Fanfic El "otro" viaje de Serena (Pokémon; anime; Lemon)

¿Con cuál personaje les gustaría tener una situación "Netorare" con Serena? (como sugerencia)

  • Alan

    Votos: 29 54.7%
  • Shota/Sawyer

    Votos: 1 1.9%
  • Sanpei

    Votos: 1 1.9%
  • Lino/Grant

    Votos: 1 1.9%
  • Cornelio/Gurkkin

    Votos: 0 0.0%
  • Amaro/Ramos

    Votos: 1 1.9%
  • Édel/Wulfric

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  • Lysson/Lyssandre

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  • Remo

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Bueno, este es el fanfic con el cual debutare en el tema de poké-fic's. Es el primero que hago y tendrá muchos errores pero tratare de ir mejorando con el tiempo.
El fanfic sera erótico (tendrá lemón y escenas de sexo explicito) que contara como Serena durante su viaje por Kalos con Ash y los hermanos limón ira teniendo sexo con varios personajes. Se le podría considerar Netorare (engaño) y, pues, la verdad aunque me gusta el amoushipping también me gusta ese sub-genero de las obras hentai y como no podía encontrar fan fic de este tipo con la Serena vista en el anime me motive a escribir uno yo mismo. De moment, la historia partira con este prólgo (anteriormente era un drabble) y continuare con el capitulo de "VS Meyer" que se dividirá en dos partes, siendo que publicare los capítulos en formato similar y los acontecimientos en estos será siguiendo el ordén cronológico de lo acontecido en el anime de XY/&Z.
Estan libres de comentar si les gustó o no, si no les gusta el tema del fanfic también lo entenderé y estan libres de insultarme si quieren en los comentarios, eso si no tolerare que se armen dicusiones entre los que comentan para evitar spam. Si tienen alguna sugerencia o quieren ayudarme a escribir pueden comunicarse conmigo a través de MP.

*Declaración: la franquicia de Pokémon, como los personajes y los derivados de la misma no me pertenecen a mi, son de propiedad intelectual de Nintendo, Game Freack y Creatures Inc.; que están afiliados a The Pokémon Company.*

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Prólogo
En uno de los varios callejones de Ciudad Lumiose, cerca de una de las cafeterías que se podían encontrar ahí se podía escuchar a lo lejos gemidos que denotaban el goce de alguien, un hombre para ser especifico, que estaba detrás de un contenedor de basura. El susodicho estaba de pie con la cabeza mirando hacia al cielo con los ojos cerrados mientras se quejaba y apoyaba sus manos sobre la cabeza de una jovencita arrodillada frente a él con su rostro mirando hacia su entrepierna. En cuestión, la chica le estaba realizando sexo oral, o como vulgarmente se le dice, una “mamada”; introduciendo el pené del hombre (afortunado, diría yo) en su boca, moviendo su cabeza de adelante hacia atrás con un poco de ayuda de la presión que ejercían las manos del adulto. Al parecer la chica tenía cierta habilidad y algo de experiencia ya que mientras realizaba tal acción movía alrededor del erecto del falo su lengua para masajearla, así como con su mano derecha acariciaba los testículos, ambos a la vez, y con la izquierda jugaba consigo misma acariciando su vagina por debajo de sus ya humedecidas bragas. Se concentraba mucho en realizar esa tarea ya que tenía cerrados sus ojos, pero de vez en cuando abría su ojo izquierdo para ver la expresión en el rostro de aquel hombre y a veces dejaba de acariciar los testículos para poder limpiarse con su mano un poco la saliva que se escaba de las comisuras de sus labios para evitar ensuciar su ropa. El atuendo de la chica consistían en un vestido rosa pálido que tenía el vientre abierto en vertical desde el dobles de la mini falda hacia un poco antes de llegar a su pecho que dejaba ver que tenía un suéter negro sin mangas con hombreras de color blanco por debajo del vestido, sobre ello llevaba un chaleco de color rojo que dejaba su espalda descubierta así como sus brazos, siendo la parte inferior que llegaba hasta un poco mas abajo que su falda rosa, donde se podía aprecias sus gruesos y bien formados muslos cubiertos con unas calcetas largas de color negro mientras calzaba unas botas marrón. Lo más destacable era un listón de color azul con un nudo simple que se encontraba en medio de su pecho (uno muy voluptuoso, la verdad) por debajo de la unión del doblé blanco de la camiseta y el vestido. A su lado se encontraba un sombrero de color rojo que se adornada con una lista negra alrededor de la copa. En cuanto su apariencia: la cara de la jovencita era fina y tenía una piel blanca, con su cabello corto ondulado de color miel, sus ojos azules, acompañado de su figura que estaba muy desarrollada para su edad, lo cual la convertía en una jovencita muy hermosa y atractiva para los hombres, eso sumado a su habilidad para dar placer oral convertía al hombre en uno muy afortunado.

− ¡Ohhh, que bien lo haces, Serena! No sé cuánto tiempo llevamos en esto, pero no quiero que se detenga ¡Ohhh! Que suerte toparme contigo. − Dijó el hombre mientras aplicaba más presión sobre la cabeza de la peli miel. −Estoy por acabar ¿Puedo correrme dentro de tu boca, Serena? −Preguntó mientras su voz se comenzaba a quebrar y arqueó la espalda, demostrando que estaba a punto de llegar al clímax, sin esperar: el hombre quería soltar su esperma en la boca de la jovencita.

−Por supuesto que puedes, después de todo ya me pagaste y la verdad no quiero ensuciar mi ropa. −Respondió mientras sacaba el pene de su boca y levantaba su rostro, mientras movía su mano derecha a lo largo del tallo para mastúrbalo y mantenerlo erecto. −Además, no me molesta para nada saborear un poco de semen. −Continuó la chica sonriendo y en seguida volvió a introducir el pene su boca, pero ahora moviendo su cabeza más deprisa mientras apoyaba su mano derecha en el muslo del hombre y seguía masturbándose con la izquierda.

− ¡Estoy por acabar! ¡Uhh! −Gruñó el desconocido mientras se inclinaba hacia adelante empujando con sus manos la cabeza de la oji azul para que todo el largo de su pené entrara hasta el fondo de la garganta disparando su carga directo en él. Al mismo tiempo, la jovencita también llegaba al orgasmo con sus dedos y ahogaba su gemido al tener metido la virilidad de su cliente, apoyando su frente y nariz en el vientre del mismo. Después de unos segundos, el hombre saco el pené de la boca de Serena y dio unos pasos hacia atrás hasta toparse con el muro del edifico detrás suyo y se apoyó para evitar caer. En tanto, la peli miel saboreaba un poco del semen que había quedado en su labio inferior y lo degustaba sonriendo. Por la expresión en su cara, se podría decir que le gustaba mucho ese sabor.

−Eso fue grandioso, Serena. Nunca creí que una jovencita como tú tendría tal habilidad.

−Bueno, ya he tenido experiencia y debó decir que estoy muy orgullosa de mi maestría, jiji. Espera, déjame limpiarte. −Dijó la joven intérprete y acto seguido gateó un poco hacia adelante y lamió el falo del hombre saboreando los últimos rastros de semen mezclados con su saliva. En eso, sintió como un pelo púbico de los testículos se metía en su boca, pero no le importó, muchas veces le había pasado y ya estaba acostumbrada.

− ¿Sabes? Mi departamento está cerca de aquí, si quieres podemos ir a realizar más “negocios” y seguir conociéndonos un poco más. Por su puesto, la recompensa será la adecuada y no solo hablo de dinero, si tú me entiendes. −Ofertó el hombre guiñándole un ojo a la peli miel mientras metía su miembro dentro de sus pantalones y subía el cierre de la cremallera. − ¿Qué me dices?

−Lo siento, pero tendré que pasar. Mis amigos me están esperando y deben estar preocupados porque se suponía que solo iba a la tienda a comprar unos víveres para la cena. −Rechazó la chica poniéndose de pie. Recogió su sombrero del suelo, limpió los jugos de su corrida de su mano con un pañuelo, después lo tiro al contenedor de basura que se encontraba a su lado y se sacudió el polvo de sus rodillas. −Pero, la próxima vez que quiera ganar un dinero extra para comprar los ingredientes de mis pokelitos quizás nos volvamos a encontrar y tal vez tengamos otro “trato”. −Dijó Serena mientras con su mano levantó su falda y le enseñó sus bragas, sugiriéndole que podrían probar hacer otras cosas.

−Estaré ansioso de eso, Serena. −Le respondió y sacando su billetera le ofreció unos billetes más. −Toma, considéralo una propina por el buen servicio y disposición. −Ofreció extendiendo su brazo hacia la joven.

−Muchas gracias. ¿Sabes? Creo que mañana pasare a comprar algo para el desayuno. −Insinuó la peli miel entrecerrando los ojos y estirando sus labios hacia adelante para hacer su voz más seductora. −Bueno, adiós. −Se despidió y tomando el camino contrario al de su cliente, la peli miel salió del callejón.

−Con esto debería alcanzarme. De seguro Clemont debe estar terminando ya su guisado mientras que Ash debe estar impaciente esperando que regrese, jiji. −Rió sonrojándose levemente. −Bueno, tampoco creo haber demorado mucho en comparación a otras veces. Ahora que me acuerdo, se supone que Meyer vendría a cenar con nosotros para poder pasar un tiempo de calidad con Bonnie. Aún recuerdo la última vez que tuvimos sexo. Como me penetraba salvajemente con su grueso falo mientras me tenía agarrada con sus brazos fuertemente. –Pensó la peli miel mientras se acariciaba con una mano su vientre y con su otro brazo envolvía su cintura. −Él tiene uno de los más grandes que visto y tiene buena resistencia, no como Tierno que la última vez se corrió después de solo unos minutos de haber empezado. Bueno, te todos modos el chico del Charizard negro pudo complacerme unos días después cuando nos encontramos.

La joven interprete siguió su camino y comenzó a planificar como se las ingeniaría para poder tener un encuentro a solas con el padre de los hermanos limón. Definitivamente esta noche le iba a pasar muy bien.
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PD: Edite el post original, cambiándolo y corregí el prólogo por las faltas de ortografía y redacción pero en esencia sigue siendo el mismo.
 
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Esta asombroso el fanfic la verdad, la forma de narrarlo estaba bastante bien lograda, yo tengo algunas ideas que pudiera ayudar no se xdxd
 

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Esta historia me recuerda al fic de "Serena una vez al mes" de un autor que se encuentra en Fanfiction, bueno digamos que mejorar a tu debido tiempo así que puedes dar unos buenos diálogos en un futuro solo es tiempo de poner práctica si lees de otros autores, bye.
 

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Pasen el fanfic que dicen, yo tambien estuve buscando fanfics netorare pero no he encontrado :""v
 

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por ahí marico
Ok, me mandas tus ideas ya que para mi todo sirve.
Si, precisamente en esa hsitoria me inspire, junto con la otra que tiene tambien. La verdad me gusta mas el tema del amourshipping pero no encontraba fanfic netorare con Serena asi que decidi hacer el mio a ver como me sale, xD-
Si, dentro de unos dias seburie un segundo dabble pero lo mas probable es que no cambie mucho. Creo que ire aprendiendo sobre la marcha.
Este tipo de mensajes, evítalos Dp, son considerados Spam. Si quieres agradecer por el apoyo de otros, puedes hacerlo en el siguiente Drabble que hagas
 

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Al fin carajo, alguien que no pone a Serena en un fic como la chica inocente y siempre fiel a Ash. La verdad es que creó que sobre explotaron al amourshipp

Por sobre todo fue un buen Drabble, con alguna que otra falta pero no hay fic que no las tenga, sigue así espero el segundo Drabble
 

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Al fin carajo, alguien que no pone a Serena en un fic como la chica inocente y siempre fiel a Ash. La verdad es que creó que sobre explotaron al amourshipp

Por sobre todo fue un buen Drabble, con alguna que otra falta pero no hay fic que no las tenga, sigue así espero el segundo Drabble
En realidad hay varios fanfics en donde Serena no es la chica tierna e inocente, he notado que incluso hay algunos que valen la pena leer y un claro ejemplo es el fic que hace Emilion que se llama "Vínculos de Amour". Aunque la temática es algo simple sin mucho fundamento, pero al traer lemon entre la protagonista y un personaje random no me quejo, espero que el autor sepa llevar bien la historia y no terminé por cancelarlo como otro, en fin te deseo suerte novato bye bye.

Atte. Platinum
 

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Este es la primera parte del capitulo, espero que les guste y aun estoy tratando de mejorar. Lo mismo que en el primer post: son libres de comentar si les gusto o no y tambien de quejarse pero sin discutir entre ustedes en los comentarios.

*Declaración: la franquicia de Pokémon, como los personajes y los derivados de la misma no me pertenecen a mi, son de propiedad intelectual de Nintendo, Game Freack y Creatures Inc.; que están afiliados a The Pokémon Company.*

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VS Meyer

Parte 1
Estaba atardeciendo cuando Serena llegó al centro pokémon para reunirse con Ash, Clemont y Bonnie. Habían pasado ya dos horas y media desde que salió a comprar los ingredientes para cocinar sus pokelitos, así que entró al centro pokémon y paso a saludar a la enfermera Joy que se encontraba en la mesa de recepción, además, aprovecho la oportunidad para preguntarle si sus amigos se encontraban en el establecimiento. Dejando las bolsas de las compras sobre el mesón, le preguntó a la enfermera y esta respondió.

−Tus amigos se encuentran en el casino. Para llegar ahí solo avanza por el pasillo a mi derecha y encontraras la entrada.

−Muchas gracias. −Agradeció Serena y de inmediato tomo la dirección que le había indicado, encontrándose al fondo del pasillo con la entrada del casino. Dicho lugar era utilizado por los entrenadores cuando estaban en el resiento, pudiendo utilizarlo para entretenimiento o para descansar. Era una habitación mas o menos grande se dividía casi a la mitad por una pared hecha de cristales que llegaban hasta el techo y con una base de madera que alcanzaba la altura de un metro, que tenía una puerta corrediza que conectaba ambas secciones. La parte que estaba conectada a la entrada del casino se utilizaba como comedor, donde había un sofá al lado de la puerta de entrada, tenía cuatro mesas rectangulares con seis sillas cada una, ordenadas en dos filas en paralelo y contaba con un piso hecho de madera. Mientras al otro lado de la pared estaba la cocina que sólo contaba con unas regaderas para lavar los platos, unas ventanas para la ventilación, una estufa para la cocción de alimentos, un mueble donde se guardaban los utensilios que estaban a disposición de los entrenadores y, a diferencia del comedor, el piso era de cerámica. Si bien, era un centro pokémon en la ciudad más grande e importante de toda Kalos, no era muy concurrida por su ubicación, porque los entrenadores preferían ir a las que se encontraban en el centro o las que estaban más cerca de las rutas por comodidad, así que durante esa tarde sólo el grupo de Ash estaba haciendo uso de aquel recinto.

− ¿Uh? Ah, hola Serena, que bueno que llegaste. Nos estábamos comenzado a preocupar. −Saludó Clemont, quien se encontraba caminando hacia la entrada para recibir a la chica.

− ¡Serena! ¿Por qué tardaste tanto? ¡Estaba pensando que ya no volverías! −Exclamó Bonnie después de pararse rápidamente del sofá para ir a reclamarle a su amiga. −Deddene y Puni-chan también estaban preocupados por ti. −Continuó mientras levantaba su bolso amarillo para mostrar a ambos pokémon dormidos.

−Bueno, la verdad es que no parecen muy preocupados, diría yo. −Respondió la peli miel mientras cerraba los ojos y sonreía tiernamente por la preocupación de la pequeña rubia. −Hola Clemont, disculpa también por haberte preocupado. −Le habló al hermano limón. Después de disculparse, la joven de Kalos giró la cabeza de lado a lado, buscando a alguien en específico. − ¿Dónde se encuentra Ash? −Pregunto al no poder verlo en la sala.

− ¿Ash? Fue a entrenar un poco con sus pokémon ya que se aburrió de esperar y, según él, le servía para distraerse del hambre que tenía. −Respondió el científico. −Aunque se quejaba del hambre que tenía, quería esperar a que llegaras porque le gusta comer tus postres para la cena.

La jovencita se sorprendió por lo que le dijo su amigo inventor. Su rostro se ruborizo un poco al pensar que Ash la estaba esperando, considerando que el entrenador llegaba a actuar como un Snorlax en ayuno cuando tiene hambre.

−Bueno, fue un buen entrenamiento ¿No es así, chicos?

− ¡Ash!

− ¿Oh? Serena, por fin llegaste. Que bueno y justo a tiempo que termine de entrenar con Pikachu y los otros. −Dijó el azabache alzando su mano derecha en un puño y con el pulgar apuntando a su hombro para señalar a su viejo amigo Pikachu y a sus otros pokémon que caminaban a tras de él. −Ahora podremos comer todos juntos, ya me estaba muriendo de hambre. −Continuó hablando el entusiasta entrenador mientras sonería.

−Un momento Ash, no puedes comer así. Mírate, estas todo lleno de polvo. Primero deberías asearte antes de comer. −Le llamó la atención la peli miel algo altiva al ver la apariencia del azabache que, en efecto, si estaba lleno de polvo sus ropas, así como también unos pequeños rasguños en sus brazos que compartía con sus pokémon. −Cielos ¿Qué clase de entrenamiento hace Ash para terminar así? −Se cuestionó para sus adentros mientras señalaba al entrenador.

−Lo siento, Serena. Tienes razón. −Se disculpó el azabache cerrando su ojo izquierdo y bajando un poco la cabeza mientras se sobaba la nuca en señal de disculpa. Los hermanos limón e incluso sus propios pokémon se rieron de esto

Siempre se disculpa cada vez que lo regaño y actúa de manera condescendiente conmigo. −Pensó la oji azul frunciendo un poco el ceño. Por alguna razón, aunque apreciaba que su amigo fuera así con ella, le incomodaba un poco ese tipo de trato. −No quiero que cambie su forma de ser, pero me gustaría que a veces fuera un poco más asertivo conmigo y no me daría siempre la razón. −En comparación al otro “tipo” de relación que tenía con otros hombres cuando se “divertía” (no solo era por dinero) normalmente asumía un papel de sumisa y dejaba que él o ellos fueran dominantes con ella.

−Sí, es verdad. Además, Serena aún tiene que preparar sus pokelitos. −Habló Clemont, sacando de sus pensamientos a su amiga.

− ¡Si! ¡Y también aún tenemos que esperar a que llegue papá! −Alzó la voz su hermanita.

−Por cierto, Serena ¿Dónde están las compras? -Preguntó el científico limón señalando que la peli miel no tenía consigo alguna bolsa.

− ¿Las compras? Pero si las tenía conmigo. −Se extrañó la chica, mientras trababa de recordar donde pudo haberlas dejado. − ¡Ahora recuerdo! Debieron quedarse sobre el mesón de la recepción cuando entré al centro pokémon y fui a hablar con la enfermera Joy. −Exclamó. −No se preocupen, voy a buscarlos de inmediato. Espérenme. −Acto seguido, se dirigió de nuevo a la recepción.

−Bueno, por mientras voy a poner la mesa. ¿Me ayudas Bonnie, por favor? −Le preguntó Clemont a su hermanita.

− ¡Si, hermano! −Respondió alegremente la pequeña rubia

− ¿Y yo en que puedo ayudar? −Preguntó Ash, ya que se estaba comenzando a sentir ajeno a la conversación que tenían sus amigos.

−Tu por mientras podrías ir a lavarte como dijó Serena y de paso también a tus pokémon. Después, Bonnie te puede ayudar a limpiarlos, así hacemos tiempo mientras Serena prepara sus pokelitos y llega papá. −Le indicó el científico al azabache.

Mientras tanto con Serena…

La peli miel se dirigía al mesón para ver si se encontraban las bolsas y para alivio de ella, en efecto, estaban allí.

−Uff, menos mal aún están aquí. Que raro ¿Dónde estará la enfermera Joy? −Se preguntó la chica al no ver a la enfermera detrás del mesón y en una rápida mirada al redor tampoco la encontró. −Bueno, tal vez debe estar atendiendo otros asuntos.

La peli miel tomo las bolsas y se dirigió de nuevo al casino, pero al poco de caminar escucho del pasillo izquierdo unos sonidos. Acercándose un poco por la curiosidad le resulto algo familiar la naturaleza de lo que escuchaba y pronto pudo averiguar porque: eran los gemidos ahogados de una chica, acompañados de unos sonidos que parecían los choques de dos cuerpos.

¿Qué está pasando aquí? ¿Podría ser? −Pensó la chica y para disipar sus dudas asomó un poco la cabeza para poder ver al otro lado del pasillo (que estaba oscuro, por cierto) y lo que vio la dejó boquiabierta. Estaba la enfermera Joy de frente contra la pared siendo presionada contra la misma por otra persona detrás de ella, quien era un hombre adulto, de mayor estatura que la enfermera, con una contextura más corpulenta que vestía una playera negra de manga corta que dejaba a relucir sus grandes brazos peludos, con boina de color verde pálido en su cabeza y a la altura de sus tobillos se podía observar una prenda similar a un pantalón arrugado que lo dejaba parcialmente desnudo, revelando así sus grandes, musculosas y peludas piernas. En su cara se podía apreciar una barba corta que se unía a su cabello por las patillas, ambos de un color café.

− ¡Es Meyer! −Pensó la sorprendida chica.

−Por favor, ah, señor. No sea tan rudo sino no podre man-mantener mi voz y, ¡Ah! alguien podría escucharnos ¡Mmmph! −Trató de decir la peli rosada entrecortada mientras era embestida.

El padre de los hermanos limón ejercía presión contra el cuerpo de la peli rosada mientras con su brazo izquierdo levantaba la pierna de su amante para que su pené pudiera entrar mas fácilmente a la vagina con cada embestida que daba, mientras deslizaba su mano libre por debajo de las ropas la enfermera y masajeaba uno de sus senos. En tanto, la pobre mujer se esforzaba en mantener sus gemidos en voz baja tapándose la boca con su mano derecha para que no los oyera alguna persona que estuviera cerca de ahí (ignorando que ya estaba siendo observaba por cierta peli miel) y trataba de mantener el equilibrio apoyando su otro brazo en la pared. Esto, sumado a que con sus ojos llorosos por la excitación que sentía le nublaba la vista y le era difícil el poder percatarse si había alguien mas ahí, provocándole miedo al ser descubierta.

−Pero no debería ser un problema, ¿verdad? En este centro pokémon no vienen mucha gente. Además, no es la primera vez que lo hacemos y jamás nos ha encontrado alguien. −Dijó el hombre, susurrándoselo al oído de la mujer.

− ¡Ohh! −Se quejó la peli rosada al sentir el aliento de su amante en su oreja. −Pero, ahora si hay algunos entrenadores que están dentro del centro pokémon ¡¡Ahh!! −Exclamo la enfermera.

-No te preocupes. Conozco a los chicos y de seguro deben estar ocupados preparando la cena. Además, vi a la amiga de mi hijo entrar al centro así que deben estar todavía esperándome. Después de haber dicho eso comenzó a moverse más rápido, moviendo su mano derecha por debajo del sostén de la peli rosada y pellizcando su pezón.

− ¡Mmmmphh! −Gimió la enfermera ahogando su voz mordiendo su labio inferior.

Mientras tanto, la joven interprete podía escuchar todo lo que decían y comenzaba a calentarse al observar como ambos adultos fornicaban. Lentamente, la respiración de la peli miel se hacía más pesada y sin darse cuenta comenzaba a humedecerse su vagina por la excitación que sentía e inconscientemente movió su mano libre justo por debajo de la falda para poder “aliviar” un poco el calor que comenzaba a sentir en su cuerpo.

No puede ser, me estoy empezando a calentar. Pero al verlos teniendo sexo no lo puedo evitar. −Pensó la excitada chica. Pronto, comenzó a mover sus dedos acariciando los labios de su vagina por sobre sus humedecidas bragas mientras seguía observando al padre de su amigo embistiendo a la peli rosada cada vez con más furor. Cerro los ojos y comenzó a imaginar estar en el lugar de la enfermera Joy para poder ser ella quien fuera penetrada por Meyer, sintiendo el choque la pelvis con sus redondos glúteos, imaginándose como el largo tallo entraba y salía rosando los labios de su vagina y como la cabeza del pené se adentraba más y más profundo hasta chocar con la entrada de su útero. La sensación de aquello, la respiración de su amante en la nuca, el sentir como los vellos púbicos rozaban entre medio de sus nalgas haciéndole cosquillas, el sudor de su espalda escurriéndose hasta abajo y el sentir la mano callosa de Meyer apretando su seno era algo que estaba haciendo que la peli miel se calentara y comenzara a perder la noción de la situación en la que se encontraba. En un momento de debilidad la caliente chica que se deleitaba con sus dedos y su imaginación perdió el agarre de la otra mano con la cual sostenía las bolsas de las compras y dejó caer una, provocando un ruido que alerto a la pareja del pasillo.

− ¿¡Que fue eso!? −Se alarmó la enfermera al escuchar aquel ruido. −Meyer, alguien puede habernos oído. −Dijó asustada la peli rosada a su amante.

−Mmm… ¿Hay alguien ahí? ¡Responda! −Alzo un poco la voz el hombre. Espero a alguna respuesta o alguna acción de la posible persona que origino ese ruido.

Mientras tanto, Serena estaba de espaldas contra la pared inmovilizada por el miedo de ser atrapada por la pareja. Con los ojos abiertos y utilizando su mano libre se tapó la boca esperando que la pareja no se hubiera dado cuenta de ella.

−Parece que no hay nadie. Ahora que recuerdo, había unas bolsas en el mesón del mostrador, quizás alguna se cayó y eso provoco el ruido. -Reflexiono el mecánico a la preocupada mujer quien suspiro de alivio. −Bueno, sigamos con lo nuestro. −Dicho esto, retomo las embestidas a la peli rosada pero esta vez dio un paso hacia atrás y con ambas manos tomo las caderas de su amante, las tiro hacia él y la penetró en esa nueva posición, valiéndole un quejido de la mujer.

La oji azul, recuperándose del susto se movió lentamente, tomó la bolsa que había dejado caer y se alejó caminando tratando de no hacer algún ruido que alertar a la pareja que fornicaba. Se dirigió de nuevo al casino mientras aun podía escuchar los ruidos de las embestidas de los adultos cuando chocaban sus cuerpos el uno con el otro.

Más tarde…

Estaba Serena en la cocina mientras vigilaba los pokélitos que había puesto en la estufa para cocinarlos. La chica trataba de centrarse en lo que hacía, pero algo ocupaba sus pensamientos.

¡Cielos! Casi me atrapan ¿Qué hubiera pasado si se daban cuenta de que los estaba observando? −Pensó Serena frunciendo un poco el ceño. −Pero ¿Por qué Meyer estaba teniendo sexo con la enfermera Joy? Por lo que oí, no era la primera vez ¿Cuántas veces lo habrá hecho con ella? −Se preguntó. No es que le molestara que su amante tuviera sexo con otras personas, no es como si se pertenecieran el uno al otro, pero si le extrañaba la avidez del padre de su amigo de hacer eso considerando que alguien pudo haberlos encontrado y más aún alguno de sus hijos. Pensando en eso, recordó como Meyer embestía a la enfermera y de pronto comenzó a sentir un poco de picazón en su intimidad. Al parecer, aun se sentía un poco caliente y frustrada al no haber podido complacerse a sí misma.

− ¡Hola chicos! −Escuchó la chica del otro lado del salón, sacándola de sus pensamientos.

−Hola papá, por fin llegaste. −Dijó el científico rubio.

− ¡Papá, por fin llegas! −Exclamo su hermana al ver a su padre.

−Hola señor Meyer, que bueno verlo otra vez. −Saludó el azabache.

−Perdón por la demora chicos, pero es que pase a saludar a una amig- un amigo. −Se disculpó el adulto con los chicos mientras corregía lo que decía para no levantar sospechas.

−Vaya, papá. Te tomaste tu tiempo. Serena también se había demorado en llegar. −Dijó la pequeña rubia a su padre.

− ¿Serena? Y ¿Dónde está? −Pregunto a su hija en busca de la susodicha.

−Está en la cocina preparando sus pokelitos. −Respondió la niña señalando hacia la dirección en donde se encontraba su amiga.

− ¡Oh! Ehh… Hola señor Meyer. −Saludó la peli miel alzando la mano y cerrando los ojos sonriéndole.

−Hola Serena, veo que sigues igual de linda ¿Cuándo te convertirás en la novia de mi hijo? −Correspondió el saludo burlándose de la chica.

− ¡Papá, pero que dices! −Exclamo el hijo mayor sonrojando y exaltándose por la vergüenza.

−Si, papá. Yo soy la que le esta buscando esposa a oni-chan. Además, Serena ya tiene la mirada en otro. −Respondió la pequeña rubia, lo que provoco que la susodicha se ruborizara también por la insinuación.

−Ya veo, ya veo. Perdón por la intromisión. Tienes mucha suerte ¿O no, Ash? −Se burló el adulto al golpear con su codo levemente al joven de Kanto que, para variar, se encontraba ajeno hacia tal situación y solo se ponía a reír en voz alta cerrando los ojos y sobándose la nuca. Todos los presentes, incluido Pikachu y Deddene (quien recién había despertado) se pusieron a reír. Todos menos la peli miel que se encontraba en la cocina.

Serena solo estaba roja de la vergüenza porque prácticamente estaban revelando que tenía cierto interés por su amigo azabache, pero al levantar la mirada y ver a sus amigos reírse vio como Meyer también la miró guiñándole un ojo. De pronto, vino a su mente la escena de aquel hombre fornicando con la enfermera Joy y que también lo haría con ella en la noche.

Sin previo aviso, Puni-chan, quien todavía estaba descansando en el bolso de Bonnie se despertó y salto del mismo, para dirigirse hacia la puerta y salir del casino.

− ¡Puni-chan! ¿A dónde vas? ¡Puni-chan! −Grito la pequeña rubia para después comenzar a perseguirlo.

− ¡Espera, Bonnie! -Gritó el joven de Kanto siguiendo a la niña junto con su amigo Pikachu.

− ¡Esperen chicos! O no, verdad que debo ir a vigilar el guiso ¿Qué hago? −Se cuestionó el científico.

−No te preocupes, hijo. Yo y Serena podemos encargarnos de vigilar la cena. Ve a buscar a tu hermanita, aquí los esperamos. −Respondió su padre.

−Gracias, papá. Bueno, te dejo con Serena ¡Espérenme chicos! −Gritó el joven rubio y acto seguido salió por la puerta siguiendo a los demás.

Después de esto, el adulto camino hacia donde se encontraba la joven artista, quien estaba parada en la cocina observando la escena. Al llegar donde la chica se paró en frente de ella y habló.

−Bueno, Serena, ha pasado un tiempo desde la última vez que nos quedamos a solas ¿Verdad? −Dijó el mecánico mientras con su mano derecha levantaba la barbilla de la peli miel y con su pulgar masajeó sus labios de manera seductora. − ¿Me extrañaste? Porque yo si a ti. −Acto seguido, inclino su rostro para besar a la jovencita en los labios, lo que provoco que ella se sonrojara bastante y abriera los ojos ante tal osada acción, pero rápidamente devolvió el beso, el cual comenzó de manera muy leve juntando los labios de ambos. Poco a poco comenzó a aumentar la intensidad de aquel beso cuando Meyer abrió la boca para poder morder levemente los labios de la joven chica y sacando su lengua la introducía en la boca de la misma, convirtiendo el beso en uno “estilo Kalos”. La oji azul abrió la boca dejando que la lengua de su amante se enrollara con la suya y se revolcaran entre sí en un remolino de placer que comenzó a poner en blanco la mente de la chica. De pronto, sintió como una mano le agarraba una de sus nalgas, apretándola fuertemente y tirándola más hacia el padre de su amigo, provocándole un leve gemido.

− ¡Espera! No aquí. Los chicos podrían volver en cualquier momento. −Dijó la joven intérprete empujando con sus brazos lejos el cuerpo de su amante para romper el beso, pero no lo suficiente como para soltarse de su agarre.

− ¿Qué paso, Serena-chan? Solo estamos “calentando” un poco para más tarde, je je je. -Rió el adulto y después con su otra mano agarró el otro glúteo de la chica, sobándolo y apretándolo.

La peli miel cerró los ojos e hizo una mueca por el leve dolor que le provocaba el agarre del padre de su amigo, así como también se sonrojó por la excitación. Con un poco de determinación, finalmente Serena pudo empujar su cuerpo lejos de su amante y dándole la espalda se puso en frente de la estufa para bajarle la llama al guisado que estaba se estaba cociendo.

−Espera, se supone que tenemos que vigilar la cena. Si nos distraemos, se quemará la comida y no tendremos con que cenar. −Dijó la chica de Kalos, sin percatarse de las intenciones del hombre al que le había dado la espalda. De repente, la joven artista sintió como unas manos pasaban por debajo de sus axilas y terminaban sobre la copa de sus senos, siendo suficientemente grandes como para tomar sin mucha dificultad el generoso pecho que tenía la peli miel. Comenzó con un suave agarre que luego se volvió más fuerte y sintió como con los dedos índice y pulgar, Meyer buscaba a tientas algún bulto por debajo de su ropa para encontrar los pezones y poder pellizcarlos.

−Oh, vamos Serena, no seas así conmigo. A pasado un tiempo desde que pude disfrutar tu joven cuerpo, de tus curvas ¿Acaso tu no me extrañaste también? A veces en las noches con el regalo que me distes me masturbaba pensando en ti. −Dijó el caliente adulto y acto seguido soltando del agarre uno de los pechos de la jovencita metió su mano en el bolsillo de su overol y saco unas bragas de color rosado enseñándoselas a la peli miel.

La joven artista miró dicha prenda y vino a su mente el recuerdo de cuando apenas había iniciado su viaje con Ash descubrieron que los hermanos limón le ocultaban el secreto de que Clemont era líder de gimnasio y a la vez conocieron al hombre que ahora estaba jugando con ella. En aquella ocasión, después de dicho descubrimiento, pasaron la noche en casa de los hermanos limón y cuando la peli miel se levantó a mitad de la noche para ir al baño encontró que ya estaba siendo ocupado, pero la mayor sorpresa fue descubrir que adentro del baño se encontraba el padre de su amigo de pie con una mano en su pené masturbándose y con la otra tenia agarrado una prenda de ropa: sus bragas que había utilizado ese día. Para no extenderlo mas, luego de unos sucesos que ocurrieron Serena y Meyer terminaron fornicando dentro del baño para después acabar compartiendo cama en la habitación del padre de los hermanos limón en una noche de placer que ambos recordaran por un largo tiempo, pero eso es otra historia. Al final, Meyer le pidió a la amiga de su hijo si podía conservar esas bragas de recuerdo y así en sus encuentros posteriores el hombre le mostraba la prenda a la chica para indicarle que si podían volver tener un tiempo en privado.

−Pues, al parecer no te aburriste mucho sin mi ¿verdad? −Habló la joven artista al recordar también como el hombre que la tenía agarrada se había divertido con la enfermera Joy hace una hora atrás.

− ¿A qué te refieres, Serena-chan? −Preguntó extrañado el hombre.

−Tú lo sabes, hace poco estabas compartiendo un tiempo de calidad con la enfermera Joy. −Respondió la peli miel mientras entrecerraba los ojos y fruncía ligeramente el ceño en señal de molestia.

−Espera, ¿cómo sabes…? -Le respondió el hombre. -Acaso ¿Tu nos viste? -Le cuestiono, recordando que mientras fortificaba con la enfermera escucho un ruido que provenía del otro extremo del pasillo.

−Así es, deberías tener más cuidado al escoger el lugar en donde lo haces. ¿Qué hubiera pasado si Ash, Clemont o Bonnie hubieran ido a buscar las compras en lugar de mí? −Dijó altiva la joven interprete luego de librarse del agarre y darse la vuelta para quedar en frente del mecánico.

Para la sorpresa de la chica, el formido hombre lejos de amedrentarse esbozó una sonrisa y guardando la prenda que sostenía se dirigió hacia la chica.

−Vaya, Serena-chan. Que bueno que fuiste tú, aunque ¿Por qué no te nos uniste? Hubiéramos aprovechado la situación. Nunca había tenido la suerte de participar en un trio con dos chicas sexys. −Dijó el hombre mientras frotaba su barba con los dedos índice y pulgar de su mano derecha y volteaba su cabeza ligeramente hacia la izquierda cerrando los ojos y sonriendo al pensar en como pudo haber sido esa situación.

La joven artista también se sorprendió y sonrojo al pensar en como pudo haber sido su “participación” en el coito que compartían el padre de su amigo y la peli rosada. No le avergonzaba la idea de tener un trio, porque ya había participado en alguno de ellos e incluso en orgias, a veces con otras chicas o ella sola con varios varones. Lo que le causo el sonrojo a la oji azul era en la idea de tener un trio con el padre de un amigo y con una de las enfermeras Joy, más aún al considerar en la posibilidad de que alguien (similar a lo que le paso a ella) podía haberlos encontrado en fragrante acto y eso la excitaba. No quería admitirlo, pero a veces le emocionaba la idea de ser atrapada teniendo sexo y por extraño que pareciera llegaba a tener sentimientos encontrados al pensar en que una de las posibles personas que la pudiera atrapar fuera el azabache del cual tenía un enamoramiento desde que era niña. Le asustaba la sola idea de que el joven oriundo de Kanto la encontrara haciendo actos inmorales con otros hombres, pero también le calentaba en correr dicho riesgo. No era la primera vez que pensaba en ello y aun le asustaba como poco a poco cedía mas al mundo del placer que era el sexo, con sus fetiches e incluso cuestionando su propia moralidad. Por más que trataba de convencerse a si misma que lo hacía por las circunstancias que por elección personal, tenía que admitir que desde hace tiempo que ella misma buscaba ese tipo de situaciones, ya sea para un beneficio monetario, para crecer en su carrera como intérprete pokémon o solo por placer.

−Bueno, Serena-chan ¿Qué dices si nos divertimos un poco antes de que regresen los demás? Este “amigo” aun quiere un poco de acción por parte de mi chica favorita. −Insinuó el padre de los hermanos limón, señalando un bulto que tenía en la entrepierna. La peli miel vio como el falo de aquel hombre se forzaba contra la tela de su overol y podía apreciar el gran tamaño de la virilidad de su amante. Era de los más grandes que había probado, así como también mas placer le había dado desde que inició su viaje por Kalos hace unos meses.

Continuará…
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De aquí a fin de mes si sale todo bien subiría la segunda parte para terminar este capitulo y en mayo comenzaría con el capitulo 01 (que también estará divido en partes).

PD: Cambie el post para corregir errores ortográficos y gramaticales en el fanfic. También, se podrán percatar que cambie un poco el inicio pero solo fue para tratar de mejorar la narrativa y sigue siendo el mismo.
 
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Tengo una pregunta y no no te insultare aunque no soy fan del ntr pero debo admitir que si me gusta el fic una ves al mes aunque creo que ese fic no se puede considerar ntr creo.

Bueno mi pregunta es si ash tendrá participación o solo lo pondrás como el típico pendejo que pierde a la chica o tendrá algún tipo de acuerdo al final como en una vez al mes una vez que serena lo introdusca a ese mundo.

Si quieres mejor da me tu respuesta por pm y asta podría darte consejos como mera opinión de que pienso, recalco no te insultare por estar cubriendo un genero no muy usado
 

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Esta muy bueno la historia, como la estas llevando me parece interesante. Lo que tambien seria interesante tambien podria ser, no se algo mio xd, que el siguiente capitulo puedas meter a Alan ,ya que es un claro rival de Ash, por lo que podria generar ciertos conflictos pero terminaria gustandole. Igual esta muy bueno :v
 

Heroes Die
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No soy fan de este genero pero tu fic va muy bien la verdad aun que no lo puedo considerar NTR ya que se ve Ash y Serena no son pareja (o no lo haz dicho) y no hay Ash dolido pero Ash tendra algo con ella o otra chica digo? O como dice el chico Serena lo indusca a ese mundo donde el participe con otras chicas.

Por cierto soy pro AshxSerena pero no me molesta tu fic no sere un wn para enojarme con eso
 

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-ACTUALIZACIÓN- (por si a alguien le importa)

Tomara algo mas de tiempo subir la segunda parte así que en vez de decir cuando mejor publicare un día antes cuando vaya a subir alguna parte del fanfic. También el nombre se lo cambiare ya que no esta muy acorde sobre lo que pasa en el fic y pues todavía estoy sin ideas. Si alguien tiene sugerencia me las manda por MP que ahora esto seco de creatividad :/

PD: Tampoco quiero que se olviden del fanfic, xD.
 
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¡AHORA CON IMAGEN PARA RETRATAR EL MOMENTO! ¡YEY!
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Aquí la segunda parte. Salió mas larga de lo que anticipe y estuve tratando de corregir varios errores, asi que aun puede haber algunos presentes por lo que ofrezco disculpas por eso. También, le cambiare el titulo a este fan fic y sera el definitivo, y el primer capitulo (que también estará dividido en partes) lo publicare en mayo, no dire fecha porque puede ser antes o después pero solo puedo decir que tendré aunque sea una parte por mes. De todas formas no todos los capítulos tendrán contenido lemón ya que tratare de desarrollar la historia para hacer que el final sea coherente.
Sin mas que decir, aqui esta:

Advertencia: A continuación se compartirán imágenes de sexo explicito. Estará como "spoiler".
La imagen fue facilitada por el artista "Rider117" (o también, "Reach025")
-Perfil de hentai-froundy: Hentai Foundry
-Pagina de Patreon: Rider 117 is creating NSFW ART | Patreon


*Declaración: la franquicia de Pokémon, como los personajes y los derivados de la misma no me pertenecen a mi, son de propiedad intelectual de Nintendo, Game Freack y Creatures Inc.; que están afiliados a The Pokémon Company.*

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VS Meyer

Parte 2​

−Bu-bueno, creo que podría darte una mamada. −Dijó la peli miel algo sonrojada y cediendo a la petición de Meyer.

−Ok, empecemos. −Respondió el padre de Clemont mientras se bajaba el cierre de su overol y tomando la mano de la chica, para sorpresa de esta, la acerco para que pudiera palmar su erección a través de su ropa. −Vamos Serena-chan, tócalo. Quiero que lo saques tú misma.

−Está bien. −Respondió la oji azul arrodillándose y comenzar a mover su mano por el calzoncillo de su amante buscando una abertura para poder sacar el erecto pene que se forzaba contra la tela. Des pues de tantear un poco (para el placer del hombre) y llegar a la conclusión de que la prenda no tenía una abertura decidió bajarla para liberar el falo. Con un pequeño jalón hacia abajo dejó al descubierto el miembro del hombre y pudo contemplar que tan grande y grueso. Ya lo había visto varias veces antes pero siempre quedaba algo atónita el verlo en ese estado, el color oscuro, el largo que tenía desde la base hasta la punta de la cabeza, el olor que emanaba de él que era una mezcla algo agria entre sudor y semen, ya que al parecer no se molestó en asearse dicha zona después del tiempo de “calidad” que había tenido el mecánico hace poco.

−Parece que no te lo lavaste, ¿verdad? −Cuestionó la chica entrecerrando un poco los ojos y con un tono acusador al padre de su amigo.

−Lo siento, Serena, es que después de “remojarlo” en el coño de la enfermera Joy me vestí rápido y me vine de inmediato para poder encontrarme con ustedes. Aunque la verdad, no creo que haya mejor lugar para lavarlo que tu boca ¿cierto? −Respondió guiñándole el ojo.

−Moh, bueno. Está bien, te la “limpiare”. −Dijó la joven intérprete y tomándolo con una mano comenzó primero besando la cabeza y luego saco la lengua para arremolinarla alrededor de la misma. Poco a poco comenzó a introducirlo en su boca y de vez en cuando metía su lengua en el meato moviéndola de lado a lado saboreando el sabor de los residuos de semen y de los jugos de la peli rosada. Escuchaba como su amante se quejaba al realizar tal acción y a modo de broma dejaba de moverse separando su boca del pene para ver como reaccionaria el mecánico y antes de que este le dijera algo le sonreía y sin soltar su agarre comenzó a introducir todo el falo en su boca. A medida que movía su cabeza adelante y hacia atrás trataba de engullir un poco más el falo hasta soltarlo de su mano y posicionarla junto con la otra en los muslos del hombre para comenzar a moverse con mayor intensidad tomándolo todo. Mientras movía su cabeza podía escuchar los gemidos de Meyer, así como también los sonidos obscenos que hacia mientras ingresaba y sacaba de su boca el miembro. Aunque era grande ya estaba acostumbrada a él y no tenía problemas con atragantarse, así como tampoco con el sabor que tenía porque a pesar de que les exigía a sus parejas que cuidaran de su higiene personal (aunque fueran en situaciones casuales) ella había realizado ciertos actos que se podrían catalogar como “depravados”, como, por ejemplo: a veces cuando tenía sexo, algunos de los hombres le pedían poder acabar en otro lugar como en su boca. Eso al parecer los calentaba mucho, ya que después de penetrarla en su vagina o incluso por su ano a ellos le gustaba poder verter su esperma directamente en la boca de la chica para que pudiera saborear no solo el sabor del semen, sino también el de sus propios fluidos. Eso transmitía el sentimiento de dominación que ejercían sobre ella al tratarla como una “cubeta” para verter todo lo que querían.

−Mmm… ¡Ohh! Hacía tiempo que no recibía una buena mamada, Serena-chan. −Se quejó Meyer y después apoyo ambas manos sobre la cabeza de la peli miel, agarrando sus cabellos entre sus dedos y comenzó a mover la cabeza para aumentar el ritmo, así como también sus caderas al mismo tiempo.

− ¡Mmphh! −Expresó la joven artista cuando el padre de su amigo realizo tal acción. Ahora todo el largo del pene entraba hasta llegar a su garganta, empujando su rostro a la pelvis de su amante donde su nariz entraba en contacto con los pelos púbicos (lo que le hacía un poco de cosquillas) y por reflejo la chica tiraba su cabeza hacia atrás en un intento de liberarse del agarre para poder respirar un poco, pero era inútil. Su amante ya se había vuelto más rudo con ella y eso le encantaba.

− ¡Me voy a correr, Serena! Voy a intentar algo ¡Ugh! −Exclamó el hombre mientras retiraba su pene de la boca de la oji azul y eyaculaba esparciendo su esperma por la cara de la chica, quien por la falta de aire quedo con la boca abierta recibiendo toda la carga en su cara, su cabello y un resto en la boca mientras jadeaba con la lengua afuera y los ojos cerrados.

La angustiada chica sentía como el esperma terminaba en su frente, sentía como el espeso liquido formaba un rastro que bajaba por su parpado izquierdo, como también algo de la carga se pegaba sobre su flequillo. Jadeaba para poder recuperar el aliento mientras el esperma que había llegado a su boca se juntaba en su lengua, lo que daba una imagen muy erótica que Meyer pudo apreciar al ver como la chica respiraba con su lengua afuera y cubierta de su semen.

−Oye, debiste haberme avisado que te correrías afuera. Mira como me dejaste. −Reclamó luego de haber recuperado el aliento, no sin antes haber primero tragado lo que tenía en su boca para poder modular mejor sus palabras.

−Lo siento, Serena-chan. Pero pensé que te verías muy sexy con un facial y no me equivoque. Espera, déjame ayudarte. −Ofreció el hombre y acto seguido con dos de sus dedos comenzó a juntar los restos de su esperma de la cara y el cabello de la peli miel. Una vez que tomo la mayoría y ante la mirada de la joven intérprete realizo un movimiento dirigiendo sus dedos a la boca de la chica para hacerla creer que él quería que los lamiera. Serena inconscientemente estiro su boca hacia adelante para recibirlos, pero no hubo contacto con ellos porque Meyer se los había apartado.

−Espera, Serena. Tengo una mejor idea. −Dijó Meyer y luego pasó sus dedos por sobre la cabeza de su pené para untar el líquido blanco. − ¿Por qué no mejor los limpias de aquí?

−Está bien. −Respondió y volvió a lamer el miembro para quitar los restos de esperma que había dejado. Arremolinando la lengua alrededor de la periferia del falo terminó de sacar todo y separándose dejó un hilo de saliva entre el pene de su amante y sus labios. Lo saboreó por última vez y luego tragó.

El mecánico quedo estupefacto al presenciar la escena y esto lo volvió a excitar provocándole una nueva erección. Sin previo aviso tomo a la chica desde los hombros y jalándola hacia a él la levanto y capturo sus labios con los de ella, pero a diferencia del primer beso que le había dado, este fue mucho más intenso atrapando los tiernos labios de la intérprete mientras movía la cabeza recorriendo son sus propios labios toda la boca de su joven amante. A medida que intensificaba más su acción comenzó a empujar a la chica y para evitar un accidente con la estufa se movió de tal forma que ambos terminaron contra la pared de cristal, presionando su cuerpo contra el de la peli miel y restregando su erección en su vientre. Esto tomo por sorpresa a Serena que no pudo reaccionar y solo se dejó guiar por los movimientos que realizo Meyer, correspondiéndole el beso y abriendo su boca para dejar entrar de nuevo la lengua del padre de su amigo, solo que esta vez fue más audaz y exploro toda la boca de la chica, pasando por debajo de la lengua, en las encías, mientras se arremolinaban los apéndices de ambos en un baile que solo elevaba más el placer que sentían y comenzaba a nublar sus mentes, dejándose llevar ambos sin preocuparse de su alrededor sino centrándose solo en sumergirse en el calor del momento.

El adulto presionaba su cuerpo contra el de Serena y le hacía chocar contra la pared de cristal, así como también restregaba su virilidad contra las ropas de la chica. Dejándose llevar, movió su mano derecha al pecho y bajo la otra rosando la cintura hasta terminar en las caderas de la joven artista. Metió la mano superior por debajo del vestido rosado para tener mejor acceso al seno y comenzar a masajearlo, mientras que con izquierda acariciaba de arriba abajo desde la cintura hasta los gruesos muslos y con un fuerte agarre tomo la pierna de la peli miel y la levanto apegándola hacia él para tener acceso a la entrepierna. En tanto, la oji azul había rodeado con sus delgados brazos el cuello del padre de su amigo. Todo esto mientras la pareja seguía besándose.

− ¡Espera! −Se separó del beso la joven artista, con un hilo de saliva entre sus lenguas y tratando de recuperar el aliento después de tales fogosas acciones. −No podemos hacer esto ahora, mejor esperemos a la noche. −Continuó aun respirando de forma pesada.

−Pero, lo estamos pasando muy bien. −Replicó el excitado hombre mientras aun movía sus manos. En un movimiento para poder levantar aún más la pierna la joven intérprete, pudo notar al tantear los glúteos desnudos de la misma que ninguna prenda cubría la intimidad de la chica.

Serena, al notar esto se sonrojo y recordó que se había quitado sus pantis por lo mojadas que estaban después de su encuentro con aquel hombre en el callejón cuando fue a comprar y también cuando presencio a Meyer teniendo sexo con la enfermera Joy. Como se habían empapado mucho fue al baño del centro pokémon para poder cambiárselos, pero como no llevaba consigo su mochila (porque la había dejado en el casino antes de ir a comprar) no pudo ponerse otra prenda, así que los guardo en uno de los bolsillos de su chaleco para más tarde dejarlos en su mochila y decidió simplemente estar así durante el resto del día, después de todo nadie lo notaria. O eso fue lo que pensó.

−Vaya, que tenemos aquí ¿No llevas puesto nada debajo de tu falda, Serena-chan? Que chica más pervertida, je je je. −Se burló Meyer.

− ¡No es así! Solo que pasaron algunas cosas y no pude cambiarme de ropa. −Respondió la peli miel muy avergonzada y sonrojada al ser descubierta.

−Je je je, ¿Por qué no aprovechamos esto y tenemos un “rapidito”? −Sugirió el hombre, ejerciendo aún más su agarre sobre la pierna de la chica y moviendo un poco sus caderas logro pasar por debajo de la falda su pene, restregándolo justo por encima de la intimidad su joven amante.

− ¡Dije que no! ¿De verdad quieres que lo hagamos justo aquí y ahora? En cualquier momento podría volver Clemont, Bonnie o Ash. Si no encontraran ahora ¿Cómo explicaríamos lo que estábamos haciendo? Me he esforzado mucho en asegurarme que mis amigos no se enteren de lo que hago y no quiero arriesgarme a perder su amistad solo porque aun sigues caliente. Además, ¿qué pensarían tus hijos si descubrieran que su padre le gusta hacer estos actos inmorales con chicas mucho más jóvenes que él? −Exclamó molesta al entender que implicaban las palabras y las acciones del adulto, así como también la insistencia de él. Aun así, no pudo evitar calentarse y humedecerse un poco.

Meyer, en vez de molestarse ante la respuesta tan anticlimática por parte de su amante, se decepciono un poco de sí mismo al no considerar las consecuencias de sus actos y dejarse llevar por el calor del momento. Pese a todo, tenía que admitir había un lugar y momento para poder divertirse con la chica y que prácticamente estaba jugando con fuego al estar haciendo eso con Serena y aun más cuando fornicó con la enfermera Joy.

−Tienes razón, Serena. Discúlpame, creo que me deje llevar. −Respondió el mecánico y la liberó de su agarre a la peli miel, dejándola libre para no incentivar más la molestia de la misma y permitir que ambos pudieran arreglar su apariencia, incluso la erección del hombre comenzó a disminuir lo cual le facilito el poder volver a guardar su miembro dentro de sus ropas. En tanto, Serena comenzó a acomodar su vestido y arreglar un poco su cabello con las manos, para su desagrado, noto que aun tenia restos de semen en su pelo y Meyer al notar eso buscó algo con que poder limpiar su propio semen. Indagando alrededor de la cocina pudo notar que sobre el mueble donde se guardaban los utensilios había un cilindro de papel de servilleta, tomo un poco y se dirigió de nuevo donde la chica.

−Toma, Serena. Con esto podrás limpiarte mejor. −Ofreció el adulto a la peli miel como una muestra de “lo siento”.

−Gracias Meyer. −Dijó Serena y se los acepto. −Discúlpame el haberte hablado así, creo que me moleste un poco más de lo necesario. −Se disculpó la joven intérprete mientras se limpiaba. Tenía que aceptar que en parte también fue su culpa el terminar en esa situación.

Hubo un silencio algo incómodo entre ellos que fue interrumpido cuando la oji azul se dio cuenta que la olla con el estofado comenzó a hervir y que, para colmo, ya era tiempo de sacar del horno los pokelitos. Rápidamente, Serena se dirigió a la estufa para apagar el fuego y tomando unos guantes de cocina abrió la puerta y saco la bandeja que tenían los postres, después se dirigió al mueble que estaba al lado y deposito la bandeja para esperar a que se enfriaran y poder decorarlos. En tanto, Meyer solo veía como la chica se lavaba las manos, se ponía un delantal rosa que tenía cerca suyo y comenzó a ordenar los utensilios que iba a utilizar, lo que denotaba la preocupación que tenía la chica por la cena. Esto genero en el mecánico un sentimiento de impotencia sintiéndose incapaz de poder ofrecerle algo de ayuda, en parte porque aún se sentía algo acongojado después de lo recientemente acontecido y principalmente porque nunca fue su fuerte realizar ese tipo de labores, ya que esas tareas normalmente las realizaba Clemont desde muy joven. Esto causo un poco de remordimiento en el adulto al recordar como su hijo mayor era bastante autosufiente y casi no requería de su ayuda, así como también que su hija encontraba más apoyo emocional en su hermano que en él como padre. Estaba sumido en sus pensamientos cuando de repente escucho el sonido de un metal cayendo al piso y al ver de dónde provino ese sonido pudo notar a Serena sosteniendo su mano derecha con la otra y mostrando un leve signo de dolor. Se percató que del dedo índice de la chica brotaba un poco de sangre, así que mirando hacia abajo pudo ver un cuchillo en el suelo y supuso que probablemente eso provoco la herida. Sin preguntar, se dirigió a la peli miel tomándole la mano que tenía la herida y sacando otro trozo de servilleta del mueble lo humedeció con su propia saliva y lo envolvió alrededor del dedo donde se encontraba el corte. La oji azul se sorprendido de la acción del adulto y pensó en replicarle al creer que era otra de las jugarretas del padre de su amigo para retomar los “juegos” que habían interrumpido, pero al notar la verdadera intención de sus acciones solo sonrió y le dijó.

−Gracias Meyer.

−Ehh, no te preocupes, Serena. Solo quería ayudarte, −cerrando los ojos y un poco avergonzado continuo, −esto solo son unos “primeros auxilios” que me enseño Joy “si tan solo hubiera podido probar esto con Bonnie”. −Pensó el adulto.

−Si, eso note. Aunque se supone que primero debes desinfectar la herida antes de aplicar una “bandita” tan improvisada, ji ji ji. −Respondió la peli miel riéndose un poco, no de forma burlesca por lo que hizo el hombre, sino porque le pareció algo dulce de su parte que se hubiera preocupado por ella.

−Si, supongo que no preste mucha atención ¡Ja ja ja! −Rio el mecánico sobándose la cabeza.

−Ya puedes soltar mi mano. La necesito para poder preparar los pokelitos. −Dijó la joven intérprete y de inmediato el mecánico la soltó.

−Lo siento, Serena. No me había dado cuenta. −Se disculpó rápidamente. −Por favor, déjame ayudarte un poco. −Le ofreció para evitar volver a disgustar a la chica.

−No hace falta. Puedo hacerlo sola y cuando llegue Clemont él me podrá ayudar a terminar la cena. De todas formas, gracias por la oferta. −Respondió dulcemente la peli miel dedicándole una sonrisa al padre de su amigo. La chica agradecía sinceramente cuando alguien le ofrecía su ayuda. Era algo que apreciaba mucho porque la hacía sentir que le importaba a dicha persona, aunque no siempre fuera así y mucho menos cuando era por parte de un hombre que solo buscaba hacer “eso” con ella (tener sexo).

Meyer acepto la respuesta de la peli miel y resignado salió de la cocina para dirigirse al salón para esperar a los demás. Pasaron unos minutos después de eso y llegaron Ash, Clemont y Bonnie trayendo consigo a Puni-chan.

Momentos más tarde, durante la cena.

−Esta deliciosa la comida, Clemont. ¡Tú cocina es la mejor! −Habló Ash mientras masticaba.

− ¡Ash! Es de malos modales hablar con la boca llena. Podrías atragantarte con la comida. −Recriminó la oji azul al azabache, quien estaba sentado al lado suyo en la mesa.

−Parece que Ash nunca aprenderá ¡Ja ja ja! −Rió Bonnie.

−Lo siento, es que está muy buena la comida. −Se disculpó el entrenador con los miembros de la mesa.

−Siempre dices lo mismo. −Contestó su compañera con una sonrisa ante la honestidad del entrenador.

−Bueno, no importa. ¿Qué les parece si comemos el postre? −Sugirió Clemont, quien junto con su hermanita estaban sentados al frente de Ash y Serena.

−Estoy de acuerdo con comer el postre. A pasado tiempo desde la última vez que probé algo de Serena. −Dijó Meyer, quien estaba sentado a la cabeza de la mesa, con la peli miel y su hija a ambos lados.

Pues yo si probé mucho de ti hace poco. −Pensó la joven intérprete.

−Bueno, no se diga más. Iré a buscarlo a la cocina. −Dijó el joven inventor mientras se levantaba y se dirigió a la cocina. Poco después, el joven rubio volvió con el canasto donde su amiga guardó los pokelitos después de decorarlos y se los entregó a ella, quien se levantó de la mesa y primero fue donde los pokémon que estaban a un lado de la mesa para ofrecérselos, cuidando de que Chespin no se los comiera todos dejándole una porción separada del resto y después volvió a la mesa acomodando la canasta en el centro e insto a los demás para que se sirvieran a gusto. A pesar de que los pokelitos eran una comida normalmente hecha para los pokémon también podía ser consumida por los seres humanos, por lo que cierto azabache le tomo gusto a dicho postre. Hace un tiempo, en su primer encuentro con Miette esta le dijó a la peli miel que hacia sus pokelitos mas para el paladar de los humanos en vez de para el de los pokémon, lo que era un error provocándole un disgusto a Serena e iniciando una rivalidad con la peli azul. Solo después de que ambas participaron en un concurso de cocina (donde ninguna de las dos gano) decidió comenzar a prepar dichos postres tanto para sus amigos como para sus pokémon.

Mientras el grupo comían el postre, iniciaron una plática amena que se extendió por medía hora. Los pokémon del grupo hacían lo mismo entre ellos a la vez y entre las pláticas de las estrategias que Ash quería usar en sus futuros combates, las conversaciones entre las chicas, los comentarios de Clemont que casi siempre incluían el tema de la ciencia y las respuestas de Meyer al poder saber que era de sus hijos durante su viaje por la región, cierta oji azul dijó mientras bostezaba levemente.

−A sido un largo día. Solo quieroacostarme y relajarme un largo rato. −Expresó la joven artista, insinuándose al hombre que estaba a su izquierda. Este se percató y entendió a lo que se refería la amiga de su hijo, sonriendo sutilmente.

−Si, para mí también fue un día muy movido. −Secundó el mecánico, respondido ante la insinuación de la chica.

−Pues, deberías tomar un baño también. Así estarías más cómoda, Serena. −Inocentemente le sugirió el azabache a su amiga. La chica de Kalos se sintió un poco descolocada ante eso, no porque encontrara raro lo que escucho, sino porque su amigo estaba comportándose de forma honesta e inocente, mientras que ella estaba insinuados sexualmente al padre de los hermanos limón, enfrente de ellos e incluso también en frente del chico por el cual tenía sentimientos, lo que la hacía sentir mal consigo misma al recordarle lo muy diferente que era respecto a sus amigos. De repente, la peli miel sintió que algo tocaba su pierna y al bajar su mirada para saber que la estaba tocando se sorprendió al ver la pierna del mecánico sobándose contra de la suya. Levanto su mirada para ver al propietario, el cual solo estaba conversando con su pequeña hija fingiendo no percatarse de su acción, pero él al ver de reojo a la peli miel solo le guiño su ojo.

−Bu-bueno, con permiso voy a prepararme para ir a dormir. Bonnie, si quieres puedes venir conmigo, así nos bañamos juntas y ahorramos tiempo para que después los chicos puedan ocupar el baño. −Dijó la joven intérprete a la pequeña rubia y esta acepto. Ambas chicas se levantaron y salieron del comedor dejando a los chicos solos.

Durante el resto de la tarde, ya cerca del anochecer, el grupo se preparó para ir a dormir. Todos ya habían utilizado el baño y se habían cambiado de ropa, pero surgió un problema: el centro pokémon solo tenía una habitación con cuatro camas para ser utilizadas por los viajeros que se alojaran ahí y dado la poca concurrencia de entrenadores a dicho establecimiento no tenían más camas disponibles. Esto no sería un problema para ellos porque al ser cuatro cada uno podría utilizar una, pero como esta vez estaban acompañados del padre de los hermanos limón no sabían cómo repartir los muebles entre ellos y si alguien debería compartir la cama con otro. Al final, Meyer decidió que utilizaría el sofá que había en el casino para que los chicos pudieran descansar más cómodamente, después de todo el sofá era lo bastante grande y blando para que fuera utilizado por el mecánico. Tuvieron que pedirle unas sábanas extra a la enfermera Joy para evitar que hombre tuviera frio durante la noche.

−Bueno, vamos a descansar. Buenas noches papá

−Que descanses, papá.

Se despidieron los hermanos limón de su padre para después entrar al dormitorio.

−Si, que descanse señor Meyer. −Siguió el azabache quien también entró a la habitación. Solo faltaba Serena, quien en ese momento había regresado del baño y se encontró al hombre frente a la habitación.

−Bueno, Serena. Que descanses bien. Te esperare mientras los demás se duermen para continuar “jugando”. −Esto último se lo dijó susurrando.

Está bien. En dos horas voy a ir donde tí. −Respondió de igual forma la chica entrando y cerrando la puerta, acostándose en la cama de al lado (que ella había pedido anteriormente).

La joven artista estando acostada espero despierta hasta haberse asegurado que los demás se hubieran dormido. Estaba un poco cansada por lo ajetreado de su día y tenía ganas de cerrar sus parpados, pero decidió no tomar una siesta porque podría quedarse dormida, así que solo hizo lo de siempre hacia cuando tenía que esperar: reflexionar sobre su día. Ya en el pasado la pervertida chica había pasado por esa situación de esperar a que sus amigos se hayan dormido para poder escabullirse y tener sexo con alguna de sus parejas, que si bien, muchos de sus encuentros eran fortuitos por las circunstancias, en algunas ocasiones (como ahora) se ponía de acuerdo con alguna de ellas para reunirse y tener un tiempo a solas. Después de todo, no tenía la oportunidad de que sus sesiones de sexo fueran largas y básicamente solo con Meyer, Sycamore y, en el último tiempo, con Alan había podido realizar dicha actividad con mayor libertad sin preocuparse de si demoraba para reunirse con sus amigos o si alguien podría encontrarlos. Normalmente eso solo se daba cuando el grupo dormía alguna ciudad o pueblo porque cuando acampaban a la intemperie eran ellos cuatro sin nadie a sus alrededores y, aunque viajaba con dos varones, Serena había decidido no hacerlo ni con Clemont ni con Ash, aun cuando un par de veces tuvo la tentación de hacerlo mientras ellos dormían, pero nunca lo hizo porque eso significaría que sus amigos podrían descubrir a su pervertida “yo” y la opinión de ellos, como también su amistad podría cambiar drásticamente. Desde que había iniciado su vida sexual, el haber probado el placer que le ofrecía la carne, el sentimiento del riesgo a ser descubierta, el saber de lo que hacía no era lo adecuado para una niña de 16 años y como poco a poco retorcía su propia moral y su percepción sobre si misma hacia florecer en la chica sentimientos contradictorios, pero siempre sucumbía a seguir realizando las mismas prácticas convirtiéndola en una puta en toda la regla. A veces se debatía cual estilo de vida quería llevar; el de una joven intérprete soñadora que estaba enamorada de su amigo (lo moralmente aceptado) o entregarse completamente al placer del sexo y asumir ese estilo de vida aun si eso significara dejar atrás todo lo que aun tenia valor para ella. Pero en el fondo la chica sabía qué hace mucho tiempo, incluso antes de iniciar su viaje con sus amigos, algo se había roto dentro de ella y no importaba que opción tomara, también si las cosas siguieran tal como estaban en este momento: ya no había vuelta atrás para poder rectificar su camino y volver a ser la niña inocente que alguna vez fue. Definitivamente esto era algo que deprimía a Serena (o al menos, eso era lo que ella pensaba).

Ya habiendo pasado las dos horas, Serena se levantó con cuidado de no hacer ni un ruido, se acercó donde estaba su mochila y la tomo para después salir de la habitación no sin antes haberse asegurado de que los otros tres ocupantes estaban completamente dormidos. Se dirigió al baño y dentro de él se preparó: primero se quitó la ropa de dormir quedando completamente desnuda, saco un par de medias negras, de las que acostumbraba usar, para ponérselas y del bolsillo pequeño de su mochila saco un frasco de donde tomo un par de pastillas anticonceptivas. Si bien la chica siempre llevaba consigo condones en caso de que sus parejas no tuvieran alguno (para evitar quedar embarazada y contraer alguna enfermedad) había acordado con Meyer y sus otras dos parejas más frecuentes (Sycamore y Alan) tener sexo sin utilizar protección, claro ya se había asegurado que ellos no tenían ninguna enfermedad de transmisión sexual y tanto el profesor como el mecánico a pesar de tener una vida sexual tan activa como ella, se aseguraban de tener las mismas precauciones. Con el entrenador del Charizard negro no hacía falta porque solo había mantenido relaciones con ella. Arreglo su cabello la peli miel con un moño rosa que acostumbraba utilizar, guardo su ropa de dormir y el frasco de vuelta a la mochila y salió del baño para dirigirse en donde se encontraba su amante.

Meyer estaba esperando a que llegara la chica cuando escucho la puerta abrirse y ver en la oscuridad una silueta entrando, fue segado un poco por las luces del casino cuando fueron encendidas por quien había entrado recién; Serena. Parpadeo un poco y cuando se acostumbró a la luz pudo deleitarse con lo que había enfrente a sus ojos: la amiga de su hijo estaba completamente desnuda, podía apreciar la figura de la chica con sus senos que tenían los pezones erectos al estar expuestos al frio aire nocturno, que para su edad eran muy generosos, bajando la mirada pudo ver su vientre plano, la cintura con unas anchas caderas que la hacían lucir curvilínea, la piel pálida de la misma que reflejaba la luz la hacía lucir hermosa y al bajar más los ojos pudo ver la vagina totalmente desnuda, libre de pelos púbicos (esto lo encontraba adobarle y sexy a la vez) y ver las largas y bien formadas piernas, con sus gruesos muslos que estaban cubiertos por las calcetas negras. Era una vista que excitó mucho al mecánico y agradecía la suerte de poder intimar con semejante espécimen femenino.

−Bueno, Meyer. Aquí me tienes ¿Esperaste mucho por mí? −Pregunto la semi desnuda chica, caminando hacia el sofá moviendo sus caderas a cada paso solo para molestar más al mecánico.

−No me importa esperarte a ti. −Respondió, levantando su torso y acomodándose en una posición sentada, descubriendo así la parte superior de su cuerpo. Era el turno de la jovencita el ahora poder apreciar el cuerpo de su amante; vio que no llevaba ninguna camisa puesta dejando a la vista todo el torso desnudo, con unos hombros anchos, apreció la musculatura de sus brazos, sus bíceps, su abdomen firme que sumado al vello en su pecho y el de sus brazos lo hacían lucir muy varonil y “salvaje” que contrastaba con la delgada y delicada figura de la oji azul. La parte inferior estaba cubierta por las mantas, pero pudo apreciar que solo llevaba su ropa interior puesta, preguntándose si el adulto no sentiría frio en su improvisada cama.

−Vamos, Serena-chan. Siéntate aquí para que podamos empezar, pero te lo advierto: no te dejare dormir en toda la noche. −Invitó el adulto a su amante, haciendo hincapié en lo último. La chica asintió y dejando su mochila a un lado del sofá dejo caer su cuerpo al lado del mecánico, apegándose a él quien también se movió para destaparse completamente. En esta ocasión, fue Serena la que tomó la iniciativa e inició besando a Meyer en la boca, recorriendo con sus finas manos el pecho del mecánico, tanteándolo y bajándolas hasta el abdomen para poder sentir lo duro que está. En tanto, el adulto hizo lo mismo pasando sus manos por la suave piel de la chica, tocando con su áspera palma los pechos y apretándolos un poco hizo que la peli miel gimiera. En la posición en la que estaba, agarro con su mano izquierda el hombro de su pareja y la acerco más hacia él, mientras con su otra mano soltó el seno que tenía agarrado y la bajo hasta llegar a la intimidad de la chica. Primero rosó sus dedos justo por encima de la vagina, luego los bajó rosando alrededor de los labios haciéndole cosquillas y excitándola más provocando que Serena dejara de besar al hombre y comenzó a quejarse más fuerte al sentir como le masajeaban su intimidad, lo que Meyer aprovecho para besar su cuello, mordiéndolo ligeramente y succionando la piel haciéndole un ligero “chupón”.

− ¡Ah! Meyer, ¡Ah! ¡Sigue así! −Se quejó la excitada chica. Esto solo estimulo más a su amante quien comenzó a evidenciar una protuberancia en su calzoncillo. La oji azul se percató de estoy y movió una de sus manos hacia la prenda y saco el pene erecto, bombeándolo desde la base hasta la cabeza donde detenía su mano para masajear la cabeza.

−Bueno, creo que es hora de ponerse serio. −Declaró el mecánico y acto seguido hundió sus dedos medio y anular dentro de la vagina, moviéndolos rápidamente, adentrándolos hasta el fondo, curvándolos para poder llegar al punto G (después de todo, tenía experiencia complaciendo a las damas) y también rozando con la palma de su mano el clítoris de la jovencita.

− ¡Ahhhh! −Gritó la peli miel, arqueando su espalda y abriendo los ojos ante recibir tal estimulación, soltando más de sus jugos de amor en la mano de su amante. En tanto, el mecánico siguió con la digitación en la chica provocándole más quejidos y siguió el juego unos minutos más, con la pervertida chica quejándose en voz alta sin guardar pudor entregando al placer de los dedos de su amante completamente. Pero justo antes de que pudiera correrse, Meyer dejo de mover sus dedos y se puso de pie.

−Ahh… Ahh… ¿Por qué te detuviste? −Cuestionó entre cortado la jadeante chica, algo decepcionada porque estaba a punto de llegar al clímax.

−Bueno, Serena-chan. Es que se me ocurrió una idea que te dará más placer. Ven, sígueme. −Dijó el hombre extendiendo su mano y agarro un brazo de la chica jalándola para que lo siguiera, a quien le se le dificultó un poco poder pararse porque le temblaban las piernas. El padre de los hermanos limón la guío hasta una de las mesas y haciendo alarde de su fuerza tomo de las caderas a la temblorosa chica y la sentó al borde de la mesa.

−Ya que me diste una mamada antes, creo que es justo que te devuelva el favor. −Habiendo dicho esto, el adulto se arrodillo ante la mesa para quedar a la altura de la intimidad de la peli miel y con sus manos tomo las piernas de la misma acercándola a su rostro. Esto había tomado por sorpresa a Serena, pero luego comprendió las intenciones de Meyer: quería hacerle sexo oral.

−Jo, Jo. Mira que linda y rosado “gatito” tienes, Serena-chan. Esta muy mojado y huele muy dulce. −Dijó el hombre mientras con sus dedos habría los pliegues de la vagina.

−No hagas eso, es muy avergonzó. −Reclamó la chica de Kalos, muy sonrojada por la vergüenza de estar tan expuesta para que vieran su parte más íntima.

−Aww, que linda reacción. No te preocupes, pronto vas a sentir solo placer. −Dicho esto, Meyer enterró su cara en la vulva de Serena abriendo su boca saco su lengua y comenzó a lamer los labios exteriores, moviéndola de arriba y hacia abajo, ejerciendo presión para hacerla entrar dentro de la vagina de la excitada chica. Saboreó los jugos vaginales que escapan entre los pliegues y con sus manos acercó más hacia el borde el cuerpo de su amante, quien se comenzó a quejar más fuerte, dejando caerse sobre su espalda, llevo sus manos a la cabeza de Meyer y agarró su pelo, arqueando la espalda y fletando sus piernas, así como también los dedos de sus pies por el inmenso placer que le daba la lengua del mecánico. Muy pocos hombres habían podido hacerla gemir dándole sexo oral, haciéndola sentir en la octava nube. El hombre siguió haciendo su trabajo y estirando sus brazos sobre el cuerpo de Serena los llevo hasta los pechos de esta y comenzó a masajearlos y a jugar con los pezones duros que tenían, provocándole más placer a la chica. No paso mucho tiempo hasta que la peli miel llego al clímax.

−Me-me voy a correr, ¡Ahhhhhh! −Con un fuerte grito la artista pokémon soltó su corrida en la cara del adulto, quien lo recibió con gusto y se sorprendió de la cantidad de líquido que soltó la amiga de su hijo. Debió haber sido muy bueno para provocar tal reacción, pensó.

−Vaya, si que soltaste mucho de tus jugos. Tus postres son deliciosos, pero me gusta más este sabor de ti, −dijó el mecánico mientras se paraba y se relamía sus labios, −aunque creo que gritaste muy fuerte. Espero que los chicos no te hayan escuchado.

Serena aún estaba jadeando después de tal orgasmo, pero al escuchar lo último volvió a sus cincos sentidos. Se había dejado llevar y no pudo contener su voz, así que se comenzó a preocupar de si había despertado a alguien. El temor comenzó a invadir el corazón de la chica, pero a la vez estimulaba el pensar que podría ser atrapada, eran sentimientos muy contrarios y solo la ponían más nerviosa. Meyer, al ver esto solo atendió a decir:

−No te preocupes. No creo que nos hayan oído, pero mejor deberíamos tener más cuidado. −Trató de consolar a la peli miel. −Bueno, creo que es hora del evento principal. −Dijó el hombre, quitándose los calzoncillos quedando completamente desnudo.

−Si, tienes razón. Mmm…, creo que tu “amiguito” está muy emocionado, ¿Verdad? – Habló la oji azul relamiéndose los labios al ver el cuerpo desnudo tonificado de su amante y que tan largo estaba su falo. Separó sus piernas, se apoyó con su brazo izquierdo y con el derecho dirigió la mano hacia su vagina para abrirla e instar al mecánico que la penetrara, sonriendo pervertidamente. −Ven, métemelo y revuelve todo el interior de mi útero. No tienes que preocuparte, ya tome la pastilla y estamos en mi día seguro. Además, lo prefiero mejor así, “pelado”.

−No tiene que repetírmelo dos veces. −Respondió Meyer acercándose a la chica tomo su pene y lo presiono contra la entrada de la vagina. Con una fuerte estocada hizo entrar todo el largo de su miembro de una vez hasta llegar al fondo, lo que le provocó un gemido suyo y un grito ahogado por parte de la jovencita, que en un esfuerzo para que no se escapara su voz se mordió el labio inferior cerrando los ojos y apretando los puños en reflejo del esfuerzo que hizo.

− ¡Ohh! Que agradable sensación. Extrañaba como tu vagina envolvía a mi pene. Me sorprende que aun siga tan apretada. −Exclamó complacientemente el adulto cerrando sus ojos y dejándose llevar por las sensaciones que sentía en su miembro, como apretaba alrededor de la periferia, lo húmedo que se encontraba ese espacio, como los labios exteriores de la vulva rozaban la base de su pene y como sus testículos chocaban contra la parte baja de la pelvis de la chica.

− ¡Ohh, si! Es tan grande que siento como ensancha mi útero. Vamos, ¿Qué esperas? ¡Muévelo! −Reclamó la peli miel al hombre, mientras estiraba sus brazos para agarrarse de su firme torso y lo miró fervientemente los ojos de su amante. Meyer se había olvidado como la candente fémina se comportaba como una puta en celo cuando tenían sexo y eso le gustaba mucho.

−A tus ordenes, mi niña. −Dijó y comenzó las embestidas, moviendo sus caderas de adelante y hacia atrás, apoyando sus manos a los lados de la mesa y con los músculos de su espalda trataba de marcar el ritmo de las oscilaciones de sus caderas. La mesa se movía con cada embestida que tenía la pareja y las patas ejercían fricción contra el piso de madera del casino, lo que provocó ruido al crujir la madera. − ¿Sabes porque elegí esta mesa, Serena-chan?

− ¡Ah, ah, ah! ¿A quién le importa? ¡Solo sigue metiéndomela más duro! ¡Ah! −Exigió la chica. Ya en este momento había dejado a tras sus inhibiciones, sus dilemas morales y solo quería sentir el placer de la carne. Había asumido el papel de una puta y nada más le importaba, excepto sentir como el pene de su amante moldeaba el interior de su vagina.

−Je je je. Hace unas horas me reclamabas porque podían encontrarnos teniendo sexo y ahora solo quieres que te lo meta hasta el fondo, ¿Verdad? ¡Eres toda una puta, Serena-chan! −Le recriminó Meyer a la joven artista.

− ¡Si, soy una puta! ¡Por esta noche SOY TU PUTA! Solo continúa metiéndomela, haré todo lo que quieras, pero solo sigue metiéndomela ¡Ahh! −Exclamó la desinhibida chica, ni ella misma se reconocería cuando estaba sumida en ese estado.

−Bueno, de todas formas, te lo diré. Escogí esta mesa porque fue la que habíamos utilizado para cenar. Solo piénsalo, hace un par de horas estábamos comiendo todos juntos en esta misma mesa como una pequeña familia y ahora la estamos manchando con los fluidos de nuestros cuerpos mientras tenemos sexo. No tenemos remedio, je je je. −Río el mecánico después de decir eso.

Serena solo le interesaba sentir placer en ese momento, pero cuando giro su cabeza hacia la izquierda vio la silla que estaba en frente de ella y recordó que esa había sido la que había ocupado Ash. Imagino al azabache allí, sentando, comiendo junto los demás y recordó la sonrisa que tenía, el semblante de un joven amable, algo tonto y distraído pero muy sincero: de la persona que amaba. Por un momento, se sintió culpable al pensar que al estar teniendo sexo con alguien que no fuera el azabache, su enamoramiento desde la infancia, lo estaba traicionando. Pero este sentimiento no duro mucho, porque en ese momento sintió que Meyer comenzó a acelerar sus embestidas y que apoyó su cuerpo sobre el suyo, sintiendo la pesada respiración en su nuca a la vez que por reflejo la peli miel envolvió sus delgados brazos abrazando la espalda sudorosa de su amante. En ese momento, al menos por esa noche, quería dejar de sentirse mal consigo misma y solo quería entregarse al placer del sexo, por lo que giro su cabeza y capturo los labios de Meyer Lo siento, Ash fue lo último que pensó antes de que se nublara su mente.

− ¡Ah! Serena, estoy por correrme. ¿Dónde lo quieres? ¡Ah! −Dijó el mecánico soltando los labios de la soñadora chica, con la voz pesada denotando que estaba cerca de eyacular.

− ¡Adentro! ¡Córrete dentro mío! ¡Llena con tu semen todo mi útero! ¡Ah! −Respondió la oji azul y acto seguido cruzo sus piernas rodeando la pelvis del hombre presionándolo contra si misma y sin la intención de soltarlo.

−Ok, aquí va. ¡Recíbelo todo, Serena! ¡Ugh! −Exclamó el hombre dando una última embestida en el interior de la vagina, chocando con la entrada del útero y eyaculando soltó todo su esperma en el interior. La caliente peli miel también dio un último gemido y arqueando su sudorosa espalda recibió toda la carga que soltó el padre de su amigo dentro de ella. Sintió los espasmos musculares de su cuerpo al llegar al clímax y como el líquido caliente la llenaba su interior. Abrió los ojos mientras respiraba pesadamente y al encontrarse con los de su amante encima suyo lo beso nuevamente, cerrando ambos sus ojos arremolinado sus lenguas entre si antes de que Meyer desplomara su cuerpo sobre el de ella.
La pareja estuvo en esa posición por unos instantes más mientras recuperaba el aliento, siendo el mecánico quien primero se movió, levantándose, aun jadeando un poco y se sentó en la silla que estaba al lado suyo. En tanto, la oji azul seguía jadeando con un rostro que demostraba una gran satisfacción; con las pupilas mirando hacia arriba, su lengua afuera de su boca y esbozando una sonrisa. Nadie que conociera a Serena creería que tal chica podría llegar a tener esa apariencia. Finalmente, después de unos minutos de descanso ambos se repusieron.

−Eso estuvo genial, Serena-chan. Eres la mejor en la cama que he conocido o, mejor dicho, la “mejor puta sobre la mesa” que he tenido. −Corrigió el mecánico. La jovencita, en vez de molestarse, solo irguió su espalda para quedar sentada y dirigiéndose ante él contestó:

−Eso lo tomare como un cumplido, pero aun no acabamos, recuerda; me dijiste que no me dejaras dormir en “toda la noche”. −Dijó la peli miel, mientras abría sus piernas y con sus dedos sacó un poco del semen que escurría desde dentro de su vagina para luego lamerlos.

Después de eso la caliente pareja siguió teniendo sexo unas horas más, probando otras posiciones y utilizando, literalmente, todo el casino para sus actos sexuales: desde probar hacerse sexo oral ambos a la vez sobre otra de las mesas (la pose del “69”), tener sexo anal al estilo de cómo se aparean los pokémon (con la peli miel en “cuatro” mientras era penetrada en su ano) hasta llegar a la cocina y con Meyer embistiendo a Serena contra la pared de cristal, restregando los pechos de la chica contra el frio vidrio. Terminaron donde habían empezado, el sofá, masturbándose entre sí mientras se besaban. Después de que ambos llegaran al orgasmo, Serena le sugirió al mecánico si tomaban un baño juntos para limpiarse antes de volver a sus respectivas camas (como también para tener otra sesión en la ducha) pero Meyer rechazo la oferta argumentando que debía limpiar el casino ya que lo habían desordenando y ensuciando con sus propios fluidos todo el lugar.

−Bueno, Serena. Ve a bañarte y después te acuestas. No te preocupes, yo puedo limpiar esto solo, se dónde guardan los artículos de limpieza. −Dijó el hombre mientras se erguía y se estiraba un poco. −Dejare todo como estaba y después utilizare el baño.

−Ok, te lo dejo en tus manos. −Respondió la oji azul, levantándose del sofá y tomando su mochila se percató que no tenía puesto el moño sobre su cabeza, así que buscó donde pudo habérsele caído cuando tenía sexo desenfrenadamente, encontrando dicha prenda cerca de donde estaba. Se dirigió a recogerla y le dijó a Meyer (quién todavía se encontraba allí) − ¿Seguro que no quieres que te ayude? Digo, yo también soy responsable de haber ensuciado. –Dándole la espalda se agachó para recoger el listón sin darse cuenta que al hacer ese movimiento se escurrió un poco de semen que había quedado en su vagina y ano, cayendo al piso mientras era observada por Meyer.

−No te preocupes, puedo arreglármelas yo solo. Además, con esta vista me basta y sobra como “paga” por mi trabajo ¡Ja ja ja! −Se burló el hombre, lo que avergonzó un poco a la chica quien hizo un puchero, pero finalmente solo le sonrío y se despidió saliendo del casino.

Serena entro al baño, se quitó las calcetas (que habían quedado muy sucias), entró a la ducha y se bañó teniendo cuidando de sacar todo lo que tenía adentro de si, lavo su cabello, salió de la ducha, se secó y recogiendo del suelo las calcetas las guardó aparte junto con sus otras prendas usadas para lavarlos mañana. Se vistió con su ropa para dormir, se volvió hacer el moño en su cabeza y finalmente salió del baño para dirigirse al dormitorio con cuidado de no despertar a nadie. Cerrando la puerta detrás suyo se metió a su cama, no sin antes volver a ver a sus amigos durmiendo, con Clemont hablando dormido sobre cosas de ciencia, la pequeña Bonnie estando abrazada a Puni-chan y Dedenne y a Ash destapado completamente roncando, por lo que se acercó donde él y lo arropo cuidando de no despertarlo.

−Gracias, Serena. Eres genial. −Escucho hablar al entrenador de Kanto la oriunda de Kalos, sorprendiéndose, pero al notar que el chico lo había dicho dormido suspiro.

Parece que solo sueña conmigo. Eso es muy dulce. −Pensó la peli miel. − ¿Qué pensara de mi Ash? ¿Me vera solo como su amiga o…? −Pero rápidamente se puso triste porque no importaba si el azabache le devolvía sus sentimientos a ella o no, nunca lo sabría porque ella no tenía el valor para confesárselos y, más importante aún, quizás nunca él la aceptaría si llegara a descubrir lo que hacía, lo que acaba de hacer. Serena volvió a su cama y tratando de conciliar el sueño unas lágrimas brotaron de sus ojos sin darse cuenta. Quien sabe cuánto tiempo más podría seguir mintiéndose a sí misma.

¿Fin?
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Bueno, hasta aquí llego. Se que puede ser algo triste y francamente no se si transmitió ese sentimiento pero es lo que tengo que ofrecer.

Estan libres de comentar sobre el capitulo, lo que les gusto, lo que no y por favor no discutan en los comentarios, si tienen algo contra le tema del fan fic pueden hacérmelo saber. También sigo recibiendo sugerencias.
Saludos y hasta luego.
 
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Lamento tener que volver a comentar después de que publique anteriormente, pero solo quería dar a conocer que corregí la Parte 2 (así como también el Prologo la Parte 1) cambiando unas partes en pos de mejorar la narrativa y corregir errores ortográficos y de redacción. Hay unos pequeños cambios pero sigue siendo el mismo fan fic con los mismos acontecimientos, la proxima no sera asi porque tendre mas cuidado de no comenter dichos errores.

En fin, solo era eso y en el Mayo publicare el primer capitulo. No dare fecha pero definitivamente sera despues del 10 de dicho mes (porque tengo examenes ese día).
 

Heroes Die
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acabo de leerlo vas bien veo que eliminastes algunos errores poco visibles aun que en si evita hacer doble posteo solo digo en fic hasta el nuevo capitulo
 
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