Quest B La otra dimensión [Mai]

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"La otra dimensión”

- NPC involucrado: -​
- Lugar donde debe ser tomada: File City​
- Sinopsis: Luego de un fuerte terremoto que azotó File Island a principios de año, una extraña "brecha dimensional" se abrió en la cascada del Mt. Infinito, llevando a quien la cruce a una dimensión alterna desconocida. La Central tiene interés en estudiar más este lugar, por lo que ha solicitado a Tamers experimentados que viajen a ella y hagan un reporte de lo observado​
- Escenario: Monte Infinito - Back Dimension​
- Objetivos:​
  • Entrar a la Back Dimension
  • Explorar su interior
  • Hacer un reporte de lo avistado y enviarlo a la Central
- Notas:​
  • Esta Quest es parte de la Crónica: Back Dimension
  • Mínimo de Post/Palabras: 4 / 700 . En caso de Party, 3 por persona
  • Plazo: 10 Días
  • Debido a que se trata de territorio poco explorado, la Central les ha ordenado no adentrarse demasiado en el área. Está prohibido llegar al último piso en la expedición
  • Tengan cuidado. Existen varios Digimon Adult y Perfect dentro de esta dimensión, los cuales han demostrado ser hostiles a los intrusos y con los que no se puede dialogar. Ya que su misión es solo explorar, eviten combates que puedan abrumarlos o ponerlos en riesgo
  • Al momento de entrar o salir de la Back Dimension, deben tener cuidado que nadie los siga. No necesitan a un entrometido atrayendo atención de los Digimon ni a un salvaje suelto por la montaña
- Recompensa:​
70+ Puntos: Quest C. 300 Bits. Acceso a "Back Dimension II"​

Ficha: [Link]
Digivice: D-Arc
Plazo: 10 días

Blair Blair adelante puedes comenzar, que te diviertas o-o/
 

スパークル
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¿Una dimensión alterna? – Coronamon parecía un tanto confundido, honestamente no era algo que escuchara seguido, salvo la existencia de “otro mundo” (aquel del que Mai venía), no sabía de la existencia de “otras dimensiones” mucho menos que existía la posibilidad de llegar a ellas con facilidad, tan simple como “cruzar una puerta”. El león saltó de la silla y se irguió a un lado de su tamer, Z’ev se encontraba reposando sobre la cama, con los ojos puestos en el par que era como su familia.
Sí, eso parece…
¿Es seguro?
No lo sé, pero deberíamos estar bien si vamos con cuidado. Es solo una misión de investigación, de hecho, pide explícitamente evitar combate si es posible; así que debemos mantener un perfil bajo cuando lleguemos allá. – La pelirroja terminaba de recogerse el cabello como acostumbraba, luego se colocó su collar de Gungnir; no tardó mucho en moverse luego por la habitación, recogiendo lo que creía necesario para esa misión en específico.
Mmm, está bien~ Supongo que es importante si nos mandan a investigar.
Eso mismo pensé yo, por eso lo acepté. De todos modos, no bajemos la guardia, por cierto, me pidieron que tengamos cuidado al entrar y salir.
¿Por qué?
Debemos asegurarnos de que nadie nos siga, en ninguno de los dos sentidos. – El infante movió la cola a la par que asentía con un gesto relativamente alegre.
I’ll keep my eyes open~
Eso esperaba escuchar. – Le acarició la cabeza y se colgó la mochila a los hombros, parecía ya estar lista para partir y eso el gnome lo notó rápidamente, por lo que levitó desde su sitio y fue a colocarse sobre Coronamon; luego de unos minutos, el grupo ya se encontraba abandonando el Inn, una vez afuera, Hitomi se encargó de evolucionar a su compañero digital a la etapa adulta.

Habían acordado volar hacia el Monte Infinito, sin embargo, descenderían unos metros antes para caminar por el bosque que yacía antes de la cascada; llamarían menos la atención que pasar volando por encima de la zona, además así podrían asegurarse de que no hubiera nadie por allí. De ese modo llegarían más rápido a su destino, pero también podrían inspeccionar la zona antes de entrar a la otra dimensión.

Siguiendo el plan, Firamon viajó por sobre los árboles, aprovechando las zonas más frondosas en un intento de no ser vistos por debajo de éstos; a la vez que tanto Mai como él mantenían constante atención a su alrededor, asegurándose de que nadie más estuviera volando detrás de ellos o siguiéndolos de algún modo. Al arribar, luego de unos quince minutos, el grupo descendió y comenzó a caminar; la asiática iba apartada por unos metros del león, el cual se encontraba en la retaguardia y se encargaba de inspeccionar en busca de señales de ser seguidos. Sylph, por su parte, tenía su digivice en la mano y hacía uso del radar, eso servía para evitar peligros, decidir una ruta distinta (buscando no tener combates innecesarios que llamaran la atención) y, además, auxiliar un tanto con la tarea que llevaba a cabo Firamon. Solo serviría con digimon hostiles, pero era mejor que no hacer nada.

¿Cambiaremos de ruta de nuevo? – Él alzó la cabeza luego de darse cuenta de que su tamer se había detenido, ya varias veces lo había hecho en el camino y era casi exclusivamente para hacer aquello.
Yo creo que sí, hay un par de digimon hostiles por aquí, dudo que sean muy fuertes, pero estamos evitando a toda costa llamar la atención. – Ella le contestó en voz baja, tras lo que viró en otra dirección seguida de cerca por el león; en los constantes cambios de rumbo, además de distraer a alguien si es que los estaban siguiendo, alargaban más su viaje. El trayecto, que debería haber durado máximo quince minutos después del descenso, ya estaba por llegar a cumplir la media hora.

Todas las precauciones extra, sin embargo, eran teniendo en cuenta lo que se les había sido pedido, no estaban seguros de qué era lo que existía en esa dimensión alterna, ni por qué había aparecido. Podía ser algo peligroso o que perjudicara en gran medida al digimundo si la persona equivocada llegaba al interior o bien, algo que no debía salir, salía; les tomó otros diez minutos arribar a la zona en cuestión, completamente seguros de que nada ni nadie venía detrás de ellos y finalmente, tras observar una última vez a su alrededor, caminaron por un borde de piedra que los llevaría hacia detrás de la cascada.


everyday everyday
 

スパークル
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Firamon y Mai estuvieron todo el tiempo atentos para asegurarse de que nadie caminara detrás de ellos mientras avanzaban por el borde de piedra, el ruido de la cascada les complicaba el poder escuchar, así que debían mirar directamente. Luego de unos minutos finalmente arribaron a la brecha dimensional, en realidad fue algo sorpresivo para ambos, porque no tenía nada de especial: era una simple caverna. Un hoyo en la gran montaña.
Eh… ¿Segura que es aquí? – El león parecía realmente confundido, Hitomi pasaba por el mismo proceso de pensamiento, cuando le hablaron sobre otra dimensión imaginaba la entrada a la misma un tanto más… “interesante”, por decirlo de alguna manera. La pelirroja asintió luego de unos pocos segundos y acto seguido hizo un movimiento con la mano, diciéndole a Firamon que debían entrar.
El par se adentró lentamente en aquella caverna, refundiéndose prontamente en completa oscuridad, su única fuente de luz (la cual no iluminaba demasiado, a decir verdad) era el fuego que había en varias partes del cuerpo del adulto. Ambos caminaron con cuidado, se llegaron a tropezar un par de veces debido a la penumbra y prontamente se preguntaron si estaban en el camino correcto, ¿quizá la “otra dimensión” había desaparecido tan abruptamente como hubo llegado? Después de cinco minutos caminando, la asiática muy apenas podía ver la luz del exterior y estaba por decidir darse la vuelta e ir a la Central para informar sobre la ausencia de dicha zona, sin embargo, Firamon llamó la atención de su tamer. Más adelante, quizá unos doscientos metros más, se podía ver una especie de “inscripción” de color verde, la luz resaltaba entre la oscuridad y por lo mismo, el digimon había sido capaz de verla.
¿Qué es?
Let’s get closer. – El león avanzó unos metros más y mientras más se acercaba a aquella marca, más de éstas se podían ver a su alrededor e incluso la iluminación mejoraba; ahora no estaban sumidos en completa oscuridad, sino que su exterior comenzaba a vislumbrarse de un color verdoso, con líneas brillando en varias direcciones y cubos flotando hacia la parte superior. Mai alzó la vista, sorprendida, ¿acaso los bloques de arriba llegaban hasta la cima del Monte? Miró a su compañero digital y éste movió la cabeza apenas un poco, Z’ev apenas se asomó por entre el pelaje de su amigo y luego volvió a ocultarse conforme la nipona caminaba hacia el adulto, montándose en él. – ¿Lista?
Mhm. – Sabían de antemano que dentro de ese sitio no podían volar y que debían llegar a una zona en específico para subir al siguiente piso, pero sería más rápido si viajaban de ese modo. Firamon comenzó a moverse a paso veloz, buscando hacer el menor ruido posible conforme avanzaban por el extraño lugar. Los patrones verdosos por todos lados llamaban la atención de ambos, Firamon trataba de descubrir el mejor camino a seguir mientras buscaba la forma de subir de nivel, mientras que Hitomi memorizaba las cosas lo más posible, más que nada para facilitar el regreso.
Z’ev se asomó con curiosidad en más de una ocasión, sin embargo, la pelirroja siempre negó con la cabeza cuando éste la miraba a los ojos: éste no era un lugar en el que quisiera permitirle ir a explorar, pues además de la ya conocida presencia de digimon salvajes en el interior, desconocía qué otras cosas podían pasar y no quería que el pequeño gnome se arriesgara. Firamon se detuvo de pronto y retrocedió, ocultándose detrás de otro de esos bloques negros con verde, aunque sentía que sus llamas podían atraer la atención de aquello que buscaba evitar.
¿Qué ocurre?
Shhh… – El león movió la cabeza y Mai alzó la propia, siguiendo la línea imaginaria creada por los ojos de su compañero digital; acto seguido, se agazapó como pudo sobre el cuerpo de su amigo y luego miró en otra dirección.
Había un pasillo más atrás, mejor volvamos, dudo que sea posible pasar por aquí sin que nos vea. – Murmuró, recordando que les habían pedido en lo posible evitar enfrentarse con los digimon de esa dimensión. Firamon asintió, aunque siguió sin moverse por unos momentos, sus ojos estaban fijos en el Grimmon que se movía a metros de distancia; esperaba el momento adecuado para volver sobre sus pasos sin alertar al extraño, apenas lo encontró, trotó en la dirección opuesta.
Regresó por el sitio por el cual originalmente se había movilizado y luego dio una vuelta que previamente hubo evitado, se adelantó por allí sigilosamente, con el cuerpo gacho y los sentidos alerta. Tuvo que girar en otro pasillo al llegar a un callejón sin salida y luego tomó otra dirección, para ese entonces Mai se encontraba rayando un papel, era un dibujo (apenas trazos apresurados) con el que intentaba más o menos mantener un registro del lugar en donde estaban, esperando que de ese modo no se perdieran en aquel sitio.



Me tomó todo el día escribir un post zzz everyday everyday
 
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スパークル
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– Hasta ahora no parece que haya ningún patrón en específico en las especies que encontramos en esta dimensión. – Hitomi seguía tomando apuntes de vez en cuando, aprovechando los lapsos en los cuales Firamon se detenía para hacer su letra más legible; el león asintió, él tampoco había visto nada que delatara un patrón. En realidad, no tenían ni idea de qué tipo de digimon se podían encontrar ahí, ya llevaban un par de pisos investigando y ni siquiera en éstos había digimon de la misma especie o tipo como para establecer una regla.

– ¿Cuánto más deberíamos subir? – La inquisitiva provocó que la nipona alzara la vista, ni siquiera estaba segura de cuántos pisos habían subido ya, sin embargo, lo que sabía a ciencia cierta era que no debían llegar hasta el último: eso estaba prohibido. Mordió ligeramente su pulgar y acto seguido regresó la mirada hacia sus garabatos; se puso a contar y finalmente volvió a mirar hacia el frente, el entorno monótono y a la vez bizarro, las luces verdosas y los símbolos en cada superficie.

– Quizá unos dos o tres pisos más… Debería ser suficiente, aunque no sé si esta información sirva de algo. Lo que sabemos hasta ahora es nada nuevo. – Chasqueó la lengua con cierta frustración, comprendía poco a poco la necesidad de la Central por investigar todo, aquello no era normal y el no saber qué lo había provocado o qué podía provocar, dejaba en duda si dicha zona significaba un riesgo al Mundo Digital o no. Era importante que, por lo menos, fuesen capaces de retirar esa opción de la mesa, si se aseguraban de que no significaba un peligro, entonces podría ser considerado una pequeña victoria y quién sabe, quizá en el futuro pudiesen entender lo que esas luces verdosas significaban.

Firamon ascendió otro piso y se detuvo, el trío miró aquella superficie con atención, era mucho más amplio que todos los anteriores, allí la oscuridad era mayor pues las luces verdosas eran mucho menos intensas, la penumbra era inquietante y eso era percibido por los miembros de Gungnir.

– ¿Soy el único que siente como que no deberíamos estar aquí? – El pelaje del león estaba erizado, se sentía al borde, pero no sabía el motivo. Se esforzaba por ver en la oscuridad, no escuchaba ruidos, tampoco veía movimiento, pero sus instintos le gritaban que algo iba mal y después de la última vez, había aprendido bien a no ignorarlos.

– No, no eres el único. – La chica ahora se encontraba abrazándose a sí misma, a pesar de estar montando a su digimon, sentía un abrupto e incómodo cambio de temperatura, al grado que podía ver su aliento materializándose frente a sí. – Creo que deberíamos retroceder, algo no se siente bien.

– I agree. – Y sin mediar otra palabra, comenzó a dar pasos en sentido opuesto al que había avanzado anteriormente, sin embargo, sentía tanta desconfianza que no era capaz de darle la espalda a la penumbra. Ambos sintieron un escalofrío recorrerles el cuerpo entero, Z’ev incluso se removió inquieto y se apegó más al cuerpo de Firamon, provocando que el león se preocupase más.

Frente a ellos repentinamente aparecieron docenas de pares de ojos rojizos, pero el cuerpo de los digimon no era visible, era como si se fusionaran con la penumbra. Firamon dio un paso hacia atrás, Mai lo sostuvo con fuerza del pelaje y con una sola palabra le transmitió la urgencia de irse de allí; el león no perdió más tiempo y muy a su pesar le dio la espalda a la oscuridad, pero con ello pretendía poder movilizarse más rápidamente hacia la plataforma que le permitiría descender al piso anterior.

Hitomi respiraba agitadamente al igual que su compañero, ninguno estaba seguro de qué había sido eso, pero lo que le causaba más intriga a la nipona era el holograma desplegado por su digivice. Lo había extraído para ver algún tipo de información referente a aquello que yacía en ese piso, pero no se encontró con otra cosa que no fuera un gran “desconocido” acompañado de signos de interrogación; algo le decía que no sería la primera vez que entraran a ese lugar.

– Eso será algo que reportemos a la Central.

– Fue muy… Extraño.

– Vámonos de aquí. No podemos seguir subiendo sin pasar por lo que sea que fuera eso y no había tantas estructuras como en los demás pisos, no había manera de cruzarlo a escondidas. – Toda la información que comentaba y con la cual su compañero concordaba, estaba siendo escrita en las hojas que traía consigo y las cuales al final del día entregaría de vuelta en la central.


everyday everyday
 

スパークル
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El grupo comenzó a retroceder sobre sus propios pasos, tratando con todas sus fuerzas de evitar ser vistos; Mai se dedicaba a hacer los apuntes tan detallados como le fuese posible, alzando la vista constantemente para refrescar la información de lo que había visto previamente, para posteriormente volver su mirada hacia el papel y anotar. Firamon le hacía comentarios en voz baja de vez en vez, con afán de resaltar algún detalle de su recorrido con tal de que la pelirroja lo incluyese en el reporte.

– Mai, ¿are we coming here again? – El león miró de reojo a su tamer, quien simplemente se encogió de hombros sin separar sus ojos de la tarea que llevaba a cabo. Luego entre abrió ligeramente los labios, soltando un susurro que su compañero digital apenas había sido capaz de escuchar gracias a la distancia tan corta.

– Depende de lo que necesite la central, ni siquiera sabemos aún si esta información les será útil. Quizá incluso tratan de evitar que los tamer entren en éste lugar. – Pidió a Firamon que se detuviera por unos instantes detrás de uno de aquellos cubos que había esparcidos por el lugar, tras lo que comenzó a trazar en el papel algunos de los símbolos que veía. Después de unos minutos, el adulto pudo continuar con la caminata en busca de la plataforma que habían utilizado para subir a aquel piso.

La incertidumbre los rodeaba y el silencio era roto de vez en cuando por las pisadas a la distancia de los digimon aparentemente salvajes que habitaban allí. Como en su trayecto ascendente, más de una vez tuvieron que parar completamente y esperar en algún lugar por varios minutos para evitar ser detectados, definitivamente no querían arriesgar perder la información conseguida hasta ahora, u olvidar anotar en el reporte ciertos detalles, debido a algún tipo de combate innecesario y que podía ser perfectamente evitado.

– Mai, ¿no crees que hay más digimon en esta ocasión?

– Y además los percibo más inquietos. – Agregó la nipona, sus ojos finalmente se habían despegado del papel y ahora trataba de estar al pendiente de su alrededor, ¿habían alertado a alguien mientras subían? Estaba segura de que no fueron vistos mientras ascendían y ahora todo el ambiente del lugar había cambiado; se sentía tenso, podían observar claramente la inquietud en los digimon allí presentes. Se movían más rápido, más alerta, estaba siendo más complicado bajar que subir pues tenían que evadir mucho más o estar demasiado tiempo inmóviles mientras los salvajes se alejaban de las áreas que ellos requerían transitar para salir del lugar.

El león afiló la mirada y se movilizó lo más grácilmente posible hacia un sitio que les brindó cobertura, el adulto se detuvo, respiró hondo, sentía que en ese lugar su única opción era empezar a correr. Pero dudaba de que fuese buena idea, ya que alertaría más a los digimon y posiblemente comenzarían a seguirlo, ¿podían bajar de pisos también? ¿Podrían salir de allí? Realmente no tenía muchas intenciones de encontrar respuestas a esas dudas que ahora invadían sus pensamientos, no quería poner a la pelirroja en peligro ni tampoco complicar la misión en la que se encontraban.

Tenían instrucciones muy claras y era complicado cumplirlas si comenzaba a tentar a su suerte en relación a si los digimon de esa zona alterna podrían salir hacia el sitio del cual ellos venían. Se agachó un tanto, buscando disminuir su perfil, mientras esperaba a que el salvaje en turno se alejara de donde ellos se encontraban. Sentía que incluso había dejado de respirar para que no fuesen descubiertos, finalmente pudo alejarse de allí y alcanzar la siguiente plataforma. Estaban ya en el primer piso, por lo que no dudó mucho en movilizarse por el “laberinto” de cubos, apoyándose en instrucciones de su tamer, quien a su vez se fijaba en sus propios garabatos iniciales para poder encontrar la salida prontamente.

Una vez se fueron alejando lo suficiente, pudieron observar nuevamente aquella oscuridad cuasi absoluta, que poco a poco abrió paso a una tenue luz a la distancia, ¿cuánto tiempo habían estado allí adentro? Tanto ellos como Z’ev parpadearon un par de veces conforme sus ojos se acostumbraban nuevamente a algo de luz natural y no simplemente la luz tenue verdosa que inundaba la otra dimensión.

– Apresurémonos a entregar esto. – Al fin pudo hablar a un volumen normal, Firamon asintió y no tardó mucho en comenzar a trotar por un costado de la cascada, cuando no estuvo en riesgo de mojarse, emprendió el vuelo y así el trío de Gungnir dio por terminada esa pequeña investigación, ya únicamente requerirían entregar sus hallazgos en la central.



everyday everyday terminé XD
 

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Desarrollo:
La primicia de la Quest era sencilla, aún así la trama fue bastante interesante y atractiva, con un toque de suspenso al tratarse de investigar un terreno por completo desconocido, lo cual, por mera lógica, hizo que tus personajes se mantuvieran con la guardia en alto aún a pesar de los recursos de los que disponen para defenderse. Debo comentar que sentí que te contuviste un poco en cuanto a la primicia de investigar la nueva dimensión, pero comprendo que te hayas limitado a solo cumplir las indicaciones de la quest y guardar cosas para las siguientes entregas de esta crónica.

25/25

Narrativa:
No sé si se debe a que no te leía desde hace mucho tiempo, pero disfruté mucho tu escrito en cuanto a fluidez y calidad de contenido, tampoco detecté errores, aunque fuese de dedo, lo cual solo mejoró la experiencia de leerte. Excelente trabajo.

25/25

Interpretación:
Como ya mencioné en desarrollo, Mai y Coronamon actuaron acorde a lo que se esperaría de un profesional metido en terreno desconocido, aún más en un lugar donde aún no se tiene con certeza qué tipo de criaturas habitan (al menos en este punto de la crónica), no cometieron actos imprudentes ni mucho menos incitaron a los habitantes de la dimensión. Eso sí, me causó mucha gracia que Coronamon le lanzara miradas a Mai como pidiéndole permiso de irse por ahí a curiosear, me lo imaginé poniendo cara del gato con botas xD

25/25

Realismo:
No deseo repetirme tocando algunos aspectos que ya mencioné en otros rubros, así que intentaré ir al grano en este apartado: lo importante en esta Quest era respetar las indicaciones de la Central a la vez que se obtenía información de esta peculiar dimensión, la primera de ellas era tener cuidado de que nadie les estuviera siguiendo, cosa que hicieron a la perfección no solo vigilando mientras avanzaban, sino incluso tomando rutas alternativas en lugar de ir directamente a la entrada de la dimensión; la segunda era evitar meterse en aprietos con los Digimon de la zona, lo cual también se evitó (aunque por poco les toca enfrentarse a toda una horda).

25/25

Total: 100/100
70+ Puntos: Quest C. 300 Bits. Acceso a "Back Dimension II"

Blair Blair una disculpa por el retraso en la evaluación, como siempre un gusto leerte, en caso de cualquier duda sabes por donde encontrarme o-o/

Masaru Masaru SectaNaranja SectaNaranja
Todo listo por aquí o-o7
 
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