Quest C Digital Jam [Ringo Takanabe & Serah Farron]

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Esposo Canon de Hoppie
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"Digital Jam”

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: Las crecientes rivalidades entre dos grupos de Digimon Child han crecido hasta el punto que han decidido apostar su territorio en un aguerrido evento de gladiadores del Mundo Humano: Basketball (no, en serio). El reto, la cancha y la fecha están listos, sin embargo hay un pequeño detalle: Los Digimon nunca han jugado Basket en su vida, lo eligieron solo porue el nombre sonaba cool. Necesitamos Tamers que les enseñen a jugar y les ayuden a recuperar su territorio
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Enseñar sobre el Basketball a los Digimon, así como el reglamento y la forma de jugar
  • [Opcional] Llevarlos a la victoria
e) Notas
  • El grupo está compuesto de cinco Digimon de nivel Child
  • El juego se llevará a cabo en dos días
  • Los rivales son conocedores del basket y, aunque son Digimon del mismo nivel, su habilidad es bastante buena
~~~

Mínimo de posts: 3 por persona.
Plazo: 14 días.
Digivice: iC [Ringo], Adventure [Serah]

Tizza V.G.Tizza [Ficha]
Claire. Claire. [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor.
 

Reflejo
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Otra mañana animada en la taberna del Bad Spill. Ni siquiera eran las 10 a.m y el lugar ya estaba repleto de clientes regulares. Era natural para ellos entonar canciones y disfrutar del licor, el bullicio estaba a la orden del día y nadie parecía dispuesto a excluirse del mismo... excepto tal vez por cierto Kokabuterimon. El insecto estaba sentado en la barra, su cara no podía expresar emociones pero un aura desorientada le rodeaba. Boss, el líder de los Gazimon y encargado del establecimiento, notó esto y le habló desde su posición como barman. — ¿Qué pasa? No has tocado tu copa —la hiena le había preparado su bebida favorita, consistía en un zumo de frutas fermentado que luego combinaba con la sabia de algunos árboles del Bosque Inquebrantable. Boss era un digimon con un ego inmenso, antes de pensar que preparó mal el pedido, creería que era el cliente el que tenía el problema. Y razón no le faltaba.

Sí, no tengo mucha sed... —dijo el escarabajo con un tono desanimado. — En este momento estoy entre la espada y la pared, no tengo mucha idea de como salir de este embrollo.

Una ligera sonrisa se perfiló en el hocico del can. A él le encantaban los chismes, así que iba a seguir sacándole información. — ¿Qué sucedió? —y así, mientras limpiaba con un paño los vasos, escuchó la historia de su cliente. Aparentemente Kokabuterimon y su grupo tenían cierta enemistad con algunos digimon de la ciudad. Lo que empezó con simples desacuerdos terminó convirtiéndose en una disputa eterna, con el fin de resolver sus diferencias y aclarar de una vez por todas quién tenía la razón, decidieron mostrar sus cualidades en un enfrentamiento. Kokuwamon, el líder de los rivales, propuso una serie de juegos en los cuales estaban dispuestos a participar. El escarabajo era ajeno a todos ellos y terminó escogiendo un deporte del cual no tenía ni idea; Basketball.

¡Maldición! ¡Estaba tan enojado en ese momento que acepté sus términos sin siquiera pensarlo! —su exclamación cargaba decepción y resentimiento. Incluso apostó parte de su territorio en el juego y por su decisión precipitada, él y sus compañeros podrían perder ese lugar que tanto les importaba. — ¡Por favor Boss, ayúdanos! He oído que aprendiste mucho de los humanos y que incluso te enseñaron sus artes marciales. ¡Tienes que conocer este "Basketball"! ¡Contigo en nuestro equipo nuestra victoria estará garantizada!

Ha. Y no te equivocas del todo —Gazimon parecía algo contento con las expectativas de su cliente, no obstante, no tardó ni un segundo en rechazarlo. — Desgraciadamente mi conocimiento del deporte es muy superficial y no me interesa.

Pero puedes aprender rápido, ¿no?

¿Qué no oíste? No me in-te-re-sa —se aseguró de deletrearselo para que le quedase bien claro. Aunque no mató del todo su ilusión. — Igual te diré de alguien que puede darte una mano. Ve con ellos —la hiena señaló una mesa dónde desayunaban dos tamers y sus digimon. ¿Qué mejor que humanos para guiarle en un deporte de humanos? El insecto lo dudó por un segundo, sabía que eran los dueños del Bad Spill y los veía a menudo rondar por aquí. Sin embargo, jamás había cruzado una palabra con ellos, no estaba seguro de como reaccionarían a su propuesta.

Supongo que no tengo opción, tengo que poner las manos en el fuego —se condicionó a sí mismo, mentalizándose de que debía aceptar la responsabilidad de sus acciones.

[...]​

Ringo apoyaba la parte superior de su cuerpo sobre la mesa. Descansaba su cabeza contra la dura madera y de costado mantenía una mirada perezosa en su nuevo invitado. Betamon estaba sentado al lado de ella y en los asientos del frente se encontraban Dracumon y Serah. Ésta última yacía con una postura más femenina. Kokabuterimon les explicó su situación y ahora estaba esperando una respuesta por parte de los mercenarios.

Yo no sé nada de Basket~ —comentó Ringo con su clásico acento. Ella era una viajera que se centró en el camino espiritual. En su mundo y a lo largo de su vida, no le dio prioridad a otra cosa. En otra palabras, era tan ajena a ese juego de pelota como el insecto.

Yo conozco el deporte —garantizó la pequeña Farron al tiempo que se ponía de pie. Inclinó ligeramente sus caderas y posó ambas manos detrás de su espalda, luego, curvó una sonrisa y continuó. — Me parece una idea entretenida Rin, ¿tomamos el trabajo? —ella en realidad no lo conocía tan bien como aparentaba. Cuando quedaba con sus "amigos", frecuentemente los veía jugar en las calles de Nueva York mientras compartían algunos vicios. Por eso tenía un conocimiento superficial de las reglas.

¡¿Lo harán?! —preguntó el escarabajo con sorpresa e impaciencia.

Lo que tu quieras viejo, siempre y cuando puedas pagarnos —para Betamon el dinero se traducía en piedras preciosas. La oportunidad de un trabajo que aparentaba ser sencillo le atraía. Dracumon por su parte, solo estaba interesado en ese deporte y no tanto en los involucrados.

Parece que ya está decidido —sonrió el diablillo. Con un apretón de manos se encargó de cerrar el trato. Kokabuterimon parecía complacido, había entrado a la taberna a ahogar sus penas pero terminó encontrando una solución para su problema. El enfrentamiento contra el equipo de Kokuwamon sería en cuatro días. Hoy en la noche irían a la cancha de File a practicar y conocer a los demás integrantes. Sin más que hacer allí, el insecto abandonó el lugar.

Bien, ¿nos vamos también? —preguntó Serah al tiempo que tomaba la blusa que dejó sobre la silla.

¿A dónde~?

A la ciudad, en la biblioteca de File podemos retirar un libro con las reglas —Takanabe no parecía muy emocionada por la idea de partir inmediatamente. Todavía no había hecho la digestión y tenía pendiente una rutina de yoga. Fue por eso que le prestó a Seadramon por un rato, siendo acompañada también por Dracumon. Ir a File y volver sobre el lomo de la serpiente fue pan comido. Antes de que llegase la tarde ya estaban devuelta, y eso considerando que la neoyorquina aprovechó también para pasear por las calles y ver algunas tiendas. El resto de la tarde la pasaron como cualquier otra, con la única diferencia de que Serah les leyó las reglas a los demás miembros.

[...]​

Durante el ocaso, los integrantes de Nastrand's Maze fueron a la zona urbana de la isla. A un par de cuadras de la plaza de File, se había instalado una pequeña cancha de Basket. La misma era de cemento, las medidas eran las estándares y cuatro farolas se encargaban de iluminarla desde los laterales.

¿Por qué acordamos esta hora? —preguntó el no-muerto, curioso de que decidiesen entrenar tan tarde y sin sol. Farron le dijo que era porque Kokabuterimon no deseaba toparse con Kokuwamon, quién usaba la cancha durante el día.

En la esquina, cerca del alambrado se encontraban sus clientes. El escarabajo levantó uno de sus brazos, les llamó y les recibió.

Muchas gracias por venir tan tarde —a diferencia de a la mañana, mostraba una actitud mucho más segura, como si estuviese metido de lleno en el papel de líder. — ¿Por qué no saludan chicos? —según lo que escucharon, los demás child representarían al "Equipo del Bosque Inquebrantable". Era normal que todos fuesen especies originarías de allí. No obstante, Betamon parecía estar en shock.

(Oye oye oye oye, esto no es lo que me imaginaba) —pensó. En frente suyo yacían otros cuatro digimon del tipo planta. La respiración del verdecito comenzó a agitarse y no tardó mucho para que sus mayores temores se confirmaran.

Je. Soy Mushmon, mucho gusto-hongo —era una seta gigante y morada, con la costumbre de terminar sus frases con el prefijo "hongo" y la manía de fumar unas hierbas de dudosa procedencia.

¡Nosotras somos...
... Palmon y Alraumon! — dos hermanas que estaban en perfecta sincronía. Ambas se turnaban para hablar y terminaba lo que la otra comenzaba. Una manera bastante perturbadora de comunicarse. Por último estaba una flor de aspecto tímido.

Y... yo soy... Floramon —a primera instancia parecía tener una actitud normal y reservada. No obstante, esa impresión se fue al traste en el momento que comenzó a oler a todos los mercenarios de cerca, tal como un perro busca reconocer a su dueño o recordar la esencia de un desconocido. — Sí... creo que podremos jugar juntos —dijo ella, satisfecha por el aroma que captaban en ellos.

(¡Pues yo no lo creo! ¡¡Son todos unos subnormales!!) —la vena sien del anfibio se infló con violencia. Quería descargar todo el odio que sentía hacía los vegetales parlantes pero debía mantener su actitud profesional por el bien de las apariencias. Quería contenerse y aguantar las ganas de maldecir su suerte. Era el colmo que cada vez que se topase con un digimon planta, éste tuviese que mostrar alguna anormalidad en su personalidad. Sus expectativas fueron traicionadas, solo porque su cliente era Kokabuterimon, esperaba que los demás también fuesen insectos.

Claire. Claire. o3o






 
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Claire.

Lightning
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El grupo de Nastrand's Maze se quedó algo estático luego de la presentación del "Team Bosque" que ahora tenían en frente. Un silencio algo incómodo se produjo en el lugar mientras los Child que pretendían fungir como aprendices ese día permanecían viendo a los humanos con los ojos brillantes, estaban convencidos que con sus consejos seguro obtendrían la victoria en aquel juego de "basketball".

—... ¿Este es el equipo? —preguntó Serah alzando una ceja y Dracumon debajo soltó un kesh, kesh, kesh divertido: se le hacía gracioso el Team completo, aunque en realidad el vampiro ignoraba el verdadero dilema con ese grupo. La adolescente desvió sus esmeraldas a un lado y bufó por lo bajo—. Oh please, tell me you're kidding... —susurró golpeándose la frente con una palmadita. Ringo, que estaba a un lado, sonreía risueña y Betamon debajo contenía un gruñido y mantenía los ojos cerrados.

Kokabuterimon fue quien interrumpió el momento, pues voló hacia un lado de la cancha donde había un estante. Lo abrió rápido y de este salieron varios balones de basket que se regaron por la cancha; los Child, curiosos por aprender, fueron cada uno por un esférico y comenzaron a pasárselo entre ellos. El insecto azul fue el que los detuvo de tanto juego y los formó en una línea frente a los maestros del día. Tanto Serah como Ringo tenían en sus manos un balón y Betamon y Dracumon estaban por un lado observando: el anfibio prefirió mantenerse lo más alejado posible que pudiera de esas plantas; además, según la explicación del juego que les había dado la falsa rubiecilla mientras aún estaban en la taberna, él no podría ser de mucha ayuda gracias a su fisionomía.

— ¿Tienen alguna idea de cómo se juega el basket? —cuestionó la estadounidense y solo recibió negativas de parte del equipo.

—Es sencillo~ —dijo Ringo y lanzó el balón hacia abajo para comenzar a rebotarlo, haciendo que el equipo de plantas -e insecto- contemplaran con los ojos brillantes como la japonesa lo hacía.

—Sí... —continuó la pequeña Farron, al parecer un poco insegura de algo—, lo primero que deben aprender es a rebotar el balón —explicó y comenzó a rebotarlo al igual que Ringo, fijando su vista abajo. Subió levemente la mirada cuando vio que los aprendices comenzaban a imitarla y se detuvo en seco al ver la escena.

Era un completo desastre: Kokabuterimon apenas y podia sostener la pelota entre sus garras, Floramon olía el esférico y lo miraba con curiosidad, buscando un modo de tomarlo con sus... manos. Las super sincronizadas hermanas Palmon y Alraumon no tenían problema para sostener el balón, pero al lanzarlo al piso lo hacían muy fuerte y este rebotaba demasiado alto, yéndose lejos de ellas. Mushmon era el que, al parecer, lo estaba llevando mejor, pues sus manos humanoides le permitían hacer el rebote bien, pero también lo hacía con mucha fuerza y este se iba alto.

—Kesh, kesh, kesh. Son tan tontos que serían víctimas perfectas para una broma kesh, kesh, kesh casi puedo verlo— rió el virus desde un costado viendo el alboroto de la cancha y Betamon rodó los ojos.

—Estás enfermó —insultó—. Pero bueno, no se puede esperar más de un montón de subnormales —aspiró fuertemente y frunció el ceño.

—Sabía que esto no funcionaría —murmuró Serah viendo el intento de los Child. Takanabe logró escucharla y se acercó.

— ¿Algún problema~? —preguntó en su típico tono cantarín.

— ¿No lo ves, Rin? Con esas "manos" se les hará imposible jugar bien —respondió. La castaña giró para ver lo que la otra decía y entonces se llevó un dedo al mentón, pensando en algo.

— ¡Hmm~! ... ¿Y si les explicamos cómo~? —la otra volteó la mirada sin entender muy bien. La líder del gremio entonces caminó adelante y atrapó en el aire una pelota que fue lanzada por Floramon; la pequeña planta se acercó corriendo, pidió el balón algo apenada y se disculpó. Ringo entonces le habló—. La lanzas muy fuerte~ Puedes abrir tu extremidad sin que salga esa pequeña raíz, ¿cierto~? —le sostuvo "la mano" y se la acercó al rostro para ver de cerca. Floramon asintió algo nerviosa y entonces Ringo la soltó—. Toma la pelota con tus "manos" bien abiertas y bótala hacia abajo, pero más suave~ —Floramon sonrió, asintió y tomó el balón; entonces lo olió -como haciendo alguna especie de ritual entre ella y la pelota- y lo dejó caer abajo. Siguiendo las indicaciones de la castaña entonces consiguió golpear seguidamente con sus "manos" la pelota y hacerla rebotar. Serah vio aquello y parpadeó cuando Ringo se volteó y le mostró el pulgar, la estadounidense alzó los hombros: tendrían que hacer lo mismo con el resto.

Los dos chicas de Nastrand's Maze se ocuparon entonces de acomodar al equipo frente a ellas y cada una se dedicó a trabajar con dos de ellos para enseñarles un método de usar el balón como les fuera posible con sus "manos". Ringo se juntó con Palmon y Alraumon y Serah con Mushmon y Kokabuterimon; mientras tanto Floramon seguía practicando.

El insecto azulino representaba un verdadero desafío, pues sus extremidades eran un par de pinzas que terminaban en puntiagudas garras: aunque la neoyorquina estuvo un rato intentando descifrar la manera en que Kokabuterimon pudieran al menos empujar la pelota de algún modo, al final prefirió concentrarse primero en Mushmon, mientras pensaba en algo para el insecto. El pequeño virus planta estaba emocionado de poder aprender basket y Serah mucho más por ver un Digimon con manos humanoides jugando, fue sencillamente fácil enseñarle a rebotar la pelota suavemente e incluso a desplazarse con ella rebotando. Dracumon se acercó y, presumiendo sus manos humanoides a Kokabuterimon, tomó su balón y empezó a rebotarlo frente a él de modo bastante hábil. Era un avance, pero aún faltaba muuucho por aprender.

Del lado de la japonesa, Palmon y Alraumon desplegaban un entusiasmo hilarante, que solo alguien tan pacífica y tolerante como Ringo Takanabe era capaz de soportar. Betamon miraba con algo de asco la escena en la que las dos plantas gemelas daban saltos apoyando a la otra y haciendo poses ridículas cuando una hablaba y la otra terminaba la frase. No les tomó demasiado tiempo poder controlar el objeto en la manos y no rebotarla tan fuerte. Así que luego de poco más de media hora Serah decidió juntarlos a todos otra vez, llamando a Ringo para que viniera a su lado; como la japonesa no sabía mucho de basketball le había tocado a la menor hacer de tutora principal, aunque en realidad ella tampoco era experta había tenido más contacto con el juego por ser originaria de Nueva York, ciudad de por sí conocida por su fanatismo por el basketball. Los cinco Digimon entonces hicieron una fila al frente y todos sostenían sus balones mientras los rebotaban con alegría; todos a excepción de Kokabuterimon, que alzó una pinza para decir algo. Farron quiso ignorarlo, de modo que fingió no verlo y siguió.

—Bueno, como ya han aprendido a rebotar el balón creo que es tiempo de que aprendan lo siguiente: encestar —alzó la mano señalando al aro que estaba a un costado de la cancha y en lo alto. Todos miraron allá y soltaron unos "wooow", "genial" e "increíble". Betamon fue quien ahogó una risita en su lugar.

—Ya quiero ver esto —murmuró. En donde estaban los aprendices, Kokabuterimon seguía intentando llamar la atención para decir algo y fue Ringo quien finalmente lo atendió.

—Parece que quiere decir algo~ —dijo señalándolo. La pelirosa de coleta soltó aire exasperada y se volteó a verlo.

— ¿¡Qué!? —preguntó algo fastidiada. El insecto bajó la cabeza.

— ¿Cómo jugaré yo? —quiso saber entristecido y mirando sus pinzas. Todos guardaron silencio y lo vieron con lástima, todos menos Serah.

—Ay no seas dramático —dijo ella sin darle importancia, haciendo que Betamon y Dracumon rieran por la respuesta—. ¿Por qué no vas a aquel lado e intentas ver cómo al menos empujar la pelota? El resto practicaremos los tiros —Kokabuterimon asintió con pesar y se fue a un lado cabizbajo para practicar solo. Ringo intercambió la mirada entre el insecto y la chica y esta solo alzó los hombros y le sonrió de forma inocente.

— ¿Es buena idea~? —preguntó Ringo, mirándola con los ojos muy abiertos y una expresión de ingenuidad en su rostro, la otra asintió.

—Ya nos encargaremos de él~ —imitó su acento al responderle—, primero hay que enseñarles a estos, además tal vez se le ocurra algo si practica solo —dijo en un fingido tono animado y se volteó a las plantas—. ¡Vayamos al aro!


Tizza V.G.Tizza ü/
 
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Reflejo
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Kokabuterimon vio como el resto del equipo le dejaba atrás, mientras ellos avanzaban a la siguiente etapa del entrenamiento, él seguía atascado con su pequeño problema. Sus piernas flaquearon y dejó caer el balón lejos de su posición. Se sentía fatal, más que nada porque se auto-presionaba. Como líder del grupo, tenía la idea de que debía ser un ejemplo para sus compañeros y no una carga como lo estaba siendo ahora. Ringo al darse la vuelta, creyó que debía hacer algo para animarle. Meditó las razones por las que podía estar así y llegó a la conclusión de que era por el comentario de Farron.

¿No crees que deberíamos dejarle participar también~? Has sido un poco dura con él —le preguntó a la neoyorquina. Serah solo pudo suspirar ante dicho comentario, no veía futuro en el insecto pero tampoco quería tener a Takanabe insistiendo con lo mismo una y otra vez. Rodeó a la distraída por el hombro con uno de sus brazos y le susurró al oído.

Es todo parte del plan Rin —mintió. — ¿Conoces la estrategia de "Caramelos y Latigazos"? Kokabuterimon necesita mis criticas, con eso se dará cuenta que debe mejorar. Pero para que no se deprima, también necesita elogios que le ayuden a superarse. Aquí es donde entras tu —Ringo soltó una exclamación perezosa y juntó sus manos en señal de entendimiento. Tomó prestado el libro de reglas que tenía Farron en su posesión y se fue a ayudar al escarabajo. Cuando estuvo en frente de éste, se arrodilló y le acercó de nuevo el balón.

¿Qué tal si lo intentas de nuevo~?

Yo... no sé —tajó el insecto sin levantar la mirada del suelo. Él sabía que su comportamiento actual era patético, pero no podía encerrar esos sentimientos dentro suyo. — Con estas garras no voy a poder jugar.

¿Seguro~? ¿No es lo mismo para Kokuwamon? —ella ya había visto a esos Child maquinas en el pasado, su fisiología era en realidad menos capaz en todos los sentidos que la de Kokabuterimon. Sí aquel podía jugar al Basket con ese par de pinzas, ¿qué le impedía hacer lo mismo? No tardó en darse cuenta de que se estaba rindiendo antes de siquiera intentarlo. Se paró, tomó la pelota con ambas manos y volvió a entrenar. El escarabajo era un digimon muy influenciable, solo hacían falta un par de palabras de apoyo para que se recompusiese, aunque eso también significaba que las actitudes negativas le afectaban de sobremanera.

[...]​

Con toda la calma del mundo, Mushmon le dio un par de bocanadas a su cigarrillo artesanal. El olor que despedía su humo era muy dulce, a Serah le pareció familiar, pero no era el mismo que recordaba. Incluso le dieron ganas de probarlo.

Ah. Esto me pone de mil hongos —fumar durante el día le ayudaba a despejarse, en la noche tenía el efecto opuesto, ganaba concentración. La seta gigante, ya preparada, recogió la pelota y se preparó para lanzar hacía al aro. El espacio entre el objetivo y la linea de tiros libres era de 4.57 metros. La altura del cesto era la estándar, 3.05 metros. Una de sus manos la usó como apoyo y con la otra empujó con todas sus fuerzas. — ¡Tiene que entrar-hongo! —y casi lo logra, terminó rebotando en el aro hacía afuera. Su percepción e instinto para calcular la distancia fueron sobresalientes, no parecía ser su primera vez lanzando.

Farron se mostró complacida con los resultados. Betamon chasqueó su lengua, éste esperaba que la planta lo hiciese peor.

El turno de Floramon y las dos hermanas llegó después. Lanzar el balón desde tan lejos era muy complicado, ni siquiera llegaron a tocar el tablero. La neoyorquina se llevó su mano a la frente cuando vio eso, ¿de verdad les iba a poder enseñar algo en estos dos días?

Una carcajada estrepitosa llamó la atención de todos los presentes. El grupo de digimon planta observó a sus alrededores, pero no pudieron localizar la fuente. En ese mismo instante, los datos alrededor del tejido de alambre comenzaron a distorsionarse de forma extraña. Los pixeles cambiaron de color y terminaron revelando la identidad de un invitado no deseado. — ¡Commnadramon! —exclamó Kokabuterimon, al mismo tiempo que dejaba de lado su práctica para concentrarse en el espía. El militar era uno de los que siempre acompañaban a Kokuwamon. Junto a éste último, un Impmon, un Gotsumon y un Monitamon, formaban el "Team City".

¡Ha ha! Cuando me dijeron que alguien estaba usando nuestra cancha vine para echar un ojo. ¡Vaya sorpresita que me han dado! —exclamó el dinosaurio con un tono burlón. — Parece que ni siquiera son capaces de tocar el tablero. ¿Acaso no saben que si hacen eso durante un tiro libre, el balón pasa al equipo rival? —los aprendices miraron a la estadounidense esperando que confirmase tal regla, ella asintió, diciendo que él decía la verdad. — No me hace faltar seguir mirando para saber que no tienen idea de como se juega esto. ¿Por qué no admiten su derrota ahora? Humillarse gratis no es un buen trato, se los digo yo.

Sí eres tan bueno...
... ¿Por qué no nos muestras como se hace? —le retaron Palmon y Alraumon.

Commandramon bufó con prepotencia. Bajó del cercado y se adentró en la cancha como si estuviese en su propia casa. Recogió la bola de caucho y comenzó a picarla. En ese momento, el tiempo se detuvo ante los ojos del insecto. El digimon mutante tenía el mismo problema que él, las garras en lugar de manos, aún así, su dribleo era perfecto. Grabó en su mente cada movimiento que hacía y se dispuso a absorber su experiencia como una esponja. El dinosaurio no usaba su palma, sino los lados laterales de sus uñas. Empujaba el balón con fuerza moderada y flexionaba sus rodillas para mantener una postura aún más baja.

Vamos, intenten quitarme el balón —les provocó. Todos menos Floramon cogieron el anzuelo de inmediato. Con movimientos ágiles, el militar fue esquivando a sus adversarios uno por uno, usaba su propio cuerpo para bloquear la visión que tenían ellos de la pelota y sus manos, y avanzaba con pequeñas zancadas. Cuando estuvo en la zona de tiros libres, dio un salto de metro y medio asestó un par de puntos con una jugada impecable.

¡De nuevo...
... no estábamos preparadas! —las hermanas fueron superadas, ellas lo sabían, pero por su fuerte rivalidad con los chicos de la ciudad, no lo iban a admitir. Commandramon aceptó el reto y nuevamente volvió a burlarles con sus movimientos llenos de destreza. Cuando estuvo debajo de la canasta, saltó y arrojó la pelota. Justo antes de que entrase, las lianas de Palmon se extendieron lo suficiente como para frenarla.

... ¿Eso no es trampa? —cuestionó Dracumon por el uso de técnicas digimon durante el juego.

No lo es —garantizó dinosaurio. — A menos afectes a otro jugador, se permite la ejecución de nuestras habilidades. Nada mal niñas, me ha sorprendido su respuesta —no había sarcasmo en su comentario, en verdad las estaba elogiado. —Si tan solo no tuviesen dos días para aprender Basket, quizás podrían ser un reto interesante.

Si ya terminaste, creo que es hora de que te vayas —Serah le dedicó unos ojos fríos al child no invitado. Lo dejó actuar porque pensó que las plantas aprenderían algo si le veían jugar, ahora que ya había cumplido su función, era momento de correrlo.

Oh cierto, tu eres la humana que les enseña, ¿no? Déjame darte un consejo, no pretendas que un bebé empiece a correr luego de nacer —se refería a los tiros libres. Los novatos del Team Forest no estaban listos para esa parte del entrenamiento. Primero que no era crucial para el partido y segundo que los ejercicios básicos eran mucho más importantes. Commandramon lo dejó claro con sus jugadas ya que él lanzó desde abajo de la canasta. Si fuese un poco más alto podría haber hecho algún mate. — Bueno, ya me voy. ¡Buena suerte en el partido! Cuando termine los invitamos a todos a una parrillada, lo haremos en nuestra nueva base del Bosque Inquebrantable! ¡Hahaha! —su risa de hiena hizo eco en los callejones aledaños. Su confianza no era un farol, estaba seguro de que perder era imposible.

Espero que la parrillada sea de verduras~ —comentó Ringo, viendo el lado positivo del asunto. Betamon la miró en silencio con unos ojos aburridos y luego le dijo:

Cállate Master.

[...]​

Que el enemigo hiciese una visita tuvo efectos positivos. Gracias a eso, Kokabuterimon finalmente pudo visualizar como debía picar el balón con sus garras. Serah también cuestionó su programa de entrenamiento. El hecho de que a los digimon se les permitiese usar sus técnicas es algo que no había tenido en cuenta, considero entonces, que un estilo de juego basado en ejercer presión podía ser adecuado para los novatos. Solo tendrían que centrarse en defender y atacar bajo el aro. Cosas como los tiros libres y los triples no tenía sentido practicarlas, se necesitaban meses de entrenamiento para que se volviesen un recurso fiable. Tomó de nuevo su libro guía y buscó la jugada que había hecho Commandramon.

Aquí está. Según esto, lo que él hizo se llama "Lay-up-shot". Se lo conoce como "Tiro vulgar o sencillo". Vamos a intentar reproducirla. Dracumon, tu también lo harás. Es posible que juegues si necesitamos reemplazar a otro miembro del equipo.

Kesh, pensé que nunca me lo pedirías.


Claire. Claire. se agradece la espera xD​
 

Claire.

Lightning
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— ¿Y exactamente cómo se hace eso-hongo? —preguntó Mushmon al momento de tomar un balón, estaba totalmente decidido a aprender a jugar basquet y vencer al Team City. El resto del equipo mostraba la misma convicción, haber visto las burlas de Commandramon y su habilidad había avivado el espíritu competitivo de todos. Serah le pasó su libro a Ringo y la japonesa comenzó a leerlo; por su parte, la estadounidense tomó uno de los balones y se posicionó a unos metros del aro antes de pedirle a la castaña que explicara lo que decía el libro. La otra asintió entrecerrando los ojos, lo cierto es que ya era algo tarde para alguien como ella que solía dormir a las 9 de la noche. Aún así, continuó la explicación.

—Deben llevar la pelota hasta debajo del aro~ —Takanabe empezó a leer, la pequeña adolescente comenzó a dar unos pasos hasta el aro—, saltar tan alto como les sea posible~ —la chica saltó y estiró las manos arriba, lanzando el balón por un lado de la canasta, los aprendices soltaron un 'wow' al verla— y luego dejar caer la pelota en la cesta~ —terminó Ringo para alzar los ojos y ver cómo Serah volvía al suelo y el balón daba unas cuantas vueltas por el borde de aro, todos observaron expectantes hasta que finalmente la pelota entró y entonces volvió al suelo. La falsa rubia dio un saltito y todos la rodearon saltando también.

—Es sencillo chicos, vamos todos deben intentarlo —dijo en tono de voz animado , pero en ese instante Floramon le jaló la mini-falda de cuadros rojos que llevaba. Esta le avisó que debía irse porque era muy tarde y cuando vieron la hora entonces decidieron continuar la clase el próximo día. Aún tenían un día para practicar y debían aprovecharlo, de modo que acordaron que el Team Forest iría a la taberna de Bad Spill al mediodía del día siguiente para continuar. Todos se despidieron y Betamon, molesto por la idea de la más reciente miembro del gremio, fue quien les sirvió de transporte hasta el Bosque Inquebrantable, donde estaba la taberna.

Al día siguiente...​

Era ya pasado el mediodía cuando el quinteto de Child del Team Forest estaban en la entrada de la taberna de Nastrand's Maze para aprender a jugar basquetbol. La líder y la más joven del gremio, junto con sus compañeros digitales, los esperaban dentro con una sorpresa. Una pantalla de televisión estaba instalada por un costado y un aparato de reproducción también: ambas chicas habían decidido que sería bueno para el grupo tener una sesión interactiva en su clase, viendo algunos videos de juegos de basket. Por eso, ese día temprano la adolescente neoyorquina se había encargado de buscar las cintas y videos apropiados, mientras Ringo y sus ayudantes de la taberna preparaban el lugar.

El Team Forest estaba emocionado por poder ver un partido de basquet real, tal y como se jugaba en el mundo de los humanos. La fascinación por aquel deporte que les parecía tan "cool" aumentó cuando la falsa rubiecilla comenzó a relatarles algunos datos acerca de los famosos basquetbolistas de la NBA y de algunos juegos a los que ella había asistido en los más populares estadios de basket en Nueva York. Al comenzar a reproducir los juegos, ambas chicas iban deteniendo la cinta para comentar algunas cosas importantes que los Child tenían que tener en cuenta a la hora de jugar; por ejemplo cuáles eran las reglas del juego, cómo se realizaban los pases y algunas diferentes maneras de hacerlo: con una mano, con dos, con el pecho o con la cabeza, lo que incluía la toma y recepción de balones. También hablaron del dribbleo, el lanzamiento de la pelota y algunos tipos de lanzamientos sencillos que podían poner en práctica, al igual que lo importante que era el movimiento de la muñeca al lanzar. Del mismo modo, se detenían para ver y comentar los errores y faltas que cometían los jugadores; también analizaban el movimiento de los pies, los giros, las posiciones básicas de defensa del balón y cómo moverse por la cancha trabajando en equipo.

Los Child jugadores junto con Betamon, Dracumon, Serah y Ringo estuvieron cerca de cuatro horas en ello: repasando y comentando la información, haciendo preguntas, buscando las respuestas en los videos o en el libro de reglas que habían estado consultando el día anterior y compartiendo entre todos dudas y estrategias. Cerca de las seis de la tarde finalmente el grupo de aprendices y sus tutoras decidieron practicar todo lo que habían aprendido hasta el momento; así que, con la ayuda de MegaSeadramon, el equipo completo se dirigió de nuevo a la ciudad para realizar la práctica en la cancha en la que había estado el día anterior: como esta pertenecía al Team City solo podían usarla luego que ellos terminaran, que era alrededor de las seis.

Tal como lo imaginaron, al llegar el lugar estaba libre y el equipo de inmediato comenzó la práctica. Sacaron los balones de los estantes y las dos féminas los pusieron a realizar ejercicios de pases y de defensa: para los primeros, los jugadores fueron posicionados de dos a cuatro metros de una de las paredes de la cancha para que efectuaran diferentes tipos de pases contra la misma. Luego los pusieron en parejas, usando a Dracumon como sustituto, para que realizaran diferentes pases entre ellos mismos.

Después practicaron las carreras, corriendo de un lado de la cancha a otro tanto como podían e intentando dar un salto al final de la carrera. Al ir avanzando la práctica, se les iba poniendo a sus compañeros como dificultad, a los cuales tenían que evitar mientras atravesaban la cancha de un lado al otro y llevaban el balón en la mano; al arribar a la canasta contraria debían dar un salto y lanzar el balón en ella. Aún si no lograban encestar, las dos chicas se concentraron en los movimientos defensivos y posesión de la pelota, pues eran conscientes que aunque no fueran expertos en encestar canastas, podían hacer mucho si evitaban que el contrario lo hiciera.

Como usar sus habilidades pasivas era permitido, Serah explicó de igual forma que no era permitido obstruir a un jugador o desplazarse más de tres paso con el balón, pues contaba como falta. Así que, a fin de evitar aquello, también practicaron el lanzamiento con las lianas de Palmon y Alraumon y los saltos en los que Kokabuterimon podía tomar un poco más de altura volando, y que de ningún modo se viera como falta. Cerca de las ocho de la noche el grupo se hallaba descansando en las bancas, comentando algunas ideas del juego y de la práctica, así como de sus contrincantes y del juego que tendrían en esa misma a cancha dentro de menos de 24 horas.


Tizza V.G.Tizza nunca en mi vida había leído tanto de basquet (?) y menos para hacer un Post (???) lol
 

Reflejo
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    • Kevin Paul


    • Información Personal
      Nombre: Kevin
      Apellido: Paul
      Apodo: El prodigio de los Triples
      Edad y fecha de nacimiento: 22 [09/05]
      Sexo: Masculino
      Descripción Física:

      Peso: 59 kg
      Altura: 1.62 m
      Vestimenta: Suele vestir ropas deportivas y cómodas.
      Personalidad: Paul es una persona que vive enteramente para el deporte. Incluso tras llegar al mundo digital, se terminó separando de su compañero y optó por continuar con sus largas rutinas de ejercicio. Necesita de la adrenalina para poder disfrutar de la vida, podríamos decir que el papel de soporte que suele desempeñar un tamer, no era algo que cuadrase con su actitud. Es muy competitivo, en cada cosa que hace desea ser el número uno, tanto a nivel individual como grupal. No obstante, su amor por los juegos es honesto, no aprueba las conductas anti-deportivas y cuando se mete en el papel de árbitro, se mantiene lo más neutral posible. Es un poco torpe enseñando, pero suele dar clases de basket a los digimon interesados los fines de semana. A causa de eso se ha hecho con una larga lista de amigos y conocidos. Si vives por el barrio... ¡Seguro le conoces!

      Ser famoso también tiene sus contras. No todos suelen llevarse muy bien con él y a veces acaba metido en peleas callejeras. Pese a su baja estatura, su masa muscular es suficiente para tratar con la mayoría de los matones (humanos) de la ciudad.

      Cuando juega al Basket brilla por su concentración, precisión y determinación. No puede pasar un día sin lanzar la pelota.


      Gustos y Disgustos:
      + Deportes, en especial es Basket.
      + El trabajo en equipo.
      + Competir.
      + Salir de compras.

      - Actitudes anti-deportivas.
      - Que se intenten pasar de listo con él.
      - Los días de calor. Termina sudando a mares y eso a veces arruina sus playeras.

      Historia: Proveniente de Estados Unidos, Nueva York. Kevin creció en los barrios bajos y asistió a escuelas del estado. Su familia no tenía el capital suficiente para darle una educación adecuada, pero eso a él no le importaba. Mientras pudiese picar un balón, no se quejaría de nada. Su devoción hacía el deporte era anormal, todos los días practicaba más de 1.000 tiros hacía el aro. Llegó a adquirir una precisión legendaria y no tardó mucho en hacerse de un nombre. Compitió y ganó numerosos torneos juveniles. Sus logros le otorgaron muchos beneficios y una era de gloria.

      Todo eso se terminó cuando de repente, en el mismo tiempo que un parpadeo, fue transportado al mundo digital. Allí encontró a un Tyumon que pasaría a ser su compañero. No se llevaron muy bien, la rata hambrienta por tener poder, abandonó a su tamer cuando notó que éste no haría otra cosa que no fuesen deportes. Llegó a la conclusión de que con él le sería imposible alcanzar la evolución que tanto ansiaba y se fue en busca de otro humano.

      Paul no tuvo problemas con eso ni con el cambio de universos. Después de todo, la pelota siempre fue su único y verdadero mundo.


      Datos Extra:
      — A base de práctica se ha ganado una merecida posición de Escolta en Basket. Uno de los mejores del país.
      — Tiene una resistencia abrumadora.
      — Su vista es muy buena, le ayuda cuando juega el papel de árbitro.
      — En el juego compensa su baja estatura con velocidad y un dribleo muy sólido.


Era la hora de la verdad. Los miembros de Nastrand's Maze se reunieron con sus clientes en la taberna del Bad Spill y viajaron directo a File City sobre el lomo de MegaSeadramon.

Todos cargaban con sentimientos y expectativas diferentes: Ringo parecía muy animada, el día estaba despejado pero sin llegar a ser muy caluroso. Lo único que le faltaba para ser perfecto, al menos para ella, sería un poco más de viento. Serah curiosamente soñó con el partido, sin darse cuenta se tomó bastante en serio su segundo trabajo e incluso planeó un par de estrategias más antes de salir. Era poco probable que perder aquí le afectase de manera negativa, pero entre la victoria y la derrota, ella siempre elegiría lo primero. Dracumon tenía el ego inflado por las nubes, aún como suplente, fue el que mejor dominó las bases del Basket. Quería entrar a la cancha y tener "impacto", que su presencia fuese determinante para el ritmo del juego. MegaSeadramon también estaba de buen humor, básicamente porque vería como ese molesto grupo de verduras parlanchinas se "estrellaría contra una pared". Él no tenía ningún tipo de fe sobre ellos, en secreto iba a estar animando al equipo contrario.

En cuanto al Team Forest: Kokabuterimon terminó mordiendo la carnada de Farron. La estrategia de "caramelos y latigazos" había sido muy efectiva. Esperaban que manipular su estado de humor y predisposición continuase siendo pan comido. Mushmon se mostraba muy relajado, era el efecto que obtenía cuando fumaba esas extrañas hierbas durante el día. ¿Siquiera sabía el peso que tenía el partido? Fallar significaba perder la huerta que trabajó por tantos meses junto al resto de su territorio. Las hermanas si fueron afectadas por la presión, creían que no tenían suficiente experiencia y pese a lo temperamentales que solían ser, ahora estaban bastante intimidadas por las habilidades de Commandramon. Por último, Floramon se mantenía ocupada oliendo a la serpiente. Parecía que ella ni se enteraba de a dónde iban, disfrutaba del paseo como si estuviese en un día de campo.

A bordo del mejor transporte de la ciudad, el grupo entero no tardó en llegar a su destino. El perfect de-evolucionó a su etapa child y con eso continuaron su camino. Las calles estaban apestadas de gente, Serah incluso escuchó que aparecerían varios espectadores para ver el partido. La noticia se extendió por el mero hecho de que la cancha estuviese reservada.

¡Oh~! Cuantos curiosos~ —comentó Ringo al ver los alrededores del campo de juego. Había cerca de treinta tamers con sus digimon tras el cercado. — ¿Creen que hayan venido a vernos a nosotros~?

Pff, qué dices Master. Lo único que esperan de nosotros es una humillación pública —el anfibio dijo eso en voz alta, aunque por algún motivo ninguno de los digimon tipo planta escuchó su conversación.

Yo me encargaré de que eso no suceda —comentó el diablillo mientras reía entre dientes. Bajo su brazo derecho llevaba un bolso y lo cargaba con mucho recelo. — Aquí tengo nuestro pase para la victoria.

¿? ¿Y eso es? —le preguntó Serah con un tono curioso. Al parecer Dracumon quería meter laxantes en las bebidas energéticas de sus rivales, sería una buena forma de empezar el partido. Mientras ellos estaban escondidos jugando, él se escabulliría y efectuaría el sabotaje.

¡No puedes hacer eso! —se negó Kokabuterimon. — Odio a Kokuwamon y su grupo, pero si ellos no hiciesen algo tan bajo, dejaría de considerarlos mis rivales. ¿No conoces la frase "no hagas lo que no te gusta que te hagan"?

Una filosofía muy sana~ —opinó Takanabe con una sonrisa sosa.

Tch, qué aburrido... —chasqueó su lengua el no-muerto como si le hubiesen aguado la fiesta. La pequeña Farron también pensó que era una lastima, le gustaba ver las travesuras y desventuras de su compañero.

[...]​

Kokuwamon vio que los chicos del Bosque Inquebrantable habían llegado. Con pasos sistemáticos se acercó a ellos y les "saludó". — ME-SORPRENDEN-SUS-AGALLAS-¿VIENEN-A-PERDER? —la maquina hablaba como un robot, con palabras carentes de emociones y entre-cortando los tiempos de pronunciación. Tras él estaba Commandramon, el dinosaurio se rió y les dio un "pulgar hacía abajo", un gesto que les indicaba que perderían sin lugar a dudas. Monitamon, Gotsumon e Impmon también iban con ellos.

¡Ngg-! —el escarabajo azul refunfuñó por la provocación. — ¡No lo sabremos hasta que lo intentemos!

Según mis datos, ustedes no sabían nada de este deporte días atrás —analizó el televisor al tiempo que mostraba información detallada en su pantalla. — ¿Cómo piensan superar mis cálculos?

Eso es... —el líder de las plantas no supo muy bien como responder a eso.

¿En serio tienes esperanzas? —el que habló fue Gotsumon, ese era el único miembro del Team City que no se burlaba de ellos... de la misma forma que los otros. — Me siento un poco mal por tener que hacerles esto.

Bueno, sea cual sea el resultado. Es obvio que el público se va a entretener —Impmon parecía más interesado en su popularidad que en ganar. Era una oportunidad única de lucirse. Farron fue a buscar a su cliente y lo sacó de ese grupo de hienas, no quería que le desmoralizaran con solo palabras. Le pidió a Ringo que le siguiese apoyando, todo para que no se viniese abajo por los nervios.

[...]​

Un humano que no pertenecía a Nastrand's Maze se paró en medio de la cancha. Tenía un corte de pelo extraño, en el país de Takanabe, la gente que usaba ese estilo solían ser confundidos con rufianes. Sus ropas estaban impecables, probablemente las habría comprado hace pocos días y eran del mejor material que se pudiese encontrar en el mundo digital. En su boca reposaba un silbato, el hombre lo usó y aplaudió varias veces para llamar la atención. — Bien muchachos, estén listos para comenzar. Yo, Kevin Paul, seré el árbitro —la distraída inclinó su cabeza extrañada, nadie dijo que otra persona se encargaría de eso. Serah al ver lo bien que se llevaba con Commandramon, se preguntó si favorecería de manera injusta al Team City. Segundos después negó con su cabeza, desde su perspectiva, no veía una razón para que sus rivales hiciesen trampa con semejante ventaja de experiencia.

Ambos equipos entraron al campo de juego. El partido duraría 40 minutos y estaría dividido en cuatro tiempos iguales. Los descansos serían de dos minutos y los tiempos muertos de un minuto.

Team City
Impmon (Ala-Pívot) - Commandramon (Escolta) - Monitamon (Pívot) - Gotsumon (Alero) - Kokuwamon (Base)

Team Forest
Floramon - Mushmon - Palmon - Alraumon - Kokabuterimon
(Sin posiciones especificas)​

¡Comiencen! —declaró el neoyorquino al tiempo que soplaba el silbato y lanzaba la pelota al aire. Era tarea de Monitamon y Palmon disputarse el primer balón. La planta extendió sus enredaderas dos metros y el televisor saltó una distancia casi igual de alta. Fue la primera quién consiguió hacerse con su objetivo.

¡Ya sabes...
... quién va a anotar! —terminó su frase Alraumon, al tiempo que recibía el pase de su hermana. Pudo entrar en el área de tiros libres, aún con lo lento que corría por sus piernas cortas. Allí se preparó para extender sus lianas hasta el aro y efectuar un Lay-up-Shot. Bueno, al menos ese era el plan. Kokuwamon apareció en el momento más inoportuno y con un "manotazo", le arrebató el balón y se lo pasó a Impmon.

¡CONTRAATAQUE! —gritó con su mecanizada voz, guiando el ritmo de sus compañeros.

Farron se levantó de su asiento como espectadora y exclamó: — ¡Vuelvan a defender! —el Team Forest se había quedado pasmado por unos cuantos segundos, en especial las dos gemelas que estaban seguras de que iban a anotar. Para cuando se quisieron mover, el diablillo ya había lanzado su tiro. La pelota rebotó en la cesta hacia afuera, Monitamon se encargó de meterla con un salto irreal. — Tres metros... —la falsa rubia estaba sorprendida, era el primer child que veía con semejante agilidad. Sacó la guía de Basket que retiró de la biblioteca y buscó la jugada. — Aquí está... se llama Alley Oop.

¿Alley Oop? —le preguntó Dracumon.

Un jugador lanza la pelota hacía el aro y otro se encarga de encestar. Normalmente las jugadas que se efectúan sobre el aro se consideran falta, pero según esto, el Alley Oop es una excepción a la regla.

Je, no fue tan planificado muchacha —Kevin estaba cerca de los miembros de Nastrand's Maze, les escuchó hablar y les dio su opinión. — Monitamon simplemente aprovechó el rebote.

Kokabuterimon se puso nervioso por un segundo. Ringo le alentó para que se concentrara, dos puntos no iban a marcar la diferencia y el equipo necesitaba que el insecto hiciese su papel de líder. El balón pasó al Team Forest. La primera en botarlo fue Floramon, guardó la pequeña ramificación de su flor y comenzó a correr. Gotsumon aceleró con la intención de arrebatárselo, la planta entró en pánico y terminó arrojando la pelota en cualquier dirección. Por suerte el escarabajo azul pudo tomarla con ambas pinzas. Estaba cerca de la zona de tiros libres, poniendo toda su concentración en el dribleo, el insecto avanzó y dio un saltó potenciado con vuelo. Le faltaron milímetros para superar los tres metros, desde ahí, lanzó hacía la cesta.

No entro.

¡Maldición, puse demasiada fuerza! —la misma rebotó en el tablero y cayó cerca de Kokuwamon. La maquina era la que peores extremidades tenía para manipular el balón, no podía sostenerlo ni y picarlo. Su única función era hacer un pase rápido hacía sus compañeros y robar el de los rivales cuando fuese necesario.

VAYAN —nuevamente, dependió de sus camaradas para que la jugada se efectuara. Gotsumon esquivó con dificultad la marca personal de Mushmon y realizó un pase a Commandramon. El dinosaurio arrojó la pelota desde la linea de triples.

Tres puntos.

Hmn, todo va de acuerdo a los cálculos —analizó Monitamon.

¡Por supuesto que iba a entrar! —se jactó con orgullo y euforia el militar. Los triples eran sus jugadas favoritas. El público también mostró reacciones positivas. Los vegetables estaban atónitos, el Lay-up-Shot no era la especialidad del mutante, pensar que lo que vieron antes de ayer era todo su potencial fue un error garrafal. Impmon por su parte, chasqueó su lengua porque su camarada acaparaba toda la atención.

Los siguientes cinco minutos fueron catastróficos. A pesar de que el Team Forest defendió con más saña y anotaron cuatro puntos, no pudieron frenar la ofensiva de Commandramon. Cada vez que a éste último le pasaban el balón, efectuaba un triple demoledor. Llegó a anotar 15 puntos incluyendo el primero. Eso sumado a los dos mates de Monitamon, sumaban un total de 19 puntos. Mushmon cometió dos faltas con sus bloqueos, no, era más correcto decir que sus rivales le obligaron a cometerlas. Ellos se pusieron en puntos estratégicos dónde pudiesen aprovechar las debilidades de sus contrincantes. Lo peor de todo fue que el hongo se ganó otra falta técnica más al discutir con el árbitro por eso, sumando un total de tres. Kokabuterimon también tuvo errores con sus semi-vuelos, dos veces seguidas tomó el balón sobre la altura del aro, acción negativa que Kevin cobró de inmediato.

Serah sintió que era momento de interrumpir el ritmo de sus rivales. Pidió un tiempo muerto y el partido se detuvo. Reunió a los jugadores alrededor suyo y usó ese corto minuto para explayarse.

Creo que está claro. Los únicos especialmente buenos son Monitamon y Commandramon, el resto no es mucho mejor que ustedes. Aprovechen eso para marcar a sus estrellas —les explicó con mucha calma. — Mushmon, estás en la zona roja. Tienes que dejar de cometer faltas, concéntrate en no tocar a tus rivales.

¡Me están tocando los hongos! ¡Ellos me empujan pero ese árbitro no les dijo nada, ¿por qué yo no puedo?!

Discutir no te dará la razón ¿Acaso quieres perder tu huerta? —la neoyorquina le miró con una cara de pocos amigos, las excusas de la seta no le iban a valer de nada cuando acabase el partido.

N-no, lo siento-hongo.

¿Qué hacemos...
... con Commandramon? — preguntaron las hermanas, volviendo a sentir la presión que ese individuo ejercía en la cancha.

No ha fallado ningún triple hasta ahora~ —dijo Ringo impresionada, aunque su expresión y tono de voz no cuadrasen con esa sensación. — Pero si sus tiros no fallan, lo mejor sería bloquearlo en el aire, ¿no~?

¡Exacto! ¡Ahora a jugar!

El partido se iba a reanudar, la pelota iría a manos de los hijos del bosque. Betamon por su parte, contemplaba todo con una expresión aburrida. Creía que vería la desesperación de las verduras, pero esos subnormales todavía se negaban a aceptar la derrota, lo cual no era divertido.

Claire. Claire.

 
Última edición:

Claire.

Lightning
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El segundo tiempo del juego entre el Team Forest y el Team City comenzó. El equipo de plantas había actuado poco en los primeros diez minutos y los contrarios tomaron una gran ventaja; de modo que ahora el juego estaba a favor de ellos por 19 puntos.

Justo en el momento en que el balón fue lanzado al aire para iniciar el segundo tiempo, Mushmon y Commandramon se dieron a la tarea de ir por el esférico. Ambos saltaron alto y chocaron arriba, haciendo que el balón se inclinara levemente para caer en manos del hongo. Al volver al suelo, Mushmon rebotó el balón intentando esquivar a Commandramon, pero Monitamon le llegó por un costado y le arrebató la pelota.

—¡Vayan por él! —gritó Serah desde su asiento, levantándose rápido y haciendo que la japonesa a su lado la mirara con los ojos abiertos, algo aturdida por el grito.

— ¡Todo va de acuerdo a mis cálculos! —declaró el ninja mientras esquivaba agilmente a Palmon y Alraumon, a continuación realizó un pase rápido a Impmon. El diablillo se emocionó: era su momento de brillar, así que corrió hasta el aro para intentar encestar y saltó tan alto como pudo.

— ANOTA —se escuchó la voz robótica de Kokuwamon y todos fijaron la atención a la canasta. Impmon cayó al suelo con elegancia, confiado en obtener popularidad con aquel tiro; pero, para su mala suerte, la pelota rodó por el aro y se desvió hacia afuera, fallando la cesta.

— ¡No puede ser! —exclamó Impmon.

— ¡Tarado, no puedes hacer nada bien! —regañó el Digimon militar pasando por un lado de él para agarrar el balón y rebotarlo, ganándose los aplausos del público presente; aún así, la marca de Mushmon le hizo imposible obtenerlo, terminando con el balón fuera. El diablillo lanzó una mirada fulminante a su compañero de equipo y apretó la mandíbula, cansado de que le robara la atención del público.

— Ya verás —murmuró y echó a correr hacia allá.

Cuando el árbitro volvió a poner el balón en el juego, este se disputó unos cuantos minutos entre un equipo y otro. Kokabuterimon se encargaba de tener marcado a Kokuwamon y el resto del equipo tenían la atención sobre Commandramon y Monitamon, siendo estos los que más peligro representaban. Floramon se distrajo por un momento viendo el rocoso cuerpo de Gotsumon y dejó perder un pase que el Child de piedra tomó y dirigió a uno de sus compañeros: en una jugada ágil y limpia el balón pasó por las manos de Monitamon y luego a Impmon, quien recibió la orden de pasárselo al militar del Team City, pues estaba en la línea de triples y se sentía confiado de evitar a Mushmon.

El diablillo bufó y decidió ignorar todo, Commandramon se distrajo evadiendo al hongo y solo vio a Impmon pasar frente a él con el balón.

—¿¡Qué rayos haces!? —cuestionó furioso y justo en ese momento, con la concentración dividida entre su compañero y Mushmon, dio un empujón al hongo—. Quítate de encima —gritó y el Digimon seta gruñó para sus adentros. Sin medir consecuencias de nada, o tal vez bajo la influencia de aquellas hierbas que consumía, cerró su puño y dio un golpe al saurio, quien cayó en el suelo al momento en que el silbato del réferi sonó. Los espectadores silbaron y los miembros de Nastrand's Maze tuvieron diferentes reacciones: Betamon y Dracumon sonrieron, cada uno por su propio motivo; al anfibio le divertía ver que finalmente el montón de plantas subnormales metía la pata y el pequeño vampirito sabía que con esas faltas podría entrar de reemplazo si el hongo era expulsado. Takanabe parpadeó de modo indiferente y Farron se dio una palmadita en la frente: Mushmon había metido la pata.

Tal como lo esperaban, el acto del Digimon seta creó una breve contienda entre los equipos en la cancha. Kevin Paul se acercó a Commandramon para verificar su estado de salud y anotó otra falta más para el hongo, sumando así cuatro a su historial. Mushmon hizo una pataleta y masculló una palabrota que el neoyorquino alcanzó a escuchar antes de que el Child se diera la vuelta; descontento con su falta de espíritu deportivo le infringió una falta técnica y con cinco marcadas terminaba expulsado. El equipo Forest se conmocionó y los del City se alegraron; Serah trató de dialogar con el árbitro pero este declaró que no cambiaría de decisión. Ahora Mushmon quedaba en las bancas y Dracumon entraría de reemplazo.

Aún faltaban un par de minutos para que acabara el segundo tiempo y, como la falta no había interrumpido un tiro al aro, el juego se reanudaba con el Team City con el balón. El equipo no perdió oportunidad y, tan pronto como el silbato de Kevin Paul sonó, hicieron una magistral jugada de pases, la cual terminó con Commandramon realizando otro tiro de tres puntos. El Team Forest quedó estático, con un jugador fuera ahora tenían los ánimos bajos; Kokabuterimon comenzaba a sentir la presión de perder y el resto de plantas estaban confundidas, sin saber cómo defender.

—Esto es un desastre —suspiró Serah sentándose en su lugar al lado de Ringo, apoyando su codo contra su rodilla y su mejilla sobre la mano.

— Relájate~ —recomendó la japonesa asintiendo levemente—. No es bueno para la salud tanta presión~.

—Sabía que sería un desastre desde que vi a este equipo —declaró Betamon aburrido, ganándose la atención de las dos humanas.

—Bueno... Al menos que den algo de pelea, ¡vamos equipo! — la adolescente volvió a levantarse y les animó, solo para ver al frente como Gotsumon y Kokuwamon contenían a Alraumon, el balón llegaba al saurio oscuro, este lanzaba y Monitamon terminaba con un mate bestial que les daba dos puntos más. El Team City comenzó a celebrar y se descuidaron momentáneamente, de modo que Dracumon logró hacerse con el balón y encestó: dos puntos para el Team Forest—. ¡Eres genial Dracu! —gritó la estadounidense y el virus alzó el pulgar desde su ubicación, ensanchando su macabra sonrisa. Unos pocos segundos después sonó el silbato que anunciaba el final del segundo tiempo; habían quedado 24 a 6 y era solo la mitad del juego. El equipo ya había tenido una baja y las plantas restantes estaban desmoralizadas; la única que no parecía realmente afectada era Floramon, quien se entretuvo olisqueando a Betamon desde lejos mientras Serah y Ringo hablaban con los demás. El anfibio intentaba ignorar la cercanía que Floramon tenía pero su enferma manía de querer olerlo le crispaba los nervios.

— ¡Joder! ¡Aléjate de mí anormal! —vociferó cuando ya no pudo soportarlo más y dando saltos para alejarse, no sé dio cuenta que Floramon juntó sus extremidades sobre su pecho y sonrió de forma tonta mientras él tomaba distancia.

El intermedio entre tiempos pasó rápido y las chicas de Nastrand's Maze no tuvieron más opción que enfocar al Team Forest a seguir dando pelea y no darse por vencidos. Ringo prefirió no decir que era obvio que perderían, sentía que eso traería un aura negativa sobre ellos y simplemente empeoraría todo; de modo que se dedicó a repasar algunos consejos y darles ánimo. Los últimos segundos antes de que el tercer tiempo comenzara, Serah y Dracumon cuchichearon algo en voz baja; el virus asintió y sonrió y la chica escondió la risita, entonces se levantó, colocó ambas manos detrás de la cintura y se fue a su lugar mientras su camarada se iba a la cancha.

El silbato volvió a sonar y ambos equipos se disputaron la pelota de modo acalorado; las super sincronizadas hermanas y Kokabuterimon estaban decididos a dar pelea así que el trío se coordinó de modo excelente, tanto que dejaron boquiabierto a más de uno cuando anotaron dos puntos en una jugada limpia.

—ESO-NO-ES-NADA —declaró Kokuwamon luego de que el partido continuara. Commandramon intentó varias veces realizar sus magistrales tiros triples, pero estaba siendo tapado por su propio compañero Impmon, que hacía todo lo posible por quitarle los pases y brillar por sí solo, lo cual ya estaba carcomiendo la paciencia del militar. Justo en el momento en que finalmente pudo obtener el balón y se dispuso a realizar el tiro, fue empujado desde atrás por Kokabuterimon y el juego se detuvo cuando el saurio pidió falta. Kevin Paul se vio en la obligación de anotar otra más para el escarabajo, contando ya tres.

Fue entonces cuando Dracumon decidió jugar una de sus bromas y obtener algo de ventaja: el virus estaba marcando con insistencia a Gotsumon y abría sus brazos intentando no dejarlo hacer pases o recibir el esférico, cuando vio que el juego se detuvo momentáneamente por la falta de Kokabuterimon vio la oportunidad.

—Kesh, Kesh, no te distraigas —musitó llamando la atención del Child y alzó ambas manos, sin que nadie se diera cuenta liberó el Eye of Nightmare sobre él, haciendo que este quedara víctima de su hipnosis—. Kesh, Kesh, Kesh, ahora ve y haz caer a tus compañeros de equipo —le dijo en voz baja cuando pasó a su lado.

El juego se reanudó y Gotsumon, víctima de Dracumon, se volteó para correr hacia Monitamon, quien estaba recibiendo un pase en el aire en ese momento. El ser rocoso dio un salto y atrapó a su compañero arriba, haciéndolo caer y fallando la cesta; Kevin Paul detuvo la jugada para ponerle una falta a Gotsumon, que no pudo explicar a sus compañeros qué rayos había hecho. Dracumon sonrió por lo bajo detrás y aprovechó la distracción para tomar el balón cuando el juego siguió y realizar un Lay-up Shot que les dio tres puntos. Nadie se dio cuenta de su jugarreta y ahora iban 24 a 11; Commandramon chasqueó la lengua, tenían que recuperar el control de inmediato, de modo que rápidamente pidió un tiempo muerto para reagrupar al equipo.

Ambos grupos se reunieron e intercambiaron ideas de sus próximas jugadas, solo quedaban cinco minutos del tercer tiempo y las cosas parecían poder voltearse en cualquier momento. Commandramon pidió los pases y Kokuwamon advirtió a Impmon y Gotsumon que no quería más de sus "extrañas" jugaditas. El diablillo bufó molesto y el de roca alzó los hombros avergonzado -ni él mismo sabía porqué había hecho eso-.

El tiempo muerto acabó y el partido reanudó, esos cinco minutos fueron más que catastróficos; el Team Forest se notaba más nervioso y eso los llevó a cometer una falta tras otras: Kokabuterimon estaba siendo marcado por Gotsumon mientras este tenía el balón, logrando robarle la posición, cuando el insecto intentó recuperarla el árbitro marcó aquello como obstrucción y le colocó otra falta al líder del equipo de vegetales. Floramon intentó hacer un dribleo como los que había visto en los videos el día anterior en la clase con las chicas de Nastrand's Maze, pero se hizo un lío y cayó al suelo, haciendo que Monitamon y Kokuwamon cayeran sobre ella y fuera anulada la jugada. En el último minuto del tercer tiempo Dracumon recibió un pase de Palmon, esquivó a Impmon, rebotó la pelota y lanzó un pase a Kokabuterimon, quien saltó desde abajo del aro y se preparó para hacer un mate directo; el robot del equipo contrario quiso evitarlo, de modo que deliberadamente se puso frente a él y se dejó derribar, invalidando así la canasta y haciendo que el árbitro lo marcara como falta. El público estalló en quejas y reclamaciones e incluso el mismo Kevin Paul lo lamentó.

—Je, es una lástima que semejante Slam Dunk haya acabado como falta, pero las reglas son las reglas —declaró en voz baja.

La jugada de Kokuwamon fincioni y había hecho a Kokabuterimon cometer su quinta falta: Derribar a su oponente mientras realiza la jugada. Al hacer un Slam Dunk, es natural que los contrarios intenten bloquear de frente para que se cometa una falta; básicamente Kokabuterimon en su salto se lo llevó por delante. Y así terminaba el juego, el Team Forest sufría su segunda expulsión y ya no tenían a más nadie que fungiera como reemplazo. Kevin Paul decretó la victoria para el Team City y el último pitazo que dictaba el final sonó.

Los ganadores se reunieron a celebrar y los perdedores se fueron a las bancas junto con las chicas que los habían estado entrenando esos dos días. Serah y Dracumon trataron de subirles el ánimo, pero al poco rato de ver el pesimismo de las plantas la falsa rubia se aburrió de tratarlo y solo se sentó a esperar.

—Al menos fue divertido~ —la japonesa expresó aquello intentando levantar los ánimos del Team Forest. Betamon estaba detrás y sonrió con satisfacción.

—En eso no llevaré la contraria Master —miró a un lado cuando su Tamer se giró a verlo, en realidad le causaba alegría que ese puñado de vegetales subnormales hubieran perdido. Pero su diversión se vio diezmada cuando de repente y de la nada Kokabuterimon se levantó y se colocó en frente del equipo.

— ¡Hngg! ¡Vamos equipo! ¡Arriba ese ánimo! —exclamó llamando la atención de todos, incluso del equipo contrario y del árbitro—. Perdimos, sí, pero como dice ella, fue divertido. No sé ustedes pero yo no pienso quedarme con esta, seguiré entrenando y pienso pedir una revancha al Team City—las plantas se miraron por aquella declaración y Kevin Paul sonrió al escuchar su determinación, ese era el espíritu del basquet: no darse por vencido y disfrutar un buen juego—, no descansaré hasta ser tan bueno como ellos o mejor —terminó de decir el insecto y luego de unos segundos en silencio comenzó a recibir sonrisas y asentimiento de parte de los vegetales. Para su sorpresa, una mano fue depositada por encima de su hombro.

—Esa es una excelente meta muchacho, cuenten conmigo, Kevin Paul, para entrenarlos —el neoyorquino dijo aquello con una sonrisa y los ojos del Team Forest brillaron de emoción.

—Eso sería...

—... Super genial —dijeron las dos hermanas Palmon y Alraumon. Mushmon y Floramon también estuvieron felices de escuchar eso y tanto Serah como Ringo se alegraron por ellos; después de todo, eran conscientes que ellas no estaban capacitadas para enseñarlos y sería sencillo para ellos aprender si alguien con más conocimiento los guiaba. El anfibio bufó cuando vio que incluso el Team City venía a estrechar la Mano de los perdedores y aceptaban de buena gana la revancha, alegando que habían pasado un buen rato ese día; para empeorar el mal humor del verdecito la voz de la japonesa se escuchó.

—Oh~ parece que alguien quiere ser tu amiga Betamon~—declaró ella cuando vio a Floramon acercarse por un lado, el anfibio giró la cabeza para ver a la planta, esta parecía estar totalmente colorada y temblorosa.

—¿Qué quieres anormal? —escupió Betamon con desprecio—. Ya te dije que no me estés oliendo, joder, qué manía más enfermiza —espetó. Floramon se llevó sus extremidades a la cara y musitó:

—T-tu, tu ... —Betamon la vio con el ceño fruncido y Ringo parpadeó curiosa—... ¡tuolormegustamucho! —exclamó Floramon deprisa y de una sola vez y se lanzó sobre Betamon para abrazarlo. Este quedó paralizado pero reaccionó de inmediato.

— ¡Agh! ¡Suéltame! —vociferó. Ringo se rió por la desfortuna de su camarada y Serah y Dracumon se unieron a ella para ver la graciosa escena en la que Betamon saltaba de un lado a otro intentado alejarse de Floramon y este lo seguía corriendo detrás de él.


Tizza V.G.Tizza ahí está xwx gracias por hacerme sufrir con esta quest (?) jajajaja no, en serio, me gustó; pero ahora creo que probablemente solo fue una excusa para que te leyeras el manga completo de Slam Dunk (?) xD

Takerudark Takerudark xwx be nice :'3
 

Esposo Canon de Hoppie
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Narrativa: Empezaré diciendo que los dos tienen una narrativa excepcional, fue un gran placer leerlos. Todo fue fluido y, aunque hubo uno que otro error por ahí, no noté cosas que sean tan graves. La única aclaración que tengo que hacer para los dos es que deben aclarar el uso de la palabra básquetbol. En algunos momentos leí basket, en otros basjetball, en otros basquetbol (faltándole el acento), entre otras. Les recomiendo usar un solo termino para eso e investigar un poco cómo se escriben. Si bien “basketball” está bien, recomendaría colocarlo entre comillas o en cursiva, porque es el término en otro idioma. Por un lado, Tizza, tus errores los atribuyo a que se te escaparon en la revisión o al momento de escribir. Noté unos cuantos resbalones en la ortografía (deletrearselo > deletreárselo, lastima > lástima, entro > entró, fincioni > funcionó) y un mal uso del punto y coma. Por otro lado, Claire, el único error que vi (además del que mencioné para ambos) fue el uso de las comas (de forma constante), ten mucho cuidado con ello. 23/25.

Interpretación: Aquí no tengo gran cosa qué acotar, pues respetaron las personalidades de todos los personajes que crearon, así como de los suyos y el manejo de ambiente fue increíble. No sólo cumplieron con el objetivo asignado, sino que fueron por el segundo que era opcional y lo fallaron, lo cual me pareció excelente y que le dio mucho dinamismo a la quest. Algo que me gustaría recalcar que me gustó, el manejo de los Digimon, específicamente de sus dos Digimon. Me pudo fascinar que pusieran Digimon planta, lo que desencadenó la repulsión de Betamon, así como la forma en la que usaron a Dracumon. Si bien a Betamon ya lo conocía, el par, así como los pusieron, me dejaron con la boca abierta y con muchas ganas de leer más sobre sus aventuras. 25/25.

Realismo: Tampoco hay mucho que comentar, me gustó mucho que leyeran bastante sobre básquetbol, porque eso le dio un toque genial al realismo. No encontré nada fuera de lugar en cuanto al juego y sus reglas (si bien no soy aficionado, conozco el juego y sus faltas), por lo que los felicito. 25/25.

Desarrollo: Por último, este apartado fue el mejor de todos. Pensé que iba a ser aburrido leerlos por el tipo de misión, pero ambos manejaron todo de forma que no se sintiera tediosa. Hubo mucho dinamismo, así como una complementación excelente entre los dos, sus personajes y su forma de escribir. No se centraron sólo en entrenarlos, sino que los llevaron al partido y le dieron un buen giro a la historia. Muchas felicidades. 25/25.

Total: 98/100 (ambos).
Paga: 295 bits (ambos).
Fama/Infamia: +2 puntos.
EVO: +1 punto a Betamon.
Stats: -
Blast Gauge: -

Tizza V.G.Tizza Claire. Claire. disculpen muchísimo la tardanza. La paga será asignada a la brevedad Masaru Masaru
 
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