Rol La Escuela de Detectives Digitales {v. 2} | Primer caso!

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“Nos tuvimos que ir, no te preocupes Corazón volveré a verte mañana, tu enfocate en tus clases y en cuidar de tu novia... no seas uno de esos tipos que no respetan a las chicas que aman, ENTENDIDO?”

Los rojizos orbes estaban clavados en el delgadísimo teléfono, no los había apartado del mensaje de texto hace como una hora o quizás más, ya había perdido la cuenta, hasta Tink se había resignado a flotar a su lado en silencio. Nada lo podría haber sacado de su letargo de no haber sido por el ataque furtivo de Cuddy hacia su persona.

Y bueno, quien lo hubiera pensado, precisamente Bernadette Cuddy trabajaba como mesera en lo que era, quizás, el establecimiento más Kawaii de toda la ciudad.
A Yuu le eprturbo un poco el hecho de que esa tal Yui Shirai se hubiese obsesionado con Bernadette y aun mas el hecho de que hubiera insistido en compartir la tarde con el mientras reían de la mestiza. Lo que le perturbaba no era el sadismo en ver molesta a la albina, sino el hecho de que esta mujer se diera confianzas tan rápidamente. Pero era una extraña mezcla entre extrovertida y dócil, por lo que la conversación se dio muy fácilmente, por esta razón Barney se paseaba cada vez que tenía la oportunidad a escuchar de que farfullaban

-Entonces…. tu y tu novia acaba de terminar esta tarde, ya veo
-Si, me cuesta entenderla, no se en que me equivoque, que hice mal … no es tan facil como decirme que terminamos y no darme ninguna explicación.
-Por supuesto que no, pero aveces tienes que saber percibir otras señales en lugar de solo confiarte por lo que te dicen con palabras.
-...fue mi culpa...he sido un mal novio
-Oh! para de llorar Peter Pan! - irrumpió la nekomimi con sus orejas mecánicas hacia atras como un gato cabreado, sin soltar la bandeja con platos sucios que llevaba- ...nya!-exclamó con cara de sarcasmo
-Uh , Shi-chan, me que excitante escuchar tu opinión, tan efervescente como siempre - acotó la cliente
-¡No es tan fácil decir eso!
-Si enserio quieres a la chica de vuelta deja de lloriquear y piensa como recuperarla….Nya!- volvió a exclamar mirando directamente a su clienta favorita
-¡Eso es lo que hago!
-¡no me hables asi, eso déjaselo a tu mosquito! y ademas no es cierto, te has pasado emo toda la tarde principito
-Cierra tu bocota, acabo de terminar con la chica que amo Bernadette- La muchacha se quedo mirándole con una mueca digna de una niña de ocho años a la que no le han comprado lo que quería, Yuu la miraba fijamente como si de Khöler se tratase, pero la mas encantada era Yui, quien observaba la escena con las dos manos apoyando sus mejillas a través de sus lentes de moda. Era extraño en demasía como se confrontaban, ¿Que le importaba a esa chica los problemas de Yuu? ¿Porque a el siquiera le importaba su opinión? aunque decían no tener nada en común mas que favores sin cumplir, pareciera que la alta confianza que se habían otorgado el uno al otro por circunstancias descabelladas a las que se habían enfrentado los estaba volviendo rápida y peligrosamente amigos. El silencio ya se estaba comenzando a volver incomodo cuando se escuchó
-Oh, tu nombre real es Bernadette...sugoi!-



(...)




-Ni siquiera tuvimos tiempo de estar con tu sobrino linda- los tacones se escuchaban andar por las calles durante la noche como si se hubiese convertido en una pasarela. Parecían haber sido sacadas del remake inexistente de Sex and the city, las calles llenas de luces se paralizaban para ver pasar a las dos chicas y a la digimon, que ciertamente tenia un je na sais quoi que la volvía mucho mas espectacular que las demás de su especie.

-Te encantara conocerlo querida, es un amor, bueno conmigo lo es, es un chico complicado pero es un amor en el fondo, es una buena persona por naturaleza.
-Si es como tu, no lo dudo- Su mirada se fijó en la japonesa, lo intentaba pero la top model no era buena demostrando afectos. - Quizás debería presentarlo a mi hija, ya sabes… ay, no se que haré con esa chica
-Y ¿como ha estado ella?- le pregunto Ai, implícitamente reclamándole que no le prestaba la atención adecuada a la muchacha
-Bien...supongo…- El sonido de las bolsas que cargaba Angewomon cesaron, ambas habían llegado a su hotel de 5 estrellas.
-Ya llegamos- avisó con elegancia la compañera digimon. Las tres entraron al “Golden Silkroad” que estaba en la parte mas cara de la ciudad, aquel hotel demostraba que el dinero no era problema para ambas.


Su habitación tenia una sala de estar y dos habitaciones con camas de dos plazas y media, pero solamente habían ocupado una, la otra por si algún paparazzi llegaba a obtener información no empezaran con rumores. Si supieran lo que ocurría en aquella habitación seria un golpe bajo para la carrera de ambas.
Ai cerró la puerta despacio mientra Angewomon se perdía hacia el balcón.
La imagen de la japonesa se reflejaba en lo océanos de azul profundo en los ojos de su compañera, los labios rojizos de la espectacular dama de cabellos claros fueron entre abiertos por una uña pintada de un sutil rosa pastel que le acariciaba.
La mujer albina acorto la distancia entre ella y la japonesa de cabellos castaños, Jeanette apoyo su nariz contra la de Ai con suavidad,para acariciarla, ambas sentían el aliento de la otra sobre su cuerpo, sobre sus cuellos, sobre sus hombros, las manos pasaban suavemente entre sus espaldas.
-Jeanette, no puedo evitar preguntarme…- dijo Ai entre gemidos - ¿Estas segura de esto? -La mujer solo negó con la cabeza. Los movimientos de ambas se detuvieron por un momento, Ai se sentía mal, esa mujer, era una madre, había hecho toda una vida y ella llegaba a irrumpir en su vida, pero no podia evitar sentir lo que estaba sintiendo, le hubiese gustado ser mas fuerte, ella también estaba confundida. A esas alturas del partido ambas esperaban tener las cosas claras, pero el enredo entre ellas que se dio durante su trabajo juntas había llegado para revolver las cosas bastante.

Ai dejo caer sus manos desde la espalda de la mujer, quedaron colgando, como si hubieran muerto. iba a decir algo, pero su amiga le sello los labios con su boca, ambas utilizaban un brillo sabor cereza, la boca de Ai se comenzó a abrir lentamente, juntamente la de Jeanatte empezó a hacer lo mismo, ambas abrían y cerraban la boca acariciando sus labios, sentían sus pechos llenarse de aires y aquel nudo en el estomago. La lengua de la caucásica se aventuro lentamente dentro de la de la fragil mujer apoyada contra la puerta. Sus se adentraron debajo de los hombros del vestido, dejándolo caer de un solo movimiento.
Luego de eso, Ai acaricio las vertebras de su compañera, bajando el cierre de su espalda lentamente hasta que aquel vestido también calló. Comenzaban a sentir escalofríos y ya podían controlar las caricias cada vez menos. La pálida mujer tomo la mano de su compañera y la dirigo hasta la habitación que compartían.
Ambas se estaban besando apoyadas contra el respaldo de la puerta abierta, con los ojos cerrados . Ai tomo a su amiga de los brazos y giro hacia el frente de ella, se dispuso a dirigirla hacia su cama, pero al abrir los ojos el estaba sentado viéndolas a ambas.

-AHHHHHHHHHHHHH!!!!! - gritó Jeanette, pero el estratégico posicionamiento del penthouse estaba diseñado para que nadie escuchara ningún ruido salir del lugar.
Era un hombre con la cabeza rasurada y fornido , de apariencia europea, se notaba que era alto a pesar de que estaba sentado en la orilla inferior del lecho, inclinado hacia adelante con sus manos entrelazadas entre las rodillas, sus piernas abiertas ocupaban todo el espacio posible, su mirada era algo irónica, como si le divirtiera estar ahí, lucía una perturbada mueca sonriente y sus cejas estaban inclinadas hacia el centro de sus ojos.
-¿Quien eres?, ¿que es lo que quieres?- exigió Ai - ¡Llamare a seguridad si no te largas!
-Oh no, tu no querrías hacer eso - al decir eso un Leomon el cual había pasado desapercibido entre las sombras hasta que se movió, encendió la luz del velador para que pudieran ver la serie de fotos que estaban pegadas en la pared, enseñando a Benadette y Yuu en distintas situaciones, se notaba que habían sido sacadas a escondidas. Una foto grande adornaba la cabecilla de la cama, de ambos chicos caminando hacia la academia, una foto de esa misma mañana, mientras se escabullían de ambas mujeres de regreso a la academia.
La expresión de ambas mujeres cambio repentinamente al ver la escena, ese hombre era un psicopata
-No… - fue todo lo que dijo Ai
-esto es imposible, Ai mira, ahi salen los dos juntos, pero Bernadette no esta en japón, eso es imposible.
-¡Bernadette esta en japón! esta trabajando como una de las pequeñas espías de Ken Ichijouji desde que entró a la Digital Detective Academy a tus espaldas - Sentencio el hombre.
-Ahora, si quieren que ellos continúen a salvo, harán esto mas fácil para todos.

Una flecha color rosa atravesó el espacio entre ambas paralizadas modelos, Angewomon se abalanzó seguida contra el herido leomon, la digimon de mayor nivel estaba ganando el forcejeo y tenia sometido al tipo vacuna en el piso. En eso el extraño hombre se levanta sacando una pistola de debajo de su chaqueta, dandole un dispare certero en la espalda al angel digimon.

-Angewomon!- Jenatte presenciaba la escena con horror.
El disparo no habia herio de muerte al angel digimon, pero si había sido un golpe importante, aquel hombre sabia lo que hacia ya que sus municiones eran lo bastante fuertes como para herir digimon, esa clase de armamento no se conseguía fácilmente.
Angewomon debio alejase de su presa debido al golpe, se volvio hacia el enemigo humano, pero no pudo reaccionar a pesar ya haberse recuperado un poco del impacto.
-¡Leomon!
-Leomon Ultra digivolve !.........-El leon digimon se envolvió de un aura oscura y rojiza y aumento su tamaño, para volverse una versión mas poderosa y bizarra de lo que ya era............Mad Leomon.- La grotesca bestia tomo a Angewomon con una de sus garras y presiono su cuello hasta volverla nada mas que datos esparcidos por el aire en no mucho tiempo.

-NOOOO!!!!- Jeanette trato de socorrerla pero Ai se vio obligada a detenerla, la mujer lloraba de rodillas en el piso solamente sostenida por su compañera de lo que seria una muerte segura si es que se acercaba.



(......)










La madrugada estaba tranquila y Barney volvía a la academia junto a Yuu y sus compañeros. El ambiente entre los dos ya estaba mucho mas relajado que esa misma noche, Tomohisa no podía creer que estuvo toda la jornada de trabajo de su compañera de clases hablando con Yui y viéndola trabajar.

-Yui casi se pone a llorar cuando le dijiste que era tu ultimo día
-Lo sé fue extraño
-Me hubiera gustado escucharla mas, pero esta lagartija me tuvo ocupada casi una hora
-No te quejaste cuando pasamos la liga pokémon.- Tras eso Bernadette escucho un ruido bastante debil, que vino antes de que las bombillas de los postes de luz adelante de ellos se rompieran.
-Yuu, alto- Tinkermon se paralizó en el instante mismo, algo así lo había sentido en el digimundo y pocas veces, era un digimon más fuerte que incluso Renamon o Cyberdramon.
Cuddy y Tomohisa se detuvieron al verla, y cuando Digievoluciono en Petermon ambos miraron a toda direcciones y retrocedieron con miedo. Dracomon había dejado caer su 3ds para comenzar a gruñir sin parar.

Los alerto el movimiento de uno de los arboles de la calle, cayeron un par de hojas y pétalos de cerezo sobre sus cabezas.

-Yuu Atras- advirtió Petermon , Dracomon gruñía aun mas fuerte, como amenazando con morder. - Dracomon preparate a evolucionar.- sugirió el hada.

-No sera necesario- se escuchó desde algún lugar extraño, solo Cuddy pudo identificar que provenía desde el frente de ellos. entre las sombras.
Madleomon saltó frente a ellos y el misterioso hombre dio unos pasos al frente para aparecer ante los chicos.
-Oh no.- Dijo Bernadette apretujando la manga larga de Tomohisa
-¿El no es?
-Alstromedia- Interrumpió Petermon a su tamer.

-Quietos mis pequeños detectives, si intentan algo, será peor para ustedes.
-Aguijón escurridizo! - Petermon atacó, ese ataque esta dirigió a acabar con el digimon al instante, pero el oscuro ente digital ni siquiera se inmuto, dejó que el digimon de ojos rojizos clavar su daga en su pecho, punto vital, y no pudo ni siquiera herirlo, levantó su enorme garra y le empujo lejos.

-¡Petermon!- el digimon se azotó contra un árbol del camino y no pudo levantarse
-Eso sacas por enfrentarte a mi cara a cara, Tomohisa Yuu…..y tú, Cuddy Bernadette, te recomiendo mantener a distancia a tu pequeño dragón. La aludida dio un paso al frente y clavo sus ojos en el enemigo
-No te tengo miedo- La pistola de Alstromedia se posó en el pecho de la valiente chica, su fiel dragón trato de digievolucionar para defenderla, pero fue intrrumpido por una de las garras del ente maligno que acompañaba al hombre. La bestia presiono solo un poco y el cuerpo del dragón se comenzó a volver datos lentamente.
-¡No!- la expresión de la albina cambio por compleot al ver a su amado digimon neutralizado, si hubiera tenido tiempo de reaccionar confiaba en que se hubiera defendido, pero estaba en peligro de muerte, fueron demasiado lentos.
-Da un paso atras y Madleomon le perdonara la vida- el paso atras fue dado, La manga de Yuu fue estrujada por Benadette una vez mas, con rabia. El chico estaba aterrado, pero debía tranquilizar a su compañera inexperta. Solo le dijo “clamate” y contuvo a la chica entre sus brazos.

-No teman, no vengo a eliminarlos, ya lo hubiera hecho de ser así, vengo a negociar con ustedes- Hizo una mueca, media sonrisa y arrojo dos fotogafias a los pies de los jovenes.
Con temor Yuu se agachó a recogerlas...y las vio, Jeanette y Ai amarrados en ropa interior en un lugar que no pudo reconocer, parecia lastimadas, pero no gravemente, las estaba usando de rehenes.-Ellas dos estaran bien siempre y cuando hagan lo que diga…- El hombre se acercó y extendio dos tarjetas sd con el logo de Digital Hazard sobre ellas - Las instalaran en los D-terminals que utilizan para D.D.A justo ahora, aquí, frente a mi. La tarjeta tiene ademas un numero en contactos, no intentaran rastrearlo porque esta codificado y lo sabre al instante.
A ese numero enviaran toda la información que necesite, y no podra extraer la tarjeta sd de sus aparatos sin mi autorización….si quieren que esas mujeres, y ustedes, sigan con vida, seran mis espias.- La expresión de odio en los ojos rojos de Yuu era inigualable, Bernadette estaba casi desmayándose de miedo y rabia al ver la imagen de su madre, sino fuera por los brazos del joven ya hubiera reaccionado sin pensar y hubiesen terminado muertos ella su digimon y su madre.
Dracomon era listo, sabia que si se movia Bernadette estaria muerta, petermon en cambio aun no podía reincorporarse por completo.

-Tomohisa Yuu, Cuddy Bernadette, ahora no trabajan para Ichijouji, trabajan para Alstromedia.​





_________________________________________________________
Espero que les guste chicas, otra vez no revise mucho la redacción. No entiendo porque siempre que aparece el malo malote del fic se estanca, asi que lo mejor sera que mezclemos el drama con la acción...Drama Detectives Acadey WOOHOOO!!

[MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=176369]October[/MENTION] [MENTION=1033583]Lunatic Pumpkin[/MENTION] [MENTION=148498]Leo[/MENTION]nhardt [MENTION=41491]Miyako[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION]
 
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we rise
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Primer memorial: Palabras para Aya.

Lecciones de heroísmo.
Hace ya ocho años atrás.

La sala del hospital resultaba demasiado blanca para aquellos ojos verdes, la mujer castaña lentamente fue acostumbrando su mirada a la excesiva luz ambiente. A su lado, su esposo sostenía una de sus manos, en la puerta, Ken estaba cruzado de brazos, con un brazo roto y unas pocas vendas en la cabeza.

¿N-no lo logramos, verdad? —La voz de Ayako Minamoto sonó rasposa, como si hubiese estado muchos días dormida, ¿lo habrá estado, en realidad?

Ken negó ante la pregunta y se adentró en la sala, al lado de Kouji la pequeña Mitsue miraba en silencio la bolsa de suero que bajaba hasta el antebrazo izquierdo de la malherida Ayako. Las pérdidas materiales abarcaban a un edificio hecho añicos, al menos unos quince digimon habían sido vueltos datos y ni hablar de las vidas humanas... de aquel equipo, el verdadero Grupo Zero, apenas sobrevivió una alumna. El detective se sentó en la otra silla, leyéndole parsimoniosamente el reporte; sin despegar la cansada vista del reporte entregado por la policía pública. Ayako intentó moverse en la cama, pero el tubo de su nariz causaba demasiado escozor como para moverse.

¿Qué dicen los médicos de mi diagnóstico...? No puedo moverme... —volvió a expresar, fatigadísima tras decir aquello.
Ten pondrás bien, Aya-san —la tranquilizó Kouji, posando su mano sobre su cabeza un momento—. Aunque casi no la cuentas otra vez... verás... una de las balas te hirió directamente en el abdomen, debieron extraerte una porción que comenzaba a presentar necrosis... ¡pero el doctor dice que te pondrás bien! La columna está intacta y sólo te has llevado unos hematomas además...
No lo estás haciendo ver esperanzador, Kouji-san... —suspiró el peliazul, mirando al esposo de su colega y luego a la silenciosa niña—. Como sea, dejemos a Ayako-san descansar por ahora.

Kouji asintió y tomó a su pequeña hija de la mano, saliendo de allí y dejando medio cerrada la puerta, acompañando a Ken hasta su propia habitación.

También deberías descansar, Ken-san —tras aquello, tomó a la niña en brazos, quien sólo miraba los carteles de los pasillos—. ¿Y la alumna sobreviviente? ¿Cómo está?
Jaffe está con heridas menores, aunque de momento le vigilan un traumatismo cerrado... estoy al tanto.

Tras casi que el futuro director se desplomara de camino a su habitación en el hospital y recibir la presta ayuda del arquitecto Minamoto, se recostó a descansar, a mirar el techo igualmente blanco mientras una enfermera llegaba a conectarle una unidad de suero con analgésicos.

Tras eso, simplemente cerró los ojos, para intentar dormir, pese al punzante dolor de las heridas repartidas a lo largo del cuerpo y del hueso casi hecho añicos en su brazo izquierdo, si todo se daba, al otro día, muy de mañana, sería operado.

[ . . . ]

Ambos estaban en silencio ante el memorial en el pequeño jardín que hace las veces de templo y lugar de reflexión de la Academia, no pudieron acudir a ninguno de los funerales porque ellos mismos luchaban por sus vidas en el hospital, la enérgica Ayako estaba totalmente apagada, decorando con lirios la placa de mármol. Atrás de ellos, protegiéndoles, Wormmon y Lunamon les acompañaban en aquel silencio solemne.

No es como nos lo dicen, lo de ser héroes... —la voz de Ayako todavía sonaba ronca, sus labios estaban resecos pese a la delgada capa de brillo labial, sus cabellos tomados en una ordenada cola de caballo—. Somos sólo dos mequetrefes que dejaron morir a su cuadrilla, Ken, no merecemos ser llamados héroes.
Dos mequetrefes... —repitió Ken, casi como un eco, con los azules fijos en la placa con siete nombres— mequetrefes.

Los adultos siguieron callados tras aquel intercambio verbal, cada uno con las emociones fuertes a flor de piel, como si en cualquier momento fuesen a romperse, como si la más mínima presión pudiera hacerlos trizas. Ayako finalmente se secó una lágrima, el vendaje de su mano se humedeció unos momentos, mientras daba la media vuelta y Lunamon la seguía de cerca.

¡Ayako! —El hombre corrió a abrazarla para reconfortarse ambos, dándole un simple beso en la frente—. Estamos juntos en todo esto, ¿recuerdas? ¿Vamos a tirar nuestro sueño? Ayako-san, me ayudaste mucho cuando aun éramos oficiales en formación... eres como una hermana, gracias. Lo superaremos.

Se dedicaron una sonrisa y salieron de allí, dispuestos a seguir trabajando en el caso.

Pero tiempo después comenzaron a verse realmente amenazados, mas si Samuel Alstrometria no se iba a detener, ¿por qué ellos lo harían?

[ . . . ]

Por un momento se puso en su lugar, imaginando si Miyako no estuviera, no pudo evitar la mueca incómoda y el desagradable escalofrío recorriéndole toda la espina. Se quiso acercar, pero permaneció allí, sosteniendo un ramo de flores en la mano, mirando cómo su colega, su amiga, su hermana era sepultada con los correspondientes honores por parte de la Estatal y por parte de DATS. Reparó en la pequeña vestida de negro, correctamente peinada, la palidez de su rostro redondeado, los ojos opacos, la mirada de un niño cuya inocencia fue arrebatada por manos brutales.

Y su corazón bondadoso se encogió allí, la niña no derramó una lágrima cuando el féretro bajaba a la fosa, pero el llanto llegó cuando comenzaron a echar tierra. Se acercó y acarició su cabeza, pasando un momento sus dedos por entre los cabellos azabache.

Cumpliría la voluntad de su amiga, no dejaría que aquella pequeña siguiera de forma suicida los pasos de su madre, que llevara una vida normal, libre del estrés, libre del peligro, que pudiera hacer una vida común.

Sin embargo, no contaría con que aquella pequeña tuviese la misma convicción y la misma terquedad que Ayako. Ken, años después, vio en Mitsue a su fallecida colega, la misma decisión, el mismo mirar... y ante ello no pudo negarse, nadie podía imponerse ante un corazón determinado por su sentido del deber y la justicia.

Y él confiaba plenamente en ella, no por ser la hija de Ayako, por ser ella, por ser Mitsue.

[ . . . ]

Lo siento, Minamoto, pero... no aprobaste el examen de admisión —tuvo que admitirlo, pero era la verdad, si no fuera por aquellos dos puntos de diferencia, ella pudo haber aprobado—. Pero... aplícate mucho para el repechaje, eso sí, la nota mínima sube al 90%, ¿la tomarás?
¡Sí señor! —Su voz clara sonó resuelta—. Deseo más que nada ser detective para salvar a otros, para traer justicia donde no la hay...

Ella... ella sería digna de ser llamada "heroína". Sonrió y le entregó la pauta del Repechaje, le recomendó estudiar arduamente y la despachó tras eso.

Y la sonrisa fue imposible de disimular cuando le entregó su calificación final, aquella con aquel 99,6% del 100% total, cuatro semanas después.

Meses después no dudó cuando otra vez se le pidió formar un escuadrón especial entre todos los futuros detectives.

[ p r e s e n t e ]

Muchos pueden considerarse aptos.
Pocos realmente lo son.


Las unidades especiales piden potenciales candidatos a sus divisiones estratégicas.

«Iris Cooper»
Sin duda una mujer talentosa, brillante por donde la mires, parece no necesitar mayor esfuerzo, pues con su sola presencia deslumbra. Necesita aprender a trabajar con otros, eso sí. Candidata.
Posible división: Delitos financieros.

«Yuu Tomohisa»

Puede que no parezca brillante, pero posee una determinación que a muchos les hace falta en este trabajo, quizás no puedas trabajar con él de maneras convencionales, pero siempre lograrás algo provechoso con él, si lo sabes hacer, claro está. Candidato.
Posible división: Antinarcóticos.

«Daika Motomiya»
El que esté atrasado un año en su ciclo, no merma en nada sus habilidades a la hora de la investigación, sabe cómo idear excelentes planes de contingencia y su actitud es centrada para su joven edad. Sabe cómo tratar a las personas. Candidato.
Posible división: Cuidado y protección de víctimas y testigos.

«Valentine Aoi»
Un prodigio, tanto como Cooper, una joven fuerte y excepcional, sus habilidades rebosan con creces a la media estándar, sería una pieza realmente valiosa dentro de un grupo de investigación. Tal como Iris, necesita aprender a trabajar en equipo. Un diamante en bruto en espera de ser pulido. Candidata.
Posible división: Antiarmas.

«Bernadette Cuddy»
Exceptuando su pésima capacidad para llevarse con otros alumnos, Cuddy demuestra altos niveles de inteligencia, es hábil y diligente, parece saber muy bien qué está haciendo y cómo lo está haciendo. Su voluntad de acero es otro punto a favor. Candidata.
Posible división: Delitos informáticos.

«XXXX XXXX»

Ganta, su historia no hace mella en su determinación, su sinceridad es su arma y sabe cómo utilizarla y en qué situaciones. No pierde la calma con facilidad y aquel factor es de suma ayuda. Si aprende a manejarse más entre la gente, sin dudas que llegará lejos. Candidato.
Posible división: Seguimiento y reducción de potenciales criminales.

«XXXX XXXX»

Hameln. Su halo de misterio indica cuán discreto puede ser y la discreción es vital en este oficio. Tiene su manera no convencional de resolver conflictos y al parecer su entorno se muestra tranquilo ante su presencia. Pese a su turbio historial, es un apto pacificador. Candidato.
Posible división: Negociación.

«Sebástian Köhler»
Se lleva pésimo con su entorno, pero su fuerza física y convicción firme le han llevado por buen camino aún ante su difícil temperamento. No se doblega con facilidad y aunque le cueste controlar algunos impulsos, es el del tipo de persona dura y directa que se necesita para el trabajo pesado. Candidato.
Posible división: Antiarmas.

«Alysson Alstrometria»

Que su corta edad no sea un engaño; esta determinada niña reúne muchas condiciones que la vuelven apta. Si va a su ritmo, progresará mucho en materias investigativas. Sabe cómo y cuándo obtener información, es persistente y testaruda, pero esto es sin duda su mayor virtud. Candidata.
Posible división: Seguimiento y reducción.

«Mitsue Minamoto»

Su inestable carácter no es problema mayor ante sus capacidades de llevarse con otros y su memoria, sabe idear sus búsquedas aunque a veces le falta disciplina. Su afán por cuidar de otros sólo la vuelve más valiosa. Por su humanismo y su memoria, es candidata.
Posible división: Cuidado y Protección de Víctimas y Testigos.

@N!, @Blair', @Kira., @October, @Megu, @Doc. K-9, @Rozenkristall, @ArisuDokuro, @Lunatic Pumpkin
 
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In the forces of stupidity
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Místicamente sentía que podía apoyar a La Rara Minamoto e incluso llegar a cubrirla si se le ocurría la disparatada idea de ir a tratar de darle un disparo a Samuel Alstrometria. Enojo era un completo eufemismo para lo que Bernadette Cuddy estaba sintiendo en ese preciso momento. Si había algo que la albina odiara con todas sus fuerzas, incluso más que a la maldita plaga conocida como humanidad, aquello específicamente era que la usaran; Alstrometria-padre había osado hacer aquello, por lo que más que un enemigo de la ley era enemigo de la propia Cuddy, y de Tomohisa Yuu, claro.

Después del humillante momento donde tuvieron que seguir las exigencias de Alstrometria sí o sí, en lugar de separarse, Tomohisa acompañó a Bernadette al área de los clubes, saltándose adrede la hora del desayuno; él estaba enojado, pero ella era una novata de mucho carácter y, si algo había aprendido Yuu, era que Cuddy sobresalía a la hora de ser rencorosa. Además, ambos tenían que pensar bien sobre lo que acababa de pasar, cada minuto que estuvieran bailando en las manos de Alstrometria-padre era un minuto incierto en la vida de Ai… ah, y Janette. Tomohisa observaba a la descendiente de la modelo francesa golpear sin condescendencia un saco de arena, patearlo, gruñirle y gritarle como si fuera un ser vivo; Dracomon estaba cerca de ella, pero callado y al mismo tiempo preocupado, el dragón nunca había visto tan furiosa a su dueña; y Bernadette no era de las que resolvían las cosas a los golpes, por lo que la idea de que ni en el infierno aguantarían su furia no era tan descabellada. Por su parte, Yuu tomó su propio tiempo para tranquilizarse superficialmente, pensando que quizá era hora de distraerla antes de que se convirtiera en algo peor de lo que era Mitsue en uno de sus ataques psicóticos. Cuddy ya era problemática sin ellos, gracias.

Pensé que te desmayarías… —comentó, obligando a que la joven, jadeante por el esfuerzo y adolorida de manos y piernas por tanto golpe, se girara a verlo y frunciera el ceño al recordar el comportamiento y la impotencia del momento—. Es normal, nunca viviste algo a…

Ya lo sé —le interrumpió bruscamente, la hostilidad pura era palpable en su voz. Definitivamente, ella no estaba bien—. Mi comportamiento fue patético. Triste. Lamentable. Inaceptable. Pero yo no soy de acero, aunque me crea así, no lo soy —confesó a regañadientes, golpeando el saco sin misericordia, lastimándose la mano en el proceso—. ¡Lo sé bien! Soy humana. Mierda… pero esto es tan… ¡argh!

Dracomon tuvo que ponerle un alto a su tamer antes de que siguiera lastimándose las manos a punta de golpes, amenazando con Digievolucionar a Coredramon; él dragón extrañamente parecía el más centrado del peculiar cuarteto, pero no era de extrañar: a Dracomon poco le importaba la madre de su Tamer, sólo le preocupaba Bernadette y nadie más.

Odio ser débil —masculló la mestiza, dejándose caer sin ánimo al lado de Tomohisa. El cansancio había aplacado temporalmente su furia, pero esta aún ardía dentro de ella, tal y como Yuu pensaba: esa furia era, de alguna manera, la fuerza de aquella chica tan tosca. Por supuesto que él no se figuraba a Bernadette llorando como nena; el día que eso sucediera, el mundo iba a explotar.

Te creo cualquier cosa, menos debilucha Cuddy —admitió Peter Pan luego de otro silencio pasajero—, cualquier otra mujer en tu lugar se habría desmayado o echado a llorar.

Cualquiera excepto Barbie y Wendy —corrigió. Tomohisa tuvo que asentir y darle la razón.

¿Qué haremos a partir de ahora? —era claro que tenían que seguir las ordenes de Alstrometria, aunque aquello no le gustara a ninguno de los dos. Tampoco podían echarse la culpa entre ellos, para empezar, ¿Cuál era el sentido en eso? Estaban metidos en un problema serio, a pesar de que ambos eran asociales sabían que actuar en solitario no los iba a llevar a ningún lado; Tomohisa no era estúpido, Bernadette tampoco. Sabían de sobra lo que iban hacer y las consecuencias de ello. Estaban traicionando a Ken, la persona que de una u otra forma les había tendido la mano; quizá a Barney no le afectara tanto eso, pero Yuu era distinto.

Lo sabían, pero no tenían otra opción. Eso no los hacía menos pecadores, sin embargo, tampoco podían darse el lujo de acomplejarse con estupideces en ese momento.

No lo sé… —finalmente la albina dijo aquellas palabras, con la cabeza apoyada en sus manos entrelazadas sobre su regazo—. Sinceramente, no lo sé, Yuu —daba igual como lo llamara ahora, de la noche a la mañana se habían vuelto cercanos aunque no lo quisieran—. Pero sí se una cosa…

Ese bastardo iba a caer.

Estamos juntos en esto.

Tomohisa Yuu creyó haber tenido alguna especie de ilusión auditiva, pero no fue así, al joven le bastó alzar la mirada para encontrar los ojos de Bernadette resplandeciendo en furia, determinación, y el sentimiento que ambos compartían para el bastardo de Alstrometria: odio.

Incluso si no lo deseaba, incluso si se llevaba mal con ella o la odiaba, su estúpida madre era su madre. Tal vez no la consideraba como tal, pero era un miembro de su jodida familia, y también un maldito ser humano. Incluso ella podía tenerle aprecio a una persona como ella, aunque fuera una niña no deseada y descuidada por su progenitora…

Fu, fu —se rió de sus propios y patéticos pensamientos, sabiendo que eran la pura verdad. Se incorporó—. Supongo que la única manera de lidiar con esto, por ahora, es a la manera estadounidense: fuera de la ley.

Yuu sabía bien lo que quería decir con eso. No podían pedir ayuda a nadie. No podían hablar o actuar sospechoso ante nadie. No podían si quiera atreverse a delatarse, por lo que tenían que actuar como si nada estuviera pasando… a Cuddy le sería fácil ya que era alérgica a la gente y testaruda por naturaleza, Yuu la tenía un poco más difícil debido a su conciencia y devoción a Ken, pero no era imposible; ahora que Vi lo había desechado no tenía realmente mucho que hacer con el Grupo Zero, tal vez los frecuentaría menos, pero no es como si se llevara de las mil maravillas con todos.

Con algo de reluctancia el chico preguntó:

¿Crees que haya lugar para mí en la mesa de los novatos?

Ella esbozó una sonrisa ladina y algo cínica, pero de alguna forma honesta.

Si vas en son de paz van a adorarte.



[MENTION=218552]N![/MENTION] no se me ocurrió nada más, pero tenía que postear. (?)
 
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-se intenta figurar como poner su firma otra vez-
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Para Daika la situación había sido compleja, el aprender a usar pistola fue bastante complicado, aunque eso era lo de menos ahora, todo lo que había pasado esos tres días era complejo, y Alysson estaba aterrada en cierta manera ¿como podía saberlo? Dado a que estaba mas agresiva que de costumbre.


Tenia un ojo morado y varios moretones, en esos instantes aferraba a la menor en un abrazo protector, hasta que finalmente logro calmarla lo suficiente como para que escuchara sus palabras y dejarla acurrucarse tranquila.

Pronto entraron a donde Mitsue, en donde la discusión no volvió a tomar potencia, sin duda ese no iba a ser su mes, iba a ser sumamente complicado con la mezcla de problemas personales y la misión, iba a ser una temporada muy larga.

Por un lado, tenia a su novia enferma en cama la cual por sus acciones al intentar cuidarla discutía y peleaba con él, por otro lado tenia a Alysson, quien estaba en estado de pánico y con un humor de los mil demonios, luego estaban Yuu y Bernadette que estaban actuando extraño, algo estaba pasando con ellos, algo que él sabía iba a ser negativo para todos de una u otra forma a menos que fuesen capaces de conseguir información por parte de ellos.

Sin duda ese caso iba a ser muy problemático, dicho sea de paso, su padre en esos instantes estaba de viaje en Estados Unidos y México por cuestiones de negocios por lo que no tenía con quien buscar consejo u apoyo de momento salvo por su padrino, quien estaba hospitalizado y necesitaba descansar.

Sin duda un caso muy difícil. En esos instantes dejo a Alysson rondar la escuela tras calmarla sin tener idea de lo que iba a hacer mientras él se movía a investigar referente a las evidencias colectadas.

Mientras revisaba las evidencias, meditaba con cierta fuerza, algo con referencia a Alysson le tenía consternado, ¿Porque ese caso en particular tenia tan mal a la pequeña en primer lugar?

- “No es como si realmente fuese... ¿o si?” - se preguntó, recordando las cosas y remontar las cosas hasta el punto de ahora

Cuando alyssa escapo y ella fue tras de esta, cuando la encontraron esta retornaba a la base, cojeando, le habían hecho algo y lo sabía pero esta se defendió diciendo que no fue nada.

Luego en la otra visita de los padres y maestros, Alysson se había escondido para no confrontar a Samuel.
Tras ello con el caso la pequeña se había puesto muy alterada, al punto de estar más agresiva que de costumbre y de esconderse mucho, tenía miedo.

Luego se puso a pensar al respecto de Samuel, había escuchado la historia de Ken y otras más... y entonces recordó que cuando Alysson se había quedado dormida en sus brazos hacia unos días, después de la desaparición de Alyssa, cuidaron a alysson y había notado moretones en las piernas muy cerca de...

Y allí fue cuando la verdad lo golpeó.

Alysson había sido victima de un abuso... y de paso Alysson también era testigo potente de los actos recientes de Samuel, no solo eso, si su sospecha era certera, entonces Alysson era otra victima más de Samuel si lo que las evidencias e historias eran ciertas.

- No... dios mío – dictó soltando la herramienta que tenía en manos - ¡Debo ir con el director, disculpen! - exclamó para tras ello correr directo a la dirección, debía reportarle a Ken la situación con urgencia, de ser verdad lo que presentía y conocer a Alysson tan bien como lo hacia entonces la menor estaba en un grave problema.

Corrió a toda velocidad en dirección al ala medica donde estaba Ken, saltando los cercos que fueran necesarios para llegar pronto allí y entrar a la alcoba.

- ¡Director! - dictó Daika entrando, jadeaba en esos instantes y los presentes entraron.

- ¿Que ocurre, Motomiya? - preguntó el director mientras ordenaba a todos salir al notar la mirada de su alumno y ahijado, que aseguro que estuvieran del todo solos y cerro bien la puerta para acercarse a Ken.

- Director, creo que he hecho un descubrimiento alarmante en referencia al caso... - comenzó Daika, el cual pronto fue interrumpido ante la puerta ser abierta de golpe.

- ¡Director! Alysson no esta en el recinto – Dijo Ganta, quien había notado el escape de la pequeña sin poder alcanzarle antes de que se apartara, a lo que Daika comenzó a caminar sumamente alterado, su presagio se estaba haciendo realidad.

- "Odio tener tanta razón" – musitó el Motomiya frotando su frente, iba a ser difícil sin duda.​
 
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スパークル
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Nuevo día, nuevos problemas, incluso nueva mentalidad y preocupaciones. Había despertado temprano, notando la ausencia de Iris y, juzgando por el hecho de que todo estaba igual que cuando llegó a la habitación la noche anterior, su compatriota no había llegado. Tomó un baño rápido y se arregló, recogiendo su cabello en una larga coleta para luego tomar entre sus manos la carpeta que se les había entregado con la información referente al caso, antes de salir notó en el espejo la cortada que adornaba su rostro provocándole una leve mueca de disgusto, posiblemente si debía ir a que la trataran, le ardía y parecía no cerrar. Chistó antes de girarse para salir por la puerta y cerrarla tras de sí, posiblemente pudo haberse quedado al estar la habitación sola, sin embargo, Cooper podría llegar en cualquier momento y Valentine no quería ser interrumpida.

Caminó por los corredores seguida de cerca por la entidad amarilla que simulaba ser un guardaespaldas con nulas intenciones de permitir que alguien se acercara a su protegida, giraron un par de veces en los pasillos y se introdujeron en la biblioteca, subiendo un piso dentro del mismo edificio hasta llegar a lo que parecían ser cubículos individuales, miró de reojo otra área a la cual nunca había entrado, no la había necesitado hasta ahora. Se acercó y abrió la puerta de la pequeña sala, encendió la luz y cerró la persiana de barras horizontales para que la gran ventana que daba hacia los cubículos individuales no permitiera la visibilidad. Renamon cerró la puerta, Aoi observó el sitio, había lo que parecía ser un muro transparente separado por un metro de la pared de la sala; un metro y medio frente a eso se encontraba una mesa con dos sillas y un marcador reposaba sobre la mesa, en una esquina había una portatil con el emblema de la institución como protector de pantalla. Vi se aflojó la corbata y se retiró el chaleco dejándolo en el respaldo de una de las sillas, luego se sentó y depositó la carpeta en la superficie de la mesa, la abrió después permitiendo que sus ojos repasaran la información con más calma; los minutos pasaron, media hora, la estadounidense terminó de leer el reporte dos veces seguidas, recargó su codo en la madera y la uña de su pulgar terminó apresada entre sus dientes.

Realmente es complicado... — Renamon se acercó al escuchar aquello y se sentó en el borde de la mesa, observando a su tamer.

¿Mmm?

Alstrometria parece estar siempre un paso adelante de las circunstancias. Según los reportes — la joven se puso de pie, tomando el marcador con su diestra y comenzando a escribir en el panel transparente —, obtenían algo sobre sus pasos y eso guiaba a otro callejón sin salida, Samuel ya se había esfumado para entonces. — Su mano se movió cada vez con más precisión, el panel se vio abarrotado de letras, flechas, tachas incluso que indicaban los fines abruptos sobre el conocimiento de Alstrometria. Palabras que figuraban como nombres clave de distintos sucesos que involucraban al protagonista del caso, números, lugares, todo tipo de información resumida y que posiblemente solo Aoi comprendía pues el resto de las cosas rondaban en su cabeza. Nuevamente mordió la uña de su pulgar observando perdidamente sus apuntes.

Algo no te cuadra, ¿Cierto? — La morena asintió ante la voz de su digimon para luego recargarse en la mesa a un lado de ella.

Necesito más información.

¿Busco algo?

No tenemos acceso a la base de datos que nos podría ayudar... Aquí dudo que tengan algo más que esto. — Cerró el expediente de golpe clavando de nueva cuenta sus iris esmeralda en el panel, sus apuntes que resaltaban parte de las cosas más relevantes según su juicio. En una esquina baja a la izquierda algo llamó su atención, cuatro combinaciones de números y letras que fungían como nombres de algunos casos, éstos estaban rodeados por un cuadrado y justo fuera del mismo había un signo de interrogación, Vi cruzó su mano izquierda sobre su propia cintura y recargó el codo de la contraria sobre la muñeca para luego cubrir parte de su boca y su mentón con la diestra, pensativa, o así le percibió su acompañante que seguía mirándola con especial atención.

¿Vi?

Si necesitaré algo — soltó de pronto, acercándose intempestivamente al panel y luego girando de la misma forma abrupta hacia el portátil cambiándolo de sitio para ponerlo sobre la mesa y sentarse rápidamente —, los reportes escritos de la policía y los detectives que estuvieron en esos casos — dijo, señalando los cuatro nombres al borde del panel —. Yo buscaré el desarrollo de lo demás en el sistema, incluido lo que conectaba a Samuel con eso al principio.

¿De qué servirá?

Los casos al final, supuestamente, no tenían pruebas concretas que conectaran a Alstrometria con ellos y por ese motivo no está la información final en ésta carpeta; cuando hubo pistas que lo desconectaban, se separaron y cerraron de forma ajena al caso de él, creo que es necesario saber cómo terminaron y qué es lo que conectaba en primer lugar a Alstrometria para poder continuar… Digamos que es un instinto. — La digimon zorro asintió y, tras memorizar las combinaciones de dígitos y letras, salió de la sala en busca de lo pedido por su compañera. Por su parte, Aoi investigó en el computador todo lo referente a esos mismos casos, pero la información que tenían en los reportes de la academia y ligados al asunto de Samuel.

[...]

Un andar apresurado que rayaba en una carrera como si el mismísimo demonio le estuviera persiguiendo, Valentine sintió el aire escaparse de sus pulmones más sin embargo eso no le haría detenerse, mucho menos su condición, tenía información que debía hacer llegar al mandamás en ese instante, no había tiempo que perder. Dio un giro cerrado casi derrapando en el borde de la caída, se reincorporó de inmediato y continuó con los pasos que le permitían moverse de manera grácil y rápida; llegó al ala médica, cruzó el pasillo como una estela negruzca y finalmente llegó a la habitación irrumpiendo sin siquiera tocar o percatarse de las otras dos personas que se encontraban allí.

Director tengo i… — Cortó su voz de inmediato al sentir una punzada en el pecho por lo que se recargó de inmediato en el marco de la puerta tratando de no desplomarse, fue allí donde cayó en cuenta de la presencia de Ganta y Daika, Ichihouji le miró consternado, sabía el problema de salud que la estadounidense tenía, además de notar la agitación de la chica por lo que suponía que era algo sumamente importante, no por nada Valentine habría llegado corriendo de esa forma. Llamó a la enfermera con tan solo un monosílabo, pero la norteamericana negó con la cabeza y se irguió respirando hondo para tratar de aplacar su estado. — Tengo información importante sobre el caso Alstrometria, solicito de su permiso para hacer una investigación de campo. — Agregó apenas se compuso tratando de ocultar lo mejor posible sus gestos o cualquier seña que emitiera dolor, Ken paseó su mirada entre los tres presentes, la noticia de Ganta, lo que Motomiya había dicho y ahora Aoi llegaba con supuestos avances respecto al tema de Samuel; endureció su gesto, tendría que tratar ambas cosas al mismo tiempo.

Daika y Ganta quiero que vayan con Yuu y Hameln a buscar a Alysson; Valentine, llama a una junta para que informes a Iris, Köhler y Bernadette, tengan cuidado, si ves que la investigación tiene un grado alto de peligro tienen que volver de inmediato para que el Grupo Zero completo pueda asistir o se les asigne alguien más para acompañarles.

¿Y Mitsue? Si se entera de alguna de las dos cosas hará lo posible por ir. — Aoi alzó la interrogativa a medida que el par de varones asentían y se disponían a salir de la habitación, Daika giró levemente viendo a la fémina y luego clavó sus orbes en el mayor esperando la misma respuesta que la americana había pedido.

De eso me encargo yo, ahora vayan. — Una mueca se formó en el rostro de la única mujer presente.

Tampoco me convence la gente.

Si no aprenden a trabajar juntos nunca serán un equipo, lidia con ello y no permitas que las diferencias nos hagan perder el rastro de lo que encontraste, mantenme informado. — Finalizó sin dar espacio a alguna otra represalia, Valentine chistó antes de darse la vuelta y salir a toda prisa, tendría que trabajar con lo que tenían en ese momento.

[...]

El trío arribó a la pequeña sala acompañados de sus respectivos digimon, Valentine esperaba dentro con un deje de ansiedad y fastidio, sentía que cada minuto que pasaba estaban alejándose de lo que creía ser un hallazgo importante. Bastian entró al último, molesto, no separaba su vista de la morena, ni siquiera tenía ánimos o bromas enfilando hacia ella y el hecho de que Ken la hubiera puesto de cabecilla de lo que parecía ser su primera investigación de campo en ese año no le agradaba demasiado, no bajo las circunstancias en las que se encontraba actualmente. El castaño se recargó en el muro más alejado a la posición de Aoi mientras que Cuddy y Cooper tomaron asiento en la mesa frente a la pelinegra, alejando automáticamente sus sillas una de la otra para tomar la distancia que consideraban necesaria entre ellas, Vi mordió la uña de su pulgar.

Nadie está cómodo con ésto, yo tampoco, pero tendremos que ser profesionales por primera vez en éste año para no perder el rastro de Alstrometria.

Al grano. —Instó la albina observando los garabatos en el panel transparente con un interés oculto, alzaba y bajaba su pierna con cierto estrés, ansiedad, como si algo le molestara de sobremanera pero ninguno de los tres veteranos lo tomó mucho en cuenta en ese momento.

Ésta mañana repasé la información sobre el caso y encontré unos cabos sueltos entre todos los reportes — comenzó a explicar borrando todo lo escrito en el panel, datos que no consideraba relevantes en ese momento y que ya había traspasado a una hoja de papel que permanecía dentro de su carpeta la cual estaba en custodia de Renamon —, cuatro casos en especial llamaron mi atención. El BI-85C, MY-33N, LO-09H y el GK-21S — continuó conforme la digimon zorro acercaba a ellos cuatro pares de hojas que contenían un resúmen de lo que hablaba Aoi —. Esos casos, durante su investigación, dieron señales de estar relacionados con Samuel Alstrometria y su tráfico de personas, sin embargo, tal como las sospechas llegaron a manos de la DDA y de DATS, ésta desapareció, el caso se separó resolviéndose como uno ajeno y siendo cerrado de la misma manera.

Si la investigación se separó de la de Alstrometria, ¿Por qué tomar éstos casos? No tienen nada que ver, sería una pérdida de tiempo. — Cooper interrogó a su roommate, Vi dio una negativa muda.

Eso es lo que él quizo que creyeran, durante meses las pistas apuntaron a que Samuel estaba involucrado y de pronto toda pista desapareció, ¿Curioso no? Los cuatro tienen un mismo patrón que, al ser resuelto aparte, DATS y DDA no tomaron en cuenta para con el asunto de Alstrometria. Los que se creían ser socios del aludido fallecieron por ‘causas naturales’ — simuló las comillas — justo uno o dos días después de que Alstrometria desapareciera sin dejar rastro que lo involucrara con el caso. Las pistas guiaron a callejones sin salida, sin embargo, hay una persona que tuvo algo de participación en los cuatro. Primero conocido como Dean Holligan, luego como Taka Murotaro, Kaoru Akiyama y en el último caso era el CEO de la empresa involucrada, David Bythesea. Sus huellas digitales cambiaban, igualmente todos sus datos, pero hay algo que lo liga y que gracias a DATS fue descubierto que era la misma persona. Bythesea tuvo un desliz que lo delató pero se le perdió la pista de un momento a otro, se perdió durante años.

Y ahora se sabe algo de él, supongo. — Analizó la albina.

Exactamente, está en Tokyo, igualmente curioso que regrese justo después de que Alstrometria ataca a Ken. Creo que David Bythesea es un informante o socio de Samuel y es lo que investigaremos. Su expediente, o al menos la mayoría, se limpió como por arte de magia unas semanas antes del incidente, es por eso que tengo esa creencia.

¿Nos guiaremos por una corazonada? — Indagó con ironía el Alemán, chistando de paso ante su propio comentario y las palabras que había escuchado de la morena.

De hecho, por la lógica, Köhler, pero como tienes más aire en la cabeza que cerebro no puedes comprenderlo.

¿Dónde quedó lo profesional, Wendy? — Dijo la última palabra con plenas intenciones de calar en el interior de la estadounidense, cosa que logró por el gesto que vio formándose en las facciones de la fémina.

Cállate — replicó al instante y se recriminó a sí misma en sus adentros, tenía que calmarse para que las cosas salieran bien —. Vigilaremos a David Bythesea. — El resto de la junta informativa duró un aproximado de treinta minutos, el cuarteto se encargó de planear una ruta basada en los datos recolectados, pactaron encontrarse en el lobby de la residencia especial en una hora y justo después salieron de la sala con rumbo a sus respectivas habitaciones para tomar las cosas necesarias para irse.

[...]

¿Tenía que ser ese grupo?
No me dieron otra opción. — Alegó Aoi girando levemente sus orbes para encontrarse con los de su compatriota sin mucho éxito, cuando apenas iban a contactarse ambas desviaron la mirada, posiblemente por lo que había sucedido hacía un par de noches.

[...]

Un tal David Bythesea.
Claro, ese idiota. Envíame los expedientes de tus compañeros.
¿Qué?
Ya oíste, consíguelos y enviamelos. — Sin más colgó, Cuddy gruñó y maldijo un millar de veces, sentía sus manos atadas y encima acababa de corroborar el descubrimiento de Valentine por lo que pudo percibir en la voz de Alstrometria, la investigación de campo se volvería un dolor de cabeza o quizá una misión de vida o muerte.


LISTO, pongámonos a investigar. POR FAVOR los que puse en la cosa de campo no pongan que el dude mata a alguien, muere o desaparece, hay que seguirle el paso y ya xD juguemos un rato (?)

[MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=176369]Oktoberfest[/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] [MENTION=41491]Miyako[/MENTION] [MENTION=218552]N![/MENTION] [MENTION=1033583]Lunatic Pumpkin[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION]
 

Sorry, I'm dead.
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-¡Hameln!
No hubo demasiada respuesta cuando vio a Ganta correr hacia él. A no mucha distancia se encontraban Yuu y Daika, como esperando a que el castaño volviera.
-Tienes que venir, debemos salir ahora –le apresuro el chico junto a su Pandamon.
-¿A dónde? ¿Qué ocurrió?
-Es Alysson, no aparece en ninguna parte. De momento no tenemos más detalles pero parece importante –le comentaba mientras ambos corrían- El director dijo que lo hagamos y Daika esta preocupado.
-Sabía que no tenían que dejarla sola –Ganta miro extrañado al del casco por unos segundos- No es nada, llámalo corazonada solamente.
Se reunieron con sus dos compañeros y los cuatro salieron de la institución acompañados de sus digimons. Sería una larga búsqueda, pero con la cantidad de personas que eran no habría demasiado problema.

Daika fue quien los guio hacia una plazoleta de la ciudad, había varias personas circundando en los alrededores.
-Bueno –empezó a decirles mirando a los lados con desconfianza- Elegí este lugar porque es lo suficientemente público, además a su alrededor se encuentran varios lugares de referencia, podemos tomarlo como un centro importante de la ciudad. Desde aquí podemos movernos, si algo ocurre nos veremos en este mismo punto.
-¿Entonces vamos a separarnos? –Pregunto Yuu, a lo que su compañero asintió.
-Me parece bien, cubriremos más áreas –concordó el músico con tranquilidad- Sin embargo debo preguntar ¿Hay algún sitio al que Alysson frecuente?
-Creo que yo puedo cubrir esas zonas –le dijo Daika- Pero me gustaría que busquen en los sitios que les sean sospechosos.
-Si no queda más que decir entonces, en marcha.
Y con esas últimas palabras de Ganta se distanciaron el uno del otro, separándose en distintos puntos de la ciudad.

...

Hameln no estaba seguro de lo que estaba ocurriendo, pero pensaba ser lo más útil posible, para ello no había lugar a preguntas. Acompañado de Cyberdramon empezaron a recorrer las áreas que sabían que podrían cubrir con toda naturalidad a excepción del resto: Callejones, barrios bajos.
Tratándose de una niña podría estar en cualquier sitio de entretenimiento, quizás no era necesariamente lo que todos creían, podía estar hasta en algún lugar público y seguro. Sin embargo por su lado, él estaba acostumbrado a siempre esperar lo peor. Seguido por ese instinto bajo a los inhóspitos rincones de la ciudad.

-Oye ¿Qué trae a un mocoso a estos lugares?
Al cruzar un estrecho pasillo formado entre casas de aspecto decadente y algunos cubos de desperdicio esparcidos por el suelo, giro su cabeza a encontrarse con un grupo de hombres que sostenían cigarros de variantes formas en sus dedos. Sonrió al verlos, y ellos también. Ambos lo hacían por distintas razones.
-Eso no es asunto de ustedes –respondió como mejor pudo, terminando de salir del estrecho callejón y detrás de él mostrándose su compañero digimon que aún seguía a la defensiva.
-¡Ve a jugar con tus muñecas! Este no es un lugar para niñas.
Se escucharon algunas carcajadas de parte de los hombres y estas se detuvieron repentinamente, seguidas de sonido de golpes y distintos cortes que acabaron tan rápido como se hicieron oír.

Cyberdramon pisoteaba a algunos de aquellos hombres ahora en el suelo, a lo que el humano golpeo la cabeza de otro contra la pared este soltando una queja que se ahogó al momento que sintió el filo de varias cuchillas sobre su garganta, asomándose por debajo de la larga capa del músico.
-Habla a menos que quieras perder la lengua ¿Has visto una niña por aquí?
-¿Una niña? ¿Acaso perdiste a tu amiguita? –pero en cuanto pregunto no tuvo tiempo de volver a decir algo ya que su cabeza volvió a estrellarse contra la pared, esta vez dejando una mancha de sangre detrás de sí.
-Si lo que salga de tu boca no es una respuesta te voy a dibujar una sonrisa permanente –volvió a decir el azabache entre dientes más furioso haciendo chocar las cuchillas entre sí.
-Hemos visto mucha gente por aquí, pero no hemos visto niños…¡Lo juro! –grito por ultimo en cuanto este le clavo con cuidado las cuchillas en el rostro, obligando a salir unos pequeños hilos carmesí.
-¿Qué clase de gente?

...

-Haaa…
-¿Encontraste algo?
Yuu estaba sentado en la terraza de un edificio de hotel, se giró en cuanto escucho la voz detrás de él, encontrándose con Hameln, el cual fue observado por un largo rato, mas no supo cuáles eran las intenciones o pensamientos del chico para ponerle más atención del normal.
-No, aun no. Pero es cuestión de tiempo, ya aparecerá –decía relajado ahora mirando hacia adelante.
-En este tipo de situaciones es mejor ser positivo –concordó el azabache.
-También es extraño que me hables, creo que es la primera vez –comento Yuu ganándose nuevamente que un ojo del músico se posesionara sobre él.
-¿Te es molesto?
-No ¿Qué dices? Somos compañeros, eso es normal…-Yuu sonrió de manera fugaz pero volvió a su calma luego de esas palabras.
-¿De dónde viene ese cambio de disposición tan repentino? De la influencia de otra persona…¿Quizás?
-¿Qué insinúas? –finalmente el chico se dio la vuelta a verlo, esta vez algo extrañado.
-Tú y Bernadette –pronuncio sin dar más vueltas al asunto- Es extraño verlos juntos de pronto…Podría pensar que…
-Hameln, no estarás Celoso ¿Cierto?

No reacciono ante ese comentario, solo miro a su compañero bajo el casco como si analizara cada gesto. Antes de que pudiera siquiera terminar lo que decía le había interrumpido con una insinuación que remotamente tenia posibilidad alguna de ser cierta, casi sonaba al azar. De no ser porque no lo conocía lo suficiente podría haber jurado que dijo lo primero que vino a su mente para desviar la conversación.
-Se cuando una persona miente Yuu –abrió un poco los labios levemente impresionado, mas no había cambiado su expresión neutra en toda la conversación, pero que el muchacho se riera llamo su atención. Yuu se detuvo para volver a hablar.
-No me trates como si fuese un criminal. Estamos en confianza –dijo esta vez más relajado llevándose las manos a los bolsillos- Barney me dijo…
-Bernadette
-Bernadette me dijo –el azabache pareció sonreírse más en cuanto Hameln le corrigió casi al instante- Que sería bien bienvenido en la mesa de los novatos.
-Debes estar pensando que te arruine los ánimos.
-No –dijo el volviendo a llamar la atención de Hameln- De hecho me parece bien, te preocupas. Debes admitir que te preocupas, aunque no lo demuestres. No tendría problemas en conocer a alguien como tú.
Se calló por un momento, pero no podía pensar que todo aquello aun sonaba muy extraño a sus oídos. Había logrado desviarle del tema de conversación inicial, no le agradaba, pero le seguiría la corriente.
-Hare de cuenta que estoy de acuerdo contigo. Podría decir que estoy ansioso por tener una conversación en la mesa de todos los días y almorzar todos juntos hablando de cosas triviales pero no es el caso. Cyberdramon me ha dicho algunas cosas –comento nuevamente esperando ver algo en el rostro de Yuu. No vio nada explicito, pero tampoco la seguridad que el muchacho había mostrado hasta ahora- En otra situación quizás.
-Eres divertido, y extraño –le respondió el veterano aun tranquilo- Busquemos juntos a Alysson.
-No podría estar más de acuerdo –fueron las únicas palabras de Hameln mientras a sus espaldas aterrizaba Cyberdramon.
-Creo saber por dónde podemos continuar buscando –dijo el Digimon mirando a su camarada y luego a su interlocutor- Rápido.
-Solo queda ir.

Fue el mejor relleno que se me pudo ocurrir después de un buen tiempo sin postear nada.
Si algo está mal, me lo hacen saber, improvise pero no tengo ningún problema en editar ^^
[MENTION=218552]N![/MENTION] & [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] espero poder haberme adaptado bien a la idea que ambos tenían >u< sino, me avisan [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION]
 
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I, can never heal you but I promise I could try
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Acababa de resolver sus anhelos y pensamientos respecto a la castaña; había dejado en claro cuánto deseaba tajar caminos cuando el jodido destino se empecinaba en juntarles de nuevo, y esta vez en compañía de la tercera persona en discordia: Aoi Valentine. Aunado a todo aquello, se integraba también como plus sorpresa la norteamericana Barney.

Verdammt —al tiempo que maldecía, Demidevimon llegaba volando y se posaba a su lado para acompañarle mientras hacía espera en el lobby por las damas estadounidenses. La primera en hacer acto de aparición fue la albina, venía tecleando en su terminal combinaciones desconocidas para el germano mientras cruzaba el umbral del inmueble. Köhler alzó su ceja, su instinto le convertía en una persona meticulosa y curiosa, además no desperdiciaría la ocasión para molestar a alguna chica. Claro, después de todo ya no sentía ninguna clase de compromiso por alguien más.— Sé lo que pasa con Peter Pan y contigo, Barney.

La chica mostraba su espalda al alemán, sin embargo no pasó desapercibida la sutil reacción que obtuvo en sorpresa; un ligero respingo había recorrido su fisionomía de abajo hacia arriba hasta perderse liberado en una sacudida de hombros, por su parte Dracomon también parecía perplejo. Bernardette Cuddy se mantuvo en silencio, ¿cómo lo había descubierto aquél idiota? No se atrevía a girar para mostrar su rostro, debatió un momento sobre su siguiente movimiento pues debía ser ante todo muy cauta pues el bienestar de su madre se encontraba de por medio.

Sé lo que pasa entre ustedes dos… —Sebástian dio un par de zancadas al frente para invadir el espacio personal de la albina, se posicionó a su lado izquierdo y pasó su brazo derecho por encima de sus hombros infundiéndole así en un fraternal abrazo. Berdardette por fin se atrevió a mirar a Köhler directo a los ojos— …No entiendo, ¿qué es lo que ven las mujeres en Peter Pan? ¿Es acaso fe, confianza o te ha echado un poco de ‘polvos de hadas’? —El alemán contuvo la risa, aunque por la expresión de Cuddy, a ella no le parecía gracioso— Seamos honestos —Bástian le acercó un poco más hacia él con la ayuda de su fornido brazo, la albina podía sentir la musculatura del chico ante lo cual no pudo omitir una mueca de total disgusto— , yo soy diez veces más atractivo que Tomohaya.

Y si alguna vez había cabida para dudas, con aquello último se borraban al instante. Bernardette Cuddy podía respirar tranquila: Sebástian Köhler era un irremediable imbécil. Era imposible que con su sobrevalorada astucia hubiese podido descubrir la verdadera situación en algún momento. El sonido de algún bulto caer en seco les sacó de sus cavilaciones, frente a ellos entraban en escena las dos féminas restantes, entonces Iris desvió la mirada ante el gesto tan afable en el cual había venido a encontrar al germano. Avizorando lo que se venía, la novata se desprendió con brusquedad del agarre al instante.

¡Idiota! —Pronunció Barney por lo bajo.
Ya estamos todos listos, nos vamos. —Imperó la líder provisional del grupo. Los chicos retomaron sus respectivas pertenencias y marcharon camino a la salida acompañados de sus respectivos digimons. Sebástian no llevaba mucho equipaje, por lo general siempre prefería salir con el mínimo de artefactos y accesorios posibles; tal vez una pequeña Tablet, una navaja multiusos, lentes de sol. Implícito en todo aquello, estaban los maletines en donde resguardaban sus armas.
Oh, tenemos transporte personalizado. —Comentó el castaño mientras abordaban tanto humanos como digimons una camioneta color ónix, último modelo, con el logo de la DDA en cada una de las puertas. El automóvil quedaba a su disposición por parte de los administrativos de la misma academia. Bástian abordó el asiento del copiloto— Recuerdo que la última vez yo estaba al mando. —espetó, haciendo alusión a una de las misiones durante el curso pasado.
Recuerdo que la última vez casi salimos muertos —inquirió Aoi haciéndose del volante, pisando el acelerador, manejando como bestia.
¿¡Es que no sabes conducir un automóvil, frau!? —Recriminó a gritos el único chico, espantado, asegurando su cinturón en un santiamén.
¡Cierra la boca! —Espetó fingiendo molestia. Colocó después las gafas de sol para esconder su rostro ligeramente apenado.


{ . . . }


Hemos llegado —La norteamericana de cabellera azabache había aparcado la camioneta. Las almas aun a bordo agradecían internamente a Yggdrasil el favor de haber salido con vida de aquél malaventurado y caótico viaje en cuatro ruedas. Aoi les extendió luego en su portátil un pequeño recuadro en donde se enlistaban las actividades del hombre denominado ‘David Bythesea’.— Este es el itinerario del sujeto, se encuentra hospedado en éste hotel, mismo en donde ofrecerá una gran conferencia a puerta cerrada, nos infiltraremos como fotógrafos al evento.

Los cuatro estudiantes bajaron del auto y se dirigieron al maletero del mismo, guiados por una seria y decidida Valentine quien, al parecer, se había encargado de tejer su plan a la perfección. La líder localizó una caja de mediano tamaño y entonces hizo ademán para que el varón del equipo la bajara del auto y terminara por romper con su navaja las cintas de seguridad que impedían descubrir el contenido. Tan pronto hubo el germano terminado con su labor, ‘Wendy’ develó lo que había dentro de esta: pequeños maletines eran entregados a cada uno de los miembros de la investigación en campo.

Dentro de su maletín encontrarán lo que necesitan para pasar encubiertos en la misión: una cámara profesional y un gafete que les identificará como parte del staff.
¿Sean Lahm? —Pronunció incrédulo y a la vez confundido Bástian mientras observaba la insignia en el gafete otorgado.
Kailey Bessette —agregó Iris, leyendo el nombre en el suyo propio.

Entonces Köhler pareció recordar, aquella misma misión durante el curso pasado, aquella en la cual ‘Barbie y Ken’ habían tenido que actuar como pareja. Al final la función había salido con tanta naturalidad que las acciones consecuentes les habían llevado de una situación a otra, hasta encontrarse a sí mismos inmersos en aquella actual. El alemán bufó con vehemencia y se prohibió a sí mismo cualquier clase de acercamiento visual con la castaña, se giró lo suficiente para poder mostrarle mayormente a la susodicha su espalda, su actitud tal vez era inmadura, sí, pero no le importaba. No se encontraba en buenos términos con Cooper, mucho menos con Aoi, pero trabajo era trabajo y tendría que sobrellevar de una manera u otra las cosas.

¿De dónde sacaste estos ID’s? —Sebástian, molesto, se negaba a creer en las coincidencias.
La academia resguarda ciertas identidades falsas para diversos motivos, tácticas o misiones en donde son requeridas. Le conté a Ken sobre nuestro plan y accedió a proporcionarme estas, junto con el auto y las cámaras. —Explicaba una férrea y malhumorada Valentine, la tensión dentro del grupo estaba comenzando a pasar factura.
Hay algo que no encaja en tu plan, Sherlock —Barney, quien se había mantenido increíblemente recatada durante el transcurso del viaje, comenzaba a manifestarse— ¿No crees que es un poco obvio que nuestras vestimentas nos van a delatar? —Cuddy se miró a sí misma, implicando que el uniforme de la escuela no era precisamente la ropa más cómoda ni mucho menos la más adecuada para la situación en la que se encontraban.


{ . . . }​


Sean Lahm, veintitrés años, trabajas para DigiMAD TV (¿).

El acuerdo era que debían entrar de uno por uno al evento y en intervalos de tiempos para levantar la menor cantidad de sospechas posibles. El primero en lanzarse a la labor fue el alemán, un par de guaruras a la entrada del salón de eventos le inspeccionaron con la mirada de arriba a abajo, abajo a arriba. Köhler pudo divisar una ligera risilla triunfante venir por parte de uno de los fortachones al analizar su ropaje, entonces maldijo para sí mismo su suerte, ¿cómo es que nadie había reparado en que iban vestidos con el uniforme de la academia? Y ninguno de los chicos contaba con suficiente capital económico a la mano como para financiarse al instante nuevas y lujosas indumentarias apropiadas para la ocasión, por lo cual habían terminado yendo a una tienda departamental de mala costura en donde pudiesen costearse sus vestimentas.

Sebástian sonrió increpando los nervios, debajo de su ‘rustica’ gabardina alojaba su semiautomática ferviente en deseos de ser disparada. Se imaginó entonces la escena sangrienta, sesos por todas partes; la sonrisa triunfante se reacomodaría en su propio rostro.

¿Estás seguros de que tienes veintitrés años? —El guardia seguía portando aquella mueca burlona.
Cumplo veinticuatro la próxima semana

Tanto Bástian como Demidevimon en su hombro derecho evocaron una sonrisa infalible, claro estaba que el gesto del murciélago era más espeluznante que el de su propio tamer. Poco más duró la labor de convencimiento, pronto los guardias abrieron paso para dejarles entrar. El alemán deambuló unos cuantos minutos por el lugar, el salón del evento era enorme y ya había mucha gente, en pocos minutos comenzaría la plática sobre ‘Digi-comercio internacional entre dos mundos(¿)’ impartida por el sobresaliente empresario ‘David Bythesea’.

¡Esto se pondrá divertido, idiota! —Pronunció con exaltación el Digimon Virus
¿Qué es lo que, en tu retorcida mente, luce tan divertido, tarado? —Espetó el castaño
Nunca en tu vida has usado una cámara profesional, te descubrirán en cualquier momento, ¡imbécil! —Y el murciélago le había calado como una cubeta de agua fría.​



Ya, pues yo tampoco sé por qué siempre que llegamos a lo fuerte de la misión nos pasa esto mentirah sí sé, nos gusta más el dramanovela(?), pero ¡anímense! xD.
La vez pasada terminamos mínimo un caso(?) no podemos quedar peor :(
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Flash Back xDDD
Hijo por favor, sigamos como estamos, sigue en la tienda... aquí, Pandamon y tú podrán ser felices - Habló el padre de Ganta con un vaso de té verde en la mano - Por favor hijo, esto será lo mejor..., olvídate

Ganta se paro de la mesa dejando su vaso de té, dio media vuelta y mirando a su padre - Eso es lo único que no podré hacer padre, nunca olvidaré.. encontraré la verdad, eso es lo que quiere mi mamá. - El chico se volvió hacía la puerta principal, sentándose y poniéndose las zapatillas, Pandamon lo siguió como siempre, esperándolo atras de él.
Makoto! - Gritó el padre
No papá, solo Ganta, solo mamá puede decirme así! - se levantó, abrió la puerta y la cerro de golpe dejando a su padre atrás.

Fin Flash Back



Ganta se había separado del trió esperando encontrar a Alysson sana y salva, él no la conocía, no sabía nada de aquella chica, solo que estaba profundamente enganchada con el caso, algo grabe había pasado para que esta saliera así de la nada.

Corría junto con Pandamon, parando en cada esquina para ver si la pequeña estaba ahí, pero no divisaba nada.

Y donde se esconden los niños Pandamon? - Le pregunto a su digimon, lo que éste atino hacer una mueca con las manos de "No sé" -Jumm, gracias por tu ayuda -.-

¿Donde me escondía yo cuando pequeño?

Flash Back
- ¡Makoto-kun! ¿Donde estás pequeño? - gritaba una voz de mujer - Mako kun!, no te compraré dulces!- La mujer estaba buscando a través de los parques de juegos infantiles, pero ella ya sabía que no podría estar allá, Makoto... o Ganta estaba en un lugar más especial.
*Beeep* *Beeep* XDDDDDD sonó el celular.
-Amor vente al templo, ya encontré a Makoto

Fin FB


- Ohh eso es! - Corrió Ganta hasta el final de la avenida que estaba él, dio vuelta a la izquierda y divisó el templo unos pocos metros de donde estaba él.

El chico corría, corría como aquel día que se perdió y su madre lo tuvo que ir a buscar.

Este llegó, subió las escaleras, vio el lugar y no había ningún alma por ahí.

- Uff, pensé que podría estar aquí.. que mal detective soy Pandamon - Con una cara de frustración y media sonrisa dirigió su cara al digimon - Será mejor devolverse..

Pero el Digimon no lo escucho o no le hizo caso.. este se dirigía a un gran árbol que estaba situado al costado del enorme templo.

Ganta lo seguía con la mirada hasta que Pandamon rodeó el árbol pero aún así su cuerpo de oso de peluche se podía ver, el panda miró a Ganta y levantó su mano en señal de que había encontrado algo, quizá a Alysson.​



Post mega ultra corto y relleno <3

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Enfoca bien. —aconsejó la frívola voz del soviético a sus espaldas, podía sentir su respiración sobre su nuca combinada con el helado viento que hacía esa mañana. Sus ojos se entornaron mucho más. — No tanto, o perderás enfoque. —reiteró de inmediato, consciente de las acciones de su 'alumna'.

Cooper no temblaba por el frío, lo hacía por el nerviosismo que le causaba tener en sus manos un arma de fuego. Intentaba por todos los medios posibles acertar esta vez a la diana, dar con el blanco aunque fuera una primera ocasión; pero toda su concentración estaba perdida, y no era para menos. Ivanov lo había notado desde que el entrenamiento había dado inicio, pero decidió callar, él quería ver con sus propios y recios ojos el desenvolvimiento de la norteamericana usando aquella arma. Se cruzó de brazos y aguardó, debía ser tan paciente como Iris tenía que serlo para poder lograrlo. La castaña mantenía su diestra en alto, frente a su cuerpo erguido y recto, sin embargo sus zafiros no estaban del todo inmóviles, divagaban por diversos puntos del sitio, veían la pistola a pocos centímetros de su rostro y luego los devolvía a la diana. Eso no iba a resultar.

Iris jamás había empuñado un arma en su vida, lo más cercano a una había sido la navaja que usó en varias ocasiones para cortarse, pero de ahí no pasaba. Nunca había tenido la necesidad, ni siquiera utilizó aquella diminuta pistola que Ichijouji le había otorgado a ella y Mitsue en su primera misión un año atrás, con ella se había sentido segura. Pero ahora todo era distinto, se enfrentaban a algo mucho más peligroso y existía el temor de que alguien más volviera a morir en el transcurso de la misión. De nuevo la imagen de Hibiki abordó sus pensamientos y, en un acto reflejo, presionó el gatillo sin querer; por la pérdida de enfoque la bala fue a dar contra el tronco de un árbol lejano. Cooper bajó sus brazos y suspiró, tal vez era mejor darse por vencida.

No puedo hacerlo. —pronunció prácticamente rendida y se giró al hombre. Este la miró por varios segundos tras haber fallado por décima vez un tiro esa mañana, intentaba comprender qué era lo que hacía que Cooper fallara. Había leído de ella antes de ese día por los archivos que Ken tenía en su poder y que, consciente de los entrenamientos que Vladimir e Iris tendrían en privado, se había ofrecido a dárselos.

¿Para qué dispararías un arma, Iris? ¿Cuál sería tu motivo? —la castaña pensó que la respuesta era bastante obvia como para decirla, pero no chistó en responder la interrogante del ruso.

Para matar, claro está. ¿Si no para qué el director nos daría esto? —enseñó la pistola en su mano con algo de desgane. Vlad volvió a mirarla atentamente, no tenía que rebuscar más para darse cuenta que ni Iris misma hablaba enserio, porque no estaba convencida de sus propias palabras.

Cuando tengas la convicción adecuada, te responderás sola esa pregunta Iris. —el punto ahí era que Cooper entendiera la razón por la cual ella asiría un arma de fuego, porqué Ken había hecho tanto énfasis en la importancia que había en que cada uno de los miembros del Grupo Zero supiera cómo utilizarlas. Ellos no eran asesinos para empezar. — Concéntrate de nuevo y ten la seguridad que no fallarás esta vez. De lo contrario, tú sola me mostrarás a la Iris débil, cobarde y caprichosa de la que todo el mundo habla. —volvió a cruzarse de brazos y, aprovechando que la castaña volteó a verlo un tanto molesta, aclaró su garganta y prosiguió. — Has dejado atrás tú mundo rosa de niña malcriada, ahora haz algo al respecto, su Majestad.

Con lo último dicho, Iris reaccionó con cierto ardor en su pecho. No era dolor, era el coraje que de pronto sintió al escuchar las corrosivas palabras del soviético. Eran duras y hasta cierto punto denotaban un aire de burla hacia ella, pero Ivanov tenía razón; Iris siempre había vivido en una burbuja de cristal, con todo lo que ella pudiera soñar y desear al alcance de la mano. Por ende, no conocía absolutamente nada de la vida, no hasta el primer día que ingresó a la Digital Detective Academy, más aún el día que se convirtió en parte del Grupo Zero. Se aferró con fuerza al arma que aún descansaba entre sus dedos, los últimos días habían sido un caos total y podía señalar culpables y claramente ella se encontraría entre los señalados; ¿pero qué podía hacer al respecto? ¿Ver cómo los demás crecían y maduraban, mientras ella seguía siendo la misma 'niña malcriada' del inicio?

No lo creo... —se respondió a sí misma y viró vigorosamente en dirección a la diana, aferrada al arma en su diestra. Ivanov no dijo más y se mantuvo cerca de la joven, tras ella, para así poder depositar su escuálida mano sobre el hombro de la menor. Así le infundió apoyo, aún tras las férreas palabras que minutos antes había soltado en su contra.

Ten convicción. —le susurró firmemente en su oído y apartó su mano de encima, sabía que cualquier tacto podría desconcentrarla. Vladimir se alejó unos pasos de la americana para darle su espacio, pero aún mantenía su atención fija en la castaña por cualquier cosa que pudiera llegar a pasar.

Aquello era algo que siempre le habían recalcado a Iris desde pequeña, sus padres lo habían hecho y más recientemente Timothy también. Y tenía conocimiento que Ken también la veía así, como una persona que carecía del compromiso y la certeza por realizar algo, alguien que es buena en lo que hace y que por ello no se esfuerza más por superarse a sí misma. Aquello era un reto, un desafío por poder dominar el arma que llevaba su nombre grabado en el mango.

Cooper alzó la mirada y esbozó una tenue sonrisa a la par que sus zafiros volvían a entrecerrarse en torno a la diana. Nevada, The Majesty, Lady Cooper...la conocían por diversos apodos a lo largo de su estancia en la D.D.A., pero si algo no iba con ella, era rendirse ante las adversidades, su orgullo iba por encima de todo aún en las peores situaciones, porque después de todo no dejaba de ser una Cooper.

En todo caso, también me gustaría ser honesta contigo... —pensó para sus adentros al recordar brevemente lo sucedido la noche anterior con el germano, velada en la cual terminó durmiendo por su propia voluntad en la cama que antes solía pertenecer al holandés. Sin embargo, no había sido capaz de responderle algo, tal vez por temor o porque no alcanzaba a comprender el grado al que había 'lastimado' de alguna forma a Köhler. La había abrazado con fuerza y besado delicadamente, ¿y aún así le decía aquello sobre rehusarse a perdonar? Sinceramente no lo entendía, y quizás él tampoco entendería el porqué Iris hizo lo que hizo, sólo ella y en parte Vi lo sabrían. — tal vez con todos...

Un disparo y nada más que eso se escuchó. Al mismo tiempo, Iris comenzó a recordar una de las pocas conversaciones que había tenido con Jaffe, aquella mujer escocesa que había estado a cargo del Grupo el año pasado.




"Llegará el día en que dejes de tener miedo y dejarás ese individualismo tuyo a un lado para comenzar a preocuparte por algo más que no seas tú..."

"Te quiero, lieb, pero no estoy dispuesto a perdonar."​
Despertó del recuerdo matinal de esa misma mañana y recién notó lo que el resto del equipo estaba haciendo, iban sacando unos maletines de la parte trasera del automóvil, mismos que resguardaban en su interior el equipo fotográfico de un miembro de la prensa. Sí bien se sorprendió un poco al ver aquel nombre creado por ella en la identificación que la reconocía como Kailey Bassette, no se molestó en siquiera hacer notar esa impresión, a diferencia del alemán que le había volteado la cara como por undécima vez en el día. Y justamente fue Sebástian el primero en ingresar a la conferencia que estaba a escasos minutos de dar inicio, tras haber pasado por una inspección entró al recinto y las puertas se cerraron.

Mientras tanto, las féminas permanecieron a las afueras del hotel en lo que esperaban su turno para entrar en acción. Ninguna le dirigía la palabra a la otra, era obvio que Cuddy tenía a sus dos archi-enemigas del primer día de clases frente a ella y no sería quien entablaría una amena plática en primer lugar. Valentine estaba más enfocada en su plan maestro que en cualquier otra cosa, sobre todo porque en sus adentros imploraba para que el alemán no lo echara a perder allá adentro. Mientras Cooper estaba apoyada contra uno de los laterales de la camioneta que no daba hacia la entrada del lujoso hotel y Gabumon permanecía a su lado, observando cómo Iris anotaba ciertas frases sobre un cuadernillo que había llevado consigo.

¿Tienes idea de qué hacer?

Más o menos. La conferencia trata sobre comercio internacional, sé algo del tema. —aquello sorprendió al lobo, pero no era para menos, aún sí la castaña se había rehusado a seguir con el negocio familiar, había estado familiarizada toda su vida con conceptos acerca de la comercialización de materiales o productos. — Me gustaría entrar de una vez.

¿Por qué no lo hacemos? —de inmediato Iris volteó hacia los cristales del auto y entre ellos vio del otro lado a Vi parada justo al lado de Bernadette. Debido a que la morena había sido nombrada como cabecilla de la misión no podía faltar con las órdenes que ella había dado, además de que no quería pasarla por alto estando en los términos en los que se encontraban. — Realmente dudo que le moleste.

Deberías dudar más seguido, Gabu. —le recriminó suavemente y después abrió con delicadeza la puerta trasera de la camioneta.

Había llevado un bolso y, como siempre lo hacía a cada misión a la que era enviada, llevaba un cambio de ropa ahí guardado, además de diversos artículos de belleza que le servirían para encontrar el disguise perfecto que diera vida nuevamente a Kailey Bassette. Así fue como con varios retoques en su maquillaje, un arreglo distinto para su cabello -el cual ahora iba medio atado- y el improvisado cambio de vestuario que realizó estando dentro el auto, estuvo lista para ingresar al foro. Dejó las cosas que había llevado en su lugar y le indicó a Gabumon que adoptara otra forma, una que pudiera maniobrar una cámara de vídeo. Estando listos, se escabulleron entre una multitud que ingresaba al alojamiento y se perdieron de la vista de ambas norteamericanas.

(...)

Ya que descubrieron que el salón de eventos no solo tenía una entrada, por la cual Bastian había entrado, Iris decidió ir a la segunda puerta para ingresar por ahí y así no levantar sospechas. Cuando llegó con las personas de seguridad de inmediato mostró su gaffette y mencionó que venía de parte de Fuji TV; aunque por sus rasgos caucásicos y el nombre plasmado en su identificación los guardias tuvieron que hacerle más preguntas. Mismas que Cooper ya veía venir y decidió responderlas antes de siquiera dejarlos hablar.

He trabajado en Japón desde hace cinco años ya. Fuji Television nos envió a mi compañero y a mí a cubrir el evento. Soy de Londres, por si se lo preguntan. —no habían preguntado nada cuando la exuberante castaña frente a ellos respondió todas sus dudas. Iris esbozó una sonrisa a los hombres, quienes por mero protocolo llamaron a una mujer de seguridad para que revisara a tan refinada señorita frente a ellos antes de permitirle el acceso. Ellos hicieron lo mismo con el fornido Digimon que le acompañaba.

Cuidado por donde tocan. —dijo en son de burla cuando los guardias comenzaron a revisar los bolsillos en los pantalones de Weregarurumon, quien sostenía sin mucho problema la ostentosa cámara sobre uno de sus hombros. Gabu llevaba puestas las peculiares gafas de sol que siempre cargaba consigo, esto para darle un aire mucho más fresco e 'interesante' por encima de todos los seres digitales. — ¿Todo en orden, caballeros? —agregó con su voz ronca, más sin embargo juvenil. Los hombres asintieron y se alejaron de la fisonomía del hombre lobo.

Pueden pasar, por favor.

Tras la instrucción de la mujer, entraron de inmediato al salón. Otros camarógrafos ya se encontraban en el lugar y provenían de diversas cadenas televisivas del país, inclusive de otras partes del mundo. El lugar estaba atiborrado de gente, pero de algún modo Iris y Weregarurumon se abrieron paso al entrar hasta colocarse en un buen lugar en donde tenían buen rango de visión hacia el panel del escenario así como de la multitud. Lo primero a lo que Cooper se dedicó fue a buscar con la mirada a Bastian, lo ubicó al cabo de unos minutos en la esquina opuesta a la suya del recinto en compañía de Demidevimon. Ninguno de los dos había reparado en su presencia, ya que tenían otros problemas en sus manos al parecer.

Parece que no sabe lo que hace. —mencionó el hombre lobo en voz baja al ver de reojo lo que Köhler estaba haciendo con la cámara en sus manos. Un verdadero desastre, y Demi no iba a serle de mucha ayuda.

Tú sigue grabando, Gabu. —pronunció la norteamericana y enseguida sacó su celular de uno de los bolsillos del saco que llevaba y lo apoyó sobre el cuaderno de notas sobre sus manos, así comenzó a escribir un mensaje.

Del otro lado del recinto, Sebástian continuaba en una eterna disputa entre él y la cámara, con el virus aguantándose la risa ante el enorme problema de su compañero. A este paso terminarían descubriendo que ellos no eran ni reporteros, ni fotógrafos, y terminarían echándolos o mandándolos a arrestar por filtrarse de ese modo a tal conferencia de renombre. Por suerte, las silenciosas plegarias del castaño se vieron escuchadas y sintió cómo su móvil vibraba en el interior de su pantalón. Lo tomó de inmediato, temiendo que fuera algún mensaje de Aoi con malas noticias o un simple anuncio de que había excedido su límite de pago(?), pero su sorpresa fue enorme al ver el nombre del remitente.

Demidevimon dejó a un lado sus burlas para echar un vistazo a la pantalla del celular y también abrió los ojos de par en par, sobretodo tras leer el contenido de dicho mensaje de texto. Era de Iris y en él le daba las indicaciones breves y básicas al alemán de cómo utilizar la cámara, desde el método para encenderla correctamente hasta la forma de utilizar el obturador para enfocar o desenfocar un punto del escenario o del público. Todo en un mismo mensaje. Por suerte las cámaras eran digitales y no análogas, u otra historia hubiera sido.

Eres un idiota, ¿lo sabías? —le susurró el murciélago al terminar de leer las instrucciones. Demidevimon desaprobaba totalmente la actitud inmadura de su compañero, era un imbécil y se lo reconocería cada que tuviera la oportunidad. Pero sus insultos no iban en referencia al nulo conocimiento que el castaño tenía sobre el uso de algo tan simple como una cámara, era por otra cosa.

Cierra la boca. —cerró la tapa de su móvil con fuerza y volvió a guardarlo. Lentamente alzó la cabeza hacia el público a su alrededor mientras la conferencia seguía su curso. Si ella le había enviado un mensaje así, significaba que había sido testigo de su problema y por ende se encontraba por ahí. Buscó y rebuscó algún rostro familiar hasta que por fin dio con aquellos iris azules observándolo disimuladamente desde el otro extremo del salón. Una vez Cooper comprobó que su mensaje había sido bien recibido, regresó su atención al estrado y a sus notas. — Verdammt... —susurró y bajó la mirada en cuanto la norteamericana apartó la suya. Tomó con ambas manos la cámara y procedió a encenderla, internamente en ese proceso se obligaba a sí mismo a no pensar en el tema y en la generosa ayuda que había recibido.

La plática a manos de David Bythesea siguió su rumbo como si nada, el hombre frente a ellos, presunto socio o informante de Alstrometria daba su conferencia con el semblante más normal y natural del mundo. En ocasiones, Cooper le indicaba a Weregarurumon con la mirada que también enfocara la grabación en el público, por lo que pudieran encontrar después, pero también le hacía especial énfasis en que no perdiera de vista ningún movimiento de Bythesea, mientras tanto ella tomaba notas de frases importantes que aquel multifacético personaje mencionaba.

Todo sonaba bastante normal para ser una conferencia acerca del Digi-comercio internacional entre dos mundos, nada fuera de lo común a esas alturas en las que la Tierra y el Digimundo coexistían en armonía. Pero siempre existía un cabo suelto que ellos, como futuros detectives, tenían que atar en ese momento. Si la lógica de Vi era la correcta, entonces estaban frente a una persona cercana a Samuel, y tal vez próxima a la red de tráfico de personas que el alemán llevaba a cabo desde hace años. Fue entonces que, mencionando la parte de las alianzas y asociados que su compañía comercial poseía, Cooper encontró algo con qué atacarlo.

Alzó la mano de golpe.

Perfecto, la primera pregunta de la conferencia. —anunció David al público, al ser el primero en notar la mano de uno de los reporteros levantarse sobre el resto. Con la mirada le indicó a uno de sus ayudantes que le cedieran un micrófono a la mujer.

En ese momento, Iris tenía que entrar en el papel de detective. Basta de juegos, debía de creérsela.

Señor Bythesea, constantemente ha mencionado la presencia de socios en las diversas transacciones entre ambos mundos que usted realiza, ¿pero quiénes son estas alianzas de las que tanto habla? —cada palabra dicha la pronunció con firmeza, sin un atisbo de duda en ellas. El lobo bípedo a su lado la vio de reojo a través de sus gafas, confiaba en el buen juicio de Iris para preguntar aquello tan de repente, pero aún así no dejaba de preocuparse. — ¿Le ayudan en sus cargamentos? ¿En lo que importa o exporta? ¿Por qué necesitar de más aliados en un trabajo así? —al hombre aquella pregunta sin duda lo tomó por sorpresa, subió y bajó el micrófono en sus manos con ganas de contestar, pero al parecer no estaba del todo seguro.

¿Por qué el interés acerca de mis socios? —a pesar de que no se le notaba nervioso, no evitó soltar una breve risa en su oración. — Son alianzas menores, sin importancia.

Soy solo una simple reportera, y hago mi trabajo, señor. —pronunció como si fuera lo más normal del mundo preguntar ese tipo de asuntos. Y aunque así lo fuera, la resistencia de Bythesea por responder en primera instancia a sus cuestionamientos le daba de qué pensar. — No creo que existan aliados insignificantes en una gran compañía como la suya, pero si pudiera dar algún nombre...

Kupfer Stapelplatz. —no supo qué significaban aquellas palabras, pero no cabía duda que tanto Gabu como Iris entendieron que se trataba de algo en alemán. Aquello inmediatamente lo conectaba con Alstrometria, ¿pero de qué forma? La castaña no supo qué responder debido a que la compañía recién citada no le sonaba para nada familiar, fue entonces, justo cuando David reanudaba su conferencia, que Cooper recibió un mensaje de texto en el móvil que aún yacía en sus manos. En él leyó "Emporio del Cobre", y el remitente no pudo ser más que claro de quién se trataba. ¿Qué tenía que ver el uso del cobre con comercio entre mundos? Por suerte, la norteamericana sabía de la materia en cuestión.

¿Entonces importas o exportas cobre al Mundo Digital? —lo abordó antes de que el hombre continuara con su plática. El presunto incriminado se dio la vuelta, levemente sorprendido porque una chica como aquella parecía tener conocimientos sobre esa compañía poco conocida incluso dentro de Alemania. Lo que más llamó la atención de David era que 'Kailey' comenzó a tutearlo.

Iris, ve con cuidado... —pensó Weregarurumon al ver la reacción que su sospechoso había tenido. Y también él notó aquel cambio en el trato de la supuesta reportera con el conferencista.

Nuestros sistemas de comunicaciones están construidos a base de esa aleación, así como todo el cableado eléctrico en nuestras instalaciones. Era por ello que es un socio menor...¿alguna otra pregunta? —se adelantó a la perspicaz reportera antes de que otra cuestión lo abordara.

Habiendo otros materiales más económicos... —se dijo a sí misma mientras hacia algunas anotaciones, o fingía hacer, en su cuaderno; aunque fue lo suficientemente alto el volumen de su voz para que Bythesea la escuchara. — En todo caso, ¿sabes que ayuda a la formación de hemoglobina? Y peor aún, ¿que puede intoxicar a las personas? —no había duda alguna de que Cooper conocía del tema y podía defenderse de una forma excepcional, pero ahora lo que estaba infiriendo o sugiriendo era que posiblemente la persona frente a ella utilizaba ese material para fines más allá de lo material. Tras ver el semblante de perplejidad que David había mostrado tras la cuestión, Iris cambió su seriedad por un rostro más relajado y medio sonrió. — Sólo era un comentario, no más preguntas, señor. —dicho esto, volvió a hacer anotaciones en su cuaderno, al mismo tiempo que investigaba acerca de esa empresa germana en su móvil.

No te arriesgues así, Iris. —murmuró el fornido lobo a su lado, sin despegar sus orbes dorados de la pantalla de la cámara, la cual ahora grababa a algunos miembros del público.

Tranquilo, es lo que todo reportero meticuloso hace. —respondió sin rodeos, mostrándose generalmente tranquila, pero muy en el fondo sí existía cierto nerviosismo por haber ido más allá de lo que ella misma hubiera esperado. ¿Habría estado bien su actuar? Al menos ahora había algo que vinculaba a Bythesea con Alemania, y por ende con las raíces de Alstrometria. Además de lo extraño que era para ella saber de una empresa que maneja cobre asociada a redes de Digi-comercio, no veía cómo eso encajaba de alguna forma. — ¿Y si alguna de las víctimas de Samuel murió a causa de intoxicación? Eso daría la pauta para inculparlo... —pensó y enseguida prestó atención a la conferencia.




Well, no sé qué hice(?) pero ya está :v esto de unir historias es la onda lolz

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"Que es lo que quiero lograr?
Venganza... La mas dulce y pura venganza...

Pero no ha sido fácil, ha sido todo un largo camino para lograrlo y me he asegurado de que si y me hundo, el se ira conmigo.
Todo comenzó hace 12 años,cuando trabajaba para Aragontia Corp, una compañía metalúrgica con cede inicial en Francia. En aquel entonces, la cabecilla era Alexander Baudelaire, un buen hombre, lo admito. Este trabajaba específicamente en los laboratorios, conmigo; sin duda poseía experiencia y mucha pasión por su rama, que era la metalurgia.Nos encargábamos de un proyecto nuevo que el había iniciado y al que yo le daba seguimiento, era una aleación de metal que prometía bastante " Siempre innovando" era su lema.
Alexander tenia un hijo, inocente y altanero, bastante molesto el mocoso, mal criado a mas no poder... Siempre tuve ganas de retorcerle el cuello. La esposa de este era bastante delicada, culta e inteligente, a pesar de haber sido una prostituta barata; la chica estaba enferma y no le quedaba mucho de vida, me entere que murió dando a luz a su ultima hija... Tengo que buscarla, siento que me divertiré mas con esa mocosa que con las 2 que tengo aquí.
De Alexander? El falleció en un " accidente" ...si es que sabes a lo que me refiero."

Lukas Samuel Alstroemeria
Parte1

"corrí y corrí hasta no poder mas, me dolía el pecho, estaba agotada y sentía que ya no podía mas, pero debía saber si era cierto."




EDITANDOOOOO ~
 
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Si Minamoto no había estallado en gritos e improperios fue solamente porque un animal peludo, tibio y de pelaje completamente gris dormía plácidamente sobre su cama, la azabache buscaba una información a través de una "ruta alternativa", más bien, una conexión antiquísima que ya nadie ocupaba en la actualidad. Fue la única condición que Ken le impuso para unirse activamente al caso, su «no me arriesgaré a que sufras otro colapso» le sonaba a clara discriminación. Gruñó levemente, apretó las piernas y siguió buscando cosas en aquella computadora que databa de antes del 2010.

¿Cómo se puede trabajar bien en este maldito cacharro? —murmuró, organizando archivos y cosas similares, el gato gris dormía todavía sobre su cama y a ratos se estiraba—. No puedo trabajar así... ¡Ya sé!

Quince minutos después, seguida por Tailmon, se encontraba intentando localizar a sus compañeros de equipo, al menos a quienes estuvieran fuera, como supuso. Tailmon la tironeaba de la ropa para que no hiciera nada estúpido ni corriera de cabeza al peligro, de pronto la misma gata recordó que a la mitad del equipo la habían enviado a una misión de encubierto.

Mit-chan, ¿quieres calmarte? ¡No lo vayas a estropear por andar con la cabeza caliente! —A empujones, Tailmon regresó con su compañera a la residencia, a seguir trabajando en el caso. Mitsue, a regañadientes, obedeció, volviendo a trabajar en el viejo aparato que Ken le había hecho llegar.

Un par de horas después se encontraba en un parque, buscando unas direcciones que había encontrado en su búsqueda. Nadie, ni siquiera Daika, sabía que la Minamoto estaba fuera del establecimiento, se había trepado a un árbol para no ser descubierta husmeando. Recordó cada cosa en su lugar, recogió muestras que creyó pertinentes y aguardó a que cayera un poco más el atardecer.

Al escuchar la voz de un conocido no pudo evitar una convulsión nerviosa, ¡si Ken se enteraba que no estaba en la academia, estaba frita!

...Será mejor devolverse —le escuchó decir, lo mejor que podía hacer era bajar.
¡Ganta! ¡Busquemos juntos! —Le dijo Mitsue al otro apenas se puso de pie.
¿Mi-Minamoto? ¿Qué hacías escondida en un árbol...?
Investigaba. Algo me dice que Samuel Alstrometria pasó por aquí, con Alysson, pretendiendo ser "familia" para no alzar sospechas... pero debes ayudarme.

Ganta sólo asintió en silencio, aún algo sorprendido de encontrarse así a su compañera.


* * * * * * * * *

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-se intenta figurar como poner su firma otra vez-
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http://www.youtube.com/watch?v=jn7KGhzZbrM


Daika por su lado se movía, intentaba recordar donde podría estar Alysson de todos los lugares, intentaba recordar las cosas, recordaba como era la pequeña alstrometría y si sus cálculos eran certeros, podía estar seguro que habían al menos 5 lugares en donde podría estar, uno de ellos, la misma casa de Samuel, y temblaba con la simple idea.




Pronto procedió a moverse en dirección al parque, que sabía daba en dirección a la casa alstrometría, si no hacia con cuidado las cosas todo se tornaría peligroso. Más de lo que pudieran controlar.


Pronto paso por las diversas áreas y se detuvo al notar algo en unos televisores en un escaparate, estos se habían apagado y vuelto a encender en estado de estática y en todos un par de ojos rojos muy familiares para él aparecieron, luego se apartaron y una sonrisa sangrienta y maliciosa se mostró y con ello una memoria despertó, una mano saliendo del televisor y agarrando a su hermano... una paralizáis invadió su cuerpo, miedo.



El recuerdo, el ver a su familia ser capturada por aquel ser que ahora volvía a ver después de tantos años de seguridad, un frío intenso recorrió su cuerpo, un escalofrío sacudió su espalda al tiempo que comenzaba a jadear, comenzando a hiperventilarse y a sudar frío, pronto fue sacado de esa paralizáis por un golpe, Veemon lo había visto también y logro reaccionar


- Corre – fue lo único que el Digimon pudo dictar, a lo que inmediatamente Daika acato y procedió a correr, tan rápido como sus piernas se lo permitían, estaba pálido, su adrenalina le había dejado moverse a gran velocidad y agarro a su digimon para poder proceder a alejarse tan rápido como podía del área que sentía era peligrosa. Tan pronto se apartaron lo suficiente de todo lo tecnológico y llegar a un parque, Daika se dejo caer en un árbol, jadeando, temblando – Ya paso todo, nos alejamos, no nos alcanzara a aquí. No nos atrapara.


Aquellas palabras leves y silentes ayudaron a Daika a calmarse lo suficiente como para poder dejar de estar en ese estado y proceder a llorar, intentando recobrar compostura. Forzarse a recordar que debía mantenerse en pie, Alysson, Mitsue, sus compañeros, todos lo necesitaban fuerte, comprensivo, lo necesitaban razonable. Con esfuerzo intento recobrarse, limpiar y secar estas... y cuando procedió a levantarse, para su sorpresa, una mano había sido tendida ante él, y levanto la vista.


- ¿Estas bien, Motomiya? - fue la pregunta del compañero que le encontró, a pesar de las asperezas, podía notar la consternación en el rostro de su camarada.


- Un colapso nervioso – dictó como pudo, aceptando la mano de su compañero para impulsarse a levantarse – vi algo que despertó memorias que creí perdidas... y no de las buenas, entre en panico.



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スパークル
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Siguió con la mirada el trayecto de Cooper cuando se adentró en el lugar en cuestión, luego regresó su atención a la novata que permanecía a un lado de ella, con un gesto de cabeza le dio a entender a la albina que era su turno, la aludida asintió a pesar de que por dentro no estaba muy contenta, sus motivos tendría. Aoi repitió el proceso, siguiendo cada paso tomado por la albina hasta que dio vuelta en una esquina y salió de su campo de visión, la morena giró sobre sus talones para encontrarse con la digimon de pelaje amarillo.


Valentine, tengo un mal presentimiento sobre esto.
¿Tú también? — La norteamericana contestó sin pensarlo, de inmediato los iris azules cayeron sobre ella, la azabache evadió el contacto visual.
Hay algo que no me estás diciendo.
Es nuestro turno de entrar. — Cortó la conversación colocándose el gafete que la identificaba como reportera, sin embargo, su andar fue detenido por la extremidad amarilla sobre su hombro.
Valentine.
Se nos hará tarde. — Agregó Aoi deshaciéndose del agarre para seguir andando con la cámara entre sus manos, Renamon suspiró con molestia y tomó otra cámara para luego seguir a la menor hacia la edificación.


La conferencia estaba empezando, Aoi fingió perfectamente una discusión por teléfono con su ‘jefe’ y al mismo tiempo replicaba a las represalias de la digimon zorro quien seguía culpándola de haber llegado tarde al evento, estando cerca de los guardias soltó un comentario del tipo de “Si nos despiden por llegar tarde y no cubrir el evento completo habrá sido tu culpa”; los guardias cruzaron miradas un tanto burlonas, posiblemente era una de esas reporteras de pura imagen y cero cerebro, al menos eso pensaron; tras terminado el diálogo de la digimon echaron un vistazo rápido a su identificación y, acto seguido, les permitieron la entrada. Valentine y Renamon se adelantaron al lugar destinado para la prensa, abriéndose paso entre la gente para mezclarse entre el tumulto; con la mirada identificó a sus compañeros, sabía las posiciones de cada uno y procuraba no perderlos de vista para cualquier inconveniente.


[...]


Basta Iris.. — murmuró entre dientes la fémina al escuchar las constantes demandas verbales por parte de la castaña, inconscientemente presionó con fuerza la cámara que sostenía entre sus manos y rechinó levemente los dientes hasta que un bufido bajo por parte de su acompañante digital la sacó de su lapsus. Aflojó el agarre, enfocó y tomó una fotografía seguida de otra, luego aprovechó el zoom proporcionado por el artilugio para observar de mejor manera a los presentes frente al escenario. Miró de reojo a su compañera, ella estaba haciendo lo mismo con su respectivo aparato.


El tiempo pasaba y Bythesea seguía hablando del tema evadiendo preguntas importantes como la que había hecho su compatriota, las respuestas cortantes dadas por el investigado no le resultaban coherentes a Aoi y, seguramente, a ninguno de sus compañeros. Chistó la lengua antes de continuar con su ardua búsqueda asistida por el zoom. Renamon giró levemente el rostro, una presencia extraña había alertado sus sentidos, entornó los ojos tratando de detectar el origen entre el tumulto de personas pero no lo logró; se mantuvo en silencio y volvió a ocultar su rostro tras la cámara pero con el sistema auditivo atento a cualquier otra cosa fuera de lugar.

El teléfono en su bolsillo vibró, Valentine sacó el aparato y lo observó de reojo, el mensaje provenía de Cooper. Clavó sus iris en la pantalla de manera más directa conforme deslizaba el dedo por el táctil para desbloquear el celular y poder leer lo que le había llegado; cubrió parte del móvil con su mano para evitar que algún curioso supiera lo que decía, aunque de cualquier modo Iris había optado por escribir el mensaje en su idioma natal y así evitar, al menos, a los conocedores únicamente del léxico asiático, impidiéndoles leer el texto. Palabras clave era lo único que adornaron la pantalla telefónica, la castaña había elegido bien las que usaría para hacer más difícil saber a lo que se refería; Aoi debía entender y así fue. Tocó tres veces la pantalla y tras corroborar que había acertado a las letras necesarias, envió la respuesta.


[Yes]


Iris guardó el aparato tras leer el monosílabo y se limitó a seguir prestando atención a la conferencia, habían dado un paso importante gracias a su momento de interrogar al vocero, las piezas comenzaban a caer por su propio peso, acomodándose en sitios en los que antes habían aparentado no encajar. Giró su atención discretamente hasta ver de nueva cuenta al único varón del equipo infiltrado, a pesar de que gracias a las instrucciones enviadas por la norteamericana Bastian había mejorado su desempeño con la cámara, cualquiera que lo viera detenidamente caería en cuenta de que seguía siendo un completo idiota con aquel aparato.

Renamon giró abruptamente sus orbes tras sentir de nuevo esa extraña y perturbadora presencia, Valentine notó la reacción tan repentina elevando la mirada al momento que lanzaba una interrogativa muda con el gesto que se había formado en su rostro. La entidad digital no contestó y por ende, Aoi se tensó, Renamon tenía un sentido muy desarrollado para situaciones de peligro, el hecho de que estuviera a la defensiva o con una incertidumbre tan marcada preocupaba de alguna forma a la morena. Vi tomó otro par de fotografías siguiendo con su disfraz, no faltaba demasiado para que la conferencia impartida por Bythesea terminara.


¿Están todos bien? — Súbitamente la digimon zorro lanzó la duda a su tamer, Aoi repasó el lugar a una velocidad inhumana, sus compañeros se encontraban en sus respectivos lugares acompañados por sus digimon, parecía que la situación seguía en orden.
Sí… ¿Qué sucede? — Susurró en respuesta la norteamericana tras haber hecho un conteo rápido del equipo, volvió a ocultar su iris tras la cámara y su índice se colocó sobre el disparador mientras que su mano contraria se encargaba de ajustar el enfoque.
Algo no está bien.
¿Mhm?
Alguien nos observa. — Aoi sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal tras haber procesado la respuesta de su digimon, se esforzó por no despegar la atención de la conferencia, la delataría el que se pusiera a buscar con la mirada a quien fuera que, según Renamon, las estuviera mirando.

[...]

Tomó el móvil y lo abrió para luego acercarlo a su oreja, extendió su brazo izquierdo, agitándolo levemente para descubrir el reloj que traía alrededor de su muñeca. — Estoy aquí. — La voz salió juguetona desde su garganta, transmitiéndose a través de la bocina, asintió con la cabeza a medida que una sonrisa ladina se formaba en sus labios; terminó la llamada pero esperó unos segundos, el teléfono volvió a vibrar, ahora se trataba de un mensaje con un archivo adjunto: una fotografía. La observó con cuidado, cabello negro, ojos verdes, piel clara, estaba seguro de que era la chica a la cual había localizado hace un par de minutos. Cerró el teléfono y lo introdujo en el bolsillo de su pantalón, luego recargó uno de sus brazos en el barandal, pasó los dedos de su mano contraria sobre su cabellera dorada para acomodarlo y, finalmente, dejó caer el brazo sobre el otro completando la postura semi curva que reposaba parte de su peso en la barandilla.

Deslizó su dedo índice por su barbilla, sus orbes marinos estaban clavados en un punto en específico, a pesar del tumulto de gente sabía que allí estaba, la veía dándole la espalda. Sus orbes bajaron lentamente hasta detectar la funda del arma que colgaba de su cinturón y era oculto por el saco. Nuevamente su blanca dentadura salió a flote, disfrutaba del encargo que se le había pedido, le hacía hervir la sangre de una forma que solo unos cuantos, él incluido, podían entender. Desde la lejanía Iris miró al hombre, sin embargo, no le dio mucha importancia por lo que su atención regresó al centro de su investigación: David Bythesea.

[...]

Una alarma irrumpió en la tranquilidad del evento, el personal del hotel se movilizó de una manera estudiada y protocolaria indicando las salidas de emergencia para que todos, sin excepción, pudieran salir de manera segura. La gente inició el desalojo, unos más exaltados que otros, la señal que indicaba el transcurso de una emergencia no dejaba tranquilo a nadie y menos en un lugar tan concurrido como lo era el establecimiento en el que se encontraban, rodeados de personas y digimon por cualquier lugar al que miraran. Aoi buscó con la mirada a sus compañeros, Bastian y la albina eran desalojados por una puerta cercana a la posición que había mantenido el Germano durante todo el evento; Iris debía traspasar un camino un tanto más largo para seguir la ruta de evacuación, trayecto que se cruzaría con el que la morena debía utilizar.

[Nos vemos afuera]

El mensaje se envió a tres destinatarios, sin embargo, antes de poder guardarlo, al chocar con alguien el aparato cayó de su mano al suelo. Se puso en cuclillas para recogerlo siendo protegida por la anatomía de la digimon amarilla para que el tumulto de gente no la empujara o pisara en su andar a la salida más cercana; una mano varonil se adelantó a la propia, tomando con cuidado el celular y entregándolo a la menor, Aoi elevó la vista encontrándose con un par de orbes azules y una sonrisa amigable.

Ten más cuidado, podrían lastimarte. — Comentó el aludido levantándose y tendiendo la mano para auxiliar a la de menor edad. Desde su sitio Iris logró divisar de nueva cuenta al hombre, aquel al que había visto no más de veinte minutos atrás. Por su parte, el rubio acercó sus brazos a los costados, una presencia salida de la nada creó una pantalla perfecta para mantener a raya a la compañera digital de la norteamericana en lo que la situación transcurría, segundos, un máximo de tres segundos pasaron en lo que el arma salió a la vista; el gatillo fue oprimido por el índice del varón, una placa metálica que no pasaba los diez centímetros de altura fue disparada y acertó sobre el pecho de la azabache, debajo de la escápula y cargada hacia el lado izquierdo. Los cables que conectaban la placa con el arma transmitieron una onda eléctrica tras el impacto; el palpitar se pudo ver claramente en las pupilas de Valentine antes de que súbitamente quedaran perdidas en la nada conforme su cuerpo se desplomaba, el mayor tiró del arma y, acompañado de un ser digital, aprovechó la multitud para perderse. Renamon se apresuró a acercarse consternada, Iris corría en contra de la gente tratando de llegar al lugar, teniendo que recurrir finalmente a que el licántropo humanoide la cargara para hacer más rápido el trayecto.

Casi se tumbó de rodillas sin pensarlo, Weregarurumon se dedicaba a desviar a la gente, Renamon se encontraba en un estado de shock viendo el inerte cuerpo de la azabache, sus puños se cerraron con fuerza y, de un momento a otro, desapareció inundada en una rabia inexplicable. Iris se inclinó hacia adelante recargando su oído cerca del pecho de Aoi, un gesto de terror se dibujó en sus facciones al no escuchar el latir de su corazón o su respiración.

Está…
Haz algo, rápido. — Gruñó el lobo observando por sobre su hombro, Cooper tembló, no sabía nada de primeros auxilios. Trató de recordar una de las clases especiales impartidas exclusivamente al Grupo Zero, sentía que su cabeza iba a explotar en cualquier momento y, aún así, no lograba aclarar sus ideas; estaba contra tiempo. Colocó una mano sobre la otra entrelazando sus dedos, acercó la palma al pecho e hizo un par de secuencias en un intento por hacer que el órgano vital de la norteamericana volviese a funcionar, de nueva cuenta acercó su oído, nada. Mordió su labio inferior y sintió un nudo formándose en su garganta al grado que le dolía; segundo intento, presionó con fuerza en cada repetición buscando cumplir su objetivo, de nuevo nada. Un grito ahogado que le desgarró la garganta para impedir ser expulsado, cerró su puño y con la lateral del mismo golpeó el pecho de Vi, frustrada.

Dude, don’t you dare to die, damn it. — Maldijo para sus adentros mientras repetía los golpes imprimiendo más fuerza en cada uno de ellos, luchó como pudo para que las lágrimas que se amontonaban en sus ojos no salieran, otro golpe. — No te mueras Vi… — Repitió, el siguiente golpe tenía el doble de la fuerza que el anterior, se tumbó, rendida. Un latido. Abrió los ojos de golpe y contuvo la respiración, pegando su oído para escuchar mejor.

[Badump]

Giró el rostro para encontrarse con Weregarurumon, éste asintió y rápidamente cargó a la morena tras el gesto presuroso y alerta de la castaña. La gente ya había salido casi por completo por lo que no les fue difícil salir del lugar en busca del dúo restante; Bastian tomó el asiento del piloto al ver el rostro de Iris y a su digimon cargando a Valentine, Cuddy subió en el asiento de copiloto mientras que Iris y su compatriota quedaron en el asiento de atrás, Lady Cooper se mantenía alerta a los signos vitales de la morena.

¡Apresúrate Bastian!

El celular de Bernardette vibró, de reojo observó la pantalla del aparato para leer el texto. Frunció el entrecejo inevitablemente y apretó su puño izquierdo, apresando entre sus dedos la tela de su pantalón.

[Uno menos]

[...]

Sé que no es un buen momento, Iris, Bastian, Cuddy.
Lo escribiremos en el reporte. — Contestó Cooper tajante poniéndose de pie y saliendo de la habitación cerrando la puerta tras de sí, el Germano y la albina cruzaron miradas, Ken suspiró, él también estaba preocupado pero debía documentar todo lo descubierto durante la misión encubierta o los riesgos tomados habrían sido en vano.
Si hicieron un avance tan significativo hay que seguir investigando, pero con más precauciones... — El director fijó sus orbes en el par restante, Bastian enmudeció, la albina no supo qué contestar pero, ¿Estaba loco? ¿Los enviaría de nuevo tan pronto? Era obvio que Samuel estaba detrás del ataque y aún así ¿volverían a ir a pisarle los talones?

[...]


Una figura alta y de piel sumamente pálida salió del interior de un auto con la insignia de DATS, Ken recibió a la mujer. Una larga cabellera plateada casi considerada albina, los iris ambarinos resaltaban debido a su blanca piel, su melena estaba recogida en un peinado delicado y elegante; la diestra femenina se extendió dejando ver la placa de DATS sostenida por dos de sus dedos y cubriendo la mayoría de su palma.

Me mencionaron que alguien de la división vendría.
Sí, la alarma disparada en tu última investigación y por la cual salió herido uno de tus alumnos fue provocada por una falsa amenaza de bomba. Me asignaron a seguir el caso de cerca para brindar mi apoyo, recursos y lo que necesiten para terminar lo más pronto posible con su investigación.
Ken Ichijouji. — Extendió su mano.
Agente especial Shura Aoi, división antiarmas. — Se presentó la mujer, estrechando su mano con la del mandamás, el palpitar en las pupilas de Ken fue perceptible tras reconocer el apellido de la fémina y recordar a la menor que se encontraba en el hospital.


Shura: Click! Click!

Después de horas lo he logrado(?) drama -3- ya lo había hablado con Carrie y faltaron cosas pero ;O; ya, es muy tarde. Si hay incoherencias por ahí discúlpenme, son las 3 am xD... lo de encontrar a la enana sigue pendiente, los únicos que regresaron (y se volverán a salir(?)) son los del grupo infiltrado, ahí vean a donde irán a seguir a David ahora :V

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In the forces of stupidity
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Apenas la reunión con Aoi finalizó se vio en la obligación de llamar a Alstrometria, al finalizar la llamada toda su paz se había ido al demonio. No le gustaba estar en aquella posición, eso era evidente; sin embargo, no le quedaba de otra. Su nueva tarea era conseguir los expedientes de sus “compañeros”, con los miembros veteranos del Grupo Zero no sería demasiado complicado ya que Tomohisa seguramente tendría algo de esa información, el problema radicaba en Ganta y Hameln.

La Doctora Geffroy apareció en su mente.

“Me pregunto si…” —no se atrevió a completar aquel pensamiento, no era necesario; seguramente aquella mujer tenía una copia o los mismos expedientes, era poco probable que la mujer pudiera llevar a cabo su trabajo sin conocimiento previo de sus pacientes. El problema radicaba en obtenerlos, porque claramente no iba a pedírselos prestados.

En el tiempo disponible que tenía fue con paso veloz a su habitación, sacó desde las profundidades de su armario un bolso deportivo cuyo contenido no se había molestado en desempacar desde que llegó a la D.D.A y en cuestión de minutos se dirigió al lobby junto a Dracomon, los únicos presentes para entonces eran el germano y su compañero digital. Luego de que Sebastián terminara demostrando cuan estúpido podía llegar a ser, Cuddy se tomó la molestia de enviarle un breve texto a Tomohisa antes de partir.

[ ..... ]

No, no había sido algún error o resbalón de dedo, Bernadette realmente le había enviado un mensaje en blanco. Vagamente recordó lo último que le dijo a Yuu antes de que ambos fueran solicitados en distintos lugares:


Si pasa algo y no tienes tiempo de escribir, mándame un mensaje en blanco —su voz pasó casi como un murmullo, pero la idea era que únicamente Tomohisa, Dracomon y Tinkermon escucharan sus palabras—. Yo haré lo mismo, y en dado caso nos llamaremos apenas tengamos la oportunidad —dada la situación de ambos supuso que entenderían rápidamente a qué se refería. El recuerdo de las modelos juntas y atadas seguía fresco en la memoria de ambos Tamers, por supuesto que en sus digimons también.

[…]​

Estaba demasiado inquieta debido a su mal humor, afortunadamente Aoi estaba inmersa en sus propios pensamientos o sencillamente no le importaba. Dado que Ken fue el primero en entrar y pronto partiría Barbie, la albina se dedicó a prepararse en silencio mientras Aoi seguía en lo suyo. Abrió aquel bolso con reluctancia, topándose dentro con un vestido más acorde para el evento y algo de maquillaje, por las dudas se había llevado aquello aunque realmente no había creído que lo necesitaría. Dejó el vestido dentro y sacó únicamente el maquillaje, prefería vestirse con la ropa de segunda mano ya que el vestido era demasiado caro para que una simple fotógrafa lo llevara puesto. Menos mal Tinkermon no estaba presente, el hada capaz habría exclamado algo como: “¡Ese es el que llevabas en Alemania!”. Dracomon simplemente observó en silencio como se maquillaba, sin sorprenderse ante la imagen madura que aparentaba el rostro de su compañera a medida que proseguía con su labor: a la albina jamás le había gustado someterse a los asesores de imagen de su madre por lo que siempre procuró pintar su rostro por sí misma, si no aparentaba estar habituada a tal cosa era porque no se veía obligada a maquillarse y prefería ir sencillo. Al acabar, el rostro de Bernadette tenía leves “arrugas”, su cabello blanco y el pintalabios rojo facilitaba su imagen de mujer mayor, además el traje de segunda mano por defecto le añadía más edad. Dado el fruncimiento de su ceño parecía toda una mujer treintañera que odiaba su trabajo.

Partió apenas Aoi asintió en su dirección, no sin antes colocarse el gafete y tomar su “instrumento de trabajo” mientras Dracomon dejaba su consola dentro del bolso de su Tamer.

Apenas llegó a la entrada (por la cual Köhler tuvo que pasar rato convenciendo a los guardias) mostró su gafete, el cual rezaba el nombre: “Laura Belpois”. Se preguntó internamente si no sospecharían por tantos fotógrafos extranjeros pero al final apartó la idea de su mente, dado sus rasgos no es como si pudieran pasar por japoneses. Anunció que venía de parte de DigiNews.

¿Algún problema? —preguntó a los guardias cuando el escrutinio tardó más de dos minutos. Su voz, como siempre, era imponente y tácitamente mordaz. Si algo había aprendido en las instituciones a las que asistió en su infancia es que debía desbordar seguridad y confianza aunque no supiera qué demonios estaba haciendo, sus malditos compañeros ricachones aprovechaban cualquier signo de debilidad para atacarse entre ellos; los desfiles que fue forzada a acompañar a su madre también habían aportado mucho a desarrollar esa actitud.

Ninguno, señorita —respondió uno de los guardias, cabeceándole a su compañero para luego cederle el paso.

Señora —corrigió con una sonrisa burlona al notar las intenciones del hombre. Dracomon hizo una ademan de “watching you” a ambos guardias para luego adentrarse junto a su compañera en la conferencia.

Una vez dentro, Cuddy inhaló disimuladamente mientras se perdía entre el publico. Paseando la vista con la cámara no muy lejos vio a Sebastián haciendo el ridículo con la cámara y no pudo evitar rodar los ojos, estuvo tentada a sacarle una foto al ridículo momento pero logró contenerse. Ella quizá no era una experta pero podía disimular, había visto a los fotógrafos miles de veces utilizar esos instrumentos en torno a su madre; sin embargo, bien podía delatarse su inexperiencia por el pulso terrible que tenía para las fotografías. Seguramente pasaría vergüenza si se llegaban a exponer las imágenes que ella tomara.


[…]​

No tenía nada que decir con respecto a la “entrevista” de Cooper hacia el sospechoso, de estar en su posición probablemente ni siquiera Bernadette, Sebastián o Valentine habrían desaprovechado la oportunidad, así que no podía reprocharle la imprudencia a la norteamericana. De todas formas, gracias a Iris varias cosas habían quedado al aire y los reporteros genuinos no perdieron la oportunidad que Cooper les había otorgado.

Dado que al pequeño Dragón le parecía aburrida la conferencia, Dracomon se percató de la mirada rápida que a Aoi efectuó a los tres encubiertos, extrañándole dicha acción viniendo de la norteamericana. Se inquietó con el simple hecho de ver a Valentine moviendo los labios con disimulo, hablándole a su respectiva compañera digital—.
Laura… —Cuddy desvió con disimulo la mirada a su compañero y entendió lo que quería decir: algo esta pasando… o va a pasar pronto. Luego siguió tomando fotografías hasta que inesperadamente una alarma se activó. La gente no tardó en alborotarse, los guardias inmediatamente empezaron a exigir orden y empezaron a desalojarlos; valiéndole el demonio ya el disfraz Bernadette se acercó a Köhler pues era a quien tenía más cerca, teniendo tiempo casi nulo para leer el mensaje de Aoi entre toda la conmoción. Una vez afuera, corrió junto al germano en dirección a la camioneta.

¿Dónde está Cooper? —le preguntó apresuradamente al joven. Aquello no era normal, mucho menos un accidente y ciertamente ella no era alguien que creía en las casualidades.

¿Perdón? —Sebastián no pudo evitar sentirse extrañado porque, de todas las personas en el mundo ¿le preguntaba por Iris? Se supone que se odiaban… los odiaba, o algo así ¿no?

¿Dónde está Cooper? —Volvió a preguntar impaciente, dirigiéndole una mirada fiera al germano. Ambos esperaban fuera del vehículo la aparición de sus dos compañeras.

¿Tengo cara de niñero?

De estúpido, ahora contéstame.

¡Por la otra puerta! —DemiDevimon no planeaba escuchar una discusión entre Barney y Ken, especialmente en aquel momento pues Valentine e Iris habían tardado ya demasiado.

Gracias.

Bastian y DemiDevimon claramente se quedaron descolocados por aquella sencilla palabra, es decir, Bernadette les dio las gracias sin necesidad de que la exorcizaran(?). Sin embargo, toda burla posible fue olvidada al ver el semblante perturbado de Iris que corría hacia ellos, Weregarurumon llevaba a Valentine, inconsciente. Automáticamente subieron a la camioneta y arrancaron a toda velocidad, no hubo necesidad de que nadie añadiera algo más luego de la exclamación de la norteamericana.

Su celular vibró.

[Uno menos]

Gruñó por lo bajo, sin duda reconocía al remitente.

Tal vez Aoi no era de sus personas favoritas y su forma de conducir dejaba mucho que desear, pero no le deseaba eso, a nadie. Lo peor es que sentía que esto técnicamente era culpa suya, si no le hubiera hablado a Alstrometria sobre… al demonio, frenó esos pensamientos impropios de su persona. Valentine, Ai y su madre estaban vivas todavía, eso era lo importante aquí. La balanza estaba lo suficientemente desequilibrada como para añadir más peso.


[…]

Tras la “charla” con el Director, reinó el silencio. Iris ni siquiera se había quedado a escuchar lo que Ken tenía que decir, aunque en el fondo la mestiza y el germano también sabían qué era lo que quería y a lo que había venido. Una mezcla de indignación e incredulidad nació dentro de Cuddy, sentimiento que minimizó inmediatamente al recordar una verdad: para Ken lo más importante era detener a Alstrometria para que estas cosas no siguieran ocurriendo. No excusaba al director pero entendía su punto de vista, ahora más que nunca sabía lo que era estar arrinconada.

Su teléfono vibró y rápidamente Barney atendió la llamada entrante, pocos números yacían guardados en su agenda, entre ellos los de Ganta, Hameln, sus indeseados compañeros (a petición/obligación de Valentine) y Tomohisa. Se alivió al notar que era precisamente este último quien le llamaba, pero luego recordó la situación actual ¿le diría sobre Valentine o dejaba que se enterara por su propia cuenta?

Yuu —se aseguró de que el Germano escuchara el nombre de su aludido, también de interrumpir a Tomohisa antes de que este tuviera la oportunidad de preguntarle qué estaba pasando—, ¿encontraron a Alysson? —había usado el nombre de la mocosa sin reparos, lo cual sin duda extrañó al pelinegro al otro lado de la línea, para Ganta, Hameln y Tomohisa era conocido que “la mocosa” y “duende verde” eran los nombres oficiales empleados por Barney para dirigirse a Alysson Alstrometria.

Aún no —respondió Tomohisa.

Pues en ese caso tengo más malas noticias —decidió que era mejor prepararlo desde ya, probablemente este sería el colmo en el día de Yuu, aunque Bernadette no estaba tan segura—: estamos en el hospital. Algo le pasó a Aoi—lo dijo rápido y sin anestesia—. ¿… aló? —nadie contestó, pensó que a Tomohisa se le había caído el teléfono hasta que...

Estaremos allá cuando podamos —escuchar la voz del Mr. Halloween la sobre saltó ligeramente, ¿por qué demonios Hameln estaba con Tomohisa? Eso era raro, pero no comentó nada al respecto. Si algo había aprendido del señor enmascarado era que se pasaba de perspicaz, mejor no darle cuerda.

Entiendo. Les enviaré la dirección —colgó y pasó un par de segundos observando el teléfono con cierto matiz de desconcierto en sus orbes caramelo. Suspiró y prefirió enviar la dirección de una vez, terminando por guardar el aparato apenas acabó. En todo momento Köhler no le había quitado la mirada de encima—. ¿No deberías estar buscando a tú damisela en apuros, héroe? —le sonrió con burla al germano antes de marcharse. Sin embargo, apenas se cerró la puerta maldijo por lo bajo.

Bernadette debía haber perdido la cabeza, porque acababa de mandarle señales a Sebastián Köhler de que algo iba mal. No sabía que era más triste: verse en la obligación de confiar en los miembros del Grupo Zero, o específicamente en el germano. Se arrepintió de no haberle dicho aquello al enmascarado, pero ya estaba hecho, de todas formas algo tenía que hacer ya que de ninguna manera seguiría el jueguito de Alstrometria como títere, pero tendría que irse con extremo cuidado si iba hacer aquello.

Sentía que se lo debía más que nada a Yuu, y ella odiaba deberle a la gente


Pues aquí mi post fail señores, no aporté mucho por no decir nada. xD

EDIT: Nota mental para Arisu: "RE-LEE un post si lo leíste en la mañana y postearás en la tarde. Y limpia tus lentes"

[MENTION=400623]Blair'[/MENTION]
[MENTION=1039151]Mädchen[/MENTION] DigiNews.(?)
[MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION]
[MENTION=176369]October[/MENTION] Te confundi con Kira... wtf
[MENTION=53682]Kira.[/MENTION] tu eras quien seguía(?)
[MENTION=1033583]Hajime Hinata[/MENTION]
[MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION]
[MENTION=218552]N![/MENTION]
[MENTION=1028579]Megu[/MENTION]
 
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Estaba completamente desorientada, tanto así que ni cuenta se había dado de cuándo y cómo había salida de la habitación en la que Ichijouji los había citado a los tres. No quería escuchar nada de lo que él tenía que decirle, no era un momento adecuado como Ken había dicho. Se dedicó a vagar por el inmenso hospital de paredes y pisos blancos en un intento por calmarse y que sus nervios se enfriaran. Pasaba a toda prisa al lado de doctores y enfermeras, sin siquiera reparar en los pequeños empujones que de vez en cuando daba contra los hombros de los adultos. Aquella carrera sin destino alguno sólo le provocaba acelerarse más, si la intención de Iris era tranquilizarse, no lo estaba haciendo del modo correcto.

Salió entonces del recinto hacia uno de los patios interiores, podía apreciarse un jardín al centro y varios pilares enmarcando un largo pasillo que rodeaba dicha terraza. Por fortuna no había muchas personas en la zona, salvo un par de pacientes descansando en uno de los asientos del jardín. Ni bien pasaron cinco minutos cuando se dispuso a caminar por aquel corredor que divisó a cierto rostro familiar salir de una de las puertas que comunicaban a ese patio interno. Inmediatamente cruzaron miradas sin ser ese su propósito inicial, simplemente se dio y entonces Cooper decidió acercarse a la norteamericana a paso lento.

Bernadette, ¿podemos hablar? —a Cuddy un extraño escalofrío recorrió su espina dorsal sin querer, ¿por qué Barbie querría hablar con ella en un momento como ese? Se mantuvo impasible para no hacer entrever el repentino nerviosismo que su presencia había causado en ella. Con un gesto mudo asintió a la petición de la castaña. Además lo que más le parecía intrigante era la forma en que Iris se había dirigido hacia ella, tan seria y formal, y no con las típicas burlas y apodos. Ambas se dirigieron a una banca de madera en aquel jardín.

Y bien, ¿de qué quieres hablar? —sonó natural y miró a la norteamericana de frente, aunque esta se negaba rotundamente a un contacto por demás visual. Cooper tardó en responder, su mirada estaba perdida sobre el fino césped que crecía a su alrededor. Sin embargo, aquella mirada afligida podía decirle muchas cosas a Bernadette, cosas en las que prefirió no reparar ni mucho menos interesarse, porque en primer lugar se encontraba con Barbie Cooper, y en segundo plano ya suponía a qué iba ese mirar de su compatriota.

Más que hablar yo... —se pausó de inmediato, mordiéndose sorpresivamente su labio inferior. Cuddy arqueó una ceja sin comprender aún a qué iba todo eso. — yo quiero agradecerte, creo... —soltó tras dudarlo por breves segundos, y sí bien lo dijo casi al borde de tartamudear, al final de cuentas lo había soltado finalmente. La albina abrió los ojos de golpe, y se hubiera pellizcado o golpeado para asegurarse que aquello no era una pesadilla de no ser porque la sorpresa del momento la había agarrado en curva, desprevenida. Iris continuó. — Digo, para ti no debe ser fácil trabajar en equipo con nosotros, sobre todo no después de lo que sucedió al principio; pero aún así has sabido actuar con profesionalismo y pues... —definitivamente notaba una resistencia en Cooper al hablar y decir esas cosas, veía con claridad lo difícil que le era a Iris mostrarse 'agradecida' con alguien, o más bien con alguien como Barney. — No sé, creo que agradezco que alguien como tú esté en nuestro equipo. A pesar de todo. —concluyó seriamente.

¿Alguien como ella? En definitiva comenzaba a asustarse de 'esa' Iris, pero intuyó que seguramente todo estaba relacionado al disturbio emocional por el que la de ojos zafiro recién había pasado. Quizás Cooper no estaba pensando con claridad y ahora enloquecía por lo que le había sucedido a Aoi, pero sí de algo estaba segura, era que un nudo en su garganta se había formado, uno que comenzaba a aprisionarla con fuerza con cada muestra de 'confianza' que Barbie parecía depositar en ella. Se maldijo a sí misma en su interior. Sí, eso era: confianza, aún con la rivalidad que existía desde el primer día, Iris no parecía estar fingiendo o mintiendo en ese momento, estuviera o no delirando. Hubo un silencio que reinó por varios minutos, lo único audible era el movimiento de las hojas sobre el suelo a causa del viento que entraba al lugar.

Espero sepamos dejar nuestras diferencias a un lado en este caso. —comentó finalmente la castaña para romper el mutismo. Cuddy alzó la mirada que había bajado inconscientemente al darse cuenta de la desafortunada y deplorable situación en la que sin quererlo se había enfrascado. — Por Vi. —complementó al fin y se puso de pie. Bernadette apretó sus puños, sin dejar que la norteamericana se diera cuenta de ello. Quería mandar todo al carajo y terminar con eso de una maldita vez, pero la imagen de su madre y la tía de Tomohisa aún yacía plasmada fervientemente en su mente. No podía, y tampoco era el momento. Si Cooper llegaba a enterarse de que por ella Samuel supo dónde encontrarlos, la mataba, era innegable que eso sucedería.

No debes agradecerme nada Cooper, es por la misión. —fue lo único que se le ocurrió decir, era algo que una Cuddy en situaciones normales diría.

Ya lo sé. En un principio yo también pensaba así, hasta que Alstrometria lo volvió algo personal. —aquello fue lo último que dijo antes de dar la media vuelta y regresar hacia el interior del hospital. Su tono severo y preciso denotó la seriedad con la que Iris estaba pensando en ese instante.

La albina decidió quedarse en aquel lugar por un rato, ¿qué demonios iba a hacer ahora? Ya no era algo que involucraba directamente a Alysson y a Mitsue, ahora se había metido con Valentine e indirectamente con Iris también. Estaba más que irritada, más que nada con su persona, no con alguien más. Al rato también llegaría Yuu al recinto y el resto, ¿pero cómo lo miraría a los ojos después de la reacción muda que tuvo al teléfono? Todo estaba por convertirse en un infierno en vida.

(...)

Cooper volvió a vagar por los níveos corredores del hospital sin importarle qué dirección tomar, y ya que aún no terminaban de revisar y hacerle análisis a Vi no tenía nada mejor que hacer. Su plática con Barney de alguna forma le había servido, tal vez no la veía como una amiga ni alguien cercana, pero en ese momento algo de la situación le resultaba familiar, quizás los aires de un trabajo en equipo le recordaban al antiguo Grupo Zero de algún modo. Pero aún así, nunca iba a aceptar que fueran los reemplazos de aquellos con los que sí formó un vínculo.

Recorrió los pasillos, pasando por distintas habitaciones con diferentes placas en sus puertas, señalando la sala de urgencias, de operaciones o simples habitaciones de pacientes en reposo. Y entonces, al ver todo aquello, un recuerdo azotó su mente e hizo que se detuviera abruptamente. Aquella memoria del día en que visitó la enfermería de la Academia junto a Vi, y de aquel secreto que Aoi había decidido contarle solamente a ella. Su mirada se endureció y quedó boquiabierta tras descubrir algo en lo que antes no había reparado. Al darse cuenta de ello corrió de regreso a donde supuso podría encontrar a la persona con la que tenía que hablar.

(...)

Ken, necesito decirte algo. —lo encontró al final de un pasillo, lo divisó caminando junto a una mujer pero no hizo mucho caso, sólo vio cuando el hombre le indicó con un gesto de mano algo y la fémina siguió su camino.

¿Qué sucede? —se giró hacia su alumna a mitad del corredor, pero de inmediato Iris negó con la cabeza. Ese no era el lugar indicado para conversar, por lo que lo condujo a una habitación contigua que estaba vacía y cerró la puerta tras de sí. — Iris, ¿por qué tanto sigilo?

Es sobre Vi. Debo suponer que tú conoces el problema de salud que Valentine tiene. —Ichijouji asintió, no le sorprendía que Cooper también lo conociera debido a su relación con la morena. — Y es claro que yo también sé de eso y nadie más. Sin embargo, alguien más sí sabía de la cardiopatía de Vi, y ese alguien era Alstrometria. —mencionó sin perder un segundo de su tiempo, pues de un momento a otro darse cuenta de esa 'coincidencia' le había acelerado el ritmo. Iris estaba segura que dentro de la Academia, Vi solamente le había contado a ella de su problema, ni siquiera Tomohisa podía saberlo pues hasta le había prometido no contarle a nadie. Y aunque Minamoto también lo sabía, aún aunque la castaña conociera ese dato, jamás pondría en tela de juicio a Mitsue.

Pudo ser una coincidencia Iris, que de los cuatro él haya elegido a Aoi. —el Director no era estúpido y mucho menos ingenuo para creerse sus propias palabras. E Iris tampoco iba a tragarse tal mentira.

No creo en casualidades Ken, y lo sabes perfectamente. —sus ojos azules retaron en silencio al mayor, y después prosiguió. — Además de ti, de mí y probablemente Miyako, nadie más sabe de esa enfermedad. Dime entonces, ¿cómo carajos Samuel le disparó en el pecho a Valentine utilizando una pistola eléctrica? Porque casualmente llevaba una consigo, iba preparado porque sabía lo que tenía que hacer, Ken. —insistió con más enjundia a sus conjeturas del caso, pero Ichijouji parecía no querer aceptar esa posible verdad.

Veo a qué punto quieres llegar, pero lo creo poco probable Cooper. —rechazó indirectamente las suposiciones de la norteamericana y se disponía a salir de la oscura habitación, pero la castaña le frenó el camino colocándose frente a él.

Sé que piensas que no tengo madera de detective, siempre has pensado así aunque tus palabras e hipocresía digan lo contrario. Y quizás esto sea lo único bueno y acertado que logre hacer, pero escúchame Ken. —volvió a insistir, reflejando cierta exasperación en su timbre de voz. El hombre se detuvo a escucharla un instante más. — Sospecho que alguien se infiltró en los archivos que guardas de nosotros, porque ahí debe de venir escrita la cardiopatía, ¿no? Así como también escribiste en mi archivo sobre mi trastorno de personalidad. —sí, la verdad era que pasar tiempo extra con Vladimir le hacía darse cuenta de cosas, después de todo el soviético cargaba consigo una copia de su expediente y por ello fue que sabía más acerca de ella que ningún otro profesor. El Director abrió los ojos con fuerza y optó por callar. — Como sea, quien quiera que haya sido le pasó esa información a Samuel, o el mismísimo Samuel Alstrometria entró a ellos sin que te enteraras.

¿Y tienes alguna idea de quién pudo haber sido? ¿Alguna referencia?

Si lo supiera, no estaría aquí hablando contigo. No obstante, tengo una petición que hacerte.

¿Qué es?

Deja a Vi fuera de esta misión, por favor. —musitó seriamente. El hecho de que la castaña estuviera pidiéndolo de esa forma denotaba el grado de preocupación que sentía por su compatriota en esos momentos. Después de todo, había sido ella quien había presenciado a una Valentine inerte por varios segundos, nadie más.

No puedo hacerlo Iris. —Ken ladeó su cabeza a un lado y caminó de regreso hacia la ventana de la habitación, ahí abrió un poco las cortinas para que entrara un poco de luz al cuarto. — Y aunque pudiera, sé que Aoi no querría ser removida del caso después de lo sucedido. —finalmente el rostro de Cooper se endureció y caminó hasta el hombre, plantándose a su lado con firmeza.

Ken, una estudiante tuya estuvo muerta por varios segundos en una misión, ¿eso no te dice nada? ¿No te mueve nada? —no podía creer que el Director tomara esas decisiones tan inhumanas y desconsideradas para ella. Ese momento solamente le recordó su primera misión como Grupo Zero, en la que la mismísima hija de Ichijouji había estado en riesgo, en ese entonces él sí se preocupó en demasía por la seguridad y bienestar de alguien más, solo alguien de los suyos. Iris apretó los puños con vigor y soltó una risa descarada. — Claro, como en este caso no es tú hija... —el peliazul se viró abruptamente hacia la norteamericana, quien se mantuvo impasible en su lugar e intercambió miradas con el hombre.

Si hay alguien a quien debería remover de la misión es a aquella que no sabe cómo disparar un arma, a aquella que ni siquiera podría defenderse a sí misma si le atacan, ¿no lo crees? —se refirió a ella de forma áspera y dura, provocando que, ahora sí, Iris quedara anonadada con tales palabras ardientes contra su persona. Después de todas sus corazonadas acerca de la percepción que Ichijouji tenía sobre ella, pues no había estado del todo equivocada. — Eres tú a quien todos deben proteger, Iris, Valentine ya es fuerte por sí sola. Y ni hablar de Sebástian o Bernadette.

Sin saberlo, las palabras de Ken provenían de la misma desesperación que el Director se cargaba desde hace tiempo; pero la castaña no tenía modo de saber aquello, sólo sabía que le había dolido escucharlo de él. Además de que también la desfachatez, sarcasmo y cinismo de Cooper habían contribuido a que Ichijouji dijera cosas sin pensarlo. Sin decir nada más, la norteamericana salió de la habitación y azotó la puerta tras de sí. Otra presencia había escuchado el final de aquella conversación al ras del umbral de la habitación, para cuando la castaña salió, dicha figura también desapareció.

(...)

Más o menos una hora después ya habían trasladado a Aoi a una habitación en donde debía reposar, aunque la morocha aún seguía inconsciente sobre la camilla. Aquel cuarto poseía un cristal por el cual las visitas podían contemplarla desde el exterior, pues aún se les prohibía el ingreso. Iris arribó al lugar en cuanto le avisaron y se plantó frente a dicho vidrio, sentándose en unas bancas que había para los visitantes.

Estaba absorta mirando el cuerpo de su compatriota, la veía respirar levemente y eso de alguna forma la tranquilizaba. Estaba viva, eso era lo importante. Cooper aún portaba el uniforme de reportera que había utilizado, por lo tanto, el sonido de uno de sus zapatos de tacón dando golpecitos contra el suelo era lo único que se escuchaba, además de conversaciones lejanas entre enfermeras y doctores. Los dedos de ambas manos de Iris jugueteaban entre sí de manera nerviosa e intranquila, mientras sus zafiro no le quitaban la vista de encima a una inconsciente Vi.

Alguien llegó a su lado y se quedó ahí de pie. Era alto, azul y lleno de pelo. Sin siquiera voltear, por el rabillo del ojo, Cooper supo que se trataba de su compañero. Un singular alivio la llenó gracias a su llegada.

¿Sigues en tu etapa Ultra? —señaló al licántropo, aunque la respuesta era más que obvia deseaba escuchar sus motivos.

Sí. —Weregarurumon dio un suspiro, al mismo tiempo que abría y cerraba lentamente sus garras. — Digamos que sigo con la ansiedad del momento. Cuando me relaje tal vez la evolución desaparezca. —respondió con su usual timbre profundo y algo ronco, aunque era cierto que Iris podía notar que su amigo seguía con la energía al tope. Después de todo, el lobo había sido el único que había estado presente con ella cuando fue testigo de la 'reanimación' de Aoi. — ¿Tú cómo estás? —dicho esto, tomó asiento a un lado de la castaña, contemplando de reojo los movimientos inquietos de sus manos y su pierna, para después observar a la morena a través del cristal.

Mal, ya no voy a mentirte y te diré lo que hay. —confesó de manera rápida y sin rodeos, hecho que a Weregarurumon sin duda le sorprendió. Para no empeorar su humor no quiso referirse a nada de lo que ella y el Director habían platicado horas antes. — Pero se me pasará cuando también me tranquilice. —podría decirse que ambos estaban en la misma situación, tal vez la adrenalina por la que habían pasado aún no desaparecía del todo, pero al menos se tenían el uno al otro para comprenderse.

¿Sabes? —el hombre lobo sonrió de lado y volteó a verla de perfil. — Tal vez hubiera sido buena idea asistir a tus clases de Primeros Auxilios en vez de salir de shopping... —ante tal comentario, Iris no pudo evitar soltar una risa a boca cerrada y parpadeó un par de veces. Al ser una Academia de Detectives, uno de los ramos básicos por el que todo el alumnado tenía que pasar era precisamente ese; pero al nunca considerarlo de gran relevancia, en todos sus años en esa escuela, Iris había decidido faltar a él e irse de compras con Gabumon, o a esquiar cuando nevaba, decidía hacer lo que fuera antes de atender esa aburrida clase. Uno de sus primeros errores. — Pero de algún modo supiste manejarlo, aunque fuera a golpes... —volteó nuevamente hacia la camilla. Reconocía que las acciones rápidas de su compañera le habían sorprendido, de no haber actuado como lo hizo, posiblemente Valentine no la hubiera contado. Pero los impulsos sentimentales de Iris, por primera vez, habían podido más que una mente fría, lo que conllevó a salvarle la vida a la otra norteamericana.

Weregarurumon, —le llamó de repente y el sonido de su tacón se hizo más incesante. — ¿Qué hubiera pasado si yo no hubiera preguntado nada? —inmediatamente el lincántropo comprendió hacia dónde iban los pensamientos de su compañera y se viró velozmente hacia ella, que seguía sin corresponderle la mirada.

No te hagas esto Iris, por favor.

¿Qué tal si no hubiera preguntado tales cosas a David? Seguramente él en algún momento contactó a Alstrometria para contarle de la situación, o alguien más sospechó por mí culpa y...

No Iris. Bythesea jamás se bajó del estrado, todo lo tengo grabado como me lo pediste y él tampoco utilizó algún móvil en toda la conferencia. —su compañera no podía adjudicarse tal culpa, no iba a permitírselo y mucho menos con las consecuencias que hubo después.

Sé que si reviso la cinta, antes de formular mis preguntas, Samuel no se encontraba entre el público. —mencionó en un tono un tanto angustiado y casi quebrado. Y aún a pesar de tener en mente sus sospechas acerca de un posible infiltrado, no podía dejar de pensar en esa otra posibilidad, que por abrir de más la boca, por arriesgarse así, puso la vida de otros en peligro al no pensar en las consecuencias. — No quiero quedarme de brazos cruzados sin poder hacer nada cuando lastiman a alguien importante para mí, no de nuevo. —confesó amargamente, sus dedos continuaban moviéndose con agitación, al igual que su pierna. Weregarurumon entendió que se refería a sus padres y ahora volvía a vivirlo con el incidente de Valentine. Entornó sus orbes doradas y sin pensarlo posó una de sus garras sobre las manos de la castaña, cubriéndolas por completo con su palma. Iris alzó la mirada sorprendida, por fin esos movimientos se apaciguaron hasta quedarse quietos.

Recuerda tu alergia al estrés Iris, no te abrumes de este modo. —sus miradas chocaron por fin y el lobo azul no hizo más que sonreirle de un modo comprensivo y por demás afectivo. — No importa lo que Ken, Vlad o el Grupo Zero digan de ti, yo sé que eres más de lo que eres ahora Iris. Valentine está viva gracias a ti, y eso vale más que cualquier otra cosa.

Dicho esto, Cooper se lanzó sobre Weregarurumon para abrazarlo, hundiendo su rostro sobre el suave pelaje de su torso. El lobo correspondió el gesto y rodeó a la chica con ambos brazos, apresándola con fuerza. Esa era una de las pocas ocasiones en las que Iris se sentía segura, aún a pesar de la misma inseguridad que Gabumon por naturaleza tenía, se sentía protegida al lado de su Digimon en esa etapa. Lejos de los abrazos que solía recibir del germano tiempo atrás, los de Weregarurumon tenían ese toque fraternal que a ella tanto le hacía falta. Y en ese momento más que nunca necesitaba uno. Se separó del abrazo tras largos segundos y se limpió con disimulo una lágrima que por ahí había logrado brotar de sus zafiros.

Por cierto, ¿has sabido algo de Renamon? —cambió de tema de pronto a uno que también le era importante; aunque el mutismo del licántropo bípedo y su negación con la cabeza le dio la respuesta.

Dejé de percibir su aroma desde que salimos del hotel. Simplemente pareció desvanecerse. —confesó el lobo, quien obviamente ya había intentado por todos los medios en dar con el efluvio de la zorra digital, sin éxito alguno. La castaña se mantuvo pensativa e inconscientemente volteó a ver el cuerpo dormido de Vi. Algunas imágenes se le vinieron a la mente al instante y su preocupación incrementó.

¿Podrías salir a buscarla? —preguntó de pronto. Weregarurumon no iba a negarse por supuesto. — No sé qué pueda pasar, porque si Renamon desapareció cuando hirieron a Vi, pienso que pudo haber ido a buscar a Samuel.

Doumon... —susurró.

O algo peor si alcanza la siguiente etapa. —pensó en la noche que Youkomon había hecho destrozos por la ciudad y lo difícil que había sido contenerla, no podía imaginarse la forma corrupta en su última etapa.

¿Qué hago si llego a encontrarla? ¿Quieres que la enfrente?

No quiero exponerte contra su línea corrupta, si así la encuentras vuelve cuando antes. Si Renamon está normal, intenta hacer que regrese con Vi. —era lo más sensato y lo que no ponía en peligro a su Digimon, quien todavía no podía alcanzar su última etapa y sería suicidio hacerlo pelear así.

Está bien. —asintió severamente y se dispuso a salir del hospital a toda velocidad, no sin antes darle un último aviso. — Cuídate.

Tú también, por favor.

Dicho esto, Weregarurumon desapareció como una ráfaga. Ahora que conocían de los peligros a los que en verdad se enfrentaban, todos debían extremar precauciones en cualquier momento. Iris regresó su vista hacia el cristal y se levantó de su asiento para aproximarse a él, posó una palma sobre el vidrio y contempló en silencio a la norteamericana.

Tal vez no tenga madera para esto y nunca sea una detective de verdad, pero haré lo que sea para hacerles pagar lo que te hicieron, Vi. —meditó para sus adentros, reflejando bastante seriedad en cada facción de su rostro.

La terca y caprichosa Iris Cooper siempre cumplía lo que prometía. Sobre todo a una mejor amiga que nunca antes había tenido.



Escuchó unos pasos acercarse a ella, supuso que se trataba de un doctor, sin embargo se detuvieron justamente a su lado, a unos centímetros de su posición.



Aclaro que Iris solo sospecha, pero de ninguno del G0. Pero debido al secreto de la enfermedad era obvio que supusiera eso, al final Hameln va a descubrir a Barney y Peter y se va a armar lo bueno :B quiero ver madrazos y cat fights(?)

[MENTION=176369]October[/MENTION] ándele ptah, saca al Bastian héroe que llevas dentro :v
[MENTION=400623]Blair'[/MENTION]
[MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] el momento 'buena onda' de Iris :B
[MENTION=1033583]Hajime Hinata[/MENTION] ya está calabaza ~
[MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION]
[MENTION=218552]N![/MENTION]
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Sorry, I'm dead.
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Estaban realizando la búsqueda cuando algo alerto al enmascarado en huesos: El sonido de un celular.
No era su tonada particularmente baja, el odiaba los celulares y todo aparato que hiciera demasiado ruido. Se trataba del de su compañero, que dejo lo que hacía de lado por un momento para leer su mensaje de texto, o eso parecía. La forma en que miro y dejo de mirar la pantalla fue tan fugaz que resulto llamativa, aun así pretendió no poner demasiada atención en ello, y así lo hizo hasta que el azabache se puso a marcar en su celular.
-¿A quién llamas?
Yuu no respondió, algo que encontró completamente natural y comprensible ¿Por qué tenía que responderle a él? Como sea, estaban en un asunto importante y ponerse a hablar por el celular no era exactamente lo indicado. No hizo más que avispar la mirada clavada en las espaldas del chico. En cuanto se escuchó la voz del otro lado del teléfono no pudo escucharla bien, a diferencia de su compañero Digimon el cual se arrimó levemente cerca de su tamer a susurrarle.
-Es Bernadette –Pronuncio muy por lo bajo Cyberdramon solo para su tamer.

No pensó demasiado mientras se acercaba a Yuu por detrás, este muy concentrado en la conversación pareció sorprenderse por un motivo que desconoció, hasta dejando caer el celular al suelo. No tuvo tiempo de levantarlo ya que el enmascarado fue más rápido que el, moviendo una mano para atrapar el aparato en el aire antes de que tocara el suelo.
-Estaremos allá cuando podamos
Si, responder un celular ajeno no era correcto, pero no importaba si se trataba de Bernadette del otro lado. Lo que si llamo su atención fue el inesperado silencio que se hizo del otro lado ¿Bernadette quedarse callada? Eso no era normal.
-Entiendo. Les enviaré la dirección
Esbozo una sonrisa fugaz sintiéndose victorioso. Bingo. Le había cortado sin más. Ahora solo quedaba hacer las respectivas suposiciones.
-Oye Hameln –le llamo la atención Yuu en cuanto vio que el enmascarado levantaba el móvil y lo miraba en distintos ángulos- ¿Me puedes dar mi celular?
El celular sonó, pero Hameln nunca estuvo observándolo realmente, más bien a Yuu y su posible reacción sobre que el aparato sonara mientras alguien más lo sujetaba. Lo que pudo confirmar fue tan solo un poco de tensión en el chico. Tras leer el corto mensaje lo cerro, y arrojo con cuidado a su portador de modo que pudiese atraparlo sin problema con las manos.
-Hay que ir.
-¿Qué hay de Alysson?

No hubo respuesta de parte de Mr.Halloween. Este solo se alejó seguido de Cyberdramon. Yuu no tuvo más remedio que seguirle el paso para evitar problemas. Le gustase o no, su extraño compañero le estaba pisando los talones. Tenía que encontrar una forma de quitárselo de encima, aunque no parecía ser posible.


...


-Boo
La forma tan repentina en que la albina se dio la vuelta le provocó una risa interna, cosa que no pudo demostrar abiertamente. Mantuvo su tranquilidad de siempre a lo que aparecía detrás de la Cuddy, entrando por una ventana.
-¿Qué es eso de entrar por las ventanas Mr.Halloween? –Le reclamo ella sin falta en tono molesto y frunciendo levemente el ceño. Sin embargo a ojos del enmascarado parecía falta de energía.
-Entrar por la puerta es demasiado tedioso –se excusó como si fuese lo más normal del mundo pasando dentro de lo que era un largo y aburrido corredor de hospital, poniendo sus pies sobre el suelo- ¿Qué tal la misión?
-¿Y Yuu?
-Debe estar pasando por la puerta, te lo dije, son tediosas –re afirmo sin darle demasiada importancia- Además seguro fue a ver a Aoi
-Aoi –Bernadette miro a un lado, más bien en la dirección de la sala en cuestión- Todo iba bien hasta que…
-¿Caminamos? –le indico con un gesto de la mano, señalando con un dedo el camino que continuaba el pasillo- Pienso mejor cuando me muevo.

Hubo unos breves segundos en que Cuddy observo a la ventana pero termino por seguirle la corriente, caminando de brazos cruzados junto a Mr.Halloween que le llevaba su buena diferencia de altura.
-Vas a asustar a las enfermeras –le dijo casi de mala gana la chica recalcando en el aspecto de su compañero.
-Siento un extraño peso en la cola de la túnica…
Hameln levanto la cola de su túnica, la ropa obscura que siempre llevaba encima, descubriendo que en la punta de esta se encontraba el dragón mordiéndola. Bernadette no cambio demasiado la expresión, pero el atacado cubro los labios hacia abajo con algo de descontento.
-Tranquilo Dracomon ¿Tuviste un mal día?
Volvió a llevarse una sorpresa cuando el digimon le soltó la ropa sin que hiciera casi nada de esfuerzo. Podía hasta jurar que el pequeño dragón evitaba su mirada ¿Qué estaba ocurriendo? Como sea, prefirió quitarse la túnica unos instantes y la mantuvo sujeta por la mano en uno de los hombros, continuando caminando ahora con una vestimenta más casual. Bernadette seguía en silencio.

-Alysson no aparece. Pero confió en que los demás la encontraran…Si llega a necesitarse más ayuda tendré que volver.
-¿Y dejaste eso solo por Aoi? No conocía esa conexión entre ustedes Mr.Halloween.
-En realidad lo hacía para ver a una persona que le gusta enviar mensajes en blanco.
La albina se detuvo de pronto, Hameln lo hizo con ella unos pasos más adelante, dándose la vuelta para que quedasen de frente nuevamente, pero callados.
-¿Por qué estabas con Yuu?
-¿Eso importa?
-Esperaba que estuvieses con Ganta.
-Cómo has estado bastante tiempo con el últimamente pensé que sería buena idea acercarme. Somos un equipo de todos modos ¿Tú has estado bien?
-Se cuidarme sola
Le hizo señas con la mano para que volviera a caminar junto a él. No hubo más remedio, Hameln parecía estar relajado, como si la invitara a seguirle el ritmo y tenía una razón: Bernadette estaba tensa, parecía haber vivido muchas cosas en poco tiempo. Lo mejor sería que calmara su mente antes de volver a salir en otra dirección.
-Aunque lo digas no me refiero a daños físicos Bernadette –insistió.
-Ahora mismo no necesito que me aconsejes.
Con solo mirarla durante poco tiempo era fácil saber que estaba enojada. Aunque parecía no ser el momento para una charla él pensaba todo lo contrario. No era una persona de confianza aun para la mestiza, pero podía intentar ayudarla a desahogarse aunque sea. Sin embargo algo andaba mal.
Recordó el momento que los tres se habían reunido, a pesar de lo poco que se conocían ella se había abierto para contarles algo muy importante, la razón para estar en el grupo zero. Pero ahora…Algo simplemente andaba mal.
Podría haber sido la misión, y realmente la situación de Aoi le afecto, quizás había pasado algo de lo que él no estaba al tanto durante ese tiempo, y eso era lo que le perturbaba ¿Yuu estaría involucrado? Había tantas posibilidades en su cabeza, y no sabía que tan seria podía ser la situación.

-Oye Bernadette…Estaba pensando…
-Me molesta…-Por un momento aquellas palabras le hicieron creer lo peor. Estaba a punto de decir algo importante cuando fue interrumpido de la peor manera, sin embargo no fue lo que esperaba- ¿Porque el enemigo tuvo que hacer eso a Aoi? Muchos de nosotros pudimos ser el blanco, estábamos actuando al mismo tiempo pero nos distrajimos, necesitamos poner atención a los movimientos de Alstrometria.
Hameln puso su atención en Bernadette, aun cruzada de brazos mirándolo directamente en gesto decidido mientras caminaban, sin embargo no pudo concentrarse del todo en ello cuando la escucho tronar los dedos repentinamente.
-Quizás por sus problemas era un blanco más vulnerable para ellos.
-Hmp, ¿Tu que puedes saber? Acabas de enterarte de su condición hace muy poco tiempo ¿Verdad? –ella cerro los ojos esbozando una sonrisa socarrona, pero aun parecía molesta.
-Es verdad, pero tampoco era muy difícil predecir que algo así sucedería…Ahora estarán más preparados para una ocasión como esa tiende a repetirse.
-Si vuelve a ocurrir todos nosotros brindaremos ayuda de algún modo. No volverá a pasar, tampoco creo que nos dejemos pasar por algo así nuevamente.
-Está bien, sabrán cómo manejarlo. Aunque mientras más avance este caso se presentaran más peligros. Solo me gustaría poder estar ahí para hacer algo al respecto.
-Tu regresa a buscar a Alysson Mr.Halloween. No tienes que perder mucho tiempo aquí, en serio.

Y se dio la vuelta, regresando por el camino que habían recorrido, quien sabe a dónde. Hameln no necesito pensar demasiado, solo hizo memoria de lo que acababan de decirse el uno al otro con semejante seriedad. En realidad esa conversación no había servido de nada, sin embargo logro darse cuenta. El gesto que Bernadette había hecho unas tres veces mientras hablaban con sus dedos, mas bien con sonidos, en el momento exacto en que lo había hecho con cada frase.

"Necesitamos tu Ayuda"

-Bernadette –le llamo a lo que ella se detuvo sin girarse, siendo seguida por su digimon pero que no había dicho una sola palabra en ningún momento- ¿Podrías decirle algo a Aoi de mi parte?
-¿Me crees una paloma mensajera?
-Dile que si algo sucede voy a estar ahí. Que puede confiar en mí porque aunque no lo quiera voy a estar con ella.
-Jeh ¿Algo más Romeo? Si eso es lo que quieres se lo diré. Aunque no creo que este muy contenta de oírlo.
Ella se marchó después de decir esas palabras, despidiéndose con la mano en alto pero sin voltearse a verlo en ningún momento. Hameln se mantuvo un momento en su lugar, volviendo a colocarse la túnica en silencio y con más cosas en su mente de las que esperaba. No estaba seguro de si lo había interpretado bien, aunque suponía que lo mejor que podía hacer era dejar que las cosas tomaran su curso por un tiempo más si quería averiguar algo. Esperar, eso es lo que debía hacer, ser paciente hasta que llegara el momento oportuno.

Era más que claro que ese mensaje no era para Aoi, habían sido muy precavidos al hablar, de modo que nadie externo no podría encontrar segundos significados, algo que solo entre ellos pudieron comunicarse sin levantar sospechas.

Por lo menos ahora Bernadette sabía algo: El se había dado cuenta de que algo andaba mal. Y estaría al tanto de lo que sucediera pasara lo que pasara. Si la albina estaba en peligro, entonces sin importar que, él iba a intervenir.



No tengo idea de lo que acabo de escribir. Seriously. Esto es dificil xD Cualquier cosa, corregire.
[MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION]
[MENTION=218552]N![/MENTION]
[MENTION=176369]October[/MENTION] usted tus sigues ewe -huye-
 
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I, can never heal you but I promise I could try
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A mayor o menor grado, el estado actual de Wendy había calado en todos los integrantes del grupo Zero, y claro, en cada uno de una forma diferente. Köhler se preguntaba por qué sentía consternación, después de todos los hechos recientes podía percibir un ápice de venganza dentro de sí, porque se había prometido que nunca dejaría que las cosas se les salieran de tal manera de las manos, ¡se enfrentaban a peligros mortales cuando eran tan sólo unos estudiantes! Y peor de todo, una de sus compañeras había salido herida cuando se supone que él estaba ahí para protegerlas. Con ambas manos en los bolsillos y la mirada perdida en el horizonte, vagó a paso lento por todos los pasillos del hospital hasta llegar a los estacionamientos, necesitaba despejar su mente y redefinir qué es lo que deseaba, qué es lo que haría.

No lo hiciste tan mal —las palabras condescendientes de su único acompañante entraron por su oído derecho y parecieron salir por el izquierdo; Sebástian no iba a prestar atención a la opinión de nadie— ¿Qué es lo que estás pensando?
Ya me cansé de esto, tal vez no quiero ser detective —Sinceró, cerrando sus ojos por unos segundos— ¡estoy harto!
¿Y qué vas a hacer? ¿Salir corriendo a los brazos de mamá y papá? Thom lo hubiera hecho mejor —El murciélago atacaba los puntos flacos, el germano se detuvo para mirarle de frente y corresponder el gesto desafiante— Pero tu puedes dar aún más, reacciona, idiota.
No, —tajó, hablando muy cerca del rostro del Digital— necesito un jägermeister

Sebástian reanudó su paso por entre los autos parqueados hasta alcanzar las áreas verdes del acceso al recinto, no tenía ánimos de afrontar la realidad así que aprovecharía su libre albedrío fuera de la Academia para irse a refundir en algún bar. Aún conservaba su ID que le certificaba como Sean Lahm, veintitrés años de edad, así que bebería, bebería y bebería hasta ver el fondo y sacudir su existencia. Sonrió con excitación al pensar que, para mañana por la mañana, seguro ya no recordaría nada de aquello que iba dejando atrás. Cuando de pronto, su sonrisa fue arrancada por un embestimiento feroz proveniente de sus espaldas; apenas divisó por la esquina de su ojo cómo su Digivice afianzado a su cinturón emitía una luz cegadora, y al prestar atención y sentir con cautela las garras que le tomaban desde la nuca para arrastrarle de la cintura para abajo por la tierra mojada, comprendió quién era su agresor.

¡Suéltame animal! —Vociferó con inmensa furia— ¡Imbécil!
No, hasta que dejes de comportante como un inmaduro, terco, orgulloso, obstinado, altanero, bipolar, soberbio, caprichoso, cínico, cobarde.
¿Algo más que quieras añadir? —Devimon lo tenía asido de la nuca y en contra de un viejo roble, Bástian apenas podía balbucear sortilegios en su defensa— ¡Tarado! ¡Si estuvieras en tu forma de pelota con alas te demolería a palmazos! ¡Imbécil!

Paso un rato antes de que el virus decidiera dejarle en paz. El gesto del alemán oscilaba entre el cólera y la desfachatez, ¿a qué venía toda aquella escena por parte de su compañero? Jamás lo admitiría, pero tal vez tenía razón en lo último; su acción podía ser tachada de cobarde, porque ahora que las cosas se ponían serias y complicadas, se viraba media vuelta para salir escapando. Se sacudió un poco mientras retomaba su marcha, pero esta vez no iba hacia la salida. El hombre murciélago no tardó ni dudó en preguntar a dónde se dirigía.

¿A dónde te parece que voy? —Respondió aun molesto y sin mirarle, entonces Devimon sonrió mostrando sus afilados dientes, satisfecho. El virus sabía bien cómo amañar a su compañero: lastimando su ego con palabras y su fisionomía a golpes, podía devolverle la cordura.


{ . . . }


Aspiró para llenar sus pulmones con el asqueroso olor del cloroformo, aquello le indicó que estaba de vuelta y muy cerca de las habitaciones de los pacientes en terapia intensiva. Sus pasos le llevaron instintivamente ahí, de nuevo frente a aquel cristal desde donde podía observar a la norteamericana de cabellera azabache reposar y luchar por su vida, Peter Pan se encontraba sosteniendo su mano, pero lo que vino a sorprenderle más fue toparse con la otra estadounidense en el mismo estrecho pasillo sin salida. No estaba preparado para aquello, y sin embargo se había propuesto no volver a salir huyendo. Se plantó a su lado y se mantuvo en silencio hasta que esta cayó en cuenta de su presencia, sus ojos se cruzaron y comprendieron a primera instancia que ya no había más culpa ni dolor WTFF(¿), tan sólo una profunda angustia compartida por el bienestar de su camarada.

Bástian tomó asiento junto a la castaña, ninguno sabía exactamente qué palabras pronunciar, hasta que el germano se armó de confianza y extendió su mano diestra para alcanzar la izquierda de Cooper, entrelazando así sus dedos. Aquella ambigua tregua les brindaba serenidad a ambos y el paso de los minutos terminó por gestar un efusivo y cálido abrazo.

Ella va a estar bien, lieb —fue lo único medio decente que el castaño atinó a decir antes de separarse por completo.

Al cabo de un rato, Tomohasa salió de la habitación de Aoi. Afligido y en conmoción por el estado de su adorada Wendy(¿), se marchó por el pasillo cabizbajo y sin siquiera dirigirles el saludo a los presentes, campanita seguía acosadoramente su marcha. El alemán dio un brinco en su asiento, apresuró para alcanzar a su archirrival antes de que se perdiera doblando por una de las esquinas y le tomó de la manga del cuello, arrastrándole así hasta áreas un poco más despejadas.

¿¡Qué mierda te sucede Köhler!? —Consultó el nipón, librándose con brusquedad del agarre— ¡No estoy de humor!
¿Vas a quedarte a lloriquear mientras el causante de todo esto está allá afuera?
¿Qué insinúas?
Debemos salir a continuar la investigación en campo tú y yo —el germano reposó un segundo y después aclaró su voz para proseguir con calma— , escucha, hay infiltrados en la Academia —Bástian pausó de nueva cuenta para recordar la conversación que había alcanzado a escuchar entre el Director y Cooper. Confiaba plenamente en las teorías y suposiciones de esta última, podía constatar las razones; ¿nombres? Era difícil decir, los únicos que tenían información confidencial sobre los alumnos eran Ken, Miyako, la doctora Geoffry, Vladimir y ellos mismos. El alemán expuso brevemente los motivos por los cuales debían actuar con total cautela y sin confiar en nadie más— …por eso no podemos confiar en nadie más —Yuu, completamente nervioso, pareció sudar en frío hasta que al fin rebatió de manera acorde.
Y tú, ¿confías en mí? —preguntó, perplejo. Si tan sólo el germano supiera la verdadera situación de las cosas— ¿Sabes qué? Olvídalo Köhler, nos meteríamos en problemas y no estoy dispuesto a mancharme las manos por ti.
No lo haces por mí, lo hacer por Wendy, ¡tonto! —El castaño perdió ligeramente los estribos al verse ignorado por el nipón, ¿no habría nadie que secundara sus acciones?— ¿A caso entiendes la magnitud de las cosas? ¡Alguien tiene que hacer el trabajo sucio! —Soltó, como último argumento antes de partir caminos.


{ . . . }


El sol estaba cayendo, tantos sucesos aquél día habían dejado un cansancio y estrés remarcado en el germano, y pensar que aún había tanto por venir. Pateó en desquite una lata vacía de refresco tirada en medio del estacionamiento del hospital con todas sus fuerzas, se sentía en cierta manera impotente.

¿Qué piensas hacer, idiota? —Cuestionó el murciélago toda vez que hubo vuelto a su forma Rookie, se hallaba junto a su compañero quien daba vueltas en círculos; Aoi, Tomohisa y Cooper eran las personas en quien alguna vez pensó podía confiar, pero la primera se encontraba en un estado crítico de salud, el segundo le había mandado al carajo y la tercera no era una opción pues no estaba dispuesto a arriesgar su integridad— Tal vez deberíamos ir con el Director.
No, Ken no cree en las palabras de Cooper, pero yo sí.
¿Qué haremos? ¿Cómo lo lograremos? —Una tercera voz irrumpió en escena, el germano se viró para reconocerle y, mientras aún en silencio, evocó una media sonrisa burlona, alzó su ceja y vació enteramente sus bolsillos: el itinerario de Bythessea en la mano izquierda, las llaves de la camioneta de la DDA en la derecha— ¿Ese es tu master plan? —Ironizó Tomohaya— ¿A dónde iremos?
Por ptahs Vamos a colarnos en la fiesta de Bythessea.




Tenía varias ideas, pero se me pasó la mano con el relleno y para que no quedara como una Kirabiblia/allrightsreserved la dejé ahi y ya no pude aportar a la misión :suicidio:
[MENTION=218552]N![/MENTION] DRÚ, pues había pensado que como mi pje ya está sospechando de los espías, que tu pje accedió a ir con él para luego traicionarlo, entregárselo a Samuel o encerrarlo en alguna parte(?) no sé xD, o si por otro lado prefieres seguir con la investigación, también cuadra. Lo dejo a tu elección, ¡POSTEA! :v
[MENTION=1039151]Mädchen[/MENTION] sigue la jefa :v [MENTION=53682]Kira.[/MENTION] [MENTION=400623]Blair'[/MENTION] PTAHS! ya, ojalá estén contentas con mi pje marica ;; JAJ [MENTION=1000998]Rozenkristall[/MENTION] [MENTION=47513]Doc. K-9[/MENTION] [MENTION=1030627]ArisuDokuro[/MENTION] [MENTION=1028579]Megu[/MENTION] [MENTION=1033583]Hajime Hinata[/MENTION]
 
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Como soy bien vrga me paso sus apartados entre las piernas (?)
XD k no, no tiene que ver con sus pj y aparte me tengo que ir a consultar.

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Confesion 2
Lukas Samuel Alstroemeria.

"Cuando Alexander Baudelaire se fue a tomar un año sabático para tratar a su moribunda esposa ( embarazada, creo que no sobrevivirá ni la criatura ni ella), yo decidí comenzar mi plan. La compañía rival a Aragontia me ofrecía 4 veces mas a mi sueldo normal con los Baudelaire para venderles la nueva aleación que creo Alexander... Ese mismo día cambie los papeles e incluso el nombre original que tenia el metal.
Los papeles para las patentes tardaron una semana, pero agradecía tener contactos en esas oficinas, me ayudo bastante."
[...]
"En aquellos tiempos el encargado de administración y por tanto director e la compañía en lo que volvía su hermano mayor era Charles Baudelaire... UN IMBÉCIL.
El tipo era patético en realidad.
Con el trabajaba una muchacha, Temari Dixer , por lo que escuche esta era su hermana adoptiva.Los Baudelaire le habían permitido trabajar de secretaria y ya tenia varios años haciéndolo... Jamas imagine que seria ella quien jodiera mis planes."
[...]​
"La muy zorra de Temari descubrió los papeles y alerto a Charles....Me han despedido y quitado todo acceso con la aleación... Me las van a pagar."
[...]
"Comencé una pequeña organización lucrativa para ayudar a los animales perdidos... La primera en ser ayudada fue una de las Zorras de Charles... Grey."
" Se quebró a llorar... debieron haber visto como se desplomo en llanto... Jamas habia visto algo igual.Pobre Charles, ojala sufra."
[...]​
"Temari esta embarazada... Trillizos por lo que me entere.... Y si imaginaran quien es el padre....[risas] Sherman Dixer... Tengo una gran idea, con esta me las vengare de Temari."
[...]​
"Fueron 2 niñas y un niño... Alysson, Alyssa e Izumo... Decidí dejarles esos nombres, los últimos que grito Temari antes de desangrarse cuando le saqué a los 3 mocosos del vientre."

No había tardado casi nada en llegar a su casa, por lo que había visto su padre no estaba... o eso creía.
Alysson se movió lenta, tratando de no hacer ruido, buscando pistas para poder comprobar que mentían sobre su "padre".Buscaba papeles, cntas, grabaciones, recibos, cualquier cosa que le sirviera... O incluso, algo que le llevara al paradero de su hermana menor, Alyssa.

-Mejor vayámonos.... Lysson, vayámonos ya...- Se quejaba en voz muy baja Noir, no quería estar ahí en mas, estaba aterrada.

-No, aun no... debemos encontrar pistas..- Buscaba en una de las repisas, encontró una grabadora con una memoria SD.

-Ya nos podemos ir? , por favor... si el llega y nos encuentra...- Tal y como si hubiese sido invocado... Samuel apareció, entrando por la puerta del sótano, cubierto de sangre y el grito de digimon y elegida no se hizo de esperar.

-Vaya... si es mi pequeña Alysson...- sonriendo de una manera bastante perturbadora, cosa que puso a temblar a Alysson e hizo a Sistermon Noir ponerse a la defensiva y tratar de proteger a Alysson


[...]​

"Me duele... Detente... papá..."

-Papá? de los 3 fuiste la mas idiota... No soy tu papá...- Gritaba Samuel, lanzando contra la pared el cuerpo inerte de Alysson, no sabia que le dolía mas... si las palabras o los golpes que ya le tenían varios huesos rotos.

"Alyssa tenia razón... Izumo esta muerto..."

Las palabras no salían de su boca. Estaba herida y ya no tenia fuerza... Tal vez tendría el mismo destino que su hermanito Izumo... Tal vez lo encontraría en el mas haya. Noir estaba bajo la pata de Leomon, temía perder a Sistermon.

La golpiza continuaba y no tenia piedad... Samuel estaba dispuesto a matarla a golpes... Y lo peor de todo es que nadie le encontraría en aquel sótano.
Alyssa estaba amarrada, a su lado... Podía jurar que su hermana menor ya no respiraba, no se movía y no había rastros de Sistermon Blanc por ni un lado. Estaba aterrada... no quería morir...

-por... porque?- la voz era muy débil, Alysson ya no tenia fuerzas, jadeaba ya sin aire.

-Culpa a tu madre ... Por meterse donde no la llamaban.Espero que este muerta... y que tu padre y tu tío estén sufriendo infinidades por eso.

-E...ellos nos querían? - el hilillo de voz que salia de la pelinegra apenas era audible, desesperado.

-Si... Si lo hacían... anhelaban su nacimiento... y sabes que? jamas lo vieron. Inicie toda la organización para hacerle la vida imposible a tu tío y tu padre, pero me ha sido mas lucrativa de lo que imaginaba. No te dejare viva, me encargare de eliminarte así como a Izumo y a tu madre.
 

スパークル
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Absorta en sus pensamientos y con un subconsciente que revivía la fatídica escena vez tras vez azotando su tranquilidad apenas mostraba un atisbo de aparecer en su cuerpo. Estaba cansada, más que eso, exhausta, molesta y preocupada; prácticamente subía y bajaba en una montaña rusa emocional que hasta llegaba a provocarle náuseas, sus brazos se cruzaron frente a su cuerpo sometiendo a su abdomen a cierta presión para calmar ese asco que amenazaba con doblegarla en cualquier momento. A pesar de que estar ahí pegada al vidrio observando a su compatriota no la curaría milagrosamente, no se quería ir, ni aunque habían asegurado tener vigilada la habitación para evitar que externos entraran (más que nada para evitar que alguien llegara a terminar el ‘trabajo’), prefería hacerlo ella mientras nuevas instrucciones eran recibidas.

Tantas cosas rondaban su mente que no se percató del momento en el que una mujer relativamente alta se posó a su lado, era de piel bastante clara, cabello plateado casi rayando en lo albino recogido en un peinado sencillo y de orbes ambarinos. La placa de DATS relucía sujeta a un tipo de cuadrado de cuero negro sujeto a su pantalón, los brazos de la aludida también estaban cruzados frente a ella e, igualmente, su mirada estaba enteramente concentrada en el cuerpo aún inconsciente de la morena. Iris la miró de reojo extrañada por su presencia ¿o acaso sería ella la encargada de vigilar la habitación de su roommate?

Gracias. — Sin separar sus ambarinos del vidrio la desconocida profirió esa única palabra, su porte era demasiado tranquilo. Cooper alzó una de sus cejas.
¿Por qué me agradeces? ¿Te conozco? — La castaña giró un poco más su rostro para verla mejor, la mayor ni se inmutó, ni siquiera se molestó en verla de frente, simplemente permaneció en la misma posición con sus orbes fijos en el cristal.
Tú eres Iris, ¿no? Iris Cooper. Gracias por salvarla. — Dijo, refiriéndose a Valentine.
¿Tú eres? — Más a la defensiva y doblemente extrañada porque la albina conociera su nombre, Iris endureció su gesto esperando una respuesta, finalmente los ámbar se posaron sobre sus orbes azules.
Su hermana, Shura. — Aclaró, estirando su brazo para saludar a la castaña, Cooper se sintió automáticamente incómoda y ligeramente sorprendida; vagamente recordó una noche en la que su compatriota había dicho aquel nombre dormida y tras eso despertó llorando, luego otro recuerdo de Aoi contándole sobre su hermana y que llevaba años sin tener contacto con ella, finalmente, el recuerdo que más le incomodó al estar en la presencia de Shura: su noche íntima con Vi. — Ken me comentó que fuiste tú quien la reanimó tras el incidente, gracias. — Volvió a mostrarse agradecida aunque, extrañamente, su rostro no reflejaba nada. Demasiado serena o así la percibió Iris, tomando en cuenta que su hermana menor se encontraba en cuidados intensivos y había estado muerta por unos segundos, estrechó su mano con la de la albina, aún incómoda por su presencia en ese lugar. — Yo no quería que entrara a la DDA… o que se dedicara a esto. — Comentó quizá al aire, con la mirada de nuevo perdida en el vidrio que la separaba de Aoi menor. Otra presencia hizo que Iris despegara sus orbes del mismo sitio al que Shura miraba, un pequeño ser púrpura con un detalle parecido a una gema de color rojo en su frente rozó sus piernas al pasar detrás de ella y con rumbo a la albina; siguió su trayecto con los ojos e instintivamente recordó a su propio compañero. En sus adentros se preguntaba si el licántropo ya había encontrado a la compañera de Valentine o si seguía en el labor encomendado, se preocupó momentáneamente, deseaba con todo su ser que estuviera bien.

[…]

Weregarurumon saltaba entre los tejados siguiendo un minúsculo y casi perdido olor dejado por la digimon a la cual buscaba, comenzaba a anochecer y eso sólo provocaba más tensión en todo el asunto al cual estaban expuestos. Sentía una extraña necesidad por apurarse, posiblemente Ichijouji querría avanzar aún más en la investigación y si acaso los mandara de nuevo al campo él no estaba ahí para defender a Iris, definitivamente rogaba por encontrar a la de pelaje amarillo para volver lo más pronto posible. Su andar se detuvo abruptamente al detectar dos presencias, el pelaje de su cuerpo se erizó y casi en automático tomó una posición defensiva; se asomó por encima de un techo contiguo, viendo una nube de humo a la lejanía. Presuroso reanudó su marcha manteniendo un perfil bajo, salto tras salto se acercó, corrió hasta que, de nueva cuenta, se detuvo.

Una inmensa pata esquelética apresó contra las profundidades del suelo a un cuerpo más pequeño y cubierto por una capa entre roja y plateada, Astamon, el aludido lanzó una daga contra su atacante más sin embargo no sirvió de mucho pues, aún así, había sido enterrado en el suelo. Skull Baluchimon rugió y giró su cabeza hacia un hombre, el licántropo lo reconoció de inmediato, era el hombre que en la grabación se había acercado a la norteamericana para dispararle, posiblemente un lacayo de Samuel. Finalmente, clavó sus orbes en el digimon fosilizado, maldiciendo por lo bajo.
Debo avisar a Iris… — Susurró para sí mismo, observando aún el encuentro, Astamon elevó con sus manos la pata que segundos atrás lo había aplastado y así se liberó de su prisión. Weregarurumon gruño, ahora con más razón debía darse prisa. A pesar de haber querido intervenir, había prometido a su tamer que volvería si Renamon estaba en su etapa corrupta, no podía arriesgarse.
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Relleno everywhere, mi cabeza no da para más estos días ;grumpy;
 
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