Quest C El Bosque [Nastrand's Maze]

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"El bosque”
a) NPC que la solicita: Owen Wright
b) Descripción de la misión: Tal parece que la inauguración de la Academia no solo trajo interesados en conocerla. Algo o alguien está perturbando la paz del Bosque Inquebrantable, molestando a los habitantes y acercándose, cada vez más, al Green Gym donde se encuentra la Academia. Owen Wright, un invitado de Folder, ha decidido realizar la tarea de investigar lo que sucede, sin embargo sería bueno que alguien lo acompañara, puesto que lleva mucho tiempo sin estar en File
c) Descripción del campo de juego: Bosque Inquebrantable
d) Objetivos a cumplir:
  • Reunirse con Owen
  • Encontrar a responsable de los problemas del Bosque Inquebrantable
  • Detenerlo
e) Notas
  • La amenaza no debe ser muy grande, posiblemente se trate de algún bravucón o bandido
Quest C

Mínimo de post en Party/Guild: 3 por persona
Plazo: 14 Dias
Paga máxima: 300 Bits
Máximo 2 puntos de stat
En caso de activo: Máximo 2 puntos de fama/infamia
En caso de activo: Máximo 30% de Blast Gauge
Digivice: iC (ambos)

Law Wolfe & Tentomon
Ringo Takanabe & Betamon

NPC: Owen Wright
.Wolfe .Wolfe Tizza V.G.Tizza pueden comenzar
 

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Luces amarillas, poco brillantes pero elegantes, iluminaban el lugar. El sonido de los cubiertos, las conversaciones y la música producida por los parlantes inundaban la taberna conocida como "Bad Spill". Normalmente este establecimiento se encontraría más calmo, pero con la inauguración de la Academia de Tamers, el turismo se disparó beneficiando a todos los comercios existentes, y éste por supuesto no era la excepción. La economía en general estaba avanzando de buena manera, tanto que algunos se preguntaban si eso podía desencadenar una crisis. Viajeros de todas partes del mundo digital se encontraban en File Island, los que se "aventuraban" a pasear por el Bosque Inquebrantable, tarde o temprano terminaban dando con el bar, el único de la zona. Por supuesto que para los habitantes del bosque y algunos clientes no era sólo un negocio, sino también un sitio dónde se podía contratar los servicios de Nastrand's Maze, una pequeña guild de mercenarios dispuesta a aceptar todo tipo de recados, ya sea para el lado oscuro de la cuidad o para ejercer la mano dura de la justicia.

No importaba cuantas veces lo viera, a Law Wolfe le costaba creerlo, el edificio casi en ruinas sufrió una fuerte remodalación para convertirse en lo que ahora era, la taberna y base de su equipo. No fue gracias a él, ni a Ringo, ni sus respectivos compañeros, se lo debían a cierto trío de Gazimon, ex-bandidos expertos en diversas áreas."Song", el más débil de los tres, versado en conocimientos de arquitectura y carpintería fue el pilar del proyecto, uno que hasta el día de hoy sigue evolucionando. El tuerto lo observaba detenidamente desde la barra, tenía que reconocer que era una bestia bastante hábil para no tener pulgares.

- ¿Le pasa algo a mi muchacho? - preguntó el barman "Boss", líder de las tres hienas, mientras administraba la caja registradora.

- No. - negó él con su cabeza. Tomó un trago de la bebida especial de la casa, se levantó de su asiento y se fue afuera a fumar un cigarrillo. - Simplemente lo estaba admirando. - dijo con un suspiro, era difícil saber si lo decía en serio o no, pero a Boss le daba igual. Por otro lado, Ringo estaba en el segundo piso, en su habitación junto a Betamon. Adoptaba la posición de yogui para meditar, dejando su mente libre de cualquier distracción, sumergiéndose en el lado más profundo del subconsciente. Una hazaña más complicada de lo que parecía pues requería de mucho esfuerzo físico y mental. El anfibio lo había intentado un par de veces pero tenía problemas para seguir las indicaciones, así que al menos le daba su merito a la acción.

- Aunque a veces no sé si estás alcanzando la iluminación o simplemente durmiendo... - susurró él para luego apartar la mirada. Un momento de paz para su vida llena de estrés, sin dudas lo apreciaba. Desgraciadamente no duró mucho, un fuerte sonido estalló desde el primer piso, fue lo suficientemente ruidoso como para sobresaltar al verdecito. También escuchó gritos de sorpresa, maldiciones y mucho movimiento. Sobra decir que antes de que él mismo se diera cuenta, ya estaba saltando por las escaleras para ver que demonios sucedía allí abajo. Embistió la puerta de roble y gritó. - ¡¿Qué significa esto?!

- Ah- ¡Ah-mi-mi ventana! ¡Mi preciosa ventana! - Song estaba en estado de shock, se arrodilló para tocar los cristales rotos con los brazos temblorosos y maldijo con frustración. Betamon echó una mirada y sí, efectivamente estaba rota, una ladrillo del tamaño de una sandía entró por la misma, provocando una explosión de cristales. Afortunadamente nadie salió herido, pero el bar tenía que reembolsar los platillos servidos, pues muchos de ellos ahora contenían en exceso cierto ingrediente; vidrio. Las quejas ya estaban aflorando pero el verdecito las ignoró. La sangre se le subió a la cabeza. ¿Actos de vandalismo? ¿Qué habían hecho ellos para merecerlos? La ira dominó sus pensamientos, no lo iba a dejar pasar de buena manera. El torrente de violencia en su cabeza fue interrumpido por la intromisión de Boss.

- Hey Wolfe, ¿No alcanzaste a ver quién lo tiró? Debiste poder verlo desde tu posición.

- "Debiste", ¿eh? - dijo el tuerto con ironía. - Desgraciadamente hay muchas cosas que me pierdo por culpa de mi visión.

- Humano... - la líder de las hienas chasqueó su lengua y llamó a su otro compañero. - ¡A.G! - el extraño nombre pertenecía al último y más fuerte Gazimon, portador del X-Antibody. El enorme can salió de la cocina y esperó sus ordenes. - Vigila el perímetro y sí ves algo sospechoso me avisas.

- Roger. - respondió la bestia purpura.

- Y tú, deja de estar llorando en el piso y ponte a limpiar, después conseguiremos otra ventana. - le ordenó Boss a Song ya hastiado de la situación. Por el pequeño incidente tuvieron que cerrar, acción que seguramente afectaría la reputación del establecimiento. Betamon sacó de su trance a Ringo y le pidió que bajase al primer piso. Después de una explicación rápida, decidieron buscar a los "criminales" con Law, no iban a salir impunes después de esa jugarreta. Tenían que entender que sus acciones iban a tener consecuencias, a tal punto que desearían no haberlo hecho. O al menos así pensaba el cuadrúpedo.

- ¿Y cómo averiguaremos algo~? - preguntó la distraída. Su mirada perdida indicaba que no estaba muy comprometida con el asunto. Antes de que nadie le respondiera su pregunta, un chico de tez oscura y cabello blanco se acercó el grupo.

- Disculpen... - su voz era aguda pero reflejaba cierto aire de responsabilidad y seriedad. Sus ojos, tan transparentes como el agua indicaban que tenia un asunto que tratar. - ¿Ustedes son los dueños del local? Uno de los Gazimon que trabajan allí me dijo que os esperara. - había repetido esas palabras en su mente antes de decirlas, no estaba acostumbrado a iniciar conversaciones, pero ahora mismo estaba "trabajando" así que no podía darse el lujo de decidir como socializar.

- Sí~

- Oh, niño, ¿será que viste quién fue el imbécil que lanzó ese ladrillo? - Betamon fue el primero en sacar conclusiones.

- No lo sabemos. - el Wormmon que le acompañaba fue el que respondió. Sus palabras tenían un tono infantil pero adorable, a Ringo le sacó una sonrisa escucharlo. - Pero incidentes como estos han estado ocurriendo toda la semana.

- Sí, así es. Estamos preocupados e interesados en resolver este asunto. - tranquilo y sereno como era, no tardaba en desenvolverse, siendo lo más claro posible. Él y su compañero sospechaban de esa misteriosa taberna y creían que allí encontraría una pista, aunque fue una sorpresa cuando la ventana estalló, no esperaban presenciar uno de estos tantos incidentes tan pronto. El joven se apresuró a explicar la situación, su nombre era Owen Wright, uno de los tantos visitantes de Folder atraídos por la dichosa Academia de Tamers. Poco después de su llegada, las denuncias hechas que involucraban al bosque llegaron a sus oídos, como fiel amante de la naturaleza que era, deseaba que el mismo se mantuviera como el lugar armónico que recordaba.

- Al parecer nadie pudo ver quién lanzo el ladrillo. - concluyó Law, estuvo a punto de sacar un cigarrillo pero Takanabe le detuvo. Hizo un gesto de molestia y continuó. - Sin embargo el proyectil es enorme, incluso abolló la mesa sobre la que cayó. Sólo un digimon de nivel adult o mayor podría haberlo lanzado con tanta fuerza y desde una distancia segura.

- No te desanimes. - le dijo la oruga verde. - El bosque tiene sus ojos, aunque los perpetradores se crean "invisibles", no podrán escapar de su mirada.

- ¿Y eso quiere decir qué...? - típico del digimon proveniente del mar, no entendió el punto principal de la frase.

- Quiere decir que sus habitantes siempre están alertas, incluso ahora podemos dar por seguro que algún digimon insecto o planta nos está observando desde la distancia.

- Ugh. - Betamon siempre se había sentido vigilado por esta zona de File, le alegraba y a la vez no saber que sus sospechas no eran infundadas.

- En ese caso permítanos ayudarle. - ofreció el insecto carmín que se acababa de materializar desde el interior del iC de Wolfe. - Nosotros también tenemos asuntos que tratar, así que serán dos pájaros de un tiro. - Owen no se negó, ya había pasado mucho tiempo desde que había visitado por última vez el Bosque Inquebrantable, el mismo estaba irreconocible así que no le venían mal un par de guías.

.Wolfe .Wolfe luego corrección o3o

 
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.Wolfe

Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.
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Todos los presentes concordaron en cubrir la zona del bosque que rodeaba el “Bad Spill” para interrogar a los habitantes y encontrar algún testigo que pudiera darles algo de información. La pareja de recién llegados de Folder se mantenían al margen del grupo; siguiéndolos desde atrás, mientras se dirigían por el bosque a investigar los distintos asentamientos hechos por clanes, especies y cualquier forastero que pudiera resultar sospechoso. Durante el trayecto Law aprovecho la oportunidad para decir unas palabras, procurando no llamar la atención de Owen o Wormmon.

––
Beta, Tento, ¿Están seguro de confiar en él? –– cuestionó el emparchado con una expresión indefinida, tensa y un poco fría ––. No me parece bien la idea de tenerlo metiéndose en nuestros asuntos.

––
No podemos hacer mucho, sí terminamos encontrándonos con él, es mejor aprovechar su apoyo a parecer sospechosos o entrometernos en su camino. Sí es algo que ha estado investigando, debe tener a la Central y a Digital Security al tanto. –– respondió el alado posado sobre la espalda de Law, sujetándose de su hombro izquierdo.

––
Tiene razón. A mí tampoco me gusta, pero con su ayuda es posible que encontremos al maldito y le destrocemos el código en mil pedazos.

La frustración que corría por el cuerpo del verdecito era evidente, incluso sus compañeros temían verlo con una mirada tan definida de enojo y cólera. Perturbarlo, conociendo su carácter volátil, no podían llegar controlarlo. Ringo sé mantenía al margen de la situación, para ella el suceso no tenía mayor importancia que un juego, era difícil verla molesta o impresionada de alguna manera por un hecho tan simple. Su primera revisión fue en el hogar de los Kunemon y DoKunemon; no sería la primera vez que el cuarteto llegaba a pedirles información por un incidente parecido, y sabían perfectamente la posición imparcial que ocupaban ante cualquier inconveniente, evitándose problemas de hablar. Sin embargo, Wormmon no parecía verlo de la misma manera, mostrándose optimista. Tentomon junto a Ringo lo acompañaron para darle apoyo e intentar conseguir al menos un poco de información.

––
Presiento un dejá vu, dudó mucho que esos gusanos nos ayuden –– recriminó recordando la primera misión que les fue otorgado junto a Law y Tentomon, iniciando su relación laboral ––. Pero, esto me hace pensar, Wolfe, ¿no tienes a nadie que pueda saber algo?

––
¿Lo dices porque la última vez hicimos lo mismo? –– preguntó posando un cigarrillo apagado entre sus labios, obteniendo un asentimiento del pequeño anfibio ––. Hm. Sí, creó saber quién puede darme una idea, pero costara.

––
No me importa. Luego se lo sacaré a golpes al causante.

––
Entendido. Tomará tiempo así que puedes aprovecharlo para investigar por su cuenta –– aclaró posando su ojo sobre el cuarteto que aun buscaba algo de información, pero sus rostros mostraban claramente lo poco efectivas que eran sus palabras contra oídos sordos ––, aunque empiezo a creer que no conseguirán mucho, la mitad del bosque piensa como ellos, ninguno quiere involucrarse en temas de bandidos o algún digimon que quiera apoderarse de esta zona.

––
Sí, pero es nuestro territorio y no dejare que se burlen de nosotros.

Law no pudo evitar dar una media sonrisa por esas palabras, enmascarándola con el toxico entre sus labios a lo que sus compañeros regresaban con expresiones serias, o al menos en la mayoría. Luego de discutir un momento con Wright y Wormmon, Wolf decidió separarse del resto con Tentomon alegando que así abarcarían más terreno y podría localizarlos con su D-Terminal. Sé dirigieron por un camino entre los arboles hasta una zona poco transitada por turistas o digimon; conscientes de lo peligroso que podría ser para los curiosos y débiles. El dúo había visitado esta área tras escuchar algunos rumores, existía un digimon capaz de dar algo de información a cambio de dinero u objetos de alto valor. Al principio no creían que alguien considerara que darse a conocer fuera una idea brillante, pero pudieron entenderlo después de verlo con sus propios ojos y comprenderlo sin mucha dificultad. En medio de árboles con hojas y ramas densas, capaces de bloquear la luz del sol, la única iluminación era un grupo de llamas azules de velas en un candelabro de tres cuernos, aparentemente de oro.

––
Oh, clientes. No esperaba verlos el día de hoy –– dijo con una voz divertida y temible, buscando intimidarlos mientras tomaba forma desde sus espaldas, posando sus enormes garras azules sujetaban el cuerpo de cada uno; provocando que se tensaran claramente, acto que divertía al impertinente Bakemon ––, ¿vinieron a meter nuevamente sus narices donde no les interesa?

––
No vinimos a molestarte, únicamente queremos un poco de información… –– declaró el emparchado sintiendo como las uñas se clavaban en su piel, pero sin mover en ningún momento. La primera vez que estuvieron ante el decidieron no presentarse en vano, gastaron una buena cantidad de dinero para hacerle una pregunta al comerciante de información: ¿Qué haces en el Bosque Inquebrantable? La pregunta genero una expresión irritada en el rostro del ser sin forma y posteriormente sonrió dándoles una respuesta fácil y directa "Destierro" ––. Ya te he dicho que no somos alguna amenaza para ti.

––
Muchacho, podrás repetírmelo todo lo que quieras, ustedes no dejaran de ser unos perros falderos de Jijimon –– respondió desapareciendo nuevamente y reapareciendo frente ambos, mostrando una sonrisa ególatra y sumamente irritante ––. Sin embargo, conozco su predicamento. Unos amigos me avisaron que recibieron un pequeño regalo no deseado en su taberna, y que los andan buscando al responsable con un mandado de su dichosa central.

––
Así es. –– corroboró un tanto nervioso Law, no habían pasado ni una hora del incidente y ya era un dato común para alguien como él. Lo que no conseguían descubrir ellos, fácilmente podía averiguarlo, volviéndolo un ser bastante peligroso tanto como aliado o enemigo.

––
¿Qué planeas darme a cambio para saber a quién buscan? –– cuestionó mientras el humano depositaba una gran cantidad de billetes sobre el suelo, las ultimas ganancias de la taberna ––. Oh, me siento consentido, en verdad lo quieren encontrar, jejeje.

––
Te lo dije, vinimos por información. ¿Dónde podemos encontrarlo? –– alzó la voz más confiado de la situación, notando al adulto mucho más relajado.

––
Depende a quien quieran: a quién lo hizo o al que lo provoco –– aclaró el ser maligno tomando rápidamente su recompensa y depositándolo dentro de la manga de su túnica, desapareciendo en un segundo y divirtiéndose con las expresiones confusas de ambos, sintiéndose completamente complacido ––. Jejeje. Ustedes son bastante inconscientes de lo que sucede en la ciudad, por alguna razón un grupo de digimon llegaron a File junto con esos escandalosos turistas. Uno de ellos especialmente decidió causar caos mientras estaba rondando por esta zona, consiguió un grupo de digimon que lo apoyaran e hicieron algunos estragos en su amada academia, pero no pudieron durar mucho más cuando mejoraron la seguridad… –– el ojo de Law se abrió repentinamente al recordar ese hecho, su Leader y él solicitaron ser escoltas de Jijimon por la academia y contuvieron alguno de esos extraños incidentes ––. Cuando uno de los suyos fue implicado decidieron pasar al Bosque Inquebrantable y esperar que la llama se apagara en la ciudad, eso es lo que los trae a ustedes aquí.

––
Pero, ¿Quiénes son y donde los encontramos?

––
¿Huh? Pues, eso es fácil de contestar, pero deberás pagarme por esa información. –– declaró creando una mueca en el rostro del emparchado, sin darse cuenta había caído en su juego, dejándose maravillar por un cuento y perdiendo la oportunidad de encontrar al objetivo principal ––. Vamos, ambos sabemos que pueden pagarlo.

––
No. Ya tenemos lo que necesitamos –– respondió Tentomon, elevando la voz antes de dirigirse con su compañero hacia la salida, borrando la sonrisa triunfal del fantasma tras de sí. La pareja procuró encontrarse en un lugar apartado antes de poder hablar tranquilamente ––. Law, ¿recuerdas de quien estaba hablando, cierto?

––
¿Del Kokuwamon en la academia, no? También lo pensé.

––
Nosotros hicimos esa declaración, si lo encontramos, podremos dar con los causantes de lo sucedido en la academia y aquí. –– concluyó el insecto con entusiasmo mientras su compañero se mostraba un tanto confuso de las razones por las que un digimon extranjero vendría solo para ocasionar delitos menores en la ciudad, no lo entendía, pero no perdió tiempo en enviarle un mensaje a sus compañera para encontrarse con ellos lo más pronto posible. Tenia un mal presentimiento y antes de adentrarse aún más en la cacería del gato y el ratón quería tomar algunas cosas del Bad Spill y prepararse para cualquier eventualidad.


Tizza V.G.Tizza
 
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Todo era teñido por un color gris opaco. Las grandes y espesas arboledas funcionaba prácticamente como un parasol gigante, el Bosque Inquebrantable era un territorio de sombras dónde lo único que se podía ver hacía arriba era un mundo de hojas. En algunas partes, el viento proveniente del Cabo Coela soplaba con intensidad, en cambio en otras, era completamente bloqueado por la irregularidad del suelo. Una alfombra de hojas podridas se extendía hasta donde alcanzaba la vista, abonando la tierra, creando un ambiente húmedo y permitiendo la reproducción de muchas variedades de hongos. Sin embargo, en cuanto a árboles se refería, la biodiverisad no era muy variada pero sí numerosa. Gracias a eso se volvía un mar de troncos en el que era prácticamente sencillo perderse, un laberinto natural dónde los exploradores inexpertos se veían obligados a dar vueltas en círculos. Por supuesto, no por nada el lugar era un habitad tan poblada, toparse con arbustos repletos de bayas, setas y algunas hortalizas era completamente normal.

Para Owen la tarea de buscar a sus objetivos allí podía ser tan ardua como encontrar una aguja en un pajar. Sin embargo, no se desalentaba en lo absoluto pues la sola idea de observar con detenimiento el bosque le fascinaba. Le gustaba encontrar patrones entre los troncos, saber porque determinada vegetación crecía más que otra, conocer los sabores de los frutos silvestres y por sobretodo, la paz absoluta que sólo podía encontrarse en ambientes salvajes. Pero ahora todo estaba siendo arruinado por un individuo o grupo de renegados. No creía que los miembros de Nastrand's Maze fuesen de confianza, pues habían oscuros rumores sobre su base Bad Spill. Tampoco aquel informante, debía tener "pajaritos" por toda el área si es que en verdad conocía la situación como decía saberlo. Aunque en sí, al muchacho no le importaba tener la verdad en sus manos, tratar con mentira era una forma de dar con los hechos auténticos. Incluso si el grupo de mercenarios le estaban engañando, debía ser por alguna razón relacionada con su caso. Por eso mismo no iba a negarse si ellos le ofrecían su ayuda, sí eran aliados mejor, y sí eran enemigos, también. Una repentina ráfaga de viento acarició su rostro, fue tan gentil, profunda y refrescante que no pudo evitar inspirarla con todas sus fuerzas. Antes de que se diera cuenta, estaba haciendo lo mismo que Ringo, disfrutando la simpleza de algo tan pequeño y a la vez tan grande. Después de intercambiar miradas, su actitud distante desapareció un poco. Esbozó una sonrisa en su rostro y se rió para sus adentros. La distraída no entendió a que vino eso así que simplemente lo ignoró.

- Esto no esta avanzando, ¿cuanto llevamos caminando? - preguntó el anfibio impaciente. Generalmente veía digimon por la zona, pero ahora que estaba en un grupo un tanto más numeroso, no se había topado con ninguno.

- Cerca de diez minutos. - contestó el joven de pelo blanco. Para él también era rara la situación, recordó que poseía cierto objeto de utilidad, lo buscó en la parte trasera de su pantalón. El aparato parecía un reloj de bolsillo pero en realidad era un radar. Cuando lo encendió se sorprendió, pues había sido mucho más efectivo de lo que había imaginado. Decenas de señales parpadeantes aparecieron en la pantalla, algunas inmóviles, muchas en grupos, y otras en movimiento, aisladas. Todo el equipo se puso detrás de Owen para observar con curiosidad. - Son digimon. - explicó él refiriéndose a los puntos marcados. Estiró la mano y señalo la tierra cerca de un árbol. - Por ahora, ¿por qué no le preguntamos a ellos?

- ¿Qué cosa? - Betamon no entendía, desde su punto de vista, allí no había nada. No obstante, cuando Wormmon se acercó y le habló a la supuesta nada, hubo una respuesta. Dos cúmulos de hierba alta se agitaron y luego se elevaron, destrozando la tierra a su alrededor. - ... - se trataba de dos Redvegiemon, digimon tipo planta capaces de crear madrigueras sobre la tierra y camuflarse con el ambiente. Inmediatamente se le vino a la mente la frase del insecto; "El bosque tiene sus ojos".

- ¿Qué quieren? - masculló la planta más temperamental.

- ¿Qué buscan? - preguntó la segunda, que al parecer complementaba las frases de su compañera.

Wolfe se lo pensó muy bien antes de hablar. ¿Qué era exactamente lo que debía preguntar? Cuando ayudaban a Jijimon en la academia, se toparon con un mensaje contundente y ciertos sabotajes producidos a manos de un Kokuwamon, aunque posiblemente él era sólo el peón de alguien más. Había sido un asunto inconcluso en sus vidas así que no perdía nada con indagar un poco el tema. - Por razones personales, estamos buscando a los que están causando problemas en el bosque. Doy por hecho de que saben de lo que hablo, quizás a ustedes también les jugaron una mala pasada.

- Sí y no. - respondió el Redvegiemon que hablaba entre dientes.

- Sabemos los rumores, pero hasta ahora no presenciamos ninguno. - aclaró la segunda. - Aunque vuestro problema es nuevo, ¿qué os han hecho?

- Destrucción de nuestra propiedad privada. - dijo el verdecito con desprecio. Él era fácilmente irritable, una acción como esa, por muy infantil que fuese, era una declaración de guerra contra su persona. Ringo le había dicho que se desligara de esos bienes materiales, le ofreció olvidar todo el asunto y asistir a una clase de meditación para que se relajara. Obviamente fue inútil, pues el ya había acudido a ella con sed de venganza. Owen aprovechó para preguntar un poco más sobre los otros problemas. Atracos, intimidación, linchamientos, y todos los objetivos habían sido tamers con sus respectivos digimon. Algunos decían que la mente maestra detras de estos sucesos era un Apemon, otros que se trataba de un Kabuterimon, un Flymon, un robot homicida e incluso uno garantizaba que había un "amo de las tinieblas" tirando de los hilos. Los rumores absurdos eran tantos que se volvía difícil filtrarlos. Agradecieron al par de verduras y usaron el radar para acercarse a otros inquilinos del bosque. Luego entraron en el territorio de los Kunemon, insectos celosos y muy sobreprotectores con su especie. Una raza que se apoyaba mutuamente sin importar las circunstancias, si alguno de ellos estaba involucrado con el asunto, no dirían ni una palabra. En caso contrarío, se mostrarían más colaboradores y menos tercos. Desgraciadamente no sabían nada, no estaban interesados en esos sucesos tan ajenos a ellos. De igual forma, preguntar no fue del todo inutil. Uno de los gusanos garantizó ver a un Apemon por la zona hace unos días y otro alegó ver a un digimon maquina pasear por la zona.

- Algo no cuadra. - susurró Tentomon para sí mismo mientras intentaba armar algo con la información que tenía. ¿Qué tenían en común los rumores? ¿De algún modo le daban credibilidad a la información ofrecida por Bakemon? ¿Por qué aparecieron justo ahora y como podían relacionarse con el Kokuwamon visto en la academia. Por un instante, su mente se vio iluminada. - (¡Es cierto! Todos los sospechosos mencionados no son habitantes del Bosque Inquebrantable). - y razón no le faltaba, algunos como Apemon pertenecían a la Selva Tropical, otros como el supuesto Kabuterimon y Flymon a Bettlerland y por último Kokuwamon debía pertenecer al Pueblo Industrial. Si todos existían, era probable que fuesen un grupo y usasen un punto nuetral para establecer su base, uno dónde nadie tenga privilegios sobre otros.

.Wolfe .Wolfe
Luego hablamos sobre como seguir, lamento la demora, ya sabes como soy xD


 
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.Wolfe

Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.
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–– … Todos los implicados no pertenecen a esta zona, por eso creo que utilizan el Bosque Inquebrantable como zona neutral. Seguramente su plan es controlar parte del bosque, por eso intentan alejar a los Tamer y sus Digimon. –– declaró el alado atrayendo la atención de todos los presentes ––. Posiblemente la ventana fue sólo una advertencia, si tienen Adultos en sus filas, pueden ser seguramente bastante peligrosos.

––
¡¿Advertencia?! ¡Cuando los vea yo les diré donde…! –– Ringo rápidamente posó sus manos sobre la boca del anfibio, intentando salvar la sanidad mental de los presentes dejando el resto de esas palabras como simples murmullos inaudibles.

––
Ahm… Y exactamente, ¿Dónde podrían encontrarse? –– cuestionó Owen intentando omitir la presente escena ––. Si es como dices, debe estar en algún punto que no sea demasiado transitado y conserve alimento, agua y se encuentre acondicionado para ser habitado sin problemas.

––
¿De dónde sacaste esas suposiciones?

––
Porque en ningún momento han robado alimento o algo parecido, simplemente se limitan a atacar a los Tamer que se acerquen y todo el que se encuentre en dirección al Green Gym… –– respondió Wormmon atrayendo la atención de los jóvenes ––. Deben tener una base para ocultarse y atacar en la primera oportunidad.

––
Hm. Green Gym… Ahora todo tiene sentido, no nos quieren a nosotros, buscan afectar la academia desde un ángulo menos directo –– dijo para sus adentros Wolfe, posando su mirada hacia la nada ––. Pero, ¿Por qué nos atacaron tan indirectamente? Eso aún no tiene sentido –– suspiró con un poco de dolor de cabeza, confundido al sentir únicamente que siguen caminando en círculos y sin una dirección establecida ––. Agua, comida y seguridad, el único lugar que me llega a la mente es una fuente subterránea que queda cerca del Puente Coela.

––
¿Del qué? –– preguntó el peliblanco sumamente confundido por las palabras del emparchado, entretanto el locutor de esas palabras pensó por un segundo sus palabras y apunto en dirección entre los árboles.

––
El puente entre el Bosque Inquebrantable y el Cabo Coela, lo llamo así porque nunca he sabido su nombre. Pero, ese lugar está habitado por Gomamon...

––
Espero que no, los Gomamon son bastante rebeldes, si llegan a encontrarse con enemigos no duraran en atacarlos sin importar el nivel que posean, fácilmente podrían llegar a salir heridos, o algo quizás algo peor. –– mencionó el anfibio llamando la atención del grupo mientras el resto analizaba sus palabras, convirtiéndose en un pensamiento compartido y posteriormente una dirección que seguir.

Siguieron el sendero por los árboles, el emparchado junto con Tentomon sobre su espalda dirigían la marcha a lo que sus compañeros no se separaban de su lado. Ringo conocía perfectamente el camino, incluso superaba los conocimientos y experiencias de Wolfe en el bosque, sin embargo su concentración no le permitía tomar tan enserio la labor como sus compañeros, como siempre, viéndolo todo a la ligera. No les tomo mucho tiempo llegar aún punto rodeado por una gran cantidad de árboles viejos y maleza espesa, las hojas estaban cubiertas de roció; provocando un ambiente lleno de humedad, estando cerca de su destino. Al ser una zona habitada únicamente por los Gomamon ha crecido sin la presencia de otro tipo de digimon que no sea acuático, conservando un ambiente idóneo para la especie dominante del lugar. Tras avanzar unos metros lentamente escucharon unas fuertes exclamaciones y risas entre los árboles, logrando que todos se detuvieran súbitamente, tomando una posición defensiva.

––
… ¡Debiste ver la expresión en su rostros! ¡No se lo esperaban! –– seguía repitió un simio de pelaje amarrillo y un gran hueso a su espalda, se encontraba posado sobre una roca liza y circular a la orilla de la fuente cristalina ––. ¿No es así, hermano?

––
¡Sí, sí! –– concordó el aludido, gemelo de Apemon y de pie ante el grupo que se encontraba en el sector ––. ¡Oh, qué miedo, auxilio, mi ventana! ¡Fue épica la expresión del tuerto, no lo podía creer, que idiota!

––
… En verdad, ustedes son los verdaderos idiotas –– pronunció con un tono de voz decepcionado y cansado un abejorro de grandes dimensiones, recostado sobre el pasto ––. Ese no era el sentido del trabajo, ¿de que sirvió romper su ventana si olvidan la nota de intimidación? Algo tan simple y lo arruinan –– regañó con un suspiro ––. Skull-Sama no estará feliz, no sirve de nada ahuyentar a todos los Tamer que entren al bosque si ellos siguen aquí, lo hace todo más difícil.

––
No puedes esperar mucho de ellos, son solo unos perezosos habladores-Ota. –– declaró un renacuajo en medio del agua, disfrutando de su estanque personal.

––
Tranquilo, Flymon o terminaras igual que Kokuwamon, desertando y rogando que Skull-Sama no te consiga.

––
Ese desertor encontrara su castigo cuando Skull-Sama lo atrape, ya lo verán, no podrá ir muy lejos. –– comunicó creando un ambiente tenso y oscuro. Desde los arbustos el sexteto escuchaba cada palabra con atención, a simple vista no podían entender pero poco a poco todo se armaba en la mente de Law y Tentomon, quienes estaban mejor informados de las circunstancia en que se encontraban ––. Y a todo esto, tengo hambre. ¡Ey! ¡Ustedes, buenos para nada, tengo hambre! –– sentenció lanzando una piedra de la fuerte contra una jaula improvisada de madera y algunas materiales ajenos al Bosque Inquebrantable, dentro se encontraban un grupo no mayor de diez Gomamon, algunos con expresiones cansadas en sus rostros y otros heridos jaulas individuales, seguramente, pagando un castigo.

Algunos de los cautivos levantaron sus cabezas como invocando algún tipo de técnica, provocando que una serie de peces salieran de las profundidades del agua y salieron disparados frente al gran simio amarillo, atrapando unos cuantos en pleno vuelo y haciéndolos huir ante el peligro inmediato, regresando a las profundidades del agua. Otamamon reclamó el abusó del humanoide por atreverse usar nuevamente ese método para alimentarse, sintiéndolo un abuso a su preciado estanque.

––
Esos malditos, me hacen hervir la sangre… –– declaró el anfibio provocando que la aleta en su cabeza resaltara con un brillo carmín profundo, generado por las venas y la circulación de sangre.

––
Al final parece que tenías razón. Debemos restarlos lo más pronto posible, no podemos dejarlos ahí –– dijo Wormmon intentando tranquilizarse y no dejarse llevar por lo que veía ––. ¿Y ahora?

––
Podemos atacarlos por sorpresa, tenemos ese factor a nuestro favor, pero… Preferiría atacar a esos idiotas de frente –– mencionó el emparchado viendo con resentimiento a los gemelos ––, pero me pregunto, ¿quién será su líder?

––
Eso quisiera saberlo también, no podemos simplemente ir y atacarlos ciegos, llegaríamos a ponernos en una situación peligrosa –– mencionó el peliblanco tomando desde su bolsillo trasero un dispositivo con la forma de un celular, activándolo para captar todas las señales de posibles entrenadores a su alrededor.

––
No podemos esperar aquí a averiguarlo, son un Child y tres Adultos, podemos llegar a acabar con ellos y sí su líder es más poderoso, nos encontraríamos en desventaja –– reclamó el anfibio arto de tanta palabrería innecesaria ––. Acabemos con ellos.

––
Ey, piénsenlo adecuadamente, no podemos atacarlos solo así. –– prosiguió Owen logrando que los presentes lo observaran fijamente.

––
… Hm –– el emparchado se mantuvo en silencio unos momentos antes de posar su ojo sobre la joven que aún seguía atenta del nefasto grupo ––. Jefa, ¿Tú que dices?

––
¿Huh? Hagan lo que quieran~. –– respondió provocando una sonrisa en el dúo mientras Tentomon se separaba del hombro de su compañero, siendo consciente del rumbo que tomarían desde ese punto.

Inesperadamente entre los arbustos que rodeaban la fuente se escucharon ruidos que atrajeron apenas la atención de los presentes, contemplando la figura de un Sangloupmon en su dirección. Los Apemon huyeron del extraño enemigo, escapando rápidamente al igual que sus acompañantes completamente confusos de lo sucedido. Aprovechando la oportunidad, Tentomon se abrió paso desde los arboles mientras obligaba a su “familiar” hacer retroceder a sus adversarios; alejándolos del grupo de Gomamon y atacando directamente las jaulas que los tenían cautivos. Durante su trayecto cargo una capa eléctrica sobre sus extremidades superiores, atacando la unión de los barrotes de acero y plástico, hecho principalmente de pedazos de madera gruesa, obligando al insecto concentrarse en una esquina logrando debilitarla lentamente. Flymon al notar la presencia del carmín, intentando detenerlo, sin embargo sus intenciones fueron retenidas por Sangloupmon; tomándolo desprevenido. La energía ajena viajo por el cuerpo de Tentomon, permitiéndole concentrarlo todo en un único golpe y abrir un agujero en la estructura.

––
¡Desgraciado! –– exclamó uno de los hermanos, contemplándolo todo desde lejos y lanzando inmediatamente el hueso gigante de su espalda contra el insecto.

––
No tan rápido~ –– musitó la joven en traje deportivo, posando su mano diestra bañada en un digisoul verdoso en la parte superior del IC, digievolucionando a Betamon en un Seadramon, bloqueando el ataque de Apemon con la punta de su cola.

@Listo, lamento la demora Tizza V.G.Tizza
 
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- ¡Centrados-ota! - el grito proveniente del pequeño renacuajo fue tan fuerte que resonó dentro de la cabeza de todos los presentes. Los primates se pusieron serios, adoptando una postura y una posición ventajosa. Flymon destruyó al espectro invocado con un movimiento violento, y luego comenzó a blandir sus alas a una velocidad increíble, tanto que se volvía imposible para el ojo humano seguirlas. No sólo eso, el ruido producido por esa pequeña acción era ensordecedor, como un taladro constante capaz de poner nervioso a cualquiera. Era básicamente una alerta, la llegada de un depredador nato, el instinto de Tentomon se disparó, indicándole que no sería un objetivo sencillo. Owen y Wolfe no perdieron el tiempo, el primero usó su digimental para transformar a su compañero y el segundo se valió de su digisoul para hacerlo. El insecto carmín se había convertido en una versión mucho más intimidante de su primera fase, un Kuwagamon. Wormmon en cambio, paso a ser algo totalmente distinto, tanto así que no guardaba relación alguna con la familia de los insectos. Ahora era una bestia cuadrúpeda, parecida a un puercoespín solo que en lugar de espinas, estacas de hielo recubrían su lomo. Se trataba de un Togemogumon. - Tres adults-ota... - susurró con nerviosismo Otatamon. Él no podía aportar nada a esa lucha, así que abandonó el área lo más rápido que pudo. Ninguno de sus compañero se lo recriminó, ya tenían una idea de a dónde se dirigía éste. - ¡Debo informar a Skull-sama!.

- Ahora el combate estará un poco igualado. - comentó el escarabajo ciego al tiempo que emprendía vuelo, interponiéndose entre Flymon y los tamers. Seadramon mascullaba palabras de ira, como siempre apretaba su mandíbula con fiereza, tratando de controlarse a sí mismo.

- Malditos, malditos, malditos. ¡Van a decirnos porqué atacaron nuestra taberna! - gritó rojo de la furia. - No, ¡van a ser castigados por eso!. - uno de los Apemon escupió con desprecio hacía un lado, le costaba "tragarse" a esa serpiente tan altanera y deseaba ponerla en su lugar. Él y su hermano eran matones de segunda, menospreciaban a sus oponentes pero no soportaban cuando les devolvían el sentimiento. Él que lanzó el hueso se abalanzó sobre la anguila con la intención de iniciar un combate cuerpo a cuerpo. Por supuesto Seadramon no lo permitió de buena gana, su fuerte estaba en las batallas a distancia así que retrocedió velozmente, se elevó y disparó un potente torrente de agua. El primate detuvo su embestida y se apartó, pero al menos se acercó lo suficiente como para recuperar el arma blanca que había arrojado. Owen presenció con los ojos bien abiertos como el ataque del acuático golpeaba uno de esos antiguos árboles, fue tal el impacto, que casi lo arranca de raíz. Les dijo a todos inmediatamente que evitaran adentrarse en el bosque y pelearan en el claro que tenían en frente. Sí no lo hacía, no solo dañarían los viejos troncos sino que también le estarían dando una ventaja de terreno a los Apemon.

Mientras tanto los Gomamon aprovecharon la oportunidad para romper sus jaulas, eran de madera y podían hacerlo con absoluta facilidad, pero sólo ahora que sus captores tenían las manos ocupadas. Los tres tamers dejaron a sus digimon combatiendo y se acercaron sigilosamente a ellos para brindarles ayuda, al menos a los que estaban muy heridos como para arrastrarse por su cuenta. - ¡Atrás! - dijo uno de los childs, intentando alejarse de los humanos. Sus ojos cargaban con mucha desconfianza, no iba a permitir que esos extraños se involucrasen con su problema, aún si intentaban ayudar. - Nuestra especie no necesita que intervengan. - les dieron la espalda y se apoyaron entre ellos para salir de la zona. Se dirigían a una ramificación del río que conectaba con el Cabo Coela, así que Wright y los demás seguro podían comprarles tiempo suficiente. Flymon detectó esta acción y no dudó en tensar su abdomen para disparar tres aguijones. Cada vez que usaba uno, medio segundo después invocaba otro para reemplazarlo, dejandole a su disposición, un arsenal virtualmente ilimitado de estacas envenenadas. Togemogumon desplegó los cristales en su espalda en forma de escudo, encargándose de bloquear cada proyectil con absoluta facilidad. También disparó un par de estacas para mantener a raya a los primates, quienes quería acercarse a los humanos para matarlos a ellos primero. En otras palabras, su estilo de pelea se centraba en el soporte, permitiendo que sus compañeros de equipo pudiesen atacar con todas sus fuerzas, sin que éstos se tuviesen que preocupar por proteger a sus tamers. No quería mantenerse tan al margen de la batalla, pero el rol que estaba adoptando era demasiado importante como para dejarlo en manos de otro, y a esos de Nastrand's Maze apenas los conocía ni tampoco les inspiraba mucha confianza.

Seadramon intentó atinarle un Water Breath al abejorro gigante, pero éste lo evadió sin dificultad. Dicha acción se repitió una, dos, tres, cuatro veces hasta que el acuático se dio cuenta que intentaban desgastarle. - ¿Jo jo? ¿No vas a seguir atacando? ¿No íbamos a lamentar nuestras acciones? - se mofó el insecto, intentando controlar el ritmo de su rival. Puede que se haya quejado de lo poco profesionales que eran sus compañeros los primates, pero él mismo era un torturador nato que disfrutaba de la agonía de sus victimas. - Un error y el veneno hará estragos. Jo, déjame saborearlo, ese momento cuando el dolor se vuelve insoportable, quiero ver como te contraes.

- ¡No tienes los ojos para hacerlo retardado! - si la anguila no podía ganar usando sus potentes ataques elementales, primero debería acortar distancias para así aumentar sus chances. Mientras se acercaba a su oponente con la misma velocidad que un tren, dejaba salir un gélido aliento desde sus fauces. Se trataba del Cold Breath, una versión mucho menos agresiva que el Ice Arrow, una técnica especializada en congelar a sus oponentes desde dentro, pero tenía otras utilidades como crear una fría cortina de niebla capaz de bajar muchísimo la temperatura del ambiente.

- Tu mismo lo dijiste, no tengo ojos así que es inútil. - su tono de burla seguía presente. Quería presionar psicológicamente a su oponente, así que optó por jugar su mismo juego; cubriendo el área por una pantalla de humo. Aunque la del insecto era diferente, se trataba de un polen violeta que se desprendía de sus alas, pronto se mezcló con la niebla de la serpiente y la visibilidad del combate en el cielo se redujo casi por completo, cubriendo y ocultando a los dos digimon.

Mientras tanto en la tierra, Kuwagamon y Togemogumon se enfrentaban a los dos simios de mal genio. El Apemon más agresivo, quién lanzó su hueso primero, intentaba eludir al insecto carmín, pero cada vez que lo intentaba, rígidas estacas de hielo obstruían sus movimientos. Ya estaba empezando a perder la paciencia, pues el combate no avanzaba en lo más mínimo, y lo peor de todo es que aquel maldito puercoespín no se había movido ni un milímetro de su posición, como si estuviese en un lugar dónde estratégicamente podía cubrir a todos. - ¡Ya deja de defenderte y pelea! - gritó con exasperación. Los cabellos de su cuerpo salieron disparados como un millar de agujas, pero está vez fue el escarabajo quién se interpuso en su ataque. Las pequeñas hebras no eran lo suficientemente poderosas como para traspasar el grueso caparazón, aunque si dejaban marcas pequeñas. - ¡Muévete imbécil!

- No. - tajo Kuwagamon. Wolfe le estaba dando soporte constante con cartas, más que nada para mejorar la resistencia de su digimon. Ya había usado la carta "The Sparkle of Fate!!" ahora su camarada estaba bajo los efectos de "Chrondigizoit Metal Body". El otro primate entró en el rango del escarabajo y comenzaron un intercambio de golpes bastante veloz. No obstante, aún si su oponente tenía un arma, con cuatro brazos podía retenerlo bastante bien. Sujetó al mono con ambas manos y cerró sus cuchillas a gran velocidad sobre su tórax. El Apemon atrapado extendió sus brazos con tal de evitar una herida fatal y pudo valerse de su fuerza para evitar la guillotina, aunque sus manos quedaron gravemente heridas.

- ¡Hermano! ¡Aguanta ahí ya voy! - ni bien dio un paso con la intención de ayudarlo, tuvo que apartarse y retroceder para evitar otro proyectil helado. - Tch, si tan sólo tuviera mi hueso... - no pudo recuperarlo después de lanzarlo contra la cabeza de Ringo. El digimon de Owen se encargó de eso y ahora el mismo estaba justo debajo de sus pies. Odiaba admitirlo, pero estos digimon eran fuertes, en especial el de la evolución armor, que no hacía más que controlar el combate como un juego de niños. ¿Había sido mala idea meterse con ellos? No, las ordenes de su jefe eran precisas; quitar a todo humano del Bosque que pudiese interferir con los planes. Él, Flymon, Otamamon, su hermano y antiguamente Kokuwamon se habían unido bajo el mando de "cierto" digimon, uno que podía ayudarlos a crear el mundo que deseaban, uno libre de humanos. Para ellos File estaba particularmente apestada por esos primates sin pelo, criaturas débiles que domaban a los de su especie como si fuesen mascotas. El numero de esas plagas se había incrementado con la llegada de la Academia de Tamers, tenían que hacer algo, pero incluso ahora esas horribles criaturas se resistían frente a su noble propósito. Por supuesto, un grupo tan disparejo como el suyo sólo podía ser mantenido por su líder, el perfect que evitaba que se disolviesen. - (Maldición Otamamon, ¿cuanto vas a tardar en informarle a Skull-sama?.) - ni bien terminó su pensamiento, observó como su hermano caía al suelo exhausto y era atrapado por unas redes pegajosas, invocadas por el efecto de una carta. Impotente maldijo para sus adentros y miró hacía el cielo aquella densa nube de color violeta.

Ringo de buena gana y pese a que no veía la situación, le daba pequeñas cargas de digisoul a su compañero. Más que nada para que éste las aprovechase en el momento oportuno. Después de tres largos minutos, un cuerpo pesado salió de aquella cortina de niebla y veneno, cayendo hacía la tierra toda velocidad. El cuerpo se estrelló contra el suelo, se trataba de Flymon. Estaba casi cubierto en su totalidad por escarcha y sus frágiles alas estaban destrozadas, no hacía falta decir que éste ya había perdido el conocimiento. Seadramon descendió luego triunfante, aunque con una fuerte tos y una fiebre bastante molesta.

- ¿Estás bien Seadramon~? - le preguntó la distraída sin mucha preocupación.

- ¿Por qué peleaste dentro de su nube de veneno? - le cuestionó Togemogumon diciendo que fue irresponsable de su parte. Tanto él como su tamer ya se estaban arrepintiendo de haber formado grupo con esa guild de mercenarios, eran más una carga que una ayuda. - Tendrás que reposar en el mar y beber mucha agua para limpiar tu organismo, si sigues peleando puedes hacerte daño.

- A callar. - le respondió la serpiente al tiempo que sus pulmones se contraían violentamente, una y otra vez. - Lo hice para que no se alejara del Cold Breath. - esa fue toda su explicación. El suceso completo, era que dicha técnica tenía un efecto particular sobre los digimon alados, pues bajo semejante frío les costaba más blandir sus alas y terminaba reduciendo su velocidad, justo lo que él necesitaba para atinar uno de sus ataques. Observó de reojo al último de sus oponentes, quién retrocedía un paso por cada mirada clavada sobre su ser. - Cof. Veo que únicamente quedas tú. Se aca-¡...!. - antes de que pudiese terminar su frase, un fuerte golpe mandó a volar a la serpiente decenas de metros hasta que su cuerpo chocó con un árbol. El mismo se derrumbó y el afectado perdió su evolución junto con su conciencia.

- ¿...Qué?. - susurró Wolfe sin entender que le acaba de suceder a Seadramon, un sudor frío recorrió su espalda. Luego notó que una nueva figura había aparecido, la misma estaba cubierta por un enorme manto negro, pero en su huesuda mano sostenía un bastón. Parecía haber usado su enorme poder y la fuerza centrifuga para dejar fuera de juego a la anguila en un instante. ¿Quién demonios era aquellas criatura? Una nueva y amenazadora presencia había aparecido ante sus ojos, ninguno estaba muy seguro de como reaccionar.

- Humanos inferiores... - susurró la parca con el bastón. - Le han estado causando muchos problemas a mis muchachos.

.Wolfe .Wolfe Betamon está inconsciente y el golpe fue tan fuerte que no va a despertar, además de que inhaló demasiado veneno debilitante. No cuentes con él para la batalla. Luego corrección.

Comentarios. Bien, la idea de éste pequeño Boss, no es realmente para poner a prueba a Takanabe ni a Law. Sino para demostrar que no tienen que ser ellos quienes se encarguen de vencer al jefe final. También hacer una quest dónde NO hayamos dejado una impresión positiva en el NPC.
 
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.Wolfe

Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.
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Un escalofrió sumió el cuerpo de todos los presentes al contemplar el ataque imprevisto de un SkullSatamon contra la serpiente marina, los humanos ni siquiera pudieron mover un solo musculo de su cuerpo, además de sus ojos, ante tal criatura sacada aparentemente del averno. Las palabras de Law quedaron en el aire al fijar sus ojos sobre Betamon, inconsciente sobre el suelo y cubierto por trozos de madera, Ringo tardó unos segundos antes de poder salir de su impresión y dirigirse hacia su compañero; acción que no fue bien recibida por parte de ninguno de los espectadores que la señalaron directamente con sus miradas. El huesudo al ver este acto tan básico de los seres humanos, apunto sin vacilación la punta de su basto hacia Takanabe a lo que ejecutaba simultáneamente su Nail Bone. La expresión de los presentes fue bañada por la luz de un relámpago dorado que cortó la distancia entre el ejecutor y su objetivo en segundos. Togemogumon intento interponérsele lo más rápido que pudo, sabía perfectamente que no resistiría por completo un ataque directo del esqueleto carmín y que sus posibilidades de quedar como el anfibio serían más que probables, pero no podía permitir una pérdida humana sí era capaz de evitarlo sacrificándose así mismo, sintiendo como el tiempo se le hacía demasiado corto y temiendo por instantes lo peor.

––
¡Brave Shield! –– exclamó el inmenso escarabajo mientras tomaba posición frente a sus compañeros, centrándose a una distancia privilegiada de la zona de impacto y cargando sobre sus brazos un inmenso escudo dorado, digno de su tamaño. El relámpago fue retenido por escasos centímetros, llegando a ser un acto destinado a la suerte que a la habilidad. Tanto Betamon como Ringo fueron inconscientes de lo que había sucedido a su alrededor, la atención de esta ultima la hizo ignorar por completo que se encontraban en un área de combate mientras tomaba al anfibio entre sus brazos, hallándose inconsciente y mal herido, pero aun respirando con algo de dificultad ––. Illusion Mist –– invocó tras desaparecer el escudo a base del impacto, liberando por su cuerpo una densa niebla que los envolvió todo en segundos, apareciendo de la nada.

––
No escaparan tan fácilmente –– sentenció alzando vuelo en dirección al carmín, intentando retenerlo antes de perderlo completamente de vista, sin embargo únicamente pudo atinar a darle a la nada; atravesando bruma, y encontrarse ante el árbol que había destruido usando el cuerpo Seadramon como proyectil. No había rastros ni del child o la humana, y su visión ya se encontraba completamente obstruida, apretando los puños con desdén sintiéndose insultado por unos simples humanos y sus mascotas. Las únicas voces o sonidos que podía escuchar con claridad eran las del dúo Apemon diciendo su nombre, encontrándose aun consientes y reclamándole ayuda ––. Malditas escorias… ¿Cómo pudieron desaparecer tan rápido? –– pensó manteniéndose alerta ante cualquier ataque sorpresa, repentinamente y fuera de su comprensión, una de las ramas del árbol comenzó a moverse como una especie de extremidad, sujetando su pierna y uno de sus brazos, haciéndolo retroceder inútilmente. ¿Acaso la niebla le permitía controlar los árboles o estaba dentro de un sueño? Cuestionó y recibiendo respuesta con los alaridos de sus secuaces, llamándolo con más tenacidad, alegando ser atacados por monstruos o espectros.

Desde una distancia prudente y aun dentro de los efectos de la bruma se encontraba el grupo de tamer y digimon dirigiéndose entre los árboles aún punto más seguro, para escapar rápidamente tuvieron que de-evolucionar a sus digimon a su forma child y resguardar a Betamon dentro del IC, debían apartarse en el menor tiempo posible de SkullSatamon o acabarían seguramente dentro del fuego cruzado. Sí puso en peligro sin dudar la vida de un ser humano seguramente los utilizaría a su beneficio. El poder del esqueleto claramente no se comparaba al de un Ultimate, sino a una forma de menor poder; planteamiento considerado por Owen y Wormmon luego de algunas experiencias, de otro modo la serpiente marina hubiera regresado a ser un huevo en lugar de encontrarse en su estado actual. Al encontrarse atravesando la frontera de la técnica predilecta de Jureimon, el grupo sintió un gran alivio recorriendo sus pechos, Law les había informado en medio de la marcha que no hicieran caso a nada de lo que vieran dentro y que verían simplemente ilusiones, sin embargo eso no fue un consuelo para lo que sus mentes llegaron a contemplar por separado.

––
Debemos salir de aquí e informar a Digital Security de lo que está sucediendo… No podemos enfrentarnos a él directamente, no con ustedes tan cerca. –– declaró Wormmon siendo apoyado por el insecto volador, intentando mantener el tono de su voz bajo y no llamar demasiado la atención. Los humanos igualmente llegaron a la misma conclusión que los digitales, con un enemigo dispuesto a todo no podían simplemente esperar a ser ignorados, debían alejarse del campo de batalla. Owen empleó nuevamente su D-3 adaptando la forma del insecto al más conveniente para sus necesidades, transformándose en una serpiente blanca con dos alas sobresaliendo en la unión de la cabeza; su tamaño no se comparaba al de Seadramon pero serviría como medio de escape, siendo capaces de atravesar con mayor facilidad la densidad del bosque.

El emparchado portaba consigo su catalejo, luego de resguardar a su compañero dentro del IC, se montó de último sobre Coatlmon para analizar algún enemigo en el aire, según el conteo en su IC había transcurrido apenas un minuto y medio de haber realizado la técnica, seguramente ShullSatamon estaría al tanto de sus actos, pero aun así seguía sin aparecer. ¿Pudo posiblemente caer en la trampa de las ilusiones? Imposible, un ser con sus capacidades sin duda saldría fácilmente de algo tan simple, trayendo más dudas a su mente. Los pensamientos de Wolfe no pudieron llegar a concretarse cuando escucharon a sus espaldas fuertes explosiones, una tras otra, temieron lo peor. Nubes provocadas por el impacto y levantamiento de tierra le permitieron al pelinegro triangular la posición del causante, encontrándose con un punto negro en el cielo, elevándose sobre la bruma. Su enemigo estaban lanzando rayos a diestra y siniestra, intentando atinar a un objetivo invisible, sin embargo los humanos ya se encontraban más lejos de lo que él consideraba, volviendo sus acciones simples crímenes contra la naturaleza. La pareja procedente de Folder sentía cada ataque como un puñal a su espalda, casi tan directos como si fueran apuntados sobre ellos.

––
Sus actos no tienen perdón, no podemos permitir que siga destruyendo sin razón el bosque. –– dijo conmocionado y aparentemente desperrado el peliblanco, Ringo entendía perfectamente sus palabras mientras Wolfe solo los ignoraba, concentrándose en que el esqueleto no tuviera un tiro de suerte. Al estar en una zona apartada, Coatlmon se detuvo abruptamente y les permitió a los humanos bajar, debía encargarse de detener las intenciones del demonio y asi darles tiempo para pedir refuerzos mientras lo distraía.

––
¿Podrás hacerlo tú solo? –– cuestionó Owen recibiendo un asentimiento de su compañero tras de-evolucionar ––. Ten mucho cuidado, por favor. –– suplicó antes cambiar nuevamente la figura del insecto, esta vez bajo medios naturales, pasando de adulto a perfect y convirtiéndose en un Dinobeemon.

––
Yo me encargare de todo, ustedes manténganse al margen. No puedo permitir que se arriesguen de nuevo.

El insecto con extremidades de dinosaurio se elevó rápidamente, intentando ser visto por su adversario. SkullSatamon fácilmente lo contemplo saliendo entre la maleza superior del bosque, mostrando una expresión de sorpresa mezclada con diversión, analizando en un momento la situación y no podía creer que la presa corriera directamente contra el cazador. Sin perder más tiempo el virus lo intersecto volando a toda velocidad, empleando la gravedad a su favor y embistiendo su bastón, listo para dar un golpe contundente, no obstante la figura de su presa desapareció en un abrir y cerrar de ojos, dejando únicamente una estela translucida ante él. Dinobeemon no tenía pensado confrontarlo, pero si debilitarlo, usando su gran velocidad para golpear desde distintos algunos el cuerpo huesudo hasta hacerlo inconsciente de lo que pasaba a su alrededor. La artimaña funcionaba a la perfección, SkullSatamon no podía detectar el ángulo preciso de donde se encontraba o atacaría su enemigo, simplemente observaba una figura translucida de donde este había estado.

––
¡Basta! –– exclamó arto de sentirse un juguete, aprovechando el tiempo que tomaba Dinobeemon para alejarse y reutilizar su ataque en hacer girar su bastón a un costado de su cuerpo mientras su rostro se dirigía hacia otro diferente, usándonoslo como método para adivinar en un tiempo limitado donde no se encontraba el insecto, y bloquear al instante siguiente completamente a ciegas el punto de impacto; lográndolo impresionantemente al primer intento, reteniéndolo por escasos segundos de inconciencia y golpeándolo con la parte inferior de su basto, empleando su Skull Hammer.

Dinobeemon cayó unos metros en el aire, resistiendo apenas los efectos del impacto e intentando recuperar su posición, sin embargo ya era demasiado tarde, su adversario había aprovechado las circunstancias para girar la balanza a su favor. Se dirigió contra él rápidamente, intentando finalizar el combate con un golpe final, apuntándolo con la punta de su bastón pero fue incapaz de realizar su técnica al perder la concentración, escuchando el sonido característico de las alas de Kuwagamon dirigiéndose a toda velocidad en su dirección. Una sonrisa apareció entre los boca desprovista de labios y cambió la dirección de su ofensiva, esperando el punto oportuno antes de poder ejecutar su Nail Bone, desplegando el rayo con una risa sarcástica y ególatra. Inesperadamente, este fue esquivado con total facilidad por parte del enorme insecto mientras una extraña joya desaparecía de su cuello, siendo el poder de Clairvoyance Necklace, sorprendiendo al Perfect que no parecía satisfecho con el resultado e intento nuevamente confrontarlo, sin embargo ese había sido su último intento.

––
¡Dinobeemon, retenlo! –– ordenó el carmín al proveniente de Folder, provocando que apareciera sin aviso en la espalda de SkullSatamon, adentrando sus brazos por debajo de los ajenos y conteniéndolo a lo que el cuerpo del Kuwa era cubierto por un aura blanca con la forma de Omeagamon y en sus manos aparecía un hacha de doble filo, gracias a la carta: Battle Tomahawk. El esqueleto maldito intentaba por todos los medios huir, pero la fuerza de su captor lo sobrepasaba, dejándolo a su merced ––. ¡Baja la cabeza! –– sentenció deslizando el filo cubierto de luz blanca por el cuello de su enemigo, empleando toda su fuerza. Las llamas quemaron al contacto el hueso, haciendo más sencillo el corte, separando la cabeza del cuerpo y posteriormente haciéndolo desaparecer por completo en un mar de datos.

Los humanos contuvieron el aliento unos segundos antes de verlo finalizado todo, Owen no aceptaba tal desenlace, pero no pudo ir en contra de las acciones del emparchado y su compañero. Todo había pasado muy rápido, incluso Wormmon aún no comprendía la forma en que todo fue encaminado a ese abrupto final. La pareja no se sentía satisfecha con lo sucedido, habían resuelto el caso pero no a la manera que hubieran preferido. Luego de caminar en dirección a la entrada del bosque con conexión a la ciudad, la pareja y la guild tomaron distintos caminos, despidiéndose de Wormmon y el peliblanco que los observo fijamente por unos segundos antes de partir.

––
Creo que no le agrado tu plan, Law. Se mantuvieron muy callados todo el camino. –– mencionó el carmín observando cómo se alejaban.

––
Hm. –– musitó en respuesta el pelinegro antes de comenzar a caminar en dirección al Cabo Coela junto a su Leader para restaurar la salud del anfibio.

Tizza V.G.Tizza Kira Kira listo.
 
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Narrativa
VG, a ti lo único que quiero comentarte es el uso de los puntos y minúsculas/mayúsculas en tus posts, ya que tus diálogos los finalizas con un punto y seguido, y a comtinuación empiezas el diálogo narrativo con minúscula, cuando debería ser lo contrario. Lo noté más que nada en tu primer post, donde dicha acción fue más recurrente, por ejemplo:

Uno de los Gazimon que trabajan allí me dijo que os esperara. - había repetido esas palabras en su mente antes de decirlas

Por todo lo demás solo llegue a notar casos aislados donde te comías letras y la palabra quedaba incompleta, pero solo eso. Del resto no tengo más que decir salvo que me gusta mucho cómo vas describiendo y narrando todo, pues no solo juegas con los entornos, también te dedicas a darle a cada personaje su lugar dentro de la trama. Sobra decir la buena ortografía con la cual te manejas y la fluidez que siempre está presente en cada uno de tus escritos. 24/25

Wolfe, por tu parte, sí tengo varias anotaciomes que hacerte, pero esta vez no las enumeraré como usualmente hago porque es lo mismo que te he venido diciendo con cada evaluación que te hago, y entiendo que sería fastidioso para ti que las repita una y otra vez. El detalle acá es tu falta de fluidez y el problema que tienes de cambiar verbos, pues primero estás hablando en pasado y luego usas un verbo en presente continuo (por poner un ejemplo), eso pega muchísimo en el dinamismo y la fluidez y el texto se vuelve algo lento de leer. Problemas con acentos, palabras incompletas y el uso de minúsculas después de un punto como se lo comenté a tu compañero. Además, te invito a explayarte mucho más a la hora de redactar, porque francamente vi que te centraste mucho en describir a tus personajes, delegando a Ringo/Beta y al NPC a un segundo plano, donde los tres poseían el mismo grado de relevancia y protagonismo. Juega describiendo los entornos, las reacciones de los personajes o cualquier detalle que creas conveniente, y que brindará mucho más sabor a tu narración. 19/25

Interpretación
Si bien me hubiera gustado que le sacaran más provecho a Owen y Wormmon y dejaran ver más de ellos, considero que estuvo bien manejado el modo en que los utilizaron, a mi parecer se apegaron a su ficha y respetaron al personaje. Así mismo, con el manejo de los suyos no vi mucho problema, ya se conocen desde hace tiempo y saben cómo interpretarlos, sólo que sí debo decir que sentí a Ringo un poco ausente durante la misión. No recuerdo que se comporte de ese modo en otras quests, simplemente siendo un apoyo para Seadramon a la hora de luchar. Pero no vi mucho diálogo, sé que no es de muchas palabras, pero también hay que darle su espacio. Ahora, VG, noté algo que me resultó extraño y que decido ponerlo acá y no en realismo. Cuando Flymon utiliza su Poison Powder se entiende que está en el aire junto a Seadramon, y sólo la anguila se ve afectada por la nube de veneno. Cuando creo que esa misma "nube" debió descender al momento de lanzarla. Pero esto desde mi punto de vista, porque veo raro que el polvo se mantenga flotando en un mismo lugar y no caiga. Lo mismo ocurrió con el ataque de Cold Breath de Seadramon, en ningún lado indica que esa técnica levanta una neblina, podría entenderlo si el aliento helada chocara contra alguna superficie caliente, pero en este caso Seadramon va volando y dispara ese aliento, ¿hacia dónde? ¿Al aire? ¿Al suelo? ¿Cómo es que la neblina pudo aparecer? Ese es mi mayor problema en este apartado. Al inicio de ese mismo post pones que Flymon destruye al espectro de Sangloupmon, acción que tiene dos fallas porque: 1) Wolfe en su post anterior ya había unido al "familiar" de regreso al cuerpo de Tentomon, y 2) Ese Sangloupmon no funciona como una Digimemory, es decir, no es un Digimon al que puedas ordenarle algo, es parte del invocador (en este caso Tentomon) y su único objetivo es correr, alcanzar a su presa y succionar su energía. Pero no se le puede ordenar que ataque a Flymon como si de una DM se tratase. Wolfe, en tu caso, vi un error de interpretación con la carta Brave Shield, donde mencionas que "Kuwagamon tiene en sus manos un escudo digno de su tamaño", esto podría malinterpretarse como que el escudo ES del tamaño del Adult, cuando es proporcional al Digimon.

VG: 20/25
Wolfe: 23/25

Realismo
Durante el inicio de la quest no vi ningún problema con este rubro, lo problemático llegó a la hora de la batalla. VG, no tengo mucho que decir, pues lo "extraño" que vi en tus posts ya lo coloqué en interpretación, en tu caso. Y sinceramente me agradó la idea de dejar a Betamon K.O., apegándote al hecho del veneno y a que recibió un ataque directo de un Digimon de nivel superior. Este aspecto más bien va centrado hacia Wolfe, donde lo primero que quiero señalar es que cuando ahuyentan a los Digimon usando a Samgloupmon (lo cual sigue estando mal por lo que le mencioné a Tizza), pusiste que los bandidos se alejaban, pero momentos después Flymon se encuentra en el mismo lugar como si nada, como si nunca se hubiera alejado. Esto ocurre cuando intentan liberar a los Gomamon y él se los impide. Lo siguiente, y que fue lo que mayor peso tuvo, fue al usar Ilusion Mist. Esta carta hace que Kuwagamon "desprenda" la neblina desde su cuerpo (como Jureimon lo hace), haciendo que a donde él se mueva esa misma neblina lo siga porque es parte de él. Pero tú hiciste que el grupo se alejara de la niebla, escapando mientras SkullSatamon y los Apemon permanecían encerrados en su ilusión. Esto, por consiguiente, era imposible, pues en el momento en que Kuwagamon se moviera de su lugar atraería la neblina consigo, quitándosela de encima a los enemigos. Todo ahí estuvo mal ejecutado, por lo que en primera instancia Owen y el resto no tuvieron la posibilodad de haber escapado así sin que Skull se los impidiera. Ahora, errores menos relevantes pero que quiero hacerles mención: huyen sobre Coatlmon, pero en ningún momento mencionas que se detiene para devolucionar, dando a entender que lo hizo en pleno vuelo con los tres Tamers a bordo, en este mismo momento, mencionas que Wormmon evoluciona del nivel Adult al Perfect, cuando ya había regresado al nivel Child, ojo con eso.

VG: 25/25
Wolfe: 16/25

Desarrollo
Francamente me quedé con muchos 'plot holes' en esta misión, aspectos sin resolver o sin explicar, especialmente ese final tan abrupto. Es decir, ¿que con sólo vencer a SkullSatamon el resto de los Digimon iban a dejar de causar problemas? Cuando la quest termina no se dice nada más al respecto y Owen se queda como si nada, sin preocuparse de los otros Digimon. Y yo les aconsejo, esto va especialmente para ti Wolfe, que no abusen de ayuda extra para resolver problemas. Lo ideal era que el grupo investigara, no que le pagaran a un sujeto para que les diera información, y miren que ésta fue de lo más exacta con ese Bakemon conociendo perfectamente bien lo que ocurría en el bosque. Aunque en sí estuvo bien planteada la misión, siento que le falto mayor coordinación para atar cabos sueltos. Lo que sí reconozco y aplaudo es que al fin Owen se topara con neutrales, y no siempre con los 'héroes' que buscan hacer el bien de la mejor manera. 22/25

Evaluación - Paga
Tizza V.G.Tizza 91/100 - 275 bits
.Wolfe .Wolfe 80/100 - 240 bits

+2 puntos de fama a ambos (neutral/infamia)
Tentomon: +1 EVO, +1 STR, +1 SPD
Betamon: +1 EVO, +2 SPD

Masaru Y Yggdrasil
 
Estado
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