Quest C Historia En busca de respuestas | Kal

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Un rumor sobre un hombre loco que se adentró en Blight Marsh en Jotun y no quiere salir ha corrido de boca en boca. El tipo parece no hacer nada ni querer nada, pero ya está poniendo nerviosa a la gente de alrededor y las bestias que habitan el sitio. Después de todo, quién es lo suficientemente loco para estar en Marsh Land por más de un día?!
Kal sospecha que ese hombre es el mismo ladrón que conoció antes, y tiene muchas preguntas para hacerle.

Objetivos:
-Encontrar al extraño hombre y conseguir algunas respuestas
-Pedirle que salga del clóset del bioma
-Salir con vida de Blight Marsh
En solitario: 4 post.
Duración máxima: 2 Semanas.
Quest C = 20 reactivos | 400 YRD
Bonus por bioma = Marshland: 7 reactivos | 110 YRD

Kal | Hannychan Hannychan
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Hannychan

a mix about cats, love, breakfast and being tired
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14 May 2007
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Un frío como pequeñas agujas golpeaba sus mejillas, parte de la poca piel que tenía descubierta a merced del frío bajo cero de Skade, la ciudad de eterno invierno. Era en estos momentos cuando tener un buen amigo Salamander sería conveniente, su habilidad para emitir calor los convertía en la mejor herramienta durante la helada.
Pero no sufriría por mucho tiempo, se encontraba camino a un bar, lugar en el que podía deja recaer la nieve de sus hombros y tomarse una buena bebida caliente. Punto de genialidad en el mundo del Alfheim, allí era un adulto y podía entrar a cualquier bar o negocio que quisiera, sin que se le detuviera por su minoría de edad. Aunque en esta ocación no iba para divertirse, tenía una misión y esa era recolectar información.

El tema con el misterioso ladrón/fantasma no había terminado, a pesar de los consejos de Seth de alejarse de él, Ethan estaba resuelto a hablarle al menos una vez más. Por alguna razón sabía que todo lo que le había dicho, su encuentro y el semi-escalofriante hecho de que supiera demasiado sobre si vida privada, no le parecía coincidencia, y solo hablando con él podría saber qué relación tenía todo eso con su madre y una forma de "posiblemente" salvarla de su coma que hasta ahora había durado 3 años.
Ethan suspiró, incluso él sabía que podía estarse poniendo en peligro por nada, pero su infantil y esperanzadora mente no podía evitar querer llegar al fondo de todo. Entró por la puerta que se veía pequeña en comparación a su gran altura, se quitó el gran saco que lo resguardaba del frío, el olor a alcohol y calidez del lugar lo golpeó placenteramente. Algunas vistas se posaron en él y un pequeño silencio se hizo presente ante su intimidadora imagen, imagen que fue arruinada cuando el flan (antes escondido en la espalda de Ethan por el frío) pasó a expandirse y relajarse cual manto por encima de sus hombros y su espalda. El gran chicle rosa no era el mejor sideckik para u badass como él, pero sin duda era el mejor compañero. La gente rápidamente volvió a sus actividades y el bullicio retomó su volumen, tampoco era un desconocido en el lugar, debía ser la tercera noche que iba al sitio por información, se dirigió a su mismo sitio en la barra.
-¡Hey! de nuevo tú, ¿encontraste lo que buscabas?- Le saludó amigablemente el hombre de dos metros, prominente barba y gigante cicatriz en el rostro que atendía el bar. Con su cálida sonrisa y como siempre, le sirvió una bebida caliente al Caith Sith.
-Gracias. Esta vez estoy más cerca, sé que tomé esa misión hace días pero tengo el presentimiento de que debo prepararme más que para otras misiones. Esta vez fui a reconocer el sitio. Necesitaré eso que ordené hace días- Aún recordaba el primer día que había llegado a Skade, su viaje desde Alfheim lo había dejado agotado, había estado siguiendo el rastro del fantasma desde el último lugar donde lo encontraron, en Gakuen. Su habilidad para hablar con las bestias, su olfato e instinto lo habían ayudado bastante. Sabía que el tipo no era un fantasma en verdad (porque los fantasmas no existen...¿cierto?) pero suponía que era un Imp de muy alto nivel. En verdad se sentía como perseguir a un fantasma, su rastro era tenue y su forma de moverse sigilosa, era como si de verdad nadie podía verlo. Sin embargo una serie de rumores lo guiaron hasta Skade, lugar donde efectivamente había muchas habladurías sobre este extraño condenado que moraba en las sombras de Bright Marsh, y lo llamaban condenado por que NADIE se había animado a estar allí por más de un día, mucho menos una semana que es aproximadamente cuando los rumores comenzaron. Ethan había investigado el sitio ese día, el lugar era como un organismo vivo, uno que quería digerirte. Entrar al lugar se sentía como entrar a la boca del lobo, el aire es denso, cubierto por esporas y gases tóxicos que hacen difícil la respiración, por todas partes hay sustancias y seres venenosos, casi como si el ecosistema quisiese digerir a cualquiera que se encontrara allí. Era difícil mantenerse a salvo de día, sólo se imaginaba como podría ser pasar la noche allí.
El segundo día de su llegada supo que el viaje no sería uno sencillo, las personas a las que se les apareció el fantasma (algunas veces robándoles objetos, otras veces solo asustándolos) lo vieron desaparecer rumbo a las partes más profundas del bioma. - No podía estar en una posada aquí en Skade, o en algún lugar a la entraba de Bright Marsh, tenía que estar en lo más profundo y difícil de llegar ¿verdad?- Se quejó bebiendo por fin su bebida. El hombre frente suyo se carcajeó con energía, ya se estaba acostumbrado a sus lamentos después de un agotador día.
- ¡Ánimo! que es la recta final. Ya sabes dónde está ¿cierto? sólo debes llegar allí y patear su trasero fuera del bioma, a ver si esta gente supersticiosa deja de chismear sobre él- Era cierto, su presencia en el lugar había alterado a los ciudadano y los más supersticiosos lo veían como una señal de mal presagio, atribuían desgracias recientes a su presencia insistente en el Bioma, aportando a una histeria colectiva que en cualquier momento podría volverse peor.
-Bueno, eso acabará pronto mi buen amigo, por que mañana me meteré a ese sitio y comenzará mi expedición. En teoría debería tomarme un día y medio llegar allí, pero debo hacerlo con cuidado- Le dijo mientras observaba a su interlocutor, un hombre grande pelirrojo, claramente con alguna ascendencia celta, quien sabe, talvez los celtas aún existían en este mundo.
- Descuida, que tu destino no es morir acá, y si lo haces asegúrate de que sea una muerte digna de contarla allá arriba – Se río gustosamente para sí mismo mientras le pasaba un papel- Tu pedido ya está liso, si en verdad entrarás mañana dirígete a este punto en la madrugada antes de ir al pantano. Confía en tus habilidades chico, tendrás éxito-

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Hannychan

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La luz del alba iluminaba el cielo y gracias a dios parecía que la temperatura se elevaba de a poco, sin embargo esa luz no brillaría por siempre sobre su cabeza, se encontraba frente a frente con la entrada a Blight Marsh, el pantano gigante, el sitio de eternas nubes y ambiente en constante inundación o putrefacción. Allí lo más importante era mantenerse seco, y lejos de los líquidos tóxicos que cargaban cadáveres y esqueletos por doquier.

Ethan se estremeció un poco, amaba Fungiferous Garden en Alfheim, pero Blight Marsh era como su hermano malvado gemelo oscuro y lleno de toxicidad, allí todo era tenebroso en su propia y única manera, no entendía como podía haber alguien que se refugiara allí, pero en verdad si pudiese imaginar a alguien seria exactamente ese particular fantasma al que buscaba con tanta insistencia.
Trono los dedos de ambos puños y se puso manos a la obra, tenía un viaje largo por delante y a pesar de ser el alba debía apresurarse pues los días dentro el pantano serían más cortos.
Se dirigió a un gran tronco muerto y húmedo para asestarle un fuerte golpe. La madera cedió y tras ésta se pudo ver su contenido, una canoa que él había llevado el día anterior. Las primeras veces que se había acercado al bioma se había dado cuenta lo peligroso e inútil que sería tratar de cruzarlo volando, no solo porque existían muchos seres tétricos que lo verían al instante, si no que el mismo sitio estaba cubierto de lianas, vegetación muerta y frondosas copas que hacía muy difícil su recorrido por aire, ni que decir a pie, la parte inicial de ese bioma era básicamente 70% barro, algunas partes tenían la profundidad suficiente para tragarte, así que en lugar de arriesgarse a cruzarlo a pie y atorarse en el barro por siempre, decidió probar algo arriesgado, cruzarlo por el río y el agua estancada que estaba casi en todo el Bioma.
Lo bueno de este transporte es que en verdad te llevaba mucho más rápido y con menos dificultad a través del pantano, manteniéndote seco por supuesto, lo malo es que estás expuesto a cualquier criatura pues ya no tienes vegetación que te camufle. Sin embargo aquí era donde Ethan agradecía inmensamente ser un Caith Sith y haber aprendido la magia de Peace Path, esta le permitiría pasar pacíficamente por el rio sin llamar la atención de ninguna criatura agresiva. Era la mejor magia del mundo si le preguntaban a él.
Finalmente toda su planificación se pondría a prueba ese día, la canoa fue puesta sobre el agua y partieron junto al flan, navegando silenciosamente por las aguas quietas de ese pantano.
Los biomas de Alfheim no cesaban de asombrarlo, en verdad ese mundo era asombroso. Todo era grande, como siempre, los musgos, las aves, las luciérnagas, las flores, los hongos y qué decir de los árboles. Era muy sombrío, sí, pero después de que te acostumbrabas a esa sensación lúgubre, podías ver lo hermoso del sitio.
A pesar de que por afuera las aguas se viesen turbias, navegando en ellas podías darte cuenta que eran sorprendentemente cristalinas. Ethan se inclinó sobre su costado lo suficiente para poder ver como bajo esa agua cristalina unos pequeños peces nadaban, algunas algas que ondeaban y un ojo que lo observaba desde las profundidades.
- Ay Dios mío- La sangre se le fue del rostro ¡un ojo gigante lo estaba observando por abajo de la canoa! esta vez se puso a rezar mentalmente que su magia fuese efectiva porque ese bicho sí que le erizaba la piel. Como si hubiese escuchado su comentario el ojo se cerró, mostrando sus afilados y numerosos dientes. A un costado suyo esa forma viscosa, grande y negra comenzó a elevarse. Tenía la forma de una mano hecha de serpientes negras con un círculo central de afilados dientes. En verdad que los monstruos allí eran como salidos de novelas de terror y de las pesadillas de alguien. El flan se envolvió a su alrededor y este abrazó su remo mientras veía a la tenebrosa mano alzarse alto, mostrando claramente la diferencia de tamaño que tenían entre ambos.
Kal estaba asustado y asombrado a la vez, no sabía cuál era más dominante pero recordó lo que aquel hombre en el bar le dijo "confía en tus habilidades, tendrás éxito". Debía confiar en su magia y que la bestia no notara su presencia. La mano gigante dirigió su palma dentada hacia la canoa del asustado niño, que tragó con dificultad, de sus fauces salió nuevamente su ojo, espectáculo tenebroso de presenciar y por un segundo se miraron el uno a otro, Ethan deseando que, si bien el bicho podía verlo claramente, al menos no lo considerara un peligro, y sobre todo que la bestia fuese de las pacíficas. Hasta su corazón parecía haberse detenido, ambos observándose el uno a otro en un extraño encuentro, hubo un ruido a la lejanía, el ojo se movió rápidamente y tiró uno de sus dedos al aire y atrapó lo que debió ser un ave porque el niño solo llegó a ver un montón de plumas en el aire. El resto de los dedos se encerraron sobre aquello que había atrapado y a continuación los dientes. Toda la mano, ahora hecha un puño apresando a su presa, se volvió a hundir nuevamente en el agua, agitando ésta y sacando de su trance a la asustada hada que comenzó a remar enérgicamente para no volcarse.
- Oh por dios, Flan. Si nos volvemos a encontrar con uno de esos nos salimos del pantano. ¡Ha! debo dibujarlo antes que lo olvide.- Dijo resuelto antes de sacar su libreta cuando las aguas estuvieron calmas, ese encuentro era suficiente para hacerle pensar dos veces a cualquiera sobre continuar su viaje, pero el niño solo pensaba en completar su compendio.
Estuvo unos segundos rayando en su libreta lo que seguramente haría preocupar a cualquier psicólogo si lo viera. Pero un ruidito por parte del flan lo trajo de vuelta a la realidad. Una pesada niebla se ceñía alrededor de la canoa.
-Uy, momento de sacar el arma secreta- Buscó en uno de sus bolsillos y allí estaba lo que recogió temprano en la mañana, una brújula, o una versión de ella. Alfheim era un mundo medieval, no eran muy comunes aquellas herramientas, pero había sido lo suficientemente afortunado de conocer a alguien que podía conseguirle una. No era igual a las que conocía en su mundo, era más difícil de leer, pero aun así podía servirle de guía, se sentía todo un vintage. Para este bioma era clave su guía, pues se metería profundo en el bioma, un bioma que parecía diseñado para marear a sus visitantes y hacerles olvidar la forma de volver para poder digerirlos. De nuevo se estremeció pero se concentró en su tarea, debía estar muy atento en estos momentos, un movimiento súbito podía volcarlo o podía chocar y encallar con un banco de barro si no estaba atento.

La niebla se hizo tan espesa que no podía ver a dos metros delante suyo, se sentía como estar solo en el universo, excepto por los ruidos distantes con eco. Se sentía como una película de terror. De repente vio a la lejanía un pilar oscuro, ¿sería una persona?, ¿un árbol? ¿Alguna bestia? no podía saberlo a menos que siguiera avanzado, pero talvez sería mejor no saberlo y pasar desapercibido, giró la vista y más adelante vio otro, pero ¡este sí se movió! a la lejanía vio otro de nuevo y otro más. ¿Dónde se estaba metiendo? de a poco se vio rodeado de aquellas sombras pilares, no todas parecían moverse es decir que no todas estarían vivas.
Hace rato había dicho que si se volvían a encontrar con esa tenebrosa mano se irían del pantano, pues cuando lo dijo no pensó qué pasaría si cuando los viese no podía irse del pantano después de encontrarlos.
La niebla fue haciéndose menos espesa y pudo distinguir lo que estaba a su alrededor, se había metido dentro de una especie de manglar, un sitio lleno de árboles inundados que se encargan de filtrar y transformar el agua, hogar de muchos peces y pequeños crustáceos, era un sitio inundado rodeado de troncos...o al menos eso eran en su mundo, pero allí en Alfheim ¡los troncos tenían ojos! Era imposible saber cuáles de esos troncos eran realmente troncos y cuales extensiones de los monstruos como manos, lo que era fácil distinguir era la cantidad de ojos que lo observaban pasar, a pesar de la ligera neblina que aún se encontraba en el paisaje. Sería la primera vez que atravesaría un bosque de ojos.
Pero al menos no parecían ser agresivos, claro que el Peace Path debió estar trabajando mucho allí, pero se imaginó que si fueran bestias agresivas ya se habría lanzado a atacarle alguna o al menos entre ellos. Eran simplemente tétricos pero pacíficos observadores de la oscuridad.
Miró la brújula nuevamente, el flan se acurrucó alrededor de su cuello, relajándose un poco más pero siempre cerca de Ethan y avanzaron por largos minutos silenciosos por ese paisaje sacado de una fábula tenebrosa.
Dentro todos los ruidos extraños que venían desde la parte más profunda del bioma, escuchó una en especial, una extraño tintineo de campanilla pero muy lejana. Después de unos segundos escuchó un horrendo grito femenino que se ahogó de inmediato.
-¡¿Qué demonios fuñe eso?!- Ethan se quedó en silencio para ver si volvía a oírlo o escuchaba algo más...pero nada. ¿Que acaso fue una ilusión? ¿ese bioma era capaz de darte ilusiones como Gakuen? no sabía que esperar de ese sitio, pero de nuevo se preguntaba cómo alguien podía estar más de un día allí dentro. -Qué miedo- Dijo para sí mismo si saber nunca que sería ese grito a la lejanía.
Entonces escuchó unos pasos a lo lejos y pudo ver un ser horrible, definitivamente sacado de alguna novela de Lovecraft. Era una especie de monje, o ser cubierto en túnicas gastadas, con el hediondo barro de los alrededores y otras machas oscuras que cualquier imaginación viva habría dicho que era sangre, además que su cuerpo estaba cubierto de tentáculos viscosos y detestables.
Kal acababa de borrar a la mano gigante como el monstruo más terrorífico de su lista y puesto a este monje con campanita encima. El bicho era ciego pero era alto, lo vio desde el agua donde se encontraban hacia la lejanía en la orilla. El bicho se movía extrañamente, como si estuviese buscando algo, y luego giró su cabeza hacia Ethan, si hubiese tenido ojos habría creído que lo estaba mirando, pero este bicho no miraba nada, percibía magia, y lo que ahora estaba percibiendo era el Peace path del Caith Sith. La misma magia que lo había mantenido vivo hasta ahora, sería ahora la causante de su desgracia. Escuchó de nuevo el agudo tintineo de la campanita.
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Belgium Belgium Hasta aqui or hoy yo creo...a menos q la madrugada me inspire (?)
pd: RUN FOREST RUN D8
 
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