Original Fic El amor en el bar cae mejor con café (15 -parte 2- FINAL)

I-AM-ROSY!!

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Un año después…



El restaurant Omen Mind era reconocido por su decoración inglesa y deliciosa comida, por las mañanas, era uno de los restaurantes más visitados, y por la tarde, era un misterio, parecía ser un tipo de club exclusivo, pues nadie sabía que ocurría ahí adentro, pero, nadie se molestaba en averiguarlo, pues creían que no podía ser algo raro más allá de un bar VIP.

Una pareja que solía frecuentar ese restaurant por la noche, visitaba ese restaurant por la mañana, algo inusual en sus hábitos, pero, tenían la mañana libre y pensaron que lo más divertido era poder conversar con sus amigas que se encontraban ahí.

Cuando se abrió la puerta, varias personas voltearon a ver a la preciosa pareja que entraba, una alta y delgada castaña de bello rostro y ojos chocolate de elegante vestido corto color blanco, acompañada de una hermosa mujer de cabello rojizo y ojos cobrizos, luciendo su cuerpo con una solera rosa y en sus brazos, una bebé cuyo pelo hacía ver que era su hija. Varias mujeres reconocieron a las recién llegadas, la famosa Gabrielle Marquezine, diseñadora de moda y su esposa, Margaret Mannes, cocinera y repostera conocida en Roma. La dueña del bar, conocida por siempre lucir su bello cuerpo y amigable rostro con su disfraz de coneja, se acercó a ellas, recibiéndolas con un abrazo.


-¡Chicas! ¿Y eso que vienen por la mañana?-


-Teníamos tiempo de sobra, y sabes que mi esposa tiene un paladar exigente en el desayuno. –


-Gaby, se sincera, prefieres comer aquí con tus amigas que en otro sitio-
Rio Margaret mientras cargaba a su hija, quien era cargada por Julia.

-¿Cómo está mi sobrina? ¿Quién quiere a su tía July?-


-Jeje, Shannon te adora, mira cómo se ríe cuando la cargas. –


-¡Es un amor! Es tan linda como tú, Margaret, y esos ojitos cobrizos son tan preciosos. –


-Los ojos cobrizos son parte de la sangre Mannes de Holanda, es una mezcla de tonalidades marrones y rojas. –


-En pocas palabras, nuestra hija es toda una belleza como su madre
-Dijo con orgullo Gabrielle tomando en sus brazos a Shannon. – oye, coneja, ¿Puedes darnos una mesa y acércanos una silla para bebé?-

-Mmm...Está todo ocupado. –


-Hola chicas.
– Dijo Aida quien limpiaba sus manos para saludar a las mujeres.

-Buenos días… ¿Entonces que, coneja? ¿Dejarás a tus amigas sin donde sentarse?-


-Mm…¿Qué hago?-


-¿Por qué no van al cuarto VIP?-


-¿El cuarto VIP?
-Preguntó Julia a Maryclaire quien se acercaba al grupo y con sus ojos le señalaba hacía arriba.- ¡Cierto! Nuestro cuarto VIP, exclusivo para ustedes. –

-Mmm… no sabía que tenías una zona exclusiva, ¿Qué opinas, Mago?-


-Vamos pronto, nuestra pequeña parece tener sueño. –
Rio la pelirroja mientras Maryclaire guiaba a las chicas hacia el segundo piso.

-Les debo una, Aida, aunque sean mis amigas, Gabrielle no deja de darme miedo cuando no la trato como ella quiere en el local, que viniera por la mañana me sacó del ritmo. –


-No te preocupes, solo dame el viernes libre, Claire y yo queremos ir a ver mi vestido de novias, hicimos cita con Gabrielle. –


-Concedido.
–Sonrió la disfrazada, dejando que Aida acompañara a Claire.


Maryclaire y Aida abrieron la puerta de una habitación, dentro de ella, estaban una cama matrimonial, varias sillas y una mesa cuadrada, algunas repisas y un pequeño bar. Margaret se río al ver el lugar y tomó asiento en la cama, acostando a Shannon, disfrutando de su risita.-


-¿Qué clase de broma es esta? Estamos en tu habitación, Aida. –


-Mi ex habitación, la mantuve en buenas condiciones por si necesitábamos descansar un poco durante el trabajo o almorzar y no ser molestadas. –


-A mí me gusta Gaby, y a Shannon también, tener una cama para acostarla es perfecta y aquí nadie nos escuchará ni molestará, muchas gracias Aida. –


-Tienes suerte que a Mago le guste.
– Habló la castaña tomando una silla y sacando un cigarro electrónico, pues se esforzaba en dejar el vicio por su bebé. – Tráeme la mejor botella que tengas, un croissant de salmón con queso fundido y almendras, ¿Para ti, Mago?-

-Lo mismo, y un vaso de leche de soya por favor. –


-Entendido, siéntanse como en casa, chicas.
– Contestó Maryclaire bajando, mientras Aida tomaba asiento al lado de Gabrielle.

-¿No piensas seguir trabajando?-


-Es mi día libre, pero vine a ayudar a Claire, ella me ayuda en mis días libres. –


-Su relación va muy bien, niña. –


-Gracias, tenía algo de miedo al principio, hablé de más, el compromiso es algo estresante. –


-Nosotras lo sabemos muy bien. –
Respondió Gabrielle sonriendo mientras Aida sacaba de unas cajas, una botella de vino para servir a ambas. – Te pedí el mejor vino. –

-Es el mejor, estas botellas me las regaló la profesora Rosetti para mi boda, no pasará nada si agarro una.–


-¿Así que está habitación la usan para descanso?-


-Sí, a veces que se me hace tarde por trabajar en la noche, nos quedamos y sigo estudiando aquí, incluso guardo mis cosas de la universidad. –


-¡Qué bien! Me encanta como pintas y dibujas, ¿Puedo ver?-


-Con gusto.
– Permitió Aida mientras empezaba a mostrarle a Gabrielle una revista de bodas, pues ella le estaba ayudando con el vestido.

-Duerme un poquito Shannon, mami quiero ver los dibujos de tu tía Aida. –



Margaret estuvo de curiosa revisando las cajas que tenía la joven rubia debajo de la cama, encontrando un álbum de color rojo que le llamó la atención. Aida no se dio cuenta hasta muy tarde, que la pelirroja empezaba a ver las hojas, quedando sorprendida.


-Perdón, eso no…-


-Aida… ¿Me puedes explicar por qué hay fotos de mi prima Leyte en ropa interior, en traje de baño y hasta disfrazada de colegiala y conejita? ¿Y estas fotos parecen tomadas en su casa?
-Hablaba Margaret con una sonrisa traviesa y asomando sus ojos hacía Aida quien solo se ruborizó.

-Son para inspirarme. –


-¿Y está foto donde sale Valentine con unas orejas creo que de lobo o perro con el regalo que le dieron en su cumpleaños, eso que parecía un pene de verdad, teniendo en cuatro patas a mi prima y sus lágrimas hacen ver que su novia casi la parte en dos?-


-¿En serio? Déjame ver.
– Dijo Gabrielle parándose rápido con copa en mano, dilatando sus ojos al ver las fotos. - ¡Por dios! ¿Cómo es que tu prima resultó ser una tigresa en la cama? Espera… ¿Cómo es que tienes estas fotos? Aida, el acoso sexual es un delito, y si Valentine se entera que espías a su esposa, ella te va a matar. –

-No se enterará, Claire se ha asegurado de tomar las fotos sin que la descubran. –


-¿Claire hace esto?-


-Sí-
Respondió Aida ruborizada, intentando quitarle el álbum a Margaret quien solo lo hacía hacia atrás pues sabía que la rubia no era de esforzarse físicamente. – Dámelo, dámelo. –

-Nada, lo confiscaré, señorita, mira que tener fotos íntimas de mi primita y no compartirlas. –


-¡Margaret! Hablas de tu propia prima.-


-¿Qué? Es broma, Gaby, jaja, Leyte es como mi hermana menor, tengo que ver que esté en buenas manos-
Sonrió la pelirroja mientras entre las tres seguían mirando las fotos- pero tienes razón, mira que mi primita es un amor, no creía que le gustaba el sexo con disfraces o el juego de roles, y se me hacía algo rara Valentine, tiene una esencia algo varonil, con esto me queda claro que también ella prefiere comportarse como un hombre en la intimidad. –

-Sí… la señora Leyte es un deleite para los ojos, su cuerpo fino y su rostro de ángel son exquisitos, aun teniendo una complexión de preadolescente, busca mostrarse como toda una mujer al momento de ofrecerse a su novia, es como un dulce cuyo interior oculta un picante que lo hace más sabroso. –


-Aida, no, no y no.
– Habló Gabrielle mirando con reprobación a la rubia. – Te lo hemos dicho, esa mujer está prohibida, por más que te gusten las mujeres mayores, Leyte está fuera de tu liga. –

-Muy cierto, como dice mi prima, a ella no le gustan las mujeres, solo Valentine, dudo que pueda fijarse en alguien más, y lo podemos notar, ¿No recuerdas las fiestas donde andamos en topless? Ella nos ve a todas sin deseo, solo se apena por ver que todas tenemos mejor cuerpo, pero mira cómo se pone cuando ve a Valentine, parece que en cualquier momento mi primita va a explotar de los nervios. –


-Lo sé.
– Suspiró Aida tomando su álbum para guardarlo- por eso me basta con tener estas fotos e inspirarme en mis pinturas. –

-Pero… ¿No bastaba con decirle que te dejará tomarle fotos? Son demasiado íntimas, trata de ocultar las que te puedan comprometer de más.-


-Necesito mucha inspiración, conocer cada detalle de ella, cada peca, cada centímetro de su perfecta piel de niña mujer que tiene, casi saber cuántos vellos rojos tiene en su…-


-Creo que estás demasiado flechada por esa mujercita
-Dijo ruborizada la castaña, sintiendo que su amiga más joven estaba obsesionada. – Aida, estás a punto de casarte, estar fantaseando con otra mujer y en especial, una amiga nuestra, no te hará bien en tu relación. –

-Pero si no soy solo yo, Claire me dice que le encantaría que tuviéramos un trío con ella, ¿No es así?-


-Sí, yo no le veo problema-
Contestó la novia de Aida quien entraba con la comida, dejando a la pareja mayor atónitas.

-Aa… jeje… ok… ¿Lo digo yo o lo dices tú, Gaby?-


-Chicas, ¿Se están escuchando? Leyte Goheid, hablamos de Leyte Goheid, la prima de Mago, la esposa de Valentine Goheid, esa mujer que la semana pasada le rompió unos dedos a un chico del parque que se atrevió a invitarle un helado a Leyte y tocarle su hombro pensando que era una colegiala.
– Hablaba Gabrielle mientras tomaba algo de vino para controlarse y frotaba su sien con su otra mano- si ella se entera, estarán en grandes problemas. -

-Vamos, solamente son fotos, es una fantasía que tiene Aida y sinceramente, no me incomoda, también me parece una mujer muy bonita y no niego que me da curiosidad saber que sería hacer el amor con ella. –


-No puedo creerlo, par de acosadoras que no salieron ustedes dos, mejor levanta de la cama a Shannon, no vaya a estar sucia, seguro estas chicas se la pasan masturbándose aquí al ver las fotos de tu prima.-


-Mm.. ¿Puedes darme una copia de esta foto?-


-Margaret-


-Jaja, es que mi primita es una ternura, me encanta como le luce el disfraz de conejita que le hiciste, ¿No crees que se ve preciosa?
-Dijo Margaret mirando una foto de su prima de aspecto juvenil en ropa interior- tampoco puedo mentir que no me tienta tenerla en mis brazos, tiene una esencia a su alrededor que te dan ganas de estrujarla y mimarla, pero solo eso, no es nada sexual, Gaby.-

-Bueno… si, no puedo mentirte, tu prima tiene un atractivo especial, su aspecto infantil y saber que oculta un lado muy atrevido es excitante, pero tampoco es para que estemos mirando sus fotos. –


-Estás muy tensa, Gabrielle, no sueles estar así. –


-Creo que ya le está entrando la menopausia, Aida. –


-Muy graciosa. –
Respondió la castaña fumando de su cigarro electrónico. – estoy así por qué ustedes no han escuchado de Valentine, solo pensar en todo lo que ha hecho y es capaz esa mujer, y que ustedes estén metiéndose con lo suyo me da miedo. –

-Sí… él que sea prohibida lo hace más erótico. –



Maryclaire, Margaret y Gabrielle se sorprendieron, pues no se dieron cuenta en que momento Aida había desabrochado sus jeans y su mano estaba dentro de su braga mientras respiraba agitada al ver una foto de Leyte cambiándose de ropa. Margaret y Gabrielle mordían sus labios, les excitaba ver a una adolescente tocándose, fantaseando con una mujer madura, y a Claire, que su novia fuese tan desinhibida al dejarse llevar por sus fantasías. Las tres mujeres se miraron como viendo que hacía la otra, siendo Gabrielle la de la iniciativa, quien desabrochó la camisa de Aida y sacó sus pechos de su sostén, empezando a ser devorados por Gaby y Mago, algo que le encantaba a la joven, ser el alimento de mujeres mayores que ella, entregar su cuerpo juvenil a los deseos de mujeres expertas en el amor. En cuestión de minutos, Aida estaba desnuda en la mesa cuadrada, sus pechos eran mordidos por Gabrielle y su lengua se enredaba con la de Margaret, mientras su vagina blanca era explorada por los dedos y boca de su prometida, la joven rubia solo cerraba sus ojos y suspiraba disfrutando de su mayor gusto sexual, ser compartida por esas tres mujeres.


-¿Todo bien chi… ¡CHICAS!
-Gritó Julia poniéndose por completo roja, saliendo de la habitación temblando de nervios, tomando valor para asomar su vista solamente- ¡Chicas! ¡No hagan eso en mi restaurant, esperen al menos a que sea noche!-

-Aah…ah…e…..es….es….. el servicio VIP…. Ju…Juliaaa…aaaah…-


-Cierra la puerta coneja, o si quieres, pasa. -


-¡No, no voy a pasar! !Dios mio, no hagan tanto ruido, tengo clientes abajo!
-Exclamó la chica disfrazada de coneja, bajando al primer piso, tomando un control para subir el volumen de la música y tratando de mostrarse lo más calmada posible, llegando al interior la barra donde una joven castaña tomaba una taza de café. - ¿Qué tal tu primer día, Ofelia?-



-Es un sitio agradable, señorita Julia, por cierto, las señoras que subieron, ¿Voy a atenderlas?-


-¡No, no, no vayas!
-Dijo asustada Julia. - ¡Te van a comer!-

-¿Comer?-


-No, solo… no subas, ¿Si?
–Sonrió disimuladamente la coneja mientras la chica solo ladeaba su cabeza- y… trata de hacer algo con eso, ¿Si? Conociendo a Mariela y a las demás, si te ven, no tardarán en acecharte como lo hicieron conmigo. –

-No entiendo a qué se refiere señorita Julia. –


-Me refiero a … tus pechos-
Susurró la rubia al oído de la castaña quien solo se río apenada.

-Está bien, trataré de hacer que no luzcan mucho, tiene razón, debo de evitar que sea vea vulgar el uniforme. –



La joven sonreía ajustando los botones de su camisa, mientras la rubia suspiraba y pensaba que tenía que buscar una manera de decirle a sus amigas que no visitaran su restaurant por la mañana, o por lo menos, evitaran hacer eso que estaban haciendo en la bodega, y teniendo a una joven de mente dulce como Ofelia que lucía un cuerpo encantador, temía que esas lobas que tenía por amigas, quisieran devorarse al nuevo corderito del bar.





Y VOLVEMOS CON EL BAR!!! 7w7 Por la mañana también. Empezando con un capítulo algo muy íntimo y repentino, xd y metiendo de nuevo a Julia en problemas.

Esté fic es continuación de Al calor del amor en un bar :3 por si eres nuevo en la historia, pases antes por este fic tan divertido.
+18 - Al calor del amor en un bar (Noche Final parte 2) - Fanfics y Roles Yuri | Foros Dz

x3 Aida sigue deseando comerse a Leyte, 7w7
Como que el pasar de un año las hizo muy confianzudas entre ellas ¿O no? Kissu Kissu 7w7 ya sabes a lo que me refiero.
¿Podrá Julia proteger a Ofelia de que Mariela y sus amigas se la devoren con la mirada? OAO

Ofelia Richell de 17 años, entra a trabajar al restaurant bar Omen Mind. Y creo que es claro por qué Julia piensa que será blanco de las demás 7w7.

 

I-AM-ROSY!!

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No puedo creerlo, jaja. Pero me parece que eso ya está un poco intenso, ¿no? O sea, ¡Claire le toma fotos íntimas y todo!

Y la pobre Ofelia jaja
Claire quiere quedar bien con Aida, y ya escuchaste, a Claire no le desagrada la idea. Más bien, es capricho de Aida, como las demás mujeres maduras del grupo no tuvieron incomodidad en tener relaciones con ella, tenerla tan cerca y que al mismo tiempo le sea prohibida le despierta la libido, uwur pero bueno, todos lo sabemos, a Leyte no le gustan las mujeres, solo Valentine.
Kissu Kissu y Flor Kites Holtzmann-Kun ¿Apuestas para ver quien y en qué capítulo se come a Ofelia? XD
 

I-AM-ROSY!!

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¡Es cierto! Curiosamente, creo que Mariela xD

Pobres Leyte y Kaam.
XD Mariela siempre será sospechosa.
Así son, es más, hasta la nieta de Leyte, Shirayuki, trae eso en su sangre, ser blanco de muchas chicas, :d eso es por ser unos panecitos dulces, aunque, 7w7 como ya hay evidencia, detrás de esa timidez, Leyte es una mujer animada a probar muchas cosas con Valentine con tal de disfrutar en pareja.
 

Dani :v

FLY ME TO THE STAR~

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Me alegra que el bar vuelva, y que de que forma por cierto, primer capítulo y ya hubo un trio uff (insertar meme de: ahora si comienza lo chido

Yo creo que la que se estrenara será la mismísima Julia capítulo 8.

P.D. Tengo mucho que leer de ti así que es probable que nos sigamos viendo está noche.
 

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Me alegra que el bar vuelva, y que de que forma por cierto, primer capítulo y ya hubo un trio uff (insertar meme de: ahora si comienza lo chido

Yo creo que la que se estrenara será la mismísima Julia capítulo 8.

P.D. Tengo mucho que leer de ti así que es probable que nos sigamos viendo está noche.
:v Si, quería tomar por sorpresa con el primer capítulo.
:d Quien sabe, todo puede pasar y ya sabremos luego quien se come a esa jovencita amable de grandes pechos.
:v Mea culpa por escribir tanto chavo.
 

Dani :v

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:v Si, quería tomar por sorpresa con el primer capítulo.
:d Quien sabe, todo puede pasar y ya sabremos luego quien se come a esa jovencita amable de grandes pechos.
:v Mea culpa por escribir tanto chavo.
La culpa es más mía por estar de fantasmón.
 

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=d Sigamos


NOCHE 2




Llegaba la noche al bar, y como siempre, Julia y Aida bajaban las persianas para no ser vistas ni molestadas, mientras Maryclaire empezaba a preparar unas bebidas para Mariela y Gabrielle, quienes no dejaban de ver a la adorable Shannon en brazos de su madre.


-Yo opino que será modelo. –


-Claro que no, mi hija será una doctora o una abogada, será una mujer muy importante. –


-Ya, apenas es una bebé, ¿Verdad, cosita?
-Decía Margaret viendo la risita de su hija. – lo que pase en su vida, ella lo decidirá, así como nosotras, pero estaremos siempre a su lado para ayudarle y aconsejarla, ¿O no, Gaby?-

-Así es, aunque, no estaría mal que fuese una modelo, seguro será tan bella como tú. –


-Es correcto lo que dicen ellas, Margaret, tú y la señorita Leyte son mujeres muy bellas, su pelirrojo natural, piel clara y bellas tonalidades de ojos las hace unas mujeres muy atractivas. –


-Muchas gracias, Aida, pero no, no te daré el número de mi prima. –
Rio Margaret mientras Aida se iba a una de las sillas de la mesa para empezar a tomar un blood mary.

-No es justo, solo quiero preguntarle si quiere ser mi modelo en un desnudo que quiero pintar. –


-Aida, como tu prometida, estoy empezando a preocuparme por tu obsesión con esa mujer. –


-Es solo por apreciación artística. –


-¿Apenas? Prima, si ya me contaron que andas acosando a la señorita Leyte, recuerda que es una de mis jefas, no la molestes, de por sí ya me llevo mejor con ellas y hasta salgo a comer con ellas como amigas, dame unos meses y me verás como una vicepresidente de alguna de las oficinas. –


-Está bien. –
Suspiró Maryclaire viendo a todas las amigas presentes.


Maryclaire pensó que no era justo que solo molestaran a Aida, teniendo en mente algo, sonrió al recordar un detalle que podría molestar a Julia, por lo cual, la policía empezó a servir una copa de vino para todas y un vaso de jugo para Julia y Margaret.


-Bien señoritas, ¿Por qué no celebramos que la coneja del club anda comiéndose a una menor de edad que tiene un cuerpo tan precioso como él de la esposa de Alexandra?-


-¿Qué Nile? Naah, ya la hubiera visto antes que mi conejita-
Rio Mariela tomando del vino- además, Julia es del tipo sumisa, ella nunca andaría detrás de una chica, sería al revés. –

-¡Mariela! ¡No soy así! También tengo … bueno, un poco de atrevimiento. –


-Eso es nuevo, ¿En serio andas con una menor de edad? ¿Y en la cara de Mariela? Quien diría que fueses tan atrevida Julia, y mira que el año pasado insistías en que no te gustaban las mujeres.-


-¿Acaso mi conejita se está atreviendo a engañarme? No sé si molestarme o aplaudirte. –


-¿Qué? ¡No es cierto!
-Dijo apenada Julia agitando su cabeza moviendo las orejas de conejo- Nunca te engañaría. –

-Técnicamente hablando, cada vez que tienes sexo con nosotras se puede considerar infidelidad consentida. –


-Cierto-
Dijo Maryclaire señalando con su dedo índice a Aida quien cerró los ojos sonriendo y respondiéndole con el mismo dedo.

-Pero yo no lo he hecho con nadie que no sea ustedes. –


-Pero quieres hacerlo, ¿O no le has dicho a las chicas el bomboncito que tienes a tu lado toda la mañana?-


-¿Bomboncito? ¿Ofelia? –


-¿Ofelia? A ver, a ver, ¿Quién es esa tal Ofelia?
–Preguntó Mariela sentando a Julia en sus piernas y tomándole de las mejillas mirándole fijamente- ¿Está tan buena como Nile?-

-¡Mariela!-


-Ofelia es una chica de diecisiete años, viene de un pueblo cercano a Florencia como yo, es hija de una vecina de mis papás y ellos le dijeron que me iba de maravilla aquí en Roma. –
Hablaba Aida suspirando suavemente- y ella vino a aplicar exámenes en las universidades, y le pidió a Julia que cuidara de ella pues sin pensarlo, les conté que ella me había dado hospedaje y trabajo, es una chica muy dulce, educada y obediente, una que incluso Julia podía someter. –

-En pocas palabras, los papás de esa jovencita se la encargaron a Julia, y con el gran corazón que tiene seguro no pudo decir que no, pero, ¿Donde tienes a tu protegida?-


-Pues verán…-
Dijo Aida mirando hacia arriba, escuchando unos pasos.

-¿En serio? Julia, exijo verla, como novia, quiero saber qué tipo de mujer escondes en tu bodega. –


-¿Qué? No la escondo, no me pareció dejar que anduviera buscando un hotel o casa de renta todas las tardes, y que Aida le ofreciera pasar en su departamento tampoco me pareció. –


-Así que lo más sensato que pensaste fue tenerla en el cuarto donde estuvo Aida, siendo la única que tiene llaves para meterte y aprovecharte de esa inocente jovencita, ¿Cierto?
-Habló Mariela con los ojos cerrados, mostrando una gran sonrisa- ¡Conejita! Has aprendido muy bien. –

-¡Mariela! ¡No es por eso!-


-Señorita Julia, ¿Necesita algo?-



Todas voltearon a ver a la escalera, mirando a una jovencita delgada y de curvas prominentes abajo y arriba, de unos bellos ojos azules y largo cabello castaño, luciendo su juvenil físico con un vestido de algodón con botones. Las chicas voltearon con una sonrisa traviesa a Julia quien respingó de los nervios y corrió hacia Ofelia.


-Nada nada, jaja, anda, regresa a tu cuarto Ofelia, seguro tienes mucho que estudiar. –


-!Oh por dios, está preciosa! Sus tetas son tan grandes como las de Nile.
-Susurró Mariela a su prima tapando su boca.

-Yo creo que son más grandes. -


-Pero ya pasó mi hora de estudio, solo dibujaba y tomaba algo de té, pero como escuché mucho ruido… si gusta, le ayudo con sus clientes, aunque no sean muchas yo…-


-Tranquila, tranquila.
–Reía nerviosa Julia empujando suavemente a Ofelia.

-Oye, Ofelia, ¿Puedes presentarte con nuestras amigas? –


-Está bien, Aida, mis padres me dijeron que fuera amables con las amistades de la señorita Julia y las tuyas-
Sonrió Ofelia bajando por las escaleras mientras Julia jalaba sus orejas de coneja de los nervios.

– Ya conoces a mi novia, Claire, ellas son la señora Gabrielle Marquezine y su esposa, Margaret Mannes, y la bebé es Shannon, es hija de Margaret y de Gabrielle. –


-Mucho gusto, que hermosa es su hija. –


-Muchas gracias, jeje, vaya que te tenía escondida Julia. –


-Julia me dijo que por las noches suele tener una atención especial a ciertas clientas por un club que tenían, y se incomodarían si alguien nuevo y desconocido les atendía de repente. –


-¿Eso dijo? Para nada, si se ve muy claro que eres de fiar
- Decía Mariela mirando el cuerpo de Ofelia devorándolo con sus ojos. - ¿O no, Julia?-

-¡Mariela!-


-¿Y qué piensas estudiar, Ofelia?-


-Estoy estudiando cocina gourmet y repostería, quiero abrir mi propio negocio en mi pueblo, no hay ninguna repostería especializada, solo panaderías, así que creo que me iría bien. –


-Entonces tienes a la persona indicada aquí, mi esposa es la dueña de las reposterías Mannes. –


-¿En serio?-
Dijo sorprendida Ofelia mostrando un sonrojo por no reconocerla, agachándose un poco en señal de disculpas. –que descortés de mi parte, estar hablando de algo sin reconocer a la especialista frente a mí. –

-Tranquila, a mi esposa le gusta siempre presumirme, aunque no me quejo, jeje. –


-Entonces… señorita Julia, a lo que se refería a club es… a … como decirlo
-Hablaba calmadamente la chica de provincia, sonrojándose y tapando una de sus mejillas tímidamente. – chicas… que salen con otras chicas, como Aida y usted. –

-Algo así, espero no te incomode. –


-No, para nada, mis papás así como los de Aida no lo ven bien, pero… creo que el amor es algo que no tiene raza, sexo o religión, ¿Cierto?-


-Ni edad-
Dijo Aida señalando a Maryclaire con su dedo índice haciéndole reír y respondiéndole de la misma manera.

-Me agrada que lo veas como algo normal, y si te permite Julia, puedes acompañarnos por las noches, ¿O no?-


-Si ella me lo permite, mis papás me dijeron que hiciera caso a lo que dijera ella, pues no me está cobrando la habitación que me ofreció y todavía me está dando trabajo. –
Sonrió inocentemente Ofelia mientras Julia mordía sus orejas de coneja queriendo llorar al ver a sus amigas mirándole con burla y picardía.

-¿Harás todo lo que te diga la coneja?-


-¿La coneja?-


-Así le decimos de cariño a Julia por qué siempre anda con su disfraz. –


-Oh, sí, tengo que hacerle caso, no sabría que hacer sin su ayuda, Aida me dijo que confiara en ella, que era una chica muy atenta y respetuosa y estaría en buenas manos. –


-Y sí que tiene buenas manos. –


-¡Mariela!-


-Ven, toma asiento-
Dijo Gabrielle dejándole un lugar al sentarse más cerca de Margaret- Aida, no seas grosera con tu invitada y ofrécele algo. –

-Disculpen, no bebo alcohol, mis padres me han dicho que no tengo edad para eso. –


-Pero tienes la edad justa para otras cosas, ¿O no, conejita?-


-¡Mariela, ya basta!
-Exclamó toda roja Julia.

-Señorita Julia, está muy roja, ¿Se siente bien?-


-¡Son ellas, mis amigas creen que tú y yo…-


-¿Qué usted y yo qué?-


-Olvídalo-
Suspiró Julia caminando hacia la barra para sentarse y recostar su rostro en la madera murmurando sin ser escuchada. –por eso te escondía, estas chicas te van a meter al mismo mundo al que me metieron, pobrecita de ti. –

-Oye, Ofelia, ¿Y qué tan bien te llevas con mi novia?-


-Apenas llevo unos días aquí, pero creo que nos llevamos muy bien, la señorita Julia ha sido muy atenta conmigo. –


-Muy atenta, ¿En verdad?
–Decía Mariela sonriéndole burlona a Julia quien jalaba sus orejas de coneja y las mordía.

-¡No es lo que piensan!-


-Le doy una semana. –


-Dos semanas.
–Dijo Gabrielle haciendo la señal de la letra V con sus dedos mientras tomaba elegantemente una copa de vino.

-No pasa de tres días, jeje, si se ven lindas juntas, con perdón de Mariela. –


-Yo no lo niego, jaja.-


-¡Chicas!-


-¿A qué se refieren?-


-Digamos que todas estamos pensando que, como eres una principiante fuera del pueblo, y también eres una despistada en las relaciones humanas, Julia será la maestra perfecta y te enseñará en ese tiempo todo lo que necesitas saber. –
Dijo maryclaire dando la estocada final al sonrojo y vergüenza de Julia.

-¿En serio? Me gustaría que empiece cuanto antes señorita Julia, entre más me enseñe, mejor. –


-¡Las voy a matar!-



Todas se rieron de la reacción de Julia, hasta Ofelia que solo siguió las risas, esa joven de pueblo no sabía que estaban dando por hecho que Julia sentía atracción por ella, incluso Mariela que era su novia la estaba empujando. Un simple acto altruista de Julia le estaba causando muchas vergüenzas.





:d Con esas amigas!!
:3 Hasta las chicas apuestan cuanto tardará en que pase algo entre ellas.
 
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:3 Seguimos


NOCHE 3




Era tarde en el bar, era un fin de semana que había decidido Julia dejarlo libre para ayudarle a Ofelia en sus clases de cocina. Ofelia había escuchado buenas referencias de Julia tanto en la universidad como de Margaret, una de las mejores reposteras del mundo, por lo cual, con esa calidez y dulzura que le caracterizaba a la joven, le insistió que le enseñara algunas recetas y técnicas, lo cual no pudo resistir la rubia. Al estar en la cocina, Julia vestía con un vestido de tela delgada con tiras, algo casual y fresco, semejante al vestido de Ofelia color crema que poseía botones en el pecho, para sujetar sus sobresalientes atributos que de vez en cuando atraían la mirada de su mentora.

Julia no era ciega, en realidad, Ofelia era muy bonita, fuera de su uniforme de trabajo, encandilaba su belleza física, su rostro angelical y voz delicada, tenía la misma impresión de ella que la que le había originado Nile, pero, a diferencia de esa joven rubia que se sentía como algo prohibido al ser casada, Ofelia olía a pureza virginal. La que era llamada como coneja, sacudía su cabeza al pensar en esas cosas, sus amigas le habían metido tantas ideas en la cabeza que pensaba que estaba loca por seguirles el juego.


-Señorita Julia, ¿Ahora qué?-


-Ah, perdón, perdón. –
Rio la rubia mientras le explicaba el procedimiento de un platillo y trataba de no mirar los senos de Ofelia al inclinarse para picar carne, pensando. – Dios mío, ¿Cómo puede tener esos pechos a su edad? Se ven tan blanditos… No, Julia, tranquila, no eres como las demás, eres recatada, educada y… se ven tan blancos, ¡No, Julia, no! ¡No seas débil a la carne! ¿Qué? ¿Cómo se te ocurre ver a Ofelia como carne? Tan buena niña que es y yo teniendo estos pensamientos, es culpa de ellas, ¡Sí, ya lo verán! Ellas me andan metiendo ideas. –

-Señorita… -


-Perdón, ¿Qué decías?-


-Es que… ve mucho… ya sabe-
Habló apenada la joven tratando de abrochar el último botón de su vestido.

-¡Claro que no, no soy así!-


-Seguro notó que no me puse sostén
- Dijo tímidamente la castaña batallando con ese botón- ya no me quedan los sostenes que traje y como me sentía en confianza con usted, yo..-

-¡Ah! Tranquila, tranquila, es eso, solo eso, jeje, tranquila, no es nada malo, yo no uso sostén cuando traigo mi disfraz de coneja, no es nada malo mientras sea para que estés cómoda, si quieres, yo puedo comprarte después. –


-¿No es mucha molestia? Hace tanto por mí, que no sé cómo pagarle. –


-Ya te dije, lo hago con mucho busto, digo, con mucho gusto
-Reía nerviosa la rubia tratando de controlar su mirada- solo necesitaría que me des tu talla para saber cuáles comprarte. –

-Mmm… Es que, no los he medido, ¿Podría ayudarme luego?-


-¡Dios, es un amor esta chica! ¿Por qué me haces esto? ¡Tengo novia, no soy una pervertida como las demás!
-Pensaba Julia controlando su tensión sexual que estaba cargando.

-Creo que ya está el pan. –



La jovencita se dirigió al horno antes de que Julia le dijera que aún no era el momento, pero la torpeza de Ofelia se presentó al pisar un trozo de zanahoria que se había caído, resbalándose, Julia reaccionó al momento para rodear su cintura y sujetarla de su nuca, evitando que golpeara fuertemente en el piso. Al momento preciso para un resultado peculiar, por la postura, Ofelia se ruborizó y escondió un poco su boca con su mano, pues quedaba la situación como si fuese a darle un beso al estilo romántico.


-Perdón, fui muy torpe, señorita Julia.
–Dijo apenada la castaña tapando su cara por vergüenza.

-Casi te pegas en la cabeza, debes de tener cui…-


La puerta se abrió, haciendo que las dos mujeres voltearan a la entrada, pues la única que tenía llaves extra era Aida. Julia se quedó congelada al ver que Aida, Maryclaire, Margaret, Gabrielle y Mariela entraban al bar.


-Conejita, ya llegamos.
–Dijo Mariela- creo que no está. –

-Seguro que está arriba con esa jovencita, dándole “clases”-


-Jaja, vamos, lo dijimos de broma, Julia nunca….-
Iba a hablar Mariela, mientras todas se quedaban calladas al lograr ver a Julia teniendo entre sus brazos a Ofelia, con su rostro cerca al de ella.

-Creo que gané, dije que desde el primer día ya andaban juntas. –


-¡Chicas, no es lo que piensan!-


-Vamos Julia, no es para que lo oculten, si era obvio que Ofelia te quiere mucho. –


-Sí, quiero mucho a la señorita Julia
-Dijo inocentemente Ofelia levantándose de los brazos de Julia, sonriendo tímidamente. – Ha hecho tanto por mí, que no sé cómo agradecerle. –

-Creo que ya vimos cómo se está cobrando el agradecimiento. –


-¡Aida!-


-Deberías de avergonzarte Julia-
Respondió Aida entrando a la barra para empezar a preparar las bebidas para todas. – qué seas la menos experimentada y dominante del grupo no te da derecho para aprovecharse de Ofelia. –

-¿A qué se refieren, señorita?-


-¡Nada, nada! Uy, son unas… Ofelia se andaba cayendo y yo la atrapé. –


-Qué aburrida, y yo creí que mi novia salió una fiera. –


-¡Mariela!-


-Señorita, que mal de mi parte, por estar enseñándome, no tiene nada para sus amigas, déjeme preparar algo, ¿Si?-


-No es necesario
-Dijo la rubia mientras Ofelia se dirigió a la cocina.

-Yo te ayudo, cuida de Shannon, Gaby. –


-Está bien.
–Respondió Gabrielle cargando en sus brazos a su hija, mientras las que quedaron enfocaron su mirada en Julia quien se encorvaba de la pena. – Niégalo ahora, coneja. –

-Yo…yo… wishu wishu-


-¿Si?
-Dijo Aida acercándose a Julia quien le hablaba al oído llena de vergüenza. – Dice que es nuestra culpa que ahora por nosotras, notó que Ofelia es tan inocentemente sexy. –

-¿Por nosotras? Si claro, somos las que andamos ofreciéndole casa, trabajo y manoseándose a su trabajadora. –


-Yo… yo…wishu wishu…-


-Mmm..
-Escuchaba Aida a la rubia quien seguía hablándole al oído por la pena- Dice Julia que nosotras la llenamos de pensamientos lascivos hacia Ofelia, y ahora no puede mirarla sin violarla y desear devorar esos enormes pechos que tiene, tentándose a tomar su virgen corazón entre sus brazos y orillarla a un camino de placer que como buena maestra le enseñará. –

-¡Eso lo agregaste tú!-


-Solo pulí tus propias palabras. –


-¿Qué voy a hacer?
-Dijo Julia ruborizada mientras sus amigas tomaban de sus bebidas. –por su culpa, ahora no puedo dejar de ver a Ofelia con … ya saben… eso. –

-No te culpo, mi conejita, todas pensamos que esa chica es un bombón, pero no intentaríamos nada con ella. –


-Gracias, Mariela. –


-Claro que no, es una menor de edad
. –Respondió Gabrielle tomando de su copa de vino. – y se nota que esa jovencita solo tiene ojos para Julia. –

-¿Qué? –


-¿No lo notas? Esa chica te adora, te ve como un ángel, disfrazado de conejo sexy, pero un ángel.
–Comentó Maryclaire. – Se puede decir que la tienes a tus pies. –

-¿En serio? Digo, ¿Cómo creen? Ofelia no es como ustedes o como yo, me contó que ni siquiera ha tenido un novio. –


-Por ahora, ¿No recuerdas una joven dueña de bar que nos insistía en que no le gustaban las mujeres y ahora nos presta su negocio para nuestras platicas y noches ocasionales?-


-¿Cuáles noches ocasionales? Uy, no puedo platicar en serio con ustedes. –


-Julia, está bien, seamos serias, ¿Por qué te molesta que te fijes en ella? ¿Qué te impide decir que otra chica te gusta?-
Preguntó Gabrielle mirando fijamente a la rubia, quien suspiró y apretó suavemente la orilla de la mesa.

-Es eso… soy novia de Mariela, no estaría bien que me fije en alguien más, sin importar lo bonita que sea, una cosa es lo que hemos hecho entre todas y que ella lo ha permitido, pero… ver a Ofelia de otra manera que no sea como mi trabajadora y protegida, me hace sentir infiel. –


Las chicas se sorprendieron por la respuesta de Julia, haciendo sonreír a todas después. Mariela abrazó a su novia, para calmar un poco su tensión, mientras Aida le acariciaba su cabello y Gabrielle soltó una suave risita que hasta Margaret escuchó.


-A veces nos sorprendes, coneja
. – Dijo Gabrielle mientras abrazaba a su bebé. – a pesar de todo lo que te molestamos y nos llevamos contigo, no dejas de ser una joven de principios y llena de sentimientos puros, hasta pienso que Mariela no te merece. –

-Oye, ¿Ahora vas contra mí? –


-Julia, es cierto, eres novia de Mariela, pero, tienes que entender que es difícil controlar los impulsos o atracción hacia otra persona, no lo quieres aceptar, pero, te gusta Ofelia, en cuanto te la presenté, supuse que habría química entre las dos.
–Contaba Aida mientras las demás la escuchaban atentamente- solo piénsalo, amas a Mariela por su actitud de hombre. –

-¡Ey, ni que fuera Claire!-


-Prima, no me provoques. –


-Continuo, te gusta Mariela por su manera de ser, por ser tan amigable, risueña, juguetona, y ahora entiendes que también se te da por todo lo contrario, te gusta Ofelia por lo dulce, torpe y femenina que es, eso y el cuerpo que tiene para su edad, que injusto, yo me desarrollé antes que ella, no puedo creer que en cuatro años se pusiera así. –


-Pero no es que me guste. –


-¡Una ronda para celebrarlo! ¿No creen? Creo que mi conejita ya no puede decir que es bisexual, ¿O no? Esto demuestra que ya no le interesan más que las chicas. –


-Va en camino.
– Respondió Aida parándose para ir a la barra mientras Julia se quedaba pensativa y volteaba a ver a la cocina a Ofelia, ¿Era cierto? ¿Le gustaba esa jovencita?






XD Ya hicieron dudar a Julia, estás chicas y sus platicas XD.
 
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