Quest A Eternal Sleep [Mai, Masaki & Raisa]

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Maiku

Mr. Nobody
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Como de costumbre, el manto nocturno se había apoderado del cielo digital para esas horas, dejando que el majestuoso trío lunar diera una peculiar tonalidad a las superficies terrenales de aquel mundo en cuanto las nubes se los permitiesen. Una tenue neblina se había propagado por las calles de File City, otorgándole un aspecto frívolo al que nadie estaba acostumbrado, pero los residentes no fueron capaces de reparar en ello. El silencio que imperaba en la urbe daba la extraña sensación de que hubiese sido desierta de un momento a otro, quedando completamente abandonada, como si cada ser viviente hubiese desaparecido. Si aquello fuera la Tierra, probablemente se escucharía el cántico de los grillos de fondo, mas lo único que lograba distinguirse era el leve zumbido de las diversas luces halógenas titilar, unas más fuertes que otras, dependiendo de su estado.

Ahora bien, el aura de solitud que emanaba File en esos momentos no era más que eso, una ilusión creada por la confluencia del súbito mutismo y el abrazo misterioso de la noche. Desparramados por el suelo, Tamers y Digimon se mantenían inmóviles, víctimas de un letargo que no parecía tener final o interrupción. No había explicaciones, no había sospechosos ni siquiera había testigos, simplemente toda la urbe cayó, de pronto, en un ataque de narcolepsia.

Entre los techos se desplazó una figura, yendo a gran velocidad desde un extremo a otro, deteniéndose ocasionalmente para dejar a los humanos o seres digitales de menor tamaño en un lugar más seguro. Andiramon recorría a base de saltos cada centímetro del perímetro sur de la ciudad, buscando información sobre lo que acontecía y salvando a las creaturas más puras de este mundo de cualquier tipo de accidente por haberse dormido en algún lugar inesperado. Inexpresivo, calmo y eficiente, como siempre, el conejo no tardó más de cuarenta minutos en recorrer aquel sector. Finalmente, decidió volver a la entrada de la ciudad donde una mujer de cabellos azulinos esperaba. Aquella extraña humana, inmune a lo que fuera que estuviera ocurriendo, sonrió al Perfect en agradecimiento por haber cumplido la tarea de investigación designada. Su rostro afable resaltó el uniforme que traía consigo, uno bastante excéntrico, que resaltaba por poseer una mini falda color rojo oscuro y unas largas botas rosáceas.

Ningún rastro de Pajramon, entonces —meditó en voz alta—. Tendremos que seguir buscando, esto es obra de él, estoy segura.

Milady, ¿por qué Pajramon haría esto?

No lo sé —admitió—, pero tengo un mal presentimiento.

Eliminé unos cuantos Liamon salvaje —añadió—, parecían en un estado de trance y amenazaron con atacar a inocentes.

¿Digimon? —colocó un gesto de extrañeza— Entonces no hay tiempo que perder, vámonos.

Andiramon asintió, ofreciendo cargar a la Shijin en cuanto estiró su enorme brazo en su dirección. Ella negó con una dulce sonrisa, adentrándose a pie en la ciudad, manteniendo en su mente las cavilaciones y teorías sobre lo que ocurría. Fiel, como siempre, su sirviente la siguió de cerca, respetando su momento de meditación. Sin embargo, sus orejas se mantuvieron atentas, conscientes de que en cualquier momento podrían salir más Digimon hostiles y tendría que actuar.

"Eternal Sleep” (A)

a) NPC que la solicita: -
b) Descripción de la misión: Algo extraño está ocurriendo esta noche: Uno a uno, Tamers y Digimon están cayendo en una especie de "sueño profundo", sin importar donde estén y sin forma conocida de despertarlos. Se desconoce el motivo de esta epidemia de narcolepsia colectiva que continúa extendiéndose, y que solo parece empeorar por la presencia de Digimon desconocidos adentrándose a la ciudad. ¿Es el inicio de otra Noche del Ogro? Un misterioso Tamer que sabe que está ocurriendo se ha percatado de que continúas despierto, y tiene interés en que lo guíes por la ciudad para resolver esa crisis junto al Digimon que lo acompaña... Un momento, ¿No has visto a ese Digimon antes?
c) Descripción del campo de juego: File City
d) Objetivos a cumplir:
  • Guiar al Shijin y al Deva por File City, en busca de Pajramon
  • Derrotar a todos los Digimon hostiles que se encuentren en su recorrido por la ciudad
  • Hallar a Pajramon, enfrentarlo y vencerlo
e) Notas
  • Quest de Shijin: Solo puede tomada por aquellos que sacaron 90 puntos o más en la Quest de Deva realizada (Si el usuario posee "Card Loan", "Nakama no Kizuna" y una carta de "Yaksha Armory", el mínimo baja a 85)
  • El Digimon acompañante durante la Quest será el Deva elegido en la Quest anterior. En caso que se haya elegido a Pajramon, el Deva será Sandiramon o Indaramon (a elección)
  • El Shijin acompañante en la Quest será el que esté relacionado con el Deva elegido en la Quest B
  • En caso que los miembros de la Party hayan elegido Devas (y Shijin) diferentes. Queda a elección de ellos cual usar en la Quest (deben mencionarlo al momento de pedirla)
  • Tamers Amateur y Medium que poseen "Card Loan", "Nakama no Kizuna" y una carta de "Yaksha Armory" pueden tomar esta Quest sin importar el limitante de rango
  • Todos los Digimon hostiles parecen estar en una especie de trance, no se puede dialogar con ellos
  • El Deva se encargará de pelear contra Pajramon hasta hacerle volver en sí. Se recomienda no interferir en el combate para no salir heridos
  • Los Digimon que están invadiendo la ciudad son en su mayoría Adults. Sin embargo se pueden vislumbrar algunos Childs y Perfects
  • Es de noche, y las tres lunas se encuentran llenas
  • De acuerdo con el Shijin, una vez que Pajramon sea derrotado los afectados por su técnica volverán a despertar. Una vez hecho no será difícil repeler a los Digimon invasores
Fichas: Mai Hitomi, Masaki Nakai, Raisa Nóvikova.
NPC: Ryuko & Andiramon
Mínimo de post en Guild de 3 personas: 5 por persona.
Tiempo Límite para Completarla: 28 días.
Paga máxima: 700 Bits.
Puntos de Stat: Máximo 4
Sistema de Fama: Máximo 8 puntos
Blast Gauge: Máximo 60%
Masaru Masaru Blair Blair Kira Kira buena suerte
 

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El manto nocturno acarició el cielo de la isla cuando finalmente llegó la noche, aquel momento de esperada tranquilidad tras un día agitado, lleno de pendientes por cumplir, clases que dar y compromisos a los cuales asistir, todo dependiendo de las obligaciones del Tamer en cuestión. Esa semana de inauguración había sido, por mucho, una de las más agitadas de File, cada día la ciudad estaba rebosante de actividades a realizar, pues siempre había algo por hacer; ya fuera ayudando a Digital Security con algún encargo o a las chicas del Tengu a conseguir noticias novedosas e interesantes que fueran a parar a primera plana a la mañana siguiente. Distintas personalidades se paseaban por la ciudad en distintos días, provenientes de muy lejos o de ciudades vecinas en File, como Pueblo Industrial. Jijimon estaba feliz con el resultado y la buena aceptación que la Academia había recibido le confirmaron que esa decisión no había sido la equivocada. Aunque pronto todo el auge por la ceremonia de apertura terminaría, y eso llenaba al anciano alcalde de cierto sentimiento melancólico. De lo bueno, poco; aunque confiaba que la escuela fuera únicamente un parteaguas para seguir limando las relaciones Humano-Digimon.

Al atardecer, el dúo de Gungnir había decidido tomarse la noche libre a petición de la rusa, después de todo, aún continuaba meditando sobre lo ocurrido el día anterior después de conocer a uno de los Doce Devas: Mihiramon. Evitaba pensar al respecto, pero la tarea le estaba resultando algo estresante, raro en ella, que solía mantener la templanza incluso en situaciones difíciles. No obstante, el tigre de verdad había representado una piedra en el zapato para la rubia, tanto así que tuvo un momento de duda. Como quiera, ahora buscaba distraerse ya que la semana llegaba a su fin y no tenían más encargos en puerta, por lo que decidieron visitar un cinema donde se exhibiría el nuevo estreno de uno de los cineastas de la ciudad. Uno de poco renombre, pero no perdían nada con intentar. Ergo, al final perdieron tiempo y bits viendo aquella película, que más que mala le dio razones a Raisa para criricar algo. De cualquier modo, logró su cometido distrayéndola de sus pensamientos, para mejor enfocarlos en lo mala que había sido.

Recuérdame nunca gastar dinero así —espetó la rubia, levantándose de su asiento y mirando hacia atrás, notando que los pocos que compartían la sala con ellos se habían quedado dormidos, quizás a mitad de plena película de lo aburrida que estuvo. — Vaya... —murmuró, no esperaba que la gente se quedaría dormida, pues no era para tanto. No obstante, hizo caso omiso a ese detalle y se encaminó a la salida.

Ellos de verdad lo pasaron mal —comentó Gabumon, observando divertido a las dos parejas como ellos que quedaron ahí.

Salieron de la sala, dispuestos a pasar a la cafetería antes de que cerraran e irse directo al INN a descansar. En el camino, vieron otra anomalía, y es que la mujer que atendía la taquilla estaba dormida sobre sus brazos, cruzados al frente. Ambos se miraron, seguramente su trabajo era tan monótono que no pudo aguantar a llegar a su hostal para conciliar el sueño. O al menos eso fue lo que el dúo quiso creer, y así abandonaron el cinema. La noche ya había caído en su totalidad, aunque curiosamente el manto estrellado que usualmente pintaba el cielo no estaba presente esa noche, se veía más oscuro de lo normal, y la única compañía que la bóveda sobre ellos poseía era la de las tres lunas digitales, brillando con todo su esplendor. Un viento fresco resopló por la calle en donde se adentraron, provocando que Raisa tuviera que sujetarse el cabello por el inesperado vendaval. Gabumon oteó el ambiente alzando el morro, ¿acaso llovería? No, no había ninguna nube. Qué extraño. Pero pronto la pareja de Elite se toparía con un escenario que sin duda terminaría por hacerles ver que algo anormal estaba ocurriendo.

Una de las avenidas que más concurrencia solía tener, incluso hasta tarde, estaba sumergida en completa calma y silencio, siendo el soplar del viento lo único que hacía un acompañamiento sonoro. Sin embargo, su preocupación se extendió mucho más cuando, unos metros adelante, notaron los cuerpos de personas esparcidas por el pavimento de la calle, a su lado su respectivo compañero digital estaba en las mismas condiciones. Nóvikova corrió de inmediato hacia la escena, deteniéndose frente al primer Tamer en el camino y acuclillándose a su lado. Corroboró al verlo de cerca que, aparentemente, estaba bien, tenía la respiración normal y no parecía estar lastimado o haber sido atacado por alguien, lo mismo su Digimon. Wolfmon apareció al instante, deduciendo que la persona y su Armadimon simplemente dormían, en un lugar y de una forma bastante inusual. El Child revisó al resto de las personas, comprobando que todo estaba bien con ellas, no había ningún rastro que supusiera algo preocupante. No obstante, la situación en general era para alarmarse.

Suponiendo que solo están dormidos, ¿qué les habrá ocurrido? —preguntó la rubia a sus acompañantes en un aire serio, ocultando muy bien su preocupación. El lobo tomó a un Tailmon de los hombros y comenzó a agitarlo levemente, buscando despertarla, pero nada ocurrió, pues la gata continuó en su profundo letargo.

No tengo idea. No puede ser cansancio, es anormal que esto le suceda a más de uno en un mismo lugar —acotó el Child, llevando al felino hacia la acera para que no quedara en medio de la calle, lo mismo hizo con el resto de Digimon.

Posiblemente sea el efecto de una técnica —teorizó el Juttoushi, dando como ejemplo el Attract Echo de Aegiomon y su capacidad de hipnotizar a muchos dentro de la misma melodía de su Syrinx. Cabía esa posibilidad, aunque hasta ahora Raisa desconocía a algún Digimon capaz de dormir a varios de golpe. Mientras pensaba en eso, imitó la misma acción que su compañero y movió los cuerpos de las seis personas diseminadas a lo largo de la calle, acercándolas a la acera y recargándolas contra los muros de los edificios cercanos. Exhaló un suspiro cuando todos estuvieron acomodados y se reincorporó.

Sigamos avanzando, es posible que no vayan a despertar en un buen rato —dijo la Elite, siendo esa la única resolución a la que llegó por el momento. Gabumon asintió, él también se dedicó mentalmente a sopesar posibles involucrados en ese suceso. Al parecer su noche libre tendría que esperar.

A medida que iban caminando, acercándose a la Plaza Central, los Tamers y Digimon previos no fueron nada comparados con la cantidad que fueron encontrando en su andar. En las mesitas de algunas cafeterías que daban al exterior, las personas se habían quedado dormidas, con pleno café en mano, echando las cabezas hacia atrás. Los que menos suerte tuvieron fueron aquellos que caminaban tranquilamente por la acera, pues habían quedado desparramadas en el suelo, y seguro se habían llevado tremendo golpe al "desmayarse". El escenario era digno de una película de terror, donde los cuerpos esparcidos por cada rincón de la ciudad daba un aire macabro a la tan amigable ciudad de File. Aunado a eso, las tres lunas llenas no contribuían a mejorar el ambiente, así como el mutismo que reinaba a su alrededor. Al llegar a la plazuela, notaron que algunos afectados habían quedado esparcidos alrededor de la fuente central, sujetándose de la orilla por la posición que habían adoptado al caer, por suerte y no terminaron metidos al agua. Eso sí, un Gomamon aparentemente se había quedado dentro de la escultura que proveía agua, durmiéndose mientras flotaba. Raisa repitió el mismo procedimiento y se aproximó a un castaño apoyado sobre el borde de la fuente, comprobando que estuviera bien.

Hay algo que me extraña más que todo esto —indicó la rusa, poniéndose de pie y admirando, desde el centro de la plaza, el panorama general. Gabumon y Wolfmon la miraron espectantes, dándose una ligera idea de lo que su compañera iba a decir. — ¿Por qué nosotros seguimos despiertos? Si todos han sido afectados —puntualizó, cruzándose de brazos. El Child también la imitó, inseguro de poseer la respuesta correcta a ese dilema.

No sabría decirte, incluso las personas del cinema fueron afectadas. Bueno, quiero suponer que fue por eso —dijo el lupino, encontrando que era mucha coincidencia que el mismo suceso se repitiera en distintas situaciones y momentos. Y prefería pensar eso a que los asistentes fueron tan groseros como para quedarse dormidos en medio de la función.

La conversación se cortó cuando algo irrumpió en el silencio de la atmósfera, un zumbido distante, que se iba acrecentando paulatinamente a medida que se acercaba hacia la posición de Gungnir. El trío miró hacia su alrededor, buscando el origen de aquel chirrido, el cual la rusa comparó como el aleteo de un insecto. Ni siquiera pudieron ver nada cuando un chillido molesto llegó hasta sus oídos, obligando a ambos a cubrírselos debido a que el zumbido fue intenso. Gabumon alcanzó a alzar la vista para mirar a un insectoide digital acercándose a ellos, mientras lanzaba algo desde su cola. Como pudo, se tiró sobre su Tamer para evadir aquello, cayendo al piso medio aturdidos por el Insect Swarm.

¿Estás bien? —preguntó el lobo, reincorporándose junto a la rubia. Nóvikova asintió y sin perder ni un segundo más canalizó la energía plateada alrededor de su mano, transmitiéndola al Burst para permitirle a su compañero la evolución.

Garurumon apareció, colocándose frente a la rusa, para así mirar hacia el cielo, observando el Digimon Insect que los había atacado. Poseía la forma de una libélula gigante de color arena, con cuatro ojos verdosos en lo que correspondía a su rostro: era un Yanmamon. El bicho volvió a dirigir la punta de su cola hacia ellos, generando una cuchilla de energía que voló en dirección al lobo. Garurumon no lo esperó con los brazos cruzados y levantó un muro de hielo frente a él, la barrera fría detuvo el Assassin Arrow del otro Adult. Pero sus hostilidades no terminaron ahí y la libélula se lanzó en picada contra la bestia, apuntándolo con su cola en todo momento. El cuadrúpedo salió de su defensa gélida y lanzó un estridente aullido, frenando el avance del insecto que se detuvo en seco en el aire y pareció removerse. Garurumom aprovechó eso para disparar su Fox Fire, golpeando directamente con sus llamas azules el cuerpo de Yanmamon. El bicho se alejó momentáneamente, resintiendo una quemadura que quedó sobre podría considerarse su torso.

Emitió nuevamente la onda ultrasónica cuando se recuperó, causando que el lobo agachara la cabeza en un intento por sobrellevar el chirrido. Yanmamon atacó nuevamente disparando desde su cola un rayo eléctrico, aprovechando el aturdimiento temporal del otro Adult. El Thunder Ray logró impactar sobre una de las patas delanteras de Garurumon, generándole un entumecimiento que le hizo hormiguear la pierna. Gruñó cuando se vio liberado del Insect Swarm y fijó sus dorados sobre el bicho, abriendo el hocico para arrojarle una esfera de hielo sólido. Dio en el blanco cuando la libélula no pudo quitarse para evadir, y el atarantamiento de la bola golpeándolo le impidió quitarse nuevamente cuando Garurumon corrió, ganando velocidad e impulso para arrojarse hacía Yanmamon y así jalarlo hacia el suelo al sujetar con su hocico su cola. El lobo azotó al insecto contra el piso y colocó una garra sobre él. Sería una libélula tamaño jumbo, pero no era más grande que la inmensidad del lupino.

¿Por qué nos atacas? ¿Tienes que ver con todo esto? —el lobo intentó dialogar con el insecto, pero Yanmamon no respondió con palabras, sino con un sonido agudo, revolviéndose en lo que trataba de zafarse de la garra lobuna sana.

No parece que vaya a responder —pronunció la rusa detrás de su compañero. Por más que quisiera evitar que lo eliminaran, su ataque podría volver a repetirse y podría llegar a lastimar a alguien más si lo dejaban libre. Garurumon lo decidió por ella y exhaló nuevamente la ráfaga azulina, impactando a tan corta distancia de Yanmamon hasta reducirlo a un Digitama. El lobo movió su pata entumecida, buscando quitarse la sensación de adormecimiento.

Yanmamon no pudo haber puesto a todos a dormir, pero sin duda su hostilidad tiene algo que ver, después de todo no es normal ver a uno en la ciudad, generalmente viven en el bosque.

Estoy viviendo una suerte de déjà vu —suspiró la rusa con pesadez. No quería pensar negativamente hasta descubrir más de lo que acontecía esa noche, pero el silencio que imperaba esa noche en File no hacía más que rememorarle lo ocurrido con Ogremon, sólo que esta vez tenían Digimon hostiles y Tamers regados y dormidos por doquier. Devolucionó a su amigo, regresándolo a su etapa default. — ¿Todo bien? —preguntó a Gabumon, viendo que agitaba su garra, como intentando quitarse de encima esa cosquilleante sensación. El Child asintió.

Busquemos si hay alguien más, no podemos ser los únicos despiertos —sugirió el lobo.

De algún modo, Gabumon confiaba en que habría alguien más ileso y en su misma situación. Si la ciudad estaba sumida en una narcolepsia colectiva. El Guerrero de la Luz secundó la idea, pues quedándose ahí no iban a llegar a ninguna explicación, y recorrer la ciudad les serviría para ver si había algún otro Digimom hostil que, dada su experiencia con situaciones anormales, seguramente el Yanmamon no sería el único. Fue así que se movilizaron, adentrándose en otra calle sumida en la misma situación. En el camino, Raisa aprovechó para enviar un mensaje desde su D-Terminal a cada uno de los miembros de su Guild, con una única pregunta:

"¿Se encuentran en File?"

.— Raisa
"


Masaru Masaru Blair Blair let's go o3o/
 

"さあ、往こうか"
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- Masaki, ¿estás bien?

Apoyado en su codo sobre una mesa, Masaki había pasado los últimos minutos con la mirada perdida en la pared contraria meditando sobre los sucesos que habían acontecido más temprano aquel día. El dúo se encontraba en un pequeño Café, tomando un merecido descanso luego de una tarde de interrogatorios con la Central y Digital Security referentes al "incidente" de aquel día. El encuentro con la Guild de los secuestradores y el Deva Andiramon había resultado ser una experiencia más que desagradable, no solo por el tipo de misión, sino también por la actitud y sadismo que el conejo milenario había demostrado a la hora de deshacerse de los renegados. Hasta el momento el japonés no había tenido duda alguna en su misión de proteger la paz del Mundo Digital como muchos antes que él lo habían hecho, sin embargo el haber conocido a uno de esos célebres Digimon había causado un impacto en él. ¿Acaso ese era el método drástico que todos los Devas usaban para "proteger"? Si eso era cierto, ¿Qué los diferenciaba de los Digimon que mataban sin pensar? Aún si los renegados no tenían remedio, la forma cruel en la que la bestia les dio persecución daba a entender que nunca habían tenido intención de permitirles arrepentimiento. Chistó por lo debajo segundos antes de que Agumon le hiciera esa pregunta, devolviéndolo a la realidad casi al instante.

- - contestó - solo estoy cansado.

- ¿Pensabas en Andiramon? - La suposición de Agumon fue tan acertada que el japonés no pudo evitar mostrarse sorprendido, confirmando sus sospechas - No fue como lo imaginaba - admitió - Aunque en parte no me sorprende.

- ¿Hmm? - Aquella respuesta del Digimon había despertado la curiosidad en su compañero, que trató de incitarlo a elaborar un poco más su pensamiento. Agumon se detuvo un momento al ver a la camarera llegar a la mesa con un par de tazas de capuchino, para luego retirarse con una pequeña reverencia.

- Pues, los Devas no tienen el mismo pensamiento que tú o yo - explicó el reptil, tomando la taza con cuidado entre ambas manos y acercándola a su boca para verter un poco del contenido - Han vivido más de cinco mil años bajo las enseñanzas de Dioses con aún más tiempo de reinado, ellos ven el Mundo Digital de una manera distinta.

- Comprendo eso... - aseguró el Tamer tomando su propia bebida - Pero matar personas y Digimon de esa manera es algo excesivo.

- No los defiendo - Agumon suspiró - Solo digo que para ellos el bien del Mundo Digital pesa más que las vidas que se sacrifiquen. "El bien mayor", se le dice.

Masaki no contestó, recostándose en el respaldar de su silla para observar el techo con un suspiro. En parte entendía las palabras de su compañero, así como admitía que las acciones del Deva era lo que habían hecho posible que los doce niños secuestrados estuvieran libres en ese momento en lugar de en un depósito o algún lugar peor, sin embargo sus propios principios le impedían simpatizar por completo con el Deva. Mientras miraba al techo del establecimiento un pequeño golpe lo hizo volver a bajar la cabeza, notando como un hombre a un par de metros de él había estrellado su cabeza contra la mesa, posiblemente vencido por un cansancio exagerado. La misma camarera que los había atendido se acercó al hombre con un rostro de preocupación, zarandeando su hombro para despertarlo.

- Disculpe señor, no puede dormirse en las mesas. - informó, mirando en dirección de la cocina como si quisiera verificar que el gerente no lo viera y la regañara - Por favor despierte - insistió al ver que el cliente no se recuperaba.

- Habrá tenido un día difícil - bromeó Agumon desde su silla, escuchando lo que ocurría.

- Una semana... - corrigió Masaki con un suspiro.

File City se encontraba en el final de la semana de inauguración de la Academia, un evento que sin duda había tomado factura en las energías de los habitantes. Los diferentes espectáculos que había ofrecido el campus en conjunto con la marea de visitantes de otros continentes habían convertido a File de una ciudad tranquila a una metrópolis agitada en cuestión de días. El dúo de Gungnir no había sido una excepción a esa alza de actividad, viéndose involucrados en multitud de tareas y conociendo a distintas personas de otros continentes, incluyendo a algunas celebridades como Katherine Heinkel, además del reencuentro con Shouko Minamoto y el aristócrata Vamdemon. Sumándole el incidente de Andiramon, el chico solo deseaba regresar a la cabaña de Gungnir y dormir ahí todo el fin de semana, sin preocupación alguna más allá de levantarse para comer. Observando los intentos de la camarera para despertar al cliente y pensando en su propia cama caliente, Masaki fue desconcentrado con la aparición súbita de Agnimon, que portaba un semblante extremadamente serio para la ocasión.

- ¿Escuchan eso? - preguntó al dúo, sin apartar su mirada de la ventana del local.

Mirando en la misma dirección tanto Tamer como Digimon se dispusieron a tratar de escuchar por encima de los exasperados llamados de la camarera sin éxito alguno. Todo afuera del café estaba en silencio, sin nada extraño que reportar

- ¡Señor! Por favor le pido que despier-

El final de aquella palabra fue sustituido por un golpe seco al momento en que la camarera cayó al suelo, desparramando una bandeja que acompañó al alboroto con un estridente ruido metálico. Masaki se levantó por inercia y se acercó a ella para verificar su condición, notando que estaba inconsciente.

- ¡Oi! - llamó, zarandeando a la chica sin éxito - ¿Estás bien? - Al no recibir respuesta, el chico alzó la mirada en busca del dueño del local - ¡GERENTE!

Silencio. Agumon no tardó en levantarse de su asiento e ir en busca de algún miembro del personal del lugar en la cocina, sorprendiéndose con lo que había encontrado: Cada uno de los miembros, tanto humanos como Digimon, se encontraba tendido en el suelo completamente noqueados. El Child llamó a su Tamer, el cual se apresuró a observar la misma escena con consternación en su rostro. No había manera de presenciar aquella habitación sin sentir que algo muy malo estaba ocurriendo.

- Qué es esto...

Sin perder más tiempo el chico se movió hacia la puerta del establecimiento, abriéndola para observar la calle donde se encontraba. Aunque un tanto vacía, el Elite no tardó en ver un par de figuras derribadas en la acera, exhibiendo exactamente los mismos "síntomas" que los encargados de la tienda. Miró en todas direcciones en busca de alguna explicación posible, pero no había nada sospechoso que llamara su atención. En resumen, estaban completamente en blanco. Tanto Agnimon como Agumon empezaron a barajar opciones sobre lo ocurrido, mientras Masaki sacaba su Digivice por precaución.

- Todos parecen estar bien - comentó Agumon luego de regresar de la cocina - solo que dormidos.

- ¿Podría tratarse de la técnica de un Digimon? - preguntó Agnimon. Agumon simplemente negó con la cabeza.

- La alarma de peligro del Digivice no se ha activado - comentó, recibiendo una confirmación de parte de su Tamer - y no hay nadie que pueda dormir a otros a largas distancias de esta manera... Al menos no que yo conozca.

Antes de que el chico pudiera dar su opinión dos figuras de baja estatura aparecieron al final de la calle, caminando en la dirección de la cafetería con un paso lento como si de zombies se trataran. Masaki no tardó en identificarlos como Goblimon, poniéndose inmediatamente en guardia al conocer la reputación de esos Digimon.

- Ustedes, ¿saben que está ocurriendo?

Para su sorpresa, ninguno de los dos Digimon contestó ni se inmutó, continuando con su paso borracho por la calle. Agumon se acercó a su compañero para ver a quién le hablaba, saliendo del establecimiento y estrechando sus pupilas ante la presencia del dúo de Onis. Ambos bandidos se detuvieron al notar al Child, lo que los llevó a extender las palmas de sus manos para generar en ellas sus técnicas. Los reflejos del dúo de Gungnir se activaron ante el movimiento hostil, provocando que Agumon empezara a generar llamas en sus fauces mientras su Tamer invocaba su Digisoul para absorberla dentro de su Digivice.

- ¡Baby Volcano!

Al tiempo que la enorme bola de fuego del reptil salió de su boca ambos Goblimon dispararon sus propios proyectiles, los cuales no tardaron en ser neutralizados por el ataque del Child amarillo potenciado por la Digisoul de su Tamer. Sin hacer ademán de esquivarla, la técnica impactó contra el mazo de uno de ellos y detonó, envolviéndolos a los dos en la explosión y lanzándolos en direcciones opuestas donde quedaron tendidos en el suelo fuera de combate. Masaki se acercó a inspeccionar uno de ellos, descubriendo que su expresión estaba bastante ida a pesar de seguir (medianamente) consciente.

- Tengo un mal presentimiento - comentó el Elite al terminar su revisión. Agumon, a su lado, parecía estar de acuerdo, observando hacia el cielo con una expresión seria. Masaki miró en la misma dirección, donde las tres lunas del Mundo Digital bañaban con sus respectivas luces en aquella escalofriante noche, haciendo aún más tétrico el ambiente silente en ella.

Mientras observaban el cielo una sombra se hizo evidente en la luna, invitando a los presentes a enfocar más la vista. La figura serpenteante perteneciente a un Airdramon se encontraba en proceso de descender a unas calles de distancia. Siguiendo su instinto, el dúo salió en su persecución, no tardando mucho en encontrar nuevas "víctimas" de aquel extraño ataque de narcolepsia. Humanos y Digimon sin distinción de género, edad o nivel se hallaban en el suelo desmayados, preocupando aún más al chico que continuaba su caminata. Eventualmente logró hallar a Airdramon en un callejón desierto, justo a tiempo para verlo arremeter contra una vivienda utilizando su cola.

- Este tipo... - Agumon apretó sus garras ante la presencia del Adult salvaje, volteándose para observar su Tamer y pedirle que lo evolucionara. Masaki no aceptó de inmediato para poder pensar mejor su situación: No tenían idea de que estaba ocurriendo, y tampoco si eran los únicos despiertos aparte de los Digimon que, hasta ahora, habían demostrado ser salvajes y no escuchar palabras, sin embargo no tuvo más opción. Airdramon había reparado en la presencia del dúo y empezaba su avance en esa dirección con sus fauces abiertas y sus alas desplegadas, demostrando un instinto completamente hostil contra el japonés y su Digimon.

- Tsk - Sin más opción, el chico volvió a generar la Digisoul en su puño, posándola sobre su Digivice - Digisoul Charge

Casi al unísono, mientras Agumon pasaba a su forma Adulta, dos alarmas llegaron al japonés. Una proveniente de su cinturón, delatando que un mensaje nuevo había llegado al D-Terminal. La otra provenía de su acompañante espiritual, el cual le había avisado de la presencia de un nuevo Digimon en el área. Caminando con la misma parsimonia que los Goblimon, e ignorando por completo el inicio del combate entre los dos colosos, un Digimon humanoide se acercaba sin detenerse al Tamer, portando en su mano una katana que reflejaba la luz de la luna roja, Urd. Imágenes de cierta noche de Navidad no tardaron en regresar a la mente del japonés al ver la silueta de aquel Digimon que lo había tomado a él como su objetivo.

- Musyamon... - Sin perder más tiempo el chico enfocó su atención en su brazalete y tanteó el bolsillo de su cinturón en busca de las DigiMemories. El hecho que recibiera un mensaje de la D-Terminal le indicaba que al menos alguien más estaría en la ciudad, posiblemente bajo el mismo predicamento, sin embargo tendría que esperar para descubrir su identidad y contestarle. Lo importante en ese momento era encargarse de ambas amenazas, y prepararse para que la situación empeorara de un momento a otro, como sus (casi) dos años de experiencia en el Mundo Digital le decían que lo haría.



Blair Blair o3o/
Kira Kira ya recibí el mensaje, solo que no he tenido oportunidad de leerlo (?)
 

スパークル
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Luego de la no tan agradable experiencia que habían tenido en compañía de Andiramon, el grupo conformado por Z’ev, Mai, Fairymon y Coronamon se movilizó hacia el Inn en el que se hospedaban esa semana. Hitomi seguía bastante seria e incluso rastros de su molestia eran visibles, especialmente por el modo en que caminaba y el gesto que portaba entre su mutismo; el felino no sabía cómo iniciar una conversación con su tamer en ese momento, el Gnome se limitaba a “ocultarse” entre la mochila y la espalda de la asiática y finalmente Fairymon se mantenía reclusa en el brazalete que portaba la chica.

Joder. — Soltó la chica en un gruñido acompañado de un par de palabras en su idioma natal, obviando aún más su molestia esta vez desencadenada por el hecho de que se le habían caído las llaves de su pieza al chocar con alguien en el lobby del lugar. Entró a zancadas, subió los escalones rápidamente y en cuestión de minutos ya se encontraba atravesando el portal de su habitación, encerrándose rápidamente y avanzando con la misma velocidad hacia el baño donde se dio una ducha rápida y salió con un aire mucho más calmado. Se sentó en el borde de su cama tomando la armónica que guardaba en su mochila y luego de respirar hondo miró a su compañero digital.

¿Estás mejor? — Preguntó él al ver el gesto relajado que figuraba ahora en el rostro de su amiga, la chica asintió.
Lo siento. — Se disculpó ella a la vez que Fairymon hacía acto de aparición a su lado, la pelirroja le sonrió débilmente. — Ese grupo de renegados me puso de muy mal humor, pero no es culpa de ustedes.
Tranquila, entiendo tu molestia.
¿Sí? — La asiática cruzó miradas con el espíritu, quien se limitó a apuntar a su sien con uno de los dedos como queriendo referirse a la mente de ella, la cual compartían cuando Mai se transformaba en la Juttoushi. Sylph asintió en silencio entendiendo lo que la guerrera quería decir. — Claro que lo entiendes, pudiste sentirlo…
¿Tocarás la armónica? — Preguntó el infante con cierta ilusión, tratando a la vez de aligerar la tensión que se sentía en el ambiente a causa del tema a tratar. Su tamer asintió y luego de unos minutos todos salieron del Inn hacia ningún lugar en específico, solo querían disfrutar de la fresca brisa nocturna mientras la humana se encargaba de tocar el pequeño instrumento para sus acompañantes y ella misma. Su caminata los llevó hasta una banca que estaba sola no muy lejos del Inn, desde ahí podían ver el Bosque Inquebrantable; luego de tomar asiento la joven comenzó a tocar la armónica ante el gesto sonriente de su compañero digital.

Coronamon recargó la cabeza en las piernas de su tamer mientras que el resto de su cuerpo descansaba sobre la banca, Z’ev estaba recostado sobre el estómago del felino y finalmente Fairymon estaba a espaldas del grupo en su forma etérea y con un gesto calmo. Pasaron minutos en ese momento de tranquilidad en el que la humana trataba de sacarse el motivo de su enojo de la cabeza antes de que algo la hiciera detenerse de pronto.

Mai. — Soltó el hada mientras apuntaba hacia un chico que repentinamente se había desplomado en el suelo, la chica se levantó y se acercó apresuradamente hacia él para preguntar qué había ocurrido, sin embargo, el varón no respondía y no tenía signos de estar herido.
¿Desmayo?
Más bien parecen estar dormidos. — Susurró la asiática, un tanto confundida por lo ocurrido.
What the… — La expresión inconclusa del felino acompañada de un sonido seco hizo que la pelirroja girara el rostro, ahora una mujer se había desplomado repentinamente. Mai alzó una de sus cejas y se puso de pie, a su alrededor no había muchas personas pero una a una comenzaban a caer sin explicación alguna; Hitomi frunció el entrecejo, no le gustaba para nada lo que fuera que estuviera pasando.
¿Una técnica?
¿Hay alguna que duerma o provoque desmayos colectivos? — Preguntó la tamer mirando al espíritu, Fairymon llevó una mano a su mentón en señal de que intentaba rememorar si había algún digimon que ella conociera con esas características. — ¿Y por qué demonios no nos ha pasado nada a nosotros si también estamos aquí? — Agregó la chica mientras se acercaba a los cuerpos para revisarlos, todos estaban igual, respirando con calma y sin señas de algún tipo de herida en su cuerpo. Chistó por lo bajo, la situación se volvía cada vez más extraña y la tensión no tardó en regresar a ellos, Z’ev se aferró a los hombros del felino, quien caminaba a un lado de Mai mientras inspeccionaban el terreno. No había nada sospechoso, algún aparato o digimon que estuviera cerca de ellos, el silencio que se extendió por el lugar llegó a incomodar el cuerpo del child.

— Esto no me gusta.
— Bufó el ígneo.
A mí tampoco. — La chica tomó su digivice y observó la pantalla en busca de alguna señal que le indicara un camino a seguir pero el alrededor parecía tan desierto como la zona en la que se encontraban. El repentino sonido de su D-Terminal la sobresaltó, luego de unos segundos de captar que se trataba de dicho aparato, lo extrajo y revisó el mensaje a la vez que soltaba un suspiro de alivio al ver que no era la única en esa extraña situación: seguir despierta entre ese aparente ataque de narcolepsia. Estuvo a punto de contestar cuando el radar de su digivice detectó un par de señales que delataban a digimon hostiles en la cercanía, alzó la vista rápidamente para buscar el origen de la alerta y no alcanzó a ver nada. — ¿Otro ataque a File?
No… No lo sé. — Soltó el felino con la mirada afilada y su cuerpo en posición ofensiva, listo para atacar a quien fuera que se estuviera acercando.

Kira Kira Masaru Masaru lamento muchísimo la demora, espero ya poder contestar a la brevedad posible x.x
Mai ya leyó el mensaje pero tampoco ha contestado​
 

Speed Star
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Nadie contestó al mensaje. Mas antes de que Nóvikova pudiera comenzar a preocuparse por ello, una bestia se interpuso en su camino mientras recorrían una de las calles desoladas de la ciudad. De inmediato la identificó como un Kyubimon, pero fue el lobo quien se encargó de revelar que se trataba, más bien, de la versión "oscura" del kyubi digital, un Youkomon, conocidos por brindar destrucción. Les había cortado el camino, así que no había forma en que pudieran continuar si no lo vencían primero. El zorro de pelaje semi grisáceo/azuloso se acercó con porte amenazante al dúo, mientras las llamas anaranjadas de sus nueve colas titilaban, anenazando con atacar en cualquier momento. Raisa volvió a evolucionar a Gabumon a su forma Adulta y el lupino se posicionó frente a ella, encarando al Bewitching Beast mientras le mostraba los colmillos. Fueron retrocediendo poco a poco a medida que Youkomon se acercaba, por lo que eventualmente la calle la calle encontró una bifurcación hasta volverse más espaciosa.

Sin mediar ni una palabra o ruido, el Digimon atacante se abalanzó contra Garurumon, dispuesto a clavar sus garrar y colmillos en su cuerpo, el lobo no se quedó quieto y, aprovechando su superioridad física, arremetiĺ también contra el zorro. El embiste no se hizo esperar y el lobo hizo retroceder con su cuerpo a Youkomon, ganando más terreno; fue entonces que éste último manifestó una abrasadora esfera de fuego a partir de la punta de sus colas y la dirigió al lobo. Aparentemente el demonio podía manipular aquella bola ígnea, pues golpeó directamente uno de los costados de Garurumon, causándole una leve quemadura. El de pelaje blanco decidió retroceder, anulando el contacto frontal con el zorro mítico, si podía controlar las esferas entonces no podía darse el lujo de dejarse golpear tan fácilmente. El kyubi volvió a correr hacia él, buscando tocarlo, desplegando al mismo tiempo una buena velocidad y agilidad para moverse. A medida que corría, el fuego de sus nueve colas volvió a encenderse, creando de inmediato un dragón de las mismas llamas que se abalanzó sobre el lupino.

¡Ice Wall! —el muro de hielo se levantó frente al lobo, protegiéndole del dragón rojo, el cual no tardó nada en derretir la superficie gélida de esa muralla en cuestión de segundos. — Tsk...

Garurumon aprovechó que la barrera se había derretido para saltar sobre ella (o lo que quedaba de) y emitir un profundo aullido que terminó aturdiendo al kyubi oscuro, cesando sus movimientos mientras la onda de choque del Wolf Cry se pasaban. Fue ahí cuando el lupino aprovechó y liberó la cortina de fuego azuloso en contra de la otra bestia, lanzándola hacia atrás hasta que cayó al suelo, con quemaduras visibles sobre su pecho. No obstante, no hubo mucho tiempo para bajar la guardia o relajarse, ya que un segundo alarido, similar a un graznido, irrumpió en la quietud de File City. La rubia tuvo que taparse los oídos ante tal chillido, pero grande fue su sorpresa al ver que uno de los edificios contiguos era dañado a causa de aquel sonido. Por suerte, la edificación parecía ser algo administrativo, por lo que seguramente para esa hora no había personas que hubieran quedado dormidas en su interior. Detrás de ellos, una gran ave de plumaje verde y anaranjado apareció caminando por la calle, y se le veía muy dispuesta a atacar el edificio de nuevo. La distracción causada por el Diatrymon le sirvió a Youkomon para volver a invocar su Homuradama y atacar con él al lobo, devolviémdole la quemadura en el pecho.

Me ocuparé de él —anunció la rubia, señalando al Ancient Bird mientras canalizaba su energía plateada en contra del Digivice para así evolucionar a su compañero al siguiente nivel.

¿No quieres cambiar? —preguntó WereGarurumon, suponiendo que por sus técnicas y las del Híbrido quedaba mejor si intercambiaban oponentes. Como era de esperarse Raisa se negó.

Te avisaré luego, hay que impedir que destruya más edificios —ambos intercambiaron una última mirada antes de darse la vuelta y encarar a sus propios rivales. Al mismo tiempo que la cinta de datos cubría la mano de la rubia y la pasaba a través del canalizador. Tras la Spirit Evolution se dirigió de inmediato al ave, quien preparaba nuevamente un graznido contra otra edificación. — ¡Licht Kugel!

El cañonazo de luz fue cargado y disparado en contra de Diatrymon, impactando contra su pico y camcelando al instante su Destructive Roar. De ese modo finalmente captó la atención del Adult, quien observó a Wolfmon con unos ojos vacíos, como si estuviera en una especie de trance y se viró hacia él, extendiendo sus alas en una pose amenazante. El Hybrid en ningún momento bajó su brazo izquierdo, posicionándolo frente a su cuerpo para volver a cargar otro ataque con su cañón de ser necesario. Comprendía que no podía arriesgarse a un combate frontal con el pájaro, pues aunque podía aventajarlo en velocidad, corría el riesgo de que las garras al final de sus alas o las filosas zarpas que tenía por patas lograran alcanzarlo; además de que hasta el momento desconocía si Diatrymon poseía otra técnica además del rugido. De un instante a otro, el ave arremetió frontalmente, buscando embestir al pequeño Digimon frente a él con la inmensidad de su cuerpo. Wolfmon reaccionó disparando otro Licht Kugel contra su rostro, mas esto no lo detuvo y siguió adelante, obligando al Juttoushi a retroceder y evadir la embestida del Adult.

Por otro lado, el licántropo se estaba encargando de la situación sin problemas, pues con su nueva fisonomía le era más sencillo retener al zorro, tomándolo de los adornos que decoraban su cuello cada que intentaba embestirlo. Debido a que ahora poseía mayor fuerza, WereGarurumon se encargaba de mantenerlo a raya y de lanzarlo hacia atrás, haciendo más fácil la labor de evadir las esferas controlables que el otro le lanzaba haciendo acopio de su propio Fox Fire para neutralizarlas. Cuando Youkomon logró liberarse del agarre, nuevamente invocó su Jaenryū y el dragón rojo se materializó desde su cola. El hombre lobo se sonrió y se impulsó con toda la fuerza de sus piernas para dar un salto y colgarse de uno de los postes del alambrado público para escapar de la técnica, la cual inevitanlemente terminó quemando parte de la acera y parte de algunas jardineras que decoraban la calle.

Si sigue así terminará quemando un edificio entero —meditó, sin darse tiempo de pensar más, pues se impulsó usando el tubo de acero como soporte para dar un giro completo y caer en picada sobre el Bewitching Beast, conectando un puñetazo sobre la cabeza del kyubi que lo mandó de bruces al suelo. Se giró hacia las zonas quemadas en cuanto inmovilizó temporalmente al zorro — ¡Glacial Blast! —extendiendo sus garras hacia el frente, una ráfaga congelante emanó de sus palmas, apaciguando las ascuas que habían quedado dispersas.

Youkomon se fue reincorporando lentamente, desenterrando su rostro del cemento del suelo y clavando sus ojos en blanco sobre el licántropo. Consumido por alguna especie de trance, el cual no hizo más que acrecentarse al ser vapuleado por el Perfect, el de nueve colas se lanzó con todo el ímpetu del mundo contra WereGarurumon, mostrando sus colmillos, garras y otra esfera ígnea acompañandolo, y manteniéndose a su lado a la espera de ser lanzada contra el lobo. El Digimon bípedo esperó pacientemente a medida que sus garras púrpuras se encendían en un intenso brillo carmesí. Permitió que a propósito el Homuradama le golpeara un costado, quemando levemente la hombrera marrón que cubría esa zona de su cuerpo, pero dr ese modo tuvo el tiempo suficiente para dejar que el demonio se acercara hasta él. Al tenerlo frente a frente, Youkomon hizo el amague de clavar sus colmillos en él mientras las llamas de sus colas se agitaban; sin embargo, aunque logró morder el brazo izquierdo del licántropo, el cual era protegido por el cuero negro, se topó con el Engetsugeri del Perfect golpeando uno de sus flancos y haciéndolo a un lado. Fue ahí donde WereGarurumon aprovechó para golpearlo con su Kaiser Nail, tajando uno de sus brazos y abriéndole una herida. Por unos instantes, el zorro permaneció inmóvil y semi agachado al ras del suelo, resintiendo todos los golpes recibidos hasta entonces.

Wolfmon, ¿todo bien? —se giró para ver el estado del Guerrero de la Luz, topándose con una escena similar al gato y al ratón donde Diatrymon se había dedicado a perseguir al Híbrido, quien lograba escabullirse usando la diferencia de tamaños a su favor.

Podría ir mejor, pero al menos ya comprobé que no puede volar —anunció. Era una suerte que fuera un ave sin la capacidad de vuelo, como las avestruces, de otra forma la batalla sería más complicada. El Perfect se mantuvo atento, tanto al kyubi a unos metros de él como a su compañero. — ¡Zwei Sieger!

En determinado momento, Wolfmon desenvainó sus sables y los cruzó frente a su cuerpo, disparando una esfera lumínica que golpeó el pecho del pájaro prehistórico. Ahí aprovechó para colarse por debajo de sus piernas, agachándose un poco, y abrirle una herida en la parte inferior haciendo uso de su Licht Sieger para tajar esa parte. Diatrymon soltó un alarido de dolor, batiendo sus alas y rasgando el pido con sus garras, como en un intento de apaciguar el dolor de la herida. Se volteó bruscamente buscando a su presa y abrió el pico, liberando otra vez la ráfaga sonora sobre Wolfmon, quien se quitó a tiempo rodamdo hacia un costado para evadirlo. El Destructive Roar dejó a su paso el suelo hundido y agrietado, demostrando así su gram capacidad destructiva.

¡Cambio! —exclamó el Juttoushi, corriendo hacia el Perfect mientras le pasaba el "relevo", pues ahora él se encargaría de un malgastado Youkomon.

Got it! —el licántropo entró en escena y sin perder ni un segundo valioso, volvió a disparar el Glacial Blast desde sus palmas, enfocando su disparo en el torso del ave que quedó cubierto de una capa de hielo. Sin darle tregua, WereGarurumon volvió a emplear dicha técnica, pero esta vez contra su pico, congelándolo e impidiendo que por un rato no pudiera usar su técnica.

Al mismo tiempo, el kyubi maligno había hecho acopio de las últimas fuerzas que le quedaban, manifestando otra vez el Jaenryū, aunque esta vez con menor intensidad que las primeras veces. Wolfmon contraatacó con su Licht Kleiden, tomando la forma de una esfera luminosa mientras corría al encontronazo con el dragón, hasta que eventualmente se transformó en una cabeza de lobo de luz, arrasando las llamas de Youkomon y golpeámdolo directamente, dejándolo por fim fuera de combate. Volvió a su forma humana después de asegurarse que el zorro no volvería a levantarse y rápidamente regresó com su compañero, a tiempo para ver cómo el hombre lobo se estaba encargando de todo. Y antes de que Diatrymon pudiera quebrar el hielo alrededor de su pico, Raisa realizó una Digisoul Charge para potenciar la técnica del Demon Lord, Beelzebumon, otorgada por el efecto de una carta que deslizó por el lector. WereGarurumon corrió con sus garras rodeadas de oscuridad y desgarró el pecho del ave, atravesando la escarcha hasta tocar su plumaje y tajarlo con una Darkness Claw potenciada. El Ancient Bird cayó, inhabilitado de poder seguir combatiendo. Y con un simple gesto en su rostro, la rusa le indicó a su compañero que así lo dejara. Había resuelto que no quería ver más Digitamas creados por ellos.

Usaste una carta —dictaminó el lobo, dedicándole un gesto un tanto contento. Nóvikova se encogió de hombros.

A veces es justo y necesario —respondió desinteresada, mientras guardaba el lector y la carta que había utilizado. En ese momento recibió una alerta de su acompañante espiritual mientras se aseguraban que el pajarraco ya no se movería.

Irismon anda cerca —anunció con porte sereno — Parece que se está acercando a nosotros.

Raisa sintió un alivio inmediato recorrer su cuerpo, eso solo significaba que Mai andaba por el área y estaba despierta, pues Fairymon no podría moverse muy lejos si su portadora estaba inconsciente. Aguardaron unos minutos, hasta que saliendo de una de las calles apareció la pelirroja junto a Coronamon, Z'ev y Fairymon, quien se alegró de ver a su homólogo por ahí, por suerte su instinto no le había fallado y, en efecto, le atinó a la presencia de Garurumon. Se saludaron brevemente, posteriormente la asiática notó a los dos Digimon noqueados a unos metros del grupo, reconociendo al ave de la vez que viajó por la Sabana Guardián antes de encontrar el templo.

Recibí tu mensaje, pero no pude responderlo porque fuimos atacados; aunque al parecer ustedes también —teorizó la menor señalando al dúo de Adults.

¿Sabes qué está ocurriendo? —preguntó la rusa de inmediato, recibiendo una negativa de su amiga — Envié el mensaje a toda la Guild, pero hasta ahora no he sabido de nadie, sólo de ti.

Suponemos que es una técnica —comentó el hada detrás de su portadora.

But we don't know of who is this technique—continuó el felino con los brazos cruzados y meneando la cola.

Tampoco nosotros lo sabemos. Pero debemos seguir buscando por las calles, es lo único que tenemos por ahora —puntualizó el licántropo, antes de regresar a su etapa Child.

Vaya semana de inauguración, eh —comentó la pelirroja, perfilando una tenue sonrisa como para apaciguar la tensión y nerviosismo en el ambiente.

Y que lo digas... —murmuró la mayor, sintiéndose un poco más calmada ahora que Hitomi se encontraba bien y a su lado; aunque eso no quitaba el hecho de que la situación era delicada, pues a todos les nacía un mal presentimiento al respecto.

Continuaron avanzando, apresurando el paso, alertas a cualquier alarma de peligro por parte del D-Arc o de las voces de sus espíritus que les avisaran de un Digimon hostil (o varios) aproximándose.



Masaru Masaru Blair Blair listo~ ahora a por el Wonejo favorito de ustedes(?) o3ó/
 

"さあ、往こうか"
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Agnimon no tardó en volver a materializarse, encarando con severidad al samurai que amenazaba con atacar a su portador en cualquier momento. La sola imagen de las ascuas etéreas emanando del filo de la katana le enervaba en cierto modo, haciendo crecer su espíritu de lucha y deseando participar en el combate cuanto antes. Sin embargo, el chico no parecía tener los mismos planes: Sacando una tarjeta del bolsillo de su interior, Masaki clavó la Digimemory en su brazalete, iluminando la calle con el círculo de invocación que se activó frente a él.

- ¡Cyberdramon!

Ante la mención de su nombre, un holograma con la forma de un dragón humanoide se materializó frente al Elite, abriendo su boca en lo que parecía ser un grito mudo. El Perfect fantasmal aterrizó en silencio y esperó una orden, mientras que Musyamon levantaba su espada para iniciar su propia ofensiva.

- ¡Erase Claw!

La orden del japonés se llevó a cabo al instante y sin reproche. Repitiendo el gesto de gritar sin proferir ruido, Cyberdramon abrió las palmas de sus manos y permitió que estas vibraran incontrolablemente, acumulando lo que parecía ser energía cinética en las puntas de las garras. Musyamon no se intimidó y preparó su propio corte, profiriendo un sablazo que chocó con la extremidad oscilante del Digimon Cyborg. Un chirrido metálico insoportable llenó el escenario mientras ambas armas forcejeaban, siendo el Perfect el ganador indiscutible en cuestión de segundos. Gracias a la vibración y la diferencia de nivel, a la invocación no le fue difícil quebrar la Shiratorimaru de su adversario y seguir de largo, enterrando sus garras en la "carne" y destruyéndola en un movimiento descendente. Con su misión cumplida, la DigiMemory se desvaneció en el acto, dejándole como regalo al chico una imagen en primera fila de Musyamon desintegrándose hasta convertirse en un Digitama. El Tamer no tuvo tiempo de alegrarse o asquearse por el resultado de la batalla, ya que un estruendo a sus espaldas le delató que su compañero no había acabado todavía con su oponente.

- ¡Cuidado con los edificios! - advirtió - ¡No sabemos si hay personas o Digimon dentro!

Aunque GeoGreymon asintió ante esa indicación, decirla era mucho más fácil que cumplirla. Airdramon daba tumbos de un lado a otro sin importar lo que destruyera, intentando con todo su esmero el elevarse y ganar ventaja aérea, algo que el dinosaurio le impedía sujetando una de sus alas con fuerza. La criatura mitológica profirió un alarido lleno de frustración ante su molesto aniversario, latigueándolo con su cola en una pierna mientras lo intentaba hacer ceder.

- No está usando el God Tornado - comentó Agnimon, tratando de analizar al oponente - Que extraño...

- Supongo que es por la distancia, también se quemaría - Mientras el japonés opinaba, continuaba viendo el desarrollo del forcejeo entre ambas bestias con tensión, tratando de encontrar una apertura para una estrategia improvisada. Llegó a considerar usar su puño de Digisoul, sin embargo estaba consciente de lo riesgoso que era intentarlo con su oponente moviéndose erráticamente como lo hacía. Notó que aún tenía la tarjeta de Cyberdramon gastada en su mano y la guardó, tanteando con sus dedos otras DigiMemories aledañas.

- ¿Qué ocurre? - inquirió el Juttoushi - Te estás reteniendo, no quieres usar ni tus objetos ni a mi.

- Esto es muy similar a la noche que Ogremon atacó - explicó el Tamer con seriedad, recordando esos momentos de tensión en los que él, como Amateur, había luchado desesperadamente junto a otros para proteger la Clínica Baron - Sin saber cual es la situación no quiero malgastar los recursos que tenemos.

El espíritu milenario asintió en silencio. Era cierto que en tan solo quince minutos desde el inicio de la situación ya habían usado una carga de Digisoul y una DigiMemory de Perfect, eso significa que el chico solo podía contar con dos y cuatro más, respectivamente. La Spirit Evolution sería un problema más: Al momento de activarla solo podrían usarla por dos horas como máximo, eso sin contar el cansancio que provocarían tantas batallas si toda la ciudad estaba en la misma condición.

- ¡Tenemos que seguir! - volvió el indicar el chico a su Digimon mientras se cubría sus orejas - ¡Atúrdelo!

Respirando profundo, esta vez fue oportunidad del dinosaurio de liberar su propia técnica. El Mega Roar fue liberado con un estruendo que caló en los tímpanos del dragón debido a la cercanía haciéndole gritar y agitarse en su lugar. Una vez aturdido, GeoGreymon agachó su cabeza, propinando una estocada con su cuerno frontal que se clavó en el paladar de su oponente. Airdramon dejó escapar un nuevo alarido mezclado con arcadas, ofreciendo cada vez menos resistencia hasta que, finalmente, el Digimon prehistórico logró someterlo estrellándolo en el suelo donde quedó emitiendo movimientos y quejidos débiles.

- ¿Estará bien? - preguntó Masaki contrariado. Si se hubiese tratado de una criatura del Mundo Humano aquella cornada habría alcanzado el cerebro del animal, sin embargo los Digimon poseían una anatomía diferente, y las mismas heridas no siempre funcionaban con ellos. Agnimon examinó a la criatura con un poco de lástima, era extraño ver una criatura conocida por su inteligencia reducida a un animal sin pensamientos.

- No creo que quiera seguir combatiendo - contestó, sin embargo GeoGreymon se mantuvo en su lugar, alerta a cualquier movimiento extraño que el herido Digimon pudiera hacer - Masaki, habías recibido un mensaje del D-Terminal, ¿no? revísalo.

Masaki asintió y aprovechó la breve tregua para revisar el mensaje, sorprendiéndose al notar que era de Raisa. Al ver que el contenido era una simple pregunta, al Elite no le tomó más de un momento comprender que su compañera de Guild estaba en la misma situación que él lo cual, a su manera, era un alivio. Sin perder más tiempo, tecleó velozmente una respuesta, ahorrándose la mayoría de las explicaciones para no perder más tiempo.

"Estamos aquí, ¿Has encontrado gente dormida y Digimon actuando extraño?"​

Con el mensaje listo se apresuró a enviarlo para luego guardar de vuelta su dispositivo. Lo más sensato en ese momento era reunirse con su compañera y trabajar juntos a partir de ese entonces, sin embargo tendría que encontrarla primero en una ciudad que (posiblemente) estaba llenándose de Digimon hostiles por minuto. Mientras pensaba que hacer, decidieron continuar avanzando por la calle y dejar a Airdramon atrás, algo que resultaría ser una mala idea cuando la bestia abrió uno de sus ojos. La presencia en su campo de visión del Tamer y el Digimon que lo habían herido parecía revitalizar su furia, puesto que sus fauces destrozadas empezaron a llenarse de fuego en un santiamén. Fue el brillo de las llamas que hizo que el chico se volteara, chistando al ver que estaba ocurriendo.

- ¡Masaki!

Sin perder más tiempo el coloso dinosaurio se dispuso a interponerse entre la técnica y su Tamer, preparado para proteger a éste último con su cuerpo a toda costa, sin embargo no fue necesario. Antes que la llamarada de la bestia mitológica fuera liberada, un bólido marrón descendió de un edificio como un rayo, acabando con la vida del dragón con un hachazo certero a su garganta. Datos emanaron como una fuente líquida para bañar a la criatura antes que el cuerpo del Adult se disolviera en un Digitama, dejando a su asesino parado en la calle con una actitud siniestra. El japonés no tardó en reconocer a su "salvador": Cerca de tres metros de altura, con pelaje marrón y vestido con un pantalón y armadura; la criatura poseía largas orejas de conejo y ojos brillantes como rubíes que miraban fijamente al japonés y a su compañero. En sus muñecas, dos hachas fungían como manos para el Digimon, aún goteando restos de datos que se evaporaban en el aire.

- ¿Andiramon? - Aún cuando Masaki sabía que existían más Digimon de esa especie además del Deva que había conocido anteriormente, para él se había vuelto imposible confundir el aura que el Perfect había emitido durante esa misión y en ese momento: Una imagen escalofriante, que mezclaban la imponencia de un guerrero milenario con el temor que infundía una bestia despiadada.

- Ya veo, no somos los únicos despiertos en la ciudad.

Para sorpresa del japonés, aquella voz no provenía del Deva frente a él, sino de alguien más a sus espaldas. Se giró esperando encontrar a un segundo de los "Doce Guerreros" sin embargo sus sospechas fueron negadas al ver que la dueña de aquellas palabras había sido una humana. La chica era alguien que Masaki no había visto nunca, con cabello corto de un brillante color azul y vestida con lo que parecía ser un uniforme.

- Milady - La voz de Andiramon se mostró cortés y apacible, devolviendo al Digimon a su apariencia más "amable" - Este joven y su Digimon me han asistido anteriormente el día de hoy en una misión - informó el conejo con seriedad - Posee un rango alto y es portador de uno de los legendarios Spirits de los Juttoushi. Nos sería de ayuda en la exploración.

- Un Juttoushi... - El interés de la misteriosa chica se hizo notable ante esa información, sentimiento que también fue compartido por el miembro de Gungnir. ¿Quién era esa Tamer y por qué un Deva la trataba con tanto respeto? - Disculpa, pero no tenemos mucho tiempo de explicar lo que ocurre ahorita. ¿Les molestaría acompañarnos? Mi nombre es Ryuko, Hinanawi Ryuko, una "Shijin".

- Masaki Nakai - Se presentó el japonés, sin estar muy seguro de que significaba "Shijin" - ¿Acompañarlos? ¿A donde?

- A buscar al responsable de que todos quedaran dormidos - explicó la chica de cabello azul - Cada vez vienen más Digimon a la ciudad, así que debo darme prisa.

Aunque la voz y las palabras de la chica eran amables y educadas para no sonar exigente con un recién conocido, era evidente que deseaba partir con urgencia, un sentimiento que el chico podía entender a la perfección considerando la situación actual de la ciudad. Estuvo a punto de aceptar y emprender la caminata, sin embargo recordó algo en ese momento: Un detalle importante que había provocado que Andiramon necesitara salvarlo en primer lugar.

- Hace unos minutos recibí un mensaje de D-Terminal de una compañera de Guild - explicó el Elite, captando la atención de Ryuko - Está aquí en la ciudad y quisiera reunirme con ella. Tiene mi mismo rango y podría ayudarnos.

La Shijin meditó esas palabras y miró de reojo a Andiramon, el cual asintió solemnemente al tener buenas referencias de la Guild a la que pertenecía el chico de cabello verde. Sin más preámbulo, la japonesa asintió, aceptando la condición que el Elite le había comunicado.

- Vamos a buscarla - dijo finalmente - Antes que más gente resulte herida.




Kira Kira sorry por la tardanza u__________u mensaje leído y ya va en camino con Wonejo y Shijin
Blair Blair your turn
 

スパークル
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Luego de unos veinte minutos la situación seguía en el mismo estado, encontraban más y más cuerpos derrumbados en el suelo sumidos en un profundo sueño del cual era imposible despertarlos; algunos digimon caminaban cuales zombies por las calles, atacando sin razón aparente al cuarteto que seguía en pie entre la extraña narcolepsia colectiva.

¿Aún nadie responde? — Indagó la pelirroja mirando de reojo a su mejor amiga, ésta negó, aunque la rusa estaba segura que Mai sabía esa respuesta por el hecho de que ninguno de los dos D-Terminal había sonado en el transcurso de la caminata, quizá solo hacía la pregunta con la esperanza de que hubiera pasado por alto la alerta del aparato al recibir un mensaje. Raisa le colocó la mano en el hombro a la líder como un gesto silencioso de apoyo y calma, Hitomi sonrió tenuemente y luego de intercambiar miradas con Nóvikova, siguió andando en silencio.

Deténganse. — Soltó con seriedad el espíritu de la luz, provocando que el grupo hiciera lo dicho casi al instante. Fairymon se asomó por el costado de un muro para que Mai no se expusiera y tras unos segundos regresó al “resguardo”.

Hay dos adultos cruzando la calle. — Informó mientras la líder de Gungnir observaba su D-Arc, ambas señales estaban ahí y se encontraban peligrosamente cerca. Cuando el grupo pensó que podrían evadir una nueva pelea, el D-Terminal de la soviética emitió un pitido agudo anunciando la llegada de un nuevo mensaje; Raisa maldijo en su idioma natal, Mai aguzó sus sentidos a la vez que Coronamon y Gabumon saltaban delante de sus tamers para defenderlas de lo que aparentaba ser una inminente pelea.

Sin dar tiempo a reacción uno de los adultos disparó energía oscura de su hocico golpeando al león, quien a su vez golpeó al lupino cuando se desplomó en el suelo debido al impacto. Coronamon se irguió rápidamente y permitió que su amigo hiciera lo mismo, ambos miraban fijamente al digimon rojizo que portaba un gesto perdido, como si no supiera si quiera a lo que estaba atacando. El otro adulto era un Kabuterimon, el cual estaba unos metros más lejos cargando una esfera de electricidad.

¡Asipatravana! — Aquella repentina voz llamó la atención de ambas Elite, quienes observaron cómo unas cuchillas rosadas de energía surcaron el aire a una velocidad tremenda hasta golpear el pecho del insecto, provocando que su ataque eléctrico saliera disparado en otra dirección y creara un sonido atronador al chocar con un techo cercano.

Greymon. — Musitó el hada, sonsacando un gesto aliviado en ambas chicas, el peliverde se encontraba cerca y, por lo que Mai podía suponer, estaba acompañado. Z’ev se ocultó entre su espalda y la mochila apenas una sombra enorme les pasó por encima, Hitomi reconoció al Deva apenas lo vio, Raisa simplemente siguió con la mirada al conejo que ahora se erguía entre ellas y los dos digimon adulto que atentaban con provocar un alboroto mayor al que ya habían hecho.

¿Son ellas? — Una voz femenina logró escucharse entre el repentino silencio a la vez que Andiramon daba otro par de pasos hacia el frente, por la espalda del grupo se acercaba Nakai en compañía de una chica desconocida.

¡Mai, Raisa! — El varón llamando a ambas tamer despejó las dudas de la desconocida, quien se acercó con una obvia urgencia. La chica no tardó en presentarse ante las de Gungnir, quienes respondieron brevemente del mismo modo antes de regresar su atención a la pelea que se desarrollaba a su espalda; Andiramon se movía grácilmente entre los edificios para evadir los ataques de ambos adultos que tenían un aspecto aletargado, como si estuvieran bajo algún tipo de control mental que los hiciera reaccionar muy por debajo de sus capacidades normales.

El Deva utilizó de nuevo su habilidad especial y con ello dejó fuera de combate al cuadrúpedo que había seguido atacando con oscuridad, luego saltó hacia un tejado cercano para evadir una esfera eléctrica que impactó en el concreto y sin esperar mucho saltó en dirección al insecto hasta alcanzarlo con los brazos y hacer que descendiera abruptamente. Ambos golpearon el suelo y el Deva se encargó de utilizar sus cuchillas para dejar fuera de combate al adulto, Raisa y Mai observaron en silencio, Masaki hizo una mueca al recordar momentáneamente las escenas de más temprano ese día, cuando Andiramon había destrozado sin piedad alguna a todo lo que se atravesaba en su camino.

¿No hay más? — Preguntó el conejo mirando en varias direcciones, Hitomi negó en voz alta tras corroborar su respuesta con el radar de su digivice.

Bien, entonces ya que estamos reunidos apurémonos a encontrar al culpable. — Habló la Shijin con amabilidad, Andiramon se acercó a su lado rápidamente, ambas féminas de Gungnir intercambiaron miradas.

¿Sabes quién es el culpable? — Preguntó Raisa con desconfianza, Sylph se limitó a guardar silencio y observar a Ryuko esperando la respuesta a la interrogante.


Kira Kira Masaru Masaru ya nos reuní, deshonor a mi por lo corto, sigamos x.x​
 

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Pajramon es la autora de lo que está sucediendo esta noche —informó la de cabellos azulados, notando el ligero atisbo de extrañeza que se formó tanto en los integrantes de Gungnir como en sus Digimon, posiblemente de algún lado ubicaban aquel nombre. Incluso los espíritus sabían que se trataba de uno de los sirvientes de las Bestias Sagradas.

Pajramon es el Deva que representa a la oveja en el zodiaco, ¿cierto? —preguntó el japonés, sólo para estar completamente seguro de que no estaba confundiendo al Perfect con otro. Ryuko asintió, brindándole una amable sonrisa.

Con su técnica, el Vahnijvala, fue capaz de causar esta narcolepsia colectiva en la ciudad. Sabemos que es la culpable, pero desconocemos los motivos que la llevaron a hacerlo —explicó Hinako, intercambiando miradas con Andiramon que, como una solemne escolta, permanecía de pie a su lado, sus sentidos estaban atentos a cualquier cosa que pudiera ocurrir en el entorno.

¿Qué hace el Vahnijvala? —preguntó GeoGreymon, que ya había regresado a su etapa previa, quería comprender los efectos de esa técnica. Fue el conejo el que respondió aquella interrogante.

Es una especie de berrido que pone a dormir a quien lo oye —respondió el Deva. Aquello cobró sentido para el grupo, pues ahora entendían porqué las personas y Digimon de la ciudad habían caído en un profundo sueño. No obstante, aún había algo que incomodaba a los Elite.

Aunque eso no explica porqué nosotros permanecimos despiertos —decretó la rusa con seriedad, pues la extraña naturaleza de la situación no podía ser respondida por ese ataque, después de todo, la gente a su alrededor comenzó a caer mientras ellos seguían en pie, también deberían haber salido afectados.

¿Y qué hay con los Digimon hostiles? Ellos parecen estar en una suerte de trance, ¿es otro de los efectos de la técnica? —preguntó Hitomi un poco contrariada, al igual que su novio y mejor amiga. Sin embargo, ni Ryuko ni Andira supieron qué responder al respecto, sabían lo mismo que ya habían informado a Gungnir. El conejo negó que tuviera algo que ver con la técnica de su homólogo, ya que el Vahnijvala sólo causaba endormecimiento, así que había otra razón desconocida detrás de ese asunto. — Lo siento, con todo el problema olvidé presentarme. Soy Mai Hitomi, ellos son Coronamon y Z'ev —introdujo al felino y el gnome que se habían colgado de sus respectivos hombros y desde ahí saludaron a la peliazul.

Raisa Nóvikova, él es Gabumon —se presentó de manera un tanto escueta la mayor, pues luego su mirada dorada viajó hacia el alto conejo que acompañaba a la japonesa, quien ya se había presentado como una de los Shijin. No hubo tiempo de preguntar más acerca de ese grupo en particular que guardaba relación directa con las Holy Beasts, la situación no era la adecuada para ponerse a conversar.

Es un placer conocerlos, tengo entendido gracias a Masaki que los tres son Elite —los aludidos asintieron en sincronía, sonsacánsole una sonrisa a Hinanawi, era la ayuda perfecta que necesitaban para esa situación crucial — Tampoco sé porqué nosotros no fuimos afectados, pero lo primordial por el momento es encontrar a Pajramon, debe de estar dentro de la ciudad para que el Vahnijvala alcanzara a escucharse.

Tras encontrarla, ¿cuál será el plan a seguir? —preguntó el peliverde, dispuesto a ayudar en todo lo necesario a la Shijin, o al menos lo que estuviera entre sus capacidades, lo mismo sus compañeras.

Déjenmela a mí,
indicó el conejoen tanto ustedes encárguense de los Digimon hostiles que seguramente seguirán llegando a la ciudad —señaló al grupo de Gungnir.

Aunque por mucho que a algunos no les agradara del todo ser delegados a tal tarea, comprendían que el nivel del Deva con la forma del carnero era demasiado y que sería más apropiado si Andiramon se hacía cargo de él. Después de todo, pese a las apariencias, tanto Mai como Masaki conocían la fuerza y la brutalidad de la cual él era capaz.

Habiendo trazado el nuevo plan de acción, el grupo se movilizó de inmediato, siempre atentos a la señal que el D-Arc de Sylph pudiera emitir y al aviso de sus respectivos guerreros espirituales, quienes se mantenían visibles ante ellos para detectar cualquier presencia hostil en el área. Andiramon viajaba por los techos de los edificios aledaños, tratando de ubicar a su homólogo, sirviéndose de su propia altura y la de las edificaciones para poder tener una mejor visión. En determinado momento, mientras transitaban por la desolada ciudad, Nóvikova revisó su D-Terminal, asegurándose de no haber recibido ningún otro mensaje. No vio nada nuevo, por lo tanto asumió que solo ellos se encontraban en File en ese momento. Esa era una posibilidad, la otra era que tanto Ewain, Hanz y el resto hubieran sido víctimas de la narcolepsia colectiva que golpeaba a File City.

Entonces, ¿ya conocían de antes a Andiramon? —para romper el incómodo silencio que se había formado, Gabumon se aventuró a preguntar sobre aquel detalle, pues el conejo parecía estar familiarizado con ambos por el modo en que se dirigía a ellos.

De hecho hoy, le ayudamos en una misión, resulta que habían estado ocurriendo secuestros de niños en File y pidió ayuda en la Central, aunque... —la pelirroja se detuvo de pronto y dudó por un segundo, desviando inconscientemente su atención hacia Nakai y posteriormente hacia el Perfect que saltaba por encima de ellos. Raisa advirtió la reticencia de su amiga por seguir hablando y así decidió cambiar ligeramente el tema.

Estamos repletos de coincidencias —comentó con cierta ironía — Ayer nosotros conocimos a otro Deva, a Mihiramon —ante su comentario el lobo no pudo evitar soltar un bufido, poco común en él. Inclusive Coronamon le preguntó si ocurría algo malo, a lo que este negó. — Por lo menos a quien ustedes conocieron se ve más agradable... —dijo recelosa, recordando lo vivido con el felino. El dúo japonés intercambió miradas, debatiéndose sobre si realmente era más o menos agradable que el otro, aunque tampoco conocían al tigre.

No estoy completamente de acuerdo —mencionó el peliverde, bajando la voz al instante. Justo cuando la rusa iba a preguntar qué ocurría entre esos dos, Seiryu, quien iba lidereando la marcha al frente, se giró hacia ella.

Oh, ¿conociste a Mihira? Espero no te haya causado muchos problemas, es bastante adorable cuando lo llegas a conocer bien —Ryuko conocía mejor que nadie (a excepción quizás de Ao Guang) el carácter que el tigre se cargaba, pero de cualquier forma Raisa no supo discernir si estaba hablando en serio o pretendía ser sarcástica. Nada en ese gato era "adorable".

Lo puedo imaginar... —murmuró, más para sí misma que para el resto.

El silencio, ajeno a la conversación que llevaban a cabo, se quebró de pronto por el incesante pitido del Digivice de Mai. La japonesa de inmediato lo tomó entre sus manos, llevándose la desagradable sorpresa de que paulatinamente los pitidos y los puntos rojos en la pantalla iban en aumento. Andiramon también informó desde arriba que varios Digimon se aproximaban por distintas posiciones, tras lo cual tuvo que movilizarse rápidamente para rebanar con sus Bao Fu a un par de Seadramon que se acercaron desde el aire y que atentaron con atacar al grupo. Descendió al suelo tras terminar con las serpientes, posicionándose a modo de protección a un lado de la peliazul. Los Digimon compañeros también reaccionaron y se colocaron frente a sus respectivos Tamers, preparados para arremeter contra todo aquel que se les lanzara encima. Los Juttoushi también estaban listos para entrar en acción si la situación lo requería, y a como estaba la situación seguramente ese sería el caso. Z'ev se ocultó entre la cabellera de Hitomi al escuchar unos gruñidos y alaridos lejanos, que poco a poco iban acercándose a su ubicación.

Definitivamente esa sería una larga noche si los hostiles no paraban de invadir la ciudad, con solo cuatro humanos de pie la situación sin duda se veía desfavorable aún con la compañia de un Deva y una Shijin. Sin saberlo, en otra parte de la ciudad otros tres humanos se movilizaban de la misma manera que ellos, acompañados de una enorme masa digital y otros dos espíritus.




Masaru Masaru Blair Blair let's go x_x a esta hora no se me da manejar tanto pj (deshonor a mí por no haberle dado diálogo a los Juttoushi </3)
 
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"さあ、往こうか"
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La amenaza aérea no tardó en seguir, esta vez por parte de un trío de Pteranomon que apareció de repente en una formación casi militar. GeoGreymon se colocó en guardia y empezó a disparar su Mega Flame hacia el cielo, acertando a uno de ellos y obligando a los otros dos a dispersarse. Desde que el incidente había comenzado, Masaki había empezado a notar que los reflejos de los oponentes parecían tan aletargados como sus expresiones. Andiramon miró al cielo y chistó, blandiendo sus hachas y calculando mentalmente la fuerza que necesitaría para dar un salto que alcanzara a uno de los Armor restantes sin embargo, antes de iniciar su ofensiva la voz de su "acompañante" llamó su atención, indicándole una orden distinta.

- Andiramon, al frente.

La atención atraída por los Pteranomon había sido aprovechada por un pequeño Digimon mecanizado para aparecer en la misma calle, levantando su brazo derecho para preparar un cañón de energía. El Deva se movió velozmente y se interpuso entre la técnica y los Tamers, recibiendo con su cuerpo el impacto de la Energy Bomb disparado por el MetalMamemon atacante. Aunque el golpe fue suficiente para molestar al guerrero milenario, su consciencia del entorno no había mermado. Se giró de vuelta hacia los Pteranomon notando que, para su alivio, las dos mujeres de Gungnir ya habían hechos sus propios movimientos. Aprovechando los segundos de tiempo que GeoGreymon compraba con sus llamaradas, tanto Mai como Raisa habían activado sus respectivos Lectores de memorias, liberando dos criaturas espectrales de la misma clase que el Cyberdramon que Masaki había utilizado minutos atrás.

- Asciende y activa la Heaven's Gate

- Hyper Heat contra ambos Pteranomon

Ante las órdenes, HolyAngemon emprendió el vuelo para alcanzar y superar a ambos dinosaurios mecanizados, desprendiendo plumas blancas con cada aleteo que se desvanecían con un par de segundos. Los dos Armor cambiaron su atención hacia él para perseguirlo, recibiendo el ardiente rayo del Cyclomon que había sido invocado por la líder de la Guild. Heridos por la técnica, ambos Armor perdieron el balance de su vuelo, impidiéndoles resistirse cuando la succión de la puerta del arcángel empezó a jalarlos hacia él, sellándolos en otra dimensión. Masaki respiró aliviado y regresó su atención a MetalMamemon que, para su molestia, estaba siendo acabado en ese momento por dos hachazos certeros del Deva: Uno que arrancó su cañón y el otro que lo bifurcó horizontalmente. Ryuko no hizo comentario sobre la brutalidad de su "guardián", en su lugar acercándose a él para revisar su estado luego de bloquear el primer ataque.

- ¿Estás bien? - preguntó al tiempo que el Deva extendía dócilmente sus brazos para que los revisara. Varias marcas de quemaduras en el pelaje eran visibles, sin embargo ninguna resultó ser lo suficientemente grave para mermar los movimientos del conejo.

- Incluso contra mí, el ataque de un MetalMamemon debería haber hecho más daño - comentó solemnemente - Parece que acabara de evolucionar.

- Mmm... - Mientras la Shijin meditaba sobre esa hipótesis los miembros de Gungnir se acercaron a ellos, dejando atrás a las invocaciones que se desvanecían sin mediar más palabra. Mai y Raisa volvieron a guardar las DigiMemories gastadas en sus respectivos cinturones - Debemos apresurar el paso, si hay más Perfects en el área la situación podría ponerse más tensa.

- ¿Hay alguna forma de regresarlos a todos a la normalidad? - preguntó Gabumon. Para su decepción, la Shijin negó con la cabeza casi al instante.

- Sin saber que ocurre no lo creo, Pajramon no es capaz de controlar a otros Digimon - explicó.

- De hecho - intervino Andiramon - Juzgando por la situación y al ver a ese MetalMamemon, comienzo a pensar que Pajramon podría estar en el mismo estado que estos Digimon.

- Supongo que eso explicaría sus motivos... - comentó Mai - ¿Pero hay alguien capaz de controlar a un Deva y a tantos Digimon a la vez?

- Tendremos que averiguarlo - dictaminó Hinanawi con determinación - Por favor sigamos.

[...]​

Diez minutos de recorrido después la situación no parecía verse más esperanzadora para el grupo. Calle tras calle que transitaban significaba un encuentro nuevo contra un Digimon hostil, que requería la intervención de uno de los Digimon de Gungnir o del Deva. Coronamon y Gabumon habían pasado una vez más a sus etapas Adultas para combatir, acordando reservar las etapas más altas solo para casos de emergencia. Después de todo, si perdían la capacidad de evolucionar la situación se volvería aún más problemática. Los Juttoushi se encontraban en una condición similar: Sus labores se limitaban a mantener alertas e informados a sus portadores, así como analizar la situación para determinar cuando la Spirit Evolution debía volver a ser usada. La formación se mantenía en una especie de diamante, con los cuatro humanos siendo cercados por el Deva al frente, los Digimon cuadrúpedos a los costados y el dinosaurio por la espalda.

- Algo se acerca desde el cielo - informó Fairymon - ¿Pegasmon?

La mención de un Digimon familiar para Gungnir hizo que sus miembros miraran hacia el cielo, sin embargo el alivio no duró mucho al identificar a la criatura como otro salvaje más. El Pegaso galopaba en el aire batiendo sus alas, acompañado por otra bestia con la apariencia de una esfinge, y que Raisa identificó como Nefertimon. A diferencia de los Digimon anteriores, el nuevo dúo no inició las hostilidades de inmediato, sino que continuó su vuelo en una especie de patrón. Las patas delanteras de ambos Digimon sagrados empezaron a brillar ante esto, creando un lazo de luz con el cual se abalanzaron en dirección del grupo.

- Sanctuary Bind - advirtió Ryuko - Cuidado.

Firamon y Garurumon se hincaron para esquivar el amarre, sin embargo el objetivo de los dos Armor no parecían ser ellos. Con gracia, Pegasmon y Nefertimon sobrepasaron a GeoGreymon y lo ataron con la técnica, arrastrándolo fuera de la formación como si se tratara de un gruñido. Los compañeros de equipo del dinosaurio gruñeron al ver esto, liberando sus respectivas técnicas contra los captores para ayudar a liberar a su amigo.

- Fira Bomb.

- Fox Fire.

A diferencia de ataques anteriores esta vez las técnicas fallaron, haciendo chistar al chico de cabello verde. Emanando Digisoul en su cuerpo para impresión de la Shijin, el japonés realizó la Digisoul Full Charge frente a todos, permitiéndole a su compañero pasar a RizeGreymon. La luz de la evolución iluminó la calle y deslumbró a los Digimon atacantes, al tiempo que el Perfect hacía uso de su nuevo poder y fuerza para liberarse de las ataduras y emprender el vuelo para el contraataque. El ruido de los propulsores llenó el ambiente combinado con la declaración del Solid Strike, que dio paso a un contundente golpe que envió a los dos Armor contra un edificio, dejándolos inertes y fuera de combate. Masaki miró a su compañero y esperó su regreso, sin embargo este se mantuvo en su posición con un semblante serio.

- Veo un Megadramon - comentó, apuntando con su revolver al oeste - Si empieza a atacar podría destruir media ciudad.

- Deberíamos ir hacia allá entonces
- sugirió Masaki, dirigiéndose principalmente a la Shijin. Ryuko no contestó de inmediato, posiblemente meditando entre las ventajas de tomar esa opción o seguir con el plan original.

- Espera, allá hay alguien más.

La advertencia de Wolfmon fue dirigida a un callejón de esa avenida, por el cual una figura llameante caminaba lentamente hacia el grupo. Ni Mai ni Masaki necesitaron más de unos segundos para identificarlo, se trataba de un Digimon con el cual tenían cierta historia desde que eran Amateurs.

- Meramon - La mención del nombre por parte de la pelirroja fue suficiente para que la Shijin y el Deva se giraran en esa dirección, identificando también a la criatura. Tan solo unos segundos después la siguiente alerta se cernió sobre el grupo, esta vez de parte de Fairymon: En el techo de uno de los edificios, tres Digimon insectos miraban amenazadoramente al grupo: Dos de ellos eran fácilmente reconocibles: Stingmon y Searchmon, el tercero, por su parte, pertenecía a una especie desconocida para la Guild.

Ante la creciente amenaza de los "zombies", Andiramon pasó su atención de los insectos hasta las espaldas del grupo, donde más Digimon se encargaban de cerrarles la marcha. La aparición repentina de una bestia infame causó que el semblante de Raisa se endureciera en cuestión de segundos: Death-X-DORUgamon había hecho aparición doblando la esquina y expulsando vapor de su bozal, acompañado por un Digimon parecido a un ave, con cuerpo humanoide y dos espadas en su cinto: Buraimon. En total, seis Digimon los tenían rodeados, eso sin contar a la serpiente mecanizada que RizeGreymon había avistado.

- Hace dos minutos esta calle estaba desierta - recordó Ryuko, colocándose cerca de los otros Tamers - ¿Por qué se reunieron repentinamente?

- Es RizeGreymon - contestó Agnimon, mirando con seriedad al homólogo llameante que se acercaba hacia el grupo - Su tamaño y la luz de evolución atrajo la atención, ya los edificios no lo cubren.

- You sure?

- Sí. Hasta ahora los Digimon solo nos han estado atacando, sin causar daños indiscriminados.

El Perfect chistó ante eso mientras Masaki se encargaba de comunicarles a la Shijin y el Deva la opinión del Juttoushi, una vez más su evolución estaba siendo más una molestia que una ayuda. Miró en la dirección de Megadramon una vez más e hizo girar el barril de su revolver. Si esa era la situación, ya sabía que hacer.

- Yo me encargaré de Megadramon, así no atraeré más Digimon hacia ustedes - declaró - También atacaré a los Digimon voladores que vea y trataré de encontrar a Pajramon.

- ¿Estás seguro? - preguntó Masaki - Tú solo contra todos esos Digimon...

- No tenemos mucho tiempo de pensar, Masaki - advirtió Agnimon - Confía en tu compañero, nosotros detendremos a Meramon.

- Garurumon, vamos contra Dorugamon - La orden de la rusa fue recibida con una mirada inquisitiva de parte de Wolfmon. Sabía la razón de su decisión, sin embargo no comentó al respecto, no tenía derecho a reprochar cuando el mismo sentía el deseo de cruzar espadas contra el ave samurai y el Undead.

Mientras los miembros se "repartían oponentes", los insectos hicieron ademán de realizar el primer movimiento, siendo interrumpidos y separados por el Deva que dio un potente salto para encontrarse con el insecto esmeralda que acompañaba a las evoluciones de Wormmon. Volvió a invocar sus espadas y bufó con molestia, fulminando con la mirada al Digimon que solo respondió blandiendo su propia lanza.

- Leave the insects to us - declaró Firamon, batiendo sus alas y alzando el vuelo para encontrarse con Searchmon. Mai asintió y le entregó a Z'ev a la Shijin, para luego enfocarse en Stingmon

- Mai, Firamon - llamó Fairymon - Las ondas que Searchmon libera pueden interferir con las comunicaciones y confundir a otros, eran un enemigo problemático en mi época cuando trataba de transmitir información a otros - relató - Es posible que esté afectando a los D-Terminal, así que si lo vencemos podríamos volver a intentar enviar un mensaje al resto de la Guild.

La Guild Leader asintió y blandió su canalizador. La tarea era sencilla: Acabar con Searchmon.

- Entendido.




Blair Blair Kira Kira it's Battle Royale (?)

Recapitulo

RizeGreymon - Megadramon (a unas calles)
Masaki/Agnimon - Meramon
Raisa/Wolfmon & Garurumon - Death-X-DORUgamon & Buraimon
Mai/Fairymon & Firamon - Stingmon & Searchmon
Andiramon - JewelBeemon
 

スパークル
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Ante los ojos de la Shijin el trío de humanos se transformó en cuestión de segundos hasta dar paso a los tres Juttoushi que estaban en su poder. Agnimon corrió en dirección a Meramon, Wolfmon caminó a un lado de Garurumon a medida que desenvainaba sus sables de luz y por último Fairymon alzaba el vuelo acompañada del cuadrúpedo alado. Andiramon y RizeGreymon se movilizaban con velocidad, sus respectivos enemigos presentaban el mayor peligro a la ciudad y a sus acompañantes.

La primera ofensiva que quebró la silenciosa tensión fue una esfera de hierro disparada por el no-muerto, Garurumon no tardó en elevar un muro gélido lo suficientemente macizo para detener el ataque aunque unas grietas se extendieron por el hielo. Wolfmon se abalanzó ágilmente contra el espadachín que atentaba con atacar al cuadrúpedo mientras se defendía del otro digimon, deteniéndolo a medio camino y cruzando espadas en un forcejeo temporal que terminó por ganar el híbrido para hacer retroceder al del sombrero.

Por otro lado Meramon había lanzado bolas ígneas en contra del guerrero legendario, solo logrando que éste lo manipulara a su antojo y lo canalizara en sus puños, devolviendo “el favor” en forma de una salamandra de fuego. El adulto solo logró a reaccionar para cruzar ambos brazos frente a sí, recibiendo el golpe de frente pero no mostrándose especialmente afectado.

Fairymon se movía en sincronía con su compañero, demostrando que entrenaban lo suficiente para realizar ofensivas sin intercambiar más que un par de palabras que no delataban en sí lo que iban a hacer. La juttoushi aprovechaba sus ilusiones para confundir a sus adversarios, abriéndole una “brecha” a su compañero para posicionarse a una distancia cercana donde el fuego calara mucho más, luego el hada utilizaba una técnica de viento para potenciar los ataques del león y volvía a utilizar alguna ilusión para que el alado desapareciera de vista de los insectos y así permitirle alejarse.

RizeGreymon ya se encontraba a punto de alcanzar a su enemigo, evitando que éste centrara su atención en la ciudad y la enfocara única y exclusivamente en él. Preparó su cañón cuando notó que Megadramon hacía lo mismo, tenía que evitar ese ataque si quería mantener en un buen estado la ciudad; fue más rápido, disparó su Trident Revolver contra el otro perfect y lo hizo retroceder. No le dio tiempo a reaccionar, se abalanzó contra él, golpeándolo con el cañón de su arma y sacándole un gruñido que combinaba dolor y molestia.

JewelBeemon logró hacer que Andiramon retrocediera apenas un poco, aunque aparentemente eso era lo que el conejo había buscado en primer lugar. Encontrando un mejor apoyo en un edificio cercano se quedó observando al insecto, el perfect comenzaba a hacer girar su lanza y el efecto no tardó en sentirse sobre el cuerpo del Deva quien tuvo que cruzar ambos brazos para resistir el ataque de frente. Aún no terminaba la ofensiva enemiga cuando ya se había quitado su protección, utilizando el edificio como apoyo para impulsarse con una fuerza descomunal en contra de JewelBeemon, sus hachas iban por delante y no dudó en utilizarlas para arremeter contra el cuerpo del insecto, éste tuvo que detener el girar de su lanza para retener a Andiramon, el choque entre las armas de ambos perfect desprendió chispas de una escala mayor a la esperada.


La táctica de Fairymon y Firamon pareció colmar la paciencia de uno de los insectos, justamente el que tenían que derrotar para poder volver a utilizar sus D-Terminal con normalidad. El escarabajo hizo un extraño movimiento, su cuerpo vibró y casi automáticamente una onda invisible cruzó el cuerpo de los cercanos, confundiéndolos por unos instantes que fueron significativos en sus respectivos combates. Stingmon no dudó en lanzar las enormes agujas en contra de los dos miembros de Gungnir apenas los tuvo a la vista, hiriendo sus cuerpos ya que ninguno había reaccionado a tiempo para defenderse.

Wolfmon perdió el forcejeo con Buraimon, quien no se inmutó y volvió a arremeter, logrando conectar su espada contra el cuerpo del Juttoushi; por si fuera poco, debido al ataque de Searchmon, Garurumon no tuvo tiempo de elevar otro muro gélido y las esferas de hierro lo golpearon tanto a él como al guerrero de la luz.

Agnimon había alcanzado a recuperar un poco de espacio, pero eso no le fue suficiente para evadir las llamas que Meramon lanzó contra él. No mucho después el adulto activó su Magma Bomb sobre el guerrero del fuego.

Fairymon volvió a activar una de sus ilusiones apenas al haberse recuperado del efecto, respiraba agitadamente al igual que su compañero, quien le agradeció por haberlos “desaparecido” para recuperar el aliento. Aquello había dejado a la Shijin como blanco de los dos insectos ya que no veían a sus enemigos, sin embargo, antes de que Stingmon se abalanzara contra la peliazul, Firamon lo interceptó sorpresivamente con su Fira Flame. Por su parte, Fairymon no dudó en lanzar sus wind bullets en contra del otro insecto, chistando al ver que éste no se veía demasiado afectado.

Hay que deshacernos de él.

Te encargo a Stingmon. — Se adelantó Firamon a medida que alzaba un poco más el vuelo, luego comenzó a descender rápidamente en picada mientras giraba sobre su propio eje y su cuerpo comenzaba a envolverse en llamas. Mai atacó al insecto restante para llamar su atención y en cuestión de segundos ambos estaban inmersos en un combate cuerpo a cuerpo.


Masaru Masaru Kira Kira demasiadas peleas al mismo tiempo ;O; -le explota la cabeza-​
 

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Searchmon había logrado reaccionar a tiempo para evadir el Fira Tornado de su adversario, ascendiendo en línea vertical mientras el león ígneo, desprovisto del sentido de la vista dentro del tornado, continuaba su recorrido hasta que su cuerpo impactó contra la puerta metálica de una suerte de bodega vacía, abollándola al instante y dejando ascuas a su paso. Firamon agitó la cabeza como para quitarse de encima el aturdimiento de no haber golpeado a su contrincante, pero ni bien volvió en sí las ondas electromagnéticas volvieron a hacer mella en él y en todos los Digimon del área. Comenzaba a fastidiarse, aquello no los iba a llevar a ningún avance si el insecto continuaba haciendo uso de su Jamming Hertz, no sólo por él sino por el resto de sus camaradas. Dentro de su confusión, a lo lejos escuchó la voz de la Shijin alertándole de algo, pero no podía descifrar qué era lo que deseaba comunicarle por su condición actual.

De pronto sintió una embestida en uno de sus costados, misma que logró arrastrarlo al interior de aquella desolada bodega. Cuando sus sentidos regresaron pudo reconocer el cuerpo plateado del insecto a su lado, empeñado en arremeter con todas sus fuerzas. Aquello significaba que el Armor no contaba con otros ataques fuera de las ondas que constantemente había estado liberando, así que ahora que lo tenía tan cercano a él no podía desaprovechar la oportunidad. Soltó un gruñido a medida que su garras se veían rodeadas de fuego, mismas que utilizó para apartar a Searchmon de su cuerpo, atizándole un potente Fira Claw que mandó lejos al insecto, dejándole rastros de quemaduras sobre su coraza plateada. Antes de que el Armor pudiera emplear nuevamente su técnica, la gema en la frente del felino se iluminó, mientras su cuerpo se agazapaba al ras del suelo, una pose digna de un león que está a punto de asaltar a su presa. La torrente ígnea salio disparada justo a tiempo desde su posición, impactando de frente a Searchmon y enviándolo de regreso al exterior de aquella edificación abandonada. El Digimon de Gungnir no perdió más tiempo y agitó sus alas para salir volando del lugar en busca del Armor, pues no iba a darle tiempo de recuperarse. Planeando en el aire logró ubicar al insecto en el suelo, con rastros de humo cubriendo su cuerpo debido al Fira Flame que recientemente había utilizado. Voló un poco más alto mientras su cuerpo se veía cubierto de intensas llamas anaranjadas, al mismo tiempo, el bicho intentaba ponerse de pie y logró liberar una vez más sus ondas electromagnéticas; aunque, para su mala suerte, Firamon ya se había movilizado antes de ser afectado por las ondas y ahora caía en picada como un bólido de fuego. Pese a la confusión, no tuvo que hacer mucho, pues era una caída en línea recta que terminó colisionando directamente contra Searchmon, acabando con él y devolviéndolo a su estado de Digitama.

Uno menos —volvió a agitar su cabeza, liberándose de los últimos rastros de la confusión. El felino alado observó desde lo alto lo que había quedado del Digimon Amor, no le gustaba llegar a esos extremos, pero era necesario y no podía arriesgarse a que el insecto siguiera mermando las habilidades de todos. Observó el cielo, visualizando a los dos dragones cyborg a lo lejos, inmersos en la penumbra de la noche, siendo las luces de las alas de RizeGreymon o los proyectiles lanzados por ambos lo único que destellaba en lo alto. — Mai...

A unos metros de donde se desarrolló el combate del león, la Guerrera del Viento danzaba en el aire al compás que el insectoide batía sus alas traslúcidas a gran velocidad y se empeñaba en asestar un fino golpe con los pinchos de sus brazos, utilizando su Spiking Finish. Por el momento, Fairymon debía valerse más de sus espejismos que de los ataques a corta distancia, pues las agujas de Stingmon eran peligrosas si se dejaba tajar por ellas; aunque el hada digital tampoco podía estar abusando demasiado de su habilidad si lo que deseaba era tener energía restante para cuando encontraran a Pajramon. Las estocadas del insectoide se detuvieron por un momento y tomó distancia con la Juttoushi, para así comenzar a liberar golpes al aire que de inmediato crearon cuchillas de viento dirigidas a la guerrera. Irismon sonrió de lado, risueña por lo irónica de la situación. Atacarla a ella con un elemento que dominaba no era lo más sensato. Juntó ambos brazos frente a su cuerpo, similar a cuando ejecutaba su Brezzo Petalo, pero en vez de materializar las ráfagas de viento, Fairymon invocó diversos Kamatachis dirigidos al Hell Squeeze del insecto. Sus vientos cortantes cercenaron de inmediato las cuchillas del Adult y siguieron su trayectoria hasta golpearlo directamente y hacer que retrocediera, adolorido.

I got you —murmuró, volando rápidamente hacia Stingmon a medida que su cuerpo giraba en el aire y estiraba las piernas hacia ambos costados — Tornado Gamba! —finalmente había logrado conectar un ataque físico al insectoide, empujándolo por la rapidez y fuerza de sus patadas, y una vez finalizado el combo de golpes, Fairymon se encargó de darle un último golpe con sus caderas para enviarlo directo al pavimento.

El cuerpo de Stingmon se estrelló de bruces al suelo, resintiendo cada patada que su exoesqueleto había recibido. Irismon se mantuvo en el aire, a una altura prudente de su enemigo, mientras veía cualquier posibilidad cercana de dejarlo fuera de combate de una buena vez. Vislumbró como el Adult iba levantándose, tratando de reincorporarse mientras mantenía una pierna recargada contra el piso. La Juttoushi batió sus alas y comenzó a descender, dispuesta a arremeter con su Roseo Temporale al insecto antes de que pudiera recuperarse completamente; sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos Stingmon se giró y desde el cañón en su brazo derecho comenzó a disparar infinidad de gigantescas agujas contra el hada digital. La Hybrid chistó y cambió de táctica, recurriendo a su velocidad y capacidad de vuelo para esquivar cada una de las agujas del Moon Moon Shooter que le fueron lanzadas. Para ese entonces, Firamon ya había terminado su propio encuentro y ahora su atención estaba completamente fija en su compañera. La guerrera exhibicionista se movió grácilmente, aunque en una de esas un par de agujas lograron rozar la piel desnuda de su brazo y pierna derecha; aunque eso no le impidió continuar y de ese modo materializó las ráfagas de viento desde las puntas de sus dedos, las cuales se encargaron de neutralizar las agujas restantes, mandándolas a volar y desviando su trayectoria.

Wind Bullet! —y como si le estuviera devolviendo el favor, Irismon liberó desde las yemas de sus dedos sus propios proyectiles moldeados a modo de balas de viento, y sin chistar disparó cada una de ellas contra el insecto. Gracias a la velocidad a la que iban a Stingmon le fue difícil esquivarlas, por lo que aún cuando alzó el vuelo algunas balas alcanzaron a perforarlo en las partes de su cuerpo que no estaban protegidas por la armadura negra.

Fairymon, step aside! —avisó el felino, ubicando su voz a sus espaldas. El hada asintió y se hizo a un lado, sólo para ver como unas bombas de fuego viajaban a su lado en dirección al otro Adult que ya había volado metros alejado del suelo y ahora había quedado a merced del Fira Bomb de su compañero. Las esferas explosionaron al hacer contacto con Stingmon, dejándolo fuera de combate al haber caído inconsciente y herido al suelo. — ¿Estás bien? —preguntó el alado, volando a un costado de la Juttoushi.

Sí, no me hirió demasiado —pronunció, revisando las cortadas que las agujas le habían hecho en el brazo. Decidieron bajar a donde Ryuko se encontraba y de inmediato Z'ev se acercó a la Guerrera del Viento para sanar las heridas provocadas en su brazo y pierna. Al terminar le agradeció su ayuda al gnome e intercambió miradas con la Shijin y su compañero, las batallas aún no terminaban y de inmediato su atención se posó en la silueta del Deva.

La batalla entre el dúo de Perfects se había llevado a cabo entre un par de edificios, pues era Andiramon quien se servía de las estructuras para impulsarse con sus patas y contrarrestar la brecha que significaba que su oponente pudiera volar. Sus saltos no dejaban de ser elegantes, llenos de precisión y vigor, e iban acompañados por el feroz blandir de las Bao Fu. De algún modo, Jewelbeemon había encontrado la manera de evadir el contacto directo con las armas del Deva, recurriendo a su Spike Buster para lanzarle una onda de choque que mermara todo intento del conejo ancestral de rebanarlo con sus hachas. No obstante, Andiramon exhibía una determinación sin igual y un poder que sobrepasaba al del insecto resplandeciente, no podía seguir perdiendo el tiempo ahí cuando Pajramon andaba suelta, necesitaba encontrar el origen del problema y erradicarlo cuanto antes. Ejecutó un salto impecable desde uno de los costados de un edificio alto y dio un giro acrobático en el aire, en el acto, deshizo las Bao Fu de sus manos, sorprendiendo al escarabajo joya cuando se abalanzó sobre él y sus manos buscaron adueñarse de la lanza, aquella arma era lo único que desestabilizaba sus movimientos y necesitaba deshacerse de ella. Debido al peso del Deva la fuerza de gravedad hizo de las suyas y ambos cuerpos perfeccionados cayeron en el techo de uno de los edificios, continuaron el forcejeo por la lanza del insecto, quien no podía hacer uso de su técnica mientras Andiramon tuviera sus manos puestas en ella.

El guerrero milenario entrecerró sus ojos rojizos, dándole un semblante sombrío, uno que Mai recordó con claridad al verle forcejear con el Perfect. Eventualmente la fuerza de la Holy Beast fue superior y terminó arrastrando a Jewelbeemon con todo y lanza, estrellándolo contra el concreto de la azotea en la que estaban combatiendo y posteriormente arrojando su lanza lejos. Andiramon volvió a invocar las hachas, reemplazando sus largos brazos y manos, y no perdió ni un segundo más ni esperó a que el insecto arcoiris de reincorporara, se abalanzó sobre el Perfect con las Bao Fu y atizó un fuerte golpe con la hoja de una de éstas. Jewelbeemon cayó desde lo alto del edificio, conmocionado e inhabilitado en usar sus alas para impedir la caída debido al tremendo golpe que se había llevado. Exhibiendo una brutalidad familiar para ciertos integrantes de Gungnir, Andiramon viajó saltando entre los costados de dos edificios hasta alcanzar al insectoide, quien había quedado tendido en el suelo. Con sus armas al frente arremetió de lleno sobre Jewelbeemon, dejando caer todo su peso sobre el escarabajo. Un ligero sismo pudo sentirse cuando su cuerpo colisionó contra tierra firme, irguiéndose nuevamente entre el polvo que había logrado levantar, ahí estaba la alta figura del conejo sagrado y, a sus pies, un Digitama de color esmeralda. El Deva se acercó a su protegida con pose solemne, como si no hubiera cometido otro asesinato allá atrás, ni Fairymon ni Firamon quisieron verlo a los ojos, fijando su atención mejor en otro de los combates. No obstante, su mejor no se encontraba en las cercanías, lo que le hizo suponer que se habían alejado.

Garurumon estaba demostrando que poseía un complejo bestial cuando se trataba de cierto tipo de enemigos y, en esa ocasión, no estaba permitido tenerle misericordia a la aberración frente a sus ojos. En lo que llevaba todo el encuentro no había dejado de gruñir guturalmente, entremezclando sus amenazas sonoras con los bramidos corrosivos que el Death-X le lanzaba. El lobo estaba sumamente consciente de las habilidades y la crueldad de ese Digimon, así que entre sus planes no se encontraba que el dragón se le acercara demasiado o estaría expuesto a las garras que desgarraban todo hasta devorar el Digicore de su presa. Conocía bastante bien a los DexDorugamon, así que también comprendía claramente los puntos débiles de esas bestias. No obstante, tenerlo frente a él y revivir ciertos recuerdos como películas lejanas en su cabeza no hacían más que despertar en él su instinto de Virus Buster y el deseo de proteger a todos de esa criatura. El Undead, tras un chillido desgarrador, disparó esferas de acero contra el lobo a diestra y siniestra. Con suma rapidez Garurumon esquivó cada Cannonball que le fue lanzada y contraatacó con sus propias balas de cañón, aunque éstas estaban hechas de hielo puro que, al colisionar contra el cuerpo del Dex, dejaron escarcha a su paso. El muerto viviente agitó la cabeza, quitándose la molesta escarcha que había quedado y emprendió una feroz carrera hacia el lupino, no parecía tener una estrategia, mas ese comportamiento y naturaleza eran propias de aquellos Digimon Death-X: No poseían raciocinio, aunque lo que les faltaba de inteligencia lo compensaban con una brutalidad y fuerza de temer.

El lobo disparó las ráfagas azulinas en un intento por mermar la carrera del dragón, pero el Dorugamon agachó la cabeza logrando que el Fox Fire golpeara su casco metálico, por lo que aquello no infringía ninguna clase de quemadura o dolor en él. Garurumon chistó y retrocedió, al mismo tiempo que gruñía y emitía un aullido ensordecedor que sí logró desestabilizar al Undead, pues frenó su embestida al ser víctima de la onda de choque del Wolf Cry. En ese momento, Garurumon aprovechó los segundos que su técnica le brindó, para acercarse al Death-X y clavar sus gélidos colmillos en una de las alas del zombie, haciendo que ésta se congelara en cuestión de segundos. El dragón bramó guturalmente, no por dolor, si no por su sed de Digicore, y rápidamente, antes de que el lobo pudiera apartarse, sacudió su cola, logrando así que los cables electrificados que salían de su punta golpearan uno de los costados de Garurumon. El Adult aulló adolorido, las chispas recorrieron su pelaje un tanto chamuscado y se echó de inmediato al suelo cuando DexDorugamon le soltó una mordida, buscando atrapar su cuello entre sus colmillos.

Maldita sea, como odio a estos tipos... —soltó, resintiendo la electricidad de los cables en su pelaje. No obstante, no pudo seguir diciendo más, pues tuvo que volverse a apartar cuando vio que el Dorugamon corrupto estaba por clavarle sus garras en el cuerpo, así que atinó a rodar por el suelo a tiempo antes de que el Metal Cast lo perforara por completo. Las garras del dragón quedaron incrustadas en el pavimento, mientras este liberaba bramidos por querer soltarse. Garurumon aprovechó para alejarse de él, disparándole una serie se esferas de hielo, antes de exhalar el fuego azul hacia el suelo para así atrapar al Undead en un círculo ígneo.

Las cosas eran distintas en ese momento. Antes, había tenido la colaboración de otros Digimon para poder mermar los poderes del Death-X, y ni siquiera con eso lograron derrotarlo, sólo retrasarlo por un tiempo. Pero ahora era un uno contra uno, y si tan solo pudiera evolucionar a su última etapa la situación no se le estaría complicando tanto. Un misil bastaba para mandar a esa aberración de vuelta al Dark Area. Intensificó su Fox Fire hasta que las llamas que transitaban por el suelo encerraron al dragón zombie; aunque no contaba con que el calor de las llamaradas derretiría el hielo que había inhabilitado una de sus alas, permitiéndole así a Death-X-Dorugamon alzar el vuelo y liberarse de esa suerte de prisión. Garurumon chistó, no le quedaba más que hacer que blandirse en un combate frontal, aún si corría el riesgo de que las garras se clavaran en su piel. El portador del X-Antibody no parecía resentir sus ataques, no parecía captar el dolor tan fácilmente. El lobo esquivó otra serie de proyectiles de acero que cayeron desde el cielo, emitiendo otro sonoro aullido para entorpecer las acciones del otro Adult. El lobo de Gungnir se mantuvo así, buscando la oportunidad perfecta para acercarse y conectar alguna mordida o rasguño en alguna parte de su cuerpo.

Por otro lado, a unos metros de ellos, dos guerreros ostentaban un combate de lo más honorable, o por lo menor por parte del Juttoushi de la Luz, quien había decidido no emplear ninguna de sus técnicas elementales y remitirse únicamente al uso de sus Licht Schwert. Estaba consciente de que su oponente no poseía otros ataques que no fueran sus katanas, así que siguiendo su código de guerrero decidió pagarle con la misma moneda. Ambos eran maestros de las espadas, mostraban aires serenos y concentrados en sus estocadas. Los sables de luz se enfrentaban al filo de las katanas de Buraimon, expidiendo destellos luminosos cada que ambas superficies colisionaban con la otra. Wolfmon se movía con gracia por el terreno, luciendo movimientos veloces y esquivando ágilmente las estocadas del ave samurai, pues el peligro seguía latente aún si ninguno utilizaba ataques elementales, ya que tanto la filosa hoja de las espaldas como la energía de luz con la que estaban hechos los sables podían infringir cierto daño al cuerpo del otro si llegaban a tocarse. Comenzaron a cambiar de ubicación pues Buraimon opuso más resistencia y empezó a ganarle terreno al Juttoushi, el cual estuvo a punto de recibir un corte en uno de sus costados producto del Tsubame Nimai Gaeshi. Wolfmon retrocedió, colocando sus sables en posición cruzada frente a él para protegerse del una tajada vertical hecha por el Bird Man. Fue entonces que, a lo lejos, se escuchó un aullido por parte de Garurumon lo que hizo que el guerrero blanco mirara de reojo, topándose con la escena donde el dragón casi clavaba sus garras en cuerpo de su compañero. Aquello les valió una importante distracción que Buraimon supo aprovechar, dando un giro sobre su propio eje al mismo tiempo que extendía una de sus katanas, logrando así tajar una de las piernas de Wolfmon, aunque por suerte no clavó la katana en ella. El Guerrero de la Luz reaccionó rápidamente ante el dolor y volvió a alejarse por unos instantes.

Raisa, mantén la concentración —pidió en su mente, consciente de que había sido la preocupación natural de su portadora lo que le había hecho distraerse. Eso y que al Digimon que su compañero enfrentaba era uno que tenía tanta historia con ella. — Recuérdalo, dos mentes en armonía son esenciales en combate. Ambos manejamos los sables, no solo yo, así que te necesito aquí.

Dichas estas palabras, y ante una nueva arremetida del ave samurai, Wolfmon pareció volver en sí tras relajar su mente y recuperar la sincronía que antes habían experimentado. Las armas blancas chocaron, soltando destellos en aquella noche crucial. El Juttoushi parecía haber vuelto más centrado que nunca, pues esta vez fue él quien comenzó a ganar terreno, haciendo retroceder al pájaro de vestuario rojizo. Una de las Licht Schwert logró atinar un golpe limpio sobre una de las garras de Buraimon que sostenía la katana, causando que el arma cayera al suelo y que el ave resintiera cierto ardor en su palma. La ofensiva no se detuvo ahí y, posicionando nuevamente los sables de luz cruzados frente a su cuerpo, realizó un corte con forma de "X" en el pecho de Buraimon, arrancándole otro chirrido doloroso. El Bird Man sujetó con ambas garras la única espada que le quedaba e intentó clavarla en el abdomen del guerrero como último recurso; sin embargo, Wolfmon se movió mucho más rápido que su oponente y corrió, pasando de largo a su lado mientras mantenía los sables en alto. A Buraimon, que había quedado a espaldas de él, sólo le bastaron segundos para caer rendido al suelo, pues el último corte había rasgado de manera profunda su estómago. No era una herida que lo mataría, pero al menos ya estaba fuera de combate.

No hubo tiempo de descansar, pues de inmediato Wolfmon se giró hacia Garurumon, divisando que el lobo se encontraba con el lomo contra el suelo y tenía encima a Death-X-Dorugamon. Lo único que impedía que el dragón terminara por clavar sus garras o colmillos en el lupino era que éste estaba utilizando toda la fuerza de sus cuatro patas para mantener al Undead a raya, ladeando su rostro para alejarlo lo más que pudo del zombie que le exhalaba aire caliente cada que gruñía. El Juttoushi no se lo pensó más, guardó sus sables y apuntó el cañón de su brazo derecho en dirección a del anticuerpo, y una vez completamente cargado, disparó un Intensiv Licht Kugel contra el dragón. El cañón de luz golpeó su costado y lo apartó unos metros de su compañero, quien de inmediato se reincorporó, reuniéndose con el guerrero, quien para entonces ya volvía a su forma humana.

Es un buen momento para utilizar alguna carta —dijo a modo de sugerencia a la rubia, quien no apartaba la mirada dorada del Death-X. Quizás sí era uno de esos momentos de los que ella había hablado antes, era en situaciones como esas cuando un Card Slash les vendría bien. Sin embargo, no deseaba seguir gastando la energía de su compañero.

Tal vez —pronunció, tanteando sus dedos por encima de un estuche en su cinturón — Pero quiero aplastar a ese monstruo.

Eligió una Digimemory del estuche y de inmediato procedió a activarla, insertándola en la ranura de su lector en su diestra mientras el Dorugamon zombie se reincorporaba y se les quedaba viendo, comenzando a correr en cuanto el círculo de la invocación apareció frente ambos miembros de Gungnir. La figura de un guerrero nórdico muy familiar para el par se materializó frente a ellos, al cual Raisa le ordenó utilizar su Arctic Blizzard contra el Undead. Vikemon asintió y de inmediato la atmósfera a su alrededor comenzó a congelarse, haciendo que la temperatura descendiera al cero absoluto. Con asombro observaron cómo Death-X-Dorugamon dejaba de moverse, su cuerpo había quedado congelado en un parpadeo y sólo bastó que el Beast Man alzara en alto su Mjöllnir para con él hacer pedazos el cuerpo del dragón, reduciéndolo a nada más que datos en medio de una lluvia de escarcha. Una vez cumplida la orden el nórdico peludo desapareció y Nóvikova guardó su memoria de regreso en el estuche, agradeciendo mentalmente por su ayuda. Luego procedió a revisar a Garurumon, acariciando el pelaje de su costado que había quedado chamuscado, además de tener un rasguño en el cuello, quizás por una de las garras del muerto viviente. Tras asegurarse que ambos estaban bien, pues la rusa apenas y tenía una ligera molestia en su pierna, ubicaron al grupo, notando que tanto Mai como Andiramon ya habían derrotado a sus respectivos adversarios. Los únicos que faltaban eran los descendientes de AncientGreymon, uno se encontraba en el cielo, el otro posiblemente se había movido algunas calles más adelante, pues no veían a Agnimon por ningún lado, pero tanto Garurumon como Irismon podían sentir a su homólogo cerca.

Dicho y hecho, a unas calles de ahí, la batalla del dúo de Digimon ígneos se estaba desarrollando, aunque la balanza estaba totalmente inclinada a favor del Guerrero del Fuego. Meramon se notaba errático en sus movimientos, eran monótonos, pues no parecía entender que su adversario tenía la habilidad de manipular el fuego a su antojo gracias al Spiritual Fire. Cada ataque que la flama humanoide lanzaba, Agnimon se encargaba de frenarlo, transformarlo y, en la mayoría de los casos, de redirigirlo hacia el Adult. Aunque de seguir así eventualmente sería perjudicial para el Juttoushi si no terminaba el encuentro pronto, pues estaba realizando un gasto innecesario de su energía, misma que ocuparía para cuando encontraran a la oveja digital. El guerrero juntó ambos puños al frente y de inmediato dos salamandras de fuego se materializaron a través de los brazaletes sobre sus brazos, dirigiéndolas hacia Meramon. El Burning Salamander golpeó al humanoide, quien se protegió con ambos brazos cruzados frente a él y los dragones colisionaron contra su defensa. No le hizo mucho daño al tratarse del mismo elemento, por lo que el Digimon Flama se apresuró en usar su siguiente técnica, la cual por primera vez mostraba ser de una naturaleza distinta a las anteriores. Varias rocas rodeadas de incandescente magma fueron invocadas por Meramon, que levantando los brazos frente a su cuerpo hizo que los proyectiles rocosos le llovieran a Agnimon como si de una lluvia de meteoritos se tratase.

Contra todo pronóstico, el guerrero de armadura roja no se dispuso a esquivarlos y, en su lugar, empleó él mismo un ataque para neutralizar y resquebrajar las rocas que caían sobre él. Así fue como valiéndose del Salamander Break comenzó a golpear las rocas con sus puños incendiados, luciendo una envidiable rapidez a medida que a base de giros se iba deshaciendo de cada Magma Bomb. Una vez se vio libre de dicha amenaza, emprendió una veloz carrera hacia el Digimon Flama, y al llegar hasta él lo sujetó con fuerza de un brazo, liberando una serie de puñetazos con la mano que le quedó libre, mismos que impactaron en el torso y rostro de Meramon a una velocidad impresionante. Al final, el guerrero conectó un último golpe que mandó al flameante Digimon hacia atrás, hasta caer de espaldas al suelo. Agnimon lo contempló por un momento solo para asegurarse que lo había dejado noqueado, y al parecer eso era, pues el Adult no daba indicios de levantarse después del Gatling Burst. El Juttoushi comenzó a dar la media vuelta para dirigirse de regreso con sus compañeros, y fue en ese momento que Meramon aprovechó para reincorporarse, haciendo brillar intensamente el fuego que cubría su cuerpo, para así canalizarlo en una abrasadora ráfaga ígnea que salió exhalada desde su boca. Agnimon sintió el fuego a sus espaldas y de inmediato se viró, sin mediar ni una sola palabra comenzó a correr en dirección al humanoide, dejando ascuas en su camino por donde sus pies pasaban. Su cuerpo atravesó el aliento de fuego que Meramon le había lanzado, abriéndose paso entre las llamas como si del mar bíblico se tratara, pues con su habilidad lograba manipular el Heat Wave. Embistió fuertemente al Adult, liberando otro Salamander Break que, esta vez, sí dejó inconsciente al adversario. Meramon finalmente había quedado inconsciente y justo en ese momento, los demás llegaron hasta donde el guerrero se encontraba, topándoselo de frente frente a la flama humana.

Greymon —llamó el hada, recibiendo un asentimiento por parte de su homólogo, aquello le indicaba que también ya había terminado con su batalla. Pronto, Agnimon volvió a su forma humana, apremiado por la necesidad de localizar a RizeGreymon en el cielo y, de ser necesario, brindarle la ayuda que requiriera. El Deva saltó al techo de uno de los edificios medianamente alto para poder ver mejor, de ese modo ubicó al dragón cyborg a unas cuantas calles de donde ellos se encontraban.

RizeGreymon está a pocas calles de aquí, su batalla con Megadramon no ha finalizado —anunció el conejo. Por el modo en que lo dijo, uno un tanto impaciente, se podía conjeturar que deseaba involucrarse en ese combate y así encargarse él mismo de el virus. No obstante, la voz de la Shijin lo detuvo, sonriendo de manera gentil para frenar el avance de su escolta.

Permite que finalice su batalla, Andiramon. Mientras tanto vamos a acercarnos, es posible que desde allá tu compañero haya podido ver algo —dijo la peliazul, dirigiéndose al último a Nakai, quien asintió y se encaminó en dirección a la indicada por el Deva. El resto del grupo le siguió, mientras The Rabbit permanecía encima de ellos, saltando por los techos mientras cuidaba que ningún otro Digimon hostil estuviera en las cercanías.

El miembro del Crack Team materializó una guadaña de energía oscura que emergió de una de sus garras y con ella golpeó el cuerpo del otro dragón, justo en la parte baja de su pecho la cual estaba desprovista de armadura. RizeGreymon gruñó y sujetó el barril de su revólver, haciéndolo girar al mismo tiempo que disparaba una lluvia de tres ráfagas destructivas desde el arma de Chrome Digizoid. Megadramon se movilizó, tratando de evadir volando los disparos del Trident Revolver, pudo esquivar dos de ellos, pero un tercero logró perforar su abdomen, en tanto una humareda emanaba del lugar como resultado. El dragón oscuro gruñó, sacudió su cola serpentina y alzó una de sus garras en dirección al otro cyborg, abriéndola frente a él. El vacuna supo qué venía después, debía impedir que el Genocide Attack fuera disparado o la ciudad entera (incluso más zonas de la isla) corría peligro. Con su revólver al frente voló lo más rápido que sus alas mecanizadas le permitieron, ejecutando justo a tiempo su Solid Strike en contra del la pinza del otro Perfect. La fuerza del impacto logró magullar la garra de Megadramon, imposibilitándole continuar atacando con esa extremidad.

Rising Destroyer! —no le dio tregua alguna de volver a arremeter. Los compartimientos de su pecho se abrieron mientras los cañones en cada una de sus alas se encendían, el fuego láser de su torso salió disparado brutalmente, acompañado de los rayos láser que se generaron en los puertos de sus alas. Los tres disparos, que simulaban una suerte de triángulo al dirigirse a su objetivo, impactaron directamente en Megadramon, atravesándolo en un abrir y cerrar de ojos, al mismo tiempo que le arrancaba un alarido corrosivo. En sus últimos minutos, el dragón quiso volver a atacar, empleando su garra sana, pero RizeGreymon no se lo permitió y volvió a cargar su revólver, sólo que esta vez fue una bala la que salió disparada producto del Crack Bullet, perforando de inmediato la garra metálica del virus. Pronto Megadramon se vio convertido en datos, hasta moldearse con la forma de un Digitama que cayó del cielo. Fairymon llegó a tiempo para tomar el huevo digital entre sus manos y así impedir que llegara a romperse al caer. Para cuando RizeGreymon se fijó, Masaki y el resto se encontraban debajo de él, en una calle amplia, seguramente observando los últimos momentos de su batalla al haber terminado las suyas. Iba a descender, cuando divisó algo que se movilizaba a lo lejos, un bólido blanco iba brincando algunos tejados lejanos, mas el dragón no pudo identificar bien qué era, aunque quiso darse una idea. — Masaki, creo que vi a Pajramon... —anunció el cyborg, a medida que descendía hasta pisar tierra firme.



Para facilitarle la vida a nuestro GM (?)


Masaru Masaru Blair Blair ya D: a darle a la fuckin A
 

"さあ、往こうか"
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La mención del nombre del Deva dio un nuevo giro dentro de la odisea de los miembros de Gungnir, que por fin habían dado con su "objetivo" principal en aquella misión. Fairymon volvió a ascender para corroborar la visión del Cyborg notando que, como él había dicho, una criatura blanca con la forma corporal de un centauro estaba entre los tejados, concordando con la descripción de Pajramon que alguna vez habría visto en un libro de historia del Mundo Digital. La Juttoushi bajó a tierra para reunirse con sus compañeros, reencontrándose primero con Z'ev que se lanzó a sus brazos al tenerla cerca.

- A unas tres calles, estoy segura que si es Pajramon - informó. Ryuko asintió con un semblante decidido ante la confirmación, lo cual llevó al hada a consultar directamente su opinión. Después de todo, era gracias a la Shijin que tenían una idea de lo que estaba ocurriendo - ¿Vamos?

- Debemos ir, pero... - Aquel momento de duda extraño a los miembros de Gungnir, que hasta ahora habían visto a la de cabello azul como una joven ansiosa por hallar al Deva - luego de esta última batalla creo que debemos reconsiderar nuestro modo de actuar.

- ¿Milady?

- Andiramon, por favor monta guardia por cinco o diez minutos - ordenó la Shijin, recibiendo una reverencia de parte del conejo casi al instante como señal que acataría la orden sin chistar - Por favor síganme y regresen a sus etapas "normales" - Le indicó al resto, al tiempo que señalaba un callejón cercano que se disimulaba por la oscuridad de la noche.

Sin razones para dudar de la chica, y con el Deva actuando de guardián mientras hacía lo que fuera que tuviera planeado, Gungnir obedeció. Los que se habían mantenido evolucionados volvieron a sus formas anteriores y siguieron a la mujer, la cual les pidió que se sentaran por un momento y reposaran. Aprovechando la luz de Verdandi (la luna amarilla) para ver bien, Ryuko empezó a examinar las heridas que cada Digimon y Tamer portaba, prestando especial atención en su gravedad y extensión.

- Mai Hitomi, ¿no? - rememoró Ryuko viendo a la líder de la Guild, la cual asintió para confirmar que había recordado bien su nombre - ¿Puedes pedirle a tu DigiGnome que me ayude? La verdad no puedo abusar mucho de esto.

Aunque Mai no comprendió del todo las enigmáticas palabras finales de la joven, no tardó en indicarle a Z'ev que siguiera las órdenes de Hinanawi. La chica sonrió y asintió cordialmente, para luego indicarle que empezara a curar las heridas que Gabumon y Agumon presentaban en cuello y abdomen respectivamente. Con el hada encargándose de ello, la Shijin tuvo tiempo de centrarse en los Tamers, comprobando sus propios estados con una destreza que delataba que tenía, por lo menos, conocimientos de medicina.

- Hinanawi - dijo Masaki cuando la chica empezó a revisar por debajo de sus mangas el estado de sus brazos - ¿Podrías decirnos un poco más sobre que ha estado ocurriendo? No hemos hecho más que correr por la ciudad peleando sin parar.

Tanto Raisa como Mai prestaron especial atención a esa pregunta y a la contestación que recibiría. Después de todo, ninguna de las dos había estado presente en el momento en el que el chico de cabello verde había conocido a la joven y se había reencontrado con el Deva.

- Si habían conocido a Mihiramon y Andiramon antes significa que tienen conocimientos sobre los Devas y las Holy Beasts - comenzó la Shijin mientras apartaba su vista para supervisar la labor de Z'ev - Muchos no saben esto, pero existimos cuatro humanos que tenemos contacto directo con las Bestias y somos protegidos por sus sirvientes. En teoría no somos Tamers, sino "Shijin". Al menos así es como nos llaman.

"Shijin": cuatro dioses. Ninguno de los presentes necesitó más explicación sobre el significado de aquel nombre y su relación con las bestias. Se trataba de algo que saltaba a simple vista para alguien que, como ellos, supiera de japonés. Z'ev terminó de tratar a Gabumon y se pasó a Agumon, mientras la misteriosa chica continuaba con su explicación.

- Debido que las Bestias no actúan en los conflictos de humano-Digimon a menos que sea una emergencia, nosotros contamos con los Devas para poder cumplir esa labor en su nombre, ya que nuestro "Digimon compañero" es la bestia que nos eligió - explicó - Es por eso que Andiramon es mi acompañante y protector, así como Mihiramon o Majiramon en otras ocasiones.

- Eso quiere decir que es lo mismo con los otros Shijin y los Devas - adivinó Gabumon, recibiendo una afirmación de parte de Ryuko - Entonces... ¿El Shijin de Zhuqiaomon está detrás de esto?

- No. - Aunque la contestación fue tajante, se notó el hecho que Ryuko no intentaba sonar ruda o terminante, solo que estaba segura de lo que decía - Ni Pajramon ni ningún otro Deva tiene el poder de controlar a todos esos Digimon como está ocurriendo esta noche y Fen- carraspeó levemente para reformular su frase - la Shijin de Zhuqiaomon no está involucrada. Pajramon es otra víctima de esto, lo cual hace que la situación sea más preocupante.

Ninguno de los presentes mostró objeciones al respecto. No solo por no tener motivos para dudar de un Deva, sino también porque la teoría de Ryuko no era tan descabellada para ellos. Su experiencia con Digimon actuando de manera extraña se remontaba a principios del año, con el incidente de Giromon y el Pueblo Industrial. La siguiente pausa fue interrumpida por Ryuko pasando su atención a Mai y Andiramon corriendo velozmente de su puesto, al parecer para atacar a un Digimon que había aparecido en la calle.

- Todo es extraño... - murmuró la chica - Conozco de Digimon capaces de manipular a otros, pero nunca a gran escala. Y son contados los que podrían hacerle eso a un Deva en primer lugar.

- Why is that? - preguntó Coronamon.

- Un Deva es distinto a un Digimon de su especie, más poderoso - explicó Agumon - No se puede comparar al Pajramon Deva con cualquier Pajramon.

- Correcto - concedió la Shijin - También hay algo extraño con los Digimon controlados, en File no se supone que haya tantos Perfects "salvajes", y sin embargo hemos encontrado varios desde que empezó todo esto.

Aquellas palabras de la Shijin le recordaron a Masaki algo que Andiramon había mencionado durante el ataque de MetalMamemon: "Parece que acabara de evolucionar". Ahora que lo pensaba, una buena parte de los Digimon encontrados habían sido vencido con rapidez por el grupo, como si su poder no se comparara con el que los miembros de Gungnir, que llevaban meses usándolo y entrenándolo, poseían. El chico se apresuró a compartir sus pensamientos con el resto, recibiendo un asentimiento de parte de Agnimon mientras lo hacía.

- ¿Algo hizo evolucionar Digimon repentinamente a la vez que lo controlaba? - teorizó Mai, agradeciendo a su Gnome y a Ryuko por la atención prestada a las heridas de su brazo - ¿Y luego lo enviaron a la ciudad?

- Es posible... - Ryuko se detuvo para comprobar el cansancio de Z'ev antes de continuar con Coronamon - Eso significaría que los Digimon controlados son, a su manera...

- Inocentes - La última palabra fue completada con Raisa, que aún recordaba la manera en la que se había deshecho del Death-X-Dorugamon con la DigiMemory de Vikemon. Su mente amenazó con encargarse de pensar que Digimon había sido antes de evolucionar, sin embargo no se lo permitió. No era el momento para algo como eso, en especial cuando aún les faltaba combatir con Pajramon y más Digimon. Miró en la dirección a la calle, viendo como Andiramon había regresado con una de sus hachas emanando datos como líquido, los restos del último intruso que había llegado.

- Sin información no podemos saber cual es la mejor decisión que se puede tomar en este caso - continuó Ryuko - Es por eso que quería ir con Pajramon. Si logramos detener su Vahnijvala los demás podrán despertar, y será más fácil para los habitantes de File sacar a los invasores. Además... - hizo una pequeña pausa para reacomodar sus ideas - Como Shijin es mi deber detener a cualquiera que cause caos en el Mundo Digital, aún si el enemigo es otro Deva.

Ningún miembro de Gungnir dijo algo al respecto, gratamente sorprendidos por la inquebrantable determinación que la chica había demostrado en todo momento. Aunque no sabían mucho de ella, y no tendrían tiempo de hacerlo esa noche, su modo de ser y actuar les había demostrado que se trataba de alguien que, aún con una edad similar a la de ellos, poseía un nivel de experiencia muy distinto y sencillamente admirable.

- Luego de que nos acorralaran esos Digimon me di cuenta que no podía seguir guiándolos de esa forma - admitió Ryuko - Ustedes son fuertes y nadie ha salido herido de gravedad, pero a ese paso solo era cuestión de tiempo para que el desgaste o las heridas se les acumularan - Por un efímero segundo su sonrisa pareció entristecerse, sin embargo no tardó a volver a la normalidad - Creo que los estaba considerando Devas, sin ofender.

No era realmente una ofensa, ni una forma de decir que el grupo era más débil de lo que ella esperaba. Simplemente, la Shijin parecía haberse confiado de más al estar acostumbrada a viajar junto a guerreros que, en términos técnicos, eran Dioses. La reflexión sobre explotar a los Tamers fue una que solo fue comprendida por el Deva, el único que la conocía bien de los presentes. Una leve sonrisa se dibujó en las comisuras del Perfect, para luego desaparecer para concentrarse de nuevo en su labor de vigilancia. Luego de que Z'ev se encargara de Coronamon, se dirigió hacia Raisa para culminar su "labor", ya empezando a exhibir muestras de agotamiento por el uso seguido de su habilidad. Aún si eran rasguños y golpes leves, y sus objetivos humanos y Childs, el DigiGnome tenía un límite, y la labor lo estaba llevando a este.

- Gracias Z'ev - sonrió la Shijin dándole una caricia al hada, para luego permitirle regresar con Mai. Los miembros de Gungnir ya habían sido tratados, sin embargo aún faltaba un último detalle para terminar. Respirando profundo y juntando sus manos, los presentes vieron como una brillante y cálida luz azul emanaba de las yemas de los dedos de la chica, algo que no tardaron en identificar como Digisoul. A continuación, Ryuko se encargó de posar sus manos iluminadas sobre los respectivos hombros de dos miembros de la Guild, retirándolas tan solo cinco segundos después para luego pasarlas a los siguientes en la fila. La sensación al tacto de la Digisoul fue extraña para el grupo, que empezó a sentirse más recuperado en cuestión de instantes, incluso en magulladuras y raspones que el hada no había atendido. No tardaron en intercambiar miradas de sorpresa ante lo ocurrido, para luego pasarlas a la Shijin que, al terminar esos quince segundos de labor, desvaneció su Digisoul y se recostó, respirando un poco más agitadamente de como lo había hecho hasta el momento.

- ¿Mejor? - preguntó, recibiendo asentimientos - Mi Digisoul posee una fuerte capacidad curativa, sin embargo no es algo que pueda utilizar seguido o con muchas personas a la vez - explicó, para luego mirar a Mai y a su hada - Necesitaba que Z'ev se encargara de las heridas más graves para no agotar tanto mi energía, espero no haber abusado de él - Al recibir una reafirmación de la líder de que su acompañante estaba bien, Ryuko volvió a sonreír, esta vez pasando su atención a Andiramon - ¿Estás bien? Dame un momento y te atiendo.

- No se preocupe por mi, Milady - contestó solemnemente el Deva - Con que haya sanado a nuestros acompañantes me basta, eso ayudará a mantenerla protegida.

- Pero aún falta Pajramon... - Ryuko se mostraba ligeramente contrariada, aún en su cansancio. Por más que Andiramon poseyera una resistencia superior a la de los miembros de Gungnir, su oponente en esa noche sería nada menos que alguien con su mismo status, experiencia y poder; definitivamente la oveja no podía ser subestimada. Por otro lado el Deva tenía razón: seguir utilizado su habilidad, en especial en él que era más grande que el resto, sería imprudente, y lo último que quería era poner en riesgo a su grupo con un desmayo o momento de debilidad. Lo mejor que podía hacer era pensar en frío y dirigir a su guardián y la Guild en la mejor dirección - Bien, entonces sigamos - dijo finalmente, reincorporándose con cuidado de no marearse - Sus heridas no deberían molestarles, sin embargo mi Digisoul no puede restaurar la energía - explicó, pensando por un momento en Genma que era el único con esa capacidad - Espero que no sea mucho pedirles esto, pero necesitaré su fuerza una vez más cuando nos encontremos a Pajra. Andiramon y yo nos encargaremos de hacerle entrar en razón, pero si otros Digimon se interponen en el camino podría ser problemático para nosotros.

- No tiene que pedirlo, nosotros nos encargaremos - aseguró Agumon, siendo seguido por Masaki apenas un segundo después. Ya habían llegado hasta ese punto como para retractarse, además de que el grupo había tenido cuidado de reservar tanto energías como sus recursos lo más posible. Ahora que habían sido curados y que estaban "disfrutando" de ese breve momento de calma ante la tormenta, podían sentirse más decididos a terminar con el incidente.

- Let's go! - dijo Coronamon, alzando su puño al aire. Mai le sonrió para luego reincorporarse, gesto que fue repetido por los miembros humanos restantes de la Guild. En ese momento, recordando lo que había dicho Fairymon sobre Searchmon y la teoría de las comunicaciones, Raisa decidió revisar su D-Terminal, descubriendo que tenía un nuevo mensaje sin leer. Miró la notificación con intriga, ya que no sabía si ese mensaje había llegado mientras estaba convertida en Wolfmon, corriendo hacia RizeGreymon o siendo atendida por Ryuko, lo cual también significaba que no había tenido oportunidad de confirmar si el insecto platinado había tenido efecto en el dispositivo en primer lugar. Aún así no comentó al respecto y se limitó a lo importante: Abrir el mensaje y comprobar quién más lo había recibido. El remitente era una noticia más que alentadora para la rusa, que no tardó en informarle al resto al respecto.

- Hay alguien más aquí en la ciudad - dijo. Revelándoles la identidad a sus compañeros de Guild mientras le escribía velozmente que se reunieran a unas calles de ahí, guiándose por la presencia de sus distintos espíritus para encontrarse.

[...]​

Con el Deva tomando la delantera para asegurar el perímetro, y caminando con cautela para evitar se descubiertos por más Digimon en trance, el grupo se movilizaba por las calles en la dirección que habían visto a Pajramon anteriormente. Se mantenían alertas y en silencio, escuchando atentamente cualquier sonido ajeno a sus pasos y con sus manos sosteniendo DigiMemories en caso que tuvieran que defenderse velozmente. Los Digimon se mantenían en sus etapas Child con el fin de conservar energías, ya que no sabían a que tendrían que enfrentarse cuando se toparan con el Deva y sus cuerpos empezarían a sentir más temprano que tarde las consecuencias de las evoluciones seguidas. Finalmente llegaron a su destino: Un pequeño bulevar rodeado de locales cerrados y desprovisto completamente de vida: Tanto de Digimon "zombies" como de, para desgracia del grupo, Pajramon. Los minutos les habían servido para descansar, sin embargo también habían sido suficientes para que la oveja continuara su rumbo en alguna dirección de la vasta ciudad.

- Parece que la perdimos... - comentó Gabumon, oteando el ambiente en busca de cualquier aroma o presencia aparte de la de ellos. Masaki, mientras tanto, barajó sus opciones: Podía usar la DigiMemory de Kabuterimon en su mano para pedirle que buscara desde los cielos, sin embargo eso posiblemente provocaría que los Digimon salvajes vinieran en su dirección como había pasado con RizeGreymon. Necesitaban algo más pequeño y discreto, y lo primero que se le vino a la mente era la tarjeta de Tentomon en su cinturón. Sería más útil, sin embargo el ruido de las alas también podía atraer a los salvajes. Mientras consideraba más opciones el japonés notó que su novia parecía haber tenido un pensamiento similar al de él, ya que guardó la tarjeta de Leomon que había preparado en caso de emergencia y, en su lugar, tomó la que el chico le había regalado en su cumpleaños: Un zorro de color amarillo, que la Guild conocía principalmente por ser el compañero de Leah.

- Renamon - llamó la pelirroja al insertar la tarjeta en la ranura. El círculo de invocación no tardó en manifestarse, trayendo sobre sí la silueta esbelta y refinada de la kitsune. Renamon descendió lentamente hasta tocar con sus patas el suelo, cruzando sus brazos y mirando con un gesto impasible a su invocadora, esperando la orden que le daría - Revisa si ves a Pajramon e infórmanos su ubicación.

Sin chistar, la Child acató la orden y pegó un ágil salto hacia uno de los edificios, aterrizando y utilizando el contacto como impulso para dar un segundo salto para continuar su escalada hasta los techos de una manera similar a la que Andiramon utilizaba. Una vez que la kitsune se posicionó en el tejado más alto que halló, empezó a utilizar su aguda vista en busca del Digimon que le habían indicado. Tras quince segundos de búsqueda infructuosa la kitsune saltó del tejado y empezó a moverse velozmente entre casa y casa, buscando ampliar su rango de búsqueda antes de que su tiempo se consumiera.

- Deberíamos seguirla - comentó Ryuko al grupo al ver como el Child fantasmal se perdía de vista. El grupo asintió y continuó la caminata, pasando por un callejón excepcionalmente oscuro para llegar a la avenida contigua. Luego de tantos combates seguidos el hecho de no encontrar nada nuevo les ponía ligeramente nerviosos, como si un enemigo estuviera a punto de saltarles de un momento a otro, sin embargo no se dejaron amedrentar por ello. Apresuraron el paso para no perder más tiempo, dejando atrás aquella calle desolada y encontrándose con un nuevo pasaje que daba en dirección al centro de la ciudad. A lo lejos la figura de Renamon se veía, inmóvil, sobre un toldo. Uno de sus brazos estaba levantado y fijo apuntando hacia la derecha, en una dirección donde la cantidad de edificios mermaba para dar paso a árboles y pequeñas casas: Una de las plazas conocidas por ser punto de llegada de los Tamers nuevos al Mundo Digital. Trotando al encuentro con la kitsune, creando un ruido con sus pasos que fue suficiente para atraer Digimon hacia ellos. Un Devimon surgió lentamente de un callejón cercano como si hubiese surgido de las sombras mismas, exhibiendo una macabra sonrisa al notar la gran cantidad de "presas" a su merced. Andiramon chistó, convirtiendo su brazo en una armadura y corriendo en la dirección del demonio, dispuesto a destrozarlo con tal que no estorbara. Sin embargo, con lo que el Deva no contó fue con que Devimon no era el único Digimon presente en el lugar: Sigilosamente y por los muros, una criatura parecida a una araña había salido reptando de uno de los techos que habían dejado a sus espaldas segundos atrás, posando sus saltones ojos verdosos sobre el grupo de humanos y Digimon y abriendo su boca en lo que parecía ser una carcajada silente. Se trataba de un animal con seis patas y cuerpo blanco y rojizo, cuyas extremidades y cuello estaban conformados de venosos "tentáculos" grisáceos. Fue Fairymon la primera en reparar en la presencia de la criatura, alertando velozmente a sus compañeros y homólogos del peligro que se les avecinaba


A sabiendas que no tendrían tiempo de evolucionar y notando que la criatura estaba flexionando sus extremidades para alcanzar a sus objetivos de un salto. Masaki y Raisa se interpusieron entre la Shijin y su Guild Leader con un simple propósito: Mandar a volar a aquella criatura con el golpe de Digisoul, creando (con algo de suerte) el espacio necesario para que Andiramon regresara o ellos pudieran evolucionar a sus compañeros o invocar una nueva memoria. Ninguna fue necesaria, no obstante, ya que en el momento en el que el arácnido se despegó de la superficie para caer sobre el grupo un estruendoso disparo rompió el silencio del lugar. Andiramon bajó su hacha sobre el cuello del Adult para fulminarlo al tiempo que se giraba para ver que había ocurrido, justo a tiempo para presenciar como dos balas paralelas destrozaban la cabeza y cuello de la criatura, desintegrándola en el aire para que lo único que cayera en el suelo fuera un Digitama a unos metros del grupo. Todos miraron hacia el cielo, donde una figura alta y humanoide sostenía en su mano una escopeta que aún irradiaba humo de su cañón. Se trataba de alguien más que conocido, vestido de cuero y con una máscara que dejaba al descubierto tres brillantes ojos rojos. Andiramon se puso en guardia ante la sola presencia del recién llegado, sin embargo no atacó de buenas a primeras: No podía hacerlo si el pistolero había salvado a su dama y los acompañantes.

- Un... ¿Demon Lord? - Ryuko no supo como reaccionar al respecto, claramente sorprendida que un Digimon afamado por ser uno de los más poderosos demonios del Mundo Digital estuviera en ese lugar, y que además los hubiese salvado de esa situación con una precisión que había sido sencillamente sorprendente. Los miembros de Gungnir, en cambio, no estaban sorprendidos, al contrario. No necesitaban ser adivinos para saber la identidad de ese Beelzebumon, mucho menos luego de que sus espíritus les confirmaran la presencia de su camarada en el área. Dicho y hecho, apenas diez segundos después la figura de Esteban apareció del callejón contrario al de Devimon, sujetando en su mano su D-arc y una carta que, aparentemente, había usado recientemente.

- ¡Esteban!

Mientras el grupo se acercaba al recién llegado Beelzebumon aterrizó en la calle limpiamente, almacenando su Berenjena en el compartimiento de su pierna. El Demon Lord miró de reojo a Andiramon mientras transformaba sus hachas de vuelta a manos y suspiró, levemente aliviado de que ese Digimon no fuera uno de los "zombies" con los que habían estado lidiando en el camino hacia acá.

- ¿Están todos bien? - preguntó Loweemon al materializarse detrás de su portador, visible para todos excepto la Shijin y el Deva - Habíamos visto a Infermon inmóvil en la pared del otro lado y estábamos tratando de pasarlo sin que nos viera, pero empezó a moverse cuando sentí que estaban cerca - explicó el Juttoushi de la Oscuridad - Sus pasos lo alertaron, hasta nosotros los escuchamos desde allá - Se detuvo un momento al reparar en la presencia de el conejo - Aunque imagino que es por él que hacían tanto ruido... ¿Ese es el Deva? - preguntó, recibiendo una confirmación de parte de su contraparte, Wolfmon.

- Recibimos el mensaje y encontramos a Pajramon cerca, la hemos estado siguiendo desde que nos dijeron que pasaba - explicó Beelzebumon - Está en la plaza de la otra calle, la vi desde el tejado.

- Sí, nosotros también la vimos gracias a una DigiMemory - comentó Mai - Ryuko, ellos son Esteban y Belzie, también son de nuestra Guild y portadores de un Juttoushi - presentó, recibiendo un murmullo a modo de saludo de parte del español - Ella es Hinanawi Ryuko, una Shijin, y Andiramon, un Deva.

- Un placer conocerte, gracias por salvarnos - sonrió la chica de cabello azul.

- No fue nada... - replicó el Elite sin hacer contacto visual con la chica, un gesto que ella tomó como simple timidez.

- Siempre es un honor ayudar a una encantadora señorita - agregó el Demon Lord con un porte caballeroso, un tanto ajeno a su apariencia.

- Esteban, ¿Cómo están ustedes de energía? - preguntó Masaki, mirando de reojo al Ultimate de su compañero de Guild. El hecho que ya estuviera usando a Beelzebumon solo le decía que debían darse prisa antes que fuera incapaz de mantener la explicación - Tanto Belzie como Loweemon - aclaró.

- No hemos hecho la Spirit Evolution - informó Loweemon - Desde que vimos que habían Digimon salvajes por doquier Esteban decidió que debíamos guardar energías hasta reunirnos con alguien o saber que estaba pasando.

- Yo estuve la mayor parte del tiempo como Wizarmon - acotó el Demon Lord - A estas alturas mantener esa evolución no me cansa, además que estuve evitando combates. Estos Digimon... -apuntó sobre su hombro al silente Digitama de Infermon - son bastante fáciles de engañar con Magic Game, no parece que piensen.

- Lo mismo notamos nosotros - comentó Raisa - ¿Y en la forma de Beelzebumon?

- Acabo de evolucionarlo... - dijo el albino, mostrando la carta de Super Evolution Plug-in S en su mano - Cuando Loweemon me dijo que Infermon iba por ustedes.

- Me debes una más, lagartija - sonrió el pistolero con una sonrisa mientras observaba a Agumon directamente. Aunque el Child se vio tentado a seguirle la "dinámica" a la que estaban acostumbrados se abstuvo, pues no tenían tiempo que perder en ese momento.

- Un Ultimate más será de ayuda - dijo la Shijin para dar fin con la conversación. Sabía que, al igual que había hecho antes con el resto de la Guild, tendría que explicarle la situación a Esteban, sin embargo no podía permitirse dejar escapar a Pajramon por segunda vez consecutiva. El chico tampoco se veía muy interesado en hacer preguntas, lo cual la incitó más a concentrarse en la tarea - Vamos.

El grupo se apresuró a terminar de recorrer la calle en la dirección que Renamon y Beelzebumon les había indicado, doblando la esquina para ver, finalmente, a quien habían estado buscando toda la noche: Facciones de un carnero en un cuerpo con la forma de un centauro, de piel negra y cubierto por una suave lana blanquecina. La criatura vestía una armadura, guantes y un cinturón, y sostenía en su mano una ballesta de tenue color lila. Su rostro, adornado a los costados por dos grandes y retorcidos cuernos, poseía los mismos rubíes que caracterizaban a Andiramon. La figura del segundo Deva era imponente sin duda, en especial al momento en el que reparó en su presencia y giró su cuello en su dirección, sin emitir voz o gruñido alguno.



- Andiramon, ten cuidado - solicitó la Shijin. El Deva asintió velozmente, a la par que hincaba las rodillas y extendía sus brazos para dar el salto inicial con los ojos fijos en la oveja. A diferencia de otros Digimon de la noche, Pajramon no era alguien a quien el conejo podría simplemente intentar rebanar con su Bao Fu ya que, controlada o no, seguía siendo su homólogo, un oponente contra el cual no podría bajar la guardia jamás.

- Entendido.

- Vienen más Digimon - comentó Agnimon al mirar al cielo, donde un par de luces delataban la presencia de criaturas con propulsores - Nosotros nos encargaremos de que nadie le estorbe al Deva.

El plan estaba listo y solo había que empezar a ejecutarlo. Tan solo un segundo después, el conejo inició la ofensiva abalanzándose sobre su rival, marcando el comienzo del enfrentamiento entre los dos guerreros milenarios.



Blair Blair Kira Kira there you go

M Maiku en caso que sea necesario avisarlo (?), hice uso de mi Friend Call

Leo ~
 

スパークル
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La tensión subió de cero a cien en cuestión de segundos debido a que, justo en el momento en el que había comenzado la pelea de ambos perfect, una cantidad alta de alertas comenzaron a sonar en los D-Arc de Esteban y Mai. Ya no solo se trataba de los digimon que habían visto en el aire, estaban prácticamente rodeados de “puntos rojos” que representaban algún enemigo. Los miembros de Gungnir intercambiaron miradas rápidamente, tendrían que actuar lo más pronto posible si querían mantener a los hostiles alejados de Andiramon.

Raisa, cubre aquella zona por favor. Esteban, encárgate de nuestra retaguardia, Masaki por favor ve hacia nuestra izquierda y de ser posible detén a los que se acercan por aire en ese lado — lo último lo dijo observando a Agumon, sabía que él podría cubrir muy bien esa zona — iré al frente para detener a los que intenten irrumpir en el combate de Andiramon… Cubriré también el aire en esa zona. — Aseguró ella con una mirada firme, sus amigos se habían ido alejando apenas escuchaban la petición de la asiática, cada uno dispuesto a cubrir lo mejor posible el área que le había tocado.

La Shijin observó aquello con una sonrisa en sus labios, era evidente que el grupo ya había convivido el tiempo suficiente para desarrollar esa cantidad de confianza y seguridad. Sin distraerse más enfocó su atención en Andiramon, quien se batía en un combate con Pajramon.

Mai miraba su digivice conforme corría en línea recta, la pelea se desarrollaba muy cerca de ella y Coronamon, sobre sus cabezas para ser más específicos. El león alzó la cabeza un momento para observar la pelea de ambos Devas, provocando que estuviera a punto de caer al suelo por la distracción pero recobrando el equilibrio tras una simple palabra de su tamer. La chica tenía un gesto serio en sus facciones, evidentemente estaba preocupada por la cantidad de alertas de digimon salvajes que habían aparecido en su digivice.

¿Estarán bien los demás?
Claro que sí — aseguró con firmeza sin siquiera voltear a ver a su amigo —, somos Gungnir, ¿recuerdas?
La lanza que nunca falla. — Complementó el pequeño con un gesto decidido, su amiga tenía razón, ellos podrían detener a sus enemigos y dejarle el campo libre a Andiramon. Apresuró la marcha sin perder de vista al Gnome que estaba recargado en la mochila de la asiática, Z’ev estaba algo cansado, esperaba que pudiera recuperarse a tiempo por si acaso llegaban a necesitarlo de nuevo.

En medio de su carrera una luz intensa rodeó el cuerpo de Coronamon, cambiando de forma rápidamente hasta Firamon; sin siquiera mediar palabras con su compañera se posicionó a su lado, bajando un poco la velocidad apenas para permitirle montarse sobre su lomo. Justo cuando la chica se sostuvo de la melena del león, éste alzó el vuelo para apresurar su carrera hacia donde se encontraban los enemigos con la intención de interceptarlos antes de que estuvieran peligrosamente cerca de Andiramon y la Shijin.

Mai, hay dos al frente y uno se acerca volando un poco más atrás de ellos.

Gracias Fairymon. — Firamon se detuvo unos metros más adelante, asegurándose de estar a una distancia prudente de los Devas para no ser atrapados por alguna clase de fuego perdido. El primer digimon en entrar en su campo de visión fue nada más y nada menos que un Centalmon, ¿sería el mismo que custodiaba las ruinas? Mai descendió del cuerpo de su amigo rápidamente para permitirle luchar con libertad a la vez que sostenía con firmeza su digivice, atenta a cualquier otra alerta que se pudiera acercar y tuvieran que interceptar. Fairymon flotaba a su lado mirando de reojo a la pelirroja, ésta tenía la diestra entre el estuche de cartas y memorias.

El adulto levantó su brazo apenas detectó la presencia de los miembros de Gungnir, en cuestión de segundos la energía ya se estaba concentrando para dar pie a lo que sería la primera ofensiva del encuentro. Firamon se movió grácilmente sin intenciones de esperar que el ataque se efectuara y lo hiriera, Centalmon le siguió con la mirada y apenas movía su brazo como para apuntar mejor a su objetivo.

¡Fira Bomb! — Bramó el felino a medida que disparaba unas esferas de fuego desde la gema de su frente, el adulto enemigo lanzó su ataque al mismo tiempo. Las esferas chocaron y estallaron en un estruendo poderoso, una capa de polvo se elevó rápidamente y tanto Firamon como Sylph tuvieron que apartar la mirada para evitar que la tierra les dañara los ojos. Centalmon ni se inmutó y preparó una nueva carga de energía en el cañón de su brazo.

¡Firamon cuidado! — La alerta provino de la guerrera quien, a diferencia de los otros dos miembros de Gungnir, no había tenido que cubrirse los ojos a causa de la nube de polvo provocada por la explosión. El león evadió rápidamente corriendo hacia un costado siguiendo instrucciones de la Juttoushi, sintiendo tan solo unos segundos después cómo el suelo vibraba y una onda expansiva lo empujaba debido al choque del ataque de Centalmon contra el suelo. Cuando el polvo por fin se había esparcido se movilizó en un zigzag continuo para evitar que el adulto apuntara perfectamente, saltó hacia un lado y luego se elevó unos metros antes de regresar al suelo, para entonces sus garras ya se habían envuelto en llamas obviando el hecho de que planeaba lanzarse en un ataque directo hacia el cuerpo del centauro.

Repentinamente su cuerpo se vio rodeado de una armadura dorada la cual reflejó, sorprendiendo al felino, un ataque que le había llegado desde otro punto. Agradeció en silencio a su tamer y encajó sus garras en el cuerpo del adulto apenas lo tuvo al alcance, alejándose rápidamente cuando éste le devolvió el golpe con el brazo aunque fue interceptado por la armadura.

¡Retrocede, vienen los otros dos! — Informó Mai, el felino gruñó y se echó hacia atrás.


Masaki chistó. Tenía dos enemigos en el aire, Waspmon y Saberdramon surcaban los cielos con toda la intención de atacar la ciudad. Miró de reojo a su compañero, el child asintió casi al instante y se puso en posición; en ese momento el japonés activó su digisoul y lo envió a su camarada a través del digivice. La forma de Agumon no tardó en mutar hasta convertirse en RizeGreymon, el perfect hizo rugir los propulsores que le permitían volar y se apresuró a alzar su cuerpo con ayuda de éstos, interceptando en el camino a los adultos que atentaban con complicar aún más la situación. Mientras tanto, Nakai se mantenía atento por si acaso otro digimon se acercaba en esa dirección.



Masaru Masaru Kira Kira i just want to end this ;O; (?
 

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No se podía parpadear en ningún momento, pues en un abrir y cerrar de ojos las hostilidades habían incrementado de una manera angustiante y alarmante. Por más que quisieran encontrar el origen de los Digimon controlados, éstos simplemente parecían emerger de la nada, atacando a todo lo que hubiera en su camino. No hubo tiempo de contemplar la figura de otro de los legendarios sirvientes de las Bestias Sagradas, pues de inmediato cada integrante de Gungnir tuvo que encargarse de uno de los flancos que rodeaban al conejo y la oveja, presentando una formación similar a la rosa de los vientos que protegía a ambos Perfect. Pajramon se defendía a base de las flechas de luz lanzadas a partir del Pao Gōng, la ballesta que portaba como arma, mientras Andiramon bloqueaba los disparos con sus hachas, cuidándose de que ninguna lo impactara. La colisión entre el metal y la luz causaba que entre ambos guerreros milenarios se desprendieran chispazos luminosos, así como el sonido corrosivo del metal. El más alto empleaba sus patas para brincar y evadir, cambiando su posición de inmediato hasta colocarse en algún punto ciego de su homólogo, a quien buscaba golpear con su Bao Fu. No obstante, la oveja lucía una gran capacidad de reacción y movimiento, pues usaba la velocidad proporcionada por sus cuatro patas para moverse de lugar y disparar nuevamente, obligando a The Rabbit a echarse para atrás y esquivar el montón de flechas que le eran disparadas, una de las cuales alcanzó a rozarle el brazo derecho. Los filosos ojos rojizos del Deva miraron de reojo la herida por un instante, para luego fijarlos nuevamente en la oveja. Pajramon no le daba ni un momento de suspiro, tal y como Ryuko y Andiramon se lo esperaban, ya que aún con el control de alguna fuerza desconocida estaba ejerciendo sobre el sirviente de Zhuqiaomon, la oveja presentaba ser una rival digna en dichas condiciones.

Berenjena era descargada segundo tras segundo a medida que los salvajes se aproximaban contra la retaguardia del grupo, el demonio se encargaba de reducir a Digitamas a cada criatura poseída que se acercaba, alternando sus pistolas de un flanco a otro, cuidando que en ningún momento alguno intentara pasarse de listo. La prominente habilidad que Beelzebumon lucía era digna de todo un as en el uso de armas de fuego, mostrándose fiero al mismo tiempo que liberaba su Double Impact contra más Digimon, en este caso, un conjunto de Dobermon y Gryzmon. Se escuchó un chasquido proveniente de su boca, no le gustaba para nada la situación, no por el aumento de las alertas del D-Arc de su Tamer, si no porque estaba consciente de la inocencia de aquellos Digimon. De un momento a otro guardó a Berenjena en los compartimientos de su pantalón, haciendo que el albino le interrogara con la mirada.


Esteban, por mucho que adore dispararle a mis enemigos, esto se siente distinto —anunció el Demon Lord, y de inmediato el español entendió qué era lo que su compañero quería transmitirle. No importaba si estaba en nivel Ultimate o si poseía una apariencia demoníaca, Belzie seguía siendo él mismo.

Entiendo lo que dices, pero estos Digimon destruirán la ciudad si no los detenemos —un Goburimon se acercó a la derecha del albino, haciendo que de inmediato el virus se lanzara contra él y le propinara un puñetazo en el rostro para proteger a su Tamer.

Usaré a Berenjena en caso extremo, por mientras —dicho esto, el demonio cubrió sus filosas garras con energía oscura, dando a entender que ese sería su método con el cual procedería — Dejar fuera de combate a la mayor cantidad de Digimon posibles es lo ideal —en ese instante, el Spirit de la Oscuridad se materializó a un lado del europeo e intercambió miradas severas con Beelzebumon. Al parecer era su momento para actuar también. Sin decir más, Aguilera cubrió su puño con la cinta de datos y la pasó por encima de su canalizador, adquiriendo la forma de Löwemon en cuestión de segundos. El guerrero empuñó con fuerza su Danzai no Yari, mientras la Darkness Claw de su compañero seguía latente, brillando con aquel miasma negro que despedían las garras del demonio.

No hubo necesidad de otro intercambio de palabras, pues con una sincronía envidiable tanto Juttoushi como Demon Lord se lanzaron al combate, rápido y frontal, contra los Digimon que se acercaban por detrás del grupo. Tal y como su Guild Leader había comandado, protegerían la retaguardia de todos, para darle el espacio y tiempo suficiente a Andiramon para derrotar o, en el peor de los casos, eliminar a su homólogo y terminar con la nacrolepsia colectiva que esa noche azotaba a File City. Se movieron velozmente, desgarrando a sus enemigos y ejecutando el Ewig Schlaf en contra de otros que recién atentaban con acercarse, golpéandolos con la lanza cargada de oscuridad. Posteriormente, Sphinxmon se dedicó a manipular telekinéticamente su arma, de ese modo evitaba un combate directo con alguno de los Digimon que se abalanzaban a ellos y, al mismo tiempo, se impedía a sí mismo salir lastimado, al igual que su compañero. Beelzebumon materializó una orbe de cristal en una de sus garras, lanzándola hacia un Birdramon que se había acercado por el cielo, el Pao Yù explotó al contacto con el ave, derribándola enseguida y dejándola aturdida. Tuvieron unos segundos de descanso, tiempo en el cual el Guerrero de la Oscuridad llamó de regreso a su Danzai no Yari, manteniéndola flotando a su lado en caso de que alguien más volviera a atacarlos en ese intervalo de tiempo. El demonio se palmeó las garras, sonriendo con satisfacción al mismo tiempo. La mente de Esteban viajó, buscando a sus compañeros de gremio, ubicando a Mai y Firamon al frente de ellos, mientras Masaki se había perdido en el flanco izquierdo junto a RizeGreymon. La única que faltaba por ser localizada por la mirada rojiza del Juttoushi era la rusa, quien se suponía defendía el flanco derecho.

No deberías preocuparte, todos estaremos bien —pronunció Belzie, notando que era la conciencia del albino la que ahora se manifestaba en el cuerpo del guerrero. Löwemon sólo atinó a asentir, aunque en medio de sus cavilaciones, el electrizante ruido de algo sobre ellos le hizo voltear de inmediato al cielo nocturno, topándose con una serpiente rojiza que cargaba electricidad en el cuerno que crecía de su frente. Beelzebumon de inmediato volvió a tomar a Berenjena y liberó, sin ningún preámbulo, una lluvia de balas en contra del Mega Seadramon. La anguila se movió un poco, recibiendo algunos disparos en su cuerpo, pero eso no fue impedimento para descargar su Thunder Javelin sobre el dúo. — ¡Apártate! —ambos se echaron hacia sus costados, dejando que el torrente eléctrico golpeara el pavimento y destruyera un poco de él a su paso. El Perfect rugió y se removió en el aire, mientras el Juttoushi se reincorporaba rápidamente y comenzaba a cargar energía en la cabeza de león de su pecho.

¡Endlich Meteor! —la ráfaga de luz y oscuridad fue liberada, impactando directamente en el largo cuerpo de la serpiente. Sin embargo, aquello no fue suficiente y Mega Seadramon continuó avanzando, contrarrestando el meteoro oscuro con su propia ráfaga gélida que buscó congelar al guerrero. Löwemon logró evadir el Maelstrom a tiempo y de inmediato volvió a dirigir su lanza contra la víbora acuática. Beelzebumon iba a unirse al combate, cuando un disparo ajeno llamó su atención. Al voltearse, visualizó a un Revolmon apuntándole, por lo que torció una sonrisa y sujetó con fuerza sus dos preciadas pistolas.

Un WereGarurumon corría a toda velocidad por una de las calles, usando la fuerza del impulso de sus piernas para abalanzarse contra un edificio y treparlo, hasta alcanzar a un águila de plumaje rojizo que planeó entre los edificios, buscando atacar al licántropo desde el cielo. El Perfect liberó su Glacial Blast en dirección a las alas de Aquilamon, logrando congelar una de ellas y causando que el ave descendiera al verse imposibilitado de seguir volando. WereGarurumon se sujetó con fuerza de uno de los ventanales del edificio solo para ver caer al pájaro de vuelta al suelo y, de un fuerte salto, cayó en picada hacia él. No obstante, el Giant Bird no había quedado noqueado del todo y, desde la posición donde se encontraba, emitió un chillido liberado desde su pico, golpeando con su onda ultrasónica al lobo y causando que perdiera el equilibrio, cayendo en otro lado debido a la confusión. Aquella técnica, Wave Laser, le fue sumamente familiar, pues esa misma noche otro Digimon había empleado una habilidad similar, el Searchmon de antes. Se reincorporó al cabo de unos segundos, poniéndose de pie al mismo tiempo que Aquilamon agitaba sus alas con fuerza para quitarse de encima el hielo. Batió sus alas para elevarse, sin perder la oportunidad de volver a atacar al bípedo con la fuerza de sus extremidades, disparando un montón de filosas plumas rojizas contra él.

¡Fox Fire! —abrió el hocico de golpe, descargando la ráfaga de fuego azul para quemar las plumas del Stealth Quarrel que su adversario le había lanzado. Aunque eso no fue todo y de inmediato sintió un curioso poder recorrer su sistema, manifestándose en la forma de un par de enormes alas escarlatas y de un bastón negro con una esfera dorada en la punta. Reconoció aquel nuevo equipo sobre él aún si nunca lo hubiera utilizado antes. No tuvo tiempo de hacerse más preguntas, así que de inmediato se elevó gracias a las alas de Garudamon que ahora relucían en su espalda. Aquilamon también había hecho lo mismo y ahora se elevaba a la par que el licántropo, abriendo nuevamente el pico para dispararle su Blast Laser. WereGarurumon se sonrió y ascendió velozmente, esquivando las ondas de energía del águila del desierto y, sin darle tregua alguna, voló en dirección al Adult con el bastón de SkullSatamon colocado al frente de su cuerpo. — ¡Nail Bone! —una brillante luz amarilla emanó de la joya del bastón, golpeando con ella el pecho del ave. Aquilamon se removió y chilló, sintiendo que aquella energía quebrantaba su propio cuerpo. Quedó inmobilizado por unos cuantos segundos, suspendido en el aire, hasta que comenzó a caer de regreso al suelo, impactando fuertemente el concreto debido a la altura a la que había volado. El Perfect volvió a tocar tierra firme, justo a tiempo para que el efecto de ambas cartas desapareciera.

Espero se recupere cuando todo termine —la rubia se acercó sigilosamente a su compañero, guardando el lector de cartas que previamente había utilizado. El rostro del lobo mostraba consternación, pues algo en las palabras de la Shijin le había causado una alarma interna. Sabía que Aquilamon no moriría, estaba lastimado, pero al menos no era un Digitama. Pero, ¿qué era mejor? ¿Herirlos de ese modo para frenar su avance o regresarlos a su estado inicial? Raisa también tenía el mismo pensamiento en la cabeza desde que escuchó las palabras de la peliazul.

Pensé que no usarías cartas —mencionó, sin despegar su mirada de la matrecha ave.

A veces puedo hacer excepciones —zanjó, suspirando nuevamente. Habían estado combatiendo Digimon tras Digimon hostil desde que Gungnir se separó para encargarse de los cuatro costados, pero éstos no parecían acabar nunca. Mientras más tiempo y esfuerzo gastaran de ese modo iba a ser perjudicial para ellos, pues la batalla entre los Devas no parecía llegar a un fin muy pronto. Era como Ryuko lo había dicho o, más bien, les había dado a entender: eran débiles porque se cansaban pronto, a diferencia de aquellos guerreros milenarios con quienes estaba tan familiarizada. Apretó un puño por mero reflejo a su pensamiento actual. — Seguir así significa un gasto de energía absurdo, son demasiados —por ahora, desde su flanco, habían dejado de llegar hostiles, mas que uno que otro Child disperso que buscaba agredirlos y que el hombre-lobo se encargaba de noquearlos con un zarpazo.

Se me ocurre una forma para contrarrestar eso, pero...

¿Pero?

No sé si estés de acuerdo —comentó el lobo. Nóvikova pidió una explicación inmediata y, tras escuchar el plan de su compañero, tuvo que meditarlo por un momento. Entre tanto, WereGarurumon volvió a movilizarse en cuanto visualizó a un Strikedramon acercarse a ellos desde el fondo de la calle.

No olvidaba las palabras de la Shijin, todos esos Digimon en estado de trance eran inocentes, inconscientes de lo que estaban haciendo. Pero, por otro lado, también pensaba en la otra cara de la moneda, estaba pensando en la seguridad de su Guild, pues de seguir así agotarían todas sus energías, mismas que no eran eternas o siquiera similares a la fuerza que Andiramon mostraba tener. No sabía cómo explicárselo, pero de algún modo las palabras de la japonesa habían hecho mella en su interior, recordándole el evento al que había asistido en el Monte Miharashi un día antes. De algún modo, las palabras de Mihiramon se asemejaban bastante con las dichas por Hinanawi, aparentemente tanto los Shijin como los Devas mantenían una ideología similar entre ellos; aunque la enfocaban y transmitían de maneras distintas. Un mal por un bien mayor, lo dicho por el tigre volvió a retumbar en la mente de la rusa, causando que inconscientemente se mordiera el labio inferior. El deber de un Shijin era detener a cualquiera que causara caos en el Mundo Digital, sin importar de qué clase de enemigo se tratase. Y Raisa mantenía un pensamiento medianamente similar, alimentado por la frialdad que sus años en el gobierno ruso le habían enseñado y formado como la persona que era.

"Te niegas a mancharte un poco las manos, pero dejaste que yo matara a una docena de estas ratas a mis anchas. Eso habla de una doble moralidad. Otros pueden matar, ¿pero a ti te da miedo hacerlo? (...) O quizás estés esperando a que vuelvan a invadir el pueblucho y se repita aquella noche, ¿no? ¿Eso es lo que quieres? Entonces me das lástima."

Mihiramon podía ser un arrogante de lo peor, pero de algún modo había logrado meterse en la piel de la rusa y eso, sin duda alguna, le molestaba de principio a fin. No solo la ciudad misma estaba en peligro, también lo estaban sus habitantes que, para entonces, seguían sumidos en un sueño eterno, sin saber qué ocurría a su alrededor. No se había puesto a pensar aquello, en las miles de personas y Digimon en las calles y edificios que estaban dormidos e indefensos. En ese momento, WereGarurumon dejó inconsciente al dragón humanoide y volvió a su lado, justo a tiempo para ver cómo un numeroso grupo de Digimon aparecían a través de distintos callejones aledaños y se aproximaban de manera amenazante a ellos. Debía decidirse rápido, porque en cuestión de segundos su situación podría dar un giro inesperado. No quería lamentarse nada. Era un ganar o perder, y esa noche estaba dispuesta a proteger File con lo que fuera que estuviera en sus manos.

La decisión estaba tomada, así que de inmediato Nóvikova tomó una de las memorias y la insertó en su lector, invocando al fantasma de Vamdemon, quien se materializó frente a ella y se mantuvo serio, esperando sus siguiente orden. Raisa le pidió distraer a los Digimon con sus Familiar Bats, dándole al dúo de Gungnir el tiempo necesario y suficiente para su siguiente movimiento. El vampiro acató la orden y se volteó a la horda de hostiles, haciendo ondear su capa al mismo tiempo que un enjambre de pequeños murciélagos fuera dirigida hacia ellos. La Night Raid logró inmovilizar a los Digimon por un momento, pues los familiares de Vamdemon les impidieron seguir avanzando. Mientras tanto, Raisa ya había emanado Digisoul por todo su cuerpo, viéndose rodeada por completo y canalizando esa misma energía plateada en el interior de su Digivice Burst. La luz de la evolución rodeó al licántropo mientras volvía a su forma Child y enseguida volvía a mutar de forma a causa del Digisoul Charge Overdrive. El nuevo poder adquirido recorrió su cuerpo, el aumento de energía era considerable y Gabumon podía sentirlo en cada fibra de su ser. La espléndida figura de un lobo apareció en su lugar, cubietyo mayormente por una armadura metálica de color azul, dos alerones dorados sobredalían de su espalda, así como un par de compartimientos encima de cada hombro era donde una fila de gloriosos misiles eran resguardados. Las mirillas en su hocico de pronto resplandecieron, activándose, al mismo tiempo que sus ojos rojos brillaban a través de la noche, como si de una máquina se tratase.


El Cyborg miró al frente con extrema seriedad, dejando atrás todo rastro jovial o cálido de sus etapas anteriores. Una vez que la Digimemory cumplió con su encargó desapareció y fue entonces que la rubia se decidió en usar una última carta, una que había aparecido entre su mazo tras haber conocido a The Tiger. La delizó a través del lector, otorgándole a MetalGarurumon la habilidad de convertir su cola en un arma octagonal de tres secciones: el Pao Bàng, la emblemática arma de Mihiramon. La horda de Digimon se abalanzó contra ellos, era un grupo compuesto en su mayoría por Adults y uno que otro Child. El Ultimate se elevó por encima del suelo y, en un abrir y cerrar de ojos, en cuanto los hostiles estuvieron a centímetros de él, golpeó el suelo con su cola, liberando el Vimohana que logró sacudir con fuerza la tierra, liberando al mismo tiempo una onda ultrasónica que lanzó hacia distintos puntos a los Digimon en trance, dejándolos fuera de sí.

Una vez habiéndose liberado de esa amenaza, Raisa subió al lomo de su compañero y le indicó que volara hacia una de las azoteas más altas que pudiera encontrar en la zona. Una vez ahí, y tras descender de su espalda, MetalGarurumon ascendió en el aire, al mismo tiempo que Raisa realizaba la Spirit Evolution y volvía a convertirse en Wolfmon, quizás por última vez en aquella noche. Haciendo uso de sus sensores, el cyborg fácilmente pudo ubicar a cualquier entidad digital dirigiéndose hacia ellos, ya fuera por cielo o tierra. La oscuridad de la madrugada no era un problema gracias a los sensores infrarrojos que le permitieron al instante conocer el entorno que le rodeaba, localizando a todo Digimon que se movilizaba y acercaba hacia el flanco derecho que estaba resguardando. De pronto, los distintos compartimientos ubicados a lo largo de su cuerpo se abrieron y, con una precisión digna de una máquina, una cantidad amenazante de misiles salieron disparados hacia diversas ubicaciones. El Freeze Bomber hizo lo suyo, dejando a su paso estalactitas de hielo sobre todo aquel que impactaba, que pronto fueron cubriendo dicho perímetro de la ciudad, creando un panorama gélido. El lobo continuó con su ataque en cuanto divisaba movimiento, atacando a su blanco con misiles hasta reducirlo a un Digitama encerrado en un pilar de hielo. Poco a poco, toda la zona que ellos debían cubrir se transformó en un escenario congelado y, gracias a las estacas de hielo que sobresalían del suelo, ahora era difícil acceder al punto central donde los Devas desarrollaban su batalla, por lo que acercarse a ese lugar resultaba complicado para todo Digimon hostil. No obstante, aún quedaban los voladores que decidían aproximarse por aire, siendo recibidos por un ataque en conjunto del Guerrero de la Luz y su compañero, quienes empleaban su Licht Kugel y Cocytus Breath, respectivamente, para derribar a los blancos aéreos.

No fallaremos —murmuró para sí mismo el Juttoushi, aunque claramente era la mente de la rusa la que había hablado — Por Gungnir.

¡Grand Cross Freezer! —tras un sonoro aullido, el cyborg liberó una gran cantidad de misiles hacia distintas direcciones en el cielo nocturno, impactando en todo Digimon volador que buscaba atacarlos a ellos o a sus demás compañeros. La misión era que nada interrumpiera el combate de Andira y Pajra, y eso era lo que ellos iban a hacer.

La vista de MetalGarurumon de pronto se giró en dirección a donde un Mega Seadramon se alzaba a unos metros del suelo, identificando a su adversario como el Guerrero de la Oscuridad. Sin pronunciar ni una palabra, ni hacer algún ruido, desde el compartimiento en su pecho liberó un misil mucho más grande que los anteriores, el cual fue dirigido hacia el cuerpo de la serpiente. El Garuru Tomahawk impactó directamente, arrancándole un gruñido brutal al Perfect y dándole la valiosa oportunidad a Löwemon de acabar con él, clavando su Danzai no Yari en distintos puntos de su cuerpo. Volteó al cielo para agradecer al cyborg, divisando que Wolfmon también se encontraba sobre uno de los techos, acompañando fielmente a su amigo. Beelzebumon derribó a tiempo a su rival y guardó a Berenjena, mientras contemplaba con cierto asombro el escenario de hielo que sus compañeros de Guild habían edificado a un costado de ellos. ¿Quién se encargaría de las reparaciones en la ciudad cuando todo terminara? No quería ni saberlo. Por ahora, seguirían cubriendo la retaguardia, ocasionalmente mirando el trabajo del otro Ultimate por proteger su zona. El guerrero blanco disparaba cañones de luz a todo lo que se acercaba por aire hacia los Devas o hacia su compañero, quien seguía en la labor de frenar el avance de todo Digimon terrestre, de ese modo continuaron, a sabiendas que la evolución Ultimate no duraría por más de media hora tras tener el cansancio acumulado de toda la noche.

Pero eran Gungnir, la lanza que nunca fallaba. Y esa noche crítica no lo harían, no solo por ellos, si no por File City.




Cartas usadas:
- Crimson Wings
- Demon Staff
- Yaksha Armory - Bao Bang [Tiger]

DM usadas:
- Vamdemon

Masaru Masaru Blair Blair ya no puedo más x_x let's finish this
 
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スパークル
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Masaki arrugó el entrecejo a medida que su compañero se batía en un combate contra los dos adultos voladores, los enemigos no parecían disminuir y eso levantaba alertas en su mente. Su amigo estaba peleando en el aire, él tendría que cubrir la tierra para que nadie pasara, posiblemente todos estaban siendo atraídos a ese punto en específico por la pelea entre ambos Deva. Lo que más le preocupaba era el hecho de que, aunque en mucha menor cantidad a comparación con el resto de la ciudad, había algunas personas en el suelo que podrían ser heridas si no tenía cuidado.

Se apresuró a buscar entre sus memorias algo que pudiera ayudarle mientras se encargaba de mover los pocos cuerpos a un lugar seguro, terminó eligiendo una en específico y la insertó en el aparato que invocó al digimon en cuestión. Musyamon apareció con un gesto serio mientras esperaba las indicaciones de quien lo había llamado al campo de batalla.

Detén a cualquiera que intente acercarse por tierra, por favor. — Pidió Nakai con seriedad, el samurái asintió y se movió con una agilidad impresionante hacia el primer enemigo que surgía de entre unos edificios. No dudó en pasarle la espada por el cuerpo para herirlo, girando luego grácilmente para impactar su arma contra un segundo digimon. El peliverde se apresuró a cargar el cuerpo del primer humano que se encontró, era un chico que no parecía mucho mayor que él pero para su suerte era un poco más bajo; se lo colocó en la espalda y entre resoplidos movió el cuerpo hacia atrás, un poco más al centro aunque alejado del encuentro.

Tenemos el tiempo encima, hay que ser más rápidos. — Sugirió el guerrero del fuego, Masaki suspiró, sabía que tenía razón. Musyamon tenía un tiempo límite para pelear y el japonés tendría que cubrir el área apenas la memoria desapareciera, por lo que tenía que asegurarse de que los pocos cuerpos de tamers y digimon repartidos por la zona estuvieran en un lugar seguro antes de que eso ocurriera. La cinta de datos apareció en su diestra y rápidamente cambió de forma, ahora cargaba a la gente o digimon y corría hasta el otro punto, donde los tendía con cuidado en el suelo y repetía el proceso.

Apenas había desaparecido la figura del samurái para cuando Agnimon ya estaba moviendo al último humano que seguía inconsciente; se apresuró a regresar al punto donde había invocado la memoria y al instante tuvo que asestar el primer golpe pues un digimon que peleaba contra Musyamon simplemente siguió de largo hacia el Juttoushi cuando su enemigo inicial se había desvanecido.

RizeGreymon miró de reojo lo que ocurría en tierra, tendría que apurarse para ayudar a su camarada si querían mantener esa zona protegida como se les había pedido. Exploró rápidamente el entorno y, al no encontrar otro enemigo aéreo visible, retrocedió lo suficiente para poder disparar su Rising Destroyer en contra de los dos adultos contra los que estaba peleando. Tanto Waspmon como Saberdramon rugieron a causa del dolor, retorciéndose en el aire al tiempo que perdían altitud; el perfect hizo una mueca pues, aunque ambos parecían no ser una amenaza inmediata, no podía simplemente ignorarlos o volverían después a atacarlos nuevamente. Apuntó su cañón y sin pensarlo más disparó su Trident Revolver, liberándose así de sus dos enemigos y acercándose al guerrero del fuego; mientras Masaki peleaba en tierra, RizeGreymon se encargaba de sobrevolar la zona para cubrirlo de los digimon más grandes, disparando tiros certeros que tomaban desprevenido a los “zombies” para detener su avance.


Por otro lado Mai y Firamon habían retrocedido un poco, la asiática se había decidido por invocar la memoria de Leomon para que les ayudara en aquel combate y ahora aprovechaban ese efímero momento para reacomodarse y continuar con la pelea. Firamon se enfocaría en Centalmon mientras que Leomon pelearía contra el que venía detrás, esperaban poder terminar el combate antes de que el que venía por aire estuviera lo suficientemente cerca para herirlos.

El felino se movilizó apenas vio que el adulto preparaba su ataque, quería estar lejos de Mai para que éste no la hiriera y así mantenerla a salvo, así que se lanzó en línea recta contra el centauro mientras que Leomon, siguiendo la orden que se le había dado, se abalanzó contra el digimon restante. Sylph pasó una carta por su D-Arc y ésta fue informada a Firamon por medio del espíritu, aunque no había otros tamers presentes y dudaban que los digimon pudieran comprender, ya comenzaban a acostumbrarse a usar esa táctica.

I’m sorry. — Se disculpó el león antes de disparar el ataque en contra del centauro, realmente se sentía mal por atacar a digimon inocentes, pero tenía que proteger la ciudad y a su tamer. Luego de que el Cyclomon Hyper Heat impactara contra Centalmon se lanzó en línea recta, atravesando el humo que se había elevado tras el choque y atacando al adulto con sus garras en vueltas en llamas. No dudó en disparar esferas ígneas desde su gema en la frente para herir aún más a su enemigo, luego de dejarlo fuera de combate retrocedió al notar que el digimon aéreo, un Thunderbirdmon, ya se encontraba sobre ellos. — ¡Mai!

Se movilizó lo más rápido que pudo para alcanzar a su compañera, recibiendo unos ataques desde el costado pues la memoria de Leomon ya había desaparecido y Gawappamon seguía en pie, lanzando discos desde su cabeza hacia el ígneo. Firamon gruñó más no se detuvo, especialmente al notar que Thunderbirdmon comenzaba a batir sus alas para atacar. Sacó a Mai del camino con un empujón algo brusco, provocando que ambos rodaran por el suelo unos metros hasta que pudieron recomponerse, el felino estaba en una posición ofensiva flanqueando a su amiga y soltando rugidos amenazantes hacia ambos digimon que se acercaban a ellos; Z’ev simplemente se ocultó entre la mochila y la espalda de la asiática.

Evolucióname.
Tenemos que…
Hazlo. — El león rugió con urgencia, notablemente preocupado porque en el horizonte alcanzaba a ver a otro enemigo y tenía que hacer algo, la chica asintió y permitió la evolución de su amigo hasta que llegara a su etapa Perfect, luego le otorgó el Aviation Unit a Flaremon. La chica guardó su digivice tras notar que aparecían más puntos rojos y evolucionó ella misma, el gnome se aferró a su hombro mientras el hada se elevaba a un lado del perfect.

Detengámoslos. — Zanjó ella, recibiendo una afirmativa por parte del ígneo que se mostraba mucho más serio que antes. Flaremon lanzó primero la ola de fuego que surcó el cielo para golpear al ave eléctrica y luego disparó todos los misiles otorgados por el armamento de la carta, éstos estallaron en cielo y tierra levantando una nube de humo inmensa y dejando varios digitama a su paso, algunos otros child y adultos se habían acercado al campo de batalla antes de que el perfect disparara. Ambos, Juttoushi y perfect, peleaban lo mejor que podían para contener a los hostiles que se acercaban sin parar, el cansancio haría mella en ellos pronto y ambos esperaban que Andiramon y la Shijin pudieran resolver pronto lo que provocaba ese estado “zombie” en los digimon que atacaban la ciudad.



Masaki usó la memoria de Musyamon
Mai usó memoria de Leomon. Cartas Cyclomon: Hyper heat, Aviation Unit [Sniper Phantom & Strike Phantom]
Masaru Masaru Kira Kira
 

"さあ、往こうか"
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- ¡RizeGreymon, asciende y combate en las nubes, mantén los ataques lejos de los edificios y noquéalos!

"Esa no es la decisión correcta"

"No podemos seguir matando y destruyendo indiscriminadamente, File City está recibiendo demasiado daño"

"Masaki, ¡Concéntrate!"

Mientras el Juttoushi del Fuego se enzarzaba en un combate de cuerpo a cuerpo contra un Turuiemon, un fuerte debate mental se llevaba a cabo en su cabeza, con ambas partes del Hybrid en desacuerdo por primera vez en mucho tiempo. Agnimon chistó al sentir como el Mekyo-Shisui que había activado un minuto atrás se desvanecía por la turbulencia mental dentro de su ser, obligándole a retirarse del enfrentamiento para esquivar los precisos ataques del conejo oriental que estaba siendo su oponente. Una vez que recuperó la distancia, el guerrero hindú se apresuró a acortarla con el Fire Dash, acompañado por el Gatling Burst que le permitió finalmente derribar al zombie contrincante. La victoria, no obstante, era vacía, ya que el Hybrid solo podía sentir una mezcla de cansancio, frustración y molestia en su interior que giraba en torno al estrés de la situación. Simplemente no podían seguir así, luchando contra todo hasta quedarse sin energía, sin embargo, ¿Qué más podrían hacer?

"Cancela la Spirit Evolution, necesitamos hablar"

Haciendo caso a la voz interna de AncientGreymon, Masaki dejó que la esfera de luz y datos rodeara su cuerpo, regresándolo de inmediato a su forma humana y materializando a la presencia del guerrero frente a él. Agnimon le indicó que subieran a la terraza de uno de los edificios más cercanos para estar más seguros que en la tierra. El japonés miró hacia el cielo, donde su compañero hacía su mejor esfuerzo para mantener a raya a los Digimon aéreos y terrestres que veía acercarse, y luego volvió a enfocarse en el espíritu, obedeciéndole y emprendiendo una carrera apresurada hacia la vivienda más cercana.

- Masaki, comprendo que no estén acostumbrados a un ambiente como este - comentó Agnimon con seriedad mientras el chico hallaba las escaleras y las subía a toda prisa - Sin embargo no pueden seguir así, están desperdiciando sus energías.

- ¿A qué te refieres? - El chico trató de enmascarar el mal humor que le estaba provocando el estrés, sin embargo el Juttoushi no se vio engañado por ello. Conocía al japonés demasiado bien como para saber que rondaba por su mente, en especial luego de una Spirit Evolution.

- Sonará drástico, pero este escenario no es diferente a una guerra - afirmó Agnimon, hablando desde sus milenios de experiencia - Una situación donde la batalla es continua e inevitable, no puedes dialogar con tus enemigos y tú y tus aliados no cuentan con refuerzos o una idea clara de que está ocurriendo. Dijiste que era similar a la "Noche del Ogro". Ahora piensa: ¿Qué es diferente entre esa noche y hoy?

Masaki no necesitó pensarlo demasiado para saber la mayor diferencia: El nivel propio y del objetivo. Durante la pelea contra Ogremon él aún era un Amateur y por tanto no tenía mucho poder a su disposición para usar, se las había arreglado como podido, agradeciendo a Yggdrasil que sus oponentes fueran de su mismo nivel. Ahora, un año después, él era un Elite que opacaba con creces a su yo del pasado tanto en poder como en recursos, sin embargo sus oponentes también habían aumentado tanto en número como en nivel. Llegó a un impase: La situación era diferente pero el resultado era igual, entonces: ¿A qué quería llegar el Juttoushi con esa reflexión?

- Masaki Nakai, ¿Qué rango eres? - preguntó Agnimon con seriedad.

- Elite.

- ¿Qué evolución tiene tu compañero ahora?

- RizeGreymon - Al momento que el japonés vio a donde se dirigía la discusión, su rostro se tensó - No puedo usar la etapa Ultimate en plena ciudad, quién sabe cuanto llegaríamos a destruir... ¡Hay personas y Digimon inconscientes en las calles y edificios!

- ¡Humanos y Digimon que igual morirán si nos quedamos sin hacer nada! - La reprimenda de Agnimon salió con un tono de voz que, hasta el momento, el chico solo había visto ser dirigido contra oponentes. Se detuvo en seco en uno de los peldaños, mirando a su espíritu con sorpresa - No te engañes, por más que intenten evitar daños y muertes ambas ya ocurrieron, y seguirán aumentando mientras más alarguen la batalla. Dijiste que querías ahorrar energías hasta saber que hacer y lo acepté, pero ya sabes cual es tu misión y te sigues conteniendo.

- ¿Que sugieres? ¿Qué evolucione a ShineGreymon y vuele la mitad de la ciudad sin importar quien esté allí?

- Mira a tu compañero.

La orden del Juttoushi fue dada sin explicación alguna, haciendo que el japonés se apresurara a subir el resto de los peldaños y mirar por una de las ventanas. Sobre sus cabezas, RizeGreymon volaba en persecución de un par de Birdramon, a los cuales buscaba noquear limpiamente con un golpe de su Solid Strike. La maniobra estaba funcionando, sin embargo era notable la energía que el Perfect gastaba en sus propulsores, al igual que los ataques que recibía de ambas aves sin intentar esquivarlos o golpearlos por la urgencia de la situación.

- RizeGreymon...

- Cada movimiento hecho en mente de no dañar o matar a nadie es uno que debe hacerse con cautela y precisión, sacrificando a su vez otros aspectos como el cuidado en uno mismo o tácticas más efectivas y rápidas - explicó el líder de los Juttoushi - No está mal querer salvarlos a todos Masaki, de verdad la considero una buena cualidad en ti, sin embargo no es algo práctico en este momento y lo único que logras es agotarte a ti y a RizeGreymon más de la cuenta. Ya File recibió daños que tomarán semanas o hasta meses de reparar, y es casi seguro que al menos un Tamer o Digimon murió en el fuego cruzado o la destrucción de un edificio, hayamos sido nosotros o no.

Silencio. Sin contestar a las palabras del Juttoushi, Masaki continuó subiendo la siguiente sección de escaleras, tenía que llegar a la terraza cuanto antes.

- Al momento en que se nos agote la energía seremos los próximos en caer - Le recordó duramente Agnimon - Sin nosotros cubriéndoles, Andiramon y Ryuko serán abrumados por los Digimon antes que logran derrotar a Pajramon. Dime, ¿después de eso que pasará? ¿Crees que Tamers de otra Central vendrán si no hay una llamada de auxilio? ¿O que las Holy Beasts intervendrán? Aún si ocurre, ustedes ya ustedes habrán muerto en vano, junto a todos aquellos que perecieron a causa del combate alargado.

- ¡Lo sé! ¿Qué se supone que haga?

- ¡Pelea! - Ordenó AncientGreymon - Termina el combate antes que sea demasiado tarde y salva a los que puedas, en lugar de obligarte a ti y a tu compañero a llevar un peso que los terminará aplastando. ¡Haz la decisión correcta!

En ese momento Masaki no lo supo, sin embargo había una razón detrás del modo de pensar de Agnimon. Descubrir el motivo tras ese razonamiento era solo cuestión de usar el DigiWindow para saber las técnicas que el guerrero milenario había tenido en vida: "Gaia Tornado" un tornado de fuego que consumía al oponente y lo que le rodeara; y "Omega Burst", una explosión cataclísmica con un rango devastador que, se decía, podía alcanzar kilómetros. Así es, AncientGreymon también portaba el "estigma" de poseer técnicas devastadoras, ataques que destruían indiscriminadamente sin diferenciar entre aliado y enemigo. Si AncientGreymon hubiese temido usar esos ataques por el daño colateral, ¿Qué habría sido de él como guerrero? En definitiva jamás habría atacado a nadie por temor a destruir, ni siquiera a Lucemon. Eso era lo que el Juttoushi quería que su heredero comprendiera: Que no podía estarse limitando eternamente, y que llegaría el momento en el que tendría que poner la vida de muchos por sobre la de unos pocos. Si, posiblemente esa noche murieron más que "zombies", sin embargo ¿Cuantos más lo harían si File seguía así y nadie despertaba?

- Yo...

- No los defiendo - Agumon suspiró - Solo digo que para ellos el bien del Mundo Digital pesa más que las vidas que se sacrifiquen. "El bien mayor", se le dice.
Con cinco mil años de antigüedad, tanto los Juttoushi como los Devas compartían el mismo pensamiento, uno que podría ser considerado "cínico" o "realista" dependiendo de quien lo viera. Masaki se encontraba en una encrucijada entre esas dos opciones: Su modo de ser le decía que era extremista, que había una mejor manera de salvar a todos y que solo tenía que aguantar un poco más confiando en las habilidades del Deva. Su experiencia en cambio, la que había sido formada con un año y medio de sucesos en el Mundo Digital, se inclinaba hacia el lado del realismo: Su energía tenía un límite y la estaba desgastando al prolongar un encuentro que podía terminar pronto si se "ponía serio". Mientras debatía consigo mismo que hacer y que respuesta darle al Juttoushi, vio por fin el final de su escalinata: La puerta que daba a la terraza de aquel edificio. La abrió con fuerza y salió al frío aire de la noche, donde lo primero que vio fue a RizeGreymon aún disparando balas solitarias contra los enemigos.

- ¿Qué harás? - insistió el Juttoushi, con una pregunta que se sintió casi como una prueba del Templo del Fuego. Masaki lo continuó pensando, ¿Ryuko que haría? En el poco tiempo en que la había conocido, la Shijin había demostrado no tener pizca de duda sobre su labor como alguien con ese título, aún si eso implicaba luchar contra otro Deva y acabar con la vida de Digimon que, ella bien sabía eran inocentes. Su determinación era implacable, ¿Acaso era por ser una Shijin y no una Tamer? Si era así entones, ¿Un Tamer podría hacer uso de ese mismo nivel de determinación?

"Ayudar al Mundo Digital" - Eran las palabras que el chico había dicho a uno de sus estudiantes de la Academia cuando este le preguntó sobre el propósito de ser un Tamer - "Estamos aquí para asegurarnos que este mundo prospere y se recupere de los problemas del pasado. Para eso, es nuestro deber velar por el Mundo Digital y los Digimon, cumpliendo los encargos y misiones que se nos asignan"

Aquel día esas palabras habían salido por inercia de la boca del japonés, sin embargo esa noche habían cobrado un nuevo significado: Sin importar si se trataba de un Shijin, Deva, Juttoushi o un Tamer de Gungnir, todos los que estaban defendiendo la ciudad esa noche tenían en mente un mismo objetivo: Asegurar la prosperidad del Mundo Digital. Si para ello tenían que reducir Digimon a Digitamas o derribar un par de edificios, que así fuera. Al final de cuentas eso sería mejor un precio a pagar menor en comparación a ver la ciudad que albergaba a los Tamers primerizos completamente destruida o invadida.

- ¡Masaki!

La segunda voz que lo llamaba no provenía del Juttoushi, sino de su propio Digimon. Desde el cielo RizeGreymon miró, frustrado, como una caravana considerable de Digimon se acercaba al flanco que el japonés defendía, siendo liderado por un gigantesco BishopChessmon. Masaki observó como el Golem se abría paso por las calles lentamente, dejando cráteres por cada zona que sus pies pisaban. Aunque difícil de distinguir por la distancia y la pobre iluminación, una mancha salpicada de color rojizo en uno de los pies de la criatura blanca se hizo visible al ser iluminada por un poste de luz. Eso le dio al Elite un nuevo punto de vista. ¿Cuanta gente había sido aplastada en su sueño esa noche, aún sin que ellos lucharan? La Guild nunca logró poner a toda la ciudad a salvo a pesar que en varias ocasiones lo intentó con algunos, lo que significaba que varios inocentes seguramente habrían muerto por el solo hecho de estar fuera de sus casas cuando el evento comenzó. Mientras la Digisoul emanaba por inercia del chico por la sobrecarga de emociones, finalmente comprendió lo que el Juttoushi había estado tratando de decirle desde el principio: Querer evitar todas las muertes era una batalla que habían perdido desde el principio, y por eso es que su prioridad debía ser acabar con el incidente cuanto antes, por la fuerza abrumadora de ser necesario. Con un nuevo nivel de determinación, el chico de cabello verde sacó una DigiMemory de su estuche y la activó en el reloj de su muñeca, para acto seguido concentrar la Digisoul en un solo resplandor blanco.

- ¡Sin contenernos! - Le ordenó a su Digimon - Digisoul Charge ¡Overdrive!

Al unísono, la energía de la Digisoul y el círculo de invocación se materializaron de los dispositivos del Tamer, siendo enviados al cielo y la tierra respectivamente. RizeGreymon fue rodeado por una esfera de luz que comenzó su transformación, devolviéndolo un instante a Child para inmediatamente comenzar su crecimiento a su última etapa. Su cuerpo creció de manera descomunal mientras adquiría una forma más humanoide, empezando por sus brazos y piernas hasta llegar a su espalda, que desarrolló alas mecanizadas, y su cola; que se extendió hasta terminar en una especie de anillo de pinchos. Su cabeza fue cubierta por un casco con cuernos, mientras una armadura blanca, roja y amarilla cubría todo su cuerpo. Finalmente, el recién evolucionado dragón liberó la energía a su alrededor, separando la luz de la evolución y las nubes cercanas para que se pudiera vislumbrar en el cielo su nueva forma.


- ¡ShineGreymon!

Sin duda alguna, la evolución a Ultimate era una experiencia nueva, abrumadora y atrapante. ShineGreymon podía sentir en su ser como el nuevo poder que habían desbloqueado con su ascenso fluía con fuerza en cada parte por completo. Sin embargo, no era perfecto: Las constantes batallas que había tenido durante la noche habían mermado sus reservas de energía lo cual, sumado a que fuera su primera vez evolucionando a esa etapa, reduciría enormemente su duración. El Ultimate no sabía cuanto tiempo tenía, pero aún con el apoyo de la Digisoul de Masaki no creía que pudiera mantenerlo la mitad del tiempo que podría en condición óptima. Aún así no importaba, el Light Dragon había recibido en esa carga las intenciones de su Tamer y sabía que no tendrían que alargar el combate. Su imponente apariencia, notable a calles de distancia por el resplandor y tamaño de su cuerpo era una señal de que era momento de acabar con ello.

En la tierra la DigiMemory seguía en proceso de invocación, algo notable por el hecho que el círculo mágico continuaba creciendo paulatinamente. En un hecho extraño para los objetos, cada crecimiento del símbolo era marcado por el sonido de alguna clase de aguja de reloj, hasta finalmente alcanzar el tamaño para albergar un Digimon de gran tamaño, comparable con el propio ShineGreymon. Un rostro surgió de la nada, perteneciente a una criatura de piel curtida, armadura azul con finos cuernos y ojos saltones que veían en direcciones completamente opuestas. La criatura empezó a salir de su círculo lentamente, dejando ver su cabello rubio y esquelético ser que le daba una apariencia sencillamente perturbadora. Sin duda alguna era un Digimon más que horrendo, que miraba hacia el frente con un rostro tieso e inexpresivo, esperando una orden para cumplirla. Masaki observó a la criatura, sin evitar pensar que, de poder, aquella DigiMemory se habría relamido los labios con la simple idea de poder "alimentarse" de lo que se acercaba a él.


- Derrota a todos los Digimon que se atraviesen en tu camino - ordenó Masaki a su invocación - Todo lo que te ataque es tu enemigo.

Diablomon no necesitó que le repitieran su indicación para empezar a ejecutarla. Poniendo sus brazos en el suelo e iniciando su carrera a cuatro patas como un animal, la criatura se abalanzó sobre la multitud con su boca abierta, empezando por BishopChessmon como su primer objetivo. No fue cuestión de más de unos segundos para que ataques empezaran a volar en todas direcciones mientras el demonio desgarraba, mordía o simplemente pisoteaba con su gran tamaño a todo el que demostrara hostilidades contra él. Era una escena repulsiva para la ideología del japonés, sin embargo sabía que no tenía de otra. Gracias a su orden contaría con tres minutos de un Ultimate despiadado en ese flanco, a comparación de lo que habría recibido con solo ordenar el uso del Catastrophe Cannon. En el cielo ShineGreymon esperaba su orden propia, algo que hacer que seguramente no tendría que ver con el grupo con el que Diablomon ya se estaba encargando. Sin perder más tiempo, Nakai sacó su lector de cartas y tres tarjetas, pasándolas simultáneamente por el dispositivo.

- Cosmo Flash, Aurvandil's Arrow y Homing Laser - declaró Agnimon en voz alta para que el Light Dragon comprendiera que había recibido - Masaki, esa combinación es...

- Lo sé, pero es la mejor opción - dijo el chico para luego ver a su Digimon - Vuela por la ciudad y ataca a todos los Digimon salvajes que veas - ordenó - ¡Usa el Cosmo Flash junto al Homing Laser para golpear a la mayor cantidad de oponentes simultáneos que puedas, no malgastes ataques ni energía!

- Entendido - Aunque el Ultimate sabía que esa táctica y combinación de cartas no se compararía a lo que MetalGarurumon podía hacer con sus sensores y Grace Cross Freezer, no perdía nada con intentarlo. Sin más, un ruido ensordecedor delató que el dragón había partido a cumplir su parte de la estrategia, dejando a su Tamer en la terraza atento a las acciones de Diablomon. Agnimon se volvió a plantar frente a él con sus brazos cruzados y una mirada enigmática, preguntándose si su portador había aprendido de esa situación.

Poder abrumador: Eso era algo que un Elite poseía y con lo que ninguno de los cuatro Tamers de Gungnir contaba hace un año. Durante toda la noche los Digimon habían demostrado no tener el poder de uno normal por su "evolución acelerada" sin embargo habían sido problemáticos porque los integrantes de la Guild se habían empeñado en ahorrar sus energías y evitar la mayor cantidad de daños posible. Si se comparaban con Andiramon, el conejo jamás había hecho eso: Desde el principio el Deva había demostrado que no gastaría energía extra en tenerle piedad a los zombies, y aún si eran inocentes continuaría devolviéndolos a Digitamas con el fin de cumplir su labor. Ahora que ellos empezaban a hacer uso de sus Ultimate contra los cuales los Adults no tendrían oportunidad, era más fácil ver la situación desde el lado del Deva: Derrotar a los oponentes sin darles la oportunidad de defenderse significaba que la batalla era más corta y causaba menos daño, algo que era ventajoso a largo plazo aún si en un principio parecía cruel y despiadado. En retrospectiva, tal vez eso era lo que Andiramon había buscado horas antes en su masacre a la Guild de secuestradores: Acabar con la amenaza que ellos provocaban con su existencia velozmente, antes que las consecuencias en los niños afectados fuera peor o irreversible. "Cruel to be Kind", podría llamarse a eso.

- No soy el único que lo ha notado, ¿verdad? - preguntó el japonés al ver, a lo lejos, como algunos Digimon voladores eran congelados por lo que, deducía, eran los misiles de MetalGarurumon.

Esa noche cada uno de los miembros de Gungnir habían encontrado un nuevo modo de combatir y una justificación tras ello, así como un escenario para usar el poder que, hasta ahora, solo había sido reservado para emergencias. "Elite" no era solo un término "cool" que a alguien se le había ocurrido a la hora de idear los rangos con los que la Central, y la sociedad de los Tamers, trabajaría; era una marca: Una muestra de un Tamer que había superado sinfín de situaciones y sabía que hacer en el momento adecuado. Fue esa la noche en que, por primera vez, Masaki entendió lo lejos que habían llegado individualmente y como equipo; así como la responsabilidad sobre sus hombros: Ya no eran cinco (luego siete) personas unidas bajo el estandarte de una pequeña casa disfuncional, eran una Guild verdadera, una que haría cumplir el lema del que siempre se había jactado.

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Aprovechando la ventaja táctica que el campo de hielo creado les proporcionaba, MetalGarurumon fue avanzando entre los edificios identificando y atacando a los Digimon que se acercaban a su flanco con una expresión seria en su rostro. El combate, además de constante, empezaba a volverse desagradable a causa de los Digimon controlados, los cuales no se detenían en sus intentos a pesar que no tenían oportunidad alguna de ganarle a un Digimon que les superaba con dos niveles de diferencia. Sencillamente llegaba a dar un tanto de repulsión participar en un combate así, en el que contrincante no tenía la capacidad cognitiva para siquiera entender lo inútil de sus esfuerzos. Aún así, ni el lobo metálico ni el Juttoushi sobre su lobo se detuvieron, continuando sus ataques con el fin de acabar con la pesadilla de esa noche.

- A la derecha - El Ultimate alertó de un grupo de Tankmon intentó abrirse paso por el suelo escarchado, perdiendo tracción casi de inmediato y resbalando a causa del terreno inestable. Wolfmon asintió y volvió a cargar su Licht Kugel, disparándolo contra los Adults para luego permitirle a su compañero culminar la tarea con los misiles de sus hombros. Digitamas cubiertos de escarcha aparecieron en el lugar que antes había albergado a los tanques, señal que le permitió al Cyborg alzarse en el aire junto a su Tamer para continuar la defensa del perímetro desde arriba. El resplandor lejano de la evolución les hizo ver a lo lejos como RizeGreymon pasaba a la etapa siguiente. Raisa no había sido la única en aceptar las condiciones de su combate.

- Greymon lo convenció - comentó la parte Digimon del Hybrid al ver por primera vez la forma Ultimate del dragón. Raisa no comentó nada al respecto dentro de la mente compartida, en su lugar enfocándose en los Digimon al frente. Un enjambre de Kuwagamon se acercaban hacia ellos, indicándoles que debían abrir fuego para continuar su labor. Sin más preámbulo, MetalGarurumon liberó otra tanda de Grace Cross Freezer, congelando y derribando a los objetivos a la vista de quienes giraran en esa dirección. Podía sentir sus reservas de energía y munición disminuyendo con cada misil disparado, sin embargo no por eso iba a detenerse, hacerlo sería echar por la borda todo el esfuerzo que la Guild había invertido esa noche por File, Ryuko y ellos mismos.

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- ¿Esa es la lagartija? Sigue creciendo cada vez más.

Mientras Beelzebumon se encargaba de dejar fuera de combate a un Leomon que se que le había abalanzado, el resplandor de la evolución que iluminó la noche lo hizo ver a las nubes, justo a tiempo para ver la gigantesca figura de ShineGreymon cuando apareció. Loweemon también lo observó de reojo sin hacer comentario mientras continuaba su propio combate, enfrentándose fieramente a un Digimon de armadura negra y múltiples ojos en su cuerpo. No sabía exactamente porque, sin embargo algo en la apariencia de ese guerrero le causaba un dejo de repulsión a la reencarnación de AncientSphinxmon, como si esa especie y él tuvieran relación directa. Blandiendo la Danzai no Yari telekinéticamente gracias a su Nibelungen Ring, el Juttoushi de la Oscuridad bloqueó las dos "Blut Evolution", espadas rojas como la sangre que salían de los brazos del silencioso Digimon.

- ¡Esteban, atrás! - La orden vino del Demon Lord, que harto de ver a su Tamer siendo atosigado con Duskmon decidió acabar con el Digimon con un disparo veloz de su Berenjena, gracias a su "Heartbreak Shot". El guerrero de la oscuridad se desintegró en un Digitama, dejando a ambos protectores de aquel flanco con un momento breve para reunir sus ideas - ¿Estás bien?

- Sí, gracias Belzie - contestó el Hybrid para luego ver nuevamente en la dirección del Light Dragon. ShineGreymon había partido de su zona a un área más alejada, donde había empezado a atacar quien-sabe-qué con una técnica que, el Demon Lord identificó, era el Cosmo Flash, el ataque característico de Insekimon otorgado por una carta.

- Nos tocará darle una disculpa oficial a Jijimon luego de esto... - comentó el Demon Lord rascando su nuca con su garra libre. Loweemon asintió, para luego enfocarse en su propio compañero.

- ¿Cómo están tus energías?

- Podría estar mejor - contestó el Demon Lord llevando a Berenjena hasta su hombro - Aunque no sé cuanto más pueda seguir recargando las balas de esto.

El Ultimate tenía razón, su forma era una difícil de mantener, especialmente si se la pasaban dando saltos, zarpazos y disparos por doquier. La parte Juttoushi del Hybrid estuvo agradecido de que el Tamer decidiera guardar la energía de su compañero, de no ser por eso seguramente habrían sido los primeros en de-evolucionar.

- Derrotemos a todo lo que podamos - dijo Loweemon finalmente - Si sientes que tu energía se agota avísame y nos retiraremos.

Belzie sonrió y asintió, mientras le quedara energías no iba a dejar que la "lagartija" fuera el único que se luciera aquella noche.

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- ¡Machine-Gun Destroy! ¡Gurenjūouha!

Con furia y precisión, el león Perfect se abría paso por las hordas de Adults y Childs incinerándolos con sus técnicas y armamento. Las explosiones retumbaban en el ambiente con fuerza, dejando ascuas e inicios de incendios que la Juttoushi del Viento apagaba con su control elemental cada vez que tenía la oportunidad, algo no muy sencillo gracias a los Digimon que pasaban la ofensiva del Perfect para encararla a ella. Creando distancia con las kamaitachis que generaba, la Hybrid procedió a contraatacar a un solitario Ogremon con el Roseo Temporale cuando tuvo la oportunidad, noqueando al ogro sobre su espalda con una barrera de fuertes patadas continuas.

- No había tenido una noche así desde que estaba viva - comentó Irismon desde el cuerpo de la Hybrid. Ni Flaremon ni Mai tuvieron tiempo de responder a ese comentario, puesto que la siguiente tanda de oponentes se empezaba a acercar por su lado. El felino rugió y comenzó la ofensiva deshaciéndose de la armadura, y aprovechando su ventaja con la carta para descargar la Starlight Velocity en el grupo antes que el Card Slash terminara su efecto. Con la técnica ejecutada la armadura se desvaneció, dejando al Perfect en medio del pequeño grupo de Adults derribado por su fuerza. Emitió un segundo rugido, esta vez mediante el Seisei no Houkou para restaurar un poco sus heridas antes de enfrentar al siguiente "zombie" que había mostrado su cabeza por la calle que defendían. La Juttoushi por su parte se elevó en busca de más enemigos aéreos, observando de reojo como un gigantesco Digimon volaba por un costado hasta perderse en la oscuridad. La sorpresa de ver a ese gigante fue eliminada al comprender que se trataba de la evolución Ultimate de Agumon, una etapa que la líder de Gungnir no había visto nunca ya que su novio no la había revelado, ni siquiera más temprano aquel día durante su misión con Andiramon.

"Mai, vienen más"

La advertencia en su cabeza era innecesaria ya que ambas mujeres compartían su visión en ese estado, sin embargo aún así Irismon la hizo. Abajo en la tierra, cerca de donde Flaremon combatía, una nueva horda de Digimon se acercaba lentamente, esta vez liderada por dos Perfect. La líder de Gungnir chistó y descendió hasta una terraza cercana, donde permitió que la luz de la evolución la retornara a su forma humana. Fulminó con la mirada la dirección en la que los Digimon provenía y aferró su D-arc con fuerza. La frustración de tener que pelear eternamente en esa noche y la destrucción que estaban provocando todos los Digimon controlados empezaban a sacarla de sus casillas, reavivando el mismo sentimiento negativo que había tenido por la Rogue Guild horas atrás ¿Cuantos niños e inocentes habían muerto por culpa de esos Digimon? La respuesta a eso no era una que la Elite necesitara para saber que hacer: Acabar con el incidente y restaurar el balance a la ciudad.

- ¡Flaremon!

Aún a la distancia el león comprendió lo que pasaba cuando la luz de su propia evolución lo envolvió. Podía sentir el poder de su Tamer sobrecargarlo de la misma forma que había ocurrido esa mañana. Brillando intensamente como el sol, Flaremon fue creciendo y llenándose de armadura hasta convertirse en un titán frente a sus oponentes. Sus dientes apretados, mirada furiosa y fuego emanando por sus puños delataban una hostilidad atemorizante, y un deseo por detener a todos los que ponían en riesgo a su Tamer a toda costa.


- Apollomon.

Su presentación fue interrumpida por una nueva tanda de ataques dirigidas hacia su ser, esta vez encabezada por el Gatling Burst de los dos Andromon que "lideraban" al grupo. El Dios Olímpico gruñó, colocando sus puños al frente de su rostro y reavivando las llamas que consumieron las técnicas mientras protegían su cuerpo. Empezaba a comprender las palabras de Andiramon y Masaki: Sus oponentes no solo carecían de mente, también lo hacían de poder. No sabía si la teoría de la "evolución acelerada" era correcta y, francamente, no le importaba; Lo único importante es que, mientras esa última evolución durara, él iba a seguir peleando. Con pesados pasos arremetió con su grupo, barriéndolos con sus gigantescas extremidades sin prestar atención a quién salía herido por ello. Desde la terraza, su Tamer activó dos cartas más para apoyarle: Thermal Mane y Volcano Blaze, la señal que le indicaba al Ultimate que Mai tampoco deseaba que siguiera conteniéndose esa noche.

- ¡Lárguense! - bramó al sentir ataques molestando en su espalda y girarse en busca de los culpables. Un pequeño grupo de Digimon había logrado evadir la embestida inicial y continuaba atacando sin pensar en su seguridad. "Asqueroso" salió de los labios del león, a medida que bajaba su mano con fuerza para aplastar e incinerar a los que se empeñaban en causar daño. Nunca se había sentido como en esa noche, sin embargo a su manera era una sensación... ¿Gratificante? No sabía como describirlo y no era momento para hacerlo, pero lo que el Digimon estaba viviendo en ese momento era catarsis: Alivio de poder al fin luchar libremente y desquitar todo el daño de esa noche. Si Mai o Fairymon sabían o compartían lo que pasaba por la mente del Ultimate en ese momento era un misterio. Sus miradas se mantenían impasibles, observando a su compañero hacer gala de sus ataques sin pensar en nada más que en su seguridad y la de la Guild.

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Luces de evolución, explosiones y ataques. Aunque Ryuko no podía saber con certeza que estaba ocurriendo en los distintos flancos podía intuir por lo menos que algo había cambiado en la Guild que la había escoltado toda la noche. Se trataba de algo que no podía discernir con conjeturas, pero que seguramente comprendería una vez que todos se reunieran nuevamente luego de vencer a Pajramon, ya fuera para celebrar su victoria o para preparar un nuevo plan para lidiar con el resto de los enemigos. En sus cuatro puntos cardinales podía sentir como la batalla se desarrollaba juzgando sus sonidos y efímeras imágenes sin embargo, aún cuando quería saber más al respecto de los sucesos y sus protagonistas, tenía una última misión que cumplir.

Durante esos eternos minutos los dos Deva se habían aislado en el mundo de su propio combate, ignorando por completo el pandemonio que se escuchaba a su alrededor producto de los Digimon que trataban de defender a uno de los dos bandos. Aún controlada Pajramon había demostrado que sus habilidades legendarias no se habían mermado ni un momento, lo cual ponía en desventaja a Andiramon que había estado enfrentando Digimon durante la noche. Claro, la oveja tampoco estaba airada y el uso de su técnica somnífera en toda la ciudad había usado parte de sus reservas de energía, sin embargo aún poseía una ventaja sobre su homólogo, el cual se veía obligado a mantenerse a raya bloqueando y esquivando las flechas de luz que siempre iban destinadas a matarlo. Lo que Andira necesitaba era una oportunidad: Un momento de descuido del carnero que le permitiera asestarle un golpe contundente, no obstante no había señales de que eso ocurriría pronto. Tanto la Shijin como el Deva sabían algo: Que esas oportunidades se creaban, no se esperaban.

Así fue como, cuando Andiramon logró hacer que Pajramon descendiera a tierra una vez más, Ryuko le dio una orden sobre que hacer: Mantenerlo ahí, aunque fuera por tres segundos. El leal mamífero asintió y se abalanzó contra la oveja con ambas hachas en alto, obligándole a usar su Pao Gong para defenderse de los despiadados filos de las manos de su rival. Un sonoro chirrido metálico retumbó en la calle desolada acompañado de chispas mientras ambos Devas forcejeaban con sus armas en contacto, ambas igual de resistentes y negadas a ceder, sin embargo eso no era lo importante. Ryuko sabía que el arma de uno de los "Doce" no sería destruida fácilmente, aún en manos de un homólogo, y era por eso mismo que su estrategia nunca se centró en eso. Aprovechando la cercanía para emprender la carrera, la atlética joven cargó en su puño el aura zafiro característica de su ser, asestando un puñetazo en una de las patas de la criatura que no la vio venir por estar en trance. El golpe hizo eco y, en cuestión de segundos, el Perfect trastrabilló. Sí, era cierto que, al ser un Deva, Pajramon no podía ser afectada por la Digisoul común de un Tamer de la misma forma que un Digimon normal lo era, pero también era cierto que el aura que emanaba de Ryuko no era una Digisoul cualquiera: Era un aura influenciada por el propio Qinglongmon, y que superaba con creces a cualquier otra que estuviera en la ciudad en ese momento. Al final de cuentas, la Holy Beast había prevalecido sobre el Deva aún sin hacer presencia, y esos segundos que la habilidad más básica de la carga áurea creó eran justo lo que Andiramon necesitaba. Con un veloz movimiento, dos profundos tajos fueron hechos en el torso del centauro, el cual soltó un berrido lastimero antes de desplomarse pesadamente en el suelo, soltando su arma y quedando completamente inerte. Casi instantáneamente una presión en sus oídos se liberó, como si un sonido que hubiesen tenido en su cabeza toda la noche sin percibirlo hubiese desaparecido repentinamente, haciéndose notable por su ausencia. Por primera vez en la noche Ryuko suspiró aliviada. La primera parte de su misión había concluido.

- ¿Está viva, Andiramon? - preguntó, viendo el cuerpo de la oveja que no se había empezado a desintegrar. El hecho que no lo hiciera parecía alentador, pero no podía estar muy segura de ello debido a las irregularidades de aquella noche.

- Lo está, Milady - informó el Deva - Gracias a su asistencia.

- Tenemos que avisarles a los chicos - dijo la japonesa casi al instante - espero que todo termine pronto con esto.

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Mientras Diablomon desaparecía luego de atrapar con sus dientes a una última presa y, en el cielo, ShineGreymon disparaba el Cosmo Flash contra los enemigos que encontraba cerca, Masaki miró hacia atrás. Un pilar de luz azul se había formado en el área donde habían dejado a Ryuko anteriormente, formando una especie de "torre" al cielo que el chico identificó como una de las habilidades más avanzadas conocidas de aquella aura: La "Torre de Digisoul" ¿Acaso esa era una señal? Tan solo segundos después recibió su respuesta: su compañero había regresado hacia él luego de agotar el efecto de las tres cartas para informarle de algo nuevo: En toda la ciudad, resplandores evolutivos empezaban a hacerse presentes, producto de los Tamers y Digimon que empezaban a despertar de su letargo para encontrarse con los salvajes cerca de ellos. No fueron necesarios más de unos momentos para que el cielo por toda la ciudad se llenara de resplandores de ataques y explosiones que, como fuegos artificiales, parecían festejar el regreso de los habitantes de File City a la batalla, esta vez dispuestos a protegerla y limpiarla de lo que fuera que estuviera pasando. Al diablo las explicaciones, si algo los atacaban ellos se defenderían, una doctrina de pensamiento que, para alivio del chico, no había cambiado desde esa fatídica noche del ogro. Miró en la dirección de sus compañeros de Guild esperando que ellos también hubiesen comprendido lo que eso significaba: Su batalla finalmente había terminado.

- Vamos, ShineGreymon - dijo, al tiempo que el Ultimate extendía su mano para que se montara - De vuelta con nuestra familia.

[...]​

Con el paso de las horas Gungnir no tardó en confirmar lo pírrica que había sido su victoria de aquella noche. La ciudad estaba a salvo y, gracias a los esfuerzos de los Tamers, DS y la Central, el resto de File City había sido limpiada de Digimon "zombies" en cuestión de horas, sin embargo los daños eran extensos y mientras colaboraban en las labores de búsqueda y rescate se fueron dando cuenta de cuanta gente había salido herida en el incidente, o incluso fallecido durante este. Claro está, no había sido su culpa y ningún ente u organización tenía planes de hacerlos responsables de lo ocurrido (en especial con una Shijin y Deva respaldando su historia y tomando responsabilidad en nombre de las Holy Beasts) sin embargo eso no hacía menos amarga la experiencia para el grupo. El nuevo nivel de determinación que la Guild había obtenido también había provocado un fuerte cansancio mental en todos, la suficiente para no tener energías para siquiera debatir si habían hecho lo correcto o si se les había pasado la mano. Fue por eso que, al salir de la Alcaldía de Jijimon luego de ser convocados para dar el reporte oficial de los sucesos y recibir los agradecimientos pertinentes por sus servicios a la ciudad, el gremio se encontraba completamente agotado, solo deseando tirarse en un INN y dormir hasta el año entrante. No obstante su misión no había terminado del todo, y les faltaba tener unas últimas palabras con la chica que los había guiado esa noche, y que los esperaba fuera del edificio al haber sido la primera en hablar con el Alcalde y, por tanto, la primera en haber salido del interrogatorio.

- ¿Cómo les fue? - preguntó. Masaki no pudo evitar notar como esa pregunta y disposición de la chica la hacía parecer una joven normal, un fuerte contraste en comparación con la fuerte Shijin que había convivido con ellos toda la noche.

- No parecía molesto por nosotros, escuchó toda la historia haciendo preguntas cuando era necesario - comentó el japonés - Supongo que eso es bueno, en especial tomando el cuenta el desastre que causamos.

- Nadie los culparía de los daños tomando en cuenta que fueron quienes me ayudaron a resolver el incidente - dictaminó Ryuko, girándose levemente para evitar que la luz del sol saliente le pegara en sus ojos - Sé que tomaron muchas decisiones difíciles esta noche, pero en verdad quiero agradecerles y felicitarles por todo. Sin ustedes la ciudad seguiría dormida y quien sabe que habría ocurrido.

- Igual creo que le debemos algo a Jijimon - comentó Gabumon solemnemente, no por rechazar el elogio sino porque era necesario tomar eso en cuenta - Ayudaremos con la reconstrucción apenas nos recuperemos.

- Aunque eso posiblemente nos tome meses... - añadió Impmon, llevándose las manos a la nuca - No creo que tomemos una Quest en un largo tiempo.

- Agreed - Coronamon soltó esa palabra medio adormilado en los brazos de su Tamer, el cual aferró un poco más su agarre del Digimon. En su hombro, Z'ev dormitaba plácidamente, siendo el único que no había requerido estar despierto para el interrogatorio. Ryuko rió ante el comentario, llevándose su mano a la boca para enmascararlo sutilmente.

- Si no es mucha molestia, ¿me acompañarían a la salida de la ciudad? Ya es hora que me retire y de mi propio "reporte" a Qinglongmon.

Aunque el grupo estaba tan cansado que apenas podía caminar sin arrastrar los pies, no tuvo intención de rechazar esa oferta. Después de todo, hacerla les permitiría compartir un rato más con la Shijin luego de todo el ajetreo. El camino a la reja de File City transcurrió con calma, con el grupo haciendo charla sobre cosas que, luego de haber vivido todos los eventos de esa noche, parecían nimiedades. Al final no habían podido recolectar información clara sobre lo ocurrido, ya que ni los Digimon habían vuelto en sí luego de la derrota de Pajramon ni la oveja había recobrado el conocimiento para cuando Andiramon se ofreció a llevarla a las afueras de File para hacer la situación menos "incómoda". Solamente una pregunta "seria" se creó en el grupo mientras salían de la ciudad, una que, como tantas otras, tampoco sabían responder.

- ¿Por qué el Vahnijvala no nos afectó?

Sería una mentira decir que la pregunta no había surcado la mente de la Shijin en algún punto de la noche. De hecho, muy probablemente era algo que consultaría con Qinglongmon una vez se reuniera con él. Sin embargo, por el momento tenía una posible teoría al respecto, una que funcionaba para ella mientras esperaba las verdaderas respuestas.

- Tal vez fue por haber convivido con un Deva antes - teorizó la Shijin. Aquella hipótesis no pareció agradarle del todo a Raisa, que tendría que agradecerle una cosa más a Mihiramon si ese era el caso - Pero si Esteban también estaba despierto... ¿Tal vez fueron los Juttoushi?

Era una teoría posible, después de todo los Tamers estaban técnicamente unidos a los Spirits en una especie de conexión mental, la que les permitía verlos y hablarles aún fuera de la Spirit Evolution. Sin embargo, de ser ese el caso, ¿eso no significaba que Hanz y Ewain habían estado despiertos esa noche también? ¿Donde habían estado? La respuesta a eso no llegó para cuando se encontraron en la salida de File City, pudiendo ver a un costado el silencioso campus de la Academia afortunadamente intacto. Era curioso rememorar todos los eventos que habían transcurrido allí en esa semana, tan extensos y variantes que casi se sentía como si hubiesen sido meses los que hubiesen transcurrido. Incluso los recuerdos del principio de la noche se sentían vagos y distantes por el cansancio. ¿Habían pagado la comida en el café donde estaban antes que todo comenzara? Masaki no recordaba si lo había hecho, pero seguramente iría de vuelta allá luego de tomar un merecido descanso.

- Aquí nos despedimos - dijo Ryuko al ver al fondo a Andiramon y Pajramon, acompañados de un gigantesco Digimon marrón y un hombre de aspecto anciano, ropa blanca y lo que parecía ser un parche en su ojo. La curiosidad se disparó en algunos miembros de Gungnir, sin embargo el cansancio los superó lo suficiente para no tener ánimo de averiguar la identidad de los recién aparecidos - De nuevo gracias por ayudarme, fue un placer conocerlos a ustedes y a su Guild. Espero que nos veamos nuevamente en el futuro.

Sin duda, la semana de la inauguración de la Academia de Tamers había sido una de cambios, progreso y encuentros sorpresivos para todos los que la habían vivido. Incluso los Shijin, que no tardarían en notar una curiosa coincidencia cuando se reunieran y hablaran sobre sus versiones de lo ocurrido aquella noche. Lo que ninguno de los miembros de Gungnir ahí presentes sabía era que aquel anciano había conocido a los otros dos miembros "desaparecidos" esa misma noche durante su recorrido por la ciudad, completando a los seis integrantes de ese entonces que, sin saber sobre el otro bando, se habían unido bajo la misma meta y estandarte una vez más. Nuevamente la lanza no había fallado esa noche en ninguno de sus flancos, acumulando a su paso nuevas experiencias, eventos y, porqué no, casualidades en cuanto a los sucesos que la rodeaban. Mientras el cuarteto y sus Digimon se devolvían a las maltrechas calles de File, sus respectivos espíritus acompañantes se materializaron a sus espaldas sin hacer comentario o indicación alguna de su presencia. Solo observaron, con orgullo, el avance de aquellos cuatro chicos que, un año atrás, llamaron a sus Templos sin saber que resultarían ser miembros de una misma Guild ni que llegarían a pelear juntos de aquella manera ese día. Aquel debate que los Juttoushi habían tenido antes de descender sobre si los humanos merecían que les brindaran su poder había recibido una respuesta indiscutible esa noche, al menos entre los que habían escogido Gungnir como su hogar.

[Sí, lo merecían]​




Aclaraciones:

- La diferencia entre "----------------------------" y "[...]" es que uso el primero para cambio de escena (a una que ocurre simultáneamente/en el mismo lapso de tiempo) y el segundo es con Timeskip
- El quote de la Clase de Masaki viene de esta Academia Academia - Digimon Tamer [Near & Masaki] - Digital World | Foros Dz Sí, sé que dice Expert pero pues... malditos líos espacio-temporales (?)
- No, no olvidé al Salami u_u, solo que, gracias a los líos temporales, no creo que estuviera en la Guild en ese entonces

Kira Kira Blair Blair AL FIIIIIIN
Leo ustéh también vengase (?)
M Maiku TERMINAMOS /o/
Takerudark ustéh también para que no se sienta dejado de lado (?)
Kiyoe Hoppie ustedes también porque son de la comarca (?)

y ya, 6 AM pero soy LIBREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE~ por cinco segundos porque toca Halloween Festa
 

Maiku

Mr. Nobody
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Bien, como es mi última evaluación como Game Master de este foro-rol, me gustaría iniciar con unas cuantas palabras de cortesía para alargarles la tortura. Siempre he pensado que en los foros como este, la diversión se deja de lado por culpa del ansia del progreso y que, en la mayoría de los casos, los usuarios pierden de vista el verdadero objetivo quedándose exclusivamente con los puntajes o pagas que reciben. Es más, como ya sabrán, muchas veces se olvida la perspectiva constructiva de estas evaluaciones y solo se ven las críticas como algo personal, infundado o irracional, al punto en que surgen enojos contra el evaluador porque no se obtuvo lo buscado. Me consta que todos han pasado por eso, incluso ustedes, pero aprovecho este momento para recalcar que las cosas no funcionan así.

Este es un foro para la diversión, para explorar y desarrollar ideas que nuestros escritores de closet quieren probar, porque todos tenemos un bichito mutante llamado imaginación que nos carcome por dentro. Entonces, antes de pasar a la evaluación propiamente tal, quiero felicitarlos por haber sacado el jugo de manera excepcional a la quest que se les ofreció. La trama dada parecía simple, pero era sumamente compleja y de alguna manera todos se las arreglaron para adaptarla a sus propias metas como roleros, cosa que siempre da gusto leer como evaluador. Son escritores excepcionales, ustedes y todos los que he tenido la bendición de leer y evaluar estos últimos años en los distintos foros, así que no pierdan de vista esa llamita que los lleva a escribir, por más que llegue un perro con látigo a darles en las nalgas.

Dicho eso, corazones, empecemos con lo que les importa. Aunque seguramente ya han scrolleado hasta abajo para saber si odiarme o no por tiempo indefinido (?)

Narrativa: Cada uno de ustedes sabe que son usuarios con nivel excelente en este aspecto y que, probablemente, no haya mucho que decir. También saben que soy exigente en esto, especialmente ahora que enfrentan una quest A, pero aún así los felicito por el rendimiento de cada uno.

Blair, definitivamente fuiste la que tuvo menos errores ortográficos, de dedos, la redacción más ligera y concisa. Debo aplaudirte en ese sentido, porque no noté más que un solo error gramatical, cosa que me dejó satisfecho. Aún así, te caíste en algo menos formal y fue específicamente en la redacción de tu tercer post, donde redactas párrafos de distintas peleas de manera abrupta y resumida. Te recomiendo usar más conectores para señalar al lector cuándo estás pasando de un lugar físico a otro “Mientras, en lo que, por otro lado, más allá, en otro lugar, etc” porque si no se pierde el sentido temporal-espacial. Esto hizo que todo se complicara y volviera confuso, créeme que con la cantidad de post extensos que tuve que leer, aquel fue el que más me complicó entender. No siempre en lo conciso está la claridad, para que tengas ojo con cómo desarrollas tus ideas a futuro. (21/25)

Kira, a diferencia de la señorita queso, tuviste la mayor cantidad de errores formales en la quest. Exceso de palabras mal escritas, verbos mal conjugados, ausencia de tildes y pude presenciar casos de reiteración, de manera que los párrafos sonaron redundantes. Asumo que la mayoría de estos descuidos son porque escribiste vía celular, pero no puedo hacer vista gorda por eso. Ahora, a nivel de redacción, fuiste impecable. Me atrevo a decir que la mejor de los tres, pues te diste el tiempo de abordar cada idea con la importancia que merecía. En ningún momento sentí la lectura pesada o confusa, considerando que tus escritos fueron más que extensos. (22/25)

Masaru, al igual que Kira, tuviste varios errores de dedo y de redacción. Creo que tu principal falencia fue la ausencia de tildes, cosa a la que tienes que prestar más atención, especialmente en las preguntas. Tu nivel de redacción fue impecable, algunas veces con cambios demasiado abruptos, pero bastante fácil de seguir considerando lo pesado que resulta evaluar una quest A. Tengo otras cosas que comentar sobre tus post, pero no en este apartado. (23/25)

Interpretación: Sobra decir que a nivel de personajes, incluido el Friend Call, no vi errores de interpretación. Conocen bastante bien las personalidades y situaciones del otro, al punto en que son capaces de colaborar en el desarrollo de sus compañeros sin producir problemas. Les aplaudo eso, especialmente porque Andiramon y Ryuko fueron perfectamente utilizados, a mi juicio, fuera de que tengo otras cosas que comentar sobre el uso que les dieron. Ahora, esta sincronía que demostraron no los exime de un par de errores que logré divisar, unos que afectaron a todos y otros que me hicieron dudar de algunos en particular.

A nivel general, debo darles un jalón de orejas por la zombificación con la que caracterizaron a los Digimon hostiles. En resumen, los mostraron como seres con nula capacidad de comunicación, raciocinio limitado y movimientos aletargados, cuya principal meta era atacar a todo lo que vieran moviéndose o les llamara la atención. Ahora, muchas veces pasaron por alto estas cualidades auto-impuestas por ustedes, al punto en que se llevaron a cabo batallas donde sus enemigos parecían tener un nivel intelectual y de reacción mucho mayor al descrito, pero que convenientemente se reducía para ciertas explicaciones. Tomando en cuenta que este era el principal objetivo de la quest, creo que es menester recalcárselos.

Ahora, a nivel particular, debo mencionar algo a dos de ustedes en específico. Masaru, me llamó mucho la atención que describieras una nula reacción de los Tamers a la hora de enterarse de que Ryuko era una Shijin, especialmente en Masaki y Agumon. Entiendo que no manejaran la información completa, pero fue tal la ignoracia que me pareció extraña, pues al menos el Child debió haber escuchado el término de algún lado (por último por el embrollo de la junta de personajes importantes, donde el mundo estaba expectante a su identidad). Lo mismo va en menor medida por Raisa y Mai, pero eso pasó más desapercibido. Por otro lado, Blair, cuando Masaki envía el mensaje a las chicas, tras haberse encontrado con Hinako, pasó algo muy raro. Pues instantes, y sí, porque fueron instantes después, aparecieron para intervenir en el combate que había comenzado a librarse contra los zombies. Eso, sumado a un párrafo donde retomaste una batalla desde un punto que ya había culminado –o al menos no especificaste que se repitió la situación con posterioridad- me hace ver que tuviste mucha prisa en escribir lo que hacías. No está mal, pero llevó a incoherencias, ojo con eso a futuro. Kira (23/25); Masaru (22/25); Blair (20/25)

Realismo: Este es un punto donde tengo opiniones dispares. Por un lado, aplaudo mucho cómo manejaron la trama y el desarrollo que le dieron, especialmente porque cuidaron detalles que ni yo mismo preví a medida que iba leyendo. En ese aspecto, creo que todos demostraron una excelente capacidad de manejo con las reglas del rol y del mundo digital. Ahora, mi principal problema dentro de su quest fueron las constantes evoluciones y la ausencia de un cansancio efectivo, al menos hasta el final de la misión.

Me explico, yo entiendo a la perfección que sus etapas Adult y Perfect estén en niveles “default” cosa que causa menor cansancio en sus compañeros que lo habitual, permitiéndoles mantenerse en esa etapa indefinidamente o de-evolucionar sin sentir tanto en contra. Comprendo que es discutible la interpretación del cansancio como principal límite de la evolución, pero debo pedirles que tengan más cuidado en quest como estas, donde esos temas son delicados y decisivos. Pasar de Adult a Child es una cosa, pero de Perfect a Child es otra muy distinta. Lo mismo ocurrió con los daños. Considerando el nivel de dificultad que desarrollaron y manejaron en la quest, me sorprendió que recién cuando Ryuko lo propuso decidieran tomar un descanso y que tuvieran heridas o agotamiento tan bajo para ese nivel de desarrollo. Childs recibiendo ataques de Adults, a su vez estos últimos de Perfect o incluso los Ultimate recibiendo daños de Perfects, no pasan tan desapercibidos, ni siquiera por la teoría de la evolución temprana que desarrollaron.

Sin embargo, el punto que más me causó reparaciones, fue el uso de la Spirit Evolution. Nóvikova accedió a su etapa de Hybrid tres veces, todas para combatir y en último término con un límite de tiempo bastante indefinido. Hitomi y Nakai lo hicieron dos veces, aunque la primera mantuvo la evolución por un tiempo más largo que sus compañeros, al menos por el nivel de desarrollo. A mi juicio, el límite de las dos horas debió haberse visto afectado por los combates, los daños y la de-evolución en la que todos incurrieron. Ni siquiera los vi cansados, siendo que Mai es la única con estado físico trabajado, según se desprende de sus fichas. Todos (20/25)

Desarrollo: Ya llegamos al último punto de esta tortura china, pero para su suerte, aquí solo tengo una pequeña cosa que mencionar y es que, por un momento, pareció que olvidaron completamente la batalla entre Devas. Esto fue convenientemente tratado a cabalidad en el último post, razón por la que le resté gravedad, porque todos, absolutamente todos ustedes, hicieron de esta exageradamente larga quest A algo entretenido de leer. Objetivos desarrollados excelentemente bien, trascendencia a nivel personal para cado uno de sus personajes (Digimon y Juttoushi incluidos), perfecta coherencia con los diversos sucesos y escenas que fueron montando, tramas ocultas que promenten quest interesantes a futuros y más. A mi juicio, lo hicieron excelente en este aspecto, si pudiera darles una estrellita, se las daría. Felicitaciones. Todos (24/25)

Total:
  • Blair (85/100)
  • Masaru (89/100)
  • Kira (89/100)
Paga:
  • Blair: 595 bits
  • Masaru: 630 bits
  • Kira: 630 bits
Fama/Antifama: +6 a Masaru y Kira; +4 a Blair
Blast Gauge: 50% a todos.
EVO: +1 a Coronamon, Agumon y Gabumon.
Stat:
  • +2 ATK y SPD a Gabumon;
  • +1 ATK +2SPD a Coronamon;
  • +1STR +1ATK +2VIT a Agumon.

Masaru Masaru Kira Kira Blair Blair ya está, saben donde quejarse xD
Yggdrasil cierra esto, please, te extrañaré ;o; (?)
 
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