Rol La Escuela de Detectives Digitales {v. 2} | Primer caso!

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Desde que había llegado las peleas no se hicieron de esperar,ya había peleado con todo mundo y por poco hasta con Mitsue y Daika. El simple volver a la academia había sido un alivio, pero no por eso las cicatrices del verano habían desaparecido... Estas dolían... Hasta el alma.Mojaba la cama cada vez mas seguido, el miedo se apoderaba lenta y dolorosamente de su mente y cerrándola cada vez mas y mas, negándose a ver la realidad ella era un simple objeto que había sido vendido al mejor postor, debía callarse y aceptar su destino. Alyssa y Blanc habían logrado huir, afortunadas ellas... Izumo? Aun dudaba que existiera y si existía lo mas probable es que estaría muerto; para Alysson todo estaba perdido, no quería saber nada de nadie.

Desayuno,peleo,fue con Noir,peleo con Noir, se topo con Mitsue....Iba a discutir con ella, pero no quería molestarla, le tenia el suficiente respeto como para no agredirla física o verbalmente... Así es que se desquito con Sebastian, por mas que lo molestara admitía que su compatriota le caía bien, le consideraba un completo imbécil, pero le hacia olvidar por algunos momentos su desdicha y aparte le era un deleite verlo asustado, ¿que era mas estúpido y gracioso que un adolescente asustado de una niña?
Tras el desayuno fue con sus demás compañeros a ver que había de nuevo para el grupo, a ese punto realmente no le importaba, solo se dedicaba a hacer lo que le ordenaban, nada fuera de lo normal para ella. A nadie e importaba lo que sucedía con la pequeña alemana... Así es que a la enana ya no le interesaría mas lo que le sucedía a sus demás compañeros a menos de que estos lo a meritaban.
Mientras caminaba, abrazaba con fuerza a Repti-chan con su brazo izquierdo, mientra que con la derecha tomaba la mano de Mitsue,caminando de prisa para no llegar tarde a la reunión. En tan solo un verano la imagen de aquel peculiar peluche que se cargaba, Repti-chan, se había deteriorado de manera brusca. El verde oscuro se había desteñido de la espalda del animal de felpa, estaba descocido de varias zonas y ya le faltaban varios dientes.
Se sentó entre Mitsue y Daika, a lo lejos estaba una callada Sistermon Noir, la cual solo hablaba cuando se le era permitido. Se le notaba cabizbaja y tristona, trataba de sonreír pero era tan forzada y falsa que nadie preguntaba que sucedía, tal vez alguna discusión entre la pequeña y la digimon, nada fuera de lo normal.

Y entonces el Ichijouji saco la noticia...
Nuevos compañeros.

Sus nuevos compañeros serian un verdadero dolor de cabeza, simplemente con las actitudes que se cargaban y sobre todo esa tal "Cuddy"... Definitivamente iría a comprarle rosas a la pobre, le daba solo la primera misión para que la mataran.
Las palabras de Daika eran precisas... Como siempre Cooper de sentimental y podía notar que Valentine estaba rara... Algo le sucedía pero esos no eran sus asuntos. Mitsue se levanto y la pequeña pelinegra corrió tras ella, seguida de Noir y Gatomon. Decidió esperar fuera, quería un poco de aire, se sentía tensa a mas no poder... Al menos haría galletas para la cena.
Mas tensión? para que? Al parecer el director solo quería bajarla...

—Mitsue, ¿seguirás escudándote en el pasado? —Si la pelinegra había empezado, él iba a seguir— Si es así, puedes tomar tus cosas y largarte, porque esa actitud no sirve de nada en este trabajo. La gente va de rotativa en esto, si ustedes no pueden entenderlo, entonces no tienen la real madera para ser detectives —le miró todavía con severidad, luego de un gesto siguió su camino—. Con tu permiso. Debo decir que Ayako-san es irreemplazable y que me gustaría dirigir con ella, ¡pero los muertos no vuelven! Grábate eso, Minamoto-san.
Considero que las palabras del director fueron duras.. Pero bastante ciertas, de nada servia llorarle a los caídos, no podrían ser reemplazados, simple y sencillamente el grupo tendría que crecer, les gustara o no.
"Nadie es indispensable en este mundo... Nadie"
Aun así se trago sus palabras, en el ultimo verano aprendió que debía callarse o le iría mal.

Siguió a Mitsue hasta afuera y agradeció el jugo, sabia que su compañera y hermana estaba molesta a mas no poder, sabia que iba a llorar en cualquier momento, pero solo se sentó a su lado y tomo su jugo, sin decir nada, esperando a que el novio de esta pudiera calmarla... Aunque espero en vano.

—Yo no los acepto, Dave-kun, no son... nuestros compañeros caídos... ellos... no pueden reemplazarlos.
—Lo sé, a mí tampoco me hace gracia, pero órdenes son órdenes, quizás nos toque toda la vida... —Le tomó la mano enrojecida y la besó con cuidado—. Sólo tranquilízate por favor. Esos chicos no nos han hecho nada malo.
—Pues a la mierda con eso. —Arrugó el entrecejo y se zafó, cruzándose de brazos—. Qué porquería.
-Onee-san se comporta como una niña emberrinchada...-Hablo por fin la pequeña,se lo soltó a secas y sin filtrarlo primero, sin pensarlo. Dejo fríos a los 2 mayores que le escuchaban.-El que los aceptes o no, no cambiara la situación y solo l empeoras, duele... Si, pero no por es vas a rechazarlos, necesitas ocupar ese lugar que dejaron los caídos si no quieres morir.

-A...Alysson... pero que estas diciendo?-Bramo la pelnegra, entre sorprendida y molesta.

-La verdad, onee-sama. Ichijouji-san tiene razón,deja de vivir en el pasado.- Con mucha dificultad aplasto la lata con las 2 manos, lastimándose y comenzando a sangrar, aun así ignorándolo y arrojando a lata a un lado-No se tu... Si te mueres, te llorare tal vez algunos días, pero se que no vas a volver, así es que simplemente te honraría resolviendo los casos que nos den y viviendo lo que me falta, así es que deja de lloriquear... Tal vez tenga razón y no seas para este trabajo. Con su permiso... Onee-san, Onii-san - Dicho eso la pequeña tomo al peluche y ordeno a Noir que la siguiera, dirigiéndose al área de las habitaciones sin voltear si quiera atrás.

:___________________________________________________________:
Sha me tocaba, sorry.
[MENTION=176369]October[/MENTION] XD a Alysson le cae bien el Bastian, pero es mala (?)
 

Sorry, I'm dead.
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La junta en la sala termino de forma por no decir estrepita, rápida. Cada uno de los miembros antiguos marcharon sumamente molestos o con una diferencia creciente. Hameln se lo esperaba, por lo que aquello no le sorprendió en lo más mínimo. Escucho lo que debía escuchar, el resto solo era innecesario.
Se puso de pie en cuanto todos se hubieron marchado, incluyendo a la muchacha albina que se alejó a velocidad luz junto a su Dracomon sin decir nada más. Supo que quizás el director querría hablar más con ellos, al ser nuevos y tener que adaptarse pero no había demasiado tiempo.
-Ichijouji-san –llamo Hameln al hombre de aspecto cansado que apoyaba las manos sobre la mesa- Si no le molesta me gustaría tener algún registro de las misiones anteriores a mi llegada.
-¿Quieres saber de los casos? –pregunto el director a lo que él solo asintió- Me parece perfecto que te informes. Supongo que puedo dejarte a cargo de hablar a tus dos compañeros si te es posible, ponerlos al tanto de la información que llevamos hasta ahora.
-Por supuesto. Hare lo que pueda.
-Esta es una copia que siempre llevo conmigo –le explico extendiéndole una carpeta como la de los ficheros y expedientes- Yo puedo hacer otra del documento original así que no te preocupes. Pero cuídala muy bien, te la confió.
-¿Esto contiene…algo que no deba ver? –el enmascarado levanto la vista de la tarjeta nuevamente al director.
-No realmente. Es lo que tienes que saber y debes por derecho, no hay de qué preocuparse…a menos que hayas estado preocupado de encontrar algún documento personal. No se encuentran allí así que solo relájate. Lee con confianza.
-Gracias señor –el chico hizo una nueva reverencia- Me retiro, con su permiso.
-Adelante. Disfruta de tus clases…¡Ah! Es verdad –Ken extendió sus manos a ambos chicos que aun pertenecían ahí Ganta y Hameln, entregándoles dos cintas rojas- Por favor usen estos. Ya es oficial. Hameln me harías un gran favor si le entregas el suyo a Cuddy.
-Lo hare, no se preocupe.
El enmascarado y su digimon se retiraron, siendo perseguidos por el muchacho castaño y su Pandamon. Ken se sintió fatigado luego de semejante situación. Por lo menos esperaba que todo saliera bien con los chicos y Hamel. No venía mal alguien obediente y tranquilo de vez en cuando.

-¡Ey! Oye!
Se detuvo cuando escucho alguien llamarlo. Tuvo suerte de que no se trataba de nadie queriendo agredirlo el primer día en el grupo. Era solo Ganta, intentando seguirle el paso, algo que le permitió. El chico se detuvo junto a él unos segundos y ambos empezaron a caminar nuevamente en cuanto este recupero el aliento.
-Lo siento, no sabía que estabas siguiéndome.
-No te preocupes. Vaya –continuo hablando el un poco más relajado- Estos chicos son bravos, no parece que vayan a aceptarnos por las buenas.
-Supongo que es normal una reacción así. No tengo mucho más que decir al respecto –el enmascarado movía la cabeza como imitando gestos, sin embargo no podía verse las expresiones de su rostro.
-Fueron muy groseros. Si se atreven a hacerle algo a mi Hameln los atacare –dijo Kotemon recibiendo una caricia en la cabeza como respuesta de su camarada, aunque también para calmarlo.
-¿Vas a leer todo ese archivo? –pregunto Ganta señalando la carpeta que Hameln llevaba. Entonces este volvió a verla.
-Sí. Es lo necesario…-giro su rostro viendo a Ganta- Podemos revisarlo juntos si quieres…o puedo hacerte un resumen.
-Jajaja –Ganta rio un poco aunque parecía algo nervioso- Esta bien, leamos juntos. Terminaremos más rápido si somos dos. Eso nos pondrá a tanto de lo que hizo el equipo –entonces mantuvo una sonrisa alegre- Es bueno encontrar personas amables en este lio.
-Puedo decir lo mismo –dijo Hameln en un tono un poco más alegre- Solo lamento que Kotemon moleste tanto a Pandamon.
Ambos miraron hacia abajo encontrándose con que Kotemon tocaba las orejas del oso sin que este reaccionara en lo absoluto y solo continuara caminando.
-…¿Qué? Es tan suave –Ambos tamers rieron un poco suave sin levantar mucho la voz. Quizás con algo de timidez.
-¡Bueno! Supongo que yo iré a clases ¿Cuál es tu curso?
-Tercero de preparatoria –respondió Hameln deteniéndose igual que su compañero.
-Oups…yo estoy en primero. –el castaño se llevó la mano a la nuca.
-Entonces nos veremos en el próximo periodo libre, para leer estos documentos. Podría ser en la cafetería.
-Genial. Ahí te veo.

Se saludaron velozmente antes de que cada uno tome su camino. Supuso que Ganta iría directo al salón de clases, en cambio él tenía algo que hacer antes de dirigirse a la suya. A pesar de que la campana de finalización del periodo libre había sonado.

...

-Cuddy
La voz de la profesora se hizo oír en el salón de clases, apenas unos minutos de está haber iniciado. La albina que estaba recluida en su pupitre, algo tirada hacia atrás sobre el asiento de brazos cruzados se sorprendió un poco al escuchar su apellido pero mantuvo la compostura calmada y algo frustrada.
-Te llaman. Sal un momento –indico la docente a la puerta fuera del salón.
Miro a Dracomon descontenta y se puso de pie. Pensando que podía ser el director o alguno de sus molestos compañeros de equipo que se sentían lo suficientemente viejos e importantes para llamarla frente a toda la clase. Abrió la puerta aun con algo de su notable mal humor y se vio obligada a salir, cerrándola tras ella.
Seguido miro al chico delante de ella con un rostro algo cansado, pero era notablemente más tranquilo de lo que hubiera estado si se tratara de otro viejo integrante del grupo Zero o el director como había sospechado.
-¿Qué es lo que quieres Mr Halloween?
-Disculpa que haya interrumpido tu clase –fue lo primero que dijo el muchacho de mascara y uniforme extendiéndole una cinta roja claramente para utilizar en el brazo- Se me pidió que te entregara esto.
-¡Tch! –mascullo ella molesta luego de mirar la cinta y subir la vista al chico- ¿Y tú haces todo lo que te dicen nenita? ¿Eh?
Acerco su rostro a la máscara como lo haría un pandillero para intentar amenazar a otro, mas no hubo respuesta ni titubeo en el silencioso y quieto “Mr Halloween” como parecía, sería su apodo. Este tan solo aprovechó a tomarle una mano con cuidado a la albina y dejarle la banda roja sobre esta.
-Una vez más, lamento la intromisión –dijo retrocediendo para hacer su típica reverencia- Yo y Ganta estaremos revisando unos documentos del grupo Zero para ponernos al corriente en la cafetería durante el periodo libre…solo por si acaso, si quieres venir. Gracias por tu tiempo.
-¡Adios!
Kotemon saludo alegre a ambos, a la tamer y a su digimon, aunque este último no parecía para nada feliz de la presencia de ambos. Sin más el dúo se retiró al piso consiguiente de arriba donde se encontraban las aulas del tercer año.

...

-Caray ¿Qué no pueden escribir estas cosas de forma más simple?
Ganta tenía una mano en la cabeza mientras daba algunos mordiscos a su almuerzo al leer algunas hojas de los documentos. Hameln estaba sentado frente a él, con las mismas hojas y nada más que pan y una taza de café como almuerzo, de la cual tomaba dando algunos sorbos entre lapsos de lectura.
-Es algo robotico…pero de esta forma es más fácil retener información sin complicaciones –opino el a lo que Kotemon le sostenía las hojas para que leyera, estando sentado sobre el regazo de su tamer.
-Por cierto…¿Qué pasara con todo este asunto del equipo? No creo que esos chicos quieran hablarnos, a decir verdad –Ganta miro hacia atrás a los demás alumnos en la cafetería- Y Bernadette no está aquí aun, aunque la hayas invitado.
-Es mejor no presionar ni apresurar las cosas…dales su tiempo…además, no hay necesidad de hablarles o socializar a menos que sea durante una misión. Ellos no nos necesitan ahora.
-Solo no me siento bien con todo esto. La actitud de muchos de ellos es desesperante pero…No sé si quiero estar en un ambiente así todo el tiempo ¿Me comprendes?
Ganta miraba a Hameln apoyando los brazos sobre la mesa y levantando una ceja como si esperara que lo mirara. Así lo hizo a fin de cuentas su compañero.
-Te comprendo bien. Pareces una persona más sociable que yo, entiendo que no te sientas cómodo con esta situación…Supongo que podemos intentar hablarles en algún momento…Aunque no siento que nada bueno vaya a salir de eso.
-Y yo que creí que esto sería divertido –Ganta suspiro y se tiró un poco atrás sobre su silla pero continuo leyendo- Pero bueno ¡Lo mejor es no dejarse llevar por las malas vibras!

Recupero su humor y Hameln lo hizo con él. No pudo verse, pero sonrió debajo de su máscara. No quería pensar en esas cosas por el momento. Entonces se dispuso a compartir algunas opiniones sobre la información que leían con Ganta. Por lo menos podía hablar tranquilamente con uno de sus compañeros, solo esperaba que fuese igual con Bernadette.




Un post algo cortito. [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] disculpame si use mal a Ganta. Cualquier error puedes decirme. Solo pense que ellos podrian llegar a llevarse bien a pesar de tanto problema. [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] Incluida Bernadette tambien :,D​
 
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In the forces of stupidity
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Dracomon observó a Bernadette salir de la oficina de Ichijouji tan rápido como si acabasen de lanzarle una cubeta de lava. Tuvo que hacer un esfuerzo para alcanzarla antes de que se perdiera entre la gente, pero no se quejó. La entendía, a la peli blanca no le gustaba que la usaran, mucho menos que se le informaran las cosas de a ultimo minuto y tener que trabajar con grupos enormes de personas. Para terminarla de regar, le pusieron de reemplazo de un muerto y la cara de furia e indignación de los siete antiguos del Grupo Zero le daba a entender al ser digital que esas muertes no fueron precisamente hace mucho tiempo atrás. Todos tenían razones validas para estar enojados. Pero si alguien tenía que ser el foco del enojo de todos, en lugar de querer matarse entre ellos como Gladiadores en el Coliseo, deberían estar contra Ichijouji.

Suspiró. Presentía una temporada hostil.


…​

-Cuddy
La voz de la profesora se hizo oír en el salón de clases, apenas unos minutos de está haber iniciado. La albina que estaba recluida en su pupitre, algo tirada hacia atrás sobre el asiento de brazos cruzados se sorprendió un poco al escuchar su apellido pero mantuvo la compostura calmada y algo frustrada.
-Te llaman. Sal un momento –indico la docente a la puerta fuera del salón.
Miro a Dracomon descontenta y se puso de pie. Pensando que podía ser el director o alguno de sus molestos compañeros de equipo que se sentían lo suficientemente viejos e importantes para llamarla frente a toda la clase. Abrió la puerta aun con algo de su notable mal humor y se vio obligada a salir, cerrándola tras ella.
Seguido miro al chico delante de ella con un rostro algo cansado, pero era notablemente más tranquilo de lo que hubiera estado si se tratara de otro viejo integrante del grupo Zero o el director como había sospechado.
-¿Qué es lo que quieres Mr Halloween?
-Disculpa que haya interrumpido tu clase –fue lo primero que dijo el muchacho de mascara y uniforme extendiéndole una cinta roja claramente para utilizar en el brazo- Se me pidió que te entregara esto.
-¡Tch! –mascullo ella molesta luego de mirar la cinta y subir la vista al chico- ¿Y tú haces todo lo que te dicen nenita? ¿Eh?
Acerco su rostro a la máscara como lo haría un pandillero para intentar amenazar a otro, mas no hubo respuesta ni titubeo en el silencioso y quieto “Mr Halloween” como parecía, sería su apodo. Este tan solo aprovechó a tomarle una mano con cuidado a la albina y dejarle la banda roja sobre esta.
-Una vez más, lamento la intromisión –dijo retrocediendo para hacer su típica reverencia- Yo y Ganta estaremos revisando unos documentos del grupo Zero para ponernos al corriente en la cafetería durante el periodo libre…solo por si acaso, si quieres venir. Gracias por tu tiempo.
-¡Adiós!
Kotemon saludo alegre a ambos, a la tamer y a su digimon, aunque este último no parecía para nada feliz de la presencia de ambos. Sin más el dúo se retiró al piso consiguiente de arriba donde se encontraban las aulas del tercer año.
Bernadette gruñó, como si fuese un gato arisco. Apretó la maldita banda roja en su mano y la guardó en el bolsillo. Después volvió a entrar en la clase como si no hubiera pasado nada, aunque su humor se notaba a kilómetros. La clase seguía su curso normal, pero Bernadette pasó de esta olímpicamente; si no podía calmarse, mucho menos podía atender a la clase correctamente.

Lo odiaba, pero tarde o temprano tenía que reconocer que la actitud que estaba tomando era inmadura y tenía que corregirla. Ya había pasado demasiado tiempo enfurruñada, y así no lograría llegar a ninguna parte. Le tomó alrededor de una maldita hora poder calmarse y volver a pensar con la cabeza fría.

Suspiró. No podían decir que no lo estaba intentando.

Cuando el timbre indicó la hora del periodo libre, Bernadette emprendió la marcha en la Cafetería. Tal vez no podía soportar a la manada depresiva denominada como Grupo Zero, y probablemente el sentimiento de rechazo era mutuo, pero Cuddy creía poder, al menos, con Ganta y Hameln. Ninguno de los dos parecía alguien problemático, y de todas formas los tres estaban en una situación similar. Si fuera cuestión de gustos, no trabajaría con nadie; pero eso no produciría resultados, así que no tenía de otra.

Entonces… el enemigo de mi enemigo es mi aliado —dijo—. Y yo que pensaba que eran falacias monumentales.

Dracomon sonrió a medias. Le alegraba que hubiera un progreso de actitud, aunque en el fondo no le agradaba lo que implicaba esa oración. No le gustaba compartir a Bernadette.

Sarcástica y con humor descarado, Bernadette ha regresado.

¿Qué diablos con esa rima? —la peli blanca negó, divertida. Mejor no cuestionar las ocurrencias de Dracomon, aunque sus explicaciones por lo general resultaban ser absurdamente hilarantes.

…​

Bernadette se acercó a la mesa donde se encontraban Hameln, Ganta, Kotemon y Pandamon con cierta reluctancia. De verdad que no soportaba a las personas, pero a veces hay que hacer sacrificios, se dijo. Llevaba un chocolate caliente y un simplón sándwich en una bandeja, después del disgusto que le hizo pasar Ichijouji necesitaba algo para recargar sus tanques de sarcasmo e irreverencia. Kotemon advirtió su presencia acercarse, aunque no dijo nada. Bernadette simplemente se sentó en la mesa, al igual que Dracomon. Los tres restantes alzaron la mirada, Ganta parecía el único sorprendido porque se atreviera aparecer, Hameln parecía calmado aunque claramente tampoco se esperaba que ella al final decidiera aceptar la invitación. Cuddy no parecía ser una persona fácil de tratar.

Venimos en paz —dijo el dragón para cortar el silencio. Bernadette sólo sacó de su bolsillo cuatro pequeñas barras de chocolate, amargo, y se las acercó con cierta reluctancia a cada uno.

No tienen veneno —aseguró, burlona.

Ganta miró la ‘ofrenda de paz’, al igual que el resto. Salido de su impresión, contestó:

No lo puse en duda.

Bernadette se encogió de hombros, murmurando un ‘deberías’. Aunque el chocolate no tuviera nada extraño, el sólo hecho de que ella estuviera obsequiando dulces a seres humanos era para armarse toda una teoría de conspiración.

Mejor prevenir que lamentar —dijo ella.

Hameln, en cambio, regresó la vista a los documentos.

Veo que decidiste venir.

Al parecer no era alguien de muchas palabras. O por lo menos, no era tan animado como Ganta.

No por preferencias —aseguró—. Pero mi interés puede más que mis gustos… y creo que puedo obligarme a soportar compañía siempre y cuando sean sólo ustedes. Así que heme aquí, Mr. Halloween —llevó la taza de chocolate caliente (ahora tibio) a sus labios, y bebió—. Tanques de irreverencia y sarcasmo recargados. ~

Con azúcar en su sistema ya podía ponerse a trabajar.



- - - -​

Post exprés. (?) Espero haber usado bien a Hameln y Ganta [MENTION=1033583]Mr Pumpkin[/MENTION] , [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] . Bernadette está dispuesta a cooperar con los nuevos… aunque con los del Grupo Zero parece ser otra historia. (?)

Perdón por saltarte, [MENTION=53682]Kira.[/MENTION]
 

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Perdón perdón :(, mucho que estudiar @_@ pero aquí va c:

.......​

Tras la celebración de su padre antenoche por la citación de Ichijouji, Ganta se disponía a levantar temprano y como siempre limpiar las cosas que había hecho su padre.

Tras lavar los platos, Ganta escucha que su padre se levanta y al igual de animado que el le hace un gesto de que hoy le irá bien, el chico solo se dispuso a sonreír.

Mi pequeño hijo en el grupo zerooo - Le dijo su padre llorando de la emoción - Tu madre estaría orgullosa de ti, serás el mejor!, ¿Cierto Pandamon?
Hm - Cabeceo Pandamon dando la aprobación al padre.
Jajaja, si no es para tanto... además me tengo que ir... ¿No se está haciendo tarde para abrir la tienda?
El padre miró su reloj y salió corriendo, sin antes desearle todo lo mejor.
Ese viejo, ojala se comporte sin nosotros acá Miro a pandamon y este le dio su aprobación con la cabeza
Ya pandamon, llego el momento, vamonos! Dijo dirigiendose a la entrada de la casa, se puso los zapatos y salió.

......​

Luego de salir de la reunión, Ganta pensó acaso si esta sería una buena idea, de todos modos todos ellos no tenían la culpa de lo que había sucedido, pero era entendible que ellos no lo aceptaran a la primera si creían que era un remplazo, Ganta se ponía en la situación de como sería si su padre trajera a otra mujer y la hiciera pasar por su madre..., al pensar en esto solo atinó a transformar su mano en puño y bajando la cara se dijo así mismo "Te encontraré"
Pandamon observó a su compañero, el tomo su mano entre las suyas

Calma Ganta - Ganta lo miro y en seguida cambió su rostro a uno feliz Jajaja, no te preocupes Pandamon, estaré bien
Pero pandamon tomo con más fuerzas su mano Que pasa? Ganta lo miró y Pandamon tenía una cara extraña, como si hubiera visto un fantasma, Ganta se dio vuelta para mirar lo que era y divisó a Hameln de espalda y Kotemon mirando al digimon de un modo muy raro (xd)
Vamos con ellos? Dijo Ganta a lo cual Pandamon dijo "No" con su cabeza Ahh Pandamon, Kotemon solo trata de ser bueno contigo
Pandamon nuevamente respondió un "No" y Ganta rió, tomo a Pandamon con su mano y salió corriendo tras de Hameln.

-¡Ey! Oye!
Se detuvo cuando escucho alguien llamarlo. Tuvo suerte de que no se trataba de nadie queriendo agredirlo el primer día en el grupo. Era solo Ganta, intentando seguirle el paso, algo que le permitió. El chico se detuvo junto a él unos segundos y ambos empezaron a caminar nuevamente en cuanto este recupero el aliento.
-Lo siento, no sabía que estabas siguiéndome.
-No te preocupes. Vaya –continuo hablando el un poco más relajado- Estos chicos son bravos, no parece que vayan a aceptarnos por las buenas.
-Supongo que es normal una reacción así. No tengo mucho más que decir al respecto –el enmascarado movía la cabeza como imitando gestos, sin embargo no podía verse las expresiones de su rostro.
-Fueron muy groseros. Si se atreven a hacerle algo a mi Hameln los atacare –dijo Kotemon recibiendo una caricia en la cabeza como respuesta de su camarada, aunque también para calmarlo.
-¿Vas a leer todo ese archivo? –pregunto Ganta señalando la carpeta que Hameln llevaba. Entonces este volvió a verla.
-Sí. Es lo necesario…-giro su rostro viendo a Ganta- Podemos revisarlo juntos si quieres…o puedo hacerte un resumen.
-Jajaja –Ganta rio un poco aunque parecía algo nervioso- Esta bien, leamos juntos. Terminaremos más rápido si somos dos. Eso nos pondrá a tanto de lo que hizo el equipo –entonces mantuvo una sonrisa alegre- Es bueno encontrar personas amables en este lio.
-Puedo decir lo mismo –dijo Hameln en un tono un poco más alegre- Solo lamento que Kotemon moleste tanto a Pandamon.
Ambos miraron hacia abajo encontrándose con que Kotemon tocaba las orejas del oso sin que este reaccionara en lo absoluto y solo continuara caminando.
-…¿Qué? Es tan suave –Ambos tamers rieron un poco suave sin levantar mucho la voz. Quizás con algo de timidez.
-¡Bueno! Supongo que yo iré a clases ¿Cuál es tu curso?
-Tercero de preparatoria –respondió Hameln deteniéndose igual que su compañero.
-Oups…yo estoy en primero. –el castaño se llevó la mano a la nuca.
-Entonces nos veremos en el próximo periodo libre, para leer estos documentos. Podría ser en la cafetería.
-Genial. Ahí te veo.

Se saludaron velozmente antes de que cada uno tome su camino. Supuso que Ganta iría directo al salón de clases, en cambio él tenía algo que hacer antes de dirigirse a la suya. A pesar de que la campana de finalización del periodo libre había sonado.
Ganta después de esto salió corriendo tras la oficina del director, al llegar toco su puerta.
- Adelante - Se escuchó
Ganta entró - Ahh eres tu Mak.. - Poniendo unos papeles sobre la mesa
- No, no diga eso, ahora soy Ganta - El chico lo miró con cara entre divertida y un poco de enfado.
-Y a que vienes? - Le dijo Ichijouji observando el papeleo
- Usted lo sabe, quiero pedirle un favor.. - El chico bajo la mirada - Usted sabe a quien quiero encontrar-
-No, aún no- Respondió el director mirándolo con seriedad
-Pero usted me lo prometió, si me unía al grupo podríamos investigar y así encontrar.. ! - Alzó la voz, pero Pandamon se puso delante de Ganta y con un gesto puso sus manos en los hombros del chico para que se controlara.
-Sé que te lo prometí y aún no lo olvido, pero tienes que esperar por un tiempo, aún estamos investigando quien fue.. - Ichijouji bajo la mirada - Pero ten paciencia, más adelante será
Ganta no tenía paciencia cuando se trataba del asesinato de su madre, solo quería encontrar al culpable y el unico que lo podía ayudar no podía aún.
En el fondo se oyo la campana anunciar el almuerzo y a Pandamon como le rugía el estomago.
El chico se dio la vuelta, abrió la puerta y espero que Pandamon saliera para que el la cerrara atrás de él.

En el almuerzo se encontró con Hameln que a pesar de que este era rarito por ocultar su cara con una mascara parecía ser una buena persona, alguien muy agradable y quizás confiable.
Pandamon solo quería comer, cosa que Kotemon no lo dejaba por que estaba tocando su blandito cuerpo (?) XDDD

......​


Perdón gente por hacerlos esperar :c
 

Speed Star
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Tras la extraordinaria e incomparable reunión de la que había sido participe, Iris regresaba a su habitación, sin la compañía de Gabumon, pues éste había alegado tener tanta hambre que no podría esperarla ni un minuto más, así que se verían en la cafetería, junto al resto. Aunque la estadounidense no se esperó ver tal escena al recorrer la puerta de su recámara. Entró justo en el momento preciso en que su compatriota parecía perder el conocimiento y caía al suelo, por suerte Renamon se encontraba presente, de lo contrario Valentine hubiera terminado golpeando su espalda contra el suelo.

— ¡Vi! — exclamó la castaña en un acto reflejo y corrió desde la puerta hasta adentrarse al 'territorio' de la morena. La Digimon zorro volteó a verla en cuanto se colocó a su lado, ayudándola a sostener parte de su cuerpo. — ¿Qué pasó? —

— Se desmayó. — habló Renamon, con un tono de voz inmutable y extrañamente tranquilo. Cooper inmediatamente soltó una mirada incrédula. ¿Really Sherlock? Hubiera sido lo que ella diría de no ser porque su preocupación era mayor a sus ganas de debatirle algo al zorro. Si, Iris tenía la capacidad de preocuparse por su 'archienemiga'.

— Ayúdame a recostarla en la cama. — en un trabajo en conjunto, ambas cargaron el cuerpo de Vi y la depositaron sobre el catre. La miró por varios segundos y luego se viró para contemplar a Renamon, ella no parecía afectada por tal suceso, como si fuera algo muy común en su compañera. Percibió, por sus aires silenciosos y reticentes que la Digimon amarilla no le explicaría nada si llegaba a preguntarle. — Supongo que te quedarás aquí, ¿no? — Rena asintió levemente.

— Es probable que esté así por algunas horas. — aquello significaba que Aoi no asistiría al resto de sus clases, ni la verían por los pasillos. Y también que, sí preguntaban, Iris debía crear una excusa para su ausencia, para que cualquier metiche no se preocupara de más. La chica suspiró y se reincorporó, dio una última hojeada a la mujer y se retiró a sus aposentos. Enseguida Renamon desapareció, aunque sabía que la zorra aún estaba presente, invisible para sus ojos y sus sentidos, pero ahí estaba.

— Ojalá no se muera, odiaría tener a una roommate nueva. — aunque cínico su comentario, explícitamente 'confesaba' el querer seguir teniendo a Vi como su compañera de habitación. De alguna u otra forma se habían acostumbrado a la presencia de la otra.

Iris depositó sus cosas sobre la silla de su escritorio y deshizo el moño que llevaba alrededor del cuello y, tras aventarlo sobre la cama, se desabotonó el saco azul que portaba como uniforme. Una vez hecho esto, fue directo a la puerta, no sin antes darle un último vistazo a Vi. Efectivamente, la americana no iba a despertar en los próximos minutos, así que no la tendrían a la hora del almuerzo. Ni qué hablar, otro día sería.

Siempre había odiado ir y sentarse a comer en aquel lugar, más que nada por la comida del lugar. Para otros no resultaba ser mala ni desagradable, pero Iris era un poco más 'delicada' con esas cuestiones. Llegó, hizo cola para seleccionar sus alimentos y acto seguido fue a sentarse, como de costumbre. Varias miradas quisquillosas se posaron sobre la estadounidense a medida que caminaba entre la multitud. Sonrió de inmediato al ver cómo la gente le cedía y abría el paso. Bueno, al menos algo había 'añorado' de aquel detestable lugar. Finalmente llegó a su destino y colocó la bandeja de comida sobre la mesa, para después sentarse.

— ¿Por qué tardaste tanto? — le recriminó el alemán, quien justamente estaba a su lado. Quizás lo había hecho a propósito, un detalle así a Cooper jamás se le pasaría. Iris no le contestó, ni siquiera le miró, sólo se dedicó a acomodar delicadamente sus bien seleccionados alimentos para comenzar su 'delicioso' almuerzo.

— No es de tú incumbencia. — respondió sin sonar brusca, más bien tranquila y bastante moderada. Ya se había calmado bastante del suceso de la mañana. — Gabu. — llamó al lobo que había corrido a sentarse hasta su lado, quien antes de su llegada se encontraba platicando con Tailmon y Veemon, suceso que jamás había ocurrido. — La próxima vez recuérdame salir a comprar el almuerzo. —

— A estas alturas, dudo que te dejen salir. Pero lo haré. — aseguró el lupino, y siguió tomando de la sopa caliente que se había servido. En efecto, en años pasados Iris había sido un verdadero dolor de cabeza con los constantes permisos que pedía, sobre todo en invierno, que se perdía por días enteros para irse a esquiar.

— Iris. — llamó la indiferente, más sin embargo curiosa voz de Tomohisa, sentado frente a ella. La aludida alzó la vista y se topó con los marrones de Yuu, esperándole. No entendió bien qué quería hasta segundos después y resopló. Antes de poder contestar a su duda, Bástian saltó con la misma interrogante que el japonés.

— Verdad, ¿en dónde dejaste a Wendy? Pensé que irías por ella a la habitación. — mientras tanto, el alemán engullía una enorme hamburguesa repleta de grasa y aceite, además de ir acompañada de una extensa cama de papas a la francesa. Iris se asqueó en demasía al ver la clase de alimento que el idiota ingería, pero prefirió no comentar nada.

— No quiso venir, es todo. — continuó con lo suyo, de una forma mucho más delicada y civilizada que Köhler. — Está en su habitación de todos modos, por si te preocupaba. — claramente, aunque se dirigía al germano, sus palabras y su intención iban dirigidas a Tomohisa, respondiendo así su pregunta. El que el Peter Pan decidiera o no ir a visitar a Vi, no sería su problema.

— ¡Oh Lieb, no te pongas celosa! — el alemán elevó uno de sus brazos y lo colocó alrededor del cuello de la castaña, acercándola más hacia él. — Ya sabes que no me meto con las niñas perdidas de otros. — el semblante de Iris pareció endurecerse aún más, al mismo tiempo que Yuu suspiraba con pena ajena hacia el castaño.

— Tan idiota que te pones. — musitó la pequeña hada, quien plácidamente estaba sentada sobre la mesa, comiendo lo más pequeño que pudo encontrar para su diminuto cuerpo. Demidevimon de la nada lanzó una de las papas fritas del plato de Bastian y golpeó en la cabeza a Tinkermon. — ¡Vuelve a hacer eso, pedazo de murciélago! — amenazó, a lo que el aludido simplemente soltó una carcajada.

— Es bueno ver que al menos tenemos otro momento ameno al día. — la voz de Daika se hizo escuchar. — Gracias Köhler. — en realidad no era un agradecimiento como tal, pero sin el Europeo las mañanas serían muy aburridas, eso nadie lo refutaba. Sebástian se encogió de hombros y siguió con lo suyo, sin soltar a Cooper, y sin que ella tampoco hiciera algo para alejarse. Sin embargo, algo de pronto rompió la tranquilidad en la que se habían inmerso. Mitsue fue la primera en alzar la mirada al notar a un grupo de personas acercándose a la mesa.

— ¡Lady Cooper! Qué milagro verle por estos lares. — era una voz masculina y, notoriamente, sonaba bastante sarcástica y festiva. La chica pareció ahogarse con su bebida, pero mantuvo la compostura y solamente giró el rostro para ver quien le hablaba. — ¿Terminaste de jugar a los detectives ya? — era un chico bastante alto, del vuelo del alemán, y poseía una cabellera rubia.

— Christian, creí que ya no frecuentabas la cafetería. — mencionó ocultando su sorpresa de verle ahí. Entonces sintió algo sobre sus hombros y recién reparó en que Bastian seguía 'abrazándola'. Inmediatamente se quitó el brazo del alemán de encima. El chico rió ante aquello, porque de apariencia podía reconocer fácilmente al castaño busca pleitos-cabeza hueca-basquetbolista de la Academia.

— Sí lo hago, pero a diferencia de otros mantengo un perfil cool. —

— Tu sabes, Nevada, que la gentuza no es bienvenida con nosotros. Hay de clases a clases, querida. — ahora era una chica pelirroja de aquel grupo la que hablaba, de rasgos particularmente europeos y buen ver. Sus palabras cayeron como un balde de agua fría para Iris, que se estremeció al escuchar aquel apodo ser dicho del modo tan despectivo que la mujer había utilizado. Poco después el resto del Grupo Zero comprendió que lo dicho por la pelirroja, era acerca de ellos. — Comoquiera, qué pena que te hayas rebajado de nivel, todo por un "proyecto". — hizo el signo de comillas con las manos y luego se mofó entre pequeñas risas.

— However, disfruta el desayuno con los wierdos. — el rubio soltó una carcajada, que el resto de su grupo de élite corearon y acto seguido se retiraron de la mesa, dirigiéndose a una de mayor 'prestigio', aquella en la que Cooper solía sentarse meses atrás. Iris se revolvió y colocó ambos codos sobre la mesa, posando ambas manos sobre su cabeza. Estaba ligeramente irritada. Todos le miraron extrañados, hasta que alguien se atrevió a hablar.

— ¿Weirdos? — fue la voz de Minamoto. De algún modo ella había entendido la connotación de aquella aparente ofensa. La castaña suspiró y cerró los ojos con calma.

— Así suelen llamarlos. — luego alzó la mirada, para toparse con la de Mit, seguida de la de Daika y Alysson al lado de ambos. — A ustedes. —

— A ti también. — la Alstrometria finalmente habló, sorprendiendo a la norteamericana con tal comentario. — Digo, ya que te juntas con nosotros... —

— Ay si, olvidaba que la señorita aquí al lado era Miss Popular hace tiempo. — se medio burló el alemán, quien inmediatamente se ganó un codazo de parte de la castaña. Aunque él tenía algo de razón, una razón que ni siquiera Cooper podría debatirle: ahora ella, 'the majesty', era una de ellos. ¿Entonces por qué se sentía ofendida por las palabras de aquel rubio?

Después de todo seguía siendo una escuela.

— ¿Cómo ves? — el mismo rubio de antes hablaba, apoyado en el marco de la entrada a la cafetería. — Newbies are filling the place. — su acento era claramente inglés y bastante sofisticado.

— Se deben sentir bastante cómodos ahora que les dieron su dichoso discurso de bienvenida. — la pelirroja hablaba con sorna, apoyada en el marco contrario. En medio de ambos, una castaña estaba de pie y de brazos cruzados.

— Entonces alguien debe demostrarles cuál es su lugar, ¿no? — comentó con una amplia sonrisa en sus labios, viendo específicamente a una mesa con al menos cinco chicos de primer año de preparatoria.

— ¿Welcome present? — inquirió el chico. No hubo necesidad de responder a algo por demás obvio.

— Novatos. — susurró la de cabellera carmín con desdén.

Iris Cooper, quien para ese entonces se había ganado el primer puesto de popularidad en la Academia recién ingresó en secundaria, ahora caminaba con aires distinguidos y gráciles hacia el grupo de primer ingreso. La mayoría notó su presencia cuando ni siquiera había llegado hasta su mesa. Detrás de ella, un grupo considerable de unas diez personas más le escoltaba.

— A nombre de todos, yo, Iris Cooper, les doy la bienvenida a ésta su querida Academia. — probablemente los alumnos eran de unos dos años menores al curso de la mayor, era notable que todo en ellos emanaba un aire de inocencia e ingenuidad. — Para ello, les preparamos un obsequio. — Chris y la pelirroja intercambiaron miradas cómplices, escuchando la clara falsedad de las palabras de la 'encantadora' Iris.

— ¿Un regalo? — a más de uno le brillaron los ojos, esperanzados de recibir algo fantástico en su primer día de clases. Quién diría que ser detective sería tan genial, ¿no? Novatos.

— Así es, un regalo. — asintió el hombre rubio, colocándose al lado de la castaña y, a su ves, robando más de un suspiro de las nuevas alumnas. Y eso combinado con su peculiar acento británico le daban todo un plus. — Para que se sientan como en casa. —

— ¿Cuándo podemos verlo? —

— Oh pequeño, es simple. — intervino la pelirroja, la irlandesa. — Sólo deberán seguir las pistas que encontrarán a lo largo del pasillo. Serán detectives, ¿no? Por algo se empieza, ¡y qué mejor que un suculento obsequio al final! — si Iris era quien encantaba, Jodi era la reina de las palabras.

A continuación, Iris les guiaba por dicho pasillo repleto de pistas en el suelo y en las paredes, indicándoles el camino a seguir para encontrar la olla de oro al final del arcoiris. Desde los balcones de la Academia, Cooper y su séquito aguardaban el momento final en que los novatos encontrarían el 'regalo'. Tomarían fotografías, vídeo, todo con tal de que ese momento quedara grabado en la historia de la DDA. Habiendo llegado al patio central, una bomba de chocolate oscuro les aguardaba, seguida de explosiones de confeti y brillantina que cubrieron todo el lugar. Al final los novatos se convirtieron en estatuas multi-colores del líquido amargo y las luces de las cámaras no se hicieron esperar ante la mirada confundida y algo doliente de las víctimas.

Las risas no tardaron en llegar por parte de chicos y grandes. Mientras tanto, la castaña admiraba otra de las tantas bromas en la historia de la Academia que ella y su grupo habían ideado, planeado y ejecutado con maestría. Obviamente cada año era una reprimenda para ella y el resto en las oficinas de Ken Ichijouji, pero juraban que valía la pena ver aquellos rostros frescos y perturbados. De todos modos, por la posición económica o status del grupo popular y bromista, siempre salían bien parados de todas sus travesuras.

Inconscientemente la atención de la castaña fue dirigida a la mesa de los tres nuevos integrantes del Grupo Zero, los reemplazos. Una mueca cínica se dibujó en sus labios. ¿Ella ya no era cool? Eso estaba por verse. Tomó una servilleta y con una pluma sacada de su saco, escribió una palabra, para después rolarle la hoja a Sebástian.

— ¿Novatada? — el chico leyó en voz alta, haciendo que toda la mesa le escuchara. La americana asintió. — Ahora si hablas mi idioma, mein lieber. — la misma mueca perversa se reflejó en el germano, quien tras un intercambio de miradas con Demidevimon, se puso de pie.

— Oh great, lo que estaba esperando. — Gabumon, incitado por las acciones de su compañera, reveló las gafas de sol que traía escondidas entre su pelaje y se las colocó. — Tienen al Digimon perfecto para tal labor. — sonrió, mostrando sus filosos colmillos.

— Creí que ya no usabas los lentes. — acotó Tailmon, aunque ninguno pasó por alto el repentino cambio en la actitud y seguridad del lobo. Ya no era más un secreto el motivo de aquellas gafas.

— Son casos especiales, ya sabes. —

— ¡Así me gusta! — Demi voló hasta posarse sobre la cabeza de Gabu. — ¡Extrañaba al viejo Gabumon! —

— Bueno, manos a la obra. — Bastian dejó su almuerzo a medio comer y se adelantó, no sin antes darse la vuelta y contemplar a Tomohisa. — ¿Vienes o no? —

— Siento que se meterán en problemas. — confesó, poco convencido. Aunque por dentro le entraba la curiosidad de ver qué haría ese par.

— ¿Y? — Yuu suspiró.

— Alguien tendrá que cuidarles las espaldas. — se levantó de su asiento y Tinkermon voló hasta su hombro. Por alguna razón a ella la simple idea de una novatada le parecía fascinante.

— Iris, ¿están seguros de esto? — habló Motomiya, antes de que el grupo terminara de alejarse. Tras ponerse de pie, la castaña vio al compañero del Veemon y sonrió.

— Después de todo es la vida escolar Daika, ¿no es así? — le guiñó un ojo, sin una intención seductora de por medio, y corrió junto a Gabu para reunirse con sus cómplices. Dio un último vistazo a la mesa vip a lo lejos y entornó la mirada, para luego voltear a ver al castaño. — Hey, te necesito. —

— Ya lo sé. — dijo casi en un murmullo, aprovechando la cercanía entre ambos, tomó la mano de la estadounidense para cerrarla entre la suya. De nuevo fue un momento efímero, pero pasó. Iris le había correspondido tal gesto, dos veces al día.

— Vida escolar, ¿eh? — resopló el japonés con una sonrisa.


Listo [MENTION=176369]October[/MENTION] te toca xD muehehe~


¿Qué es una escuela sin este tipo de cosas? :B Nada personal, chicos. Pero la jefa no está y necesitamos hacer relleno del bueno(?) [MENTION=41491]Carrie[/MENTION] [MENTION=400623]Blair'[/MENTION] [MENTION=218552]N![/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=1033583]Mr Pumpkin[/MENTION]

Y si, Iris antes era demasiado chocante y detestable :x
 
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— Oye, Tomohaya —llamó por lo bajo al compañero a su izquierda, una vez hubo obtenida su atención le indicó que observara a uno de los nuevos, el particularmente 'rarito'— Damisela en apuros a las tres, 'héroe'.
Yuu normalmente se hubiera cabreado con ese comentario, es decir, quien se creia Khöler para "marcar" a Halem como victima , aporvechando ademas de incomodarlo a el mismo. Pero debia admitirlo, el aleman le estaba comenzando a hacer gracia.

La reunion termino de manera fugaz y dejo un mal sabor de boca.
Aunque el practicante de Parkour mantuvo la calma, en su retina estaba incrustada la imagen de Kasai asesinado, la sangre por todo el lugar, al pobre Doru desvaneciendose en el aire y a Vi en estado de shock. Y ahi estaban, mas personas reemplazandolos, a cada uno de ellos. Por mucho que supiera que eso iba a pasar y el porque, no puedo evitar rememorar a sus compañeros caídos o desaparecidos.
La imagen estuvo tan presente en la mente del joven japones que cuando se dio cuenta no sus compañeros ya habían salido del salón, incluso Vi se había escabullido por si sola y solo quedaban Halem, Ganta y esa mujer, Jessica en la habitación, cada uno con sus repsectivos digimon.

-Yuu, te veo en la cafeteria- le aviso Tinkermon sacandole de su trance, no se detuvo a esperar reaccion de su tamer, y salio disparada.

Algo habia llamado la atención de la detective en miniatura.

-Esa tal...Cuddy- comenzo a susurrar para si misma. Le ayudaba a concentrarse-...su cara... me es familiar.
La tipo virus recordaba mientras volaba rauda entre los pasillos. Finalmente rastreo a la chica y su dragón en el patio principal.
El hada comenzó a observarla, había despertado su curiosidad, habia algo ene sa nueva estudiante que no podia deducir, pero sabia que estaba ahí y no descansaria hasta recordar donde antes la había visto.

Yuu salio lentamente de la sala, deseaba de encontrar a Vi, necesitaba hablar con alguien y nadie mas podria entenderlo mejor, despues de todo ambos compartian un lazo y ambos habian visto la muerte de Kasai. Sus demas compañeros estaban desaparecidos, el japones habia sido el unico cuya muerte estaba confirmada.
Pero lo unico con lo que se topo en su recorrido

—Mitsue, ¿seguirás escudándote en el pasado? —Si la pelinegra había empezado, él iba a seguir— Si es así, puedes tomar tus cosas y largarte, porque esa actitud no sirve de nada en este trabajo. La gente va de rotativa en esto, si ustedes no pueden entenderlo, entonces no tienen la real madera para ser detectives —le miró todavía con severidad, luego de un gesto siguió su camino—. Con tu permiso. Debo decir que Ayako-san es irreemplazable y que me gustaría dirigir con ella, ¡pero los muertos no vuelven! Grábate eso, Minamoto-san.
El director solo camino de manera agresiva, parecia una felcha disparada por un arco.
Yuu lo habia visto inmerso en otros casos, los sentimientos supimidos y su atención enfocada en el asunto, pero nunca lo habia visto asi, nunca habia escuchado hablarle a alguien de esa manera. parecía otra persona...

-Ken- llamó el japones pero no hubo respuesta, Ken siguio caminando.
El muchacho se aceleró el paso , hasta casi golpear el hombro de quien admiraba oh mas bien , quería.
-Ken, ¡Ken!- Se le cruzo y lo detuvo agarrandolo de los brazos para que le prestara atención.

-¡Ahora no Yuu!-le gritó safandose con un fuerte movimiento de su brazo empjando al muchacho un par de varios centrimetos.-¡No estoy de humor para lidiar contigo!- dicho esto, el director se adentro en el salón otra vez, donde aun se encontraban los dos chicos nuevos.
El pecho de Yuu se hundio y sintio un nudo en la garganta. Ken jamas lo había tratado así, sus ojos se enrojecieron y su mirada se perdio por un momento.
Pero se aseguro de que nadie notara su reacción.
Una vez calmado camino hacia el comedor, ya era hora de comer y seguramente Vi iba a estar ahí.





-¡Que estas tramando ahora mosca absurda!- Irrumpio en la escena la Chillona voz del murcielago, Demi. El escondite entre las ramas que se habia asegurado Tink se veia comprometido ante el escandalo que estaba apunto de suceder.
Ahora ademas la muchacha se encontraba acompañada de los otros dos nuevos miembros. Eso solo significaba mas posibles personas que la podrian descbrir.
-¡Cierra el hocico bola de murciélago!
-¿Como me llamaste?
-¿No tienes que ir a molestar al apestoso e tu tamer?
-¡tu eres la que nunca se separa del tuyo! , seguro planeas asesinar a algun digimon y absorber sus datos
-¡Pues si no te callas ese digimon seras tu!
-Quien te crees para decirme que hacer

-¿Oigan, escucharon algo?- Pregunto la albina a sus compañeros, su fino oido habia hecho que notara el alboroto. La joven comenzo a mirar hacia la derecha en busca de la fuente del ruido.

-Maldición-El muerielago estaba arruinando sus planes, pero la pequeña hada tiene mas de un as bajo la manga.
-Tinkermon Digivolve AH!- Un aura de datos color mostaza cubrieron su cuerpo y luego se agrandaron hasta el tamaño de un chico de alrededor 14 años. No muy alto pero mucho mas que a lo que estaban todos acostumbrados para el hada. -Petermon!

-¿Que?-Se sorprendio Demi.-¡Asi que quieres pelear! ¡muy bien!- Pero antes de que el murcielago evolucionara Petermon le tapó la boca con una mano y se escondio aun mas entre las ramas.

-Muy bien demi, si no quieres colaborar tendre que hacer esto-dijo con una voz delicada el hada ahora etapa campeón.
Con su derecha prcinaba al murcielago contra su pecho y tapaba su boca, y con la izquierda bajaba los vendajes de su boca , dejandola al descubierto. El Nigthmare soldier conteplaba al tipo data entre sorprendido y exaltado por lo que estaba sucediendo, nunca habia tenido la oportunidad de observar a la evolución del hada de tan cerca ni tantos minutos seguidos.

Petermon acomodo un poco su cuello se preparo para ejecutar una tecnica que , Demi nunca habia visto al misterioso digimon hacer eso.
-Fantasía de Medianoche- El digimon hada de nivel campeón silvo una hechizante melodia. Su molesto acompañante trato de protestar pero no fue capaz de hacerlo antes de caer dormido.

-¿Enserio no escuchan nada?- insistio Cuddy, pero de nuevo recibio una negativa de sus compañeros, quienes no poseían su agudo oído.
-Estoy segura de haber escuchado una melodía.- miro esta vez hacia el árbol, pero si ella es observadora, Petermon es mas escurridizo.
Dracomon, al igual que Kotemon estaban muy adormilados por la tecnica del Data. Esto llamó la atención de pandamon, quien por su nivel no se vio afectado por esta.

-Muy bien mi digimon perdido, Ahora te iras en paz hacia donde este Bastian. Y cuando lo logres despertaras sin recordar lo que pasó - El rechoncho y dormido digimon asintio y se fue volando del lugar. Cuddy lo noto salir del arbol, y se le hizo extraño que un digimon como ese pudiese silvar de manera tan armoniosa, pero era la unica explicación logica.

Petermon dio un ultimo vistazo.

-veamos, su chocolate es holandes, reconozco el envoltorio de este verano... Puede ser.

- Apresurate Yuu , Ai ya esta por salir
-ya voy , ya voy- El pelinegro vestido de traje caminaba mientras el hada flotaba a su alrededor, en medio de una masa de personas vestida de etiqueta.
Su tía Ai estaba apunto de participar en un desfile de modas, donde participarían algunas de las modelos mas destacadas del ultimo tiempo.
Entre la multitud una chica vestida con un cort vestido negro y tacones se abría entre la gente hecha una furia, se podia ver la indefrencia en sus ojos.

-A un lado porfavor- Paso junto a ellos, Yuu se movio un para dejarla pasar. Tras ella, Dracomon iba sin mirar el camino, con sus ojos pegados en una consola portatil.
-Eso es! , el ultimo gimnasio al fin, luego solo debo derrotar a los malos y entrar en la liga- Casi choca a Yuu, si no hubiese sido porque este se movio del camino aterrado como una niñita

-JAJAJA, habia olvidado que el temias a los dragones!
-¡Calaté!-
El hada reia , pero no se le había escapado nada de la escena. Su compañero no lo había notado, perola muchacha era muy pálida y tenia el cabello claro, ya que toda la atención se la había llevado el repitl, pero un detalle así puede llamar facilmente la atención de su compañera
-Claro ella estaba en aquel desfile...jajaja sabia que te había visto antes.- Un poco mas conforme, petermon degenero en Tinkermon y se fue volando, había pasado desapercibida y resuleto uno de sus "pequeño casos curiosos" como les llamaba.

Pero su diversión no terminaba ahí , aun no eran ni las 4 de la tarde y ya estaban organizando una novatada.





Perdonen el retraso [MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=41491]Carrie[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=176369]October[/MENTION] [MENTION=1034617]Ari[/MENTION]suDokuru [MENTION=1034276]Mr[/MENTION]Pumpkin y los que faltan.
 

Just close your eyes each loving day
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A D V E R T E N C I A !
Fuerte contenido de bullying (¿



La imagen de su compañero huyendo con la luna llena introduciendo la melancolía a mitad de la noche abarrotaba su mente, ¿cuántas veces en el verano no pensó en llamar al Director Ichijouji para preguntar por los avances de la investigación sobre su paradero? Y ni hablar de los deseos que tenía por escuchar buenas noticias; nunca se había preocupado por nadie más que por él mismo y tal vez un poco por Demi, recientemente también por cierta chica estadounidense, ¿significaba aquello el preludio de una nueva actitud? ¿Un nuevo Bástian?

¡Verdammt! —Buffó y rió con aquél tono burlon, ¿En qué diablos estaba pensando?

Se sentó en una de las tantas mesas del comedor para compartir espacio con sus mismos camaradas. Nada podía saciar de sobremanera sus ansias excepto tal vez una apetitosa comida en gran cantidad y sobretodo ‘saludable’. Se abarrotó la cavidad bucal con cuantas papas en la francesa cupieron en ella, masticó un par de veces con mucha desesperación y, acto seguido, musitó con su boca desbordando de lo lleno.

¿Por qué tardaste tanto? —la única persona de su devoción aparecía en escena: Iris Cooper se sentó a su lado visiblemente molesta.

Intercambiaron palabras y no se hizo esperar la típica pelea, Tomohaya(¿) intervino un poco, pero al final todos notaron que hacía falto algo, o más bien alguien: La presencia de Wendy era añorada por su querido Peter Pan. De ahí en adelante, nada más interesante atildó la hora del almuerzo más que el momento en el cual la norteamericana se vio abordada por sus antiguos compañeros de curso, éstos le señalaron de manera indirecta con sus comentarios hirientes, hecho que a su vez desencadenó la ‘actividad ilícita’ que el alemán planteaba realizar con todo gusto y placer.

Salieron de la cafetería encabezados por Cooper y Köhler, un poco más rezagado venía Tomohasa y aún más atrás, les seguían Daika, Mitsue y Alysson movidos completamente por la curiosidad. El resto de la tarde pasó de largo, el plan tendría que ponerse en marcha en horas extra-clase para que no quedara ni una sola alma andante por ahí que fuese a fungir como testigo de la atrocidad que iban a cometer. El sol cayó por completo, era tarde pero no lo suficiente como para prohibir la salida de los dormitorios, tan sólo cuatro jóvenes al final se decidieron a continuar la treta.

Köhler, Cooper, Vi y Tomohisa se reunieron junto con sus respectivos Digimons dentro del gimnasio de la escuela (edificación enorme y de amplia altura que el germano conocía como la palma de su mano) para afinar los últimos detalles. Köhler se hizo camino para plantarse sobre una de las bancas del lugar y así poder ver los rostros de cada uno de sus compañeros, comenzó a repartir las labores y posicionamientos que tendría cada quien. Y sus ojos brillaban con emoción cada que hacía un señalamiento, no podía desfigurar su mueca ladina y por supuesto sabía que se estaba metiendo en problemas, pero todo bien valía la pena por un rato de diversión sin precio y, sobretodo, por complacer los deseos de la Cooper. En seguida se acercó a la susodicha.

¿Qué te parece el plan?
Ideas estúpidas tan solo pueden surgir de una mente tan imbécil –Se giró media vuelta para darle la espalda
Te recuerdo lieb, que ésta fue tu idea —Se acercó, invadiendo un poco más a la castaña. Casi podía percibir la fragancia de su cabello— Yo tan sólo porto con orgullo tu consigna

Hizo amago para pasar sus brazos por alrededor de la cintura de la chica y atraparla, cuando de pronto una criatura apareció volando de la nada y se posó sobre su hombro, irrumpiendo abruptamente el momento privado de los líderes de la ‘actividad’. El alemán se sacudió el brazo con fuerza y enojo.

¡Tarado! ¿Conseguiste lo que te pedí?
Por supuesto que sí, ¿Por quién me tomas, idiota? —El murciélago sonrió mostrando sus afilados sientes
Bien —El alemán desembolsó su D-3 y apuntó con éste al ser digital, una luz le cubrió enseguida provocando que sufriera cambios morfológicos— Ahora ve a tu posición y ya sabes qué hacer
Será un honor

El demonio se alejó volando para colocarse en el punto más alto de la estructura metálica del edificio. Estando ahí, nadie repararía en su presencia a menos de que hiciera un movimiento en bruto que le delatara ante los demás. La escenografía estaba completa: Gabumon y Demidevimon habían robado varias cajas con diversos víveres de la cocina del colegio, los chicos se habían encargado de mover el octágono de artes marciales hasta el centro de la duela de básquetbol, las chicas habían acomodado las luces para atenuar el lugar en donde se llevaría a cabo el espectáculo, tan sólo faltaban los partícipes protagonistas.

El agente cordial que se encargaría de atraer a tales víctimas (en base a mentiras y artimañas) sería Tomohasa pues, después de la negación por parte de Ghandi y Minamoto, Peter Pan era el miembro con el semblante y carácter más tranquilo lo cual podría jugar a su favor a la hora de realizar las labores de convencimiento y/o confiar en la veracidad de sus palabras.

Se colocaron el vestuario y tomaron sus posiciones; ya todos estaban listos esperando que llegara el nipón acompañado de la triada nueva del grupo, escuchaban de un momento a otro los pasos venir de cerca, iban a saltar a la acción cuando de pronto se detuvieron en seco percatándose de que los que entraron al edificio no eran nada más ni nada menos que Daika, Mitsue y Alysson. Sebástian refunfuñó entre dientes y se encaminó para encararles.

¿Vienen a fastidiarnos? —preguntó con seriedad
¡Cállate bruja escandalosa! —La menor de los recién llegados dio un paso al frente— Estamos aquí para tomar parte

Bástian dio un paso apenas visible hacia atrás, la enana lo había obligado a hacerlo pues se le había acercado en demasía con una mirada amenazante. En seguida les indicó que tomaran asiento para apreciar con esplendor el show, Gabumon les proveyó de material para que inclusive participaran en el mismo. De pronto todos fueron mandados a callar pues escucharon pisadas venir de nuevo, y en aquella ocasión si se trataba de los invitados de honor.

Y bien, ¿en dónde están los demás? —Preguntó la albina molesta y de brazos cruzados
¿Qué ofrenda de paz quieren hacer con nosotros? —Indagó ahora el tal Ganta
Esto es muy extraño —Agregó el de la máscara y apariencia femenina, sin perder de vista al japonés del veterano grupo.

Súbitamente las luces se fueron, quedando así casi en penumbras, el demonio alado bajó del techo sin ser visto y embistió con sus brazos y alas a los compañeros digimon de los nuevos. Éstos, al sentir el brusco movimiento, entraron en estado de alerta; demasiado tarde pues, sin percatarse cómo, un sexteto forrado en gabardinas oscuras y capuchas les asió de los brazos con fuerza y los embistió hasta obligarles a entrar al ring en medio de la cancha, cerrando tras de sí las puertas para evitarles escapar.

Las spotlights volvieron a medias para acentuar tan sólo el centro del espectáculo, los rostros furiosos de las víctimas no resultaban ser sorpresa. El trío de novatos se dirigió miradas entre sí, poco o nada tuvieron para seguir intercambiando más gestos o palabras pues se vieron inmersos al instante en una lluvia de blanquillos provenientes de todas y ninguna parte. El enmascarado trataba de esquivar con agilidad las amenazas, la chica albina se escudaba con la figura del nipon castaño mientras gritaba furiosa con todas sus fuerzas, el trío se acomodó espalda con espalda para mitigar los daños; todo resultaba ser inútil. Al cabo de unos minutos los jóvenes se encontraban bañados de un semi-líquido viscoso, con mal olor y por encima mal aspecto. Y cuando por fin todo parecía acabar, se vino lo peor: una lluvia de plumillas de aves cayó sobre ellos para atildar su apariencia ridícula y ajustar la conmoción del momento.

Risas y carcajadas eran la música que sonaba de fondo, algún encapuchado se acercó en seguida lo suficiente para poder disparar el flash de su indiscreta cámara mientras algún otro de voz grave gritoneaba ‘alegres’ frases, encendiendo aún más (de ser posible) la furia de los desafortunados.

Tres pequeñas aves se han caído del nido
Extiendan sus alas para emprender el vuelo, losers
No se pierdan mañana los carteles con sus rostros pegados por todas partes
¡Bienvenidos, novatos!

Y tal como al principio, las luces completas volvieron de golpe, anticipando de ésta manera la llegada sorpresa de múltiples figuras no invitadas al evento. Los victimarios y cómplices digimon huyeron despavoridos por las diversas salidas tratando de escapar a la autoridad y dejando tras de sí a una multitud de alumnos divertidos y burlones que continuaban el espectáculo recién armado por los anteriores. Al cabo de unos minutos, el lugar cayó en silencio por la aparición en escena de la máxima autoridad del colegio: el director Ichijouji. Ken se aproximó pesadamente a liberar a los nuevos alumnos del grupo Zero con un semblante bastante serio y hasta tal vez engorroso; no hubo necesidad de indagar o cuestionar a los afectados pues era claro que todos sabían quiénes eran los responsables de tal sucia treta.

Por alguno de los pasillos deshabitados del colegio, Cooper y Köhler habían tenido la fortuna de toparse (¿) mientras huían, Gabumon y Devi se les habían separado. Presos de la adrenalina, los chicos aún corrían desesperados pese a saber que los inminentes peligros habían ya quedado muy atrás; fue el alemán el primero en pisar el freno para tranquilizar un poco las aguas.

Tu idea fue brillante, mein lieber —paró en seco y tomó a la estadounidense de la cintura para hacerle detener por igual y atraerla hacia él— cada día estoy más convencido
¿Convencido de qué, tarado? ¡Suéltame! —la castaña forcejeaba, pero los brazos del chico eran más gruesos y fuertes, poco a poco fue resignándose ante el tacto— ¡Aléjate de mí! —pronunció, un tanto seria
¿Esto es lo que en verdad quieres? —Apeló el germano, su rostro se iba acercando más y más hacia el de la estadounidense quien se encontraba completamente atrapada a merced de la voluntad del chico, no había escapatoria.
Aléjate, Bástian —demandó tajante. Para el alemán, escuchar su nombre por segunda ocasión de los labios de la chica fue como un meteorito gigante. Le liberó de su amarre, mas no de su acosamiento visual, Iris por su parte emprendió su camino, se encontraba a unos cuantos pasos de la entrada a su habitación
¿Quieres pretender que nada paso en el Digimundo? ¿¡Por qué no eres sincera contigo misma!?

Un fuerte portazo; y aquella fue la única respuesta para con sus interrogantes. El chico vapuleó un par de veces con su puño la puerta, se encontraba frustrado, confundido, quería gritar, porque al final no entendía, no la entendía a ella.




Meh, los veteranos nos pusimos de acuerdo para asustarlos aprovechando que la jefa no está, so(?) asi que espero que los nuevos no lo tomen a mal ni se enojen.
¡LA IDEA PRINCIPAL FUE DE KIRA BTW! Vayan a echar fregazos a su perfil, ¡corran, corran, corran! c:
[MENTION=41491]Carrie[/MENTION] [MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=400623]Blair'[/MENTION] [MENTION=218552]N![/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=1033583]Mr Pumpkin[/MENTION]
 
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Sorry, I'm dead.
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La caída del líquido viscoso le cayó como agua fría en la mañana. Le despertó un poco los sentidos aunque no era nada estúpido para no esperar algo semejante.
Suspiro suavemente con algo de cansancio, aunque en realidad se sentía decepcionado. De un solo y simple movimiento se quitó la capucha que llevaba en ese momento, de esas enormes túnicas o mantos que siempre vestía y de un segundo a otro estaba nuevamente limpio, con la máscara blanca sobre su cara y otra larga capa completa negra y de tela un poco más fina que siempre llevaba de refuerzo. No tenía por qué sentirse ofendido, si de todas formas la supuesta broma no le había afectado en lo más mínimo luego de librarse de ella rápidamente, usando su propia vestimenta como escudo y solo retirándola cuando se hubieran acabado las trampas.

Bajo la máscara sonreía, y parecía ignorar completamente las risas de otros estudiantes mientras se acercaba a sus dos compañeros que estaban con él. Ganta había quedado bastante irreconocible luego de que Bernadette lo usara de escudo. Sin embargo, saco de su capa una toalla que puso sobre la cabeza del castaño que ahora se concentraba en quitarse la ropa arruinada.
Bernadette no dejaba de insultar y quejarse, apretando los puños cerrados con fuerza. Estaba tan concentrada que Hameln no tuvo problemas en retirarle la chaqueta del uniforme y ponerle en su lugar la capa negra, quedando el músico nuevamente con el uniforme debajo del todo.
Todo aquello mientras algo aun peor sucedía. Las risas continuaron solo por un momento…hasta que…

¡Magna Revolución!

Una poderosa onda se extendió por todo el cerrado lugar, y en unos segundos solo se escuchaban gritos de susto y todo tipo de expresiones en voz alta. Alumnos y digimons empezaron a correr de un lado a otro frente a la amenaza de Cyberdramon completamente fuera de sí, golpeando el suelo con las garras en un ataque de ira y amenazando con atacar nuevamente de no ser porque volvio a hablar.
-¡Silencio escorias! ¡Les arrancare la piel!
-Cyberdramon ya basta –pidió su tamer en voz muy baja comparada con los gritos guturales del digimon camarada que no había roto ni destruido nada. No parecía haber personas heridas pero si una manada de estudiantes en caos cuando todo súbitamente se silenció.
Justo a tiempo. Su mayor temor era que también Dracomon se uniera a la ola de odio y violencia, pero en cuanto el director entro fue como si el tiempo se detuviera. Él fue quien se llevó al trio como estaban, intentando ser lo más profesional posible. El grupo fue seguido por Cyberdramon que fue uno de los que se sometió a la presencia del director. Sin embargo no cambio su evolución, y tampoco esos gruñidos y amagues de zarpazos a los alumnos circundantes como si fuese a atacarlos en cualquier instante.

-Esto es grave. No puedo ocultar mi molestia por este suceso y lamento que hayan tenido que pasar por él.
Fueron las palabras de Ken que caminaba con los chicos hacia la dirección. Aun ni siquiera se habían limpiado correctamente.
-Tenemos cosas de que hablar…Pero sobre todo…
-Sé que fueron ellos, lo sé. Voy a matarlos, voy a matarlos.
-A eso me refiero –volvió a hablar Ken mirando a Cyberdramon quien acababa de decir esas palabras- Tu comportamiento fue innecesario y no es aceptable.
-El de ellos también lo fue, no puedes cambiar viejos hábitos y tampoco voy a cambiar de opinión.
-Suficiente –Hameln sonó un poco más severo girándose hacia Cyberdramon quien caminaba detrás de todos- Lo lamento director. Debí controlar a mi camarada…esto no volverá a ocurrir.
-Eso quisieras –respondió el digimon muy confiado- ¿Debo recordarte que es lo que somos Hameln?
-¡Eso fue antes de entrar a mi instituto! Y no se hablara más del tema ¿Quedo claro? –Ken levanto la voz ante el tamer y su digimon. Hameln solo hizo una reverencia y eso fue suficiente para alertar a Cyberdramon de su error. A el podía pasarle lo que quisiera sin que le importara…pero sus decisiones tendrían repercusiones en su tamer, algo que no deseaba. Por esa vez tuvo que bajar la cabeza.
-Por favor vayan a los baños cerca de aquí. Los esperare en mi oficina para conversar –Fueron las últimas palabras de Ichijouji que termino por retirarse.
-No puedo creer que lo hicieran…esos malditos…-se quejó Bernadette impotente.
-También estoy furioso…Pero…-Ganta parecía más apagado de lo normal.
-¿Por qué gastar energías en esto? –Les dijo Hameln llamando la atención de los chicos que en cuanto voltearon a verle lo encontraron con una túnica negra de algunas plumas y un casco de hueso sobre la sien ¿Cuándo se había cambiado?- Todos sabemos quienes ganan y quienes pierden al final.
-¡Es fácil para ti decirlo! –Soltó la Cuddy de inmediato- ¡No te toco ni una sola gota de esa cosa!
-Estamos lidiando con niños –continuo sorprendiendo un poco a ambos- Infantes que no conocen nada del mundo…la forma en que actúan…es de esperar que sus mentes no se hayan desarrollado lo suficiente aun –La voz que salía de Hameln sonaba realmente como alguien decepcionado- Como victimas podemos esperar que estaremos a salvo pues no hemos hecho nada mal…Pero ellos…Ellos no son detectives. Son solo niños…Me sorprende que hayan vivido tanto. Lo más que podemos hacer ahora es tranquilizarnos, mostrarnos más adultos que ellos y tener la cabeza en alto en momentos como este. Eso es lo que hace un profesional. Obrar correctamente y con cuidado.

El dúo quedo en silencio, Ganta lo miro con los ojos entrecerrados como si desconfiara.
-¿No saliste del ejército o algo? ¿O serás un viejo como de la edad de mi padre?
-No lo soy –dijo el sonriendo tranquilo.
-Aun asi…estoy de acuerdo con Mr.Halloween…No significa que no vaya a tomar cartas en el asunto –dijo la Cuddy volviendo a marchar hacia los baños.
-Hay tantas tácticas al alcance de la mano…–volvió a participar Cyberdramon entornando la cabeza hacia Dracomon como si lo mirara a los ojos. Por un momento este le devolvió ese juego de miradas pero siguió a su tamer.
-No hay necesidad –Hameln respondió a su digimon en desacuerdo con sus pensamientos- No voy a responder a la agresión y no me uniré a juegos estúpidos. Porque yo si estoy tomando en serio mi trabajo.
Ganta entro por su cuenta también a los baños de chicos y Hameln los espero, paciente a que salieran para ir juntos a la oficina del director. Al parecer Kotemon no tenía intenciones de volver, Cyberdramon permaneció junto a su tamer.






¡Post Flash!
¿Saben que es lo mejor de llevar capa? Que no te ensucian facilmente.
Trolololololololo loooooo
A Hameln todo se la suda xD Aunque Cyberdramon ya no agitara la bandera de la paz.
Reputacion arriba. Bitch Please. Al menos Dracomon y Kotemon estuvieron de acuerdo en algo ooww (?)
Quejas a mi perfil. Cualquier post que hagan estare ahi para contrarestarlo porque soy escritor flash :,D
[MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] Usen los espacios que deje para poner cualquier cosa que deseen, o continuen el post como quedo <,D​
 
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In the forces of stupidity
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Novatada. Típico de los Estados Unidos, ¿entonces por qué carajos no lo vio venir? Bueno, al demonio con eso; Doraemon no se iba aparecer ofreciéndole una maquina del tiempo para evitar el incidente. Lo mejor era concentrarse en quitarse… eso, de encima. Bernadette intuía qué rayos era lo que estaba cubriéndoles, sin embargo, no quería corroborar sus sospechas. Era mejor no saber nada en esos momentos que se encontraba irascible y donde cualquier estupidez la sacaría de quicio.

Entró al baño con pasos apresurados y empezó a limpiarse lo mejor que pudo; al menos no había salido tan mal de esa situación, aunque no se podía decir lo mismo de Ganta. Tal vez debió haber usado a Hameln de escudo, pero en el momento de la ‘broma’ su instinto fue el que actuó en lugar de su cerebro.

Grr —Dracomon gruñía mientras observaba con impotencia a Bernadette, que aguantaba en silencio su coraje y trataba de suprimirlo. Lo único que el compañero Digital de Cuddy podía asegurar en ese momento es que el Cyberdramon con ansias homicidas era de su bando.

La peli blanca exhaló profundamente, como si eso pudiese arrancarle la irritación que nacía desde lo más profundo de su alma. La rabia la inundaba. Pero era eso a lo que se permitiría llegar, no más numeritos de histeria si podía evitarlo.

De repente, tuvo la estúpida visión del Grupo Zero siendo salpicados en el rostro por granizado de uva, y se rió estúpidamente de solo pensarlo.

¿De qué te ríes? —Dracomon no estaba de muy buen humor, y no entendía cual era el chiste. Dracomon por lo general era dulce y tan amable como un hippie recién drogado, pero cuando se metían con su Tamer, es como si escupiera veneno, acido y murciélagos en lugar de blancas palomillas de la paz vomita arcoíris.

De estupideces —contestó con simpleza, acabando ya la ‘limpieza’. No estaba como nueva, pero hizo lo que se pudo—. Ven acá, tu también estás algo sucio —alzó al Dragón en brazos y comenzó a limpiarlo. El tamaño del Digimon y el hecho de que no tuviera casi nada de suciedad hicieron el trabajo más rápido—. Como nuevo —le acarició la cabeza y depositó un beso en la coronilla de esta, después le dejó en el suelo. Con eso podía dar por terminado el aseo.

Estaba por marcharse, sin embargo, cuando vio su reflejo en el espejo sintió un pequeño impulso. Algo que debía hacer. Levantó su mano, decidida, se abofeteó ante la atónita mirada de Dracomon.

¿WTF, Bernadette?

Su Tamer simplemente le ignoró.

No vale la pena enojarse, Cuddy. Supéralo o deja que la puta ira te consuma, pero eso no va arreglar nada —se dijo en voz alta y volvió a suspirar. Esas palabras le hacían sentir mejor en cierta forma, porque eran completamente ciertas—. Esos parásitos mal fecundados no tendrán la dicha de verte revolcándote en tu enojo mientras ellos se regocijan de sus infantiles logros. Al carajo con eso —bufó—. Bernadette Mirajane Cuddy no se rebajará al nivel de Barbie Cooper, Ken sarcástico y las Kelly del set de pre-escolar.

Dicho esto, salió del servicio con Dracomon siguiéndole cual soldado.

¿Barbie Cooper? —Hameln claramente le había escuchado, y por lo visto le había caído un poco en gracia el apodo.

No te preocupes, tu apodo es mil veces mejor, Mr. Halloween —Bernadette agitó su mano despreocupadamente. Se sentía un poco, y sólo un poco, revitalizada luego de ese pequeño teatro en el baño. No mucho tiempo después, Ganta salió también de los baños; estaba quizá un poco más sucio que Bernadette, pero al final los dos estaban iguales en términos de presentación.

El chico, que se veía ligeramente decepcionado y un poco frustrado. Sinceramente, le valía un demonio cómo pudiera sentirse, pero no quería ver caras largas o patéticas a su alrededor y Ganta tenía una cara que, si bien no era deprimente, a Bernadette se le antojaba de esa manera. La mestiza se acercó a este, con cierto aire amenazante y se colocó frente a él con los brazos en jarras.

¿Qué…? —murmuró.

Bernadette simplemente le observó de pies a cabeza, como si fuera a tragárselo y escupir su esqueleto en cualquier momento.

No —suspiró dramáticamente—. No, no, no. Ganta —su mirada se tornó en una picara y burlona—, creo que este no es nuestro color —bromeó.

El chico parpadeó un par de veces, confuso, pero al final optó por hundirse de hombros y reírse.

Jajá… creo que tienes razón.

Bueno, no sé ustedes, pero es la primera novatada que me hacen —Bernadette se estiró, como si fuera un gato y posteriormente sacó su celular… o bueno, lo que antes fue su celular; estaba algo sucio pero ¡Bah! No era una chica remilgada. Un poco de suciedad no la mataría. Claro que es muy distinto estar cubierto de… eso, a estar parcialmente cubierto. En fin—. Quiero una foto de recuerdo para el día en que viva en una vieja casa con Dracomon y alrededor de cuarenta gatos.

¿Cuarenta gatos?

¿Te apuntas o no, chico maravilla? —cambió el tema.

Beh, ¿Por qué no? Algún día quizá me ría de esto —se apuntó.

¿Qué hay de usted, Mr. Halloween?

—Hameln pareció dudarlo unos segundos.

La peli blanca bufó.

Oh, venga ya. No seré amable con otro ser humano probablemente de aquí a los siguientes mil quinientos años —ligeramente hastiada por la duda del individuo de capa, le jaló para acercarle a donde estaban Ganta y ella misma.

Tomó un par de fotos. Aunque siendo sinceras estaban del asco, Bernadette moriría si se le ocurría estudiar fotografía; era mejor apreciándolas que tomándolas. Ganta se ofreció, y ella bufó, tendiéndole reluctantemente el teléfono. A regañadientes tuvo que aceptar que las de él salieron mucho mejores que las suyas. Tomaron unas cuantas, donde aprovecharon para hacer caras extrañas.

Oh, sí. Salimos hermosos —Bernadette dijo en tono que se supone debía ser vanidoso, apreciando la bizarra escena; por supuesto que Hameln salía tan taciturno como él podía ser, pero eso era lo que terminaba de rematar el cuadro. Logró hacer reír a Ganta y a sí misma, Hameln también, pero éste fue un poco más discreto con su risa.

Era lo único que podían hacer ahora: reír. Podía vengarse, pero no valdría la pena; el sentimiento de satisfacción sería efímero, sin mencionar que tendría que pagar por las consecuencias de sus actos. Así era la vida. Bernadette sencillamente no iba a dejarse pisotear por el Grupo Zero, tampoco cambiaria su manera de pensar. Sólo haría lo que mejor sabía hacer: odiar a la humanidad, repartir sarcasmos y ser el equivalente humano de una astilla en el trasero de un burro.

A veces la mejor venganza era simplemente no hacer nada.



So... WTF. Tengo aparente insomnio y coca-cola en la sangre, mala combinación. En fin, avísenme cualquier cosa. [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=1033583]Mr Pumpkin[/MENTION]


¿Barbie y Ken? WTF. Creo que el odio de mi pj a la humanidad aumentó para hacerles algo tan cruel. (?)
 

スパークル
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Las horas pasaban y la norteamericana seguía en un estado de inconsciencia recostada sobre el colchón donde su roommate y Renamon habían tenido el cuidado de ponerla tras el desmayo; la digimon zorro permanecía recargada en la ventana de la habitación esperando de brazos cruzados a que su compañera despertara, otro par de horas y la situación era la misma, Renamon estuvo a punto de ir a buscar a la enfermera cuando, como si Valentine conociera sus intenciones y quisiera evitarlas, la aludida despertó. Desorbitada y con un leve dolor de cabeza como si tuviera resaca, la joven palpó la colchoneta un par de veces antes de apoyar sus manos con seguridad e impulsar su cuerpo para sentarse, los azulados se clavaron sobre ella en un instante y casi de solo dos pasos la digimon se posó a un lado de la cama.

¿Te sientes mejor? — Preguntó con calma, Vi podía jurar que tras esa seriedad y tranquilidad el regaño más fuerte de su vida -hasta ahora- estaba esperando para salir, agitó su cabeza levemente para dar una señal afirmativa y vio en cámara lenta como el gesto en el rostro de Renamon comenzaba a transformarse. — Pudiste haber muerto, maldita sea, eres demasiado terca, ¿Acaso no te importa en lo más mínimo? Si es así dímelo de una vez — Aoi mordió su labio inferior mientras escuchaba las reprimendas de su acompañante y, cuando estuvo a punto de contestarle, el deslizar de la puerta le ahogó las palabras. Un rostro conocido se asomó y con él otro par de orbes azulados cayeron encima de los grisáceos de la pelinegra.

Despertaste — habló por lo bajo, tratando de ocultar el alivio que atentó con escaparse en su hilo de voz, luego sonrió al recordar los planes que habían estado formulándose en su cabeza desde hace un par de horas —, a tiempo para participar en la novatada.

¿Novatada? — una de las cejas de Aoi se elevó de manera inquisitiva e iba a replicar cuando nuevamente su voz fue obligada a no salir de su garganta al ver al alemán hacer acto de presencia irrumpiendo sin reparos en la habitación.

Ya la escuchaste Wendy, Peter Pan está dentro, ¿Vienes? Hay que darle la bienvenida a los novatos — sonrió de una manera bastante cínica — no seas aguafiestas y ven. — Se acercó sin esperar respuesta por parte de Valentine, la tomó de la muñeca y prácticamente a la fuerza la sacó de su área de descanso, el entrecejo de Aoi se frunció y dio un jalón para soltarse del agarre.

Puedo caminar por mi cuenta — habló firmemente antes de ver por sobre su hombro a Renamon, ésta la veía severamente como reprobando que saliera a formar parte de la treta planeada por Kohler y Cooper justo cuando acababa de despertar, pero sin muchas opciones, se separó de su sitio y los siguió de cerca.

Bingo, Peter Pan, tu niña perdida está con nosotros — el germano no se hizo esperar, soltó las palabras sin girarse y automáticamente Aoi buscó con la mirada a Yuu, el nipón esperaba fuera de la habitación —, ahora, mein lieber, toma lo que vinimos a buscar y vámonos que ya casi es hora. — Iris le fulminó con la mirada antes de adentrarse en su territorio y agarrar un par de artilugios, entre ellos, una cámara.

¿Qué tienen en mente? — Cuestionó la “niña perdida” mientras salía del lugar sin perder de vista a Tomohisa, éste le sonrió, había estado esperando verla prácticamente desde la junta y debido a que Vi “no había querido ir a comer” no lo había conseguido, hasta ese momento.

Les explicaremos más tarde, hay que ponernos en posición — se adelantó a contestar Cooper deslizando la puerta tras ella, el cuarteto caminó presuroso hasta el gimnasio, sede de la grata bienvenida que recibirían los nuevos del grupo.

[...]

El ‘escape’ había sido fructífero aunque estaban conscientes de que el castigo de cualquier forma caería sobre sus hombros, en ese preciso momento era lo que menos les importaba, Aoi y Tomohisa se detuvieron tras la larga carrera que los alejó del gimnasio; estaban en alguno de los muchos jardines que adornaban la tan enorme academia, el varón se inclinó levemente hacia adelante recargando ambas manos sobre sus rodillas y tomando grandes bocanadas de aire mientras que la fémina se limitó a recargarse en un árbol y elevar el rostro en busca de algo de oxígeno, de todas las malas decisiones que había tomado en su vida posiblemente salir corriendo para evadir por, al menos, unas horas el enojo masivo de su director podía estar por encabezar la lista. No se encontraba en buenas condiciones y esa corrida solo le regresaba las preocupaciones a la cabeza, tales que aún tenía pendiente conversar con su actual acompañante. Yuu giró su rostro hacia ella y sonrió, pero algo le arrebató el gesto abruptamente, nuevamente aquel recuerdo de su primera misión juntos se plasmó en su retina.

¿Pasa algo? — Vi se acercó de inmediato al notar el drástico cambio en las facciones de su pareja, Tomohisa negó levemente tratando de evitar esa conversación, posiblemente no era momento para entrar aún en el tema, además, el nipón tenía otra preocupación en su cabeza.

Vi, ¿Por qué faltaste a todas las clases? Pensé que solo no habías tenido hambre a la hora del almuerzo, pero, ¿Todo? — La norteamericana instintivamente se apartó un poco y se puso por demás seria, aquella reacción sólo provocó que el nipón se alertara, el joven se irguió y la miró más fijamente. — ¿Valentine?

No te preocupes Yuu, no es nada — atinó a decir la pelinegra pero el azabache no aceptó la respuesta y se acercó un poco a ella.

Vi, algo está mal, sabes que lo sé así que me gustaría que me dijeras — su voz salió con seguridad hasta los oídos de su interlocutora, la joven le miró directamente a los ojos —, confía en mí. — Esa última frase le cayó como un balde de agua fría a la joven.

Estoy enferma Yuu — sin más rodeos sus palabras salieron y helaron al varón, más al notar el semblante con el que Aoi lo dijo, no podía ser algo de lo cual no debería preocuparse. Se acercó aún más a ella y tomó su diestra entre sus manos, guardó silencio, esperando a que ella continuara. — Es algo...delicado. En las vacaciones empeoró. — No supo como continuar, no se lo había comentado en todo el tiempo que su único medio de comunicación habían sido los e-mail y decírselo todo de golpe posiblemente no resultaría en algo bueno, mordió su labio inferior y luego entreabrió la boca para decir algo más pero dudó y guardó silencio desviando su mirada hacia un lado para cortar el contacto visual con su pareja.

¿Qué tienes Vi? ¿Qué tan grave es? — La joven se soltó delicadamente del agarre e hizo un amago por alejarse pero Tomohisa volvió a afianzarse a la diestra femenina evitando que se fuera. — Por favor. — Los orbes de Aoi se humedecieron tras lo cual se acercó súbitamente a Peter Pan y lo abrazó con fuerza, el varón correspondió el gesto rodeando la cintura de ella con sus brazos. Era la segunda vez que la veía quebrarse, el único que lo había presenciado, sintió su corazón arrugarse al verla en ese estado y su preocupación incrementó.

Es complicado… — La voz de Vi era apenas audible, Yuu recargó su frente en la de ella y fijó sus orbes en los grises de la aludida.

Dímelo, quiero ayudarte, voy a apoyarte. — Aseguró, afirmando su abrazo y proyectando un gesto por demás confiable y apacible que rodeó por completo a la pelinegra. Por tercera vez en el día algo evitó que las palabras salieran de su boca, Bastian caminaba por un pasillo contiguo al jardín soltando maldiciones en su idioma natal a diestra y siniestra, cuando los iris del varón detectaron a la pareja no reflejó algo más que rabia al recordar lo que había ocurrido hace no mucho atrás.

Ya llévatela al país de nunca jamás, Pan. — Soltó de manera brusca y cínica, Tomohisa lo miró con molestia y se giró para hacerle frente, sin embargo, antes de contestarle se percató de que Valentine se alejaba a pasos agigantados, sintió la necesidad de seguirla pero al mismo tiempo llegó una tercera presencia, Tinkermon. El hada digital exigía que ya se fuera del lugar, un castigo enorme los esperaba por la novatada y si encima los encontraban fuera de su habitación a esa hora posiblemente sería peor la reprimenda. Tendría que esperar para saber qué sucedía con Vi. Dió un último vistazo al germano, no uno muy amigable, Bastian sonrió en respuesta bastante altanero y, sin más, Yuu caminó con notable enojo hacia su recámara, topándose en el camino con Daika, el aludido lo estudió con la mirada y, al notar su semblante, se le acercó.

Vamos al mismo sitio, me supongo. ¿Necesitas charlar sobre algo? — el castaño sonrió amablemente, Yuu soltó un largo suspiro a modo de afirmación ante lo que Motomiya había propuesto.


lalalal [MENTION=218552]N![/MENTION] [MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=176369]October[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION]
 
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El viento rompía contra la piel de Tomohisa, el sudor corria por su cara y su sudadera sin mangas estaba sudada en el cuello, bajo los brazos y en el abdomen.
El y su roommate se encontraban corriendo por un puente suspendido sobre el agua, en lugar de estar en su habitación. Yuu sentía deseos de salir de noche tras la escena con su novia y Daika lo había visto tan afectado que insistió en salir a correr con el.
La noche estaba templada, a pesar de ser invierno y las luces de los autos y los postes adornaban el recorrido.
Atrás los seguían sus respectivos compañeros, pero apesar de que los musculos de las piernas de V-mon era bastante fuertes, no podia correr mas rapido porque Tinkermon reboloteaba enfrente de sus ojos evitandole ver el camino. El pequeño dragón (quizas el unico al que Yuu había perdido el miedo) trataba de saltar a la estorbosa hadita, pero era imposible sacarsela de en frente, oh si quiera evitar escuchar sus risitas burlonas.
Motomiya acelero el paso adelantándose a Peter pan. El ahora segundo lugar enfoco su vista en el castaño, convirtió sus manos que llevaba en posición de karate en puños y dio un gran respiro.Estaba listo para superar a "Dave-kun"

Los jóvenes corrieron rebasándose el uno al otro constantemente, hasta terminar en un empate frente a la arena de la playa.

Cansados y agitados se desplomaron sobre la espuma de la bahía.
Yuu estaba de espaldas mirando al cielo estrellado y respirando bocanadas de aire, cuando del otro extremo del lugar Daika saco a colación el tema que los habia llevado hasta ahí.
-Y todo va bien con Valentine, Yuu-kun-dijo Daika en tono de afirmación, pero obviamente buscando una confirmación de parte de su compañero de cuarto.
-......Ella es estupenda pero...no estoy seguro de........-Un silencio lleno la boca del joven.
-¿Estas dudando de su relación?
-¡Claro que no!
-¿Entonces cual es el problema?
-No puedo contarte Motomiya.-Pronuncio sin mirarlo a los ojos
-Lo entiendo perfectamente-lo calmó el mas bajo, tratando de quitarle al interlocutor la presión de contarle sobre su vida amorosa.
El pelinegro calló unos minutos cabizbajo, despues miro al cielo y volvio a observar a Daika. Seguía con los oidos atentos al silencio de su amigo.
-Pero, hombre, estoy confundido, no se que pensar ni como actuar...Solo quiero cuidar de ella, pero es como si no quisiera que me entrometa.
-Claro que no, es Vi, ¿Lo recuerdas?
-Pero yo soy su novio...
-Yuu ella es así tenle paciencia...-el consejo del ojiverde no terminaban de conversar al otro, quien mantenía su expresión -Y ¿ya llegaron a tercera base?- La pregunta del de menor grado descolocó a Yuu totalmente. A pesar deavergonzarlo no le molesto, mas bien le hizo gracia. La expresión de sorpresa fue seguida casi al instante por una carcajada inebitable.
Despues de todo el año pasado juntos, Daika ya sabia de que maneras poder llegar hasta la médula de los asuntos con Tomohisa, quien a pesar de no huir de las conversaciones, sabia como mantenerlas poco profundas.
-JAJAJAJA , ¡eres un idiota!, simplemente no puedes hacer esa clase de preguntas
-jajajaja , veo que ya te logre subir el animo
-Amigo no te voy a responder eso-Prosiguio el sonriente chico.
-Estudio para ser detective, no debo ser un genio para deducir que no, no han tenido ningún momento demasiado privado durante el año escolar y en vacaciones estuviste rodeado de modelos en holanda.
-¿Y tu que sabes?-Bufó el ahora sonrojado Peter Pan. Esa era una de las razones por las que detestaba a los detectives, razonamiento lógico.
-Yuu-kun, la manera en la que ella te miraba en el digimundo... es especial, no te debería quedar ninguna duda, puede que a ella le cueste entrometerte en sus asuntos...pero te ama y de eso no hay duda.
Ademas tu eres un poco así tambien, no dejas que nadie se entrometa en tus asuntos aparte de Valentine, Tinkermon y yo...a y no olvidar al director "mascotita del director"
- La ultima frase le revolvio un poco el estomago a Yuu, pero Daika era su amigo y le habia alegrado la noche bastante
-Vaya gracias "motomiya-senpai"- respondio con voz fingida y forzada devolviendo la broma - Das los mejores consejos amorosos , "Romeo" , por eso "Miyamoto-chan" esta tan perdidamente enamorada de ti
-¿Estas tan celoso de ella mi amor?
-¿Que acaso ustedes si han llegado a Tercera base?

Los muchachos seguían con su guerra de bromas mientras a lo lejos V-mon jugaba en unas barras que instaladas en la playa para que los niños se ejercitaran, subiendo y bajando colgado de una de ellas. Por su tamaño le venían como anillo al dedo. Tinkermon descansaba en el espacio entre sus manos mirándolo con curiosidad mientras jugaba con sus piernas colgantes.
-Despues de todo, a pesar de ser calmado eres un V-mon y no puedes estarte quieto
-Esta en mi naturaleza, pero tu no deberías hablar de estar quieto, revoloteaste todo el camino hasta aquí.
-Lo que pasa es que eres divertido V-mon, eres facil de molestar
-Lo que pasa es que soy tu unico amigo porque soy el unico digimon que te aguanta ya que eres muy mandona.

Tinkermon hubiese contestado con alguna calamidad, pero algo llamó su atención, una presencia llamo su atención en el lugar. Vio una especie de sombra moverse frente a ellos, era inconfundible de quien se trataba.

-Renamon- Miraba hacia adelante el hada. V-mon noto eso y dejo de ejercitar para voltearse, pero algo extraño había en la cánida.
-Tinkermon, ¿estas segura? , su pelaje es diferente. - La tonalidad normalmente amarilla del suave pelaje de la tipo data estaba oscurecido, con un tono mas grisaseo, sus guantes habían tomado un color mas rojizo y sus ojos parecian estar llenos de otros sentimientos que no eran la calma con la que se la solía apreciar
-Claro que es la zorra, la reconoceria donde fuera.-El pequeño digimon voló hasta el frente de su declarada rival. quien la observo con ojos enrabiados.-¿Que tal zorra, me vienes a buscar para que patee tu trasero una vez mas?
-¡Alejate mosquito idiota!-La digimon fruncio el seño y en su hocico se marco una expresión de rabia, como un perro antes de morder
-Tinkermon aléjate, puede ser peligroso-alego el dragón azul quien tenia un mal presentimiento, pero para variar la pequeña hada lo ignoro.
-¿Que te ocurre? ¡Vuelve a hablarme así y mostrare lo que es bueno!
Renamon solamente levanto su extrmidad superior izquierda y lanzo a Tinkermon lejos como si se tratara de un insecto , haciendola impactar contra la arena. El digimon dragón reacciono enseguida lanzando un "cabezazo de V-mon, Renamon fue derribada por el.
http://www.youtube.com/watch?v=ek3sILlsw9s

-¡No es la Renamon de Valentine!- le gritó a Tinkermon, pero ella sabia que se equivocaba. Con dificultad el hada se levanto y volvio a flotar.
-Si lo es, estoy segura, pero que algo extraño le pasa es seguro. ¡¿Donde se te metió la arena zorra estupida!? -Mufo hasta el colmo Tinkermon, mas que derrotada esta vez se sentia ofendida. Utilizo "Velocidad de pesadilla" para volar extremadamente rapido hasta Renamon y embestirla con su lanzeta.
El zorro recibió el golpe, pero no fue suficiente para neutralizarla.
El impacto la hizo agachar su cabeza, pero esto solo logro que sus ojos reflejaran mas furia.
-Konekyo-Musitó con ira el tipo ¿Data?
Su técnica la cubrió de una cortina humo, la cual se desvaneció.
Su contrincantes miraron hacia todos lados sorprendidos, pero no la encontraron. Luego de aproximadamente 12 segundos la cortina apareció tras V-mon. De esta emergio la oscura digimon, y le propino 2 patadas al dragón derribandolo.

-Koyotetsu Fue la siguiente tecinca que invocó lanzadole una gran cantidad de hojas de cristal a Tinkermon. Pero el hada ya conocia esa habilidad y facilmente la esquivo con "Velocidad de pesadilla".

La batalla ya llevaba un buen rato, y el viento se estaba helando ya un poco mas, al igual que la expresión en la cara de Renamon parecia llenarse cada vez mas de furia.
-GHYAAAAAAAAAAAAAAAAA!- El alarido se escucho por toda la playa, aletrando a Daika y Yuu.
Un aura de color carmesí desprendia de Renamon. Estaba comenzando a evolucionar.
El aura de datos cubrio al digimon por completo, Daika y Yuu llegarón justo en ese momento para contemplar la tenebrosa escena comenzar.
-¿V-mon que esta pasando?- Exigio saber Motomiya.
-Es renamon, se volvio loca- respondio Tinkermon antes que el dragón.
La digievolución no les dio tiempo para hablar mas que eso, la batalla se estaba comenzando a dificultar. Pero Kyubimon no fue lo que salió de la evolución, era otro ser que, aunque similar, tenia un desplante mucho mas aterrador, al punto de que un escalofrío recorrió la espalda de los presentes.

¡¿Que es eso?!- pregunto otra vez el motomiya sacando su digivice. El aparato tenia una aplicación desarrollada por un cientifico amigo del director, la instalaron cuando viajaron al digimundo y les permitia analizar al digimon frente a ellos.
El aparato reveló que la criatura era llamada Youkomon.

AKA vil plagio.
Youkomon - Digimon Wiki

Ambos jóvenes reaccionaron sosteniendo sus digivice frente a sus camaradas, para así incitar a la digievolución.


V-mon Digivolve AH! ... Sorcerymon!
-Tinkermon Digivolve AH! ... Petermon


El enemigo al que se estaban apunto de enfrentar se veía mucho mas calmado que Renamon, pero al mismo tiempo se podía observar que era mucho mas frío y calculador, y mucho mas indiferente que antes, Sus ojos ya no reflejaban rabia, sino que reflejaban ausencia.

-¡Petermon!-Llamó Yuu -¿Estas seguro de que este es el digimon de Vi?

-No es igual que siempre, ¡pero se con toda certeza que se trata del mismo digimon y no otro!

Si Renamon se había convertido en eso, quería decir que de una u otra manera Valentine se encontraba en graves aprietos.

Youkomon permanecía quieta, pero no estaba dando una tregua, solo esperaba un movimiento para poder atacar a sus presas.
Petermon y Sorcerymon comprendieron por instinto que sus camaradas corrían peligro en el lugar.

-Chicos- Les llamo el digimon hada. -Vayan.- ese vayan se completaba solo, era un "vayan a ver a Valentine" .
-Petermon- solo atinó a decir el camarada.
-¡Yo asistire a Petermon! , ¡Vayan!- acertó a decir el digimon mago, dando a entender a los tamers que estarían a salvo y podían retirarse.

-Muy bien. Daika corramos.

Ambos chicos comenzaron a correr rapidamente, pero no fueron lo suficientemente rapidos para huir de Youkomon, quien se teletransporo frente a ellos.

-Relleno de acuario- Sorcerymon manipulo el agua de la playa para envolver a Petermon con una capa acuosa, la cula rapidamente fue absorbida por este, aumentando sus capacidades.

-Lanzamiento brillante!- El hada lanzó una de sus dagas hiriendo a la zorra, la cual se volvio a atacarle.
El duo de digimon, que parecían trabajar bien en equipo, habian posibilitado el escape de sus tamers, pero al mismo tiempo se habian enfrascado en una batalla de la que quizas no podrían salir.

Ambos chicos volvieron a la academia, a buscar a Vi quien seguramente estaba mal, y avisar a los demás que la agradable noche se había puesto mas helada de lo que todos creían.







Eso gente, como [MENTION=41491]Carrie[/MENTION] se toma un tiempo , hay que hacer relleno del bueno. Una minia saga sobre la evo corrupta de renamon nos parecio buena idea a [MENTION=400623]Blair'[/MENTION] y a mi. perdonen la tardanza y faltas ortográficas (corregire despues de publicar).

[MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] .... no me jodan, ahora pueden postear

[MENTION=176369]October[/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=1033583]Mr Pumpkin[/MENTION]
 
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OKYA XD

Al cerrar su puerta de un fuerte portazo inclinó su cabeza hacia adelante, apoyando su frente contra la madera de la entrada. Quedó meditabunda por breves segundos, abstraída en pensamientos que no tenían sentido alguno para su lógica. ¿Qué estaba esperando que pasara? ¿Qué era lo que realmente deseaba? Cerró sus zafiros con fuerza por un efímero instante y volvió a abrirlos al oír ciertos golpes afuera de su habitación. Iris pegó una oreja contra la puerta y se dedicó a escuchar. Era obvio que se trataba del alemán en uno de sus arranques coléricos, pues después lo escuchó exclamar improperios en su lengua madre. Cooper difícilmente entendió qué estaba diciendo, pero le quedaba claro que Bastian estaba molesto, y no sabía si directamente con ella o con la situación en general.

Iris ahogó un profundo suspiro.

What a mess... — soltó en un susurro suave e inaudible.

Aunque no era que hubiera alguien ahí además de ella. Se viró lentamente sobre sí misma y recargó su espalda contra el pórtico, dejando que ésta fuera deslizándose poco a poco sobre la madera, hasta que finalmente la estadounidense quedó sentada sobre el suelo de su habitación, tapando la entrada. El cuarto estaba casi en penumbras, de no ser por la luz del astro lunar que se colaba por el ventanal en medio de ambas camas y que a su vez iba creando un lecho luminoso sobre el suelo hasta sus pies. Contemplaba los cristales con un semblante perdido y algo abrumado, por no decir confundido. Pronto la espléndida y brillante Luna fue bajando hasta colocarse en una posición visible para sus ojos y ahí estaba, desde el suelo Iris observaba la estrella iluminarla enteramente. No entendía qué le pasaba. ¿Estaba así por Sebástian? ¿O era algo más lo que la afligía?

Cruzó ambos brazos al frente suyo y apoyó su barbilla encima de ellos. Una opresión en su pecho le hacía sentir que tenía ganas de...¿llorar? Sí era eso, sería la primera vez en muchos años que lo haría. Su mirada mecánicamente se fue dirigiendo al retrato que había sobre su escritorio, iluminado también por el brillo lunar. Pese a la noche, la fotografía aún podía visualizarse con algo de dificultad, pero ahí estaba esa imagen que siempre que la miraba le causaba más confusión que contento. En primer lugar, ¿por qué la tenía ahí? Ni Gabumon ni nadie más le había aconsejado hacerlo, había impreso aquella fotografía por voluntad propia en el verano. Quizás había sido un atisbo de nostalgia lo que la llevó a eso, pero sinceramente estaba a punto de deshacerse de ese objeto. Ladeó su mirada a un lado, la cama de Aoi estaba vacía, y entonces reparó en la ausencia de su compañero, la última vez que le había visto había sido en medio de la huida furtiva.

Seguro Vi anda en Never Land y Gabumon tirado por ahí durmiendo. — pensó sin mucho ánimo, al mismo tiempo en que iba poniéndose de pie.

Fue hacia su mesita de noche para prender la lámpara, para nada discreta, que reposaba al lado de su catre. Buscó algo de ropa cómoda para quitarse ese infame uniforme de encima, el cual había llevado todo el maldito día. Comenzó a cambiarse para salir en busca de Gabumon. Usualmente lo dejaría ser y hacer lo que quisiera, en el transcurso de la madrugada seguramente el lobo volvería por cuenta propia; pero sí se era honesta a sí misma, quería algo de aire fresco y caminar un poco. Y era mejor si lo hacía a solas.

(...)

Por mero instinto y algo de lógica, supuso que su compañero digital se encontraría o habría dado hasta el sauce que a ambos tanto les gustaba. Aquél que se había convertido tiempo atrás en su lugar favorito y especial para compartir tiempo juntos. Todo el edificio estaba en completo silencio, ni una sola alma vagaba por sus pasillos. No había revisado la hora, pero a juzgar por el tiempo transcurrido desde la novatada, diría que eran aproximadamente las 2, casi las 3 de la madrugada. Y sí alguien o el vigilante nocturno llegaba a verla, se metería en el cuádruple de problemas que ya tendría aguardando por ella a la mañana siguiente.

Se escabulló tranquilamente por los corredores hasta dar con los jardines externos. Y ahí a lo lejos, efectivamente, el no tan pequeño lobo se encontraba bajo el frondoso árbol. La castaña esbozó una ligera sonrisa, ver a Garurumon dormir tan plácidamente le causaba muchísima ternura, sobretodo porque, al aproximarse al enorme cuadrúpedo, se encontró con la 'tierna' sorpresa de que Demidevimon dormía arropado entre el grueso y cálido pelaje blanco del lobo. Caminó hasta pararse al lado de ambos y así los contempló por largos minutos, entre sus conjeturas mentales estuvo la idea de que los dos se habían ido de vagos tras la travesura y, golpeados por la fatiga de todo el día, habían caído exhaustos a los pies del sauce. Y como Gabumon ya sabía evolucionar por cuenta propia hasta su etapa Champion, el ver al enorme lobo ahí no era de sorprender para Cooper. Pero no quería que durmiera a la intemperie, porque existía una estúpida regla en la academia que les prohibía a cualquiera, humano o Digimon, 'acampar' en los jardines o cualquier área pública.

Garuru. — se acercó a su oído y comenzó a llamarlo suavemente, más no hubo respuesta. — Hey, Garuru, wake up dude. — escuchó un ligero 'ronroneo' provenir desde la garganta del lupino y un efímero movimiento de su cabeza hizo que corroborara sus sospechas, su amigo estaba vagamente consciente dentro de lo que cabía. — Garurumon, vamos a dormir ya. — la estadounidense colocó una palma sobre la amplia frente del Digimon y le acarició, haciendo que por el tacto poco a poco fuera despertando.

¿Uh? ¿Wat? — musitó entre dientes en un tono somnoliento. Sus ámbares parpadearon un par de veces antes de abrirlos por completo. — ¿Qué día es? — efectivamente, el can había perdido la noción del tiempo.

Tranquilo, aún es de noche, pero debo llevarte a la habitación. — Iris sacó su Digivice e hizo de-evolucionar a su compañero, regresándolo a su forma Rockie. Entonces la chica se agachó para recoger algo del suelo, al murciélago que aún no parecía despertar de su letargo. Mientras Gabumon se sacaba la flojera de encima sacudiéndose tal cual perro, Cooper se dedicó a mirar a Demidevimon entre sus manos. No podía dejar al pobre ahí, pero tampoco tenía intenciones de llevarlo hasta sus aposentos. Entonces pensó en una tercera opción y bufó, pero dentro del disgusto por pensar aquello, existía una pizca de gusto oculto. — Vamos a llevarlo con el idiota.

¿Por qué no esperas hasta mañana? — le cuestionó un somnoliento Gabumon. Ahí él tenía un buen punto, porque quien sabe y el germano ya había caído dormido como una roca.

Porque dudo que a Vi le guste que lo lleve a nuestro cuarto. — mencionó naturalmente y pasando por alto lo obvio: a Valentine le daría lo mismo que Demi estuviera ahí o no, además de que su compatriota ni siquiera estaba en su cama. Puras excusas, más Gabumon no dijo nada y sonrió para sus adentros. — Así que vamos, antes de que alguien nos vea.

Volvieron a recorrer los pasillos de la residencia especial del Grupo Zero. Iris ahora entendía lo afortunados que eran al estar viviendo ahí, porque por el momento los novatos no habían sido trasladados a sus 'territorios', por lo que esa noche podía vagar tranquila sin el pensamiento de tenerselos que topar. Llegó hasta la habitación de Köhler con Demidevimon durmiendo entre sus brazos. Iris alzó una mano dispuesta a tocar la puerta, pero se detuvo abruptamente a milímetros de la madera. Cierto nerviosismo desconocido la abordó de pronto y se mordió el labio inferior, Gabumon permanecía recargado sobre una pared continua intentando no dormirse en el proceso.

¿Y bien? — alzó un poco la voz. — ¿Por qué no tocas?

Seguramente ya está dormido. — acotó sonando lo más natural posible, para que el lobo no reparara en sus 'nervios'. — Mejor vengo mañana. — estuvo a punto de darse la vuelta y regresar por dónde llegó, cuando el lobo se aventuró hasta la puerta.

Hace unos minutos no me dijiste eso, ¿a quién quieres engañar? Está claro que a mi no, Iris. — el lobo la encaró, pero no en un gesto provocador o agresivo, porque le estaba sonriendo con calidez. Era cierto, podía evadir a todos a su alrededor, pero nunca a él. — Así que hazlo ya.

No es necesario. — una tercera voz se escuchó, acompañado del singular rechinar de una puerta al abrirse. Al lado del par Bastian apareció desde el interior de su habitación. Por su semblante, tenía pinta de recién haberse despertado, y fue el verlo en bóxers lo que confirmó aquella sospecha. Inmediatamente Cooper ladeó su cabeza a un lado, evitando así que los dos notaran el carmín en sus mejillas. Aunque no era la primera vez que se topaba al alemán en paños menores. Se sentía tan tonta en ese momento. — Tus gritos de loca me despertaron, ¿qué pasa? — aunque extrañado por la evasión que tenía la americana hacia él, fue al grano de una vez por todas.

Creo que olvidaste un 'pequeño' detalle y te lo traje. — la chica extendió sus brazos frente a él para entregarle al murciélago dormilón. Köhler vio a Demi en los brazos de Cooper y arqueó una ceja con incredulidad.

¿Y...no podías esperar hasta mañana?

Te lo dije. — carraspeó el lobo y se volteó rápidamente, para no encontrarse con la fulminante mirada de su compañera.

Tómalo y ya. — insistió la castaña, evadiendo por completo la pregunta del alemán. Bastian tomó a la pelota con alas entre sus brazos, intentando no despertarlo o sino armaría todo un escándalo. — Y bueno...ya me voy.

¿Y mi beso de las buenas noches? — esto detuvo al instante a la oji azul, quien ya se había dado la vuelta para dirigirse a su cuarto. Volteó a verlo y sus miradas chocaron. Sorpresivamente Iris no se quejó, no insultó ni hizo mala cara a la 'propuesta' del castaño. Sin embargo, se veía un claro desconcierto en su mirar, que fue fácilmente notado por Sebástian. En verdad aquella tranquila y apacible reacción también lo había desconcertado. Y como nadie dijo nada, sólo soltó una pequeña risa. — Ve, anda a dormir. Has de estar cansada. — la situación comenzó a incomodarle, porque no era así como usualmente ellos se llevaban y francamente, aunque fuese contradictorio a lo que una relación 'sana' representaba, le gustaba más del otro modo.

Igual tu, nazi. Y no andes dejando tus chucherías por ahí. — dijo, ahora si, con su usual tono encendido y seguro de antes. La americana hizo un ademán con su mano a modo de despedida y estuvo a punto de retirarse junto a Gabumon, cuando unas fuertes y veloces pisadas comenzaron a acercarse hasta el lugar. Dando vuelta por un pasillo vislumbraron los rostros agitados y acelerados de Daika y Yuu. — ¿Qué están haciendo ustedes dos? — arqueó su ceja notoriamente. Los dos japoneses se frenaron frente a ella y Bastian, que se había acercado hasta su lado, dando profundas bocanadas de aire para recuperar un poco su respiración.

¡Qué bueno que los encontramos! — exclamó Motomiya, quien apoyando una mano sobre el muro trataba de calmarse.

¡Iris! ¿¡En dónde está Vi!? — debido a lo exaltado que estaba, Yuu tomó a la castaña por los hombros y la sacudió con fuerza y sin querer. Cooper tomó los brazos del nipón y los retiró de encima.

No lo sé Yuu, no estaba en la habitación cuando llegué tras habernos separado.

Lo sé, estuvo conmigo, pero... — el moreno agachó la mirada.

¿Ahora qué le hiciste, Peter? — intervino el alemán, aunque sin soltar aquellas palabras con su típico aire burlesco.

¡No hice nada, pero debemos encontrarla y rápido! — Tomohisa estaba al borde de la desesperación, la angustia por saber en dónde se encontraba su amada lo consumía minuto a minuto; pero el otro par aún no entendía la razón. Hasta que Gabumon notó algo.

¿Y Veemon y Tinkermon?

Ese es el punto. Están en la playa peleando contra Rena... — Motomiya había hablado, más luego se detuvo para corregirse. — Es decir, con Youkomon.

¿Quién es Youkomon? — preguntó el germano.

Un Digimon virus. — la somnolienta e irritada voz del murciélago se hizo escuchar, mientras iba despertando de su largo sueño. Volteó a ver a todos con enfado. — Gracias, bola de brutos, por despertarme. Apareció un Youkomon, ¿y qué? ¿Qué la patética hada afeminada no puede derrotarlo?

Ese es el problema.

Es el Digimon de Vi. — finalizó Yuu, aún con la respiración agitada y el corazón latiendo a mil por hora. Iris abrió de golpe sus zafiros e inmediatamente volteó a ver a Gabumon, quien por la tremenda noticia ya había despertado por completo. — ¡Debo encontrarla! — se abrió paso entre ambos y continuó su carrera, perdiéndose a través del pasillo.

Yo iré a avisarles a Mit y Alysson. — señaló el japonés, dando vuelta para dirigirse a la habitación de las féminas. — Por favor Iris, Bastian, ayúdenos a buscarla. Puede estar en problemas. — dicho esto, Daika desapareció.

Todo había pasado tan rápido y tanto en un solo día: la presentación de los nuevos miembros, el rechazo por parte del Grupo Zero, la novatada nocturna y ahora Valentine y Renamon parecían estar en graves apuros. Aunque Motomiya no se los hubiera pedido, Köhler y Cooper habrían ido en busca de la estadounidense sin dudarlo dos veces, especialmente su roommate. Un fugaz intercambio de miradas fue suficiente para que los dos emprendieran su carrera para buscar en todos los alrededores de la Academia de ser posible. Ya a ninguno le importaba que el vigilante o el mismísimo director los viera, había algo más importante de por medio que un simple castigo. Corrieron a la velocidad de la luz -tal cual Batman y Robin(?)okno- por las instalaciones de la residencia especial, al primer lugar que llegaron fue a la cocina, pero las luces estaban apagadas y no había rastro de la morocha. Siguieron por los pasillos y jardines, hasta que Sebástian sugirió que él iría a la cafeteria, por sí a la chica se le había ocurrido alejarse más de los dormitorios; pero señaló que volvería lo más pronto posible.

Iris se quedó sola junto al lobo deambulando por otros espacios más pequeños de aquella residencia, hasta que se topó con la entrada al living room del Grupo Zero. Como las luces en su interior también estaban apagadas y el lugar se encontraba en completa penumbra, supuso que sería en vano adentrarse ahí; pero un sexto sentido afloró en ella, quizás aquél instinto de detective sepultado en ella comenzaba a salir a flote ante la necesidad que le apremiaba dar con el paradero de Vi. Avanzó al interior de la sala e inmediatamente encendió las luces, y ahí la vio, de espaldas hacia ella. Aoi ni se exaltó, estaba tan ensimismada en sus cavilaciones que le dio lo mismo quién fuera aquella presencia que la había descubierto. Su compatriota se acercó al sillón en el que estaba y se quedó de pie frente a ella, esperando a que alzara el rostro para verla.

Vi, ¿estás bien? — por extraño que sonara, el timbre de voz de la castaña había sido por mucho el más cálido y preocupado por su persona que Aoi hubiese escuchado por parte de Iris. Asintió levemente sin decir nada. — Entonces, ¿what the hell are you doing here? — alzó un poco más la voz, dejando a un lado cualquier atisbo de calma.

Déjame Cooper. Puedo estar sola cuando a mi me plazca. — acotó de manera seria, aún sin dedicarle algo de atención con su mirada. Fue entonces que Iris decidió sentarse a su lado.

¿Es que no te enteraste? — la morena mantenía sus orbes verdes sobre sus piernas, pero hizo un leve movimiento de su cabeza dando una negativa como respuesta. — Vi. — volvió a llamarla, buscando que volteara a verla. Entonces no pudo más y lo soltó. — Al parecer Renamon entró en una evolución negativa, no estoy segura.

Pero Yuu dijo que vieron a un Youkomon. — señaló el Gabumon, al lado del sillón en el que ambas norteamericanas estaban sentadas.

La sorpresa en las facciones y en la expresión hasta ahora indiferente y seria de Valentine no tardo en llegar, pues la noticia le había caído como un balde de agua fría que la había hecho despertar y reaccionar. Fue alzando la cabeza lentamente, intentando asimilar lo que su compatriota le acaba de informar, pues en sus ojos la conmoción comenzaba a hacerse cada vez más latente. Se mordió el labio inferior, en un vano intento por querer auto-controlarse; aunque no iba a poder esconder de Iris y Gabumon ese hecho del cual ambos habían sido testigos. Vi sintió pánico, un miedo atroz que sólo podía llegar a sentir ante la aparición de la línea corrupta de su compañera, de Renamon, con la cual hacia unas horas había llevado a cabo una discusión. La culpa también llegó a ella y se paró, seguida de cerca por la mirada azul de Iris.

¡Vi!

Debo ir a buscarla. — dijo de golpe, con su voz casi al borde de temblar y quebrarse.

En ese momento Bastian y Demidevimon arribaron al lugar, encontrándose con el semblante casi petrificado y aterrado de Aoi, de aquella mujer a la que nada parecía sorprenderle e impactarle. Poco después llegó el resto de la banda y la sala se quedó en un inquietante silencio. Todos miraban a Vi, quien sólo podía pensar en una sola cosa, la seguridad y bienestar de Renamon por encima de todo.​

La jefaza nos matará por andar de desmadrosos :B pero equis, somos chavos LOLOOO :v
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Just close your eyes each loving day
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Corrió con desesperación en boxers hasta la cafetería del colegio, aunque se encontraba del otro lado de la residencia del grupo Zero pudo llegar en cuestión de minutos. Abrió ambas puertas de par en par con brusquedad para pasear su mirada por dentro y percatarse así de que ni una sola alma viviente deambulada por aquél lugar a tales horas; chasqueó su lengua, no había señales de la pelinegra. Volvió por donde había entrado y se infundió en singular trayecto galopante para encontrar cuanto antes a Cooper, alcanzó el living de la residencia y entró sin dudar al escuchar un par de voces cuchicheando adentro; se topó de frente con la susodicha pelinegra quien intentaba salir escapando.

¿Wendy? —indagó confundido. Por vez primera, de no ser que también única, le veía en aquél estado irreconocible, en algún punto inclusive pensó que la chica jamás sería capaz de desfigurar sus muecas faciales para expresar alguna clase de sentimiento más allá de ternura y compasión por el Tomohasa. Sebástian se aferró al marco de la puerta con ambos brazos impidiéndole la salida.
¡Quítate del camino Köhler! —pronunció con angustia mientras forcejeaba con el chico.
¡Tranquilizate Vi! —espetó el alemán, aferrado a su posición. Un segundo después hicieron acto de presencia los demás veteranos del equipo— No estás sola.

Valentine se vio acorralada por la presencia de los seis miembros del equipo con quienes había compartido tantas vivencias con anterioridad, lo cual provocó que un nudo inexorable comenzara a aglutinarse en su garganta. Y Bastian pensó que el mundo estaba por sufrir algún tipo de apocalypsis zombie cuando vio a la pelinegra a punto de romperse; la chica cayó entre brazos de su enamorado japonés quien, a base de sentencias dulces y esperanzadoras, le hizo reparar un poco en su compostura.

Y pensar, que hace tan sólo unas horas se habían visto inmersos en una carrera para escapar de la autoridad y ahora se atrevían de nueva cuenta, sin reparos y sin descaro, a quebrantar el código de conducta social implantado por el colegio, pero no había duda ni remordimiento, si el fin era ofrendar ayuda incondicional a su camarada en peligro los medios bien lo justificaban todo. Tamers y digimons compañeros se dirigieron entonces al punto de acción, alarmados por lo crítico de la situación llegaron lo más pronto posible hasta donde se suponía encontrarían la férrea cruzada sin tregua entre Petermon y Veemon en contra del descarriado Virus, pero tal fue la sorpresa al descubrir que los seres digitales se habían ido.

Previo a haber bajado del lomo del lobezno Garuru que les había transportado con amabilidad, los primeros en desplantarse sobre la rugosa arena en la costa fueron Cooper y Köhler, un par de minutos después aparecieron en bici(¿) los chicos restantes.

Well, ¿en dónde están? —cuestionó Iris dirigiéndose al par de instructores de Parkour
Debieron haber trasladado la batalla hacia otro lugar —respondió Daika analizando su terminal para buscar información sobre los desaparecidos— ¡Cerca del parque Shinjuku!

Se lanzaron impacientes con dirección a donde el analítico del equipo había expuesto, estaba claro que a tales horas de la madrugada era fácil pasar desapercibidos pues no había mucha gente que resultara ser testigo de la burda escena que encontrarían a continuación, pero también sabían era imposible que nadie ni nada se percatara de los estragos en aquél escándalo; la rara Minamoto se llevó la palma de su mano derecha hasta la boca: Petermon, bastante fatigado, se las arreglaba para mantener a raya al digimon virus quien al parecer era responsable de los deterioros causados en diversos locales comerciales en la zona aledaña al parque, un establecimiento inclusive se encontraba en llamas.

Daika salió corriendo al rescate del dragoncillo azulino quien yacía inconsciente sobre la banqueta a un costado del camarada de Yuu, Alysson se mantuvo aferrada de la mano de Sistermon. A unos cuantos metros de los primeros, Sebástian le ordenaba seguidamente al murciélago maltrecho evolucionar para quedar a la espera de alguna intervención conveniente, Iris y Garurumon a su lado se mantenían bajo la misma postura que el germano. Un poco más al frente se encontraban Peter Pan y Wendy mirando con aberración los destrozos materiales que había ocasionado el incomprendido ser digital.

Tengo que detenerla —soltó por lo bajo Valentine, Tomohisa alcanzó a sujetarle de la muñeca antes de que saliera corriendo y cometiera algún movimiento inapropiado.
¡Espera Val! —Alegaba el nipón— Es muy peligroso acercársele en ese estado

Poco o nada tuvieron para seguir admirando con espasmo el caótico panorama, sirenas de patrullas y ambulancias que comenzaban a sonar a lo lejos alertaron al máximo los sentidos de los siete detectives, tendrían que enmendar la situación cuanto antes si deseaban escapar impunes.

¡Inútil, has algo y detén a esa cosa! —Indicó Bastian alarmado.

Devimon alzó el vuelo ocasionando una cortina de viento que despeinó a los humanos tras de sí, se acercó con velocidad a Youkomon para tratar de alcanzarle con sus garras, pero la digimon corrupta parecía ser más ágil. Retrocedió entonces unos cuantos metros en el aire, abrió con amplitud sus alas para evocar otro tipo de ataque.


¡Razor Wing!


Un par de rayos compuestos de energía maligna provenientes de las alas del demonio salieron disparados con el firme objetivo de vapulear a su contrincante, Youkomon esperó paciente evocando una Homurudama para así contrarrestarle, el choque de fuerzas no hizo más que provocar una onda expansiva que ocasionó más deterioros en la escenografía de la función.

¡Gusano! ¡No sigas causando más daños! —Escuchó el demonio a su compañero proferir, le miró con un poco de descontento.

Se sumó entonces a la batalla el lobezno peliazul lanzando un certero ataque que, además de impactar de lleno contra el virus oponente, terminó por causar aún más estragos de los que Devimon había ocasionado anteriormente, los reproches de la estadounidense también se vieron venir.

Petermon se incorporó también por una segunda ronda mientras Youkomon gruñía molesta, estar en inferioridad numérica definitivamente iba a terminar por mermarle sus oportunidades de salir victoriosa, optó entonces por girar media vuelta y salir huyendo a toda velocidad hasta internarse en las profundidades de la boscosa área ajardinada de Shinjuku. Por otro lado, las sirenas de policía se escuchaban aún más cerca, todo aquello detonó que los detectives y digimons avanzaran sin recelo en persecución de su compañero corrupto, se adentraron en la oscuridad del inmenso bosque siendo guiados por quien fungía como cabecilla de grupo en aquella ocasión, la chica que para sus adentros se culpaba de aquella maldita circunstancia: la niña perdida 'Wendy Valentine'. (¿)

El clima se tornaba más frío conforme avanzaban, por todas partes se escuchaban ruidos extraños, el ambiente se percibía tenso; habían perdido de vista a Youkomon aunque tampoco era que pudiesen observar mucho entre las penumbras. Súbitamente, una parvada de murciélagos descendió de los árboles para volar por lo bajo y terminar por crispar los nervios tanto de humanos como digimons, aquello había ocasionado que Iris se aferrara a la mano de Bastian entre la oscuridad en un movimiento completamente natural, inclusive de voluntad impropia.




Ya, dale ptah [MENTION=400623]Blair'[/MENTION]
No podía postear sin hacer alguna escena marica (?) [MENTION=53682]Kira.[/MENTION]
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スパークル
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Escena digna de una película de terror, el sitio donde se encontraban los veteranos se vio azotado por una fuerte y poderosa ventisca ésta los obligó a elevar sus brazos para cubrir sus ojos y evitar que la tierra se adentrara en ellos. Valentine sentía como su corazón se aceleraba cada vez más casi como si estuviera luchando por salir de su sitio, golpeando su pecho y desgarrándola por dentro. Apretó sus puños y mordió su labio inferior, luego corrió dejando al resto del grupo tras ella al vislumbrar a la lejanía aquella silueta que tanto conocía.

¡Vi! — Tomohisa soltó un grito ensordecedor al ver a la pelinegra alejarse a toda velocidad, hizo un amago por seguirla pero el germano lo evitó al jalarlo de la sudadera y hacerlo caer de espaldas, justo después, un tronco golpeó el suelo donde había estado el nipón unos segundos atrás. La mirada del castaño se clavó en los ojos de Peter Pan casi regañándolo pero entendiendo su reacción; el grupo siguió su camino por alrededor del leño tratando de reencontrarse con la norteamericana que se les había adelantado. Cooper sintió una asfixiante necesidad de volver a dar con el paradero de su roommate, aunque no quisiera admitirlo abiertamente le preocupaba y en especial desde que había presenciado el colapso en la mañana, no le daba muy buena espina que la fémina estuviera corriendo como alma que lleva el diablo tras aquel suceso; en un momento de frustración acumulada subió de golpe al lomo de su compañero y el par salió disparado dejando atrás a los cinco restantes del grupo.


[...]

— ¡El problema es que no te preocupas ni un poco por tu maldita vida! ¿Acaso crees que las cosas simplemente se pasarán? ¡Sabes que el asunto empeoró! ¡Lo sabes! — la voz de la digimon zorro se fue incrementando con cada palabra que iba saliendo de su garganta, sin embargo, al contrario de la reacción que hubiera causado en una persona ‘normal’ los ojos de Valentine palpitaban de rabia en lugar de comprender aunque fuera un poco el enojo de su compañera.

¡No te entrometas en mis asuntos, Renamon! ¡Yo sé cuando debo decirle, yo sé cuando voy a tratarlo, deja de entrometerte! — frases ácidas y llenas de veneno que no se acercaba a ser intencionales, la cólera había nublado el juicio de la chica y ya no pensaba siquiera lo que decía, el orgullo igual fue un factor predominante en aquel intercambio de palabras pues, al caer en cuenta de las palabras que había echado en cara a su digimon, se retractó por dentro pero no se atrevió a pedir disculpas. Los orbes azulados la estudiaron de pies a cabeza, aguardando a un cambio de decisión por parte de la norteamericana pero nada sucedió, sus brazos se cruzaron mientras la tensión aumentaba sin reparo, ninguna daría su brazo a torcer, fuese por un motivo lógico o, por otro lado, inmaduro, pero no dejarían que la otra saliera victoriosa de esa riña.

Eres tan imbécil, humana inútil… — se mofó la entidad digital de manera arrogante y cínica, Aoi no se dejó aplastar y de inmediato se irguió con aires de autosuficiencia y prepotencia, soltando las últimas palabras hirientes en contra de la del pelaje amarillo.


[...]

Los ojos verdes se llenaron de lágrimas al recordar la escena casi al pie de la letra, sintió una presión inexplicablemente dolorosa apoderándose de todo su pecho, unas ganas inmensas de vomitar se amontonaron en su garganta y se percató de la dificultad que se volvía respirar mas no le importó, debía regresar a su compañera a la normalidad, debía disculparse; corrió lo más rápido que su cansado cuerpo se lo permitió y entonces, en medio de la noche, las veloces zancadas de Garurumon y una mano extendida se presentaron a su lado. Iris la miró aún manteniendo su extremidad dispuesta a brindarle ayuda a su compatriota, Vi la tomó tras dudar un segundo y en un trabajo conjunto por un salto rápido de la pelinegra y un jalón de la castaña Aoi logró subir al cuadrúpedo y se aferró instintivamente a los hombros de su camarada.

Vi, ¿Hacia dónde? — la aludida apenas soltó la respuesta mientras trataba de recuperar el aliento, Cooper no esperó más para indicar la dirección a su compañero digital y éste apresuró el paso para encontrarse con la digimon virus.

[...]

Devimon surcaba los cielos buscando con sus rojizos orbes al par de féminas o a la digimon que había entrado en un estado de inestabilidad, lo que ocurriera primero. Por tierra, el grupo corría a toda velocidad liderados ahora por el Germano y el nipón que tenían la urgencia de encontrar a sus respectivas damiselas(?) seguidos por Daika, Mitsue y la ‘pequeña demonio’ como Kohler acostumbraba llamarla. Una explosión los alertó dándoles el camino a seguir, el paso se aceleró todavía más, presos de la adrenalina y la preocupación ignorando momentáneamente la fatiga física por la que sus cuerpos estaban atravesando. Dieron con su objetivo.

Los digimon rápidamente rodearon a la que estaba en su línea corrupta y evitaron que escapara de nuevo, Iris se encargaba de mantener a Valentine a raya impidiendo que ésta saliera disparada hacia el campo de batalla, la mirada de Aoi se perdía entre cada embestida que su compañera recibía por parte de sus camaradas, ninguno parecía hacerlo por gusto, en cambio, se sentían culpables por estarla atacando pero no había otra forma de detener su arranque de furia. Daika se posicionó frente a ambas chicas al ver un movimiento brusco por parte de Youkomon pero el digimon hada fue aún más veloz sirviendo como escudo ante la embestida, luego Devimon se encargó de encarar a la digimon Virus y hacerla retroceder. Gatomon fue la segunda oleada ofensiva en compañía de Sistermon y el remate vino cuando Garurumon enfiló al ataque en compañía de Demiveemon, entonces, un giro brusco de Youkomon delató su próximo objetivo; la embestida fue velóz e imposible de evitar, en cuestión de segundos el par de norteamericanas se encontraban estampadas contra un árbol y siendo amenazadas por los fauces del digimon virus.

Las manos de una palidecida Valentine se aferraron al hocico de la entidad digital obligándola a cerrarlo y ésta, cual toro furioso, agitó su cabeza de manera agresiva tumbando a la pelinegra al suelo, sus pasos firmes y coléricos la llevaron a posicionarse de manera amenazante bastante cerca de la estadounidense, Vi ni siquiera se movió, finalmente se quebró dejándose vencer por la culpa y el pánico que la consumían por dentro, Youkomon la miró de forma escrutadora y leyó los labios que Aoi movió sin emitir sonido alguno, de improvisto, Devimon y Garurumon la embistieron alejándola del físico femenino que yacía tendido en el suelo, la entidad negativa se desplomó y, tras unos segundos, una luz le rodeó mientras comenzó a disminuir su tamaño hasta tomar la forma de Viximon. El pelaje amarillo había vuelto y permanecía inconsciente, finalmente había terminado.

Vi — Yuu se acercó presuroso y ayudó a la joven a ponerse de pie, unos cuantos rasguños adornaban su rostro y el dolor de su espalda era perceptible; Cooper igualmente se encontraba algo vapuleada por el encontronazo cortesía de Youkomon, ella fue auxiliada por el europeo y Mitsue; Daika tomó a Viximon entre sus brazos y la estudió con lentitud tratando de conocer su estado físico luego se dedicó a revisar superficialmente las heridas del par de americanas y, por último, se dirigió a su pareja para tratar de resguardarla del frío pues, como ya sabía, Minamoto no era muy resistente a ese tipo de clima.

Debemos regresar — dictaminó Motomiya, sin retirar un cierto aire de preocupación en sus palabras —, Valentine e Iris tendrán que permitir que las revisen mejor en la enfermería el día de mañana, no dejen pasar por alto esos golpes, en especial los de la espalda — las palabras fueron con más intención hacia Bastian y Yuu, a sabiendas de que muy seguramente ellos serían los encargados de ‘recordarles’ -obligar- al par de orgullosas norteamericanas a ir al sitio en cuestión.

Gracias.. — La palabra dicha por Aoi descolocó al grupo, posiblemente era la primera vez que la escuchaban diciendo aquello en voz alta, la pelinegra ni los volteó a ver, sus orbes estaban concentrados en Viximon la cual cargaba entre sus brazos. Un aura demasiado serena dominaba en sus facciones, pero nadie quiso decir nada más, el grupo optó por emprender su camino de vuelta a la academia, un día pesado -y posiblemente muchos regaños- los aguardaban en su regreso, seguramente ninguno dormiría lo que quedaba de la madrugada o todos se quedarían dormidos a la mañana siguiente(?).


asdf ya tengo sueño, lo siento si salió forzado el final e_e si alguien quiere agregar algo al regreso o whatever, nos van a castigar a todos por llegar a las 4/5 am a la academia lololol :'D

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Para la pequeña Alysson era todo un caos... No entendía desde cuando se invirtieron los papeles los mas grandes se comportaban como niños y los nuevos querían hacerse pasar por adultos. Admitía que no tenia problemas con ni uno de sus compañeros de equipo pero de la que menos se esperaba esas cosas era de la "estadounidense 2"( que así era como llamaba a Valentin), le consideraba mas " centrada y frívola".
Era temprano ya, el reloj marcaba las 7:15 para cuando salio de la habitación y dejo a Mitsue en un profundo sueño, sabia que lo necesitaba y mucho, así como ella necesitaba ese pequeño tiempo a solas;Noir se había quedado sentada al lado de la cama, ya estaba despierta pero había decidido no seguirla, sabia el sentimiento de inutilidad de la pobre monja digimon. Caminaba por los pasillos en completa soledad, había solo muy pocos alumnos caminando por estos, todos iban al área de comedor a desayunar. Su vista se centro en una cara conocida, Valentine caminaba en sentido contrario, iba a desayunar al parecer. Ambas se detuvieron en cuanto coincidieron en un puto en el pasillo, sin verse, el pasillo se vació y el silencio reino.


-Realmente me decepcionaste- Hablo la germana pelinegra, llamando la atención de su superior escolar.- te consideraba mas inteligente que eso.

-What?-Pregunto confusa, aunque sabia a que se refería la enana.- No creo que seas la indicada para hablar, eres una niña...- se mofo, algo altanera... La costumbre.

-Al menos cuando yo quiero oculta algo lo hago bien y no trato de llamar la atención con esas tonterías. Si mi digimon dependiera tanto de mis emociones como el tuyo, ya habría una masacre aquí, así es que contrólate y si no puedes ocultar las cosas, mejor sacarlas y deja de crear dramas. Nos dejas en ridículo con los nuevos.-Hablaba secamente, con una pequeña sonrisa sarcástica en el rostro y como si supiera que sus palabras estaban golpeando a Vi en lo mas bajo.-Hay algunos que simplemente se ven patéticos cuando " tratan de no preocupar" ,Valentine -Sempai- termino con un falso respeto, siguiendo su camino y dejando sola a la chica.

Prosiguio su camino, sin ver atras y sin siquiera arrepentirse de lo dicho.Esperaba que sus palabras tuvieran " un efecto positivo" en la pelinegra.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.​

Entro al comedor y vio a la gran cantidad de alumnos que ya comenzaban el día desayunando, sabia que el Ichijouji no tardaría en llamarlos para regañarles por su pequeña escapada nocturna.
Admitía que no tenia nada en contra con el grupito e chicos nuevos, pero esa tal Cuddy le estaba sacando de quicio, creyó que con la novatada al menos bajaría esos aires de grandeza que se cargaba, que la chica entendería que entrar al grupo Zero no era algo de juego o de lo cual sentirse como superior... Si no como algo que le daría una herramienta para el futuro y que le traería muchos enemigos a mu temprana edad.
Fue a tomar una manzana y un jugo, tenia el estomago revuelto por culpa de una pesadilla... Desde hacia mas de un año su cabeza seguía dándole vueltas a lo mismo y eso no ayudaba a disminuir la culpa por el escape de su hermana menor. El director no le dio importancia... Su hermanita, su amada hermana menor se había ido, había escapado de ese infierno y ahora ella debía pagar su castigo.
Con la manzana y el jugo en mano se decidió a salir a comer afuera, no le gustaba estar entre tanta gente y sentía que le robaban el aire. Caminaba despacio, respirando profundo y tratando de aminorar la molestia estomacal.
Paso por el lado del trió nuevo, por accidente escuchando lo que platicaban. No tenia ni idea de que trataban de hacer, pero rogaba que no se metieran en problemas con los antiguos miembros del grupo...Aunque bueno... Sabia que ya habría rivalidad entre Cuddy e Iris, la gringa wannabe y la gringa banana (?), que mas podía pedir?
Solo se paso de largo y fue a sentarse bajo un árbol, donde siempre se sentaba con Daika y Mitsue a descansar y a comer. Tomo la manzana y se la llevo a la boca, dando mordidas pequeñas comenzó a comer. Los pensamientos comenzaban a rondar por su cabeza, recuerdos mas bien....

Izumo...Te duele mucho? No debiste hacer eso... Hiciste enojar a papá...

Comenzaba a recordar la sangre, la cara de agonía de ese niño le rondaba desde hacia varias noches. Sabia que era real.

Lo siento...Lysson, cuida a Lyssa...

-Falle... - hablo en voz baja y en un arranque de ira arrojo la manzana con fuerza. Sentía como su mandíbula se endurecía y sus dientes rechinaban con fuerza. Se levanto de inmediato y subió al árbol, dejando el jugo de lado y sin saber si había golpeado a alguien, no quería que nadie le viera, estaba furiosa consigo misma. Lloraba en silencio, abrazándose de la rama mas alta que logro alcanzar antes de romperse a llorar.



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In the forces of stupidity
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¡“Un nuevo y maravilloso día empieza en la D.D.A…”! No existía ser tan ingenuo, estúpido y denso que se tragara esa vil mentira. Bernadette llegó tambaleándose como si fuera un zombie, seguida de cerca por un preocupado Dracomon; sus ojos estaban acuosos y su nariz un poco roja, cosa que con su blanca piel resaltaba bastante. Cualquiera que le viese a primera vista pensaría que estaba resfriada.

Sin pensarlo demasiado, la peli blanca pidió un estúpido café y fue a sentarse a la mesa del otro día, donde Hameln y Ganta casualmente se encontraban; Cyberdramon seguía fungiendo de centinela a espaldas del primero. Ganta fue el primero en verla así que alzó la mano, y saludó:

¿Cómo has amanecido-?

Atrévete a decirme “Rudolf” y éste café, más negro que el corazón de un abogado y más caliente que las profundidades del infierno, acabará en tú cara —le cortó ella repentinamente, poniéndolo un poco nervioso porque precisamente eso era lo que iba a decir al notar la nariz enrojecida de la chica. No entendía a las mujeres, pero al menos sabía que no debías provocar a una, porque cuando querían tendían a ser ciertamente temibles.

¿Te queda el rojo? —balbuceó con cierta duda.

Ha, ha —musitó ella, con exagerada falta de emoción. Posteriormente dio un sorbo a su café, omitiendo cualquier cosa que tuviera para responderle sarcásticamente al chico. Ganta se consideró perdonado cuando Dracomon asintió, no sin antes gruñirle. El mensaje era tácito: ‘dude, no soporto que le hables’. Pero Ganta paso del mensaje, o fingió no entenderlo.

Buenos días —saludó el tercer humano en aquella mesa, recordándole indirectamente a Cuddy su falta de modales. Bernadette volvió hacer aquel sonido de gato arisco, pero devolvió el saludo—, ¿Por qué parece que fueras a morir en cualquier momento? —preguntó con cierta curiosidad el ser (fuera él o ella) conocido como Hameln, integrándose por cuenta propia a la conversación.

Cuddy sorbió un poco del café y, notablemente más calmada, respondió:

Estuve quitándome esa cosa —hizo hincapié en la palabra para que ambos humanos fueran consientes de que no deseaba saber qué era eso y que, si lo sabían, no se lo dijeran—, anoche. Aparentemente terminé con una leve reacción alérgica y el estúpido aroma del shampoo penetra en mi nariz y la lastima, como si yo fuera un vil perro —suspiró—. En fin, no es nada que no vaya a irse en un par de horas, pero definitivamente es una molestia.

Justo cuando Ganta se proponía a continuar la conversación, un grupo de diez, cinco personas y cinco Digimon, se acercó a su mesa. La albina rodó los ojos, sabiendo al igual que sus compañeros a qué venían esos chicos: fastidiar, por supuesto.

¡Hey, perdedores! —llamó el que encabezaba el grupo, un pelinegro.

Los pueden oler desde el otro lado de la Ciudad. —dijo su compañero, provocando las risas de los cercanos a esa mesa.

Ganta frunció el ceño, levemente ofendido, pero al final suspiró y negó con ligereza. Tenía claro que intentar razonar con esta gente no iba a servir. Hameln no hizo nada, en cambio Cyberdramon gruñó, dispuesto a saltar sobre la gente y arrancarles sus cabezas, pero su Tamer lo reprendió antes de que esto sucediera. No quería problemas además de que era innecesario. Bernadette simplemente detuvo a Dracomon antes de que evolucionara y se uniera a su camarada Genocida.

¿Por qué no te vas a esterilizar un pedazo de tierra, desperdicio de carbono? —espetó la albina. Era su forma peculiar de decir ‘piérdete y muérete’.

¿Por qué no regresas a Hollywood como extra para The Walking Dead? —respondió burlona una pelirroja. El resto rió mientras que Bernadette esbozaba una sonrisa irónica.

Por que la paga no es lo suficientemente buena, pelirroja teñida.

¿La Zombie va a morderme? —dijo ella con aires de superioridad.

Lo haría, pero no hay nada en esa cabeza tuya aparte de aire. ¿Acaso quieres matar a un Zombie de inanición? —Bernadette sonó indignada, pero en el fondo sólo le importaba callarla de una buena vez. La única razón para no haberle arrojado ya su café al rostro es porque no quería problemas por culpa de unos idiotas que solo vinieron a intentar hacerle pasar mal rato, además que prefería no escuchar el grito rompe-tímpanos que seguro daría la pelirroja. Lo más probable es que esos pobres diablos fueran victimas de bully (o en su defecto, de Barbie Cooper y Ken Köhler) en el pasado y ahora se desquitaban con el primero que se encontraban. Generalmente así eran los estudiantes de Preparatoria.

Tú… —la otra frunció el ceño. Un par de chicos se rió de la insinuación con respecto a su falta de cerebro, y ella los mandó a callar con una mirada fulminante. Se puso roja de la rabia.

Y entonces…

¡GYAAAAH! ¡¿Pero qué…?!

Dracomon saltó y le mordió la cabeza, haciendo que la pelirroja se retorciera como pez fuera del agua.

¡Maldita sanguijuela! —Gimoteó— ¡ToyAgumon, ayúdame! —gritó a su compañero, que superado el leve shock inicial se puso a perseguir a su compañera intentando deshacerse del dragón que se había afianzado a su cabeza. ¿Si quiera era posible hacer eso?

¡Dracomon! —‘regañó’ Bernadette a su compañero—. Déjala ya —dijo una vez logró estar segura de que no rompería a reír.

El dragón obedeció reluctantemente, pero gruñó antes de retirarse a la pelirroja con voz amenazante: ‘agradece que no Digievolucione, teñida’. Esta tragó, imaginándose con horror siendo engullida por un Coredramon. Finalmente, Cyberdramon termino de repeler al grupillo con un gruñido que prometía dolor y sufrimiento si se quedaban por más tiempo en el lugar. Huyeron encantados, sirviendo de ejemplo a las masas lo que les aguardaba si se metían con el trío.

Cyberdramon —reprendió su respectivo Tamer, aunque agradeciendo que no perdiera el control como ayer a pesar de que ganas no le faltaban al ser digital—. Bastaba con ignorarlos —se dirigió ahora a Bernadette. Ganta asintió, dándole la razón a Mr. Halloween.

Tal vez —concedió ella, de mala gana por supuesto—, pero lo hacía yo o lo haría Dracomon —miró a su compañero de soslayo.

¿Sabías que haría algo como eso? —cuestionó Ganta, no con reproche si no más bien con curiosidad.

Tenía la esperanza de correr a Daphne Blake antes de que le mordieran la cabeza, pero me he tardado —contestó con simpleza, sin ahondar en detalles. Tomó al su compañero en brazos—. Draco, déjalos ser —musitó Cuddy despreocupadamente, acariciando la cabeza del dragón mientras le dirigía una mirada llena de afecto—. Yo puedo defenderme sola —sonrió. Bernadette extrañaba a su dragón gamer pacifista, pero este lado de Dracomon también formaba parte de su compañero y le generaba cierta ternura. Se preguntaba cómo era posible que éste la apreciara tanto para cambiar de actitud esa manera. No era una buena persona y eso lo tenía claro, la albina era consiente también de que encabezaba la lista imaginaria de personas indeseadas y fácilmente despreciables, por eso no entendía como podía haberle llegado a simpatizar a Dracomon. ¡Por dios, que hasta a veces no se aguantaba ella misma!

Me molesta —obtuvo como respuesta, y era sincero. A Dracomon siempre le molestó, y le molestaría, la gente que se circulaba alrededor de Bernadette. Porque la mayoría eran hipócritas de primera categoría, especialmente la familia de su Tamer, que sólo se encontraban a su alrededor por negocios o frivolidades. Y le molestaba esa vida que tenía, aunque la razón por la cual admiraba a su Tamer era porque no se dejaba mangonear y no dudaba en responderle a la gente como se merecía, simplemente era molesto presenciar eso. La gente que creía que podía venir y burlarse de ella sólo por que sí, por cometer un error, o no cumplir una estúpida expectativa, esos eran los que más sacaban de quicio al pobre dragón, y como eran el pan de cada día en Francia y New York, ya se había hecho a la idea de que de ser necesario mordería cabezas a cualquiera que se acercara a Bernadette.

Aunque la verdad sólo resulta ser que Dracomon es un maldito celoso.

La albina suspiró dramáticamente.

Por más divertido que fuera observar eso, por favor no lo hagas de nuevo. Sabes lo que opino de la violencia física.

El dragón bufó, claramente negándose a obedecer. Él no iba hacer las pases con nadie, ni permitirle a nadie meterse con su Tamer, y Cyberdramon pudo entender perfectamente lo que su compatriota con ansias genocidas sentía ya que éste sentía igual con su respectivo Tamer. Cuddy miró al par de entes digitales intercambiando una breve mirada de complicidad y terminó de beber su café, resignándose al hecho de que su amigo digital era caso perdido y que sólo le quedaba esperar que no se metieran en problemas porque los Digimon les hicieran bully a humanos que deseaban hacerles bully.

El desayuno terminó y las clases eventualmente iniciaron. Después de eso, no pasó casi nada de tiempo cuando el Grupo Zero fue llamado a la oficina de Ichijouji.


- - - - -

Y… post merda.

En fin, no iba a tener posibilidad de postear hasta el jueves por exámenes y no quería ser latigueada.(?)

Todo tuyo Barbie Cooper
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Speed Star
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Caminaron la mayor parte del trayecto en completo silencio y sumidos en un cansancio conjunto. Incluso los Digimon comenzaban a cabecear ante el eminente amanecer que estaba por llegar y que con él iniciaría un nuevo día, uno que les prometía estar lleno de reprensiones y reclamos por parte de la cabecilla de la Academia. Eventualmente arribaron al edificio que fungía como su residencia especial, ni un alma viviente vagaba por sus pasillos. Se despidieron en gestos mudos para volver a sus habitaciones y así hacer un intento por descansar lo que quedaba de la madrugada, después de todo, a todos sin excepción les esperaba un día pesado en unas cuantas horas. Y a ciertas féminas una visita para ellas 'innecesaria' a la enfermería.

Mitsue, Daika y Alysson fueron los primeros en partir sus caminos, el chico no esperó a su compañero de Parkour, porque de antemano comprendía que quizás Tomohisa querría despedirse más formalmente de la americana o asegurarse de que ya estaba bien. El cuarteto dinámico quedó al último, parados sin hacer nada a mitad del pasillo. Vi seguía atenta a Viximon descansando entre sus brazos más que a otra cosa, pero también seguidamente cabeceada, esto le dio la pauta a Yuu para encaminarla a su habitación; aunque la chica bien podía caminar sola. Aoi alegó querer ir a la cocina por un poco de agua, pues no había tomado absolutamente nada desde el mediodía que se había desmayado, lo común era sentirse bastante seca. Por supuesto que el japonés la acompañó todo el camino.

Nuevamente Bastian e Iris se quedaron solos, ¿qué tan familiar resultaba aquella escena? ¿Y que encima ninguno resultara ser lo suficientemente 'valiente' para hablarse sin insultos? Qué va, era muy tarde para estar pensando en trivialidades. En un gesto extrañamente caballeroso, Köhler siguió el paso de Cooper cuando ésta, sin decir nada, dio media vuelta en dirección a su habitación, sin molestarse en evitar que el alemán la siguiera. Ya no tenía esas ganas y esa energía suficiente para mandarlo al diablo. Llegaron al cuarto en cuestión e Iris entró con lentitud y pesadez, porque aunque siempre se había caracterizado por ser una mujer bastante activa y con vivacidad de sobra, el peso del día entero ya le estaba haciendo mella y lo único que deseaba era tirarse a dormir como gato en su cama. Sí por Iris fuera faltaría al día siguiente a todas sus clases y a toda reunión del Grupo Dz, posteriormente tendría más recriminaciones por parte de Ken y claramente más castigos, y no quería lidiar con tantas cosas en tan poco tiempo. La castaña se acostó en su catre, dándole la espalda al germano que había entrado por completo a la habitación, tomando la puerta por la perilla.

(...)

Una hora pasó, quizás un poco más, cuando la arma pre-establecida de su despertador comenzó a sonar. La luz matinal aclarecía cada rincón de la habitación, bañándola con sus tintes dorados. Una mano se deslizó por debajo de las sábanas blancas y golpeó el sonoro y molesto aparato, hasta que por fin logró callarlo. Minutos después volvió a sonar con mayor estruendo y la misma extremidad soltó un fúrico manotazo para terminar con aquella tortura. Gruñó cuando el despertador calló, y no precisamente porque su función principal de alarma hubiera sido desactivada.

¿Tenías que romperlo, idiota? — se escuchó una somnolienta voz femenina, sin embargo no perdía sus tintes molestos.

Te compraré otro, no te enojes. — el cuerpo más grande debajo de aquel revoltorio de lienzos blancos comenzó a revolverse, para luego estirarse tal cual gato, hasta colocar ambos brazos detrás de su nuca. Inmediatamente la fémina lanzó las sábanas a un lado. La repentina luz en las pupilas de Bastian hicieron que éste cerrara sus orbes con fuerza.

Bastian, te lo vuelvo a decir, es la última vez que te quedas dormido 'sin querer' aquí. — recriminó la castaña seriamente, que estaba tendida a un lado del varón, lo suficientemente cerca para que sus cuerpos rozaran con cualquier movimiento natural. Köhler volteó a verla con una sonrisa desvergonzada.

Eso dijiste la última vez, y la penúltima, y la... — Cooper le propinó un codazo a su costado, haciendo que el castaño soltara una risa por ver a la chica de malas tan temprano, aunque su risa era mucho más floja y blanda que otras, por el cansancio no daba para más. — Tranquila Iris, igual Vi nunca llegó. — ambos voltearon a la cama continua, la de la otra estadounidense, y en efecto yacía tan vacía como la habían visto hacia una hora.

Ese no es el punto, Bastian. — Iris se deslizó con pereza por la cama, pero antes de que pudiera siquiera llegar a la orilla de la misma, el alemán la tomó de la muñeca, jalándola hasta él. — ¡Bastian! — alzó un poco más la voz, aunque la suya también se escuchaba aún fatigada. Cooper, por una hábil maniobra escurridiza del castaño, había quedado sobre el fornido y grande cuerpo del germano. Sus miradas se cruzaron durante un momento fugaz, que para ellos duró por más de un pequeño minuto, pero ahí estaban ambos, disminuyendo el espacio que sus cuerpos habían -aparentemente- tenido toda la noche. La castaña inclinó mucho más su cabeza, dispuesta a hacer algo casi impensable para la mayoría; pero luego cambió de idea y solamente apoyó su frente con la de él, suspirando de paso. — Debo arreglarme.

Sebástian accedió sin quejarse ni poner excusas, y dejó ir a la chica de su agarre. Iris se acercó a su armario para agarrar uno de sus tantos uniformes limpios e idénticos que había en su interior. Y una vez más no se molestó en echar al alemán de su habitación. Bastian se sentía singularmente feliz, cansado pero a fin de cuentas feliz, porque tal vez escuchar su nombre ser dicho por aquella chica era lo que avivaba más esta emoción. Era una relación por sobre todo extraña, y distinta a la que el Peter Pan o Ghandi tenían con Wendy y "La Rara", respectivamente. Él podía asegurar que ni siquiera Iris sabía qué era lo que eran o que 'título' tenían, aceptaban dormir juntos y se daban pequeñas e imperceptibles muestras de 'afecto' -o algo cercano-, pero no existía nada oficial. Köhler soltó un suspiro extenuado y bajó los pies de la cama, para colocarse su calzado. Fue ahí cuando recién reparó en la ausencia de los Digimon; aunque de algún modo le daba gusto que Demi y Gabu les dieran su 'espacio', así no fuera intencional.

Iris se colocó el uniforme en un pequeño pero ostentoso vestidos cof cof niña rica cof cof que tenía la lado de su armario y salió alistada; aunque con unas claras y marcadas bolsas debajo de sus zafiros. Utilizó algo de maquillaje para ocultar aquello y que su semblante fatigado pasara desapercibido por todos. Salieron juntos hacia la habitación del germano, ahí dieron con la ubicación de sus Digimon, la habitación había sido el escenario del lugar en donde habían pasado la noche, o la hora de sueño que todos tuvieron. Demidevimon nunca había dormido tan bien ahora que tuvo la extensa cama del idiota para él mismo y con Gabumon ocurrió lo mismo, pues había descansado en la antigua cama de Lukaz, aún impregnada de un olor perruno(?). Cuando Bastian estuvo listo y los entes digitales hubieron despertado, se dirigieron a la cafetería/comedor para ingerir sus primeros alimentos del día. En el camino al abarrotado recinto se toparon con la pareja más feliz de la DDA, formada por Minamoto y Motomiya; pero no había señales de la niña alemana, tampoco veían por ningún lado a Yuu y Vi.

No tuvieron que preocuparse demasiado por el par pues al llegar al lugar los divisaron a lo lejos, sentados en la misma mesa que el Grupo Zero usualmente utilizaba para reunirse a comer; pero Alysson seguía sin aparecer. Sin saberlo, minutos antes de su llegada Alstrometria y Aoi habían tenido una breve conversación antes de que la segunda ingresara a la cafetería. Una vez con sus alimentos en mano, fueron a sentarse al lado de la pareja, la cual tampoco se vislumbraba con muchas ganas de desayunar, estaban ahí más por la voluntad de su propio organismo que por gusto. Añoraban demasiado sus habitaciones en ese momento. Ahí Tomohisa les contó que, tras haber ido a la cocina en la madrugada, él y Valentine habían caído rendidos en el living de la residencia, imposibilitados de poder dar un paso más hacia sus aposentos. La anécdota les pareció graciosa y tierna a algunos, pero nadie hizo ningún comentario al respecto, temerosos de que la americana aún siguiera frágil en sus emociones, como la habían visto hacia pocas horas.

¿Y...durmieron bien? — Daika se atrevió a iniciar la plática esa mañana. Los rostros indiferentes de todos le dieron su obvia respuesta, pero no sabía qué más preguntar.

Dentro de lo que cabe, si. — respondió Yuu, siendo el primero en contestarle. — Los sillones del living son extrañamente cómodos.

¿No habrá sido por otra cosa? — la burlesca voz del germano se escuchó, ocasionando que el japonés le fulminara con la mirada. Sin embargo, había algo muy notable y claro esa mañana, pues las acciones, gestos y palabras de todos carecían del vigor y entusiasmo de siempre, sin duda no haber dormido en toda la noche les estaba cobrando factura, y aún faltaba lo peor del día. — ¿Dónde está la pequeña demonio? — sin notarlo, los ojos verdes de Vi se entornaron, al mismo tiempo que oprimía más sus manos en torno a la taza de café de la que a veces bebía. Mit se encogió de hombros, tampoco sabía de su paradero pero lo más probable es que estuviera bien, era Alysson después de todo.

¿No les parece extraño? — Motomiya rompió el nuevo silencio que se había formado.

¿Qué cosa? — preguntó el dragón azulino a su lado.

Que el director no nos haya llamado, desde anoche hasta ahorita no ha habido señales de él.

Daika-kun, en cualquier instante ese momento llegará, mejor no apresuremos las cosas. — señaló Mitsue, posando una mano sobre la de él que descansaba sobre la mesa.

Todos sabían que Ken, o alguno de sus empleados/ayudantes, en cualquier momento pasaría por el umbral del comedor llamando al susodicho y ya algo reconocido Grupo Zero, así que para qué ansiar tal suceso. Lo mejor era solo prepararse para lo peor. Sebástian restó importancia al asunto y dirigió su atención a Cooper, quien prácticamente estaba hundida en su asiento. Recién había sacado una pequeña cajita con lo que aparentaba ser cápsulas de medicina.

¿Para qué es eso, mein lieber? — dijo, curioseando en los asuntos de la americana. Iris seguía jugueteando con aquella cajita entre sus manos.

Medicina. Da energía, o algo así. — ya llevaba algo de tiempo sin ingerir aquel supuesto medicamento, y hasta aquel día ninguno de los presentes la había visto consumir ninguna clase de fármaco, salvo el pequeño lobo. Tragó una de esas píldoras tras meditarlo por varios minutos y tomó agua para pasársela, ante la escéptica mirada del germano. Hecho esto, recostó sus brazos y su cabeza sobre la mesa, para intentar 'descansar' un poco, en lo que terminaba la hora de desayunar y todos volvían a clases.

Un ligero alboroto comenzaba a escucharse a lo lejos, irrumpiendo en la milagrosa tranquilidad que se había formado en la mesa de los antiguos miembros y que había logrado apaciguar el cansancio de Cooper, hasta entonces. Gruñó entre dientes y levantó lentamente la cabeza en dirección a la mesa de la que provenía tal bullicio. Su semblante se endureció aún más cuando se dio cuenta de los protagonistas de dicha revuelta, el trío de novatos se veía las caras frente a sus antiguos amigos de 'élite'. Ganta y Hameln no tuvieron ni una pizca de participación en la discusión, en cambio había sido Bernadette la única que se había encarado con la pelirroja vieja amiga de Iris. Tras un intercambio de palabras que vagamente ella y el Grupo Zero pudieron escuchar, el Dracomon de la albina se había lanzado hacia la cabeza de la de cabellos teñidos, haciendo que ésta gritara como loca por toda la cafetería. El dragón turquesa se retiró de su mordida por órdenes de su compañera, pero con gusto lo volvería a hacer para defender a la gringa albina. El grupo de diez se retiró, sintiendo la 'amenaza' del Cyberdramon de uno de ellos, que al parecer no volvería muy pronto a su forma Rockie.

Cooper sonrió levemente, los novatos comenzaban a sacar las garras y colmillos y a hacerse notar. Llevaban un día en la academia y ya habían logrado repeler al grupo de abusivos, era algo un poco...reconocible, más no suficiente para que se ganaran su aceptación. Aunque por lo poco y mucho que había visto de ellos, su aprobación era lo que menos les importaba a ese trío, en especial a Cuddy. Su atención fue captada de inmediato por otra persona, quien sorpresivamente había aparecido a la entrada del comedor de alumnado, era Jessica, quien con un gesto mudo y de manos llamó a todos los integrantes del Grupo Zero, tanto nuevos como viejos. Su aparición sólo les dejó un sabor amargo a los veteranos, quienes en conjunto suspiraron al unísono y de inmediato comenzaron a ponerse de pie, notando que los novatos también hacían lo mismo y salían primero que ellos, siguiendo a la mujer noruega.

No, aguarden. — les detuvo Motomiya, cuando se disponían a salir del lugar. — Iris y Vi, antes deben ir a otro lado. — inmediatamente su vista se posó en los varones que las acompañaban y ambos entendieron a la perfección las instrucciones de la noche anterior.

Por favor, llévenlas a la enfermería. Los esperaremos en la oficina. — ambos asintieron a la petición de la japonesa, y así dejaron que Mit y Daika se fueran primero que ellos.

Tras un breve forcejeo y una pequeña rencilla ante la negación del par de orgullosas por atenderse en la enfermería, finalmente cedieron resignadas totalmente a que ni Yuu ni Bastian las dejarían tranquilas hasta que accedieran. Aunque era más su orgullo que otra cosa, pues al menos por parte de Iris aún le dolía la espalda y le costaba estar acostada. Las estadounidenses llegaron hasta la sala de enfermería y una vez se cercioraron de que la enfermera no les quitaría un ojo de encima, el alemán y el japonés se retiraron, caminando con pesadez hacia la oficina de Ichijouji. La mujer vestida de blanco primero tenía que atender ciertos asuntos pendientes antes de revisar a las féminas, por lo que las dejó en la sala de espera un momento. Cooper estaba sentada enseguida de Aoi y las dos miraban atentamente el suelo bajo sus pies. Fue hasta que la castaña notó, a leguas, que la boca de su compatriota parecía abrirse, con ganas de decir algo pero después callaba. Ahí Iris se dio cuenta que Valentine quería decirle algo.

¿Te pasa algo?



Listo iguana [MENTION=400623]Blair'[/MENTION] servida c: -drama, drama, draaaamón-
[MENTION=41491]Carrie[/MENTION] [MENTION=176369]October[/MENTION] [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=218552]N![/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=1033583]Mr Pumpkin[/MENTION]
 
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スパークル
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El camino hacia la cafetería fue, en su mayoría, silencioso. La pareja avanzaba con los brazos entrelazados, la diestra del varón con la izquierda de la pelinegra; los orbes de Aoi no se separaban de Viximon y los de Tomohisa se alternaban entre el camino y su novia, trataba de ingeniar algún tema de conversación o incluso alguna frase que pudiese servir como tranquilizante para los ajetreados sentimientos de la americana, sin embargo, sus pensamientos aún se encontraban afligidos y revoloteantes con el tema de la enfermedad que apenas había conocido superficialmente. Apretó discretamente sus puños, acto que pasó desapercibido para la fémina pero no para la hadita digital que descansaba sobre el hombro masculino.

¿Yuu? — El varón entornó sus orbes hacia ella, pero un efímero movimiento de cabeza hecho por Valentine le indicó a Campanita(?) que la aludida escuchaba sus palabras por lo que prefirió guardar el tema para luego. No tardó mucho en volver a sentir la fatiga en su diminuto cuerpo, cabeceó un par de veces hasta que, finalmente, cayó rendida sobre el hombro de Yuu, el nipón sonrió levemente al percatarse de aquello antes de que sus ojos regresaran hacia la fémina a su lado. Suspiró por lo bajo, acto seguido, los verdes iris de su pareja se posaron sobre él, expectantes.

¿Estás bien? — Su voz tenue y cansada llegó al sistema auditivo del azabache el cual asintió con una cálida sonrisa en su rostro, haciendo luego un suave movimiento para acercar un poco más a sí el cuerpo de Aoi.

Y tú, ¿Estás mejor? — Vi dio una afirmativa muda en respuesta para calmar un poco la tensión, aunque sabía que tendría que retomar ese tema con Yuu. Finalmente llegaron a su destino, Tomohisa encendió las luces y, al igual que Wendy, se sirvió un vaso de agua el cual duró mucho menos de lo que tardaron en llegar al establecimiento, el dúo salió por donde había entrado e inició el andar de vuelta a sus aposentos, sin embargo, los sillones que estaban estratégicamente acomodados en el living de los dormitorios del grupo Zero los tentaron de sobremanera, invitándolos a sentarse y descansar un poco disfrutando de la calma que se presentaba -momentáneamente- tras el pesado día que habían tenido y así fue. Peter Pan se sentó primero, retirando cuidadosamente a Tinkermon de su hombro para colocarla luego sobre el aterciopelado descansabrazos que se encontraba a su lado izquierdo; tras eso elevó sus orbes que, por el reflejo de la luz, tomaron una tonalidad rojiza y los cruzó con los de su acompañante, los iris verdes de Aoi lo estudiaron un momento, encubriendo el ensimismamiento por el que pasaba. — Ven, siéntate. — Invitó el nipón con una sonrisa amable dibujada en sus facciones, Vi se acercó y tomó asiento para luego, sin pensarlo, recargarse en el hombro de Yuu; el varón tomó la siniestra de la estadounidense entre sus manos y reclinó su cabeza hacia la derecha para apoyarla sobre la de Wendy.

Te quiero Yuu — el aludido se tensó en automático, posiblemente era la primera vez que escuchaba las tres palabras en la misma oración viniendo de los labios de Valentine, se irguió y movió su rostro levemente hacia adelante buscando tener una mejor visión de Aoi encontrándose con que la aludida había sucumbido ante las constantes invitaciones de Morfeo. Se recargó de nuevo tomando la posición que tenía no mucho atrás, con un semblante serio hasta que cedió al mismo cansancio y cerró sus ojos.

[...]

Los cálidos rayos solares mañaneros se abrieron paso no mucho tiempo después de que la pareja había conseguido dormirse despertándolos sin mucho problema pues les pegaron de lleno en los rostros; la fémina fue abriendo los ojos lenta y pesadamente aún sintiendo la necesidad de descansar pero siendo casi obligada a regresar a la realidad por cortesía del astro rey. Parpadeó dos, quizá tres veces, mientras lograba acostumbrarse a la iluminación natural hasta que sintió la necesidad de elevar la mirada encontrándose con la sonrisa de Yuu, el sonrojo atacó inminentemente las mejillas de Aoi mientras se erguía un poco, alejándose del cuerpo masculino, Peter Pan sonrió.

¿Dormiste bien? — Aún sin soltar la mano de su pareja, el varón se limitó a observarla y esperar la respuesta, la norteamericana asintió y automáticamente bajó su mirada, Viximon ya no estaba; Tomohisa notó aquel gesto y le calmó inmediatamente explicándole que unos dos minutos antes de que ella despertara Viximon había vuelto a su forma rookie y se había retirado pero estaba bien. Aoi soltó un suspiro largo y pronunciado que no reflejaba otra cosa más que alivio, entonces, ambos se pusieron de pie; Yuu tomó a Tinkermon y Valentine se despidió rápidamente acordando encontrarlo en la cafetería luego de ir a ducharse y arreglarse, cada uno partió por su lado.

Sus pasos fueron relativamente veloces al avanzar por el pasillo, moviéndose maquinalmente hasta donde se encontraba su habitación, una vuelta, otra, subir escaleras. Se detuvo momentáneamente pues sintió algo de dolor en su espalda y luego siguió su trayecto, llegó al lugar en cuestión, abriendo la puerta casi instantáneamente para adentrarse y cerrarla tras de sí. Por el extremo silencio asumió que Iris estaría dormida, sorpresa cuando se percató de que no estaba en la habitación, pero el olor del perfume y el espejo aún empañado del baño a causa del vapor del agua caliente le indicaba que no llevaba mucho de haberse retirado. Suspiró. En un par de pasos llegó hasta su territorio y sacó un par de cosas de sus pertenencias para proceder a asearse.

[...]

El efímero encuentro que mantuvo con la menor del grupo le revolvió el estómago de una manera impresionante, consideró por varios minutos no ir a la cafetería pero eso sólo preocuparía a Yuu; se mofó por lo bajo, en parte la enana tenía razón, un poco, ya no estaba ocultando las cosas bien como lo hacía antes y ya estaba enterada de ello. Pero si había algo que odiaba bastante era que ella se lo echase en cara y, encima, le recriminara lo de la novatada. ¿Lo habría hecho también con sus dos ‘protectores’/padres postizos? Una sonrisa cínica se formó inmediatamente en los labios de la pelinegra, algo cruzó de manera fugaz por su mente y disparó aquel gesto ladino, aunque muy en el fondo fuera una forma de ocultar el descontento, era su propio sistema de defensa. Tenía que cambiar su forma de actuar, la situación había cambiado y también tendría que hacerlo ella o perdería el control de las cosas.

[...]

Tras la corta y un tanto cortante hora de almuerzo el grupo Zero había sido llamado, sin embargo, el par de norteamericanas fueron enviadas a otro sitio antes de asistir a la no-tan-ansiada junta con el director. Las sillas aparentaban ser más cómodas de lo que en realidad eran, o el asunto radicaba en que ambas estaban aún dolidas del impacto de la noche anterior por lo que no encontraban una forma específica en la que no les fuera tan molesto permanecer quietas sin resentir la molestia en el dorso. El ya acostumbrado silencio reinó la espera, cuando ambas se dedicaron a mirar el suelo tras haberse rendido en la tarea de buscar una posición cómoda e indolora, Aoi repasaba en sus pensamientos una idea millones de veces tratando de encontrar una forma de expresarla, su esfuerzo era en vano, pues apenas entreabría sus labios para soltar lo que cruzaba su mente casi sentía ahogarse por el único pensamiento que saltaba una y otra vez impidiéndole el habla: ¿En serio le contaría a Iris?

¿Te pasa algo? — Las palabras de la castaña la tomaron con la guardia baja, no esperaba aquella pregunta o que siquiera le estuviera prestando atención a sus vagos intentos por contarle algo, a fin de cuentas, era su mayor rival… ¿No? Vi se mordió levemente el labio inferior, tratando de aferrarse a esa idea para volver a formar esa muralla que le había ayudado en muchas ocasiones a mantenerse firme y fría, tratando de ser esa persona que había sido año tras año, pero los recuerdos de la noche anterior mermaban sus intentos. Su compatriota era quien la había encontrado y le había informado el estado de Renamon, ella le había ayudado a dar con el paradero de la evolución corrupta de su compañera. En el fondo sabía que Iris Cooper no era sólo su rival, estaba consciente que, a pesar de que no lo aceptara abiertamente, la castaña también era su amiga más cercana, si es que así podía llamarse a la extraña relación de amistad/odio que llevaban desde hace tiempo. — Vi. — Los orbes verdes de la de menor altura se posaron sobre los zafiros de su compatriota quien le había llamado de nuevo para regresarla a la realidad.

¿Sabes lo que es una cardiopatía, Cooper? — podría jurar que vio el palpitar en los ojos de Iris cuando soltó la pregunta tan repentinamente, claramente tomándola en curva y sin que esperara un tema de ese tipo. Respiró hondo, casi arrepintiéndose de sus palabras, la castaña no tuvo tiempo de contestar cuando la enfermera regresó a la sala de espera, lista y dispuesta para revisar las heridas de las norteamericanas. Hizo un ademán con su diestra invitando a Nevada a entrar primero, la aludida se levantó mientras sacaba el celular de su bolsillo; entró al cubículo donde trabajaba la mujer vestida de blanco, ésta le pidió que le permitiera ver el área en cuestión y en tan solo un par de minutos ya se encontraba revisando la enrojecida piel de la norteamericana, ésta, sin embargo, se encontraba completamente inmersa en la pantalla de aquel aparato electrónico, dando ligeros toques de vez en cuando o deslizando el dedo de forma ascendente o descendente y provocando que el texto en la pantalla se moviera. Sus ojos iban en un vaivén de izquierda a derecha y su entrecejo se frunció varias veces conforme terminaba distintas lecturas, la enfermera logró divisar el título de uno de los artículos, no a propósito, pero lo hizo.

¿Padeces algo de eso? — Los zafiros se separaron de golpe del móvil y se entornaron hacia la aludida, la enfermera mantuvo el silencio esperando a la respuesta de la fémina.

No, para nada — replicó guardando el teléfono nuevamente.

Ya veo — contestó con calma, la norteamericana se sobresaltó un poco por el algodón húmedo que la enfermera presionó contra sus heridas en ese momento. El resto de la curación transcurrió con normalidad, al final, le entregó a Cooper una pequeña botella con pastillas y además le dio indicaciones sobre tiempos para tomarlas, entonces la chica volvió a su asiento a un lado de Aoi quien segundos después entró al mismo sitio a ser atendida recibiendo prácticamente el mismo remedio para su pronta recuperación. — Estarán adoloridas por unos días, pero no es algo de qué preocuparse. — Añadió la de mayor edad con una sonrisa amable dibujada en su rostro mientras el par de norteamericanas se retiraban del sitio en total silencio; debido a la hora y a que seguramente todos los alumnos estaban en clase -salvo uno que otro rebelde que no entraba a su respectiva aula- los pasillos estaban vacíos y en calma.

Entonces, ¿Qué es exactamente? — Iris rompió el silencio sacando su inquietud al aire, ninguna de las dos detuvo su andar simplemente lo alentaron un poco, los orbes de la pelinegra se enfocaron en la nada conforme soltaba un suspiro largo.

Eso, una cardiopatía, una enfermedad de…

Lo sé — en esta ocasión sí detuvo sus movimientos, Vi paró su marcha al notar la acción de su compatriota y se giró sobre su propio eje para verla de frente con una ligera sonrisa en su rostro tratando de ocultar los aires un tanto tristes que le rodearon, Iris enarcó una ceja al percibir aquello —, ¿Fue por eso tu desmayo? — La pelinegra dio una afirmativa con la cabeza — ¿Qué tan..

¿Grave es? — completó Aoi, los zafiro la observaban esperando saber el resto de la información — Pues… un poco — Iris se cruzó de brazos —, vale, no es tan poco. — Agregó, resoplando ante el hecho de que Cooper la leía bastante bien. El silencio volvió a ser el dominante de la situación cuando de pronto Valentine se acercó un par de pasos hacia su roommate y le dio un par de palmadas en el hombro. — Parece que has visto un fantasma, Cooper, ¿Tanto me quieres? — Bromeó con un tono mordaz buscando animar o molestar a Iris, ni la castaña supo descifrar bien la intención de Vi.

Para nada — se defendió con un gesto ladino y retirando la diestra de la ojiverde de su hombro, sin más, el dúo siguió su andar hacia la oficina del mandamás de la academia, antes de entrar Aoi se le adelantó a la otra fémina y, al tomar la perilla, se detuvo para mirar por sobre su hombro.

Nadie lo sabe, Iris, ni siquiera Yuu… No lo menciones, tengo que contárselo yo. ¿Are we clear?— Habló, cuidando que sus palabras no traspasaran la puerta y que sólo la castaña fuese capaz de escucharlas, tras eso, Valentine abrió la puerta para entrar al lugar donde el resto del grupo Zero ya se encontraba.


RELLENO FTW.

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Las americanas, aunque molestas, resignadas se dejaron llevar a la enfermería. En el momento en que la enfermera les dio una seña a ambos chicos para retirarse, Yuu le dio una mirada tierna y cansada a la joven, trataba de transmitirle que todo estaría bien. Cuando la morocha le respondió con una leve sonrisa, el japones se marcho en paz.
La puerta se cerró tras el y el germano. El dúo dinámico (?) sabia lo que les esperaba en la oficina del director, así que su paso era lento. Tink descansaba en el hombro de Yuu, otra vez dormida, La batalla contra la corrupta Youkomon la había dejado exhausta. En cambio el murciélago había podido recordar lo calmado que se sentía dejar de molestar a su tamer.

El silencio se habia apoderado del pasillo y Yuu estaba inmerso en sus pensamientos una vez mas. Las personas que le importaban estaban contadas con la mano, Taro su hermano menor, Su tia Ai, Ken ichijouji, Miyako, Kurumi y por supuesto sus padres, aunque no se metia en sus asuntos ni dejaba que se metieran en ellos. Sin embargo ahora habia una chica en enfermeria que habia movido todo dentro del japones y no podía entenderlo, y para colmo, si otro de sus compañeros hubiera estado en aprietos, esta seguro de que hubiese sido el "héroe" por alguno de ellos.

Fue sacado del trance por un agotado -¿Que sucede Peter?- de parte del germano. Los rojizos de Yuu voltearon a ver al mas alto que lucia unas ojeras, pero cuya expresión realmente se veia mucho mas descansada que la de el.
-metete en tus asuntos nazi- contesto con una media sonrisa.
-No es que los tuyos me interesen come arroz.
-ayer te interesaron- Escupió el japones sin voltear a mirar al fornido gigante nazi. Si no hubiese sido por que se encontro con la bruja estupida, como le decia Alysson y con la jamas miss simpatia gringa hace unas horas, quizas hubiera tardado mucho mas en encontrar a Vi.
Con esfuerzo y mirada cabizbaja yuu abrio la boca-Gracias.... le dijo sinceramente.

El alemán se sorprendió un poco, para el había sido una reacción natural. No la penso en su actuar, y tampoco se esperaba un agradecimiento por este. Pero se habia preocupado al saber lo que ocurria.
Lanzo un pequeño gemido en tono arrogante con la garganta
-quien sabe que hubiese sido de tu trasero y el de wendy si no me entrometia peter- le dijo con tono sarcastico, pero condecendient mientras tomaba la manilla de la tan poco anhelada sala.

Al curzar el umbral "ghandi" y "la rara" estaban siendo severamente sermoneados por Ken mientras los 3 novatos observaban.
El sonido de la puerta alerto al detective, quien los recibio con un
-Llevan un dia de clases y ya cometieron bandalismo y se fugaron en la noche.- estaba seriamente idignado. A su lado se encontraban la indifirente Jessica y gracias a Dios, Miyako , quien los miraba con un ojos maternales.

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Y el oscar para post mas mierda es para ......*redoble de tambores* YO!

muy bien [MENTION=176369]October[/MENTION] es tu turno.
 
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