Quest C Diplomacia Industrial [Light & Nieves Katsukagi]

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Esposo Canon de Hoppie
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¿Aún no tienes a nadie para que me escolte? —preguntó un chico de unos 20 años del otro lado del teléfono. Se encontraba en la plaza central de File City junto a su Terriermon y estaba bastante preocupado porque debía llegar hasta el Pueblo Industrial sin poder usar su dispositivo digital.

Justo dos Tamers acaban de tomar el pedido, ya se encuentran en camino —tranquilizó la operadora de la Central de Tamers—. Les di todos los detalles de la misión pero no estará de más recordáselos.

Vale, esperaré aquí —colgó luego de decir esto y esperó pacientemente a que llegaran los encargados de llevarlo hasta el hogar de Giromon.

Tranquilo, Kai —calmó el Terriermon a su Tamer. Éste saltó hasta el hombro de su compañero y le palmeó con sus orejas la espalda—. Lo harás bien, eres bueno siendo un intermediario y aunque no pueda evolucionar yo te protegeré.

Kai asintió y se relajó un poco. Minutos después los dos Tamers aparecieron junto con sus Digimon para escoltar al joven de 20 años.


"Diplomacia Industrial” (C)

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: Una vez más, un Tamer ha sido enviado como emisario al Pueblo Industrial. El objetivo, convencer a Giromon que los humanos no somos un peligro y que nos permita residir en su ciudad. Giromon ha accedido a la charla, con la condición de que el mensajero no lleve su Digivice consigo. El Tamer aceptó la condición, pero ha solicitado que otros lo escolten hasta el pueblo.
c) Descripción del campo de juego: File Island. Entre File City y el Pueblo Industrial
d) Objetivos a cumplir:
  • Escoltar al emisario desde File City hasta el Pueblo Industrial
  • Evitar que el emisario salga lastimado
e) Notas:
  • Debido a que hay que pasar por el Camino Miharashi, existe la posibilidad de ser emboscado por los bandidos
  • Quest disponible en modalidad Party
  • Sólo deberán llevar al emisario hasta el pueblo. Las charlas serán privadas entre Giromon y él
~~~

Mínimo de posts: 3 por persona.
Plazo: 14 días.
Digivice: D-Scanner [Light], D-Arc [Nieves Katsukagi]

Claire. Claire. [Ficha]
Lady Beelze Lady Beelze [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor.
 

I'll drive you like a hammer on a bed of nails
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Eran las nueve de la mañana en Ciudad File, y el dúo dinámico se encontraba a esas horas de camino a la Plaza Central. Era raro que ellos estuvieran a esas horas en aquel lugar, pero dada las circunstancias no era de sorprender. El día anterior la peli azul y su compañero recibieron de parte de los encargados de la central de tamers una misión importante y delicada. Bastante delicada. En realidad, la parte difícil no le tocaba a ellos, pero si lo que les correspondía llegaba a salir mal, la parte delicada sí iba a estropearse, y eso acarrearía problemas.

—Necesitamos un equipo de tamers que escolte a uno de nuestros voceros a Pueblo Industrial—había dicho la encargada de aquella hora, ajustándose unas gafas negras.

La primera reacción de Nieves fue abrir expresivamente los ojos y la boca. ¿Llevar a alguien a Pueblo Industrial? ¿Después del desastre ocurrido hacía poco? Su escaso ingenio para esas materias le impidió ver lo importante del asunto, pero su camarada lo supo al instante y puso toda su atención en la tarea.

— ¿Van a intentar dialogar con Giromon para tratar los asuntos entre ambas partes después del suceso?

—Precisamente—
respondió la joven, sonriendo de ver que alguien le entendía—. Como sabrán, es de vital importancia que se limen las asperezas después de lo ocurrido entre ambas localidades, y el tamer a quien enviaremos es especialmente bueno dialogando y negociando.

— ¿Por qué hay que escoltarlo?—
preguntó la peli azul, extrañada.

—Porque las condiciones de Giromon han sido que el vocero no puede llevar su digivice consigo.

— ¿Eh?—
soltó el dúo a la par.

La otra asintió con gravedad.

—Después de lo ocurrido será complicado que Giromon confíe en los humanos así como así, por lo que resulta comprensible que nos guarde algo de recelo. A fin de poder demostrarle que estamos dispuestos a ayudar y enmendar el asunto, accedimos a su demanda y es por eso que necesitamos escoltas.

—Claro—
dijo Ryudamon, dilucidándolo—. Sin su digivice el vocero quedará expuesto a cualquier tipo de ataque o robo.

La encargada asintió nuevamente con una sonrisa. El dragón se volvió a ver a su compañera, emocionado por el trabajo que tenían disponible.

—Vamos, tamer: será algo sencillo y además de mucha importancia. Las relaciones entre la ciudad y el Pueblo Industrial deben ser de provecho mutuo…

—Ya—
le interrumpió ella, levantando una mano—, no me hables de forma tan complicada. Ya entendí que te emocionó la tarea.

El digimon sonrió aún más y ella suspiró, resignada. Le gustaba la idea de que ambos extremos (ciudad File y Pueblo Industrial) resolvieran sus problemas. Sentía mucha curiosidad por conocer la moderna y pequeña ciudad de Giromon, pero si éste era tan receloso con los humanos sería difícil que les dieran entrada como si nada, más con lo ocurrido la última vez. Decidió que sería bueno intentar ayudar con aquello, por lo que dio su afirmativa para tomar la misión.

—Estupendo—dijo la joven, ajustándose de nuevo las gafas—, denme sus nombres por favor. Los pondré en la ficha para que el otro equipo esté al tanto.

— ¿”Otro equipo”?—
repitieron sorprendidos los amigos, de nuevo a la par.

La encargada procedió a explicárselos. Fue así como al día siguiente y muy temprano, Nieves y Ryudamon se dirigían a la plaza, esperando encontrarse con el segundo dúo de tamer y digimon que también habían aceptado la misión y deberían estar en el lugar en breve. Nieves estaba poco menos que nerviosa: no estaba acostumbrada a trabajar con otras personas, y le preocupaba que sus métodos para llevar a cabo las cosas fueran demasiado dispares, la otra persona fuera muy irresponsable, o por el contrario, demasiado estricta, entre otras cosas. Eran necesarios más de un equipo para escoltar al vocero, pues aparte de algún posible ataque o robo, cabía la posibilidad de que digimon rebeldes de los alrededores intentaran arruinar el plan de intentar lograr buenas relaciones, y solo para un equipo eso podría resultar peligroso.

—Tranquila, tamer—le decía su camarada—. No será nada de difícil. Solo debemos enfocarnos en nuestro objetivo y las cosas se darán por sí solas.

—Para ti todo es siempre muy fácil, ¿no?—
preguntó la chica, tratando de estarse calmada como él.

—No~ solo trato de no preocuparme antes de tiempo, o me pondría igual que tú—respondió el dragón, sonriendo.

Ella le miró con los labios estirados, pero su sonrisa afable se la ganó y dejó de darle tanta importancia. Divisó a pocos metros de ellos un joven mayor de pie junto a una banca en donde un conejito blanco jugaba con sus orejas, paseándose y consultando la hora. “Ese debe ser” pensó ella, tragando saliva. Pero también divisó a una muchacha alta y con un aire serio y determinado acercándose desde la dirección opuesta, acompañada de un dragón púrpura que Nieves nunca había visto.

“Y esa debe ser ella…”—volvió a pensar la chica, ya intimidándose un poco por la joven con la que debería trabajar. Inspiró y se obligó a estar tranquila. No será difícil, se dijo a sí misma. ¿Por qué debería de serlo?

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Claire. Claire. te tocan las presentaciones :D ojalá no esté muy corto (?)
Takerudark Takerudark cambié un poco la llegada de los personajes respecto de tu post (pero no de los detalles de la misión) porque me pareció un poco extraño que una tarea diplomatica se arreglara de un momento a otro (por la encargada que dice, "justo dos tamers tomaron el pedido"): se me ocurre que hay que ajustar eso con algo de tiempo. espero no afecte D:
 

Claire.

Lightning
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En la plaza de File City ya los esperaba el joven diplomático con su compañero Terriermon y no pasó mucho antes de que las dos tamers que lo acompañarían ese día se encontraran de frente mientras cada una venía por un lado distinto . Las presentaciones fueron rápidas, con un entusiasmado tamer que les dio las gracias a ambas estrechándoles las manos. Una jovencita algo reservada pero educada, igual que su compañero digimon, que inclinó la cabeza al saludar. Y por supuesto no podía faltar el carismático y animoso saludo de Monodramon contrastado por la introducción directa y al grano de la americana. La razón por la que habían tomado esa quest fue porque la mayor se sintió, de cierto modo, identificada por el trabajo: escoltar a alguien y cuidarlo de cualquier peligro que pudiera presentarse en su viaje. Eso era lo de ella.


Así que de inmediato tomaron camino por la ciudad hasta entrar al Bosque Inquebrantable. Dentro del bosque, la ex-sargento iba liderando la marcha atenta a cualquier cosa que se presentara por los alrededores, aunque el lugar solía ser tranquilo. Detrás de ellos caminaban el tamer que se había presentado como Kai, con Terriermon sobre su hombro, el par de dragones y la joven Katsukagi que lo escuchaban con cuidado. El chico venía hablando acerca de los objetivos que pensaban lograr y por qué estaban tan interesados en la Central de Tamers de conseguir buenos resultados de la conversación con Giromon


Así que el cometido es poder llegar a algún acuerdo con Giromon... Desde el incidente en Pueblo Industrial ha estado muy cerrado a diálogos y esta vez aceptó, por lo tanto esta es una oportunidad muy importante para todos los tamers y los digimon que acompañan a los tamers — terminó la explicación perfilando una sonrisa decidida y mirando atentamente a la más peli azul que asintió con un semblante curioso; si algo se notaba en el joven es que estaba bien adiestrado para hablar con seguridad y convicción. Por su lado Ryudamon, que caminaba al lado de Monodramon, habló después de unos cuantos segundos de silencio por parte de los que escuchaban.


Podemos comprender lo importante que es, y como camarada digimon deseo que Giromon acceda a las peticiones. Sé que es algo malhumorado —aseguró—, pero no es un mal sujeto.


A mí me cae pesado — dijo Monodramon con un aire desconfiado, y no era para más pues en aquella ocasión él y Light casi morían a manos del Perfect. Light no comentó nada aunque iba escuchando la conversación, la idea de limar asperezas con el Net Keeper le parecía ciertamente acertada, aunque no se fiaba que el androide aceptara de buenas a primeras. No tenía nada que preguntar tampoco y prefería reservarse las opiniones por lo que se mantuvo en silencio, levemente miró hacia atrás mientras Monodramon relataba lo que había ocurrido cuando combatieron contra Giromon en los techos aledaños a la alcaldía. La americana fijó los orbes en la chiquilla examinándola, se notaba algo asustadiza; luego miró de soslayo al dragón acompañante, nunca había visto un digimon como ese, sin duda se veía diferente y en ese poco tiempo percibió que era bastante maduro y rescatado.


Entre el relato de Monodramon y el relato de Ryudamon, que terminó contando su experiencia de aquella vez en Pueblo Industrial, recorrieron el Bosque Inquebrantable por un costado casi sin darse mucha cuenta, después de todo el camino era conocido por la mayoría de los tamers y así llegaron finalmente a los límites con el Monte Miharashi. El sexteto miró con atención la montaña, y tanto el joven Kai como Terriermon fruncieron el ceño con seriedad, la peli azul dibujó una leve expresión de angustia en su cara, solo deseaba poder pasar el lugar sin mayor inconveniente.


A partir de aquí debemos tener cuidado —advirtió Light y los ojos se clavaron en ella, que continuó la caminata seguida de Monodramon. El diplomático la siguió rápidamente y se apostó al lado de la americana para preguntarle algo; mientras tanto Ryudamon y Nieves disimuladamente se quedaron un poco atrás.


¿Ves, tamer? —Dijo el dragón mirando a la chica— Te dije que no habría problema — comentó refiriéndose al otro a equipo, pues la idea les había causado cierta inquietud cuando se enteraron que no estarían solos. La peli azul arrugó levemente la cara.


Es algo.... intimidante —expresó refiriéndose a la de cabello rosado—, pero parece ser muy responsable y concentrada. No recuerdo haberla visto antes —confesó devolviendo la vista al dragón.


Si son responsables y concentrados entonces no pudimos encontrar un mejor equipo para venir con nosotros, debemos dar lo mejor igualmente —la chica asintió algo dubitativa pues la mayor no había dicho ni una palabra aparte de presentarse y eso le causaba cierto nerviosismo. De todos modos, sacudió la cabeza rápidamente y recordó que la misión era llevar al emisario hasta Pueblo Industrial sano y salvo; debía concentrarse en ello y estar lista para cualquier cosa, por lo que ambos siguieron para alcanzar el cuarteto mientras subían el gran monte. Ya pronto pasarían por el Camino Miharashi, que era conocido por ser hogar de bandidos, y tenían que permanecer atentos y juntos. Lo que los viajeros ignoraban era que desde que habían comenzado la subida por el Monte unos cuantos ojos estaban sobre ellos.


Lady Beelze Lady Beelze
 
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El camino que atravesaba Miharashi se veía despejado y tranquilo. Light abría la marcha con su paso decidido y firme, seguida de cerca por Kai con su Terriermon en los hombros, Monodramon y el segundo grupo cerrándoles. El día lucía claro y soleado; usualmente Nieves se detenía a mirar hacia arriba en días como aquel, pero ahora el asunto de la misión de tanta importancia hizo que no quitara sus ojos del camino. No había abierto la boca más que un par de veces para hablar con Ryudamon y preguntar alguna cosa que le causara curiosidad a Kai, pero con la peli rosa apenas había intercambiado su presentación. Ella no era precisamente la persona más social del planeta, pero considerando que eran compañeros de equipo, le hubiera gustado tener más personalidad para poder dirigirse a la chica y entablar conversación. Esto por cierto nunca se le había dado bien, pero a Ryudamon sí. Cada tanto el dragón intercambiaba con facilidad palabras con Monodramon, quien le contestaba de manera simpática y totalmente natural. Nieves sintió algo de envidia al no poder hacerlo con tanta facilidad.

Atravesaron un sendero despejado entre árboles y grandes piedras. Light y Ryudamon, cada uno por su lado, otearon la lejanía buscando algún indicador de peligro, y al no encontrar nada continuaron adelante.

—Son muy precavidos—comentó Terriermon, habiendo observado esta reacción por parte de ambos.

—Es bueno—respondió su camarada—, nos han asignado un equipo responsable.

—Algo en su actitud me hace pensar que ha recibido alguna clase de formación especial, señorita Light—
dijo Ryudamon desde atrás, notando ciertos detalles que le dieron esta impresión.

La aludida observó por sobre el hombro con su gesto impertérrito. Levantó una ceja ante la acertada observación del rookie y regresó su atención adelante.

—Regimiento de seguridad ciudadana de los Estados Unidos de América—replicó ella sin más.

Todos atrás, excepto Monodramon, se mostraron sorprendidos y soltaron un “oohhh” cargado de curiosidad, haciendo que el dragón púrpura se sintiera orgulloso. Al dragón samurái le llamó especialmente la atención.

—Es fascinante cuando las mujeres toman decisiones como ingresar a la milicia o servir y proteger a su país.

— ¿Hace mucho tiempo estás en el mundo digital, Light?—
preguntó Nieves atrás.

—No mucho.

— ¿Cómo se vive en los Estados Unidos?—
preguntó Kai.

Monodramon se volvió hacia ellos moviendo sus manos, como indicándoles que dejaran de preguntar. Conocía el genio difícil de su camarada por lo que prefirió evitar que se enfadara. De la nada se escuchó un pequeño pitido que llamó la atención de la peli azul. Ésta se detuvo a la par que su compañero, se llevó la mano al bolsillo y sacó su D-arc. Puso mala cara ante lo que veía.

— ¿Por qué te detienes?—preguntó Kai adelante, deteniéndose a su vez.

El resto se detuvo también para ver cuál era el problema. Ryudamon lo intuyó pues el dispositivo solo reaccionaba anunciando aquello o la evolución.

—Nos están siguiendo.

Nieves asintió con cara de preocupación. Light y los demás reaccionaron girándose y buscando a los que les seguían.

— ¡Salgan!—ordenó la peli rosa— ¡Sabemos que están ahí!

Pasaron algunos segundos en silencio hasta que unas leves risas se escucharon. Los personajes se giraron en aquella dirección y de entre los árboles y arbustos salieron repentinamente seis digimon en etapa rookie: dos Gazimon, dos Piyomon, un Agumon y un Goburimon. Algunos de ellos traían pequeños sacos en sus manos, lo que obvió de qué se trataba. Light frunció el ceño y cerró sus puños. Nieves se apresuró a sacar sus digicartas, considerando que iba a necesitarlas tratándose de tantos digimon contra solo dos. Los dragones salieron adelante para encarar a los ladrones. Kai y su camarada se mantuvieron inmutables en su lugar.

—No podíamos tener tanta suerte—dijo Monodramon, arriscando la nariz.

—A ver, viajeros—dijo Goburimon, moviendo su mazo de forma amenazante—, hay que pagar peaje para pasar por esta zona—soltó una risa al decir esto.

Sus camaradas también rieron, confiados por la diferencia numérica. Nieves se volvió a ver a la joven mayor.

—Light, ¿tu digimon puede evolucionar?

—No—
respondió la chica de manera cortante.

La peli azul sintió que la había molestado con la sola pregunta, pero trató de no darle importancia.

—El mío puede: también podemos protegerlos por si es que la pelea se pone peligrosa…—estaba diciendo, haciendo alusión a la armadura de GinRyumon y a la carta de escudo que poseía.

—No pongas el parche antes de la herida, ¿vale?—preguntó Light con un tono algo molesto y sarcástico a la vez, haciendo que la otra diera un respingo y se volviera hacia la pelea que tendrían por delante.

—Solo decía…

Kai dirigió una silenciosa mirada a una chica y a la otra. Al parecer eran dos polos totalmente opuestos y no estaba seguro de si podrían cooperar entre ellas para salir del problema. Cerró su puño, molesto porque no podía digievolucionar a su camarada y ayudar. Terriermon pareció percatarse de esto y le dio una palmada en la cabeza con su gran oreja.

—Tranquilo; si las cosas se ponen feas también voy a ayudar. Tal vez no pueda evolucionar pero igualmente puedo luchar.

El chico asintió con la cabeza y una sonrisa. Adelante, Goburimon y su grupo se enfadaron ante la negativa de los otros.

— ¿Y bien?—demandó, golpeando con el mazo en el suelo.

— ¡Aquí tienes algo!—rugió Monodramon— ¡Shadow Wing!

El ataque impactó directo contra Goburimon, arrojándolo al suelo y dando pase a todos los ladrones para comenzar a atacar. Los Gazimon eran más rápidos, por lo que se adelantaron y atacaron con su Paralyze Breath.

— ¡Cuidado!—advirtió Light.

— ¡Ryudamon, mantente cerca!—dijo Nieves, usando su primera carta.

El aludido se acercó a Monodramon y cuando éste se iba a distanciar para ir por otros rivales, el digimon le agarró de un brazo.

— ¿Qué haces?—exigió saber.

Un escudo transparente y con el símbolo de un Yin Yang apareció alrededor de ambos, evitando el gas venenoso y paralizante, y también la Baby Flame que el Agumon disparó detrás de sus compañeros, imaginando que los otros dos quedarían inmóviles. Ryudamon soltó al otro para dejarle hacer. El dragón purpura salió tras el Agumon, lanzándole un potente puñetazo a la mandíbula que lo dejó mareado por momentos. Ryudamon atacó con sus Iaijin contra los Gazimon, golpeando a uno pero fallando con el segundo, pues éste dio un salto y se apartó.

— ¡Acábenlos, tontos!—rugió Goburimon, habiéndose puesto de pie después del disparo de Monodramon.

Los Piyomon dispararon sus Magical Fire contra Ryudamon, quien se recogió sobre sí mismo para reflejar las técnicas con su armadura, derribando a una de las aves con su propio ataque. Monodramon se enfrascó en una pelea de golpes y mordidas con el Agumon.

— ¡No le des tregua, Monodramon, acábalo!—ordenó la peli rosa, alentándolo.

El digimon consiguió aturdir un momento al rival con un fuerte golpe de sus garras para luego dispararle directo su Wing Arrows y dejarlo noqueado en el suelo. Su camarada asintió ante su victoria, pero soltó una exclamación al ver que uno de los Gazimon se le acercaba por el costado y lo derribaba con un golpe de su garra.

— ¡Monodramon!

El conejo gris volvió a golpear al dragón aprovechando que estaba en el suelo y haciéndolo enfadar con rapidez. Ryudamon vio esto e intentó acercarse para ayudar, pero Goburimon le bloqueó el paso junto al otro Gazimon.

— ¿Eso quieren?—preguntó el dragón acorazado.

Nieves levantó su D-arc y una luz brillante recubrió a su compañero, cambiándolo de forma y evolucionándolo a GinRyumon. Los otros dos se sorprendieron sin haber imaginado que alguno de los digimon podría evolucionar. El adult embistió a los otros dos con su gran cuerpo y abriéndose paso, se deslizó por el aire para embestir al Gazimon que no dejaba a Monodramon ponerse en pie.

— ¿Estás bien?—preguntó GinRyumon.

—Lo estoy—replicó el otro, mirando con furia al Gazimon que se levantaba tembloroso después del fuerte golpe.

Atrás Light observó el desenvolvimiento de la pelea. Le resultó un poco extraño que el otro dúo los asistiera: su política era trabajar por su propia cuenta, pero dejó eso para después y se enfocó en ayudar y alentar a su compañero. Nieves potenció a su camarada con la carta Símbolo del Valor y se preparó para continuar luchando contra los cuatro ladrones que aún quedaban en pie. Kai y Terriermon continuaron observando en silencio, atentos por si las cosas se torcían y ellos debían ayudar también.


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Claire. Claire.
 
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El repotenciado dragón fijó los orbes en los enemigos restantes: dos Gazimon, un Biyomon y un Goburimon; el Agumon yacía sobre el suelo por su costado totalmente noqueado y el segundo ave rosa estaba sobre una roca desmayado. Monodramon se mantenía al lado del Adult tomando grandes bocanadas de aire, y no era de sorprenderse pues no tenía tanta fortaleza como para enfrentarse a tantos enemigos y salir airoso. Por suerte el compañero de la más joven pudo pasar al siguiente nivel haciendo dudar a los bandidos, que se reagruparon rápidamente. Uno de los Gazimon se hallaba algo tembloroso, ya había intercambiado golpes con Monodramon y además había recibido una embestida de GinRyumon , pero aun así el cuarteto de delincuentes al parecer no pensaban retractarse, si algo tenían era agallas. Principalmente Goburimon, que golpeando su mazo en el suelo con recelo ordenó un ataque nuevamente.

¿Crees que porque digievolucionaste me vencerás, maldito? —Escupió con odio—. No me rendiré por esa digievolucion artificial, ¡ataquen, inútiles! —Y alzando su cepo se dirigió a afrentar al Adult, éste se elevó del suelo para confrontarlo. Al ver aquello Katsukagi apretó levemente su digivice, estaba decidida a apoyar a su compañero pasara lo que pasara, por lo que debía mantenerse alerta. Monodramon por su lado corrió a enfrentarse con el Gazimon con el que tenía cuentas pendientes, éste al verlo avanzar sobre él dudó un poco y buscó refugiarse en las espaldas de su similar. El segundo Gazimon se apostó al frente para comenzar a intercambiar golpazos y porrazos con el dragón purpura; nadie se percató de que el Biyomon restante se elevó por un lado y desapareció por detrás de unas rocas.


Los tres tamers permanecían concentrados en la pelea; Nieves mantenía algunas de sus cartas en la mano mientras fugazmente les echaba un vistazo buscando estar preparada por si necesitaba usar alguna, pero el Goburimon no estaba siendo mayor problema para GinRyumon. Aunque el goblin no paraba de dar golpes con su mazo, para el dragón adulto no era en lo absoluto dificultoso elevarse y evitar los ataques y luego contraatacar por la espalda, haciendo caer al cabecilla, que en su insensatez volvía a levantarse. Light, por su lado estaba atenta a la pelea que libraba Monodramon con el segundo Gazimon: el grisáceo era veloz y al momento de lanzarle las zarpas al dragón emprendía carreras a los costados y lo rodeaba para evitar los ataques contrarios, que ya se notaban algo torpes y desatinados. Monodramon ya estaba demasiado cansado para atacar o defenderse decentemente. La americana se mordió el labio levemente mientras apretaba los puños y justo en ese momento vio como la japonesa deslizaba una carta sobre el dispositivo. La peli rosa inmediatamente fijó los azulinos en el dragón de armadura y observó como un cuerno se materializaba en su cabeza y un potente rayo azul salía disparado del cuerno dando directamente a Goburimon, que se retorció en el suelo debido al ataque eléctrico. Tanto el joven diplomático como su compañero digimon saltaron de alegría soltando vítores y aplausos para GinRyumon, que había tomado la ventaja en la pelea. Justo en ese momento voló por encima de ellos, y cayéndoles de sorpresa, el Biyomon que había desaparecido anteriormente sin que los demás lo notaran por estar enfrascados en la pelea.


Espiral Mágico — invocó el child y una llama de fuego verdosa salió disparada en forma circular desde sus patas. Nieves, Kai y Light quedaron totalmente expuestos al ataque que lanzó el ave, pero inmediatamente Terriermon saltó del hombro de su tamer y se deslizó por el aire abriendo sus grandes orejas.

Mini Tornado — el orejudo blanco comenzó a dar vueltas sin parar creando el pequeño remolino de aire, logrando deshacer las llamas del ataque de ave y golpeando a éste, que fue a dar justo al lado de Goburimon, quien se hallaba sobre el suelo aún con unas cuantas ondas de electricidad recorriéndole el cuerpo—. No debieron meterse con nosotros —exclamó Terriermon con algo de burla en su tono al aterrizar sobre el terreno luego del ataque, GinRyumon intercambió miradas con él y asintió certificando aquello. Ya solo quedaba Monodramon que aún mantenía el toma y dame con Gazimon, pero el dragón ya se encontraba más que exhausto y de una patada fue arrojado al suelo. El adulto volvió a ir en su ayuda repitiendo la acción y embistiendo al Gazimon, que se reunió en el suelo con Biyomon y Goburimon… el goblin comenzaba a levantarse estremecido. Terriermon ayudó a Monodramon a ponerse de pie y GinRyumon se plantó frente a ellos gruñendo levemente. Los tamers se juntaron con sus compañeros y Light rápidamente se acercó a su camarada para revisarlo. Kai y Nieves voltearon la atención a los bandidos: Goburimon seguía liderando al grupo pero ya estaba más que afectado por la pelea con el Adult, uno de los Gazimon se agarraba el brazo mirando con angustia a su semejante y al ave rosa en el suelo que luchaban por levantarse, y por un lado venía el segundo Biyomon sirviendo de apoyo a Agumon que ya había recuperado el conocimiento, pero estaba muy aturdido todavía.

Será mejor que se marchen, no tienen ninguna oportunidad— gritó Nieves al lado de su compañero, que rugió apoyando la petición. Aunque se sorprendió un poco por las palabras de su reservada tamer le alegraba ver que cada vez se esforzaba más por superar sus temores, aun así el principal objetivo de la sugerencia de la peli azul era que los bandidos se marcharan para no continuar la pelea y que aquello acabara pronto. Los salteadores no tuvieron más opción y después de mirarse entre sí decidieron dar marcha atrás y correr por sus vidas. Y de ese modo los tres tamers pudieron salir ilesos del ataque. En un leve brillo GinRyumon se encogió, dejando aparecer nuevamente a Ryudamon, quien después de inspirar levemente con cierto orgullo se volteó para asentirle a su tamer y de cierto modo felicitarla, ella le sonrió dulcemente. Entonces se acercaron a Monodramon que estaba un poco más afectado y descansaba sobre el suelo. Por suerte Nieves contaba con un botiquín de primeros auxilios que mantenía guardado en su Keychain y después de sacar el Isodine y untar un poco del líquido sobre una gaza, ella misma se encargó de restregar el antiséptico por sobre las heridas del morado. Light se ocupó de vendar el muslo en una de las piernas de su camarada, pues había recibido un fuerte golpe en ella; por su lado Kai y Terriermon esperaron pacientemente el par de minutos que tomó aquello.


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—Ese Piyomon era un cobarde—soltó Terriermon, hinchando sus mejillas.

—Ya lo creo. Nos atacó sin que nos diéramos cuenta—le siguió su compañero—, pero bueno, son ladrones: no podías esperar otra cosa.

— ¿Te duele, Monodramon?—
preguntó Light a su camarada, cuando acabaron de vendarle las dos chicas.

—Un poco—respondió él, haciendo un esfuerzo por ponerse de pie.

Su compañera le sostuvo por un brazo. El dragón probó pisar con su pata herida dando algunos pasos con precaución. Nieves terminó de guardar las cosas en el botiquín y “empaquetó” este en el Keychain. Ryudamon ladeó levemente la cabeza.

—Si quieres te cargo—le ofreció, sonriendo.

El digimon púrpura se sonrojó levemente, tanto por la amabilidad como por su vena de orgullo dragón.

— ¡Así está bien! ¡Gracias!—exclamó, esforzándose más para no parecer adolorido.

La peli rosa sonrió ligeramente, pero el gesto desapareció casi al instante sin que nadie lo notara. Luego se quedó viendo a la menor, quien preguntaba a su compañero si estaba herido o necesitaba algo. Le había sorprendido bastante que se mostrara seria y un poco más “decidida” durante la pelea que como se había mostrado durante el trayecto. Tenía el aire de alguien sumamente nerviosa y débil, pero parte de este pensamiento le abandonó después de verla cooperar con su Ryudamon y ayudarles a ellos también. Carraspeó un poco y observó en la lejanía, con las manos en su cintura.

—Gracias, por cierto—dijo, llamando la atención de la chica y su digimon.

Monodramon la vio y sonrió levemente. La peli azul la observó un par de segundos, pensando en que la joven de aire tan serio e intimidante tal vez no era tan seria e intimidante como ella había supuesto en un principio. Era determinada tanto en su misión como en la batalla, algo que Nieves siempre había considerado que le faltaba, y además se notaba que se preocupaba y quería mucho a su Monodramon, y para Nieves esto era algo muy valioso. Sonrió levemente y respondió:

—No fue nada.

— ¿Tú cómo estás?—
preguntó Light al joven a un lado.

Este sonrió tranquilamente.

—Estoy muy bien. Terriermon evitó que nos pasara algo.

—Voy a robarme todo el crédito—
soltó el conejo, haciendo reír a su compañero y sonreír a las chicas con sus compañeros digitales.

— ¿Puedes seguir, Monodramon?

El digimon fue a responder, pero Ryudamon le interrumpió:

—Es en serio lo de cargarte~

— ¡Silencio!—
demandó el otro, fingiéndose enfadado—Estoy bien, no pasa nada.

El digimon echó a caminar con algo de cojera por su pierna. Los tamers se miraron entre ellos y solo con ese gesto se pusieron de acuerdo para caminar al ritmo del dragón para no presionarlo. Retomaron la caminata en el mismo orden de antes, con Light a la cabeza y el dúo dinámico cerrando el grupo. El camino por Monte Miharashi estuvo libre de nuevos accidentes, por suerte. Nieves no estaba segura de que pudieran resistir otro ataque, y menos con el Monodramon de la joven americana en ese estado. Ryudamon lucía algo mejor, pero no por ello podría aguantar mucho tampoco.

Dentro de varios minutos dejaron atrás el monte para poner sus pies finalmente en Sabana Engrane. La peli rosa se hizo visera con la mano sobre la frente para otear la lejanía. No había nada especial o diferente, al menos por ahora.

—Todo parece despejado—dijo la mayor—. Digimon recorriendo los alrededores, pastando y haciendo lo suyo. Vayamos con cautela y sin molestar a nadie.

Todos estuvieron de acuerdo. Tomaron un sendero bastante transitado y que atravesaba la Sabana Engrane justo por en medio. Dejaron atrás carteles que invitaban a los transeúntes a visitar tiendas de cartas de dudosa reputación, Drimogemon discutiendo con ShimaUnimon, entre otros. A cada paso Monodramon se iba sintiendo mejor, o eso es lo que hacía parecer. En un momento determinado, a eso del mediodía, Kai echó una mirada a su reloj.

— ¿A qué hora es la junta?—preguntó Ryudamon al verle.

—A las dos de la tarde—replicó el joven, mirándole por sobre el hombro—: es importante llegar temprano con alguien tan cascarrabias como lo es Giromon, por eso la salida fue tan temprano, en caso de que hubiera imprevistos.

—Como los que tuvimos—
siguió su camarada de blanco.

Nieves estiró los labios y miró al cielo, pensando. Kai alcanzó a percibir su gesto.

— ¿Qué pasa?—preguntó, sonriendo de imaginarlo.

— ¿Realmente Giromon tiene tan mal carácter?—preguntó la más joven del grupo—Nosotros pasamos por ahí una vez, durante nuestro examen de ascenso.

— ¿Se encontraron con él?

—Sí. Parecía alguien un poco serio, pero no podría decir que malhumorado…


Kai rió levemente y regresó la vista al frente.

—Yo he tenido un par de juntas con él, hace meses. Siempre tiene el ceño fruncido y al principio se niega a escuchar cualquier cosa, pero con algo de paciencia puedes tratar con él.

— ¡Con mucha paciencia!—
corroboró Terriermon.

Su compañero le dio la razón, riendo levemente. Nieves observó a su camarada dragón abajo.

—Si las conversaciones salen bien tal vez podamos visitar Pueblo Industrial más adelante—dijo Ryudamon, adivinando por su gesto lo que pensaba—, y comprobar qué tan cascarrabias es el dueño del lugar, tamer.

—N-no sé si quiera meterme con alguien de poco genio…—
reconoció ella, con una leve sonrisa nerviosa. Era cierto que el lugar le causaba curiosidad, pero si iban a tener que lidiar con alguien de mal carácter…

Cerca de quince minutos de recorrido después, los grandes edificios de Pueblo Industrial finalmente se dibujaron a lo lejos, y a un lado la Montaña de Basura. Todos los personajes observaron el lugar mientras se acercaban a cada paso, recordando los terribles eventos que habían tenido lugar hacía apenas algunas semanas. Para Light y Monodramon había sido una experiencia muy dura, mientras que para Nieves y Ryudamon una de lo más complicada. El monolito negro ya no se veía por ninguna parte, máquinas de construcción y demolición se dejaban escuchar por todos lados, y una gran cantidad de robots de seguridad custodiaban las entradas. Nieves no se había enterado de mucho después de que abandonaran el lugar, por lo que no sabía exactamente lo que iban a encontrar.

—Espero que no haya problemas—soltó la americana, con un matiz de resentimiento ante la experiencia vivida en aquel sitio.

—Tranquilas—dijo Kai, poniéndose algo más serio—, nos deberían estar esperando. Déjenme hablar, por favor.

Todos asintieron. El muchacho pasó adelante del grupo y en la entrada custodiada nada menos que por seis Guardromon, uno de ellos salió adelante y le encaró. El joven lucía tranquilo en frente del enorme robot.

—Identifíquese—ordenó el Guardromon.

—Kai Raidouji. Vocero de la Central de Tamers. Tengo una junta programada a las dos de la tarde con Giromon.

El robot se lo quedó viendo un momento. Luego retrocedió, avanzó hasta la puerta y por medio de un intercomunicador envió un breve mensaje. Atrás, Light, Nieves y sus camaradas digitales tragaron saliva, cerraron sus puños o se pusieron algo tensos, esperando alguna clase de negativa. Kai se mantuvo impertérrito, lo mismo su Terriermon. El Guardromon regresó frente a él.

—Espere—ordenó con su voz mecánica.

No transcurrieron más de dos minutos hasta que las puertas se abrieron y la esfera púrpura de gesto ceñudo y motosierra apareció flotando en el lugar. Observó al grupo de humanos y digimon, reconociendo al menos a dos los tamers: a la más joven la había visto una sola vez durante breves minutos, así que apenas le resultó algo familiar. Un pesado silencio se hizo en el lugar antes de que Giromon hablara:

—Llegas temprano—dijo, sin cambiar su expresión.

Kai por su lado sonrió y asintió.

—Como usted me dijo, ¿no?

El digimon ni siquiera esbozó una sonrisa. Se volvió levemente y ordenó:

—Sígueme. La alcaldía está destruida, así que nuestra junta será en la sala de comunicaciones. No te importa, supongo—dijo, mirándole de reojo y esperando que no hubiera quejas de ningún tipo.

—Para nada—replicó el tamer.

El chico se volvió hacia las dos jóvenes escoltas. Les agradeció amablemente por haberlo llevado y les pidió que por favor tuvieran paciencia y esperaran allí.

— ¿Eh? ¿No vamos a entrar?—preguntó Nieves, lamentándose el no tener oportunidad de ver cómo iban los trabajos adentro.

—Temo que todavía es muy pronto para que Giromon deje entrar a cualquier persona, pero si las cosas salen bien, permitirá que algunos ingresen para ayudar en la reconstrucción de su pueblo. De ese modo le demostraremos que queremos ayudar y también estamos de su lado—dijo Kai, guiñando un ojo y despidiéndose.

—Adiós~—se despidió Terriermon moviendo su oreja—. Solo serán un par de horas~

Monodramon, Ryudamon y Nieves soltaron un suspiro de desánimo que no se molestaron en disimular, una vez la puerta se hubo cerrado. Light soltó uno breve por la nariz y se cruzó de brazos. Ahora solo restaba esperar para luego escoltar de nuevo al chico de regreso sano y salvo a la ciudad.


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le inventé un apellido al chico ._.
Claire. Claire.
 

Claire.

Lightning
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Al fin habían llegado a Pueblo Industrial, a tiempo y con el emisario a salvo. Después del inconveniente en el Monte Miharashi, ambas chicas estaban satisfechas de haber podido cumplir la comisión con éxito. Ahora solo quedaba esperar... esperar a que la tarea por la que Kai y Terriermon habían venido también tuviera éxito y que las relaciones con el Net Keeper mejoraran.


Pasar el rato de espera no fue dificultoso en lo absoluto para ambos dragones, pues rápidamente Ryudamon se vio inundado por el montón de preguntas de Monodramon acerca de su evolución, ataques y experiencias. El espadachín por su lado se mostraba feliz de compartir sus historias por la isla con su tamer: ambos habían formado una amistad rápidamente y no era de extrañarse pues tenían similitudes en sus personalidades. Después de hablar un rato, Nieves y Light observaron como los digimon comenzaron a corretear de un lado a otro jugando a atraparse. Aunque el dragón morado aún cojeaba un poco, eso no era impedimento para detener su vibrante energía y característica alegría.


De lado de las humanas las cosas eran algo diferentes: Light permanecía de pie y de brazos cruzados dando la espalda a la de cabello azul, de un momento a otro golpeaba el suelo con el pie derecho mostrando algo de impaciencia, también sacaba el D-Scanner y verificada la hora para luego soltar un respiro con pesadez. La japonesa, por su lado, no dejaba de buscar en su mente algún tema interesante que hablar con la mayor. Miraba la espalda de la americana y luego volteaba a ver al suelo mordiéndose los labios, desde hacía un tiempo se había decidido a conocer más personas en el Digital World y qué mejor oportunidad que ahora, que la Central la había emparejado con otro humano y que ya estaba allí. Deslizó su mirada hasta los dos dragones y los vio caer en el suelo riéndose. Ryudamon estaba haciendo su parte excelentemente, y de nuevo volvía a servir envidia de aquello, arrugó el rostro levemente y apretó las manos: era ahora o nunca.


Y... Light... ¿ese no es un nombre propio verdad? —La americana rodó la mirada hacia atrás sin lograr verla, luego fijó la visión al frente. Nieves tragó saliva, de todo lo que podía preguntar tal vez esa no era la mejor pregunta.


No lo es —respondió la mayor sin moverse ni voltearse haciendo a la otra dar un pequeño saltito donde estaba sentada. Nieves se quedó esperando que la peli rosa prosiguiera pero para su sorpresa la americana no continuó. Katsukagi parpadeó varias veces y volvió a mirar abajo, estaba otra vez donde había iniciado. Empezó a trabajar de nuevo a toda velocidad, ¿ahora qué preguntaba? Justo en ese instante Monodramon y Ryudamon se acercaron. Ya había pasado el mediodía y aún no habían comido nada, por lo que avisaron a ambas que irían un poquito más allá, por un costado, a buscar unos honguitos que según Ryudamon eran muy sabrosos. Se marcharon siendo advertidos por sus tamers de tener cuidado y ambas los siguieron con la mirada, lo cierto fue que no se alejaron mucho y ellas aún podían verlos mientras los esperaban. Solas de nuevo... y Nieves volvió a su dilema, ¿hablar o no hablar? Para su extrañeza la voz de la mayor se escuchó.


Esas cartas que usaste —Nieves le dirigió la vista rápidamente para volcarle toda la atención a la americana. Ésta guardó silencio dos segundos y continuó—. Esas cartas, cuando peleábamos...


¿L-las digicartas? —Respondió Nieves sacando algunas. Light se volteó a mirar a la joven y sacó algunas que ella tenía en el bolsillo rojo que colgaba con su pierna.


Eso que hiciste... —continuó Light, recordando que la joven había deslizado la carta en un digivice y seguidamente un cuerno apareció en la cabeza de GinRyumon permitiéndole usar un poderoso ataque eléctrico—, lo hiciste con estas cartas, ¿no? —miró a la japonesa con seriedad y ésta se sintió algo intimidada, así que sólo asintió levemente— ¿Cómo? —Preguntó Light— ¿Cómo se hace eso con estas cartas? —Lo cierto era que aunque tenía algunas, Light jamás había usado esas cartas y no sabía mucho de ellas, pero por lo que vio parecían ser útiles. Nieves percibió allí la oportunidad perfecta, Light no estaba familiarizada con el uso de las cartas y si ella podía ayudarla tal vez lograra romper un poco el hielo, por lo que sonrió y comenzó a hablar.


Las digicartas pueden ser muy útiles, mira tienes que tener un D-arc —la joven sacó su dispositivo llamando la atención de Light que recordó haberlo visto en otra ocasión—. El D-arc tiene esta ranura que... —Y así inició la explicación, haciendo que las humanas finalmente compartieran algo más que solo presentaciones. No pasaron veinte minutos cuando los dos dragones volvieron con los susodichos hongos y para su asombro las dos chicas están sentadas una junto a la otra, conversando. Lo que más le pareció extraño a Ryudamon fue que era su compañera la que hablaba mientras la otra la escuchaba en silencio y asintiendo, cuando generalmente Nieves era la callada y alguien más hablaba.


Entonces solo se pueden usar con el D-arc —finalizó Light mirando atentamente las cartas que poseía después de que Nieves hubiera explicado cómo se usaban y para qué servía cada una.


Hmm.... —La joven se llevó un dedo al mentón mirando arriba—, creo que hay un Lector de Cartas en el Tamer's Market que puede usarse con las cartas en caso que no tengas un D-arc —fijó los ojos en la americana nuevamente. La conversación se detuvo cuando los camaradas se acercaron para darles a probar de los hongos y luego comerlos ellas, solo algunos, y la mayoría los digimon. Repentinamente las puertas que se habían cerrado comenzaban a abrirse y Kai y Terriermon aparecían del otro lado. El joven emisario esbozaba una gran sonrisa llena de seguridad igual que el orejudo, al parecer le había ido muy bien. Después de comentarles brevemente algunos de los puntos que había conversado con Giromon en las casi dos horas que había estado con él, aconsejó iniciar el viaje de vuelta para poder volver a la Central pronto y dar el informe, en el camino les daría todos los detalles.



FIN
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Lady Beelze Lady Beelze ¡qué gran placer haber hecho esta misión contigo! :D Sorry por el final algo equis y feito.

Takerudark Takerudark listo por aquí beibissshhhh tequeremosdar amorsh amorsh:3
 
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Esposo Canon de Hoppie
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Narrativa: Claire, tu narrativa es muy buena, la aplaudo, pero no dejas de tener algunos errores con las comas en algunas partes, hacen falta y eso convierte algunas oraciones en unas muy largas. Te recomiendo leer tus posts en voz alta para que sepas en dónde deberías colocar una pausa. También hay oraciones que tal vez no debieran llevar puntos al ser de la misma idea que la oración anterior. Pongo un ejemplo:

Las presentaciones fueron rápidas, con un entusiasmado tamer que les dio las gracias a ambas estrechándoles las manos. Una jovencita algo reservada pero educada, igual que su compañero digimon, que inclinó la cabeza al saludar. Y por supuesto no podía faltar el carismático y animoso saludo de Monodramon contrastado por la introducción directa y al grano de la americana.
Algo mejor habría sido: Las presentaciones fueron rápidas: un entusiasmado tamer que les dio las gracias a ambas, estrechándoles las manos; una jovencita algo reservada pero educada, igual que su compañero digimon, que inclinó la cabeza al saludar; y, por supuesto, no podía faltar el carismático y animoso saludo de Monodramon, contrastado por la introducción directa y al grano de la americana. Bueno, es un simple ejemplo pero espero que el punto se entienda, al ponerle tantos puntos hace que sea poco fluida. A veces repites algunas palabras en las oraciones, aunque lo noté muy poco, pero ten cuidado con ello para que no se vuelva cansado leer tus posts. Oh, y noté un error de ortografía con la palabra “gasa” (la escribiste con Z). Lady Beelze, no tengo casi ningún tipo de queja con tu narrativa, pero si noté un error que me llamó la atención. Cito:

No había abierto la boca más que un par de veces para hablar con Ryudamon y preguntar alguna cosa que le causara curiosidad a Kai, pero con la peli rosa apenas había intercambiado su presentación.
Así como lo pones, si no tomamos en cuenta la primera parte y nada más “y preguntar alguna cosa que le causara curiosidad a Kai”, se entiende que Kai es quien está curioso y le pregunta a Nieves. Incluso tomando la primera parte, se entiende así. Ten cuidado con las oraciones así, intenta reformularlas o escribirlas de nuevo para que se entienda mejor, algo como: “No había abierto la boca más que un par de veces para hablar con Ryudamon y preguntarle alguna cosa a Kai que le causara curiosidad”. También noté que en tu segundo post tuviste un poco de fallos al momento de colocar las comas, así que te recomiendo lo mismo que a Claire. 22/25.

Interpretación: Lady Beelze, comenzaré contigo aquí. Debo comentarte que para la próxima vez, si tienes algún tipo de duda o algo sobre algún cambio como el que hiciste en el primer post, y que creas que puede afectar, lo consultes conmigo. Al ser una misión con carácter diplomático, pienso que debe ser resuelta lo más pronto posible y esa es la razón por la que hice el primer post como lo hice. Todo esto lo menciono porque al final sí te afectó un poco ese cambio que hiciste en el apartado. También otra cosa que fue lo que más afectó en este rubro fue el hecho de que Terriermon entrara con Kai a la plática con Giromon. Cito una de las notas de la misión:

Sólo deberán llevar al emisario hasta el pueblo. Las charlas serán privadas entre Giromon y él.
Cuidado con eso para futuras misiones, recuerden leer el primer post donde se cita la misión siempre para evitar estas cosas. Claire, mi queja aquí es la manera en la que manejaste a Kai desde el principio, pues lo puse como una persona que es buena como intermediario, pero no por ello estaba confiado ni decidido, a decir verdad estaba muy preocupado por la reunión. También el momento donde Piyomon lanza su “Espiral Mágico”, lo hizo desde las patas cuando lo hace desde el pico/boca. 17/25.

Realismo: No noté algún error en el realismo. Al principio me pareció algo excesivo que pelearan contra 6 digimon, aunque fueran child, pero supieron manejar la limitación de Monodramon y la evolución de Ryudamon. 25/25.

Desarrollo: No tengo mayor queja en este rubro. El desarrollo en general fue bueno durante toda la misión, pero sí se sintió mucho que el último post fue como un poco de relleno. Estuvo bien que interactuaran sus personajes, pero intenten que la próxima vez todo sea durante el transcurso de la misión para que sea un poco más dinámica y no todo al final (o casi todo, pues sí hubo un poco de interacción en la mitad de la misión). Fuera de eso, no tengo ningún tipo de comentario más. 24/25.

Total: 88/100.
Paga: 265 bits.
Fama/Antifama: +1 a ambas.
EVO: +1 a Ryudamon.

Claire. Claire. Lady Beelze Lady Beelze Masaru Blair Blair la paga será asignada a la brevedad posible.
 
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