Original Fic Dragon Soul Cap.6: Mi Debilidad

TheExorcist1995

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Genero: Aventura, Fantasía, Acción y Misterio

Sinopsis: En un mundo donde la fantasía y la realidad conviven, Charles Wyrm se encarga de investigar sobre los reyes de los fantástico: Los Dragones.
No es un trabajo fácil para nada, mas en un mundo tan oscuro como el suyo...

-.-.-.-

Prologo

Carta al Lector


Te agradezco por haber conseguido este libro que ahora tienes en tus manos, ya que eso significa que a alguien le interesa el tema, por lo que vuelve todo este trabajo algo útil….menos mal.

Querido Lector, te saludo

A lo largo de este libo aprenderás de primera mano todo sobre el mundo de una de las criaturas más hermosas y poderosas que alguna vez tocaron la tierra...

Los Dragones … esas criaturas de un carácter tan misterioso y a la vez tan elegante, temidos por algunos, adorados como dioses por otros, son de los primeros seres que existieron en nuestro planeta y aun así son un total enigma para nosotros...

Algunos de ellos crearon los continentes donde vivimos, otros arreglaron el cielo que nos ilumina, otros calmaron los bravos mares donde ahora navegamos.
Pero aun con sabiendo este tipo de cosas, en realidad el humano desconoce mucho de los dragones y su naturaleza, por eso muchos les temen y los cazan de forma discriminada, como bien dicen por ahí "el desconocimiento es el mayor problema de los humanos ya que nos vuelve tontos" y ese temor nos ha llevado a cometer errores muy grandes.

Pero aun con esos errores los Dragones perdonan nuestros pecados y nos dan tiempo para aprender, se quedan a nuestro lado todo el tiempo vigilando, esperando que aprendamos a comprenderlos.
Lamentablemente el ser humano es, como dije anteriormente, “tonto” y es incapaz de aprender, porque tiene la cabeza muy llena ya de cosas como para aprender algo que ellos mismos consideran “irrelevante”

Por ello nadie se ha tomado el tiempo en investigar a estas criaturas, en aprender de ellas y en descubrir cómo se comportan… pero yo quiero aprender.
Eh pecado, lo reconozco… odie y maldije a los dragones por algunos años y mate muchos de ellos con mis propias manos, sonriendo y pensado que hacia lo correcto.

Me da asco recordar esos días, donde me bañaba en su sangre con placer de verlos muertos, por eso ahora quiero enmendar todo el daño que hice, por eso escribo este libro

Quiero que esta guía que tienes en tus manos te sirva para ya no verlos como simples bestias ,sino que te sirva para verlos como un igual ,como seres que son tan o más listos incluso que nosotros.
He recopilado en mis viajes a muchas especies de Dragones, algunas de las cuales tú creerás que son seres de sueños y no reales…

Te doy un saludo lector y te pregunto

¿Estás listo para iniciar esta aventura junto a mí?

Charles Wyrm

-.-.-.-.-.
Espero su opinión, gracias
 
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Capitulo 1: Hola, me llamo Charles Wyrm!

Una carreta tirada por dos caballos se encontraba detenida en el medio de un camino de tierra bastante lejos de la civilización por tres individuos, dos de ellos estaban armados con cuchillas y solo uno de ellos tenía un arma de fuego.
El dueño de dicha carreta estaba ahora en el suelo con una herida en su brazo, este estaba sujetándo el corte de su brazo mientras temblaba en el suelo lleno de temor.


-Lo lamento por el corte vejestorio, pero necesitábamos que te quitaras de esta carreta, necesitamos un transporte para mover nuestro botín –comento el hombre con el arma de fuego mientras sus acompañantes subían una bolsa dentro de la carreta.

-Ah si….puede que tu nos denuncies más adelante, así que no creo que pueda dejarte ir. Lo siento –dijo mientras sacaba la pistola de su cintura y, antes de que el anciano pudiese defenderse o algo, este efectúo un disparo a quemarropa matando al hombre en el acto.

El sujeto del arma se quedo un momento mirándolo el cadáver en el suelo mientras un charco de sangre se formaba debajo de este.
Luego de ver que ya se había encargado del testigo guardo su arma en su funda nuevamente.

-Oye Jefe, mire lo que encontramos!!- grito uno de sus camaradas mientras que sacaba una caja bastante grande de dentro de la carreta.

-Es bastante pesada –comento el otro ladrón.

-Uy Uy, ¿este viejo acaso trabajaba para algún banco? –comento el supuesto jefe del grupo mientras miraba a la caja con curiosidad, se acerco a dicho objeto, presionando su oreja en la superficie de la caja, luego prosiguió a golpearla para ver si estaba hueca.

Entonces y sin previo aviso la tapa de la caja se rompió en mil pedazos, golpeando al jefe en la cara con mucha fuerza. De dentro surgió una persona, la cual estaba sonriendo mientras tenia los brazos estirados.

-¡¡QUE BIEN DORMIII!!- grito aquel individuo mientras bostezaba un poco, luego se percato de donde estaba.

-Oh… aun no llegamos a la cuidad, mierda- dijo el chico de pelo blanco observando que estaba aun en medio del campo, ignorando totalmente a los dos delincuentes detrás de el.

-Jefe! –gritaron acercándose a su líder inconsciente en el suelo.

El chico de pelo blanco se percato de que había alguien tirado en el suelo cerca de la carreta, y se dio cuenta que este era el viejo dueño de aquella carreta.

Con un salto el joven salio de la caja para dirigirse directamente hacia el cuerpo del viejo, una vez a su lado, este lo miro momentáneamente, agarrando la mano del cadáver, apretándola con fuerza mientras cerraba los ojos.

Los dos ladrones se acercaban lentamente hacia el joven, furiosos.

-Bastardo, ¿viste lo que hiciste!!? –grito uno de ellos, el chico seguía inerte al lado del cuerpo del viejo.

-¿Quién hizo esto? –dijo el joven tranquilamente.

Aquellos dos individuos se sorprendieron ante esa pregunta, pero mas que nada se sorprendieron por la frialdad en la voz de aquel joven.
-¿Qué te impo-

A lo lejos, lo único que se escucho eran los gritos de aquellos hombres y el rugido de una bestia.
Momentos después…

El chico de cabello blanco había llegado con la carreta a una pequeña villa en el medio del campo, la cual estaba rodeada por algunas colinas.
En la entrada del pueblo había una mujer voluptuosa de cabello negro, la cual llevaba unas botas de cuero, junto a un pantalón blanco algo gastado que le llegaba hasta las rodillas, una camisa blanca que le quedaba algo corta por lo que su estomago estaba al descubierto dando así una mejor vista de su piel pálida, en sus manos llevaba guantes de cuero de color negro, atada en su cintura se encontraba una espada guardada en una funda sencilla hecha de piel de algún animal

Ella detuvo la carreta, sonriendo esperando ver al anciano.
-Hola Señor Em..-

Se detuvo al ver que el conductor de la carreta no era el anciano, rápidamente con un sutil movimiento de manos la mujer desenfundo la espada y apareció al lado de aquel hombre de cabello blanco en un abrir y cerrar de ojos.

-¿Quién eres tu? –dijo colocando la espada en el cuello de aquel individuo, este apenas termino de captar lo que acababa de pasar cuando levanto la cabeza y la miro a los ojos.

- Me llamo Charles Wyrm y traigo el cuerpo del anciano –dijo Charles con dolor en su mirada, la mujer se aparto un poco para poder ver sobre el hombro de aquel intruso y efectivamente, dentro de la caravana había un bulto debajo de una sábana blanca ligeramente manchada de sangre, la joven de cabello negro miro nuevamente al joven ante ella, tratando de controlar sus emociones...

-¿QUE A PASADO!!?- grito

El sujeto le explico toda la situación.

La mujer de cabello moreno bajo finalmente su arma y quedo en silencio al igual que Charles.
Ella se bajo de la carreta y se dirigió a la cuidad.

-Deja la carreta aquí en la entrada, iré a llamar a alguien que se encargue del cuerpo, seas quien seas, gracias por haberte tomado la molestia de traer al Sr.Emma a casa –dijo la mujer sin voltearse a verlo.
El joven de pelo blanco se quedo sentado en la carrera mientras observaba a aquella mujer con curiosidad, mas específicamente, a su espada.

-Uff... Maldita sea, menuda forma de presentarme –suspiro el joven peliblanco una vez se encontraba solo, luego de darle las gracias nuevamente al cadáver del anciano, nuestro protagonista prosiguió a adentrarse en aquella pequeña pero cálida villa.

Haciendo una descripción general de Charles, pues el es un joven adulto de 25 años de edad, dueño de cabello extrañamente blanco para su edad el cual le llegaba hasta los hombros, su vestuario era clásico, una camisa blanca arrugada con los primeros 3 botones deprendidos, pantalones sencillos de color crema que tenían unos parches en las rodillas, unas chinelas que combinaban con su camisa. En cuanto a su físico, era un joven delgado y con buen físico, con piel ligeramente bronceada y con algunas cicatrices en sus abdominales y espada, pero su rasgo mas extraño era que su brazo izquierdo y gran parte de su pecho estaban envueltos con una tela blanca.

Charles saco del bolsillo de su camisa unos lentes de cristales redondos, parecidos a los que usan los profesores.
A medida que recorría aquel lugar la sonrisa que se encontraba en sus labios no hacia mas que crecer y crecer.

No era un lugar muy grande, la cantidad de habitantes no superaba los trescientos, habían vacas y ovejas corriendo por las calles de tierra junto a algunos niños que estaban jugando, la entrada de la villa era también su “plaza central” donde había una pequeña fuente en el medio de la calle, con muchas casas rodeándola.

La estructura más grande era una galpón el cual era el único sitio no hecho de madera de ese lugar, con dos grandes puertas que tenían pinta de ser muy pesadas.

-Parece ser un lugar tranquilo, tal vez por eso necesitan seguridad en la puerta, estos lugares son los preferidos por los ladrones –pensó Charles mientras la imagen de la mujer que encontró anteriormente apareció en su mente.
El joven de cabello blanco camino por la villa, llamando la atención de algunos habitantes que lo miraban con curiosidad.
Este saco una carta que tenía en su mochila y luego de observarla un poco se acerco a una señora de aspecto mayor que se encontraba caminando por la calle con un cesto lleno de vegetales.
-Disculpe, Señora –dijo el joven de la manera más educada posible, esta se detuvo y lo miro con curiosidad.
-¿Si? –

-Dígame, ¿ sabe donde se encuentra una tal “Helena Áskell”?-

La mujer se quedo pensando unos segundos y luego le sonrió.

-Claro que se quien es, pero antes de decírselo ¿podría ayudarme con esta cesta tan pesada?- pregunto mientras movía la cesta, el joven de cabello blanco asintió y la acompaño hasta su casa, este le entrego la cesta y espero hasta que la mujer entro a su casa con la cesta para volver a preguntarle.

-Entonces... ¿sabe donde se encuentra esa tal Helena?-

-No, soy nueva aquí así que no conozco a nadie, pero gracias –dijo mientras cerraba la puerta con fuerza en la cara de Charles.

-Maldita perra! –grito Charles mientras golpeaba la puerta, dentro podía escuchar a la anciana riéndose.

La mujer de cabello negro de la entrada justo pasaba por ahí y se acerco para ver que era todo ese escándalo.
-Esteee… ¿se puede saber qué demonios estás haciendo ahora? –pregunto la mujer deteniendo a Charles en el acto, este se volteo algo asustado al oír ese tono de voz.

-B..Bueno, vera, es que yo… -tartamudeaba nervioso.

-Mira amigo, llegas a mi hogar con un muerto y ahora te pones de escandaloso, si sigues así con esta racha de cosas extrañas juro que te echare de aquí antes que puedas siquiera notarlo –dijo con un noto agresivo que le puso la piel de gallina a aquel chico de cabello blanco.

Este trago saliva nerviosamente.

-Y…Yo solo estoy buscando a una tal Helena Áskell- le dijo algo intimidado.

La mujer de cabello negro lo miro sorprendida y al instante se dio cuenta de algo.

-Dime… ¿no serás tú ese supuesto “Criptozoologo” especialista en los dragones? ¿Oh, si? –le pregunto mirándolo con curiosidad, Charles se sorprendió al ir esas palabras, más que nada por el termino que utilizo.

-Pues...Sí, soy Charles Wyrm –se presento Charles, entonces al instante se dio cuenta de lo que pasaba -...y tú eres Helena Askell, ¿oh me equivoco? –pregunto mirando a la mujer delante de el, esta asintió.

-Exacto, me llamo Helena, al fin aparece señor experto –dijo cruzando los brazos enfrente de su pecho, Charles miro el suelo algo avergonzado.

-Lo siento, es que había perdido todo mi dinero en una partida de poker y por eso estuve buscando una forma más económica de venir hasta aquí, ya sabe señorita, venir hasta esta parte tan alejada de Inglaterra no es algo muy fácil –le dijo Charles algo ofendido por el tono de voz de Helena, esta ultima sonrió ligeramente al ver su malestar.

-Bueno, lo importante es que ya llego aquí, aunque su viaje también parece haber tenido algunos problemas –dijo recordando al pobre viejo que ahora estaba en el cementerio a la espera de recibir un entierro apropiado.
-Si, los caminos se han vuelto bastante peligrosos en estos últimos tiempos, ya no son las bestias, ahora son los mismos humanos que atacan a la gente –dijo Charles mientras limpiaba sus lentes con su camisa.

-Dímelo a mí, este lugar tan pequeño es como un sueño para cualquier ladrón, esta tan lejos de la capital y del reino que aquí pueden hacer lo que quieran, por eso me tienen a mí protegiendo la entrada, hace meses que no tenemos ningún problema por suerte –dijo esto último golpeando su pecho con orgullo.

-Pero aun así tienen “otro” tipo de problemas ¿o me equivoco? –dijo Charles volviendo a colocarse sus lentes, Helena trago saliva y empezó a caminar haciendo una señal para que Charles la siguiera.
Ambos caminaron hasta llegar a una de las colinas que rodeaba la pequeña villa, mientras la subían Charles podía oír unos gruñidos desde el otro lado.

-¿Cuándo empezó a pasar todo esto? –pregunto Charles sin mirar a Helena.

-Hace 1 años, antes de eso nunca habíamos tenido ningún tipo de problema con estos tipos, pero de pronto de un día para otro, empezaron a atacar- dijo Helena mientras se acercaban a lo más alto de una de las colinas.

Entonces ahí del otro lado de esas colinas que rodeaban la pequeña villa, encontraron un grupo bastante grande de unos seres bastante parecidos a algún tipo de lagarto, pero de gran tamaño.
Charles silbo impresionado ante tales criaturas, Helena vio la emoción en su mirada.

-Impresionante!!- dijo Charles sacando un pequeño libro de cuero de su mochila, luego de su bolsillo saco una pluma y empezó a anotar algunas cosas en una de las paginas.
Helena lo miro enojada.

-¿Podrías concentrarte en esto primero en lugar de ponerte a escribir!!?- le dijo mientras le arrebataba el libro de las manos, Charles hizo un puchero y guardo sus cosas.

Se acomodo los lentes y observo a las criaturas detenidamente.

A simple vista parecían unas tortugas, ya que se podía ver que estos seres podían ocultar sus cabezas dentro del caparazón que los rodeaba, sus escamas eran color plateado con manchas rojas en el área de las patas, su caparazón era color gris oscuro con un círculo rojo en su superficie, este tenía seis orificios que eran por donde salían y entraban las extremidades.
La boca del animal era grande, tan grande que una vaca podía entrar completamente en ella, llena de afilados dientes, aunque no tenía una nariz mostraba tener orificios nasales. Lo único que realmente le faltaba a este ser eran los ojos.

Charles asintió mientras apoyaba una mano en su barbilla, observando detenidamente a las criaturas,vio que al lado de uno de los más grandes habían unos huevos metidos en un pequeño cráter en el suelo. Los huevos eran blancos con manchas marrones en su superficie.

-…Bonita manada –comento Charles con una pequeña sonrisa.

-si si si, muy lindo todo, ¿Qué son exactamente? –dijo Helena empezando a perder la paciencia.

-Son un grupo de “Chelonia Bombers”-dijo Charles –son bastantes comunes en lugares rocosos o lugares con gran actividad volcánica, aunque en época de apareamiento se movilizan hacia lugares más tranquilos donde puedan conseguir alimento fácilmente. Por lo general son seres bastante tímidos, aunque en su época donde ponen huevos se ponen agresivos y bastante territoriales, que no te parezcan poca cosa por no tener ojos, su sentido del oído y del olfato son bastante desarrollados- explico el Experto con un tono que claramente dejaba ver su emoción por tener que hablar sobre lo que mas sabe.

-Sí, eso ya lo sabía, cuando era niña me metí en el territorio de estos tipos, y uno de los grandes me salió corriendo- comento Helena, haciendo reír a Charles.

-Jajaj, pobre –dijo Charles – Parece que ellos vienen aquí seguido ,así que se me hace extraño que ahora empiecen a atacar humanos como me escribiste en tu carta ,¿estás segura que no hay ningún factor externo que los esté haciendo enojar?

-Pues para eso lo llame a usted señor “Experto”- dijo haciendo énfasis en la palabra Experto.
Charles le saco la lengua en un acto bastante infantil.

El Criptozoologo se quedo callado viendo un rato mas a aquellos seres.
-Dame mi libreta, por favor- dijo Charles sin siquiera voltear a ver a su acompañante, esta lo hizo a mala gana. Luego de murmuran un pequeño "gracias", Charles empezó a escribir y a hacer unos dibujos en su libreta.

-¿Qué haces? – pregunto la joven mirando por encima del hombro de Charles, ahí vio un dibujo bastante detallado de la criatura y como era por dentro.

-Anoto un poco de informacion sobre estos chicos ,son una especie bastante única aun en el mundo de los dragones –comento Charles –más que nada por ser de los únicos que son incapaces de volar y escupir fuego – Helena miro a Charles bastante sorprendida al oír eso ultimo.

-Eso es imposibleexclamo haciendo que Charles apartara la mirada de su libretatodos los ataques que se han reportado engloban a uno de estos seres quemando la casa de alguien –Charles la miro impactado, se levanto de golpe mientras cerraba su libro.

-No, me temo que eso es mas imposible, ellos no disponen de la gandula que tienen los demás dragones en su boca que les permite generar el fuego.... veras los dragones por lo general utilizan el gas metano que acumulan en su vientre luego de comer, junto a una glándula que tienen en su boca, bastante parecida a la que tienen las cobras que escupen veneno, la cual se encarga de generar una chispa la cual usan para "escupen fuego". Ese vulgar estereotipo de que los dragones respiran fuego es solo un cuento de hadas- explico Charles algo enojado al recordar ese mito.

Helena lo miraba con seriedad.

-Aunque si tienen un mecanismo defensivo bastante perecido –agrego Charles llamando su atención – a lo largo del tiempo estos tipos han evolucionado en este ser que ves ahora, sin embargo, aun conserva ese truquito de liberar ese gas altamente inflamable ,cuando hay una amenaza presente estos tipos lo que hacen es esconderse y desde dentro de su caparazón liberan grandes cantidades de gas metano ,cuando cubren una superficie mas o menos grande con ese gas lo que hacen es ,chocar su caparazón contra las piedras del suelo para soltar chispas o si no hay piedras lo que hacen es chocar su caparazones entre si hasta sacar alguna chispa ,la mas mínima chispa hace reaccionar a ese gas y genera una explosión bastante potente, por eso se les llama “Bombers”- concluyo Charles mientas se guardaba los lentes.

-Entonces…todos esos reportes, ¿son mentira? –se pregunto Helena mientras miraba a su villa desde lo lejos con preocupación


Continuara...

Espero y les allá gustado
 
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Si algún usuario que lea esta historia fuese tan amable de enseñarme como poner esta historia bajo Spoiler seria de agradecer...
Para no tener un mar de texto ni bien entren al tema e_e

En fin, espero y les este gustado :D
-.-.-.-.-.-.-

Capitulo 2: El colmillo del dragón
Era poco más de medianoche en aquella pequeña villa alejada de Londres, todos sus habitantes dormían plácidamente con una sonrisa en sus cómodas camas mientras dos figuras observaban a lo lejos aquella agradable escena en silencio.
Luego de tener una larga y acalorada platica ambos llegaron a la conclusión de que algo “jodidamente extraño” ocurría en ese sitio, al menos esas fueron las palabras textuales de Helena al llegar a la conclusión de que debían quedarse a vigilar esa noche. Charles simplemente estuvo de acuerdo y se abstuvo de hacer comentarios sobre su vocabulario.
Los dos "guardianes" se sentaron en el pasto a esperar plácidamente mientras realizaban actividades distintas para matar el tiempo, Helena estaba afilando su espada con una roca mientras que Charles simplemente escribía algunas cosas en aquel curioso diario que tenia.

-Entonceees…. –dijo Helena en un intento de iniciar una conversación, Charles la observo esperando a que continuara- ¿estás escribiendo algún libro o algo así?- pregunto mientras dejaba su espada en el suelo a su lado, Charles sonrió mientras se quitaba los lentes que llevaba puesto.

-Sí, se puede decir que estoy escribiendo un libro, aunque la palabra correcta seria“enciclopedia” –dijo mientras pasaba sus dedos por la cubierta de cuero del pequeño libro que tenía en sus manos.
-¿Una enciclopedia sobre dragones? –pregunto Helena con un ligero brillo de curiosidad en su mirada.


-Sí, estoy escribiendo esto porque estoy cansado de ver el miedo irracional que le tiene la gente a estos hermosos seres- dijo mientras se acostaba mirando el cielo estrellado –todos los llaman “monstruos” y corren con sus armas a matarlos cuando ellos nunca han buscado hacer daño a los humanos, soy consciente de que hay dragones bastante feroces pero no todos son así, por eso quiero hacer ver a la gente lo que son, por eso estoy escribiendo este libro –explico mientras le pasaba su libreta a Helena, la cual la agarro con cuidado ya que entendía el valor emocional que tenia para aquel hombre ante ella.

La mujer abrió la libreta y vio maravillada los múltiples dibujos que había por todas las páginas, algunos incluso la hacían reír por lo raro que eran.

Ella leyó atentamente las pocas páginas de información que había en el libro, vio el dibujo de un dragón emplumado cuyas hermosas plumas dejaban arcoíris a su rastro cuando volaba por los cielos, el dibujo de una serpiente gigante de escamas color carmesí cuyas escamas son tan filosas que son capaces de rasgar la delicada tela de la "realidad" creando portales, e incluso leyó sobre un dragón tan grande que muchos lo confundían con una isla.

Charles la observo mientras estaba recostado, viendo el asombro en su mirada mientras sonreía.

-Wow… 25 especies de dragones todas aquí, y la mitad parecen sacadas de algún libro de fantasía –dijo Helena mientras cerraba el pequeño libro y se lo entregaba a Charles.

-Eso es lo que dice todo el mundo al leer sobre ellas, hay algunas que aparecen ahí que son muy raras, más que nada porque se niegan a aparecen ante humanos o en lugares donde habitan humanos- dijo Charles mientras ojeaba un poco su libro –mira a estos tipos por ejemplo, los llamados “Slayers” –dijo mientras le mostraba una página al azar.

-Oh, esa “Mantarraya gigante “- dijo Helena al ver el dibujo.

Los Slayers son un tipo de dragón acuático bastante raro, ya que son de los únicos en su tipo que pueden volar. Estos son como bien dijo Helena parecidos a una mantarraya pero a mayor escala, su cuerpo es plano y ligero (para el tamaño que tiene porque en si el animal pesa más que 10 ballenas) y es precisamente eso que le permite volar, tiene una cola en la cual (en el caso de los machos) tiene unas púas venenosas y es en la punta de dicha cola donde esta su único ojo, las púas rodean el ojo en forma de protección. Su boca, la cual es redonda y bastante grande,se encuentra en la parte inferior de la criatura, siendo esta la causa (ademas de sus dientes pequeños) de que este Dragón tenga que comer a sus presar enteras como si fuese un Tiburón Ballena

Su método de caza es simple, el Slayer se coloca sobre la presa o el grupo de presas y empieza a generar succión, absorbiendo todo lo que tenga en su paso, luego, y nuevamente al igual que el Tiburón Ballena, este filtra los restos que no son comida mientras su presa queda atrapada en su boca. Su detalle mas característico y ademas el que les dio el nombre “Slayers” son sus “alas” o mejor dicho sus “aletas pectorales” las cuales utiliza para volar y desplazarse en el agua, estas están cubiertas por escamas más duras que el resto del cuerpo, las cuales sumadas a la forma tan plana y curva que tienen, pues en pocas palabras llegan a parecer cuchillas o hachas. Pero su parecido no termina simplemente en la forma, sino que ademas estas aletas son extremadamente duras y filosas, siendo así que son su mecanismo de defensa principal, es mas, se dice por el Norte que los mas grandes de esta especie (los cuales por lo general son las hembras) llegan a tener tanta fuerza como para rebanar una montaña en dos con un simple aleteo de sus alas.
Aunque obviamente, no hay prueba de eso al día de hoy...

Helena se imaginaba esas criaturas.

-Seria genial encontrarse con uno de esos seres –dijo con una sonrisa mientras se recostaba en el pasto.

-Si supongo, aunque son bastante difíciles de encontrar, vuelan muy alto y en el agua están muy profundo, además que sus escamas son tan claras que se confunden con el agua tan oscura del mar y con las nueves del cielo- dijo Charles guardando su libro.

-Oh, ¿y cómo es que pueden respirar tanto tiempo fuera del agua? –pregunto intrigada.

-Pues lo que hacen es almacenar una enorme cantidad de agua en sus pulmones, cierran sus branquias y luego salen a volar, normalmente esa cantidad de agua les puede durar 2 días hasta que necesiten volver a recargar agua, aunque bueno a menos que utilicen el “Cañón de agua” –dijo Charles riendo, Helena lo miro confundida, el experto entonces recordó que estaba hablando con alguien con poca experiencia- el “cañón de agua” es un nombre que inventaron los lugareños de varias zonas del Norte Alaska , esto seria en palabras simples, un "ataque" que tienen algunos dragones marinos.... el cual consiste en escupir a una alta presión una gran cantidad de agua, el agua es tan fuerte que puede llegar a doblar acero fácilmente- explico el joven de pelo blanco mientras dibujaba un garabato de una serpiente escupiendo agua.

-Oh...pues honestamente, se rompieron la cabeza pensando en ese nombre, madre mía!- dijo la joven con un tono sarcástico, haciendo que Charles suelte una carcajada la cual fue rápidamente acompañada por la risa de la propia Helena.

Y así siguieron hablando de dragones por varias horas más….

Eran las 4 de la mañana y aun no había señal de problemas por ningún lado, Charles y Helena se encontraban mirando la pequeña villa con los ojos medio cerrados debido al cansancio que tenían.
Charles bostezo.


-Oye Helena, una cosa que se me olvido preguntarte, esa espada… ¿de dónde la sacaste?- le pregunto el Criptozoologo señalando la espada que tenía en el suelo a su lado.

-Es una reliquia familiar, mi abuelo la consiguió en un viaje que tuvo por allá en el oriente y bueno, luego se la dio a mi padre y finalmente la obtuve yo –dijo Helena mientras agarraba la espada y miraba su reflejo en el filo de la misma.

-Esa espada es especial, ¿verdad?- dijo Charles –y no lo digo por el valor nostálgico
Helena lo observo sorprendida.


-¿Te diste cuenta?

El joven asintió mientras volteaba todo su cuerpo para enfrentar a la chica.

-La velocidad con la que me atacaste hoy no es normal para ningún ser humano común y corriente, esa espada ¿es un colmillo de dragón verdad? –Pregunto Charles, Helena agacho la mirada y asintió- lo supuse, una espada hecha del colmillo de un “Dios del Trueno”... es bien sabido que las partes que pierden los dragones aun conservan parte de su poder, tu velocidad se debe a la electricidad que hay en esta espada la cual incrementa tus capacidad física mediante descargas eléctricas –dijo Charles con seriedad.

-Estas en lo correcto, cuando tengo la espada guardada en su vaina libera pequeñas cantidades de electricidad en mis piernas, así que cuando tengo que utilizar la espada doy un salto rápido y ataco al enemigo de una estocada –explico Helena mirando a Charles –sin embargo aunque pueda hacer eso, soy incapaz de poder agarrar la espada con mis manos desnudas, cuando la saco de su vaina empieza a liberar aun mas electricidad fuertemente –dijo mientras se quitaba los guantes mostrando algunas quemaduras.

-Por eso usas guantes –dijo Charles mirando las horribles quemaduras de sus manos –bueno, es una buena espada, el colmillo de dragón es uno de los objetos más duros de todos, incluso puedo decir es más duro que cualquier tipo de mineral conocido por ahora, además ese impulso que te da con la electricidad es muy útil, aunque dime. ¿Qué tal es la potencia del corte?- pregunto Charles con curiosidad, la joven espadachina se levanto con una sonrisa mientras se ponía los guantes de nuevo.

Esta le hizo un gesto con el dedo al Experto para que la siguiera, el cual lo hizo sin dudarlo.

No tuvieron que caminar mucho ya que el lugar que Helena buscaba estaba cerca del lugar donde estaban los dragones, ahí habían muchas rocas de todos tipo de tamaños, grandes y chicas, aunque habían algunas que parecían cortadas en dos…

Helena hizo una señal a una de las rocas, la cual era la más grande y tenía una altura parecida a la de una casa.
La joven saco su espada con bastante gracia, Charles pudo ver cómo salía electricidad del filo de la espada, al instante Helena desapareció de la vista de Charles y la roca gigante fue cortada en dos de un golpe, Charles no podía creer lo que veía.


-Wow...- es lo único que dijo, mientras se acercaba a la roca y le daba un vistazo, era un corte limpio, Helena aprecio a sus espaldas mientras guardaba su espada.

-La electricidad de la espada no solo me da velocidad, sino que además calienta la punta de la espada y me permite cortar cosas así de un golpe por el calor que genera, además de otros pequeños truquitos que tengo debajo de la manga –dijo con una sonrisa presumida en su cara al ver que finalmente logro impresionar de alguna forma a aquel hombre.
De pronto empezaron a oír unas voces que provenían del lugar donde habían estado anteriormente, ambos se escondieron detrás de las rocas y miraron por encima para ver de qué se trataba.


Un pequeño grupo de ocho personas se encontraban cerca del lugar donde estaban los dragones, uno de ellos se acerco peligrosamente al nido del más grande (el macho alfa), dicho Dragón sintió al instante la presencia de un intruso y se dispuso a atacar ,pero antes que siquiera empezara a liberar aquel gas inflamable ,el sujeto saco algo de su cintura y luego se empezó a escuchar una suave melodía, al instante el Dragón callo dormido al igual que todos los demás que los rodeaban. Los que estaban detrás de él se acercaron al nido y agarraron los huevos que se encontraban ahí con delicadeza y dispusieron a colocarlos en una carreta que habían dejado un poco más atrás.
Charles y Helena miraban la escena con sorpresa.


-Tal parece que alguien ha estado robando los huevos de los dragones y luego de eso han prendido fuego algunas casas para inculparlos, eso explicaría ese fuego que comentabas- dijo el Joven escritor en voz baja sin apartar la mirada de aquel grupo tan extraño.

-¿Pero cómo es posible que ese Dragón no le allá hecho nada?, tú mismo me dijiste que en esta época se ponen muy agresivos y territoriales, entonces ¿Por qué no lo ataco?- pregunto Helena mientras mantenía una mano en su espada esperando el momento para atacar.

-Ese hombre, el que parece ser su líder…. Tiene un colmillo de Dragón- dijo Charles haciendo que Helena lo mire con sorpresa- es un colmillo de un “Clowner”, los dragones que dicen que son “Amos de las nubes”, los hermanos de los “Dioses del trueno”, son los que generan los truenos y las nubes negras- explico Charles mientras se movía agachado para que aquellos hombres no lo notaran- además de generar los truenos, se dicen que alguno de ellos tiene una melodía tan hermosa que es capaz de calmar a cualquier dragón agresivo.

Helena seguía a Charles agachada mientras oía su explicación, ella asintió entendiendo lo que ocurría.
Ambos siguieron a aquel grupo de cerca, tratando de mantenerse en las sombras en todo momento. Luego de unos 10 minutos de silenciosa persecución, los hombres se adentraron a las tranquilas calles de la villa, charlando entre ellos sobre temas triviales a la par de que sus perseguidores les pisaban los talones sin que estos se den cuenta.

O al menos eso es lo que nuestros protagonistas creían...

El individuo mas grande y corpulento se debuto en medio de la calle, sus compañeros lo miraron extrañados.

-Sigan adelante- dijo el hombre encapuchado con una voz muy gruesa y un asentó claramente ruso, sus camaradas se miraron entre si y simplemente siguieron su rumbo mientras que el se quedaba parado en medio de la calle mirando por encima de su hombro. Una vez sus compañeros se alejaron los suficiente este saco la Espada de su vaina, volteando la mirada hacia la pared donde estaban escondidos nuestros protagonistas.

-Salgan de una vez...

Continuara!!..

Espero y les allá gustado!
 
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Capitulo 3: "Aquellos"


Actualmente eran las 9 de la mañana en aquella pequeña villa, algunas personas ya se habían levantado para poder realizar sus actividades mientras algunos niños salían a jugar en la calle. Sin embargo, algo resaltaba esa mañana, y no era el hecho de que la calle y la pared de algunas casas estaban destrozadas, no, lo más raro era el encontrarse a nuestros protagonistas acostados en la fuente que estaba en el centro de la villa.

Un grupo de niños que pasaba por allí sonrieron entre si y retaron al niño más pequeño a despertar a alguno de los dos y evitar que lo asesinaran en el proceso. El pobre niño acepto el reto, se acercó lentamente luego de agarrar una pequeña piedra del suelo, el compañero del pequeño lo estaban esperando escondido detrás de una casa, riéndose en todo momento del nerviosismo de su amigo.
Luego de conseguir el valor suficiente, el niño arrojo la en dirección a Charles ya que él no estaba tan loco como para querer molestar a Helena. Pero por gracia del destino o simplemente dulce ironía, la piedra fue interceptada por Helena, o mas bien su cabeza,la cual trataba de levantarse luego de recobrar su conciencia.

-¿Qué pa…-la joven fue interrumpida por el golpe de la piedra, la gente que pasaba por alli se paralizo al instante.

-Oh shit- pensaron todos al unísono.

-Está muerto- pensaron los otros niños que ahora estaban 50 metros lejos de la escena

-ESTAS MUERTO!!- grito la dueña del colmillo de dragón mientras perseguía al niño, este pobre mocoso simplemente trataba de esquivar los rayos que Helena le arrojaba.

Charles se levantó al oír ese escándalo.

-Primero en un barril y ahora en una fuente, esta va a ser una mala semana para mi cuello- comento Charles mientras se frotaba el cuello algo adolorido hasta que escucho un grujido. El joven suspiro con alivio y volteo la mirada, viendo la destrucción que ocasionaba Helena, recordando a su vez los eventos que ocurrieron durante la noche.

Como habíamos quedado anteriormente, nuestros protagonistas fueron descubiertos por el dueño del colmillo de Clowner mientras ellos perseguían a aquellos ladrones. Una vez se vieron atrapados simplemente salieron de su escondite mirando fijamente a su nuevo rival.

-Al fin tuvieron el valor de venir a jugar- dijo el encapuchado con una sonrisa mientras revelaba su espada, obviamente siendo una advertencia de lo que estaba a punto de pasar. Los jóvenes no pudieron ver en detalle el rostro cara de aquel hombre, lo único que podían ver a simple vista era el físico de aquel hombre, el cual era bastante musculoso, alto y de piel morena. La ropa no era nada especial ni identificable, era simple, un pantalón verde, con su espada atada con una cuerda a su luego de eso tenía el pecho totalmente descubierto- Entenderán, que no puedo mostrar piedad contra ustedes ahora mismo, ¿verdad?- dijo sacando su espada, haciendo un gesto con su mano vacía, incitando a que sus oponentes se preparen.

Helena tenía su espada preparada para atacar, Charles arremango su camisa y empezó a deshacerse de sus vendajes, esto llamo la atención de Helena.

-¿Qué tienen pensado hacer con esos huevos?- dijo Charles con una voz más grave que la usual, casi pareciendo un gruñido de algún animal. La joven a su lado lo miro de reojo sorprendida ante ese cambio de tono tan brusco, más aun al ver los ojos que tenía Charles en ese momento, los cuales brillaban en la oscuridad con un color verde intenso.

El hombre encapuchado sonrió.

-¿Acaso me crees tan idiota para andar contándole a la gente cuales son nuestros planes?- dijo mientras se ponía en posición de combate, poniendo un pie delante y su espada en su mano derecha apretándola con fuerza junto a su pecho (ósea tipo Alibaba de Magi).

-Interesante postura- comento Helena la cual aún tenía su espada en su vaina, preparada para acabar con todo eso en un solo golpe, Charles entrecerró sus ojos, mirando fijamente a su espada.

Su oponente no les dio tiempo de reaccionar cuando este se abalanzó sobre ellos con una estocada, Charles y Helena lograron esquivar el golpe por poco, pero sintieron como una potente ráfaga de aire salió de la espada con tanta fuerza que destrozo la pared de una casa que estaba detrás de ellos. Su atacante prosiguió a centrar su atencion sobre Helena, lanzando un espadazo con una velocidad sorprendente, ella al instante saco su espada y bloqueo el ataque.

-Mierda, ya utilice el “Thunder Impact”, no tengo mucha velocidad ahora… este tipo es muy rápido –pensaba Helena tratando de bloquear todos sus golpes, el encapuchado sonrió y coloco un pie entre los de Helena sin que ella siquiera lo note, entonces con un ágil movimiento hizo que ella se tropezara y cayera al suelo lejos de su espada. El hombre de la capucha coloco un pie sobre el estómago de Helena para evitar que ella se levante, esta grito por la forma tan brusca en que el la golpeo, dejándola momentáneamente sin aire, su oponente coloco la espada en el cuello de Helena, preparado para asestar el golpe final.

Antes que siquiera mover un dedo, el encapuchado salió disparado hacia la plaza central cerca de la fuente, estrellándose contra el suelo, quedando algo aturdido por el potente golpe que recibió en pleno pecho.

-M...Mierda, siento que alguien me acaba de golpear con un mazo en el pecho- maldijo el individuo mientras se retorcía levemente de dolor. Luego de tomar algo de aire se puso de pie nuevamente, apoyándose con su espada ya que aún le faltaba el equilibrio.

-Menos mal…por un segundo creí que te había abierto un agujero en el pecho...es un alivio, no me sirves muerto ahora mismo- dijo una voz grave mientras se acercaba hacia su rival, este no podía verlo en la oscuridad de la noche, solo podía oír sus pasos- Vuelvo a preguntar, y esta es la última vez que me vas a ver repitiendo las cosas… ¿Qué van a hacer con esos huevos?- gruñio Charles saliendo a la luz a enfrentar a su rival.

-N...No puede ser- murmuro este último al ver el brazo del joven Criptozoologo.

El brazo vendado de Charles ahora descubierto dejaba ver unas hermosas escamas color plata que brillaban bajo la sutil luz de la luna, estas escamas cubrían enteramente su brazo izquierdo y por lo que se veía, también cubría gran parte de su pecho. La punta de los dedos de Charles era de un color distinto y en la superficie de sus nudillos y en la punta mismo de cada uno de sus dedos habían pequeños orificios no muy profundos, esos mismos orificios también se podían ver en ciertas partes de la espalda del joven y algunos hasta surgían en los dedos de sus pies.
El encapuchado tembló de pavor al ver los ojos de Charles en la oscuridad, los cuales ahora brillaban como si fuese un gato en la noche, viendo a su presa.

Helena se acercó con su espada en su mano aun adolorida por el golpe en el estómago, pero su dolor fue remplazado por sorpresa al ver la apariencia de su amigo. Este volteo levemente a verla, regalándole una sonrisa que decía perfectamente: “luego te lo explico”.

Al ver que su rival no iba a decir nada, Charles simplemente se lanzó hacia él, con una velocidad casi equiparable a la de Helena cuando utiliza el Thunder Impact. El hombre de color dio una voltereta hacia atrás logrando esquivar el golpe del joven al último segundo, al instante en que el toco nuevamente el suelo, levanto su espada y lanzo nuevamente una ráfaga de aire, sin embargo, en ese momento los agujeros en la espalda de Charles se expandieron un poco, dejando salir una pequeña onda de choque que neutralizo la potente ráfaga de aire que se dirigía hacia él.

-Whiplash- murmuro el joven de cabello blanco mientras corría hacia su rival viendo que ahora estaba muy aturdido por lo que el acababa de hacer como para poder esquivar su golpe. Y efectivamente, Charles golpeo a su oponente en el estómago, el resultado del golpe de Charles puede ser fácilmente comparado al día de hoy con el impacto que causa una Bala de Goma sobre la piel humana. Es decir, en el lugar donde el puño del joven impacto, quedo una marca muy profunda con la forma del puñetaz, la cual dolia bastante viendo la cara de dolor que tenia el encapuchado en esos momentos.

-AAAAH!!!- grito su oponente mientras caía al suelo, revolcándose por el intenso dolor que estaba sintiendo.

-Espero y seas consiente que he sido suave contigo, como dije, no me sirves muerto- dijo Charles viendo como su enemigo se retorcía de dolor en el suelo, no muy lejos, estaba Helena perpleja, ante esa muestra de poder por parte del joven Experto de Dragones.

Pero antes de que pudieran festejar o siquiera hacer algo, el encapuchado utilizo su último recurso.

-Lullaby- dijo aquel hombre mientras colocaba sus labios sobre el orificio que se encontraba en el mango de su espada, soplando suavemente, emitiendo una suave música que rápidamente se propago por el aire. Al instante una ráfaga de viento golpeo a Charles y Helena, haciendo que ambos cayeran dormidos cerca de aquella fuente.

-Fui muy descuidado, maldita sea- susurro Charles amargamente mientras lentamente se volvía a colocar las vendas alrededor de su brazo y torso. Helena se acercó nuevamente a la plaza algo malhumorada por la pequeña broma de aquel niño, pero rápidamente le restó importancia al ver a Charles en la fuente mientras se colocaba las vendas.

-Me había olvidado de eso – pensó Helena recordando aquella escena mientras miraba la espalda de su amigo -¿Qué demonios eres Charles? –murmuro mientras se acercaba lentamente hacia donde estaba el Criptozoologo.

Mientras, en otro lugar no muy lejos

En una bodega debajo de aquel Galpón metálico se encontraban varias personas trabajando, algunos transportando unos huevos de un tamaño bastante considerable y por el otro lado algunos se encontraban transportando unas extrañas esferas de color dorado.

En la parte más oscura de aquella bodega se encontraban un grupo de 5 personas hablando animadamente mientras bebían un poco de vino.

Entre ellos estaban el que ataco a Charles y a Helena en la noche, estaba algo lastimado por el golpe que recibió de Charles.

-Chicos –exclamo llamando la atención de todos los presentes –ese tipejo amante de los dragones y la mocosa de este lugar nos van a causar muchos problemas y durante la noche descubrí que ese chico no es alguien normal…creo que vamos a necesitar ayuda de nuestros “socios” –dijo el hombre encapuchado mientras dejaba su bebida sobre una mesa cercana, todos en la sala lo observaron detenidamente.

-¿Tan fuerte es ese chico para ponerte así?- pregunto uno de ellos.

-Es un Dragon Seed- dijo el hombre con una mirada sombría, todos quedaron perplejos ante esa declaración, algunos incluso dejaron caer su vaso al suelo.

El más veterano de los presentes trago saliva mientras sacaba un pequeño objeto de su bolsillo…
-Nunca creí que tendríamos a uno de ese tipo contra nosotros… creo que tienes razón Olaf, necesitaremos ayuda contra un Dragon Seed… aunque realmente no me agrada la idea de pedir ayuda de esos individuos- agrego esto último en voz baja
En la mano del anciano había una pequeña cabeza disecada color verde intenso, la cual tenía los ojos cerrados, la boca medio abierta lo cual dejaba ver sus pequeños dientes, adornando la parte de arriba de la cabeza había pequeña cola de caballo. El anciano cerró los ojos un segundo pensando en quien iba a llamar, en ese instante los ojos de la cabeza se abrieron de golpe con un intenso resplandor azul...

-“Hola”- sonó una voz atreves de la cabeza disecada

-Señor, somos los encargados del trasporte de huevos de los Chelonia Bombers aquí a las afueras de Londres, los llamamos para pedirles ayuda con unos individuos –comunico el anciano mientras todos los presentes lo observaban expectantes de la respuesta de sus superiores.

-¿Se puede saber que idiota es tan peligroso para que ustedes montón de maricas se pongan a llamarnos?- exclamo la voz con un tono de enojo (la cabeza disecada puso una cara de enojo tratando de representar el estado anímico de la persona que se encontraba del otro lado de la “línea”), todos los presentes temblaron al oír ese tono de voz, menos Olaf, el simplemente se acercó y le quito aquel objeto al viejo.

-Tenemos un Dragon Seed aquí, y es uno bastante fuerte –dijo con un tono de voz monótona, luego de eso solo se escuchó silencio.

Se pudo ver como la cabeza disecada lentamente sonreía de una manera bastante atemorizante….

-Je je…eso ya suena como algo realmente interesante –exclamo la voz con un tono alegre.

Continuara!!..

Un Bonus...

“Guía práctica de Objetos Sobrenaturales!!”

Cabeza Humana Disecada o “Tiki-Talkie”:

Estas cabezas disecadas pertenecieron a una antigua tribu que vivía en lo más profundo del Amazonas, la cual tenía fama de tener poderes psíquicos aun luego de estar muertos. Ellos tenían la costumbre de decapitar a sus muertos y disecar sus cabezas para utilizarlos ellos como medio de comunicación, aunque también hacían eso con sus rivales pero eso era como una forma de asustar a su competencia.

Actualmente la tribu desapareció pero sus cabezas son vendidas a nivel mundial en el mercado negro a un buen precio…
 
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Capitulo 4: Nostalgia


Cerca de la entrada a la pequeña villa se encontraba una pequeña pero cómoda casa hecha enteramente de madera, dentro de ella se encontraban nuestros protagonistas, los dos hablaban sobre lo sucedido en la noche anterior con disgusto y amargura al ser derrotados.
Charles suspiro agotado mientras se quitaba sus lentes para luego arrojarlos sobre la pequeña mesita que tenía ante él, el criptozoologo apoyo los codos sobre la mesita y se froto las sienes para tratar de calmar el fuerte dolor de cabeza que tenía en esos momentos, soltó un pequeño gemido al percibir un dulce aroma que provenía de la cocina, se volteo y vio a Helena acercarse con dos tazas de Té recién hecho, esta le sonreía para tratar de levantarle el ánimo.

-Deja de culparte por lo sucedido hombre, que te va a reventar la cabeza si sigues pensado tanto- dijo Helena dejando la taza de té frente a Charles para luego tomar asiento frente a él, su invitado agarro la taza de té y bebió un poco sin importarle la temperatura que tenía el líquido –Oye, ten cuidado, te puedes quemar la lengua- le regaño la chica del colmillo de dragón, pero para su sorpresa Charles no estaba quemándose ni siquiera quejándose por la temperatura del Te.

-No te preocupes por mí, las cosas calientes no me molestan en lo más mínimo – dijo tranquilamente Charles mientras daba otro sorbo a su bebida, Helea miro su Te con determinación y dio un trago sin soplarlo primero, cosa que obviamente termino con ella quemando su lengua y con Charles riéndose inevitablemente.

-N...No es gracioso!- gritaba Helena con la lengua roja mientras su invitado rodaba en el piso muerto de la risa, Charles lentamente dejo de reír, este estaba sonriendo nuevamente cosa que hizo sonreír a Helena- parece que mi dolor te saco lo amargado, menos mal, era molesto ver a alguien con tantas cosas en la cabeza- agrego fingiendo molestia.

-Perdona mi actitud, pero es que…me siento tan importante al no ser capaz de detener a ese tipo –dijo Charles mientras se sentaba en el suelo y tocaba inconscientemente su brazo vendado, Helena lo miraba con curiosidad, obviamente ella estaba aguantándose las ganas de preguntarle sobre aquel brazo.

-Esta experiencia nos va a servir para el Round 2, así que no vale la pena llorar por tonterías así- dijo la morocha mientras dejaba la taza sobre la mesa.
Charles se quedó mirándola fijamente por unos instantes, claramente con una duda rondando en su mente.

-¿Por qué estás aquí Helena?-pregunto de pronto sorprendiendo a la susodicha, ella no entendió del todo la pregunta –Quiero decir, te ves más como el tipo de persona que pasa viajando por todos lados que una chica de pueblo, ¿Qué es lo que te obliga a quedarte aquí?¿es acaso porque sientes que tienes que proteger tu villa? –agrego Charles con genuina curiosidad, esa chica parecía demasiado interesante como para quedarse encerrada en un lugar tan pequeño y lejano como era aquella villa.

Helena se mordió el labio mientras miraba a su alrededor…

-¿A qué viene esa pregunta?- pregunto sin siquiera mirar a Charles

-Es por la forma en la que hablas, hace unos momentos, parecías ansiosa por tener una revancha contra aquel individuo. En la pelea de ayer incluso te interesaste en su postura y cuando llegue lo primero que hiciste fue atacarme con tu espada... ciertamente, parece que te gusta pelea o al menos esa ha sido la imagen que me has dado, por eso te pregunto, ¿Por qué estás aquí y no ahí afuera recorriendo el mundo peleando o algo?- reitero la pregunta esta vez con más seriedad en su tono, Helea parecía algo nerviosa con la facilidad que tubo Charles de ver atreves de ella.

-Pensé que solo estudiabas dragones, no personas –respondió Helena en voz baja mientras sus dedos recorrían el contorno de la taza de té ahora vacía.

-Para ser un investigador de lo que sea se debe ser capaz de ver atreves de todo, incluso las personas, ya que si no soy capaz de siquiera comprender a un humano, ¿Cómo voy a comprender entonces a los dragones?... eso es algo que aprendí hace mucho tiempo- agrego al final Charles con un tono algo más bajo que antes.

Ambos quedaron sumergidos en un silencio sumamente incomodo...

-Supongo que tienes razón- dijo finalmente Helena tratando de terminar con aquella charla tan vergonzosa- Siempre he sido así ¿sabes?, desde niña siempre buscaba la pelea y me comportaba más como un niño que varios niños de por aquí, me gustaba ser así, pelear, gritar groserías, amenazar a las personas o lo que sea...supongo que me gusta la emoción, es algo que no puedo evitar –dijo hundiéndose sobre la silla de madera para luego soltar un suspiro – Mi viejo también era así, le encantaba pelear y entrenar con su espada, es lo que hacía en cada ocasión que tenía libre, se iba hacia aquel valle lleno de rocas donde estuvimos antes y se ponía a cortar piedra tras piedra de un solo corte…es más, el me enseño a pelear y a utilizar el Colmillo de Dragón –dijo con una sonrisa recordando los gritos de su padre y las arduas secciones de entrenamiento que tenían en las tardes de verano.

-Eso no responde mi pregunta…-dijo Charles de golpe cortando el tren de recuerdos de Helena.

-Mi viejo era pese a todo, un gran tipo que estaba dispuesto a defender a cualquier persona débil, él siempre se ponía en líos que no le incumbían solo para terminar todo golpeado pero feliz de poder haber ayudado a alguien, él era la causa de que nadie se acercara a este sitio con intenciones de causar daño y eso me llenaba de orgullo y admiración…

Pero un día…él se fue y nunca más volvió.

(POV Helena)

Mi padre por aquel entonces formaba parte de las Fuerzas Armadas de su Majestad, era un Sargento a cargo de un pequeño pelotón de 8 personas que hacían algunas misiones de asecho, emboscada y espionaje. Él era de los mejores en su trabajo, era casi imparable con el Colmillo de Dragón a su lado lo cual obviamente le dio varios apodos, algunos lo llamaron “Red Thunder”, “Storm Rider” o incluso algunos lo nombraron como varias deidades relacionadas con los rayos y truenos cosa que le daba vergüenza ya que no le gustaba que lo llamaran por nombres raros.

Él me contaba siempre como le estresaba el ruido de la cuidad, los gritos de la gente y más que nada, ser constantemente acosado por mujeres queriendo casarse con él por su estatus, o por las madres de esas mujeres que querían que sus hijas se casaran con un Sargento, fue esto que desemboco en que nos mudáramos de Londres a este sitio. Yo no recuerdo mucho de mi vida en Londres ya que era muy pequeña cuando viva ahí, por lo que todo los recuerdos que tengo están aquí, en este lugar, aquí viví con mi viejo por 14 años, aquí aprendí todo lo que se y nunca me falto nada porque mi Padre no quería que me faltara nada.

Mi Padre trabajaba en la entrada como vigilante, por lo que el número de crímenes y traficantes bajo considerablemente desde nuestra mudanza, todos lo adoraban y yo me sentía orgullosa de ser su hija…

Todo esto cambio una noche, era fines de verano creo, aun hacía calor pero las hojas de los arboles empezaban a caerse lentamente, fue esa noche que alguien toco nuestra puerta. Mi Padre la abrió y se encontró con un mensajero del ejército, aparentemente había un conflicto armado de grandes magnitudes en un territorio perteneciente a la corona británica, ambos hablaron por unos minutos y luego el mensajero prosiguió a retirarse mientras mi padre se quedaba parado frente la puerta con la mirada perdida, yo estaba detrás de el algo nerviosa al escuchar la noticia.

Él se volteo y me dio un abrazo reconfortante, me explico la situación a detalle y me dijo que iba a irse por un mes a un lugar lejano a pelear. Recuerdo haber llorado bastante esa noche en los brazos de mi padre, cuando llego el momento de su retirada ya había dejado de llorar, y me quede viendo cómo se ponía aquel uniforme horrible de chaleco rojo con pantalones negros, él prefería arremangarse las mangas y desprenderse el chaleco rojo, ya que así se sentía más libre al momento de pelear. Luego de hacer todos los arreglos él se acercó a la cama donde estaba sentada y se arrodillo para estar a mi altura.

Sin ninguna palabra el simplemente me abrazo y me acaricio la cabeza con cariño, yo sabía lo que significaba, era un “no te preocupes….volveré”. Sonreí inevitablemente ante tal muestra de cariño y lo abraza con fuerza, cuando llego el momento de irse me quede en la puerta hasta que la figura de mi padre desapareció en el horizonte, yo quería llorar pero no lo hice, simplemente suspire y entre a casa a esperarlo.

Así paso el tiempo… y el nunca volvió

-HELENA!

Me sobresalte al oír aquel grito, voltee y vi que Charles me miraba con preocupación desde el suelo, parpadee y agache la mirada mientras secaba una lagrima que se deslizaba por mi mejilla.

-Helena… perdona si te incomode con la pregunta –dijo Charles con un tono de culpabilidad muy obvia, levante la cabeza y lo vi mirando el suelo como si fuese un niño que acababan de regañar, se veía algo tierno, especialmente con la forma que mordía su labio inferior. Sonreí para luego largarme a reír histéricamente, Charles mientras hacia un puchero enojado por mi cambio de actitud.

-Ya ya…lo siento-dije moviendo mis brazos rápidamente al ver el puchero de mi invitado, luego de parar de reír y limpiar las tazas emprendimos la búsqueda de aquellos individuos.

-Muy bien, Helena ahora debemos movernos rápido y con cuidado, nosotros ya descubrimos la identidad de estos tipos, por lo que es posible que ellos estén planeando alguna retirada o algo, así que debemo…

Charles fue interrumpido en medio de su discurso ya que este fue embestido por una persona que estaba por doblar una esquina, ambos cayeron al suelo de forma cómica golpeándose la cara

-Podrías ver por donde caminas!- gritaron los dos en el suelo levantándose de golpe con la cara roja, Charles se veía furioso y el otro sujeto también…aunque su aspecto se me hacía familiar…
Los dos quedaron en silencio por unos segundos al verse…

-TU!- gritaron ambos señalándose, yo incline la cabeza confundida.

Unos segundos más tardes nos encontrábamos persiguiendo a aquel sujeto toda la villa.

-Vuelve aquí cobarde!- gritaba Charles delante de mi corriendo como un loco, el hombre en fuga hizo todo lo contrario y empezó a correr más rápido.

-Nunca he visto a alguien como él antes, ni siquiera lo reconocí cuando lo vi hace unos segundos, ¿acaso hay gente que no es del pueblo metida en todo esto? ,¿Cómo no lo vi antes?... mierda, quiero proteger este sitio y soy tan patética como para dejar pasar a extraños en mi guardia – pensaba llena de angustia tratando de seguirle el ritmo a los otros dos.

A lo lejos llegue a divisar el galpón metálico.

-¿El Galpón?...pero no es posible, he ido antes a ese sitio y todo es relativamente normal… ¿acaso también pasaron por delante de mis narices sin que yo los note!? Tengo que averiguarlo!

Me detuve en seco agarrando mi Colmillo de Dragón concentrando la electricidad en mis pies…

-Crossbow-murmure el nombre de mi ataque para luego apoyar el pie en el suelo para agarrar impulso y así, di un potente salto con todas mis fuerzas. Salí disparada hacia adelante pasando a Charles con facilidad, es más, creo que él ni siquiera me vio pasar, en menos de unos segundos me encontraba detrás del prófugo, una vez estuve lo suficientemente cerca le di una estocada en el hombro, alejándome así de los demás órganos vitales, logrando derribarlo exitosamente.
Este cayó al suelo con una herida en el hombro y yo a su lado sacudí la espada para quitarle cualquier rastro de sangre en su filo, Charles llego a nuestro lado poco después mirándome sorprendido.

-¿Cuándo llegaste al frente? –me pregunto atónito, yo guarde mi espada en la funda y le di una sonrisa.

-Yo siempre estoy al frente, es mi pueblo, después de todo…

POV General

Desde las ventanas del Galpón se podían ver a varios de los “trabajadores” mirando a la escena que pasaba a pocos metros de su puerta, uno de ellos llamo a sus líderes que estaban bajo tierra discutiendo poco después de llamar a sus “aliados”.

Olaf y los demás ancianos salieron del sótano y se acercaron a una de las ventanas para ver la escena, el dueño del Colmillo de Dragón de Viento soltó un gruñido enojado y se dirigió a la puerta, dispuesto a darles una paliza a sus intrusos.

-Olaf!...no seas tonto, ellos son demasiados para ti, los Fenómenos ya vendrán a enfrentarse a ellos!- exclamo uno de los ancianos tratando de detener a su compañero.

-Solo voy a ganar algo de tiempo hasta que llegue la caballería- dijo abriendo ambas puertas dejando que la luz entre al establecimiento y revelando su ubicación a sus dos enemigos.

Mientras la pelea iniciaba en ese lado del mundo, no muy lejos, sobrevolando el Océano Atlántico, un ser enorme se acercaba hacia aquel sitio. Pero este no era el peligro, lo realmente peligroso, era la persona sobre esta criatura.

-Vaya molestia, justo cuando estamos por volver a casa nos llaman para un trabajo. Debes estar cansada Mary ¿oh no?- pregunto aquella figura a su transporte, este animal soltó un gruñido que retumbo por todo su alrededor- ¿No?, pues supongo que seré solo yo el que tiene sueño, solo espero que esta tarea que me mando a realizar Minerva valga la pena, aunque si todo este asunto captó la atención de Balar pues supongo que no me terminare aburriendo- concluyo aquel hombre mientras una sonrisa crecía en sus labios.

Cuando su dragón finalmente se alejó de las nubes la luz del sol toco el cuerpo de su amo y se pudo apreciar su aspecto con más detalle.

Pero más allá de la pinta que tiene aquel hombre o su ropa, había 2 cosas que resaltaban sobre cualquier detalle…
La primera era la máscara que usaba, que era blanca con varios círculos rojos en el centro, pareciendo una señal de tiro al blanco.

Y la segunda, era que en su ropa había una marca impresa, era una cara sonriente parecida a aquella figura clásica de los teatros, cuyo cuerpo era un simple esqueleto con un sombrero de copa. Este esqueleto tenia los brazos abiertos, como queriendo invitar a la gente o simplemente, siendo tal vez una metáfora de dominio o algo. Sobre el dibujo había unas letras, estas decían en un color rojo intenso: “Poltergeist”

Continuara…

Un Bonus!

“Guía práctica de Objetos Sobrenaturales!!”

Colmillo de Dragón

Este artefacto es sumamente codiciado por varios coleccionistas, mercenarios y políticos de diversas partes del mundo por poder y rareza.

Más allá de que es casi imposible poder quitarle un colmillo a un dragón vivo, no todos tienen el efecto deseado, se especula que de 10.000 colmillos que puede llegar a tener un dragón en su boca, solo 1 o 2 tienen poderes y el resto serán simplemente colmillos, que si bien pueden seguir siendo usados como cuchillas o machetes, no son nada equiparable a los “especiales”

El porqué de este fenómeno es desconocido, pero hay algo que sí se sabe, y eso es el hecho de que un Colmillo de Dragón nunca muestra su poder máximo a los humanos, o al menos no a la mayoría. No es tanto un concepto de fuerza física (aunque es igualmente importante) tiene que ver con la fortaleza mental del usuario y la voluntad de la persona, se dice que solo tendrás acceso al poder Máximo si llegas a tener un espíritu fuerte y a su vez, una voluntad más inquebrantable que el mismo diamante, como la de los verdaderos Dragones!
 
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Capítulo 5: Made in Heaven

-Antes de ir con nuestros protagonistas nuevamente, debo mover el foco un segundo hacia otro sitio, ya que mientras nuestros héroes irrumpían en la guarida de los traficantes había otro evento ocurriendo no muy lejos de allí-

Cruzando las colinas de la pequeña villa estaba el nido donde yacían los Chelonia Bombers, un poco más allá de ese sitio había un viejo y deteriorado pozo de agua que estaba dentro de lo que parecía ser un granero abandonado. El pozo en si era solo una cobertura, ya que allí dentro en lugar de agua habían escaleras, estas estaban conectadas a un túnel, el cual unía al galpón con ese granero.

En ese mismo túnel se encontraban algunos de los miembros de aquel grupo de viejos que estaban anteriormente reunidos con Olaf, estos hombres estaban transportando las cajas que contenían dentro a los huevos robados y algunas armas de aspecto extraño. Uno de ellos se notaba bastante más nervioso que el rastro y no dejaba de voltear la mirada a cada segundo.

-¿Está bien que dejemos a Olaf y a los demás allí arriba?...después de todo están luchando con un Dragon Seed- pregunto el anciano con un claro tono de culpa en su voz.

-Aun si nos quedamos a pelear la situación no será diferente, no estamos hechos para pelear… por el momento confiemos en la fuerza de Olaf- respondió secamente el anciano que estaba liderando la caminata por el túnel- Créeme que yo también quiero quedarme a ayudar, pero al menos tratemos de hacer que el posible sacrificio de nuestro camarada no sea en vano- agrego este hombre con un tono más suave, claramente este individuo también estaba sintiendo culpa por dejar atrás a los suyos, pero como un líder sabía que eso era lo correcto.

Entonces se escuchó una explosión por un lado del túnel, estos pensaron por un momento que el ruido provenía de aquella lucha que ocurría a unos pocos metros de donde estaba, pero rápidamente se dieron cuenta de su error cuando vieron un brillo rojo que surgía de la salida del túnel. Ese brillo fue seguido por el sonido de algo pesado cayendo en el suelo, y luego de esto, solo hubo silencio en el Túnel.

Las antorchas que estaban alrededor del pasillo del túnel se apagaron por la corriente de viento creada por la explosión anteriormente mencionada. Los ancianos se quedaron paralizados al verse envuelto en la oscuridad, ninguno movió ni un musculo mientras trataban de procesar la situación.

De a poco se pudo oír como algo se iba movilizando lentamente por aquel túnel, los traficantes entraron en pánico e hicieron lo primero que se les ocurrió, arrojaron las cajas al suelo y emprendieron la retirada.

Sin embargo, eso había sido un error fatal. Ya que cuando la caja con los huevos cayó al suelo, estos lógicamente terminaron rompiéndose, salpicando todo el piso con la yema que en algún momento habría sido el feto de un Dragón, además de la yema, al romperse el huevo se liberó un aroma muy fuerte que impregno el aire viciado de aquel túnel, ese mismo aroma fu captado por la criatura que acababa de irrumpir en aquel lugar.

-Ahora sí, volvamos a donde nos quedamos anteriormente-

Olaf se encontraba con su espada en mano frente a Helena y Charles, el Espadachín musculoso le dio un pequeño vistazo a su subordinado que yacía inconsciente en el suelo debajo de Helena con una herida en su hombro.

-No te preocupes Grandote, no mate a tu amigo solo lo puse a dormir- comento Helea al ver ese pequeño brillo de preocupación en los ojos de su rival, este asintió y volvió a centrarse totalmente en sus rivales.

-Son un dúo muy molesto ¿saben?- gruño Olaf mientras fruncía el ceño, Helena sonrió sacándole la lengua de forma juguetona al traficante de piel morena que estaba ante ella.

-Tú y tus amigos empezaron Grandote

Olaf apretó los dientes con rabia y saco su espada, con un rápido movimiento se colocó el mango de su arma en sus labios y como si fuese una flauta empezó a soplar liberando una suave melodía… o al menos eso es lo que tendría que haber pasado pero lo único que se alcanzó a escuchar era un chillido que era molesto pero a su vez, inofensivo.

-Oye… ¿acaso crees que somos tan tontos como para volver a caer en ese mismo truco?- pregunto Charles dando un paso al frente de Helena, la morocha portadora del Colmillo de Dragón vio con intriga al brazo plateado que Charles mantenía levantado dirigido hacia su rival. En la palma de su mano y en la punta de sus dedos habían agujeros parecidos a aquellos que surgieron en su espalda cuando el liberó aquella onda de choque en su pelea con Olaf, solo que estos no parecían generar ninguna onda ni sonido.

-¿Qué has hecho? –pregunto Olaf mientras miraba a su espada para ver si había alguna grieta o algo que evitara que se generara el ruido.

-Esa melodía que usas para hacer dormir a la gente actúa en una frecuencia muy diferente a la que usaste con los dragones, se sentía que la melodía de los dragones actuaba en una frecuencia más alta y suave, por eso nosotros no caímos dormido cuando los vimos en el nido de los Dragones, lo que he hecho ahora es colocar a tu “flauta” en esa misma frecuencia, por lo que en otras palabras, somos inmune a tu música- respondió Charles bajando su brazo plateado al ver que su oponente ya no iba a intentar utilizar nuevamente esa táctica.

-¿Puedes alterar la frecuencia, los tonos y el volumen de los sonidos?- pregunto Olaf levantado una ceja con sorpresa, aquel chico no hacía más que sorprenderlo más y más cada vez que se encontraba.

-Se podría decir que esas son algunas de las cosas que puedo hacer- dijo el joven de pelo blanco mientras se ponía en posición de pelea- ahora Grandote, muévete o yo mismo te quitare del camino- advirtió Charles con un tono y un brillo en sus ojos que dejaba ver que no estaba jugando, pero lamentablemente ese look badass que había creado en esos pocos segundos de genialidad acabo siendo destruido luego de que Helena golpeara su cabeza con la funda de su espada- ¿ESTAS LOCA!? - grito el experto en dragones mientras se arrodillaba en el suelo sujetándose el chichón que empezó a surgir en su cabeza.
-Creo que quedo claro que el grandote de allí es mi oponente- dijo la joven señalando al hombre de piel morena que miraba la escena con confusión- Tu ve y encárgate de los idiotas que están dentro- agrego Helena sin mirar a Charles, este último se levantó haciendo un puchero, le enseño el dedo del medio a su amiga y se dirigió hacia la puerta.

-Maldita loca- murmuro el joven de cabello blanco mientras caminaba lentamente y de forma despreocupada hacia aquella estructura metálica. Olaf enfurecido al ver como el joven se acercaba hacia él con tal actitud sujeto con más fuerza su espada y con un salto se acercó hacia Charles con la intensión de decapitarlo. Sin embargo, al momento de lanzar el corte se dio cuenta de que Charles ya no estaba en aquel sitio, sino que el joven ya había aparecido repentinamente en la puerta del Galpón.

Helena no lo parecía pero estaba aturdida o más bien, asombrada por lo que acababa de hacer Charles.

- ¿En qué momento pasó al Grandulón?, parpadee por un segundo y él ya se encontraba allá atrás de el… ¿Qué mierda eres Charles? – pensó Helena intrigada por los poderes de su amigo.

-Tch… los Dragon Seed son tan molestos- refunfuño

-¿Dragon Seed?- pregunto Helena fijando su mirada en su enemigo, este último volteo nuevamente a ver a la chica con incredulidad.

-Estas con ese fenómeno... ¿y no sabes que es un Dragon Seed?- pregunto el traficante mirando a Helena como si estuviese loca o algo. Esta última cruzo los brazos sobre su pecho y frunció el ceño.

-Apenas lo conozco, tampoco quiero parecer una entrometida- dijo la joven con molestia.

Olaf suspiro y puso nuevamente una expresión neutral.

-Helena… con nuestra pequeña pelea del otro día pude llegar a ver todo el talento que tienes guardado dentro de ti, esa abrumadora ferocidad que tienes al momento de pelear y esa pasión que muestras al momento de sacar tu espada es una que muchos hombres desearían tener - explico el Espadachín con tranquilidad

-Gracias por el piropo Grandote, pero tengo el presentimiento que hay un “pero” siguiendo a ese discurso - comento la joven ligeramente ruborizada por los halagos de aquel hombre- pues oye, es una pena que el tipo sea malo, que el sujeto tiene muy buen gusto- pensó la joven con el ego por las nubes.

Olaf soltó una pequeña carcajada y prosiguió a continuar su explicación.

-Eres talentosa, brillante y tienes un futuro prometedor ante ti, pero… Niña, aun no has vivido ni experimentado la verdadera oscuridad de este mundo- dijo Olaf con una sonrisa socarrona- Maldita sea, aun yo a mis 28 años no he llegado a ver ni experimentar todo lo que esta tierra pude ofrece, y eso no es por falta de tiempo… sino por miedo - el traficante se detuvo momentáneamente para tomar aire, pero Helena podía ver el sudor que bajaba por su frente. Claramente esa charla le traía recuerdos.

-Hay muchas cosas allí afuera que harían que tu peor pesadilla sea un sueño pacifico a comparación. Helena… si peleas al lado de ese hombre, sufrirás un destino peor que la misma muerte - finalizo Olaf poniéndose en guardia- Te doy la oportunidad de desistir, date la vuelta y vete o si quieres conocer el mundo, te invito a venir con nosotros, donde tal vez puedas tener más oportunidades de vivir una vida más tranquila que con ese hombre de allí dentro- los ojos del Espadachín se suavizaron levemente cuando le hizo la propuesta de irse con ellos, la joven se encontraba callada, procesando todo lo que acababa de escuchar.

-Tienes razón, hay mucho que no se de este mundo… pero si se una cosa, que en estos momentos tú y tus amigos utilizan mi pueblo para hacer sus cosas ilegales- la joven entro en posición de combate, esta vez su estilo era más parecido a la esgrima, con un pie enfrente, otro detrás y con sus dos manos sujetando la espada- así que aprecio tu interés en mi vida, pero por el momento deberías preocuparte más por la tuya- agrego para luego impulsarse hacia adelante con su espada al frente, Olaf bloqueo la estocada, luego empujo su espada hacia atrás haciendo que la joven retroceda unos pasos, Olaf lanzo un corte circular que apuntaba hacia el cuello de la joven, esta levanto nuevamente su arma y logro bloquear al corte.

La joven libero una pequeña cantidad de electricidad, la cual se traspasó de su espada hacia la de Olaf, este soltó un gemido ante la repentina descarga eléctrica que entro a su mano mientras sujetaba el mango de su Colmillo de Dragón, el traficante de piel morena aparto la mano en un acto de reflejo. La joven sonrió y pateo a su enemigo en el pecho para apartarlo de ella en totalidad, Olaf sin embargo no era tan tonto y sujeto el pie de la joven antes que impacte con su estómago.

-Nada mal- murmuro el Espadachín reconociendo la habilidad de su rival. La joven impulso su cuerpo hacia adelante aprovechando el firme agarre que tenía Olaf sobre su pie logrando así elevar su cuerpo y antes de que el traficante pudiera siquiera reaccionar, Helena sujeto la parte de atrás de su cuello y con un último impulso la joven logro hacer que su rodilla impacte en la cara de su rival.

Este se tambaleo hacia atrás, soltando la pierna de la joven, la cual aún se aferraba a su nuca. Esta aprovecho ese breve instante de debilidad para colocar sus dos pies sobre el tórax de su rival y luego al soltar el cuello de Olaf la joven hizo fuerza con los pies en un acto bastante parecido al que haría alguien para salta, con esa fuerza la joven se alejó de su rival a la vez que derribo a Olaf.

Ambos peleadores cayeron al suelo luego de aquella maniobra.

-Auch- dijo Helena sujetándose la cabeza debido al golpe que acababa de recibir, entonces la joven noto como una sombra se alzaba sobre ella, esta levanto la mirada y vio que una gigantesca masa blanca surgía desde la espada de su enemigo.

-Muy bien Pequeña Zorra, es hora de que veas lo que puede hacer un verdadero usuario de Colmillo de Dragón- dijo Olaf claramente enojado, este se puso de pie mientras levantaba su espada, dejando salir aquel material blanco y blando que casi parecía algodón- Iron Cloud - dijo el espadachín para luego bajar su espada, haciendo que aquella maza blanca caiga a toda velocidad hacia Helena como si fuese algún látigo.

-Mierda- grito Helena saltando hacia un lado para evitar ser aplastada por aquella torre blanca- Thunderbolt!- murmuro la joven mientras apuntaba con su espada hacia Olaf, en la punta del Colmillo de Dragón se empezó a acumular electricidad, la cual fue posteriormente arrojada como un proyectil hacia el joven delincuente.
- Light Armor - parte de aquella masa blanca se dividió y fue directo hacia Olaf, creando un escudo que bloqueo la electricidad, la guardiana de aquel pueblo soltó un pequeño grito de rabia al ver que no pudo asestar un golpe, pero aquella ira rápidamente se convirtió en confusión al ver como aquella masa de nubes cambio de color blanco a negro- Parece que está a punto de empezar a llover- comento el oponente de Helena con una sonrisa de oreja a oreja, claramente disfrutando la confusión de la joven.

-¿”Llover”?... no puede ser, ¿esa cosa es una nube!?- exclamo la joven con la boca abierta por la sorpresa, Olaf fue rodeado por las nubes mientras colocaba su espada en su hombro.

-¿No te contó tu novio?, soy el portador del Colmillo de un Clowner, amos de las nubes y los relámpagos… es más Preciosa, mi apodo dentro de este grupo de idiotas que llamo Grupo de Mercenarios es “White Demon”- dijo el Espadachín mientras se sentaba en un cúmulo de nubes que se formó a sus espaldas simulando un sillón.

-Me importa una mierda, te llamare “Algodón de Azúcar” luego de patearte el culo- respondió la siempre ingeniosa joven.
La sonrisa del llamado “White Demon” se convirtió en una mueca de disgusto.

- God Hand! - el cumulo de nubes que rodeaban a Olaf se separaron y volaron directo hacia el cielo, fusionándose con las nubes que ya se encontraban allí, de esta fusión surgió una gigantesca masa que cubrió totalmente el cielo. Dicha masa de nubes tomo la forma de lo que parecía ser la mano de algún gigante, el espadachín bajo su espada dando la señal a aquel puño para que inicie el ataque contra su enemigo.

-Esto no puede estar pasando- dijo Helena sin ser capaz de pensar en algo más ingenioso, la joven corrió para alejarse de aquella masa de nubes pero era imposible, aquella cosa era gigantesca. Así que la joven inevitablemente término siendo aplastada por aquel puño, junto con algunas de las colinas que rodeaban el pueblo; sin embargo este no era el final de la joven espadachina.

-¿D…Dónde estoy?- murmuro la joven con algo de miedo al abrir nuevamente los ojos, todo lo que veía a su alrededor era puro blanco. Casi parecía….el paraíso.

En ese instante Olaf hizo acto de presencia en aquel espacio que casi parecía infinito, mirando a su rival con una pequeña sonrisa a causa de que pudo vengarse de aquel comentario tan poco divertido por parte de Helena.

-Bienvenida pequeña, esta es la “parte 2” de mi técnica God Hand ; la “parte 1” consiste en juntar la mayor cantidad de nubes que sea capaz, luego con esas mismas nubes capturo a mi rival y lo traigo a este espacio creado enteramente de nubes, el cual es imposible de escapar a menos que yo lo permita, aquí dentro yo soy el rey y el amo… esta es mi mayor técnica –“Made in Heaven”-

Helena trago saliva ante las palabras de su oponente, luego para tratar de no perder la cabeza, simplemente cerro los ojos y tomo aire.

-La espada de este sujeto permite crear ondas de choque, las cuales representan a los truenos que pueden generar los… ¿cómo era?... ¿Clowner? .Sin embargo, ese ataque es muy débil, esta habilidad con las nubes es obviamente más poderosa y variada; esto es malo para mí, estaba preparada para sus ondas de choque y su canción de cuna, pero no para esto- reflexiono la joven guerrera, tratando de pensar en la forma más eficiente y segura de acercarse a este oponente en ese ambiente.

El portador del Colmillo del Clowner sonrió ante ese brillo de temor que se podía ver ligeramente en los ojos de la joven.

-Tengo curiosidad de cuanto duraras aquí dentro- dijo Olaf mientras que de las paredes surgieron extremidades bastante parecidas a tentáculos- Bienvenido al cielo, Mocosa- finalizo el traficante antes de ser engullido por las nubes del piso, dejando a Helena totalmente sola.

Aquellas extremidades que colgaban de las paredes de aquel cuarto blanco cobraron vida y se abalanzaron hacia la joven, esta logro esquivar ese golpe pero no el de Olaf, el cual apareció en la pared que estaba detrás de Helena; siendo así como este logro asestar un corte en la espalda de la joven. Esta soltó un grito de dolor mientras sentía como su ropa y piel eran rasgadas por la espada de Olaf, Helena volteo rápidamente con la intensión de devolverle el corte a su rival, pero este ya había vuelto a adentrarse en las nubes y en su lugar la joven fue recibida por un puñetazo en el rostro a manos de aquellas extremidades blancas que la habían atacado anteriormente.

-Maldita sea- gruño la joven mientras trataba de contener las ganas de gritar de dolor- esto no pinta nada bien…

-Mientras con Charles-

El experto en Dragones miro por sobre su hombro a aquella torre colosal de nubes bajo la cual se encontraba Helena, ligeramente preocupado por la seguridad de su amiga; esa preocupación rápidamente fue dejada en un segundo plano en el momento que alguien coloco un arma en su cabeza, haciendo que este tenga que volver a enfocar toda su atención en los individuos que estaban enfrente a el con armas preparadas para disparar.

-Mueve un musculo y te volamos la cabeza- dijo el mercenario sin nombre, Charles dejo salir un suspiro de consternación.
-Realmente no soy un fan de tener que ensuciarme las manos, pero te juro que si no sacas esa pistola de mi cara en este instante terminaras sin esa mano - dijo el Criptozoologo en un tono bajo y que permitía sentir a perfección toda la sed de sangre que guardaba en su interior, el mercenario trago saliva mientras su cuerpo empezó a temblar violentamente. Entonces en un acto de increíble valentía o estupidez, el joven mercenario jalo el gatillo de su arma, Charles se movió con velocidad y atrapo a la bala, luego agarro la cabeza de aquel individuo y libero una potente onda de choque en la cara de este, el pobre idiota cayó al suelo con sangre saliendo de su nariz y oídos.

- MALDITO MOUNSTRO! FUEGO!! - grito uno de los otros subordinados con claros deseos de venganza por lo que le paso su amigo. Charles esquivo las balas a la vez que se dirigía a toda velocidad hacia el mercenario que tenía más cercano, a la vez que este se acercaba hacia su víctima, el Criptozoologo “disparo” una serie de “proyectiles” hacia sus demás atacantes, esto lo hizo poniendo su mano izquierda en una forma que imitaba la figura de una pistola, con el dedo que apuntaba hacia los demás con un orificio en la punta de este. Una vez con esa postura de mano Charles creo unos pequeños proyectiles que tenían el tamaño de canicas, estas “balas” fueron disparadas hacia los otros Mercenarios mientras el joven albino no dejaba de correr hacia su víctima más cercana ;dichos “proyectiles” impactaron en el pecho y estomago de los otros hombres y al instante estos sujetos salieron despedidos hacia la pared, logrando que algunos atravesaran el acero del cual estas estaban creadas y quedando así incrustados en ellas debido a la potencia del “golpe” que género aquella “bala”.

Para el albino todo esto estaba pasando en cámara lenta, a esa velocidad Charles presencio como el ultimo mercenario en pie miraba a sus lados para ver a sus compañeros derrotados, fue ese segundo de descuido lo que basto para que Charles agarrara el rifle de su ultimo rival y se lo arrebatara fácilmente. Este no noto siquiera el momento en que su arma desapareció de sus manos, lo único que vio al final fue el pie del joven experto en Dragón acercándose a su rostro.

Una vez la zona quedo libre de enemigos, Charles se pudo dar el lujo de volver a enfocar su atención en aquella gigantesca torre hecha de nubes. El albino cerro los ojos mientras movía ligeramente la cabeza, de esta forma su oído se enfocó directamente hacia esa dirección, logrando así escuchar lo que pasaba desde dentro de aquella cosa, el joven no pudo evitar liberar un suspiro de alivio.

-Gracias a dios no la aplastaron - susurro sintiéndose aliviado al saber que de momento su amiga se encontraba viva- ¿Debería ayudarla?- se preguntó el joven al recordar aquella escena de antes cuando ella lo golpeo en la cabeza. Fue en ese instante cuando un escalofrió recorrió la espalda de Charles, el susodicho salto lo más alto que pudo justo en el segundo que el piso de todo aquel lugar explotara, dejando un cráter bastante profundo, el albino se sujetó al techo que aún seguía intacto y miro hacia abajo, notando que debajo de él había algo parecido a una bodega o un lugar de reuniones.

-A…ay…ayuda!- dijo una voz muy débil de entre el humo, Charles agudizo la vista y vio que entre los escombros resultantes de aquella explosión se encontraba un anciano ensangrentado acostado en el suelo, este trataba desesperadamente de quitar aquellos pedazos de madera y acero que cayeron sobre él, parecía nervioso por algo. Fue allí cuando Charles noto la causa del nerviosismo del anciano, justo en el centro del cráter se encontraba un Chelonia de un tamaño considerable aun para su especie- Debe ser el Macho Alfa- pensó el joven Criptozoologo recordando al Dragón que trato de proteger el nido en la noche que robaron a los huevos, aquella criatura emitió un gruñido mientras se movía lentamente hacia donde estaba el anciano atrapado, Charles se apresuró al ver las intenciones del Dragón, este apareció entre el viejo y el Chelonia, tratando de evitar alguna locura.

-Hey hey hey….tranquilo amigo- dijo el joven evitando usar un tono de voz demasiado alto ya que no quería dar el mensaje equivocado, fue allí, cuando Charles y el Dragón quedaron cara a cara, que el joven noto la sangre en las patas y en la boca de la criatura- ¿Qué has hecho?- murmuro el joven mientras daba un paso lentamente hacia atrás, ya que presintió que tratar de razonar con ese ser en ese momento no era posible.
Y como siempre, su instinto acertó.

Charles agarro al viejo y luego emprendió la retirada mientras que la tortuga gigante los perseguía de cerca.

- Sujétate del techo!- grito el albino para luego arrojar al viejo hacia una de las vigas metálicas, este se estrelló en ella pero logro sujetarse a tiempo, una vez se deshizo de ese peso muerte, Charles se detuvo de golpe, se dio la vuelta y atrapo a la Tortuga gigante que iba en marcha como si fuese un toro molesto.

La gigantesca tortuga abrió la boca y rocío el rostro de Charles con un gas verdoso de un hedor muy potente, el pobre Charles cerró los ojos y apretó la boca para evitar aspirar aquella sustancia. Entonces, el gas ceso su salida, luego la tortuga pareció que había dejado de hacer fuerza, momento que aprovechó Charles para abrir un ojo; fue así como pudo ver que el Chelonia había escondido su cabeza en su caparazón, luego de eso, una cabeza más pequeña surgió de aquel sitio.

-¿Eh?- pregunto atónito Charles al ver aquella cabeza diminuta salir de dentro del caparazón, esta cabeza parecía ser mas de algún tipo de lagartija que de un Dragón. Luego aquella dio paso a un pequeño cuerpecito escamoso color marrón que escalo por todo el caparazón del Chelonia hasta posarse sobre el centro del mismo, una vez allí, el pequeño animal miro a Charles con curiosidad.

- Seis patas con pequeñas garras que utiliza más que nada para escalar por superficies complicadas, cola con espinas saliendo de la punta, escamas color tierra, perfecta para el camuflaje y una obvia actitud juguetona… ¿Por qué hay un Salamander dentro de un Chelonia?- pensó el experto de Dragones con intriga, pero, rápidamente, esa pregunta fue respondida en el segundo que el “Salamander” levanto sus escamas para luego soltar un pequeño y adorable rugido, al instante todo el cuerpo de la pequeña criatura fue envuelto en llamas- MIER…-la frase de Charles no alcanzo a finalizar cuando el gas que impregnaba el aire hizo contacto con las llamas, creando una gigantesca explosión que termino por destrozar lo poco que quedaba de aquella estructura metálica…


Continuara!!
 
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TheExorcist1995

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Al fin puedo subir un nuevo cap, lamento la tardanza. La vida y el estudio son complicados e_e

Capítulo 6: Mi Debilidad

La gente de la pequeña villa miraba con horror al campo de batalla que se había formado en lo más alto de la colina donde una vez estuvo una estructura metálica, algunos querían correr a ver qué era lo que pasaba pero la pared blanca gigante bloqueaba su camino y vista en general de toda la situación, por lo que los ciudadanos debían conformarse con ver el humo negro salir de aquel lugar con impotencia.

Hablando del humo negro, justo en el centro de aquella explosión se encontraba un viejo enterrado bajo los escombros de la estructura anteriormente mencionada, este trataba de quitárselos de encima pero pronto descubrió que eso era imposible para él.
-Maldita vejez!-pensó el anciano tratando de levantar los trozos de acero que estaban sobre él pero este finalmente dejo de intentarlo al ver que era inútil, el viejo levanto levemente la cabeza para tratar de encontrar algún objeto que lo ayude a quitarse aquellos escombros o al joven que lo había ayudado antes –ahora que lo pienso, aquel jovencito fue atrapado por la explosión de ese Monstruo…. el pobre infeliz no tuvo oportunidad de huir a tiempo- pensó el anciano mientras soltaba un suspiro al ver que no había forma de escapar.

Justo en ese instante algo surgió del suelo levantando la tierra y los escombros, liberando al viejo en el proceso, sin embargo esto no era algo bueno, ya que del suelo surgió la criatura iracunda que lo perseguía.

-Mier…-el grito del viejo fue cortado cuando la bestia arremetió contra el dándole un cabezazo que lo mando volando hacia algunas de las pocas cajas sobrevivientes de la explosión- Agh!-gimió el anciano al sentir como un pedazo de madera de las cajas se clavaba en su pierna derecha.La Criatura observaba a su víctima indefensa desde su lugar, está casi parecía estar disfrutando el sufrimiento de su presa o al menos eso se podía intuir por el brillo casi maligno en los ojos del Dragón. La Tortuga gigante empezó a acercarse a paso lento hacia el Aciano, viendo como este último se arrastraba por el suelo mientras llamaba por ayuda.

-N…NO!-Grito el viejo mientras cubría su rostro con sus brazos en un pobre intento de protegerse, la criatura lo miro unos segundos con un ligero resplandor de piedad, pero rápidamente este pequeño rayo de luz desapareció y fue sustituido nuevamente por la ira. El Dragón levanto sus patas delanteras mientras dejaba salir un rugido ensordecedor, el Anciano cerro los ojos sabiendo que el impacto de aquel golpe de seguro lo mataría al instante.

Sin embargo el golpe jamás llegó a realizarse.

-Si no estuviera tan fascinado por lo que acabas de hacer te golpearía por arruinar mi camisa favorita- dijo Charles mientras sujetaba las patas del Dragón, evitando así que este lastime al anciano; este último abrió los ojos al oír la voz del joven que el creyó muerto.

-¿C…Como?- pensó el viejo con asombro, pero esta pregunta fue respondida en el instante que vio el cuerpo de aquel joven peliblanco; gran parte del tórax del joven estaba como“dividido” por la parte Dragón y la Humana, dejando ver además en las uniones de ambas partes, es decir entre las escamas plateadas y la piel, una herida vieja que aún no había sanado del todo, sobra decir que además de eso en el cuerpo del joven habían muchas cicatrices y heridas de diferente tipo de profundidad, siendo que aquello no parecía el cuerpo de un joven investigador, sino que parecía el cuerpo de algún tipo de guerrero- E…este joven murió en algún momento de su pasado, se puede decir claramente por cómo están construidas esas partes de Dragón, ¿es este el alcance del poder de la Sangre de los Dragones?- esto era lo que pensaba el anciano mientras observaba como Charles fue capaz de levantar a la Tortuga por las patas para luego arrojarla lejos.

-¿Puedes caminar?- pregunto el peliblanco sin apartar la mirada de la criatura.

-N…No, me clave una estaca en la pierna- dijo el pobre viejo aun asombrado por el poder del joven, Charles lo miro de reojo por un segundo y para lugar soltar un “tch”.

-Quédate donde estas y que no se te ocurra moverte- dijo el experto en Dragones mientras se preparaba para recibir el ataque de la criatura, el viejo detrás de él vio con asombro como el Dragón se dirigía hacia ellos mientras expulsaba más de aquel gas inflamable por su parte trasera, es decir por los orificios donde se encontraban las patas, mientras que el pequeño Dragón en su interior se encargaba de convertirlo en fuego, la velocidad y la forma que había tomado la Tortuga con esa maniobra era similar a la de un misil moderno, el cual iba directo a nuestro protagonista.

-Magnifico- murmuro Charles con una sonrisa de oreja a oreja al ver aquel trabajo en equipo.
El Joven peliblanco abrió los brazos con la intensión de detener a la Tortuga, cosa que logro con éxito. El animal al verse atrapado saco su cabeza para lanzar el gas por su boca como había hecho antes, pero en esta ocasión Charles fue más rápido, ya que cuando la Tortuga fue a sacar la cabeza este tomo aire y con unos orificios en su tórax este empezó a liberar una especie de chillido molesto, similar al que se produce cuando alguien pasa las uñas en un pizarrón.

El Dragón y su pequeño amiguito gritaron de dolor y se apartaron de su enemigo.

-Utilizo una frecuencia ultrasónica para apartar a esos Monstruos - pensó el viejo intrigado mientras veía como la Tortuga sacudía su cabeza en un intento de quitarse esa sensación tan desagradable.

-Utilizar a un Salamander como mecanismo de ignición para tu gas sin tener que crear chispas con piedras o con tu caparazón… jamás he visto tal comportamiento en un Dragón antes- dijo el experto en Dragones mientras se frotaba los hombros- Lastima que no tengo mi libreta en estos momentos- agrego mientras se hacía sonar el cuello, el anciano miro al joven como si estuviese loco y la Tortuga en cambio no parecía muy feliz por lo que acaba de pasar.

El Chelonia Bomber bajo la mirada hacia su compañero en batalla, la pequeña lagartija asintió y luego volvió a adentrarse en el caparazón del Dragón de mayor tamaño a la vez que este hacia lo mismo, luego, para sorpresa de Charles, el Dragón se levantó de un salto, quedando en una forma vertical que recordaba bastante a algún tipo de rueda y antes de que Charles pudiera siquiera preguntarse qué pasaba, el Dragón empezó a girar a una velocidad
sorprendente, una vez este se acercó a Charles empezó a liberar el gas, el cual luego dio paso al fuego, volviendo al Dragón en una especie de bola de fuego.

El Criptozoologo aparto al anciano del camino y dio un salto para evitar ser envestido por aquel ataque, sin embargo el Dragón no era tonto, ya que en el momento que Charles realizo el salto, este se detuvo de golpe para luego salir impulsado hacia arriba gracias a una mini-explosión. El joven no pudo reaccionar a tiempo cuando aquella bala de cañón rodeada en llamas lo impacto de lleno.

-AGH!!- grito Charles tanto por el potente golpe como por el fuego que rodeaba a la criatura- Que ingeniosa táctica, cuando vio que yo iba a saltar el líbero una mayor cantidad de gas en la parte inferior de esta “rueda de fuego” para así evitar que pueda escapar de su ataque, el infeliz está aprendiendo a medida que avanza la pelea- pensó el experto en Dragones sin dejar de admirar a su rival...

-Creo que este es el momento más adecuado para cambiar el foco un poco, pasando así a nuestra otra pelea, la cual, como recordaran, se estaba llevando a cabo dentro de aquella torre hecha de nubes-

Nuestra Espadachina del Colmillo de Dragón se encontraba saltado de pared a pared mientras rebanaba los tentáculos blancos que la atacaban, buscando además a Olaf, el cual se encontraba escondido en la pared de nubes. La cosa en general pintaba bastante difícil para la joven, ya que esta se encontraba gravemente herida por los múltiples golpes recibidos por aquellos tentáculos y además por los cortes a traición realizados por Olaf.

-No puedo quedarme quieta ni por un puto segundo, ese bastardo infeliz me está dando por todos lados- pensó Helena mientras sujetaba una de aquellas extremidades blancas para columpiarse hacia otra pared más alta, luego rebano este tentáculo para evitar que la ataque luego- Debo pensar en una forma de sacar al idiota de esas nubes- murmuro la joven espadachina mientras se limpiaba el sudor y la sangre que bajaban por su frente.

Helena dio un salto evitando así un nuevo ataque enemigo, la joven agradeció mentalmente la suavidad de las paredes ya que estas le permitían realizar esos saltos de forma rápida y segura, como un trampolín. Fue entonces cuando la Usuaria del Colmillo de Dragón realizo un ataque eléctrico que esta recordó algo que había pasado cuando ataco a Olaf anteriormente con su electricidad.

-ESO ES!- grito con una sonrisa mientras se soltaba de la pared para caer a la base de la Torre de Nubes, seguida obviamente por los tentáculos que la perseguían como si estos tuvieran vida. A medida que esta iba cayendo su espada se iba cargando con electricidad, y finalmente, cuando llegaron al “piso”, la joven clavo la espada en el suelo liberando así toda la carga eléctrica anteriormente acumulada.

El suelo y las paredes rápidamente se tornaron negras a medida que la electricidad circulaba por las nubes, justo como había pasado cuando Olaf bloqueo el ataque de Helena hace unos minutos.

-AAAAH!!- grito el Mercenario mientras la potente descarga eléctrica lo impactaba, por lo cual no tuvo más remedio que salir de su escondite, momento que aprovechó Helena para golpearlo repetidamente. Luego de desquitarse un rato la joven dejo a Olaf al ver que este último estaba empezando a recuperar la movilidad de su cuerpo.

-P…Perra Infeliz- dijo este mientras un chorro de sangre salía de su boca.

-Estamos a mano- respondió la joven mientras sujetaba su espada con ambas manos, lista para lo que sea.

-T…Trate de ser suave contigo- dijo Olaf a la vez que se recostaba en la pared de nubes que estaba detrás de el- Pensé que luego de recibir algunos cortes cambiarias de opinión sobre seguir adelante, por eso no fui serio contigo en ningún momento…. pero ahora estoy viendo que ser suave es un error con alguien como tú- dijo el hombre corpulento mientras recuperaba el aliento.

-Je…el idiota debe estar muy desesperado si tiene que caer en la intimidación para tratar de ganarme- pensó la joven con una pequeña sonrisa.

-Se acabó Helena….perdiste- agrego Olaf mientras clavaba su espada en el suelo de nubes- ahora te voy a mostrar de la forma más lenta y dolorosa de lo que es capaz un Usuario de Colmillo de Dragón que esta sincronizado con su Espada –

-¿Sincronizado?- pregunto la joven guerrera con obvia confusión.

Repentinamente la espada de Olaf fue tragada por el suelo de nubes, Helena levanto una ceja mientras miraba a su rival a la vez que se acercaba despacio hacia él, Olaf no parecía preocupado, es más, este seguía parado como si nada.


-Se está burlando de mí- pensó Helena con enojo, cosa que incito a un ataque directo por parte de nuestra protagonista. Esta pensó que su estocada había dado en su lugar, pero para su sorpresa un grupo pequeño de nubes había surgido rápidamente del suelo, atrapado su espada. La joven trato de apartarse pero aquellas nubes eran muy duras-Mierda, es como hace un rato- maldijo mentalmente la espadachina.

-White Fist-

-Uh?- Helena levanto la mirada al oír aquella frase tan extraña, fue ahí cuando vio que el brazo derecho de su rival había sido consumido por las nubes, creando un puño blanco de mayor tamaño al normal, con el cual golpeo a Helena en la cara- Ag…- la joven no pudo ni gritar cuando fue impactada por otro golpe, esta vez proveniente del brazo izquierdo de Olaf. La fuerza del segundo puñetazo mando volando a Helena, sin embargo esta no pudo ir muy lejos ya que fue atrapada por el brazo derecho de su rival, el cual se había estirado para atraparla.

-Te contare algo interesante de los Usuarios de Colmillo de Dragón…- dijo Olaf mientras retraía su brazo con Helea atrapada en el- cuando un guerrero es reconocido abiertamente por su espada como alguien de mente y corazón fuerte, este gana control sobre el elemento de su Colmillo…. es por eso que estas nubes se mueven solas para protegerme aun cuando no tengo mi espada, entre otras cosas- agrego mientras que apartaba un mechón de cabello ensangrentado del rostro de la joven espadachina.

-¿E…Eres como Ch…Charles?- pregunto la joven con una voz más ronca.

-No, yo aun dependo de mi espada para poder tener un control a mayor escala, de esta forma solo gano cierto domino sobre las nubes, es decir, puedo usarlas como armadura de forma tanto consiente como inconsciente, puedo moldearlas en mi cuerpo como armas entre otras cosas, pero por ejemplo, no sería capaz de crear este Made in Heaven sin mi espada…. tu amigo es capaz de hacer más cosas que yo con su poder ya que él no depende de un objeto para hacer lo que hace- concluyo Olaf mientras agarraba el rostro de Helena con firmeza, esta última levanto la mirada con cansancio- Te lo dije…. hay muchas cosas que no sabes de este mundo, esa es tu debilidad- agrego el Mercenario para luego impactar su puño en el estómago de la joven, haciéndola gritar de dolor.

-Se me nubla la mente- pensó Helena mientras levantaba sus piernas para tratar de proteger su estómago- M…Me duele todo el cuerpo, n...no puedo seguir- agrego la Espdachina mientras sentía como algunas lágrimas empezaban a acumularse en sus ojos.

-“….está bien llorar de dolor, pero no está bien cuando dejas que ese dolor te supere”-una voz muy familiar hizo eco en la mente de Helena, haciendo que esta vuelva un poco en sí.

-Papá-

La mente de nuestra protagonista se transportó hacia el pasado por unos breves segundos, recordando cuando su Padre le estaba enseñado a pelear.

-….debes mover más los pies, sino será muy fácil derribarte- dijo el Padre de Helena mientras lanzaba espadazo tras espadazo sin piedad, su pequeña hacia lo mejor que podía para bloquear aquellos ataques, pero la joven obviamente carecía de habilidad, ya que su Padre con un simple giro se colocó detrás de ella y con un rápido movimiento de su espada de madera este asesto un fuerte golpe en la espalda de la chica de diez años.

-AAH!- grito la joven Helena mientras soltaba la espada para tratar de alcanzar su espalda ahora algo colorada por el golpe de su padre- ¿P…Porque me pegaste tan fuerte!!?-grito la pequeña mientras lloraba desconsoladamente por el dolor en su espalda. Su Padre se veía algo arrepentido por aquello, pero en ningún momento se acercó a reconfortar a su hija.

-Mi Pequeña…. no puedes ponerte a llorar cada vez que te doy un golpe ligeramente fuerte, ¿cómo harás en una pelea real cuando te lastimen de verdad?- le recrimino el Guerrero de Elite a su pequeña hija, esta última lo miraba aun con lágrimas cayendo de sus ojos.
-P…Pero me duele mucho- dijo con la voz quebrada, su progenitor suavizo su semblante ligeramente.

-Mi Pequeña Hada…. El dolor será algo que deberás afrontar durante toda tu vida- dijo el Padre de Helena mientras acariciaba suavemente la espalda de su hija para tratar de calmar el dolor- durante mis peleas a mí también me han lastimado, en muchos casos me han dejado totalmente desecho… pero aun así sigo adelante- agrego mientras depositaba un beso en la cabeza de su hija.

La pequeña dejo de llorar ante el afecto de su progenitor.

-¿Y no deseas llorar cuando alguien te hace daño?- pregunto la niña fascinada por las historias de su padre

-Claro que deseo llorar y gritar de dolor…pero en una batalla el solo hecho de mostrar dolor o debilidad es una sentencia de muerte, por eso debo tragarme el dolor- explico el padre de la pequeña mientras se levantaba la camisa levemente- Mira esto Hel…. estas heridas son el resultado de mis batallas, muchas de estas aun me duelen, pero no me siento mal por tenerlas… ¿sabes porque?- la joven, que veía con asombro a su Padre, simplemente murmuro un “no”- Porque para un guerrero sus cicatrices son algo así como un reconocimiento de su poder y habilidad, por ello mi pequeña…. guarda ese llanto para cuando terminemos la pelea; y cuando esta acabe podrás llorar, pero nadie te dirá ni cobarde ni nada porque tendrás una cicatriz que te dará el reconocimiento de que peleaste valientemente- finalizo el padre de Helena mientras golpeaba su pecho en gesto que mostraba determinación y firmeza, su pequeña sonrió para luego imitar la acción de su progenitor.

-P…Papá- murmuro Helena volviendo en si luego de ver aquella visión de su pasado.

Su enemigo no parecía percatarse de que la Joven había vuelto en sí, ya que este se encontraba distraído por un sonido proveniente del exterior de aquella torre de nubes.

-¿Ese es un rugido?- se preguntó Olaf con algo de temor en su voz, pero no por él, sino por sus compañeros- espero que el Abuelo y los demás hayan escapado a tiempo… ¿eh?- el joven mercenario fue traído nuevamente a la pelea al ver que Helena había hundido su mano dentro del su brazo derecho, de esta forma Helena quedo unida al brazo de su rival, quedando así los dos muy cerca-¿Qué haces?- pregunto Olaf sin mucho interés al ver la cercanía de su rival, pero ese desinterés paso a volverse en curiosidad cuando vio la sonrisa en el rostro ensangrentado de la Joven Espadachina.

-S...Static Shock!!- fue lo único que alcanzo a decir la Joven entre su agitada respiración causada por aquellos golpes en su estómago, fue ahí cuando una potente descarga eléctrica salió de la espada que Helena sostenía desde dentro de la Nube que rodeaba al brazo de su rival.

La descarga de electricidad afecto tanto a Olaf como a la propia Helena.

-AAAAH!!- grito el usuario del colmillo de Clowner al sentir la electricidad atravesar su cuerpo como un millón de agujas, el Joven empezó a sacudir a la mujer que estaba pegada en su brazo en un intento de alejarse de aquella horrible sensación- M…Mierda- maldijo Olaf mientras hacía desaparecer su brazo-nube, una vez libre de aquella masa blanca Helena se separó de su rival. Sin embargo ella no estaba segura, ya que aquella táctica había enfurecido a Olaf, el cual ya se encontraba saltando hacia la Joven con su otro brazo cubierta y listo para atacar, la Joven pensó que podía esquivarlo pero por el intenso dolor esta no pudo siquiera moverse, por lo que termino siendo incrustada en la pared mientras que el Mercenario la sujetaba del cuello.

Pero esto no era todo, ya que en un arranque de Ira desmedida Olaf invoco a su espada nuevamente, siendo que con esta el Mercenario atravesó el hombro izquierdo de la joven usuaria de Colmillo de Dragón. Dicha Joven soltó un grito desgarrador al sentir como su carne era desgarrada por el filo del sable enemigo, esta acción tan visceral ocasiono que la joven soltara inconscientemente su arma mientras hacía fuerza para apartar a su enemigo.

-Mira lo que has hecho- dijo Olaf con un claro disgusto en su voz –Mira a lo que me has hecho llegar!- agrego a la par que se limpiaba la sangre salpicada de su rostro, la joven mientras trataba de apartarse mientras contenía el llanto, pero esta se vio incapaz de moverse por el intenso dolor en su hombro.
Para agravar aún más la situación la pared blanca a espaldas de Helena empezó a expandirse lentamente, cubriendo su cuerpo, tragándola como una boa constrictora a su presa.

-N...NO!!!-grito la joven desesperada mientras trataba de alcanzar su espada, pero el sable en su hombro limitaba su movimiento- N…No, por favor!- murmuro Helena cuando ya solo quedaba su cabeza libre de aquella masa blanca, esta vez dejando que las lágrimas fluyan libremente por sus mejillas, pero sus plegarias cayeron en oídos sordos, ya que finalmente la pared termino por tragarla completamente, quedando ahora en un espacio blanco infinito, donde se ahogaría en unos pocos minutos.

Sin poder moverse o gritar siquiera, Helena cerró los ojos, esperando que su inevitable muerte llegara en breve, disculpándose mentalmente con Charles por no ser capaz de ayudarlo.

-Tan débil- una voz grave y profunda retumbo en la mente de nuestra protagonista, esta abrió los ojos al instante para ver de dónde provenía, y para su sorpresa vio que ya no se encontraba encerrada en las nubes.

-¿D…Dónde estoy?-murmuro Helena con algo de temor al ver aquel espacio vacío en el cual solo había agua sustituyendo el suelo. La joven espadachina agacho la mirada, viendo que no podía ver el fondo de aquel mar sobre el cual ella estaba parada como si fuese un piso sólido, Helena estiro la mano, sintiendo el agua helada en su piel, cuando de pronto su mano fue rozada por algo escamoso.

-Patético- volvió a decir la voz misteriosa.

Entonces de pronto de debajo del agua surgió una serpiente gigantesca, la cual se levantó majestuosamente mientras miraba a la joven aterrada debajo de él. Esta criatura soltó un leve gruñido de desagrado.

-Eres débil- dijo el dragón de ojos amarillos intensos mientras mostraba sus dientes filosos, dejando ver además que en su boca faltaba un colmillo

Continuara….
 
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