Estación: Drabble CLAMP-navideño

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  • Drabble 1

    Votos: 1 4.5%
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    Votos: 15 68.2%
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    Votos: 5 22.7%
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    Votos: 2 9.1%
  • Drabble 5

    Votos: 4 18.2%

  • Total de votantes
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Emina Hikary

Once upon a time there was a hare.

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4 Nov 2008
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En la cabeza de un esquizofrénico
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♫ Twinkle, twinkle little star... canción equivocada, pero pega
Ha llegado la hora de compartir sus hermosos drabbles -y no tan drabbles- navideños estilo Clamp. Aún no revelaré quién es el autor de cada uno, sino que cada escrito tendrá un número asignado, y ustedes, queridos usuarios, podrán votar por ellos en la encuesta que encontrarán arriba. De esta manera decidiremos el ganador.

Drabble 1
"Sea o no Mi Familia"

—Syaroan-dono, apresúrese, por favor, llegaremos tarde a la cena de la señorita Sakura
—Pero Seishiro-san ¿Por qué debemos pasar esta noche fuera de casa? Además no creemos en su misma religión. Syaroan bajaba las escaleras mientras ajustaba su corbata y su mayordomo Seishiro Sakurazuka lo cubría con un abrigo.
—Sabe Syaroan-dono, le contaré una historia, mientras caminamos a casa de Sakura-dono. Abrió la puerta y caminaron por las calles solitarias, con lámparas que emitían una luz tenue, y permitían ver el bao que emitían sus bocas al hablar…
—Antes de llegar a casa de tus padres, pase vagando y trabajando, solo, con frío, a veces sin comer y a veces sin dormir, veía a la gente alegrarse por algo que quizás nunca pasó. Una noche llegué a una casa grande, alumbrada no por luces o adornos brillantes y ostentosos, sino por las risas de los habitantes de esa casa, con una calidez que parecía un verano agradable solo en esa casa. Esa casa, solo era un edificio de huéspedes, que albergaba a turistas extranjeros
—No me digas es la historia de cómo conociste a mis padres ¿cierto? Interrumpió el aburrido joven
—No crea que es una aburrida historia joven amo, permítame continuar, pero antes dígame ¿Besará a la señorita Sakura si los junto bajo un muérdago?
—No, yo no… mejor continúa la historia…
—Tu padre salió a fumar un cigarro, y me encontró temblando de frío sin decir nada me tomo de los hombros y me metió a la casa de huéspedes, para mi sorpresa los extranjeros rápidamente me abrigaron con una cobija, tu madre, una gentil señora me ofreció una taza de café, al agradecerles, se dieron cuenta que tampoco soy de Japón, solo rieron y me acercaron a la chimenea. Le pregunté a tu padre “¿Por qué había ayudado a un desconocido?” a lo que él solo me respondió: “Joven, al igual que usted, nosotros estamos lejos de casa, pero nuestro hogar solo es el lugar donde puedes ser feliz, siendo tú mismo, hoy somos una familia que comparte este hogar”
En ese momento me di cuenta que no importa donde este, si estoy feliz, estoy seguro que mi familia compartirá mi felicidad y prometí servir siempre a tu familia, bueno llegamos a casa de la señorita Sakura y su hermano Subaru, por favor se gentil, hoy serán ellos nuestra familia.
Antes de tocar el timbre un joven risueño los recibió con serpentinas y confeti — ¡FELIZ NAVIDAD SYAORAN Y SEISHIRO! Han tardado demasiado y Kurogane murió de hambre
— ¡Cállate Fye! Y llévalos al comedor, Subaru está poniendo los cubiertos justo ahora
— ¡Que descortés he sido!, pasa por aquí joven Syaoran
—¡Bienvenidos! Por un momento pensé que no vendrían, joven Syaoran es un gusto verlo. Subaru abrazo cálidamente a Syaoran
—Muchas gracias por la invitación, hemos traído un pastel e historias aburridas de Seishiro, espero les gustén
—Eres muy gracioso es Syaoran-kun, creí que no vendrías. Sakura sorprendió a Syaoran con un cálido abrazo y beso en la mejilla
—Parece que la señorita Sakura no espero a estar bajo un muérdago. Fye aplaudió el gesto.
—¿Qué aburrida historia tienes que contarnos Seishiro?. Dijo Subaru sonriente
—Le contaba a Syaoran que la Navidad, no es acerca de una religión y tampoco acerca de un día en el calendario.
—La región de dónde vengo, esto no es muy común esta celebración, pero es muy agradable el ambiente. Interrumpio Kurogane
—Eso le trato de explicar al pequeño Syaoran, no todos podemos estar con nuestra familia, o en nuestro hogar, pero siempre habrá alguien que esté aquí para compartir algo y aunque alguien que te quiere este muy lejos, puedes meditar todo aquello que le quisieras decir, pero no quiero aburrirlos… Feliz Navidad, gracias por la cena y gracias por ser mi familia esta noche.

Drabble 2
Titulo: Lluvia de Diamante
Rango: K
Personajes: Sakura Kinomoto y Kero.

Lluvia de Diamante
.
.
.

Sus pequeños ojos verdosos contemplaron con acierto los pequeños efectos del invierno. No se había movido de allí bajo ningún motivo ni mucho menos al oír la voz de su hermano mayor llamándola vivazmente desde abajo.

Inquieta, con la sensación de preocupación y con el corazón de la mano, la pequeña desvió la mirada con suma pesadez y buscó con desacierto al pequeño dormilón que yacía envuelto como gatito entre las cobijas.

Sakura sonrió. El verlo tan agotado a su pequeño y fiel amigo le revolvió el corazón de cándidos sentimientos pese a que en aquella fecha sencillamente le resultaba deprimente mostrar una sonrisa.

¿Quién lo diría? La pequeña Sakura expresando tristeza y precisamente en fechas tan hermosas como lo era la Navidad. CardCaptor despegó su mirada en Kero y volvió a sucumbir en el paisaje que el invierno le estaba obsequiando. Los copos de nieve resultaban distintos, parecían finas lluvias de diamantes que no paraban de cesar. Los ojos de Sakura se iluminaron de la emoción, aquella manifestación era hermosa y tan apropiada para aquella festividad aunque tal vez podría ser obra de alguna carta Clow.

— No creo que sea una carta — sin darse cuenta Kero estaba despierto, observándola con detenimiento—. Tal vez alguien más te lo está obsequiando.

— ¿Alguien más? — indagó, absorta mirando aquel extraño y hermosos espectáculo navideño —. Creo que debe ser una carta. ¿Existe alguna que de un espectáculo tan hermoso?
— Si no tuvieras a Nieve bajo tu podre tal vez podría decir que es una carta pero dada las circunstancias debo insistir que es alguien más.

Sakura no comprendía el punto de vista el pequeño guardián pero sentía dentro de ella que tenía toda la razón. Pero fue entonces que vio surcar en el cielo oscuro una extraña ave de un color celeste con un brillo exquisito.

— No tengo idea a lo que te refieres, Kero — suspiró la de cabellos castaños súbitamente con una expresión de depresión —. Por cierto, feliz Navidad. Prometo que te traeré los budines que tanto gustas. — sonrió forzosamente.

Ella no odiaba la Navidad pero deseaba tanto que nadie le hiciera recordar que aquella festividad existía cada año. No quiso hablar demás porque no le parecía preciso ni adecuado comentar aquello así que corrió hacia armario y se vistió con un vestido verdoso, abrigo rojizo y sus guantes rosas. Muy poco hacia uso de aquel conjunto y aunque Tomoyo le hiciera miles de trajes, nada se compararía con aquel vestuario que el viejo Masaki le obsequió.

Cuando terminó de vestirse, cogió el cepillo para peinar y luego atarse su cabello corto en dos coletas. No dijo nada al pequeño Kero pero al menos le regaló un gesto de cariño con una triste sonrisa.

— Sakura…— susurró el pequeño muñeco de felpa.

Kero lo sabía desde la primera vez que tuvo contacto con la pequeña Kinomoto, supo bien que aquella niña por más valiente que era simplemente sentía la ausencia de aquella mujer. La ausencia de una madre.

— Feliz Navidad, Sakura — susurró Kero sentándose frente a la fotografía de la mujer a la que Sakura tanto adoraba — Deberías ver como tu hija se ha convertido en alguien magnifica — tocó la fotografía mientras sonreía vagamente —. Feliz Navidad Nadeshiko y gracias por aquella lluvia de diamantes, a Sakura le ha gustado.

Drabble 3
  • Serie: Sakura Card Captor.
    Género: Romance.
    Pareja: Syaoran & Sakura.
    Aclaraciones: la historia está situada después del reencuentro de Syaoran & Sakura al final del manga.
Un muérdago inoportuno.

‹‹Si una vez dije que eras la persona que más quiero en este mundo, hoy lo confirmo con cada momento que paso contigo. ››

―Capítulo Único―

El gélido clima era el escenario de las vísperas de Navidad, las calles repletas de finas capas de nieve hacían el caminar de las personas un poco lento; gente abundaba en las calles adornadas con luces navideñas en busca de compras relacionadas con sus próximas convivencias en familia. Escenario ajetreado que contrastaba con la tranquilidad y calidez que se podía sentir en aquella casa situada en Tomoeda.

Esta sería una navidad especial para Sakura, sería la primera navidad que compartiría junto a Syaoran después de su regreso de Hong Kong; el burbujeante aroma de la cena destinada para esa noche llenaba la casa, olores deliciosos hacían el lugar más cálido y agradable.

Sakura, se hallaba entusiasmada en su habitación, envolvía pequeños regalos acompañada de un impaciente Kero, que no dejaba de recordarle lo mucho que deseaba probar aquellos postres que ya se olían deliciosos.

Ya casi he terminado ― mencionó la castaña mientras ponía cinta adhesiva en un envoltorio dorado con decorados de pinos y esferas; al terminar se giró retomando una bola de estambre roja ―. Solo termino esta y podré envolverla ― la ilusión se hizo presente en sus ojos mientras daba los últimos toques a lo que era una bufanda que tejía.

No entiendo que tiene de especial ese niño, yo soy más guapo e imponente y no recibo regalos por eso todo el tiempo ― defendió el pequeño Kero mientras fingía indignación al ver tanta dedicación en la chica con ese último regalo.

Todo el tiempo te premio con postres ― respondió la chica girándose hacia él ―, además también he hecho una para ti ― finalizó mientras ponía sobre el cuello del guardián una pequeña bufanda color verde.

Un pequeño rubor se fijó en las mejillas de Kero ante el calor de la prenda y al haber recibido el regalo.

B-bueno, eso no cambia el hecho que me tengas abandonado ― refutó mientras ajustaba su bufanda ―, todo el tiempo te la pasas pensando en ese chiquillo y olvidas mis raciones extra.

Al escuchar las razones de Kero, Sakura no puedo más que atinar a sonreír mientras suspiraba abrazando la bufanda roja ahora terminada; Kero sólo puedo acompañarla en su suspirar, pero de una manera diferente.

{ . . . }

Sin darse cuenta la noche había caído, Sakura había estado tan entretenida con los preparativos para la cena que apenas había sentido el tiempo.

Deberías ir a cambiarte, los invitados pronto llegaran ― sugirió Touya mientras ponía algunas ollas sobre el fuego para comenzar a calentar los platillos.

¡Sí! ― afirmó entusiasmada tomándole la palaba a su hermano.

Subió rápidamente a su habitación a ponerse el conjunto de ropa que había escogido para esta noche de Navidad, éste por supuesto había sido un regalo de su amiga Tomoyo; el conjunto constaba de un vestido rojo con pequeños encajes blancos y dorados alusivos a las festividades, acompañado de un acogedor abrigo, teniendo como accesorio un broche dorado y rojo de una Nochebuena con el que sostuvo un mechón de su cabello del lado derecho.

Luces muy bonita ― acotó Kero mientras permanecía acurrucado en el calor de la cama mientras batallaba con una consola de videojuegos.

¡Gracias! ― le regaló una pequeña sonrisa mientras los nervios se apoderaban de ella al escuchar el sonido del timbre resonar en la casa.

Sin pensárselo, bajó rápidamente a recibir a quien tocaba la puerta; abrió la puerta con una gran sonrisa encontrándose con rostros alegres que le devolvían la sonrisa.

Lamento ser inoportuna, creo que no éramos nosotros a quienes realmente esperabas ― habló su mejor amiga mientras posaba la palma de su mano sobre su mejilla.

¡C-claro que no! ―negó rápidamente con la cabeza en movimientos rápidos.

Creo que lo que Tomoyo quiso decir es que llegamos temprano― intento corregir Yukito con la sonrisa habitual de siempre.

Claro, son bienvenidos ― retomó Sakura invitándolos a entrar.

Luces muy bonita Sakura ― agrego Yukito mientras entraba quitándose el abrigo, Sakura asintió agradecida ―, iré a ver en que ayudo en la cocina ― se dirigió a ayudar en lo que necesitara en la cocina Touya.

{ . . . }


La noche transcurría entre platicas amenas y la mesa estaba ya casi servida para dar comienzo a la cena de Navidad que todos esperaban.

Sakura, creo que no debes preocuparte, él vendrá pronto ― tranquilizó a su amiga al verla con el pendiente.

Ese mocoso, si se demora más iré a buscarlo yo mismo ―advirtió Touya mientras seguía sirviendo la mesa con ayuda de Yukito quien sonrió ante el comentario.

En ese momento el timbre sonó, Sakura se levanto rápidamente de la mesa para atender la puerta, en donde al abrirla se encontró con la persona que esperaba haciendo una reverencia en forma de disculpas.

Lamento la demora, eh tenido… complicaciones ― se disculpó apenado.

¡Syaoran! ―la chica lo abrazó efusivamente invitándolo a entrar, gesto con el cual los colores se le subieron al rostro al chico.

Al pasar a la sala Syaoran recibió algunas gratas miradas y otra no muy acogedora; lo cierto era que por más que quisiera evitarlo Touya siempre sería un hermano demasiado sobreprotector.

Syaoran que gusto que llegues― lo recibió Tomoyo sonriendo ―, es raro que seas impuntual, ¿todo está bien? ― preguntó al observar al chico un poco preocupado.

Gracias… ― tomó asiento bajo la mirada curiosa de Tomoyo― Sí, todo está bien, es sólo que…―detuvo sus palabras quedando pensativo.

Sakura miró preocupada la situación queriendo saber que estaba mal. La mano de Tomoyo se posó sobre el hombro del chico incitándolo a continuar, Syaoran parecía calcular demasiado la situación.

Un silencio incomodo llenó la habitación dejando a todos con la duda; en un repentino movimiento Syahora giró hacia el lado contrario de Tomoyo encontrándose con una muy preocupada Sakura.

Tomó sus manos entre las suyas aun sin importarle la mirada inquisitiva de Touya.

¡Lo siento mucho Sakura! ― imploró mientras estrechaba sus manos con las de ella cerrando fuertemente los ojos ―, traía conmigo el oso que me regalaste y en transcurso del camino he notado que no llevaba conmigo, eh tratado de encontrarlo regresando por el camino una y otra vez pero no lo logré encontrarlo ― intentó explicar su situación rápidamente ―. Lo siento, creo que yo… lo he perdido.

Terminó cabizbajo esperando la respuesta de Sakura quien parecía aún estar asimilando la situación.

¿Es eso Syaoran? ― preguntó luego de un momento, el chico levantó la cabeza mirándola directamente encontrándose con su rostro afectado por la situación ―, ¿es eso? ― volvió a preguntar con su expresión dolida, parecía que estaba a punto de llorar.

Yo en verdad…

¡Que alivio! ― el repentino abrazo de Sakura interrumpió sus disculpas ―, pensé que en verdad algo malo te pasaba ― suspiró aliviada.

Pero, el oso, tú…

Eso es algo que se puede recuperar, ¿cierto Syaoran? ― retomó la posición de antes estrechando sus manos con una cálida sonrisa.

Sakura estaba siendo comprensiva, pero eso no convencía del todo a Syaoran que parecía inconforme con la situación.

Olvide comprar algo para la cena ― interrumpió Touya el momento de tensión que parecía aún existir ―, ahora vuelvo― indicó tomando su abrigo del perchero.

Iré contigo ― Yukito le siguió dejando solos a los chicos.

{ . . . }

Pasado el rato la situación no parecía mejorar en la casa, pese a la respuesta positiva de Sakura ante la situación, Syaoran parecía demasiado afectado con ello. Tomoyo, solo podía intentar sacar conversación sobre cualquier tema que le parecía interesante como lo bonita que lucia Sakura en el traje que le regaló o lo bien que lucía en la cámara cada que la grababa.

Mi hermano está tardando demasiado, le dije que revisara todo ― reclamó la castaña mientras inflaba un poco las mejillas por el aparente disgusto. Gesto que no paso desapercibido por Syaoran quien sonrió en respuesta.

Sakura al notar eso comenzó a sentir el calor acumularse en sus mejillas pintándolas de un carmín claro que solo la hacía verse más adorable.

Valla, valla ―comenzó a hablar Tomoyo encantada con la situación ―. ¿Sabían que una costumbre Navideña es besarse si se está bajo un muérdago? ―preguntó a la joven pareja percatándose de la repentina incomodidad de ambos ante la pregunta.

¿A-a que viene esa pregunta Tomoyo? ― preguntó Sakura intentando disimular el rojo que no hacía más que intensificarse más.

La morena simplemente señaló en respuesta hacia arriba de donde se encontraban ambos; ahí estaba, aquel adorno culpable de la repentina pregunta, colgando del techo tan inocentemente que parecía burlase de los desbocados sentimientos de la pareja que se removía incomoda buscando un posible escape.

¡Vamos! Tan solo uno pequeño ― animó Tomoyo sacando de su regazo la cámara de video que había permanecido oculta hasta ahora.

Como podía olvidarlo, su joven amiga y su inseparable cámara; rara vez era cuando no la llevaba consigo para capturar momentos importantes y más si se trataba de Sakura. Estaba decidida, ella capturaría en la cámara aquel momento preciado, lo que parecía ser, el primer beso de Syaoran y Sakura.

Tomoyo apuntaba impaciente con la cámara capturando las caras sonrojadas de los chicos que al parecer bajo la presión que ejercía Tomoyo con su cámara, iban a besarse.

Syaoran permanecía en su lugar mirando las reacciones de Sakura, sentía las palmas de sus manos sudar y no podía más que estrujar con fuerza sus rodillas en busca de controlar un poco sus nervios.

Sakura al igual permanecía mirándolo fijamente, sentía sus mejillas arder y los latidos de su corazón retumbaban en sus oídos; se aproximaron más al punto que podían sentir sus propias respiraciones, Sakura cerro lentamente los ojos esperando el contacto…

¡Lo encontré!

¡¿Qué?! ― fue la respuesta en conjunto de los tres chicos que estaban en la sala.

Cuando el beso estaba por ser visto Touya llegó interponiendo el oso que había encontrado con ayuda de Yukito en el poco espacio entre Sakura y Syaoran.

Un pequeño farfullo se formó en la sala con susurros de parte de Tomoyo quien sólo se lamentaba lo cerca que estuvo de haber capturado ese hermoso momento; el oso había sido quien recibió ambos besos en sus mejillas, tendría que conformarse con esa imagen de momento.

¡G-gracias! ― agradeció Syaoran torpemente arrebatándole el oso quien era el cómplice de haber cortado el momento.

Entonces comencemos a cenar ― Sakura se levanto con una sonrisa nerviosa intentando aparentar que no había pasado nada.

La cena comenzó a ser servida acompañada de buenos deseos y amenas pláticas.

¿De quién fue la idea de los muérdagos? ― murmuró Touya mirando el sospechoso adorno aún recordando la escena anterior.

Fue divertido― se limitó a responder Yukito mientras comía plato tras plato. Touya comenzaba a pensar que toda esa historia del oso sólo había sido un pretexto para que los chicos se quedaran a solas… pero eso sólo podía ser producto de su imaginación.

Después de todo no había sido precisamente un muérdago inoportuno, fue un hermano escudado del rescate de un oso, el que resultó ser inoportuno.

La cena transcurrió en paz, al final los regalos fueron repartidos junto con abrazos y buenos deseos dando por finalizada una noche llena de emociones reconfortantes.

{ . . . }


‹‹Mi único deseo para esta Navidad, es pasar todas las demás como esta: a tu lado. ››

Drabble 4
12 CAMPANADAS

Había llegado la nochebuena, la casa decorada para las fiestas tenía un brillo especial, en el primer piso la pequeña Sakura hacia pucheros mientras discutía con Touya quien como siempre la molestaba, Tomoyo sentada al lado de su madre sonreía grabando las reacciones de su amiga, desde el segundo piso Fujitaka los observaba en silencio sonriendo, - Quien diría que ya son 7 años sin ti Nadeshico- dijo pensando en voz alta, aquella frase llenó de melancolía su corazón, - No imaginas cuanto te extraño amor mío todo esto ha sido muy difícil sin ti – sumido en sus pensamientos no escucho cuando el reloj dio las 12 campanadas anunciando la navidad, en eso una luz cálida lleno el lugar, y al oído Fujitaka escucho una voz conocida –Siempre estaré con ustedes amor, Feliz Navidad- en eso sintió un suave beso en la mejilla, quiso voltear pero al momento todo desapareció como en un sueño, con la mano en la mejilla simplemente sonrió y dijo –Feliz Navidad para ti también mi dulce Nadeshico-

Drabble 5
"Lo que quiero eres tú"​


— Navidad, ¿eh? —dijo suspirando Kamui— Qué más quisiera que Kotori y Fuuma estuvieran a mi lado... Si Santa Claus pudiera concederme tan imposible deseo de poder ver al Fuuma de antes, yo... yo...
— Vamos, Kamui, no te desanimes. Verás que encontraremos un modo de que él vuelva a su antiguo yo —dijo Sorata intentando de consolarlo.
— Pero...
— Sonríe —Sorata le apretó las mejillas a Kamui.

Kamui sonrío tímidamente. Sorata salió de su habitación preocupado.

— Espero no se le ocurra alguna locura —se dijo a sí mismo.

Kamui, deprimido en su cuarto, no se dio cuenta de que una ilusión invadía su mente: una mujer alta y delgada de cabello largo y negro frente a una casa típica japonesa. Terminó la ilusión.

Kamui, agitado, se levantó de la cama. Sabía que aquello significaba algo. Debía encontrar a esa misteriosa mujer. Al abrir la puerta de su habitación se encontró a Subaru. Kamui agachó la cabeza, tratando que Subaru no le preguntara algo.

— Viste a la Bruja de las Dimensiones, Yuuko, ¿no es así? —dijo Subaru.
— ¿Yuuko? ¿Cómo lo sabes? ¿La conoces?
— Alguna vez me encontré con ella. Hay rumores en Tokyo de que ella concede deseos, sin importar qué sea. Su única condición es que deber darle algo de igual valor que tu deseo. No creo que te cueste trabajo encontrar la casa. Sólo de diré algo: —Subaru se acercó a Kamui y le dijo en continuación en voz baja—piensa bien si "eso" es realmente lo que deseas en esta Navidad.

Subaru se retiró. Kamui, sin pensarlo, se fue en busca de Yuuko. No tardó mucho en encontrarla. Su casa tradicional japonesa rodeada de humo de incienso estaba ahí. Kamui entró al jardín cubierto de nieve.

— ¿Es la casa de Yuuko? ¿Hay alguien aquí?
— Vaya, no esperaba encontrarme en este día a Kamui.—dijo Yuuko, saliendo a su encuentro.
— ¿Me conoces? —preguntó Kamui sorprendido.
— Podría decirse. —tras una pausa— Tengo una idea sobre cuál es tu deseo. Estás muy desesperado por cumplirlo, de no ser así no habrías encontrado este lugar ni podrías haber pasado la barrera. Pero eres Kamui, después de todo. Tu deseo es contradictorio a tu rol. ¿Quieres que este sea tu último deseo navideño?
— Yo... Por mi culpa he perdido seres importantes para mí... Sólo deseo que Fuuma vuelva a ser el mismo. No me importa lo demás, sólo él.

Yuuko suspiró. Echó una bocanada a su pipa. Miró a Kamui.

— El pago por ese deseo lo cobraré en unos minutos. Ya que lo pensaste... —Yuuko hizo un movimiento extraño, haciendo que una luz misteriosa apareciera, y golpeando en el pecho a Kamui —Listo.

Kamui sintió arder su cuerpo, parecía que iba a explotar. O tal vez sí iba a explotar.
Sonrío. Tuvo un presentimiento. Su deseo navideño había sido cumplido. Sabía que ahora Fuuma era Fuuma.

Mientras tanto, en la Torre de Tokyo Fuuma despertó exaltado. Le dolía la cabeza y no sabía cómo había llegado ahí. Se incorporó y miró el paisaje. Muchas luces y adornos navideños adornaban la ciudad.

— ¿Es Navidad? —se preguntó Fuuma sin saber qué ocurría— Bueno, si ése es el caso, iré con Kotori y Kamui a festejar.

Lo que no sabía Fuuma era que Kamui había dado algo a cambio para recuperarlo... Sólo que Kamui ya no vería jamás en esta vida a su querido amigo.

Creo que puse todos, pero si alguien me envió y no aparece aquí su drabble, contáctenme por MP.

Ahora sí, ¡A votar!
PD: Pueden votar por más de uno!
 
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