+18 El Extraño Mundo de la Reina Patricia [Sexto Capítulo subido]

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Mucho gusto, gente de foros DZ. Soy su infiel servidor Nath_Wolftelope, pero los amigos me llaman Nathan simplemente. En fin, vengo a publicar acá también una historia del corte "políticamente incorrecto". ¡A la mierda la censura! ¡Quiero poner cosas explícitas! Y espero contar con el apoyo de muchos acá :p

En fin, les dejo con mi obra...

EL EXTRAÑO MUNDO DE LA REINA PATRICIA
Comenzando desde ya, espero poder actualizar con regularidad. De momento solo gocen el primer episodio...

Disclaimer: ¡Advertencia! Esta historia contiene temas para mayores de 18 años. Lean bien los tags que puse. Pokémon es propiedad de Gamefreak(c) y Nintendo(c), y sus personajes no son usados con fines lucrativos, sino con el fin de entretener. También, este es un Universo Alterno, puesto que algunas cosas puntuales cambian respecto al animé, pero se intenta siempre quedar lo más fiel a éste.

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Capítulo I: Introducción… literalmente.


Esta es la alocada historia de un entrenador que pasó muchos años tomando notas de lo que son las Batallas Pokémon. Su nombre era Joseph Nathaniel Spears, pero todos lo llamaban “Nathan” a secas. Él odiaba los formalismos, así que disfrutaba de ser solo “Nathan” y no ser el “Señor Spears”, entre otros nombres.

Proviniendo de Pueblo Lavacalda, en Hoenn, él inició su Aventura Pokémon poco antes de cumplir los 16 años de edad, convencido de que las Batallas Pokémon solo eran cuestión de cálculos y quizá algunas variantes. Pero él fue derrotado en la Conferencia Ever Grande de la misma región, sin llegar muy lejos.

Al principio, estaba muy frustrado, en busca de la respuesta de por qué perdió esa batalla. Pero más pronto que tarde comprendió… que los lazos entre Pokémon y Entrenador eran tan, o incluso más valiosos que la estrategia pura. Así, él creció como persona, y comenzó a querer mucho más a sus Pokémon.

Su meta final aún no estaba definida. Su familia quería verlo como un campeón reconocido y famoso, pero él no estaba tan seguro luego de perder en el campeonato de Hoenn. No fue hasta que al fin ganó la conferencia “Lirio del Valle” en Sinnoh…

(NOTA DEL AUTOR: En este universo alterno, el CABRONAZO de Tobías jamás existió, y la Liga de Sinnoh se desarrolló de forma diferente a la canónica)

...que él descubrió qué quería hacer de su vida. Así que tomó el título de “Estratega Pokémon” y comenzó a escribir libros acerca de todos los pormenores de las Batallas Pokémon. Para entonces, él había cumplido 19 años de edad.

Él jamás se atrevió a retar a la Élite 4, debido a que él no se sentía para nada listo. Él tomó unas vacaciones cortas recorriendo lo que le faltaba de la región, sintiendo que sus Pokémon se lo merecían, y después volvió a casa. Él esperaba que todos, excluyendo a su círculo más cercano, olvidara que él fue campeón. Él se rehusó a dar entrevistas e hizo lo posible por esquivar toda cámara de video. Sí, todo eso puede sonar como una estupidez, pero él odiaba la fama, inmediata y efímera, que los campeonatos ganados daban, y el enorme crecimiento de las expectativas de todo mundo respecto a sus habilidades.

Y entonces, algo muy extraño estaba por suceder…

Nathan tenía una pequeña hermana de nombre Natalya, de tiernos doce años de edad en ese entonces, siete y medio años más joven que él. Ella tenia una contextura delgada, cabello largo y rubio, ojos color café claro… también una piel un tanto pálida, pero nunca tanto. Ella medía 1.48 metros y pesaba apenas 43 kilogramos. Ella apenas era una niña en medio de la pubertad, así que sus pechos aún no crecían lo suficiente. Apenas podía llenar una copa A. Lo mismo (bueno, casi) podría decirse de su trasero.

Natalya siempre vio a su hermano mayor como un héroe, desde que ocurrió un triste incidente de importancia (el cual será mencionado, eventualmente), cuando Nathan apenas tenía nueve años de edad y ella tenía dos. Siempre fue muy apegada a él desde aquel entonces, pero a medida que ella fue creciendo, el amor y la admiración por su hermano habían sobrepasado por mucho las barreras de una “sana” relación promedio entre hermanos.

Años de viaje consiguieron tonificar más el ya atlético cuerpo de Nathan.Él medía 1.89 metros y pesaba 88 kilogramos, que era más del doble del peso de su hermana. También, su pelo al estilo de campo de trigo medía 12 centímetros extra y lo hacía verse más alto (y quizás más intimidante), aunque sus ojos de color esmeralda ayudaban a que sus rasgos faciales se vieran mucho más calmos, a pesar de su cuerpo. Como si eso no fuera suficiente, Nathan tenía bastantes músculos y además de eso le gustaba llevar poleras sin mangas con colores oscuros y a veces con diseños muy estrafalarios.

El día en que volvió a casa después de ganar el campeonato, la vestimenta de Nathan incluía pantalones jeans de color beige, botas de estilo militar con un escondite para cuchillo, una polera azul y sobre ella, una chaqueta que tenía parecido a las antibalas modernas, pero de color negro y rayas verdes, y en su espalda había un dibujo de un Skorupi asesinado por una espada de cristal llameante en su cabeza, que, para fortuna tanto de Nathan como de su hermanita, eso la impresionó muchísimo en lugar de aterrarla. También usaba una bandana de metal parecida a las que se ven en cierto animé repleto de relleno, solo que sin el grabado simbólico, la cual lo hacía ver más atractivo, si es que no era más inducidora de miedo. Y así le gustaba vestir a él… sobre todo en cuanto los pantalones, porque él desdeñaba los shorts, incluso en épocas y sitios donde la calor era insoportable.

Como sea que fuere, Natalya amaba a su hermano locamente, y quería hacerlo suyo, y de nadie más. Y en una tranquila noche, ella urdió su plan... esperó a que sus padres, su abuela y su tía abuela dejaran el hogar, para llamar a su hermano.

—¿Segura que necesitas ayuda? — Dijo el joven, escuchando la voz de su hermana, la que venía desde la habitación de ésta

—¡Claro que sí! ¡Este nivel de Goldeen Sphere es demasiado difícil! Y necesito tu pensamiento estratégico — Ella intentó dorarle la píldora a su “víctima” usando su agudez mental — ¿Vas a venir o no?

Aunque se la pensó un rato, Nathan decidió responder…

—Hmmm… Claro, ¿Por qué no?

Y entonces, él entró a la habitación de su hermana… y lo que encontró ahí lo sorprendió un montón:

No había consola alguna conectada, y el computador estaba apagado y desenchufado. Su hermana había mentido flagrantemente, porque ella estaba encima de su cama, casi completamente desnuda y con nada más que un delantal de color rojo, poniendo una pose como las de las revistas de PokéPlayboy.

—H-Hermana… — Nathan estaba en shock, con una erección salvaje apareciéndole por debajo de sus pantalones, y pensando — (¡No! ¡Esto no debería estar pasando! Es mi propia hermana… pero…)

—De acuerdo, lo que quiero no tiene que ver con un videojuego — Dicho esto ella se levantó y se acercó a su amado — Nathancito, dime, ¿Me veo bien?

—Eeeeeh… ¿De dónde se te ocurrió llevar solo eso puesto? — No le contestó ni “bien” ni “mal” ni nada parecido. Solo atinó a preguntar, poniendo énfasis en la palabra “eso”.

—Lo vi en una Visual Novel, jeje — Rio ésta, juguetonamente… para fijarse en el bulto del pantalón de su hermano mayor — Veo que tu amiguito se ha puesto tieso.

—(¡¡Mierda!! Naty va en serio…) — Pensó el pelos necios, intentando pellizcarse por si acaso todo era un sueño y él se habría desmayado en medio de un entrenamiento con sus Pokémon.

Pero era todo real. En lo que él buscaba su “escape”, su hermana había conseguido bajar la bragueta del pantalón, sacar el “arma” de su hermano (N.A: En mi país le llamamos “arma” al miembro viril masculino… entre muchos otros nombres), y comenzar a manosearla suavemente

—Es enorme, hermano… — Alabó ella la polla del chico a quien quería conquistar, la cual medía cerca de 28 centímetros.

Si bien ella no era una experta en el arte de la masturbación, lo compensaba con mucho entusiasmo y a la vez delicadeza en su toque. Eso hacía a Nathan delirar como nunca antes lo había hecho. Él sabía que eso era una inmoralidad enorme, pero el placer lo consumía lentamente…

Él soltó gemido tras gemido mientras su hermanita le practicaba el fellatio. Si bien era su primera vez haciéndoselo a un pene real, ella había practicado con helados y dulces por un tiempo, así que ella sabía cómo hacer que su amado se derritiera en su boca.

—Anda, onii-chan… salpícame toda con tu semen…

—(N-no…) — La cabeza de Nathan estaba hecha un caos. Por mucho que se intentara convencer de que no era correcto eyacular para su hermanita, él no pudo resistir más… — Lo siento tanto… no aguanto… ¡Maldición!

“¡Splurt!” hizo el líquido seminal del espigado joven cuando eyaculó sobre la cara de su hermana. Ella se relamió y probó dicho líquido, sintiéndose en el cielo.

—Dime, hermanito… ¿Te gustó mi demostración?

Nathan no respondió. De hecho, solamente atinó a arrebatarle el delantal a su hermana y tumbarla en la cama, sorprendiéndola.

Por un momento Natalya pensó que era una clara señal de rechazo… hasta que él mismo se le tiró encima y lamió su cuello, para después besarla en la boca.

—Hermanita… te ves tan hermosa… — Dijo el hermano mayor

—Onii-chan… — Ahora ella le respondía mientras le daba una mirada llena de amor — quiero ser solo tuya…

En tanto, la mano derecha de Nathan ya se había topado con los pequeños pechos de su hermanita… él entendía que no podían ser muy grandes debido a que ella solo tenía doce años, pero de todas maneras los masajeó con delicadeza y comenzó a besarlos

—Tienes unos ricos pechitos, Naty… — decía él mientras los lamía y saboreaba

—Disfrútalos, onii-chan — Dijo Natalya entre gemidos de placer — ¡Ah! Eso es… así

Ella acarició el cabello de su amado mientras éste recorría su cuerpecito con la lengua. Más temprano que tarde, él se topó con su flor intacta y comenzó a probarla con su lengua también

—¡Oooooh! — Los gemidos de Natalya eran cada vez más fuertes — ¡Me siento en el paraíso! ¡Aaaaah, no te detengas hermano!

Haciendo caso, Nathan siguió lamiendo a su hermanita, acariciándola con cuidado. Luego su boca llegó al sexo de Natalya y comenzó a lamer.

—¡Aaaah! — Gimió ella, en voz alta — ¡Cómemela, Nathan! ¡Devórame toda!

Y Nathan siguió con el cunnilingus. Él lo había visto tantas veces por internet pero era la primera vez que se lo hacía a alguien…¡Y jamás, ni en sus sueños más desquiciados, imaginó que sería a su propia hermana!

Bastaron cuarenta segundos para que Natalya prácticamente aullara

—¡Me siento rara! ¡Siento que voy a explotar!

En efecto, ella sintió un orgasmo. Y con todas sus fuerzas gritó

—¡¡Kyaaaaaaaaaa!!

Mientras tanto, sus jugos vaginales salpicaban la cara de su amado onii-chan. Nathan sacaba su rostro del camino y ella estaba jadeando, de piernas abiertas y mirándolo amorosamente.

—Por favor… Nathan… sigamos

La erección del joven estratega había vuelto, así que sabía lo que se venía

—¿Estás segura de esto, Naty? — Preguntó éste, inseguro — Después de esto no hay vuelta atrás. Esta es…

—…Sí. Es mi primera vez, lo sé — Interrumpió ella, para abrir más sus piernas y mostrar su coño virgen — Pero si es contigo seré la niña más feliz que existe. Tómame… soy tuya.

Al final, Nathan decidió atreverse… acercó su “espada” a la crica de su amada y comenzó a introducir la cabeza primero. Titubeó un poco pero luego avisó

—Ahora sí entra… prepárate.

Pasaron unos segundos… ¡Hasta que la polla de Nathan entró todo lo que pudo! Natalya comenzó a quejarse del dolor y a llorar

—¡Natalya! ¿Estás herida? ¿Debo sacarlo?

—N-no… — Contestó ella, entre sollozos — Es que la tienes muy grande… pero deja me acostumbro… solo muévela despacio, por favor

—En serio, deberíamos detener-

Pero ella no lo dejó completar la frase, ya que envolvió el trasero de Nathan con sus piernas

—No. Ya tomaste mi virginidad. Ahora hay que terminar con esto.

Conforme pasaba el tiempo, el falo de Nathan se movía dentro de Natalya… primero lentamente y después agarrando velocidad. Ambos jóvenes se sentían en el cielo mientras se daban duro, sin cambiar de posición. Ambos gemían locamente y continuaron así por casi cuatro minutos, hasta que Nathan avisó…

—¡No aguantaré más! ¡Me voy a correr!

—¡Hazlo, amor mío! ¡¡Solo hazlo yaaaaa!!

Primero, Natalya tuvo su segundo clímax, y casi al mismo tiempo Nathan volvió a eyacular, pero esta vez dentro de su hermanita. Ambos soltaron un grito que por fortuna ningún humano pudo escuchar. Seguramente los Pokémon de Nathan sí habrían escuchado desde sus PokéBalls.

Por unos instantes, la mente de los dos hermanos se puso en el “standby” típico del después del coito. Nathan miró el techo… luego miró su miembro a media dureza y finalmente vio a la entrepierna de su hermanita, repleta de semen. Entonces, entró en pánico:

—¡¡Noooo!! ¿¡Pero qué he hecho!? ¡Eyaculé dentro de Natalya, y sin condón!

Pero su hermana decidió tranquilizarlo.

—¡Nathan! Tranquilízate, por favor…

—Pero tú… podrías estar… — Siguió Nathan con una temblorina en la voz

—Descuida. Yo planeé esto desde hace un tiempo y me tomé la píldora. Y este no es uno de mis días “peligrosos”.

Ella soltó una risita mientras Nathan seguía medio en shock. Y entonces ella se aferró a su brazo

—Además… no me importaría tener un hijo tuyo en mi vientre. Te amo tanto, Nathan…

Al final, el joven de 19 años se tranquilizó y abrazó a su hermana, diciendo

—Yo te amo también, Natalya… nada nos separará ahora.

Y sellaron su pacto con un beso francés en la boca. Después de eso, él le dijo:

—Perdóname por ir demasiado rápido, preciosa… me volviste realmente loco.

—Oh, no tienes por qué — Respondió ésta — Me encanta que te aloques conmigo y me des bien duro. Espero sigamos haciéndolo. — Y lo besó una vez más

—Este es el comienzo… de una nueva etapa en nuestras vidas.

—¿Verdad que sí? Presiento que se vendrán muchas cosas buenas en nuestro futuro…

Para no despertar sospechas, ellos se pusieron un pijama y limpiaron bien el lugar. Al final estaban cansados así que ambos durmieron en la misma cama, abrazaditos.

La madre de ambos entró a verlos, seguida del resto de la familia

—Awwww… Naty extrañó demasiado a su hermano mayor

—Es verdad, linda — Aseveró el padre — Se nota que son muy unidos. ¿Crees que ellos quieran viajar juntos cuando Naty consiga su primer Pokémon?

—La verdad, ¿Quién sabe? — Respondió la tía abuela Sebelinda. ¡Quizás finalmente tengamos dos campeones en la familia por el precio de uno! ¡Jajajajajaaaa!


Continuará…

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Hasta aquí el primer episodio. Si quieren más háganmelo saber. Espero disfruten todo esto que puedo traer...
 
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Plushy Berry

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What? Pensaba que para estas alturas ya ibas a estar forrado de likes al menos... a veces no comprendo las 'exigencias' del público...

Hasta para hacer porno salimos hipsters, maldita sea!
 
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Jejeje... es que soy nuevo ps. Pero quizás con el tiempo... ¿Quién sabe?

Aunque recordemos que el fandom está de luto... al menos por un tiempo. Creo que dentro de 1 semana pongo el capítulo 2

Hasta para hacer porno salimos hipsters, maldita sea!
¿Se puede ser hipster en el porno? O_o jajajajaja xD. Quizás es porque pocos se atreven a meter lolicon hoy en día -w-
 

Plushy Berry

Pokéwritter
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Quizás es porque pocos se atreven a meter lolicon hoy en día -w-
Ay mijo, ni te cuento las cosas que he visto aquí...

Eso si... tampoco he visto el nivel de... ni sé como llamarlo... de AO3...

No quiero vivir más en este plano dimensional.

Pero carajo, si ofreces un porno "variadito" y con una redacción aceptable realmente se me hace dificil de entender por qué no ha tenido el más mínimo repunte cuando en general es lo que pide el público.

¿Se puede ser hipster en el porno?
¿Qué no leíste mi trabajo? xD
 
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Esto deberia estar repleto de Likes como dijo Plushy, ademas que el publico es un poco exigente :v, igual buen fic, sigue asi loco :v
 

Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Guau me dejaste impresionado con el lemon incesto algo que te salio impresionante al detallar cada escena y reacción me impresiona que sea tu primer fic, bueno al parecer creo que eres español por la forma de expresa los órganos sexuales, aunque creó que este fic debe ser original fic o tal vez el siguiente capitulo incluidas personajes del anime, me pregunto si este fic solo sera la aventura y romance de los hermanos o vendrá más chicas, bien acabando mis diálogos largos no tuve tiempo de leer luego de lo ocurrido en el anime pero leer tu fic me relajo, bien espero el siguiente capitulo Emilion ha dado su opinión.
 
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Bueno, mis compas... aquí tengo el episodio dos. Me voy a tardar un buen de ahora en adelante, para actualizar...

Espero tener más comentarios y likes... pero también que me den críticas honestas. Además, podríamos decir que estos primeros episodios son solo una "intro"... ya verán de qué hablo. Tranquilos shabos :V

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Capítulo 2: Amor y Venganza Filial. Parte I


Pasó una semana en la cual Natalya tenía que decidir cuál sería su Primer Pokémon. Su hermano muchas veces le dijo que se consiguiera un Mudkip, pero ella prefirió no hacerlo, debido a que le estaría copiando a su hermano y ella quería ser más “original”. Nathan admiraba el hecho que su hermana no quisiera imitar su estilo, ya que cada quien debía tener el propio.

Y claro, todos esos días, los dos hermanos convertidos en amantes se dieron sus gustos, aprovechando que tomarían caminos separados. En la última conversación de la noche, hecha sobre la cama del hermano mayor, él estaba sentado en un borde de ésta mientras su hermanita lo montaba. Por suerte estaban nuevamente solos en casa, por lo que nadie podría escuchar los gemidos ni interrumpir su amor.

—¿Ya pensaste en cuál será tu inicial, amorcito? — Preguntó el hermano mayor

—De hecho… — Contestó ella entre gemidos… — Pienso comenzar mi viaje con Piplup… es un Pokémon muy interesante.

—Yo pensaba que ibas… — Nathan soltó otro pequeño quejido de placer — a escoger al tipo Fuego… como hacen casi todos…

—¡Ni loca! ¡Chimchar es más feo que camión por debajooooooooh~! — Eso último indicaba que Naty estaba por llegar al clímax — ¡Nath! ¡Córrete dentro de mí! ¡Quiero tu lechita calientita dentro de mi vagina, amor!

—¡Como quieras, preciosa! ¡Ahí te voy! — Posteriormente él la penetró más rápidamente por un rato, hasta que sintió que la panocha de su hermana le constreñía su miembro

— ¡Yaaaaaaaaaaahhhhn~! — Ella fue la primera en llegar al clímax con ese grito. Nathan emitió uno parecido, mientras eyaculaba dentro de ella.

Natalya se desprendió de su hermano y se estiró en la cama, desnuda como estaba… Ambos se pusieron a reposar y en unos cuantos segundos Nathan le acariciaba su cuerpo suavemente mientras retomaba la conversación.

—Entonces mañana irás a buscar a Piplup…

—Así es. Tendré que levantarme temprano si quiero llegar y conseguirlo.

—Me encantaría acompañarte… — Dijo él, antes de soltar un suspiro — Pero me pidieron que explorara una región desconocida aledaña a Ciudad Orquídea, cerca del nuevo Safari Pokémon…

—Guau… — Respondió la chica, sorprendida — ¿Y no estará infestada de Pokémon salvajes hostiles?

—Me late que son solo historias que inventan… debe ser por la cercanía al Safari que piensan que la zona es hostil y salvaje, pero creo que solo es flojera o miedo.

En eso, la jovencita deja su posición recostada y se arrodilla, abrazando a su amado por el costado

—Prométeme que te cuidarás mucho…

—Te lo prometo y te lo re-prometo, linda — Dijo Nathan mientras tomaba una de las manos de Natalya y entrelazaba sus dedos con ella — No voy a dejarte sola así como así. Pero también debes prometer que tendrás mucho cuidado en tu aventura.

—Lo tendré, amor mío — Ella le sonrió y le dio un delicioso ósculo

—Perfecto… ya es tarde, así que vamos a dormir

—¡Pero apenas son las 7:33 de la tarde! — Protestó ella

—Tenemos que levantarnos temprano mañana. Además ya tuvimos sexo cuatro veces seguidas hoy. ¿No estás ni un poco agotada?

—¡Para nada!

—Pues yo sí… así que me voy a limpiar esto antes de que nuestros padres sospechen…

—¡Te ayudaré de inmediato!

Entre los dos no tardaron ni diez minutos en limpiar, y luego se ducharon juntos para finalmente ambos irse a dormir en la cama de Nathan. El cansancio había pillado a Natalya por fin, cuando Nathan le dio un último besito de buenas noches mientras la acariciaba…

—¡Oh! Ya se durmió… — Se dijo el hermano mayor a sí mismo — Eso es bueno. Mañana será un nuevo inicio para ambos… la voy a extrañar, pero sé que es para mejor. Descansa mucho, pequeña…

Pronto él también se durmió…

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Nathan despertó a las 9:00 de la mañana. Él quiso despedirse de Natalya, pero ella ya se había ido. Solo le dejó un papel con un pequeño dibujo que decía “Te amo, hermanito. Buena suerte” con tinta roja y unos corazoncitos y estrellas, además de un dibujo de su propia cara, pero a modo de caricatura.

—Es una lástima — Se dijo él — Pero atesoraré este dibujo al menos hasta que me cruce de nuevo con ella.

Él fue rápido para prepararse y desayunar. Se despidió brevemente de su familia y encargó por teléfono al Profesor Birch que fuera a buscar cinco de sus Pokémon, los cuales fueron dejados en casa, ya que él se llevó solamente tres y unas cuantas PokéBalls para capturar “nuevos reclutas”, como él les decía.

A él le tomó solo cuatro días el llegar a Ciudad Orquídea y en específico a la zona que le pidieron explorar. Ahí él encontró muchos Pokémon salvajes, pero solo capturó uno que llamó su atención.

Luego de ello él encontró una gruta muy profunda y digna de estudio, en donde se formaban minerales valiosos. Ahí encontró a agentes del Team Rocket, a los cuales espantó con ayuda de sus Pokémon y los que vivían ahí. Luego de un descanso, él siguió explorando dicha gruta, pero casi termina perdiéndose ahí, hasta que dio con una salida… ¡Pero no era aquel túnel por el que él entró! ¡Había descubierto una especie de túnel subterráneo que cruzaba el mar y daba a una región nueva!

Entonces, él reportó su hallazgo apenas pudo comunicarse con los profesores de Johto, y éstos repartieron la noticia por todas las regiones. Resultaba que la Región Fukai, como se llamaba ésta, no era tan desconocida, pero no habían competencias ahí que representaran atractivas para entrenadores o coordinadores, hasta muy recientemente. En ese momento, se había anunciado la primera competencia de toda la región y Nathan decidió que iba a conquistarla.

Con el tiempo, el espigado joven de pelos de escoba, encontró compañeros de viaje: Un entrenador como él y una coordinadora, y cada quien decidió abordar sus respectivas competencias.

Y más temprano que tarde… ¡Nathan volvió a encontrarse con su hermana!

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—¡¿Qué?! ¡No puedo creerlo! — Dijo Nathan en voz alta accidentalmente, por la emoción. Sus amigos lo escucharon sin querer

—¿Qué sucede, Nathan? — Le preguntó Sazuke, el joven entrenador a quien nuestro protagonista masculino acompañaba — Pareciera que hubieses visto un fantasma

—¡Es ella! ¡Es… mi hermanita!

Los acompañantes del joven de casi veinte años vieron cómo éste corría hacia la chica que se veía a lo lejos. Y la recién mencionada también lo vio

—¡Ah! ¡Hermano!

Y así ambos corrieron para abrazarse como no lo hacían en mucho tiempo, ante la mirada sorprendida de un entrenador y una coordinadora que no entendían nada

Natalya les contó entonces que ella pensaba competir en Sinnoh, pero no estaba informada de que la competencia no estaría activa hasta el año entrante, y entonces optó por competir en Fukai… y también declaró que no esperaba re-encontrarse con su hermano acá y que lo extrañó muchísimo. También se enteraron que su inicial resultó ser una Piplup hembra, que en ese entonces había evolucionado en Prinplup, y cuyo nombre era “Princesa”

Claro que la niña de doce años tenía claro que había cosas que no había que contar, como era su relación amorosa con su propio hermano, y, a petición de este último, que Nathan fue campeón de Sinnoh pocos meses atrás.

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Para no alargarnos, cuando a Natalya le preguntaron si iba a competir como entrenadora o coordinadora, su respuesta sorprendió a todos: Ella apuntaba… ¡A ambas competiciones! Naty explicó que como no podía decidirse, trazó en su mapa el camino ideal para gimnasios y escenarios de concursos, por lo que ella viajaría en solitario, a pesar de que los tres le dijeron que no sería totalmente incompatible que viajaran juntos los cuatro… pero Nathan finalmente entendió que eso era lo mejor. Si ellos viajaban juntos, se verían tentados a tener sus relaciones y serían pillados. Aun así, Nathan le prometió que cada vez que se encontraran, se escaparían para tener una noche de pasión sin que el resto se diera cuenta… incluyendo por supuesto, esa misma noche en que se encontraron por vez primera.

Cada hermano siguió viajando por sus respectivos caminos, reencontrándose un par de veces más, con ñiki-ñiki incluído… pero cuando se encontraron en su tercera, o mejor dicho, cuarta vez…

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En el Centro Pokémon de Ciudad Snakefang, Nathan estaba por preparar a su equipo Pokémon para ser atendido por la Enfermera Joy, cuando ve a su hermanita ahí sentada en el sillón del lugar, con la cabeza gacha. Al principio no la reconoce…

—¡Hey! ¿Qué sucede, linda?

Natalya levantó la cabeza al fin. Y ella reconoció a su hermano, pero no soltó ni una palabra

—¡Naty! ¡Qué bueno verte! Ya me preguntaba cómo iba tu viaje y si te estabas cuidando y…

Pero repentinamente la cara de esa jovencita se rompió en llanto, abrazándose desesperadamente a su hermano mayor. Esto lo preocupó como nunca

—¡Buaaaaaaaaaa! ¡Hermanooooooo! — Lloraba la pequeña

—Por favor, tranquilízate… estoy seguro de que todo tiene solución…

De inmediato, Nathan pidió a sus compañeros de viaje que reservaran una mesa para cuatro, ya que, según él, lo que Natalya necesitaba era sacar todo aquello que le doliera, porque él no soportaba verla sufrir así.

Una vez que ella se calmó y comió algo, contó que el líder de gimnasio prácticamente la había humillado no solo en combate, sino verbalmente por el solo hecho de que ella fuese una niña. Incluso pensó brevemente en dejar el camino de Entrenadora Pokémon y dedicarse solo a la Coordinación, pero a nadie le gustó esa decisión, así que la animaron para que siguiera sus ambiciosos planes.

Más temprano que tarde se enteraron todos que el líder de Gimnasio, un tal Ophius Bendtner, era un misógino empedernido. Entonces, Nathan decidió trazar un plan detallado.

¿Su motivo? Vengar el honor de su amada hermanita.

—No te preocupes, mi hermosa Naty… — Se dijo él mismo — Lo que hizo ese patán no quedará impune… ¡Le enseñaré a respetar aunque se me vaya la vida en ello!

Y así, Nathan pasó todo el resto del día animando a su hermanita. Ayudándola a entrenar para que ella pudiera vencer no solo a ese mal llamado “hombre”, sino a cualquier otro que se le pusiera en frente y se atreviera a insultarle. En general, el día fue muy ajetreado.

Al final del día, luego de que Sazuke desafiase al líder y que éste ocultara el resultado (todos pensaron que había perdido) todos se encontraron con Viper, la hermana del líder de gimnasio. Ella prácticamente les suplicó que perdonaran a su hermano por su comportamiento, y les contó su triste historia.

Entonces supieron que ese pendejo, de nombre Ophius, tenía 38 años, era viudo y tenía un hijo de 12 años, y vivían prácticamente aislados del resto. Su historia pasada era patética, por decir lo más suave: Su madre siempre prefirió a Viper antes que a él, aunque ésta intentara atenuarlo todo. Su padre era demasiado pasivo, y obedecía a su esposa en absolutamente todo, por lo que nunca tuvo una figura paterna adecuada. Siempre creció con la idea de que las mujeres eran todas unas víboras chupasangre… aspecto que se vio acentuado en su escolaridad, en donde siempre fue mirado por sobre el hombro por el sexo femenino. Él tenía buenas notas y acné en la cara entonces, así que era confundido con un Nerd. Sus únicos amigos eran unos Pokémon de tipo Veneno que él cuidó desde que era pequeño, a escondidas de su madre, y todos eran machos, irónicamente. Ninguna mujer le dio bola… hasta que cuando él cumplió los 25 años, conoció a una mujer que le hizo cambiar su punto de vista acerca del sexo femenino… temporalmente.

Ellos se enamoraron locamente, se casaron y vivieron felices por un corto tiempo. Ella quedó embarazada y él estaba más contento que nadie en el mundo al saber que sería papá. Incluso su relación con su madre comenzaba a repararse… hasta que su padre murió atropellado por una conductora borracha. Además, el bebé dentro de su esposa, con toda la tensión, quiso salir antes de tiempo.

El pequeño pudo nacer, pero a un altísimo precio: Su madre murió luego de dar a luz.

Y para colmo de males, luego del funeral de la única mujer que él realmente amó… prendió la tele y vio que la mujer que atropelló a su padre y lo mató… salió en libertad vigilada. ¡A sus ojos era una injusticia! ¡Solo eran blandos con ella por ser una mujer!

Su mente entonces se corrompió. Volvió a pensar que todas las mujeres eran escoria… y su relación con su madre volvió a deteriorarse. Incluso llegó a autosugestionarse que su esposa murió adrede para “ilusionarlo y después dejarlo”. Aun así, el crió a su hijo como un padre soltero, ya que nunca quiso volver a tener una relación amorosa, se apretó el cinturón y se mudó a un apartamento pequeño. Se esforzó el doble o hasta el triple para que al pequeño Kelvin no le faltara absolutamente nada. Y como la mejor manera de hacer dinero eran, obviamente, las batallas Pokémon, pues con ayuda de sus amigos venenosos, se convirtió en un entrenador temible, agresivo y cruel con tal de conseguir el sustento. Sobraba decir que los Pokémon de tipo Veneno eran su especialidad. Eso le valió a la larga tener el permiso municipal para ser Líder de gimnasio.

Es cierto que a Ophius y a Kelvin jamás les faltó nada para vivir cómodamente, pero había un problema… Ophius no podía contratar a un réferi, ya que eran costosos, así que su hijo prácticamente tenía el deber moral de ayudarle en esa labor. Muchas veces su hermana Viper intentó regalarle dinero para que él pudiera contratar un réferi y dejar que su hijo cumpliera su sueño de ser un Coordinador, pero él siempre se negó, aduciendo a que jamás necesitaría algo de ella, de su madre o de ninguna otra mujer… además de tener el prejuicio de que los concursos Pokémon eran “solo para niñitas y maricas”, y él había criado un hombre hecho y derecho.

Y en la actualidad, él seguía humillando a las chicas. Él no era tan estúpido como para andar buscando niñas y mujeres al azar y golpearlas o matarlas… él las humillaba en batalla.

¡Su odio por las mujeres llegaba a tal punto que cuando se enteró que la asesina de su padre cometió suicidio por la culpa que ella sentía, él fue hacia la tumba de ella una noche solo para gritarle improperios, reclamarle el que le quitara la chance de estrangularla él con sus propias manos. Y posterior a eso, removió todas las flores, volteó las cruces, escupió en la lápida, ¡Y hasta orinó ahí! Ese caso de vandalismo se perdió en la oscuridad y nunca lo ajusticiaron

—¡¡Por el amor de Arceus!! — Exclamaron todos

—Ahora lo saben — Viper siguió hablando — ¿Entienden todo lo que mi hermano ha tenido que pasar? ¡Todo lo que tiene es su gimnasio y su hijo! ¡Y no quiere aceptar ayuda de nadie! Él no hace ningún daño real a nadie… por favor, se los suplico… déjenlo en paz.

Esa historia hizo ver a Ophius como un héroe trágico (en lugar del hijo de la chingada que realmente es) a los ojos de Sazuke, Lucy e incluso Natalya. Esos tres pensaban perdonarlo definitivamente y seguir con sus vidas… pero Nathan se rehusó con vehemencia

—¡Eso no le da carta blanca para hacer lo que quiere, sin que asuma las jodidas consecuencias!

—¡P-p-pero Nathan…! — Viper balbuceó

—Si bien ha sido golpeado muy duro por la vida, ¡Eso no le da derecho a hacer todas las cosas despreciables que hizo! ¡Maltratar mujeres de manera no directa, a diestra y siniestra; tratar a todos los coordinadores de maricas y más encima hacer semejantes profanidades en la tumba de alguien! Y da igual que haya sido una pobre alcohólica… ¡No merece que su memoria sea tan manchada! ¡Ella tenía familia después de todo! — Entonces, Nathan dio una pausa para tomar aire. Se estaba hiperventilando sin querer — ¡Él… no piensa en los sentimientos de los demás! Solamente en los suyos… ¿Sabes cómo se llama eso, Viper?

Ella tembló. Sabía para donde iban los tiros…

—¡Eso es una sociopatía! ¡Él no está calificado para ser líder de gimnasio! Y es hora de que evacúe ese gimnasio y entregue la última medalla en su vida… ¡A mi persona!

Continuará...

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Nos veremos en otra :D
 

Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Vaya capitulo de los hermanos me encanta que ahora se vea la parte de su romance secreto, veo que demuestras la historia un poco cruda que da un sentido mas real cuando mostraste el pasado de ese sujeto bueno espero el siguiente capitulo para ver como le patean el trasero a ese líder de gimnasio jejeje Emilion ha dado su opinión ;)
 
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Vaya capitulo de los hermanos me encanta que ahora se vea la parte de su romance secreto, veo que demuestras la historia un poco cruda que da un sentido mas real cuando mostraste el pasado de ese sujeto bueno espero el siguiente capitulo para ver como le patean el trasero a ese líder de gimnasio jejeje Emilion ha dado su opinión ;)
Gracias por opinar, compa. Si bien las batallas NO serán algo central ni de tan vital importancia, planeo narrarlas muy bien cuando corresponda. Quizás gracias a mi práctica en cuanto a narrar escenas de batalla, es que logré entender cómo narrar las escenas de amor... pero amor bestia xD

Esperaré hasta este viernes para postear el capi 3 que ya lo tengo listo :B
 
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Bueno, amigos míos, pido disculpas por no postear esto el Viernes como dije. Hubo imprevistos familiares muuuuy pesados...

Pero ahora sí que les cumplo, shabos :V ¡Ni se crean que abandono esto!

Los dejo con el episodio número tres...

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CAPÍTULO 3: Amor y Venganza Filial. Parte 2



A la mañana siguiente la batalla de Nathan comenzó. Comenzó mostrando a los tres Pokémon que usaría: Su Lopunny, de nombre Emily; su Floatzel, de nombre Nagase; y su Xatu, llamado Magoichi. A excepción del último mencionado, su equipo no tenía una ventaja obvia contra los Pokémon de tipo Veneno. Aun así, el joven había trazado un plan para esa situación…

Pero no salió como quería. Para comenzar, él perdió la primera ronda. El Arbok de Ophius estaba mucho más experienciado que la Lopunny de Nathan y pudo vencerla en un encuentro bastante cerrado. Además de eso, él aprovechó para burlarse de ella y reafirmar lo inferior que eran las Pokémon hembras también. Eso enfureció a Nagase, quien se ofreció a ser la siguiente. Y eso tampoco estaba en los planes de Nathan…

Aun así, él accedió a que la Floatzel, de nombre Nagase, pasara al frente en la siguiente ronda, aunque la idea era usarla al final. Y Ophius sacó a un Nidoking con pinta de tener muy malas pulgas. El combate fue muy cerrado y lleno de violencia… además de que a la partida el Nidoking atinó a usar Tóxico en Nagase, debilitándola de a poco… pero ésta mostró tener agallas de sobra y aprendió Surf justo a tiempo. Con eso venció a su rival de tipos Tierra y Veneno… pero también se desmayó a causa del veneno unos segundos después.

Era momento de la ronda final y Ophius comenzó a tocarle los cojones a Nathan, diciendo que ganó esa ronda de pura chiripa y que si hubiera sido un empate como debió ser, el combate hubiese terminado ahí y Nath hubiese perdido… pero él solo mandó a Magoichi, a terminar con esto, diciendo “Sí, eso quizás haya sido suerte… pero te puedo asegurar que en lo que se viene, la suerte no tendrá NADA que ver”.

Y lo que sucedió en la ronda final fue totalmente fuera de ese mundo…

De alguna forma, Nathan y su Xatu formaron un vínculo psíquico impresionante (Nota del autor: No. NO me estoy plagiando de Greninja-Ash. Esta idea la he tenido desde hace casi 1 año). Cada uno estaba igual de enfadado que el otro… y tenían como meta el vencer inapelablemente al mejor Pokémon que Ophius tenía: Su Toxicroak.

El combate, aparte de ser para solo un lado, fue encarnizado y violento. La Danza de la Lluvia que el Toxicroak invocó al inicio del combate no sirvió sino para prolongar el sufrimiento de éste. Ni siquiera pudo tocarle una pluma a Magoichi, puesto que la habilidad de Nathan y su Pokémon Psíquico para desatar su furia estaba a niveles exorbitantes, y todo gracias a que el joven entrenador lo cuidó desde que ese Pokémon era apenas un huevito. Si a eso le añadimos que dicho Xatu tenía una relación amorosa con Nagase y realmente estaba inspirado a no dejar que su sacrificio fuera en vano, pues él y su trainer se habían vuelto una fuerza temible.

Magoichi pudo lanzar varios ataques de Alas de Acero, Tinieblas, ataques Psíquicos varios, un Viento Aciago y hasta un Ataque Cielo. Pero el Toxicroak parecía masoquista, porque ni así lograron vencerle… hasta que…

—¡D-detente, por favor! — Ophius estaba horrorizado al ver que a su mejor Pokémon no le quedaban fuerzas ni para resistir el levantamiento psíquico que ese Xatu le estaba haciendo

—Esto va… por todas las chicas, ya sean Pokémon o humanas, que has maltratado — La voz de Nathan era diferente. Casi como si se hubiese fusionado con la de Magoichi — En especial, la más importante de todas… ¡Mi hermanita!

Y así, el Xatu usó su ataque de Poder Asistido, el cual comenzó como una bola de energía color rosado que levitó lentamente hacia el objetivo, pero a una tercera parte del camino ésta se dividió en múltiples rayitos parecidos a los láseres, que atacaron a su víctima desde casi todos los ángulos posibles, creando un montón de mini explosiones en su cuerpo. Luego de eso, él cayó, pero Magoichi detuvo su caída con sus poderes, sólo para que él y su trainer gritaran “¡Kiai!” y el de tipos Veneno y Luchador quedara prácticamente enterrado en la pared con un sonoro “¡¡¡Whaaamm!!!”. Posterior a eso, Nathan y Magoichi declararon

—La mente siempre será más poderosa que el látigo y el bastón. Y tu actitud solo hizo más obvia tu debilidad mental. Has perdido.

Ophius cayó de rodillas, totalmente humillado, como le había hecho sentir a tanta jovencita entrenadora que osara pisar su gimnasio. Su hijo también estaba aterrado ante lo que vio y declaró con una voz temblorosa…

—¡T-T-T-Toxicroak ya no puede pelear! ¡El ganador de esta ronda es Magoichi, y por lo tanto el retador Nathan se alza con la victoria! — Y después de esa declaración, corrió a donde su padre — ¡¡Papáaaa!!

Del otro lado, estaban todos felicitando a Nathan. Natalya se le tiró encima y lo recompensó con un beso en la mejilla, y susurrándole “Busquemos un lugar apartado esta noche…”. Ante eso, Nathan se sonrojó… pero solo le dijo a Magoichi

—Bueno, mi pana… creo que esto salió todavía mejor de lo que planeamos

—Coincido — Respondió el aludido, por la vía telepática

Luego de la breve celebración, Nathan exigió su merecido premio: La medalla Curare. Pero Ophius se negó, sacando la excusa más berreta que existió jamás: “¡Es imposible que yo haya perdido así! ¡Debiste haber hecho trampa! Sí, eso debió ser… ¡¡Jamás te daré la medalla!!”

Quién sabe cómo hizo el chico de la bandana metálica para no salir con la típica respuesta fácil: “¡Pues métetela en el culo!”… no. Él tenía un plan mucho mejor.

—Bien. No tienes que dármela si no quieres… de todos modos, muy probablemente me la invalidarían.

Nadie entendía lo que Nathan quería decir… hasta que declaró lo siguiente:

—Porque de todas maneras la medalla de un gimnasio clausurado no tiene ningún valor.

El “¿¡Quéeeee!?” fue universal. Al menos hasta que Viper recordó lo que Nathan le había dicho el día anterior.

—Lo que sientes en estos momentos equivale a aquello que forzaste a sentir a cientos de entrenadoras. Ahora sabes cómo sufrieron. Tu odio irracional hacia el sexo femenino te ha torcido… hacia un punto que quizás no tenga vuelta atrás. Y espera a que se enteren en el comité de la liga

Todo mundo boqueó ante esa amenaza. Sabían que si Nathan se atrevía a ir a hacer lo que dijo, a Ophius le quitarían la licencia para ser líder de gimnasio.

—¡N-no te atreverías! — Balbuceó el líder de gimnasio

—¿Quieres apostar? — Nathan le dedicó una mirada fría — No soy un cobarde como tú. Ahora mismo podría golpearte hasta deformar tu cara… pero no lo haré. Un castigo más ejemplar sería que hacer que te despojen de tu fuente de ingresos…

—¡No, Nathan! ¡No lo hagas! — Rogó la hermana del aludido, pero fue ignorada

—Y, ¿Por qué no? Podrían arrestarte por eso también. Si tus víctimas lo quisieran, mandarían quejas, y no las culparía… no tendrían por qué mentir sobre algo tan serio. Pero, si tienes suerte de conseguir un abogado o una abo… ¡Oh, lo olvidaba! ¡Que no confías en ninguna mujer! En fin, aquel profesional podría ayudarte a zafar de prisión e ir a un sanatorio mental. Aunque hoy en día, ¿Cuál es la diferencia?

La mala leche que el joven de casi veinte años tenía acumulada contra el líder de gimnasio, y que en esos instantes estaba soltando al fin, había alcanzado niveles legendarios. Tanto que nadie más dijo una sola palabra. Eso sí, Natalya y Lucy pensaban “¡Pero qué buen castigo se lleva ese mequetrefe!”. En eso, Nathan acercó su rostro a Ophius y declaró, casi a susurros

—Me pregunto si en el jurado habrá alguien que se trague tu triste y patético pasado como para sentir pena por ti. Porque yo no… — Y entonces él comenzó a hablar muy pausado, como villano de película — Solo… me causas… asco.

Pero entonces, algo inesperado ocurrió. ¡El equipo Rocket llegó en uno de sus típicos robots y rompió la pared del gimnasio! Lo primero que hicieron fue cantar el lema, y después de eso se llevaron todos los Pokémon de Ophius. Él intentó salvarlos trepándose a la máquina, pero ellos se lo pudieron quitar de encima como si de una pulga se tratase. Él cayó mal y se fracturó la pierna, y cuando el Team Rocket decidió pisotearlo, Natalya usó a su Empoleon para salvarlo. Eso lo sumió más en un shock, ya que jamás esperó que la última chica a la cual insultó y humilló, se dignara a salvarle la vida arriesgando a su mejor Pokémon.

Un rato después, mientras Sazuke, Lucy, Natalya y Nathan luchaban contra el “mecha” de los Rocket, Viper le rogó a su hermano que dejara de pensar tan mal de las mujeres, y que Natalya era el vivo ejemplo de que las féminas saben perdonar y que no son malignas. Además, ella ofreció ayudar financiera y presencialmente al gimnasio, contratando un referee y sustituyéndolo hasta que su pierna se recuperara. Él aceptó después de todo lo acontecido, y se abrazó a su hermana, pidiéndole perdón por haber dudado de ella todos esos años. Obviamente Viper aceptó las disculpas con un “te quiero, hermano mío.”

Después de todo lo ocurrido, los jóvenes pudieron repeler a los Rocket y rescatar a los Pokémon de Ophius. Éste último pidió perdón a todos por su comportamiento, incluidos los Pokémon, y decidió que Kelvin no tenía que ser réferi si no lo deseaba, y que debería perseguir su sueño de ser Coordinador. Éste aceptó con lágrimas de felicidad en sus ojos.

El líder de gimnasio también dedicó buenas palabras a Natalya, Emily, Nagase y Magoichi por ayudarle a abrir los ojos. Finalmente, él hizo entrega de la medalla a Nathan. También se la entregaron a Sazuke, el cual reveló que su batalla con Ophius había terminado en empate y que éste decidió no darle la medalla a causa de que éste usó a su fiel Espeon, la cual era hembra. Pero de todas formas Ophius entendió que esa razón era una estupidez del porte de un trasatlántico, así que a modo de buena voluntad le entregó la medalla a Sazuke también.

En fin, fue un día duro, productivo, lleno de emociones a flor de piel y con un final feliz. Totalmente… ¡Épico!


Y aún faltaba la noche…


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Posteriormente, Naty logró llevar a Nathan a una habitación apartada del resto. Se encargaron de hacerla a prueba de sonido para que nadie los escuchara hacer el amor.

Ambos se encontraban besándose apasionadamente mientras el joven ganador de la Medalla Curare la desvistió con cuidado

—Me enamoras más y más, hermano. — Declaró Natalya — La forma en la que te hiciste cargo del problema fue la más varonil que haya visto jamás. Ni Kronn Lambo se te compara

Nathan se detuvo y se ruborizó ante semejante cumplido. A muy pocos se les ha hecho un cumplido haciendo una comparativa con el famoso héroe de acción bélica proveniente de Unova, el cual solo acompañado de un cuchillo, un arco, una cantidad limitada de flechas y su fiel Heatmor pudo prácticamente aniquilar seis campamentos de invasores y convertirse en héroe nacional. Y en tanto, su hermana le bajó los pantalones y se puso a practicarle un delicioso fellatio

—¡Oh! — Soltó Nathan con un gemido — Has mejorado tu técnica… ¿Con qué practicas?

—He estado comiendo cuatro plátanos diarios desde la última vez… y sin morderlos jamás, amor. Solo para poder darte lo mejor que tengo

Ella se pasó chupando un buen rato la poronga de su amado, y de repente, Nathan le dijo

—Naty… ooooh… usa tus tetas…

—¿Quieres una paja rusa, queridito? — Le respondió esta, en lo que se sacaba el “arma” de la boca y comenzaba a usar sus pechitos para masajear los alrededores de ésta.

—Efectivamente, amor — Le dijo el joven, dejándose llevar por su chica.

Ella hizo su mejor esfuerzo para satisfacer a su hermano usando sus senos. En más de una ocasión deseaba para sí tenerlos más grandes, y además se le escapó esa misma frase en forma de susurro

—Descuida, linda — Dijo el joven pelos de escobillón, acariciando la cabecita de su amada — Me gustan más así como están. Además, mientras más sexo puedas tener, más crecerán. Es un hecho científicoooooh~

Él gimió una vez más. El líquido preseminal salió de una vez y ella dejó de usar sus pechitos. Ahora ella intentó meterse gran parte del chorizo de Nathan en su boquita

—¡Aaaah! — Se quejó de placer el joven, ante tan sorpresiva acción bucal —¿Acaso intentas hacer una Garganta Profunda?

Ella solo atinó a afirmar con un “hmm-hmm”, mientras intentaba hacer esa chupada extrema. Lamentablemente solo duró diez segundos con la salchicha ahí dentro, ya que le costaba mucho respirar

—¡Aaah! — Soltó ella, jadeando y tosiendo un poco — Creo que no estoy preparada aún…

Ella bajó su cabecita, a lo que Nathan respondió arrodillándose a su altura y acarició sus rubios cabellos

—Descuida. Algún día lo estarás… solo tienes doce años y tu cuerpecito aún puede crecer. Podrás aguantar más con una polla en tu boca sin problemas.

Ahora era el turno del hermano mayor para estimular a la pequeña Natalya. Él comenzó besando su cuello, y luego dio más besitos, haciendo camino hacia uno de sus pechos, el cual mordió con suavidad. Todo mientras metía un dedo de su mano en la vaginita de su hermana.

—Nyaaaa~ — Ella soltó un gemido melodioso — Oh, Nath… se siente bieeen rico…

Ella siguió soltando gemidos mientras su hermano invadía su sexo con dos de sus dedos y abría aquel lugar húmedo y placentero al separarlos

—Aaaah! — Se quejó ella de dolor pero a la vez de placer — Estoy estrecha, amor… ten cuidado

—Lo haré despacito, mi preciosa — Él le dio seguridad con un apasionado beso mientras seguía invadiendo ahí abajo — No parece que tengas mucho tiempo para darte placer en tus viajes, ¿Verdad?

—Uuuumm~ no, solo puedo darme placer cada tercer día a lo mucho… aaaah~ — Respondía ella entre gemidos — Ooooh~ ¡No quiero correrme así! ¡Métemela de una buena vez y sé rudo!

—Como lo desees, mi preciosa.

Entonces, él preparaba su anguila para entrar a la cueva de Natalya… pero de repente, se siente un temblorcito. Eso asustó a Naty…

—¿Qué fue eso?

—Creo saber qué es…

El temblor cesó al instante, y en apenas unos segundos asomó la cabeza de un Swampert por debajo de la cama. Y no era cualquier Swampert

—¡Maxima! ¿Qué haces aquí? — Exclamó la joven de doce años.

Ante ella estaba ese Swampert que la ayudó a entrenar mientras Sazuke se batía a duelo con Ophius. El Pokémon medía once centímetros más que Naty y pesaba el doble. Tenía unos brazotes largos y gruesos que medían ochenta centímetros cada uno, y unas manazas grandes de solo tres dedos.

También portaba en su pecho una cicatriz en forma de cruz, debido a un duelo de espadas que casi tiene resultados fatales para éste, pero que consiguió ganar con intervención de un espíritu de un antepasado de Nathan.

Y además de eso, al Swampert se le notaba un cipote de unos no despreciables veinte centímetros, pero más ancho que el de su trainer.

En fin, Nathan le explicó a su amada que Maxima también merecía algo como agradecimiento por ayudarlas a ella y a Emperatriz a fortalecerse. Y le preguntó si alguna vez pensó en hacerlo con un Pokémon.

—Pues… la verdad… — Titubeó ella — Jamás lo he intentado. Pero supongo que se ha de sentir asombroso.

—Estás por averiguarlo… y también voy a darte otro regalito.

Al decir esto, Nathan se sentó en la cama con su pija al aire, y sentó a Natalya lentamente, penetrando su ano.

—¡Kyaaaaaa! — Gritó ella. Le dolía bastante pero a la vez quería demostrar que era fuerte, así que se aguantó y añadió — Se siente bien, Nath… hazlo despacio, por favor

En tanto, el Swampert decidió lubricar la vagina de la hermanita de su trainer usando su lengua. Era un sabor desconocido para él, como si fuera agua de manantial. Natalya gemía sensualmente mientras era atacada por delante y por detrás. Ella adoraba esa sensación de tener dos machos dándole placer inimaginable…

—¡Maxima! — Gritó Natalya — ¡Penetra mi vagina de una vez! ¡Quiero sentir tu poronga gruesa!

El Swampert obedeció como si le estuvieran dando una orden de batalla y entonces Nathan se acostó en la cama, con Naty aún encima, y entre trainer y Pokémon le hicieron un sándwich. Ella se encontraba delirando del placer a tal punto que sus ojos casi se ponen blancos, y ella daba un beso francés al enorme ajolote azul.

—No puedo creerlo… — Se decía ella en su mente — Estoy dejando que mi hermano y su mejor Pokémon entren en mí… estoy en el paraíso.

Como era la primera vez de aquel Pokémon anfibio, no duró mucho hasta que descargó un montón de semen, todo en el joven útero de Naty. Nathan también eyaculó a los dos segundos después, sin aviso previo, ya que el culo de la chica estaba muy apretado

—¡Aaaaaaaaahhh! — Gritó Natalya al sentir la “lechita” fresca de ambos, dentro de sí — Eso fue… intenso… aaaah~

En lo que ella fue depositada a un lado y se estaba recuperando, el Swampert y su entrenador conversaban

—¿Estás conforme ahora, mi pana?

—[Sí que lo estoy… ufff, es un buen ejercicio. Por cierto, ¿Se tomó sus pastillas?]

—No creo que importe mucho — Nathan rió un poco — Un Pokémon no puede dejar embarazada a una humana.

—[Menos mal, pues… porque me gustaría penetrarla más seguido, si fuera posible]

—Mejor otro día. Mañana nos vamos de esta ciudad, pero seguramente nos encontraremos con ella en el Gran Festival de esta región… o en el torneo por el campeonato. Ahí si se lo pides, seguro que como mínimo, te da una mamada

—[¿Una mamada? ¿Y para qué esperar? Yo la quiero ahora…]

—¡No te me pongas inquisitivo! Ella necesita…

Nathan iba a decir que dejaran descansar a su amada… pero ella sí tenía la energía suficiente como para aplicar una buena chupada a su Pokémon…

—Bueno… qué más da. — Añadió finalmente, con un goterón en su cabeza, viendo cómo Naty ponía cara golosa mientras succionaba el miembro de su aliado.

Así es la vida de los pervertidos, al parecer…


Continuará…
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Okey, mis amigos :B acá lo tienen, el episodio tres n__n. Espero lo hayan disfrutado y tengan paciencia conmigo, puesto que nunca se sabe qué puede acontecer...

Se me cuidan xD
 

Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Que buen capitulo al fin pudieron tener la medalla de ese tipo y enfrentado al equipo Rocket vaya noche tuvieron los hermanos junto con el pokémon nunca me lo hubiera imaginado jejeje espero que el siguiente capitulo este de igual de intenso bueno eso todo Emilion ha dado su opinión ;)
 

Mario Uzumaki Fanfics

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Mucho gusto, gente de foros DZ. Soy su infiel servidor Nath_Wolftelope, pero los amigos me llaman Nathan simplemente. En fin, vengo a publicar acá también una historia del corte "políticamente incorrecto". ¡A la mierda la censura! ¡Quiero poner cosas explícitas! Y espero contar con el apoyo de muchos acá :p

En fin, les dejo con mi obra...

EL EXTRAÑO MUNDO DE LA REINA PATRICIA
Comenzando desde ya, espero poder actualizar con regularidad. De momento solo gocen el primer episodio...

Disclaimer: ¡Advertencia! Esta historia contiene temas para mayores de 18 años. Lean bien los tags que puse. Pokémon es propiedad de Gamefreak(c) y Nintendo(c), y sus personajes no son usados con fines lucrativos, sino con el fin de entretener. También, este es un Universo Alterno, puesto que algunas cosas puntuales cambian respecto al animé, pero se intenta siempre quedar lo más fiel a éste.

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Capítulo I: Introducción… literalmente.


Esta es la alocada historia de un entrenador que pasó muchos años tomando notas de lo que son las Batallas Pokémon. Su nombre era Joseph Nathaniel Spears, pero todos lo llamaban “Nathan” a secas. Él odiaba los formalismos, así que disfrutaba de ser solo “Nathan” y no ser el “Señor Spears”, entre otros nombres.

Proviniendo de Pueblo Lavacalda, en Hoenn, él inició su Aventura Pokémon poco antes de cumplir los 16 años de edad, convencido de que las Batallas Pokémon solo eran cuestión de cálculos y quizá algunas variantes. Pero él fue derrotado en la Conferencia Ever Grande de la misma región, sin llegar muy lejos.

Al principio, estaba muy frustrado, en busca de la respuesta de por qué perdió esa batalla. Pero más pronto que tarde comprendió… que los lazos entre Pokémon y Entrenador eran tan, o incluso más valiosos que la estrategia pura. Así, él creció como persona, y comenzó a querer mucho más a sus Pokémon.

Su meta final aún no estaba definida. Su familia quería verlo como un campeón reconocido y famoso, pero él no estaba tan seguro luego de perder en el campeonato de Hoenn. No fue hasta que al fin ganó la conferencia “Lirio del Valle” en Sinnoh…

(NOTA DEL AUTOR: En este universo alterno, el CABRONAZO de Tobías jamás existió, y la Liga de Sinnoh se desarrolló de forma diferente a la canónica)

...que él descubrió qué quería hacer de su vida. Así que tomó el título de “Estratega Pokémon” y comenzó a escribir libros acerca de todos los pormenores de las Batallas Pokémon. Para entonces, él había cumplido 19 años de edad.

Él jamás se atrevió a retar a la Élite 4, debido a que él no se sentía para nada listo. Él tomó unas vacaciones cortas recorriendo lo que le faltaba de la región, sintiendo que sus Pokémon se lo merecían, y después volvió a casa. Él esperaba que todos, excluyendo a su círculo más cercano, olvidara que él fue campeón. Él se rehusó a dar entrevistas e hizo lo posible por esquivar toda cámara de video. Sí, todo eso puede sonar como una estupidez, pero él odiaba la fama, inmediata y efímera, que los campeonatos ganados daban, y el enorme crecimiento de las expectativas de todo mundo respecto a sus habilidades.

Y entonces, algo muy extraño estaba por suceder…

Nathan tenía una pequeña hermana de nombre Natalya, de tiernos doce años de edad en ese entonces, siete y medio años más joven que él. Ella tenia una contextura delgada, cabello largo y rubio, ojos color café claro… también una piel un tanto pálida, pero nunca tanto. Ella medía 1.48 metros y pesaba apenas 43 kilogramos. Ella apenas era una niña en medio de la pubertad, así que sus pechos aún no crecían lo suficiente. Apenas podía llenar una copa A. Lo mismo (bueno, casi) podría decirse de su trasero.

Natalya siempre vio a su hermano mayor como un héroe, desde que ocurrió un triste incidente de importancia (el cual será mencionado, eventualmente), cuando Nathan apenas tenía nueve años de edad y ella tenía dos. Siempre fue muy apegada a él desde aquel entonces, pero a medida que ella fue creciendo, el amor y la admiración por su hermano habían sobrepasado por mucho las barreras de una “sana” relación promedio entre hermanos.

Años de viaje consiguieron tonificar más el ya atlético cuerpo de Nathan.Él medía 1.89 metros y pesaba 88 kilogramos, que era más del doble del peso de su hermana. También, su pelo al estilo de campo de trigo medía 12 centímetros extra y lo hacía verse más alto (y quizás más intimidante), aunque sus ojos de color esmeralda ayudaban a que sus rasgos faciales se vieran mucho más calmos, a pesar de su cuerpo. Como si eso no fuera suficiente, Nathan tenía bastantes músculos y además de eso le gustaba llevar poleras sin mangas con colores oscuros y a veces con diseños muy estrafalarios.

El día en que volvió a casa después de ganar el campeonato, la vestimenta de Nathan incluía pantalones jeans de color beige, botas de estilo militar con un escondite para cuchillo, una polera azul y sobre ella, una chaqueta que tenía parecido a las antibalas modernas, pero de color negro y rayas verdes, y en su espalda había un dibujo de un Skorupi asesinado por una espada de cristal llameante en su cabeza, que, para fortuna tanto de Nathan como de su hermanita, eso la impresionó muchísimo en lugar de aterrarla. También usaba una bandana de metal parecida a las que se ven en cierto animé repleto de relleno, solo que sin el grabado simbólico, la cual lo hacía ver más atractivo, si es que no era más inducidora de miedo. Y así le gustaba vestir a él… sobre todo en cuanto los pantalones, porque él desdeñaba los shorts, incluso en épocas y sitios donde la calor era insoportable.

Como sea que fuere, Natalya amaba a su hermano locamente, y quería hacerlo suyo, y de nadie más. Y en una tranquila noche, ella urdió su plan... esperó a que sus padres, su abuela y su tía abuela dejaran el hogar, para llamar a su hermano.

—¿Segura que necesitas ayuda? — Dijo el joven, escuchando la voz de su hermana, la que venía desde la habitación de ésta

—¡Claro que sí! ¡Este nivel de Goldeen Sphere es demasiado difícil! Y necesito tu pensamiento estratégico — Ella intentó dorarle la píldora a su “víctima” usando su agudez mental — ¿Vas a venir o no?

Aunque se la pensó un rato, Nathan decidió responder…

—Hmmm… Claro, ¿Por qué no?

Y entonces, él entró a la habitación de su hermana… y lo que encontró ahí lo sorprendió un montón:

No había consola alguna conectada, y el computador estaba apagado y desenchufado. Su hermana había mentido flagrantemente, porque ella estaba encima de su cama, casi completamente desnuda y con nada más que un delantal de color rojo, poniendo una pose como las de las revistas de PokéPlayboy.

—H-Hermana… — Nathan estaba en shock, con una erección salvaje apareciéndole por debajo de sus pantalones, y pensando — (¡No! ¡Esto no debería estar pasando! Es mi propia hermana… pero…)

—De acuerdo, lo que quiero no tiene que ver con un videojuego — Dicho esto ella se levantó y se acercó a su amado — Nathancito, dime, ¿Me veo bien?

—Eeeeeh… ¿De dónde se te ocurrió llevar solo eso puesto? — No le contestó ni “bien” ni “mal” ni nada parecido. Solo atinó a preguntar, poniendo énfasis en la palabra “eso”.

—Lo vi en una Visual Novel, jeje — Rio ésta, juguetonamente… para fijarse en el bulto del pantalón de su hermano mayor — Veo que tu amiguito se ha puesto tieso.

—(¡¡Mierda!! Naty va en serio…) — Pensó el pelos necios, intentando pellizcarse por si acaso todo era un sueño y él se habría desmayado en medio de un entrenamiento con sus Pokémon.

Pero era todo real. En lo que él buscaba su “escape”, su hermana había conseguido bajar la bragueta del pantalón, sacar el “arma” de su hermano (N.A: En mi país le llamamos “arma” al miembro viril masculino… entre muchos otros nombres), y comenzar a manosearla suavemente

—Es enorme, hermano… — Alabó ella la polla del chico a quien quería conquistar, la cual medía cerca de 28 centímetros.

Si bien ella no era una experta en el arte de la masturbación, lo compensaba con mucho entusiasmo y a la vez delicadeza en su toque. Eso hacía a Nathan delirar como nunca antes lo había hecho. Él sabía que eso era una inmoralidad enorme, pero el placer lo consumía lentamente…

Él soltó gemido tras gemido mientras su hermanita le practicaba el fellatio. Si bien era su primera vez haciéndoselo a un pene real, ella había practicado con helados y dulces por un tiempo, así que ella sabía cómo hacer que su amado se derritiera en su boca.

—Anda, onii-chan… salpícame toda con tu semen…

—(N-no…) — La cabeza de Nathan estaba hecha un caos. Por mucho que se intentara convencer de que no era correcto eyacular para su hermanita, él no pudo resistir más… — Lo siento tanto… no aguanto… ¡Maldición!

“¡Splurt!” hizo el líquido seminal del espigado joven cuando eyaculó sobre la cara de su hermana. Ella se relamió y probó dicho líquido, sintiéndose en el cielo.

—Dime, hermanito… ¿Te gustó mi demostración?

Nathan no respondió. De hecho, solamente atinó a arrebatarle el delantal a su hermana y tumbarla en la cama, sorprendiéndola.

Por un momento Natalya pensó que era una clara señal de rechazo… hasta que él mismo se le tiró encima y lamió su cuello, para después besarla en la boca.

—Hermanita… te ves tan hermosa… — Dijo el hermano mayor

—Onii-chan… — Ahora ella le respondía mientras le daba una mirada llena de amor — quiero ser solo tuya…

En tanto, la mano derecha de Nathan ya se había topado con los pequeños pechos de su hermanita… él entendía que no podían ser muy grandes debido a que ella solo tenía doce años, pero de todas maneras los masajeó con delicadeza y comenzó a besarlos

—Tienes unos ricos pechitos, Naty… — decía él mientras los lamía y saboreaba

—Disfrútalos, onii-chan — Dijo Natalya entre gemidos de placer — ¡Ah! Eso es… así

Ella acarició el cabello de su amado mientras éste recorría su cuerpecito con la lengua. Más temprano que tarde, él se topó con su flor intacta y comenzó a probarla con su lengua también

—¡Oooooh! — Los gemidos de Natalya eran cada vez más fuertes — ¡Me siento en el paraíso! ¡Aaaaah, no te detengas hermano!

Haciendo caso, Nathan siguió lamiendo a su hermanita, acariciándola con cuidado. Luego su boca llegó al sexo de Natalya y comenzó a lamer.

—¡Aaaah! — Gimió ella, en voz alta — ¡Cómemela, Nathan! ¡Devórame toda!

Y Nathan siguió con el cunnilingus. Él lo había visto tantas veces por internet pero era la primera vez que se lo hacía a alguien…¡Y jamás, ni en sus sueños más desquiciados, imaginó que sería a su propia hermana!

Bastaron cuarenta segundos para que Natalya prácticamente aullara

—¡Me siento rara! ¡Siento que voy a explotar!

En efecto, ella sintió un orgasmo. Y con todas sus fuerzas gritó

—¡¡Kyaaaaaaaaaa!!

Mientras tanto, sus jugos vaginales salpicaban la cara de su amado onii-chan. Nathan sacaba su rostro del camino y ella estaba jadeando, de piernas abiertas y mirándolo amorosamente.

—Por favor… Nathan… sigamos

La erección del joven estratega había vuelto, así que sabía lo que se venía

—¿Estás segura de esto, Naty? — Preguntó éste, inseguro — Después de esto no hay vuelta atrás. Esta es…

—…Sí. Es mi primera vez, lo sé — Interrumpió ella, para abrir más sus piernas y mostrar su coño virgen — Pero si es contigo seré la niña más feliz que existe. Tómame… soy tuya.

Al final, Nathan decidió atreverse… acercó su “espada” a la crica de su amada y comenzó a introducir la cabeza primero. Titubeó un poco pero luego avisó

—Ahora sí entra… prepárate.

Pasaron unos segundos… ¡Hasta que la polla de Nathan entró todo lo que pudo! Natalya comenzó a quejarse del dolor y a llorar

—¡Natalya! ¿Estás herida? ¿Debo sacarlo?

—N-no… — Contestó ella, entre sollozos — Es que la tienes muy grande… pero deja me acostumbro… solo muévela despacio, por favor

—En serio, deberíamos detener-

Pero ella no lo dejó completar la frase, ya que envolvió el trasero de Nathan con sus piernas

—No. Ya tomaste mi virginidad. Ahora hay que terminar con esto.

Conforme pasaba el tiempo, el falo de Nathan se movía dentro de Natalya… primero lentamente y después agarrando velocidad. Ambos jóvenes se sentían en el cielo mientras se daban duro, sin cambiar de posición. Ambos gemían locamente y continuaron así por casi cuatro minutos, hasta que Nathan avisó…

—¡No aguantaré más! ¡Me voy a correr!

—¡Hazlo, amor mío! ¡¡Solo hazlo yaaaaa!!

Primero, Natalya tuvo su segundo clímax, y casi al mismo tiempo Nathan volvió a eyacular, pero esta vez dentro de su hermanita. Ambos soltaron un grito que por fortuna ningún humano pudo escuchar. Seguramente los Pokémon de Nathan sí habrían escuchado desde sus PokéBalls.

Por unos instantes, la mente de los dos hermanos se puso en el “standby” típico del después del coito. Nathan miró el techo… luego miró su miembro a media dureza y finalmente vio a la entrepierna de su hermanita, repleta de semen. Entonces, entró en pánico:

—¡¡Noooo!! ¿¡Pero qué he hecho!? ¡Eyaculé dentro de Natalya, y sin condón!

Pero su hermana decidió tranquilizarlo.

—¡Nathan! Tranquilízate, por favor…

—Pero tú… podrías estar… — Siguió Nathan con una temblorina en la voz

—Descuida. Yo planeé esto desde hace un tiempo y me tomé la píldora. Y este no es uno de mis días “peligrosos”.

Ella soltó una risita mientras Nathan seguía medio en shock. Y entonces ella se aferró a su brazo

—Además… no me importaría tener un hijo tuyo en mi vientre. Te amo tanto, Nathan…

Al final, el joven de 19 años se tranquilizó y abrazó a su hermana, diciendo

—Yo te amo también, Natalya… nada nos separará ahora.

Y sellaron su pacto con un beso francés en la boca. Después de eso, él le dijo:

—Perdóname por ir demasiado rápido, preciosa… me volviste realmente loco.

—Oh, no tienes por qué — Respondió ésta — Me encanta que te aloques conmigo y me des bien duro. Espero sigamos haciéndolo. — Y lo besó una vez más

—Este es el comienzo… de una nueva etapa en nuestras vidas.

—¿Verdad que sí? Presiento que se vendrán muchas cosas buenas en nuestro futuro…

Para no despertar sospechas, ellos se pusieron un pijama y limpiaron bien el lugar. Al final estaban cansados así que ambos durmieron en la misma cama, abrazaditos.

La madre de ambos entró a verlos, seguida del resto de la familia

—Awwww… Naty extrañó demasiado a su hermano mayor

—Es verdad, linda — Aseveró el padre — Se nota que son muy unidos. ¿Crees que ellos quieran viajar juntos cuando Naty consiga su primer Pokémon?

—La verdad, ¿Quién sabe? — Respondió la tía abuela Sebelinda. ¡Quizás finalmente tengamos dos campeones en la familia por el precio de uno! ¡Jajajajajaaaa!


Continuará…

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Hasta aquí el primer episodio. Si quieren más háganmelo saber. Espero disfruten todo esto que puedo traer...
Me gusto siendo que leo rapido
Espero mas de ti
 
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Buenas, mis amigos de DZ :V. Intenté subir esto hace unas horas, cuando todavía era viernes xD. Pero bueno, a veces el internet falla n_nU

Pero hey, aquí les dejo esta linda historia, en su cuarto episodio :D

Un aviso antes de seguir... este canon de mi fanfic no considerará en lo más mínimo lo que vaya a ocurrir en la saga Sun/Moon con el Ash de diseño apendejado. A menos, claro, que dicha saga nos termine por sorprender de manera positiva... aunque XY(Z) realmente ha dejado la vara muy alta...

¡Y ahora a la acción!

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Capítulo 4: ¡Un viaje más… juntos!


Tanto Nathan como su hermanita prosiguieron sus viajes como si nada hubiese ocurrido, y no se reencontraron de nuevo hasta que llegó el Gran Festival. Nathan no hizo mucho ahí. Solamente se dedicó a animar a su amada hermanita. Todo iba bien, hasta que ella perdió en semifinales. E irónicamente contra Lucy, su compañera de viaje.

Él entonces se dispuso a recibirla en el túnel de salida, en donde la vio patear un basurero

—¡Mierda! — Exclamó la chica de doce años — ¡Estuve tan cerca de ganar! ¡Tan cerca!

—Naty… — Su hermano se acercó de forma lenta hacia ella, con una voz suave — Por favor, tranquilízate

—¡No puedo creer que haya perdido! ¡Pensé que había estudiado a Lucy lo suficiente! —Siguió reclamando ella. Su hermano solo se acercó y puso su mano en hombro de su amada — A ti suele funcionarte, Nath…

—Sí, pero no soy infalible y tú tampoco tienes por qué serlo. Y muy pocas personas consiguen un trofeo de esta categoría en el primer, o incluso el segundo intento. Hay demasiadas variables en medio.

De alguna forma, la voz de su amado logró calmar la furia de Natalya. En todo caso, ella se abrazó a Nathan y lloró un poco. Él solo atinó a acariciar sus rubios cabellos

—Quería… que te sintieras orgulloso de mí, Nath — Soltó ella antes de que se le salieran un par de sollozos de niña pequeña

—Lo estoy, cariño — Aseveró el espigado joven — Estoy muy orgulloso porque peleaste hasta el final y jamás subestimaste a tus rivales. Sabías a lo que te enfrentabas desde el minuto cero. Y además… si lo que buscas son trofeos, todavía puedes ir al torneo de liga con Sazuke y conmigo, y probar tus habilidades.

—¡Es verdad! — Exclamó ella — ¡Aun tengo posibilidad de ganar algo!

Lamentablemente, el golpe anímico duró poco.

—Pero… ¿Y si nos terminamos enfrentando? — A ella le daba un poco de miedo esa posibilidad — Solo uno de los dos podrá avanzar y…

—Tú tranquila. Las probabilidades de que nos toque antes de las rondas eliminatorias son pocas. Sé que Sazuke, tú y yo no tendremos problema alguno en pasar. Ya nos preocuparemos cuando todo sea un hecho y no meras suposiciones — Remató el hermano mayor, despeinando un poco a Natalya. Ella solo atinó a abrazarle bien fuerte

—Muchas gracias, hermano — Añadió ella — Procuraré que sigas estando orgulloso de mí y me esforzaré por mejorar en todos los aspectos.

—Confío en que lo harás a tu ritmo, mi peque — Continuó Nathan, acariciando la espalda de su amorcito — Yo también he aprendido mucho viendo a Lucy y a ti pelear, así que podré aplicar ese conocimiento en futuros encuentros.

Un tiempo después, se vino el día de la competencia de liga, llamada “Conferencia Guante Lunar”. Muchos entrenadores de distintas regiones vinieron a probar suerte y habilidades, y entre ellos el mismísimo Ash Ketchum de Pueblo Paleta, quien estuvo a un pelo de Toxicroak calvo de ganar la máxima competencia en Kalos, pero por azares del destino, solo logró el segundo lugar.

Ambos hermanos sabían que se vendría muy, pero muy difícil ganar. Peor aún, cuando una de las animadoras invitadas del evento, Cynthia, se encargó de que todo mundo supiera (o recordara) que Nathan venía de campeonar en otra región y eso añadía más presión.

Por lo menos el joven que medía casi el metro noventa fue capaz de manejar bien dicha presión y avanzó casi sin problemas. Las tres primeras batallas eran uno a uno y ahí tanto Nathan, como Natalya, Sazuke y Ash escogieron bien.

La segunda frase fue un tanto más compleja: Todos los participantes restantes tenían que dividirse en grupos de cuatro y tener batallas 3 contra 3, y con puntuación parecida al fútbol (tres puntos por victoria, uno por empate y cero por derrota).

El punto es que a Sazuke y Natalya les tocó en el mismo “grupo”, cosa que puso nerviosa a la chica de doce años desde el minuto cero. Y por más que Nathan intentara resolver ese problema, ella de todas maneras terminó perdiendo el primer combate por una casualidad desafortunada: Su Whimsicott usó Gigadrenado en el Tentacruel de su rival, pero éste tenía Lodo Líquido como habilidad, así que en lugar de recuperar salud, terminó por hacerse daño a sí misma, dejándola abierta a un ataque de Puya Nociva del contrincante, debilitándola.

A su hermano no le fue mucho mejor de todas formas. Estuvo a punto de perder contra una entrenadora muy agresiva y apenas rescató un empate, ya que decidió usar a Pokémon que no tenían mucha experiencia.

Ambos se encontraron en el restaurante del lugar, apartados de Sazuke. Lucy y Ash

—¡No puedo creer que haya cometido semejante estupidez! — Exclamó Natalya a su hermano — ¡A este paso estaré eliminada en un santiamén!

—No digas eso Naty… esto solo demuestra que no siempre se puede ganar — Nathan le habló calmadamente, intentando transmitirle algo de tranquilidad

—¡Pero al menos tú empataste y lograste un punto! No estás al mismo nivel de peligro que yo. Y además, ¡No te tienes que enfrentar a Sazuke en el futuro cercano!

—Sazuke es fuerte, sí, pero no es invencible. Ha crecido muchísimo desde que comencé a viajar a su lado, pero eso no quiere decir que no podrías vencerlo si usas la estrategia adecuada. Por ahora, lo que necesitas es…

Cuento corto: Nathan le explicó todas las debilidades que había percibido en Sazuke. Y al día siguiente ya estaban listos para pelear de nuevo. Eso sí, el ansiado combate entre el joven acompañánte de Nathan y la hermana de éste no se dio. Por fortuna, los tres involucrados sí lograron ganar sus combates, y la conclusión de todo eso se vería al día siguiente.

Una vez más, el hermano mayor en esta relación consiguió ganar para clasificarse, y en cuanto a Sazuke y Natalya, pues el primero comenzó estando muy confiado y cedió terreno rápidamente ante los Pokémon de Natalya, gracias a que su hermano le había aconsejado bien. Pero de todas maneras, Sazuke demostró mucha adaptabilidad y consiguió rescatar el empate necesario para clasificar. Al final, Sazuke consiguió siete puntos en total y el rival que venció a Natalya en el primer match consiguió seis (Sazuke lo venció en el día dos), dejando a la pobre chica fuera de la ronda posterior.

Cuando Nathan encontró a su hermanita después de enterarse del resultado y le preguntó cómo se sentía, ella solo respondió

—Creo que lo hice bastante bien… tendré mejor suerte a la próxima, supongo.

—¿Eh? — Pensó el joven pelos de escoba — (Se lo tomó muy bien… demasiado diría yo)

Él le preguntó si estaba segura y ella respondió afirmativamente. Entonces, Nathan no insistió más y esperó sin moverse…

Entonces los ojos de su hermanita se pusieron todos vidriosos y se abrazó a llorarle encima, manchando su polera

—¡Buaaaa! ¡Esto es injusto! ¡Yo realmente quería llegar lejos en esta competencia y no fui una rival digna! ¡Te fallé, Nathan, perdónameeeee!

El joven hermano mayor solo la abrazó con ternura por un rato y posteriormente se arrodilló a su altura para secarle sus lágrimas

—Escucha, Naty. Nadie dijo que esto iba a ser fácil. Ni siquiera yo fui capaz de ganar una competencia en el primer torneo al que asistí. Es más, apenas duré cinco batallas antes de que me echaran de ahí, y tú peleaste un total de seis. Además de que solo tienes doce años, tirando para trece.

—¡Eso no es excusa! ¡Lo hice fatal y lo sabes! — Exclamó Natalya

—¡Claro que no! — La voz del joven sonó seria y fuerte pero cariñosa a la vez — No tienes por qué quitarte méritos a ti misma. Tu agenda fue mucho más apretada que la mía para entrenar y prepararte, y eso es una dificultad agregada, la cual yo creo que supiste atravesar muy bien.

Él solamente acarició la cabecita de su hermana mientras seguía conversando

—El que yo haya salido campeón de Sinnoh no debería añadirte presión. Tú no estás obligada a seguir mis pasos… lo que más deseo es que podamos seguir tratándonos como iguales, y amarnos mutuamente.

Eso último calmó a Natalya un poco, pero la preocupó por otros motivos

—¿No te habrán escuchado? — Dijo ella mientras miraba a su alrededor. Por suerte, el pasillo estaba casi vacío, a excepción de esos dos y un vendedor de maní que seguramente estaba sordo por su aparente edad.

—No me importa en lo más mínimo. Solo me interesa que tú me escuches ahora. El que llegues lejos o no en cualquier competencia en la que tú decidas participar no influye para nada en lo que siento por ti, Naty… te amaré igual ganes o pierdas.

Los ojos de la jovencita comenzaron a tomar brillo. Su ánimo comenzaba a mejorar

—¿Lo dices en serio, hermano mío?

—¡Como que mi nombre es Joseph Nathaniel Spears! — Afirmó Nathan con seguridad absoluta — Ahora me gustaría que vieras todos mis combates desde primera fila, ¡Porque daré todo mi esfuerzo para defender mi reputación de Campeón de Sinnoh!

—¡Pero porsupollo que lo haré! — Exclamó Natalya — ¡Mucha suerte, Nath!


Más tarde, se pudo ver tanto a Nathan. Ash y Sazuke avanzar casi sin problemas. Al hermano de Naty le tocó enfrentar a su compañero de viajes, y ambos dieron una lucha muy encarnizada, la cual finalizó… con Maxima cayendo de bruces al piso

—¡Swampert ya no puede pelear! ¡Espeon gana el combate y la victoria se la lleva el participante Sazuke Kido!

—¡¡Nooooo, qué horror!! — Alcanzó a gritar Natalya, pero de repente se tapó la boca, mientras pensaba — (Uff… estuve a punto de decir “Mi Nathan”. Pero eso sonaría sospechoso)

—Bueno, fue un encuentro cerradísimo — Le comentó Lucy, poniendo una mano en su hombro en señal de apoyo — No hay dudas de que tu hermano sabrá manejarlo bien mientras le entregues tu apoyo como siempre lo has hecho. No te pongas a llorar por esto

—E-está bien. Tienes razón…

Con estas palabras, Naty salió corriendo a encontrarse con su hermano.


—¡Nath! Ahí estás…

—Je… hola, hermanita. — Él respondió, como quien no quiere la cosa

—¡Oye, más te vale que no me estés evitando! — La posición inquisitiva de la pequeña alertó a Nathan — Escucha, diste una muy buena batalla y no me importa si conseguiste ganar o no.

—¿Lo dices en serio? Pensé que te decepcionarías…

—¡Claro que no! Es cierto que deseaba que te alzaras con el campeonato, pero… hay que admitir que Sazuke se ha vuelto increíblemente poderoso…

—¡Y que lo digas! Yo mismo pude verle crecer y le enseñé algunas cosas… pero la mayor parte de su progreso fue gracias a su actitud y agallas. De alguna forma su corazón se ha mantenido intenso y a la vez íntegro. Y personalmente no me avergüenza perder contra alguien como él

—Eso es bueno — Continuó ella, abrazando a Nathan tiernamente — Veo que te lo tomas de manera muy madura, amorcito…

—Quizás lo que realmente me ayuda es que yo no apunto a ser tan reconocido por mi poder y destreza en Batallas Pokémon…

—¿Qué quieres decir? — Ese comentario despertó la curiosidad de la jovencita de doce años

—Luego de viajar por esta gran región descubrí para lo que realmente quiero vivir. Si hay algo que me apasiona en este mundo… — Y entonces él se acerca a la oreja de su hermanita y le susurra — Además de ti, cielito.

—Jijijijijiji — Al escuchar eso, Ella se sonrojó como una Baya Tamato en cuestión de centésimas de segundo

—Continúo… — Él se alejó para apreciar la cara de su amorcito y rió un poco… pero luego siguió contando — Si hay algo más que apasiona son los infinitos rumbos que puede tomar una Batalla Pokémon. Se puede batallar de poder a poder directamente, pero el entrenador inteligente sabe que no siempre tendrá la ventaja en fuerza bruta, por lo que debe tener muchas otras maneras de ganar un combate, con la cantidad de Pokémon que siempre es variable. También hay un montón de reglas extra y esas cosas, como se ha visto en los Concursos Pokémon… en resumen y para no aburrirte, me gustaría estudiar todas las formas que pueda hallar, y compartir mis conocimientos a las masas.

—¡Algo así como un Profesor Investigador Pokémon como Oak! — Exclamó Natalya

—No realmente — Corrigió Nathan — Estaré más enfocado en cómo enseñar a las próximas generaciones cómo batallar de manera eficiente. No los voy a obligar, pero me encantaría proporcionarles los medios. Así que me pondré a escribir mis vivencias y sacar todos los apuntes estratégicos que tenga en mi mente.

—¿Y eso es lo que realmente te hará feliz? — Cuestionó la jovencita

—En realidad, solo la mitad — Dicho esto, él tomó la mano de su amada hermanita y la llevó a un lugar aislado. Ella preguntó entonces…

—¿Y de qué depende la otra mitad?

Él se encerró en un armario con mucho cuidado, y le dio un apasionado ósculo con todo el amor que tenía dentro de sí, el cual duró unos veinte segundos. Después, él musitó

—Esa mitad te corresponde a ti… no me dejes nunca, por favor.

Ella correspondió con otro beso, uno más corto pero no menos apasionado, y le dijo

—Sabes que jamás te dejaría, Nathan — Ella añadió, para volverlo a besar


A la final, Sazuke tampoco consiguió ganar en la final, perdiendo contra nadie menos que Ash Ketchum. Nathan, en tanto, fue homenajeado como el tercer lugar. Y así las aventuras de todos en Fukai llegaron a su fin.

Claro, Nathan aún arrastraba un montón de paparazzis y admiradores, pero esta vez él sí los enfrentó, respondiendo todas las preguntas que pudo con total veracidad, y declarando que tanto él como su hermana seguirían viajando.

Él nunca dejó que la fama se le subiera a la cabeza. La saboreó bien, pero jamás la tragó, porque pensaba que eso entorpecería su aprendizaje eterno.

Así es. Uno nunca deja de aprender, ni aunque cumpla los cien años.

Hermano y hermana viajaron de vuelta a su pueblo natal para recargar baterías con su familia. Y por supuesto, a tener un poco de “diversión”, mientras decidían a dónde podrían viajar

Luego de haber terminado una de sus sesiones nocturnas en la habitación de Nathan y limpiar el lugar, ambos se encontraban acostados en la cama, mirando el techo, mientras pensaban a dónde podían ir.

—¿Ya decidiste donde quieres ir, amorcito? — Preguntó la chica

—La verdad, tengo una seria candidata. — Respondió el joven, quien hace no mucho habría cumplido los veinte años — ¿Y tú, cielo?

—Podría decir lo mismo. Pero no estoy cien por ciento segura.

Hubo un momento de silencio… pero entonces Nathan lo rompió

—¿Qué te parece si lo decimos al mismo tiempo?

—Me parece buena idea. ¿Lo hacemos a la cuenta de tres?

—¡Por supuesto! Vamos a ver… tres… dos… uno…

Ambos terminaron diciendo al unísono

—¡Teselia!

Luego, los dos se miraron y se sonrojaron

—Eeeem… Eso quiere decir que… — Comenzó Nathan

—…¿Podremos viajar juntos? — Continuó Natalya

Otro momento de silencio…

—Si no te importa, pues… ¡Hagámoslo! — Dijo el hermano mayor — Tú di la fecha

—Pues… ¿Te parece este 17 de Abril?

—¿Por qué esa fecha?

—Porque quiero celebrar mi cumpleaños aquí — Contestó ella, sonrojándose — Voy a cumplir trece muy pronto.

—¡Trece! — Dijo Nathan un tanto sorprendido — No pareciera que solo vayas a cumplir trece, a decir verdad.

—¿Por qué lo dices?

Él respondió poniendo una mano en los pechos de su amada y se puso a acariciarlos

—Porque has madurado muy bien en este último tiempo. No ha pasado un año desde que consumamos nuestra relación, y tus bubis han crecido bastante. Al menos a una copa doble A.

El comentario hizo que ella se sonrojara un montón

—Y-yo… bueno… creo que la teoría de que mis pechitos iban a crecer si seguíamos teniendo relaciones… era verdad.

—¡Lo sabía! ¡Sabía que era verdad! A este ritmo, cuando cumplas los dieciséis seguro estarás más despampanante que esas modelos de la televisión…

—No me importa ser una cara bonita o cuerpo escultural — Naty fingió estar ofendida y se dio un giro de 180 grados

—¡Espera! ¿Qué pasa?

—Yo quiero ser una entrenadora Pokémon de renombre, como lo has logrado ser tú. No quiero que me conozcan por algo tan trivial como las Miss Pokéverso, que son casi todas unas completas estúpidas.

—Eeem… creo que lo entiendo. Perdóname por usarlas de ejemplo y rebajarte — Nathan se veía apenado de verdad. Pero eso cambió cuando Natalya se dio otra media vuelta y le dio un sorpresivo beso en los labios

—Jijijijiji… tontito. — Remató ella — No estoy enfadada. Sé que en el fondo, para ti siempre seré la chica más hermosa de todas. ¿No es así?

—Claro que sí, amor — Él le devolvió muchos besitos cortos — Ya está decidido, linda, así que a Teselia serán nuestros pasajes. Mejor será que descansemos.

—Por supuesto — Ella añadió, para luego bostezar — Buenas noches, Nath

—Buenas noches, preciosa

Las luces se apagaron, así como aquel viaje por Fukai. Los dos estaban exhaustos y solo querían vacacionar un poco. El día 17 de Abril partirían a Teselia, en donde tendrían más aventuras…

Continuará…
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Nos veremos en otra ocasión. Esto ya se está volviendo algo quincenal xP. Me gusta ese ritmo... aunque dudo mucho poder cumplirlo siempre n_nU

En fin, no olviden dejar comentarios y sellitos de corazón

Bye -w-/
 

Emilion

¡He regresado para una nueva ronda en el foro!
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Guau excelente capitulo te a quedado espero ver lo que ocurrida con los hermanos nos vemos en el siguiente Emilion ha dado su opinión ;)
 
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¡Saludos a todos! :D es momento de develarles un nuevo episodio de este fanfic tan zukhulemto :L. La rikura no para, shabos :D

Disfruten a concho y no olviden darle sus corazoncitos y sus comentarios :V

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Capítulo 5: ¿Y ahora qué?


El viaje de los dos hermanos y amantes Spears comenzó sin ningún percance. El primer gimnasio que Natalya tuvo que enfrentar fue el de Cheren, el cual pudo vencer fácilmente… no porque el chico con lentes, camisa blanca y pelo color negro petróleo fuera un líder débil, sino a causa de que Natalya se había vuelto muy fuerte…

—¡Ahora, Nicole! ¡Finaliza con Derribe! — En efecto, ahora ella le ponía nombres a sus Pokémon. Su Whimsicott ahora tenía como nombre Nicole. Y la Pokémon en cuestión embistió a un ya debilitado Stoutland, dejándolo fuera de combate

—¡Stoutland ya no puede pelear! —Declaró el Referee — ¡Gana la Whimsicott de nombre Nicole! ¡Por lo tanto la retadora Natalya ha ganado el encuentro!

—¡¡Qué bien!! — Celebró Natalya. Nicole se lanzó encima para abrazarle — ¡Obtuvimos nuestra primera medalla!

—¡Felicitaciones, Naty! — Nathan fue a abrazarle con mucho cariño para darle las congratulaciones correspondientes — ¡Estuviste magnífica!

El líder solo regresó a su Pokémon, felicitándole por su esfuerzo. Luego fue con Natalya…

—Es primera vez en mucho tiempo que una entrenadora llega acá y me vence sin perder un solo Pokémon en el 2 contra 2. Pero de nuevo veo que tu famoso hermano te enseñó bien, así que es un honor el entregarte la medalla Base

Posterior a eso, la joven de trece años recibió su presea e hizo la pose de la victoria

—¡Síiii! ¡Al fin he conseguido mi Medalla Base!

Su Hitmonchan, de nombre Bubba Ray, y su Whimsicott cuyo nombre ya fue mencionado posaron al lado de ella. Nathan sacó una foto con su Smartphone, para el recuerdo.

Posterior a eso, ambos fueron al Centro Pokémon. Los Pokémon de Natalya habían peleado tan eficientemente que apenas tenían un par de rasguños, así que su sanación fue particularmente rápida. Eso servía de perillas a los dos hermanos Spears…

Esa noche, en la habitación que habían pedido para ambos…

—Es momento de darles una recompensa, mis niños… — Natalya los había sacado de sus PokéBall, y ellos pusieron una cara de “What the heck!?” cuando la vieron desnudarse sin vergüenza alguna en frente de ellos. Ambos Pokémon se sonrojaron al instante y al de tipo Luchador también se le levantó el soldadito.

—Creo que ya no serán “niños”. Aprenderán de la mejor lo que es la adultez — Nathan apareció vestido solo con un bóxer azul, también con el cañón cargado. A su lado estaban dos de sus preciosas Pokémon hembras: Emily la Lopunny, y una Mienfoo de nombre Fiolina

—Es momento de una buena sesión para relajarlos… — Dijo la joven rubia mientras hacía un handjob a su Hitmonchan. Éste soltó su sonido Pokémon a modo de gemido.

—Emily, ¿Por qué no vas con Nicole? — Le dijo el hermano mayor a su Lopunny. Ésta acató y se acercó sensualmente a la Whimsicott, dándole un besito tierno y a la vez cándido.

En tanto, Nathan solo se sentó en la cama y puso a la Mienfoo en su regazo, besándola con mucho amor y lujuria y tocando sus pechitos. Sí, las Mienfoo aún no están nada desarolladas en su delantera, pero tener relaciones no le haría daño alguno.

Con el pasar de los segundos, Natalya comenzó a dar lamiditas a la polla de su Pokémon Golpeador. Pero éste no resistió diez segundos sin eyacular de una vez. Se notaba lo primerizo que era en ese tema

—Oh, mi Bubba Ray… realmente te he puesto mucho estrés últimamente. Te has esforzado tanto por complacerme, pobrecito — Le dijo Natalya con un tono cariñoso, casi maternal, antes de lamer el semen del Hitmonchan. Posterior a eso, vio cómo su Whimsicott yacía de espaldas y de piernitas abiertas mientras Emily le comía su vagina — Nath, ¿Tu Lopunny es lesbiana?

—Es bisexual, pequeña Naty. Juega a ambos bandos — Dijo él mientras tenía a su Mienfoo boca abajo metiéndose lo que podía de su falo, en su pequeña boca. Nathan procedió a besar el pequeño clítoris de su Pokémon. — Ella aún es muy pequeña para que yo pueda tener sexo con ella, así que solo nos masturbamos mutuamente

—Ya veo… ¡Aaaah~! — Respondió la hermana menor, con sus piernas abiertas, mientras empujaba un poco la cabeza de Bubba Ray contra su coño húmedo. — ¡Cómeme, Bubba Ray! ¡Te lo has ganado a pulso! Aaaaah~ nyaaa~

Siendo también primeriza, Nicole eyaculó en la cara de Emily, quien se relamió y la acarició suavemente para luego dejar que recargara baterías. La de tipos Planta y Hada jadeaba sin cesar y mostraba una cara de estupefacción pero al mismo tiempo satisfacción extrema. La coneja en tanto lamió los pechitos de Natalya y comenzó a morderlos delicadamente.

—Kyaaa~ nunca antes una Pokémon hembra lo había hecho conmigo… se siente igual de bien que con el Swampert pija grande… — Declaró la chica humana entre gemidos.

—Oye, Fiolina, deberías también chupársela una vez más a Bubba Ray. Quizás esa sí puedas meterla entera en tu boquita — Aconsejó Nathan a su Mienfoo. Ésta asintió y se bajó de su trainer, para así hacerle un petardo en toda regla al Hitmonchan. Los dos Pokémon Peleadores gemían de placer mientras el joven de veinte años fue a acechar a la pequeña Nicole.

—Por favor Nathaaaaan~ — Advirtió Natalya — Ella es pequeña y delicada… sé gentil

—Prometo serlo, amor — Dijo él rápidamente para ponerse a besar a la Pokémon bola de algodón y después bajar con la lengua hacia sus casi invisibles pechos.

—[Aaaah~ es mi primera vez con un humano] — Declaró aquella Pokémon en su idioma — [Me estoy calentando demasiado…]

—Y ahora viene la parte buena — Declaró el pelos de trigal, aparentemente entendiendo a su “víctima”… él se sentó y comenzó a frotar el chochito de la Pokémon con su poronga que medía casi lo mismo que la altura completa de Nicole.

—[¡Aaaah! ¡Es… enorme… ooooh~ me humedezco más!] — La Whimsicott estaba delirando

Mientras, en la alfombra, Fiolina abría sus labios vaginales para deleite de Bubba Ray

—[Sé que quieres metérmela… solo te pediré que seas suave. Es mi primera vez…]

—[(¡Me saqué la lotería!)] — Pensó el Pokémon Golpeador — [(Puede que hasta pueda tener un hijo mío… debo reproducirme)]

Ni corto ni perezoso, el Hitmonchan se puso encima de ella e hizo entrar su anguila dentro de la cueva de la Mienfoo. Ésta soltó un grito enorme, puesto que la introducción de Bubba Ray le causó dolor, pero al mismo tiempo placer

—[¡Perdóname, Fiolina! ¿Deberíamos parar?] — Preguntó el Hitmonchan, preocupado

—[No… solo muévela despacio para poder acostumbrarme… y acaríciame con cariño]

En lo que esos dos Pokémon Luchadores comenzaban a tener sexo, Nathan también se había puesto las pilas y comenzó a penetrar a Nicole… pero con los dedos, ya que obviamente aún no tenía experiencia suficiente como para soportar una polla de 28 centímetros.

—[¡Duele, duele!] — Se quejó la Pokémon Planta/Hada, soltando unas lágrimas… pero Nathan solo se las limpió con un par de lamidas y le dijo

—Ssshhh… sé que la primera vez duele, pero tienes que aguantar. Recuerda que aguantaste muy bien los ataques que ese sucio Stoutland te mandó. Demuestra que eres una chica fuerte.

Al parecer eso daba resultados. Ella ya no lloriqueaba, sino que gemía de placer. Nathan también metió otro de sus dedos en su culo, pero ella lo resistió bien

—A eso se le llama la doble penetración, pequeña — Le dijo mientras la besaba y juntaba su lengua con la de ella.

—Emily, hagamos tijereta — Dijo Natalya a la Lopunny de Nathan. Ésta asintió y puso su pequeña vagina en posición para “besar” la de la hermana de su trainer. Ambas gimieron de inmediato

—[Se siente bien, Natalya-san] — Dijo la conejita, antes de soltar otro gemido

—¡Es mi primera vez haciendo tijereta con una Pokémon! ¡Se siente maravilloso! — Lo mismo pasó con Natalya, quien estaba disfrutando lamiendo uno de los pies de Emily

Un minuto después, Bubba Ray y Fiolina cambiaron de posición. Ahora él estaba sentado y ella lo montaba como si fuera un bronco salvaje. La Mienfoo gemía locamente mientras el Hitmonchan ahogaba dichos gemidos con un beso francés.

—[Bubba Ray… ¡Bubba Ray!] — Ahora Fiolina estaba delirando — [¡Me lo estás haciendo muy rico! Aaaaaah~ es el mejor día de mi vida]

Al poco rato, Nicole eyaculó por segunda vez y el orgasmo la hizo desmayarse. Todo ese placer había sido demasiado para ella

—Lo hiciste bien, linda — Le dijo Nathan — Eres una chica bastante resistente a pesar de tu tamaño. Ten tu recompensa…

El joven estratega se masturbó en frente de Nicole y cubrió su cuerpo con semen, soltando pequeños quejidos. Al mismo tiempo, tanto Emily como Natalya habían eyaculado después del tribadismo y jadearon.

—Eso se sintió espectacular, Emily querida — Lo primero que hizo Naty al momento en que tuvo la suficiente energía fue abrazar a la conejita y besarla

—[Mi trainer te ha enseñado bien…] — Dijo Emily con una voz algo cansada, y reciprocó el ósculo de Natalya.

—A ti también, querida — Le dijo mientras acariciaba las nalgas de la Lopunny

—Yo aún no estoy satisfecho — Declaró Nathan acercando su falo a la vagina de su Pokémon de tipo Normal

—[Trainer…] — Sumisamente la Lopunny movió su trasero y abrió sus labios vaginales con la ayuda de su mano — [Penétreme, mi amo]

¡Y de una sola puñalada él se introdujo en su Lopunny! Ella gemía pero era solo placer lo que sentía. Ya estaba bien lubricada gracias a Natalya, y hablando de ésta, ella mordía los casi invisibles pezoncitos de esa coneja.

—Tienes un exquisito sabor, Emily — Declaró ella — El día en que tengas bebés, se deleitarán con tu leche materna. Puedo asegurarlo

—[Me halaga, Natalya-san…] — La voz de la conejita estaba entrecortada. Cada segundo soltaba gemidos, deseando por dentro que su entrenador la llenara con su semen y posiblemente la preñara de una vez, aunque se veía difícil, puesto que él era un humano y ella un Pokémon.

Y en tanto, el Hitmonchan pensaba eyacular por segunda vez. Él dio aviso y chance a Fiolina para eyacular afuera, pero ésta, embriagada de lujuria le dijo

—[¡Lléname de tu leche! ¡No me importa si termino teniendo crías! ¡Solo lléname toda!]

Por lo que el Hitmonchan obedeció y eyaculó en la cérvix de Fiolina sin titubear, causándole a ésta un clímax enorme

—[¡¡Kyaaaaaaaa!! ¡Estoy en el paraísooooooo~!]

Y algo sorprendente ocurrió. Fiolina comenzó a refulgir intensamente. Ella estaba mutando… no. ¡Ella estaba evolucionando! El fulgor fue suficiente como para distraer a Emily, Natalya y Nathan.

—¡No puede ser! — Declaró el dueño de Fiolina — ¡Estás evolucionando a causa de un orgasmo!

Cuando ella dejó de brillar, se pudo ver que se había convertido en una hermosa Mienshao. Todos los demás quedaron boquiabiertos y con los ojos hechos unos platos.

—[¡No me la creo!] — Parló Bubba Ray — [¡Evolucionaste!]

—[Creo que esto era lo que realmente necesitaba] — Dijo Fiolina con una voz más madura y calmada — [Me he jugado el pellejo entrenando artes marciales y lo que me ayuda a conseguir la evolución es una sesión de sexo… vaya ironía]

Ella se despega del Hitmonchan, parándose. Luego presta atención a su vagina chorreante y después se agacha para estar cara a cara con aquel Pokémon Golpeador.

—[Si llego a embarazarme, más te vale que te hagas responsable… ¿Me escuchaste, tontín?]

La Pokédex de Natalya se activó y dio la información acerca de Mienshao.

—Mienshao. El Pokémon Artes Marciales y forma evolucionada de Mienfoo. Este Pokémon es capaz de mover los látigos de sus patas delanteras a velocidades vertiginosas.

Pero Bubba Ray no puso atención alguna. Él solo estaba boquiabierto, con sus ojos puestos en la copa Doble C que Fiolina ahora tenía.

—[S-sí… lo prometo] — Respondió él con una voz atontada, sintiéndose también ligeramente amenazado… hasta que ella le dio un besito francés, el cual respondió bien

—[¿Te apetece una paja rusa?] — Preguntó ella. El otro Pokémon de tipo Peleador asintió y ésta respondió — [Déjamelo a mí]

Posterior a eso, ella usa sus tetas para satisfacer y levantar de nuevo al soldadito del Hitmonchan. Éste suelta gemidos de placer ante semejante masaje.

Los otros tres dejan de mirar embobados y prosiguen. Ahora Nathan se acuesta de espaldas todavía penetrando a su Lopunny, mientras que Natalya decide sentarse sobre la cara de su hermano y estimular más a la Pokémon de orejas largas.

Y continúa cada quien con su excitante trámite, hasta que Nathan eyacula dentro de su Pokémon sin aviso, al mismo tiempo que Natalya también se corre en la boca de su hermano y amante. Y al segundo, el Hitmonchan salpica su semen en el rostro de la Mienshao.

—Ufff… eso fue deliciosamente intenso — Comentó Nathan, sacándose a Natalya y Emily de encima

—¡Fue la mejor orgía que he tenido en mi vida! — Celebró Natalya — Quién diría que tener relaciones con los Pokémon se sentiría taaaan bien

—[Estoy para servirlos] — Declaró la Lopunny, besando primero a Naty y después a su trainer.

—Bueno, que los Pokémon descansen. Natalya, mejor será que ocultemos la mayor cantidad de evidencia que podamos — Continuó el pelos de trigal, a lo que su hermanita respondió

—¡Salivale!



Pasaron los meses y ambos amorosos hermanos siguieron viajando por Teselia. Natalya ya había conseguido cinco de las ocho medallas necesarias para participar en la liga, habiendo vencido a Marlon, Drayden, Skyla y Clay. En efecto, descontando a Cheren, Natalya decidió que viajaran siguiendo un orden invertido para darle un poco más de emoción al asunto y aprovecharan la larga distancia que recorría el Ferre que iba desde Aspertia hasta Humilau para… bueno, ya se lo imaginan. Para esos dos fueron casi unas vacaciones.

Pero mientras hacían planes para ir desde Driftveil hacia Nimbasa, en el centro Pokémon de la primera ciudad, hubo una llamada para Nathan y él debió contestarla.

Era el inspector Looker, el cual necesitaba de la ayuda del joven que había cumplido veintiuno hacía muy poco. Primero que nada, le deseó un feliz cumpleaños atrasado. Después de ello, le pidió ayuda investigando en la región Kalos del sur. Él necesitaba entrenadores con fuerte sentido de justicia y muy buenas habilidades para pelear. Nathan encajaba en ambas descripciones, y muy a su pesar, tenía que dejar a Natalya a su suerte. Él se apresuró a contarle

—Hermanita, tengo que decirte algo importante…

—Lo sé — Respondió ella, desganada — Lo escuché casi todo. Tienes que viajar a otro sitio

—Exacto. ¡Pero no quiero dejarte!

—No, Nathan. Está bien… tienes que irte. Todo el Mundo Pokémon te necesita para que investigues sobre organizaciones y sindicatos malignos.

—Yo… no creí que te lo tomaras tan bien

—¡Por supuesto que no! — A Naty le salían un par de lagrimitas — ¡Yo pensaba en que siguiéramos viajando juntos estos diez meses que nos quedan antes del torneo de Unova!

Para no preocupar más a su amado hermano mayor, Natalya se secó las lágrimas y suspiró.

—Pero cuando el deber llama, está en tu naturaleza el asistir. Y no puedo cambiar eso… de hecho, es una de las cosas que hicieron que me e… —Ella iba a agregar “enamorara”, pero había mucha gente alrededor, por lo que no podía despertar rumores — …apegara más a ti. — Y dicho esto, ella lo abrazó con fuerza. —Te voy a echar de menos, hermano

—Y yo a ti, mi preciosa hermanita — Él devolvió el abrazo y la levantó del piso — No creo tardar diez meses en la investigación, así que volveré para el día de la competencia. Procura entrenarte bien.

—¡Te haré sentir orgulloso de mí, Nathan! — Y ella le dio un beso casi en los labios. Casi no pudo aguantarse las ganas del beso francés



Nathan se tuvo que separar de su hermanita por un largo tiempo. Él tenía como deber investigar los movimientos del Team Rocket, del Team Plasma, del Team Flare e incluso ex-miembros del difunto Team Galaxy. Le tocó ver cosas bastante feas, pero pudo sobrevivirlas y ayudar a capturar a Colress al fin. El genio presumido de las filas del Team Plasma fue también acusado de usar sus artilugios de control mental para someter a diversas Pokémon hembras y abusar sexualmente de ellas

—¿Quién diría que ese Colress era un pervertido a niveles diabólicos? — Le dijo Looker a Nathan

—Uno nunca termina de conocer a las personas — Repuso éste último con calma. Creo que ha sido un durísimo golpe al crimen organizado

—Así parece. Luego de nueve meses y medio de trabajar en esta zona lo hemos conseguido.

Al escuchar “nueve meses y medio”, Nathan recordó la promesa que le hizo a su hermanita

—¡Mierda! Casi se me olvida por completo… — Pensó el joven, para luego hablarle a su “superior” —Inspector Looker… considero que he cumplido con lo que se esperaba de mi persona. Solicito permiso para volver a Teselia

—¿Hay algún motivo en especial? — Inquirió éste

—Prometí a mi hermana Natalya que asistiría a ver todos sus combates en la liga que se celebra ahí. Quiero pasar tiempo con ella y escoltarla a casa

—Es algo muy noble de tu parte. El permiso será concedido.

—Muchísimas gracias — Por último, Nathan hizo una reverencia — Si me necesita de nuevo, puede llamarme. Es un verdadero honor ayudar con la captura de varios criminales



Tan rápido como pudo, Nathan viajó de vuelta a Teselia y más concretamente al lugar del campeonato. Tal como prometió, él apareció a tiempo y vio todos los encuentros que su amada disputó, animándola a todo pulmón.

Ella estuvo muy, pero muy cerca de ganar el campeonato… pero perdió en la final. Aun así, fue una batalla sorprendente en donde, tanto ella como su oponente, usaron todo su arsenal intelectual y de Pokémon.

Así que cuando ella salió de la vista del público, Nathan corrió a encontrarla. Ella estaba en el Centro Pokémon adherido al estadio. Estaba triste, pero se veía tranquila

—Natalya… — Se acercó el joven de ya casi veintidós años, lentamente — ¿Estás bien?

Diametralmente opuesto a lo que Nathan esperaba, a ella solo se le vieron un par de lagrimillas, pero nada serio.

—No te voy a mentir. Estoy algo decepcionada de mí misma… me siento frustrada por estar así de cerca de conseguir el trofeo en el segundo intento e igualar tu récord. Pero lejos de desmotivarme, debo usar esta experiencia a mi favor.

Dicho esto y sin permitir a su hermano responder, ella se aferró a él en un abrazo apretado, y soltó solo un par de sollozos

—No sé si te sentirás orgulloso de mí, pero al menos di todo de mi parte… y estoy feliz de que tú sí hayas cumplido tu promesa de verme intentarlo.

—Awww… mi preciosa — Él correspondió el abrazo suavemente — Claro que me enorgullezco de ti, linda. Siempre habrá una próxima vez mientras sientas deseos de intentarlo.

—¡Porsupollo! — Ahora ella mostraba decisión en su lindo rostro — ¡Volveremos a casa y luego planearemos nuestro siguiente movimiento!

—Claro que sí, linda. Claro que sí…

Así la travesía por Teselia llegó a su fin, y aunque Natalya fue incapaz de ganar el trofeo deseado, sí se llevó a casa uno más pequeño, de segundo lugar. Desde entonces, la sala de estar tuvo tres vitrinas separadas. Una para el padre de ambos, David Pietro Spears, y sus logros de béisbol; Una de Nathan, con dos trofeos (primer lugar en Sinnoh y tercer lugar en Fukai) y una para Natalya, estrenada con ese trofeo de segundo lugar de Teselia.

Pero ella aún quería más…

Y Nathan estaba dispuesto a acompañarla siempre.

Primero que nada, los amantes se tomaron un tiempo para vacacionar, disfrutar videojuegos y fornicar… siempre ocultos del resto de su familia, claro estaba. Los Pokémon también formaron parte de eso.

Había pasado poco más de una semana, cuando ese lindo periodo se vería abruptamente finalizado. ¿La causa? Una vez más, Looker llamó a Nathan por el videófono de su casa, pidiendo una vez más su ayuda con una investigación en otra región, de nombre Elgor. Le anticipó que iba a ser un viaje peligroso y que mantuviera un bajo perfil… también se le ofreció una Pokédex y unas UltraBalls para poder pasar de incógnito como un entrenador cualquiera.

Al mismo tiempo, Natalya decidió probar suerte en Kalos, así que ambos viajaron en ferry hacia el hogar de los concursos de moda, o Tripokálones. Él besó a su hermana en la mejilla, deseándole mucha suerte, para después ir a arriesgar su pellejo en Elgor.

Él debió quedarse cerca de año y medio ahí, teniendo que celebrar sus cumpleaños 23 y 24 en esa región tan hostil. Pero él sacó todo lo mejor de esa experiencia, capturando villanos, haciendo nuevos amigos Pokémon y por último ganando la Conferencia Epsilon de aquella región, y desde entonces sería reconocido como un doble campeón. Esta vez se mostró mucho más abierto a entrevistas y firmas de autógrafos, entre otros eventos. Siempre manteniendo su humildad y concentración.

Pero la cosa no acababa ahí. Él fue partícipe en un ataque de último recurso en el escuadrón de Looker, para al fin apresar a Giovanni, el nefasto líder del Team Rocket. Él había conseguido escapar en un helicóptero, pero curiosamente Nathan y sus Pokémon fueron mandados a sabotearlos de antemano, incluídos aquellos en donde llegaron las fuerzas dirigidas por Looker.

¿El resultado final? El modo de escape de Giovanni explotó en medio del mar y su cadáver “rescatado” por las fuerzas costeras de Kalos.

Y hablando de Kalos, Natalya Spears al fin se logró coronar como campeona de liga, como ya había hecho Ash Ketchum años atrás. Muy cerca de cumplir los 17 años de edad, ella había conseguido ese galardón a una edad más temprana que su hermano, por lo que cuando Nathan la encontró, se acercó a ella aplaudiendo lentamente

—Bravo, mi querida hermana… lo has conseguido al fin.

Ella no se esperaba la presencia de Nathan poco antes de la ceremonia de premiación, por lo que la sorpresa fue mayúscula…

—Esa voz… ¿Nathan? — Ella pensó mientras volteaba a ver a su hermano. Y cuando lo vio, corrió hacia él, llorando de felicidad — ¡¡Nathaaaaaan!!

Ella casi lo derriba de un enorme abrazo, exclamando

—¡¡Lo conseguí!! ¡Al fin soy campeona de algo! ¡Este es el día más feliz de mi vida!

—Y lo mejor, hermana… es que te tardaste mucho menos que yo en conseguirlo. Oficialmente estás a un nivel superior al mío.

—¡¿Qué?! ¡No digas eso! ¡Fuiste tú quien me enseñó todo lo que sé! Además, tú ahora tienes dos trofeos…

—¿Cómo te enteraste? — Preguntó Nathan, algo confuso

—Las noticias vuelan. En especial por internet — Respondió ella sin soltarlo — Todavía no te he superado y ni siquiera puedo considerarme igual

—Awww… me halagas demasiado amorcito — Nathan acarició la cabecita de su amada hermanita — Pero una buena “alumna” como tú está destinada a superar a su “maestro”. Además, nuestros padres tuvieron que pagar muchísimo para enviarme a una escuela especializada… cosa que nunca hicieron contigo. Eso me da una ventaja injusta…

—¡Pero tampoco te desmerites, tonto! — Ella infló sus cachetitos para parecer enfadada, pero sin perder la ternura. Eso terminó por hacer reír a su hermano mayor y dejar la discusión por perdida

—Jejejejeje… no puedo debatir contra un argumento así de fuerte, hermanita. Prometo no restarme méritos, pero con una condición

—¿Y qué es lo que quieres? — Preguntó ella, a lo que Nathan le dio otro besito casi en los labios

—Volvamos juntos a casa como verdaderos campeones, y tomémonos otras vacaciones. — A lo que Natalya respondió

—¡Nada me gustaría más! Solos tú, yo, y nuestros Pokémon…



Aquellos dos amantes llegaron juntos de vuelta a su pueblo natal: Lavaridge. Ahí fueron recibidos como verdaderos Rockstars, con paparazzis y esas cosas. Los aguantaron por un tiempo, hasta que se volvieron insoportables y usaron a sus Pokémon para ahuyentarlos. Y apenas unos días después, Natalya cumpliría diecisiete años. ¡Y vaya que la adolescencia le hizo bien!

Comparado a como ella era a la edad de doce años, cuando comenzó a fornicarse a su hermano, ella había crecido nueve centímetros, pasando a medir 1.57 metros. Su figura se mantenía igual de esbelta, pero sus tetas habían crecido bastante, pasando a ser una copa B muy respetable. Además, todo ese tiempo de viaje ayudó a tonificar sus piernas y glúteos… en cuanto al peso, pues seguía pesando más o menos alrededor de 50 kilogramos. Pero obviamente Nathan no se había enamorado de su figura, sino de su forma de ser… y probablemente su ninfomanía.

Y otra cosa por la que Nathan sentía amor y admiración por su hermana era su ambición. Ella declaró que iba a participar en una copa mundial y que planeaba ganarla. Nathan al principio no mostró interés por eso, pero ella lo animó a que participara también.

En fin, volviendo a lo que acontecía en casita, la tía Abuela Sebelinda, quien estaba de visita una vez más, se había emborrachado con whisky para celebrar que su predicción de hace unos cuatro años y medio se había cumplido: ¡Ahora en su familia había nada menos que dos Campeones de liga!

Ella estaba claramente haciendo el ridículo, así que Nathan decidió salir de ahí a tomar aire, para evitar reírse de su familiar.

Él miró las estrellas, puesto que había oscurecido hace poco… respiró hondo y dijo

—Tengo muchísima suerte.

El único que estuvo ahí para escucharle, era su inicial y Pokémon más fiel: Su Swampert

—[Sep. De verdad tienes buenos santos en la corte, carnal]

—Eso es bueno, pero nunca se sabe cuándo algo va a pasar…

—[¡No te me pongas pesimista, sonso!] — Reclamó Maxima en su idioma — [¡Aprende a disfrutar del momento! Ya sabes que me gusta más andar partiéndole la cara a mis rivales, pero no me ando quejando, ya que siempre es bueno relajarse…]

Nathan se lo pensó un rato, y terminó dándole la razón a su compañero

—Tienes razón, compadre. Mejor será aprovechar este momento…

—[Así es… y tu hermana prometió chupármela apenas podamos estar solos]

—¡Típico de ti! ¡Por dentro eres más pervertido que yo!

—[¡Jajajajajaja!] — El Swampert solo rió — [Pos lo admito, ¿Y qué? Hay que aprovechar que ella está de buenas]

Nathan le sonrió de vuelta, ya que al fin y al cabo, él también estaba un poco queso caliente. Pero entonces, él fijó su vista en un destello color turquesa viniendo desde el bosque

—¿Y eso? — Se preguntó él y caminó hacia allá

—[No vayas a hacer nada estúpido] — Dijo Maxima y lo siguió —[No sé por qué, pero tengo un mal presentimiento]

Ambos se acercaron más, hasta que vieron que ese destello verde venía desde el hueco de un árbol

—Eso sí que es raro — Comentó Nathan — Posiblemente sea una turquesa… ¡A Naty le encantan las joyas!

Pero entonces, cuando el joven de 24 años quiso meter la mano ahí, el agujero del árbol se convirtió en un vórtice que comenzó a succionar a Nathan

—¡¿Qué?! ¡No puede ser! — Él intentó resistir, pero la fuerza que lo chupaba era demasiado fuerte.

—[¡Sujétate bien!]

Su Pokémon lo tomó de la cintura para añadir peso y evitar que ambos fueran succionados por ese extraño hoyo de gusano. Lamentablemente, era demasiado fuerte, y los dos terminaron siendo succionados

—¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhh!!

Nadie pudo escucharlos gritar…

¿Y ahora qué? ¿Qué pasará con ellos?

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Bueno, amigos míos, nos vemos con el siguiente episodio... en otras dos semanas n_n. Se me cuidan mucho eh ;)
 
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Otro viernes salteado y otro episodio que saco del horno n__n. Espero los disfruten a concho, mis amigos :V

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Capítulo VI: ¿Perdidos?


Entrenador y Pokémon quedaron inconscientes por unos quince minutos más o menos. El primero en despertar fue la criatura de tipos Agua y Tierra, el cual se aproximó hacía su trainer. Éste seguía inconsciente, así que el Swampert decidió despertarlo con un Chorro de Agua directo a su cara.

—¡Garggghgaarghblublublu! ¿¡Maxima, qué demonios!? — Exclamó el joven de 24 años

—[Lo siento, Nath. Pero dormías como una roca y no encontré otra forma de despertarte]

El entrenador solo miró a su starter brevemente, con recelo, pero después soltó

—Como sea. Gracias por despertarme

Entonces, él comenzó a ver sus alrededores… se dio cuenta en un santiamén de que ya no estaban en Lavaridge, sino al borde de un risco. A lo lejos se veía un palacio grande de color dorado y un poco más abajo una ciudad

—¿A dónde nos llevó ese vórtice?

—[Ni puta idea, Nath] — Respondió el Swampert — [Pero deberíamos irnos ya… en camino a esa ciudad, supongo yo]

—Pues no veo nada más en el horizonte, así que es mejor irnos ya. Espero que haya algún método de locomoción. Pero este lugar se ve tan…

—[¿Incivilizado?] — Interrumpió el Pokémon pez de fango

—No sé si sea la palabra correcta… pero sí. ¡Me has leído la mente!

—[Nah. Solo llevo más de ocho años conociéndote a ti y a tu mente cochambrosa]

—Como sea… espero que podamos regresar pronto a casa. Natalya debe estar preocupadísima por mí.

—[Sí… y los demás Pokémon… es demasiado sospechoso que solo nosotros dos fuéramos absorbidos, ¿No lo crees?]

—Definitivamente… pero no ganamos nada haciéndonos preguntas. Hay que movernos


Y así, esos dos caminaron hacia donde creían estaba la ciudad. Intentaron encontrar algún sendero, pero no tuvieron suerte, así que debieron adentrarse en el bosque.

No obstante, esos dos fueron atacados por la hostil fauna del lugar. Defendiendo su territorio habían Yanmegas, Ursarings, Ariados y hasta Rhyperiors. Y aunque el Swampert era completamente capaz de defender a su entrenador, su resistencia no era eterna. Muchas veces tuvieron que huir y así pasaron tres días, comiendo poco más que rebanadas de aire y algunas bayas, y bebiendo agua de pureza ligeramente cuestionable.

Una vez que terminaron de atravesar el bosque, encontraron un sendero… pero repentinamente el cansancio extremo les pasó factura y quedaron tirados en el piso.

—Mierda… no recuerdo que la naturaleza… fuese tan hostil — Decía Nathan, con voz jadeante.

—[Yo tampoco…] — El Swampert también estaba extenuado a niveles astronómicos, y por ende, jadeaba igual — […y pensar que… de ser dos veces campeones de liga, terminaríamos perdidos en un lugar cruel e incivilizado…]

—Jamás entenderé… las vicisitudes de Arceus — Esto último lo soltó mientras rodaba para mirar el cielo azul. Su Swampert lo imitó — ¿Por qué nos ha puesto en esta situación?

—[Nunca he sido muy religioso. Pero…] — El Pokémon se tomó una pausa

—¿Qué cosa? No lo entiendo…

—[Continúo. Creo que el hecho de que… cometieras incesto con una niña de doce años hizo que Arceus te viera con malos ojos… y yo también me uní a ese carro… y luego comenzaste a follarte a las hembras…]

—Creo que ya capto — Dijo Nathan — Arceus nos hace sufrir porque odia el incesto. Y muy probablemente, la Pokéfilia también…

—[Sí…]

Hubo un momento de silencio entre los dos. Hasta que el Swampert comenzó a reír

—¿Qué te causa… tanta gracia? — Le preguntó su trainer, extrañado. — Vamos a morir acá, en un lugar inhóspito… y tú te ríes…

—[No me importa, la verdad. Estos últimos días han sido un infierno… pero el resto, valió totalmente la pena]

—¿En serio lo crees?

—[Tu hermana tiene el coñito más sabroso que he probado jamás. Disfruté mucho el tiempo que juntos la fornicamos… a ella… y a mis compañeras de equipo. Esa Emily era toda una calentorra…]

—Sí… y los Pokémon hembras de Natalya también tenían una líbido elevada. Vaya que disfrutamos. Pero… yo sí amo a Natalya. No solo para tener sexo

—[Es verdad… tus sentimientos hacia ella son verdaderos. Yo también la voy a extrañar, más que nada por ser tan dulce y buena entrenadora…]

Ambos machos suspiraron y se tomaron de la mano con la poca fuerza que les quedaba

—Si vemos a Arceus… preguntémosle nosotros mismos

—[Fue un honor haber convivido con un entrenador tan chévere como tú, Nath]

—Hemos estado juntos tanto tiempo… y juntos moriremos. Cuando alguien nos encuentre, muy probablemente estaremos hechos un montón de huesos.

—[Jejejejeje…]

Pero muy adentro, el Swampert no estaba tranquilo todavía. Él aún tenía un asunto pendiente

—[Blue Mary…]

Ambos suspiraron y cerraron los ojos lentamente, sumiéndose en un sueño profundo.


<<Dentro del subconsciente de Nathan>>

El joven entrenador se encontraba flotando en una habitación oscura. No podía ver nada más allá de su nariz.

—¿Dónde estoy? ¿Acaso he muerto? ¿Es este… el infierno?

—Despreocúpate, Nathan. Esto no es el infierno como piensas

La voz que Nathan escuchó sonaba aguda y un poco infantil, pero por alguna extraña razón, también sonaba con un eco especial que la hacía sonar solemne. Al menos, por lógica, el joven no estaba flotando en el vacío.

—De acuerdo. ¿Quién eres y cómo sabes mi nombre? — Inquirió Nathan. La extraña voz femenina rió un poquito.

—Me mostraré ante ti. Seguro has estudiado como para saber quién soy.

Un pilar de luz apareció, pocos metros delante del joven de la bandana metálica. Iluminada por dicho haz estaba la criatura que se había comunicado con él.

—¡N-no puede ser! — Exclamó Nathan, sorprendido.

¡Era Celebi! ¡El hada del tiempo!

Pero no era cualquier Celebi… ¡¡Era de color fucsia!! ¡Era un Celebi variocolor!

—Sabes bien quién soy ahora, ¿No es así? — Inquirió la Pokémon legendaria

—¡Claro! ¡Pero hasta ahora solamente te había visto en libros! No eres cualquier Celebi. Eres de un color que ya se creía extinto… el último avistamiento tuyo se produjo en el año 1218 después de Arceus.

—Qué curioso que lo menciones… — Dijo ella, con un dejo de preocupación que Nathan fue capaz de percibir

—¿Sucede algo malo conmigo?

—Solamente estás famélico y extenuado. Te has desmayado, mas no has dejado el mundo terrenal… y tu Swampert tampoco, así que no te preocupes.

—¡Justo iba a preguntar por él! Me tranquiliza mucho que mi mejor amigo siga con vida igual que yo… pero sigo extrañado cuando dijiste “Qué curioso que lo menciones…”

—Iré al grano. Ya no estás en tu época. Estás en el año 1213 después de Arceus.

A Nathan se le cayó la mandíbula inferior al casi inexistente piso. Ni siquiera en sus sueños más salvajes y estrambóticos, se imaginaba viajando más de ocho siglos atrás en el tiempo.

—¿¡Cómo es eso posible!? — Exclamó el joven

—Pues me temo que han habido anomalías en la fábrica del espacio-tiempo, creando agujeros de gusano que causan estos fenómenos… o sea, que el vórtice que los succionó a ti y a tu Pokémon inicial los transportó a un tiempo diferente…

—¿Y no hay una manera de que podamos volver a nuestra época original? — Preguntó Nathan, guardando una pequeña esperanza dentro de sí. Pero ésta se destrozaría al ver a la Pokémon legendaria negar con la cabeza

—Lo siento, jovencito. De momento no se puede. En una de tus líneas temporales futuras, los miembros del Team Rocket se han vuelto a organizar bajo un nuevo líder: La señorita Domino.

—Hmmmm… — Pensó el espigado rubio un momento — Debe ser esa rubia que se veía elegante con su frondoso pelo rubio y su gorra roja, pero que era capaz de castigar a los reclutas insubordinados a base de latigazos.

—En efecto. Y ella ha logrado capturar a Dialga, el Pokémon que controla el tiempo. Ella intenta alterar la historia para evitar la muerte de Giovanni… bajo tus manos

—¡Pero si mi aporte fue muy poco!

—Quizás lo parezca, pero al sabotear uno de los helicópteros de escape para buscar piezas para reparar un radar policial y potenciarlo, sin quererlo arruinaste el escape del líder de los Rocket. Esa fue una jugada magistralmente afortunada, jovencito.

—¿Cómo sabes todo eso? — Nathan se encontraba cada vez más patidifuso ante lo que Celebi le contaba

—Puedo leer tu mente y tus recuerdos, Nath. Puedo ver todos tus traumas, tus recuerdos más felices, los momentos de tristeza y por sobre todo… aquellos momentos cachondos, jijiji

Ante esa risita traviesa que Celebi soltó, la cara de Nathan adquirió un tono rojizo y éste bajó la mirada. Por una parte, le parecía extraño, y hasta gracioso en cierto punto, que una criatura de leyenda leyese su mente sin sentir asco alguno… por otra parte, no sabía si realmente bajo los ojos de Celebi, el cometer incesto y Pokéfilia en repetidas ocasiones lo volvía un depravado de lo peor…

Eso sí, ella rápidamente pudo aliviar su pesadumbre con las siguientes palabras

—Descuida. Yo no pienso que seas un paria. En el fondo, sé que lo que sientes por tu hermana y tus Pokémon es más que simple calentura. Los amas tanto o más que a ti mismo, y así debería ser siempre.

—Muchas gracias, Celebi. Tus palabras me tranquilizan un montón — Declaró este con una reverencia

—Y también… puedo ver que tu corazón desearía que ella estuviera contigo, ya que no puedes ir de vuelta con ella. Pero tu mente te dice que sería inmoral forzarla a este ambiente hostil

—Para qué te voy a mentir. Es exactamente lo que pienso.

—Te propongo algo — Declaró la Pokémon legendaria con seguridad — Puedo ir yo misma a aparecerme en frente suyo y decirle dónde te encuentras. Le diré que estás bien y que de momento te es imposible volver. Pero que yo puedo llevarla donde estás tú.

—¿En serio puedes hacer eso? — Preguntó el joven

—Tu hermana es tan, o incluso más pura de corazón que tú, a pesar de que ambos son ya unos pervertidos de primera clase — Ella parló, guiñándole el ojo a Nathan de forma traviesa, haciendo que éste se sonroje por unos instantes — Pero la decisión debe ser de ella y de nadie más. También debo advertirle que como mucho podrá llevar dos Pokémon, y sin sus PokéBall.

—Realmente eres buena planeando. Ojalá pudiese haber planeado igual para venir acá… de esa manera mi Pokémon y yo no nos estaríamos muriendo de hambre…

—Descuida. Mientras tú estás aquí, una campesina los está llevando a su hogar. Sería bueno que como agradecimiento trabajaran en su granja… al menos por un tiempo

—Lo mismo estaba pensando yo. Es mejor terminar como granjero que como cadáver.

—Qué bueno que lo entiendas. Eres muy perspicaz jovencito… y no será la última vez que te pegue una visita. Por ahora, debes despertar…


<<De vuelta a la realidad, se escucha una voz femenina y joven. Ésta encontró a Nathan y su Swampert totalmente inconscientes. Ella les revisó el pulso, y estaban vivos todavía>>


—¡Oh, por el amor de Arceus! — Exclamó ella — Debo llevarlos adentro…


Continuará…
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Ya saben. Cualquier crítica o sugerencia o incluso mentadas de madre las pueden dejar aquí abajito... como un comentario xD. Nos vemos :D
 
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