+18 Oneshot M/M Hard Estás arrestado

Alianza

The horse is back

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Hola a todos espero que estén bien :) Hoy les traigo un nuevo one-shot como viene siendo costumbre lleno de yiff hard y bastante explícito, mejor que si están en clase o en el trabajo no lo lean... Espero que lo disfruten :D

-Por fin… Hoy sí que fue un día aburrido -Pensaba el oficial Wade mientras salía del vestuario de la comisaría, ya con la ropa de civil. Era un caballo alto, de 1,90m, pelaje color marrón en todo el cuerpo salvo en el morro y en las manos, donde era blanco, y una crin de cabello rubio. Llevaba ya unos cuantos años trabajando de policía y aunque amaba el trabajo a veces había días como ese, donde no ocurría absolutamente nada y solo le hacían ir a alguna carretera, esperar en el auto a que algún despistado pasa a más velocidad de la permitida y entonces ponerle su correspondiente multa… Salvo que ese día, ni siquiera pasó eso.

Eran las 16:00 cuando llegaba al gimnasio al que iba 4 veces por semana, al estar en el cuerpo de policía se le exigía estar en forma y que mejor manera que teniendo una buena rutina en el gimnasio, a veces también algún partido de fútbol u otro deporte con los amigos no estaba mal… Pero hoy realmente no tenía muchas ganas de pesas o de correr en la cinta. A veces podía volverse muy monótono. El gimnasio en la parte de más abajo tenía una piscina, no era precisamente grande (25 metros) ni tampoco profunda ya que el agua le llegaba bastante por debajo de cabeza si estaba de pie, pero era más que suficiente para hacer unos buenos largos y entrenar esos músculos de manera un poco diferente.

Pasó la pulsera del gimnasio por el scanner para probar que era miembro de allí y se dirigió a los vestuarios, por la hora que era estaban prácticamente vacíos, mejor así, tenía más lugar para las cosas. Después de quitarse la ropa dejó el bolso de deporte en una de las taquillas y sacó las sandalias, bañador y gafas de buceo. El bañador era tipo los bañadores de competición, bastante corto y muy ajustado al cuerpo, era totalmente negro salvo por una raya horizontal color verde lima a cada lado y el logo de la marca del mismo color. Al ser un equino el bañador le dejaba un tremendo bulto (y un buen trasero) y eso atraía algunas miradas disimuladas… Se puso la toalla al cuello y bajó hacia la piscina.

Como era de esperar aquel lugar estaba vacío: No había nadie en los 3 carriles de la piscina, ni en las duchas, ni en ninguno de los dos jacuzzis. Ya se había duchado al volver del trabajo así que simplemente se acercó al borde de la piscina y entró, la sensación del agua algo fría recorrió desde su pectoral hasta sus pies, y un segundo más tarde acabó de zambullirse del todo ya con las gafas de piscina puestas. Su crin de cabello rubio se movía lentamente bajo el agua. Sin perder más tiempo, empezó con la natación.

Aunque nunca había practicado la natación realmente en serio, no era algo que tuviera demasiado misterio. Aún recordaba las clases del instituto pese a que ya habían pasado más de 10 años y su técnica era bastante buena, se movía con agilidad de un lado a otro de la piscina, controlando la respiración e intentando no cansarse. Su rutina de natación era simple: Empezaría con 4 piscinas seguidas, descanso de 30 segundos, luego 6, otro descanso, 8, volver a descansar… Y así sucesivamente hasta hacer 12 piscinas seguidas, la mitad estilo crol y la otra mitad espalda. Al acabar ese set haría un descanso de 1 minuto y volvería a hacerlo pero al revés, bajando la intensidad. Mientras hacía los ejercicios a veces recordaba cuando recién empezó con la natación (pasó un tiempo haciendo solo pesas y correr en la cinta), aunque tenía buena resistencia, la mala técnica era un lastre y eso hacía que se cansara más. Las cosas eran diferentes ahora.

En más o menos una hora ya había terminado, se sentía algo cansado pero a la vez relajado y orgulloso por haberlo hecho bien, sin apenas parar más allá de los descansos de 30 segundos. Y aquel lugar ya no estaba vacío como una tumba como hace una hora, en el segundo carril ya había alguien nadando, mientras que en las duchas se podía ver a lo lejos una silueta femenina, la hora de “tranquilidad” como él la llamaba había terminado. Otro de los jacuzzis también estaba ocupado por una cebra que miraba su celular mientras disfrutaba del masaje que le daban las burbujas. Sin pensarlo dos veces, el equino se levantó, se puso las sandalias, dejó las gafas a un costado del jacuzzi y se metió al que estaba libre.

Cerró los ojos al sentir el agua caliente y burbujeante relajando todos sus trabajados músculos, como el jacuzzi era lo suficientemente grande podía estirarse y hacer que solo su cabeza quedara fuera, si hubiera más gente, tendría que dejar hombros fuera también. Wade tenía la mente bastante en blanco, cuando se metía en el jacuzzi realmente no pensaba en nada, solo dejaba que las burbujas hicieran su trabajo y…
-Hola
Una voz que no conocía lo interrumpió en sus pensamientos, abrió los ojos y frente a él vio que entraba en el jacuzzi un leopardo: Tenía el cabello largo, orejas grandes, ojos color miel y su pelaje amarillo con las características manchas negras. Era alto y atlético, algo menos que Wade, pero aun así se veía que estaba en forma, y también aparentaba ser más joven.
-Oh hola -Le respondió el caballo apartándose un poco de la escalera del jacuzzi, haciéndole sitio. -Perdona, no contaba con que fuera a tener compañía. -Respondió riendo suavemente.
-Está bien -Dijo el leopardo con una sonrisa mientras se acomodaba y activaba el hidromasaje también en su lado, haciendo que salieran aún más burbujas del jacuzzi. -No suelo venir mucho por aquí pero hoy tenía ganas, antes he estado en una de las clases dirigidas y ahora estoy agotado.
-Ahh sí, a mí no me gustan esas clases, prefiero ir más por libre -Dijo el semental, le parecía algo raro, pero a la vez agradable que le dieran conversación en el jacuzzi, los que allí iban estaban callados y pensando en sus cosas aunque eso era lo más normal.
-Pueden ser algo agotadoras, pero están bien, me hacen ir al límite
-A mí me parece más divertido verlos desde arriba cuando salgo ya duchado del vestuario, pienso “que suerte no ser ellos” -Reía -Es broma
-Que malo… -Le contestó bromeando el leopardo. -Por cierto no me presenté, soy Alan.
-Soy Wade, mucho gusto -Le estrechó la mano, no estaban a mucha distancia así que no le hizo falta estirar demasiado el brazo. -Bueno y qué más me cuentas de ti?
-Me considero un chico bastante normal, tengo 21 años soy estudiante universitario… También estoy trabajando para poder comprarme un auto.
-21, yo tengo 27, ya me haces sentir viejo -Respondió el grandote caballo bromeando -Vas a ver que cuando tengas un coche vas a sentir lo que es la verdadera libertad y poder ir a cualquier lado sin depender de nadie.

El leopardo sonrió por su respuesta, se veía que el caballo era alguien agradable y fácil entablar una conversación con él. La piscina seguía igual solo que la cebra del otro jacuzzi ya se había ido, así que el ambiente estaba algo más vació… En esa parte del recinto estaban solo ellos dos, con el hidromasaje masajeando sus cansados cuerpos. Wade se daba cuenta de como lo miraba el leopardo, se le daba bastante mal disimular como “analizaba” cada cm de su cuerpo. Pero la verdad es que no le molestaba y además… Llevaba tiempo sin algo de “acción”. De hecho las burbujas masajeando sus testículos hacían que el bulto en el ajustado traje de baño creciera levemente, estaba realmente sensible. Por el vapor y como se movía el agua eso no terminaba de ser totalmente evidente.
-Se siente bien el masaje no? Lo veo relajado señor caballo haha -Dijo el leopardo, bromeando.
-Siempre que termino de nadar me quedo aquí por un largo rato… Lo malo es que es algo solitario así que se agradece algo de compañía -Dijo mirando al leopardo. La tensión sexual aumentaba por cada segundo que pasaba.
-Ah ya… Yo pienso lo mismo -Se acercó más a él, rozando su pie con la punta del contrario, “casi” sin quererlo.
-Noto que estás invadiendo mi espacio personal -Le dijo con un tono con el que se notaba que no le molestaba lo más mínimo. El leopardo tragó saliva y se quedó en el sitio donde estaba ya lo suficientemente cerca… Y llevó una mano hacia el enorme paquete del semental, oculto bajo el agua.
-Y si hago algo con esto? Noto mucha tensión aquí también -Wade sonrió con una sonrisa algo pervertida, su verga estaba palpitante y ya casi totalmente erecta por el tacto de la mano del leopardo. Sumado a que estaban en un lugar público, casi vacío pero público después de todo… Aquello empezaba a ser excitante.
-No me habían dicho que el jacuzzi venía con un servicio extra -Alan no contestó, solo siguió acariciando su bulto hasta que ya era tan grande que el enorme miembro del equino sobresalía por encima del ajustado bañador. Era del mismo color de su piel, marrón oscuro, con la punta muy hinchada y tenía dos colgantes, pesadas y llenas bolas aún atrapadas por el traje de baño. Mordió su labio inferior mientras empezaba a mover su mano de arriba abajo, el miembro era tan grande que no podía rodearlo por completo.
-Mmmmf… Solo espero que no sea muy evidente lo que estamos haciendo
-Es que tiene una reputación que mantener, señor caballo?
-Más o menos -Rió levemente, aún no le había dicho que era policía, tampoco es que fuera un detalle demasiado importante en ese momento. Solamente echó la cabeza más hacia atrás y siguió disfrutando de ese “servicio extra” mientras acariciaba la espalda del leopardo por debajo del agua, la posición era algo complicada pero no llegaba a ser incómoda.
-Te la quiero comer… -Dijo el leopardo en un tono de voz bajo para asegurarse de que nadie lo oyera.
-Tengo una idea, ve a cambiarte, espérame afuera como un niño bueno y seguimos esto luego, ¿ok? -Alan asintió, salió del jacuzzi y se fue como si nada hubiera pasado hacia los vestuarios masculinos. Eso le sirvió también a Wade para poder comprobar si tenía un buen trasero… Y diablos, sí que lo tenía, el caballo tenía un día realmente afortunado.

Cuando ya se le bajó la erección y ya era seguro salir del jacuzzi, agarró la toalla y el resto de sus cosas y fue hacia el vestuario. El panorama era muy distinto a cuando recién había llegado y ya los vestuarios estaban llenos de deportistas musculosos cambiándose, conversando o duchándose. Antes de ir a la ducha Wade intercambió unas palabras con Michael, un toro de 32 años que era su compañero de entrenamiento y siempre estaban compitiendo por ver quien levantaba más peso. Se despidieron chocando sus puños antes de que el caballo fuera a la ducha para quitarse el olor a cloro de la piscina, luego se secó, se vistió y salió del gimnasio donde el leopardo lo estaba esperando. Llevaba unos jeans azules, una hoodie negra con un dibujo de un grupo de rock y zapatillas Converse azules y blancas. La diferencia de tamaños era ahora algo más evidente, el leopardo medía 1,75 mientras que el caballo 1,90, los dos eran altos, pero se notaba bien quien lo era más.
-Cuanto tiempo sin verte -Le dijo irónicamente el leopardo, antes de que Wade abriera la puerta del coche.
-Seguro que ya me echaste de menos jeje
-La espera se me hizo algo larga, sí. -El caballo puso en marcha el auto y salió de allí, su casa no estaba algo lejos del gimnasio, en 5 minutos llegarían si no había mucho tráfico. Mientras Wade conducía Alan puso una mano sobre su paquete y empezó a sobarlo insistentemente. El caballo sonrió mientras siguió conduciendo, estaba bien atendido.

-Ya llegamos, es aquí. -Aparcó el auto en frente de su casa, era una casa sencilla con un solo piso y un jardín, perfecta para alguien que vivía solo. Wade abrió la puerta e hizo entrar a Alan con una nalgada. La casa por dentro lucía algo desordenada, últimamente había demasiado trabajo en el departamento de policía y no había tenido tiempo de ordenarla. Había algo de ropa tirada por su habitación y papeles sobre el escritorio, y había dejado su uniforme encima de una silla en vez de en el armario donde tocaba. Aquel uniforme llamó la atención de Alan.
-Wow, no me habías dicho que eras policía, caballote
-Sí, tranquilo, solo tendrás problemas conmigo si te portas mal -Respondió riendo
-Puede que suene algo estúpido pero… ¿podrías ponértelo? -El caballo asintió, no era ni mucho menos la primera vez que alguien le pedía algo así, era un fetiche bastante común querer hacerlo con un macho vestido de uniforme. Sin perder nada de tiempo agarró su uniforme de la silla y fue al baño a cambiarse mientras su compañero esperaba sentado en la cama.
-Bueno, ¿qué te parece? -Wade salió del baño con una sonrisa, su uniforme azul le quedaba a la perfección, realmente imponía respeto y autoridad. Consistía en una camisa azul con su placa dorada y el escudo del cuerpo de policía en el brazo derecho, pantalón largo del mismo color azul que la camisa y botas negras que quedaban por debajo del pantalón, por lo que parecían más bien una zapatilla elegante. Alan mordió su labio inferior y su verga se paró casi instantáneamente al verlo.
-Puta madre… Arréstame -Dijo bromeando
-Cuida ese lenguaje -Contestó el equino, bromeando también -Y ahora póngase de pie contra la pared para que pueda registrarlo.
-Joo acaso tengo pinta de estar planeando algo malo?
-Solo es una inspección rutinaria, si es un buen ciudadano y colabora podrá irse a casa pronto
Aquel juego de roles se estaba poniendo cada vez más caliente. Los dos a tocarse las patas sintieron un hormigueo, uno que se mostró en su pantalón de oficial; que se veía algo apretado para el grueso brazo de la ley. El otro era del leopardo, su culito que pedía de comer ya. El caballo continuó con el teatro montado, pegando su cuerpo más de lo que se permitía en un cateo. Soltando unos bufidos al apretar su entre pierna contra el trasero redondo del leopardo, cuando tocaba sus caderas las apretaba ligeramente por unos segundos. Todo eso para que se notará lo que realmente pasaba ahí, sacando más su trasero para pegar contra el duro miembro del equino.
-Mmmm…
-Bien, nada raro por aquí -El semental se apartó de donde estaba el leopardo y se quedó ahí de pie mirándolo de una manera que ya lo decía todo sin necesidad de palabras, no hizo falta decirle nada para que Alan se pusiera de rodillas y bajara el pantalón después de desabrochar los botones, dejando así que su verga equina saliera otra vez. Ahora se veía más grande que por debajo del jacuzzi y también más dura, y la tenía a escasos centímetros de su cara.
-Vas a pasarte todo el tiempo mirándola o vas a hacer algo? -Dijo el equino agarrando su polla por la base y dándole leves azotes en las mejillas al leopardo.
-Que rudo eres señor caballo…
-Lo rudo puede ser muy divertido
El leopardo pasó su lengua por todo el grueso falo del equino empezando por el glande y bajando lentamente hasta la base, pero sin meterla en su boca, es decir solamente tentándolo un poco con la lengua. Sin embargo esa provocación le duró poco ya que no pudo aguantar las ganas de meterse esa tremenda verga en la boca y empezar a darle una buena mamada con esa tragona boca. Se notaba que se había comido ya varias porque no le intimidaba el gran tamaño del falo del oficial, podía meter la gruesa cabeza y entonces ir bajando más hasta más o menos la mitad, aunque tenía experiencia seguía siendo muy grande y tenía que acostumbrar su boca antes de un buen deepthroat. Mientras se la seguía mamando el felino no paraba de sobar su ya durísimo miembro por debajo de los jeans, estaba tan cachondo que había olvidado quitárselos pero vamos, esa erección era tan fuerte que se podía ver pese a la oscuridad casi total de la habitación (la única luz que había era la luz que pasaba entre la persiana bajada).
-Oh siiiiii… No te detengas -Los gemidos del gran caballo se intensificaban cuando el leopardo aumentaba más ese vaivén e iba más deprisa y más profundo, ya había pasado de meter “solo” hasta la mitad a llegar casi a la base, en su cuello se marcaba bien la forma de la polla del caballo. Por el esfuerzo que suponía eso sus mejillas estaban más rojas y le lloraban un poco los ojos pero lo estaba gozando como toda una perra en celo y no iba a detenerse de tratar bien a su macho. Después de estar así unos minutos empezó con las grandes bolas del equino, llenándolas de su saliva y metiéndolas primero una y luego la otra en su boca ya que si no le sería imposible, por su especie eran también de un tamaño muy grande. Y estaban tan llenas, tan cargadas y eran tan pesadas… Una mancha de líquido preseminal se marcaba en los pantalones del leopardo mientras este se seguía devorando las bolas del activo semental sin parar ni un segundo. Fue entonces cuando el caballo se echó para atrás apuntando su verga a la cara de Alan, él ya sabía bien lo que significaba eso: Abrió la boca y empezó a pajearlo mientras le seguía masajeando las bolas y a los pocos segundos recibió la primera corrida en la cara al menos por ese día.
-Mmmmmm siiiii me corro!!!! -Un largo chorro de semen caliente fue directo a la cara de leopardo, casi todo fue a parar a su boca abierta pero también quedaron restos de semen en labios, mejillas y hasta cuello. Cerrando los ojos tragó notando el sabor intenso que tenían pero también dulce.
-Ahhh oficial parece que estuviste comiendo mucha fruta últimamente -Dijo Alan riendo.
-Lo dices por el sabor de mis mecos? -Le contestó Wade riendo también, su gordo y largo falo se había puesto flácido como siempre después de una buena corrida, pero el caballo seguía bien cachondo y sin que le hiciera falta descansar se le levantaría de nuevo, no iba a irse de ahí sin follar sin piedad el culito del leopardo más joven que él. Aprovechando ese breve momento el leopardo aprovechó para quitarse la ropa, empezando por la hoodie y luego camiseta, pantalones, ropa interior y zapatillas. Seguía con su miembro también de un buen tamaño (Unos 17cm) duro y apuntando al cielo, pero eso simplemente no podía competir con los 33cm del equino que había conocido ese mismo día y que ya le había dado de beber leche. Movía su cola de un lado a otro y notaba su ano palpitar como si estuviera pidiendo verga. Mientras el caballo acariciaba su verga y esta enseguida volvía a ponerse dura y lista para seguir.
-Bueno estás listo para el 2do round? Este caballo aún tiene ganas de más
Alan se puso en la cama a 4 patas dándole una buena vista de su culito, a lo que Wade respondió dándole una fuerte nalgada mientras mordía su labio inferior. Terminó de quitarse el pantalón y solo se dejó puesta la camisa de uniforme, follar con los pantalones puestos podía ser algo incómodo y más si estaban en intimidad y se los podía quitar. Puso una buena cantidad de lubricante sobre su verga y empezó a empujar y empujar lentamente notando como si “arma” se abría camino dentro de Alan.
-Uffff está bien apretado, es una buena funda para mi verga jeje
-Mmm ahh… -Dijo él en un tono más bajo, la mezcla de placer y dolor era muy excitante, notaba como su apretado ano seguía palpitando por cada centímetro que entraba. Lo más difícil ya había pasado y tenía toda la cabeza y parte del tronco dentro, pero aún no estaba por la mitad.
-Creo que necesitas algo más de lubricante, tu culo no está tan bien entrenado como tu boca, a ver si podemos arreglar eso -Le dio otra nalgada y sacó su verga para poner más lubricante, ya podía ver como el ano estaba más dilatado. El leopardo hizo otro gemido cuando se la volvió a meter y ahí sí que entró con bastante más facilidad hasta la mitad, fue entonces cuando el semental empezó a mover sus caderas hacia adelante y atrás penetrándolo de forma instintiva y dominante, siendo aún un poco gentil pero tampoco demasiado.
-Mmmm! Que rudo oficial
-No mientras, te gusta que sea rudo
-Oh sí me encanta joder! -Se movía más deprisa, cada vez que sus cuerpos chocaban se podía oír un fuerte ruido de lo poderosas que eran esas cogidas que le estaba dando, la verga del semental estaba atacando sin piedad el ano del leopardo de cabello largo que ya solo sentía placer y gemía cada vez más fuerte. Por otro lado Wade más que gemir hacía suspiros más profundos pero también algún gemido, aquella funda para su verga se sentía muy bien. Alan se inclinó algo más hacia abajo en la cama apoyando sus dos brazos, de esa manera la verga de Wade entró más adentro de su culo y lo estimuló aún más. El caballote le daba fuertisimas embestidas y sentía como las bolas de ambos chocaban con cada mete-saca, tanto las bolas negras equinas del caballo como las bolas más pequeñas y afelpadas del leopardo. Alan gemía mucho y muy fuerte, por lo que Wade agarró uno de los almhoadones del sofá y se lo puso en la boca.
-Así mejor jotito muerdealmohadas oh siiii -Como era de esperar si le gustaba el sexo rudo, Wade no le hacía ascos a decir malas palabras o hasta “humillar” a su compañero mientras lo estaba follando, y el felino no parecía quejarse… Aunque tampoco habría podido porque mientras esa poderosa verga equina taladraba su ano lo único que hacía era gemir y babear de placer mientras mordía esa almohada. Su verga felina ya derramaba mucho pre y sin que ni siquiera la hubiera tocado el activo caballo, muestra de que estaba estimulando muy bien su próstata.
-Oye esta pose ya me aburre, probemos otra cosa -El caballo sacó con cuidado la verga del ano del leopardo e hizo un ruido como cuando se destapaba una botella, podía ver su ojal totalmente dilatado y abierto al haber recibido por tanto tiempo los 32cm del oficial. Indicó al pasivo que se pusiera en su escritorio, a lo que el leopardo obedeció. Se estiró en el escritorio boca arriba con su verga llena de pre apuntando al techo y levantando un poco el trasero, lo suficiente para dejar visible su ano y que el caballo se la pudiera meter. Wade sonrió mientras se acercaba a él, puso sus manos en las muñecas del leopardo haciendo presión contra el escritorio y se la volvió a meter, aquella posición era tal vez hasta más dominante que la que habían hecho antes. El leopardo casi no se podía ni mover pero gemía y gemía mientras sus piernas temblaban de placer mientras que el caballo no paraba tampoco de gemir, suspirar y blasfemar. Lo estuvo follando así como 10 minutos más hasta que finalmente los dos notaban que llegarían el clímax, pareció casi sincronizado.
-Aaahh ahh señor caballo!! Me voy a correr!!
-Mmmm yo también jotito me vengoooooooooo!!!! Ahhh toma todo mi semen joderrrr -El caballo volvió a venirse soltando aún más semen que en la vez anterior y llenando el dilatado ano del leopardo de caliente y espeso semen. El leopardo a la vez solo le hizo falta pajear su verga por un segundo para que él se viniera haciendo un fuerte gemido y por la posición quedara cubierto en sus propios mecos y de paso dejando algo pegajoso el escritorio… Los dos se quedaron en esa pose por un rato, descansando, hasta que finalmente Wade sacó su miembro ya flácido, lo limpió con una toalla y la lanzó a la cesta de la ropa sucia. El leopardo se levantó con las piernas aún temblando y su ano dilatado y algo adormecido, había sido uno de los orgasmos más intensos que había tenido nunca.
-Ufff eso fue rico oficial… Espero que volvamos a vernos pronto, pero yo debería irme ya a casa.
Wade sonrió perversamente, él no pensaba lo mismo. Con una habilidad digna de su profesión le hizo una llave y lo puso contra la silla del escritorio, a la vez que agarraba tres pares de esposas y le ponía unas en las muñecas y otras dos en los pies, dejándolo atado y con su tentador culo en pompa en la silla.
-Oye qué?! -Preguntó sorprendido el felino
-Shhh silencio estoy en una llamada importante… -El caballo sacó su celular y llamó, en apenas unos segundos ya tenía respuesta. -Sí… Vengan pronto… Tengo atrapado al “sospechoso” y está listo para ser “interrogado”… Ok en media hora en mi casa, jeje -Colgó y miró con una sonrisa al leopardo. -Esto solo acaba de empezar.
 

☆Si la vida te da la espalda, lame su retaguardia☆

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Jeje el leopardo tiene suerte, un exelente pasivo :3
 
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