Quest D Instinto Animal [Raisa Nóvikova & Mai Hitomi]

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Moonchild
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"Instinto Animal”

a) NPC que la solicita: Bearmon
b) Descripción de la misión: Strabimon, un Digimon lobo caracterizado por su ferocidad ha abandonado a sus amigos luego de un incidente en el que, en un arrebato de furia, lastimó a su mejor amigo, Bearmon. El oso está bien y no guarda rencores, sin embargo el arrepentimiento de Strabimon es tal que se rehusa de volver y dar la cara. Necesitamos a alguien que lo convenza de regresar con Bearmon
c) Descripción del campo de juego: Ciudad
d) Objetivos a cumplir:
  • Convencer a Strabimon de regresar con Bearmon
e) Notas
  • Strabimon puede llegar a ser algo terco y tosco, en especial con los desconocidos
~~~

Mínimo de posts: 2 por cada persona.
Plazo: 7 días.
Digivice: Burst [Raisa], D-Arc [Mai].

Kira Kira [Ficha]
Blair Blair [Ficha]

Cualquier duda, vía PM por favor.
 

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El ambiente otoñal podía sentirse en el aire, después de un verano en el que la Guild se dedicó a la reparación de los daños sufridos en File City, finalmente volvían a sus actividades regulares. Evidentemente algunos habían impartido clases en la Academia, cuando tenían tiempo y descanso de las labores de reconstrucción a las cuales ellos mismos se habían ofrecido, incluso el gremio tuvo la reciente y agradable experiencia de convivir con un bebé recién nacido de un Digitama, sirviéndose de esta tarea de niñeros como un parte aguas para regresar a sus labores cotidianas. Con energías repuestas y un merecido "descanso", Gungnir volvía a movilizarse en el Digital World y, aquel día, daba la casualidad que dos de sus integrantes se hallaban en Holy Angel Citadel. Fue un encuentro inesperado, pero no por ello desagradable, pues aún con el tiempo que ambas amigas habían estado frecuentándose los últimos meses les agradaba pasar más tiempo juntas, especialmente si irían a un trabajo como equipo. En especial si se trataba de encontrar al mejor amigo de un oso digital oriundo de la Capital. Después de registrarse en la Central para tomar aquel trabajo, Sylph y Sköll se encaminaron de inmediato al lugar donde encontrarían a su cliente, con el propósito de saber más al respecto sobre su amigo desaparecido.

Llegaron a una de las plazas centrales de la Citadela, gran cantidad de humanos y Digimon transitaban de un lado a otro, ocupados únicamente de sus propios asuntos, ajenos al semblante cabizbajo y pesaroso que un Bearmon sentado a la orilla de una fuente cargaba. Estaba de más decir, que para entonces la ciudad había sido sutilmente decorada con motivos de la festividad humana que pronto se acercaba a las tierras digitales: calabazas, murciélagos y hojas otoñales eran las ornamentaciones que cubrían farolas, establecimientos y anuncios por todo Holy Angel. Aquello únicamente podía indicar que el Halloween estaba por llegar y hasta la ciudad angelical se vestía para la ocasión. Lamentablemente, el osezno no veía nada agradable en dichas decoraciones, su angustia podía más que la celebración que todos parecían comenzar a disfrutar. Finalmente lo encontraron, era un oso de piel grisácea y cintas moradas en ambos brazos, así como un cinturón de la misma tonalidad cruzaba por su pecho y llevaba puesta una gorra con la leyenda "BEARS" inscrita en la parte frontal. Mecía sus patas de un lado a otro, con su mirada zafira clavada en el suelo, denotando una expresión distante. Raisa reconoció de inmediato a la especie que tenía al frente, pues no hace mucho había ayudado a una familia de Gryzmon y Bearmon en la Tierra Espiritual, así que ver al Child le trajo gratos recuerdos de aquella aventura. Se acercaron al cachorro de oso, siendo Coronamon el primero en saltar hacia la orilla de la fuente para colocarle una pata sobre su hombro y una de sus mejores sonrisas.


Hey, what's up pal? —el felino preguntó, tratando de infundirle confianza y comodidad a su homólogo. El Bearmon ladeó su mirada hacia el león, un gesto triste y apagado, para después devolverla al piso sin decir nada. — Uh... are you listening? —sabía que ese era el Digimon que era su cliente en aquella misión, pero lo que no entendía era porqué estaba tan cabizbajo, pues de alguna u otra forma encontraría a su amigo perdido. Fue su Tamer quien le pidió que no hostigara al oso con tanta pregunta, mucho menos si le hablaba como usualmente lo hacía, en inglés.

Hemos venido de la Central, nos dijeron que quieres buscar a tu amigo —pronunció Mai con cierta sutileza, buscando transmitir seguridad al Child.

Mejor amigo, no es un amigo cualquiera. Strabimon es como mi, no sé, alma gemela —tajó el oso, sin la intención de sonar brusco, mas simplemente deseaba dejar en claro lo importante que el lobo bípedo era para él. Por incercia, ambas féminas intercambiaron miradas silenciosas y, quizás, cómplices. No obstante, decidieron no comentar nada con respecto a la enorme similitud que ellas guardaban con el oso y su compañero.

¿Qué ocurrió para que huyera? —fue Gabumon el que se animó a preguntar, con su Tamer a sus espaldas mientras se cruzaba de brazos. Nóvikova tenía harta experiencia con esa especie de Digimon, aquel lobo poseedor del Inheritor le había causado tantos problemas y disgustos en el pasado, que enterarse ahora que el amigo al que Bearmon buscaba era uno de su especie le produjo ciertos sentimientos encontrados. No podía meter a todos los Strabimon en el mismo saco, pero aún así las impresiones que se había llevado de ellos siempre resultaban negativas. Quería creer que en esta ocasión era distinto.

A Strabimon le encanta luchar, y con frecuencia participa en combates organizados en las calles, yo solo lo acompaño para verlo y apoyarle. Pero, la última vez... —el osezno bajó nuevamente su mirada, agachando las orejas — él perdió contra un Digimon adulto, se supone que él puede con uno de ese nivel, pero en esa ocasión algo ocurrió y fue derrotado.

¿Es alguien orgulloso? —intuyó la rusa desde su posición. Bearmon alzó el rostro y asintió, sin comprender muy bien como esa humana había dado en el clavo. Raisa giró los ojos, ¿por qué no le sorprendía? Capaz y era idéntico al lobo que enfrentó en aquel partido de baloncesto, quizás y hasta era el mismo... No, debía dejar de conjeturar tantas cosas en su mente, por orden prácticamente muda de Wolfmon, quien apareció para reprocharle con la mirada.

Lo es y nunca había perdido, llevaba una buena racha de victorias —siguió explicando — Al notar que su enojo no hacía más que incrementar yo quise ayudarlo, lo único que se me ocurrió hacer fue darle palabras de aliento para que no se sintiera mal, pero... supongo que su furia fue más y me atacó por accidente —fue entonces que el bestia bajó ligeramente el cinturón de su torso y mostró al grupo una herida no tan profunda, que notablemente había sido causada por las filosas garras de Strabimon, misma herida aún continuaba abierta.

Ow... that'll be a pretty bad scar —murmuró el león con Z'ev posado en su cabeza. Hitomi le lanzó una mirada, y de inmediato Corona se llevó ambas manos a la boca y se disculpó, de nuevo murmurando.

¿Le dijiste algo después? —quiso saber la pelirroja, mirando de reojo a Raisa, quien se notaba medio aburrida de tanta explicación. Aunque para la japonesa, la situación le resultó en un curioso déjà vu. Sonrió para sí misma y luego devolvió su completa atención a las siguientes palabras del oso.

¡No! ¡Y yo no me enojé para nada! —movió ambos brazos al frente, negando — De hecho, entiendo que fue un mal momento para acercarme a él y ahora no sé en dónde se encuentra, supongo que se siente mal por lo que hizo... pero yo quiero que vuelva, es mi amigo —dijo con un tono amargo, repasando la cicatriz en su pecho con una mano, soltando una exclamación cuando sintió que aún le ardía un poco.

A veces el juicio se nos puede nublar y no pensamos con claridad cuando estamos enojados, pero no fue tu culpa, Bearmon —pronunció la líder de Gungnir, acercándose un poco más para posar una mano sobre la cabeza del mamífero, quien volvió a alzar la mirada, un poco vidriosa porque estuvo a punto de soltar algunas lágrimas. Mai entendía mejor que nadie cómo el Child podía estar sintiéndose, después de todo, parecía que hubiera sido ayer cuando vivió algo similar con su mejor amiga en la isla sin nombre. — Vamos a arreglar este malentendido y a hacer que Strabimon vuelva, ¿de acuerdo?

Mientras tanto, tú deberías ir a la clínica a que te traten esa herida —señaló el lupino, pues era un poco peligroso el que no se revisara la herida, por muy pequeña o insignificante que fuera. Bearmon asintió y agradeció al cuarteto, no sin antes informarles que su amigo podía ser un tanto tosco y terca a la hora de querer hablar con él. Mai soltó una ligera risita y miró discretamente a la rusa, quien no entendió esa indirecta de su parte y, en cambio, se dio la media vuelta sin decir más, pues ahora debían buscar al lobo humanoide para convencerlo de volver. Gabumon la siguió de inmediato, dedicándole una última cálida sonrisa a su homólogo bestia.

Ehm... es probable que esté fuera de la ciudad, le gusta el bosque cuando quiere estar solo —antes de que el último de Gungnir se retirara, en este caso Coronamon, el oso le informó sobre el posible lugar donde podrían encontrar a su mejor amigo. Seguramente no se había adentrado tanto a los bosques de la Tierra Espiritual, por lo que debía seguir en el perímetro colindante entre la Capital y el boscaje. El felino asintió y alzó un pulgar, para después dar un brinco desde la fuente y así alcanzar el hombro de su Tamer. Bearmon, por su parte, suspiró y decidió seguir las indicaciones del Gabumon, dirigiéndose a la clínica más cercana, aún con la preocupación de que Strabi se encontrara a salvo y volviera pronto.




Blair Blair let's find that wolf ~
 

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El dúo de mujeres caminó a paso tranquilo hacia el lugar mencionado por el oso, no estaba muy lejos así que no creían tardar demasiado en llegar al sitio, lo único complicado sería encontrar a Strabimon. Mai y Raisa iban en un completo silencio que, aunque era un tanto incómodo para Coronamon, para ellas no era nada molesto; la asiática miró de reojo a su amiga y luego soltó un suspiro.

¿No sientes algo familiar en esto? — Preguntó la pelirroja, Nóvikova le dedicó una mirada larga pero tranquila, luego asintió sin decir nada. Hitomi volvió a sonreír conforme continuaba su caminata en compañía de la soviética, tardaron aproximadamente veinte minutos en llegar a los límites de la ciudad y de ahí decidieron dividirse para abarcar más espacio; acordaron mantener comunicación constante cada cinco o diez minutos por medio del D-terminal para saber si habían encontrado algo y finalmente se separaron.

La pelirroja caminó con calma con Z’ev en un hombro y Coronamon en el otro, los ojos del child y de la tamer, además de los de la Juttoushi, estaban paseándose constantemente de un lado a otro para identificar al digimon que buscaban en caso de estar por esa zona. Diez minutos pasaron y recibieron el primer mensaje de parte de la rubia: no habían encontrado nada aún. La asiática respondió del mismo modo, ella tampoco había tenido suerte hasta ahora con ubicar al lobo bípedo.

El felino descendió de su sitio en el hombro de la humana para buscar por su cuenta, estaba a una distancia considerable de la tamer pero aún era capaz de verla; de hecho, giraba su rostro de vez en cuando para asegurarse de que ella siguiera allí y a salvo. Z’ev estaba aferrado a la espalda del child mirando su entorno con curiosidad y nostalgia, era evidente que el Gnome reconocía el bosque en el que estaban buscando a Strabimon.

Do you miss this place? — Preguntó, aunque sabía que el Gnome no podía hablar y posiblemente ni siquiera entenderle debido al idioma que había utilizado. Coronamon sonrió y acarició la mejilla del hada.

¿Encontraste algo? — Mai alzó la voz, el león replicó del mismo modo y con una negativa para que ambos siguieran buscando. Cinco minutos más y un nuevo mensaje arribó al D-Terminal de la pelirroja, Raisa seguía sin encontrar nada y aquella búsqueda empezaba a resultar un tanto latosa, solo por el hecho de que el bosque era inmenso, la única idea que tenían era la zona en la que se encontraban y en caso de que no estuviera ahí (como empezaban a sospechar) tendrían que adentrarse a la Tierra Espiritual: era como buscar una aguja en un pajar.

Estaba escribiendo la respuesta cuando el león gritó llamando su nombre, Sylph se movió con urgencia pensando que algo estaba mal, pero cuando llegó notó a Coronamon apuntando hacia la lejanía. Allí, donde el león apuntaba, se encontraba Strabimon sentado sobre una roca lanzando pequeñas piedrecillas hacia un cúmulo de agua que no era lo suficientemente grande como para llamarlo lago.

Strabimon…

Tell Raisa we found him. — Susurró el ígneo mirando con cautela en la dirección del bípedo, no quería acercarse y perderle el rastro si éste escapaba antes de que Nóvikova estuviera ahí. Por el gesto del otro child podían discernir que estaba molesto. La japonesa escribió rápido un mensaje y esperó una respuesta que llegó velozmente, tras sonreír tomó su digivice ante la mirada curiosa de su compañero digital y oprimió un par de botones, un par de segundos después la soviética literalmente apareció a su lado. — What the…

Entonces sí funciona. — Susurró Hitomi alegremente.

Es útil al menos. — Agregó Raisa refiriéndose a la mejora del digivice utilizada por su amiga, evitando que tuviera que caminar todo el camino de regreso a donde se habían separado y además el que había recorrido su amiga antes de encontrar al lobo. — ¿Dónde está? — Coronamon apuntó rápidamente hacia el lugar en cuestión.



Kira Kira
 

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Ahí estaba el lobo que habían estado buscando, poseía forma semi humanoide y contaba con piel azul-grisácea, ojos carmín y unas amenazantes garras plateadas que podrían cortar lo que se interpusiera en su camino, las mismas estaban cubiertas por guantes de cuero negro y el bestia usaba una suerte de pantalón blanco. Strabimon tenía la mirada fija en el cuerpo de agua, entrecerrada y casi podía notársele que mostraba ligeramente sus colmillos a medida que lanzaba las pequeñas piedras con fuerza y cierto atisbo de coraje en su actitud. Las féminas se acercaron al Child, cuidando que su cercanía con él no le resultara amenazadora y que terminara atacándolas o huyendo nuevamente, pues Bearmon había dicho que su amigo llegaba a ser tosco en varias ocasiones y, considerando que también era un orgulloso de primera, iba a ser un poco difícil establecer confianza con el lobo. Ambas se subieron a otras rocas de menor tamaño que yacían dispersas alrededor del bípedo, para entonces, Strabimon reparó en la presencia de las Tamers y de inmediato se puso de pie, clavando su mirada sangre en sus compañeros digitales.

¿Qué quieren? ¿Han venido a enfrentarme? ¿A burlarse? —mostró los colmillos y estiró las garras al frente, mostrándose amenazante. Raisa suspiró, llevando su diestra hasta posarse sobre su cadera. Pese a la amenaza de Strabimon, ni el lupino ni el felino se mostraron demasiado alertas ni cambiaron sus posiciones a unas más a la defensiva, de modo que el heredero del Inheritor no se sintiera igualmente amenazado.

No seas paranoico, Bearmon desea que regreses —anunció con seriedad la rubia, intercambiando miradas severas con el lobo bípedo. Le pareció ver que Strabimon bajaba levemente la guardia y su cuerpo se relajaba al escuchar el nombre de su amigo, pero de inmediato volvió a su pose amedrentadora. No podía fiarse de esas humanas después de lo que había vivido esa tarde, sentía que todas las miradas estaban puestas en él por lo ocurrido en combate y con su mejor amigo.

¿Y ustedes son? —zanjó. Claramente no se le daba bien estar frente a desconocidos. Nóvikova iba a volverle a responder con el mismo tono duro, cuando Mai colocó una mano sobre su hombro y decidió tomar la palabra en su lugar.

Hoy nos reunimos con Bearmon y nos contó lo que sucedió —comenzó explicando la asiática, acercándose un poco más al Child lobuno. Coronamon le advirtió en inglés que tuviera cuidado, pero la pelirroja movió una mano, señal de que estaba bien — Él no te guarda ningún rencor y, de hecho, entiende porqué reaccionaste así. Lo único que Bearmon quiere es que regreses, no está enojado contigo —pronunció con un tono afable en su voz, mismo que logró tranquilizar un poco a Strabimon, ¿de verdad su amigo no estaba enojado? Él lo estaría si alguien de su completa confianza lo lastimaba de ese modo. Instinivamente se miró la garra que había usado para atacarle por accidente, la abrió y la cerró varias veces hasta que apretó los puños.

Así es él, —suspiró resignado — se guarda muchas cosas, pero seguramente sí está enojado y no les quiso decir —refutó el lupino, reacio a creer en las palabras de ambas Elite. Hitomi pasó su mirada hacia la rubia, quien había vuelto a suspirar con molestia y ahí notó que Wolfmon se había materializado a su lado, de ese modo también contemplaba fijamente a su "heredero", aunque éste no pudiera verlo.

¿Y tú no te las guardas? —preguntó Gabumon de pronto, sin sonar brusco. Strabimon se le quedó viendo y parpadeó varias veces, arrugando al instante la mirada y girándose para darles de nuevo la espalda, siguiendo con su actividades de lanzar piedritas al agua. Fue entonces que Coronamon se acercó dando pequeños saltos por entre las rocas hasta su homólogo, el cual lo superaba bastante en altura, aún si ambos estaban en la misma etapa evolutiva.

But you're friends, best friends actually —canturreó el león, moviendo con ánimo la cola. Evidentemente, el lobo de mirada roja no entendió sus palabras, por lo que Coronamon tuvo que repetir de nuevo lo que dijo en el idioma normal. El Hybrid frunció una mueca y chasqueó la lengua, odiaba estar siendo interrogando por unos completos extraños, mas lo único que deseaba es que se fueran y lo dejaran tranquilo.

Un amigo no lastima a otro. Si yo fuera Bearmon dejaría de hablarle a aquel "mejor amigo" que me lastimó, y todo por mi maldito instinto bestial que no me deja controlarme cuando me enojo —apretó nuevamente los puños, pateando una piedra que había a sus pies en dirección al cuerpo de agua. La pelirroja se sonrió, sintiéndose de pronto en los zapatos del Strabimon, su empatía con él era enorme. — Váyanse ya y déjenme solo, Bearmon tiene otros amigos, ya encontrará con quien reemplazarme —fueron sus últimas palabras, dando por finalizada su extraña plática con aquellas humanas. Fue el colmo y, antes de que Sylph pudiera volver a intervenir para calmar las aguas del Child, Raisa se le adelantó, hasta colocarse en la misma roca en la cual el felino y el lobo bípedo se encontraban.

¿Reemplazarte? Lo dices como si fuera algo fácil de hacer, Strabimon —espetó fríamente, el lobo alzó ligeramente su mirada para ver a los ojos dorados de la fémina — Entre amigos se cometen errores, sí, pero no hay nada que no pueda repararse. Es normal que a veces tengamos la cabeza demasiado caliente y actuemos sin pensar, lastimando a otros en el proceso, pero aquí lo importante es que reconoces que reaccionaste mal y que, si así lo sientes, te disculpes con Bearmon. Estoy segura que él lo aceptara, porque lo único que quiere es a su mejor amigo de regreso —pronunció sin quitar su gesto severo de su rostro. Sin pensárselo más, discretamente había volteado a ver a Mai, quien en ese preciso instante se había girado por un segundo a atender a Z'ev, el cual parecía también querer acercarse al lobo. Sonrió con discreción y luego regresó su mirada a Strabimon.

¿Te ha pasado? —le soltó la pregunta, curiosa de que aquella inexpresiva humana pudiera decir tales palabras. No, no la conocía, pero antes no se habría imaginado que un discurso de tal naturaleza saldría de la boca de una Tamer que actuaba de la misma forma tosca que él.

De hecho, estás frente a dos mejores amigas, Strabimon —anunció Gabumon, interviniendo en la plática en vista de que su compañera no parecía querer responder abiertamente aquella pregunta. — Raisa y Mai te entienden más de lo que imaginas —proclamó, dedicándole una sonrisa a su homólogo.

That's right! —exclamó con felicidad el león de fuego — Incluso ella le ha salvado la vida a mi Tamer —señaló a la japonesa, dando a entender que ella era su compañera. Strabimon miró al grupo de Gungnir con cierta perplejidad en sus ojos, sorprendiéndose a sí mismo al encontrar un enorme parecido entre él y su relación con Bearmon. Eran dos humanas con actitudes distintas, al igual que ellos, pero su ferocidad se equilibraba bastante bien con la tranquilidad del oso, y eso podía verlo reflejada en ambas féminas. ¿Quién diría que entre dos seres tan distintos podía hallarse tal armonía?

Pero... lo lastimé —seguía terco, culpándose a sí mismo de haber herido al ser más preciado en su vida. Hitomi se acercó más en compañía del lobo con cuerno, dispuesta a hacerle ver al Hybrid que no tenía porqué lamentarse de esa forma.



Blair Blair :'3 aww
 

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Cuando la pelirroja estuvo bastante cerca Strabimon se movió bruscamente, alertando al felino que de inmediato le pidió a su tamer que retrocediera; el lobo bípedo saltó de la piedra y retrocedió unos cuantos pasos, no sin antes percatarse de que a pesar que el ígneo le había pedido a la humana que se alejara ésta no se había movido ni un paso para alejarse de él.

Queremos ayudarlos.
¡No! ¡No puedo volver a lastimarlo! — Gritó, encerrándose de nuevo en su terquedad a medida que sus ojos se humedecían por completo, haciéndolo enojar casi al instante por tener su orgullo herido nuevamente. Un par de extrañas iban a verlo llorar. Chistó fuertemente y comenzó a correr lo más rápido que pudo, sin siquiera dirigirse una palabra los miembros de Gungnir arrancaron detrás del child aunque Raisa traía una muy mala cara, quizá fastidiada por la actitud del lobo.

Luego de unos metros Strabimon tropezó y cayó aparatosamente al suelo, su visión se había nublado a causa de las lágrimas y ahora se sentía todavía más apenado y enojado consigo mismo. Aquel tropiezo le dio tiempo a Gungnir de darle alcance y Nóvikova fue la primera en ponerse a su lado esperando a que el lobo se pusiera de pie, pero éste simplemente apretó los puños y se quedó tumbado boca abajo.

¿Vas a seguir huyendo?
Raisa. — Intervino la asiática, más su amiga le dedicó una mirada severa y Hitomi guardó silencio.
No seas un cobarde. — Continuó la soviética, logrando que Strabimon levantara la cara del piso y mirara a la rubia con mucho coraje.
¡No soy un cobarde!
Te la has pasado huyendo en lugar de enfrentar la situación y arreglarla, eso es de cobardes. — Zanjó firmemente y sin una pisca de compasión, el child tensó la mandíbula, aunque no quisiera aceptarlo las palabras de aquella tamer tenían algo de razón y habían calado profundo en su ya de por sí herido orgullo. Sköll se cruzó de brazos sin decir nada más, ahora tendió una nueva mirada a su mejor amiga, quien asintió y se acercó en silencio.
Realmente queremos ayudarte, él no está molesto contigo… Solo quiere que regreses. — La voz de Sylph salió mucho más cálida, contrastando por completo con su mejor amiga. Mai se sentó en el suelo a un lado de Strabimon, quien hundido en sus pensamientos había vuelto a quedarse boca abajo en su sitio. — Te voy a contar algo y si después de ello aun quieres irte sin darle la cara a Bearmon entonces te dejaremos. — La soviética se sorprendió y miró severamente a su amiga, quien se limitó a sonreírle.
¿Qué cosa? — La voz de Strabimon salió amortiguada a causa de su posición, el child se negaba a moverse de su sitio.

Hace no mucho tiempo Raisa y yo tuvimos un problema algo fuerte. Yo la lastimé a ella al no contarle cosas que debí haberle dicho porque, además que la involucraban directamente, es mi mejor amiga y es el tipo de cosas que hacen los amigos… Contarse cosas para dividir la carga, para eso están ahí — la pelirroja se limitó a mirar al child, aunque Raisa se percató del atisbo de tristeza que se escapó entre las palabras de su líder —. Más o menos lo que hice fue quebrantar esa confianza que habíamos armado, no físicamente, sino de una forma emocional. — Strabimon giró su rostro para ver a la asiática.
¿Y te siguió hablando luego de que rompiste su confianza?
Fue difícil — admitió Sylph —, nuestra relación se complicó y yo me sentí muy culpable por ello. Es una sensación horrible el saber que le fallaste a una de las personas más importantes para ti en este mundo. — El lobo hizo un gesto triste. — Y las cosas empeoraron, tuvimos una misión en la que nuestra guild entera tuvo muchos problemas, estuvimos a punto de disolver el grupo y nosotras parecíamos no tener arreglo.

Ahí fue donde yo ya lastimé a ella. — Zanjó Raisa con la mirada fija en la nada, evitando por completo el ver a la pelirroja. Gabumon, Coronamon y Z’ev escuchaban todo con atención y en silencio, ninguno se atrevía a interferir en ese momento, mucho menos luego de que Sköll había dicho aquello. — Y todo empeoró.
Fue casi como tocar fondo — volvió a hablar Mai a sabiendas de que la rubia no hablaría más al respecto —, realmente pensé que nuestra amistad se había ido al demonio definitivamente. Pero cuando menos lo merecía y más lo necesitaba, Raisa llegó a salvarme la vida, literalmente. — Sonrió, especialmente cuando Strabimon abrió los ojos con sorpresa y se sentó en su sitio lentamente.
¿Te salvó la vida luego de todo eso? — Nóvikova desvió la mirada con cierta incomodidad.
Es mi mejor amiga después de todo — replicó Hitomi —, yo haría lo mismo por ella y lo sabe. A pesar de que peleamos, podemos aceptar nuestros errores y arreglarnos, disculparnos mutuamente es parte del paquete; si simplemente dejáramos de hablarnos por el primer problema que naciera entre ambas no seríamos mejores amigas. A fin de cuentas, discusiones habrá porque no pensamos igual ni somos la misma persona, de hecho podrás darte cuenta que somos algo así como polos opuestos pero es lo que nos hace complementarnos tan bien.

No quiero lastimar a Bearmon, es mi mejor amigo…
Entonces protégelo — tajó la soviética —, canaliza toda tu furia en defenderlo de quien quiera hacerle daño. Pero arréglalo, si dices que es tu mejor amigo, no seas un cobarde pues lo vas a lastimar más si simplemente te vas y ya.
Él te quiere de regreso. — Finalizó la pelirroja y se puso de pie con una sonrisa, Gabumon y Coronamon también sonrieron, Nóvikova simplemente se limitó a observar al child con ese gesto gélido que comúnmente portaba.
¿Entonces? — El lupino se acercó al bípedo, quien yacía sentado con una mirada contrariada. Strabimon intercaló su mirada entre las dos humanas y luego de respirar profundamente se irguió, poniéndose de pie con un aire mucho más decidido y duro.
¡Voy a proteger a mi mejor amigo! — Exclamó con firmeza, tanto Mai como Raisa asintieron con un movimiento de cabeza y en silencio el grupo escoltó a Strabimon de vuelta a la ciudad, donde no tuvieron que buscar mucho para encontrar al oso pues sabrían que estaría en la clínica tratando su herida. Bearmon ni siquiera esperó el permiso de la enfermera para ponerse de pie pues apenas vio a Strabimon cruzando la puerta en compañía de Gungnir, se lanzó corriendo hasta él y lo abrazó fuertemente; Raisa no pudo evitar pensar en lo parecidos que eran esos dos con ella y Hitomi.

¡Regresaste!
Prometo no irme de nuevo. — Dijo el lobo con un gesto afable, ambas Elite intercambiaron miradas antes de retirarse en silencio junto con sus digimon: su trabajo allí había terminado.

Kira Kira #ghei
Mirae Kiyoe finito~​
 
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Moonchild
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Hola~ una enorme disculpa por la tardanza, aquí traigo su revisión:

Narrativa

Ambas cuentan con una narrativa más que buena, muy fluida y amena de leer en su propio estilo; pese a que no me resultó difícil entender los sucesos que se presentaban en el post y que en general está todo muy bien descrito, sí vi de parte de ambas varios acentos faltantes y, en el caso de Kira, errores de tipeo y algún signo de puntuación mal colocado. No son muchos los errores pero igual les recomiendo que relean sus posts antes de subirlos, especialmente si escriben en celular, ya que con el autocorrector es más fácil equivocarse.

24/25

Interpretación

Aquí comenzaré felicitándolas, tuvieron un manejo excelente de las personalidades de sus personajes y de su pasado juntos y me gustó mucho la forma en que incorporaron esos aspectos para hacer que Rais y Mai se identificaran con Strabimon y Bearmon, resultó muy emotivo y bien empleado. En cuanto a Strabimon y Bearmon, en general creo que estuvo bastante bien el manejo que le dieron a ambos Child, respetando bastante la personalidad del lobo que se da en la quest y además dándole a Bearmon una personalidad propia lo bastante sólida para el poco tiempo que estuvo en escena. Sobre el entorno no tengo mucho que acotar, manejaron bastante bien la cuidad durante el tiempo que estuvieron en la ciudad; en cuanto al bosque si diré que estaba más desierto de lo que cabría esperarse, literalmente parecía que no había en este otro ser vivo que no fueran los 5 personajes (cuando en un bosque deben vivir multitud de digimon) y creo que esa absoluta falta de otras personas facilitó la tarea de encontrar rápido al Strabimon correcto. Otra cosa que me llamó la atención fue la nula intervención de Fairymon en el asunto, ya que se supone que está siempre con Mai, supongo que la guerrera tendrá al menos una opinión que dar al respecto, y si no la tenía o no estaba ahí, creo que debió mencionarse en lugar de sólo dejarla de lado.

23/25

Realismo

No tengo nada que acotar en este aspecto ya que no vi ninguna situación que resultara irrealista ni se vieron envueltas en peleas de ningún tipo.

25/25

Desarrollo

Igual por este lado les daré una felicitación, supieron aprovechar el mínimo de posts para darle un desarrollo bastante bueno a la quest, usando vivencias propias para ayudar a Strabimon a entrar en razón y tomando el tiempo necesario para ello sin hacerlo express; me pareció que cada situación tuvo el momento adecuado y que se les dio a todas igual importancia, bien hecho~

25/25

97/100

Paga: 190 Bits para ambas.
+1 de fama para ambas.

So cute the best friends <3 me gustó mucho la quest

Blair Blair Kira Kira Masaru Masaru Yggdrasil
 
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