Misión A Interaldeas Kiri-Tensai | ¡Tomuraigassen! | Final [Esperen correcciones]

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¡Bienvenido! En este tema se desarrollará la Misión Trama que tomará forma de Interaldeas, entre Kirigakure no Sato y Tensaigakure no Sato. ¿Cuál es la diferencia? Básicamente, la cantidad de inscritos hace de esta una modalidad masiva. No obstante, trata de mantener la calma y participar. ¿Será divertido? Seguro que sí. ¡Y habrá premios!

Ahora bien, este post contiene las instrucciones básicas para participar al igual que los datos de los inscritos. En los dos post subsiguientes, se publicará la trama que dará pie a este evento, cortesía de Bishamon Black Mamba y St. Mike St. Mike quienes trabajan junto con Judas Judas y conmigo como organizadores. ¡Gracias por su colaboración!

Reglas:

―Pueden realizar otras misiones con normalidad al mismo tiempo que el presente evento.
―El evento se considera Misión Trama y por tanto posee la etiqueta correspondiente, en sub-modalidad Interaldeas.
―El evento se considera de rango S, pero para recibir recompensa y que la misión cuente para el registro del personaje, se deberán realizar como mínimo tres post donde conste la participación –relevante si aparecen ambos personajes, no solo testimonial- del mismo (esto es muy importante para quien inscribió dos personajes).
―El evento tendrá una duración relativa al rendimiento y participación de todos ustedes, entre dos y tres semanas.
―Apartar post está permitido (salvo que se restrinja por un mal uso), siempre y cuando se etiquete a los usuarios cuyos personajes aparecerán (indicando cuáles) y si es posible, la zona donde ocurrirá el relato. Del mismo modo, el usuario que aparte tendrá tres horas para editar/postear su participación; de lo contrario, todo interesado en postear deberá contactar con la moderación y obtener el permiso para saltar el post, permiso sin el cual no podrá hacerlo. Conste que la moderación no resolverá automáticamente otorgando el permiso sino que buscará la solución más favorable para todos.
―Esperen los post de Bishamon Black Mamba y St. Mike St. Mike y posteriores instrucciones para comenzar a participar.

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Oiseau rebelle
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Trama | Tensaigakure no Sato

El día se mantenía cálido, los negocios seguían abiertos y muchas calles seguían concurridas, pero no había que ser muy detallista para percatarse de que algo andaba mal en El Horizonte; los rumores corrían con el viento, de boca en boca, aumentando la polémica entre cualquiera que pisara la isla. La desconfianza aumentaba y una atmósfera de anarquía podía apreciarse a la vuelta de la esquina; el sonido de las voces no era tan ruidoso como de costumbre, los movimientos de cada aldeano se notaban torpes y confusos, todos girando en torno al mismo punto: ¿dónde estaban Hogaku y Nagare?

Por fortuna, el escuadrón ANBU supo aprovechar el área limítrofe entre los edificios gubernamentales y el resto de la aldea, impidiendo el paso a cualquiera bajo la excusa de que una reunión importante transcurría en la sala del consejo; no era ninguna mentira, pero la razón de mayor peso para permanecer bloqueando las vías solo la conocían unos pocos. En ambas mansiones, varios miembros del escuadrón sensor y de inteligencia inspeccionaban gabinetes, camas, roperos, habitaciones enteras hasta el más mínimo detalle para encontrar cualquier indicio que pudiera justificar la desaparición de los líderes, sin éxito.

Mameha aguardaba en la planta baja de Nagare, intentando descargar su ansiedad al caminar entre los sillones; Jitna y Retsudo le acompañaban, sentados y sin ánimos de aumentar los nervios que ya sobraban en el ambiente. Ninguno de ellos sabía ni un dato del asunto, más allá del hecho en sí, por lo que intentar darle vueltas sería en vano, solo contagiaría la tensión y el pánico; en situaciones así, sabían que la compostura iba primero; con tan solo ver lo agitada que se encontraba Nohara, Maku apretó sus puños, incrédulo ante la situación de tener que lidiar con aquella molestia en su supuesta superior. Se levantó, cansado del revuelo inconducente y sin ganas de seguir en cuarentena.

―Iré por algo de comer, ¿quieren?
―Ni se te ocurra ―bramó la fémina, transformando su estrés en ira―, ¿cómo puedes estar tan relajado en un momento así?
―No gano nada con ponerme mal, tú eres la que está perdiendo el tiempo en lugar de despejarte ―Mameha frunció el ceño, pero no tenía cómo responder.
―De cualquier forma, no podemos salir de aquí ―Intervino Minami―, están a punto de colocar una barrera, la orden de Pejigetsu fue bastante clara ―Jitna bufó ante la declaración.
―Como si no pudiera apresurarme ―La verdad es que Jitna no quería estar más tiempo cerca de tanta gente, quería volver al laboratorio lo antes posible―. Además, no es como si un Kekkaijutsu pudiera detenerme ―pensó.
―Les haré algo de comer ―Retsudo se levantó suspirando, hasta él comenzaba a preocuparse―, dudo que la reunión termine pronto Mameha, lo mejor será hacerle caso mientras sigamos aquí.
―No sé cómo pueden estar tan tranquilos. Alguien burló la seguridad de la aldea y se llevó a ambos sin dejar rastro, no es algo probable, ni siquiera lo creía posible ―se acercó a la puerta de salida―. Quédense sin hacer nada, iré a hablar con el escuadrón, debemos saber qué pasó ―cerró la puerta de golpe, corriendo hacia la barrera.
―Bueno ―Minami no se pondría condescendiente, mucho menos en una situación así; concordaba con Jitna, pero su autoridad no era comparable a la de nadie en el lugar, prefería dedicarse a lo suyo: ―, ¿te provoca un pato asado? Era el menú de hoy, no quiero que se desperdicie.
―Suena bien ―El Jonin se acercó al mesón, intentando que su mirada no delatara lo mucho que estaba pensando: ―. Tiene razón, es imposible que alguien se los haya llevado, ni yo me creo capaz ―sacó su protector del estuche para mirarle―. ¿Quién está detrás de todo esto?

Los ANBU ejecutaron los sellos necesarios para crear la barrera, justo como había anticipado Retsudo; aquellas paredes no correspondían a una técnica común, su color púrpura las diferenciaba notablemente, aunado a un efecto poco creíble que varios civiles presenciaron en las cercanías: las ramas y animales que se encontraban cerca de su rango, fueron pulverizadas, como si hubieran sido expuestas a un calor infernal; nadie podría entrar ni salir de la zona a partir de ese momento hasta que finalizara la investigación. Hiroyuki yacía postrado y de brazos cruzados sobre una de las esquinas junto al gran ventanal, aguardando la propagación de aquella barrera para dar la señal y sentarse, aunque no fue necesario: todo el cielo se tiñó del mismo matiz que poseía la barrera, haciendo que la habitación se inundara por el mismo color, el que casualmente representaba al Horizonte como la supuesta mezcla de fuerzas opuestas.

Cada quién tomó su lugar en la gran mesa redonda, dando un leve vistazo instintivo a dos sillas vacías en los extremos con los kanjis representativos de sus líderes tallados en la madera. Pejigetsu, como de costumbre, se irguió sobre su asiento para ser visible por todos los presentes, prosiguiendo a dictar el orden del día, un formalismo que, a pesar de ser sabido por todos, nunca dejaría de acotar. La atmósfera de venganza no se hizo esperar, tanto por resentimientos de clanes enemistados que salían a flote como por las desapariciones en sí. Tras pronunciado el informe, tomó asiento, aguardando por ver quién hablaría primero.

―Buenas tardes a todos ―El formalismo de Keiko delataba su inocencia en comparación con los ancianos presentes―. Creo que, en momentos así, debemos mantener la compostura y enfocarnos en… ―Calló de golpe ante la interrupción de Hiroyuki.
―No voy a sentarme aquí a escuchar basura diplomática, vayamos al grano, nadie quiere perder el tiempo.
―Tampoco sirve de nada alterarse, Takurami ―Fue Eiji quien alzó la voz tras carraspear―, pero tiene razón: ―fijó su mirada en Keiko―. De nada nos sirven esas cosas aquí ―A pesar de sus deseos por generar una confrontación, bien sabía que no tendría credibilidad con la desaparición de Ruigetsu; maldecía que se los hubiesen llevado a ambos.
―El problema es que no hay mucho para analizar ―Jūtengetsu se mantenía sereno, incluso cuando conocía mejor que nadie las deficiencias militares que una desaparición como aquella podía significar.
―¿Encontraron algo en las mansiones? ―Souta se mantenía leyendo varios informes mientras la reunión transcurría, como si sospechara de algo que los demás no.
―Polvo y es mucho ―masculló Akane, siendo la que portaba el semblante más enfurecido; su inexperiencia le impedía controlar el estrés; Masuku no sufría tanto en comparación, pero la diferencia se evidenciaba más en sus personalidades que en lo que realmente sentían: nadie lucía libre de preocupaciones allí―, me sigo preguntando cómo lograron llevarse a los dos, algo no cuadra.
―Es lógico que se llevaran a alguien tan inexperto como Nagare ―Hiroyuki no contuvo su arrogancia, aunque internamente decía aquello para ocultar ciertos sentimientos―, quizás lo convencieron de un trato poco creíble y Hogaku solo lo siguió.
―No es como si tú hubieses hecho algo para detenerlo ―Masuku no quería ser ofensiva, pero su forma de hablar perforaba donde más dolía, hasta manteniéndose neutra.
―No deberíamos ignorar esa posibilidad ―Eiji no dudó en aprovechar su oportunidad―, Nagare-sama es conocido por el descuido que puede llegar a tener ―No se atrevería a concluir esa frase, pero sabía que Souta lo haría por él, en medio del descuido:
―Viniendo de un clan tan poco exigente, es lógico que cometa errores así, no lo culpo.
―No parece que Hogaku haya sido muy atento al seguirle ciegamente, eh, ¿Eiji? ―cuestionó Jūten con un tono bastante sardónico que irritó aún más a los presentes, pero seguía abriéndole caminos a su contemporáneo para aumentar la llama.
―Escucho esa misma frase en boca de todos desde que dejamos La Niebla, pero me da curiosidad que siempre se diga en contextos muy diferentes.
―Bien, es suficiente ―Peji volvió a levantarse sobre la silla, posando ambas manos sobre la mesa―. Si lo que quieren es una reunión para declararnos en guerra civil, les tengo noticias: perdimos a nuestras piezas fundamentales, eso es lo que realmente les debería preocupar, Eiji.
―Solo expresaba la opinión general del clan con respecto a todo esto, no es mi culpa si te suena mal ―No lo diría en voz alta, pero, para él, no había nadie más problemático que Pejigetsu para frustrar su llama.
―Hay que procurar mantener el orden en las calles ―El más anciano pudo sonreír levemente, a sabiendas del buen raciocinio que portaba Masuku―. Por ahora, no tenemos mucho que analizar, habrá que designar un equipo de investigación y otro de búsqueda.
―¿Y por dónde empezamos? ¿Tienes una sugerencia? ―Akane descargaría su rabia con quien fuera―. Como si Modan estuviera en la palma de mi mano.
―Habrá que actuar con cautela, lo peor que podríamos hacer es ahuyentar comercios y a sus clientes; me impresiona que no lo menciones, Hiroyuki ―Souta había logrado algo al examinar sus documentos. El aludido tan solo chistó.
―Grupos de Kiri intentarán interceptarnos si nos acercamos a la isla principal, no puedo evitar sospechar, hay que establecer guardias en cada entrada y salida; por el momento, la aldea deberá aumentar su seguridad; si se los llevaron a ellos, quién sabe cuántos estén en peligro ―dijo Keiko.
―Sospechar sólo de Kirigakure es insensato, menos si consideramos quién es la Mizukage para Hogaku y Nagare ―Eiji no soltaría su dominio tan fácilmente―, pero hay que recordarlo: con o sin tratado de paz, en las calles de La Niebla y el Horizonte se sigue hablando de los desertores que destruyeron la isla principal.
―Seguiremos buscando ―sentenció Peji―, la mayor de nuestras preocupaciones en este momento es demostrar que no nos hemos debilitado como comunidad; si este asunto se riega, el resto de aldeas podrían aprovechar la oportunidad para una invasión, y con ella, la destrucción de La Alianza. Hay que movernos con cuidado.
Me pregunto qué tanto será cierto, viejo.
―El Horizonte no será visto por nadie como débil, si Kiri está detrás de todo, le convendrá mantenerse al margen. No nos pueden derrotar en estrategia, menos cuando tenemos algo que ellos no: reconocimiento del campo rival.
―Tus palabras cobrarían peso si las piezas más importantes se encontraran dentro de la isla ―Souta bajó el escrito, concentrándose, por primera vez―. No dudo que podremos plantarle cara a quien sea, pero, si la gente comienza a sacar sus conclusiones, tanto Kiri como nuestra gente será un peligro para sobrevivir.

La junta se alargó por varias horas, llenándose de redundancias, odio y reacciones del momento; por fortuna, el más anciano supo apaciguar cada momento, pero también debía ser capaz de comprender la realidad: Tensaigakure perdía brillo sin sus líderes, en extremo. Esperó a que todos se marcharan, ninguno quiso terminar su jornada en el edificio Kami, ni siquiera Keiko; las preocupaciones de cada uno, y lo cansados que se encontraban a tales horas, les impidieron concluir sus actividades. La barrera se deshizo, pero el escuadrón permaneció frente a los accesos al centro de la isla, sin órdenes de moverse. Hiroyuki salió de la zona, empujando a varios de los guardias sin temor por disculparse, junto con el resto de representantes Uchiha tras de sí; en el lado opuesto, los Linterna Demonio hicieron lo propio con un poco de calma en comparación, pero sin dejar de transmitir penuria en sus gestos y pisadas.

Pejigetsu observó desde el balcón cómo la técnica se venía abajo, abriéndole paso al atardecer luego de un largo tiempo bajo aquella penumbra; fijó su mirada en el sol poniente, suspirando y cerrando los ojos mientras reflexionaba sobre su actualidad, un lujo que no podía permitirse, considerando la cantidad de responsabilidades que recaían sobre sus hombres al ser el líder auxiliar. Dio media vuelta, caminando lentamente mientras el cielo acababa por oscurecerse; pensaba subir al despacho principal, pero un sonido inusual llamó su atención, haciéndole voltear. Venía desde las paredes, específicamente las aledañas al gran ventanal; se acercó con cautela, sin descuidar sus alrededores hasta colocar ambas manos en el carril de la ventana, intentando divisar qué había sido aquello.

De no haber sido por el reflejo que el vidrio a su lado proyectó, habría sido decapitado por la intentona de una guadaña eléctrica que, sin embargo, logró incrustarse en la pared con suficiente fuerza como para generar una onda expansiva, romper el cristal y hacer caer al anciano. No perdió ni un segundo en invocar una gran tortuga que le sirvió como punto de apoyo antes de caer, misma que abolló la pared exterior del edificio al amortiguar otro intento por dañar a Hozuki. Intentó divisar a su atacante, uno que, claramente, conocía las debilidades de un aguado desprevenido.

Realizó varios sellos de manos a gran velocidad, lanzando cientos de látigos de agua hacia adelante que pronto utilizaría como detectores de energía gracias a su habilidad para canalizar el chakra en los líquidos. Eran tres shinobis de rango alto según pudo sentir, le rodeaban en las inmediaciones de los árboles; no esperó otro movimiento para genera rápidamente tres sierras acuosas que se dispersaron hacia los látigos que habían sentido aquellas energías; dos fallaron, pero el último logró hacer que uno de los ninjas saliera entre los arbustos para evitar ser cortado.

Pejigetsu le vio con detalle el poco tiempo que tuvo antes de recibir otro ataque por el flanco izquierdo: sus orbes yacían fijos en él y no parecían emitir brillo; su tortuga se encargó de girar para cortar el resto de los robles, develando a los restantes, cada uno con vestimentas extremadamente sencillas y sin portar ningún emblema o símbolo que les identificara. Realizó un sello único para invocar un par de clones que no tardaron en correr a lados opuestos del terreno, a los costados del original.

―No sé quiénes sean, pero hasta aquí llegaron ―No recibió respuesta oral, ni siquiera un grito.

Los tres siguieron intentando atacarle con la diversidad de técnicas Raiton que poseían, pero el anciano no se quedaba atrás, generando varios pilares de agua frente a sí que se encargaban de redirigir la corriente en todo el campo, dándole tiempo de saltar para seguir percatándose de lo mismo que antes: tanto los movimientos de sus enemigos como las apariencias que portaban, no eran propias de ninjas comunes, mucho menos de unos en plenas condiciones mentales.

Me pregunto quién los controla ―Realizó una última cadena de sellos mientras descendía―, pronto lo averiguaré.

El par de clones surgieron cuales topos de la tierra tras haber excavado a lo lejos, ejecutando, cada uno, un golpe seco a los nervios que terminó por noquear a dos de los involucrados; el tercero no pudo prever que una de las sierras volvió a su retaguardia, cortándole a la mitad. Pejigetsu se acercó a los que seguían con vida, escuchando al escuadrón ANBU a punto de llegar. Se dispuso a realizar un examen rápido a los cuerpos, encontrándose con una particularidad: otro sello además del suyo yacía en el pecho de cada uno, irreconocible para muchos ninjas de la actualidad, pero él sabía bien de qué se trataba y estaba dispuesto a contárselo a los ANBU.

Esto es grave. Se supone que nadie en la actualidad sabía ejecutar este jutsu, nadie a excepción de… ―Un cosquilleo fue lo último en sentir antes de caer al suelo, inconsciente, luego de recibir una descarga directo en el cuello; su atacante no pudo acercarse a escena, pues el escuadrón recién llegaba.

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IMPORTANTE: NADIE en Tensaigakure sabe del ataque a Pējigetsu, deben actuar a razón de ese hecho.

Zim Milo-sama Toshio Uchiha
St. Mike St. Mike Ruigetsu Hozuki
Zim Milo-sama Hiroto Otsutsuki
M Mirto Jorund Sturm
DrTsuki DrPiña Eister Karr
Sakura Sakura Sakura Minami
M Mirto Kellan Kahrel
everyday everyday Ryunosuke Kajiya
Lazy Zero-A Mamoru Uchiha
Soncarmela Soncarmela Nahila Minox
 
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All we hear is "radio ga ga, radio blah blah"
Moderador

Trama | Kirigakure no Sato


―Ya perdí la cuenta de cuántas veces le he dicho que no sé a dónde se encuentra mi hija ―frente a la casa de la Mizukage yacían dos miembros de ANBU investigando sobre el paradero de la mandataria ya mencionada. La dupla había visitado la residencia varias veces, más de las que se pudiera cualquiera esperar, en menos de un mes.

Ellos no eran los únicos realizando la misma tarea, pues otros ninjas entre el mismo de los enmascarados y jounin yacían buscando hasta por debajo de las piedras a una desaparecida Nashla que simplemente salió de la aldea a cumplir con un encargo importante designado por la Alianza Shinobi. Siendo así, ¿por qué cuestionaban una y otra vez a las familiares directas de la Nidaime? Desde alguno de los cuartos cercanos a la entrada, se escuchó el llanto de un bebé. Apenas fue entendible que quien llorara dijera entre balbuceos la palabra “mamá”. La madre de Yuusha bajó un poco la cabeza; sus nietos se encontraban muy tristes por el tiempo que llevaban de no ver a su figura materna, de hecho, la pequeña Hogaku al escuchar la puerta corrió mientras llamaba a Pecas y al no verla se sintió extraña. Tuvieron que llevarla a su habitación para evitar que derramara otra lágrima.

―Mi hija no dejaría a sus hijos por nada en el mundo, ni siquiera por su marido… si eso es lo que les interesa saber.
―Y si sus nietos siguen aquí, es porque tampoco se han comunicado con Hogaku, ¿no? ―La mujer negó con su cabeza con lentitud.
―No he sabido de él.
―Le tenemos especial respeto a Lady Mizukage y entendemos, respetamos, su relación con Hogaku. Lo conocí cuando vivía en la villa; es, sin duda, un excelente shinobi ―Amaia (la mamá de Nash) se limitó a escuchar―; debe saber que se sospecha de él ―de inmediato, la mujer ciega alzó su cabeza como si buscara mirar a su emisor―. Es información confidencial y si se lo he dicho ha sido por sus nietos.
―Él no le haría nada a mi hija ―mencionó casi entre dientes―. No saben lo que están diciendo.
―Es el Consejo, señora Uchiha.

No se equivocaba. Desde que había pasado más de una semana sin señales de la Nidaime o de alguno que la acompañase, el departamento de seguridad comenzó a sospechar de que algo tuvo que haber sucedido, solo que no podrían imaginarse qué. Bueno, la creatividad daba para hacer que las suposiciones rondaran entre una causalidad y otra, como por ejemplo: no tardara alguien en decir que los samuráis estaban detrás de lo que estaba pasando; alguno mencionó que lo que fuese a resolver la Kage en tierras desconocidas, simplemente le está llevando más tiempo del planeado porque era cierto: nunca había visitado Kaze no kuni. Sin embargo, otros lanzaron a la mesa la posibilidad de que el Horizonte se aprovechara de la vulnerabilidad de Yuusha, por su tonta insistencia en ir con pocos guardaespaldas, para hacerle daño a Kirigakure.

―Vamos, que hasta una persona de bajo intelecto puede atinar que Tensai tiene que ver en esto ―Ruura Yuki se puso de pie e inicio una caminata pausada alrededor de sus compañeros―; ¿se les olvidó el ataque del ex líder Uchiha a nuestra villa? ¿Se les olvidó quiénes y a dónde se fueron los culpables? No les importó ni un ápice lo que le pasara a la hija de su propio líder, ¿por qué les debería importar ahora? Los Uchiha siempre han sido rencorosos.
―No creo que Hogaku permita que su gente actúe sin su consentimiento, además está Nagare ahí ―acotaba el Shodai Mizukage―. ¿Cuál sería el motivo para que ellos dos…
―Nagare perdió a Shogetsu por culpa de un Uchiha, ¿no es suficiente razón para que los Hozuki se quieran levantar en armas?
―Entonces es tonto que ambos convivan en una misma villa.
―No cuando piensas en la venganza eventual ―la fémina terminó de dar la vuelta hasta quedar frente a su asiento―; es mejor tener al enemigo cerca, en casa. Mira, las mariconadas que hayan llevado a esos dos a convivir juntos y a exponer a su gente en un mismo espacio, me vale una mierda ―uno que otro en el Consejo sonrió ante el comentario―. El caso es que ambos tienen demasiados motivos para ir en contra de nuestra adorada Mizukage, ¡piénsalo! Fuiste Kage, niño ―rodó los ojos.
―¿Hasta dónde serías capaz de llegar para satisfacer a tu pueblo sediento? ―preguntó el líder Terumi.
―Pero es su esposo del que hablamos, qué absurdo ―Unmei Michibiki abrió un abanico de mano para echarse un poco de aire―. ¿Esos tres no fueron equipo alguna vez?
―El pasado no importa ya ―Cyrus tomó la palabra―. Queramos o no, Ruura tiene razón en lo que ha dicho y si no la tuviera ―miraba a todos en la sala―, es nuestro deber reforzar mucho más la seguridad de Kirigakure. Limitarnos a Tensai sería un verdadero y mayor absurdo.
―Estoy de acuerdo ―mencionó Shigeki. El líder Ootsutsuki también secundó.
―No se ha permitido la entrada y salida de nadie sin ser primero inspeccionado por mis perros ―ese fue Ashi Inuzuka―; cada cargamento también ha sido inspeccionado y los que parezcan sospechosos son retirados y llevados a una zona más exclusiva. El problema es que las personas empiezan a notar que algo falta.
―O sea Nashla.
―¿Qué ha dicho su familia?
―Hasta ahora ninguno la ha visto y si preguntamos a cada Uchiha nos vamos a exponer más.
―Dudo que algún Uchiha sepa algo ―todos miraron a Kou Tachibana―, no uno que esté dentro de nuestra jurisdicción… también he investigado sin afán de conversar con nadie.
―¿Y ya revisaste a los Hozuki también? Hay pocos viviendo todavía aquí.

Después de una reunión de más de dos horas, cada miembro del Consejo se marchó a cumplir con sus funciones del día a día sin quitar prioridad a lo más importante: la protección de la Niebla. Lo más reciente que habían recibido era que no había pista alguna sobre Nashla en los alrededores del país del Viento en la frontera con sus más cercanos; si nadie vio nada por aquellos senderos, suponer que estaba en el interior podría ser un tanto incoherente, pues algún registro debió haber dejado. Unos ANBU se aproximaron a la primera parada de revisión militar, ubicada en las afueras de un gran desierto a la vista, ni siquiera ellos guardaban alguna información sobre visitantes extranjeros.

Otro equipo se dirigió al país del Té en busca de información más precisa sobre la consigna dada a la Sombra del Agua. Shigeki firmó una carta de petición que fue entregada al feudal para que éste no temiera en proporcionar cualquier detalle a los enmascarados de Kirigakure.

Efectivamente si hubo una asignación para Nashla, decisión por mayoría de los miembros; estaba ligada al país del Viento, un territorio sumamente nuevo para cualquiera (por los poquísimos registros o casi nada de ellos bajo el poder de algún mandatario) y lo que se requería era entablar relaciones diplomáticas con una villa que poseía una mina de algún productor de energía. El trato se realizaría a través de una persona pero en nombre de todas las que conformaran la Alianza… sin embargo, lo curioso era que ANBU había ido a la misma ubicación que figuraba en los documentos que yacía en manos de los investigadores y que en ese lugar, por si no fuera de por sí bastante intrigante, no encontraron ninguna mina. Los shinobi de la Bruma no comunicaron nada a los representantes del feudo.

[…]

―¿Entonces engañaron a toda la Alianza? ―preguntó alguien del Consejo.
―No necesariamente ―un ANBU colocó unos informes sobre la mesa―. Sí existen las minas en Kaze no kuni; es solo la ubicación la que no cuadra. Según vimos, la decisión de la Alianza fue enviar un representante a investigar si era cierto lo de las minas y quién las estaba custodiando. Básicamente, inspeccionar el lugar y de ser posible iniciar con los diálogos sin entrar en detalles.
―Eso podría desmentir que Tensai estuviera ligada con…
―No bajaría la guardia, Shigeki sama ―continuó el enmascarado―. El Horizonte fue quien propuso a Nashla sama como representante de la Alianza. Al momento de votar, según los escribas, Nagare y Hogaku fueron los primeros en alzar la mano.
―Ninjas de Tensai realizaron un informe previo sobre lo beneficioso que podría ser el que las aldeas se valieran de esa fuente de energía, especialmente porque las propiedades de dicho mineral son contrarias a las que usan los samuráis para crear sus bloqueadores de chakra ―mencionó otro encapuchado.
―Vale, tenían que comprar a todos los demás para sacar a Nashla de aquí y así llevarla a un lugar donde sabrían estaría muy vulnerable ―Michibiki reflexionó con mucha preocupación.
―¿Debería estar más claro? ―Ruura sonrió bastante complacida; desde nunca le ha caído bien el clan Uchiha, mucho menos después de que sucediera lo que llevó a la mitad de ese clan a separarse. Al parecer, el momento de cobrar venganza había llegado. ―Fueron ellos.
―Como último detalle, es imposible llegar a las inmediaciones del puente Kamichi.
―¡Ahí está! Se están protegiendo de nosotros, esos hijos de puta. ―Yuki recostó su espalda del asiento; Cyrus echó un vistazo hacia Kaguya mas le encontró con la mirada perdida, moviendo sus dedos como si jugara con ellos pero no. Shigeki estaba bastante preocupado.
―No por mucho tiempo ―Vrook Terumi se puso de pie―. Kirigakure es la villa más importante del Agua y así debe prevalecer; con o sin Mizukage debemos demostrar quién es el más fuerte.

No todos los del Consejo participarían en la planeación de las múltiples estrategias que tendrían a la mano cuando la batalla entre la Niebla y el Horizonte diera inicio, pues para una gran parte era un hecho irreversible que ambas aldeas se reunirían y no para llevar a cabo la hora del té. Bueno, no requerirían de la manifestación de la ahora villa enemiga para proceder; avisarían y atacarían sin ton ni son. En un mapa ubicaron puntos clave que de hacerse con ellos podrían asegurar una victoria. Los que ya estaban inmiscuidos hasta el tuétano en esto, no solo querían destruir a los líderes renegados… también querían destruir aquel lugar que nació cual bastardo.

Por otra parte, el Shodai Mizukage fue interceptado más de una vez por ninjas que estaban desconcertados por lo que estaba sucediendo, mismos que no obtenían una respuesta lo suficientemente clara como para aplacar la ansiedad que el ambiente les generaba. Antes de salir de la torre Suijin, un ANBU le detuvo y pidiose que regresara al salón de juntas en vista de que faltara un detalle más por discutir. Cachos no tenía ganas de hacer caso, para serles honesta, y como si algún dios escuchara sus pensamientos, Cyrus llegó hasta él para tratar el tema pendiente o más bien cuasi acatar la decisión del Consejo respecto a su seguridad.

―No puedes andar solo.
―Vamos, ¿qué podría pasarme estando aquí? Conozco esta villa muy bien.
―Claro, pero esto es una emergencia y no podemos arriesgarnos a perder otro kage.
―Nashla no está perdida ―refutó sin pensarlo; le molestaba que pensaran que la actual Mizukage no volvería. Gottschalk suspiró, manteniendo la calma para no dar pie al fuego interno de Huesos―. ¿Estás de acuerdo con ellos?
―Estoy de acuerdo con proteger a Kirigakure. ―Con sutileza dio varias palmadas en el brazo derecho del pelirrojo. ―Piensa en tu esposa, en tu hijo; piensa en los hijos de la Mizukage. A todos debemos protegerlos y es necesario protegerte a ti también.
―No quiero mucha gente, ¿estamos? No quiero sentirme sofocado.
―Dos ANBU, un chuunin y dos genin, ¿te parece?
―¿Dos genin para protegerme? ¿Es una burla? ―Cyrus sonrió, sobre todo por la cara del otro varón.
―No; no te van a proteger, serán tus ayudantes; el chuunin estará ahí para dar soporte a los de mayor rango.
―Vale, envíalos a mi casa; allá les daré… ¿tareas? Supongo. Toda la semana deberé ir al hospital.
―Sabía que lo entenderías.



Judas Judas
Raving George Verwest
LightCoconut
ASRIEL UCHIHA

Las fichas están en el primer post del tema.
 

Sorry, I'm dead.
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Trama | Kirigakure no Sato

Nunca se sintió tan contento de que tanto Kani como Yung no se encontraran en Kirigakure. Tan pronto los problemas iniciaron no tuvo reparos en pedir a Risho y Akashiro que pensaran en una buena excusa para llevarla aunque sea unos días a Iwagakure junto a su hijo para que pudiera estar en mayor calma.

Las cosas en el consejo no iban bien, casi no había acuerdos entre ellos y aunque no fuese algo nuevo ni mucho menos inesperado, la tensión en el ambiente se volvía mucho más pesada conforme los días pasaban, sin respuestas del paradero de Nashla y que sembraba más y más dudas, además de una creciente desconfianza. Casi que se la pasaba la gran mayoría del día dentro de la torre Suijin y ver la cara de sus compañeros se estaba volviendo algo que lo irritaba por dentro aunque no lo demostrara por fuera. En más de una ocasión sintió la tentación de enviar a Zogumo como representante con todo lo que esto podía implicar, siendo conocida la actitud desafiante y atrevida de la araña pero no podía darse semejantes lujos, en primera porque no tenía mucho más en que ocupar su tiempo durante esos días que no fuese su deber en el hospital y como sabían perfectamente donde encontrarlo, no tardaban demasiado en enviar ninjas en su busca para que supieran que no estaban jugando cuando requerían su presencia para presenciar una nueva disputa.

Otsukaresama –escuchó decir a esa voz ronca y monstruosa antes de levantar la cabeza y encontrarse con Zogumo extendiéndole una taza de té. Al principio de la semana se le hizo raro que últimamente el arácnido no arremetiera contra el como siempre, con sus acostumbrados “Marica esto” “Marica aquello” pero con el paso de los días comprendió que su animal acompañante estaba tan estresado como él- al menos varios de los pacientes están mejorando.

Y en cuanto se vayan, pronto volverán –fue la respuesta del pelirrojo que tomó la taza que le extendían y le dio un sorbo sin importar lo caliente que se encontrara su contenido, entornando sus ojos hacía uno de los mostradores de atención cuyo teléfono no paraba de sonar.

No puedes evitarlo, así es la vida shinobi, seguirán llegando más heridos –Zogumo también se tomó su tiempo para ver a su alrededor, al menos hasta que ambos fueron capaces de escuchar como una voz mencionaba el nombre del shodaime por los alta voces- Este no parece ser un buen lugar para relajarse ¿Cierto?

En realidad siempre me sentí cómodo en este lugar –no es como si Zogumo pudiera comprender la dedicación de un ninja médico de todos modos, pero como ya no contaba con el suficiente tiempo para tener charlas vacías, se puso de pie y se encaminaba al sector que requería de su atención cuando escuchó pasos aproximarse en sintonía con una voz conocida.

Oe, Shigeki, ya los trajimos –Shi señaló con su pulgar a quienes le acompañaban detrás de él y de Biel, tres jóvenes shinobi. El pelirrojo recordó inmediatamente las palabras de Cyrus.

Gracias por eso, ya deben saber que confío en ustedes en todo caso –habló a sus dos escoltas y vio a Biel levantar los hombros como si dijera sin necesidad del habla “¿Qué más da?”- es un gusto conocerlos –entonces se dirigió a los shinobis hacia los cuales realizó una reverencia breve, manteniendo una sonrisa amable. Dos de los jóvenes le devolvieron el gesto a excepción de uno de ellos, de cabellos grises- Soy Shigeki Kaguya y él es Zogumo –introdujo también a la enorme araña negra que siempre lo seguía pero que no hizo ningún esfuerzo por dar señales amistosas- lamento que tengan que venir hasta aquí para cuidar de un viejo como yo pero fue inevitable –se presentó llevando una mano al pecho la cual luego movió en dirección a sus escoltas- imagino que ya conocieron a Shi Narukami y Biel Kaguya en el camino ¿Podrían decirme sus nombres y rango? Parece que vamos a vernos en la compañía del otro por un tiempo.

Yo soy Minato Uzumaki, Shodaime-san –se presentó el muchacho de cabellos rojizos y ojos del mismo color- rango genin.

Light Gyuugo, genin –esta vez quien habló fue el chico de cabellos castaños oscuros, tenía una mirada distraída y las manos en los bolsillos, una clásica postura que demostraba una actitud un poco floja, quizá.

Entonces tú debes ser el chuunin –dirigió su atención entonces al de cabellera gris. Por dentro Shigeki sentía una ligera gracia por el peinado similar al suyo pero no pensaba hacer ningún comentario al respecto, sabía que en cuanto estuviese de mejor humor, seguramente Zogumo no dejaría pasar aquella broma.

No, soy un hada madrina ¿Quiere una galletita por adivinar lo obvio? –dijo con cierta sorna el menor, sin cambiar la expresión dura de su rostro, al parecer no tenía intenciones de presentarse.

Tranquilo –Shigeki levantó una mano. Ninguno de los presentes siquiera notó cuando Shi movió uno de los dedos de su mano derecha la cual se encontraba hacia abajo ¿Acaso había intentado hacer algo? Nunca lo sabrían pues el otro ANBU fue lo suficientemente rápido para ponerle un paro- parecen chicos con carácter, me gusta eso –la sonrisa del mayor se amplió con sincero entusiasmo- la verdad es que no tengo problemas con tener escoltas pero soy una persona ocupada, ahora mismo me requieren en otra parte –procedió a explicar a los chicos con total tranquilidad- no tengo ninguna gran tarea de riesgo que ofrecerles ni un armario mágico que los lleve a un mundo de aventuras donde puedan participar de guerras pero ya que están aquí podrán darme una mano con el hospital.

Bueno, esa era una oportunidad que ninguna persona inteligente desperdiciaría. Necesitaban ayuda en distintas áreas y justamente le habían asignado jóvenes shinobis que debían servirle para algo. Estaba confiado en que podía cuidarse por sí mismo pero al no poder convencer a Cyrus de ello, al menos sacaría provecho de la presencia de sus nuevos asistentes. Los otros dos ANBU sabían que debajo de ese rostro alegre se escondía un Shigeki aprovechado que no se arrepentía de nada.

¿Alguno de ustedes es shinobi médico? –Preguntó para ver al chico de aspecto desinteresado levantar apenas una de sus manos a la altura del pecho- perfecto, hay mucho que podrás aprender aquí. En este lugar hay aldeanos pero también más shinobis que se reponen de sus heridas tras difíciles misiones así que voy a pedirles que se mantengan tranquilos y muestren respeto a ellos por su arduo trabajo ¿De acuerdo? –solicitó con el mismo tono y sonrisa relajada- creo que ya los estoy cansando demasiado y el tiempo se me agota...Zogumo ¿Me haces el honor? –preguntó a su animal acompañante antes de ponerse a caminar en dirección a uno de los pasillos. Shi y Biel igualmente se dividieron a distintos sectores del hospital, como si ya estuviesen acostumbrados a desenvolverse en distintas actividades de aquel sitio.

Zogumo quedó a solas con los tres muchachos, no tardando nada en invocar unas tres arañas de nivel dos, del tamaño de una pelota de tenis, unas que se dirigieron a cada uno de ellos.

Si usan el cerebro y no son un montón de maricas, no van a matarlas ni a perderlas porque lo sabré. Aunque no lo parezca, el marica es una persona rodeada de peligros. Si quieren mantenerse en una pieza ellas pueden serles de ayuda –soltó crudamente la criatura sin quitar sus ojos fijos y escarlata de ellos- tengo tres tareas posibles para ustedes, podrán elegir cual realizar, realmente no me interesa pero al marica de Shigeki sí, así que pongan atención –entonces levantó aquella extraña mano suya como para iniciar su explicación- Como les dijeron hay varios shinobis aquí que acaban de regresar de sus misiones, por las cosas que han estado ocurriendo últimamente todos están ocupados en las oficinas de la torre Suijin así que alguno de ustedes puede ir a hablar con ellos y escuchar sus reportes de las misiones, escribirlas en un pergamino y dejarlos a las halcones que se encuentran en algunas de las ventanas del hospital para que sean recibidas por el personal a cargo. Por otro lado está el servicio común a los pacientes, llevar comida, ayudar en la cocina del hospital, cambiar sábanas o simplemente hablar con las personas que se encuentran descansando o en la sala de espera, estas últimas siempre están algo alteradas así que nunca está de mal ser amables con ellas.

El arácnido rara vez hablaba tanto con personas desconocidas así que ya podía verse que no le estaba alegrando monologar, supusieron que tras hacer sonar su propio cuello y estirarse un poco daría por finalizada la charla.

También pueden ir a ayuda a Shigeki, por lo general está en la sala de urgencias o realizando cirugías importantes. Si van a ir con él ni se molesten en tocar la puerta, ya debe saber que están cerca –los más avispados pudieron suponer que eso tenía relación con las arañas de nivel dos que les habían asignado a cada uno- hagan lo suyo y no me den razones para que me los coma –fue directo y les dio la espalda, retirándose el mismo a encargarse de sus propios asuntos. No quedaba más que decir.

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Instrucciones | Tensaigakure no Sato


Muy bien. Con el post de St. Mike St. Mike los inscritos de El Horizonte tienen todo lo que necesitan para comenzar a participar... salvo las instrucciones. A continuación dividiré a todos en parejas y cada una tendrá un objetivo en específico, claro, dentro de un contexto (el post de Mike más una breve reseña que colocaré). Si tienen cualquier duda, háganla por privado a los organizadores.

Contexto: Hace dos semanas que se desconoce el paradero de Hogaku y Nagare. El Consejo afirma que se trata de una ausencia absolutamente normal. No obstante, en las calles comienza a correrse el rumor de que algo malo ha sucedido a los fundadores, e inclusive, algunos se atreven a afirmar que han muerto y que el Consejo quiere ocultar la verdad.

Objetivos:
Pareja 1: everyday everyday y DrTsuki DrPiña: Patrullaje.
El Consejo ha ordenado un gran patrullaje en toda la integridad de la isla. A ustedes se les ha asignado la zona comercial (junto a muchos otros grupos). Aunque es probable que no descubran nada importante, y no saben ni siquiera a qué deben prestar atención, igual deben estar atentos.
Pareja 2: M Mirto (Kellan) y Lazy Lazy: Allanamiento.
El Consejo ha ordenado a varios grupos la realización de diversos allanamientos. Ustedes recibieron una orden del Consejo con un número de residencias que deberán allanar, buscando hasta debajo de las piedras e interrogando a los propietarios (civiles). Si preguntan bien, se enterarán que todos tienen una relación de cualquier tipo (familiar, por ejemplo) con Kirigakure. Qué casualidad, ¿cierto?
Pareja 3: M Mirto (Jorund) y Zim Milo 9000 (Hiroto): Espionaje.
El Consejo ha ordenado a varios grupos la realización de encargos de espionaje. Ustedes recibieron una orden del Consejo con un número de individuos (civiles y algunos genin) que deberán seguir para trazar un mapa de sus movimientos. Si detectan algo sospechoso, deben reportarlo al Consejo. Ustedes lo desconocen, pero todos su blancos tienen una relación de cualquier tipo (familiar, por ejemplo) con Kirigakure.
Pareja 4: Sakura Sakura (Sakura) y Soncarmela Soncarmela: Patrullaje.
El Consejo ha ordenado un gran patrullaje en toda la integridad de la isla. A ustedes se les ha asignado la zona del anillo exterior poblada por clanes y familias civiles (junto a muchos otros grupos). Aunque es probable que no descubran nada importante, y no saben ni siquiera a qué deben prestar atención, igual deben estar atentos.
Tendrán unos días para desarrollar sus encargos, no hay plazo fijo y todo depende de su rendimiento. Cabe destacar que no es estrictamente necesario que "concluyan" sus labores, tan solo tienen que desarrollarlos hasta tanto los organizadores demos paso a la siguiente etapa del evento. Considérenlo como una introducción y una oportunidad para que cada personaje exprese su perspectiva de la situación.

Nota: Al estar divididos en parejas, los post de una no tendrían que tener impacto en otras, pero de todas maneras se les pide que cumplan con lo que se exige de todo apartado para que sea válido, al igual que la identificación del grupo al principio de todo post.

¡Buena suerte! Sakura Sakura M Mirto DrTsuki DrPiña Soncarmela Soncarmela everyday everyday Lazy Lazy
 

All we hear is "radio ga ga, radio blah blah"
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Instrucciones | Kirigakure no Sato


No quiero darles un resumen de lo que va en el post que coloqué o el que hizo Judas porque prefiero que lean y si no entienden algo, como les expliqué por el MP de la villa, pregunten.

LightCoconut ASRIEL UCHIHA Raving George Verwest

Los tres se encuentran en el hospital. Es de esperarse que, por ejemplo, a Tye no le agrade el ambiente o hubiese preferido estar en otro lugar; pues de hecho, puede iniciar en ese punto de partida y trasladarse de sitio de querer (mientras guarde lógica). Lo mismo con los demás, pues lo del hospital es pura petición de Shigeki.

Entre las cosas que deben realizar en el centro se encuentra:

1. Ayudar en el área de cocina para entregar alimento a los pacientes internos. Son libres de describir a placer a cuáles pacientes ayudan (de qué padecen), cuántos ayudan, etc.
2. Ayudar a otros médicos en cuestiones básicas, pues no todos son médicos y no pueden pedirles que coloquen inyecciones (por ejemplo) o realizar suturas. Tienen libertad de describir a placer qué hacen.
3. Tomar notas sobre informes de misiones realizadas y encargarse de que el reporte llegue a la torre Suijin. Son libres de describir a placer cuáles misiones fueron realizadas por los heridos que atenderán.
4. ¿Se les ocurre alguna otra tarea? Son libres de colocarla.

No tienen que estar juntos en todos los post pero si quieren eso, adelante.

En medio de las labores pueden reflexionar sobre la situación que está afectando la villa. Conste que los aldeanos murmuran pero no tienen certeza de que tanta movilización ninja es porque Nashla está desaparecida desde más o menos tres semanas. Por ejemplo, Ferstec. Reverse Fers. que se unirá siempre, ya que su personaje es Uchiha, pudiera ser uno de los ninjas que sintiera la falta de la Nidaime con fuerza por ser de su mismo clan, pues Nashla es su líder.

Como consejo: no se olviden de jugar con el escenario, el uso de NPCs y así. Nosotros nos adaptaremos a lo que ustedes escriban, ¿vale? Tienen varios días para trabajar.

 

Mind hacker
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Fuel se encontraba en uno de sus tradicionales encuentros vespertinos en las calles cercanas al edificio Kami, solo que esta vez era por mera casualidad y no por alguna misión o algo parecido. El menor de ellos degustaba (sufría, mejor dicho) la acidez del limón hecho de chakra de su compañero mientras éste tenía un claro ataque de ansiedad.

Tú vives con él, los rumores dicen mucho —le entregó otro limón como si se tratara de un soborno—. Algo debes saber o al menos sospechar.
Nada, en serio.
Entendería que un día desapareciera Toshio, él es así de raro —tenía un kunai en la mano derecha, girándolo frenéticamente para dejar salir su ansiedad—. Pero el ocioso del aguado no se perdería así como así.
Te estás preocupando demasiado, bastardo —Hiro lo llamaba así más por apodo que por el significado de la palabra en sí, a Sturm no le importaba—. Es imposible que alguien los haya secuestrado sin volar al menos media aldea, más con lo destructivos que son esos dos.
¿Te imaginas que los hayan matado? —el morado intentó agregar un poco de su humor negro para enfriarse, pues por la cara de incomodidad de su compañero notó que ya estaba demasiado exaltado—. Sería incluso interesante pensar en quién podría llevarse a esos dos sin dejar rastro.
Opino que se fueron voluntariamente.
Habrían informado.

Justo antes que comenzara una discusión en la que ninguno tolerara darle la razón al otro, un ANBU apareció justo frente a ellos.

Sturm, Ōtsutsuki —con las mismas que apareció, dejó un pergamino y se fue.
Habían tardado —se quejó el hijo de Bertram mientras le hacía un gesto a su compañero para que él levantara el pergamino—. ¿Qué nos toca hoy?
Espionaje —respondió el calmo Hiroto, esta vez un tanto pensativo—. Entre las personas que hay que investigar hay varios Genin.
¿Sí? ¿Alguno interesante?
Dos Gottschalk, un Tachibana y varios Uchiha —el menor entregó el pergamino a su compañero.
Sturm frunció el seño —
. Para nadie es un secreto que los Gottschalk y los Uchiha no se llevan bien, ¿Pero tener alguno como sospecha?
Por algo será.
Vamos por los rubios primero, Matt querrá freír a los del consejo si se entera de esta mierda.

[…]

Kahrel.
¿Diga? —Al momento de verse interrumpido de su sesión de entrenamiento se extrañó que la voz que lo llamó desapareció antes que pudiera responder algo, dejando en su lugar un pergamino el cual no tardó nada en abrir—. ¿Allanar hogares? —. Había muchas cosas que para Kellan eran sagradas, y la verdad es que entrar a la fuerza a un hogar, sobretodo de un civil, era algo que no lo hacía muy feliz; sin embargo era su deber y se veía obligado a cumplirlo.

Kellan tenía un orden establecido en el pergamino. Orden que aparentemente su compañero también tendría pues camino al primer hogar que fue marcado se encontró a Mamoru.

¿Eres el Uchiha que me asignaron como compañero, no? —Ni siquiera esperó su respuesta—. Un placer, me llamo Kellan.
Mucho gusto —Le respondió con una sonrisa al estrechar su mano.

No tardaron mucho en llegar al primer hogar en la lista, era una casa bastante grande y aparentemente lujosa, tenía incluso un par de hombres de seguridad que dieron paso a los shinobi al ver las bandas ninja.

Ya con eso cualquier duda se enfría —Opinó el Uchiha al ver el respeto de los guardias, Kahrel asintió.

Gabu tocó el timbre y en un par de segundos el rostro de una mujer se vio por uno de los ventanales cercanos a la puerta, nadie atendió. El chico fue insistente y volvió a tocar el timbre, esta vez ni siquiera se asomaron.

El consejo nos envía, necesitamos inspeccionar unas cosas, por favor colaboren —Pidió el usuario del sharingan, no hacía falta tener un dojutsu poderosísimo, ni siquiera hacía falta ojos para saber que quien estuviera adentro simplemente no quería salir.
¡Me niego rotundamente! —dijo la voz de un señor aparentemente mayor— ¡Makoto, dile a los inútiles de la puerta que saquen a estos dos!
Señor, amablemente le pedimos que abra la puerta —se mantuvo respetuoso el Chuunin.
¡Mis cojones!
Si no abre la puerta tendremos que tumbarla —dijo Kahrel fastidiado, ya estaba invocando a Aesgirr.
¡Intent…! —el señor no pudo terminar su frase pues su hermosa puerta principal había sido destrozada por un hombre de piedra.
Mamoru, encárgate de investigar la casa, yo me encargo de él y los empleados —Rápidamente el semblante cordial y amistoso de Kellan cambió por uno más pesado y sombrío, Uchiha asintió y rápidamente entró por una de las muchas puertas. Aesgirr fungía de contención para que nadie entrara ni saliera del lugar—, ahora tú, vejestorio, hora de cantar.


[…]

*tap-tap-tap-tap* Veían a uno de los rubios agitado en el distrito comercial, buscaba algo desesperadamente, cosa que mantenía muy atento al par ‘Fuel’. Jorund se encontraba más amargado de lo normal pues consideraba un insulto a los ‘rubios escandalosos’ la insinuación de traición al considerar a alguno de sus filas como implicado en la desaparición de los líderes; estaba muy atento a cada movimiento del chico, pero también quería asegurarse al cien por cien para callarles la boca a los viejos del consejo. Lo seguían desde los tejados al notar la poca atención que ponía el chico a su entorno, lo usaron como ventaja.

¿Qué podría esconder un enano como éste? —preguntó Sturm con amargura.
Alguna razón tendrán para dudar de él.
Confío ciegamente en los Gottschalk.
Recuerda que un Gottschalk traicionó a su propia familia y a su aldea en el pasado, seguro temen un segundo caso.
¿En un Genin? —El bastardo apretaba los puños a tal punto que sus nudillos crujían—. Repito, ojalá Matt no se entere.



Lazy Lazy Zim Milo 9000 super cortito, abri para que me sigan.
 
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Dattebayo
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¿Por qué el olor a algas era más suave? El sol no había calentando mucho la isla, el mar no había erosionado con furia la tierra, todo estaba en calma… Era irónico pensar que justo el día en que la aldea se sumía en un completo “caos” por la desaparición de los líderes, el propio hogar en el que residían hubiera perdido por completo su esencia.

El suave sonido de la corriente del rio llevaba unos minutos siendo opacado por el de un metal, era como una cuchilla envainando y desenvainando constantemente. Obra de cierta rubia. En el suelo se posaba un mapa de papel -bastante viejo-, el lugar dibujado era sin duda alguna, Modan. Había varios cortes en sitios diferentes, todos lugares donde podrían haber ido esos dos. Era un pensamiento impulsivo, quizás impropio de ella, pero estaba dispuesta a abandonar la villa e ir a buscar a los ANBU, era por eso que había mandado a su compañera a buscar algo de comer mientras patrullaban. Nadie podía entrarse de sus intenciones, la detendrían y quizás eso sería lo peor que podría pasar.

El sol casi se iba por el otro lado del mundo, las estrellas y la luna comenzaban a hacer aparición, preparándose para la larga y oscura noche, pues pequeñas pero constantes nubes manchaban el cielo crepuscular. Sakura guardó el mapa con rapidez, mientras una sombra se acercaba lentamente por su espalda, posando su fría y fina mano en el hombro de la joven, sorprendiéndola; Nahila había traído la comida.

[…]

Había muchos onigiri, he comprado unos cuantos por si nos entra hambre por la noche.
Muchas gracias, Nahila-chan… —La Jounin sonrió mientras degustaba su bola de arroz rellena de pollo frito.
Espero que te guste el té.
Sí, no te preocupes. Siento haberte mandado a comprar.
Oh, no fue una molesta —sonrió—. Es mejor que alguien de tu rango se quede vigilando, eres más diestra que yo —La chica era bastante agradable, Minami sentía pena, pues ella no formaba parte de su plan, y en cuanto tuviera oportunidad la dejaría inconsciente o quizás despistarla sería una mejor opción…

De repente, un Jounin llegó con dos farolillos de papel, ambos tenían el Kanji de Tensai.

Para su guardia nocturna.
Gracias —Sakura sonrió mientras agarraba las lámparas y proporcionaba una a la Genin.
Esta noche será oscura, pero lo bueno es que dimos un toque de queda. Si ven a alguien o si escuchan algo, será sospechoso.
Entendido. Por favor, venid a mi si os esforzáis mucho.
De acuerdo, muchas gracias, Sakura-san —El Jounin se fue en una sombra oscura, dejando a peli azul algo curiosa.
¿Pasa algo?
Oh, ellos son una pareja Uchiha, esta noche su Sharingan será muy útil, quizás ellos ven cosas que nosotras u otros no. Es importante que no se esfuercen mucho, por eso los curaré si algo pasa.
Ah…

Los minutos habían pasado, casi media hora de caminata en el barrio donde se localizaban las féminas. La gente ya se había encerrado en sus casas, los niños dormían plácidamente y los mayores intentaban confiar en la élite de la aldea para el encuentro de sus líderes.

Nahila estaba caminando cual zombie, sus ojos habían perdido el brillo y sus pasos eran monótonos, pesados… Princesa se había fijado en eso.

¿Estás bien? —Nahila salió de su trance y observó a la rubia—. Pareces distraída…
Oh lo siento. A veces me pasa.
Mira, esto es cansado, de hecho, o también lo estoy —mentía—. Por eso, si te encuentras mal dímelo, haremos algo, ¿sí? —A pesar de que no le ayudaba hacerlo, sacó un pequeño frasco con varias bolitas marrón en su interior—. Son píldoras del soldado, cuando no puedas más dímelo, te daré una para que te reactives.
¿Dónde crees que están los líderes? Tengo entendido que tu pasas mucho tiempo con ellos.
No lo sé —suspiró—. Los dos son muy impredecibles, sobre todo Rui…, Nagare-sama.
¿Crees que los han secuestrado?
¿A un hombre que es capaz de fundirse con el propio océano? ¿A un hombre que es capaz de reflejar sus ojos malditos en la luna, y hacernos vivir una pesadilla por el resto de nuestra vida?
Quizás alguien que sea capaz de que no pudieran hacer esas cosas.
Si alguien así existe —sonrió—. Entonces es cuando estamos perdidos.

Y mientras esas últimas palabras eran pronunciadas, la luz de la luna era opacada por una nube, dejando en plena oscuridad a las kunoichi, alumbras solamente por sus pequeños farolillos.


Soncarmela Soncarmela Dale -3-/ Si tienes duda con Sakura, dime y te digo.

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Tensai | Pareja 3 - Jorund & Hiroto

Hiroto concedió la razón a su compañero por primera vez en toda la jornada. Si Matt se enteraba, probablemente sumaría una fisura adicional al muro de contención imaginario, y la aldea lo sufriría en sus carnes. Muy perceptivo, el cabeza de arándano razonó que algo tenía que andar rematadamente mal en el seno del Consejo para que ordenaran un espionaje sobre un clan de la villa sin solicitar el permiso de su líder. Eso quería decir, a grandes rasgos, que la temporal autoridad colegiada de El Horizonte desconfiaba incluso de Matt.

Por lo que podía percibir, Jorund aún no reparaba sobre ese importante detalle.

Simplemente observemos ―se limitó a decir Hiro, al tiempo que su estómago pedía un poco de atención. El varón se llevó una mano a la zona del abdomen, haciendo una mueca.
¿Todavía tienes hambre?

El bastardo consideraba usual el apetito de su colega, pero a lo que no estaba acostumbrado era a ser su alimento. Y en ese rol había resistido durante cerca de una semana, cuando el monje consumió el último de los frutos de chakra con sabor a arroz frito que resguardaba en su armario, para los inviernos largos (?). Ahora podía estar en la misma posición que Nagare y se compadecía de este último, sin mencionar que también estaba sorprendido por el hecho de que alguien pudiera nutrir a Ōtsutsuki diariamente sin desfallecer. “Tal vez es porque ese aguado come como una embarazada… y este vendría a ser su feto”, divagaba el berenjeno.

Un poco ―admitió. Desde que su mentor desapareció, había perdido cerca de medio kilo de peso.

Esto nunca dejará de ser extraño ―Jorund desvió la mirada con un deje de vergüenza y tendió su brazo para que Hiro absorbiera suficiente chakra. No obstante, este negó con la cabeza―. ¡Eso es nuevo!
Yo paso. Tu chakra me provoca gastritis.
¿Gas… tritis? ―El bastardo sufrió la pérdida de control de uno de sus párpados, por no decir que comenzó a temblar de manera irrisoria. No sabía cómo tomarse la confesión de Hiroto, ni siquiera si tenía que asumirlo como una ofensa o por el contrario, una mera curiosidad. No cualquiera está preparado para aceptar que alguien rechace su chakra, ¿verdad?

Por fortuna, el objetivo de su espionaje salvó su mente de la campana, abandonando el local donde se encontraba. Ambos detectaron que el bolso del muchacho ahora estaba mucho más lleno que cuando hubo ingresado en esa tienda bajo techo.

¿Eso es sospechoso? ―inquirió el cabeza de arándano.

La misión dice que solo lo vigilemos, pero si le robamos el bolso, podremos ver qué oculta ―meditó Jorund―. Claro que no nos identificará, tarado. Nos haremos pasar por delincuentes ―Ōtsutsuki lo miró con desconfianza, cosa que logró exasperarlo un poco―. No seas miedoso. ¿Qué puede salir mal?

Sí, ¿qué puede salir mal cuando te haces pasar por delincuentes en una aldea militarizada y paranoica?

Bonus:


Yo paso. Tu chakra me provoca gastritis.
¿Gas… tritis?

:961:

M Mirto
 

Scatter you in art forms, admire the whore
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Miró a su derecha y luego a su izquierda: el maricón de Light y la nenaza de Minato, respectivamente. No sabía por qué tenía que trabajar otra vez con ellos, cuando claro estaba que ninguno de los dos era de su agrado. Al menos había tenido oportunidad de conocer al primer Mizukage quien –ya sea de paso– no lucía menos marica que los primeros dos citados. Se cruzó de brazos y rodó sus ojos, ¡qué fastidio!

Iré a asistir al primer Mizukage ―habló el genin de especialidad médica.
Entonces yo iré a hacer el reporte de misiones ―dijo luego el quinceañero.
¡Ni lo sueñes, mentecato! ―Se opuso Einarr. El pelirrojo le miró con mala cara pues él tampoco se encontraba muy contento de tener que compartir su tiempo, otra vez, con el molesto peligris― Yo me encargaré de las misiones.
Yo lo pedí primero.
Yi li pidí primiri ―le remedó el de mayor rango― ¿tienes cinco años o qué? Además, ese Cyrus dijo que yo estoy a cargo ―Yuki sonrió con cinismo y alzó su barbilla con un aire tan pedante como frío. Gyuugo, que miraba todo con detenimiento, dejó escapar un leve resoplido. Cuánto deseaba en aquellos momentos no haber sido tan perezoso ni gay y haber completado una misión más para alcanzar su ascenso de rango. De esa manera podría rebatirle algo a ‘Hielito’― . No se metan en problemas, par de idiotas ―indicó el chuunin con una voz más grave antes de dar media vuelta.
Lo mismo para ti, Tye-san ―concluyó el monje y todos terminaron marchándose en direcciones diferentes.

Sin desprenderse de su gesto duro, el ojiazul fue alejándose por el pasillo hasta perderse al dar la vuelta en una especie de encrucijada. No le agradaba aquel lugar, no había nada interesante qué hacer, apestaba horrible y hacía calor. Con ayuda de una canaleta de hielo trazada por sus pies, se movió a gran velocidad para alcanzar el elevador del edificio, algunas personas tras de sí resbalaron al pisar los restos del elemento congelante. Einarr rió de manera burlona y se escabulló por las puertas del ascensor justo antes de que éstas se cerraran, luego presionó el botón que le llevaría hasta la planta más alta.

El hospital de Kirigakure contaba con ocho niveles distintos y Ice-T supuso que encontraría a los enfermos en proceso de recuperación en las habitaciones de la zona más alta. No obstante, para aparcar cualquier duda, al llegar al último piso se dirigió hacia donde conversaba un grupo de personas, se acercó a una señorita y preguntó.

Estúpida, ¿en dónde están las habitaciones de los moribundos? ―Las palabras que el joven solía usar para dirigirse a la gente no eran muy amables, a menos de que en verdad necesitara algo. La mujer de edad adulto joven, piel oscura y cabello largo, le miró con cierto disgusto que ni siquiera intentó disimular, y apenas con sus dedos índice señaló la dirección que el Yuki debía seguir.

Haciendo uso de otro impulso, el frígido llegó a un amplio salón en donde había muchas camillas y sobre las mismas muchos heridos. Alegando que se encontraba ahí por órdenes de Shigeki, las enfermeras le dieron permiso de entrar y no solo eso, sino que además le facilitaron algunas herramientas de trabajo: pergaminos en blanco, una vieja pluma y tinta negra. Seguramente el primer Mizukage ya les había advertido sobre la presencia de sus ‘esclavos por un día’, los cuales irían a ayudar en las labores.

Einarr se puso de pie en medio de la habitación y miró hacia todas partes. ¿Por dónde comenzar? No parecía tener ningún orden de preferencia, todos los enfermos lucían igual, salvo que algunos estaban más completos que otros. Cerró los ojos y apuntó con su instrumento de escritura hacia cualquier lugar al azar y entonces se dirigió ahí y se sentó junto a la camilla más cercana. La persona que descansaba sobre esta última no sufría ninguna mutilación ni herida grave, parecía ser un joven shinobi de cabellera negra y contaba con vendajes que cubrían toda la cara. Apenas podía ver sus ojos.

Bien, maricón, habla rápido porque esto es tremendamente aburrido ―el chuunin desenrolló un trozo grande de pergamino y comenzó a escribir sobre él. La verdad es que su caligrafía era terrible y ya ni hablar de sus faltas de ortografía. ¡No era necesario usar signos de puntuación ni tampoco letras estúpidas como la ‘H’! Siempre había alegado.
Ascaltamas ana marcancáa hasta al Paás dal Faaga ―balbuceó el herido. Sus mismos vendajes se introducían en su boca y no le permitían hablar correctamente. Intentó sacárselos, pero estaba tan sedado que no podía coordinar bien sus movimientos. Tye lo notó y enseguida le ayudó arrancándoselos.
¿Qué dijiste? ¿Acaso no sabes hablar? Imbécil ―bufó hastiado, aquello era peor que realizar una misión rango D.
Escoltamos una mercancía hasta el País del Fuego.
¿Qué más? ―El peligrís escribía tan rápido como podía.
Fuimos emboscados de vuelta. Huimos y pudimos salir con vida ―’asta el pais del fuego, uimos’, continuaba escribiendo― . Quiero hablar con Nashla, pero ella sigue desaparecida ―repentinamente, la mano izquierda del Yuki se detuvo. Miró a quien yacía sobre la cama y alzó una de sus cejas.
¿De qué estás hablando, estúpido?
Puedo sentirlo porque compartimos la misma sangre.
¿Quién eres? ―De un solo movimiento, el frígido le arrancó el resto de los vendajes. El afectado ni se inmutó ya que no podía sentir nada. Tan sólo pronunció su nombre.
Kouyomi.





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Moderador

Nahila estaba en mitad de una pelea entre la emoción y el nerviosismo. Ella apenas era una novata y se le hacía difícil de creer que le hubieran pedido algo tan importante como vigilar la aldea por la noche. Por supuesto, no iba sola, debía estar acompañada de otra chica que tenía mucha más experiencia. Y por lo que Nahila pudo adivinar, gracias a esos ojos lejanos, su aliada estaba metida en sus pensamientos, pero de una forma diferente a cuando ella misma pensaba en otras cosas.

Al ser tan observadora, se paraba muy de vez en cuando para analizar la situación. En esos instantes, no ocurría nada peligroso, las calles estaban en completo silencio después de que los habitantes se cerraran en sus casas. Y el resto de vigilantes parecían sombras danzarinas por los tejados, ni siquiera ella era capaz de detectarlos. Su compañera, Sakura, había mencionado algo del sharingan en unos miembros, así que Nahila pensó que estos eran los que se ocultaban y también defendían la Aldea desde su escondite.

Iba tan perdida en la charla anterior sobre los líderes que estuvo a punto de caer del tejado. Sintió como una mano le rodeaba la muñeca y la ayudaba a regresar a la normalidad.

Gra-Gracias —murmuró Minox, avergonzada—. Y lo siento.

Sakura ladeó la cabeza.

¿Por qué te disculpas?

Eh… Por ser torpe y caerme. Debería prestar más atención…

No te preocupes —esbozó una sonrisa amigable y apoyó una mano en el hombro de la inexperta ninja—, todos empezamos así, nerviosos y torpes, pero a media que completamos misiones y ayudamos a los vecinos, además de relacionarnos con otros ninjas y de tener el peligro cara a cara, aprendemos. Tú también lo harás. Y si te pasa algo —se señaló a sí misma—, yo te curaré.

Nahila asintió y se lo agradeció de nuevo. Se sentía un poco inútil en esa misión de vigilancia y sólo estaba dando problemas. Intentó pensar en lo que ya había completado, en compañía de otros ninjas, y se dijo que aquello era algo similar. Tenía que abrir bien los ojos y estar atenta a las calles.

Sakura —llamó Minox entonces, mientras que avanzaban a paso lento.

¿Qué sucede?

Lo cierto es… que a mí también me gustaría ser médica en un futuro. No me veo mucho como luchadora, pero sí como un apoyo para mi equipo.

Sin importar lo que quieras ser, terminarás teniendo que usar los puños.

Soy consciente de ello. Pero principalmente preferiría ser una sanadora y analizar el combate. No es que tenga mucha fuerza bruta…

¡Oye! —le interrumpió Sakura, sonriendo— No todo se basa en fuerza bruta. La velocidad, la agilidad y los reflejos también son muy importantes. Si cansas a tu rival, dará igual si tienes daño en tus puños, un buen golpe será decisivo para acabar con tu adversario. Venga, deja de criticarte a ti misma.

Tras eso, la charla se acabó y solamente se hacían preguntas cuando avistaban algo en la calle, que resultaba ser basura o algún animal perdido, el cual le dejaban comida para que no lo pasara tan mal. Según pasaban las horas, los nervios crecían en la novata, mientras que Sakura, de misma forma, se preguntaba cuándo era el mejor momento para poner en marcha su plan. Estaba perdiendo demasiado tiempo ahí, y aunque Nahila era una chica simpática y agradable para conversar, ella debía hacer algo más que simplemente vigilar.

No obstante, de pronto, ambas escucharon un ruido extraño. Intercambiaron una mirada y Sakura fue la primera en echar a correr, dando saltos ágiles y veloces de tejado en tejado; Nahila tragó saliva y la siguió lo mejor que pudo. Cuando aterrizaron, se llevaron una sorpresa al ver que se trataba de un murciélago con una herida rota; al parecer, se había dado un golpe contra la ventana de una casa.

Pobre —dijo Sakura, sujetándolo con cuidado y pasando un dedo por su ala. El chakra salió de sus yemas y sanó lentamente al animal, curándolo.

Nahila lo contempló, maravillada.

Adelante, ya puedes irte —Sakura lo soltó y el volador desapareció de su vista enseguida. La ninja volvió su mirada a Minox—. Al final no era nada grave.

Menos mal…

Sí, pero no me gusta tanto silencio —prosiguió la médica, frunciendo el ceño.

Regresaron a la vigilancia en los tejados sin decir ni una sola palabra. Sakura continuaba con una mirada seria y fija en delante, como si esperara cualquier indicio de intrusos en la villa.

Vamos a descansar un rato, ¿te parece? —propuso de repente Sakura, extrañando a Nahila. Había imaginado que su compañera no se pararía en ningún momento.

De acuerdo.

Sacaron la comida que había sobrado, al igual que la bebida, y lo tomaron cada una en un lado del tejado, como si necesitaran pensar en sus cosas sin mantener una conversación. Sobre todo Sakura era la que prefería la tranquilidad, pues no se le iba de la cabeza la idea de que ahí sobraba.

Echó la mirada hacia atrás. Nahila movía las piernas en el aire, mientras que observaba la luna e ignoraba lo que tenía a su alrededor. Sakura se incorporó sin hacer ruido, se acercó hasta la muchacha y alzó la mano:

Me alegro de no estar sola —habló entonces Nahila, deteniendo el plan de la otra ninja—. Tu compañía me ayuda a no estar tan nerviosa. Gracias.

De nada…

Su ida tendría que esperar.


Sakura Sakura Ya me comentas si hay algo raro

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Equipo 2: Kellan & Mamoru

El día había comenzado algo tranquilo para él, no tenía planes de hacer misiones y mucho menos entrenar. Siendo sinceros, el chico de ojos morados no quería salir de casa por el pesado ambiente que estaba sobre la aldea. En el clan, las cosas estaban un poco tensas; la presunta muerte/desaparición del líder de la rama de Tensai, ponía a unos cuantos con los nervios de punta. Muchos decían que el líder los había abandonado por tontas razones inexplicables, estaban los que alegaban que había muerto por alguna clase de descuido ilógico para un ninja de su calibre y los últimos eran los que mencionaban alguna clase de desaparición; la más lógica entre todas las teorías de los histéricos y preocupados Uchiha del horizonte.

Mamoru (que se encontraba sobre su cómoda cama), pensaba y analizaba cada posibilidad de lo que le había pasado a Sohma, su imaginación lo llevaba a escenarios totalmente ridículos ¿Cuál era la explicación lógica detrás de la desaparición repentina del mandatario del horizonte?... suspiró con resignación, maquinar en eso no resolvería nada; tal vez iría a molestar a Iruha en su casa, le preguntaría que era lo que pensaba él de todo lo que pasaba, soltó una ligera sonrisa al imaginarse que le diría aquel gruñón Uchiha.

Déjame en paz, no me interesa.

Uchiha cerró los ojos y se dio a la tarea de dormir un rato, sin embargo un golpeteo en la ventana que estaba a un lado de su cama lo hizo abrir su ojo derecho, encontrándose con una máscara Anbu. Gabu no perdió el tiempo y se apoyó sobre sus rodillas para quedar a la altura de la ventana, la abrió e inmediatamente se le fue entregado un pergamino cerrado. Dicho papel enrollado tenía el sello del consejo de la aldea, lo cual significaba que era muy importante. Abrió el papiro y lo primero que sus ojos vieron escrito no fue algo que agradaría a cualquiera, pues su misión consistía en invadir la privacidad de otros. Suspiró por segunda vez en el día y cerró su ventana, suponiendo que la persona que le entregó su orden ya se había retirado.

No estaba a gusto con lo que iba a realizar luego de que saliera de su casa, aún si su misión estaba totalmente justificada. No pensó más en el asunto y terminó de leer lo que le encomendaron junto a otro ninja de rango Genin.

A dónde iremos a parar~ —canturreó para luego levantarse de su colchón y dirigirse a su armario, debía prepararse para ese largo, laaaaaaaargo y pesado día.

[…]​

Sus ojos se posaron sobre la mirada molesta del dueño de la casa, el sujeto estaba realmente molesto ¿Quiénes eran ellos para irrumpir de esa forma en su humilde hogar? Los iba a demandar por lo que habían hecho.

Me gustaría hacer un par de preguntas, sería de mucha ayuda si me las respondiera —exclamó Uchiha sin ningún ápice de violencia.

No, jódete y tu compañero también, que se joda —el tipo sí que estaba molesto.

¿Por qué me pasa esto a mí? —Se cuestionó mentalmente a la par que se sobaba la nuca— Señor, con todo respeto, deje de ser un idiota.

¿Qué dijiste? ¿Crees que por portar una bandana, era más que yo? Si hubiera sabido que los ninjas de esta aldea eran así, me hubiera quedado en Kirigakure no Sato.

Lo último le llamó bastante la atención al de ojos malditos, era algo que no esperaba escuchar. Por suerte, su compañero llegó junto a su invocación, Momia comentó que no había nada raro en la casa pero se dio el tupé de mostrar una peculiar bolsa con un polvo blanco. Mamoru lo tomó y luego miró al tipo que estaba totalmente blanco, Gabu sonrió con algo de malicia.

Supongo que sabes en la posición en la que te encuentras, ¿no? —el tipo sólo asintió— Mira, no me importa mucho lo que hagas o no hagas con esto y mucho menos si es tuyo o de alguien más —Uchiha se acercó al tipo y logró arrinconarlo a una pared—, lo que realmente me interesa es la información que me puedas brindar con el interrogatorio que vinimos a hacer —luego acercó su rostro y activó su Sharingan, poniéndole un plus a su intimidación hecha sobre el hombre que no sentía sus piernas.

[…]​

Gracias por la información y lamentamos lo de tu puerta, por cierto, no consumas esa porquería —exclamó el Uchiha mientras se retiraba con su compañero.

¿Información? Pero si no dijo nada útil.

Oh si lo hizo —exclamó Gabu—. Te diré después de la siguiente casa, quiero comprobar algo.

Está bien —pronunció Kahrel sin comprender lo que estaba diciendo su compañero de encargo.

Por cierto, te toca realizar el siguiente interrogatorio.


M Mirto ésto es lo que me salió o3o
Sakura Sakura nombré a Iruha por ahí.
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Chihiro - Kirigakure

Una de las leyes fundamentales de ser ninja era estar consciente de que las cosas podrían pasar de un estado a otro más rápido que un pestañeo. Aquel axioma apareció en la mente de la kunoichi de la Nube al momento en que escuchó el rumor de que Nashla yacía desaparecida; por ahí escuchó, también, que simplemente no sabían a dónde estaba pero que quizá tenía una que otra dificultad en el país del Viento, en vista de que aquel sitio era nuevo para ella. Seguro que cualquiera podría preguntarse que cómo Miyazaki podría hacerse de esos comentarios tan fácil si no tenía contactos en Suijin, mas bastó una que otra visita para encontrarse con la noticia y captarla por su agudizado oído.

Para el último intento de saber cuándo regresaría la Nidaime, se enteró directamente por alguien del Consejo que no perdiera su tiempo yéndola a buscar por ahora, ni mañana, ni pasado... ni la semana que seguía. La jounin notó una expresión inquieta en su emisor; entendió que las cosas definitivamente no estaban bien en la Niebla y que el movimiento militar se incrementaría. Vrook Terumi se puso de pie cuando su hijo Kol fue a buscarle para decirle que tenía una junta con los demás. Habanero miró al joven de cabellera naranja, quien le sonriera afable.

―Atiéndela en lo que voy a la reunión. Estoy cansado de dar tantas vueltas ―se quejó mientras caminaba por el pasillo hacia el salón de juntas. Terumi joven cerró la puerta, tomando el asiento de su padre para iniciar el mismo proceso que hacía su líder.
―¿Quién eres?
―Soy Hiiro Miyazaki. ―Antes de continuar con los formalismos, la fémina interrumpió a Kol. ―Escucha, ya he estado mucho tiempo en la villa y necesito regresar a Kumo. Si Nashla no va a regresar por ahora, debería retirarme y volver después.
―Sí, esa sería una buena opción pero... ―la músico insistió con su gesto a que siguiera hablando―, no sabemos si... volverá.
―Entonces sí está perdida.
―Siempre hay que pensar en lo peor para prevenir o abarcarlo todo.
―Eso significa toque de queda...
―Algo así. No queremos alarmar a los aldeanos, así que hacemos lo posible para tratar el asunto sin afectar su día a día.
―¿Hay algún problema si me voy?
―No lo sé. Pero podríamos preguntarle a Ashi... ―tomó el teléfono de la oficina y marcó unos números. En medio de la llamada recordó que Inuzuka líder seguro andaba en la misma junta que su padre, mas le sorprendió en demasía que alguien contestara en el departamento―. ¿Tsume?
―¿Pasa algo? Estoy cubriendo a mi padre y no tengo tiempo para ociar ―Terumi rio un poco.
―Solo quiero saber si están dejando salir y entrar a las personas a la villa...
―No puedes huir de tus deberes.
―No tengo planes de hacerlo; no lo digo por mí, así que hazme el favor y...
―Hasta donde sé, la restricción se amplió a las personas. Solo dejan entrar mercancía y creo que también cerrarán el paso. -Kol suspiró; Hiiro se hizo una idea de lo que le habían dicho. ―Puedes preguntarle a Ruura Yuki. Si viene alguna novia de otro lado o quieres salir a ver a tus amantes, podría conseguirte un permiso...
―Qué linda; y qué genial de tu parte pedirme que hable con ella... cuando su creadora me cambió por uno de ellos ―comentó a medias en su cabeza. Lo siento, no podía dejar pasar la observación (¿?).

El muchacho colgó, dejando por unos segundos su mano sobre el auricular hasta soltar un suspiro. Enseguida miró a la pelirroja, encogiéndose de hombros, como diciéndole que hizo lo que pudo pero no consiguió una respuesta totalmente concluyente; con cierta molestia admitió que no le parecía tener que preguntarle a la matriarca Yuki o algún Yuki, en sí, lo que quería saber. No obstante, Miyazaki se puso de pie atrayendo mucho más la atención del mayor, pues la músico dijo algo que pareció conveniente mas sorpresivo si sabías cómo era hablar con los hijos del hielo.

―Ya sé que debería ser quien gestionara tu situación pero admito que prefiero que lo hagas tú.
―Sí, no tengo ningún problema.
―Luces muy confiada… ¿ya la conoces? ―Hiiro movió su mano derecha de un lado al otro; Terumi sonrió.
―Pero tengo un contacto que podría ayudarme.
―Perfecto ―la kunoichi se puso de pie, extrañamente agradeciendo por la poca información que recibió del amable varón; antes de que se alejara del asiento que ocupara, Kol la detuvo apenas alzando su torso, apoyando su peso sobre sus brazos que yacían sobre el escritorio―. Espera… ya sé que esto puede verse innecesario por el evaluador del inter (Okno, él no dijo eso…); Espera… (Ahora sí) te podría parecer raro pero ―buscó una pluma y un papel―, ¿me darías tu autógrafo? Luego de que mencionaras tu nombre recordé que eres cantante y tocabas la flauta, ¿no?
―Qué alivio ―ella se acercó para firmar la hoja―. Me estaba sintiendo mal al no reconocerme.
―Vaya, qué modesta.
―Lo sé. ―Tras haberle escrito un mensaje meloso, digno de una IDOL, llevó el papel a sus labios para besarle y que su labial se marcara; el más adulto se sonrojó levemente, además rascó su cabeza por las ocurrencias de la jounin. ―Adiós.

A medio camino recordó que la mujer podría estar ocupada en una junta importante, así que optó por preguntar por ella al primer ninja que se encontró en el pasillo. La travesía de dar con su paradero le hizo desperdiciar una media hora, pues ningún shinobi tenía certeza sobre dónde podría estar Ruura. Era obvio que no le darían acceso a la parte más incógnita de la torre, como por ejemplo: la oficina de seguridad o el departamento de tortura.

Habanero terminó recargando sus brazos en una ancha ventana que le permitía ver… ¡cuánta niebla había ese día! Eso sí, admitía que le agradaba la sensación fría de la misma. De repente pensó en la situación de la Nidaime; le causaba cierta conmoción lo que estaba pasando. Que Nashla desapareciera así como así jamás sería buena señal… a buen momento alguien quiso meterse con Kirigakure, digo, ¿no pudieron esperar a que ella partiera a su villa? Otra vez estaba siendo egoísta. Debía aprender a empatizar más con los demás si quería ganar mucho más de lo que ya obtenía de la gente.

Por cierto, ¿a dónde carajo estaba Einarr? Ese pelele. Era como si supiera que cuando necesitaba algo de él, se escondía para no dar la cara… pero cuando algo entre sus piernas despertaba, ahí sí aparecía… maldito. Al darse la vuelta para retomar la búsqueda, un ninja iba pasando por ahí y sin más le detuvo para preguntar por la líder Yuki.

.
.
.

Guiada por instrucciones y una que otra ayudadita de peatones, pudo encontrar el tan enigmático barrio Yuki. Ni bien se encontraba a cien metros, podría jurar que el frío abarcaba un gran espacio que daba la bienvenida a cualquiera desde la distancia. Desde que se asomó por la característica entrada japonesa, vio a unos cuantos shinobi en formación mientras eran instruidos por una mujer con tono de voz firme e intimidante. No quiso dar un paso más; reconoció a la fémina como la persona que andaba buscando y al danzar su mirada entre los que parecían ser sus subordinados, encontró a Pecho Frío junto a sus hermanos. No supo por qué, pero sintió una especie de cosquilla en su estómago y pecho al verle.

La matrona hablaba tan fuerte, cual militar, que se escuchaba hasta donde se encontraba la extranjera. Al cabo de diez minutos de haber arribado, los ninjas emprendieron camino hacia rumbos distintos, algunos en pareja y otros en solitario. ¿Debía persignarse antes de entrar al barrio? Vendetta dio un último vistazo, notando que ahora les hablaba a sus hijos. Como estuvo a punto de dar más de dos pasos en el interior, su mirada violeta se encontró con la azulina de Fiora. Ninguna hizo demasiado, salvo por Yuki mujer que pegó un codazo discreto a Tye llevándole a mirarle con reproche sin importar que su madre estuviera dándole unas cuantas órdenes; mas lo que buscaba su hermana era que notara la presencia de la pelirroja, hecho que logró con éxito. El problema se volvió uno cuando la presencia de Habanero se volvió un distractor para sus dos hijos de por sí descarados, pues Ruura terminó por darse la vuelta con muchas ganas de encontrar a quien sea que hubieran visto.

―Váyanse ―ordenó a sus herederos.
―Mamá, no es mejor que yo…
―No Khalf ―que le llamara por su nombre era sorpresivo; estaba seria, más de lo normal―. Lárguense a realizar sus quehaceres, sin distracción, sin retrasos, ¿escucharon, idiotas? ―Todo eso lo dijo sin apartar su vista penetrante de Miyazaki; los varones fueron los únicos que se marcharon en dirección contraria a la jounin―. ¿Sucede algo?
―Me indicaron hablar con usted sobre mi situación.
―Sí, pensé que te habías ido ―mentía. Le constaba bastante que ella continuaba en la Bruma.
―Yo pensé que estaría en mi aldea a estas alturas. ―Sí que era segura la pequeñaja.
―¿Y qué vienes a buscar aquí? ¿Una forma para viajar?
―No… no exactamente, solo quiero saber si es posible que pueda salir del país sin problemas en vista de lo que está ocurriendo.
―Entonces lo sabes ―su hija la miró con dudas; ¿de qué hablaban? Por un instante estuvo a punto de responder motivada por el impulso pero quedose pensando sobre la razón por la que Vendetta había visitado a la Mizukage; por lo que supo, que era muy poco, podría deberse a la misión que realizó junto a su hijo adoptivo (Ters) mas no era suficiente información para descubrir qué tramaba Uchiha. Si Yuki líder lograba hacerla escupir, tendría un pie por delante de la pobrecita desaparecida de Pecas. ―Lo lamento, pero nadie puede salir ni entrar a Kirigakure.
―¿En serio? ―Fiora cuestionó inmediatamente.
―Era mi último boleto.
―Igual no estarás tan sola durante tu estadía ―por supuesto que ignoró a su hija―; tengo entendido que te llevas muy bien con el escuálido de Ters. ―Chihiro abrió sus ojos un poco más de lo normal. ―Tranquila, no me opongo a esa amistad ―caminó hasta ponerse detrás de la ninja de la Nube luego de mirarla de arriba hacia abajo con detenimiento; la peligris se cruzó de brazos―, siempre que haya beneficios ―el peso de sus palabras quedó plasmado con el peso de sus manos al caer sobre los hombros de la menor; el tacto fue sumamente frío, mas no tuvo una reacción diferente a la normal: se sobresaltó por la temperatura bajísima y repentina.
―¿Q-qué quiere decir c-con be-bene… ¡Achís! ―Ruura le pegó sin fuerza en la espalda a modo de gracia, ya que el estornudo de Hiiro le sacó una amplia sonrisa para nada condescendiente.
―Ters tiene mucho qué hacer contigo.
―¿Qué?
―Vámonos, Fiora ―la matriarca se adelantó por varios pasos mientras que la aludida dedicó una última mirada expresiva o no a la pelirroja.

¿Qué había sido todo eso y de qué hablaba la más adulta? Habanero salió de las inmediaciones frívolas para buscar un poco de calor (temperatura ambiente, al menos). Si era cierto que se quedaría en la aldea hasta que las cosas se tranquilizaran, entonces debía ocuparse con algo porque odiaba estar sin nada qué hacer. Sentirse inútil no era lo suyo o más bien inmóvil o no tener ni siquiera a dónde ir porque seguro que Tye estaría muy ocupado con todo lo que acontecía. Tadeo también estaba en la villa mas se encontraba ocupado mil; conocía a Light Gyuugo un poco pero no se veía compartiendo demasiado con él… aunque tal vez era solo un prejuicio suyo.

Al pasar por el centro de Kirigakure, encontró un grupo de personas conglomeradas como si esperasen a que alguien se acercara a ellos y respondiesen todas sus inquietudes. Descubrió en esos rostros mucha preocupación; escuchó por ahí que uno que otro diálogo hacía referencia al miedo y otros tantos sollozaban al mencionar el nombre de la mandataria. Estaban asustados; se sentían algo desamparados. Entonces el sonido suave de un instrumento viró toda su atención en la instrumentalista; a Hiiro se le ocurrió tocar un poco para que todos se relajaran. La gente, sobre todo los niños, se acercaron a la trilliza para disfrutar mejor de su música.

Ninjas que salían de la torre Suijin se dieron cuenta de lo que estaba pasando en la plaza principal; el acto se fue regando de boca en boca hasta llegar a oídos de gente importante en el Consejo. Vaya, se habían centrado tanto en resguardar la villa que no se habían detenido a pensar en que calmar y hablar con el pueblo era primordial.

En medio de la presentación, varias flores empezaron a surgir entre los canales de la zona, en el suelo y paredes, cautivando a los espectadores y oyentes. Asimismo, varios canes de tamaño pequeño se acercaron juguetonamente hacia los infantes; movían sus colitas y hacían mimos con sus cabezas a la futura generación. Chihiro dejó de tocar, observó al par de concejales que ayudaron a que los aldeanos se tranquilizaran también; Unmei le dedicó una sonrisa a Habanero que la hizo sentir euforia. ¡Admiraba a esa mujer por sus diseños! Ashi invocó unos perritos para transmitir seguridad. En eso llegó otro concejal, el líder Ootsutsuki. Éste llegó hasta la de Kumo para agradecerle el gesto.

―Sería buena idea que te pasaras por varios puntos de la villa e hicieras lo mismo; la gente lo agradecería.
―Estoy totalmente de acuerdo ―dijo Michibiki.
―Sería un placer.

La jounin haría un recorrido breve por algunos sectores específicos y puntos concurridos, finalmente terminaría su paso en el hospital, ya que consideró buena idea también ayudar a que los necesitados se sintieran confortables. Esa sería su última parada dentro de su tour gratuito.



Raving George Verwest LightCoconut ASRIEL UCHIHA Ferstec. Reverse Fers. ÁNIMO ÁNIMO ÁNIIIIIIMOOO!!!!!!!
 
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[EQUIPO #1]

Y ahí estaba de nuevo Ryunosuke Kajiya en un intento de conseguir la felicitación y aprobación de los líderes del Horizonte, apenas se le hizo llegar un pergamino donde el consejo le ordenaba, junto a otro gran grupo de Shinobis, participar en actividades de patrullaje en un sector en particular de la isla no dudo en salir corriendo para atender la solicitud: ¿el motivo?, quién sabe, si bien el de pelos verdes apenas vio que era un documento proveniente de la máxima autoridad no dudo en su veracidad, la verdad es que ahí no había mucha información sobre el asunto. No le decían qué debía buscar, si se trataba de un posible ataque o si había algún fugitivo peligroso por las calles. No, las cabecillas de la aldea solo decían: “Se le solicita para actividades de patrullaje en la zona comercial”, y eso mismo estaba haciendo.

El Genin se encontraba en lo alto de un tejado con los brazos cruzados, admirando el panorama a su alrededor: todo parecía indicar que aquella mañana sería un día tranquilo como cualquier otro para los habitantes de Tensai, los comerciantes se habían despertado temprano para abrir sus negocios, algunos fueron más veloces que otros y ya tenían sobre la acera de la calle sus estanterías ofreciendo frescas verduras o jugosas frutas, los panaderos sacaban sus canastas repletas de pan recién horneado siguiendo la filosofía de “el que no enseña no vende”, y como olvidar a los anunciantes, esos hombres y mujeres que gritan a todo pulmón sobre las mil y un maravillas de sus productos con la intención de arrastrar compradores a sus negocios. Al principio los habitantes de la aldea tardaron en hacerse presente por el lugar pero a medida que el sol iba alzándose fueron presentándose poco a poco, ahora toda una multitud de civiles se movían por las calles del distrito comercial.

Si bien ver grandes masas en el corazón de la economía de la aldea era algo positivo a ojos de cualquier administrador, para Kajiya solo volvía más complicada su tarea: si para comenzar no sabía de qué rayos debía estar atento, ¿Cómo iba a lograrlo ahora que docenas y docenas de individuos se movían por el lugar? Sacudió su cabeza para tratar de alejar pensamientos pesimistas de su cabeza, le habían encomendado una importantisima tarea y su deber era cumplirla, aunque la autoridad pudiese ni siquiera saber qué estaba sucediendo.

<< ―Tal vez solo están siendo precavidos ante una posible nueva invasión samurái, o tal vez solo quieren reforzar la seguridad de la aldea ―Ladeó su cabeza hacía un lado y al otro―. O tal vez algún embajador importante de otra aldea viene y no quieren que la información se filtre para evitar una traición… >>

La mente del chico estaba demasiado ocupada en sus teorías conspiranoicas sobre todo aquél asunto perdiendo así la noción de la realidad, sin embargo, el grito de una mujer haría que este regresase de golpe a esta: al bajar la mirada al suelo sus ojos se movieron buscando alguna anomalía, misma que no fue muy difícil de encontrar pues es muy notorio cuando un sujeto de mala pinta va corriendo a toda velocidad en medio de la calle, empujando a cuanto trasceunte se le pone enfrente y metros atrás una chica trata de alcanzarlo sin lograr demasiado, la escena típica de un asalto.

Ryu dudaba mucho que ese desagradable individuo fuese el motivo por el cual la autoridad del horizonte lo puso ahí de vigía, pero era verdad que no podría simplemente apartar la mirada y dejar que un delito se cometiese solo porque para él no lucía como un gran peligro para el resto de los habitantes. Siguió la trayectoria del ladrón y corrió por el tejado del edifico tanto como pudo, cuando se vio obligado no dudó en pegar un gran salto para aterrizar en el siguiente. Si bien los pasos del Genin eran sigilosos como buen Shinobi, las tejas viejas en los techos de las casas y demás edificios se rompían de vez en cuando al resentirse por el peso del chico, el fugitivo no tardó en escucharle y darse cuenta de que le estaban persiguiendo, provocando que aumentase la velocidad de su carrerilla.

―¡Detente, maldito! ―¿De que servía ya la sutileza si el facto sorpresa se había arruinado?.

El ladrón no era ningún idiota, con solo ver como ese mocoso se movía y saltaba supo de inmediato que era un ninja, por lo que poco importaba que le ganase en altura y masa muscular, seguramente ese enano le haría polvo apenas tuvieran un duelo cuerpo a cuerpo, fue por ese motivo que prefirió seguir corriendo en lugar de hacerse el valiente, se limitó a abrazar el costal que le había arrebatado a esa mujer y mover sus piernas haciendo uso de todas sus fuerzas. Kajiya chasqueó la lengua, cansado de ese tonto juego: ¡algo importante podría estar sucediendo mientras él solo perseguía a una vil rata de alcantarilla!

Ryu extendió los dedos de su mano derecha mientras un Chakra de tono verdusco rodeaba la extremidad y comenzaba a ser moldeado en cuatro Shurikens, mimas que atrapó con su otra mano apenas fueron materializadas por completo. Los proyectiles salieron volando, soltando solo un leve silbido mientras cortaban el viento antes de impactar de lleno con algún objeto sólido, el hombre se sobresaltó cuando escuchó pequeñas explosiones a pocos pasos de él.

El Genin ya podría saborear la victoria sobre su presa, solo tendría que presionarlo un poco más y estaba seguro que lo tendría en sus manos, sin embargo algo imprevisto aconteció: un sujeto albino, otro Shinobi a juzgar por sus movimientos, se abalanzó a saber desde donde contra el ladrón, derribando a ambos contra el suelo. Como es de pensarse el delincuente trató de defenderse para quitarse al muchacho que tenía encima suyo, pero apenas este logró ponerle una mano encima la pelea se detuvo, o más bien el sujeto quedó inmóvil casi como estatua, soltando algunos extraños quejidos desde su boca.

―¡¿Qué demonios estás haciendo?! ―Kajiya aterrizó en la calle y se acercó con cuidado al de cabellos blancos―. Ese es mi ladrón, búscate el tuyo.

―¿Ah? ―El otro Genin no comprendía por qué su aparente compañero lucía tan molesto, solo le había asistido para realizar el arresto―. Creí que lo perseguías por robo…

―Así es ―Kajiya empujó ligeramente al chico para poder hacerse con el ladrón, sin embargo apenas el contacto con el de cabello níveo cesó este comenzó a agitarse de nuevo, logrando darle un par de golpes a Ryu, quien retrocedió para ganar distancia: grave error, pues el otro salió corriendo como alma que lleva el diablo de nuevo, solo que esta vez fue más inteligente y lo hizo por una calle bastante aglomerada perdiéndose en cuestión de segundos entre las masas―. Maldita sea, se escapó por tu culpa ―Chasqueó la lengua, bajando la mirada y encontrando el saco que había robado el tipejo―. Bueno… al menos recuperamos esto ―Tomó el contenedor y lo inspeccionó, dentro había varias verduras y trozos de pan. Sintió un nudo en la garganta cuando se imaginó a ese sujeto robando ese alimento para poder comer algo ese día, entonces sacudió la cabeza para esclarecer su mente: robar estaba mal sin importar la causa―. Bueno, ya que arruinaste mi arresto, vendrás conmigo ―Soltó con tono autoritario―. Soy Ryunosuke Kajiya, recomendado por el mismo Toshio Uchiha para ascender a rango Chuunin por mis méritos en la guerra contra los Samurái ―Se engrandeció así mismo―. Como mi asistente personal fue asignada a otro grupo, tu la suplirás en su lugar, espero que seas bueno porque tienes unos zapatos muy grandes que llenar…

―Soy Growth ―Se presentó por fin el chico, quien se limitó a seguir al de cabello verde quien ya había comenzado a caminar, tal vez buscando a la mujer propietaria de aquella bolsa.

Ryu escaneó rápidamente la mueca del otro varón: parecía un robot viviente.

―Luces alguien serio… ―Frunció el ceño―. Ya tienes un punto a tu favor ―Asintió, satisfecho―. Mi asistente también es muy seria, realmente apenas y habla…


DrTsuki DrPiña tu pj ya consiguió trabajo(?)
Soncarmela Soncarmela Nahila será siempre la asistente primera, no te preocupes(?)
 

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EQUIPO #1 | RYU & GOWTHER

Desde unos pasos atrás, el controlador de la gravedad veía a su nuevo amo entregar lo recuperado a una cansada y adolorida mujer. Gotas de sudor caían por la frente de la fémina, quien no se había detenido en su correr al querer atrapar al fornido hombre que le robó su bolsa. El albino vio como el Genin, aspirante a Chuunin, intercambiaba un par de palabras con la otra, entre ellos, algunos elogias hacia sí mismo por lograr “ahuyentar” al vil ladrón. Eister, en su silencio, anotaba algunas cosas en su libreta, interesado por la personalidad de su homólogo en rango. Tras unos minutos, notó como este, dejando a la ciudadana tras de sí, se acercó una vez más.

Muy bien, secretario suplente —Se cruzó de brazos y miró de arriba abajo al tipo —Debo suponer que serás mi compañero en esta importantísima misión de patrullaje, ¿no? Ya sabes, como Nahila está ocupada, me tuvieron que mandar un secuaz de reemplazo, son las cosas que suelen hacer con gente importantes como yo —Gowther pestañeó un par de veces al ver al hablar y hablar sin poder detenerse, ¿acaso tenía alguna enfermedad Modanniana en la que no podía callar su boca? Hubo un par de segundos de silencios, hasta el recién llegado al Horizonte decidió hablar.

¿Qué es un secretario suplente?

Fue tajante y claro, no tenía miedo de declarar su ignorancia ante el significado de la palabra. Kajiya posiblemente habría tenido una enorme gota en su frente si ese fuera un anime o algo similar a eso. ¿La pregunta era en serio? Por un instante Ryu llegó a pensar que se trataba de una broma, pero esa expresión firme y sin emoción del otro le causaba ansiedad, lo hizo notar que la cosa iba en serio. El forjador de armas rascó su nuca por un instante.

Eres un tarado —Dijo el de menor edad.

Lo sé.

Sí, harían un muy buen equipo esos dos. El dúo, jefe y secretario temporal, examinaban desde arriba de las casas y edificios toda la zona comercial, en busca de… Nada. Realmente no sabían qué hacer, solo daban vueltas y hablaban entre ellos; bueno, Ryunosuke hablaba, el otro tan solo se limitaba a escuchar y anotar algunas cosas en su libreta. Minutos fueron pasando en el reloj, mientras que este grupo, al igual que otros Shinobi y Kunoichi, deseaban terminar aquel tedioso trabajo. Lo molesto era tener que patrullar sin ningún sentido; al menos así lo veía la forja humana, pues el albino, por medio de susurros y cotilleos de personas, pudo darse cuenta de algo interesante.

Secretario, ¿has encontrado algo? —Preguntó Kajiya, recostado en el techo de un local, ya estaba agotado y molesto de tanto estar caminando, caminando y caminando, como si no hubiese fin. No había nada en la zona comercial, absolutamente nada que les pudiese llamar la atención, más allá de las frutas rancias que estaba vendiendo Don Ramón a un precio muy económico; un total ratero. Un suspiró escapó por la boca del varón.

Positivo.

¿En serio? ¡¿Qué?! —Los orbes azules del Modanniano se plasmaron en el cuaderno que el otro le prestó, haciendo énfasis en algunas palabras que eran mencionadas como rumores. Para su sorpresa, la verdad es que sí estaba envuelto en una misión bastante importante, más de lo que pudo imaginar en algún momento. Si las suposiciones del otro eran verídicas, entonces tanto Ruigetsu como Toshio habían desaparecido de la aldea; claro, que todas las anotaciones del albino eran recaudadas por los chismes de los civiles, podían ser tan ciertas como falsas —Este es grave, ¿no? Si esto es real, tal vez tenemos una pista de lo que debemos buscar. ¡PISTAS!

Haz silencio —Sentenció, con suavidad en sus palabras, Gowther, mirando fijamente al otro, igual que un gran números de personas que, luego del grito, voltearon para ver al peliverde, quien les sacó la lengua de inmediato para que se desviaran, ni sin antes esfumarlos con un “shu-” como si fuesen gatos. El viajero dimensional se detuvo a pensar un poco, tenía tiempo sin ver al aguado, y por lo que recordaba, tampoco Kaito ni Jitna tenían mucha información sobre él, a pesar de que ninguna había mencionado un secuestrado o desaparición como tal. Sin embargo, las piezas se armaban como una rompecabezas en la mente del muchacho, era algo de pura lógica; algo no le pintaba muy bien.

Tras dar un brinco, Kajiya se puso de pie más energético que antes, ya había recobrado suficientes pilas para poder continuar; además, aparentemente la misión era más “importante” de lo que en un inicio creía, cosa que le motivaba a continuar un poco más. Quiso llenar de su adrenalina también a su compañero, pero este se levantaba con mayor flojera e, incluso, intentó montarse en su cabeza para no caminar. Por un momento, Ryu se quedó quieto, vaya, no pesaba casi nada, era como si una pluma se recostara en su cabeza, pero… No podía dejar que nadie lo indignara de tal manera.

¡¿Qué demonios estás haciendo?! —Sacudió su cabeza, lanzando el otro al techo de roca. Karr quiso dar respuesta a la pregunta de su jefe, de no ser porque este, segundos antes, se percató de algo en la lejanía que llamó su atención. La forja humana salió corriendo, saltando de local en local hasta donde yacía una especie de bandera con la cara de Toshio y el siguiente mensaje: obedéceme o serás castigado. Eister se puso de pie y se acercó al otro al notar que este se encontraba observando algo con lujo de detalle —Oye, mira esto…

El sin expresión tomó un pedazo de tela que le entregó su compañero, esta se encontraba atrapada en el poste que elevaba la bandera con la cara del mandatario, aunque ahora yacía en manos de los Shinobi. A simple vista podría tratarse de un simple harapo roto de una camisa, de color rojo, pero, en su interior, había algo que fue lo que en primer lugar llamó la atención del aspirante a Chuunin, una especie de logo muy extraño: ¿qué era exactamente eso? No pertenecía a ningún clan, al menos no a ninguno conocido por el par. Se miraron entre sí, Kajiya con incertidumbre, Gowther con su cara de pato sin emociones permanente. ¿Acaso eso era una pista o solo una cosa cualquiera encontrada al azar? Tal vez no era la mejor de las pistas, tal vez ni siquiera era una pista, pero al menos era algo, un algo que demostraba el esfuerzo de un par de Genin, queriendo ayudar su hogar.

Deberíamos reportarlo con un superior.

Suscribo —Contestó el albino, poniéndose de pie, era hora de buscar un superior en las cercanías.

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Mind hacker
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¡¿Qué ellos qué!? — Von Gottschalk dio un fuerte golpe en la mesa al oír tal noticia.
Una lista fue entregada a dos de nuestros hombres, Lord Matt —La segunda cabeza en el clan se encontraba casi tan consternado como Per—. Uno de ellos es su hermano, el bastardo.
Matthew miró fijamente a Sveinn con cara de homicida, respiró profundo antes de hablar —Necesito que traigas a Jorund ahora mismo.
Como ordene.

El hijo de la tormenta abrió rápidamente los archivos de sus hombres, buscando alfabéticamente uno y cada uno hasta llegar a los dos ‘sospechosos’ Mort Gottschalk y Edd Gottschalk, ambos de ramas inferiores y con ningún indicio de criminalidad o complicidad con algún delincuente; era estúpido a su parecer que ‘niños’ como ellos fuesen sospechosos para un problema de la magnitud de la desaparición de personas como Hogaku y Nagare. Entendía la importancia del tema. Pero le parecía una ridiculez que consideraran a un miembro de los Gottschalk como sospechoso, más aún con la cercanía que tenían con los Hozuki.

Cálmate un poco —Una mano femenina y una voz dulce lo enfriaron un poco—. Están preocupados por sus líderes.
Chelsea, entiendo —Apretó puños y dientes—. Pero es frustrante que desconfíen de nosotros, es un insulto.
Podrías reunirte con alguno de ellos y mostrarle estos papeles, seguro lo entenderán.
¿Pretendes que me reúna con un Uchiha? —La miró con una ceja levantada—. Sabes perfectamente que no soporto a esos seres, menos aún ellos a nosotros.
¿Y si envías a Sveinn? Al fin y al cabo él tiene su sangre —Le sonrió—. Podrías acompañarle si las cosas se ponen feas.
Podría ser —Murmuró—. Pero no me quiero arriesgar a romperle la cara a un tipo de esos.
Entiende que ellos no confían en nosotros como antes —Se le quebró la voz por unos segundos—. Al fin y al cabo un Gottschalk nos traicionó antes.

[… me gusta esto…]

El manipulador de chakra magnético y el Uchiha salieron del hogar del anciano para dirigirse a un segundo punto, la aldea estaba sumergida en un desespero digno y preciso para un ataque, incluso me atrevería a decir que había algo parecido a un ‘toque de queda’ para los civiles pues muchos de estos ni siquiera salían de sus hogares, en cierta forma esto beneficiaba al par. Se encontraban saltando los tejados del distrito comercial cuando Gabu tomó un giro repentino, el cual Kahrel siguió un tanto forzado.

¿Qué sucede? —Cuestionó el Genin.
Silencio, sígueme la corriente —Aún no terminaba de entender lo que su compañero le decía, se limitaba a mirar hacia atrás y a los lados pero no lograba ver absolutamente nada ¿Habría encontrado algo interesante? Giró tantas veces que incluso más de una vez llegó a volver al punto inicial del distrito comercial.
¿Podrías explicarme?
¡SHHH! —Justo al momento de mandarlo a callar de una forma incorrecta (Desde la perspectiva de Kahrel) lo empujó por uno de los tejados; en menos de un segundo un kunai con un sello bomba explotó justo donde pasaría Kellan de no haber sido interrumpido.
¡Kellan Kahrel! —Un shinobi aparentemente Chuunin se posó en el tejado de una de las tiendas—. Tenemos órdenes de interrogarte.
¿Y lo haces de esa forma? —En otra ocasión Kel se habría ofrecido muy amablemente a colaborar, y quizás en esta ocasión también, pero lamentablemente Aesgirr estaba invocado y la personalidad del chico sufría los efectos de dicha habilidad. Tras sus palabras hizo un rápido movimiento de brazos para levantar a su fiel compañero de piedra hacia su atacante—. Podías haberme avisado ¿Eh?

El Chuunin que atacó al castaño tenía un compañero, quien aparentemente era del mismo rango; éste se lanzó en un remolino de fuego en contra del Uchiha.

Entonces será por las malas —El atacante hizo un par de sellos de mano para soltar un relámpago de sus palmas, Aesgirr fue atraído a su amo para recibir el ataque.
Malo malo —Así como lo atrajo lo empujó, el hombre de piedra fue colocado a un costado del shinobi que atacaba al Genin, quien movió sus pulgares para hacerlo atacar —. Sabes esquivar, me alegro—. Respondió con sarcasmo al verlo hacer una pirueta para esquivar la embestida de su compañero inanimado. Luego de decir eso sacó un par de shurikens y las lanzó a quien tenía órdenes de interrogarle, quien las esquivó sin mayor dificultad; quedándose sorprendido al sentir un fuerte dolor en su muslo izquierdo. Se descuidó por unos segundos de Aesgirr, cosa que aprovechó el castaño para hacer aparecer una shuriken en la mano del mismo, la cual clavó en el Chuunin ‘interrogador’. Aprovechó el tiempo para ayudar a su compañero, que hacía destrozos en el distrito con el otro tipo.

[…Esto me gusta más...]

Prepárate Hiro —Susurró el bastardo—. Debemos ser rápidos y efectivos.
Bastardo-san.
Encárgate tú de distraerlo y yo le quito lo que tiene.
Bastardo-san.
Uno… Dos…
¡Maldita bestia con patas le estoy hablando! —Un tierno mapache le halaba el pantalón a Jorund, Hiroto se agachó a hacerle cariño mientras el animal le gruñía al mayor para evitar soltar un ronroneo.
Tú eres uno de los amargados de Matt ¿No? —El morado se sentó para quedar al mismo nivel que el animal, acercándose a su hocico a una distancia incomoda.
Me sigue mirando así y le arrancaré un ojo, Bastardo-san —Dijo el animal antes de mirar a Hiroto con un gesto de ‘sigue rascando’.
¿Qué quiere el rubio? —Preguntó Sturm con cara de flojera, recordando lo que había temido todo el rato.
A usted, Bastardo-san, aparentemente no está muy contento con la misión que le dieron.
Ni yo bola de pelos, ni yo.
Yo que usted me suicidaría —Dijo el mapache con sinceridad—. El amo Matthew está de muy mal humor.
Yo que tú me perseguiría la cola, ya has hablado demasiado, puedes irte.
Lamentablemente no, Bastardo-san —Se le subió por un brazo y se sentó en su cabeza—. Tengo órdenes de acompañarlo al despacho de Lord Matt.
Maldita sea.

En las afueras del despacho del rubio se escuchaban gritos, cosas rompiéndose e incluso relámpagos, Chelsea y Sveinn se encontraban afuera esperando calma.

Debo entrar antes que reviente todo —Dijo preocupada la chica.
O quedarte afuera para prevenir que te rompa a ti —Respondió el menor en burla. La rubia abrió la puerta de golpe y disparó una flecha de Ranton al hombro del hijo de la tormenta, clavándolo en la pared (Y que menos mal era Ranton porque si no fácilmente le habría arrancado el brazo)—. Cálmate de una buena vez.
¡Nos insultaron! —Respondió Matt en un grito después de deshacer la flecha—. Ya ves la confianza que tienen en nosotros que ni siquiera hablan conmigo antes de tomar una decisión así.
También hay un Uchiha en esa lista.
¡Al carajo el Uchiha! —Dio un golpe a la mesa —. ¡Los Uchiha se odian entre sí! Nosotros no tenemos nada que ver con los problemas internos de ese clan o incluso entre Kiri y Tensai. Simplemente residimos en El Horizonte por gusto.
¡Sveinn! —Llamó la chica a la mano derecha de Matt—. Entrégale estos papeles a cualquier miembro del consejo del clan Uchiha. Explícales que del alto mando Gottschalk nos sentimos ofendidos por tal acción sin aviso, fíjate muy bien en tus palabras y en los gestos que causen.
Ve —Ordenó Per al ver la mirada de indecisión del medio-Uchiha—. Si te dan ganas de golpearlo hazlo por mi.


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Oiseau rebelle
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Trama | Tensaigakure no Sato

Eran ojos vidriosos, impropios de un ser vivo, mucho menos de un ser consciente, pero lo que más transmitían aquellos orbes era, sin lugar a dudas, el instinto lunático de lealtad que portaba el sobreviviente del ataque a Pejigetsu. El equipo ANBU se había encargado de trasladarlo, dividiéndose en dos grupos principales, uno que cumpliría dicha tarea y otro para llevar al anciano a recibir servicios médicos; la tensión y urgencia se palpaban hasta en ninjas entrenados como ellos, nadie podía tomarse a la ligera aquel hecho, mucho menos ante la ausencia de Hogaku y Nagare. Se encargaron de encomendarlo al cuartel policial, con la esperanza de hallar la variable que les permitiera develar el misterio.

Jitna se dispuso a coordinarse con un escuadrón de ilusionistas especializados desde el momento en que recibió la llegada de aquel hombre. Mantuvieron charlas constantes, evitando que se durmiera y apelando por el delirio que pudiese llegar a sentir, pero nada parecía surtir efecto en aquel sujeto; buscaron entre los archivos internacionales, tratando de encontrar su rostro, pero los únicos datos que se tenían de un hombre con las características de aquel databan de hace un tiempo atrás, inconclusos y poco satisfactorios dentro de cualquier investigación relacionada con el mundo ninja: poco más que un aldeano de Hi no Kuni que jamás presentó dotes de shinobi, nada concordaba con sus sospechas.

Por fin, tras decenas de horas intentando sacarle algún vocablo con el Saimin y técnicas similares, uno de los científicos a cargo de Jitna propuso utilizar una ilusión experimental hipnótica, lo suficientemente poderosa como para hacer cantar a quien fuera. Se apresuraron en aplicarla, viendo resultados óptimos ante el gran esfuerzo que aparentaba generar el individuo por resistirse, dando señales de que seguiría en cualquier momento. Fue justo en ese instante, donde suponían que tendrían la información requerida, cuando el propio sujeto logró deshacer el sello que inhibía su chakra en un acto desesperado, su cuerpo y mente yacían suficientemente dañados para aquel entonces como para saber que una escapatoria sonaba imposible, mucho más si consideraba la gran cantidad de ninjas que le rodeaban en ese cuartel.

Debía tomar una decisión, si permanecía allí, pronto acabarían por obtener información. Reunió fuerzas luego de liberarse, las suficientes como para generar una cuchilla eléctrica en su palma y clavársela en el pecho; quienes le custodiaban no movieron ni un dedo ante el acto, aunque Jitna intentó evitarlo acercándose de golpe, pero sólo logró sostener el brazo sangriento del hombre mientras le miraba fijamente, sonriendo y cayendo de bruces en cuanto su cuerpo no pudo más. Muchos permanecieron catatónicos, pero la verdadera molestia yacía en haber perdido una fuente de información valiosa; bajaron sus hombros, desdichados e impotentes, pero Maku no se rendiría tan fácilmente: pidió a todos que se mantuvieran atentos, nadie debía marcharse de la sala sin su permiso, y razones no le faltaron.

Luego de media hora analizando lo visto, un manto de chakra muy denso comenzó a deshacerse, como una segunda piel que recubría su cuerpo entero. Volvieron a acercarse para rodear al cuerpo y atestiguar qué estaba sucediendo de cerca, hasta que por fin lo vieron: un protector con cuatro ondas marcadas en él se mostró en la frente de un hombre completamente distinto, uno que fácilmente fue reconocible como ninja de Kirigakure no Sato; el manto terminó por caer y diluirse en el suelo, como el gran disfraz que había sido.

Con que eso era ―Jitna apretó sus puños, intentando mantenerse firme.
―Esa técnica… ¿no la habíamos estudiado antes? ―preguntó uno de los ANBU tras de él.
―Sea cual sea su origen, ese jutsu estaba diseñado para servir como un disfraz indetectable, al punto de no poder distinguir la red de chakra original. Él esperaba que nos deshiciéramos de su cadáver antes de que se esfumara.
―Esto sólo confirma quién está detrás de todo ―comentó otro.
―No me atrevería a decir eso, pero algo es seguro: un ninja de La Niebla se tomó muchas molestias para que no nos diéramos cuenta de quién era y realizó un ataque al consejo.
―¿Les avisamos?
―Sí, adelante ―hizo un ademán, indicándole a los asistentes que podían retirarse―. Algo no termina de encajar… ―pensó―. Yo me encargaré de examinar el cuerpo, mientras tanto.

~~~

Era una casa fácil de reconocer. El Horizonte había sido construido para emular un poblado pacífico y creciente, ninguna de sus edificaciones portaba grandes defensas; los anillos concéntricos, el único resguardo que los aldeanos poseían como garantía ante el ataque. Los barrios más protegidos se representaban con los símbolos de los fundadores, rodeados de calles y calles con centinelas civiles que aguardarían cualquier acercamiento extraño para alarmarse: la mayor defensa yacía en el miedo de sus habitantes por un ataque desde el interior; nadie podría anticipar que algún shinobi fuese capaz de burlar las defensas que protegían la isla frente a cualquier extraño, el pánico acabaría por funcionar como ayuda.

Se acercaba la media noche, el bullicio comercial no se detenía y la gente permanecía desinformada sobre los hechos que acontecieron en el edificio Kami hace días; el equipo de interrogatorio llegó a conclusiones de temer, pero les sería imposible tomar aquello como una prueba sólida para lanzarse a la guerra, sólo una cosa era segura: aquellas cuatro líneas onduladas en los protectores de ambos involucrados sembraron un resentimiento en los que lograron enterarse, uno que cobraba fuerza con el pasar del tiempo y se acrecentaba con la tarea que debían cumplir, recordándoles los crímenes de aquellos individuos.

Era hora de cambiar la guardia en la residencia Kanro, una edificación del barrio Hōzuki que cualquier civil o ninja podría reconocer; allí residía Pejigetsu desde su llegada a la isla, aunque, por primera vez, las luces de su hogar se hallaban apagadas, todas a excepción de una pequeña lámpara que alumbraba su recámara. Era una casa fácil de reconocer. Varios médicos se mantenían experimentando dentro, intentando dar con la fórmula para reanimarle, pero nada era efectivo. Según los reportes, el desmayo y coma posterior fue causado por una descarga directa a los nervios, pero aquello no era explicable por los exámenes posteriores: su corteza cerebral y espina dorsal yacían intactas para alguien de su edad, si realmente hubiera sufrido un choque como el descrito, ni siquiera el mejor ninja médico podría salvarle.

Los ANBU de la entrada se retiraron con la llegada del escuadrón reemplazante; había realizado el mismo cambio de guardia unas veinte veces hasta esa jornada, sin irregularidades, siempre procurando utilizar códigos y pactos de sello como verificación antes de efectuar los reemplazos, un sistema a prueba de fallos. El escuadrón que se retiraba iba liderado por Keiko, quien no se había sentido tan preocupada por sus alrededores desde que dejó La Niebla, recordar hechos tan dolorosos en un lugar que le hacía olvidarlos aumentaba su paranoia. El resto de sus acompañantes no parecían tener mucha condescendencia, permaneciendo callados y sin intenciones de consolarla; sus tareas siempre consistían en misiones atroces, cuidar de un anciano no sería problema ante sus lazos inexistentes con el involucrado, pero ese, claramente, no era el caso de la fémina.

―¿Escucharon algo más sobre los atacantes? ―preguntó uno de los enmascarados―. Pude participar en un interrogatorio, supongo que ya sabrán a qué llegamos.
―Ese sello de censura los llevó hasta la muerte, no pudimos sacarles nada ―comentó otro.
―Me preocupa más lo efectivo que fue su camuflaje ―dijo el último de los que integraban el cuarteto―, nunca habría sospechado que llevaban apariencias falsas para infiltrarse.
―Yo solo sé que esos protectores eran bien fáciles de distinguir ―replicó el primero, haciendo que todos bajaran la mirada―. Me pregunto cómo habrán logrado una técnica como esa en La Niebla ―Ante las últimas palabras, Keiko detuvo su marcha y volteó furtivamente.
―Nadie tiene pruebas suficientes para decir que fue un ataque dirigido por la aldea en sí, ni nadie debería estar suponiendo algo tan grave sin examinar mejor la situación.
―Tranquilízate, tú deberías ser la que más sospechara de ellos ―respondió el aludido.
―Y justo por eso sé que mis sospechas son causadas por el rencor, un ninja del Horizonte no puede actuar con pensamientos así. No vuelvan a hablar del tema frente a mí si van a dar por hecho quién nos atacó ―Se marchó de un salto, intentando contener sus lágrimas mientras se desplazaba entre los edificios.

Todo marcha muy bien.

Fue audible para todos restante la cuchilla que se desenvainaba, pero las víctimas no lograron defenderse frente a un par de estocadas fugaces que terminaron por dejar el mismo número de cuerpos en el suelo. El verdugo posó una palma en cada uno de los cadáveres, ejecutando un sello que les hizo desaparecer; al mismo tiempo, aprovechó para retirar el sello que portaba en su brazo, el mismo que le había permitido infiltrarse en las filas ANBU sin ser descubierto, incluso dándole la posibilidad de obtener sus palabras clave. Caminó pausadamente, volviendo a la residencia mientras activaba su radio.

―Ya alejé a la chica ―comunicó mediante el aparato―, ¿están dentro?
―Sí ―se escuchó del mismo dispositivo―. Ya casi lo tene… Oye, ¿quién eres tú? ¡Oye!

La señal se cortó, alertando al asesino, se movió velozmente hasta llegar a la entrada del edificio, dando un salto que le llevó hasta el piso donde aguardaba su objetivo: Pejigetsu. El plan inicial consistía en que el escuadrón intercambiado le asesinara mientras él limpiaba la zona, pero aquellas palabras le dejaron bien en claro que necesitarían una segunda opción. Frente a él, podía ver tenues figuras dentro de la habitación; habían apagado la única lámpara encendida y el reflejo de la luna sobre el ventanal hacía aún más difícil detallar cualquier cosa; súbitamente, uno de los infiltrados chocó fuertemente contra el vidrio, rompiéndolo y haciendo que el asesino se alejara, encontrándose con que Keiko les había descubierto.

―Nunca te había visto en las fuerzas ANBU, y ya sé por qué ―Su voz era más seria que de costumbre―. Fuiste el único que no me quiso ver cuando volteé, ninja de Kiri. ¿En serio creíste que me retiré porque sí? Ya sospechaba que atacarían en un cambio de turno.

Todo marcha perfectamente bien.

El aludido tan solo chistó, lanzando dos kunai luego de crear un pilar doton que le sirviera como soporte; la fémina trató desviar ambos, percatándose de que portaban sellos explosivos; la reacción fue instintiva pero bastante efectiva, creando una pared de agua que separó el espacio de la habitación donde descansaba Peji del área de combate. El enemigo no perdió el tiempo mientras la explosión se dispersaba, lanzándose contra la kunoichi para intentar posar su mano sobre ésta y sellarla, pero le bastó con desviar su brazo al último momento para mover su cuerpo y encestarle un rodillazo en el abdomen.

―Fue inteligente tratar de alejarme, pero no podrías vencerme frente a frente.
―No busco vencerte, niñita creída ―replicó, mientras seguía en el suelo con voz jadeante―. Ni siquiera me interesa salir con vida de aquí ―colocó un sello en el suelo, del cual comenzaron a salir miles de sellos explosivos que empapelaron el lugar―. Pero te llevaré a ti también ―cerró los ojos, ejecutando una última posición de manos para generar la gran explosión.

El sonido fue audible en todos los rincones de la isla e incluso en las proximidades del puente Kamichi. La residencia quedó completamente devastada junto con las casas aledañas y el único recuerdo de la escena se difuminaba junto con una nube de humo gigantesca que ascendía a los cielos. Varios ninjas corrieron al lugar en cuanto presenciaron la humareda; el primer grupo en llegar lo logró tras un minuto de correr a toda velocidad, intentando adentrarse en la escena, valiéndose de ráfagas Fuuton para dispersar el hollín, pero tales eran las cantidades que no parecía tarea fácil, incluso con técnicas ninja.

Se acercaron hasta el punto donde antes se encontró Kanro, escrutando entre los escombros. Las familias de los edificios aledaños fueron igualmente dañadas por la explosión, junto con sus viviendas; en total, diez edificios en el área Hōzuki fueron devastados por la explosión gigantesca; se reportaron treinta muertos y ocho heridos. Un domo hecho de Suijin reposaba en el epicentro, todos se dirigieron hacia él mientras lo veían deshaciéndose, develando a Keiko y Pejigetsu en el suelo; el viejo se encontraba intacto, pero no podían decir lo mismo de la kunoichi: ella no estaba acostumbrada a usar un poder como ese a tal escala y tan repentinamente, pero no tenía otra opción si quería salir con vida; su cuerpo no le respondía, le costaba respirar.

―¿Qué pasó aquí? ―preguntó el primer shinobi en verla. Keiko tardó varios jadeos en responder.
―Convoquen una reunión del consejo, urgente. Busquen a los sobrevivientes y lleven a Pejigetsu a Nagare ―De repente, un mareo intenso se apoderó de ella, generando varias arcadas que le hicieron vomitar y desplomarse―. Estamos en guerra, papá, lo siento.


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Instrucciones 2 | Tensaigakure no Sato


Estamos muy satisfechos con su participación hasta ahora (todos los inscritos de Tensai han posteado al menos una vez). Con el último post de St. Mike St. Mike ya muchos deben haber puesto su imaginación a volar para dilucidar qué diantres está sucediendo. Por ahora, este es un secreto que solo el Consejo y sus integrantes conocen.

Contexto: Mientras todos realizaban sus tareas asignadas, la aldea acaba de sufrir un ataque bomba suicida, en el sector Hozuki del anillo interno. La explosión (que todos debieron escuchar) devastó hasta diez edificios del clan y seguramente ha cobrado muchas vidas inocentes, pero también hay otros que claman por nuestra ayuda entre los escombros, o atrapados en incendios. Evidentemente, la humareda se ha alzado y es perfectamente perceptible desde todo ángulo de Tensai. Ha cundido cierto caos entre los temerosos habitantes y entre los ninja, que han iniciado un plan (ya entrenado porque ha habido simulacros) para militarizar y aislar la villa mientras que otro grupo se dirige al centro de la explosión para acordonar y auxiliar a los heridos. Cabe destacar que el atacante fue solo uno y está muerto, mientras que Pejigetsu y Keiko están siendo llevados al hospital.

Nota: Posterior a la explosión, no tendrá sentido seguir en sus tareas actuales porque ninja de mayor rango les darán otras órdenes. En consecuencia, serán reorganizados para cumplir nuevas funciones (ustedes se encargarán de justificarlo).

Objetivos:
Pareja 1: DrTsuki DrPiña y Sakura Sakura: Servicios Médicos e investigación forense.
Su misión es ayudar a los heridos (encerrados en el fuego, bajo los escombros, entre otros) a ponerse a salvo y asegurar sus vidas. Asimismo, colaborarán en el levantamiento y contabilización de cadáveres.
Pareja 2: everyday everyday y Zim Milo 9000 (Hiroto): Interrogatorios.
Su misión es recopilar cualquier dato importante que posean los aldeanos próximos a la zona de la explosión, cualquier indicio que nos permita saber más sobre los atacantes. Interróguenlos y si perciben algo extraño, arresten al sospechoso.
Pareja 3: M Mirto (Kellan) y Soncarmela Soncarmela: Espionaje.
Con la explosión, se les ha ordenado realizar labores de espionaje. Ahora que la aldea es un caos, si alguien colaboró con los responsables de la explosión, es posible que se comporte distinto a como una persona asustada e incluso que trate de huir. Tenemos una lista de sospechosos con la que pueden comenzar. Si perciben un comportamiento sospechoso, tienen autorización para arrestar a la persona {no dejen certeza de un comportamiento criminal, máximo una sospecha poderosa).
Pareja 4: M Mirto (Jorund) y Lazy Lazy: Patrullaje.
Para asegurar la protección de la aldea ahora que sucedió la explosión, mientras militarizamos los alrededores, necesitamos grupos que patrullen el interior de la aldea o el bosque para asegurarse de que ningún sospechoso o enemigo intente un segundo atentado contra nuestra integridad. Ustedes deben proteger la aldea hasta las últimas consecuencias.
En esta ocasión, nuestro objetivo es ver cómo sus personajes reaccionan ante una situación de peligro dentro de su hogar (que a veces se asume como completamente seguro), al igual que el comportamiento colectivo de los ciudadanos. Esta etapa tendrá una duración menor a la anterior (dos días) y es la antesala de… eventos mayores. Les recomiendo echar un ojo a lo que está sucediendo en Kirigakure si quieren enterarse.

Nota: Al estar divididos en parejas, los post de una no tendrían que tener impacto en otras, pero de todas maneras se les pide que cumplan con lo que se exige de todo apartado para que sea válido, al igual que la identificación del grupo al principio de todo post.

¡Buena suerte! Sakura Sakura M Mirto DrTsuki DrPiña Soncarmela Soncarmela everyday everyday Lazy Lazy
 

Scatter you in art forms, admire the whore
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La última vez que había visto a aquél maricón, Tye le había abandonado a su propia suerte, a merced de una horda de cocodrilos. Podía haber jurado que ya no pisaban la misma tierra ni respiraban el mismo aire, pero hubiese jurado en vano porque ¡oh, sorpresa! El geninsucho se encontraba con vida.


¿Eres capaz de sentir la presencia de la anciana?
Algo parecido.
Entonces eres un maldito amuleto o radar andante.
Tampoco es tanto. Puedo descifrar la realidad con sólo ver los ánimos de mis allegados. Los Uchiha nos sentimos nerviosos sin la presencia de nuestra líder.
¿Desde cuándo está desaparecida?
No puedo seguir hablando ―el más joven giró su rostro. Tenía que aprender a cerrar la boca, ya había revelando bastante información bajo los efectos de aquel narcótico que aliviaba el dolor de las quemaduras en su rostro.
Contéstame, ¡pedazo de inútil!
No puedo.
¡Contesta!
N-no ―Kouyomi se estaba asfixiando. En un arranque, Yuki había tomado las mangueras que mantenían al genin conectado al tanque de oxígeno, las presionó y después hizo que bajaran su temperatura. Dicho aire comenzó a licuarse, volviéndose líquido y después sólido― . D-deténte.
Ya sabes qué hacer, hijo de puta.
Salió a una importante misión hace una semana ―el pelinegro respiraba muy agitado― , d-desde entonces no ha vuelto, los mayores dicen que podría haber sido a-atacada ―Einarr alzó su ceja izquierda y después soltó los cables que poco a poco comenzaron a volver a la normalidad, así como también el ritmo cardiaco de Uchiha. Una enfermera apareció corriendo después de haber atestiguado aquella escena desde lejos. Tye se sacudió las manos y después se marchó con una sonrisa cínica en el rostro.

Y súbitamente, un rayo de luz celestial había iluminado su cabeza hueca; el peligris lo comprendía todo. Pecas estaba muerta o por al menos muy mal herida, y ante su ausencia o incapacidad de tomar decisiones importantes, el siguiente al mando era el primer Mizukage. Ese era el motivo por el cual la seguridad de Shigeki había aumentado como la espuma, porque quien quiera que haya atentado en contra de Uchiha amenazaba con dañar también a la primer Sombra del Agua. Enseguida recordó las palabras que le dedicara su madre aquella misma mañana.


«Mantén los ojos y los oídos bien abiertos, imbécil.»


Agh. Ruura lo sabía. Era de esperarse puesto que ella era un miembro destacado del consejo y seguramente le había enviado a ese hospital junto al Kaguya con el propósito de poner a prueba su compromiso. Hizo bola el pedazo de pergamino en sus manos y lo depositó en su bolsillo antes de saltar por una de las ventanillas del último piso del hospital. Le explicó al pequeño arácnido sobre su hombro que Iría personalmente hasta la torre Suijin para entregar el reporte, secretamente deseaba conseguir más información sobre lo que estaba sucediendo. Extendió sus puños al frente para formar una rampa de hielo y se deslizó hasta tierra firme al más puro estilo de un tal Iceman, un ser de ficción que aparecía en los comics de Shinobis-Equis. Después corrió por las calles de Kirigakure observando a su gente, había pocos aldeanos para ser un día semi-soleado. Al pasar cerca de la plaza principal, descubrió que muchos se encontraban ahí conglomerados alrededor de algo. Sus cuchicheos y suspiros de alivio no pasaban desapercibidos.

¿Qué mierda está pasando? ―Einarr no pudo evitar hacer una rápida parada en ese lugar. Se metió como humedad entre la gente y entre más cerca se encontraba del foco de atención, más claro podía escuchar una melodía conocida. Repentinamente sintió náuseas.

Efectivamente, se trataba de Miyazaki. La pelirroja hacía gala de su segunda ocupación, como instrumentalista, entonando una dulce canción que deleitaba los oídos de los aldeanos y les transmitía calma. Los kirigakurenses eran como ratas reaccionando ante la flauta de ‘La Escuálida de Hamelín’. Tanta devoción hacia una extranjera era simplemente repugnante. Ice-T no pudo contenerse y con su pie derecho aporreó el piso, liberando con ello una corriente gélida que ocasionó que todos los presentes experimentaran un largo escalofrío. La melodía había terminado, algunos pueblerinos salieron corriendo y otros se acercaron a él para reclamarle.

La de ojos violáceos le reconoció entre la multitud, el peligris se cruzó de brazos y mostró los dientes.

Vaya que eres molesta, cabezona ―gritó para que pudiese escucharle― ¿por qué no te devuelves a la horrenda aldea en medio de los nubarrones?
No estoy en Kirigakure por gusto ―respondió Habanero por lo bajo, no quería que los aldeanos le escuchasen y se sintieran de alguna manera ofendidos. El chuunin fue el único que pudo leer sus labios.
¡No tardes mucho y lárgate! ―Tye saltó para aterrizar sobre el templete donde la mujer se desenvolvía y se acercó bastante a ella― Algo extraño está sucediendo y no querrás estar aquí cuando se desate ―más que una advertencia, el tono de su voz hacía que las palabras sonaran como una amenaza. No obstante, Chihiro jamás se había dejado intimidar por él y aquella no sería la primera ocasión, así levantó su diestra con intenciones de posarla sobre el hombro del varón y luego se atrevió a preguntar.
¿Qué está sucediendo?
No es de tu incumbencia ―tajó rápido el frígido, atrapando la mano de la kunoichi antes de que pudiese tocarle y la apretó con suma fuerza, enfriándola― . Ocúpate de tu propia aldea.

Einarr se dio media vuelta dispuesto a marcharse y la pelirroja se contuvo para no propinarle un buen golpe. De cualquier manera atacar por la espalda no era su estilo. Por tanto en lugar de ello, guardó rápido su instrumento y juntó sus manos para realizar con agilidad una cadena de sellos. Al terminar pateó el piso con su pierna izquierda.

Al primer paso, el chuunin sintió que la tierra se movía un poco, probablemente no se encontraba bien compactada, quizá los obreros de la Niebla estaban remodelando la plaza. Pero cuando dio otro par de pasos más y sintió que sus dedos se llenaban de tierra, despejó sus dudas; se estaba hundiendo. El cuarto paso fue definitivo: la pierna derecha de Tye se había hundido hasta la altura de su rodilla y un poco más, dejándole en una posición incómoda. Enseguida bramó y miró de reojo sobre su hombro; la escuálida sonreía con un gesto satisfactorio que estaba deseando borrar al instante.

¡¿Qué mierda haces, maldita?!
Si quieres que me vaya, tendrás que hacer algo por mi ―la jounin caminó lento hasta él― . No te sientas especial sólo porque estoy solicitando tu ayuda, no lo habría hecho de no ser porque eres un Yuki y Ruura Yuki es quien tiene cerradas las puertas de entrada y salida en la Niebla ―habló rápido mientras el peligris terminaba de safarse.
¡¿Qué mierda quieres?!
¿Qué no estás escuchando? ―Suspiró y se llevó la mano al rostro, luego prosiguió― Debes hablar con Ruura. Como Nashla está desaparecida entonces...
¿Qué dijiste? ―Interrumpió Tye, se notaba un poco desencajado. ¿Por qué Habanero tenía aquella clase de información? En el fondo de su cabeza se había estado preguntando durante toda la tarde por qué Miyazaki había aparecido en el barrio Yuki esa mañana. No tuvo oportunidad de escuchar la charla entre ella y su madre porque esta última le había ordenado largarse, pero ahora podía deducir el motivo de esa inusual reunión y podía deducir también que la extranjera se encontraba ampliamente informada sobre los asuntos internos de la Niebla. Inclusive más que él, y también primero que él mismo― ¡Maldita escuálida! ―Era algo humillante.




Bishamon Black Mamba Ferstec. Reverse Fers.
 
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Aquella habitación hacía que se sienta peor de lo que ya estaba, luego de que lo atacarán, he aquí, en una cama con oxígeno y vendas, tan mal lo habían dejado luego de esa "Misión"; eso no es importante, al menos, no por ahora.

La desaparición de Nashla, causaba nervios, temor, y cierta preocupación para Uchiha, como le había dicho al imbécil, el sentía cuando su líder estaba en problemas... Al igual que su clan. Aunque quisiera ayudar, su condición física no se lo permitía del todo, a duras penas y podía moverse, quizás sólo hablar. Por más que intentará no lograba nada. Minutos más tarde, Kouyomi vio como una enfermera entraba a revisar sus signos vitales. Uchiha no hizo nada, solo se limitó a aceptar el tratado.

Sus pensamientos llenos de preocupación, hacía que el Uchiha se sintiera muy, pero muy incómodo. Volteó a ver su brazo lleno de vendajes, que a pesar de siempre estar así, está vez le molestaba estar así. Ver su banda ninja en una mesa justo a un costado de la cama de aquella habitación, hacía que el se sintiera... ¿Inútil? Si, inútil, sin nada que poder hacer. Intento levantarse, aunque sus brazos aún no respondieran de manera benefactoria el lo hizo. Comenzó a quitarse uno a uno los vendajes que cubrían sus torso, más no los que llevaba en los brazos, quitó la sabana que cubría sus piernas, y empezó a moverse poco a poco, al parecer sus extremidades inferiores, comenzaban a responder, hacía leves movimientos. Movió sus piernas para un costado para poder levantarse, pero no sin antes tomar su banda ninja. Kouyomi suspiró, y la amarró a su brazo, como era de costumbre.

—¡Agh!— se quejó Uchiha al sentir el dolor de sobre esforzarse, al no estar recuperado —Debo... A-ayudar— sus pasos eran muy cortos, y su respiración muy agitada, su rostro llevaba consigo un cansancio muy evidente.

Los segundos parecían milenios, caminar dos pasos, era como correr cien (100) kilómetros. Pero no dejaría que su esfuerzo fuera en vano, ¡Lo logró! Llego al marco de la puerta, ¡pero no! Kouyomi cayó al suelo, no podía hacer nada más que soltar una lágrima, y golpear al suelo por frustración, impotencia, e inutilidad...

—¿Kouyomi?— Minato, el monje, llegó con la comida para el paciente, cosa que no sabía quien era. Kouyomi lo miró y solo bajo la mirada —¿Qué se supone que haces?— cargó al Uchiha en sus hombros y lo colocó de nuevo en la cama.

—Debo encontrarla

—¿A quién?— Minato confundido pregunto ante la declaración del pelirrojo.

—A ella— respondió desesperado, moviéndose como ataque epiléptico

—¿A quién Kouyomi? ¡¿A quién?!— preguntó desesperado también ante las palabras del Uchiha

—A...— el cansancio fue tanto que cayó dormido en aquella cama del hospital, dejando a Minato con una intriga de telenovela barata.

—¿Qué habrá querido decir?— se preguntaba a su mismo el monje al salir de la habitación, dejando dormido al herido Kouyomi.

ASRIEL UCHIHA, Bishamon Black Mamba
 
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