(FF) Dragon Ball: El regreso de los guerreros Z

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Hola, vengo a publicar mi trabajo. Estuve pensando, que a muchos de nosotros, no nos había gustado dragon ball GT, así que creare mi propia continuacion de dragon ball Z, espero que os guste ;)

Capítulo 1: Un lenguaje de otro planeta

Meses después de que el horrible Majin Buu, causara tantos problemas, los habitantes de la Tierra, respiran por fin en paz y sin ninguna pizca de maldaz. Los terrícolas, están orgullosos de su héroe, Mister Satán, que salvó la vida de muchas personas acabando con el horrible monstruo. En una sala de conferencias, el héroe Satán, hablaba de un cambió en el estado, los periodistas no lo veían normal, ya que esos cambios perjudicarían a muchas personas, pero él insistía que debía hacerlo, ya que podía cambiar mucho la seguridad del País.

Periodista: ¿Qué clases de cambios planeas tu para esta ciudad?

—Quiero que haya más seguridad, para que la maldad no vuelva a aparecer más, pero si hay un enemigo nuevo, no tendréis ningún problema, ya que yo protegeré mi ciudad—respondió Satán decidido en cambiar su ciudad y protegerla de cualquier mal.

Videl lo estaba viendo por la televisión y se sentía avergonzada de su propio padre, no sabía que decía y estaba harta de que la gente se creyera que él fue el salvador de la Tierra. Ella para no escuchar más chorradas de su padre se levantó del sofá y se fue a la cocina a preparar la comida, pero estaba preocupada, ya que Gohan y su hija Pan, habían salido a dar un paseo por el bosque para enseñar a la pequeña el lugar de la infancia de su padre. Ella se preguntaba: ¿Cuándo llegarán?.

Gohan estaba en el bosque junto a su hija, enseñando cada animal que pasaba por ahí incluso, había un Sable que saludó al Saiyan, ya que eran viejos amigos. Pan le tenía miedo, pero con cariño, el felino le lamió la cara a la pequeña. Los dos continuaron su paseo por el bosque, cuando vieron una enorme cascada y ahi, en el centro, estaba Piccolo, meditando como siempre. Pan empezó a asustarse pensando que aquello era un monstruo, pero Gohan, le decía lo contrario. Los dos se acercaron a Piccolo, pero el namekiano alzó su mirada hacia el saiyan y le pidió que no le molestara, ya que estaba en pleno entrenamiento. Gohan, no se lo podía creer, pensó que el namekiano había dejado de entrenar hace mucho, pero no lo parece. Gohan le quería interrumpir sin importarle lo que hacía, pero estaba seguro que Piccolo le iba a gritar, así que le dejó tranquilo y se fue con su hija a la casa, ya que olía desde ahí la comida de su mujer. Piccolo abrió uno de sus ojos y vio como Gohan se iba entre los árboles junto a su hija y éste pensó mientras desaparecía su antiguo alumno: Gohan, ya eres un hombre, creo que ya tienes un camino que seguir.

Gohan y Pan llegaron a casa, Videl, cuando vio a su marido, notó que estaba triste por algo. La joven preocupada se acercó a él y le preguntó que le había pasado.

—Piccolo... creo que ya no le necesito—habló Gohan, mientras recordaba las palabras de su maestro.

Gohan se quitó la chaqueta y se dirigió hacia su habitación. Cuando entró vio una foto de él con Piccolo y con pena, se acercó para verla de cerca, así que decidió, guardarla en el segundo cajón de su mesilla. En ese instante, el ordenador de Gohan se encendió solo, el joven, algo nervioso se acercó y vio lo que empezó a salir en la pantalla. No se lo podía creer, eran símbolos extraños, llegó a pensar que era un idioma extraterrestre, así que decidió llamar a su mujer y avisarla de lo que tenía en el ordenador. Ella cuando lo vio, se quedó igual que su marido, impresionda, querían saber que era aquello, así que lo guardaron en un disquete y lo metieron en una pequeña cartera.

—Tengo que ir a la Capsula Corporation para enseñárselo a Bulma—propuso Gohan mientras agarraba aquel disquete con fuerza.

En otra parte, Goku estaba entrenando junto a su hijo Goten, los dos luchaban, pero el joven era el que se llevaba la peor parte, ya que su padre era mejor que él en el combate. Mientras tanto, Milk, estaba cocinando, cuando, en aque momento inoportuno, el teléfono sonó, ella se alteró un poquito por el fuerte ruido que emitía el aparato, pero sin importarle, cogió el teléfono y respondió. Ella escuchó la voz de Videl que le estaba explicando lo que había visto en el ordenador de Gohan, ella estaba algo sorprendida con lo que decía la joven, así que salió corriendo para decírselo a Goku. Él corrió hacia la casa y cogió el teléfono para preguntarle si podía ver ese misterioso mensaje. Videl le comunicó que Gohan se había dirigido hacia la Capsula Corporation para enseñárselo a Bulma, así que Goku decidió ir a verlo también, junto a su hijo Goten, ya que también estaba escuchando la conversación.

En la Capsula Corporation, estaba Vegeta entrenando a su hijo Trunks, era muy duro entrenar en la capsula gravitatoria, pero el joven se acostumbraba facilmente a aquel entrenamiento. Pero de pronto, se había apagado la luz de la Cápsula y Vegeta, enfadado, se dirigió hacia el salón para protestar por la luz, pero antes de cruzar la puerta del salón vio a su mujer con los brazos cruzados y algo seria.

—Vegeta, necesito que vengas a la sala de ordenadores, porque Gohan ha traido algo extraño y puede que sepas más o menos de que se trata, ya, que es un lenguaje extraterrestre—comentó Bulma seriamente, haciendo que Vegeta cambiara su expresión de enfado por completo.

Vegeta acompañó a su mujer, junto a Trunks que se incorporó para averiguar también de que se trata lo que había recibido Gohan. Al llegar a la sala de ordenadores, vieron lo que Bulma explicaba, un lenguaje extraterrestre.

—¿Qué es esto?—preguntó Vegeta sin sabe que era aquellas palabras.

—¿No te suena para nada este lenguaje? Cariño... tu has destruido demasiados planetas cuando tu ibas con ese pirado de Nappa, dime la verdad, algo tienes que saber—opinó Bulma intrigada en aquel lenguaje que le ponía de los nervios.

—Te lo juro, no conozco ese idioma, además, nunca me he fijado en los idiomas de los extraterrestres—contestó Vegeta tan frío como siempre.

Goten tuvo una idea e intentó hablar con sus familiares, pero ellos no hacían caso a lo que el joven quería explicar, así que decidió salir volando en busca de algo.

En el Palacio Celestial, Dende obsevaba el mundo, como siempre, pero no veía lo que estaba pasando con Goku y los demás. Mr Popo, se acercó al Kami Sama y le empezó a contar varias chorradas que hicieron que Dende se sonrojara un poco, pero en ese mismo momento, llegaba Goten para avisar al namekiano para algo que quería enseñarle.

—¿Qué haces aquí?—preguntó Dende intrigado ante la visita del semisaiyan.

—Quiero que vengas conmigo, para enseñarte una cosa—ordenó Goten mientras agarraba por el brazo a Kami Sama.

Bulma estaba estudiando como una loca aquellas palabras, pero escuchó que alguien aterrizaba, ella con intriga se asomó viendo a Goten y al namekiano, ella no sabía para que había traido el hijo de Goku a Dende, pero ella recordó, que el pequeño Kami Sama es extraterrestre y que igual conoce ese misterioso idioma. Así que Bulma también agarró por el brazo del namekiano con fuerza. Ella lo llevó a la sala de ordenadores y le pidió disculpas por si le había echo daño, pero no le dio importancia al Kami Sama. Ella se acercó al ordenador y le señaló a la pantalla, para que Dende lo viera.

—¿Qué me queréis enseñar?—preguntó Dende algo dolorido por el tirón que le había pegado Bulma en su brazo.

—¿Este idioma extraterrestre lo conoces?—interrogó Bulma mientras se encendía un cigarro.

—Anda, pues es idioma namekiano—respondió Dende que observaba con atención aquellas palabras.

—¿Lo puedes traducir?—preguntó Bulma con una breve sonrisa.

—Vale, pero me llevará tiempo, si eso, pásame un papel con esas palabras—se puso de acuerdo Dende mientras se le asomaba una gota de sudor por su verde frente.

Bulma usó su impresora para hacerle una copia de papel para que Dende tradujera aquel mensaje.



CORREGIDO ^^
 
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Las acciones y personajes se parecen mucho a las de verdad, te lo curraste bien. Siguelo.
 
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Gracias, aquí dejo mi segundo capítulo.

Capítulo 2: Una nueva amenaza

Piccolo estaba meditando tranquilamente, bajo la cascada, observando su pasado, mientras sus ojos negros estaban totalmente cerrados. No sentía nada, ni si quiera el cantar de los pájaros que volaban libremente a su alrededor y se posaban en el hombro del namekiano. Al rato, abrió sus ojos y vio como una estrella chocaba contra la Tierra, el impacto hizo temblar la tierra. Piccolo, se puso nervioso y fue a investigarlo. Cuando se acercó al punto del accidente del misterioso meteorito, vio un enorme crater y dentro una enorme nave espacial. De ella, salía un grupo de extraterrestres, que al ver a Piccolo, empezaron a flotar y volaron hacia el namekiano, posándose ante él. El misterioso ser, abrió sus ojos rojos, llenos maldad y una cicatriz, que sobresalía de su ojo izquierdo, también tenía el mismo color de tono verde que la de Piccolo e incluso, tenía las mismas características del brazo, pero la gran diferencia, es que no llevaba las mismas antenas. Al instante, el misterioso ser, se acercó a Piccolo y los dos, se miraron a los ojos, en la que pudo captar, una pizca de maldad en aquella mirada namekiana.

—¿Quién eres? ¿Eres un namekiano?—preguntó Piccolo algo alterado.

El misterioso ser no dijo nada, estaba ahí, observando atentamente como Piccolo se ponía de los nervios ante aquel misterioso poder, en ese momento, apareció una saiyan, que portaba en su ojo izquierdo un rastreador, que lo uso hacia Piccolo para medir su poder, vieno que tenía un ki muy elevado, pero a ella no le dio cierta importancia y empezó a susurrarle al oido a ese misterioso extraterrestre. Piccolo, sabía perfectamente que aquella muchacha era una saiyan, pero no tenía cola, podía percibir que esa chica tenía un poder diferente, es decir, aquella muchacha, era una saiyan mestiza. Él, también pudo observó los otros acompañantes y vio perfectamente, un gran número de namekianos, en especial, el joven que estaba al lado del líder, sus ojos eran diferentes, tenían un tono azul y su piel era un verde diferente, incluso, vio que portaba una enorme hacha en su espalda y notó que el poder de aquel muchacho, era muy poderoso. El misterioso ser, enseñó una breve sonrisa, mientras se acercaba aun más al namekiano, que acabó poniéndose a su lado, cuando de prontó, su mirada llena de maldad, miró de reojo a Piccolo.

—Apártate de mi camino, insecto—le insultó el misterioso borrándo su horrible sonrisa, de sus labios.

Piccolo, enfadado ante el insultó intentó pegarle un fuerte puñetazo al ser, pero éste, con la palma de su mano, agarró el puño del namekiano y con fuerza, le golpéo en el abdomen, que terminó pegándole una fuerte patada, haciendo que Piccolo saliera disparado, estellándose contra un árbol que acabó, derrúmbandolo a causa de su fuerza. El namekiano, se levantó demostrando que no se rendiría. Él, alzó sus manos hacia el cielo, mostrando sus palmas, donde empezó a acumular una gran energía y a la vez su fuerza. El misterioso ser estaba, quieto y sin ningún miedo.

—¿Quieres que te siga pegando?—le amenazó, mientras miraba con malicia a Piccolo.

—No me subestimes—dijo Piccolo mientras gritaba con fuerza, obteniendo ya se sus manos una enorme bola de energía—¡MASENKO!—

Piccolo, con gran fuerza, lanzó su Masenko al enemigo, no fue fácil, éste, con gran facilidad, desvió el ataque destruyendo unos cuantos árboles y una montaña entera. El Namekiano, no se lo podía creer, vio perfectamente lo que había echo aquel tipo, éste, con una sonrisa maligna, que con solo verla, daba miedo, alzó uno de sus dedos hacia Piccolo, el joven, no podía imaginarse lo que estaba viendo, pensó que aquel era su fin. Su enemigo, empezó a acumular una pequeña energía en su dedo índice, pero el namekiano era demasiado orgulloso y no tenía miedo, él, estaba decidido en desviar el ataque, pero de pronto, el joven del hacha le interrumpió.

—Señor Beam, déjamelo a mi—le dijo el muchacho al ser, mientras agarraba el hacha con su mano derecha.

—Bien Sadicus, te lo dejo a ti—murmuró el misterioso ser, mientras dejaba de acumular energía—Vámonos de aquí, vamos a vengarnos, por lo que hizo Goku con Lord Slug—

—¿Lord Slug? ¿Sois namekianos?—preguntó Piccolo muy nervioso al escuchar a su enemigo.

—Pues claro que somos namekianos y le hemos enviado un mensaje al crío que mató a nuestro líder—afirmó Beam (su verdadero nombre) mientras cerraba con fuerza su puño, haciendo que sangrara—Sadicus, te lo dejo a ti—

En el Palacio Celestial...

Mr Popo, estaba nervioso, quería saber que traía en ese mensaje, Dende tardaba mucho en descifrarlo. Él no podía más y decidió ir a espiar, a ver lo que estaba escribiendo el joven KamiSama. Cuando llega, vio como el muchacho, estaba sorprendido, algo había en ese papel que no gustaba.

—¿Qué ocurre Dende?—preguntó Popo preocupado.

—Lord Slug... Namek... una venganza... ¡¡¡Quieren matarnos... A TODOS!!!—gritó Dende con alguna gota de sudor sobre su verde piel.

Popo empezó a tener algo de miedo, pensando que la paz no ha acabado aun.
 
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Gracias por los comentarios, aquí os dejo más capitulos.

Capítulo 3: Otra amenaza

En casa de Gohan y Videl...

Pan, empezó a llorar, Gohan, se acercó e intentó tranquilizar a la pequeña, no había ningún modo de hacerle callar. El saiyan, empezó a sentir el ki de Piccolo luchando, pero no solo ese ki, había otro, cerca del lugar, que le resultaba familiar, pero no sabía de quien era.

En casa de Bulma y Vegeta...

Vegeta entrenaba como un burro, igual que su hijo, que empezó a entrenarse con una espada. El príncipe, empezó a sentir el ki de Piccolo y el de su contricante, pero también sintió el de los demás namekianos y la supuesta alien.

—Que ki más misteriosos, pero no solo son esos ki, también hay uno... me resulta familiar... Freezer...—sintió Vegeta que se quedó parado como si nada.

Vegeta, salió de la sala gravitatoria y se dirigió a la zona de combate.

Zona de combate...

El misterioso namekiano, golpeó con su hacha al suelo, provocando una enorme grieta y a la vez, unos vientos cortantes. Piccolo lo esquivó por suerte, pero el chico lanzó de su boca un rayo que fue fácil de desviar. El muchacho con gran velocidad, golpeó a Piccolo en el abdomen.

—Piccolo Daimaoh, creí que eras más fuerte, eras mi ídolo, pero me he equivocado, eres un debilucho—dijo el misterioso chico con una malvada sonrisa.

Piccolo sentía como si su fuerza no era la misma, estaba convencido de que iba a morir, pero no quería eso, él era muy valiente y con fuerza agarró a su enemigo por el cuello y le golpeó en el abdomen. El chico se quejaba de dolor, cuando de repente, una bola de energía chocó contra un árbol, haciendo que se derribara. Los dos namekianos, miraron de reojo al lugar donde fue lanzado, viendo una silueta misteriosa que le salía de su espalda una enorme cola.

Vegeta seguía sintiendo la energía de aquel enemigo misterioso, cuando de lejos, una especie de Ki blast que atacó al príncipe Saiyan y de ahí vio al namekiano que llegó a la Tierra.

—¿Cómo? Estabas muerto, te maté yo mismo con mis propias manos—Vegeta se quedó sorprendido ante aquella presencia—Es imposible, estaba muerto, ahora... la Tierra está en peligro—

El namekiano se acercó a Vegeta y le agarró por los pelos.

—¿Crees que no te escuché? Puedo leer tu mente. No vengo a destruir la Tierra, vengo a por las 12 tablas—dijo el namekiano mientras seguía agarrando por los pelos al Saiyan.

—¿Tablas? ¿De que tablas hablas?—preguntó Vegeta mientras cogió el brazo de su enemigo, haciendo que éste soltara al saiyan y con gran fuerza lanzó a Beam contra el suelo.

—Miserable, me la vas a pagar y de las tablas, nunca te hablaré, por que estarás muerto, junto a tu amigo, Kakaroto, que mató a Lord Slug—amenazó Beam con rabia.

—Ahora lo recuerdo, Lord Slug tenía un hijo. Eres tu... ¿verdad?—dijo Vegeta muy serio como siempre.

En ese momento, apareció el ejercito que acompañaba a Beam. El Saiyan vio que todos eran namekianos, menos una chica. Tenía la mirada de un namekiano y el ki de un saiyan, notaba perfectamente, que sería un cruce de un namekiano con un saiyan, lo sabía por su cabello y sus ojos.

—Esa chica, imposible... ese cruce de saiyan con namekiano... es un gran problema—dijo Vegeta mientras le caía una gota de sudor por su frente.

—¿Te sorprende? Es raro que un saiyan y un namekiano se crucen, pero veo que no me tienes miedo, aunque estés sudando como un cerdo—comentó la chica con una sonrisa.

—¿Quién es tu madre y quien es tu padre?—preguntó Vegeta algo nervioso.

—No me acuerdo, llegué al planeta Namek cuando era una recién nacida. Beam ahora es mi padre—respondió la chica con otra sonrisa.

Beam, atacó a Vegeta mientras estaba distraido golpeándole en el abdomen, éste mientras se retorcía del dolor, los namekianos se largaron hacia la casa de Goku.

Piccolo y el misterioso Namekiano, estaban sorprendidos ante la presencia de aquel enemigo. Cuando menos se lo esperaban, éste alzó su brazo hacia el cielo y empezó a acumular una energía en su mano. Piccolo no se lo podía creer, ese ataque se estaba convirtiéndo en una enorme sierra de energía. El enemigo, lanzó el atace hacia los dos namekianos, acompañado de un grito: KIENZA. La voz ya era reconocida, era sin duda, Freezer. Piccolo agarró al namekiano, salvándolo.

—Ese es Freezer, ¿por qué está vivo?—reconoció el namekiano a su enemigo.

—No lo se, puede que se haya abierto un agujero en el infierno—dio Piccolo su propio opinión—pero no tengas miedo, es débil—

Freezer voló hacia Piccolo y el namekiano y empezó a reirse a carcajadas.

—¿Débil? No estoy solo. Cell, sal de tu escondite—ordenó Freezer a un arbusto que estaba ahí.

—Ja, eso es un arbusto—dijo el namekiano con una sonrisa.

En ese momento, apareció Cell con su forma completa, se notaba perfectamente que tienen la misma energía de cuando murieron.

—Un arbusto que habla, que gracioso. Nosotros vamos a matar a Goku y yo, en especial, a Gohan. Aunque no pueda negar, que quiero esas tablas, queremos... buscar... el truco, para fusionarse—contó Cell mientras se reía del namekiano.

—¿Tablas? ¿Qué tablas?—preguntó Piccolo sorprendido con la presencia de los dos enemigos más temibles.

—Las tablas... te lo contaré...—




Capítulo 4: Las tablas​

Piccolo estaba impaciente por saber de que trataba aquellas tablas, estaba pensando en lo peor, pero en un mismo momento, pensó que podría ser, aquel, su fin. Lo sabía, veía como él y el otro chico namekiano estaban en un gran peligro.

—Habla de una vez, ¿qué son esas tablas?—preguntó Piccolo impaciente por saber la verdad.

—Bien, te lo contaré... son unas 1000 tablas o más, algunos piensando que son 12, pero es imposible que sea ese número, ya que en este mundo, tenemos demasiadas técnicas de combates. Esas tablas, han sido puestas por Saiyans que vinieron mucho antes de que Goku llegara a la Tierra—contó Cell mientras sonreía.

Piccolo escuchó la palabra Saiyans y llegó a pensar en lo peor, pensó que esas tablas no solo están en la Tierra, si no, que podrían estar en más planetas, como por ejemplo, el planeta Namek, que está totalmente destruido.

—Entonces... ¿hay más tablas a parte de las que están en la Tierra?—preguntó otra pregunta Piccolo.

—Pues si, Freezer tiene todas las tablas de Namek escondidas en otro planeta, que es un lugar demasiado peligroso para vosotros, incluso para nosotros. Es un planeta lleno de aliens, cuya raza... no quisiera decirla—contó Cell mientras se cruzaba de brazos y sentía el ki de Piccolo —antes de nada... ¿porqué tienes tan poca energía? No eres tan fuerte como antes, es como si... se desprendiera algo de esa energía de tu cuerpo—

—Eso ahora no importa, os voy a matar antes de que consigais esas tablas, por que si algun día las encontráis y descubrís el secreto de la bola Genki, estaremos acabados—dijo Piccolo mientras se quitaba su capa y su gorro.

El namekiano con gran velocidad atacó a Freezer de frente, recibiendo un puñetazo en toda la cara por parte de Piccolo. Pero cuando menos se lo espera, fue golpeado por la espalda con un fuerte puñetazo de Cell. El namekiano, estaba tumbado en el suelo, pero con agilidad se levantó y esquivó un ataque de Freezer. El otro namekiano no sabía que hacer, así que salió huyendo de ahí dejando a Piccolo solo, el guerrero vio como huía su otro rival y empezó a gritarle: ¡¡Que haces, me dejas solo!! A causa de esa distracción Freezer usó Kienza hacia Piccolo. Él estaba tan nervioso que las piernas no le respondían, él pensaba que iba a morir, pero de pronto, alguien interrumpió el ataque con un Masenko. Esa persona era, Son Gohan.

—Gohan, ¿qué haces aquí?—preguntó Piccolo ante la presencia de su alumno.

—Piccolo, no entiendo lo que pasa, pero según ha dicho mi padre, esto es causa de un agujero en el infierno—contó Gohan cuando de pronto aterrizaba también Goku.

Pero uno de los dos monstruos interrumpió la conversación.

—¿Agujero? Hemos sido resucitados por unas bolas de dragón, fabricadas por Beam—comentó Freezer con una breve carcajada.

—¿Beam? ¿Quién es Beam?—preguntó Goku mientras le caía una gota de sudor por la frente.

Cell voló hacia el cielo y se puso en el Sol, poniendo delante de sus ojos sus manos y con un breve gritó, usó la técnica del Taiyoken. Los tres guerreros, incluso el namekaino que huía, habían sido afectados y empezaron a tener un horrible picor de ojos. Unos minutos más tarde, el primero en abrirlos fue Gohan, viendo que los dos enemigos habían escapado.

—Han escapado, ahora tenemos que ir a buscarlos, pero antes... Piccolo, ¿qué le pasa a tu energía? Es como si algo se desprendiera de ti, no se, igual Kami Sama se separó de tu cuerpo—dijo Gohan mientras veía que su maestro no era el mismo.

—Creo que no es Kami Sama, creo que a sido la energía de Nail, lo había notado hace unos años, después de derrotar a Buu—contó Piccolo sabiendo que no era tan fuerte como antes.

—Pues fusiónate conmigo—dijo una voz que salía de los árboles.

—Ese árbol está hablando—se sorprendió Goku cuando escuchó aquella voz.

Entre los árboles aparecía el joven namekiano de antes, el que portaba un hacha en su espalda. Tenía una fuerza un poco más elevada que la de Nail.

—No me fío de ti—dijo Piccolo desconfiando de las palabras del muchacho.

—Bien, mi nombre es Sádicus, vine a la Tierra junto a Beam, solo para poder encontrarme con vosotros y vencer a ese miserable. Yo... vengo del futuro, me colé entre el ejército de Lord Slug y luego fuí al de Beam. Ellos no sabían quien era y cuando vieron mi fuerza, todos se sorprendieron y fuí la mano derecha de ese estúpido, que le hice creer que era su amigo. Pero no es cierto, no lo soy, solo vine para poder conoceros y sobretodo, conocerte a ti, Piccolo—contó el chico mientras sacaba de su bolsillo un porta cápsula de la Capsule Corporation.

El muchacho sacó de aquel bolsillo una cápsula y de ella salió una máquina del tiempo.

—Esta máquina me la dio Mirai Trunks antes de morir. Mi padre, murió nada más nacer yo y mi madre... la mataron—contó Sadicus con tristeza.

—¿Quién es tu padre?—preguntó Goku con intriga.

—Mi padre es Piccolo y a mi madre nunca la llegué a conocer, pero no soy de la unión de namekiano con humano, solo he nacido de un huevo—contó el muchacho mientras sacaba otra cápsula.

—¡¡Mi hijo!! Detesto los niños, odio cambiar los pañales y sobretodo... no los quiero tener, solo eso—gritó Piccolo alterado.

—Por desgracia nunca vas a conocerme y mi madre tampoco, los dos moriréis a manos de un saiyan, llamado Togas. Pero por el momento no aparecerá, ahora tenemos que enfrentarnos a estos nuevos enemigos. El problema es que Beam está unido con miles de namekianos, no los conozco, pero eran grandes guerreros en aquella época. Lo malo, es que moriá Dende, Gohan, Goku y Krilin. Vegeta se enfrentará, pero será asesinado y las pequeñas, Pan y Bra, se harán grandes y tendrán demasiados problemas para vencer a Beam, es decir, las dos morirán—contó Sadicus mientras daba la espalda a los guerreros.

—Bien, me uniré a ti—aceptó Piccolo la propuesta de su supuesto hijo.

El muchacho agarró la mano de su padre y la posó en su pecho, él quería que Piccolo fuera la base. El namekiano estaba aun sorprendido sobre la historia que contó aquel chico. Sadicus usó su energía para unirse a Piccolo. Gohan y Goku veían por primera vez en su vida la unión de dos namekianos. Cuando se terminó la fusión, Piccolo abrió los ojos y sintió que su fuerza volvía a ser la de antes, pero mucho más poderosa. Era como si tuviera otro Piccolo en su cuerpo.

—Piccolo, ¿me oyes?—le preguntó una misteriosa voz de su interior—soy Sadicus, me parece una tontería, que Kami Sama no sepa aun que puede hablar contigo dentro de ti. Es decir, es un poco retrasado, así que, si necesitas alguna cosa, lo pides. Kami Sama, no te quedes callado—

—Estúpido, ya lo hemos usado varias veces, además, Piccolo debe saber que soy un viejo verde y le ando pidiéndo que le tope los pechos a cualquier moza que pasa por ahí—dijo Kami Sama algo avergonzado.

—Bien, vamos a por ese Beam—interrumpió Goku decidido, pero antes quería preguntar —¿sabes dónde están escondidas las tablas de Namek?

—Me dice Sadicus que está en el planeta de Freezer y me anda diciendo, que son demasiado peligrosos—dijo Piccolo.

—Bien, ¿os apetece ir en busca de esas tablas?—preguntó Goku.

—Me interesa, vamos—afirmó Gohan y a la vez Piccolo.

Los tres guerreros, es decir, los cinco, fueron en dirección a la Capsule Corporation, para pedirle a Bulma, una nave espacial para ir en busca de las tabla de Namek.



Capítulo 5: Vegeta contra el enviado de Beam

Vegeta, en el bosque, sentía un dolor en su abdomen, no podía moverse, pero había recordado que cogió un par de alubias mágicas por si la situación se ponía mal. Él se tomó una y se levantó decidido en ir tras Beam y vengarse por la patada que le dio. Así que salió disparado tras el namekiano.

Goku y los demás estaban en la Capsule Corporation esperando a Bulma, ya que ella, estaba buscando una pequeña cápsula que obtenía la nave espacial. Ella buscaba y desordenaba todo, pero era muy complicado, tenía demasiadas cápsulas por aquella habitación. De pronto, encontró una pequeña cápsula y ella se fijó en el número y se puso contenta, ya que era la nave espacial. Ella con alegría, se la entregó a Goku y los tres guerreros le dieron las gracias a Bulma por encontrar la nave. Los tres se dirigieron hacia la casa de Gohan y el joven Saiyan empezó a despedirse de su mujer y de su hija. Los tres guerreros, montaron en la nave, pero ellos no sabían algo... Pan, estaba curioseando la nave, sin que su madre se enterara y por desgracia, se metió dentro de la nave y cuando despegó, la niña empezó a sentirse rara.

—Oooh, estoy volando—dijo Pan con alegría.

Ya fuera de la atmósfera terrestre, los tres guerreros estaban tranquilos, pensando que ningún alien les iba a impedir coger esas tablas, pero de pronto, oyeron un ruido. Gohan estaba asustaro, pensando que algo estaría roto, pero no, era aquella puerta de metal, que se abría sola. Los tres se asustaron, pensando que el espíritu de cualquier cosa estaba ahí, pero no, la cara de Gohan lo decía todo, se puso muy alterado cuando vio a su hija en la puerta. Piccolo empezó a gritar como un loco.

—¡¡¡¿Cómo ha llegado hasta aqui esta cría?!!!—

—¿Volvemos a la Tierra?—preguntó Goku con una gota de sudor en su frente.

—Ya hemos pasado Marte, imposible volver a la Tierra, por desgracia tiene que acompañarnos—dijo Gohan decidido, ya que era imposible volver a la Tierra.

—No puede ser, tu hija va a ser un incordio, es pequeña y puede hacer cualquier locura, por que nosotros de niños hemos tocado cualquier cosa y ha explotado, no me quiero imaginar lo que va a pasar en el planeta de Freezer, fijo que la van a matar—comentó Piccolo muy preocupado.

En otra parte de la Tierra, Vegeta, perseguía a Beam. El namekiano sintió el Ki de Vegeta y ordenó a uno de sus guardias, que fuera a por el saiyan. El guardia tenía una cicatriz en el ojo, como la de su lider, también era muy alto y demasiado musculoso, también portaba unas armas de puño que parecían garras.

—Claw, mata a Vegeta y espero que no mueras—ordenó Beam al misterioso muchacho.

—Si, mi Señor—

Vegeta seguía volando, cuando algo con gran velocidad le roza la mejilla causandole un pequeño arañazo. El saiyan, vio que se posaba en una de las ramas de uno de los árboles un namekiano con una fuerza sombría. Parecía que las sombras le acompañaba. Cuando menos se lo esperaba, el namekiano con gran velocidad se puso detrás de Vegeta, pero el saiyan sabía que éste se iba a poner detrás suyo y le interceptó uno de sus ataques. Vegeta enfadado, pasó a SSJ, ya que el ki de ese chico era fuerte. Vegeta empezó a atacar sin miedo y empezó a darle un par de puñetazos, el namekiano los esquivaba y el saiyan con con velocidad le lanzó un ki blast en el abdomen.

—¿Quién eres?—preguntó Vegeta algo enfadado.

—Mi nombre es Claw y vengo a matarte—dijo el chico mientras apuntaba su mano hacia Vegeta.

Claw lanzó un misterioso rayo de su mano, Vegeta lo pudo esquivar y se puso detrás de su enemigo y le golpeó fuertemente. El namekiano usa su garra y con agilidad le hizo un arañazo en el pecho a Vegeta. El saiyan, enfadado golpeó a su enemigo en la cara haciendo que se estrellara contra una roca, destruyéndola por completo. El namekiano uso su garra para hacer un viento cortante, ese viento era negro, ya que estaba lleno de sombras y Vegeta, por suerte lo esquivo y vio como ese ataque cortó varios árboles haciendo que se derrivaran.

—Eres fuerte, pero creo que andas subestimando mi poder—dijo Vegeta haciendo elevar su poder al máximo.

El namekiano estaba sorprendido con la fuerza del saiyan. Vegeta, desapareció ante sus ojos y sin darse cuenta, fue golpeado bruscamente en su espalda y después recibió un codazo mientras estaba en el suelo. El chico, no podía levantarse, estaba mal herido y Vegeta con una breve sonrisa, lanzó un ki blast acabando con la vida del namekiano.

—Bah, que debilucho, ahora iré a por ese Beam—dijoVegeta mientras salía disparada de aquel lugar.

Beam notó que la energía de Claw desaparecía, había pensado en lo peor, sabía perfectamente que éste había muerto y con rabia, ordenó a la muchacha atacar a Vegeta.

—Malón, vete y enfréntate contra Vegeta—ordenó Beam muy enfadado, llegando a pensar, que la joven iba a morir en manos del Saiyan—Maldita cría, espero que mueras, nunca me has gustado. Odio a tu padre más que nada en este mundo—
 
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Bueno, gracias... acepto cualquier comentario y espero que pueda seguir...

Capítulo 6: La muerte de Pilaf

Goku y los demás seguían su rumbo al planeta de Freezer, estaban un poco nerviosos por lo de Pan, pensaban a cada poco que ella en algún momento, tocará algo de la nave y los hará desaparecer en mitad del Universo. Así que, para evitar cualquier explosión rara, Gohan se metió en una pequeña habitación de la nave para jugar con su hija. Piccolo seguía pensando que era una mala idea que se viniera con ellos, tendrían que haber dejado a la pequeña en la Tierra y haber vuelvo a despegar. Goku, con alegría vio a lo lejos el planeta de Freezer.

En la Tierra...

Freezer y Cell seguían buscando las tablas, en especial, la que tenía el truco para poder fusionarse. Los dos, vieron a lo lejos una pequeña nave que flotaba a los alrdededores de un lago. En aquel vehículo viajaba Pilaf y sus amigos. El pequeño monstruito, estaba buscando las tablas también, él, ya tenía una en su poder, aquella tabla era la que buscaba Freezer y Cell, pero el radar había detectado otra tabla. Los dos enemigos de Goku sacaron sus rastreadores, con el que podían buscar las tablas y Cell, había detectado uno en el lago. Éste se metió en el lago, pero Pilaf lo había descubierto y con rabia empezó a dispararle. Freezer, enfadado usó su Kienza hacia la nave.

—Señor Pilaf, el otro tipo nos está apuntando y creo que me resulta familiar la cara del otro que se metió en el agua—dijo May algo nerviosa cuando calculaba el rastreador de la nave el ki de los enemigos.

Cell, enfadado salió del lago y se puso delante de la nave, pero Freezer le ordenó que se apartara del medio, ya que iba a disparar su Kienza. Éste le hizo caso y aquella sierra de energía chocó contra la nave de Pilaf. La nave explotó y los tres seguían con vida pero con alguna herida grave. Cell se acercó a Pilaf y empezó a reírse de él.

—Conozco a este pequeño. El mosquito que inventó el Dr Gero para recoger las células de Goku y los demás, también captó unas imágenes de este renacuajo azul—comentó Cell mientras se ponía de rodillas ante Pilaf.

—Ya se quien eres. Eres el monstruo ese que apareció hace mucho tiempo, me acuerdo perfectamente, pero el nombre... algo de... Cell creo que era—reconoció Pilaf mientras se quejaba del dolor.

Cell sin piedad, alzó su mano y disparó un ki blast que acabó con la vida de Pilaf. May y Shu se hicieron los muertos, vieron perfectamente lo que hizo aquel tipo con el Señor. La pobre joven estaba llorando y vio como Cell y Freezer les robaba la tabla que contenía el secreto de la fusión. Los dos, salieron volando de allí sin importarles la otra tabla.

Unas horas más tarde, lejos del lugar de los echos, May, pudo abrir los ojos y empezó a escuchar el caer del agua. Ella se asomó por la ventana y vio una cascada y allí un enano entrenando como un loco. Aquel pequeño, entró por la puerta, ese chico era Chaoz, pero no estaba solo, de repente apareció TenShinHan con un bebé en su espalda. May giró la cabeza hacia el otro lado y vio a Shu comiendo como un cerdo.

—¿Qué ocurrió? ¿Dónde está Pilaf?—preguntó TenShinHan algo preocupado.

May agachó la cabeza y empezó a llorar.

—Responde—

—A Pilaf lo mataron... no pudo hacer nada contra él—dijo May llorando.

—¿Quién lo mató y cómo fue el accidente?—preguntó TenShinHan de nuevo.

—Primero, vimos a un tipo metiéndose en el agua, luego, el otro, era muy raro, no lo conocía de nada, era blanco y con una horrible cola. Aquel tipo usó una sierra o algo por el estilo para destrozar nuestra nave. Después... apareció él y mató a Pilaf—contó May muy triste.

—¿Quién lo mató? ¿Sabes los nombres de los asesinos?—preguntó otra vez TenShinHan.

—Al tio blanco no lo conocía, solo conocía el otro... era... era Cell—respondió May mientras lloraba.

—Imposible, está muerto, lo mató Gohan—se sorprendió TenShinHan tras escuchar el nombre de Cell.
 
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