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Plushy Berry

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Welp, ahora que ya pasaron las fiestas y estoy un poco más sobria para comentar (?)
Yo tampoco me esperaba que Misty fuese a aparecer en escena nuevamente o que, en su defecto, se le iba a dar continuidad a la otra historia. De hecho cuando empecé a leer creí que era eso por lo de la cuestión del circo, pero releyendo me di cuenta que era Duplica quien lo mencionaba, pensé que había sido un error hasta que seguí leyendo.

Me voy a poner un poco como un viejo conocido que no puede leer nada si no hay dos pokémon sacándose el mole... ok no, pero sí me sorprendió que no se usase a Ditto para nada en la historia y que apenas y se lo menciona como adjetivo para llamar a Duplica. No es que en un smut el elemento pokémon deba ser así de importante, pero en este caso siento que se desaprovechó una buena oportunidad, ya saben, una masa gelantinosa capaz de transformarse en CUALQUIER cosa y que encima fama de máquina de reproducción... no sé, piénsalo (?)

No es que me haya desagrado pero por lo mismo lo sentí como muy sencillo: las hipnotiza, se las coje y realmente no pasa nada más interesante de por medio. Aunque el detalle del Seel me pareció besho <3

Ahora con el otro, me gustó bastante más. como dijo Emi puede ser un poco choqueante porque cuando tienes un personaje mentalmente inocente es como.... ¡no, pobre criatura inocente del señor!....
Pero luego me acuerdo que no tengo moral y se me pasa :v
(no tengo moral pero sí estómago, tampoco es que me guste leer las cochinadas fetichistas de Ao3... esas si me dan asco)
Me agradó el que se usara la elasticidad de su cuerpo como motor en la historia así como sus cualidad de niña de la selva, cosa que debió serle exótico a alguien más acostumbrado a pasarla con gente decente de ciudad. Aunque por ahí hubo una alegoría a la crema, creo que igual faltó enfatisar más que Iris era la que sabía a chocolate ( ͡° ͜ʖ ͡°)
 

Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Ojos violetas

Una vieja amistad.

Una asombrada Giselle no podía creer lo que estaba frente a sus ojos. Misty la ex-líder del Gimnasio de Ciudad Celeste, y a quien conoció en persona hace algunos años, estaba dando un singular espectáculo en un evento ambulante.

La chica estaba usando un reducido leotardo blanco, que dejaba muy poco a la imaginación, junto con un diminuto chaleco y unas elegantes zapatillas bajas además de que estaba tocando una flauta travesera y estaba rodeada de varias esferas de agua en donde varios Goldeens bailaban al ritmo de la música.

Ella había escuchado algunos rumores acerca de que la chica de cabello naranja no había soportado por mucho las responsabilidades de un gimnasio pokémon y que había escapado a la primera oportunidad que tuvo.

"Que cliché querida, huiste de tu casa y te uniste al circo" penso la hermosa castaña con su habitual aire de superioridad y no exageraba en lo más mínimo, ya que Misty estaba trabajando en el espectáculo itinerante de un festival de circos callejero. Pero lo que más la impresionó es que la chica era parte del espectáculo de un mago, un mago que ella conocía muy bien.

-¡Damas y caballeros! ¡Con ustedes el grande y el único Arkanam, el maestro de las artes místicas! -anuncio la fuerte voz del presentador mientras los reflectores apuntaban al centro del escenario, de la cual apareció un hombre joven que se quitó su sombrero e hizo una educada reverencia a su público.

Por su parte Giselle miraba atentamente al mago, el podía usar el nombre que quisiera pero no cabía duda el era Maximilam Agrest, un ex-estudiante del curso avanzado del Instituto Técnico Pokémon y que por una discusión con su padre había sido obligado a dejarlo todo.

Atentamente veía como el mago se encargaba de "aparecer" a otra de sus asistentes, con una vestimenta idéntica a la de Misty, usando un par de bombas de humo. Sin poder evitarlo que una mezcla de nostalgia y un poco de culpa se apoderaba de ella se limitó a observar como el que pudo haber sido el mayor especialista en pokémon del tipo Psíquico, incluso mejor que Sabrina de Ciudad Azafrán, se encontraba realizando trucos mundanos con los mismos.

-¡Para, par! -exclamo el mago mientras hacía levitar a sus asistentes y tras chasquear los dedos estas se transformaron en un par de Butterfrees shiny que revoloteaban sobre las cabezas de un sorprendido público, que estalló en un eufórico aplauso.

Fue entonces cuando la mirada del mago y la de la chica finalmente se cruzaron y Giselle pudo sentir que por un momento el tiempo parecía detenerse.

"¡Otra vez! ¡Esta extraña sensación, otra vez!" penso la hermosa castaña al recordar el extraño, y en cierta forma excitante, efecto que la mirada de aquel chico solía tener sobre ella y varias de sus compañeras en sus tiempos de escuela.

Tan repentinamente como sucedió Maximiliam apartó su mirada de los brillantes orbes color chocolate de Giselle y volvió a su espectáculo, el cual la chica observó atentamente hasta el final mientras un pensamiento se formaba en su mente "Creo que le haré una pequeña visita de ex-alumnos"

Unas horas más tarde la hermosa castaña se encontraba frente a un colorido vehículo en donde estaban sentadas las dos "asistentes" de su ex-compañero, al parecer tomando un descanso del espectáculo, y mientras se acercaba a ellas no pudo evitar sentir un atisbo de superioridad.

-Misty ¿Eres tu? ¡No lo puedo creer! -dijo con fingida sorpresa, que bien le había válido la fama de ser una excelente actriz.

-¡Ah, hola Giselle! ¿Como te va? -respondió la ex líder de gimnasio con absoluta tranquilidad mientras le daba un considerable mordisco a una barra de chocolate.

Esperando escuchar una infantil rabieta de la agresiva y poco femenina chica que conoció hace tiempo, Giselle no pudo negar que la respuesta de la chica la sorprendió bastante, pero no tanto como ver que estuviera comiéndose aquella golosina con tanta calma.

-Querida, un par más de esas cosas y ya no cabras en tu lindo traje -afirmó con un leve toque de malicia y superioridad, después de todo a Misty ahora más que nunca debía importarle su apariencia física.

-Si solo viniste a presumir de tu dieta estas en el lugar equivocado. Pero creo que si tienes hambre al final de la feria hay un puesto de ensaladas, linda -respondió Misty, quien continuaba comiéndose su chocolate como si no la hubieran interrumpido.

-¿Puedes decirnos a que ha venido aquí? Estoy segura de aquí no es un club dietético -respondió la chica de cabello verde que estaba sentada a lado de la ex líder de gimnasio en el momento justo en que abría una bolsa de frituras.

El ver el apetito con el que ambas chicas se comían aquellas chucherías hizo que el estómago de Giselle resonará ligeramente, recordándole que no había comido nada desde su desayuno.

-¿Gustas? -preguntó Duplica con tranquilidad mientras que le ofrecía la bolsa de frituras.

-No, muchas gracias -respondió con dificultad apartando la bolsa con elegancia y tratando de ver hacia el interior del remolque -¿Por cierto sabrán en donde esta Maximilam? -pregunto cuando un bastón apareció a lado de su rostro y rápidamente se convirtió en un aromático ramo de flores.

-Pero que grata e inesperada sorpresa, es nada más y nada menos que la hermosa Giselle, mi ex-compañera del Instituto Técnico Pokémon -saludó el mago al aparecer apareciendo detrás de la chica -¿Aunque puedo preguntar a que le debo el honor de tu visita?

-¡Maximiliam tanto sin verte! -saludo la chica con la más auténtica y encantadora de sus sonrisas, una capaz de hacer que cualquiera cayera a sus pies, pero en ese momento quedó atrapada por la mirada del mago, en esos ojos de un extraño y fascinante color violeta que siempre fueron el atractivo más llamativo del chico.

Por unos breves momentos, que a la vez parecía bastante tiempo, la castaña salió de su sopor y retomo el hilo de la conversación -Solo estaba disfrutaba de tu espectáculo. Ese truco con los Ditto fue muy bueno -alabo la chica tratando de sonar casual.

-Es el truco mas viejo del libro ¡Y esos siempre son los mejores! De hecho si no mal recuerdo era uno de tu favoritos cuando íbamos a la escuela -respondió el mago clavando nuevamente su mirada en los brillantes orbes chocolate de Giselle.

-Veo que has seguido muy de cerca tus "metas" ¿No es así? -preguntó la chica esquivando la mirada de su interlocutor.

-Por así decirlo ¡Soy lo que quiero ser y no lo que mi padre quiere que sea! ¡Al igual que mis bellas asistentes! -contestó el mago mientras señalaba a las dos chicas a su lado.

-Asi es, por ejemplo yo antes era una aburrida y gruñona líder de gimnasio sólo para complacer a las odiosas harpías de mis hermanas y que ellas cumplieran todos sus caprichos, pero mírame ahora querida ¡Soy libre y feliz como nunca antes! -exclamo Misty antes de darle una última mordida a su barra de chocolate.

-¡Y yo solía trabajar por migajas de ciudad en ciudad! ¡Pero ahora soy una artista reconocida en los espectáculos itinerantes! -dijo Duplica con una sonrisa al terminarse sus frituras

-¿Y que hay de ti Giselle? ¿Has conseguido tus metas? -pregunto Maximilam clavando una vez su mirada en la chica.

-Bueno, yo voy hacia el prestigioso Instituto de Investigación Tecnológica Pokémon -dijo con total presunción -Me estoy preparando para ser asistente en el más importante laboratorio y después podré obtener el título de investigadora certificado.

-Bien por ti, querida, pero si nos disculpas debemos salir a escena ya que nuestro siguiente acto esta por empezar. Fue un placer verte de nuevo Giselle -se despidió el mago haciéndole una señal a sus asistentes para que lo siguieran.

No había lugar de que aquella descortés despedida la dejo estupefacta, parecía que nadie estaba ni un poco sorprendido por su anterior afirmación ¿Acaso la habían ignorado? Así que solo miro como subían de nueva cuenta a su escenario para continuar con el espectáculo y en ese momento decidió que no perdería su valioso tiempo con esos "fracasados" así que se retiró.

Esa misma noche la hermosa castaña se estaba hospedando cerca del lugar donde se ubicaba el espectáculo ambulante, sin embargo por más que lo intentaba no dejaba de dar vueltas en la cama, al parecer todo lo que había pasado esa tarde aún rondaba en su cabeza ¡Era ridículo pensar que pudiera sentir envidia de Maximiliam y sus fracasadas asistentes! Pero...

"¿Cuando fue la última vez que pude comerme una golosina o algo que me gustará sin tener que preocuparme por las calorías?¿Cuando fue la última vez que hice algo que realmente quisiera hacer o qué simplemente me pareciera divertido? ¿Cuando fue que mis sueños se convirtieron en una tediosa obligación?"

Esas y más preguntas inundaban la mente de Giselle y a toda esa incertidumbre se sumaba que no podía quitarse de la cabeza el brillo de los enigmáticos ojos de Maximilam, así que harta de sentirse así se levantó de la cama y sin explicación aparente salió en busca del mago y sus compañeras.

A pesar de la creciente oscuridad no tardo mucho en dar con el campamento que buscaba así que se acercó lentamente, sólo para encontrarse con una imagen que la dejo muda.

Las asistentes del mago estaban completamente desnudas y recostados en un sillón, pero lo más sorprendente era que esas chicas ¡Estaban teniendo sexo con ellas mismas! Aunque Giselle sabía por descontado que ellas en realidad estaban teniendo sexo pokefilico con los Ditto del espectáculo

"¡Ademas de fracasadas son unas pervertidas! ¿Como se atreven a hacer algo tan degradante y sucio?" pensó Giselle mientras veia como las "Misty" cruzaban sus respectivos sexos y como las "Duplicas" se encontraban realizando la posición sexual vulgarmente conocida como el "69"

"¡Un momento! ¿Por que no puedo dejar de mirarlas? ¿Porque me estoy tocando" se preguntó con alarma al momento en que noto que su mano izquierda se abrió paso hacia su entrepierna y empezó a tocar con delicadeza su parte más íntima.

Giselle no se perdía ni el detalle más mínimo de la excitante escena que acontecía frente a ella, el morbo y un insano deseo la embargaban por completo, por más que lo intentara no podía dejar de mirar como aquellas chicas se entregaban por completo a un placer tan insano.

"¿Por qué no puedo dejar de masturbarme?" pensó con desesperación mientras uno de sus dedos empezó darle un suave masaje en su hinchado clitoris cuando de improviso algo llamó su atención ¡Si ella estaba usando ambas manos para sujetar el árbol en que estaba apoyada! ¡¿Entonces como estaba haciendo para masturbarse? Fue cuando una segunda mano, más grande y fuerte que la suya, tomó uno de sus prominentes pechos a través de su fina blusa y comenzo a moverlos muy lentamente.

- ¿Estas disfrutando el espectáculo, mi querida Giselle? -le susurro Maximiliam al oído provocando que un suave temblor que recorrió todo el cuerpo.

-Ma-maximilliam ¿Que ha...? -intento preguntar la hermosa castaña, pero al sentir como una de las manos del mago se colocaba sobre la suya y comenzaba a guiar sus movimientos la hizo soltar un involuntario gemido de placer.

-Tus bellas manos siguen siendo tan suaves como antes -le dijo el mago al oído antes de comenzar a bajar su cabeza por el delicado cuello de la chica y besarlo.

-¡Ahhh! ¡Ma-maximilliam... Ahhh... pa-para... Ahhh... por... favor! -pidio la chica con voz entrecortada, pero el la ignoro por completo y en su lugar acariciaba con mayor descaro sus preciosos pechos -¡Te... dije... que... te... detengas! ¡De lo contrario gritaré! -amenazó con una nota desafiante en su voz mientras trataba de zafarse del firme y a la vez suave agarre de su captor, aunque también era notorio que lo decia sin mucha convicción.

-¡No te detendré si esa es tu intención, mi querida Giselle! -respondió mientras miraba fijamente a la chica -A pesar de ser mi amiga algo me dice que me tenías miedo mientras estudiabamos juntos ¿No es verdad?.

Giselle no podía tratar de negar esa afirmación, ella siempre sintió una extraña fascinación, y un poco de miedo, por los enigmáticos ojos violetas de aquel chico, así que cerró los ojos con fuerza esperando evitar el extranormal encanto que aquellos inusuales ojos parecen tener en ella.

-No lo pienses Giselle ¡Esto es lo que quieres! ¡Solo disfrútalo! -en ese momento para Giselle la voz del mago era tan suave como sus caricias y sin darse cuenta comenzó a asentir levemente.

Nuevamente Giselle abrio sus orbes de color chocolate para observar el espectáculo que se desarrollaba frente a ella los rostros de esas chicas sólo reflejaban placer un placer que ella hacia mucho tiempo había deseado experimentar

-¡Míralas con mucha atención Giselle! ¿Acaso no te dan envidia? -pregunto el mago volviendo hacia los oídos de la chica, quien presa de la excitación que sentía comenzó a asentir

-¡Si... Ahhh... Mucha... Ahhh... realmente... Ahhh... me... dan... Ahhh... mucha... Ahhh... envidia! -respondió la chica entre eróticos gemidos de placer.

-¿Y dime que les envidias, mi linda Giselle? -esta vez el mago estaba saboreando el blanco y delicado cuello de la castaña sin interrumpir la labor de sus manos.

-Envidio... Ahhh... su... libertad ¡Quisiera... ser... Ahhh... tan... libre... Ahhh... como ellas! ¡Daría... lo que... Ahhh... sea... para... Ahhh... ser tan... libre... Ahhh... como ellas! -exclamo la chica.

Por su parte el espectáculo había subido su intensidad, ahora los Ditto habían hecho surgir de su entrepierna un erecto y enorme miembro que no dudaron en introducir en las húmedas vaginas de las chicas, haciéndolas gemir con mayor intensidad que antes y aumentado la estimulada líbido de Giselle.

Ella ya no podía dejar de mirar lo que pasaba, su atención estaba totalmente en el morboso espectáculo que se desarrollaba frente a ella, sin embargo ser una simple espectadora ya no la satisfacía ¡Necesitaba ser parte de aquel espectáculo! ¡Necesitaba dar y recibir placer!

Con ese lujurioso deseo en mente la chica no sólo no opuso ninguna resistencia cuando las hábiles manos del mago la despojaron de su falda y de sus pantis, sino todo lo contrario, le dedicó al chico una provocativa sonrisa con el propósito de darle a entender que quería más.

Y como si de una coincidencia del destino se tratara fue en ese momento cuando los Ditto se transformaron nuevamente, está vez tomando una atractiva forma masculina, los pokémon estaban copiando a Maximiliam.

- ¡AHHH SÍ! ¡TOMENOS POR FAVOR, AMO! ¡POSEA A SUS FIELES ESCLAVAS! ¡LLENENOS CON SU VOLUNTAD! -exclamaron ambas chicas, completamente dominadas por el placer, mientras eran penetradas cada una por un orificio diferente.

Mientras tanto la excitada castaña era testigo de cómo aquellas chicas eran penetradas por los clones pokémon de Maximilian, sus lascivos gemidos llenaban sus oídos y a pesar del placer podía percibir la auténtica expresión de felicidad que había en sus rostros, una felicidad que sólo se obtenía al seguir sus sueños y en ese momento lo comprendió.

Giselle finalmente tenía claro cuál era su destino y su verdadero sueño: Ella debía viajar alrededor del mundo viviendo, satisfaciendo sus deseos por el resto de su vida junto a sus nuevas compañeras, pero sobre todo debía ser una fiel esclava de Maximiliam al igual que ellas.

-¡Por favor, tomeme mi Amo! ¡Hágame su esclava para siempre! -suplico con sensualidad al darse la vuelta para mirar al mago y dejar al descubierto su aún virgen intimidad.

-¿Estás segura, linda? ¿Acaso no ibas a un aburrido laboratorio para cumplir con el sueño de tu padre? -pregunto Maximilian con una sonrisa de triunfo al saber que la hermosa castaña estaba totalmente bajo su poder.

-¡Estoy completamente segura Amo! ¡Por fin pude comprender que mi verdadero lugar está aquí contigo! ¡Justo cómo debió ser siempre! -respondió Giselle mientras usaba sus manos para abrir su ya húmeda intimidad. Maximilian ya no necesito de más persuasión por lo que sacó su erecto miembro de sus pantalones y lo coloco en la humeda entrada íntima de Gisele.

-¿Dime cuáles serán tus nuevos objetivos a partir de ahora, linda? -inquirió el mago, frotando la punta de su pene en la virgen entrada de la castaña para estimularla aún más.

-¡Servirte en todo mi Amo! ¡Y ser parte de tu espectacular vida el resto de la mía! -respondió la chica, expectante a las acciones del mago, y muy lentamente sintió como aquel miembro que tanto deseaba comenzó a invadir su intimidad, pero antes de desgarrar su himen el chico se detuvo para hacerle una última pregunta.

-¿Dime a quién le perteneces ahora? -el mago ya no podía contener más su excitación así que sujetó con firmeza las perfectas caderas de la chica.

-¡A ti, mi Amo Maximilam! ¡Soy propiedad del poderoso mago Arkanam! -exclamó la chica antes de sentir el momento en que su intimidad fue profanada para siempre, ella ya no solo no era vírgen ya no era la misma de antes, al romperse esa membrana una nueva Giselle había nacido.

Ambos amantes comenzaron un desenfrenado vaivén con sus cuerpos, Maximilian estaba desgarrando y rompiendo cada prenda que aún cubría el cuerpo de Giselle, quería disfrutar por completo del perfecto cuerpo de su nueva adquisición, y por su parte la chica sentía aún más placer por las rudas acciones de su nuevo dueño.

Y muy pronto estaban en perfecta sincronía con las dos chicas que eran folladas dentro del camión, las chicas con las que Giselle se embarcaría en el último y el más placentero viaje de su vida.

-¡YA... NO... AGUANTÓ... MÁS! ¡ME CORRÓ AMO! ¡¡¡ME CORRÓ!!! -exclamaron las tres chicas al unísono después de algunos minutos, demostrando que estaban completamente sincronizadas.

-¡CORRANSE MIS ESCLAVAS! ¡CORRANSE PARA SU AMO! -bramó el mago mientras soltaba su escencia en el rincón más profundo e íntimo de las chicas, un rincón que sólo le pertenecía a él.

Giselle sufrió de unas suaves convulsiones mientras que el orgasmo invadía sus cuerpos, la castaña jamás se había sentido mejor en su vida y pudo ver como sus nuevas hermanas caían inconscientes debido al placer recibido, así que sonrió para agradecerle a su Amo antes de también perder el conocimiento.

La puerta del transporte se abrio gracias a las habilidades del mago, quién entró en el aún con su falo dentro de Giselle, había esperado tanto por poseer a esa chica que no estaba dispuesto a soltarla tan pronto.

Algún tiempo después.

La noche caía sobre la bulliciosa Ciudad Neón en la región de Kanto, pero un pequeño y exclusivo casino de la misma estaba al máximo de su capacidad. Después de pagar una considerable tarifa todos los asistentes esperaban con ansias ver el evento sensación del momento: El fabuloso espectáculo del Gran Hechicero Arkanam y sus “Doncellas Mágicas”. Y dentro de uno de los camerinos las hermosas asistentes del mago se encontraban afinando los últimos detalles para la función de esa noche

Misty, quien alguna vez fue la orgullosa líder del gimnasio de Ciudad Celeste, ahora vestía un ajustado y corto vestido de color azul cielo que dejaba muy poco a la imaginación y se encargaba de instruir al simpático grupo de Piplup que saldrían a bailar tap junto con ella.

Por su parte Duplica, quien estaba usando un vestido muy similar al de su compañera pero en una tonalidad aguamarina, se preparaba junto a su fiel Ditto para realizar su famosa rutina del “Doppelgänger”, sabiendo que un solo error haría que el público se diera cuenta del truco.

Y finalmente Giselle, la última pero no menos importante de las doncellas, se encontraba frente a un espejo ensayando su número con los naipes pasándolos hábilmente de una mano a otra. Pero lo más llamativo de la despampanante castaña era el largo y ajustado vestido de satén rojo, que se ajustaba a su perfecta figura, con una abertura que dejaba su pierna derecha al descubierto.

— ¡5 minutos para salir a escena, preciosas! —anuncio la potente voz de Maximilam al otro lado de la puerta antes de entrar al camerino, el mago usaba un impecable traje negro con una flor en el ojal, al verlo los ojos de las chicas se iluminaron y sin tardanza se acercaron a él.

— Está debe ser nuestra mejor noche chicas, así que asegúrese de dar un buen espectáculo, y si lo hacen les daré la recompensa que tanto desean ¿Han entendido, mis leales esclavas? —preguntó el chico de enigmática mirada violeta con una sonrisa alegre que se reflejó en el rostro de las chicas.

—Asi será, Amo Maximilam —respondieron al unísono antes de los ensordecedores aplausos del público les indicarán que era el momento.

Fin

Agradezco su atención y paciencia a esta série de relatos un agradecimiento especial para Black cignus por su apoyo.

Sugerencias y comentarios bien recibidos asta la próxima.
 

Sombrero loco

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En un bello día de primavera en el pintoresco Pueblo Hojas Gemelas de la región de Sinnoh, el Sol brillaba en lo alto, los Starly cantaban en sus nidos y los pokémon correteaban en la hierba, todo parecía indicar que se trataba de un tranquilo dia como cualquier otro.

Aunque en una de las casas del pueblo el ambiente era todo menos tranquilo ya que Johanna, la hermosa ex coordinadora, estaba por enfrentarse al momento que más temía al terminar cada mes: Su estado de cuenta había llegado inflado como siempre.

"¿Cómo es que puedo gastar tanto?" se regaño la mujer si misma mientras que revisaba las cuentas por pagar y el dinero que tenía a su disposición

-Es otro mes en el que apenas saldré bien librada -se lamento mientras realizaba la transacción pertinente para el pago de todas sus tarjetas electrónicas y veía con pesar que sus reducidos fondos no serían capaces de soportar otro mes así.

"¡Johanna debes aprender a controlarte!" pensó con desilusión antes de sentarse en su sofá preferido y pensar en una forma de resolver su delicada situación económica.

Últimamente la ex coordinadora no podía evitar actuar como una adolescente cada vez que iba de compras, una visita al área de maquillaje para obtener una mascarilla terminaba en la compra de un completo y costoso tratamiento dérmico.

"¿Y de las decenas de zapatos que tengo en el armario cuantos apenas me he puesto una vez? ¿Y cuantos de ellos ni he sacado de sus cajas? ¡¿Y en serio necesitaba comprarme un vestido nuevo?! ¡Con todas las prendas que tengo en el guardarropa y que apenas he usado!" pensó la mujer con desilusión

-Y aún así tengo el descaro de decirle a Dawn que se modere en sus gastos ¡Que gran ejemplo soy! -se reprochó, aunque en el fondo se alegraba de que su hija no estuviera en casa para enterarse de que ella apenas era capaz de contener su propio impulso de comprar.

Tras tranquilizarse un poco procedió a revisar el resto de la correspondencia, temiendo por un momento encontrar más cuentas que pagar, pero solo encontró el habitual correo basura y una que otra muestra gratis de algún nuevo producto hasta que algo llamó su atención.

-¿Qué es esto? -se preguntó al tomar un misterioso sobre de color rosa que estaba sellado con un símbolo similar al de un Gengar riendo, por un momento pensó en tirarlo a la basura junto con el resto de su correo, pero un repentino instinto de curiosidad se apoderó de ella y terminó por abrirlo.

En su interior se encontraba una brillante tarjeta de color dorado, aparentemente de crédito, y una nota que rezaba:

"Estimada Sra. Johanna Berlitz.

Nosotros sabemos a la perfección que su mayor deseo es el de comprar todo lo que se le antoje sin tener que preocuparse por pagar cuantiosas cuentas, es por esa razón que hemos decidido ayudarla a volver ese sueño una realidad. Le aseguramos que con esta tarjeta usted podrá disfrutar de comprar sin volver a preocuparse por recibir un gordo y molesto estado de cuenta.

Sin embargo también es nuestra obligación advertirle de la única condición que se le impone al usar nuestro producto: Nunca deberá de sobrepasar el límite de compras impuesto para esta tarjeta, ya que en caso de hacerlo inmediatamente se procederá a embargar"

Johanna leía el documento con una mezcla de felicidad e incredulidad hasta que negó con la cabeza, por más vueltas que le diera aquella era una oferta demasiado buena para ser real.

"¿En verdad creen que soy tan ingenua como para aceptar algo así?" se preguntó y antes que cualquier otra cosa pasará guardo nuevamente la tarjeta en el sobre y la tiró a la basura junto con el resto del correo indeseado.

-Creo que es mejor es que compre algo para la cena -decidió Johanna al ver la hora y salir de su casa.

Para la coordinadora era una verdadera ventaja que su hija estuviera de viaje, ya que no habia ninguna necesidad de preparar la cena, para ella era suficiente con comprar un poco de comida preparada en un de los varios negocios del pueblo.

Después de ordenar lo que deseaba y pedir la cuenta se disponía a sacar una de sus tarjetas electrónicas para pagar su orden cuando sin querer entregó la misteriosa tarjeta que recibió esa tarde y que inexplicablemente había terminado en su bolso.

- ¡Esperé un momento, por favor! -pidio al momento en que la tarjeta pasó por el lector, ante la incrédula mirada de la dependiente del lugar, sin embargo en cuando el sonido de aprobación del lector llegó a sus oídos pudo sentir como si una corriente eléctrica le surcara la columna vertebral y la hizo dar un ligero suspiro para desahogarse.

- ¡Muchas gracias por su compra! ¡Esperamos que vuelva pronto! -dijo amable la cajera, quien ajena a la situación, al entregarle su recibo junto con la tarjeta.

-¡A usted, muchas gracias! -respondió la ex coordinadora ligeramente sonrojada.

De regreso a casa Johanna miraba con detalle esa misteriosa tarjeta, mientras se preguntaba si la agradable sensación que experimento hace unos momentos se debió a que pagó con ella o fue por otra razón.

"¡Bueno, parece que sólo hay una forma de averiguarlo!" pensó mientras que se dirigía hacia un café cercano.

Una vez más en su casa Johanna se sentó en su sofá para reflexionar en lo que le había ocurrido esa tarde. Ya no le cabía la menor duda de que cada vez que compraba algo con esa tarjeta experimentaba una ráfaga de placer, un tanto peculiar y culposo, que siempre le dejaba con ganas de más y también había notado que entre más costoso fuera el artículo a comprar más placer le generaba.

Y en cuanto pensó en ello un evidente sonrojo subió a sus mejillas, si se habia sentido tan bien al comprar aquellas cosas tan sencillas, no se imaginaba el como se sentiría al comprar cosas más costosas mucho más costosas.

- ¡Me voy a divertir mucho contigo! -dijo esbozando una sonrisa a la pieza de plástico que tenía entre sus manos.

A partir de ese día Johanna empezó a pagar absolutamente todo con su nueva y mágica tarjeta de crédito, siempre obteniendo esa agradable sensación de placer al hacerlo, pero lo mejor de todo era de que tal y como decía la carta que venía junto con la tarjeta nunca llegaba ningún tipo de estado de cuenta sólo un breve recordatorio de que nunca gastará más de su límite o sería embargada.

A pesar de su felicidad no podía evitar sentir un poco de desconfianza al principio, por lo que decidió solo gastar lo necesario, pero esa resolución no duró mucho tiempo: Entre mas usaba la tarjeta mayor era el placer recibía.

En resumen Johanna jamás se había sentido tan bien como en ese momento, se sentía como una adolescente comprando a manos llenas y sintiendo esa creciente sensación de placer al hacerlo, Le era penoso decirlo pero en más de una ocasión había terminado con las pantaletas húmedas después de una tranquila tarde de compras y era algo que le encantaba.

-¡Por Arceus que tarde es! -dijo la ex coordinadora al llegar a su casa después de un maravilloso día de compras y dejar a un lado sus compras más recientes.

En esos momentos la mujer sólo deseaba quitarse sus flamantes zapatos nuevos y sus empapadas pantaletas para disfrutar tranquilamente el resto del dia, cuando el videófono de la sala empezó a sonar.

-¡Espero que sea importante! -exclamo al dirigirse a contestar la videollamada y escuchar una voz mecánica.

"Este es un mensaje grabado para recordarle que mañana en la noche es la gran cena de gala de ex-coordinadores pokémon de la región Sinnoh. Le suplicamos que confirmé su asistencia respondiendo éste mensaje"

En ese momento Johanna quería que la tierra se abriera y se la tragara ¡Se había olvidado por completo de la reunión! "¿¡Y ahora que es lo que voy a hacer!?" se preguntó alarmada mientras empezaba a caminar de un lado al otro por su sala principal.

A pesar de todas las lujosas prendas que tenia en su colosal y casi intacto guardarropa, sabía a la perfección que alguna de las personas presentes en ese evento notarían que eran de rebaja y liquidaciones; además de que no podía presentarse con su piel y su rostro luciendo resecos, tambien necesitaba arreglar su cabello el cual estaba echo un desastre y no menos importante necesitaba hacerse una pedicura y manicura. Esos odiosos y presumidos sujetos parecía que podían mirar a través de los objetos con un escáner de barras.

Pero por el mismo Arceus ¿Como podría estar lista a tiempo para poder brillar en esa reunión? Por que estaba decidida a lo que sea para hacerlo ¡Primero muerta antes que convertirse en la comidilla de las brujas engreídas de sus ex compañeras durante meses! Y faltar no era una opción ¡Eso sería aún peor que ir con un vestido barato, zapatos de temporada pasada y usando maquillaje barato!

Con aquellos pensamientos en su mente la hermosa mujer dio una profunda respiración, plantando sus firmes y descalzos pies en el piso y extendido el brazo hacia donde tenía su tarjeta.

-No se cual sea el límite ¡Pero en este momento le vendería el alma al mismísimo Giratina si con eso puedo cerrarle la boca a esas brujas! -exclamo Johanna mientras se preparaba para cumplir su empresa y rápidamente salió de su casa.

Normalmente el exclusivo Gardevior Spa no aceptaba a nadie que no hubiera hecho una reservación previa, pero el haber sido una ganadora de la Copa Listón y una de las mejores coordinadoras de Sinnoh, junto con haber aceptado pagar un "módico" cargo extra por su inesperada visita le daban a Johanna la libertad de pedir un costoso paquete que incluía un masaje antiestrés, un tratamiento dermo-rejuvenecedor, un facial exfoliante, manicura, pedicura y un tratamiento capilar con jalea real de Vespiqueen.

También solicitó un asesoramiento de moda con el que compro un ajustado vestido negro de cóctel de una pieza con una abertura lateral que daba una generosa porción de sus bellas piernas y unos guantes de seda negra que le llegaban hasta el codo, sin duda aquél conjunto resaltaba sus aún generosas formas.

Y para completar aquella sensual indumentaria escogió un atrevido juego de ropa íntima compuesto por medias a medio muslo, cuyos bordes se asomarían de manera pícara por las aperturas del vestido, las pantaletas eran tan delgadas que apenas podían ser vistas a pesar de lo ajustado que era el vestido y para rematar su imagen adquirió un discreto sostén sin hombros que dejaba su espalda completamente expuesta.

Posteriormente solicitó el más exclusivo catálogo de joyería, del cual escogió un juego en titulado "Saphire Mistyc", compuesto por una gargantilla, pendientes, una pulsera y un anillo, todos de plata pura con incrustaciones de auténticos zafiros importados desde Kalos.

Y finalmente remato su imagen con un vistoso maquillaje de reina Kalosiana y unas zapatillas de punta abierta para que se apreciarán las uñas pintadas de sus pies.

Al terminar sus compras agradeció a Arceus que todos sus gastos se pagarán por adelantado. Ya que en el momento en que el pago fue aprobado el placer que sintió fue tal que casi se desmaya, desde las apasionadas noches de lujuria con su difunto esposo jamás se había sentido tan bien, así que con una gran sonrisa y sintiendo como sus líquidos íntimos se escurrían por sus piernas la mujer salió del Gardevior Spa con paso firme y sensual hacia su gala dispuesta a robarse la noche.

Horas más tarde, al momento de poner un pie en la gala, Johanna sintió como absolutamente todas las miradas estaban posadas en ella. Algunas eran de envidia pura, otras eran de admiración y sobra decir que la gran mayoría eran de deseo. Podía jurar que todos y cada uno de los contados hombres y una que otra de las mujeres presentes la devoraban con esa mirada lujuriosa que la hacían sentir llena de poder.

Sin duda alguna Johanna fue la indiscutible reina de la gala, toda la noche recibió una lluvia de halagos ya que algún que otro productor invitado le extendían con sus tarjeta personales alegando que tenían el proyecto perfecto para resaltar su belleza y glamour, y obviamente las innumerables invitaciones indiscretas que llego a recibir incluso de mujeres.

A pesar de lo tentador que se escuchaban todas aquellas lujuriosas propuestas Johanna decidió regresar sola a casa, ya había logrado su objetivo de humillar a sus prepotentes rivales y el saber que había pisoteado sus frágiles orgullos con sus nuevos y flamantes tacones de diseñador la hacían sentir increíblemente poderosa.

Saco de su bolso su flamante Pokegear y activó una aplicación para solicitar un taxi que la llevará a su casa, pero al momento de pasar su inseparable tarjeta por el lector este sólo le regreso un mensaje: "Tarjeta sobre girada. Usted será embargada".

Por alguna extraña razón al leer aquel mensaje un inquietante escalofrío recorrió su descubierta espalda y una indescriptible ansiedad hacia temblar todo su cuerpo "¿Que está pasando?" pensó Johanna asustada, no sólo por las extrañas sensaciones que sentía su hermoso cuerpo, sino porque la calle entera se había quedado completamente vacía y la temperatura ambiental había disminuido considerablemente.

Repentinamente escucho unos pequeños pasos acercarse a ella en esa enigmática calle vacía y temerosa levantó la vista para ver como un Gengar, que vestía un elegante smoking blanco, junto con un monoculo de oro en su ojo izquierdo, un bastón y sombrero de copa, se dirigía hacia ella con una sonrisa siniestra.

-¿Qui-quien eres tu? -pregunto la mujer sin intentar contener su miedo.

En respuesta a su pregunta el pokémon vapor chasqueo los dedos de su mano derecha, de los cuales surgió un rayo de color negro que al momento de impactar con la mujer transformó en brillantes monedas de oro todo lo que tenía encima y la dejó completamente desnuda ante el elegante tipo Fantasma.

Siguiendo su instinto de supervivencia Johanna intento escapar de aquel pokémon, quien la hizo levitar en el aire mientras ella intentaba correr, y lentamente se acercó a la hermosa ex coordinadora.

Gengar admiro que aquella sugerente posición le permitía ver los adorables pechos talla 36 de la mujer y hacia que su prominente y firme trasero rebotara de manera deliciosa, aunque la expresión de terror que había en su rostro era lo único que desentonaba con la sensual imagen, pero ese era un detalle que estaba a punto de corregir.

-¿Por que? ¿Por que me haces esto? -pregunto Johanna asustada y muy confundida, no podía explicarse que un pokémon salvaje actuará así, a menos que fuera el compañero de algún degenerado sujeto.

"Es la hora de pagar tu deuda" anuncio el tipo Fantasma/Veneno por medio de su telepatía y con una sonrisa que sólo podia ser descrita como macabra.

-Te-te prometo que te pagaré, sólo dime cuánto dinero es y lo conseguiré, pero por favor déjame ir -suplico la bella coordinadora con los ojos llenos de lágrimas y haciendo un tierno gesto del cual resultaría casi imposible no compadecerse, sin embargo el pokémon permaneció impasible y río con más fuerza que antes.

"No quiero tu dinero humana, mi pago será tu alma" y tras esa declaración los ojos de Gengar comenzaron a brillar intensamente, mientras los preciosos ojos azules de su víctima perdían su brillo, y con un nuevo chasquido de sus dedos sumió a la mujer en una densa oscuridad.

Al poco tiempo Johanna reacciono y en vano tratar de observar algo en la inmensa oscuridad que la rodeaba, no era capaz de ver ni su propia mano frente a ella, sin embargo en el momento en que se movió pudo sentir como algo largo y viscoso comenzaba a subir por sus piernas y su espalda.

-¡Por favor, no hagas esto! ¡BASTA! -imploro con un grito lleno de terror mientras sus brazos y piernas eran completamente separados y envueltos por aquel extraño objeto, impidiendo sus movimientos, estaba completamente a la merced de aquella extraña y desagradable sensación que no tardó en envolver el resto de su cuerpo.

-Por favor, no ¡Mis pechos son muy sensibles! ¡DETENTE! -exclamo entre gemidos al sentir que aquella delgada y viscosa estructura comenzó a rodear sus pechos y la punta de esta comenzó a jugar con sus pezones, hasta ese momento fue que la ex coordinadora comprendió que lo que la mantenía atrapada eran los tentáculos de un Octillery.

A pesar de querer mucho a los pokémon, esa especie en particular nunca fue de su agrado, además de que ni en sus peores pesadillas se imagino estar en una situación así; por más que lo intentaba no sólo no podía liberarse de aquellos asquerosos tentáculos sino que estos la envolvían cada vez con más fuerza.

Sin embargo muy a su pesar no podía negar que estaba empezando a disfrutar de aquella bizarra situación, sus ya erectos pezones eran constantemente succionados por las ventosas de los tentáculos que rodeaban sus pechos y los apretaban con fuerza y le proporcionaban un culposo placer similar al que sentía cada vez que compraba algo con esa endemoniada tarjeta.

-¡Nooo! ¡Po-por favor de-detente! ¡ESO NO!-exclamó la mujer entre gemidos de excitación y terror cuando uno de los muchos tentáculos que mantenían sus piernas abiertas se abrió paso hasta su rincón más íntimo y comenzó a penetrarla con fuerza.

Aquella fue una de las sensaciones más placenteras que la ex coordinadora había experimentado en su vida y cuando por fin empezaba a acostumbrarse un nuevo tentáculo comenzó a recorrer sus deliciosas nalgas hasta llegar a su estrecho ano e introducirse en el.

-¡Esto es muy rudo! ¡Es demasiado! ¡ES DEMASIADO! -balbuceo Johanna con dificultad ya que la fuerza y la intensidad de sus gemidos era tal que era un verdadero milagro que alguna de sus palabras se entendieran.

Durante lo que bien pudieron ser varias horas y a la vez unos pocos minutos el cuerpo de hermosa mujer no paraba de temblar, en parte porque los numerosos tentáculos que la mantenían prisionera estaban arqueandola lentamente y porque por más que intentará resistir y ocultar el bizarro placer que sentía ya no era capaz de fingir que no disfrutaba de esa situación y que lo que más deseaba en ese momento era llegar al orgasmo.

-¡YA NO AGUANTO...! ¡ME VOY A CORRER! ¡NO LO SOPORTO MÁS! -los movimientos de los tentáculos sobre sus excitados pechos y sus celestiales agujeros era cada vez más frenético, violento y excitante hasta que...

-¡¡¡ME VENGO!!! -fue el excitante grito de placer que salió de la boca de Johanna al finalmente llegar al tan ansiado éxtasis, un sensual sonido que resonó en el lugar en donde se encontraba, junto con una impresionante cantidad de fluidos que resbalaban por sus piernas y el sonido de su entrecortada respiración.

Parecia que todo aquello habia sido una ilusión ya que al despertar notó que seguía en el mismo lugar, sin embargo aún no se había recuperado de aquel orgasmo y por más que trataba de levantarse su cuerpo no le respondía, todo le daba vueltas y le faltaba el aire.

Fue cuando la mujer sus hermosos ojos azules cuando pudo distinguir de forma borrosa la maléfica sonrisa de Gengar frente a ella y de manera inconsciente abrió la boca y de esta, muy lentamente, comenzó a desprenderse una suave luz azul que fue transformándose en una llama de un intenso tono azul zafiro.

Gengar miro con curiosidad aquella brillante flama antes de atraparla con su lengua y devorarla "¡Exquisita! ¡No hay nada mejor que un alma en su punto exacto de maduración!" mencionó al relamerse con gusto antes de sacar un pañuelo de su bolsillo y usarlo para limpiarse la boca.

Mientras tanto el cuerpo de la ex-coordinadora se había quedado inerte en el suelo, pero lo más intrigante era que su mirada estaba completamente en blanco y un constante flujo de saliva fresca salía a través de sus entreabiertos labios.

"¡Levántate ahora, cáscara vacía, y sígueme! Veré en cuanto puedo vender tú apetecible trasero" ordenó el elegante pokémon vapor mientras que el cuerpo de Johanna se irguió de repente y sus brazos se retiraron por completo hasta quedar completamente rectos frente a ella, pero sus ojos aún estaban en blanco y su rostro estaba completamente inexpresivo, como si de una muñeca se tratase.

"¡Andando montón de carne! ¡No tengo toda la noche!" la urgió el tipo Fantasma mientras azotaba el firme trasero de Johanna, quien empezó a avanzar detrás de el dando pequeños y rítmicos saltos que hacían relucir su mejor atributo, al parecer inconsciente al dolor o al frío de la noche.

Horas más tarde Gengar miraba impresionado las ofertas que estaba recibiendo por su último embargo. Hasta el momento la mejor oferta provenía de un sujeto de Alola, seguida por la de un ermitaño que vivía en las montañas de Johto y acercándose de la nada apareció la oferta de un empresario de Unova, quien sin perder tiempo empezó a ofrecer fuertes cantidades de dinero por la mujer que alguna vez conocida como Johanna.

"¿Me pregunto cómo te verás mejor, trozo de carne? ¿Acaso usando medios cocos como sostén y una diminuta falda de paja? ¿Como la obediente sirvienta de un solitario pastor de Mareeps? ¿O quizá como el juguete sexual de un fanático de las muñecas en Unova?" preguntó el fantasma con sorna, al parecer sin esperar una respuesta de la mujer, cuando el sonido que anunciaba al ganador de una máquina traga monedas se escuchó por todo el lugar y que significaba que una de las ofertas había resultado ganadora.

"¡Y tenemos un afortunado ganador!" anuncio Gengar azotando un abanico contra una mesa antes de prender una cámara y dirigirse hacia el individuo ganador "Su hermosa adquisición llegará a usted en una semana via express" y enfocar a una desnuda Johanna, quien sonrió levemente antes de decir:

-¡Seré muy feliz viviendo con usted el resto de mi vida, mi Amo!

Mientras tanto en la lejana región de Johto la bella Dawn miraba con atención y un poco de angustia la pantalla de su Pokegear, el saldo de su cuenta como coordinadora estaba un nivel peligrosamente bajo.

-Estoy forzada a ganar en mis siguientes concursos o estaré en verdaderos aprietos, en especial ahora que no puedo contactar a mamá -dijo Dawn mientras entraba en un Centro Pokémon.

-Disculpa ¿Tú eres la coordinadora Dawn Berlitz? -preguntó la amable enfermera al momento de recibir los pokémon de la chica.

-Lo soy enfermera Joy ¿Acaso sucede algo malo?

-Para nada linda, es sólo que tu madre te envío esto -anuncio la joven de cabello rosa mientras le extendía un sobre sellado con el símbolo de un Gengar sonriente.

¿Fin?

Saludos cordiales sugerencias y comentarios sobre esta serie bien recibidos agradezco a mi editor Blackcignus su vital ayuda
 

Sombrero loco

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Buenos días lectores de estas locuras trayendo una nueva historia para compartir con ustedes la primera con Loli así que solo disfrútenla.

Lo que digas Oni chan

Un bello atardecer iluminaba Ciudad Lumiose, la orgullosa capital de Kalos, y teñía de naranja la emblemática Torre Prisma, la cual no sólo era la principal atracción de la ciudad también era el gimnasio de la misma, vista desde afuera todo parecía sumamente tranquilo y normal, pero nadie sospechaba que en el interior del edificio las cosas eran totalmente diferentes.

Clemont Lemon, el líder del gimnasio Lumiose, estaba persiguiendo como podia a su pequeña hermana, Bonnie, la cual traía una memoria USB en su mano.

-¡Bonnie! ¡Para de una vez¡ -pidió el agotado inventor, pero ella no respondió y continuo a través de las escaleras que se dirigían a la azotea del edificio.

"¿Qué diablos pasa aquí?" pensó el rubio mientras trataba de seguirle el paso a la pequeña chica y recordaba lo que sucedió hace algunos minutos.

Hace unos días un ciber activista autodenominado como "Capitán Centella" había hecho estragos en la infraestructura de la Liga Kalos, causando importantes cortes de energía en toda la ciudad.

La principal teoría indicaba que un miembro de la misma liga era el traidor, lo cuál le causaba problemas al genio del gimnasio Lumiose. Solo alguien con sus habilidades y conocimientos sería el responsable de los ataques, por lo que él era el principal sospechoso.

Y decidido a demostrar su inocencia había instalado un nuevo sistema de seguridad en su gimnasio, el cual le indicaba la presencia de cualquier persona que no fuera él en las áreas restringidas del edificio.

Para su sorpresa, poco tiempo después la alarma silenciosa de la sala de control se había activado y el se dirigió hacia el lugar lo más rápido que podía
"Veamos quien es el culpable" pensó el emocionado rubio mientras abría lentamente la puerta.

Sin embargo su alegría fue sustituida por sorpresa y confusión al ver la imagen que estaba frente a sus ojos: Su propia hermana se encontraba frente al monitor copiando datos y carpetas a una USB, y rápidamente entró a la sala de control.

-¿Bonnie qué estás haciendo aquí? -preguntó Clemont de forma severa exigiendo una explicación, pero la pequeña al darse cuenta de que fue descubierta no respondió y tomó la memoria antes de salir corriendo.

-¡Vuelve aquí inmediatamente! -proclamó mientras empezaba a perseguirla por el edificio.

-¡No... puedes... escapar! -balbuceó un agotado Clemont cuando finalmente acorralo a Bonnie en uno de los balcones de la torre, pero para su sorpresa la pequeña ágilmente se subió a la barandilla del mismo.

-¿Qué estás haciendo? -pregunto Clemont, ahora asustado, al ver la temeraria acción de su hermana, quién seguía sin responder y se despidió con un ademán de mano y una sonrisa burlona antes de seguir su camino.

Sin más remedio el agotado y asustado rubio comenzo a subir por la barandilla lo más rápido que podía, sólo para ver como su hermana se montaba en el lomo de un Fearow de tamaño considerable.

-¡Clemont, mi Oni-chan te hablará pronto! -hablo finalmente Bonnie mientras el ave emprendía el vuelo y se alejaba de la torre ante la mirada atónita del inventor.

Mientras tanto el feroz pokémon volador de Kanto se dirigía rápidamente a un inmueble que estaba en las afueras de la ciudad, que aparentemente estaba abandonado, y unos momentos después Fearow aterrizó en el balcón de dicha vivienda y la pequeña descendió emocionada del feroz pokémon.

-Gracias Fearow por traer a mi imoto a salvo, mereces un descanso amigo-dijo una profunda voz masculina a través de un parlante oculto y el rayo rojo de una pokebola surgió de una lente oculta devolviendo al fiero pokémon.

-Buenas noches mi linda imoto, por favor pasa, hay mucho que hacer esta noche -dijo la misma voz.

-¡Sí! -respondió la emocionada rubia entrando a la casa y una vez dentro rápidamente se dirigió directo al estudio principal de la casa, en donde la esperaba un joven de cabello azul que no parecia mayor a su hermano.

-¿Pudiste traer lo que te pedí? -preguntó el joven a la pequeña.

-¡Sí, oni-chan! -respondió Bonnie mientras le entregaba la USB.

-Muy bien, ahora veamos que se nos oculta -dijo el misterioso joven con una sonrisa y de inmediato introdujo la memoria en su computadora.

Para su enorme beneplácito los datos mostrados ante él no podían ser mejores. Había información sobre todas las cuentas secretas de los diferentes Campeones de Kalos en múltiples paraísos fiscales, conversaciones grabadas por el sistema de espionaje de los Holomisores entre varios entrenadores extranjeros y muchas cosas que de ser liberadas harían temblar a la liga Kalos directo desde sus cimientos.

-Buen traba... mmm -trato de felicitar el joven, pero la frase fue interrumpida por un súbito y apasionado beso de parte de la pequeña rubia -¡Golosa! -dijo en cuando se separaron.

-Extrañe mucho a Oni-chan ¿Acaso tú no extrañaste a tu imoto? -preguntó Bonnie poniendo una cara triste capaz de conmover a cualquiera.

-Por supuesto que te extrañe, mi linda imoto - respondió con calma mientras comenzaba a acariciar el pequeño, pero firme, trasero de Bonnie antes de atraerla hacia el y darle un apasionado beso francés, al que ls pequeña se entregó por completo, disfrutando de la pasión que la envolvía en ese momento.

-Esto estorba -mencionó el chico de pelo azul en cuando se separaron y comenzó a remover la blusa de la rubia para descubrir que sus pezones ya estaban erectos -¡Se ven tan deliciosos!-y sin tardanza agachó su cabeza para lamer aquellos pequeños pero apetecibles pechos.

-¡Bonnie... se siente... muy bien... Oni-chan! -gimió la pequeña sonrojada por el estímulo.

-Y haré que te sientas aún mejor -respondió el chico y delicadamente introdujo su mano derecha debajo del short de Bonnie para tocar la intimidad de la jovencita justo por encima de su prenda intima.

-¡Si tu tocas, Bonnie también toca! -dijo la pequeña y excitada rubia cuando sus pequeñas manos tocaban descaradamente el considerable bulto que se había formado en los pantalones del chico.

-Eres una dulce descarada, imoto -respondido el mientras la pequeña seguía tocando su pene erecto por encima de su pantalón, cuando la detuvo

-Imoto , detente por favor -pidió causando que Bonnie le hiciera un pequeño puchero de enojo

-Calma sólo iremos a un lugar más cómodo, pero recuerda que el que da las órdenes soy yo,
mi linda imoto -dijo con voz suave, pero con una nota de autoridad.

-Sí, oni-chan. Bonnie sólo obedece las órdenes de su oni-chan -recitó la rubia de manera mecánica y sus ojos azules se tornaron ligeramente vidriosos mientras lo decía, para bajar de las piernas del chico, quién al ponerse de pie volvió a tomar su trasero y la guió hasta su habitación.

La pequeña se sentó en la orilla de la cama, no sin antes quitarse su pantalón café y sus zapatos rosas, mientras el se quitaba los pantalones y se quedó solo en bóxer frente a ella.

-Levanta tus pies hacia a mí Bonnie -ordenó.

-Si, oni-chan -respondió emocionada, sus ojos ya habían vuelto a la normalidad y se apresuró a obedecer dejando sus pequeñas y firmes piernas junto con sus blancos y desnudos pies frente al chico.

El observó con detenimiento la planta de sus pies y sus dedos antes de proceder a lamer las plantas de los pies de la niña, pasando la lengua una y otra vez, para después chupar cada uno de dedos, su sabor era exquisito como un manjar en su boca.

-Estas muy rica, imoto -dijo con descaro y pasando su lengua por encima de sus labios al ver el sonrojo que se había formado en el rostro de la menor.

-Gracias oni-chan, ¿Podrías seguir? A Bonnie le gusta mucho lo que hace su oni-chan.

-Por supuesto mi linda imoto -respondió antes de reanudar su tarea, aunque ahora empezó a acariciar sus piernas, unos minutos después el se dió por satisfecho y dió su siguiente orden -Quiero que metas tus manos dentro de tu ropa interior y que comiences a masturbarte.

-Claro oni-chan -respondió ella antes de meter sus manos dentro de su inocentes bragas blancas y las bajo hasta que quedaron debajo de sus rodillas, el chico se quedo atónito al ver a la perfección su conchita de color rosa.

Bonnie no tenía experiencia al masturbarse por lo que comenzó a pasar su mano abierta sobre su intimidad una y otra vez comenzando a gemir.

-Querida imoto ¿Repetirias para mi los mandatos que rigen tu vida, mientras observó como te satisfaces a ti misma? -pregunto con una sonrisa al saber cuál sería la respuesta de Bonnie.

-Por supuesto oni-chan: ¡Tu eres el único oni-chan de Bonnie!, ¡Bonnie adora a su oni-chan!, ¡Bonnie está perdidamente enamorada de su oni-chan!, ¡Bonnie solo existe para la felicidad y el placer de su oni-chan!, ¡Bonnie es propiedad de su oni-chan!, ¡Bonnie es una imoto sexy y obediente!, ¡Bonnie hará cualquier cosa por su oni-chan!, ¡Bonnie sólo obedece las órdenes de su oni-chan!, ¡Bonnie adora obedecer a su oni-chan!, ¡Obedecer a su oni-chan le da placer a Bonnie!, ¡Solo oni-chan puede usar el cuerpo de Bonnie!, ¡Bonnie es la esclava de su oni-chan!, ¡¡¡Bonnie no desea otra cosa más que ser la esclava de su oni-chan para siempre!!! -recitó la rubia entre gemidos.

-Muy bien Bonnie, ahora deja de masturbarte y mete tu mano en tu boca para chupar tus líquidos.

-Si, oni-chan -respondió la excitada rubia, mientras su mano iba directamente hacia su boca, en donde lamió sus dedos hasta eliminar todo rastro de líquido vaginal.

-Has sido una buena y obediente imoto y es la hora de tu recompensa: ¡Bonnie siéntate en la orilla de la cama y abre bien tus piernas.

-Si, oni-chan -respondió la niña visiblemente excitada y feliz, adoptando de inmediato la pose que se le indico, quedando sentada con sus piernas abiertas al máximo, su conchita brillaban gracias a los líquidos que destilo gracias a la masturbacion y él acercó su rostro a la intimidad de su pequeña víctima y olió el perfume más delicioso que había olido en su vida, el olor de una vagina virginal totalmente virginal e inexplorada.

Rápidamente saco su lengua y comenzó a lamer la vagina de la chica de arriba hacia abajo, primero con lentitud y delicadeza, pero al poco tiempo empezó a hacerlo cada vez más rápido, justo como un demente, haciendo que la excitada rubia gimiera de placer con cada lengüetazo de su amado oni-chan, quien lamía con dedicación y lujuria cada centímetro de la concha de la joven.

Continuaron así durante unos 15 minutos hasta que Bonnie soltó un intenso grito de placer, el cual indicaba que la rubia había llegado al orgasmo, su rostro estaba totalmente sonrojado, su pequeño cuerpo temblaba y una gran cantidad de líquido salió de su interior empapando el rostro del chico y la cama.

El chico saboreó aquel delicioso líquido con lujuria disfrutando del mismo -¡Mira qué tarde se a hecho! -dijo sorprendido al ver que ya eran cerca de las once -Querida ... -trato de decir, pero su frase fue interrumpida al ver a la pequeña caer rendida sobre la cama.

"Hay veces en que me olvido de lo frágil que eres" pensó antes de tomar a la niña y acomodarla sobre la cama para que durmiera mejor.

-Mi señor, el paquete ya ha sido entregado -escuchó como una voz femenina lo llamaba a través de un alto parlante.

-¡Excelente! ¡Entonces que comience el juego! -dijo con una sonrisa triunfante mientras se acomodaba en un sillón cercano -A mi orden conecta la cámara 7 para vídeo conferencia.

-Como usted diga, mi señor -respondió la misma voz

Continuará...

Agradezco a los que se tomaron el tiempo de leer esta historia y uno especial para mí editor y colega Blackcignus
 

Sombrero loco

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Buenos días lectores aquí está la continuación de esta historia así que solo disfrutenla.

Esa misma noche, dentro de su taller en la Torre Prisma, Clemont examinaba con cuidado el misterioso paquete que había recibido hace unos minutos, el remitente le era desconocido y al abrirlo vio que en su interior sólo había un holomisor.

Apenas encendió el aparato cuando el anuncio de una llamada entrante aparecio en la pantalla del aparato y con un poco de dudas activo la llamada sin dejar de preguntarse sobre quien y por que lo llamarían tan tarde.

—¡Bonnie! —gritó el rubio totalmente sorprendido cuando vio que su hermana estaba recostada en una enorme cama, completamente desnuda.

—¡Buenas noches, mi querido amigo!—lo saludo una voz muy profunda

—¿Quien eres y que fue lo que le hiciste a Bonnie? —preguntó indignado el especialista en pokémon eléctricos

—Tranquilo amigo, por el momento mi nombre es irrelevante y en cuando a mi pequeña imoto, ella solo esta descansando —respondió la voz con una nota de alegría.

—¿¡Tu imoto!? —preguntó intrigado e indignado.

—Clemont, Clemont, Clemont —respondió la voz —Has sido un hermano muy distante y desatento últimamente, y alguien tenía que cuidar de este lindo angelito! —menciono mientras que una mano fuera de cuadro acarició los suaves y pequeños muslos de la rubia.

—Sólo deja que la oficial Jenny te atrape —respondió molesto el rubio, apretando los puños mientras su rostro se tornaba rojo por la furia.

—Veo que primero tendré que enseñarte la virtud del autocontrol y la paciencia—respondió su interlocutor entre risas, provocando aún más furia en el líder de gimnasio, quién parecía a punto de decir algo más antes de ser interrumpido.

—Pero antes de que se te ocurra hacer una estupidez, amigo mío, me pregunto que pasara en cuando se difunda al público que la final del campeonato de Kalos fue un completo fraude—dijo la voz mientras se desplegaba un archivo llamado "El campeón escogido"

—¡Es increíble que la región de Kalos arreglará la batalla final del campeonato a espaldas de los dos contendientes!—anuncio, mientras que Clemont quedó petrificado por lo que estaba observando

—¿Y que podría ser peor que eso?—dijo mientras mostraba más de la información y fingía estar pensando —Tal vez que tu lo sabias y no sólo no hiciste nada para impedirlo sino que fuiste cómplice ¡Con amigos como tú el chico de Kanto no necesita enemigos!

Clemont se sentía muy enfadado este sujeto no sólo tenía a su hermana en su poder sino que también tenía información que haría cimbrar Kalos desde sus cimientos.

— ¿Y qué es lo que quieres?—preguntó Clemont mientras apretaba los puños.

—¡Qué cara amigo! —dijo el misterioso sujeto feliz por ver el rostro desencajado de Clemont —Pero si tanto deseas una explicación sobre mi imoto y yo, solo tienes que revisar la sombra de Xerneas ¡Y no olvides de llevar el holomisor! —comento el misterioso sujeto antes de cortar la comunicación.

Clemont no tardó en descifrar las palabras aquél misterioso sujeto y se fue corriendo al parque de la Primavera, donde en el centro se alzaba una estatua de Xerneas, el pokémon protector de Kalos.

"¿Que es lo que estoy buscando?" se preguntó mientras miraba la estatua "Bajo la sombra de Xerneas" se repito casi inconscientemente sin dejar de buscar.

Alrededor de la estatua estaban varias bancas para descansar, así que vio cuidadosamente cada una de ellas hasta toparse con algo misterioso, en una de ellas había una historieta abandonada así que se acercó lentamente y vio que se trataba de un número aparentemente antiguo de "La venganza de robotus", un cómic en donde un androide convertía a un grupo de científicos en una especie de zombie usando nanobots.

—¿Que tratas de decirme? —dijo Clemont cuando abrió el cómic y para su sorpresa el interior del mismo mostraba fotografías de su hermana mientras paseaba por el parque. De improviso el holomisor empezó a vibrar, Clemont tomó la llamada sabiendo de antemano quien era el emisor.

—¡La venganza de Robotus! —dijo el misterioso sujeto al inventor —¿Sabías que en su momento fue muy criticada por sus escenas crudas y semi desnudos femeninos? —preguntó mientras Clemont continuaba mirando más y más imágenes de su hermana —A pesar de eso, ahora un número original se cotiza en más de 600 Pokedolares —dijo el misterioso sujeto.

—¿Pero que significa esto?—se preguntó intrigado el rubio mientras que las imágenes de su hermana pasaban de situaciones comunes a más comprometedoras, ya que en algunas fotografías la pequeña rubia estaba posando como si estuviera modelando para una revista de caballeros.

—¿Sabes algo? ¡Aunque sea pequeña Bonnie es muy sexy!—dijo el misterioso sujeto aumentando la furia y la intriga del líder de gimnasio.

—¿Cómo hiciste que ella se expusiera así? —preguntó Clemont con intriga.

—Puedo asegurarte que no la obligue en lo más mínimo, Bonnie lo hizo quiso—respondió el interrogado con amabilidad

—¿De qué diablos estás hablando? ¡Es obvio que tuviste que obligarla!—respondió el rubio cada vez más alterado

”Se que no sabes mucho de historietas, ya que según tú son una pérdida de tiempo así que te haré una pequeña pregunta ¿Cómo es que consigue el maligno Robotus infectar con nano máquinas a su primera víctima?".

Entre las fotografías de su hermana estaba la única página de la historieta, en donde se puede ver como el androide vacía un líquido verde en una taza de café.

—¡Estas insinuando que usas tecnología de control mental basado en el uso de nano máquinas!—respondió Clemont con una incredulidad evidente.

—Apuesto a que no recuerdas cual es el la bebida favorita de Imoto!—respondió el interlocutor dejando a Clemont impávido ante la pregunta.

—¡A Bonnie le gusta la fresada mineral!— respondió amablemente la pequeña, quien recién despertaba, y no ocultaba su desnudez ante la cámara del holomisor.

—Es verdad imoto, a ti te fascina esa bebida—respondió amablemente el joven misterioso mientras que cruzaba sus brazos sobre ella para cubrirla mientras que el rubio nuevamente estaba con la cara desencajada.

—¿Sabes algo Clemont? Yo seguí a Bonnie por dias y a pesar de ser tan linda vi que tenía muy pocos amigos, mas allá de Dedenne, ella paseaba sola por este enorme lugar.

Bonnie caminaba por el parque con su fiel Dedenne dentro del bolso amarillo que colgaba de su hombro derecho.

—Podía no demostrarlo, pero era evidente que se sentía muy sola.

Ella solo veia a varios niños jugar con una pelota y al acercarse para unirse al juego ellos le dijeron que estaban completos.

—Creo que pensaba que era un mal día cuando llegó al puesto de bebidas y le dijeron que se habían agotado—dijo tranquilamente el chico.

Y con un rostro frustrado Bonnie se sentó en una de las bancas inflando sus mejillas en señal de enojo.

—¿Como no sentirse mal al ver esa carita llena de decepción?—se preguntó antes de seguir con el relato

Fue entonces cuando Bonnie vio como uno de los empleados del lugar se acercaba hacia ella y le ofreció una botella de fresada mineral, la cual acepto alegremente e incluso le dió un poco a su Dedenne.

— ¿Cómo supiste cuál es la bebida favorita de Bonnie? —preguntó Clemont interrumpiendo el relato.

—Amigo mío, se pueden saber muchas cosas sí sabes preguntar —respondió el desconocido con naturalidad mientras tocaba levemente los pechos de la menor.

—Pero una tecnología como la que sugieres podría ser peligrosa ¡Podría causar algún tipo de daño cerebral! —exclamo Clemont preocupado por los efectos secundarios.

—Te aseguro que mi tecnología es muy segura, toma rápidamente el control del huésped—respondió el interlocutor antes de seguir con el relato.

Unos minutos después Bonnie comenzó a sentirse cansada y muy mareada sobre la banca del parque "Me siento mareada" penso la mientras bebía un poco más de la fresada, cuando de improviso se levantó y empezo a caminar por el parque con un rumbo desconocido.

Minutos después la pequeña se encontraba en lo que parecía ser el interior de un local desocupado, cerca de la parte más remota del parque, en donde un chico de piel clara y cabello azul la esperaba sobre una cómodo sofá junto a una hielera.

Sin pensarlo Bonnie se acercó lentamente al chico, quién la recibió con los brazos abiertos, justo cuando se desplomó inconsciente y delicadamente la colocó a su lado mientras miraba su reloj sabiendo que la tendría completamente controlada en una hora.

Para no desperdiciar el tiempo aquel chico acariciaba lentamente el adormilado cuerpo de Bonnie, y para su beneplácito la pequeña parecía disfrutar del trato recibido.

—Sí de pequeña eres así de sensible, estoy ansioso de sentir como serás en unos cuantos años.

Así pasaron los minutos hasta que el sonido de una alarma proveniente de su pokegear le indicó que el proceso de conversión había terminado y lentamente la pequeña comenzó a despertarse, tallando sus ojos para acostumbrarse a la luz.

—Bienvenida, linda ¿Dormiste bien? —preguntó al ver a la adormilada chica, quién lo miro fijamente por un momento antes de darle un torpe beso en los labios.

—¡Esto no me lo esperaba! —dijo amablemente a la acción tomada por la rubia, quien solo sonrió dulcemente, mientras se acercaba lentamente a la chica y miraba con atención sus lindas aunque infantiles facciones.

—¡No cabe duda de que serás una chica muy hermosa cuándo crezcas! —dijo mientras acariciaba delicadamente el rostro de la chica y empezó a besarla suavemente, y para su sorpresa la pequeña rubia inconscientemente correspondía los besos recibidos.

Una vez que se separaron el joven decidió probar una nueva idea —¡Quiero que te quites la blusa primor! —ordeno con malicia, mientras que Bonnie no objeto nada y de un rápido y delicado movimiento se quitó la prenda.

—¡Eres tan joven y ya tienes insinuación de busto!—dijo mientras acaricia los minúsculos pecho a de Bonnie, quién pronto dejo salir unos delicados gemidos que denotan placer

—Y veo que son muy sensibles —dijo al empezar a besar y lamer la delicada piel de la chica, quedando fascinado por el delicado sabor que tenía la piel de la chica, antes de recostarla sobre el sillón.

—¡Ahora quiero que te quites el short! —ordenó y Bonnie no tardó en obedecer, quedando únicamente usando una simple pantaleta blanca de algodón.

El joven se quedó observando el cuerpo casi desnudo de su víctima por unos breves instantes antes de sacar una paleta helada de la hielera y lentamente empezó a pasarla por el cuerpo de la chica, quién respondía dando delicados gemidos de placer

—¿Te gusta verdad? —preguntó el chico mientras continuaba acariciando el fino cuerpo de Bonnie con el helado caramelo, recibiendo unos cuantos gemidos como respuesta, así que continuó con el tratamiento hasta que la paleta estuvo prácticamente agotada.

—Bien, creo que ya jugué suficiente. Es hora de ponernos serios —dijo mientras se llevaba los restos de la paleta a la boca y se los comió disfrutando del sabor recogido por el helado.

Sin perder tiempo se coloca completamente sobre la indefensa chica, delicadamente toma su rostro y la hace mirarla a los ojos.

—Escúchame muy bien Bonnie y repite después de mi ¿Entendiste? —dijo el chico con un tono firme.

—¡Si, Bonnie entiende!—respondió la pequeña rubia abriendo por completo los ojos.

—¡Yo soy tu único oni-chan!

—¡Tu eres el único oni-chan de Bonnie! —contesto la chica mientras su captor le acariciaba su rostro con suavidad.

—¡Tú me adoras!

—¡Bonnie adora a su oni-chan!-ahora las manos del chico descendían por el cuello de la rubia.

-—Tu estás perdidamente enamorada de mi! —dijo el chico con una sonrisa confiada mientras sus dedos llegaban a los pequeños pechos de la rubia.

—¡Bonnie está perdidamente enamorada de su oni-chan! —respondió con convicción mientras el realizaba delicados círculos alrededor de sus pechos incipientes.

—¡Tú solo existes para mi felicidad y placer!

—¡Bonnie solo existe para la felicidad y el placer de su oni-chan! —recitó la rubia con devoción, ganando como recompensa un suave pellizco en sus diminutos pezones.

—¡Tú eres de mi propiedad!

— ¡Bonnie es propiedad de su oni-chan! —ahora el chico acarició suavemente el bajo vientre de la chica.

—¡Eres una imoto sexy y obediente!

—¡Bonnie es una imoto sexy y obediente! —respondió con una sonrisa, mientras sentía como la mano de su captor tocaba suavemente su parte intima por encima de su sencilla pantaleta de algodón.

— ¡Tú harás cualquier cosa por mi!

—¡Bonnie hará.. cualquier cosa por... su oni-chan!—su voz comenzó a entrecortarse al sentir como aquellas manos llegaban a sus cremosos muslos y los apretaban con gran descaro

—¡Tú obedecerás con gusto todas y cada una de mis órdenes!

— ¡Bonnie... obedecerá... con gusto... todas las órdenes... de su oni-chan! —declaró la pequeña con una sonrisa, mientras sentía como las manos del chico se movian a través de sus muslos con rumbo hacia su intimidad.

—¡Tú adoras obedecerme!

— ¡Bonnie... adora obedecer... a su oni-chan! —suspiro mientras que un par de dedos suavemente se introducían debajo de la blanca tela de su pantaleta

—¡Obedecerme te da placer!

—¡Obedecer... a su oni-chan... le da placer a... Bonnie! —balbuceó la rubia al sentir unas suaves y delicadas caricias en su intimidad.

—¡Sólo yo puedo usar tú cuerpo! —dijo con firmeza al notar la creciente excitación de su presa.

—¡Solo oni-chan... puede usar... el cuerpo de... Bonnie! —al escucharla fue cuando el misterioso chico decidió que su víctima se había lubricado lo suficiente e introdujo su dedo medio en el sexo.

—¡Tú eres mi esclava! —ordeno con firmeza.

—¡Bonnie... es la esclava.... de su oni-chan! —exclamó la rubia completamente excitada y sonriente, gracias al apasionado mete y saca que había en su vagina, mientras que el chico tenía extremo cuidado de no romper el delicado himen.

—¡Tú no deseas otra cosa que ser mi esclava para siempre! —anuncio triunfante, poniendo toda su atención a su placentera labor.

—¡Bonnie... no desea... otra cosa más... que ser... la esclava... de su oni-chan... para siempre! —gimió la pequeña mientras su cuerpo se arqueo, liberando un profundo y erótico gemido, tras el cuál cayó profundamente dormida.

Pero esto no asustó en lo más mínimo al individuo, quién que retiro la húmeda pantaleta de la rubia y la guardo en su bolsillo, antes de sacar de la hielera un frasco grande de gel limpiador con el cual empezó a borrar toda evidencia de su encuentro.

Así mismo le colocó una nueva pantaleta blanca, aunque con la clara diferencia de que esta era mucho más pequeña y estaba hecha de encaje con varias transparencias.

—¡A partir de ahora tu y yo nos divertiremos mucho, querida imoto!l—e susurró al oído y ella aún inconsciente afirmó débilmente con su cabeza.

—¡Y desde ese momento tu hermana se convirtió en mi linda, sexy y obediente imoto! —dijo aún fuera de cámara, terminando su relato y dejando a Clemont aún más incrédulo y furioso que antes.

—¡Eres un ... -pero Clemont no termino esa frase ya que fue interrumpida por una muy enojada Bonnie.

—¡No te atrevas a insultar a mi oni-chan! —dijo enojada Bonnie ante la sorpresa de Clemont por dicha reacción de parte su hermana.

—Estas celoso de que mi oni-chan es mucho más guapo e inteligente que tú ¡Cuatro ojos!—dijo la rubia con marcado enojo en su voz mientras el inventor palidecía.

—Tu rostro en este momento no tiene precio, querido Clemont —dijo el misterioso individuo regodeandose por el sufrimiento de su rival —¡Ahora imoto dile a donde tiene que ir!

—Por supuesto oni-chan ¡Sólo sigue el rastro del Bunnelby! —respondió Bonnie sumisamente antes de cortar la comunicación.

Por su parte Clemont se quedó estático por un momento, pero rápidamente se dirigió hacia donde habían conocido a Bunnelby.

Continuará....

Espero que esta historia sea de su agrado agradezco a Blackcignus por su imvaluable apoyo.
 

Sombrero loco

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Bienvenidos a esta historia esperando sea de su agrado, agradezco especialmente el apoyo técnico de Blackcignus.

¡Bienvenido a Bunnelby's Hole!

Para Clemont encontrar de nuevo esa vieja estación del subterráneo había sido una tarea sumamente complicada ya que después del incidente con el Team Flare muchas de las edificaciones en Lumiose habían sido completamente reconstruidas y el subterráneo de la ciudad no era la excepción.

“¿Qué estaré buscando aqui?” se pregunto el rubio mientras que veía cada aspecto de la estación abandonada, aunque para su buena suerte no tardó en notar que un pequeño Bunnelby estaba junto a la puerta de lo que sería la oficina del jefe de estación.

“Ese idiota es demasiado obvio” pensó con desdén al acercarse hacia donde estaba el pokémon conejo, quien únicamente lo miro fijamente antes de interponerse entre el y la puerta para impedirle la entrada.

Muy extrañado por el singular comportamiento del pokémon Clemont se quedo un momento estático, se preguntaba de que modo podría pasar sin lastimar al tipo Normal cuando se le ocurrió sacar el Holomisor de su bolsillo y para su gran sorpresa el Bunnelby se apartó para dejarlo pasar.

Clemont entró al lugar, esperando encontrar un estación abandonada y totalmente sucia, pero en su lugar se encontró con que aquel sitio parecía ser usado de forma habitual ya que una ligera capa de polvo cubría el suelo y había 10 desvencijadas sillas alrededor de un espacio vacío, que por alguna razón no le daba buena espina al rubio.

El chico exploró con cuidado el lugar en busca de alguna pista hasta que encontró una cámara de vídeo debajo de una las sillas delanteras y cuando la encendió pudo ver como la pantalla pasaba del blanco a una imagen que nunca espero ver.

—Buenas noches señores, a Bonnie le alegra que pudieron venir a verla esta noche —saludó su hermana con una sonrisa radiante, pero lo más impresionante era que usaba un ajustado leotardo de color café oscuro, medias y muñequeras de color amarillo y un tocado con las orejas de un Buneary.

—Pero ustedes no vinieron a ver a Bonnie hablar ¡Vinieron a ver a Bonnie la ardiente Buneary en acción! —finalizo con una sonrisa mientras que una alegre melodía comenzó a sonar y sin perder tiempo la pequeña rubia empezó a bailar siguiendo el ritmo de la música.

Sin embargo no se trataba del inocente y alegre baile que Bonnie hizo con el Profesor Sycamore y sus pokémon durante el último performance de Serena, se trataba de un baile donde la pequeña movía sus caderas de forma sugestiva y lentamente se daba la vuelta para mostrarle a los espectadores su trasero apenas cubierto por una pequeña bola de algodón amarillo.

Silbidos, piropos y otras expresiones de vulgar aprobación se escuchaban de fondo mientras que ella empezaba a retirarse el ajustado corsé de forma sugerente.

Clemont ya no quiso ser testigo de ese espectaculo tan enfermizo y cerró la pantalla de la cámara, lo cual pareció molestar al Bunnelby y quien de un solo movimiento le retiro el aparato para empezar a verlo

“¡Bune, bune!” mencionó alegremente el pokémon mientras continuaba viendo el inusual espectáculo.

El inventor está sumamente molesto, tanto que ya no le importaba en lo más mínimo el dañar a ese pokémon que a juzgar por las apariencias era de aquel lunático, así que lentamente metio su mano en su bolsillo para sacar una de sus pokebolas, cuando el holomisor que aquel sujeto le dió comenzó a sonar.

Con toda la furia que sentía en ese momento e intuyendo lo que estaba a punto de presenciar a Clemont no le quedó otra opción más que contestar.

— ¡Bienvenido a Bunnelby's Hole! ¡Un lugar de verdaderas maravillas! —saludo aquel sujeto con toda la tranquilidad del mundo mientras acariciaba con descaro el cuerpo de Bonnie, quien aún estaba en sus brazos, pero con la diferencia de que sostenía un dildo de goma con sus pequeños pies y lo movía sin césar.

— ¿¡Cómo te atreviste a hacerle esto a mi hermana!? —rugió un colérico Clemont, quien ya no podía contenerse más, aunque su reacción sólo causó una sonrisa al chico.

—Te sorprendería mucho el saber lo popular que es mi pequeña imoto en esta clase de espectáculos, mi estimado Clemont ¿No es así, Bunnelby? —contestó con malicia al ver la expresión del rubio, quien por inercia volteó hacia el pokémon y vio como este movía animosamente sus orejas siguiendo el ritmo que marcaban las caderas de Bonnie, que seguía bailando usando solamente las medias y los tacones y recibía aún más ovaciones de parte del público.

—Pero debes de estar tranquilo amigo, una de las condiciones de “Bunnelby's Hole” es que los espectadores solo pueden ver pero no tocar. Eso significa que ninguno de esos hombres ha tocado a mi bella imoto ¡Despues de todo el único con el derecho de tomar su preciada virginidad soy yo!

— ¿Qué fue lo que te hice para que busques venganza de este modo? —preguntó Clemont tras escuchar esas palabras y ver la cantidad de “propinas” que su hermana recibía.

—Tu mas que nadie deberías saber que has hecho para tener estos problemas —respondió el chico afianzando su agarre sobre Bonnie — ¡Eres un pobre diablo que toma inventos que no son tuyos y tienes el descaro de presentarlos como si lo fueran!

—Eso sin contar que te estás aprovechando de tu amistad con Lylia Orange para poder hacer un gran fraude de patentes usando la empresa de su familia —añadió con calma haciendo que el rostro de Clemont palideciera.

—Veo que te quedaste sin palabras, bueno eso no importa. Supongo que piensas que hago todo esto porque arruinaste mi vida, pero en realidad debería de agradecerte, después de todo fue gracias a ti que tuve el impulso para desarrollar mi obra maestra.

— ¡Sin embargo si arruinaste la vida de todos aquellos inventores que confiaron en tí! ¡Estás usando a la Corporación Orange para tomar ideas que no son tuyas y hacerlas pasar como propias! ¡¡¡Le quitaste a varios investigadores el crédito que tanto se merecían y lo usaste para alimentar tu inmerecida fama de gran inventor!!!

Hasta ese momento la pequeña Bonnie había permanecido indiferente a la conversación entre sus “hermanos” y continuó con su tarea, pero al escuchar aquella no pudo evitar mirar hacia la cámara, fulminado al rubio con una mirada llena de furia.

—Recuerdo que la vez que descompusiste “tu más grande invento” tardaste días enteros en arreglarlo —declaro la pequeña haciendo unas comillas mientras lo decía — ¡¡¡ERES UN VERDADERO FRAUDE, NO LLEGAS NI A INVENTOR DE PACOTILLA!!! —grito haciendo que el rostro de Clemont se tornará rojo de furia.

— ¿La verdad siempre duele, verdad? ¡Y en especial para un patético papanatas como tú! —se mofó el chico al ver la expresión del rubio.

— ¿Por qué no das la cara, maldito cobarde? —menciono un enfadado Clemont apretando los puños.

—Es gracioso que entre todas las personas tu me llames cobarde. Pero no te preocupes por eso, te aseguró que a su debido tiempo nos enfrentaremos cara a cara —respondió el chico con calma —Mientras tanto ¿Porque no vas a la posada del norte custodiada por el gigante carmesí y arreglas la suite nupcial? —y tras decir eso la comunicación se corto otra vez.

“¿Una posada en el norte? ¿Gigante carmesí?” se preguntó Clemont por unos breves momentos, antes de dar con la respuesta del acertijo.

— ¡El Centro Pokémon al norte de la ciudad! —dijo al reconocer su cercanía con el obelisco de color rojo que había sido colocado hace poco, pero antes de irse pensó que lo mejor seria tomar la cámara de vídeo y poder usarla como evidencia a su favor de irse aunque el pequeño Bunnelby percibió sus intenciones y se enterró junto a está.

El rubio estaba a punto de sacar a su propio Bunnelby y recuperar la cámara, pero el tiempo apremiaba. Desde el lugar en donde estaba apenas podría llegar al Centro Pokémon antes de que cerrará y perder el tiempo era un lujo que no podía darse, así que a regañadientes salió del lugar lo más rápido que su pésima condición física se lo permitió.

Unos momentos más tarde la Enfermera Joy encargada del Centro Pokémon del norte de Ciudad Lumiose estaba terminando los últimos detalles para cerrar el lugar, incluso su Wigglytuff ya estaba en su respectiva pokeball, cuando para su sorpresa el agitado líder de gimnasio de la ciudad entró al lugar de forma intempestiva.

—Discúlpeme líder Clemont pero ya tengo que cerrar el lugar ¿Pero si se trata de una emergencia puedo ayudarlo? —contesto de manera comprensiva la hermosa enfermera de cabellera rosada mientras el rubio recuperaba el aliento

—En verdad... lo lamento... Enfermera Joy... pero vengo... a revisar la... suite nupcial —mencionó con aire entrecortado y la cabeza gacha y por lo que no noto que el cuerpo de la enfermera se estremeció, como si hubiera recibido una descarga eléctrica, su mirada se torno vidriosa y una boba sonrisa que rayaba en lo ridículo apareció en su rostro.

—Es la tercera puerta de la izquierda, el código de seguridad es 3514-0722 —respondió la mujer de forma mecánica y sin emoción.

Por su parte Clemont no tuvo tiempo para contemplar la situación y fue lo más rápido que pudo hacia la puerta indicada, en ella estaba colgado un letrero que decía "Prohibido el paso. Sólo personal autorizado" junto a un lector de códigos, así que sin perder tiempo tecleo el código dictado con anterioridad.

Unos segundos bastaron para que la puerta se abriera y su contenido dejara boquiabierto al rubio, al parecer se encontraba en una especie de estudio de diseño artístico, pero lo que verdaderamente llamo su atención fueron los pequeños maniquíes vestidos con atrevida lencería y trajes fetichistas dispersos por toda la habitación y al instante comprendió a quien representaban.

Sin embargo los además de los maniquíes de Bonnie había de otros que sin lugar a dudas representaban a chicas mayores a su hermana, Clemont estaba sumamente sorprendido por lo que veía cuando el Holomisor volvió a activarse.

— ¡Bienvenido a mi taller de diseño!

Continuará...
 

Sombrero loco

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Buenos días, tardes, noches. O el momento en el cual estén viendo este tema, aquí su amigo sombrero loco solo diciendo que debido a un pequeño problema en la comunidad de Wattpad y algunas situaciones fuera de nuestro control mi socio blackcignus y yo estaremos reeditando algunas historias ya puestas en este tema además de que no actualizaremos con tanta frecuencia. Bueno sin más espero continuar con el apoyo que han dado a este tema un fetiche más usado por los anglosajones que por los latinos y como siempre si tienen alguna duda, idea que podamos hacer a modo de petición no duden en contactarme.
 

Sombrero loco

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Buenas noches noctámbulos que se dan una vuelta por este foro aquí les traigo un nuevo episodio. Agradezco a Blackcignus por su ayuda en la edición del mismo.

Lo que tú digas Oni-chan

Capítulo 4. El Taller del Perverso Genio.

Después de haber sido conducido hacia aquel lugar Clemont miraba todo lo que había a su su alrededor con una expresión de confusión, a lo largo de toda habitación, por todo el lugar habían diversas latas de pintura, pinceles e incluso masillas para hacer esculturas, sin embargo lo más llamativo de todo eran las fotografías y pinturas que adornaban las paredes y los diversos maniquíes de mujer que al parecer custodiaban las obras.

Un poco sorprendido el rubio se dirigió hacia estos y rápidamente se dió cuenta que la escasa y provocativa ropa que usaban parecía más una pieza de decoración que una prenda que alguien usaría.

“Este sitio parece bastante decente comparado con el asqueroso lugar a donde tuve que ir en la tarde, aunque es un poco excéntrico para mi gusto ¿Pero que quiere ese imbécil que haga aquí?” se preguntó el rubio un poco aliviado al ver que su hermana no figuraba en ninguna de las obras de las paredes, aunque ese pensamiento desapareció en cuanto llegó al fondo de la habitación y una luz se encendió para mostrar unas nuevas pinturas.

—¿¡Qué Giratinas significa esto!? —gritó cuando se acercó a la primera obra de ese apartado y veía atónito la imagen de su sonriente hermana abrazando cariñosamente a un Teddiursa, la pintura en cuestión podría haber parecido tierna de no ser por el hecho de que la niña estaba totalmente desnuda y que el pequeño pokémon estaba usando sus manos para recoger la miel que cubría la intimidad de la niña y lamía directamente sus pequeños pechos.

—Veo que encontraste una de mis obras favoritas ¡Esta es una fascinante imagen que representa a la perfección la inocencia y el deseo! —anuncio una odiosa voz que el rubio conocía muy bien y que salía de un altoparlante, lo cual le confirmó que estaba siendo grabado.

—Y debes creerme cuando te digo que ese lindo Teddiursa no va a querer evolucionar jamás—se burló el chico antes de añadir —¿Pero porque te quedas parado como estatua en sólo lugar? Deberías agradecerme que te haya permitido entrar a mi pequeño santuario y apreciar la belleza de mi obra.

—¡Tengo muchas más piezas que demuestran que a diferencia de ti yo si tengo talento! ¡No sólo soy un genio en la ciencia y la tecnología, también lo soy en el noble terreno de las artes! —anuncio su misterioso interlocutor encendiendo otras luces para mostrarle más piezas.

Sin tener otra opción más que seguir las indicaciones de aquel sujeto Clemont se movió de donde estaba y comenzó a observar las diferentes piezas que decoran el lugar notando de inmediato que estaba llena de desnudos femeninos y obras de body paint, lo cual no sólo hizo enfurecer aún más al darse cuenta de que su hermana no había sido la única víctima de aquel demente, muchas otras chicas habían sido capturadas por aquel despreciable sujeto.

Ahora el rubio estaba frente a un cuadro que mostraba como una chica pelirroja, que le resultaba extrañamente familiar y no parecía ser mayor que Bonnie, estaba recostada en un diván usando solo unas medias blancas a medio muslo y cubriendo su intimidad con un abanico extendido mientras su rostro estaba cubierto por un antifaz de carnaval.

—¡A esta pieza la he llamado la diva de Quirim!—anuncio el chico con alegría al ver el incrédulo rostro de Clemont.

—¿Pero como fuiste capaz? ¡Estas pobres chicas no tienen nada que ver en tu supuesta venganza! —replicó el rubio apartando la vista del cuadro recibiendo una sonora carcajada como respuesta.

—¿En verdad eres tan arrogante para creer que mi vida gira en torno a tí? ¿En verdad fuiste tan iluso para creer que teniendo esta maravillosa tecnología a mi disposición haría que Bonnie fuera mi única imoto? —respondió con un tono tranquilo antes de indicarle que continuará avanzando.

A regañadientes Clemont continuo caminando para llegar a un nuevo cuadro, el cual mostraba a una hermosa chica rubia que estaba "fusionada" con un trigal gracias a la pintura que cubría su cuerpo.

—¡Y está bella obra se titula “Una dama en el trigal”!—anuncio con orgullo el misterioso chico haciendo enojar aún más a su víctima.

—¡Eso es ilegal en Kalos! —alegó Clemont, a quien cada vez le costaba más contener su enojo, al recordar las cláusulas de la ley sobre desnudos públicos.

—¡También el fraude en patentes es ilegal y no sólo en Kalos, amigo mío!—le respondió el chico entre risas —¡Además una pequeña multa no será impedimento para mostrarle al mundo la verdadera belleza!

La siguiente pieza era una pintura al óleo que representaba lo que parecía ser la venta de una esclava en los antiguos mercados de la región de Kalos, la desafortunada chica tenía los pechos descubiertos, sus piernas estaban cubiertas por los restos de una falda larga, estaba descalza y en su cuello lucia un grueso grillete.

—¡A está le llamó “La venta de la esclava”! —comento el sujeto de manera mordaz —Puede parecer una pieza un poco cruda, aunque opino que es magnífica al dar un vistazo al pasado de nuestra hermosa región ¿Y dime tu que opinas, amigo mío?

Sin embargo Clemont no respondió ya que estaba viendo lo que parecía ser una imagen de Xerneas y que estaba compuesta por varios cuerpos femeninos.

Las más pequeñas se encargaban de formar parte de la cabeza y los cuernos del legendario pokémon, mientras que otras dos chicas mayores formaban la parte delantera y otras dos la parte trasera, aunque en esta última no podía distinguirse bien debido a las comprometedoras posiciones en que las modelos estaban.

—Parece que pese a todos tus defectos tienes un buen gusto —comento al ver como Clemont no quitaba los ojos de la pintura —Y este es mi tributo personal hacia el legendario Xerneas ¿No te parece algo admirable? Bueno no es necesario que contestes ¡Es obvio que mi genio no tiene comparación! —se aclamó a si mismo el perverso artista al ver que el rubio seguía callado.

Aunque aquel egocéntrico discurso fue la gota que derramó el vaso para Clemont, quien ya no era capaz de contenerse —¿¡CÓMO PUEDES LLAMAR ARTE A ESTAS PERVERSIDADES!?¿¡CÓMO PUEDES TENER EL DESCARO DE LLAMARTE A TI MISMO GENIO!? —exclamó el rubio con furia, visiblemente afectado por la situación que pasaba.

—Hmmm ¡Lo malo de esta época es que todos se creen críticos! —respondió el aludido con un suspiro de frustración —Aunque la verdad ya me estoy cansando de ti ¡Asi que sí tanto deseas que terminemos esto búscame en la casa que resguardan los arqueros!— dijo el sujeto cortando la comunicación.

A diferencia de los acertijos anteriores este era bastante sencillo, el sabía que a las afueras de la ciudad habia una estructura abandonada desde hace tiempo y que en sus puertas tenía las esculturas de dos arqueros haciendo guardia, ya era tarde pero sabía que tenía que llegar a ese lugar y terminar con aquella infernal pesadilla de una vez por todas.
 

Albert Valderrama

¡Que el mundo se trague su odio!
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¡wooow que buena serie de hypno lemons!, solo espero que Dawn no caiga ante ese molesto pokemon sonriente.
 

Sombrero loco

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Lo que tú digas oni-chan
Capítulo 5. El Castillo de las Ilusiones.

Tras haber abandonado el Centro Pokémon Clemont se dirigió rápidamente hacia el lugar en donde ese irritable sujeto lo esperaba, en ese momento no había nada que deseara más que acabar con el y rescatar a su hermana de una vez por todas.

Pero antes de eso decidió hacer una breve escala en su gimnasio con la intención recoger algunos de sus pokémon, ya no tenía la más mínima intención de soportar los juegos de aquel sujeto y estaba dispuesto a detenerlo por la fuerza si era necesario, así que sin tardanza se dirigió a la dirección que se le indicó.

Fue cerca de la medianoche cuando Clemont finalmente estaba frente una vieja mansión ubicada a las afueras de Ciudad Lumiose, la única razón por la que no había llamado a las autoridades era por el temor a que ese chico cumpliera con su amenaza de desaparecer junto a Bonnie, por lo que esperaba estar haciendo lo correcto.

Tras pasar por la oxidada verja que protegía el acceso a la construcción comenzó a caminar hacia la puerta, aunque el rubio se sentia algo inseguro por lo que pudiera encontrar adentro también estaba esperanzado por solucionar esto de una vez.

Para su sorpresa ni siquiera tuvo que tocar la puerta ya que cuando se acercó lo suficiente esta fue abierta por Bonnie, quien estaba usando un atrevido conjunto de lencería negra con encajes blancos, que consistía en un ajustado corpiño y lo que parecia ser una panty, usaba medias negras, unos largos guantes a juego y unos zapatos negros con un inmenso tacón que para su edad parecían kilométricos.

—Mi oni-chan te estaba esperando, por cierto llegas tarde —le reclamó Bonnie con una gélida indiferencia dejando en shock a su hermano de sangre, quien no daba crédito a lo veía frente a él.

— ¿Te vas a quedar toda la noche ahí parado como un tonto o vas a entrar de una buena vez? —pregunto la pequeña rubia con el mismo tono frío antes de darse la vuelta.

Por su parte Clemont se quedó totalmente mudo por la actitud de su hermana, y su sorpresa fue a mayor al notar que lo que el creía que era una panty era en realidad una tanga que dejaba su trasero al descubierto, por lo que no tuvo más remedio que seguirla por los pasillos hasta llegar a una amplia sala en el centro de la mansión.

—He traído al pobre perdedor tal y como me lo ordenaste oni-chan —anuncio Bonnie alegremente, avanzando un poco más que el rubio, antes de ponerse de rodillas en el suelo.

—Buen trabajo mi linda imoto ¡Ahora ven a mi lado, justo a donde perteneces! —dijo una voz masculina mientras la aludida se puso de pie y comenzó a caminar de manera sugerente hacia el fondo de la habitación antes de sentarse en el regazo del chico.

En ese momento la tenue luz de la luna que se filtraba por las ventanas permitió que Clemont viera por primera vez a la persona que estaba sentada al fondo de la sala, el responsable de todas las cosas que habían hecho trizas la paz que el tenía: un chico delgado de tez blanca, cabello azul y ojos verdes.

— ¿Spencer? ¡Spencer Maxwell! —exclamo el rubio con incredulidad al reconocer a uno de sus antiguos compañeros de clases, alguien a quien no había visto en mucho tiempo.

— ¡Veo que tu memoria funciona a las mil maravillas, amigo mío! —respondió Maxwell con tranquilidad mientras que con un ademán hacía que una lámpara se encendiera.

Sí la sorpresa de Clemont por ver a su antiguo compañero de clases fue muy grande, al momento en que se encendió la luz está se volvió extrema al ver que Bonnie no era la única chica en el regazo de Spencer.

— ¿Princesa Allie? —preguntó Clemont totalmente sorpendido no sólo porque ese era el último lugar en esperaría ver a la caprichosa chiquilla que conoció en el Palacio Cénit, sino porque la pelirroja estaba usando únicamente unas medias a medio muslo de color púrpura y su inseparable abanico del mismo color.

—Imagino que estarás de acuerdo conmigo en que le hice un gran favor al mundo al haber educado como es debido a esta niña tan mimada —respondió Maxwell acariciando la cabeza de la princesa.

— ¿¡Como pudiste Spencer?! ¿¡Como fue que te atreviste a hacer algo así!? —grito el rubio con furia.

—Bueno si tanto quieres saberlo no tengo ningún problema en contártelo —aclaro el chico de cabello azul con calma antes de comenzar a recordar.

Poco tiempo después de haberme graduado de la Escuela Tecnológica de Kalos estaba un poco corto de algo indispensable para continuar con mis fabulosas investigaciones: dinero; Por eso busque el empleo con la mayor paga posible y para mi buena suerte lo encontré muy pronto y era algo bastante sencillo.

Al parecer solo tenía que ser el maestro privado de la hija del dueño del Castillo Cénit, mi estadía y comidas serían proporcionados por mi anfitrión sin contar lo cerca que ese lugar estaba de Ciudad Lumiose, de manera que rápidamente solicite el empleo.

"Mi vida será un paraíso en este lugar" pensé ilusamente mientras 2 hermosas sirvientas del castillo me mostraban el lugar y me llevaban a donde se encontraban mi contratador y mi nueva alumna. Una vez que llegamos al lugar pude escuchar como una de las chicas que me acompañaban se acercaba a la otra y le decia en voz baja —Te aseguro que el nuevo no durará más de una semana.

Después de ese comentario ambas chicas rieron un poco antes de cerrar la puerta, en un principio no le tome la más mínima importancia, aunque en el momento en que el Rey Cénit me presento a su hija me di cuenta de que aquellas sirvientas tenían mucha razón.

La princesa Allie era la única hija del Rey, razón por la que toda su vida vivió rodeada de lujos y fue consentida hasta el punto de volverla una mimada y presumida niña rica que no tenía el más mínimo respeto por nada ni nadie.

El siguiente mes mi vida en aquel lugar fue un verdadero infierno, en vano intentaba enseñarle lo más básico a esa engreída mocosa, si por mi hubiera sido me hubiera largado con gusto pero la única razón que retenía era el excelente salario que tenía y que me había permitido hacer importantes avances en mis experimentos.

Durante mi estancia en aquel lugar había perfeccionado la composición de mis nanobots, en mis tiempos de estudiante ya había probado su eficacia con algunos pokémon salvajes, por lo que estaba haciendo algunas pruebas de resistencia en diferentes alimentos y bebidas para empezar las pruebas en humanos, aunque aún no decidía quien sería mi primer sujeto de pruebas. Mi primera intención era la de usarlos en alguna de las muchas sirvientas del castillo y de paso hacer mucho más llevadera mi estancia, pero parecía que el destino tenía otros planes.

— ¿¡Que demonios crees que estás haciendo!? ¡Mi papá no te paga para que ocupes una de nuestras hermosas habitaciones y estés perdiendo el tiempo! —grito la princesa Allie al irrumpir en mi habitación.

—¿¡Y como te atreviste a tomar el último jugo de Baya Aranja sabiendo que es mi favorito!? —exclamó la niña con una histeria exagerada al ver todos los vasos de diferentes jugos con los que estaba haciendo pruebas en esos momentos.

—¡Ten por seguro que mi padre se enterara de esto y al fin podré deshacerme de tí! —anuncio la niña con una sonrisa malvada en el rostro antes de tomar el vaso de jugo y tomárselo de un solo golpe.

—Sera mejor que comience a empacar, querido sensei —dijo la niña con una fingida dulzura antes de comenzar a sentirse muy mareada y repentinamente cayó al suelo.

En ese momento mi primer pensamiento fue de absoluta preocupación, a pesar de saber que mi tecnología era segura nunca la había probado en una persona y estaba conciente de que podría haber efectos secundarios.

Además de que si algo le pasaba el menor de mis problemas sería perder mi trabajo, así que rápidamente me arrodille junto a ella para tomarle el pulso y cuando me aseguré de que no había recibido ningún daño la cargué con cuidado para recostarla en la cama. Una vez que paso la sorpresa inicial fue cuando me tranquilice un poco fue cuando comencé a meditar sobre mi dilema.

Ciertamente nunca pensé en usar mi tecnología con una mocosa malcriada como ella y sabia que simplemente podía dejarla descansar para terminar el asunto, sin embargo esa era única e irrepetible oportunidad para vengarme de la chiquilla odiosa que arruinó mi vida durante el último mes y no iba a dejarla pasar.

Rápidamente cerré la puerta con llave y me acerqué a mi involuntaria víctima para empezar a recorrer su cuerpo, la Princesa Allie no me gustaba ni en lo más mínimo, pero mis experimentos previos me habían enseñado que asociar la nueva programación con un algún estímulo placentero permitía que penetrara con mayor intensidad en su subconsciente y eso era precisamente lo que necesitaba no sólo para ejecutar mi venganza sino para eliminar cualquier posible riesgo.

Durante casi una hora estuve estimulando el cuerpo de Allie, descubriendo que debajo de su soso vestido se ocultaba un desarrollado trasero y unas puntiagudas insinuaciones de pechos, hasta que la princesa finalmente abrió los ojos. Su mirada, normalmente arrogante, en esos momentos estaba completamente en blanco.

— ¿Me escuchas Allie? —pregunté aún con un poco de duda, temiendo que pudiera recuperar la consciencia en cualquier momento.

—Lo escuchó sensei —respondió de forma monótona.

—Muy bien Allie, entonces ponme mucha atención ya voy a darte una clase muy especial y es necesario que repitas lo que voy a decirte ¿Has entendido?

—Si sensei, entiendo.

—Desde ahora tu sensei es tu Amo y deberás obedecer cualquier cosa que te diga —anuncie al acercarme a su oído.

—Mi sensei es mi Amo y debo obedecer todo lo que me diga.

—Hasta hoy has sido una prepotente y mimada niña, pero a partir de ahora serás una niña buena —aclare antes de comenzar a tocar suavemente su parte intima —Y las niñas buenas siempre obedecen.

—Seré una niña buena... las niñas buenas siempre obedecen —tartamudeo la pelirroja al sentir esa desconocida pero placentera sensación.

—Asi es, obedecer es muy divertido y también se siente muy bien ¿No es así pequeña?

—Si, sensei... Obedecer se siente rico —mientras ella decía eso los dedos del chico recorrían sus labios y su otra mano rodeaba sus pequeños pechos.

—En efecto, las niñas que obedecen deben de sentirse bien, mientras que las niñas malas deben de ser castigadas ¿No estás de acuerdo?

—Lo estoy sensei, he sido una niña muy mala ¡Por favor castigueme sensei!

—Tienes toda la razón Allie, has sido una niña increíblemente mala y te mereces un castigo ejemplar ¡Date la vuelta y muéstrame tu trasero! —ordene con firmeza y en cuanto ella obedeció comencé a golpearla.

Después de 30 nalgadas el trasero de la princesa quedo totalmente rojo, mi intención original era no darle más de 10 golpes, pero una vez que comencé no pude detenerme hasta que sus gritos comenzaron a volverse algo fuertes. Fue una verdadera suerte que el Rey estuviera de viaje y las sirvientas estuvieran ocupadas arreglando el jardín y preparando la cena.

—Esto me dolió más a mi que a tí, Allie —comente con una fingida tristeza para hacerla callar —Pero si eres una niña buena nunca volveré a castigarte, sino todo lo contrario, te daré placer mucho placer ¿Lo has entendido?

—Si sensei ¡Seré buena, seré una niña buena y obediente! —balbuceo antes de abrazarme con los ojos llenos de lágrimas.

—Muy bien, entonces vístete y sal de aquí, debes prepararte para la cena.

—Como usted ordené, sensei.

—Desde entonces me convertí en el héroe del Castillo Cénit, las sirvientas estaban tan agradecidas que comenzaron a consentirme sin la necesidad de usar mi tecnología, por su parte el Rey estaba tan feliz que no tardó en comenzar a recomendar mis servicios con varios de sus amigos con el mismo problema y cuando se enteró de que también era inventor me proporcionó un considerable fondo para seguir con mis investigaciones —anuncio Spencer alegremente

—De esa manera, la casualidad que estuvo a punto de haberlo arruinarlo todo, en realidad fue lo que hizo posible llegar a este punto ¿Pero tu que opinas, mi estimado amigo? Te veo muy callado.

Mientras escuchaba el relato los puños de Clemont se fueron cerrando con fuerza y sin pensarlo comenzó a caminar con la intención de acabar con Spencer cuando...

— ¡No te atrevas a acercarte más a mi adorado Amo o te arrepentirás estúpido cuatro ojos! —exclamó con firmeza una voz femenina que el rubio conocía demasiado bien.

— ¿Ko-Korrina? —tartamudeo un confundido Clemont, esperando que todo fuera un truco de su imaginación, pero desafortunadamente sus sospechas se confirmaron al ver que la bella rubia, líder de gimnasio de Ciudad Shalour, aparecía detrás de Spencer usando un diminuto bikini que simulaba su habitual traje de patinaje.

— ¿Sabes algo, Clemont? En su momento tuve serias diferencias con ella a causa de uno de mis más grandes inventos: ¡Las Mega Piedras sintéticas! —anunció alegremente el chico de cabello azul señalando a la rubia e indicándole con un dedo que se acercará mientras el relataba la historia.

Una vez terminada mi estancia en el Castillo Cénit decidí partir a Ciudad Yantra, la cuna de la Megaevolución, con el propósito de obtener apoyo con mi más reciente invento, uno que cambiaría las batallas pokémon para siempre.

—Me niego rotundamente ¡La Megaevolución es una noble tradición de los entrenadores de Kalos no un medio de mercadeo! —respondió enérgicamente una hermosa chica de tez blanca, largo cabello rubio atado en una cola de caballo, claros ojos azules, vestida como patinadora y que estaba sentada en la fuente de la plaza de la ciudad acompañada de un Lucario.

—Líder Korrina, aún en Kalos el número de entrenadores que pueden acceder a la Megaevolución es muy limitado y eso se debe a que las Megapiedras generalmente se encuentran en lugares peligrosos y de difícil acceso para la mayoría de los entrenadores, con mi invención podríamos difundir el poder de la Megaevolución y reducir el esfuerzo...

—Me temo que estás totalmente equivocado ¡La Megaevolución no es una moda pasajera sino una antigua tradición que debemos conservar! —me interrumpió la rubia un tanto molesta —Además creo que eres bastante pretencioso al creer que puedes imitar algo que fue creado por los mismísimos Xerneas e Yveltal.

—¿Acaso esta dudando del increíble poder de la tecnología? ¿Cree que vendría con usted sino tuviera pruebas de que mi invento funciona? —ya no podía ocultar que aquella rubia me estaba sacando de quicio.

—No dudo de la tecnología. Gracias a un amigo, que me recuerda un poco a ti, aprendí que con ella se pueden hacer cosas maravillosas y puede que tu invento tal vez funcione —dijo con calma pero se detuvo para tomar un poco aire antes de continuar.

—Sin embargo la Megaevolución no consiste en solo tener las piedras necesarias y un pokémon adecuado, su verdadero poder proviene del vínculo entre el entrenador y su pokémon, las Megapiedras sólo son un canalizador de ese poder y esa es una importante lección que tuve que aprender por malas —contesto Korrina recordando por un breve momento el viaje que hizo junto a Ash, Serena, Clemont y Bonnie hace tiempo.

—E incluso si tu invento funcionará igual que las Megapiedras auténticas me rehusó totalmente —oir ese comentario me dejo totalmente de piedra y ella lo notó ya que continuó con su cursi monólogo.

—La búsqueda de las Megapiedras es una buena experiencia para afianzar y fortalecer el vínculo con tus pokémon y que se perdería si ponemos ese recurso a manos de cualquiera que sea capaz de costearlo, eso sin contar el potencial riesgo de que entrenadores malvados pudieran acceder a la Megaevolución.

—Por eso espero que entiendas de una vez que nada de lo que digas me hara cambiar de opinión sobre este tema, así que con tu permiso debo retirarme —tras decir eso ajustó sus patines y salio del lugar seguida de su fiel pokémon.

“Asi que crees que no puedo cambiar tu opinión, sólo espera un poco más preciosa y verás todo lo que puedo hacer contigo” pensé con molestia tomando la despedida de la rubia como un desafío mientras admiraba el magnífico bamboleo que hacia su trasero al patinar.

Después de perder de vista a Korrina decidí volver al Centro Pokémon de la ciudad para pasar la noche, antes de mi reunión con la rubia aproveché que no había nadie más que yo en el lugar y logré poner algunos de mis nanobots en la comida de la Enfermera Joy y si todo salía bien podría desahogarme de la decepción.

Afortunadamente en cuanto llegue al Centro Pokémon me di cuenta de esa parte salió tal y como la planee, Joy estaba bajo mi control y no fue difícil convencerla para que me llevará a su habitación, unos momentos después la bella enfermera estaba de rodillas frente a mi a punto de envolver mi pene entre sus preciosos pechos cuando sonó el timbre de la entrada principal.

—Vístete y ve quien es, después de atenderlo cierra el Centro Pokémon y regresa aquí ¿Lo has entendido, esclava?

—He entendido a la perfección Amo, con gusto cumpliré todas sus órdenes —respondió la bella mujer antes de incorporarse para vestirse y salir hacia el recibidor.

En ese momento estaba bastante irritado, todo parecía indicar que en aquel día nada me estaba saliendo bien, o eso era lo que yo creía hasta que escuche aquella voz

—Buenas noches Enfermera Joy, y en verdad discúlpeme por molestarla tan tarde ¿Pero podría pasar la noche aquí? —pidio una enérgica voz femenina que reconocía a la perfección—Lo que sucede es que por estar discutiendo con un imbécil me olvide de la hora y ya no podré volver a la Torre Maestra hasta mañana en la tarde.

—No hay ningún problema líder Korrina, por favor use la habitación que está al fondo —dijo Joy mientras le entregaba las llaves.

—¡Muchas gracias Enfermera Joy! Y si no es mucho pedir podría curar a Lucario y al resto de mis pokémon —pidio la rubia.

—No hay ningún problema, ese es nuestro deber, pero si te pediré por favor que los devuelvas a todos a sus pokebolas ya que estaba a punto de cerrar —Korrina no puso ninguna objeción y regreso a si fiel Lucario a su pokebola y se la entregó a la enfermera.

—De nuevo muchas gracias Enfermera Joy, que tenga buenas noches —se despidió la rubia antes de dirigirse a la habitación que se indicó mientras que Joy siguiendo las órdenes que recibió cerró el Centro Pokémon antes de volver a su habitación.

—He cumplido sus órdenes Amo y nuestra visita no nos molestará ¿Desea que continúe en donde lo dejamos, mi señor? —pregunto la mujer de cabello rosa, poniéndose nuevamente de rodillas y dejando sus pechos al descubierto.

—Espera un momento Joy ¿Acaso nuestra invitada no es Korrina, la líder del gimnasio de la ciudad?

—Asi es mi señor, pero le aseguro que ella no podrá escuchar... —trato de decir la mujer pero levanté un dedo para indicarle que guardará silencio.

—Necesito que me digas en qué habitación está y que me des las llaves para entrar en su habitación, tengo algunos asuntos pendientes con ella ¿Has entendido?

—Si, Amo. Yo solo vivo para servirlo —respondió Joy un poco decepcionada antes de levantarse y volver al poco tiempo con un juego de llaves en las manos —Es la habitación 10, al fondo a la derecha, mi señor.

—No estés triste mi bella esclava, sólo tardaré un poco y te daré la recompensa que tanto te mereces, mientras tanto ¿Porque no entras en calor y te masturbas hasta que yo regresé?

Al escuchar esas palabras una radiante sonrisa se formó en el rostro de Joy y obedientemente se quitó el resto de su ropa antes de comenzar a tocarse pasionalmente, decidí ver aquel sensual espectáculo por algunos minutos antes de ir por Korrina.

Con mucho cuidado abrí la puerta la habitación y encontré a mi bella víctima apaciblemente dormida, al ser una calurosa noche de verano no vio la necesidad de cubrirse, por lo que solo usaba un top blanco con terminaciones rojas en los tirantes y un ajustado short a juego como pijama y que resaltaban su anatomía.

Por unos momentos estuve en silencio admirando el durmiente y un poco gracioso perfil de la líder de gimnasio mientras decidia el modo más adecuado de administrarle mis nanobots, sabía a la perfección que estando despierta ella no volvería a dejar que me acercara por lo que era imperativo hacerlo en ese momento, pero si intentaba darle algo de beber mientras dormía corria el riesgo de que se ahogara.

“Esto también es arriesgado, pero confío en que al ser administrados de esta manera el efecto será mucho más rápido” pensé mientras colocaba mis invenciones dentro de una jeringa que rápidamente inyecte en su brazo.

Por un breve momento temí que Korrina fuera a despertarse al sentir el piquete, pero en su lugar arrugó su rostro haciendo una adorable mueca de dolor mientras se llevaba el otro brazo hacia el punto en donde le aplique la inyección y comenzó a balbucear algo sobre que ya era muy grande para las inyecciones antes de seguir durmiendo.

Normalmente hubiera procedido a acariciar el cuerpo de mi víctima con el propósito de erotizarla y hacer su mente más susceptible al efecto de mis nanobots, pero al considerar que ya me había arriesgado demasiado decidi usar otro método, uno que planee hace mucho tiempo para una situación parecida.

Conecte unos audífonos, diseñados por mi, a una pequeña grabadora y con mucho cuidado los coloque en sus oídos y sin perder tiempo inicie con la reproducción, yo había configurado aquel audio para que comenzara con una suave melodía que le ordenaria no quitarse los audífonos hasta terminar, pero aun así estaba preparado para reaccionar ante cualquier indicio de que mi plan no estaba funcionando.

Aunque a los pocos minutos me di cuenta de que me estaba preocupando demasiado, Korrina ya era toda mía, y lo sabía gracias a la neutra expresión de tranquilidad que adopto su rostro y porque comenzó a realizar las órdenes que le indicaba la grabación sin oponer resistencia y estas eran: Mueve tu mano derecha, extiende tus pies, desnúdate, excitate, juega con tus pechos, mastúrbate, córrete y abre los ojos con una duración aproximada de 10 minutos cada una.

Después de presenciar el orgasmo múltiple más largo que había visto en mi vida el cuerpo de la rubia se quedó inmóvil y sus hermosos ojos azules se abrieron sin prestar la más mínima atención a su alrededor, en ese momento supe que mi brillante plan había sido todo un éxito ¡La hermosa y enérgica líder del gimnasio Yantra estaba en mis manos y lista para recibir mis órdenes!

—¿Cómo te encuentras Korrina? —pregunte emocionado a sabiendas de que mi experimento había salido perfectamente.

—Bien, me encuentro muy bien. Imagino que tu debes ser Spencer ¿O me equivoco? —preguntó la líder de gimnasio con un tono neutro.

—Asi es. Desde ahora soy tu dueño y a quién deberás obedecer incondicionalmente, así que deberás llamarme Amo o Señor ¿Has entendido?

—Por supuesto, Amo, servirlo es mi obligación y mi felicidad ¿Y qué desea que haga ahora, mi señor? —se ofreció amablemente Korrina inclinando su cabeza de manera sumisa.

—Por ahora solo sígueme esclava —indique mientras ella sonreia y comenzaba a caminar detrás de mí hacia la habitación de Joy, sin duda alguna la noche iba a ser muy larga y muy divertida.

—¡Pero como puedes ver esta preciosura ahora está completamente de acuerdo con mi visión! ¡Y no sólo sobre el mercado de Megaevolución! ¿No es así, Korrina?

— ¡Asi es, mi Amo! ¡Usted no sólo amplió mi cerrada visión acerca del mundo también me mostró cual era mi verdadero destino! —respondió con una gran sonrisa mientras la mano de Spencer recorría su firme y redondo trasero y de vez en cuando le daba un cariñoso pellizco.

—¡Se siente tan rico cuando toca mi cuerpo, Amo! ¡Tanto que me recuerda a la maravillosa noche en la que me aceptó como su esclava y me hizo su mujer! ¡AL GLORIOSO MOMENTO EN QUE TOMO MI VIRGINIDAD Y ME ENSEÑÓ LO PLACENTERO QUE ES EL SEXO! ¡¡¡CUANDO SE CORRIÓ DENTRO DE MÍ Y ME HIZO SUYA PARA SIEMPRE, MI AMO!!! —exclamó la rubia al borde del éxtasis por las caricias recibidas.

Un tenso silencio se apoderó del lugar después de oir las alegres declaraciones de la líder de gimnasio, el cual fue interrumpido cuando todos oyeron el sensual sonido de unos zapatos de tacón acercándose y una de las puertas que daban al salón se abrió repentinamente.

—He traído su té tal y como lo pidió, mi Amo —anuncio una atractiva chica de cabello castaño que empujaba un carrito de madera, y para su enorme sorpresa Clemont conocía a la perfección.

—¿Lilia? ¿Pero que haces aquí? —pregunto el rubio, quien después de tallarse los ojos varias veces, miraba incrédulo como la única hija del director de Orange Robotics estaba sirviendo el té usando un diminuto y revelador atuendo de sirvienta kalosina.

—Veo que ya descubriste que no eres el único que puede usar a esta lindura, aunque como es obvio yo la he usado de maneras en las que un frigido como tú solo puede soñar —comento Spencer de manera mordaz.

—En realidad ella al igual que yo es solo una víctima más de tu ambición, pero se que estarás de acuerdo conmigo en que es una chica encantadora y sería una verdadera pena no añadirla a mi harem —añadió y con un ademán de mano hizo que la castaña dejara de servir el té y comenzará a bailar de manera provocativa.

—Además no encontré otra forma más divertida para humillarte a ti y a su padre que la de ver como la chica que aman es una fiel sirvienta bajo mis órdenes —se burló el chico antes de continuar —Y creo por tu cara de confusión que te gustaría saber cuando pasó ¿No es así?

Unos días después de mi ardiente visita a Ciudad Yantra decidí ir a Orange Robotics, donde hacia tiempo había solicitado una cita, con el fin de comenzar con la fabricación en masa de mis invenciones y comprobar de primera mano un desagradable rumor que había oído de parte de varios de mis colegas y compañeros del Instituto; por obvias razones no presentaría mis amados nanobots ni las Megapiedras sintéticas, sin embargo aún tenía un invento más, uno que si bien era algo infantil también era bastante práctico y útil: El Brazo Aipom.

Después de llegar al edificio central de la empresa una amable recepcionista me condujo a una amplia y lujosa oficina, en donde estaba una agradable chica de tez blanca, brillante cabello castaño atado en una cola de caballo y ojos color café, que usaba una bulsa de seda blanca y una falda negra sentada en su escritorio. Amablemente me invitó a sentarme en la silla frente a su escritorio antes de llamar a la recepcionista por el intercomunicador y pedirle que no le pasara ninguna llamada.

—Buenas tardes señor Maxwell, mi nombre es Lilia Orange—saludo la chica con una sonrisa mientras me tendía la mano, la cual acepte de inmediato.

—Antes de comenzar ¿Puedo ofrecerle ofrecerle una bebida? ¿Té? ¿Café? ¿Jugo? —me ofreció señalando la bandeja de bebidas y bocadillos que había en la mesa.

—Tomaré un poco de jugo ¿Y a usted se le ofrece tomar algo, señorita Orange?

—Un poco de café está bien y podría ponerle 2 cucharadas de azúcar, por favor —contesto con timidez, al parecer nadie antes le había devuelto su cortesía, aunque yo solo sonreí antes de entregarle su bebida y volver a mi asiento.

—Muchas gracias señor Maxwell y disculpe por las molestias —me agradeció al tomar la taza —Ahora retomando el motivo de nuestra entrevista, al parecer desea presentarnos una invención propia que quiere patentar y producir en masa ¿Podría mostrarmela?

Siguiendo su petición puse mi portafolio sobre la mesa y saqué mi invención junto con sus planos y esquemas de los prototipos, Lilia los observó con atención durante varios minutos en los que su expresión de curiosidad se volvía una de incertidumbre.

—Señor Maxwell ¿Esta completamente seguro de que usted es el verdadero inventor de este aparato? —pregunto con una inusitada seriedad.

—Por supuesto, señorita Orange ¿Pero a que viene esa pregunta? ¿Acaso sucede algo malo?

—Los planos, prototipos y el prototipo de este invento ya se encuentran en nuestra base de datos señor Maxwell, en otras palabras significa que este invento ya fue patentado y actualmente está en las primeras fases del proceso de producción.

Escuchar esas palabras me tomo totalmente por sorpresa, ya que no había manera en que eso fuera posible. Yo siempre fui muy discreto en mis investigaciones y nunca permitía que nadie viera mis prototipos, a excepción de aquella ocasión...

—Se-señorita Orange ¿Pu-puedo preguntar quien fue la persona que patentó el Brazo Aipom? —pregunté con incertidumbre, a pesar de haber escuchado los rumores me había negado creerlos pero no parecía haber otra explicación.

—No se si debería, pero el Brazo Aipom está patentado por Clemont Lemon. ¿De hecho no se si tú podrías explicarme el porqué tantos investigadores han venido a tratar de patentar los inventos de Clemont? Lo preguntó por qué en las últimas semanas no eres el único que ha venido con esa intención —pregunto la castaña con auténtica curiosidad sin embargo yo estaba anotado en mi lugar.

—Eso es imposible señorita Orange ¿Cuando fue que ocurrió eso? —pregunte sin embargo ella levantó un dedo y tomó su taza de café para darle un pequeño trago.

—Me temo que no puedo darle esa información, de hecho si no tienes ningún invento más que mostrarme tendré que dar por terminada esta entrevista, así que tendré que... pedirte... ¿Que que me pasá? Me du-duele mucho mi cabeza —menciono la chica llevándose una de sus manos a la cabeza antes de desmayarse sobre su asiento.

“Vaya pensé que nunca se lo tomaría, aunque es bueno que pude comprobar que los rumores eran ciertos antes de ponerla en trance, por lo que mi única preocupación será jugar con ella” pensé antes de acercarme a Lilia y girar su silla para tocar su cuerpo sin ningún problema.

Sabiendo que podía llamar demasiado la atención si nuestra entrevista se prolongaba demasiado decidí darle una concentración un poco más alta que las que use con Allie, Joy y Korrina con el propósito de acelerar al proceso de conversión, después de todo ella siempre fue uno de mis objetivos prioritarios y a la luz de la información que acaba de recibir era aún más importante tenerla bajo mi control.

—Señorita Orange, ahora abrirás los ojos y escucharas cuidadosamente mi voz, adoraras el sonido de mi voz y por eso me escucharás y confiaras totalmente en mí —le susurré al oído al sentir que comenzaba a despertar mientras aspiraba el delicioso aroma de su shampoo

—Escucho su voz y confío... —repitió Lilia con voz monótona abriendo lentamente sus ojos, los cuales tenían un vidrioso color café que resultaba muy excitante.

—Muy bien, a partir de ahora me obedecerás absolutamente en todo, sin cuestionamientos ni resistencia, tú confías ciegamente en mi voz porque es la voz de tu Amo.

—Escucho y obedezco, mi Amo —dijo la castaña fijando su mirada en la mía, mientras el brillo volvía a sus ojos, un brillo que significaba que el último resto de su resistencia había desaparecido por completo y que era totalmente mía.

—Estoy totalmente seguro que vas a obedecerme y que lo que más deseas es ser una fiel esclava a mi servicio ¿No es así, Lilia?

—Si, Amo. Deseo ser su esclava, deseo obedecer.

—Muy bien, pero antes de dejarte ser mi esclava necesito que me demuestres tu lealtad y sumisión. Así que ponte frente a mí y comienza a bailar de forma sexy y seductora mientras te desnudas ¡Quiero que hagas el mejor striptease y me convenzas de que mereces ser mi esclava! —ordene con firmeza.

—Asi lo haré, Amo. Lo escucho y obedezco —respondió con una sonrisa y sin dudar ni un segundo se levantó de su asiento, el cual ocupe de inmediato, y al quedar frente a mi comenzó a oscilar sus caderas y a contornearse de lado a lado mientras sus manos acariciaban todo su cuerpo con movimientos muy seductores.

Con una sonrisa en mi rostro me acomodé en mi lugar para ver el espectáculo que aquella linda chica hacia con tanto esmero para mí mientras sus manos desabotonaban su blusa de seda blanca, primero bajó uno de sus hombros, mientras se movía con toda sensualidad y luego hizo lo propio con el otro, y una vez que sus brazos estaban libres dejo caer su bulsa al suelo.

No puede evitar sorprenderme ante lo que veían mis ojos, por un lado observaba como sus pequeños y puntiagudos pechos resaltaban a pesar del sencillo sostén de color negro que usaba, pero principalmente porque nunca me imaginé que una chica como Lilia fuera capaz de moverse de una manera tan sensual con tanta naturalidad.

—Siente como te excitas más y más a medida que bailas, a medida que obedeces y te entregas a tu único Amo —señale mientras ella gemía y sus manos comenzaron a bajar hacia su falda, deslizándola por debajo de su cadera hasta dejarla caer al piso con el resto de la ropa.

Una vez que quedó en ropa interior se montó sobre mi, sin dejar de bailar, mientras meneaba sus pechos frente a mi cara. Sus manos fueron hacia su espalda y se deshizo del broche que sujetaba su sostén, rápidamente sostuvo su prenda entre sus manos y nuevamente se puso de pie frente a mí, dejando caer el sujetador y mostrándome sus adorables pechos.

Resultaba obvio que la castaña disfrutaba mucho de lo que hacía ya que estaba pasando su lengua sobre sus labios y a continuación se dio vuelta y se arqueó hacia adelante, con las piernas abiertas, mirándome por entremedio de ellas, con una mano sosteniendo su muslo y la otra acariciando la parte posterior del mismo.

Estaba sumamente complacido por el inusitada sensualidad de mi nueva adquisición, quien lentamente alcanzaba con su mano el borde de sus sencillas bragas y de un tirón, rápido y sincronizado con el baile, las hacía caer al piso. Nuevamente se dio vuelta, otra vez frente a mí, y siguió su baile, ahora completamente desnuda.

—Se ve que adoras desnudarte para mí ¿No es así, Lilia?

—¡Oh, sí! Adoro obedecer las órdenes de mi Amo ¿Y qué deseas que haga para tí ahora, Amo? —pregunto con una adorable expresión de curiosidad.

—Arrodíllate y abre mis pantalones —ordene con calma y una sonrisa de satisfacción, mientras que ella de inmediato se arrodilló y comenzó a desabrochar los botones y a bajar el cierre del pantalón, me quitó los zapatos para poder deshacerse de mis pantalones y una vez que lo hizo repito la operación con mis boxers.

Con gran beneplácito note que toda su atención se concentró en mi verga totalmente erecta, por la mirada de adoración que había en su rostro parecía hipnotizada nuevamente, hasta que una sonrisa traviesa apareció en sus labios y con una mano sostuvo mi miembro con fuerza mientras que con la otra acariciaba mis pelotas.

No hubo necesidad de darle ninguna orden ya que fue ella quien se llevó mi erecto pene hacia sus labios y comenzó a besarlo y a lamerlo, aún de manera un poco torpe, antes de introducirlo en su boca y comenzar a lamerlo mientras sus ojos se clavaban en los míos con una mezcla de deseo y sumisión.

Si alguien hubiera entrado en la oficina en aquel momento jamás hubiera creido que Lilia Orange, la única hija del dueño de la mayor compañía inventora de Kalos y la futura heredera de su imperio, estuviera arrodillada ante mí chupando mi verga con total devoción.

—Si supones que aquel fue sólo el inicio de nuestra entrevista debo decirte que acertaste, amigo mío, ya que después de ordenarle a mi nueva adquisición que le diera el día libre a sus empleados nuestro encuentro se extendió por el resto de la misma y hasta altas horas de la noche. De hecho al terminar fue cuando Lilia no sólo aceptó convertirse en mi esclava sexual sino también mi espia en Orange Robotics.

Clemont trato de mantenerse sobre sus pies ya que sentía que todo le daba vueltas, la impresión inicial por la revelación de que la persona a la que más había odiado en los últimos días era un viejo conocido no era nada comparada con la de saber que su hermana y varias de sus conocidos estaban siendo manipuladas por el mismo sujeto.

—¡Eres un maldito bastardo Spencer! ¡¿Como fue que te atreviste a hacer algo así?! ¡¿Que fue lo que ellas te hicieron?! —exclamo un furico Clemont apretando sus puños con fuerza.

—Tranquilas preciosas, dejen que me encargué de personalmente de él —pidio el chico con calma levantando una de sus manos para impedír que sus esclavas se lanzarán contra el rubio

—Antes que nada déjame preguntarte algunas preguntas, mi estimado Clemont ¿Acaso alguna vez tuviste un poco de remordimiento por traicionar la confianza de tus compañeros y tus profesores al robar sus inventos? ¿Como eras capaz de ver al chico de Kanto, al que llamabas tu “mejor amigo”, entrenar con tanta ilusión para una Liga que ayudaste a decidir que nunca ganaría? ¿Como podías ver a la cara a la hermosa Serena después de haber sido parte del fraude para que Aria ganará la Clase Maestra?

— ¡No tengo porque contestar a tus preguntas!¡¿Es más por que no resuelves las cosas como un hombre de verdad por una vez?! ¡SOLO TÚ Y YO! ¡¡¡TE RETO A BATALLA POKÉMON SPENCER!!! —exclamo el rubio con furia.

Continuará...

Ok disculpen la demora pero hemos estado ocupados y bueno hacer algo bien lleva tiempo y dedicación.

Cómo siempre dudas sugerencia o lo que les guste digan lo aquí.
 

Albert Valderrama

¡Que el mundo se trague su odio!
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Realmente me encanta cada uno de los capítulos que haces, y las diferentes formas de hipnosis.... wow te felicito mi amigo. 👍
 

Sombrero loco

nunca sabes que tendré en mi sombrero
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Estimado público otro año termina y uno nuevo empieza este momento es para reflexionar y ver cómo podemos mejorar en estas fechas por mi parte les deseo un excelente inicio de año esperando contar con su apoyo mientras esté foro siga abierto.

Feliz año nuevo a todos.


Lo que tú digas oni-chan.
Capítulo 6. La Batalla Decisiva

Finalmente los rivales más grandes se encuentran cara a cara, los que alguna vez fueron compañeros de escuela ahora conocen cuales son sus motivos y están dispuestos a acabar con el otro de una vez por todas usando cualquier medio que haga falta.

—Escuche bien Clemont ¿Acaso quieres que nuestra disputa se resuma a una batalla? Esa actitud es más parecida a la del chico de Kanto que a la tuya —dijo Spencer incrédulo antes de dar un suspiro

—Pero si en verdad crees que puedes vencerme de esa manera, estoy de acuerdo. De cualquier manera planeaba vencerte en una batalla pokémon para demostrarte mi supremacía en todo sentido —anuncio mientras Bonnie y Allie, quienes seguían en su regazo, se ponían de pie y quedaron junto a Korrina y Lilia, sin duda esperando más órdenes.

Por el modo en que Spencer movía los labios y el como todas las chicas se acercaban a él, exhibiendo sus apenas cubiertos traseros mientras lo hacían, sin duda les estaba dando una orden aunque la distancia impedía que Clemont pudiera oír de que se trataba, pero por las alegres risitas de las influenciadas chicas podía intuir que no se trataba de nada inocente.

En un vano intento de averiguar qué era lo que su rival tenía entre sus manos e intentó acercarse cuando todas las chicas se separaron del chico y salieron presurosas de la habitación con una gran sonrisa en sus caras.

—¿A donde las enviaste? —pregunto el rubio de forma hostil, el resentimiento y la furia estaban marcados en cada sílaba.

—Eso no es de tu interés, amigo mío, después de todo ¿No querías un combate solo entre nosotros? —específico el chico poniéndose de pie y estirandose un poco antes de dirigirse a una puerta, en dirección opuesta a la que tomaron las chicas —Entonces sígueme, tengo el lugar adecuado para esta batalla.

En medio de un tenso silencio Clemont comenzó a seguir a su rival por los apenas iluminados pasillos de aquella mansión, no sin antes sacar una de sus pokebolas y sostenerla con fuerza, quería estar preparado para combatir cualquier truco sucio que Spencer tuviera en mente e incluso se preguntaba si lo mejor no sería atacar a su enemigo por sorpresa y acabar con esto de una vez.

—No falta mucho para llegar, así que ni pienses en hacer ninguna locura —espeto con calma el de cabello azul intuyendo lo que el chico a sus espaldas estaba pensando antes de dar la vuelta y llegar a un pasillo más iluminado que los anteriores hasta llegar a una gran puerta de madera.

—Henos aqui —anuncio Spencer con el mismo tono febril que uso en la habitación del Centro Pokémon para dirigirse a sus "obras de arte" señalando la sencilla arena de combate que estaba frente a él —Es una suerte que el anterior dueño de la mansión fuera un amante de los combates y hubiera construido está habitación, de otra forma hubiéramos destrozado el salón principal.

Mientras el chico avanzaba hacia el otro extremo del campo Clemont estaba atónito por lo que acababa de escuchar, a aquel idiota le importaba más lo que le sucediera al edificio que todo lo que estaba en juego, era como si lo estuviera subestimando y pensara que ya tenía la batalla ganada.

—¡Sera un combate completo de 6 vs 6! ¡Y EN CUANTO TERMINE CONTIGO QUIERO QUE ME GARANTIZES POR LA POCA DIGNIDAD Y El ORGULLO QUE AÚN TE QUEDA QUE NO SÓLO VAS A DEVOLVER A BONNIE Y A LAS DEMÁS A LA NORMALIDAD! ¡¡¡TAMBIEN VAS A TOMAR LA RESPONSABILIDAD DE TUS ACCIONES COMO EL "CAPITAN CENTELLA" PARA LIMPIAR MI NOMBRE Y DESPUÉS VAS A DESAPARECER DE NUESTRAS VIDAS PARA SIEMPRE!!! —exclamo el rubio con furia.

—Como siempre tan directo y predecible —respondió el de cabello azul, aún impasible ante el súbito ataque de furia de su rival —Fácilmente podría aceptar tus condiciones, pero me pregunto ¿Que ganó yo con ello? Imagino que no tardarás en recordar que yo tengo el control absoluto aquí y ciertamente no estás en la posición de imponer condiciones.

—Pero no he olvidado que te prometí que si me seguías el juego te daría una oportunidad de descubrir la verdad y tratar de recuperar tu vida y como soy un caballero que cumple con su palabra aceptaré tu desafío y tus ridículas condiciones —anuncio el chico haciendo una reverencia.

—Sin embargo, ya que lo estoy apostando todo me parece que lo más justo es que tú hagas lo mismo, que ambos arriesgemos nuestro estilo de vida y logros en esta batalla. Así que si tu pierdes no sólo tendrás que renunciar a tu gimnasio y admitir tu responsabilidad en los fraudes de la Liga Kalos, la Clase Maestra y tus tratos con el presidente de Orange Robotics ¡Tambien tendrás que desaparecer para siempre de Kalos! Esas son mis condiciones ¿Las aceptas?

"Lo sabía, sabía que Spencer tenía un truco sucio como este bajo la manga" penso el rubio con molestia, sin embargo a pesar del enorme riesgo esa batalla seguía siendo su mejor oportunidad para que su vida volviera a la normalidad, ya que si se retractaba entonces sólo era cuestión de tiempo para que su rival hiciera pública la información que obtuvo usando a Bonnie y entonces lo perdería todo.

—Esta bien Spencer, acepto tus condiciones ¡Yo te elijo Magna...! —trato de decir Clemont tomando la pokebola de su fiel pokémon imán cuando un rayo rojo salió liberando a su inicial de tipo Planta, quien alegremente lo saludó.

—Entonces tu primer pokémon es Chespin, en ese caso mi primer pokémon será este —dijo Spencer con una sonrisa mientras liberaba a un Jolteon.

—Ninguno de los dos tiene permitido sustituir, eso significa que nuestros pokémon lucharán hasta el final ¡Jolteon usa Doble Rayo! —ordenó rápidamente y el pokémon relámpago ejecuto el ataque indicado, uno que de acertar prácticamente sería el final del tipo Planta.

Sin embargo el pequeño erizo logró usar Látigo Cepa para impulsarse hacia arriba y usar una Misil Aguja, aunque la evolución de Eevee lo esquivo con facilidad, el pokémon de Clemont parecía estar a salvo cuando unas esferas de color azul lo derribaron haciéndolo perder la batalla.

Por su parte Clemont veía asombrado como su pokémon fue derrotado con tanta facilidad y mientras regresaba a su pokémon pensaba en el tipo de ataque que uso su rival, ese el cual sin lugar a dudas era Poder Oculto, pero para vencer a Chespin de un golpe debía de tratarse de algún tipo muy efectivo contra el tipo Planta

—El Poder Oculto de mi Jolteon es tipo Hielo, algo muy útil para un verdadero entrenador del tipo Eléctrico ¿No lo crees Clemont? —aclaro Spencer quien no podía disimular la alegría de ganar el primer combate.

—Si todos tus pokémon son así de débiles lo mejor sería que te dieras por vencido de una vez, de esa manera podría jugar un poco con mis ardientes esclavas —menciono de forma mordaz, sin darse cuenta de que lejos de molestarse el rubio estaba analizando cual sería la estrategia más apropiada para continuar el combate.

"Su Jolteon es muy ágil y estoy casi seguro de que su habilidad es Absorbe Electricidad, si ese es el caso entonces los ataques eléctricos no sólo no le harán daño sino que lo volverán más fuerte. Además si conozco a Spencer como creo conocerlo esto sólo el comienzo, el resto de sus pokémon deben de ser más fuertes" pensó el líder del gimnasio de Ciudad Lumiose.

—¡Ve Magnamite y usa Eco Metálico! —indico Clemont mientras su pokémon imán expulsaba una fuerte onda sónica de color gris con tonos blancos que no sólo hizo retroceder a su rival y hacer que tratara de cubrir sus orejas, también disminuyó su poder defensivo.

Sin perder ni un segundo que aquella estrategia le dió el tipo Eléctrico/Acero de inmediato preparó una esfera de color azul con un halo gris para arrojarla contra su desprevenido oponente, quien la recibió en seco aunque aún no estaba vencido y estaba preparado para contraatacar.

Un repentino y violento choque entre la Bomba Imán de Magnamite y la Bola Sombra de Jolteon sacudió el campo ya que el poder de ambos ataques era similar, sin embargo el pokémon de Clemont aprovechó la nube de polvo creada por la explosión para usar Eco Metálico una vez más y dejar vulnerable a la evolución tipo Eléctrico de Eevee ante un nuevo ataque.

—Veo que finalmente despertaste amigo mío, es así que una verdadera batalla debe ser —comento Spencer aplaudiendo después de devolver a su debilitado pokémon, antes de que una sonrisa seria volviera a su rostro y sacara una nueva pokebola —¡En ese caso es tu turno!

"¡Diablos! Otro pokémon en quien no puedo utilizar ataques eléctricos y dudo que Eco Metálico vuelva a funcionar" pensó Clemont al ver que su nuevo oponente era un imponente Electivire, que tenía la misma sonrisa confiada de su entrenador, y que sin perder tiempo se acercó usando Puño Incremento.

—¡Doble Equipo Magnamite y Eco Metálico! —indico mientras una docena de copias de su pokémon aparecían en el campo, cercando a su oponente, antes de que el ataque sónico afectará al pokémon de Sinnoh y le impidiera saber cuál era el real.

—No creas que el mismo truco te servirá dos veces Clemont ¡Electivire usa Atactrueno en todos y terminalo con Puño Incremento! —indicó el chico de cabello azul mientras una fuerte corriente de electricidad destruía a las copias del pokémon imán, quien apenas logró bloquear el devastador ataque tipo Lucha con su Bomba Imán, aunque eso les causó daño a oponentes.

—Parece que temes demasiado activar la habilidad Electromotor de mi Electivire y es por eso no has usado ataques eléctricos, tal y como lo esperaba de tí, amigo mío. Sin embargo no sabrás que no te necesito para hacerlo ¡Electivire usa Atactrueno sobre ti mismo! —ordeno Spencer mientras una fuerte descarga electrica se dirigía hacia el techo y comenzaba a caer hacia su autor, sin embargo esta fue desviada por la Electrobola del tipo Eléctrico/Acero antes de que pudieran hacer contacto.

—Y yo sabía a la perfección que intentarías hacer eso —dijo el rubio antes de que varias copias de su pokémon aparecieran en el campo y todas atacaran con Bomba Imán al mismo tiempo, por un momento parecía que habían dado en el blanco, pero la aparición de una barrera circular de color verde claro alrededor de oponente las detuvo.

Una lluvia de esferas azules trataban de golpear a la evolución de Electabuzz, aunque esta las desviaba con Puño Incremento y Puño Hielo mientras se acercaba a su rival. Aunque esa estrategia estaba resultando demasiado agotadora para los pokémon y sus entrenadores lo sabían, aquella era una batalla de resistencia.

—¡Eco Metálico una vez! —ordeno el líder del gimnasio Lumiose cuando su oponente estaba demasiado cerca, por lo que impacto fue aún mayor, sin embargo este uso un Atactrueno para liberarse del ataque sónico y poder acertar un certero Puño Incremento que terminó con la participación de Magnamite.

Gracias al efecto adicional de su último ataque el poder ofensivo de Electivire acababa de aumentar y Spencer no tardó en aprovechar la oportunidad de hacer lo mismo con su velocidad al usar Atactrueno en su propio pokémon y activar su peligrosa habilidad, sin embargo ese movimiento le costó la oportunidad de defenderse del repentino Cañón Resplandor del recién elegido Magneton de Clemont y que terminó por vencerlo.

—Aunque el ataque y la velocidad de Electivire eran impresionantes fuiste muy negligente al hacer eso, el haber recibido varias veces Eco Metálico disminuyó mucho su defensa ante mi técnica, sumado a todo el daño que ya había recibido.

—Creo que tienes razón, mi error, pero no volverá a pasar —afirmo el de cabello azul con calma y encogiéndose de hombros antes de sacar una nueva pokebola —¡Ve Eelektross! —el pokémon electropez silbo furioso antes de lanzar un fuerte golpe con su cola que envió a su oponente hasta el otro extremo del campo.

—¿Estas bien Magneton? —pregunto el rubio con preocupación al acercarse a su pokémon, el sabía muy bien los ataques físicos podían ser muy efectivos en la forma evolucionada de Magnamite y aunque este no parecía ser el caso no podía negar que ese ataque había sido fuerte, mientras que el tipo Eléctrico/Acero se ponía nuevamente en pie y uso un poderoso Atactrueno que su rival ni siquiera intento evadir.

—No me digas que ese es todo el poder de tu Magneton, si es así no me vencerás jamás —aclaro Spencer mientras que su pokémon se limitaba a recibir los múltiples impactos de Atactrueno y Cañón Resplandor de su rival, como si no fueran nada, antes de que su cuerpo empezara a adquirir una tonalidad verde y unos hilos de energía empezara a envolver al pokémon de Kanto.

"Esta usando Gigadrenado" penso Clemont alarmado al ver que Eelektross estaba absorbiendo la energía de su pokémon para restaurar el daño que había recibido antes de usar un devastador y efectivo Lanzallamas que dió por terminado el combate.

—¡Es tu turno Bunnelby! —indico el rubio molesto al liberar a su pokémon conejo, quien rápidamente utilizó Escavar con intención de evitar el Gigadrenado de su rival, sin embargo para su gran sorpresa Spencer comenzó a sonreír.

— Me temo que eres demasiado predecible, amigo mío, por eso lamento decirte que esa patética estrategia no te servirá conmigo ¡Eelektross ya sabes que hacer! —indicó mientras su pokémon uso su cola y sus brazos para golpear con fuerza el suelo debajo de él, destrozando por completo el campo de batalla y haciendo que Bunnelby saltara por los aires antes de estrellarse violentamente contra el suelo

Por su parte Clemont veía atónito lo que acababa de pasar y sin poder evitarlo el recuerdo del Pikachu de Ash usando Cola de Hierro de la misma forma durante su batalla de gimnasio vino a su memoria, el parecido de ambos movimientos era demasiado para ser una simple coincidencia, de alguna forma Spencer sabía ese movimiento.

—Por la cara de tonto que tienes en este momento imagino que estas recordando que el chico de Kanto al que le arrebataste su sueño uso algo muy parecido ¿No es así? —dijo mientras se encogia de hombros.

—Admito que desde que me enteré de la clase de persona que realmente eres empecé a estudiar a tus pokémon, habilidades y estrategias, y ese fue un aspecto en el que mi linda imoto me fue de mucha utilidad —explico el chico con calma —Pero deberías saber que ella nunca te considero como un entrenador muy bueno, de hecho me hablaba con tanta frecuencia de ese tal Ash que incluso sentía celos, pero fue de esa manera que conocí esta contra medida que aunque es un tanto obvia es muy útil y admito que el chico de Kanto fue muy astuto al idearla.

Mientras tanto el pequeño Bunnelby se ponía en pie como podia en el destrozado campo y se lanzó contra su rival para intentar usar Carga Salvaje, aunque el pokémon electropez lo esquivo sin dificultad y uso nuevamente Desarme.

—Parece que tu pequeño Bunnelby ya no durará mucho más —menciono Spencer antes de notar que el conejo sostenía la cola del tipo Eléctrico proveniente de Unova con sus orejas y tenis la intención de aprovechar la cercanía para golpearlo con Carga Salvaje.

—Si no me equivoco esa también es una estrategia del chico de Kanto, pero es inútil. Mi Eelektross no tiene debilidades y tus pokémon son demasiado débiles para vencerlo, pero como soy tan amable te daré una nueva oportunidad con algo más a tu nivel ¡Usa Voltiocambio! —en ese momento el pokémon nativo de Unova liberó una esfera de energía eléctrica que al golpear a Bunnelby no sólo le causó mucho daño, también lo hizo regresar a su pokebola y en su lugar apareció un carismático pokémon que Clemont conocía a la perfección.

"¿¡Dedenne!? ¿Pero como es posible?" se preguntó el rubio con incredulidad al reconocer que aquel era el mismo pokémon que acompañaba a Bonnie a todos lados, pero su sorpresa por el pokémon desapareció en el momento en que una de las puertas laterales de la arena se abrieron y...

Dejaron pasar a Korrina, Lilia, Allie y Bonnie, pero a diferencia de la última vez que las vio ahora todas usaban la misma y provocativa vestimenta, que consistía de una ajustada blusa naranja y azul con un revelador escote en forma de corazón que dejaba al descubierto el nacimiento de sus pechos, una minifalda naranja que apenas cubría la tanga azul que usaban debajo, unas calcetas largas a rayas, unos tenis blancos y un juego de pompones de color azul.

—Espero que no te moleste que tengamos compañía, mi amigo. Por dias enteros ellas habían estado ansiosas por usar sus trajes de porristas para mí, asi que en cuanto oyeron tu divertido desafío pensaron que era el momento ideal y en verdad te agradezco por ser lo suficientemente fuerte como para entrenerme el tiempo suficiente para que ellas se cambiarán —mientras Spencer mencionaba aquello cada una de las chicas pasaba frente a él recibiendo una cariñosa nalgada antes de ocupar sus lugares en la primera fila de las gradas.

—¡Tu puedes Dedenne! ¡Muéstrale al perdedor de Clemont todo lo que mi oni-chan te enseño! —grito Bonnie animando a su pokémon, quien le respondió de manera habitual, causando sonrisas de ternura en el resto de las chicas.

—Ya escuchaste a mi bella imoto amiguito ¡Así que usa Atactrueno! —ordeno mientras hacía el ademán de mandar un beso hacia la tribuna y el hámster eléctrico soltó una poderosa descarga que un confundido Bunnelby no pudo evitar.

El desesperado conejo miraba a su entrenador esperando alguna indicación, pero Clemont estaba tan molesto y sorprendido que en lugar de estar atento a la batalla sólo apretaba sus puños con fuerza, dejando a su indefenso y herido pokémon a merced de los implacables ataques Carantoña e Super Colmillo del tipo Eléctrico/Hada.

—¡Nuestro Amo ganará! ¡Al cuatro ojos vencerá! —comenzaron a cantar las chicas al unísono, agitando sus pompones alegremente y levantando sus piernas, y fue eso lo que hizo reaccionar al rubio y darse cuenta de que Bunnelby había sido derrotado.

—Por favor perdóname Bunnelby —pidio el rubio sosteniendo a su lastimado pokémon, quien al notar lo mucho que su entrenador estaba sufriendo asintió con la cabeza para tranquilizarlo y volver a su pokebola

—¡ESTO NO SE QUEDARÁ ASÍ, SPENCER! ¡Heliolisk usa Destello! —de inmediato el pokémon lagarto generador extendió su gorguera para emitir una intensa luz que no sólo cegó a Dedenne sino a todos los presentes, a excepción de su entrenador.

"Lo siento mucho Dedenne, pero vencerte es la única forma de derrotar al infeliz de Spencer" penso con un poco de remordimientos ante la idea de lastimar a su propio pokémon, los cuales hizo a un lado para ordenar un efectivo Terratemblor que terminó venciendo al pobre hámster.

—¡Bonnie te odia, Clemont! ¡TE ODIA! ¡¿Como te atreviste a hacerle daño al pobre de Dedenne?! —grito la niña con lágrimas en los ojos al entrar al campo de batalla para recoger a su inconsciente pokémon antes de lanzarse a los brazos de Spencer —¡Oni-chan, por favor ganale a ese idiota! ¡Has que pague por lo que le hizo a Dedenne y que nos deje en paz para siempre!

—No te preocupes, mi bella imoto, te aseguro que Clemont pagará por esto —la consoló mientras acariciaba con descaro su trasero y una sonrisa maligna se dibujaba en su rostro —Por que no vuelves a las gradas con las demás y me apoyas como la sensual y obediente imoto que eres mientras yo me encargo de esto.

—Como tu órdenes oni-chan, Bonnie siempre hará lo que diga su amado y único oni-chan —acepto la rubia antes de volver a su lugar y dedicarle a Clemont una glacial mirada de odio.

El rubio por su parte estaba recurriendo a cada gramo de su voluntad para no perder el control, que su furia lo dominará de nuevo y le diera más ventaja a Spencer, para sacar aquellas repugnantes imágenes de su mente y no derrumbarse al sentir el odio de la mirada de su propia hermana.

—Heliolisk, no hay que contenernos por nada de este mundo ¡HAY QUE MOSTRARLE A ESTE DESGRACIADO TODO EL PODER DE NUESTRA IRA!

—Inspirador, eso fue muy inspirador, mi amigo. Por eso espero que el "poder de su ira" sea mucho mejor que la pobre exhibición que has hecho hasta ahora —se mofo el de cabello azul fingiendo que aplaudia —Sin embargo, espero que no olvides que yo tengo la ventaja en esta batalla y no dudare en usarla ¡Terminemos con esto Raichu!

"Asi que un Raichu. Esto puede ser peligroso" penso al recordar la fuerza que tenían tanto el Raichu de Tierno como el Pikachu de Ash, pero nada lo preparó para lo que estaba frente a sus ojos. Hasta donde el sabía el pelaje de todos los Raichu era de color naranja claro, a menos que fueran variocolores, pero este era de un color marrón además de que la forma y el color de sus orejas y su cola tampoco concordaban.

—Te veo confundido Clemont. Aunque lo dudes este es un Raichu, sólo que esta es una forma que se alcanza únicamente cuando un Pikachu evoluciona en la región de Alola.

—¿Alola? ¿Hablas de aquella región situada al sur de Kanto? ¡¿Entonces los rumores sobre las formas regionales de algunos pokémon son ciertos?! —preguntó el rubio con un genuino interés antes de recordar que se encontraba en una batalla de vida o muerte.

—Veo que como siempre estás muy bien informado, mi amigo. Efectivamente está es una forma regional, pero muy pronto verás que su apariencia es lo que menos deberá de preocuparte ¡Raichu muéstrale tu poder!

Heliolisk se acercó rápidamente a su rival para usar Cola Dragón, pero para sorpresa del rubio, su pokémon no sólo se detuvo en seco sino que también comenzó a levitar en el aire antes de ser azotado contra el suelo.

"¿Que está pasando aquí? ¡Parece un ataque de tipo Psíquico pero Raichu no puede aprender muchos movimientos de ese tipo y menos uno que actúe así ¿Como puede hacer eso?" pensó con desesperación mientras Heliolisk volvía a levitar pero en esta ocasión era lanzado hacia las paredes del campo

—La forma regional no sólo cambia la apariencia de los pokémon también sus tipos elementales, en el caso de Raichu adquirio el tipo Psíquico —sentenció el joven de cabello azul al notar la sorpresa de su rival —¡Raichu terminalo ahora con tu Onda Certera!

La forma alternativa de la evolución de Pikachu asintió y comenzó a preparar una poderosa esfera de energía cuando un cegador resplandor cubrió el campo y una corriente electrica recorrió su cuerpo drenando un poco de su energía.

—¡Usa Terratemblor ahora! —ordeno con fuerza a su pokémon quien acababa de recuperar un poco de sus fuerzas gracias a Carga Parábola y de inmediato golpeó el suelo de modo que una fuerte onda terrestre golpeó a un aún cegado Raichu y logró hacerle mucho daño además de reducir su velocidad.

El lagarto generador trato de repetir su ataque cuando su pequeño puño se detuvo, justo antes de tocar el suelo, y fue lanzado nuevamente hacia arriba solo que a mayor altura que antes. Raichu acababa de recuperar su vista y miraba furioso a su rival mientras preparaba nuevamente su Onda Certera para darle un golpe que el pobre Heliolisk no sería capaz de evadir ni de resistir.

—Lo hiciste muy bien amigo, déjame el resto a mí —dijo Clemont al regresar a su pokémon antes de que cayera al suelo producto de aquel ataque. Estaba consiente de que estaba en una gran desventaja ya que aunque venciera a Raichu a su odioso rival aún le quedaban un Eelektross prácticamente intacto y un pokémon desconocido y totalmente descansado, sin embargo a el todavía le quedaba su compañero más poderoso.

—¡Ve Luxray! —en ese momento el imponente león eléctrico de Clemont hizo su aparición en el campo de batalla y rápidamente sacudió su cola para liberar una lluvia de estrellas que golpearon con fuerza al roedor aloliano y lo hicieron retroceder.

"Tal y como lo imaginé su Raichu es mucho más lento que Luxray ¡Es mi oportunidad de acabar con el usando ese movimiento! Se que existe un riesgo ya que hasta ahora su Raichu no ha demostrado tener un ataque eléctrico, pero aún si lo tiene puedo esquivarlo" penso el rubio con confianza antes de pedirle a su pokémon que usará Campo Eléctrico.

El pokémon de Sinnoh asintió y comenzó a liberar una gran cantidad de energía eléctrica que no tardó en distribuirse por todo el lugar y electrificando el campo de batalla, el líder de gimnasio sonreia con confianza ya que el campo estaba totalmente a su favor o eso era lo que creía.

—Brillante, mi amigo, absolutamente brillante —aplaudió Spencer con una sonrisa confiada que le indicó a Clemont que algo iba mal —Campo Eléctrico, justamente el movimiento que quería que usarás ¡Ahora Raichu muéstrale tu verdadero poder y usa Psíquico!

Luxray agito su cola una vez más, pero en esta ocasión las estrellas producidas por Rapidez no golpearon a su rival, sino que se detuvieron antes de dirigirse hacia su creador, quien se quedo inmóvil no sólo por la sorpresa de que su ataque había sido redirigido hacia el sino porque una fuerza psíquica le impedía moverse.

—Estaba seguro de que intentarías esa estrategia al pensar que tenías la ventaja en velocidad. Sin embargo es una suerte que no conocieras que la habilidad de mi Raichu ya no es Electricidad Estática sino Cola Surf ¡Lo que significa que la velocidad de Raichu se duplica en presencia de Campo Eléctrico! —exclamó el de cabello azul con júbilo mientras el rostro de su rival se volvía blanco.

Clemont no podía creer lo que estaba pasando, la estrategia que era su llave del triunfo acababa de ser revertida en su contra justo ahora que no tenía a ningún otro pokémon, y aun en caso de que lo tuviera no había nada que pudiera hacer. Luxray era el pokémon más rápido que tenía, e incluso el era incapaz de igualar la velocidad de aquel Raichu, su única esperanza era resistir hasta que los efectos de Campo Eléctrico se terminarán y tratar de hacer el mayor daño posible en el proceso.

—¡Usa Rapidez otra vez y prepárate para cuando lo devuelva! —le indico el chico a su fiel pokémon, sin embargo Raichu no tuvo necesidad de su usar Psíquico para bloquear el ataque y simplemente lo esquivo mientras usaba Onda Certera de nueva cuenta, la esfera de energía se dirigía hacia Luxray, quien dio un gran salto la atravesó usando una potenciada Carga Salvaje que también logró impactar a su escurridizo oponente y hacerle bastante daño.

"¡Es cierto! Raichu está muy débil después de pelear con Heliolisk y Luxray es más fuerte ¡No necesito resistir ni evadir sus ataques! ¡Lo que necesito es atravesarlos para poder golpearlo en el momento en que este inmóvil!"

Con ese pensamiento en mente Clemont le pidió a su pokémon usar Rapidez nuevamente, la cual Raichu ahora si redirigió, sin embargo Luxray estaba atento logro bloquearlas mientras se acercaba para acertar un devastador Colmillo Rayo que finalizó con el combate.

—Muy bien Clemont, justamente esta era la pelea que estaba esperando. Si no usas tu verdadero poder vencerte no tendrá ningún sentido —anuncio Spencer mientras devolvía a su pokémon y las furiosas chicas abucheaban al rubio por su victoria —Sin embargo la verdadera pelea está a punto de empezar ¡Ve Manectric!

El pokémon descarga hizo su aparición en el campo junto con una tenue lluvia de brillos que hacían notar que la tonalidad de su piel era mucho más oscura que la de otros ejemplares de su especie, sin dudas se trataba de un pokémon variocolor y por su aspecto se veía que estaba muy bien entrenado.

"Asi que Manectric, conociendo a Spencer su habilidad debe ser Pararrayos, eso significa que sin importar lo poderosos que sean mis ataques eléctricos son inútiles. Además de que gracias a que mi Campo Eléctrico sigue activo sus ataques se volverán más fuertes ¡Esto es malo!" penso el rubio observando cuidadosamente a su nuevo rival hasta que se percató del collar de color negro que este tenía en el cuello con una brillante piedra incrustada en el "¡Megaevolución! ¡En ese caso debo vencerlo aquí y ahora!"

—¡Luxray usa Rapidez ahora! —indico el rubio y su pokémon liberó una nueva lluvia de veloces estrellas que su rival destruyó sin dificultad usando un poderoso Atactrueno antes de liberar un Lanzallamas igual de fuerte que el tipo Eléctrico apenas pudo esquivar.

—Veo que estás consiente de la precaria situación en la que te encuentras, mi querido Clemont, y aunque fue divertido luchar contigo ya es hora de ponerle punto final a esta batalla ¡Usando el máximo poder de mis pokémon y de mi maravillosa tecnología! —anuncio alegremente haciendo un gesto obsceno con el dedo medio de su mano derecha y tocando la piedra incrustada en el anillo que usaba en dicho dedo —¡Manectric Megaevoluciona!

Una intensa luz envolvió al pokémon descarga y una vez que desapareció un poderoso rugido que hizo estremecer a todo el campo, no cabía duda de que el tamaño de Manectric había aumentado, pero lo más resaltante era que las melenas que protegían las piernas traseras y la cabeza del tipo eléctrico se habían extendido y fusionado en una única estructura que cubría completamente su espalda y gran parte de su cabeza dándole un aire sumamente intimidante.

—¿Como es posible que pueda Megaevolucionar? Aun si pudieras crear la Manectrita necesitas de una Piedra Llave ¿A menos que hayas sido capaz de crear una?—pregunto el rubio claramente sorprendido, después de todo era bien sabido que Spencer no era el único que había intentado usar la ciencia para recrear la Megavolución. De hecho fue gracias a su viaje con Ash que pudo averiguar que los rumores acerca de que los científicos del Reino Azoth habían desarrollado una tecnología de ese tipo eran ciertos aunque su poder era inferior al alcanzado por el medio tradicional.

— Veo que lo comprendes amigo, sin embargo eso es algo que aun no consigo al 100%. Pero por si te lo preguntas la Piedra Llave que estoy usando ahora es autentica y me ha ayudado bastante en mi investigación, de hecho fue un muy amable regalo de una de mis fieles esclavas ¿No es así, mi bella Korrina?

— ¡Así es, Amo! ¡Es un honor para mi el serle útil en sus valiosas investigaciones! —anuncio la líder de gimnasio en medio de unas risitas tontas que molestaron a Clemont, pero al ver a Korrina recordó algo importante: A pesar de su inmenso poder la Megaevolución no era invencible.

—Si yo fuera tu no me ilusionaría demasiado —anuncio el chico sacando a Clemont de sus pensamientos y haciendo que lo mirara fijamente —Creo estar en lo correcto al suponer que piensas que puedes recrear el milagro que hizo tu “amigo” Ash al lograr vencer a una Megaevolución sin contar con una propia, pero déjame decirte que lo veo muy poco probable, el chico de Kanto tenía mucha más habilidad y también más suerte que tú, pero no te estoy diciendo que lo intentes sino todo lo contrario ¡Adelante! ¡Sera mucho más divertido vencerte si peleas con todo lo que tienes!

Ambos rivales se miraron fijamente, ya no había necesidad alguna de más palabras, y sus pokémon lo sabían. Sin previo aviso Luxray se lanzó sobre su oponente usando un Colmillo Rayo que impacto en la extensa melena de Manectric y que este respondió con Atactrueno, lo que obligó a ambos a tomar distancia, y ahora fue el turno de la Megaevolución para iniciar el ataque con una serie de esferas de color azul brillante que el pokémon de Sinnoh logró desviar usando Rapidez.

Mega Manectric bombardeaba a su oponente con poderosas descargas eléctricas, intensas ráfagas de fuego y gélidas esferas de energía, aunque Luxray no se quedaba atrás, ya que no sólo encontraba la manera para evadir los constantes ataques sino que lograba acercarse lo suficiente para acertar sus propios ataques y causar el mayor daño posible.

Después de que Luxray logrará destruir una esfera de Poder Oculto usando su Colmillo Rayo el efecto de Campo Eléctrico finalmente terminó devolviendo el campo de batalla a la normalidad. Clemont no se atrevía a ordenarle a su pokémon el repetir aquel ataque ya que le daría más poder a su rival, pero desde la desaparición de aquella corriente electrica no pudo evitar notar que los ataques de su pokémon eran mucho más débiles sumado a que a su pokémon cada vez le era más difícil esquivar y resistir los ataques.

—Veo que aún no te has dado cuenta de porque tú Luxray es más débil que antes. Al megaevolucionar mi Manectric adquirio la habilidad Intimidación, la cual redujo bastante el ataque de tu pokémon, sin embargo no lo habías notado ya que el efecto de Campo Eléctrico anulaba esa disminución hasta este momento en que ya no está —explico Spencer.

—La forma más sencilla de eliminar ese efecto era sustituir a Luxray, pero no podías hacerlo ¡Desde el principio estabas en desventaja y a pesar de eso has sido capaz de seguir hasta este punto! Admito que es muy impresionante amigo mío, pero ya es hora de terminar con esto ¡Y de reclamar mi merecida victoria! ¡MANECTRIC USA ATACTRUENO! —y al escuchar la instrucción de su entrenador el pokémon megaevolucionado uso una poderosa descarga en contra del ya agotado pokémon de Sinnoh.

—¡AUN SI LO QUE DICES ES CIERTO NO ME RENDIRÉ HASTA VENCERTE! ¡LUXRAY HAY QUE ARRIESGARLO TODO CON UN ÚLTIMO ATAQUE! ¡¡¡USA CARGA SALVAJE CON TODO TU PODER!!! —exclamo Clemont con firmeza sabiendo que ya no había ninguna oportunidad de ganar.

Ese era el final y el había fracasado, pero aún si debía perder lo haría con la cabeza en alto y usando todo lo que tenía, no dejaría que Spencer le quitara también su dignidad, y su pokémon podía sentir eso ya que asintió con su cabeza y como pudo logró resistir aquel poderoso ataque y avanzó sin titubear hacia su oponente para usar el último ataque, el más fuerte que había usado y que hizo retroceder a la Megaevolución, tambaleando ambos pokémon se miraron fijamente antes de que Luxray finalmente cayera al suelo completamente derrotado.

—¡EL LUXRAY DEL PERDEDOR DE CLEMONT YA NO PUEDE CONTINUAR! ¡¡¡POR LO TANTO MI ONI-CHAN ES EL GANADOR Y NOSOTRAS PODREMOS SER SUS ESCLAVAS PARA SIEMPRE!!! —dictaminó una eufórica Bonnie antes de lanzarse sobre Spencer y besarlo con pasión en los labios, pero no era la única, ya que Allie, Korrina y Lilia también se habían abalanzado sobre el chico de cabello azul tocando su cuerpo con frenesí.

—Regresa amigo, lo hiciste de maravilla —dijo el rubio en voz baja al regresar a su derrotado y fiel pokémon mientras asumía el peso de su derrota: Había fallado.

Continuará...

De parte mía Sombrero loco y de parte de mi socio Blackcygnus les deseamos un próspero año nuevo.
 

Sombrero loco

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Bueno aquí estamos con una nueva entrega para el tema esperando que se encuentren de maravilla les aseguro que trabajamos para su entretenimiento y si tienen una petición o comentarios serán bienvenidos.

Lo único que deseo

La noche caía sobre Ciudad Lumiose, y aunque unas densas nubes oscuras cubrían la luz de la luna y las estrellas, el brillante resplandor de la magnífica Torre Prisma era suficiente para iluminar la ciudad.


Y justamente en una de las habitaciones del interior del edificio más icónico de Kalos, más precisamente en la habitación que alguna vez le perteneció a Clemont, un joven de cabello azul estaba recostado en la cama de forma presumida.


Sin embargo Spencer Maxwell, el líder provisional del Gimnasio Lumiose, no se encontraba sólo en la cama. Ya que la pequeña Bonnie, completamente desnuda, se encontraba recostada a sus pies y lamiendo su verga con verdadero frenesí, como si está se tratara de su dulce predilecto.


- ¡Lo haces muy bien, querida imoto! -señalo el chico entre gemidos de placer y acariciando con cariño la cabeza de la pequeña, quien de inmediato sonrió y continuo con su placentera labor.


Así que después de observar por un instante el lindo rostro de la pequeña toda la atención de Spencer se centro en el televisor. En el cual apareció la sensual imagen de Malva, miembro del Alto Mando y reportera oficial de la Liga Pokémon, todo con la intención de ver hasta el más mínimo daño ocasionado por su perverso plan para destruir la vida de Clemont.


-Han pasado dos semanas desde que el anterior líder del Gimnasio Lumiose y actualmente prófugo de la justicia: Clemont Lemon, alias "Capitán Centella", difundiera al público las operaciones secretas ahora conocidas como el "Campeón elegido" y "Arceus salve a la Reina", cuyas variadas consecuencias aún son temas de que hablar.


-En primer lugar, y tras exhaustivas reuniones con el Comité Internacional de la Asociación Pokémon, presididas por el mismísimo Charles Goodshow. Finalmente se ha tomado la decisión de no cancelar la siguiente edición de la Liga Pokémon ni de la Clase Maestra, lo cual causa alegría en los habitantes de nuestra región. Sin embargo ambos eventos serán estrictamente monitoreados por una brigada especial de supervisores de la Asociación Pokémon para evitar más incidentes de corrupción -declaró la hermosa reportera de forma profesional.



-A su vez tanto el Comité Organizador de la Liga Kalos como el Sindicato de Performance y Concursos han emitido disculpas públicas para los finalistas de la pasada Liga Kalos y de la Clase Maestra de Ciudad Glorio: Ash Ketchum de Pueblo Paleta, Alain y Aria de Ciudad Lumiose y Serena de Pueblo Boceto, quienes han sido los principales afectados por estos vergonzosos escándalos, junto con una considerable compensación económica.


-Por otra parte el reconocido investigador Augustine Sycamore ha sido citado para comparecer ante la Agencia Internacional de Investigadores Pokémon, con sede en la región Galar, para la siguiente semana. Razón por la que se teme que el mayor experto a nivel mundial sobre la Megaevolución pueda ser destituido de su cargo al encontrarse evidencias de que sus investigaciones fueron usadas para diseñar el dispositivo de absorción de energía que le fue entregado al entrenador Alain por el líder del desaparecido Team Flare.


-Y pasando a noticias un poco más alentadoras se nos acaba de informar que las oficinas de policía de las regiones de Kanto y Alola finalmente han accedido a la solicitud de emitir órdenes de aprehensión y extradición en contra del Clemont Lemon, cuya búsqueda aún continúa siendo infructuosa, por lo que ahora el fugitivo ex líder de gimnasio es buscado de forma internacional.



-Y continuando con asuntos relacionados con Clemont. Su padre Meyer Lemon, también conocido con el alías de "Blaziken Mask", se ha negado a dar una declaración oficial después de su primera audiencia. Por lo que el enmascarado "héroe" de Ciudad Lumiose permanece bajo la custodia de las autoridades y en espera de ser sometido a un juicio en el que dictaminara si tiene alguna responsabilidad en las acciones ilícitas de su hijo o algún dato sobre su actual paradero y que pueda conducir a su captura. Así mismo su hija más joven a quedado a cargo de Spencer Maxwell, líder provisional del gimnasio Lumiose, y quien fue el encargado de descubrir los crímenes de Clemont.


-Es encantador cuando la prensa habla de tí como todo un héroe -comentó el perverso científico con una sonrisa al recordar con todo detalle los acontecimientos que habían pasado desde la derrota de Clemont.


Una semana entera había transcurrido desde su aplastante victoria sobre Clemont cuando Spencer recibió una visita de un comité enviado por la Liga Kalos, el cual le entregó el oficio que tanto había esperado: La autorización oficial en donde era reconocido como el nuevo líder del Gimnasio de Ciudad Lumiose.


Y aunque el documento y los mismos miembros del comité le especificaron
muy claramente que su nombramiento era únicamente de carácter provisional, el sonrió con petulancia. Ya que gracias a sus "heróicas" acciones y a su enorme talento era casi un hecho que él conservarla el cargo como líder de gimnasio de forma permanente. Y aún en el hipotético caso de que la Liga tomará otra decisión siempre podía echar mano del numeroso apoyo que tenía tanto con la nobleza de Kalos, como dentro y fuera de la misma Liga, para hacer sus sueños realidad.


Pero antes de poder tomar posesión de la Torre Prisma él debía realizar otra tarea, una que a simple vista parecería tediosa, pero que el haría con gusto ya que significaba la eliminación del último obstáculo en su camino: Detener a Meyer y tomar la custodia legal de Bonnie.


De forma que al día siguiente y acompañado de tres Oficiales Jenny, las cuáles previamente ya estaban bajo su control, el llegó a la residencia de los Meyer para detener al que había sido el héroe más admirado de la ciudad. En un principio él temió que el padre de Bonnie tratará de resistirse y tuviera que reducirlo, sin embargo el hombre se entregó pacíficamente aunque sin dejar de abrazar a su pequeña hija hasta que lo subieron a la patrulla.


Y el debía de admitir que la actuación de su querida Bonnie frente a las cámaras fue simplemente soberbia, ya que mientras su padre era arrestado ella lloraba y se aferraba a él de tal forma que no sólo era demasiado convincente sino que incluso lograba hacer que sintiera una pizca de remordimiento, aunque el por supuesto sabía que aquello era sólo un acto.



-Creo que serás un espléndida actriz, querida imoto. Incluso la misma Diantha estaría celosa de tu talento -le susurró al oido al sujetar a la pequeña e impedir que ella también subiera a la patrulla, la cual no tardó en llevarse al detenido con rumbo a la comisaría.


-Muchas gracias, oni-chan. ¡Ahora puedo ser tuya por y para siempre! -exclamó la pequeña rubia limpiándose las lágrimas que recorrían sus mejillas antes de dedicarle su mejor sonrisa.


-Asi es imoto, aunque por desgracia aún tendrás que esperar un poco más -comentó el un poco frustrado. Ya que los trámites para obtener la custodia legal duraban alrededor de un mes, tiempo en el que Bonnie tendría que estar en un orfanato, ya que se prohibía estrictamente que ella viviera con su nuevo tutor.


Sin embargo para un hombre cómo él, quien creía que las leyes estaban para ser brincadas de vez en cuando, aquel impedimento legal no era un obstáculo.



-Asegúrate de mantener a mi querida imoto a salvo, Jenny. Y tú pórtate bien, linda, te aseguro que estaremos juntos más pronto de lo que crees -indicó antes de que una segunda patrulla llegará para llevarse a la pequeña, tras lo que las hipnotizadas mujeres asintieron antes de abordarla.


Y un par de días después, mientras que el estaba descansando tranquilamente en su acogedor refugio, fue cuando una excelente noticia llegó a su puerta.


-Disculpe que lo moleste, mi Amo. Pero solicitan su presencia en la entrada principal -anunció de forma suave y con una educada reverencia la que alguna vez fue la mimada e insoportable Princesa Allie, quien ahora usaba únicamente un ajustado y revelador atuendo de sirvienta.


-Llegaron mucho más rápido de lo que pensé -mencionó el arrogante chico al revisar la hora en su costoso reloj de pulsera, el cual había sido un regalo del padre de Allie. -Baja a recibir a nuestras invitadas, querida. Yo iré en un momento.


-Si, mi Amo, lo que usted ordené. Con su permiso me retiro -respondió la chica al dar una pequeña reverencia, levantando su falda para mostrar que no usaba ninguna prenda intima, antes de salir de la habitación.


Mientras que el saco una Lujo Ball de un cajón de su escritorio y la tomó entre sus manos "Pronto serás libre, pequeña, y sé que te encantará ser parte del equipo de mi pequeña Imoto" pensó antes guardar la pokébola en su bolsillo y ponerse de pie.


Y al llegar a la entrada la mansión vió tranquilamente como una emocionada Bonnie estaba entrando en compañía de dos atractivas mujeres, una de ellas era la oficial Jenny y la otra era una elegante pelirroja que vestía con un distinguido traje sastre, y al verlo la pequeña rubia no pudo evitar saltar de alegría y correr para abrazarlo.



- ¡Te extrañe tanto, oni-chan! ¡Pero por fin voy a quedarme contigo para siempre! -exclamó la pequeña con emoción mientras que el dedicaba una sonrisa y acariciaba su cabeza.


-Veo que finalmente han traído a mi pequeña imoto a casa, esclavas -le dijo con tranquilidad a ambas mujeres, quienes sonrieron al escuchar la palabra "esclavas"


-Si, Amo. Justo como usted lo ordenó -respondió la oficial Jenny adoptando una actitud marcial.


-Y dime Lois ¿Como van las cosas respecto a ese pequeño "detalle"? -le preguntó a la elegante mujer de traje, quien era la encargada de los trámites de la custodia legal de Bonnie y a la que había hipnotizado hace poco.


-No tiene nada de que preocuparse, Amo. Los trámites de la adopción de la pequeña estarán resueltos una vez que usted asuma su cargo como el nuevo líder de gimnasio de Ciudad Lumiose. Sin embargo tendré que pedirle que la pequeña se mantenga oculta hasta ese momento -respondió la mujer de forma sumisa.


-Me alegro de que todo esté saliendo de acuerdo al plan. Así que si no tienen nada más que agregar pueden retirarse -le ordenó a sus nuevas cómplices, quienes en lugar de sentirse ofendidas por tan abrupta despedida sonrieron con gusto.


-Como usted ordené, Amo ¡Solo vivimos para obedecerlo! -respondieron ambas mujeres de forma solemne, al mismo tiempo que levantaron sus faldas mostrando que no usaban ropa interior, antes de hacer una reverencia y retirarse.


-Ahora vamos adentro, mi pequeña imoto, nos están esperando -señalo él con una sonrisa y tomando con descaro el trasero de la joven rubia para guiarla al interior de su agradable refugio hasta llegar a la escalera principal.


-Ahora necesito que subas a tu habitación y te pongas algo lindo, imoto. Quiero que tomemos un poco de té en el jardín -indicó el chico después de soltarla.


-Lo que tu digas, oni-chan -respondió Bonnie de forma sumisa después de robarle un beso en los labios y subir alegremente por la escalera.


"Espero ver con que me vas a sorprender, imoto" pensó Spencer con una sonrisa de satisfacción, ya que el guardarropa de la pequeña estaba lleno de exclusivas y sugerentes prendas, por lo que de forma triunfante salió al jardín trasero para afinar los últimos detalles de la linda sorpresa de bienvenida que tenía para su esclava favorita.


Al abrir la puerta pudo ver la postal de una obra de arte ya que en el centro de un amplio y soleado jardín Lilia Orange, vestida con un diminuto atuendo de sirvienta que resaltaba su figura,
se encontraba junto a Allie preparando una elegante mesa mientras que un Tyrantrum perseguía alegremente a un travieso Bunnelby y a un pequeño Teddiursa.


- ¿Están todos están listos para la fiesta de bienvenida de Bonnie? -preguntó Spencer al acercarse a la mesa, a lo cual todos los pokémon asintieron animadamente al saber que su entrenadora había llegado para quedarse.


-Por favor ve a traer a Bonnie para poder comenzar con la fiesta, mi esclava -susurró el chico al oído de Lilia, ya que se había acercado a la chica por detras y apretaba su cuerpo contra el trasero de la chica.


-Como usted ordené, Amo -contestó la chica de forma traviesa, antes de besarlo con pasión, y despues de hacer una educada reverencia entrar a la mansión.


Por unos minutos, que parecían ser mucho más largos, el jardín quedó en completo silencio hasta que la puerta trasera de la mansión se abrio una vez más y de ella salió una sonriente Lilia que no tardó en anunciar: - ¡La invitada de honor está aquí!


E inmediatamente después de esas palabras apareció la pequeña Bonnie, usando un lindo vestido de olanes de color azul marino, con un lindo delantal blanco, y unos brillantes zapatos negros de tacón bajo.



- ¡Sorpresa, imoto! ¡Se bienvenida! -exclamó Spencer con alegría, siendo secundado por el alegre coro de los pokémon y los efusivos aplausos de Lilia y Allie.


- ¡Oni-chan, esto es increíble! ¡Muchas gracias! -exclamó la conmovida niña, con lágrimas en sus ojos, antes de arrojarse al regazo del que para ella era su hermano y abrazarlo con fuerza.


-No llores, linda. ¿Y que tal si comienzas la fiesta abriendo tus regalos? -le sugirió el chico con dulzura, a lo que ella asintió de inmediato.


-Recuerdo que una vez me comentaste que cuidaste del Tyrantrum de un laboratorio, así que decidí mover algunos hilos y conseguirlo para tí -comentó el mientras le entregaba la pokebola del pokémon fósil, quien al reconocer a la pequeña corrió directamente hacia ella.


Así que después de algunos minutos de un emotivo reencuentro fue el turno de Teddiursa para acercarse a la niña. Bonnie veía con curiosidad al pequeño osito hasta percatarse de que en sus pequeñas manitas sostenia una Piedra Eterna.



- ¿Estas seguro? ¿Podrías ser muy grande y fuerte? -preguntó la pequeña con dulzura mientras que el tipo Normal asentía con determinación, por lo que ella no dudo en tomar al pequeño pokémon en sus brazos y con mucha dulzura meter la piedra en su boca.


Viendo la atención que ambos pokémon estaban obteniendo de la chica el pequeño Bunnelby, el mismo que alguna vez custodio el ahora extinto "Bunnelby's Hole", comenzó a saltar alrededor de la pequeña y cuando por fin obtuvo su atención no dudo en entregarle su propia pokébola.


Así que tras recibir una cabezada de asentimiento del chico que ahora era su Amo y su hermano Bonnie acepto la pokébola, devolviendo al conejo antes de liberarlo de nuevo, pero en esta ocasión abrazándolo con cariño.



-Espero que tus regalos te estén gustando, mi imoto. Sin embargo ahora es el turno de que un viejo amigo vuelva a donde pertenece -dijo el chico mientras le mostraba un lujoso bolso de color azul con algunas joyas incrustadas, pero lo verdaderamente valioso era el pequeño hámster que se asomó de su interior.


- ¡Dedenne! -exclamó la pequeña alegre por reunirse una vez con su viejo amigo, dando lugar a una tierna escena de reencuentro, y con gran alegría se pusieron de pie para jugar con el resto de sus compañeros sin embargo fueron interrumpidos por el chico.


-Gracias a mi fabuloso entrenamiento Dedenne es más poderoso que nunca -señalo Spencer de forma soberbia antes de añadir -Sin embargo aún te falta abrir un obsequio mas, mi querida Bonnie -y tras esas palabras le tendió una pequeña caja con un moño azul.


- ¿Y que es oni-chan? -preguntó Bonnie con curiosidad, pero el chico negó con la cabeza.


-Tendrás que averiguarlo tu misma, linda ¡Pero te aseguro que es algo muy especial! -respondió el chico de forma divertida, lo cual hizo que la pequeña rubia hiciera un puchero en respuesta antes de comenzar a abrir la caja y ver que en su interior sólo había una Lujo Ball.


Sin embargo antes de que Bonnie pudiera tocarla, y para sorpresa de todos, está comenzó a moverse y con un rayo de luz liberó a una pequeña pokémon de aspecto delicado y un inmaculado color blanco justo sobre los brazos de la pequeña.



-Oni-chan ¿Que pokémon es este? -preguntó la niña con una mezcla de curiosidad y ternura, ya que aunque nunca había visto a un pokémon parecido, pero sin duda era uno de los más hermosos que había visto en su vida.


-Es una Vulpix, pero a diferencia de los que tú conoces, está es una forma que sólo se encuentra en la región Alola -explicó Spencer mientras que la pequeña pokémon daba un pequeño estornudo que liberó una ligera caída de nieve sobre la asombrada rubia.


En ese momento los bellos ojos azules de Bonnie se llenaron de brillo y sin poder evitarlo sostuvo al raro pokémon entre sus brazos y se acercó al chico dando pequeños saltos de alegría para abrazarlo con fuerza y dedicarle su mejor sonrisa.



- ¡Muchas gracias oni-chan! ¡Es preciosa! -exclamó Bonnie con auténtico amor, lo cual enternecio a Spencer, ya que a pesar de que conseguir a ese raro y valioso pokémon le había costado su pintura favorita, todo valía la pena por poder ver esa angelical sonrisa.


-Ya que Bonnie abrió sus regalos ¡Es hora de divertirse y continuar con la fiesta! -exclamó el chico mientras que las chicas asentían con sumisión y ajenos a ello todos los pokémon reanudaban sus juegos, aunque ahora Bonnie no tardó en unirseles.


Sin duda aquel era un magnífico momento que Spencer deseaba inmortalizar en una de sus pinturas, pero para desgracia del chico el sonido de su Holomisor lo obligó a volver a la realidad y entrar a la mansión para responder.



-Muy buenas tardes, su majestad ¿Cual es el motivo para recibir su amable llamada? -preguntó el chico con educación y ocultando el hastío que sentía por haber sido interrumpido.


-Buenas tardes, mi estimado joven Maxwell, el motivo de mi llamada es para decirle lo exitoso que su método de enseñanza ha resultado entre mis amigos. Ya aquí entre nos, cumplir los caprichos de mi princesa era cada vez más costoso -confesó el aristócrata con alivio.


-Me complace oír eso, su majestad -agradeció el chico antes de añadir -Y aprovechando su oportuna llamada ¿Puedo contar con su apoyo y el de sus amigos para obtener de forma definitiva el puesto como el líder del gimnasio Lumiose?


-Por supuesto, joven Maxwell. Después del vergonzoso escándalo que ha manchado el nombre de nuestro gloriosa región ante los ojos del mundo, lo que se necesita para limpiarlo son personas como usted. Así que en nombre del Rey Cénit le garantizó que contará con el apoyo de la nobleza para lo que necesite -declaró el hombre.


-Yo lo aprecio mucho, su majestad -agradeció el chico con una sonrisa de triunfo, aunque ya no estaba dispuesto a seguir alargando la charla por mas tiempo, por lo que no dudo en añadir -Me gustaría continuar con esta charla, sin embargo ya casi es hora de la siguiente clase y debo prepararme.


-Lo comprendo a la perfección, joven Maxwell, no hay nada mas importante que la educación de la noble clase que heredará Kalos. Pero antes de despedirnos me gustaría saludar a mi pequeña -respondió el noble con algo de pena, lo cual hizo sonreír a Spencer, ya que el torpe aristócrata creía que su hija estaba en un estricto y exclusivo curso de verano cuando lo que realmente la Princesa Allie estaba aprendiendo era como dar buenas mamadas.


-No hay ningún problema, permítame un momento e iré a traer a Allie -comentó el chico mientras salía para llamar a la joven, quien ya conocía de sobra como debía de actuar para no hacer sospechar a su padre.


Así que después de monitorear la charla de su esclava y recibir nuevamente su Holomisor, sin embargo una nueva llamada comenzó a entrar en el aparato por lo que no tuvo más opción que contestar.


Sin embargo esta llamada era mucho más interesante que la anterior, ya que provenía de su agente de arte, quien con gran emoción le comunicó que sus polémicas obras estaban alcanzando precios muy altos además de que había algunas performer que tenían la intención de ser sus modelos.


Por lo que después de pedir los datos de las bellas e ilusas chicas que se estaban ofreciendo voluntariamente a ser parte de su harem, cortó la comunicación y regreso a la fiesta, en donde tanto su linda Bonnie como el resto de sus esclavas lo esperaban con ansiedad....



Sin embargo un fuerte gemido de excitación fue lo que sacó al chico del mundo de los recuerdos, ya que gracias a su adiestramiento la pequeña Bonnie lamía su verga con una habilidad digna de una profesional, por lo que no era de esperar que junto con aquel gemido una gran cantidad de semen repentinamente cubriera el rostro de la rubia, quien lo aceptó gustosa.


-Te corriste mucho oni-chan -dijo la pequeña Bonnie de forma traviesa antes de empezar a usar sus dedos para recoger la mayor cantidad de semen posible y meterlo en su boca, en donde lo saboreaba con lujuria.


-Tú haces que me ponga asi, ardiente imoto -respondió el chico con tranquilidad mientras acariciaba el cabello de la pequeña rubia, sin embargo su atención de nuevo se centro en el televisor, ya que en esta ocasión se estaba sintonizando la sección de Espectáculos.


-Y para finalizar el programa de hoy nos acaba de llegar una noticia de última hora. Ya que después de una acalorada discusión el Comité Internacional de la Asociación Pokémon ha decidido separar a Diantha, la reconocida actriz y entrenadora, de su posición como la Campeona de Kalos a causa de su presunta participación en el escándalo del "Campeón Elegido". Por lo que el puesto estará vacante hasta la siguiente edición de la Liga -anunció Malva con una tenue sonrisa de satisfacción.


-Al salir de la reunión una dolida Diantha aceptó con pesar la decisión de la mayor autoridad de la Liga Pokémon, pero no sin antes declarar que está dispuesta a limpiar su nombre y a recuperar su título, y que para ello emprenderá un nuevo viaje por la región con el propósito de obtener las 8 medallas de gimnasio necesarias para clasificar en la siguiente Liga Kalos.


Al oír aquella inesperada noticia Spencer no pudo evitar sonreír alegremente, ya que eso implicaba que tarde o temprano esa belleza tendría que visitar su gimnasio, y el estaría preparado para recibirla de la forma apropiada.


-Siempre quise tener a Diantha como una de mis modelos, y por supuesto, como una de las obedientes esclavas de mi harem -declaró el chico mientras se imaginaba todo lo que podría hacer con la bella actriz una vez que ella estuviera bajo su control.


Sin embargo ese breve y magnífico momento de ensoñación fue bruscamente interrumpido al activarse una notificación del nuevo sistema automatizado que el había instalado, con el había sustituido la mediocre protección usada por Clemont, y que le permitía controlar la Torre Prisma a su antojo.


"Disculpe por las molestias, Amo. Pero las señoritas Palermo y Aria acaban de confirmar su cita para mañana en la noche" replicó una robótica pero sensual voz femenina.


- ¡Eso es fantástico, Jazmin! Entonces procede a preparar todo tal y como lo planeamos -indicó el joven de forma arrogante y en voz alta, sabiendo que su extraordinaria inteligencia artificial se encargaría de que nadie lo molestará en su audiencia de mañana.


"Cómo usted ordené, Amo" respondió la robótica voz antes de apagarse.


- ¡Ya lo escuchaste, imoto! Mañana vamos a recibir pronto unas visitas muy importantes y espero que te portes muy bien y me ayudes a recibirlas -mencionó el chico de forma cínica mientras acariciaba el desnudo cuerpo de Bonnie con el mayor descaro posible.


- ¡Si, oni-chan! ¡Haré todo lo que me pidas! -respondió Bonnie sin dudar y lista para obedecer hasta la más mínima instrucción de su malvado "hermano mayor".

Esperemos que esto sea de su agrado si gustan alguna petición envíenme un mensaje privado, especial agradecimiento a mi socio y editor Black cignus


Continuará....
 
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