Rol Digimon Generation Slayers: ROYAL KNIGHTS/ELEGIDOS VS GENERALES [ultimos posts]

Dark Fallen Angel

Art of life
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Abrió los ojos y sintió un brillo que le cegó los ojos. Los entreabrió de nuevo con cuidado tapando con su mano izquierda el astro solar.
Se encontraba tumbado en la cómoda hierba. Enfrente de él se encontraba el castillo de Teraria. Se había quedado dormido, como hacía hace tiempo, las tardes de mucho aburrimiento. Se incorporó y sintió como el viento movía sus cabellos. Miró a su lado..hacía tiempo, había un bulto donde él miraba, con los cabellos blanquecinos que soñaba con poder volar. Se le escapó una sonrisa de nostalgia y se estiró levantando los brazos. Miró hacia atrás y vio el horror en sus ojos...

Columnas de humo...bolas de fuego y un olor a muerte y destrucción.

-Ya ha empezado -dijo mientras en sus ojos se reflejaba la figura de un gran dragón negro.

Días antes...


-Ese SkullGreymon...
-Gaomon déjalo, hizo lo que le mandó Yue
- Matt echó un suspiro mientras caminaba por el pasillo del castillo junto a Gaomon.
-Pero se las da de durito... -chascó la lengua y chocó sus puños- Ojala pudiera bajarle los humos.
-Algún día tendrás tu oportunidad
-sonrió Kobayashi- Ya lo verás.

Llegaron a los jardines donde vieron a Haruhi y Terriermon tomando un refresco. La chica le sonrió a ambos y les ofreció uno. Gaomon fue el primero en tomar el suyo y sentarse en una hamaca. Se le notaba hastiado y Terriermon se dio cuenta de ello.
Mientras Gaomon le contaba la situación al digimon de Haruhi, esta se sentó junto a Kobayashi para hablar su inquietud.

-Estoy nerviosa -comentaba mientras por debajo de la mesa juntaba sus manos -Sin Yue...y sin Aris...¿Y si atacan?...no quiero perder a más amigos... -Las lágrimas le amenazaban con salir. Matt se levantó y la abrazó desde la silla con cariño.
-No perderemos a nadie más, no te preocupes pequeña -La rodeó con sus brazos y esta entonces rompió a llorar.
-Echo de menos a la abuela...a Ishika...a todos...-apenas podía articular palabra alguna.
-Ya ya..pequeña..desahogate.

Era mucho..para tan corto tiempo. Mientras Matt hacía que Haruhi se desahogara, él mismo derramaba lágrimas en silencio.

Ian bajaba las escaleras del piso charlando con Veemon. Se topó de frente con Ryudamon que apenas le miraba mientras subía. El Storm arqueó una de sus cejas y se encogió de hombros mirando al peliazul. Decidieron no darle mayor importancia y llegaron al gran salón donde habían sido llamados por el rey.

-Pasen pasen -el de cabellos blanquecinos les invitó con un ademan de manos a que se acercaran. El pelirrojo no pasó desapercibido la presencia de una peliblanca que miraba al rey desde la mesa. -Tome asiento jóven Storm.
-Majestad..
-hizo una reverencia y se sentó mirando a la peliblanca. Le extrañara que sólo se encontrara ella y la ausencia de Matt y Haruhi le inquietaba.
-Os he llamado por un trabajo que necesito que me hagáis -se llevó la mano al mentón y su ojo apuntó a Haruhi -Según me has contado antes, no ha habido cambios respecto al trabajito que te encomendé..¿verdad? -la chica asiente e Ian se la queda mirando. Recuerda en las montañas nevadas la conversación que escuchó y un ligero retorcijón se le vino con gusto amargo. Aún no había avisado a su amigo... -Como sabréis ambos, mi nieta se ha ido con ese "tipejo" de aspecto gotico y un poco metrosexual la verdad...pero según mis informadores, es un gran maestro de las artes oscuras...y es lo que ahora, Aeris necesita -hizo una pausa y miró a Ian -Storm -su voz hizo eco en la sala- Necesito que acompañes a Von Drasil a una misión de alto riesgo..pero por el bien de la humanidad -Sabía como incentivar a ese chico y lo que más hacía "arder" a Ian era escuchar esas palabras "Alto riesgo" "Por la humanidad".
-Cuente conmigo -sus ojos brillaron mientras agarraba a V-mon de los hombros. El rey levantó la comisura de sus labios y ahora se centró en la chica. Himeko tan solo asintió y miró a su acompañante.
-¿De qué se trata? -preguntó seriamente. El hombre se levantó de la silla y se acercó a la ventana. Apartó un poco la cortina que ocultaba la luz solar y se dedicó a mirar al horizonte con un deje de preocupación.
-Necesito que os infiltréis en el asentamiento que ha colocado las fuerzas de Chronomon en la franja que une Nibelheim con la montaña perdida -Ese comentario hizo que Ian se preocupase, no por la misión, sino por el pueblo de su amigo. El hombre ausente de esa preocupación, siguió hablando mientras su vista seguía enfrascada ahí -Se están preparando para un ataque a gran escala. Ya han tomado la montaña perdida y se preparan para rodearnos...debemos dar un golpe desde dentro y evitar el caos que se avecina.
-¿Qué pasa con Nibelheim?
-preguntó demostrando su preocupación el pelirrojo.
-Tranquilo Storm -el hombro dejó caer la cortina y de nuevo la sala se oscureció. Tardó unos segundos en distinguir a los jóvenes de la mesa por la oscuridad. Parpadeó un par de veces y sonrió -Sigue bajo el hechizo de ocultación de Aragorn. -Storm medio sonrió y suspiró aliviado.
-¿Cuándo salimos? -preguntó V-mon ansioso. El Targaryen miró al peliazul y se volvió a llevar la mano a la barbilla pensativo. Al final bajó la mano y asintió mientras hablaba.
-Salid de inmediato...cuanto antes arreglemos este asunto mejor. -Los jóvenes sonrieron y asintieron a la vez.

Himeko iba a abrir la puerta, cuando se dio la vuelta y se atrevió a preguntar por Matt y Haruhi. El rey suspiró.

-Ellos tienen otra misión.

Ya era por la tarde. El ocaso se avecinaba y en la puerta del castillo se encontraba Ian y Matt despidiéndose junto con Haruhi y Himeko.

-Buena suerte amigo, nos vemos al regreso -dijo Kobayashi chocando puños con el pelirrojo.
-Eso espero colega, no vayas a morirte
-Bicho malo nunca muera
-Eso ocasionó unas risas que en esa circunstancia eran necesarias. De nuevo, se tenían que separar.

Haruhi y Matt se irían a Raventown, un pueblo que limitaba con Teraria al sur de la frontera. Mientras que Ian y Himeko irían a la montaña perdida. En ambos sitios, les esperaban un futuro incierto.

Decidieron ir a pie y pasar desapercibidos por el aire. Montaron en dos motos, Matt llevaba a Haruhi y Gaomon a Terriermon, ambos en forma humanos.
Nada más salir de la ciudad de Teraria, se encontraron con un puente que unía Teraria con Raventown, el puente estaba levantado sobre el río Sax, uno de los puentes más grandes que tenía Teraria. Había poco tráfico de circulación, así que pudieron haberlo cruzado más rápido si no fuese por...

-¿Qué es eso? -preguntó asustada Haruhi al tiempo que Matt pegaba un frenazo y una gran explosión derrumbaba gran parte del puente haciéndoles caer al río Sax.
-¡¡GAOMON!!
-¡¡TERRIERMON!!


Ambos digimon iban por delante de sus tamers, cuando se llevaron gran parte de la explosión. Matt cayó al río junto con Haruhi que no le soltó de la cintura. Al lado de ellos, coches iban cayendo con personas dentro de ellas que gritaban de pánico. Encima suya, un dragón negro volaba mientras su jinete descendía a los escombros. Al verlo, Kobayashi se hundió junto con la chica a los más hondo que podían. La chica se asustó y se tapó la boca intentando que no entrara agua en sus pulmones mientras la chica le miraba con interrogación. El Kobayashi hizo un gesto con su dedo apuntando hacia arriba y acto seguido señaló hacia la izquierda. La chica empezó a mover las manos rápidamente y tocó la frente del chico. En seguida el Kobayashi pudo respirar. La chica repitió el gesto en ella misma. Ambos respiraron aliviados y miraron hacia el fondo, donde señalaba el chico. En seguida empezaron a nadar.

Llegaron a una orilla y la chica tuvo que repetir el conjuro, pues fuera del agua se ahogaban.

-¡¿DÓNDE ESTÁN TERRIERMON Y GAOMON?! -Preocupada empezó a mirar a un lado y a otro y enseguida empezó a temblar -Terriermon...
-Tranquila Haruhi, los encontraremos, no te desesperes por favor -Pero la chica se movía de un lado a otro nerviosa y cuando el pelinegro la tocó estalló creando una honda que mandó volar unos metros a Matt chocando contra unos árboles.
-Yammato... -la chica cayó de rodillas -Lo siento...
-Tra...tranquila
-el chico se levantó adolorido -Estarán bien...son fuertes...ya lo verás..

Enfrente de él se podía ver las montañas nevadas de Nibelheim, en los pies Teraria y más adelante el puente semidestruido del río Rax. Detrás de ellos, les esperaban un bosque de árboles frondosos, un rodeo por unas colinas y después, la ciudad de Raventown.

Empezaron a andar, sumergiéndose en el bosque. Las ramas eran largas y acababan en puntas afiladas. Atravesar les costaría horas, por lo lentos que se movían, fruto del poco espacio de movilidad que tenían. Al final, Matt con la espada fue despejando un poco el camino, pero aún así, las ramas que cortaba volvían a crecer. Desesperados, se sentaron y analizaron la situación.

-Por mucho que cortemos, siguen creciendo esas puñeteras. -Matt se fijó en que incluso si estaban atentos, escuchaban moverse las ramas.
-Es como si el bosque estuviera vivo...
-Esto ya lo hemos vivido...tenemos que salir de aquí
-Se levantaron y empezaron a saltar de rama en rama para llegar a lo más alto, pero justo cuando iban a traspasar la copa, esta se cerraba y chocaban contra una corteza muy dura. Empezaron a caer y se tuvieron que sujetar de una rama y Matt coger el brazo de Haruhi, para no caer en una caída que hubiera sido fatal. -Sube -La dio un estirón y llegó a la rama, ya arriba pudo ayudar subir al chico.
-Gracias Matt...-respiró hondo, había estado al borde de la muerte. -Esto es raro...el bosque está en nuestra contra -hizo un puchero mientras apretaba los carrillos -Tenemos que salir de aquí, encontrar a nuestros amigos digimon y cumplir la misión Matt...¿Qué hacemos?

El chico se quedó en silencio mirando la corteza dura que les impedían pasar. La chica se le quedó mirando pensativa. Sabía que el Kobayashi estaba pensando un plan de escape. Se le notaba en la mirada, como visualizaba esa corteza del árbol y como se mordía el labio inferior.

-¿Matt? -la chica preguntó mientras se agachaba y ponía a su altura.
-Es hora de demostrar lo que valemos -sonrió mientras se levantaba de un salto -2º origen.
-Ya te entiendo
-sonrió la chica -Nos abriremos paso...al estilo Storm -mostró sus dos primeros dedos en señal de victoria.

Los dos levantados empezaron a concentrar sus energías y de un momento a otro la rama se movió. Justo en ese instante los dos saltaron a la vez y atravesaron con el puño y parte del cuerpo la copa del árbol. Fue tan grande el salto y el estallido de poder que cayeron al otro lado del bosque, por fortuna en un pequeño lago que daba a las colinas.

-¿Estás bien? -preguntó el Kobayashi a la chica que salía del agua.
-Mejor que nunca -sonrió mostrando todos sus dientes -Ha sido espectacular -El chico asintió y ambos nadaron hacia fuera.
-¿Dónde estamos? -preguntó el chico mirando la zona.
-Debe de ser las colinas de Rax, conocidas como las colinas mágicas. Este acantilado da a la ciudad de Raventown.
-Pues sigamos...seguro que nos encontramos por el camino a Gaomon y Terriermon
-la sonrió dandola esperanzas..esperanzas que ni él tenía ya. -Gaomon..¿dónde estáis? -se preguntó mientras avanzaba hacía las colinas.


El peliazul despertaba en una cómoda cama. Se tocó la cara y se dio cuenta que la tenía vendada, junto con su brazo izquierdo y parte del costado. Recordó el accidente y se levantó de pronto asustado buscando a sus amigos.

-Eyy eyyy, estate quieto que vas a abrirte las heridas -escuchó una voz y vio a un pelinegro que no quería ver.
-Skullgreymon... -gruñó con aspereza.
-Yo también me alegro de verte -dijo de forma sarcástica.
-¿Qué haces aquí? -preguntó confundido -¿Dónde están los demás?
-Primero, esta es mi casa
-hizo una pausa y le apuntó- segundo, de nada por rescatarte a ti y al conejito...los demás no tengo ni idea, en la explosión os desperdigasteis. Ese puto dragón...pero aquí la cosa es..¿Por qué no me invitasteis a la fiesta?

Gaomon recordó que Skullgreymon se había quedado en el castillo para cuidarles de un ataque. El rey debió de olvidarlo.

-Os tuve que perseguir por todo el puente, menos mal que soy rápido en mi forma digimon.
-¿Dónde está Terriermon?
-preguntó por el conejo.
-Sobando en la cama del otro cuarto. Pero hay que despertarle, se que estáis echo trizas después del ataque..pero hay que llegar a encontrar al resto y avisar de la trampa en la que se van a meter Matt y Haruhi -dijo de forma seria- En las colinas mágicas...les esperan la muerte.



Bien lo dejo aquí.

Resumen:

Ian y Himeko van a la franja de la montaña. Allí se encontraran con una trampa. os dejo el ingenio de qué trampa y como volver a Teraria antes del ataque. Luigi Luigi Yagami Kirari Kirari
Matt y Haruhi van hacia Raventown, pero por lo visto en las colinas mágicas se encontraran con otra trampa. Y Yue208 H Leny Van-dike os dejo la trampa y el regreso a Teraria.
 
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Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi
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Storm y Von Drasill se habían despedido de Matt y Haruhi. Esos dos tenían una misión que hacer al igual que ellos. El pelirrojo no pudo soltar un bufido de molestia bastante notorio. Si bien era cierto que la situación lo ameritaba, el prefería que todos estuvieran juntos por si ocurria alguna emergencia.

-¿Sucede algo Ian? –preguntó Hikard de forma curiosa. Era una de esas raras ocasiones donde Storm mostraba su molestia de forma tan directa.

- Sigo diciendo que no deberíamos separarnos pero no se puede hacer nada –confesó con molestia fingida el pelirrojo. Con aburrimiento llevó su mano derecha atrás de su nuca.

- En tiempos de crisis, se deben tomar medidas necesarias para proteger a los que no pueden protegerse por su cuenta –declaró de forma serena V-mon, el cual se adelantaba de al duó de humanos. – En una batalla, es cuando de verdad surgen los verdaderos líderes –sentenció de forma criptica, dándole a Himeko y a Ian la espalda y soltando una presencia totalmente distinta a la del infantil e hipereactivo V-mon.

- Pero que putas...-dejó decir un anonadado Ian Storm, casi con la mandibula por los suelos por al abrupto cambio de personalidad de su digimon. – Sabes...cuando sales con estos repentinos ataques de seriedad y liderazgo...siento que estoy hablando con uno de esos heroes de leyenda o algo asi -.

- Un digimon cuando muere se convierte en data y renace en otro digitama, algunos pierden su memoria pero otros mantienen sus recuerdos. Incluso los más viejos y considerados como leyendas suelen de-evolucionar y desaparecer de la vista de todos, esperando el momento exacto de resurgir -.

- V-Mon –llamó suavemente Hikard cruzándose de brazos. - ¿Quién eres realmente? –interrogó el vinculo de Yggdrasill con un tono cargado de inquietud. Aquella presencia que estaba emanando el digimon azul no era normal. Solo había sentido presencias así de similares en su tiempo con los Royal Knights y era bien sabido que el digimon de Storm no pertenecía a aquel grupo.

- Antes de que el mi mundo y el mundo humano se unieran, el digimundo tenia sus propias leyendas –contestó en forma de acertijo el peliazul, sin dignarse a girarse para encarar a sus interrogantes. – Puede que sea un digimon común y corriente...o puede que sea una de las tantas leyendas perdidas que se dedican a observar si realmente es el tiempo de resurgir –con aquellas palabras, el pequeño dinosaurio azul comenzaba a caminar. – Estaré esperando afuera para partir –dijo antes de perderse de la vista de los dos humanos.

- Eso fue raro sabes –sinceró de forma estupefacta Ian, sin creerse aun lo que había ocurrido con su compañero.

- ¿Como, cuando y donde conociste a V-mon? –preguntó con cierta inquietud la peliblanca, mordiéndose el labio inferior.

- Pues, cuando tenía 7 años y vivía en Risenburg, me adentré en las montañas...en ese instante comenzó una tormenta de nieve y como estaba perdido estuve vagando un buen rato...recuerdo que llegue a una cueva y antes de perder el conocimiento vi una enorme figura con armadura observándome de forma curiosa. Cuando desperté, estaba en casa y me dijeron que V-mon me cargo desde la montañas -.

algo corto y fome porque no se me ocurre nada por ahora :v

Kirari Kirari vas y si tardas secuestrare tu osito de peluche (?):V
 

Han Hyung Hee

Las cosas nunca van bien, cuando algo no va mal.
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Aparto (.-.)/ veré que se me ocurre

Gaomon… ¿Dónde estás? – se preguntó mientras avanzaba hacia las colinas

Terry…– susurro la fémina, cerró sus ojos y trato de rastrear a ambos digimon, utilizando sus poderes mentales.

Nada

Al parecer ambos se encontraban demasiado lejos, o en el peor de los casos…. Sacudió la cabeza con fuerza ¡NO! Se dijo a si misma debía tener más en fe en su Terry, además estaba con Gaomon y él era muy fuerte no tenía nada de qué preocuparse ¿Verdad?

Tranquila– hablo Matt como si pudiese leer los pensamientos de la Minamoto, la fémina asintió y siguió al chico.

Ambos peli negros caminaban en silencio por las colinas mágicas,Kobayashi permanecía pensativo, era claro que estaba preocupado por su compañero, en su lugar Haruhi trataba de mantenerse distraída admirando la belleza de dichas colinas.

Matt analizaba la situación hasta el momento no tenían más que heridas leves, sobre todo el, y a sus compañeros digimon extraviados, se encogió de hombros, podían estar peor.

¡Matt! – grito la fémina arrojándose sobre el joven, ambos cayeron sobre la hierba.

¡¡¿Qué pasa?!! – grito alarmado, fue cuando noto al enorme Dragomon que se encontraba frente a ellos.

Tenía que haber hablado, claro ahora nada podía estar peor. Como si el ¿Destino? Odiara al chico, en el cielo rápidamente hicieron aparición una parvada de Hippogriffomon.

Me callare– susurro para sí mismo el pelinegro

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.​

¡Haru-chan! – gritaba desesperado Terry mientras Skullgreymon se encontraba sentado sobre su espalda, aplastándolo.

¡Cállate conejo! – ordeno autoritariamente el pelinegro mientras seguía su conversación con Gaomon

No, No debo salvar a Haru-chan, en las colinas mágica le espera la muerte– repitió imitando el tono de voz de Skullgreymon

¿Cuál es el plan? – pregunto Gaomon, seria para el más que sencillo salir y buscar a su tamer pero con las heridas que presentaba considero más sensato, por esta vez, acoplarse a una estrategia. El pelinegro sonrió de medio lado.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-​

Haruhi coloco sus manos frente a si para detener el ataque de Dragomon. Matt se encargaba de los Hippogriffomon pero entre más derrotaba más aparecían, parecía que si acababa con uno este se dividiría en dos. Ya el cansancio se comenzaba a notar.

Esto es ridículo, ¿De dónde salen todos estos digimon? – pregunto la fémina acercándose a su compañero, de la nada habían hecho presencia más digimon incluyendo “Drimogemons” y “Octomons”.

No lo sé, será un poco más difícil acabarlos sin la ayuda de nuestros compañeros digimon pero lo lograremos– Kobayashi sonrió de medio lado y se colocó en pose defensiva. Se lanzó a la batalla, con un solo golpe derribo a varios de sus oponentes pero entre mas derribaba mas aparecían. De pronto se escuchó un gran estruendo mientras una enorme grieta comenzaba a abrirse en el suelo, la primera en caer fue Haruhi.

¡¡Ahh, Matt!!

¡Haruhi! – el chico se giró medio centímetro, mala idea, al hacerlo Dragomon lo ataco con sus tentáculos lanzándolo dentro de la grieta.


Hay un extraño e inimaginable lugar, un bosque profundo donde repentinamente puedes caer…. Existe un lugar más allá al que no debes ir – la voz sonaba bastante infantil y graciosa según su opinión

¿Un lugar mas allá? – pregunto la fémina

No vayas al bosque, podrías perderte. Al principio son muy amigables

¿Quiénes? ¿De qué me hablas?

“Ellos” no te dejes engañar por su apariencia no son lo que crees



Una fuerte luz la hizo removerse, cerró los ojos con mayor fuerza pero aun esa luz era una molestia. Poco a poco abrió los ojos lo primero que vio fue a su inconsciente compañero se giró en busca de la fuente de luz que la había obligado a despertar.

Abrió los ojos de par en par al notar una pequeña figura frente a sí que sostenía una lámpara de gas. Movió la lámpara dejando a la vista su rostro, era una pequeña niña de piel pálida, cabello rosa y ojos que hacían juego. La pequeña ladeo la cabeza de forma divertida mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro. Haruhi gateo hasta Matt, se quedó petrificada al ver como la sangre corría de la sien del joven hasta su mejilla.

Matt… Matt.. – lo sacudió ligeramente, poco a poco el chico despertó.

¿Qué paso? – se preguntó mientras se llevaba una de sus manos a la cabeza, al tocar la herida este no pudo evitar quejarse.

Hay que limpiar tu herida– observo al joven con preocupación –¿Puedes ayudarnos? – pregunto dirigiéndose a la niña quien simplemente asintió mientras les dedicaba una radiante sonrisa

Síganme– susurro con tierna voz

Por cierto, ¿Dónde estamos? – pregunto Kobayashi mientras se incorporaba con ayuda de Haruhi

En el bosque de Raventown– respondió la pequeña con indiferencia

¿El bosque? – susurro la fémina sorprendida –¿Cómo llegamos…– dejo la pregunta en el aire y observo la gran hilera de árboles.

Sera mejor averiguarlo después– susurro el chico mientras seguía a la pequeña, algo extraño estaba pasando en ese lugar.

¿Hasta dónde hay que llegar?– pregunto la Minamoto cuando pasaron 10 minutos caminando por la hilera de árboles.

No muy lejos, ya casi llegamos– respondió la pequeña

Imagino que nos será difícil salir del bosque de noche, en fin ¿Cómo te llamas? – pregunto Matt

Kyoto, Kyoto kazegawa y ¿ustedes?

Llámame Matt ,ella es Haruhi

Kyoto ¿Qué haces sola en el bosque tan tarde? – pregunto seriamente el Kobayashi

Tomando aire fresco, no podía dormir– tras esa simple respuesta la chiquilla sonrió, el chico no le veía la gracia pero aun así agradecía el hecho de que la pequeña les ayudara.

Tras caminar largo rato más por entre el espeso bosque al fin llegaron a una hermosa casa de madera, estaba rodeada por una pequeña cerca en color marfil. Se encontraba iluminaba con hermosos faroles, en su parte delantera se podía apreciar un hermoso jardín de rosas y claveles. En su entrada se podía admirar varias estatuas de querubines, lo más extraño fue ver una estatua de lo que parecía ser un digimon un “Cupimon” para ser exactos.

¿Enserio esta es tu casa Kyoto-chan? – pregunto la fémina de cabello oscuro

Sí, es un lugar muy acogedor, créanme una vez que entren no querrán marcharse– sonrió, ese pequeño e inocente comentario logro que un escalofrió recorriera de pies a cabeza a los tamer.

Sin más que decir Matt tomo del brazo a su compañero y echó a andar por la dirección que habían llegado.

Matt ¡¿Qué pasa?! – pregunto sorprendida y asustada la chica

Hay que salir de aquí– respondió con seriedad presionando el brazo de su compañera

Los chicos caminaron y caminaron por el bosque pero entre más caminaban más perdían de vista su rumbo. Caminaron alrededor de dos horas en la oscuridad del bosque.

Esto es una locura llevamos más de dos horas caminando– se quejó Haruhi, Matt permanecía en silencio tenían que salir de ese bosque cuanto antes, algo no marchaba bien. Apoyo ambas manos en sus rodillas para descansar, al hacerlo pudo divisar una pequeña luz que sobresalía entre los árboles. Tomo el brazo de la chica y comenzó a andar más a prisa hasta dicha luz.

Al fin, ¿Habían encontrado la salida?

Al pasar por el gran muro de árboles, tanto Haruhi como Matt se quedaron boquiabiertos al verse frente a la casa de Kyoto nuevamente.

Imposible…. – susurro Haruhi.
El Kobayashi no pudo ocultar su sorpresa habían caminado más de tres horas por el bosque y habían terminado en el mismo lugar.

¿A dónde fueron? – pregunto una tierna voz tras ambos chicos, al girarse se encararon con Kyoto.

Definitivamente algo extraño pasaba en ese lugar, debían salir de allí cuanto antes.


Fue lo que se me ocurrió .-.
Siganle :D

mimi_sakura mimi_sakura
Dark Fallen Angel Dark Fallen Angel
Y Yue208
Kirari Kirari
Luigi Luigi Yagami

Aclaraciones:
-Haruhi y Matt están atrapados en una especie de bosque embrujado(?) del cual no pueden salir, siempre caminan en círculos y terminan llegando al mismo lugar (La casa de Kyoto).
-Kyoto les ha mentido los jóvenes no se encuentran en el bosque de Raventown estos se encuentran bajo una especie de ilusión.
-Si no salen pronto de ese lugar perderán todo tipo de recuerdos y creerán que siempre han vivido en ese lugar.
 
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mimi_sakura

Dama Oscura
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Bueno algo corto.

Una escena un tanto cómica es vista por el pelimarron y su digimon, al salir del cuarto en el cual se alojaba la joven Aeris, la cual estaba en este momento siendo jalada de su oreja como si de una niña castigada se tratara.

- A donde me llevas Yue, ya para, enserio, puedo caminar por mi cuenta –se quejaba la peliblanca mientras continuaba siendo jalada de la oreja por el peliblanco que no tenía intenciones de soltarle su pobre oreja.

- Al calabozo, tu abuelo me dijo que podía utilizar ese lugar- respondía el joven alado en tono relajado y una sonrisa en sus labios para luego soltar a la joven que suspira aliviada al ser soltada por el Luna.

La joven guardo silencio mientras era guiada contra su voluntad por un pasillo detrás de un cuadro, que ni ella conocía, hasta que finalmente llegaron a su objetivo. Un leve chasquido del peliblanco y varias antorchas se encendieron iluminando por completo el lugar. Ahí podían apreciarse varias celdas, algunas máquinas de torturas y esqueletos.

- ¡¿Qué demonios es este lugar?! - pregunto sorprendida la Targaryen- jamás me hubiera imaginado que existiera algo así en casa de mi abuelo.

- Estos castillos antiguos siempre tenían calabozos, pero puedes estar tranquila, cuando vine a limpiar este lugar no encontré rastros de que hubiera sido usado... muchas veces - las últimas palabras del peliblanco, dejaron a la joven elegida con una mirada algo petrificada- bueno volvamos a lo nuestro, quítate la ropa.

- Eh... ¡Ehhhhhhhh!, ¡Qué diablos están pensando hacer Yue! - grito la joven, totalmente con su cara enrojecida, tanto por la vergüenza como por el enojo.

- Tonta, no es para eso, además tengo memoria fotográfica, recuerdo cada milímetro de tu cuerpo desde que te vi aquella ves en los baños termales - el comentario del peliblanco solo enrojeció más a la Targaryen- ahora quítatela de una vez, necesito aplicarte unos símbolos mágicos a tu cuerpo con mi sangre - continuo hablando el alado, para luego realizarse un corte en el dedo índice-

La peliblanca empezó a desvestirse poco a poco, pero se detuvo por unos instantes para revisar su bolsillo un pequeño dije, apretó con fuerza su mano, alzo la mirada para ver al peliblanco que se encontraba mirando hacia otro punto

- Yue, puedo –dudo un milímetro de segundos- pedirte un favor.

♣ ♣ ♣ ♣ ♣

No le dio importancia ante la figura que estaba al frente suyo tratandose de su atractiva sirvienta, que traía consigo diversas botellas y las colocaba en la mesa. Solo se mantuvo con un semblante neutral volviendo la mirada fuera de su balcón e ignorando la presencia de la mujer, que se extrañó, pero sin hacerle pregunta se retiró en silencio. Quién lo conociera, diría que no era él, al tener a una mujer guapa al frente suyo y sin siquiera coquetear o tocarla. Pero solo en momentos serios o críticos, Lestat ignoraba su mayor interés: Las mujeres. Cerró los ojos y recordó la última conversación que había tenido con su nieta antes de irse con Yue al nuevo entrenamiento.

No necesitaba tocar la puerta, ni mucho menos decir alguna palabra para entrar a la habitación de su nieta. Solo entro y vio el lugar en penumbras notando que en la cama se encontraba descansando su pequeña nieta envuelta en las sabanas. Opto por tomar asiento en el lado derecho de la cama y ahí lo supo, supo que su nieta había despertado. Después de ser atendida por el joven Yue y el mismo, Aris no había querido salir de su habitación.

- Aris.

- ¿Por qué no me dijiste nada acerca de él?

Silencio. La cabeza mayor de los Targaryen se mantuvo con la vista clavada en el bulto para alzar la mirada hacia el techo.

- para protegerte a ti, pero sobre todo a él.

Vio cómo su nieta se quitó la sabana de su cuerpo para tomar asiento con la mirada hacia abajo sin motivos de mirarlo.

- sé que hay algo más y no me quieres decir.

Lestat solo soltó un sonoro suspiro para tomar las manos de su nieta con las suya y mirándolo seriamente.

- Aris tuve que sellar tus recuerdos bajo un hechizo –lo admitió sin vacilar observando la reacción de su nieta que seguía sin motivos de mirarlo a la cara- la única forma de que puedas volver a recordar por completo tu pasado es que tú misma anules ese hechizo de sello y al parecer has empezado hacerlo

La joven solo afirmo levemente con la cabeza, sin motivo de cuestionar, ni mucho menos

- Abuelo –lo llamo con un tono de voz apacible tomando sus manos con las de ella- está bien. Para que allá tomado esa decisión hace mucho tiempo atrás. Debió ser porque no querías, que sufriera de cierta manera –comento la joven alzando la vista hacia el hombre- pero te prometo que romperé con ese hechizo por mi propia voluntad, no es necesario que me digas nada y como sucedieron las cosas –pidió con una sonrisa en sus labios.

Lestat volvió a suspirar.

- siempre sueles mostrar esa actitud de tomar las cosas con calma, Aris –reconoció el hombre- me haces recordar mucho a tu madre –recordó y esbozo una sonrisa colocando su mano sobre la mejilla de su nieta- Aeris perdóname por haber cometido ese error, solo quería protegerte a ti y a Atem, pero al parecer las cosas se salieron de control.

- abuelo… puedo pedirte un favor

Horas después. La habitación había quedado en silencio por unos momentos seguido la joven alzo la mirada hacia él que noto un brillo intenso de decisión.

- lo decidí y no me importa –dijo con un tono parco, volvió alzar la mirada clavando su vista al frente del mayor- lo recuperaré, cueste lo que me cueste.

- Aris –nombra a la joven que estaba sentada en la cama.

- Fue mi mayor error –agrego la joven con la mirada penetrante y decidida en sus palabras. Coloco su mano directamente hacia su pecho en señal propia- yo soy quién debería estar en su lugar, por eso… ¡por eso! Yo lo liberaré a costa de mi propia vida, no me importa el sacrificio que tenga que hacer –dijo con decisión en su mirada dorada que miraba atento al hombre que estaba al frente suyo- yo lo recuperaré.

Se llevó la copa a los labios bebiendo el contenido transparente dentro del vaso, mientras permanecia sentado desde una silla con vista desde su balcón a la ciudad. En esos momentos había mandado a dos grupos de elegidos para una misión en el que implicaba detener a los vasallos de Chronomon que se preparaban para un ataque hacia Teraria. Ya que gracia a los informes de su gente, había tomado la decisión de actuar rápido y drrumbar los planes del mismo Chronomon, aunque esto significará tener que sacrificar a los jóvenes elegidos, sonaba duro, pero era la única alternativa para disminuir a los servidores de Chrnomon.

Alzo la mirada hacia el cielo celeste por unos instantes en su mente. La figura de su nieta se hacia presente. Conocía como la palma de su mano a su nieta y estaba seguro que de ahora en adelante las decisiones que Aeris pudiese tomar podría afectar a otros a costa de su objetivo principal. Incluso él siendo el mayor de los sabios de aquel mundo. No tenía, ni la mínima idea qué futuro le deparaba a su nieta.

♦ ♦ ♦ ♦ ♦
La mirada de la Targaryen se mantuvo fijo en el chico de ojos dorados que solo se mantuvo serio seguido sintió como este sonrio de medio lado.

- de acuerdo, se los diré, les diré a Ian y Matt, lo que me has dicho –respondió el Luna entrecerrando los ojos con una sonrisa para abrirlos y mirar a la chica.

- muchas gracias yue –agradeció Aeris esbozando una pura y sincera sonrisa sobre sus labios, dicho eso se alejó a unos pasos, no sabía lo que le esperaba con el entrenamiento de Yue.

- solo…-mantuvo su mirada seria hacia la chica-prométeme que no te dejarás dominar por ella, Aris.

La nombrada solo achino levemente la mirada para mostrar una sonrisa de medio lado, colocando su puño hacia adelante para mostrar su dedo pulgar hacia arriba.

- todo estará bien –pronuncio la joven sonriente para bajar su mano- recuerda con quién hablas, he Luna –soltó con tono burlesco para guiñarle un ojo divertida, seguido coloco una mirada más seria- adelante yue, es tu turno –termino con la plática cerrando los ojos por instinto.

El peliblanco sin más que decir dio varios pasos para colocarse al frente de la chica que se mantuvo en la misma posición con los ojos cerrados, lentamente alzo la barbilla de la chica para depositarle un beso en los labios

- ¿y ahora porque hiciste eso? –se quejó la Targaryen colocando su manos en sus labios un tanto sonrojada.

- quería quitar un poco el ambiente pesado que se siente en estos momentos… –articulo el peliblanco con una sonrisa de medio lado- y darte tu beso de buena suerte, aunque seguro… –lo pensó unos segundos- seguro te hubiera gustado que Matt fuera el que te hubiese besado

La Targaryen solo se mantuvo incrédula a la vez que un sonrojo mucho mayor en su rostro se mostrara al escuchar el nombre de su amigo de infancia.

- ya cállate y terminemos cuanto antes con esto –ordeno la joven con las cejas alzadas para suspirar rendida ante la diversa manera de ser del Luna.

- como digas princesa.

Puso su mirada seria para acercársele a la chica empezando a trazarle diversos símbolos en casi todo el cuerpo desnudo de la chica. Dio pasos hacia atrás para ver que los símbolos empezaban a brillas intensamente logrando que la joven empiece a sentir un intenso sofoco por todo su cuerpo seguido caiga al suelo dejando escapar un grito intenso.


Al sentir una gran cantidad de poder emerger en la chica revisa el sitio para recitar un conjuro logrando que algunas gruesas cadenas aprisionen los brazos y piernas de la joven seguido de su cuerpo. Impidiendo que se haga algún daño físicamente con sus propios poderes o manos creando incluso una barrera alrededor de la joven.


❇ ❇ ❇ ❇ ❇
Abrió los ojos por completo. Sintió la molesta luz asechar su rostro, coloco su antebrazo sobre su rostro. Se levanto abruptamente de la cama y miro todo alrededor. Alzo las cejas para levantarse y darse cuenta que se encontraba desnudo. Tomo sus prendas para ingresar al baño. Media hora después. Salió de la habitación dispuesto en localizar a su elegida. Busco por todas partes sin rastros de Aeris, él único capaz de sacarlo de preguntas era Lestat. Lo único que tenía consciencia era acerca de la batalla contra un general pero lo demás solo era difusos recuerdos.

Camino por los silenciosos pasillos dándose cuenta que incluso la presencia de los molestos V-emon y Gaomon no se andaban cerca, ni el resto de los elegidos. Toco dos veces y escucho la voz gruesa del otro lado que le indicaba que entrará. Abrió la puerta y se adentro a la habitación oscura

- Bienvenido, Dorumon.

El joven de cabellos violeta enfoco su mirada hacia el balcón donde se encontraba el hombre de cabellos blanquecinos que miraba fijo hacia la ciudad. Se situó hasta estar al lado de él y miro hacia al frente, dispuesto hacer preguntas

- ha pasado dos días desde que llegaron a Teraria –como si leyera los pensamientos del joven, su mirada seguía al frente- Aeris despertó hace dos días atrás. Ahora se encuentra en un entrenamiento. Por otra parte el resto de los elegidos están en una misión que les asigne en grupo de dos –informo el hombre

- Lestat. Entonces yo…

- Te necesito en este lugar –admitió el hombre girando su rostro hacia el muchacho- es necesario, tú serías el único capaz de proteger la ciudad, por si los servidores de Chronomon tratan de invadir la ciudad

Dorumon mantuvo la mirada hacia al frente sintiendo una molestia en las palabras de Lestat. Sus ojos brillaron intensamente apretando los puños. Oculto su rostro bajo sus flecos violeta, en esos momentos había dudas propias en él mismo. El haber tenido una batalla contra un general le había abierto los ojos que no tenía posibilidad contra un general, sobre todo por el poder que tenía en esos momentos

- Dorumon, no dudes de ti mismo.

Silencio.

- tu poseen un gran poder interno –intento animar a digimon-humano que permanecia con la mirada gacha- por algo eres el compañero de Aeris. Ambos son fuertes y sé que prontamente lograrás despertar aquel guerrero que tienes por dentro.

- ¿a qué se refiere? –pregunto el muchacho alzando la mirada con curiosidad hacia el hombre- como puede…

- ya lo verás –interrumpió Lestat colocando una mano sobre la cabeza del joven, sonriéndole para luego achinar la mirada- aunque lo que te viene por delante no será nada fácil, pero sé que lograras afrontarlo junto con Aris

El joven solo permaneció en silencio seguido dirigió su mirada hacia el cielo que se oscurecía.


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Yue208

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Perdón por la tardanza, pero estuve algo ocupado jeje, pero al fin traigo una pequeña continuación jeje :3


Mientras tanto en otro lugar se puede apreciar a un peliblanco azotando a una loli que respondía al nombre de Kirari la cual se encontraba colgada de sus manos.

Ya, ya, yaa paraa, juro que no fue mi intención no continuar el post, lo juro T-T -decía la pequeña mientras era azotada-

(XD lo siento Kira xD, pero fue tu me diste la idea jaja xD)


Bien ahora sin más aquí la conti:



Se podía apreciar a 3 digimons que se encontraban hablando…¿tranquilamente?.

¡Haru-chan! – gritaba desesperado Terry mientras Skullgreymon se encontraba sentado sobre su espalda, aplastándolo-


¡Cállate conejo! – ordenó autoritariamente el pelinegro mientras seguía su conversación con Gaomon-


No, No debo salvar a Haru-chan, en las colinas mágica le espera la muerte – repitió imitando el tono de voz de Skullgreymon-


¿Cuál es el plan? – pregunto Gaomon, seria para el más que sencillo salir y buscar a su tamer pero con las heridas que presentaba considero más sensato, por esta vez, acoplarse a una estrategia. El pelinegro sonrió de medio lado-


Bien, dado el tiempo que los eh conocido, se que ellos no serán presa fácil para un digimon, así que lo mas seguro es que estén bien, el problema es que bajo ese bosque, existe el bosque de la oscuridad, un lugar conocido por todos los digimons malignos, es un poco menos peligroso que el mar oscuro, pero igual de temible y ahi habita una vieja bruja –explicaba el pelinegro, para que al momento de mencionar a la bruja pusiera una cara de fastidio- ella es un dolor de cabeza, no es que sea muy fuerte, de hecho esta en solo en etapa adulta, pero controla una magia muy poderosa, la cual ocasiona que los que entren en su territorio, se pierdan dando vueltas en círculos y lentamente sus recuerdos se irán cambiando, hasta que llegue el punto en el cual crean que siempre han vivido ahí y se vuelvan sus esclavos.


Noooo Haru-chan, tengo que salvarla antes de que eso pase –gritaba el pequeño digimon de manchas verdes-


Enserio que te calles conejo –el tono elevado de Skullgreymon fue acompañado de un manotazo que presiono la cabeza del pequeño digimon obligándolo a cerrar la boca-

Entendí eso, pero aun no me dices cual es el plan –dijo algo enfadado el compañero del Kobayashi-

Jeje, tranquilo, el plan es simple, nos abriremos paso hacia el bosque e iremos a la guarida de esa vieja bruja para eliminarla y rescatar a sus compañeros –respondió tranquilamente con una sonrisa el pelinegro-

¿Eso te parece un plan? – dijo confundido el peliazul-


Lo es cuando sabes exactamente por donde ingresar a ese lugar –responde el joven de los tatuajes levantando su dedo índice y mostrando una sonrisa-


¿Y como se supone que sabes eso? –preguntó el pequeño conejo librándose del agarre de Skullgreymon-


¿Pues no lo dije antes?, todos los digimons malignos conocemos ese lugar y yo soy uno de los peores – la mirada del joven de larga cabellera se ilumino de un color rojizo, ocasionando que el pequeño Terriermon temblara un poco de miedo-

Bueno, no es como si tuviéramos otro opción, en marcha –dijo el digimon de cabellera azul, mientras se ponía de pie, para luego comenzar a seguir al pelinegro que les indicaba el camino-


***************



Imposible…. – susurro Haruhi-


El Kobayashi no pudo ocultar su sorpresa habían caminado más de tres horas por el bosque y habían terminado en el mismo lugar.


¿A dónde fueron? – pregunto una tierna voz tras ambos chicos, al girarse se encararon con Kyoto-


¿Qué demonios esta pasando aquí? –pregunto algo enfadado el Kobayashi mientras se ponía en guardia apuntando a la pequeña mientras creaba una pequeña estaca de hielo-


Por que me apuntas, yo no hice nada malo –respondía la pequeña mostrando una cara de temor y algunas lagrimas mientras se cubría con sus brazos-


Espera Matt quizá ella diga la verdad no deberíamos de… -las palabras de la pequeña se detuvieron, mientras una voz en su cabeza resonaba – no confíes en ella, no es lo que tu crees- la voz en su cabeza le advertía del peligro-


El Kobayashi comenzaba a bajar su estaca, pero en ese momento la pequeña apunto creando rápidamente una bola de energía en su mano y disparándola hacia la pequeña, la cual la esquivo ágilmente, sin ninguna dificultad, haciendo que el pelimarron quedara sorprendido, no solo por que la niña hubiera esquivado el ataque, sino porque la pequeña Haruhi fuera quien la atacara primero.


¿Quién eres tú? –pregunto seria la pequeña-

Da, que aburridos, si solo hubieras continuado caminando un poco mas, ya estarían bajo mi control –respondió la pequeña con una voz mayor, mientras lentamente comenzaba a mostrar su verdadera forma-


Ahora solo tendré que eliminarlos, vengan a mi mis sirvientes –la recién aparecida Witchmon, grito fuertemente, haciendo que distintas figuras comenzaran a aparecer de entre la niebla del bosque- todos estos digimons cayeron presa de mi magia y ahora son mis leales sirvientes, y se encargaran de eliminarlos.


Coatlmon
Diatrymon

Akatorimon

Ginkakumon

Buraimon



ULTRA

Aegiochusmon

Aegiochusmon_Dark


No creas que podrás derrotarnos tan fácilmente –pronuncio el joven Matt, para comenzar a desenvainar su espada, pero mientras lo hacia sintió una fuerte punzada en su interior, paralizándolo unos momentos- que de…que demonios.


Jajaja, acaso creías que esta niebla es normal, esta repleta de mi magia, mientras mas respirabas, más de mi magia entraba en tu cuerpo y ahora comienza a paralizarlo –explicaba la digimon bruja entre risas-


En ese momento un Ginkakumon se dirigía rápidamente a atacar a Haruhi por sorpresa cuando un fuerte grito se escucho saliendo del bosque.


http://www.youtube.com/watch?v=lroVplIunLE


¡Haruuu-channn!, Terriermon, digivols aaaa Gargomon – el digimon salio disparado hacia el enemigo que atacaba a su tamer sin dudarlo –golpee salvajee – su puño iluminado golpeo fuertemente hacienda que Ginkakumon saliera disparado en otra direccion-


¡Terri! –grito emocionada la pelinegra-


Parece que llegamos a tiempo –pronuncio un peliazul que rápidamente ayudaba a ponerse de pie a su compañero-


¿Como nos encontraron? –pregunto curioso el Kobayashi-


El nos trajo –respondió su compañero digimon, señalando a un pelinegro que no tenía intenciones de encontrarse-


Skullgreymon ¡Tch!, no esperaba que fueras a aparecerte por aquí, pero esta vez no saldrás ileso, hay alguien especial esperando por ti –pronuncio la digimon bruja mientras alzaba su mano dando una señal-


Lo siguiente que pudieron notar, fue el sonido de un disparo y al joven de larga cabellera negra salir disparado hacia los árboles, estrellándose entre ellos.


¿Que demonios? – pensaron todos los presentes, para luego notar como de entre los árboles de enfrente una figura femenina aparecía portando unas grandes armas-

BelleStarrmon

¿Eso fue todo?, creí que el famoso Skullgreymon daría mas pelea que eso –decía fanfarroneando la digimon aparecida-


No puede ser, ¿derroto a Skullgreymon de un solo disparo? –un poco de miedo pudo notarse en el rostro de los elegidos y de Gargomon que fue quien dijo la pregunta-


Entonces nuevamente una explosión esta vez proveniente del lado contrario, justo por donde se había estrellado Skullgreymon, dio paso a una fuerte luz y entonces apareció caminando, con sus ropas algo rasgadas y su cabello ahora completamente blanco y una mirada asesina.


A quien crees que estas dando por muerto BelleStarrmon –pronuncio el digimon esqueleto el cual había cambiado su apariencia, la cual ahora con el cabello blanco y sus ojos carmesí, era mucho mas atemorizante-


El digimon de apariencia humana ahora con cabello blanco, se acerco a sus compañeros solo para pronunciar unas palabras.


Chicos, me encantaría decir que puedo encargarme de ella por mi cuenta, pero esta en un nivel superior, tendremos que trabajar todos juntos para eliminarla, ¿entendido?











Bien hasta aquí la continuación jeje.
Resumen: los digimons ya llegaron donde se encuentran Haruhi y Matt, pero ahora un digimon de nivel Mega apareció y tendrán que usar todo su poder para lograr derrotarlo. Ademas Matt esta sufriendo por la herida y la neblina venenosa que le aplico Witchmon.



Sin mas que decir xD, continúenle e invocando: Luigi Luigi Yagami
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-Bien, ya has oído a ese fanfarrón Gargomon, ocúpate de ayudar a Haruhi y Matt, y yo ayudaré a que esta mujer soltera, deje de pagar su enfado con nosotros -MachGaogamon guiñó un ojo al conejo de metralladoras en ambos brazos y se puso a un lado del peliblanco con cara asesino.
-Solo no me estorbes mucho ¿bien? -dijo con una media sonrisa mientras tronaba sus puños.
-Lo mismo te digo.
-Parecéis una pareja muy rica, me ponéis morbosa
-se relamió los labios y cargó su arma -Que pena que vayáis a morir.
-Nos ha tocado una amante del Yaoi
-contestó con una cara de asco MachGaogamon- Además, tengo mejor gusto -soltó molesto -¡A por ella Skully!

Skullgreymon ignoró el mote mientras arqueaba la ceja y acompañaba en su embestida a MachGaogamon que ya había lanzado su primer golpe que fue parado con agilidad con una de las pistolas de la pistolera gótica amante del Yaoi, que contestó con una fuerte patada en la cabeza a MachGaogamon que lo mandó volando contra el suelo. Skully, como le llama su "compañero" golpeó en la cara a la mujer que se llevó la mano indignada al rostro, para previamente apretar sus dientes con fuerza y comenzar a disparar unos proyectiles parecidos a las balas del super mario. El peliblanco esquivó dos, pero el tercero tuvo que poner sus brazos en forma de X para poder disminuir el daño considerable de la explosión.

-Maldita seas...

MachGaogamon empezó a correr para ponerse a su espalda. SkullGreymon lo vio y empezó a lanzar ráfagas de energía oscura contra la mujer que se movió de un lado a otro evitándolas para luego poder saltar y a una velocidad impresionante impactar su pie contra el rostro del peliblanco que parecía que esperaba eso.

-¡Ahora Machy! -MachGaogamon de su boca soltó un aullido supersónico a quemarropa contra la espalda de la pistolera que soltó un grito de dolor. Skullgreymon la sujetó de uno de sus brazos y empezó a dar vueltras sobre si mismo para acabar soltándola y por la energía cinética salió disparada para chocar contra la casa de la bruja y que esta cediera sobre ella.
-¿Machy? -preguntó extrañado el cyborg.
-¿Skully? -le contestó poniéndose a su altura cara a cara.

Pero su discusión no pudo llegar a más, ya que entre los escombros una muy malhumorada chica salía con cara de extreñida, o eso pensaba Machgaogamon.

Mientras tanto, por el otro lado, Haruhi se encargaba de crear campos de energía, para evitar los ataques de los digimon contra Kobayashi, que con su katana, iba derribando enemigos.

-Son como cucarachas -dijo partiendo a un coatimon de cabeza a cola -Salen de cualquier parte, ¡Cuidado Gargomon, en tu espalda!
-¡Fuego, petreo!
-chilló Kokatorimon. Pero el ataque no llego a Gargomon ya que Matt creó un muro de hielo, donde se reflejó el ataque y petrificó al propio Kokatorimon que fue eliminado de un golpe con la mano-metralleta del propio Gargomon.
-¡A tus diez Matt! -avisó la maga que tuvo que esquivar un ataque de Buraimon, para luego atacar ella con una potente onda de energía que le destruyó por dentro. Pero no había tiempo de celebrar el triunfo, y una onda de hielo proveniente de un coatlmon, se lo recordó a medida que saltaba para esquivarlo. Tenía que contrarestar el ataque del digimon, pero también asistir a Matt...
-¡El campo de fuerza se debilita! -avisaba el Kobayashi acabando con el coatlmon- ¡Haruhi crea otro rápido!
-¡ahhhh!
-Gargomon fue atacado por una bola de fuego proveniente de Ginkakumon. Haruhi se distrajo y una estaca de trueno proveniente del suelo impactó en su cuerpo hiriéndola.
-¡HARUHI! -gritó Kobayashi parando una estaca con la katana, pero por detrás Ginkakumon le golpea con una bola de fuego y otro Ginkakumon le embiste mandándolo contra los árboles que iba partiendo con su propio cuerpo a medida que chocaba contra ellos.

Dos Ginkakumon, tres Coatlmon, un Diatrymon y liderando Un Aegiochusmon y otro de forma Dark pararon de pronto los ataques mientras, encima de ellos, una aburrida Witchmon bostezaba.

-¿Esto es todo lo que podéis hacer? -preguntó mientras soltaba una risotada. Matt se levantó tocándose el costado y apoyándose con su katana.
-Espera y verás...Haruhi... -la chica adolorida por el impacto del ataque de trueno de Aegiochusmon le miró -Es hora de probar nuestros nuevos poderes... -La chica asiente de forma seria y al mismo tiempo, ambos cierran los ojos.
-¿Qué estáis haciendo? ¿Os váis a dormir? -pregunto riéndose Witchmon- Os dais por vencidos...¿verdad? -pero ninguno contestaba. Gargomon empezó a brillar -¿Qué pasa?...¡Atacadles! ¡Matádles! -ordenó la bruja cuando empezó a sentir el potente poder que empezaban a emanar ambos. -¡MATADLEEEEEES!

Gargomon digievolucionó a su etapa mega y en su lugar, apareció Megagargomon. Matt voló de un salto y a una ultravelocidad, acabó rebanando a dos coatlmon, para aparecer detrás de un Ginkakumon y con su mano libre, la izquierda, congelar al digimon. Megagargomon comenzó a disparar sus misiles y la fuerza de estos destruyó por completo al coatlmon restante y a un congelado Ginkakumon.
Witchmon fue lista y voló alto, Ginkakumon pudo cubrirse del ataque, pero no vio a una "fantasma" detrás que con su onda de energía, le destrozó por dentro. Haruhi tuvo esta vez tiempo para cubrirse del ataque de Aegiochusmon, que enfrente de ella, medio sonrió.

-Eres fuerte encanto, pero...veamos hasta que punto. -Se puso en guardia el digimon, mientras Haruhi hacía lo mismo y le contestaba con una media sonrisa. Le demostraría a ese digimon cuan fuerte se había vuelto.

Matt se movía de forma rápida, creó un dragón de hielo que voló contra Diatrymon que con el rugido destructivo pudo romper. Pero Kobayashi había conseguido hacer dos y otro de ellos volaba desde el cielo en picado golpeando al digimon que mientras caía al suelo se descomponía en datos. Kobayashi miró atrás donde le esperaba Aegiochusmon dark con mirada de loco desquiciado relamiéndose los labios.

-Muy pocos han visto mi Katana tan cerca y han sobrevivido a ello -dijo Matt recordando cuando embistió contra los coatlmon y Aegiochusmon pudo esquivar ese ataque -Te felicito por ello.
-Te comeré vivo y luego a tus amigos y absorveré vuestros poderes.
-Ven...aquí te espero
-Matt seguía de espaldas a él con la katana envainada, esperando paciente. De pronto sacó la katana y Aegiochusmon dark desapareció en datos. -Te lo dije

Witchmon volaba en círculos desesperada. No le gustaba nada la situación y sabía que tarde o temprano, sus últimos secuaces, los hermanos Aegiochusmon, acabarían derrotados. Paró de dar vueltas y se centró en la explosión de enfrente. Sonrió. La quedaba una subordinada con la suficiente fuerza como para enfrentarse a ellos.

Al menos...eso creía.

SkullGreymon esquivó otra ráfaga de misiles, MachGaogamon le hacía cobertura con su tornado feroz, pero beelko, como la terminó llamando Machgaogamon- skullgreymon la llamaba zorra odiosa- era rápida y sus balas...aún más.

-Esto pinta mal...-dijo tosiendo MachGaogamon. Skullgreymon ya estaba de pie con los puños apretados.
-No me vengas con lloreras, no me voy a dejar vencer por esa zo...-A la velocidad de una bala apareció Beelko ante él.
-¿Decías algo? -le guiñó el ojo y con su rodilla golpeó el rostro del peliblanco.
-Es rápida... -dijo MachGaogamon sudando -Muy... -Una patada le golpeó en la nuca y lo estrelló contra el suelo, arrastrandose varios metros.
-Me he cansado de juegos chicos...ya he fantaseado bastante con vosotros dos.
-No...puede ser
-Skullgreymon estaba tosiendo sangre -Que me diría Yue si me viera...de esta forma..
-ESTO AÚN NO HA ACABADO
-MachGaogamon empezó a brillar y en su lugar MirageGaogamon apareció en escena. -¡Ahora verás vieja!
-¿VIEJA?
-La pistolera puso cara de extreñida y empezó a disparar contra el digimon como una posesa. Miragegaogamon las paró con sus garras y atacó con unas ondas de choque en forma de media luna que arañaron ambas mejillas de la gotica pistolera amante del Yaoi.
-Vamos Miragegaogamon, acabemos con ella -Skullgreymon se incorporó y disparó de su boca una pontente rafaga de energía oscura que fue repelido por las pistolas de Beelko.
-No os la deis de gallitos, ¡acabaré con vosotros! -Volvió a aparecerse detras de Skullgreymon sin que la pudiera ver y golpeó su cabeza con una patada que lo mandó volando. Seguidamente apareció al lado de MirageGaogamon que preparaba un disparo desde su pecho contra la pistolera, pero esta lo esquivó y disparó a bocajarro una bala en el pecho haciendo que ambos ataques explosionaran hiriendo gravemente al zorro que se quedó en el suelo.
-¡Miragegaogamon! -gritó Skullgreymon -Mierda..

La situación era tensa. Skullgreymon veía desde el suelo herido como Bellestorrm cargaba sus armas y se tomaba todo el tiempo en apuntar, alardeando de su victoria. La vieja bruja de Witchmon, sonreía divertida desde su escoba a escasos metros en el aire de Bellestorrmon.

-Acaba con ellos -ordenó Witchmon
-Adios chicos...¡Flying bullet! -Disparó varias balas que iban a estrellarse contra Skullgreymon y Miragegaogamon. Pero dos gigantescos misiles chocaron contra las balas a medio camino. Otro misil impactó cerca de la pistolera que salió volando con cara de dolor mientras Witchmon luchaba por no caer de la escoba.

-Justo a tiempo amigo -agradeció MirageGaogamon con una sonrisa- ¿Los chicos? -preguntó por Matt y Haruhi.
-Se las arreglaran...solo quedan dos y además, han sacado el segundo origen. -contestó mirando a la nueva oponente -Esa pistolera os está dando caña por lo visto.
-Ten cuidado, es más fuerte de lo que aparenta ser conejo
-advirtió Skullgreymon. Megagargomon se asustó al ver al peliblanco preocupado. Esa pistolera debía de ser un demonio.
-Pero ahora...uno distrae y dos golpean -dijo MirageGaogamon. -El problema que tenemos, es su rápidez.
-Es como una bala.
. -dijo Skullgreymon- Sientes el impacto..y luego la ves.
-Aparte de que sus disparos, siempre aciertan
-añadió MirageGaogamon -Pero con Megagargomon..tenemos ahora una posibilidad.
-Se a donde quieres llegar
-medio sonrio Skullgreymon mirando a Megagargomon -Tu cuerpo, es como una maquina, conejo. Serás la carnada -Megagargomon empezó a sudar cuando le dijo eso -¡VAMOS! -Skullgreymon empezó a correr seguido de Miragegaogamon.
-¡ESPERAD! ¡CUÁL ES EL PLAN!
-¡TÚ ERES EL PLAN!
-Gritaron ambos al mismo tiempo.
-hola encanto -Megagargomon sintió un cosquilleo -en su cuerpo de maquina- al sentir el aliento de la pistolera en su nuca -¡Cómo te has atrevido a involucrarte en mi historia fantasiosa! -Le asestó una fuerte patada que notó Megagargomon como una caricia casi. -ahh...mi pierna..-se quejó Beelko. -Un momento... -se fijó en el cuerpo duro de su rival y arrugó de nuevo la nariz poniendo cara de extreñida -¿Dónde están mis amantes?
-¿Nos buscabas?
-preguntó Skullgreymon detrás de ella y al otro lado MirageGaogamon con sus garras preparadas para el ataque.
-¡GARRAS HURACAN!
-¡DISPARO OSCURO!


Ambos ataques impactaron contra la pistolera que cayó herida al suelo. Megagargomon voló alto y apuntó con su cañón. Miragegaogamon se alejó junto con Skullgreymon.

-Derrotada...por unos... -apenas podía hablar la digimon que miraba al cielo esperando el ataque final -No..no puedo morir de esta forma... -se levantó y cargó sus armas -¡¡ME LLEVARÉ A TODOS POR DELANTE!!
-¡ESTALLIDO MULTIPLE!
-gritó Megagargomon disparando todo su arsenal.
-FLYING BULLET -Beelko disparó varias veces y varias balas salieron de sus pistolas antes de desintegrarse por la fuerte explosión creada por la artillería de Megagargomon.

Una de las balas impactó contra Witchmon tirándola de la escoba. MirageGaogamon la vio caer y se acercó junto con Skullgreymon que ya se tronaba los puños.

-Y bien bruja...¿Te vas a rendir ya? -preguntó con sarcasmo mientras Witchmon levantaba la vista del suelo y se encontraba al peliblanco, al zorro apuntandola con su cuchilla y al conejo apuntándola con su cañón. Arrugó la nariz y bajó la cabeza como respuesta. -Mátala Miragegaogamon, voy a ver como están los otros -dijo mientras se daba la vuelta.
-Vale -contestó el digimon apunto de clavarla la cuchilla.
-¡ESPERA ESPERA! ¿No quieres saber dónde está la esfera? -preguntó la bruja cubriéndose con ambas manos.
-¡¡PARA MIRAGEGA...
-Lo he oído skullgreymon
-suspiró el digimon- No soy idiota...dime bruja...o te pelo como una patata -advirtió el digimon.
-Está bien está bien...Chronomon prometió protegerme...pero ya veo por donde se pasó su promesa -murmuró enfadada- La tengo escondida en Raventown...si me dejáis acompañaros..os la daré.
-¿Ahora quieres protección?
-preguntó divertido Skullgreymon -¿Qué te hace pensar que confiaremos en ti? Mátala Miragegaogamon...es otro de sus sucios trucos.
-¡Por favor es verdad! ¡Sé donde está! y Chronomon me matará por dejaros llegar con vida a Raventown..de todas formas moriré...solo pido que me protejáis...a cambio os daré la esfera que necesitáis para acabar con Chronomon
-Skullgreymon analizó cada palabra. Miragegaogamon ya había apartado la cuchilla cuando se escuchó un suspiro detrás de los chicos. Miragegaogamon sonrió al ver a Haruhi y Matt, guardando su katana, detrás de ellos.
-Puedes venir con nosotros...pero...

Matt caminaba por el pasadizo que les había enseñado Witchmon para salir del bosque. Detrás de él, Gaomon en modo humano reía uno de los chistes malos de Terriermon junto con Haruhi. Detrás de la chica, caminaba Skullgreymon con el gesto enfadado mientras cargaba a una maniatada Witchmon que pataleaba.

-¿Por qué me toca a mi llevarla? -preguntaba molesto el chico -¡Cómo sigas dando patadas, te mato!

Al final del camino, salieron de la dimensión donde estaban, para aparecer en el final del bosque verdadero...y enfrente de ellos, la colina. En los píes de la colina, Raventown.

-Cruzando el puente, la primera casa, es una tienda de empeños...ahí guardo la esfera -dijo Witchmon.
-Parece fácil -comentó Terriermon.
-Demasiado.. -murmuró Skullgreymon, que ya había dejado en el suelo a la bruja. -Matt...¿de verdad quieres confiar en ella?
-No nos queda otra...
-suspiró el chico a sabiendas de que olía a otra trampa -Venga...vamos.

Llegaron al puente y empezaron a cruzar. Witchmon quedó en el suelo, Skullgreymon se cansó de cargarla. Además, estaba maniatada, era inofensiva.
Matt iba a la cabeza del grupo en guardia en todo momento. Había algo que no le gustaba. Un puente que unía una colina de bosques, que conectaban otras ciudades del reino...debía de estar cargado de gente, de mercaderes etc... ¿Por qué estaba vacío?
Witchmon caminaba intentando quitarse los nudos. Pero skullgreymon los había apretado bien con magia. De pronto, sintió algo y echó a correr. Skullgreymon iba a a sujetarla, pero se le escapó.

-¡VUELVE AQUÍ! -gritó el peliblanco.
-¡¡CUIDADO!!- gritó Witchmon saltando contra Matt con su cuerpo en el momento en el que varias flechas salieron disparadas clavándose en el cuerpo de Witchmon.
-¿Por...por qué? -se preguntó Matt horrorizado. Esa bruja, le acababa de salvar la vida.
-Para..que...confi.. -tosió sangre. Haruhi creó una barrera para evitar la segunda oleada de flechas. -confiarais..matad...a...Chronomon...
-Witch...mon
-en brazos de Matt se convirtió en datos.
-¡¡VIENEN GENTE!! -Avisó Skullgreymon -Nos han localizado...esto ya no es una misión...es un suicidio. ¿Qué coño planeaba Lestat?
-MATT TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ
-Pedía Haruhi creando campos de fuerza que eran destruidos por los ataques de los digimon que salían del bosque.
-¡VAYAMOS AL PUEBLO, RÁPIDO! -Gaomon tomó el liderazgo y cogió de la mano a su compañero, que seguía con la mirada perdida, tirando de él.

Consiguieron escapar metiéndose en la primera casa que pudieron. Skullgreymon atrancó las puertas y se agachó viendo como pasaban de largo.

-¡SE HAN IDO POR AQUÍ -Se escuchaba los gritos de varios Centarumons Y Knightmons.
-Los hemos despistado -suspiró Skullgreymon.
-Matt... -susurró Haruhi al ver al chico sentado con las manos en la cara.
-¿Quiénes sois? -preguntó una chica asustada con un palo de escoba a modo de arma -Marcharos de aquí o mi hermana vendrá y os matará...es muy fuerte..es una bruja muy fuerte -Al escuchar esas palabras Matt cayó derrumbado más de lo que estaba ya. Veía a esa chica de unos 14 años, asustada, esperando a que su hermana...Witchmon...la salvara.
-¿Cómo te llamas? -preguntó Skullgreymon -No te haremos daño tranquila..
-Soy Melissa...¿Y vosotros?
-preguntó aun desconfiada sujetando el palo de escoba.
-Dime una cosa Melissa...tu eres una humana..¿cierto? -Skullgreymon era el único capaz de hablar en una situación así. El resto se limitó a agachar la cabeza.
-Sí...¿por qué lo preguntas?
-Tu hermana...¿de verdad es tu hermana?
-Bueno...es como si fuera mi hermana...ella me salvó y me ha criado desde muy pequeña
-contestó la chica bajando el palo -Así que..es mi hermana -levantó el palo de escoba y asintió para ella mismo -Y os dará una paliza si me hacéis algo.
-Escucha...tu hermana...
-Murió
-susurró Matt, pero la chica le escuchó -Por mi culpa...Witchmon...está...
-no...¿qué dices..?...ella...no puede morir...es muy fuerte..
-Está muerta
- dijo con más claridad Kobayashi, pero sin levantar la mirada -Muerta...
-Deja de decir eso..estás mintiendo...tiene que ser mentira...
-¡ESTA MUERTA!
-Gritó el espadachin -¡MUERTA!
-¡¡NOOOOOO!!
-El grito desgarrador de Melissa alertó a Skullgreymon que enseguida saltó para sujetarla de la boca.
-nosotros también moriremos, incluida tú..si sigue gritando.
-Skullgreymon..suéltala ahora mismo
-La mirada de asesino de Matt heló al peliblanco que poco a poco fue soltando a la chica -Todos nosotros moriremos..la misión...todo...ha sido un fracaso.

Los ánimos fueron decayendo como las lágrimas de Melissa que ahora, siendo abrazado por Haruhi, lloraba más que nunca.




Vaya post más loco pensaréis...la verdad, no se ni lo que he escrito. Me he líado a escribir y ha salido esto. No tenía ni idea de que poner en el bosque, así que todo esto...ha salido de la nada en dos horas.

Resumen: Después de una dura pelea y gracias al segundo origen activado por Yammato y Haruhi, han podido derrotar a los digimon malignos de Witchmon. Al final de la pelea, Witchmon parece ser que se pasa al lado bueno y les dice donde está la esfera (la octava, que nunca pudimos conseguir), tanto que es así, que salva a Matt en el puente que conectaba el bosque con Raventown de una emboscada de los digimon de Chronomon. Matt cae en la desesperación al ver morir a Witchmon y los chicos se esconden en la primera casa que ven donde conocen a la "hermana" de Witchmon y ahí los animos de todos, caen drásticamente al escuchar llorar a Melissa.

Bien, quiero que alguno de vosotros ponga en su post estas cosas.

-Un flashback de como Witchmon recoge a Melissa siendo una niña 10 años antes y la cría.
-Que Melissa les enseñe la esfera.
-Como escapan de la casa guiadas por Melissa para acabar fuera del pueblo.

El resto corre de vuestra imaginación. Y Yue208 H Leny Van-dike

Y vosotros vagos! Luigi Luigi Yagami Kirari Kirari escribid sí ^^ mimi_sakura mimi_sakura
 
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Fecha desconocida en el futuro, lugar desconocido.

Ost: Unmei no Yoru

Seis con treinta y cinco minutos de la tarde de un domingo común y corriente. Normalmente una persona de quince años estaría pasando el tiempo con sus amigos. Pero también existen aquellos que dejan trabajos escolares para última hora y este era el caso de esta persona.

-Fuck, como aburre escribir un ensayo sobre hechos históricos del reino –se quejó una joven quince años dejando caer su rostro contra la mesa. Sus cabellos negros que apenas llegaban a un poco menos de la mitad de la espalda estaban atados en una coleta con un listón celeste. Sus ropas sencillamente eran un vestido corto y sencillo color celeste claro ideado para ser usado en los días de verano y unas zapatillas blancas. Sus orbes de una curiosa tonalidad café-dorada se posaban en varias de las armas que adornaban la pared de aquella sala, segun su padre, era la viva imagen de su madre excepto por el alrgo del cabello y el color de ojos.. Espadas, lanzas, Yaris y armas similares con exquisitos detalles de fabricación eran visibles desde cualquier punto de la mesa.

-¿Sucede algo Kurogane? –la voz de un adulto llamó la atención de la adolecente. Un hombre de cabellos rojos y ojos del mismo color que la ya conocida Kurogane aparecía por la puerta de la sala. Su vestimenta consistía en una armadura de color gris sencillo y una capa color azul en su espalda, una espada dentro de una curiosa vaina azulada con dorada a un lado de su cintura complementaba la vestimenta. A plena vista se podía deducir que recién volvía a su hogar luego de estar ausente el día entero.

-Sabes papá, me pregunto cómo fue que mamá logro convencerte para ponerme de nombre literalmente “acero negro”.

-…Era un acuerdo que tenía con ella, si eras niño yo elegía el nombre y si eras niña era ella quien lo elegía –habló el pelirrojo con franqueza y cruzándose de brazos, ignorando la mirada inquisidora y entrecerrada de su hija

-Te amenazo con usar Gae Bolg en tu trasero ¿verdad? –preguntó de golpe, obteniendo como respuesta el gesto afirmativo de su padre.

-Y veo que pasaste el fin de semana haciendo de todo menos tu tarea –devolvió la pedrada con calma, sonriendo al ver el puchero en el rostro de la chica. - ¿Necesitas ayuda?

-Necesito escribir un reporte sobre un hecho histórico reciente en los últimos 20 años–confesó colocando su lápiz en la parte superior de su labio.

-Pues, tengo una historia que podría ayudarte y es una no muy conocida ya que se desarrolla un poco antes de la batalla por Teraria.

Tiempo presente, Teraria.

El dúo conformado por Ian y Hikard viajaba en las espaldas de Hisyarumon en dirección a la franja que conectaba con la montaña perdida. Ese método de viaje era más discreto que viajar encima del colosal Imperialdramon. Lo que más extrañaba al grupo, fue que el mismo V-mon sugirió esa forma de trasladarse para evitar alertar al enemigo. El repentino cambio de personalidad del dragoncillo azul no parecía ser temporal si no permanente, cosa que sacaba de onda a su compañero.

-¿Cuánto falta para llegar? –preguntó Ian con calma. Su mente se encontraba repasando como si fuera una película las muertes de sus compañeros. Sus ojos cada vez más se endurecían como el más duro de los aceros debido a un curioso dilema en su mente ¿Era es posible salvar a todas sus personas importantes como él buscaba o era necesario sacrificar a unos cuantos para salvar a muchos más como Blake lo hacía? Apretó con fuerza los dientes al sentir que ciertas filosofías de Blake comenzaban a chocar fuertemente con sus propios ideales.

-¿Sucede algo? –preguntó Himeko al sentir el abrupto cambio en las facciones de Ian. Cada vez más se comenzaba a parecer a Blake en ciertos aspectos.

-Nada en especial…solo un simple choque de filosofías.

-Estaremos en la franja en unos minutos –contestó el dragón digital de nivel perfect. Lentamente comenzó el descenso a tierra forma.-A partir de aquí debemos movilizarnos a pie para evitar ser descubiertos –habló con cierta cautela dirigiendo su atención al digimon de cabellos azules que solo bajaba a tierra firme por su cuenta.

-Gracias Hisyarumon –agradeció suavemente Von Drasil a su digimon antes de bajarse junto Storm. El dragón solo asintió antes de volver a su forma humana nuevamente y comenzar a moverse con el grupo encabezado por V-mon, quien solo se mantenía en silencio.

-¿Sucede algo Ryudamon? –preguntó el azulado de forma calmada sin necesidad de girarse y tomando desprevenido al dragón con forma humana. – Realmente veo que tienes un serio problema de confianza ¿lo sabes?

-Me es difícil confiar en alguien que hasta ahora muestra sus verdaderos colores –contraatacó el rubio con seriedad. Sus palabras lograron que por un instante el azul se diera la vuelta y le dirigiera una mirada y paso…por alguna razón cada vibra de su ser le decía que detuviera la discusión en ese instante. El aura aplastante que emanaba V-mon era ridículamente fuerte llegando a afectar a ambos humanos.

-Y yo te aconsejo respetar a tus mayores, comparado conmigo solo eres un crio que apenas está conociendo los verdaderos colores de este mundo Ryudamon –respondió V-mon cruzándose de brazos y luego proseguir caminando.

-Shit… ¿qué le paso al idiota glotón? –se preguntó Ian dejando por un momento a un lado sus problemas existenciales y mirando a Hikard tratando de obtener aquella respuesta.

-Como dijo Ryudamon…está mostrando su verdadero yo –confesó la maga para continuar el trayecto junto a su digimon.

Aquellas palabras funcionaron para dejar pensativo el pelirojo, después de todo V-mon era la clase de digimon que podías decir que era feliz y amigable. Ahora lo que tenían frente a ellos era claramente un digimon que había pasado por diversas batallas a través de los años.

No pasó ni un minuto antes de que una repentina barrera mágica de color turquesa cubriera toda la zona en una especie de domo aprisionante, dejándolos cautivos y sin probabilidad de de escape. La repentina carcajada de un ser que estaba flotando sobre aquel domo los hizo dirigir su atención hacia el cielo.

-¡Disfruten su estadía! –se carcajeó un ser encapuchado antes de desaparecer en dirección a Teraria.

- Dime que puedes romper esta barrera Hikard –preguntó Ian llevándose la mano al rostro. El gesto negativo de Von Drasill hizo que su quijada se abriera en estupefacción.

-No sé qué clase de magia es esta…pero no puedo romperá –confesó mordiéndose el labio la elegida antigua. Su mente no encontraba forma de desarmarla la barrera que los habia aprisionado.

-Barrera espiritual de dos polos –interrumpió V-mon entrecerrando los ojos. –Esta barrera fue creada con dos orbes que deben estar ubicados en distintos puntos de lugar. Normalmente para desactivar el orbe hay que demostrarle tu valía ante el mundo de los espiritos.

-En otras palabras…es un hecho que cada orbe esta resguardado por un espirito –atinó a decir Hikard. -¿Qué tipo de espirito los resguardan?

-No tengo idea…el orbe invoca al guardián o a los guardianes idóneos dependiendo de la persona que busque desactivarlo –contestó V-mon antes de dar un suspiro de resignación. –Puede que en caso de ustedes…terminen siendo probados por el espirito de alguien cercano o ustedes o uno que tenga relación con sus vidas pasadas –aquello ultimo era dirigido con seriedad al de ojos café-dorados que apretaba el puño con fuerza.

-Bien, creo que debemos separarnos para buscar.


Fecha desconocida en el futuro, lugar desconocido.


-¿Y? –preguntó Kurogane mirando con expectantemente a su padre, el cual solo se encogía de hombros. Su padre había interrumpido aquel relato en el momento que la voz de su madre había anunciado que la cena estaba lista.

-Si quieres saber, terminare el relato después de la cena –contestó riendo antes de desaparecer por la entrada de la sala, dejando a resignada estudiante suspirar con derrota. –Te espero en la mesa.

-Y a veces me pregunto cómo es que alguien como él fue nombrado Caballero de Primera orden en el reino de Teraria–se quejó la chica de cabellos negros antes de dejar caer su rostro contra la libreta y luego levantar la mirada hacía una foto bastante vieja en un mueble, donde se apreciaba lo que parecía ser un grupo de jóvenes disfrutando en alguna clase de celebración.


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resumen breve

1-Los dos vagos(?) fueron atrapados en una barrera espiritual, siendo incapaces de lelgar al campamento del enemigo que ya marcha hacia Teraria. La barrera es formada por dos orbes que invocaran y "resucitaran" temporalmente a uno o varis guardianes para protegerlo. Como se indico, usualmente son los espiritos de alguien cercano a quien busca desactivarlos.

2- Los que me conocen, saben que me gusta dar "glimpses" al futuro. En esta caso, en teoría este evento esta siendo narrado por el padre de Kurogane para su tarea, de paso les daré una galletita si me adivinan los padres de la chica(?). Si les gustaría que diera "glimpses" del futuro con relación a sus pj pueden mandarme la idea por mp y con gusto lo agrego a uno de mis post.

3-Se viene mi version pirata de la primera batalla climax de la ruta Unlimited Blade Works.(?)

4- Olviden al V-mon tontuelo e inocenton. V-mon ya empezara a comportarse como la leyenda antigua, sabia y poderosa que es pero sin dar a conocer su identidad.
 
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Yue208

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¡ESTA MUERTA! -Gritó el espadachín -¡MUERTA!

¡¡NOOOOOO!! -El grito desgarrador de Melissa alertó a Skullgreymon que enseguida saltó para sujetarla de la boca-

Nosotros también moriremos, incluida tú…si sigues gritando- menciono el joven de cabello largo-

Skullgreymon…suéltala ahora mismo -La mirada de asesino de Matt heló al peliblanco que poco a poco fue soltando a la chica- Todos nosotros moriremos…la misión...todo...ha sido un fracaso.


Los ánimos fueron decayendo como las lágrimas de Melissa que ahora, siendo abrazada por Haruhi, lloraba más que nunca.


Tsk… que fastidio, una conocida muere y el Kobayashi se nos pone Emo –decía el digimon en forma humana, haciendo que el joven de cabello castaño lo tomara por el cuello rápidamente-


¿Que dijiste? –la rabia invadía los ojos de Matt-


Lo que escuchaste gatito cobarde, ¿Qué todos vamos a morir?, ¿Qué la misión fracaso?, ¿Qué todo fue un fracaso?, pues con tu entupida actitud puede que sea cierto –respondió algo molesto el digimon esqueleto-


¡Te matare maldito! –amenazaba el Kobayashi, asustando un poco a los presentes-


¿Matarme?, adelante, si eso te hace sentir mejor, pero no quisiera estar en tu lugar cuando te encuentres con Yue y le digas que asesinaste a su compañero a causa del temor que tenias –contestaba Skullgreymon amenazadoramente- a ti te duele asesinar a un compañero que los traiciono, pero Yue es diferente, el puede matar a cualquiera, después de todo, incluso mato a sus propios padres sin ningún rastro de piedad.

Este ultimo comentario helo la sangre de todos, ¿de verdad existía alguien capaz de asesinar libremente a sus propios padres?.

Ahora suéltame, sabes que no me atacaras y sabes que tenemos que trabajar todos juntos para salir de aquí, admite que tienes miedo y no actúes como un cobarde y enfréntate a ellos ¿o es que acaso no tienes nada que proteger? – las ultimas palabras resonaron fuertemente en la mente del castaño, que poco a poco dejo libre al digimon esqueleto-


Odio admitirlo pero tienes razón, me deje llevar por la muerte de Witchmon, como no pude protegerla, pero es verdad, aun tengo muchas personas que quiero proteger – el joven Kobayashi, hablaba frustradamente mientras apretaba con fuerza su puño-


Matt, esta bien, no fue tu culpa, todos lo sabemos y aunque Skullgreymon sea un cretino el también lo sabe, es por eso que tenemos que trabajar juntos para salir de aquí –comento el digimon azulado mientras ponía su mano en el hombro de su compañero que ahora estaba de rodillas-


Oye, Skullgreymon ¿que haces? –pregunto confundido el pequeño digimon conejo, viendo como su compañero estaba tocando los muros de la casa-


Pues, si esta era la casa de esa mujer, entonces en algún lugar por aquí debería de haber… lo encontré – el digimon de apariencia humana y cabello largo, precio una de las rocas de la pared, la cual abrió un pasaje secreto con unas escaleras que conducían hacia abajo- bien todos vengan por aquí.


¿Pero que hacemos con ella? –pregunto preocupada Haruhi que tenia en sus brazos a la pequeña Melissa que no dejaba de llorar-


¿Oye niña, acaso quieres morir? –pregunto el joven de la semi-armadura de hueso-


Ya…ya no me queda nadie en este mundo, no quiero estar sola, si voy a permanecer sola…prefiero morirme –contesto la pequeña de cabello castaño claro entre lagrimas-


Tsk… -el digimon en forma humana, se acercó hacia la pequeña y para la sorpresa de todos, la abrazo fuertemente- mira no estas sola, si dices que estas sola entonces yo seré tu hermano o tu padre ahora.


En ese momento todos se quedaron en silencio, no podían creer lo que acababan de oír, ¿realmente estaban escuchando a Skullgreymon decir esas palabras?, ¿o es que acaso estaban todos atrapados en algún tipo raro de ilusión?.


¿Qué diablos estas diciendo?, y responde otra pregunta ¿Cómo sabias que abría una habitación secreta aquí? –pregunto muy extrañado el Kobayashi-


Pues la respuesta es una sola, fui el amante de Witchmon durante varios años, así que conocía todas sus mañas, soy en parte responsable de la muerte de ella, por lo cual es mi deber hacerme cargo de la niña y además si Yue se enterara que deje una niña sola luego de haber matado a su único familiar, seguro me asesina –respondió calmadamente el digimon esqueleto-


¿¡QUEEE!? –el grito unísono de todos rompió por completo la tensión hasta el momento-


¿Qué pasa?, es verdad, si la dejara abandonada aquí, seguro Yue me mata –respondió algo ingenuo el joven de cabello largo, por la reacción de sus compañeros-


Idiota no estamos sorprendidos por eso, nos sorprendimos al enterarnos que eras amante de Witchmon –respondió el digimon de cabello azul-


Ah… ya veo, pero eso no es algo tan raro, después de todo ella era alguien bastante sexy- respondió el digimon sonrojándose un poco al recordar quien sabe que cosa sobre Witchmon-


De tal palo, tal astilla, es igual a Yue –pensaron todos los presentes-


¿De verdad serás mi padre? –pregunto entre lagrimas la pequeña-


Tsk… no me hagas repetirlo, ya te dije que si –respondió el digimon esqueleto girando su cara hacia un lado para ocultar que se había avergonzado un poco- ahora vamos todos, entremos aquí, tenemos que escondernos o nos encontraran.


Todos los presentes descendieron por la escalera la cual se cerro una vez pasaron todos, y caminaron hasta llegar a lo que parecía ser un pequeño sótano.


Bueno parece ser que aquí estaremos a salvo por un tiempo –dijo la pequeña Haruhi, mientras tomaba asiento-


Supongo que no queda más que esperar a recobrar todas nuestras fuerzas y con suerte, para cuando salgamos los enemigos serán menos y podremos huir –dijo el joven castaño mientras rebuscaba entre una vieja nevera algo para tomar-


Oye, ¿y como fue que esa mujer termino por adoptar a una niña humana?, jamás la hubiera creído capaz de eso – pregunto algo curioso Skullgreymon-


Pues fue cuando yo tenia solo 3 años por lo que no lo recuerdo bien, pero recuerdo que me había quedado sola…


******QUE COMIENCE EL FLASHBACK 6 AÑOS ATRAS******


Todo comenzó en una pequeña aldea que fue arrasada por el ataque de unos digimons. Desperté entre los escombros y comencé a caminar por las calles de aquel lugar.


Mama, papa, ¿Dónde están? –preguntaba la pequeña entre lagrimas-


No estoy seguro de cuanto tiempo continúe caminando, solo recuerdo que me desmaye y al despertar me encontraba sobre una cama y Witchmon ya estaba ahí.


Valla veo que al fin despiertas pequeña, realmente eres muy resistente, eres la única sobreviviente de aquel lugar al parecer –hablaba calmadamente la joven de cabellos rubios- eres persistente y te aferras a la vida, eso me gusta, me resultas muy interesante, dime ¿quieres vivir como mi hermana?.


En aquel momento no sabia que responder, pero finalmente acepte, y Witchmon comenzó a enseñarme algunas cosas. No era la persona más amable del mundo, pero siempre aparecía para defenderme cuando alguien intentaba hacerme algún daño.

Al principio no pasaba mucho tiempo conmigo, pero poco a poco comenzó a ser más amable. La verdad es que juntas viajamos por muchos lugares, aunque a veces yo resultaba ser una carga y eso me deprimía, pero Witchmon siempre permanecía cerca mío para darme ánimos y protegerme.


******** FIN DEL PEQUEÑO FLASHBACK********



Espera un segundo… dijiste que paso hace 6 años y cuando tu tenias 3, ¿entonces cuantos años tienes? –pregunto algo nervioso el castaño-


¿Yo?, pues tengo 9 años –respondió la castaño claro-


IMAGEN DE MELISSA:


Todos los presentes menos Skullgreymon pusieron una cara de piedra. Y en especial Haruhi, que de pronto estaba en un rincón, moviendo su dedo en círculos en el piso.


Haru-chan –llamaba el pequeño digimon conejo a su compañera, mientras intentaba ver que le ocurría-


No es justo, no es justo, no es justo –repetía la pequeña, mientras se miraba sus pechos-


Je… jeje –el pequeño Terriermon prefirió guardar silencio ante la situación-


Bueno ya ah pasado bastante tiempo, creo que es hora de salir de aquí –comento el Kobayashi, poniéndose de pie-


Esperen, hay algo que quizás tendría que darles, mi hermana hace mucho tiempo me dijo que algún día tendría que entregarla, es una esfera mágica o algo así, si la desean puedo guiarlos hasta el altar donde se encuentra – dijo la pequeña de anteojos a los presentes-


¿Puede ser, la octava esfera? –dijo el digimon azul-


Si yo pienso lo mismo, esta bien pequeña guíanos –respondió el joven espadachín-


Por aquí – la pequeña presiono otro botón de la pared y un nuevo pasaje se abrió, y uno a uno todos comenzaron a caminar por ese estrecho túnel-







Bien hasta aquí mi parte xD.

Cuando quieran continuar me avisan por mensaje asi les digo mas o menos como sigue: H Leny Van-dike o Dark Fallen Angel Dark Fallen Angel

Los demas: mimi_sakura mimi_sakura , Kirari Kirari , Luigi Green Luigi espero que disfruten el capitulo jeje :)
 

mimi_sakura

Dama Oscura
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Ojos azules, largos cabellos blancos hasta la cintura, una sonrisa surcaba en los labios de aquel albino, siguió a pasos lentos para escuchar claramente la pregunta de su acompañante. Viro por unos segundos para mirar a una pequeña de su casi estatura de larga cabellera blancas y ojos azules claros que lo miraba curiosa

- ¿adónde vamos? –cuestiono con un tono dulce y curioso ante los oídos del niño.

- tu solo sígueme y ya verás

Respondio el niño con tono despreocupante volviendo su mirada hacia al frente sin dejar de sostener la mano de la niña que solo lo seguía en silencio. Se mantuvieron caminando a plena luz del sol dentro de aquel extenso bosque en donde podían apreciar animales y Digimons salvajes en el trayecto del camino.

- hermano, ¿aún falta mucho?

El albino solo se detuvo por unos momentos seguido la niña se percató de ello para asomar su cabeza al lado derecho y ver curiosa una enorme puerta cubierto con ramas, pardeo un par de veces para colocarse justo al lado de su hermano mayor.

- Aris.

Giro su rostro para mirar al muchachito que permanecía con la mirada fija al afrente con un brillo intenso en los ojos, parpadeo

- es aquí, donde se encuentra, el que nos puede conceder un deseo.


Se levantó bruscamente para colocar una mano sobre su cuerpo al sentir el dolor que había sido dejado como marca de ser derrotado por los elegidos. Miro hacia su alrededor para ver como la puerta se abría y una persona ya conocida con capucha se adentraba.

- te dije que si te empeñabas en desafiar las ordenes de Chronomon, las consecuencias podrían ser fatales.

El albino solo permaneció en silencio ante la presencia de su acompañante para dedicarse en ver toda sus acciones seguido volvió su mirada hacia fuera de la habitación.

- Jupitermon.

- la viste ¿no es así? –Concluyo el hombre de cabellos oscuros y mirada dorada- Neptunemon me lo informo –suspiro- es inevitable Atem, aunque quieras evitarlo, es imposible. Acéptalo tal y como tiene que ser.

- aun el sello sigue presente –notifico con la mirada hacia el hombre- probablemente se romperá cuando recuerde todo –apretó los puños.

- lo mejor es que descanses Atem, por el momento Ghoulmon está tomando tu lugar –informo Jupitermon tomando asiento por unos instantes- al parecer hay ataques internos en las bases que colocamos en las ciudades vecinas a Teraria

- Lestat debio enviar gente para detener los planes de Chronomon –comunico Atem conociendo la forma de armar una estrategia de aquel hombre. Se levantó bruscamente para ponerse de pie- nuestra prioridad es hacer regresar al segundo general y yo me haré cargo de ello.


♦ ♦ ♦ ♦ ♦

El peliblanco permaneció de brazos cruzados, alzo la mirada para ver atraves de la esfera el cuerpo inconsciente de aquella mujer percibia el gran poder que emanaba dentro de ella, pero aun así había batallas internas por las cuales ella misma tenía que luchar.

- Aris, tienes que volver.

El lo sabía, el poder de la chica era intenso, pero incluso eso podía dominarla de la peor forma. Lo único que podía hacer en esos momentos, era rezar a los dioses de que todo saliera bien con la joven Targaryen.




Algo corto tenia que escribir para que el resto lo siga
 

Digimon Tamer/Pokemon Trainer/Tensaigakure Shinobi
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Futuro, fecha desconocida.

-¿y? –preguntó Kurogane al terminar su cena. Su padre simplemente se había puesto a leer un libro bastante viejo cuando termino de comer. –Pensé que me seguirías contando esa historia.

-Oh cierto aunque pensé que te parecia aburrida –contestó el caballero adulto riendo levemente y guardando el libro. – Bien, donde me había quedado.

-Se habían separado para buscar las esferas.

-Oh cierto...bueno lo que paso fue lo siguiente –comenzó a relatar.

Tiempo presente

Ian y V-mon se habían separado de Hikard y Ryudamon para encontrar las dos esferas que los mantenían cautivos en aquella barrera. El de cabellos rojos solo tenía una idea atravesando su mente: destrozar esa cosa y salir de allí para avisar de la inminente invasión a teraria.

V-mon por su cuenta iba sumido en el pensamiento de si influir o no en Dorumon para que recuperara sus memoras como Alphamon. Su carrera se detuvo cuando llegaron a una zona bastante plana y carente de arboles donde una esfera azul eléctrico y del tamaño de una nuez flotaba en el aire.

-Allí esta –el portador de Excalibur dio un par de pasos hacia la esfera pero repentinamente esta comenzó a brillar. Storm por un momento sintió como algo salía de su cuerpo a la fuerza y cayo de rodillas respirando agitadamente con una mano en el pecho. Alzó a duras penas la mirada para luego abrir los ojos en sorpresa. –Imposible.

Y es que frente a él, se encontraba la figura de una persona que conocía bastante bien: Blake Rozenkrauss estaba parado frente a el y sosteniendo la legendaria espada Ten Comandements en todo su esplendor.


(Ignoren la parte rubia, solo pónganlen atención al dude pelirrojo de armadura :c)

-Finalmente tenemos la oportunidad de vernos cara a cara en el mundo de los vivos...lástima que sea para tomar tu lugar –habló de forma tajante antes de sacudir su arma. Una mirada a V-mon le decía que no interfiriera en lo más mínimo.

Ost: Emiya (long version)

-Pero que mierdas dices –respondió Storm que lograba ponerse de pie. Casi de forma instintiva tuvo que bloquear con su espada el golpe fulminante que Blake lanzó sin medir palabra alguna -¡¿ACASO TE VOLVISTE LOCO?!

-¡Un tipo que cree en la estúpida de idea de proteger a sus amigos no es capaz de salvar al mundo! –respondió de forma iracunda antes de comentar un asalto veloz con su espada en contra del elegido actual. -¡Con esa mentalidad terminaras condenando a todo el mundo!

-¡Cállate! –respondió Storm con fuerza y defendiéndose con su espada. El pelirrojo aprovecho un mal movimiento de Blake para comenzar su contra-ataque. -¡Querer proteger a mis amigos no está mal!

V-mon por su cuenta solo podía ver las chispas que salian con cada golpe de las espadas, notando la superioridad de técnica de Blake al ver como lograba darle a Ian varios cortes en distintas partes del cuerpo. El viejo paladin solo veía de forma expectante como Ian ponía al limite sus ideales en contra los de Blake.

-¡No me hagas reir! –reclamó el paladin de cabellos rojos usando una de las tantas formas de su espada para darle un corte a Storm en el pecho y mandarlo a volar. -¡Si no estas dispuesto a sacrificar a nadie no puedes salvarlos a todos! –gritó antes de comenzar a recitar su infame canto. –Im the bone of my sword.

-¡No lo haras! –gritó Ian saliendo velozmente contra Blake. Su espada tenía un brillo dorado en la hoja que le permitió cortar en dos la TCM de Blake cuando la uso para bloquear.

-Steel is my body and fire is my blood –murmuró Rozenkrauss creando una enorme espada bastarda que utilizo para frenar y golpear a Ian en el hombro. –I have created over a thuosand blades –continuó antes de esquivar una llamarada de su enemigo. -¡Tu solo te estas apegando a una estupida promesa infantil!

-¡¿Y cual es el maldito problema en creer ese ideal maldito imbecil?! –reclamó Ian antes de cortar en dos una colosal bola de fuego de Rozenkrauss.

-Unknown to death, Nor known to life –recitó antes de proyectar una centena de espadas a sus espaldas. -¡Continuos barrage! –disparó la cantidad ridícula de espadas. –Have withstood the pain to create many weapons.

-¡¿PORQUE DEBO ESCUCHAR A UN IMBECIL QUE SACRIFICO A VARIOS DE SUS COMPAÑEROS EN LA GUERRA?! –bramó con ira el elegido esquivando las espadas que podia y destrozando las demas con Excalibur.

-¡Porque era lo correcto en ese momento! –contestó de forma cortante el otro pelirojo. –Yet this hands never hold anything –se movió a la derecha para esquivar un chorro de fuego en forma de espada que disparo Storm. –So as i pray.

-¡Eran tus amigos infeliz de mierda! –recalcó con ira antes de tomar con fuerza su espada.

-¡Unlimited blade works! –gritó Blake para que un enorme circulo de fuego literalmente quemara los alrededores, dejando a la vista una planicie llena de espadas cubiertas con una leve neblina. Los cielos estaba cubiertos por nubes oscuras y enormes engranajes lo adornaban. –Dime Ian... ¡¿Eres capaz de sobrevivir a esto?! –gritó antes de tomar dos espadas y lanzarse en dirección al elegido.



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Desde que entró a la casa se había sentido inseguro. Como un niño pequeño atrapado en su jaula de barrotes esperando en la oscuridad de su cuarto a que viniera su mamá o papá a cogerlo y mecerlo para tranquilizarlo. Él necesitaba ser tranquilizado. No veía ninguna salida y eso le estaba frustando mucho. Intentó que su paranoia no fuera a más cerrando los ojos con fuerza y visualizando otro escenario. De pronto se vio, ahí parado cerca del altar de los reyes en Teraria y a su lado...estaba ella, la princesa de Teraria...Aeris. Le dio la mano y la acaricio con suavidad, le regaló una de sus más sinceras sonrisas y unas palabras que le hizo despertar.

"Todo saldrá bien...Matt"

Respiró de nuevo y volvió a abrir los ojos. Ahora todo estaba mejor.

Después de el desenlace con la verdad de Skullgreeymon y el rollo que tenía con Witchmon pudo volver a reir y luego conmocionarse con las palabras de Skullgreymon, acerca de hacerse cargo de la pequeña Melissa. Después de todo, ese digimon, tenía buen corazón.
Dejando eso aparte, se quiso centrar en las palabras que había dicho la niña, acerca de llevarles a la octava esfera.

-Nuestra misión era acabar con el cuartel general situado en esta ciudad. Cogeremos la esfera y seguiremos con la misión- Nadie se le opuso. Skullgreymon mostró una pequeña media sonrisa. Por dentro agradecía que el espíritu de Gale volviera a resurgir en el Kobayashi.
-Entonces, seguirme-. La pequeña les condujo por los pasadizos secretos que conducían a unos viejos túneles que conectaban la ciudad con el bosque. Skullgreymon les contó que tuvieran cuidado por donde pisaban. Witchmon era adicta a tenderle trampas.

Por más que se introducían en esos túneles, más nerviosos se encontraban. Haruhi se preguntaba que tal lejos estaba la esfera y no pudo evitar preguntarlo en alto esperando respuesta de la tetuda de la niña. Pero fue Skullgreymon quién contestó.

-Ya debemos estar cerca- comunicó el albino.
-¡Esperad! -la niña aminoró el paso y enseguida paró para agacharse y coger una cuerda que había en el suelo. -Era una trampa...podemos seguir.

Pero enseguida las paredes empezaron a temblar. Skullgreymon se adelantó y cogió a la niña en brazos mientras corría. El túnel se estaba derrumbando, otra trampa de la recién fallecida Witchmon. Copiando al digimon, Gaomon cogió a Matt y Terriermon a Haruhi y agilizaron el paso hasta que el suelo se derrumbo y los seis cayeron a un abismo desconocido.

Abrió los ojos y sintió el cuerpo entumecido. Hacía tiempo que no sufría daño. Menos mal pensó. Echaría de menos que Himeko le dijera "mapa". Sintió un pinchazo en el brazo izquierdo, de nuevo se le había fracturado.

-Gaomon... -susurró el nombre de su mejor amigo y obtuvo un gruñido de respuesta. Giró su cuello con cuidado y vio al peliazul apretando los ojos por dolor. -¿Gaomon...estás bien compañero?
-He bailado en peores pistas
-contestó incorporándose con dolor -Matt...
-Dime socio...
-El castaño se incorporó y abrió los ojos para ver a un fantama.
-Novatos -sonrió con burla la chica de sombrero.
-¿Witchmon?
-Vaya...al fin despertaste, te están esperando los demás
-Skullgreymon apareció con una cantimplora de agua que lanzó a Gaomon. Haruhi y Terriermon miraban impresionadas los grabados de la pared.
-Witchmon...¿Cómo estás viva?
-Se necesita algo más que un par de flechas para matarme, novato.
-Pero mamá...¿por qué? Pensé que...
-Estúpida niñita. ¿De verdad pensabas que te iba a dejar sola con este marramacho?
-Skullgreymon gruñó por lo bajo.
-Entonces...¿Todo fue un montaje? -preguntó Haruhi ahora interesada en la conversación.
-Cuando me vencisteis...estaba frustada. Pero lo comprendí todo...vale más un grupo unido por una fuerte amistad que una solitaria digimon. Así que decidí ayudaros para proteger a Melissa. Pero cuando pasamos por el bosque vi de lejos que la ciudad estaba cercada...por lo tanto, habría una trampa. Entonces pensé rápido y confiando en que podríais llegar a la casa y contactar con Melissa me dejé dar y utilizando un hechizo, hizo descomponer mis datos haciéndome la muerta. Llegué a mi escondite y preparé todo para traeros aquí sin que el ejercito de Chronomon se diera cuenta. Siento la...caída. Pero al menos os paré a 20m.
-Mamá se centró más en mi...y olvidó a Mat y Gaomon
-dijo Melissa con culpabilidad. Witchmon se acercó al brazo de Matt y lo curó en el acto.
-Vi como llorabas mi muerte -le acarició el mentón y se acercó para besarle en la frente. Ese acto dejó perplejo a todos.
-Ejem...bien..ahora, ¿podemos ir a por la esfera? -preguntó Skullgreymon serio.
-¿Celoso? -Witchmon se dio la vuelta coqueta pero Haruhi se interpuso.
-No es momento de juegos, tenemos una misión que cumplir para poder volver con nuestros amigos. -Terriermon sonrió al escuchar esas palabras. Haruhi había madurado.
-Está bien niña sosa. Tranquilos, no estáis aquí de casualidad. Seguirme.

Continuaron por un túnel y diez minutos más tarde empezaron a escuchar golpes y ruidos. Witchmon paró en seco y señaló hacia arriba.

-¿Qué hay arriba? -preguntó Terriermon.
-El fin de vuestra misión. La base de Chronomon en Raventown.
-¿Y la esfera?
-preguntó el Kobayashi.
-Cuando os ocupéis de ellos...os la daré -sentenció. Skullgreymon sabía que era mejor que de momento la tuviera escondida, por si la misión fracasara.
-Está bien Witchmon. Pero ¿nos ayudarías de nuevo? -La bruja sonrió. Matt sabía que ya estaba hecho.

Melissa se quedó abajo cuando la noche llegó a Raventown. Witchmon subió sorprendiendo a los guardias que sucumbieron a su magia. Miragegogamon junto con Skullgreymon arrasaron gran parte del campamento. Haruhi hizo un conjuro de protección evitando los ataques de los digimon. El factor sorpresa funciono y el campamento fue destruido.

-Misión cumplida chicos. Vayámonos -Pero Matt seguía con la espada en alto y su mirada apuntando al norte. Skullgreymon y Witchmon sintieron lo mismo.
-Irradia mucha fuerza..nunca antes había sentido algo así -Witchmon estaba nerviosa. Skullgreymon gruñó.
-Es un general...

El general se acercaba a la base mientras los chicos a sabiendas de que huir no serviría de nada, siguieron en gurdia esperando un milagro.


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Dama Oscura
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Algo corto con Dorumon.

Ciudad de Teraria.

Camino a pasos lentos por las calles observando a los humanos disfrutar de un tranquilo día, inconscientes de que en cualquier momento podría el enemigo atacar. Aborreció estar sin hacer nada sintió que perdía el tiempo en aquel lugar. Ni siquiera estaba cerca de su elegida y eso lo ponía aun más de malas. se suponía que como su compañero tendría que estar a su lado cuidandola y protegiéndola. Por desgracia no tenía la remonta idea de donde se encontraba su elegida.

- porque tan pensativo Dorumon...

Susurro una voz tan cerca de su oído que inmediato volteo para identificar al responsable que sonreía de medio lado, alzo el ceño y cruzo sus brazos.

- eres tú Impmon -reconoció con una voz desinteresado para continuar caminando.

- quién pensabas que era, ¿tu elegida? ¿un enemigo? -dijo con tono de burla viendo el semblante serio del pelimorado- o mejor aún... Chronomon, tu peor enemigo.

Levemente abrió los ojos ante el último nombre seguido achino la mirada e ignoro el último comentario para mirar hacia su alrededor que todo estuviese bien.

- ¿que haces aquí? -pregunto secamente el pelimorado

- solo quería ver una gran batalla que está apunto de ocurrir aquí en Teraria... -mantuvo aquel semblante sonriente mirando al pelimorado que lo miro extrañado a la vez que confundido por su comentario- ya lo verás será una escena que no puedo perderme.

Alzo el ceño se detuvo y tomo del ropaje al muchacho que solo sonrío. Detrás de esa sonrisa se escondía algo más, una verdad oculta. Desde antes de llegar a Teraria conocía a Impmon, por tanto sabía que aquel digimon demonio sabía de muchas cosas.

- ¿a que te refieres? -pregunto con aquel tono de voz autoritario mirando fijo al humano-digimon.

- "aun no puedes recordarlo Dorumon" -pensó a sus adentro Impmon, seguido soltó un suspiro para mirar al pelimorado que lo miraba de la misma manera- ya sabes lo que rumorean -se encogió de hombres sin darle tanta importancia en como lo tenía preso su amigo- que Chronomon por fin ha despertado y que ha estado enviando a sus generales al frente para gobernar cada región, principalmente tienen la vista en Teraria

- yo no permitiré eso -dijo decidido el pelimorado soltando a Impmon y dio unos pasos hacia atrás. Alzo su mirada hacia el cielo ocultando su rostro bajo sus flecos- yo lucharé contra Chronomon así sea dando mi propia vida, por eso... no permitiré que Teraria caiga, sin dar lucha -la mirada de este se mantuvo perdida hacia arriba irradiando un brillo intenso.

Ese tono de voz autoritario y decidido; y esa mirada intensa en el fondo de seguía dormido el gran líder de los Royal Knight. Aquel que tuvo una lucha a muerte contra Chronomon y que al final había desaparecido por razones desconocidas. Ahora en ese tiempo estaba de vuelta sin memorias y como un ordinario digimon que desconocía parte de su vida pasada.

Terminen sus post de pelea. para la próxima el enemigo va a atacar.
 
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No importa cuánto avanzaba sentía que sus pasos eran nulos, llevaban un rato caminando sin llegar a ningún lugar y sin encontrar indicio de como liberarse de la peculiar prisión. Ryudamon llevaba un rato meditando algún movimiento para escapar, una evolución, un truco, nada pasaba por su cabeza y era entonces que su sien le dolía, de forma extraña la imagen de Gaioumon cruzaba su mente como un flash en un intento por llamar su total atención, de alguna forma lo conseguía. Volteó a ver a su compañera en silencio, los papeles habían cambiado y ahora ella era más bajita que él, eso de alguna forma le daba una peculiar sensación de poderío, de fuerza para protegerla. Los azules de ella voltearon a verlo y sus ambas titilaron.

Sé que piensas. — Pronunció sonriente. Él se tensó—. ¿Quieres intentar? La verdad yo planeaba que entrenáramos con los demás, funcionaría como limitante ante cualquier cosa. — Ryu llevó la mirada al frente—. No me mal intérpretes. Yo confío en ti.

Pero yo no lo hago en mí mismo… — Elevó sus manos observando sus palmas—. Estuve a punto de arrancarle la vida con mis propias manos, un poco más y la habría matado. — Cerró sus manos.

Hikard se detuvo con la intención de detenerlo. Sus palabras quedaron encerradas, sintió una mirada familiar sobre si, se crispó y volvió la mirada al camino. Ryudamon imitó el acto con un movimiento más relajado. El aliento de ella se perdió en su interior, quedó atónita, no podía estar allí de pie, luego recordó la labor de aquella barrera. Se afirmó al suelo y lo observó. Una onda extraña la envolvió de los pies a la cabeza envolviéndola en una sensación sofocadora, idéntica, quizá, a una oleada fuerte de calor, la ignoró.

Janick. — Susurró finalmente. Él le sonrió. Su interior tembló de una forma extraña, sus piernas lo hicieron por igual. ¿Cuándo él ocasionaba ese peculiar miedo en ella?. Reaccionó casi de forma inmediata. Carmesí.

Es bueno volver a verte. — Pronunció en un susurro apenas audible, su voz, como su apariencia le causó temor. La mente de Hikard unió los hilos, lo recordaba de hace 500 años. Su nombre resonó en su mente en toda dirección. Inconscientemente se aferró de su digimon, esa mirada carmesí era la misma que recordaba de Chronomon, la misma mirada sedienta de sangre y dolor.

¿Es Janick?. — Susurró Ryudamon, su elegida negó soltándose despacio de él. Estaba

—Él es lo que fue antes de ser llamado Janick.
— El aludido sonrió orgulloso por dicha aseveración, su mano se bañó en una peculiar energía roja. Hikard avanzó pasando a lado de Ryudamon. Él la sujetó del hombro.

Puedo encargarme. — Hikard negó suavemente.

Esto fue algo que iniciamos Baihumon y yo, lo correcto es que yo lo concluya. — Ryudamon quedó en silencio, la soltó aun contra su voluntad y esperó.

Von Drasill avanzó a pasos cortos hasta detenerse a la altura que considero adecuada, que era quizá unos dos metros de él, sus piernas aun vibraban. Aquella persona se abalanzó hasta ella, su puño se detuvo a escasos centímetros de su rostro, pudo sentir la energía rojiza emanar aquel calor tan significativo de esa fuerza, ardía con ansiedad, la ansiedad de devorarla. Hikard no se movió ni un poco, lo observó en silencio.

¿No vas a defenderte?.

Eso es lo que quieres. ¿No?. — Extendió sus brazos a los costados—. Solamente acaba con lo que quieres.

Él se quedó estático sin moverse. Una escena cruzó sus memorias.

Adelante. — Hikard sintió el filo de aquella arma en su pecho que brillaba con la luz de la Luna—. Tu mirada tiene mucho odio, quizá pueda calmarse de esta manera. Porque me odias. ¿Verdad?. — El viento meneó su cabello. No podía escucharse nada más que los rugidos de Baihumon fuera de aquella barrera que le evitaba tener contacto con su protegida.
¿De nuevo te darás por vencida tan fácil?. — Hikard bajó los brazos y sonrió forzadamente, luchando contra su propio temor.

No quiero morir si es lo que quieres saber, pero, tú quieres cobrar venganza. ¿Verdad? Por la muerte de ella. — Elevó la mirada, sus azules no titubearon los carmín rabiaron.

Ryudamon atrás se contuvo en avanzar, una sensación se lo negaba, lo ahogaba, era extraño, esta vez no era ese yo interno que le negaba protegerla, esta vez era una fuerza externa a él. Repentinamente la peculiar energía que hasta entonces danzaba se convirtió en un arma filosa. Hikard no se movió, no por un acto de valentía o confianza, estaba muerta de miedo a tal nivel que sus piernas no le respondían. El arma se detuvo a la altura de su yugular.

¿Crees que no me atreveré? — Ella negó.

Creo que aún no te has dado cuenta de que ella no querría esto.

No hables de ella como si la conocieras. — Apretó la mirada. El filo del arma cortante la retrocedió a un momento en el pasado.

Su mirada estaba clavada al frente. Una fumarola de humo escapaba en lo alto de esa chimenea danzando en círculos hasta desaparecer. Su fiel acompañante se detuvo a su lado. Hikard volteó a verlo a él.

¿Debemos ir?

Ella ha dejado de ser humana. — Sus labios no se movían exactamente sino más bien su boca se abría dejando escapar esas palabras de lo más profundo de su garganta—. Satanmon es quien usa lo que queda de ella como un títere. — La pelinegra asintió. Podía sentir la respiración del imponente tigre a su lado, su palma apoyada en él podía sentir su suave pelaje y relajada inhalación. No podía entender como era que él tenía tanta calma.

Baihu. — Llamó dulcemente. Él asintió con un suave gruñido—. ¿Qué pasará con sus cercanos?. — Baihumon sabía a lo que ella se refería, despegó el rostro de la pequeña cabaña y volteó a verla.

Tendrán que aprender a vivir sin su existencia. — Pronunció tajante. Ella se crispó levemente.

Podrían buscar vengarse… — Susurró.

Entonces te vengaré. — Baihumon comenzó a avanzar—. Pronto amanecerá y tus acompañantes se preguntarán dónde te metiste, date prisa.
Su boca sufrió una sensación amarga y vacía. Aquella noche fue la primera y la última en la que había decidido acompañar a Baihumon y en la que prefirió callar los eventos a su alrededor. Cerró sus ojos en silencio, ese era el principio de la venganza. Ella sería vengada por aquel que la amó infinitamente en el pasado, entonces Ryu buscaría una nueva venganza de la cual cobrarse y luego alguien iría tras de él para asesinarlo. En eso se basaba, un hecho tan simple y sangriento.

La venganza nunca podría ser la respuesta correcta. — A su lado apareció aquel al que nombró ‘Maestro’ por una temporada. Ella se había crispado y de un momento a otro se había levantado bruscamente. El aludido descendió la mano suavemente en señal de que debía tranquilizarse—. Soy yo solamente. — Ella suspiró y volvió a sentarse.

Creí que eras Dukemon. — Susurró. Él la miró dubitativo y levitó hasta quedar a su par—. Creo que no le caigo bien.

Solo debe conocerte mejor, los humanos no son tan malos como él y muchos opinan, solo que su mente cerrada no les dejará ver eso fácilmente.

Ella asintió sin quitar la mirada del paisaje que tenía enfrente. Desde que había desaparecido del hogar de los Kobayashi y sido llevada de un punto a otro habían pasado dos años, medio en aquel lugar que le dijeron tenía el nombre de Dark Area y el tiempo restante había estado allí, dentro de aquel castillo observando el exterior, no debía salir, no si quería seguir viva. Dukemon le había dicho que los digimon buscarían acabarla por el mal que les habían hecho, aunque ella no lo comprendía del todo, tampoco buscaba desobedecerlo, no era precisamente un caballero que tuviera mucha paciencia, al menos eso le parecía. No salía pero llenaba ese vacío de curiosidad observando largo tiempo el exterior desde la torre más alta del recinto.

¿Por qué vino, Maestro?.

¿Olvidas que puedo saber lo que estás pensando?. — Ella negó. Era un tipo de medio de protección o control en ella, dado por aquellos caballeros—. Piensas en la venganza como un medio de salida y yo vengo a hacerte ver que estas en un error, ese es mi trabajo después de todo.

No lo estaba… — Su voz quedó en su garganta al ver su mirada—. Bueno… quizás un poco. — Sinceró—. Pero no en venganza como tal, solamente me preguntaba quien había…

¿Matado a tus padres?. — Ella asintió.

No he podido recordar su rostro.

¿Y para qué quieres recordar?. Tienes una nueva vida ahora, aprovéchala.

No es eso… — Susurró. Wisemon comprendía perfectamente de lo que hablaba, incluso sabía lo que pasaba por su mente. Era una niña, una niña que con 13 años debía vivir de una forma diferente a la habitual, ella junto con sus próximos compañeros de guerra.

La venganza nunca será la respuesta. Si arrebatas la vida de alguien ¿Serás capas de cargar con un hecho tan vil en tu espalda? Aun cuando lo consigas alguien más vendrá a reclamarte después y te arrebatará tu existencia como tú lo hiciste. Baihumon entonces te vengaría y alguien más vendría por él. Es una cadena sin final y aún más sin sentido. Aceptar la venganza es abandonar tu vida.
Sus ojos se abrieron de golpe. El arma descendía velozmente hasta ella, era muy tarde para cualquier movimiento. Apretó sus parpados y se preparó para lo peor. Escuchó los pasos veloces de Ryudamon. Un ruido metálico y luego absoluto silencio. Escuchaba su propia respiración, estaba con vida y no solo su respiración se lo decía. Ya había muerto y el sentimiento aun lo recordaba, esa quietud no se le parecía ni un poco. Abrió sus ojos lentamente con temor en la imagen que encontraría del otro lado.

¿Estás bien?. — La voz la hizo sentir un sentimiento cálido. El arma que hasta hace un momento la amenazaba y por la cual había cedido había sido detenida por otra que ella conocía bien.

Janick… — Susurró. Él le sonrió. El arma del Janick del pasado retiró la fuerza y retrocedió.

¿Por qué vienes a interponerte, Janick?. — Cuestionó gruñendo.

No puedo permitirte que la lastimes. Creí que nos habíamos entendido, Alucard. — Janick bajó su espada.

A diferencia de ti no olvido mis objetivos.

Y a diferencia tuya yo aprendo de nuestros errores. — Aquel que respondía al nombre de Alucard chasqueó la lengua—. Hikard tuvo sus razones para hacer lo que hiso, habíamos hablado de esto. — Él gruñó. El arma de peculiar tono carmesí desapareció y con ella lo hizo él, sin más palabra so explicaciones.


Janick sonrió complacido y Oblivion desapareció en un az de luz. Volteó a ver a Von Drasill que la miraba atónita y en completo silencio. Recordó entonces el momento en que Ian le había dado aquella noticia, la noticia de su muerte, no había tenido ni la oportunidad de despedirse pues había desaparecido completamente. Abrió sus labios en un intento por articular palabras, pero se cerraron contra su voluntad curvándose levemente. Janick sonrió tiernamente ante sus reacciones. La sujetó suavemente y la atrajo a él, abrazándola.

Me da gusto verte con bien. — Susurró a su oído. Los ojos de Hikard se volvieron cristalinos y solo un segundo después ya tenía su mirada enterrada en su hombro.

Janick… — Alcanzó a pronunciar suavemente entre hipidos envueltos en lágrimas. Su corazón era un remolino descontrolado que luchaba por tranquilizarse sin el menor éxito. Janick acarició sus cabellos relajándola hasta dejar de escucharla hipar—. Gracias. — Articuló. Él la separó levemente para verle el rostro. Acercó lentamente la mano a su rostro y retiró una lágrima que comenzaba su recorrido.

No tienes por qué agradecer, tampoco tienes que dar una prueba más a los espíritus. Mi promesa a Dukemon sigue en pie, te protegeré sin importar que. — Hikard comprendió entonces, aquel momento en el cual habían conseguido escapar de Chrnomon había sido gracias a él, la había salvado nuevamente. Janick metió la mano a su bolsillo y rebuscó sacando un orbe cristalino y brillante. Lo extendió a ella—. Adelante, tómalo. — Hikard asintió y lo tomó suavemente—. Ahora ve y continúa. — Él dio media vuelta.

¡Espera!. — Su voz lo detuvo y regresó su posición a ella—. Yo.. yo… — Apretó el orbe con sus manos con una ligera fuerza. La mano de Janick se posó en su cabeza y la revolvió suavemente. Esa calidez la albergo, esa era la calidez que ella buscaba recuperar.

Todo está bien.

¡Janick!. — La voz femenina llamó su atención. Atrás la observó, aquella pelirroja meneaba su mano con emoción, llamándolo. La recordó de la fotografía, era Nanami. Morrison volteó a verla y correspondió el saludo. Hikard sonrió.

La recuperaste. — Pronunció suavemente. Janick asintió.

¿Sabes, Hikard?. Hay algo que nunca me atreví a decirte. — Retiró la mano de ella—. Pero creo que en este momento no importa ya. — Hikard se crispó. Conocía esa frase, era la misma frase que ella le había dicho a Matt en aquellos momentos en los que ser ella misma estaba limitado, las mismas palabras para negar lo que claramente era verdad. Von Drasill sujetó su mano antes de que la retirara por completo—. ¿Hi…?

No digas que no importa. — Pronunció de golpe, interrumpiéndolo—. ¡Todo importa! Quería despedirme de ti como era debido, quería agradecerte por todo el apoyo que me habías dado… y al final no lo hice, no supe hacerlo, tenía miedo de hacerlo, de despedirme… No quería despedirme de ti también ¿Recuerdas? No quería que tú también murieras... No quería aceptar que tú también te habías ido... no quería… — La mano de Janick se posó en su mejilla. Las palabras de Hikard quedaron nuevamente en su garganta. Él le sonreía, con tanta tranquilidad que le transmitió con una sola mirada.

No me arrepiento, Hikard, aquel ser habría acabado con tu vida y eso no me lo hubiera podido permitir. — Acarició su mejilla. Ella descendió la cabeza—. Oye, no llores.

No lo hago… — El rio por lo bajo—. ¡No lo hacía! — Elevó el rostro.

Los labios de él ser acercaron a su rostro y las mejillas de Hikard se colorearon de golpe. Ryudamon se sonrojó y miró el suelo en silencio. Su corazón latía velozmente y su mente se nubló por un segundo, la calidez de sus labios era suave, tibia, reconfortante, tenía un sentimiento de seguridad y protección que aquel castaño le hacía sentir en vida. Janick separó sus labios de la frente de ella y sonrió amablemente.

Siempre formarás una parte importante en mi corazón, Hikard. — Él se separó de ella—. Debo marcharme. — Volteó hacía atrás—. Mi tiempo concluyó. — Volvió su mirada a ella—. Voy a protegerte lo más que pueda. Así que, goza de una larga y prospera vida. — Ella asintió. Limpió velozmente sus lágrimas y suspiró.

Viviré. Está vez, viviré. — Janick asintió.

Y yo te estaré observando. Hasta otra vida, Hikard.

Dio media vuelta y comenzó a avanzar a donde la pelirroja lo recibió animadamente. Poco a poco la imagen se fue desvaneciendo hasta que no quedó nada. Hikard observó aquel orbe. La barrera se fue desvaneciendo, sentía como la magia a su alrededor se reducía gradualmente. Elevó la vista y enfocó su mirada haciéndola irradiar de una tonalidad eléctrica, tenía razón, desaparecía.

Parece que Ian también lo consiguió. — Sonrió.

Tamer. — Hikard volteó a verlo—. ¿Todo bien?

Sí, todo está bien. — Afirmó sujetando el orbe—. Vamos antes de que Ian active alguna otra cosa sin salida. — Ryudamon asintió.
 
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Han Hyung Hee

Las cosas nunca van bien, cuando algo no va mal.
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TwT. No me maten ni azoten como a kirari D:
Aparto veré que se me ocurre. Dx
Cerebro no me falles ahora -corre a escribir su post-

PD: mañana lunes subo el post perdón por la demora :/
 
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Ost: Hero

En medio de aquel cielo de engranajes, el violento choque de metal hacía eco en una planicie llena de espadas. En el medio, dos figuras de cabellos rojos continuaban un duelo de habilidades sin darle espacio al otro. Pensamientos distintos recorren como rayos las mentes de ambos guerreros.

-Debo darte merito –comentó Blake tomando dos nuevas espadas que de todas aquellas que estaban incrustadas en el suelo. –Has soportado un buen tiempo en MI mundo –habló el de armadura blanca con voz seria y haciendo énfasis en la palabra “mi”.

-“Shit ahora entiendo porque esta cosa era su carta de triunfo” –pensó el elejido con una gran cantidad de cortes sanados con avalon. Sus ropas tenían sangre seca y cortes debido a la enorme maestría del paladin antiguo con las armas. –Me sorprende que puedas mantenerlo por tanto tiempo –contestó Ian con seriedad. – Un reality marble es algo antinatural, por ende el planeta busca borrarlo. Usar esto y mantenerlo consume cantidad gigantescas de magia. Apuesto a que esto solo puede ser mantenido unos minutos más –comentó Storm con una sonrisa fingida en el rostro, empuñando fuertemente a excalibur.

-Un par de minutos en este mundo es suficiente para aplastar a cualquier enemigo sin pensarlo dos veces –contestó Blake sin ninguna emoción. El caballero mantenía sus orbes puestos sobre su “yo” actual. – ¡Algo que claramente a ti te falta! –bramó antes de salir disparado a atacar a Storm.

Ian rápidamente puso su espada para bloquear la endemoniada ráfaga de estocadas que lanzaba su contra parte. Una clara expresión de rabia se asomaba en su rostro al escuchar aquellas palabras de Rozenkrauss salir tan fácilmente de su boca.

-¡No quiero escuchar eso de un bastardo que llego a sacrificar las vidas de sus amigos en distintas batallas! –reclamó furioso Ian antes de hacer un “parry” y comenzar el contra ataque. -¡Ellos eran tus amigos y eso te valió mierda cuando les diste esas órdenes! –gritó alterado sin notar como el filo de su espada se tornaba dorado por momentos.

-¡Puse prioridad al reino que a mis intereses y ellos lo entendieron! –contestó furioso Blake antes de esquivar y soltar un corte al costado de Storm. -¡¿Crees que no me dolieron sus muertes?! –grito antes de patear en el pecho a Ian y mandándolo a volar contra el piso. -¡Pero sus muertes eran necesarias para que miles vivieran!

-¡Callate! –se levantó Ian de forma instintiva para evitar que dos espadas disparadas del aire lo empalaran al suelo. -¡Pudiste pensar en algo para salvarlos a todos! –gritó antes de salir disparado a chocar su espada contra la de blake.

-¡No puedes salvarlos a todos! –reclamó Blake antes de chocar su arma contra la de Ian. En el momento del choque un brillo cubrió los alrededores, dejando ver que ambos luchadores habían salido de Unlimited Blade Works.

V-mon observaba a los recién aparecidos caballeros y dejaba salir un suspiro de alivio al ver como su amigo se encontraba vivo y en una sola pieza. El azul se encontraba sudando al ver a los extremos que estaban probando a su elegido.

-“Ian…si superas esto me confirmas que estas destinados a cosas grandes” –pensó el azul al ver el duelo de espadas continuar violentamente y sin tregua. Arqueó la ceja al sentir como una parte de la barrera de debilitaba. –Bien…esa chiquilla lo consiguió –comento para nadie en especial.

El duelo entre Ian y Blake escalaba a su etapa final, donde ambos contendientes se encontraban agotados y heridos. La única diferencia era que el único que podía morir realmente era el elegido del tiempo actual.

-Tienes una buena espada. No cualquier arma puede cortar mi armadura hecha de digizoid –comentó Blake de forma tranquila admirando la arma de Ian. -¿Un herrero Musica quizás?

-Sí, y a diferencia de ti, no tuve que perder a nadie –respondió Storm respirando difícilmente. Su cuerpo ya estaba al límite mientras que Blake continuaba como si nada.

-No me hagas reir…lo que has sufrido no es nada –respondió el mayor antes de chocar una nueva espada proyectada contra excalibur. La fuerza del impacto fue tan grande que un cráter apareció en el suelo debajo de ambos luchadores. -¡No sabes lo que es sacrificar algo!

-¡Y no tengo intención de hacerlo! –grito Ian antes de empezar su ataque final contra Blake, blandiendo a excalibur con fuerza y obligando a retroceder al paladin antiguo. -¡Me niego a creer que querer proteger a todos está mal! –bramo antes de abrir la atravesar las defensa de Blake que sonrio levemente…perforando su pecho con Excalibur. –Mi victoria –exclamó al borde del colapso.

Ost: Hikari

-Mi derrota –contestó con calma el pelirrojo, siento como excalibur era retirada de su pecho por un agotado Ian. –Buen trabajo –comentó antes de que el pelirrojo cayera desmayado no sin antes dejar agrietada la esfera. Una leve sonrisa se asomó en su rostro al escuchar pasos acercarse.

-¿Blake? –preguntó la recién llegada Hikard con nerviosismo en su voz. Frente a ella estaba aquel paladin con el que compartió tantas cosas. -¿eres tú? –preguntó con voz quebradiza al ver al pelirrojo.

-Es bueno verte bien Hikard –contestó tranquilamente Rozenkrauss caminando en dirección hacia la maga, quedando finalmente espalda a espalda.

-¿Fuiste la prueba de Ian? –preguntó la joven al ver como V-mon levantaba al agotado elegido, dándole una señal de que estaba bien.

-Si. Quise ver que tan distinto somos…y que tan lejos estaba a proteger ese ideal suyo –comento el pelirrojo con una suave sonrisa. –De haber tenido la mitad de lo que es el…hubiera evitado tantas muertes –confesó con una triste expresión.

-Si…el esta dispuesto a todo para proteger a todos, siempre tratando de poner primero a sus amigos –contesto la maga con calma. –Mientras que tu ponías primero al reino.

-Hikard…asegúrate que ese idiota siga ese sendero. No dejes que tome las mismas decisiones que yo –Hablo Blake con calma, cerrando brevemente sus ojos. –Cometí tantos errores…dejando morir a la gente más cercana a mi solo por priorizar al reino sin ni siquiera pensar en alternativas –confesó llevando su vista al aire. A su espalda, aquel orbe se resquebrajaba aun más. –Por mi estupidez incluso perdí a mi prometida –habló amargamente al recordar a Resha.

-¿Aun te atormentas por eso? –preguntó la maga con una sonrisa triste. A su lado Ryudamon se encontraba expectante al desarrollo de la situación. –No te preocupes Blake…no dejare que ni Ian o los demás terminen como nosotros. Esta vez…me asegurare de un final feliz –prometió dándose la vuelta y observando la espalda de aquel paladín.

Ante aquellas palabras Blake sonrio levemente y se dio la vuelta, quedando frente a frente con Hikard. El de cabellos rojos golpeo suavemente la frente de la maga con un dedo, rememorando los viejos tiempos.

-Ganbate Hikard –se despidió con una sonrisa al ver como la esfera que lo mantenía en este mundo se rompía en mil pedazos. La maga solo parpadeo un momento y al siguiente Blake Rozenkrauss ya no se encontraba allí, habiendo vuelvo al mundo espiritual y no al cuerpo de Ian.

-Lamento interrumpir el momento pero debemos movernos –comento V-mon cargando a su noqueado elegido. –Esa funda, avalon se encargara de curar sus heridas pero no podemos quedarnos aquí.

-“Adios…y gracias Blake” –sonrió débilmente Hikard antes de darse la vuelta y encarar a V-mon, que evolucionaba a Imperialdramon Dragon mode para viajar rápidamente.

Fecha desconocida del futuro.

-¿Eso es todo? –preguntó Kurogane al terminar el ultimo bocado de su cena.

-Sip, eso es todo –contestó el caballero de cabellos rojos con calma.

-¿Qué paso con Blake?

-Se dice que finalmente rompió el ciclo de reencarnación y llego a su propio paraíso donde siempre lo estuvo esperando Resha –contestó el caballero antes de relajarse. –Espero que esto te sirva para tu tarea jovencita.

-¿No esta mintiendo verdad papá?

-Claro que no. Si lo hiciera tu madre ma asesina con Fragarach –bromeó antes de lenvatarse. –No olvides las reglas, si quieres salir al festival con tus amigos, termina tus deberes.


Kirari Kirari Dark Fallen Angel Dark Fallen Angel mimi_sakura mimi_sakura Y Yue208 H Han Hyung Hee

Originalmente este post venia cargadismo. 34 paginas para la pelea (kiri y dark saben que cuando me inspiro salen biblias de niveles apocalipticos), la despedida de hikard y blake y una escena extra donde blake alcanza su "paraiso" recontrandose con sus amigos y con resha (que dejare para despues lol). Lo borre porque quedo muy grande y se que a veces da pereza leer ese tipode post y por trate de condensarlo lo mas que pude.
 

Han Hyung Hee

Las cosas nunca van bien, cuando algo no va mal.
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Es un general…

El general se acercaba a la base mientras los chicos a sabiendas de que huir no serviría de nada, siguieron en guardia esperando un milagro.

Un general — susurro Haruhi para sí misma, cerró por pocos segundos sus ojos.
Una extraña oleada de poder la golpeo por dentro, abrió los ojos de par en par y comenzó a temblar, su respiración se tornó más agitada de lo normal y comenzó a sudar frio.
¿Qué fue eso? — susurro, el castaño se giró y observo el inquietante comportamiento de su compañera
Tranquila — Matt le dedico una sonrisa a la pelinegra y sujeto con mayor fuerza el mango de su katana, la inquietud se reflejó en el rostro del joven por unos segundos, pero recupero la compostura rápidamente.

Hay que estar atentos, algo se acerca — opino Terry acercándose a su tamer quien no paraba de temblar — Haru-chan ¿Estas bien? — la chica asintió aun temblando
Hay que movernos rápido, es muy peligroso permanecer aquí — Witchmon sujeto a Melissa del brazo y echó a andar. Skully y los demás le siguieron, Terry sujeto a Haruhi y comenzó a jalonearla la chica estaba en un estado de shock y permanecía ida.
Los tamer y digimon siguieron su camino en silencio, no importaba cuanto avanzaran el poder del general se hacía más reconocible y les inquietaba aún mas sobre todo por la pequeña Melissa quien no paraba de temblar.

Haruhi respiraba hondo mientras trataba de relajarse, pero ese pequeño sentimiento de inquietud no se lo permitía.

¿Tienes miedo?
Un poco — admitió bajando la cabeza
Niña patética, casi me haces despreciar el hecho de estar atrapada en tu débil cuerpo — dijo con notable arrogancia, Haruhi estuvo a punto de protestar pero una extraña sensación la hizo callar repentinamente — Ya comenzó — rio con malicia


¡Melissa-chan! — la Minamoto creo una barrera de energía alrededor de la pequeña y Witchmon para poder detener el ataque que iba dirigido hacia ellas.
Mummymon — dijo Gaomon con sorpresa al ver al digimon
No está solo — añadió Matt al ver como aparecían varios Skullsatamons acompañados de Centarusmons.
El general no debe estar muy lejos, deben ser sus sirvientes — dijo Terry, tras eso digievoluciono a MegaGargomon — ¡Misiles Gigantes! — ataco, con su ataque iba acompañado el ataque de MirageGaogamon, Skullgreymon tampoco se quedó atrás y ataco a sus oponentes.
¡DISPARO OSCURO!

Witchmon ataco
¡Vendaval Baluluna! — su ataque logro arrasar con varios de sus oponentes, aunque su mayor prioridad era proteger a Melissa.
¡Matt! — Haruhi creo una barrera alrededor de su compañero para evitar que el ataque de Mummymon le golpeara, debido a que el joven se encontraba rodeado por Centarusmons.
Cañón de caza — un Centarusmon ataco a Haruhi, la chica apenas tuvo tiempo de reaccionar, pero era muy tarde.
No te distraigas chiquilla — grito Witchmon desviando el ataque de Centarusmon. Matt luchaba contra un Skullsatamon el cual utilizaba su bastón como si se tratase de una espada y lo chocaba contra la espada del castaño, sin previo aviso Mummymon ataco al Kobayashi logrando que este saliera disparado y se estampara contra el suelo.

¡Matt! — grito la pequeña Melissa quien rápidamente corrió hasta el ya antes mencionado, pero antes de poder llegar a su objetivo su paso fue bloqueado

Esta aquí

Haruhi comenzó a temblar nuevamente su cuerpo ya no respondía a ninguna de sus peticiones, la chiquilla de lentes observo a Sanzomon con asombro el cual fue sustituido por el pánico en cuestión de segundos al ver como dicho digimon creaba esferas de energía de un particular color rojo.

Está acabada

¡¡Melissa!! — la Minamoto corrió hasta la pequeña y creo un hechizo de protección el cual se rompió al instante en que las esferas chocaron con él, logrando que la susodicha se estampara contra el suelo.
Sanzomon creo esta vez una enorme esfera color negro y purpura, parecía que esta vez la pelinegra no podía crear otra barrera así que instintivamente abrazo a Melissa y cerro sus ojos en espera del cercano final.

¡¡NOO!! ¡¡Melissa!! — grito Witchmon
¡Haruhi! ¡Rayos! no podre llegar a tiempo — Kobayashi atravesó a Mummymon con una enorme estaca de hielo
El ataque impacto causando una explosión la cual creo una enorme nube de polvo.

Tuvimos suerte torció la boca en una pequeña sonrisa la cual se borró rápidamente para convertirse en una mueca

Tanto Matt como Witchmon se detuvieron y observaron con asombro la escena que se presente frente a ellos en cuanto la nube de polvo se hubo disipado. Skullgreymon se encontraba frente a ambas chiquillas con los brazos extendidos, el ataque había impactado directamente contra su cuerpo. Haruhi abrió los ojos y se encontró con el pelinegro el cual le sonreía.


M...me… ale...gro que es...es...estén a salvo — Minamoto se llevó ambas manos a la boca mientras las lágrimas amenazaban con salir
¿Por qué? — Se preguntó— ¿Por qué sonríe?

Padre... — llamo la pequeña Melissa mientras sujetaba la mano del digimon, este apenas abrió los ojos con las pocas fuerzas que le quedaban levanto su mano y limpio las lagrimas de la pequeña, poco a poco esas fuerzas se fueron desvaneciendo junto con su vida ¡No! ¡NOO!


Flash Back

No quiero perder más amigos — la lagrimas amenazaban con salir
No perderemos a nadie más, no te preocupes pequeña
Echo de menos a la abuela…. A Ishika… a todos
Te prometo que no perderemos a nadie mas

Fin del Flash Back


Un grito desgarrador escapó de la garganta del Kobayashi.

¿Skully? — susurro MirageGaogamon
Witchmon se encontraba en shock mientras en su cabeza se acumulaban miles de recuerdos del digimon, sin previo aviso las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, había protegido a Melissa.


El castaño cayo de rodillas sobre el césped, apoyando sus manos sobre el mismo. Comenzó a derramar lagrimas mientras un sentimiento de dolor y venganza comenzaban a oprimirle el pecho, levanto la mirada y observo a la pequeña Melissa abrazando con fuerza el cuerpo del digimon pelinegro.
Minamoto quedo como ida. Miro al cielo en busca de una respuesta, las lagrimas rodaban por sus mejillas. Cerro los ojos con fuerza por alguna razón creyó que cuando los abriera se encontraría con que nada de aquello había sucedió, pero su confusión y dolor la desorientaban cada mas.


¿Porque?
abrió nuevamente los ojos y espero a que ese "¿Porque?" fuese contestado por cualquiera, no importaba cual fuese la respuesta solo quería escucharla, giro la cabeza y encontró a Matt. L...lo... prometiste susurro.
El joven apretó con fuerza el mango de su espada se coloco en pie con ayuda de su espada, observo a Haruhi y dijo algo a pesar de estar a una considerable distancia la chica si logro entender ,se crispo de inmediato.
Kobayashi
corrió hacia Sanzomon, varios digimons le obstaculizaron el paso pero el joven blandió su espada acabando con cada uno de ellos de un solo golpe.

Levanto su puño y golpeo el suelo creando una ataque elemental de hielo que iba directo hacia el general, este al esquivar el ataque se
encontró frente a frente con el Kobayashi, quien estuvo a punto de golpear con su espada pero el digimon esquivo nuevamente.


Que
rápido dijo la pelinegra con asombro

Sanzomon rió con sorna y observo al chico, con un pequeño movimiento de su mano golpeo al castaño, el cual estuvo a punto de estrellarse contra un árbol pero reacciono a tiempo y uso el mismo para impulsarse e ir directo a su enemigo. Sanzomon detuvo la espada con su mano y lanzo nuevamente al chico al aire.
La Minamoto aun estaba paralizada recordó la mirada del castaño, aun no pudo describir lo que se reflejaba en sus ojos al principio era furia que pronto se transformo en una sonrisa alentadora.

Lo prometo

Oye niña, ¿Lo dejaras solo?
Haruhi observo como Matt se lanzaba contra Sanzomon una y otra vez, a pesar que el digimon esquivaba una y otra vez sus ataque la furia de estos no disminuía.

Onee-san ....
¡No me llames así! — giro su cabeza hacia otro lado un poco sonrojada, luego mostró una amplia sonrisa. El lugar se mostró oscuro por completo la oscuridad comenzó a envolver a Haruhi, al principio esta se resistió. Jaja no te resistas

Su cabello se torno blanco y sus ojos de un color azul intenso, un aura oscura le rodeaba por completo.
Matt se estrello contra un árbol Sanzomon lanzo su ataque nuevamente pero este fue desviado por Haruhi/Sayla, se giro y sonrió a su compañero. El chico la miro con asombro luego sonrió y asintió, ambos se lanzaron contra el digimon, no tuvo problema en esquivarlos a ambos al mismo tiempo.

¡Garras Huracán! MirageGaogamon y MegaGargomon aun se hacian cargo de los sirvientes de Sanzomon.

¡Misiles Gigantes!

¡Haruhi! Sanzomon golpeo a la peliblanca la cual se estrello contra el suelo formando un enorme cráter, el Kobayashi lanzo un enorme misil de hielo al digimon pero este lo partió en dos y se lanzo hacia el castaño. El chico esquivo enseguida y blandió nuevamente su espada.

Padre... Melissa observo a ambos tamer pelear Lo necesitan...me salvaste, ahora déjame devolverte el favor la pequeña levanto sus manos pero Witchmon la sujeto enseguida y la observo con furia Tengo que hacerlo dijo con determinación la digimon la observo con asombro definitivamente ya no era la chiquilla desamparada que había encontrado hace mucho.

Hazlo yo te cubriré — dijo la digimon bruja, se coloco en pie y lanzo su ataque derribando a un Centarusmon .

Melissa coloco ambas manos en el pecho del pelinegro ya si vida, una luz dorada le rodeo complemente.

FlashBack

Onee-san — grito emocionada la pequeña de lentes corrió hacia la digimon y se lanzo a sus brazos
Ya, ya no actúes como si no me hubieras visto en años — la bruja se soltó del abrazo y le golpeo ligeramente la frente con el dedo

Fin FlashBack

La digimon digimon sonrió mientras una lagrima corría por su mejilla. Realmente extrañaría a fastidiosa chiquilla.
Poco a poco la luz dorada se fue desvaneciendo, la chiquilla de lentes cayo al suelo. El digimon pelinegro abrió los ojos.

Buenooo al fin amigos, es un milagro pude hacer el post *----*

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PD: no lo subí antes por culpa de Yue <.<

 

Yue208

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La digimon digimon sonrió mientras una lagrima corría por su mejilla. Realmente extrañaría a fastidiosa chiquilla.

Poco a poco la luz dorada se fue desvaneciendo, la chiquilla de lentes cayo al suelo. El digimon pelinegro abrió los ojos.



Minutos antes en el castillo de Lestat...


Se encontraba recostado contra uno de los pilares de la mazmorra, concentrando su energía, para intentar observar que ocurría en los alrededores del castillo, cuando de pronto, su digivice hizo un sonido extraño y al observarlo, en la pantalla del mismo, solo podía observar estática. Rápidamente una extraña sensación invadió su cuerpo, algo había ocurrido, y aunque no quisiera pensarlo, sabía que algo le había ocurrido a su compañero Skullgreymon.


No me digas que hiciste algo estúpido -pensaba al albino, mientras abría una de las salidas secretas que daban hasta una habitación y se asomaba al balcón-



----------- de vuelta con el grupo de Matt-----------------


La luz dorada que emanaba Melissa comenzó a agotarse, hasta que finalmente se desvaneció, mientras el cuerpo de la pequeña, caía sobre el cadáver de Skullgreymon que poco a poco comenzaba a abrir sus ojos.


Que... que fue lo que paso -mencionaba el pelinegro, mientras poco a poco se incorporaba, solo para sentir un cuerpo tendido sobre el suyo, y al observar bien, pudo notar que se trataba del cuerpo sin vida de la pequeña Melissa y a su lado, la ultima esfera que estaban buscando- ¿¡Que demonios significa esto!?.


Yo puedo explicarlo -mencionaba la bruja digimon, acercándose al lugar- la verdad es que años atrás, yo encontré la esfera, y mientras buscaba un lugar donde esconderla, me encontré con una aldea, la cual había sido atacada, cada uno de sus habitantes habían muerto, excepto por Melissa, ella había sobrevivido, pero estaba al borde de la muerte, entonces no se bien por que razón, pero la esfera comenzó a brillas y fue ahí cuando pensé en introducirla dentro de su cuerpo. La esfera la restauro su vida, y hasta el día de hoy, era su principal sustento. Pero al morir tú, ella decidió darte el poder de la esfera, para revivirte a cambio de su propia vida -las palabras de witchmon sonaban roncas, mientras ella dejaba escapar algunas lágrimas-


Ya veo, bien entonces es mejor que su sacrificio no sea en vano -dijo el pelinegro, cuyo cabello comenzaba a tornarse blanco, pero en ese momento una luz lo invadió, devolviéndolo a ser blackagumon- ¿pero que?... demonios no puede ser, justo ahora...



----------de regreso en el castillo minutos antes-----------------



El albino observaba la pantalla de su digivice, cuando de repente una fuerte luz dorada comenzó a iluminarlo hasta que todo regreso a la normalidad. Entonces cerros sus ojos, y del digivice escucho una voz.


Dame mas poder, por favor, dame poder -la voz era la de Blackagumon, y no seria el quien le negara su peticion-


Bien compañero, no se bien que este ocurriendo, pero si necesitas mas poder, intentare dártelo -el albino alzo su mano hacia el cielo - segundo origen activado - una fuerte ráfaga de energía oscura, salio expulsada de su cuerpo y un fuerte rayo fue expulsado hacia el cielo desde su digivice-


Bien compañero eso es todo lo que puedo hacer por ti ahora, tengo que prepararme ellos están viniendo hacia este lugar -mencionaba para si mismo el albino-


-------------de regreso con el grupo Kobayashi-------------------



Por favor dame poder, dame poderrrr -un potente rayo oscuro cayo del cielo, creando una pequeña explosión llamando la atención de todos los presentes incluyendo al general-




Blackagumon warp shinka aaaaaaa..... Chaosdukemon -la energía oscura se disperso en una explosión de poder, empujando a todos a su paso-


¿Que demonios? -dijo el Kobayashi observando la escena desconcertado por ver al compañero que creía muerto, digievolucionar en un digimon completamente nuevo, pero que al igual que megidramon expulsaba un aura totalmente aterradora-


Ese... ese es dukemon? -dijo la pequeña Haruhi, confundida y atemorizada-


Te equivocas ese es Chaosdukemon -corrigio Megagargomon, algo intimidado por la presencia de ese nuevo digimon-


Sanzomon, te atreviste a atacarnos, me asesinaste y por tu culpa, ah muerto una persona que apreciaba, yo Chaosdukemon el caballero del caos, me hare cargo de desaparecerte de este mundo y mandarte directo al infierno, pero primero ¡Muertos Vivientes!-la voz amenazadora del recién aparecido Chaosdukemon, retumbaba por todo el lugar, para luego disparar un poderoso rayo desde su escudo, hacia el cielo, el cual al caer elimino casi por completo a todos los soldados del enemigo, para luego paso a paso, irse dirigiendo hacia donde se encontraban Matt y Sayla, peleando contra Sanzomon-

Ese poder es asombroso –pensó el pelimarron, sin quitar su posición de combate-

¿Oye mocoso estas listo para darle a esta perra su merecido viaja al infierno? –el caballero digimon preguntaba burlescamente, mientras se posicionaba al lado del Kobayashi-

No se olviden de mi, hombres tenían que ser –decía la pequeña albina de ojos azules-

Ya estamos listos –Megagargomon y MirageGaogamon aparecieron, junto a los demás, demostrando que habían eliminado al resto de soldados que quedaban luego del ataque del caballero negro-

Esto no puede ser, por que se oponen al señor Chronomon, tomen esto, ¡Sutra del Sueño de la Mariposa! –el ataque avanzo con gran fuerza siendo recibido por completo por Chaosdukemon- idiota ahora ya no podrás pelear contra mi.

¡Cruel Balmung! –el ataque del caballero negro casi acierta en el general enemigo-

¿Como es posible que me ataques? – pregunto confundida la digimon enemigo-

Conozco tu técnica, tu ataque muestra tus sufrimientos para que los enemigos sientan pena por ti, pero yo no siento pena por nadie, solo furia y odio para acabar con mis enemigos –menciono tétricamente el digimon del caos-

Malditoooo – el general comenzó a emanar un aura muy fuerte-

Parece que esta listo para atacarnos con todo su poder –menciono el Kobayashi sujetando con fuerza su Katana-

Ataquemos nosotros también, con toda nuestra fuerza combinada- dijo prácticamente ordenándolo la pequeña albina-


No hace falta que lo digas, ese digimon desaparecerá aquí y ahora –contesto maléficamente el caballero digimon-

Los 2 elegidos y los 3 digimons se lanzaron al ataque, lanzando al mismo tiempo una gran cantidad de poderes, creando así una explosión se creo en todo el lugar levantando una gran capa de tierra, pero al finalizar se podía ver a los guerreros algo agotados y un Chaosdukemon, que volvía a ser Blackagumon.

Al fin término –decía el pelimarron respirando agitadamente-

Si… -la pequeña albina volvió a tener su cabello de color natural, y cayo desmayada sobre los brazos del Kobayashi-

Ganamos, pero la pequeña Melissa sacrifico su vida para ello –menciono el digimon dinosaurio negro-


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スパークル
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mimi_sakura mimi_sakura en teoría esto debió cerrarse por inactividad (se cumplió el mes sin respuesta alguna).... Van a seguir? Porque si lo van a hacer conllevaría la primera y única advertencia que se le puede dar a los roles, tras lo que estarán a prueba por dos semanas, qué deciden?
 

Dark Fallen Angel

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Blair Blair ESTO NO SE CIERRA!!

hemos estado ocupados con asuntos de nuestra vida exterior al foro, por eso ha estado algo desertico. Pero enseguida nos ponemos de nuevo. Tenemos muchas ideas incluso para precuelas.

Dicho esto aparto después de Mimi
 
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mimi_sakura

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Su cuerpo se mantuvo flotando en aquel lugar cubierto por la oscuridad. Se colocó en posición fetal, sintió sus parpados pesados cerrando poco a poco sus ojos lo poco que recordaba empezaba a desaparecer en aquel mundo desplazado por la misma oscuridad.

Aeris… Aris.

¿Quién me llama?

No olvides la promesa.

¿Promesa?

Sí, recuérdalo.

¿Quién eres?



¿Dónde estoy?

Estas en el lugar al cual perteneces.

…El lugar al cual pertenezco…

Sí.


Abrió los ojos al ver como la barrera transparente era consumida por energía oscura desde adentro. Dio un paso seguido de otro quedando frente a la barrera. Coloco su mano sobre esta al ver como la chica inclusive empezaba ser consumida desde dentro por la oscuridad. Sintió una descarga provocando que su mano se alejase de inmediato con las intenciones de querer posar su mano sintió como la barrera repelaba con leves descarga su contacto. El Luna se mantuvo con la vista clavada sobre la barrera y abrió un poco más los ojos, notando la situación inesperada.

- imposible. La magia está haciendo su efecto y es más poderoso de lo que me imagine –agrego el- lo mejor es sacarla de ese lugar sea como sea –apresuro a decir para colocar sus manos al frente entreabrió los labios con las intenciones de conjurar un hechizo, pero alguien lo detuvo.

- ¡No te atrevas!

El albino se detuvo y vio a una mujer mayor que lentamente se acercó a pasos lentos hasta el, reconoció que se trataba de un Targaryen al ver la característica idénticas que poseía con Lestat y Aris al igual que la esencia que emanaba la mujer era de una poderosa hechicera

- ¿quién es usted? –pregunto directo el ojirojo mirando a la mujer.

- tú has de ser Luna Yue –hablo la mujer que alzo la mirada hacia la barrera circular- uno de los amigos de la pequeña dama.

- ¿la pequeña dama?

- es así como llamamos a la princesa –respondió la mujer sin quitar la mirada hacia al frente- en estos momentos ella lucha contra aquello que la quiere dominar.

- se refiere a la magia negra –dedujo el muchacho que miro de reojo a la mujer.

- no.

El Luna abrió los ojos por completo clavo la mirada hacia la mujer que no se inmutaba en mirarlo. Aquella mujer sabía muchas cosas que incluso el desconocía y estaba consciente que ella no diría nada después de todo se trataba de una Targaryen.

❤ - ❤ - ❤ - ❤ - ❤

Haruhi dejó escapar un suspiro para tomar asiento en un tronco. El resto observo a la joven y sin más remedio tuvieron que volver a tomar otro descanso, aunque sabían que no podían ni siquiera descansar no se sabía con seguridad si Chronomon había invadido Teraria. Era lo que le preocupaba al Kobayashi que solo miraba hacia un punto exacto donde era el camino que lo llevaría hacia Teraria.

- Matt

El castaño sintió la mano de su compañero sobre su hombreo y miro a este que tenía el semblante serio

- Gaomon –volvio su mirada hacia el camino- me pregunto ¿Cómo estará?

- estoy seguro que se encuentra muy bien –respondió el joven de cabellera azulada observando a su amigo humano.

- no lo sé –dijo el Kobayashi un tanto inquieto colocando su mano sobre la altura de su corazón- percibo que algo, algo está a punto de ocurrir –bajo su mano para apretar sus manos- Aris… debemos llegar cuanto antes a Teraria.

- y lo haremos –afirmo consciente Gaomon- pero en estos momentos debemos recargar energía la lucha contra el general nos ha agotad a todos

- lo sé -respondió el castaño mirando a su amigo para sonreírle, tampoco iba a permitir que otro más se sacrificará.

- a pocos kilómetros se encuentra Ciudad Arlequín –hablo Witchmon hacia el grupo- si cogemos este camino –señalo el lado Norte- y pasamos por esa ciudad, seguro llegaremos más rápido a Teraria

♣ - ♣ - ♣ - ♣ - ♣

Un enorme dragón volaba por la zona Sur. Sobre este tres jóvenes se encontraban conscientes de que en pocos minutos llegarían hacia la capital de la misma Teraria. La pelinegra miro hacia donde se encontraba el Storm que al parecer había despertado después de una gran lucha con su antiguo camarada

- ¿te sientes mejor?

- si –afirmo el pelirrojo despreocupado observando su cuerpo.

- me alegro –sonrío Hikard volviendo su vista hacia el horizonte- falta poco para que amanezca

El pelirrojo alzo la mirada hacia al frente y pudo ver las enormes montañas detrás de estás se encontraba la gran capital de Teraria. Coloco una mano sobre su pecho un tanto extrañado porque sentía que algo estaba apunto de ocurrir en Teraria y que eso podía incluso implicar a su mejor amiga

- Aris.

Hikard escucho y volteo a mirar al peilirrojo

- ¿ocurre algo? –pregunto la pelinegro mirando al chico.

- no es nada –respondio el pelirrojo un tanto inseguro de sus palabras, probalbemente era solo ideas suyas o aún seguía cansado de aquella batalla

☀ - ☀ - ☀ - ☀ - ☀

Su mirada violeta se mantuvo fijo hacia un enorme retrato lentamente sus pies dieron unos cuantos pasos para reposar su mano sobre la pintura y deslizar su mano sobre la obra de arte antigua que estaba al frente suyo. Tenía demasiada similitud incluso podía decir que podrían ser gemelas si lo miraba en cierta parte, pero era consciente de que se trataba de Seiren, la princesa que lucho hace 500 años en contra de Chronomon. Sintió un leve dolor en su sien colocando ambas manos en su cabeza y cayendo de rodillas empezó a sentirlo como un fuerte aguijón penetrado hasta lo más profundo de su cabeza. Solo escucho unos cuantos pasos acercarse pero el dolor no lo dejaba siquiera saber quién se acercaba hasta donde él estaba, solo pudo escuchar esa voz

- El sello está empezando a perder su magia, falta muy poco. Resiste un poco más, Dorumon.

El joven intento levantarse pero aquel dolor era tan fuerte que incluso dejaba marcas de arañazos en el suelo


❇ - ❇ - ❇ - ❇ - ❇

Zona Este.

A pocos kilómetros un grupo de enormes Devidramons y otros digimons volaba directamente hacia la enorme ciudad de Teraria. Sobre uno de esos enormes devidramons cierta peliblanco mantenía la mirada perdida hacia el horizonte notando ya las enormes torres y edificios enormes que pertenecían a Teraria. Coloco su mano sobre su funda para desviar unos instantes su mirada hacia su compañero que escondía su identidad bajo la túnica solo pudo apreciar la sonrisa de este

- quién iba pensar que después de mucho tiempo e inesperadamente el segundo pero principalmente el primer general yacen en el mismo lugar donde todo inicio

El albino simplemente quedo en silencio volviendo su mirada hacia el frente en su mirada se mostraba cierto brillo dorado emerger.


✳ - ✳ - ✳ - ✳ - ✳
Varios pasos se escuchaba seguido de la puerta que se abrió de golpe. Volteo levemente hacia donde se encontraba un grupo de soldados uno de ellos dio unos pasos para arrodillarse ante su presencia

- mi señor. Ellos ya están muy cerca

Con anticipación lo sabía. Volvió su mirada hacia la ciudad y seguido dio unos pasos para ver al muchacho de cabellera violeta aun tendido en el suelo, desvió su mirada hacia la esquina donde se encontraba otro hombre de largos cabellos rubios que lo miraba


Tu turno Dark.
 
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