Rol DIGIMON DIMENSION II (nuevos cupos)

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“Papá, tenías razón”. —Alena sin darse cuenta sonrió más―. “Nunca debo juzgar a nadie, sin antes conocerla”.

Y que es lo que estás leyendo, ¿si es que puedo saber?

¡Ah!... e-es Una noche en el ferrocarril galáctico.

Es un buen libro, mi papá me lo compro, en mi cumpleaños anterior.― fue lo que dijo con una gran emoción―. Esta es la tercera vez que lo leo.

Sin darse cuenta, Alena siguió hablando, pues esa era la primera vez que ella hablaba con alguien en su salón. Al ser ella cerrada con los demás. Había algo en su compañera que lograba atravesar su muro, en el cual Alena siempre se mantenía, escondida.

Vaya sí que se oye interesante, cuando lo termines permíteme leerlo. ¿Si es que me lo prestas?

Si… ―fue lo que le respondió.

Akame, estaba por agregar algo, pero noto como a su compañera comenzaba a llorar. Quien al darse cuenta se disculpó, secándose las lágrimas con las mangas de su suéter.

Muchas gracias, por hablar conmigo… Akame.

mimi_sakura mimi_sakura
 
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¡Genial! Me he perdió.― fue lo que él dijo: al detenerse en medio de dos pasillos ―. Y ahora qué camino tomo.

Decidió tomar el camino de la derecha, donde vio a muchos alumnos, una forma de probar suerte en encontrar al achica. Al acercarse a unos de los salones, observa, revisaba y descartaba a las chicas que se asemejaban a la que buscaba, pero ninguna de ellas era a la que buscaba.

A este paso tendré que llamar al hospital y hablar para justificar mi retraso, en fin hay que seguir buscando a tu dueña. ― decía en susurro para no ser tomado como un loco al pasar cerca de alguien.

Cuando se dio cuenta, Qiang se dio cuenta ya se hallaba en el tercer piso sin embargo, eso no lo tomo en cuenta, sino el calor que empezaba a emanar el dispositivo que tenía en su mano izquierda: era extraño ya que no se notaba que estuviera encendido.

¿eh?, pero que es lo que le pasa a esta cosa. ― él se detuvo y comenzó a apretar los botones del aparato, el cual se calentaba, más al punto que lo dejo caer al suelo ―. ¡Ay! Que rayos pasa con eso.

Cuando observo su mano, esta le dolía, ya que estaba roja voltio asía donde callo el aparato. Y fue en ese momento en el cual abrió los ojos y dio unos paso asía atrás. El aparato había desaparecido y en su lugar una cosa, que asemejaba un animal, que lo miraba con el ceño fruncido.

¿Dónde está Akame? ¿Por qué tenías su digivice? ― preguntaba, conforme se acercaba ha el ―. Responde ¿Qué le has hecho?

Tal vez, haya sido un reflejo o miedo, por parte del animal, pero él sin aviso corrió con todas las intenciones de taclearlo, y tirarlo al suelo, pero solo a unos centímetros, Qiang logró esquivarlo viendo la oportunidad de que el animal dejaba al descubierto, su cuello le dio un buen golpe con su codo el cuello que lo aturdió, pero no lo llevo de inmediato a la inconciencia. Solo lo desconcertó al principio.

¡No te muevas! ― le grito Qiang dejando su postura de defensa que había tomado―. Te diré una cosa yo solo vine a devolver, ese extraño aparato. A una chica que choco conmigo por lo tanto, tienes que cal marte.

¿de verdad? ¿Quieres que me crea eso?- pareciera que lo que le dijo, el hombro eran metidas en sus oídos.

El animal volvió atacarlo, pero esta vez él salto abriendo su hocico. Eso no lo vio venir, solo logro poner sus brazos como defensa para recibir la fuerte mordida que recibirá, eso fue un hecho, pero no la sintió tan fuerte como lo pensó y vio en los ojos del animal una gran preocupación. Lo que lo llevo a él a darle un golpe esta vez con su rodilla en el estómago. Ante de caer en la inconciencia repitió de nuevo el nombre de “Akame”.

¡genial! Ahora soy un maltratador de animales. ― tomo entre sus brazos al animal y como pudo lo acomodo en su espalda― lo siento amigo, pero no me dejaste opción sin embargo, prometo que encontrare a tu ama. Sabes algo me sorprendió más, que me atacaras a que hablaras. Bueno, ahora ¿por dónde?

Mientras, caminaba con el animal acuestas vio en el suelo el extraño aparato en donde ase unos minutos había aparecido el animal, se inclinó y lo tomo para después seguir caminando por el pasillo, diviso en el suelo en la parte donde había aparecido el animal el extraño aparato. se inclino con cuidado, para que el animal que llevaba acuestas no cayera, tomando el extraño objeto y siguió caminando por el pasillo olvidando el dolor de su mano y brazo. Lo que ahora importaba y sabia que era muy importante para el animal, era reunir con la chica "Akame".

mimi_sakura mimi_sakura (si, me alucine mucho Jefa no dude en jalarme las orejas).
@ todos (hable con la Jefa, pero si les moleta lo que he subido diré que solo sera la única ves).
 

El Príncipe de la Dulce Pena
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Parece que ya nadie respeta los apartados ¬¬, bien dejare esto por aquí, tenia ams ideas pero pensé que ya esta bien así el post.

El tiempo pasaba, el mexicano solo se encontraba yendo de un lugar a otro como león enjaulado, aun no podía creer que Hikari tuviera una enfermedad de la cual es no estaba enterado. Solo esperaba el resultado de los exámenes sanguíneos, pero lo que en verdad le preocupaba era el estado de Hikari, ¿Cómo es que nadie si había dado cuenta que ella portaba aquella enfermedad?, Luis debía haberle hecho todo tipo de análisis a lo largo de su vida y jamás se dieron cuenta de la hemocromatosis. “Valla doctor resulto ser”, le había jurado a Rosemary que cuidaría de ella en todo momento, así que haría hasta lo imposible para que ella quedara completamente recuperada.

Momentos después el doctor llego con los resultados de ambos exámenes de sangre, estaba preparado para todo.


- Señor García, afortunadamente usted solamente es portador de la enfermedad. No hay indicios de que esta le afecte de algún modo.

- Me alegra oír eso doctor ¿pero qué hay de mi otro hijo? – pregunto con cierta preocupación.

Alex solo miraba el rostro del doctor sabiendo que algo iba mal, pensó que Takashi también sufría el mismo padecimiento que su hermana, el suspenso estaba comenzando a matarle hasta que finalmente el doctor tomo la palabra.


- Hicimos varios exámenes, pensamos que había alguna especie de error en el laboratorio pero…pareciera que su hijo tiene un ADN distinto del normal, es difícil de explicar, pero las enfermedades no le afectan a él en lo absoluto.

- ¿a qué se refiere doctor? – preguntó sin entender aun

- Me refiero a que su hijo no es normal, llámelo una bendición si así lo gusta, pero su hijo prácticamente es inmune a cualquier enfermedad, jamás en mi vida había visto un caso así, si me permite hacer más pruebas, estoy seguro que encontraremos una explicación.


Alex seguía sin entender, tenía ya suficientes problemas lidiando aun con el asunto de Rosemary y Hikari, no dejaba de darle vueltas la cabeza cuando el doctor lo interrumpió con otro asunto.


- Cambiando de tema, hemos hecho el trasplanté con éxito, tal parece que no hubo ningún tipo de complicación

- ¿Se pondrá bien?

El doctor simplemente asintió con la cabeza

- Desgraciadamente el Joven era menor de edad y las políticas del hospital son muy seberas en esos asuntos, no quisiera entrar en problemas legales.

- Si ese es el único problema hoy mismo puedo conseguirle una responsiva firmada por su padre y el chico. Mi hermano es abogado, así que el trámite será rápido.


El Medico solo suspiro y miro al mexicano, era obvio que se preocupaba por la albina, pero ella aún no estaba sanada del todo.


- Le diré al personal que atiendan a su hija, si gusta puede esperar con el resto, yo mismo me encargare de notificarle por cualquier cosa.

- Muchas gracias Doctor.


El mexicano se dirigió donde se encontraban Yue, Madison y Nancy, pero le extraño la ausencia del rubio, bueno era de esperarse que Luis no quisiera saber nada de Alex ni de Hikari en esos momentos, pero le pareció muy egoísta de su parte. Por otro lado le incomodaba la presencia de Madison, ella aun no sabía nada del asunto y le pidió a Nancy y a Yue que no le dijeran ni una palabra. El mismo trataría de encontrar el momento para confesarle que Hikari era su hija.


- ¿Qué pasa anciano? ¿todo bien? – pregunto el ojirojo

- Afortunadamente el trasplanté fue un éxito sin ninguna complicación, todavía deberá estar en observación pero los médicos me comentaron que se encontraba fuera de peligro.

- ¿y que pasa contigo y Takashi? – pregunto la peli vino con cierto tono de preocupación

- Takashi comparte mis genes dominantes, por lo que él solo es portador.

- Alex – hablo la rubia – sé que no es el momento apropiado, pero todavía queda el pendiente de que haremos con los chicos, cada día aparecen más enemigos y aún no están completamente listos.

- Wizardmon y yo nos encargaremos de vigilar cualquier actividad del enemigo, nuestra prioridad por el momento será proteger a Akame. No podemos dejar que el enemigo la capture.

- No te preocupes, los chicos la protegerán de cualquier cosa, especialmente Takashi. Me recuerda mucho a ti.- recalco la rubia.

- Créeme, eso es lo que me preocupa – comento el mexicano guardando silencio por unos instantes solo para luego mirar al peliblanco -. ¿estás seguro de querer entrenar a Takashi?

- Sera sencillo, y si tengo razón entonces podre explotar al máximo todas sus habilidades, he tenido mis diferencias con él, pero debo admitir que desde el momento que lo vi logro llamar mi atención. No todos reciben un golpe de lleno de mi parte y se levantan como si nada.

- Conozco a mi hijo Yue, y sé que no podre impedir esa idea que tiene de volverse más fuerte. Estoy seguro que contigo lo conseguirá, solo te pido que cuides de que no haga nada estúpido.

- No te preocupes anciano, yo mismo me encargare de vigilarle y te aseguro que este entrenamiento valdrá la pena.


El silencio nuevamente se formó en el pequeño grupo, simplemente esperando alguna noticia del médico. Alex les había dicho que podían marcharse si así querían, pero insistían en quedarse para cerciorarse de que la albina estuviera completamente bien. De pronto el medico salió con nuevas noticias.


- ¿Qué pasa doctor? ¿sucedió algo? – pregunto un Alex preocupado

- Tranquilícese señor García, ya le había comentado que ella se encontraba bien. Ahora mismo se encuentra durmiendo a causa de los medicamente que le dimos, pero no hay de qué preocuparse.

- ¿cree que pueda entrar a verla?

- Ahora mismo el joven Lavosiere se encuentra con ella, pero no veo problemas para que usted pueda entrar

- Muchas gracias doctor.


Nuevamente el medico se retiró dejando a todos más tranquilos, realmente que Hikari les había causado un gran susto. Pero afortunadamente todo iba saliendo bien, ahora solo les quedaba esperar.


- Bien anciano es hora de irme – comento el albino –. Seguramente el mocoso debe estar desesperado por empezar, y ya llevamos un día de retraso, sé que no hace falta decirlo pero te encargo a mis dos chicas.

- Yo también debo irme Alex, Lyn debe estar preocupada, y no te preocupes por Akame, ella puede quedarse con nosotras mientras Yue y Takashi están fuera.


La rubia y el Ojirojo se retiraron del hospital dejando solos a Alex y Madison. Esta aun no podía entender la preocupación de Alex hacia Hikari, lo conocía muy bien y sabía que algo ocultaba.

- Alex – comento acercándose al mexicano – sé que estás preocupado por Hikari y eso me parece genial, pero… ¿no crees que ya has hecho suficiente? Ni siquiera te has preocupado de esa forma por Takashi, y valla que has sido sobreprotector con él.

- Hice una promesa madi, y pienso cumplirla a toda costa. – recalco. La peli vino simplemente lanzo un suspiro

- De acuerdo Alex, pero recuerda que tú no eres su padre – comento finalmente dejando solo al mexicano

- Ojala fuera cierto madison – se dijo a si mismo mientras observaba como se retiraba su esposa


Aun no podía contarle la verdad a Madison, simplemente se mantenía en silencio tratando de no levantar sospechas. Entro en la habitación donde se encontraba la Albina para cerciorarse que todo estuviera bien, tal y como había dicho el medio esta se encontraba dormida, y aun lado de ella se encontraba Domicio, el cual se sorprendió al ver la presencia del mexicano.


- ¡Sensei! – exclamo en sorpresa - ¿Qué hace aquí?

- Simplemente vine a cerciorarme de que todo estuviera bien, la pregunta es qué haces tú aquí, deberías ir a casa a descansar, por tu apariencia debo supones que no has dormido en dos días, además donaste una gran cantidad de sangre. Lo mejor ahora es que descanses.

- Lo siento Sensei, pero no me alejare de Hikari hasta que esta se reponga. No me importa si tengo que donar cada gota de sangre de mi cuerpo.


El mexicano sonrió al ver la determinación del chico, recordándole un poco a él.


- Todos hacemos locuras por amor ¿no crees? – comento llamando la atención del francés -. Yo me aventure a una dimensión donde nadie antes había salido con vida solo para rescatar a Madison, incluso estuve a punto de perder mi vida solo por defenderla a ella de unos mafiosos – comento recordando por unos momentos a Rosemary -. Sé que te preocupas mucho por ella y lo agradezco Domicio, pero tú también deberías tomarte un descansó o de lo contrario tendremos a dos pacientes internos en este hospital. No te preocupes por Hikari, yo me hare cargo de ella por el momento.

- Muchas gracias Sensei, sé que puedo contar con usted. Pero quisiera hacerle una pregunta

- Adelante Domicio, puedes hacerla

- ¿Por qué se preocupa tanto por Hikari? Además de que no he visto aparecerse aquí al señor Yagami para nada. ¿Usted sabe que está sucediendo?

Se quedó callado por unos momentos mirando al chico pelinegro. Tal parecía que Domicio era un chico muy perceptible y estaba comenzando a sospechar. Otra cosa que le recordaba a él.


- Luis ha estado muy ocupado por su trabajo últimamente. Pero él me pidió que la cuidara personalmente hasta su regreso. Estoy seguro que en cuanto llegue vendrá inmediatamente a cerciorarse de que Hikari se encuentre bien.


Domicio miro por unos instantes al director, no estaba muy convencido con aquella respuesta pero no tenía razones como para dudar de Alex, por el momento solo eran simples suposiciones que Hikari le había metido en la cabeza.

Sin más que decir salió de la habitación, sabía que podía confiar en Alex, pero odiaba dejar a Hikari pero no tenía opción.

Por su parte el mexicano se acercó a la albina, observando como dormía apaciblemente. Ahora entendía lo que sufría Luis al verla, ella era la viva imagen de Rosemary; pero ahora no era tiempo de atormentarse con el pasado, tenía cosas más importantes en que pensar. Se acercó a Hikari para cubrirla con un cobertor, cuando en ese momento Hikari comenzó a susurrar cosas entre sueños, parecía tener una pesadilla.


- Mamá, Papá ¿Dónde están? No me dejen sola.

- Tranquilízate hija, aquí estoy – comento tratando de tranquilizar a su hija


Por alguna razón, la voz del mexicano logro reconfortar a la albina. Pensó también en descansar un poco cuando sintió la presencia de su amigo.


- ¿Hace cuanto tiempo que estas aquí? – pregunto con seriedad al hechicero

- No mucho tiempo amigo, quería cerciorarme de que todo siguiera bien

- No hay de qué preocuparse Wizardmon

- sabes que no podrás esconderlo por siempre – argumento el hechicero – Ella y Domicio están comenzando a sospechar, y no faltara mucho para que Takashi también lo haga.

- Tengo todo bajo control Wizardmon, además tengo demasiadas cosas en la cabeza como para pensar en eso.

- ¿Cómo la enfermedad de Takashi? – comento llamando la atención del mexicano – No quiero ser el portador de más malas noticias pero creo que hay algo que debes saber de tu hijo.

-
¿que pasa con el?

- Takashi es el elegido de la Oscuridad – comento dejando atónito al mexicano


Mientras tanto el mestizo se encontraba en el parque en compañía de Labramon, seguía dándole vueltas a la cabeza todo el asunto con Hikari. Se sentía muy impotente al no poder hacer algo por ella, y peor aún, saber que en cualquier momento a él podría pasarle lo mismo. Además de que aun tenia aquella duda del por qué su padre ha estado actuando muy extraño, necesitaba averiguar lo que sucedía.

Ahora no podía permitirse eso, tenía que continuar con su plan de volverse más fuerte, estando enfermo o no debía proteger a Akame a toda costa, no le importaba quien fuera el enemigo, si era necesario sacrificaría su vida por ella.

De pronto este comenzó a tener un extraño mareo, no entendía que sucedía, pero de pronto se encontraba en un extraño lugar, rodeado completamente por sombras. Pensó que finalmente había perdido la cabeza cuando logro escuchar una extraña voz dentro de su cabeza.


- El Hijo del Caminante del Abismo, Takashi García

- ¿Quién es? – exclamo el mestizo ante esa extraña voz

- La hemocromatosis es una enfermedad humana, y tú no eres humano

- ¿de qué carajo estás hablando? Muéstrate de una vez – volteaba a distintos lados buscando de dónde provenía aquella pero sin importar por donde miraba solamente veía oscuridad.

- Lo sabrás a su debido tiempo – fue lo último que dijo aquella voz antes de que el mestizo regresara en sí.


¿Qué demonios había pasado?, no entendía que o quien era esa extraña voz pero le intrigaba saber a qué demonios se refería. “Tú no eres humano”, ¿Qué significaba eso? ¿Acaso tanto entrenamiento estaba comenzando a afectarle? ¿O había algo que le estaban ocultando? Fuera lo que fuera los pensamientos del mestizo fueron interrumpidos con llegada de Yue.


- Mocoso, ¿me estas escuchando? – replico Yue

- Luna – exclamo al ver al alvino - ¿Qué haces aquí?

- Es hora de irnos mocoso, en estos momento comenzara tu entrenamiento, espero que hayas disfrutado el rato libre por que no tendrás otro en mucho tiempo, Desde ahora sabrás lo que es el verdadero dolor.


Al día siguiente el mexicano se dirigía al instituto como de costumbre, a pesar de todos los problemas no podía dejar descuidado su trabajo como director, afortunadamente Madison se quedó cuidando a Hikari. Nancy le había ofrecido ayuda en la escuela como su secretaria, así ambos podían tener vigilados a los elegidos de cerca.


- Nuevamente muchas gracias por tu ayuda – comento el mexicano

- No hay que agradecer Alex, lo hago con gusto – contesto la rubia con una sonrisa -. Recuerdo todos los momentos que pasamos en esta escuela Janick tu y yo, todavía no puedo creer que ese chico solitario y amargado se haya convertido en el director, y mucho menos que se casara con la niña rica y consentida de Madison. Creo que la llegada de Celes nos cambió a todos.

- Es cierto, mucho ha cambiado desde que conocimos a Celes. – comento mientras miraba por la ventana de su despacho como era costumbre. En esos momentos nota algo raro. Un extraño chico pelinegro se había colado en la escuela pero lo que realmente le llamo la atención es que este llevaba cargando a Dorumon – No puedo creerlo

- Que hace ese chico con el Dorumon de Akame.

- Luego le pediremos explicaciones, ahora no podemos dejar que alguien más lo vea con Dorumon.
 
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Necro Angel
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- Es hora de irnos mocoso, en estos momento comenzara tu entrenamiento, espero que hayas disfrutado el rato libre por que no tendrás otro en mucho tiempo, Desde ahora sabrás lo que es el verdadero dolor.
Takashi se veía algo extrañado ante la actitud del albino, aunque en parte se lo esperaba, pero nunca se espero lo que vendría a continuación. Un golpe en su cuello le nublo la vista y solo podía sentirse precipitándose sobre el suelo.
Pasaron varias horas hasta que el mestizo despertó, sintiéndose pesado, intentaba mover sus manos y sus pies, pero algo se lo impedía. Pudo notar frente a el, la sonrisa del ojirojo, viéndolo.

-¡¿Que demonios haz hecho Luna?!- preguntaba el García, algo enfadado.
-Aquí comienza tu entrenamiento, llevas 5 horas dormido, te eh traído a la cima de una montaña y eh atado a tus pies y manos, unas pesas de 15 kilos cada una
-el Luna sonreía sadicamente mientras le explicaba -tu tarea sera sencilla, tendrás que llegar abajo de la montaña, y tendrás que hacerlo rápido, las noches aquí son muy frías y sin comida o agua, no aguantaras mucho, con esto probare que tan determinado estas a sobrevivir- el ojirojo dio un salto hacia atrás, desapareciendo de la vista del mestizo, quien inmediatamente intento ponerse de pie.

Que demonios había estado pensando en el momento en el que le pidió ayuda para entrenar a Yue, era obvio que ese psicópata no lo entrenaría normalmente y ahora quería que bajara de una montaña con 60 kilos sobre sus extremidades. Pero no tiraría la toalla tan fácil, no!, el cumpliría el desafió, le demostraría que podía ser mejor. Así con gran esfuerzo el mestizo se puso de pie y comenzó a caminar cuesta abajo, cruzando arboles, arroyos, barrancos, cada vez que parecía estar mas cerca del final, se encontraba con un nuevo obstáculo, realmente estaba agotado, pero tenia que lograrlo, por Akame, por todos...
Parecía que esa montaña no tenia fin, por mas que caminaba no lograba divisar nada. Utilizando alguno de sus conocimientos, encontró comida y agua y así pasaron 4 noches...

-Yo... no puedo mas...- su cuerpo se desplomo sobre el suelo, su vista se había nublado, pero puedo reconocer una voz que lo llamaba.
-Quien lo diría, al final logras llegar - el ojirojo observaba sonriente a un casi moribundo Takashi, solo para darle una bebida energética y un enorme plato de comida nutritiva que el mestizo no dudo en devorar.
-Maldito, casi me matas! -el García, comenzó a correr a Yue, quien lo esquivaba con facilidad.
-No se de que te quejas, si al final, tuvo resultados jeje -en ese momento el albino, se poso sobre un poste a una altura que el mestizo no lograba alcanzar, captando la atención de este.
-¿A que te refieres? - estaba algo confuso con sus palabras, ¿de que le había servido el bajar de aquella montaña?.
-Si bueno, noto que tu inteligencia no se vio favorecida, pero bueno, ¿acaso no te diste cuenta que estabas persiguiéndome con esas pesas puestas? - señalandole, haciendo que Takashi se observaba sorprendido, no se había dado cuenta, se había acostumbrado a aquel peso, al punto de que había olvidado que tenia esas pesas -ten quitatelas y ve el resultado -lanzandole la llave.

Al quitarse esas pesas Takashi pudo sentir como su cuerpo parecía una pluma, no tardo en volver a perseguir al albino ante una señal de este, ahora era mas fácil, podía seguirle el ritmo con facilidad y ¿eso solo en 4 días?, bien, tenia que admitirlo, a pesar de casi matarlo el entrenamiento del Luna había tenido un resultado.

-Bien, ahora que ya puedes seguirme el ritmo, comienza el verdadero entrenamiento, solo tendrás 15 minutos de descanso entre cada entrenamiento, no podemos perder mas tiempo, así que tendrás que aprender lo mas que puedas en este lapso. El entrenamiento de ahora, sera para enseñarte alguna de las mas letales disciplinas de artes marciales que conozco, incluyendo el kyusho un arte marcial diseñada para golpear ciertos puntos específicos, haciendo desmayar a su oponente de un golpe, así como cuando te desmaye para llevarte a la montaña jeje, pero no sera fácil, así que... ven! -poniéndose en guardia.


--------------- Flash back, de lo que hacia Yue durante los 4 días que Takashi tardo en llegar a la base de la montaña--------------


-Modelo 1 votate :
-Modelo 2 votate:
-Modelo 3 votate:


-Esto es vida- mencionaba el ojirojo, relajándose en el suelo.





:D bien, hasta aquí xD

 

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Mientras vagaba por los alrededores de esa escuela, comenzó a sentir como el extraño animal que llevaba a su espalda se empezaba a despertar. Lo que hizo que él se fuera a unos arbustos, que se encontraban cerca de la cancha de béisbol; donde coloco al animal para que nadie lo viera.

¡Espera!, no te muevas todavía debes seguir aturdido. Por los golpes.― el detuvo que él se pusiera de pie―. Espera unos minutos más, antes de levantarte…

¿Por qué… me ayudas?― él sacudió la cabeza unas cuantas veces, antes de voltear a ver a Qiang―. Después de que te ataque.

Pff… hehehe, lo siento. Ya estamos a mano, recuerda yo también te golpee― Qiang sintió como su cel. Comenzaba a sonar, por lo tanto le hizo una señal al animal para que aguardara unos minutos―. ¿Hola?... espera no te escucho, cálmate antes de hablar… ¡que!, pero si se encontraba bien.

¿Qué paso en radiografías?

Que sin querer se les callo… no me digas pasantes.

¿Quién los cuidaba? ¡Nadie!… de acuerdo, está bien si ahora mismo voy.

Comiencen, a preparar todo para una cirugía de emergencia y otra cosa más, ten listo un botiquín. Es para mí.

Así dio por terminada la llamada, girándose a ver al animal, hincándose a su altura poso su mano en el hombro de este.

Lo siento, amigo prometí ayudarte a encontrar a tu ama, pero ha surgido un problema en mi trabajo…― Qiang guardo su Cel. En el bolsillo de su pantalón, y comenzó a quitarse su abrigo negro―. Te colocare esto y toma aquí tienes… realmente no sé qué sea, pero ella lo tiro, si encuentras a tu ama. Vallan al hospital y devuélvanmelo, dejare mi credencial de trabajo así podrán encontrarme mejor.

Él se despidió del animal, al cual nunca le pregunto su nombre; y así se fue corriendo asía la entrada de la escuela, pero a dar vuelta en la esquina choco con una mujer de cabellos rubios, quien venía acompañada de un hombre.

¡Lo siento! Se encuentra bien.

Se puede saber qué hace usted, en este lugar, usted no es ningún profesor de aquí.

Si lo sé, solo quería devolver algo a una de sus estudiantes, pero no la encontré.

Antes de agregar algo, de parte del que se veía que era el director su Cel. De nuevo comenzó a sonar. Lo que hizo que él pidiera perdón de nuevo y se alejara rápido de ellos. Por suerte al llegar a la entrada pasaba un taxi el cual tomo, dándole la instrucción de llevarlo al hospital.

Espero no tener problemas legales por entrar ahí.― pago al taxista y bajo de su taxi, encontrándose en la entrada a dos enfermeras―. Digan el estado del paciente.

Estable por el momento, y listo para la intervención.

Aquí está el botiquín que pidió.― él le extendió el brazo herido diciendo “véndalo lo mejor que puedas”―. De acuerdo, no le preguntare que tipo de animal lo mordió, pero después tiene que pasar a que le hagan puntadas.

Cuando la enfermera termino de vendar su brazo, ya había llegado a la sala de operaciones. Entraron, pero no fueron directo con el paciente y los demás, pasaron a un sala en donde él se preparó y se desinfecto.

muy bien empecemos- fue lo que dijo Qiang al estar frente a todos y al paciente, al cual tenían boca abajo, con la espalda descubierta y esterilizada―. Bien pequeño te dormiremos, así que comienza a contar 1, 2, 3, 4….

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Dark Alexyz Dark Alexyz
 

Dama Oscura
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Muchas gracias, por hablar conmigo… Akame.
La joven de cabellos lilas sonrio comprensivamente. De seguro en mucho tiempo Alena no había tenido interacción con otro compañero o alguna amistad sincera, era por ello ahora que la veía se notaba que esa joven expresaba mucha amabilidad y bondad en su corazón aun por lo tímida que se veía. No importaba si era o no elegida. Al menos se daba cuenta que Alena valía mucho.

- no tienes porque agradecer Alena-chan -aseguro la de ojos verdes sonriente- además ahora somos amigas ¿de acuerdo?

Alena simplemente con un rubor en sus mejillas afirmo con la cabeza seguido bajo la mirada al sentir tantas miradas en ellas principalmente de sus compañeras que parecían compartir comentarios despectivos acerca de la interacción de Akame con ella. Era claro que Akame no se daba cuenta de ello.

- yo bueno

- ¿ocurre algo? -pregunto extrañada la joven inconsciente a su alrededor. Sus ojos se desviaron por unos momentos y pudo divisar al grupo de elegidos que al parecer hace rato habían llegado alzo su mano en señal de saludo hacia sus amigos y seguido volvio su mirada hacia la joven y cierta idea se le surco por su mente- Alena-chan ¿te gustaría conocer a mis amigos? bueno aunque creo que ya los conoces -agrega ella divertida por su comentario- pero son muy buenos amigos ¿de acuerdo?

-
bueno... -la expresión en su rostro se mostraba nerviosismo e inseguridad para bajar la mirada al suelo- en realidad, yo...

-
está bien, lo comprendo -noto Akame y coloco una mano sobre el hombro de la joven- todo a su tiempo

-
gracias -agradecio la jovencita en un susurro y una sonrisa sobre sus labios.


Setsuna se mantuvo con las manos sobre sus bolsillos viendo la interacción de Akame hacia Konoe y no pudo más que sonreír al ver la facilidad en que la chica del otro mundo se llevaba con facilidad la confianza de otras personas. Sintio una mano posar sobre su hombro y fijo su atención hacia el alemán que lo miro con cierta picardía sobre su rostro haciendolo sonrojar y desviar su atención hacia otro punto.

-
viejo... a mi no me vas a engañar -hablo Ziegler con un tono totalmente serio.

-
no se de que hablas -dijo el Stark con una expresión seria.

-
no soy un crio ¿sabías? -dijo el Alemán- solo ten algo de cuidado. No querrás que las cosas se compliquen para ella, ya tiene mucho con lo de Hikari esté enferma, Takashi otro punto a parte y su mundo el cual depende de un hilo de nosotros y a parte de que ahora su enemigo la quiere capturar.

-
tampoco permitiré que le atrapen -aseguro Setsuna volviendo su atención hacia la chica.

-
eso no lo dudo, ninguno de nosotros lo permitiría -aseguro el Alemán- pero sabes a que me refiero

- no tienes que preocuparte -aseguro el peliblanco- simplemente quiero cuidarla como una amiga que es no es que me vaya a enamorar de ella.


Akame coloco su mano sobre el bolsillo de su falda y sus ojos se abrieron al darse cuenta que el dispositivo no se encontraba consigo. Hizo una reverencia de disculpa hacia Alena seguido se dirigio hacia su puesto para buscar en la mochila su digivice pero no había rastros de este en ningún lado. Preocupada volvio a meter su mano dentro de sus bolsillos y supo que su digivice no se encontraba consigo. Apresurada se levanto de su puesto.

- ¿ocurre algo Akame? -pregunto Setsuna que se acerco a la ojiverde.

-
no encuentro mi digivice -respondio con tono preocupado la joven.

- no se te habrá quedado en casa de Lynn -agrego el Stark al ver la preocupación en la joven.

-
¡Imposible! -respondio la ojiverde alzando su mirada hacia el albino- desde que tuve mi encuentro con Dorumon y el digivice me fue dado. Mi deber siempre ha sido cargar el digivice conmigo, es mi responsabilidad de cuidar y velar por él, ya que también es ahi donde resguardo a Dorumon...-bajo la mirada- si algo le llegase a suceder a Dorumon, no me lo perdonaría.

- no te preocupes -hablo Setsuna al ver la forma de preocuparse de la chica por su compañero digimon- yo te ayudare a encontrar a Dorumon y el digivice

-
heh... pero -alzo su mirada y dirigio toda su atención en el albino, sonrío- muchisimas gracias joven Setsuna.

El albino solo afirmo con la cabeza y sonrío seguido se dirigio hacia Ziegler que conversaba con Nico. Ambos elegidos afirmaron con la cabeza ante unas palabras por parte de él seguido volvio hacia la joven de cabellos lilas que salio junto con el fuera del salón de clase.

Él se despidió del animal, al cual nunca le pregunto su nombre; y así se fue corriendo asía la entrada de la escuela, pero a dar vuelta en la esquina choco con una mujer de cabellos rubios, quien venía acompañada de un hombre.

¡Lo siento! Se encuentra bien.

Se puede saber qué hace usted, en este lugar, usted no es ningún profesor de aquí.


Si lo sé, solo quería devolver algo a una de sus estudiantes, pero no la encontré.


Antes de agregar algo, de parte del que se veía que era el director su Cel. De nuevo comenzó a sonar. Lo que hizo que él pidiera perdón de nuevo y se alejara rápido de ellos

Nancy se mantuvo en silencio por unos instantes seguido dirigio su atención hacia el pelinegro y busco con su mirada alrededor al pequeño digimon de su sobrina.

-
oye Alex -hablo la rubia a su amigo que la miro- es extraño pero ese chico no tenía a Dorumon consigo

-
es posible que Dorumon siga en el instituto -respondio Alex con expresión serio- lo mejor será que lo encontremos antes que un alumno lo encuentre antes que nosotros. Además las clases ya han comenzado -dicho eso el timbre de la alarma sono por todo el edificio informando el inicio de clase.

-
me pregunto si Akame se habrá dado cuenta -opino Nancy y esbozo una sonrisa- no cabe duda que esa niña se parece tanto a su madre en lo despistada que era.

El pelinegro simplemente se mantuvo en silencio recordando a la princesa Celes.

- andando Alex que luego me pongo nostalgica y no es momento para ello
-agrego la rubia con una expresión sonriente para empezar a caminar junto con el pelinegro




Se mantuvo sentado en el cesped y suspiro resignado. Si se movia de aquel sitio era seguro que otro humano lo encontrase y peor sería la cosa, ya que seguro, no iba reaccionar al igual que aquel humano que lo había visto. Medito por unos minutos era extraño ver que ese muchacho no se sorprendiera al escucharlo hablar. Al menos sabía que la reacción usual de un humano de aquel mundo sería gritar y salir huyendo del lugar, pero ese chico fue lo contrario. Cruzo sus garras en pos de meditar por segunda ocasión.


-
mi deber es proteger a Akame -se dijo asimismo- si en algún momento Anubismon llegase a aparecer y no estoy cerca de Akame, sería culpa mía que mi elegida fuera capturada por ellos -se expreso pensativo el digimon- y no lo puedo permitir. ¡¡¡Akame esperame!!! allá voy!!! -se movio entre los arbustos y saco su cabeza con gracia para ver que la zona donde se encontro estaba vació. Con dificultad salio de los arbustos para dar una voltereta y caer sentado mirando para todas partes. Se levanto y empezo a caminar- ¿donde se supone que debo ir? -se pregunto el digimon que continuo con su objetivo de reencontrarse con su elegida.




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Ella, vio como Akame se alejaba de su pupitre y se acercaba a sus compañeros. Con los cuales cambio unas palabras que no pudo entender ya que se encontraban lejos, pero vio con claridad que Akame se notaba muy preocupada, después de eso ella y sus compañeros salían del salón, eso la extraño, pero no le tomo importancia siguió con su lectura.
A los pocos minutos los maestros comenzaron a llegar y como ya era un deber todos los alumnos se paraban de sus pupitres, para dar una media reverencia al maestro en turno.― como señal de respeto―. Y así comenzar su clase. Los maestros venían y salían, pero los compañeros que salieron seguían ausentes.
Bien, chicos recuerden que para la otra semana habrá examen.― todos los alumnos al escuchar eso, comenzaron a protestar―. Así que espero que estudien, las páginas del libro de matemáticas que hemos estado viendo.
El encargado de la clase dio la orden de dar de nuevo la reverencia al maestro, quien ya salía del salón. Poco después sonó la campana del receso. Saliendo todos del salón, quedando solo ella, quien saco de debajo de su pupitre su libro y de la mochila su almuerzo.
Bueno, es hora de salir.― como era su costumbre, ella salía cuando todos sus compañeros salían del salón, dirigiéndose a los jardines de la escuela― creo que hoy es un buen día.
Alena se acercó a las bancas que se encontraban cerca de los arbustos con flores, sentándose al instante y colocando su bento a lado de ella, ahora bien ella no lo abrió, sino continuo con su lectura.
“La expresión de Giovanni se había vuelto triste y solitaria mientras bajaba hacia el
pueblo por la cuesta bordeada de negros cipreses. Al final de la pendiente había una
farola que brillaba con una hermosa luz pálida. Poco a poco se fue acercando a ella.
Su sombra, que hasta ahora lo había seguido, larga y borrosa como un fantasma, se
fue haciendo más oscura y definida. Levantando las piernas y balanceando los brazos,
giró hasta avanzar a su lado.
«Soy una locomotora —pensó—. Voy rápido porque es cuesta abajo. Ahora estoy
pasando la farola. ¡Toma! Mi sombra ha girado como una brújula y ha quedado
delante de mí».
Entretenido con el juego caminaba a grandes pasos. Justo después de dejar atrás
la farola, apareció por una callejuela y se cruzó en su camino el Zanelli de aquella
mañana, vestido con una camisa nueva de cuello puntiagudo.
«Zanelli, ¿vas al río a echar farolillos?» iba a preguntarle cuando el otro niño le
soltó:
—Giovanni, ¡ya llega la chaqueta de nutria!
Se quedó paralizado, como si un sonido ensordecedor hubiera llenado el aire.
Aunque de inmediato contestó a gritos:
—¡Atrévete a repetirlo, Zanelli!
Pero este ya había desaparecido dentro de una casa rodeada por una verja de
cipreses.
«¿Por qué Zanelli me dice esas cosas si yo no le he hecho nada? —se quedó
pensando Giovanni—. Cuando sale corriendo parece una rata… Es tonto por
fastidiarme así, sin motivo»…”
Estaba por leer mas, pero unos ruidos extraños de detrás de ella se lo impidieron y cuando volteo a ver levantándose de la banca, un bulto no muy grande salió rodando de entre los arbustos cayendo a unos cuantos centímetros de donde estaba, sin embargo cuando ella se acercó a esa cosa, se dio cuenta que era un abrigo.
Pero, que susto me dio.― dijo soltando un suspiro―. Sí que hay…
Ella no pudo terminar de hablar, al ver como el abrigo se levanta, así como de este se asomaba un hocico, unas patas con largas garras y más abajo una cola. Alena comenzó a retroceder pensando en salir corriendo de ahí, pero al instante la cosa que tenía encima el abrigo se giró dejándose ver completamente.
¡AAAAAyyyy!― fue lo que salió de su boca, antes de caer desmayada al suelo.
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Cuando finalizo la operación, todos lo que se encontraban ahí, respiraron tranquilos. Qiang pidió a uno de sus ayudantes, así como a las dos enfermeras que llevaran al paciente a recuperación y que cuando despertara le fuera avisado directamente él.

Buen trabajo, chicos lo hemos logrado.― él palmeo la espalda del anestesiólogo, mostrándole el pulgar arriba―. Vayan a tomar un descanso, se lo merecen.

Todos salieron de la sala, para posteriormente regresar a la sala de esterilización. En donde se quitaron los uniformes quirúrgicos, el gorro, sus cubre bocas, las botas y guantes, dejándose solo el habitual uniforme de doctor: camiseta y pantalón azul, así como sus zapatos de agujeta; cuando salieron de ahí casi todos se fueron a la cafetería o a la sala de descanso, él por su parte fue a donde las enfermeras a pedirles el equipo para hacer puntadas.

¡ah! doctor, pero que le paso a su brazo.―dijo la enfermera, quien era la más joven de todas las que se encontraban ahí. Al ver el vendaje algo ensangrentado de su brazo―. ¿Qué se peleó con un perro u oso?

Debe tener más cuidado, doctor, sino que aremos si falta.― comento otra de las enfermera―. Y más con lo pasante, a veces es muy difícil que acaten las órdenes.

Con ese comentario, él solo le sonrió agregando un “tratara de hacerles caso”; fue a la cuarta planta, dirigiéndose a una de las tantas oficinas del pasillo, en donde toco la puerta, en la cual estaba escrito en una placa: “Aoyama Toya”.

¡Adelante!― fue lo que escucho del interior.

Hola, Toya.― dijo al cerrar, la puerta tras de el―. Vengo a que me hagas un favor… cose mi brazo.

¿cose mi brazo?... pero ¿qué tipo de favor es ese?―su amigo quien en esos momentos tenía su atención en la pantalla de su computadora. Abrió grande los ojos al ver a que se refería Qiang, con coser― ¡Pero que te paso!, mira como tienes esa venda, como le has hecho para no caer desmayado.

Ah, no es para tanto.― Qiang jalo una de las sillas que se encontraba frente al escritorio e hizo a un lado los paletas que se encontraban en el lugar―. Si me vas a coser o tengo que suplicarte.

Su amigo, soltó un suspiro resignándose que él no le contaría que le paso. Así procedió a colocarse unos guantes desechables, colocar abajo su brazo una tela y retirar la venda empapada de sangre, y proceder a hacer las puntadas. Tardaron unas dos horas, en las cuales además de coser hablaron sobre el caso de la señora Sanjō, en el cual acordaron que debía de iniciar la terapia. Cuando finalizo en coser su brazo, le coloco una nueva venda y tiro en el cesto de basura lo que sobro de lo ocupo.

Bien, como nuevo, pero me debes una… espero una buena retribución por esto.― Toya se levantó de su asiento y entro al baño de la oficina para lavarse las manos―. Así que… ¡eh!... ya se fue, pero no te salvas de esta.

Aprovecho cuando su amigo entro al baño, para salir de su oficina ahora se dirigía a los casilleros, de los cuales saca su bata, la cual usara para cubrir su brazo. Al salir saludo a uno que otro paciente y compañero del hospital, posteriormente se dirigió a los jardines de las áreas verdes del hospital. Dirigiéndose a la parte más alejada.

Sí que hoy tuve un día extraño.― dijo, al levantar la mirada al cielo― ¿Realmente que habrá sido esa cosa?

mimi_sakura mimi_sakura ¡Listo!
 

El Príncipe de la Dulce Pena
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Alex se había marchado al instituto dejando así a Hikari en las manos de Madison. A pesar de que la peli vino aun no entendía el comportamiento de su esposo, acepto con gusto cuidar de la pequeña alvina. Así le serviría acercarse un poco más a Hikari e intentar ser su amiga, después de todo ella también le debía un enorme favor a Rosemary.

Abrió las cortinas para dejar entrar un poco de luz y aire fresco a la habitación provocando que Hikari finalmente se despertara.


- Buenos días dormilona – comento la inoue mientras colocaba un pequeño ramillete cerca de la albina

- ¡señora madison! ¿Qué hace usted aquí? – pregunto confusa por la presencia de la mujer mientras buscaba al pelinegro - ¿y domi?

- Tranquilízate hija, Domicio también necesitaba descansar después de la transfusión sanguínea, probablemente vengan todos después del colegio para cerciorarse de que te encuentres bien. Mientras tanto yo estaré aquí por cualquier cosa que necesites.

- ¿y quién le pidió su ayuda? – pregunto muy cortante

- Bueno mi niña entiendo que desconfíes, pero yo lo hago con gusto – contesto la pelivino con una gran sonrisa dibujada en el rostro – debes tener hambre, prepare una rica comida para ti, espero sea de tu agrado.

A pesar de la amabilidad de Madison, esta simplemente rechazo la comida, no quería la ayuda de nadie ya, sentía que era una simple carga para los demás, ni siquiera su padre se había molestado en ir a ver como se encontraba. Como ella veía solamente podía confiar en dos personas, pero por desgracia Domicio no se encontraba en esos momentos, y quien sabe dónde demonios estaría Takashi.

Si quería descubrir la verdad tenía que usar todas las cartas que tenía, y debía encontrar una forma para poder manipular a Yue, aunque sabía que él no cedería fácilmente a diferencia de su Luis. Pero debía intentar algo para conseguir el diario de su madre, estaba segura que ahí encontraría las respuestas que está buscando.


- Disculpe pero ¿Dónde están Takashi y Yue? – pregunto un poco curiosa

- Esos dos fueron a entrenar a las montañas, así que mientras ellos estén ausentes Alex y yo cuidaremos de ti.

- Dudo que sobrevivan cinco minutos sin querer matarse el uno al otro – se dijo así misma sabiendo cómo eran esos dos –. No necesitó de la ayuda de nadie, puedo cuidarme yo sola sin problemas


A si siempre ha sido” era algo que Hikari tenía claro desde pequeña.


- Bueno debo ir a hablar con el medico sobre unas cosas, no te preocupes no tardare-. Comento esto para retirarse de la habitación.


Se quedó sola en aquella habitación de hospital sin poder hacer nada más que esperar, odiaba estar ahí, ya no soportaba estar ni un minuto más en ese hospital, si tenía que tomar un solo antibiótico más no sabía de qué era capaz de hacer.

Ya no aguantaba más, se levantó de su cama dispuesta a salir de esa horrible habitación que tanto odiaba, solo necesitaba un poco de aire fresco para poder pensar las cosas mejor, se cercioró de que no hubiera nadie en el pasillo y trato de levantarse. Aun se encontraba un poco débil pero podía caminar sin problemas.

No sabía a donde ir, era obvio que no podía salir del hospital tan fácil, ir a la azotea era su única opción, pero debía de ser muy precavida para que nadie la descubriera. Afortunadamente logro pasar desapercibida por los pasillos, pero antes de que pudiera cantar victoria choco con un joven pelinegro no mayor a Yue, este llevaba una bata blanca así que supuso que se trataba de algún pasante del hospital.


- Perdona ¿te encuentras bien? – comento ayudando a la albina a levantarse

- Si, gracias

- Veo que eres una paciente de este hospital ¿Qué haces fuera de tu habitación? – comento logrando poner nerviosa a la albina

- Bueno, es que la verdad … - no sabía que responder, solo le quedaba mirando al pelinegro esperando que algo se le ocurriera rápido

- Tranquila, a mí también me sofoca estar dentro de este hospital y a veces necesitó un poco de aire freso, pero es muy descuidado que te andes paseando por el hospital como si nada.

- creo que debería tenerte sin cuidado lo que yo haga, estoy harta de que todos se preocupen por mí – respondió de forma brusca, el joven solo sonrió

- Tal vez tengas razón Hikari, pero deberías estar agradecida de eso

- ¿Cómo sabes mi nombre? – pregunto sorprendida

- En el brazalete del hospital tienes escrito tu nombre – respondió dejando un poco apenada a la joven pelinegra – en fin, me gustaría continuar la plática pero debo irme a tender un asunto pendiente, pero si alguna vez necesitas ayuda pregunta por el doctor Owen, con gusto te atenderé. Y procura que nadie más te vea o te meterás en un problema


El pelinegro continúo con su camino dejando un poco des consternada a la albina, había algo en aquel joven que logro llamarle la atención, un presentimiento muy raro muy parecido al que tuvo al conocer a Takashi y al resto. Pero ahora tenía cosas más importantes en que pensar como para prestarle importancia a aquel joven.

No tardó mucho en llegar a la azotea del hospital, tal y como ella esperaba era un lugar tranquilo y sin nadie que pudiera molestarla, así podría divagar en sus pensamientos sin problemas. ¿Pero por donde debía empezar? Tenía tantas cosas en la cabeza que no sabía por dónde comenzar. Para empezar no entendía el por qué su supuesto padre no se había molestado en saber de ella, le frustraba tanto que ni si quiera haya hecho una simple llamada telefónica. Aunque ahora que lo recordaba Takashi aún no le había devuelto su teléfono celular desde que salieron de aquella isla.

“La isla”, porque tenía que recordar aquella maldita isla. Aun recordaba aquella gran discusión que tuvo con Akame y Lyn por una tontería, además de solo recordar lo que sucedió aquella noche provocaba que ella sintiera un enorme escalofrió dentro de sí. ¿Cómo estando con Yue, Takashi y Domicio pudieron acercarse a ella fácilmente? Ahora ya no se sentía segura en ningún lado.

Mientras tanto cierto joven alvino hacia una ronda por el hospital para asegurarse de que Hikari estuviera bien, tenía que regresar con Takashi lo antes posible, pero no podía irse sin ver a Hikari antes. No tardó mucho en llegar al piso de su habitación cuando logra escuchar un grito proveniente del cuarto de Hikari. Inmediatamente fue a investigar lo que sucedía encontrando a una preocupada Madison.

- Madison – hablo al ver a la peli vino - ¿Qué pasa?

- Es Hikari, salí por un momento para hablar con el doctor y cuando regrese no se encontraba en su habitación

- ¿Qué? – exclamo el albino ante la respuesta de madison – tranquilízate, no debe estar muy lejos, probablemente alguien del personal al vio salir


Ambos salieron en búsqueda de la albina esperando que alguien la haya visto en algún lugar.

Por su parte está aún se encontraba sumida en sus pensamientos, había encontrado dentro de ella varios sentimientos que no lograba asimilar: culpa, miedo, rencor, tristeza y melancolía. Estaba atrapada en un oscuro abismo del cual no sabía cómo salir. Pensaba que solo había una forma de calmar aquellos demonios. De pronto en un abrir y cerrar de ojos ahí se encontraba ella, la dama de blanco.

Hikari no entendía el porqué de su aparición, pero ahí estaba ella, mirando a la Hikari con cierta tristeza, siempre se le aparecía a Hikari en los momentos en la que más la necesitaba, y esa no era la excepción.


- Piensa bien lo que vas a hacer Hikari, no cometas una locura

- Pero no tengo opción – replico con lágrimas en los ojos – ya no quiero seguir sufriendo más, no puedo vivir con este dolor dentro de mí.

- Pensé que habías aprendido algo de aquel muchacho, después de todo ambos tienen más en común de lo que crees – comento provocando que Hikari recordara aquella conversación con Takashi


"La vida y el mundo son y serán siempre crueles, pero lo que de verdad importa es él cómo nos enfrentamos a él, ¿culpando a otros de nuestras acciones y excusándonos de ellas? o peleando para superarnos y ser mejores personas cada día. No lo olvides Hikari, la vida es dura pero hermosa, asi que hay que aprovecharla al maximo.

Esas fueron las palabras exactas que el mestizo le había dicho, solo ella sabía todo lo que Takashi sufrió de niño y aun así él lograba enfrentar todo obstáculo que había en su camino y seguía adelante. Pero ella no era Takashi, por más que quisiera ser como el jamás podría lograrlo, simplemente era una burda imitación de él.

Como un murmullo en su oído que le indicaba que hacer, tomo finalmente la decisión. Ya nada más importaba. Ya no tendría que rendirle cuentas a nadie. Si lo que ella pensaba era cierto entonces nadie lloraría por su muerte.

Se brincó los barrotes y se colocó justo en la orilla del edificio, viendo al vació, viendo a la muerte en la cara. Había por lo menos 10 pisos abajo, era más que seguro lo que sucedería si se lanzaba.

Por un ligero momento sintió el deseo de olvidar todo, de salir volando de ese lugar y perderse de los problemas. Cerró los ojos por unos momentos y volvió a sentir la caricia de la brisa del medio día, de pronto escucho aquella voz nuevamente, era la voz de Yue, y Madison estaba con él. No sabía hace ya cuanto tiempo estaban ahí, pero ella no les hacía caso alguno.


- Maldición Hikari, bájate de ahí de una vez antes de que hagas alguna locura

- A lo que tú llamas Locura yo le llamo aceptar la realidad – comento citando nuevamente al mestizo, no sabía cómo Takashi lo hacía pero realmente tenía cierta influencia sobre ella.

- ¡Hikari deja de imitar a ese maldito mocoso y ven aquí en este instante!

- Lo hare si me das el Diario de mi madre


Sabía que este no cedería tan fácilmente, de ahí que tomara la decisión. Se creó un gran silencio profundo y agobiante, fue el mismo Yue quien trato de romper aquella tención.


- ¿estas bromeando Hikari? Retírate de ahí – Estaba comenzando a preocuparse, dudaba que ella realmente fuera a arrojarse… pero ¿y si resbalaba?

- Última oportunidad Yue ¿me darás el diario? – repitió la pelinegra – no quiero pelear contigo, solo dámelo y terminara todo esto.

- Vale – dijo finalmente – te daré el diario lo prometo. Solo baja de ahí – Su habitual calma se había roto. Sabía que hablaba enserio. Tenía que recobrar la compostura y estar tranquilo, no la alteraría más de lo que ya estaba.


Poco a poco Hikari fue bajando de aquel barandal para poder reincorporarse con Yue y madison. Inmediatamente este se acerca a ella para cerciorarse de que se encontrara bien, ya tendría tiempo de reprenderla, ahora solo se alegraba de que estuviera sana y salva. Por su parte Madison se sintió aliviada de que haya terminado bien, ahora se sentía culpable de haber dejado sola a Hikari. No se perdonaría jamás si algo le hubiera pasado.


- Me alegro que te encuentres bien. No me vuelvas a dar otro susto así

- Recuerda tu promesa, debes darme el diario.- argumento satisfecha de los resultados.

- Bien, pero será cuando regrese, ahora debo ir nuevamente donde el mocoso para continuar su entrenamiento.


Es cierto, ahora que lo mencionaba le extrañaba que Yue estuviera ahí en esos momentos, le dio cierta curiosidad de saber el por qué había regresado, pero conociendo a su tutor era de esperar a que había venido. Luego volteo a ver a Madison que estaba sin decir una sola palabra.


- Señora Inoue, no es necesario que me mire de esa manera, sé que hice mal por preocuparla pero siento que el regaño viene sobrando – comento esperando cualquier cosa de ella, todo menos lo que madison hizo, simplemente se agacho para abrazar a la albina

- Por favor, no vuelvas a preocuparnos así


No supo porque lo hizo, simplemente pensó que la pelinegra lo necesitaba, no sabía explicarlo pero sentía como Hikari tenía un profundo dolor dentro de sí, sintiéndose identificada con ella. Por su parte la pequeña pelinegra quedo totalmente atónita ante lo sucedido, sentía como aquel reconfortante abrazo de Madison transmitía esa calidez y bondad que siempre mostraba. Nuevamente sintió otro sentimientos pero no eran como los anteriores, estos eran diferentes, sentimientos que hacía tiempo no experimentaba, desde antes que Luis la dejara abandonada con sus hermanos. Sintiéndose protegida y querida.
 
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Dama Oscura
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Ella no pudo terminar de hablar, al ver como el abrigo se levanta, así como de este se asomaba un hocico, unas patas con largas garras y más abajo una cola. Alena comenzó a retroceder pensando en salir corriendo de ahí, pero al instante la cosa que tenía encima el abrigo se giró dejándose ver completamente.― ¡AAAAAyyyy!― fue lo que salió de su boca, antes de caer desmayada al suelo.
No sabía si era un sueño o alucinaciones propias de ella, ya que escuchaba voces a su alrededor. Abrio los ojos poco a poco para visualizar diversas siluetas alrededor suyo, intento acoplarse a la luz cerrando los ojos por unos segundos.

- ¡Está despertando!

- menos mal

- no era mi intención hacerla desmayar.

-
recuerda que en nuestro mundo no existen criaturas como ustedes, así que no te sientas mal.

-
que se supone ¿que haremos con ella?

- paciencia cariño. Solo espera que despierta del todo.

-
no me refiero a eso mamá, solo que ella no debería saber de la existencia de los digimons y vió a Dorumon.

- No te preocupes, yo sé como resolverlo.


Volvio abrir los ojos y pudo divisar a su nueva amiga Akame que sonrío de verla. Sus ojos se desviaron a su alrededor y pudo reconocer a sus otros compañeros de clase junto con una mujer rubia y el director del instituto, su impresión fue de ver a Alex reaccionado de manera abrupta para quedar sentada.

-
¿como te sientes Alena-chan? -cuestiono preocupada la de ojos verdes acercándose del lado derecho de su amiga.

-
yo... -susurro timida y bajo su mirada hacia abajo- bien -estar rodeada de personas no era su fuerte y en este caso todas esas miradas la ponían nerviosa de cierta manera e incluso quería salir corriendo de aquel lugar, ya que no tenía ni la menor idea que hacía el director y su nueva secretaria presente.

-
¿le ocurre algo? -pregunto Nico preocupada seguido miro hacia el Alemán.- ¿estás bien Konoe? te ves algo pálida -pregunto con intenciones de acercarse a la chica y vio que está se cohibio un poco de manera que se refugio en Akame.

- está bien Alena -dijo la ojiverde dandole alguna leves palmadas para reconfortarla- Niki-chan solo se preocupa por tí.

- lo- lo lamento -se disculpo apenada la joven de cabellos oscuros- es-estoy bien. Akame ¿que ha ocurrido? -pregunto ella clavando su mirada hacia su amiga.

-
fue mi culpa, lo lamentooo!!!!

Un arrepentido Dorumon se movio de su escondite para colocarse frente a la cama y ver a una pálida Alena que seguro estaba por desamayarse por segunda vez. El digimon se inclino haciendo varias reverencias de disculpa frente a la jovencita

-
ayyyyy... esa, esa, esa cosa está hablando -agrego la joven de cabellos oscuros

- Dorumon debiste quedarte escondido -regñao Lynn al digimon con las manos sobre sus caderas.

-
no lo regañes Lynn -pidio Akame con tranquilidad y una sonrisa despreocupada- estoy segura que él debe de sentirse mal por lo sucedido y quiso disculparse con Alena -agrego la ojiverde y miro a su amiga que intentaba esconderse aunque era en vano- Alena despreocupate, Dorumon no es malo, al contrario es un buen amigo -aseguro ella viendo a su amiga que la miro- además esa "cosa" como dices se les es llamado digimon

-
¿digimon? -susurro la de lentes que parpadeo un par de veces ante la afirmación de la chica.

-
Dorumon es mi mejor amigo y ambos estamos aquí debido a una misión.

- Akame no creo que sea lo correcto...

-
no te preocupes, estoy segura que ella sabe lo que hace -aseguro la mujer de cabellos rubios volvio su atencion hacia la joven que conversaba con la otra jovencita- después de todo es su hija. -susurro Nancy más para asimisma que para el joven que logro escucharla

Aquel comentario no salio desapercibido por Setsuna que miro fijamente a la mujer rubia. Volvio su mirada hacia donde estaba Akame y supo que esa mujer escondía algo, no sabía las razones de ello, pero estaba claro que tenía que ver con su amiga. El no era de meterse en los asuntos personales, pero había cierta curiosidad con esas palabras que ahora lo llevarían a buscar respuesta de cierta manera.
Alena con temor rozo la punta del hocico de Dorumon y vio que este se quedaba quieto con un poco más de valor acaricio la cabeza del digimon que se dejo. Minutos despuès una cegadora luz invadio la enfermeria cegando por unos instantes a los presentes, seguido se vio como un dispositivo hizo presencia frente a todos ellos para quedar frente a la joven Konoe que estaba algo nerviosa y temida por lo sucedido.

-
¡Es un digivice! -exclamo Nico sorprendida.

- eso ha sido una sorpresa -opino Setsuna- quién iba pensar que Konoe también sera parte de nuestro equipo.

-
no tengas miedo Alena-chan -dijo la de ojos verdes- ese digivice te pertenece, tomalo.

Alena no tan segura de ello tomo entre sus manos el aparato y aparto su rostro a otro punto temiendo de que algo le pudiera suceder si tocase aquello. Suspiro aliviada de que nada había ocurrido seguido miro a su amiga. Y su expresión no se hacia esperar de preguntas y confusión a todo lo sucedido

-
Akame ¿que ocurre? -pregunto ella pidiendo explicación.

-
yo te puedo responder a esa pregunta querida -hablo Nancy tomando la iniciativa y sonriendole amablemente a la joven.


Unas horas después... Hospital Central de Tokyo.


Miro en sus manos la credencial de aquel joven y miro a todas partes un tanto insegura de donde poder buscar aquel muchacho, había tantas personas en el lugar. Sino mal recordaba ese joven era con el que se había topado en la mañana. Quién iba pensar que se trataba de un médico que trabajaba en el mismo hospital donde estaba internada su amiga Hikari. Suspiro y miro a su amigo Setsuna que

-
yo me haré cargo de preguntar -hablo el albino que camino hasta la recepción frente a dos enfermeras que lo miraron- disculpen puedo saber ¿coomo encontrar al doctor ¿Wang Qiang?

-
que joven más apuesto -hablo una de las enfermeras sonrojándose- por supuesto que puedo ayudarte a localizar al doctor

-
oye rei es solo un niño -regaño la otra enfermera- pero sin duda es muy apuesto.

-
en estos momentos el doctor Wang se encuentra en descanso -reafirmo la primera enfermera de cabellos verdes- pero si quieres puedo ayudarte a buscarlo.

-
enrealidad...-no supo que decir y su rostro se empaño de un color carmesí- tengo alguién que me compaña, pero si es muy amable de poder decirme ¿donde lo puedo encontrar?

Akame solo río al ver la forma nerviosa de Setsuna ante los comentarios de las dos enfermeras.

-
oh, que lastima ya tiene novia -dijo desanimada la enfermera de cabellos verdes.

-
no, no, no, solo somos amigos -respondio torpemente el albino con una gran sonrojo en sus mejillas, no sabía porque había respondido de esa manera.

Setsuna miraba a otro punto sin mirar a la chica que no dejaba de reír. En realidad ese tipo de situaciones no se le daban nada bien y más si dos hermosas enfermeras lo molestaban y al final pensaran que Akame era su novia.

-
me pregunto ¿como se encontrarán Takashi y Yue? -se pregunto la de ojos verde con la mirada fija hacia al frente.

-
es cierto ha pasado horas desde que Takashi y Yue se fueron a las montañas a entrenar -comento el albino- de seguro esos dos están muy bien conozco a Takashi, él único problema es que no sé que tipo de entrenamiento Yue le tiene a Takashi. Vamos no te preocupes tanto, ya verás que Takashi volverá sano y salvo -intento animar el albino a la chica que lo miro y sonrío.

-
gracias joven Setsuna por estar siempre conmigo -agradecio ella con una sonrisa amable hacia el chico, seguido miro hacia al frente para encontrar con un extenso jardín donde se veían a los pacientes o enfermeras por el lugar- necesito encontrar a ese joven -agrego ella apretando contra su pecho el abrigo- siento una extraña sensación

- ¿a que te refieres?

-
no se como explicarlo, es lo mismo cuando vi a Alena.

- quieres decir ¿que posiblemente sea un elegido?
-cuestiono el Stark viendo a la joven que lo miro y simplemente asintio leve.

Ambos chicos se adentraron a la zona libre del hospital en busca de aquel muchacho llamado Qiang. La joven de cabellos lilas se sobresalto de inmediato y bajo su vista hacia su digivice donde este empezo a brillar intensamente seguido miro a su alrededor viendo que no había nadie, miro a su Dorumon olfatear el aire y seguido empezó a correr alertando a los dos jovenes que lo siguieron.

-
el se encuentra aquí -aseguro el digimon adentrándose aun camino distinto para correr y detallar a lo lejos aquel muchacho sentado con la mirada perdida hacia el cielo- !Es él!

Tanto Akame como Setsuna detuvieron su corrida para ver como Dorumon se acercaba al muchacho y movia la cola feliz de volver a verlo. La ojiverde sonrío al ver tan afectivo a su digimon después de todo Dorumon no se mostraba de esa manera ni con Takashi. Qiang bajo la mirada y sus ojos se abrieron de ver aquel criatura acercarse a él. ¿acaso estaba soñando?

-
tú eres...

-
aqui tienes -hablo Dorumon mostrándole la credencial al joven.

-
encontraste a tu ama -dijo el pelinegro con una sonrisa- me alegro.

-
oye con respecto a la mordida que te di -dijo avergonzado Dorumon con la mirada baja.

-
no te preocupes -dijo Qiang con una sonrisa colocando una mano sobre la cabeza del digimon.

-
Dorumon me comento que usted fue muy amable en querer ayudarlo -hablo la joven de ojos verdes acercándose a ambos. Dirigio su mirada hacia el muchacho e hizo una inclinación- muchisimas gracias por eso.

- no es necesario que me des las gracias -respondio el joven mirando a Dorumon- me ha parecido algo curioso a la vez que sorpresivo de ver a tu amigo, pero lo bueno es que ya están juntos

- esto le pertenece -dijo la chica con una sonrisa seguido recordo lo que le había comentado su amigo- y me disculpo igual se que Dorumon fue algo agresivo con usted.

- se que fue debido a su preocupación hacia ti, así que eso queda en el olvido -agrego el pelinegro despreocupante.

-
por cierto... creo que es mala educación al no presentarme, mi nombre es Akame un gusto en conocerlo joven Qiang -se presento la chica colocando su mano al frente.

-
creo que aunque conozcas mi nombre lo mejor es presentarme como es debido, yo soy Wang Qiang -presento el aludido con una leve sonrisa en sus labios para corresponder al apretón de mano de la jovencita- un gusto Akame.

Y como si ese encuentro estuviese predestinado una luz resurgio en el centro de ambos jovenes llamando la atención de Setsuna y Dorumon que observaron que un digivice hizo aparecimiento frente a Akame y a Qiang, este último algo perplejo observo aquel dispositivo. La chica sonrío ante esa revelación de que el joven médico era un nuevo elegido.

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Después de que –Akame y Setsuna se fueran en busca del doctor, Alena permanece confundida, en sus manos sostenía un aparato desconocido para ella, pero su mirada se desvía hacia donde estaban sus nuevos conocidos, sus mejillas se vuelven rojas, no tenía idea del por qué todos la miraban – me miran como si todo esto fuera muy común para ustedes – observa a cada uno para luego, mirar a la rubia mayor

Esta se acerca a ella con una sonrisa, y toma asiento junto a la chica – tenemos algo en común – mira a cada uno, para regresar su mirada a la novata – todos hemos pasado por lo mismo que tú – dice mientras acaricia la frente de la chica, la cual aún no tiene idea de lo que habla – se refiere a ese monstruo? – pregunta ingenuamente, haciendo que el aparecido se sienta incomodo

Oye – interrumpe Lynn de brazos cruzados – más respeto, ellos no son – se dispone a continuar pero es interrumpida por su madre – compórtate Lynn – llama a atención a su hija, la cual se tranquiliza, para luego agachar la cabeza – lo siento mamá – se reverencia ante la chica – mi nombre es Lynn, ellos son Nico, Zieggler, los que se acaban de ir son Setsuna y Akame – dice esta mientras los presentes simplemente hacen un gesto de saludo

La mayor toma la palabra – escucha bien querida, tu vida está a punto de cambiar – la mira con seriedad – todo lo que te diremos es 100% real, hace 30 años una joven vino de otra dimensión, junto con estas creaturas llamadas Digimons, para proteger tanto su dimensión como la nuestra, la chica formó un equipo de 8 niños, dentro de ellos ella, el director García, su esposa y yo, y por medio de artefactos como el que tú tienes, nosotros nos hicimos compañeros de esas creaturas, luchamos contra Digimons malos, vencimos, pero la oscuridad volvió a surgir, un nuevo enemigo, Akame, al igual que la otra chica, vino a nuestro mundo para volver a luchar contra el mal – agacha la cabeza – los Digimons que lucharon a nuestro lado fueron derrotados, por eso tuvimos que dejarle paso a las nuevas generaciones – relata teniendo toda la atención de la chica – y tú has sido elegida – sonríe- ellos son tus compañeros, mira a cada uno – también está el hijo del director García, la hija de otro de nuestros amigos, y mi hija – se levanta – lamento haber tenido que soltar toda la información repentinamente, pero a estas alturas no hay tiempo que perder

La chica no sabía para donde mirar, pero en eso, una sonrisa de cada uno deposita algo de confianza en ella – está bien – sonríe – pero… mira a todos lados – y mi Digimon? – pregunta esta, notando que era la única menor en no tener uno

Paciencia - llama Nancy – lo primero es que tengas tu Digivice, el Digimon aparecerá cuando menos lo esperes

La chica intenta levantarse, pero es detenida – oye, estás muy débil – llama, pero en eso nota seriedad en la chica – ayudaré –sonríe para volver a intentarlo, siendo ayudado por la mujer – Zieggler, ayúdame – ordena, acto seguido, el nombrado ayuda a la chica a incorporarse – con cuidado – aconseja este, hasta que la chica loga incorporarse – pues mucho gusto a todos – sonríe – espero que nos llevemos bien

Nancy acaricia la cabeza de la nueva integrante del equipo – bien – en eso, nota la ausencia de su sobrina – alguien sabe a dónde fue Akame y Setsuna? – Pregunta, pero nadie sabía dar respuesta, entonces, Nancy se acerca resignada – mientras esté con alguien estoy tranquila

La hora de clases había pasado, todos los chicos iban caminando en grupo acompañados de Nancy, entonces es Harris el primero en tomar la palabra – ya es tarde y debo irme – comienza a despedirse de todas las chicas – espera – llama la rubia mayor – por qué no vas a acompañar a Nico, Alena, hasta donde puedas,

Tiene razón – sonríe – que descortesía de mi parte – se acerca las 2 chicas – vamos amigas – les extiende la mano a las 2, más especialmente a la rubia, para luego despedirse de Lynn y su madre, quienes continúan hacia su casa

Oye – la hija rompe el hielo – será mejor que vaya a buscar a Akame no crees? – Pregunta la chica lo que su madre sonríe – está bien, cualquier cosa, yo te marco al celular – dice esta, para luego recibir un abrazo y un beso de su hija – nos vemos al rato mamá- se soba la nuca – tú sabes que yo no sé ocupar eso – sonríe para luego alejarse

Después de mucho caminar, Nancy llega a su casa, en la cual su padre mira televisión – que bueno que ya llegaste hija – sonríe para levantarse y abrazarla, entonces los 2 toman asiento

Entonces esa niña es mi nieta? – pregunta un tanto alegre pero con seriedad

Sí – sonríe con los ojos cerrados – se llama Akame, pero ella no lo sabe, ninguno de los niños lo sabe, solo tú, mis amigos Alex, Madi, Luis y Wizardmon – asegura – es muy importante que no lo sepa por ahora – toma un suspiro – se tendrá que enterar, pero lo mejor es que no sea ahora – dice para luego permanecer viendo televisión al lado de su padre

Más tarde, la chica mira el atardecer desde su balcón, entonces Wizardmon hace acto de presencia – creí que me buscabas – dice este, para luego mirar la preocupación en la mirada de Nancy – Hawkmon, me preocupa – dice ella captando la atención del hechicero – por qué lo dices? – pregunta, entonces ella le responde – hace mucho tiempo, justo después de haber roto la maldición de Phellesmon, luchó contra Anubismon –comenta Nancy dejando en misterio al hechicero – dices qué ya habías enfrentado a Anubismon antes?, sabías de su existencia - dice para luego meditar

En ese tiempo no se sabía que él era uno de los sirvientes de los hermanos del caos – justifica – pensamos que simplemente era un digimon habitante del lugar, fue una batalla muy corta entre Valkyrimon y Anubismon, se hirieron mutuamente, me preocupa que pueda afectarle, y más porque recién se había recuperado –dice algo preocupada, para luego recargarse en la pared - por cualquieer cosa, aún tengo un plan de reserva - asegura un tanto insegura, para dejar en misterioal brujo, mientras seguían su platica

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no se me ocurría nada, pero ya, por fin, besos a todos
 
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Espera, deja lo entiendo bien. ¿Tú no eres de aquí?, pero llegaste a ¿esta dimensión? Verdad…― todo había pasado tan rápido, que le costaba entenderlo bien, por suerte todavía seguía sentado―. Ahora estas buscando… a los elegidos; y escapando de los tres hermanos del caos…

Volteo a ver el extraño aparato que salió de la luz, el cual sostenía en su mano. Cerro los ojos por unos minutos, soltando un profundo suspiro; cuando abrió los ojos los chicos y Dorumon se le quedaban viendo, extrañados por su comportamiento.

Si no viera a tu amigo… en estos momentos dirá: ¡estos chicos, solo quieren jugarme una broma!; pero con lo que acaba de pasar y lo que me han contado ustedes, me han quitado algunas dudas, por lo tanto acepto, que es verdad lo que han dicho…― él se levantó, de la banca, tomando su abrigo de paso; tomo las manos de la joven quien se sonrojo un poco, lo cual le saco una sonrisa a él; pero al final el deposito el aparato que ya era de él―. Lo siento… no puedo aceptar tu misión, tengo un trabajo y deber, con este hospital así como con mi familia…

Esta bien. Lo comprendo.― fue lo que dijo la chica al escucha lo que dijo el doctor ―. Tampoco puedo insistirle ni obligarlo. Le agrades por su amabilidad al escuchar mi historia.

¡Que dices! Akame ―dijo el chico que la acompañaba― no puedes, decir eso…

Esta bien, no se preocupen. ― Ella le sonrió al chico e acaricio la cabeza del digimon

Pero…― el digimon no tan convencido miro al joven que lo miro de igual manera.

Usted sigue siendo muy importante para este grupo y aunque ya su decisión está tomada. Yo seguiré creyendo que aunque no, nos acompañe personalmente, usted lo pueda hacer desde este mundo.― le dedico una cálida sonrisa; al final Akame le volvió a entregar el digivice. Que minutos antes le había sido devuelto―. Al menos cuide de el por estos momentos. Cuando yo regrese a mi mundo el digivice también desaparecerá. Se que es mucho pedir, pero solo le pido eso.― pidió con una seguridad en sus palabras y esbozo de nuevo una clara sonrisa amable frente al joven.

No entiendo el de cuidar, este extraño aparato, pero si tú lo deseas lo are.― a lo lejos se escuchó como alguien gritaba: “sensei”, lo que hizo que todos voltearan asía la persona que grito―. Veo que mi hora de descaso termino, bueno me voy chico y tú no te separes de ella; les daré mi tarjeta en ella tiene mi cel. Cualquier cosa que necesiten llámenme.

Dio una última caricia a Dorumon, antes de alejarse y caminar asía el enfermero que lo buscaba. El cual al verlo le dijo algo que ellos ya no pudieron entender; los dos hombres comenzaron a caminar asía el hospital; sin embargo antes de entrar de la nada un garrote largo blanco con púas, se dirigía a una gran velocidad asía ellos.

Venia tan rápido que, Qiang solo alcanzo a tirar al joven al suelo cubriéndolo con su cuerpo, ya que el garrote venia de vuelta. Siendo sujetado al final por una cosa humanoide encorvado y deforme, con una tonalidad verdosa, y con cuernos en su cabeza, carente de nariz; que al fijar su vista a ellos mostró una sonrisa así como unos ojos, sádicos.

Que mal… no los degollé….
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Ella no dejo de pensar, en todo lo que le paso y lo que dijo la nueva secretaria del director. Tanta información la había confundido; tanto que al salir de la escuela todavía se preguntaba cómo es que pudo, poner atención a las últimas clases, así como ahora por que seguía tomada de la mano del chico. Alena estaba ahí, pero su mente estaba en ¿Qué es lo que pasara de ahora en adelante?
Bueno yo me separo aquí.― dijo su compañera Nico soltándose del chico―. Nos vemos mañana Harris, Alena.
Si, que descanses― respondí él― bueno asía donde queda tu casa... ¿Alena, estas bien?
Perdón, de hecho hoy… no voy a ir directo a casa― ella soltó la mano de su compañero―. Tengo clase después de casa; gracias por querer acompañarme a casa.
Ella se despidió su compañero dando una reverencia y dio vuelta entrando a una de las tantas calles. No tenía miedo en ir sola por ese lugar, ya que sabía que si seguía derecho al final llegaría a la casa de su maestra; porque después de todo ella no iba a una escuela de artes marciales como los demás chicos. Alena iba a un dojo.

Una hora y media después...

Tadaima, sensei― dijo al entra al entrar.
Pero nadie respondió, el dojo se encontraba completamente vacío. Lo que le hizo pensar que su maestra estaría en su casa, la cual se encontraba en la parte de atrás, pero antes de salir de ahí es tomada del cuello y tirada al suelo; al enfocar su vista ve frente a ella a una mujer de piel blanca, pelo negro largo llevado en micro trenzas, ojos oscuros la cual la ve con un rostro muy serio.
¡Llegas tarde! Dame cien flexiones y sentadillas… después de eso darás veinte vueltas alrededor del dojo.― la mujer se cruzó de brazos dejando ver un bulto en su estómago―. Alena sabes bien que aquí no hay lugar para la pereza, así que el llegar tarde me demuestras que no tomas enserio este lugar, ¿es eso cierto?
¡No sensei!― respondió de forma enérgica, incorporándose y comenzar los ejercicios.
La mujer esbozo una gran sonrisa, al escuchar la respuesta de su alumna en la cual se veía una gran determinación.
Sí que has cambiado…
Una niña corre con todas sus fuerzas, buscando un lugar en cual esconderse. Encontrándolo atrás de una gran puerta doble de madera.
Vamos vi que se fue por aquí.
Ella se incoó abrazando sus piernas; temblando mientras escucha unos pasos que corren cerca de donde se metió a esconderse.
Oí niña, ¿qué haces aquí?― es lo que escucha a lado de ella―. ¿Sabes que te has metido en propiedad privada?
La pequeña se sorprende al ver a una mujer joven arrodillada a su altura, mostrándole una cara despreocupada, volteando a ver al otro lado de la puerta.
Así que te estabas escondiendo de ellos.― la mujer se incorporó y sacudió su pantalón; extendiéndole la mano a la niña― vamos, llamare a tus padres para que vengan por ti. Pero sabes esto no ayudara a que esos niños dejen de molestarte, tus papas no pueden cuidarte todo el tiempo…
Pero entonteces que hago, tengo miedo y no quiero que papá se preocupe.
La mujer vio como ella comenzaba temblar: abrazando más sus rodillas cerrando los ojos. Ella soltó una bocanada de aire, y acto seguido le dio un golpe en la frente con dos de sus dedos, que la hizo darse un sentón.
Niña, sabes, si cerramos los ojos ante nuestros errores y heridas, estarán ahí cuando los volvamos a abrir, tu sola sabrás si quieres seguir así o cambiar, dime una cosa ¿quieres seguir así? Escondiéndote… no verdad entonces si es que no quieres que tu papá se preocupe, levántate y enfrenta a esos niños demuestra que jamás deben meterse contigo…

Levanta un poco más le pierna cuando vayas a dar la patada.
Cuando termino de hacer lo que le ordeno la maestra, prosiguieron con el entrenamiento. Peleando sin golpearse, corrigiéndola cuando se equivocaba, mostrándole el siguiente golpe… hasta que fueron interrumpidas por unos golpes desde la entrada del dojo. Que molesto a la maestra; pero suavizo su expresión al ver quien las interrumpía.
Lo siento, señorita Izumi espero no interrumpir. Hola Alena.― su padre la saludo al ver la―. Creo que llegue antes… hehe lo siento.
No se preocupe… creo que lo dejaremos por hoy hasta aquí, Alena ve a cambiarte y espero que el llegar tarde no se repita.
hehe sí que es estricta señorita Izumi. Su hijo sí que será muy obediente.― dijo él observando el bulto del estómago de la mujer―. No debería esforzarse mucho, en su estado.
Dejare de esforzarme, cuando mi estómago parezca un balón de basquetbol.― vio como el hombre comenzaba a reír, causado que ella se sonrojara―. Además, el doctor ha dicho que todo va bien con él, sigue sano… además solo tengo a Alena como estudiante así que no tiene que preocuparse.
Sí que es una mujer fuerte, ¿verdad? Alena.― dijo al ver de vuelta a su hija con todas sus cosas―. Un día venga a comer a la casa…
Su maestra los acompaño a la salida en donde se encontraba estacionado el coche de él; su padre abrió la cajuela donde metió la mochila de su hija, mientras su hija se despedía de la mujer la cual le dio unas palmadas en la espalda, después de eso ellos dos subieron al coche arrancando al instante dejando atrás el dojo y a una maestra que se despedía moviendo su mano en alto de un lado a otro.
¿Tuviste un buen día?
Algo por el estilo― ella saco del interior de su suéter el digivice―. Que extraño siento un ¿latido?
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Dama Oscura
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Los dos hombres comenzaron a caminar asía el hospital; sin embargo antes de entrar de la nada un garrote largo blanco con púas, se dirigía a una gran velocidad asía ellos.

Venia tan rápido que, Qiang solo alcanzo a tirar al joven al suelo cubriéndolo con su cuerpo, ya que el garrote venia de vuelta. Siendo sujetado al final por una cosa humanoide encorvado y deforme, con una tonalidad verdosa, y con cuernos en su cabeza, carente de nariz; que al fijar su vista a ellos mostró una sonrisa así como unos ojos, sádicos.

Que mal… no los degollé….
Un Ogremon había hecho aparición alertando tanto a Qiang como a Setsuna, Akame y Dorumon, este último lanzo un ataque directo hacia la forma humanoide que estaba con las intenciones de ir en contra de Qiang que no dejaba de proteger al muchacho.

- ¡oye, tú! ha pasado tanto tiempo, yo seré tu oponente -llamo Dorumon hacia el digimon que desvió su atención hacia el- no te creo tan poco digimon para irte contra unos indefensos y simples humanos.

- para nada son simples seres inferiores en esta dimensiòn, pero sin duda me encantará con gusto eliminarte, Dorumon.

Ogremon disparo un rayo de energía oscuro en su puño a la vez que Dorumon lanzo varias bolas de acero recreando ambos una fuerte explosión en el instante alterando los alrededores del hospital. La joven de largos cabellos lila observo ello y no tuvo má opción que concentrarse para aparecer en sus manos un tipo de forma de estrella en sus manos e invisible para otras personas logrando que está forma se expandiera por toda la zona del hospital.

- ¿estás bien? -pregunto Setsuna viendo que el otro hombre había desaparecido extrañado miro hacia su amiga está se mantenía dandoles la espalda y viendo a la batalla- maldición no pensé que se aparecería un digimon aquí.

Qiang miro todo a su alrededor notándo que las personas habían desaparecido e incluso su compañero de trabajo. Extrañado su único pensamiento era que esa jovencita era la causante de proteger a las personas miró
al pequeño Dorumon dar inicio a la batalla notándose que los ataques de ambas criaturas destruían todo a su paso.

-
¿acaso... ella tiene la voluntad de poder utilizar magia? -pregunto el pelinegro mirando a Setsuna que se limito a afirmar con la cabeza en respuesta- ¿como es posible eso?

- yo también me lo pregunto -dijo con sinceridad el albino mirando la batalla- pero tengo entendido que en nuestro mundo no existe la magia como en el mundo de ella. ¿estás bien, Akame? -pregunto el peliblanco al ver la expresión de cansancio en la joven que le sonrío a modo despreocupante y afirmo con la cabeza. No tan seguro de ello apretó leve los puños y miro hacia la batalla por unos instantes luego saco su digivice y lo miro- Wanyamon.

El digivice se acciono detellando por unos segundos donde la silueta de un pequeño ser se presento frente al joven que se sorprendió un tanto de ver a su compañero digimon en sus brazos.

-
¡Wanyamon!

-
Setsuna me llamabas -hablo el pequeño Wanyamon mirando al elegido seguido su atención se desvió hacia la batalla. Y dio un salto con las intenciones de ir ayudar a Dorumon

-
!Espera, Wanyamon! De esa forma no podrás contra ese digimon!

Wanyamon ignorando el llamado de su elegido se lanzo contra Ogremon para darle un mordisco en su brazo izquierdo; Ogremon parpadeo un par de veces al ver al pequeño bastardo y no pudo contener la risa ante lo gracioso que Wanyamon trataba de dar lucha en contra de él

-
y se supone que este diminuto digimon es tu compañero Dorumon -dijo Ogremon con una mezcla de burla para sostener por el pelaje a Wanyamon- si eso es así eso quiere decir que no tienen, ni la fuerza, ni el poder para poder derrotar a los hermanos del Caos -se mofo el verdoso viendo la expresión seria de su rival. seguido le dio un leve golpe a Wanyamon para dejarlo inconsciente en el instante.

-
¡Deja en paz a Wanyamon!

-
¡Setsuna, no!

-
humano estúpido, crees que puedas contra mí -respondio con tono egocentrico Ogremon viendo al muchacho tener las agallas de propinarle un golpe en su pecho, soltó al digimon y sonrío- eres tan débil , todos ustedes los humanos de este mundo son unos debiluchos -se burlo del muchacho para utilizar su mazo y golpear fuertemente el cuerpo de Setsuna que es lanzado hacia el suelo junto con Wanyamon que era protegido por él. Dio varios pasos para aplastar con su enorme pie el cuerpo indefenso del peliblanco que dio un grito seguido expulso una cantidad de sangre sobre su boca sin dejar de proteger al pequeño digimon.

-
es todo lo que tienes -hablo el joven con una mueca en su rostro para depositar al pequeño Wanyamon en el suelo seguido sintió como es sostenido por su cabello y alzado del suelo. Gimio con dolor y sonrío de medio lado al ver al dichoso Ogremon que le dio un fuerte golpe con su mazo en el estomágo sin contemplación- di... todo lo que quieras... pero nosotros somos más fuertes de lo que crees -hablo el albino con dificultad- Wanyamon y yo protegeremos el mundo de Akame.

- no me hagas reír con esos golpes no me haces ni cosquillas -se burlo Ogremon para lanzar el cuerpo del peliblanco a lo lejos para que este caiga al suelo y seguido lanzo un rayo de su puño directo hacia el moribundo cuerpo del peliblanco.

-
¡¡¡Setsuna!!!

Wanyamon desperto abruptamente para fijar su atencion hacia su compañero humano y sus ojos se abrieron inmediatos para notar como el peliblanco se encontraba. Cierto enojo empezó a fluir en el pequeño haciendo que su cuerpo sea envuelto en un brillo intenso y su forma empezo a cambiar para dar aparecimiento a Gaomon que no lo pensó ny se lanzo contra Ogremon y estrellarle su puño directamente en su rostro lanzandolo con fuerza contra unos árboles.

-
¡no te perdonaré lo que les has hecho a Setsuna! -respondio con mezcla de enojo e ira el digimon para dar vueltas rapidamente creando un vortice y lanzarle varios golpes directos a Ogremon que se había restaurado pero que al final había vuelto a recibir varias mezclas de golpes en todo su cuerpo cayendo al suelo.


Qiang junto con Akame se acercaron al herido Setsuna este con dificultad se levanto esbozando una sonrisa sobre sus labios al ver como su compañero digimon se encargaba de Ogremon. Sintió todo a su alrededor dar vueltas y sin poder más cerro los ojos para dejarse caer hacia adelante percibio una fragancia dulce y unos brazos cálidos atraparlo antes de caer al s
uelo.

-
Setsuna.

-
lo mejor será que lo atienda -hablo Qiang examinando al peliblanco.

-
yo me puedo hacer cargo -hablo la joven dejando un tanto confundido al pelinegro que la miro.

-
Akame!!!

Una repentina Lynn junto con Hawkmon, Alex y un Wizardmon hacia presencia. El hechicero por su parte se dirigio hacia donde se encontro Ogremon y Gaomon interviniendo en la batalla y encargandose de mandar a Ogremon a la otra dimensión. Alex miro al joven médico seguido a Setsuna que estaba en brazos de Akame con diveras golpes por todo su cuerpo.

-
supongo que hay mucho que explicar -dijo el García con esa expresión seria en su rostro.


Horas después... Casa de Nancy.


Sus ojos verdes miraban el cuerpo inconsciente del peliblanco bajo la mirada hacia las manos del muchacho y tomo estás con la suya, sintió culpa por lo sucedido. Escucho el tocar de la puerta y vio a una aparecida Lynn que tenía en sus manos una bandeja.

-
te traje algo para que comas -dijo la joven rubia sonriendo para colocar la bandeja en una mesita que estaba al lado de la cama.

-
gracias Lynn -agradecio la ojiverde con una sonrisa- siento mucho causar problemas

-
para nada -dijo la joven encogiéndose- además el abuelo no reprocho nada, y el señor Alex se hizo cargo de llamar a casa de él, por tanto mamá quiso hacerse cargo. Además es un elegido ¿no es así?

-
si... no pude del todo sanar las heridas del joven Setsuna -susurro más Akame para ella misma que para su amiga. Debido a utilizar una barrera espiritual sus energían había disminuido de manera que había podido sanar las heridas internas del muchacho pero las externas seguían presente- Lynn me siento algo arrepentida -bajo su rostro con tristeza- me refiero al hecho de exponer a todos mis amigos en está batalla -apreto su mano derecha con fuerza- a veces creo que lo mejor sería volver a mi mundo y luchar junto con Dorumon para enfrentar a los tres hermanos.

-
¡Pero que dices Akame! -exclamo con molestia Lynn acercándose a su amiga y colocando sus manos sobre los hombros de ella- no digas eso ni en broma. Además yo también soy parte de nuestro mundo ¿no lo olvides? Te conozco desde pequeña Akame y desde que nos conocimos siempre he admirado esa manera de ver las cosas con esperanza. Hemos sufrido muchas bajas en nuestro mundo pero siempre te esmeras en seguir adelante, entiendo como te sientes, pero ellos han aceptado está misión sabiendo a que se iban a exponer y tu eres la que más fé tienes en estos chico. A diferencia de mí claro está que no confió plenamente en ellos -agrego con sinceridad la rubia ante la sorpresa de su amiga. Se cruzo de brazos y sonrió- Te ordeno a que no pierdas esas esperanzas, después de todo soy la hija del principe de Celes ¿entendiste? -dijo con orgullo la rubia.

-
Lynn... -sonrío ante la forma de animar de su amiga y no pudo más que abrazarla- muchas gracias, princesa Lynn. Y perdoneme -pidio está con verguenza ante su comportamiento- le prometo dar lo mejor de mí, princesa.

-
asi me gusta -dijo con franquesa la rubia colocando su mano sobre el hombro izquierdo de su amiga- iré a cambiarme. Cualquier cosa estaré al tanto.

Sala principal.

Nancy dejo escapar un suspiro para dirigir su atención hacia Wizardmon que miraba fuera del lugar. Su vista se fue hasta donde se encontro el joven médico que después de su turno decidió visitar el lugar donde se encontraba aquel joven peliblanco.


- soy consciente de que negaste unirte al grupo de elegidos, pero después de esto tienes muchas dudas en tu interior -hablo el hechicero sin inmutarse en mirar al joven pelinegro que lo miro- sin embargo, no podrás huir de esto, aunque lo quieras -agrego seguro de sus palabras- no solo tú, también esos niños -sus ojos se plasmaron fijos al frente con un intenso brillo en sus ojos- Hace 30 años ocurrió lo mismo sin embargo ocurrieron muchas cosas en ese transcurso

La mujer de largos cabellos rubios miro a Wizardmon para luego desviar su mirada hacia otro punto al recordar las perdidas de varios de sus compañeros elegidos incluso ella había perdido la vida en este mundo pero como recompensa había vuelto a nacer en el otro mundo gracias a la ayuda de Sorcerymon y el mismo Wizardmon.

- Qiang... sé que tienes una vida propia y tienes un deber como médico, eso lo tenemos muy claro -hablo Nancy viendo al joven que la miro- tampoco puedo decirte que las cosas serán todo fácil. Aprendí algo al ser escogida junto con mis amigos que no podiamos huir con aquel destino que nos enlazaba a todos. Talvez aquel compañero que se te fue asignado te ayudará a resolver esas dudas que poseas. Solo confía en él, esa fueron las palabras de alguién muy preciado.

El pelinegro simplemente busco entre su pantalón para sacar el aparato que poseía y lo miro detenidamente por unos minutos. Wizardmon por su parte seguía con la vista clavada hacia al frente.


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Después del ataque por parte de ese monstruo, Qiang logro convencer al enfermero que un niño había arrojado un frisby, y que él al ver que venía a ellos muy rápido, solo se le ocurrió darle un empujón, pero el tropezó cayendo al suelo. Ahora al terminar su turno, Qiang se encontraba en la sala de la casa de esa mujer rubia― quien le permitió ver al chico de cabellos plateados, que por suerte solo raspones, unos leves golpes y un esguince en su tobillo, en pocas palabras nada que no se arreglara con cuidado y reposo―. Es cuchado lo que le dicen ella y ese ser extraño con un sombrero picudo, cubriendo parte su cara tapada con el cuello de su capa.
- soy consciente de que negaste unirte al grupo de elegidos, pero después de esto tienes muchas dudas en tu interior -hablo el hechicero sin inmutarse en mirar al joven pelinegro que lo miro- sin embargo, no podrás huir de esto, aunque lo quieras -agrego seguro de sus palabras- no solo tú, también esos niños -sus ojos se plasmaron fijos al frente con un intenso brillo en sus ojos- Hace 30 años ocurrió lo mismo sin embargo ocurrieron muchas cosas en ese transcurso

La mujer de largos cabellos rubios miro a Wizardmon para luego desviar su mirada hacia otro punto al recordar las perdidas de varios de sus compañeros elegidos incluso ella había perdido la vida en este mundo pero como recompensa había vuelto a nacer en el otro mundo gracias a la ayuda de Sorcerymon y el mismo Wizardmon.

- Qiang... sé que tienes una vida propia y tienes un deber como médico, eso lo tenemos muy claro -hablo Nancy viendo al joven que la miro- tampoco puedo decirte que las cosas serán todo fácil. Aprendí algo al ser escogida junto con mis amigos que no podiamos huir con aquel destino que nos enlazaba a todos. Talvez aquel compañero que se te fue asignado te ayudará a resolver esas dudas que poseas. Solo confía en él, esa fueron las palabras de alguién muy preciado.
Entonces… ahora me dicen que tengo que aceptar, esto de ser un escogido, después de que yo rechace, y que no solo yo estoy en peligro sino mi familia.― por la mente del joven paso la imagen de una mujer de cabellos negro, que solo hizo que se mostrara frustrado―. Pero en que me he metido. Si hubiera sabido que esto me pasaría por ayudar; no lo…

Pero lo has hecho, porque a si eres, tú una persona que ayuda sin importar que.― dijo el digimon interrumpiéndolo, sin voltearlo a ver.​

El joven se levantó del sillón, dispuesto a dejar el aparato en la mesa de centro; pero solo dio las gracias por la amabilidad de la mujer, le informo de cómo cuidar el esguince del chico, y acto seguido salió de la casa siendo visto por una chica de cabellos rubios y Dorumon, a quien alcanza a ver una cara de tristeza, antes de cerrar la puerta de la casa.

Él volverá…

Estaba muy frustrado, confundido, molesto, temeroso, etc.; esto último no por él sino por su única familia; cuando se dio cuenta ya se hallaba en la entrada del metro, al cual entro para transbordarlo. Este se hallaba casi vacío, por lo tanto los asientos estaban totalmente vacíos; pero él decidió permanecer de pie.

"METRO"
Bajo en la última estación, en caminándose a la salida del metro donde tomo un taxi. Cuando llego a su casa― él vivía a las afueras de la ciudad por la salud de su madre― ya era tarde, la puesta del sol caía; abrió la puerta avisando de su llegada colgando sus cosa en el perchero, quitándose sus zapado en la entrada, para colocarse unas sandalias; al dirigirse a la cocina encontró a una mujer de cabellos negros hasta la cadera lacio, alta y delgada, de una constitución algo frágil, vestida con un sencillo vestido y un suéter, vestimenta que cubría con un mandil con encajes, de aspecto joven para considerarla como la hermana de él.

Bienvenido, hijo en unos minutos más estará la comida…― fue lo que dijo la mujer cuando lo vio ver― ¿te encuentras bien?

Ella, apago la estufa separándose de esta para dirigirse así a su hijo que solo al verla, se quedó parado huyendo de su mirada― Qiang, seguí frustrado y muy confundido por lo que le había pasado, y por más que trato de razonar los hechos sucedidos, no encontró salida― ella coloco ambas manos a cada lado de su rostro e hizo que él se inclinara un poco para pegar su frente con el de Qiang.

Sabes que cuando, tengas un problema yo te apoyare en lo que pueda ¿verdad?― al tener pegadas sus frentes, pudo sentir como el asentía―. Entonces que tienes, Qiang… no quieres hablar, bueno ve y toma un baño cuando salgas comeremos.

Su madre se separó de él dándole unas palmadas en su cabeza; Qiang se retiró de la cocina y se dirigió al baño el cual estaba al fondo; el baño lo había relajado un poco, sin embargo todavía seguía frustrado de que es lo que pasaría, cuando salió del baño solo llevaba una toalla en vuelta en su cintura ya que su ropa la dejo en la cesta de la ropa sucia; subió a la segunda planta dirigiéndose directamente a su habitación, directo a su armario donde saco una camiseta blanca y un pantalón a cuadros. Al salir y bajar a la primera planta secándose su cabello con una nueva toalla, escucho como su madre hablaba, así como reír con alguien. Con curiosidad camino apresurado a la cocina.

Mamá, con quien…― dejo de secar su cabello al ver algo que tenía su madre en sus brazos.

Toma un poco más, ¿sabe bien?... ―ella cargaba en uno de su brazos, una bola cubierta de plumas cafés, no tan grande ni pequeña, con un pico pequeño y unos ojos algo grandes, que comía lo que le ofrecía la mujer―. Oh, mira Qiang lo encontré en la sala, no es muy lindo… ¿hijo? ¡Ayy! Qiang…

No hubo tiempo de que el dijera algo, así como vio a esa cosa y a su madre muy calmada, su cuerpo de pronto se sintió pesado y de ahí todo se volvió negro….
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Nancy había dejado ir al Dr. Quang, después, permanece en su sala junto a Wizardmon y el pequeño Dorumon, ninguno había logrado hacer entrar en razón al nuevo conocido, la mujer toma asiento en un sofá de su casa, su semblante permanecía confundido – no puedo creer que no haya aceptado, es muy raro, nadie jamás había rechazado al equipo, incluso madison asistía a las batallas a pesar de no simpatizar en ese entonces – asegura un tanto preocupada y molesta,

Entonces, hacen acto de presencia su hija y sobrina – bueno, la prioridad que es curar a Setsuna ya está en marcha – mira Lynn a todos lados – de ser necesario, intervén con tu magia Wizardmon – se dirige al hechicero, quien asegura con un semblante serio – tenlo por seguro – mira a Akame – ahora lo importante es que descanses – la toma de las manos – el susto fue grande, y no quiero que te debilites por eso – la abraza para luego mirar a Wizardmon – comunica esto a los demás, yo llevaré a Akame a su cuarto – asegura extendiendo su mano a su amiga, la cual sonriente se levanta y mira a Wizardmon – te lo encargo mucho – mira a Nancy – bajaré en cuanto me reponga del susto – sonríe, para dar paso hacia el cuarto en el que se hospedaba

Nancy permanece meditativa, junto al único que podía entenderla en este momento – algo no me gusta, Akame, la siento muy agotada- pone las manos en su cabeza – mira a Wizardmon y nota la seriedad de este – qué es lo que te pasa? – Pregunta para romper el silencio del brujo, el cual cierra los ojos – Anubismon estuvo a punto de revelarle a Akame la verdad, el día que la salvé junto con Alex –asegura serio este – el día que él, Luis y tu llegaron al campo de batalla – dice para notar la incertidumbre en Nancy, quien se preocupa aún más, y se cruza de brazos – mientras más pasan los días, más me lamento de no poder decirle a Akame la verdad, el orgullo que debería sentir por sus padres – mira a Wizardmon – me alegro que no haya podido decir nada, - cierra los ojos – algún día lo sabrá, y siento que destrozará su mundo esa noticia, quiero ser yo quien le dé la noticia, buscaré el momento y la forma adecuados, de decirle que cada que la miro, me recuerda a su madre cada vez más, por otra parte – desvía su mirada – también me preocupa Hawkmon a atención del hechicero

Este simplemente la mira fijamente – de qué hablas, de lo que pasó cuando reviviste?

Esta baja la mirada – sí

Un año después de la pelea con Phellesmon, en la zona oscura, Nancy abre lentamente los ojos, y rápidamente se levanta – no puede ser – se mira por completo – lo último que recuerdo, es – su mirada se paraliza al ver a Valkyrimon petrificado frente a ella – pero – voltea a ver a todos lados – la batalla, Phellesmon, - su mente comienza a confundirse, mientras su Digimon es vuelto a la normalidad lentamente

El Digimon reacciona, pero lo único que ve es a Nancy – se trata de un sueño? - pregunta este mientras comienza a sonreír, y sentir como su elegida lo abraza – no sé qué ocurrió – dice esta – pero tengo la seguridad de que mi hermano uy los chicos vencieron – asegura – volvamos a casa – soba su nuca- o busquemos la forma – opina esta, para luego mirar a su Digimon, el cual mantenía la mirada puesta en otro punto, en el cual, yacía un herido Sleipmon en el piso, entonces tanto el Digimon como la humana van en su auxilio, está casi inconsciente

Estas heridas son recientes reconoce Nancy, para luego mirar más detenidamente – lo analizaría – comienza a buscar entre sus cosas – pero no tengo mi Digivice, debieron llevárselo los chicos

Este es otro de los caballeros reales – afirma el Digimon de la chica – es compañero de Lordknightmon y el Dynasmon de Alex – acerca su mano para intentar tocar al Digimon, pero en eso este abre los ojos – cuidado – advierte para luego volver a ser un Digihuevo

Nancy se levanta – quien lo haya dejado así debe estar cerca de aquí – acto seguido, toma una extraña medalla y la acerca al Digihuevo, almacenándolo dentro de ésta

Valkyrimon alza la vista, y pone un semblante serio, llamando la atención de su elegida, que al mirar hacia el mismo punto, se da cuenta de que no estaban solos

Anubismon desciende desde el cielo – vaya, vaya, pero miren quien decidió revivir – dice este con sarcasmo, causando la molestia del guerrero emplumado – déjenme decirles que eso no cambiará nada – sonríe

A qué te refieres? – pregunta Valkyrimon desafiante

Pronto lo sabrán – asegura este sonriendo con malicia, para luego hacer unos movimientos raros con las manos

Nancy toma iniciativa - no sé qué planeé, pero tenemos que detenerlo – anima su Digimon el cual vuela a toda velocidad hacia el Digimon malvado, pero cuando está a punto de alcanzar su objetivo, una extraña bola de energía oscura toma forma de una bestia alada y golpea a Valkyrimon en el brazo izquierdo

Valkyrimon – dice Nancy preocupada mientras mira como su Digimon se toma el brazo con gestos de dolor

Estoy ben – sonríe el guerrero, para luego desenfundar su espada sin usar su brazo derecho, entonces, el demonio invocado por Anubismon se dirige hacia el Digimon de nuevo, sin embargo, lanza una patada a l aire la cual derriba al demonio de energía de Anubismon, mientras que con su brazo sano, lanza su espada contra Anubismon, causándole una herida en el lado derecho del abdomen – lo lograste – sonríe Nancy

El Digimon egipcio se retuerce del dolor unos segundos, para luego gruñir – esto no se quedará así – dice para luego desaparecer

Nancy mira con coraje el escape de su enemigo, para luego ver como su Digimon regresaba a su forma infantil, solo que le preocupaba, que Hawkmon mostraba dolor en su ala derecha
Con el paso de los años me di cuenta de que debí haber detenido a Anubismon ese día, no sé si eso hubiera cambiado en algo la situación actual, no quise contarle anda a Janick para no alarmar su felicidad de estar con Celes – dice la chica para ver a Wizardmon – quizás muchas cosas habrían cambiado

El hechicero aparta la mirada – no lo creo, fue un encuentro casual, y nunca supiste nada, tú simplemente corriste en ayuda de Sleipmon – trata de tranquilizar a su amiga, la cual se quita el amuleto que traía colgando del cuello – treinta años después y aquí sigue, lo seguiré cuidando hasta saber qué hacer, sé que algún día me será útil – asegura, para luego ponerse de pie – bueno, si me disculpas, debo hacer llamadas por teléfono, y luego cocinar, y preparar todo para ir a la escuela mañana – dice mientras se dirige a la cocina – es un alivio saber con anticipación lo que le gusta a nuestra pequeña invitada – sonríe haciendo referencia a Akame
 

-se intenta figurar como poner su firma otra vez-
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Por su lado en su casa, Domicio terminaba de comer y aunque su padre había apoyado su decisión y firmado lo que tenía que firmar hablo con él seriamente referente a tener cuidado con ese tipo de cosas, más aún si donaba tales cantidades de sangre y que a la próxima le llamara, aunque tras ello le abrazo, y señalo que comprendía y entendía perfectamente lo que él sentía en esos instantes, todo el terror y pánico encima ante la idea de perderle, y le dejo relajarse, tras ello paso los siguientes días; y aún ahora, en una dieta estricta de hierro y los otros nutrientes requeridos para la recuperación de sangre... bastaba decir que Domicio devoraba las terrinas, pâtés y otras preparaciones con hígado y riñones a pesar del gesto de desagrado en su rostro, sumado a otros alimentos, en dos días estuvo listo para que le dejaran salir de vuelta al mundo a pesar de que aun tenía que recobrar sangre



Liolmon por su lado no tenía queja alguna con la dieta, le hacía feliz todo eso, ese día iban en dirección para reunirse con el resto del grupo tras pasar a visitar a Hikari y en lo que pensaba en la forma de ayudar a obtener ese diario para Hikari, vigilaba todo con atención debido a que ya era más o menos la época por la que lo iban a atacar en orden de intentar asesinarlo y eso hacía que estuviera vigilante a todo. Tras pasar por el hospital y cuidar un rato a Hikari, se retiro al sitio de reunión donde se entero de lo surgido con el Ogremon por parte de Nancy y Lynn. Tras calmar sus dudas referente al estado de salud de Setsuna y Akane se sentó a escucharles hablar referente al nuevo elegido y suspiro.



— ¿Puedo brindar mi punto de vista en el asunto con el doctor Wang? — pidió Domicio, sabía que Nancy y el resto eran más sabios en esos temas que él, pero también él era consciente de ciertas cosas y no tardó en recibir una afirmativa — Conozco un poco de perspectiva humana y, se por su historia que en su aventura y misión previa pasaron por muchas cosas terribles, incluida la muerte de muchos amigos pero. Eso no demerita el hecho de que quizá las acciones señaladas sean un efecto de un pasado más oscuro. ¿Han considerado que quizá su historia previa a conocernos no sea tan agradable? Por lo que me contaron y lo que se que me explicó mi padre, el puede provenir de una alta cuna muy influyente de la cual huyó por alguna razón, se que ustedes mismos ya pasaron tragedias, pero en esta tierra nuestra la vida no es sencilla tampoco en la vida de un civil ordinario, en las altas cunas por ejemplo los hijos se ven obligados a competir por la atención y aprecio de sus padres o si son hijos únicos, se ven obligados a complacerlos en todo y todo solo para recibir una sonrisa o la comprensión y eso genera una fuerte defensa ezquisoide y estoica por el hecho de que saben que en cualquier momento alguien intentara arrebatarles eso. En otro lado estamos los que el mundo del crimen de esta tierra posee, ya ven conmigo como semanalmente algun grupo intenta asesinarme solo por el hecho de quien es mi padre y que mi cabeza tiene un alto precio solo por el hecho de que con ella podrían someterlo a él — señaló cruzandose de brazos.

— ¿Cómo estas tan seguro de todo ello, Domicio, lo del Qiang? — preguntó confundida Nancy, quien aun le faltaba conocer bien al muchacho, al igual que a Lynn.

— Mi padre como dije, él es conciente de como funcionan las cosas tanto en la “Luz” como la “oscuridad” de este mundo y me ha enseñado a reconocer las señales y signos de todo ello, eso y por mi propia experiencia personal hasta cierto aspecto. Por desgracia nosotros no podemos ver el mundo solo con luz y oscuridad como le hacen ustedes, para mi, es imposible simplemente creer que todo es bueno o malo. Con solo mi edad se que siempre hay una razón detrás de todo aun y cuando los otros la escondan. Incluso mi padre tiene su historia propia, sus razones tras su forma de ser pero son de él para decir y eso si es que quiere decirlas o confiar esa información, ¿Yo? Soy desconfiado por naturaleza y no miento al decir que es peligroso tenerme de amigo. — señaló antes de suspirar — para ser honesto... sus hijos no son mis primeros amigos, ni el primer grupo, hace tiempo en francia solía tener amigos, gente que apreciaba, amaba. A pesar de todo, si tenía una vida y amistades ahí en el viejo continente pero, los enemigos de mi padre me querían y mis amigos eran una molestia, un estorbo en su objetivo. ¿Que podíamos hacer solo un grupo pequeño de niños de entre cinco y siete años contra varios adultos con pistolas, ácido y armas de fuego? — frunció su ceño — ahí es cuando me entere que ellos me querían a mi, no me dijeron el porqué, solo que yo iba a ser muy útil para lograr atraer a mi padre, y que el resto de mis “Parientes” ofrecía una muy buena suma por su cabeza y la mía esa era la bomba, no sabía que Lynn escuchaba, tampoco sabía que esa información pasaría a otros oídos aliados. Pero si sabía que él tenía que contárselo a Hikari, necesitaba en serio sacarse eso del corazón.



— Domicio... — Musitó Nancy mientras Lynn y Akame quedaban en silencio para escuchar bien, ahora sabían algo más del muchacho distante del grupo.

— Señora Lanister, solo es cuestión de darle tiempo al doctor Wang para que este decida lo mejor y, la mejor forma de aproximarse seria con amabilidad, pero no podemos presionarlo. Entiendo que necesitamos toda la ayuda posible pero hay que entender que no todo es tan fácil y que no todos consideran las cosas tan simples o agradables — suspiró — a mi me costó mucho abrir mi corazón al resto, y aun hay muchas cosas que encierro dentro de mi por el mero hecho de que en buen aspecto vivo encerrado en el miedo. Y es igual con Hikari, los dos vivimos en el miedo y el hecho de que escondan cosas de nosotros solo hace que sea más difícil salir de ese encierro en cierta forma ambos solo intentamos sobrevivir un día más al mundo, ella fue víctima de abandono y maltrato, le es difícil confiar en los demás ya que siente que no dudaran en atacarla cuando muestre vulnerabilidad.

> Yo ya les he dicho cual es mi razón, y el porqué me es muy complejo abrirme al resto, no crean por eso que desconfío de ustedes plenamente. Para acortarlo. En nuestro mundo hay muchas personas y diferentes caracteristicas, pero solo existimos realmente en el fondo tres tipos: Los que hemos sido heridos física y/o emocionalmente desde el instante en el que nacimos, los que crecen rodeados de felicidad y nunca han salido heridos, y los que crecen en un entorno seguro y en donde comienzan a saber que son esas heridas solo tras cierto evento. Y me temo Hikari, aparentemente el doctor Qiang Wang e yo, somos de ese primer grupo. Claro, yo tengo a mi padre que estuvo ahí para sacarme adelante y enseñarme a sobrevivir, no obstante eso no quita el hecho que sepa que no todo es fácil. Sin más, lo que me queda por aconsejar es aproximarse de forma diferente al médico y buscar comprender sus razones y su corazón y créanme no es algo que puede ser dejado de lado con facilidad. Les cuento esto no para alterarlos, sino para que puedan ver más o menos donde va la cosa — concluyó mientras suspiraba, frotando su brazo de forma inconsciente, tenía debajo de su gabardina y sus ropas, incluso en su mentón tenía una cicatriz que marcaba su rostro como seña de verdad.



La vida, después de todo era así de cruel, no todos tenían el lujo de tener una vida digna y feliz, rodeada de amor. En ese grupo actualmente dos de ellos conocían la oscuridad del mundo, todo su odio, su ira y habían sido victimas de ello, ya fuera en el mismo mundo bajo de la sociedad o en la misma casa de la aparente familia feliz. Tenían a una victima constante de intentos de asesinato y a una victima de maltrato infantil agravado, a dos personas que intentaban esconderse en una capa de distanciamiento, rechazo o arrogancia en orden de desalentar a el mundo y poder ser dejados en paz de forma que se sintieran seguros, dos personas que debajo de todas esas capas defensivas eran solo dos niños profundamente heridos con miedo al mundo que les rodeaba, dos niños que intentaban simplemente sobrevivir día a día y que todo el tiempo debían mirar por sobre su hombro para asegurar que nadie les clavara un puñal por la espalda, y eso solo era la primera bomba de Domicio.



Llegaría el día en el que tendría que contarles de cuando fue traicionado y esa era otra historia que no quería contar pero que tendría que hacerlo en orden de ayudar a mejorar los asuntos, en esa ocasión solo dijo lo que tenía que decir y señalo cosas de su propio pasado sin llegar a los detalles al ser algo que simplemente no quería contar.



— Puede hacer con esta información lo que desee, señora Lanister, después de todo depende de como la use uno su función, pero le pido no le diga a nadie más lo que le he dicho yo hoy aquí y ahora. Tomelo como una muestra de confianza si quiere, solo sepa que en este grupo hay niños que tienen heridas mucho más profundas que las cicatrices físicas pueden delatar, que estamos tan marcados en nuestra alma que simplemente nunca pudimos ver con los ojos inocentes al mundo como lo hacen los demás y que jamás podremos verlos con esa inocencia ustedes los ya experimentados creen que hacemos. Se que su pelea por sobrevivir es terrible, pero hay que recordar, la ciudad es solo otra jungla más en la que hay que sobrevivir. Ahora me retiro, prometí a Hikari ir a verla otra vez a esta hora, si me necesitan, llámenme.



Tras terminar sus palabras se retiró, los secretos tarde o temprano saldrían a la luz y Domicio lo sabía, Hikari ya buscaba la verdad de su pasado al igual que él. Después de todo, ya estaban cansados de tanto secretismo, tanto misterio. Querían saber quienes eran y en quienes realmente podían confiar plenamente a parte de si mismos y el uno en el otro, el tiempo que tenían juntos había sido suficiente para gatillar el comienzo del cambio, después de todo aunque una naturaleza siguiera plasmada y presente no significaba automáticamente que con el tiempo la forma de actuar siguiera siendo igual, uno actuaba diferente a las personas dependiendo de su estado emocional, si confiaban o no, si les agradaba alguien o no y eso era algo completamente diferente a el que era uno mismo, pero... eso es tema para otra ocasión



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Art of life
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Ira. Tristeza. Incomprensión. Humillación. Deshonor..
El de cabellos plateados abrió los ojos con pesadez y se encontró al hombre del hospital que terminaba por vendarle un pie.
-Será mejor que descanses y guardes reposo chico. Los valientes no duran mucho.
-Pero se suelen llevar a la chica -dijo con una media sonrisa. Le vino un ataque de tos que le destruyó por dentro -Dios, siento que un camión me ha pasado por encima.
-Sin una radiografía no te puedo decir mucho...pero a juicio clínico, creo que tienes dos...me la jugaría con tres costillas rotas. El mazo de ese hombretón verde te podía haber llegado a matar...¿has echo todo eso para salvar a tu digi...mon? -Quiang se acercó al chico para mirarle fíjamente. El Stark suspiró mientras mostraba de nuevo otra mueca. Hasta respirar le dolía.
-Y lo volvería a hacer...tantas veces hiciera falta. Ese digimon, es como mi mejor amigo...más que eso diría yo. En tan poco tiempo, nos hemos conectado como con ninguna persona en el mundo. Si él sufre, yo sufro. Si él ríe, yo río. No te sé explicar muy bien con palabras, sólo te diré...que cada día doy gracias a la vida, por esta aventura que me está brindando. -Quiang se levantó y miró a su bolsillo donde guardaba ese aparato que había salido de la nada. Lo rozó con sus dedos y negó.
-Me tengo que ir chico. Cuídate y guarda reposo para que esas costillas se puedan soldar bien, nada de movimientos bruscos.
-Gracias...doctor -Setsuna miró el bolsillo de Quiang y acto seguido a él -Seguro que nos volveremos a ver. -Quiang medio sonrió y abandonó el cuarto. -Creeme... -murmuró ya solo -Muy pronto, combatiremos juntos, Wang Quiang.

Al rato la puerta del cuarto se volvió a abrir y apareció Akame.
-¿Ya estás despierto? -preguntó sonriendo -Que alegría -Setsuna sonrió- Me has preocupado...
-Lo siento. No era mi intención -la chica se acercó a él y mostró una sonrisa.
-Tranquilo, Gaomon está bien, está abajo comiendo algo. LLeva contigo todo el día, sin aparatarse de tu lado. -Setsuna se movió un poco y no pudo reprimir esa mueca de dolor -Lo siento... -Akame mostró tristeza en el rostro -No pude acabar de cuararte...
-Tranquila, bastante hiciste -el chico le cogió la mano -Si no hubiera sido por ti, no habría salido de esta... -La chica le miró y sin poder evitarlo se quedó mirandole fíjamente.
-Setsuna... -en ese momento alguien toca a la puerta y se abre para ver al Garcia.
-Mírate...estás echo polvo, ¿no te da verguenza? -el peliplata medio sonríe.
-Creí que estabas en un entrenamiento -dijo restando importancia a las palabras. Akame suelta la mano de Setsuna y mira al chico.
-Me alegra volver a verte. ¿Y Yue?
-Ya le conoces Akame. Lidiando asuntos propios, por eso me ha dejado venir y más cuando nos enteramos de la aparición de Ogremon y como hizo papilla a mi amigo del alma.
NO quiso dar importancia a lo que acababa de ver. Pero ya era la tercera vez que veía a su mejor amigo tan pegado a la chica que le gustaba. Suspiró y chocó puños con él. La verdad saldría a la luz tarde o temprano.


Algo corto y de relleno casi. Para dar aparición.
Perdonen lo corto. Escribir en el móvil me da pereza e.e
 

Necro Angel
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1 semana había pasado. Muchas cosas habían ocurrido en el transcurso de esos días, el ataque de Ogremon, el nuevo elegido, Setsuna enamorado de Akame, y él, aquel peliblanco de cabellos largos y ojos rojos, había accedido a entregarle el diario de Rosemary a Hikari...

Era el día D, por fin les daban el alta a Hikari y Setsuna, fue entonces que varios de los elegidos se reunieron, incluyendo al mestizo que se encontraba entrenando con Yue.
Nadie sabe a ciencia cierta que clase de entrenamiento tuvieron, pero al verlo llegar, todos pudieron notar un aire diferente emanando del García, su musculatura había cambiado y presentaba una cicatriz en su ojo derecho, que por suerte o una intervención quirúrgica bastante buena, no había resultado afectada su vista.

-Cumple tu promesa- las pequeña albina no se hizo esperar, al ver al Luna entrar en la habitación, inmediatamente le recordó su promesa, ignorando a los demás.
-Esta bien, te lo prometí así que cumpliré mi promesa, pero tienes que estar preparada, lo que leerás en este diario, cambiara todo lo que creías hasta ahora- el joven le susurro al oído, ante la mirada de los demás, que no sabían de que promesa hablaba la pequeña.

La pequeña albina, solo asintió, para tomar el diario y salir corriendo de la habitación. Quería estar sola, buscar un lugar tranquilo donde poder leer el diario sin interrupciones.

-Espera Yue, no me digas que le acabas de dar...- el García mayor se exalto ante la acción del ojirojo.
-Así como lo piensas viejo, ahora ella sabrá toda la verdad, ya no puedes ocultar el pasado- el Luna respondía calmadamente, la verdad ya no se preocupaba, quizás muchas cosas cambiarían, pero no podía hacer nada para evitarlo.

Wizardmon solo se preparo para hablar, a pesar de la ausencia de todos los elegidos, era hora de comenzar el entrenamiento de verdad. Durante este tiempo había logrado crear una zona dentro de uno de los templos antiguos, capaz de atraer la magia del digimundo, de esta forma podría enseñarles a los elegidos a despertar sus poderes internos y estar un paso mas cerca de partir hacia su verdadera misión.

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Post super random, que aporta muy poco a la historia, pero bueno, al menos Yue y Takashi volvieron con el grupo. Takashi esta todo golpeado, con cicatrices y su presencia se nota mas fuerte. Yue sigue siendo igual, aunque ya no acosara a ninguna de las elegidas xD. Y bien, hasta aquí pensé xD. El dolor de muela ya no me deja pensar en nada mas ._., a ver si por fin se deciden a entrenar sus poderes y marcharse al otro mundo xD
 
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En el transcurso de regreso a casa, Alena se limitaba a solo escuchar todo lo que le había pasado a su papá, en su trabajo. Pasaron al supermercado como siempre lo hacían, no tardaron mucho en salir de este y proseguir con su camino a casa, cuando llegaron ya era muy tarde.
Bien, al fin en casa― dijo su papá cuando estaciono el auto―. Alena, espera se te olvida… ¿esto?, que es… ¿te lo compre?
No… me lo dio una compañera de la escuela.― su padre solo le sonrió antes de entregarle ese extraño reproductor―. ¡No es nada malo!, lo aseguro.
Esta bien, confío en ti. Ahora ayúdame a bajar las cosas.
Ella asintió con la cabeza, para ir a la parte de atrás a espera que su padre abriera el maletero, él cual no tardo; así los dos entraron a la casa con las compras, que fueron llevadas a la cocina; su papá le dijo que fuera a dejar sus cosa a su cuarto así como cambiarse el uniforme, sin que se le olvidara saludar a su mamá antes de subir.
Hola… okaasan…― fue lo que dijo al arrodillarse frente al altar de la sala―. Hoy… me pasaron muchas cosas, mi compañera Akame hablo conmigo por segunda vez… y también paso algo más, pero no quiero hablarlo aquí; bueno iré hacer lo que me pidió papá.
Alena, se levantó de ahí, para luego subir las escaleras entrado a su cuarte que está a lado de estas, coló su mochila en la silla de su escritorio, así como colocar el digivais con mucho cuidado en el escritorio.
No tardo tanto en escoger que se pondría. ―ya que casi toda su ropa por decirlo, era igual no destacaba mucho, era algo grande y siempre de color oscuro, la poca ropa de color o bonita la mantenía en el fondo de su ropero―. Se trenzo el cabello y se loco un gorro tejido; y sin pensarlo ella entro al ropero cerrando detrás de ella, para sentar recargando su espalda en la pared.

Mamá, no sé qué paso por mi mete, pero acepte ayudar…― ella se abrazó las rodillas pegando su cara a estas―. No sé por qué lo hice, solo acepte sin temor, ¿Qué significa eso? Tengo miedo, nunca hice algo como eso y tengo mucho miedo.
¿Qué debo hacer? Mamá tengo miedo, nunca antes había hecho eso, así como nunca he tenido amigos. No quiero defraudarlos.― toda esa situación, la sobre pasaba y mucho, casi toda su vida se la paso aislada de los demás chicos―. ¿Qué debo hacer?
Pues… yo dirá que primera salieras de ese lugar, ¿no lo crees?― dijo una voz un poco aguda, del otro lado de la puerta― ¿No te sientes incomoda estar ahí?, vamos sal, sino me sentiré extraño hablando con una puerta.
Con algo de temor, comenzó abrir la puerta sin levantarse del suelo; vio frente a ella una bola de color verde que al ver cómo era ella le sonrió y sin pensarlo ni un minuto se acercó a ella.
Así está mejor, hola mucho gusto en conocerte.― la bolita de color verde de ojos negros, le mostro una gran sonrisa―. Y ahora por lo que has preguntado, no crees que pudo pasar por que tenía que pasar… nada es por casualidad solo es inevitable, una persona solitaria siempre atraiga a las personas que se preocupan por él; pero descuida no estarás sola yo te ayudare, mi nombre es: “Hiroshi” y el ¿tuyo?
A… Alena.
 
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