+18 Original Fic HARDEST POINT -TERMINADO-

O-O¬ Baton pass!!
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:3 Y aquí una nueva historia con nuevas chicas, como mencioné antes, iré subiendo mis fics y el fin de semana o ya más adelante subiré las imágenes owo ya que tenga más tiempo libre por mi trabajo. (Aunque es muy probable que suba de este fic porque adoro a estas chicas :d)


PUNTO 1

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La Step Fast School, la mejor academia del mundo, con niveles de secundaria, preparatoria y universidad, donde estudiaba la elite que deseaba convertirse en la excelencia del mundo deportivo. Cada año, miles de jóvenes de todo el mundo aspiran a entrar a ese grupo selecto, ya fuese por los exámenes que pedían resultados lo más perfectos posibles o las visorias que realizaban alrededor del globo, para encontrar a los futuros deportistas o especialistas deportivos. De entre todos ellos, una joven de origen griego, había logrado entrar al instituto donde estudió la jugadora que más admiraba en la vida, Melissa Topazzio.

A los quince años, era el primer escape para la joven Isabella Filiko, primera vez donde actuaría de forma independiente, con la confianza de sus padres puesta en ella, de demostrar que su sueño era algo digno por cual luchar, de dejar en claro porque fue seleccionada para entrar a la SFS, por todo eso, su sonrisa no paraba de mostrarse, mucho menos, cuando lo primero que hizo tras terminar el evento de bienvenida, fue ponerse el uniforme de primer año que le habían dado y salir corriendo hacia las canchas de volleyball, su deporte favorito. La alegría de Isa, cómo le llamaba su familia y amistades, fue mayor al ver aquella cancha principal, que llevaba el nombre de su heroína, tocando la pared del recinto como si fuese una maravilla.


- Lo logré, señora Melissa, estoy aquí, seré tan grande como usted, se lo juro. - Pensaba Isa mirando la fotografía de bienvenida que estaba tras cristal rígido, tocándola.

- Oye, niña, no lo toques. -

- ¡Perdón! -

- Si vas a practicar, tienes que pedirle las llaves a la directora o a la entrenadora, está cerrado. - Habló el intendente en japonés, uno de los idiomas obligados junto al inglés para estar en la academia.

- ¿Qué no las horas de práctica son de ocho de la mañana a una de la tarde? -

- Si, pero el club de volleyball está cerrado. -

- ¿Qué? ¿Por qué? -

- ¿Acaso no lees? Ahí lo dice. - Señaló el anciano una hoja pegada en la puerta del edificio.

- “AVISO: El club de Volleyball cesará sus actividades hasta nuevo aviso, cualquier información, dirigirse a la dirección o la entrenadora. Atentamente, la capitana del club. “ -

- No puede ser… ¿Por qué? -

- Ten entendido que el equipo estrella se disolvió. - Hablaba el intendente rascándose el interior de la oreja. - Tuvieron algunos problemas, es lo único que sé. -

- Que mal… Oiga. -

- ¿Oiga? ¿Qué clase de niña mal educada eres? -

- ¡Perdón! Disculpe, señor intendente ¿Sabe quien es la capitana del club? -

- Creo que se llamaba Victoria… Mm, del apellido, deja lo pienso… Ya recordé, era igual al de la muchacha de la foto, incluso, se parece a ella. -

- ¿A ella? - Preguntó Isa mientras el anciano señalaba hacía su ídolo. - A esa muchacha, se llama Victoria Topazzio. -

- ¿Topazzio? ¿Será algo de Melissa Topazzio? -

- ¡Yo que sé! Eres muy preguntona, mejor ve a preguntarle a ella, que todavía me queda mucho que limpiar. -

- ¡Lo siento! ¡Que tenga un buen día! -


Isabella siguió su rumbo, pensando en ir a la dirección o la sala de profesores para preguntar por aquella chica, pero, su fino oído le hizo escuchar un balonazo golpeando el suelo, el rebote de un balón de volley, por lo que volteaba para todos lados, notando la dirección del tiro. La rubia cruzó unas jardineras, llegando a lo que parecía un área deportiva más casual, encontrando una cancha de volleyball rodeada de malla ciclónica, estando en el interior, una rubia alta y una morena, ambas de cuerpos trabajados, se notaba que tenían buen nivel al estar practicando remates y rescates, pero, lo que más le captó la atención era que aquella chica que se parecía a su heroína, tenía un brazo biónico.

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- Tenemos visitas. - Dijo la morena deteniendo el balón, colocándolo al lado de la cintura.

- Trae el uniforme de primero de bachiller ¿A poco no es linda? -

- ¿Ya vas a empezar? -

- No seas celosa… ¡Hola! ¿Quieres jugar? - Saludó la rubia levantando su mano, mientras Isabella entraba lentamente, curiosa por ver que sus ropas no parecían hacer juego.

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- ¿Son del equipo de volleyball? ¿De casualidad eres Victoria Topazzio? -

- Si, soy la capitana del equipo, aunque, en estos momentos estamos ¿Cómo se dice? Inactivas. -

- El equipo será cancelado. -

- ¿Qué? ¡No puede ser! - Exclamó Isa sorprendiendo a las chicas por su reacción. - ¿Por qué? -

- No será cancelado, jaja, no le hagas caso a Nivy, es algo cortante. -

- Ya te dije que no me gusta que me llames así frente a los demás… Soy Nivaria. -

- Pero Nivy suena más lindo. - Río la rubia mientras cambió su risa al ver la cara algo preocupada de Isa. - No te preocupes, el equipo no será cancelado ni dado de baja, tenemos un pequeño problema de organización y comunicación, luego se resolverá. -

- ¿En serio? -

- Sí, te lo juro por el tiburón que se comió mi brazo y que seguro murió de indigestión. -

- ¿Te la comió un tiburón? - Preguntó Isa asustada tapando su boca, mientras Victoria llevaba sus manos a la cintura y mostraba una gran sonrisa.

- Igual yo le reventé un ojo de un puñetazo, así que no se fue sin un recuerdo. -

- Deja de hablar de eso como si fuese poca cosa. -

- ¿Siempre tienes que ser tan seria? -

- ¿Y tú tan despreocupada? - Cuestionó la morena mientras Victoria sacaba la lengua, recordándole a Isa las veces que vio en vídeos y fotos a su heroína hacer ese gesto. - ¿Pasa algo? -

- Te pareces mucho a ella, a Melissa Topazzio. -

- Es que ella es mi tía abuela. -

- ¿En serio? ¿Ella te contó alguna vez como tener esos saques perfectos? O cómo su hermana, la mejor libero de la historia, Samantha Topazzio, lograba aquellos rescates imposibles. -

- Jaja, para nada, mis abuelas solamente se la pasan descansando, una que otra vez me cuentan de sus hazañas y me dan consejos. -

- ¡Genial! -

- Pareces ser una fanática de ellas. -

- ¡Si! ¡Por ellas quise jugar volleyball! El equipo de la Step Fast School, liderado por Melissa Topazzio hace más de cincuenta años, invencible a nivel internacional, ella ha sido la mejor capitana de la historia, además, su hermana, la gran Samantha, me dio la confianza para ser una libero, que aún con mi estatura puedo ser de las mejores. -

- Sí mi abuela te escuchara seguro empezaría a decir que era la mejor, que blablablá y más blablablá, jaja. - Río Victoria por el animo que traía esa rubia, extendiendo su mano. - Encantada de conocerte, puedes decirme Vicky, estoy en segundo año de universidad junto a Nivy. -

- Nivaria. -

- ¡Nivy! -

- ¡Perdón, no me presenté! Me llamo Isabella Filiko, acabo de entrar a la preparatoria, sé que es pronto para decirlo, pero… ¿Puedo entrar al equipo como libero? -


Las dos mayores se miraron entre sí, era claro que esa jovencita estaba más que motivada, era como una niña cumpliendo su sueño, pero, había un inconveniente del cual no sabían como explicárselo, aunque, era mejor decírselo, pues, eso le ayudaría a entender mejor la situación y velar por entrenar fuera del equipo, como lo hacían ellas.



- Tendríamos que ver que tan bien juegas, la libero que teníamos se fue a Estados Unidos por un asunto familiar y la suplente se embarazó. - Habló Vicky con sus manos en la cintura suspirando. - Le dije, si vas a querer a jugar, tienes que ponerte el equipo adecuado. -

- ¿Por jugar te refieres al… Sexo? -

- ¡Bingo! -

- ¿Entonces? ¿Puedo entrar? -

- Espera, es cierto que nos quedamos sin una libero decente, el problema es que, no estamos practicando, el equipo está desarmado. -

- ¿Por qué? -

- Eres muy preguntona. - Dijo Nivy mirando algo afilada a Isa, haciéndole retroceder un poco.

- Ya, déjala en paz, a todas andas asustando, lo que pasa, es que, digamos que hubo un pequeño problemita, muy chiquitito, una discusión entre una jugadora y yo, ella logró convencer al segundo equipo de desarmarse y el equipo principal pues… Digamos que, para no meterse en esto, se fueron a otras disciplinas. -

- Así que, mientras ellas cambian de parecer, el equipo está disuelto. -

- En espera, en espera. -

- Odio que todo lo tomes a la ligera, Victoria. -

- Ya, no te enojes, aunque, te ves linda cuando te enojas. - Rio Vicky abrazando de la cintura a Nivaria, quien le daba la espalda al molestarse.



Isa estaba pensando en que hacer, por fin estaba en la escuela que tanto quiso, tenía la oportunidad de estar en el equipo que alguna vez su heroína guío, además, estaría al lado de su nieta, que seguro tendría grandes anécdotas y enseñanzas que transmitirle de ese legendario equipo, pero, sin un equipo, hasta ahí llegaría su sueño. Fue cuando algo en su mente apareció, una idea que le hizo sonreír y mostrar una mirada determinada, apretando sus puños antes de observar fijamente a la pareja.


- ¡Yo lo haré! -

- ¿Hacer qué? -

- Convenceré a las demás de volver al equipo. - Dijo Isa con una cara llena de determinación y alegría, cosa que hizo reír a Vicky y levantar la ceja a Nivy.

- ¿Crees poder hacerlo? -

- ¡Si! ¡Ya verán, el equipo de volleyball volverá a estar unido! -

- Entonces, ve con la entrenadora, seguro que ella tendrá información de donde están las demás. -

- ¡Gracias! - Exclamó la joven corriendo hacía el aula de profesores, mientras Vicky se reía.

- Es muy linda ¿O no? -

- Es muy ingenua… Pero, tal vez, eso ayude, las chicas le harían más caso a alguien como ella que a ti. -

- Vamos, me haces ver como la mala de la historia. - Habló Vicky llevando las manos a su cintura. - Tú sabes que hice de todo para que el equipo no se separara. -

- Lo sé, pero… El detalle estaba con ella, lo sabes. -

- Mmm… - Suspiró la rubia mirando a otro lado. - Bridgette es tema del pasado. -

- Pero la necesitamos en el equipo, tampoco me agrada, sabes que no me divierte que tu ex esté de nuevo en el equipo. -

- Olvidemos eso ¿Sí? ¿Seguimos? -

- Ok… - Contestó Nivaria viendo a lo lejos a Isabella. - Ojalá, tú hagas ver a las demás que, el equipo vale más que una disputa. -

Isa se dirigió hacia la zona playera-acuática, en específico, a las canchas de volibol de playa, ya que era el área más cercana para buscar a una de las integrantes del equipo, además, siendo que ella seguía practicando un deporte alternativo al original, sería más fácil convencerla de que volviera a participar. Al llegar a dicho lugar, sacó de su mochila la carpeta que le dio la entrenadora, viendo las fotos para poder encontrar a Ariel, a quien rápidamente encontró entre las canchas por su piel morena y gran salto que daba al rematar. Isabella no sabía como llegar y decirle ¡Ey ¿Puedes volver al equipo?! Seguro la mandaría por un tubo en cuestión de segundos, tenía que pensar en que hacer, fue justo el momento de suerte para ella, cuando vio que la compañera de Ariel empezaba a guardar sus cosas.


- ¿En serio ya tienes que irte? -

- No todas tenemos buenas calificaciones, perdonen chicas. -

- No te apures, suerte con los repasos. -

- ¿Y ahora? Nos falta una. -

- ¿Puedo jugar? -


Las tres chicas que quedaron voltearon a Isabella, fue Ariel quien rápido identificó su uniforme rosa correspondiente a las de primer grado, parecía tener experiencia, sus piernas y brazos mostraban señal de trabajo y se le veía algo de aspereza en sus manos.


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- Creo que ya somos dos parejas. - Sonrió Ariel ofreciendo su mano a Isa. - Soy Ariel. -

- isabella, pero puedes decirme Isa. -

- Bien, Isa ¿Has jugado volibol de playa? -

- A veces, con mis amigas, haré mi mejor esfuerzo. -

- Con eso basta, quédate atrás, tu altura me ayudará en la defensa. -

- ¡Si! -


Isa se quitó sus tenis deportivos y calcetas para pisar la arena y prepararse para jugar, bastó desde el primer instante que se movió, que Ariel lo comprendió, Isa tenia experiencia como libero, su reacción y alcance para rescatar pelotas era casi de una profesional, le faltaba pulirse un poco, pero, sería una gran jugadora si seguía así. El encuentro siguió a un solo set, sorprendiéndose las tres jugadoras por la habilidad de la rubia, quien estaba en el suelo recuperándose al no haber calentado lo suficiente antes de jugar.


- ¡Guau, en verdad lo hiciste bien! -

- ¿No quieres unirte al equipo? - Preguntó una chica mientras Isa recuperaba su aliento y veía que Ariel le ofrecía una botella de agua.

- No lo creo, ella es del equipo de volibol de salón ¿Cierto? -

- ¿Cómo … Lo… -

- El uniforme, el color rosa es que le dan a las de reserva, mientras no conformen una de las dos selecciones, aunque, ahorita no tienen ninguna. -

- Lastima… Oye, si el equipo sigue disuelto, puedes unirte con nosotras, también tú, Ariel. -

- No lo sé, solamente quiero divertirme un poco, pero… Lo pensaré. -

- Piénselo, nos vemos luego, quedamos de desayunar con alguien. -

- Suerte. - Dijo Ariel despidiéndose de sus amigas, sentándose al lado de Isa quien bebía el agua y limpiaba su sudor. - Eres muy buena. -

- Gracias… Pero, tú eres mejor, tus remates son geniales. -

- Eso es porque tuve una buena compañera… Dime ¿Qué haces aquí? ¿Te mandaron ellas? -

- ¿Ellas? Oh, Vicky y Nivy, no, para nada, yo vine a platicar contigo. -

- Mm… No parece que estés mintiendo… Sabes que el equipo está en pausa ¿Verdad? -

- Sí, por eso quisiera que vuelvas al equipo ¿Sí? - Contestó Isa sin dar rodeos, haciendo que Ariel sonriera al pensar en lo sincera que era.

- No tengo muchas ganas de volver al equipo, menos por lo que pasó. -

- ¿Lo que pasó? -

- ¿No sabes porque se separó el equipo? -

- No, ellas me dijeron que tuvieron un pequeño problema. -

- Pequeño problema ¿Eh? Pareces una buena chica, te recomiendo que no te metas mucho en esto, lo mejor que puedes hacer, es buscar nuevas integrantes y formar un nuevo equipo. -

- Pero, yo quiero estar en el equipo estelar, ganarme mi lugar. -

- Créeme, sin dudas lo ganarías. -

- ¿No hay ninguna forma de convencerte? -

-Mmm… Iré, a ver como están las cosas, sólo si convences a Marishka de ir. -

- ¿Marishka? ¿La que estaba como defensa? -

- Sí, tuvimos una discusión tras la pelea dentro del equipo, se molestó porque me puse del lado de Vicky cuando ella me insistió en que no me metiera, pero, no pude evitarlo, conozco a Vicky desde la secundaria y sé que no se molestaría así sino fuese algo grave. -

- Ya veo… Marishka está ahorita en el equipo de atletismo. - Dijo Isa al recordar el expediente que le prestó la entrenadora.

- Así es, no contesta mis mensajes ni mis llamadas, creo que ya fue demasiado tiempo para que siga con ese berrinche… Tal vez, no hubiera pasado nada de esto si le hubiera hecho caso. -

- Parece que tu amiga se toma las cosas muy en serio. -

- No es mi amiga, es mi novia… Bueno, creo que aún lo somos. - Contestó Ariel haciendo que Isa se sonrojara y volteara a otro lado por la pena.

- ¡Perdón! -

- Ya, no es nada nuevo, así es ella, siempre hace mucho uso de la razón en todo, más que el corazón, pero así me gusta. - Rio la ojiazul al pensar en su pareja. - Tal vez, si te escucha a ti y la convences de ir un día al gimnasio, podría echarme una vuelta. -

- ¡Haré todo lo posible! ¡Gracias por el agua! -


Isa empezó a ponerse su calzado para caminar en dirección a la zona de atletismo, dejando a Ariel con un buen sabor de boca sobre ella, tal como dijo, parecía ser buena chica y esperaba que su novia, le prestara caso a alguien ajena a sus problemas, ya que, no podían seguir molestas por algo así. La joven llegó al área de atletismo, sentándose en una de las gradas al estar cansada todavía, sacó de nuevo la carpeta para ver la foto de esa chica, viendo que se encontraba trotando, por lo que esperaría a que se desocupara en un momento. Mientras Marishka daba vueltas en la cancha, Isabella pensaba en que habría pasado en el equipo, para que una pareja saliera mal y para que Victoria se molestara, no parecía ser una persona violenta, más bien, parecía ser buena onda ¿Qué la podría hacer enfurecerse?

Al pasar unos veinte minutos, Marishka se sentó en la cancha, para poder descansar, momento justo que aprovechó Isa para bajar de las gradas y acercarse a ella, pensando y pensando en que decirle para que se diera un momento para ir a la cancha.

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- Buenos días, Marishka. -

- Hola ¿Nos conocemos? - Dijo la chica volteando por su hombro, viendo a Isa, notando su uniforme rosa.

- ¡Disculpa! me llamo Isabella, pero puedes decirme Isa, mucho gusto. -

- El gusto es mío. -

- ¡Eres muy buena corriendo, estás al nivel de las demás! -

- No lo creo, ellas se han esforzado mucho para lograrlo, yo apenas llevo unos días aquí. -

- No quiero ser grosera, pero, acabo de llegar y quiero formar parte del equipo de volibol, las chicas me dijeron que estaban en pausa, no sé, si podríamos juntarnos todas y platicar, ver si podemos trabajar juntas, se que podemos hacer que… -

- ¿Te mando ella? -

- ¿Ella? -

- Ariel. -

- No, claro que no, pero ella me dijo que solo iría si tu vas. -

- ¿Eso te dijo? - Susurró Marishka sorprendida por las palabras, agitando su cabeza antes de pararse y caminar en dirección a su bolso deportivo.

- ¿Qué dices? ¿No sería genial volver al equipo? -

- No me parece nada genial volver a un equipo que no puede dejar de lado los asuntos personales, un equipo así está condenado al fracaso. -

- ¡Por eso! Si nos juntamos, podemos platicarlo y resolverlo, juntas. - Hablaba Isa con una confianza y positivismo que le hizo entender a la castaña que no sabía el motivo de esa ruptura.

- Eres muy chica para entenderlo. -

- ¿Entender qué? -

- Olvídalo… ¿Me disculpas? Tengo que irme a la regadera. -

- Ok… - Contestó Isa al ver que esa chica no parecía interesada en volver, por lo que, al menos quería cumplir en la promesa que le hizo a Ariel. - Ariel, parecía arrepentida. -

- ¿Arrepentida? -

- Me dijo que, tal vez, si te hubiera escuchado, nada de esto hubiera pasado y… Dice que le preocupa que no le respondes a sus mensajes y llamadas. -

- Idiota… Nunca hace nada de lo que pido y siempre se le hace fácil disculparse. - Susurraba Marishka agachando un poco el rostro, apretando sus puños, tratando de que Isa no viera su cara triste. - Luego la llamaré. -

- ¡Genial! -

- Pero no es por lo del equipo, es por lo de nosotras ¿Entendido? -

- Ok… -


Isa vio como Marishka guardó sus cosas y se dirigió a las regaderas, dejándola pensativa, parecía que ella era muy seria y se comportaba de forma madura, aunque su rostro pareciera ser él de una chica frágil, tenía un carácter fuerte y causaba algo de presión a su alrededor, muy distinto a Ariel que parecía ser la típica chica en busca de diversión, no obstante, las dos parecían muy interesadas en la otra, tan sólo esperaba que ellas arreglaran su problema, no era bonito que una pareja estuviera peleada, aunque le importaba la situación del equipo, importaba más que ellas estuvieran bien entre sí.


- Bien… No he tenido mucha suerte… Queda una más. - Pensaba Isa viendo la foto de una chica de bello rostro, de tez canela. - Bridgette Mcclennan… La más grande del equipo junto a Vicky… Espero que ella acepte. -

 
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PUNTO 2


Isabella llegaba a los dormitorios correspondientes a la universidad, parándose en la entrada para ver la foto de Bridgette nuevamente, la mayor del equipo junto a Victoria, así, como la segunda capitana y segunda atacante estrella, sin dudas, era una persona vital en el equipo, su metro noventa imponía incluso ante las demás de metro ochenta, pero, no era sólo su altura, se presumía de que ella podría ser quien lograra equiparar a Seiji, quien fuese la mejor jugadora de ascendencia sudamericana de la historia, quien compartía el podio de “La mejor” junto a su esposa, Melissa.

- Me pregunto sí estará, debí preguntar el horario de clases. - Pensaba Isa viendo salir a una joven de los dormitorios. - Disculpa ¿Sabes si está Bridgette Mcclennan? -

- Esa tipa está en su cuarto, el último a la derecha del segundo piso. -

- Ok… Parece que no le cae a las demás. - Pensó la joven rascándose la mejilla, sonriendo. - No, no está bien juzgarla, ni la conozco, además, ocupo convencerla de volver al equipo ¡Eso es, Isa! Hazla tu amiga. -


La rubia caminó rápidamente hasta la habitación, cambiando su ritmo a quedar estática frente a la puerta, sin saber como presentarse o como decirle que volviera al equipo, quizá, al ser grande, había decidido tener otras cosas más importantes, como las demás chicas lo intentaron, fue cuando su animo volvió y entendió que no era momento de dudas, ya estaba ahí y no había logrado nada con las demás como para darse el lujo de echarse atrás. Isabella golpeó la puerta suavemente, esperando a que alguien respondiera, pero nada, volviendo a golpear la puerta.


- Mmm… Tal vez no está. -

- ¿Quién es? -

- ¿Hola? ¿Está Bridgette Mclennan? -

- ¿Quién más estaría? Exigí un cuarto para mí sola. -

- No lo sé… ¿Alguien más? - Dijo Isa riéndose, viendo como abrían la rejilla para ser observada. - Hola, me llamo Isabella Filiko, pero me dicen Isa, acabo de llegar a la academia. -

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La puerta fue abierta rápidamente, quedando sorprendida por ver a esa hermosa chica en tanga y camisa abierta, dejando a la vista su escultural figura, parecía una modelo fitness sacada de la revista Sport Ilustrated, la rubia reaccionó y empujó a la chica hacia adentro, temiendo que la vieran, agitada por pensar en la confianza de la morena para mostrarse así.


- ¡Ten cuidado! ¿Qué si algún chico te mira? -

- Los dormitorios masculinos están al otro lado del campus, dudo que alguien tenga una vista de águila o unos binoculares para espiarme. -

- Oh… No lo sabía. - Habló Isa riéndose apenada por su reacción, mientras la morena le miraba fijamente.

- Ese uniforme ¿Eres de primero? -

- Si, me llamo Isa. -

- Ya lo dijiste. -

- Cierto, cierto, intento entrar al equipo de Volibol, pero, me dijeron que estaba inactivo y quería ver, si te interesa volver. - Sonrió la rubia mientras la morena cruzaba sus brazos levantando un poco su busto, mirándole de una forma rara, hasta podría decir, que sentía como si un chico la estuviese mirando de forma morbosa. - ¿Pasa algo? -

- Nada, eres muy bonita. -

- Gracias, tu también, me encantaría tener esos músculos, seguro haces mucho ejercicio. -

- Algo. - Contestó Bridgette quien mordía su labio al echarle bien la mirada a todo el cuerpo de Isa, pensando. - Mira quien lo diría, esta chiquilla no ha de pasar de los quince si está en primero y que bien ha crecido. -

- Perdón, andaba cambiando de tema, en verdad, me gustaría que volvieras al equipo ¿Sí? -

- Seguro ya has de saber porque no estamos practicando. -

- Sí, escuché que hubo una pequeña discusión, pero, Vicky me dijo que tal vez, yo podría convencerlas. -

- ¿Ella dijo eso? Al menos debería de agradecerle, parece que recuerda bien mis gustos. -

- ¿Disculpa? -

- Nada, no es nada. -Sonrió la morena dándose la espalda, enseñando su candente trasero por su prenda tan atrevida, caminando sensualmente hacía la cocina. - No estoy segura de volver, tengo cosas más importantes que hacer. -

- ¿Qué puede ser más importante que volver al equipo? La entrenadora me dijo que llevan dos años consecutivos dominando y que seguro este año volvían a hacerlo. -

- Es porque no tenemos competencia, la mayoría de los equipos son unas aficionadas. - Contestó Bridgette sacando de su refrigerador una cerveza, sonriéndole a la rubia al enseñarle una lata. - ¿Gustas? -

- ¿No está prohibido beber? -

- Novata, lo primero que debes de aprender aquí, si quieres sobrevivir en este campus, no quieras jugar a la niña buena. - Dijo la morena arrojándole la lata a Isa, quien la atrapó y sujetó con las yemas de sus dedos como si fuese lo más malo del mundo. - ¿Me dirás que no tomas? -

- ¿La verdad? No. -

- Hasta las mejores necesitan relajarse, disfrutar de su tiempo libre. -

- Pero, sólo es bueno relajarse si uno se esforzó ¿O no? Es como un premio a todo tu esfuerzo. -

- ¿Quién dice que no aguantar a tanto idiota día a día no es un reto? - Rio Bridgette bebiendo de su lata mientras Isa miraba la suya con unos ojos de desaprobación. - Eres una libero ¿Cierto? -

- ¿Cómo lo sabes? -

- Estatura, dudo que con tu altura tengas otra posición, sin ofender. -

- Si, aunque mi estatura no es tan buena como la de las demás, no significa que por eso deje el deporte que me gusta. - Sonrió Isa mientras Bridgette la miraba con curiosidad. - ¡Te juro que lograré ser tan grande como Samantha Topazzio, la mejor libero de la historia! -

- Mmm… -

- ¿Qué dices? ¿Quieres volver al equipo? -

- No. -

- ¿Qué? ¿Por qué? -

- Vienes aquí, a decirme que quieres ser la mejor, pero, se te olvida que lo más importante en el volibol, es el equipo, si no tienes un equipo, no eres nadie. - Habló la morena colocando su lata en la cabeza de Isa. - Enfría un poco tu linda cabeza… Tengo clases, así que tendrás que irte. -

- Yo… -

- Pero, si vienes en la noche, pensando más en conocerlos primero que en lo del equipo, podría considerar tu oferta. - Susurró la mayor rozando la mejilla de Isa con la parte externa de su mano, haciéndole sentir un escalofrío.

- ¡Adiós! -


Isa salió rápido de la habitación, esa caricia había sido demasiado incómoda, más, por la mirada de Bridgette, por un instante, pensó que la estaba coqueteando. Tras estar en el primer piso, logró recobrar su aliento y tranquilizarse, suspirando y pensando que no era así, que tal vez, estaba exagerando, sabía que era algo normal en esa academia las libertades románticas, pero, no era como si toda chica fuese lesbiana, dudaba que una chica tan bella y madura como Bridgette se interesada en una chiquilla, seguro que tenía cientos de pretendientes que morirían por salir con alguien como ella, seguro, fue sólo el susto y las malinterpretaciones.


- Bueno… Tres de cero… Esto será más difícil. - Pensó Isa al ver la lista, para luego, sonreír. - No, no debo de rendirme, intentaré con las demás. -


Tras horas de andar vueltas por la escuela, Isa regresó a las instalaciones del equipo de volibol, tratando de no decaerse al recibir rechazo tras rechazo, al parecer, todas las demás no tenían ni interés de escucharla, sólo le quedaba la confianza de que las chicas del equipo elite aceptaran su invitación. Al acercarse al edificio, se sorprendió que había una chica frente al letrero que advertía de la inactividad del equipo, corriendo al pensar que podría ser una interesada en formar el equipo.

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- ¡Es mi día de suerte! - Gritó Isa corriendo, haciendo que la chica diera un brinco hacía atrás por el susto.

- ¿Qué tienes? Casi me da un infarto. -

- ¡Perdón, perdón! Aaa… Aaa… Espera… -

- ¿Estás bien? -

- Sí, sólo, estaba cansada y corrí. - Rio la rubia recuperando el aliento antes de ofrecer su mano. - Me llamo Isabella Filiko, de primer año, pero puedes llamarme Isa. -

- Soy Lizeth, también de primer año. -

- ¡Entonces eres novata como yo! -

- ¿Novata? -

- Así me llamó Bridgette, perdón. - Dijo la rubia riéndose apenada por el comentario.

- Oook… -

- Oh, se me olvidaba ¿Quieres estar en el equipo de voli? -

- Si, pero el cartel dice que no están activas. -

- Así es, he tratado de convencer a otras chicas para que vuelvan a jugar, pero, si te unes, ya somos dos, ya es algo ¿O no? -

- Creo… Pensé que aquí iba a estar. - Susurró Lizeth mordiendo su labio y apretando sus puños.

- ¿Quién iba a estar? -

- Nadie… -

- Aprovechando que ya somos como un equipo ¿Sabes de alguien más que quiera estar en el equipo? -

- Creo que ser dos no nos convierte en un equipo. -

- Ya te dije, algo es algo, jaja. -

- Mm… - Suspiró la chica delgada mientras sus ojos rotaban, recordando el detalle que la llevó a ese lugar. - Bueno, conozco a alguien. -

- ¿EN SERIO? -

- Sí, pero, no creo que juegue. -

- ¿Entonces?-

- Pero, la necesito… Digo, la podríamos necesitar. - Hablaba Lizeth mirando hacia otro lado algo apenada por lo que decía. - Es una chica que acaba entrar a la universidad, escuché que ella es una genio de la estrategia. -

- ¿Genio de la estrategia? -

- Ayudó al equipo de futbol, baseball y basquetbol de la academia de Kyoto a ganar de manera constante, no es muy buena jugando, pero, sí analizando y creando jugadas de cualquier deporte. -

- Suena como alguien muy inteligente. -

- Lo es, es la chica más lista que conozco, es tan dedicada y tan.. - Dijo Lizeth emocionada al mencionar a esa chica, reaccionando a sus propias palabras, volviendo a la normalidad. - En fin, creo que podría ayudarnos. -

- Mmm… Es cierto, si esa chica es una genio, seguro tendrá una idea de como convencer a las demás ¿Y cómo se llama? ¿Vamos por ella?-

- Se llama Xcaret Mannes, pero, no la encontrarás ahorita. -

- ¿Qué? ¿No está en la academia? ¡Es cierto, dijiste que era de la academia de Kyoto! -

- ¡No, ella si está aquí, por eso me inscri… Digo, ella está aquí, inscrita, pero, está trabajando, tiene un trabajo de medio tiem.. -

- ¿Y QUE ESPERAMOS? ¡Si somos tres, ahora si seremos un equipo! ¿O no? - Gritó emocionada tomando la mano de Lizeth, quien sintió unos nervios por ir a verla.

- ¡Espera, no seremos un equipo por ser tres! ¡Espera, déjame ir a cambiarme primero, no puede verme… ¡No puede vernos así! -

- ¡Perdón! -

El centro comercial a donde Lizeth e Isabella habían llegado estaba bastante concurrido, ambas de ropa casual, bien peinadas y con una misión clara, misión que las llevaba ahí era buscar a Xcaret Mannes, a quien la morena avisó como un elemento muy importante para la formación del equipo de volibol. Isa sabía de antemano que esa chica no era una jugadora, pero, sí era cierto lo de sus habilidades como estratega deportiva, sin dudas, tenía las herramientas para fortalecer al equipo y más que nada, para trabajar con las relaciones dentro del mismo, así que no tenía tiempo que perder.


- ¿Y bien? ¿Dónde la encontramos? -

- Es por aquí, la veo todos los días, digo, la vi el otro día. - Hablaba Lizeth algo emocionada por ir a verla, teniendo a Isa a su lado, le daba más confianza acercarse.

- ¡Vamos! -

Las dos chicas de primero, caminaron rápidamente entre la gente, hasta llegar a una gran tienda de pasatiempos, videojuegos, coleccionables y más. Al acercarse, los ojos de Lizeth se posaron en una delgada y linda joven de tez clara, de un cabello rojizo y un rostro adormilado, la cual, señaló con su dedo índice a Isa para hacerle entender que era esa chica a quien buscaban.

- Es ella, Xcaret. -

- Parece una muñeca ¿La conoces bien? -

- Sólo he cruzado algunas palabras con ella. -

- ¡Bien! Déjamelo a mí. - Dijo con confianza la rubia, tomando de la mano a Lizeth para acercarse. - ¡Xcaret, hola! -

La pelirroja volteó, sosteniendo lo mejor que podía unas cajas de una antigua consola coleccionable, dejándola en una repisa para no dañar ninguna de ellas, sacudió sus manos con un pañuelo que guardó en su chamarra y dirigió su mirada a las recién llegadas, notando como le saludaba tímidamente Lizeth, a lo que correspondió con su mano saludando de una manera tan delicada que parecía que apenas podía sostener su mano.

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- Hola. -

- Hola, Xcaret. -

- Hola… ¿Lizeth? -

- Sí, recuerdas mi nombre. - Sonrió Lizeth mientras Xcaret acomodaba sus gafas.

- ¡Hola, me llamo Isabella Filiko, pero puedes decirme Isa! ¿Tienes tiempo para hablar con nosotras? -

- Lo siento, estoy algo ocupada. -

- Señorita Mannes, si gusta, puede irse. - Habló una mujer que cargó las cajas que dejó Xcaret, quien le miró con esa cara adormilada haciendo puchero. - No me mire así, por favor. -

- Te pedí que no me llamaras así, aquí, soy una trabajadora más. -

- Pero su familia es la dueña de la franquicia, sería una falta de respeto no llamarla así. -

- Mmm… Cinco minutos. -

- Vamos, sus amigas la están esperando, no se preocupe por el tiempo, yo guardaré todo esto. - Respondió la encargada haciendo que Xcaret suspirara por la insistencia, volteando de nuevo con las chicas.

- ¿Eres dueña de todo esto? -

- Mi familia, pero, no me gusta que me traten así, solamente quiero ganar mi sueldo, como todos los demás. -

- ¿No es raro eso? -

- ¿Raro? -

- No le hagas caso, oye, Xcaret, queríamos platicar contigo sobre algo. - Hablaba Lizeth notablemente feliz al hablar con ella, sin dudas, estar acompañada de alguien le daba más seguridad. - ¿Te gustaría ir a comprar un helado con nosotras mientras lo platicamos? -

- Es que, solamente pedí diez minu… -


La pelirroja soltó de nuevo un suspiro de resignación al ver que su puesto tenía el cartel de “Fuera de servicio”, usado para los trabajadores que estaban en su horario de descanso o ya habían terminado su jornada laboral, era algo bochornoso para ella ser tratada de esa forma, así, no lograría su meta de demostrar su valía, no le quedaba más que aceptar la invitación de esas chicas, para no hacerlas sentir mal por la situación, al menos, eso creía que sentirían.


- Perdónanos por sacarte del trabajo así. -

- No hay problema, ya casi se acercaba mi hora de almorzar. - Decía como consuelo la pelirroja mientras Lizeth le miraba ilusionada por estar a su lado. - ¿Tengo algo? -

- Nada, es que, no nos habíamos visto desde que te cambiaste de campus ¿Sabías que me inscribí a la preparatoria anexa a tu universidad? -

- Oh… Entonces, seríamos compañeras. -

- ¡Si! ¿No te molesta si… Si te pido ayuda en algunas tareas? -Hablaba emocionada Lizeth, pensando al ver a Xcaret. - No puedo seguir pasiva, si quiero acercarme a ella, tengo que seguir así, no te rindas Lizeth, tienes que ganarte su confianza. -

- No hay problema. -

- Mmm… -

- ¿Qué tienes, Isa? -

- ¡Ya recordé! ¿Eres una Mannes? ¿De la familia Mannes? -

- No lo digas tan fuerte por favor. -

- ¿Por qué trabajas? Tu familia es riquísima. -

- Porque no me gusta gastar algo que yo no he ganado. - Explicó Xcaret frunciendo un poco la mirada. - No me agrada que me vean como si me tratase de algún tipo de celebridad, mis abuelas y mis bisabuelas se esforzaron para lograr lo que obtuvieron, no puedo fallarles y ser una vividora. -

- Eso es algo admirable, pero, también debes de tener tiempo para relajarte. -

- ¿Para relajarme? -

- ¡Cierto! Seguro que, al estudiar y trabajar, no tienes ni un rato de calma, pero ¡No más! ¿Qué tal si te unes a nuestro equipo de volibol? Así te desestresas y te diviertes con nosotras. -

- Mmm… No sé jugar volibol y no soy muy alta… Incluso tú eres más alta que yo. -

- Bueno, pero no necesitas jugar, Lizeth me contó que eres una gran estratega en los deportes. -

- ¿Ella te contó eso? -

- Sí, en verdad, nos serías de mucha ayuda, sé que siempre estás ocupada, pero, podrías pasar un día y ver al equipo, si te gusta, podrías unírtenos. -

- Mmm… Es verdad, en las asignaturas de esta academia hay deportes, me pregunto si podré cubrir esas materias como en la otra. - Murmuraba Xcaret cruzando sus brazos y cerrando los ojos al meditarlo en voz alta. - Incluso con una calificación de suficiente, mi promedio se mantendría en el más alto, aunque, tendría que ajustar mis horarios de lectura recreativa y la hora de lectura educativa y… -

- ¿Qué tanto piensa ella? -

- Siempre fue así, al menos, cuando la veía, se ponía así. - Susurró Lizeth a Isabella, notando de más cerca que sin duda, Xcaret reflexionaba demasiado las cosas, algo un poco preocupante.

- Mmm… -

- ¿Qué dices? -

- No lo sé, tendría que preguntar con la directora si es posible que cubra esas horas con un servicio a algún club deportivo, tendré que presentarme con ella cuanto antes. -

- ¡Genial! ¡Si quieres nosotras te acompañamos cuando vayas! -

- No es necesario, puedo hacerlo sola. - Sonrió Xcaret mostrando una sonrisa serena, apenas una mueca tierna en su rostro.

- Cambiando de tema ¿Qué sabor de helado te gusta? -

- No suelo comer helado, menos en horario de trabajo, en sí, nada de azúcar, si consumo un alto concentrado de azúcar tardaré aproximadamente quince minutos en empezar a sentir sueño, si regreso a la tienda en cinco minutos, me quedaría dormida justo en una de las horas más concurridas del trabajo. - Hablaba la pelirroja cruzando de nuevos sus brazos y cerrando los ojos, haciendo que Isa se riera un poco extrañada por eso.

- No tienes que pensarlo mucho, es un helado. -

- Depende, para mí, que tengo que cuidar que mis niveles de azúcar no se alteren demasiado, es un postre que debo de pensármela más de una vez en consumirlo, tal vez, si pregunto si es natural, que leche usaron, o tal vez, debería de preguntar por la información nutrimental de cada sabor, así sabría que bola de helado pediría de esa tienda, aunque, hay cinco tiendas de helados en esta plaza ¿Habrá una que ofrezca una opción confiable para mí? -

- ¿Acaso eres diabética? - Preguntó Lizeth pensando que había hecho mal en hablar de ese postre, pero la cabeza haciendo negativa de la pelirroja la calmó. - ¿Entonces?-

- Solamente trato de cuidarme. -

- ¿De… De… DE CUIDARTE? ¿PARA QUE TANTA CIENCIA POR UN HELADO? -

- Disculpa, pero, algunas nos tomamos muy en serio la salud, cien gramos de papas fritas es igual a poco más de doscientos miligramos de sodio y trescientos doce calorías, considerando que la mayoría de las tiendas te dan doscientos cincuenta gramos en sus paquetes, estás comiendo medio kilo de sal y casi mil calorías. -

- Ok, ok, nada de papas, jaja ¿Una soda? -

- Hablamos de… -

- ¿Una soda italiana? - Preguntó Lizeth viendo como Xcaret sacó su celular, para luego, sonreír y acomodar sus gafas al mirarlas.

- Creo que estaría bien, está en la lista de bebidas aceptables. -

- ¡Genial, vamos por una soda italiana! -

- Un momento ¿Me podrían hablar más de las chicas del equipo? -

- Am… Sobre eso, creo que somos… -

- ¡Claro que te contaremos de ellas, son nuestras amigas! - Habló Isa tapando la boca de Lizeth, susurrándole al oído. - ¡No la espantes, que ya la estamos ganando! -

- Pero no tenemos un equipo. -

- ¿Acaso no quieres que esté en el equipo? Si sabe que estamos solamente las dos, pensará que nos burlamos de ella. -

- Cierto… Pero, yo no las conozco. -

- ¡Déjamelo a mí! ¡Vamos, Xcaret! Que yo te voy a contar todo de nuestro equipo, de camino a la fuente de sodas. -

- Espera… Hay siete fuentes de sodas en la plaza, si reviso las críticas que hay dentro de la web de la plaza comercial y lo comparo con las opiniones de los críticos de comida… - Hablaba la pelirroja mientras sacaba su celular, dejando a Isa y Lizeth algo confundidas.

- Amm… Lizeth, creo que ella… -

- Sí… Es muy linda ¿Verdad? -

- Iba a decir peculiar, pero si, es linda…- Sonrió Isa con una risa algo apenada al ver a esa pelirroja tan inmersa en sus opiniones, pensando en que era la primera vez que veía a alguien así. - ¿A esto se referirán cuando hablan de las personas obsesivas compulsivas? -
 
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O-O¬ Baton pass!!
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PUNTO 3

Antes de las ocho, dos jovencitas de primer grado de bachiller, acompañadas de una pelirroja de primer semestre de universidad, llegaban al gimnasio que le correspondía al equipo de volibol, teniendo las llaves y el permiso para su uso, aunque era mentira lo de ya tener el equipo completo, Xcaret parecía tener fama de chica responsable, por lo que no dudaron en darle las llaves.


- ¡Listo! Bienvenidas. - Gritó Isa al abrir la puerta, mientras Xcaret seguía leyendo una carpeta gruesa y llena de hojas saliendo de los costados.

- ¿Qué tanto lees? -

- Anoche leía las reglas del juego y las reglas de los torneos estatales, ahorita, leo los informes y resultados de los últimos cinco años, calculando, veo que los porcentajes de efectividad no están correctos y hay un vacío con ciertas jugadoras, que, aunque ya no están en el equipo, son datos que pudieran ayudarnos para una comparativa con el equipo estelar de la generación anterior. -

- Me da un poco de miedo, se lo tomó muy en serio. - Rio Isa mientras Lizeth sonreía al ver a Xcaret tan cerca de ella.

- Luego te acostumbras, es raro verla sin hacer algo, siempre está leyendo, trabajando, pensando en algo, así la conocí. -

- Mmm… ¿Y las demás del equipo? - Preguntó Xcaret al detener su lectura y ver sola la cancha.

- Sobre eso, no han de tardar. -

-Mmm… Déjame adivinar, no hay equipo. -

- ¡Claro que lo hay, pero seguro ya vienen! -

- La puntualidad es un criterio muy importante dentro de la disciplina deportiva, que no lleguen a tiempo me da una mala opinión respecto al nivel de seriedad y entrega que puedan tener. -

- Hablas como una profesora para ser tan pequeña. - Habló una voz detrás de Xcaret, tocándole la cabeza.

- ¡Vicky! -

Xcaret volteó, notando la gran altura de esa rubia que le tomó de la cabeza, quien iba acompañada de una chica de cabello negro con una estatura similar, la pelirroja ajustó sus gafas y retiró la mano de ella con lentitud, como si apenas pudiera su mano, para luego, dar un paso atrás para que ellas siguieran su camino.


- Llegas tarde, como capitana del equipo, deberías de dar el ejemplo, Victoria Topazzio. -

- Ay, que linda ¿No lo crees, Nivy? Tiene una carita adorable. -

- ¿Ya vas a empezar? -

- No te pongas celosa, es linda, aunque no son de mi agrado las que tienen ese tinte de nerds. -

- Eso es porque no te gusta estudiar. -

- Mmm… Me gustaría que no fueses despectiva hacia mí, no he dicho nada malo sobre ti. - Habló Xcaret haciendo que Vicky y Nivy se vieran, riéndose un poco por lo gracioso que era para ellas escuchar lo que parecía ser un regaño con la cara adormilada de la pelirroja.

- Ay, díganme que estará en el equipo. -

- Vicky, ella es Xcaret y ella es Lizeth, ambas se unirán a nuestro equipo. -

- Hola. -

- Hola, se nota que tienes algo de experiencia. -

- Jugué en la secundaria los tres años. -

- ¿Y tú? -

- Yo no juego. -

- ¿Entonces? -

- Ella es nuestra nueva estratega, Xcaret ha sido asistente deportiva en la Step Fast de Kyoto y ha ayudado a ganara muchos equipos. - Hablaba Isa sujetando de los hombros a la pelirroja por detrás, sacudiéndola.

- ¿Puedes soltarme? Me voy a marear. -

- Perdón. -

- ¿Y las demás? -

- ¿Platicaste con ella? -

- Sí, pero … -


Isabella detuvo su platica al ver que entraban Ariel y Marishka, cada una por su lado, volteando al contrario de la otra, ambas tenían curiosidad de estar presentes ahí para averiguar como estaba su pareja, aunque, al toparse en la entrada, no se dijeron nada, solamente entraron, simulando ir por propia decisión.


- ¡Que onda, Ari! - Gritó Vicky acercándose a su amiga, quien le sonrió y chocó su mano con la de ella.

- ¡Que onda, Iron Girl! Guau ¿Cambiaste de brazo? -

- ¿No es genial? Decidí por un brazo de acero de alto carbono, es más pesado que el policarbonato, pero, tiene un peso más cercano al de mi brazo real, así que me siento más completa que nunca. -

- En vez de cambiar de brazo, deberías de cuidarte más, tu brazo biónico no es un juguete. -

- Siempre se lo digo, pero le encanta presumir. - Habló Nivy acercándose a Marishka para darle la mano. - ¿Cómo has estado? -

- Bien ¿Y tú? ¿Cómo te va con la iron girl? -

- Ni le llames así, sabes cómo se pone, el otro día insistía en que podía levantar la parte delantera de mi coche con su brazo. -

- ¿Y acaso no pude? - Dijo Vicky sacando la lengua y presumiendo su brazo biónico, haciendo que su novia suspirara.

- Si la federación llega a descubrir eso, te van a vetar, de por sí ya te tienen el foco puesto. -

- Ay, vamos, sabes que ajusto el brazo frente a los jueces para que todo sea legal. -

- Eres nuestra capitana, no puedes tomar a la ligera todo. -

- Hum ¿Desde cuando te pusiste del lado de Nivy para andar regañándome? -

- Siempre te hemos pedido que tomes las cosas mas serias, pero parece que a nadie escuchas. -

- Pues no le podemos exigir mucho a Vicky, lo que tiene de hábil, le falta de cerebro. - Comentó Marishka haciendo reír a todas, excepto a Xcaret que parecía reflexionar el comentario.

- ¿De qué se ríen? No tiene lógica lo que dijo, la habilidad va relacionada con capacidades cognitivas, actitudes y procesos, a menos que se estén refiriendo exclusivamente a la habilidad física, la cual, de igual manera, exige una gran capacidad cerebral para controlar todas las funciones del sistema nervioso y muscular de manera eficiente, los reflejos y… -

- ¿Qué le pasa a la petirroja? -

- ¿Petirroja? ¡Oh, eso es gracioso! - Rio Isa por el juego de palabras de pequeña y el color de cabello. -No sé, Lizeth dice que así es ella. -

- ¿Y bien? ¿Venimos a platicar o qué? -

- Es cierto, han perdido diecisiete minutos en lo que tardaron en llegar y ponerse a platicar, no han hecho calentamiento, tal vez, si busco una forma de optimizar los quince minutos que tenía pensado para ejercicios básicos… - Hablaba Xcaret sacando su Tablet para revisar datos.

- Que linda, es una ratoncita de biblioteca. -

- Pensé que dijiste que no te gustaban las nerds. -

- Bueno, tienes que aceptar que es muy bonita ¿Y ya viste detrás? -

- Si sigues así te mandaré al carajo. -

- No te lo tomes en serio, Nivy, estoy bromeando. - Reía Vicky pellizando las mejillas de su novia.

- ¿Y? ¿Cómo has estado? -

- Bien… -

- Te veo más delgada ¿Has comido bien? -

- Si, tal vez, es por el atletismo, uso otros músculos. - Hablaba Marishka volteando a otro lado, mientras su novia trataba de tomarle la mano, rechazándola.

- ¿Sigues molesta? -

- No es el momento ni el lugar. -

- ¿Entonces? ¿Dónde y cuándo? -

- Dame tiempo ¿Sí? -

- ¿Tiempo? ¿No crees que ya hemos pasado mucho rato sin hablarnos? -

- Ya, yo te digo ¿Ok? -

- Bueno. - Suspiró Ariel rotando sus ojos y separándose un poco de ella, pensando. - Si iba a venir con ese genio, mejor no hubiera venido, una quiere disculparse y le encanta hacerme sentir que soy la mala del cuento. -

- Así que, esto es lo que queda del equipo. -


Todas voltearon al escuchar esa voz, varias miradas se fruncieron, solamente Isa, Lizeth y Xcaret, que eran indiferentes a esa presencia, no mostraron alguna molestia. En la puerta del gimnasio, estaba Bridgette, con un balón en el brazo. La morena entró lentamente, sonriéndole a todas como si no hubiera pasado nada, pero, no esperaba que alguien le ofreciera la mano de repente, en señal de bienvenida.

- Que onda, Brid, pensé que no vendrías más por aquí. -

- Tengo mis razones. - Contestó Bridgette al darle la mano a su exnovia, que, por su sonrisa, sabía que la estaba recibiendo como la mejor capitana posible. - Veo que esta chiquilla las convenció, al menos, a ustedes. -

- No hemos dicho que jugaremos, era sólo curiosidad, saber como estaban. -

- ¿Qué? Pero… -

- Puedo sentir que hay asperezas en el equipo, situaciones ajenas a lo deportivo que no me agradan, si quieren que les ayude, deben de tomarse las cosas más en serio, por favor. -

- ¿Y está lindura de donde salió? - Preguntó la morena acercándose a Xcaret, parándose frente a ella, sonriendo al ver como levantaba su rostro para poder verle por la diferencia de altura.

- Bridgette Mclennan, excapitana, dos veces MVP de los torneos regionales, casi profesional. -

- ¿Casi? Tienes mucho valor en esa pequeña boquita. -

- Tu porcentaje de puntos, defensa, rendimiento por partido, son muy intermitentes, eres una persona que le falta responsabilidad y dedicación, tienes potencial, pero, de nada sirve si no tienes determinación. -

- ¿Qué clase de determinación? - Habló Bridgette subiendo la mano a la mejilla de Xcaret, quien movió su cabeza para retirarla. - ¿Acaso vas a jugar con nosotras? -

- Deja en paz a la petirroja, ella va a ser nuestra asistente, así que más respeto. -

- Siempre eres tan aburrida, no sé como empezaste a salir con ella, Vicky, pensé que tenías mejor gusto. -

- ¿Qué dijiste, estúpida? - Reclamó Nivy siendo detenida por Vicky.

- Ignórala, ya sabes, celos de ex, jaja. -

- Ajá, celos. -

- Mmm… -

- Pues… Este es el equipo ¿A poco no es genial? -Dijo Isa extendiendo sus manos para señalar al equipo.


Xcaret miraba lentamente a todas, Isa estaba ahí, sonriendo, tratando de ser lo más positiva posible, a Lizeth, que por alguna razón, no paraba de observarla con esa cara que siempre le intrigaba y no comprendía, por otro lado, Ariel y Marishka se daban la espalda en medio de la cancha, por último, estaban esas tres, que parecían ser las más grandes, la chica con brazo biónico, sujetaba a quien parecía ser su novia, misma que quería golpear a la más alta, que le sonreía de forma burlesca. La pelirroja suspiró y sacó su Tablet nuevamente para empezar a tomar apuntes, poniéndole como título a su primera nota: “Esto no es un equipo, es un campo de guerra.”



- ¿Estás molesta, Xcaret? -

- No, es difícil la situación, pero, no pienso rendirme. -

- ¿Lo harás por nosotras? -

- No. -Dijo la pelirroja moviendo su cabeza y ajustando sus gafas. - No me gusta dejar las cosas sin terminar, acepté el reto y ya platiqué con la directora, sería un insulto a su confianza y una pésima actitud mía si abandono este proyecto. -

- Que bueno… Estarás, conmigo, digo, con nosotras. -

- Mmm… -

- ¿Y ese mmm? ¿Es un mmm malo o bueno? -

- Malo, este equipo tiene un enorme problema. -


Todas las chicas voltearon al escuchar a Xcaret, quizá, ese comentario les golpeaba en el ego de deportista, que provocó que la rodearan, haciendo que se viera aún más baja de altura al estar entre chica de metro setenta a noventa.


- Explícate, petirroja ¿Qué tiene de malo nuestro equipo? - Preguntó Marishka, tomándolo como algo personal.

- El problema, es que, no hay equipo B, no podemos practicar sin un equipo alterno. -

- Oh… -

- Isa ¿Y las demás? -

- Pues… Creo que dijeron que no. - Rio Isabella sonrojándose por la vergüenza, mientras las demás suspiraron por la respuesta.

- ¿Entonces? ¿Perdemos el tiempo aquí? -

- ¿Así que venir fue una perdida de tiempo? -

- Espera, tú me acababas de decir otra cosa ¿Por qué ahora te pones así? -


Unos maullidos de gato empezaron a escucharse por toda la cancha, la cara de la pelirroja se puso del tono de su cabello, ya que era el ringtone de su celular, mismo que buscaba por su mariconera, hasta encontrarlo.


- Mm… ¿Me disculpan? - Habló Xcaret apartándose de todas, tomando su celular y tapando con su mano para no ser escuchada. - Hola. -

- ¿Hola? ¿Así le hablas a tu hermana favorita? -

- Eres mi única hermana. -

- Obvis ¿Cómo estás, hermanita? -

- Estoy algo ocupada. -

- Adivina, te tengo una buena ¡Estoy en Japón! -

- ¿Qué haces en Japón? - Susurraba la pelirroja mientras las chicas le miraban con curiosidad por el cuidado que tenía al atender la llamada.

- Nuestros daddys pensaron en que debía de estar al pendiente de ti, les preocupa que la pequeña de la casa este sola en Tokyo. -

- No estoy sola, me comunico frecuentemente con mi tía Fiorella. -

- Como sea, pues ya estoy aquí, iré de compras con Marlon, la mansión de la abuela necesita un buueeen cambio, parece casa del terror, iugh ¿Acaso no limpias? -

- Me estoy quedando en un apartamento, sabes que… -

- No me gustan las comodidades si no las he ganado, no debo de blablablá, ay, hermanita, no disfrutas nada ¿No me digas que eres como esos universitarios que comen pura sopa instantánea y duermen en cartones? ¡Que horror, mi hermanita es una indigente! -

- No soy indigente, no como pastas instantáneas contienen una gran cantidad de… -

- Oh, dejo de importarme lo de la sopa instantánea, se me olvida lo aburrida que te pones de repente. - Comentó la joven del otro lado del teléfono, haciendo que Xcaret suspirara por esa actitud. - ¿Dónde estás ahorita? ¿Quieres que pase por ti y nos vayamos de shopping? ¡Tenemos tarjeta sin límites! -

- No, estoy ocupada, soy asistente del equipo de volibol, lo siento, tengo que colgar. -

- ¡Wait! Te quiero en la mansión ¿Okay? Nada de vivir como pueblerina o le diré a mis papás que no me quieres hacer caso ni a mi tía. -

- No sé a que hora me desocupe, deja reviso mi cronograma y… -

- Xcaret, déjalo así, pásame tu ID para saber por donde estás ¿Sabes qué? Dile de una vez a la entrenadora que me meteré al equipo, tengo que estar cuidándote de cerca o seguro te vas a poner otra vez con tus cosas de no comer bien con tal de trabajar. -

- Primero, tú no sabes jugar volibol, segundo, no estás en esta academia, tercero, ya deja de tratarme como si fuese la menor, yo soy la mayor. -

- Hermanita, con una llamada sabes que nuestros daddys pueden meterme a la escuela que quiera, y ¿Acaso no me has visto jugar cuando vamos a la playa o en la plaza? Ups, se me olvida, mi hermanita se la pasa de aburrida, meh. -

- Xelha, aunque no te vea, sé que estás sacándome la lengua. -

- ¡Exacto! ¡Méteme al equipo y ya platicamos por la noche, que parece que va a llover y no quiero ensuciar mis zapatillas ¡Oh, sí! ¡Te compré unas igualitas! -

- No me gustan las zapa… Me colgó… es la tresmilésima doscientas quintas veces que lo hace. -

- ¿Paso algo, Xcaret? -

- Mmm… Algo bueno y algo malo, lo bueno, es posible que tengamos un nuevo equipo. -

- ¿Y lo malo? -

- Mmm… - Suspiró la pelirroja acomodando sus gafas. - Me compraron zapatillas. -
 

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PUNTO 4

Un taxi se detenía frente a una gran mansión, de él, bajaban tres jóvenes, una rubia, una morena y una pelirroja, con cajas y una bolsa en mano. Isa y Lizeth habían decidido ayudar a Xcaret en su mudanza, como una disculpa por haberle mentido sobre tener un equipo “completo”, ya que, lo único que hicieron esa mañana, fue hacer unos pases y estar platicando, cada una por su lado. Isabella tenía miedo de perder a Xcaret, vio que las propuestas que estuvo dando a cada chica en una hoja sobre su desempeño y sugerencias eran eficientes, sin duda, era un elemento indispensable, pero, no sabía como pensaba ella, así que, lo mejor que podían hacer, era hacerle ver que pasara lo que pasara, la vería como una amiga.


- Guau, tu casa es enorme. -

- No es mía, es de mi abuela Mina. - Dijo Xcaret tocando el timbre y el intercomunicador. - Hola, estoy afuera. -

- ¡Voy! ¿Y qué es esa clase de llegada? Pareces una maquina contestadora. -

- No sé qué más debería de decir. -

- Ay, ya, ahorita te abrimos, Marlon ¿Puedes ir a recibir a mi hermanita? -

- Ya voy, cariño. -

- Perdonamos, Xcaret, no sabía que el equipo estaba así de desarmado. - Habló Lizeth mientras la pelirroja bajaba sus gafas al cuello de su blusa y volteaba a verla.

- No importa, decidí ayudarles y ya es un acuerdo que hice con la directora. -

- Gracias por apoyarnos, te prometo comprarte un helado. -

- Mmm… Sobre el helado, tendría que ver de nuevo las referencias y… -

- ¡Ok, no será helado! - Dijo Isa riéndose al recordar como analizó la última vez ese tema.

- ¿Qué clase de persona es tu hermana? -

- Digamos, que somos muy distintas. -

- Eso es normal, los hermanos y hermanas no se parecen. -


Las chicas vieron como un joven alto, rubio y de ojos color índigo, en jeans y camisa, llegaba a la puerta, abriéndoles y dándole una palmada en la cabeza a Xcaret, quien le miró fijamente como si fuese ese su señal de hola.


- Deja de preocupar tanto a tu hermana, sabes como se pone si no sabe de ti. -

- Lo siento, Marlon. -

- ¿Quién es él? -

- Ella, es la novia de mi hermana. -

- ¿Novia? ¡Perdón! Por un momento pensé que eras un chico. -

- Descuiden, ya me acostumbré a eso. - Dijo Marlon dándose la vuelta. - Vamos, ya alistamos tu habitación. -

- Mmm… Ya me imagino, unicornios y rosa ¿Cierto? -

- Dice Xelha que te gustan. -

- También dice que es la mayor y sabes que no es cierto. -


Las cuatro entraron a la mansión, dejando a Isa y Lizeth sorprendidas por la elegancia del lugar, incluso Xcaret, que ya había visto el hogar, admiró la limpieza y arreglo en tan poco tiempo, sin dudas, su hermana había gastado una buena cantidad de dinero para que la casa quedara impecable y a gusto de ella. Se escucharon unos pasos en la escalera causados por los tacones de una hermosa pelirroja, de al menos metro ochenta, en vestido celeste, quien, al ver a la otra roja, sonrió y bajó más rápido, abrazándola con fuerza.

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- ¡Hermanita! ¿Cómo has estado? ¿Bajaste de peso? Te noto muy muy delgada. - Decía la hermana abrazando a Xcaret, quien se sonrojaba por el gesto.

- Sabes que mi complexión es así, solamente bajé trescientos veinte gramos, no me abraces muy fuerte, me lastimas. -

- ¡Eso es por andar comiendo comida para pobres! ¿Cómo se le ocurre a mi hermanita ponerse a comer fideos y vivir como si fuese una pueblerina? -

- No como fideos y no es vivir como pueblerina, los dormitorios son cómodos. -

- ¡Ya no más! No dejaré que la pequeña de la familia esté sufriendo, mírate, ay, hasta me dan ganas de llorar- Hablaba dramáticamente la hermana tapando su rostro. - ¡Vistes como un vagabundo! -

- Pero siempre he vestido así. -

- Tu hermana es divertida. -

- Oh, perdonen, por la emoción se me olvidó presentarme, soy Xelha Mannes, mucho gusto. - Dijo la pelirroja ofreciendo su mano a las chicas, siendo Isa quien le tomó e hizo que frunciera la ceja. - ¿Acaso no tienes educación? Bésala. -

- ¿Qué? -

- Mi mano, a una mujer de mi clase, se le trata como reina. - Habló Xelha con una sonrisa arrogante, mientras Isa hacia caso y luego hizo lo mismo Lizeth. - ¡Perfecto! -

- Xelha, no trates así a mis compañeras. -

- Nada, hermanita, serán tus compañeras, pero deben de reconocerte por lo que eres, una Mannes, somos como la realeza. -

- Mmm… -

- Y no me pongas esa cara. -

- Siempre te miro igual. -

- Gracias por cuidar todo este tiempo de mi hermanita. - Comentó la pelirroja más alta, tomando las manos de Isa y Lizeth que se reían algo apenadas por su trato. - Sé que es algo ñoña, pero, es buena chica. -

- ¿Gracias? -

- ¿Eres su hermana mayor? -

- Ella es mi hermana menor, pero, siempre dice que es la mayor. -

- Cariño, la comida. -

- ¡Cierto! Vamos señoritas, vamos, que Marlon cocinó para nosotras, tendrán la dicha de comer comida de verdad. -

- La hermana de Xcaret es … Especial. - Susurró Isa riéndose un poco mientras Lizeth se mostraba algo pensativa.

- Es muy distinta, pareciera que ella es la típica niña rica, en cambio, Xcaret es humilde y más bonita. -

- ¿Bonita? -

- No dije nada. -


Las chicas siguieron a Xelha hacía el comedor, que se notaba lo valioso que era por los grabados en la madera, tomaron su lugar y esperaron a que fuese servido, viendo que Marlon parecía tener experiencia en los modales del servicio profesional y la cocina.


- Muchas gracias, Marlon. -

- Hay tantas cucharas… -

- Esta es para la ensalada y esta es para la carne. -

- Gracias, no logro memorizarme todo de la clase de etiqueta. -

- Veo que mi hermanita se hizo de una amiga de clase. - Dijo Xelha mientras se acomodaba la servilleta en las piernas. - ¿Puedo saber como se llaman? -

- Yo soy Isabella Filiko, pero puedes decirme Isa. -

- Me llamo Lizeth Longyard. -

- Filiko, son de la familia que tiene cruceros en el Mediterráneo y los Longyard de Inglaterra ¿Cierto? Dueños de la mayor marca deportiva de Europa. -

- Sí ¿Cómo sabes de nuestras familias? -

- Linda, yo lo sé todo sobre la gente más in del mundo, me alegra que por fin mi hermanita se junte con gente de su nivel. -

- Eso no me importa, lo sabes. -

- ¡Esto es delicioso! - Exclamó Isa al probar el platillo, haciendo que Xelha aplaudiera.

- No esperes menos de mi querida Marlon, sus platillos son una exquisitez. -

- La carne tiene un sabor tan perfecto, tan blando. -

- Xcaret ¿Qué opinas? -

- Mmm… Tiene un ligero sabor sobresaltado del pimiento que me causa un ligero escozor en mi garganta, los trozos son un poco grandes para el bocado y te pasaste un poco con el aderezo de la ensalada. -

- Por eso me agradas, cuñada. - Sonrió Marlon sacando su libreta para tomar apuntes antes de sentarse al lado de Xelha.

- ¿Eres chef? -

- Aún no, estoy por terminar mi carrera, quiero ser la primera chef profesional de los Plates. -

- ¡Y lo serás, nadie cocina mejor que tú, Marlon! -

- Según los críticos de cocina gourmet de… -

- Ay, ya, no empieces de aguafiestas, hermanita, estamos comiendo. -

- Pero, solamente quería decir… -

- ¿Es cierto que Xcaret está en el equipo de volibol?-

- Así es, es nuestra estratega. -

- ¡Genial! Entonces, mañana mismo nos veremos en la cancha. -

- ¿Te vas a unir al equipo? -

- ¿Sabes jugar? -

- ¡Excuse me! No hay nada en lo que no sea buena, soy una Mannes después de todo. - Presumió Xelha acomodando su cabello.

- No sabes cocinar, no sabes lavar ropa, no sabes planchar, no sabes conducir, no sabes… -

- Esas son cosas para la servidumbre, sin ofender, amor. -

- No te preocupes, se a que te refieres. - Dijo Marlon tomando la mano de su novia, sonriendo antes de besarse. - Y no te preocupes de eso, sabes que, para mí, eres una princesa. -

- ¡Y tu mi príncipe! -

- ¿Y que posición jugarías? -

- Rematadora, obvio, Marlon también es muy buena en los deportes, haremos un buen equipo ¡Pido ser capitana! -

- Es que… Ya tenemos dos capitanas, bueno, aún no sabemos quién será de las dos. - Rio Isa algo apenada, notando como fruncía la mirada Xelha.

- En ese caso, armaré mi propio equipo ¿Se puede o no? -

- No creo, lo que pasa es que… -

- ¡Justo nos falta un equipo más! - Comentó la rubia emocionada al saber el interés de Xelha, haciendo que Xcaret suspirara.

- ¡No es genial, hermanita! ¡Volveremos a estar juntas en un club! -

- No es genial, nunca me haces caso. -

- Eso es porque la hermana mayor siempre tiene la razón, ay, no te enojes. - Hablaba Xelha pellizcando suavemente la mejilla de Xcaret quien miraba perdida a sus compañeras.

- Creo que la hicimos enojar. -

- ¿Te cae? Yo creo que está feliz por ver a su hermana de nuevo, mírala, no sabe ni que decir de la emoción. -

- Que no diga lo de ser su po… - Pensaba la pelirroja siendo interrumpido su pensamiento por su hermana.

- ¡Podrías ser la porrista personal de tu hermana! Ya te quiero ver, te verías tan linda, sabes que no te da por vestir como chico, mis disculpas, amor. -

- Tranquila, se a que te refieres. -

- No me visto como chico, me gusta andar cómoda. -

- ¿Xcaret vestida de porrista? - Susurró Lizeth sonrojándose al imaginarla, haciendo que Xelha sonriera al notar esa mirada sobre su hermana.

- ¿Se vería linda o no? Mi hermanita no se da cuenta que es una chica muy guapa. -

- Xelha, no creo que sea un tema para conversar con mis compañeras. -

- Bien, dejen de platicar que la comida se enfriará. -

- ¡Perdón! -


Tras terminar de comer, las chicas ayudaron a Xcaret a desempacar en su habitación, impactadas por lo grande que era, tres veces el tamaño de un dormitorio de la academia. Mientras ellas hacían eso, Xelha era atendida por Marlon, quien le servía una copa de vino, estando ambas en una mesa en el balcón que daba la vista hacía la academia que se alcanzaba a ver.


- Hacía mucho que no veía tan contenta a Xcaret. - Hablaba Xelha meneando suavemente la copa.

- Tal vez, es porque esas chicas en verdad quieren llevarse bien con ella, no parecen interesadas solamente en su cerebro. -

- Aunque, una de esas ¿Notaste como miraba a mi hermanita todo el tiempo? -

- Sí, lo noté. - Dijo Marlon mientras bebía de su copa. - Ni se te ocurra meterte en eso, ya vi esa sonrisa que siempre me levanta sospechas. -

- No pienso meterme en nada, como la hermana mayor, es normal que me preocupe y quiera lo mejor para mi hermanita. -

- Xcaret no es una niña, sé que la quieres mucho, igual yo la quiero y la veo como una hermana, creo que debes de confiar más en sus decisiones. -

- Sabes que lo hago, yo estaba en contra de que se viniera a estudiar a Japón. - Dijo la pelirroja suspirando al ver la academia a lo lejos. - Se bien que puede lograr las cosas por su cuenta, solamente, quisiera que disfrute un poco más la vida. -

- Tal vez, la disfruta a su modo. -

- No lo sé, no me gusta verla tan sola, todo el tiempo queriendo trabajar, estudiar… Ay, ya me dan ganas de llorar. -

- Tranquila ¿Y si vamos de shopping un rato más? -

- Mi amor, tú si sabes como alegrarme. - Sonrió Xelha acercándose a su novia para besarla. - ¿Y si la llevamos? ¿Viste los harapos que traía en su maleta? ¡Que horror! Mi hermana ha estado vistiendo con ropa de chica de la calle. -

- Será difícil convencerla de ir. -

- No sí le prometo comprarle un libro. - Rio la pelirroja provocando la risa de su novia.


La pareja no sabía que Xcaret estaba cerca del balcón, escuchándolas, alcanzó escuchar un poco de lo último, al haber ido a decirle a su hermana que ya había terminado de arreglar su habitación, aunque, eran muy distintas, había algo en común, ambas se querían, ella entendía bien cuanto se preocupaba Xelha por ella, quizá, una salida de compras, no le haría nada malo a nadie.
Isa y Lizeth llegaban desde su dormitorio al auditorio del equipo de voli, teniendo esperanzas de que las chicas no se hubieran arrepentido de volver un día más. Para cuando llegaron a la puerta, el sonido del balón les daba esperanzas, pero al abrir, vieron que solamente eran Vicky y Nivy quienes hacían pases entre ellas, Bridget estaba en las gradas viendo su celular y la pareja de Ariel y Marishka parecían estar discutiendo algo. Ambas chicas de primero se acercaron a Xcaret, que tomaba apuntes en su cuaderno y miraba su Tablet para luego ver a las chicas, como si planeara algo.

- Buenos días, Xcaret ¿A que hora empezamos a calentar? -

- El calentamiento debió haberse realizado hace siete minutos, debimos empezar con una practica de pases hace dos minutos, en veintiocho, realizar practica de saques. - Respondió Xcaret acomodando sus gafas al voltear a ver a las dos. - Como verán, no está dentro de mis planes tener un equipo que no está interesado para nada en esto. -

- ¡Oigan, chicas! ¿Nos vamos juntando para ver como practicar? -

- Llegó el motivo de mis visitas. - Pensaba Bridgette quién desde las gradas, apuntaba su celular para tomarle fotos a Isabella. - Noventa… Tal vez, noventa y uno, se ven un poco más grandes que los de Victoria y eso que ella tiene un buen par. -

- Pero si ya empezamos a calentar. -

- Eso es sólo pasarse la pelota, el calentamiento implica estiramiento y relajación de… -

- Ella tiene razón, Vicky, eres la capitana, pon el ejemplo. -

- Bueno… Hum, hum. - Probó su voz Vicky para luego sonreír y alzarla. - ¡Bien niñas, hora de mostrar que no son un grupo de niñas ricas, muevan su trasero! -

- ¿Te parece bien si lo seguimos platicando por la noche? -

- Mmm… Déjame pensarlo ¿Sí? -

- Al menos mándame un mensaje, no soy una adivina para saber que decidiste. -

- Ni yo soy olvidadiza para ignorar ese detalle. -

- ¿Aún no me perdonas que me puse de parte de Vicky? - Susurró Ariel a su novia quien le frunció la mirada.

- El detalle estaba en no ponerse de parte de nadie, ya, dejemos eso para la noche. -

- ¿Lo doy por hecho? -

- Cómo tú quieras. -

- ¡A JUGAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR! -


Todas voltearon al ver que la puerta se abría de golpe, asomándose un grupo de cinco chicas, estando delante de ellas, una pelirroja con una cara algo infantil, de gran sonrisa, que brincaba de emoción al llegar. Xcaret se sorprendió al ver que, en ese grupo, estaban su hermana y la novia de esta, siendo la primera, quien llegó abrazando a su hermana.

- ¡Que sorpresa encontrarte aquí, hermanita! -

- ¿Hermanita? -

- Ya sabías que estaba aquí ¿Era en serio lo de estar en el equipo? -

- Obvis, yo no hecho mentiras. - Dijo Xelha acomodando su cabello y sonriendo elegantemente. - Hasta armé a mi equipo, pura calidad, como debe de ser. -

- ¿Ella es tu hermanita? ¡Qué linda es! -

- Obvis, es mi hermanita. -

- ¿Y quienes son ellas, Xcaret? -

- Gracias por cuidar de mi pequeña hermana, me llamo Xelha Mannes, pero, puedes decirme, capitana. - Habló la pelirroja ofreciendo su mano, siendo Vicky la única en tomarla y besarla. - Vaya, se ve que hay alguien que sabe tratar a la gente de mi categoría. -

- ¿Por qué hiciste eso? -

- ¿Es lo que se hace o no? -

- Vane, se ven todas muy grandes y fuertes. -

- ¡No te preocupes, somos mejores que ellas, te lo juro! ¿O no, Xian? -

- Claro que sí, además, tenemos a Xelha, ella es la mejor. -

- Chicas, no es bueno presumir, jiji. - Rio Xelha de forma vanidosa, mientras su equipo le aplaudían.

- ¿Qué clase de payasas son estas? -

- No lo sé, pero, me gustaría cerrarle esa boquita linda. -

- ¿Tienes algún problema con mi novia? - Reclamó Marlon al escuchar ese comentario de Bridgette, así como la mirada que le arrojó a su pareja.

- No, aunque, si contigo, este es un club femenino, ponerte falda no cambia las cosas, niño bonito. -

- No pienso rebajarme a tu nivel y responderte. -

- ¿O será que no tienes que responderme? -

- Capitana, se van a pelear. -

- Claro que no. - Habló la pelirroja aplaudiendo. - Vamos, Marlon, deja en paz a esa chica, mostremos que nosotras sí somos de clase. -

- ¿A qué te refieres? -

- Es obvis, no iba a entrar a este club para ser una más del montón, yo quiero triunfar, por eso, mi equipo es la crema innata ¿Qué tal si se presentan? -

- Vanessa Carmine, campeona estatal y regional junto a mi escuela en Italia, primer grado de bachiller, ataque. - Dijo la joven de pelirrojo teñido y chaqueta roja, haciendo una pose de combate. - ¡Lista para triunfar! -

- Vanessa es hija de una gerente recién ascendida en las empresas Mannes, por lo que es normal que quisiera tenerla en la mejor academia deportiva y obvis, estar en el mejor equipo, el mío. -

- Xian Lao, campeona estatal y regional en mi escuela de Hong Kong, primer grado de bachiller, defensa. - Habló una castaña de coletas alzando su puño. - Juro que vamos a formar el mejor equipo ¡Lo juro por mi apellido! -

- La familia Lao es conocida por tener una gran escuela de artes con siglos de experiencia, Xian acaba de llegar aquí y está lista y con hambre de triunfo para demostrar que su familia puede sobresalir en lo que quieran. -

- Bimba Boskovic, campeona estatal y regional en mi escuela de Croacia, primer grado de bachiller, defensa. - Habló tímidamente la chica de cabello negro con tonos azulados. - Mucho gusto. -
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- Bimba viene de una elite de jugadoras de volibol, solamente superadas por el equipo que alguna vez formó Melissa Topazzio y su esposa, por último, cariño ¿Te puedes presentar? -

- Marlon Plates, campeona de atletismo, básquetbol, volibol de playa y futbol en el bachiller, bajo la dirección de la mejor deportista de mi escuela por tres años consecutivos. -

- Y esa soy yo, juntas somos, Hokaido Climax Team. - Dijo Xelha mientras todo su equipo se acomodaba en pose especial.



- Son una bola de ridículas. -

- A mi me parecen divertidas, jaja ¿Por qué no posamos como ellas al llegar? -

- Vicky, no me des ideas para dejarte. -

- Es una broma, jaja. -

- Bien, señoritas ¿Están listas para jugar? -

- ¡Yo sí, bien, ya escucharon a la capitana, a calentar! -

- ¡Si, vamos Bimba! -

- ¿Dónde me cambio? No traigo mi short debajo de la falda. -

- Por allá… ¿No es genial, Lizeth? ¡Ya tenemos dos equipos! -

- Pero, les falta una jugadora. -


Todas voltearon a ver a Xelha, quien sonreía orgullosa, con manos en la cintura, como si ese detalle no hubiese sido olvidado por ella, solamente estiró su mano y apuntó hacia su hermana, quien tomaba nota de la información de cada una de las chicas sin que lo notara, hasta que volteó a verla.


- ¡Y nuestra libero y mejor jugadora del equipo, mi hermanita! -

- ¿Qué? Pero, Xcaret es nuestra estratega. -

- Xelha, yo no juego. -

- ¿Cómo que no juegas? Tú eres una de las mejores corredoras que he visto, te ayuda ser tan ligera. - Dijo la hermana colocando sus manos en los hombros de su hermana. - Además, necesitamos a alguien bajita, Bimba y Xian te llevan por ocho centímetros y Vanessa diez más que tú. -

- ¿Me eliges por mi baja estatura? Tiene sentido, pero, no dejo de sentirme indignada. -

- Ay, no te sientas mal, confió en ti porque eres muy veloz ¿Acaso no recuerdas lo que dijo mi abuela Mina? -

- Creo que exagera. -

- ¿Qué dijo su abuela? - Preguntó Lizeth curiosa mientras Xelha mostraba una gran sonrisa.

- Mi hermanita tiene una velocidad que se podría equiparar a la de Kaam Goheid, a nuestra bisabuela. -

- Eso es mentira. -

- Tiene que ser una broma. - Dijo Nivy acercándose a ellas. - Nadie a alcanzado la velocidad, hablamos de treinta y ocho kilómetros por hora siendo una deportista que no participa en carreras de atletismo, es ridículo. -

- Excuse me? ¿Estás diciéndome mentirosa? -

- ¿En serio puedes hacerlo? ¡Eres genial, Xcaret! -

- No es nada genial, solamente estuve un año en atletismo porque sino me iban a reprobar en la asignatura. -

- Aun así, le echaste ganas como a todo lo que haces, hermanita, además, eres una Mannes, descendiente de la gran Kaam Goheid y todas sus hijas, nieta de Mina Mannes, una de las mejores nadadoras de la historia, tienes sangre de campeona. -

- Mmm… -

- Si no te unes a mi equipo, les diré a nuestros daddys que no me haces caso. -

- Siempre metes a nuestros papás en esto. - Suspiró Xcaret quitándose las gafas. - Y yo no sé jugar. -

- No me mientas, te conozco y ya has de saberte las reglas de memoria y tienes tu cabecita llena de estrategias, juegas o ya sabes, regaño de daddys. -

- ¿Vas a jugar? -

- Mis papás le siguen mucho la corriente de que ella es la grande, por más que les digo que la tienen consentida, hasta creo que se divierten que sea así. -


El equipo de Xelha empezó a calentar, mientras Xcaret y Bimba se iban a los vestidores, por su parte, las demás chicas se agrupaban al otro lado de la cancha, confundidas por la situación de toparse con un nuevo equipo de manera repentina.


- ¿Y que tal? Las chicas nuevas. -

- Me caen mal, en especial, esa chica fresa. - Comentó Marishka cruzando sus brazos. - No me caen las personas que se creen tanto. -

- En eso opinamos igual. -

- A mi me parece una chica linda. -

- No me sorprenda nada que me digas eso. -

- Ay, vamos, jaja, no pasa nada, no me gustan las fresitas, solamente dije que es linda. - Rio Vicky pellizcando las mejillas de su novia.

- Juguemos. -

- ¿Tú? ¿Pidiendo que juguemos? Eso si es una sorpresa. -

- Comparto lo que dicen Marishka y Ariel, no me agradan las niñas ricas, ni que vengan a decirme que son mejores que nosotras. -

- Menos cuando son unas chiquillas ¿Piensas que nos vamos a dejar, capitana? -

- ¡Que lindo se escucha que me digan capitana de nuevo! - Dijo Vicky sacando su lengua mientras llevaba sus manos a la cintura. - ¡Bien, vamos a ganarles chicas, les demostraremos que tenemos un mejor equipo! -

- Parece que por fin tendremos un equipo ¿No es genial, Lizeth?

- Si, creo que es genial. - Habló Lizeth volteando a ver hacia donde iba Xcaret, pensando. - Mmm… Tal vez, es mi oportunidad, si dice su hermana que se toma en serio donde participe, podría ofrecerme para enseñarle… ¡Es mi día de suerte! -
 
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O-O¬ Baton pass!!
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El conjunto de ambos equipos se iba acercando a la cancha, al no tener a Xcaret, Isa no estaba tan segura de si tendrían un plan contra las nuevas, que por lo dicho por Xelha, serían chicas bien entrenadas y unidas. Isabella se sorprendió al ver como Vicky invitaba a todas a hacer teamback, tomando de repente una actitud muy seria como capitana a diferencia de su siempre relajada sonrisa.


- Bien, chicas, demostremos a las novatas que no vamos a dejar que vengan a jugar a las princesitas. -

- ¿Cuál es tu plan? -

- No conozco a ninguna de esas chicas, si soy sincera, dejé de ver un poco los partidos de los equipos extranjeros desde el año pasado, por algunos motivos. - Habló Victoria echando una mirada a Bridgette para luego ver a las demás. - Pero, si es cierto lo que dicen, no podemos relajarnos. -

- Las defensas son de estatura promedio, seguro que serán buenas receptoras. -

- La princesa se ve como que no quiere ni romperse las uñas, podríamos enfocar el ataque hacia ella. -

- ¿Y si lo hacemos contra Xcaret? - Dijo Lizeth pasando saliva mientras las demás volteaban a verla. - Ella no tiene mucha práctica en el volibol, es nuestra amiga o espero que ella nos vea como tal, pero, es el eslabón más débil, podríamos forzar que las defensas y ella se compliquen las recuperaciones. -

- Suena feo, pero, es cierto. -

- Entonces, enfoquemos el ataque a las dos hermanas, dependiendo de la posición, haremos ajustes. -

- Chicas, no hemos practicado juntas como un equipo de verdad en mucho tiempo, pero, eso no quita que somos un equipo. - Hablaba Vicky con una mirada seria, extendiendo su mano. - Cuento con todas, no me gusta perder. -

- Tampoco a mí, menos, con un puñado de payasas. -

- Bien, ya tenemos un plan, Lizeth, te sumas a la defensa con Marishka. -

- Entendido. -

- Bridgette, Nivy y yo nos encargamos de golpear, confiamos en ti, Isa, demuestra que no eres sólo ánimo y palabras. -

- ¡Lo haré! -

- Mmm… Mira que se carga esa petirroja. - Pensó Bridgette al ver a Xcaret saliendo del vestidor, mirando hacia sus piernas y cola. - No tiene mucha delantera, pero, su carita y lo que se carga atrás no está nada mal. -

El equipo de Xelha se completaba tras la llegada de Xcaret, quien había tardado al ponerse lentes de contacto y ajustado su ropa, que “coincidentemente” su hermana tenía un juego a su talla. La pelirroja se acercó al teamback de su hermana, quien la jaló para tenerla cerca de ella, sonriéndole al verla jugar nuevamente.


- ¿Qué tal el uniforme? -

- Me aprieta un poco atrás. -

- Es normal, las Mannes tenemos buena parte trasera, sobre todo tú, hermanita, pero con el uso se amoldará. -

- Capitana ¿Cuál es el plan? -

- Desconozco a este equipo, no me preocupo por equipos chicos. -

- No es un equipo chico, el equipo dirigido por Victoria Toppazio ha sido el equipo dominante durante los últimos tres años, Bridgette y ella son de las mejores atacantes que hay dentro de su categoría y la pareja que hacen Marishka y Ariel puede ser explosivo. -

- ¡Es cierto, hermanita, tú las conoces, dinos que estrategia sería la mejor! -

- No sé si eso sea algo bueno. -

- Cuñada, lo más probable es que ellas te vean como el eslabón débil al no tener tanta experiencia como nosotras, aunque sean tus amigas, en este momento, son tus rivales, visualízalo. -

- Visualizar. -

- ¡Sabemos que puedes hacerlo, eres la hermana de Xelha! ¡También eres la mejor! -

- No creo ser la mejor… Mmm… Bridgette tiene predilección por el lado derecho, suele querer rematar con esa mano, los remates de mano izquierda no son precisos y suelen ir en dirección media, Vicky tiene una peligrosa mano derecha, pero no tiene dirección, debemos de tener cuidados con las clavadas que buscará con esa mano, su mano izquierda, por el contrario, le da saques casi perfectos, suele buscar las orillas, el juego de Ariel no sobresale comparado al de ellas, ella funciona más como una creadora de jugadas, traten de no dejarle pelotas intermedias. -

- ¿Y las defensas? -

- Marishka es una defensa completa, considero que nos concentremos en Lizeth, no tiene tanta experiencia como ella y su velocidad de reacción es de un nivel promedio, comparándola con las demás. -

- ¡Así se habla! ¿Ves porque te quería en mi equipo, hermanita? Eres una genio, como yo. -

- No soy una genio. -

- Capitana, es posible que traten de atacar a Xcaret. -

- La capitana ya lo tiene pensado Bimba, no te preocupes, jugaremos bien, si ese es el plan, significa que confían en que ella no sea capaz de hacer recepción a los balones. -

- ¡Obvis! Pero no saben que mi hermanita no es ninguna novata, no habrá practicado, pero su cerebrito le permite aprender a través de la lectura y la observación, a diferencia mía que soy más de la práctica. -

- Bien chicas, aprovechemos que sabemos más de ellas que ellas de nosotras. -

- ¡A jugaaaaaaaaaaaaar! -


Las capitanas se acercaron al centro de la cancha, dándose la mano mientras se sonreían para mostrar seguridad y animo por el partido, en especial, Vicky, que, aunque no lo decía a las demás, le alegraba ver de nuevo al equipo de volibol con sus catorce integrantes mínimos.


- ¿Cara o cruz? -

- Saquen ustedes, como bienvenida al equipo. -

- Que cortés, me gusta que mi hermanita tenga superioras tan amables y educadas. -

- Jajaja, muchas gracias, hago lo que puedo. -

- Tu cara me resulta familiar… ¿Eres algo de la familia Topazzio? -

- Así es. -

- ¡Nice! Por fin mi hermanita se junta con gente de su clase. - Sonrió Xelha mientras le daba la mano a Vicky que le saludaba con la mano de metal. - ¡Que cute! Tu prótesis se nota que es de lujo y me encanta como te pintaste las uñas para hacer juego con las de tu mano real. -

- Es para darle más personalidad, jaja. -

- Vicky ¿Vamos a jugar o vas a seguir perdiendo tiempo con ella? -

- Ay, no seas celosa, después de todo, estamos en el mismo club. - Dijo Vicky mirando por su hombro a su novia, sacando la lengua.


Los equipos se pusieron en posición, Isa estaba emocionada a más no poder, su primer partido, aunque fuese de práctica, en la escuela de sus sueños, además, enfrentaría a chicas que tenían logros de buen nivel en sus antiguas escuelas, sin dudas, era un desborde de emociones, pero tenía que concentrarse, tenía que demostrar que tenía un lugar en el equipo.


- Veremos si eres más que una cara bonita, chica fresa. -

- ¡Va! - Gritó Xelha al saque, lanzando un balonazo potente hacía Lizeth, siguiendo los consejos de su hermana.


La más joven del equipo, logró receptar el balón y dar un pase hacía Bridgette, quien no reaccionó a tiempo, golpeándola con la muñeca y sacando el esférico de juego. El primer punto había sido tomado en cuestión de segundos, peor aún, la cara de Bridgette era de coraje hacia Lizeth, como si fuese su culpa el error causado.


- ¡Si, primer punto! -

- ¡IDIOTA! ¿Qué clase de pase es ese? -

- Yo hice lo que pude. -

- ¿Y así quieres jugar aquí, estúpida? - Gritó Bridgette sintiendo como jalaban su blusa, volteando a ver a Nivy.

- Déjate de pendejadas, fue un buen pase, eso te pasa por haber dejado de jugar tanto tiempo. -

- ¿Ahora vas a echarme un sermón? -

- ¡Oigan, dejen de pelear! -

- De nuevo lo mismo. - Susurró Marishka con las manos en la cintura, volteando a otro lado.

- ¡Ok! Basta, Brid, te equivocaste, acéptalo, no vamos a ganar discutiendo, mírala, esa fresita se ríe de nosotros, esa carita linda de mejillas suavecitas es una maldita al pensar en que ya se decidió quien ganó. -

- ¿Tienes que acentuar su cara? -

- Ay, no seas celosa, jaja. -

- Chicas, Vicky tiene razón. - Habló Isa acercándose a Bridgette que aún estaba molesta, sintiendo como la rubia le tomó la mano. - Tú eres la mejor, Bridgette, no dejes que te hagan perder la cabeza. -

- ¿Van a jugar o seguir platicando? Hermanita ¿Segura que es el equipo estelar? ¿No podemos ser nosotras de una vez? -

- Es cierto… Gracias, novata… Me aseguraré de quitarle esa sonrisa a esa lindura, ya sea en el partido, o a la fuerza. -


El segundo saque fue llevado a cabo, el balón fue en una línea profunda, Isa se agachó rápidamente para levantarlo, dando tiempo para que Lizeth la pusiera frente a la red, momento perfecto para que Vicky buscara rematar, pero Marlon y Vanessa le hacían pared rápidamente, por lo que se arriesgó a golpear a fondo.


- ¡Xcaret! -

- Hum… -


Como si fuese una bala de cañón, el balón se impactó directo a la cara de la pelirroja, tirándola al suelo.

- ¡Oh my god! ¡Mataron a mi hermanita! - Gritó asustada Xelha, corriendo para sujetarla entre sus brazos y darle suaves bofetadas en la mejilla. - ¡Xcaret, responde, responde! -

- ¡Xcaret! -

- ¿No dijiste que tenías graduada la potencia de ese brazo? -

- Les juro que está graduado. - Dijo Vicky corriendo junto a todas para ver a la pelirroja quien abría lentamente los ojos, teniendo su rostro todo rojo por el golpe. - Ey ¿Estás bien? -

- Cuñada ¿Cuántos dedos ves? -

- Son tres, no me desmayé ni nada, sólo fue el impacto. -

- ¿Te puedes parar? -

- Sí. - Hablaba Xcaret siendo ayudada por su equipo para levantarse.

- ¿No dijiste que ella era la más rápida de todas? -

- ¿Qué paso, hermanita? Ese balón era pan comido para ti. -

- Es que… Estaba calculando la potencia del golpe de Vicky, el ángulo, me percaté que su fuerza del brazo se había reducido, pero mejoró su dirección, lo que significa que mis datos están desactualizados respecto a la capacidad ofensiva de ella, analizaba como aprovechar ese recurso y fue cuando. -

- El balón te pegó en la… Jajaja…Jajaja. -

- ¡Oye, no te rías de mi hermanita! -

- Es que, jajaja… Ay, petirroja, no pienses tanto, solamente, diviértete, juega el juego. -

- ¿Juega el juego? -

- ¡Si, no pienses en otra cosa más que ganar, Xcaret! - Dijo Isa mientras la pelirroja llevaba su mano a la barbilla, pensando. - No trates de pensar como cuando estás fuera de la cancha, ahora, eres parte del equipo. -

- Mmm… No lo comprendo, eso de jugar el juego, pero, creo que se a que se refieren con no pensar tanto, significa que no debo de enfocarme tanto en las características individuales y colectivas y me dedique más a analizar las posibilidades de acción y respuesta dentro de la cancha ¿Verdad? -

- ¡Eso mero! - Contestó Vicky sacando la lengua y levantando el pulgar.

- No entendiste ni una mierda de lo que dijo ¿Verdad? -

- No, pero se ve tan linda cuando anda pensando tanto ¿O no? -

- Uno de estos días, Vicky, uno de estos días. -

- Ay, no seas celosa. - Rio la rubia abrazando a su novia, susurrándole al oído. - Además, cada noche te cobra ¿O no? Sabes que me encanta ser la pasiva en la cama. -

- Shh, no es lugar para hablar de eso. -

- ¿Y bien? ¿Vamos a seguir jugando? -

- ¡ASÍ ES, VAMOS A JUGAAAAAAAAAAAAAAR! -

- Dios, como grita esa niña. -

- ¿Qué DIJISTEEEEEE? -



Todas empezaron a reírse, excepto Xcaret, que se sentía extrañada, era la primera vez que se sentía así, muchas veces estuvo en equipos, pero, como estratega, desde fuera de la cancha, ahora, estaba ahí, entre las jugadoras, tratando de comprender que era lo que se sentía, que debía hacer, tal vez, era curiosidad por jugar por primera vez “dentro” de un equipo, o quizá, en verdad deseaba descubrirlo.
Tras robar el saque, el equipo de Isa se alistaba con su primer saque por parte de Vicky, viendo que la formación del equipo contrario mostraba una buena alineación, no eran principiantes, lo que había dicho Xelha no era una broma, lo que le sorprendía era que incluso Xcaret que se sabía que no tenía practica del volibol se mostraba muy firme en su postura.


- Bien, veremos si la petirroja es solamente una cara y cola linda. - Sonrió Vicky antes de dar un saque potente en dirección de Xcaret.


Hubo un segundo de expectación por el ataque, así como la que iba a recibir el impacto, pero fue menor el tiempo en que la pelirroja supo dar un paso atrás y acomodar su cuerpo para detener el balón con ambos puños y dejarlo en un leve globo.


- ¡VA! - Gritó Vanessa poniendo juego cerca de la red a Xelha.

- ¡Voy! -

- ¡Cubran! -


Al momento del salto defensivo de Vicky y Bridgette, Xelha aprovechó la información dada por su hermana para dar un toque suave hacía la izquierda, lado que ambas rivales no solían usar, haciendo que el esférico cayera en seco a su área.

- ¡Dos puntos! -

- Mierda. -

- ¡Bien hecho, hermanita, te dije que eras buena! -

- Sólo intenté recibir el balón con… - Iba a hablar la pelirroja cuando su hermana tapó su boca con los dedos.

- Ya te dijimos, no pienses tanto, sólo juega. -


El saque fue recuperado por el equipo de Xelha, teniendo ahora a Marlon, quien igual que su novia, hizo un saque con buena potencia y apuntando a Lizeth, que está ocasión no se dejó sorprender y logró rescatar el balón en la esquina izquierda, dando oportunidad a Marishka para crear juego con Nivy, que al pensar en que cubrirían a sus amigas, buscó rematar por su cuenta. El golpe fue bien planeado, pero aquella clavada fue interceptada por Xcaret, no supo en que momento esa chica se había puesto en ese espacio para levantar el balón a ras de suelo y darle jugada a su hermana y Vanessa, quienes aprovecharon el espacio dado por Marishka al avanzar y robar otro punto.


- Esas novatas nos están llevando la delantera. -

- Tranquilas chicas, solamente son tres puntos. -

- Lizeth, hagamos cambio. - Dijo Ariel quien estaba fuera de la cancha, sorprendiendo a la chica nueva.

- ¿Tan pronto? -

- No quiero ser grosera contigo, pero esas chicas no son unas novatas, no quiero que nuestro equipo pierda y ellas van contra ti. -

- Entiendo… -

- Lizeth. -

- Tranquila, Isa, tiene razón y no me molesta. - Sonrió Lizeth chocando su mano con Isa. - Estaré en la banca, si te cansas me dices. -

-Claro. -

- Pensé que no estabas segura de jugar. -

- No lo estaba, pero tampoco quiero que perdamos contra ellas. -

- Tengan cuidado, van a modificar a su equipo regular. - Habló Xcaret a sus compañeras. - Ariel pasará al frente y Nivy bajará a la defensa, ella es una chica muy veloz y es una jugadora balanceada, juega como una buena defensora y como una cuarta atacante. -

- Pero eso significa que dejarán huecos en la defensa. -

- Así es. -


Marlon se preparó para hacer un nuevo saque, el cual fue receptado por Nivy, quien creó juego para Ariel y Bridgette, el remate de la morena fue detenido por Bimba que dio pase a Xelha y puso balón para Vanessa, quien remató contra Bridgette intencionalmente hacia su derecha, que no puso más que dar un puñetazo y sacar el balón dándoles otro punto.

- ¡Si, otro punto, capitana! -

- Ja, a este paso, creo que iremos de shopping antes de lo planeado ¿Quién quiere helado, señoritas? -

- ¡Yo! - Gritó todo el equipo a excepción de Xcaret quien volvió a pensar en el tema del helado.


El equipo de Vicky empezaba a decaer por la situación, estaban siendo superadas muy fácil, la falta de práctica, así como la actitud que cargaban desde días antes parecía complicar el trabajo colectivo, como capitana, la rubia no podía dejar que esto pasara, sería echar a perder el esfuerzo de Isabella por reunirlas, así como su orgullo no le permitía perder de una forma tan humillante.

En el saque, el balón fue en dirección hacía Marishka, quien no logró receptar bien y el balón estaba por salir, Isa corrió lo más rápido que pudo, rescatándolo con el pie, haciendo que Victoria tuviera confianza para aprovechar ese globo a media pista y brincar con todas sus fuerzas, para dar un remate con su mano biónica, en dirección de Xian, quien, por la potencia del golpe, reaccionó por instinto superando a su experiencia al taparse la cara con los brazos.


- ¡Si, esa es la Iron Girl! - Gritó Ariel al recuperar el saque y un punto, chocando la mano con su amiga.

- No fue sólo por mí ¡Bien hecho, Isa! ¡Asi se hace! -

- Buen rescate. - Habló Bridgette chocando su mano con Isa, quien sonreía por la mirada amigable de esa morena que siempre lucia algo molesta.

- Gracias, es algo que siempre vi que hacía Samantha Topazzio, aunque creo que se le hacía fácil por ser gimnasta también, jaja. -

- Bien chicas, es sólo un punto, no pasa nada. - Dijo Xelha aplaudiendo a su equipo. - Bimba, ya sabes. -

- No te preocupes, capitana. -


La rotación de los equipos se dio previo al saque y ahora era turno de Bridgette de intentar recuperar terreno, pero fue cuando empezó el calvario. Punto tras punto, el equipo recién llegado empezó a causar más presión, se habían dado cuenta de algo gracias a la vista y conocimiento de Xcaret, la rival más débil en ese momento era quien al mismo tiempo era una de las dos mejores jugadoras, era la más alta a quien irían a buscar. Todo el equipo notó rápido el planteamiento de ellas, pero era complicado revertir ese plan, pues Bridgette era demasiado orgullosa como para aceptar y ver que estaban cazándola.


- ¡Otro punto! -

- ¡Puta mierda! - Gritó la morena golpeando el suelo al haber sacado el balón y dado otro punto más.

- No puedo creerlo, vamos diez a veinte. -

- ¿Por qué están yendo todas contra Bridgette? -

- Eso es culpa de la petirroja. - Comentó Vicky rascándose la cabeza algo confundida. - Creo que notó que ella no ha tenido mucha práctica desde que dejó el equipo y su condición no es óptima. -

- Vicky, pide cambio. -

- ¿Pero y si no acepta? -

- Eres la capitana, actúa como tal y díselo. -

- Oye, Brid ¿Y si… -

- Ni se te ocurra pedírmelo. - Reclamó la morena limpiándose el sudor con el brazo. - Seguro tu novia ya te salió con que vamos perdiendo por mi culpa ¿O no? -

- Bueno, en parte tiene razón, pero… -

- No pienso salir. -

- Maldita sea, Brid, deja de aferrarte a tu jodido orgullo y acepta que nos están haciendo una mierda por tu culpa. -

- ¿No aprovechas la situación para decirme todo eso, perra? -

- ¿De qué hablas? -

- Sabes de que hablo, te molesta verme aquí porque sabes que sigo siendo una persona muy importante para Vicky. -

- Por favor. - Rio Nivy mientras las demás veían que las cosas parecían querer salirse de las manos.

- Ya, oigan, no es para tanto ¿Y si seguimos jugando? -

- No Vicky, tiene razón, de una vez lo dejo claro, me importa una mierda tu vida, conozco a Vicky y será toda enfadosa, no deja de estar mirando chicas lindas y es tonta como una piedra para las clases. -

- Nivy, eso no se dice aquí, jaja. -

- Pero ella nunca será una jodida golfa e in… -

- ¿Quién sigue de sacar? - Interrumpió Vicky mientras abrazaba a su novia para alejarla de su ex y susurrarle al oido. - Basta ya, por favor, te dije que eso ya es tema muerto para mí. -

- Pero esa maldita no deja de restregármelo en la cara. -

- ¿Y le vas a seguir haciendo caso? Ya te dije mil y una veces, ella es pasado, tú eres mi presente. -


El partido siguió, pero el daño ya estaba hecho, la discusión del equipo provocó la derrota de 25 a 12, Bridgette simplemente se dedicó a simular para mal de sus compañeras, quienes querían reclamarle a más no poder, pero era seguirle el juego y hacerla sentir importante. Isabella no sabía que hacer, su primer partido fue un desastre y no sólo en las jugadas sino en la sensación de sofoco que había a causa de la morena ¿Qué había hecho ella para que todas se sintieran así?

- ¡Si! ¡Bravo equipo, les dije que seríamos las número uno! -

- Eso fue gracias a ti, capitana, no hicimos mal en confiar en ella ¿O no, Bimba? -

- Sí, no solamente es una gran líder, tiene mucho estilo. -

- Obvis, incluso me han pedido modelar para mis marcas favoritas, pero alguien como yo no se rebajaría a una sesión cualquiera, solamente si me ponen como cara de la empresa. - Reía presumidamente Xelha mientras veía a su hermana preocupada. - ¿Qué tienes, hermanita? Deberías de sonreír por haber ganado. -

- No lo estoy, soy la asistente del equipo y tengo que asegurarme de que ambos equipos funcionen correctamente, la actitud que tienen ellas no es de profesionales. -

- Haz de ser toda una profesional tú, apenas tocaste el balón, hasta pensé que eras la mascota de tu equipo. -


La voz de Bridgette hizo que todas voltearan hacia ella, quien ya tenía todo guardado en su mochila deportiva para retirarse. La morena caminó hacía Xcaret, tratando de intimidarla con su altura, pero Xelha se puso delante de ella y la apartó para defenderla.


- ¡Brid! -

- Déjala. -

- ¡Se van a pelear! -

- Espera, Bridgette. - Habló Lizeth tratando de evitar problemas para Xcaret, pero ella le miró como diciéndole que no se metiera.

- ¿Tienes algo que decirle a mi hermanita? -

- Ella puede hablar por su cuenta ¿O no, princesita? -

- Oh ¿Qué estoy escuchando? Creo que es una mala perdedora. -

- No jugué con ganas, si quisiera, hubiéramos ganado. -

- No es cierto. -

- ¿Qué dijiste? -

- No es cierto, te lo dije, tu rendimiento ha bajado mucho, así como tu concentración, incluso Lizeth que es la menos experimentada de su equipo podría tener un mejor funcionamiento que tú. -

- Tienes muchas agallas, enana. - Dijo Bridgette acercando su mano a la cabeza de Xcaret, sintiendo como le agarraban fuertemente la muñeca, siendo Xelha la que la detuvo.

- ¿Quieres pelea, princesita? -


Bridgette sintió como el agarre de Xelha era más fuerte al punto de sentir que le lastimaba, la morena intentó golpear a la pelirroja con su otra mano, pero ella le sujetó de la misma manera, apretando ambas muñecas. Las demás corrieron para querer separarlas, pero la fuerza de Xelha era abismal y su mirada amigable y alegre estaba cambiada por un rostro lleno de rabia.


- ¡No te atrevas a tocar a mi hermana! ¡Vuelves a intentar tocarla y te romperé las manos! - Gritó Xelha mientras su novia logró zafarle el agarre al presionarle la parte interna de los codos.

- ¡Cálmate, Xelha! -

- Esta perra si que es fuerte. - Pensó Bridgette dando un paso atrás sin dejar de sobar sus muñecas.

- Perdón, chicas ¡Perdón, chicas, ya pasó todo! -

- Oye, discúlpate. -

- Al carajo, yo me voy. - Contestó la morena dirigiéndose rápidamente hacia la salida.

- Xelha, no tenías que reaccionar así. -

- Lo siento, es que… No me gustó como te estaba mirando esa tipa, menos que una cualquiera te toque. -

- Cariño, ya, recuerda, pensamientos malos fuera. -

- Adentro los buenos. - Sonrió Xelha aplaudiendo. - ¡Bien chicas, como disculpas! ¿Quieren venir de shopping conmigo? -

- ¡Yo voy! -

- Vicky. -

- ¿Qué? Jaja, no pienses mal, está linda y todo pero, creo que está bien distraernos un poco de perder y de esa escena ¿O no?-

- Por primera vez, te doy la razón. - Contestó Nivy viendo como su novia sacaba la lengua.

- ¿Quieres ir? -

- Mmm… Necesito unas zapatillas nuevas, las gomas de estas ya están desgastadas. -

- ¡Yo también voy! -

- ¿Y tú, Isa? Vamos, te lo mereces, jugaste muy bien, no estaría mal tenerte como libero extra si dejas a tu equipo. -

- ¡También iré! - Respondió Isabella queriendo seguir a sus amigas para animarse por lo ocurrido, pero no dejaba de pensar en Bridgette. - ¿Qué pasa entre ellas? ¿Por qué Bridgette parece estar fuera del equipo aunque está dentro? -
 

O-O¬ Baton pass!!
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PUNTO 6

Como por arte de magia, todas las chicas a excepción de Bridgette fueron al centro comercial, guiadas por Xelha, aunque el equipo de Vicky aun sentía el sabor de la derrota, tenían altas expectativas para el club con la llegada de esas estudiantes tan fuertes. No solamente tenían dos nuevas defensas muy eficientes, tenían tres atacantes de alta calidad y dos líberos que habían mostrado ser capaces, aunque esto último le causaba dificultades a Isa pues tendría que competir con Xcaret por la titularidad si es que ella se tomaba en serio el deporte.


- Quiero que le demos un aplauso a mi hermanita, por demostrar una vez más que no es solamente cerebro.- Dijo Xelha mientras sus amigas aplaudían siendo vistas por las otras con incomodidad.

- La única que dice eso eres tú. -

- Sabes que me encanta verte disfrutar de las cosas buenas, es la primera vez que te veo con amigas de verdad, amigas de clase hasta me dan ganas de llorar. -

- ¿Un pañuelo, cariño? -

- Gracias, Marlon. - Contestó la pelirroja limpiando sus ojos.

- La capitana adora a su hermanita. -

- Las quiero a todas, chicas. -

- Por eso es nuestra capitana, ella es admirable. - Habló Bimba mientras todas aplaudían alrededor de Xelha mientras Xcaret volteaba lentamente a otra parte por la vergüenza ajena.

- Si que son unas payasadas. -

- Pero nos dieron una paliza. -

- No pensé que Xcaret fuese tan buena. -

- En realidad, creo que Isa es mejor que ella. - Comentó Ariel mientras la rubia comía un sándwich.

- ¿En serio? Yo vi que ella es más rápida que yo. -

- Lo es, pero no tiene un estilo de juego, solamente levantaba el balón, no ayudaba a crear jugadas y otras lo hacían por ella. -

- Eso es cierto, no sé jugar como tú, Isa. - Confesó Xcaret mientras todas comían y bebían en esa gran mesa.

- Todas son muy buenas chicas, entiendo porque mi hermanita vio potencial en ustedes, obvis no son tan buenas como yo, pero por algo se empieza. -

- Me sorprende que alguien que parece que no quiere romperse ni una uña sepa jugar tan bien. -

- La belleza no se pelea con la habilidad, seré toda una super modelo pero soy un as del deporte. - Hablaba Xelha mientras posaba y sus amigas le aplaudían.

- Es bellísima, capitana. -

- Sin dudas usted saldría en cualquier revista. -

- Payasas. -

- La diferencia de equipos es abismal. -

- No, no hay mucha diferencia de habilidades, podría ponerlas a la par. - Dijo Xcaret recibiendo la atención de todas mientras sacaba su Tablet y revisaba sus datos. - Hablando de potencial, ambos equipos tienen el mismo, pero el equipo que formó mi hermana desarrolló rápidamente un trabajo colectivo, cada una conoce sus funciones dentro del juego y tienen un sentido perfeccionista en sus jugadas. -

- Eso es por ti, hermanita. -

- ¿Por mí? -

- Sé que no jugarías en un equipo que no sabe seguir reglas, indicaciones o que se lleven bien. - Comentó la hermana causando una indirecta al otro equipo. - Quiero verte disfrutar de tu juventud y no lo harás estando sentada en la banca, tú debes de salir y divertirte y sé que lo harás con un equipo acorde a tu forma de pensar. -

- Yo… Yo creo que también podría divertirse con nosotras. -

- ¿En serio? - Sonrió la pelirroja al notar como Lizeth había picado el anzuelo. - ¿Cómo? No conocen a mi hermanita por lo que veo, aunque su carita hermosa como un ángel no lo demuestre, está decepcionada de como perdiendo. -

- ¿Es cierto? -

- Un poco. -


Xcaret agachó un poco la mirada mientras veía la ensalada que apenas había probado bocado y el jugo de zanahoria a medio vaso, para luego, levantar su rostro al decidir explicar sus preocupaciones respecto al partido.


- Creía que el partido sería equilibrado, que yo sería un lastre para el equipo de Xelha, no esperaba que perdieran de esa manera a causa de quien es su mejor jugadora, me decepciona Bridgette, hablando de potencial humano, Xelha, Victoria y ella son las que están en otro nivel. -

- Petirroja ¿Estás segura que la necesitamos en el equipo? -

- Hablamos de una persona que puede saltar poco más del metro, con su metro noventa de altura y su extensión de brazo, tratamos con alguien que hace un salto con un alcance de tres metros y cincuenta centímetros, casi el récord femenino establecido por Melissa Topazzio. -

- Si tan sólo fuese una chica amable, ni modo, no te preocupes hermanita, conmigo basta para eso y más. -

Isabella se levantó un rato de la mesa para irse a pedir otro vaso de jugo, quedando pensativa por lo que comentaban respecto a esa bella morena que se fue sin decir más. Sintió una mano en su hombro, viendo que era Marishka quien se había acercado a ella.


- Es normal que estes triste por perder, pero levanta la cara. -

- Gracias… -

- Ellas no lo dicen, pero les preocupa verte asi. - Dijo la joven ordenando un suflé en el mostrador. - Eres quien hizo que el equipo se juntara de nuevo y se te veía muy emocionada con todo esto, en parte, te debo una… Creo que volver al equipo fue un buen pretexto para arreglar lo mío con Ariel. -

- Es que… Quisiera entender a Bridgette, si es tan buena ¿Por qué no le interesa jugar como antes? -

- Creo que nunca le interesó seriamente el volibol, solamente lo hacía por Victoria. -

- ¿Por Vicky? -

- Por lo que sé, Victoria y Bridgette salían desde hace tiempo, antes de que Victoria se uniera al equipo, todo estaba bien y nuestro equipo era el mejor con ayuda de las dos. - Hablaba Marishka señalando con su cabeza a Isa para caminar a otro lado. - Pero, terminaron muy mal. -

- ¿Qué paso? -

- Bridgette le fue infiel con una amiga de ambas, ella las encontró en la cama del departamento que rentaban juntas. - Susurró la chica de cabello moreno mientras Isa se sorprendía de lo escuchado. - Esa chica llegó al otro día a nuestra practica y le contó todo a Victoria, que no era la primera vez y que Bridgette le aseguraba que ya iban a terminar y … Victoria no pudo más y en cuanto llegó ella, se lanzó sobre ella y la agarró a golpes como una bestia, tuvimos que separarlas porque estaba segura que con la fuerza que tiene ella podría haber terminado en un horror. -

- Pero… Vicky se ve tan tranquila. -

- Victoria siempre se veía feliz al lado de Bridgette, se notaba cuanto la quería, creo que nunca esperó que la engañara y menos que jugara con sus sentimientos de esa forma… Yo me mantuve al margen de lo que pasó después, por la pelea, el equipo se desbarató ya que unas pensaban que Victoria era una salvaje y que por eso Bridgette la engaño, otras pensaron que era una puta por engañar a la capitana… -

- Con razón no me dijo nada… Vicky parece que quiere olvidarlo. -

- La capitana es fuerte, sé que ya lo dejó en el pasado y es feliz con Nivaria, pero ella es quien no olvida eso. -

- ¿Nivaria? -

- Desde que ingresó al club, se notaba que le gustaba la capitana, pero respetaba su relación, no perdonó lo que le hizo y siempre ha culpado a Bridgette de lo que le pasó a su brazo. -

- ¿Por qué? No fue como si mandara al tiburón a hacerlo ¿O no? -

- No… - Suspiró Marishka mientras miraba a Isa que se notaba preocupada por la historia. - Pero si fue la causante de que Victoria nos dijera que se tomaría unas vacaciones para aclarar su mente, a las dos semanas que volvió, ella llegó sin su brazo y las pocas que quedaron perdieron la ilusión de lograr algo por lo que le pasó. -

- Pero Vicky consiguió su prótesis y siguió jugando ¿Por qué el equipo no siguió activo? -

- Porque en el equipo sigue registrada esa tipa… Es irónico, la que llamaban la mejor del equipo es la que causó todo este desastre. - Comentó Marishka volteando a ver a las demás que se divertían. - Me gusta ver al equipo así, tal vez, la llegada de ellas no sea tan malo… -

- Si tan sólo pudiera hacer que Bridgette juegue en serio, que también deje atrás lo que pasó y demuestre que es la mejor. -

- No harás nada sino haces que primero se disculpe por lo que hizo, pero lo dudo, esa mujer lo que tiene de buena para jugar lo tiene de arrogante, como consejo, lo mejor que puedes hacer es alejarte de ella, ya somos las seis que ocupamos en el equipo, Nivaria, Victoria, Ariel, Lizeth, tú y yo, no necesitamos más. -


Isa se quedó pensando mientras Marishka regresaba con las demás, tal vez, tenía razón, Bridgette parecía ser una persona que causaba problemas, pero ella pudo verlo en la cancha, su rostro lleno de furia, hambrienta de triunfo, no era distinta a las demás al buscar la victoria ¿Y si podía convencerla de dejar el pasado atrás y dedicarse seriamente al volibol? Tal vez, aceptaría esa invitación del otro día a su habitación.

Al otro día del partido que cambió todo para el nuevo colectivo de volibol, Lizeth tomó la iniciativa de practicar con más intensidad, se sintió abrumada por la habilidad de las demás y ahora que Xcaret estaría participando de forma más activa, tenía que demostrarle sus dotes. Para ese momento, ya más de una lo sabría, pero no le importaba, era algo innegable en su rostro, a ella le gustaba mucho Xcaret. Cuando Lizeth la conoció en la anterior academia donde ella estudiaba, quedó maravillada por su belleza, su cadencia y su aura misteriosa, como si todo alrededor de ella se anulara y solamente su presencia estuviera ahí, como un hada revoloteando entre tuercas y cables de un mundo que trataba de comprender, sonaba a poesía y fantasía pura, pero Lizeth era una chica romántica y así era como visualizaba a Xcaret.

La puerta del edificio del gimnasio de volibol estaba abierta, algo inusual siendo fin de semana y que Xelha había convencido a las demás de ir al gimnasio que le recomendaron, aunque era algo enfadosa, parecía tener buenos dotes de liderazgo y era algo que se necesitaba y parecía entender Vicky, dejar que se fortalecieran las amistades para crecer todas juntas. Lizeth pensó que podía ser Isa o Bridgette, quienes no confirmaron ir, pero se sorprendió al ver a esa pelirroja que tanto le gustaba, practicando sola con un balón, levantándolo y corriendo para levantarlo. La velocidad de corrida de Xcaret y su reacción eran de campeonato, más no así, su potencia, apenas levantaba el balón para darle suficiente tiempo para atraparlo.


- Golpea con la parte superior de las muñecas. - Habló Lizeth a Xcaret que alcanzó a mirarla y en un segundo, hizo lo ordenado, levantando más el balón. - Agáchate sobre una pierna y empuña hacía arriba. -


Xcaret notó como esa postura levantaba aún más el balón en un trayecto vertical con poca inclinación, misma que aprovechó Lizeth para correr, brincar y hacer un remate, mientras la pelirroja caminaba hacia las gradas para tomar notas en su libreta. Lizeth sintió un gran alivio al darse cuenta que ahora que tenían un tema en común, que estaban en el mismo equipo, tenia más seguridad de conversar con ella, no podía quedarse atrás así que tenía que acercársele más.


- Gracias. -

- Pensé que estarías con tu hermana. -

- No me gusta seguirle el juego a Xelha. - Habló Xcaret mientras escribía en su cuaderno, echando una mirada a Lizeth. - Ella es como un imán, el poder de atracción y convencimiento que logra con la gente es enorme, así como su ego, a veces temo que sea tan grande que cuando caiga, ella termine sufriendo. -

- Lo dudo mucho, tu hermana se ve que es muy segura de si misma. -

- Sí… Aunque, admiro su dedicación, las chicas podrían aprender de ella. - Explicó la pelirroja dejando la libreta para caminar hacía Lizeth. - Desearía que se dedicaran a entrenar, ejercitarse y a tomarse los deportes en serio como mi hermana. -

- Parece que la quieres mucho. -

- Es mi hermana menor, aunque no me llevo del todo bien y no me gusta que sea algo elitista, presumida y vanidosa, no deja de preocuparme y del mismo modo, aprendo mucho de ella. -

- Ya veo. -

- ¿Y qué opinas de ella? -

- Pues, si es algo pesadita pero no parece ser una chica mala, además, tengo que llevarme bien con ella si pienso salir contigo. - Susurró Lizeth eso para si misma, sin que Xcaret lograra escucharla. - ¿Por qué estás practicando sola? -

- Todas tienen una lista de sugerencias de entrenamiento, no puedo permitir que afecten los tiempos que programé para cada una de ustedes tratando de ayudarme, tengo que mejorar por mi cuenta. -

- Pero, aprenderías mejor con todas, tú lo dijiste, el volibol es un trabajo de equipo. -

- Lo sé, pero… Ser una libero es punto y aparte. - Comentó Xcaret mirando a la morena quien disfrutaba de ver su rostro adormilado con esas prendas ajustadas de volibol. - Como libero, el equipo cuenta con que tú harás tu trabajo y rescatarás los balones, es rescatarlo o nada, no tienes otra oportunidad de apoyar a las demás más que en ese preciso momento. -

- Es cierto que ser libero es un trabajo que requiere eso, pero no es para que pienses que es un trabajo solitario. -

- Solamente, no quiero fallar. -

- Creía que no querías jugar. - Preguntó Lizeth mientras Xcaret tomaba el balón y lo miraba fijamente. - ¿Por qué ese cambio? -

- Porque todas confían en mí. -


Lizeth miraba como Xcaret tenía sus ojos clavados en el balón, para luego, sentarse en el piso de la cancha, con el balón a su lado, decidiendo ella hacer lo mismo para acompañarla, viendo como la pelirroja movía lentamente su cabeza para mirarla, con esos ojos azul claro que le encantaban.


- Es la primera vez en que alguien confía en mí de esa forma, todo el tiempo la gente espera que yo tenga la solución o la respuesta a cualquier problema que tienen, que tengo las palabras precisas para ellos, pero nunca me había sentido así. -

- Es porque empiezas a sentirte parte del equipo. - Sonrió Lizeth mientras Xcaret sujetaba el balón y lo hacía rodar entre sus piernas lentamente. - Siempre has sido algo solitaria, aunque estabas en otros clubes, siempre te vi apartada de todas. -

- No eran mis triunfos, ni mis derrotas, estaba ahí para ayudarlas en sus estrategias, no como parte del equipo. -

- Pero para nosotras, lo eres desde que aceptaste ayudarnos. -

- Mmm… Tengo que mejorar entonces, no puedo ser una carga para el equipo. -

- Nadie ha dicho eso. -

- Pero no quiero serlo, tengo que mejorar. - Hablaba Xcaret haciendo que Lizeth recordara ese detalle de la pelirroja, ser perfeccionista.

- Espera, tampoco es para que te exijas demasiado. -

- ¿Acaso dudas de que pueda lograrlo? Si sigo un régimen de entrenamiento parecido al de ustedes, adaptado a mi peso y altura, así como a las funciones que me tocarán y… -


Lizeth sujetó de los hombros a Xcaret, mirándola fijamente para hacerla guardar silencio, fue cuando no supo que decirle, era la primera vez que la tenía tan cerca que se quedó helada, pasó saliva lentamente mientras acariciaba sus hombros y decidió arriesgarse a decirlo.


- Por favor, no te exijas, me preocupa que te lastimes por exigirte demasiado. -

- Yo sé que si intento… -

- Sé que puedes, sé que quieres hacerlo, sé que siempre vas a esforzarte demás, pero… Solamente esfuérzate en lo necesario, sólo eso, haz lo necesario. - Sonrió Lizeth a Xcaret quien ladeó su cabeza al no entender ese comentario.

- ¿Hacer lo necesario? No lo comprendo. -

- Yo… -

- Tendré que anotarlo e investigarlo. - Respondió la pelirroja parándose con el balón en mano. - ¿Me puedes ayudar todavía? -

- ¡Claro! -


Quizá esa mañana no fue el momento oportuno para declarársele, tal vez fue muy repentina la cercanía que tuvo a ella tras todo el tiempo estar en sus sombras, pero Lizeth estaba feliz, ya que por fin había platicado a solas con ella y parecía poder seguirle la conversación, no obstante, entendía un poco mejor a Xelha respecto a los pensamientos de Xcaret, esa hada parecía tener un corazón un poco mecanizado.

En los dormitorios correspondientes a la universidad, Isabella esperaba en la entrada de los mismos, observando una y otra vez hacía el cuarto de Bridgette, sin saber si estaba o no en su departamento, en algún momento debió de haberle pedido el celular, pero por estar buscando más integrantes, se le fue eso.


- Mmm… ¿Qué hago? ¡Buenos días! ¿Sabes si está Bridgette? - Preguntó Isabella a una chica que iba saliendo.

- Ahí está, de una vez dile que le baje a la música, esa perra no deja dormir. -

- Oook. -


Isa caminó hacía la habitación, subiendo lentamente las escaleras mientras pensaba que palabras usar, no era fácil decirle que ya estaba enterada de la relación que tuvo con Victoria y la manera en que terminó, no era nadie para juzgarla y apenas la conocía, pero la necesitaba en el equipo, todas sabían del potencial que tenía Bridgette para jugar, así como su carácter. Isa tocó la puerta, nada, volvió a tocar, nada, colocó su oreja en la puerta y sin dudas se escuchaba algo de música electrónica desde el interior así que debía haber alguien adentro.


- ¡Hola, Bridgette, soy yo! ¡Isa! - Gritó isa notando que le subían el volumen a la música, teniendo que subir también la voz. - ¡VINE SOLA! ¿Puedo pasar? -


De repente, la música paró y se escuchó la llave y los seguros de la puerta retirarse, unos ojos marrones se asomaron y vieron que no hubiera nadie más, momento en que se abrió la puerta e Isa volvió a empujar a Bridgette al interior del cuarto, pues nuevamente estaba con una tanga ahora de color roja y una camiseta sin mangas algo traslucida que dejaba ver sus exuberantes pechos.


- ¡Bridgette, te van a ver! -

- Que no te preocupes por eso. -Dijo la morena cerrando la puerta. - ¿Qué haces aquí? -

- Es que… No dijiste que irías con las demás de compras y no sabía como estabas. -

- No me agrada esa niña rica. - Comentó Bridgette quien miraba fijamente a Isa con una sonrisa cautivadora. - ¿Viniste por mí? -

- Sí… -


Isa pasó saliva al recordar la historia de lo acontecido entre Bridgette y la amiga de Vicky, por alguna razón, empezaba a sentirse incomoda por esa mirada encima de ella, la misma mirada que le ofreció el día en que se conocieron. La morena parecía deleitarse con las ropas de Isa, unos jeans muy ajustados a sus buenas caderas y piernas y una blusa de tiras que parecían apresar sus grandes senos de quinceañera, quizá, debía dejarse de tonterías y dirigir su mente a lo que estuvo buscando.


- ¿Y puedo saber que quieres de mí? -

- No te salgas del equipo, por favor. -

- No tengo nada más que ver ahí, ya tienes un equipo completo ¿O no? - Dijo la morena dándose la vuelta meneando sus caderas sensualmente, mientras iba por una cerveza que tenía abierta.

- Pero el equipo te necesita. -

- Y yo no necesito nada de ustedes. -

- ¿Entonces? ¿Por qué fuiste a jugar? ¿Por qué estuviste yendo estos días? -

- Fue por ti, novata. - Sonrió Bridgette mirando a Isa por su hombro, causándole escalofríos por toda la piel.


Poco comprendía la joven italiana, que estaba adentrándose a la boca del lobo, de alguien que parecía haber decidido dejar la farsa atrás y hacer lo que deseó desde el principio, enseñarle ciertas cosas a esa primeriza.
 

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PUNTO 7


Isa se encontraba sentada en el sofá, viendo como Bridgette le miraba de una forma extraña mientras bebía de su cerveza. Empezaba a sentir algo de ansiedad, apretaba sus rodillas y movía los dedos de sus pies dentro de sus tenis al no saber si irse o decirle algo, los ojos de esa chica que le llevaba siete años eran algo incomodos y al mismo tiempo le atraían, como si fuesen los ojos de una serpiente seduciendo a la presa. Fue totalmente inesperado el comentario de Bridgette hacía ella, con un tinte de erotismo y seducción ¿Por ella? ¿Fue por ella que jugó? ¿A que se refería?


- Bridgette ¿Por qué dices que fue por mí? -

- Por que me gustaste. - Dijo Bridgette pasando un dedo por encima del brazo de Isa, provocándole escalofríos. - Eres una chica muy linda, agradable, lejos de todas esas estúpidas de mi edad. -

- Pero… Apenas me conoces. -

- ¿Y eso tiene que importar? Podemos conocernos muy bien, quien sabe, quizá hasta veas que te gusto. - Sonrió la morena mientras acariciaba a la rubia, quien se hacía un poco para atrás.

- Pero… No, no está bien, tú eras novia de Vicky y ella es mi… -

- Ya te enteraste. -

- Sí… -

- Como hay metiches en esta escuela. - Habló la jamaiquina parándose para tomar otra lata de cerveza y sacar algo de un cajón. - Si, fuimos novias pero eso es pasado, lo que cada una haga con su vida no le importa a la otra. -

- Eso es cierto… -

- ¿Qué más te dijeron? -

- Ooh… -

- ¿Te dijeron que la engañé? - Preguntó Bridgette acercándose a Isa, sentándose a su lado y subiendo los pies en la mesa de sala. - Es cierto, la engañé pero ella se lo buscó, no era agradable salir con alguien que no tenía otra cosa en la cabeza más que jugar volibol, pensé que si jugaba a su lado iba a empezar a tomarme más en cuenta y fue al revés. -

- Pero eso no era motivo para que le hicieras eso. -

- No eres capaz de entenderlo, tú eras como ella.. Quizá eso me gusta de ti. - Susurró la morena sin que Isa lograra escucharla, volviendo a hablar normal. - Creen que los sueños llegan a través del esfuerzo y dedicación, que todo es un mundo de rosas solamente porque sí, no es así, mientras ella vivía su sueño de volibol, mi mundo se hacía añicos y era arrastrada, no quise seguir fingiendo. -

- Pero… -

- Ya no quiero volver a fingir que me agradan esas estúpidas, que puedo llevarme bien con Vicky, ni que quiero jugar volibol, así que dime ¿Vas a seguir insistiendo que juegue o en verdad viniste aquí como una amiga? -


Isa agachó un poco el rostro, no comprendía lo que decía Bridgette, no era normal para ella tratar con una gente que estaba tan resignada a olvidarse de luchar por sus sueños. Fue cuando sus ojos se dilataron un instante ¿Cuál era el sueño de Bridgette? Si supiera tan sólo que era lo que ella buscaba, podría llegar a cambiarle de parecer, no era únicamente por el volibol, en verdad, le preocupaba que ella fuese así cuando parecía ser en el fondo alguien agradable.


- Bridgette ¿Qué es lo que quieres? ¿Cuál es tu sueño? -

- Mi sueño… Terminar la universidad y conseguir trabajo ¿Qué más? -

- ¿Pero en que quieres trabajar? -

- Me da igual mientras sea bien pagado. -Comentó la chica aún bebiendo mientras Isa le miraba con determinación. - ¿A dónde vas con todo esto? -

- Es que… Tienes mucho potencial, Bridgette, podrías ser la mejor de todas si lo quisieras, tal vez no en el volibol, pero sí en lo que tú desees ¿Acaso no tienes nada que quieras con todas las fuerzas de tu corazón? -

- Mmm… No, nada. -

- ¿Nada? -

- En este instante, solamente quisiera callarte esta boquita. - Habló la morena con una sonrisa, pasando sus dedos por los labios y la nariz de Isa, quien agitó la cabeza al oler algo fuerte.

- Ash…. As… ¡Ashu! ¿Oliste eso? -

- ¿Qué cosa? -

- No… Ah… - Trataba de hablar Isa al empezar a sentirse caliente, relajada y con el corazón acelerado. - Me siento rara. -

- Tranquila… Es normal… -

- No…No me siento bien. -

- Shh… ¿Te sientes caliente, algo floja del cuerpo y te late el corazón rápido? - Susurraba Bridgette mientras notaba como Isa reaccionaba al químico que inhalo, empezando a acariciar su cuerpo.

- Si… -

- Son los síntomas del amor, Isa. -

- ¿Qué? ¿Qué haces? -

- Shh… Deja que te enseñe el porque tu cuerpo se puso así, novata… Es la reacción normal al ver la chica que te gusta. - Murmuró Bridgette mientras Isa empezaba a sentir excitación en todo su cuerpo.


Bridgette lamía sus labios al ver que aquella reacción fue más rápido de lo esperado, sabía que el efecto del Popper podía ser veloz pero quizá el cuerpo joven de Isa lo absorbió de forma eficaz, no importaba el proceso, lo que importaba era el resultado, podía empezar a desnudar lentamente a esa jovencita que tanto le atrajo desde que la vio, y lograr su fechoría que deseó desde el instante que la tuvo frente a ella, aunque tuviese que confundir sus sentimientos en medio de todo.

En la entrada principal de la Step Fast School, Lizeth y Xcaret estaban esperando el autobús para ir a la mansión, aunque la pelirroja insistió en que podía ir sola, la ojiazul no quería perder su oportunidad de estar el mayor tiempo con ella posible a solas. Pero esto no dudaría mucho, pues un deportivo rojo iba llegando y por el suspiro de Xcaret, era obvio quien lo conducía.


- Hi, hermanita ¿Por qué no fuiste de shopping con nosotras? ¿No querías que fortaleciéramos la unidad en el equipo? -

- No me gusta ir de compras, siempre quieres que me pruebe vestidos, zapatillas, ropa interior… - Hablaba Xcaret sonrojándose al recordar que desde niña era la muñeca personal de su hermana.

- Es que eres tan cute, que no puedo evitarlo, anda, sube para irnos a la casa que Marlon ya nos espera para la comida, también tú Lizeth, eres nuestra invitada. -

- ¿En verdad? -

- Claro, súbete. -


Xelha manejó hábilmente por las calles de Tokyo hasta llegar a su casa, sin dejar de mirar por el retrovisor a Lizeth que le parecía tan tierna, era más que obvio que esa chica se moría por su hermana, pero parecía que no avanzaría nada con esa actitud así que quería meterse un poco en el asunto, después de todo, en la mente de Xelha, si algo necesitaba su hermana para ser más social y disfrutar de la vida, era un verdadero y dulce romance.


- Ya llegué, amor. -

- Ya está lista la comida, cariño. - Habló Marlon besando en la boca a Xelha, rodeando su cintura mientras ella envolvía su cuello. - Perdón por venirme antes. -

- Sé que te gusta darle tiempo debido a la comida, te perdono si me das más besos. -

- Los que quieras… ¿Te ayudo con las bolsas? -

- Luego, primero comamos. -

- Antes de comer, quiero bañarme. -

- Ya está lista la ducha para ti, seguro no te bañaste en las regaderas ¿Cierto? - Dijo la rubia soltando un rato a su novia. - agua a veintiocho grados, jabón neutro, shampoo de frutos rojos antilágrimas, sales de baño con aroma a fresas. -

- Gracias. -

- Y tú unicornio de hule con él que siempre te bañabas ¿Cómo se te fue a olvidar en nuestra casa, hermanita? No puedes bañarte sin él. -

- Xelha, ya no soy una niña, dejé de bañarme con él a los quince, mil perdones Lizeth, se que tienes esa edad y estoy clasificando a las de esa edad como inmaduras e infantiles, pero es para poder explicarle a mi hermana que no me gusta ese tipo de tratos y recordatorios. -

-Lo entiendo, lo que me sorprende es todos los detalles para tu baño. -

- Mi hermanita es muy atenta con el cuidado de su piel, tanto como yo. -

- Tenemos el gen rojo, sabes que tenemos que tener mucho cuidado con nuestra piel, tenemos mayor reacción a los cambios térmicos, podemos sufrir quemaduras por pasar tiempo en el Sol y… -

- Ya, no empieces con el geopardy y vete a bañar, hermanita. -

- Nunca me dejas terminar de hablar. - Comentó Xcaret suspirando mientras se retiraba hacía su habitación.

- Ay, es tan adorable cuando hace sus berrinches. -

- ¿Eso fue un berrinche? -

- Xcaret no es una chica que muestra fácilmente sus emociones, pero obvis que como su hermana, conozco bien como es. -

- Ya veo. -

- Vamos a la sala a esperar a que termine de bañarse. -


Marlon se dirigió a la cocina para alistar todo mientras Xelha y Lizeth pasaban a sentarse en la sala. Xelha elegantemente sirvió algo de té para ambas, cruzó sus piernas y mostró una gran sonrisa a esa jovencita que tomaba un poco de su bebida, mirando extrañada a esa mujer.


- Y dime, Lizeth ¿Para cuando piensas decirle a mi hermanita que te gusta? - Preguntó Xelha directamente haciendo que la joven escupiera.

- ¡Perdón! -

- Marlon ¿Traes una servilleta? Por favor. -

- ¿Qué? ¿Por qué preguntas eso? -

- Linda, eres tan obvia, todas, toditas saben que te mueres por mi hermanita, es tan cute ver como no dejas de mirarla a todo momento. - Rio airosamente Xelha con una mano en sus labios y la otra tomando su taza.

- ¿Soy tan obvia? -

- La única que no lo notaría ni con un cartel sería mi hermanita, ella nunca ha comprendido lo preciosa que es, mi abuela Mina me dijo que es la viva imagen de nuestra tía bisabuela, Kaam Goheid, quien fue considerada por la mayoría de la farándula de ese tiempo, la mujer más bella del siglo. -

- Guau. -

- ¿Quieres ver? - Dijo la pelirroja sacando su celular para mostrarle una foto de la mujer mencionada, sorprendiéndose Lizeth por el increíble parecido. - ¿A poco no son idénticas? -

- Si… Aunque el cabello de ella era de un rojo más brillante, es la misma cara y cuerpo. -

- Si… Es una lástima que muriera tan joven, mi abuela siempre pone una cara triste cuando habla de ella. - Comentó Xelha guardando el celular, sonriéndole a Lizeth. - Xcaret heredó la belleza de una leyenda del deporte y del modelaje, muchos chicos e incluso chicas han estado tras de ella todo el tiempo, pero no les presta atención, vive en su mundo y por un lado, es bueno, no me agrada que solamente vean a mi hermanita por su físico… En cambio, tú.-

- Yo…-

- Sí, una jovencita de quince locamente enamorada de mi hermanita que le lleva por seis años, una chica que fue incluso capaz de ser aceptada en la Step Fast School por mérito propio con tal de seguirla y estudiar nuevamente a su lado. - Sonrió la pelirroja mientras Lizeth se ruborizaba por lo que le decía. - ¿Crees que no le pedí a mi tía Fiorella un favor? No podía estar tranquila sin conocer a cada una de las amistades de mi hermanita, me sorprendió que cierta señorita ha estado en cada club donde ella estuvo y dejó la academia de Kyoto y entró a la de Tokyo con fechas exactas a las de Xcaret. -

- Yo… Pe…. No es lo que tú crees. -

- Sé que no eres una acosadora ni nada por el estilo, eres una alumna destacada en deportes y te ha ido bien en los estudios, así que pensé que todo esto lo has hecho por ella ¿O no? -

- Sí… - Confesó Lizeth con sus puños sobre las rodillas, agachando un poco su rostro avergonzado.

- ¿Pensaste en que necesitabas demostrarle a mi hermanita que no eras una más del montón? -

- Si… -

- ¡Ay, que cute! - Dijo Xelha tomando las manos de Lizeth, quien levantó su rostro topándose con una enorme sonrisa de la hermana de la chica que quería. - ¡Me caes tan bien! Eso quiero para mi hermanita, alguien que vea que vale mucho, alguien que quiera ser mejor cada día por ella como se lo merece. -

- ¿Disculpa? -

- Lizeth, dime ¿Te gustaría que sea una linda cupido a la moda y te ayude a salir con mi hermanita? -

- Dile que no. - Habló Marlon riendo por escuchar a su novia mientras limpiaba la mesita.

- ¿En verdad me ayudarías? -

- ¡Claro que sí, cuñis! -

- Xcaret se va a enojar con las dos. -

- No le hagas caso a mi novia, es por el bien de mi hermanita. -

- Ya la conoces. -

- Ser novia de Xcaret. - Susurró Lizeth llena de emoción al pensar en esa realidad.


Marlon solamente veía a ambas chicas emocionadas por el tema, no quiso meterse más y hacer que también se enredara en ese asunto, desde que empezó a salir con Xelha vio a Xcaret como una hermana e igual le conocía bien, por lo que sabía de antemano que no le gustaría la idea de que Xelha se meta en algo tan delicado como el amor. Aunque al pensarlo, tal vez si era algo que necesitaba esa pelirroja, después de todo, el amor podía ayudarte a crecer como persona, no solamente el trabajo y el estudio.

Las caricias, besos, roces, el sudor, el sabor, todo nuevo, todo extraño y al mismo tiempo, placentero, la primeriza en brazos de la experta, Isa sentía su cabeza dar vueltas en cada toque y beso que le brindaba Bridgette, quien de forma casi artística y maravillosa, le hizo conocer cosas que solamente tuvo curiosidad de pensar más no se sentía lista para probar. La morena, aprovechaba cada detalle del cuerpo de esa jovencita para marcarlo con sus labios y yemas de los dedos, era un cuerpo tan sensual para esa edad que prefirió disfrutarlo de una forma delicada, sensual, llena de juegos amorosos, aunque deseaba ser salvaje con ella, primero quería convencerla de no ser capaz de vivir sin estar a su lado, para ello, debía llegar hasta su corazón en medio del erotismo y deseo. Para cuando acabó esa primera vez, Isa despertó de ese trance, estando entre los brazos de Bridgette, quien besaba su boca con mucha delicadeza, frotando sus mejillas coloradas y observando sus ojos temblorosos, señas de confusión y nerviosismo en esa chica.


- Eres tan linda. -

- Bridgette… Esto. -

- Shh… No tienes que preocuparte por nada ¿Lo disfrutaste? - Preguntaba la morena frotando la mejilla de Isa mientras la volteaba para verla frente a frente.

- Si, pero… No está bien. -

- ¿Por qué no? Ambas lo disfrutábamos y lo queríamos ¿O no? ¿Acaso te obligué? -

- No… - Susurró Isa al pensarlo pues no recordaba haberse sentido forzada, aunque si fue raro la manera en como su cuerpo reaccionó tiempo atrás.

- No pienses mucho. -

- No sé que decir… Tú eres la exnovia de Vicky y yo… -

- ¿Eso importa? Ella es mi pasado, ahora estamos tu y yo ¿O no? -

- Pero… -

- Que te parece, si voy a jugar de nuevo, para que te sientas tranquila. - Hablaba Bridgette frotando los labios de Isa con su dedo índice. - Así, quitas esa cara como si hubieras hecho algo malo. -

- Bridgette ¿Qué significa esto para ti? -

- Mmm… - Pensó la morena un instante, sabía que si era franca con alguien como Isa, sería la última vez que intimaría con ella, así que con una sonrisa en su rostro, decidió mantener esa estrategia de amor. - Que tu me gustas, que esto es el principio de una linda relación ¿No es lo mismo para ti? -

- Si… Creo. -

- Estás algo confundida por ser tu primera vez, pero es normal… Por ahora, trata de solamente relajarte, luego nos tomaremos un baño y te llevaré a tu dormitorio ¿Ok? - Susurró la morena acurrucando en sus brazos a Isa, pensando en como iba el plan. - Sólo debo de esperar, un poco más y te tendré loca por mí… Tu piel, tus curvas, son como las de ella, pero más suaves y tu rostro no deja de ser tan dócil… Eres mejor que ella, sin dudas lo eres. -


Isa no quiso pensar más, pues por más que pensaba menos entendía la situación, solamente sabía dos cosas, había tenido sexo con Bridgette y lo disfrutó, pero no sabía porque se sentía extraña, como si hubiera un cabo suelto en lo que acababa de ocurrir. Algo era seguro, al menos, la sensación de estar entre sus brazos, era agradable y la forma en que la trató, fue muy cariñosa, pensaba que alguien con su forma de ser podría ser algo brusca, para su sorpresa, fue tan cálida y tan dulce, que empezaba a pensar que en verdad lo había hecho con amor.
 

O-O¬ Baton pass!!
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PUNTO 8


Por la tarde, alguien andaba muy contenta entre las tiendas departamentales, pues había logrado convencer a su hermana de salir de compras, con el pretexto de ayudarle a comprar algunos libros para estudiar así como un par de mancuernas nuevas para el gimnasio. Xelha fue muy insistente en que Lizeth las acompañara, siendo que Xcaret no sabía aún que su amiga andaba tras ella por interés amoroso.


- Si… Si, estaremos en mi tienda favorita, si, ya sabes cual… Te espero, cariño. - Hablaba Xelha por el celular, colgando y volteando a ver a su hermana que iba tras de ella. - Marlon ahorita nos alcanza, andaba buscando donde estacionarse en el sub. -

- Le dije que siempre hay que esperar un minuto y cuarenta segundos, es el promedio de tiempo en que tarda un coche en salir de… -

- Olvídalo ¡Mira, hermanita! ¿A poco no te quedaría preciosa esa ropa interior? - Señaló Xelha haciendo que Xcaret suspirara al ser callada de nuevo.

- Nunca puedo hablar contigo seriamente… Y esa ropa interior es muy infantil. -

- Pero es de cien por ciento algodón e hipoalergénica, como las usas ¿A poco no le quedaría bien ese corpiño y esa braga, Lizeth? -

- Sí, le quedaría muy bien. -

- No sabía que tenías esos gustos. - Dijo Xcaret haciendo que Lizeth se sonrojara.

- No tengo ese tipo de gustos, pero… Creo que en verdad, te va ese estilo de ropa, por tu figura. -

- Mmm… Preferiría algo más maduro, tal vez… Aunque es cierto, procuro comprar ropa interior de fibras naturales y esas suelen ser más sencillas. -

- ¿Siempre ha sido así? - Preguntó Lizeth alcanzando a Xelha mientras Xcaret veía el aparador.

- Si, desde niña ha sido así, es algo cute pero también no me gusta que sea tan… -

- ¿Perfeccionista y algo obsesiva? -

- Iba a decir preocupona, piensa demasiado las cosas y siente menos, quisiera que fuese capaz de al menos un día de controlar sus pensamientos. - Sonrió la pelirroja mientras veía a Lizeth, tomando su hombro. - Mi hermanita es una chica maravillosa, sé que puede lograr grandes cosas pero no quisiera que por hacerlo, se olvide de tener una vida feliz, con sus amigas, con su familia y con una pareja que la ame. -

- ¿Crees que yo pueda hacerla feliz? -

- Obvis, por eso es que te ayudo ¿O no?-

- ¡Que onda! ¿De nuevo de compras? -


Las chicas voltearon al ver a Vicky y Nivy, quienes parecían estar también de compras por las bolsas que llevaban y los helados en las manos de cada una. Xelha sintió que ese encuentro era algo desafortunado pues tenía planeado dejar a solas a su hermana con Lizeth, pero ahora, tenía que lidiar con sus amigas.


- Hola, chicas ¿De nuevo comprando? - Dijo Xelha ofreciendo su mano, misma que tomó Vicky para besarla. - Eres un encanto, Vicky. -

- ¿Por qué haces eso? -

- Es que es divertido, jaja. -

- Vinimos a comprar ropa nueva, Vicky necesita cambiar frecuentemente de ropa deportiva por obvias razones. -

- No es mi culpa que me sigan creciendo, te lo juro. -

- Mmm… Que injusta es la vida. - Susurró Xcaret al ver el busto de la rubia, suspirando. - Y pensar que tenemos la misma edad. -

- No te sientas mal, créeme que quisiera tener unas tetitas como las tuyas, es tener peso demás al frente y no puedes usar cualquier ropa que quieras. -

- Así es, hermanita, tienes un cuerpo precioso y no tienes que envidiarle nada a nadie. -

- ¿Y ustedes? Pensé que habían comprado todo en la mañana. -

- Es que quería comprar ropa para mi hermanita. -

- Eres una mentirosa. - Habló Xcaret mirando fijamente a su hermana con sus ojos adormilados. - Dijiste que venías por unos libros. -

- ¿Yo dije eso? Jaja, no lo recuerdo, hermanita. -

- Ya se me hacía raro, tú no compras libros, siempre que ocupas alguno lo sacas de mi biblioteca. -

- Ups. -

- Cariño… Hola, chicas. - Dijo Marlon saludando a las chicas, haciendo que Xelha sonriera por su llegada.

- ¡Amor! ¿Y si vamos todas al cine? -

- ¿En serio? Justo está una película que íbamos a ver ¿O no, Nivy? -

- Pero es una película infantil. -

- ¿Qué más da? A todos les gusta Toy Story. -

- ¿Hablan de Toy Story diecinueve? -

- ¡Si! -

- ¿Qué dices, hermanita? ¿Quieres ir al cine? -

- Mmm… No lo sé, la última película me dejó algo confundida, eso de que los juguetes no son juguetes, sino que viven en una realidad alternativa donde los humanos invadieron el planeta de los juguetes y los esclavizaron es algo confuso y … -

- ¡Vamos! -

- Siempre lo mismo. - Suspiró Xcaret mientras le tomaban las manos y la jalaban al cine.

- No se preocupen, yo invito. -

- ¡Genial, estás amistades me gustan! -

- No seas interesada. - Expresó Nivy a su novia quien sacaba la lengua por juguetear.

- ¡Tres parejas de novias! -

- ¿Qué? -

- Hum… -


Todas se quedaron sorprendidas por ese comentario de Xelha, no dudaron en voltear y ver a Xcaret para ver como reaccionaba, que solamente mostraba los ojos dilatados por la situación, como si fuese algo que no computaba en su ágil mente.


- Tres.. Parejas de novias, Nivaria y Victoria son novias, mi hermana y Marlon también, Lizeth y yo somos amigas, pero mi hermana asume que somos pareja, pero no tiene sentido porque no le he dado motivos para pensarlo, a menos que ella esté divagando y… - Hablaba Xcaret sacando su libreta de apuntes, caminando hacía una banca para sentarse y empezar a leer. - No… Debe de haber algún detalle, algo para que dijera eso, suele decir muchas cosas que me molestan, pero no diría algo que sea tan incómodo para Lizeth o para mí sin tener una razón para… -

- Creo que rompiste a tu hermana. -

- Cariño. -

- ¡Fue sin querer, te lo juro! No esperaba que se pusiera así. - Dijo Xelha sonrojada, mirando a su hermana mientras ella leía y la dejaba pensando. - Hermanita… En verdad… ¿No comprendes por que lo dije? -


Xelha y compañía veían a Xcaret sentada en la banca, ella estaba inmersa en revisar su cuaderno de notas y estar analizando un comentario que salió sin querer por parte de su hermana y que para una mente más sencilla era obvia, pero para alguien que no comprendía el doble sentido, indirectas o no interpretaba entre palabras, así como una obsesión por encontrarle lógica a todo, era toda una tortura. Lizeth no sabía que hacer, quería poder ayudarla y hacerle entender que lo que dijo Xelha fue algo chusco pero había un detalle en especial, era cierto que deseaba llegar hasta ese punto con ella, ser novia de la chica de quien se enamoró desde hace años y que no se atrevió a tratarla tanto como ahora. Fue una mano en el hombro que provocó la reacción de la chica de cabello oscuro que le hizo relajarse, viendo que era la mano de la hermana de esa joven la que le tocaba.


- Ve con ella, nosotras nos adelantamos. -

- Pero… -

- Es tu oportunidad de decirle a mi hermanita lo que sientes ¿Ya has tenido ratos para platicar con ella o no? -

- ¿Crees que entienda lo que siento? -

- Obvis, mi hermanita no es tonta. -

- Ey, ey ¿Qué está pasando aquí? - Susurró Vicky a Marlon quien estaba de brazos cruzados.

- a Lizeth le gusta Xcaret, pero no se ha atrevido a decírselo y Xelha quiere ayudarla. -

- Guau, y yo pensé que ella estaba obsesionada con ella y no la soltaría. -

- Incluso yo lo llegué a pensar, se ve que la quiere mucho. -

- Xelha admira a su hermana mayor, es una estudiante brillante y siempre ha querido demostrar su valor propio más allá de su apellido. - Sonrió Marlon mientras veía a Vicky y Nivy. - Pero su lentitud en las relaciones sociales y que siempre quiere encontrarle sentido a las cosas siempre nos ha preocupado. -

- Vaya, algunos genios son como los pintan. -

- ¿Qué tal si vamos nosotras al cine y las dejamos? -

- ¿Segura? Yo quiero ver, jaja. -

- No seas fisgona, vamos. - Dijo Nivy empujando a Vicky mientras Lizbeth caminaba lentamente hacia Xcaret.


En aquella banca, esa joven y delgada pelirroja le daba vueltas a las hojas de su grueso cuaderno, quien tenía las manos temblorosas y sus ojos hiperactivos, al acercarse Lizeth se dio cuenta que su diario parecía más una enciclopedia por la perfecta organización de datos, comentarios, pensamientos, tareas, etc, era como si todo tuviese que tener un orden en su mente y lo dicho por su hermana la desorientó.


- Xcaret. -

- Espera… - Susurró la pelirroja mientras Lizeth se sentaba a su lado, tratando de encontrar que decirle. - ¿Por qué dijo eso mi hermana? Seguro estás molesta por un comentario tan fuera de lógica. -

- ¿Te molesta que insinuara que éramos pareja? -

- Insinuar… La insinuación es la acción de dar a entender una cosa de manera sutil sin decirla directamente… ¿Qué me estaba insinuando? -

- No pensé que fuese así. - Pensó Lizeth al notar lo ansiosa que se notaban las manos y ojos de la pelirroja. - ¿Tan difícil es para ella entender algo tan simple? -

- Yo… Me rindo. -

- ¿Qué? -

- Me rindo. - Murmuró Xcaret cerrando su cuaderno y quitándose las gafas mientras llevaba su mano al mentón. - Lo más viable sería preguntarle directamente que me quiso dar a entender, pero que si su intensión era que yo lo comprendiera. -

- Xcaret ¿No eres muy buena con comentarios así? -

- No… He tratado de entender el sarcasmo y la insinuación, pero no es fácil ¿Qué se gana por hacer ambas cosas? ¿Qué juicio te lleva a aplicarlas? Al final, son evasiones de la realidad y de la verdad ¿O no? -

- Creo que lo piensas demasiado. -

- También me dice eso mi hermana. -


Lizeth apenas se daba cuenta de un detalle muy importante, estaba a solas con Xcaret como su hermana lo había planeado, que la chica de sus sueños estuviese con esas dudas sobre un comentario tan jocoso como un posible interés romantico entre ellas, le daba pie a atreverse, tenía que hacerlo o no habría una nueva oportunidad para tocar ese tema. La joven apretó sus puños y volteó con la mirada más sería que podía tener, tomó una de las delgadas manos de Xcaret, con la suficiente fuerza para hacerla reaccionar pero no tanto como para llegar a incomodarla.

- Lizeth. -

- ¿Quieres saber porque Xelha dijo eso? -

- ¿Tú sabes? -

- Si… - Habló Lizeth pasando saliva mientras sujetaba las manos de Xcaret. - Es porque… Tú me gustas. -

- Mmm…. Oh… Mmm… Gustar… ¿Gustar de agradarte como una amistad importante para ti?... O ¿Gustar en el sentido de una preferencia emocional y sexual femenina como mi hermana y Marlon? -

- Lo segundo. -

- Mmm… - Xcaret le soltó las manos a Lizeth para cruzarlas y cerrar los ojos, unos segundos después, volvió a tomar el cuaderno para buscar en sus notas. - No entiendo. -

- Para, Xcaret… Tú me gustas. -

- No lo entiendo. -

- ¡Para! - Dijo Lizeth cerrando su cuaderno para luego sujetar sus mejillas, para cruzar las miradas fijamente. - Tú me gustas, siempre me has gustado, desde que te conocí, me enamoré de ti. -

- Yo… No lo entiendo. -

- ¿Qué no entiendes? -

- ¿Hice algo para que te fijarás en mí? No entiendo, comprendería que te interesen otras personas pero ¿Por qué yo? No soy un hombre, entiendo que a los hombres les puedo atraer, pero hay una probabilidad del noventa y cinco por ciento que sea por lo que representa mi familia, en este caso no recuerdo haber dado señales o momentos en él que tú lograras tener un interés en mí. -

- Es que no necesitabas darme nada, me fijé en ti porque te admiro, porque siempre estás haciendo todo y siempre lo haces bien, porque eres la chica más linda que conozco, aunque… Ya sé porque tu hermana me dijo que sería difícil estar a tu lado. - Hablaba la joven mientras acariciaba las mejillas de Xcaret y ella ladeaba lentamente su cabeza.

- ¿Ella dijo eso? ¿Por qué lo dijo? -

- ¿Cómo que por qué? - Río Lizeth mientras trataba de no llorar de la emoción de haber dicho lo que sentía. - Porque siempre tratas de entender las cosas y no vivirlas, tú me gustas mucho, estoy enamorada de ti, Xcaret, desde hace cuatro años que te vi en la academia de Kyoto. -

- Mmm… Entonces… Lo del club ¿No te interesa? -

- Ahí vas de nuevo, buscando otros temas, otras cosas en tu cabecita… Quiero jugar tanto como las demás, pero… Vi la oportunidad de acercarme a ti invitándote a estar con nosotras, tal vez pienses que fui egoísta por no pensar si te interesaba a o no pero… Gracias a eso estoy aquí, contigo. -


Xcaret estaba algo confundida, esa joven que le ganaba por seis años, le acariciaba el rostro de una forma tan cariñosa y le miraba de una forma tan distinta a la de siempre, no entendía porque sus ojos tenían esas lágrimas ¿Estaba feliz o estaba triste? Aunque ahora ya entendía lo que su hermana “insinuó” en ese momento, Xelha ya sabía que Lizeth tenía esos sentimientos hacía ella, ya luego tendría que preguntarle porque no lo dijo directamente, lo importante era saber que decirle a Lizeth pero ¿Qué podía decir? Varias veces tuvo que tratar declaraciones así con hombres pero las rechazaba educadamente, no tenía interés en tener una relación y menos cuando ella comprendía que buscaban el prestigio y poder de su familia, esta era la primera vez que una chica se le declaraba y de una manera que le causaba una extraña sensación en su pecho, además, Lizeth venía de una familia de clase y no tendría motivos para acercarse a ella con un plan elitista ¿Entonces?


- No sé que decir. -

- Xcaret. -

- Es la primera vez que no sé que decir. - Dijo la pelirroja mientras Lizeth le acariciaba las mejillas.

- Perdóname por no decírtelo antes… No me sentía segura de si… Si te molestaría. -

- Estoy confundida… ¿Por qué yo? -

- Por qué nadie es más maravillosa que tú para mí. - Sonrió Lizeth mientras sujetaba las mejillas de Xcaret y ella llevó sus manos a su rostro.

- ¿Por qué estás llorando? -

- Porque estoy feliz de decírtelo al fin, te amo, Xcaret. -

- Me… Amas… - Susurró Xcaret mientras le limpiaba las lágrimas a Lizeth y seguía con una mirada distante. - No tengo que decir… Es algo raro, bastante raro. -

- ¿Podrías darme la oportunidad de demostrarte que puedo estar contigo? -

- Es que… No entiendo… -

- “Mi hermanita es algo lenta en lo que se trata de las emociones, siempre busca encontrarle lógica a todo, necesitas ser muy directa con ella. “ - Pensó Lizeth las palabras que le había dicho Xelha sobre Xcaret, recordando que tenía que hacer.

- Xcaret… Perdóname por esto. -

- ¿Qué co…-


Lizeth abrazó de Xcaret, robándose un beso a esa boquita que siempre soñó besar, la aferró tan fuerte para asegurarse que no escapara y al mismo tiempo con tanto cuidado de no lastimar su frágil cuerpo. Los ojos de la pelirroja se dilataron, no entendía que estaba pasando, era la primera vez que tenía un contacto de labios y era tan espontaneo que estaba tardando en procesarlo, pero más que por la propia acción, por la reacción de su cuerpo, su corazón estaba latiendo más rápido, su cuerpo se estaba relajando como si se liberara algo dentro de ella, había escuchado que la dopamina producía una sensación de gozo en situaciones emocionales, nunca creyó que pudiese causar tal efecto en su ser, era como si no le respondiera y lo único que hiciera era cerrar sus ojos y dejar que Lizeth siguiera con ese beso.


- ¡Guau, Lizeth se fue a primera base de golpe! - Dijo Vicky estando con las demás que espiaban a la pareja.

- Ay, mi hermanita recibió su primer beso… ¡Esto tengo que grabarlo! -

- En serio, creo que tienes un grave problema de complejo de hermana. -

- No eres la única. - Río Marlon viendo feliz a su novia quien grababa la escena. - Aunque, me hace feliz que Xcaret parece no molestarle. -

- ¿No deberíamos de dejarlas a solas?

- Lizeth es una buena niña, quizá ella sea capaz de hacer que el corazoncito de mi hermanita despierte. - Pensaba Xelha viendo como su hermana parecía no reaccionar al beso y abrazo de Lizeth. - Hermanita, te ves tan linda, tan inteligente que eres y te neutralizaron con un beso. -

 

O-O¬ Baton pass!!
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Había un aire de animo entre las chicas que estaban en el gimnasio de volibol, ya que más pronto que tarde, Vicky contó a todas lo que pasó en la salida de compras por la tarde donde Lizeth se atrevió a declararse a Xcaret con todo y beso sorpresa. Aunque recibió un jalón de orejas por parte de Nivy, la rubia no pudo evitar la alegría del suceso, más porque era un tema lindo que tocar en el grupo tras lo turbio que se sentía desde la discusión entre Xelha y Bridgette.


- Se los juro, hasta le metió la lengua. -

- Estoy sorprendida, Lizeth se ve que es alguien tranquila, seguro Xcaret no lo tomó a bien. -

- Pues no lo sé, no vi que la evitara. -

- Yo creo que hizo bien, era mejor decir la verdad ¿O no? - Dijo Ariel haciendo que su novia la mirara fijamente.

- Mira quien lo dice. -

- Oye, ya estamos en paz. -

- Si, pero no creo que el mejor consejo que le puedas dar a las de primero es hacer cosas imprudentes. -

- Shh, ya viene, ya viene. - Hablaba Vicky sin poder ocultar su emoción mientras Lizeth entraba al salón, con las chicas del equipo de Xelha detrás. - ¡Felicidades! -

- ¿Felicidades? ¿Por qué? Aún no es mi cumpleaños. -

- No por eso, mira que la novata irse de golpe por una de las más grandes del equipo, fiufiu, eso es tener voluntad. -

- Y que te lo diga la iron girl es porque es verdad. - Sonrió Ariel animando a Lizeth mientras todas la rodeaban.

- Cuenta, cuenta ¿Cómo te fue? -

- ¿Cómo saben eso? -

- Jajaja, quien sabe, tal vez las vimos un poquito. -

- Ya chicas, déjenla en paz. - Dijo Nivy notando que la jovencita estaba algo preocupada. - Si no quieres platicarlo, no te preocupes. -

- Es que… No sé si hice bien. -

- Yo creo que sí, ese beso fue genial. -

- Vicky, compórtate… ¿Por qué piensas así? -

- ¿Lo vieron o no? - Preguntó Lizeth Nivy y Marishka acariciaban sus hombros para relajarla. - Ella llamó a su hermana y dijo que quería irse, que no se sentía bien ¿Y si se enojó conmigo? -

- Dudo que la petirroja se pueda enojar, siempre tiene la misma cara, así como si quisiera dormirse o esté ida. -

- Pero no dijo nada más. -

- ¿Y porqué no le preguntas? -

- Eres una entrometida. - Habló Nivy mientras su novia sacaba la lengua.

- ¿Creen que es lo mejor? -

- Es de las pocas veces que pienso que Vicky tiene razón, mejor platícalo con ella, no cometas los errores que hacen tus superiores. - Expresó Marishka rotando sus ojos hacia Vicky y Ariel.

- ¿Hablas de nosotras? -

- Jaja, Marishka, nos haces quedar mal con la novata. -

- No ocupo, ya lo hacen muy bien por su cuenta. -


Lizeth tomó valor y decidió caminar hacia el equipo de Xelha, que estaba alistándose, en cuanto la hermana menor vio a esa chica, sonrió y tocó el hombro de Xcaret para que reaccionara, mostrando un sonrojo inusual en su rostro tras voltear a verla y apartarse hacia las gradas.

- Buenos días, cuñadita. -

- Hola ¿Cuñada? Pero si aun… -

- No te preocupes, obvis que a mi hermanita le hiciste ver un arcoíris. - Sonrió Xelha abrazando a Lizeth para susurrarle al oído. - El otro día que me pidió llevarla a la casa, era porque le pasó un “accidente”, además de que la dejaste en blanco, primera vez que veo a mi hermanita sin tener que decir. -

- ¿Un accidente? ¿Estaba en sus días? -

- No, es algo muy íntimo pero es mejor que te lo cuente ella, ay que linda se veía en el coche con su cara apenada. -

- ¿Crees que quiera platicar conmigo? -

- Platica con ella aparte, mientras estaremos calentando. -

- ¡Tú puedes novata! -

- ¿Gracias? - Respondió Lizeth extrañada de que Vanessa la animara. - ¿Se lo contaste a todas? -

- Obvis, mi equipo no tiene secretos entre sus integrantes ¿Verdad, chicas? -

- Ya veo… Ok, lo intentaré. -


Lizeth caminó hacia Xcaret, quien leía su libreta pasando las hojas muy lentamente, al ver una sombra cubriéndole, volteó poco a poco hasta cruzar la mirada con esa chica, llevando el cuaderno al pecho como si eso la protegiera.


- Xcaret… ¿Cómo estás? -

- Bien… Creo. -

- Perdón por lo del otro día. - Dijo Lizeth jugando un poco con su cabello al sentirse nerviosa.

- Está bien… Yo te pido una disculpa. -

- ¿Una disculpa? -

- Me fui a prisa y sin despedirme correctamente, haz de pensar mal de mí. -

- ¡Claro que no! - Exclamó la joven haciendo que todas voltearan a verla, bajando su voz. - Claro que no, yo nunca pensaría mal de ti, eres tú quien debería de estar molesta porque… Te besé a la fuerza. -

- No lo sé… No puedo considerar que me obligaste cuando mi cuerpo no reaccionó ni evitó el beso, eso fue lo que me perturbó… No supe que decir, me quedé sin ideas y por más que trataba de decirte algo no tenía nada en mente. -

- Es justo como dijo su hermana. - Pensó Lizeth mientras Xcaret jugaba con las orillas del libro.

- Se me vinieron tantas cosas a la cabeza, ¿Lizeth es lesbiana? ¿Qué me besara una mujer me hace lesbiana? ¿Porque no la detuve? ¿Porque me gustó? ¿Qué significa ese beso? ¿Besarnos nos hace tener una relación? ¿Porque me humedecí? ¿Porque me preocupa tanto el beso? ¿En verdad Lizeth está enamorada de mi? ¿Qué es Lizeth para mi? Entre otras cosas. -

- Son bastantes. -

- Si… Y a ningunas les pude dar respuesta, más que a la última. - Dijo Xcaret suspirando y mirando fijamente a Lizeth. - Me agrada tu compañía, no eres como mi hermana y sus amigas que me tratan como si fuese de cristal o de clase, no eres como las de los equipos en los que he estado que me ven como una asistente, ni como las demás chicas que me ven como una más, no eres como los hombres que me ven con una mirada que me incomoda mucho o que me ven como un medio para alcanzar el éxito… Me ves… Distinta. -

- Es porque… Porque te amo, Xcaret. -

- ¿Será por eso? No tengo experiencia en esos temas para poder decirte que esos son ojos de una persona enamorada, pero… Si los comparo a la forma en como se ven mis padres entre ellos o como se ven Xelha y Marlon, es una mirada similar. -

- No quiero obligarte a nada, solamente quisiera saber si puedes darme una oportunidad, podemos empezar con algo sencillo como tener una cita, conocernos mejor. - Sonreía Lizeth tomando las manos de Xcaret quien se ruborizaba un poco por la confianza que se tomaba. - Quizá, compartiendo el tiempo, puedas responder a todas esas pregun… Un momento ¿Dijiste que te humedeciste? -

- Si, fue extraño, por un momento pensé que me había orinado, no estaba en mis días para tener un flujo o una reacción hormonal, mi mamá y mi abuela me explicaron que fue una reacción de excitación. -

- Oh… -

- Mi abuela Liguria me comentó que mi tía abuela Shirayuki así como mi bisabuela, Kaam Goheid, así como mi tatarabuela Leyte Mannes, tenían hipersensibilidad, sus cuerpos reaccionaban intensamente a los estímulos externos, yo heredé eso de ellas… Y. - Murmuró Xcaret entrecerrando un poco los ojos por la vergüenza. - Fue muy explícita en relación a que eso me hace muy sensible también en lo sexual. -

- Es decir… -

- ¿Puedes evitar besarme así de repente? Por favor, mi cuerpo me dejó claro que fue algo que disfruté, pero no sé cuanto tarde en acostumbrarme a eso o si todo el tiempo mi cuerpo reaccionará así. -

- Te lo prometo. - Respondió Lizeth pensando en como sería tocar el cuerpo desnudo de Xcaret sabiendo ese detalle, tratando de volver a enfocarse. - Entonces… -

- Me gustaría averiguarlo, averiguar que pasó en ese beso ¿Me podrás ayudar? -

- Claro que sí ¡No te defraudaré! -


Las chicas veían contentas la situación desde lejos, parecía que todo iba bien para Lizeth, pero no todo estaba bien en ese lugar, había una ausencia muy importante y se sentía por el silencio del lugar. Marishka volteó pero no la veía, así que no le quedó de otra más que ir al grano.


- ¿E Isa? Ella no es de llegar tarde. -

- Es cierto, pensé que ya estaría. -

- Ahora que lo pienso, no la he visto desde lo de Bridgette, tampoco fue de compras con nosotras. -

- ¿Estará tratando de convencerla de nuevo? - Preguntó Ariel mientras Nivy y Marishka parecían incomodas por el comentario.

- Estamos muy bien sin ella. -

- Pues que mal, Nivaria, resulta que se me antojó venir a arruinarte el día. -


Todas voltearon al escuchar la voz de la odiada, quien sorpresivamente llegaba al lado de Isabella. Vicky iba a hacer un comentario jocoso para tratar de limar esa aspereza que causaba su exnovia al llegar, pero la mirada triste de Isa y la negatividad que despedía.


- Hola, Isa. -

- Ho… - Iba a hablar Isabella, pero al ver a Vicky, se apartó y caminó en dirección al vestuario.

- Isa… -

- Tranquila, es normal que todas tengamos nuestros días malos ¿O no? - Comentó Bridgette causando que Vicky tuviera sus sospechas, seguro, algo tenía que ver.


La practica del día empezó como era de esperarse, con el grito de Vanessa invitando a jugar a todas y Xcaret explicando algunas jugadas y estrategias que tenía en mente previo a la meta que se había propuesto para el equipo, estar preparadas para el primer torneo regional en dos meses adelante. Podría tomarse como algo exagerado cuando el equipo no llevaba más del mes practicando de nuevo, pero los ánimos de Xelha y la derrota que tuvieron ante ella motivaba a todas a superarse. Había un detalle en el aire en ese día que la que más lo notaba era Vicky, capitana del equipo A, el principal motivo del porque estaban nuevamente jugando, la que les contagió las ganas de jugar otra vez, lucía torpe, distraída y perdida en la cancha, quien había mostrado ser una libero ideal para su corta edad, apenas lograba salvar el balón.


- ¡Rayos! - Dijo Isa golpeando el suelo al perder el balón mientras escuchaba los aplausos en el otro equipo.

- ¡Punto, vamos chicas que iremos directito a la final del torneo! -

- Tranquila, no tienes que acelerarte. - Habló Marishka tomando el hombro de Isa quien se levantaba lentamente.

- Gracias… Perdón yo… -

- Todas tenemos días malos, trata de relajarte y si no te sientes bien, mejor descansa. -

- Pero… - Susurró la rubia volteando a ver a Bridgette, quien se limpiaba el sudor y parecía no tener ningún problema con el rendimiento que mostraba.

- Olvídate de ella, alégrate que parece andar de buen humor y no anda causando problemas. -

- ¿Te sientes bien, Isa? - Preguntó Vicky acercándose a la menor.

- Creo… -

- ¡Si quieres hago un truco que siempre divierte a todas! -

- Ni se te o… Ahí vamos de nuevo. - Dijo Nivy tapando su rostro por vergüenza al ver como su novia se quitaba su brazo biónico y lo agitaba como rehilete.

- ¡La mano voladora! -

- ¡Pásala Iron Girl! -

- ¡Déjate de tonterías! - Reclamó Nivaria sujetando el brazo artificial de Vicky para empezar a ponérselo mientras ella le sacaba la lengua. - Te he dicho miles de veces que a nadie le da risa y solamente estás dañando tu prótesis. -

- Pero es divertido ¿O no, Is… -


Victoria vio como Isa solamente volteaba a otro lado, agachando su rostro para ocultar sus ojos llorosos ¿Por qué no se atrevía a verla? ¿Había algo que le molestara? Cualquiera que fuese el motivo, no le gustaba verla así, Isa siempre estaba feliz y mantenía un positivismo que era contagioso, tan contagioso como para convencer a un grupo de orgullosas de volver a juntarse. El partido siguió su ritmo, hasta que el equipo de Xelha se llevó la victoria, mientras su grupo festejaba como siempre llenándose de aplausos y vitoreando a su capitana, las demás iban por su lado para platicar. Vicky vio como Isabella se apartaba hacía las gradas en busca de su mochila, fue el momento en que pensó que debía platicar con ella y averiguar que le pasaba.


- Creo que al momento de tapar, debes de tratar de separar un poco más las manos para ampliar la cobertura, no temas en que pudiera pasar el balón entre ellas ¿O no, Vicky? - Platicaba Nivy a Ariel, pero su novia solamente le dio su botella de agua.

- Espérame un rato. -

- Déjala a solas, no seas entrometida. -

- Ya, ya, déjame hablar con ella. -

- Vicky parece preocuparse mucho por Isa. - Habló Marishka acercándose a las demás.

- Me ha dicho que la ve como la hermanita menor del equipo. -

- Pero tiene la misma edad que Lizeth ¿O no? No veo que la traten igual. -

- Lizeth es alguien menos ingenua que ella, en parte, se parecen. - Comentó Nivaria con las manos en la cintura, viendo a su novia caminando hacía Isa. - Ambas siempre andan sonriendo y quieren animarnos a todas. -

- Eso es cierto. -


Isa guardaba lentamente sus cosas en la mochila, notando una mano artificial tomando su toalla para acercársela. La joven volteó tímidamente para toparse con su capitana, quien le mostraba esa gran sonrisa amigable que siempre le regalaba, esa sonrisa que al verla le causó más tristeza y algunas lagrimas no pudieron evitar salir de sus ojos.


- Qué onda ¿Te sigues sintiendo mal? -

- Vicky… Yo… -

- Lo que tengas puedes contármelo a mí, para eso somos amigas ¿O no? - Dijo Vicky tomando de los hombros a Isa, provocando que empezara a llorar. - Isa… -

- Me… Me siento muy mal… -

- Ya… Tranquila… -

- Vicky… Yo… Perdóname… Por favor. -

- ¿Perdonarte? - Preguntó Victoria levantando el rostro de Isa para limpiarle las lágrimas, viendo su rostro dolido.

- Ella… Ella y yo… Ella y yo. -

- ¿Ella? … Mmm… ¿Quién? -

- Bridgette y yo… Sabía que era tu exnovia y yo… - Susurraba Isabella haciendo que los ojos de Vicky se dilataran al entender que hablaba, abrazándola con fuerza al notar que apenas podía hablar por su llanto.

- Ya, tranquila ¿Qué te hizo ella? -

- Tu… Tu… Tuvimos … Re… Rela… -

- ¿Te obligó? -

- No… No sé… No sé… Mi cuerpo no respondía, y… Me duele mucho, me duele… - Lloraba Isa escondiendo su rostro en el pecho de Vicky quien se aguantaba las ganas de llorar. - Me… Me duele porque lo… Lo disfruté, pero… Ella… Ella es tu exnovia y… -

- No llores, ya… No importa que sea mi exnovia, lo que importa aquí es si te obligó o no, tú aún eres una chiquilla Isa, mírame a la cara, dime si tú crees que te obligó o no. -

- No sé… No sé. - Susurraba la rubia mientras Vicky le levantaba la cara, sintiendo coraje al ver que Isabella estaba devastada por la culpa, por la duda de lo que hizo.

- Isa… -

- Perdóname, por favor. -

- No hay nada que tenga que perdonarte, eres mi amiga, perdóname a mi por no estar cuidándote de ella. - Habló Vicky abrazando con fuerza a Isa mientras ella volteaba a ver furiosa a Bridgette. - Espérame aquí. -

- Vicky, no digas nada que… -

- No te acerques, esto se pondrá feo. -


Vicky se apartó de Isabella y caminó rápidamente hacía Bridgette, todas las chicas notaron que Victoria llevaba una cara de muerte por lo que sabían que la situación iba a mal. Nivaria y las demás vieron como pasó de largo la rubia y se fue directo a la morena, que revisaba su celular mientras se alistaba para irse.

- Tengo que irme, lo siento, niñas. -

- ¡HIJA DE PUTA! - Gritó Vicky soltando un puñetazo a la cara a Bridgette, tirándola al suelo.

- ¡Vicky! -

- ¡HIJA DE PUTA, HIJA DE PUTA, HIJA DE PUTA! - Gritaba la rubia al subirse encima de la morena quien se cubría de los golpes. - ¿POR QUÉ LO HICISTE? ¿CÓMO TE ATREVISTE? -

- ¡Vicky, détente! -

- Tengo que llamar a las maestras. - Dijo Xcaret sacando su celular, pero su hermana la detuvo.

- No, déjalo así, esa morena hizo algo muy malo como para que Vicky se pusiera así. -

- Pero… -

- Haz caso, por favor. - Habló Marlon a su cuñada, quien se contuvo de marcar.

- ¡Quítate, pendeja! -

- ¿Por qué lo hiciste? - Gritaba Vicky quien fue sujetada por Nivy y Ariel quienes la separaron de Bridgette.

- ¿Qué te pasa? ¿Por qué te estás peleando? -

- ¡ESTA MALDITA SE APROVECHÓ DE ISA! -

- ¿Qué? -

- Yo no la obligué a nada. - Contestó la morena limpiando su labio partido mientras se paraba. - Ella lo disfrutó, lo nuestro es algo que no te incube, eres mi ex ¿O no? -

- ¡Que sea tu ex no me quita el derecho de defender a mi amiga! ¿Qué mierda tienes en la cabeza? ¡Ella aún es una niña! -

- ¡A ti que te importa lo que pase entre las dos! Ella es lo bastante grande para decidir lo que quiera y si es feliz conmigo, deberías de alegrarte. -

- ¿ENTONCES PORQUÉ ESTÁ LLORANDO? - Gritó Victoria haciendo que la mirada de Bridgette volteara hacía Isa que estaba a lo lejos.



Los ojos de la latina pudieron ver la cara de Isa bañada en lágrimas, estaba llorando, era una mirada que conocía bien, la misma mirada que tuvo Vicky cuando la engañó, cuando se separaron, cuando la lastimó y nunca reconoció. Una punzada en el pecho de Bridgette le llegó, con más dolor que el golpe en su cara, esa no era la Isabella que le gustó al verla presentarse en su habitación, la que le atrajo, no tenía nada de la sonrisa y ternura que le pareció atractiva, ni esa alegría que tanto le recordaba a su exnovia, solamente estaba una chica sufriendo.


- ¡Isa! - Gritó Lizeth a su amiga al ver que tomaba sus cosas y salía corriendo del gimnasio.

- ¡Vamos por ella, chicas! -

- Xelha, esto debemos contárselo a los… -

- ¡Vamos! - Gritó Vanessa mientras todas corrían detrás de la rubia.

- Vamos, no podemos dejarla así, es nuestra amiga. -

- Nuestra amiga… Si, lo es. - Respondió Xcaret a Lizeth quien le tomaba de la mano para salir tras Isa.


En el gimnasio, solamente quedaron las mayores, Nivaria acariciaba los hombros de su novia para tratar de calmarla, mientras ella miraba furiosa y con lágrimas a su exnovia, que mantenía una cara estupefacta al ver que su plan no había funcionado, solamente se tumbaba a la grada y colocaba sus manos sobre sus rodillas sin decir nada más.


- ¿Contenta? ¿Eso querías? Sabía que te gustaba, siempre noté que no dejabas de mirarla pero… ¿Hacerle eso? - Sollozaba Vicky limpiándose las lágrimas sin poder calmar su coraje.

- Yo no quería lastimarla, solamente quería tenerla cerca. -

- Ya, cálmate, estás alterada. - Hablaba Nivy abrazando con fuerza a su novia, mirando por el hombro a Bridgette. - Arregla esto y pronto, las demás seguro se van a quedar calladas por no causarle problemas a Isa, pero yo no, lo que hiciste es ilegal, Isa es una menor de edad y lo sabes. -

- Aún no le he dicho todo. -

- ¡Ya! Isa nos necesita… Trata de relajarte. - Habló Nivaria a su novia frotando su espalda y acariciando su cintura para relajarla.


Bridgette tomó su toalla y la presionó en su mejilla para bajarse la hinchazón, pero eso era lo de menos, la opresión que sentía en su pecho era lo más doloroso en ese momento, la cara que vio en Isabella no era únicamente similar a la que puso Vicky cuando la traicionó, era la misma cara que puso frente al espejo cuando la perdió. No pensó que querer tener entre sus brazos a Isabella y hacerle creer que fue un acto de amor, iba a causarle tanta tristeza, quizá, era una hija de puta tal cual le dijo Victoria. En su mente, rogaba que pudiese encontrar las palabras para tratar de recuperar esa sonrisa que Isa les daba a todas, la misma que le gustó.
 

O-O¬ Baton pass!!
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PUNTO 10


Una joven de ascendencia japonesa y jamaiquina caminaba hacía los dormitorios de primer año, aunque aún tenía la cara algo hinchada después de ser tratada en la enfermería por una “caída” en la regadera, quería tratar ese asunto que no la dejaba en paz. Los minutos pasados en la enfermería le hicieron reflexionar sobre los golpes y palabras de su exnovia, sobre lo que pasó con Isa y hacía donde iba esto, Isabella le recordaba mucho a una versión más joven y dulce de Victoria, igual de alegre y positiva, con una belleza similar y unos ojos amorosos y brillantes que animaban a quien los viera, fue todo eso lo que le llevó a tener gusto por ella en cuanto la vio y no pudo separar el hecho de que le gustó por si misma y el recuerdo de Vicky. Para ser la más grande en edad del grupo, se había comportado como la más infantil y lastimó a alguien que no tenía nada que ver con su problema personal de no aceptar que su relación con Victoria era algo que quedó en el pasado y fue ella misma quien causó esa ruptura, ahora estaba en riesgo de romper algo que podía ser su oportunidad para empezar desde cero una nueva vida deportiva, estudiantil y amorosa.

La puerta de la habitación de Isa estaba frente a ella pero le costaba tocar, era como si sus manos tuvieran pesados grilletes que le impidieran hablarle, el montón de voces que escuchaba detrás de la puerta no le ayudaban tampoco, seguro que había un alboroto de chicas preguntándole a Isa que le pasaba. Por un segundo pensó en esperar otro día, pero al voltear se topó con una rubia de un brazo artificial que conocía muy bien, chica que traía en sus brazos unas flores y una bolsa con refrescos.


- ¿Qué haces aquí? –

- Vine a platicar con ella. – Dijo Bridgette mientras Vicky le miraba fijamente, para luego sonreírle. - ¿Me crees? –

- Te conozco bien, esa cara me dice que no mientes. –

- Lo arruiné. –

- Aún no… Perdón por el golpe. – Sonrió Vicky tratando de estar calmada por su amiga.

- Me lo merecía… Lo que pasó con Isa, yo no creía que se iba poner así, lo disfrutó conmigo y pensé que estaría feliz. –

- Ella no quiere hablar con nadie, pero las chicas insisten en querer animarla. –

- Entonces, mejor vengo luego. – Habló la morena sintiendo la mano de Vicky en su hombro.

- No, platica con ella, por favor, no lo hagas por mi sino por Isa, si en verdad dices que tienes interés por ella, demuéstralo. –

- Vicky… Yo… Isa me recuerda mucho a ti. – Confesó Bridgette mientras su exnovia la miraba atenta. – Su forma de ser, su alegría, su cuerpo y su mirada, me recuerdan tanto a ti, creo que por eso… -

- ¿Te gusta porque es ella o porque te recuerda a mi? –

- Yo… -

- Tú. –

- Me… Me gusta ella, es una chica muy linda, aunque es algo infantil me gusta que sea así, me encanta su sonrisa y tiene un cuerpo que… - Hablaba la morena, deteniéndose en ese aspecto para no hacer pensar que sólo pensaba en el sexo.

- Si, Isa es una chica muy linda y simpática, me gustaría que estuviera al lado de alguien que la quiera y la valore. –

- Entiendo… -

- Por eso, demuestra que en verdad quieres que esté sonriendo de nuevo, lo dijiste ¿O no? Te encanta su sonrisa así que tráela de vuelta. –

- Te has vuelto más lista, Vicky. –

- Nah, sigo igual de mensa, por eso te golpee jaja, pero si algo he aprendido al lado de Nivy, es que a veces es mejor decir las cosas que hacer alguna tontería. – Dijo Vicky sacando su lengua mientras se separaba de Bridgette para tocar la puerta. – Ven, vamos a platicar. –


Todas las chicas dentro del lugar voltearon al escuchar la puerta abrir, quedando con la mirada clavada en Bridgette quien ya esperaba ese recibimiento. Vicky hizo como si nada pasara y dejó los refrescos en la mesa, mientras su novia se acercaba a ella.


- ¿Qué hace aquí? –

- ¿No tienes vergüenza de venir cuando la hiciste llorar? –

- Ya, ya, viene en son de paz. –

- No sé como puedes decir eso después de la golpiza que le diste. –

- ¿Asi son de raras todas tus amigas, hermanita? – Preguntó Xelha a Xcaret quien leía sus notas.

- No comprendo aún como es que tras pelearse pueden estar conversando ¿Es algún tipo de actividad normal? –

- Vicky ¿Por qué está ella aquí? -

- Viene a aclarar las cosas con Isa. – Dijo Vicky sonriéndole a su novia, quien por esa mirada sabía que no era una broma.

- ¿Y le creíste? –

- Si, además, no creo que Isa quiera platicar con nadie más que ella en este momento. –

- Chicas, no tienen que estar aquí, estaré bien. –


Una voz saliendo del cuarto hizo eco en todas, que voltearon al unísono para verla, notando la sorpresa de la jovencita al ver a Bridgette en la sala, mientras todas las demás esperaban una reacción de ambas.


- ¿Qué tal si nos vamos todas y las dejamos? –

- No me gustaría dejarla, no sin saber que está pasando. – Comentó Marishka mientras todas parecían darle la razón.

- ¿Puedes quedarte, Vicky? –

- ¿Yo? –

- Si, por favor, como testigo y por… - Dijo Bridgette rotando sus ojos para darle a entender el punto a la rubia.

- Oook… Aunque no te quejes si hago mal tercio. –

- Chicas… -

- Estará bien, yo la cuido. –

- ¿Las dejaremos a solas? –

- La Iron Girl estará cuidándola, no creo que le pase nada. –

- Me preocupa lo relajadas que son Vicky y tú para estas cosas. –

- ¿Ya vas a empezar? – Habló Ariel suspirando y riendo mientras las chicas decidían salir de la habitación.




Tras esperar a que salieran y que Vicky observara por la puerta para asegurarse que no estarían espiando, cerró la puerta con seguro y se quedó ahí viendo a Isa y Bridgette, que se miraban fijamente en la sala. La rubia poco a poco empezó a mostrar señas de tristeza nuevamente y sus ojos rojos se humedecían otra vez, mientras la morena trataba de pensar en que decirle, no era buena para disculparse mucho menos cuando en verdad había hecho algo malo.


- Brid… Bridgette… - Murmuró Isa achicando su cuerpo por los nervios, volteando a ver a Vicky quien le levantaba el dedo pulgar para que se animara.

- Hola, Isa. -

- Yo… -

- Isa, quiero aclarar algo contigo. – Dijo Bridgette acercándose a la rubia, sentándose en el sofá mientras ella timidamente se sentaba a su lado, con una cara de nervios y pena. – Creo… No, estoy segura que te lastimé. –

- No… No es tu culpa, es mía… Yo… -

- Déjame hablar.- Susurró la morena tomando de las manos a Isa quien tenía los ojos llorosos. – Debí ser más atenta y no aprovechar que no sabes nada de… Ya sabes. –

- Pero yo no lo evité, seguro Vicky está decepcionada de mí. –

- ¿Yo? ¿Por qué? –

- Porque ella es tu … -Titubeó nuevamente Isa al recordar eso, queriendo llorar de nuevo.

- Oh, ya veo… Isa ¿Estás triste porque piensas que me traicionaste o algo por el estilo? Te dije que eso no me importaba. –

- Pero… -

- Lo que hubo entre Bridgette y yo fue hace mucho, a mi me importa que tú estes bien y saber si ella en verdad quiere algo lindo contigo. –

- ¿En verdad no estás molesta conmigo? – Preguntó Isa mientras Vicky le daba unas palmadas en la cabeza y le sonreía sacando su lengua.

- Claro que no, no podría enojarme contigo cuando animaste a todas a volver a jugar, hasta a esta idiota y orgullosa. –

- Yo… -

- Isa, no quiero que te sientas así, sé que no debimos hacerlo, no así, aunque lo disfruté, no me gusta saber que hacerlo te pusiera tan triste. –

- Es que… Lo disfruté. – Susurró Isa sonrojándose y tapando un poco su rostro. – No sé que pensar, Vicky dice que no le molesta pero… Esto significa. –

- Te lo dije el otro día ¿O no? Significará lo que tú quieras. –

- Yo… -

- Podemos intentar conocernos de nuevo, como deben de ser las cosas, me dejaré de juegos, de tonterías, pero … Vuelve a sonreír, por favor. – Pidió Bridgette acariciando el rostro de Isa, quien al verla a los ojos, empezó a llorar, escondiéndose en su pecho.

- Amm.. ¿Estoy sobrando en este momento? –

- Si… Y también ella. – Dijo la morena al señalar a Xcaret que todo el tiempo estuvo sentada en una silla en la esquina, leyendo su cuaderno.

- Petirroja ¿Qué haces aquí? –

- Trato de entender como es que después de un comportamiento tan salvaje, ustedes dos parecen interactuar de manera más amigable que antes, no comprendo la lógica de violencia convertida en convivencia. – Respondió la pelirroja mientras Vicky sonrió al ver sus ojos adormilados, sin poder evitar abrazarla.

- ¡Que adorable eres! Con razón tu hermana te adora tanto. –

- Mmm… Tus senos… Me están sofoco…-


El equipo se reunía nuevamente en el gimnasio de todos los días, ya que la estratega del grupo parecía tener algo importante que decirles y no iba a esperar a que sus situaciones personales siguieran interviniendo en los planes que ella había desarrollado, después de todo, fueron ellas quienes les pidieron ayudar. A pesar de los intentos de Xcaret por que le prestaran atención, las miradas y sonrisas de todas sobre ella le hacían pensar que estaban más preocupadas por otros temas, incluso su hermana menor que siempre era atenta a sus sugerencias, no paraba de mirarle con una extraña mirada.


- Chicas, hablo en serio, estoy detallando a cada una las debilidades y fortalezas que deben de atender en estos días que nos quedan. –

- Anda, ya dinos. – Hablaba Vicky mientras todas no dejaban de ver a Xcaret.

- ¿Decir que? –

- Capitana, su hermanita es muy tímida ¿Verdad? –

- Xcaret siempre ha sido así, recuerdo cuando le llegó su primer periodo, se quedó parada frente a mami como cinco minutos sin saber como explicárselo. – Contó Xelha mientras su hermana se ruborizaba levemente por el comentario y soltaba un suspiro.

- Cariño, esas son cosas que no debes de contar. –

- Ups, sorry hermanita. –

- ¿Podemos concentrarnos en esto? –

- No hasta que nos digas ¿O le preguntamos a ella? – Señaló Ariel a Lizeth quien se sonrojaba por la mirada de las demás.

- Oigan, esto … -

- No entiendo de que están hablando. –

- Chicas, no creo que deban de insistir, hay que respetar lo que suceda entre ellas. –

- Xcaret ¿Andas con Lizeth? – Preguntó directamente Vanessa haciendo que Xcaret se quedara un rato congelada, para luego sacudir su cabeza y acomodar sus gafas.

- ¡Niña, eso no se pregunta así de golpe! –

- Mmm… ¿Andar? ¿Se refieren a una relación amorosa? –

- Así es, hermanita, todas se mueren por saberlo. –

- Si eso las hace prestarme la atención debida, lo que ocurre entre Lizeth y yo es un proceso de conocimiento mutuo, ella me está apoyando en una introspección de mis emociones las cuales no he podido definir en referencia al tipo de interacción que tengo a su lado. –

- ¿Eso vendrá en el examen? –

- En breve, mi hermanita y Lizeth ya son novias. –

- ¡Bravo, fiesta en el equipo! –

- Yo nunca dije eso. – Contestó Xcaret mientras Xelha la abrazaba y las demás aplaudían.

- Pero se entiende ¿O no? –

- No lo sé ¿Eso somos, Lizeth? –

- ¿Yo? – Preguntó Lizeth apenada por la pregunta directa, sintiendo la mirada de todas mientras llevaba las manos al pecho. – Pues… Aún no, tú lo dijiste, es un proceso. –

- ¿Escucharon? Es un proceso. –

- Ay no, hermanita, eres una ñoña y Lizeth, tú no le des la razón siempre, ya están saliendo pero ella es lenta para entenderlo. –

- ¿En verdad ya salimos? –

- Tú dile que sí. – Dijo Xelha abrazando a su hermana mientras levantaba su pulgar así como lo hacían las demás.

- ¿Si les decimos que si van a prestarme atención? –

- Obvis, hermanita. –

- Lizeth y yo estamos saliendo. – Respondió la pelirroja haciendo que todas aplaudieran por su respuesta, ella nuevamente se enfocó a revisar su libreta como si no fuese nada mientras la cara de Lizeth era toda roja.

- ¡Chicas, fiesta en mi mansión, mi hermanita tiene su primera novia! –

- ¡Yo voy! –

- Ey, dijimos que esta noche estudiaríamos. –

- Estudia luego, festeja hoy. – Dijo Vicky sacando su lengua a su novia mientras todas aplaudían y veían a Lizeth acercarse a Xcaret.

- ¿En verdad? ¿Estamos saliendo? –

- Bajo el criterio de ellas sí, no recuerdo en que momento llegamos a ese compromiso, pero dice Xelha que lo que yo afirmé se resume en que tenemos una relación. –

- Xcaret… Yo… -

- Te recuerdo lo relacionado a los besos. – Respondió rápido Xcaret teniendo un ligero rubor en sus mejillas, haciendo reír de pena a Lizeth al recordarlo.

- Si, lo recuerdo bien… Y, gracias. –

- ¿Gracias? ¿Por qué? –

- Por darme esta oportunidad. –

- Que lindo es el amor, mira que Lizeth conquistar a la petirroja. –

- Ustedes son unas entrometidas. – Dijo Nivaria mientras Vicky sacaba su lengua y se rascaba la mejilla.

- ¿Ya podemos seguir? –

- Pero falta Isa. – Comentó Bimba haciendo que todas lo recordaran.

- ¡Faltaba! –


Todas voltearon al escuchar la voz de Isabella en la entrada del edificio, acompañada de Bridgette, ambas vestían sus uniformes del equipo y entraban con una sonrisa en sus rostros, señal de que la situación del día anterior se había calmado y el rostro alegre de Isa volvía para animar el ambiente.


- Pensábamos que no ibas a venir. –

- Me siento mejor, gracias chicas. – Dijo Isa acercándose a todas para abrazarlas como agradecimiento. – Perdón por preocuparlas. –

- Somos un equipo ¿O no? –

- ¿Ya está todo bien? –

- Si, todo bien. – Sonrió Isa tomando las manos de Nivaria quien le compartió una sonrisa al verla así. – Gracias, en verdad. –

- ¿Ya podemos saber que sucedió con detalle? –

- Lo que pasó, es que a esta linda señorita le preocupaba empezar a salir con Bridgette cuando es mi ex. – Dijo Vicky a las demás mientras Isa se apenó por el comentario.

- ¿Tú saliste con ella? Eso si es una sorpresa, una chica tan buena onda como tú saliendo con alguien como ella, no digo que no sea guapa, pero es muy pedante. –

- Estoy escuchando. –

- Cariño, te he dicho que no es bueno decir la verdad todo el tiempo. –

- Cierto, gracias Marlon. – Rio Xelha ignorando el comentario de Bridgette.

- Entonces, ustedes dos. –

- Iremos despacio, se que Bridgette me tendrá paciencia. – Comentó Isa toda roja mientras Bridgette le abrazaba tomando su hombro.

- No quiero verte como el otro día, sé que a veces soy algo pesada. –

- ¿A veces? Diría diario. –

- Marishka. –

- No me vengas ahora con que la vas a defender. –

- Cierto… Soy pesada, pero no quiero que mis errores del pasado afecten mi presente. – Sonrió Bridgette mirando a Vicky quien le levantó el pulgar. – Ni mi futuro. –

- Chicas ¿Podemos concentrarnos ya? –


Xelha puso un banco frente a su hermana para que pudiera subirse a él y captar más la atención de todas mientras comentaba una por una las debilidades y fortalezas de las integrantes del equipo, hasta terminar y escuchar los aplausos de todas como si fuese un discurso.


- Les dije que mi hermanita era una genio. –

- En verdad me sorprendes, petirroja, aunque eres una enana sabes mucho. –

- Chicas, lo que les acabo de decir son los puntos que debemos de atender antes del primer torneo regional, hemos perdido mucho tiempo en situaciones de índole personal y… -

- Ay, hermanita, todas saben que lo más importante en un equipo es conocernos mejor y nos hemos hecho buenas amigas ¿O no? –

- Así es, además de que ahora tenemos dos equipos fuertes, obvio el mío más. – Dijo Vicky sacando su lengua mientras Xelha se acomodaba el cabello y llevaba sus manos a la cintura sin dejar de sonreír.

- Excuse me? Mi equipo es el mejor, vamos cinco a tres ¿O no lo recuerdas? –

- Pero es porque las hemos dejado. –

- ¿Pueden concentrarse? –

- Isa ¿Estás lista para demostrarle a las nuevas que nuestro equipo es el mejor? –

- ¡Si! ¿Estás lista, Bridgette? –

- Claro, novata. – Sonrió la morena chocando las manos con Isa, mientras todas sonreían al sentir que todo parecía ir bien.

- Siento que pierdo el tiempo con ellas. –

- ¿Acaso no te diviertes con nosotras? –

- Mmm… Algo. –

- Me alegra mucho eso. – Sonrió Lizeth mientras miraba a Xcaret quien veía a las demás, pensativa.

- Son tan extrañas, no entiendo como pueden discutir, gritarse, jugar y hacer tantas cosas tan ilógicas y luego llevarse tan bien. –

- Así es la amistad. –

- Amistad… Que palabra tan confusa. –

- También puedo ayudarte a comprenderla. – Dijo la joven tomando la mano de Xcaret, quien volteó a verla y mostró una ligera sonrisa. – Xcaret… ¿Estás sonriendo? –

- ¿Qué? ¡Mi hermanita está sonriendo! ¡Rápido, Marlon, mi cel! –

- Mira que bonita se ve al sonreír. –

- Ya, no la mires así que ya tiene novia. –

- Nomas digo, jaja. – Rio Vicky mientras su novia le jalaba la oreja. – Auch. –

- Tal vez, también soy algo extraña. –
 

O-O¬ Baton pass!!
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PUNTO FINAL


Primera cita, dos palabras que no deberían de ser la gran cosa para una chica de veintidós años que ya tenía experiencia de noviazgo, pero en ese momento, Bridgette se sentía como una chiquilla de secundaria llena de nervios y expectativas. Había optado por vestir casual, jeans, una blusa blanca sin mangas y unos zapatos deportivos, quizá Isabella podría pensar que no le tomaba interés a la cita, pero la japonesa-jamaiquina no tenía gusto por ropas más femeninas a excepción de verlas en otras chicas. Miró su reloj de pulsera, faltaban diez minutos, llegó media hora antes, pensando en como sería ese día, era todo tan raro y al mismo tiempo lo sentía como algo que debía hacer, sentía gusto por Isabella y quería compensar lo ocurrido ese día en que tuvo relaciones con ella, comprendía que no podía convertirla en una sustituta de Victoria sino una oportunidad de renovarse y tener una relación con una persona tan maravillosa. A pesar de que sabía todo eso, tenía sus dudas, no conocía mucho de Isa más allá de que le gustaba el volibol, era una chica muy hermosa a su corta edad, siempre estaba llena de alegría y buscaba animar a las demás, en sí, era una versión más pequeña y joven de su exnovia, por ello tenía que explorar más en conocerla y poder profundizar en la relación, no por querer que funcionara, sino, porque en verdad quería saber quien era Isabella Filiko.


- Buenos días, Bridgette. –

- Buenos días. –


La morena volteó al escuchar la voz de Isa, viéndola tan linda con su vestido de mezclilla sin mangas, con bolso en mano, con su cabello suelto, de zapatillas de tacón bajo y unas pulseras de tela color rosa que hacían juego con su diadema, verla así le apenó un poco pensando que se esforzó en lucir bonita para la cita y ella casi se podría decir que tomó lo primero que vio entre sus ropas.


- Te ves bien. –

- Gracias. – Rio apenada la rubia mientras se acomodaba el cabello que cubría parte de su rostro. – Xcaret me dijo que me quedaba bien el cabello suelto, no sé mucho de moda o como arreglarse, así que le pedí algunos consejos. –

- Ya somos dos. –

- ¿También le pediste consejos a ella? –

- Ni loca lo haría, odio a esa fresa. – Sonrió Bridgette acariciando la cabeza de Isa. – Hablo de que tampoco se mucho de moda. –

- Pero siempre luces bien. –

- Lo sé, también por eso no me esfuerzo. –


El comentario de Bridgette hizo que ambas soltaran unas cuantas risas, la morena al menos ya sabía que compartían ese pequeño detalle. La mayor pensó que al ya haber tenido el encuentro de cuerpos, podía atreverse a ir más allá y hacer un acto que aunque fuese sencillo sería puerta a la aprobación o no de la joven, animándose a tomarle la mano a Isa, la rubia solamente levantó su rostro ruborizado hacía los ojos de la latina, esos ojos azules temblorosos eran la señal de que le apenaba pero no le molestaba, en el fondo, Isabella no dejaba de ser inocente aun tras su primera noche.


- Quería comprar unos nuevos zapatos, si vamos a ir a los regionales, terminarán rompiéndose en cualquier momento. –

- ¿Pero no tienes los que nos dan por parte de la academia? –

- Esos se ven horrible. – Comentó Bridgette empezando a caminar con Isa tomando su mano suavemente. – Bonito el día en que nuestra capitana sugirió que el color de nuestros zapatos fuese morado con amarillo. –

- Es cierto, se ven raros. –

- Entonces, podríamos buscar unos para ti también. –

- Gracias. –


El caminar al lado de Isabella era una sensación extraña y al mismo tiempo nostálgica, hacía mucho que no salía hacía con alguien, desde su problema con Vicky, fue pasando de aventuras sexuales y encuentros casuales, se fijaba más en la sensualidad de las chicas con las que se metía que conocer quienes eran tras su físico y su rostro, pero Isabella era distinta, no sólo por la manera en que reaccionó por lo de esa noche, también, por haber sido capaz de atraerla de nuevo a jugar volibol, nunca le preocupó esforzarse por meterse con una chica, si se daba bien y sino pasaba buscaba otra, Isa era un antes y un después y todo eso lo iba reflexionando solamente con tomar su mano.


- Bridgette ¿No te incomoda salir conmigo? – Preguntó Isabella directamente, sorprendiendo a la morena que se detuvo cerca de la tienda deportiva.

- ¿Por qué dices eso? –

- Yo soy más chica que tú, tal vez prefieras a una chica de tu edad. –

- Ya salí con una de mi edad y sabes como terminó todo. – Sonrió Bridgette tomando los hombros de Isa, quien se río apenada por su pregunta.

- Perdón. –

- No te disculpes… Isa, que seas más chica que yo no me molesta, no eres una niña, no sólo físicamente, también de mente, tienes tus metas y tus planes a futuro a diferencia de tus superioras que pensamos en cada estupidez, tienes dotes de líder aunque aún no los pones en práctica y quien sabe, tú podrías ser la próxima capitana si te esfuerzas. –

- No… No sabía que pensabas eso de mí. –

- Ni yo, creo que una ve las cosas más claras cuando observa más allá de los rostros. – Dijo la morena acariciando las mejillas de la rubia. – No soy la mejor de las personas, no soy alguien que pueda darte un ejemplo, lo único que puedo y quiero hacer, es estar contigo porque me gustas. –

- Bridgette… -

- ¡Bésala, bésala! –

- ¿Siempre tienes que arruinar todo? – Suspiró la latina mirando con molestia a Victoria, quien se iba acercando junto a su novia que le abrazaba su brazo.

- Vicky ¿Cuántas veces te he dicho que dejes de entrometerte en todo? –

- Ay, pero si son nuestras amigas. –

- ¿Nuestras amigas? Disculpa, yo nunca pienso ser amiga de tu exnovia. –

- Ni yo pienso ser tu amiga, al menos en eso coincidimos. – Dijo Bridgette mirando con coraje a Nivaria, cambiando su actitud al recordar que quería cambiar. – Pero, eres mi compañera de equipo, así que ¿Paz? –

- Guau, eso si es querer cambiar, Isa ¿Qué le diste a ella para que se compusiera? –

- Mmm… - Susurró Nivy pensando en el comentario de Bridgette, desconfiaba en ella pero su rostro se mostraba distinto y que Isa estuviera contenta parecía ser buena señal. – Ok… Paz, pero te estaré vigilando, no permitiré que lastimes a Isa. –

- ¿Ahora vas a quererme bajar a mi nueva novia? Qué descaro. –

- ¿Ya vas a empezar? -

- ¡Ey, yo vi primero a Isa! – Contestó Vicky levantando su pulgar y sacando su lengua, haciendo reír a ambas por la desfachatez de la situación. - ¿Y que hacen aquí? –

- Tenemos… Tenemos una cita, Bridgette me invitó a salir y vinimos a comprar nuevos zapatos. –

- Justo a eso veníamos. –

- Podemos ir a otra tienda y dejarlas solitas. –

- ¿Pueden acompañarnos? – Preguntó Bridgette sorprendiendo a Nivy y Vicky quienes se miraron mutuamente. – Por favor. –


Victoria y Nivaria notaron como la morena rotaba sus ojos disimuladamente hacia Isa, dándoles a entender que se lo pedía por ella, para que se sintiera más en confianza, ambas se sonrieron al ver que Bridgette en verdad deseaba darle una buena impresión a su reciente pareja así que decidieron entrar las cuatro a comprar.

Los aparadores estaban llenos de modelos y estilos, tantos que Isa parecía estar en una tienda de caramelos sin saber cual comprar, pero no era la única, Victoria estaba tan animada como ella y no podía evitar recargarse en el vidrio, teniendo que ser regañada múltiples veces por los encargados para que no tallara el cristal con su prótesis. Nivaria y Bridgette se sentaron en la zona de descanso, ellas eran más rápidas al comprar por lo que solamente les quedaba ver a ese par de rubias indecisas dando vueltas por toda la tienda.


- Parecen unas niñas. – Rio Bridgette mientras Nivaria sonreía al ver a Vicky siendo regañada de nuevo.

- Si, es una idiota, enfadosa, fisgona, no para de mirar a toda chica bonita y de actuar como una niña, pero eso me encanta de ella, por eso la amo. –

- No sé como la aguantas. –

- Así como tú la aguantaste. – Comentó Nivy mientras se reían al ver que Isa también era regañada por manchar con su aliento el cristal. – Ella también es maravillosa. –

- Lo sé… ¿Crees que lo arruinaré? –

- Me caes mal, lo sabes, pero por primera vez, quisiera que no lo arruines, no quiero volver a verla así de triste. –

- Gracias. –

- Vicky la ve como si fuese una hermana menor, quisiéramos lo mejor para ella más cuando nos quedan pocos años para graduarnos y no estaremos todo el tiempo para apoyarla. –

- Haré todo lo posible porque ella esté feliz. –

- Tranquila, sólo di que harás lo necesario, tampoco es como si se estuvieran casando. – Rio Nivy haciendo que Bridgette soltara una leve risa, quedando pensativa. – Aunque, eso mismo le dije a ella cuando me confesé. -

- ¡Bridgette, mira estos! –

- Voy. –

- ¡Oh, son geniales, yo también los quiero! –

- Deja los veo, tu mamá claramente dijo que nada de cargar tu tarjeta de crédito otra vez. –


Las chicas se acercaron a un aparador viendo unos zapatos deportivos profesionales, con franjas de color salmón, suela inteligente que se amolda a la planta del pie, refuerzo de foam en el talón entre otras especificaciones, no solamente se veía bien, lucía perfecto para un deporte de salón como el volibol.


- En verdad se ven bien, aunque están bastante caros. –

- Son iguales a los que usa mi hermana. – Dijo Isa sorprendiendo a las demás por el comentario.

- ¿Tienes hermana? –

- Si ¿No se los comenté? –

- No, más allá del voli no nos has contado mucho de ti. –

- Perdón, mi hermana se llama Meridiam. –

- Espera ¿Eres hermana de Meridiam Filiko? – Preguntó Vicky mientras Isa sacudía su cabeza afirmándolo. - ¡Dios, tu hermana está buenísima! –

- ¡Vicky! –

- ¿Qué? Me refiero a que es buenísima en el volibol, ya se me hacía conocido tu apellido y tu carita tan preciosa. –

- Vicky. –

- ¿La conoces? – Preguntó Bridgette sorprendida por el ánimo de Victoria mientras Nivaria le jalaba las orejas.

- Si, auch, auch, es la capitana del equipo de Grecia, me invitó una vez a participar en los juegos europeos pero no pude ir gracias al tiburón que se llevó mi manita. –

- ¿Tu hermana es la capitana del equipo de Grecia? ¿El equipo número uno en el ranking actual? –

- Si, es ella. –

- ¿Por qué no lo contaste? –

- Es que, no me gusta hablar de ella, no porque me caiga mal, quiero mucho a Meri, pero quiero lograr salir adelante en el voli por mi cuenta. –

- Bien dicho, no cómo otras que les encanta presumir que son nietas de ciertas leyendas. –

- No sé de quien estarás hablando. – Contestó Vicky sacando su lengua mientras su novia se la atrapaba con sus dedos. - ¡No, no la jales, auch! –

- Es admirable. –

- ¿Admirable? –

- Tienes todas las posibilidades a tus pies, eres buena jugadora, tienes a una hermana de renombre y eres de buena familia, podrías estar ya en una selección juvenil. –

- Mi hermana me dijo lo mismo. – Rio apenada Isa mientras sus amigas la escuchaban atenta. – Pero quiero lograrlo por mi misma, así como lo hizo ella o como lo hizo Melissa Topazzio, ambas la admiramos, creo que por eso no se molestó que rechazara entrar a la sub juvenil de mi país. –

- Vaya, vaya, así que en nuestro equipo hay muchas candidatas a sus selecciones. –

- ¿En serio? –

- Si, tengo carta abierta para la selección de Jamaica en los próximos olímpicos. –

- ¿Jugarás en los olímpicos el próximo año? –

- Pues, tienes mucho que arreglar, tu rendimiento ha bajado. –

- Ya estás como la enana pelirroja. –

- ¿Quién más ha sido invitada? –

- A mi me invitan a jugar la selección de Croacia, mi mamá es croata así que tengo esa oportunidad, escuché de Ariel que estaba en la lista de posibles jugadoras para el equipo de Canadá. –

- No pensé que todas fuesen tan buenas. –

- Obvis. – Dijo Vicky imitando a Xelha haciendo reír a Isa. – Aunque, nomas hemos dado lástima este mes por tanto tiempo sin practicar. –

- Nos queda mucho por delante si pensamos vernos en las olimpiadas, hablo por todas, también tú, Isa. –

- ¿Yo? –

- Tendrás dieciséis ¿O no? Es la edad mínima para participar en el volibol femenil. – Comentó Nivaria sorprendiendo a Isa al recordarle ese punto.


Isabella veía como esas tres mayores le miraban con animo y con una mirada que le invitaban a dar todo de sí para entrar a la selección, ese era su sueño, lograr ser la mejor, alcanzar a la jugadora que más admiraban su hermana y ella, Melissa Topazzio, para ello, tenía que cumplir con su meta de demostrar su potencial más allá de ser hermana menor de una de las mejores actuales.


- ¡Si, les juro que lograré entrar a la selección por mi cuenta! –

- ¡Así se dice! Entonces ¿Vas a comprar esos zapatos? –

- ¡Si! –


Sin saberlo, el destino de Isabella le pondría a prueba tanto en el deporte como el amor, todo a causa de una hermosa rubia de sensual cuerpo que disfrutaba de las playas del Caribe, con una bebida en mano y una gran satisfacción por haber ganado un partido de beneficiencia contra el mejor equipo de Sudamérica. El celular de esa chica sonó y al ver en la pantalla el nombre de “Mi amor”, su sonrisa creció así como su sonrojo de enamorada, contestando rápidamente.


- Aló, Meri al teléfono ¿Cómo estas, mi amor? – Contestó emocionada la rubia.

- Muy bien, más que bien, excelente, las instalaciones me tienen sorprendida, el laboratorio que tienen aquí supera por mucho al de mi trabajo en salubridad. -

– Te dije que la academia es genial, te divertirás tanto como yo cuando estudié ahí.-

- Cuando vengas me das un tour para conocerlo todo, todito ¿Si? –

- Tranquila, ya nos veremos en dos semanas, te extraño mucho. –

- Mucho ¿Muchito? –

- Muchito, mi brujita Merin. –

- Merlin era mago, no brujo. –

- Tú entiendes. –

- Lo sé, jiji… Por cierto, me contaron que tu hermana hizo que el equipo de volibol volviera a estar activo, no habían tenido actividades desde hace cinco meses. -

… Oh… ¿En serio? ¡Que bien! Me da gusto por ella, no estaría mal caerle de sorpresa y ver como está su equipo. –

- ¿Quieres nombres? –

- ¿Los tienes? –

- Te paso la lista, creo que hay varias conocidas. –


La jugadora empezó a leer la lista que le pasó su novia por mensaje, sonriendo por ver varios nombres conocidos, jugadoras en potencia que las distintas selecciones ya las seguían como posibles candidatas a sus equipos.


- Xelha Mannes, puede que sea la mejor de su generación y creo que será la futura capitana del equipo de Italia, Bridgette Mclennan, muy buena atacante pero pésimo comportamiento, Victoria Topazzio, así que se animó a jugar con su prótesis al final, tienes buenas compañeras, Isa. – Pensaba la chica sin dejar de mirar la lista. – Mmm… ¿Xcaret Mannes? Esa no la conozco, mmm… Será divertido volver a mi alma mater. -
 

تالف و مكسور تماما
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¡No recordaba el final! Y creo que la imagen de Xelha no le hace nada de justicia u_u
También qué buenas chicas, me encantó recordar sus... aventuras jaja.

En algún momento imaginé lo de Isa un poco más fuerte, pero en realidad estuvo bastante bien. Hacen buena pareja y todo.
 

O-O¬ Baton pass!!
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¡No recordaba el final! Y creo que la imagen de Xelha no le hace nada de justicia u_u
También qué buenas chicas, me encantó recordar sus... aventuras jaja.

En algún momento imaginé lo de Isa un poco más fuerte, pero en realidad estuvo bastante bien. Hacen buena pareja y todo.
:d luego subo una imagen de Xelha enseñando su cuerpazo, :d ¿Ok?
Luego iré subiendo de a poquito la otra temporada :3
 

O-O¬ Baton pass!!
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:3 Como Kissu pidió, una imagen más de Xcaret, jaja, :d
scaret-jpg.27429



:3 es broma, de su chica favorita (en cuerpo :d porque en personalidad ya me ha dicho que es un poquito odiosa)
hermanaxcaret1-jpg.27430
 

O-O¬ Baton pass!!
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Ligeramente jaja.

Xcaret igual tiene buen cuerpo, pero ya sabes que soy más de la liga de Xelha y Blanche =P
Btw, no recordaba que en esa imagen no estaba comiendo sino que tenía una bebida.
:3 Xcaret es más de mi gusto jaja, :d Xelha puede beber, estudiar, hacer ejercicio y lucir elegante todo al mismo tiempo jaja.
xelha-jpeg.27455
 

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El fin del verano coincide con la vuelta a clases. Solo que el deporte esta vez es el voley.

La que más me llamó la atención fue Vicky. La imagen que usaste es de un personaje de una serie que me gusta mucho. No sé si la conoces, porque la personalidad también es muy parecida, pero la mera imagen es un spoiler. El brazo robótico recuerda que toma lugar en el futuro.

También está el Toy Story 19. Buena trama.
 

O-O¬ Baton pass!!
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El fin del verano coincide con la vuelta a clases. Solo que el deporte esta vez es el voley.

La que más me llamó la atención fue Vicky. La imagen que usaste es de un personaje de una serie que me gusta mucho. No sé si la conoces, porque la personalidad también es muy parecida, pero la mera imagen es un spoiler. El brazo robótico recuerda que toma lugar en el futuro.

También está el Toy Story 19. Buena trama.
Tengo terminada la segunda temporada de esta historia :d pero la subiré dentro de poco, sip, se de que personaje hablas y esa imagen es una interpretación de una dibujante que me gusta, con un estilo más delineado y si me basé en ella en la personalidad :3.
Esta historia tendrá 3 temporadas, que van al ritmo de By the way, que ocurre en el mismo tiempo y misma escuela (Xcaret y Xelha son primas de Scotty y primas lejanas de Geraldine y Dámaris de ese fic, así como Blanche es protagonista del otro fic :3).
 
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