, además de la coreógrafa y la costurera que se encargaba de la confección de los trajes. Sobre los atuendos en sí, eran bastante vistosos, pero sin llegar al punto de la ridiculez en el que ninguna persona cuerda quisiera llevarlos puestos. Se apresuraron en presentarse ante todos antes de pasar a la tarea que les asignarían, la cual constaba simplemente de ir revisando que cada traje estuviera bien y que los bailarines se sintieran cómodos con estos. En su mayoría estaban en orden, sin embargo algunos tenían las medidas erradas y necesitarían de la ayuda de la costurera para repararlos a tiempo.

- Dijiste que eran 60 centímetros de cintura querida - Reprimió la irritada costurera a una chica que, tal como lo describía, "sentía su traje como un corsé" - Si te vas a engañar a ti misma adelante, pero no cuanto estamos contrarreloj - Su expresión se suavizó un poco, mientras llamaba la atención de la rusa - ¿Podrías ayudarla a cambiarse y tomar sus medidas? - Pidió, pasándole una cinta métrica de su baúl de costura - Los vestidores están allá.

La rusa asintió y se acercó a la muchacha, que estaba roja de la vergüenza mientras era guiada hacia los vestidores. La costurera se dirigió al chico a continuación, indicándole que le pasara un rollo de tela verde que estaba apartado a un lado, y con el cual se encargaría de reparar el traje. El chico obedeció y procedió a realizar su labor, para después continuar con el resto.

[...]​

Alrededor de media hora después los Childs se volvieron a reunir con sus respectivos Tamers, habiendo perdido sus respectivas evoluciones debido al tiempo que habían durado con ellas. Ambos Expert los recibieron y los invitaron a descansar un rato en el interior de sus respectivos Digivice, ya que necesitarían recuperar fuerzas para la labor de vigilancia que les tocaría a la hora del evento. Ellos, por su parte, terminaron con sus labores con los trajes y se volvieron a dirigir hacia el encargado, que continuaba monitoreando los preparativos en las distintas áreas. En ese momento su atención estaba puesta en el castillo que GeoGreymon y Garurumon habían ayudado a construir recientemente junto a los chicos, inspeccionando cada una de sus esquinas con ahínco.

- No está nada mal - Comentó con una sonrisa, haciendo que los dueños del vehículo celebraran con disimulo. Acto seguido el chico se giró hacia los dos miembros de Gungnir, en busca de nuevas instrucciones que darles - Oh, ¿ya terminaron? - Preguntó, recibiendo una afirmativa - En ese caso lo siguiente podría ser ayudar a entre-

Antes de que pudiera terminar su frase, un sonido metálico y una conmoción llamaron la atención del trío, que empezó a buscar el origen de esto. Una chica de cabello castaño y vestida con un traje de Santa había sido empapada de pies a cabeza por pintura de color verde, la cual parecía provenir de una cubeta que en ese momento estaba descansando en el suelo, y era el origen del primer sonido. La chica se hallaba fuera de sí, gritándole todo tipo de improperios a un Digimon que, en apariencia, era idéntico al Patamon de Ewain, pero de color púrpura, que parecía estar a punto de llorar. Un joven que la rusa reconoció como parte del carro que habían visto anteriormente no tardó en saltar a la defensa del mamífero, seguido de varios de los miembros de su Guild.

- Ya se disculpó, ¿no? - Reclamó el chico con una voz ácida - Fue un accidente, relájate.

- ¿Accidente? - Repitió la chica alzando aún mas la voz - Mira como me dejó tu Digimon, ¿Qué no sabe cargar una simple cubeta?

- Se me resbaló, era muy pesada - Explicó el Patamon púrpura, reprimiendo las lágrimas - Y-yo no quería...

- ¿Ves lo que provocas?

- ¡Está fingiendo! - Reclamó un insecto de color verde, que el japonés reconoció como un Wormmon - ¡La soltó sobre ella a propósito!

- ¡BASTA! - Gritó el encargado, acercándose al grupo - Ve a limpiarte, te conseguiremos un nuevo traje - Le indicó a la chica, indicándole a uno de los presentes que la guiara - - Continuó, señalando al Tamer del Digimon que había causado la conmoción - limpia esto y busca un nuevo bote de pintura. Una pelea más y ambos grupos quedan fuera del desfile - Las voces de protesta de ambos lados no tardaron en llegar, a lo que el pelirrojo solo subió su voz - ¡SIN EXCUSAS!

Ambos grupos se separaron, cada uno dándole palabras de ánimo al miembro "afectado" por la trifulca. Raisa se quedó viendo detenidamente al Tsukaimon en brazos del chico, notando algo en su expresión que se dispuso a comentar a su compañero de gremio.

- Yo lo vi, estaba fingiendo - Se adelantó Agnimon, haciéndose visible detrás del hombro de Masaki - Ese Digimon soltó la cubeta a propósito, justo cuando notó que la chica estaba cerca de él.

- Eso pensé... - Comentó la rusa, llevándose una mano al mentón. Más que estar indignados por la reprimenda, el grupo del Tsukaimon parecía estar riendo por lo bajo, como un grupo de niños que acababan de salir airosos de una travesura "bien realizada". Masaki simplemente suspiró, si seguían así el resto del día no sería para nada pacífico.

- Lo mejor será terminar los últimos preparativos rápido y después echarles un ojo - Sugirió el japonés - Ven, sigamos trabajando.



Kira Kira
 
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Los miembros de Gungnir se acercaron nuevamente al pelirrojo encargado, en espera de las siguientes instrucciones para continuar con los últimos preparativos y afianzar algunos detalles del desfile. El joven revisó las hojas que siempre traía consigo, palomeando las actividades que ya habían quedado saldadas y comprobando cuáles eran las que quedaban pendientes. Fue entonces que desvió su mirada hacia un grupo en específico, estos no tenían material que recortar o carros alegóricos que decorar, en cambio también estaban disfrazados, pero no eran disfraces cualquiera. Se trataba de uniformes de cuerpo completo de diversos personajes de la celebración navideña, había varios vestidos de pies a cabeza como renos, unos renos gigantes de peluche y solamente había uno que poseía la nariz roja. Otros vestuarios consistían en muñecos de nieve, galletas de jengibre, osos polares y duendes. El pelirrojo les indicó que ese grupo aún se encontraba ensayando los pasos de baile que ejecutarían a lo largo del desfile, pero la persona encargada de transmitir los pasos de baile aún tenía otros grupos que coreografear, así que ellos deberían ayudarle con eso.

Se dirigieron al grupo en cuestión, quienes entre ellos se ayudaban a probarse y colocarse las cabezas de peluche encima, para comprobar qué tan bien les quedaban los trajes. Masaki se acercó y saludó a los presentes, y a la coreográfa que aún se paseaba por ahí. Raisa iba a seguirle el paso cuando algo cerca de ella llamó su atención, aparentemente de la guild a la que pertenecía aquel chico y su Tsukaimon, una joven se había separado de su gremio y se había acercado, de una manera bastante sonriente y efusiva, a la castaña que anteriormente la patata morada había bañado en pintura. El japonés la llamó, pero la de ojos miel estaba demasiado interesada en aquella situación que simplemente evocó un gesto con su mano hacia Nakai, pidiéndole que la esperara.

Hola, supe lo que sucedió —pronunció la joven de cabello azulado que se había acercado a la Tamer del Wormmon. La aludida, ya con su traje limpio de Santa, alzó su mirada sin expresar mucho con ella. — Greg es un cretino, no le hagas mucho caso. ¿Puedo ayudarte en algo?

¿Ayudarme? —la castaña arqueó una ceja, recelosa.

Sí, a modo de compensación por lo que hizo —la chica le dedicó una sonrisa por demás amable, junto a ella venía un Candmon, quien imitó las acciones de su compañera y sonrió ampliamente. La castaña giró a ver al insecto verde que se encontraba arreglando unos últimos detalles del vehículo en donde ella iría transportándose, encontrándose con la misma extrañeza en su semblante. Aunque la peliazul no parecía ser mala y aparentemente quería ayudarlos, en ese momento su guild se había tomado un momento de descanso para merendar, dejándola a ella y a Wormmon a cargo del carro. — ¿Les falta mucho?

No, afinábamos unos últimos detalles y ya —caminó hacia el carro, hecho completamente de distintas variedades de papeles, de tonalidades rojas, verdes y blancas, y uno que otro papel platinado y dorado decoraba algunas partes del vehículo. — Solo nos falta forrar esta parte —señaló una sección y luego volvió su mirada a la peliazul, que miraba con mucho interés la parte señalada. — Uh... ¿segura que no debes volver con tu guild?

Descuida, ellos no hacen más que molestarse unos a otros, contigo será un trabajo más... apacible —comentó, expandiendo aún más la sonrisa sobre sus labios, para después tomar un pliego de papel y comenzar a “ayudar”. La vela a su lado hizo lo mismo, denotando una amabilidad sobrenatural que sería difícil de creer sin verla personalmente. Nóvikova continuaba viendo todo de lejos, ¿de verdad la de cabellera azul planeaba ayudar? Hace poco la había visto junto al resto de un modo muy poco amigable, sobretodo por la manera en que ella y el resto de su guild parecían llevarse, de forma tosca, violenta y para nada respetuosa.

Era complicado confiar en alguien que había demostrado lo contrario, pero quizás esa chica y su Candmon eran la excepción a la regla cuando se trataba de ayudar. Quizás. Pero por un segundo había olvidado que esos dos gremios, eran guilds rivales, y tanto en la guerra como en un desfile navideño todo se valía. No pasó mucho tiempo hasta que, accidentalmente, la flama que yacía sobre la cabeza de la vela digital tocara uno de los pedazos de papel del carro y este comenzara a incendiarse paulatinamente, comenzando en una zona y amenazando con expandirse al resto. Candmon se alarmó y con un gesto afligido, muy similar al que había esbozado Tsukaimon, intentó disculparse con la Tamer del Wormmon, quien estaba más que impactada y atónita por lo que veía. El trabajo de todo su equipo estaba por irse a la basura, consumido por las llamas. El bicho intentaba hacer algo, lanzando tierra al vehículo con la esperanza de aminorar el fuego, pero no daba resultado. Detrás de ambos, la chica que se había ofrecido a ayudarlos comenzaba a torcer una sonrisa ladina y maliciosa, una que Raisa alcanzó a visualizar a la perfección.

Ustedes, ayúdenme a apagar el fuego —pidió con voz firme a dos Digimon que andaban por ahí, en sus propios asuntos, pero que le ayudarían. Se trataba de un Lunamon y un Otamamon, sus Tamers al ver lo que ocurría decidieron ir hacia el carro que poco a poco se convertía en una pila de fuego y humo y cada uno de los seres acuáticos lanzaron ataques de agua para desvanecer el fuego. La miembro de Gungnir no se quedó atrás y materializó nuevamente a Gabumon desde su Digivice, para inmediatamente hacer válido un efecto de una carta sobre él. El lupino sonrió al sentir ese poder tan entrañable en su interior, uno que no poseía sino hasta su última etapa. — ¡Cocytus Breath!

Gabumon lanzó un rayo de aire congelante que se unió al Tear Shoot y Water Jet de sus homólogos, potenciándolos y causando que el fuego rápidamente desapareciera, dejando algunas cenizas a su paso de lo que alguna vez fue un carro cubierto de papeles de colores. Sin embargo, lo que quedó en su lugar maravilló a la castaña, pues ahora su vehículo estaba cubierto de una capa de hielo, pero poseía cero decoraciones, lo cual no lo hacía muy llamativo. Nóvikova se acercó a ella y posó una mano sobre su hombro, mirándola de manera seria.

Aún tenemos tiempo de arreglar esto, queda más papel ¿no? —la chica asintió — bien, entonces te ayudaremos, pero a la próxima vez no recibas ayuda de cierto tipo de gente —aconsejó, sin dejar a un lado su tono severo. La castaña asintió y comenzó a recoger los pliegos de papel que quedaban junto a su Digimon y a Gabumon, quien también se había unido la labor de redecorar el vehículo. Podían hacer de éste algo espléndido ahora que era una estructura gélida, afortunadamente por el clima invernal que se vivía en todo el mundo el hielo resistiría todo el desfile sin derretirse. — Tú lo viste, ¿cierto? —preguntó la rubia a la nada, mirando por encima de su hombro. El espíritu no tardó en materializarse detrás de ella y asintió.

Fue el Candmon, a propósito se inclinó de más para que su llama tocara el papel —afirmó, y junto a Raisa ambos desviaron sus miradas hacia aquel grupo. La peliazul se había retirado del lugar sin decir nada, para reunirse con sus compañeros y jactarse de lo que había hecho con orgullo. Nóvikova suspiró con algo de molestia, mirando de reojo al peliverde unos metros lejos del lugar, mientras intentaba enseñar los pasos de baile que las botargas debían de realizar. Se disculpó con él mentalmente, prometiéndose reunirse con su compañero de guild lo más pronto posible.

Ya fue suficiente, vamos.

Raisa, ¿qué harás?

Wolfmon se quedó con su pregunta al aire a medida que la fémina se retiraba por un momento del lugar, buscando algún sitio apartado o un escondite para poder realizar la Spirit Evolution sin problemas. Afortunadamente encontró unos pedazos grandes de madera apilados unos contra otros, que podrían cubrirla perfectamente sin llamar la atención. Se ocultó detrás de ellos y extendió su brazo, permitiendo que la tira de códigos apareciera alrededor de su canalizar, haciendo que evolucionara al guerrero de la luz. Se asomó por detrás de las tablas y ubicó nuevamente a aquella guild tramposa y deshonesta, y así decidió acercarse a ellos. En el camino, se topó con un conjunto de hojas que formaban una especie de libreta, idéntica a la que el pelirrojo encargado utilizaba para delegar actividades y revisar sus pendientes. La tomó y así fue como se aproximó al grupo con cierto aire hostil.

¿Ya terminaron con su vehículo? —preguntó seriamente, dedicándose a mirar fugazmente a cada uno de sus miembros, un total de cinco Tamers. Los aludidos lo miraron consternados e intercambiaron miradas entre ellos.

Disculpa, ¿y tú eres? —preguntó con aire prepotente el compañero del Patamon morado.

Uno de los encargados —tajó secamente — Preguntaré de nuevo, ¿terminaron?

No te habíamos visto antes, el pelirrojo menopáusico de allá es el encargado, no tú —indicó ahora la misma peliazul de antes, captando fuertemente la atención de Wolfmon, a quien aún no le respondían la pregunta y eso avivaba más el plan que tenía para ellos.

Ese “pelirrojo menopáusico” es mi Tamer —dijo sin más, tomando uno de sus sables y encendiéndolo, lo cual provocó cierta reacción un tanto temerosa en los presentes, quienes retrocedieron ante la hostilidad del Hybrid. Wolfmon tenía la coartada perfecta, pues aparentemente el Digimon oficial del encargado no estaba por ahí o por lo menos no se había presentado como tal, así que podía hacerse pasar por él sin problemas. — Y por lo que veo, no han finalizado su vehículo.

¿De qué hablas? Ya lo acabamos —zanjó el chico, cruzándose de brazos y, según él, admirando su obra de “arte”.

No me parece, así que volverán a hacerlo —con su sable comenzó a señalar algunos de los toscos y para nada atractivos adornos que el carro poseía, mismos que Raisa ya había visto mucho antes y que, tanto a ella como a Nakai, no les habían gustado por nada del mundo. — Tienen quince minutos para finalizar esto de nuevo, es un desfile de Navidad, no una casa de espantos.

¡¿Quince minutos?!

El desfile comienza hasta más tarde —se quejó otro.

Y hay un ensayo de por medio, así que les sugiero que comiencen a moverse, grinchs.

Wolfmon se retiró del lugar, las quejas y berrinches del grupo que dejaba atrás eran música para sus oídos, pero más que nada las acciones que había realizado eran más propias de su portadora que de él, Regresó al escondite de antes y volvió a su forma humana, saliendo de ahí después de cerciorarse de que nadie la veía. A su paso de regreso con Gabumon y la castaña, el Juttoushi volvió a aparecer, caminando a su lado sin que nadie más lo viera.

Juraría que ibas a destruir su vehículo.

¿Me crees capaz de eso? —el guerrero se limitó a no responderle, dando por sentado una afirmación errónea que incluso él tenía sobre Raisa. — Iba a cobrarles lo que hicieron de algún modo, pero no por eso me iba a permitir rebajarme a su nivel. Ahora creo que tenemos conceptos distintos de justicia, Wolfmon.

No están muy alejados el uno del otro.

Antes de que el par siguiera con su conversación, sin darse cuenta, ya habían llegado con la castaña, quien junto al bicho y el lupino daba los últimos detalles a su carro ahora convertido en una estructura de hielo, decorada por encima con distintas franjas de papel de colores y formas diversas. Le agradeció a la rusa y a su compañero por la ayuda brindada, comentando que ahora ella se encargaría de lo último para que ellos pudieran seguir con sus propios pendientes. Y fue así como por fin dieron a la zona en donde Masaki estaba ejecutando algunos pasos de baile frente al grupo de animales y personajes de felpa. Justo en ese momento, coincidió que la música que sonaba terminara, dando paso a un pequeño descanso a las botargas, quienes se dispusieron a retirarse las pesadas cabezas de encima para poder tomar aire fresco y beber algo de agua. El japonés se acercó a la rubia, que ya había guardado a Gabumon de nuevo en el iC para que siguiera descansando, y la miró de manera indagadora.

Perdón, tuve un pequeño retraso —se excusó la fémina, desviando su mirada de la del menor.

¿Qué pasó? Vi una ligera conmoción por allá —señaló con su mirada detrás de la rubia, quien miró por encima de su hombro con un desinterés fingido.

Oh, eso. Digamos que nuestros amigos estarán algo ocupados para molestar a alguien más —comentó, encogiéndose de hombros. Masaki enarcó una ceja sin entender completamente a qué se refería. ¿Qué había hecho Raisa mientras no la veía?

¿Qué hiciste? —no estaba molesto, y eso podía reflejarse claramente al preguntar aquello y al mismo tiempo sonreír, de una manera un poco ocurrente. Nóvikova le devolvió el gesto sin molestarse en responder, apoyó una mano sobre el hombro del varón y continuó su camino de largo, dirigiéndose al grupo de personajes felpudos.

Estabas bailando, ¿no? —lo había visto de lejos y le vio bailar, causando que por su pregunta el asiático desviara su mirada ligeramente avergonzado, pues ese tipo de cosas no eran muy propias de él, aunque si se lo pedían y era para ayudar a la excelencia del desfile, sin dudarlo iba a hacerlo.

Algo así —murmuró y apuntó a una guía de pasos que debía ayudarles a practicar a las botargas. No era algo muy complicado de hacer, pero debido a que eran coreografías especiales para botargas, hacerlo sin una hacía que la persona se viera bastante graciosa efectuando pasos extraños. — ¿Me ayudas? Ya solo falta la mitad.

Raisa asintió, un poco insegura sobre cómo se vería ella haciendo tales pasos de “baile” que le vio realizar al novio de su mejor amiga. Pero si Masaki se había aventurado a hacerlo ella también lo haría, ambos sentían ese peso de responsabilidad caer sobre sus hombros, y por muy sencilla que la tarea fuera, de ellos también dependía ayudar a los participantes del desfile, a que todo estuviera en forma y orden para cuando diera inicio y, una vez empezado, debían velar por la seguridad de los asistentes y los involucrados en la parade. Y así fue como ambos miembros de Gungnir dedicaron los siguientes minutos a mostrar los pasos de baile al ritmo de una canción navideña en particular, una de las tantas que iban a sonar a la hora del desfile. Era una suerte que ninguno de sus compañeros se encontraran presentes en ese momento, o mejor dicho, eran afortunados de que cierto alemán no los estuviera viendo o usaría todo eso en su contra.

Horas más tarde y tras haber dado las últimas indicaciones y haber efectuado un último ensayo antes del gran momento, el pelirrojo acomodaba a todos en sus respectivas posiciones. Cada guild participante iba ubicada una detrás de otra, con sus miembros sobre el carro alegórico que con tanto esmero y contento habían construido, o bailando frente al vehículo con distintos uniformes y trajes encima. Agumon y Gabumon ya habían salido de los Digivice nuevamente, listos para ahora fungir como guardias de seguridad a lo largo del evento. A los cuatro se les facilitaron unas insignias que los identificaban como agentes de seguridad, las cuales consistían en unos chalecos azul marino con franjas amarillas, los cuales poseían en la espalda la palabra “Security” en letras grandes. Los Digimon únicamente vestían con una cinta que colgaba desde uno de sus hombros y les rodeaba por la cintura, mismo color y con la misma leyenda grabada.

Todo estaba a escasos minutos de comenzar, pues faltaba nada para que dieran las siete de la tarde. En ese tiempo que les restaba, Masaki buscó con la mirada el carro alegórico de aquel grupo en específico, encontrándose con una grata sorpresa al ver que era completamente distinto al que por primera vez habían visto. Sus integrantes no se veían muy contentos, pero ellos eran lo de menos, ahora ese vehículo combinaba con el resto, aunque evidentemente no era tan llamativo como el que el dinosaurio y el lobo habían ayudado a decorar, o aquel que la castaña había redecorado. El peliverde miró a la rubia a su lado, quien simplemente se encogió de hombros, indispuesta a revelar qué era lo que había pasado mientras se ausentó, aunque posiblemente al final ella misma se lo contaría. El sonido de pirotecnia a lo lejos y el resonar de una canción navideña por los altavoces de Star City indicaron que el desfile finalmente daba inicio, siendo recibido por una alegre multitud que bordeaba las calles de la ciudad estrella.


Los vehículos comenzaron a moverse, al igual que los bailarines y otras personas que también fungían como elementos de seguridad al igual que ellos. De algún lado de los edificios aledaños, una lluvia de confeti y objetos brillantes comenzaron a caer, siendo impulsados por el leve viento del ambiente, bañando a todos los presentes con su brillo y color. Ambos Expert traían una especie de comunicadores en el oído que el pelirrojo les había prestado antes de que el show comenzara, iba a necesitar comunicarse con ellos por cualquier percance que pudiese llegar a ocurrir y los necesitaba al pie del cañón si deseaban mantener la seguridad de todos a salvo. Aunque en un inofensivo desfile navideño, ¿qué podría llegar a ocurrir?

Masaru Masaru o3o7
 

"さあ、往こうか"
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El ambiente navideño era más que palpable cuando la caravana empezó a atravesar la primera calle programada. El lugar había sido cerrado para el paso, dejando solo el espacio en las aceras de ambos costados para que el público, humano y Digimon, observara el espectáculo con admiración. Las luces de los flashs no tardaron en hacerse presentes, provenientes de las cámaras de los espectadores que buscaban inmortalizar el momento en sus memorias. Masaki y Raisa estaban a lados opuestos de la calle, cada uno vigilante a cualquier evento extraño que pudiera ocurrir en él. De vez en cuando una señal aparecía en sus comunicadores, sin embargo no eran más que "informes de estado" provenientes de los demás miembros del elenco de seguridad.

- Dentro de poco empezarán las demostraciones de cada carro - Informó el coordinador al cabo de unos minutos - Estén atentos que ningún ataque se salga de control o lastime al público.

Varias voces de "entendido" se hicieron escuchar en la radio, mientras Masaki se giraba a ver el carro que tenía más cerca. Se trataba del carruaje de hielo que había sido saboteado más temprano, siendo seguido por detrás por, lamentablemente, el vehículo perteneciente a los "revoltosos" que habían estado causando problemas. El chico devolvió su atención al frente, sin embargo no fue necesario dar la indicación para que Agnimon se materializara y mantuviera un ojo atento al segundo grupo, aprovechando su característica de pasar desapercibido para casi todos los presentes. Más adelante, distintos destellos de técnicas empezaron a ser apreciados, con los Digimon de esa Guild usando sus ataques de maneras vistosas para otorgar un buen espectáculo a los presentes. El segundo carro siguió con el patrón unos segundos después, a lo cual el tercero le siguió más temprano que tarde. De nuevo el comunicador empezó a emitir una señal, que los presentes se esforzaron en escuchar ante tanta algarabía.

- Las parejas de seguridad que puedan, sincronicen evoluciones - Indicó el coordinador - De la manera más llamativa posible.

El chico trató de buscar la mirada de la rusa entre el desfile que los separaba y, al hacerlo, asintió. Ambos cargaron sus Digivice de Digisoul lo más rápido posible, permitiéndole la evolución a sus respectivos Digimon. Las luces de evolución llenaron los costados de la caravana al mismo tiempo que la música aumentaba, dejando mostrar a un conjunto de Digimon Adultos o Armor que continuaba escoltando la marcha. El chico no pudo evitar sentirse sorprendido ante esa idea del coordinador. Hacer esas evoluciones no solo servían para el entretenimiento de los presentes, también hacían que, en caso de una emergencia, los Adultos pudieran actuar sin que su evolución repentina causara revuelo. Lo único que el chico podría objetar era que no se les avisara antes para ensayar, sin embargo había salido bastante bien, así que no tenía quejas. Pudo notar que algunas de las parejas más adelante se unían al itinerario lanzando técnicas de maneras llamativas y al aire, por lo que ambos miembros de Gungnir decidieron hacerlo también. Ante la señal, tanto GeoGreymon como Garurumon liberaron sus respectivos ataques ígneos al aire, haciendo "torres" de fuego azul y rojo que iluminaron el oscuro cielo decembrino. La gente no podía evitar hacer señales de asombro ante todo lo presenciado, mientras seguían tomando fotos del evento una y otra vez.

Finalmente llegó el turno del carro de hielo de hacer su espectáculo, y la chica vestida de Santa, que parecía ser la "atracción" principal de la Guild, sacó su Digivice y dos cartas. Wormmon evolucionó en un instante para pasar a ser un insecto humanoide de color verde, el cual empezó a brillar con una tenue luz azul al recibir el segundo Card Slash de la chica. Stingmon desplegó los aguijones de sus guantes, los cuales estaban brillando con la misma tonalidad de sus alas, empezando a hacer distintos movimientos de baile y combate que dejaban estelas de luz en el cielo, provocadas por la segunda carta. Los efectos exactos de ésta eran desconocidos para el par de Gungnir, sin embargo ninguno podía negar que si el efecto que se buscaba era estético, lo estaba logrando bastante bien. El chico apartó la vista del insecto para volver a la realidad, era el turno de la otra Guild y debía estar más alerta que nunca.

El grupo de "grinch" hizo evolucionar a los Digimon disponibles, entre ellos el Candmon que había causado el incendio horas atrás, que se convirtió en un mago con colores y diseños llameantes, que el chico reconoció como el "amigo" que había tenido en el Templo del Fuego: FlaWizarmon. El mago generó de sus dedos cinco llamas azules, las cuales empezó a manipular con los bastones con forma de fósforo para darle distintas formas y siluetas. No había forma de negar que era bastante hábil en lo que hacía, haciendo "piruetas" con su fuego que resultaban visualmente atractivos tanto para espectadores como para la vigilancia. Sin embargo, Agnimon no parecía estar maravillado ante esto, al contrario, se mantenía más alerta que nunca mientras sus ojos perseguían aquellas mágicas llamas. Al cabo de unos segundos lo logró notar, aquellas llamas estaban haciéndose cada vez más salvajes, y corrían con el riesgo de golpear el carro de enfrente, a la Tamer principal o al Stingmon.

- Se están excediendo - Dijo Raisa desde el comunicador, chistando la lengua. Quería detenerlos, pero hacerlo sería provocar un escándalo en pleno desfile, y les daría una mala impresión a los presentes. Masaki también estaba observando las llamas con cautela, pensando en qué hacer al respecto. Finalmente algo se le ocurrió, girándose hacia el público de su lado para comprobar que, efectivamente, el espectáculo era tan llamativo que nadie le prestaba atención a un simple guardia de seguridad.

- Raisa, dile a Garurumon que repita el Fox Fire - Indicó, antes de hacerle una señal a su Digimon para que hiciera lo mismo. Las torres llameantes volvieron a aparecer maravillando al público, momento de distracción que el chico utilizó para ocultarse en las piernas de su colosal Digimon y activar el canalizador en su muñeca. Una luz brillante lo envolvió, sin embargo esta fue camuflada gracias a su propio compañero, y al hecho que las luces y los ataques se mezclaban uno con otro en el evento. Agnimon se escabulló por un lado y corrió para interponerse entre los dos carros, saltando para aterrizar en el carro que transportaba a la castaña, que se veía visiblemente nerviosa por el fuego y la aparición repentina del Adult, casi al punto de interrumpir su baile.

- Finge que todo es parte del espectáculo - Susurró el Hybrid a la chica - Yo los cubro de FlaWizarmon - Después de recibir un asentimiento, el guerrero del fuego se giró para ver al hechicero frente a él, que se encontraba sorprendido por aparición pero no interrumpía su propio espectáculo. Una de las esferas llameantes pasó peligrosamente cerca del carro alegórico, siendo tomada por el Juttoushi que la empezó a maniobrar alrededor de él como si le perteneciera. "Spiritual Fire" explicó mentalmente para que solo Masaki lo escuchara, "El fuego de un enclenque como él no es nada ante mí"

Raisa, por su parte, estaba observando al Agnimon que había empezado a hacer un "duelo" contra el FlaWizarmon frente a él, con una sutil sonrisa al ser una de los tres presentes que entendían que estaba ocurriendo o de donde había salido aquel Digimon. "¿No que había que tener cuidado?" Pensó divertida, mientras se llevaba una mano al comunicador.

- Todo en orden en este lado - Informó al coordinador - Hubo un pequeño problema pero parece que el público lo está tomando como parte del evento.

Poco a poco la energía del FlaWizarmon empezaba a mermar, al tener que enfrentar su propia magia contra un Digimon cuya manipulación venía de algo natural. Agnimon, por su parte, no podía evitar esbozar una sonrisa ligeramente creída ante las caras de estupefacción y frustración de la Guild que lo observaban, preguntándose de donde había salido y por qué se estaba interponiendo ante ellos. La chica vestida de Santa detrás de él ya se notaba más relajada, y continuaba su propio baile al tiempo que continuaba el Card Slash para hacer más llamativo a su Stingmon. El Juttoshi empezó a generar sus propias llamas que se mezclaron con las de su oponente, creando un "aro" de fuego que empezó a maniobrar entre sus brazos, para continuar moldeándolo y dándole distintas formas. Si bien el japonés no decía nada, podía sentir como el espíritu con el que compartía cuerpo y mente se estaba entreteniendo con el espectáculo, tanto como los participantes dentro de él.



Kira Kira te dejo el cierre o3o
 
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El desfile continuó con un curso tranquilo, animado y bastante ameno, tanto para los participantes como para los espectadores que abarrotaban las aceras laterales de algunas de las calles de Star City. La música de fondo continuaba cambiando a medida que una canción finalizaba, dando paso a una nueva melodía cargada de la emoción y el sentir de la festividad propia. Al mismo tiempo que la canción cambiaba, también lo hacían los pasos de baile y coreografías de los bailarines uniformados y los personajes de felpa que acompañaban a los carros alegóricos. De pronto comenzó a resonar una canción que Raisa reconoció como la misma que había ensayado junto a las botargas, era una melodía alegre y contagiosa, la cual incluso provocaba que los cuerpos de seguridad también disfrutaban del desfile tanto como los asistentes.

La rusa echó un vistazo al guerrero del fuego, quien continuaba en su abrasador duelo contra el FlaWizarmon, aunque a esas alturas, lo que había iniciado como una batalla de poderes, ahora resultaba un insulso intento por parte del mago de sobreponerse a la “paliza” que el Hybrid le estaba otorgando sin derramar ni una gota de sudor. Agnimon lo estaba disfrutando plenamente y, aún con aquella batalla de dominio ígneo, las personas y Digimon no parecían notar la diferencia entre eso y una habilidosa demostración que era parte del resto del espectáculo, y mientras nadie se preguntara en dónde se encontraba el Tamer del GeoGreymon todo seguiría a buen ritmo. El Juttoushi, que para entonces había moldeado cinco esferas y ahora las manejaba con maestría entre sus manos, notó por el rabillo del ojo que el resto de la Guild de esa peliazul se encontraba con rostros fastidiados y posiblemente molestos por la intromisión de ese extraño Digimon. Adelante veían como el otro gremio estaba disfrutando de todo el desfile, sin molestarse o interesarse en la presencia de ellos, haciendo que se irritaran aún más al sentir que habían pasado a un segundo plano.

Mientras seguían su recorrido a la par que su vehículo, el Tamer del Tsukaimon se acercó a otro de sus compañeros y le murmuró algo al oído. Agnimon se percató del intercambio de palabras entre sus miembros y endureció levemente la mirada, presintiendo que estaban por tramar algo muy pronto. Dirigió su atención al dinosaurio que caminaba a un costado del carro de hielo y le hizo una indicación para que aminorara el paso, para así estar a la altura del otro carro mal decorado. Por su parte, Nóvikova observó de reojo las indicaciones que el espíritu le había dado a su compañero, mas no se dio cuenta de lo que Masaki sí. De repente una luz cubrió a la patata morada del chico, el cual realizó una pose forzada para hacer ver que era, de nuevo, parte de todo el espectáculo. Su Digimon cambió de forma adquiriendo un tamaño mucho más grande que el FlaWizarmon, y al disiparse la luz de la evolución, un Devimon de tonalidades blancas y azulinas se encontraba en su lugar. Greg sonrió de manera ladina y, tras otros movimientos que iban acorde a la música de fondo, mandó al demonio a ejecutar alguna técnica. El IceDevimon se movió gracilmente, o en un intento de parecerlo, y agitó suavemente sus enormes alas, provocando que varios cristales de hielo fueran lanzados como una lluvia brillante, aunque no apuntó a nada en particular.

Comienzo a hartarme de ellos —murmuró la rubia hacia su compañero, quien también iba atento al recién evolucionado Digimon. Garurumon bufó, consciente de que su Tamer se refería a la especie de Digimon que había aparecido, ya era la tercera vez que estaban frente a un Devimon, sólo que éste era aparentemente de hielo, y ni una sola de las veces les había ido bien. — Si intenta algo, Agnimon no podrá detenerlo sin causar alguna conmoción.

¿Quieres que intervengamos? —preguntó su propio espíritu, materializándose a sus espaldas. Raisa negó con la cabeza y miró al dinosaurio metros atrás.

No puedo ocultarme del modo que Masaki lo hizo, y tampoco creo que el mismo truco funcione dos veces seguidas —comentó, desaprobando la posibilidad de utilizar a Wolfmon para frenar una posible artimaña del demonio blanco. Y no solo era eso, sino que al Hybrid ya lo habían conocido anteriormente como el supuesto Digimon del encargado pelirrojo, así que sería doblemente extraño que apareciera de la nada, de nuevo.

Mejor observemos —sugirió el lobo, en vista de que IceDevimon no parecía estar haciendo nada malo por el momento, dedicándose únicamente a bañar el suelo del desfile con su Icy Shower, sin dañar a nadie.

La marcha continuaba su rumbo a medida que las canciones de fondo y el ritmo iban cambiando. Aparentemente la aparición de IceDevimon había sido un simple método por parte de esa Guild para captar más atención, lo cual habían logrado cuando parte de la audiencia quedaba maravillada con los cristales gélidos que llovían desde sus alas. De pronto el demonio cambió de técnica en cuanto escuchó a su Tamer chasquear la lengua, cambiando ahora al uso de su Razor Wing que dirigía especialmente al frente, dando la sensación de ventiscas blancas y frías que surcaban por donde su vehículo pasaba. Sin embargo, Raisa advirtió algo con el paso de los minutos, pues a pesar de que el Adult no podría hacerle mucho al carro de hielo en el que la castaña viajaba debido a sus ataques igualmente fríos, a lo que en realidad estaba apuntando era a la misma Tamer, buscando dar con un área cercana a ella y así poder desestabilizar su equilibrio. Una jugada sucia en todos los sentidos y cobarde.

Fue entonces que la rusa decidió hacerse cargo de ese último contratiempo, dejando que Agnimon se concentrara solo en lo suyo sin perder el hilo del espectáculo que, sin querer, junto a FlaWizarmon estaba logrando. El mago, por su parte, no se permitía ceder ante las llamas del guerrero, por muy tramposo que fuera, también su orgullo estaba en juego. Nóvikova no perdió ni un instante y cargó el aura plateada en su puño, realizando algunos sutiles movimientos para que eso también pareciera parte de la ceremonia navideña. El cuerpo del lobo se rodeó de la misma energía platinada y cambió de forma, irguiéndose hasta quedar parado en dos patas a medida que unos jeans cubrían sus piernas, un cinturón de cuero atravesaba lo ancho de su dorso y un par de tobilleras y una hombrera del mismo material aparecían en su cuerpo. WereGarurumon soltó un aullido, que se vio amenazado con perderse entre el sonido de la música, pero en cambio se avivó aún más con los gritos de las personas al ver la nueva aparición. Sin embargo, el licántropo no comprendía muy bien qué haría él para detener a IceDevimon si todos sus ataques eran físicos, y atacarlo de ese modo solo crearía una conmoción innecesaria. Fue entonces que la fémina tomó una carta y le sonrió confiada.

Combatiremos el hielo con el fuego —mencionó, lo cual le pareció extraño al bípedo pues ellos usualmente recurrían al primer elemento en sus batallas como distintivo. Tomando en cuenta que Agnimon estaba demostrando su destreza y habilidad al manipular el fuego en cualquiera de sus formas, WereGarurumon combinaría el poder que la carta le brindaría con el del representante del fuego. — Hagamos un poco de magia —le guiñó un ojo.

Dicho y hecho, Raisa deslizó sutilmente la lámina a través de la ranura del lector y de inmediato un cetro bastante familiar entre los miembros de Gungnir se materializó en la mano del hombre lobo. El Magic Staff perteneciente a Wizarmon ahora estaba en sus manos y tras una breve lectura de la rubia sobre lo que explicaba aquella carta, WereGarurumon asintió y de un fuerte impulso saltó hacia donde el Hybrid se había colocado sobre el carro, tomando por sorpresa a la castaña por segunda vez en el día. Con una sonrisa y un susurro le pidió que continuara con lo suyo, situación que no aminoró en nada los nuevos nervios de la chica, pero que aún así le permitió seguir con su baile y con las cartas que usaba sobre Stingmon para hacerle resaltar mucho más. IceDevimon no hizo mucho caso a la aparición del Perfect y siguió con lo suyo, disparando más cristales o ráfagas heladas que atentaban con lastimar o tumbar a la castaña. Sin embargo, antes de que siquiera el demonio pudiera intentar hacer algo, el licántropo levantó el báculo dorado e hizo aparecer líneas de fuego que se dirigieron al aire en donde el Adult volaba, a voluntad propia, éstas delgadas llamaradas se movían de acuerdo a la trayectoria que su usuario quería darles. Se mezclaron en el aire, creando formas diversas, entre círculos y espirales que captaron nuevamente de los espectadores frente a los cuales transitaban.

Agnimon lo contempló de reojo con una sonrisa satisfactoria, posiblemente al sentirse halagado de que el lícantropo utilizara su elemento para frenar a un Digimon gélido como lo era la evolución de Tsukaimon. De ese modo, WereGarurumon continuó con su exhibición de hechicería, mientras manipulaba el fuego y hacía frenar cualquier intento del demonio por seguir atacando de forma tan poco discreta. GeoGreymon y Raisa ahora eran los únicos elementos de seguridad que acompañaban a ambos carros en el desfile, pero por fortuna, entre ambas Guilds estaban ofreciendo tan buen espectáculo, que nadie se percataba de la falta de Tamer por un lado y Digimon por el otro. El Perfect quiso intentar algo nuevo y agitó nuevamente el cetro con el sol en la punta, creando varios copos de nieve hechos de fuego, algo difícil de imaginar, pero que solo sería posible por medio de la magia del cetro. Los copos se dirigieron hacia IceDevimon, aunque sin ni una mínima pizca de intención de dañarlo, únicamente quería intimidarlo un poco. Entre el mago, el demonio, el guerrero y el licántropo estaban creando una diversión que ningún otro vehículo en aquel desfile poseía, pues entre los cuatro se creaba una especie de conexión entre ambos carros alegóricos, causando reacciones positivas en la gente, que en ningún momento pensaba en la posibilidad de que una de esas Guilds quería sabotear a la contraria. Lo cual, para Greg y compañía, significaba poco si no podían encontrar una diversión propia que les hiciera sentir que ese inútil desfile valía la pena.

Nuevamente Raisa informó al coordinador por medio del comunicador que todo estaba en orden en esa parte de la caravana, recibiendo información adicional de que el desfile de Navidad estaba a pocos minutos de finalizar. Solamente faltaba una última canción para dar por terminado el parade que ese día se había suscitado en la ciudad estrella de Folder. De pronto, los Adults perdieron sus evoluciones, regresando a sus etapas Child en medio del ferviente duelo que habían tenido con los miembros de Gungnir. Al estar todo en orden, el Hybrid dio un salto desde el carro hasta colocarse sobre la cabeza de GeoGreymon, mientras el lupino regresaba a un lado de la fémina. Faltaba poco por llegar al final del recorrido, sería lo suficiente antes de que Masaki perdiera la Spirit Evolution en frente de decenas de personas que ahora parecían muy centradas en él y la exhibición de poder que acababa de efectuar. La última canción finalizó y el público vitoreó y aplaudió a la caravana completa, que comenzaba a despedirse de todos a medida que iba adentrándose a otra calle cerrada de Star City, en donde detendrían los vehículos y finalmente los participantes podrían descansar. Una vez ahí, el Juttoushi corrió hasta ocultarse justamente detrás del carro que su compañero y el de la rubia habían ayudado a construir y, previendo que nadie estuviera mirando, volvió a su forma humana, para así regresar con su grupo.

Así que... —comenzó la rusa una vez el peliverde llegó a ella — ¿evolucionando a mitad de un desfile, eh? —dijo, formando una media sonrisa un tanto risueña en sus labios. Nakai se encogió ligeramente de hombros, no había podido evitarlo, o más bien, no pudo negarle al espíritu que le acompañaba ese pequeño momento de diversión.

Supongo que fue inevitable —le sonrió y llevó ambas manos hacia su nuca. — No salió mal, ¿cierto? —Raisa se limitó a asentir en silencio, confirmando que el desfile no había resultado en algo negativo, a pesar de todo y las rivalidades. Antes de que Gungnir pudiera retirarse, el pelirrojo se acercó a ellos para agradecerles por su ayuda brindada ese día, invitándolos a cenar con el resto de voluntarios del desfile para celebrar el éxito que éste había tenido. El par aceptó, y de inmediato el encargado los interceptó con otra duda que tuvo desde antes del inicio de la ceremonia.

¿Cómo fue que esos chicos cambiaron la decoración de su carro? —señaló a los Grinch, quienes se encontraban desarmando todo el vehículo, arrancando papeles y rompiendo otros de mala gana. — No la recuerdo tan... navideña —el joven volteó a verlos, topándose con que ambos Expert se encogían de hombros y posteriormente la fémina depositaba una palma de su mano sobre su hombro.

Cortesía de la casa —pronunció, dejando aún más extrañado al colorado. ¿Ella tuvo que ver con ese súbito cambio? Bueno, la verdad que no importaba, agradecía aquel milagro pues de ese modo todo vehículo participante en el desfile había combinado a la perfección con el ambiente y la celebración que se deseaba transmitir.

El grupo se reunió con el resto de los organizadores y voluntarios una vez finalizó el desmantelamiento de todos los vehículos y el cambio de vestuario de los bailarines y personajes. De ese modo todos se dirigieron hacia alguna cafetería o restaurante para cenar aquella noche, todos a excepción de los Grinch, quienes no habían sido invitados a la post-celebración, aunque no era como si realmente quisieran asistir a una aburrida cena con un montón de amantes de la Navidad.

Masaru Masaru L Leo... it's done ~
 

Leo

¿No ves que te voy a matar (con feels)?
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Realismo: Sin quejas. Me alegra ver que ambos usaron los recursos que tenían para mantenerse en orden. Aunque me saltaron algunas dudas con las duraciones -de las evoluciones y cartas- entre ambos parecieron justificarse mutuamente.
Kira 25/25
Masaru 25/25


Desarrollo: Vi orden y buenas ideas de parte de ambos en sus posts. Especialmente en la parte del desfile, donde ambos usaron muy buenas ideas para lograr los objetivos de la misión -y lidiar con los grinch, que les da puntos extra (?) -. Así que para ambos, mis felicitaciones.
Kira 25/25
Masaru 25/25


Narrativa: Kira, tu trabajo siempre se destaca en esta parte, tanto en ortografía como en redacción, pero vi mínimos errores que fácilmente se habrían solucionado con una revisión -más cuando sé que tu puedes perfectamente con casos así-. Cito en tu segundo post:
"...había olvidado que esos dos gremios, eran guilds rivales, y tanto...". Esas dos comas no tienen razón de ser -se ahorra las justificaciones gramaticales cofcofnoesaclaraciónycomaantesdeycofcof (?)- , "la tira de códigos apareciera alrededor de su canalizar" obvio error. Ya en el tercer post, "Por su parte, Nóvikova observó de reojo las indicaciones que el espíritu le había dado a su compañero, mas no se dio cuenta de lo que Masaki sí. ". Mis disculpas si no entendí el contexto, pero esa forma de terminar la oración hace sentir que te faltó algo que agregar.
En cuanto a Masaru, sinceramente no tengo mucho que decir. Busqué entre líneas (?) y no encontré errores ortográficos. Tu redacción siempre es amigable, así que tampoco tengo quejas al respecto. Buen trabajo.
Kira 23/25
Masaru 25/25

Interpretación: Bueno uso de los personajes en general, así como los npc's que manejaron durante la misión. Me hubiera gustado, eso si, ver más actividad entre Raisa y Masaki, pero se entiende también la actitud de ambos debido a sus personalidades.
Kira 25/25
Masaru 25/25


Total:
Kira 98/100
Masaru 100/100

Premio:
Kira Kira 390 bits + 2 puntos de fama + 1 punto de EVO (Gabumon y Wolfmon)
Masaru Masaru 400 bits + 2 puntos de fama + 1 punto de EVO (Agumon y Agnimon)


Blair
 
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