♛ El gran Refri de Shinigami ♛

Estado
Cerrado para nuevas respuestas

Maka Evans

Lord of Shipping
Moderador
Registrado
29 Mar 2009
Mensajes
4,691
Ubicación
Wonderland
Offline

El gran Refri de Shinigami





Primeramente les preguntare ¿cual es el mayor honor de todo niño? Así es que un trabajo este colgado y/o pegado en la puerta del refrigerador, frigorífico o nevera, dependido de como le llamen.

Ahora si, este tema es algo así como un anexo del Hall of Fame, aquí podrán ver los trabajos ganadores de los demás usuarios, desde Fan arts, hasta Fanfics, por el momento les dejo aquí los trabajos ganadores de la actividad de febrero.

 
Última edición:

Maka Evans

Lord of Shipping
Moderador
Registrado
29 Mar 2009
Mensajes
4,691
Ubicación
Wonderland
Offline


Actividad de Jaladoween
✖ Hunting the Kishin ✖


Actividad Octubre || Noviembre.



✖ Primer lugar
By:
ORKKRO
Trabajo:

Después de convencer al kishin para que me devolviese la primer alma y pelear contra el por las otras dos regreso a Death city, mis ataques habia sido fuertes, le habían quitado varia energía por lo cual ya se encontraba muy débil para luchar. Corrí rápidamente tras de él, pero un sonido me entretuvo y logro escapar, me acerque a los arbustos de dónde provino aquel ruido y encontré a una chica de coletas, con una enorme cuchilla, de pronto me salto la imagen de la chica por la mente había recordado verla en las otras ciudades donde enfrente al kishin así que la confronte. La chica se presentó bajo el nombre de Maka Albarn me había dicho que hace algunos meses le seguía la pista al kishin que me encontraba cazando en ese momento pero cuando iba a atacarlo yo me interpuse en su camino retándolo a un batalla. Pensó que cuando me devolvió el alma de La vengra me detendría y ella podría atacar, pero ella no sabía que lo atacaría después para recuperar el alma de Sakura, me contó que al perder el rastro del kishin en la segunda ciudad atacada decidió seguirme a mí y descubrir el porqué atacaba al kishin, la deducción que tuvo al verme atacarlo fue que quizás me había atacado y secuestro el alma de unas amigas mías, cuando llegamos a la tercer ciudad y vio como mis amigos se reunieron conmigo para hacer un ataque combinado supo que quizás eran más que una amigas y ya cuando observaba que recobraba el alma de Megumi Yamamoto. Dijo que el ese kishin solo robaba tres almas ya que su poder no era mucho, pero al verlo dedujo que el poder de los muertos quizás le había permitido tomar una cuarta alma esta ocasión. Después de su explicación le dije que se alejara que yo mataría al kishin pero se negó y dijo que ella recobraría el alma aquella chica, de hecho se sorprendió bastante al escuchar que aquella chica se llamaba como ella Maka aunque el apellido variaba, pero entre las pláticas el kishin nos atacó a ambos y dio justo en el objetivo.
Después de eso se escondió de nuevo, mientras tanto Maka y yo nos pusimos en posición de defensa por si venia de nuevo. Maka me llamó de pronto y me dio su cuchilla que me presento como bajo el nombre de Guadaña de Soul, yo sorprendido le pregunte el porqué de su decisión y me dijo que después de pensar en lo que había hecho por las anteriores almas y debilitar el kishin, era justo que recuperara yo la cuarta alma y acabara con el kishin, pero cuando le pregunte como hacerlo me dijo que la guadaña creo dijo que era acabaría con él.
El kishin hizo acto de presencia de nuevo y dijo que bajara la guadaña o devoraría el alma de Maka, mas decidí atacarlo de todos modos se comería el alma sino para que la robaría. Después de una lucha contra el kishin, oí una voz que provenía de la guadaña que me decía como atacarlo, entre el combate logre ver a Maka recoger el alma de Maka, para salir corriendo después de eso, yo mientras solo seguía las ordenes que me indicaba la guadaña. En un momento mi ataque logro darle y cayó al piso, lo cual aproveche para darle el último ataque.
Mientras el kishin se encontraba en el piso, Maka regresó al lugar de la pelea y me dio el alma faltante, le conté lo que me había pasado con la guadaña y solo me dijo –te dije que él te ayudaría- más al querer preguntar por qué se fue corriendo ignorando a mis llamados. Solo agradecí su ayuda y regrese a el lugar donde se encontraban los cuerpos de nuestras moderadoras, regresé sus almas a sus cuerpos y cuando se recobraron completamente salimos de Death city, acabando así mi aventura en la búsqueda de almas. ¿O por lo menos este año?
Me gusta caos angel le(s) gusta este mensaje

✖ Segundo Lugar
By:
caos angel
Trabajo:
-Death Room
-¡¡¡Shinigami-Sama!!!, Él ha…
¿?.-Lo sé, está aquí.
Death city
Y.-Ha, ¡¡Estas acorralado Kishin, ya es hora de que me entregues el alma!!
K.-JUJUJUJU, ¿Crees que solo porque no tengo todo mi poder, una basura como tú me puede derrotar?
Y.-¡¡¡Basta de plática, muere!!!, ¿uh?
K.-Ni siquiera te diste cuenta de mi ilusión, simplemente desaparece dentro de mí.
Y.-¿Qué demo…?
¿?.-Aquella alma desapareció, ¡¡Debo darme prisa!!
Y.-¿Dónde estoy?, ¿Esta oscuro?, ¿Estoy muerto?
V.-No, no estás muerto estas dentro del Kishin.
Él te ha devorado, igual que a mí.
Y.-¿Quién eres?
V.-Un examigo del Kishin, mi nombre es Vajra, él y yo fuimos compañeros durante la guerra con las brujas, pero se empezó a volver paranoico y al final me devoro, por tenerme miedo a mí, su único amigo.
Y.-¿Que hago para salir?, Necesito salvar el alma de mi amiga.
V.-La única forma de salir, es superar tu más grande miedo, si te crees capaz de hacerlo sígueme.
Hemos llegado si superas tu miedo quizás puedas salir.
Y.-¿Mi mayor miedo?
¿No te podrías quedar a ayudarme?
V.-No puedo, tienes que hacerlo tú.
Y.-El problema es que mi mayor miedo es la soledad, ¿Que hare para superarlo?.
V.--No lo sé depende de ti, suerte.
Y.-Estoy en un lugar muy profundo, no sé cuánto he permanecido aquí, estoy completamente solo y con miedo.
¿Qué debo hace para salir?, no puedo hacerlo solo.
¿Eh?, esa voz.
Je creo que no tengo alternativa.
K.-HAHAAHAHAHAHAHAHAHA, todas estas almas me pertenecen, ya es hora de que caigan en la locura del miedo, HAAHHAAHAHAHAHAHA
¿Eh?, ¿Qué es esto? (Chorro de sangre)
¿?.-Apareció de nuevo, pero…
¿?.-Oye, esa alma esta emanando….
¿?.-Sí, lo se…
¡¿Qué demonios está ocurriendo haya?!
K.-HAHAHAHAHAHA
Ya veo, superaste tu miedo sumergiéndote en la locura, me has impresionado.
Y.-¡¡¡¡¡HAHAHAHAHAHAHAHAHAHA, TE DESMEMBRARE MIEMBRO POR MIEMBRO KISHIN!!!!
-(Explosión)
K.-Que chico tan aterrador, ¿crees que solo porque te sumergiste en la locura puedes ganarme?
Y.-(Escupiendo sangre), Esa alma será mía, jejejeje
K.-HAHAHAHAHAHA, tonterías, tu cuerpo no es más que el de un humano, no puedes soportar toda esta locura, por un momento tu locura llego a compararse a la mía, pero veo que no eres más que una simple basura.
¡¡¡¡MUERE!!!!, ¡¡¡¡VAJRA!!!!
Y.-jejejeje, hasta aquí llegue
-(Explosión)
¿?-Estas bien amigo, aguarda aquí yo me encargo.
Y.-Tú, ¿Quién eres?
K.-HAHAHHAHAHAHAHAHAHAHAHAAHAHAHA, así que al fin apareces.
Mi pequeño hermano menor, HHAAHHAHAHAHAHAHAHA
DK.-Soy Death the Kid, el actual Shinigami, no te preocupes yo me encargare del Kishin.
L.-Kid, ¿Crees que podamos ganarle?
DK.-Podemos hacerlo Liz, no tiene todo su poder.
K.-HAHAHAHAHAHAHAHA, aterrador verdaderamente aterrador.
Y.-Je, maldición, ¿solo puedo quedarme aquí y observar?
¿Eh?, esa voz de nuevo
K.-Nada mal, hermanito, pero aun te falta mucho para superarme.
Me sorprende que a estas alturas, no aproveches tu locura, usala y juntos gobernaremos el mundo
DK.-Como si fuera a rebajarme a tu nivel, como Shinigami mi deber es mantener el orden.
Eso nunca lo comprendiste.
K.-Como si fuera a limitarme con el orden, ¿no te das cuenta hermano?
El orden te restringe, mientras que la locura te hace evolucionar, que no lo ves en los humanos.
Pero si ese es tu pensar muere a lado de la basura humana, ¡¡¡¡VAJRA!!!!
DK.-Tengo que detener ese ataque o de lo contrario Death City será destruida.
¡¡TERCERA LINEA!! , ¡¡LIZ!! , ¡¡PATTY!! , ¡¡MAXIMA POTENCIA!!.
HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Es muy fuerte no podré hacerlo.
¿Eh?
Y.-¡¡Hey!! , chico Shinigami, ¿Crees que te puedes llevar toda la gloria?
El Kishin es mío
HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
K.-Imposible, ¿Cómo pueden hacer eso? (Desviando el ataque)
JUJUJU aun si son 100 o un 1000000, la basura no deja de ser basura.
DK.-Amigo, crees poder distraerlo por lo menos en 2 minutos, creo que si uso mi Death Cannon podremos vencerlo.
Y.-Bromeas, ¿Verdad?
Puedo mantenerlo todo el día..
HYAAAAAAAAAAAA
K.-HAHAHAAHAHAHAHA una basura como tú, no puede hacer nada contra mí.
¿Uhm?
¿Qué ocurre con este chico?
DK.-¡¡¡LIZ!!!, ¡¡¡PATTY!!!, ¿FALTA MUCHO?
No creo que ese chico aguante mucho
L.-¡¡Listo Kid, estamos listas!!
K.-JEJEJEJEJE, en verdad creíste que una basura como tú, podría ganarme
Y.-No, la verdad no, (por ahora no)
Ahora ¡¡¡KID!!!
DK.-¡¡¡¡MUERE KISHIN!!!!, ¡¡¡¡DEATH CANNON!!!! (Golpe directo)
K-¿¡En verdad creen que con ese golpe moriré tan fácilmente?! ¡¡¡¡¡SOY EL KISHIN!!!
¡¡¡¡HAHAHAHAHAHAHAHA!!!!
¿Uh? (Apuñalado)
HAHHAHAAHAHAHA, ya veo, la locura nunca desaparecerá, Shinigami muy pronto aparecerá un sucesor a Kishin HAAHAHAHAHHAHAHAHAHA
DK-Al fin tienes el alma de tu amiga, ¿Que harás ahora?
Y-Tengo la alma de mi amiga y la del Kishin, pero ya sé que hacer para desaparecer mi miedo y el del mundo.
DK.-Por cierto, ¿Cuál es tu nombre?
Y.-Caos Angel
DK-Bueno Caos Ang…
¿Uh?
L.-¡¡¡¡KIIIIIIIID!!!!
Y.-Mejor dicho mi nombre es KISHIN-CAOS ANGEL.
Con la alma del Shinigami, Kishin y la de la Moderadora, propagare la locura como el nuevo KISHIN
HAHHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHHAHAHAHAHAHAHHAHAHAAHHHA HAAHHAHA

✖ Tercer Lugar
By:
TiaHarribel3Sword
Trabajo:
Hiro: Mierda..Porque yo...nosotros..de entre todos ellos?
Primeramente, habían tratado de negociar con el Kishin, no parecía verdaderamente malo, y había tanta gente extraña y oscura en Shibusen (la imagen del profesor Stein haciendo Shinigami-sama que cosa dentro de su laboratorio le hizo sentir un escalofrió). Pero el Kishin se había aprovechado de sus buenas intenciones, y había tomado ventaja, desatando un caos en Shibusen, y poniendo a todos en peligro.
Tia: Cuidado Hiro!- había visto al Kishin lanzar un ataque a su amigo-
Hiro: Ah!? -Tia lo empujo justo a tiempo, pero ambos no pudieron evitar el impacto-
El Kishin era inteligente, pese a su locura, o tal vez, se trataba de su sentido de supervivencia, y se había asegurado de ocupar a los más fuertes en controlar el caos y enfrentarse a sus esbirros (simples suspiros de su poder), concentrándose en lo más débiles. La mayoría había sido incapacitado, pero el, estúpido optimista con mucha fuerza de voluntad, había tratado de sobreponerse a su miedo y enfrentarlo, y aquí se encontraba, con su amiga Tia, quien se había preocupado por el y ocupado en cuidarle la espalda, cansados y sin mucho más que hacer que ocultarse.
Hiro: Estas bien, Tia!?
Tia: S-si...pero, Hiro, que ocurre? Donde quedo tu voluntad? Porque Excalibur no responde? -ella sabía que Hiro no era el mas hábil, ni el más fuerte y que Excalibur era mas bien chillón, pero su voluntad y confianza en si mismos, acaso no eran suficientes para darle batalla a un Kishin?.
Hiro: Yo...-le avergonzaba reconocer que se había peleado con un arma legendaria solo por un estornudo-.
Tia: Si? Que le pasa? No suele ser así..
Hiro: Me pelee con él! Ok? -no pudo mas puso una mano en el suelo y se tapo la llorosa cara con la otra.
Tia: Te peleaste? Porque?
Hiro: Essteeee... -tomando en cuenta la situación, pelearse por un simple estornudo era merecedor del premio al tonto del año-
Tia: Hiro! No hay tiempo! Si no podemos resolver esto, será mejor que tratemos de volver al centro de la ciudad!
Hiro: Fue por un estornudo! Entiendes?!- cayó al suelo, llorando-
Tia: Un...estornudo?
En ese momento, sintieron una explosión tras de ellos. El Kishin los había encontrado!.
Tia: Mierda... Tiburón!
Tiburón: Si!- el arma cubrió nuevamente a Tia con su armadura y ambos saltaron para enfrentar al Kishin con sus ataques de agua-.
Tia se dio cuenta de que el Kishin era demasiado para una persona, necesitaba la ayuda de su amigo.
Tia: El Kishin destruirá la ciudad si no hacemos algo! Realmente te parece que un estornudo vale la ciudad?!
Hiro: ¡!
Tia:-viendo que el Kishin se le viene encima-Hiro!
Hiro: Mierda, tiene razón. Ok, momentos desesperados requieren medidas desesperadas. Concéntrate, Hiro. Tu puedes -toma a Excalibur en sus manos- Excalibur! Siento mucho las cosas que dije! Reconozco mi error! Vuelve conmigo! -la espada no responde-
El Kishin toma ventaja sobre Tia, esta a punto de colapsar.
Hiro: Oh, magnificencia hecha espada! Perfección y gracia fundida en metal! Este enclenque te ruega dignarte a mostrar tu superioridad ente el!- levanta a Excalibur hacia el cielo-
Excalibur: Al fin reconoces tu obvia incapacidad! Déjame hacerte el favor de mostrarte mi brillo! Después me pagaras con mil tareas más!!
Hiro: Si! Alas de Luz!
Tia: Vaya, por fin! Ya estaba exhausta!
El Kishin para nada estaba vencido, aunque si muy debilitado.
Tia: Hiro! Yo seguiré atacándole los puntos vitales! Tu prepara tu ataque!
Excalibur: Querrás decir, yo, señorita, mírame resplandecer!
Hiro: The Atomic!
Y eso fue todo. El Kishin dio mucha pelea, destruyo gran parte de la ciudad, y si ellos ganaron, fue por suerte ! (¿?). Un Kishin no muy poderoso, pero rastrero, rápido y hábil. Solo hacia falta tener la oportunidad y aprovecharla.
Hiro: Tia..
Tia: Si?
Hiro: Gracias, y...y lo siento.
Tia: Oh, Hiro, ven aquí, todo está olvidado.
Hiro: Tia, yo -no acabo la frase, ya que recibió un doloroso golpe en la cabeza, de parte de Tiburón, portado por Tia.
Tia: Pedazo de imbécil! Estuve a punto de extenuarme más del límite! Mírame! Estoy Hecha un desastre! -en ese momento, Tia hacia honor a su nombre: un furioso Tiburón dispuesto a machacar a su enclenque conocidoamigo.
Hiro: Es..pera! Por Favor!
Tia: Nada de Por Favor! Pudimos haber acabado con esto antes! Me tuve que joder por tus fobias estúpidas!
Hiro: Excalibur, socorro!
Excalibur: Nada que hacer, la señorita tiene razón
Hiro: NNNOOOOO!


 
Última edición:

Maka Evans

Lord of Shipping
Moderador
Registrado
29 Mar 2009
Mensajes
4,691
Ubicación
Wonderland
Offline
❤ Primer Lugar:

Titulo: My perfect Breaking
Autor: 'Light

Trabajo:


La había citado para ese día. El clima, inusualmente nublado para primavera, se mantenía frío y el ambiente triste. El silencio solo empeoraba las cosas.

Sus ojos se encontraron nuevamente para de inmediato separar el contacto a pesar de que uno mantenía la mirada. El cuerpo de ella se alejaba unos centímetros mientras su cerebro procesaba las palabras que su compañero de vida, Soul, le había declarado. Él varón miraba a su amada, Maka, con seriedad, una sagaz mirada de la chica descartó rápidamente la idea de una broma de mal gusto. Lo que le dijo había, es y sería verdad, no existía duda o algo parecido en los ojos del chico.

— ¿Me escuchaste, Maka?—Cuestionó Soul. La fémina asintió lentamente, bajando la mirada.
— ¿Por qué? —Respondió— ¿Todo este tiempo fue… para nada?
—No te amo, creía que sí, pero no—sus palabras fueron duras. Cada vez estaba más cerca de su objetivo.

Los puños de la chica se cerraron fuertemente al igual que sus ojos. Quería llorar, desprenderse de ese sentimiento de dolor a toda costa, gritar, golpear, destruir… y aun así no lo hizo. Contuvo las lágrimas, relajó sus manos, respiró con tranquilidad. Su corazón estaba destrozado y, aun así, intentaba mantener la compostura.

—Shinigami-sama me asignará un nuevo técnico y a ti una nueva arma—informó el peliblanco. Se levantó y le dio la espalda—no me busques, no me hables, olvídame y no tendremos problemas.

Sus dientes rechinaron. Toda su tranquilidad desapareció tras esas palabras, ahora no estaba triste, estaba furiosa. ¿Cómo le pedía que olvidara todo lo que habían pasado? Su rostro se alzó solo para encontrar la seria expresión del arma, no bromeaba y eso solo la enfureció más. La fémina se levantó rápidamente y, con gran fuerza, azotó su palma contra la mejilla del chico. Soul retrocedió, rozó la marca que le había provocado Maka y de inmediato retiró la mano por el dolor.

— ¿Signifique algo para ti, Soul Evans? —los ojos le ardían. Las manos le dolían por la fuerza de sus puños. Su corazón ya no latía como antes.
—No—musitó el varón. Tan frió y seco como la guadaña en la que se transformaba.

Esta vez fue un puño el que azotó el rostro del varón quien retrocedió unos centímetros, para cuando levantó la mirada su amada ya estaba lejos, corriendo desesperadamente para alejarse lo más posible de Soul, sus pensamientos, sentimientos, pero sobre todo, el amor que, incluso después de eso, sentía aun por él.

— ¡Te odio, Soul Evans! —amenazó la técnica. Mintiéndose a sí misma, pero no del todo alejado a la realidad.

El camino de Soul fue distinto, ansiaba con todas sus fuerzas explicarle lo que pasaba, correr hacia ella, abrazarla, besarla, mas sus pies lo llevaron en la dirección contraria, justo donde Stein, Kid y Black-Star se encontraban. El trío lo miró y Kid expresó el pensamiento de todos.

— ¿Estás seguro de que esto es lo que quieres? —cuestionó el hijo de Shinigami. Black-Star rodeó a Soul por los hombros.
—Su tristeza se transformará en odio y su odio en determinación, eso le ayudará a sobrevivir cuando nos encontremos nuevamente. Tsubaki me dio su palabra que la cuidaría, al igual que ustedes—el dúo de técnicos asintió. Stein se encontraba en silencio—es injusto pedirle que me espere y aun más cuando se que no regresaré.

Stein caminó hasta la guadaña y le revolvió los cabellos, desesperando ligeramente al arma, después camino, alejándose del resto. Soul lo siguió en un camino incierto, pensando en las palabras que le había dicho a Maka antes de que todo empezara…

“Esta mentira se acabó. No seguiré más con esta farsa. Tú y yo, no tenemos un futuro juntos”


FIN.

❤ Segundo Lugar:

Titulo: Icнido
Autor: Adilay Nazikaze

Trabajo:

«¿Qué es una cita?»

Se había preguntado Tsubaki Nakatsukasa una vez hace mucho tiempo, según por lo que decían sus compañeras en Shibusen, una cita eran las rosas en manos de la pareja, un baile lento o alocado, una conversación enriquecedora, junto a una estupenda cena y un delicioso champán. Y por último, un beso de despedida y dependiendo de ello se vería el rumbo de la relación, en la mejilla, o en la boca. Ser pareja o amigos.

―Black Star ―habló Tsubaki por primera vez desde que ambos llegaron a la morada en donde se hospedaban los dos. Ella en brazos de él con ambos los pies sin calzado, ambos completamente rojos y el izquierdo con un raspón horroroso que según Liz Thompson tardaría mucho en curarse por completo. Ella no se sentía mal (al menos no del todo) por lo que había pasado en aquella reunión que Maka junto a Kid pudieron hacer a modo que ninguno se sintiera presionado por un baile de San Valentín en Shibusen donde con toda seguridad la mayoría de la asistencia serían parejas, de hecho se sintió dichosa al sentir que tenía más amigos que antes y aunque no contase con una pareja sentimental, era gratificante no estar sola en esas fechas. Más sin embargo, según todos los chicos, todo pareció salirle mal precisamente a ella, incluso Patty bromeó con una supuesta maldición enviada por una jirafa malvada en medio de su ebriedad; pero Tsubaki no lo veía así, simplemente lo veía como hechos desafortunados y punto, no era culpa de nadie.

«― ¡No quieras jugar al rudo con tu Dios, Soul! ―Exclamó Black Star completamente sonrojado y abrazado por el alcohol. Soul Eater quién con las mejillas rojas y un temblor poco usual en él le apuntó con el dedo y le gritó.
―¡No sabes más de música que yo, y ¿sabes p-por qué?! ―Su cuerpo se encorvó―, porque no sabes siquiera ba-bailar.
―¡¿A no?! ―Gritó el chico peliazul antes de dar una mirada a su alrededor y topar la mirada desaprobatoriamente tierna de Tsubaki―; prepárate para tragarte esas palabras m-mi e-estimado e i-imbécil s-subordinado.
―¡Ja! ―Expresó Eater con burla inclinándose hacia el frente con una sonrisa.»

Fue una pena que al momento de tomar a Tsubaki por la muñeca de forma rápida, ésta tropezara con una botella de vidrio y de forma inexplicable terminara por dar vueltas hasta acabar sobre el suelo más precisamente sobre comida que había caído después de una terrible batalla por saber quién comía más entre Eater y Black. Tsubaki suspiró tratando de no dejarse llevar por la vergüenza de sólo recordar eso, en su mano derecha aún se podría percibir el pútrido olor a HotGog, y a penas se estaba dando cuenta que su pantalón se había rasgado de la rodilla más no había causado herida alguna, recordó que ambos tenis habían quedado marcados con salsa de tomate y mostaza; y para ser el colmo de los colmos a Black Star no le había importado su aspecto, sino que la levantó a la fuerza diciéndole que no retrasara a su (ebrio) Dios y se pusiera a bailar.

«―¡Black Star por favor, me estás pisando!
―No seas m-mentirosa l-la que me p-pisa e-eres tú ―se defendió aferrándose a la cintura de la fémina, mientras que ésta sólo trataba de soportar los tremendos pisotones de su Técnico al igual que la burla en las carcajadas de Soul. Al menos hasta que Maka decidió dejarlo fuera de aquel espectáculo con una botella de cerveza que por primera vez sustituyó a su libro de enciclopedia para el Maka-Shop.

Tsubaki jamás se había dado cuenta de lo enormes que eran los pies del ninja hasta esos momentos, jamás se había percatado de lo peligroso que era cuando se le daba la suficiente cantidad de alcohol. Y lo peor, jamás se había percatado del pésimo bailarín que podría llegar a ser. Se movía erróneamente, de vez en cuando el olor al líquido que había tragado por horas llegaba a sus fosas nasales tentándola a ponerle un corcho en la boca, y por si lo antes mencionado no fuese poco la mareaba peligrosamente con cada vuelta en situaciones en las que no debía dar ninguna vuelta insultando a cualquiera que tropezara con ella. Con cada pisotón sentía que el alma se le iba, con cada movimiento presentía un nuevo golpe con otro bailarín y realmente no veía momento en el que la canción terminase».

Se sentía tonta, pero le daba risa recordar aquello, sí hubiese sido espectadora de algo semejante seguramente habría reído por lo bajo y tal vez fue precisamente por eso por lo que le tocó a ella compartir la ridiculez de su compañero al menos por una noche. Aunque lo que aún no le daba gracia fue cuando momentos después del término de la canción, a Black Star se le ocurrió pelear con el camarero por un café capuchino que no había ordenado pero insistía que sí a gritos.

«―¡¿Dónde está el puto capuchino?! ¡¿Eh?! ―Black Star tenía al pobre tipo entre sus manos por la ropa, y aunque éste le ganaba en altura por una cabeza, al ninja no le pareció ningún reto levantarlo del suelo haciendo que los pies del empleado del lugar se menearan de un lado a otro en busca de salvación. Maka ya cansada por lo ocurrido interfirió.

Había sido un alivio que mientras Tsubaki y él bailaban, las hermanas Thompson junto a Kid se llevasen a una durmiente Chrona que a diferencia de los demás ésta no había bebido pero sí había terminado agotada debido a un inquieto Ragnarok y a una impetuosa Liz que no perdía momento para preguntarle a Makenshi el cómo ocultaba sus senos sin sentirse aprisionada; no era que fuesen descomunales como los de Blair más sin embargo lograban captar ciertas miradas desde que dejó su típico vestuario negro y lo reemplazó con otros más acorde a su sexo.

―U-usted n-no p-pidió n-nada de… ―intentaba decir el muchacho de cabello castaño intentando ver a su agresor. Uno que fue arrojado a la pared por la ya fortalecida Albarn. Tsubaki veía todo pero aún sentía que los raspones le ardían hasta niveles insospechados y no era para menos ya que hasta veía las heridas sangrantes que se habían formado por 4 tortuosos minutos; Maka le había susurrado a penas se formó el pleito a Tsubaki que ella controlaría a Black Star mientras sus pies estuviesen fuera de acción siendo el premio para Albarn una sonrisa por parte de Nakatsukasa que entendió el por qué Soul de cierto modo temía de Albarn Maka.
―¡Cálmate ya! ―El camarero cayó al suelo de pie y con un leve temblor. Tsubaki le tocó el antebrazo y le hizo un ademán para que se acercara y pudiese susurrarle.
―Tráele un café capuchino, por favor, cóbralo a la cuenta anterior, ¡rápido! ―El chico asintió y salió corriendo, se mantuvo alerta a lo que su compañero hiciera después de levantarse con lentitud.
―No te m-metas…Albarn ―dijo en un tono tan agrio y áspero que a Nakatsukasa le llegó un escalofrío por la espalda.
―Maka ―llamó Tsubaki, ésta se giró a verla y dijo―, llévate a Soul a casa, yo pagaré la cuenta.
―Tsubaki…
―Tranquila ―dijo con una sonrisa mirando a Black Star apegándose a la pared con la cabeza baja―, yo me haré cargo de él. No tardará en desmallarse.

Maka pareció meditarlo por un segundo, miró a Tsubaki a los ojos y más tarde los posó sobre su compañero, el cual dormía sobre los asientos con la boca abierta y con la playera desarreglada, y entendió que cada una de ellas tenía a un idiota del cual hacerse cargo. Después de todo, ella Maka Albarn no dejaría a nadie más el cuidado de Soul Eater a nadie más mientras ella pudiese hacerlo así que no tardó en entender lo que Tsubaki quería.

―De acuerdo, entonces dejaré la mitad del dinero ―, buscó su bolso y tomó del interior de éste el dinero suficiente para después dejarlo sobre la mesa que ya parecía ser el depósito de un basurero. Tsubaki asintió y comenzó a buscar el dinero para completar―, cuídate ―dijo amable antes de tomar al albino por su mano derecha obligándolo a levantarse un poco y montarlo sobre su espalda, ser una chica Técnico tenía ese tipo de ventajas, podías ejercitar el cuerpo a un grado tal que podías aguantar diversas cosas que una chica normal no podría―. Andando Soul.
―Nos veremos, Maka».

Se apoyó más sobre el futón que usaba para dormir y puso su mano derecha sobre su frente, sentía que la blusa blanca se le pegaba más de lo normal y no era para sorprenderse, ya que su intrépido compañero se le había ocurrido volver a iniciar un pleito con el camarero apenas lo vio regresar, parte de la blusa de manga larga había sido teñida de café junto a un extremo del abdomen, unos cuantos mechones se habían engruesado debido a la cantidad de azúcar líquida y además ardiente que le había caído encima. Pero al menos, eso había servido para sacar a su Técnico de aquel mugriento estado.

«―¡Ya era hora de que trajeas mi Sake! ―El cuerpo del mesero se tensó.
―¿Sake?
―Black Star, pediste café ―intervino Tsubaki tomando su par de tenis entre manos, era algo exagerado pero caminaría sólo con los calcetines azules con los dibujitos de nubes puestas, después de todo, nadie que no fuese un solterón o solterona sobria le vería para recordarla al día siguiente.
―¡No contradigas a t-tu Dios, T-Tsubaki! ―Articuló el chico tambaleándose más que el bebé Bambi sobre el hielo. Miró al camarero y después al café. Antes de que lo predecible ocurriese, la mano incontrolable del ninja había arrojado de un manotazo la taza que claramente cayó sobre el hombro izquierdo de Nakatsukasa para después caer al suelo al momento de un nuevo grito de ésta debido al ardor.

Era obvio, una bebida que por naturaleza era caliente podría hacer gritar al mismo Asura sí a éste le cayese encima como le cayó a Tsubaki, la piel de ésta se enrojeció al poco tiempo de caerle encima, el cabello azabache que fue alcanzado comenzó a dejar notar el vapor que aclaraba una fuerte temperatura en el café derramado, al mismo tiempo que la ebriedad abandonaba una parte del cuerpo del joven ninja sin muchos problemas, al igual que el color carmesí de su cara al notar con un poco más de sobriedad que aquel hecho no era lo que a un Dios se le tenía permitido hacer, lastimar a una Diosa.

―B-Black Star ―musitó Tsubaki molesta, y con toda razón; miró al tieso mesero y le murmuró―: Ahí está e-el d-dinero, q-quédese c-con e-el c-cambio».

Después de eso las cosas no salieron tan mal, se dijo con calma. Podía resumirlo a un Black Star completamente ido y con mejor paso al caminar, a su mano extendida y más tarde al contacto de sus manos afianzándose a sus piernas ya su espalda diciendo que ya era hora de ir a casa con una voz inolvidable e irrepetible, había dejado el par de tenis en el olvido debido a la momentánea extrañez y al ardor que seguía sintiendo en su cuerpo; de hecho lejos de lo antes mencionado a ella lo que más le sorprendió fue que él le haya cargado de ese modo tan bien hecho estando aún bajo los efectos del alcohol, pero siendo honestos no le importó. Era la primera vez que el ninja le llevaba de en brazos sin tenerla convertida en alguna arma para el combate.

Al salir no hubo inconveniente, ni él habló para decirle alguna bobería y ella no insinuó nada acerca de su nerviosismo al verse cerca de alguien que podía vomitarle encima en cualquier momento. Tsubaki se sintió casi como una novia en brazos de su marido para cruzar la puerta de una morada, y dado a que ella también se había tomado algunas botellas no le costó mucho imaginarse a ambos con los atuendos tradicionales del matrimonio; y todo tomó imagen cuando Black Star abrió la puerta con maestría a pesar de llevarla en ambos brazos y entrar con ella de ese modo tan comprometedor. Aún así ni uno habló ella por no considerarlo necesario, él por motivos que Tsubaki no lograba concretar más sí imaginar.

Él apenas dejarla sobre su debido futón con mucho cuidado, se marchó. Seguramente iría a darse un baño o algo así para que se le bajara con más efectividad el alcohol ingerido. Y sí se había ido a dormir despertaría con una jaqueca del demonio.

Ella por su parte se sentó después de repasar la noche anterior para quitarse la blusa y el sostén que también había sido víctima del café. Debido a la oscuridad no pudo visualizar bien la gravedad del quemón anterior, pero se dio una idea después de tocar ligeramente el área con cuidado; en la mañana trataría eso por el momento tomó un cobertor que descansaba a sus pies y lo pasó por encima de su cuerpo tratando de conciliar el sueño con una sonrisa.

Por muy cruel que sonase, Tsubaki encontró al fin a Morfeo después de pensar en que probablemente en alguna parte del mundo había alguna chica con diarrea en el baño del novio.
.
.
.

Al amanecer, Tsubaki se despertó a regañadientes tratando de sentirse muy afectada por los rayos del sol que atravesaban por su ventana sin compasión para aterrizar en su cara; el ardor de su piel la había dejado sin mucha pelea, sin embargo el ardor de sus pies aún prevalecía con dureza. Se dijo que necesitaba un baño urgente y no precisamente por la ducha, sino porque debido al caos formado por Eater y compañía no había pasado al sanitario, por lo que con el ardor de ambos pies se encaminó al sanitario para deshacerse de esa necesidad además de que era también una oportunidad para ducharse, no le agradaba el sentir parte de su cuerpo azucarado y siendo honestos tampoco le hacía gracia tener el hedor de comida en sus manos y pies, se quitó el pantalón de mezclilla y lo dejó en su canasto de ropa sucia, más tarde hizo lo mismo con la ropa interior y con el listón que aún seguía amarrado a su cabello en forma de una coleta mal hecha. Y sin pensárselo más abrió la llave del agua caliente.

Mientras pasaba los dedos por su melena se preguntaba por los demás, desde Chrona hasta Black Star, sobre sí Soul estaba ya recibiendo una represaría por sus acciones nocturnas por parte de Maka o sobre sí Ragnarok, Liz y Patty estarían sobre Chrona y Kid para, según ellos, romper el hielo. Había muchas cuestiones al aire y ninguna con una respuesta rápida. Tomó el champó y untó sobre su cabeza por segunda vez, no deseaba rastro de café o siquiera una diminuta presencia que fuese posible oler de éste.

Lavó desde su cabeza hasta las heridas que le punzaron en todo momento y pudo ver con claridad, parecía que había sido ella la que había peleado con un enemigo y no Black Star; una vez más agradeció de ser el arma y no el Técnico, en realidad ya se había cuestionado sí ser un arma era mejor que un usuario, y llegó a la conclusión de que al ser un Técnico podría ser peligroso no solo para ella sino para quién estuviese siendo su arma. Continuó lavando su cuerpo para más tarde quedarse bajo el agua por unos momentos tratando de mantenerse tranquila.

Hasta que al fin cerró la llave del agua y salió con cuidado para no resbalar, enrolló la toalla blanca alrededor de su cuerpo y salió del baño encontrando todo el lugar muy silencioso. ¿Acaso Black Star seguía dormido? Se aseguró que así era por lo que se retiro a su habitación para poder arreglarse.

Se puso su típico traje blanco con negro, hizo su coleta de siempre y vendó sus pies con un ungüento curativo para que dejasen de arderle y se curasen más rápido, y una vez lista salió de su habitación a prepararse algo para desayunar; entonces pensó en ir con el chico para preguntarle sí necesitaba algo. Esperaba no molestarlo por lo que fue cautelosamente y tomó el pomo de la puerta antes de abrirla y adentrar sólo su cabeza.

―Black Star ―llamó en un susurro, toda la habitación estaba a oscuras por lo que dedujo que el chico estaba con una resaca tremenda―, ¿quieres un té para la resaca?

No hubo respuesta, así que creyó que el ninja seguía durmiendo y cómo era un joven de sueño pesado no le sorprendió que no le contestase sí susurraba, pero temía hablar fuerte provocando una molestia por parte del peliazul por lo que optó regresar en otro momento, cerró la puerta con sumo cuidado antes de marcharse y hacer su desayuno y un té para Black Star. Ella comió huevo con arroz frito y jugo de naranja, y dejó en una tetera el té que le había preparado el chico antes de intentar nuevamente captar la atención del ninja.

Esta vez tocó dos veces antes de pasar por completo, se acercó al futón donde descansaban todos los cobertores y los tocó antes de hundirse en ellos.

―¿Black Star? ―Tomó los cobertores antes de tirar de ellos y encontrar para su sorpresa, que su Técnico no estaba ahí.
.
.
.

La puerta de la residencia Albarn/Eater fue tocada varias veces antes de que Maka fuese abrir encontrándose con Nakatsukasa del otro lado.

―¿Tsubaki? Hola, buenos días ―Habló la chica con evidente sorpresa, al igual que Tsubaki, Maka se encontraba ya duchada y con un atuendo ajeno al de siempre, un conjunto de pans color verde claro y unas pantuflas grises junto a un cabello alborotado y húmedo.
―Buenos días, Maka ―saludó la pelinegra sonriente―, ¿has visto a Black Star?
―¡No me menciones a ese! ―Dijo Maka molesta―, a mitad de la madrugada al bruto se le ocurre entrar por la ventana para llevarse a Soul y a Blair con él.
―¿A Blair? ―Cuestionó Nakatsukasa con el seño fruncido, de Soul lo entendía eran cómplices el uno del otro, ¿pero Blair?
―Ni yo entiendo lo que ocurrió, pero lo único que sé es que voy a asesinarlo cuando lo vea, mira que causarte tantos problemas.
―¿Y qué me dices de Soul? ―Cuestionó Tsubaki sonriente.
―Nada además de que apenas llegar a casa lo tumbé a su cama antes de que me vomitase encima ―rió ya más aliviada―, pero cuando regresé, oh que espere y ya verá ―; Tsubaki le secundó en las risas antes de suspirar.
―Entonces eso significa que seguiré buscando, no creo que sea bueno que se ande paseando por ahí con una noche como la anterior atrás suyo.
―Sí es verdad, entonces iré también en busca de Soul. Por cierto Tsubaki, antes de que te vayas, ¿irás a preguntarle también a Kid sí los han visto?
―Sí, creí que encontraría aquí a Soul y él podría decirme algo pero como no está, tal vez Kid pueda decirme algo.
―Entonces ¿puedo pedirte un favor?
―¿Qué favor?
―¿Podrías llevarle un paquete que Liz dejó aquí? Espérame, lo traeré.

Entonces Maka no sabía a dónde se había ido llevándose a Soul y a Blair con él, por lo que sólo se limitó a esperar hasta que la chica regresara con un paquete envuelto sólo con una caja de cartón de 50cm x 50cm bien sellada.

―Entonces es para Liz ―se aseguró. Maka asintió y le sonrió a la muchacha.
―Perdona por pedirte esto pero debo reparar la ventana que Black Star rompió, y si no le entrego eso a Liz seguro se me olvidará ―expuso Albarn con evidente nerviosismo. Tsubaki negó con la cabeza con calma.
―No te preocupes, después de todo es Black Star por quién está pasando todo, pero tranquila, una vez que lo encuentre no se escapará ―rió amenazante antes de que Maka le correspondiera del mismo modo.

Tsubaki se despidió de Maka y una vez que la chica cerrara la puerta de su casa, ésta se fue continuando un rumbo hacia la mansión Death. No le entraba en la cabeza lo que Albarn le había dicho, Black Star era impetuoso por naturaleza pero ¿llegar a destruir ventanas cuando su obligación era dormir? Y ella pensando en darle té caliente pensando en que estaría en cama por el resto del día. Vaya que en verdad Black Star acabaría con la paciencia de cualquiera, menos mal que ella ya estaba acostumbrada a sus diversas acciones.

Viendo a su alrededor notó que a muchos realmente les había ido muy bien en la celebración, una que otra parejita estaban acostados en el suelo, ellas con el maquillaje corrido y ellos con las camisas abiertas o las playeras rotas. Había muchos globos con mensajes amorosos adornando los cables de luz y el lugar olía a alcohol y a chocolates, los pisos estaban tapizados de envolturas de dulces y por poco se le cae la quijada cuando vio una envoltura de un preservativo entre los de cientos de paletas y chocolates. Definitivamente todos parecían enloquecer en ese tipo de festividades.

Al llegar a la simétrica mansión, Tsubaki sostuvo bien la caja y tocó el timbre una vez, y no pasaron ni 12 segundos antes que tocara por segunda vez. No solía hacer eso pero realmente tenía prisa e ir corriendo no era su mejor opción debido a sus pies. La puerta se abrió dejando ver a Patty Thompson, una Patty muy cansada y ojerosa.

―Hola T-Tsubaki, buenos días.
―Buenos días, Patty ―saludó sonriente―, ¿está Liz en casa? Debo darle este paquete, dice Maka que es de ella ―; Patty extendió las manos hacia Tsubaki y ésta le entregó la caja, una vez tomada la rubia examinó cada esquina con una mirada pensativa y la boca torcida.
―Mmm…no.
―¿Ehh? ―Expresó Tsubaki extrañada y con el ceño fruncido.
―Ven pasa ―dijo Patty tomando la mano de Tsubaki antes de meterla sin más y cerrar la puerta tras ellas. Patty llevaba el paquete mientras que Nakatsukasa no entendía absolutamente nada.
―Ehm Patty, estoy buscando a Black Star, ¿ha pasado por aquí? Sólo sé que se ha llevado a Soul y a Blair consigo pero no sé a dónde ha ido, y si mal no he pensado estoy segura que no ha dormido nada.
―Tranquila, han pasado por aquí.
―¿En serio? ―Expresó con evidente asombro.
―Pero no están, sólo pasaron a hablar con Kid, después se fueron.
―Y Kid está…
―Durmiendo. Realmente terminó agotado por la fiesta de ayer. Además de que… ―pausó para después darle a la pelinegra una sonrisa maliciosa y burlona―, ahorita mismo no sé dónde está Chrona. ¿Entiendes?
―Me gustaría decir que no ―admitió con incomodidad. Patty sonrió más y continuó su paso hacía la sala de la mansión.
―Qué pena ―rió divertida―, pero bueno, ehm vamos abrir el paquete y ya veremos qué pasa. ―Dejó el paquete descansar en la mesa y sus manos se pusieron a abrirlo.

Tsubaki se mantuvo quieta al ver cómo Patty miraba el interior de la caja; realmente no tenía tiempo y realmente ya estaba cansada.
.
.
.

Patty le había (técnicamente) obligado a salir de la mansión debido a que lo que había dentro de la caja no era de Liz y que posiblemente Maka se había equivocado de caja; Tsubaki había escuchado todo lo que la menor de los Thompson pero no había puesto mucha atención que digamos, de hecho el sólo la mención de la petición de la rubia le hizo bloquearse al instante, regresar con Maka.

Y para poner la cereza sobre el pastel, sus pies comenzaban a torturarla de nuevo, haciendo que el enfado hacía Black Star regresara con más ímpetu y sin demostrarlo en sus gestos faciales, se limitó a continuar caminando con un paquete que ya comenzaba a parecerle estorboso. El sol había salido y no sólo eso, sino que los rayos parecieron ser similares en potencia calorífica como cuando su Técnico y ella habían viajado a un desierto debido a un cuartel de desalmados traga almas, y eso no era algo que ayudara mucho.

Lo único bueno era que alrededor no había mucha gente por lo que no estuvo tropezándose con nadie en el trayecto hasta la residencia de Albarn. Cuando al fin pudo subir las escaleras con el cuello empapado en sudor y la frente humedecida por la misma, tocó la puerta y suspiró cuando se sintió un poco más despejada. La puerta no se abrió. Tocó de nuevo.

―Maka, ¿estás en casa?

Tocó de nuevo y se dio la vuelta, ¿ahora Maka también? ¿A dónde se había ido? ¿Sería oportuno que dejase la caja frente a la puerta e irse a completar su verdadero objetivo? Mientras Tsubaki barajeaba sus opciones no notó que la puerta se entreabrió y más tarde no pudo escuchar más que un―: Pum-pumkin-pumkin. ¡Nya! ―Antes de sentir cómo sus ojos se cerraban involuntariamente y su cuerpo caía al suelo.
.
.
.

Tsubaki comenzó abrir los ojos con cansancio y duda, ¿qué diablos había pasado con ella? Sí mal no recordaba aquella fue la voz de Blair haciendo uno de sus hechizos, entonces comenzó a pensar, sí Blair estaba con Black Star, entonces él tendría algo que ver ¿o no? Sobre todo porque al dar una pequeña mirada a su alrededor, notó que estaba en su habitación, y no sólo con eso sino que también portara un elegante vestido, uno color azul con un simple escote que dejaba ver su blanca piel además de que el vestido poseía manga ¾ y la falda de éste cubría parte de sus rodillas de forma delicada, su cabello había sido desatado y al parecer fue peinado de forma que al levantarse no se le desacomodara, y por si lo anterior dicho fuese poco sus pies estaban atendidos con nuevos vendajes que de forma curiosa le hacían ver bien. La caja que había estado cargando estaba en una esquina abandonada y con las pestañas abiertas, ¿cómo estaba segura de que aquel era el paquete? Simple, ella no tenía cajas como esa en toda su habitación además de que esa tenía las marcas de sus manos en todo el contorno. Relamió sus labios y con toda la extrañez que pudo recolectar en aquel omento, logró levantarse de su futón para ir hacía la puerta, presintiendo gracias a las películas que veía con las chicas muy a menudo, lo que iba a pasar a continuación.

Inhaló profundo y acercando su mano al pomo trató de contener las ganas de sonreír, ya que podría estar equivocada y no encontrar nada.

Salió de su habitación y miró que no había nada distinto, todo estaba a oscuras y no había rastro de nada.

Tsubaki quiso abrir la boca para llamar a quién había estado buscando, pero no encontró qué decir. Debido a la ventana de la sala pudo notar que había oscurecido. Inhaló y exhaló al darse cuenta que posiblemente todo aquel embrollo había sido nada más para tomarle el pelo. Sin embargo quiso decirse a sí misma que sí salía posiblemente encontraría algo que la dejaría perpleja, se acercó a la ventana con ese pensamiento escuchando sus propias pisadas encontrándose con nada ni nadie, todo estaba vacío y solitario. Entonces se le ocurrió ir a la habitación de su Técnico para ver sí al menos ya había regresado a casa. Pero al abrir la puerta sin pedir permiso o siquiera avisar, también la encontró como en la mañana.

Cerró la puerta después de unos segundos y regresó a la sala donde intentó encender las luces más notó que no encendían los focos, era claro que esa noche no habría electricidad, resignada tomó asiento en el sofá echando la cabeza hacia con los ojos cerrados; no era que estuviese del todo decepcionada pero ¿qué pretendían al vestirla así para dejarla sola en su propio departamento? Según las películas el chico debía aparecer enfrente con un ramo de rosas y una cena romántica atrás suyo.

Entonces la puerta de la entrada de la morada se abrió llamando la atención de Tsubaki, ésta se levantó al ver que era Black Star con la misma ropa que el día anterior y una cara de bulldog que ni él mismo se aguantaba.

―¡Black Star! ―Llamó la pelinegra haciendo que el chico peliazul alzara la mirada.
―T-Tsubaki, ¿qué haces aquí? ―Preguntó cerrando los ojos debido al claro cansancio.
―Vivo aquí ―respondió sonriendo, al menos ya lo había encontrado. Éste pasó a su lado y antes de continuar su camino la volteó a ver.
―¿Y ese vestido?
―Ah, este ―entonces lo confirmó, Black Star no había tenido nada que ver con aquello. Tomó la falda y la meneó como una niña―, no sé, desperté con él.
―Oh, bueno iré a darme un baño…por cierto, gracias por el té.
―De nada ―musitó viéndolo marcharse―, por cierto, saldré un poco a la ciudad.

Black Star detuvo su caminata y se giró para verla, o más bien a observar sus pies.

―¿Segura?
―No te preocupes, estuve caminando toda la tarde ―dijo entre risas, más el chico no respondió con nada sólo le dio la espalda y le dijo.
―Entonces espera, yo también quiero salir un poco.
―Pero…necesitas descansar ―interrumpió con el ceño fruncido―, a demás de que se ve que no has dormido.
―Ese no es problema para un Dios, Tsubaki ―le espetó severo―; espera aquí.
.
.
.

Ambos salieron apenas media hora después de que el chico entró al baño, al parecer era rápido en todo ya que usó 10 minutos para bañarse y 20 para vestirse, un pantalón de mezclilla y una playera blanca con una sudadera de color blanco. Lo único bueno a pesar de sus insistencias de que llevase algo que no fuese un vestido, fue que no le propuso cargarla sobre su espalda o siquiera ponerse algo más que unos zapatos sin tacón oscuros, hubiese sido algo romántico y tierno que la cargara como la noche pasada pero a estas alturas lo que Tsubaki entendió fue que un Black Star sobrio era de todo menos romántico y tierno.

―¿A dónde vamos? ―Preguntó él con las manos en los bolsillos, el cabello aún permanecía húmedo y su piel aún desprendía un súbito aroma al champó usado. Él no era de usar perfumes o desodorantes y era claro que esa noche no sería distinta. Después de todo sólo acompañaba a Tsubaki por Death City.
―No sé.
―¡Oh vamos, entonces ¿por qué seguimos caminando en círculos?!

Toda ilusión de que el joven ninja le saliera con una sorpresa digna de ser representada en Hollywood desapareció por completo, aunque claramente no lo demostró sabiendo que Black Star lo vería como algo insultante para su majestuoso ser.

―No tienes que acompañarme si no quieres ―le dijo Tsubaki defendiéndose, no tenía nada en contra de aquella infantil actitud pero había momentos en los que se cansaba y ese era uno de ellos.
―No dije nada ―respondió él apartando la mirada. Tsubaki sólo decidió hacer caso a sus agotados pies. El ardor de la noche pasada casi se había ido por completo y la verdad era que deseaba usar eso como excusa para poder parar los pies de ambos y así evitar más charlas incómodas.
―Ya me cansé ―avisó de tajo, Black Star le miró con el ceño fruncido dándole a entender que no le creía―, aún me arden los pies.

El chico de tez tostada alzó los hombros y dejó que la chica lo guiará hasta un parque que por el momento se encontraba con pocas personas, la mayoría de ellas con pareja. Se sentaron en una banca y se quedaron ahí por unos segundos sin decir nada, Tsubaki podía sentir el frío colarse por la delgada tela del vestido para torturar sus muslos, glúteos y espalda además de que el aire se empezaba poner serio. Su cabello se mecía por éste en compás de un ritmo que sólo la naturaleza podía seguir, sin embargo aquello tenía un precio, el de empezar a temblar ligeramente, agachó la cabeza y procuró no decir nada, apenas se había sentado y no quería levantarse para regresar a casa así sin más contando el mal genio que parecía azotar en la cabeza de su Técnico, aunque juraba que un insulto más y quién lo azotaría sería su propia mano.

Entonces se aventuró a mirar al peliazul únicamente para encontrando mirándola entre sus cabellos dándole un aspecto irrepetible parecido al estilo de Brad Pitt. Cabiendo aclarar que Black Star siempre lograba superar a varios sujetos en diversos puntos ya fuese en batalla o hasta en aparente idiotez. Entonces retiró la mirada.

―Vámonos ya ―ordenó levantándose. Tsubaki le miró de nuevo como insinuando una contradictoria―, te estás muriendo de frío así que no discutas ―dijo con una mirada reprobatoria.

Nakatsukasa admitió la derrota cuando se levantó y siguió al chico ninja. Bueno, al menos había se había dejado ver con un vestido como aquel por la ciudad.

Y como salieron, entraron a la casa, sin hacer ruido o siquiera hablar; cosa anormal en Black Star quién mostrara un lado que Tsubaki desconocía por completo, uno serio y posiblemente menos animado que de costumbre; aunque supuso que se debía al poco descanso y a la jaqueca que con toda seguridad tuvo que lidiar en la mañana.

Entonces cuando ella pasó y cerró la puerta, al girarse notó que Black Star le había tendido la mano.

―¿Qué…?
―Dame la mano ―ordenó como todo un maestro ninja, con toda la severidad que alguien de su edad podría usar y con toda la arrogancia con la que se le identificaba; imposible de negar Tsubaki extendió la mano derecha hacía la de él.

Entonces casi todo cobró sentido. Casi todo cuando al momento de tomarla por la cintura un sonido perpetuó en sus oídos, el canto de un instrumento que pensó jamás oiría en vivo, el susurro de un piano al fondo de la sala con un intérprete nada común. El desaparecido, Soul Evans. Una melodía poco conocida para alguien como ella, sin embargo cautivadora hasta para el más cruel de los críticos, tan perfecta y tan bien señalada que el sólo su presencia alivianaba un ambiente que se estaba formando por tensión.

―¿Cómo…? ―Expresó Tsubaki atrapada entre ambos brazos y un mentón que se apoyaba en un extremo de su cuello. Vaya, vaya, entonces no estuvo del todo equivocada. Entonces se dejó llevar al escuchar una risa por parte de él, no era una de sus tantas maliciosas o arrogantes, sino una más cálida e inusual en alguien tan especial como él.

Tsubaki enredada entre los movimientos hechos por Black Star muy diferentes a los anteriores, procuró mantener la mente en blanco, en varias ocasiones notó que a su alrededor sólo se encontraba Soul tocando, y por poco rió cuando vio que el albino se encontraba con lo que con toda seguridad era su piyama, además de que observó la sala vacía sin ninguna mesa que contuviera velas aromáticas o postres y platillos exquisitos o exóticos; aunque hacer que Evans tocara de nuevo, se asemejaba a todo un logro, de hecho, la fina capa de deliciosos sonidos que la envolvían con toda seguridad era mucho mejor que cualquier cena o cualquier ramo de rosas. Además de que Black Star no lo hacía mal, de hecho la noche anterior parecía ser una parodia de lo que estaba frente a ella, y a pesar de que él aún era un poco más bajo que ella en estatura, a Tsubaki no le importaba ya que él mantenía un ritmo lento y enloquecedor. Era extraño hasta para ella el que una pieza musical tan lenta pudiese producir sensaciones tan alocadas, pero así se sentía entre los trabajados brazos de su Técnico.

―¿Por qué? ―Quiso saber ella hablándolo en un susurro que provocó un estremecimiento en su compañero sin que se diese cuenta. Éste la aferró más a él.
―Te lo debía ―dijo cerrando un poco más llevándose un poco de la tela del vestido entre sus manos.

¿Qué es una cita?

¿Qué era una cita a fin de cuentas?
¿Cuál era la diferencia entre una cita en cualquier otro día del año al de un día en febrero, el mes del amor?
¿Qué era?

La última tecla fue tocada antes de que el equipo se detuviese al fin, sin llegar a soltarse. La primera en dar el paso de la separación fue Tsubaki, se inclinó hacia atrás un poco antes de notar cómo Black Star seguía sus pasos, mirándola al instante a los ojos.

¿Rosas, hablábamos de Black Star? Las rosas eran poco sí se le preguntaba.
¿Cena? Sí por cena se entendía a un desenlace de ebriedad con un toque de café caliente cayéndole del cielo, entonces para Tsubaki bien esa parte podría irse al infierno.
¿Beso? Ehm…eso tendría que ser aclarado en esos momentos. ¿Pero cómo? Era claro que ella no podría dar el primer paso sin retractarse, debía darlo él ¿o no?

Los ojos de Tsubaki de forma inconsciente bajaron para ver los labios de su Técnico, más se desviaron al suelo cuando notó la sonrisa burlona formarse en ellos.

―¿Buscabas algo en especial en tu Dios, Tsubaki? ―Preguntó arrogante apegándose más al pecho de su arma.
―N-no y-yo s-sólo…
―No puedes mentirle a tu Dios ―musitó él de forma tan demandante y tosca que le hizo a Tsubaki temblar ligeramente. Su sonrisa se engrandeció.

¿Fue obra divina o simplemente el atrayente momento? Más sin embargo Black Star hizo algo que no cabría en lo que la definición que él mismo hizo de su nombre.

Acercó la cara un poco a la de la pelinegra sin el mayor pudor, con unos ojos de depredador atacó los labios (o lo que Tsubaki pensó que miraba), antes de acercarse a la cara de su arma. Peligrosa, lenta y tortuosamente. Sin duda Black Star había nacido para ser un depredador o una especie de cazador, la mirada de él era tan peligrosa e impredecible que le daba una sensación de sumisión incontrolable.

Vio la cara de su Técnico acercarse más, y más y tan sólo un poco más.

Cerró los ojos con la cara más caliente que el café que le había caído encima la noche anterior. Entonces lo sintió, más sin embargo lo sintió confuso. ¿A qué se refería con eso? Simple, los labios del chico se habían enterrado en la comisura derecha de sus labios.

Ni en la mejilla y en los labios. ¿Ni amigos ni pareja? ¿Cómo?

Lo escuchó reír mientras se alejaba.

―Interpresa eso como quieras ―le dijo antes de dejarla completamente y alejarse dé antes de acercarse a un soñoliento Soul―, entonces, sé de música ¿o no?
«¿Cómo?» Articuló Tsubaki mentalmente ya que sus labios se habían quedado juntos, casi temblorosos. Y con un mal sabor de boca.
―Sí, sí eres un master ―respondió el albino con cansancio―; sólo no vuelvas a raptarme así y por favor tampoco vuelvas a traer a Blair con nosotros. Maka me joderá bien por eso.
―Cálmate, yo le explicaré después.
―Eso no hará los golpes menos fuertes ―se lamento el chico con la cabeza baja.
―La necesitábamos y lo sabes.
―No, tú la necesitabas y me necesitabas a mí ―dijo con irritación.

Ahora comenzaba a entenderlo todo, se dijo Tsubaki, Blair usaba la magia, por lo que llevar un piano que cabe aclarar que al instante que pensó en eso el artefacto musical se evaporó no había significado un reto para la felina, al menos no mayor al que se seguramente fue convencer a Soul para que tocase, ahora que pensaba en ello ¿cómo había logrado convencerlo en tan sólo un día? Ni siquiera Maka había podido lograr algo así y eso que ella tenía gran importancia para él.

―No puedo creer que Liz y Patty te hayan ayudado ―murmuró el albino bostezando. Seguramente no Black Star no lo dejó dormir en todo el día.
―¡Na! Me debían el favor ―dijo el peliazul como si nada alzando las manos a la altura del pecho.

¿Acaso no se daba cuenta que estaba escuchando todo? No, no deseaba saber más. Un minuto ¿acaso había escuchado: entonces, sé de música ¿o no?, por parte de él? ¿Acaso él había hecho todo aquello por una simple discusión? ¿Y el vestido…?

―Sólo le pedí a Liz que me vendiera uno de sus vestidos y a Patty qué hiciera el resto…

«¡NO!» Rugió la mente de Tsubaki, no quería saber quién se lo había puesto, al menos eso se quería que se quedase como un mágico misterio.

―Fue Blair quién me hizo el favor de…

No terminó de decir ya que el puño feroz y letal de Tsubaki Nakatsukasa se plantó sobre la mejilla del joven ninja antes de que éste saliera disparado por la ventana sin dar conmiseración a los vidrios que se tendrían que pagar más tarde debido a los vientos comunes. A Soul pareció hacerle gracia aquello pero debido al cansancio no pareció disfrutarlo mucho.

―¡Ya es suficiente! ―Exclamó la pelinegra con la mano en alto y con el corazón al mil. Sí, ese era su Black Star. Su tonto y casi insensible Black Star.

Podría dar su propia definición acerca de lo que era una cita, aunque sincerándose consigo misma supuso que nada de lo ocurrido podría considerarse como una cita de las que las chicas normalmente decían sin parar. De hecho pensaba que se burlarían de ella y de su noche sí lo contaba, y mientras Soul, Patty, Liz y Blair no hablaran (lo que dudaba de las últimas 3) ese febrero se quedaría entre los únicos testigos.

Despidió a Soul no sin antes preguntarle sobre Blair para encontrarse con la noticia de que ella había ido a mantener al tanto a Maka para que no castigase a (ahora) Eater con sus típicos golpes mortales a penas lo viese, Tsubaki le calmó diciéndole que en la mañana a primera hora ella iría a reafirmarle a Maka los hechos para que no quedase duda. Más tarde miró por la ventana apenas cerrar la puerta y se dio cuenta que no había nada afuera.

Tensó los hombros cuando una voz a sus espaldas que resonó en sus oídos y más tarde, en su corazón.

―Al fin solos, mi Diosa.

¿Qué era una cita a fin de cuentas?

FIN.


Titulo: ¿Esto es algo así como una cita?
Autor: Makoto Ayame

Trabajo:

El loco profesor del Shibusen se encontraba dentro de la gran biblioteca ubicada en el interior de la misma escuela. Estaba buscando un libro exacto ya que le habían pedido hace poco una misión realmente difícil, una misión que se le hacía un poco difícil por su poca experiencia dentro de ese campo. El peligris pasaba la vista insistentemente por todos los anaqueles montado sobre la escalera móvil, buscaba un libro que había visto llevar a uno de sus alumnos hace tiempo en clase y ahora mismo lo necesitaba.

-Al fin –Susurro un tanto inexpresivo el profesor Stein tomando un libro de cubierta roja con un corazón de color rosado con una flecha en el –“Consejos para una buena cita”

Si, ese era el libro que necesitaba exactamente para la misión encomendada en la mañana al profesor, la cual tenía que ser un gran éxito o sino los resultados podrían ser realmente catastróficos. Inmediatamente después de sacar el libro, Stein comenzó a repasar sus páginas a una gran velocidad hasta encontrar la que necesitaba, pero desgraciadamente una persona entro a la puerta y eso causo que el profesor de inmediato guardara su libro dentro de su bata.

-Profesor Stein, ya estoy aquí –Exclamo una voz femenina perteneciente a una pequeña chica, de cabellera rubia peinada en una coleta de cada lado de su cabeza, de ojos color esmeralda, vestía una pequeña falda de color rojo con cuadros negros y una camisa blanca con una pequeña corbata y sobre esto un chaleco color crema -¿Sucede algo?

-Nada Maka –Si, esa misma chica era la razón por la cual buscaba tan extraño libro y el porqué de lo mismo había sucedido aquella mañana hace dos días

Flashback

El profesor Fran Stein estaba parado en el centro del salón de clases usual en donde se encontraba hace unos momentos calificando unos exámenes, pero ahora estaba viendo a su antiguo compañero de armas Spirit, de rodillas rogándole por que le hiciera un favor realmente grande, que para Stein realmente no tenía ni la menor coherencia.

-¡Por favor sal con Maka-chan en unos días! –Grito con lágrimas sobreactuadas el Death Scythe pelirrojo mientras que mantenía su cabeza agachada

-¿Salir con ella? –Pregunto Stein un tanto confundido – (Salir… ¿Cómo en una cita?)

-Sí, estamos planeando hacerle una pequeña fiesta sorpresa a Maka-chan por sus altas calificaciones, pero necesitamos mantenerla lejos de casa unos momentos –Exclamo sonriendo la guadaña compañera de Maka entrando al salón de clases seguido de Kid y Black Star –Conociéndola no saldrá de casa por cuenta propia todo el día

-Entonces, ¿Porque no la mantienes lejos tú? –Pregunto el profesor peligris viendo a los chicos, más específicamente a Soul

-¡Porque no confió en ese maldito criminal pervertido! –Grito Spirit apuntando a Soul de forma acusatoria y con gran enfado, mientras que el aludido ignoraba el comentario

-Entonces… ¿Por qué no Kid? –

-Queremos que sea el mejor día de su vida, no el peor –Respondió Soul apuntando al pelinegro medio simétrico el cual simplemente jalo del cuello de la playera a Soul

-¿Qué es lo que insinúas? –Pregunto Kid the Death molesto mientras agitaba a la pobre guadaña

-¿Qué pasa con Black Star? –Stein miro de reojo al peliazul que de alguna forma extraña se quedaba callado, casi como si mantuviera una concentración máxima… mas poco falto para que se diera cuenta que estaba dormido de aburrimiento

-Con lo bocón que es se le escapara la información –Contesto Soul después de lanzar un tanto lejos del lugar a Kid

-¿Y las chicas? –

-Están comprando los regalos para Maka –

-¿Chrona? –

-No sabe lidiar con ello –

-¿Qué tal Blair? –

-Vendría siendo una combinación de Kid y Black Star… además, la necesitamos para dejar lejos a Spirit o comenzara a adornar todo con cosas para bebes –

-¡Yahoo al fin desperté de mi sueño, ahora vamos a terminar los preparativos para la gran fie…! –Y antes de que Black Star continuara con su escándalo, Spirit corrió contra él y lo golpeo tan fuerte que lo dejo clavado de cabeza en la pared -¡¿Cómo osas golpear a alguien más fuerte que los dioses?!

-¡Cállate maldito ninja de cuarta, por poco arruinas todo! -Grito Spirit regañando a Black Star, aunque realmente era ignorado por el ninja

-(Entonces salir…) –Mientras todo pasaba, Stein se quedaba pensando de nuevo en las palabras de su anterior compañero

Fin del flashback

-Entonces profesor Stein, ¿Qué vamos a hacer ahora? –Pregunto la rubia un tanto intrigada viendo a su profesor

-Shinigami-sama me pidió que organizara los libros que dejaron dispersos los de nuevo ingreso cuando los mande a investigar algo para un trabajo y ya como a ti te gustan mucho los libros pensé que te gustaría ayudarme –Explico el profesor al tiempo de que sacaba un cigarrillo de su bata y lo colocaba en su boca para acto seguido encenderlo

-Entonces era eso… -Maka se quedó viendo la gran cantidad de libros durante unos instantes para después sonreír –Sera mejor comenzar ahora mismo

Stein simplemente asintió y comenzó a tomar algunos libros para después saltar de nuevo hacia la escalera móvil y mientras esta rotaba por la sala, el profesor iba dejando los libros en su lugar. La rubia meister simplemente rio ante este gesto, para acto seguido tomar una pila de libros e irlos poniendo en la repisa mientras tarareaba una alegre canción.

[…]
Oficialmente Stein se había quedado sin ideas, sin darse cuenta había hecho las cosas demasiado rápido y habían terminado todo el trabajo que presuntamente tenía que durar tres horas, en tan solo una hora. Maka estaba sentada en una silla abanicándose un poco con la mano, ya que en la biblioteca realmente hacía calor, al punto de que ella se preguntaba como aguantaba el profesor Stein tener su bata en aquel lugar tan encerrado.

-(Veamos… tengo que encontrar algo que hacer en el tiempo que falta) –Stein buscaba entre las páginas del libro alguna que le ayudara en su problema – (¡Aquí esta! “Un paseo por el parque suele ser lo mejor para relajarse después de haber trabajado mucho”)

-Me voy a casa profesor Stein, tengo que ir a preparar la cena –Maka se levantó de su lugar con destino hacia la puerta, pero fue detenida por la fría mano de su profesor que se posó en su hombro -¿Sucede algo?

-¿Por qué no me acompañas un rato al parque? Después de todo yo fui quien te pidió que me ayudaras –Ofreció el profesor peligris extendiendo su mano hacia Maka

-Está bien –Acepto la rubia sonriente para después salir junto con su profesor de la biblioteca –Creo que hace poco un pequeño parque de atracciones abrió por los alrededores del parque, me gustaría ir a ver

-Claro, porque no –Stein simplemente sonrió de lado con un pequeño deje de demencia que siempre mantenía

Ambos dejaron el Shibusen tranquilamente pasando junto a algunos otros chicos que solían rondar por el lugar a esas horas, algunos los miraban de forma extraña por el verlos juntos, y algunos otros simplemente se concentraban en sus cosas sin meterse en asuntos ajenos. Maka no podía sentirse un tanto nerviosa por las miradas de varios, pero en cuanto vio a Stein poner una mirada un tanto demencial para asustarlos, definitivamente su rostro se tornó rojo por la pequeña vergüenza que pasaba en esos momentos.

La pareja no tardo mucho tiempo en llegar al parque que había mencionado anteriormente Maka. Se trataba de un parque de diversión no muy grande, el cual estaba rodeado por una montaña rusa de gran tamaño, a comparación con el parque, una noria bastante alta y varios puestos tanto de comida o de juegos varios. A pesar de que el parque en un principio era pequeño, había planes para su ampliación en caso de que este resultara un éxito entre la gente, cosa muy posible considerando que no había mucho que hacer en Death City.

-¿Qué quieres hacer primero Maka? –Pregunto Stein un tanto intrigado viendo a la rubia, la cual simplemente coloco su dedo índice sobre su labio inferior pensando un poco

-¿Qué le parece subir a la montaña rusa? –La rubia apunto hacia donde se encontraba la entrada a dicha atracción, en la cual no había mucha fila por alguna extraña razón –Podemos pasar casi de inmediato

-Me parece bien –Sin más el profesor fue acompañando a su alumna número 1 para poder subirse a la atracción mecánica

Ambos se acercaron a un pequeño portal hecho con algunos tubos de metal doblados en forma de varias espirales multicolor para dar el efecto de un remolino arcoíris mientras que en el centro estaba una escalera un tanto delgada que los guiaba hacia el carro de dicho juego. El carro extrañamente era de un color negro con diseño de llamas rojas, además de una calavera que estaba en el frente de este, sus asientos eran de color rojo y el tubo de seguridad era de color plateado.

-Me pregunto porque nadie entra a este juego –Maka camino hasta la primera línea de asientos y se sentó a la derecha mientras que Stein se sentaba a la izquierda

-Debe ser por su nombre –Comento el profesor viendo hacia el anuncio que estaba frente a ellos

-¿Cuál es su nombre? –

-La rompe columnas –

-En verdad tienen que mejorar sus métodos de marketing –Exclamo Maka un tanto asustada mientras la barandilla de seguridad bajaba -¿No nos tienen que dar las indicaciones de seguridad?

-¿Cuáles indicaciones de seguridad? –Pregunto un hombre de camiseta azul y pantalón de mezclilla, de cabellera negra despeinada y ojos de color café sin brillo –Aquí solo presiono el botón y esto sale disparado, adiós

El pequeño carro negro comenzó a moverse de forma lenta mientras tomaba velocidad poco a poco, con cada movimiento sus engranajes tronaban y alguna que otra tuerca salía volando del carro, y para empeorar la situación, la barandilla de seguridad del lado de Maka había salido volando unos segundos después de haber dejado la cabina de salida. Decir que la rubia se encontraba nerviosa ante las condiciones del juego al que había elegido subirse, era demasiado poco pero esto aumento junto con un gran sonrojo en su rostro cuando sintió a su profesor pasar el brazo por su hombro para abrazarla.

-Así al menos te podre atrapar si llegas a caer del vehículo –Índico Stein al tiempo de que le daba una sonrisa un tanto torcida a Maka, realmente eso la relajaba aunque sea un poco, pero la simple idea de que su profesor creyera que caería la hacía sentirse asustada

-Gracias, profesor Stein –Maka simplemente se sujetó lo más fuerte que pudo del brazo de su profesor e intento no temblar demasiado por el embrollo que se había metido

El carro de la montaña rusa ya había comenzado a tomar una fuerza prudente, el cabello de ambos tripulantes ondeaba hacia atrás debido a la resistencia del viento contra ellos, Maka se mantenía lo más tranquila que podía, pero ya iban dos ocasiones en las que el carrito daba la vuelta de forma violenta hacia la derecha y por poco sale volando del lugar si no fuera porque Stein la estaba sujetando. El recorrido ya estaba a punto de acabar, solo tenían que pasar máximo 100 metros más de vía y listo, el problema recaía en cómo estaban esos metros restantes.

Extrañamente y para aumentar el nivel de absurdez de la gran montaña rusa, el último tramo consistía en una vuelta de 360 grados de mínimo 40 metros de alto, para terror de la rubia que en esos momentos se arrepentía de haberse levantado de la cama. El profesor Stein de inmediato tomo a Maka lo más fuerte que pudo sintiendo como esta temblaba del miedo provocado por la gran probabilidad de caer, pero aun así de cierta forma se sentía inseguro de poder mantenerla a salvo.

Finalmente el diminuto carro consiguió una velocidad vertiginosa y comenzó a subir por el riel que daba la vuelta, todo iba bien a excepción de los gritos de Maka ante la velocidad, pero todo se fue al diablo cuando estando de cabeza, Maka comenzó a caerse del vehículo, sorprendiendo a Stein. De inmediato el profesor peligris tomo a Maka del brazo con fuerza y la jalo de regreso al carro acomodándola junto a él y sosteniéndola con ambos brazos para evitar que de nuevo cayera. Lentamente el carrito llego de regreso a su estación y allí estaba el maquinista sonriendo listo para recibirlos a ambos.

-¿Quieren otra vuelta? –Pregunto el maquinista sonriéndole a Maka, pero de inmediato fue golpeado en la cara por el profesor y por la alumna

-¡Ni de coña! –Ambos simplemente sonrieron por sus propias palabras, que extrañamente sonaron sincronizadas y decidieron seguir paseando por el parque de diversiones

-¿Ahora a dónde vamos? –Pregunto el profesor Stein intrigado viendo a su alumna, la cual simplemente se quedó algo pensativa viendo a su alrededor

-¿Por qué no elige mejor usted? Parece que hoy no tengo buena suerte –Comento Maka riendo mirando de reojo a la montaña rusa

-Bueno… hay un juego al que me gustaba ir mucho con tu padre –Stein busco con la vista para ver donde se encontrar alguna atracción parecida a la que recordaba, hasta que finalmente la localizo cerca del centro del parque –Mira, allí esta

La rubia miro hacia donde Stein le había indicado, encontrándose con una estructura parecida a un disco de acero sobre el cual descansaban 7 tazas multicolores, las cuales giraban con gran velocidad alrededor de un poster, y estas giraban igualmente de forma independiente con ayuda de un volante en el centro de la taza. Maka trago saliva un tanto nerviosa, asintiendo para que ambos se dirigieran al lugar, aun sabiendo que su profesor terminaría haciéndola desear nunca haber pisado el parque.

Stein fue caminando junto con Maka hacia donde se encontraba la atracción, mientras que la estudiante mantenía los ojos centrados en el juego mecánico, intentando buscar algún pro que le dijera que estaría bien dentro de él, mas no lograba encontrar ninguno. La ecuación para llegar a tal conclusión era muy simple, al menos para las personas que conocían al loco profesor del Shibusen.

Juego mecánico con mando interior + (Profesor Stein x Persona inocente) = Algo sale mal

Sin darse cuenta, la Albarn ya estaba dentro de una taza de color azul con el volante blanco, delante de ella estaba el profesor Stein sonriendo de una forma un tanto demencial alistándose para girar el volante junto con la taza. El juego comenzó a cobrar velocidad iniciando con las tazas girando sobre el eje del poste principal y poco a poco las demás tazas comenzaron a girar gracias a sus tripulantes, pero de inmediato Maka se dio cuenta que la suya estaba girando algo lento, comparado con las demás.

-Sé que no quieres que tu desayuno abandone tu estomago –Comento Stein sonriendo mientras giraba lentamente la taza –Vamos, ayúdame un poco, es divertido

-Claro –Maka simplemente cerro sus ojos con una gran sonrisa y tomo el volante entre sus manos para después comenzar a girarlo junto con su profesor

El momento continuo muy bien, la taza giraba lo suficientemente rápido para mantener a Maka divertida, e igualmente no tan rápido como para asustarla en comparación a la loca montaña rusa. Realmente el momento fue muy grato para ambas partes, ya que de alguna forma ambos estaban viéndose fuera de la escuela en un ambiente más… amistoso, ya que casi nunca se veían por cosas que no fueran el trabajo o asuntos escolares.

En cuanto el juego termino, ambos bajaron de la taza caminando con cuidado de no caer en la lisa plataforma de acero, al igual que las demás personas que habían abordado las demás tazas. Una vez que estuvieron abajo caminaron hasta una banca de color blanco que estaba cerca de la atracción y se sentaron en ella para descansar un poco.

-¿Te estas divirtiendo? –Pregunto Stein un tanto intrigado mirando de reojo a Maka

-Claro que si –Contesto Maka sonriendo para después ver el cielo –La verdad pensé que nos íbamos a quedar todo el día en la biblioteca arreglando los libros

-La verdad me alegro haber terminado antes, así pudimos salir y… ¡Mira una jirafa de dos cabezas que defeca helado de vainilla! –Extrañamente Maka volteo hacia donde apunto Stein mientras este sacaba el libro de citas que había encontrado y comenzó a buscar algo más en el – (Vamos… todavía falta un tiempo para que podamos ir de vuelta a su casa… “Regálale algo” es cierto le tengo que dar un regalo por la fiesta, ¡Aquí esta! “Llévala a comer a algún lugar que le guste”)

-No veo nada profesor Stein –Comento Maka regresando la vista al peligris que simplemente se quedó mirando como si intentara afinar su vista

-Parece que me equivoque –Stein simplemente se acomodó las gafas para después mirar a la rubia –Debes tener hambre, ven te invito a comer

-Gracias, pero mejor vuelvo a casa para no causarle más molestias –Maka estuvo a punto de irse en dirección a su domicilio, pero de pronto sintió la mano de Stein tomándola del hombro forzándola a verlo directamente

-En serio, insisto no es ninguna molestia –Respondió el profesor para después ir caminando fuera del parque casi arrastrando a la pobre Maka que no sabía realmente cómo reaccionar ante la ocasión

-(Ahora me siento igual que Chrona… no sé cómo lidiar con esto) –

El profesor Stein llevo a Maka por media ciudad buscando un buen restaurante, realmente el no salía mucho de su laboratorio y cuando lo hacía solamente era para ir hacia la escuela o buscar nuevos “materiales” de estudio. Después de un rato siendo arrastrada, Maka decidió seguir acompañando a su profesor, de todas maneras no tenía nada importante que hacer ese día, además Blair de seguro comería en otro lugar y Soul era lo suficientemente listo para saber que ella no llegaría ese día a cocinar después de pasada la primera hora de ausencia.

Ya habían pasado 30 minutos desde que ambos recorrían la ciudad y ningún restaurante le parecía el indicado a Stein, o más bien aparentaba que ninguno era el indicado para hacer más tiempo, más de una vez tuvo que cambiar de dirección porque vio caminar a las chicas o a Kid y Black Star, los cuales compraban algunas cosas para la fiesta sorpresa. Finalmente, al cabo de otros 20 minutos, habían logrado encontrar un restaurante de comida italiana que le pareció perfecto a Maka, ya que si lo dejaba a criterio de Stein este continuaría buscando una excusa para encontrarle algún defecto, lo que culminaría con la búsqueda de un restaurante nuevo.

Ambos entraron al restaurante y se sentaron en una mesa un tanto alejada de la ventana a petición de Stein, el cual buscaba una forma de que Maka no viera al exterior en caso de que alguno de sus compañeros pasara cerca del restaurante. De inmediato les llevaron la carta y el mesero se fue para darles tiempo de pensar en que iba a pedir cada uno.

-Etto… profesor, hay algo que le he querido preguntar desde hace rato –Susurro Maka un tanto apenada, logrando levantar un poco la ceja de su profesor intrigado -¿Esto es algo así como una cita?

-Claro que si –

-Ah, qué alivio por un momento pensé que… -Maka detuvo su cerebro unos momentos viendo como su profesor ni se inmuto ante las palabras que acababa de pronunciar y el cómo mantenía su expresión seria

-¿Te desagrada? –Pregunto Stein un tanto intrigado viendo a la rubia que inmediatamente negó con la cabeza algo confundida –Que bien, por un momento pensé que no te gustaría pasar el día conmigo

-¿Por qué lo hiso? –Maka simplemente miro a su profesor intrigada, realmente no le desagradaba y pensaba que era una buena persona pero no imaginaba que él tuviera esos gustos

-Se podría decir que fueron las circunstancias las cuales me pidieron hacer esto –Respondió el profesor peligris al tiempo de que se acomodaba las gafas –Pensé que podíamos divertirnos un rato el día de hoy

-Muchas gracias profesor Stein, realmente necesitaba relajarme un poco –Maka le dedico una cálida sonrisa al profesor, el cual a pesar de mantenerse neutro tenía un ligero sonrojo en su rostro

-Por favor pide por mí una Lasaña de champiñones, tengo algo importante que hacer en estos momentos –De inmediato Stein se levantó de su lugar y salió corriendo a toda prisa del restaurante, dejando confundida a la pobre Maka

El profesor Stein corría por las calles a una velocidad vertiginosa, realmente se le había olvidado lo de comprarle un regalo por la fiesta y en esos momentos con ella por fin lo había recordado. Busco por la ciudad algo que le pudiera gustar hasta que encontró una tienda de “haz a tu propio amigo de peluche” y entro en ella.

20 minutos después, Stein estaba de regreso con las manos en su espalda caminando a la mesa donde se encontraba Maka esperando pacientemente la comida e igualmente a su “pareja”. El profesor peligris simplemente no pudo evitar ponerse un poco nervioso al recordar el regalo que había terminado comprando, pero aun así se armó de valor y se lo mostro a Maka.

-Mira Maka, es tuyo –Exclamo un tanto orgulloso el profesor mostrando un peluche un tanto… peculiar

-Gracias… es muy bonito –Maka tomo el peluche en sus manos, el cual era una extraña mezcla de cuerpo de gato, cabeza de cerdo, patas de tigre y alas de gallina, vestido con una playera negra, pantalón azul y una bata de científico, además de tener el cuerpo lleno de suturas –No sabía que existía

-No existe, lo tuve que hacer yo mismo –Comento Stein escondiendo un bisturí en su bata blanca

-Muchas gracias profesor Stein –Sin más Maka guardo el peluche mutante a un lado en otra silla de la mesa

La pareja espero tranquilamente la comida hasta que esta llego por fin a la mesa, la primera era una lasaña de champiñones que se veía realmente deliciosa con el queso derretido encima, y el segundo platillo era un plato de espagueti a la boloñesa con varias albóndigas de carne. Ambos al mirar sus respectivos platillos no pudieron evitar que se les hiciera agua la boca, y después de agradecer comenzaron a comer.

[…]

Stein finalmente había completado el tiempo que necesitaba mantener lejos a Maka, ahora mismo caminaba con ella hacia su casa mientras llevaba una botella de sake que Spirit le había pedido para él. Ya estaba oscuro, la calle era tenuemente iluminada por los faroles y el silencio se hacía demasiado notorio en esos momentos. Maka con algo de timidez se acercó a Stein más que nada por el frio que hacía en esos momentos en la noche, ella había ido muy natural por que según ella no tardaría mucho en el Shibusen.

-Toma, no será bueno que tu padre vea que te resfriaste por mi culpa –Comento Stein con una pequeña risa al tiempo de ponerle a Maka su bata blanca, la cual le quedaba bastante grande

-Muchas gracias profesor Stein –Susurro Maka al tiempo de que veía su departamento cerca –Bueno, parece que ya termino el día

-Así parece, ¿Te divertiste mucho? –Pregunto el profesor peligris viendo un a su alumna con una sonrisa inusual en él, ya que esta era una sonrisa cálida que no tenía nada que ver con su sonrisa demencial de siempre

-Sí, la verdad me gustaría repetirlo algún otro día –Maka fue abriendo la puerta de su departamento lentamente

-(Ahora o nunca, tengo que dar el último paso del libro para que esta sea la cita de distracción perfecta) –En cuanto la puerta se abrió, Stein se agacho hacia Maka dándole un suave beso en sus labios

La rubia se sorprendió al principio por el gesto, pero después de ello empezó a responder el beso con la cara totalmente roja, siendo ese su primer beso. Lentamente ambos se separaron viéndose directamente a los ojos con una sonrisa en el rostro… pero como siempre, alguien tenía que regar el momento.

-¡¡¡STEIN¡¡¡ ¿Qué demonios haces con mi pequeña y pura Maka? –

-Wow de verdad no lo esperaba, al final si eres alguien cool –

-Que beso poco simétrico, de verdad deben mejorar su técnica –

-¡Yahoo! Maka lo tenía bien guardado –

-Maka-san… ¿Tenias esos fetiches? –

-Jajajaja Maka anda con cicatrices –

-Oe Patty deja de hacer comentarios tontos –

-No sé cómo lidiar con esto –

-Nya de verdad Maka está siguiendo mi ejemplo –

Si, esa fiesta sorpresa realmente había tenido finalmente una sorpresa, pero mientras todos comentaban lo que querían y decían lo que opinaban, Stein le tomaba la mano a Maka discretamente con una pequeña sonrisa, al tiempo que ella se la respondía con un claro “hay que volver a salir pronto”.

FIN.
 
Última edición:
Estado
Cerrado para nuevas respuestas
Arriba Pie