Misión S Hakken Kodai | Fuera I

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Oiseau rebelle
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Wenojaire

Primera fase
“Senda fantasmal”

Descripción:
recientemente, los avistamientos de individuos extraños se han acrecentado por la zona. Los aldeanos y lugareños cercanos aseguran haber presenciado, ataques, encuentros y hasta asesinatos, todos correspondientes a personas que no logran identificar como parte de algún clan o aldea ninja; su presencia es marcada tanto por sus apariencias y portes particulares como por las habilidades que ostentan, llegando a ser categorizados como “algo fuera de lo común”. No se sabe si existe una relación entre las apariciones y un mayor propósito, ni mucho menos se conocen los intereses de estos seres. Su instancia, en cualquier caso, suele ser fugaz y sin sentido aparente, como si sólo quisieran llamar la atención.

Objetivos:
Encontrarse con alguno de los avistados.
Intentar descubrir qué buscan.
Seguirles, si intentan huir.
Se podrán añadir objetivos personales según cada personaje y su desarrollo.
Notas:
Se rumoran capacidades relacionadas con la manipulación de la realidad.
Es posible que terminen llegando a una de las catacumbas de los Mothu.
Los Mothu que se encuentren son tan sólidos como un original pero tan abundantes como un Kage Bunshin. Esto quiere decir que, aún si te toca el mismo NPC con otra persona, no necesariamente tendrán que aliarse para encontrarlo (y sí, las apariciones pueden suceder en dos lugares de Modan diametralmente opuestos al mismo tiempo).

Instrucciones:
Si estás leyendo esto y aún no revisaste el post en el tema principal, léelo y luego prosigue.
Deberán encontrarse al Mothu asignado por el dado.
Tendrán acceso a crear una ubicación especial (se tratará de un lugar que utilizan los Mothu como centro de transportación a lo largo de Modan. Puede ser un templo o un poblado secreto. Más información a continuación.
Durante esta fase, su participación irá de la mano con el descubrimiento de todo lo que está pasando. Los Mothu en principio pueden ser hostiles o desconsiderados, pero son tan civilizados como cualquier ninja (con excepciones propias de cada cultura). Su desenvolver, sea peleando, reuniéndose con ellos o charlando, puede derivar en la llegada a una de las ubicaciones especiales, como también con la persecución o traslado hasta El Horizonte. Cualquier usuario podrá llegar a la aldea o a la ubicación especial (no ambas) desde que complete la cuota de 5 post.
Podrán inmiscuir a los NPC que hayan creado para fines de la trama, e incluso añadir a los suyos que se encuentren en la zona u otros recién escritos.
Para comprensión out-rol, el enunciado que se deja arriba es falso en caso de que recurran a su narración, fue creado por los Mothu amén de encontrarse con algún ninja prospecto para sus planes (desconocidos hasta el momento). En caso de no recurrir al pergamino a nivel in-rol, pueden establecer su encuentro en cualquier parte de Modan (exceptuando Tensaigakure).
Todos los usuarios de este tema podrán encontrarse si así lo desean.
Tendrán una semana a partir de las 12 AM (hora venezolana) para postear. Pueden empezar antes del inicio del plazo.

Consejo general
Esta fase tiene un propósito out-rol idéntico a todo lo acontecido dentro de la trama: hay misterio y polémicas por doquier, aprovechen eso para desarrollar perspectivas propias y posibles intereses de sus personajes con los Mothu, bien sea con antecedentes relatados por algún NPC propio o llegando a entablar una conversación con alguno. Pelear sirve y es pertinente, pero no limiten sus opciones a ello.

Tengan en cuenta que la postura de los extraños es egoísta y desinteresada en principio, pero puede devenir en otra realidad según desarrollen su participación.

Sea o no introductoria, esta fase tiene tanto peso como las demás.

Fichas:
Gaikan
Ibento
Odoroki
Tōmeina


Las fichas carecen de contenido por la misma razón que se dio al inicio: este Intra busca establecer proyectos globales y de participación general conforme a la misma trama. Cada usuario aportará una perspectiva distinta según el NPC que le toque (los que compartirán NPC leanse entre ustedes, incluso si no rolearán juntos para evitar incoherencias, a partir de ahora serán sus personajes).

A pesar de que los Mothu tengan rango Jonin por defecto, sus técnicas se adaptarán según quién se lo encuentre. Sí, esto quiere decir que un Genin se encontrará y/o combatirá contra una versión homóloga del NPC asignado.



Angelo. Sayuri Idara
Poro Autumn. Luka Hakugaku
M4x John Kumi
.Wolfe .Wolfe Sonneschein Nightmare
DrTsuki DrSheeran Shinta Kasumi
Yukii Yukii Usami Senju
Bishamon C. Underwood Nashla Uchiha
Yuudai Kuroi Uchiha
 
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Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.
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Dentro de las enormes tierras escarpadas y altas de Kukuxtlan, siguiendo un camino fuera del sendero principal, un cuarteto de ninjas enviados desde Rakugakure no Sato investigaban la zona mientras buscaban mantener cierto anonimato. En los últimos días informes de extraños avistamientos y sucesos poco alentadores comenzaban a preocupar a los altos mandos de la aldea, sin comprender el verdadero motivo de estos y su procedencia prefirieron mantener un perfil bajo a lo que se almacenaba más información, motivo por el cual los Chunnin: Kumi y Senju, apoyados por los Genin: Uchiha y Nightmare, inspeccionaban la última zona donde se presenció a los extraños visitantes. Desde un punto más elevado de donde los ninjas avanzaban una enorme ave de plumas rojizas como la sangre los seguía, rodeando toda la zona alrededor con la altura como principal herramienta. De un momento a otro esta comenzó a liberar fuertes graznidos, dando alarma a su dueño y compañeros.

Huh… Parece que ha terminado ― avisó el albino, deteniendo al grupo y realizando una serie de sellos de manos, empleando su “Tensai Tokubetsu Shikai” y conectar su mente con la de su aliado alado ―. Nada. Tal parece que no encontraremos algo importante por aquí.

Tsk, me lo temía, Kumi, esos idiotas no podían simplemente esperar a quien fuera se quedara quieto en un solo lugar ― recriminó Usami chasqueando la lengua a lo que se guardaba su frustración.

Lo sé, pero nos obligaron a venir aquí, no podíamos hacer otra cosa ― respondió igualmente tenso el aludido mayor, tomando haciendo en el suelo de roca y tierra, observando a la distancia la hermosa vista del área ―, ahora solo nos queda ver que hacer desde aquí.

Tenemos la opción de regresar, nada lograremos ir en círculos sino sabemos a dónde ir ― respondió el joven Uchiha con un pequeño manto de sudor en la frente. El sol se encontraba en su cúspide y a falta de nubes en el cielo; evento inusual para el ambiente hostil de tormenta de Kaminari no Kuni, el calor bañaba sus cuerpos de forma incansable.

¡Eso sería peor que no hacer nada!

Es cierto… Lo más probable es que nos manden de nuevo tras una pista inútil ― declaró Ökuma apoyando la respuesta un tanto fuera de noto de su compañera ―. Esto me da muy mala espina, pero debemos seguir hasta saber que está pasando exactamente.

Según uno de los miembros mayores de Raku la miembro principal de la aldea: Setsuna Himekami, iba a interceptar a los extraños justo en la frontera con To no Kuni han ver la línea de acción de los relatos: comenzando en la playa, dirigiéndose por las cordilleras y siguiendo derecho a la frontera, sin embargo, al escuchar que estos regresaron nuevamente la duda los invadió, volviéndose inconscientes de si las historias eran o no una simple broma. Ninguno quería dar su brazo a torcer, por ello el cuarteto había sido enviado a descubrir la verdad, contener a los implicados y, si la situación lo ameritaba, emplear refuerzos por si Kaminari estaba bajo algún tipo de ataque misterioso.

Entonces, ¿A dónde iremos? ― inquirió Kuroi.

En ninguno de los informes describían que había venido a Kukuxtlan, por lo que lo más probables es que estén buscando algo ― declaró John poniéndose de pie al igual que Senju ―, vayamos al poblado o área que alerto a la aldea y empecemos desde ahí.

Je. Nada mejor que ir en círculos ― mencionó que resaltante sarcasmo el peliblanco, provocando un tanto de irritación en la mente de los presentes ―. Mientras la paga valga la pena, supongo que podemos perder nuestro tiempo como mejor nos guste ― rio a lo bajo antes de dar el primer paso para comenzar a bajar de la falda montañosa del volcán dormido.

El grupo comenzó a moverse poco después con la misma idea en la mente y una sensación irritante en el cuerpo, considerando la posibilidad de que estuvieran perdiendo su esfuerzo y tiempo en desenmascarar simples bromistas.


Nosotros cuatro (M4x, Yukii Yukii, Yuudai y yo) haremos una participación conjunta ya que provenimos de la misma aldea, si alguno quiere juntarse para capturar a uno de sus objetivos es bienvenido, sin embargo, como describieron en las aclaraciones: "las apariciones pueden suceder en dos lugares de Modan diametralmente opuestos al mismo tiempo", así que suerte.

Angelo. Poro Autumn. DrTsuki DrSheeran Bishamon C. Underwood
 
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H I P I T I H O P
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¿Quiénes eran aquellos que merodeaban la aldea? La alerta se disparó desde el primer avistamiento. Las descripciones llegaron de los pobladores cercanos al volcán. Era bien sabido que las faldas del Kukuxtlan se consideraban como una zona altamente fértil y por lo tanto, muy concurrida por los agricultores. Los frutos que se cosechaban allí eran la primicia, algunos de exportación, así que se vigilaba constantemente. Los testigos dijeron haber visto seres extraños. Sí, esas habían sido sus palabras extrañas, ni siquiera personas. Al inicio sonó como una tontería, pero la premura de las insistencias hizo que el Tenno se movilizara, por si fuera poco, hubo más “situaciones” en otras partes de Raku, teniendo que enviar más emisarios ¡Si tan solo supiera que el asunto no era algo único de Kaminari! ¿Una guerra? ¿Invasión? Los Gyazara se desplegaron inmediatamente en el perímetro de la aldea, la milicia fue avisada aunque se mantuvo en bajo perfil para evitar el pánico. De momento, hubo una alerta generalizada y es por ello que estaban allí, aunque con las manos vacías.

Hicieron un recorrido por el gran volcán, el templo principal de Tomo-sama estaba intacto así como los alrededores. Sin derrumbes ni señales de explosión. Luego de la inspección descendieron a las faldas en busca de los testigos que habían presenciado el avistamiento.

El asentamiento era pequeño pero era conformado por los agricultores más meticulosos. Serían unas cincuenta personas viviendo allí. Al llegar lo primero que saltó a la vista más allá de sus cuidados jardines y las plataformas escalonadas en la pendiente fue la ausencia de ellos. Se mantenían encerrados en sus hogares. Tras insistir por unos minutos se asomaron para mirar a los ninjas, aliviados de que el Tenno correspondiera a su petición de enviarles protección. Se les notaba ansiosos, con nervios. Nadie estaba herido. Poco a poco fueron emergiendo.

Buenos días― saludó la única mujer del grupo con su acostumbrada sonrisa mientras los agricultores les rodeaban. ―Hemos venido de parte del emperador. Eh, ¿Podrían explicarnos qué sucedió?

¡Los monstruos! ―exclamó uno, anciano y de poco pelo. Lo conocían de vista, más de alguna vez solía representar al sindicato de agricultores en la urbe y por lo tanto, sabían que no estaba loco. Es más, resultaba perturbador que un hombre con su experiencia y madurez usara una palabra tan ambigua y hasta exagerada. Kumi suspiró y se rascó la cabeza, supuso que estaban frente a un caso de histeria colectiva, pero Senju fue un poco más paciente para intentar desenmarañar la madeja.

¿A qué se refiere con eso?

No eran personas. No sé si sean ninjas, pero humanos no ―completó mientras se llevaba un cigarro a la boca con manos temblorosas ―, no se parecían a nada que hubiese visto antes. ― Kuroi permaneció pensativo, ponderando las palabras. Inquirió entonces.

¿Qué le hace pensar eso?

Verás ―de su boca salió una nube de humo oloroso―, no tenían el aura de un humano. Me atrevería a decir que eran casi fantasmas o espíritus. ―Luego volvió a aspirar con fuerza, el temblor se desvanecía. Para Sin la idea no era tan descabellada, ese mundo estaba lleno de demonios. El ave descansaba en su hombro y fue gracias a ella que pudo advertir a una mujer que se mantenía detrás de la multitud. Retorcía la tela de mandil entre sus dedos con una ansiedad preocupante. La señaló, indicándole que hablara, porque evidentemente tenía algo que decir. Sobresalía de entre el resto de rostros consternados. Dio un paso al frente. Sus ojos estaban abiertos, le era imposible hablar con claridad.

Vi a uno de ellos de cerca. Sus pies… no eran pies, sino estacas o agujas. No era humano. Creí que me mataría ―rompió en llanto y cubrió su rostro.

Pero no lo hizo ―soltó la Pesadilla con obviedad.

Sol. No.

Acorde a las palabras de quienes vivían en las inmediaciones habían sido al menos cuatro seres distintos. No había mucha claridad en las descripciones, siempre viéndose alteradas por el temor y las exageraciones, pero lo cierto era que no correspondían a la de un shinobi normal. Al parecer estaban delante de una amenaza tanto real como desconocida, aunque ciertamente quedaba en el aire ¿Por qué no habían atacado a nadie? Simplemente aparecieron y ya. Eso era todavía más perturbador ¿Qué buscaban en Raku? Quedaba claro que lo que les interesaba estaba dentro de la aldea y aquellos avistamientos no habían sido más que un recorrido del terreno antes de cumplir su verdadero propósito. Al mismo tiempo, se interpretaba que eran de objetivos concisos y claros. Afortunadamente Rakugakure ya estaba en alerta y la barrera activada, cualquier movimiento sospechoso desataría el ataque. Quizás sería mejor que hallaran a esos extraños antes de verlos realizar su acto principal. Kumi apretó el puño, había que dar con ellos pronto.

¿Saben si tomaron alguna dirección?

Vi uno irse rumbo al interior del País. Por supuesto no hay forma de asegurar que siguió ese camino.

Por supuesto.

Iremos hacia allá, no tenemos más pistas.

¡El conejo! ―habló la mujer, pasado su sollozo ―El de las estacas ―recompuso ―escribía en el suelo con sus pies. Cuando lo vi quise correr, pero él solo dio un salto y movió sus pies, escribiendo una palabra en el suelo. Esta se iluminó y no pude moverme hasta pasados diez minutos. La palabra era “alto”. Quizás aún esté escrita.

Llévanos al lugar del avistamiento. Si todavía permanece significa que podremos seguirle la pista si escribió alguna otra cosa en su camino…


NOTA: Ibento es el "conejo". Mi idea es que el tipo sea mudo y escriba con sus pies, como verán son muy afilados. De la misma forma, pudo paralizar a la mujer escribiendo porque ese es su modo de ataque, es capaz de crear técnicas o ataques a partir de las palabras. Para quienes sepan de FT, una especie de magia de escritura (?)
.Wolfe .Wolfe M4x Yuudai [HASHTAG]#TeamRaku[/HASHTAG]
 

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Sabes, no era necesario salir de la aldea para hacer esto —Dijo Luka para romper el silencio, que tan incómodo le parecía, existente entre su compañero y él. Arqueó su ceja, esperando que Shinta se volteara y le viese con aquella cara seductora, pero no, el mayor en rango solo siguió caminando por delante de él, así que continuó hablando —Solo tenías que decírmelo, e íbamos a tu casa o a la mía, como quisieras. Con la cama nos bastaba.

¿No te puedes tomar nada en serio, Hakugaku? Eres un ninja, no una prostituta.


Sí, me tomo muy en serio mi trabajo a medio tiempo como prostituta —Sonrió pícaramente.


Neith torció los ojos, tan solo había estado alrededor de una hora con el castaño y ya podía presentir que era un idiota de primero. Entendía las razones por las que Rinha quiso deshacerse de él por un tiempo, usando como excusa que “sería de ayuda durante su investigación”. Tras darse cuenta de que ya estaba en el punto de encuentro, el azabache se detuvo y miró de un lado a otro. Una sonrisa se dibujó en sus labios.

Parece que nuestro compañero para el trío no ha llegado aún —Hakugaku corrió por un árbol para poder sentarse en las ramas del mismo, esperando que el supuesto Seiji llegase. Lo que no se esperó fue ver una sonrisa en los labios del Jounin.


Si estuviese aquí, en realidad no lo sabrías.


Recuerda que tengo habilidades sensoriales, Shinta —Golpeó su propia cabeza un par de veces, con la intención de decirle al susodicho que tratara de acordarse de ello, que usara su cabeza. Sí, estaba fanfarroneando un poco, sabía que eso le molestaba a Ulquiorra y justo por eso lo hacía, pero no se esperó que este girara su cabeza para mirarle a los ojos, pero con una mini sonrisa en sus labios.


Pues deberías reajustarlo, niño, porque he estado aquí todo el rato.


El domador de demonios, atónito, volteó a la derecha al reconocer la dirección desde la cual venía esa voz; viendo así a un hombre de cabellos azulados oscuros, con una sonrisa en los labios, comiendo una manzana mientras seguía recostado en aquel árbol. El Genin rio suavemente, ¿cómo no lo pudo pensar antes? Ahora era claro para él que su informante era miembro del mismo clan que Shinta, por lo que, al igual que pasaba con este, no podría sentirlo por medio de ninguna habilidad sensorial. Rápidamente saltó desde la rama en que yacía para impulsarse hacia el desconocido, con intención de presentarse, claro, al estilo Joker.

Mucho gusto, soy Luka Hakugaku. Ninja y prostituta a medio tiempo.


¡¿Eh?! Hakugaku, un poco de respeto —Trató de decir el Jounin de la Tormenta, un poco apenado, ambas mejillas se pusieron coloradas y sintió una pequeña presión de su traje en el cuello. Eran los nervios de imaginarse qué pensaría su hermano de que aquel idiota fuese su compañero para aquella misión. Lo que no se esperó fue ver como Seiji, en contrario de lo que creyó, empezó a reírse fuertemente y miró pícaramente al muchacho.


Seiji Kasumi, amante de las prostitutas —Elevó su mano para estrecharla con el castaño, ambos con unas sonrisas carismáticas, era obvio que iban a llevarse muy bien ellos dos. El dúo de comediantes giró para ver al tercer miembro de la misión —Curioso compañero el que te dieron, hermanito… ¿Qué rayos?


Y allí estaba el gran Jounin que logró salvar la Capital del País del Viento, recostado en posición fetal bajo un árbol, analizando cómo rayos llegó a parar en tan importante misión con ese par de locos. Lo sabía, lo tenía ya claro en su mente, con esos dos era claro que iba a fallar la misión, no había de otra. No dejaba de preguntarse, en voz alta, por qué Rinha le hizo cargar con aquel pervertido muchacho y por qué sus padres le dieron aquel hermano tan despreocupado. Casi se podía sentir la frustración del azabache, del perfeccionista, del que se tomaba todo en serio. ¿Y qué era lo peor? Que mientras él se encontraba en ese estado, tanto Seiji como Luka no podían parar de reír, burlándose de su estado, cosa que solo empeoraba la situación.

Ahora yo soy el ridículo estúpido.


[…]

Sí, Shinta, ya te dije que todo saldrá bien —El mencionado seguía recibiendo aquellas palmadas en la espalda de parte de su hermano, mientras caminaba por Ame no Kuni, en dirección a un pequeño pueblo que era su destino. Detrás de ellos se encontraba Luka, andando con sus manos sosteniendo su nuca, estaba un poco aburrido ya que el mayor en edad le había mandado a callar un rato en lo que calmaba al hermano menor —Además, si no te calmas no podré hablar contigo de lo que te mencioné en la carta.

¿Lo del clan Esthos? —Susurró en respuesta, aun algo desanimado.


Sí, eso mismo —Un suspiro provino de Neith, quien trató de recomponerse, dando la señal al Índigo de poder hablar. Frunció el ceño, dando un poco de curiosidad al azabache —¿Recuerdas que te hablé sobre el poder oculto de los Ikaru? Ese que nos permite viajar a otras dimensiones. Bueno, resulta que uno de los nuestros, durante su ida al mundo que posee, ha visto señales de vida humana allí, hemos encontrado una bandera y unas cuantas cosas comunes aquí en Modan.


Espera, quieres decir que…


Sí, alguien de aquí puede que haya viajado hacia allá. Y justo luego del incidente, empieza este caos de supuestos manipuladores del espacio-tiempo acosando todo el continente. En el clan creemos que ambos casos están relacionados. Y creemos que la gente clan Esthos puede estar conectada también con todo esto, es una gran posibilidad.


Otro clan nacido de entes dimensionales, ¿eh? Pensé que seríamos los únicos, pero parece que hubo unos antes que nosotros y mucho más poderosos por lo que cuentan las leyendas que me pasaste con la carta. Pero… ¿Son reales esas historias? Y, de serlas, ¿qué razones tendría esa gente para viajar a los mundos que domina el clan? Por lo que vi, si bien los conocemos, tampoco es como si hubiese mucha interacción en nuestros pasados.


No la hay documentada, pero nada puede confirmarnos o no si la hubo —Aquellas palabras, en vez de resolver preguntas, tan solo generó muchas más en la mente de Kasumi menor, quien se quedó un poco cabizbajo. Luka, escuchaba todo con atención, no entendía muy bien mucho lo que decían, solo pocas cosas, pero al tratarse de posibles problemas familiares prefería quedarse callado —Sobre las demás preguntas, no puedo decir nada, es por eso que te he llamado, para poder investigar. Hay otra gente del clan buscando, aunque es incierto si encontraremos a los sospechosos para saber si están conectados con los Esthos o con los ataques a nuestras dimensiones.


Entonces, puedo deducir que nuestra misión de termina con encontrarnos con estos sujetos que han atacado al pueblo al que vamos, sino que también debemos capturarlo para buscar información, ¿no es así? —Interrumpió Luka, cansado de mantenerse callado. Sonrió —Sin duda será interesante, amo los interrogatorios, aun más cuando las víctimas se resisten y puedo ser cruel con ellos —Acarició su mentón, pensando en la situación mencionada.


¿Sabes? Adoro a tu amiguito —Comentó Seiji, con la típica curvatura elevada en sus labios.


Yo no.


Yo también me amo, ¿cómo no hacerlo?


El tema se desvió un poco, concentrándose en bromas entre Seiji y Luka, aunque en esta ocasión, más que prestarle atención, Shinta se encontraba analizando toda la información obtenida de las leyendas del clan y los sucesos ocurridos en aquel momento. Era necesario pensar en todas las posibilidades y plantear planes en caso de ataques sorpresas, no quería fallar bajo ningún concepto la misión, menos cuando parecía ser algo tan serio como amenazas posiblemente pandimensionales. El trio siguió en su andar, ya faltaba poco para llegar a su destino, al menos de eso se dieron cuenta al ver algo de humo a lo lejos. Estaban por llegar al último lugar donde fueron avistados los seres desconocidos.

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Poro Autumn. Es la primero vez que uso a Luka, así que avísame si está todo bien (?)
En caso de alguna duda sobre la relación Ikaru-Mothu (que son conocidos como Esthos por los Ikaru), me avisas.


 

No sé, me sabe a mierda
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Parecía no saber demasiado acerca de lo que estaba sucediendo, pero la verdad era otra cosa completamente distinta. Oía muchos nombres raros, y a decir verdad, se le hacían extrañamente conocidos. Para nadie podría ser una sorpresa que Luka supiera algo acerca de los ataques recientemente reportados no significasen más que peligro inminente para su persona, pues, al ser denominados como algo “fuera de lo común” podía hacerse una película relacionada con su propio clan. Lo que sí era una verdadera sorpresa era que se mostrara tan poco preocupado por el asunto; antaño se escondería mil y una vez de lo que pudieran hacerle sus parientes, ¿ahora? No les temía demasiado.

La única persona capaz de hacerlo temblar con solo mirarlo era su padre.

Pensó. El asunto de los ataques lo tenía más intrigado que a cualquiera, a pesar de que los Kasumi también estaban interesados en indagar en ello, él se había pasado desde hacía meses investigando cómo traer a su lado a Aiden de nuevo y aquella podría ser una oportunidad para hacerlo; cada dato que reuniese de los extraños eventos, que lo condujese a actividades sobrenaturales, sin duda podría acercarlo más a lo que era el paradero de su amigo y demonio.

¡Luka!

Aquella voz lo sorprendió por un momento. Parpadeó varias veces antes de dignarse a mirar a los lados con curiosidad, ¿acaso se trataba de Ryunosuke? Pero él no estaba allí, era imposible que la voz en su cabeza fuera de él; aunque pudiera estar cerca, no conocía ningún tipo de genjutsu y no poseía habilidad comunicacional alguna. ¿Qué mierda era lo que había escuchado?

—Hey, Luka —Seiji prestó atención a su nuevo amiguito, dándose cuenta de que algo le estaba sucediendo; su mirada no era la misma que antes—. ¿Te preocupa algo?
—No es nada —contestó con una sonrisa ladina—. Solo que mis clientes seguramente estarán angustiados porque no estaré en la aldea —aquello hizo reír al mayor de los hermanos, mientras que el menor rodó los ojos hacia un lado claramente fastidiado—. ¿Ves? Sí me tomo mi trabajo de prostituta a medio tiempo muy en serio.
—Algún día te contrataré —recibió un guiño por parte de Seiji, sorprendiendo al hermano menor—. Quizá podamos pasar un buen tiempo juntos, ya sabes, conocernos más… a solas.
—Los dos son unos imbéciles —era claro que reunirlos en un mismo equipo no había sido la mejor idea. El fin que podrían perseguir al final podría terminar siendo otro.

Haku rió bajo por la respuesta de Shinta ante el mórbido intercambio de comentarios que escuchó. Cuando Tengan se tomó la molestia de volver a hablar con su hermano, él aprovechó a desviar su atención hacia un lado… y solo un parpadeo bastó para que todo el ambiente cambiara: estaba viendo en blanco y negro, el tiempo parecía haberse detenido y su alrededor ya no estaba conformado por árboles de altura mediana. Las hojas no se encontraban mojadas porque no parecía haber llovido recientemente en aquel lugar... Ya no estaba en Ame no Kuni.

Dio unos pasos hacia adelante para explorar el terreno. ¿Por qué se le hacía tan familiar? Era como si ya hubiese estado allí. Las casas que podían ver que conformaban un vecindario tenían el mismo estilo japonés que el lugar donde vivía… Ryu. Comenzó a correr mirando de derecha a izquierda, intentando reconocer la residencia de Kajiya. No dio con el establecimiento hasta que miró a la derecha y se dio cuenta de que estaba corriendo en el mismo sitio; ¿qué era lo que pasaba?

Al entrar en la casa de Kajiya, Luka abrió los ojos de par en par al presenciar algo que no podía ser posible… pero estaba pasando: el cuerpo ensangrentado del chuunin se encontraba tirado en el suelo. Ryu respiraba difícilmente, ¿qué miserable persona había podido hacer aquello? Se acercó con rapidez y arrodilló al lado de él, levantando su cabeza con una de sus manos y apoyando en su brazo libre la espalda del de hebras azules.

—R-Ryu —murmuró con la voz quebrada—. ¡¿Quién te hizo esto, Ryu?!
—L-Luka —tosió—… Ellos… vendrán por ti…
— ¿Qué mierda estás diciendo? —Negó con la cabeza, ¿acaso estaba delirando? —. ¡¿Quién te hizo esto?!
—Ellos… vendrán…

Cerró sus ojos por inercia, y cuando volvió en sí, Seiji estaba frente a él mirándolo curioso; estaba demasiado cerca. Kasumi rió al ver cómo Haku retrocedía torpemente, para después ayudarlo a levantarse del suelo. Luka no entendía qué era lo que había sucedido, pero de algo estaba seguro ahora: tenía que viajar a Tensaigakure a como diera lugar, esa visión fue demasiado real como para no ser cierta.

— ¿Qué te pasó? Pareciste irte por un momento.
—Pensé en cómo atender a mis clientes, qué darles de regalo cuando vuelva —soltó mintiendo, pero Seiji no se dio cuenta de ello; Tengan sí. Su sonrisa falsa no lo engañó a él—. ¿Seguimos nuestro camino? Aún tenemos que atrapar a sea lo que sea que estemos persiguiendo —y ahí estaba el dato que le confirmaba que su comportamiento no era el mismo.

¿Qué había ocurrido con Luka… y por qué se había distraído tanto como para olvidar a quiénes estaban buscando?

DrTsuki DrSheeran SeiKa confirmado para un futuro[?] Es bueno que el hermano mayor lo pruebe antes que el menor[??????]
 

All we hear is "radio ga ga, radio blah blah"
Moderador
Sentado bajo el porche de una vieja pagoda de algún pueblo de Mizu, casi en medio de la nada (los pocos habitantes y el descuido de las estructuras golpeadas por el tiempo lo evidenciaba), alguien esperaba pacientemente mientras disfrutaba de la quietud brindada por el sonido de las gotas de lluvia al encuentro con el cielorraso puntiagudo. En contadas ocasiones, el olor a tierra mojada era igual de gratificante y qué decir de la brisa fría de la época. Era invierno y estaba seguro que no tardaba en granizar.

Apenas subió la cabeza para llevar la mirada al frente, como quien dice hacia la nada, cuando en verdad supuso y acertó que justo en cuestión de segundos un halo lumínico aparecía en un parpadear; y frente a él, “alguien a quien ver”. De inmediato agachó el torso hacia adelante simulando una reverencia hasta que el aludido cruzara por su lado, buscando cubrirse del mal tiempo.

—¿Nadie te siguió?
—No, señor.
—Qué aburrido —tomó asiento al lado de su acompañante. Con su mirada apuntó la botella de sake que yacía a medias. Lo supo porque la levantó con claras intenciones de servirse un poco—. Toshio continúa renuente.
—Creo que lo que quiere es implementar su propio estilo —su receptor lo miró en lo que se tomaba el trago.
—Juno, las personas no deberían desaprovechar las buenas enseñanzas, ¿no crees? —Sonrió de lado en lo que observaba la frenética lluvia—. Si fuera más inteligente, mezclaría ambas cosas.
—Creo que ya se lo he dicho antes —había cerrado sus ojos—. Pero puede que se haya equivocado con él.

Ciertamente no era la primera vez que Juno le decía ese tipo de cosas respecto a Hogaku, asimismo no era la primera vez que se reía por ello; le divertía casi palpar lo que sentía el otro Uchiha hacia quien se supone le debe lealtad, pues siempre ha habido una rivalidad indirecta acentuada por el afanoso deseo de agradar a quien fuese su superior y el de Toshio años atrás. Pero Juno no podía comprender por qué su verdadero líder se empeñaba tanto en prestarle atención a alguien como el colíder del Horizonte; algo le decía que iba más allá de su hija y su matrimonio con el discípulo traidor.

Lo extraño de todo era que el mismo Juno hablaba como si todavía Sohma le tuviera fe a su yerno o como si no supiera el error que significó para el renegado haber entrenado a alguien tanto para que no supiera agradecerle después.

—¿Qué querías decirme?
—Están pasando cosas muy extrañas cerca del Horizonte —Sohma le escuchaba atento—. Podría ser una buena oportunidad para que aparezca.
—Todavía no es el momento adecuado —se cruzó de brazos a pesar de mantener un aura fresca a diferencia del otro Uchiha.
—Pero, Sohma dono… ¡todos estarían encantados con su regreso!
—Y deseo que se encanten aún más con la sola idea de mi existencia —lo miró apenas, denotando bastante confianza y un sentimiento maquiavélico—. Confía en mí.
—Cada vez es más detestable trabajar al lado de los Hozuki.
—¿Y qué esperabas? Vives con el enemigo.

Sin importar que el mal tiempo continuara, Zarkana se puso de pie en pos de motivar al otro ninja para ponerse en marcha ya. Sin admitirlo, le llamaba la atención lo que sucedía en los alrededores de Tensai y no porque le importara la villa o lo que pasara en sí: le importaba saber porque aquella isla era uno de sus blancos y cualquier cosa que apareciera en su camino, podría volverse un obstáculo o algo a su favor. Eso era algo que Sohma sabía perfectamente: Juno no consideraría esa opción por sí mismo, muy a diferencia de su “favorito”.

—¿A dónde me llevarás?
—A un poblado cercano del puente Kamichi —sabía de cuál puente le hablaba—. Estas cosas aparecen allí constantemente; últimamente más seguido.
—En una escala de peligro del uno al diez, ¿cómo lo consideras?
—Solo puedo decirle que es incierto.
—Toshio me hubiera dado un número.

Juno respiró hondo. El padre de la Mizukage anotó un punto con esa frase bastante intencionada. No iba a negar que quería provocar al azabache y por más que no le escuchase emitir ni el más mínimo de los bufidos, no ignoró el casi imperceptible movimiento de sus venas en su mano izquierda. Conocía a Juno desde hacía bastante rato como para saber cuáles partes de su cuerpo se tensaban en momentos como esos.

A continuación, Sohma invocó a Sora (su ave); por si no quedaba muy claro, ignoró olímpicamente las advertencias de su vocero sobre los movimientos del Horizonte para con la seguridad, así como los de la Nidaime. Básicamente procedimientos llevados a cabo por su linda familia.

—¿Sabes por qué no me equivoqué con él? —Habló de repente, sacando de sus pensamientos al de menor rango. Era evidente que el Meijin estaba retomando una conversación pasada que no culminó. De todas maneras, Juno le dejó proseguir; era una respuesta que, irónicamente, quería escuchar. —Porque de alguna forma ha podido llevar mi nombre y hacerlo pasar como suyo.


Zim F. Underwood
 

Lobo. Mi ojo es la luna, mi pelaje la noche.
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Los enviados de Raku no tardaron mucho en localizar lo que estaban buscando, la marca dejada en la tierra del camino principal del poblado seguía muy visible, su grosor no era demasiado profundo, pero, conservaba un delineado demasiado atrayente. Los signos de desgaste, aún después del tiempo transcurrido, no eran muy notables. La presencia de chakra en la tierra atrajo por demás el interés de John, el “Doton” representaba su elemento y la cantidad de chakra que este despedía representaba que el enemigo no eran simples novatos o bromistas.

― Tendremos que andar con mucho cuidado, no creo que dejaran un rastro, pero al menos, debemos ver si tenemos algo que seguir ― declaró él shinobi mayor poniéndose de pie y sacudiéndose las manos, limpiándose de una muestra de tierra que había tomado.

― ¿Crees que sigan cerca?

― No, aunque, no parece tampoco que les interese irse muy lejos ― aclaró el castaño a su compañera mientras se ponía al frente de la formación ―, será mejor que no estemos cayendo en una especie de trampa.

― Ja. Quiero verlos intentarlo ― respondió con soberbia e ironía Nightmare, escuchando con claridad las palabras de su “superior”, siendo ignorado por el grupo antes de emprender nuevamente camino.

Una vez estuvieron en marcha el movimiento del cuarteto resaltaba entre la planicie de cultivos de los pobladores a lo que se dirigían al centro del país. Los del mayor rango dirigían a lo que sus kouhais seguían sus pasos muy de cerca, las ideas de Kumi y Senju se dirigían al extraño “ninjutsu” empleado por el desconocido ente. Una forma de generar “parálisis” solo por medio de escritura era únicamente posible por una especie de línea sanguínea desconocida o, lo más probable, la implementación de una Arma Ideal. Ambas posibilidades no podían ser descabelladas, pero seguían poseyendo muy poca información al respecto. Desde el punto más elevado del cielo, Zu, desplegaba sus capacidades aéreas para contemplar la zona antes de que su amo y miembros del grupo se acercaran, sin embargo, en poco tiempo el campo abierto dio paso a un frondoso bosque que obstaculizo la visión del ave.

― ¡Todos atentos! Si alguno ve algo extraño, decirlo ― tomó nuevamente el liderazgo Okuma sin detener sus pasos, no obstante, de la nada un resplandor salió despedido de la nada, haciéndolos detenerse bruscamente ―. ¡No vean hacia la luz!

Tanto la expresión en los rostros de cada ninja como la posición de sus cuerpos de un momento a otro parecían estar congelados de pronto, completamente plasmados sin siquiera poder mover un centímetros sus cuerpos, quedando de pie y en una postura defensiva, bloqueándose los ojos sin resultados aparentes. Al a ver apresado exitosamente a sus “visitantes”, una extraña figura con mascara negra y pies con puntas como alfileres, salió de entre los árboles para acercarse a su captura, contemplándolos finamente desde cierta distancia y con cautela. Sin embargo, la tensión en sus hombros aumento al fijarse que solo tenía tres de los cuatro ninjas de Raku ante ella. El sonido del filo de una navaja al atravesar el viento la alerto de forma sorpresiva, dando un fuerte y alto salto hacia atrás con mucha facilidad, dando un giro en el aire antes de caer en tierra. Al direccionar la posición de los ojos de su máscara en su posición anterior, contempló una Windmill Shuriken pequeña de color rubí clavada contra el suelo.

― Je, eres ágil, eso hace las cosas un poco más “divertidas” ― declaró la voz soberbia y risueña de Sol, pareciendo por detrás de un árbol mientras sostenía una serie de shurikens en las manos como amenaza ―. Lo siento, pero al parecer tu juego de luces no puede contra un ciego ― insultó el albino con una enorme sonrisa en los labios ―, ahora, aprovechemos que estamos solos, ¿te parece?


Nota: La "Tecnica" la deje como un Genjutsu por su función y uso, creo que es la forma de traducirlo de FT a NW xD y lo podremos dejar tanto como JF como por AI, siendo los dos igual de plausibles. M4x Yukii Yukii Yuudai
 

Oiseau rebelle
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Segunda fase

“Llamada de auxilio”

Descripción: “este es un informe de alerta, pertenezcas al Horizonte o no, pedimos auxilio. Un desastre sobrenatural acaba de suceder en la isla. El edificio más importante a nivel gubernamental se encuentra en el ojo de un tornado amarillento y brillante; no conocemos muy bien sus propiedades pero algo de preparación tenemos. La aldea está siendo asediada por cambios climáticos sin precedentes y apariciones extrañas: masas de chakra elemental gigantescas, similares a un Suiryuudan o Doryuudan han destrozado algunas estructuras pequeñas y gran parte de los civiles (suponemos que la mitad de la población aldeana) han sido poseídos por una fuerza extraña que tergiversa sus mentes y cuerpos, como si fueran títeres de otras personas. Se denotan violentos y llenos de una energía inexplicablemente poderosa para su papel como ignorantes de las tácticas ninja. No hay una conclusión clara respecto a eso. Tengan cuidado si se acercan a las zonas concurridas de la aldea, incluso la frontera es peligrosa.

A todos los sobrevivientes civiles, les recomiendo resguardarse y buscar ninjas que les ayuden a llegar a centros de salud. Los escuadrones están a su servicio. Conserven la esperanza”.

Objetivos:
Sobrevivir al desastre.
Priorizar, ante todo, la seguridad de los aldeanos que no hayan sido afectados por la lluvia amarillenta.
Encarar a los afectados con finalidad de análisis. Necesitaremos un expediente de la situación lo más global posible.
Si parecen superados en fuerzas o en número, podrán recurrir al asesinato para defenderse. Se otorgará un equipo de protección cerca de las zonas concurridas de la aldea.
Ante todo, deben oponerse al dominio tanto territorial como estratégico de los poseídos y cualquier extraño que les acompañe.
Hallar la forma de frenar las manifestaciones de chakra, parecen ser muy resistentes, prácticamente sólidas.

Notas:

Los puntos de control se ubican en cuatro localizaciones estratégicas, previstas por Jitna Maku: la entrada del centro Toredo, el hospital Enjinto, la torre Mirai Este y las oficinas Kenkiu. El teatro Yoku fue invadido por los poseídos inhabilitando su uso como lugar seguro.
En las zonas mencionadas podrán encontrar comida y agua racionada, junto con armas ninja especialmente diseñadas para combatir a los Mothu: cuchillas capaces de cortar sus redes de energía, bombas de gas de la misma sustancia que utilizan para sus técnicas (las inhibirá por unos segundos), y capuchas de un material impermeable que reducirá el riesgo de ser poseídos.
Los aldeanos afectados parecen ostentar rangos diferentes según sus capacidades: hay algunos que parecen haber aprendido muchas técnicas elementales, siendo capaces de usarlas con destreza junto con una movilidad superlativa, otros sólo han obtenido la capacidad de utilizar la línea sucesoria de los Mothu y algunas técnicas familiares de las que no se tiene gran conocimiento.
Parece ser que los afectados se organizan en grupos con cierta estrategia e inteligencia, aunque los cuerpos se resisten de vez en cuando a la posesión en medio de convulsiones (sólo ocurre en casos excepcionales).
Son dirigidos por comandantes de extraño aspecto que diferencian en demasía sus capacidades con el resto.
Las posesiones aparentan ser como si una voluntad, personalidad y alma pasaran a un cuerpo ajeno y tomaran control de él.

Aclaraciones:

Durante esta fase, seguirán ostentando el mismo resultado en sus dados, por lo que podrán seguir desarrollando a los NPC asignados y hasta darles Técnicas familiares acorde a lo que imaginen.
La barrera alrededor de Tensaigakure solo impide el acceso o escape de los Mothu por tierra o agua, los ANBU tienen orden de mantenerla para evitar que el mal se expanda, pero no detendrá la entrada de ningún ninja o persona común.
Si terminan en el Horizonte gracias a perseguir o luchar contra un Mothu, es posible que acceda a la aldea mediante un pasadizo subterráneo.
El suceso acontecido en la isla pudo verse desde los terrenos más cercanos del Mizu y Nami no Kuni (incluso Tetsu, si es que alguno tiene un contexto que plantear desde perspectiva samurái).
Algunos de los rayos de energía producidos por la lluvia de espíritus lograron traspasar la barrera a presión, volando a direcciones lejanas de Modan (sí, esto quiere decir que sus NPC's fuera de la aldea también pueden terminar siendo poseídos).
✘ IMPORTANTE: Podrán decidir si llegar a Tensai en persecución, por cercanía al territorio, siendo secuestrados o teletransportados gracias a una técnica en los NPC's de la primera fase que les enviará a la aldea en un santiamén.




Toda la información de la aldea aquí: CLICK

 
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Aviso que aunque haya avanzado más, continuaré por donde me quedé y trataré de actualizarme hasta la última fase (actual).

—No puedo tardar demasiado fuera de Tensaigakure —Juno cubrió su cabeza con la capucha de la capa que llevaba puesta y le protegía de la lluvia pero, más allá de unas cuantas gotas, salvaguardaba su identidad en un gran porcentaje—. Seguramente Toshio ya habrá notado mi ausencia o peor aún… —visualizó en su mente la figura de esa persona que de un tiempo para acá parecía chicle de Ruigetsu y dícese seguidor de los mandatos del duunvirato—. Jitna.
—¿Me he perdido de algo más? —Sohma se cruzó de brazos.
—Nada de qué preocuparse, en parte… hay algo en ese sujeto que no me termina de cuadrar.
—¿Quién es?

Hacía media hora que ambos shinobi habían descendido del ave para completar el recorrido a pie, pues entre los árboles de las montañas ubicadas a unos cientos de metros alejadas del mar, podrían protegerse de rastreadores aéreos y de uno que otro shinobi que custodiara el perímetro más cercano a Tensai. De la única forma en la que se prestaba imperiosa atención a una zona tan peligrosa como esa, sería si en verdad representara un riesgo para cualquiera de las localidades colindantes; Sohma y Juno, en sí cualquiera que conociese de cabo a rabo el país del Agua, sabían que muchos ninjas no se atrevían a andar por ahí. Tampoco dudaban de los que sí pretendían ser osados; existe de todo en la viña del Señor.

—Poco sé sobre cómo se unió a la villa y cuáles intenciones tiene —ambos se detuvieron, enseguida el de menor rango extrajo un kunai que lanzó hacia el frente sin titubeos; en segundos cayeron varias redes desde la copa de los árboles a una distancia moderada de ellos—. Solo sé que es curioso, demasiado.
—Entonces debería saber sobre mí.
—No me sorprendería… es por eso que debo tener cuidado —se agachó para recoger el kunai que había usado, mientras que Sohma se encargaba de quitar la red de un pequeño conejillo de indias que merodeaba por ahí y buscaba la forma de liberarse.
—Jitna también debería ser cuidadoso —su mirada se encontró con la de su acompañante—, y no meterse donde no lo llaman —el pequeño animalito se incendió, lanzando así su último chirrido antes de volverse una bolita ígnea azabache.

Quien fuese un ninja registrado en el Horizonte simplemente asintió, permitiéndose curvear los labios al constatar que su superior continuaba siendo el mismo hombre que alguna vez se dio por muerto.

El templo que procuraban visitar se encontraba en un pueblito entre las montañas, con un sendero a medio talle que podía guiar a sus habitantes hacia la playa o bien al puente Kamichi. En una de las varias ocasiones en las que Juno avistó “a ese ser extraño”, se encontraba allí de paso en medio de una encomienda especial. Lo que hubiera hecho no importaba ahora. Llegados a un punto todavía sobre una montaña, miraron la zona objetivo desde las alturas; Sohma analizó el sitio rápidamente, era bueno en eso: no podían haber más de trecientas personas viviendo allí, solo habían unas veinte estructuras y tres de ellas eran distintas al resto. Pueblos así solían estar resididos por personas que se apareaban entre sí; lo dedujo por el tamaño de las casas, mismas que fácilmente albergaban a mucha gente. Y sino, dormían todos apretaditos…

La edificación que poseía un campanario era la que Uchiha J apuntaba. Justo escucharon a la distancia el sonido de esos grandes instrumentos de metal que seguro anunciaban la iniciación de alguna eucaristía… la duda que atacaba al castaño era qué debía seguir al llegar al destino; ¿aparecerían así como sin nada? ¿Había que sacrificar a alguna virgen del pueblo? ¿A algún niño, anciano, sangre…?

—Una canasta de frutas.
—Debe haber algo más y quieres hacerle de emoción…
—Fue lo que se robó el ente antes de retirarse y después de haber evitado que alguien completara un aparente suicidio —el ex líder Uchiha llevó una mano a su frente en lo que se carcajeaba un poco—. Un muchacho saltó desde lo más alto del templo. Quienes vieron todo desde el principio dijeron que un círculo brillante apareció y que de ahí apareció eso.
—No me sorprendería si desde ese momento le rindieran culto.

Juno no dijo nada más y junto a su antiguo maestro descendió por la barranca hacia el pueblo en cuestión. Ese era el camino más rápido aunque no el más seguro.


Zim F. Underwood
 
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Siendo un pueblo tan pequeño, era fácil no pasar desapercibido por quienes estuviesen más próximos a lo que el par Uchiha hubo transformado como entrada. Los curiosos retuvieron la mirada en ellos dos y pese a saberlo, ninguno se mostró afectado porque nadie podría distinguirles. Además, que eso sucediera era un punto a favor para Sohma; lo que proseguiría en cuestión de minutos requería de por lo menos la atención de alguien allí, y si el menú se volvía amplio por sí solo…

—Debo regresar —Juno se detuvo con miras hacia el sendero que llevaba a la playa, para la que faltaban cientos de metros.
—Saludos a mi yerno.

Puede que Juno muriese de ganas por restregarle en la cara a Toshio que siempre tuvo contacto con Zarkana, pero debía ser paciente. Algún día podría regodearse de eso, así fuese en su lecho de muerte pues nunca se sabía sobre el destino cuando se jugaba a la papa caliente.

El varón de Tensai tenía plena fe en que su antiguo líder reconocido sabría qué hacer de ahí en más, así que se desvaneció tan rápido como el soplo que le siguió de manera natural; el mal tiempo continuaba y aunque no estuviera lloviendo, los árboles se movían con frenesí. Sohma avanzó hacia su lugar objetivo todavía bajo la mirada inquisitiva de unos cuantos hombres que trataban de proteger sus sembradíos personales. No hacía falta ser recíproco en el gesto; en algún momento, cuando la incertidumbre no pudiese más, alguno levantaría la voz.

El templo en cuestión lucía bien cuidado, la madera no parecía afectarse con el paso del tiempo. Sabía que era un pueblo longevo porque cuando luchaba en las filas de su clan (antes de formar Kirigakure), llegó a recorrer distintos puntos del país. Lo había visto antes, mas nunca visitado al ser un lugar insignificante.

—¡Oiga! ¿Quién es usted y qué anda buscando? —Demandó un hombre casi rozando la tercera edad. Zarkana detuvo sus pasos sin la intención de promover más suspenso del que pudiera destilar con su sola presencia. En su mismo eje giró con naturalidad y quien se atreviera a cuestionarle tensó su mirada casi involuntariamente antes de que perdiera su brillo. Para evitar que otros se dieran cuenta de la mutación de sus orbes, Sohma los regresó a la normalidad.

Algunos conocidos del sujeto, que le llamaban por el nombre de Mako, se acercaron al encuentro entre él y el renegado shinobi queriendo saber si todo estaba en orden. Con ridícula simpleza, Uchiha contestó positivamente e incluso añadió que solamente estaba de paso en el pueblo; el señor “Mako” le había dicho que el orgullo de todos en la zona era ese templo —mismo que señalara al mencionarle—; que no podía irse sin hacer varias plegarias y pedir uno que otro favor a su dios.

Los aldeanos le dieron la razón a medias (porque en sus caras se podía percibir que algo acarreaba el templo para ellos), cuando en verdad nada de eso ocurrió entre los hombres. Para mantener la farsa, Sohma alzó su mano izquierda para despedirse con la intención de visitar el lugar sagrado. En ese momento, Mako empezó a caminar hacia donde iba a dirigirse el de ojos malditos. Cuando los conocidos del hipnotizado trataron de preguntarle qué sucedía sin éxito, comenzó a correr con todo lo que le daban sus piernas. No faltó el que intentara detenerle, mas hacerlo le valió para ganarse un puñetazo. El resto reaccionó incrédulo.

Ellos no podían verlo pero el ex líder Uchiha daba órdenes constantes a Mako a través del Sasayaku y gracias a Saimin. Al percibir sus planes en peligro, hizo que docenas de plumas negras aparecieran de la nada y todo el que estuviera a su alrededor (unos cinco tipos contando a quien recibiera el golpe) cayó con estrépito al suelo. Que otras personas salieran de sus casas o dejaran de hacer lo que hicieren en ese instante, no sería un problema… al contrario: todos serían testigos del acto suicida de la víctima de Sohma.

La gente gritaba el nombre de quien estuviera parado en el borde del campanario; varios rezaban porque algo divino le hiciera cambiar de parecer y se arrepintiera. Una mujer lloraba desconsolada, estaba rodeada por otras personas mucho más jóvenes y por el parecido entre todos, el padre de la Mizukage pensó que podrían tratarse de sus hijos.

Si era verdad lo que Juno le había dicho, entonces no deberían preocuparse tanto… más bien tener un poco más de fe, ¿no? Justo activó su Sharingan al escuchar lo que algún aldeano gritara a varios metros. Dentro del templo, bajo la oscuridad de sus paredes y lo que apenas permitía vislumbrar las puertas entreabiertas, surgió una luz que se desvaneció tan rápido como un relámpago. La masa seguía comentando; era extraño, pues el miedo en el habla era perceptible. Gracias a eso, Uchiha intuyó que entre todo lo que le dijera su vocero, hubo algo que no comentó: cuando Mako se lanzó al vacío, la misteriosa entidad apareció en el punto donde caería el suicida; se había movido tan rápido que de no tener el doujutsu no lo hubiera podido captar. La misma, que no parecía mujer ni hombre a simple vista, había atrapado a la víctima ilusoria. El hombre apenas regresaba en sí, sintiéndose completamente aturdido… pero de inmediato no volvió a sentir molestia y no la sentiría jamás. Los gritos de muchos se alzaron implacables detrás de Sohma y ante su mirada: solo quedaban una cabeza y un cuerpo sin ella.

Sohma movió sus labios alzando apenas una de sus comisuras. Juno a veces podía ser como él al evitar brindar demasiada información.


Zim F. Underwood
 

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Moderador
—Mamá mira.

Nashla movió su cabeza hasta la mesa, donde su hija se encontraba dibujando con un montón de lápices de colores. Cuando la llamó, levantó la hoja para mostrarle lo que había hecho; Uchiha mujer sonrió con calidez, más que nada al ver a Shion tan contenta con su obra de arte en la que supuso había dibujado a su familia: en ambas esquinas estaban sus papás y en el centro ella y su mellizo, quien se encontrara armando unos bloques para después derribarlos simulando ser un monstruo.

Esa era su actividad favorita cuando podía tomarse un tiempo libre entre tanto deber administrativo o de otra índole, como el que sugeriría su participación en cuestión de minutos. La puerta principal de su residencia se dejó escuchar y por la cantidad de toques y el sonido reproducido por ellos supuso la naturaleza de la noticia que recibiría. Sin más remedio aprovechó para darle un beso a cada uno de los bebés en la frente.

Desde el pasillo que la condujera hacia el recibidor escuchó la voz de uno de los ANBU del clan y no uno cualquiera; la misma Nashla se mostró absolutamente impresionada de verle allí debido a lo que representaba que estuviera parado sobre el tapete de su residencia. Ni bien se acercó a él antes de que empezara a parlar.

—Esta serpiente es inconfundible —la mostró dentro de un contenedor. Uchiha líder separó ligeramente sus labios a la par de una punzada que atacó su pecho; su madre que se encontrara escuchándolo todo, sintió también en su pecho una corazonada—. Nadie más la ha visto y tal como me ordenó, Nashla sama, guardaré silencio hasta que me indique lo contrario.
—¿Es suya? —Amaia giró su cabeza hacia su hija y esta hizo lo mismo, percibiendo en el tono de voz de su madre que algo trabajaba en su interior.
—¿Por dónde la viste llegar?
—Lado suroeste.
—Déjame el contenedor y mantente vigilante —el ANBU se lo entregó en sus manos antes de desaparecer en una nube de humo.
—Iré contigo.
—¡No! —Su respuesta salió tan rápido que tomó por sorpresa a ambas. Su madre llevó una mano a su pecho, apretando parte de su ropa a la altura del corazón. Hacía rato que no la atacaba ese dolor que se terminaba transformando en pura tristeza cada vez que Sohma llegaba a sus pensamientos. Y Pecas no era ignorante de lo mucho que sufría su progenitora, pues sabía que su madre no terminaba de aceptar que Soji ya no existía. —No quiero perderte de nuevo, mamá —la más joven dejó a un lado el recipiente para poder así llevar sus manos a cada hombro de la más adulta—. No sé cómo reaccionaría Sohma si te tuviera frente a él.
—¿Crees que podría hacerme daño?
—No lo sé —Amaia continuaba cabizbaja—. No quiero descubrirlo.
—¡¡Mamá!! —Shion y Sojiro aparecieron correteando y cada uno se aferró a una pierna de la pecosa. —¡Upa, mamá! —La Pequeña Hogaku alzó los brazos.
—¡A mí, mamá! —Su mellizo la imitó, agregándole insistencia. Sin más remedio y agradeciendo a su condición de kunoichi, Yuusha los tomó a los dos en brazos tan solo por un minuto. En ese tiempo les hubo dicho que era hora de partir hacia el trabajo y que debían quedarse con la abuela Amaia y Maru. En medio del monólogo con el que pretendía aplacarles la mala intensidad infantil, Sojiro se dio cuenta de que sobre una mesa decorativa yacía una serpiente en una vasija de cristal. En su gran pupila se reflejó el reptil tan vívido como si fuese un espejo, hasta que Nash hubo depositado a ambos niños en el suelo.

En un bulto que se colgó a un lado, metió el contenedor con la serpiente queriendo que pasase desapercibida incluso de otros Uchiha. Ni bien había recorrido cien metros desde su residencia cuando una pequeña ave la alcanzó; llevaba en su pata una misiva atada y solo al alzar su dedo índice, la ovípara aterrizó sobre el mismo.

Una vez tomada la carta, el alado voló hacia el hombro derecho de la pecosa en lo que esperaba alguna respuesta de su parte. Era evidente que quien hubo mandado el mensaje estaba en la torre Suijin y que muy posiblemente no había nadie disponible que saliera a contactarla porque… sus orbes centellaron; algo sucedía en las cercanías de Tensaigakure. El papel ponía que no era algo “grave” pero sí de cuidado, pues había mucho movimiento en la villa. Después del atentado cometido por el renegado Michibiki, Nashla, independientemente de lo que opinara su marido, su compañero de liderazgo y su Consejo, designó a varios shinobi de Kirigakure la labor de prestar atención a la isla del Horizonte. Sin más cortó una de las esquinas del papel antes de enrollarlo y regresarlo a la pata del animal volador; esa era su forma secreta de responder afirmativamente al corto informe.

[…]

La ahora líder del clan Uchiha de Kirigakure contaba con suerte de estar relativamente cerca de la aldea de su persona favorita. En algún momento aprovecharía para acercarse a Hogaku y enterarse de lo que estuviese pasando; mientras tanto, manteniendo su identidad bajo perfil debajo de una capa con capucha y una máscara ANBU común, extrajo la vasija con el reptil de su mochila para dejarla en libertad. La culebrita blanca la miró, emitiendo un sonido característico; era como si la invitara a seguirla.

Cruzando por camino empedrado y tierra fangosa, el olor a humedad le advirtió que ambas irían a parar a una fuente de agua. Pecas se detuvo sobre un gran peñasco mientras veía a la serpiente trasladarse entre el riachuelo que descendía seguro rumbo al mar donde yacía el puente Kamichi. Del otro lado se encontraba una persona igualmente protegido por una capa; parecía estar con la cabeza gacha… por un momento Yuusha le creyó dormitando, mas meditaba. Sin necesidad de ver que otra persona arribara a su frente, Sohma se dio por enterado gracias a que su invocación se deslizó por su brazo.

—Por un momento dudé… —Nash se mantuvo en silencio—. ¿Por qué no dejaste que Amaia viniera? —La fémina tampoco se inmutó ante eso que evidentemente supo gracias a su serpiente.
—No se trata de un encuentro familiar.
—¿Me consideras parte de tu familia todavía? —Pecas relajó sus hombros.
—No puedo evitarlo; eres mi padre. —El aludido infló un poco su pecho y adornó su rostro con una sonrisa agasajosa.
—Entonces podría visitarlos y compartir con ustedes…
—No te confundas, Sohma —él dramatizó un esbozo de dolor; por supuesto que fue falso.
—¿Sabías que a tu esposo le llaman así? Es curioso, ¿no? —Su mirada esmeralda apuntaba hacia los huecos achinados de la máscara que fungían de ojos. —Pudimos haber sido una gran y poderosa familia.
—Tú no quisiste que eso pasara; ya nos sabemos la historia —con parsimonia, Uchiha mujer retiró su máscara; de inmediato tomó un poco de aire. Con gracilidad movió su cabeza haciendo que los flequillos que caían en su rostro se dispersaran.
—A veces tengo ganas de arrepentirme.

Nash le miraba a los ojos sin afanes de descubrir si lo que decía era sincero o no. Hacía años que le había perdido la fe a ese señor que por azares del destino era su progenitor. Tampoco se encontraba allí porque fuese de su interés conocer los deseos ocultos de Zarkana, sino porque su sola presencia auguraba cosas malas… siempre.

—Deberías sentirte agradecida conmigo —la mujer soltó una mofa—; lo que tengo para mostrarte te va a interesar mucho.
—Al grano.
—Como desees.

Con un leve movimiento de su cabeza, el castaño la invitó a seguirle y solo varios segundos después de verle avanzar hacia el interior del bosque fue que optó por corresponder. Nashla mantenía una distancia prudente entre los dos. Sería tonto de su parte acercarse demasiado cuando su padre ni siquiera se había molestado en contarle sobre eso que iba a enseñarle. Con sus orbes príncipes negros escudriñaba cada rincón que pisaban; en más de una ocasión tuvieron que evadir trampas para animales de esas que con suerte atrapaban a una persona.

Zarkana terminó en el mismo barranco por el que hubiera descendido junto a Juno al pueblo “especial”; en un falso intento de amabilidad, extendió su mano hacia su hija para guiarla más a su lado. Nashla simplemente ignoró el gesto y con extrañeza visible observó el lugar que se alzaba metros debajo de la montaña.

—Allí suceden cosas bastante curiosas —los dos chocaron miradas—. Siendo Mizukage, es algo que no puede quedar exento de tu jurisdicción.
—No creas que me estás haciendo un favor.
—Considéralo como prefieras; no siempre soy pretencioso —¿es que acaso no podía dejar de sonreír de esa forma molesta? —¿Vamos?

Y la primera en descender fue la Nidaime, quien activara nueva vez su doujutsu con la intención de descubrir aquello de lo que hablase el traidor, empero nada quedaba a la vista de su mirada sagrada; y cuando tuvo la intención de usar su máximo poder ocular, fue interrumpida por el varón con un simple “no vale la pena”. Antes de hacerse paso hacia el pueblo, Zarkana volvió a detener a su hija (esta vez sujetándole de una muñeca) porque no era una buena idea entrar así como así. Pecas tiró de su extremidad, avanzó unos pasos hacia el costado izquierdo del hombre y le encaró con la visible petición de que se explicara. Ella ansiaba saber lo que él definitivamente conocía.

—Lo mejor será que no te muestres con tu verdadera identidad —la Meijin entrecerró sus ojos por unos segundos; no podía haber nada sospechoso detrás de aquella sugerencia, así que procedió a hacerle caso al de su mismo rango—. Hay un tal Jitna que podría ponerte en riesgo si te viera conmigo.
—¿Qué?
—Me preocupo por mi hija, ¿tampoco puedo? —Sonrió de lado para mayor desagrado de su única herencia.


Zim F. Underwood
 

H I P I T I H O P
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From Heaven

El resto de los shinobis de Raku nada podía hacer. Sus músculos estaban paralizados por esa extraña técnica, además de que incluso su chakra se hallaba quieto ¿Genjutsu? ¿Ninjutsu? Ni siquiera los ojos de Kuroi pudieron advertirlo en ese momento, su sharingan quedó fuera de combate. La única esperanza parecía ser el albino y su ave, aunque ciertamente, si el ente extraño había sido capaz de paralizar a tres personas, sabían que era cuestión de tiempo para que Sol cayera. No podían ayudarlo por más que lo desearen. El gran oso forzó sus músculos, como si cada uno de ellos se opusiera a una fuerza invisible, pero apenas y pudo parpadear y deslizar su pie un par de centímetros. No iba a lograrlo.

El tipo era rápido, no importaba que Sol usara su técnica especial, era incapaz de alcanzarlo y bastaron apenas un par de minutos para que el ente dedujera el método de pelea del genin. Con un resplandor semejante con el que hubo inmovilizado al grupo también paralizó al ave cuando servía de vínculo para su dueño. Afortunadamente el shinobi no se vio afectado, pero la conmoción fue suficiente para que, con sus patas metálicas, lograra un desplazamiento letal que dejó al joven tendido de bruces. Solo los árboles fueron capaces de detener su trayectoria. Hizo amago por ponerse de pie, pero un pulso de chakra terminó por desvanecerlo, quizás una especie de golpe energético porque el genin no volvió a levantarse.

¡No lo mates!

Pensó fuertemente la azabache en vista de que ninguna voz podía salir de su garganta, tampoco se movía. Sin embargo, como si fuese capaz de leer la mente de los presentes, el ente se giró de inmediato para mirar a la fuente. Kumi apretó los dientes exigiéndole a su cuerpo resultados, puesto que aquel dejó de prestarle atención a Sol para venir por ellos. Sus pasos se escuchaban como metales rasgando el suelo, casi los arrastraba y dejaba una delgada línea semejante al suave paso de una serpiente. Kuroi intentó activar su sharingan sin dejar de hacer contacto visual con el sujeto, esperando que reaccionara antes de que los despellejara. No obstante, con calma, el extraño aproximó el rostro a Usami y tomándola del cuello, ambos desaparecieron en el efecto de una teletransportación. Los de Raku no dieron crédito. Apenas se fueron, recuperaron la movilidad.

―¿Qué demonios? ¿A dónde se han ido? ―exclamó el chunin con cierta desesperación.

―Se la llevó.

―Maldita sea ―Kumi, con cierto temblor, se llevó la mano al radio que portaba en el cuello para pedir refuerzos, no solamente habían raptado a su compañera, sino que tenían un herido. De verdad esperaba que Sol todavía estuviese vivo. Corrió hacia él. Su rostro denotaba cierta rabia. ¿Quién era ese sujeto? ¿A dónde había ido? ―¡Maldición!


La chunin abrió los ojos. Le costó recordar lo sucedido, lo único que estaba más o menos claro era la expedición y… un sujeto en forma de conejo… Sol. ¡Sol! Los ojos de Usami se abrieron con violencia al llegarle la reminiscencia de su compañero herido en la batalla con el ente extraño. Cuando intentó moverse, se vio sometida en el suelo por un metal que se clavaba en su espalda y la obligaba a mantenerse al ras de lo que parecía ser un tejado. El pie de Ibento. Alzando la vista halló una gran catástrofe. El agua había entrado a una ciudad, al inicio no la reconoció, supo de inmediato que no se hallaba en Raku.

―¿D-dónde estoy? ―el mar inundaba y arrastraba de vuelta a sus víctimas. El rugido era temible, la destrucción inminente, es más, el tejado sobre el que estaba vibraba por el regreso de la corriente, parecía que la estructura sobre la que estaban posados también terminaría cediendo ―¡Suéltame! ―exigió colocando las manos sobre la superficie para levantarse pero le fue imposible, era como ser aplastada por una fuerza invisible que iba más allá de la extremidad que la sometía. Aquel ser solo la miró. ―Tsk.
 
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