Entrenamiento Rol Libre It's time to change | Noah Byrne

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Registro: Noah Byrne
Nombre del RL: It's time to change
Descripción del RL: Noah está cansado del trato que se le da. Y decidió que las cosas no pueden seguir como lo hacen de forma actual, es hora de un cambio masivo. Pero los cambios requieren de tiempo y esfuerzo, el cual está totalmente dispuesto a entregar, Oh, a esre punto, él estaría dispuesto a totalmente todo.
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—¡Maldito viejo desgraciado, ni siquiera me ve a los ojos cuando me habla! —Quejó el azabache de ligeras canas, mientras su mayordomo personal yacía escuchando, con semblante sereno, muy opuesto al de su amo —Es como si no existiera para él, le presta más atención a su puto celular que a mí. ¡Nadie en esta PUTA casa me hace caso! Soy un maldito don nadie para todos aquí. Lo peor es que siempre he sido ejemplar para ellos malditos desgraciados. ¿A caso le he dicho algo a mis compañeros de clase? ¡No! ¿He hecho algo para que mis maestros teman de mí? ¡No! ¡Porque jamás he querido que el nombre Byrne se vea envuelto en algún puto drama para que nadie sospeche de nosotros! ¡LOS MATARÉ A TODOS Y CADA UNO DE ELLOS, ARRANCARÉ SUS VÍSCERAS Y LUEGO SE LAS DARÉ A ALGÚN MALDITO PERRO DE LA CALLE! —Sin piedad golpeó la pared y tumbó algún par de cosas de los estantes de la recámara.

Noah estaba furioso. ¿Era necesario mencionarlo? Siempre pasaba lo mismo, dos o tres veces a la semana, eso en los mejores momentos. La familia Byrne no era muy adepta al chico, lo cual sumado a sus problemas, ocasionaba que siempre explotara de forma agresiva. Pero ya se estaba hartando, Noah se estaba empezando a dar cuenta que sin importar lo que hiciera jamás le prestarían atención. Cuando era pequeño, Noh resultaba ser bastante inútil, no lograba dominar muy bien su Quirk (y terminaba lastimándose más él que a cualquier otra cosa). Por otro lado, su hermana era prodigiosa, talento puro y nato. Eso generó una gran diferencia de trato. Pero eso era el pasado, las cosas habían cambiado, Noah intentó que cambiaran, pero parecía que lo hecho, ya hecho estaba.

—¡He entrenado desde los siete años, Takeshi! ¡DESDE LOS MALDITOS SIETE AÑOS! ¿Y soy un gran maestro de mi Quirk? ¡NO! ¡PERO AL MENOS TENGO MAYOR CONTROL! —Como ya no tenía muchas cosas que romper, se conformó con moverse de un lado a otro —Y cuando quise mostrárselo al maldito viejo desgraciado, ¿qué hizo? ¡Ni siquiera me miró! ¡NO EMITIÓ NI UN MALDITO SONIDO! ¡SOLO SE QUEDÓ MIRANDO EL MALDITO CELULAR DE MIERDA COMO SI YO NO FUESE UNA MALDITA PERSONA! ¿Pero sabes qué, Takeshi? Ya estoy harto, si no me hará caso a mí, entonces lo obligaré a que le preste atención a alguien más —La ira terminó de drenarse, y una sonrisa maligna se dibujó en los labios del chico.

—¿Puedo preguntar en qué está pensando, amo Noah?

—Takeshi, dime, ¿cuáles son las únicas dos cosas que le importan a mi padre —El anciano claro que sabía la respuesta, pero conociendo a su encargado como lo hacía, él mismo se respondería tras un par de segundos. Así que tan solo prefirió callar —¡Su trabajo y mi hermana! Por supuesto. Yo podría hacerle mil cosas, destruir la casa entera y posiblemente no se inmutaría, incluso si lo metiese en la cárcel le daría igual, movería los hilos desde allí. El viejo es muy inteligente, un gran manipulador.

—Don que usted ha heredado. Pero me pregunto, ¿va a asesinar entonces a su hermana?

—No, Takeshi. Eso sería demasiado fácil, lo haría sufrir un tiempo, pero no por mucho. Además, creo que aún dormida mi hermana podría asesinarme a mí —Dijo el chico, sentándose en la esquina de su cama, en posición analítica —En cambio, se me ha ocurrido algo más… Interesante. Es un juego, ¡o mejor dicho una guerra! Una que él no tiene ni la más mínima idea de que se le viene encima. Lo haré perder todo, Takeshi, lo haré arrepentirse, haré que sea capaz de verme a los ojos, no con lástima, sino con miedo, que tema de mí como no lo ha hecho con ninguna otra cosa. Que por una vez en su maldita vida, me respete. Él cree que no soy capaz de nada.

El chico empezó a reír ligeramente, recordando todas las veces donde su padre le pisoteó, literal y figurativamente. Ese dolor lo estaba llenando de una forma extraña y sádica. El mayordomo arqueó su ceja, entendiendo ya un poco hacia dónde se encaminaba todo.

—Pues ahora le mostraré TODO de lo que soy capaz.

—¿Y qué le hace pensar que no le diré nada de esto a su padre, amo Noah?

—Querido Takeshi, no soy inteligente, no podría decirte cuánto es la raíz cuadrada de 81, tampoco crear un gran plan para robar un banco solo. Pero conozco a las personas, por qué actúan como lo hacen, lo que piensan, sus pensamientos —Era cierto, había estudiado por mucho tiempo la conducta humana, le era un tema interesante por mucho —Y creo que es fácil llegar a la conclusión que si mi padre te asignó a cuidar a un niño del que no ve capaz de nada, un niño que para él no existe, no es porque te valore mucho. Y si el viejo no te valora…

—Entonces no me escuchará. Ya lo veo, amo Noah.

—Tenemos muchos que hacer, Takeshi —El muchacho pegó un brinco y se puso de pie, enérgico y con una sonrisa pícara dibujada en sus labios. Ya empezaba a imaginarse planes, aunque un poco ambiguos, cosas que podría hacer para encabronar a su molesto padre —Necesitaré dinero, luego me encargaré de eso, y también entrenamiento. Mucho más arduo que el que hemos estado teniendo. ¡Llegó la hora de llevar las cosas al otro nivel, Takeshi! —El joven se marchó de la recamara complacido con aquella enriquecedora conversación.

—¿Lleva sus vendas?

—¡AL DIABLO CON LAS MALDITAS VENDAS! ¡TRAELAS TÚ, TAKESHI!

El mayordomo revolvió algunas cosas en la recamara, que ya se encontraba hecha todo un desastre, buscando las vendas de su protegido. A pesar de mantener su rostro serio, como siempre, la verdad es que se encontraba curioso e interesado en cómo las cosas estaban girando. Y no sabía por qué, pero sentía en el aire que algo estaba por cambiar drásticamente por primera vez desde que trabajaba para la mafia. Y eso que ya tenía tres generaciones allí. Bueno, debió de esperarlo, a fin de cuentas, Noah nunca fue un chico normal, y nunca se debe esperar algo normal de una persona anormal. De momento, se centraría en entrenarlo, como este le había solicitado. El anciano rio ligeramente.
 
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“Los vigilantes y villanos tienen difícil la labor de entrenamiento” dicen muchos, “no tienen gimnasios certificados ni capacitados” afirman otros. Patrañas. Tokio era un lugar inmenso, lleno de villanos; ¿acaso te creerías que no habría gimnasios clandestinos para entrenar Quirk o habilidades físicas? ¡Claro que los había! Al menos unos diez de los que tuviera idea Noah, la cosa es que necesitabas tener contactos o información para poder conocerlos y llegar a entrar. Pero siendo hijo del dueño de una gran mafia, el futuro villano no tenía ningún problema con ello. De hecho, tenía uno muy cercano al edificio donde vivía. No era muy concurrido, aunque sí muy bien equipado, tres pisos, paredes internas de hierro, diferentes herramientas para entrenar. Vamos, que estaba bueno.

—Bien, Noah, Takeshi, ¿qué piensan practicar hoy? ¿Presión del Quirk? —Un sujeto de piedra miró a nuestro antagonista, una sonrisa ligera, pero muy masculina, yacía en sus labios, a la espera de una respuesta. El muchacho se llevó las manos a la barbilla, dubitativo, si pensaba tener una guerra contra su padre debía mejorar en todos los aspectos necesarios, en muchos a decir verdad, debía mejorar TODO lo que podía —¿Y bien?

—Rutina completa, Go.

—¿Estás seguro? Esa rutina puede ser un poco… Uhm…

—Ru-ti-na com-ple-ta, Go.

—Muy bien, muy bien.

El rocoso entregó un par de productos al chico, una toalla, un panfleto con los lugares a los que debía movilizarse para cada uno de los entrenamientos y ejercicios que debía realizar. Y sin decir nada, el quinceañero se dio la vuelta y empezó a subir las escaleras para movilizarse al primer lugar, Takeshi agradeció a Go y siguió a su protegido para guiarlo con cualquier cosa que necesitara, aunque la verdad creía que ya su asistencia no era demasiado requerida. Desde hace meses ya solo se dedicaba a dar ciertos tips de vez en cuando. ¿Aunque eso cambiaría con la intensidad de la nueva rutina? Bueno, eso estaba por verse.

DÍA 1 - PRIMER EJERCICIO
PUNTERÍA EN MOVIMIENTO


Los ojos de Noah se enfocaban en aquel maldito pato que yacía a cuatro metros de distancia, moviéndose de un lado hacia otro con una velocidad común (como la carrera de un niño). El joven estiró su mano con determinación y lanzó ya el doceavo rayo neuronal, pero falló estrepitosamente, golpeando a la pared de hierro, una vez más. Mierda. Chasqueó los dientes y entrecerró los ojos un poco molesto. Desde siempre ese maldito entrenamiento le molestaba, sabía en esencia lo que debía hacer, Takeshi se lo había dicho mil veces, ¡pero era más fácil decirlo que hacerlo, carajo! Respiró profundamente, en un intento por tranquilizarse. Estiró sus pies, sujetó su brazo derecho con el izquierdo para poder tener mayor control y disparó una vez más. ¿Adivinaste? Falló.

—¡Puta mierda! ¡Esa maldición nunca me sale, Takeshi! —El joven dio un pisotón con fuerza, mostrando su ira —¡Estoy concentrado mi vista en el maldito pato, manteniendo mis nervios para tener una mejor puntería, pero es una mierda! ¡Nunca logro un carajo con tus putos consejos! ¡Cuando tenga la mafia de mi padre haré que te pongan como ese pato y te disparen cientos de personas! ¡Veré chorros de agua, fuego, rayos y piedras caer sobre ti hasta tu muerte! ¡Ya verás!

—He entrenado a su madre, a su tío y a su tía, amo Noah, y nunca he fallado con mi guía.

—¡PUES FALLASTE CONMIGO, HIJO DE PUTA!

No es como que el joven no entendiera lo que debía hacer, lo hacía. Debía estudiar y anticiparse al movimiento del maldito pato que tenía enfrente, era tan solo que no lo lograba, era demasiado lento, algo fallaba. Takeshi frunció el ceño, no había muchas cosas que lo hicieran salir de su estado sereno, pero que dudaran de su entrenamiento (teniendo tantos años en ello) ciertamente tocaba cierta fibra sensible en él. El enano tomó la toalla que estaba en una banca y se marchó del lugar, ya no sentía ninguna atracción por seguir con esa práctica, la retomaría más adelante si fuese necesario, por ahora se centraría en la siguiente práctica. Eso sí, tenía algo seguro, ¡luego descargaría su ira con unos cuantos patos en la vida real!

DÍA 1 - SEGUNDO EJERCICIO
PRESIÓN DE QUIRK


El siguiente ejercicio podría sonar un poco sencillo, pero la verdad es que era bastante usado por personas para poder superar las capacidades actuales de resistencia de Quirk. Llevarlo a un mayor nivel, o poder manejarlo durante más tiempo. ¿Qué se debía hacer? Fácil. Ponerse encima de una plataforma y, allí sin moverse, empezar a llevar tu Quirk al máximo nivel posible, presionarlo hasta lo que llegas a resistir. Y de ser posible, rebasar ese límite. Tras un tiempo, de tanto hacerlo, el cuerpo se acostumbraba a la presión y la hacía más amena, cada vez más, más y más. Takeshi miró a su amo, este empezó a respirar y activar sus habilidades, una de sus manos empezó a cubrirse de rayos, luego la otra. Así se mantuvo durante algunos segundos. Luego un minuto. Esa era la resistencia común del joven, un nivel que, con un poco de esfuerzo, lograba mantener sin mucha dificultad. Pero entonces el mayordomo abrió sus ojos al notar algo, unas pequeñas chispas empezaron a brotar de su pie. “Lo está logrando”, creyó el anciano, antes de darse cuenta que el muchacho se vio obligado a desactivar sus poderes para tomar una bocanada de aire.

—Maldición —Quejó el chico, jadeando, por lo tanto incapaz de gritar —Ya tengo como un mes en este maldito nivel, ¡te maldigo Takeshi! Y maldigo tu puto entrenamiento.

—Amo, tal vez si lo prueba una vez más…

—¡No! Nada de una vez más, estoy cansado de este maldito ejercicio, no sé ni siquiera para que lo intenté si nunca logro pasar este desgraciado nivel. Joder. Vamos la siguiente —Saltó de la plataforma, tomó la toalla, se secó la frente a la par que empezaba a bajar las escaleras para poder ir al tercer ejercicio de la rutina que había escogido, este era uno nuevo que nunca antes había realizado, por lo que tenía expectativas de lograr algo, aunque sea mínimo.

DÍA 1 - TERCER EJERCICIO
LANZA Y ABSORBE


—Ok, ¿cómo funciona este? ¿Debo lanzar mi Quirk a la pared, rebota y lo tengo que absorber de nuevo? ¿Eso es todo?

—No se confíe, amo Noah, esto es más complicado de lo que parece, necesita mucha estar muy sereno y concentrado para poder absorber un proyectil en movimiento. Debe ser un movimiento determinado, rápido y certero. Además, es peligroso, puede lastimarse usted mismo si no lo hace de forma correcta —Señaló a la derecha, apuntando a un sujeto que estaba realizando la misma práctica (un tipo musculoso), lanzando y absorbiendo bolas de aire como un profesional, a una velocidad asombrosa —Mira el rostro de ese sujeto, es tranquila, concentrada, mira cada esfera y la dirección a la que se va a mover, no hay espacio para el descontrol ni el caos.

—Sí, sí, concentración, mirar fijamente, pensar, como sea.

Eso hizo, de verdad lo intentó, como nunca antes. El chico respiró, trató de desviar cualquier tipo de pensamiento en su mente para poder estar totalmente enfocado en el rayo que dispararía para reabsorberlo en cuanto llegue a su mano. Lanzó el primer tiro, y en cuanto llegó de nuevo a su mano, se quemó a sí mismo, claramente fracasando una vez más. Se irritó, pero lo volvió a intentar alrededor de diez veces consiguiendo exactamente el mismo resultado. ¿Hace falta decir que se irritó, amenazó a Takeshi una vez más y luego se fue a las duchas cansado del fracaso? A este punto, creo que eso sería demasiado repetitivo. Del mismo modo me saltaré el día dos y el tres, donde consiguió exactamente los mismos resultados, e incluso gran parte del cuarto, donde tras el tercer ejercicio se rindió y se fue a las duchas una vez más.

DÍA 4 - RENDIDO

DUCHAS

—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡MALDITAS PRÁCTICAS INÚTILES! ¡MALDITO GIMNASIO! ¡MALDITO ENTRENAMIENTO! ¡TAMBIÉN MALDITO TAKESHI QUE NO SIRVE PARA NADA! —Empezó a gritar el joven mientras, desnudo, se bañaba en una de las regaderas del recinto. Si los demás lo escuchaban realmente le daba totalmente igual, ya estaba cansado de todo, y de todos modos los sentimientos de los demás le valían cinco hectáreas de huevos —¡NADA DE ESTO SIRVE PARA UNA MIERDA! ¡¿POR QUÉ NO PUEDO SER COMO ELLA?! ¡LA PUTA MIERDA!

—Si sigues haciendo lo que haces, jamás serás como nadie, amigo —Se escuchó una gruesa risa en la ducha de al lado, lo que hizo irritar a un más a Noah.

—¡¿ESTÁS TRATANDO DE QUE TE MATE, HIJO DE PUTA?! ¡MIRA QUE TENGO GANAS DE CORTAR UN PAR DE CABEZAS DESDE HACE DÍAS!

—¡Jajajajaja! ¡Inténtalo si puedes! —Rio el hombre que, por lo que se podía escuchar era algo anciano, su voz era ronca, además se podía sentir cierta rudeza y madurez en ella. Por cierto, su risa no era burlona, era más bien como jocosa, pero Noah se la seguía tomando personal; y el sujeto lo notó cuando sintió una respiración en su cabeza, la cual elevó para ver como el futuro villano estaba lanzándole una mirada fulminante mientras tenía su mano envuelta de electricidad en estado puro —Oh, amiguito, no te lo tomes a mal, pero antes de que puedas tocarme con esa cosa ya estarías muerto. Además, no es que lo diga para molestarte, es solo que el viejete ese que te está entrenando es una mierda. ¡No entiende tu entusiasmo!

—¿Entusiasmo? ¿Es en serio?

—¿Cómo decirlo en palabras que entiendas? Ehm... ¡Caos! ¡No entiende tu amor genuino por el desorden y el caos!

—¿Y tú lo haces, vejestorio?

—¿Lo habría mencionado en caso de que no lo hiciera? —El mayor de edad y musculoso hombre hablaba mientras seguía enjabonándose, aparentemente sin problemas de que el chico lo viese desnudo, actuaba con total normalidad ante ello. Sonrió. Todo todos aquellos días viendo, y desde hace mucho más, de hecho —Noté que cambiaste tu rutina a una más completa, así que supongo que quieres algo rápido y furioso para mejorar. ¡Y eso está bien tomando en cuenta tu personalidad! Lo que no está bien es que te enfoques tanto en la concentración.

—Já. Sí, bueno, Takeshi dice que ha entrenado a muchas personas y siempre funciona, además…

—Pero tú no eres esas personas, muchacho, tú eres tú. Y él no te entiende.

“Tú no eres esas personas”. Esas palabras se clavaron en la cabeza de Noah, quien frunció el ceño al no saber exactamente qué pensar al respecto, de cierta forma confiaba en Takeshi, eso se notaba por el hecho de que le hacía caso incluso cuando sentía que el entrenamiento estaba un poco estancado desde hace meses. ¿Avanzaba? Por supuesto, pero muy lentamente, es… Como si no estuviese hecho para él. El anciano rio a carcajadas nuevamente cuando notó que el joven, finalmente, se había quedado callado ante algo, nunca había notado eso desde que estaba asistiendo a ese lugar, ¡él era demasiado ruidoso! Pero eso lo fascinaba como nada, le generaba cierto interés, sobretodo uno muy personal.

—¿Y qué debería hacer según tú? —Cuestionó el menor.

—Pregunta curiosa. Uhmmm —Se puso a pensar —¿Confías en mí, muchacho?

—No.

—¡Listo! —Dijo a la par que cerraba la regadera y tomaba la toalla, que de hecho estaba justo al lado del azabache con el que estaba hablando. Aun sonriente empezó a envolverse la toalla alrededor de su cadera para luego continuar hablando —Pero tendrás que hacerlo, si quieres ver mi idea, tendrás que venir a las 12:00 am al callejón de la muerte.

—¿Por qué debería confiar en ti? Además, ¿qué ganas tú con todo esto, vejestorio?

—Ese es el punto, amiguito, no tienes ninguna razón para confiar en mí. Y lo que gano con todo esto no te lo diré, si es que siquiera existe una ganancia para mí en todo esto. Será interesante ver si vas o no, muchacho —El desconocido hombre lanzó una mirada un poco más seria, y un tanto juguetona al antagonista, que frunció su ceño al no saber exactamente qué responder ni mucho menos qué hacer. El viejo se estaba marchando, pero por un segundo se detuvo, aunque ya no miraba al azabache —Por cierto, cuanto estés haciendo la presión de Quirk, no te quedes tan estático, no te sienta.

Sin nada más, el viejo se marchó.

Noah chasqueó los dientes. Su cuerpo empezó a impacientarse, los dedos de sus pies vibraban, tenía dudas, demasiado; y estaba algo agotado, pero le quedaba algo de energía aún (al menos eso había logrado, un poco de resistencia física al cansancio). Cerró la ducha, y sin siquiera vestirse salió corriendo de las duchas hacia la plataforma de presión de Quirk. Un par de personas se taparon los ojos al notar que estaba completamente desnudo, solo tapándose las bolas con la ropa que sostenía en la mano (solo para no dejarla tirada en el baño). Takeshi, que se dio cuenta de lo que sucedía, algo sorprendido siguió a su protegido para ver qué rayos ocurría, trató de preguntarle, pero no hubo respuesta alguna, tan solo sintió como algo d ropa mojada cayó en su cara cuando finalmente el futuro villano llegó a su destino.

—¡Muy bien, movimiento! —Empezó a decir el chico, a lo que empezó a agitar su cuerpo un poco, para luego empezar a moverse con más soltura, haciendo levantamiento con sus piernas y subiendo sus brazos de abajo a arriba (como si cargara mancuernas imaginarias con ellos). Sus manos empezaron a llenarse de energía eléctrica en estado natural. Takeshi quiso decir algo al notar las malas prácticas del chico —¡NO ABRAS LA MALDITA BOCA, TAKESHI! —Pero fue interrumpido antes de siquiera poder decir algo. Así duró un par de segundos, hasta que sus pies empezaron a lanzar ligeras chispas de energía; pero allí se mantuvo, trotando, o al menos fingiendo que lo hacía. Y entonces pasó. Sus pies se imbuyeron de electricidad, justo a la par de sus dos manos. Duró unos tres segundos antes de que todo se detuviera y el muchacho arqueara su espada mientas pequeñas gotas de sudor caían. Sonrió ligeramente antes de gritar —¡JODEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER! ¡MALDITA SEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

—Usted lo logró, amo Noah —Enunció el mayordomo, confundido.

—¡OH, SÍ QUE LO HICE, TAKESHI! —Gritó el chico con la poca energía que tenía, pero sintiendo como su corazón palpitaba sin para exaltado por todo lo que acaba de ocurrir. Una sonrisa juguetona y satisfactoria se dibujó en los labios que, entre frases, jadeaba como la de alguien que acaba de correr una maratón completa. Fue entonces que con fuerza elevó su cabeza para ver al anciano que le cuidaba —Takeshi, vámonos, tengo una cita esta noche.

—¿A dónde vamos, amo Noah?

—Querrás decir a dónde voy, Takeshi. A dónde voy —Sonrió —Es hora de cambiar las cosas.



LadyAzulina LadyAzulina Nya Nya Pensaba hacer uno o dos post más, pero ya me imaginé muchas cosas de los eventos que vienen y no quiero alargar demasiado un solo rol de entrenamiento ni tampoco apurar las cosas, así que mejor dejo este hasta aquí y lo siguiente lo hago en uno nuevo. Así no extiendo esto a cinco post de 2000 palabras cada uno xD So, finish~
 
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Creo que no está plasmado en ninguna parte, pero cada RL equivale a un entrenamiento de tu elección. En este caso lo más visto es entrenamiento de quirk, por tanto, Noah gana 2 puntos de estadísticas extra.

Nos dejas saber dónde colocarás los puntos, DrVersátil DrTsuki LadyAzulina LadyAzulina
 
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