Original Fic INVESTIGATION:IMPOSTER/INFORMER FINAL(RONDA FINAL 30 VICIOS)

I-AM-ROSY!!

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Pues empieza este nuevo proyecto antes llamado TRIPLE I, owo es un fic policiaco que estuve pensando semanas atrás, -w- espero sea de su agrado. Trataré de subir al menos un capítulo por semana de este fic, me gustaría intentar escribir capítulos largos respecto a este pero como ya saben, diversos factores intervienen en mi proceso creativo XD.






1- Tabla visual/ 3-Teclado



La universidad de aquella ciudad lucía como cualquiera de una gran urbe, elegantes edificios, alumnos paseando entre las árboleras, llenas de esperanzas para quienes buscaban ser alguien en la vida por medio del estudio. Entre toda esta gente, había una hermosa joven de veinticuatro años, de baja estatura que compensaba con las zapatillas, su larga cabellera castaña resaltaba en su blanca piel tanto como sus ojos cafés.

-Listo, es hora de empezar el primer día.-




Esa joven caminaba paseando por la universidad, buscando a quien dirigirse, hasta que se topó con una mujer que conocía muy bien, pues era quien le había citado. Aunque era una mujer muy guapa, su rostro no era para nada amigable, parecía furiosa, quizá por el trabajo de policía que llevaba.


-Llegas tarde, te dije que quería verte a las nueve y ya pasaron veinte minutos. –


-Perdón, esta universidad es más grande que donde trabajaba, es sorprendente todas las oficinas y facultades que tienen. –


-Recuerda que no vienes de excursión, venimos a resolver lo que ocurrió con tu hermanastro.-


-Mi hermano, por favor, aunque fuésemos de distinta madre, era mi hermano. –



La castaña agachó un poco su rostro recordando el motivo de su presencia ahí. Esa mujer de cabello negro se presentó por teléfono como Mariclaire Lawless, policía encargada de la sección de investigación de delitos electrónicos. Para su sorpresa, ella le dio la noticia que su hermano menor, Malcolm, había sido asesinado a tiros, apareciendo su cuerpo entre la basura. Malcolm era alguien conocido por esa mujer, que gustaba que le llamaran Claire. Malcolm estudiaba en esa universidad en la carrera de estadística, pero en secreto, era conocido en el mundo virtual como MeLee, un hacker muy respetado y que trabajaba para esa policía a cambio de protección.

Dos semanas atrás, dentro de la universidad, hubo un suceso extraño para su hermano, notó que empezaron a desaparecer archivos de todos los estudiantes y profesores del campus. Intentó averiguar quién hacía eso y si se trataba de alguna broma, sin poder detenerlo, era alguien mucho más hábil que él, hasta que quedaron solamente dos archivos, el suyo y él de una joven de su misma clase. Llamó a Mariclaire explicándole lo ocurrido y sospechando que podría tratarse de algún tipo de atentado contra la universidad, así como que tipo de uso podrían darle a la información, siendo lo último que hizo fue mandar una foto de esa joven y su información, antes de quedar en silencio de golpe en el celular. Al otro día, mientras la policía buscaba en la habitación de su informante, se topó con un desastre, toda la habitación había sido limpiada de pies a cabeza, en especial su teclado y computadora habían sido molida a golpes, al parecer, buscaban cualquier dato que él hubiera obtenido. Días después, el cuerpo de Malcolm fue encontrado, seguro, él había logrado descubrir quien hizo eso y su motivo.

Shia, como se llamaba la joven profesora, se impactó por la noticia, no veía a su hermano desde un año atrás, aunque eran de madres distintas, se llevaban muy bien y ella siempre pensó que era un joven tranquilo que no se metía en problemas, nunca esperaría que fuese un hacker y se dedicará a hacer ese tipo de actividades para la policía y para beneficio propio.

Claire convenció a Shia de ayudarle a investigar la muerte de su hermano, aprovechando que ella era una profesora de ética y valores, especializada en ética profesional y liderazgo, algo que la universidad estaba tomando en cuenta como clases obligatorias para los estudiantes que tenían ciertas fallas y buscaban enderezarlos. No muchas universidades tomaban esta idea, preferían solamente incluir orientación vocacional, pero la actividad de Shia era obligatoria en el currículo de dichos estudiantes. Aunque al principio Shia lo vio mal, Calire le siguió motivando y por medio de sus contactos, logró su cambio y así pensará que era un logro propio la solicitud laboral de esa universidad, pues era demasiado decente y correcta en las formas como para aceptar de repente algo que ella no había ganado.


-Aquí nadie sabe que eran hermanos y así debe de mantenerse, ten.- Dijo Claire dándole un sobre- son las llaves de un departamento cerca de la universidad, datos que debes de saber del blanco a investigar y números a los cuales comunicarte, debemos de evitar lo más que podamos el que nos vean juntas. –


-Entiendo, pero, ¿En serio tengo que ser yo? ¿No pueden contratar a alguien para que entre y…-


-No, es muy sospechoso que de la nada llegue un alumno nuevo o un profesor, no podemos inventar un perfil falso, la persona que hizo esto era mucho mejor que tu hermano, sin duda descubriría que se trata de alguien que anda buscando algo. –


-Mmm… Está bien… solo lo hago para saber quién le hizo esto a Malcolm y por qué. –


-No te metas demasiado, solo es investigar a esa chica y listo, trata de no involucrarte con ella, es una chica peligrosa, incluso podría hacer que te corran y no vuelvas a trabajar si se entera. –


-¿En verdad puede hacer eso?-Preguntó la profesora ajustando sus gafas.


-Grecia Maronelli tiene influencia gracias a sus padres, son grandes inversionistas en el país y son de los que aportan una gran cantidad de dinero a la facultad de ciencias de la universidad, eso la hace intocable y por ello hace lo que se le venga la gana. –


-No será la primera niña rica con la que me tope-Sonrió Shia abrazando su maletín- te prometo que no haré nada tonto, trataré de averiguar un poco de ella. –


-Más te vale… Shia, en verdad lamento lo de tu hermano, fue un gran compañero y me ayudó un sinfín de veces, ardo de coraje por qué la única vez que ocupó mi ayuda no estuve ahí y sabes bien las consecuencias de eso, te protegeré en nombre de él, te lo juro por su memoria. –


-Gracias… estaré bien, Mariclaire, gracias por preocuparte… mejor me voy, mi primera clase empieza a las diez. –



Shia salió caminando lo más rápido que podía a la sala de profesores despidiéndose de Claire, quien solo suspiraba pensando que estaba mandando a una inocente gacela a las fauces de una tigresa.

La joven maestra llegó a tiempo a su aula, no eran muchos los alumnos, unos treinta en total, para una facultad tan grande, le sorprendía que tan pocos fuesen los “desubicados”. Los jóvenes no paraban de hablar entre ellos, no solo por la corta edad de su profesora, sino, por lo bella que era y su delicada voz, así que, para atraer su atención debida, Shia se presentó como la profesora Hershell, explicando su modo de trabajo y el motivo de esa clase, para dar paso a la lista. Al pasar lista, se dio cuenta que la más importante no estaba presente, preguntó por Grecia y todos le afirmaron que ella nunca entraba a clases. La profesora revisó todo el perfil de ella y le sorprendía, sus notas eran increíbles, no ocupaba de su apellido para demostrar que era una chica más que inteligente, pero así mismo, la mayor queja que tenían de ella era su rebeldía y poca importancia que le daba a las clases y respeto a los profesores.

Tras acabar su clase, Shia salió en busca de esa estudiante, aunque Claire le advirtió de no meterse demasiado, su vocación como profesora de ciencias sociales le hacía estar interesada en que ella cumpliese sus labores como universitaria. Cerca de una fuente un poco solitaria, rodeada de flores y árboles, un grupo de chicas platicaban, entre ellas, notó ese rubio platinado que sabía que tenía la joven por las fotos vistas, misma que volteó mirando con cierto detenimiento a la profesora.



-Disculpa, ¿Eres Grecia Maronelli?-


-Lo siento linda. –Dijo la joven de ojos celestes con una sonrisa soberbia- estoy ocupada, aunque para ti, podría darte unos minutos. –


-Pero si tus amigas ya se van. –


-¿Y? Por mí se pueden morir, no por ellas significa que esté ocupado mi tiempo, simplemente, no estoy disponible ahora, aunque si el motivo al que vienes en verdad me interesa, puedo darte de mi tiempo, vamos, te doy un minuto, habla.-


-¿Qué se cree esta chica?-Pensó la profesora suspirando y mostrando su mejor sonrisa mientras las chicas se iban, conocían que si ella hablaba habría problemas.- Soy tu nueva profesora de ética profesional, me llamo Shia Hershell.-


-Vaya…interesante, eso de que la belleza no se pelea con la inteligencia no se aplica solamente en mí. –


-¿Podrías decirme por qué no fuiste a clase? Tus calificaciones son perfectas, lo sé, pero él no cumplir con las reglas básicas de la puntualidad y asistencia te …-


-Ahórrese sus palabras profesora, hago lo que quiero y punto, aunque es el primer profesor que se atreve a venir y decírmelo en cara en vez de llamar a mis padres, sin duda tiene agallas-Sonrió Grecia cruzando sus piernas haciendo que Shia se incomodara por lo corto de su falda. - ¿Le molesta cómo visto? ¿O acaso piensa mal de mí por no acatar su recomendación?-


-No, no es eso… solo creo que desperdicias tu potencial, aunque estés aventajada, no lograras nada con esa actitud y…-



Shia se quedó callada por un chasquido de los dedos de la estudiante, quien se puso de pie y por unos segundos intimidó a la profesora por la diferencia de al menos veinte centímetros de altura, pero logró mantenerse firme y mirarla directamente.


-Shia, no esperes que haga lo que tú quieres solo porque tienes una cara bonita, ¿Te queda claro?-


-¡Soy tu profesora! Dirígete a mi como tal. –


-Aplaudo que no te dejes, pero no voy a reconocerte como mi profesora cuando luces como una chiquilla de primer semestre, y menos cuando tengo otros planes para ti. –Dijo la joven sacando una botella de agua de un pequeño bolso dándole un trago. - ¿Por qué no regresas a tu casa, Shia? Iré a clase cuando yo quiera, aunque... podríamos llegar a un arreglo tú y yo, hay una manera muy especial para que me convenzas de ir a clases.-


-¡Llámame profesora! Y no pienso dejar de insistir. –


-Mmm…-Ups, perdón-Habló Grecia apretando la botella de agua tirándola sobre el pecho de Shia mojando sus ropas- sino piensa escucharme primero, creo que no queda más que irse, ¿O no, “profesora”?-



La castaña se aguantó las ganas de darle una bofetada a esa joven que solo se reía como una chiquilla malcriada, solamente se dio la vuelta y caminó lo más rápido posible al baño de mujeres. Al entrar, azotó la puerta y se quitó su saco y camisa, secándola en el secador de manos, refunfuñando por toparse por primera ocasión con una joven tan altanera.


-Ya verá, haré que pronto entre en mi clase y se trague todas esas palabras, ¿Quién se cree? ¿Solo por tener buenas notas y cara bonita hace lo que quiere? ¿Cree que por ser más alta siendo más joven que yo me da miedo?-


-¿Así que eso opina de mi?-Dijo una rubia platinada mientras cerraba la puerta con seguro. – vaya, vaya… escondías un cuerpo muy ardiente debajo de tus ropas de licenciada. –


Shia se incomodó por la mención, tapando su sostén de encaje rojo con su saco, mientras veía como esa joven se acercaba jugando con su larga cabellera platinada. Esa chica le causaba demasiados nervios a la profesora, algo en ella, quizá su mirada, le hacía pensar mucho en lo que le advirtió Claire, era peligrosa.


-¡Vete de aquí! ¿No ves que seco mi ropa?-


-Deberías de disculparte conmigo, Shia, pensar tan mal de tu estudiante estrella. –Sonrió con descaro la rubia quedando frente a la profesora, tomando su saco para lanzarlo al suelo, haciendo que ella tapara sus senos. – tienes un rostro y cuerpo exquisito, creo que encontré un buen motivo para venir a la universidad. –


-¿De qué estás hablando?-


-No ocupo venir, ¿Sabes? Pronto saldré de la carrera con menciones y haré lo que quiera, tengo dinero suficiente para hacerlo y sin pedírselo a mis padres… sin duda eres una presa perfecta, serás el trofeo que me llevaré de este asqueroso sitio lleno de perdedores. –


-¿Cuál presa? ¡Soy tu profesora! Deja de hablar de qué no ocupas venir, lograré convencerte de que asistas a clases. –


-Te ves tan linda queriendo hacerte la fuerte, disfrutaré tanto de quebrarte, Shia. –Sonreía Grecia llevando contra la pared a la profesora, quien dio un respingo al sentir como la mano de ella se deslizaba por encima de uno de sus senos, jalando el sostén para pellizcarle un pezón- no tardaré mucho en hacerte saber quién debe de hacer caso a quién. –


-¿Qué rayos haces?-


Shia no pudo más y lanzó una bofetada hacia Grecia, pero la rubia platinada sujetó su mano, intentó con la otra y de igual manera la detuvo, llevando sus manos a su espalda siendo sujetadas por una sola mano, esa joven no solo era más alta, su fuerza parecía descomunal al lado de las manos frágiles y pequeñas de la profesora. Grecia sonreía mientras Shia se mostraba enfurecida y con los ojos a medio llorar, esa estudiante se estaba burlando de ella y agredía sexualmente, jugando con sus pezones fuera de su sostén y de pronto, su boca fue atacada por ella, incrustando su lengua entre sus labios callando sus gritos.

La castaña trataba de separarse, pero la fuerza de Grecia era mayor, sin poder evitar que su boca fuese profanada por varios segundos, así como sus senos eran manoseados a su gusto. La joven separó su boca de la de su profesora, sonriendo triunfante al ver como ella soltaba unas lágrimas de impotencia y la liberaba, haciendo que ella cayera al suelo tapando su rostro con sus ropas.



--¿Qué pasa, profesora? ¿Piensa contar a todos lo que hice? –Sonrió Grecia mientras Shia tapaba su rostro- seguro sabe que no importa lo que diga, si fui yo quien te besó y tocó, al final tu serías la afectada, ¿O no? –


-Yo… ¿Por qué lo hiciste? –


-Me gustas, por eso-Dijo sin titubeos la joven haciendo que los ojos llorosos de la profesora se asomaran- sé que no te rendirás por eso, seguirás con tu jueguito de la linda y dedicada profesora tratando de hacerme ir a clases y portarme bien, y eso es lo divertido, poco a poco te quebraré y terminaras como mi perra personal. –


-¿Estás loca? ¡Estás acosando a tu profesora apenas conociéndola! -


-Shia Hershell, 24 años, soltera, egresada de Wilson College con honores, tus pasatiempos son la lectura y los juegos de agilidad mental, las tiendas que sueles visitar para comprar ropa son de etiqueta, no sales los fines de semana, te la pasas en tu casa leyendo y revisando información sobre cómo mejorar tus clases, para mí, saber lo que yo quiera de cualquier persona es pan comido. –


-¿Por qué sabes eso?-


-Solo quería saberlo todo sobre mi presa-Rio la estudiante mientras Shia temblaba de nervios, apenas recordando que sus senos estaban fuera de su sostén, acomodándolo. – Shia, serás mía, lo he decidido, y de una vez te digo, no me gusta perder, puedes intentar todo lo que quieras el hacerme cambiar, pero al final, el resultado ya fue escrito con el beso que te di, terminaras suplicándome por hacerte romper el tabú de ser la perra personal de tu alumna. –


-¡Tú…tú….-


-Vamos, insúltame, grítame, hazme ver que tengo razón… eres la primera en saber que me gustan las mujeres en esta pocilga que llaman universidad, eso te hace saber que tan en serio voy contigo, mi linda profesora. –


-¡No! ¡No me rendiré! Haré que entiendas que esa actitud no te llevará a nada-Gritó Shia mirando con coraje a su alumna, quien sonrió disfrutando de ver que su profesora no se rendiría tan fácil.


-Eso, sigue así, diviérteme más, Shia… eso hará que cuando te tenga sea más placentero, nos vemos, mi linda profesora. –



Grecia se alejó dándole la espalda a la maestra para salir del baño. En cuanto salió, se quedó esperando detrás de la puerta, sonriendo antes de irse, pues pudo escuchar como dentro del baño Shia empezaba a llorar y gritar de coraje, al menos tenía la suficiente fuerza como para aguantarse de hacerlo frente a ella, sin duda, venir a la universidad se había vuelto más interesante con esa preciosa profesora bajo su blanco.

En el interior del baño, Shia respiraba agitada y limpiaba sus lágrimas, se sentía humillada, violada, tonta, esa chica era un total peligro, había tratado con estudiantes arrogantes y de mala pinta, pero nunca a ese punto. Terminó de cambiarse y lavó su rostro mirándose al espejo del baño, pensaba si debía decirle a Claire que mejor dejaba el investigarla a otra persona, fue cuando recordó esa sonrisa de niña malcriada y golpeó el lavamanos, molesta, no quería darle ese lujo, hacerle saber que apenas en su primer día y había logrado romper su vocación. La guerra estaba declarada, antes que investigarla, le haría cambiar de parecer, lograría que Grecia apreciara el estudiar y que su soberbia no le serviría en su futuro, de esa manera se cobraría su primer beso y el ser la primera persona ajena en tocar de esa manera tan lasciva su cuerpo.




¿Soportará Shia la actitud de Grecia? ¿Dirá a alguien lo ocurrido?
¿Qué planea Grecia? ¿Estará involucrada en la muerte de su hermanastro?
OAO
 
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nwn Sigamos.


II (TABLA VISUAL 12 VENTANA)




Shia empezaba su segundo día de trabajo en esa nueva universidad, al principio, tuvo algo de miedo de entrar al recordar lo que le pasó el día anterior respecto a Grecia, pero no quería darle el gusto a ella de verla intimidada, así que, con su mejor sonrisa, entró al aula, sorprendiéndose al ver que, entre todos los alumnos, ahí estaba ella, mirando a la ventana. La sonrisa de la profesora creció más, creyendo que al final ella había recapacitado.

La hora y media que duraba su clase se fue volando, y tras despedir a los alumnos, empezó a guardar su laptop y libretas, notando que esa joven seguía sentada en su lugar, mirando la ventana, para luego, voltear hacia ella y sonreírle con cierta coquetería que le hizo recordar lo acontecido en el baño.


-Pensé que la señorita importante no vendría, parece que al final entendiste lo importante de las clases-Dijo Shia intentando actuar de manera soberbia, mientras veía como Grecia bajaba lentamente haciendo sonar sus botas y con cada paso sentir su piel erizarse más.


-Solo vine a cuidar lo que es mío, las demás clases me importan poco. –


-¿Lo tuyo?-


-Ya sabes a lo que me refiero, vine a cuidar de ti, eres de mi propiedad ahora, y como tal, debo de asegurarme que estés bien, estás en una clase llena de buenos para nada, pero no te preocupes, ya les dejé en claro que no te molesten. –


-Espera… tú…-


-¿Crees que eres tan buena profesora para que a los dos días se comporten como unos modelos a seguir? Eres tan tierna, Shia, solo les dije que si te molestaban tuvieran por seguro que sus demás asignaturas por un extraño motivo serían afectadas. –



Shia sintió un golpe bajo a su orgullo, no pensaba que Grecia fuese tan manipuladora al punto de jugar con sus sentimientos dos días consecutivos y tocando las más profundas fibras de su vocación. Estaba tan inmersa en su pena que no se dio cuenta en que momento la rubia cerró la puerta con seguro y regresaba hacia ella como una leona a un cordero.


-¿Acaso piensas llorar?-Rio Grecia mientras Shia se esforzaba por no decirle ni una ofensa a su alumna, solamente le miró de manera reprobatoria, haciendo que ella sonriera con ese orgullo de ayer. - ¿Crees que me asusta esa carita? –


-¿Qué ganas con todo esto? ¿Crees que voy a renunciar por todo lo que haces? –


-Claro que no, sé que no renunciarías por esto y aunque lo hicieras, no significa que eso te aleje de mí. –


-No sé qué quieres de mí, ¿Acaso es un hábito para ti molestar al maestro recién llegado?-


-Jajaja, tienes una imaginación muy grande-Dijo la rubia acercándose y empujando a Shia contra el pizarrón haciéndole dar un suave grito al escuchar como ella pegaba las palmas a la pared dejándola atrapada- te quiero a ti, Shia, para ser una profesora, no procesas muy fácil las cosas directas. –


-¿Cómo que me quieres? –


-Te quiero, como mujer… yo soy lesbiana, solamente tú lo sabes, así que entenderás que voy en serio contigo. –


-¿Estás escuchándote? ¿Cómo puedes decirle eso a tu profesora? ¿Es una broma? -


-No es una broma cuando hago esto. –



Grecia sonrió y aprovechando la postura de tener atrapada a Shia, acercó sagazmente sus labios a los de ella, robándole un beso, haciendo que la profesora se ruborizara y se separara rápidamente por la acción.


-¡Grecia! ¡No hagas eso! Si llegan a vernos será el fin para las dos, ¡Ya deja esto!-


-Nadie vendrá aquí, es el salón de los condenados, y lo seguiré haciendo por qué eres mía. –



La profesora estaba cada vez más nerviosa por ver el rostro orgullo de esa alta joven, tenía que pensar en una manera de ponerle una barrera o una distracción y así evitar que eso que ocurrió ayer le volviera a ocurrir, y peor, en un aula de la universidad. Fue cuando recordó el motivo de su llegada, el por qué tenía que acercarse a Grecia, así que se le ocurrió algo.


-Grecia, ¿Por qué te comportas así? Tus padres de seguro están preocupados por ti, si crees que por su influencia todo está arreglado en la vida, te equivocas. –


-Mmm… la que se equivoca eres tú, Shia, yo no ocupo de mis padres, hace mucho que soy independiente, y a ellos les preocupa poco lo que haga o deje de hacer pues confían en mi-Dijo la rubia separándose por un instante, dejando a la profesora suspirando por sentir que había librado el acaso.


-No sé si creerte, apenas tienes diecinueve años, ¿Cómo ya tienes tu vida arreglada si aún vives con ellos?-


-¡Yo no vivo con ellos! Me compré mi propio departamento con mi dinero, no me agrada que piensen que soy una niña de papi y mami, y no tolerare que lo insinúes, ¿Quieres ver que es cierto? ¿Por qué no vas y conoces mi departamento? Si es que te atreves. –



Grecia mostró una sonrisa retadora, haciendo que Shia pasara saliva de solo pensarlo, ella misma se había atado la soga al cuello, si le decía que no, seguro que esa joven pensaría que ella es una cobarde o solo habla por hablar, y si aceptaba, estaría en la situación incómoda de estar entrando al departamento de una estudiante que vive sola y para colmo, tenía gustos hacía su propio género y en especial le declaraba que hacía su profesora recién llegada.


-Lo estás pensando demasiado. –


-Yo… está bien, solo es echar una vista y listo, igual me alegraría conocer un poco más de ti, entre todos los perfiles de mis estudiantes eres la que casi no tengo información, no sé bien como orientarte o aconsejarte cuando eres un misterio para mi. –


-En pocas palabras, ¿Quieres que nos conozcamos a f..o…n…d…o?-Deletreó Grecia recargándose en el escritorio de la profesora y cruzando sus piernas dejando ver sus bellos muslos por su corta falda, haciendo que Shia volteara a otra parte, sin entender por qué le apenaba ver con cierto morbo a otra chica.


-¡No en ese sentido!-


-Entonces, ve a esta dirección, ponte bonita para mí, Shia. –



La estudiante anotó en el cuaderno de la profesora su dirección y le guiñó el ojo antes de retirarse, dejando a Shia mirando el apunte y como se meneaba la larga cabellera platinada de ella. Ella soltó un suspiro y sonrió, al menos no volvió a manosearla.

Antes de salir, tomó su celular y le marcó a la policía que le había encomendado el investigar a Grecia, pues desde la mañana no habían intercambiado palabras.


-Buenas tardes, Claire, soy Shia. –


-Hola, ¿Qué novedades tienes?-


-Pues… tenías razón, esa chica es un peligro, no solo por sus padres, por si sola, no sé si podré con esto. –


-Tienes que hacerlo, es por tu hermano. –Dijo la policía a través del celular, haciendo que Shia recordara su motivo.


-Lo sé… oye… Grecia me invitó a conocer su departamento, le dije que no le creía que ella ya fuese tan independiente y parece que eso le provocó.-


-¡Genial! En verdad eres buena en esto, en dos días y ya lograste que el objetivo te dé paso directo a su sitio de confort, trata de sacarle más información, si dice que ella es independiente de alguna manera tiene que obtener dinero, averigua que tipo de negocio tiene, tal vez eso nos lleve a saber por qué su perfil fue el único que quedó en los archivos.


-Pero… hay un problema, ella…-


-No tienes ningún problema, Shia, avanzaste mucho en poco tiempo y debes de aprovechar, si no vas a su departamento quizá sospeche de ti. –


-Pero… es que ella. –


-Pero nada, no es nada del otro mundo, ella te está dando el permiso de conocer su departamento como una profesora preocupada por su estudiante, mejor pretexto no puedes tener. –


--Pero…-


-Perdón, tengo que colgar, acaban de capturar a unos asaltantes y entraremos a interrogarlos, nos mantendremos en contacto. –


-Pero…-


-Por cierto, no cenes, yo te llevaré algo de cenar, nos vemos por la noche.- Dijo en un tono amigable la policía antes de colgar. –


-Pero… es que ella no me ve como su profesora. –



Shia susurró esas palabras escuchando el ruido del teléfono marcando que la llamada había acabado. Sabía que el poder llegar a conocer más sobre Grecia le llevaría a atrapar a los asesinos de su hermano, pero, temía que, al estar en su casa, a solas, esa joven empezara a descontrolarse y ocurriera algo más atrevido que lo que pasó en el baño. Le era extraño y a la vez, le revolvía algo la mente, a su edad, se había preservado virgen y ahora se sentía en peligro de perder dicha castidad en manos de Grecia, y era lo que no entendía, ¿Por qué ese miedo? Era como si estuviera dando por hecho que ella lograría romperla, ¿O acaso le daba curiosidad por saber si lo lograba?

Para la tarde, frente a un edificio que se notaba los lujos que tenía dentro y por fuera, estaba la joven profesora, con una falda y blusa de olanes de color crema dándole un aspecto más juvenil a su ya de por si aspecto adolescente, su cabello lo había arreglado con un moño del mismo color de sus ropas y procedió a preguntar a un guardia que estaba en la entrada por su estudiante, sorprendiéndose por qué en verdad le daba referencias de ella, era cierto, Grecia vivía en ese sitio tan lujoso.

La castaña llegó a la puerta, mirando una placa donde estaba el nombre de su alumna, se quedó pensando, no sabía si tocar el timbre o no, si estaba haciendo lo correcto, era una profesora que visitaba a una alumna que vivía sola, aunque ella no fuese un hombre como para que se viera como algo perturbador, sabía las intenciones de Grecia hacia ella, ¿Y si pasaba algo? Pero antes de que pudiera decidir, la puerta se abrió.








OAO ¿Qué pasará en ese departamento?
¿Podrá Shia contra todo ese volcán de orgullo llamado Grecia?
 

Merry Yuri X-mas~
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Fíjate que me gustaría una historia de desamor nostálgico (no digo más porque creo que es por culpa de los spoilers que me pasaste). Va bastante bien, rápido el asunto sexual, como a todos nos gusta jaja.
 

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:3 Continuemos ( YwY ya se me acabaron las vacaciones, sniff sniff, pero seguiré en mis fics)


III (TABLA VISUAL 2 ALAMBRE)






La profesora entraba a ese apartamento lujoso, siendo recibido por Grecia quien vestía con un cachetero rosa y una camiseta de tirantes blanca, que denotaba la ausencia de un sostén que apoyara el generoso busto que había escondido esa rubia bajo sus ropas, causando cierto sonrojo en Shia, cosa que no debería de ser así, después de todo, era una mujer, quizá, era el hecho de que sabía las intenciones de su alumna hacia ella.


-Pasa Shia, el guardia me dijo que venía alguien a buscarme y por la descripción supe que eras tú.. veo que te pusiste linda para mí como te ordené –Sonrió la rubia acercándose a la profesora, acariciándole los hombros y dándole un suave beso entre su hombro y cuello marcando un poco su blusa con un labial de tenue color crema.


-¿No interrumpo algo? Parece que recién saliste del baño. –


-Tranquila, así me gusta andar en casa-Dijo la chica quien al caminar movía sensualmente sus caderas haciendo que Shia se pusiera nerviosa. - ¿Gusta una cerveza?-


-No debería, soy tu profesora y…-


-Eres una profesora para los demás, te dejé claro que no te reconoceré como tal, menos por que me perteneces. –


-Yo no entiendo eso de …-


-¡Atrapala!-Gritó Grecia lanzándole una lata a Shia quien la atrapó por reacción, viendo como esa chica se reía. – buenos reflejos, jajaja. –


-¡Grecia! Casi me golpeas en la cara. –


-¿Y bien, Shia? ¿Qué te parece mi pequeño paraíso propio? Jacuzzi y una pequeña piscina propia, un minibar, ni siquiera el penthouse de este edificio se compara a mi apartamento. –


-Es muy lindo, seguro a tus papás les costó una fortuna. –


-Mmm..-Grunó Grecia frunciendo su ceja, dio un sorbo a su lata dejando caer unas gotas de sudor de la botella en su camiseta, transparentándose un poco- No vuelvas a decir eso, ¿Acaso todos piensan que por ser hija de quien soy no puedo lograrme por mi cuenta? –


-No quería decir eso, es solo… no entiendo como podrías pagarte un lugar así, la casa que estoy pagando en mi ciudad natal es una broma comparado a esto y … quería saber como… ¿Cómo puedo creer que tú tengas este apartamento por tu cuenta?-


-¿Quiere saber? Mmm… no lo sé, pareces tener interés en saber más sobre quien será tu dueña de ahora en adelante. –


-No es eso, solo…-


-¿No piensas tomar? Eres la primera invitada que recibo de manera tan hospitalaria, pensé que eras una persona educada. –


-¡Lo siento!-Respondió nerviosa Shia abriendo la lata y dando un gran sorbo para después toser- coff..coff.. sabe rara está cerveza. –


-Es una cerveza extranjera… bueno, te contaré, después de todo, sé que no le dirías a nadie lo que te diga, o sino, solamente haría una cosa. –


-¿Qué cosa?-


-¡Se lo juro rector! –Dijo Grecia de manera teatral mostrando un rostro dolido y con aspecto lagrimoso- ¡Yo insistí a la profesora que no podía hacer eso! No solo por ser mujeres, sino por ser maestra y alumna, pero… ella vino a mi departamento y me empezó a tocar y besar y…!Fue horrible!-


-¡Pero yo no hice eso!-


-Lo sé, pero me creerían, después de todo, el guardia está de testigo que viniste, tus huellas están en el sofá y hay alcohol de por medio. –


Shia mordió su labio aguantando las ganas de llorar de coraje, esa chica lo había preparado todo, no iba a ser fácil entrar en su mundo cuando ella parecía estar adelantada con dos movimientos, Grecia era el mayor reto en su carrera, y en su vida.



-Bien… ya dejado claro que no puedes contar lo que hago para ganarme la vida, hago trabajos de contaduría para empresas. –Habló la joven tomando su cerveza y cruzando sus piernas. – empecé trabajando para mi papá, él pasó la voz a sus amigos sobre lo confiable que era y de pronto, mi trabajo abarcaba a varios empresarios de la lista de mi padre, así que con lo que ahorré lo suficiente como para ya no preocuparte al menos en diez años de mi vida.-


-Así que eres buena con las computadoras. –


-¿Buena? Esa palabra queda corta, soy la mejor. –


-Pero… ¿No son cosas ilegales? –Preguntó con cierto miedo Shia mientras ambas tomaban. – como ocultar dinero o lavar…-


-Claro que no, no me metería en esas estupideces, me gusta el dinero, pero no tanto como para arriesgar mi vida por ello... luego me pasa lo que a MeLee. -


-¿Melee?-Reaccionó la profesora al escuchar el mote de su hermano en las redes ocultas.


-Nah, no es nadie, es solo un rumor… decían que ese hacker era el mejor del país, pero alguien lo superó y lo hizo quedar mal en un negocio, muchos rumoran que él está muerto. –


-Ya veo… -


-Igual es solo un rumor, ni siquiera sé si existe o existió MeLee, una tiene que saber reconocer entre rumores y verdades, y más cuando de por medio está el uso del internet, sistemas bancarios y más. –Respondió Grecia tomando de nuevo de su cerveza apretando la lata al acabarla- ¿Gustas otra? –


-Creo que no, no he terminado esta. –


-Vamos, sin miedo, aquí nadie te va a decir nada, solo somos dos chicas disfrutando de la compañía de la otra. –



Grecia se levantó para ir por otra cerveza para la profesora, quien estuvo mirando para todos lados buscando alguna que otra pista que le hiciera saber que tan cierto era lo que decía su alumna, encontrándose con unos papeles en la mesa de la sala, notando lo que parecía ser un cheque con una cifra muy alta, sabía que no tenía tiempo así que sacó su celular y tomó una foto rápidamente ocultándolo en su bolso.

La castaña recibió una lata más de Grecia y decidió seguirle el juego, saber que Grecia conocía sobre su hermano le daba la idea de que quizá sabía algo más. Mientras la plática seguía, Shia empezó a saber que no fue buena idea seguir tomando, se quitó sus gafas pensando que estaban sucias, pero no era así, estaba mareada, miró la lata y se sorprendió al ver que el porcentaje de alcohol de esas bebidas era mayor a cualquiera que antes hubiera tomado. Respiraba caliente y no dudó en aflojar el cuello de su blusa y recostarse en el sofá, viendo a Grecia sonreírle mientras tomaba más cerveza.


-¿Pasa algo, Shia?-Rio la rubia mientras se levantaba, acercándose a la profesora y empezando a acariciarle la mejilla- estás toda roja, no pensé que fueses tan débil al alcohol. –


-No… es que… es muy fuerte… creo que … mejor me voy a casa…-


-No te dejaré ir, mira, apenas puedes hablar, está noche, eres toda mía. –


-No… tengo que… llamar a una amiga y…-


-Sh..Shh… nada de amigas, no ocupas a nadie, solo a mí. –Le susurró Grecia frotando su dedo índice en sus labios mientras ella poco a poco cerraba sus ojos.



No supo que más pasó, hasta que despertó por el sonido de su teléfono celular. Le dolía su cabeza como nunca, esa alarma era como un martillo golpeándole la cabeza, cuando abrió los ojos lo primero que hizo fue buscar sus lentes, sin poder encontrarlos, al levantarse, notó que no estaba en el sofá donde ella se recostó. Fue cuando reaccionó Shia al frío repentino, estaba desnuda, con una sensación de calor y humedad en todo su cuerpo y un ligero ardor en su vagina. Empezó a desesperarse, no sabía qué hacer, buscar sus ropas, sus lentes, atender el celular, todo se le iba de las manos, ¿Qué había pasado? De pronto, sintió unos delgados brazos rodeando su cintura por detrás y unos labios en su hombro, alguien le entregaba sus gafas y al colocarlos, volteó su cabeza lentamente como un engrane, era Grecia, su alumna, desnuda, sonriente.


-¿Quién carajo te llama a la una de la mañana?-


-Gre…gre…gre…grecia…!GRECIA! ¿Qué pasó?-Preguntó asustada Shia tapando sus senos con sus manos mientras su alumna se reía.


-¿No es claro, Shia? Tuvimos sexo. –


-¿Qué? ¡No! ¡No puede ser posible! Eres mi alumna, somos mujeres y… ¡No!-


-Tal vez no lo recuerdas, estabas muy ebria, pero sin duda lo disfrutaste tanto como yo, todo esto que tienes ahora es mío. –


-¡No! –Gritó nerviosa la profesora buscando su celular contestando rápidamente, era Claire, intentó incorporarse pero su cuerpo no le respondía aún.


-¿DONDE MIERDA ESTAS? ¡Quedamos de que cenaríamos juntas y no llegaste a casa! No me has contestado en toda la noche, no me quedó de otra más que rastrear tu celular, ¿Estás en casa de tu alumna? ¿Te hizo algo?-


-Yo… lo siento, yo… estoy bien, luego te explico... ella está muy cerca. –


-¿Shia? Ya veo… pájaros en el
alambre, ¿O no?-Murmuró por teléfono la policía pensando que ella seguía investigando- ok… solo, cuídate, y me avisas cuando regreses a casa, deje la comida en el refrigerador. –

-¿Quién era ella? –


-Ah… una amiga…-


-¿Amiga? –Dijo Grecia en un tono de celos, algo que no notó Shia, estaba demasiado asustada y ansiosa para hacerlo. – No puedes tener una amiga sin mi permiso, eres mía, Shia. –


-No… no es amiga mía, es amiga de mi hermano y es quien me ayudó con el departamento que rento…-


-Mmm… está bien, parece que hablas con sinceridad... aunque, es raro, cuando te investigué no encontré que tuvieras un hermano. –


-No puede ser…esto no está pasando… no… es un sueño… no puede ser… me acosté con ella…con mi alumna… con una chica… la que puede ser la asesina de mi hermano…-



Shia estaba impactada, no sabía nada de lo que pasaba, solamente que su alumna estaba abrazándola y besando su espalda y hombros, que su cuerpo era acariciado por ella justo en ese instante que se sentía fuera de sí, aunque su mente no lo recordaba, la sensación en su cuerpo le hizo comprender que, si había ocurrido algo, quería recordar, o más bien, no quería recordarlo, no podía creer que su primera vez había sido con una chica que era su propia alumna.






OAO ¿Shia y Grecia tuvieron ya saben que cosa?
¿Qué era ese cheque que vio Shia?
¿Qué hará Shia ahora con lo que ocurrió?
¿Grecia en verdad no sabe nada del hermanastro de Shia?
¿En verdad Grecia tiene esa trabajo? OAO
 
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IV (TABLA VISUAL 14 LAVAMANOS)




Como una neurótica, Shia llegó en menos de media hora a su departamento, faltaba poco para trabajar y tenía que aclarar su mente antes de presentarse a clases. Empezó a quitarse la ropa y al entrar a su baño y mirarse en el espejo que estaba frente al lavamanos, se soltó en llanto, tapando su rostro por la vergüenza de saber que se había metido con una estudiante, había tenido relaciones sexuales con otra chica que era su alumna, la chica que era sospechosa de la muerte de su hermano.

Con ciertas dificultades logró llegar a la puerta de su salón, pensó que podría sobrellevarlo, pero al entrar y ver a Grecia sonriéndole le hizo tumbar todo ánimo. Ese día, su clase fue más que somnolienta, sin una pizca de la motivación que solía tener. Tras acabar la clase, nuevamente Shia salió corriendo, no solo por la pena de ver a la cara a esa rubia, sino, por el mensaje de urgencia que le llegaba por parte de Claire, quería verla en una cafetería cercana a la universidad. Todo era tan abrupto que sentía que el mundo se había puesto en su contra.

Shia llegó de golpe a la cafetería, tratando de evitar mirar a los ojos de la policía no solo por sus ojos demacrados, sino, por la pena de que descubriera que había pasado, pero era evidente para Claire que la castaña estaba por completo alterada.


-¿Qué ocurrió? –


-Nada, jaja, primero se saluda, ¿No crees?-Sonreía Shia mirando la carta del menú- mm… no sé que pedir, nunca había venido a este lugar, ¿Qué me recomiendas?-


-Shia…¿Qué ocurrió? –


-Nada, en serio, gracias por preocuparte, mmm… ¿Qué pediré?-


-Shia…-Habló más fuerte Claire tomándole de las manos- estás leyendo la carta del menú al revés..-


-Yo… -



La profesora llevó sus manos a su rostro aguantando las ganas de llorar, mientras la policía solo acariciaba sus hombros tratando de componerla un poco. Shia empezó a platicarte lo ocurrido en esos dos días, el interés directo de Grecia hacia ella, que su alumna fuera lesbiana y lo que pasó el día de ayer, cuando despertó y tanto su cuerpo como la evidencia de la cama apuntaban a que había tenido relaciones con ella. Mariclaire solamente escuchó, tratando de no hacer sentir mal a la joven profesora, ella la había metido en esto y nunca pensó que en dos días sería suficiente para haberse arrepentido de ello.


-No sé qué hacer… si ella cuenta lo que pasó será mi ruina, todo por lo que trabajé perdido por una noche de cerveza. –Decía Shia mirando su reflejo en la taza de café.


-Te puedo sacar de esto, no pensé que te metería en este problema. –


-Pero si lo hago… ella sabe sobre mi hermano, lo sé, sé que si sigo a su lado podré saber que le ocurrió, quien fue él que le quiso ver muerto… -


-Igual sabes que estar a su lado significa que … -


-Lo sé… Grecia insiste en que soy suya, no comprendo su obsesión conmigo, quisiera nunca haber ido a su departamento…-


Mientras la profesora tomaba su café, sus ojos empezaron a dilatarse al mirar que, por la puerta principal de la cafetería, esa estudiante que la tenía bajo tortura entraba elegantemente, con una esa sonrisa arrogante que hacía voltear a todos, no solo por la belleza de esa rubia, sino, por su presencia tan fuerte. Grecia sonrió al ver a Shia, quien por instinto trató de mirar a otro lado. En un segundo, la joven se sentó a su lado empujándola un poco para que le diera espacio y rodeó su cintura teniéndola bien sujeta.


-Te fuiste corriendo, creí que tenías algún pendiente, no pensé que fuera por ver a otra mujer, eres una chica muy desobediente. –


-Yo…-Titubeó un poco Shia mirando una y luego otra, para luego señalarlas con su mano. – Te… te presento a Mariclaire, es la amiga de la que te hablé, Mariclaire, ella es Grecia, es mi estudiante…-


-Y su novia. –


La respuesta de la joven fue tan directa que Shia sintió un escalofrió en su cuerpo, así como las tremendas ganas de llorar, su vida profesional colgaba de un hilo, y ese hilo estaba entre las manos de Grecia.


-No eres muy lista para ser una universitaria, andar diciendo esas cosas podría meter en problemas a Shia. –


-Y tú eres demasiado entrometida, para ser la amiga de su hermano, te metes en lo que no te importa. –


-¿Cómo sabías donde estaba?-


-GPS, es fácil rastrear tu celular-Dijo la rubia tomando de la taza de Shia para darle un trago y escupirlo. – esto sabe a mierda, ¿Acaso está tipa te trajo a este sitio? No puedo permitir que comas esta porquería. –


-La única porquería aquí eres tú, no me agradan las chicas que se hacen las rudas, solamente denotan su inseguridad. –


-Ja, ¿Hablas de ser insegura? Lo dice la miedosa que porta un arma a su costado, ¿Eres una policía o no? Es la única manera de que portes un arma con tanta confianza y descaro ¿No deberías de andar resolviendo un caso o persiguiendo maleantes en vez de meterte en lo nuestro?-


-Shia parece no estar alegre con “lo de ustedes” –


-Que sabes tú de alegría y de parejas, solterona. –


Mariclaire tronó los dedos de una de sus manos aguantando el coraje por tan grosera joven, solo veía como disfrutaba del desayuno de Shia y la acercaba su cuerpo, aprovechando de la confusión que estaba en la cabeza de la castaña.


-Estaba preocupada por ti, pero veo que no es la gran cosa-Dijo Grecia con intención de herir, levantándose y frotando la mejilla de Shia quien le miraba con un rostro adormilado por sus pensamientos- te espero en la noche, seguro quieres que platiquemos ¿O no?-


-Está bien… -


-Nos vemos, Shia, te dejo con “tu amiga”.-



La rubia se fue meneando sus caderas a propósito, como si presumiera su belleza a la mujer treintañera, quien solo se aguantó las ganas de hacerle algo, más por Shia que por ella misma, pues en ese momento, la hermana de su informante más confiable estaba bajo su cuidado y por el contrario, había complicado su situación.


-Esa mocosa es una maldita, con esa actitud es más que sospechosa… si ella sabe tanto de las redes y sistemas de cómputo y sistemas bancarios, podría ser que tuviera coraje hacia MeLee, después de todo, ella te dijo que era la mejor, pero al mismo tiempo reconoció que escuchó de que él lo era, ¿No es contradictorio?-


-No sé… no sé qué pensar… Tengo que platicar con ella, pedirle de todo corazón que no hable, que si tiene un problema conmigo me lo diga pero que … no me arruine la vida. –


-Tenlo por seguro que ella querrá chantajearte con esto. –


-¿Qué más me queda?-Dijo la castaña mostrando su rostro riéndose de los nervios- ¿Sabes que es lo gracioso? Mientras lloraba recordaba un poco de lo que hicimos, y me doy asco, no puedo creer que en verdad lo disfruté, me acosté con mi alumna estando borracha y aun así lo disfruté, y ella lo sabe bien, por eso sabe también que no tengo cara para reclamarle. –


-Estás adelantando los hechos, trata de calmarte, ve con ella y trata de mostrarte fuerte, sé que lo estarás y no dejarás que ella te venza, tenemos que descubrir quién mató a tu hermano, no lo olvides, esa es nuestra misión. –


-Sí… nuestra misión. –



Shia se levantó suspirando tratando de recobrar la compostura, sintiendo un abrazo con cierta calidez por parte de Mariclaire, sin que notara que ella echaba un pequeño micrófono en su bolso. Al estar tan cerca, la policía le susurró al oído a la profesora, para poder relajarla.


-No estás sola, prometí cuidarte, por la memoria de MeLee, yo seré tu protectora, aunque eso signifique arriesgar mi vida. –


-Gracias… -


-Y… tal vez no te ayude de mucho, pero, aunque pasó eso, para mi sigues siendo una maestra ejemplar, no cualquiera daría la cara a su grupo con lo ocurrido. –


-Muchas gracias, Claire. –



Shia se alejó para regresar a su departamento, recostándose y tratando de creer que era una pesadilla. Su celular la despertó pasada la tarde, había dormido al menos cuatro horas. Se sorprendió al ver que era un mensaje de Grecia, ella tenía su número como presumió, pidiéndole que fuera pronto a su residencia. Dudó en ir o no, al final, en menos de lo esperado ya estaba en la puerta del departamento de su alumna, vestida con unos leggings con aspecto de jeans y una blusa de tiras y un chaleco de jeans, era un look más juvenil del cual solía usar, pero creía que con ese aspecto más aguerrido podría tener más confianza frente a ella. error, esa ropa solo fue un gusto para el ojo de Grecia quien soltó una sonrisa coqueta pensando que Shia había elegido ropas ajustadas para presumir sus resaltantes curvas.


-Pasa Shia, que sexy te pusiste, parece que agarraste gusto muy pronto por mí. –


-No empieces por favor… -Habló Shia ruborizándose por el comentario y acomodando sus lentes antes de entrar al departamento- Grecia… yo. –


-Espera…-



Grecia sacó de un cajón lo que parecía ser un detector de metales como los que suelen usar en los aeropuertos, pasándolo por el cuerpo de la profesora, pitando en su bolso, la joven metió su mano y rápidamente encontró ese micrófono sonriendo triunfadora, lanzándolo al piso para romperlo de un pisotón.


-Tu supuesta amiga es una perra, pero no es como si no supiera como lidiar con ellas. –


-¿Qué era eso?-


-Un micrófono, esa amiga tuya es una fisgona, no entiende que tú ya tienes dueña. –


-¿A qué te refieres?-preguntó Shia aun adormilada por la resaca.


-Shia, Shia, Shia, para ser profesora eres un poco lenta, ¿Crees que no vi como esa solterona te miraba? Como si necesitaras ser protegida, como si fueses un corderito, no me agrada, así que de una vez te digo, aléjate de ella. –


-Yo… -


-¿Tú qué?-


-Está bien… lo haré- Susurró Shia agachando su rostro, sabía que al menos por ese momento, Grecia tenía las cartas para ganar.


-Así me gusta… ven, quiero que te sientes, estabas muy intranquila en la mañana y quería aclarar las cosas contigo. –



Shia obedientemente se sentó en el sofá, quedando frente a Grecia quien vestía similar al día anterior, con un short de licra y una camiseta de tiras color crema. La rubia dobló sus pies para sentarse en posición de pensador, con su mano sosteniendo su mejilla, con mirada fija a Shia haciéndola sentir nerviosa.


-Shia, ¿Sabes bien lo que pasó anoche, cierto? –


-Si…-


-Primero que nada, no me agrada que tuviéramos sexo de esa manera, ambas lo disfrutamos, pero… hubiera sido más rico para mí que estuvieras en tus cinco sentidos y no con alcohol de por medio. –


-Pero si tú fuiste la que te aprovechaste de…-


-¿Yo? Mira-Señaló Grecia tomando el control del televisor inteligente, poniendo la imagen de una cámara de seguridad de la casa, donde era claro que Grecia llevó a la cama a Shia para que descansara y fue ella misma quien la envolvió en abrazos. – Estabas muy ebria, de la nada dijiste que no entendías por qué no te hacía caso, me preguntaste que debía hacer para que te prestará atención como profesora y … una cosa llevó a la otra. –


-No… ¡Eso es un montaje! ¡Esa no soy yo!-


-Digas lo que digas, eres tú, cogimos, disfrutamos, ¿Ok? Eso no puede cambiarse, pero si esa cara de muerta que te cargas, para tu tranquilidad, no pienso andar gritando a todo mundo que follé con mi profesora. –


-¿En verdad? ¿Me lo juras? –Dijo Shia arrodillándose de sorpresa frente a Grecia con lágrimas en los ojos- mi trabajo es mi mayor anhelo, te lo ruego, no lo cuentes, me haré responsable de lo que paso, pero por favor…-


-Ey ey, no es divertido que te humilles por tu trabajo, me gustaría más verte que estés rogando por mi amor...y no soy una escoria, nunca te delataría, si lo hago te alejarías de mí y no quiero eso, te lo dije, eres mía y así seguirá, ¿Entendido?. –


-Entendido…-Contestó la profesora soltando su mano y sentándose en la alfombra agachando un poco su rostro, sintiendo como los dedos de Grecia levantaban su rostro.


-Más ánimo, ¿No ibas a hacerme cambiar? ¿No decías que terminarías haciéndome ir a todas las clases? –


-Yo…-


-Como mi profesora, ni creas que lo lograrás, pero… siendo ahora mi novia, podrías ser más persuasiva. –


-¿Tu novia?-


-¿Tienes alguna objeción?-


-No… no tengo…-Murmuró Shia apretando suavemente sus manos sin dejar de mirar a Grecia quien sonreía triunfante. Para poder mantener su trabajo y tratar de averiguar más sobre esa chica, se había humillado como nunca antes.



¿Podrá Shia salir de ese problema y enredo con Grecia?
¿Claire se quedará de brazos cruzados al ver que le entregó en bandeja de plata a Shia?
¿Qué esconde Grecia? ¿Por qué esa obsesión con su linda profesora?
 

Merry Yuri X-mas~
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Mmm, no lo sé, creo que hasta ahora Claire no se ha mostrado realmente interesada en Shia (o lo oculta muy bien, qué sé yo). Y a ver qué será de Shia con esa nueva novia jaja.
 

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Mmm, no lo sé, creo que hasta ahora Claire no se ha mostrado realmente interesada en Shia (o lo oculta muy bien, qué sé yo). Y a ver qué será de Shia con esa nueva novia jaja.
:V Le consigues departamento a una chica y tienes llaves de ese departamento, dice que es por su investigación pero no la vemos investigando mucho que digamos, 7w7
 
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pobre Shia .....
porque esta tan interesada Grecia en Shia ???... es la misma pregunta que me hago yo
 
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