Evento Jaladoween Giratina Nunca Estuvo Solo [Daniel]

Moderador
Registrado
4 May 2011
Mensajes
9,335

Giratina Nunca Estuvo Solo
Fase I

Descripción del trabajo:
Ya fuera que te encontrabas disfrutando del ambiente festivo de ciudad Nathes, pues en aquellas fechas se volvía el epicentro de la diversión y el glamour; o bien si simplemente estabas disfrutando de una apacible velada frente a un lago; lo cierto es que nunca te esperaste lo que sucedería a continuación. En una superficie reflejante pronto viste algo extraño, primero era como rocas flotando, luego árboles e incluso… ¿una cascada que parecía fluir para arriba? Movido por la curiosidad tocaste aquella extraña visión en el reflejo, y entonces una fuerza irresistible te haló hacia un lugar donde el tiempo ni el espacio existían.

Has caído hacia el Mundo Distorsión. Sí, así nomás, sin previo aviso y sin elaborado espectáculo de luces. En un momento estabas confundido con lo que tus ojos te mostraban, pero todo fue un caos cuando aterrizaste sin mucha elegancia sobre tu parte posterior. A tu alrededor veías rocas flotantes, árboles retorcidos en maneras antinaturales, fragmentos de paredes y ruinas antiguas. Entonces escuchaste una voz a lo lejos, era la voz de una mujer que pedía auxilio.


Objetivos:
- Encontrar a la doctora Anna Scool.
- Escoltar a la doctora hacia ciertas ruinas del mundo distorsión.
- Asegurarse de que Anna empiece a cerrar la brecha hacia el mundo de los No-mon.


Objetivos Secundarios:
-Explora el Mundo Distorsión.

Datos Extras:
- La fase termina cuando la doctora Scool enciende el aparato en su maletín.
- En caso ir solo, o no contar con pokémon muy fuertes, podrás hacer que la doctora sea escoltada también por uno de los militares.
- El proyecto “Punta de Flecha” fue un éxito a medias, pues como efecto colateral abrió varios otros portales más en Aleria. Tú caíste en uno de ellos por accidente.
- Anna fue absorbida de imprevisto hacia el Mundo Distorsión junto con su maletín, el cual contiene la herramienta necesaria para el éxito de su misión. ¡No lo pierdas!
- De igual forma, cuenta con un detector que les indicará hacia donde deben ir.
- Le geografía del Mundo Distorsión es sumamente extraña. La gravedad parece aumentar o casi desaparecer en ciertas zonas. Ten cuidado con las rocas flotantes.
- El lugar donde se dirige Anna parece ser un templo antiguo, abandonado desde hacía mucho tiempo.
- La fase termina cuando Anna activa el dispositivo.
- Si le preguntas a Anna por un medio para regresar, dirá que te llevará de vuelta al portal por el que ella entró, pero sólo tras concluir la misión.
- Si elijes explorar también mientras viajas junto a Anna, encontrarás algunas ruinas con pinturas rupestres o petroglifos. Al parecer proceden de distintos periodos de tiempo.
- Ficha de Anna:
Here


Ficha del entrenador: Daniel Gutiérrez

Equipo:
Frillish - Willhem (Chaleco Asalto)
Frillish - Beatriz (Campana Alivio)
Lapras (Moneda Amuleto)
Pidgeot (Mineral Crew +30% Velocidad)
Golett (Huevo Suerte)
Cubone (Garra Rápida)

MaAc94 MaAc94 Adelante, puedes empezar
 
Última edición:

Registrado
20 May 2009
Mensajes
7,245
Ha pasado un mes desde que Daniel Gutiérrez llegó a la región de Mahula.

El coordinador pokemon había sido constante en ir a visitar a Amy, la bailarina afectada por los eventos del circo veraniego, a la sala de espera dentro del hospital. Luego de haber platicado tantas veces con ella y estar al pendiente de su recuperación emocional, la chica de piel canela por fin abrió su corazón hacia él para entablar una amistad y recuperó la sonrisa natural con la que se presentó el día en que se conocieron. El castaño jamás le preguntó por información acerca del Recorrido Insular, no quería que ella pensara que su amistad era por conveniencia, por lo que mayormente seguía la corriente de sus respuestas ante un tópico que planteaba al inicio de sus charlas. Aquella mañana del viernes, en vísperas de Halloween, la premisa había sido “paisajes hermosos”.

-Conozco un lugar al que casi nadie va. Deberías ir uno de estos días. -comentó la delicada jovencita con anhelo, subiendo los pies a su asiento y abrazando sus piernas para recostar su cabeza con inocencia.

- ¿Y por qué no hoy? Me gustaría poder verlo contigo. -le propuso como el próximo paso para que olvidase los malos momentos.

-No puedo, todavía no.-giró los ojos con tristeza, consciente de su estado-Se encuentra a las afueras de la ciudad. Y aunque no esté muy lejos, no quiero arriesgarme a que me dé un ataque de ansiedad, así que todavía no puedo salir. -cerró los ojos, intentando esbozar una sonrisa en el rostro-Pero no te cortes por mí, anda a conocerlo como parte de tu aventura. Te diré cómo llegar. Eso sí: La idea es que vayas al anochecer.

El comediante insistió en que fueran juntos, pero ella también era un poco terca y eso los llevó a alzar la voz cada vez que querían tener la razón. Debido al bullicio, tuvieron que callarse de inmediato cuando una enfermera octogenaria les hizo un gesto de silencio con mirada ofuscada, imagen que les causó mucha gracia y los hizo estallar en risas cuando desapareció.

-De acuerdo, iré, siempre y cuando no sea en medio de un bosque maldito. Ya tuve suficiente de lugares embrujados en años pasados por estas fechas. -se cruzó de brazos, haciendo un puchero con los labios.

La chica giró los ojos con ironía, entretenida por el comportamiento infantil del extranjero.

-Descuida, es un lugar tranquilo y tampoco hay muchos pokemon. Lo reconocerás fácilmente ya que hay un lago en el centro. -fue así como empezó a describir la zona, asegurándose que su amigo estuviese muy atento a lo que le estaba diciendo.

Horas después, habiendo caminado junto a su Golett y Cubone entre la espesura del último tramo hacia su destino en medio de la oscuridad de la noche, Daniel finalmente arribó al enorme cuerpo celeste que reflejaba una luz blanca proveniente del astro en el espacio.

-Wau…-soltó un suspiro de asombro al observar la majestuosidad del cielo nocturno, donde miles de estrellas multicolores alumbraban en su máximo esplendor-…es realmente hermoso. ¿No lo creen? -bajó la mirada, esperando que sus acompañantes sintieron lo mismo.

-Cu…-quedó anonadado, sin despegar sus ojos de la luna llena.

-Se nota que sí. -sonrió emocionado por cómo vio al pequeño del cráneo.

- ¡Gogogogo!-intercaló los movimientos de sus brazos en señal positiva.

-Bueno, tú siempre reaccionas así. -acotó en voz baja, con cierta decepción de su parte.

El trío se acercó a las orillas del lago para estirar una manta grande y poder reposar al más puro estilo de un picnic. Amy le recomendó apreciar el entorno mágico y apartado del bullicio de la ciudad, la cual celebraba la noche de brujas con un estilo muy particular, mientras cenaba en compañía de sus monstruos de bolsillo. Dicho y hecho, Gutiérrez llevó un maletín donde cargaba con algunos bocadillos, además de su bloc de notas donde apuntaría cualquier atisbo de inspiración que lo ayudaran a maquinar un futuro sketch cómico o de concurso. Desplegó ordenadamente los manjares, los cuales eran Pokelitos empaquetados y sándwiches caseros de atún, y terminó de liberar a sus demás pokemon, llamándolos por sus nombres al momento de lanzar las pokeballs al aire.

- ¡Friiiiie!-cantaron al unísono la pareja de Frillish, sosteniéndose de un tentáculo para demostrar lo inseparables que podían llegar a ser.

- ¡Pigooooot! -graznó el ave de la cresta lacia, sobrevolando el lugar con la seriedad de centinela que lo caracterizaba. No obstante, ni bien su vista se posó en la comida, su estómago le gruñó.

- ¡Lala-pras! -la acuática del caparazón se materializó dentro del lago, dejando ver su cabeza y cuello para saludar a sus compañeros.

- ¡Bueno, ya estamos todos aquí! -anunció el entrenador, sentándose sobre la manta y alzando una lata de jugo de naranja- ¡Brindo por una apacible Halloween donde nada puede “malir sal”! Y aunque no todos nuestros amigos estén aquí, tengamos presentes que pueden contar con nosotros ante cualquier adversidad. ¡Salud! -finalizó la dedicatorio con algarabía, seguido de las onomatopeyas festivas de algunos de sus pokemon.

Como era de esperarse, los únicos aguafiestas que no respondieron fueron los pulpos elitistas, quienes aprovecharon la distracción del momento para flotar fuera de escena y danzar con finura por encima del lago. Si bien dicho baile, que simulaba un vals, era una demostración de amor que se tenían los falsos reyes del mar, Gutiérrez soltó un suspiro de admiración cuando los vio y pensó que se trataba de un espectáculo gratuito para el resto. Cada giro que daban, cada entrelazamiento que no les permitía alejarse del centro y la elegancia que desbordaban con los ojos cerrados eran detalles dignos de aplaudir. Ellos dos realmente se conocían y confiaban el uno del otro, su compatibilidad era perfecta y podía inferirse que no era la primera vez que lo hacían.

-Ahora que lo pienso, nunca he tenido la oportunidad de acercarme y conocerlos mejor. -pensó el castaño, con los ojos como platos hacia los fantasmas, dándole una mordida a su emparedado- ¿Cómo era su vida antes de que accidentalmente los capturara? ¿Acaso me odian porque los alejé de su nidito de amor? -reflexionó con culpa, aunque quiso convencerse de que no hubo otra manera de sobrevivir en aquel entonces-Bueno, era eso o morir ahogado. -entrecerró los ojos, sintiendo que se le quitaba el apetito al recordar momentos no tan gratos.

Cubone comía con prisa su pastel en forma de cupcake, dándole pequeñas mordidas por un costado y sin alejarlo de su boca. Igualmente, Pidgeot había aterrizado instantes antes del baile, estiró su pico al bocadillo que tuvo más cerca, lo jaló hasta que llegara a sus patas y lo sujetó nuevamente con su pico, metiéndoselo entero como el glotón que era. No podía quedar atrás Golett, quien ayudado de sus dos manos podía sujetar una mayor cantidad de Pokelitos para degustar como porción de “pop-corn” viendo la coreografía de los Frillish.

Cuando finalmente la dupla se abrazó y frenó en seco, Daniel lo interpretó como el término del show y se puso de pie para aplaudirles con efusividad.

- ¡Excelente, Beatriz, Willhem! ¡No serán los reyes del océano, pero son los reyes en la pista de baile! -los felicitó con una amplia sonrisa, pero su sarcasmo súbito causó que recibiera a cambio una expresión de desagrado por parte de ambos- ¡Oigan, no me miren así, ni que fuera un alga disecada! -les reclamó, renegando como niño.

Lapras, la criatura más sensata y calmada en esos momentos, se echó a reír ante la hilarante forma de reaccionar de ellos. Con solo poder nadar en aguas tan limpias y relucientes se sentía a gusta, el hambre de seguro vendría luego de nadar un poco. Y con eso en mente, se zambulló por completo y exploró la profundidad de aquel cuerpo de agua. Le llamó la atención que no tuviese mucha vegetación en el fondo u otras especies en el ecosistema, componiéndose únicamente de piedras erosionadas que le proporcionaba una forma cóncava al espacio. Se interesó por llegar al centro del lago, justo por debajo de donde los Frillish flotaban, y posó su cabeza en el suelo más hundido instintivamente. De pronto, una vibración extraña la hizo levantar su cuello de inmediato y miles de diminutas burbujas ascendiendo a su alrededor le confirmaron que algo se había movido por debajo de las placas rocosas. ¿Un temblor, quizás?

- ¿Uhm, escucharon eso? -preguntó el coordinador, creyendo haber oído una resquebrajadura de vidrio muy cerca de donde estaban- ¿No pisaste una lata de casualidad, verdad, Golett? -le dirigió la interrogante al humanoide, pero este se encontraba sentado con los restos de pastel en su pecho, ladeando la cabeza en señal de confusión.

- ¡Cubone! ¡Cub-bone, bone!-alertó el tipo tierra, moviendo circularmente su hueso largo en dirección al cielo.

- ¿Eh? ¿Qué sucede, has visto…-volteó a mirar hacia donde apuntaba con ahínco, quedando pasmado ante lo que sucedía-…ah?

La luna, en su estado más puro y completo, estaba adoptando un color grisáceo en su núcleo y ese fragmento iba oscureciéndose con mayor velocidad. Willhem y Beatriz también quedaron desconcertados ante dicha amalgama, la cual se disparó como un rayo hacia ellos y los obligó a separarse para que no les impactara. Cuando la luz negra chocó la superficie, la laguna se iluminó estrepitosamente, tanto que cegó por unos segundos a los seres vivos cercanos. En el momento en que dejaron de cubrirse, ninguno supo encontrarle razón a las extrañas imágenes que se proyectaban como mosaico en el reflejo.

-Un cielo negro, islas flotando…-describió en voz baja lo que alcanzaba notar, presuroso de tener toda la información posible como si se tratara de un tema de vida o muerte-…árboles tétricos, una cascada invertida…-sentía que la presión se le bajaba, una serie de flashes rememorativas surcaron velozmente por su cabeza-…esto es, ¡esto es…! -pudo recordar su nombre antes de terminar la frase, parando en seco cuando en una de las imágenes vio que su Lapras caía en el abismo.

Sus pokemon en el pasto, preocupados por su estado, decidieron individualmente acercarse a él para apoyarlo. No obstante, él se giró desesperado para que no lo hicieran.

- ¡No se acerquen, es peligroso! -pisó fuerte para que se detuvieran-El lago se está transformado en…

Muy tarde.

Una fuerza centrífuga se originó en la superficie y la transformó en el epicentro de un torbellino, el cual empezó a aspirar con fuerza. Restos de césped y hojas secas fueron absorbidas mientras la corriente de aire hacia su interior se hacía más fuerte. Por más que quisieron resistirse, la pareja de Frillish terminó siendo succionada ante su impotencia por querer escapar volando de allí.

- ¡Nooo! -exclamó el comediante, tratando de retroceder lentamente mientras observaba cómo los objetos que trajo y su mochila también eran tragador por el portal-Mierda, mierda, mierda…-chistó los dientes, ejerciendo su fuerza al límite.

Pidgeot aprovechó el peso de Golett para sostenerse de su hombro con sus garras, aunque su plumaje y alas le complicaban el estar atento hacia lo que tenía adelante. Cubone gimoteaba por no querer morir de esa forma, pero el aire terminó por ganarle y fue alzado por este. Sin embargo, Daniel se opuso a que sufriera el mismo destino que sus otros pokemon y pudo agarrarlo desde el filo puesto de su hueso, quedando en una posición dramática donde la salvedad del pequeño pendía de su arma.

- ¡No te sueltes! Vamos a estar bien…-quiso asegurarle cuando vio que su cuerpecito zarandeaba esquizofrénicamente en el aire, manteniendo el valor necesario que requería su liderazgo en una situación complicada como esa-…sólo tengo que…tomar a Golett…

Al igual que su centinela de los cielos, Gutiérrez sabía que la solución residía en su sosegado pokemon fantasma, quien había estado inmutable en todo el rato ya que su peso le ayudaba a mantenerse pegado al suelo. Estiró su mano hacia él e intentó pedirle que tomara la suya, pero su voz ya no se escuchaba por la ventosa y su pokemon tampoco lo entendía.
Para su mala suerte, la corriente aumentó su potencia a tal grado que terminó levantando al castaño del suelo y se lo terminó tragando junto a Cubone, desapareciendo de la escena.
El último en ceder fue Pidgeot, cuyas garras no pudieron aferrarse más y salió disparado hasta el interior del vórtice. Mirando a su alrededor y comprendiendo que se había quedado solo, Golett se puso de pie y caminó campantemente hacia el lago, dando un salto como “bola de cañón” para hundirse en el portal a la espera de reunirse con sus amigos, donde sea que se hayan ido antes que él.
Luego de unos segundos más, el torbellino cesó de golpe y la calma regresó a esa zona.

Fue como si nada hubiese pasado.
Como si nadie hubiese estado allí esa noche.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Soncarmela Soncarmela Luego de esto, Daniel no querrá ir en Halloween a bosques, casas abandonadas...o algo cerca a un lago, por lo que tendrán que cambiar de escenario en 2020(?)
Pase.
 
Arriba Pie