Historia Determinación | Puppet

Morpheus's Dream ♚
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Nombre: Determinación.
Descripción: Puppet se encuentra a puertas de alcanzar el máximo nivel perteneciente al primer continente, hecho que la entusiasma a sobremanera debido a que no esperaba aspirar a aquella meta impuesta por el servidor. Hasta el momento la joven se ha abstenido de pisar Brimstone's Land, por la razón que esperaba alcanzar un nivel decente para atreverse a pisar la zona por sí misma, además de tender una mano en caso alguien necesitara una en el territorio desconocido para la Imp; ahora que la fémina se siente segura, ha decidido abrirse camino. Cierta solicitud ha llegado a oídos de la nórdica, tratándose de un joven que ha señalado la presencia de un grupo de bravucones que se encuentran hostigando a cada hada que cruza por cierto camino de la zona, lo delicado del asunto es que al parecer sus acciones rozan lo denominado como player killer; Omena ha decidido aceptar el encargo debido a que por la experiencia en el evento de Divergency, no está de acuerdo con ese tipo de actitud, por lo que si es posible, querrá intervenir para lograr que los jugadores desistan de sus intenciones.

Objetivos:
—Ingresar a Brimstone's Land.
—Evitar que otros jugadores se vean envueltos en el conflicto, es preferible avisar sobre la presencia de los posibles player killer.
—Erradicar al grupo.

Notas:
—El joven solicitante acompañará a Puppet, ya que preferiría no dejarla sola al frente.
Si es una Quest A:
Mínimo de post en solitario: 8.
Duración máxima: Un mes.
Pagas: de 240 a 400 Yrds + de 23 a 28 Reactivos.

Si es una Quest B:

Mínimo de post en solitario: 6.
Duración máxima: Tres semanas.
Pagas: de 190 a 350 Yrds + de 16 a 21 Reactivos.

No quiero verte pidiendo prórrogas infinitas o cancelando la quest -3- Esta es la última vez que la pides, Bel D: ¡Hazla!

Puppet ♥ Belgium Belgium
 

Dying.
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La mirada carmesí observaba con atención la caja delante suyo, un paquete que había llegado minutos atrás a su pequeño departamento, sumando la invitación a una fiesta organizada por su familia. Seguramente meses atrás la llegada de la entrega hubiera alterado a la pelirroja al punto que un ataque de pánico podría haberla invadido, aunque para perplejidad de la misma, se encontraba serena ante su inevitable cruce con los familiares que preferiría no ver, ¿tal vez había sido una buena decisión alejarse de ellos? ¿Había sido el juego de Alfheim Online que le estaba brindando seguridad? Lumi no pudo evitar sonreír con nerviosismo al sentir que por fin estaba avanzando, quitándose aquel peso que significaba su papel de heredera, por más que ella misma lo había rechazado tiempo atrás sin que pudieran aceptar su decisión. La mirada de la nórdica se perdió por unos instantes al recordar que debía enfrentar miradas, cuchicheos, agresiones que empezaba a sospechar que no se trataba de sólo dinero, aunque no tenía idea de qué podía haber hecho aparte de existir, ¿su pecado era ser el producto entre una mujer que no conocía y quien era su progenitor? Heikkinen se dejó caer sobre su cama, dirigiendo sus orbes hacia el techo al desconocer la respuesta de aquella incógnita, cuestionándose de vuelta sobre si alguna vez su mamá la habría querido; desde muy pequeña recordaba el rostro de su madrastra como su figura maternal, ni había escuchado de su madre por parte de su papá que se mostraba dolido ante sólo el intento de preguntar sobre ella.

Tras unos minutos acurrucada en sí misma, se levantó con sobresalto y emoción, ¿por qué no podría intentar averiguar sobre su progenitora en aquella fiesta? Bastaría un descuido para poder colarse en la oficina principal, estaba segura que siquiera su madrastra debía guardar información sobre su mamá, era bastante obvio el repudio que destilaba. La jovencita asintió con firmeza ante su nueva meta, una a la cual podía aspirar con la confianza que comenzaba a ganar consigo misma.


Aunque era mejor mantenerse fuera de las fauces del lobo


Un hombre pelirrojo de buen porte extendió su mano ante la puerta del auto que había sido abierta por el chofer, el mismo que observaba con atención cómo el actual patriarca de la familia de finlandeses se inclinaba para besar el dorso de la diestra de su hija quien ahora acaparaba la atención de diversos flashes, luces que aturdieron a Lumi por unos instantes luego de haber estado alejada por meses de aquellos círculos sociales. Omena curveó sus labios al apreciar la sonrisa pintada de oreja a oreja en el rostro de su progenitor que no tardó en rodear con un brazo a la menor para cuestionar cómo se mantenía firme en no regresar a su hogar, una charla amena para la de mirada carmesí que no pudo evitar pasear sus orbes a su alrededor, no tardando en percatarse de aquellos gestos amables pero hipócritas de parte del resto de su familia, los cuales de inmediato empezaron a susurrar entre sí, lanzando miradas inquisidoras hacia Puinanen que en su inconsciencia rió por lo bajo.

—La independencia te ha hecho bien, Lumi —pronunció Oskari, realizando una reverencia—. Permita a su viejo padre tener un baile con su pequeño ángel~
—¿Eh? —Inquirió la jovencita, siendo girada por su progenitor que ni esperó una respuesta afirmativa.
—Sé que nuestra familia no te mira con buenos ojos, antes te veía más nerviosa ante sus actitudes pero ahora has florecido.
—Sí... —Musitó, curveando sus labios de manera queda, definitivamente su padre ignoraba más allá de lo que veían sus ojos. Aunque no lo culpaba, casi nunca se encontraba presente y hasta cierto punto, los lobos vestidos de ovejas podían ser bastante convincentes.
—¿Quieres que amplíe el lugar que te di? Podrías mudarte, cuando decidas qué quieres estudiar, me puedes decir y haré todo lo posible.
—Aún no lo decido, pero... Pero creo que pronto encontraré qué hacer.

El fin de la pieza de la canción, significó que Omena viera cómo su padre era rodeado por distintas personas de poder que buscaban afianzar sus lazos con su familia, graciosamente el hombre extendía su mano hacia su hija que rió ante la mirada de cachorro de ayuda del mayor que terminó por ceder en atender a los invitados, realizando un ademán hacia la joven para que esperara por él. Lumi se limitó en asentir, observando con cuidado alrededor para cerciorarse que nadie la siguiera con la mirada, después de todo, era una fiesta de personas influyentes por lo que hasta sus familiares preferían invertir el tiempo en los acaudalados que en ella; la pelirroja sonrió ligera, victoriosa al percatarse que era hora de escabullirse, empero, no se había dado cuenta que dos pares de ojos sí estaban atentos.

—Síguela —ordenó una voz femenina.
—¿Para qué? Un guardia no tardará en interceptarla —respondió un varón.
—¿Eres imbécil? Es la heredera, puede movilizarse por todo rincón de este lugar.
—¿Realmente solo quieres saber dónde va? ¿O que le dé un pequeño susto?
—No entiendo tu obsesión con un bicho como esa.
—Tengo buenos gustos, querida. De todas formas, esa creciente seguridad empieza a embelesarme más.
—No necesito tus servicios, solo quiero ver qué hace.
—Es fácil de conseguir, ella confía en mí. Es tonta y cabeza hueca para no darse cuenta.
—Muévete, no quiero escándalos. Y hablo en serio, la última vez estabas por lograr que nos descubrieran.


. . .



Puinanen se encontraba rebuscando entre documentos, sabía que se encontraba contra el tiempo pero hasta el momento no había tenido éxito alguno sobre si acaso una pista de su progenitora, hasta ni había encontrado su partida de nacimiento a pesar que el cajón en que se encontraba enfocada llevaba su nombre, ¿o tal vez su padre había preferido llevarse todo documento a su oficina personal? La pelirroja se quedó meditando por unos instantes sobre aquella posibilidad, cuestionándose si debía de mentir piadosamente sobre algún curso inventado y que necesitaba su información; Lumi suspiró con resignación, definitivamente no sería el día que supiera lo que anhelaba. La fémina cerró la puerta del ambiente tras de sí, desviando los orbes hacia el pasadizo que llevaba a su habitación, lugar que servía como su refugio aunque ahora tenía su propio sitio, un cuarto donde se sentía segura y podía sumergirse en aquel mundo de hadas.

—Cariño —llamó un joven de cabellera rubia, el mismo que había deslizado su brazo al costado de la cabeza de Heikkinen que se sobresaltó ante la intrusión del varón.
—Maki —pronunció la de mirada rubí, decidiendo retroceder unos pasos, había sido ingenua en pensar que podía salirse del todo con la suya.
—No muerdo, ¿por qué marcas tu espacio?
—No confío en ti —respondió la de cabello largo, logrando que el más alto parpadeara con incredulidad y riera divertido, curveando los labios de manera encantadora para mayor recelo de Omena.
—¿Ara? Hasta hace unos meses llorabas entre mis brazos, protegiéndote de nuestra familia, ¿qué he hecho para que ahora te alejes? Ni siquiera me has dicho donde vives para ir a conocer tu hogar~
—La última vez.
—¿Mm?
—La última vez fuiste tú —espetó la pelirroja, cerrando con fuerza los ojos al escuchar las palmas de su primo chocar contra la pared, acorralándola.
—Vaya, pensé que te había drogado lo suficiente como para que recuerdes todo de manera difusa, ¿aunque sabes? Realmente mi intención era que me recordaras, a veces es frustrante que no sepas quién es el causante de tus pesadillas —murmuró el hombre, enredando sus dedos en la cabellera roja de Lumi.
—No me toques... —susurró la de menor estatura, realizando un ademán como si tuviera una arma en su mano. La fémina parpadeó por un instante al sentir que veía su Bandit Dagger en su diestra cubierta con un guante negro perteneciente al avatar de Puppet, cierto calor y valentía empezó a invadirla, incitándola a que diera un rodillazo a su familiar a la vez que se ponía en posición ofensiva, extendiendo los dedos de su mano como si simulara un arma puntiaguda.
—¡Tú! —Bramó el rubio que sonreía torcido ante la actitud de la pelirroja, le agradaba que por fin reaccionara, y a la vez le desagradaba que lograra rebelarse ante él. El hombre estaba por alzar la mano para brindar un bofetón hacia la menor, aunque no esperó que la nórdica se impulsara sobre su pierna derecha, logrando estampar su extremidad inferior sobre su abdomen, logrando que se encorvara, pero de todas formas rodeó el tobillo de Heikkinen con una de sus manos, tirándola hacia un lado—. Has aprendido trucos nuevos.
—Aléjate —ordenó Omena, retrocediendo en el suelo, pensando que si se encontrara en Alfheim Online, bastaría con extender su mano para librarse de las garras de su primo. La pelirroja estaba por cerrar sus ojos y acurrucarse en sí misma, dispuesta a soportar el dolor que le infligiera aunque aquello nunca llegó por la intervención de su progenitor.
—¿Qué sucede? —Inquirió Oskari con voz tenebrosa y grave, escarapelando a Maki que sonrió dulcemente.
—Lumi sufrió un tropiezo, solo... Solo quería ayudarla a levantarse.
—Ya no tienes necesidad de socorrerla, yo estoy aquí. Retírate Maki, antes que cambie de opinión y empiece a dudar de tu palabra.
—L-Lo que diga, señor.

Puinanen observó cómo el rubio huía despavorido sin antes lanzarle una mirada de advertencia, provocando que temblara en su lugar aunque aquellos escalofríos se esfumaron ante el abrazo paternal que le brindaba el mayor, quien afianzó más a su hija contra él. Oskari entrelazó su mano con la de la menor, caminando con ella por la mansión hasta el momento que se sentaron en uno de los tantos jardines de la familia.

—¿No quieres hablarme de algo, Lumi?


LadyAzulina LadyAzulina
Copy pasteo(?)
 

Morpheus's Dream ♚
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Ya me lo venía olfateando ¬¬
Mejor siga Belgium Belgium
 

Morpheus's Dream ♚
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Belgium Belgium, 2 semanas más. Ánimo u3u
 

Morpheus's Dream ♚
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Otras dos semanas, Belgium Belgium al menos me hubieras mencionado porque ni me enteré :c
 

Dying.
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Un incómodo silencio se instauró en el ambiente, provocando que cada uno mantuviera la vista perdida en algún punto lejano, tal vez meditando sobre las palabras que debían de pronunciar. Padre e hija se miraron al mismo tiempo, entreabriendo los labios y cerrándolos de inmediato al percatarse que interrumpirían al otro, una pequeña situación cómica por unos segundos hasta el momento que Oskari terminó por emerger una risillas de su garganta, acción imitada por Lumi que terminó apretando sus labios además de deslizar su mano sobre la de su progenitor, el mismo que no dudó en entrelazar dedos con su heredera; el patriarca de los Heikkinen apoyó su diestra sobre la cabellera rojiza para así despeinarla.

—Nunca me he sentido en mi lugar —se atrevió a decir Lumi, estaba diciendo la verdad aunque no decía lo que realmente quería expresar, ¿y si realmente su padre se esfumara en el momento que supiera lo que le hacía su familia?—, no es mi ambiente, no pertenezco a esta alta sociedad.
—Es bastante agotadora, sí. ¿Así que por eso decidiste mudarte lejos? —
Inquirió el patriarca, recibiendo un asentimiento de la menor que lo hizo sonreír—. Siempre quise darte una vida normal, pero al parecer, no lo he estado haciendo bien. —Omena negó fuertemente, no quería que se culpara.
—No querría otro padre —zanjó la jovencita, emergiendo un ronroneo de su garganta al sentir su mejilla siendo acariciada por su progenitor. Realmente apreciaba aquellos cortos lapsos que lograban tener a solas.
—¡Decidido! —Exclamó de pronto, provocando que la nórdica saltara sobre su sitio—. ¿Qué tal si me jubilo, nos vamos de la ciudad y vivimos a las afueras? ¡Ah! Aunque aún no decides qué quieres hacer con tu vida, ¿y si requiere que te quedes en la ciudad? O tal vez podríamos mudarnos relativamente cerca —empezó a parlotear tal cual loro se tratara, agitando sus manos por doquier, con una sonrisa bastante bobalicona, aunque detuvo su discurso en el instante que se percató que su primogénita poseía los ojos cristalizados y diversos hipos la abrumaban—, ¡¿es una mala idea?!
—N-No —
tartamudeó la pelirroja, frotando sus ojos con rapidez—. M-¡Me gusta la idea! Pero... —musitó, dirigiendo sus orbes en dirección de la fiesta de gala que se estaba desarrollando, era bastante consciente que esa realidad no sería pronto, pensamiento que su padre no tardó en adivinar.
—Será pronto, lo prometo —afirmó Oskari, rodeando la anatomía femenina para afianzarla con fuerza por unos segundos hasta posar sus manos sobre ambas mejillas y hacer que ambas miradas se mantuvieran fijas en el otro—. Tienes que cuidarte, ¿de acuerdo?
—... ¿Eh?
—Sé que eres fuerte, aunque lo dudes —
comentó el hombre, levantándose de su asiento para así arrodillarse y extender su mano hacia su hija—. ¿Me concede la última pieza de la noche?


Papá nunca rompe sus promesas


La mirada de Lumi se mantenía perdida sobre la lápida que llevaba el nombre de Oskari Heikkinen, ¿acaso era un mal sueño? No habían pasado más que unos días para que un miembro de seguridad de la familia la emboscara en pleno camino a casa, informándole que debía presentarse en la mansión, que se requería su presencia por un asunto relacionado a su progenitor; un mal presentimiento embargó a la jovencita que ni aceptó ser llevada en el auto perteneciente a los nórdicos, simplemente corría a través de las calles hasta casi perder el aliento, aturdida, confundida, ¿por qué su padre no fue el que le decía que debía ir a casa? Puinanen ingresó por el gran portón, exclamando el nombre de su padre, grito que se vio acallado por los miembros de su familia que se encontraban en absoluto júbilo, brindando por el descanso del patriarca. Toda energía que poseía Puppet, se terminó por esfumar al escuchar del accidente y desaparición de su progenitor, cayendo de bruces y diversas lágrimas se deslizaran por sus mejillas hasta impactar contra el pavimento, llanto que era disfrutado y admirado por sus familiares que empezaron a lanzar risotadas por el teatro de Omena que un arrebato de ira, terminó bramando, maldiciendo a cada ser que se encontraba presente en la habitación; su madrastra fue la primera en reaccionar, tomando una copa de vino y lanzando el contenido sobre la finlandesa, observando con una perfecta sonrisa en el rostro cómo ahora tenía el camino libre para pisotearla, destruirla, hacerla más trizas de lo que ya habían provocado, ¡y sin fingir que se preocupaba por ella! La retorcida mujer estaba a punto de impactar su zapato sobre alguna parte de la anatomía de la menor, aunque su acción se vio interrumpida por el ingreso abrupto de diversos hombres muy bien vestidos, quienes abrían paso a otro de mayor edad que simplemente miró con desaprobación a la familia nórdica.

—Lumi Heikkinen —pronunció el desconocido, tendiendo su mano para que Omena pudiera colocarse de pie—, como representante de Oskari Heikkinen, vengo a informar nuestro respeto hacia la nueva encargada del patrimonio familiar —agregó sin más, y claramente aquello no tardó en provocar diversos gritos en el salón.
—¡Imposible! ¡Oskari murió, es claro que el patrimonio se divide y su pobre viuda es quien toma las riendas, no una demente! —Bramó un hombre con bigote.
—Mi querido era el único que conocía la ubicación de su testamento, papeles que no logramos encontrar y por ley... —Empezó a parlotear la arpía, ¿quién podría comprobar que en realidad sí habían encontrado el susodicho papel y de inmediato, hecho cenizas? La mayor sonreía para sus adentros, ¡como si fuera a perder su fortuna!
—Según órdenes de Oskari, ante su desaparición o absoluta muerte, su testamento sería revelado —contestó el hombre con calma, logrando que cada rostro de júbilo se desfigurara en escepticismo—, ¿realmente creen que dejaría tan importante documento en un sitio donde cualquiera se podría deshacer de él?
—¡¿Qué insinúa?!
—Simplemente nos compete resguardar el patrimonio de aquel hombre, y debido a que su muerte no es algo que esté comprobado, Lumi Heikkinen es quien toma las riendas de cada propiedad y negocio que su progenitor posea bajo su brazo. Claramente se nos informó del padecimiento de la joven en cuestión, además de hallarse fuera de esta mansión, por lo que el mismo Oskari tomó la precaución de asignarle a su mano derecha como asesor permanente y quien la guiará para que tome las decisiones correctas en su inexperiencia —
comentó al mismo tiempo que alzaba ambas manos y aseveraba la mirada, como una clara señal que era mejor que nadie quisiera darle la contra en ello.
—Quiero... —murmuró la pelirroja, atrayendo la atención de los presentes—, quiero un equipo especializado que vaya en búsqueda de mi papá —agregó Omena con una mirada suplicante al que parecía ser su aliado momentáneo, el mismo que atinó a curvear los labios, además de realizar una reverencia.
—Todo lo que usted ordene.

Claramente la búsqueda de toda pista que pudiera dar con el paradero de su progenitor, o si acaso confirmara su deceso, tardaría más de lo que Puinanen desearía, quien terminó por volver a sus cinco sentidos tras recordar aquel episodio de hace días. Lumi terminó por patear aquella lápida que su familia había colocado apenas se habían enterado del accidente de Oskari, ni se habían dignado a certificar que aquella información era fidedigna, realmente les desesperaba asentar el hecho que pudieran posar sus garras sobre la fortuna del antiguo patriarca; nuevamente las lágrimas embargaron a Puppet que cubría su rostro al mismo tiempo que hipaba por su padre.

—Regresa... Tu no querías una tumba, querías ser cremado y dispersado en tu campo favorito, regresa y así destruimos esta lápida —susurró la fémina entre hipos, aferrándose a sí misma, recordando la sensación de aquel abrazo que sellaba la promesa de vivir juntos y lejos de todos, con su padre, el mismo hombre que era capaz de cumplir sus promesas hasta el punto de huir de la muerte—. Un momento... —pronunció con perplejidad, aunque terminó sacudiendo la cabeza ante aquel pensamiento ingenuo que la invadía, no podía aferrarse a la tonta idea que su padre estuviera vivo simplemente porque vendería hasta su alma con tal de regresar a cumplir sus promesas con ella—, aunque...

Lumi marcó al número de aquel hombre que se denominó representante de Oskari, quien no tardó en contestar y escuchar con calma la pregunta de la pelirroja sobre qué había decidido su padre en caso su muerte fuera certificada.

—Usted sería libre de cualquier nexo con los Heikkinen.


¿Por qué no me liberaste ahora, papá?


LadyAzulina LadyAzulina
Paaase /u/
 

Dying.
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¿Realmente era posible librarse de ella? Un cuestionamiento que se había instalado en medio de la reunión de diversos miembros de la familia Heikkinen, claramente liderado por la supuesta viuda que al igual que muchos, roía los dientes ante tan solo la mención de Lumi como la nueva encargada de la fortuna, a pesar que ni realmente lo manejaba tal cual. La convocatoria se había realizado por el simple hecho que a diferencia de lo que podían hacer antes, ahora les era imposible, ¿qué cosa? Provocar daño directamente sobre la jovencita, no era de extrañar que una de sus primeras medidas, fuera lograr secuestrarla y con suerte, poder desaparecerla como habían logrado con Oskari, empero, Omena se encontraba sumamente resguardada a cada paso que daba, ni siquiera poseían oportunidad alguna de dirigirle la palabra para intentar afectarla mentalmente.

—En cualquier momento podríamos tener una oportunidad, no es difícil de destruir —comentó uno de los familiares, asintiendo la cabeza con fuerza.
—Traumas acumulados por años, con tirar un poco más, hasta podría terminar internada en un hospital psiquiátrico —pronunció otro con regocijo, ¿qué mejor que deshacerse de la fémina por incapaz?
—¿Acaso son ingenuos? —Inquirió la madrastra de la pelirroja con fiereza, con frustración—. Es claro que hasta tiene alguien vigilando su sombra, desconfían de nosotros —concluyó resoplando, aunque de inmediato arregló el mechón que se desacomodó.
—¿Y por qué volver a secuestrarla sería la única forma de tumbarla? —Intervino Maki, curveando sus labios.
—Al parecer, tienes algo que aportar —opinó un varón, provocando que todos posaran sus orbes sobre el rubio que se encogió de hombros y mostró una expresión socarrona.
—Hasta donde todos tenemos entendido, ella misma nos dio el lugar de su refugio —comenzó—, ¿no fue uno de sus requisitos pedir una copia de Alfheim Online? Recuerdo que originalmente quiso ingresar a Sword Art Online, no sería de extrañar que buscara su reemplazo y por lo que veo, encontró un hogar donde crece y evoluciona —agregó, sonriendo gustoso—. Solo digo, podríamos destruir su mundo ideal con un poco de presión de nuestro lado.
—¿Un juego? ¡¿Tu propuesta es arruinar su juego!? —
Diversas risas burlonas empezaron a resonar por el salón.
—Esperen, me agrada su idea —comentó la viuda—, ¿por qué no? Sería atormentarla, aunque siento que tienes más por decir, sobrino.
—¿Conocen el término de player killer?



. . .


El paso de los días se habían vuelto monótonos para Puinanen, sus horas se dividían entre seguir recibiendo pésames o palabras de aliento en que pronto su padre aparecería, o hasta debía acudir a reuniones por solo colocar su presencia en el lugar, actividades que agotaban a la fémina por el nulo interés que poseía sobre la empresa familiar; rutina que estaba por culminarse gracias a la intervención de la mano derecha de su progenitor, quien le explicó que solamente era cumplir protocolos y luego sería libre a menos que la requirieran obligatoriamente, ¿aunque qué malo tendría desestresarse un poco? La pelirroja sonrió con emoción al posar sus ojos sobre la copia de ALO, ¿qué tal si ingresaba un momento? Hasta donde tenía entendido, ese día era de descanso. La fémina no tardó en recostarse sobre su cama y colocarse el visor, era momento de superar el último obstáculo que le quedaba en el juego, Brimstone's Land.

Puppet aspiró el aroma que le brindaba su capital, un olor que le brindaba tranquilidad. La ahora azabache empezó a dirigir sus pasos hacia algún portal cercano que le permitiera acercarse a la última zona perteneciente a Abydos, aunque detuvo su andar al escuchar cuchicheos, rumores del problema que comenzaba a surgir dentro de la comunidad: Player Killer. La assassin decidió encaminarse hacia el grupo que charlaba sobre el tema, los mismos que comentaban sobre el hecho que diversos incidentes se reportaban en las diferentes zonas que brindaba el primer continente, jugadores que eran asesinados por otros, la creación de grupos para ir acompañados y así resguardarse ante ataques, sucesos que provocaban que el ceño de la fémina empezara a fruncirse, ¿qué gusto obtenían con acabar con la vida de otro? Omena sacudió la cabeza con fuerza en forma de reprobación e iba a continuar su andar, si es que un varón de cabellera castaña y mirada esmeralda no la hubiera tomado de las manos.

—¡Eek!
—He preguntado de jugador en jugador, no espero que aceptes, ¿pero puedes darme una mano? Tomé una quest con límite de tiempo y no puedo pasar por el único camino que tiene Brimstone's Land hacia mi objetivo —
parloteó agitado, mirando de vez en vez seguramente el tiempo que le indicaba la quest en su inventario.
—Justamente me dirijo hacia allá, no conozco la zona, pero está bien por mí —respondió el hada con entusiasmo, ánimo que incrementó al apreciar el rostro ilusionado del varón que asintió con fuerza, aunque el conflicto pinceló su rostro.
—Debo admitir algo, que posiblemente te desanime.
—¿Eh?
—La zona donde quiero ingresar, está siendo resguardado por jugadores que hostigan a quienes quieran invadir su "territorio", hasta se denominan, player killer's.


¿Quién diría que algún día alguien como ella tomara la iniciativa de querer encargarse de un grupo problemático? Pues, el día había llegado. Puinanen se encontraba en la tienda de la ciudad, equipándose para poder partir hacia la zona de peligro, dirigiendo su mirada carmesí sobre su ahora acompañante que parecía meditar qué ítems debía llevarse con él; el acuerdo era lograr hacer que pasara hacia el lugar de su quest, en cambio, ella entablaría una conversación con el grupo opresor, prefería la charla y que desistieran, aunque era consciente que muy probablemente terminaría en conflicto. Puppet tomó más de una poción y así apretarla con su diestra, el término de player killer era un trago amargo, hasta donde supo, su hermano había caído por ellos.

—¿Listo? Hay que partir —pronunció la azabache.

LadyAzulina LadyAzulina
Holis <3
 

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