Evento Digitama Party [20th]

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Alrighty, Aphrodite!!
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#12


Halsey apretó tanta veces el botón del ascensor para llamarlo que Gaia tuvo que tomarle con seguridad su extremidad para detener el movimiento mecánico. La aprisionada giró a ver a su opresora, quien solo alzó una de sus cejas en respuesta. En efecto, la cineasta no se había dado cuenta del movimiento inconsciente y desesperado que había hecho por estar tan sumergida en sus pensamientos: tener fiebre siendo tan solo un bebé no daba buena espina, en su cultura decían que daba un gran mal augurio y lo que ella menos quería es que a la pequeña bolita negra que cargaba con una manta gris en brazos le pasara algo.

Un silencio incómodo por la tensión se instaló en el ambiente una vez entraron apresurados al elevador. Djokovic ahora retocaba el suelo con el tacón de su zapato deportivo, por lo que esta vez la ucraniana tuvo que intervenir con más contundencia. Dylan solo observaba la situación en sumo silencio desde la esquina del lateral a las entradas del elevador, dándoles de frente a ellas.

Halsey, cálmate, alterarte no ayudará en nada. Respira.

La montenegrina asintió, dando largos suspiros. Tenían que tomar en cuenta también que se sentía un poco energética por la botella de alcohol que había compartido con Shura, y que el rojo que ahora gobernaba sus pómulos no era efecto solo del líquido de agua ardiente sino también de los nervios que vivía.

Una vez el elevador se abrió salieron mandados a entrada el edifico donde esta vez la germana se encargó de abrir las puertas con sus propias llaves, ya que su vecina tenía ocupadas sus manos sosteniendo cálidamente a su criador temporal.

A tres cuadras hay un hospital. ―indicó DTB con parsimonia mientras metía sus manos entre los bolsillos por el frío templado de la noche.
¿De verdad? N-no lo sabía, apenas m-me he mudado a esta zona hace dos días. ―indicó la Script tratando de distraerse de la catastrófica situación para ella con el aire de la noche y las charlas con ellos.

De camino al hospital, Gaia siguió con mucho disimulo buscando con su mirada a Coronamon por las calles, no quería que Chibimon volviera a percatarse de su interés por el paradero de su mejor amigo, y tampoco sería porque le irritara por completo la forma de ser del Baby II pero debía admitir que bajo esa situación era mejor evitar otra escenita de su pequeño dragon a cargo. Pukamon en cambio le hacía más llevadera la situación también a la pelirrosa revoloteando alrededor de ella para calmar y hacer medio sonreír al Botamon que llevaba bien arropado entre sus brazos.

[ . . . ]

Una vez dentro del hospital Sasha ayudó a Halsey a indicarle a la enfermera de turno el estado del tipo baba y su especie. Dylan curioseaba el lugar con su mirada al igual que Pukamon, a un metro del dúo porque hasta igual le daba pereza moverse hasta allá [?

Shura, ¡¿no crees que es suficiente atención para esa bolita de pelos?! ―dijo el tipo dragón irritado por todo el rato que venía soportando que Botamon tuviera la atención de su “madre”.
Hey, compórtate, estamos en un hospital ―aclaró la modelo con bastante seriedad, pues algunos pacientes con demás malestares en la sala de emergencia habían girado a ver decaídos hacia el origen de aquel “chirrido”. ―, no alces la voz tan fuerte y no se le está dando atención de a gratis, Chibimon, la situación ameritaba ayudar a Halsey con el papeleo.

El azulejo gruñó aguantándose las ganas de contestar, Pukamon carcajeó por lo bajo y se ganó una mirada retadora del otro Baby II, la cual ignoró olímpicamente. Gaia rodó los ojos, en el fondo se divertía un poco con las actitudes demandantes de su temporal compañero pero había momentos donde se tenían que dejar las risas de lado y actuar de la manera más adecuada; no obstante, cargó a Chibimon entre sus brazos solo para que bajara un poco los humos y se sintiera un tanto mimado.

En un instante la enfermera regresó con un termómetro y un estetoscopio. Comenzó a tomarle los signos vitales al digitama y demás revisiones básicas, todo mientras Halsey lo cargaba en brazos y sentada en la camilla dentro de la cabina junto a Gaia con Chibimon en brazos, en una esquina, y Tannegerber afuera sentada en una silla frente a las cortinas corridas, viendo todo desde ahí con un gesto un poco somnoliento y que incluso le calmaba (irónicamente) a Volk.

Está estreñido, con una pastilla que le traeré ahora le bajará en unos minutos la fiebre y se irá sintiendo mejor.

Todos suspiraron, menos Dylan y Chibimon. [?

La enfermera hizo lo pedido y ahora con más calma las jóvenes comenzaron a charlar de nuevo, incluso DTB participaba más activamente desde su posición cómoda en la silla del frente. La fiebre de Botamon comenzó a bajar en cuestión de minutos como indicó la enfermera y Halsey no pudo evitar sentirse más relajada y feliz.

Perdóname, pequeño, te quiero mucho y me da miedo que te pase algo. ―dijo con bastante alegría abrazando al digitama entre sus brazos y dándoles muchos besos maternales.

Botamon comenzó a reír con guguteos como reacción, o inicialmente era solo eso para cuando empezó a brillar hasta volverse incandescente. Las jóvenes tuvieron que cerrar sus ojos, e incluso la enfermera que les había atendido y regresaba para observaba la mejora del tipo baba, se acercó con rapidez y alarmada por el resplandor pero lo único que encontró fue ahora a un Koromon entre los brazos de la cineasta.

¡Sesey! ―exclamó el rosado con el apodo que le había escuchado nombrarla a ella Gaomon la primera vez que los conoció.


Bishamon Bishamon Verwest Verwest pfffff joder XD
 
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ORKKRO

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-Creo que ya es hora de ir a comer algo- dijo Joe pocos minutos después de la evolución de Mokumon, pues su reloj ya marcaba casi las tres y media de la tarde.

-¿Realmente tenemos que irnos?- preguntó el ahora Sunmon, quien parecía estar bastante entretenido jugando con su amiga de nuevo.

-Sí, si no comes pronto perderás toda tu energía y ya no podrás jugar- dijo esta vez Andrew, quien hizo que de mala gana su pequeño fuera hasta su posición.

-Está bien- dijo un tanto triste el pequeño una vez llegó al lado de la persona que él consideraba su papa.

-¡Vaya! Se ve que tienes experiencia para esto- dijo el peliverde antes de encaminarse para intentar atrapar a la pequeña bola amarillenta.

-Supongo que sí- dijo un tanto triste el aludido, puesto que todos esos trucos los había aprendido con sus hermanos cuando llegaron a pedirle asilo.

-Bueno, ¿quieres ir a comer a un lugar en específico o crees poder soportar un rato más?- interrogó Yamada, mientras regresaba con su compañera, la cual peleaba por soltarse del agarre para ir de nuevo a los juegos.

-Prefiero ir a comer algo- contestó Xenedis, quien de alguna manera pudo actuar que el comentario anterior del de ojos violetas no le había afectado en lo más mínimo.

-Bien, entonces busquemos aún restaurante cercano- indicó Joe mientras se colocaba su mochila en la espalda, la cual tenía repleta con varios biberones en cao de ser necesario.

Durante los próximos minutos, el cuarteto estuvo buscando algún lugar donde pudieron comer tranquilamente mientras venían a los bebés, cosa un tanto complicada, pues el evento para Digimon estaba ocupando varias de las calles donde se encontraban la mayor parte de estos. Por tal motivo, el dueto de humano se vio obligado a usar los biberones para calmar el hambre de los pequeños.

-Creo que tocara comprar algo de comida rápida para nosotros- bufó Joe al ver que ninguno de los lugares conseguía llamar la atención de Xenedis.

-Eso creo- comentó el otro intentado hacerlo de la forma más natural posible –Sí quieres tu quédate con los pequeños, yo iré a buscar la comida- indicó viendo que el peliverde se encontraba ya un tanto cansado por todo lo ocurrido.

-¿Estás seguro?- interrogó el peliverde, el cual finalmente había notado que algo raro estaba pasando.

-¡Por supuesto! Después de todo te debo una, ¿no?- interrogó con una sonrisa mitad forzada y mitad honesta.

-Si tú lo dices- comentó Joe antes de comenzar a caminar de nueva cuenta al parque –Te esperaremos aquí, ¿de acuerdo?- preguntó esta vez el de ojos violetas, solo para después sentarse un momento breve en la banca. Por otro lado, el peliblanco se alejó del lugar en búsqueda de algún puesto callejero donde pudiera comprar alguna comida lo suficientemente llenadora.

Durante el pequeño lapso que el peliverde estuvo en el parque, los pequeños comenzaron a jugar nuevamente, aunque esta vez en los columpios. En ese momento, Joe revisó de nueva cuentas unas cuantas de sus notas, solo para darse cuenta de algo que ya estaba comenzando a sospechar, Relemon estaba tardando ya en evlucionar.
 
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Krause

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#10

Los pequeños no tardaron en retomar su juego, no sin antes que Dorimon se acercara a la rusa para restregarse contra su pierna, en signo del cariño que le tenía como madre. Xiaomon imitó el gesto del moradito con su padre, recibiendo su aprobación para que ambos bebés siguieran jugando en el pasto. Esta vez, el can se aseguró de volver a reclamar su puesto como alfa, cosa que trataba de ser impedida por Dorimon, ya que él también quería obtener ese puesto y mostrar su dureza y valía. Sin embargo, el can era un poco más fuerte que el otro bebé, por lo que terminó volviendo a subirse encima de él para reafirmar su dominancia.

Mila rió ante el juego de los más pequeños, sintiendo una calidez en su pecho al ver a Dorimon siendo tan feliz en aquel parte. De algún modo, ese pequeño ser digital le recordaba a la hermanita que dejó atrás en el mundo humano, junto con su padre. Los extrañaba, a ambos, demasiado; claro que, también había varias cosas que no extrañaba tanto: un ejemplo de ello era su prometido. Aquel varón era mucho más desagradable de lo que Chris jamás podría llegar a ser; no lo tomó como ejemplo para no revelar demás su vida privada, pero ese muchacho, en comparación con aquel que se hacía llamar su "novio", era sólo alguien con ideales diferentes y algo retorcidos, pero no por ello una mala persona en su núcleo, o que se regocijara de ver la muerte ajena o la destrucción que generaba a su paso. No. Lo supo desde que hizo con él aquella única Quest; el hacía su trabajo, ni más ni menos, y si tenía que matar para ello, lo haría sin dudarlo; si es que eso lo llevaba a un paso más cerca de su verdadera meta, de su verdadero motivo.

-Está bien, puedes entrar.-Soltó Chris, quién, por muy pasota que fuera, había notado los cambios sutiles pero abruptos de la mujer. Suspuso que ella también tenía un pasado turbio, quizás mucho peor que el de él, el cual no quería recordar ni estar reviviendo constantemente. Así que ¿por qué no? Necesitaba algo de vida en esa cabaña, pues ni Medaka ni Alexander volverían al Digital World, quizás en un tiempo, quizás nunca. Y debía seguir fortaleciendo su fuerza mientras podía; después de todo, no conocía muchos Tamer que estuvieran dispuestos a ensuciarse las manos.

-¿Qué?-Góluveb lo miró sin comprender de qué estaba hablando, la tierna vista que le proporcionaban los cachorros fue suficiente para distraer su mente del tema discutido.

-Puedes entrar a mi Guild.-Repitió el irlandés, algo irritado de que la mujer no le estuviera prestando atención.-Después te diré su ubicación, pues no quiero que se haga pública cuando las cosas se pongan un poco más... interesantes.

-No te lo he pedido.

-No formalmente, pero sé que te interesa ese hecho. ¿Qué? ¿No me vas a agradecer? Leí en tu rostro lo que querías, te lo estoy dando en bandeja de plata, deberías al menos mostrar algo de gratidud.-Bufó.


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ORKKRO

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Pocos minutos más tarde, finalmente Andrew llego con un par de platos con hamburguesas y papas fritas. Al ver esto, los bebes rápidamente se acercaron curiosos a ver que era aquel nuevo y extraño objeto, motivo que incitó a los humanos a darles un poco de esa comida para que pudieran probarla.

-¿Qué es esa cosa?- interrogó Sunmon finalmente tras acabar el trozo de carne que se le había dado.

-Se llaman hamburguesas- respondió Joe, dado que su colega se encontraba masticando unas cuantas papas en ese momento.

-Quisiera comerlas todos los días- comentó, solo recibiendo una negativa por parte de su “padre”.

-Estos platillos solo se pueden comer de vez en cuando- comentó una vez término de comer el bocado que traía en la boca.

-¿Por qué?- interrogó curioso el sol.

-Esta comida es muy poco sana, tiene muchas grasas y cosas de ese estilo- prosiguió con su explicación Xenedis, aunque más que responder las dudas del pequeño, solo las aumentaba.

-Solo dejémoslo en que no es bueno comerlas siempre- dijo Joe en un intento de salvar a su amigo, puesto que no quería que se complicara explicando diversos términos que muy seguramente terminarían llegado a temas sin sentido.

-De acuerdo, le haré caso a papa- comentó molesto el pequeñín antes de alejarse de nueva cuenta a los columpios, lugar donde ya le esperaba una Relemon impaciente para continuar con sus juego anterior.

-Gracias por esa salvada- dijo el actor, quien solo se recostó sobre la banca al pensar que cosa hubiera pasado si Joe no lo hubiera acompañado ese día.

-No te preocupes, ya tengo un poco de práctica con estos temas gracias a mis vivencias del año pasado- admitió el peliverde, quien mejor decidió dejar de hablar para concentrarse más en comer, pues realmente sentía un poco de hambre ya para ese momento.

-¡Por cierto! Me pregunto si Strabimon y Plotmon ya habrán comido algo- comentó de pronto Xenedis, quien debido a todo lo ocurrido se había olvidado completamente de su colega.

-Seguramente sí- contestó Joe, quien suponía que el sagrado ya habría sentido aunque fuera un poco de hambre para ese momento. Al escuchar esto, el de tez morena se sintió un poco mejor, aunque eso no quitaba el hecho de que ahora se sintiera horriblemente mal por haberse olvidado de su colega, aunque tampoco es como si lo hubiera hecho a propósito, simplemente en ese momento tenía demasiadas cosas en que pensar.

-En fin, creo que será mejor que nos demos prisa. Creo que ya casi se aproxima la hora en la que debemos de devolver a los bebes- comentó Andrew, consiguiendo con esto que el chico viera el reloj en su digivice, descubriendo que su colega realmente tenía razón. Este motivo llevó al dúo a apresurarse a terminar su comida, solo para después tomar a los bebes y dirigirse a la central, ya que Joe quería entregar a los recién nacido antes de que Lykaios y Hefesto llegaran al lugar, sabiendo de antemano que el cruce de los hermanos por segunda vez en el día, no traería nada bueno.
 
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Alrighty, Aphrodite!!
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#13

Fin del Flash Back


Leomon asintió con una sonrisa ladina y amistosa a lo dicho por la joven. El año pasado había tenido que hacerse cargo de un pupumon y un botamon, así que más o menos podía comprender las actitudes del digitama. No lo malinterpreten, eso no quería decir que todos los tipo baba fueran iguales más si habían muy pocas características que compartían entre si iniciales, solo que el tipo bestia humanoide lo llevaba a un límite más profundo poder haber tenido la oportunidad de tratar más a fondo con ellos.

En efecto, se podría decir que sí―afirmó el anaranjado, colocando sus brazos en la cintura. Josh atendía a otros clientes y él se encargó de tomar y ordenar el efectivo que entregaban―. El año pasado yo tuve que cuidar a dos digitama también, uno de ellos era un Botamon. Esta especie muy inteligente y razona con velocidad al igual que aprende y memoriza bien. El que me tocó era bastante hiperactivo y gruñón. El tuyo parece ser más curioso y cuidadoso con los demás que lo rodean.
En realidad, sí, se asegura de que no sean una amenaza para dejar de tensarse y para entonces bajar con tranquilidad da guardia… Además de ser muy del tipo explorador aventurero, se pone nervioso pero no al grado de llorar, tiene que estar bajo mucha tensión al parecer para que llore.
Vaya, ¿es todo un guerrero entonces? ―cuestionó el felino.
Al parecer sí, ¿verdad, Botamon? ―dijo la humana mientras le hacía cosquillas a la bolita negra entre sus brazos.


Tras unos minutos más Halsey se despidió junto al digitama de Jake y Josh, asegurando que otro día vendría a verlos cuando regresara al parque de diversiones. Siguió paseando por el mismo para que Botamon terminara de observar todas las atracciones pero este no tardo en verse inmensamente atraído por la enorme rueda de la fortuna o noria, como le decía en otras culturas.

La enorme atracción de ochenta metros de altura, con una gran cantidad de colores que comenzaban a encenderse y atraer miradas por el anochecer. Halsey empezó a hacer la cola mientras veía a algunas personas animadas ya montadas en las góndolas de la atracción disfrutando del gran paisaje que les obsequiaba la rueda en su mayor altura.

Esta es una de las atracciones más grandes de cada parque de diversiones, Botamon, es llamada “ferris vheel” en mi país. ―aclaró al joven en idioma serbio y no el natal que era el montenegrino. El tipo baba parpadeó varias veces como reacción y la chica volvió a reír, amaba ese gesto en particular. Sabía que al digitama le gustaban sus lentas explicaciones con términos variados, incluso si no los llegaba a entender bien. ―A ver, peque, es una rueeeeda ―hizo con su dedo índice el movimiento circular que identificaba a la figura ―, con asientos unidos al borde. Funciona giraaando alrededor de un eje y suelen usarse para ver el paisaje de alrededor. ¿Entiendes?
¡Gahga ga! ―respondió asintiendo un tanto confuso pero queriendo verse seguro le pequeño.


Volk sonrió enternecida. Una vez llegó el turno de ellos para subir de nuevo Botamon se posicionó bien pegado a ella pues la rueda comenzó a hacer que la cabina de ellos se elevara hasta llegar a una altura considerablemente muy alta. La ciudad de File City comenzó a verse por completo cada vez que subían más y más alto, haciendo que el tipo baba quedaron hipnotizado con todas las luces de la ciudad y su belleza. Incluso Halsey lo disfrutó.

Ya estaba segura, independientemente del resultado de todo ese día, si le dejaban quedarse con Botamon o no, nunca olvidaría a ese pequeño explorador y la gran experiencia que ambos se habían otorgado.
 

I was lightning before the thunder
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#10

Antes de salir del centro hospitalario, la enfermera (que era también un Digimon) tuvo una conversación con Halsey sobre las posibles causas que pudieron haber afectado al bebé en etapa inicial, pues sí era común que los pequeños pasasen por eso y aunque así fuese les gustaba asegurarse de que los tamers u otras especies Digimon supieran cómo criar mejor a sus crías, sobre todo por la alimentación.

Desde que el antiguo Botamon recibiese la dosis medicinal, una “crema” con forma de helado de maquina cayó al piso porque el Digimon yacía entre las manos de su cuidadora. Volk pensó en lo que podría ser y la enfermera mientras reía le confirmó sus sospechas no declaradas.

Chibimon se cubrió la nariz solo por acto reflejo; Pukamon no paraba de carcajearse por las facciones de Dylan y Gaia ante lo sucedido. Qué curioso. Quien no supiera que podría ser, lo confundiría con… mejor no sigo hablando del tema.

Por lo menos las tres podían caminar más despacio esta vez. Halsey no paraba de levantar al bebé en etapa dos y éste correspondía su gracia con una ensanchada sonrisa que mostraba todos su dientecitos. Por su parte, Demiveemon se había recostado en el regazo de la albina lo más cómodo posible antes de empezar a dormitar. Motivada por la curiosidad, Gaia echó un vistazo a la distancia, justo el camino que llevaba hacia la actividad de los Digimon. DTB no ignoró su acción, tampoco hizo nada para interrumpirla, más allá de caminar y pasar por su lado como si siguiese a la serbia.

La de mirada zafiro alzó la vista al cielo… estaba nublado todavía. Esperaba que su compañero pudiese regresar a casa sin problemas. Imaginárselo corriendo para proteger su cola o su frente o su todo… —la hizo sonreír sola—. El llamado de la más extrovertida la hizo volver en sí. ¿Le había preguntado algo? Porque no escuchó ni media palabra en dado caso.

—Vámonos a casa, Gaia —su atención bajó hacia el azul.
—¿Qué dices? —Otra vez la pelirrosa intentaba obtener alguna respuesta de su parte. Lo pensó un poco aunque me tome varias líneas para explayarme en lo que pasaba por la mente de la albina: en ese mismo día había conocido a dos personas que tenían buena pinta; con las que podría tener alguna conversación casual aunque corta —miró a Tanneberger— o prolongada —observó a Halsey—. Por alguna razón, además, accedió a compartir con ambas. Tendría la oportunidad de encontrar la respuesta más adelante… a donde quería llegar era que para ser completamente desconocidas, habían pasado mucho tiempo juntas. Hecho cosas que generalmente tres personas que no estaban obligadas a convivir, no harían. No eran amigas, ¿conocidas sí? ¿Qué sucedería a partir de ese momento? —¿Gaia?
—Disculpa —miró a Demiveemon antes de responder—. Es mejor que regrese a casa. —Volk estaba a punto de insistir porque todas compartiesen otro rato.
—Tiene razón, es tarde ya —Dylan la secundó casi sin pensarlo. Le convenía que alguien hubiese puesto la torta en la mesa porque así no luciría descortés.
—Lo que sucede es que si Vanya regresa y no estoy —Chibimon gruñó; las féminas entendieron el nombre como que hablaba de su compañero, sobre todo por la reacción del dragón—. No sabrá sobre mi paradero.
—Tienes razón —la amante de las películas se encogió de hombros—. Quiero que sepan que ha sido un placer coincidir con ustedes. ¿Nos reunimos otro día? —Shura movió su cabeza de arriba hacia abajo. Dylan reprodujo un sonido afirmativo. —Aunque tú vienes conmigo —y de la nada agarró a la rubia de un brazo para arrastrarla y luchar contra su pereza innata que la rodeaba cual aura. Pukamon movió su aleta para que Gaia lo viese y supiera que se despedía; Koromon lo dijo de forma audible y vivaz.
—Vamos a casa.

[…]

Subir las escaleras nunca había sido abrumador para la tamer. Su Digimon provisional le cuestionó el que no tomase el elevador y ella le explicó que al menos hacía ejercicio de esa forma, lo que era saludable. De tan solo imaginarse subiendo hasta el enésimo piso le parecía fastidioso al bebé y a quién no… ah, a Zaytseva no.

Lo primero que hizo fue abrir la ventana de su habitación para sentir el aire fresco de la noche antes que volviese a llover. Demiveemon bostezó y como si Gaia le diera el permiso para hacerlo, buscó la almohada de la albina y se cayó rendido en ella. Le vio incluso acomodarse y entre balbuceos dijo que olía muy bien. Aprovechando tomó su libreta y anotó todo lo que aprendió sobre los bebés, sus comportamientos, sus distintas formas de ser y cómo podían expresarle a sus seres de confianza lo que sentían. Se detuvo cuando escribió la palabra confianza… ¿sería eso o debería llamarlo amor? Se mordió el labio un poquito. En su modo pensativo rodó la mirada hacia el exterior. Definitivamente el edificio de Halsey y Dylan quedaba al frente, muy cerca. Con un poco de esfuerzo podría alcanzar el diminuto balcón de lo que parecía ser una habitación.

Su impresión aumentó al ver la silueta de la perezosa hablándole a Pukamon. Estaba segura de que era ella y lo comprobaría al lanzar algún objeto que no le importase perder y que no rompiera la ventana; no por nada gozaba de buenísima puntería.

—¿Ah? ¿Gaia? —La alemana se asomó. Por la distancia era incómodo charlar y más a esa hora. La aludida le sonrió, tomó una libreta más grande con hojas blancas y escribió algo en ella que luego le mostró a la fémina; rezaba: “me dio gusto conocerte también”. Otra vez bajó el cuaderno para escribir otra cosa que luego le mostró: “espero que para la próxima hables más”. DTB respingó. Como sonido fondo estaba el llamado incansable del bebé acuático, como si el nombre de la rubia fuese una canción para él.

La ucraniana supuso que no obtendría respuesta porque así era la chica koala: de poquísimas palabras. Tampoco era como si necesitase que dijera algo. No obstante, vio que le mostraba un mensaje de igual manera; entonces Shura le sonrió mostrándole sus perfectos dientes.


Verwest Verwest Hathaway Xayah
 

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Raisa Nóvikova #10



La situación no era del todo aceptable para Nóvikova, quien hubiera preferido continuar su amena plática a solas con Masaki que compartir más con una tercera persona, en especial si esta persona no había logrado darle una buena primera impresión. Había algo que Raisa no podía identificar con claridad, pero que la hacía reaccionar de manera evasiva frente al castaño, incluso más de lo usual con cualquier desconocido. Por fortuna, el Gaomon que lo acompañaba gozaba de tan buenos modales que la eslava no pudo hacerle la grosería de rechazar la lata de café. Imaginó, por un instante, que el can y su lobo se llevarían bastante bien si llegaban a conocerse.

En su búsqueda por no tener que lidiar con el castaño, Raisa aprovechó la cercanía con Gaomon para platicar un poco con él, siendo que con su Tamer no lo haría y con Loge no podría hacerlo abiertamente como ella quisiera. De ese modo, el peliverde se vería obligado a tener que conversar con el mayor, dado que la indirecta de la fémina había sido muy clara y esperaba que su compañero la entendiera.

— Deberías ir a esa cafetería, en lo personal tienen el mejor café de File —recomendó la rusa, quien había mencionado previamente su gusto por visitar dicho local y que era una actividad habitual que llevaba realizando desde su primer día de regreso en ese mundo. — En Folder no he logrado encontrar un café que se le iguale, de hecho.

— Ya veo —asintió el can, con ambos guantes rodeando su propia lata y con los ojos atentos a la Elite — Suena a que su elaboración es de alta calidad, deberé probarlo.

— Deberías —dijo, entornando una ligera sonrisa hacia el Child; era agradable encontrar a un conocedor tan culto como él respecto al café.

— ¿Y qué hay del té? ¿Le agrada su sabor? —preguntó cordialmente, lo cual tomó por sorpresa a la rubia al haber sido llamada de manera tan formal por un Digimon. No era la primera vez que eso ocurría, pero con Gaomon no veía caso que eso fuera así.

— Gabumon es quien más sabe de tes, a él le gustan más que a mí; pero igual... opino que el té de hoja entera y en su forma más pura es el mejor que existe —expuso, comentario que curiosamente hizo que el can moviera ligeramente su cola de manera parsimoniosa. Raisa notó ese detalle, pero imaginó que era un rasgo común en esa especie (era un cachorro después de todo); no obstante, Midcrid advirtió el gesto y sonrió de lado, sabiendo mejor que nadie qué significaba. Masaki, por otro lado, no entendió ni pío de lo que su compañera de Guild había dicho, por lo que se dedicó a atender a los bebés mientras tanto.

— Concuerdo con su pensar, no hay mejor té que el puro, de ese modo no pierden sus propiedades —a pesar de su naturaleza reservada, Gaomon valoraba en ese instante el modo en que la conversación con la chica fluía, por lo menos el "romper el hielo" había resultado, al menos con él. Ahora faltaba ver de qué modo hacerle para enmendar la primera impresión de su Tamer. — Espero algún día conocer a su compañero y poder conversar. ¿No lo crees, Josh? —dijo, alzando su mirada para encontrar la del inglés.

— Por supuesto —asintió, acariciando la cabeza de Relemon que buscaba más atención de la recibida —, un día incluso podríamos impartir clase juntos en la Academia... ¿no, Profesora Nóvikova? —ahora sus ojos se posaron nuevamente sobre la rusa, quien evadió su mirada para de inmediato dirigirse a Nakai.

— Yo no le dije nada —soltó de inmediato, defendiéndose de la acusación indirecta de la mayor. — Llevas tiempo sin pisar la Academia, pero no es secreto que antes dabas clases.

— Y según he escuchado eran bastante buenas —agregó el castaño, buscando dar alguna suerte de "halago".

— ¿Escuchaste o investigaste? —zanjó de forma punzante, mas no le dio tiempo de responder al británico. — La respuesta es no, eso ya quedó atrás.

— A propósito, nunca te lo pregunté —el japonés se unió más a la plática, o más bien intervino, antes de que Josh volviera a soltar otro comentario que enfadara a su compañera. — ¿Por qué dejaste las clases?

— Podrías preguntarle a tu amigo, Masaki, parece que lo sabe todo —tajó con su lemgua afilada, y sin prestar atención a sus reacciones, con solemnidad se dedicó a beber de su lata. En realidad, ese actuar corrosivo no iba dirigido al líder de Gungnir, y Raisa esperaba que no lo tomara a mal. Josh sonrió y también dio un sorbo a su bebida ocultando una sonrisa en sus labios, de verdad, la rusa no le estaba dejando un camino sencillo. Y eso, de algún modo, comenzaba a agradarle.

— Gaomon, ¿me apoyas con esto? —le pasó la lata vacía, pidiéndole de favor si podía ayudarle a tirarla. El can asintió sin ningún problema y juntó el aluminio.

— ¿Ustedes igual terminaron? —preguntó al resto, ambos integrantes de Gungnir negaron en silencio, agradeciéndole con un gesto al can por su ofrecimiento. Sakuttomon empujó su envase vacío para entregarlo al Child y Relemon simplemente imitó su acción. — Gracias, vuelvo enseguida —dijo, alejándose en dirección al bote de basura más cercano.

Masaki lo observó de reojo, analizando su actuar y la reacción que el cadtaño había tenido tras las palabras de Nóvikova. ¿Qué estaría esperando lograr? Aunque, por otra parte, le resultaba impresionante -y extraño- que Raisa siguiera ahí y no se hubiera ido aún. La conocía de bastante tiempo y, aunque sabía que aún no la terminaba por conocer del todo, sabía que ante personas lejos de su agrado ella solía apartarse, pero en esta ocasión no era así. Quizás Sköll quería probar y medir hasta donde podía llegar su tolerancia con Joshua antes de dar un veredicto final de cómo tratarlo. Porque Loge imaginaba que no sería la primera vez que cruzarían sus caminos ahora que se habían conocido.

— Gaomon es originario de Drive, supongo que ese nombre te es familiar —comentó sl cabo de unos segundos hundidos en el mutismo que se formó tras la ida del can. El peliverde lo miró de manera más directa, ¿qué intentaba lograr con ese comentario? De inmediato volteó a ver a la soviética, quien ladeó su rostro para verlo, aunque su mirada no era para nada apacible. — Imagino que por eso se llevan bien —eran comentarios simples lanzados al aire y que no tendrían ningún sentido tratándose de cualquier otra persona. Sin embargo, la relación que Raisa tenía con ese continente era más significativa que ser un simple nombre. Que el inglés lo sacara a colación sólo elevó más la barrera de la Elite.

— Hablar con alguien que tenga un buen tema de conversación es la diferencia, Midcrid —zanjó fríamente, a medida que cruzaba una pierna sobre la otra — Gaomon lo tiene. Tú, por otra parte, eres una pantalla —y no la engañaba, le faltó agregar. Podía ser el colega de Academia de Loge y quizás le tenía alguna clase de "estima", pero gente así no era bien vista por la rusa, que llevaba años de experiencia tratando con un sinfín de personalidades. Y si el castaño había intentado mover algo dentro de ella había fallado, aunque quizás a un nivel más interno conocer de dónde provenía Gaomon sí había hecho mella en Raisa, aunque no lo haría notar.

Observó a lo lejos cómo el can regresaba tras haber dejado las latas vacíad en su lugar. Mencionar el extinto Drive causó cierta frustración en su interior y saber que, de algún modo y por su "culpa", ese Gaomon se había quedado sin su hogar le hacia responsabilizarse de ello. No era el primero y quizás tampoco el último, pero eso no quitaba la verdad de que la culpabilidad aún seguía ahí, oculta y dormida, y que a causa del inglés la había vuelto a sentir. Como si faltaran más razones para que existieran más roces. El can llegó y adoptó su mismo lugar de antes entre ambos Elite, sin conocer la conversación que se había llevado a cabo en su ausencia. No obstante, en cuanto llegó, sorpresivamente recibió una leve caricia en la oreja por parte de la rusa, sorprendiéndolo y haciendo que respingara. Antes de que Josh pronunciara algo más, de imprevisto recibió una "estocada" por parte de Sakuttomon en el brazo quedaba a su alcance y altura. Raisa sonrió ante el sutil quejido del castaño y miró al infante, sin duda extrañaría su complicidad cuando se fuera.



Masaru Masaru lo logré~ y vaya manera de empezar la relación xD
 

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Lovely~
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#9

Mila parpadeó un par de veces, aunque terminó riendo al observar el rostro enfurruñado de Pearce, en el fondo, sí, era cierto que no había solicitado su ingreso a Teufels Schach, pero ciertamente el término de guild comenzaba a rondar su mente desde hace un tiempo, ¿por qué no darle un intento? Además, la fémina era consciente que tampoco cabía en algún gremio que buscara la justicia, ella había vivido en el seno de la corrupción, y el bien no siempre triunfaba sobre el mal, no siempre lo correcto podía instaurarse sobre lo turbio, y su padre era la gran prueba de ello; había luchado por liberarse de la mafia rusa, cediendo ante sus pedidos, creyendo que con unos tropiezos, podría huir para resguardar a su pequeña familia, ¿y qué había resultado? Su esposa muerta, su hija menor en el desamparo, su hija mayor en un mundo desconocido, y él, como un pequeño niño siendo cuidado por una enfermera. La mirada azulada se cristalizó para sobresalto de Aideen, no esperaba que alguien tan recta como la rusa, pudiera colocar ese tipo de rostro; el moreno estaba por estirar su mano de manera inconsciente, no estaba acostumbrado al llanto femenino, aunque ni tuvo necesidad de intentar consolar a su manera a la rubia, debido a que Góluveb frotó sus ojos con su antebrazo, retomando su posición de siempre.

—De acuerdo —pronunció Mila, realizando una pequeña reverencia con la cabeza—. Me uniré a tu guild.
—¿Y tu agradecimiento?
—Con trabajo, sería suficiente, ¿no? —Puntualizó la de menor estatura, recibiendo un suspiro de parte de Christian, definitivamente no era una mujer cándida.
—Debo suponer que tu compañero, se encuentra en la feria como el mío.
—Ah, sí.
—Yo también iré a buscarlo, después. Tendríamos que dividirnos porque dudo que se encuentren en el mismo lugar —comentó Chronos para asentimiento de Mila—. Supongo que habrá que pactar un lugar para que pueda darte las indicaciones.
—No creo que sea problema —intervino la rusa, sacando un d-terminal de su bolsillo—. Lo conseguí poco después de la quest.
—Por lo menos no te hace falta criterio —dijo el moreno, también sacando el objeto y así poder registrar a la fémina. El de mirada carmesí no pudo evitar de reojo, comprobando que efectivamente, era el primer y único contacto de la joven—. Deberías conseguirte más amigos.
—¿Acaso tu los tienes?
—Más que tu, sí —presumió Chris, mostrando los nombres de su lista de contactos.
—Pareces un niño, para sentirte orgulloso por algo así.
—Dales una mano, y se agarrarán hasta tu brazo —burló el moreno, aunque de igual forma no lucía fastidiado por las palabras de la europea.

Nuevamente el ladrido de Xiaomon atrajo la atención del dúo, quienes se dirigieron hacia los baby para comprobar qué necesitaban, aunque a decir verdad, ya caía el atardecer y no debían de tardar en devolverlos a la central. En el fondo, ambos estaban tentados de desobedecer aquella orden, empero, estaban apuntados como voluntarios y no podían eludir la devolución de los bebés; ahora, cómo le explicarían aquello.
 

ORKKRO

Solo llámenme Ork.
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Durante la caminata de vuelta a la central, el dúo de digimon no pareció saber a qué lugar o que cosa era exactamente la que hacían, por lo que no se mostraron tristes casi en ningún momento. Lamentablemente, esto no se podía decir de los humanos, quienes parecían haberse encariñado un tanto con los pequeños a pesar del breve tiempo que habían pasado con ello.

-¿A dónde vamos, para?- interrogó finalmente tras varios minutos el de forma de sol, quien había logrado notar cierta energía negativa salir de Andrew.

-V-Vamos a dejarlos- contestó el aludido tras varios segundos, cosa que hizo entristecer al pequeño, pues por un momento creyó que su tutor ya no lo quería.

-¿Por qué tienes que irte?- interrogó el pequeñín, quien al parecer no estaba enterado de que solo estaría con Xenedis solo un día.

-Este adiós es solo temporal, Sunmon, no te preocupes- comentó esta vez Yamada, pues había notado que se le había formado un nudo en la garganta a su amigo -. Primero debemos dejarte con estos hombres que se aseguraran de que estas bien, después de liberaran y a partir de ese momento tu podrás ver a Héctor cuando quieras- explicó, solo recibiendo a manera de apoyo un leve asentimiento por parte del actor.

-¿Estás seguro?- interrogó el bebé casi a punto de romper en llanto.

-Te lo aseguro, yo aún sigo en contacto con un pequeño bebe que cuide hace aproximadamente un año- afirmó Joe, puesto que el de tez morena no podía decir palabra alguna, esto debido a que no quería ser la causa de otro momento triste aquel día.

-B-Bien, aceptare esto solo por mi papa- dijo el pequeño valiente antes de flotar en dirección a donde la recepcionista se encontraba, la cual tomó los datos de la pareja antes de recibir a ambos recién nacidos.

-Tranquilo, Andrew- cuando el descubra la mentira, tú ya estarás en Star City de nuevo- intento animar a la par que el pequeño solo bajaba la cabeza a señal de despedida.

-Espero que así sea- fue lo único que pudo decir en aludido mientras se despedía con el brazo del pequeño sol, quien se alejo con una mezcla entre alegría y tristeza a un cuarto donde sería revisado para comprobar de que todo estuviera bien, pues el hecho de que hubiera llegado su tama a la ciudad sin explicación alguna, era algo que aún seguía intrigando demasiado a los investigadores.
Una vez ambos pequeñines salieron finalmente de la vista del dueto, este decidió ir a por sus compañeros al festival, debido a que los fuegos artificiales que se escuchaban a lo lejos, anunciaban que el evento estaba a punto de terminar. Durante el trayecto, el peliverde intento darle unas cuantas palabras de ánimo a su colega, aunque sabía que estas no funcionarian, puesto que había pasado demasiados momento deprimentes en un día.

Una vez llegaron a las afueras del festival, la pareja espero a sus compañero, los cuales salieron sumamente alegres del lugar por todo lo que habían vivido o al menos eso era lo que intentaban fingir, pues de antemano sabían que lo ultimo que necesitaban sus Tamers en esos momentos eran malas noticias.
 

Belgium

Lovely~
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#10

Mila dirigió una mirada a Chris que simplemente se la devolvió, ambos sabían que era hora de regresar a los pequeños a la Central, y realmente no parecía que quisieran alejarse de ellos, o mucho menos, separarse entre sí, realmente se habían agarrado cariño a pesar del poco tiempo compartido; la rusa fue quien abrió sus brazos, y así recibir a Dorimon que inmediatamente se acurrucó, dormitando brevemente por el cansancio del día. Por otro lado, Pearce se agachó para cargar con su hijo, quien lucía bastante gustoso al recibir mimos de parte de su padre, y hasta parloteaba sobre lo que había enseñado al futuro dinosaurio, inflando el pecho al informar que se había quedado con el título de macho alfa.

Ambos tamer escuchaban las palabras de los baby, aunque los mismos se enfrascaron en el debate de quién era el mejor, siendo Xiaomon el que ganó, debido a que Dorimon no podía refutar el hecho, que el cachorro había alcanzado primero a su etapa de baby II; el moradito decidió tomar una pequeña siesta, en cambio, el perrito lucía bastante atento por la caminata de su padre y la rusa, le causaba curiosidad porqué ahora lucían neutrales, además que habían abandonado el parque donde tanto se había divertido.

—¿Qué sucede? —Se animó a preguntar el de flequillo, atrayendo la atención de los tamer.
—Bueno, debemos devolverlos de donde los tomamos —explicó Sleipner de manera pausada, sobresaltando al cachorro.
—¿Me robaron?
—No, claro que no —interrumpió Mila con una sonrisa—. La central es quienes nos brindó a ustedes como digitama, para que los cuidáramos por todo un día.
—¿Me vas a abandonar? —Gimoteó Xiaomon para negación de Aideen que acarició su cabeza para tranquilizarlo, empero, debido a su condición de bebé, no pudo evitar sollozar por lo bajo, despertando a Dorimon que imitó su sentir.
—Tal vez exista una solución —pronunció Chris.
—¿Existe una? —Inquirió Góluveb con incredulidad.
—Claro, adoptarlos legalmente —contestó Pearce, provocando que la fémina riera bajo—. ¿Qué?
—Es extraño que sigas las leyes.
—Puedo tener mis excepciones.

Ambos se dirigieron a la central, cada uno con su hijo en brazos, aunque Mila era guiada por Chris, debido a que desconocía completamente que realmente podría quedarse con el moradito; tras unas cuantas preguntas simples, además de la firma del compromiso que estaban por asumir, no parecía haber mayor problema en brindarles la patria potestad de los baby, que se restregaron en sus padres, gustosos que realmente podrían mantenerse al lado de cada uno.

—Entonces, ¿buscarás a tu compañero? —Preguntó el moreno, saliendo de la edificación.
—Tuvimos un problema en la mañana, debería comprarle un caramelo para compensarlo —contestó la rusa de manera sincera.
—Es un niño.
—Sí, realmente lo es. A diferencia del tuyo que luce mucho más sereno, aunque también influye las aventuras que han vivido juntos; espero, que en algún momento, Belz pueda madurar. Aunque debería llevar dulces extras, no creo que se tome a bien el que haya tomado una decisión sin él.
—A veces, suele suceder.
—Estoy de acuerdo. Bueno, debería partir, además necesitaré una larga plática con Belz, también deberá aceptar a su nuevo hermano —agregó Góluveb, comenzando a dirigir sus pasos hacia la feria que estaba a unos minutos de caminata, riendo por lo bajo al ver cómo los baby se despedían mediante ladridos, bueno, Xiaomon le había enseñado aquel sonido a Dorimon. Christian observó cómo la joven partía, manteniéndose en su lugar, recordando en ese instante que no había seguido preguntando por Amelie.
—De todas formas, la veré luego —murmuró Pearce, sonriendo quedo, al fin tenía más compañía, aparte de Dreiz.
 

Maka Evans

¡Wubba lubba dub dub!|| Lord of Shipping
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#7
Tamer: Holly Antonich & Pururumon
Tamer: Dioh Dahl & Chicomon

Realmente no era un secreto para ninguno del trío varonil que entre el nipón y el inglés algo había. Sn embargo Dioh no lograba descifrarlo muy bien, no hasta que Nathan sonrió con ligera malicia.

—No importa lo que haya pasado, lo importante es que nos llevemos bien ~

—Nada de qué preocuparte, Dioh-Kun —el aludido enarcó una ceja con duda ante el honorifico, restándole importancia.

—Tengo todo el tiempo del mundo, vejetes —el infante se cruzó de brazos mientras alzaba el pecho de modo autoritario—. Comiencen a hablar.

La dupla de varones se miró uno al otro, dubitativa por el modo en que el amateur estaba de intrigado en ellos y sus asuntos. Realmente no tenían ganas de hablar de aquello, mucho menos con la pecosa ahí mismo.

—Pues veraz… —Aki suspiró, no muy seguro.

—Si lo que les molesta es Holly… —Dioh colocó a Demiveemon en el piso y le dio una galleta —. Monta guardia, amiguito~, que Holly no venga.

—¡Entiendo! —el Baby 2 llevó su mano a su cabeza, fingiendo un saludo militar y avanzó de a saltitos en dirección a la escalera—. Lanzaré burbujas si miro que venga Holly.

—Oh, eso es ingenioso —tajó Dioh—Vaya mi buen comandante blue~ aquí le espero con su informe. —Todos miraron aquello con atención, haciendo entonces que Dioh volviese a girar para mirar a los veinteañeros, casi sonriendo con victoria—. Entonces, ¿en que estábamos?

{}

Holly suspiró ligeramente mientras removía unas cuantas cestas de ropa en el cuarto de lavado, buscando con ligero malestar las camisas de Nik. Sabía que no debía prestar ropa ajena pero estaba segura que esa prenda hacía mucho que no se la miraba puesta al germano. No era como si le molestara que la prestara, ¿cierto?

Suspiró por enésima vez en el día y negó. Luego ya podría disculparse si Nik se molestaba, incluso recompensárselo con alguna otra… pero solo y solo si encontraba dicha camisa… la cual parecía no querer aparecer.

—Debe ser una broma —susurró la chica, mirando con atención todo el desorden que habia provocado en la búsqueda de dicha prenda.

—¿Necesitas ayuda? —La pequeña gelatina le miró fijamente, incluso Pururumon que parecía contrariado por el gesto de sufrimiento de la fémina. Holly sonrió

—La verdad —la chica se dejó caer con suavidad en el piso y agitó la ropa—. Estoy buscando una camisa negra de tirantes bastante grande… tiene un estampado al frente amarillo. Es para prestársela a Nathan…

Pururumon asintió, comprendiendo que tal vez aquella prenda era para sustituir la arruinada por el jovencito que había vaciado los ricos alimentos sobre el de cabellos castaños que le irritaba. Realmente no entendía por qué su mamá se preocupaba por ayudarle…

Pero eso solo la hacía más maravillosa.

—¡Purururu! —la gelatina digital agitó sus alitas y se arrastró a la pila de ropa cercana a un cestillo vertido de cabeza en una esquina del cuarto, rebuscando con atención lo que su madre le había descrito. Chocomon suspiró.

—¡Yo también ayudaré!

Y sin más se lanzó en picada en otro montón de ropa más, todo ante la vista divertida de la pecosa que, un tanto mas relajada y animada comenzó a buscar entre las prendas, pero solo que en esa ocasión, acomodaba la ropa en lugar de sacarla de su sitio.

Lentamente aquella búsqueda se volvió algo más. Holly logró ver como el pequeño polluelo se metía por entre una pila de ropa pero… no salía. Intentó no ponerle atención pero al cabo de un rato se impacientó, poniéndose a gatas y arrastrándose ligeramente a tientas, Chocomon le imitó.

—¿Pururumon? —el tono de Holly era nervioso, pues tras remover el montón de prendas por donde el bebé había desaparecido no encontró nada, entrando en pánico al instante.—¡Pururumon! —Holly volvió llamar al infante, solo que en esta ocasión un ligero “Pururu” sonó detrás de ella, al tiempo que una lluvia de burbujas chocaron en su rostro ante un divertido baby.

La holandesa se sostuvo de donde pudo para no caer de forma estrepitosa y se sonrojó, avergonzada por el pánico que había sentida al no encontrar al menor. Quedó en silenció durante unos segundos y aquello provocó que el polluelo se retrajera. ¿Había hecho algo mal? El rostro de su mamá estaba algo pálido y descompuesto.

—¿Pururur? —con ligereza el más joven se acercó a la chica, mirándole con enorme pena. Holly de inmediato lo miró y cambió su semblante a uno más relajado.

—¿Te asusté? —murmuró la chica, a lo que el polluelo de slime asintió. Holly negó—.Descuida, descuida —le tomó entre sus manos con suavidad y le acarició—. Solo me asusté un poco pequeño pillo —le picó con ligereza la barriga.

—No hagas eso —chocomon suspiró—.Casi nos matas de un susto —tajó con ligera vergüenza la gelatina marrón.

—En efecto —la Humana suspiró dejando al bebé de lado—. ¿Por qué desapareciste?

El polluelo sonrió y aleteó, reptando de nueva cuenta en dirección de donde había salido, solo para comenzar a luchar con algo atorado detrás de la máquina de lavar. Holly observó con delicadeza aquello, ladeando la cabeza con duda ante el modo que luchaba contra algo que parcía ser una tela. Los ojos de la Tamer se abrieron cual platos, arrastrándose hasta el menor y ayudándole a sacar la prenda.

Era la camisa.

—¡LA ENCONTRASTE!

Pururumon asintió orgulloso. Seguramente la camisa se había deslizado tras la máquina de lavado durante la mañana, cuando había estado acomodando ropa. Holly se puso de pie con la prenda en las manos y sonrió.

—¡Eres un gran ayudante, Pururumon! —El polluelo sonrió, apenado. Holly se acuclilló y tomó a ambos bebés en brazos para bajar al primer piso.

—¡Vamos! Seguramente Nathan se muere de frío.

Y sin más la pecosa comenzó a bajar a toda marcha por la escalera, sin fijarse que el último escalón blue comía con tranquilidad una galleta.

{}

—¡PFFF! —Dioh soltó aquello a modo de mofa mientras se retorcía en su sitio—.Todo lo que me cuentan suena tan… dramático, cual mala novela barata…

—Pero es cierto, este chico es…

Aki no terminó de hablar pues un suave grito proveniente de la escalera alertó al trío de chicos, corriendo en dirección de las mismas. Al llegar vieron como Holly sostenía con fuerza del barandal con su mano derecha mientras que con la izquierda sostenía a la pequeña gelatina.

—¿ESTÁS BIEN, HO-CHAN? —Aki fue el primero en socorrerla, para molestia de Nathan.

—¿Qué pasó? —el inglés miró a todos lados.

—N-no miré bien la escalera y casi piso a…

—¿Y blue? —Dioh abrió sus ojos de golpe con pánico.

—Aquí~~ aquí~~ —una voz infantil sonó a un costado de Dioh, que miró a una pequeña bolita emplumada, descansando sobre lo que parecía ser un inconsciente blue.

—¡Blue! —Dioh se apresuró a ver al noqueado bebé lleno de galletas.

—Intentó sostener a Pururumon, pero… —Holly suspiró con pena…

—Evolucioné antes de caer, pude aletear un poco pero —el ahora Poromon rió sonrojado—.Creo que soy algo más pesado…

—Una disculpa, Dioh…

El galés negó. No importaba mucho, pues parecía que blue estaba bien, sobre todo al ver que mientras le quitaba un trozo de galleta de la cara el infante se retorció, mascullando un:

“Quiero mas papas”


{...}

Bye...
 

"さあ、往こうか"
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Plazo terminado. Se pasará a la revisión y validación de Posts y en una fecha próxima se anunciarán los resultados (junto a la lista de premios) de manera pública en un nuevo tema. ¡Gracias a todos por su participación!
 

Esposo Canon de Hoppie
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Ante todo, me gustaría ofrecerles una disculpa a todos los usuarios que esperaron hasta el día de hoy para que sus pagas fueran asignadas y les agradezco su enorme paciencia. Sin más, les traigo la lista de las personas que participaron y los premios que ya les fueron asignados.

Archivo con posts validados: Digitama Party 2017 - Google Sheets

everyday everyday: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Relikt Relikt: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Krause Krause: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
.Wolfe .Wolfe: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Verwest Verwest: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Luigi Luigi [Kyle]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Luigi Luigi [Liz]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Velvet. Velvet.: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Lady Beelze Lady Beelze: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Maiku Maiku [Niklaus]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
LadyAzulina LadyAzulina: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
The Card Maker The Card Maker: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Lokeebick Acuarius: 450 bits + 4.5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
Mirae Kiyoe [Samali]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Mirae Kiyoe [Joy]: 350 bits + 3.5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
Claire. [Light]: 350 bits + 3.5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
Claire. [Serah]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Lazy: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Light.: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Ferstec.: 100 bits
Belgium Belgium: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Lionel: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Kardynale: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Autumn.: 150 bits
Kira Kira [Raisa]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Maka Evans Keith. [Holly]: 350 bits + 3.5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
Maka Evans Keith. [Dioh]: 350 bits + 3.5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
Arthemisa: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Masaru Masaru [Masaki]: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Bishamon C. Underwood: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
Hathaway Xayah: 500 bits + 5 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante + DigiMemories
ORKKRO ORKKRO [Joe]: 400 bits + 4 MT + Cartas + Medalla + Incubadora + Digimon Bebé Acompañante
ORKKRO ORKKRO [Lykaios]: 200 bits

Así mismo, me gustaría aclarar que Tizza V.G.Tizza ya se ha encargado de asignar los bonos por haber participado en este evento y en Digimon Festival [20th] y que cumplieron con los requisitos mencionados en ambos temas.

Y por último, los que hayan conseguido el acompañante de nivel Baby, podrán solicitarlo en este tema: Sistema - Digimon Acompañantes - Digital World | Foros Dz

¡Gracias por su participación y su espera! En caso de existir algún problema o alguna duda, por favor vayan al tema de QDS para que podamos revisar su caso. ¡Cuídense!
 
Última edición:

Moonchild
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Holis <3

En la hoja de calculo aparece que solo se me validaron 8 posts con Joy; sin embargo en mis posts ocho y nueve se ve que también son para ambos personajes y que tienen el número de palabras para ambos, pero solo me los contaron con Samali owo
 
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